{"id":3838,"date":"2016-02-05T00:06:35","date_gmt":"2016-02-05T05:06:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sacerdote\/"},"modified":"2016-02-05T00:06:35","modified_gmt":"2016-02-05T05:06:35","slug":"sacerdote","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sacerdote\/","title":{"rendered":"SACERDOTE"},"content":{"rendered":"<p>v. Levita, Ministro, Principal, Profeta, Sumo Sacerdote, Vidente<br \/>\nGen 14:18 Melquisedec .. s del Dios Alt\u00edsimo<br \/>\nGen 47:22 tierra de los s no compr\u00f3, por cuanto<br \/>\nExo 19:6 me ser\u00e9is un reino de s, y gente santa<br \/>\nExo 28:1 a Aar\u00f3n .. y a sus hijos .. que sean mis s<br \/>\nLev 4:3 si el s ungido pecare seg\u00fan el pecado del<br \/>\nDeu 17:12 no obedeciendo al s .. el tal morir\u00e1<br \/>\nJos 3:8 mandar\u00e1s a los s que llevan el arca del<br \/>\nJdg 18:19 vente .. que seas nuestro padre y s<br \/>\n1Sa 22:17 volveos y matad a los s de Jehov\u00e1<br \/>\n1Ki 12:31 hizo s de entre el pueblo, que no eran<br \/>\nEzr 2:63; Neh 7:65 hubiese s para consultar con<br \/>\nPsa 110:4 eres s para siempre seg\u00fan el orden de<br \/>\nPsa 132:9 s se vistan de justicia, y se regocijen<br \/>\nPsa 132:16 vestir\u00e9 de salvaci\u00f3n a sus s, y sus<br \/>\nIsa 61:6 ser\u00e9is llamados s de Jehov\u00e1, ministros<br \/>\nEze 44:15 s levitas hijos de Sadoc, que guardaron<br \/>\nHos 4:9 ser\u00e1 el pueblo como el s; le castigar\u00e9 por<br \/>\nHos 6:9 as\u00ed una compa\u00f1\u00eda de s mata en el camino<br \/>\nMat 8:4; Mar 1:44; Luk 5:14 mu\u00e9strate al s, y presenta la ofrenda<br \/>\nLuk 10:31 que descendi\u00f3 un s por aquel camino<br \/>\nHeb 5:6; 7:17<\/p>\n<hr>\n<p>Sacerdote    (heb. k\u00f4h\u00ean; gr. hier\u00e9us).  Para \u00absumo sacerdote\u00bb, heb. k\u00f4h\u00ean hagg\u00e2d\u00f4l, \u00abgran sacerdote\u00bb, y k\u00f4h\u00ean haro&#8217;sh, \u00abprimer sacerdote\u00bb; 1021 gr. arjier\u00e9us.  Para el sacerdote hebreo tambi\u00e9n se suele emplear el vocablo mal&#8217; \u00e2k \u00ab\u00e1ngel\u00bb; para el sacerdote idol\u00e1trico se emplea la palabra heb.  k\u00f4mer.  El t\u00e9rmino espa\u00f1ol \u00absacerdote\u00bb proviene de 2 palabras latinas, sacerdos y otis, referidas al ministro de un determinado culto.  I. Oficio.  Persona debidamente consagrada para ministrar en cosas sagradas como mediador entre el hombre y Dios, y para ofrecer sacrificios por los pecados de los hombres (Heb 5:1; 8:1-3; cf v 6). Como instituci\u00f3n, el sacerdocio se fundamenta en el concepto de que el hombre por naturaleza no goza del favor de Dios, y por tanto necesita de un mediador que conozca los caminos del Se\u00f1or y pueda llevar a cabo la reconciliaci\u00f3n.  En Israel, as\u00ed\u00ad como en otras naciones de la antig\u00fcedad, los sacerdotes constitu\u00ed\u00adan una clase diferente (Gen 1:45; Exo 2:16; 1Sa 6:2; Act 14:13).  Durante la monarqu\u00ed\u00ada, generalmente el sumo sacerdote ocupaba un lugar inmediato al del monarca, tanto en rango como en dignidad e influencia, y en ocasiones ejerc\u00ed\u00ada el poder detr\u00e1s del trono.  El principal papel que desempe\u00f1aban los sacerdotes hebreos consist\u00ed\u00ada en  presentar \u00abofrendas y sacrificios por los pecados\u00bb (Heb 5:1;cf 8:3), con el fin de \u00abexpiar [lograr reconciliaci\u00f3n por] los pecados del pueblo\u00bb (2:17), con lo que, figuradamente, volv\u00ed\u00adan a poner los seres humanos bajo el favor divino.  Era \u00abnecesario\u00bb que el sacerdote  tuviera \u00abalgo que ofrecer\u00bb (8:3), puesto que, simb\u00f3licamente, cuando Dios aceptaba el sacrificio, tambi\u00e9n aceptaba la s\u00faplica de aquel en cuyo favor se lo ofrec\u00ed\u00ada.  Adem\u00e1s de ministrar los ritos sagrados, se consideraba que los sacerdotes eran maestros religiosos del pueblo (Lev 10:11; Deu 33:10;  Eze 44:23; cf Ezr :25).  En ocasi\u00f3n de la conquista de Cana\u00e1n no recibieron herencia entre las tribus, pero se les asignaron 13 ciudades rodeadas de campos de pastoreo y de huertas (Jos 21:10-19; 1Ch 6:57-60).  No se deb\u00ed\u00adan dedicar a ninguna tarea que implicara lucro, sino que ten\u00ed\u00adan que ser sostenidos exclusivamente por los diezmos y ciertas ofrendas especiales (Lev 10:12-15; 23:17-20; Num 8:11, 20; Deu 18:3-5).  Incluso los f\u00ed\u00adsicamente  defectuosos, provenientes de familias de sacerdotes, que por esa causa no pod\u00ed\u00adan ministrar delante del altar, ten\u00ed\u00adan derecho a ese sost\u00e9n (Lev 21:21-23).  En tiempos de Esdras los sacerdotes estaban exentos de pagar impuestos (Ezr 7:24).  II. Vestimenta.  En t\u00e9rminos generales inclu\u00ed\u00ada el efod* de lino (heb, &#8216;\u00eaf\u00f4d bad) y la t\u00fanica (heb. mets\u00eel q\u00e2t\u00f4n).  La de los sacerdotes simples comprend\u00ed\u00ada 4 partes: kutt\u00f4neth, prenda en forma de camisa; &#8216;abn\u00eat, ce\u00f1idor; migb\u00e2\u00e2h, tocado para la cabeza (gorro abovedado en forma de cu\u00f1a); y miknes\u00ea bad, calzones de lino que deb\u00ed\u00adan cubrir los \u00f3rganos genitales y el cuerpo desde las caderas hasta las rodillas (Ezequiel recurre a otros vocablos: el gorro es pa&#8217;ar\u00e9 pisht\u00eem [\u00abturbante de lino\u00bb], y la vestidura siempre es bigd\u00ea pishtl\u00eem [\u00abvestiduras de lino\u00bb]).  El sumo sacerdote usaba un vestido blanco de lino (keth\u00f4neth bad q\u00f4d\u00eash), y turbante (mitsnefeth), calzones y ce\u00f1idor de lino (el uso del lino est\u00e1 justificado en Eze 44:18; ropa ligera, no transparente, pero sobre todo que no haga traspirar).  Para oficiar en la ceremonia: bolsa, pectoral con 12 piedras preciosas y el Urim* y el Tumim, efod colorido Y bordado primorosamente, t\u00fanica azul con campanitas en el ruedo, camisa,  turbante* o mitra y ce\u00f1idor.  En la parte delantera del turbante hab\u00ed\u00ada una especie de flor de oro puro (ts\u00eets z\u00e2h\u00e2b t\u00e2h\u00f4r) que ten\u00ed\u00ada grabada la inscripci\u00f3n \u00abSantidad a Yahweh\u00bb (q\u00f4desh le- yahweh).  Nada se dice de calzados, ni para los sumos sacerdotes ni para los sacerdotes comunes (1Sa 2:18; 22:18; Exo 28:1- 42).  III. Responsables.  En los primeros tiempos, antes que hubiera un sacerdocio organizado, ciertas personas, como Ca\u00ed\u00adn y Abel (Gn, 4:3-5), ofrec\u00ed\u00adan sacrificios y ejerc\u00ed\u00adan las funciones esenciales de un sacerdote (cf Exo 19:21,22).  Aun despu\u00e9s de la organizaci\u00f3n de un sacerdocio regular, ciertos individuos ofrec\u00ed\u00adan sacrificios en circunstancias especiales (Jdg 6:18, 24, 26; 13:16).  Durante toda la dispensaci\u00f3n patriarcal el jefe de la familia o de la tribu se desempe\u00f1aba generalmente como sacerdote.  Por eso No\u00e9 (Gen 8:20), Abrah\u00e1n (22:13), Jacob (35:3) y Job (Job 1:5) sirvieron como sacerdotes de sus respectivas familias.  Al establecerse la teocracia en el Sina\u00ed\u00ad, y al erigirse el tabern\u00e1culo, Dios encomend\u00f3 a la tribu de Lev\u00ed\u00ad que se encargara de sus sagrados ritos en lugar de los primog\u00e9nitos o los jefes de las familias (Num 3:6-13).  Se escogi\u00f3 a la tribu de Lev\u00ed\u00ad por la lealtad que manifest\u00f3 en ocasi\u00f3n de la adoraci\u00f3n del becerro de oro (Exo 32:26-29).  Se separ\u00f3 a Aar\u00f3n y a sus hijos para el oficio sacerdotal, y desde ese momento s\u00f3lo ellos desempe\u00f1ar\u00ed\u00adan tal cargo (Num 3: 10).  El sacerdocio era hereditario en el caso de su familia (Exo 28:1; 40:12-15; Num 16:40; 17; 18:1-8), de modo que cada descendiente suyo de sexo masculino ten\u00ed\u00ada el derecho a ser sacerdote, a menos que tuviera un defecto f\u00ed\u00adsico (Lev 21:17-21) o estuviera 1022 temporariamente \u00abimpuro\u00bb (22:3).  Seg\u00fan Lev 21:10; Num 35:25,28, etc., por su oficio, Aar\u00f3n era \u00absumo sacerdote\u00bb y sacerdote \u00abungido\u00bb (Lev 4:3,5,16).  Como \u00abel sacerdote\u00bb vitalicio (Exo 31:10), transmit\u00ed\u00ada el derecho a su cargo sagrado al mayor de sus descendientes calificados.  Por eso, le sucedi\u00f3 su hijo Eleazar (Num 20:28; Deu 10:6), quien a su vez fue reemplazado por su primog\u00e9nito Finees (Num 25:11), en cuyo tiempo se estableci\u00f3 definidamente la sucesi\u00f3n del sumo sacerdocio (vs 12,13).  En un sentido especial, el sumo sacerdote representaba a todo Israel, y los sacerdotes comunes serv\u00ed\u00adan en su nombre y como representantes suyos.  El sumo sacerdote pod\u00ed\u00ada llevar a cabo todos los deberes de los sacerdotes comunes, pero el derecho de entrar en el lugar  sant\u00ed\u00adsimo en el D\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n* era exclusivamente suyo (Lev 16:2,3,17,33,34).  IV. Historial.  En la \u00e9poca de David, la cantidad de sacerdotes hab\u00ed\u00ada aumentado tanto que los organiz\u00f3 en 24 turnos o divisiones (1Ch_24; Luk 1:5,9).  No se sabe mucho acerca de las actividades de los sacerdotes durante la monarqu\u00ed\u00ada despu\u00e9s de Salom\u00f3n, aunque es evidente que cierto n\u00famero apostat\u00f3 y en ocasiones apoy\u00f3 a reyes imp\u00ed\u00ados (Jer 1:18; 2:8, 26; etc.).  Pero una declaraci\u00f3n de Ezequiel parecer\u00ed\u00ada indicar que no cayeron tan profundamente en la idolatr\u00ed\u00ada como los levitas (Eze 44:10-15).  Es evidente que los sacerdotes retuvieron su conciencia profesional durante el exilio, porque miles de ellos pudieron probar su condici\u00f3n por medio de documentos cuando volvieron a su patria (Ezr 2:36-39).  Muy probablemente fueron ellos los principales dirigentes religiosos durante la cautividad en  Babilonia, entre los cuales se destac\u00f3 Ezequiel (Eze 1:3; 8:1;14:1-4; cf 2Ch 17:8,9; 23:16; 30:27), y quienes continuaron sus funciones durante el per\u00ed\u00adodo de restauraci\u00f3n despu\u00e9s del regreso (Neh 8:2; Hag. 2:11,12).  Entonces, al principio, s\u00f3lo se reconoci\u00f3 a 4 familias el derecho al sacerdocio, pero con el tiempo otras 20 m\u00e1s recuperaron su posici\u00f3n, lo que dio como resultado que, de acuerdo  con Josefo, los 24 turnos que exist\u00ed\u00adan en la \u00e9poca de David se desempe\u00f1aran nuevamente en el sacerdocio durante la \u00e9poca neotestamentaria.  Cabe acotar que por lo menos 2 de los grandes profetas del AT fueron sacerdotes: Jerem\u00ed\u00adas (Jer :1) y Ezequiel (Eze 1:3), y quiz\u00e1 Zacar\u00ed\u00adas (Ezr 5:1; cf Neh 2:16); tambi\u00e9n lo habr\u00ed\u00ada sido Hageo.  Muy poco se sabe acerca de la historia del sacerdocio en tiempos de los persas.  Bajo los Tolomeos y los primeros Sel\u00e9ucidas, el sumo sacerdote dispon\u00ed\u00ada de poder religioso y civil, pero estaba sometido al rey extranjero.  La aristocracia sacerdotal, que viv\u00ed\u00ada de los diezmos del pueblo y adem\u00e1s recib\u00ed\u00ada otras contribuciones, se enriqueci\u00f3 y, por consiguiente, procur\u00f3 con vehemencia preservar la condici\u00f3n pol\u00ed\u00adtica de la naci\u00f3n y evitar cualquier rebeli\u00f3n que pusiera en peligro su lucrativa situaci\u00f3n.  Abrazaron el helenismo bajo los Sel\u00e9ucidas, pero un sacerdote com\u00fan, Matat\u00ed\u00adas, condujo una revuelta contra el deseo de Ant\u00ed\u00adoco Ep\u00ed\u00adfanes de imponer el paganismo hel\u00e9nico; y sus hijos, los Macabeos,* galvanizaron a la naci\u00f3n para conseguir la independencia del yugo extranjero.  Jonat\u00e1n Y, despu\u00e9s de \u00e9l, su hermano Sim\u00f3n, aunque no pertenec\u00ed\u00adan a la familia de los sumos sacerdotes obtuvieron ese cargo, y los Asmoneos (Macabeos) llegaron a ser sacerdotes-gobernantes, y m\u00e1s tarde sacerdotes-reyes de Judea.  Poco a poco se mundanalizaron y, en gran medida, se helenizaron. Aunque la mayor parte de la gente se puso del lado de los fariseos (partidarios de la estricta observancia de la ley), los sacerdotes eran los dirigentes del partido pol\u00ed\u00adtico religioso de los saduceos.  Que hayan podido mantenerse en su cargo en tales circunstancias se explica por el hecho de que el pueblo, por tradici\u00f3n y educaci\u00f3n, estaba acostumbrado a honrar a los detentores de altos cargos eclesi\u00e1sticos \u00ed\u00adntimamente relacionados con el templo y sus servicios.  Cuando aparecieron los romanos, dejaron en su cargo a los sacerdotes-gobernantes Asmoneos, pero m\u00e1s tarde instalaron a Herodes el Grande como rey vasallo.  Durante su reinado, \u00e9ste nombraba a los sumos sacerdotes, y esa costumbre continu\u00f3 hasta la destrucci\u00f3n del templo en el 70 d.C. En el transcurso de ese per\u00ed\u00adodo de 106 a\u00f1os (37 a.C.-70 d.C.) no menos de 28 sumos sacerdotes ocuparon el cargo.  La mayor parte pertenec\u00ed\u00ada a 5 familias destacadas, y algunos de ellos eran extremadamente mezquinos e ineptos para el puesto que ocupaban.  Inclusive, cuando se depon\u00ed\u00ada a un sumo sacerdote, generalmente se lo segu\u00ed\u00ada considerando sumo sacerdote o sacerdote principal; de all\u00ed\u00ad el plural \u00abprincipales sacerdotes\u00bb que aparece en el NT (Mat 2:4; 16:21; 20:18; etc.).  Aunque \u00e9stos procuraban la muerte de Jes\u00fas, hab\u00ed\u00ada muchos sacerdotes piadosos, entre los que se encontraba Zacar\u00ed\u00adas (Luk 1:5, 6), y un buen n\u00famero de ellos se unieron a la naciente iglesia (Act 6:7).  Con la destrucci\u00f3n del templo (70 d.C.), el sacerdocio jud\u00ed\u00ado desapareci\u00f3 y nunca m\u00e1s se restableci\u00f3.  El ministerio del sacerdocio aar\u00f3nico s\u00f3lo era simb\u00f3lico (Heb 8:4, 5): nunca tuvo realmente eficacia en s\u00ed\u00ad y por s\u00ed\u00ad mismo para borrar los pecados (10:11). Tal como el santuario en el que serv\u00ed\u00adan, los sacerdotes eran s\u00f3lo \u00abs\u00ed\u00admbolo para el tiempo presente\u00bb (9:9).  La   ley ritual de los sacrificios nunca pod\u00ed\u00ada \u00abhacer perfectos a los que se acercan\u00bb (10:1), puesto que \u00abla sangre de los toros y de los   machos cabr\u00ed\u00ados no puede quitar los pecados\u00bb (v 4).  Ese sacerdocio formaba parte de un sistema \u00abimpuesto\u00bb s\u00f3lo \u00abhasta el tiempo de reformar las cosas\u00bb, cuando Cristo mismo llegar\u00ed\u00ada a ser \u00absumo sacerdote de los bienes venideros\u00bb (9:10,11).  Unicamente como consecuencia de su sacrificio y su muerte, al final de la era lev\u00ed\u00adtica, cuando \u00abpor el sacrificio de s\u00ed\u00ad mismo\u00bb quit\u00f3 \u00abde en medio el pecado\u00bb (v 26), recibieron perd\u00f3n las transgresiones de las generaciones pasadas que hab\u00ed\u00adan cre\u00ed\u00addo en un Redentor venidero (v 15). Durante todo el per\u00ed\u00adodo abarcado por el AT la salvaci\u00f3n era   provisoria, porque depend\u00ed\u00ada de la muerte de Cristo, todav\u00ed\u00ada en el futuro.  Puesto que la naci\u00f3n jud\u00ed\u00ada dej\u00f3 de ser el Pueblo escogido de Dios como consecuencia del rechazo y del sacrificio de su Mes\u00ed\u00adas (Mt.   21:40-43), Dios le quit\u00f3 al templo el honor de ser su \u00abcasa\u00bb, y de all\u00ed\u00ad en adelante los servicios dejaron de tener significado para \u00e9l (23:38).  De acuerdo con esto, el sacerdocio fue mudado (Heb 7:12; cf vs 15-17; 6:20).  Despu\u00e9s de haber muerto por los pecados de la humanidad, Cristo ascendi\u00f3 a los cielos y se sent\u00f3 \u00bb a la diestra de Dios\u00bb (Heb 10:12):   fue consagrado como nuestro Sumo Sacerdote y apartado para ministrar en favor de nosotros en la misma presencia del Padre (8:1, 2).  S\u00f3lo luego de ofrecerse como sacrificio por el pecado, Cristo pudo comenzar su ministerio especial (8:3,10:12).  S\u00f3lo despu\u00e9s que particip\u00f3 de carne y sangre, hecho \u00aben todo semejante a sus hermanos\u00bb (2:17) -ya que \u00abfue tentado en todo seg\u00fan nuestra semejanza\u00bb, para poder \u00abcompadecerse de nuestras debilidades\u00bb   (4:15; cf 2:14,18)-, estuvo en condiciones de llegar a ser un \u00abmisericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo\u00bb (2:17).  Por tanto, despu\u00e9s de su ascensi\u00f3n, Cristo entr\u00f3 \u00aben el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios\u00bb (9:24).  \u00abDando el Esp\u00ed\u00adritu Santo a entender con esto que a\u00fan no se hab\u00ed\u00ada manifestado el camino al Lugar Sant\u00ed\u00adsimo, entre tanto que la primera parte del tabern\u00e1culo estuviese en pie\u00bb (v 8).  Tal como Aar\u00f3n, Cristo fue \u00abllamado por Dios\u00bb (5:4) y no asumi\u00f3 el cargo de sumo sacerdote por decisi\u00f3n propia (v 5).  Mediante un juramento (7:21), Dios lo declar\u00f3 \u00absumo sacerdote seg\u00fan el orden de Melquisedec\u00bb  (5:10; cf v 6).  