{"id":3665,"date":"2016-02-05T00:00:36","date_gmt":"2016-02-05T05:00:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/querubin\/"},"modified":"2016-02-05T00:00:36","modified_gmt":"2016-02-05T05:00:36","slug":"querubin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/querubin\/","title":{"rendered":"QUERUBIN"},"content":{"rendered":"<p>v. \u00c1ngel, Seraf\u00edn<br \/>\nGen 3:24 puso al oriente del huerto de Ed\u00e9n q<br \/>\nExo 25:18; 37:7<\/p>\n<hr>\n<p>Querub\u00ed\u00adn    (heb. ker\u00fbb, ker\u00fbb\u00eem y kerub\u00eem, gr. jer\u00f3ub, jeroub\u00e9in).  Categor\u00ed\u00ada especial de \u00e1ngel.  No se conoce alguna ra\u00ed\u00adz hebrea de la que se pueda derivar este t\u00e9rmino, pero existe una posible conexi\u00f3n con el ac. kar\u00e2bu, \u00abbendecir\u00bb y \u00aborar\u00bb, de cuya ra\u00ed\u00adz deriva karibi y karib\u00e2ti.  I. Usos en la Biblia.  1. Dios puso querubines para proteger el camino hacia el \u00e1rbol de la vida, para que el hombre, expulsado del jard\u00ed\u00adn del Ed\u00e9n, no comiera de su fruto (Gen 3:24).  2.  Un par de querubines de oro hechos a martillo estaban sobre el propiciatorio del arca del testimonio en el tabern\u00e1culo, uno en cada extremo. Con el rostro frente al otro miraban hacia abajo (Exo 25:18-20, 22; 37:8, 9) y sus alas cubr\u00ed\u00adan el propiciatorio.  Sobre \u00e9ste y entre los querubines Dios expresaba su voluntad (Num 7:89).  En el templo de Salom\u00f3n, los 2 querubines hechos de madera de olivo y recubiertos de oro eran m\u00e1s grandes, pero quiz\u00e1 ten\u00ed\u00adan la misma apariencia que los del tabern\u00e1culo (1Ki 6:23-28; 8:6-8; 2Ch 3:10-13), aunque sus rostros miraban hacia \u00abla casa\u00bb, es decir, el lugar santo (2Ch 3:13). 3. Figuras de querubines eran motivos de decoraci\u00f3n de las cortinas del tabern\u00e1culo (Exo 26:1, 31; 36:8, 35) y del templo (2Ch 3:14), y fueron tallados en los paneles de las paredes y las hojas de las puertas del templo de Salom\u00f3n (1Ki 6:29, 32); tambi\u00e9n hab\u00ed\u00ada querubines labrados en el templo de Ezequiel (Eze 41:18).  4. En lenguaje po\u00e9tico y simb\u00f3lico se habla de ellos como mensajeros de Dios (2Sa 22:11; Psa 18:10), y sentado sobre ellos (1Sa 4:4, BJ; 2 966 S. 6:2, BJ; Psa 99:1) o que mora entre ellos (2Ki 19:15; 1Ch 13:6; Isa 37:16).  5. En la visi\u00f3n de Ezequiel se describen formas y grupos complicados de querubines (Eze 1:4-25; 9:3; 10; 11:22).  Ten\u00ed\u00adan pies como de terneros, alas, manos humanas y 4 rostros diferentes: de un querub (\u00abbuey\u00bb, Eze 1:10), un ser humano, un le\u00f3n y un \u00e1guila.  Los 4 seres de Rev 4:6-8 probablemente tengan alguna relaci\u00f3n con los querubines de Ezequiel.  6. No se los menciona en el NT, con excepci\u00f3n de Heb 9:5, donde se analiza el antiguo santuario), sus departamentos y sus muebles.  420. Querub\u00ed\u00adn sobre un altar de Sid\u00f3n, s V a.C.  II. Paralelos orientales.  En casi todos los pa\u00ed\u00adses del antiguo Oriente se describen o ilustran seres sobrehumanos que en forma y funciones se parecen a los de los querubines b\u00ed\u00adblicos.  1. Asiria ten\u00ed\u00ada el k~ribu o kar\u00e2bu (plural karibi; intercesores masculinos), y la karibatu (plural karib\u00e2ti; intercesoras femeninas), ante los dioses.  En un texto cuneiforme se describe un k~ribu de pie a la derecha de la puerta del lugar sant\u00ed\u00adsimo del templo pagano, como una especie de guardi\u00e1n divino. 2. Las representaciones egipcias son las m\u00e1s parecidas a las de los querubines que cubr\u00ed\u00adan el arca.  En la tumba del rey Seti I se representan 2 seres alados con forma humana, que se miran entre s\u00ed\u00ad y extienden sus alas para proteger al dios o al rey que est\u00e1 entre ellos.  Representaciones similares se han encontrado esculpidas en los muros de templos o santuarios paganos.  Un par de estos seres est\u00e1n representados en 2 lados de un altar fenicio encontrado en Sid\u00f3n, ahora en el Museo de Estambul (fig 420).  3. La mayor\u00ed\u00ada de las representaciones de seres alados que aparecen en objetos encontrados en Palestina o Fenicia son de apariencia similar a una esfinge, como las de los marfiles del palacio de Acab, en Samaria (fig 338), la del trono en un marfil de Meguido, y la esfinge del trono del rey Abiram de Biblos, esculpida en su sarc\u00f3fago (fig 219).  4. En las esculturas en piedra encontradas en las ruinas de las ciudades-estados hititas del norte de Siria se representan seres hibridos, con varias cabezas y alas, m\u00e1s semejantes a los querubines de Ezequiel que a los de la Mesopotamia.  III. Interpretaci\u00f3n de las evidencias.  No puede haber duda de que los querubines b\u00ed\u00adblicos designan una clase de \u00e1ngeles.  