{"id":4139,"date":"2016-02-05T00:15:51","date_gmt":"2016-02-05T05:15:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sofonias\/"},"modified":"2016-02-05T00:15:51","modified_gmt":"2016-02-05T05:15:51","slug":"sofonias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sofonias\/","title":{"rendered":"SOFONIAS"},"content":{"rendered":"<p>el sacerdote 2Ki 25:18; Jer 29:29; 52:24<\/p>\n<hr>\n<p>Sofon\u00ed\u00adas    (heb. Tsefany\u00e2h[\u00fb], \u00abYahweh ha ocultado [escondido, esconde]\u00bb, \u00abYahweh ha protegido\u00bb o \u00aba quien Yahweh ha escondido\u00bb; tambi\u00e9n aparece en antiguas manijas de jarros y en antiguos sellos heb.).  1.  Hijo de Maas\u00ed\u00adas y 2o sacerdote bajo la direcci\u00f3n del sumo sacerdote Sera\u00ed\u00adas durante el reino de Sedequ\u00ed\u00adas (2Ki 25:18; Jer 52:24).  Llevaba los mensajes que intercambiaban el rey y el profeta Jerem\u00ed\u00adas (Jer 21:1; 37:3).  Cierta vez recibi\u00f3 una carta de Sema\u00ed\u00adas, un falso profeta que viv\u00ed\u00ada en Babilonia, en la que suger\u00ed\u00ada que se castigara a Jerem\u00ed\u00adas por desanimar al pueblo (29:24-29). Cuando los babilonios se apoderaron de Jerusal\u00e9n, Sofon\u00ed\u00adas, junto con otros dirigentes jud\u00ed\u00ados, fue trasladado a Ribla, en Siria, donde Nabucodonosor dio la orden de que los ejecutaran (2Ki 25:18-21).  2.  Levita coatita, hijo de Tahat (1Ch 6:36-38).  3.  Profeta que vivi\u00f3 en d\u00ed\u00adas del rey Jos\u00ed\u00adas y autor del libro Sofon\u00ed\u00adas.  Parece que proven\u00ed\u00ada de una familia distinguida que pod\u00ed\u00ada trazar su genealog\u00ed\u00ada hasta el rey Ezequ\u00ed\u00adas; por  tanto, de sangre real (Sof. 1:1), con lo que por lo general concuerdan los comentaristas.  Un pr\u00ed\u00adncipe de casta real pod\u00ed\u00ada denunciar m\u00e1s f\u00e1cil y eficazmente los pecados de la nobleza y de los pr\u00ed\u00adncipes (1:8).  Aunque Sofon\u00ed\u00adas nos ha dejado su breve profec\u00ed\u00ada, no nos da mayores informes acerca de s\u00ed\u00ad mismo fuera de la que aparece en el v 1; y nada sabemos de su vida, puesto que no se lo menciona en absoluto en el resto de la Biblia.  4.  Padre de Jos\u00ed\u00adas.  En la casa de \u00e9ste se instruy\u00f3 al profeta Zacar\u00ed\u00adas para que confeccionara ciertas coronas conmemorativas (Zec 6:9-14).  Sofon\u00ed\u00adas, Libro de.  Noveno de los as\u00ed\u00ad llamados Profetas Menores, o \u00ablos Doce\u00bb, como se los conoce seg\u00fan la clasificaci\u00f3n jud\u00ed\u00ada.  I.  Autor.  El t\u00ed\u00adtulo del libro lleva el nombre de su autor (Sof. 1:1).  V\u00e9ase Sofon\u00ed\u00adas 3.  II.  Ambientaci\u00f3n.  El profeta fecha su profec\u00ed\u00ada durante el reinado de Jos\u00ed\u00adas, rey de Jud\u00e1 (c. 640-c. 609 a.C.).  Puesto que predice la ca\u00ed\u00adda de Asiria y la destrucci\u00f3n de N\u00ed\u00adnive (2:13) -eventos que ocurrieron en la \u00faltima parte del s. VII a. C.-, aparentemente su ministerio se desarroll\u00f3 durante la 1a parte del reinado de Jos\u00ed\u00adas.  Tal vez fue contempor\u00e1neo de Habacuc; si fue as\u00ed\u00ad, habr\u00ed\u00ada tomado parte en el gran movimiento de reforma que ocurri\u00f3 en ese per\u00ed\u00adodo.  III. Contenido.  Sofon\u00ed\u00adas presenta como \u00abel d\u00ed\u00ada grande de Jehov\u00e1\u00bb los terribles castigos que recaer\u00ed\u00adan sobre Jerusal\u00e9n y Jud\u00e1 y que culminar\u00ed\u00adan en el cautiverio babil\u00f3nico, el cual, seg\u00fan \u00e9l, estaba \u00abcercano y muy pr\u00f3ximo\u00bb (1:14).  Predijo que durante las repetidas invasiones del reino toda la tierra ser\u00ed\u00ada consumida (v 2) porque Dios extender\u00ed\u00ada su mano sobre el pa\u00ed\u00ads para eliminar a todos los que adoraran \u00ed\u00addolos (vs. 4-6), y que castigar\u00ed\u00ada \u00aba los pr\u00ed\u00adncipes y a los hijos del rey\u00bb y a los \u00abse\u00f1ores de robo y enga\u00f1o\u00bb (vs. 8, 9), y a cuantos dec\u00ed\u00adan \u00aben su coraz\u00f3n: Jehov\u00e1 no har\u00e1 ni bien ni mal\u00bb (v. 12).  Por eso, el profeta amonesta \u00aba los humildes de la tierra\u00bb que hubiera entre el pueblo para que se arrepientan y busquen \u00abjusticia\u00bb y \u00abmansedumbre\u00bb, para que sean \u00abguardados en el d\u00ed\u00ada del enojo de Jehov\u00e1\u00bb (2:3).  Luego dirige su mirada a las naciones vecinas de Palestina, que \u00abpor su soberbia\u00bb se levantaron \u00abcontra el pueblo de Jehov\u00e1 de los ej\u00e9rcitos\u00bb (v 10).  Ellas tambi\u00e9n sufrir\u00e1n; lo mismo les ocurrir\u00e1 a Etiop\u00ed\u00ada y Asiria (vs. 12-15).  A continuaci\u00f3n Sofon\u00ed\u00adas pronuncia un en\u00e9rgico \u00c2\u00a1ay! sobre los dirigentes de Jerusal\u00e9n, porque han traicionado sus votos sagrados y no quieren recibir correcci\u00f3n (3:1-4), pero les promete que si lo esperan, reunir\u00e1 a todas las naciones para derramar sobre ellas su \u00abenojo\u00bb, de manera que por el \u00abfuego\u00bb de su \u00abcelo\u00bb sea \u00abconsumida toda la tierra\u00bb (v. 8).  Entonces todos los hombres invocar\u00e1n \u00abel nombre de Jehov\u00e1\u00bb y lo servir\u00e1n \u00abde com\u00fan consentimiento\u00bb (v. 9); \u00abel remanente de Israel\u00bb que sobreviva no har\u00e1 \u00abinjusticia\u00bb ni dir\u00e1 \u00abmentira\u00bb (v. 13), ni \u00abnunca m\u00e1s\u00bb ver\u00e1 \u00abel mal\u00bb (v. 15).  El profeta cierra su profec\u00ed\u00ada con un cuadro deslumbrante de la prosperidad que producir\u00e1 una genuina reforma (vs 16-20-, v\u00e9ase CBA 4: 1083).  Para entender por qu\u00e9 Israel fracas\u00f3 en el cumplimiento de este destino despu\u00e9s del cautiverio, y el significado de estas profec\u00ed\u00adas, v\u00e9anse Pueblo elegido; Profeta (II).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>Yahv\u00e9h protege. El noveno de los llamados Profetas Menores,  autor del libro del mismo nombre. Seg\u00fan se desprende de 1, 1, este profeta ejerci\u00f3 su ministerio en tiempos de Jos\u00ed\u00adas, rey de Jud\u00e1, 640-609 a.C., y todo indica que lo hizo antes de la reforma religiosa llevada a cabo por este soberano, la cual fue apoyada por otro profeta, Jerem\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>En la primera parte del libro  S. ataca las costumbres extranjeras adoptadas por Jud\u00e1, el culto a los dioses extranjeros y su conducta violenta. S. predice un juicio, un d\u00ed\u00ada de Yahv\u00e9h, por lo que pide arrepentimiento para apaciguar la ira de Dios. En la segunda parte, predice tambi\u00e9n la destrucci\u00f3n de las naciones enemigas, por haber maltratado a Jud\u00e1, Filistea, Moab, Amm\u00f3n,  Etiop\u00ed\u00ada, Assur. En la tercera parte, condena la conducta de Jerusal\u00e9n, y anuncia su destrucci\u00f3n si no se corrige. Por \u00faltimo, las promesas, las naciones se convertir\u00e1n, el resto de los justos de Jud\u00e1 se salvar\u00e1n y volver\u00e1n a tener renombre entre los pueblos de la tierra.<\/p>\n<p>El profeta S. es citado s\u00f3lo una vez en el N. T.  en Mt 13, 41. Su pasaje sobre el D\u00ed\u00ada de Yahv\u00e9h, 1, 14-18, inspir\u00f3, en la Edad Media, el himno cristiano Dies ir\u00e6, dies ill\u00e6, \u2020\u0153D\u00ed\u00ada de la ira, aquel d\u00ed\u00ada\u2020\u009d.<\/p>\n<p>Estas son las partes y temas de S.:  I. El d\u00ed\u00ada de Yahv\u00e9h en Jud\u00e1, 1, 2 a 2, 3.  II. Contra las naciones, 2, 4-15.  III. Contra Jerusal\u00e9n, 3, 1-8.  IV. Promesas, 3, 9-20. Sol, astro, y la luna son los luceros mayores; el s. es el lucero grande y la  luna, el peque\u00f1o, creados y puestos en el firmamento por Dios para apartar el d\u00ed\u00ada de la noche, Gn 1, 14-16. Los pueblos antiguos consideraban a los astros potencias sobrenaturales y los divinizaron, lo que no ocurre en este texto b\u00ed\u00adblico, en el cual se les da el car\u00e1cter de seres creados por Dios para cumplir una tarea, Ba 6, 59 y 66; por lo tanto,  diferentes de \u00e9l, simples fuentes de luz que alumbran la tierra y sirven para medir el tiempo, para fijar el calendario. Como creatura de Dios,  est\u00e1 en sus manos, lo controla, Jb 9, 7; Sal 19 (18), 5; 147 (146-147), 4; Is 40, 26; Ba 3, 34. Siendo una creatura de Dios y estando prohibido en la Ley, Dt 4, 19; 17, 3; los israelitas cayeron en idolatr\u00ed\u00ada, Jr 8, 2; en \u00e9poca de Manas\u00e9s, rey de Jud\u00e1, este culto al s. fue muy popular, 2 R 21, 3-5; el rey Jos\u00ed\u00adas hizo una reforma religiosa y suprimi\u00f3 el culto al s., 2 R 25, 5.<\/p>\n<p>De su acci\u00f3n depende el crecimiento de las plantas  Dt 33, 14; 2 S 23, 4; Jb 8, 16; tambi\u00e9n su calor intenso marchita la vegetaci\u00f3n, seca la tierra,  agota al ser humano, Si 43, 3-4; Jon 4, 8; Mt 13, 16; St 1, 11.<\/p>\n<p>En sentido figurado y en comparaciones es profusamente usada la imagen  del s. D\u00e9bora en su c\u00e1ntico a Yahv\u00e9h dice: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Y sean los que te aman como el sol cuando sale en todo su fulgor!\u2020\u009d, Jc 5, 31. El s. cuando sale proclama las obras admirables de Dios, Si 43,1-5; Sal 19 (18), 2-7; Dios lo hace salir sobre malos y buenos, Mt 5, 45. Todo en el mundo es vanidad, todo permanece igual: \u2020\u0153Sale el s. y el s. se pone; corre hacia su lugar y all\u00ed\u00ad vuelve a salir\u2020\u009d, Qo 1, 5; es decir, \u2020\u0153Nada nuevo hay bajo el s.\u2020\u009d Qo 1, 9; cuanto ocurre bajo el s. es vanidad; ning\u00fan provecho se saca bajo el s., Qo 1, 14; 2, 11. En los profetas,  por lo general, el d\u00ed\u00ada de Yahv\u00e9h, el d\u00ed\u00ada del castigo a la infidelidad, ser\u00e1 de tinieblas, \u2020\u0153se oscurecer\u00e1 el sol\u2020\u009d, Is 13, 10; el s. se pondr\u00e1 a mediod\u00ed\u00ada, Am 8,  9; el s. se pondr\u00e1 para los profetas corruptos, Mi 3, 6; los justos triunfar\u00e1n el d\u00ed\u00ada de Yahv\u00e9h, en el juicio final, para ellos \u2020\u0153brillar\u00e1 el s. de justicia\u2020\u009d, Ml 3,   19. El novio compara a la amada con un s. refulgente, Ct 6, 10. En el elogio del sumo sacerdote Sim\u00f3n II, Sir\u00e1cida dice que \u2020\u0153es como el s. que brilla en el templo del Alt\u00ed\u00adsimo\u2020\u009d, Si 50, 7. La Sabidur\u00ed\u00ada es m\u00e1s bella que el s., Sb 7, 29.<\/p>\n<p>Los ojos del Se\u00f1or todo lo observan  penetran en lo m\u00e1s oculto, \u2020\u0153son diez mil veces m\u00e1s brillantes que el s.\u2020\u009d, Si 23, 19. La belleza de la mujer buena es como el s. que sale por las alturas, Si 26, 16. S\u00f3pratos, hijo de Pirro, cristiano Berea, del grupo acompa\u00f1ante del  ap\u00f3stol Pablo en su tercer viaje misionero a Macedonia, Hch 20, 4.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(heb., tsephanyah, oculto del Se\u00f1or).<br \/>\n1.  Un antepasado de Samuel (1Ch 6:36).<br \/>\n2.  El autor del libro de Sofon\u00ed\u00adas. Muy probablemente estaba emparentado con los reyes de Jud\u00e1 (Zep 1:1). Su obra principal parece haber tenido lugar a principios del reino de Jos\u00ed\u00adas, como las de sus contempor\u00e1neos Nah\u00fam y Habacuc, y antes de las profec\u00ed\u00adas mayores de Jerem\u00ed\u00adas, su otro contempor\u00e1neo.<br \/>\n3.  Un sacerdote a quien Sedequ\u00ed\u00adas envi\u00f3 a interrogar a Jerem\u00ed\u00adas (2Ki 25:18-21; Jer 21:1). El capit\u00e1n babil\u00f3nico de la guardia lo llev\u00f3 a Ribla donde Nabucodonosor lo hizo ejecutar.<br \/>\n4.  El padre de un Jos\u00ed\u00adas en los d\u00ed\u00adas de Dar\u00ed\u00ado a quien Dios envi\u00f3 al profeta Zacar\u00ed\u00adas con un mensaje de consuelo y est\u00ed\u00admulo (Zec 6:9-15).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(Jahveh oculta, protege).<\/p>\n<p> Profeta en el Reino del Sur, de Jud\u00e1, en el tiempo del Rey Jos\u00ed\u00adas. Predijo en su Libro el juicio de Dios sobre Jud\u00e1: (1 y 3), sobre los Filisteos, Moab, Ammon, Etiop\u00ed\u00ada y Asiria: (So.2); y la restauraci\u00f3n de Jerusal\u00e9n: (So,3:9).<\/p>\n<p> 2- Sacerdote, Jer 29:25, Jer 37:3.<\/p>\n<p> 3- Antepasado de Samuel, 1Cr 6:36.<\/p>\n<p> 4- Padre de Jos\u00ed\u00adas III, Zac 6:10.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>(Jehov\u00e1 ha atesorado). Profeta que vivi\u00f3 y profetiz\u00f3 en Jerusal\u00e9n. Era \u2020\u0153hijo de Cusi\u2020\u009d, y se da su ascendencia por cuatro generaciones hasta vincularlo con el rey \u2020\u00a2Ezequ\u00ed\u00adas. Profetiz\u00f3 \u2020\u0153en d\u00ed\u00adas de Jos\u00ed\u00adas hijo de Am\u00f3n, rey de Jud\u00e1\u2020\u009d (640-609 a.C.), del cual era pariente. Fue contempor\u00e1neo de \u2020\u00a2Jerem\u00ed\u00adas y \u2020\u00a2Habacuc. Uno de los libros de la Biblia lleva su nombre. \u2020\u00a2Sofon\u00ed\u00adas, Libro de.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, BIOG SACE PROF HOMB HOAT<\/p>\n<p>vet, (heb. \u00abSephania\u00bb: \u00abJehov\u00e1 ha escondido, protegido\u00bb). (a) Levita coatita, de la casa de Izhar (1 Cr. 6:36, 38). (b) Sacerdote hijo de Maas\u00ed\u00adas. Uno de los que transmitieron mensajes de Sedequ\u00ed\u00adas a Jerem\u00ed\u00adas (Jer. 21:1; 37:3). Sofon\u00ed\u00adas mostr\u00f3 a Jerem\u00ed\u00adas las cartas de Sema\u00ed\u00adas, falso profeta que resid\u00ed\u00ada en Babilonia, esforz\u00e1ndose en procurar el castigo de Jerem\u00ed\u00adas, porque \u00e9ste recomendaba el sometimiento a los caldeos (Jer. 29:2-32). Sofon\u00ed\u00adas, encargado de la guardia del Templo, era el segundo en eminencia despu\u00e9s del sumo sacerdote Sera\u00ed\u00adas. Sofon\u00ed\u00adas fue ejecutado en Ribla despu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n (2 R. 25:18-21; Jer. 52:24-27). (c) Israelita cuyo hijo, llamado Jos\u00ed\u00adas, vivi\u00f3 en la \u00e9poca de Zorobabel y del profeta Zacar\u00ed\u00adas (Zac. 6:10, 14) (d) El profeta Sofon\u00ed\u00adas. Su linaje es indicado hasta Ezequ\u00ed\u00adas, de quien es la cuarta generaci\u00f3n (Sof. 1:1). Se trata probablemente del rey Ezequ\u00ed\u00adas, rey de Jud\u00e1. Los argumentos que apoyan esta suposici\u00f3n son: (A) En contraste con los otros profetas, que no mencionan m\u00e1s que a su padre, Sofon\u00ed\u00adas se remonta hasta la cuarta generaci\u00f3n. (B) La tradici\u00f3n rab\u00ed\u00adnica afirma que Sofon\u00ed\u00adas descend\u00ed\u00ada efectivamente del rey Ezequ\u00ed\u00adas. (C) La evidencia interna del libro de Sofon\u00ed\u00adas muestra que el profeta conoc\u00ed\u00ada bien la corte y la aristocracia jud\u00ed\u00adas. Sofon\u00ed\u00adas vivi\u00f3 bajo el reinado de Jos\u00ed\u00adas, con quien estaba asimismo emparentado, y a quien ayud\u00f3 durante la reforma que ten\u00ed\u00ada como prop\u00f3sito la restauraci\u00f3n del culto a Jehov\u00e1 (2 Cr. 34:3-8; Sof. 1:1).