{"id":4098,"date":"2016-02-05T00:14:39","date_gmt":"2016-02-05T05:14:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sinai\/"},"modified":"2016-02-05T00:14:39","modified_gmt":"2016-02-05T05:14:39","slug":"sinai","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sinai\/","title":{"rendered":"SINAI"},"content":{"rendered":"<p>v. Horeb<br \/>\nExo 19:1 mismo d\u00eda llegaron al desierto de S<br \/>\nLev 7:38 mand\u00f3 Jehov\u00e1 a Mois\u00e9s en el monte de S<br \/>\nNum 1:1 habl\u00f3 Jehov\u00e1 a Mois\u00e9s en el desierto de S<br \/>\nDeu 33:2 dijo: Jehov\u00e1 vino de S, y de Seir les<br \/>\nJdg 5:5; Psa 68:8 aquel S, delante de Jehov\u00e1 Dios<\/p>\n<hr>\n<p>Sina\u00ed\u00ad    (heb. S\u00eenay, quiz\u00e1s \u00abespinoso\u00bb; el nombre se podr\u00ed\u00ada relacionar con Sin, la diosa Luna de los babilonios; gr.  Sin\u00e1).  1.  Desierto, que se extiende delante del monte Sina\u00ed\u00ad, en el cual acamparon los israelitas cuando recibieron la ley y construyeron el tabern\u00e1culo (Exo 19:1, 2; Nm 1:1, 19:3: 4, 14; etc.).  Lo m\u00e1s probable es que sea la llanura denominada er-R\u00e2hah, de unos 3 km de largo y c 1,6 km de ancho, al norte de Ras ets-Tsaf-tsafeh.  2.  Monte desde el cual Dios dio el Dec\u00e1logo; tambi\u00e9n llamado Horeb,* cuyo significado es incierto (Deu 1:2, 6, 19; 4:10; 5:2; 9:8; cf  Exo 19:11, 18, 20, 23; 24:16; 31:18; 34:2, 4, 29, 32; Lev 7:38; etc.).  Los hijos de Israel llegaron al monte Sina\u00ed\u00ad despu\u00e9s de recorrer Mara, Elim y Refidim en el 3er mes despu\u00e9s de su salida de Egipto (Exo 15:23, 27; 16:1; 17:1; 19:1, 2).  Estaba a una distancia de 11 d\u00ed\u00adas de viaje de Cades-barnea (Deu 1:2).  Por lo general la tradici\u00f3n cristiana ha ubicado esta monta\u00f1a en el interior de la Pen\u00ed\u00adnsula del Sina\u00ed\u00ad, donde han sido identificados 2 montes como el Sina\u00ed\u00ad.  Una tradici\u00f3n que se remonta a Eusebio  (s IV d.C.) establece que el Jebel Serbal ser\u00ed\u00ada la cima desde la cual se dio la ley.  Es una prominencia impresionante, de 2.070 m de altura, al sur del W\u00e2d\u00ee Feir\u00e2n (identificado generalmente con Refidim).  Pero no hay en sus alrededores ninguna planicie capaz de contener a una multitud m\u00e1s o menos considerable.  La 2\u00c2\u00aa tradici\u00f3n, que viene de los d\u00ed\u00adas de Justiniano (s VI d.C.), identifica al Sina\u00ed\u00ad con el Jebel Mfs~, el pico sudoriental de una monta\u00f1a de granito con 2 promontorios.  El pico noroccidental, el Ras ets-Tsaftsafeh, tiene una altura de 1.993 m, y el sudoriental, el Jebel Mfs~, 2.244 m.  Mapa V, D-5.  471. Ras ets-Tsaftsafeh, el probable monte donde se dio la ley.  Frente al Ras ets-Tsaftsafeh se extiende una amplia llanura que se llama er-R\u00e2hah, desde la cual se puede ver claramente el monte y en la cual se puede instalar c\u00f3modamente un gran campamento.  No as\u00ed\u00ad en las otras vertientes, 1104 por no existir espacio para el asentamiento de semejante multitud como era la israelita.  Tambi\u00e9n hay que tomar en cuenta que la cima del Jebel M\u00fbs~ es visible s\u00f3lo desde una zona m\u00e1s bien reducida.  Los visitantes modernos que ascienden hasta la cumbre de ambos picos, y comparan sus detalles geogr\u00e1ficos con la descripci\u00f3n que se da en el Pentateuco, por lo general se sienten inclinados a identificar Ras ets-Tsaftsafeh con el monte Sina\u00ed\u00ad, y casi no pueden entender por qu\u00e9 el Jebel Mfs~ ha tenido por tantos siglos este honor.  En el valle (W\u00e2d\u00c2\u00a7 ed-Deir) que se extiende frente al Jebel Mfs~, se encuentra el famoso Monasterio de Santa Catalina, fundado por el emperador Justiniano en el 527 d.C. en honor de una m\u00e1rtir cristiana del mismo nombre, quien muri\u00f3 torturada en la rueda y fue decapitada en Alejandr\u00ed\u00ada en el 307 d.C.  Se seleccion\u00f3 este lugar para el monasterio, cerca del monte Sina\u00ed\u00ad, porque la tradici\u00f3n pretend\u00ed\u00ada que los \u00e1ngeles habr\u00ed\u00adan llevado su cuerpo hasta la cima del Jebel Katherin, una imponente monta\u00f1a de 2.614 m de alto, a unos 3,5 km del Jebel Mfs~.  El monasterio (fig 472), habitado por monjes griegos, posee una de las mejores bibliotecas del Oriente.  All\u00ed\u00ad descubri\u00f3 Tischendorf en 1844 el C\u00f3dice Sina\u00ed\u00adtico, uno de los m\u00e1s antiguos manuscritos de la Biblia, del s IV d.C. (fig 85).  472. El Monastereio de Santa Catalina tal como se lo ve desde las laderas del monte Sina\u00ed\u00ad.  Algunos eruditos, que creen que la data de la ley tal como se la describe en el Pentateuco (Exo 19:18) estuvo acompa\u00f1ada de actividad volc\u00e1nica, no aceptan la identificaci\u00f3n del monte Sina\u00ed\u00ad con ninguna de las monta\u00f1as que se encuentran en el per\u00ed\u00admetro de la Pen\u00ed\u00adnsula del Sina\u00ed\u00ad, porque all\u00ed\u00ad no hay volcanes.  