De este modo el sacerdocio fue     \u00abcambiado\u00bb (7:12) de la tierra al cielo; y puesto que \u00e9l vive \u00absiempre para interceder por ellos\u00bb (v 25), su sacerdocio dura para siempre (v 24).  Como consecuencia de su sacrifico perfecto, \u00abno tiene necesidad cada d\u00ed\u00ada. . . de ofrecer. . . sacrificiHos_ . porque esto lo   hizo una vez para siempre, ofreci\u00e9ndose a s\u00ed\u00ad mismo\u00bb (v 27).  El suyo es un \u00abmejor ministerio\u00bb, puesto que es \u00abmediador de un mejor     pacto\u00bb (8:6), lo que en el estricto sentido del t\u00e9rmino ocurri\u00f3 s\u00f3lo en ocasi\u00f3n de su muerte (9:15-17).  Este es \u00abel camino nuevo, vivo     que \u00e9l nos abri\u00f3\u00bb por medio de su encarnaci\u00f3n, \u00aba trav\u00e9s del velo, esto es, de su carne\u00bb (10:20).  Tenemos un gran Sumo Sacerdote    obre la casa de Dios (v 21), y se nos invita a acercarnos \u00abcon coraz\u00f3n sincero, en plena certidumbre de fe\u00bb (v 22), \u00abconfiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro\u00bb  (4:16).  Bib.: FJ-AJ vii. 14.7;  Sacerdotes id\u00f3latras    (heb. Kem\u00e2r\u00eem, \u00absacerdotes\u00bb [s\u00f3lo para los id\u00f3latras]; ocurre en textos fen., de Palmira, nab., ac. y egip.; Cartas de Amarna, kamiru).  T\u00e9rmino que describe a los sacerdotes de Baal (Sof. 1:4); los jud\u00ed\u00ados de Elefantina la usaban cuando hablaban de los sacerdotes egipcios de Khnum.  El mismo vocablo hebreo aparece en 2Ki 23:5 y Hos 0:5<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>griego presbyteros, el anciano; hebreo, kohen. Ministro de un culto religioso. En hebreo, s., se dice kohen, pero no se conoce el  significado exacto de este t\u00e9rmino. Algunos lo relacionan con la palabra  acadia k\u00e2nu, inclinarse. Es decir, el s. ser\u00ed\u00ada quien se inclina ente la divinidad para adorarla. Tambi\u00e9n, que puede ser del hebreo k\u00fan, estar derecho, que se relaciona con la expresi\u00f3n b\u00ed\u00adblica referida al s. como el que \u2020\u0153est\u00e1 delante de Dios\u2020\u009d, Dt 10, 8. El t\u00e9rmino hebreo kohen ha pasado al griego como hier\u00fas, palabra relacionada con hier\u00f3s, sagrado, entonces,  el s. es la persona sagrada.<\/p>\n<p>El sacerdocio entre los israelitas no aparece en las primeras p\u00e1ginas de  las Escrituras. Los patriarcas, como jefes de familia, ejerc\u00ed\u00adan las funciones del culto, como levantar altares, ofrecer sacrificios, as\u00ed\u00ad lo hicieron Abraham, Isaac y Jacob, Gn 12, 7-8; 13, 18; 22, 9; 22, 13; 26,  25; 28, 18; 31, 54. Por el contrario, los sacerdotes mencionados en los primeros sacerdotes mencionados en la Biblia son de otras naciones,  como el s. y rey cananeo Melquisedec, Gn 14, 18; o de Egipto, como Poti Fera, s. de On, Gn 41, 45; tambi\u00e9n un s. de Madi\u00e1n, Jetr\u00f3, suegro de Mois\u00e9s, Ex 2, 16; 3, 1. Antiguamente, el jefe del clan o padre de familia ejerc\u00ed\u00ada las funciones sacerdotales o eleg\u00ed\u00ada al s., Jc 17, 5-12. Como una de las caracter\u00ed\u00adsticas del sacerdocio es ejercer el culto divino a nombre de un pueblo, Israel vino a tener sacerdotes y se habla de ellos cuando se form\u00f3 como un pueblo.<\/p>\n<p>Cuando Mois\u00e9s pronunci\u00f3 las bendiciones sobre Israel  antes de morir, le confi\u00f3 a la tribu de Lev\u00ed\u00ad el servicio del altar, las funciones sacerdotales, Dt 33, 8-11. Existen dos tradiciones que explican el origen del sacerdocio de la tribu de Lev\u00ed\u00ad. Por una parte, que se debe a su actuaci\u00f3n valerosa y celosa de Yahv\u00e9h contra los del pueblo israelita que se hab\u00ed\u00adan dejado arrastrar por la idolatr\u00ed\u00ada, Ex 32, 25-29; Como tambi\u00e9n la acci\u00f3n celosa de Pinj\u00e1s, nieto de Aar\u00f3n, contra un israelita que pec\u00f3 con una madianita a la que introdujo en el campamento, a quienes atraves\u00f3 con su espada; esto le gan\u00f3 la promesa del sacerdocio perpetuo para su linaje, Nm 25, 6-13. Por otra parte, se explica este sacerdocio de los levitas, pues \u00e9stos fueron elegidos como rescate de los primog\u00e9nitos del pueblo israelita, en sustituci\u00f3n de las primicias de Israel, Nm 3, 12; 3, 41; 8, 16. A lo levitas no se les dio heredad, cuando el reparto de la tierra tras la conquista de Cana\u00e1n, su heredad era Yahv\u00e9h, pues estaban dedicados exclusivamente al servicio del altar. El s. ordenaba e instru\u00ed\u00ada en lo relativo al culto, descrito en la Tor\u00e1, y  en la impartici\u00f3n de or\u00e1culos; m\u00e1s tarde vigilaban el Templo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan  las Escrituras  el sacerdocio propiamente tal se le concedi\u00f3 a Aar\u00f3n y a su descendencia, de la tribu de Lev\u00ed\u00ad, Ex 28, 1; Lv 8, 1. Los dem\u00e1s levitas fueron puestos al servicio de Aar\u00f3n en otras labores, Nm 3,  5-10. En Cr\u00f3nicas est\u00e1n las genealog\u00ed\u00adas de los descendientes de Aar\u00f3n,  los sumos sacerdotes del Templo.<\/p>\n<p>El sacerdote desempe\u00f1aba diversas funciones. Los or\u00e1culos  la b\u00fasqueda de la voluntad divina, esta es la primera atribuci\u00f3n que se le da al s. en las bendiciones de Mois\u00e9s, Dt 33,8; 1 S 14, 41; 23, 9; 30, 7.<\/p>\n<p>Ofrecer los sacrificios  Dt 13, 10; Lv 1, 7; aunque hay casos en las Escrituras, que muestran que en los primeros tiempos esta funci\u00f3n no era exclusiva de los sacerdotes; el padre del juez Sans\u00f3n ofreci\u00f3 un holocausto,  Jc 13, 19; David y Salom\u00f3n tambi\u00e9n los ofrecieron en momentos solemnes, 2 S 6, 17; 1 R 8, 62 ss. pero, finalmente, esta funci\u00f3n qued\u00f3 reservada a los aar\u00f3nidas, como se puede inferir del texto en el que se relata el castigo de la lepra recibido por el rey Oz\u00ed\u00adas al pretender entrar en el santuario a ofrecer incienso en el altar, 2 Cro 26, 16-21.<\/p>\n<p>Bendecir en nombre de Yahv\u00e9h  y en Nm 6, 22-27, se da la f\u00f3rmula ritual de la bendici\u00f3n.<\/p>\n<p>La custodia del santuario y de los objetos consagrados al culto. S\u00f3lo el s.  pod\u00ed\u00ada entrar en el lugar santo, de ah\u00ed\u00ad esta funci\u00f3n, por lo que se dice en Nm 3, 38: \u2020\u0153Todo extra\u00f1o que se acercara, ser\u00ed\u00ada muerto\u2020\u009d.<\/p>\n<p>Dentro de evoluci\u00f3n del sacerdocio  vale decir que en la \u00e9poca postex\u00ed\u00adlica el s. adquiri\u00f3, adem\u00e1s del poder religioso, el pol\u00ed\u00adtico. La rebeli\u00f3n en contra del poder sel\u00e9ucida, fue llevada a cabo por una familia sacerdotal, la de los asmoneos, y tras expulsar a los invasores ostentaron el poder pol\u00ed\u00adtico,  fundando una dinast\u00ed\u00ada. Entonces fue tomado el t\u00ed\u00adtulo de sumo s., en griego archiere\u00fas, con lo que se significaba la acumulaci\u00f3n de poderes en el s., 1 M 10, 20-21; 13, 41-42. Con esto, la dignidad del sumo sacerdocio se convirti\u00f3 en objeto de codicia, de intrigas, de luchas por el poder, llegando a extremos criminales, como el asesinato, 2 M 4, 32. Bajo el dominio romano, el sumo s., fue reconocido por los dominadores como representante del poder local, y era el presidente del sanedr\u00ed\u00adn. Esta situaci\u00f3n a que lleg\u00f3 el sacerdocio fue denunciada por los profetas,   como Malaqu\u00ed\u00adas, quien anunci\u00f3 la purificaci\u00f3n de los levitas, Ml 2, 1-9; 3, 3.<\/p>\n<p>En el N. T.  Jes\u00fas no ejerci\u00f3 funciones sacerdotales, pues era de la tribu de Jud\u00e1, no de la de Lev\u00ed\u00ad. Su funci\u00f3n fue prof\u00e9tica, antes que sacerdotal.  As\u00ed\u00ad, critic\u00f3 a los sacerdotes de su tiempo y tuvo por esto malas relaciones con ellos, que intervinieron en su proceso de condena a muerte. Sin embargo, Jes\u00fas en la \u00faltima cena cambi\u00f3 todo el ritual sacerdotal antiguo; lo mismo que su pasi\u00f3n y muerte, que fue en la Pascua, cuando se sacrificaba el cordero, y Jes\u00fas, como dice Pablo, es \u2020\u0153nuestro cordero pascual\u2020\u009d, 1 Co 5, 7; y Pedro lo llama el \u2020\u0153cordero sin mancha\u2020\u009d, 1 P 1, 19.<\/p>\n<p>Es decir  Jes\u00fas con su sacrificio se convirti\u00f3 en el Sumo Sacerdote de la Nueva Alianza para siempre; est\u00e1 unido \u00ed\u00adntimamente a Dios y a los hombres, es el mediador perfecto, \u2020\u0153Por eso tuvo que asemejarse en todo a sus hermanos, para ser sumo s. misericordioso y fiel en lo que toca a Dios, y expiar los pecados del pueblo. Pues habiendo pasado \u00e9l la prueba del sufrimiento, puede ayudar a los que la est\u00e1n pasando\u2020\u009d, Hb 2, 17-18.<\/p>\n<p>La ofrenda de Jes\u00fas en la cruz tiene valor de sacrificio  de consagraci\u00f3n como \u00fanico sacerdote, de expiaci\u00f3n y de alianza. Con esto quedan superados los ritos antiguos, pues el suyo es el \u00fanico y verdadero sacrificio, por lo que Cristo es el \u00fanico mediador entre Dios y los hombres, y el \u00fanico sacerdote, 1 Tm 2, 5.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>SACERDOCIO. El sacerdocio comenz\u00f3 formalmente en Israel en el tiempo del \u00e9xodo. En la \u00e9poca de los patriarcas, los jefes de familias ofrec\u00ed\u00adan sacrificios y oraciones intercesoras y cumpl\u00ed\u00adan las funciones religiosas en general, pero aparentemente no exist\u00ed\u00ada una funci\u00f3n sacerdotal aparte, como la hab\u00ed\u00ada entre los egipcios (Gen 47:22, Gen 47:26) y en el caso de Melquisedec (Gen 14:18-20).<\/p>\n<p>El nombramiento de Aar\u00f3n y sus hijos como sacerdotes (\u00e9xodo 28; 29; Lev\u00ed\u00adtico 8) se produce antes de los acontecimientos del Sina\u00ed\u00ad (\u00e9xodo 32) que llevaron a la designaci\u00f3n especial de la tribu de Lev\u00ed\u00ad para oficiar delante del Se\u00f1or, para hacerlo en lugar de los primog\u00e9nitos (Num 8:16). La tribu de Lev\u00ed\u00ad fue elegida para servir como asistente de los sacerdotes aar\u00f3nicos (N\u00fameros 3; comparar Exo 32:26-29; Num 8:16 ss.).<\/p>\n<p>Luego del establecimiento del sacerdocio aar\u00f3nico, se consideraba una ofensa en Israel que una persona, no consagrada oficialmente como sacerdote, ofreciera los sacrificios rituales formales. La rebeli\u00f3n de Cor\u00e9 (N\u00fameros 16) incluy\u00f3 la intromisi\u00f3n en las funciones sacerdotales, a pesar de que \u00e9l y sus hijos eran levitas (Num 16:8-9). El rey Sa\u00fal fue reprendido muy severamente por una intromisi\u00f3n similar (1Sa 13:8 ss.), y el rey Uz\u00ed\u00adas fue castigado con la lepra por esta ofensa (2Ch 26:16 ss.).En una misma persona pod\u00ed\u00adan combinarse las funciones de profeta y sacerdote (Joh 11:49-52). Jerem\u00ed\u00adas era miembro de una familia de sacerdotes (Jer 1:1). Las funciones de rey y profeta tambi\u00e9n pod\u00ed\u00adan recaer sobre una misma persona (Act 2:29-31), pero la l\u00ed\u00adnea real de David pertenec\u00ed\u00ada a la tribu no sacerdotal de Jud\u00e1, y por lo tanto, seg\u00fan la ley lev\u00ed\u00adtica, ning\u00fan rey de la descendencia de David podr\u00ed\u00ada haber sido tambi\u00e9n sacerdote.<\/p>\n<p>Los autores del NT ten\u00ed\u00adan en gran consideraci\u00f3n el hecho de que Jes\u00fas perteneciera a la casa y al linaje de David (Luk 2:4-5; comparar Mat 21:9; Mar 11:10). \u00bfC\u00f3mo pod\u00ed\u00ada, entonces, ser tambi\u00e9n sacerdote? El autor de la ep\u00ed\u00adstola a los Hebreos encuentra la respuesta b\u00ed\u00adblica en la orden de Melquisedec (Heb 6:20\u2014Heb 7:17), quien era superior a Abraham y que fue a la vez rey y sacerdote. Esto ampl\u00ed\u00ada la profec\u00ed\u00ada de Zacar\u00ed\u00adas (Heb 6:13; comparar Isa 4:2; Jer 23:5-6).<\/p>\n<p>La expiaci\u00f3n de Cristo fue tan efectiva antes del acontecimiento como despu\u00e9s.<\/p>\n<p>La funci\u00f3n de sumo sacerdote de Jes\u00fas no comenz\u00f3 en su encarnaci\u00f3n; era algo que David ya conoc\u00ed\u00ada (Psa 110:4), as\u00ed\u00ad como su car\u00e1cter de Se\u00f1or y soberano (Psa 110:1). La Biblia presenta a Cristo como nuestro Profeta, Sacerdote y Rey.<\/p>\n<p>El ministerio sacerdotal de Cristo es presentado en Heb 1:3, una referencia a su muerte en la cruz considerada como sacrificio expiatorio. Pero este acto de sacrificio no fue un mero s\u00ed\u00admbolo como lo fueron todos los actos de los sacerdotes aar\u00f3nicos; tuvo un infinito valor intr\u00ed\u00adnseco (Heb 2:9).<\/p>\n<p>El sacerdocio de Cristo no fue, en manera alguna, contrario al orden aar\u00f3nico, sino que cumpli\u00f3 el significado redentor de aqu\u00e9l. No obstante, el sacerdocio de Cristo present\u00f3 la sustancia de lo que el sacerdocio aar\u00f3nico era s\u00f3lo la sombra (Col 2:17; Heb 8:5) y el s\u00ed\u00admbolo.<\/p>\n<p>El tabern\u00e1culo del cual Cristo es Sumo Sacerdote es la totalidad de la escena c\u00f3smica de la redenci\u00f3n de los elegidos de Dios. Este fue el modelo que vio Mois\u00e9s (Heb 8:5): el plan de salvaci\u00f3n de Dios. Incluye toda la ambientaci\u00f3n espiritual y temporal del cielo y de la tierra. La cruz de Cristo fue el altar del sacrificio en el que se ofreci\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo. Cuando entreg\u00f3 su vida en la cruz, la expiaci\u00f3n fue consumada (Joh 19:30) de una vez y para siempre (Heb 7:27; Heb 9:26) y no hay absolutamente nada m\u00e1s que Dios o el hombre deban agregar.<\/p>\n<p>En el d\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n del ritual lev\u00ed\u00adtico (Lev\u00ed\u00adtico 16), el sumo sacerdote deb\u00ed\u00ada entrar y salir pasando por la cortina que separaba el lugar santo del lugar sant\u00ed\u00adsimo. Con este simbolismo, el Esp\u00ed\u00adritu Santo (Heb 9:8-9) daba a entender que todav\u00ed\u00ada no hab\u00ed\u00ada sido mostrado el camino hacia el lugar sant\u00ed\u00adsimo, en tanto que la forma lev\u00ed\u00adtica de adoraci\u00f3n ten\u00ed\u00ada a\u00fan vigencia. Pero cuando el cuerpo de Jes\u00fas fue roto en la cruz, esto simboliz\u00f3 el rasgado del velo del templo (Heb 10:19-22) y la clara revelaci\u00f3n del camino para llegar a la presencia misma de Dios (Mat 27:51; Mar 15:38; Luk 23:45).<\/p>\n<p>Una vez se habla de que el velo todav\u00ed\u00ada no nos permite ver (Heb 6:18-20; ver tambi\u00e9n 4:14), pero esta es una met\u00e1fora distinta. No es el trono de misericordia el que est\u00e1 escondido en Heb 6:18-20, sino la esperanza ofrecida a nosotros, el reino que no puede ser conmovido (Heb 9:28; Heb 12:14-29).<\/p>\n<p>Las comparaciones de distintos sacerdocios en la ep\u00ed\u00adstola a los Hebreos son entre la forma externa del juda\u00ed\u00adsmo y la realidad en Cristo. Todo argumento contra el juda\u00ed\u00adsmo podr\u00ed\u00ada aplicarse con igual l\u00f3gica a las formas externas de la iglesia, si Cristo no es el centro de todo.<\/p>\n<p>La naci\u00f3n de Israel fue denominada un reino de sacerdotes (Exo 19:6), y la iglesia (1Pe 2:5, 1Pe 2:9 [sacerdocio]; Rev 1:6; Rev 5:10) y todos los que tienen parte en la primera resurrecci\u00f3n (Rev 20:6) son llamados sacerdotes. Pablo usa s\u00ed\u00admbolos de los rituales sacerdotales con referencia a su propio ministerio (Rom 15:16; Phi 2:17; y 2Ti 4:6). Ni los ap\u00f3stoles (Mat 19:28; Luk 22:18, Luk 22:28-30) ni los creyentes en general (Rev 20:6; comparar 1Co 4:8) reinan con Cristo, es decir, son reyes, hasta tanto \u00e9l venga a reinar. La funci\u00f3n sacerdotal de los creyentes contin\u00faa durante el reinado milenario de Cristo (Rev 20:6) pero no se menciona como parte de la perfecci\u00f3n de los cielos nuevos y la tierra nueva, cuando la mortalidad habr\u00e1 acabado y el pecado habr\u00e1 sido completamente eliminado. No habr\u00e1 necesidad del sacerdocio de los creyentes despu\u00e9s del juicio del gran trono blanco; hoy es el d\u00ed\u00ada de salvaci\u00f3n (Heb 3:13).