{"id":3993,"date":"2016-02-05T00:11:25","date_gmt":"2016-02-05T05:11:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/semana\/"},"modified":"2016-02-05T00:11:25","modified_gmt":"2016-02-05T05:11:25","slug":"semana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/semana\/","title":{"rendered":"SEMANA"},"content":{"rendered":"<p>Exo 34:22; Deu 16:10 celebrar\u00e1s la fiesta de las s, la<br \/>\nDan 9:24 setenta s est\u00e1n determinadas sobre tu<br \/>\nDan 9:25 desde .. habr\u00e1 siete s, y sesenta y dos s<\/p>\n<hr>\n<p>Semana    (heb. sh\u00e2b\u00fba).  Ciclo de 7 d\u00ed\u00adas que culmina con el s\u00e1bado.  La semana, a diferencia del d\u00ed\u00ada, del a\u00f1o o del mes, no es una medida 1075 natural del tiempo.  Fue establecida divinamente, primero por el hecho de que Dios descans\u00f3 durante el 7\u00c2\u00ba d\u00ed\u00ada, el s\u00e1bado, al terminar la creaci\u00f3n, y lo santific\u00f3 (Gen 2:1-3); despu\u00e9s, mediante el milagro del man\u00e1 (Exo 16:15-27); y finalmente, por el 4\u00c2\u00ba mandamiento que se encontraba en las tablas de piedra dadas por el Se\u00f1or en el Sina\u00ed\u00ad (20:8-11), escritas por su propio dedo (Exo 31:18).  Durante 40 a\u00f1os la aparici\u00f3n del man\u00e1 cada d\u00ed\u00ada excepto \u00abel santo d\u00ed\u00ada de reposo [s\u00e1bado]\u00bb (16:23) les indicaba a los hebreos cu\u00e1l era la semana. Los patriarcas estaban informados acerca de ella (Gen 29:27, 28; cf 7:10; 8:10, 12), aunque posiblemente cay\u00f3 en el olvido en gran medida durante el per\u00ed\u00adodo de esclavitud en Egipto.  A partir del Sina\u00ed\u00ad no hubo c\u00f3mo perder la cuenta del ciclo semanal; inclusive, despu\u00e9s que el man\u00e1 dej\u00f3 de caer, los servicios del santuario, con sus ofrendas especiales de los s\u00e1bados (Num 28:9, 10) y el cambio de los panes de la proposici\u00f3n cada semana (Lev 24:5-9), contribuyeron a conservar su c\u00f3mputo.  El pueblo hebreo preserv\u00f3 la semana durante todos los siglos mediante su observancia del s\u00e1bado.  Jes\u00fas mismo guard\u00f3 el s\u00e1bado y se declar\u00f3 Se\u00f1or de \u00e9l (Mar 2:28), y sus seguidores \u00abdescansaron el d\u00ed\u00ada de reposo [s\u00e1bado] conforme al mandamiento\u00bb (Luk 23:56) en el d\u00ed\u00ada que preced\u00ed\u00ada al \u00abprimer d\u00ed\u00ada de la semana\u00bb (24:1).  Nosotros heredamos la semana b\u00ed\u00adblica de los jud\u00ed\u00ados.  Hay quienes han sostenido que ciertos tab\u00faes babil\u00f3nicos, que ca\u00ed\u00adan en los d\u00ed\u00adas 7\u00c2\u00ba y 14\u00c2\u00ba del mes, indicar\u00ed\u00adan el origen babil\u00f3nico de la semana, pero no se trataban de ciclos continuos de 7 d\u00ed\u00adas.  Los griegos divid\u00ed\u00adan el mes en per\u00ed\u00adodos de 10 d\u00ed\u00adas, y los romanos ten\u00ed\u00adan un ciclo de 8 d\u00ed\u00adas, que se caracterizaba por ser cada 8\u00c2\u00ba d\u00ed\u00ada, d\u00ed\u00ada de mercado.  Pero los paganos no llegaron a tener una semana de 7 d\u00ed\u00adas hasta que se desarroll\u00f3 la semana planetario, a partir de la astrolog\u00ed\u00ada caldea en el per\u00ed\u00adodo helen\u00ed\u00adstico, que transcurri\u00f3 entre el AT y el NT.  En \u00e9l, los d\u00ed\u00adas de la semana recibieron los nombres de los 7 planetas (es decir, de los 5 visibles, m\u00e1s el Sol y la Luna).  