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[013]<br \/>\n  Profeta, descendiente del Rey Ezequ\u00ed\u00adas de Jud\u00e1. Profetiz\u00f3 en Jud\u00e1 antes del a\u00f1o 622, al tiempo que Nahum y Jerem\u00ed\u00adas. Su profec\u00ed\u00ada se inscribe en el abanico de avisos anteriores a la Cautividad.<\/p>\n<p>      (Ver Profetas 5. 2.4)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(-> Si\u00f3n, Zacar\u00ed\u00adas, alegr\u00ed\u00ada). Profeta y libro del Antiguo Testamento. Su mensaje m\u00e1s antiguo proviene del tiempo de Jos\u00ed\u00adas, al final del VII a.C.; entre sus temas m\u00e1s importantes est\u00e1 la cr\u00ed\u00adtica contra los cultos id\u00f3latras y el anuncio del juicio de Yahv\u00e9. Pero su obra incluye una serie de or\u00e1culos de tipo esperanzado, gozoso y positivo que pueden (quiz\u00e1 deben) datarse en tiempos posteriores, cuando era m\u00e1s intensa la esperanza de reconstrucci\u00f3n jud\u00ed\u00ada, despu\u00e9s del exilio (a finales del VI a.C.). En este contexto, abriendo una l\u00ed\u00adnea de futuro, que en alg\u00fan sentido es paralela a la del Segundo y Tercer Isa\u00ed\u00adas*, su libro incluye unas palabras que son muy importantes para la tradici\u00f3n posterior: \u00abCanta, HijaSi\u00f3n, grita fuerte, Israel; al\u00e9grate y exulta de todo coraz\u00f3n, Hija Jerusal\u00e9n: Yahv\u00e9 ha suprimido el juicio contra ti, ha expulsado a tus enemigos; el rey de Israel, Yahv\u00e9, est\u00e1 en medio de ti, no temas mal alguno. Aquel d\u00ed\u00ada dir\u00e1n a Jerusal\u00e9n: No temas, Si\u00f3n, no desmayen tus manos: Yahv\u00e9 tu Dios, en medio de ti, es valiente salvador; se goza contigo en alegr\u00ed\u00ada, renovar\u00e1 su amor; se goza contigo cantando en el d\u00ed\u00ada de la fiesta\u00bb (Sof 3,14-18). El texto forma un todo que va del gozo de la Hija-Si\u00f3n, que debe ya cantar (3,14), al gozo de Dios que se alegra por su pueblo (3,17c). La culminaci\u00f3n de la historia de Si\u00f3n la forma el gran coro de cantos que entonan, unidos por siempre, Dios y el pueblo. El mismo contexto anterior (Sof 3,9-11) ofrece los presupuestos de esta fiesta escatol\u00f3gica, apoyada en dos motivos principales: la conversi\u00f3n de los pueblos que dejan de ser enemigos y vienen de lejos para invocar el Shetn Yahv\u00e9, el Nombre del Se\u00f1or universal, sobre el templo de Si\u00f3n; y la conversi\u00f3n del propio pueblo de Dios, definido como resto de Israel. Despu\u00e9s de la gran purificaci\u00f3n, pasado el juicio que ha venido a realizarse en forma de derrota, destrucci\u00f3n y exilio, llega un tiempo nuevo, y sobre el har qocls\u00ed\u00ad (mi monte santo, monte de mi santidad) surge un nuevo Israel, un pueblo humilde y pobre que no se eleva contra Dios, que no pone su confianza en la riqueza. Esta doble conversi\u00f3n (de los pueblos en 3,9-10 y de Israel en 3,11-13) inicia un nuevo tiempo de paz sobre la tierra. Sobre el monte de Si\u00f3n tendr\u00e1 lugar el gran cambio de la historia, el nacimiento del hombre verdadero (3,18b-20). Ese cambio tiene un aspecto militar, es la victoria de Dios, que act\u00faa como valiente salvador (3,17), luchando sin armas y venciendo a los poderes opresores de la tierra. Tiene tambi\u00e9n un aspecto forense que se expresa por el juicio de los pueblos (cf. 3,19), la expulsi\u00f3n de los enemigos y en el perd\u00f3n de los israelitas. Pero en el fondo, ese cambio se expresa en forma de fiesta de amor, como alegr\u00ed\u00ada exultante de vida. Si\u00f3n aparece as\u00ed\u00ad como ciudad del gozo mesi\u00e1nico. Son muchos los exegetas que piensan que las primeras palabras del texto arriba citado, que seg\u00fan la versi\u00f3n de los LXX empiezan diciendo khaire sphodra zygater Syon (al\u00e9grate mucho, Hija-Si\u00f3n), a las que sigue la afirmaci\u00f3n de que \u00abel Se\u00f1or est\u00e1 en medio de ti\u00bb, han servido de inspiraci\u00f3n para las palabras del \u00e1ngel a Mar\u00ed\u00ada, la madre de Jes\u00fas, cuando le dice: khaire, kekhari\u00f3men\u00e9 ho Kyrios meta son (al\u00e9grate, agraciada, el Se\u00f1or est\u00e1 contigo: Lc 1,28). En ese caso, Mar\u00ed\u00ada, la Madre de Jes\u00fas, vendr\u00ed\u00ada a presentarse como verdadera Hija-Si\u00f3n y la alegr\u00ed\u00ada que el \u00e1ngel le desea habr\u00ed\u00ada de tomarse como expresi\u00f3n y cumplimiento de la alegr\u00ed\u00ada rnesi\u00e1nica anunciada en las palabras de Sofon\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>Este libro figura en el canon entre los doce profetas menores. Parece cierto que Sofon\u00ed\u00adas fue del reino de Jud\u00e1 y que desarroll\u00f3 su actividad prof\u00e9tica en Jerusal\u00e9n en tiempos de Jos\u00ed\u00adas (639-609). Jud\u00e1 llevaba un siglo sometido a los asirios y poco a poco el pueblo se hab\u00ed\u00ada dejado influir por las costumbres extranjeras y las pr\u00e1cticas paganas. As\u00ed\u00ad pues, a comienzos del reinado de Jos\u00ed\u00adas (639), Jud\u00e1 ten\u00ed\u00ada necesidad de una seria reforma pol\u00ed\u00adtica, social y religiosa. Fue precisamente Sofon\u00ed\u00adas el que promovi\u00f3 este cambio, que llev\u00f3 a cabo el monarca con la famosa reforma religiosa del 622. El libro tiene una estructura tripartita: 1,22,3: or\u00e1culos de juicio; 2,4-3,8: or\u00e1culos contra pa\u00ed\u00adses extranjeros; 3,9-20: or\u00e1culo de salvaci\u00f3n. El mensaje de Sofon\u00ed\u00adas contiene un anuncio del d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or como cat\u00e1strofe que caer\u00e1 sobre las naciones paganas y sobre el reino de Jud\u00e1; la condenaci\u00f3n de las culpas del pueblo; el castigo de las naciones paganas, entendido como advertencia para que Jud\u00e1 se arrepienta y vuelva a un actitud de humildad, d\u00e9 obediencia y de docilidad al Se\u00f1or; la promesa de la salvaci\u00f3n, que concierne a un peque\u00f1o resto fiel a Dios (\u00abal\u00e9grate, hija de Si\u00f3n\u00bb: 3,14ss).<\/p>\n<p>G. Lorusso<\/p>\n<p>Bibl.: G, Ravasi, Sofon\u00ed\u00adas, en NDTB, 18151818; L. Alonso Schokel, Profetas, 11, Cristiandad, Madrid 1980, 1109-1127&#8242; T. Richard, Sofon\u00ed\u00adas, en Comentario b\u00ed\u00adblico San Jer\u00f3nimo, Cristiandad, Madrid 1971, 767774; G. T. Montagne, Los libros de Sofon\u00ed\u00adas, Nah\u00fam, Habacuc, Lamentaciones, Abd\u00ed\u00adas, Mensajero \/ Sal Terrae, Bilbao \/ Santander 1970.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. Fondo hist\u00f3rico. II. Estructura y redacci\u00f3n. III. Terror y esperanza.<\/p>\n<p>I. FONDO HIST\u00ed\u201cRICO. El t\u00ed\u00adtulo redaccional de la obrita de este profeta, cuyo nombre teof\u00f3rico significa \u00abYhwh protege\u00bb, nos ofrece, junto a la secuencia geneal\u00f3gica de hasta cuatro generaciones (Cus\u00ed\u00ad, Guedal\u00ed\u00adas, Amar\u00ed\u00adas, Ezequ\u00ed\u00adas), una interesante indicaci\u00f3n cronol\u00f3gica: \u00aben tiempo de Tos\u00ed\u00adas, hijo de Am\u00f3n, rey de Jud\u00e1\u00bb. Estamos, pues, a comienzos de una \u00e9poca breve pero gloriosa del reino de Jud\u00e1, que alcanzar\u00e1 su v\u00e9rtice con la famosa reforma religiosa del 622 a.C., apoyada por Jos\u00ed\u00adas y por Jerem\u00ed\u00adas. Probablemente el profeta hab\u00ed\u00ada concluido su ministerio poco antes de este giro hist\u00f3rico registrado por 2Re 22 [\/ Deuteronomio I, 3].<\/p>\n<p>Su predicaci\u00f3n se resiente, en consecuencia, de este clima de espera. En realidad, los registros po\u00e9ticos y tem\u00e1ticos sobre los que articula giran en torno a dos tonalidades: el juicio implacable de Dios de todos los traidores de la fe yahvista (dignatarios de la vieja corte corrompida, id\u00f3latras, seguidores de pr\u00e1cticas m\u00e1gicas, mediadores de enga\u00f1os y rapi\u00f1as, etc\u00e9tera) y la esperanza en un \u00e1rea de salvaci\u00f3n para todos los marginados y los &#8216;anawim. Es significativa, pues, la l\u00ed\u00adnea fronteriza que se establece entre los que se hab\u00ed\u00adan pervertido, sobre todo bajo los reinados precedentes de los infames Manas\u00e9s y Am\u00f3n, y los que, aunque perseguidos, mantuvieron encendida la antorcha de la esperanza y de la fe. `Buscad al Se\u00f1or, vosotros todos, pobres del pa\u00ed\u00ads (anawin), que cumpl\u00ed\u00ads sus \u00f3rdenes, buscad la justicia (sedeq) y la humildad (&#8216;anawah)\u00bb El contexto internacional, que contempla el declive irreversible de Asiria, la superpotencia que controlaba Jud\u00e1, y que no comprende a\u00fan la intervenci\u00f3n de Egipto, fatal para Jos\u00ed\u00adas, permite al rey y al profeta dar un corte neto con el pasado y establecer de acuerdo con el reencontrado \u00ablibro de la ley\u00bb (\u00bfDt?) un orden nuevo de relaciones sociales y religiosas.<\/p>\n<p>II. ESTRUCTURA Y REDACCI\u00ed\u201cN. Los 53 vers\u00ed\u00adculos de la profec\u00ed\u00ada de Sofon\u00ed\u00adas se pueden leer teniendo presentes algunas grandes unidades estil\u00ed\u00adsticas y tem\u00e1ticas. El primer bloque literario hay que aislarlo en 1,2-2,3. Se trata de una \u00e1spera colecci\u00f3n de or\u00e1culos de juicio, marcados por referencias al \u00abd\u00ed\u00ada de Yhwh\u00bb, la famosa categor\u00ed\u00ada de teolog\u00ed\u00ada elaborada por Am\u00f3s (1,7.8.9.10.12.14.15. 16.18; 2,3). Por algo la tradici\u00f3n cristiana medieval se inspir\u00f3 justamente en esta p\u00e1gina para crear la secuencia del Dies irae (\u00abdies illa, dies calamitatis et miseriae\u00bb; cf 1,15).<\/p>\n<p>Una segunda unidad, m\u00e1s complicada, est\u00e1 presente en 2,4-3,8, donde se recuerda el tradicional m\u00f3dulo de los or\u00e1culos contra las naciones. Desfilan ante el juicio de Dios los filisteos, Moab, Am\u00f3n, Etiop\u00ed\u00ada y Asur con su gran capital N\u00ed\u00adnive, cuya inminente ca\u00ed\u00adda intuye el profeta. El \u00faltimo puesto de esta procesi\u00f3n le corresponde a Jerusal\u00e9n, \u00abciudad rebelde, opresora y contaminada\u00bb (3,1), a la cual no le ha servido de nada la lecci\u00f3n de la suerte de las naciones paganas (3,6-8); m\u00e1s a\u00fan, \u00abse ha apresurado a corromper a\u00fan m\u00e1s todas sus acciones\u00bb (3,7). Pero, de improviso, se presenta el gran cambio: en la tercera parte (3,9-20) se ilumina el horizonte, y el \u00abresto\u00bb fiel a Dios y las mismas naciones justas (3,9-10) ver\u00e1n iniciarse una era de gozo y de paz. Yhwh volver\u00e1 a ser el habitante de Si\u00f3n, y alrededor de \u00e9l y de la ciudad santa se construir\u00e1 un movimiento de atracci\u00f3n. Todos los dispersos de Israel confluir\u00e1n all\u00ed\u00ad para encontrar su patria y su futuro de esperanza.<\/p>\n<p>Pero esta estructura tripartita revela huellas redaccionales que van de los simples retoques o encadenamiento de textos, como en el caso de las f\u00f3rmulas introductorias y de recuerdo (1,1; 1,8s.10a), hasta inserciones m\u00e1s amplias que actualizan la obra de Sofon\u00ed\u00adas durante la \u00e9poca ex\u00ed\u00adlica y posex\u00ed\u00adlica. Tal es el caso de la promesa de conversi\u00f3n de las \u00abislas\u00bb en 2,11, que es un eco del Segundo Isa\u00ed\u00adas (Isa 41:1.5; Isa 42:4.10.12; Isa 51:5), sobre todo del conocid\u00ed\u00adsimo or\u00e1culo s\u00e1lmico de 3,14-20 (\u00abAl\u00e9grate, hija de Si\u00f3n&#8230;\u00bb), que parece reflejar estilo y esp\u00ed\u00adritu del Segundo y Tercer Isa\u00ed\u00adas. El libro de Sofon\u00ed\u00adas es, pues, un testimonio ulterior de la fidelidad viva, nada as\u00e9ptica o \u00e1rida, con que la palabra de Dios se transmit\u00ed\u00ada en la tradici\u00f3n de Israel (ver Sal 78:1-7).<\/p>\n<p>III. TERROR Y ESPERANZA. Aunque la originalidad de Sofon\u00ed\u00adas es escasa a nivel tem\u00e1tico (\u00abEl d\u00ed\u00ada de Yhwh\u00bb, como se ha dicho, es un motivo amosiano, y el de los \u00abpobres de Yhwh\u00bb es isaiano), el calor de su pasi\u00f3n colora el mensaje ya conocido y lo hace en alg\u00fan punto incandescente. El primer tema, el de la ira y el juicio divino (ver Isa 30:27-33), es el m\u00e1s intenso y ardiente. Las aberraciones religiosas, la violaci\u00f3n de los derechos, las prevaricaciones morales, los ritos cananeos del campo, el culto infanticida de Moloch, las supersticiones astrales asirias, la avidez rapaz de los comerciantes de Jerusal\u00e9n, el ate\u00ed\u00adsmo pr\u00e1ctico de los que dicen: \u00abYhwh no hace ni bien ni mal\u00bb, las modas paganas de las clases altas son denunciados con una fuerte dosis de sarcasmo e indignaci\u00f3n. Pero sobre este panorama escu\u00e1lido va a irrumpir el \u00abd\u00ed\u00ada de Yhwh\u00bb, que el profeta prepara con una escena de silencio cargado de tensi\u00f3n: \u00abSilencio ante el Se\u00f1or Dios, porque su d\u00ed\u00ada est\u00e1 cercano\u00bb (Isa 1:7). Se lo describe ir\u00f3nicamente como el d\u00ed\u00ada de una fiesta sacrificial a cuyo banquete sagrado son invitados todos los perversos (Isa 1:7-8). Sobre aquel regocijo ficticio cae el juicio divino como una espada. De forma creciente, en una letan\u00ed\u00ada implacable de t\u00e9rminos paralelos, el \u00abd\u00ed\u00ada de Yhwh\u00bb aparece con toda su violencia c\u00f3smica de forma que se sepa que \u00abhay un Dios que hace justicia en la tierra\u00bb (Sal 58:12): \u00abD\u00ed\u00ada de ira ser\u00e1 el d\u00ed\u00ada aquel, d\u00ed\u00ada de tribulaci\u00f3n y de angustia, d\u00ed\u00ada de calamidad y miseria, d\u00ed\u00ada de tinieblas y de oscuridad, d\u00ed\u00ada de nubes y espesos nubarrones, d\u00ed\u00ada de trompetas y de alarmas&#8230;\u00bb (1,15-16).<\/p>\n<p>De este d\u00ed\u00ada de la ira del Se\u00f1or escapan s\u00f3lo los &#8216;anawim (2,3), los \u00abpobres\u00bb del AT, los que han sido fieles a la confianza en Dios y a la moral de la alianza. A ellos se les reserva el horizonte de luz, que constituye el segundo elemento del mensaje de Sofon\u00ed\u00adas. Entre ellos no hay pol\u00ed\u00adticos, \u00ableones rugientes\u00bb y deseosos s\u00f3lo de presa y de prepotencia; no hay jueces corrompidos, \u00ablobos de la noche\u00bb siempre hambrientos; no hay \u00abprofetas impostores\u00bb y sacerdotes perversos (3,3-4). Entre ellos se encontrar\u00e1n, en cambio, inesperadamente los extranjeros justos, a los que Dios mismo purificar\u00e1 para su alabanza (2,11; 3,9-10). En este \u00abpueblo humilde y pobre\u00bb que conf\u00ed\u00ada s\u00f3lo en el nombre de Yhwh (3,12), en este \u00abresto de Israel\u00bb (3,13), se establecer\u00e1 el mismo Se\u00f1or. Pues Dios escoge volver al seno de esta nueva Si\u00f3n: \u00abEl Se\u00f1or, rey de Israel, est\u00e1 en medio de ti&#8230; El Se\u00f1or tu Dios est\u00e1 en medio de ti, poderoso salvador\u00bb (3,15.17). Es interesante notar que el hebreo beqereb, \u00aben medio de&#8230;\u00bb, tiene un matiz muy intenso: \u00aben tus entra\u00f1as, en tu seno\u00bb (Lev 3:3.8.9.14; Lev 8:21; Lev 9:14). As\u00ed\u00ad pues, la ciudad santa vuelve a ser la \u00abhija de Si\u00f3n\u00bb, en cuyo seno est\u00e1 la presencia espacial (el templo) e hist\u00f3rica (la casa de David) del Se\u00f1or (cf Isa 12:6). En esta \u00e1rea de salvaci\u00f3n, destinada a los pobres, a los fieles, a los oprimidos, a los cojos, a los dispersos, a los humillados (Isa 3:19), desembocar\u00e1 la alegr\u00ed\u00ada intacta y continua, expresada por el eco de los verbos de felicidad que impregnan el salmo final de los vers\u00ed\u00adculos 14-20. \u00abY entonces -dice el Se\u00f1or-yo mismo os guiar\u00e9\u00bb (Isa 3:20).