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>tip, SACE OFIC<\/p>\n<p>ver, QUMR\u00ed\u0081N, CARISMAS, AAR\u00ed\u201cN, ALTAR, EXPIACI\u00ed\u201cN, LEVITAS, LEV\u00ed\u008dTICO, OBLACI\u00ed\u201cN, OFRENDAS, TABERN\u00ed\u0081CULO, TEMPLO, IGLESIA<\/p>\n<p>vet, Ministro especialmente designado para el culto, oficiando ante el altar, y ejecutor de ciertos ritos en nombre de la comunidad. Siendo mediadores entre el hombre y la divinidad, los sacerdotes constitu\u00ed\u00adan por lo general una casta entre los egipcios, madianitas, filisteos y griegos (Gn. 47:22; Ex. 2:16; 1 S. 6:2; Hch. 14:13). En los albores de la humanidad eran los mismos individuos los que ejerc\u00ed\u00adan ciertas funciones religiosas antes de la organizaci\u00f3n del sacerdocio. Los patriarcas asumieron estas funciones para sus familias, como se observa en los casos de No\u00e9, Abraham, Isaac, Jacob, Job, etc. El caudillo de un pueblo estaba asimismo revestido del cargo sacerdotal. En la \u00e9poca del \u00e9xodo hab\u00ed\u00ada ciertos israelitas que pose\u00ed\u00adan esta prerrogativa por derecho natural. El crecimiento de la cantidad de hebreos que recurr\u00ed\u00adan a sus servicios parece haber llevado a los israelitas investidos de funciones sagradas a dedicarse a ello a tiempo completo (Ex. 19:22). Al establecerse el c\u00f3digo lev\u00ed\u00adtico, sin embargo, el sacerdocio qued\u00f3 limitado a la casa de Aar\u00f3n. En \u00e9pocas de desconcierto nacional y de apostas\u00ed\u00ada, cuando Dios se manifestaba directamente a un hombre, \u00e9ste reconoc\u00ed\u00ada de inmediato su derecho a sacrificar sin pasar por los mediadores oficiales (Jue. 6:18, 24, 26; 13:16). Despu\u00e9s del cisma, los israelitas piadosos del reino del norte no pudieron ya recurrir al sacerdocio oficial, que ten\u00ed\u00ada su centro en Jerusal\u00e9n, capital del reino de Jud\u00e1; para poder ofrecer los sacrificios prescritos, muchos de los piadosos emigraron al reino del sur (cfr. 2 Cr. 15:9; 30:5-11 ss.; 35:16-19). Como en la \u00e9poca de apostas\u00ed\u00ada de los Jueces, El\u00ed\u00adas prepar\u00f3 un holocausto excepcional, bajo la autoridad de Dios, en la guerra de Jehov\u00e1 contra Baal. Sin embargo, para evidenciar, adem\u00e1s del poder de Dios, el hecho de que no hab\u00ed\u00ada autorizaci\u00f3n para que los hombres asumieran una posici\u00f3n de independencia frente al santuario de Jerusal\u00e9n en tanto que el Se\u00f1or lo reconoc\u00ed\u00ada, fue Jehov\u00e1 mismo quien lanz\u00f3 fuego desde el cielo para consumir el sacrificio dispuesto por El\u00ed\u00adas (cfr. 1 R. 18:20-40). As\u00ed\u00ad, no se puede presentar este sacrificio de El\u00ed\u00adas como \u00abun ejemplo de ofrecimiento de sacrificios de israelitas piadosos en el reino del norte\u00bb con independencia del sacerdocio aar\u00f3nico centrado en Jerusal\u00e9n. Los israelitas verdaderamente piadosos deb\u00ed\u00adan ofrecer sus sacrificios no por s\u00ed\u00ad mismos, sino en Jerusal\u00e9n. El pueblo de los hijos de Israel, llamado en el Sina\u00ed\u00ad a formar una naci\u00f3n organizada, recibi\u00f3 al mismo tiempo un santuario y un cuerpo sacerdotal dignos de Jehov\u00e1. Aar\u00f3n y sus hijos fueron los designados para el sacerdocio, declarado hereditario, y reservado a la familia de Aar\u00f3n (Ex. 28:1; 40:12-15; Nm. 16:40; 17; 18:1-8; cfr. Dt. 10:6; 1 R. 8:4; Esd. 2:36 ss.). Todos los hijos de Aar\u00f3n que no adolecieran de defectos corporales eran sacerdotes (Lv. 21:16 ss.). Cuando se menciona su clase, se trata de los \u00absacerdotes\u00bb o de los \u00absacerdotes hijos de Aar\u00f3n\u00bb, alusi\u00f3n a su ascendencia (Lv. 1:5; 2 Cr. 26:18; 29:21; 35:14; cfr. Nm. 3:3; 10:8; Jos. 21:19; Neh. 10:38); tambi\u00e9n se los nombra como \u00ablos sacerdotes levitas\u00bb, haciendo referencia a su tribu (Dt. 17:9, 18; 18:1; Jos. 3:3; 8:33; 2 Cr. 23:18; 30:27; Jer. 33:18, 21; cfr. Ex. 38:21). M\u00e1s tarde, se dijo: \u00ablos sacerdotes levitas hijos de Sadoc\u00bb, que es designaci\u00f3n de una rama de la familia de Aar\u00f3n (Ez. 44:15; cfr. 43:19). Esta manera de designar a los siervos del culto era corriente, al mantenerse la distinci\u00f3n entre los simples levitas, ayudantes en el acto del sacrificio (Nm. 1:47-54), y los sacerdotes propiamente dichos (Ex. 28:1). El sacrificio sobre el altar del Tabern\u00e1culo y el uso del Urim y del Tumim estaban estrictamente reservados a la familia de Aar\u00f3n, como lo demuestra la historia. Los sacerdotes ten\u00ed\u00adan tres deberes esenciales: (1) el servicio del Se\u00f1or en el santuario; (2) la ense\u00f1anza de la Ley al pueblo; (3) consultar a Jehov\u00e1 por el pueblo, mediante el Urim y el Tumim (Ex. 28:30; Esd. 2:63; Nm. 16:40; 18:5; 2 Cr. 15:3; Jer. 18:18; Ex. 7:26; Mi. 3:11). Los sacerdotes estaban sometidos a unas normas particulares (Lv. 10:8 ss.). Les estaba prohibido casarse con una mujer deshonrada o repudiada. Ten\u00ed\u00adan que casarse con una israelita que fuera, o bien virgen, o viuda, y cuya genealog\u00ed\u00ada estuviera comprobada (Lv. 21:7; Esd. 10:18, 19; Contra Api\u00f3n 1:7). En el ejercicio de sus funciones llevaba vestiduras sagradas, cuyo uso estaba prohibido fuera del Templo: (a) Los calzones, que iban de la cintura a los muslos. (b) La t\u00fanica, ajustada al cuerpo, de una sola pieza, sin costura, que llegaba (por lo menos en \u00e9poca tard\u00ed\u00ada) a los tobillos, y ce\u00f1ida sobre los ri\u00f1ones con un cinto bordado con colores simb\u00f3licos. (c) Un turbante. Todas estas piezas eran de lino fino (Ex. 28:39-42; Ant. 3:7, 1-3). En las ceremonias religiosas, tanto los sacerdotes como los levitas llevaban un sencillo efod de lino; no era obligatorio llevar estas vestiduras, que no ten\u00ed\u00adan comparaci\u00f3n posible con el lujoso efod del sumo sacerdote (1 S. 2:18; 22:18; 2 S. 6:14). Los sacerdotes descendientes de Aar\u00f3n (sin duda, la tercera generaci\u00f3n) recibieron, en conformidad con la regla mosaica, trece ciudades con sus pastos y tierras, suficientes asimismo para sus descendientes (Jos. 21:10-19), cuyo n\u00famero aument\u00f3 considerablemente con el transcurso de los siglos. Es por ello que los sacerdotes fueron divididos por David en veinticuatro \u00f3rdenes. Durante las semanas de grandes solemnidades, los veinticuatro \u00f3rdenes oficiaban simult\u00e1neamente, pero por lo general s\u00f3lo un orden efectuaba su servicio cada semana; el cambio ten\u00ed\u00ada lugar durante el s\u00e1bado, antes del sacrificio de la tarde (1 Cr. 24:1-19; 2 R. 11:5, 9; Ant 7:14, 7). Del exilio babil\u00f3nico s\u00f3lo volvieron cuatro \u00f3rdenes sacerdotales con Zorobabel (Esd. 2:36-38); sin embargo, m\u00e1s tarde fueron reconstituidos los veinticuatro \u00f3rdenes (cfr. Lc. 1:5, 9). Los sacerdotes estaban constituidos en una jerarqu\u00ed\u00ada encabezada por el sumo sacerdote. Inmediatamente por debajo de \u00e9l se hallaba un sacerdote (2 R. 25:18) que posiblemente pueda ser identificado como el \u00abpr\u00ed\u00adncipe de la casa de Dios\u00bb (2 Cr. 31:13; Neh. 11:11) y con el \u00abjefe de la guardia del Templo\u00bb (Hch. 4:1; 5:24). Los principales sacerdotes mencionados en el NT eran el sumo sacerdote reinante, los sumos sacerdotes precedentes a\u00fan vivos, y los miembros de sus familias. La confusi\u00f3n pol\u00ed\u00adtica reinante y la dominaci\u00f3n extranjera hab\u00ed\u00adan invalidado de facto las provisiones de la Ley en cuanto a la sucesi\u00f3n del sumo sacerdote. Ya desde los tiempos de los Sel\u00e9ucidas, y como tambi\u00e9n suced\u00ed\u00ada con los romanos, el cargo del sumo sacerdocio estaba sometido a los avatares pol\u00ed\u00adticos. Los romanos designaban y destitu\u00ed\u00adan a su placer a los hombres investidos de este important\u00ed\u00adsimo cargo (v\u00e9ase QUMR\u00ed\u0081N [MANUSCRITOS DE], VI, apartado Bosquejo hist\u00f3rico del qumranismo). El sacerdocio en la dispensaci\u00f3n de la gracia. En el AT la jerarqu\u00ed\u00ada religiosa se presentaba de la siguiente manera: (a) Aar\u00f3n (o su sucesor), el sumo sacerdote, que ten\u00ed\u00ada acceso una vez al a\u00f1o al Lugar Sant\u00ed\u00adsimo en el d\u00ed\u00ada de la expiaci\u00f3n. (b) Los sacerdotes y sus ayudantes los levitas, que ejerc\u00ed\u00adan el servicio del santuario. (c) El pueblo, que pod\u00ed\u00ada presentar sus ofrendas en el lugar ante el altar de los holocaustos. En el NT, Cristo es nuestro \u00fanico y perfecto Sumo Sacerdote (He. 7:24-28). Los creyentes constituyen, todos ellos, un regio sacerdocio (1 P. 2:5, 9; cfr. Ap. 1:6; He. 10:19-22); la multitud que debe ser evangelizada y llevada ante la cruz del sacrificio expiatorio, la clave del camino que conduce a Dios. As\u00ed\u00ad es que, admitiendo plenamente los dones y ministerios particulares (v\u00e9ase CARISMAS), el cristianismo no reconoce ning\u00fan tipo de clero, ninguna casta separada de sacerdotes; en el Nuevo Testamento la Iglesia entera es un reino de sacerdotes. (V\u00e9anse AAR\u00ed\u201cN, ALTAR, EXPIACI\u00ed\u201cN [D\u00ed\u008dA DE LA], LEVITAS, LEV\u00ed\u008dTICO, OBLACI\u00ed\u201cN, OFRENDAS, TABERN\u00ed\u0081CULO, TEMPLO, etc.). Bibliograf\u00ed\u00ada: Chafer, L. S.: \u00abTeolog\u00ed\u00ada Sistem\u00e1tica\u00bb (Publicaciones Espa\u00f1olas, Dalton, Ga., 1974, tomo II, PP. 66-70); Keil, C. F. y Delitzsch, F.: \u00abCommentary on the Old Testament, The Pentateuch\u00bb (Wm. B. Eerdmans, Grand Rapids, reimpr. 1981); Kelly, W.: \u00abPriesthood\u00bb, serie de art\u00ed\u00adculos en The Bible Treasury, feb. 1899 a nov. 1903 (H. L. Heijkoop, 58 Blijhamsterstraat, Winschoten, Holanda, reimpres. 1969). (V\u00e9ase tambi\u00e9n Bibliograf\u00ed\u00ada bajo IGLESIA.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[442]<\/p>\n<p>     Persona que ejerce el sacerdocio. En la Iglesia latina, el var\u00f3n, no la mujer, que ha recibido el sacramento de Orden sacerdotal de forma libre, voluntaria y v\u00e1lida.<\/p>\n<p>   En sentido estricto se suele denominar sacerdote al que ha recibido el grado del presbiterado y del episcopado. Pero, en forma extensiva, tambi\u00e9n el \u00abdiaconado\u00bb es sacramento del Orden y se le puede denominar \u00absacerdocio\u00bb en el sentido general del t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>    En sentido b\u00ed\u00adblico se llama sacerdotal tambi\u00e9n a la dignidad bautismal, pero entendiendo por sacerdocio la participaci\u00f3n en la santidad de Cristo y en el deber adquirido de proclamar su Reino. Pero no conviene identificarlo o confundirlo con la originalidad del sacerdocio sacramental del Orden.<\/p>\n<p>    En otras religiones, como el juda\u00ed\u00adsmo, sacerdote es el que, siendo descendiente de Aar\u00f3n, ejerce su ministerio de culto en el Templo.  (Ver Evang\u00e9licos. Grupos)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>DJN<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nIsrael vivi\u00f3 durante muchos siglos sin sacerdocio organizado. Todos pod\u00ed\u00adan ofrecer sacrificios a Dios, si bien este privilegio se reservaba de ordinario a quienes ejerc\u00ed\u00adan la autoridad dentro de la familia, la tribu o la naci\u00f3n (G\u00e9n 12,7; 13,18; Jue 6,19; 13,19; 1 Sam 7,1-9; 2 Sam 8,18; 20,26; 1 Re 12,31). Con el tiempo, la funci\u00f3n sacerdotal fue adquiriendo cierta estabilidad y continuidad dentro de una misma familia, y lleg\u00f3 a ser una especie de patrimonio hereditario. La Biblia nos habla de algunas de estas familias sacerdotales (Jue 18,30; 1 Sam 22,11.18.20-23). Sadoc y toda su dinast\u00ed\u00ada sadoquita, que ejerci\u00f3 el sacerdocio en el templo de Jerusal\u00e9n durante varios siglos, no consta que fueran levitas; con todo, eran preferidos los descendientes de la antigua tribu de Lev\u00ed\u00ad (Jue 17,13), que finalmente termin\u00f3 por tener el monopolio del sacerdocio (Dt 33,8-11). En el A. T. no exist\u00ed\u00ada ning\u00fan rito de consagraci\u00f3n sacerdotal; para indicar que el individuo quedaba constituido sacerdote se dec\u00ed\u00ada \u00abllenar su mano\u00bb (Jue 17,5-12), y m\u00e1s tarde se dec\u00ed\u00ada \u00absantificar\u00bb a uno para el culto (1 Sam 7,1; Lev 21,6). Los sacerdotes quedaban consagrados mediante el ejercicio de su ministerio sacerdotal. Para el sumo sacerdote exist\u00ed\u00ada un rito de investidura que se desarrollaba en tres actos: purificaci\u00f3n, investidura y unci\u00f3n (Ex 29,4-7; Lev 8,6-8). Las funciones del sacerdote eran dar culto a Dios (ofrecer los sacrificos) e impartir al pueblo la ense\u00f1anza religiosa.<\/p>\n<p>El cristianismo puso fin al sacerdocio del A. T. Jesucristo es el definitivo, el \u00fanico, el Sumo y Eterno Sacerdote, seg\u00fan el orden de Melquisedec (Act 7,7-25). Los sacrificios ofrecidos por los sacerdotes de la Antigua Ley eran muchos e ineficaces; el ofrecido por Jesucristo es uno y \u00fanico -se ofreci\u00f3 de una vez para siempre- y es absolutamente eficaz, pues adquiri\u00f3 para nosotros una redenci\u00f3n eterna (Heb 9,12; 10,12). Los cristianos participan del Sacerdocio de Jesucristo, son un \u00abpueblo sacerdotal\u00bb (1 Re 2,9; Ap 1,6; 5,10). Pero este sacerdocio del pueblo de Dios, \u00bfc\u00f3mo se ejerce? \u00bfA trav\u00e9s de un ministro, delegado y representante del pueblo? Ese ministro, delegado y representante del pueblo, \u00bfqu\u00e9 tiene, aparte de esa delegaci\u00f3n, por encima del sacerdocio del pueblo? El sacrificio de Jesucristo fue \u00fanico, y, por tanto, no puede repetirse: la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00ed\u00ada es nada m\u00e1s y nada menos que un memorial (1 Cor 11,24-25). Pero Jesucristo dio a sus ap\u00f3stoles el poder y la orden de celebrar ese memorial, con lo que, al propio tiempo, les transmit\u00ed\u00ada una participaci\u00f3n especial en su sacerdocio (1 Cor 11,23-25; Mt 26,26-28; Mc 14,14-24; Lc 22,19-23). ->pont\u00ed\u00adfice; sacramentos.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>Antes de que se fundara la congregaci\u00f3n cristiana, los sacerdotes eran para los verdaderos adoradores de Dios los representantes de Jehov\u00e1 ante el pueblo y los encargados de instruirlos acerca de El y Sus leyes. A su vez, representaban al pueblo ante Dios mediante la presentaci\u00f3n de sacrificios, intercesiones y ruegos. Hebreos 5:1 dice a este respecto: \u2020\u0153Todo sumo sacerdote tomado de entre los hombres es nombrado a favor de los hombres sobre las cosas que tienen que ver con Dios, para que ofrezca d\u00e1divas y sacrificios por los pecados\u2020\u009d. El t\u00e9rmino hebreo que se traduce por \u2020\u0153sacerdote\u2020\u009d es ko\u00c2\u00b7h\u00e9n, y el griego, hi\u00c2\u00b7e\u00c2\u00b7r\u00e9us.<\/p>\n<p>En los primeros tiempos. En tiempos patriarcales, el cabeza de familia era el sacerdote de la familia, y la responsabilidad pasaba al primog\u00e9nito en caso de que muriese el padre. Por ejemplo, en tiempos antiguos, No\u00e9 actu\u00f3 como sacerdote en favor de su familia. (G\u00e9 8:20, 21.) El cabeza Abrah\u00e1n ten\u00ed\u00ada una gran familia con la que viajaba de lugar en lugar, edificando altares y haciendo sacrificios a Jehov\u00e1 en los diversos lugares donde acampaba. (G\u00e9 14:14; 12:7, 8; 13:4.) Dios dijo de Abrah\u00e1n: \u2020\u0153Porque he llegado a conocerlo a fin de que d\u00e9 mandato a sus hijos y a su casa despu\u00e9s de \u00e9l de modo que verdaderamente guarden el camino de Jehov\u00e1 para hacer justicia y juicio\u2020\u009d. (G\u00e9 18:19.) Isaac y Jacob siguieron la misma norma (G\u00e9 26:25; 31:54; 35:1-7, 14), y Job, que no era israelita, aunque probablemente era pariente lejano de Abrah\u00e1n, tambi\u00e9n tuvo por costumbre ofrecer sacrificios a Jehov\u00e1 en favor de sus hijos, pues dec\u00ed\u00ada para s\u00ed\u00ad: \u2020\u0153Quiz\u00e1s mis hijos hayan pecado y hayan maldecido a Dios en su coraz\u00f3n\u2020\u009d. (Job 1:4, 5; v\u00e9ase tambi\u00e9n 42:8.) Sin embargo, la Biblia no llama espec\u00ed\u00adficamente a estos hombres ko\u00c2\u00b7h\u00e9n o hi\u00c2\u00b7e\u00c2\u00b7r\u00e9us. Sin embargo, a Jetr\u00f3, el cabeza de familia y suegro de Mois\u00e9s, se le llama \u2020\u0153sacerdote [ko\u00c2\u00b7h\u00e9n] de Madi\u00e1n\u2020\u009d. (Ex 2:16; 3:1; 18:1.)<br \/>\nMelquisedec, el rey de Salem, era un sacerdote (ko\u00c2\u00b7h\u00e9n) singular. La Biblia no guarda ning\u00fan registro de sus antepasados, su nacimiento o su muerte. No recibi\u00f3 su sacerdocio por herencia, y no tuvo ni predecesores ni sucesores en ese cargo. Desempe\u00f1aba las funciones de rey y sacerdote. Su sacerdocio era mayor que el lev\u00ed\u00adtico, pues Lev\u00ed\u00ad en realidad present\u00f3 diezmos a Melquisedec, ya que todav\u00ed\u00ada estaba en los \u2020\u0153lomos de Abrah\u00e1n\u2020\u009d cuando este ofreci\u00f3 diezmos a Melquisedec, quien lo bendijo. (G\u00e9 14:18-20; Heb 7:4-10.) Melquisedec prefigur\u00f3 en esto a Jesucristo, el \u2020\u0153sacerdote para siempre a la manera de Melquisedec\u2020\u009d. (Heb 7:17.)<br \/>\nLos cabezas de familia de la prole de Jacob (Israel) debieron hacer de sacerdotes hasta que Dios instituy\u00f3 el sacerdocio lev\u00ed\u00adtico. Por consiguiente, cuando Dios condujo al pueblo al monte Sina\u00ed\u00ad, orden\u00f3: \u2020\u0153Que tambi\u00e9n los sacerdotes que con regularidad se acercan a Jehov\u00e1 se santifiquen, para que Jehov\u00e1 no irrumpa contra ellos\u2020\u009d. (Ex 19:22.) Esto ocurri\u00f3 antes de que se instituyera el sacerdocio lev\u00ed\u00adtico. Pero a Aar\u00f3n se le permiti\u00f3 subir con Mois\u00e9s a la monta\u00f1a parte del camino aunque todav\u00ed\u00ada no estaba designado como sacerdote. Esta circunstancia armonizaba con la posterior designaci\u00f3n de Aar\u00f3n y sus descendientes como sacerdotes. (Ex 19:24.) Esta fue una indicaci\u00f3n temprana de que Dios pensaba reemplazar el antiguo sistema (el sacerdocio ejercido por el cabeza de familia) por un sacerdocio de la casa de Aar\u00f3n.