La explicaci\u00f3n generalmente m\u00e1s aceptada de por qu\u00e9 se le dieron esos nombres a los d\u00ed\u00adas de la semana (dada por Di\u00f3n Casio, c 200 d.C.) es que los planetas reg\u00ed\u00adan sucesivamente las horas del d\u00ed\u00ada en su supuesto orden astron\u00f3mico, comenzando con el m\u00e1s lejano: Saturno, J\u00fapiter, Marte, Sol, Venus, Mercurio, Luna.  El d\u00ed\u00ada de Saturno era aquel en el que la 1\u00c2\u00aa hora la reg\u00ed\u00ada Saturno; la 2\u00c2\u00aa le correspond\u00ed\u00ada a J\u00fapiter, y as\u00ed\u00ad sucesivamente.  Saturno reg\u00ed\u00ada de nuevo en las horas 8\u00c2\u00aa, 15\u00c2\u00aa y 22\u00c2\u00aa, y a continuaci\u00f3n Marte en la hora 24\u00c2\u00aa.  Por tanto, la 1\u00c2\u00aa hora del siguiente d\u00ed\u00ada le correspond\u00ed\u00ada al Sol; de ah\u00ed\u00ad que al d\u00ed\u00ada de Saturno le siguiera el d\u00ed\u00ada del Sol, y as\u00ed\u00ad sucesivamente.  La secuencia de los d\u00ed\u00adas era entonces la siguiente: Saturno, Sol, Luna, Marte, Mercurio, J\u00fapiter, Venus.  La semana astrol\u00f3gica, usada en Italia extraoficialmente desde los d\u00ed\u00adas de Augusto, se difundi\u00f3 pronto por todo el imperio junto con el mitra\u00ed\u00adsmo, un culto al Sol de origen oriental que lleg\u00f3 a gozar de mucha popularidad entre los soldados romanos.  Seg\u00fan Cumont, para los adoradores de Mitra \u00abcada d\u00ed\u00ada de la semana se invocaba un planeta en un lugar determinado de la cripta, al cual estaba consagrado el d\u00ed\u00ada; y el d\u00ed\u00ada del Sol [domingo], sobre el cual presid\u00ed\u00ada este astro, era especialmente sagrado\u00bb.  Por 1\u00c2\u00aa vez se le dio reconocimiento legal a la semana en el calendario civil romano cuando Constantino, el 1er emperador \u00abcristiano\u00bb, le a\u00f1adi\u00f3 a la idea pagana de un d\u00ed\u00ada dedicado al Sol el concepto cristiano de un d\u00ed\u00ada de reposo semanal; por esta raz\u00f3n promulg\u00f3 leyes para imponer el descanso en domingo, \u00abel venerable d\u00ed\u00ada del Sol\u00bb.  Los nombres astrol\u00f3gicos romanos de los d\u00ed\u00adas de la semana todav\u00ed\u00ada perduran en los idiomas europeos derivados del lat\u00ed\u00adn.  Al ser reemplazados por los nombres de las divinidades germ\u00e1nicas equivalentes, aparecen en esa forma en las lenguas de origen germ\u00e1nico, como ser el ingl\u00e9s y el alem\u00e1n.  El uso de la semana se ha difundido hasta las naciones m\u00e1s lejanas del mundo gracias a la actividad de los misioneros y la adopci\u00f3n del calendario juliano-gregoriano para realizar transacciones comerciales con Occidente.  El presente ciclo semanal se ha conservado, sin interrupci\u00f3n alguna, desde el s 1 d.C.  Muchos suponen err\u00f3neamente que el \u00abc\u00f3mputo del tiempo se perdi\u00f3\u00bb como consecuencia de los cambios introducidos en el calendario, pero s\u00f3lo ha habido una revisi\u00f3n desde que Julio C\u00e9sar instituy\u00f3 nuestro calendario en el 45 a.C. El a\u00f1o juliano ten\u00ed\u00ada un promedio de 365 d\u00ed\u00adas m\u00e1s 1\/4, que sumaba 1 d\u00ed\u00ada cada 4 a\u00f1os (lo que daba 366 d\u00ed\u00adas para ese a\u00f1o).  Pero los astr\u00f3nomos de C\u00e9sar calcularon mal la duraci\u00f3n del a\u00f1o, y le dieron un exceso de 11 minutos, de manera que cada 4 siglos hab\u00ed\u00ada 3 a\u00f1os bisiestos de sobra, y 3 d\u00ed\u00adas de diferencia con el verdadero comienzo de las estaciones.  Por el 1500, el equinoccio de primavera ca\u00ed\u00ada en el hemisferio norte el 11 de marzo.  Los papas estaban preocupados por la semana santa, que en el 325 d.C. se hab\u00ed\u00ada fijado tomando en cuenta el 21 de marzo como fecha del equinoccio.  