<\/p>\n<p>BIBL.: ALONSO SCH\u00dcKEL L., Sofon\u00ed\u00adas, en Doce profetas menores, Lisa, Madrid 1966, y en Profetas II, Cristiandad, Madrid 1980, 1109-1127; BERNINI G., Sofonia &#8211; Gioele &#8211; Abdia &#8211; Giona, Ediz. Paoline 19833; BIS M., Trois proph\u00e9tes dans un temps de t\u00e9n\u00e9bres: Sophonie &#8211; Nahum &#8211; Habaquc, Cerf, par\u00ed\u00ads 1968; DUPONT, Les B\u00e9atitudes 1, Par\u00ed\u00ads 1958 (trad. ital., Le Beatitudini, Ediz. Paoline 1979^, 529-547); GELIN A., El povero nella S. Scrittura, Vita e Pensiero, Mil\u00e1n C. Ravasi 1956; HYATT J.P.Ph., The date and background of Zephaniah, en \u00abJournal of Near Easterns Studies\u00bb 7 (1948) 25-29; KAPELRUD A.S., The message of the prophet Zephaniah, Oslo 1975; RICHARD T., Sofon\u00ed\u00adas, en Coment. B\u00ed\u00adbl. San Jer\u00f3nimo I, Cristiandad, Madrid 1971, 767-774; RINALDI G., LUCIANI F., I Profeti Minori, vol. 111, Marietti, Tur\u00ed\u00adn 1969; VUILLEUMIER R., KELLER C.A., Mich\u00e9e, Nahoum, Habacuc, Sophonie, Delachaux et Niestl\u00e9, Par\u00ed\u00ads 1971.<\/p>\n<p>G. Ravasi<\/p>\n<p>P Rossano &#8211; G. Ravasi &#8211; A, Girlanda, Nuevo Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, San Pablo, Madrid 1990<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>(Jehov\u00e1 Ha Ocultado [o: Atesorado]).<\/p>\n<p>1. Levita de la l\u00ed\u00adnea geneal\u00f3gica que va de Qohat a Samuel y Hem\u00e1n. (1Cr 6:33-38.)<\/p>\n<p>2. Profeta de Jehov\u00e1 en Jud\u00e1 a principios del reinado de Jos\u00ed\u00adas, y escritor del libro que lleva su nombre. Parece ser que era tataranieto del rey Ezequ\u00ed\u00adas. (Sof 1:1; v\u00e9ase SOFON\u00ed\u008dAS, LIBRO DE.)<\/p>\n<p>3. Sacerdote eminente que vivi\u00f3 durante la \u00faltima d\u00e9cada del reino de Jud\u00e1; hijo de Maaseya. Sedequ\u00ed\u00adas le envi\u00f3 dos veces para que compareciera ante Jerem\u00ed\u00adas: la primera para inquirir de Jehov\u00e1 acerca del futuro de Jud\u00e1 y la segunda para solicitarle que orase a favor suyo. (Jer 21:1-3; 37:3.) Sofon\u00ed\u00adas recibi\u00f3 una carta de un falso profeta de Babilonia, en la que le instaba a que reprendiese a Jerem\u00ed\u00adas, pero, en lugar de hacerlo, Sofon\u00ed\u00adas le ley\u00f3 la carta a Jerem\u00ed\u00adas, quien entonces escribi\u00f3 la respuesta de Jehov\u00e1. (Jer 29:24-32.) Despu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n, Sofon\u00ed\u00adas, para entonces \u2020\u0153segundo sacerdote\u2020\u009d bajo Seraya, fue llevado a Ribl\u00e1, ante el rey Nabucodonosor, donde se le dio muerte. (Jer 52:24, 26, 27; 2Re 25:18, 20, 21.)<\/p>\n<p>4. Padre de Jos\u00ed\u00adas o Hen, quien tras el exilio contribuy\u00f3 metales preciosos para hacer una corona al sumo sacerdote Josu\u00e9. (Zac 6:10, 11, 14.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>So 1-3<br \/>\nSumario: 1. Fondo hist\u00f3ricoA. Estructuray redacci\u00f3n. III. Terror y esperanza.<\/p>\n<p>1. FONDO HISTORico.<br \/>\nEl t\u00ed\u00adtulo redaccional de la obrita de este profeta, cuyo nombre teof\u00f3rico significa \u2020\u0153Yhwh protege\u2020\u2122, nos ofrece, junto a la secuencia geneal\u00f3gica de hasta cuatro generaciones (Cus\u00ed\u00ad, Gue-dal\u00ed\u00adas, Amar\u00ed\u00adas, Ezequ\u00ed\u00adas), una interesante indicaci\u00f3n cronol\u00f3gica: \u2020\u0153en tiempo df Tos\u00ed\u00adas, hijo de Am\u00f3n, rey de Jud\u00e1\u2020\u009d. Estamos, pues, a comienzos de una \u00e9poca breve pero gloriosa del reino de Jud\u00e1, que alcanzar\u00e1 su v\u00e9rtice con la famosa reforma religiosa del 622 a.C, apoyada por Jos\u00ed\u00adas y por Jerem\u00ed\u00adas. Probablemente el profeta hab\u00ed\u00ada concluido su ministerio poco antes de este giro hist\u00f3rico registrado por 2R 22 [1 Deuterono-mio 1, 3].<br \/>\nSu predicaci\u00f3n se resiente, en consecuencia, de este clima de espera. En realidad, los registros po\u00e9ticos y tem\u00e1ticos sobre los que articula giran en torno a dos tonalidades: el juicio implacable de Dios de todos los traidores de la fe yahvista (dignatarios de la vieja corte corrompida, id\u00f3latras, seguidores de pr\u00e1cticas m\u00e1gicas, mediadores de enga\u00f1os y rapi\u00f1as, etc\u00e9tera) y la esperanza en un \u00e1rea de salvaci\u00f3n para todos los marginados y los \u2020\u02dcanawlm. Es significativa, pues, la l\u00ed\u00adnea fronteriza que se establece entre los que se hab\u00ed\u00adan pervertido, sobre todo bajo los reinados precedentes de los infames Manases y Am\u00f3n, y los que, aunque perseguidos, mantuvieron encendida la antorcha de la esperanza y de la fe. \u2020\u0153Buscad al Se\u00f1or, vosotros todos, pobres del pa\u00ed\u00ads (anawin), que cumpl\u00ed\u00ads sus \u00f3rdenes, buscad la justicia (sedeq) y la humildad (\u2020\u02dcanawah)\u2020\u009d. El contexto internacional, que contempla el declive irreversible de Asir\u00ed\u00ada, la superpotencia que controlaba Jud\u00e1, y que no comprende a\u00fan la intervenci\u00f3n de Egipto, fatal para Jos\u00ed\u00adas, permite al rey y al profeta dar un corte neto con el pasado y establecer de acuerdo con el reencontrado \u2020\u0153libro de la ley\u2020\u009d (,Dt?) un orden nuevo de relaciones sociales y religiosas.<br \/>\n3136<br \/>\nII. ESTRUCTURA Y REDACCION.<br \/>\nLos 53 vers\u00ed\u00adculos de la profec\u00ed\u00ada de Sofon\u00ed\u00adas se pueden leer teniendo presentes algunas grandes unidades estil\u00ed\u00adsticas y tem\u00e1ticas. El primer bloque literario hay que aislarlo en 1,2-2,3. Se trata de una \u00e1spera colecci\u00f3n de or\u00e1culos de juicio, marcados por referencias al \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de Yhwh\u2020\u009d, la famosa categor\u00ed\u00ada de teolog\u00ed\u00ada elaborada porAmos (1,7.8.9.10.12.14.15. 16.18; 2,3). Por algo la tradici\u00f3n cristiana medieval se inspir\u00f3 justamente en esta p\u00e1gina para crear la secuencia del Dies irae (\u2020\u0153dies illa, dies calami-tatis et miseriae\u2020\u009d; cf 1,15).<br \/>\nUna segunda unidad, m\u00e1s complicada, est\u00e1 presente en 2,4-3,8, donde se recuerda el tradicional m\u00f3dulo de los or\u00e1culos contra las naciones. Desfilan ante el juicio de Dios los filisteos, Moab, Am\u00f3n, Etiop\u00ed\u00ada y Asur con su gran capital N\u00ed\u00adnive, cuya inminente ca\u00ed\u00adda intuye el profeta. El \u00faltimo puesto de esta procesi\u00f3n le corresponde a Jerusal\u00e9n, \u2020\u0153ciudad rebelde, opresora y contaminada\u2020\u009d (3,1), a la cual no le ha servido de nada la lecci\u00f3n de la suerte de las naciones paganas (3,6-8); m\u00e1s a\u00fan, \u2020\u0153se ha apresurado a corromper a\u00fan m\u00e1s todas sus acciones\u2020\u009d (3,7). Pero, de improviso, se presenta el gran cambio: en la tercera parte (3,9-20) se ilumina el horizonte, y el \u2020\u0153resto\u2020\u009d fiel a Dios y las mismas naciones justas (3,9-10) ver\u00e1n iniciarse una era de gozo y de paz. Yhwh volver\u00e1 a ser el habitante de Si\u00f3n, y alrededor de \u00e9l y de la ciudad santa se construir\u00e1 un movimiento de atracci\u00f3n. Todos los dispersos de Israel confluir\u00e1n all\u00ed\u00ad para encontrar su patria y su futuro de esperanza.<br \/>\n3137<br \/>\nPero esta estructura tripartita revela huellas redaccionales que van de los simples retoques o encadenamiento de textos, como en el caso de las f\u00f3rmulas introductorias y de recuerdo (1,1; 1,8s. lOa), hasta inserciones m\u00e1s amplias que actualizan la obra de Sofon\u00ed\u00adas durante la \u00e9poca ex\u00ed\u00adlica y posex\u00ed\u00adlica. Tal es el caso de la promesa de conversi\u00f3n de las \u2020\u0153islas\u2020\u009d en 2,11, que es un eco del Segundo Isa\u00ed\u00adas Is 41,1; Is 41,5; Is 42,4; Is 42,10; Is 42,12; Is 51,5), sobretodo del conocid\u00ed\u00adsimo or\u00e1culo s\u00e1lmico de 3,14- 20 (\u2020\u0153Al\u00e9grate, hija de Si\u00f3n&#8230;\u2020\u2122), que parece reflejar estilo y esp\u00ed\u00adritu del Segundo y Tercer Isa\u00ed\u00adas. El libro de Sofon\u00ed\u00adas es, pues, un testimonio ulterior de la fidelidad viva, nada as\u00e9ptica o \u00e1rida, con que la palabra de Dios se transmit\u00ed\u00ada en la tradici\u00f3n de Israel (ver SaI 78,1-7).<br \/>\n3138<br \/>\nIII. TERROR Y ESPERANZA.<br \/>\nAunque la originalidad de Sofon\u00ed\u00adas es escasa a nivel tem\u00e1tico (\u2020\u02dcEl d\u00ed\u00ada de Yhwh\u2020\u009d, como se ha dicho, es un motivo amosiano, y el de los \u2020\u0153pobres de Yhwh\u2020\u009d es isaiano), el calor de su pasi\u00f3n cobra el mensaje ya conocido y lo hace en alg\u00fan punto incandescente. El primer tema, el de la ira y el juicio divino (ver Is 30,27-33), es el m\u00e1s intenso y ardiente. Las aberraciones religiosas, la violaci\u00f3n de los derechos, las prevaricaciones morales, los ritos cananeos del campo, el culto infanticida de Moloch, las supersticiones astrales asir\u00ed\u00adas, la avidez rapaz de los comerciantes de Jerusa-l\u00e9n, el ate\u00ed\u00adsmo pr\u00e1ctico de los que dicen:<br \/>\n\u2020\u0153Yhwh no hace ni bien ni mal\u2020\u009d, las modas paganas de las clases altas son denunciados con una fuerte dosis de sarcasmo e indignaci\u00f3n. Pero sobre este panorama escu\u00e1lido va a irrumpir el \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de Yhwh\u2020\u009d, que el profeta prepara con una escena de silencio cargado de tensi\u00f3n: \u2020\u0153Silencio ante el Se\u00f1or Dios, porque su d\u00ed\u00ada est\u00e1 cercano\u2020\u009d (1,7). Se lo describe ir\u00f3nicamente como el d\u00ed\u00ada de una fiesta sacrificial a cuyo banquete sagrado son invitados todos los perversos (1,7-8). Sobre aquel regocijo ficticio cae el juicio divino como una espada. De forma creciente, en una letan\u00ed\u00ada implacable de t\u00e9rminos paralelos, el \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de Yhwh\u2020\u009d aparece con toda su violencia c\u00f3smica de forma que se sepa que \u2020\u0153hay un Dios que hace justicia en la tierra\u2020\u009d (SaI 58,12): \u2020\u0153D\u00ed\u00ada de ira ser\u00e1 el d\u00ed\u00ada aquel, d\u00ed\u00ada de tribulaci\u00f3n y de angustia, d\u00ed\u00ada de calamidad y miseria, d\u00ed\u00ada de tinieblas y de oscuridad, d\u00ed\u00ada de nubes y espesos nubarrones, d\u00ed\u00ada de trompetas y de alarmas&#8230;\u2020\u009d (1,15-1 6).<br \/>\nDe este d\u00ed\u00ada de la ira del Se\u00f1or escapan s\u00f3lo los \u2020\u02dcanawim (2,3), los \u2020\u0153pobres\u2020\u009d del AT, los que han sido fieles a la confianza en Dios y a la moral de la alianza. A ellos se les reserva el horizonte de luz, que constituye el segundo elemento del mensaje de Sofon\u00ed\u00adas. Entre ellos no hay pol\u00ed\u00adticos, \u2020\u0153leones rugientes\u2020\u009d y deseosos s\u00f3lo de presa y de prepotencia; no hay jueces corrompidos, \u2020\u0153lobos de la noche\u2020\u009d siempre hambrientos; no hay \u2020\u0153profetas impostores\u2020\u009d y sacerdotes perversos (3,3-4). Entre ellos se encontrar\u00e1n, en cambio, inesperadamente los extranjeros justos, a los que Dios mismo purificar\u00e1 para su alabanza (2,11; 3,9-10). En este \u2020\u0153pueblo humilde y pobre\u2020\u009d que conf\u00ed\u00ada s\u00f3lo en el nombre de Yhwh (3,12), en este \u2020\u0153resto de Israel\u2020\u009d (3,13), se establecer\u00e1 el mismo Se\u00f1or. Pues Dios escoge volver al seno de esta nueva Si\u00f3n: \u2020\u0153El Se\u00f1or, rey de Israel, est\u00e1 en medio de ti&#8230; El Se\u00f1or tu Dios est\u00e1 en medio de ti, poderoso salvador\u2020\u009d (3,15.17). Es interesante notar que el hebreo be-qereb, \u2020\u0153en medio de&#8230;\u2020\u009d, tiene un matiz muy intenso: \u2020\u0153en tus entra\u00f1as, en tu seno\u2020\u009d (Lv 3,3; Lv 3,8; Lv 3,9; Lv 3,14; Lv 8,21; Lv 9,14). As\u00ed\u00ad pues, la ciudad santa vuelve a ser la \u2020\u0153hija de Si\u00f3n\u2020\u009d, en cuyo seno est\u00e1 la presencia espacial (el templo) e hist\u00f3rica (la casa de David) del Se\u00f1or Is 12,6). En esta \u00e1rea de salvaci\u00f3n, destinada a los pobres, a los fieles, a los oprimidos, a los cojos, a los dispersos, a los humillados (3,19), desembocar\u00e1 la alegr\u00ed\u00ada intacta y continua, expresada por el eco de los verbos de felicidad que impregnan el salmo final de los vers\u00ed\u00adculos 14-20. \u2020\u0153Y entonces -dice el Se\u00f1or- yo mismo os guiar\u00e9\u2020\u009d (3,20).<br \/>\n3139<br \/>\nBIBL.: Alonso Schokel L., Sofon\u00ed\u00adas, en Doce profetas menores, Lisa, Madrid 1966, y en Profetas II, Cristiandad, Madrid 1980, 1109-1127; Bernini G., Sofonia- Gioele-Abdia- Giona, Ediz. Paoline 19833; Bi\u00ed\u00ad M., Trois proph\u00e9tes dans un temps de t\u00e9n\u00e9bres: Sophonie &#8211; Nahum &#8211; Habaquc, Cerf, Par\u00ed\u00ads 1968; Dupont, Les B\u00e9atitudes 1, Par\u00ed\u00ads 1958 (trad. ital., Le Beatitudini, Ediz. Paoline 19794, 529-547); Gelin ?., Elpovero nella 5. Scriltura, Vita e Pensiero, Mil\u00e1n 1956; Hyatt J.P.Ph., The date andbackgroundofZephaniah, en \u2020\u0153Journal of Near Easterns Stu-dies\u2020\u009d 7 (1948) 25-29; Kapelrud AS., The mes-sage of the prophetZephaniah Oslo 1975; Richard T., Sofon\u00ed\u00adas, en Coment. Bib\u00ed\u00ad. San Jer\u00f3nimo 1, Cristiandad, Madrid 1971, 767-774; Rinaldi G., Luciani F., \/ Profe\u00ed\u00adi Minori, vol. III, Marietti, Tur\u00ed\u00adn 1969; Vuilleumier R., Keller C.A., Mich\u00e9e, Nahoum, Habacuc, Sophonie, Delachaux et Niestl\u00e9, Par\u00ed\u00ads 1971.<br \/>\nG. Ravasi<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Cat\u00f3lico de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>EL AUTOR Y SUS TIEMPOS<\/p>\n<p>Sofon\u00ed\u00adas, el autor de la profec\u00ed\u00ada, era de familia piadosa, como lo demuestra su nombre, que significa \u2020\u0153guardado por Jehovah\u2020\u009d. Aunque no es \u00fanico en el ATAT Antiguo Testamento (cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 21:1; Zac. 6:10), muestra la seguridad de sus padres en la providencia del Dios de Israel aun en el nacimiento de su hijo. Aparentemente descendi\u00f3 de Ezequ\u00ed\u00adas, el decimocuarto rey de Jud\u00e1 (716\u2013687 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo), como lo describe su genealog\u00ed\u00ada (1:1), la m\u00e1s larga encontrada en cualquier libro prof\u00e9tico. El mismo vers\u00ed\u00adculo identifica la fecha de las profec\u00ed\u00adas durante el reinado de Jos\u00ed\u00adas, el decimosexto rey de Jud\u00e1 (640\u2013609 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo), el cual era descendiente de Ezequ\u00ed\u00adas. (Ver la gr\u00e1fica en la p\u00e1g. 656.)