<\/p>\n<p>Bajo el pacto de la Ley. Mientras los israelitas eran esclavos en Egipto, Jehov\u00e1 santific\u00f3 para s\u00ed\u00ad a todo hijo primog\u00e9nito de Israel cuando destruy\u00f3 a los primog\u00e9nitos de Egipto en la d\u00e9cima plaga. (Ex 12:29; N\u00fa 3:13.) Por consiguiente, estos primog\u00e9nitos pertenec\u00ed\u00adan a Jehov\u00e1, y solo pod\u00ed\u00adan utilizarse para servir a Dios de alg\u00fan modo especial. Dios pod\u00ed\u00ada haber designado a todos estos varones primog\u00e9nitos de Israel como sacerdotes o cuidadores del santuario. Sin embargo, le pareci\u00f3 mejor utilizar varones de la tribu de Lev\u00ed\u00ad para este servicio. Por esta raz\u00f3n permiti\u00f3 que la naci\u00f3n ofreciera a los varones levitas a cambio de los varones primog\u00e9nitos de las otras doce tribus (los descendientes de Efra\u00ed\u00adn y Manas\u00e9s, los hijos de Jos\u00e9, fueron contados como dos tribus). El censo indic\u00f3 que la cantidad de primog\u00e9nitos no levitas de un mes de edad para arriba superaba en 273 a los varones levitas, de manera que Dios exigi\u00f3 un precio de rescate de cinco siclos (11 d\u00f3lares [E.U.A.]) por cada uno de los 273, y el dinero se cedi\u00f3 a Aar\u00f3n y sus hijos. (N\u00fa 3:11-16, 40-51.) Antes de esta transacci\u00f3n, Jehov\u00e1 ya hab\u00ed\u00ada apartado a los varones de la familia de Aar\u00f3n de la tribu de Lev\u00ed\u00ad para que constituyesen el sacerdocio de Israel. (N\u00fa 1:1; 3:6-10.)<br \/>\nDurante un largo per\u00ed\u00adodo de tiempo, solo a la naci\u00f3n de Israel se le concedi\u00f3 la oportunidad de aportar los miembros para \u2020\u0153un reino de sacerdotes y una naci\u00f3n santa\u2020\u009d (Ex 19:6), pero esa oportunidad dej\u00f3 de ser exclusiva debido a que la naci\u00f3n rechaz\u00f3 al Hijo de Dios. (Comp\u00e1rese con Mt 21:43; 1Pe 2:7-10.)<br \/>\nEn un principio el rey de Israel era Jehov\u00e1, pero m\u00e1s tarde hizo que el linaje real recayese sobre David. Aunque Jehov\u00e1 continuaba siendo el Rey invisible, el linaje dav\u00ed\u00addico actu\u00f3 en su representaci\u00f3n en la administraci\u00f3n temporal del reino. Por eso se dec\u00ed\u00ada que estos reyes terrestres se sentaban en el \u2020\u0153trono de Jehov\u00e1\u2020\u009d. (1Cr 29:23.) No obstante, el sacerdocio se mantuvo en el linaje aar\u00f3nico, separado del poder real. En cualquier caso, \u00fanicamente aquella naci\u00f3n reuni\u00f3 en s\u00ed\u00ad misma tanto el reino como el sacerdocio de Jehov\u00e1 Dios y su \u2020\u0153servicio sagrado\u2020\u009d. (Ro 9:3, 4.)<\/p>\n<p>Inauguraci\u00f3n del sacerdocio. Solo Dios puede nombrar a un sacerdote; nadie puede ocupar ese puesto por decisi\u00f3n propia. (Heb 5:4.) De acuerdo con este hecho, Jehov\u00e1 mismo nombr\u00f3 a Aar\u00f3n y su casa para el sacerdocio \u2020\u0153hasta tiempo indefinido\u2020\u009d y los separ\u00f3 de la familia de los qohatitas, una de las tres divisiones principales de la tribu de Lev\u00ed\u00ad. (Ex 6:16; 28:43.) No obstante, Mois\u00e9s, que hab\u00ed\u00ada actuado como mediador del pacto de la Ley, intervino en representaci\u00f3n de Dios al santificar a Aar\u00f3n y a sus hijos, y luego llenar sus manos de poder para que oficiasen de sacerdotes; el relato de esta ceremonia se encuentra en Exodo 29 y Lev\u00ed\u00adtico 8. Al parecer, la inauguraci\u00f3n del sacerdocio dur\u00f3 siete d\u00ed\u00adas, del 1 al 7 de Nis\u00e1n del a\u00f1o 1512 a. E.C. (V\u00e9ase INSTALACI\u00ed\u201cN.) El sacerdocio reci\u00e9n inaugurado comenz\u00f3 sus servicios a favor del pueblo de Israel al d\u00ed\u00ada siguiente, el 8 de Nis\u00e1n.<\/p>\n<p>Requisitos. Jehov\u00e1 puso los requisitos que deb\u00ed\u00adan llenar los del linaje familiar de Aar\u00f3n que sirvieran en el altar de Dios. Un sacerdote ten\u00ed\u00ada que estar sano f\u00ed\u00adsicamente y tener una apariencia normal. En caso contrario no podr\u00ed\u00ada acercarse con ofrendas al altar ni tampoco a la cortina que estaba entre los compartimientos del tabern\u00e1culo llamados Santo y Sant\u00ed\u00adsimo. No obstante, aun en estas circunstancias, ten\u00ed\u00ada el derecho de recibir ayuda del diezmo y pod\u00ed\u00ada participar de las \u2020\u0153cosas santas\u2020\u009d provistas como alimento para el sacerdocio. (Le 21:16-23.)<br \/>\nNo se especifica a qu\u00e9 edad se emprend\u00ed\u00ada el sacerdocio, si bien el censo de los qohatitas que se tom\u00f3 en el monte Sina\u00ed\u00ad incluy\u00f3 a los que ten\u00ed\u00adan entre treinta y cincuenta a\u00f1os de edad. (N\u00fa 4:3.) Los levitas empezaban su servicio obligatorio en el santuario a los veinticinco a\u00f1os de edad (aunque durante el reinado de David se redujo a los veinte; N\u00fa 8:24; 1Cr 23:24) y se retiraban a los cincuenta, siempre y cuando no fuesen sacerdotes, pues no exist\u00ed\u00ada la jubilaci\u00f3n para estos. (N\u00fa 8:25, 26; v\u00e9ase JUBILACI\u00ed\u201cN.)<\/p>\n<p>Manutenci\u00f3n. A la tribu de Lev\u00ed\u00ad no se le concedi\u00f3 ninguna porci\u00f3n de terreno como herencia, m\u00e1s bien, vivieron \u2020\u02dcesparcidos por Israel\u2020\u2122, en las 48 ciudades que se les dio para residir con sus familias y ganado. Trece de estas ciudades fueron asignadas a los sacerdotes. (G\u00e9 49:5, 7; Jos 21:1-11.) Hebr\u00f3n, una de las ciudades de refugio, era una ciudad sacerdotal. (Jos 21:13.) Si a los levitas no se les asign\u00f3 ninguna tierra en herencia, se debi\u00f3 a lo que el propio Jehov\u00e1 dijo: \u2020\u0153Yo soy la parte que te corresponde, y tu herencia, en medio de los hijos de Israel\u2020\u009d. (N\u00fa 18:20.) Los levitas cumpl\u00ed\u00adan con el trabajo que correspond\u00ed\u00ada a su ministerio y manten\u00ed\u00adan sus casas y las dehesas de las ciudades que se les asignaron. Tambi\u00e9n ten\u00ed\u00adan que cuidar de otros terrenos que los israelitas dedicasen al uso del santuario. (Le 27:21, 28.) Jehov\u00e1 dispuso que los levitas recibieran un diezmo de todo el producto de la tierra de las otras doce tribus. (N\u00fa 18:21-24.) De este diezmo, o d\u00e9cima parte, los levitas, a su vez, ten\u00ed\u00adan que dar una d\u00e9cima parte de todo lo mejor como diezmo para el sacerdocio. (N\u00fa 18:25-29; Ne 10:38, 39.) De modo que el sacerdocio recib\u00ed\u00ada un 1% del producto nacional, lo que le permit\u00ed\u00ada dedicar todo su tiempo al servicio a Dios.<br \/>\nAunque esta contribuci\u00f3n era abundante, no era comparable al lujo y poder financiero que ten\u00ed\u00ada la clase sacerdotal de las naciones paganas. Por ejemplo, los sacerdotes egipcios eran propietarios de tierras (G\u00e9 47:22, 26), y vali\u00e9ndose de astutos manejos, se convirtieron en la clase m\u00e1s rica y poderosa de Egipto. La obra A History of the Ancient Egyptians (de James H. Breasted, 1908, p\u00e1gs. 355, 356, 431, 432) explica que durante la llamada \u2020\u02dcvig\u00e9sima dinast\u00ed\u00ada\u2020\u2122 el Fara\u00f3n pas\u00f3 a ser un mero t\u00ed\u00adtere. El sacerdocio se hab\u00ed\u00ada adue\u00f1ado de la regi\u00f3n aur\u00ed\u00adfera de Nubia y de la extensa provincia del Alto Nilo. El sumo sacerdote era el funcionario fiscal m\u00e1s importante del pa\u00ed\u00ads \u2014despu\u00e9s del jefe de los tesoreros\u2014, estaba al mando de los ej\u00e9rcitos y ten\u00ed\u00ada acceso al tesoro del pa\u00ed\u00ads. En las representaciones pictogr\u00e1ficas se destaca m\u00e1s al sumo sacerdote que al Fara\u00f3n.<br \/>\nCuando Israel descuidaba su adoraci\u00f3n y se volv\u00ed\u00ada negligente en el pago de los diezmos, el sacerdocio sufr\u00ed\u00ada, as\u00ed\u00ad como los levitas no sacerdotales, que ten\u00ed\u00adan que buscar otro trabajo para mantener a sus familias. Esta mala actitud hacia el santuario y su manutenci\u00f3n hac\u00ed\u00ada a su vez que la naci\u00f3n sufriera a\u00fan m\u00e1s por la falta de espiritualidad y de conocimiento de Jehov\u00e1. (Ne 13:10-13; v\u00e9ase tambi\u00e9n Mal 3:8-10.)<br \/>\nEl sacerdocio recib\u00ed\u00ada: 1) el diezmo regular; 2) el precio de redenci\u00f3n por los primog\u00e9nitos, tanto de los hijos varones como de los machos de las bestias; en el caso de un toro, un cordero o un macho cabr\u00ed\u00ado que fueran primog\u00e9nitos, recib\u00ed\u00adan la carne como alimento (N\u00fa 18:14-19); 3) el precio de redenci\u00f3n por los hombres y las cosas que se apartaban como santas, as\u00ed\u00ad como las cosas dedicadas a Jehov\u00e1 (Le 27); 4) ciertas porciones de las diversas ofrendas que llevaba el pueblo, as\u00ed\u00ad como el pan de la proposici\u00f3n (Le 6:25, 26, 29; 7:6-10; N\u00fa 18:8-14); 5) se beneficiaban de las ofrendas de lo mejor de las primicias del grano, el vino y el aceite (Ex 23:19; Le 2:14-16; 22:10 [la palabra \u2020\u0153extra\u00f1o\u2020\u009d del \u00faltimo texto se refiere a alguien que no era sacerdote]; Dt 14:22-27; 26:1-10); con la excepci\u00f3n de ciertas porciones espec\u00ed\u00adficas que solo los sacerdotes pod\u00ed\u00adan comer (Le 6:29), sus hijos e hijas y, en algunos casos, los dem\u00e1s de la casa del sacerdote (incluso los esclavos) pod\u00ed\u00adan participar leg\u00ed\u00adtimamente de aquellas ofrendas (Le 10:14; 22:10-13); 6) los sacerdotes sin duda participaban del diezmo que se hac\u00ed\u00ada en el tercer a\u00f1o para los levitas y los pobres (Dt 14:28, 29; 26:12), y 7) participaban del bot\u00ed\u00adn de guerra. (N\u00fa 31:26-30.)<\/p>\n<p>Vestimenta. Los sacerdotes serv\u00ed\u00adan descalzos mientras desempe\u00f1aban sus funciones, pues el santuario era suelo santo. (Comp\u00e1rese con Exodo 3:5.) En las instrucciones para la manufactura de las prendas de vestir especiales de los sacerdotes no se mencionaban las sandalias. (Ex 28:1-43.) Llevaban calzoncillos de lino que cubr\u00ed\u00adan desde las caderas hasta los muslos por decoro, \u2020\u02dcpara cubrir la carne desnuda para que no incurrieran en error y ciertamente murieran\u2020\u2122. (Ex 28:42, 43.) Encima llevaban un traje talar de lino fino ce\u00f1ido con una banda de lino. Luego se \u2020\u02dcenvolv\u00ed\u00adan\u2020\u2122 un tocado sobre la cabeza. (Le 8:13; Ex 28:40; 39:27-29.) Parece ser que este tocado era algo diferente del turbante del sumo sacerdote, que posiblemente estaba cosido en forma de envoltura y colocado sobre su cabeza. (Le 8:9.) Al parecer en \u00e9poca posterior los sacerdotes llevaban de vez en cuando un efod de lino, aunque no con bordados lujosos como el del sumo sacerdote. (1Sa 2:18.)<\/p>\n<p>Prescripciones y funciones. Los sacerdotes ten\u00ed\u00adan que mantenerse limpios y observar normas morales elevadas. Cuando entraban en la tienda de reuni\u00f3n y antes de presentar una ofrenda en el altar, ten\u00ed\u00adan que lavarse las manos y los pies en la palangana que estaba en el patio, \u2020\u02dcpara que no murieran\u2020\u2122. (Ex 30:17-21; 40:30-32.) Con una advertencia similar se les mand\u00f3 que no bebieran vino ni licor embriagante cuando sirvieran en el santuario. (Le 10:8-11.) No pod\u00ed\u00adan contaminarse tocando un cad\u00e1ver o lament\u00e1ndose por los muertos; esto los dejar\u00ed\u00ada temporalmente inmundos para el servicio. Sin embargo, todo sacerdote, excepto el sumo sacerdote, pod\u00ed\u00ada contaminarse por la muerte de alguien con quien tuviera un estrecho v\u00ed\u00adnculo familiar: madre, padre, hijo, hija, hermano y hermana virgen que fuese pr\u00f3xima a \u00e9l (al parecer que viviese con \u00e9l o cerca de \u00e9l); posiblemente, la esposa tambi\u00e9n estaba incluida entre las personas pr\u00f3ximas a \u00e9l. (Le 21:1-4.) El sacerdote que quedase inmundo debido a lepra, a un flujo, a un cad\u00e1ver u otra cosa inmunda, no pod\u00ed\u00ada comer de las cosas santas o llevar a cabo un servicio en el santuario hasta ser limpio; de lo contrario, deb\u00ed\u00ada morir. (Le 22:1-9.)<br \/>\nA los sacerdotes se les prohib\u00ed\u00ada afeitarse la cabeza o las extremidades de las barbas y hacerse incisiones, pues estas eran costumbres de los sacerdotes paganos. (Le 21:5, 6; 19:28; 1Re 18:28.) El sumo sacerdote solo pod\u00ed\u00ada casarse con una muchacha virgen; los sacerdotes pod\u00ed\u00adan casarse con viudas, pero no con divorciadas ni con prostitutas. (Le 21:7, 8; comp\u00e1rese con los vss. 10, 13, 14.) Todos los miembros de la familia del sumo sacerdote ten\u00ed\u00adan que mantener la elevada norma de moralidad y la dignidad que merec\u00ed\u00ada el puesto de sacerdote. Por consiguiente, si una hija de un sacerdote se hac\u00ed\u00ada prostituta, hab\u00ed\u00ada que darle muerte, y despu\u00e9s quemarla como algo detestable a Dios. (Le 21:9.)<br \/>\nCuando el campamento se trasladaba de un lugar a otro en el desierto, era un deber de Aar\u00f3n y sus hijos cubrir el mobiliario y los utensilios sagrados del tabern\u00e1culo antes de que los qohatitas pudiesen cargar con ellos, a fin de evitar que muriesen por verlos. Cuando nuevamente acampaban, solo Aar\u00f3n y sus hijos pod\u00ed\u00adan quitarles la cubierta de nuevo en la tienda. (N\u00fa 4:5-15.) En los traslados, los sacerdotes llevaban el arca del pacto. (Jos 3:3, 13, 15, 17; 1Re 8:3-6.)<br \/>\nLos sacerdotes eran responsables de tocar las trompetas santas con el fin de dirigir al pueblo, tanto en el caso de montar o levantar el campamento, como de reunirse, entrar en batalla o celebrar alguna fiesta a Jehov\u00e1. (N\u00fa 10:1-10.) Los sacerdotes y los levitas estaban exentos de reclutamiento militar, aunque tocaban las trompetas y cantaban delante del ej\u00e9rcito. (N\u00fa 1:47-49; 2:33; Jos 6:4; 2Cr 13:12.)<br \/>\nLos deberes sacerdotales en el santuario eran los siguientes: degollar los sacrificios que llevaba el pueblo, rociar la sangre sobre el altar, cortar en pedazos los sacrificios, mantener ardiendo el fuego del altar, cocer la carne y recibir todas las otras ofrendas, como las de grano, y ocuparse de los casos de inmundicia y de los votos especiales correspondientes, etc. (Le 1\u20137; 12:6; 13\u201315; N\u00fa 6:1-21; Lu 2:22-24.) Se encargaban de las ofrendas quemadas de la ma\u00f1ana y del atardecer y de todos los otros sacrificios que se hac\u00ed\u00adan regularmente en el santuario, excepto los que eran responsabilidad del sumo sacerdote; tambi\u00e9n quemaban incienso sobre el altar de oro. (Ex 29:38-42; N\u00fa 28:1-10; 2Cr 13:10, 11.) Pon\u00ed\u00adan en orden las l\u00e1mparas, las manten\u00ed\u00adan abastecidas de aceite (Ex 27:20, 21) y cuidaban del aceite santo y del incienso. (N\u00fa 4:16.) Bendec\u00ed\u00adan al pueblo en asambleas solemnes, seg\u00fan se indica en N\u00fameros 6:22-27. Pero ning\u00fan otro sacerdote pod\u00ed\u00ada estar en el santuario cuando el sumo sacerdote entraba en el Sant\u00ed\u00adsimo para hacer expiaci\u00f3n. (Le 16:17.)<br \/>\nLos sacerdotes eran los que principalmente ten\u00ed\u00adan el privilegio de explicar la ley de Dios y desempe\u00f1aban un papel importante en juzgar a Israel. En las ciudades asignadas a ellos, ayudaban a los jueces y participaban con ellos en casos extraordinarios que no pod\u00ed\u00adan decidir los tribunales locales. (Dt 17:8, 9.) Ten\u00ed\u00adan que estar presentes junto con los ancianos de la ciudad en los casos de asesinato a\u00fan no resueltos, a fin de asegurarse que se siguiera el procedimiento debido para quitar de la ciudad la culpa por derramamiento de sangre. (Dt 21:1, 2, 5.) Si un esposo celoso acusaba a su esposa de haber cometido adulterio en secreto, ten\u00ed\u00ada que llevarla al santuario, donde el sacerdote efectuaba la ceremonia prescrita, en la que se apelaba al conocimiento que Jehov\u00e1 ten\u00ed\u00ada de la inocencia o la culpabilidad de la mujer, con el fin de que El juzgara directamente. (N\u00fa 5:11-31.) En todos los casos ten\u00ed\u00ada que respetarse el juicio emitido por los sacerdotes o los jueces nombrados; la falta de respeto o desobediencia deliberada se castigaba con la pena de muerte. (N\u00fa 15:30; Dt 17:10-13.)