{"id":3749,"date":"2016-02-05T00:03:05","date_gmt":"2016-02-05T05:03:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/regeneracion\/"},"modified":"2016-02-05T00:03:05","modified_gmt":"2016-02-05T05:03:05","slug":"regeneracion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/regeneracion\/","title":{"rendered":"REGENERACION"},"content":{"rendered":"<p>Mat 19:28 de cierto os digo que en la r, cuando<br \/>\nTit 3:5 el lavamiento de la r y por la renovaci\u00f3n<\/p>\n<hr>\n<p>Regeneraci\u00f3n    (gr. palinguenes\u00ed\u00ada, \u00abrenacimiento\u00bb, \u00abregeneraci\u00f3ni\u00bb).  Expresi\u00f3n usada: 1. Para el nuevo nacimiento que acompa\u00f1a a la conversi\u00f3n (Tit. 3:5).  2. Para la renovaci\u00f3n del mundo en ocasi\u00f3n de la venida de Cristo (Mat 19:28).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>(gr., paligguenesia, nacimiento). La regeneraci\u00f3n tiene como su idea b\u00e1sica nacer de nuevo o ser restaurado. Aunque la palabra es en realidad usada solamente dos veces en el NT (Mat 19:28; Tit 3:5), muchos pasajes sin\u00f3nimos sugieren su significado b\u00e1sico. T\u00e9rminos relacionados son nacer de nuevo (Joh 3:3, Joh 3:5, Joh 3:7), nacido de Dios (Joh 1:13; 1Jo 3:9), dar vida (Eph 2:1, Eph 2:5), y renovaci\u00f3n (Rom 12:2; Tit 3:5). La rege-neraci\u00f3n es el cambio espiritual realizado en los corazones de las personas en las que su naturaleza pecaminosa inherente es cambiada y por la que ellas son capacitadas a responder a Dios en fe.<\/p>\n<p>La regeneraci\u00f3n es, por lo tanto, un acto de Dios a trav\u00e9s de la agencia inmediata del Esp\u00ed\u00adritu Santo operativo en el ser humano (Col 2:13), originando en \u00e9l una nueva dimensi\u00f3n de vida moral, una resurrecci\u00f3n a nueva vida en Cristo. Esta nueva vida no es meramente un estado neutral que resulta del perd\u00f3n de pecado, sino una implantaci\u00f3n de la justicia de Cristo en el humano, por el cual \u00e9l le da vida (Joh 5:21), es engendrado (1Jo 5:1), hecho una nueva criatura (2Co 5:17), recibe una nueva vida (Rom 6:4) y la naturaleza divina (2Pe 1:4).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(engendrarse de nuevo, nacer de nuevo).<\/p>\n<p> Jua 3:3-7, Tit 3:5, Mat 19:28.<\/p>\n<p> Es el cambio espiritual que se produce en el coraz\u00f3n del hombre por obra y gracia del Esp\u00ed\u00adritu Santo, por el cual se transforma la naturaleza pecaminosa, y puede responder por fe a Dios, viviendo de acuerdo a su voluntad.<\/p>\n<p> Abarca al hombre o a la mujer en su totalidad, pues renueva su naturaleza, altera la disposici\u00f3n que los gobierna, ilumina su mente y libera su voluntad para poder hacer el bien.<\/p>\n<p> Se obtiene por la Redenci\u00f3n de Cristo, gratis, por la fe, en su Iglesia. Ver \u00abRedenci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Con esta palabra se alude en Mateo a un tiempo futuro (\u2020\u0153De cierto os digo que en la r., cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria&#8230;\u2020\u009d), cuando Dios culminar\u00e1 su obra en la historia y crear\u00e1 \u2020\u0153cielos nuevos y tierra nueva\u2020\u009d (2Pe 3:13). Esto ha comenzado a producirse ya en las personas que han cre\u00ed\u00addo al evangelio (\u2020\u0153&#8230; por el lavamiento de la r. y por la renovaci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo\u2020\u009d [Tit 3:5]). El vocablo griego es palingenesia.<\/p>\n<p>Esta vieja creaci\u00f3n de Dios va a ser reemplazada por una nueva. Ese es \u2020\u0153el anhelo ardiente de la creaci\u00f3n\u2020\u009d que aguarda \u2020\u0153la manifestaci\u00f3n de los hijos de Dios\u2020\u009d (Rom 8:19). Aunque eso forma parte de la esperanza escatol\u00f3gica, es importante entender que el proceso ya comenz\u00f3 con el nuevo nacimiento de aquellos que ser\u00e1n los habitantes de los \u2020\u0153cielos nuevos y tierra nueva\u2020\u009d. Por eso se dice de ellos que son \u2020\u0153nueva criatura\u2020\u009d (2Co 5:17) y \u2020\u0153una nueva creaci\u00f3n\u2020\u009d (Gal 6:15). Dios se propuso \u2020\u0153crear para s\u00ed\u00ad mismo &#8230; un solo y nuevo hombre\u2020\u009d (Efe 2:15). \u00e9l \u2020\u0153nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrecci\u00f3n de Jesucristo de los muertos\u2020\u009d (1Pe 1:3).