<br \/>\nEl per\u00ed\u00adodo entre los piadosos reyes Ezequ\u00ed\u00adas y Jos\u00ed\u00adas fue marcado por el decaimiento religioso. La adoraci\u00f3n verdadera fue pervertida por el malvado Manas\u00e9s (2 Rey. 21:1\u201318) y por su hijo Am\u00f3n (2 Rey. 21:19\u201326), abuelo y padre de Jos\u00ed\u00adas, respectivamente. Tal vez la preservaci\u00f3n de una familia recta y de su hijo durante este per\u00ed\u00adodo turbulento llev\u00f3 a sus padres a darle a Sofon\u00ed\u00adas su nombre.<br \/>\nEs asunto de debate cu\u00e1ndo, durante el reinado de Jos\u00ed\u00adas, fueron pronunciadas las profec\u00ed\u00adas de Sofon\u00ed\u00adas. Algunos sugieren una fecha antes de que Jos\u00ed\u00adas restaurara el culto a Jehovah, la respuesta co rrecta de Israel a Yahweh, el Dios al que \u00e9l hab\u00ed\u00ada jurado lealtad en el monte Sina\u00ed\u00ad (Exo. 19\u201324). Toda la vida del pueblo, pol\u00ed\u00adtica, social y religiosa, deb\u00ed\u00ada ser dirigida por la voluntad de Dios como hab\u00ed\u00ada sido revelada en Sina\u00ed\u00ad en la ley, como fue registrada en el Pentateuco, pero ellos reiteradamente decidieron ignorarla, viviendo seg\u00fan sus propios deseos. Fue solamente bajo Jos\u00ed\u00adas que volvieron a captar la visi\u00f3n del culto a Jehovah (2 Rey. 22:1\u201323:30; 2 Cr\u00f3n. 34:1\u201335:27). Se sugiere una fecha anterior a Jos\u00ed\u00adas, puesto que todav\u00ed\u00ada exist\u00ed\u00adan pr\u00e1cticas paganas (1:4\u20139). Esto fecha al libro antes de 621 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, el principio de sus reformas. El ar gumento no es convincente, sin embargo, puesto que la reforma nacional religiosa instituida por un rey no fue seguida universalmente por el pueblo, y ni siquiera por futuros gobernantes.<br \/>\nAunque prohibidas oficialmente por Jos\u00ed\u00adas, las pr\u00e1cticas paganas continuaron indudablemente entre el pueblo, lo que no excluye alguna fecha durante su reinado. Jerem\u00ed\u00adas, contempor\u00e1neo de Sofon\u00ed\u00adas, conden\u00f3 algunas de las mismas pr\u00e1cticas (1:4, 5; cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 2:8; 8:2; 19:5, 13: 32:35), y la necesidad que surgi\u00f3 alrededor del mismo per\u00ed\u00adodo por otros profetas, Nah\u00fam y Habacuc, tambi\u00e9n sugiere que las reformas de Jos\u00ed\u00adas no fueron completas ni permanentes.<br \/>\nLos extraordinarios paralelos entre Sofon\u00ed\u00adas y Deuteronomio (ver. 1:5, 13, 18; 3:5) apoyan una fecha posterior al principio de las reformas de Jos\u00ed\u00adas, que fue iniciada por el descubrimiento de \u2020\u0153El libro de la Ley\u2020\u009d en el templo (2 Rey. 22:8). Se acepta generalmente que el documento que fue descubierto era una forma de Deuteronomio, que sirvi\u00f3 como base para restablecer el culto a Yahweh. Las referencias aparentes de Sofon\u00ed\u00adas a Deuteronomio lo llevan a uno a sugerir que \u00e9l profetiz\u00f3 despu\u00e9s del redescubrimiento del libro.<br \/>\nEn los caps. 2 y 3 se mencionan varias naciones, y la referencia a Asiria (2:13\u201315) en particular ayuda a determinar la fecha del libro. Sofon\u00ed\u00adas predijo la destrucci\u00f3n de N\u00ed\u00adnive, la capital de Asiria (2:13). Asiria, desde la derrota y deportaci\u00f3n de Israel en 722 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo (2 Rey. 17:4\u201341; 18:9\u201312), era la amenaza m\u00e1s importante que se cern\u00ed\u00ada sobre Jud\u00e1. Aunque aparentemente invencible para Jud\u00e1, bajo la mano de Dios usando el poder de los vecinos babilonios, los d\u00ed\u00adas de Asiria estaban contados. Para el fin del siglo sexto se desvanec\u00ed\u00ada r\u00e1pidamente. En 612 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo N\u00ed\u00adnive cay\u00f3 ante Babi lonia y todo el imperio fue tomado en 605, de modo que la profec\u00ed\u00ada de Sofon\u00ed\u00adas debe ser anterior a 612 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo<br \/>\nOtras naciones mencionadas incluyen a los filisteos (2:4\u20137), a Moab y a Am\u00f3n (2:8\u201311) y a Cus (Etiop\u00ed\u00ada) (2:12). Los filisteos hab\u00ed\u00adan sido antagonistas de Israel desde su regreso de Egipto despu\u00e9s del \u00e9xodo, y finalmente fueron sometidos, aunque no erradicados, por David. La liga de sus cinco ciudades estados, Asdod, Ascal\u00f3n, Gaza, Ecr\u00f3n y Gat, estaba en la orilla del Mediterr\u00e1neo, al occidente del mar Muerto. Gat aparentemente hab\u00ed\u00ada declinado para el tiempo de la profec\u00ed\u00ada de Sofon\u00ed\u00adas, puesto que no se incluye en su or\u00e1culo de juicio, que no era \u00fanico en sus advertencias respecto a estos pueblos (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 14:28\u201332; Jer. 47; Am\u00f3s 1:6\u20138; Zac. 9:5\u20137).<br \/>\nLas dos naciones de Transjordania, Am\u00f3n y Moab, estaban relacionadas por sus antepasados, los hijos que Lot tuvo con sus hijas (G\u00e9n. 19:36\u201338), y de esta manera (por medio del parentesco de Lot con Abraham; G\u00e9n. 12:5) tambi\u00e9n estaban em parentadas con Israel. Esta relaci\u00f3n, sin embargo, no era cercana, puesto que hab\u00ed\u00ada frecuente oposici\u00f3n entre Israel y sus \u2020\u0153primos\u2020\u009d del otro lado del Jord\u00e1n (cf.cf. Confer (lat.), compare Jue. 3:12\u201330; 1 Sam. 11:1\u201311; 2 Rey. 3:4\u201327).<br \/>\nCus, o Etiop\u00ed\u00ada, hab\u00ed\u00ada sido derrotada por los babilonios en 663 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo cuando \u00e9stos invadieron Egipto, al cual controlaba Etiop\u00ed\u00ada desde el tiempo de la dinast\u00ed\u00ada veinticinco (c. 716\u2013663 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo). En 2:12 tenemos lo que podr\u00ed\u00ada ser una memoria de esta destrucci\u00f3n, o, m\u00e1s probablemente, Cus se usa como una designaci\u00f3n alternativa para todo Egipto (v\u00e9ase Isa. 20:4 y Eze. 30:4\u20139). El juicio de Dios entonces no caer\u00ed\u00ada solamente sobre el vecino m\u00e1s peque\u00f1o de Jud\u00e1, sino tambi\u00e9n sobre los poderes m\u00e1s importantes del mundo, Egipto y Asiria, que estaban m\u00e1s lejanos.<\/p>\n<p>EL LIBRO Y SU MENSAJE<\/p>\n<p>Algunos han cuestionado si partes del libro son originales, especialmente 3:14\u201320; sobre la base cuestionable de que la naci\u00f3n descarriada, que enfrentaba el juicio y que se le hab\u00ed\u00ada advertido que se arrepintiera, no habr\u00ed\u00ada recibido un mensaje de esperanza, como se encuentra en estos vers\u00ed\u00adculos. Se alega que el juicio era la regla antes del exilio, y que la esperanza entr\u00f3 en los mensajes del profeta s\u00f3lo despu\u00e9s del evento. Esta reconstrucci\u00f3n aparentemente l\u00f3gica choca con el ATAT Antiguo Testamento como un todo, que vez tras vez coloca juntos dos aspectos del car\u00e1cter de Dios: la justicia santa y el amor compasivo, que no se excluyen mutuamente (v\u00e9ase la mezcla en Isa. 1\u20132; Ose. 2; Am\u00f3s 9). Esta mezcla de esperanza y juicio no debe ser una sorpresa si uno considera la naturaleza del pacto entre Dios y su pueblo. Parte integral de \u00e9l eran tanto las bendi ciones por la obediencia (p. ej.p. ej. Por ejemplo Deut. 28:1\u201314) como las maldiciones por la desobediencia (Deut. 28:15\u201368). Hasta el suceso del \u00e9xodo, tan central para la fe del pueblo de Dios, es una combinaci\u00f3n de ambos: esperanza para los que obedec\u00ed\u00adan a Dios (Exo. 12:21\u201328) y castigo para sus oponentes (12:29, 30; 14:26\u201328).<br \/>\nUn tema teol\u00f3gico que une el libro es el juicio. La predicaci\u00f3n sobre este tema (1:2\u20136) lleva al profeta al juicio final, el d\u00ed\u00ada de Jehovah (1:7\u20133:20), que se precipitar\u00e1 en los \u2020\u0153\u00faltimos d\u00ed\u00adas\u2020\u009d por acciones humanas. Aunque Sofon\u00ed\u00adas no es el \u00fanico que discute el d\u00ed\u00ada (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 2; Jer. 46\u201351; Eze. 7; Joel 2), en ninguna otra parte sirve como tema unificador teol\u00f3gico de un libro como lo hace aqu\u00ed\u00ad.<br \/>\nSofon\u00ed\u00adas muestra la naturaleza doble de este d\u00ed\u00ada como un tiempo de juicio punitivo y tambi\u00e9n de bendita esperanza. El castigo caer\u00e1 sobre Jud\u00e1 por su fracaso de seguir el pacto. Las pr\u00e1cticas paganas espec\u00ed\u00adficas est\u00e1n inscritas para condenaci\u00f3n (1:4\u20136), como lo son las de los l\u00ed\u00adderes de Jud\u00e1 (3:3, 4). Su apat\u00ed\u00ada (1:12, 13) y su orgullo (2:3) son condenadas particularmente.<br \/>\nLas naciones tampoco est\u00e1n exentas de juicio (cap. 2); su corrupci\u00f3n es como la citada en G\u00e9n. 6:5\u20137. El orgullo precipita su ca\u00ed\u00adda (2:10, 15).<br \/>\nA Israel se le ofrece esperanza si se humilla, revirtiendo su necio orgullo (3:12). Hay esperanza inmediata para Israel (2:3), como tambi\u00e9n promesas de bendiciones futuras para \u00e9l (3:13\u201317) y para las naciones (3:9). La esperanza nacional, social e individual solamente puede florecer en el contexto de la humildad. El orgullo y la esperanza no pueden existir juntos.<\/p>\n<p>BOSQUEJO DEL CONTENIDO<\/p>\n<p>1:1\tEncabezamiento<\/p>\n<p>1:2-6\tJuicio<\/p>\n<p>1:7\u20143:8\tEl d\u00ed\u00ada como juicio<br \/>\n1:7-13\tJud\u00e1<br \/>\n1:14\u20142:3\tEl d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or<br \/>\n2:4\u20143:8\tNaciones individuales<\/p>\n<p>3:9-20\tEl d\u00ed\u00ada como esperanza<br \/>\nComentario<\/p>\n<p>1:1 ENCABEZAMIENTO<\/p>\n<p>Jehovah, Yahweh, el Dios del pacto de Israel (Exo. 6:2\u20136), es la fuente \u00faltima de esta profec\u00ed\u00ada que se describe muy generalmente como su palabra. La persona que proclama el mensaje de Dios es Sofo-n\u00ed\u00adas. De cualquiera de las genealog\u00ed\u00adas prof\u00e9ticas (cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 36:14), la de \u00e9l es la m\u00e1s larga; se traza hasta Ezequ\u00ed\u00adas, el decimocuarto rey de Jud\u00e1 (716\u2013687 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo; v\u00e9ase la Introducci\u00f3n). Esta genealog\u00ed\u00ada inusualmente larga fue incluida posiblemente para evitar la inquietud de que el padre de Sofon\u00ed\u00adas hubiera sido de Etiop\u00ed\u00ada (un cusi en heb.), puesto que Etiop\u00ed\u00ada era objeto de uno de los or\u00e1culos (2:12). A los egipcios y et\u00ed\u00adopes no se les permiti\u00f3 acceso a la comunidad israelita hasta la tercera generaci\u00f3n (Deut. 23:7, 8).<br \/>\nUna explicaci\u00f3n m\u00e1s probable, sin embargo, era el deseo de relacionar al profeta con su antepasado justo y real. Esto era especialmente importante despu\u00e9s de los errados predecesores de Jos\u00ed\u00adas, el presente rey, quien era, como Ezequ\u00ed\u00adas, un adorador comprometido de Jehovah (v\u00e9ase la Introducci\u00f3n).<\/p>\n<p>1:2-6 JUICIO<\/p>\n<p>De inmediato, sin m\u00e1s introducci\u00f3n, Jehovah comunica un aterrador mensaje de horrendo juicio, no s\u00f3lo en general para todo el mundo (2, 3), sino m\u00e1s espec\u00ed\u00adficamente para Jud\u00e1 y para Jerusal\u00e9n, su capital (4\u20136). No actuando a distancia, Yahweh se encarga en forma personal de esta devastaci\u00f3n.<br \/>\n2, 3 Jehovah advierte que \u00e9l acabar\u00e1 por completo con todas las cosas de la faz de la tierra. La lista de seres que enfrentan la destrucci\u00f3n, hombres \u2020\u00a6 animales \u2020\u00a6 aves del cielo y \u2020\u00a6 peces del mar, muestra que \u00e9l se propone un acto de \u2020\u0153des-creaci\u00f3n\u2020\u009d. Esos seres aparecen en la lista en exactamente el orden opuesto al de la creaci\u00f3n (G\u00e9n. 1:20\u201328). Esta destrucci\u00f3n exceder\u00e1 hasta a la del diluvio (G\u00e9n. 6\u20139), puesto que aqu\u00ed\u00ad los peces tambi\u00e9n sentir\u00e1n el golpe de la ira de Dios. Toda la creaci\u00f3n sufrir\u00e1 como resultado del pecado de la humanidad (cf.cf. Confer (lat.), compare Rom. 8:20, 21). La humanidad es particularizada especialmente al ser mencionada dos veces, siendo los pecadores imp\u00ed\u00ados que precipitaron la reacci\u00f3n de Dios. Ellos ser\u00e1n eliminados o aniquilados (4; cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Rey. 9:7), un t\u00e9rmino que indica el cumplimiento de la pena de muerte sobre los infractores de la ley (Exo. 31:14) que es muy apropiada en este contexto.<br \/>\nEl oyente puede estar seguro de que estas palabras severas son ciertas, puesto que son una declaraci\u00f3n de Jehovah, el Se\u00f1or mismo (ver tambi\u00e9n 1:10; 2:9; 3:8, 20). El no solamente habla; actuar\u00e1, como se ve por las siete veces que ocurre el Yo (o verbos de primera persona del singular) en los vv. 2\u20134.<br \/>\n4\u20136 Aunque toda la creaci\u00f3n sufrir\u00e1, Juda\u00c5\u2019 y Jerusale\u00c5\u2019n son particularizadas. Ellos, el pueblo del pacto de Dios, habi\u00e9ndose consagrado a \u00e9l voluntariamente, tienen un mayor grado de responsabili dad. De igual manera el pueblo de Dios es primero entre muchos en Am\u00f3s 1:3\u20132:16. Jes\u00fas hizo de esto un principio que se aplica universalmente: \u2020\u0153de todo aquel a quien le ha sido dado mucho, mucho se demandar\u00e1 de \u00e9l\u2020\u009d (Luc. 12:48). Dios dice Extender\u00e9 mi mano, no para ayudar a Israel como lo hab\u00ed\u00ada hecho antes (p. ej.p. ej. Por ejemplo Deut. 4:34), sino para castigar, as\u00ed\u00ad como cuando Aar\u00f3n extendi\u00f3 la vara e inici\u00f3 las plagas sobre Egipto (Exo. 7:19).