Se\u00f1alan m\u00e1s bien una regi\u00f3n de Madi\u00e1n, al oriente del Golfo de Aqaba, donde se pueden encontrar volcanes que han estado en actividad en tiempos hist\u00f3ricos.  Pero no hay necesidad alguna de relacionar una erupci\u00f3n volc\u00e1nica con las manifestaciones divinas ocurridas en la comunicaci\u00f3n del Dec\u00e1logo.  Dios, que maneja todos los recursos de la naturaleza, no necesitaba de un volc\u00e1n para manifestarse mediante humo y fuego desde la cima del monte.  Otros eruditos, cuyos argumentos en favor de sus opiniones tampoco son convincentes, tratan de ubicar el monte Sina\u00ed\u00ad cerca de Cades, o en el monte de Seir al sur del Mar Muerto.  Este Diccionario sostiene que Ras ets-Tsa\u00c6\u2019tsa\u00c6\u2019eh tiene las mayores posibilidades de ser el verdadero monte Sina\u00ed\u00ad, m\u00e1s que cualquier otro del Asia sudoccidental.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>monta\u00f1a en la que, seg\u00fan Ex 19, Mois\u00e9s recibi\u00f3 las tablas de la Ley y de la Alianza de Yahv\u00e9h y el pueblo de Israel. En otros lugares de la Escritura se le llama monte Horeb, es decir, monte de Dios, Ex 3, 1. No est\u00e1 claro cu\u00e1l es exactamente el monte S. En el macizo del S., que abarca casi la totalidad de la pen\u00ed\u00adnsula del mismo nombre, al noroeste de Egipto, existen tres monta\u00f1as. La que se conoce como Jabal Katrinah tiene dos picos muy pronunciados, el del norte, hoy conocido con el nombre de Horeb, y el del sur, que los \u00e1rabes denominan Jabal Musa, esto es, Monte de Mois\u00e9s, considerado por la tradici\u00f3n como el lugar de  la promulgaci\u00f3n de la Ley. En este monte existe un monasterio cristiano ortodoxo fundado en el siglo VI por el emperador Justiniano I; en dicho monasterio fue encontrado, en el a\u00f1o 1844, un manuscrito del siglo VI, el llamado C\u00f3digo Sina\u00ed\u00adtico.<\/p>\n<p>En las Escrituras tambi\u00e9n se llama desierto del S. a la llanura en la que  acamp\u00f3 el pueblo de Israel tras la salida de Egipto, alrededor del monte del mismo nombre, Ex 19, 1; all\u00ed\u00ad se llev\u00f3 a cabo el primer censo de los israelitas, Nm 1, 1..<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>1.  Una pen\u00ed\u00adnsula que quedaba al sur del desierto de Par\u00e1n entre el golfo de Acaba, al este, y el de Suez, al oeste.<br \/>\n2.  Un desierto (Exo 19:1) a donde Israel lleg\u00f3 al tercer mes despu\u00e9s que ellos salieron de Egipto.<br \/>\n3.  Una monta\u00f1a (Exo 19:20), Horeb. Fue all\u00ed\u00ad donde Dios se reuni\u00f3 y habl\u00f3 con Mois\u00e9s y le dio la ley (Exo 19:3). La \u00fanica visita posterior a la monta\u00f1a registrada en las Escrituras es la de El\u00ed\u00adas cuando \u00e9l huy\u00f3 de Jezabel (1Ki 19:8).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>No est\u00e1 todav\u00ed\u00ada claro si el top\u00f3nimo \u2020\u0153Sina\u00ed\u00ad\u2020\u009d design\u00f3 originariamente toda la monta\u00f1a de la pen\u00ed\u00adnsula entre el golfo de Suez y el golfo de Aqab\u00e1 o si s\u00f3lo indicaba una cima de esa cordillera.<br \/>\nEl actual nombre de \u2020\u0153Sina\u00ed\u00ad\u2020\u009d y \u2020\u0153Pen\u00ed\u00adnsula del Sina\u00ed\u00ad\u2020\u009d no puede aportar luz alguna al respecto, porque deriva de un uso ling\u00fc\u00ed\u00adstico popular, con un apoyo muy gen\u00e9rico en los nombres b\u00ed\u00adblicos.<br \/>\nLa Biblia se refiere al monte del dec\u00e1logo como a un \u2020\u0153monte de Dios.\u2020\u009d Si la elecci\u00f3n de ese monte estuvo tal vez motivada por la designaci\u00f3n tal vez m\u00e1s antigua de \u2020\u02dcel sadday, no podemos afirmarlo de una manera segura; el \u2020\u0153dios del monte\u2020\u009d o \u2020\u0153el dios venerado en el monte\u2020\u009d podr\u00ed\u00ada, por lo dem\u00e1s, ser una designaci\u00f3n divina que los hebreos emigrantes ya hab\u00ed\u00adan llevado a Egipto, por la que despu\u00e9s \u2014 no ya por obra de Mois\u00e9s, sino en el curso de su estancia en Egipto \u2014 podr\u00ed\u00adan haberse referido al Sina\u00ed\u00ad como monte de Dios y monte de peregrinaci\u00f3n.<br \/>\nEl monte unas veces es llamado Sina\u00ed\u00ad y otras Horeb. Doble designaci\u00f3n que ha inducido a muchos errores, pero que tambi\u00e9n ha provocado numerosas hip\u00f3tesis. Aqu\u00ed\u00ad s\u00f3lo podemos referirnos a algunos puntos fundamentales de la controversia.<br \/>\n\u2020\u0153Monte de Dios\u2020\u009d indica que la imponente cordillera de la pen\u00ed\u00adnsula la ve\u00ed\u00adan los pobladores n\u00f3madas y semin\u00f3madas de la regi\u00f3n como el lugar de estancia de un dios. Tal vez veneraban all\u00ed\u00ad al dios lunar Sin, del que espont\u00e1neamente se habr\u00ed\u00ada derivado el top\u00f3nimo Sina\u00ed\u00ad. Horeb, por el contrario, parece ser una designaci\u00f3n caracter\u00ed\u00adstica del monte; horeb en lengua cananea es \u2020\u0153el seco,\u2020\u009d \u2020\u0153el duro,\u2020\u009d \u2020\u0153el solitario\u2020\u009d; tal vez tambi\u00e9n \u2020\u0153monte de farallones.