Con el fin de restaurar la Semana 1076 Santa a la fecha en que hab\u00ed\u00ada ca\u00ed\u00addo en el 325, el papa Gregorio XIII, con el asesoramiento de algunos astr\u00f3nomos, decret\u00f3 en 1582 que el d\u00ed\u00ada siguiente al 4 de octubre no fuera 5 sino 15, e hizo provisi\u00f3n para que hubiera menos a\u00f1os bisiestos en el futuro, con el fin de impedir que el calendario continuara desajust\u00e1ndose.  Los 10 d\u00ed\u00adas que se pasaron por alto no se perdieron, porque ya hab\u00ed\u00adan sido usados como d\u00ed\u00adas bisiestos con anterioridad.  Inglaterra y sus colonias no aceptaron esta revisi\u00f3n del calendario hasta 1752, cuando el error ya hab\u00ed\u00ada alcanzado los 11 d\u00ed\u00adas.  Otros pa\u00ed\u00adses lo adoptaron en otros momentos, pero los d\u00ed\u00adas de la semana, en todos estos casos, conservaron la misma secuencia.  La reforma del calendario cambi\u00f3 el d\u00ed\u00ada del mes, no el de la semana. La The Catholic Encyclopedia dice lo siguiente acerca de la revisi\u00f3n del papa Gregorio: \u00abHay que tomar en cuenta que durante la era cristiana nunca se ha interrumpido el orden de los d\u00ed\u00adas de la semana.  Por lo tanto, cuando Gregorio XIII reform\u00f3 el calendario en 1582, el jueves 4 de octubre fue seguido por el viernes 15 de octubre.  Por eso mismo en Inglaterra, en 1752, al mi\u00e9rcoles 2 de septiembre le sigui\u00f3 el jueves 14 de septiembre\u00bb.  Bib.: Di\u00f3n Casio, Roman History [Historia romana] xxvii.19; cf cp 16, donde Di\u00f3n equipara el s\u00e1bado de los jud\u00ed\u00ados con el d\u00ed\u00ada de Saturno; Franz Cumont, The Mysteries of Mithra [Los misterios de Mitra], p 167; The Catholic Encyclopedia [Enciclopedia cat\u00f3lica], art\u00ed\u00adculo \u00abChronology\u00bb [Cronolog\u00ed\u00ada], 3:740.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>ver CALENDARIO<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(7 d\u00ed\u00adas).<\/p>\n<p> Ver \u00abD\u00ed\u00ada\u00bb, \u00abHoras\u00bb. \u00abDomingo\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Conjunto de siete d\u00ed\u00adas. Los hebreos lo usaban como unidad de tiempo desde \u00e9pocas inmemoriales. As\u00ed\u00ad, el relato de la creaci\u00f3n es presentado como hecho durante una s., terminando en el d\u00ed\u00ada s\u00e9ptimo: \u2020\u0153Y bendijo Dios al d\u00ed\u00ada s\u00e9ptimo, y lo santific\u00f3, porque en \u00e9l repos\u00f3 de toda la obra que hab\u00ed\u00ada hecho en la creaci\u00f3n\u2020\u009d (Gen 2:3). Los meses se contaban seg\u00fan las fases de la luna, pero la s. no atend\u00ed\u00ada a ellas. Los hebreos tomaron de los caldeos la costumbre de dividir el tiempo en s. Los caldeos utilizaban el nombre de un dios para cada d\u00ed\u00ada de la s., pero los hebreos simplemente los numeraban. Los romanos tambi\u00e9n usaban el nombre de un dios para cada d\u00ed\u00ada: el de la Luna (lunes); el de Marte (martes); el de Mercurio (mi\u00e9rcoles); el de J\u00fapiter (jueves); el de Venus (viernes); el de Saturno, se conserva en ingl\u00e9s \u2020\u0153saturday\u2020\u009d, en espa\u00f1ol se usa s\u00e1bado, tomado directamente del shabat hebreo; y el del Sol, en ingl\u00e9s \u2020\u0153sunday\u2020\u009d, en espa\u00f1ol \u2020\u0153domingo\u2020\u009d, que viene del lat\u00ed\u00adn dominus die, d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or. Los cristianos no usaban esos nombres, sino que llamaban