<br \/>\nestos hechos est\u00e1 el cumplimiento de promesas que se hicieron en el AT, cuando Dios dijo: \u2020\u0153Dar\u00e9 mi ley en su mente, y la escribir\u00e9 en su coraz\u00f3n\u2020\u009d (Jer 31:33). El instrumento para ello es el Esp\u00ed\u00adritu Santo (\u2020\u0153Y despu\u00e9s de esto derramar\u00e9 mi Esp\u00ed\u00adritu sobre toda carne\u2020\u009d [Joe 2:28]) y la palabra de Dios (\u2020\u0153&#8230; siendo renacidos &#8230; por la palabra de Dios\u2020\u009d [1Pe 1:23]). Por eso el Se\u00f1or Jes\u00fas hablaba a \u2020\u00a2Nicodemo sobre nacer \u2020\u0153del agua y del Esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d (Jua 3:5).<br \/>\n, ciertamente, un misterio la forma en que esto se produce en la experiencia humana (\u2020\u0153El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de d\u00f3nde viene, ni a d\u00f3nde va; as\u00ed\u00ad es todo aquel que es nacido del Esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d [Jua 3:8]). Sobre todo, cuando pensamos que a trav\u00e9s de la r. llegamos a \u2020\u0153ser participantes de la naturaleza divina\u2020\u009d (2Pe 1:4). Lo que no es misterio, sin embargo, es el resultado visible que se produce en los seres humanos que pasan por esta bendita experiencia. Sus vidas son cambiadas, sus temperamentos modificados, sus intereses son otros, ligados a los de Dios, y se produce en ellos la piedad.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, DOCT<\/p>\n<p>ver, CONVERSI\u00ed\u201cN, AGUA, BAUTISMO, LAVAMIENTO<\/p>\n<p>vet, (gr. \u00abpalingenesia\u00bb). La regeneraci\u00f3n o nuevo nacimiento es el cambio de naturaleza producido por el Esp\u00ed\u00adritu Santo en el hombre, al que le comunica una vida nueva. La justificaci\u00f3n cambia la situaci\u00f3n del hombre ante Dios: es declarado justo, y no m\u00e1s considerado como pecador; la regeneraci\u00f3n transforma su ser moral y espiritual. Lo primero es necesario a causa de su culpabilidad; lo segundo, a causa de su corrupci\u00f3n. El hombre natural est\u00e1 muerto en sus delitos y pecados (Ef. 2:1). No puede recibir ni conocer las cosas del Esp\u00ed\u00adritu de Dios (1 Co. 2:14). No puede ni ver el Reino de Dios ni entrar en \u00e9l (Jn. 3:3, 5). Para ello, es necesario que nazca de nuevo, no ya de la carne, sino de Dios (Jn. 3:6-8). Juan insiste en el hecho de que \u00abtodo aquel que cree que Jes\u00fas es el Cristo, es nacido de Dios\u00bb (1 Jn. 5:1); a\u00fan m\u00e1s, ya no es un hijo del diablo, sino de Dios (1 Jn. 3:8-10); habiendo pasado de muerte a vida, puede amar a sus hermanos (1 Jn. 3:14; 4:7). El Se\u00f1or crea en \u00e9l un hombre nuevo (Ef. 4:22-24; Col. 3:9-10); hace de \u00e9l una nueva criatura (2 Co. 5:17), comunic\u00e1ndole una nueva naturaleza. El creyente resucita as\u00ed\u00ad espiritualmente con Cristo, que vive en El por el Esp\u00ed\u00adritu, permiti\u00e9ndole vivir para Su gloria (Ro. 6:4-11; 8:9; G\u00e1. 5:16, 22-25). Los factores de la regeneraci\u00f3n, tales como son dados en las Escrituras, son los siguientes: (a) La Palabra viva y permanente de Dios act\u00faa en muchos como una semilla de vida (1 P. 1:23; cfr. Ro. 10:17). (b) La obra milagrosa del Esp\u00ed\u00adritu Santo nos resucita espiritualmente (Tit. 3:5; Jn. 3:5-8). Esta obra es instant\u00e1nea, como el nacimiento f\u00ed\u00adsico, incluso si la conversi\u00f3n (que es su resultado) lo es menos (v\u00e9ase CONVERSI\u00ed\u201cN). (c) Habiendo recibido la Palabra de Dios y aceptado la obra de convicci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo, la fe es puesta de coraz\u00f3n en Jesucristo. A partir de ah\u00ed\u00ad, \u00abtiene vida eterna; y no vendr\u00e1 a condenaci\u00f3n, mas ha pasado de muerte a vida\u00bb (Jn. 5:24). La regeneraci\u00f3n bautismal es la ense\u00f1anza de la iglesia de Roma y de aquellas confesiones que participan en su concepci\u00f3n ritualista-sacramental. Seg\u00fan esta ense\u00f1anza, el bautismo es la causa eficaz de la regeneraci\u00f3n de una manera milagrosa, y los ni\u00f1os que mueren sin bautismo no pueden entrar en el Para\u00ed\u00adso. Es de esta manera que se malinterpreta el pasaje de Jn. 3:3-5. Sin embargo, todo lo que se ha expuesto acerca del papel de la Palabra de Dios, del Esp\u00ed\u00adritu Santo, y de la fe, muestra lo err\u00f3neo de tal interpretaci\u00f3n. En realidad no es el bautismo de