\u2020\u009d Tales top\u00f3nimos, de los que uno es nombre divino y el otro un indicador de caracter\u00ed\u00adsticas, pueden muy bien haber coexistido en el uso ling\u00fc\u00ed\u00adstico.<br \/>\nEl a\u00f1o 1899 Lagrange expuso la hip\u00f3tesis de que Horeb habr\u00ed\u00ada sido el nombre com\u00fan de la cordillera, mientras que Sina\u00ed\u00ad habr\u00ed\u00ada designado un monte particular. Como en el nombre de Sina\u00ed\u00ad se contiene el nombre del dios lunar Sin, y la veneraci\u00f3n de un dios tiene sentido ligada a un monte determinado y preciso y no a toda una cordillera, la hip\u00f3tesis cuenta con muchas probabilidades de ser cierta.<br \/>\nPor otra parte, tampoco podemos pasar por alto la indicaci\u00f3n de la escuela de Wellhausen, seg\u00fan la cual el Horeb es el monte de la legislaci\u00f3n, sobre todo en el Eloh\u00ed\u00adsta y en el Deuteronomista (as\u00ed\u00ad, por ejemplo, en las narraciones sobre El\u00ed\u00adas el monte se llama Horeb; cf. 1Re 19:9-18). De lo cual podr\u00ed\u00ada concluirse que el nombre de Sina\u00ed\u00ad (monte de Sin) resultaba escandaloso, y por ello se le sustituy\u00f3 por el top\u00f3nimo caracter\u00ed\u00adstico de Horeb. En cambio el Escrito sacerdotal, a mediados del I milenio, volvi\u00f3 a utilizar el nombre de Sina\u00ed\u00ad, quiz\u00e1 para imponer la ficci\u00f3n literaria de que toda la Ley, hasta la \u00faltima cl\u00e1usula, proced\u00ed\u00ada de los tiempos mosaicos. Sin que con ello sancionase naturalmente el culto de Sin. Para aclararlo, los redactores del Escrito sacerdotal podr\u00ed\u00adan haber introducido como conjetura la designaci\u00f3n de la zarza ardiente con sene (zarzamora).<br \/>\nPero, \u00bfcu\u00e1l fue el monte de la cordillera sina\u00ed\u00adtica en que se dio la Ley? \u00bfD\u00f3nde acamp\u00f3 el pueblo de la marcha por el desierto? El monte de la legislaci\u00f3n podr\u00ed\u00ada haber sido ras es-Safsafe (1994 m), ante el cual se extiende hacia el noroeste la llanura en forma de V de er-Raha y fluye hacia el nordeste el wadi ed-Deir, que llevaba agua (todos estos top\u00f3nimos son \u00e1rabes). Tambi\u00e9n la tradici\u00f3n ha localizado ah\u00ed\u00ad los acontecimientos, aun quedando pendiente si Mois\u00e9s se retir\u00f3 al que hoy se designa por su nombre dyebel Musa (2244 m). Tampoco otras cimas de la cordillera del Sina\u00ed\u00ad a lo ancho de la pen\u00ed\u00adnsula del mismo nombre contradicen al texto b\u00ed\u00adblico.<br \/>\nFinalmente, no debemos silenciar que el Sina\u00ed\u00ad de la Biblia no es necesariamente el Sina\u00ed\u00ad de nuestra geograf\u00ed\u00ada actual. Puesto que las peregrinaciones de los israelitas, tal como se encuentran en la Biblia, son una construcci\u00f3n posterior; tales caminos en definitiva nada dicen sobre la posici\u00f3n del Sina\u00ed\u00ad, que muy bien pudo haber estado en otra cordillera, y s\u00f3lo en la compilaci\u00f3n de los relatos tradicionales se se\u00f1al\u00f3, al indicar la direcci\u00f3n de las peregrinaciones, que el Sina\u00ed\u00ad como monte del dec\u00e1logo, el famoso monte de Dios, deb\u00ed\u00ada de situarse al sur de la pen\u00ed\u00adnsula entre el golfo de Suez y el golfo de Aqab\u00e1.<br \/>\nPara la historia de la salvaci\u00f3n no tiene importancia alguna la ubicaci\u00f3n del monte del dec\u00e1logo. Lo verdaderamente importante es que con el Sina\u00ed\u00ad se se\u00f1ala el monte de la legislaci\u00f3n fundamental que el pueblo de Israel recibi\u00f3 como Ley de Dios.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Geograf\u00eda de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>Monte sagrado sobre el que Mois\u00e9s recibi\u00f3 las leyes y revelaciones de Dios. Se llama tambi\u00e9n Horeb: (Exo 19:20 hasta cap.40,Exo 17:6, Exo 33:6).<\/p>\n<p> &#8211; La \u00abzarza ardiente\u00bb en Exo 3:1.<\/p>\n<p> &#8211; En la base de la montana se ratific\u00f3 el pacto, y se organiz\u00f3 la naci\u00f3n de Israe: (Exo 19:1-25, Exo 19:20, Exo 24:1-18, Nu.10.<\/p>\n<p> &#8211; El\u00ed\u00adas huyo ah\u00ed\u00ad, 1Re 19:8.<\/p>\n<p> La Pen\u00ed\u00adnsula de Sina\u00ed\u00ad: Est\u00e1 entre los dos brazos del Mar Rojo: El golfo de Suez y el de Akabah. Es un desierto, y al sur est\u00e1 el Monte Sina\u00ed\u00ad, muchas montanas totalmente rocosas, impresionantes.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Pen\u00ed\u00adnsula en el Oriente Medio. Forma una especie de tri\u00e1ngulo entre el Mediterr\u00e1neo, al N, el Golfo de Suez, al O, y el Golfo de Acaba, al E. En la parte N. el Canal de Suez divide a S. de Egipto. Gran parte de la peregrinaci\u00f3n de los israelitas se desarroll\u00f3 en esta pen\u00ed\u00adnsula despu\u00e9s del \u00e9xodo, especialmente en cuatro de sus regiones principales: el desierto de Sur, en la parte N.; el desierto de Sina\u00ed\u00ad, en la parte central y S; el desierto de Par\u00e1n, en el O; y el desierto de Sin, en el NO.