En ninguna parte se los representa como objetos de adoraci\u00f3n, y por tanto no pueden ser seres divinos.  Aparecen siempre al servicio de Dios y, generalmente, en su presencia inmediata.  En lenguaje po\u00e9tico y simb\u00f3lico se los representa como llevando a Dio, o protegiendo o vigilando su trono.  Su apariencia no se representa uniformemente y pudo haber variado, como las representaciones en el antiguo Oriente.  Los querubines en el tabern\u00e1culo y el templo se habr\u00ed\u00adan parecido a los representados en los relieves egipcios.  Los querubines de la visi\u00f3n de Ezequiel, que son criaturas h\u00ed\u00adbridas, tendr\u00ed\u00adan sus paralelos m\u00e1s estrechos en los seres con varias cabezas del mundo siro-hitita.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>\u2020\u00a2\u00ed\u0081ngeles.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, ANGE<\/p>\n<p>ver, PROPICIATORIO, TABERN\u00ed\u0081CULO, \u00ed\u0081NGEL, DIABLO<\/p>\n<p>vet, Guardianes puestos al este del Ed\u00e9n para impedir que Ad\u00e1n y Eva pudieran llegar al \u00e1rbol de la vida despu\u00e9s de su ca\u00ed\u00adda y expulsi\u00f3n del para\u00ed\u00adso (Gn. 3:24). Cuando se construy\u00f3 el arca del Tabern\u00e1culo, se pusieron dos querubines formando una sola pieza con la cubierta o propiciatorio, dispuestos cara a cara, uno a cada extremo, y cubri\u00e9ndolo con sus alas (Ex. 25:18-20; 37:7-9; v\u00e9ase PROPICIATORIO). Eran un s\u00ed\u00admbolo de la presencia del Se\u00f1or y de la distancia que lo separa del pecador; su gloria se manifestaba entre los querubines (Lv. 16:2). Dios moraba as\u00ed\u00ad en medio de Su pueblo; Jehov\u00e1 estaba presente en el Tabern\u00e1culo para recibir la adoraci\u00f3n (Ex. 25:22; Lv. 1:1; v\u00e9ase TABERN\u00ed\u0081CULO). Son numerosos los pasajes que hacen alusi\u00f3n a la presencia de Jehov\u00e1 entre los querubines (Nm. 7:89; 1 S. 4:4; 2 S. 6:2; 2 R. 19:15; Sal. 80:2; 99:1; Is. 37:16). Hab\u00ed\u00ada figuras de querubines bordadas sobre los tapices del Tabern\u00e1culo (Ex. 26:1). El Templo de Salom\u00f3n, mucho m\u00e1s espl\u00e9ndido, ten\u00ed\u00ada dos gigantescos querubines. Su altura era de 10 codos, o casi 5 m., y la envergadura del arco formado por las dos alas era de 10 m. Estos querubines, de madera de olivo, estaban cubiertos de oro (1 R. 6:23-28; 8:7; 2 Cr. 3:10-13; 5:7, 8; He. 9:5). Hab\u00ed\u00ada querubines, adem\u00e1s de palmeras y flores abiertas, esculpidos alrededor de los muros del Templo (1 R. 6:29). A orillas del Quebar, Ezequiel tuvo una visi\u00f3n de querubines. Cada uno de ellos ten\u00ed\u00ada cuatro rostros y cuatro alas (Ez. 10:1-22; cfr. 9:3). Estos querubines parecen id\u00e9nticos a los cuatro seres vivientes que el profeta hab\u00ed\u00ada visto anteriormente; los cuatro rostros eran: de hombre, de le\u00f3n, de buey y de \u00e1guila (cfr. Ez. 1:5-12 y 10:20-21). Los querubines eran portadores del trono de Jehov\u00e1 (Ez. 1:26-28; 9:3). El ap\u00f3stol Juan da, en Apocalipsis, la descripci\u00f3n de cuatro seres vivientes con rostros semejantes a los de estos cuatro querubines (Ap, 4:6, 9). Los asirios y otros pueblos sem\u00ed\u00adticos hac\u00ed\u00adan representaciones de criaturas aladas simb\u00f3licas, especialmente de leones y toros alados que guardaban las entradas de sus templos y palacios. Los egipcios pon\u00ed\u00adan tambi\u00e9n seres alados en algunos de sus santuarios. De los hititas se han descubierto animales fabulosos, como esfinges de cuerpo de le\u00f3n y cabeza de \u00e1guila. Un trono del rey Hiram de Biblos estaba soportado por dos criaturas de rostro humano, cuerpo de le\u00f3n y grandes alas. Estas representaciones h\u00ed\u00adbridas aparecen centenares de veces en la iconograf\u00ed\u00ada del Asia occidental desde remotas \u00e9pocas. As\u00ed\u00ad, la arqueolog\u00ed\u00ada documenta la transmisi\u00f3n de una tradici\u00f3n que indudablemente tuvo su origen en los albores de la humanidad, y cuyo verdadero sentido ha quedado registrado en las Escrituras. (V\u00e9anse tambi\u00e9n \u00ed\u0081NGEL, DIABLO, PROPICIATORIO.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[298]<\/p>\n<p>      Especie de \u00e1ngel que se caracteriza en la piedad cristiana por expresar ardientemente el amor a Dios y la bendici\u00f3n a Dios (Que&#8217;rub, bendici\u00f3n a Dios). En castellano es diminutivo de querube y tradicionalmente se asocia la figura a la idea de adoraci\u00f3n. Al menos como adoradores aparecen las veces que se les nombra en el Antiguo Testamento: Gn. 3.24; Ex. 25. 18 y 20-22; Num. 7. 89; 2 Rey. 9.15; Ex. 41.18.<\/p>\n<p>    En el Nuevo Testamento el t\u00e9rmino aparece en Hebr. 9.5, al describir el tabern\u00e1culo en el que reside la divinidad.