agua lo que regenera al que oye con fe; el bautismo de agua es el s\u00ed\u00admbolo y testimonio de esta realidad, y la incorporaci\u00f3n al testimonio corporado de la Iglesia en su aspecto externo. (V\u00e9anse AGUA, BAUTISMO, LAVAMIENTO, LAVAMIENTO DE LA REGENERACI\u00ed\u201cN.) Bibliograf\u00ed\u00ada: Billy Graham: \u00abPaz con Dios\u00bb, Ed. Moody, 1965; Lewis Sperry Chafer: \u00abCamino de la Salvaci\u00f3n\u00bb Ed. Portavoz Evang\u00e9lico 1975. Lewis Sperry Chafer y John F. Walwoord: \u00abGrandes Temas B\u00ed\u00adblicos\u00bb Ed. Portavoz Evang\u00e9lico 1976. Juan Bunyan: \u00abEl progreso del Peregrino\u00bb (reedici\u00f3n) Ed. Cl\u00ed\u00ade 1980, esta alegor\u00ed\u00ada de la vida cristiana es un cl\u00e1sico del pensamiento evang\u00e9lico sobre el tema de la vida cristiana. Ernesto Trenchard: \u00abEstudios de Doctrina Fundamental\u00bb, Ed. Literatura B\u00ed\u00adblica, 1969; John R. W. Stott: \u00abCristianismo b\u00e1sico\u00bb, Ed. Certeza, 1965; Juan Wesley: \u00abSermones escogidos\u00bb, Casa Nazarena de Publicaciones, 1975; Francisco Lacueva: \u00abDoctrinas de la Gracia\u00bb, Ed. Cl\u00ed\u00ade, 1976.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>Palabra propia del N. T. para significar la nueva vida del cristiano, el cual, mediante el bautismo, se convierte en una nueva criatura (Rom 12,2; Tit 3,5); ha renacido de lo alto (Jn 3,3); se ha renovado radical, totalmente (Rom 6,1-14; 1 Cor 1,10; 6,11; 12,13; 2 Cor 3,6; G\u00e1l 3,27). Este renacer de nuevo (1 Pe 1,3), efectuado por el bautismo y el Esp\u00ed\u00adritu Santo (Jn 3,5), es condici\u00f3n indispensable para entrar en el reino de Dios Qn 3,5).<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La regeneraci\u00f3n, o nuevo nacimiento, es la recreaci\u00f3n interna de la naturaleza humana ca\u00edda, por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo (Jn. 3:5\u20138). La Biblia concibe la salvaci\u00f3n como la renovaci\u00f3n redentiva del hombre sobre la base de una relaci\u00f3n restaurada con Dios en Cristo, y la presenta como que involucra \u00abuna transformaci\u00f3n radical y completa obrada en el alma (Ro. 12:2; Ef. 4:23) por Dios el Esp\u00edritu Santo (Tit. 3:5; Ef. 4:24), en virtud de lo cual llegamos a ser \u2018hombres nuevos\u2019 (Ef. 4:24; Col. 3:10), ya no conformados a este mundo (Ro. 12:2; Ef. 4:22; Col. 3:9), sino creados seg\u00fan la imagen de Dios en conocimiento y santidad de la verdad (Ef. 4:24; Col. 3:10; Ro. 12:2)\u00bb (B.B. Warfield, <em>Biblical and Theological Studies<\/em>, Presbyterian and Reformed Publishing Company, Filadelfia, 1952, p. 351). Regeneraci\u00f3n es el nacimiento por medio del cual comienza esta obra de nueva creaci\u00f3n, as\u00ed como la santificaci\u00f3n es el \u00abcrecimiento\u00bb por medio del cual contin\u00faa (1 P. 2:2; 2 P. 3:18). La regeneraci\u00f3n en Cristo cambia la disposici\u00f3n de egocentrismo, sin ley y sin Dios, que domina al hombre en Ad\u00e1n por una disposici\u00f3n de confianza y amor, de arrepentimiento por la rebeld\u00eda e incredulidad del pasado, y una amante conformidad con la ley de Dios de all\u00ed en adelante. Ilumina la mente ciega para discernir las realidades espirituales (1 Co. 2:14\u201315; 2 Co. 4:6; Col. 3:10), y libera y da poder a la voluntad que era esclava para que libremente obedezca a Dios (Ro. 6:14, 17\u201322; Fil. 2:13). El uso del nuevo nacimiento para describir este cambio enfatiza dos hechos al respecto. El primero es su car\u00e1cter decisivo. El hombre regenerado para siempre deja de ser el hombre que era; su vida antigua ha pasado y ha comenzado una nueva vida; es una nueva criatura en Cristo, sepultado juntamente con \u00e9l fuera del alcance de la condenaci\u00f3n, y ha resucitado con \u00e9l a una nueva vida de justicia (v\u00e9ase Ro. 6:3\u201311; 2 Co. 5:17; Col. 3:9\u201311). El segundo hecho enfatizado es el <em>monergismo<\/em> de la regeneraci\u00f3n. El beb\u00e9 no induce ni coopera con su propia procreaci\u00f3n y nacimiento; tampoco pueden, quienes est\u00e1n muertos en \u00abdelitos y pecados\u00bb, provocar la operaci\u00f3n vivificadora del Esp\u00edritu de Dios dentro de ellos (v\u00e9ase Ef. 2:1\u201310). La vivificaci\u00f3n espiritual es un ejercicio libre y misterioso del poder divino (Jn. 3:8). Esta vivificaci\u00f3n es misteriosa para el hombre porque para \u00e9l es imposible explicarla en funci\u00f3n de una combinaci\u00f3n o cultivo de los recursos humanos existentes (Jn. 3:6), que no es causada ni inducida por ning\u00fan esfuerzo humano (Jn. 1:12\u201313), ni por m\u00e9ritos (Tit. 3:3\u20137), y por lo tanto, no se puede igualar ni atribuir a ninguna de las experiencias, decisiones y actos a los cuales da origen y por los cuales se podr\u00eda saber que ocurri\u00f3.