<\/p>\n<p>El tr\u00e1fico comercial desde Egipto hacia el O se hac\u00ed\u00ada por medio de tres caminos principales. Uno de ellos iba por la llanura costera junto al Mediterr\u00e1neo, llamado en la Biblia \u2020\u0153el camino de la tierra de los filisteos\u2020\u009d (Exo 13:17). Una segunda v\u00ed\u00ada atravesaba de O a E el desierto de Sur, subiendo luego hasta Cana\u00e1n. Un tercer camino iba m\u00e1s al centro de la pen\u00ed\u00adnsula, hacia el puerto de \u2020\u00a2Ezi\u00f3n-geber, o Eilat. La ruta del \u2020\u00a2\u00e9xodo no tom\u00f3 ninguna de estas v\u00ed\u00adas, sino que despu\u00e9s de cruzar el mar Rojo sigui\u00f3 paralela a la costa de lo que hoy es el golfo de Suez, pasando por el desierto de Sin y llegando hasta el monte Horeb, o Sina\u00ed\u00ad, un punto bien al S. de la pen\u00ed\u00adnsula. En la \u00e9poca del \u00e9xodo, el S. estaba ocupado mayormente por tribus amalecitas, las cuales se opusieron al paso de los israelitas, especialmente en \u2020\u00a2Refidim (Exo 17:8-16). En el monte Sina\u00ed\u00ad Mois\u00e9s recibi\u00f3 las tablas de la ley.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, MONT<\/p>\n<p>sit, a4, 150, 353<\/p>\n<p>vet, Monte que recibe tambi\u00e9n el nombre de Horeb. Los israelitas llegaron a este lugar en el tercer mes despu\u00e9s de su salida de Egipto, cuando hubieron pasado por Mara, Elim, y seguido un trecho de la costa del mar Rojo (Ex. 19:1). Pasando por el monte Seir hab\u00ed\u00ada once d\u00ed\u00adas de marcha desde Horeb a Cades-barnea (Dt. 1:2). Al pie del Sina\u00ed\u00ad se extend\u00ed\u00ada una regi\u00f3n des\u00e9rtica, donde el pueblo levant\u00f3 sus tiendas (Ex. 19:2). El monte estaba tan cerca que se pod\u00ed\u00ada tocar (Ex. 19:12), y su cima se levantaba sobre el campamento (Ex. 19:16, 18, 20). El Dec\u00e1logo fue promulgado sobre este monte, a cuyo pie fue ratificado el pacto que hac\u00ed\u00ada de Israel una naci\u00f3n de la que Jehov\u00e1 ser\u00ed\u00ada el Rey (Ex. 20:1-24:8). Se declara una y otra vez (Ex. 24:12; 31:18; 34:2; Lv. 1:1; 16:1; 25:1; 26:46; 27:34; Nm. 1:1; 9:1) que toda la legislaci\u00f3n que figura entre Ex. 20:1 y Nm. 10 fue decretada sobre el Sina\u00ed\u00ad, o al pie del monte. La \u00fanica menci\u00f3n b\u00ed\u00adblica posterior de alguien que subiera a esta cima se refiere a El\u00ed\u00adas, que hu\u00ed\u00ada de la ira de Jezabel (1 R. 19:8). Seg\u00fan un reducido n\u00famero de autores, el monte Sina\u00ed\u00ad estar\u00ed\u00ada en la regi\u00f3n de Seir, pero la postura prevalente lo sit\u00faa entre las eminencias de la pen\u00ed\u00adnsula del Sina\u00ed\u00ad. Una tradici\u00f3n que se remonta a la \u00e9poca de Eusebio de Cesarea, asimila el Sina\u00ed\u00ad al Serbal, sobre el wadi Feir\u00e3n. La que lo sit\u00faa en el Jebel Musa data s\u00f3lo de la \u00e9poca de Justiniano. Sin embargo, ello no prueba que la tradici\u00f3n no existiera antes. Las dos opiniones siguen siendo objeto de debate. El Serbal es el m\u00e1s imponente de los dos. Visible de lejos, se eleva solitario, majestuoso, hasta una altura de 2.050 m., pero no tiene en la base una extensi\u00f3n de desierto que se corresponda con el que recibe el nombre de Sina\u00ed\u00ad. El Jebel Musa forma parte de una cresta de granito que mide algo m\u00e1s de 3 Km. de noroeste a sureste. Esta cresta presenta dos cimas: R\u00e3s es-S\u00fbfs\u00e3feh (pico de sauces), en el extremo norte, tiene una altitud de alrededor de 2.000 m. El Jebel Musa, el Sina\u00ed\u00ad tradicional, en el extremo sur, alcanza los 2.314 m. Ciertos eruditos, Tischendorf entre ellos, consideran que la meseta del extremo superior del wadi es-Sadad, casi al este del Jebel Musa, fue el emplazamiento del campamento de los israelitas. Pero \u00e9ste es un espacio demasiado reducido para haber contenido a todo el pueblo. La parte inferior de R\u00e3s es-S\u00fbfs\u00e3feh consiste, en su parte noroccidental, en un escarpado muro. M\u00e1s abajo de esta pared se extiende la llanura de er-R\u00e3ha, con una superficie ligeramente inferior a 3 km2. Esta llanura, cercana a los wadis esh-Sheikh y ed-Deir, ser\u00ed\u00ada muy apropiada para un campamento.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[011]<br \/>\n  Monta\u00f1a, o macizo monta\u00f1oso, que tuvo mucha importancia en la Historia de Israel, por cuanto fue escena de la teofan\u00ed\u00ada mayor de toda su historia. La tradici\u00f3n coloca en el monte Sina\u00ed\u00ad, en una de sus cumbres, tal vez la del \u00abyebel serbal\u00bb y acaso la del \u00abyebel musa\u00bb, el lugar exacto donde Dios entreg\u00f3 a Mois\u00e9s las Tablas de Ley.