{"id":4177,"date":"2016-02-05T00:17:01","date_gmt":"2016-02-05T05:17:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sabado\/"},"modified":"2016-02-05T00:17:01","modified_gmt":"2016-02-05T05:17:01","slug":"sabado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sabado\/","title":{"rendered":"SABADO"},"content":{"rendered":"<p>S\u00e1bado    (heb. shabb\u00e2th, \u00ab[d\u00ed\u00ada de] reposo\u00bb, \u00abcesaci\u00f3n\u00bb; shabb\u00e2th\u00f4n [una variante de shabb\u00e2th]; ambas palabras derivan del verbo sh\u00e2bath, \u00abcesar\u00bb, \u00abdescansar\u00bb, \u00abguardar el s\u00e1bado\u00bb; gr. s\u00e1bbaton,\u00bbs\u00e1bado\u00bb).  El d\u00ed\u00ada de reposo semanal, instituido al final de la semana* de la creaci\u00f3n y observado por los adoradores de Dios, tanto jud\u00ed\u00ados como cristianos, durante toda la \u00e9poca abarcada por la historia b\u00ed\u00adblica.  Cuando Dios acab\u00f3 de crear la tierra, \u00abrepos\u00f3 el d\u00ed\u00ada s\u00e9ptimo de toda la obra que hizo\u00bb (Gen 2:1,2).  Este \u00abreposo\u00bb* no fue consecuencia del cansancio o la fatiga (Isa 40:28), sino del hecho de que la tarea estaba completa y el mundo era perfecto (Gen 1:31). Concordaba en todo sentido con su ideal, y le puso fin a su trabajo, porque su obra ya no se pod\u00ed\u00ada mejorar.  Entonces \u00abbendijo Dios el d\u00ed\u00ada s\u00e9ptimo, y lo santific\u00f3\u00bb como un monumento recordativo de su obra creadora (2:3).  Puesto que \u00abel d\u00ed\u00ada de reposo [s\u00e1bado] fue hecho por causa del hombre\u00bb (Mar 2:27) -es decir, en beneficio del hombre- es l\u00f3gico llegar a la conclusi\u00f3n de que la bendici\u00f3n divina con que el Creador invisti\u00f3 al 7\u00c2\u00ba d\u00ed\u00ada de la semana deb\u00ed\u00ada constituir un canal de felicidad para Ad\u00e1n y Eva.  Puesto que Dios tambi\u00e9n lo \u00absantific\u00f3\u00bb (Gen 2:3), o lo separ\u00f3 para uso sagrado, podemos estar seguros de que nuestros primeros padres dedicaron esas horas santas a Dios.  Que el Creador ten\u00ed\u00ada la intenci\u00f3n de que la bendici\u00f3n del s\u00e1bado fuera para todos los hombres de todos los tiempos, resulta evidente de la declaraci\u00f3n de que \u00abfue hecho por causa del hombre\u00bb (Mar 2:27), con el prop\u00f3sito de que \u00e9ste descansara y lo empleara con motivos santos.  De acuerdo con esto, el 7o d\u00ed\u00ada es un d\u00ed\u00ada de reposo para todos los que reconocen que son descendientes de Ad\u00e1n y Eva, y no s\u00f3lo para los jud\u00ed\u00ados.  En efecto, \u00e9stos reci\u00e9n aparecieron muchos siglos despu\u00e9s de la creaci\u00f3n, y Dios nunca tuvo la intenci\u00f3n de que ellos monopolizaran la observancia del s\u00e1bado. 1017  Es evidente que nuestros primeros padres y sus descendientes entendieron el significado del 7\u00c2\u00ba d\u00ed\u00ada, porque: 1. Dios no llev\u00f3 a cabo las obras de la semana de la creaci\u00f3n en beneficio propio, sino en favor del hombre.  Y puesto que el reposo de Dios en el 7\u00c2\u00ba d\u00ed\u00ada no era consecuencia del cansancio, y que ese d\u00ed\u00ada formaba parte de la semana de la creaci\u00f3n, tal como su nombre lo indica, resulta evidente que la bendici\u00f3n y la santificaci\u00f3n del s\u00e1bado tambi\u00e9n eran en beneficio del hombre, particularmente para su bien espiritual y moral.  2. Desde los albores de la historia la semana de 7 d\u00ed\u00adas ha sido conocida y aceptada como medida de tiempo (Gen 7:4, 10; 8:10, 12; 29:27).  Puesto que su duraci\u00f3n no depende de los movimientos de ninguno de los cuerpos celestes, y no hay manera de trazar su origen aparte del relato de la creaci\u00f3n que encontramos en Gen_1 y 2, la aceptaci\u00f3n por parte del hombre de la semana de 7 d\u00ed\u00adas en aquellas primeras \u00e9pocas se debe remontar al hecho de que Dios estableci\u00f3 el 7\u00c2\u00ba d\u00ed\u00ada de la semana como d\u00ed\u00ada de reposo, bendici\u00f3n y santificaci\u00f3n.  La 1\u00c2\u00aa aparici\u00f3n de la palabra s\u00e1bado en las Escrituras se encuentra en Exo 16:21-30, en relaci\u00f3n con la ca\u00ed\u00adda del man\u00e1 antes de la llegada de Israel al monte Sina\u00ed\u00ad.  Dios puso \u00e9nfasis en la importancia del 7\u00c2\u00ba d\u00ed\u00ada de la semana, como d\u00ed\u00ada de descanso, al proporcionar una doble raci\u00f3n en el d\u00ed\u00ada 6\u00c2\u00ba y nada en el 7\u00c2\u00ba.  Este milagro semanal comenz\u00f3 el 2\u00c2\u00ba mes despu\u00e9s de la partida de Israel de Egipto (vs 1, 14, 15), y dur\u00f3 40 a\u00f1os, hasta el mes 1\u00c2\u00ba (Jos 5:10-12; cf Exo 12:2-11; 16:35), es decir, m\u00e1s de 2.000 s\u00e1bados semanales sucesivos.  En el monte Sina\u00ed\u00ad, Dios prescribi\u00f3 la observancia del reposo del 7\u00c2\u00ba d\u00ed\u00ada con las palabras del 4\u00c2\u00ba mandamiento del Dec\u00e1logo (Exo 20:8-11).  Escribi\u00f3 esta ley con su propio dedo en tablas de piedra (Exo 31:18; Deu 9:10) y le dio instrucciones a Mois\u00e9s para que fuera puesta en el arca del pacto (Deu 10:1-5).  La palabra \u00abacu\u00e9rdate\u00bb, con que comienza el mandamiento relativo al s\u00e1bado, no quiere decir que la observancia del 4\u00c2\u00ba mandamiento es m\u00e1s importante que la de los otros 9, porque todos son iguales (Jos 2:8-11; Jam 2:10,11).  El pueblo de Dios ten\u00ed\u00ada que \u00abacordarse\u00bb del s\u00e1bado porque \u00aben seis d\u00ed\u00adas hizo Jehov\u00e1 los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y repos\u00f3 en el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada\u00bb; es decir, el s\u00e1bado es un monumento recordativo del Creador y de la creaci\u00f3n. Por eso, \u00abJehov\u00e1 bendijo el d\u00ed\u00ada de reposo y lo santific\u00f3\u00bb en el mismo principio.  Dios sab\u00ed\u00ada que la tendencia natural del hombre consistir\u00ed\u00ada en preocuparse tanto de las cosas que hab\u00ed\u00ada hecho durante los 6 d\u00ed\u00adas de la creaci\u00f3n, que olvidar\u00ed\u00ada Qui\u00e9n las hab\u00ed\u00ada hecho, una tendencia universal y evidente desde aquellos lejanos tiempos (Rom 1:20-25).  Las Escrituras del AT a menudo diferencian al verdadero Dios de los dioses falsos por su poder creador.  Por ejemplo, en Psa 96:5 leemos: \u00abTodos los dioses de los pueblos son \u00ed\u00addolos; pero Jehov\u00e1 hizo los cielos\u00bb.  Era el prop\u00f3sito del Se\u00f1or que el hombre comprendiera \u00ablas cosas invisibles de \u00e9l, su eterno poder y deidad\u00bb por medio \u00abde las cosas hechas\u00bb (Rom 1:20). De acuerdo con esto, el Creador infinitamente sabio instituy\u00f3 el s\u00e1bado con el fin de que no se olvidara a Dios y se deslizara hacia la idolatr\u00ed\u00ada, y as\u00ed\u00ad fuera una bendici\u00f3n para el ser humano y no una carga.  El Se\u00f1or declar\u00f3 definidamente que ser\u00ed\u00ada una \u00abse\u00f1al\u00bb permanente entre \u00e9l y su pueblo, por medio de la cual siempre reconocer\u00ed\u00adan que el verdadero Dios era su Dios (Exo 31:13).  Adem\u00e1s de su importancia universal para todos los hombres, el s\u00e1bado tendr\u00ed\u00ada un significado adicional para Israel como recuerdo de que el Se\u00f1or los hab\u00ed\u00ada librado de la esclavitud egipcia y les hab\u00ed\u00ada dado descanso (Deu 5:12-15).  Aparte de los s\u00e1bados semanales (Lev 23:3) hab\u00ed\u00ada 7 s\u00e1bados ceremoniales por a\u00f1o, diseminados a lo largo del calendario lit\u00fargico: 1 y 2. Los d\u00ed\u00adas 1\u00c2\u00ba y \u00faltimo de la fiesta de los Panes sin Levadura (vs 7, 8).  3. El Pentecost\u00e9s (v 21).  4. El 1er d\u00ed\u00ada del 7\u00c2\u00ba mes (v 24).   5. El D\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n (v 27).  6 y 7. Los d\u00ed\u00adas 1\u00c2\u00ba y \u00faltimo de la fiesta de las Caba\u00f1as (vs 34- 36).  Los s\u00e1bados ceremoniales pod\u00ed\u00adan caer en cualquier d\u00ed\u00ada de la semana, y de vez en cuando coincid\u00ed\u00adan con el s\u00e1bado semanal.  Adem\u00e1s de los s\u00e1bados semanales y anuales, cada 7 a\u00f1os hab\u00ed\u00ada un a\u00f1o sab\u00e1tico,* durante el cual no se trabajaba la tierra (25:3-7).  Cada 50 a\u00f1os se proclamaba un jubileo,* que duraba un a\u00f1o, durante el cual las propiedades volv\u00ed\u00adan a sus due\u00f1os originales.  Al imponer la suspensi\u00f3n del trabajo, el 4\u00c2\u00ba mandamiento prove\u00ed\u00ada el tiempo para el descanso f\u00ed\u00adsico y el refrigerio espiritual.  Sin embargo, ese tiempo no se deb\u00ed\u00ada dedicar a la ociosidad, porque Dios instruy\u00f3 a su pueblo para que se reuniera en \u00absanta convocaci\u00f3n\u00bb (Lev 23:3; cf Eze 46:3).  La preeminencia del s\u00e1bado sobre los dem\u00e1s d\u00ed\u00adas de la semana se acentu\u00f3 en el ritual del antiguo tabern\u00e1culo y del templo mediante la ofrenda de un cordero adicional (Num 28:9, 10) y de la renovaci\u00f3n en ese d\u00ed\u00ada de los panes de la proposici\u00f3n (Lev 24:5-8; 1Ch 9:32).  De acuerdo con la ley lev\u00ed\u00adtica, la sanci\u00f3n que merec\u00ed\u00ada la violaci\u00f3n del s\u00e1bado era la muerte (Exo 31:14-16), y a lo menos se registra un caso de ajusticiamiento 1018 de alguien que viol\u00f3 el s\u00e1bado voluntariamente (Num 15:32-36).  La violaci\u00f3n del s\u00e1bado fue uno de los pecados que dio como resultado el cautiverio babil\u00f3nico (Jer 17:19-27).  Tal como Jerem\u00ed\u00adas, el profeta Ezequiel se lamentaba porque en sus d\u00ed\u00adas el s\u00e1bado era ignorado en gran medida (Eze 20:12-24; 22:8; 26:23, 38).  Al escrutar el futuro, Isa\u00ed\u00adas previ\u00f3 la conversi\u00f3n de los gentiles y prometi\u00f3 una bendici\u00f3n para quienes guardaran el s\u00e1bado (ls. 56:2-6; cf 58:13).  Despu\u00e9s del cautiverio los jud\u00ed\u00ados cayeron de  nuevo en el descuido con respecto a la observancia del s\u00e1bado, y Nehem\u00ed\u00adas impuls\u00f3 una reforma con el fin de fomentar dicha observancia (Neh 10:31-13:15-22).  Durante la \u00e9poca intertestamentaria los fariseos cargaron el s\u00e1bado con una cantidad de reglamentos triviales que hicieron de \u00e9l una  carga en vez de una bendici\u00f3n.  Esos pesados reglamentos, codificados m\u00e1s tarde en la Mishn\u00e1, formaban parte de la tradici\u00f3n que Jes\u00fas combati\u00f3 tan vigorosamente durante todo su ministerio (Mat 23:4; Mar 7:1-13).  La Mishn\u00e1 (Shabbath 7.2) hace una lista de 39 trabajos diferentes que no se pueden llevar a cabo en ese d\u00ed\u00ada, y hay adem\u00e1s una cantidad innumerable de otros minuciosos reglamentos.  En efecto, 2 tratados completos de la Mishn\u00e1, Shabbath y Erubin, se dedican a enumerar los diversos reglamentos concernientes al s\u00e1bado.  Estaba prohibido, por ejemplo, deshacer un nudo, escribir m\u00e1s de 2 letras del alfabeto o borrar un espacio mayor del que da cabida a 2 letras, encender un fuego o apagarlo. El reglamento m\u00e1s conocido es el que se refiere al \u00abcamino de un s\u00e1bado\u00bb, que era de m\u00e1s o menos 1 km.  Tambi\u00e9n se consideraba violaci\u00f3n del d\u00ed\u00ada de reposo contemplarse en un espejo fijo en la pared.  Se pod\u00ed\u00ada vender a un gentil el huevo que la gallina pon\u00ed\u00ada en s\u00e1bado, pero no se lo pod\u00ed\u00ada comer; tambi\u00e9n se pod\u00ed\u00ada contratar a un gentil para que encendiera una vela o el fuego ese d\u00ed\u00ada: se consideraba ilegal escupir en tierra, no fuera que una hoja de pasto recibiera irrigaci\u00f3n por ese medio; no se permit\u00ed\u00ada que alguien llevara un pa\u00f1uelo durante el s\u00e1bado, a menos que una punta estuviera cosida a la ropa, en cuyo caso ya no era t\u00e9cnicamente un pa\u00f1uelo, sino parte de las vestiduras.  De este modo Los rabinos pon\u00ed\u00adan \u00e9nfasis en los aspectos negativos de su observancia, es decir, en lo que no hab\u00ed\u00ada que hacer, y de esta manera magnificaban la importancia de las formas de la religi\u00f3n mientras le restaban trascendencia a su contenido. Hicieron del s\u00e1bado un fin en s\u00ed\u00ad mismo, y convirtieron a los hombres en esclavos de \u00e9l.  Estos reglamentos negativos y minuciosos sirvieron eficazmente para oscurecer su verdadero prop\u00f3sito.  Este \u00e9nfasis rab\u00ed\u00adnico sobre su r\u00ed\u00adgida observancia lleg\u00f3 a su apogeo durante el ministerio terrenal de nuestro Se\u00f1or, y en ning\u00fan otro aspecto entr\u00f3 Jes\u00fas en un conflicto m\u00e1s agudo con los dirigentes del juda\u00ed\u00adsmo que con respecto a la observancia del s\u00e1bado.  Ense\u00f1\u00f3 que \u00e9ste hab\u00ed\u00ada sido instituido en beneficio del hombre (Mar 2:27, 28), y enfatiz\u00f3 los aspectos positivos de su observancia, es decir, en la clase de actividad que se puede llevar a cabo en ese d\u00ed\u00ada.  Nada de lo que dijo o hizo se puede interpretar como opuesto al s\u00e1bado que aparece en los Diez Mandamientos o en la ley lev\u00ed\u00adtica.  Su protesta estaba orientada exclusivamente contra los abusos que hab\u00ed\u00ada sufrido el d\u00ed\u00ada de reposo en manos de los rabinos, y su prop\u00f3sito consisti\u00f3 en liberar el d\u00ed\u00ada de los pesados reglamentos con que lo hab\u00ed\u00adan sobrecargado (Mat 23:13).  Era su costumbre dedicar el d\u00ed\u00ada a su participaci\u00f3n en los servicios religiosos y a la instrucci\u00f3n religiosa (Mar 1:21; 3:1; Luk 4:16-27; 13:10), a actividades sociales apropiadas (Mar 1:29-31; 2:23; Luk 4:1-3) y a obras de misericordia.  Llev\u00f3 a cabo 7 de sus milagros de sanidad durante el s\u00e1bado (Mar :21-31; 3:1-5; Luk 13:10-17; 14:1-4; Joh 5:1-15; 9:1-7).  V\u00e9ase S\u00e1bado, Camino de un.  Durante toda la epoca comprendida por el  NT, los cristianos guardaron el 7\u00c2\u00ba d\u00ed\u00ada de la semana como su d\u00ed\u00ada de reposo.  En vista de la gran importancia que los jud\u00ed\u00ados le adjudicaban, y a la luz de la tormenta de oposici\u00f3n suscitada por la inobservancia por parte de los gentiles de las prescripciones rituales (Act_15; G\u00e1. 