{"id":4347,"date":"2016-02-05T00:22:51","date_gmt":"2016-02-05T05:22:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/trono\/"},"modified":"2016-02-05T00:22:51","modified_gmt":"2016-02-05T05:22:51","slug":"trono","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/trono\/","title":{"rendered":"TRONO"},"content":{"rendered":"<p>Gen 41:40 solamente en el t ser\u00e9 yo mayor que t\u00fa<br \/>\n1Ki 1:13 Salom\u00f3n tu hijo .. \u00e9l se sentar\u00e1 en mi t?<br \/>\n1:37<\/p>\n<hr>\n<p>Trono    (heb. kiss\u00ea&#8217;; aram. kors\u00ea&#8217;, \u00abasiento\u00bb, \u00abtrono\u00bb; gr. thr\u00f3nos).  Silla de alguien que ocupa la autoridad suprema, por lo general el gobernante de un estado o una naci\u00f3n.  Los exquisitamente ornamentados tronos de los reyes orientales de la antig\u00fcedad se conocen por pinturas y relieves de Egipto y Asiria.  Un  trono port\u00e1til de Senaquerib se puede ver en los relieves de Laquis (figs 457, 522).  Para tener una idea de c\u00f3mo era el trono de Dar\u00ed\u00ado el persa, v\u00e9ase la fig 51.  La tumba de Tutankam\u00f3n nos proporciona tronos y estrados de verdad, hechos de madera, ricamente adornados y recubiertos de oro (fig 521).  521. Trono de Tutankam\u00f3n en el Museo de El Cairo. Estaba echo de madera enchapada en oro, y con incrustaciones de oro, plata, loza fina y vidrios de color. El respaldo est\u00e1 decorado con figuras de enemigos cautivos.  Los tronos mencionados en la Biblia los ocupaban los reyes y tambi\u00e9n los jueces (Exo 11:5; Sal 122:5; etc.).  Algunos eran port\u00e1tiles, como el de Senaquerib, y tambi\u00e9n los de Acab y Josafat cuando discut\u00ed\u00adan el proyecto de la campa\u00f1a militar contra Ramot de Galaad (1Ki 22:10).  El trono de Salom\u00f3n, al parecer, se pod\u00ed\u00ada comparar favorablemente con los m\u00e1s lujosos de los monarcas contempor\u00e1neos, por la descripci\u00f3n que de \u00e9l hace la Biblia.  Se    llegaba a \u00e9l subiendo 6 pelda\u00f1os, con 2 leones en cada pelda\u00f1o; estaba recubierto de oro y probablemente ten\u00ed\u00ada incrustaciones de marfil* (1Ki 10:18-20; 2Ch 9:17-19). 1178 El trono simboliza poder real, y en este sentido se lo usa con frecuencia en las Escrituras para representar:  1. El poder de un monarca terrenal (2Sa 3:10); de Dios (Psa 47:8); del Mes\u00ed\u00adas (Luk 1:32).  2. La autoridad de los disc\u00ed\u00adpulos de Cristo y fieles reunidos para juzgar (Mat 19:28; cf Rev 20:4).  522. Senaquerib, rey de Asiria, sentado en su trono.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>hebreo silla cubierta, griego thr\u00f3nos. Silla con gradas y adornada con doseles, en donde se sentaban los monarcas, faraones y los reyes, Gn 41, 40; Ex 11, 5; 12, 29; 1 R 1, 13 y 17; 2 S 3, 10.<\/p>\n<p>El rey Salom\u00f3n hizo un gran t. de marfil  que revisti\u00f3 de oro fin\u00ed\u00adsimo.<\/p>\n<p>Ten\u00ed\u00ada  seis gradas  un respaldo redondo, brazos a uno y otro lado del asiento, dos leones de pie junto a los brazos y doce leones de pie sobre las seis gradas, a uno y otro lado. Nada igual lleg\u00f3 a hacerse para ning\u00fan otro reino, 1 R 10, 18-20.