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Presentaci\u00f3n b\u00edblica. El sustantivo \u00abregeneraci\u00f3n\u00bb (<em>palingenesia<\/em>) aparece solamente dos veces. En Mt. 19:28, denota la restauraci\u00f3n escatol\u00f3gica de todas las cosas (Hch. 3:21) bajo el Mes\u00edas, al quien esperaba el pueblo de Israel. Este eco de uso judaico se\u00f1ala hacia el esquema mayor de la renovaci\u00f3n c\u00f3smica dentro del cual se encuentra la de los individuos. En Tit. 3:5, la palabra se refiere a la renovaci\u00f3n del individuo. En otros lugares se expresa en otra forma el pensamiento de la regeneraci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las profec\u00edas del AT, la regeneraci\u00f3n se describe como la obra de Dios que renueva, circuncida y ablanda los corazones de los israelitas, escribiendo en ellos sus leyes, haciendo que sus poseedores lo conozcan, lo amen y le obedezcan como nunca antes lo hicieron (Dt. 30:6; Jer. 31:31\u201334; 32:39\u201340; Ez. 11:19\u201320; 36:25\u201327).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una obra soberana de purificaci\u00f3n de la inmundicia del pecado (Ez. 36:25; cf. Sal. 51:10), obrada por el soplo (esp\u00edritu: Ez. 36:27; 39:29) personal de energ\u00eda creadora de Dios. Jerem\u00edas declara que tal renovaci\u00f3n, en escala nacional, introducir\u00e1, y ser\u00e1 se\u00f1al de la nueva administraci\u00f3n mesi\u00e1nica que Dios hace de su pacto con su pueblo (Jer. 31:31; 32:40).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el NT, el pensamiento de regeneraci\u00f3n est\u00e1 m\u00e1s enteramente individualizado, y en el Evangelio de Juan y en su Primera Ep\u00edstola, la figura del nuevo nacimiento\u2014\u00abde arriba\u00bb (<em>an\u014dzen<\/em>: Jn. 3:3, 7, como Moffatt), \u00abde agua y del Esp\u00edritu\u00bb, esto es, por medio de una operaci\u00f3n purificadora del Esp\u00edritu de Dios (v\u00e9ase Ez. 36:25\u201327; Jn. 3:5; cf. 3:8), o simplemente \u00abde Dios\u00bb (Jn. 1:13, nueve veces en 1 Jn.)\u2014es integral a la presentaci\u00f3n de la salvaci\u00f3n personal. El verbo <em>genna\u014d<\/em> (que significa tanto \u00abengendrar\u00bb como \u00abdar a luz\u00bb) se usa en estos pasajes en el tiempo aoristo o perfecto para denotar la obra divina, de una vez para siempre, por la cual el pecador, que antes era solamente \u00abcarne\u00bb, y como tal, lo supiera o no, completamente incompetente en asuntos espirituales (Jn. 3:3\u20137), es hecho \u00abesp\u00edritu\u00bb (Jn. 3:6)\u2014esto es, se lo habilita y se lo hace recibir y responder a la revelaci\u00f3n salvadora de Dios en Cristo. En el Evangelio, Cristo asegura a Nicodemo que no hay actividades espirituales\u2014ni ver ni entrar en el reino de Dios, porque no hay fe en \u00e9l mismo\u2014sin la regeneraci\u00f3n (Jn. 3:1ss.); y Juan declara en el pr\u00f3logo que solamente el regenerado recibe a Cristo y entra en el privilegio de los hijos de Dios (Jn. 1:12\u201313). En forma inversa, en la Ep\u00edstola, Juan insiste en que no hay regeneraci\u00f3n que no produzca actividades espirituales. El regenerado hace justicia (1 Jn. 2:29) y no vive una vida de pecado (3:9; 5:18: el tiempo presente indica la obediencia habitual a la ley, no una impecabilidad absoluta, cf. 1:8\u201310); aman a los cristianos (4:7), creen correctamente en Cristo y experimentan la victoria de la fe sobre el mundo (5:4). Cualquiera que hace de otro modo, no importa qu\u00e9 alardes haga, todav\u00eda es hijo no regenerado del diablo (3:6\u201310).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pablo especifica las dimensiones cristol\u00f3gicas de la regeneraci\u00f3n present\u00e1ndola como una (1) vivificadora resurrecci\u00f3n con Cristo (Ef. 2:5; Col. 2:13; cf. 1 P. 1:3); (2) una obra de nueva creaci\u00f3n en Cristo (2 Co. 5:17; Ef. 2:10; G\u00e1. 