2; 3), la m\u00e1s m\u00ed\u00adnima desviaci\u00f3n de la observancia del s\u00e1bado establecida por el Dec\u00e1logo, ya sea por parte de Pablo o de cualquiera de los dirigentes de los tiempos apost\u00f3licos, inevitablemente habr\u00ed\u00ada producido una avalancha de protestas similar a la que surgi\u00f3 con respecto a reglamentos como la circuncisi\u00f3n, a comer con los gentiles y diversas otras disposiciones relativas a la liturgia (Act 11:1-3; 15:1, 2; 21:20, 21; G\u00e1. 3:1; 4:10; 5:1). Parece imposible que si hubiera habido una contienda acerca de la observancia del s\u00e1bado, no haya sido registrada en el NT.  Pero los autores del NT guardan un completo silencio al respecto.  Por el contrario, se menciona frecuentemente que el ap\u00f3stol Pablo, al recorrer el mundo gentil para proclamar el evangelio, entraba \u00aben la sinagoga en un d\u00ed\u00ada de reposo [s\u00e1bado]\u00bb (Act 3:14, 44; 16:13; 17:2; 18:4).  Se puede argumentar que lo hac\u00ed\u00ada porque estaba seguro de encontrar en ese d\u00ed\u00ada una buena audiencia.  Pero, al mismo tiempo, el NT guarda silencio con respecto a cualquier reuni\u00f3n religiosa cristiana celebrada en el 1er, d\u00ed\u00ada de la semana que pueda proporcionar la m\u00e1s m\u00ed\u00adnima evidencia de que los creyentes de aquel tiempo le adjudicaban alguna importancia especial a ese d\u00ed\u00ada.  Entre los pasajes del NT que a veces se citan en un intento de probar la observancia del 1er, d\u00ed\u00ada de la semana por los cristianos de los d\u00ed\u00adas apost\u00f3licos, se  encuentran Mat 28:1, Act 20:7, 1Co 16:2 y Rev 1:10, pero cuando se los examina se descubre que estos vers\u00ed\u00adculos no proporcionan evidencia alguna que indique la transferencia de la santidad del 7\u00c2\u00ba d\u00ed\u00ada de la semana al 1\u00c2\u00ba, o que los cristianos de la iglesia primitiva hayan considerado alguna vez que el 1er d\u00ed\u00ada era un d\u00ed\u00ada santo.  La verdad absoluta es que desde el principio hasta el fin la Biblia no reconoce otro d\u00ed\u00ada fuera del 7\u00c2\u00ba de la semana como d\u00ed\u00ada santo semanal de perpetua obligaci\u00f3n.  (Para una explicaci\u00f3n del problema presentado en el texto griego de Luk 6:1, v\u00e9ase CBA 5:726,147, 148.) V\u00e9anse D\u00ed\u00ada del Se\u00f1or; Primer d\u00ed\u00ada de la semana.  440. Ostracon encontrado en Elefantina. La inscripci\u00f3n aramea menciona el s\u00e1bado.  La 1a menci\u00f3n al s\u00e1bado proveniente de fuentes extrab\u00ed\u00adblicas aparece en un \u00f3stracon con inscripciones, que se encontr\u00f3 en la isla de Elefantina* (fig 440).  Estas inscripciones del s V a.C. fueron hechas por colonos jud\u00ed\u00ados que viv\u00ed\u00adan en la isla, quienes eran mercenarios por cuenta de los persas.  En los registros de las naciones antiguas no se menciona nunca el s\u00e1bado.  El t\u00e9rmino bab. shabatu, relacionado por algunos con el 7\u00c2\u00ba d\u00ed\u00ada, no era de descanso semanal, sino el nombre que se le daba al d\u00ed\u00ada en que ca\u00ed\u00ada la luna llena, y que se celebraba como festividad una vez por mes.  Algunos han visto vestigios de la existencia del 7\u00c2\u00ba d\u00ed\u00ada de la semana en los tab\u00faes especiales adjudicados a los d\u00ed\u00adas 7\u00c2\u00ba,14\u00c2\u00ba, 21\u00c2\u00ba y 28\u00c2\u00ba del mes, que aparecen en las antiguas hemerolog\u00ed\u00adas de Mesopotamia, es decir, en las listas de d\u00ed\u00adas propicios y adversos, que contienen reglas acerca de lo que se debe hacer y no hacer en ciertos d\u00ed\u00adas.  Es posible que estas disposiciones reflejen en cierto modo y en forma vaga el recuerdo de la semana original conocida por los patriarcas.  Un estudio de las pr\u00e1cticas religiosas de las naciones paganas de la antig\u00fcedad pone en evidencia que el polite\u00ed\u00adsmo y la idolatr\u00ed\u00ada borraron casi totalmente el conocimiento de Dios y del verdadero culto.  Los paganos se enteraron de la existencia del s\u00e1bado por medio de los jud\u00ed\u00ados de la Dispersi\u00f3n.  S\u00e1bado, Camino de un.  Expresi\u00f3n que se aplicaba en tiempos de Cristo a la distancia que     pod\u00ed\u00ada recorrer un jud\u00ed\u00ado durante el s\u00e1bado sin quebrantar la ley jud\u00ed\u00ada tradicional. La frase aparece en la Biblia \u00fanicamente en Hch 1:12,     donde Lucas la usa con el fin de indicar la distancia que exist\u00ed\u00ada entre Jerusal\u00e9n y el monte de los Olivos, para informaci\u00f3n de Te\u00f3filo, el destinatario del libro (v 1),quien aparentemente no estaba familiarizado ni con Palestina ni con Jerusal\u00e9n.  La distancia que hay entre el muro oriental y el lugar tradicional de la ascensi\u00f3n es de unos 686 metros en l\u00ed\u00adnea recta, pero es bastante m\u00e1s cuando uno recorre el camino realmente.  Los rabinos fundamentaban este reglamento relativo al camino de un s\u00e1bado en la prohibici\u00f3n que encontramos en Exo 16:29, donde dice: \u00abEst\u00e9se, pues, cada uno en su lugar\u00bb durante el d\u00ed\u00ada de reposo, y establecieron que este \u00ablugar\u00bb se pod\u00ed\u00ada extender a una distancia de 2.000 codos a partir de la casa de un hombre.  La distancia de 2.000 codos (unos 890 m en tiempos del NT; seg\u00fan otros, hasta unos 1.200 m) la obten\u00ed\u00adan en parte de Num 35:5, donde dice que el ejido de una ciudad lev\u00ed\u00adtica deb\u00ed\u00ada ser de 2.000 codos a partir del muro, en todas direcciones; y en parte de Jos 3:4, en que se da la orden que los israelitas, cuando estaban en marcha, no deb\u00ed\u00adan acercarse al arca a una distancia no menor de 2.000 codos.  De ah\u00ed\u00ad la interpretaci\u00f3n de que el campamento se encontraba a esa distancia del tabern\u00e1culo, naturalmente al cual s\u00ed\u00ad se pod\u00ed\u00ada ir durante el s\u00e1bado.  Dentro del per\u00ed\u00admetro de la ciudad no hab\u00ed\u00ada restricciones para caminar, por m\u00e1s que \u00e9sta fuera bien grande.  Puesto que estas prohibiciones les produc\u00ed\u00adan a los jud\u00ed\u00ados muchos problemas y dificultades, los rabinos descubrieron la manera de obviarlas: ampliar la distancia de 2.000 a 4.000 codos, lo que se logr\u00f3 estableciendo que la \u00abresidencia\u00bb pod\u00ed\u00ada ubicarse al final de los primeros 2.000 codos, depositando alimentos all\u00ed\u00ad antes que comenzara el s\u00e1bado.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>hebreo, shavat, parar, cesar. S\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada de la semana,  santificado por Yahv\u00e9h, tras haber creado el mundo, pues en ese d\u00ed\u00ada ces\u00f3 toda labor, Gn 2, 2-3. En el Sina\u00ed\u00ad se estableci\u00f3 la obligaci\u00f3n de guardar el s., como recuerdo de la creaci\u00f3n del mundo, tras la cual Yahv\u00e9h  descans\u00f3; este mandato cobijaba a todo el mundo, incluidos los animales,  los siervos, los forasteros que habitaban en medio de los israelitas, Ex 20,  8-11. Yahv\u00e9h lo instituy\u00f3 como se\u00f1al de la Alianza, y su violaci\u00f3n estaba penalizada con la muerte, Ex 31, 12-17; Nm 15, 32-36. Posteriormente,  en Dt 5, 15, el s. adquiere un car\u00e1cter de celebraci\u00f3n jubilosa, pues se asocia con la liberaci\u00f3n de la esclavitud en Egipto, y en memoria de este hecho los siervos de los israelitas tambi\u00e9n deb\u00ed\u00adan descansar; es decir, que al motivo religioso se le a\u00f1ade otro de car\u00e1cter humanitario, Ex 23, 12.<\/p>\n<p>Como deb\u00ed\u00ada cesar toda actividad f\u00ed\u00adsica  en el desierto el pueblo deb\u00ed\u00ada recoger la v\u00ed\u00adspera del s. el man\u00e1 suficiente, pues el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada de la semana no ca\u00ed\u00ada; igualmente se deb\u00ed\u00ada preparar la comida para el s., pues ni siquiera se pod\u00ed\u00ada encender el fuego, Ex 16, 22-30; Ex 35, 3. Incluso se prohib\u00ed\u00ada salir de casa, Ex 16, 29; pero, posteriormente, con base en Nm 35, 4-5, se estableci\u00f3 el llamado \u2020\u0153camino sab\u00e1tico\u2020\u009d, seg\u00fan el cual se pod\u00ed\u00adan caminar mil codos fuera de la ciudad, y dos mil si se trataba de apacentar el reba\u00f1o, seg\u00fan el llamado Documento de Damasco,  encontrado en Qumram; a este camino sab\u00e1tico se refiere Hch 1, 12.<\/p>\n<p>La guarda del s. adquiri\u00f3 mucha importancia a partir del destierro en  Babilonia, convirti\u00e9ndose en uno de los distintivos m\u00e1s importantes del juda\u00ed\u00adsmo, Ne 13, 15-22; 1 M 2, 32-41.<\/p>\n<p>El esp\u00ed\u00adritu legalista y formalista de las sectas jud\u00ed\u00adas  como la de los escribas y fariseos, convirti\u00f3 el s. en una carga agobiante para los jud\u00ed\u00ados,  perdiendo la alegr\u00ed\u00ada y el j\u00fabilo de la liberaci\u00f3n de la esclavitud que se le dio al comienzo. Jes\u00fas se enfrent\u00f3 a los escribas y fariseos por este motivo,  en varias ocasiones. Cuando sus disc\u00ed\u00adpulos fueron criticados por espigar en d\u00ed\u00ada s\u00e1bado, Mt 12, 1-8; Mc 2, 23-28; Lc 6, 1-5; el Se\u00f1or les recrimin\u00f3 a los fariseos que mientras viv\u00ed\u00adan pendientes de lo externo, del rigorismo legal,  descuidaban lo m\u00e1s importante, la justicia, y citaba al profeta Oseas 6, 6: \u2020\u0153Misericordia quiero, que no sacrificio\u2020\u009d. Igual sucedi\u00f3 cuando Jes\u00fas llev\u00f3 a cabo muchos de sus signos en d\u00ed\u00ada s., la curaci\u00f3n de los enfermos,  demostrando a los jud\u00ed\u00ados que esta ley no tiene un car\u00e1cter absoluto, sino que se debe adaptar a las necesidades del hombre, \u2020\u0153El s\u00e1bado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el s\u00e1bado\u2020\u009d, Mc 2, 27; y que  sobre ella est\u00e1 el principio del amor al pr\u00f3jimo, la caridad, la justicia social,   Mt 12, 9-14; Lc 13, 10-17; 14, 1-6; Jn 1, 5-18; 7, 19-24; 9.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(heb., shabbath; gr., sabbaton, s\u00e1bado, desistir, cesar, descansar).<\/p>\n<p>Es el d\u00ed\u00ada de la semana de descanso y de adoraci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados. El s\u00e1bado fue instituido en la creaci\u00f3n. El relato de la creaci\u00f3n (Gen 1:1\u2014Gen 2:3) concluye con un resumen de Dios santificando el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada, porque en \u00e9l Dios descans\u00f3 de sus obras creadoras (Gen 2:3). No hay menci\u00f3n diferente del s\u00e1bado en G\u00e9nesis, mas un per\u00ed\u00adodo de siete d\u00ed\u00adas se menciona varias veces en relaci\u00f3n con el diluvio (Gen 7:4, Gen 7:10; Gen 8:10, Gen 8:12) y una vez en relaci\u00f3n con los a\u00f1os de Jacob en Padan-aram (Gen 29:27-28), demostrando que la divisi\u00f3n del tiempo en n\u00fameros de siete tiene que haber sido conocida entonces.<\/p>\n<p>No hay una menci\u00f3n expresa del s\u00e1bado antes de Exo 16:21-30. Poco despu\u00e9s los Diez Mandamientos fueron dados por el Se\u00f1or en Sina\u00ed\u00ad (Exo 20:1-17; Exo 34:1-5). El cuarto mandamiento ordena a Israel que observe el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada como un d\u00ed\u00ada santo en el que ning\u00fan trabajo deb\u00ed\u00ada ser hecho por hombre o bestia. Todos, incluyendo a los extranjeros, deb\u00ed\u00adan desistir de toda labor, y guardar el d\u00ed\u00ada santo. El s\u00e1bado, frecuentemente mencionado en la legislaci\u00f3n lev\u00ed\u00adtica, hab\u00ed\u00ada de ser guardado santo para la adoraci\u00f3n del Se\u00f1or (Lev 23:3) y hab\u00ed\u00ada de recordar a los israelitas que Dios los hab\u00ed\u00ada santificado (Exo 31:13; comparar Deu 5:15). Entre los hebreos, el s\u00e1bado estaba asociado con la idea de descanso, adoraci\u00f3n y favor divino, no con ciertos tab\u00faes.<\/p>\n<p>La santidad del s\u00e1bado se muestra por la ofrenda de dos corderos, adem\u00e1s del holocausto regular (Num 28:9-10). Los 12 panes de la presencia fueron presentados en ese d\u00ed\u00ada (Lev 24:5-9; 1Ch 9:32).<\/p>\n<p>Con el desarrollo de la sinagoga durante el exilio, el s\u00e1bado se convirti\u00f3 en un d\u00ed\u00ada para la adoraci\u00f3n y el estudio de la ley, as\u00ed\u00ad como tambi\u00e9n un d\u00ed\u00ada de descanso. Durante el per\u00ed\u00adodo entre Esdras y la era cristiana, los escribas formularon innumerables restricciones legales para la conducta de la vida bajo la ley. Dos secciones enteras en el Talmud tratan los detalles del cumplimiento del s\u00e1bado.<\/p>\n<p>Jes\u00fas critic\u00f3 estas restricciones (Luk 11:46). Entr\u00f3 en conflicto con los l\u00ed\u00adderes religiosos de los jud\u00ed\u00ados especialmente en dos puntos: su afirmaci\u00f3n de ser el Mes\u00ed\u00adas y sobre el asunto del cumplimiento del s\u00e1bado. Los rabinos consideraban el s\u00e1bado como un fin en s\u00ed\u00ad mismo, mientras que Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 que el s\u00e1bado fue hecho para beneficio del humano, y que las necesidades del humano tienen que primar sobre la ley del s\u00e1bado (Mat 12:1-14; Mar 2:23\u2014Mar 3:6; Luk 6:1-11; Joh 5:1-18). El mismo regularmente asist\u00ed\u00ada a la adoraci\u00f3n en la sinagoga en s\u00e1bado (Luk 4:16).<\/p>\n<p>Los creyentes primitivos, cuya mayor\u00ed\u00ada era jud\u00ed\u00ada, guardaban el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada como un s\u00e1bado, mas en vista de que la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas fue tan crucial para su fe, ellos comenzaron desde muy temprano tambi\u00e9n a reunirse para la adoraci\u00f3n el primer d\u00ed\u00ada de la semana (Act 2:1) y lo designaron como el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or. Pablo dirigi\u00f3 a los corintios cristianos a traer su ofrenda semanal para las obras de caridad de la iglesia el primer d\u00ed\u00ada de la semana (1Co 16:1-2). Cuando el cisma entre los jud\u00ed\u00ados y los creyentes se ensanch\u00f3, \u00e9stos llegaron a congregarse gradualmente para adorar \u00fanicamente en el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or y dejaron de guardar el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(D\u00ed\u00ada de descanso). Ver \u00abDomingo\u00bb.<\/p>\n<p> &#8211; Es el descanso de la creaci\u00f3n, institu\u00ed\u00addo por Dios, Gen 2:2-3, 3, Ex.20:9-I1, 31:31:15.<\/p>\n<p> &#8211; Dios mand\u00f3 que se guardase y santificase, Exo 20:8, Lev 19:3, Lev 19:30, Deu 5:15.