ordinalmente a los d\u00ed\u00adas \u2020\u0153primera feria\u2020\u009d, \u2020\u0153segunda feria\u2020\u009d, etc\u00e9tera, como todav\u00ed\u00ada se hace en portugu\u00e9s. En seis d\u00ed\u00adas se trabajaba y en el s\u00e9ptimo se descansaba, lo cual qued\u00f3 instituido en la ley (Exo 20:8-11). Pero la costumbre del s\u00e1bado es anterior (Exo 16:23-25). En el AT no se conoc\u00ed\u00ada ninguna actividad religiosa especial en el primer d\u00ed\u00ada de la s., cosa que aparece en el NT (Mat 28:1; Mar 16:2, Mar 16:9; Luc 24:1; Jua 20:1, Jua 20:19; Hch 20:7; 1Co 16:2). \u2020\u00a2D\u00ed\u00ada del Se\u00f1or. \u2020\u00a2S\u00e1bado.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, LEYE CALE<\/p>\n<p>ver, TIEMPO, JUBILEO<\/p>\n<p>vet, (a) SEMANA. La divisi\u00f3n del tiempo en per\u00ed\u00adodos de siete d\u00ed\u00adas es extremadamente antigua. La cifra de \u00absiete d\u00ed\u00adas\u00bb se halla en el relato de la creaci\u00f3n (Gn. 2:1-3) y vuelve a aparecer en el del Diluvio (Gn. 7:4,10; 8:10, 12). En la \u00e9poca de Lab\u00e1n y Jacob, entre los sirios de Mesopotamia, se celebraban fiestas nupciales de siete d\u00ed\u00adas (Gn. 29:27, 28); lo mismo suced\u00ed\u00ada en Filistea en la \u00e9poca de Sans\u00f3n (Jue. 14:12, 17). Tambi\u00e9n los funerales duraban siete d\u00ed\u00adas (Gn. 50:10; 1 S. 31:13). Sin embargo, la semana propiamente dicha no fue establecida por Dios hasta el \u00e9xodo. Se menciona a prop\u00f3sito de la instituci\u00f3n de la Pascua y de la fiesta de los panes sin levadura (Ex. 12:15; 13:6-17); con todo, el momento en que queda solemnemente instituida es en la promulgaci\u00f3n del Dec\u00e1logo: \u00abSeis d\u00ed\u00adas trabajar\u00e1s, y har\u00e1s toda tu obra; mas el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada es reposo para Jehov\u00e1 tu Dios\u00bb (Ex. 20:9-10). (V\u00e9ase S\u00ed\u0081BADO.) Desde aquel entonces figura con frecuencia el ciclo de siete d\u00ed\u00adas en las ordenanzas de la Ley (cfr. Ex. 22:30; 29:30, 35, 37; Lv. 12:2, 5; 13:5; 14:8; 15:28; 23:15, 42; Nm. 19:11; Dt. 16:9-10, 13, etc.). No obstante, se puede decir que se contaba m\u00e1s por d\u00ed\u00adas que por semanas, como entre los griegos y romanos (cfr. Lv. 12:4-5). La semana y los nombres de los d\u00ed\u00adas hicieron una aparici\u00f3n tard\u00ed\u00ada en Roma, que segu\u00ed\u00ada un ciclo de ocho d\u00ed\u00adas; en cambio, los griegos divid\u00ed\u00adan el mes en tres partes. En la \u00e9poca de la construcci\u00f3n de las pir\u00e1mides, los egipcios practicaban la divisi\u00f3n del tiempo en per\u00ed\u00adodos de diez d\u00ed\u00adas. Cada uno de ellos comenzaba al levantarse cada una de las 36 constelaciones. El a\u00f1o egipcio contaba con 360 d\u00ed\u00adas. En el siglo II d.C., Dion Casio, c\u00e9lebre historiador, declara que el uso de la semana de siete d\u00ed\u00adas, de reciente introducci\u00f3n, se expand\u00ed\u00ada por todo el imperio romano. Los cristianos consagraban en domingo, primer d\u00ed\u00ada de la semana. Los paganos dieron a los siete d\u00ed\u00adas de la semana hebrea los nombres de los planetas, siguiendo la usanza babil\u00f3nica. Los cristianos no pudieron evitar el uso de estos nombres, pero dieron al primer d\u00ed\u00ada de la semana el nombre de \u00abd\u00ed\u00ada del Se\u00f1or\u00bb (domingo) en lugar del pagano \u00abd\u00ed\u00ada del Sol\u00bb (cfr. el nombre ingl\u00e9s \u00abSunday\u00bb y el alem\u00e1n \u00abSonntag\u00bb). El t\u00e9rmino hebreo \u00abshabua'\u00bb, divisi\u00f3n septenaria, semana, no designaba solamente siete d\u00ed\u00adas, sino tambi\u00e9n un ciclo de siete a\u00f1os (cfr. el empleo del t\u00e9rmino \u00abdocena\u00bb). La celebraci\u00f3n del a\u00f1o sab\u00e1tico tend\u00ed\u00ada a expandir esta designaci\u00f3n a los a\u00f1os. Se admite de manera general que Daniel emplea \u00abshabu\u00e3\u00bb (semana) para indicar \u00abper\u00ed\u00adodo de siete a\u00f1os\u00bb (Dn. 9:24-27; cfr. Lv. 25:8). Las setenta semanas de Dn. 9:24 son semanas de a\u00f1os, sumando 490 a\u00f1os (v\u00e9ase DANIEL [LIBRO DE]). V\u00e9ase TIEMPO. (b) SEMANA DE A\u00ed\u2018OS. Per\u00ed\u00adodo de siete a\u00f1os, el \u00faltimo de los cuales era el a\u00f1o sab\u00e1tico, en el que se deb\u00ed\u00ada dejar reposar la tierra (Ex. 23:10, 11), en patente paralelismo con la semana de d\u00ed\u00adas (Ex. 23:12). El ciclo de siete semanas de a\u00f1os culminaba con el a\u00f1o quincuag\u00e9simo, o jubileo (v\u00e9ase JUBILEO). La ordenanza sab\u00e1tica no fue observada en Israel, por lo que Dios cumpli\u00f3 la maldici\u00f3n de Lv. 26:31-35 ss. (Cfr. 2 Cr. 25:21).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>Si bien siguen siendo oscuros sus or\u00ed\u00adgenes, la existencia de la semana est\u00e1 atestiguada desde antiguo en el calendario hebreo. Es posible que la semana naciera como fracci\u00f3n del mes lunar, en relaci\u00f3n con las cuatro fases de la luna. Con el tiempo, la semana se independiz\u00f3 del ciclo mensual e incluso anual y form\u00f3 por s\u00ed\u00ad sola una unidad independiente. Exceptuando el s\u00e1bado (Mt 28,1; Mc 16,2.9; Lc 18,12; 24,1; Jn 20,1.19), los dem\u00e1s d\u00ed\u00adas de la semana carec\u00ed\u00adan de nombre propio y se los designaba simplemente con el n\u00famero ordinal. Partiendo del d\u00ed\u00ada siguiente al s\u00e1bado, se dec\u00ed\u00ada primer d\u00ed\u00ada, segundo d\u00ed\u00ada, tercer d\u00ed\u00ada, etc., de la semana. M\u00e1s tarde, al d\u00ed\u00ada sexto se llam\u00f3 \u00abparasceve\u00bb o preparaci\u00f3n del s\u00e1bado (Mt 27,62; Mc 15,42; Lc 23,54; Jn 19,14.31.42).<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>La palabra hebrea \u2020\u0153semana\u2020\u009d (scha\u00c2\u00b7v\u00fa\u00c2\u00b7a`) significa literalmente una unidad o per\u00ed\u00adodo s\u00e9ptuplo. La palabra griega s\u00e1b\u00c2\u00b7ba\u00c2\u00b7ton, a su vez, se deriva del vocablo hebreo para s\u00e1bado (schab\u00c2\u00b7b\u00e1th).<br \/>\nEl contar los d\u00ed\u00adas en ciclos de siete se remonta a los comienzos de la historia del hombre. El precedente para tal divisi\u00f3n del tiempo lo puso Jehov\u00e1 Dios, al dividir su per\u00ed\u00adodo de trabajo creativo en seis d\u00ed\u00adas o unidades de tiempo, coronados por un s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada de descanso. (G\u00e9 2:2, 3.) Despu\u00e9s de esto, la siguiente referencia a un ciclo de siete d\u00ed\u00adas se menciona con relaci\u00f3n a No\u00e9 en el tiempo del Diluvio, pero nada se dice acerca de un d\u00ed\u00ada s\u00e9ptimo de descanso. (G\u00e9 7:4, 10; 8:10, 12.) En Pad\u00e1n-aram y en Filistea se observaban per\u00ed\u00adodos de siete d\u00ed\u00adas en relaci\u00f3n con las bodas. (G\u00e9 29:27, 28; Jue 14:12, 17.) Tambi\u00e9n se observ\u00f3 un per\u00ed\u00adodo de siete d\u00ed\u00adas en el funeral de Jacob. (G\u00e9 50:10.) Sin embargo, el registro b\u00ed\u00adblico no indica que estos per\u00ed\u00adodos de siete d\u00ed\u00adas se ajustaran a una estructura semanal, empezando regularmente con un d\u00ed\u00ada espec\u00ed\u00adfico seguido de otros per\u00ed\u00adodos comparables de siete d\u00ed\u00adas. En el caso de algunos pueblos antiguos, los ciclos de siete d\u00ed\u00adas estaban gobernados por las cuatro fases de la luna, y empezaban de nuevo con cada luna nueva. Como un mes lunar dura veintinueve o treinta d\u00ed\u00adas, no ser\u00ed\u00ada posible contar ciclos completos consecutivos de siete d\u00ed\u00adas.