<br \/>\nLos que enfrentar\u00e1n el ser quitados de este lugar (ya fuera que se tratara de la misma Jerusal\u00e9n o del templo, que es verdaderamente \u2020\u0153el lugar\u2020\u009d, Deut. 12:5), son identificados por sus malas acciones. Algunos todav\u00ed\u00ada adoraban a Baal, un t\u00ed\u00adtulo que significa \u2020\u0153se\u00f1or, due\u00f1o, amo\u2020\u009d, que no era usado solamente para las deidades paganas, sino tambi\u00e9n para Jehovah mismo (el nombre Belial significa \u2020\u0153Yahweh es Baal\u2020\u009d). Dios est\u00e1 aqu\u00ed\u00ad denunciando la adoraci\u00f3n de Asera, la diosa cananea de la fertilidad, o tambi\u00e9n del dios Bel (Baal) de los asirios. Aunque algunos sugieren que la reforma religiosa de Jos\u00ed\u00adas, iniciada en 621 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, detuvo completamente las pr\u00e1cticas paganas, el hecho de que se mencione lo que queda del culto de Baal podr\u00ed\u00ada indicar que las reformas reci\u00e9n iniciadas estaban efectu\u00e1ndose, aunque todav\u00ed\u00ada no estaban completas (v\u00e9ase la Introducci\u00f3n). Los sacerdotes id\u00f3latras (2 Rey. 23:5) tambi\u00e9n ser\u00e1n eliminados, hasta el punto de borrar sus nombres. El objeto de su adoraci\u00f3n, el ej\u00e9rcito de los cielos, son los dioses estrellas (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 4:19; 2 Rey. 21:3\u20135; Jer. 8:2) que Israel sabe que fueron creados por Jehovah mismo (G\u00e9n. 1:14\u201317).<br \/>\nOtro problema era el sincretismo o mezcla de sistemas religiosos. El heb. del v. 5, que dice que la gente jura por su rey [Malcam], puede indicar que ellos adoraban no solamente a Yahweh (usando su nombre en juramentos), sino tambi\u00e9n hac\u00ed\u00adan lo mismo a su representaci\u00f3n humana. Aunque no hay evidencia de esta pr\u00e1ctica en el mismo Israel, era com\u00fan por todas partes en el antiguo Cercano Oriente. Este vers\u00ed\u00adculo tambi\u00e9n podr\u00ed\u00ada referirse a Milcom (Moloc), (RVARVA Reina-Valera Actualizada; LXXLXX Septuaginta (versi\u00f3n griega del AT) y otras versiones), un dios pagano amonita (1 Rey. 11:5, 33). Hasta podr\u00ed\u00ada haber una combinaci\u00f3n de las dos posibles interpretaciones, es decir, que aunque fing\u00ed\u00adan lealtad a Jehovahh como rey, en realidad estaban vi viendo bajo la autoridad de un usurpador, Milcom el pagano. En cualquier caso, la gente mezclaba la adoraci\u00f3n al verdadero Dios con la del que no era digno de adoraci\u00f3n (Exo. 20:3). Como en Jerem\u00ed\u00adas (2:12, 13), Yahweh es afrentado por Jud\u00e1, que se volvi\u00f3 de la verdad para seguir mentiras.<\/p>\n<p>1:7-3:8 EL DIA COMO JUICIO<br \/>\nLas advertencias de condenaci\u00f3n llevan a las del d\u00ed\u00ada del juicio final, el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or, que es el tema del resto del libro (ver la Introducci\u00f3n). Este d\u00ed\u00ada aparece en su naturaleza doble, no solamente como un d\u00ed\u00ada de juicio doloroso (1:7\u20133:8), sino tambi\u00e9n un d\u00ed\u00ada de esperanza bendita (3:9\u201320). Afectar\u00e1 a las naciones (1:14\u201318; 2:4\u201315) y tambi\u00e9n a Jud\u00e1 (1:18\u201313; 2:1\u20133; 3:1\u20137), tanto en eventos hist\u00f3ricos que se vislumbran (2:4\u201315) como tambi\u00e9n en grandes sucesos del fin de los tiempos (1:14\u201318; 3:8\u201313). Es el \u2020\u0153d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or\u2020\u009d porque en ese d\u00ed\u00ada s\u00f3lo \u00e9l actuar\u00e1, no solamente en poder santo y en justicia, sino tambi\u00e9n en gracia amorosa.<\/p>\n<p>1:7-13 Jud\u00e1<\/p>\n<p>7 Se nos pide callar ante la presencia del Se\u00f1or Jehovah (cf.cf. Confer (lat.), compare Hab. 2:20). Uno puede quedarse callado como en los brazos amorosos de una madre (Sal. 131:2), pero aqu\u00ed\u00ad tiene un sabor diferente, puesto que se refiere a un silencio que cae en la aterradora presencia del creador, sustentador y juez del universo. Este es el respeto demandado por el oficial del tribunal cuando ordena \u2020\u0153todos de pie\u2020\u009d cuando entra el juez en la sala. El Se\u00f1or est\u00e1 ahora acerc\u00e1ndose porque su d\u00ed\u00ada, el d\u00ed\u00ada de Jehovah, est\u00e1 cercano (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 14; Isa. 13:6; Eze. 30:3; Joel 1:15; Abd. 15).<br \/>\nEn anticipaci\u00f3n a este d\u00ed\u00ada, Jehovah ya ha hecho preparativos personalmente, como lo demuestran sus actos en este vers\u00ed\u00adculo y tambi\u00e9n los usos de Yo y verbos de primera persona del singular en los vv. 8, 9, 12 y 17. Como un sacerdote, ya ha preparado un sacrificio o fiesta de sacrificio (cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 46:10). Tambi\u00e9n ha escogido (consagrado) o apartado a sus invitados para una funci\u00f3n especial (cf.cf. Confer (lat.), compare Lev. 21:8; 2 Sam. 8:11). En un macabro juego de palabras uno puede entender que los invitados est\u00e1n listos para participar de la fiesta de sacrificio o para ser ellos mismos el sacrificio. Los que se oponen a Jehovah ser\u00e1n sometidos a su juicio.<br \/>\n8 En este mismo d\u00ed\u00ada del sacrificio, el primer castigo se dirige tanto a los jefes de las naciones, a la casa real, como a los que est\u00e1n siguiendo influencias \u2020\u0153extranjeras\u2020\u009d, posiblemente indicando pr\u00e1cticas religiosas paganas (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Rey. 10:22). Jos\u00ed\u00adas mismo no es mencionado, tal vez porque esto es de un per\u00ed\u00adodo temprano en su reinado cuando las verdaderas riendas del poder estaban en manos de otros funcionarios (2 Rey. 22:1), eso es, a los que se alude aqu\u00ed\u00ad.<br \/>\n9 Todav\u00ed\u00ada otra perversi\u00f3n aparentemente religiosa incluye a aquellos que saltan sobre el umbral (un t\u00e9rmino usado en el ATAT Antiguo Testamento solamente en asociaci\u00f3n con un templo; 1 Sam. 5:4, 5; Eze. 9:3). Esto muy probablemente significa la pr\u00e1ctica pagana de los filisteos de no pisar el umbral del templo de Dag\u00f3n (1 Sam. 5:4, 5), otra intrusi\u00f3n al culto israelita de Yahweh. Otra posibilidad es que la segun da mitad de este vers\u00ed\u00adculo es una explicaci\u00f3n de la primera mitad oscura. Lo que entonces est\u00e1 implicado no es una mal religioso sino econ\u00f3mico o social. Los l\u00ed\u00adderes que deb\u00ed\u00adan proteger sus cargos mediante un gobierno justo y recto en lugar de eso est\u00e1n llenando sus residencias reales con violencia (cf.cf. Confer (lat.), compare Hab. 1:2, 3) y con fraude. Cualquiera sea la interpretaci\u00f3n que se adopte, la cl\u00e1usula final del vers\u00ed\u00adculo indica que Jehovah no considera los errores que se cometieron como menores, sino como de la misma magnitud que los que llevaron a la primera \u2020\u0153des-creaci\u00f3n\u2020\u009d en el tiempo del diluvio (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:3; G\u00e9n. 6:11).<br \/>\n10, 11 El autor presenta el desarrollo geogr\u00e1fico del juicio de Dios en aquel d\u00ed\u00ada de Yahweh. El norte provee un acceso m\u00e1s f\u00e1cil a Jerusal\u00e9n debido a colinas en otras direcciones. Esta es no solamente la ruta m\u00e1s natural para mercaderes y comerciantes, sino tambi\u00e9n para ej\u00e9rcitos que atacan. La ubicaci\u00f3n de las dos primeras zonas mencionadas es conocida, la puerta del Pescado, que era probablemente una puerta importante hacia el norte de la ciudad (2 Cr\u00f3n. 33:14; Neh. 3:3). El Segundo o \u2020\u0153nuevo\u2020\u009d Barrio estaba al norte del templo y era, seg\u00fan su nombre, una adici\u00f3n m\u00e1s reciente (2 Rey. 22:14; Neh. 11:9). Las colinas es una referencia m\u00e1s general, pero bien podr\u00ed\u00ada se\u00f1alar a un rasgo espec\u00ed\u00adfico en el norte de Jerusal\u00e9n. El mercado interior o barrio de negocios, llamado de Mactes estaba situado aparentemente en una depresi\u00f3n, posiblemente una cantera excavada en forma de mortero (cf.cf. Confer (lat.), compare Jue. 15:19; Prov. 27:22).<br \/>\nUna seria calamidad les acontece a los habitantes de estos lugares, y ellos responden con un angustioso clamor y gemido. La estruendosa destrucci\u00f3n tambi\u00e9n se traduce como clamores de angustia en otras partes (p. ej.p. ej. Por ejemplo Isa. 15:5; Jer. 48:5), ajust\u00e1ndose bien al contexto presente. Parte de la calamidad incluir\u00e1 un colapso econ\u00f3mico. Esta es una refe rencia adicional a la indeseada influencia extranjera, puesto que mercaderes es lit.lit. Literalmente \u2020\u0153gente de Cana\u00e1n\u2020\u009d, cuya habilidad para el comercio bajo su nombre posterior, \u2020\u0153fenicios\u2020\u009d, era bien conocida.<br \/>\n12 Actuando como la polic\u00ed\u00ada en una incursi\u00f3n en busca de contrabando, Jehovah realizar\u00e1 un escrutinio con l\u00e1mpara. Su meta no es buscar una persona honesta (cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 5:1), sino atrapar a los que le han disgustado para castigarlos. Su pecado no est\u00e1 en la pr\u00e1ctica clara y p\u00fablica del mal (4\u201311), sino en su omisi\u00f3n secreta y m\u00e1s privada de cualquier bien, una complacencia completa. Son comparados a parte del proceso de la fermentaci\u00f3n del vino que, cuando no es agitado, junta las part\u00ed\u00adculas m\u00e1s pesadas en el fondo del barril. Este residuo, la hez puede causar coagulaci\u00f3n que hace que el vino no se pueda beber. Estas personas niegan la actividad de Dios y son condenadas por su apat\u00ed\u00ada, como Martin Luther King reprend\u00ed\u00ada a nuestra generaci\u00f3n diciendo: \u2020\u0153Tendremos que arrepentirnos en esta generaci\u00f3n, no tanto por las malas acciones de los malvados, sino por el espantoso silencio de la gente buena.\u2020\u009d<br \/>\n13 Dios mostrar\u00e1 a los ricos ap\u00e1ticos cu\u00e1n descarriados han estado. Ellos han pervertido el mismo fundamento teol\u00f3gico del entendimiento de Israel de la historia, que Dios interviene activamente en el mundo, trayendo bendici\u00f3n o juicio. Una teolog\u00ed\u00ada mal encaminada es por lo menos tan seria como obras mal encaminadas. Como castigo, los medios de poder y posici\u00f3n por los que los pecadores obtuvieron su estatura les ser\u00e1n quitados (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 28:30\u201342; Am\u00f3s 5:11; Miqueas 6:13\u201315).<br \/>\nDesde la perspectiva del NTNT Nuevo Testamento acerca del amor de Dios como se mostr\u00f3 en Cristo, es muy f\u00e1cil olvidar que el car\u00e1cter de Dios tambi\u00e9n incluye santidad y justicia. Como en el ATAT Antiguo Testamento la gracia de Dios se desbord\u00f3 hacia su pueblo y hacia los que siguieron su voluntad revelada, as\u00ed\u00ad en el NTNT Nuevo Testamento su santa ira no se retendr\u00e1 de los que vuelven espaldas a su revelaci\u00f3n como lo hizo la gente ap\u00e1tica de Jud\u00e1. Ni la identificaci\u00f3n de ellos como su pueblo es prueba suficiente contra su ira si no hay la aplicaci\u00f3n correspondiente de su voluntad en la vida y en las relaciones.<\/p>\n<p>1:14-2:3 El d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or<\/p>\n<p>Sofon\u00ed\u00adas ahora describe, en forma de himno, el d\u00ed\u00ada catastr\u00f3fico de Jehovah. Este d\u00ed\u00ada no solamente afectar\u00e1 a su propio pueblo sino al mundo entero. Un ingenuo entendimiento del d\u00ed\u00ada era que Dios bendecir\u00ed\u00ada a Israel, su pueblo, mientras que juzgar\u00ed\u00ada y condenar\u00ed\u00ada a los que se hab\u00ed\u00adan opuesto a \u00e9l y a su pueblo (ver Am\u00f3s 5:18\u201320). Israel hab\u00ed\u00ada olvidado que la elecci\u00f3n trae responsabilidad (Am\u00f3s 3:2), y que una relaci\u00f3n correcta con Dios no se basa en el nacimiento sino en la obediencia. Ellos sufren si Dios no es honrado, como todas las naciones, pero la bendici\u00f3n tambi\u00e9n est\u00e1 a la mano para todos los justos, cualquiera que sea su herencia \u00e9tnica. Esta doble naturaleza del d\u00ed\u00ada, como tambi\u00e9n su universalidad, culminar\u00e1 en la segunda venida de Cristo. Este d\u00ed\u00ada final del Se\u00f1or (2 Tes. 2:2) tambi\u00e9n ser\u00e1 universal y de dos naturalezas (Mat. 24:3\u201333; Apoc. 19\u201322).<br \/>\n1:14\u201318 Amenazas generales. 14\u201316 El d\u00ed\u00ada es inminente, cercano \u2020\u00a6 y se apresura con rapidez, un tema importante para el profeta (v\u00e9ase v. 7). Su ad vertencia no se refiere a un d\u00ed\u00ada distante, sino para ahora; y no es algo que se espera con gozo. M\u00e1s \u00e1gil que un corredor, y m\u00e1s presuroso que un valiente (ya sea por ansia de sangre o por el terror), lo cual aumentar\u00e1 el tumulto.<br \/>\nEl d\u00ed\u00ada terrible se describe en un cat\u00e1logo incisivo de horror, arreglado en una contrapartida de seis partes para los seis d\u00ed\u00adas de la creaci\u00f3n original. Desde el punto de vista de Jehovah, se cumple con su ira (cf.cf. Confer (lat.), compare Eze. 7:19; Ose. 5:10; Hab. 3:8), mientras que su impacto en la humanidad se describe en cinco pares de sin\u00f3nimos. Las emociones son atacadas con angustia y \u2020\u00a6 aflicci\u00f3n acompa\u00f1adas por el sufrimiento f\u00ed\u00adsico mediante la desolaci\u00f3n y \u2020\u00a6 devastaci\u00f3n. Al trauma emocional se a\u00f1ade tinieblas y \u2020\u00a6 oscuridad. Para Am\u00f3s esto caracterizaba el juicio de Dios (Am\u00f3s 5:18\u201320; cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 8:22; Joel 2:2) y tambi\u00e9n trae a la mente el caos previo a la creaci\u00f3n (G\u00e9n. 1:2) dentro del cual la luz del poder de Dios todav\u00ed\u00ada no hab\u00ed\u00ada brillado. Estos horrores, acompa\u00f1ados por el golpe del toque de corneta y de griter\u00ed\u00ado, son t\u00ed\u00adpicos de las \u2020\u0153teofan\u00ed\u00adas\u2020\u009d, en las que Dios, el creador todopoderoso y juez del universo confronta su creaci\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 20:18; Deut. 4:11). Aun las fortalezas no est\u00e1n a prueba de los avances del Se\u00f1or.<br \/>\n17, 18 En t\u00e9rminos gr\u00e1ficos que tienen el prop\u00f3sito de sacudir a sus oyentes, Jehovah mismo describe los resultados de su juicio sobre la humanidad. Los hombres que recibieron el pacto para direcci\u00f3n se tambalear\u00e1n como si estuvieran ciegos, una maldici\u00f3n prometida por el mismo pacto que hab\u00ed\u00adan ignorado (Deut. 28:28, 29). La misma sangre de vida de la humanidad (Lev. 17:11) ser\u00e1 considerada tan indigna como el barato y abundante polvo (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Rey. 13:7; Zac. 9:3). La humanidad no puede comprar su escapatoria del juicio de Dios con su plata ni su oro, refiri\u00e9ndose ya sea a su riqueza acumulada y mal usada (11, 13) o, m\u00e1s probablemente, a sus \u00ed\u00addolos impotentes que a menudo eran cubiertos con estos metales (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 30:22; Eze. 7:19, 20). El celo de Dios, su fuerte deseo de proteger su posici\u00f3n \u00fanica como creador de Israel, su redentor y gobernante del pacto, se despierta ante los intereses paganos de su pueblo. Como resultado, el fuego de su celo (Deut. 4:24) consumir\u00e1 no solamente a Israel, sino a todos los habitantes de la tierra (cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 2, 3; 3:8; 2 Ped. 3:10\u201312). No deben esperar m\u00e1s advertencias, puesto que el fin vendr\u00e1 en forma repentina y tambi\u00e9n r\u00e1pida. Esta promesa aterradora s\u00f3lo fue cumplida r\u00e1pidamente por Jud\u00e1 con la devastadora destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y su templo, que tuvo lugar en 587 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, durante la propia vida del profeta.