<\/p>\n<p>    Es interesante constatar que en la Biblia se habla por primera vez de esta figura en el relato del Para\u00ed\u00adso, guardado por un querub\u00ed\u00adn al ser expulsados de \u00e9l los hombres pecadores. (Gen. 3. 24). Pero despu\u00e9s se cita a los querubines con frecuencia, sobre todo en contextos prof\u00e9ticos y culticos, como si tuvieran una misi\u00f3n singular de relaci\u00f3n adoradora y de presencia en los sacrificios.<\/p>\n<p>    Tambi\u00e9n es bueno recordar a este prop\u00f3sito que la piedad cristiana atribuye a los querubines un sentido de cercan\u00ed\u00ada a la divinidad, al igual que a los serafines. A los primero para adorar y ser modelos de respeto, a los segundo como modelos del abrasarse en el amor. Pero entre ambos apenas si se pueden formular distinciones reales.<\/p>\n<p>    As\u00ed\u00ad lo entendieron los artistas, al reflejar figuras del Apocalipsis y recoger siluetas juveniles, sutiles, voladoras y con alas cubri\u00e9ndose el rostro, como signo de respeto y de ardoroso amor.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Criatura ang\u00e9lica de alto rango con deberes especiales, que se distingue del orden de los serafines. La primera de las noventa y una veces que se menciona la palabra querub\u00ed\u00adn en la Biblia es en G\u00e9nesis 3:24, donde se explica que cuando Dios expuls\u00f3 a Ad\u00e1n y Eva de Ed\u00e9n, situ\u00f3 querubines (heb. keru\u00c2\u00b7v\u00ed\u00adm) en la entrada oriental con la hoja llameante de una espada \u2020\u0153para guardar el camino al \u00e1rbol de la vida\u2020\u009d. No se especifica si Dios situ\u00f3 all\u00ed\u00ad m\u00e1s de dos querubines.<br \/>\nEntre los enseres del tabern\u00e1culo que se construy\u00f3 en el desierto, hab\u00ed\u00ada figuras que representaban querubines. A ambos extremos de la cubierta del Arca, elev\u00e1ndose encima de ella, hab\u00ed\u00ada dos querubines de oro de labor a martillo, \u2020\u0153con sus rostros el uno hacia el otro\u2020\u009d e inclinados hacia la cubierta en actitud de adoraci\u00f3n. Cada uno ten\u00ed\u00ada dos alas que se extend\u00ed\u00adan hacia arriba y cubr\u00ed\u00adan protectoramente la cubierta. (Ex 25:10-21; 37:7-9.) La cubierta interior de las telas para tienda del tabern\u00e1culo y la cortina que divid\u00ed\u00ada el Santo del Sant\u00ed\u00adsimo tambi\u00e9n ten\u00ed\u00adan figuras de querubines bordadas. (Ex 26:1, 31; 36:8, 35.)<br \/>\nEstas no eran, como algunos afirman, figuras grotescas hechas a imitaci\u00f3n de las monstruosas im\u00e1genes aladas que adoraban las naciones paganas de los alrededores. M\u00e1s bien, seg\u00fan el testimonio un\u00e1nime de la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada antigua (la Biblia no dice nada al respecto), eran refinad\u00ed\u00adsimas obras de arte que representaban criaturas ang\u00e9licas de forma humana y gloriosa belleza, hechas en todo detalle \u2020\u02dcconforme al modelo\u2020\u2122 que Mois\u00e9s recibi\u00f3 del propio Jehov\u00e1. (Ex 25:9.) El ap\u00f3stol Pablo dice que eran \u2020\u0153querubines gloriosos que cubr\u00ed\u00adan con su sombra la cubierta propiciatoria\u2020\u009d. (Heb 9:5.) Estos querubines en realidad estaban relacionados con la presencia de Jehov\u00e1: \u2020\u0153Y all\u00ed\u00ad ciertamente me presentar\u00e9 a ti, y hablar\u00e9 contigo desde m\u00e1s arriba de la cubierta, desde entre los dos querubines que est\u00e1n sobre el arca del testimonio\u2020\u009d. (Ex 25:22; N\u00fa 7:89.) Por eso se dec\u00ed\u00ada que Jehov\u00e1 estaba \u2020\u0153sentado sobre [o, entre] los querubines\u2020\u009d. (1Sa 4:4; 2Sa 6:2; 2Re 19:15; 1Cr 13:6; Sl 80:1; 99:1; Isa 37:16.) De manera simb\u00f3lica, los querubines eran \u2020\u0153la representaci\u00f3n del carro\u2020\u009d sobre el que Jehov\u00e1 montaba (1Cr 28:18), y las alas de los querubines confer\u00ed\u00adan tanto protecci\u00f3n como rapidez al viajar. En consonancia con eso, en una canci\u00f3n po\u00e9tica David aludi\u00f3 a la rapidez con la que Jehov\u00e1 fue en su ayuda diciendo que \u2020\u0153vino cabalgando sobre un querub\u00ed\u00adn, y vino volando [&#8230;] sobre las alas de un esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d. (2Sa 22:11; Sl 18:10.)