<br \/>\nEn G\u00e9nesis 24:55 aparece una referencia temprana a un per\u00ed\u00adodo de diez d\u00ed\u00adas. En el antiguo Egipto el tiempo se divid\u00ed\u00ada en ciclos de diez d\u00ed\u00adas (tres de ellos cada mes), y, como es natural, los israelitas se familiarizaron con esta divisi\u00f3n durante su larga estancia en Egipto.<\/p>\n<p>Bajo la Ley. Junto con las instrucciones sobre la Pascua, por primera vez hallamos una orden divina que requer\u00ed\u00ada la observancia de un per\u00ed\u00adodo espec\u00ed\u00adfico de siete d\u00ed\u00adas. Este per\u00ed\u00adodo fue la fiesta anual de las tortas no fermentadas que despu\u00e9s celebraron los israelitas a continuaci\u00f3n de la Pascua. Tanto el primer d\u00ed\u00ada como el s\u00e9ptimo o \u00faltimo ten\u00ed\u00adan que ser d\u00ed\u00adas de descanso. (Ex 12:14-20; 13:6-10.)<\/p>\n<p>Instauraci\u00f3n del d\u00ed\u00ada del s\u00e1bado. Sin embargo, despu\u00e9s de la inauguraci\u00f3n de esta semana especial, durante aproximadamente el primer mes del \u00e9xodo de los israelitas de Egipto, no se hace menci\u00f3n de ninguna observancia semanal que finalizara con un s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada de descanso. Pero despu\u00e9s del d\u00ed\u00ada quince del segundo mes de su salida de Egipto, Jehov\u00e1 comenz\u00f3 a proveer el man\u00e1, y dio por primera vez instrucciones respecto a que se observara regularmente el s\u00e1bado cada siete d\u00ed\u00adas. (Ex 16:1, 4, 5, 22-30.) Tal observancia del s\u00e1bado result\u00f3 en una divisi\u00f3n semanal de d\u00ed\u00adas consecutiva, sin relaci\u00f3n alguna con los meses lunares. A este respecto, Dios formul\u00f3 m\u00e1s tarde un decreto incluido en el pacto de la Ley dado a la naci\u00f3n de Israel mediante Mois\u00e9s. (Ex 20:8-11; Dt 5:12-15.)<\/p>\n<p>Per\u00ed\u00adodos de fiesta. Por supuesto, hab\u00ed\u00ada ciertos per\u00ed\u00adodos de fiesta estipulados en la Ley que duraban siete d\u00ed\u00adas y que no empezaban o terminaban necesariamente a la par con la semana normal encabezada por el s\u00e1bado. Empezaban en un d\u00ed\u00ada se\u00f1alado del mes lunar, de modo que cada a\u00f1o el d\u00ed\u00ada inicial ca\u00ed\u00ada en un d\u00ed\u00ada diferente de la semana. Este era el caso de la fiesta de las tortas no fermentadas, que iba despu\u00e9s de la Pascua y se celebraba del 15 al 21 de Nis\u00e1n, y de la fiesta de las caba\u00f1as, que se celebraba del 15 al 21 de Etanim. La fiesta de las semanas, o Pentecost\u00e9s, tambi\u00e9n se basaba en un c\u00e1lculo de siete semanas m\u00e1s un d\u00ed\u00ada, pero las siete semanas se empezaban a contar el 16 de Nis\u00e1n, por lo que no siempre coincid\u00ed\u00adan con las semanas normales que terminaban en un s\u00e1bado. (Ex 12:2, 6, 14-20; Le 23:5-7, 15, 16; Dt 16:9, 10, 13.)