<\/p>\n<p> &#8211; No trabajo, ni compras, Exo 20:10, Lev 23:3, Neh 10:31, Neh 13:15-17, Deu 5:14.<\/p>\n<p> &#8211; Se debe celebrar culto divino, leer las Escrituras y predicar, Eze 46:3, Hec 13:14-15, Hec 13:27, Hec 13:44, Hec 15:21, Hec 17:2, Hec 18:2.<\/p>\n<p> &#8211; Las obras de misericordia son l\u00ed\u00adcitas Mat 12:1, Mat 12:12, Luc 13:15-16, Luc 14:1, Jn.9:14 &#8211; Senal del pacto y s\u00ed\u00admbolo del descanso celestial Exo 31:13-17,  Heb 4:4-9.<\/p>\n<p> &#8211; Cristo es el Senor del S\u00e1bado,  Mar 2:27-28. Lo observaba y ensenaba, Lc.4.<\/p>\n<p> 16,31,Mar 6:6.<\/p>\n<p> &#8211; Castigo a quienes lo profanan, Exo 31:14-15, , Neh 13:18,  Jer 17:27. &#8211; Despu\u00e9s de Cristo, el \u00abd\u00ed\u00ada de la Creaci\u00f3n\u00bb: (s\u00e1bado), fue sustituido por el \u00abd\u00ed\u00ada de la resurrecci\u00f3n\u00bb, de la \u00abNueva Creaci\u00f3n\u00bb: (domingo), ver \u00abDomingo\u00bb.<\/p>\n<p> Jornada de un s\u00e1bado: 2.000 codos, Hec 1:12.<\/p>\n<p> Ano Sab\u00e1tico: De descanso, cada 7 a\u00f1os, Exo 23:10, Lev.25.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>(Descanso). Su origen. La idea de un s. nace con el ejemplo mismo que Dios da al descansar el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada de la creaci\u00f3n (\u2020\u0153Y bendijo Dios al d\u00ed\u00ada s\u00e9ptimo, y lo santific\u00f3, porque en \u00e9l repos\u00f3 de toda la obra que hab\u00ed\u00ada hecho\u2020\u009d [Gen 2:3]). La Biblia no hace menci\u00f3n alguna de si los patriarcas guardaban o no el s. como un d\u00ed\u00ada especial. La primera vez que se menciona la palabra s. es en el pasaje donde aparece el man\u00e1 (\u2020\u0153Ma\u00f1ana es el santo d\u00ed\u00ada de reposo, el reposo consagrado a Jehov\u00e1\u2020\u009d [Exo 16:23-25]). El contexto parece sugerir que el pueblo no estaba acostumbrado a la pr\u00e1ctica de no trabajar ese d\u00ed\u00ada, puesto que \u2020\u0153aconteci\u00f3 que algunos del pueblo salieron en el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada a recoger, y no hallaron\u2020\u009d (Exo 16:27). Sin embargo, cuando Dios hace el pacto con Israel se incluye entre los Diez Mandamientos, en el cuarto, la orden de que \u2020\u0153el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada es reposo para Jehov\u00e1 tu Dios\u2020\u009d. Se confirma esto en la renovaci\u00f3n del pacto que aparece en Deu 5:6-21.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada, Dios estableci\u00f3 otros s. o d\u00ed\u00adas de reposo, como el d\u00ed\u00ada de expiaci\u00f3n (\u2020\u0153A los diez d\u00ed\u00adas del mes s\u00e9ptimo ser\u00e1 el d\u00ed\u00ada de expiaci\u00f3n; tendr\u00e9is santa convocaci\u00f3n&#8230;. Ning\u00fan trabajo har\u00e9is en este d\u00ed\u00ada\u2020\u009d [Lev 23:27-29]), el a\u00f1o sab\u00e1tico (Exo 23:10-11), etc\u00e9tera. Dios llamaba a estos per\u00ed\u00adodos \u2020\u0153mis d\u00ed\u00adas de reposo\u2020\u009d, o sea \u2020\u0153mis s.\u2020\u009d, y le advierte al pueblo: \u2020\u0153&#8230; guardar\u00e9is mis d\u00ed\u00adas de reposo; porque es se\u00f1al entre m\u00ed\u00ad y vosotros por vuestras generaciones, para que sep\u00e1is que yo soy Jehov\u00e1 que os santifico&#8230;. Guardar\u00e1n, pues, el d\u00ed\u00ada de reposo los hijos de Israel, celebr\u00e1ndolo por sus generaciones por pacto perpetuo. Se\u00f1al es para siempre entre m\u00ed\u00ad y los hijos de Israel\u2020\u009d (Exo 31:13-17).<\/p>\n<p>En qu\u00e9 consist\u00ed\u00ada. En el d\u00ed\u00ada de reposo todos deb\u00ed\u00adan descansar, incluyendo a los miembros de la familia, los siervos, los extranjeros y los animales (Exo 20:10). No se deb\u00ed\u00ada hacer ninguna obra (Exo 20:10); ni siquiera recoger le\u00f1a. Todo bajo pena de muerte (Num 15:32-36). No se deb\u00ed\u00ada encender fuego en los hogares (Exo 35:2-3). En el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada se hac\u00ed\u00adan sacrificios especiales y se renovaban los panes de la proposici\u00f3n en el santuario (Num 28:9-10; Lev 24:5-8). Los profetas denunciaron muchas veces las violaciones de esta norma, como en Jer 17:21-22 (\u2020\u0153Guardaos por vuestra vida de llevar carga en el d\u00ed\u00ada de reposo, y de meterla por las puertas de Jerusal\u00e9n. Ni saqu\u00e9is carga de vuestras casas en el d\u00ed\u00ada de reposo, ni hag\u00e1is trabajo alguno, sino santificad el d\u00ed\u00ada de reposo, como mand\u00e9 a vuestros padres\u2020\u009d). En d\u00ed\u00adas de Nehem\u00ed\u00adas, los que retornaron del exilio hicieron promesa de \u2020\u0153que si los pueblos de la tierra trajesen a vender mercader\u00ed\u00adas y comestibles en d\u00ed\u00ada de reposo, nada tomar\u00ed\u00adamos de ellos en ese d\u00ed\u00ada ni en otro d\u00ed\u00ada santificado\u2020\u009d, es decir, que observar\u00ed\u00adan los s. de Dios (Neh 10:31).<br \/>\nideal de Dios para su d\u00ed\u00ada de descanso aparece descrito en las siguientes palabras de Isa\u00ed\u00adas: \u2020\u0153Si retrajeres del d\u00ed\u00ada de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi d\u00ed\u00ada santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehov\u00e1; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras, entonces te deleitar\u00e1s en Jehov\u00e1&#8230;\u2020\u009d (Isa 58:13). Pero de igual manera, si Israel desobedec\u00ed\u00ada, Dios dijo: \u2020\u0153Har\u00e9 cesar todo su gozo, sus fiestas, sus nuevas lunas y sus d\u00ed\u00adas de reposo, y todas sus festividades\u2020\u009d (Ose 2:11).<\/p>\n<p>Los excesos farisaicos. En el NT encontramos que los fariseos hab\u00ed\u00adan llevado a gran extremo las precauciones y observaciones relacionadas con el d\u00ed\u00ada de reposo. As\u00ed\u00ad, porque \u2020\u0153los disc\u00ed\u00adpulos tuvieron hambre, y comenzaron a arrancar espigas y a comer\u2020\u009d, dijeron al Se\u00f1or: \u2020\u0153He aqu\u00ed\u00ad tus disc\u00ed\u00adpulos hacen lo que no es l\u00ed\u00adcito hacer en el d\u00ed\u00ada de reposo\u2020\u009d (Mat 12:1-2). Tambi\u00e9n le preguntaron: \u2020\u0153\u00bfEs l\u00ed\u00adcito sanar en el d\u00ed\u00ada de reposo?\u2020\u009d (Mat 12:10). A lo cual Cristo contest\u00f3 que si una oveja cae en un hoyo en d\u00ed\u00ada s., su due\u00f1o la sacar\u00ed\u00ada de all\u00ed\u00ad. Y que un hombre vale m\u00e1s que una oveja. Dicho esto, san\u00f3 a un hombre \u2020\u0153que ten\u00ed\u00ada una mano seca\u2020\u009d (Mat 12:1-14), y a\u00f1adi\u00f3 que \u2020\u0153el d\u00ed\u00ada de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del d\u00ed\u00ada de reposo. Por lo tanto, el Hijo del Hombre es Se\u00f1or aun del d\u00ed\u00ada de reposo\u2020\u009d (Mar 2:27-28).<\/p>\n<p>Pr\u00e1ctica de la iglesia. Tanto el Se\u00f1or Jes\u00fas como los ap\u00f3stoles y los primeros creyentes jud\u00ed\u00ados guardaban el s. As\u00ed\u00ad, Cristo visitaba la sinagoga, le\u00ed\u00ada y ense\u00f1aba en ese d\u00ed\u00ada (Mar 1:21; Mar 6:2; Luc 4:31). Los ap\u00f3stoles, despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n, siguieron asistiendo al \u2020\u00a2templo de Jerusal\u00e9n (Hch 3:1). Pablo, en sus viajes misioneros, procuraba ir a las sinagogas los s. para predicar el evangelio (Hch 13:14; Hch 17:2). Cuando se convirtieron gentiles, \u2020\u0153algunos de la secta de los fariseos, que hab\u00ed\u00adan cre\u00ed\u00addo, se levantaron diciendo: Es necesario circuncidarlos, y mandarles que guarden la ley de Mois\u00e9s\u2020\u009d, lo cual fue motivo de \u2020\u0153mucha discusi\u00f3n\u2020\u009d, tras la cual los hermanos de Jerusal\u00e9n enviaron una carta con sus recomendaciones a los creyentes gentiles en la que no se hace menci\u00f3n del d\u00ed\u00ada de reposo (Hch 15:5-29). \u2020\u00a2Concilio de Jerusal\u00e9n.<br \/>\nevidente que el tema del d\u00ed\u00ada de reposo era parte de la discusi\u00f3n, puesto que en Rom 14:5 Pablo habla de este modo: \u2020\u0153Uno hace diferencia entre d\u00ed\u00ada y d\u00ed\u00ada; otro juzga iguales todos los d\u00ed\u00adas. Cada uno est\u00e9 plenamente convencido en su propia mente\u2020\u009d. Hab\u00ed\u00ada, pues, hermanos que pensaban que en el nuevo pacto todos los d\u00ed\u00adas est\u00e1n consagrados a Dios, mientras que otros hac\u00ed\u00adan \u2020\u0153diferencia entre d\u00ed\u00ada y d\u00ed\u00ada\u2020\u009d. Pablo no condena a ninguno de los dos. Pero, por otra parte, se\u00f1ala a los colosenses: \u2020\u0153&#8230; nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a d\u00ed\u00adas de fiesta, luna nueva o d\u00ed\u00adas de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo\u2020\u009d (Col 2:16-17).<br \/>\nninguna parte se habla de una iglesia de gentiles reunida en el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada. En cambio, se nos dice que en Troas, \u2020\u0153el primer d\u00ed\u00ada de la semana, reunidos los disc\u00ed\u00adpulos para partir el pan, Pablo les ense\u00f1aba\u2020\u009d (Hch 20:7). El mismo ap\u00f3stol recomendaba a los corintios que \u2020\u0153cada primer d\u00ed\u00ada de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, seg\u00fan haya prosperado, guard\u00e1ndolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas\u2020\u009d (1Co 16:2). Juan, cuando comenz\u00f3 a recibir las visiones que se describen en el Apocalipsis, \u2020\u0153estaba en la isla llamada Patmos&#8230;. en el Esp\u00ed\u00adritu en el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or\u2020\u009d (Apo 1:9-10). Estos pasajes se\u00f1alan, a lo menos, que los cristianos acostumbraban hacer algo especial en el primer d\u00ed\u00ada de la semana. Los escritores m\u00e1s antiguos despu\u00e9s de los ap\u00f3stoles, desde el autor de la Ep\u00ed\u00adstola de Bernab\u00e9 (100 d.C.), Ignacio (107 d.C.), Justino M\u00e1rtir (145-150 d.C.), e Ireneo (155-202 d.C.) indican, de una manera clara y precisa, que los cristianos acostumbraban reunirse el primer d\u00ed\u00ada de la semana para la adoraci\u00f3n. Pero ser\u00ed\u00ada faltar a la historia decir que esa pr\u00e1ctica era absolutamente universal, pues tambi\u00e9n hay testimonios de la existencia de otros cristianos que respetaban el s. Incluso los hab\u00ed\u00ada que guardaban ambos d\u00ed\u00adas, el primero y el s\u00e9ptimo.<br \/>\notra parte, los autores mencionados s\u00f3lo describen lo que era la pr\u00e1ctica de la iglesia, pero sin imponerla como dogma. Desde mediados del siglo XIX, sin embargo, algunos cristianos han sustentado la opini\u00f3n de que es un error dar trato especial al domingo y que se deb\u00ed\u00ada guardar solamente el s. Los que principalmente plantean esta posici\u00f3n son los Adventistas del S\u00e9ptimo D\u00ed\u00ada, aunque tambi\u00e9n algunas iglesias bautistas creen lo mismo. La mayor\u00ed\u00ada de los creyentes protestantes, sin embargo, tratan el primer d\u00ed\u00ada de la semana como algo especial. Algunos incluso lo consideran como paralelo o sustitutivo del s. veterotestamentario. \u2020\u00a2D\u00ed\u00ada del Se\u00f1or. \u2020\u00a2Diez Mandamientos. \u2020\u00a2Semana.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, CALE LEYE<\/p>\n<p>ver, QUMR\u00ed\u0081N, JUBILEO, DOMINGO<\/p>\n<p>vet, = \u00abreposo\u00bb, \u00abcesaci\u00f3n de actividad\u00bb. D\u00ed\u00ada de reposo instituido divinamente para todos los hombres. (A) Origen. Seg\u00fan el relato de la creaci\u00f3n, Dios repos\u00f3 en el d\u00ed\u00ada s\u00e9ptimo de toda Su obra, y lo bendijo y santific\u00f3 (Gn. 2:2-3). El t\u00e9rmino \u00abSabattu\u00bb se halla en cuneiforme sobre las tabletas babil\u00f3nicas; parece designar un d\u00ed\u00ada nefasto, y se aplica tambi\u00e9n a los d\u00ed\u00adas 14, 19, 21 y 28 del mes lunar, adem\u00e1s de al s\u00e9ptimo. Durante estos d\u00ed\u00adas, el rey se deb\u00ed\u00ada abstener de ciertas actividades. Se puede ver c\u00f3mo una tal concepci\u00f3n estaba bien alejada del s\u00e1bado israelita, que no depend\u00ed\u00ada en absoluto de las fases de la luna. (B) Instituci\u00f3n y objeto: La primera menci\u00f3n de la instituci\u00f3n para Israel de un s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada de reposo, consagrado a Jehov\u00e1, se halla en Ex. 16:23-30. Esta ordenanza fue despu\u00e9s incluida en el cuarto mandamiento del Dec\u00e1logo, estableci\u00e9ndose all\u00ed\u00ad de manera directa su relaci\u00f3n con el cese de la actividad creadora en el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada (Ex. 20:8-11, 31:13-17). Dios ces\u00f3 Su obra contempl\u00e1ndola y bendici\u00e9ndola; el hombre es llamado a participar de esta bendici\u00f3n, y a cesar tambi\u00e9n en sus obras, en este d\u00ed\u00ada santificado. El reposo del s\u00e1bado queda as\u00ed\u00ad ligado al cumplimiento entero de la obra del hombre: \u00abSeis d\u00ed\u00adas trabajar\u00e1s, y har\u00e1s toda tu obra.