<br \/>\nLos detallados planos arquitect\u00f3nicos del magn\u00ed\u00adfico templo de Salom\u00f3n indicaban que se colocaran en el Sant\u00ed\u00adsimo dos enormes querubines hechos de madera de \u00e1rbol ole\u00ed\u00adfero y revestidos de oro. Ten\u00ed\u00adan una altura de diez codos (4,5 m.) y estaban colocados en el centro de la habitaci\u00f3n, mirando hacia el E., a una distancia de diez codos entre s\u00ed\u00ad. Las alas estaban extendidas de forma que mientras que con una tocaban la punta del ala del otro, con la otra tocaban la pared que daba al N. y al S. respectivamente, y por lo tanto abarcaban los veinte codos de ancho de la habitaci\u00f3n. (V\u00e9ase TEMPLO.) El arca del pacto y sus varales quedaban en el centro, debajo de sus alas. Las paredes y las puertas del templo tambi\u00e9n estaban decoradas con tallas grabadas de querubines revestidos de oro. Igualmente, los lados de las carretillas de cobre para el agua estaban adornadas con querubines. (1Re 6:23-35; 7:29-36; 8:6, 7; 1Cr 28:18; 2Cr 3:7, 10-14; 5:7, 8.) De manera similar, hab\u00ed\u00ada querubines tallados que adornaban las paredes y las puertas del templo que Ezequiel contempl\u00f3 en visi\u00f3n. (Eze 41:17-20, 23-25.)<br \/>\nEzequiel tambi\u00e9n relata varias visiones en las que se vieron querubines simb\u00f3licos cuya descripci\u00f3n era poco com\u00fan. Primero los llama \u2020\u0153criaturas vivientes\u2020\u009d (Eze 1:5-28), para luego identificarlos como \u2020\u0153querubines\u2020\u009d (Eze 9:3; 10:1-22; 11:22). En estas visiones gr\u00e1ficas los querubines est\u00e1n asociados \u00ed\u00adntimamente con la gloriosa persona de Jehov\u00e1 y le sirven de continuo.<br \/>\nEn este libro prof\u00e9tico tambi\u00e9n se le dijo a Ezequiel que levantara \u2020\u0153una endecha acerca del rey de Tiro\u2020\u009d, en la que le identifica con un glorioso querub\u00ed\u00adn cubriente y que estuvo una vez \u2020\u0153en Ed\u00e9n, el jard\u00ed\u00adn de Dios\u2020\u009d, pero que fue despojado de su hermosura y reducido a cenizas sobre el suelo. \u2020\u0153Esto es lo que ha dicho el Se\u00f1or Soberano Jehov\u00e1: \u2020\u02dc[&#8230;] T\u00fa eres el querub\u00ed\u00adn ungido que cubre, y yo te he colocado a ti. En la monta\u00f1a santa de Dios resultaste estar. En medio de piedras de fuego te paseabas. Estuviste exento de falta en tus caminos desde el d\u00ed\u00ada que fuiste creado hasta que se hall\u00f3 injusticia en ti. [&#8230;] Yo te pondr\u00e9 como profano fuera de la monta\u00f1a de Dios, y te destruir\u00e9, oh querub\u00ed\u00adn que cubre [\u2020\u0153oh querub\u00ed\u00adn protector\u2020\u009d, Vg]\u2020\u2122.\u2020\u009d (Eze 28:11-19.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>queroubim (ceroubivm), es el plural de queroub. Los t\u00e9rminos castellanos \u00abquerub\u00ed\u00adn\u00bb y \u00abquerubines\u00bb son err\u00f3neos, por cuanto \u00abquerub\u00ed\u00adn\u00bb es la forma plural; el t\u00e9rmino singular es \u00abquerub\u00bb. En buen uso, el plural de \u00abquerub\u00bb en castellano debe ser \u00abquerubes\u00bb o la transcripci\u00f3n \u00abquerubim\u00bb. Algunos consideraban a los querubim como los representantes ideales de la creaci\u00f3n animada redimida. En el tabern\u00e1culo y en el templo estaban representados por las dos figuras de oro de dos seres vivientes alados. Constitu\u00ed\u00adan una sola pieza con la cubierta de oro del arca del pacto en el Lugar Sant\u00ed\u00adsimo, significando que las expectativas de las criaturas redimidas y glorificadas iban juntas con el sacrificio de Cristo. Por eso mismo ello indicar\u00ed\u00ada que lo que representan es seres humanos redimidos unidos a Cristo, uni\u00f3n esta vista, de manera figurada, como procediendo del propiciatorio. Sus rostros estaban dirigidos hacia este propiciatorio, sugiriendo ello una conciencia del medio por el que se ha procurado la uni\u00f3n con Cristo. La primera referencia a los querubim se encuentra en Gen 3:24, que deber\u00ed\u00ada traducirse \u00abal este del huerto de Ed\u00e9n, El hizo morar un tabern\u00e1culo de querubim, y la espada flam\u00ed\u00adgera que giraba a uno y otro lado para impedir el paso al \u00e1rbol de la vida\u00bb. Ello no era solo para mantener afuera a los hombres ca\u00ed\u00addos; la presencia de los querubim sugiere que los hombres redimidos, restaurados a Dios bajo las condiciones divinas, tendr\u00ed\u00adan acceso al \u00e1rbol de la vida (v\u00e9ase Rev 22:14). Ciertas otras referencias del AT dan una clara indicaci\u00f3n de que en ocasiones lo que se tiene a la vista son seres ang\u00e9licos; p.ej., Psa 18:10; Eze 28:4: Lo mismo sucede con la visi\u00f3n de los querubim en Eze 10:1-20; 11.22. En el NT se encuentra este t\u00e9rmino en Heb 9:5, donde se hace referencia al arca en el tabern\u00e1culo, y se sugiere que se trata de aquellos que ministran para la manifestaci\u00f3n de la gloria de Dios. Por ello, es posible llegar a la conclusi\u00f3n de que, por cuanto en el pasado y en el presente los seres ang\u00e9licos han actuado y act\u00faan administrativamente en el servicio de Dios, y que el hombre redimido ha de actuar administrativamente en el futuro en comuni\u00f3n con El, los querubim en las Escrituras representan a uno u otro de estos dos grupos de seres creados en conformidad a lo que se expone en los varios pasajes con ellos relacionados.