<\/p>\n<p>    Toda la pen\u00ed\u00adnsula recibi\u00f3 el nombre de Sina\u00ed\u00ad. Se halla en el Norte ar\u00e1bigo, en la parte superior del Mar Rojo (G\u00e1latas 4:25). La escena siempre fue presentada como s\u00ed\u00admbolo de la majestad divina: \u00abEl Monte Sina\u00ed\u00ad humeaba, porque Jehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada descendido sobre \u00e9l en medio del fuego&#8230; El humo sub\u00ed\u00ada como  de un horno; y todo el monte se estremeci\u00f3 violentamente ente las llamas\u00bb (Ex. 19. 18; Deut. 5.23).<\/p>\n<p>    En las cercan\u00ed\u00adas se halla la roca de Horeb, donde tambi\u00e9n Dios, por mano de Mois\u00e9s, arranc\u00f3 agua de la roca para que el pueblo bebiera: \u00abEn Horeb golpear\u00e1s la pe\u00f1a y saldr\u00e1 de ella agua para que beba el pueblo.\u00bb (Ex. 17.6)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>1. Monta\u00f1a de Arabia (G\u00e1l 4:25) a la que al parecer tambi\u00e9n se llamaba Horeb. (Comp\u00e1rese con Ex 3:2, 12; 19:1, 2, 10, 11; v\u00e9ase HOREB.) En las inmediaciones del monte Sina\u00ed\u00ad acamparon por casi un a\u00f1o los israelitas y una vasta muchedumbre mixta con numerosos reba\u00f1os y vacadas. (Ex 12:37, 38; 19:1; N\u00fa 10:11, 12.) Aparte de acomodar a un campamento tan grande, que quiz\u00e1s ascend\u00ed\u00ada a m\u00e1s de 3.000.000 de personas, los alrededores del monte Sina\u00ed\u00ad tambi\u00e9n suministraban suficiente agua y pastos para los animales dom\u00e9sticos. Al menos un torrente descend\u00ed\u00ada de la monta\u00f1a. (Dt 9:21.) En la base del monte Sina\u00ed\u00ad debi\u00f3 haber una zona lo suficientemente grande como para que los israelitas se reuniesen y observasen los fen\u00f3menos que ocurr\u00ed\u00adan en la cima de la monta\u00f1a. De hecho, pudieron retirarse y mantenerse de pie a cierta distancia. La cima del monte Sina\u00ed\u00ad era visible hasta desde el mismo campamento. (Ex 19:17, 18; 20:18; 24:17; comp\u00e1rese con Dt 5:30.)<\/p>\n<p>Identificaci\u00f3n. No se sabe con seguridad el lugar exacto del monte Sina\u00ed\u00ad u Horeb. La tradici\u00f3n lo enlaza con una cordillera de granito rojo situada en el centro de la parte S. de la pen\u00ed\u00adnsula del Sina\u00ed\u00ad, entre los dos brazos septentrionales del mar Rojo. Esta cordillera mide aproximadamente 3 Km. desde el NO. hasta el SE. y tiene dos cumbres: Ras Safsafa y Jebel Musa. La zona en la que se encuentra esta cordillera est\u00e1 bien regada por varias corrientes. Frente a la cumbre septentrional (Ras Safsafa) se encuentra la llanura de er-Raha, con una longitud aproximada de unos 3 Km. y una anchura aproximada de 1 Km. (GRABADO, vol. 1, p\u00e1g. 540.)<br \/>\nBas\u00e1ndose en sus observaciones del lugar, A. P. Stanley escribi\u00f3 en el siglo XIX: \u2020\u0153La existencia de una llanura de este tipo enfrente de este monte es una coincidencia tan notable con la narraci\u00f3n sagrada que suministra una fuerte prueba interna, no solo de su identificaci\u00f3n con la escena, sino de que esta la relat\u00f3 un testigo presencial\u2020\u009d. Al comentar sobre el descenso de Mois\u00e9s y Josu\u00e9 del monte Sina\u00ed\u00ad, a\u00f1ade: \u2020\u0153Una persona que bajara de una de las apartadas cuencas que se hallan tras el Ras Sa[f]safeh, a trav\u00e9s de las escarpadas pendientes que lo flanquean tanto por el norte como por el sur, podr\u00ed\u00ada o\u00ed\u00adr en el silencio los sonidos procedentes de la llanura, pero no ser\u00ed\u00ada capaz de ver la llanura misma hasta haber pasado el uadi El-Deir o el uadi Leja; en ese momento se encontrar\u00ed\u00ada bajo el escarpado risco de Sa[f]safeh\u2020\u009d. Luego Stanley pasa a explicar que el que Mois\u00e9s arrojase el polvo del becerro de oro \u2020\u0153en el torrente que descend\u00ed\u00ada de la monta\u00f1a\u2020\u009d (Dt 9:21) tambi\u00e9n encaja con este lugar, pues dice: \u2020\u0153Esto ser\u00ed\u00ada perfectamente posible en el uadi Er-Raheh, en el que desemboca el uadi Leja, pues si bien es cierto que desciende del monte Santa Catalina, todav\u00ed\u00ada se halla lo suficientemente pr\u00f3ximo al Gebel Mousa [Jebel Musa] como para justificar la expresi\u00f3n \u2020\u02dcque descend\u00ed\u00ada de la monta\u00f1a\u2020\u2122\u2020\u009d. (Sinai and Palestine, 1885, p\u00e1gs. 107-109.)<br \/>\nTradicionalmente se ha identificado el monte Sina\u00ed\u00ad con el pico meridional m\u00e1s alto (Jebel Musa, que significa \u2020\u0153Monta\u00f1a de Mois\u00e9s\u2020\u009d). No obstante, un buen n\u00famero de eruditos coincide con Stanley y opinan que la cumbre septentrional, Ras Safsafa, es una ubicaci\u00f3n m\u00e1s probable, ya que no existe ninguna llanura suficientemente grande frente al Jebel Musa.