\u00bb Por otra parte, seg\u00fan Dt. 5:15, el s\u00e1bado recuerda la liberaci\u00f3n de la esclavitud de Egipto: el pueblo se puede gozar de la libertad que le ha otorgado la poderosa mano de Dios. Todos deben participar de este reposo: padres, hijos, siervos, extranjeros, e incluso las bestias de carga y tiro (Dt. 5:14). El s\u00e1bado vino a ser un signo peculiar del pacto perpetuo celebrado por el Se\u00f1or con Israel (Ex. 31:13, 16-17). (C) Observancia del s\u00e1bado. (I) El Dec\u00e1logo prohib\u00ed\u00ada de manera general llevar a cabo ninguna obra durante este d\u00ed\u00ada (Ex. 20:10). La Ley especifica que no se debe encender fuego en las casas, porque las comidas deben ser preparadas el d\u00ed\u00ada anterior (Ex. 35:2-3). El hecho de recoger le\u00f1a queda considerado como una violaci\u00f3n del s\u00e1bado, y los transgresores son castigados con la muerte (Nm. 15:32-36); de la misma manera, est\u00e1 prohibido llevar cargas (Jer. 17:21-22). Se consider\u00f3 que viajar durante el s\u00e1bado era contrario a Ex. 16:29, y que tampoco estaba permitido comerciar (Neh. 10:10-31; 13:15-21; Am. 8:5). (II) El s\u00e1bado era el d\u00ed\u00ada consagrado al Se\u00f1or (Ex. 16:23; 35:2). Se deb\u00ed\u00adan inmolar, en el santuario, dos corderos, adem\u00e1s del holocausto perpetuo de los d\u00ed\u00adas ordinarios (Nm. 28:9-10, 13). Los dos panes de la proposici\u00f3n eran renovados cada s\u00e1bado (Lv. 24:5-8; 1 Cr. 9:32). El s\u00e1bado era asimismo contado entre los d\u00ed\u00adas de gozo de Israel (Nm. 10:10; cfr. Os. 2:13). El pueblo ten\u00ed\u00ada que hacer de \u00e9l su delicia, para tratar de manera particular en este d\u00ed\u00ada hacer la voluntad del Se\u00f1or, santific\u00e1ndolo y honr\u00e1ndolo; el hombre piadoso se cuidaba en aquel d\u00ed\u00ada de no hacer su propia voluntad ni decir lo que le sal\u00ed\u00ada de s\u00ed\u00ad (Is. 58:13). Era bendecido, santificado por su b\u00fasqueda de Dios, y proclamado feliz (Is. 56:2, 4-6; Ez. 20:12, 21). Es especialmente despu\u00e9s del cautiverio que la observancia del s\u00e1bado cay\u00f3 en un legalismo extremado. Ant\u00ed\u00adoco Epifanes, el rey perseguidor de Siria, intent\u00f3 prohibir su celebraci\u00f3n (1 Mac. 1:45, 52; 2 Mac. 6:6), pero los israelitas que permanecieron fieles se rebelaron bajo el caudillaje de los Macabeos, manteni\u00e9ndose estrictos observantes de esta ordenanza. Al principio de la guerra, los jud\u00ed\u00ados cre\u00ed\u00adan que no ten\u00ed\u00adan derecho a defenderse durante el s\u00e1bado. Las hostilidades comenzaron con la matanza de 1.000 patriotas jud\u00ed\u00ados y de sus familias. Los supervivientes, resolvieron defenderse si el enemigo los atacaba en d\u00ed\u00ada de s\u00e1bado, pero no pasar a la ofensiva en este d\u00ed\u00ada (1 Mac. 2:31-41), incluso si tal actitud favorec\u00ed\u00ada el avance de los paganos. M\u00e1s tarde, durante el asedio de Jerusal\u00e9n, Pompeyo erigi\u00f3, durante un s\u00e1bado, arietes y torres. Los jud\u00ed\u00ados no respondieron a la amenaza. Apenas si el s\u00e1bado hab\u00ed\u00ada ya acabado, los romanos abrieron una brecha en las murallas (Ant. 14:4, 2 y 3). En la \u00e9poca de Cristo, los fariseos hab\u00ed\u00adan dispuesto normas rid\u00ed\u00adculas acerca del s\u00e1bado, prohibiendo incluso los gestos de misericordia, y combat\u00ed\u00adan a Jes\u00fas porque efectuaba curaciones en s\u00e1bado. Sin embargo, los fariseos no consideraban contra la Ley salvar un buey, un asno o una oveja en d\u00ed\u00ada de s\u00e1bado, ni se privaban de abrevar a sus animales (Mt. 12:9-13; Lc. 13:10-17). Los fariseos no se opusieron s\u00f3lo a las curaciones, sino tambi\u00e9n a la recogida fortuita de algunas espigas por parte de los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas en s\u00e1bado. El Se\u00f1or declar\u00f3 entonces: \u00abEl d\u00ed\u00ada de reposo fue hecho a causa del hombre, y no el hombre por causa del d\u00ed\u00ada de reposo\u00bb (Mr. 2:23-28). Por lo que respecta a los esenios, su postura era exacerbada. No pod\u00ed\u00adan socorrer a un animal que cayera en un hoyo; ni siquiera pod\u00ed\u00adan aliviar las necesidades fisiol\u00f3gicas, por cuanto sus normas les prohib\u00ed\u00adan hacerlo en Jerusal\u00e9n, y la distancia a que ten\u00ed\u00adan que ir fuera de la ciudad era superior a la de un d\u00ed\u00ada de s\u00e1bado (v\u00e9ase QUMR\u00ed\u0081N [ROLLOS DE], VI, Qumr\u00e1n y los esenios). (D) Ciclos sab\u00e1ticos. Adem\u00e1s del s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada, hab\u00ed\u00ada per\u00ed\u00adodos regulares consagrados al reposo, a la adoraci\u00f3n de Jehov\u00e1, a la proclamaci\u00f3n de la libertad. Hab\u00ed\u00ada: el primer d\u00ed\u00ada del mes s\u00e9ptimo (Lv. 23:24-25); en este mismo mes, el d\u00ed\u00ada d\u00e9cimo (Lv. 23:27, 32), y a partir del d\u00ed\u00ada 15, se pasaba una semana bajo los tabern\u00e1culos (Lv. 23:39-41); cada siete a\u00f1os se celebraba un a\u00f1o sab\u00e1tico (Ex. 23:10-11; Lv. 25:2-7, 20-22; Dt. 15:1-4; 31:10), durante el cual la tierra misma deb\u00ed\u00ada reposar, y los acreedores liberar a sus deudores de sus deudas; todo israelita reducido a la condici\u00f3n de esclavo recuperaba su libertad. Finalmente, el jubileo ten\u00ed\u00ada lugar en el a\u00f1o cincuenta, despu\u00e9s de siete ciclos de a\u00f1os sab\u00e1ticos. Al final del a\u00f1o sab\u00e1tico se tocaba la trompeta para proclamar el a\u00f1o de gracia (Lv. 25:8-16). (V\u00e9ase JUBILEO.) Hay algunos testimonios hist\u00f3ricos acerca de la observancia del a\u00f1o sab\u00e1tico: el pacto concertado en la \u00e9poca de Nehem\u00ed\u00adas (Neh. 10:31); el a\u00f1o 150 de la era de los Sel\u00e9ucidas, esto es, el a\u00f1o 164-163 a.C. (1 Mac. 6:49, 53; cfr. Ant. 12:9, 5); el a\u00f1o 178 de los Sel\u00e9ucidas, el a\u00f1o 136-135 a.C. (Ant. 13:8, 1; Guerras 1:2, 4); el decreto de C\u00e9sar librando a los jud\u00ed\u00ados de pagar el tributo durante el a\u00f1o sab\u00e1tico (Ant. 14:10, 6; cfr. T\u00e1cito, Historias 5:4); el a\u00f1o 38-37 a.C. (Ant. 14:16, 2; 15:1, 2); y el a\u00f1o anterior a la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n, 68-69 d.C. (Talmud). Cfr. asimismo Ant. 11:8, 5 para la \u00e9poca de Alejandro Magno. El cautiverio hab\u00ed\u00ada sido predicho entre las maldiciones; durante este tiempo la tierra de Israel disfrutar\u00ed\u00ada de los s\u00e1bados que no hab\u00ed\u00adan sido cumplidos (Lv. 26:34-43). Jerem\u00ed\u00adas profetiz\u00f3 que Dios castigar\u00ed\u00ada la idolatr\u00ed\u00ada del pueblo mediante la devastaci\u00f3n del pa\u00ed\u00ads y la servidumbre de Israel en Babilonia durante 70 a\u00f1os (Jer. 25:7-11). El autor de Cr\u00f3nicas confirma que la violaci\u00f3n de la Ley y la profanaci\u00f3n del Templo hicieron sobrevenir sobre los jud\u00ed\u00ados, como Jerem\u00ed\u00adas lo hab\u00ed\u00ada predicho, el exilio de 70 a\u00f1os, y que durante este per\u00ed\u00adodo la tierra de Israel disfrut\u00f3 de sus s\u00e1bados y repos\u00f3 (2 Cr. 36:14, 16, 20, 21). (E) El s\u00e1bado y el cristianismo. En los Evangelios y Hechos, el s\u00e1bado es frecuentemente mencionado en relaci\u00f3n con los jud\u00ed\u00ados. En el resto del NT es citado s\u00f3lo en dos ocasiones (Col. 2:16; He. 4:4) para indicar su significado espiritual y tipol\u00f3gico. En estos dos pasajes no se afirma en absoluto que debamos observarlo, sino que en la instituci\u00f3n sab\u00e1tica del AT podemos ver una imagen del reposo que espera al pueblo de Dios. Al haber sido comprados con la sangre preciosa de Cristo, todo nuestro tiempo y ser pertenece a Dios. Nadie debe ser juzgado por la observancia de una fiesta, de una luna nueva ni de s\u00e1bados (Col. 2:16). En los primeros a\u00f1os de la Iglesia cristiana, hab\u00ed\u00ada creyentes que segu\u00ed\u00adan haciendo distinci\u00f3n entre d\u00ed\u00adas, en tanto que otros los estimaban todos iguales (Ro. 14:5); Pablo no desea que estas divergencias provoquen un quebrantamiento en el esp\u00ed\u00adritu fraternal. Pero era tambi\u00e9n normal que la observancia legal del d\u00ed\u00ada s\u00e9ptimo dejara paso al reposo constante en Cristo, del que el reposo hebdomadario era s\u00f3lo una sombra (Col. 2:17). Los que creen, entrar\u00e1n en este reposo, en el que en principio ya est\u00e1n por la fe (cfr. He. 4:3), pero cuyo cumplimiento definitivo est\u00e1 a\u00fan en el futuro (cfr. He. 4:9). Es deseable que, a fin de tener el tiempo libre deseado para poder frecuentar el culto (He. 10:25) y en vista de un buen equilibrio f\u00ed\u00adsico, los cristianos tomen el domingo como festivo, el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or. Sin embargo, no se trata de un cumplimiento legal del cuarto mandamiento, que es de car\u00e1cter ceremonial y no correspondiente a la dispensaci\u00f3n de la gracia. La verdadera obediencia a Dios por parte del cristiano consiste en vivir todos los d\u00ed\u00adas en el reposo espiritual descrito en Hebreos caps. 3 y 4, permitiendo que el Se\u00f1or sea quien obre en ellos y por medio de ellos. (V\u00e9ase DOMINGO.) Bibliograf\u00ed\u00ada: Chafer, L. S.: \u00abTeolog\u00ed\u00ada Sistem\u00e1tica\u00bb (Publicaciones Espa\u00f1olas, Dalton, Ga., 1974, esp. tomo II, PP. 104-126 y 710-718); Darby, J. N.: \u00abThe Sabbath\u00bb, en The Collected Writings of J. N. Darby, vol, 10, PP. 270-303 (Stow Hill Bible and Tract Depot, Kingston-on-Thames, reimpr. 1964); cfr. tambi\u00e9n op. cit., vol. 14, PP. 349-357; Pressens\u00e9, E. de: \u00abHistoire des trois premiers si\u00e8cles de l&#8217;Eglise chr\u00e9tienne \u00ab(Ch. Meyrueis, Par\u00ed\u00ads, 1870, vol. II, esp. PP. 362 ss.).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[484]<br \/>\n En hebreo \u00absabbath\u00bb significa cesar, descansar. Fue el nombre que se impuso desde el primitivo juda\u00ed\u00adsmo para el descanso semanal que adquiri\u00f3 un car\u00e1cter sagrado y fue motivo de muchas tradiciones. El recuerdo y la sacralidad del s\u00e1bado se asociaron desde el comienzo al descanso de Dios al crear el mundo. \u00abPues en seis d\u00ed\u00adas hizo Yahv\u00e9 el cielo y la tierra,&#8230; y el s\u00e9ptimo descans\u00f3; por eso bendijo Yahv\u00e9 el d\u00ed\u00ada del s\u00e1bado y lo santific\u00f3\u00bb. (Ex. 20. 11; 31. 17)<\/p>\n<p>     En el Antiguo Testamento se consider\u00f3 como d\u00ed\u00ada de descanso sagrado de Yahv\u00e9 (Ex. 16. 23; 21. 15; Dt. 5. 14). Todo tipo de trabajo qued\u00f3 prohibido a los jud\u00ed\u00ados y a los extranjeros y a los animales (Ex. 20. 8-10; 31. 13-17; Dt. 5, 12-14). Era un signo de dependencia total al Creador.<\/p>\n<p>     Se prohib\u00ed\u00ada cocinar (Ex. 16. 23); recoger man\u00e1 (Ex. 16. 26); sembrar y segar (Ex. 34. 21); recoger le\u00f1a (Num. 15, 32); llevar cargas (Jer. 17, 21-22); pisar uvas, acarrear haces de trigo. (Neh. 13. 15); vender (Neh. 13. 15). El mismo Se\u00f1or fue el que instituy\u00f3 el sentido sagrado del s\u00e1bado. \u00abDi a los israelitas: No dej\u00e9is de guardar mis s\u00e1bados, porque el s\u00e1bado es una se\u00f1al entre m\u00ed\u00ad y vosotros, de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, y para que reconozc\u00e1is que yo soy Yahv\u00e9, el que os santifico\u00bb (Ex. 31. 13)<\/p>\n<p>    Cuando se organiz\u00f3 el Templo en tiempos de Salom\u00f3n, el s\u00e1bado fue el d\u00ed\u00ada de los sacrificios. Los que viv\u00ed\u00adan lejos comenzaron a tener cierto culto. Las sinagogas, que surgieron solamente despu\u00e9s de la cautividad, hicieron del s\u00e1bado adem\u00e1s el d\u00ed\u00ada de descanso, el d\u00ed\u00ada de la plegaria y el d\u00ed\u00ada de la comunidad.<\/p>\n<p>    En el Nuevo Testamento se habla del S\u00e1bado 69 veces, 16 de ellas poniendo el t\u00e9rmino en labios de Jes\u00fas y en un contexto de discrepancia con los fariseos. Y Jes\u00fas dej\u00f3 muy claro que era \u00abSe\u00f1or del s\u00e1bado\u00bb (Mt. 12.8; Lc. 6.5; Mc. 2.28). Por lo tanto se declaraba por encima del s\u00e1bado. \u00abEl s\u00e1bado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el s\u00e1bado\u00bb (Mc. 2.27).<\/p>\n<p>     En este punto los cristianos fueron donde primero comprendieron que su mensaje ya no era defender un d\u00ed\u00ada de santidad sino mucho m\u00e1s: una vida de santidad y de todos los d\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>    San Pablo menciona el S\u00e1bado entre las pr\u00e1cticas que no son ya obligatorias para los cristianos (Col. 2. 16; Gal. 4. 9-10; Rom. 14. 5). Y pronto se comenz\u00f3 a celebrar los encuentros religiosos el primer d\u00ed\u00ada de la semana, recordando la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or (Hch. 20. 7; 1 Cor. 16., 2) y pronto ese d\u00ed\u00ada fue el sustituto del s\u00e1bado y proclamado el D\u00ed\u00ada del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>El s\u00e1bado (\u00abshabbat\u00bb, reposo) era (y sigue siendo para los hebreos) la actualizaci\u00f3n semanal de toda la historia de salvaci\u00f3n, recordando el \u00abdescanso\u00bb santo de Dios despu\u00e9s de la creaci\u00f3n (Gen 2,3; cfr. Ex 20,11) y la liberaci\u00f3n de la esclavitud de Egipto (cfr. Deut 5,15). Es un d\u00ed\u00ada santo, dedicado al Se\u00f1or para recordar su Alianza (cfr. Ex 31,15-16). De suyo consiste en dar sentido al tiempo y a la existencia humana, como peregrinaci\u00f3n hacia el s\u00e1bado eterno, la eternidad.<\/p>\n<p>\tEs d\u00ed\u00ada de fiesta y de gran alegr\u00ed\u00ada familiar (cfr. Is 58,13), que comienza al atardecer del viernes, celebrado en casa y en la sinagoga. El recuerdo de la Alianza tiene sentido esponsal, como de quien recibe a la esposa deseada. En su celebraci\u00f3n dom\u00e9stica, la bendici\u00f3n inicial la tiene la madre, mientras que las oraciones conclusivas las recita el padre.<\/p>\n<p>\tExiste tambi\u00e9n el a\u00f1o sab\u00e1tico o s\u00e9ptimo s\u00e1bado (Ex 21,2-6; Lv 25,2-5) en el que se dejaba reposar la tierra, cediendo sus frutos para toda la comunidad. El jubileo (Lev 25,8-31) es otro tipo de \u00abdescanso\u00bb sab\u00e1tico, en cuanto que ten\u00ed\u00ada que celebrarse cada cincuenta a\u00f1os, para que la tierra volviera a sus primeros propietarios, como recordando que el verdadero Se\u00f1or de la tierra es Dios. De este modo el pueblo se preparaba para el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or, que ser\u00e1 de paz universal en los tiempos mesi\u00e1nicos (cfr. Is 11).<\/p>\n<p>\tEn el cristianismo, la fiesta del s\u00e1bado ha pasado al domingo o d\u00ed\u00ada de la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or, d\u00ed\u00ada tambi\u00e9n de la nueva creaci\u00f3n. Jes\u00fas resucitado hace pasar al verdadero \u00abs\u00e1bado\u00bb o descanso definitivo (Heb 4,3-10). En la tradici\u00f3n cristiana, el s\u00e1bado tiene dimensi\u00f3n mariana, tambi\u00e9n en la celebraci\u00f3n lit\u00fargica, recordando la reuni\u00f3n de los Ap\u00f3stoles en el Cen\u00e1culo antes de la resurrecci\u00f3n y \u00abcon Mar\u00ed\u00ada la madre de Jes\u00fas\u00bb antes de Pentecost\u00e9s (Hech 1,14). La \u00abmemoria\u00bb de Mar\u00ed\u00ada ayuda a la Iglesia a prepararse continuamente para un nuevo Pentecost\u00e9s y para anunciar a Cristo muerto y resucitado.<\/p>\n<p>Referencias Antiguo Testamento, devoci\u00f3n mariana, domingo, fiesta, jubileo, Mar\u00ed\u00ada memoria de la Iglesia, resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lectura de documentos CEC 345-349; 2168-2173.