<br \/>\n2:1\u20133 \u00bfQu\u00e9 hacer? Despu\u00e9s de describir el d\u00ed\u00ada de Jehovah que afectar\u00ed\u00ada toda la tierra, Sofon\u00ed\u00adas de nuevo singulariza a Jud\u00e1 (ver 1:4\u201313). Aunque todav\u00ed\u00ada se aproxima (2), la ira de Dios puede ser calmada si la gente responde correctamente a los reclamos de Jehovah sobre sus vidas (3). En medio de un juicio terrible y merecido, todav\u00ed\u00ada hay una verdadera posibilidad de gracia.<br \/>\n1, 2 El d\u00ed\u00ada de la ira de Jehovah todav\u00ed\u00ada viene, de modo que esta profec\u00ed\u00ada contin\u00faa a la anterior. Dios expresa su disgusto no solamente con su ira, sino tambi\u00e9n por los t\u00ed\u00adtulos que se usan para dirigirse a su pueblo. Son llamados una naci\u00f3n (goy), un t\u00e9rmino generalmente reservado para pueblos paganos. Aqu\u00ed\u00ad podr\u00ed\u00ada haber una equiparaci\u00f3n de los esco gidos de Dios con los paganos en su conducta inaceptable y su actitud hacia Dios. Esta naci\u00f3n ha llegado a no tener verg\u00fcenza o a ser \u2020\u0153indeseable\u2020\u009d para \u00e9l. Ellos deben agruparse y congregarse como el tamo o rastrojo sin valor (Exo. 5:7, 12), esperando la ira de Dios, que originalmente los hab\u00ed\u00ada congregado para s\u00ed\u00ad como sus amados en Sina\u00ed\u00ad.<br \/>\n3 Los mansos entre el pueblo de Dios, los pobres en esp\u00ed\u00adritu (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:12; Mat. 5:3) que son conocidos por su obediencia, tienen otra oportunidad de cumplir las demandas del pacto. En vez de depender de la religi\u00f3n sincretista y de la riqueza o del poder, deben buscar tres cosas. La primera es al mismo Jehovah, el Dios dador del pacto, al que muchos han abandonado (1:6). Tambi\u00e9n deben buscar justicia, vivir rectamente conforme a la di recci\u00f3n de Dios, y un estilo de vida de mansedumbre abnegada (cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 12:3; Prov. 15:33).<br \/>\nS\u00f3lo este completo abandono de s\u00ed\u00ad mismos y de sus agendas a la voluntad de Dios podr\u00ed\u00ada posiblemente guiarlos a la salvaci\u00f3n, protegerlos de su ira destructiva. Sin embargo, esto no pod\u00ed\u00ada ser tomado a la ligera por el pueblo de Dios, como lo evidencia la palabra quiz\u00e1s, de profundo significado teol\u00f3gico (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 32:30; Am\u00f3s 5:15). Sofon\u00ed\u00adas no parece convencido de que el pueblo responder\u00e1 ma sivamente a su llamado al arrepentimiento (3:7), de modo que el resultado no parece estar en la gente, sino m\u00e1s bien en Dios. Su justicia y su santidad demandan el reconocimiento y castigo del pecado, pero \u00e9l tiene otras caracter\u00ed\u00adsticas tambi\u00e9n, incluyendo misericordia, gracia y amor que permiten el perd\u00f3n del pecado cuando el arrepentimiento es genuino (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 34:6, 7; Deut. 30:1\u201310). El quiz\u00e1s aqu\u00ed\u00ad guarda la soberan\u00ed\u00ada de Dios, y no nuestra licencia para pecar. No podemos asumir el perd\u00f3n de Dios como una clase de \u2020\u0153gracia barata\u2020\u009d que nos permite pecar impunemente (Rom. 6:1). Por otra parte, Dios no puede sino perdonar ante el verdadero arrepentimiento. A la luz de su naturaleza pecaminosa, la humanidad es llamada a hacer su parte: arrepentirse y obedecer. A la luz de la naturaleza misericordiosa de Dios, la respuesta apropiada de su parte puede dejarse con seguridad a \u00e9l.<\/p>\n<p>2:4-3:8 Naciones individuales<\/p>\n<p>El profeta usa or\u00e1culos de juicio contra Jud\u00e1 y sus vecinos como un incentivo para la respuesta de Jud\u00e1 al llamado de Dios a la obediencia (1\u20133). En el heb. porque, al principio del v. 4, relaciona estos vers\u00ed\u00adculos con los vv. 1\u20133, pero el impacto se pierde en las versiones que lo omiten (BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n). Las profec\u00ed\u00adas est\u00e1n estructuradas en un dise\u00f1o que no toca a Jud\u00e1 directamente (2:4\u201315), hasta que al fin Jerusal\u00e9n, su propia capital, se menciona (3:1\u20138; cf.cf. Confer (lat.), compare Am\u00f3s 1:3\u20132:16 para el mismo dise\u00f1o).<br \/>\n2:4\u20137 Filistea. Filistea comprend\u00ed\u00ada cinco ciudades-estados: Gaza, Ascal\u00f3n, Asdod, Ecr\u00f3n y Gat. A las primeras cuatro, que se presentan geogr\u00e1ficamente de sur a norte, se les advierte de la destrucci\u00f3n y la desolaci\u00f3n. La exclusi\u00f3n de Gat podr\u00ed\u00ada indicar que ya hab\u00ed\u00ada sido destruida (ver la Introducci\u00f3n). El despoblamiento seguir\u00e1 a un asalto violento a mediod\u00ed\u00ada, indicando ya sea un ataque sorpresivo durante el calor sofocante (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Sam. 4:5; Jer. 6:4), o uno tan invencible que la batalla se decidir\u00ed\u00ada en la mitad de un d\u00ed\u00ada.<br \/>\n5 Los filisteos eran parte de los \u2020\u0153Pueblos del mar\u2020\u009d que hab\u00ed\u00adan emigrado del Egeo, con un sub-grupo de Creta (por eso \u2020\u0153quereteos\u2020\u009d en 1 Sam. 30:14 y Eze. 25:16). Incapaces de asentarse en Egipto, se movieron al norte a lo largo de la costa del Mediterr\u00e1neo en el siglo XIII a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, y fueron una espina en el costado de Israel por muchos a\u00f1os. En una designaci\u00f3n \u00fanica en el ATAT Antiguo Testamento, ellos son llamados aqu\u00ed\u00ad Cana\u00e1n, residentes del territorio con siderado en todas partes como cananeos (Josu\u00e9 13:3). Dios habla directamente a ellos en esta profec\u00ed\u00ada de ay (cf.cf. Confer (lat.), compare Am\u00f3s 5:18; 6:1). Con la palabra del Creador del universo contra ellos, tienen raz\u00f3n para temer, especialmente cuando \u00e9l les promete la aniquilaci\u00f3n.<br \/>\n6, 7 Los centros de poblaci\u00f3n de Filistea ser\u00e1n vaciados, con s\u00f3lo pastores esparcidos que apacentar\u00e1n sus reba\u00f1os. Estos estar\u00e1n entre el remanente de la casa de Jud\u00e1. El importante concepto teol\u00f3gico del remanente tiene m\u00e1s de un significado. En ocasiones alude al juicio destructivo de Dios que es tan completo que solamente quedar\u00e1n unos cuantos sobrevivientes (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 7:23; Isa. 17:6). Por otra parte, la esperanza tambi\u00e9n est\u00e1 impl\u00ed\u00adcita en el concepto, puesto que la destrucci\u00f3n, aunque devastadora, no es total. Cuando menos quedar\u00e1n algunos sobrevivientes. El concepto no es raro en los profetas (Jer. 23:3; Miq. 5:7, 8) e indica tanto la santa justicia de Dios como su gracia amorosa.<br \/>\nLa profec\u00ed\u00ada muestra la relatividad de la obra de Dios al bendecir y al castigar. Aqu\u00ed\u00ad, el castigo para los oponentes de Jud\u00e1 resulta en bien para Jud\u00e1 que recibir\u00e1 de nuevo lo que originalmente se le quit\u00f3 (ver 3:20). Esta restauraci\u00f3n de la fortuna, que a veces se refiere al regreso del exilio (Jer. 29:14), se\u00f1ala en este contexto la restauraci\u00f3n en el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or, la inauguraci\u00f3n final del reino de Dios al cual todas las restauraciones anteriores se\u00f1alaban.<br \/>\nNota. 6 Los quereteos (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 5) aparentemente se mencionan aqu\u00ed\u00ad tambi\u00e9n (versiones en ingl\u00e9s). Un cambio de vocal en el heb. resulta en una referencia a pradera de pastores, que tambi\u00e9n se ajusta al contexto.<br \/>\n2:8\u201311 Moab y Am\u00f3n. Estas naciones, situadas en Transjordania, estaban emparentadas \u00e9tnicamente con Israel por medio de Lot, el sobrino de Abraham (G\u00e9n. 19:36\u201338), y a menudo estaban en conflicto con Israel. Por ejemplo, se opu sieron al paso de los israelitas errantes que trataban de moverse hacia su tierra prometida (N\u00fam. 22\u201325). Cada una es objeto de profec\u00ed\u00adas separadas en otras partes (p. ej.p. ej. Por ejemplo Isa. 15\u201316; Jer. 48:1\u201349:6; Am\u00f3s 1:13\u20132:3), y \u00e9sta es la \u00fanica ocasi\u00f3n en que las dos son mencionadas en una misma profec\u00ed\u00ada.<br \/>\n8 Estas dos naciones atacaban verbalmente a Jud\u00e1, cubri\u00e9ndola de afrentas e insultos (cf.cf. Confer (lat.), compare Eze. 5:15; 16:57). Tambi\u00e9n afrentaron, un t\u00e9rmino usado en otras parte refiri\u00e9ndose a jactarse (cf.cf. Confer (lat.), compare Eze. 35:13). Todo esto era para desmoralizar a Jud\u00e1 (v\u00e9ase esta estrategia usada contra \u00e9l en Neh. 4:1\u20133).<br \/>\n9 La seguridad y severidad de su castigo es resaltado por el solemne juramento de Dios usando sus poderosos nombres que inspiran reverencia. El es Jehovah de los Ej\u00e9rcitos o \u2020\u0153Se\u00f1or todopoderoso\u2020\u009d, el guerrero divino, comandante en jefe de las huestes o ej\u00e9rcitos celestiales (cf.cf. Confer (lat.), compare Hab. 3:8\u201315). El no solamente es poderoso sino personal, teniendo una relaci\u00f3n directa y personal con Jud\u00e1, puesto que \u00e9l es su Dios. Este hecho en s\u00ed\u00ad mismo debiera hacer detener a Moab y a Am\u00f3n. Al asaltar verbalmente a su pueblo, en realidad ellos est\u00e1n asaltando a Dios mismo.<br \/>\nEl castigo ser\u00e1 como el de las proverbiales Sodoma y Gomorra, las dos ciudades situadas cerca del mar Muerto que fueron destruidas por sus malas acciones (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 19:24\u201326; Deut. 29:23; Isa. 1:9). La destrucci\u00f3n ser\u00e1 tan completa que hasta la vegetaci\u00f3n \u00fatil perecer\u00e1; la sal en la tierra s\u00f3lo dejar\u00e1 florecer las ortigas. Ellos no solamente perder\u00e1n el producto de la tierra: los de Transjordania perder\u00e1n la tierra misma ante los que anteriormente ellos se hab\u00ed\u00adan burlado, el remanente, los sobrevivientes del pueblo de Dios, cuya bendici\u00f3n ser\u00e1 la ya mencionada en el v. 7. La bendici\u00f3n final para el pueblo de Dios, Israel y m\u00e1s ampliamente la iglesia, todav\u00ed\u00ada yace en el futuro, cuando toda la creaci\u00f3n disfrutar\u00e1 la gloria experimentada antes de la ca\u00ed\u00adda (Rom. 8:18\u201323).<br \/>\n10, 11 Resumiendo los dos vers\u00ed\u00adculos anteriores, Dios muestra el pecado subyacente como soberbia (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 15; Isa. 13:11). Como justa respuesta a las naciones que se burlan del Dios verdadero y poderoso, \u00e9l vindicar\u00e1 a su pueblo. El demostrar\u00e1 su verdadero poder al destruir a sus dioses ineficaces e impotentes. Como resultado, el reconocimiento y la adoraci\u00f3n (se postrar\u00e1) al Dios verdadero se extender\u00e1 por todas las naciones paganas. Jehovah se mostrar\u00e1 a s\u00ed\u00ad mismo, no geogr\u00e1ficamente limitado, sino universal en poder y lugar.<br \/>\n2:12 Etiop\u00ed\u00ada. En el flanco sudoeste de Jud\u00e1 Egipto estuvo por un per\u00ed\u00adodo durante finales del siglo VIII y principios del VII a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, gobernado por los et\u00ed\u00adopes (o cusitas) de la vigesimoquinta dinast\u00ed\u00ada. Este t\u00ed\u00adtulo del poderoso Egipto, que implicaba su propia e ignominiosa sumisi\u00f3n en el pasado, podr\u00ed\u00ada muy bien enfatizar un destino similar que les espera a manos del todav\u00ed\u00ada m\u00e1s po deroso Dios de Israel. El personalmente, como el guerrero divino (9), empu\u00f1ar\u00e1 su propia espada trayendo en derredor de ellos destrucci\u00f3n y muerte.<br \/>\n2:13\u201315 Asiria. Volvi\u00e9ndose al norte, Jehovah enfrenta al enemigo m\u00e1s indomable de Jud\u00e1: Asiria, con N\u00e9\u00c2\u0081nive, su ciudad capital (ver el libro de Nah\u00fam). Esta naci\u00f3n cruel y poderosa, que hab\u00ed\u00ada mantenido al Oriente Medio bajo su dominio por d\u00e9cadas, ser\u00ed\u00ada destruida ella misma por la mano o poder (ver en 1:4) del Dios de Israel. Su bulliciosa capital ser\u00ed\u00ada un desierto vac\u00ed\u00ado y \u00e1rido.<br \/>\n14, 15 Lo completo de la destrucci\u00f3n se describe al indicar algunos de los animales y aves que habitar\u00e1n las ruinas, en contraste con la muchedumbre de gente que previamente hab\u00ed\u00ada vivido all\u00ed\u00ad. Esta metr\u00f3poli hab\u00ed\u00ada reclamado ser \u00fanica, una caracter\u00ed\u00adstica del mismo Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 45:5, 6, 18, 21). Su seguridad es ilusoria, puesto que ahora los que pasan por all\u00ed\u00ad mirar\u00e1n con asombro y desprecio las ruinas de esta ciudad que en un tiempo era orgullosa (cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 19:8).<br \/>\n3:1\u20137 Jerusal\u00e9n. Casi como un artillero usando disparos de prueba para marcar su blanco, el profeta finalmente ha encontrado su alcance cuando le dispara a Jerusal\u00e9n. Este es un poderoso dispositivo ret\u00f3rico en el que la audiencia ha sido introducida al mensaje porque est\u00e1n de acuerdo entusiastamente en que sus vecinos paganos y enemigos de tanto tiempo sean castigados. S\u00f3lo cuando ya est\u00e1n bien inmersos en el esp\u00ed\u00adritu de condenaci\u00f3n Dios presenta a los m\u00e1s endurecidos malhechores, los mismos de la audiencia, con su pecado (1\u20134), sin verg\u00fcenza (5) y su renuencia a arrepentirse (6, 7).<br \/>\nEl poder ret\u00f3rico se aumenta al no identificar a la ciudad que va a ser condenada. Inmediatamente despu\u00e9s de una profec\u00ed\u00ada contra N\u00ed\u00adnive, los oyentes asumir\u00e1n que ella es todav\u00ed\u00ada el objeto. S\u00f3lo cuando se mencionan en el v. 2 los pecados espec\u00ed\u00adficos contra Jehovah, el Dios nacional de Israel, es que ellos comprenden que ellos mismos son los culpables.<br \/>\nLa espada de dos filos del castigo de Dios es evidente aqu\u00ed\u00ad. Aunque esos que injustamente se oponen al pueblo de Dios sufrir\u00e1n, su mismo castigo traer\u00e1 liberaci\u00f3n y sanidad a aquellos a los que ellos hab\u00ed\u00adan oprimido. Es importante mantener una relaci\u00f3n correcta con Dios m\u00e1s que asumir que realmente existe, como a Jud\u00e1 mismo se le recuerda en los vers\u00ed\u00adculos siguientes.<br \/>\n1 Jerusal\u00e9n, la capital de la naci\u00f3n del pacto de Dios que hab\u00ed\u00ada sido escogida como modelo de santidad piadosa y de fidelidad en un mundo pagano, en lugar de eso est\u00e1 actuando peor que sus vecinos. Ella se rebela contra el pacto (cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 4:17; 5:23) y ella misma oprime a otros en lugar de alimentarlos. En lugar de ser un pueblo santo y puro, se ha manchado, como uno cuyas manos est\u00e1n sucias por el derramamiento violento de sangre (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 59:3; Lam. 4:14).