<\/p>\n<p>Dios es el soberano  el que reina desde su trono, 45, 6; 47, 9, y desde donde ve a todo el mundo, Sal 11, 4; 33, 13-14. Su t. es eterno, Sal 89,  30, 37. Y est\u00e1 en el cielo, Sal 103, 19. A Jerusal\u00e9n lo llamaban El T. de Yahv\u00e9h, Jr 3, 17. En el juicio, los doce ap\u00f3stoles se encontrar\u00e1n sentados en sus doce tronos, y tomaran parte, Mt 19, 28; Ap 20, 4. Trueno, ruido que sigue al rayo, al paso de la descarga el\u00e9ctrica; o el   estampido de tiro de cualquier arma o artificio de fuego. El t. en la b\u00ed\u00adblica se considera una se\u00f1al de poder divino, como la voz de Dios, 2 S 22, 14; inspira temor y reverencia por ser de Dios, Jb 28, 26; 1 S 20, 10; 2 S 22, 14; Jb 37, 4; Sal 18, 13. \u2020\u0153Tron\u00f3 Yahv\u00e9h aquel d\u00ed\u00ada con gran estruendo sobre los filisteos\u2020\u009d, 1 S 7, 10. \u2020\u0153\u00c2\u00a1Voz de trueno en torbellino! Tus rel\u00e1mpagos alumbraban el orbe\u2020\u009d, Sal 77, 19; Ex 19, 16; Is 29, 6.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>Un asiento de ceremonia ocupado por uno en autoridad o en elevada posici\u00f3n, tales como un sumo sacerdote, juez, gobernador o rey (Gen 41:40, 2Sa 3:10; Neh 3:7; Psa 122:5; Jer 1:15; Mat 29:28). El trono de Salom\u00f3n era muy elaborado (1Ki 10:18-20; 2Ch 9:17-19). Durante siglos el trono ha sido un s\u00ed\u00admbolo de autoridad, de posici\u00f3n exaltada y majestad (Psa 9:7; Psa 45:6; Psa 94:20; Pro 16:12).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Asiento de los monarcas, jueces, sumo sacerdote, Gen 41:40, 2Sa 3:10, Sal 122:5, Jer 3:17, Mat 19:28.<\/p>\n<p> &#8211; E1 de Salom\u00f3n era de marfil, 1Re 10:18-20.<\/p>\n<p> &#8211; E1 Trono de Dios, Sal 9:7, Sal 11:4, Sal 45:6Sal 47:8, Sal 89:14, Sal 93:2, Sal 94:20, Sal 103:19, Sal 103:132.<\/p>\n<p> 11, Isa 6:1, Isa 14:13, Isa 66:1, Mat 5:34, Mat 19:28Mat 25:31, Mat 23:22, Luc 1:32, Rev 4:2, Rev 4:4, Rev 7:9, Rev 5:6, Rev 7:9, Rev 7:17, Rev 20:11, Rev 21:5, Rev 22:3.<\/p>\n<p> &#8211; El trono de los cristianos, Rev 3:21, Rev 20:4, Mat 19:28, Luc 22:30.<\/p>\n<p> &#8211; Trono de Satan\u00e1s, Rev 2:13.<\/p>\n<p> &#8211; Trono de la gracia, Heb 4:16, Heb 8:1, Heb 12:2, Hec 2:30, Hec 7:49.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>La silla donde se sentaba el rey, usualmente colocada en una sala amplia, o en lugar prominente en las grandes solemnidades (2Cr 18:9). El \u00fanico t. que se describe en la Biblia es el de Salom\u00f3n, el cual era de marfil, recubierto de oro. Estaba colocado sobre seis gradas. Su respaldo era redondo y ten\u00ed\u00ada brazos cerca del asiento \u2020\u0153junto a los cuales estaban colocados dos leones\u2020\u009d. Adem\u00e1s, \u2020\u0153estaban tambi\u00e9n doce leones puestos all\u00ed\u00ad sobre las seis gradas\u2020\u009d (1Re 10:18-20). A veces la palabra t. es equivalente a \u2020\u0153reino\u2020\u009d. As\u00ed\u00ad, Dios prometi\u00f3 a David que edificar\u00ed\u00ada su t. \u2020\u0153por todas las generaciones\u2020\u009d (Sal 89:4). Se dice de Dios que tiene su t. en el cielo (Sal 11:4; Sal 103:19). Es \u2020\u0153alto y sublime\u2020\u009d (Isa 6:1). Es eterno (Sal 45:6). Justicia y juicio son el cimiento del t. de Dios (Sal 89:14). El Cristo resucitado promete a los vencedores que se sentar\u00e1n con \u00e9l en su t. (Apo 3:21).