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada L. BRANDOLINI, Domingo, en Nuevo Diccionario de Liturgia (Madrid, Paulinas, 1987) 594-613, II,3 (relaci\u00f3n entre s\u00e1bado hebreo y domingo cristiano); S. ROSSO, S\u00e1bado, en Nuevo Diccionario de Mariolog\u00ed\u00ada (Madrid, Paulinas, 1988) 1742-1756. Ver bibliograf\u00ed\u00ada en referencias.<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>DJN<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nLa fiesta del s\u00e1bado aparece ya en los primitivos cuerpos o c\u00f3digos legales del Pentateuco (Ex 20,8-11). El s\u00e1bado cerraba el ciclo semanal; comenzaba el d\u00ed\u00ada sexto con la puesta del sol y terminaba el d\u00ed\u00ada siguiente a la misma hora. La ley de guardar el s\u00e1bado ten\u00ed\u00ada un doble sentido: uno negativo, pero muy humano y social: proh\u00ed\u00adbe el trabajo y se regulan de alguna manera los derechos del obrero: hay que trabajar seis d\u00ed\u00adas, pero hay que descansar uno, a imitaci\u00f3n de Dios, que, en la creaci\u00f3n, trabaj\u00f3 seis d\u00ed\u00adas y descans\u00f3 el s\u00e9ptimo. Otro positivo, de tipo c\u00faltico: el s\u00e1bado es un d\u00ed\u00ada santo, que pertenece por entero a Dios, y, por tanto, no puede utilizarse para menesteres profanos; el s\u00e1bado pas\u00f3 a ser una fiesta consagrada al culto (Lev 23,3), en la que hab\u00ed\u00ada que ofrecer a Yahv\u00e9 el \u00abholocausto\u00bb (N\u00fam 28,9-10) y renovar los panes de la proposici\u00f3n (Lev 24,8). En el s\u00e1bado hab\u00ed\u00ada que guardar un descanso completo. Pero este descanso sab\u00e1tico se fue acentuando cada vez m\u00e1s hasta llegar a una casu\u00ed\u00adstica decadente y absurda en tiempos de Jesucristo, que prohib\u00ed\u00ada todo, hasta las cosas m\u00e1s nimias, elementales (Mt 12,2; Mc 3,2; Jn 5,10). Jesucristo no rechaz\u00f3 la ley del s\u00e1bado, incluso \u00e9l mismo la observ\u00f3 (Mt 24,20; Mc 1,21; Lc 4,1622), pero se enfrenta contra las rigurosas interpretaciones que los escribas y fariseos hac\u00ed\u00adan de ella. Declaraque el s\u00e1bado est\u00e1 hecho para el hombre y no al rev\u00e9s (Mc 2,27), que \u00e9l mismo es el se\u00f1or del s\u00e1bado (Mc 2,27); es decir, que por encima del s\u00e1bado est\u00e1 la ley de la caridad, de hacer bien a los dem\u00e1s (Lc 13,10-16; 14,1-5). Su mismo Padre celestial trabaja tambi\u00e9n los s\u00e1bados (Jn 5,17). Los disc\u00ed\u00adpulos de Jesucristo en un principio guardaron tambi\u00e9n el s\u00e1bado (Mt 28,1; Jn 19,42); pero muy pronto el domingo o primer d\u00ed\u00ada de la semana suplant\u00f3 al s\u00e1bado, que se celebraba el d\u00ed\u00ada sexto. El domingo o \u00abd\u00ed\u00ada del Se\u00f1or\u00bb (Ap 1,10) es la conmemoraci\u00f3n de la resurrecci\u00f3n de Jesucristo, que tuvo lugar el primer d\u00ed\u00ada de la semana (Mt 28,1; Lc 24,1; Jn 20,1). ->instituciones; sabat; culto; templo.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>([a\u00f1o] sab\u00e1tico, siete, jubileo, creaci\u00f3n, judaismo, sol). Gn 1,1-2,4b tiene dos finales, que pueden armonizarse, pero que son diferentes, (a) El primer final pone de relieve la importancia del hombre como meta de todos los seres (Gn 1,26-31); todo culmina y recibe en el hombre su sentido. Por eso, lo que sigue (Gn 2,1-4b) es un ap\u00e9ndice, algo a\u00f1adido desde fuera, (b) El segundo final es el que viene dado por el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada, en el que culmina, desde Dios y en Dios, el sentido de la realidad: \u00abFueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo lo que hay en ellos. El s\u00e9p timo d\u00ed\u00ada concluy\u00f3 Dios la obra que hizo, y repos\u00f3 el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada de todo cuanto hab\u00ed\u00ada hecho. Entonces bendijo Dios el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada y lo consagr\u00f3, porque en \u00e9l repos\u00f3 de toda la obra que hab\u00ed\u00ada hecho en la creaci\u00f3n. Estos son los or\u00ed\u00adgenes de los cielos y de la tierra cuando fueron creados\u00bb (Gn 2,1-4). Miradas las cosas desde la perspectiva de la creaci\u00f3n (Gn 1,26-32), todas las obras divinas culminaban con el surgimiento de los hombres, como ha visto gran parte de la historia y ciencia de los hombres, que se han divinizado a s\u00ed\u00ad mismos. Pero la Biblia israelita sabe que hay algo m\u00e1s grande que el hombre y sus cosas: el S\u00e1bado de Dios, es  decir, Dios mismo como descanso y plenitud de todo lo que existe (Dios que es m\u00e1s que la creaci\u00f3n). En este s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada Dios no hace nada, no crea ninguna cosa, sino que es, se limita a ser la realidad y sentido de todo lo que existe. El s\u00e1bado constituye la instituci\u00f3n jud\u00ed\u00ada m\u00e1s importante desde una perspectiva de sacralidad c\u00f3smica y de uni\u00f3n del hombre con el mundo. De una manera sorprendente pero consecuente, el relato de la creaci\u00f3n (Gn 1) desemboca en el d\u00ed\u00ada s\u00e9ptimo de s\u00e1bado (Shabbat), tiempo de descanso gozoso de Dios y de armon\u00ed\u00ada sagrada del cosmos, que los fieles acogen y cumplen de manera agradecida. Por eso, si lo leemos desde Gn 2,2-3, el fin de la creaci\u00f3n y del mismo hombre es el s\u00e1bado, entendido como descanso y plenitud de Dios.<\/p>\n<p>(1) El s\u00e1bado no es un d\u00ed\u00ada que pueda sumarse a los anteriores. No se a\u00f1ade a los seis que han pasado, como si viniera tras ellos y fuera uno m\u00e1s, sino que es un d\u00ed\u00ada distinto, una expresi\u00f3n del tiempo eterno de Dios. Mirado as\u00ed\u00ad, en perspectiva de s\u00e1bado, el hombre no es un simple ser en el mundo, como a veces se ha dicho, un constructor de herramientas que trabaja para imponerse sobre el conjunto de la realidad y para convertirse, con su poder, en medida y meta de todas las cosas (como ha dicho a veces la filosof\u00ed\u00ada griega). El hombre del s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada es un ser para el descanso y gozo de la contemplaci\u00f3n. Los animales no rompen su ritmo de trabajo-comida, los hombres s\u00ed\u00ad. Los animales no contemplan; los hombres lo hacen y se descubren insertos en un espacio de realidad que es m\u00e1s grande que este mundo, en un tiempo de s\u00e1bado m\u00e1s hondo, que expresa el gozo de Dios por s\u00ed\u00ad mismo y por las realidades que ha creado. De esa forma se expresa la gran polaridad o paradoja viviente de la creaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica. Por un lado, todo es para el hombre, como sabe Gn 1,26-31: as\u00ed\u00ad es sagrado el trabajo, el dominio del hombre sobre el mundo. Pero, al mismo tiempo, el trabajo y despliegue de la vida humana se integran en el descanso sab\u00e1tico del mundo, en el despliegue contemplativo del conjunto de la realidad, que integra al hombre en el gozo de Dios. En contra de los que intentan fijar la identidad del hombre en una direcci\u00f3n, vemos que la Biblia sit\u00faa al hombre en dos planos: en los seis d\u00ed\u00adas de trabajo, en un mundo duro, que \u00e9l debe humanizar; en el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada de la admiraci\u00f3n y gratuidad, m\u00e1s all\u00e1 del tiempo. Seg\u00fan eso, la vida del hombre, vinculada al buen trabajo del hombre sobre el mundo, se define igualmente por la santidad del S\u00e1bado que es tiempo de belleza y alabanza, de armon\u00ed\u00ada interior y descanso: Dios ha hecho a los hombres para que gocen sobre el mundo. M\u00e1s que alguien que hace cosas (creador del mundo en seis d\u00ed\u00adas), Dios es aquel que vive en s\u00ed\u00ad mismo, en una especie de gozo y alegr\u00ed\u00ada (bendici\u00f3n, consagraci\u00f3n) sin origen ni meta, como s\u00e1bado eterno que \u00e9l quiere compartir con los hombres.<\/p>\n<p>(2) El hombre, ser de S\u00e1bado. El hombre no es un simple ser en el mundo, un constructor de herramientas, que trabaja para imponerse sobre el conjunto de la realidad y para convertirse, con su poder, en medida y meta de todas las cosas (como ha dicho la cultura moderna). Seg\u00fan este pasaje (Gn 2,2-3), le\u00ed\u00addo desde el conjunto del Antiguo Testamento (Ex 20,10; Dt 5,14), el hombre se define m\u00e1s bien por la santidad del S\u00e1bado que es tiempo de belleza y alabanza, de armon\u00ed\u00ada interior y descanso: Dios ha hecho a los hombres para que gocen y celebren la vida sobre el mundo. De ese S\u00e1bado de Dios en el mundo han tratado de un modo minucioso los rabinos de Israel, de manera que sus reflexiones, contenidas en la Misn\u00e1 y el Talmud, constituyen la expresi\u00f3n m\u00e1s intensa de la necesidad de un descanso de los hombres en Dios, de una ecolog\u00ed\u00ada entendida como reconciliaci\u00f3n de la naturaleza, de manera que cada a\u00f1o sab\u00e1tico* (cada 7 a\u00f1os) y m\u00e1s a\u00fan cada a\u00f1o jubilar (cada 49 a\u00f1os) se repartan y compartan todos los bienes del mundo entre todos los hombres (cf. Lv 25). Esto significa que, por encima del despliegue del mundo, que tiende a cerrarse en los seis d\u00ed\u00adas de la creaci\u00f3n presidida por el hombre, se extiende el S\u00e1bado de Dios, que se expresa en la liturgia de gozo y alabanza del cosmos, que se une con el hombre para proclamar la fiesta de la creaci\u00f3n y de la vida. As\u00ed\u00ad puede decirse que el hombre es imagen* de Dios porque celebra el S\u00e1bado, porque descubre y recrea cada siete d\u00ed\u00adas, con su propia vida, la armon\u00ed\u00ada sagrada del tiempo (semana) y del  espacio (cosmos), acompa\u00f1ando a Dios en el gesto radical de su trabajo (dirigiendo la vida de los animales, comiendo del fruto de las plantas) y de su descanso (de su gozo m\u00e1s hondo por el don de la creaci\u00f3n). En un plano, los hombres est\u00e1n hechos para trabajar, como lo muestra el sexto d\u00ed\u00ada de la creaci\u00f3n. Pero en un plano m\u00e1s alto ellos est\u00e1n hechos para descansar y contemplar: para participar del gozo de Dios que es la misma vida, la liturgia del amor fecundo.<\/p>\n<p>(3) Judaismo, sabatismo. Los israelitas reconocen y ratifican la obra de Dios descansando el S\u00e1bado (Ex 20,89). De esa forma han aparecido como imitadores de Dios por guardar este d\u00ed\u00ada, de manera que muchos han muerto desde antiguo por hacerlo (2 Mac 6,11), de tal forma que a veces se han llamado sabatistas. Tambi\u00e9n otros pueblos han tenido unos d\u00ed\u00adas sagrados, pero s\u00f3lo los israelitas han convertido el ritmo semanal, centrado en el S\u00e1bado, en signo y se\u00f1a de su identidad. Esta forma de guardar el S\u00e1bado les hace imitadores de Dios, que vive en el S\u00e1bado de la plenitud. Los jud\u00ed\u00ados saben que el hombre forma parte del misterio de Dios porque conoce y celebra su S\u00e1bado. Este S\u00e1bado de Dios es la expresi\u00f3n de una armon\u00ed\u00ada que los hombres buscan y desean sobre el mundo, pues a\u00fan no la han logrado; ellos no buscan esa plenitud sobre un cielo m\u00e1s all\u00e1, sino en la misma tierra, que no es un infierno (cueva tenebrosa o valle de dolores), sino revelaci\u00f3n del mismo S\u00e1bado de Dios, que ha creado a los hombres con el fin de que participen de su plenitud: para que veneren y celebren, disfruten y gocen su fiesta, con los animales. Este descanso sab\u00e1tico aparece como meta y superaci\u00f3n de una obra creadora de Dios, que los hombres han de asumir, abri\u00e9ndose hacia el despliegue total de su humanidad, simbolizado cada semana por el Shabat. La apocal\u00ed\u00adptica de los siglos III a.C. al II d.C. ha sido en gran parte una reflexi\u00f3n sobre el sentido de ese d\u00ed\u00ada, entendido como expresi\u00f3n del ritmo semanal del tiempo y como promesa de culminaci\u00f3n (as\u00ed\u00ad lo muestra el Libro de los Jubileos, con sus semanas de siete semanas de a\u00f1os): cuando llegue el final de la S\u00e9ptima Semana empezar\u00e1 el descanso de Dios, la utop\u00ed\u00ada de la tierra ya pacificada. Todo esto significa que, por enci ma del despliegue del mundo, que tiende a cerrarse en los seis d\u00ed\u00adas de la creaci\u00f3n presidida por el hombre, se extiende el S\u00e1bado de Dios, que se expresa en la liturgia de gozo y alabanza del cosmos, que se une con el hombre para proclamar la fiesta de la creaci\u00f3n y de la vida. Recordemos que en Gn 2,1-4 no existen templos especiales, ni sacrificios de animales, ni sacerdotes profesionales. No hay a\u00fan ning\u00fan pueblo escogido, ninguna religi\u00f3n particular. S\u00f3lo existen Dios y los hombres sobre el mundo. Pues bien, en este contexto sit\u00faa nuestro autor la \u00abreligi\u00f3n c\u00f3smica\u00bb, cuyo culto se identifica con la misma existencia armoniosa de la realidad, reasumida y celebrada cada semana.