<br \/>\nLos sacerdotes instru\u00ed\u00adan al pueblo en la Ley; la le\u00ed\u00adan y explicaban a los que iban al santuario para adorar. Cuando no estaban desempe\u00f1ando sus deberes asignados, tambi\u00e9n ten\u00ed\u00adan muchas oportunidades de impartir tal ense\u00f1anza, tanto en el recinto del santuario como en otras partes del pa\u00ed\u00ads. (Dt 33:10; 2Cr 15:3; 17:7-9; Mal 2:7.) Al regresar de Babilonia a Jerusal\u00e9n, el sacerdote Esdras reuni\u00f3 al pueblo y pas\u00f3 horas leyendo y explic\u00e1ndoles la Ley ayudado por otros sacerdotes y los levitas. (Ne 8:1-15.)<br \/>\nLa administraci\u00f3n sacerdotal serv\u00ed\u00ada de salvaguarda para la naci\u00f3n tanto en limpieza religiosa como en salud f\u00ed\u00adsica. El sacerdote ten\u00ed\u00ada que juzgar entre lo que era limpio e inmundo en los casos de lepra, tanto en el caso de un hombre como de una prenda de vestir o una casa. Se aseguraba de que se llevasen a cabo las reglas legales de cuarentena. Tambi\u00e9n oficiaba en la limpieza de los que hab\u00ed\u00adan sido contaminados por un cuerpo muerto o estaban inmundos debido a flujos anormales, etc. (Le 13\u201315.)<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se determinaban en Israel las asignaciones de los sacerdotes para servir en el templo?<br \/>\nEl rey David organiz\u00f3 veinticuatro divisiones o relevos de sacerdotes, diecis\u00e9is eran de la casa de Eleazar y ocho de la de Itamar. (1Cr 24:1-19.) Sin embargo, del exilio en Babilonia solo regresaron sacerdotes de cuatro divisiones, al menos al principio. (Esd 2:36-39.) Hay quien opina que con el fin de continuar la anterior organizaci\u00f3n, las cuatro familias que regresaron se dividieron de manera que de nuevo hubo veinticuatro relevos. El doctor Edersheim indica en El Templo: Su ministerio y servicios en tiempos de Cristo (1990, p\u00e1g. 98), que esto se llev\u00f3 a cabo sacando cada familia cinco suertes por los que no hab\u00ed\u00adan regresado, y as\u00ed\u00ad formaron de entre ellos veinte relevos m\u00e1s, a los que dieron los nombres originales. Zacar\u00ed\u00adas, el padre de Juan el Bautista, era un sacerdote de la octava divisi\u00f3n, la de Ab\u00ed\u00adas. Sin embargo, si el doctor Edersheim estuviese en lo cierto, puede que Zacar\u00ed\u00adas no fuese descendiente de Ab\u00ed\u00adas, sino que solo perteneciese a la divisi\u00f3n que llevaba su nombre. (1Cr 24:10; Lu 1:5.) Al no haber informaci\u00f3n m\u00e1s completa, no se pueden sacar conclusiones definitivas.<br \/>\nEn el servicio del templo los sacerdotes estaban organizados bajo diversos oficiales. Se echaban suertes para asignar ciertos servicios. Cada una de las veinticuatro divisiones serv\u00ed\u00ada durante una semana a la vez, por lo que estaban asignados a desempe\u00f1ar su responsabilidad dos veces al a\u00f1o. Seguramente  todo el sacerdocio serv\u00ed\u00ada en las temporadas de fiesta, cuando el pueblo ofrec\u00ed\u00ada miles de sacrificios, como sucedi\u00f3 en la dedicaci\u00f3n del templo. (1Cr 24:1-18, 31; 2Cr 5:11; comp\u00e1rense con 2Cr 29:31-35; 30:23-25; 35:10-19.) Un sacerdote podr\u00ed\u00ada servir en otras ocasiones siempre que no interfiriera en los servicios espec\u00ed\u00adficos de los sacerdotes asignados durante ese tiempo del a\u00f1o. Seg\u00fan las tradiciones rab\u00ed\u00adnicas, en los d\u00ed\u00adas de Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada muchos sacerdotes, por lo que se hizo necesario subdividir el servicio semanal entre las varias familias que formaban parte de una divisi\u00f3n, y as\u00ed\u00ad cada familia ten\u00ed\u00ada la oportunidad de servir uno o m\u00e1s d\u00ed\u00adas, seg\u00fan la cantidad de miembros que tuviese.<br \/>\nEl servicio diario que probablemente se consideraba de m\u00e1s honor era el de quemar incienso sobre el altar de oro. Esto se hac\u00ed\u00ada despu\u00e9s de ofrecer el sacrificio. Mientras se quemaba el incienso, el pueblo estaba reunido en oraci\u00f3n fuera del santuario. La tradici\u00f3n rab\u00ed\u00adnica dice que se echaban suertes para efectuar este servicio, pero que a alguien que hubiera oficiado previamente no se le permit\u00ed\u00ada participar a menos que todos los presentes hubieran realizado ese servicio antes. (El Templo: Su ministerio y servicios en tiempos de Cristo, p\u00e1gs. 166, 175.) Si esto era as\u00ed\u00ad, por lo general un sacerdote solo tendr\u00ed\u00ada ese honor una vez en su vida. Era este servicio el que estaba efectuando Zacar\u00ed\u00adas cuando el \u00e1ngel Gabriel se le apareci\u00f3 para anunciarle que \u00e9l y su esposa Elisabet tendr\u00ed\u00adan un hijo. Cuando Zacar\u00ed\u00adas sali\u00f3 del santuario, la muchedumbre reunida all\u00ed\u00ad pudo discernir por su apariencia y su incapacidad para hablar que hab\u00ed\u00ada visto algo sobrenatural en el santuario; por lo tanto, el suceso lleg\u00f3 a ser de conocimiento p\u00fablico. (Lu 1:8-23.)<br \/>\nParece ser que todos los s\u00e1bados los sacerdotes ten\u00ed\u00adan el privilegio de cambiar el pan de la proposici\u00f3n. En ese mismo d\u00ed\u00ada la divisi\u00f3n sacerdotal de esa semana completaba su servicio y empezaba el nuevo relevo para la siguiente semana. Los sacerdotes llevaban a cabo estas y otras funciones necesarias sin que representase un quebrantamiento del s\u00e1bado. (Mt 12:2-5; comp\u00e1rese con 1Sa 21:6; 2Re 11:5-7; 2Cr 23:8.)<\/p>\n<p>Lealtad. Cuando las diez tribus se separaron del reino gobernado por Rehoboam y fundaron el reino septentrional con Jerobo\u00e1n como rey, la tribu de Lev\u00ed\u00ad permaneci\u00f3 leal y se adhiri\u00f3 al reino de dos tribus de Jud\u00e1 y Benjam\u00ed\u00adn. Jerobo\u00e1n hizo sacerdotes a hombres que no eran de la tribu de Lev\u00ed\u00ad para que sirvieran en la adoraci\u00f3n de becerros de oro y expuls\u00f3 a los sacerdotes de Jehov\u00e1, los hijos de Aar\u00f3n. (1Re 12:31, 32; 13:33; 2Cr 11:14; 13:9.) Despu\u00e9s, pese a que muchos de los sacerdotes de Jud\u00e1 fueron infieles a Dios, en algunas ocasiones el sacerdocio desempe\u00f1\u00f3 un papel destacado en ayudar a la naci\u00f3n a permanecer fiel a Jehov\u00e1. (2Cr 23:1, 16; 24:2, 16; 26:17-20; 34:14, 15; Zac 3:1; 6:11.) Para el tiempo del ministerio de Jes\u00fas y los ap\u00f3stoles, los sumos sacerdotes se hab\u00ed\u00adan vuelto muy corruptos, aunque hab\u00ed\u00ada muchos sacerdotes que a\u00fan ten\u00ed\u00adan buenos sentimientos hacia Jehov\u00e1 en sus corazones, como lo demuestra el que poco despu\u00e9s de la muerte de Jes\u00fas \u2020\u0153una gran muchedumbre de sacerdotes empez\u00f3 a ser obediente a la fe\u2020\u009d. (Hch 6:7.)<\/p>\n<p>Otras aplicaciones del t\u00e9rmino \u2020\u0153sacerdote\u2020\u009d. En el Salmo 99:6 se llama sacerdote a Mois\u00e9s en virtud de su funci\u00f3n de mediador y de su designaci\u00f3n para llevar a cabo el servicio de santificaci\u00f3n en el santuario, donde Aar\u00f3n y sus hijos fueron instalados en el sacerdocio. Mois\u00e9s intercedi\u00f3 por Israel, invocando el nombre de Jehov\u00e1. (N\u00fa 14:13-20.) La palabra \u2020\u0153sacerdote\u2020\u009d tambi\u00e9n se us\u00f3 a veces con el sentido de \u2020\u0153lugarteniente\u2020\u009d o \u2020\u0153ministro u oficial principal\u2020\u009d. En la lista de los oficiales principales del rey David, el registro dice: \u2020\u0153En cuanto a los hijos de David, llegaron a ser sacerdotes\u2020\u009d. (2Sa 8:18; comp\u00e1rese con 2Sa 20:26; 1Re 4:5; 1Cr 18:17.)<\/p>\n<p>El sacerdocio cristiano. Jehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada prometido que si Israel guardaba su pacto, ser\u00ed\u00ada para El \u2020\u0153un reino de sacerdotes y una naci\u00f3n santa\u2020\u009d. (Ex 19:6.) Sin embargo, el sacerdocio del linaje de Aar\u00f3n solo continuar\u00ed\u00ada hasta que llegara el sacerdocio mayor que prefiguraba. (Heb 8:4, 5.) Perdurar\u00ed\u00ada hasta el final del pacto de la Ley y la inauguraci\u00f3n del nuevo pacto. (Heb 7:11-14; 8:6, 7, 13.) La oportunidad de ser sacerdotes de Jehov\u00e1 en Su Reino prometido se ofreci\u00f3 en primer lugar y de manera exclusiva a Israel. Con el tiempo, esta posibilidad tambi\u00e9n se extendi\u00f3 a los gentiles. (Hch 10:34, 35; 15:14; Ro 10:21.)<br \/>\nSolo un resto de los jud\u00ed\u00ados aceptaron a Cristo, por lo que la naci\u00f3n no lleg\u00f3 a proporcionar los miembros del verdadero reino de sacerdotes y naci\u00f3n santa. (Ro 11:7, 20.) Debido a la infidelidad de Israel, Dios le hab\u00ed\u00ada advertido de esto por medio de su profeta Oseas siglos antes, cuando dijo: \u2020\u0153Porque el conocimiento es lo que t\u00fa mismo has rechazado, yo tambi\u00e9n te rechazar\u00e9 de servirme como sacerdote; y porque sigues olvidando la ley de tu Dios, yo me olvidar\u00e9 de tus hijos, aun yo\u2020\u009d. (Os 4:6.) De manera correspondiente, Jes\u00fas dijo a los l\u00ed\u00adderes jud\u00ed\u00ados: \u2020\u0153El reino de Dios les ser\u00e1 quitado a ustedes y ser\u00e1 dado a una naci\u00f3n que produzca sus frutos\u2020\u009d. (Mt 21:43.) No obstante, como Jes\u00fas se hallaba sometido a la Ley cuando vivi\u00f3 en la Tierra, reconoci\u00f3 al sacerdocio aar\u00f3nico y mand\u00f3 a los leprosos que cur\u00f3 que fueran al sacerdote y llevasen la ofrenda prescrita. (Mt 8:4; Mr 1:44; Lu 17:14.)<br \/>\nEl d\u00ed\u00ada del Pentecost\u00e9s del a\u00f1o 33 E.C. lleg\u00f3 a su fin el pacto de la Ley y se inaugur\u00f3 el \u2020\u0153pacto correspondientemente mejor\u2020\u009d, el nuevo pacto. (Heb 8:6-9.) Ese d\u00ed\u00ada Dios puso de manifiesto el cambio mediante el derramamiento del esp\u00ed\u00adritu santo. Luego el ap\u00f3stol Pedro explic\u00f3 a los jud\u00ed\u00ados presentes que proced\u00ed\u00adan de muchas naciones que su \u00fanica salvaci\u00f3n depend\u00ed\u00ada entonces de arrepentirse y aceptar a Jesucristo. (Hch 2; Heb 2:1-4.) Tiempo despu\u00e9s Pedro habl\u00f3 de los edificadores jud\u00ed\u00ados que rechazaron a Jesucristo como la piedra angular y pas\u00f3 a decir a los cristianos: \u2020\u0153Pero ustedes son \u2020\u02dcuna raza escogida, un sacerdocio real, una naci\u00f3n santa, un pueblo para posesi\u00f3n especial\u2020\u2122\u2020\u009d. (1Pe 2:7-9.)<br \/>\nPedro tambi\u00e9n explic\u00f3 que el nuevo sacerdocio es una \u2020\u0153casa espiritual para el prop\u00f3sito de un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptos a Dios mediante Jesucristo\u2020\u009d. (1Pe 2:5.) Jesucristo es su gran Sumo Sacerdote, y ellos, al igual que los hijos de Aar\u00f3n, forman un cuerpo de sacerdotes. (Heb 3:1; 8:1.) Sin embargo, mientras que el sacerdocio aar\u00f3nico no ten\u00ed\u00ada nada que ver con la realeza, en este \u2020\u0153sacerdocio real\u2020\u009d de Cristo y sus coherederos se combinan las dos responsabilidades. El ap\u00f3stol Juan dice en el libro de Revelaci\u00f3n con respecto a los seguidores de Jesucristo: \u2020\u0153Nos desat\u00f3 de nuestros pecados por medio de su propia sangre \u2014e hizo que fu\u00e9ramos un reino, sacerdotes para su Dios y Padre\u2014\u2020\u009d. (Rev 1:5, 6.)<br \/>\nEste \u00faltimo libro de la Biblia tambi\u00e9n revela el n\u00famero de este cuerpo de sacerdotes. Se ve a los que Jesucristo hizo \u2020\u0153que fueran un reino y sacerdotes para nuestro Dios\u2020\u009d cantando una canci\u00f3n nueva, en la que dicen que se les compr\u00f3 con la sangre de Cristo. (Rev 5:9, 10.) M\u00e1s adelante se dice que los que cantan la canci\u00f3n nueva son 144.000 \u2020\u0153comprados de entre la humanidad como primicias para Dios y para el Cordero\u2020\u009d. (Rev 14:1-5.) Finalmente se ve que este sacerdocio es resucitado a vida celestial y se une a Jesucristo en su gobernaci\u00f3n, de modo que pasan a ser \u2020\u0153sacerdotes de Dios y del Cristo\u2020\u009d que \u2020\u02dcreinan\u2020\u2122 con Cristo durante su reinado milenario. (Rev 20:4, 6.)<br \/>\nUn examen del sacerdocio de Israel y de sus funciones, as\u00ed\u00ad como de los beneficios para las personas de esa naci\u00f3n (Heb 8:5), da cierta idea de los beneficios y las bendiciones que las personas recibir\u00e1n del sacerdocio perfecto y eterno de Jesucristo y su cuerpo de sacerdotes cuando reinen juntos sobre la Tierra por mil a\u00f1os. Tendr\u00e1n el privilegio de ense\u00f1ar a las personas la ley de Dios (Mal 2:7), lograr un perd\u00f3n completo de los pecados sobre la base del sacrificio de rescate del gran Sumo Sacerdote (al administrar los beneficios de ese sacrificio) y efectuar la curaci\u00f3n de todas las enfermedades. (Mr 2:9-12; Heb 9:12-14; 10:1-4, 10.) Tambi\u00e9n har\u00e1n una distinci\u00f3n entre lo que es limpio e inmundo a la vista de Dios, quitar\u00e1n toda inmundicia (Le 13\u201315), juzgar\u00e1n a las personas con justicia y har\u00e1n que la ley justa de Jehov\u00e1 se ponga en vigor por toda la Tierra. (Dt 17:8-13.)<br \/>\nTal como la tienda de reuni\u00f3n en el desierto era un lugar donde Dios moraba con los hombres, un santuario donde ellos pod\u00ed\u00adan acercarse a El, as\u00ed\u00ad durante el milenio la tienda de Dios estar\u00e1 de nuevo con la humanidad, m\u00e1s cerca de ella y de un modo m\u00e1s duradero y beneficioso. Dios tendr\u00e1 tratos con la humanidad mediante sus representantes: el gran Sumo Sacerdote Jesucristo y los 144.000, que sirven con Cristo de sacerdotes en el gran templo espiritual prefigurado por el tabern\u00e1culo sagrado, o tienda de reuni\u00f3n, del desierto. (Ex 25:8; Heb 4:14; Rev 1:6; 21:3.) Con tal sacerdocio real, las personas con toda seguridad ser\u00e1n felices, como lo era Israel cuando el reino y el sacerdocio actuaban con fidelidad a Dios, un per\u00ed\u00adodo durante el cual \u2020\u0153Jud\u00e1 e Israel eran muchos, como los granos de arena que est\u00e1n junto al mar por su multitud, y com\u00ed\u00adan y beb\u00ed\u00adan y se regocijaban\u2020\u009d, y moraban \u2020\u0153en seguridad, cada uno debajo de su propia vid y debajo de su propia higuera\u2020\u009d. (1Re 4:20, 25.)<\/p>\n<p>Sacerdotes paganos. Las naciones antiguas ten\u00ed\u00adan sacerdotes por medio de los cuales se pod\u00ed\u00adan dirigir a sus dioses. El pueblo reverenciaba a estos hombres, que siempre ejerc\u00ed\u00adan gran influencia, pues sol\u00ed\u00adan hallarse entre la clase dirigente, o eran consejeros allegados de los gobernantes. El sacerdocio era la clase m\u00e1s educada, y por lo general manten\u00ed\u00ada al pueblo en ignorancia. De esta manera pod\u00ed\u00adan aprovecharse de la superstici\u00f3n de la gente y su temor a lo desconocido. Por ejemplo, en Egipto las personas eran inducidas a adorar al r\u00ed\u00ado Nilo como un dios, y consideraban que sus sacerdotes eran poseedores de un control divino sobre sus desbordamientos regulares, de los que depend\u00ed\u00adan sus cosechas.<br \/>\nEsta manera de fomentar la ignorancia supersticiosa estaba en franco contraste con el sacerdocio de Israel, que constantemente le\u00ed\u00ada y ense\u00f1aba la Ley a la naci\u00f3n entera. Todos los hombres ten\u00ed\u00adan que conocer a Dios y su Ley. (Dt 6:1-3.) Las personas sab\u00ed\u00adan leer y escribir, y Dios les mandaba que escribieran sus mandamientos sobre sus puertas y sobre los postes de las puertas, y que leyeran y ense\u00f1aran Su ley a sus hijos. (Dt 6:4-9.)<\/p>\n<p>El sacerdocio israelita no era una imitaci\u00f3n del pagano. Hay quienes afirman, a pesar de los hechos, que el sacerdocio israelita y muchas de sus normas eran un calco del sistema sacerdotal egipcio. Arguyen que la vida y educaci\u00f3n de Mois\u00e9s, el mediador del pacto de la Ley, en la corte fara\u00f3nica y su preparaci\u00f3n en \u2020\u0153toda la sabidur\u00ed\u00ada de los egipcios\u2020\u009d tuvieron en \u00e9l una profunda influencia. (Hch 7:22.) Sin embargo, pasan por alto el hecho de que si bien Mois\u00e9s fue el mediador de la Ley que se entreg\u00f3 a Israel, no fue en modo alguno el legislador. Jehov\u00e1 fue el Legislador de Israel (Isa 33:22) y transmiti\u00f3 la Ley a su mediador, Mois\u00e9s, por medio de \u00e1ngeles. (G\u00e1l 3:19.)<br \/>\nDios mismo detall\u00f3 cada uno de los aspectos relacionados con el culto del pueblo de Israel. A Mois\u00e9s se le dieron los planos para la construcci\u00f3n de la tienda de reuni\u00f3n (Ex 26:30), y se le orden\u00f3: \u2020\u0153Ve que hagas todas las cosas conforme a su modelo que te fue mostrado en la monta\u00f1a\u2020\u009d. (Heb 8:5; Ex 25:40.) Jehov\u00e1 expuso y detall\u00f3 el modelo de todo el servicio del santuario. Este hecho queda refrendado en el registro b\u00ed\u00adblico repetidas veces, al decir respecto a Mois\u00e9s y los hijos de Israel: \u2020\u0153Siguieron haciendo conforme a todo lo que Jehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada mandado a Mois\u00e9s. Hicieron precisamente as\u00ed\u00ad. [&#8230;] Conforme a todo lo que Jehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada mandado a Mois\u00e9s, as\u00ed\u00ad hicieron los hijos de Israel todo el servicio. Y lleg\u00f3 a ver Mois\u00e9s toda la obra, y, \u00c2\u00a1mire!, la hab\u00ed\u00adan hecho tal como hab\u00ed\u00ada mandado Jehov\u00e1. As\u00ed\u00ad hab\u00ed\u00adan hecho\u2020\u009d. \u2020\u0153Y Mois\u00e9s procedi\u00f3 a hacer conforme a todo lo que le hab\u00ed\u00ada mandado Jehov\u00e1. Hizo precisamente as\u00ed\u00ad.