<\/p>\n<p>Sucesos. Cerca del monte Sina\u00ed\u00ad, u Horeb, el \u00e1ngel de Jehov\u00e1 se le apareci\u00f3 a Mois\u00e9s en la zarza ardiente y lo comision\u00f3 para que sacara de Egipto a los israelitas esclavizados. (Ex 3:1-10; Hch 7:30.) Aproximadamente un a\u00f1o despu\u00e9s, la naci\u00f3n liberada lleg\u00f3 al monte Sina\u00ed\u00ad. (Ex 19:2.) Entonces Mois\u00e9s ascendi\u00f3 a la monta\u00f1a, seguramente con el fin de recibir m\u00e1s instrucciones de Jehov\u00e1, pues ya se le hab\u00ed\u00ada revelado en la zarza ardiente que el pueblo \u2020\u02dcservir\u00ed\u00ada al Dios verdadero sobre esa monta\u00f1a\u2020\u2122. (Ex 3:12; 19:3.)<br \/>\nLuego se le dijo a Mois\u00e9s que comunicase a los israelitas que su obediencia estricta a la palabra de Jehov\u00e1 y al pacto que hab\u00ed\u00adan celebrado con El resultar\u00ed\u00ada en que fuesen un reino de sacerdotes y una naci\u00f3n santa. (Ex 19:5, 6.) Los ancianos, en calidad de representantes de toda la naci\u00f3n, convinieron en hacerlo. M\u00e1s tarde, Jehov\u00e1 orden\u00f3 a Mois\u00e9s que santificase al pueblo para que pudieran presentarse a El al tercer d\u00ed\u00ada. Se fijaron l\u00ed\u00admites alrededor de la monta\u00f1a, pues todo el que la tocara, sin importar que fuese hombre o bestia, hab\u00ed\u00ada de ser ejecutado. (Ex 19:10-15.)<br \/>\nEn la ma\u00f1ana del tercer d\u00ed\u00ada, \u2020\u0153empez\u00f3 a haber truenos y rel\u00e1mpagos, y una nube densa sobre la monta\u00f1a y un sonido muy fuerte de cuerno\u2020\u009d. La gente que estaba en el campamento comenz\u00f3 a temblar. A continuaci\u00f3n Mois\u00e9s los hizo salir del campamento y los llev\u00f3 al pie de la monta\u00f1a al encuentro del Dios verdadero. Entretanto, el monte Sina\u00ed\u00ad se mec\u00ed\u00ada y humeaba por todas partes. (Ex 19:16-19; Sl 68:8.) Mois\u00e9s subi\u00f3 a la monta\u00f1a por invitaci\u00f3n divina, y de nuevo se le dijo que hiciese hincapi\u00e9 en que nadie del pueblo deb\u00ed\u00ada tratar de ascender. No pod\u00ed\u00adan traspasar los l\u00ed\u00admites fijados ni siquiera los \u2020\u0153sacerdotes\u2020\u009d (no los levitas, sino, al parecer, varones israelitas que, al igual que los patriarcas, hac\u00ed\u00adan de sacerdotes para sus familias seg\u00fan su costumbre y derecho natural). (Ex 19:20-24.)<br \/>\nUna vez que Mois\u00e9s descendi\u00f3 del monte Sina\u00ed\u00ad, los israelitas oyeron las \u2020\u0153Diez Palabras\u2020\u009d de en medio del fuego y la nube. (Ex 19:19\u201320:18; Dt 5:6-22.) En esta ocasi\u00f3n Jehov\u00e1 les habl\u00f3 por medio de un representante ang\u00e9lico, como se muestra en Hechos 7:38, Hebreos 2:2 y G\u00e1latas 3:19. Atemorizados ante el imponente espect\u00e1culo que proporcionaban los rel\u00e1mpagos y el humo, y por el sonido del cuerno y los truenos, el pueblo solicit\u00f3 mediante sus representantes que Dios no siguiera comunic\u00e1ndose con ellos de esta manera, sino que lo hiciese a trav\u00e9s de Mois\u00e9s. Ante esto, Jehov\u00e1 dijo a Mois\u00e9s que les ordenara volver a sus tiendas. Aquella escena en el monte Sina\u00ed\u00ad ten\u00ed\u00ada por objeto infundir en los israelitas un temor saludable a Dios que los impulsara a seguir observando sus mandamientos. (Ex 20:19, 20; Dt 5:23-30.) Despu\u00e9s de esto, Mois\u00e9s, posiblemente acompa\u00f1ado de Aar\u00f3n (comp\u00e1rese con Ex 19:24), se aproxim\u00f3 a la oscura masa de nubes que hab\u00ed\u00ada sobre el monte Sina\u00ed\u00ad, para continuar oyendo los mandamientos y decisiones judiciales de Jehov\u00e1. (Ex 20:21; 21:1.)<br \/>\nCuando Mois\u00e9s descendi\u00f3 del monte Sina\u00ed\u00ad, refiri\u00f3 al pueblo las palabras de Jehov\u00e1, y el pueblo reiter\u00f3 su voluntad de obedecerle. Luego puso por escrito las palabras de Dios y a la ma\u00f1ana siguiente, temprano, edific\u00f3 un altar y doce columnas al pie de la monta\u00f1a. Se ofrecieron holocaustos y sacrificios de comuni\u00f3n, y con la sangre de las v\u00ed\u00adctimas entr\u00f3 en vigor el pacto de la Ley. (Ex 24:3-8; Heb 9:16-22.)<br \/>\nComo los israelitas hab\u00ed\u00adan entrado en una relaci\u00f3n de pacto con Jehov\u00e1, pod\u00ed\u00adan acercarse al monte Sina\u00ed\u00ad por medio de sus representantes. Mois\u00e9s, Aar\u00f3n, Nadab, Abih\u00fa y 70 ancianos de Israel subieron a la monta\u00f1a y contemplaron una impresionante visi\u00f3n de la gloria de Dios. (Ex 24:9-11.) Despu\u00e9s de eso, Mois\u00e9s, acompa\u00f1ado por Josu\u00e9, ascendi\u00f3 a la monta\u00f1a, en esta ocasi\u00f3n para recibir m\u00e1s \u00f3rdenes, as\u00ed\u00ad como las tablas de piedra que conten\u00ed\u00adan las \u2020\u0153Diez Palabras\u2020\u009d. Sin embargo, Mois\u00e9s no recibi\u00f3 la invitaci\u00f3n de entrar en la nube hasta el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada. Seg\u00fan parece, Josu\u00e9 continu\u00f3 esperando a Mois\u00e9s en la monta\u00f1a, en un lugar donde no se pod\u00ed\u00ada ver ni o\u00ed\u00adr nada de lo que suced\u00ed\u00ada en el campamento israelita. (Ex 24:12-18.) Sin embargo, no se indica si Josu\u00e9 estuvo sin comer ni beber durante ese per\u00ed\u00adodo de cuarenta d\u00ed\u00adas al igual que Mois\u00e9s. Cuando, al finalizar este tiempo, Mois\u00e9s y Josu\u00e9 descendieron del monte Sina\u00ed\u00ad, oyeron los cantos procedentes de la fiesta que se celebraba en el campamento israelita. Desde el pie del monte Sina\u00ed\u00ad, Mois\u00e9s pudo ver la fiesta que se celebraba en torno al becerro de oro. Ante esto, estrell\u00f3 de inmediato las dos tablas de piedra contra el suelo, haci\u00e9ndolas a\u00f1icos al pie de la monta\u00f1a. (Ex 32:15-19; Heb 12:18-21.)