<\/p>\n<p>(4) S\u00e1bado cristiano. Este S\u00e1bado no es un mandato, ni una obligaci\u00f3n, sino todo lo contrario: el descubrimiento del gozo de Dios, que se expresa y encarna en el conjunto de la creaci\u00f3n. Jes\u00fas reconoc\u00ed\u00ada el valor del S\u00e1bado, pero a\u00f1ad\u00ed\u00ada que en el centro del S\u00e1bado de Dios est\u00e1 el hombre, de manera que no es el hombre para el S\u00e1bado, sino el S\u00e1bado para el hombre (Mc 2,27). Gran parte de la humanidad moderna ha aceptado este ritmo semanal jud\u00ed\u00ado, pero en un sentido m\u00e1s laboral y social que religioso. Los cristianos han identificado este S\u00e1bado de Dios con la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo, interpret\u00e1ndolo as\u00ed\u00ad de un modo evang\u00e9lico: el S\u00e1bado es la reconciliaci\u00f3n y el perd\u00f3n entre los hombres, tiempo de curaci\u00f3n de los enfermos (cf. Mt 12,1-12; Mc 2,24-26). Es evidente que esa visi\u00f3n significa una aportaci\u00f3n mesi\u00e1nica, pues est\u00e1 vinculada a la encarnaci\u00f3n de Dios en un hombre que ha vivido al servicio de todos (Jes\u00fas), especialmente de los m\u00e1s pobres, superando las posibles fronteras del judaismo hist\u00f3rico. Pero despu\u00e9s de leer que \u00abel S\u00e1bado ha sido creado para el hombre y no el hombre para el S\u00e1bado\u00bb (Mc 2,27), algunos cristianos han corrido el riesgo de olvidarse del hombre y del S\u00e1bado, convirtiendo este mundo en lugar de puro trabajo y productividad, con vacaci\u00f3n laboral, pero sin fiesta de gozo gratuito y alabanza para todos. La modernidad ha ido suscitando un mundo sin celebraci\u00f3n, un tiempo sin S\u00e1bado. De esa forma ha corrido el riesgo de quedarse anclada en la pura eficiencia productiva, sin m\u00e1s Dios que el capital (que no es creador), ni m\u00e1s palabra que la pro  ductividad econ\u00f3mica, ni m\u00e1s fiesta que el mercado donde s\u00f3lo compran los que puedan, mientras la mayor\u00ed\u00ada de los hombres muere de hambre. Por eso es importante volver al S\u00e1bado de Dios como descanso y fraternidad para los hombres. Este S\u00e1bado de Dios no expresa un tipo de alejamiento y desinter\u00e9s: como si Dios hiciera las cosas para marcharse luego, como pensaron muchos de\u00ed\u00adstas del siglo XVIII y piensan a\u00fan hoy muchos hombres y mujeres que dicen que hay Dios, pero le suponen inactivo. Este Dios del descanso y s\u00e1bado es un Dios del gozo y fiesta, que se introduce y penetra clebrativamente en la existencia de los hombres. Los hombres no han ca\u00ed\u00addo de un posible cielo superior (de manera que aqu\u00ed\u00ad est\u00e1n desterrados), sino que el mismo Dios creador les ha despertado a la vida. Por eso, el culto religioso se identifica con el despliegue de esa vida, abierta a la alabanza y gozo del S\u00e1bado, entendido as\u00ed\u00ad como expresi\u00f3n de un mundo donde los hombres se reconcilian entre s\u00ed\u00ad a trav\u00e9s de la alabanza compartida. Este s\u00e1bado no es un mandato, ni una obligaci\u00f3n, sino todo lo contrario: el descubrimiento del gozo de Dios, que se expresa y encarna en el conjunto de la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>(5) Religi\u00f3n ad\u00e1mica, religi\u00f3n del s\u00e1bado. La revelaci\u00f3n del S\u00e1bado de Dios (Gn 2,2-3) nos sit\u00faa en el centro de la religi\u00f3n ad\u00e1mica, que es anterior a la religi\u00f3n de No\u00e9, en la que se incluyen sacrificios animales, aunque pueda abrirse por igual a todos los hombres y pueblos de la tierra (cf. Gn 9,1-17). En esta religi\u00f3n ad\u00e1mica, Dios no necesita que le aplaquen con sangre derramada porque no se encuentra airado o enojado (no exist\u00ed\u00adan al principio sacrificios). Tampoco los hombres deben proyectar o descargar su violencia sobre v\u00ed\u00adctimas, pues no hab\u00ed\u00ada violencias sobre el mundo. Esta religi\u00f3n primera se identifica con la admiraci\u00f3n y el gozo de la vida, con una paz que los hombres pueden disfrutar cada siete d\u00ed\u00adas, el d\u00ed\u00ada consagrado a la alabanza y el descanso. En este momento no existen todav\u00ed\u00ada sacrificios para aplacar a Dios, pues su sacramento y fiesta es la misma fiesta de los hombres: la armon\u00ed\u00ada y don de la realidad que puede traducirse y expresarse en el canto de la vida. Este mundo de paz no es un sue\u00f1o falso, ni un vac\u00ed\u00ado o evasi\u00f3n para los hom bres, sino todo lo contrario: sobre aquello que hoy somos y tenemos, Gn 1 proyecta el ideal de una existencia compartida de los hombres sobre el mundo, una existencia en la que Dios se expresa, fundando y transfigurando todo lo que existe. As\u00ed\u00ad entendemos nuestro texto como promesa de pacificaci\u00f3n ecol\u00f3gica para los hombres. Un mundo sin S\u00e1bado, es decir, sin el descanso de Dios que se abre a todos los hombres y mujeres de la tierra, corre el riesgo de convertirse en puro infierno de f\u00e1bricas que polucionan y de hombres y mujeres que se compran y venden en los mercados de un trabajo que al fin se pone al servicio de la muerte. \u00abReservar un d\u00ed\u00ada de la semana para la libertad, un d\u00ed\u00ada en que no se usen los instrumentos que tan f\u00e1cilmente han sido convertidos en armas de destrucci\u00f3n, un d\u00ed\u00ada para estar con nosotros mismos, un d\u00ed\u00ada para desprenderse de lo vulgar, liberarse de las obligaciones exteriores, un d\u00ed\u00ada para interrumpir el culto de los \u00ed\u00addolos de la civilizaci\u00f3n t\u00e9cnica, un d\u00ed\u00ada en que no se toque el dinero, un d\u00ed\u00ada de armisticio econ\u00f3mico en la lucha econ\u00f3mica con nuestros cong\u00e9neres y con las fuerzas de la naturaleza. \u00bfEs que hay alguna instituci\u00f3n que ofrezca mayores esperanzas para el progreso del hombre que el Shabat? El S\u00e9ptimo D\u00ed\u00ada es&#8230; una tregua de todos los conflictos personales y sociales: la paz entre hombre y hombre, entre hombre y naturaleza, la paz dentro del hombre&#8230; El D\u00ed\u00ada S\u00e9ptimo es el \u00e9xodo de la tensi\u00f3n, la liberaci\u00f3n del hombre de su propia bajeza, la proclamaci\u00f3n del hombre como soberano del mundo del tiempo\u00bb (A. Heschel).<\/p>\n<p>Cf. S. BACCHIOCHI, From Sabbath to Sunday, Gregoriana, Roma 1977; A. HESCHEL, El Shabat y el hombre moderno, Paid\u00f3s, Buenos Aires 1964, 36-37; X. PIKAZA, El reto de la ecolog\u00ed\u00ada, PPC, Madrid 2003; K. A. STRAND (ed.), The Sabbath in Scripture and History, Review and Herald, Washington D.C. 1982, 132-150; A. WALKER, The Law and the Sabbath, Hartland, Rapidan VA 1985.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>D\u00ed\u00ada que Dios apart\u00f3 con el fin de que se descansase en \u00e9l de los trabajos cotidianos, y que dio como se\u00f1al entre El y los hijos de Israel. (Ex 31:16, 17.) La expresi\u00f3n hebrea yohm hasch\u00c2\u00b7schab\u00c2\u00b7b\u00e1th procede del verbo hebreo scha\u00c2\u00b7v\u00e1th, que significa \u2020\u0153descanso; cesaci\u00f3n\u2020\u009d. (G\u00e9 2:2; 8:22.) La expresi\u00f3n griega que corresponde a \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de s\u00e1bado\u2020\u009d es he he\u00c2\u00b7m\u00e9\u00c2\u00b7ra tou sab\u00c2\u00b7b\u00e1\u00c2\u00b7tou.<br \/>\nLa primera observancia sab\u00e1tica semanal de veinticuatro horas la llev\u00f3 a cabo la naci\u00f3n de Israel en el desierto, en el segundo mes despu\u00e9s de su \u00e9xodo de Egipto, en el a\u00f1o 1513 a. E.C. (Ex 16:1.) Jehov\u00e1 le hab\u00ed\u00ada dicho a Mois\u00e9s que la provisi\u00f3n milagrosa del man\u00e1 ser\u00ed\u00ada doble en el d\u00ed\u00ada sexto. Cuando esto result\u00f3 ser as\u00ed\u00ad, los principales de la asamblea lo informaron a Mois\u00e9s, y entonces se anunci\u00f3 la instituci\u00f3n del s\u00e1bado semanal. (Ex 16:22, 23.) Como lo muestran las palabras de Jehov\u00e1 en Exodo 16:28, 29, desde ese momento Israel qued\u00f3 obligado a observar el s\u00e1bado.<br \/>\nPoco tiempo despu\u00e9s, con la inauguraci\u00f3n formal del pacto de la Ley en el monte Sina\u00ed\u00ad, el s\u00e1bado semanal pas\u00f3 a formar parte de un sistema de s\u00e1bados. (Ex 19:1; 20:8-10; 24:5-8.) Este sistema sab\u00e1tico se compon\u00ed\u00ada de varias clases de s\u00e1bados: el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada, el s\u00e9ptimo a\u00f1o, el a\u00f1o quincuag\u00e9simo (a\u00f1o del Jubileo), el 14 de Nis\u00e1n (Pascua), el 15 de Nis\u00e1n, el 21 de Nis\u00e1n, el 6 de Siv\u00e1n (Pentecost\u00e9s), el 1 de Etanim, el 10 de Etanim (D\u00ed\u00ada de Expiaci\u00f3n), el 15 de Etanim y el 22 de Etanim.<br \/>\nSeg\u00fan Deuteronomio 5:2, 3 y Exodo 31:16, 17, es evidente que no se impuso el s\u00e1bado a ninguno de los siervos de Dios hasta despu\u00e9s del \u00e9xodo, pues estos textos dicen, respectivamente: \u2020\u0153No fue con nuestros antepasados con quienes Jehov\u00e1 celebr\u00f3 este pacto, sino con nosotros\u2020\u009d; \u2020\u0153Los hijos de Israel tienen que guardar el s\u00e1bado, [&#8230;] durante sus generaciones. [&#8230;] Entre yo y los hijos de Israel es una se\u00f1al hasta tiempo indefinido\u2020\u009d. Si Israel hubiese observado el s\u00e1bado con anterioridad, no podr\u00ed\u00ada haberles servido de recordatorio de que Jehov\u00e1 los hab\u00ed\u00ada liberado de Egipto, como se muestra en Deuteronomio 5:15. El hecho de que algunos israelitas fuesen a recoger man\u00e1 el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada, a pesar de hab\u00e9rseles dicho claramente que no lo hicieran, indica que la observancia del s\u00e1bado era algo nuevo. (Ex 16:11-30.) Otra prueba de que hac\u00ed\u00ada poco que se hab\u00ed\u00ada instituido el s\u00e1bado se aprecia en la incertidumbre que hubo al tratar el primer caso de violaci\u00f3n del s\u00e1bado que se registra despu\u00e9s de haberse dado la Ley en Sina\u00ed\u00ad. (N\u00fa 15:32-36.) Como los israelitas hab\u00ed\u00adan sido esclavos en Egipto, no podr\u00ed\u00adan haber observado el s\u00e1bado en aquel pa\u00ed\u00ads aunque hubiesen estado bajo esa ley. El Fara\u00f3n se quej\u00f3 tan solo porque Mois\u00e9s pidi\u00f3 un per\u00ed\u00adodo de tres d\u00ed\u00adas para hacerle un sacrificio a Dios, cuanto m\u00e1s si los israelitas hubiesen tratado de descansar un d\u00ed\u00ada de cada siete. (Ex 5:1-5.) Aunque es cierto que al parecer los patriarcas divid\u00ed\u00adan el tiempo en una semana de siete d\u00ed\u00adas, no hay ninguna prueba de que se hiciesen distinciones con respecto al s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada. Sin embargo, el n\u00famero siete significaba plenitud. (G\u00e9 4:15, 23, 24; 21:28-32.) La palabra hebrea \u2020\u0153jurar\u2020\u009d (scha\u00c2\u00b7v\u00e1`) parece provenir de la misma ra\u00ed\u00adz que la palabra que significa \u2020\u0153siete\u2020\u009d.<br \/>\nEl s\u00e1bado se conmemoraba como un d\u00ed\u00ada sagrado (Dt 5:12), un d\u00ed\u00ada de descanso y de regocijo para todos \u2014israelitas, siervos, residentes forasteros y animales\u2014, en el que se cesaba de todo trabajo. (Isa 58:13, 14; Os 2:11; Ex 20:10; 34:21; Dt 5:12-15; Jer 17:21, 24.) Se hac\u00ed\u00ada una ofrenda quemada especial, junto con ofrendas de grano y de libaci\u00f3n, adem\u00e1s de la \u2020\u0153ofrenda quemada constante\u2020\u009d que se presentaba a diario. (N\u00fa 28:9, 10.) Se repon\u00ed\u00ada el pan de la proposici\u00f3n en el santuario, y una nueva divisi\u00f3n de sacerdotes se encargaba de sus deberes. (Le 24:5-9; 1Cr 9:32; 2Cr 23:4.) Los deberes de los sacerdotes no sufr\u00ed\u00adan en s\u00e1bado variaci\u00f3n alguna. (Mt 12:5.) E incluso se circuncidaba a los ni\u00f1os en s\u00e1bado si coincid\u00ed\u00ada con el octavo d\u00ed\u00ada desde su nacimiento. En tiempos posteriores los jud\u00ed\u00ados acu\u00f1aron el dicho: \u2020\u0153No hay s\u00e1bado en el santuario\u2020\u009d, lo que quiere decir que los deberes sacerdotales no cesaban nunca. (Jn 7:22; Le 12:2, 3; El Templo: Su ministerio y servicios en tiempos de Cristo, de A. Edersheim, 1990, p\u00e1g. 199.)<br \/>\nSeg\u00fan fuentes rab\u00ed\u00adnicas, en tiempos de Jes\u00fas tres toques de trompetas hacia la hora nona \u2014las tres de la tarde\u2014 del viernes anunciaban la llegada del s\u00e1bado. A partir de ese momento cesaba todo trabajo y actividad comercial, se encend\u00ed\u00ada la l\u00e1mpara sab\u00e1tica y la gente se pon\u00ed\u00ada los vestidos de fiesta. El comienzo oficial del s\u00e1bado se indicaba con otros tres toques de trompeta. La divisi\u00f3n saliente de sacerdotes ofrec\u00ed\u00ada el sacrificio matutino correspondiente al s\u00e1bado, mientras que la entrante ofrec\u00ed\u00ada los sacrificios de la tarde, si bien ambas pasaban todo el d\u00ed\u00ada en el santuario. Las dos divisiones le entregaban al sumo sacerdote la mitad de su porci\u00f3n correspondiente de pan. Los sacerdotes que se hab\u00ed\u00adan purificado com\u00ed\u00adan el pan durante el d\u00ed\u00ada de s\u00e1bado en el templo mismo. Los cabezas sacerdotales de las familias que pertenec\u00ed\u00adan a las divisiones entrantes determinaban por suertes a qu\u00e9 familia le corresponder\u00ed\u00ada servir en cada uno de los d\u00ed\u00adas especiales de su semana de ministerio en el templo y a qui\u00e9n le corresponder\u00ed\u00ada asumir las funciones sacerdotales el d\u00ed\u00ada de s\u00e1bado. (Le 24:8, 9; Mr 2:26, 27; El Templo: Su ministerio y servicios en tiempos de Cristo, p\u00e1gs. 197, 198, 203-205.)<br \/>\nDifer\u00ed\u00adan los requisitos para el s\u00e1bado semanal regular y los s\u00e1bados o \u2020\u0153convocaciones santas\u2020\u009d que estaban relacionados con las fiestas. (Le 23:2.) En t\u00e9rminos generales, el s\u00e1bado semanal era m\u00e1s restrictivo, no pod\u00ed\u00ada hacerse ning\u00fan trabajo, fuese fatigoso o de otra clase (excepto en el santuario). Hasta estaba prohibido recoger le\u00f1a o encender fuego. (N\u00fa 15:32-36; Ex 35:3.) Tambi\u00e9n se restring\u00ed\u00adan los viajes en d\u00ed\u00ada de s\u00e1bado bas\u00e1ndose, al parecer, en las palabras de Exodo 16:29. El D\u00ed\u00ada de Expiaci\u00f3n era igualmente un per\u00ed\u00adodo de descanso de toda clase de trabajo. (Le 16:29-31; 23:28-31.) Sin embargo, en los d\u00ed\u00adas de la convocaci\u00f3n santa de las fiestas no se efectuaba trabajo fatigoso ni se participaba en actividades comerciales, pero estaba permitido cocinar, hacer preparativos para la fiesta, etc. (Ex 12:16; Le 23:7, 8, 21, 35, 36.)<br \/>\nAlgunas veces se daba el caso de que una fiesta sab\u00e1tica especial coincid\u00ed\u00ada con un s\u00e1bado regular; este era un s\u00e1bado \u2020\u0153grande\u2020\u009d, como cuando el 15 de Nis\u00e1n (un d\u00ed\u00ada sab\u00e1tico) coincid\u00ed\u00ada con el d\u00ed\u00ada de s\u00e1bado regular. (Jn 19:31.)<\/p>\n<p>Beneficios e importancia del s\u00e1bado. El cese de todo trabajo y la observancia de otros requisitos sab\u00e1ticos dados por Dios no solo proporcionaba descanso al cuerpo, sino que, como cosa m\u00e1s importante, daba a la persona la oportunidad de demostrar su fe y obediencia por medio de la observancia sab\u00e1tica. Los padres pod\u00ed\u00adan inculcar las leyes y los mandamientos de Dios en la mente y el coraz\u00f3n de sus hijos. (Dt 6:4-9.) El s\u00e1bado se dedicaba habitualmente a adquirir conocimiento de Dios y a atender necesidades espirituales, como lo indica la respuesta del esposo de la mujer sunamita cuando ella le pidi\u00f3 permiso para ir a ver a Eliseo, el hombre de Dios: \u2020\u0153\u00bfPor qu\u00e9 vas a \u00e9l hoy? No es luna nueva ni s\u00e1bado\u2020\u009d. (2Re 4:22, 23.) Los levitas que estaban esparcidos por todo el pa\u00ed\u00ads sin duda aprovecharon el s\u00e1bado para ense\u00f1ar la Ley al pueblo de Israel. (Dt 33:8, 10; Le 10:11.)