6:15). Pedro y Santiago a\u00f1aden que \u00abDios hace renacer\u00bb (<em>anagenna\u014d<\/em>: 1 P. 1:23) e \u00abhizo nacer (<em>apokueo<\/em>: Stg. 1:18) por medio del evangelio. Es bajo el impacto de la palabra de Dios que \u00e9l renueva el coraz\u00f3n, provocando as\u00ed la fe (Hch. 16:14s.; v\u00e9ase tambi\u00e9n <em>Llamamiento<\/em>).<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Discusi\u00f3n hist\u00f3rica. Los padres de la iglesia no formularon en forma precisa el concepto de regeneraci\u00f3n. Ellos la igualaban, hablando ampliamente, con la gracia bautismal, la cual significaba para ellos, primariamente, (para Pelagio, exclusivamente) remisi\u00f3n de pecados. Agust\u00edn comprendi\u00f3 y vindic\u00f3, contra el pelagianismo, la necesidad de la gracia precedente para hacer que el hombre crea en Dios y lo ame, pero no identific\u00f3 esta gracia con la regeneraci\u00f3n. Los reformadores reafirmaron la sustancia de la doctrina de Agust\u00edn de la gracia precedente, y la teolog\u00eda reformada a\u00fan la conserva. Calvino us\u00f3 la palabra \u00abregeneraci\u00f3n\u00bb para abarcar toda la renovaci\u00f3n subjetiva del hombre, incluyendo la conversi\u00f3n y la santificaci\u00f3n. Muchos te\u00f3logos reformados del siglo diecisiete igualaban la regeneraci\u00f3n con el llamamiento eficaz, y la conversi\u00f3n con la regeneraci\u00f3n (lo que explica la sistem\u00e1tica traducci\u00f3n, errada, de <em>epistre\u0192\u014d<\/em>, \u00abvolver\u00bb, como un pasivo \u00absed convertidos\u00bb en la King James Version (en ingl\u00e9s); m\u00e1s adelante la teolog\u00eda reformada ha definido regeneraci\u00f3n, en forma m\u00e1s estrecha, como la implantaci\u00f3n de la \u00absemilla\u00bb de la cual brotan la fe y el arrepentimiento (1 Jn. 3:9) en el curso del llamamiento eficaz. El arminianismo elabor\u00f3 la doctrina de la regeneraci\u00f3n en forma sinergista, haciendo que la renovaci\u00f3n del hombre dependa de su cooperaci\u00f3n previa con la gracia; el liberalismo la elabora en forma naturalista, identificando la regeneraci\u00f3n con un cambio moral o una experiencia religiosa.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los padres perdieron la comprensi\u00f3n de los sacramentos en su sentido b\u00edblico como signos para avivar la fe y sellos para confirmar a los creyentes en la posesi\u00f3n de las bendiciones significadas, y de ese modo llegaron a considerar el bautismo como portador de la regeneraci\u00f3n que significaba (Tit. 3:5) <em>ex opere operato<\/em> a aquellos que no obstru\u00edan su operaci\u00f3n. Puesto que los beb\u00e9s no pod\u00edan hacer esto, todos ellos entonces se consideraban regenerados por el bautismo. Este punto de vista ha persistido en todas las iglesias no reformadas del cristianismo, y entre los sacramentalistas dentro del protestantismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Art\u00edculos sobre \u00abRegeneration\u00bb por J. Orr (<em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">HDB<\/a><\/em>, 1 vol. edit.); J. Denney (<em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">HDCG<\/a><\/em>); J.V. Bartlet (<em>HDB<\/em>); F. Buechsel y K.H. Rengstorf en <em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">TWNT<\/a><\/em>, I, pp. 663\u2013674, 685\u2013688; B.B. Warfield, <em>Biblical and Theological Studies<\/em>, pp. 351\u2013374; <em>Systematic Theologies<\/em> de Hodge (III, pp. 1\u201340); y L. Berkhof (IV. vi. 465\u2013479).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">James I. Packer<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><em>HDB <\/em><\/a><em>Hastings\u2019 Dictionary of the Bible<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><em>HDCG <\/em><\/a><em>Hastings\u2019 Dictionary of Christ and the Gospels<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><em>TWNT <\/em><\/a><em>Theologisches Woerterbuch zum Neuen Testament<\/em> (Kittel)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (514). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>El sustantivo gr. <\/span><span style=''>palingenesia<\/span><span lang=ES style=''> s\u00f3lo aparece dos veces en el NT (Mt. 19.28, <\/span><etiqueta id=\"#_ftn140\" name=\"_ftnref140\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0nbe<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''>: \u201cnuevo mundo\u201d, <\/span><etiqueta id=\"#_ftn141\" name=\"_ftnref141\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vp<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=' '> \u201cel tiempo en que todo sea renovado\u201d; Tit. 3.5). Mateo lo emplea escatol\u00f3gicamente, para referirse a la restauraci\u00f3n de todas las cosas, record\u00e1ndonos que la renovaci\u00f3n del individuo forma parte de una renovaci\u00f3n c\u00f3smica m\u00e1s amplia. En Tito vemos el t\u00e9rmino aplicado con referencia individual.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En las dem\u00e1s partes se usan diferentes t\u00e9rminos para expresar el cambio que efect\u00faa el Esp\u00edritu Santo. <\/span><span style=''>genna&#333;<\/span><span lang=ES style=''> (con <\/span><span style=''>an&#333;then<\/span><span lang=ES style=''>, Jn. 3.3, 7) significa \u201cengendrar\u201d o \u201cdar a luz a\u201d, y se utiliza en Jn. 1.13; 3.3\u20138; 1 Jn. 2.29; 3.9; 4.7; 5.1, 4, 18. En 1 P. 1.3, 23 aparece la voz <\/span><span style=''>anagenna&#333;<\/span><span lang=ES style=''>\u2014\u201cvolver a engendrar\u201d o \u201chacer nacer de nuevo\u201d\u2014. Estos t\u00e9rminos se emplean para describir el acto inicial de la renovaci\u00f3n. Las voces <\/span><span style=' '>anakain&#333;sis<\/span><span lang=ES style=''> (Ro. 12.2; Tit. 3.5), con el verbo <\/span><span style=''>anakaino&#333;<\/span><span lang=ES style=''> (2 Co. 4.16; Col. 3.10), denotan un hacer de nuevo o renovaci\u00f3n. Las referencias indican que el uso de estas dos palabras no se limita a la renovaci\u00f3n inicial, sino que se extiende al proceso resultante. Podemos notar, con referencia al resultado del nuevo nacimiento, t\u00e9rminos como <\/span><span style=''>kain&#275; ktisis<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018nueva criatura\u2019 (2 Co. 5.17; G\u00e1. 6.15), y <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>kainos anthr&#333;pos<\/span><span lang=ES style=' '>, \u2018nuevo hombre\u2019 (Ef. 2.15; 4.24). Dos veces tenemos el t\u00e9rmino <\/span><span style=''>synz&#333;opoite&#333;<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018dar vida juntamente con\u2019 (Ef. 2.5; Col. 2.13), que nos da la idea de un cambio, no solamente tan dram\u00e1tico como el nacimiento, sino tan dram\u00e1tico como la resurrecci\u00f3n. <\/span><span style=''>apokye&#333;<\/span><span lang=ES style=''> (Stg. 1.18) denota dar a luz.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Al estudiar estos t\u00e9rminos notamos que todos indican un cambio dr\u00e1stico y dram\u00e1tico, cambio que podemos comparar con el nacimiento, el nuevo nacimiento, la nueva creaci\u00f3n o aun la resurrecci\u00f3n. En el contexto correspondiente varios de ellos indican que el cambio es permanente y que produce efectos de largo alcance en el sujeto.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. Presentaci\u00f3n veterotestamentaria<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El concepto de la regeneraci\u00f3n est\u00e1 m\u00e1s prominente en el NT que en el AT. Muchos pasajes veterotestamentarios plantean el concepto de la renovaci\u00f3n nacional, pensamiento que est\u00e1 presente en las declaraciones relativas al nuevo pacto y a la ley escrita en el coraz\u00f3n de los hombres, o a la recepci\u00f3n de corazones nuevos por los hombres (Jer. 24.7; 31.31s; 32.38s; Ez. 11.19; 36.25\u201327, y el pasaje relativo al \u201cvalle que estaba lleno de huesos secos\u201d, 37.1\u201314).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Aunque es la naci\u00f3n a la que se refieren estas escrituras, una naci\u00f3n puede ser renovada solamente cuando sus individuos cambian. En consecuencia, en el concepto mismo de una renovaci\u00f3n nacional encontramos el pensamiento de que los individuos reciben \u201ccorazones nuevos\u201d. Otros pasajes se refieren m\u00e1s directamente al individuo (cf. Is. 57.15). Notamos especialmente el Sal. 51, en el que la plegaria de David se expresa en el vv. 10. Si consideramos la seriedad con que se ve el pecado y sus efectos, tal como se expresan en este salmo, poco nos sorprender\u00e1 encontrar algo m\u00e1s que una mera alusi\u00f3n a la necesidad de la renovaci\u00f3n individual.