\u00c2\u00b6<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p>\n  Seres angelicales o representaciones simb\u00f3licas de los mismos, mencionados frecuentemente en el Antiguo Testamento y s\u00f3lo una vez en el Nuevo Testamento. <\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 En Filolog\u00eda<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 En Arte<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 En una Visi\u00f3n Inspirada<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 En Teolog\u00eda<\/li>\n<\/ul>\n<h2>En Filolog\u00eda<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">La palabra cherub (cherubim es el plural masculino en hebreo) es una palabra tomada del asirio kirubu, de kar\u00e2b, \u00abestar cerca\u00bb, por lo que significa los que est\u00e1n cerca, familiares, sirvientes personales, el cuerpo de guardias, cortesanos.   Se usa com\u00fanmente para designar a los esp\u00edritus celestiales que rodean cercanamente la Majestad de Dios y le prestan servicios \u00edntimos.   Por lo tanto, pas\u00f3 a significar tanto como \u00abesp\u00edritu ang\u00e9lico\u00bb.   (El cambio de K de Kar\u00e2bu a K de Kirub no es nada inusual en asirio.  La palabra se ha relacionado con la palabra egipcia Xefer por met\u00e1tesis de Xeref  = K-r-bh).  Una met\u00e1tesis similar y juego con el sonido, sin duda existe entre Kerub y Rakab, \u00abmontar\u00bb, y Merkeba, \u00abcarroza\u00bb.   La explicaci\u00f3n jud\u00eda posterior, por analog\u00eda entre Kerub y Rek\u00fbb, \u00abun joven\u00bb, parece in\u00fatil.   En ingl\u00e9s la palabra debe ser pronunciada qerub y querubim, y no con una ch suave.\n<\/p>\n<h2>En Arte<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">En la Biblia se usa frecuentemente las palabras querub\u00edn y querubines para designar figuras esculpidas, talladas y bordadas utilizadas en los muebles y los adornos del santuario jud\u00edo.\n<\/p>\n<ul>\n<li> Seg\u00fan \u00c9xodo 25,18-21, sobre el kapporeth o tapa del Arca (es decir, el \u201cpropiciatorio\u201d) estaban colocadas las figuras de dos cherubim de oro macizo. <\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Seg\u00fan 1 Reyes 6,23 ss, y 2 Cr\u00f3n. 3,11 ss., Salom\u00f3n coloc\u00f3 en el Santo de los Santos dos grandes querubines de madera de acebuche revestidos de oro.   \u00abEstaban de pie y con sus caras vueltas hacia la sala.\u201d lo que probablemente significa que sus caras miraban hacia el Lugar Santo o la Entrada.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Seg\u00fan \u00c9x. 26,31, hab\u00eda querubines bordados en el velo del tabern\u00e1culo, para separar el Lugar Santo del Santo de los Santos.   Se hicieron \u00abde p\u00farpura violeta y escarlata, de carmes\u00ed y lino fino torzal\u201d.    No sabemos cu\u00e1ntos querubines se bordaron en el \u201cparoket\u201d o velo.  Con frecuencia se supone que, como el velo ocultaba el Santo de los Santos, ten\u00eda pintadas dos grandes figuras para representar a los esp\u00edritus guardianes o cuidadores.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Seg\u00fan 1 Reyes 6 y 7, los querubines se grababan aparentemente como un \u201cmotivo\u201d art\u00edstico en madera y metal.   El revestimiento de madera del Templo, tanto interior como exterior, estaba cubierto con ellos, as\u00ed como con palmeras y flores abiertas.   El mar de bronce estaba adornado con figuras de leones, bueyes y querubines.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> De acuerdo a Ezequiel 41,18 ss., en su descripci\u00f3n visionaria del Templo, las paredes del santuario estaban adornadas con querubines y palmeras, y cada querub\u00edn ten\u00eda dos caras, la de un hombre y la de un le\u00f3n, vueltas respectivamente hacia las palmeras de la derecha y la izquierda.  Pero no hay fundamento alguno para suponer que los querubines reales del Templo de Salom\u00f3n o del santuario antes de Salom\u00f3n tuvieran doble cara; lo contrario parece cierto, pero a partir del texto de la Escritura no podemos concluir con certeza qu\u00e9 tipo de caras ten\u00edan estos querubines del Templo, si de animales o de humanos.   A veces se concluye a partir de Ezequiel 10,14, \u00aby cada uno ten\u00eda cuatro caras:  la primera era la cara del querub\u00edn, la segunda una cara de hombre, la tercera una cara de le\u00f3n y la cuarta, una cara de \u00e1guila\u00bb, que la cara de un querub\u00edn no puede haber sido humana, y que naturalmente se ha sugerido la cara de un buey, pero el argumento no es concluyente. <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify\">En el arte egipcio eran bastante comunes figuras con rostro humano y dos alas extendidas pegadas a los brazos.   