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, UTEN TIPO<\/p>\n<p>vet, (heb. \u00abkiss\u00ea\u00bb; gr. \u00abthronos\u00bb). Aparatoso asiento, muchas veces con dosel, desde donde los grandes personajes, como el sumo sacerdote, jueces, generales, gobernadores, reyes, ejerc\u00ed\u00adan su autoridad (Gn. 41:40; 2 S. 3:10; Neh. 3:7; Sal. 122:5; Jer. 1:15; Mt. 19:28). Los monarcas ten\u00ed\u00adan asimismo tronos portables (1 R. 22:10). El trono de Salom\u00f3n, sobre seis gradas, era de marfil, y estaba recubierto de oro (1 R. 10:18-20; 2 Cr. 9:17-19). Su magnificencia sobrepasaba a la de los otros soberanos. El rey, con gran pompa, se sentaba en el trono para las audiencias, para juzgar, para promulgar los decretos (1 R. 2:19; 7:7; 22:10; 2 R. 11:19; Jon. 3:6). Con frecuencia, el t\u00e9rmino \u00abtrono\u00bb simboliza la omnipotencia y el gobierno de Dios (Sal. 9:5, 8; Ez. 1:26; He. 1:8; Ap. 1:4).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[471]<br \/>\n   Sede solemne en la que se sienta, sobre todo en los actos p\u00fablicos, el rey para regir, para legislas y para juzgar, seg\u00fan el tipo de monarqu\u00ed\u00ada que presida.<\/p>\n<p>    Ha sido siempre emblema de poder y de dignidad. Por eso se ha transferido con frecuencia la divinidad. El trono se asoci\u00f3 naturalmente a la grandeza de Dios creador y a la dignidad de Cristo Juez del universo. Sin embargo, no se asoci\u00f3 al Esp\u00ed\u00adritu Santo que, por responder a un concepto m\u00e1s sutil, se asocio a la llama a\u00e9rea o a la paloma voladora.<\/p>\n<p>    Por asociaci\u00f3n con su divino Hijo, tambi\u00e9n a Mar\u00ed\u00ada Stma, desde la Edad Media, se la atribuy\u00f3 una sede majestuosa, recordando el papel que la madre de Salom\u00f3n asum\u00ed\u00ada cuando iba a hablar con el Rey, su hijo (1 Rey. 2.19).<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(-> sentado, exaltaci\u00f3n). Signo de poder de los reyes y, especialmente, de Dios (cf. 1 Sm 4,4; 6,2; 1 Re 1,17; Sal 47,8). Evocaremos especialmente su sentido mesi\u00e1nico, para fijarnos despu\u00e9s en una representaci\u00f3n medieval de la cruz como trono de Cristo.<\/p>\n<p>(1) La Biblia, un libro sobre el Trono. Podr\u00ed\u00ada decirse que la Biblia es la historia de una disputa sobre el sentido del verdadero trono y poder. Entre las referencias al trono de Dios y de su Mes\u00ed\u00adas podemos citar: el trono de piedras de zafiro de Ez 1,26 (Mercab\u00e1*) y el trono de 1 Henoc* 14. En el Nuevo Testamento destaca el trono del Hijo del Hombre (Mt 25,31), acompa\u00f1ado por los doce ap\u00f3stoles, que se sientan sobre doce tronos, para \u00abjuzgar\u00bb a las doce tribus de Israel (Mt 19,28; Lc 22,30). Sobre el trono mesi\u00e1nico se sientan en el milenio todos los justos, cada uno en el suyo, todos juntos con el Cordero sacrificado (cf. Ap 20,4). Col 1,16 habla de tronos \u00abpersonificados\u00bb, seres ang\u00e9licos llamados tronos (ellos aparecen as\u00ed\u00ad en los nueve \u00f3rdenes ang\u00e9licos de la tradici\u00f3n posterior: Angeles, Arc\u00e1ngeles, Tronos, Dominaciones, Virtudes, Principados, Potestades, Querubines y Serafines). En el Apocalipsis hay tambi\u00e9n tronos para los Ancianos del sal\u00f3n celeste (Ap 4,4; 10,16) y para los