<br \/>\nPosteriormente, Mois\u00e9s recibi\u00f3 \u00f3rdenes de hacer dos tablas de piedra semejantes a las que hab\u00ed\u00ada destrozado y subir de nuevo al monte Sina\u00ed\u00ad a fin de que Jehov\u00e1 grabase en ellas las \u2020\u0153Diez Palabras\u2020\u009d. (Ex 34:1-3; Dt 10:1-4.) Mois\u00e9s pas\u00f3 otros cuarenta d\u00ed\u00adas en la monta\u00f1a sin comer ni beber. Es indudable que tuvo que contar con el apoyo divino para que esto fuese posible. (Ex 34:28; al parecer se trata del mismo per\u00ed\u00adodo de cuarenta d\u00ed\u00adas mencionado en Dt 9:18; comp\u00e1rese con Ex 34:4, 5, 8; Dt 10:10.)<br \/>\nUna vez que se erigi\u00f3 el tabern\u00e1culo, o tienda de reuni\u00f3n, y qued\u00f3 cubierto por la nube, los mensajes divinos dejaron de venir directamente del monte Sina\u00ed\u00ad. A partir de ese momento proceder\u00ed\u00adan de la tienda de reuni\u00f3n, situada en sus inmediaciones. (Ex 40:34, 35; Le 1:1; 25:1; N\u00fa 1:1; 9:1.)<br \/>\nSiglos m\u00e1s tarde, el profeta El\u00ed\u00adas viaj\u00f3 a Horeb, o Sina\u00ed\u00ad, \u2020\u0153la monta\u00f1a del Dios verdadero\u2020\u009d. (1Re 19:8.)<\/p>\n<p>2. \u2020\u0153Sina\u00ed\u00ad\u2020\u009d tambi\u00e9n designa el desierto adyacente a la monta\u00f1a del mismo nombre. (Le 7:38.) No es posible determinar los l\u00ed\u00admites geogr\u00e1ficos exactos del desierto de Sina\u00ed\u00ad a partir del registro b\u00ed\u00adblico. Al parecer, estaba situado cerca de Refidim. (Ex 19:2; comp\u00e1rese con Ex 17:1-6.) Jetr\u00f3, el suegro de Mois\u00e9s, llev\u00f3 al desierto de Sina\u00ed\u00ad a la esposa de Mois\u00e9s, Zipor\u00e1, y sus dos hijos, Guersom y Eliezer, para que se reuniesen con Mois\u00e9s. (Ex 18:1-7.) Algunos de los otros acontecimientos notables que ocurrieron en el desierto de Sina\u00ed\u00ad fueron: Israel sucumbi\u00f3 a la adoraci\u00f3n del becerro durante la ausencia de Mois\u00e9s (Ex 32:1-8); se ejecut\u00f3 a 3.000 hombres que sin duda tuvieron un papel importante en la adoraci\u00f3n del becerro (Ex 32:26-28); Israel expres\u00f3 externamente su arrepentimiento despoj\u00e1ndose de sus adornos (Ex 33:6); se construy\u00f3 el tabern\u00e1culo y sus enseres, y se confeccionaron las vestiduras sacerdotales (Ex 36:8\u201339:43); se instal\u00f3 el sacerdocio y comenzaron sus servicios en el tabern\u00e1culo (Le 8:4\u20139:24; N\u00fa 28:6); Jehov\u00e1 ejecut\u00f3 con fuego a Nadab y Abih\u00fa, hijos de Aar\u00f3n, debido a haber ofrecido fuego ileg\u00ed\u00adtimo (Le 10:1-3); se hizo la primera inscripci\u00f3n de varones israelitas para el ej\u00e9rcito (N\u00fa 1:1-3), y se celebr\u00f3 la primera Pascua fuera de Egipto (N\u00fa 9:1-5).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify\">Monta\u00f1a en la cual Yahveh le entreg\u00f3 las Tablas de la Ley a Mois\u00e9s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">San Jer\u00f3nimo (\u00abDe situ et nom. Hebr.\u00bb, en P.L., XXIII, 889), W. Gesenius y, m\u00e1s recientemente, G. Ebers (p. 381) consideran sin\u00f3nimas las palabras Horeb y Sina\u00ed.   Ewald, Ed. Robinson. E.H. Palmer y otros piensan que Horeb denotaba m\u00e1s el sentido de la regi\u00f3n monta\u00f1osa del Sina\u00ed (Ex. 17,6). El origen del nombre Sina\u00ed es algo muy discutido. Parece ser un adjetivo del hebreo para \u201cdesierto\u201d (Ewald y Ebers) o \u201cel dios luna\u201d (E. Schrader y otros). El monte fue llamado Sina\u00ed o \u201cMonte de Dios\u201d probablemente antes del tiempo de Mois\u00e9s (Flavio Josefo \u201cAntiq. Jud.\u201d II, XII). El nombre se adjudica ahora a la pen\u00ednsula triangular que se encuentra entre el desierto del sur de Palestina, el Mar Rojo, y los golfos de Acaba y Suez; contiene un \u00e1rea de cerca de 10,000 millas cuadradas, la cual fue el escenario de la marcha de cuarenta a\u00f1os de los israelitas despu\u00e9s del \u00c9xodo de Egipto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sus caracter\u00edsticas topogr\u00e1ficas principales son dos: Al norte de Jabal et-Tih (3200 a 3950 pies) se extiende una \u00e1rida meseta, el desierto de Tih, marcado por numerosos riachuelos, notablemente El-Arish, el \u201cR\u00edo de Egipto\u201d, que formaba la frontera sur de la Tierra Prometida (Gen. 15,18; Num. 34,5). Al sur del Jabal et-Tih, se levanta una masa monta\u00f1osa de granito rayada con p\u00f3rfidos, que se divide en tres grupos principales: el occidental, Jabal Serbal (6750 pies); el central, Jabal Musa (7380 pies), Jabal Catherine (8560 pies), y Jabal Um Schomer (8470 pies); la oriental, Jabal Thebt (7906 pies) y Jabal Tarfa, que termina en Ras Mohammed.  