\u2020\u009d (Ex 39:32, 42, 43; 40:16.)<br \/>\nSeg\u00fan los egipt\u00f3logos, la vestimenta de los sacerdotes egipcios ten\u00ed\u00ada caracter\u00ed\u00adsticas similares a la de los sacerdotes de Israel, como era el uso de tejidos de lino. Adem\u00e1s, los sacerdotes egipcios sol\u00ed\u00adan afeitarse el cuerpo, al igual que los levitas (aunque no los sacerdotes de Israel; N\u00fa 8:7). Tambi\u00e9n eran similares las pr\u00e1cticas lavatorias. Pero, \u00bfprueban estas pocas similitudes que ambos sacerdocios tuvieron un mismo origen o que uno provino del otro? Por todo el mundo se emplean hoy g\u00e9neros y m\u00e9todos similares en la confecci\u00f3n, en la construcci\u00f3n de casas y edificios o en las tareas cotidianas, pero tambi\u00e9n hay m\u00e9todos y estilos muy diferentes. Solo porque haya alg\u00fan parecido no decimos que esas cosas han tenido un origen com\u00fan o que la similitud en la vestimenta tiene el mismo significado o sentido religioso.<br \/>\nEn much\u00ed\u00adsimas caracter\u00ed\u00adsticas de la vestimenta y los procedimientos no hay el m\u00e1s m\u00ed\u00adnimo parecido entre el sacerdocio israelita y el egipcio. Por ejemplo, los sacerdotes israelitas oficiaban descalzos, pero los egipcios calzaban sandalias. El dise\u00f1o de las t\u00fanicas sacerdotales egipcias era muy diferente al israelita, y su vestimenta y dem\u00e1s accesorios ten\u00ed\u00adan s\u00ed\u00admbolos alusivos al culto de sus dioses falsos. Se rapaban la cabeza, algo que no hac\u00ed\u00adan los sacerdotes israelitas (Le 21:5), y usaban pelucas y tocados \u2014como muestran las inscripciones pictogr\u00e1ficas halladas en los monumentos egipcios\u2014 totalmente desconocidos en el sacerdocio israelita. Adem\u00e1s, Jehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada dicho con toda claridad que Israel no adoptar\u00ed\u00ada ninguna pr\u00e1ctica egipcia o de otras naciones en su adoraci\u00f3n ni en su r\u00e9gimen judicial. (Le 18:1-4; Dt 6:14; 7:1-6.)<br \/>\nPor consiguiente, puede afirmarse que carece de fundamento la suposici\u00f3n de que el sacerdocio israelita imit\u00f3 al egipcio. Ha de recordarse que la idea de ofrecer sacrificios y constituir un sacerdocio provino originalmente de Dios, y que desde el principio fue expresada por hombres fieles, como Abel y No\u00e9, y, en la sociedad patriarcal, por Abrah\u00e1n y otros siervos fieles de Dios. As\u00ed\u00ad, esta herencia qued\u00f3 en la conciencia com\u00fan de todas las naciones, si bien distorsionada con el transcurso del tiempo de formas muy diversas debido a que abandonaron al Dios verdadero y la adoraci\u00f3n pura. Aunque las naciones paganas ten\u00ed\u00adan la inclinaci\u00f3n innata de adorar, carec\u00ed\u00adan de la gu\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1, por lo que idearon muchos ritos impropios y degradados, diametralmente opuestos a la adoraci\u00f3n verdadera.<\/p>\n<p>Pr\u00e1cticas repugnantes de los sacerdotes paganos. Los sacerdotes egipcios del d\u00ed\u00ada de Mois\u00e9s se opusieron a \u00e9l ante el Fara\u00f3n e intentaron desacreditarles a \u00e9l y a su Dios Jehov\u00e1 por medio de las artes m\u00e1gicas (Ex 7:11-13, 22; 8:7; 2Ti 3:8), pero se vieron obligados a admitir su derrota y humillaci\u00f3n. (Ex 8:18, 19; 9:11.) Los adoradores de M\u00f3lek de Amm\u00f3n sacrificaron a sus hijos e hijas quem\u00e1ndolos en el fuego. (1Re 11:5; 2Re 23:10; Le 18:21; 20:2-5.) Los adoradores cananeos de Baal siguieron la misma pr\u00e1ctica detestable, y tambi\u00e9n se laceraban y practicaban ritos inmorales obscenos y repugnantes. (N\u00fa 25:1-3; 1Re 18:25-28; Jer 19:5.) Los sacerdotes del dios filisteo Dag\u00f3n y los sacerdotes babilonios de Marduk, Bel e Istar practicaron la magia y la adivinaci\u00f3n. (1Sa 6:2-9; Eze 21:21; Da 2:2, 27; 4:7, 9.) Todos adoraban im\u00e1genes hechas de madera, piedra y metal. Incluso el rey Jerobo\u00e1n del reino de diez tribus de Israel coloc\u00f3 sacerdotes para dirigir la adoraci\u00f3n de los becerros de oro y los \u2020\u0153demonios de forma de cabra\u2020\u009d, con el fin de impedir que el pueblo practicase la adoraci\u00f3n verdadera en Jerusal\u00e9n. (2Cr 11:15; 13:9; v\u00e9ase MIQUEAS n\u00fam. 1.)<\/p>\n<p>Dios condena los sacerdocios no autorizados. Jehov\u00e1 estaba opuesto de manera inalterable a todas estas pr\u00e1cticas, que en realidad constitu\u00ed\u00adan demonolatr\u00ed\u00ada. (1Co 10:20; Dt 18:9-13; Isa 8:19; Rev 22:15.) Cada vez que estos dioses o el sacerdocio que los representaba participaban en desafiar abiertamente a Jehov\u00e1, eran humillados. (1Sa 5:1-5; Da 2:2, 7-12, 29, 30; 5:15.) A menudo sus sacerdotes y profetas sufr\u00ed\u00adan la muerte. (1Re 18:40; 2Re 10:19, 25-28; 11:18; 2Cr 23:17.) Y como durante la existencia del pacto de la Ley Jehov\u00e1 no reconoci\u00f3 ning\u00fan sacerdocio aparte del de la casa de Aar\u00f3n, se desprende que el \u00fanico camino para acercarse a Jehov\u00e1 es el prefigurado por el puesto de Aar\u00f3n, es decir, el sacerdocio de Jesucristo, que tambi\u00e9n es el gran Sumo Sacerdote a la manera de Melquisedec. (Hch 4:12; Heb 4:14; 1Jn 2:1, 2.) Los verdaderos adoradores de Dios tienen que evitar todo sacerdocio que se oponga a este Rey-Sacerdote ordenado por Dios y a su cuerpo de sacerdotes. (Dt 18:18, 19; Hch 3:22, 23; Rev 18:4, 24.)<br \/>\nV\u00e9ase SUMO SACERDOTE.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>I. Definici\u00f3n<br \/>\nAl estudiar aqu\u00ed\u00ad si los conceptos de \u00absacerdotes\u00bb y \u00absacerdocio\u00bb pueden aplicarse y en qu\u00e9 sentido pueden aplicarse a los ministros de la -> Iglesia, hay que tener por de pronto en cuenta el hecho importante de que el NT no emplea nunca los conceptos de \u00ed\u00adere\u00fas y \u00ed\u00ader\u00e1teuma para caracterizar el ministerio eclesi\u00e1stico, s\u00ed\u00ad, empero, para interpretar la obra salvadora de Cristo y caracterizar al pueblo neotestamentario de Dios.<\/p>\n<p>La carta a los Hebreos &#8211; como \u00fanico lugar en el NT &#8211; desarrolla, sobre el trasfondo de la comunidad judeocristiana y de su pol\u00e9mica con la tradici\u00f3n del AT, una teolog\u00ed\u00ada de la obra salvadora de Cristo, que es expuesta como consumaci\u00f3n del ministerio de los sumos sacerdotes en el AT. Esta obra de salvaci\u00f3n cumple, por una parte, definitivamente las promesas prefiguradas en el orden cultual del AT, y concluye, por otra, la serie de sacrificios veterotestamentarios, de manera que, despu\u00e9s de la acci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Cristo, \u00e9stos ya no pueden ser repetidos ni superados. Apoyada en el Sal 109, 4, esa carta aplica a Cristo afirmaciones veterotestamentarias, ve el \u00absacerdocio\u00bb de \u00e9ste como infinitamente superior a todo sacerdocio del pueblo de Israel (7, 3; cf. tambi\u00e9n 1, 2-13; 3, 6; 4, 14; 5, 5; 7, 28), reconoce en su muerte de cruz la consumaci\u00f3n de la entrega de s\u00ed\u00ad mismo (obediencia; 9, 12ss.28; 10, 8ss), y sabe el efecto pleno e insuperable de su acci\u00f3n mediadora (perd\u00f3n de los pecados, santificaci\u00f3n, apertura del acceso a Dios), que se realiz\u00f3 \u00abde una vez para siempre\u00bb por la entrega de Cristo en la cruz (7, 27; 9, 12.25-28; 10, 10-18). Contemplado desde la acci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Cristo, el orden veterotestamentario resulta ser sombra (8, 5; 10, 1) y s\u00ed\u00admbolo (9,9) de la verdadera salvaci\u00f3n. En cuanto los t\u00e9rminos aqu\u00ed\u00ad comentados se aplican en 1 Pe 2, 5.9; Ap 1, 6; 5, 10; 20, 6 al pueblo neotestamentario de Dios, sirven para que la Iglesia se defina a s\u00ed\u00ad misma, tanto en su forma escatol\u00f3gica del futuro, como en su forma actual de encarnaci\u00f3n, siendo de notar que la idea correspondiente de \u00absacrificio\u00bb necesaria para definir la noci\u00f3n de \u00absacerdocio\u00bb, es empleada en sentido traslaticio (cf. Heb 13, 15s; Flp 4, 18; Jn 1, 27; Rom 12, 1). Lo cual quiere decir que la Iglesia entera (y cada cristiano en cuanto est\u00e1 incorporado a ella por el bautismo y la confirmaci\u00f3n) es la representaci\u00f3n hist\u00f3ricamente tangible y visible del sacerdocio de Cristo; por eso &#8211; apelando al sacrificio singular de Cristo &#8211; la Iglesia puede y debe acercarse inmediatamente a Dios, participar de su santidad y, ofreci\u00e9ndose a s\u00ed\u00ad misma con su existencia, confiarse a la disposici\u00f3n divina.<\/p>\n<p>Ahora bien, si se pregunta por la posibilidad y legitimidad de interpretar la funci\u00f3n del ministerio eclesi\u00e1stico por los conceptos de \u00absacerdote\u00bb y \u00absacerdocio\u00bb, a la vista de estos datos neotestamentarios y de la pol\u00e9mica visible en ellos con el sacerdocio del AT, habr\u00e1 que decir que la cuesti\u00f3n planteada no debe responderse echando mano de modelos veterotestamentarios, ni menos de modelos de un orden sacerdotal tal como es conocido en la historia de las religiones. El que pregunta est\u00e1 remitido \u00fanicamente a la fuente del NT, y, consiguientemente, los modelos que se ofrecen o imponen desde fuera deben ser utilizados con toda precauci\u00f3n cr\u00ed\u00adtica.<\/p>\n<p>II. Evoluci\u00f3n hist\u00f3rica<br \/>\nSi consideramos el desarrollo hist\u00f3rico en la interpretaci\u00f3n del ministerio eclesi\u00e1stico por la aplicaci\u00f3n del concepto que estudiamos, pueden distinguirse grosso modo las tres etapas siguientes: 1) La Iglesia primitiva, 2) la Iglesia de la edad media, 3) crisis y reflexi\u00f3n de la edad moderna.<\/p>\n<p>1. La Iglesia primitiva<br \/>\nPara la inteligencia del ministerio de la Iglesia es decisiva la vocaci\u00f3n y misi\u00f3n de los \u00abdoce\u00bb, cuya peculiaridad &#8211; visible ya en vida de Jes\u00fas &#8211; es la estrecha uni\u00f3n con la obra salvadora de Cristo. Ellos ejecutan el mandato que recibi\u00f3 tambi\u00e9n Cristo; su destino es semejante al de Cristo; su hablar y obrar acontece por el pleno poder y la autoridad de su servicio. La denominaci\u00f3n posterior de \u00ab-> ap\u00f3stol\u00bb apunta en direcci\u00f3n a esa dependencia y al mandato de predicar el evangelio. La estrecha uni\u00f3n del ministerio eclesi\u00e1stico con el mandato de Cristo se mantuvo, despu\u00e9s de su partida, por la fe en el Se\u00f1or resucitado, que era sentido como presente en su Iglesia, y por la confirmaci\u00f3n de la misi\u00f3n en la ma\u00f1ana de pentecost\u00e9s. A la tarea de la predicaci\u00f3n se agreg\u00f3 la de la ordenaci\u00f3n de las nacientes Iglesias, como representaci\u00f3n visible de Cristo resucitado y por encargo suyo. La ulterior propagaci\u00f3n hizo necesario el nombramiento de colaboradores de los ap\u00f3stoles. Aqu\u00e9llos recib\u00ed\u00adan su autoridad de los ap\u00f3stoles, y la legitimidad del ejercicio de la misma se fundaba en su dependencia de \u00e9stos. As\u00ed\u00ad nacieron los colegios de ancianos (presbyteroi); en ellos se desarroll\u00f3 el oficio de su presidente (\u00e9p\u00ed\u00adskopos). Juntamente apareci\u00f3 un tercer oficio, el de los di\u00e1konoi (cf. Act 6, 1-7).<\/p>\n<p>Paralelamente a la diferenciaci\u00f3n externa del ministerio eclesi\u00e1stico se desarroll\u00f3 la concepci\u00f3n interna del mismo: servicio y, con ello, autoridad &#8211; distinta de la fundada en toda otra idea pol\u00ed\u00adtica y religiosa &#8211; sobre la unidad y ordenaci\u00f3n de las Iglesias por la palabra, los sacramentos y la conducta personal; potestad de direcci\u00f3n o gobierno y poder de obrar y hablar en nombre de todos (constituci\u00f3n colegial con cabeza mon\u00e1rquica), por mandato de Cristo y en representaci\u00f3n suya.<\/p>\n<p>La etapa de evoluci\u00f3n que aparece en las Cartas pastorales, permite reconocer una trasmisi\u00f3n permanente de este poder ministerial a los particulares, as\u00ed\u00ad como la formaci\u00f3n de acciones de trasmisi\u00f3n en forma cultual y entendidas sacramentalmente (alusi\u00f3n a un rito de consagraci\u00f3n en 1 Tim 4, 14; 2 Tim 1, 6). De acuerdo con la estructura fundamental del ministerio, junto a la funci\u00f3n de predicar el evangelio apareci\u00f3 tambi\u00e9n la funci\u00f3n de dirigir las acciones cultuales y sacramentales (cf. p. ej., Act 2, 42.46; 6, 4; 13, Iss; 8, 1518; 197 6; Sant 5, 14; 1 Cor 11, 25; Lc 22, 19).<\/p>\n<p>Sobre el trasfondo de la evoluci\u00f3n en la inteligencia del ministerio eclesi\u00e1stico, pudo darse luego el esclarecimiento de su funci\u00f3n por la aceptaci\u00f3n de los t\u00e9rminos \u00absacerdote-sacerdocio\u00bb y de las representaciones anejas a ellos, tan pronto como se impuso la interpretaci\u00f3n de la obra salv\u00ed\u00adfica de Cristo como consumaci\u00f3n del ministerio sacerdotal. De todos modos, este sacerdocio ministerial de la Iglesia ha de definirse con m\u00e1s precisi\u00f3n a base de los datos neotestamentarios antes descritos: su acci\u00f3n es participaci\u00f3n en el sacerdocio singular y definitivo de Cristo y no una magnitud independiente junto a \u00e9l. Hace efectivo el obrar de Cristo en el espacio y el tiempo, pero no le a\u00f1ade nada nuevo. Es un obrar dentro de la Iglesia y del sacerdocio constituido por el bautismo y la confirmaci\u00f3n de sus miembros, y no se sit\u00faa, por ende, frente a este sacerdocio; no quita nada al car\u00e1cter sacerdotal del pueblo de Dios, sino que est\u00e1 al servicio de su realizaci\u00f3n hist\u00f3rica. En cuanto este sacerdocio ministerial se confiere de por vida, funda en la Iglesia una existencia propia &#8211; la sacerdotal -, cuyo testimonio de Cristo en el mundo y ante el mundo puede ser distinto del testimonio dado por los que no tienen un oficio (-> laicos), y consiste precisamente en la ejecuci\u00f3n de estas funciones ministeriales dentro de la Iglesia. Comoquiera que este ministerio aparece como un obrar en persona de Cristo, necesita, para legitimar su acci\u00f3n y su t\u00ed\u00adtulo, que los ministerios particulares se inserten en la serie hist\u00f3rica de las personas establecidas por Cristo mismo al comienzo de la cadena (-> sucesi\u00f3n apost\u00f3lica).<\/p>\n<p>La \u00e9poca siguiente trajo primeramente la fijaci\u00f3n de la diferenciaci\u00f3n exterior del poder ministerial eclesi\u00e1stico. Ignacio de Antioqu\u00ed\u00ada es el primer testigo de la distinci\u00f3n entre \u00abobispo\u00bb, \u00abpresb\u00ed\u00adtero\u00bb y \u00abdi\u00e1cono\u00bb, y desarrolla una teolog\u00ed\u00ada del oficio episcopal. Luego apareci\u00f3 una teolog\u00ed\u00ada del sacerdocio, insinuada primero en Clemente de Alejandr\u00ed\u00ada y m\u00e1s claramente &#8211; dentro del marco de la penetraci\u00f3n teol\u00f3gica de la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica &#8211; en Hip\u00f3lito (Traditio apostolica), Tertuliano y Eusebio.<\/p>\n<p>2. La Iglesia de la edad media<br \/>\nEn este periodo &#8211; desde la \u00e9poca de Constantino hasta la reforma protestante &#8211; factores varios contribuyeron a la forma de entender el sacerdocio ministerial de la Iglesia. Esos factores trajeron un valioso enriquecimiento, pero condujeron tambi\u00e9n ac\u00e1 y all\u00e1 a un oscurecimiento de la base neotestamentaria acerca del sacerdocio. El acento se pone en una funci\u00f3n &#8211; si bien la m\u00e1s alta &#8211; de entre las funciones sacerdotales: en la oblaci\u00f3n del sacrificio eucar\u00ed\u00adstico. De ah\u00ed\u00ad que el sacerdocio se defina como potestas in corpus eucharisticum. Las restantes funciones pasan a segundo t\u00e9rmino. Se distinguen conceptualmente la potestad de orden y la de jurisdicci\u00f3n, no sin consecuencias para la inteligencia de su relaci\u00f3n interna (-~ Iglesia, potestades de la). El diaconado se desvirt\u00faa frente a la potestad de orden reservada al sacerdote, y se convierte en mera etapa de transici\u00f3n. El oficio del obispo &#8211; potestas in corpus mysticum &#8211; es visto sobre todo como potestad de jurisdicci\u00f3n, ac\u00e1 y all\u00e1 se niega su car\u00e1cter sacramental, y la relaci\u00f3n entre obispo y sacerdote se restringe unilateralmente al plano jurisdiccional. La aparici\u00f3n del movimiento monacal y la imitaci\u00f3n de sus formas de vida por parte del sacerdocio ministerial (-> celibato), trajeron un refuerzo de la forma carism\u00e1tica de este oficio o ministerio; pero donde se introdujo una valoraci\u00f3n excesiva del homo spiritualis frente al hombre del mundo, el sacerdocio ministerial corri\u00f3 riesgo de caer, desde la unidad originaria, en una contraposici\u00f3n, si no en una oposici\u00f3n con el laico. Circunstancias sociol\u00f3gicas contribuyeron a la formaci\u00f3n de un estamento propio de los cl\u00e9rigos (cf. los -> privilegios de derecho civil); la formaci\u00f3n de parroquias territoriales y la ingerencia en la organizaci\u00f3n de la cura de almas (p. ej., iglesias propias y de patronato), fundada sobre todo en la posesi\u00f3n del suelo, fortalecieron la independencia de los sacerdotes respecto del obispo.