<br \/>\nEra importante que todos los israelitas se acordaran de guardar el s\u00e1bado, pues no hacerlo se ve\u00ed\u00ada como una rebeli\u00f3n contra Jehov\u00e1 que se castigaba con la muerte. (Ex 31:14, 15; N\u00fa 15:32-36.) El mismo principio aplicaba a toda la naci\u00f3n. El que observasen todo el sistema sab\u00e1tico de d\u00ed\u00adas y a\u00f1os, y lo hicieran de todo coraz\u00f3n, era un factor esencial para que continuasen existiendo como naci\u00f3n en la tierra que Dios les hab\u00ed\u00ada dado. La falta de respeto a las leyes sab\u00e1ticas contribuy\u00f3 grandemente a su ca\u00ed\u00adda y a la desolaci\u00f3n de la tierra de Jud\u00e1 durante setenta a\u00f1os para compensar los s\u00e1bados que no se hab\u00ed\u00adan guardado. (Le 26:31-35; 2Cr 36:20, 21.)<\/p>\n<p>Restricciones rab\u00ed\u00adnicas del s\u00e1bado. El prop\u00f3sito del s\u00e1bado en sus comienzos era el de ser una ocasi\u00f3n de gozo y edificaci\u00f3n espiritual. No obstante, el af\u00e1n de los gu\u00ed\u00adas religiosos jud\u00ed\u00ados por distinguirse al m\u00e1ximo de los gentiles los llev\u00f3 \u2014sobre todo a partir del regreso del exilio babilonio\u2014 a ir aumentando las restricciones sab\u00e1ticas hasta alcanzar el n\u00famero de treinta y nueve, con innumerables restricciones subsidiarias, que convirtieron el s\u00e1bado en una carga. La compilaci\u00f3n posterior de estas restricciones llenaba dos grandes vol\u00famenes. Por ejemplo, estaba prohibido atrapar una pulga debido a que era cazar. No se pod\u00ed\u00ada atender a un enfermo a menos que estuviese en peligro de muerte. No se permit\u00ed\u00ada colocar en su lugar un hueso dislocado, ni tampoco vendar una torcedura. Los gu\u00ed\u00adas religiosos jud\u00ed\u00ados hab\u00ed\u00adan anulado el verdadero prop\u00f3sito del s\u00e1bado, puesto que hab\u00ed\u00adan convertido al pueblo en esclavos de la tradici\u00f3n, en vez de dejar que el s\u00e1bado les sirviese para honrar a Dios. (Mt 15:3, 6; 23:2-4; Mr 2:27.) Cuando los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas arrancaron espigas y las frotaron con las manos para com\u00e9rselas, por lo visto se les acus\u00f3 de dos cosas: de cosechar y de trillar en d\u00ed\u00ada de s\u00e1bado. (Lu 6:1, 2.) Los rabinos ten\u00ed\u00adan un dicho: \u2020\u0153Los pecados del que observe escrupulosamente toda ley del s\u00e1bado, aunque sea id\u00f3latra, son perdonados\u2020\u009d.<\/p>\n<p>No se impuso a los cristianos. Como Jes\u00fas era un jud\u00ed\u00ado obligado por la Ley, observ\u00f3 el s\u00e1bado, pero no como los fariseos, sino como instru\u00ed\u00ada la Palabra de Dios. Sab\u00ed\u00ada que era l\u00ed\u00adcito hacer obras buenas aun en s\u00e1bado. (Mt 12:12.) Sin embargo, los escritos cristianos inspirados declaran que \u2020\u0153Cristo es el fin de la Ley\u2020\u009d (Ro 10:4), lo que resulta en que los cristianos hayan sido \u2020\u0153desobligados de la Ley\u2020\u009d. (Ro 7:6.) Ni Jes\u00fas ni sus disc\u00ed\u00adpulos hicieron la m\u00e1s m\u00ed\u00adnima distinci\u00f3n entre una supuesta ley moral y otra ceremonial. Citaron de otros pasajes de la Ley, as\u00ed\u00ad como de los Diez Mandamientos, considerando que eran igualmente obligatorios para quienes estaban bajo la Ley. (Mt 5:21-48; 22:37-40; Ro 13:8-10; Snt 2:10, 11.) Las Escrituras dicen llanamente que el sacrificio de Cristo \u2020\u0153aboli\u00f3 [&#8230;] la Ley de mandamientos que consist\u00ed\u00ada en decretos\u2020\u009d, y que Dios \u2020\u0153borr\u00f3 el documento manuscrito contra nosotros, que consist\u00ed\u00ada en decretos [&#8230;] y El lo ha quitado del camino clav\u00e1ndolo al madero de tormento\u2020\u009d. La ley mosaica fue \u2020\u02dcabolida\u2020\u2122, \u2020\u02dcborrada\u2020\u2122, \u2020\u02dcquitada del camino\u2020\u2122 en su totalidad. (Ef 2:13-15; Col 2:13, 14.) Por consiguiente, el entero sistema sab\u00e1tico, tanto de d\u00ed\u00adas como de a\u00f1os, fue cancelado junto con el resto de la Ley por medio del sacrificio de Cristo Jes\u00fas. Este hecho explica por qu\u00e9 los cristianos pueden considerar \u2020\u0153un d\u00ed\u00ada como todos los dem\u00e1s\u2020\u009d, tanto si es un s\u00e1bado como cualquier otro d\u00ed\u00ada, sin tener ninguna clase de temor de ser juzgados por ello. (Ro 14:4-6; Col 2:16.) Pablo hizo el siguiente comentario concerniente a los que observaban escrupulosamente \u2020\u0153d\u00ed\u00adas y meses y sazones y a\u00f1os\u2020\u009d: \u2020\u0153Temo por ustedes, que de alg\u00fan modo me haya afanado en vano respecto a ustedes\u2020\u009d. (G\u00e1l 4:10, 11.)<br \/>\nDespu\u00e9s de la muerte de Jes\u00fas, sus ap\u00f3stoles no ordenaron en ning\u00fan momento que se observase el s\u00e1bado. Tampoco se incluy\u00f3 como requisito cristiano ni en Hechos 15:28, 29 ni posteriormente. No instituyeron un nuevo s\u00e1bado, un \u2020\u0153d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or\u2020\u009d. Aunque Jes\u00fas fue resucitado en el d\u00ed\u00ada que actualmente llamamos domingo, en ning\u00fan lugar indica la Biblia que deba conmemorarse este d\u00ed\u00ada de su resurrecci\u00f3n como un \u2020\u0153nuevo\u2020\u009d s\u00e1bado o algo semejante. Se han citado 1 Corintios 16:2 y Hechos 20:7 para apoyar la observancia del domingo como un s\u00e1bado o d\u00ed\u00ada de descanso. Sin embargo, el primer texto meramente indica que Pablo dio instrucciones a los cristianos para que cada primer d\u00ed\u00ada de la semana pusiesen aparte en sus casas una cierta cantidad para sus hermanos necesitados de Jerusal\u00e9n. No ten\u00ed\u00adan que entregar el dinero en su lugar de reuni\u00f3n, sino guardarlo hasta la llegada de Pablo. En cuanto al segundo texto, era l\u00f3gico que Pablo se reuniese con los hermanos de Troas el primer d\u00ed\u00ada de la semana, puesto que part\u00ed\u00ada al d\u00ed\u00ada siguiente.<br \/>\nLo antedicho deja claro que la observancia literal de d\u00ed\u00adas y a\u00f1os sab\u00e1ticos no formaba parte del cristianismo del primer siglo. No fue sino hasta 321 E.C. cuando Constantino decret\u00f3 que el domingo (en lat\u00ed\u00adn: dies Solis, un t\u00ed\u00adtulo antiguo relacionado con la astrolog\u00ed\u00ada y la adoraci\u00f3n del Sol, no Sabbatum [s\u00e1bado] o el dies Domini [d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or]) fuese un d\u00ed\u00ada de descanso para todos excepto para los agricultores.<\/p>\n<p>Entrar en el descanso de Dios. Seg\u00fan G\u00e9nesis 2:2, 3, despu\u00e9s del sexto d\u00ed\u00ada o per\u00ed\u00adodo creativo, Dios \u2020\u0153procedi\u00f3 a descansar en el d\u00ed\u00ada s\u00e9ptimo\u2020\u009d al cesar sus obras creativas \u2014mencionadas en el cap\u00ed\u00adtulo 1 de G\u00e9nesis\u2014 con relaci\u00f3n a la Tierra.<br \/>\nEn los cap\u00ed\u00adtulos 3 y 4 de Hebreos, el ap\u00f3stol Pablo muestra que si el pueblo jud\u00ed\u00ado que viajaba por el desierto no entr\u00f3 en el descanso de Dios se debi\u00f3 a su falta de fe y obediencia. (Heb 3:18, 19; Sl 95:7-11; N\u00fa 14:28-35.) Los que entraron en la Tierra Prometida acaudillados por Josu\u00e9 experimentaron un descanso, pero no el descanso completo que se disfrutar\u00e1 bajo el Mes\u00ed\u00adas. Solamente fue un tipo o sombra de la realidad. (Jos 21:44; Heb 4:8; Heb 10:1.) Sin embargo, Pablo dice seguidamente: \u2020\u0153Queda un descanso sab\u00e1tico para el pueblo de Dios\u2020\u009d. (Heb 4:9.) Por consiguiente, toda persona obediente y que ejerza fe en Cristo puede disfrutar del \u2020\u0153descanso sab\u00e1tico\u2020\u009d al dejar de hacer \u2020\u0153sus propias obras\u2020\u009d, por medio de las cuales procur\u00f3 en el pasado demostrar su propia justicia. (Comp\u00e1rese con Ro 10:3.) Pablo muestra as\u00ed\u00ad que el s\u00e1bado o descanso de Dios a\u00fan estaba vigente en su d\u00ed\u00ada y que los cristianos ten\u00ed\u00adan acceso a \u00e9l, todo lo cual indica que el d\u00ed\u00ada de descanso de Dios se extiende por miles de a\u00f1os. (Heb 4:3, 6, 10.)<\/p>\n<p>\u2020\u0153Se\u00f1or del s\u00e1bado.\u2020\u009d Durante su ministerio terrestre, Jes\u00fas dijo de s\u00ed\u00ad mismo que era \u2020\u0153Se\u00f1or del s\u00e1bado\u2020\u009d. (Mt 12:8.) El s\u00e1bado semanal, que hab\u00ed\u00ada tenido el prop\u00f3sito de proporcionar a los israelitas alivio de sus ocupaciones cotidianas, era \u2020\u0153una sombra de las cosas por venir, pero la realidad [pertenec\u00ed\u00ada] al Cristo\u2020\u009d. (Col 2:16, 17.) Una de esas \u2020\u0153cosas por venir\u2020\u009d es el s\u00e1bado del que Jes\u00fas ser\u00e1 Se\u00f1or. En calidad de Se\u00f1or de se\u00f1ores, Jesucristo regir\u00e1 sobre toda la Tierra por un per\u00ed\u00adodo de mil a\u00f1os. (Rev 19:16; 20:6.) Algunos de los milagros m\u00e1s impresionantes que realiz\u00f3 durante su ministerio tuvieron lugar en s\u00e1bado. (Lu 13:10-13; Jn 5:5-9; 9:1-14.) Esos ejemplos ofrecen una vislumbre de la clase de alivio que Jes\u00fas traer\u00e1 a la humanidad a medida que la conduzca hacia la perfecci\u00f3n f\u00ed\u00adsica y espiritual durante su reinado milenario, un per\u00ed\u00adodo que ser\u00e1 semejante a un descanso sab\u00e1tico tanto para la Tierra como para la humanidad que la habita. (Rev 21:1-4.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>Nota: Para sabbaton, o sabbata, v\u00e9ase ; para prosabbaton, v\u00e9ase .<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p>AT. 1. La instituci\u00f3n del s\u00e1bado. El nombre del s\u00e1bado designa un descanso efectuado con cierta intenci\u00f3n religiosa. Su pr\u00e1ctica aparece ya en los estratos m\u00e1s antiguos de la ley (Ex 20,8; 23,12; 34,21). Tiene probablemente origen premosaico, que queda en la oscuridad. En la Biblia est\u00e1 ligado al ritmo sagrado de la *semana, que cierra con un d\u00ed\u00ada de reposo, de regocijo y de reuni\u00f3n cultual (Os 2,13; 2Re 4,23; Is 1,13). 2. Los motivos del s\u00e1bado. El c\u00f3digo de la alianza subrayaba el lado humanitario de este reposo, que permit\u00ed\u00ada a los esclavos cobrar aliento (Ex 23,12). Este es tambi\u00e9n el punto de vista del Deuteronomio (Dt 5, 12&#8230;). Pero la legislaci\u00f3n sacerdotal le da otro sentido. Por su *trabajo imita el hombre la actividad del Dios creador. Con la cesaci\u00f3n en el trabajo el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada imita el *reposo sagrado de Dios (Ex 31,13&#8230;; G\u00e9n 2,2s). Dios dio as\u00ed\u00ad el s\u00e1bado a Israel como un signo, a fin de que sepa que Dios le santifica (Ez 20, 12).<\/p>\n<p>3. La pr\u00e1ctica del s\u00e1bado. El reposo del s\u00e1bado era concebido por la ley en forma muy estricta: prohibici\u00f3n de encender fuego (Ex 35,3), de recoger le\u00f1a (N\u00fam 15,32&#8230;), de preparar los alimentos (Ex 16,23&#8230;). Seg\u00fan el testimonio de los profetas, su observancia condicionaba la realizaci\u00f3n de las promesas escatol\u00f3gicas (Jer 17,19-27; Is 58,13s). As\u00ed\u00ad vemos a Nehem\u00ed\u00adas sostener firmemente su pr\u00e1ctica integral (Neh 13,15-22). Para \u00absantificar\u00bb este d\u00ed\u00ada (Dt 5,12) hay \u00abconvocaci\u00f3n santa\u00bb (Lev 23.3), ofrenda de sacrificios (N\u00fam 28,9s), renovaci\u00f3n de los panes de proposici\u00f3n (Lev 24,8; lPar 9,32). Fuera de Jerusal\u00e9n estos ritos son reemplaza-dos por una asamblea de sinagoga, dedicada a la oraci\u00f3n com\u00fan y a la lectura comentada de la Sagrada Escritura. En la \u00e9poca de los Macabeos la fidelidad al reposo del s\u00e1bado es tal que hay Asideos que se dejan matar antes que violarlo tomando las armas (lMac 2,32-38). Por los tiempos del NT es sabido que los esenios lo observan en todo su rigor, a la vez que los doctores fariseos elaboran sobre el particular una casu\u00ed\u00adstica minuciosa.<\/p>\n<p>NT. 1. Jes\u00fas no abroga expl\u00ed\u00adcitamente la ley del s\u00e1bado: en tal d\u00ed\u00ada frecuenta la sinagoga y aprovecha la ocasi\u00f3n para anunciar el Evangelio (Lc 4,16&#8230;). Pero ataca el rigorismo formalista de los doctores fariseos: \u00abEl s\u00e1bado est\u00e1 hecho para el hombre, no el hombre para el s\u00e1bado\u00bb (Mc 2,27), y el deber de caridad es anterior a la observaci\u00f3n material del reposo (Mt 12,5; Lc 13,10-16; 14,1-5). Jes\u00fas se atribuye adem\u00e1s poder sobre el s\u00e1bado: el Hijo del hombre es se\u00f1or del s\u00e1bado (Mc 2, 28). Este es uno de los cargos que le hacen los doctores (cf. Jn 5,9&#8230;). Pero haciendo el bien en el d\u00ed\u00ada de s\u00e1bado \u00bfno imita a su Padre que, habiendo entrado en su reposo al final de la creaci\u00f3n, contin\u00faa rigiendo el mundo y vivificando a los hombres? (Jn 5,17).<\/p>\n<p>2. Los disc\u00ed\u00adpulos siguieron en un principio observando el. s\u00e1bado (Mt 28,1; Mc 15,42; 16,1; Jn 19.42). A\u00fan despu\u00e9s de la ascensi\u00f3n las re-uniones sab\u00e1ticas sirven para anunciar el Evangelio en ambiente jud\u00ed\u00ado (Act 13,14; 16,13; 172; 18,4). Pero luego el primer d\u00ed\u00ada de la semana, d\u00ed\u00ada de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, viene a ser el d\u00ed\u00ada de culto de la Iglesia, considerado como *d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or (Act 20.7; Ap 1,10). A este d\u00ed\u00ada se trasladan pr\u00e1cticas que los jud\u00ed\u00ados sol\u00ed\u00adan relacionar con el s\u00e1bado, como la limosna (ICor 16,2) y la alabanza divina. En esta nueva perspectiva el antiguo s\u00e1bado jud\u00ed\u00ado adquiere un significado *figurativo, como otras muchas instituciones del AT. Con su reposo conmemoraban los hombres el reposo de Dios el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada. Ahora bien, Jes\u00fas entr\u00f3 en este re-poso divino por su *resurrecci\u00f3n, y nosotros hemos recibido la promesa de entrar en el mismo como \u00e9l (Heb 4,1-11). Entonces ser\u00e1 el verdadero s\u00e1bado, en que los hombres reposar\u00e1n de sus fatigas a imagen de Dios que reposa de sus trabajos (Heb 4,10; Ap 14,13).