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. Presentaci\u00f3n neotestamentaria<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Debemos considerar esta doctrina en el contexto del hombre pecador (Jn. 3.6; Ef. 2.1\u20133.5). Se considera que los efectos del pecado sobre la naturaleza humana son tan serios que, sin el nuevo nacimiento, el pecador no puede ver el reino de Dios, y mucho menos entrar en \u00e9l (Jn. 3.3, 5; cf. 1 Co. 2.6\u201316).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La iniciativa de la regeneraci\u00f3n se le adjudica a Dios (Jn. 1.13); viene de arriba (Jn. 3.3, 7) y por el Esp\u00edritu (Jn. 3.5, 8). La misma idea aparece en Ef. 2.4\u20135; 1 Jn. 2.29; 4.7; etc. Este acto divino es decisivo y de una vez por todas. Se emplean aoristos en Jn. 1.13; 3.3, 5, 7. El uso del tiempo perfecto indica que este simple acto inicial lleva consigo efectos de largo alcance, como en 1 Jn. 2.29; 3.9; 4.7; 5.1, 4, 18. Los resultados perdurables de que nos hablan estos pasajes son hacer el bien, no cometer pecados, amarnos los unos a los otros, creer que Jes\u00fas es el Cristo, y vencer al mundo. Estos resultados indican que en asuntos espirituales el hombre no es del todo pasivo. Es pasivo en el nuevo nacimiento, ya que Dios act\u00faa en \u00e9l. Pero el resultado de este acto es una actividad de grandes alcances; en forma activa se arrepiente, cree en Cristo, y, a partir de ese momento, anda en novedad de vida.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Jn. 3.8 nos recuerda que mucho en relaci\u00f3n con este tema es inescrutable. Y, sin embargo, debemos tratar de averiguar qu\u00e9 es lo que realmente le ocurre al individuo en el nuevo nacimiento. Podr\u00edamos afirmar con segurida el que no hay cambio alguno en la personalidad en s\u00ed, ya que la persona sigue siendo la misma. Pero ahora se encuentra regida de manera diferente. Antes del nuevo nacimiento el pecado reg\u00eda al hombre, y lo hac\u00eda rebelarse contra Dios; ahora el Esp\u00edritu lo controla y lo dirige hacia Dios. El hombre regenerado camina segun el Esp\u00edritu, vive en el Esp\u00edritu, es llevado por el Esp\u00edritu, y se le ordena que sea lleno del Esp\u00edritu (Ro. 8.4, 9, 14; Ef. 5.18). No es perfecto; tiene que crecer y progresar (1 P. 2.2), pero en cada departamento de su personalidad est\u00e1 siendo encaminado hacia Dios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Podemos definir la regeneraci\u00f3n como un acto dr\u00e1stico que el Esp\u00edritu Santo lleva a cabo en la naturaleza humana ca\u00edda, que hace que cambie totalmente la concepci\u00f3n que esa persona tiene. Ahora podemos describirlo como un nuevo hombre que busca, encuentra, y sigue a Dios en Cristo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. Los medios de la regeneraci\u00f3n<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En 1 P. 3.21 se relaciona estrechamente el bautismo con el ingreso en un estado de salvaci\u00f3n, y en Tit. 3.5 tenemos la referencia al lavado de la regeneraci\u00f3n. 1 P. 1.23 y Stg. 1.18 mencionan la Palabra de Dios como el medio por el que se llega al nuevo nacimiento. Muchas personas, sobre la base de estos pasajes, afirman que estos son los canales necesarios por medio de los cuales nos llega la regeneraci\u00f3n. Con 1 Co. 2.7\u201316 en mente, debemos preguntarnos si la Palabra de Dios es un medio de regeneraci\u00f3n que act\u00faa de esta forma. Aqu\u00ed se nos ense\u00f1a claramente que el hombre natural se encuentra en un estado tal que no puede recibir las cosas del Esp\u00edritu de Dios. Una intervenci\u00f3n divina que haga que el hombre natural sea receptivo a la Palabra de Dios debe anteceder a la acci\u00f3n de escuchar la Palabra de manera salvadora. Cuando as\u00ed ocurre, la Palabra de Dios hace que la nueva vida adquiera expresi\u00f3n. Resulta claro que el nuevo nacimiento de 1 P. 1.23; Stg. 1.18 se concibe en sentido m\u00e1s integral que en Juan. Juan hace una distinci\u00f3n entre la regeneraci\u00f3n y la fe que ella trae aparejada (p. ej. Jn. 1.12\u201313; 1 Jn. 5.1); Pedro y Santiago, al incluir la referencia a la Palabra como medio, indican que est\u00e1n pensando en todo el procedimiento por medio del cual Dios orienta a los hombres hacia una fe consciente en Cristo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Tambi\u00e9n podemos considerar este asunto en funci\u00f3n de la concepci\u00f3n y el nacimiento. El Esp\u00edritu Santo implanta o engendra nueva vida por acci\u00f3n directa sobre el alma. Posteriormente se llega al nacimiento (<\/span><span style=''>apokye&#333;<\/span><span lang=ES style=''>, Stg. 1.18) por medio de la palabra. <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>genna&#333;<\/span><span lang=ES style=' '> (1 P. 1.23) puede tener el significado de nacimiento, adem\u00e1s del de engendrar.