Es en medio de estas monta\u00f1as en donde la tradici\u00f3n jud\u00eda y cristiana colocan el Sina\u00ed de la Biblia, pero el lugar preciso es incierto. Fue en Jabal Musa, de conformidad con la tradici\u00f3n que se puede remontar al siglo IV, cuando Santa Silvia de Aquitania estuvo all\u00ed.  E. H. y H. S. Palmer, Vigouroux, Lagrange y otros defienden a Jabal Musa.  Sin embargo, la dificultad en aplicar Ex. 19,12 a Jabal Musa y las inscripciones encontradas cerca de Jabal Serbal han llevado a algunos a favorecer a Serbal. Esta fue la opini\u00f3n de San Jer\u00f3nimo (P.L., XXIII, 916, 933) y Cosmas (P.G., LXXXVIII, 217), y de m\u00e1s recientemente Birkhard y Lepsius, y \u00faltimamente ha sido defendido vigorosamente por G. Ebers, para no mencionar a Beke, Gressmann, y otros, quienes consideran la historia completa del Sina\u00ed (Ex. 19) solamente una interpretaci\u00f3n m\u00edtica acerca de una erupci\u00f3n volc\u00e1nica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los cr\u00edticos m\u00e1s liberales, aunque concuerdan generalmente con las tradiciones jud\u00edas representadas por el \u201cC\u00f3digo Sacerdotal\u201d y los \u201cdocumentos eloh\u00edstas\u201d colocan al Sina\u00ed entre las monta\u00f1as de la parte sur-central de la pen\u00ednsula, est\u00e1n en desacuerdo sobre su localizaci\u00f3n por la m\u00e1s antigua tradici\u00f3n \u201cyahvista\u201d (Ex. 2,15.16.21; 18,1.5).  A. von Gall, cuya opini\u00f3n Welhausen considera la mejor fundada, alega que Merib\u00e1 (D.V. Tentaci\u00f3n. &#8211; Ex., 17,7), que los israelitas nunca fueron tan lejos hacia el sur como Jabal M\u00fbsa, y por tanto, que el Sina\u00ed se debe buscar en Madi\u00e1n, en la costa este de Adabar.  Otros (cf. Winckler, II, p. 29; Smend, p. 35, n. 2; y Weill, opp. Cit. Infra en bibliograf\u00eda) colocan al Sina\u00ed en las vecindad cercana a Cad\u00e9s (Ayn Q\u00e2dis) en el sur de Palestina.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sina\u00ed fue el refugio de muchos anacoretas cristianos durante las persecuciones que sufri\u00f3 la Iglesia en el siglo III. Hay restos de un monasterio del siglo IV en las cercan\u00edas del Monte Serbal. En el 527 el emperador Justiniano I construy\u00f3 el famoso convento del Monte Sina\u00ed en la ladera norte de Jabal M\u00fbsa, el cual ha sido conocido desde el siglo IX como el de Santa Catalina. Su peque\u00f1a biblioteca contiene cerca de 500 vol\u00famenes de valiosos manuscritos en griego, \u00e1rabe, sir\u00edaco, et\u00edope, etc.  Fue aqu\u00ed donde Tischendorf, durante sus investigaciones en 1844, 1853 y 1859, encontr\u00f3 un manuscrito griego muy antiguo (conocido desde entonces como el \u201cC\u00f3dice Sina\u00edtico\u201d, que conten\u00eda la mayor parte de la Septuaginta, todo el Nuevo Testamento, la \u201cEp\u00edstola de Barnab\u00e9\u201d y la primera parte del \u201cPastor\u201d de Hermas. Cuarenta y tres p\u00e1ginas en manuscrito encontradas por \u00e9l se conservan en la Universidad de Leipzig y son conocidas como el \u00abC\u00f3dice Federico-Augustano\u00bb.  En 1892 la Sra. Smith Lewis encontr\u00f3 en el Sina\u00ed un texto sir\u00edaco palimpsesto del siglo IV perteneciente al Evangelio seg\u00fan San Lucas. El Sina\u00ed es rico en inscripciones de valor. M. de Vog\u00fc\u00e9 provee 3200 inscripciones egipcias y sem\u00edticas que encontr\u00f3 en W\u00e2di Mukatteb, las ruinas del templo de Ischta, o Astaroth-Carmain, y en las minas de turquesa, hierro, granito y m\u00e1rmol en las cuales hab\u00edan trabajado las d\u00e9cimo segunda y d\u00e9cimo octava dinast\u00edas egipcias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La poblaci\u00f3n del Sina\u00ed a principios del siglo XX era de 4,000 a 6,000 \u00e1rabes semi n\u00f3madas, mahometanos, gobernados por sheiks tribales e inmediatamente sujetos al gobierno de la guarnici\u00f3n Qal&#8217; at un-Nakhl, bajo el Departamento de Inteligencia de la Oficina de Guerra de El Cairo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<b>Fuente:<\/b>  Reagan, Nicholas. \u00abSinai.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 14. New York: Robert Appleton Company, 1912.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/14011a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina y Giovanni E. Reyes\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. 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