<\/p>\n<p>-> D\u00ed\u00ada del Se\u00f1or &#8211; Reposo &#8211; Semana &#8211; Trabajo.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>(heb. <\/span><span style=''>\u0161abb&#257;&#7791;<\/span><span lang=ES style=''>, de la ra\u00edz <\/span><span style=''>\u0161&#257;&#7687;a&#7791;<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018cesar\u2019, \u2018desistir\u2019). En la Biblia se establece el principio de que debe observarse un d\u00eda de cada siete como d\u00eda sagrado para Dios. Tomando como base la raz\u00f3n que nos dan los Diez Mandamientos para la observancia del s\u00e1bado, vemos que Dios mismo hab\u00eda dado el ejemplo para el descanso sab\u00e1tico en relaci\u00f3n con la creaci\u00f3n. Por lo tanto, el s\u00e1bado es una ordenanza que emana de la creaci\u00f3n (Ex. 20.8\u201311).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el relato de la creaci\u00f3n no encontramos el t\u00e9rmino \u201cs\u00e1bado\u201d, pero s\u00ed la ra\u00edz de la cual se deriva (Gn. 2.2). La obra de la creaci\u00f3n hab\u00eda ocupado seis d\u00edas, y Dios descans\u00f3 (<etiqueta id=\"#_ftn40\" name=\"_ftnref40\" title=\"\">lit. \u201cces\u00f3\u201d) de sus trabajos en el s\u00e9ptimo. De <\/etiqueta>este modo aparece la distinci\u00f3n entre los seis d\u00edas de labor y el s\u00e9ptimo de descanso. Esto es v\u00e1lido aun cuando entendamos los seis d\u00edas de trabajo como per\u00edodos de tiempo mayores que de 24 horas. El lenguaje es antropom\u00f3rfico, desde el momento en que Dios no es un obrero que se cansa y necesita descanso. Pero se estableci\u00f3 el modelo para que fuese adoptado y puesto en pr\u00e1ctica por el hombre. Ex. 20.11 afirma que Dios \u201crepos\u00f3\u201d (heb. <\/span><span style=''>wayy&#257;na&#7717;<\/span><span lang=ES style=''>) el s\u00e9ptimo d\u00eda, y Ex. 31.17 dice que ces\u00f3 en su trabajo y \u201cretom\u00f3 aliento\u201d (<\/span><etiqueta id=\"#_ftn41\" name=\"_ftnref41\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0lpd<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''>; \u201ctom\u00f3 respiro\u201d, <\/span><etiqueta id=\"#_ftn42\" name=\"_ftnref42\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0bj<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=' '>) (<\/span><span style=' '>wayyin&#257;fa\u0161<\/span><span lang=ES style=''>). Expresamente se usa un lenguaje fuerte para que el hombre comprenda la necesidad de considerar el s\u00e1bado como un d\u00eda en el que debe descansar de sus labores diarias.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Se ha dicho, por oposici\u00f3n a lo anteriormente expresado, que la instituci\u00f3n del s\u00e1bado deriva de Babilonia. Es cierto que la voz babil\u00f3nica <\/span><span style=''>\u0161abbatum<\/span><span lang=ES style=''> tiene relaci\u00f3n con el t\u00e9rmino heb. correspondiente, pero la fuerza de ambas es bastante diferente. Para empezar, los babilonios ten\u00edan una semana de cinco d\u00edas. El examen de tablillas que conten\u00edan contratos revela que los d\u00edas designados <\/span><span style=''>\u0161abbatum<\/span><span lang=ES style=''> no eran d\u00edas de cesaci\u00f3n del trabajo. Hay contratos de Mari (Tell el-Hariri) que indican que se trabajaba, a veces durante un per\u00edodo de varios d\u00edas, sin interrupci\u00f3n alguna el s\u00e9ptimo d\u00eda. La Biblia claramente atribuye el origen del s\u00e1bado al ejemplo divino.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el cuarto mandamiento encontramos la obligaci\u00f3n de observar el d\u00eda de reposo. No hay menci\u00f3n del s\u00e1bado en G\u00e9nesis aparte del relato de la creaci\u00f3n. Se hace menci\u00f3n, sin embargo, de per\u00edodos de siete d\u00edas (cf. Gn. 7.4, 10; 8.10, 12; 29.27ss). Tambi\u00e9n podemos notar en la narraci\u00f3n en Job que cada uno de los siete hijos hac\u00eda fiesta en su d\u00eda, a lo que segu\u00edan las oraciones y los sacrificios de Job por sus hijos (Job 1.4\u20135). No se trataba de una ocasi\u00f3n aislada, sino que se practicaba regularmente. Puede ser que haya aqu\u00ed una insinuaci\u00f3n de un culto en el primer d\u00eda del ciclo. Por lo menos parecer\u00eda que se reconoce aqu\u00ed el principio de que un d\u00eda de cada siete es santo para el Se\u00f1or.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En Ex. 16.21\u201330 se hace menci\u00f3n expl\u00edcita del s\u00e1bado en relaci\u00f3n con la obtenci\u00f3n del man\u00e1. El s\u00e1bado aparece aqu\u00ed como don de Dios (<etiqueta id=\"#_ftn43\" name=\"_ftnref43\" title=\"\">v. 29), destinado al descanso para beneficio del pueblo (v. 30). No era necesario trabajar el s\u00e1bado (e. d. recoger el man\u00e1) porque el sexto d\u00eda se obten\u00eda una doble porci\u00f3n.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Israel, por lo tanto, conoc\u00eda el s\u00e1bado, y seguramente comprend\u00eda el mandato de que era necesario recordarlo. En el Dec\u00e1logo se deja claramente indicado que el s\u00e1bado pertenece al Se\u00f1or. Por lo tanto, es en primer lugar su d\u00eda, y la raz\u00f3n b\u00e1sica por la cual debemos observarlo es que se trata de un d\u00eda que pertenece a \u00e9l. Es el d\u00eda que \u00e9l ha bendecido y apartado para que sea observado. Este punto no encuentra contradicci\u00f3n en el Dec\u00e1logo que aparece en Dt. 5.12ss. En este \u00faltimo pasaje se ordena al pueblo que guarde el s\u00e1bado en la forma en que el Se\u00f1or ya a establecido (la referencia es a Ex. 20.8\u201311), y nuevamente se hace resaltar el hecho de que el s\u00e1bado pertenece a Dios (v. 14). Adem\u00e1s, se nos da all\u00ed una raz\u00f3n adicional para guardar el s\u00e1bado. Es una raz\u00f3n simplemente adicional, y no entra en conflicto con las anteriores. Israel debe observar el d\u00eda s\u00e1bado a fin de que \u201cdescanse tu siervo y tu sierva como t\u00fa\u201d. Aqu\u00ed el \u00e9nfasis es humanitario, pero tambi\u00e9n recae sobre el hecho de que el s\u00e1bado fue creado para el hombre. Israel ha sido esclava en Egipto y ha sido liberada; de modo que Israel debe ahora mostrar la misericordia del s\u00e1bado a aquellos que son esclavos en su propio medio.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En todo el resto del Pentateuco encontramos la legislaci\u00f3n sobre el s\u00e1bado. Es interesante notar que hay una referencia al s\u00e1bado en cada uno de los cuatro \u00faltimos libros del Pentateuco. G\u00e9nesis presenta el descanso divino, y los cuatro libros restantes recalcan la legislaci\u00f3n sab\u00e1tica. Esto muestra la importancia de la instituci\u00f3n. Podemos decir que la legislaci\u00f3n sab\u00e1tica forma parte integral y esencial de la ley b\u00e1sica del AT y el Pentateuco (cf. Ex. 31.13\u201316; 34.21; 35.2ss; Lv. 19.3, 30; 23.3, 38).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>A este respecto, la significaci\u00f3n de la legislaci\u00f3n sab\u00e1tica puede verse en el severo castigo que se administra al que viola el s\u00e1bado. Un hombre recog\u00eda le\u00f1a el s\u00e1bado, acto por el cual una revelaci\u00f3n especial de Dios decret\u00f3 que ten\u00eda que ser muerto (cf. J. Weingreen, <i>From Bible to Mishna<\/i>, 1976, pp. 83ss). Este hombre hab\u00eda ignorado el principio b\u00e1sico del s\u00e1bado, o sea que ese d\u00eda pertenec\u00eda al Se\u00f1or, por lo que deb\u00eda observarse solamente en la forma en que Dios hab\u00eda instituido (cf. Nm. 15.32\u201336).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los profetas elaboran el tema sobre la base de la legislaci\u00f3n del Pentateuco; sus declaraciones concuerdan con lo que estaba revelado en el Pentateuco. A menudo se relaciona el \u201cd\u00eda de reposo\u201d con la \u201cnueva luna\u201d (2 R. 4.23; Am. 8.5; Os. 2.11; Is. 1.13; Ez. 46.3). Cuando profetas como Oseas (2.11) pronunciaban juicio divino sobre las lunas nuevas, los s\u00e1bados, y otras fiestas indicadas, no condenaban el s\u00e1bado en s\u00ed sino el mal uso del s\u00e1bado y las otras instituciones mosaicas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Por otra parte, los profetas mencionan las bendiciones que provendr\u00edan de una correcta observancia del s\u00e1bado. Hab\u00eda quienes profesaban el s\u00e1bado y obraban el mal en ese d\u00eda (Is. 56.2\u20134), y era necesario abandonar esas malas pr\u00e1cticas. En un pasaje cl\u00e1sico (Is. 58.13) Isa\u00edas enuncia las bendiciones que trae aparejada la verdadera observancia de ese d\u00eda. No se trata de un d\u00eda en el que el hombre puede hacer seg\u00fan su voluntad, sino que debe cumplir la voluntad de Dios. Es Dios, y no el hombre, quien debe determinar c\u00f3mo debe observarse el s\u00e1bado. El que reconoce que el d\u00eda es santo para el Se\u00f1or obtendr\u00e1 el verdadero disfrute de sus promesas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Durante el per\u00edodo persa nuevamente se destac\u00f3 la observancia del s\u00e1bado. Nehem\u00edas (Neh. 10.31; 13.15\u201322) reforz\u00f3 la prohibici\u00f3n preex\u00edlica de llevar cargas (Jer. 17.21s) o de llevar a cabo transacciones comerciales (Am. 8.5) en el d\u00eda de reposo. Durante el per\u00edodo intertestamentario, sin embargo, gradualmente se fue modificando lo que se entend\u00eda como el prop\u00f3sito del s\u00e1bado. En las sinagogas se estudiaba la ley el s\u00e1bado. Gradualmente creci\u00f3 la tradici\u00f3n oral entre los jud\u00edos, y la atenci\u00f3n se dirigi\u00f3 hacia las minucias de la observancia. Dos tratados de la Misn\u00e1, <\/span><span style=''>Shabbath<\/span><span lang=ES style=''> y <\/span><span style=''>&#723;Erubin<\/span><span lang=ES style=''>, se dedican a considerar en detalle c\u00f3mo deb\u00eda observarse el s\u00e1bado. Nuestro Se\u00f1or atac\u00f3 esta pr\u00e1ctica de recargar los mandamientos divinos con la tradici\u00f3n humana. Sus observaciones no se dirig\u00edan contra la instituci\u00f3n del s\u00e1bado en s\u00ed, ni contra las ense\u00f1anzas veterotestamentarias. Pero se opuso a los fariseos, que quitaban eficacia a la Palabra de Dios con sus tradiciones. Cristo se identific\u00f3 como el Se\u00f1or del d\u00eda de reposo (Mr. 2.28). Con esas palabras no disminuy\u00f3 la importancia y significaci\u00f3n del s\u00e1bado, ni de manera alguna contravino la legislaci\u00f3n veterotestamentaria. Simplemente hizo resaltar la verdadera significaci\u00f3n del s\u00e1bado con respecto al hombre, e indic\u00f3 que ten\u00eda derecho a hablar as\u00ed dado que \u00e9l mismo era Se\u00f1or del d\u00eda de reposo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Como Se\u00f1or del d\u00eda de reposo, Jes\u00fas fue a la sinagoga en s\u00e1bado, como era su costumbre (Lc. 4.16). Su observancia del s\u00e1bado concordaba con la prescripci\u00f3n veterotestamentaria de considerar ese d\u00eda santo para el Se\u00f1or.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En su desacuerdo con los fariseos (Mt. 12.1\u201314; Mr. 2.23\u201328; Lc. 6.1\u201311) nuestro Se\u00f1or hizo ver a los jud\u00edos que lo que ellos entend\u00edan acerca del cumplimiento de los mandamientos veterotestamentarios estaba completamente equivocado. Hab\u00edan tratado de hacer m\u00e1s rigurosa la observancia del s\u00e1bado que lo que Dios hab\u00eda mandado. No estaba prohibido comer el s\u00e1bado, aun cuando fuera necesario cortar espigas para ello. Tampoco estaba prohibido hacer el bien el s\u00e1bado. Curar era una obra de misericordia, y aquel que es Se\u00f1or del s\u00e1bado es misericordioso (cf. tamb. Jn. 5.1\u201318; Lc. 13.10\u201317; 14.1\u20136).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El Se\u00f1or se levant\u00f3 de los muertos el primer d\u00eda de la semana, por lo cual desde \u00e9pocas primitivas dicho d\u00eda comenz\u00f3 a convertirse crecientemente en el m\u00e1s importante de la semana\u2014\u201cd\u00eda del *Se\u00f1or\u201d (Ap. 1.10)\u2014y en el cual los creyentes se reun\u00edan para el culto de adoraci\u00f3n (cf. Hch. 20.7; tamb. <i>Didaj\u00e9<\/i> 14.1; Justino, <i>Primera apolog\u00eda<\/i> 67.3).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> A. J. Heschel, <i>Sabat y el hombre moderno<\/i>, 1964; R. Mayer, B. Schaller, \u201cFiesta\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn44\" name=\"_ftnref44\" title=\"\"><i>\u00b0DTNT<\/i><\/etiqueta>, <etiqueta id=\"#_ftn45\" name=\"_ftnref45\" title=\"\">t(t). II, pp. 187\u2013196; H. Oster, \u201cDomingo\u201d, <\/etiqueta><i>Sacramentum mundi<\/i>, 1976, t(t). II, cols. 413\u2013417; M. de Tuya, J. Salguero, <i>Introducci\u00f3n a la Biblia<\/i>, 1967, t(t). II, pp. 511\u2013514; R. de Vaux, <i>Instituciones del Antiguo Testamento<\/i>, 1985, pp. 599\u2013610.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>J. Orr, <i>The Sabbath Scripturally and Practically Considered<\/i>, 1886; N. H. Snaith, <i>The Jewish New Year Festival<\/i>, 1947; J. Murray, <i>Principles of Conduct<\/i>, 1957, pp. 30\u201335; W. Rordorff, <i>Sunday<\/i>, 1968; F. N. Lee, <i>The Covenantal Sabbath<\/i>, 1972; R. T. Beckwith y W. Stott, <i>This is the Day<\/i>, 1978; W. Stott, <etiqueta id=\"#_ftn46\" name=\"_ftnref46\" title=\"\"><i>NIDNTT<\/i><\/etiqueta> 3, pp. 405\u2013415; A. Lamaire, <etiqueta id=\"#_ftn47\" name=\"_ftnref47\" title=\"\"><i>RB<\/i><\/etiqueta> 80, 1973, pp. 161\u2013185; S. Bacchiocchi, <i>From Sabbath to Sunday:<\/i> <i>An Historical Investigation of the Rise of Sunday Observance in Early Christianity<\/i>, 1977.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn48\" name=\"_ftnref48\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>E.J.Y.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn49\" name=\"_ftnref49\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>F.F.B.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S\u00e1bado (heb. shabb\u00e2th, \u00ab[d\u00ed\u00ada de] reposo\u00bb, \u00abcesaci\u00f3n\u00bb; shabb\u00e2th\u00f4n [una variante de shabb\u00e2th]; ambas palabras derivan del verbo sh\u00e2bath, \u00abcesar\u00bb, \u00abdescansar\u00bb, \u00abguardar el s\u00e1bado\u00bb; gr. s\u00e1bbaton,\u00bbs\u00e1bado\u00bb). 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