<br \/>\n2 La rebeli\u00f3n de Jerusal\u00e9n (1) es contra su propio Dios. El pueblo no escucha cuando el profeta habla (Isa. 30:8\u201312; Am\u00f3s 2:12). No aprenden cuando \u00e9l los corrige o los disciplina con sus actos poderosos en la historia de su naci\u00f3n (Isa. 1:5\u20139; Jer. 5:3). En vez de buscar la ayuda que les ofrece el dador del pacto, le vuelven la espalda, rehusando confiar en Dios que cumple sus promesas.<br \/>\n3, 4 La opresi\u00f3n y la corrupci\u00f3n de Jerusal\u00e9n son puestas sobre ella por sus dirigentes, tanto civiles (3) como religiosos (4). Los primeros devoran a los que est\u00e1n a su cuidado como bestias rapaces. Los segundos pervierten completamente su llamamiento. En vez de hablar la verdad de Dios en su nombre, los profetas buscan gloria para s\u00ed\u00ad mismos por su propia perfidia mentirosa. En vez de mantener la santidad del templo y ense\u00f1ar obediencia a la ley, los sacerdotes contaminan el primero y pervierten la segunda (cf.cf. Confer (lat.), compare Eze. 22:26).<br \/>\n5 Hay un contraste entre Jerusal\u00e9n y sus dirigentes, por una parte, y el justo Dios que en ninguna manera est\u00e1 envuelto en malas acciones (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 13), por la otra. Esto debiera inspirar arrepentimiento, pero no ocurre. En contraste con la justicia infalible, el continuo juicio imparcial de Dios, el perverso act\u00faa sin verg\u00fcenza, sin siquiera reconocer sus acciones como malas.<br \/>\n6, 7 Dios se aflige cuando debe castigar, y \u00e9l provee para su pueblo ejemplos de naciones que han enfrentado su ira, y que como resultado han sido exterminadas (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:3, 4, 13; 2:4, 9, 13, 15; 3:7) y completamente desoladas. Jerusal\u00e9n, sin embargo, no escucha. Dios no es caprichoso, y no golpea sin advertencia ni raz\u00f3n. De hecho, el es paciente, deseoso de detener su ira si el arrepentimiento pudiera venir (Exo. 34:6, 7; N\u00fam. 14:18, 19; Am\u00f3s 4:6\u201311; Rom. 9:22\u201324). El quiere que la gente viva bajo su pacto, temi\u00e9ndole y aceptando su instrucci\u00f3n. Esto incluye no solamente actitudes correctas hacia \u00e9l, sino tambi\u00e9n acciones rectas a la luz de la instrucci\u00f3n de su pacto. El clamor de su coraz\u00f3n es que su pueblo sea librado del horrible castigo que ha ca\u00ed\u00addo sobre sus vecinos y que les espera a ellos; pero in\u00fatilmente. No s\u00f3lo contin\u00faan su corrupci\u00f3n, sino que ansiosamente la buscan. Menosprecian la gracia de Dios.<br \/>\n8 Por tanto, eso es, a la luz de todas las injusticias de las naciones y de la misma Jerusal\u00e9n (1:14\u20133:7), Dios iniciar\u00e1 un pleito contra toda la tierra. Como fiscal acusador reunir\u00e1 a todos los pueblos y naciones. Servir\u00e1 como testigo, testificando (cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 29:23; Miq. 1:2) de sus malas acciones. Como juez, decidir\u00e1 el caso, y como ejecutor realizar\u00e1 la sentencia, consumiendo a toda la tierra por el furor de su ira \u2020\u00a6 y por el fuego de su celo.<\/p>\n<p>3:9-20 EL DIA COMO ESPERANZA<\/p>\n<p>Dios est\u00e1 obligado por su rectitud y su justa santidad a castigar el pecado en su pueblo y en todo el mundo (8). El es tambi\u00e9n, sin embargo, un Dios amante y compasivo, de modo que la tierra no ser\u00e1 totalmente destruida. El castigo servir\u00e1 como agente purificador para todas las naciones (9, 10), pero m\u00e1s espec\u00ed\u00adficamente para su propio pueblo (11\u201313). Esta gracia, de ninguna manera merecida y viniendo como una franca d\u00e1diva s\u00f3lo de Dios (18\u201320), es un motivo de regocijo (14\u201317).<br \/>\nEste cambio de tono y perspectiva no es el resultado de otro autor de un per\u00ed\u00adodo posterior, agregando su piedad optimista a un libro que de otro modo es deprimente, como algunos han sugerido. En cambio, es un retrato de Dios en varios de los aspectos multiformes de su car\u00e1cter. El no es s\u00f3lo juez antes del exilio y s\u00f3lo salvador despu\u00e9s, sino, como un padre (cf.cf. Confer (lat.), compare Ose. 11:1\u20134), ama aun mientras aplica la disciplina. La pena causada por el castigo no es un fin en s\u00ed\u00ad, sino el medio por el cual restaurar a una relaci\u00f3n correcta.<br \/>\n3:9, 10 Las naciones. Entonces, en el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or, Dios restaurar\u00e1 a aquellos que han ca\u00ed\u00addo por medio de la purificaci\u00f3n de la contaminaci\u00f3n. Se se\u00f1ala su lenguaje para ser renovado (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 6:5\u20137) a fin de ser utilizado ahora para invocar el nombre de Jehovah en adoraci\u00f3n y servicio. Este servicio se caracterizar\u00e1 por unidad (de com\u00fan acuerdo; cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 32:39) y universalidad, desde que todos pueden responder. La unidad original de lenguaje, perdida en Babel (G\u00e9n. 11:1\u20139), ser\u00e1 restaurada \u00faltimamente a fin de que toda la creaci\u00f3n pueda adorar a Dios.<br \/>\nUn grupo que responder\u00e1 entre los pueblos distantes ser\u00e1 el de m\u00e1s all\u00e1 de Etiop\u00ed\u00ada (Cus) en el Nilo superior. Existe cierta dificultad textual en la \u00faltima mitad del vers\u00ed\u00adculo (10), pero si significa algunos de los pueblos de Dios desterrados, o nuevos convertidos a Jehovah (cf. 2:11), los recipientes de la gracia de Dios le adorar\u00e1n, trayendo ofrenda (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 72:10). Quienesquiera que sean, son reconocidos ahora por Dios mismo como suyos.<br \/>\n3:11\u201313 Jerusal\u00e9n. Hablando directamente a esta ciudad, Jerusal\u00e9n con su templo erigido sobre el monte de mi santidad, Dios ofrece esperanza. El castigo y la verg\u00fcenza para la ciudad ser\u00e1n evitados por la intervenci\u00f3n directa de Dios. La soberbia y vanidad, la arrogancia de la autodeterminaci\u00f3n sin Dios, ser\u00e1n erradicados. En contraste con los expulsados ser\u00e1n los de car\u00e1cter humilde, los que permanecen en la ciudad y constituyen el remanente de 1:4 y 2:7. Son los que dependen de Dios para sus provisiones y no de sus propias artima\u00f1as. Los oprimidos por circunstancias (2:3; cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 5:3) y los empobrecidos encontrar\u00e1n su refugio en Jehovah y en su poderoso nombre (9).<br \/>\nEstos sobrevivientes se describen negativamente, en contraste con los malhechores de los vers\u00ed\u00adculos anteriores. Son los que no practican iniquidad (5), no dicen mentira y no tendr\u00e1n lengua enga\u00f1osa. Sus mismas bocas ser\u00e1n purificadas por Dios (9). Mientras los malhechores buscaban seguridad en sus propios fraudes y no la encontraron, estos pobres, s\u00ed\u00ad, la encontrar\u00e1n, juntamente con los dem\u00e1s (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:7, 14; Sal. 23:2) y libertad del temor.<br \/>\n3:14\u201317 Regoc\u00ed\u00adjate. Visualizando las bendiciones de la mano de Dios como ya realizadas, el profeta exhorta a su pueblo a regocijarse. Este peque\u00f1o salmo de salvaci\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 98; Isa. 12:1\u20136; 52:7\u201310) podr\u00ed\u00ada haber sido proclamado por Sofon\u00ed\u00adas, o podr\u00ed\u00ada haber sido adoptado de la liturgia existente. Contin\u00faa alabando a Dios por su presencia en Sion de acuerdo con lo prometido en su pacto con David (2 Sam. 7;  cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 2; 89).<br \/>\n14, 15  La exhortaci\u00f3n al remanente de Jud\u00e1 a cantar de gozo es repetida tres veces. El regocijo no surge de sus propias acciones, sino por causa de la presencia de su Dios. Su castigo (8) ya pas\u00f3, y el enemigo extranjero, el instrumento de la ira de Dios, ha sido quitado. Ahora, en la presencia benevolente de su amante Se\u00f1or y Rey, Jehovah, ellos no tienen m\u00e1s raz\u00f3n de temer (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Jn. 4:18).<br \/>\n16, 17 Aquel d\u00ed\u00ada, el d\u00ed\u00ada de Yahweh, antes visto en su aspecto m\u00e1s serio (ver 2:7, 14), se presenta ahora en su aspecto m\u00e1s positivo. El temor, y su manifestaci\u00f3n f\u00ed\u00adsica, impotencia (manos debilitadas; cf. Isa. 13:7; Jer. 6:24), son cosas del pasado por causa de la misma presencia del Dios de Israel quien es tambi\u00e9n su Rey (15). En su potencia como el guerrero divino (2:9), \u00e9l es suficientemente poderoso como para salvarlos. Tal como actu\u00f3 a favor de su pueblo en el pasado (Deut. 4:34), as\u00ed\u00ad lo har\u00e1 otra vez, en aquel entonces y hoy d\u00ed\u00ada (Sal. 24:8; 2 Cor. 10:4). Poder y delicadeza se combinan en la misma figura (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 40:10, 11). El guerrero es tambi\u00e9n como un padre, deleit\u00e1ndose en el retorno de su hijo perdido y calmando sus temores. El grito de batalla (1:14) ser\u00e1 reemplazado por el canturrear suave de una madre para su infante.<br \/>\n3:18\u201320 M\u00e1s promesas. Aunque el pueblo ya tiene motivos para regocijarse, las profundidades de las bendiciones de Dios no han sido sondeadas. Mientras el v. 18 es oscuro textualmente, aparentemente es una bendici\u00f3n impartida por Dios, permitiendo que los que sienten pesares, posiblemente por la falta anterior de adoraci\u00f3n piadosa de Dios (festividad), se acerquen a \u00e9l con deseo gozoso en vez de obligaci\u00f3n religiosa.<br \/>\nLa opresi\u00f3n previa, de amenaza externa y corrupci\u00f3n interna (3:3, 4), ser\u00e1 removida y los lastimados f\u00ed\u00adsica (cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 4:6, 7) y geogr\u00e1ficamente, o los desechados socialmente (la descarriada; cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 30:4) ser\u00e1n salvados (17) y reunidos (8, 20). Aun su renombre ser\u00e1 restaurado a los que una vez eran pueblo de verg\u00fcenza (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:1; 3:5).<br \/>\nJehovah est\u00e1 presente bendiciendo activa y personalmente, como lo fue en juzgar (ver 1:3). El habla directamente (Yo, o verbos en primera persona del singular) ocho veces en estos \u00faltimos tres vers\u00ed\u00adculos. Tambi\u00e9n habla directamente a Israel como a ti. A pesar de la tensi\u00f3n que ellos trajeron sobre su relaci\u00f3n por su pecado, Israel es todav\u00ed\u00ada el pueblo de Dios y \u00e9l es todav\u00ed\u00ada su Dios (Exo. 6:7). Aun se dirigen uno a otro en t\u00e9rminos \u00ed\u00adntimos.<br \/>\nDios resume lo anteriormente dicho reiterando su plan de restaurar a su pueblo. Esto no s\u00f3lo los beneficia, sino tambi\u00e9n causa que todos los pueblos de la tierra, los que han sentido su mano de castigo (1:2; 3:7, 8), reconozcan su cuidado por su pueblo que ha vuelto de la infamia a ser objeto de alabanza.<br \/>\nToda la profec\u00ed\u00ada es segura, terminando como comenz\u00f3, en el nombre del Se\u00f1or, Jehovah. El deseo m\u00e1s caro de Dios no es de infligir castigo, aun sobre los que desobedecen. Por lo contrario, es de restaurar a toda persona a una relaci\u00f3n correcta con \u00e9l mismo. Sea nacionalmente, como con su pueblo Israel, o individualmente, en nuestra propia vida, \u00e9l anhela poder restaurar nuestras fortunas.<br \/>\nDavid W. Baker<\/p>\n<p><b>Fuente: Introducci\u00f3n a los Libros de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>La \u00fanica referencia biogr\u00e1fica a Sofon\u00edas aparece en el primer vers\u00edculo del libro que lleva su nombre. La genealog\u00eda del profeta se remonta a cuatro generaciones anteriores hasta llegar a Ezequ\u00edas. Si bien a este Ezequ\u00edas no se lo considera como el rey de Jud\u00e1 del mismo nombre, la forma poco usual de la genealog\u00eda de Sofon\u00edas se explica mejor aceptando dicho supuesto.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El nombre de Sofon\u00edas, \u201cYahv\u00e9h ha ocultado\u201d, puede indicar que este profeta naci\u00f3 en la \u00e9poca de las atrocidades perpetradas por Manas\u00e9s, quien \u201cderram\u00f3 \u2026 mucha sangre inocente en gran manera\u201d (2 R. 21.16).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Sofon\u00edas profetiz\u00f3 durante el reinado de su pariente, Jos\u00edas, tataranieto de Ezequ\u00edas. Jos\u00edas subi\u00f3 al trono a la edad de 8 a\u00f1os (640 <etiqueta id=\"#_ftn1085\" name=\"_ftnref1085\" title=\"\">a.C.<\/etiqueta>) y fue mayormente influido por Hilc\u00edas el sumo sacerdote. Puede suponerse que Sofon\u00edas <etiqueta id=\"#_ftn1086\" name=\"_ftnref1086\" title=\"\">tamb. ejerci\u00f3 influencia para bien sobre el rey Jos\u00edas. En el a\u00f1o 18 de<\/etiqueta> su reinado el joven rey orden\u00f3 la renovaci\u00f3n del templo, durante cuyo lapso fue \u201challado el libro de la ley en la casa de Jehov\u00e1\u201d. Cuando fue le\u00edda ante el rey y el pueblo de Jerusal\u00e9n, esta Escritura provoc\u00f3 una reforma en la vida de la naci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Sofon\u00edas probablemente ministr\u00f3 en la primera parte del reinado de Jos\u00edas. Habla de \u201clos restos de Baal\u201d en Jerusal\u00e9n (Sof. 1.4), y de otras costumbres idol\u00e1tricas que fueron abandonadas una vez que se descubri\u00f3 la ley (1.5; <etiqueta id=\"#_ftn1087\" name=\"_ftnref1087\" title=\"\">cf. 2 R. 22.1\u201323.25; 2 Cr. 34.1\u20137).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Nah\u00fam, quien profetiz\u00f3 la destrucci\u00f3n de N\u00ednive, que se llev\u00f3 a cabo en el 612 a.C., probablemente fue contempor\u00e1neo de Sofon\u00edas, como lo fue Jerem\u00edas, que alcanz\u00f3 a ver la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n (587 a.C.). La duraci\u00f3n del ministerio de Sofon\u00edas se desconoce.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn1088\" name=\"_ftnref1088\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size: 10.0pt;;color:green'>C.F.P.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify\">(Zephaniah)<br \/>\nFue el noveno de los doce Profetas Menores del canon del Antiguo Testamento. Predic\u00f3 y escribi\u00f3 en la segunda mitad del siglo VII, a.C. Fue contempor\u00e1neo y colaborador del gran profeta Jerem\u00edas. Su nombre (hebreo, Zephanja, que significa \u00abel Se\u00f1or oculta\u00bb, \u00abel Se\u00f1or protege\u00bb) puede, seg\u00fan la analog\u00eda hecha por Gottfried, ser traducido abreviadamente con las palabras \u00abDios protege\u00bb. La \u00fanica fuente primaria de nuestro escaso conocimiento de la personalidad y las cualidades ret\u00f3ricas y literarias de Sofon\u00edas es el librito (tiene s\u00f3lo tres cap\u00edtulos) del Antiguo Testamento que lleva su nombre. El escenario de su actividad fue la ciudad de Jerusal\u00e9n (1, 4-10; 3, 1 y ss.; 14 ss.).