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Hay otras objeciones b\u00edblicas a la idea de que el bautismo otorga, por s\u00ed mismo, gracia regeneradora. Considerar el bautismo de este modo <i>ex opere operato <\/i>contradice otras escrituras, especialmente la protesta prof\u00e9tica contra el abuso de los ritos sacerdotales, y las cr\u00edticas de Pablo acerca del punto de vista jud\u00edo relativo a la circuncisi\u00f3n (cf. Ro. 2.28s; 4.9\u201312). Vemos casos de conversi\u00f3n sin bautismo (Hch. 10.44\u201348; 16.14\u201315). Este \u00faltimo caso es especialmente interesante porque se menciona el momento en que Lidia abre su coraz\u00f3n, antes del bautismo, hecho que se menciona espec\u00edficamente. Si alguien pretende aducir que la situaci\u00f3n es diferente en el caso de los cristianos de generaciones subsiguientes, la actitud de Pablo respecto a criterios similares relativos a la circuncisi\u00f3n deber\u00eda servir para definir la cuesti\u00f3n. La gracia regeneradora proviene del Esp\u00edritu, que la proporciona directamente a los pecadores perdidos. La Palabra de Dios le da expresi\u00f3n mediante la fe y el arrepentimiento. El *bautismo da testimonio de la uni\u00f3n espiritual con Cristo en su muerte y resurrecci\u00f3n, por cuyo medio recibimos nueva *vida, pero no la proporciona autom\u00e1ticamente si no hay *fe de por medio.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> J. Guhrt, \u201cRegeneraci\u00f3n\u201d, <i>\u00b0DTNT<\/i>, t(t). III, pp. 158ss; J. Dey, \u201cRegeneraci\u00f3n\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn142\" name=\"_ftnref142\" title=\"\"><i>\u00b0DTB<\/i><\/etiqueta>, 1967, cols. 882\u2013888; L. Berkhof, <i>Teolog\u00eda sistem\u00e1tica<\/i>, 1972, pp. 555\u2013572; F. Lacueva, <i>Doctrinas de la gracia<\/i>, 1975, pp. 31ss; J. Baillie, <i>Regeneraci\u00f3n y conversi\u00f3n<\/i>, 1956; W. Eichrodt, <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1975, pp. 460ss.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Art\u00edculos sobre la regeneraci\u00f3n por J. V. Bartlet (<etiqueta id=\"#_ftn143\" name=\"_ftnref143\" title=\"\"><i>HDB<\/i><\/etiqueta>), J. Denney (<etiqueta id=\"#_ftn144\" name=\"_ftnref144\" title=\"\"><i>DCG<\/i><\/etiqueta>), A. Ringwald et al., <i>NIDNTT <\/i>1, pp. 176\u2013188. La mayor\u00eda de las obras sobre teolog\u00eda sistem\u00e1tica se ocupan de este tema: n\u00f3tense <etiqueta id=\"#_ftn145\" name=\"_ftnref145\" title=\"\">esp. Hodge (t. 3, pp. 1\u201340) y Berkhof (pp. 465\u2013479); T. Boston, <\/etiqueta><i>Human Nature in its Fourfold State<\/i>, 1720, pp. 131\u2013168; B. Citron, <i>The New Birth<\/i>, 1951.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn146\" name=\"_ftnref146\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>M.R.G.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mat 19:28 de cierto os digo que en la r, cuando Tit 3:5 el lavamiento de la r y por la renovaci\u00f3n Regeneraci\u00f3n (gr. palinguenes\u00ed\u00ada, \u00abrenacimiento\u00bb, \u00abregeneraci\u00f3ni\u00bb). Expresi\u00f3n usada: 1. 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Para la renovaci\u00f3n del mundo en ocasi\u00f3n de la venida de Cristo (Mat &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/regeneracion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abREGENERACION\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3749","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3749","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3749"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3749\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3749"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3749"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3749"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}