Tambi\u00e9n en el arte asiriose usaban en la decoraci\u00f3n figuras humanas aladas a cada lado de una palmera.   A veces ten\u00edan cabeza de halc\u00f3n, pero generalmente pose\u00edan rostros humanos.   Sin embargo, incluso los jud\u00edos en el tiempo de Cristo hab\u00edan olvidado por completo el aspecto de los querubines del Templo.   Josefo (Antiq., VIII, 3) dice que nadie sabe ni siquiera son capaces de adivinar qu\u00e9 forma ten\u00edan.  El hecho mismo, sin embargo, que la Biblia en ninguna parte da una explicaci\u00f3n, pero presupone siempre que eran bien conocidas, nos hace creer que estaban entre las figuras m\u00e1s comunes del arte contempor\u00e1neo.\n<\/p>\n<h2>En una Visi\u00f3n Inspirada<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Puesto que Yahveh estaba rodeado por figuras de querubines en su santuario en la tierra, as\u00ed que, seg\u00fan la Escritura, \u00c9l est\u00e1 realmente rodeado de querubines en su corte de arriba.  La funci\u00f3n atribuida a estos servidores celestiales de la Majestad de Dios es la de portadores de trono, o \u00abportadores\u00bb, de Su Divina Majestad.  En el Salmo 18(17),10-11 el salmista describe el abrupto descenso de Yahveh para rescatar un alma en pena en las siguientes palabras: \u00ab\u00c9l inclin\u00f3 los cielos y baj\u00f3, un espeso nubado debajo de sus pies: cabalg\u00f3 sobre un querube, emprendi\u00f3 el vuelo, sobre las alas de los vientos plane\u00f3\u00bb.  La idea de los querubines como la carroza de Dios parece que se indica en 1 Cr\u00f3n. 18, donde David dona oro para los querubines del Templo, que son descritos como \u201cla carroza\u201d, no probablemente porque tuviese la forma exterior de un veh\u00edculo, sino porque los querubines del Templo simbolizaban los tronos vivientes de alas veloces sobre los cuales viaja el Todopoderoso por los cielos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El profeta Ezequiel menciona a los querubines en un doble sentido:\n<\/p>\n<ul>\n<li> en su visi\u00f3n del carro viviente de Dios (Caps. 1 y 10); <\/li>\n<li> en su profec\u00eda sobre el pr\u00edncipe de Tiro (cap. 28,14 ss.).  <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify\">La visi\u00f3n de Ezequiel de los querubines, que es pr\u00e1cticamente la misma en el cap\u00edtulo d\u00e9cimo como en el primero, es una de las m\u00e1s dif\u00edciles en las Escrituras, y ha dado lugar a una multitud de explicaciones.  El profeta vio primero una nube luminosa que ven\u00eda del norte; desde la distancia parec\u00eda una gran nube con franjas de luz y algo de brillo intenso en el centro del mismo, brillante como el oro, pero en constante movimiento, como las llamas de un fuego.  Dentro de ese fuego celestial \u00e9l comenz\u00f3 gradualmente a distinguir cuatro seres vivos con cuerpos como de hombres, pero con cuatro caras cada uno: un rostro humano al frente, pero con cara de \u00e1guila detr\u00e1s; el rostro de un le\u00f3n a la izquierda y el de un buey a la derecha.  Aunque se aproximaban, sin embargo, sus rodillas no se doblaban en la marcha, continuaban r\u00edgidas e inflexibles, y la planta de los pies era como la planta de la pezu\u00f1a del buey, y reluc\u00edan como el fulgor del bronce bru\u00f1ido.  Ten\u00edan cuatro brazos, dos en cada hombro, y un ala pegada a cada brazo.  De estos cuatro brazos alados dos estaban extendidos hacia lo alto; y dos hacia abajo cubri\u00e9ndole el cuerpo.  Estos cuatro seres vivientes estaban juntos, mirando en cuatro direcciones opuestas, y entre ellos hab\u00eda cuatro grandes ruedas dobles, por lo que pod\u00edan rodar hacia delante o hacia los lados.  As\u00ed, este carro angelical siempre presentaba el mismo aspecto, sin importar en cu\u00e1l de las cuatro direcciones se mov\u00eda, y los \u00e1ngeles y las ruedas estaban adornados con ojos.  Y sobre las cabezas de los querubines, de modo que la tocaban con las puntas de sus alas extendidas, hab\u00eda una b\u00f3veda de cristal, y sobre este cristal hab\u00eda un trono de zafiro, y en el trono, uno semejante a un hombre, a semejanza de la gloria de Yahveh.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El significado m\u00edstico de cada detalle de esta visi\u00f3n probablemente seguir\u00e1 siendo un tema de especulaci\u00f3n, pero el significado de las cuatro caras no parece dif\u00edcil de entender:  el hombre es el rey de la creaci\u00f3n, el le\u00f3n es el rey de las bestias de la selva, el buey es el rey del ganado en el campo, el \u00e1guila el rey de las aves del aire.  