<br \/>\nI. FECHA<br \/>\nLa actividad del profeta se realiza en el reinado de Jos\u00edas (689-639 a.C.). Sofon\u00edas es uno de los pocos profetas cuya cronolog\u00eda est\u00e1 fijada con datos precisos en los vers\u00edculos introductorios del libro. En los dos reinos anteriores, los de Am\u00f3n y Manas\u00e9s, la idolatr\u00eda se hab\u00eda introducido a la Ciudad Santa en formas por dem\u00e1s vergonzosas (especialmente en el culto a Baal y Astart\u00e9). Y con el culto extranjero llegaron tambi\u00e9n la cultura extranjera y una gran corrupci\u00f3n de la moral. Jos\u00edas, el rey del cetro ungido, deseaba poner fin a la horrible devastaci\u00f3n de los lugares santos. Uno de los m\u00e1s ac\u00e9rrimos defensores y consejeros de esa reforma fue Sofon\u00edas, y su escrito contin\u00faa siendo uno de los documentos de mayor utilidad para comprender la era de Jos\u00edas. El profeta puso el hacha a la ra\u00edz de la corrupci\u00f3n moral y religiosa cuando, ante la idolatr\u00eda que hab\u00eda invadido hasta el mismo santuario, amenaz\u00f3 con \u00abeliminar de este lugar hasta el \u00faltimo resto de Baal y hasta el nombre de sus. . . sacerdotes\u201d (1,4), y exhort\u00f3 a volver a la sencillez de los antepasados, en vez del lujo de las vestimentas extranjeras que eran populares, sobre todo entre los c\u00edrculos aristocr\u00e1ticos (1,8). La \u00e9poca de Sofon\u00edas fue decisiva e importante debido a que las tierras del Oriente Medio estaban siendo arrasadas por los extranjeros que hab\u00edan llegado con las migraciones escitas en la \u00faltima d\u00e9cada del siglo VII a.C., y porque Jerusal\u00e9n, la Ciudad de los Profetas, estaba \u00fanicamente a unos a\u00f1os de su destrucci\u00f3n (586). El vig\u00eda de larga vista de las murallas de Si\u00f3n vio llegar la cat\u00e1strofe. \u00abPorque el d\u00eda del Se\u00f1or est\u00e1 cerca\u00bb es el n\u00facleo de su predicaci\u00f3n (1,7). \u00abPr\u00f3ximo est\u00e1 el gran d\u00eda del Se\u00f1or, est\u00e1 pr\u00f3ximo y se acerca r\u00e1pidamente. . . D\u00eda de ira ser\u00e1 aqu\u00e9l, d\u00eda de angustia y de desgracia, d\u00eda de desastre y desolaci\u00f3n, d\u00eda de tinieblas y de oscuridad, d\u00eda de nubes y negros nubarrones\u00bb (1,14-15)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">II. CONTENIDO<br \/>\nNaturalmente, el libro del Profeta contiene en sus tres cap\u00edtulos solamente un bosquejo de las ideas fundamentales de la predicaci\u00f3n de Sofon\u00edas. El esquema del libro en su forma actual es el siguiente:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(a) 1, 2 &#8211; 2, 3. Una amenaza del \u00abd\u00eda del Se\u00f1or\u00bb, un dies irae dies illa del Antiguo Testamento. El juicio del Se\u00f1or descender\u00e1 sobre Jud\u00e1 y Jerusal\u00e9n como castigo por la tremenda degeneraci\u00f3n de la vida religiosa (1,4-7a); se extender\u00e1 a todo tipo de personas (1,7b-13), y se presentar\u00e1 con todos los horrores de una temible cat\u00e1strofe (1, 14-18). Por eso exhorta a la penitencia y a la b\u00fasqueda del Se\u00f1or (2, 1-3).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(b) 2, 4-15. La mano del Se\u00f1or se extender\u00e1 no s\u00f3lo sobre Jerusal\u00e9n, sino sobre el mundo entero (urbi et orbi), sobre los pueblos de las cuatro regiones de los cielos: hacia el oeste sobre los filisteos (4-7), hacia el este sobre los moabitas y amonitas (8-11), hacia el sur sobre los et\u00edopes (12) y hacia el norte sobre los asirios y los ninivitas (13-15).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(c) Una amenaza especial (3, 1-8). El Profeta se vuelve de nuevo hacia Jerusal\u00e9n: \u00abAy de la ciudad rebelde, impura y opresora. . . No escuch\u00f3 nunca la llamada, no acept\u00f3 la correcci\u00f3n\u00bb. La amonestaci\u00f3n m\u00e1s fuerte es para los arist\u00f3cratas y los administradores de la Ley (las clases dirigentes de la comunidad civil), y los profetas y sacerdotes, gu\u00edas del culto p\u00fablico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(d) 3, 9-20. Una profec\u00eda de consolaci\u00f3n, o una mirada prof\u00e9tica al Reino de Dios del futuro, en el que el mundo entero, unido en una fe y un culto, se volver\u00e1 al Dios uno, y ser\u00e1 posible disfrutar de las riquezas del reino mesi\u00e1nico, cuya capital es la Hija de Si\u00f3n. La universalidad del juicio, as\u00ed como de la redenci\u00f3n, queda expuesta tan poderosamente en Sofon\u00edas que este libro puede ser visto como la \u00abep\u00edstola cat\u00f3lica\u00bb del Antiguo Testamento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(e) La \u00faltima exhortaci\u00f3n de Sofon\u00edas (3, 9-20) tambi\u00e9n tiene una tonalidad mesi\u00e1nica, aunque no llega a la amplitud de Isa\u00edas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">III. CAR\u00c1CTER DEL PROFETA<br \/>\nLa profec\u00eda de Sofon\u00edas no se diferencia tan claramente de la de otros profetas como Am\u00f3s y Habacuc. Se limita al modelo com\u00fan de pensamiento de todas las exhortaciones prof\u00e9ticas, amenazas de juicio, exhortaciones a la penitencia y promesas de salvaci\u00f3n mesi\u00e1nica. Es por eso que Sofon\u00edas puede ser considerado el prototipo de los profetas hebreos y como el modelo de la terminolog\u00eda prof\u00e9tica. No busca la gloria del escritor original, sino que pide prestadas ideas y estilo. El parecido con el libro del Deuteronomio puede explicarse por el hecho de que este \u00faltimo libro, hallado durante la reforma de Jos\u00edas, se convirti\u00f3 en el centro del inter\u00e9s religioso. El lenguaje de Sofon\u00edas es vigoroso e intenso, como corresponde a la seriedad de esa \u00e9poca, pero se encuentra libre del tono de eleg\u00eda triste de Jerem\u00edas. En algunos pasajes se torna pat\u00e9tico y po\u00e9tico, sin que por ello logre alcanzar la dicci\u00f3n cl\u00e1sica o los vuelos po\u00e9ticos de Nahum o del Deutero Isa\u00edas. Hay algo solemne en la manera en la que el Se\u00f1or es tan frecuentemente presentado como el que habla y la sentencia de juicio cae en la tierra silenciosa (1,7). Aparte de algunos juegos de palabras (cfr. especialmente 2,4), Sofon\u00edas desde\u00f1a toda ret\u00f3rica y adorno po\u00e9tico del lenguaje. En lo tocante a la construcci\u00f3n l\u00f3gica y r\u00edtmica de varias exhortaciones, \u00e9l tiene dos estrofas del primer dise\u00f1o (1,7 y 14) con el mismo inicio (\u00abel d\u00eda del Se\u00f1or est\u00e1 cerca\u00bb), y concluye el segundo con un himno (2,15), tal como lo practica su modelo, Jerem\u00edas. El hecho de que el segundo dise\u00f1o contenga un himno a Jerusal\u00e9n m\u00e1s animado y prolongado manifiesta un desarrollo gradual del sentimiento hasta alcanzar el cl\u00edmax (3, 14 ss.). En la iconograf\u00eda cristiana Sofon\u00edas es representado de dos modos: con una linterna (refiri\u00e9ndose a 1,12: \u00abBuscar\u00e9 con una linterna en Jerusal\u00e9n\u00bb), o vestido con una toga y portando un rollo que contiene el texto del inicio del himno \u00abAlaba, Hija de Si\u00f3n\u00bb (3,14).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">IV. PROBLEMAS CR\u00cdTICOS EN RELACI\u00d3N A SOFON\u00cdAS.<br \/>\nEl asunto de la autor\u00eda queda respondido con autoridad en el vers\u00edculo introductorio del libro. Incluso cr\u00edticos radicales como Marti aceptan que no hay motivo para dudar de que el autor de esta profec\u00eda es el Sofon\u00edas (Zephaniah) mencionado en el t\u00edtulo (\u00abDas Dodekapropheton\u00bb), Tubinga, 1904, 359). El hecho de que el nombre de este profeta no se mencione en ninguna otra parte del Antiguo Testamento no afecta la fuerza concluyente del primer vers\u00edculo de la profec\u00eda. Sofon\u00edas es el \u00fanico profeta cuya genealog\u00eda se puede rastrear hasta la cuarta generaci\u00f3n. De esto se ha inferido que el cuarto y \u00faltimo ancestro mencionado, Ezequ\u00edas (Hizkiah), es id\u00e9ntico al rey que lleva el mismo nombre (727-698). En este caso, sin embargo, la frase explicativa \u00abRey de Jud\u00e1\u00bb debi\u00f3 haber sido colocada en aposici\u00f3n al nombre. Consecuentemente, la frase que se refiere a la autor\u00eda del libro en la primera parte del vers\u00edculo introductorio es totalmente digna de cr\u00e9dito, puesto que la frase que se refiere a la cronolog\u00eda del libro, en la segunda mitad del mismo vers\u00edculo, est\u00e1 confirmada por criterios internos. Las descripciones de costumbres, especialmente las del cap\u00edtulo primero, que muestran la situaci\u00f3n de la religi\u00f3n y la moral en Jerusal\u00e9n, son, de hecho, una verdadera reconstrucci\u00f3n de las condiciones reinantes durante el gobierno de Jos\u00edas. El culto a las estrellas que se celebraba sobre las azoteas, seg\u00fan lo menciona 1,5, y que era una imitaci\u00f3n del culto a los cielos que estaba de moda en Palestina desde el reinado de Manas\u00e9s, tambi\u00e9n es mencionado por un profeta contempor\u00e1neo de Sofon\u00edas, Jerem\u00edas (19, 13; 32, 29), y calificado como desorden religioso de la era josi\u00e1nica. Todas esas cosas confirman la credibilidad del testigo de 1,1 en referencia a la autor\u00eda de Sofon\u00edas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La investigaci\u00f3n cr\u00edtica acerca de d\u00f3nde termina el texto original del libro de Sofon\u00edas y d\u00f3nde comienzan las glosas, revisiones del texto y revisiones posteriores, ha producido una declaraci\u00f3n un\u00e1nime que afirma que el primer cap\u00edtulo es obra de Sofon\u00edas, que el cap\u00edtulo segundo es considerado menos genuino, y el tercero, a\u00fan menos. Al separar las que se consideran capas exteriores del cap\u00edtulo segundo, casi todos los cr\u00edticos de m\u00e1s peso han llegado a conclusiones distintas: quot capita, tot sensus (a cada cabeza un sentido distinto). No es posible analizar aqu\u00ed cada vers\u00edculo en la forma detallada con que lo har\u00eda un comentarista. Es posible, sin embargo, se\u00f1alar en general que el plan t\u00e9cnico de la elaboraci\u00f3n literaria de los discursos, en especial el formato sim\u00e9trico de los discursos mencionados en la segunda secci\u00f3n, y en las respuestas habladas de la secci\u00f3n tercera, impide cualquier corte de grandes dimensiones. La forma art\u00edstica utilizada en la construcci\u00f3n de los discursos prof\u00e9ticos cada vez adquiere mayor reconocimiento como un apoyo para la cr\u00edtica literaria.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El pasaje que con m\u00e1s frecuencia se considera como adici\u00f3n posterior es 3, 14-20, debido a que el tono de heraldo de salvaci\u00f3n adoptado en \u00e9l no concuerda con el de las profec\u00edas de inminencia del juicio de los dos cap\u00edtulos que anteceden. Mas es costumbre en los profetas concluir las temibles advertencias del juicio de Yahv\u00e9 con un vistazo al brillante futuro del venidero Reino de Dios para permitir, por as\u00ed decirlo, que el arcoiris suceda a la tempestad. Joel primero hace denuncias prof\u00e9ticas y enseguida procede a emitir consolaciones prof\u00e9ticas (Joel en la Vulgata, 1-2, 17; 2,19-3); Isa\u00edas, en el cap\u00edtulo 1, compara Jerusal\u00e9n a Sodoma e inmediatamente despu\u00e9s la llama ciudad de justicia. Miqueas, cuya similitud con Sofon\u00edas es comentada por todos los cr\u00edticos, tambi\u00e9n hace que sus amenazas de juicio terminen con un anuncio de salvaci\u00f3n. Uno de los pensamientos escatol\u00f3gicos que sirven de gu\u00eda a todos los profetas es el siguiente: el juicio es la \u00fanica forma de transitar a la salvaci\u00f3n, y la consumaci\u00f3n de la historia del mundo ser\u00e1 la salvaci\u00f3n para lo que quede de la semilla. Basados en eso, no se puede rechazar Sofon\u00edas 3, 14-20. Todo el plan del libro est\u00e1 sugerido en peque\u00f1a escala en el primer discurso, que termina en 2, 1-3 con una exhortaci\u00f3n a buscar al Se\u00f1or, que constituye un tema de consolaci\u00f3n directamente posterior a la terrible proclamaci\u00f3n del d\u00eda del Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las preguntas hechas por el criticismo textual acerca del libro de Sofon\u00edas son por dem\u00e1s sencillas, y mucho m\u00e1s cercanas a la soluci\u00f3n que las relacionadas con el criticismo superior. Las condiciones del texto, a excepci\u00f3n de unos cuantos pasajes dudosos, son buenas y hay pocos libros de la Biblia que tengan tan pocos puntos atacables por parte del hipercriticismo b\u00edblico como el de Sofon\u00edas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">REINKE, Der Prophet Zephanja (Munster, 1868); KNABENBAUER, Comment. In proph. min. (Paris, 1886); VAN HOONACKER, Les douze pet. proph. (Paris, 1908); LIPPL, Das Buch des Proph. Sophon. (Friburgo, 1910), que contiene (pp. 9-16) una excelente bibliograf\u00eda; SCHWALLY, Das Buch Zephanja (Giessen, 1890); SCHULZ, Comment uber den Proph. Zephanja (Hanover, 1892); ADAMS, The Minor Proph. (New York, 1902); DROVER, The Min. Proph. (Nahum, Habakkuk, Zephaniah) (Edimburgo, 1907); los comentarios completos de STRACK-ZOCKLER, NOWACK; MARTI; y G.A. SMITH.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">M. FAULHABER.<br \/>\nTranscrito por Thomas M. Barrett<br \/>\nTraducido por Javier Algara Coss\u00edo\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>el sacerdote 2Ki 25:18; Jer 29:29; 52:24 Sofon\u00ed\u00adas (heb. Tsefany\u00e2h[\u00fb], \u00abYahweh ha ocultado [escondido, esconde]\u00bb, \u00abYahweh ha protegido\u00bb o \u00aba quien Yahweh ha escondido\u00bb; tambi\u00e9n aparece en antiguas manijas de jarros y en antiguos sellos heb.). 1. Hijo de Maas\u00ed\u00adas y 2o sacerdote bajo la direcci\u00f3n del sumo sacerdote Sera\u00ed\u00adas durante el reino de Sedequ\u00ed\u00adas &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sofonias\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSOFONIAS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-4139","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4139","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4139"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4139\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4139"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4139"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4139"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}