<\/p>\n<p>3. Crisis y reflexi\u00f3n de la edad moderna<br \/>\nEl primer indicio de la crisis moderna en la inteligencia tradicional del sacerdocio ministerial es la protesta de Lutero contra el abismo abierto entre -> clero y laicos, que a su juicio se daba en la Iglesia medieval. Lutero resalt\u00f3 nuevamente el sacerdocio general de todos los fieles. Con ello no niega el hecho de un ministerio espiritual como servicio de la palabra y los sacramentos, ni su instituci\u00f3n por Cristo. Pero s\u00ed\u00ad niega la necesidad de una peculiar calificaci\u00f3n religiosa conferida por el sacramento del -> orden, que capacitar\u00ed\u00ada al cristiano bautizado y confirmado para el ejercicio de este ministerio y que se expresar\u00ed\u00ada luego en el derecho can\u00f3nico. La vocaci\u00f3n sola basta; el bautismo y la confirmaci\u00f3n confieren ya la capacidad fundamental. Al negar el car\u00e1cter sacrificial de la -> eucarist\u00ed\u00ada, se niega tambi\u00e9n que en este ministerio se ejerzan funciones sacerdotales. El magisterio de la Iglesia, sobre todo el concilio de Trento, insiste frente a esto en que hay en la Iglesia un sacerdocio externo, visible e instituido por Cristo (Dz 949 957 961 963), el cual se confiere por el sacramento del orden y no depende de la voluntad del Estado o del pueblo cristiano (Dz 2301); adem\u00e1s, la peculiaridad de este sacerdocio ministerial consiste &#8211; a diferencia del sacerdocio general de los fieles &#8211; en que s\u00f3lo el sacerdote ordenado puede celebrar la eucarist\u00ed\u00ada en nombre de Cristo y as\u00ed\u00ad \u00absacrifica\u00bb de manera aut\u00e9ntica y es, por consiguiente verdadero \u00absacerdote\u00bb (Dz 957 961 2300), y en que, como consecuencia, a \u00e9l est\u00e1n reservados otros poderes sacerdotales (sacramento de la -> penitencia, -> unci\u00f3n de los enfermos).<\/p>\n<p>Diversos fen\u00f3menos modernos han tenido consecuencias graves para la inteligencia tradicional del sacerdocio ministerial: el cambio de la sociedad que hab\u00ed\u00ada acu\u00f1ado el estamento y las formas de vida del clero; la destrucci\u00f3n, por obra de la secularizaci\u00f3n, de instituciones sacrales en la sociedad a favor de formas de organizaci\u00f3n puramente funcionales; el cambio de posici\u00f3n de la Iglesia en el mundo moderno, que equivale a una situaci\u00f3n de -> di\u00e1spora, la cual, por otra parte, activa m\u00e1s y m\u00e1s a todos los miembros del peque\u00f1o reba\u00f1o, refuerza la solidaridad y orienta la reflexi\u00f3n m\u00e1s a lo com\u00fan que a lo distinto; finalmente, el influjo de la praxis pol\u00ed\u00adtica (democracia) sobre la configuraci\u00f3n de la convivencia dentro de la Iglesia y sobre el reconocimiento y ejercicio de su autoridad.<\/p>\n<p>III. La doctrina del concilio Vaticano II<br \/>\nLas declaraciones del concilio Vaticano II (sobre todo Lumen gentium, n.\u00c2\u00b0 10, 28; Christus Dominus, n.\u00c2\u00b0 15, 28-32; Presbyterorum ordinis) ofrecen orientaci\u00f3n para la necesaria reflexi\u00f3n nueva sobre la esencia del sacerdocio neotestamentario. El concilio confirma la existencia de un sacerdocio ministerial en la Iglesia, que debe su origen a la instituci\u00f3n divina y se ejerce en distintos \u00ab\u00f3rdenes\u00bb (obispos, sacerdotes y di\u00e1conos: Lumen gentium, n.\u00c2\u00b0 28). Su definici\u00f3n formal incluye estos aspectos: la representaci\u00f3n de Cristo en su Iglesia (p. ej., Sacrosanctum Concilium, n.\u00c2\u00b0 7; Lumen gentium, n.\u00c2\u00b0 21); participaci\u00f3n en el oficio de Cristo como mediador, pastor y cabeza (Presbyterorum ordinis, n.\u00c2\u00b0 1; Lumen gentium, n.\u00c2\u00b0 28); poder de \u00abobrar en persona de Cristo cabeza\u00bb (Presbyterorum ordinis, n.\u00c2\u00b0 2). La descripci\u00f3n del contenido de este oficio es muy amplia: sus sujetos est\u00e1n puestos en nombre de Cristo para \u00abdirigir la Iglesia por la palabra y la gracia de Dios\u00bb (Lumen gentium, n\u00c2\u00b0 11). En este amplio marco hallan su lugar la predicaci\u00f3n del evangelio, el servicio pastoral a los fieles y la celebraci\u00f3n de la liturgia (cf. Lumen gentium, n.\u00c2\u00b0 28). Los textos mencionados sacan la inteligencia del ministerio sacerdotal de la estrechez en que hab\u00ed\u00ada ca\u00ed\u00addo por la acentuaci\u00f3n unilateral de su funci\u00f3n ritual, y muestran que su plenitud de sentido s\u00f3lo imperfectamente puede reproducirse por el concepto de \u00absacerdote\u00bb, si se toma \u00e9ste &#8211; demasiado literalmente y sin cr\u00ed\u00adtica &#8211; de la tradici\u00f3n veterotestamentaria o incluso de la historia de las religiones. El sacerdocio neotestamentario se realiza en el culto (sacrificio y sacramentos), en la predicaci\u00f3n de la palabra y en la potestad de dirigir; por eso, hay que recurrir para su esclarecimiento a la noci\u00f3n de lo \u00abprof\u00e9tico\u00bb y otras nociones.<\/p>\n<p>La \u00abplenitud del sacramento del orden\u00bb se encuentra en el oficio del obispo (-> episcopado; Christus Dominus, n\u00c2\u00b0 15); lo cual, de cara a la perspectiva hist\u00f3rica, indica que la significaci\u00f3n del episcopado no debe restringirse a la potestad de jurisdicci\u00f3n. De ah\u00ed\u00ad se sigue para la configuraci\u00f3n de la relaci\u00f3n obispo-sacerdotes, que \u00e9stos no son s\u00f3lo sus s\u00fabditos, sino en primer t\u00e9rmino sus colaboradores (p. ej., ibid., n.\u00c2\u00b0 15), los cuales participan en la plenitud de su potestad de orden y la ejercen de acuerdo con la constituci\u00f3n propia de la Iglesia en la comunidad del presbiterio (cf., p. ej., Lumengentium, n.\u00c2\u00b0 28; Christus Dominus, n\u00c2\u00b0 15, 28). Finalmente, tambi\u00e9n la restauraci\u00f3n del diaconado \u00abcomo grado jer\u00e1rquico propio e independiente\u00bb (Lumen gentium, n.\u00c2\u00b0 29) contribuye a la m\u00e1s plena inteligencia de la plenitud del ministerio eclesi\u00e1stico.<\/p>\n<p>El sacerdocio ministerial se distingue del sacerdocio general de los fieles \u00abpor su naturaleza y no s\u00f3lo por el grado mayor\u00bb (ibid., n.\u00c2\u00b0 10). Por eso se confiere su poder por un sacramento propio y sus sujetos est\u00e1n marcados por un \u00abcar\u00e1cter\u00bb especial (Presbyterorum ordinis, n.\u00c2\u00b0 2). Sin embargo, los presb\u00ed\u00adteros no se ordenan para su propio perfeccionamiento, sino para \u00abservicio de sus hermanos\u00bb (Lumen gentium, n.\u00c2\u00b0 18). De ah\u00ed\u00ad se sigue que el sacerdocio ministerial no se interpone entre Dios y el sacerdocio general de todos los fieles, sino que, m\u00e1s bien, prepara a \u00e9ste el camino para su consumaci\u00f3n escatol\u00f3gica.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: 1. Sacerdocio com\u00fan; H. Behm, Der Begriff des allgemeinen Priestertums (Schwerin 1912); M. Bade, Das k\u00f6nigliche Priestertum der Gl\u00e4ubigen (T 1918); B. Capelle y otros, La participation active des Fideles au culte (Lv 1934); E. Niebecker, Das allgemeine Priestertum der Gl\u00e4ubigen (Pa 1936); L. Cerfaux, Sacerdotium regale: RSPhTh 28 (1939) 5-39; N. 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Laplace, El sacerdote (Herder Ba 1970).<\/p>\n<p>2. SOBRE EL CONCEPTO DOGM\u00ed\u0081TICO DEL SACERDOCIO MINISTERIAL Y SOBRE EL CONCEPTO DEL ESTADO SACERDOTAL: Documentos pontificios: P\u00ed\u00ado X. Exhortaci\u00f3n \u00abHaerent animo\u00bb: ASS 41 (1908) 555-577; P\u00ed\u00ado XI, enc\u00ed\u00adcl. \u00abAd catholici sacerdotii\u00bb: AAS 28 (1936) 5-53; P\u00ed\u00ado XII, exhortaci\u00f3n \u00abMenti nos-trae\u00bb: AAS 42 (1950) 657-702; Juan XXIII, enc\u00ed\u00adcl. \u00abSacerdotii nostri primordia\u00bb: AAS 51 (1959) 545-579; Sacerdotis imago. Documentos papales sobre el sacerdocio desde P\u00ed\u00ado XII hasta Juan XXIII; Vaticano II, Constituci\u00f3n dogm\u00e1tica sobre la Iglesia \u00abLumen Gentium\u00bb AAS 57 (1965) 5-75; idem, Decreto sobre la vida y ministerio sacerdotal \u00abPresbyterorum Ordinis\u00bb AAS 58 (1966) 991-1024; idem, Decreto sobre la formaci\u00f3n sacerdotal \u00abOptatam totius\u00bb: ibid. 713-727. &#8211; J. A. M\u00f6hler, Der ungeteilte Dienst (1828, Sa 1938); R. Molitor, Vom Sakrament der Weihe, 2 vols. (Rb 1938); G. Thils, Nature et spiritualit\u00e9 du clerg\u00e9 dioc\u00e9sain (Brujas 21948); M. L\u00f6hrer, Priestertum im Zeugnis der Kirchenv\u00e4ter (Lz 1951); J. Sellmair, Der Pries-ter in der Welt (Rb \u00c2\u00b01953); J. C. Heeman, Der Welt-Priester (Fr 1954); J. Crottogini, Werden und Krise des Priesterberufes (Ei Z &#8211; K\u00f6 1955); J. Col-son, Les fonctions eccl\u00e9siales aux deux premiers si\u00e9cles (Brujas &#8211; P 1956); J. L\u00e9cuyer, Le sacerdoce dans le myst\u00e9re du Christ (P 1957); idem, Pr\u00e9tres du Christ (P 1957); K. Rahner, Die Gnade wird es vollenden (Mn 1957); Rahner III 197-204 271-296; K. H. Schelkle, Disc\u00ed\u00adpulos y ap\u00f3stoles (Herder Ba 1965); M. Pfliegler, Priesterliche Existenz (I &#8216;1958); O. Semmelroth, Das geistliche Amt (F 1958); L. Bouyer, El sentido de la vida sacerdotal (Herder Ba 21967); H. v. 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SOBRE LA FORMACI\u00ed\u201cN SECERDOTAL: Vaticano II, Decreto sobre la formaci\u00f3n sacerdotal \u00abOptatam totius\u00bb: AAS 58 (1966) 713-727; J. Delicado Baeza, Comentarios al decreto \u00abOptatam totius\u00bb sobre la formaci\u00f3n sacerdotal (E Cat Ma 1970); Conferencia episcopal alemana, El ministerio sacerdotal (S\u00ed\u00adg Sal 1970); &#8211; Rahner VI 135-166; O. Schreuder, Priesterbeelden: Tijdschrift voor theologie 5 (N 1965) 259-271; F. Klostermann, Priesterbild und Priesterbildung: Der Seelsorger 35 (W 1965) 299-316; J. Crottogini, Der Priesterberuf in der Krise der Zeit. Psychologische Aspekte der Berufsgenese: ibid. 242-251; M. O&#8217;Connell, The Priest in Education. Apostolate or Anomaly?: ThSt 26 (1965) 65-85; J. M. Lee &#8211; L. J. Putz, Seminary Education in a Time of Change (Notre Dame 1965); Die Ausbildung der Theologiestudenten in den westeurop\u00e4ischen L\u00e4ndern. Akten des zweiten Kongresses \u00fcber die europ\u00e4ische Priester-frage, Europa-Seminar Rothem, 1.-3. 9. 1964 (Maastricht 1965); P. F. d&#8217;Arcy &#8211; E. C. Kennedy, The Genius of the Apostolate (NY 1965); Klerus zwischen Wissenschaft und Seelsorge. Zur Reform der Priesterausbildung. Beitr\u00e4ge im Westdeutschen Rundfunk, bajo la dir. de L. Waltermann (Essen 1966); Theologenausbildung im Umbruch: ThGI 56 (1966) 1-81 (bibl.); P. Piccard &#8211; E. Emrich, Priesterbildung in der Diskussion (Mz 1967); D. E. Hurley &#8211; J. Cunnae, Vatican II an Priests and Seminaries (Dublin &#8211; Ch 1967); J. M. Reuss, Zur Priesterbildung heute. (\u00dcberlegungen und Erfahrungen im Mainzer Seminar: Diakonia 2 (1967) 270-286; A. Antweiler, Ziel und Spielraum der Priesterbildung: ThGI 57 (1967) 411-426; J. Neuner: LThK Vat II 309-354; K. Rahner, Zur Neuordnung der theologischen Studien: StdZ 93 (1968) 1-21; idem, Zur Reform des Theologiestudiums (Fr 1969); A. Marananche, Al servicio de los hombres (S\u00ed\u00adg Sal 1969); Nicolau y otros, Sacerdotes y religiosos seg\u00fan el Vat. II; con referencia a \u00abEcclesiae sanctae\u00bb y \u00abSacerdotalis coelibatus\u00bb (Fax Ma 1969); A. Autweiler, El sacerdote de hoy y del futuro. Reflexiones en torno al Concilio Vaticano II (S Terrae Sant 1969); J. P. Audet, Matrimonio y celibato, ayer, hoy y ma\u00f1ana (Descl\u00e9e Bil 1971); J. M. Castillo, \u00c2\u00a1Hacia d\u00f3nde va el clero? (PPC Ma 1971); G. G\u00f3mez Dorado, El sacerdote hoy y aqu\u00ed\u00ad (Per Soc Ma 1971); F. Urbina, Sacerdotes; crisis y construcci\u00f3n (PPC Ma 1971).<\/p>\n<p>Ernst Niermann<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p>1. jiereus (iJereuv\u00bb, 2409), uno que ofrece sacrificio y tiene a su cargo lo que con ello se relaciona. Se utiliza: (a) de un sacerdote del dios pagano Zeus o J\u00fapiter (Act 14:13); (b) de sacerdotes jud\u00ed\u00ados (p.ej., Mat 8:4; 12.4,5; Luk 1:5, donde se hace alusi\u00f3n a las 24 \u00f3rdenes de sacerdotes se\u00f1alados para el servicio en el templo, cf. 1Ch 24:4  :; Joh 1:19; Heb 8:4); (c) de creyentes (Rev 1:6; 5.10; 20.6). Israel hab\u00ed\u00ada sido se\u00f1alada primariamente como naci\u00f3n de sacerdotes, para dar servicio a Dios (p.ej., Exo 19:6). Habiendo los israelitas renunciado a sus obligaciones (Exo 20:19), se seleccion\u00f3 el sacerdocio aar\u00f3nico para este prop\u00f3sito, hasta que Cristo viniera para cumplir su ministerio con la ofrenda de s\u00ed\u00ad mismo; desde entonces el sacerdocio jud\u00ed\u00ado ha quedado abrogado, para ser restaurado nacionalmente, en favor de los gentiles, en el reino milenial (Isa 61:6; 66.21). Mientras tanto todos los creyentes, procedentes tanto del juda\u00ed\u00adsmo como de la gentilidad, est\u00e1n constituidos \u00abun reino de sacerdotes\u00bb (Rev 1:6); v\u00e9ase m\u00e1s arriba, \u00absacerdocio santo\u00bb (1Pe 2:5), y \u00abreal\u00bb o regio (v. 9). El NT no conoce nada de una clase sacerdotal en contraste a los laicos; todos los creyentes deben ofrecer los sacrificios mencionados en Rom 12:1; Phi 2:17; 4.18; Heb 13:15,16; 1Pe 2:5; (d) de Cristo (Heb 5:6; 7.11,15,17,21; 8.4, negativamente); (e) de Melquisedec, como sombra que presagiaba a Cristo (Heb 7:1,3). 2. arquiereus (ajrciereuv\u00bb, 749), denota tanto a los principales sacerdotes, incluyendo a ex-sumos sacerdotes y a miembros de las familias sumo sacerdotales (p.ej., Mat 2:4; 16.21; 20.18; 21.15) como, en singular, al sumo sacerdote. Para una consideraci\u00f3n extensa de este t\u00e9rmino, v\u00e9ase SUMO SACERDOTE. Nota: Para el adjetivo arquieratikos (Act 4:6), perteneciente al sumo sacerdocio, v\u00e9ase SUMO SACERDOTE.\u00c2\u00b6<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p>\n                  Este t\u00e9rmino (de sacerdos , del lat\u00edn. De sacer = sagrado. O como dice S. isidoro, de \u00absacrum dans\u00bb,) ha tomado el significado de \u00absacerdos\u00bb, para el que no existen sustantivos en varias lenguas modernas (ingl\u00e9s, franc\u00e9s y alem\u00e1n).  El sacerdote es el ministro del culto divino y en especial del mayor acto de culto, el sacrificio.  En este sentido, toda religi\u00f3n tiene sus sacerdotes, que ejercen funciones sacerdotales m\u00e1s o menos elevadas, como intermediarios entre el hombre y la Divinidad (cf. Heb. 5,1: \u00abporque todo Sumo Sacerdote es tomado de entre los hombres en lo que se refiere a Dios para ofrecer dones y sacrificios por los pecados\u201d).  En distintas \u00e9pocas y en distintos pa\u00edses se pueden encontrar m\u00faltiples e importantes diferencias: el sacerdote propiamente dicho puede ser ayudado por ministros menores de diversa \u00edndole; puede pertenecer a una clase o casta especial, a un clero, o puede ser como cualquier otro ciudadano, excepto en lo que concierne a sus funciones sacerdotales; puede ser miembro de una jerarqu\u00eda o, por el contrario, puede ejercer un sacerdocio independiente (por ejemplo, Melquisedec, Heb. 7,1-33); por \u00faltimo, los m\u00e9todos de reclutar ministros para el culto, los ritos por los que reciben sus facultades y la autoridad que los establece como tales pueden ser todos distintos.  Sin embargo, dentro de estas diferencias accidentales hay una idea fundamental com\u00fan a todas las religiones: el sacerdote es la persona nombrada por autoridad para rendir homenaje a Dios a nombre de la sociedad, incluso la sociedad primitiva de la familia (cf. Job 1,5) y ofrecerle sacrificio (en el sentido amplio, pero sobre todo en el sentido estricto de la palabra).  