En los \u00faltimos a\u00f1os este relato de los querubines ha sido explicado como meros s\u00edmbolos de la plenitud de la vida terrenal, que, como la tierra misma, es el estrado de Dios.  Sin embargo, se entiende m\u00e1s naturalmente que estos rostros significan que estos seres ang\u00e9licos pose\u00edan la sabidur\u00eda inteligente del hombre, la \u00e1gil fuerza del le\u00f3n, el considerable peso del buey, la inmensa sublimidad del \u00e1guila.  El cristianismo primitivo transfiri\u00f3 esta visi\u00f3n del Antiguo Testamento, a la esfera del Nuevo Testamento y gradualmente utiliz\u00f3 estas figuras quer\u00fabicas para designar a los cuatro evangelistas&#8212;un pensamiento de rara grandeza rara y singular felicidad, pero s\u00f3lo un  sensus accommodatu.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La profec\u00eda de Ezequiel contra el pr\u00edncipe de Tiro contiene una descripci\u00f3n de la casi m\u00e1s que terrenal gloria de esa antigua ciudad.  Se habla de Tiro como de un \u00e1ngel ca\u00eddo de la gloria.  Del rey de Tiro, se dice: \u00abT\u00fa, lleno de sabidur\u00eda y acabado en belleza.  En Ed\u00e9n estabas, en el jard\u00edn de Dios, toda suerte de piedras preciosas formaban tu manto\u2026  Querub\u00edn protector de alas desplegadas te hab\u00eda hecho yo, estabas en el santo monte de Dios, caminabas sobre piedras de fuego. Fuiste perfecto en tu conducta desde el d\u00eda de tu creaci\u00f3n, hasta el d\u00eda en que se hall\u00f3 en ti iniquidad\u2026 has pecado, y yo te he degradado del monte de Dios, y te he eliminado, querub\u00edn protector, de en medio de las piedras de fuego\u201d (Ez. 28,12-16).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Indirectamente podemos extraer de este pasaje que los querubines fueron concebidos para estar en un estado de perfecci\u00f3n, sabidur\u00eda, impecabilidad, cercan\u00eda a Dios en su Monte Santo y de gloria y felicidad preternatural.  Lamentablemente las palabras parafraseadas como \u00abcon las alas extendidas de protecci\u00f3n\u00bb son dif\u00edciles de traducir: el t\u00e9rmino hebreo puede significar \u00abquerub\u00edn de la unci\u00f3n, que cubre\u00bb, por lo tanto un noble, siendo ungido, eclipsando a otros con sus alas para protegerlos.  Si esto es as\u00ed, hay que a\u00f1adir la realeza y la beneficencia a las caracter\u00edsticas de los querubines.\n<\/p>\n<h2>En Teolog\u00eda<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">A pesar de la opini\u00f3n com\u00fan actual de avanzados estudiosos protestantes, que los querubines son s\u00f3lo representaciones simb\u00f3licas de ideas abstractas, la Iglesia Cat\u00f3lica, sin duda, afirma que realmente existen seres espirituales que corresponden a ese nombre.   El que los escritores del Antiguo Testamento usaron la palabra \u201ccherubim\u201d para designar a los \u00e1ngeles, no s\u00f3lo para expresar ideas, se puede ver mejor en G\u00e9nesis 3,24, donde Dios puso querubines en la entrada del Para\u00edso.  Esta frase podr\u00eda no tener sentido alguno si los querubines no representaran a seres ministeriales, a diferencia del hombre, que realiza los mandatos de Dios.  Asimismo, es dif\u00edcil leer a Ezequiel y persuadirse uno mismo de que el profeta no presupone la existencia real de seres personales reales bajo el nombre de querubines; en los cap\u00edtulos 1 y 10 \u00e9l habla una y otra vez de \u00abseres vivos\u00bb, y dice  que el Esp\u00edritu de la Vida estaba dentro de ellos, y se\u00f1ala repetidamente que las formas corporales que ve no son sino las apariencias de los seres vivos as\u00ed mencionados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los seres vivos (zoa) que con tanta frecuencia se mencionan en el Apocalipsis de San Juan s\u00f3lo pueden ser tomados como paralelos a los de Ezequiel, y no se puede dudar de su existencia personal en la mente de San Juan.  Tambi\u00e9n la frase frecuente: \u00abque est\u00e1s sentado sobre querubines\u00bb (1 Sam. 4,4; 2 Sam. 6,2; 2 Reyes 19; Isa\u00edas 37,37, 16; Sal. 80(79),2 y 99(98),1), aunque sin duda se refiere a la morada real de Yahveh en el Santo de los Santos, sin embargo, se entiende mejor como una referencia a los portadores celestiales del trono de Dios.  No puede haber duda de que los jud\u00edos posteriores &#8212;es decir, a partir de 200 a. C. en adelante&#8212; consideraban los querubines como verdaderos seres ang\u00e9licos, la angelolog\u00eda del Libro de Enoc y los libros ap\u00f3crifos de Esdras nos dan un testimonio innegable sobre este punto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">As\u00ed que la Iglesia cristiana desde el principio acept\u00f3 la personalidad de los querubines y adopt\u00f3 muy pronto la interpretaci\u00f3n del nombre que hizo Filo Judeo.  