<br \/>\nLos d\u00ed\u00adas de la semana no recib\u00ed\u00adan nombre, sino que simplemente eran designados por n\u00famero, salvo el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada, al que se llam\u00f3 \u2020\u0153s\u00e1bado\u2020\u009d. (Ex 20:8.) En los d\u00ed\u00adas de Jes\u00fas y sus ap\u00f3stoles todav\u00ed\u00ada se segu\u00ed\u00ada ese m\u00e9todo, si bien a la v\u00ed\u00adspera del s\u00e1bado se la lleg\u00f3 a llamar el d\u00ed\u00ada de la \u2020\u0153Preparaci\u00f3n\u2020\u009d. (Mt 28:1; Hch 20:7; Mr 15:42; Jn 19:31.)<\/p>\n<p>Per\u00ed\u00adodos de siete d\u00ed\u00adas y de siete a\u00f1os. Debido a la importancia que el pacto de la Ley conced\u00ed\u00ada al s\u00e1bado, es decir, el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada, la palabra \u2020\u0153s\u00e1bado\u2020\u009d se utilizaba com\u00fanmente para representar toda la semana de siete d\u00ed\u00adas. (Le 23:15, 16.) Tambi\u00e9n se utilizaba para referirse al s\u00e9ptimo a\u00f1o, que era un a\u00f1o sab\u00e1tico de descanso para la tierra. Y tambi\u00e9n representaba todo el per\u00ed\u00adodo de siete a\u00f1os o la semana de a\u00f1os que finalizaba en un a\u00f1o sab\u00e1tico. (Le 25:2-8.) La Misn\u00e1 jud\u00ed\u00ada utiliza las expresiones \u2020\u0153a\u00f1o s\u00e9ptimo\u2020\u009d y \u2020\u0153septenio\u2020\u009d [literalmente, \u2020\u0153semana de a\u00f1os\u2020\u009d] en diversas ocasiones. (Shebiit 4:7-9; Sanhedrin 5:1; v\u00e9ase SETENTA SEMANAS [Una profec\u00ed\u00ada mesi\u00e1nica].)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>shabu\u00ed\u2020a> ([&#8216;Wbv; , 7620), \u00absemana\u00bb. Este sustantivo se encuentra unas 20 veces en hebreo b\u00ed\u00adblico. En Gen 29:27 se refiere a una \u00absemana\u00bb entera de ayuno. Exo 34:22 habla de un festival especial del calendario religioso de Israel: \u00abTambi\u00e9n celebrar\u00e1s la fiesta de las semanas [\u00abPentecost\u00e9s\u00bb rva], la de las primicias de la siega del trigo, y la fiesta de la cosecha a la salida del a\u00f1o\u00bb. En Lev 12:5 (rva) el t\u00e9rmino aparece con un doble sufijo para indicar un per\u00ed\u00adodo de dos semanas: \u00abSi da a luz una hija, ser\u00e1 considerada impura y permanecer\u00e1 aislada durante dos semanas\u00bb.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Antiguo Testamento<\/b><\/p>\n<p>sabbaton (savbbaton, 4521), se utiliza: (a) en el plural en la frase \u00abel primer d\u00ed\u00ada de la semana\u00bb (Mat 28:1; Mc 16.2,9; Luk 24:1; Joh 20:1,19; 20.7; 1Co 16:2). Literal e idiom\u00e1ticamente es \u00abuno de s\u00e1bados\u00bb, significando \u00abel primer d\u00ed\u00ada despu\u00e9s del s\u00e1bado\u00bb; de ah\u00ed\u00ad la traducci\u00f3n \u00abprimer d\u00ed\u00ada de la semana\u00bb. V\u00e9ase UNO, A, (5); (b) en singular (Luk 18:12  \u00abdos veces a la semana\u00bb), esto es, dos veces en los d\u00ed\u00adas que segu\u00ed\u00adan al s\u00e1bado o d\u00ed\u00ada de reposo. V\u00e9anse D\u00ed\u008dA DE REPOSO.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p>1. La semana en la vida social y en la liturgia. Es un problema dif\u00ed\u00adcil el del origen de la semana. Estrechamente ligada con el s\u00e1bado y quiz\u00e1 con el ciclo lunar, asumi\u00f3 desde el principio por esta raz\u00f3n un espec\u00ed\u00adfico car\u00e1cter religioso que la distingue netamente de los per\u00ed\u00adodos de siete d\u00ed\u00adas atestiguados en otras par-tes en el Oriente Medio (cf. G\u00e9n 8, 10 y el poema babil\u00f3nico de Guilgamel; G\u00e9n 29,27; Jue 14,12; 2Re 3, 9). Probablemente anterior a la legislaci\u00f3n mosaica, tiene un lugar importante ya en los textos m\u00e1s antiguos (Ex 20;8ss; 23,12; 34,21). As\u00ed\u00ad Dios da a su pueblo el ritmo de su *trabajo y de su *reposo.