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Dejando de lado cualquier an\u00e1lisis adicional del concepto general del sacerdocio, y omitiendo toda referencia al culto pagano, debemos llamar la atenci\u00f3n a la organizaci\u00f3n dentro del pueblo de Dios de un servicio Divino con ministros propiamente llamados:  los sacerdotes, el clero inferior, los levitas y su cabeza, el sumo sacerdote.  Conocemos las reglas detalladas contenidas en el Lev\u00edtico en cuanto a los distintos sacrificios ofrecidos a Dios en el Templo de Jerusal\u00e9n y el car\u00e1cter y los deberes de los sacerdotes y levitas.  Sus filas eran reclutadas no por libre decisi\u00f3n de los individuos sino por descendencia de la tribu de Lev\u00ed (en especial de la familia de Aar\u00f3n), quien hab\u00eda sido llamado por Dios a su servicio ritual con exclusi\u00f3n de todos los dem\u00e1s.  Los ancianos (presbyteroi) formaban una especie de consejo, pero no ten\u00edan facultades sacerdotales; fueron ellos quienes se pusieron de acuerdo con los pr\u00edncipes de los sacerdotes para aprehender a Jes\u00fas (Mt. 26,3).  Este nombre de presb\u00edtero (anciano) ha pasado a significar dentro del cristianismo el ministro del servicio Divino, el sacerdote.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La ley cristiana tiene tambi\u00e9n necesariamente sus sacerdotes para oficiar el servicio Divino, cuyo acto principal es el Sacrificio Eucar\u00edstico, la representaci\u00f3n y renovaci\u00f3n del Sacrificio del Calvario.  Este sacerdocio tiene dos grados: el primero, total y completo, al cual pertenecen los obispos; el segundo, una participaci\u00f3n incompleta del primero.  El obispo es realmente un sacerdote (sacerdos), e incluso un sumo sacerdote;  tiene el control principal del culto Divino (sacrorum antistes), es quien preside las reuniones lit\u00fargicas; tiene la plenitud del sacerdocio y las facultades para administrar todos los Sacramentos. El segundo grado corresponde al sacerdote (presbyter), quien es tambi\u00e9n un sacerdos, pero de segundo rango (\u00absecundi sacerdotes\u00bb Inocencio I ad Eugub.); por su ordenaci\u00f3n sacerdotal queda facultado para ofrecer el sacrificio (es decir, para celebrar la Eucarist\u00eda), para perdonar los pecados, para bendecir, para predicar, para santificar y en otras palabras, para cumplir los deberes lit\u00fargicos no reservados o las funciones sacerdotales.  En el ejercicio de estas funciones, sin embargo, est\u00e1 sujeto a la autoridad del obispo a quien le ha prometido obediencia can\u00f3nica; inclusive en algunos casos requiere no s\u00f3lo la autorizaci\u00f3n sino la jurisdicci\u00f3n, particularmente para perdonar pecados y para ser cura de almas.  Adem\u00e1s, ciertos actos de las facultades sacerdotales que afectan la sociedad de la que el obispo es la cabeza, est\u00e1n reservados a \u00e9ste \u00faltimo (por ejemplo, la Confirmaci\u00f3n, el rito final de la iniciaci\u00f3n cristiana, la ordenaci\u00f3n, por la que se reclutan las filas del clero y la consagraci\u00f3n solemne de los nuevos templos erigidos a Dios.  Las facultades sacerdotales son conferidas a los sacerdotes por la ordenaci\u00f3n sacerdotal y es \u00e9sta ordenaci\u00f3n la que los coloca en el nivel jer\u00e1rquico m\u00e1s alto despu\u00e9s del obispo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Puesto que el t\u00e9rmino sacerdos se aplicaba tanto a los obispos como a los sacerdotes, y s\u00f3lo se puede ser presb\u00edtero por la ordenaci\u00f3n sacerdotal, el t\u00e9rmino presb\u00edtero pronto perdi\u00f3 su significado original de \u201canciano\u201d y se aplic\u00f3 \u00fanicamente al ministro del culto y del sacrificio (de ah\u00ed nuestro sacerdote).  Sin embargo, originalmente los presbyteri eran miembros del concejo supremo que, bajo la presidencia del obispo, administraba los asuntos de la Iglesia local.  No cabe duda de que, en t\u00e9rminos generales, estos miembros s\u00f3lo ingresaban al presbiterado mediante la imposici\u00f3n de manos que los convert\u00eda en sacerdotes; sin embargo, el hecho de que pudiera haber presbyteri que no fueran sacerdotes se ve en los c\u00e1nones 43-47 de San Hip\u00f3lito (cf. Duchesne, \u00abOrigines du culte chretien\u00bb, append.), en donde se ve que algunos de los que hab\u00edan confesado la fe ante los tribunales eran admitidos al presbyterium sin ordenaci\u00f3n.  No obstante, estas excepciones eran simples casos aislados y, desde tiempos inmemoriales, la ordenaci\u00f3n ha sido la \u00fanica forma de ingresar al orden presbiteral.  Los documentos de la antig\u00fcedad nos muestran a los sacerdotes como el concilio permanente, asesores del obispo, a quien rodean y ayudan en las funciones solemnes del Culto Divino.  En ausencia del obispo, lo sustituye un sacerdote, quien preside en su nombre la asamblea lit\u00fargica.  Los sacerdotes lo sustituyen, especialmente en los distintos lugares de la di\u00f3cesis a los que han sido asignados por \u00e9l; en ese lugar, atienden el Servicio Divino, como lo hace el obispo en la ciudad episcopal, con excepci\u00f3n de ciertas funciones reservadas a este \u00faltimo, y las otras que se celebran con menos solemnidad lit\u00fargica.  A medida que se fueron multiplicando las iglesias en campos y ciudades, los sacerdotes las han atendido bajo t\u00edtulo permanente, convirti\u00e9ndose en rectores o titulares de las mismas.  As\u00ed, el v\u00ednculo que une a estos sacerdotes a la iglesia catedral se fueron debilitando cada vez m\u00e1s mientras que se fortalec\u00eda en el caso de quienes serv\u00edan en la catedral con el obispo, (es decir, los can\u00f3nigos); al mismo tiempo, el clero menor comenz\u00f3 a reducirse dado que los cl\u00e9rigos pasaban por los \u00f3rdenes menores s\u00f3lo para llegar a la ordenaci\u00f3n sacerdotal, indispensable para la administraci\u00f3n de las iglesias y el ejercicio del ministerio \u00fatil entre los fieles.  Por lo tanto, el sacerdote no estaba generalmente unido a una determinada iglesia o conectado con una catedral.  Por consiguiente, el Concilio de Trento (Ses. XXIII, cap. XVI, renovando el canon VI de Calcedonia) recomienda que los obispos no ordenen m\u00e1s cl\u00e9rigos de los necesario o \u00fatiles para la iglesia o para el establecimiento eclesi\u00e1stico al que se van a afiliar y al que van a servir.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La naturaleza de este servicio depende especialmente de la naturaleza del beneficio, oficio o funci\u00f3n asignada al sacerdote; el Concilio desea espec\u00edficamente (cap. XIV) que los sacerdotes celebren Misa por lo menos los domingos y d\u00edas de fiesta, mientras que los que tienen encargo de cura de almas deben celebrar con la frecuencia que su oficio lo exija.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por lo tanto, no es f\u00e1cil decir, en forma que se pueda aplicar a todos los casos, cu\u00e1les son los deberes y derechos de un sacerdote; ambos var\u00edan considerablemente en casos individuales.  Por su ordenaci\u00f3n, el sacerdote queda investido de facultades m\u00e1s que de derechos; el ejercicio de estas facultades (celebrar Misa, perdonar pecados, predicar, administrar los sacramentos, dirigir y cuidar al pueblo cristiano) est\u00e1 reglamentado por la ley com\u00fan de la Iglesia, por la jurisdicci\u00f3n del obispo y por el oficio o cargo de cada sacerdote.  El ejercicio de las facultades sacerdotales es tanto un derecho como un deber para los sacerdotes encargados de la cura de almas, ya sea a nombre propio (como los p\u00e1rrocos) o como auxiliares (es decir, los curas parroquiales).  Excepto en los asuntos de la cura de almas, las funciones sacerdotales son tambi\u00e9n obligatorias en el caso de sacerdotes que tengan cualquier beneficio u oficio en una Iglesia (por ejemplo, los can\u00f3nigos); de lo contrario, estas funciones son opcionales y su ejercicio depende de la aprobaci\u00f3n del obispo (es decir, el permiso para escuchar confesiones o para predicar que se otorga a simples sacerdotes o a sacerdotes que no pertenezcan a la di\u00f3cesis).  En el caso de u sacerdote que sea totalmente libre, los moralistas limitan sus obligaciones, en la medida que concierne al ejercicio de sus facultades sacerdotales, a la celebraci\u00f3n de la Misa varias veces al a\u00f1o (San Alfonso Mar\u00eda de Ligorio, 1. VI, no.313) y a la administraci\u00f3n de los sacramentos en caso de necesidad, adem\u00e1s del cumplimiento de otras obligaciones no estrictamente sacerdotales (por ejemplo, el Breviario, el celibato).  No obstante, los autores can\u00f3nicos al no considerar \u00e9sta como una condici\u00f3n regular, sostienen que el obispo est\u00e1 obligado en este caso a asignar a dicho sacerdote a una iglesia y a imponerle alg\u00fan deber, aunque sea solamente la asistencia obligatoria a las ceremonias solemnes y a las procesiones (Inocencio XIII, Constituci\u00f3n \u00abApostolici ministerii\u00bb, 23 de marzo de 1723; Benedicto XIII, Const. \u00abIn supremo\u00bb, 23 de septiembre de 1724; Concilio Romano de 1725, tit. VI, c. II).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En cuanto a la situaci\u00f3n material del sacerdote, sus derechos est\u00e1n claramente estipulados en el derecho can\u00f3nico, que var\u00eda considerablemente con la condici\u00f3n actual de la Iglesia en distintos pa\u00edses.  En principio, cada cl\u00e9rigo debe recibir desde su ordenaci\u00f3n como subdi\u00e1cono un beneficio, cuyos ingresos le garanticen un medio de vida respetable, si se ordena con un t\u00edtulo de patrimonio (es decir, con la posesi\u00f3n de medios independientes suficientes para permitirle vivir en condiciones aceptables), tiene el derecho de recibir un beneficio tan pronto como sea posible.  Pr\u00e1cticamente, este asunto surge rara vez en el caso de los sacerdotes, puesto que los cl\u00e9rigos se ordenan por lo general con el t\u00edtulo de servicio eclesi\u00e1stico y no pueden desempe\u00f1ar debidamente un cargo remunerado a menos que sean sacerdotes.  Cada sacerdote ordenado con el t\u00edtulo de servicio eclesi\u00e1stico tiene, por lo tanto, el derecho de pedir al obispo, y el obispo tiene la obligaci\u00f3n de asignarle, un beneficio de servicio eclesi\u00e1stico que le garantice los medios suficientes para llevar una vida respetable; en este oficio, el sacerdote tiene el derecho de cobrar las sumas asignadas a su ministerio, incluyendo las ofrendas que la costumbre leg\u00edtima le permita recibir o inclusive exigir con ocasi\u00f3n de ciertas celebraciones espec\u00edficas (estipendios por Misas, derechos curales por entierros, etc.). Incluso en su vejez o enfermedad, un sacerdote que se haya hecho indigno y que no pueda ya cumplir con las funciones de su ministerio, contin\u00faa estando bajo la responsabilidad de su obispo, a menos que se hayan hecho otros arreglos.  Es evidente, por lo tanto, que los derechos y deberes de un sacerdote est\u00e1n, en realidad, condicionados por su situaci\u00f3n. (Ver BENEFICIO; PASTOR; PARROCO; SACERDOCIO.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  Ver bibliograf\u00eda de \u00d3rdenes Sagrados y sacerdocio; consultar tambi\u00e9n PHILLIPS, Droit ecclesiastique (trad. al franc\u00e9s., Par\u00eds, 1850), 36; MANY, Proelectiones de sacra ordinatione (Par\u00eds, 1905), n. 16; y las colecciones de ZAMBONI y de PALLOTTINI, s.v. Presbyteri (simplices).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Fuente<\/b>:  Boudinhon, Auguste. \u00abPriest.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 12. New York: Robert Appleton Company, 1911.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/12406a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Traducido por Rosario Camacho-Koppel.  L H M\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\nNota Bene: el sub diaconado fue supreso por Pablo VI.\n<\/p>\n<h2>Enlaces internos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">[1] Guarda del dep\u00f3sito.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[2] Sucesi\u00f3n Apost\u00f3lica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[3]  La Sucesi\u00f3n Apost\u00f3lica (Bertrand de Margerie).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[4] Poder de las llaves.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[5] \u00d3rdenes Sagradas\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[6] <b>El sacerdote y los santos difuntos<\/b>.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[7] El Coraz\u00f3n de Mar\u00eda es el Coraz\u00f3n de la Iglesia (I).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[8] El Coraz\u00f3n de Mar\u00eda es el Coraz\u00f3n de la Iglesia (II)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[9] Homil\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[10] Examen de conciencia cuaresmal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[11] Pecado y la conversi\u00f3n del Hijo pr\u00f3digo que soy.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[12] La confesi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[13] \u201cYo te absuelvo de todos tus pecados\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[14] El sacerdote liga al penitente mediante una pena.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[15] Ordenaci\u00f3n Anglicana inv\u00e1lida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[16] Ordenaci\u00f3n Anglicana: origen de la invalidez.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[17] Ordenaci\u00f3n sagrada de una mujer: Absurdo, desm\u00e1n, aberrante, abominaci\u00f3n y sacrilegio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[18] Ordenaci\u00f3n sagrada de una mujer contraria a la Tradici\u00f3n Ap\u00f3stolica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[19] Orden.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[20] Melquisedec.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[21] Sacrificio de la Misa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[22] Piedad Sacerdotal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[23] Celibato Sacerdotal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[24] Vocaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[25] Sacramentos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[26] Sacerdocio en Aci prensa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Oraciones recomendadas a los sacerdotes<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">[27] Letan\u00edas al Buen Pastor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[28] Letan\u00edas Reparadoras al Coraz\u00f3n de Mar\u00eda\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[29] Letan\u00edas de la Preciosa Sangre de Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[30] Letan\u00edas de la dulc\u00edsima Sangre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[31] Letan\u00edas a voluntad de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[32] Letan\u00edas al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[33] Preces en forma de letan\u00edas al Sant\u00edsimo Sacramento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[34] Desagravios al Se\u00f1or en paso de la cruel bofetada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[35] Decenario de la Pasi\u00f3n en sufragio de las almas del Purgatorio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[36] Oraci\u00f3n \u201cOh Buen Jes\u00fas de mi alma\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[37] Oraci\u00f3n Universal para todo lo concerniente a la salvaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[38] Invocaciones al \u00c1ngel de la Guarda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">[39] Letan\u00edas a los \u00c1ngeles Guardianes.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Levita, Ministro, Principal, Profeta, Sumo Sacerdote, Vidente Gen 14:18 Melquisedec .. s del Dios Alt\u00edsimo Gen 47:22 tierra de los s no compr\u00f3, por cuanto Exo 19:6 me ser\u00e9is un reino de s, y gente santa Exo 28:1 a Aar\u00f3n .. y a sus hijos .. que sean mis s Lev 4:3 si el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sacerdote\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSACERDOTE\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3838","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3838","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3838"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3838\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3838"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3838"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3838"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}