Clemente de Alejandr\u00eda:  \u00abEl nombre querub\u00edn intenta demostrar mucho entendimiento (aisthesin pollen).\u201d (Stromata, V, 240).  Aunque en los primeros siglos del cristianismo a los querubines se les consideraba \u00e1ngeles,  en la lista de la jerarqu\u00eda ang\u00e9lica no se menciona a los querubines y serafines.  Al principio s\u00f3lo se enumeraban siete coros de \u00e1ngeles, es decir los que se mencionan en Efesios 1,21 y Col. 1,16, con la adici\u00f3n de angeli et archangeil.  As\u00ed tambi\u00e9n San Ireneoen Haer. II, XXX, y Or\u00edgenes, Peri archon, I, V.  Pero pronto se percibi\u00f3 que la lista de los Ap\u00f3stoles no intentaba ser una completa, y se a\u00f1adieron los seres ang\u00e9licos del Antiguo Testamento mencionados por Ezequiel e Isa\u00edas, los querubines, serafines y otros, de modo que tenemos ocho, nueve, diez o incluso once rangos en esa jerarqu\u00eda.  A veces se pens\u00f3 que querubines y serafines eran s\u00f3lo otros nombres para los tronos y las virtudes (San Gregorio de Niza, \u00abContra Eunomio I; Agust\u00edn en Ps., XCVIII, 3).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Desde Dionisio el Pseudo-Aeropagita, De Caelesti Hier. (escrito alrededor del a\u00f1o 500 d.C), la divisi\u00f3n del orden ang\u00e9lico en nueve rangos ha sido pr\u00e1cticamente universal, y los querubines y serafines toman el lugar m\u00e1s alto en la jerarqu\u00eda, un rango que les atribuy\u00f3 San Cirilo de Jerusal\u00e9n (370 ), y San Juan Cris\u00f3stomo (c. 400), y que el Papa San Gregorio I (Magno), una vez aprocrisiario o nuncio en Constantinopla, dio a conocer en Occidente.  El Papa Gregorio dividi\u00f3 los nueve \u00f3rdenes ang\u00e9licos en tres coros, el coro m\u00e1s alto son: tronos, querubines y serafines.  De los querubines dice (Hom in Ev., XXXIV, 10), que \u201cquerub\u00edn\u201d significa \u00abla plenitud del conocimiento, y que estos sublimes ej\u00e9rcitos se llaman as\u00ed porque est\u00e1n llenos de un conocimiento que es el m\u00e1s perfecto, ya que se les permite contemplar la gloria de Dios m\u00e1s cercanamente\u00bb.  Esta explicaci\u00f3n de San Gregorio se deriva en \u00faltima instancia de una declaraci\u00f3n similar de Filo, y San Agust\u00edn ya la hab\u00eda combinado con la funci\u00f3n de los querubines en el Antiguo Testamento en su sublime comentario al Salmo 80(79),2, \u00abT\u00fa que est\u00e1s sentado entre querubes\u00bb: \u00abQuerub\u00edn significa el Asiento de la gloria de Dios y se interpreta: plenitud de conocimiento. Aunque nos damos cuenta de que los querubines son los poderes y virtudes exaltados; sin embargo si quieres, t\u00fa tambi\u00e9n ser\u00e1s uno de los querubines. Porque si querub\u00edn significa Asiento de Dios, recuerda lo que dice la Escritura: El alma de los justos es el Asiento de la Sabidur\u00eda \u00ab.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  KEIL, Commentary on Ezechiel, I, 20-46, in Clark&#8217;s Foreign Lib. (Edinburgh, 1876), IV; KNABENBAUER, Commentarius in Ezechielem (Par\u00eds, 1890), 21-41; ZSCHOKKE, Theologie der Propheten (Friburgo im Br., 1877), 250 sqq.; BAREILLE in Dict. de theol. cath., s.v. Anges, 1206-11; WULFF, Cherubim, Throne und Seraphim (Altenburgo, 1894); PERROT y CHIPIEZ, Le temple de Jerusalem (Par\u00eds, 1889); VIGOUROUX, La Bible et les decouvertes modernes, IV, 358-409; RYLE in HASTINGS, Bible Dict., s.v.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Fuente<\/b>:   Arendzen, John. \u00abCherubim.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 3. New York: Robert Appleton Company, 1908. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/03646c.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. \u00c1ngel, Seraf\u00edn Gen 3:24 puso al oriente del huerto de Ed\u00e9n q Exo 25:18; 37:7 Querub\u00ed\u00adn (heb. ker\u00fbb, ker\u00fbb\u00eem y kerub\u00eem, gr. jer\u00f3ub, jeroub\u00e9in). Categor\u00ed\u00ada especial de \u00e1ngel. No se conoce alguna ra\u00ed\u00adz hebrea de la que se pueda derivar este t\u00e9rmino, pero existe una posible conexi\u00f3n con el ac. kar\u00e2bu, \u00abbendecir\u00bb y \u00aborar\u00bb, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/querubin\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abQUERUBIN\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3665","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3665","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3665"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3665\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3665"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3665"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3665"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}