<\/p>\n<p>La semana tiene una funci\u00f3n importante en las costumbres y en las pr\u00e1cticas religiosas del AT. Las *fiestas de los \u00e1zimos y de los tabern\u00e1culos duran una semana (Dt 16,4; Lev 23,8.34). *Pentecost\u00e9s, o fiesta de las semanas, tiene lugar siete semanas despu\u00e9s del s\u00e1bado de pascua (Ex 34,22; Lev 23,15). Adem\u00e1s, despu\u00e9s del exilio, sacerdotes y levitas se re-part\u00ed\u00adan por turno las semanas en el templo para desempe\u00f1ar en \u00e9l el ser-vicio cultual. Al lado del calendario que se hizo oficial y fue conservado por los cristianos, otro calendario sacerdotal arcaico armonizaba el a\u00f1o solar de 364 d\u00ed\u00adas con un ciclo completo de 52 semanas.<\/p>\n<p>Cada semana de a\u00f1os terminaba con un a\u00f1o sab\u00e1tico, en el que se deb\u00ed\u00ada dejar en libertad a los esclavos y a los deudores y hacer descansar la tierra (Ex 21,2; 23,10ss; Dt 15, lss; Lev 25,3s). Al cabo de siete semanas de a\u00f1os estaba previsto un a\u00f1o jubilar, a\u00f1o de manumisi\u00f3n por excelencia (Lev 25,8&#8230;). La profec\u00ed\u00ada de las setenta semanas (Dan 9,24), que anuncia la manumisi\u00f3n final de Israel, est\u00e1 construida a base de la cifra convencional de diez per\u00ed\u00adodos jubilares, mientras que el texto de Jerem\u00ed\u00adas, que constituye su punto de partida (Jer 25,11s), sit\u00faa la salvaci\u00f3n al final de diez per\u00ed\u00adodos sab\u00e1ticos.<\/p>\n<p>2. Significaci\u00f3n teol\u00f3gica. Seg\u00fan la teolog\u00ed\u00ada sacerdotal, la semana que pone un ritmo en la actividad del hombre tiene por prototipo sagrado la actividad creadora de Dios mismo (G\u00e9n 1,1-2,3; Ex 20,9ss; 31,17). As\u00ed\u00ad la ley hebdomadaria se considera como una instituci\u00f3n divina de valor universal.<\/p>\n<p>En el NT adquiere la semana un nuevo valor religioso. Ahora ya tiene su principio en el domingo, d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or, celebraci\u00f3n hebdomadaria de su victoria.<\/p>\n<p>El *trabajo que despliega luego en ella el cristiano se realiza as\u00ed\u00ad bajo la gu\u00ed\u00ada de Cristo redentor, que domina el tiempo. Pero la semana sigue tendiendo hacia un *d\u00ed\u00ada octavo que, m\u00e1s all\u00e1 del ciclo de las semanas, introducir\u00e1 al pueblo de Dios en el gran *reposo divino (Heb 4,1-11); el reposo del domingo anuncia ya su venida.<\/p>\n<p>-> Creaci\u00f3n &#8211; S\u00e1bado &#8211; Tiempo.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Exo 34:22; Deu 16:10 celebrar\u00e1s la fiesta de las s, la Dan 9:24 setenta s est\u00e1n determinadas sobre tu Dan 9:25 desde .. habr\u00e1 siete s, y sesenta y dos s Semana (heb. sh\u00e2b\u00fba). Ciclo de 7 d\u00ed\u00adas que culmina con el s\u00e1bado. La semana, a diferencia del d\u00ed\u00ada, del a\u00f1o o del mes, no &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/semana\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSEMANA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-3993","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3993","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3993"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3993\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3993"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3993"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3993"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}