hombres salvados, tanto en el milenio (20,4) como en el reino final de Cristo con su Padre: \u00abAl vencedor yo le dar\u00e9 que se siente conmigo en mi trono; as\u00ed\u00ad como yo tambi\u00e9n he vencido y me he sentado con mi Padre en su trono\u00bb (3,21). El Trono constituye, seg\u00fan eso, un elemento de la salvaci\u00f3n de Dios: todos los hombres y mujeres son reyes, todos participan por Cristo del trono de la salvaci\u00f3n. Desde esa base, el Apocalipsis se define como lucha entre el Trono de Dios, que es gracia abierta a todos los hombres, y el Trono de Drag\u00f3n que es propio de la Bestia y de la Prostituta, sentada sobre la Bestia (Ap 13,2; 16,10; 17,1-6). En un sentido estricto, el trono pertenece a Dios de tal manera que ambos nombres se identifican. Dios es el Sentado sobre el Trono, en gesto de poder supremo (Ap 4,2-9; 5,1.7.13; etc.). Juan, el autor del Apocalipsis, quiere afirmar as\u00ed\u00ad que el verdadero Trono pertenece s\u00f3lo a Dios, que las Bestias y la Prostituta no pueden usurparlo, haci\u00e9ndose reyes.  Quienes comen idolocitos y se prostituyen con Roma rechazan el Trono de Dios para ponerse al servicio del Trono de Satan\u00e1s (cf. Ap 2,13). L\u00f3gicamente, el Ap culmina con la visi\u00f3n de un Trono grande, blanco, donde Dios juzga la historia (Ap 20,11), de manera que ese Trono (compartido por Dios y su Cordero) se hace fuente de existencia (l\u00e1mpara de luz, r\u00ed\u00ado y \u00e1rbol de vida y curaci\u00f3n) para todos los humanos (22,1-5). En las especulaciones de la C\u00e1bala*, Dios mismo se identifica con un Trono y el Metatron viene a presentarse como el \u00e1ngel supremo, que asiste a Dios (de ah\u00ed\u00ad vendr\u00ed\u00ada su nombre griego: Metatron, el que est\u00e1 tras el Trono o junto al Trono).<\/p>\n<p>(2) Trono de Gracia, Cruz de Jes\u00fas. Desde tiempo antiguo, tanto en sus escritos como en las representaciones art\u00ed\u00adsticas (pinturas y esculturas), los cristianos han interpretado la Cruz de Jes\u00fas como Trono de gracia y su muerte como victoria de Dios sobre la muerte. Ciertamente, siguen estando en el fondo las palabras de Jes\u00fas en Mc 15,34: Dios m\u00ed\u00ado, Dios m\u00ed\u00ado, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado? Pero en el fondo de esas palabras se descubre la m\u00e1s alta presencia salvadora de Dios, \u00abque estaba en Cristo, reconciliando el cosmos consigo mismo, no computando a los hombres sus pecados y poniendo en nuestra boca una palabra de reconciliaci\u00f3n\u00bb (2 Cor 5,19). Dios estaba en Cristo, sosteniendo y asumiendo su entrega por los hombres, en un gesto de amor divino. Ama Dios a Cristo, su Hijo, al permitirle que culmine su camino de ofrenda redentora. Y ama Dios a los hombres al entregarles a su propio Hijo como propiciaci\u00f3n por los pecados (cf. Jn 3,16). As\u00ed\u00ad lo ha visto el evangelio de Juan cuando presenta la muerte de Jes\u00fas como principio de gracia salvadora abierta hacia los hombres. As\u00ed\u00ad lo ha confesado la Iglesia cuando interpreta la cruz como trono de la gracia de Dios. Sentado sobre el trono se halla el Padre, en gesto de suprema bondad, sosteniendo entre sus brazos y rodillas la cruz del Cristo que muere diciendo, como sabe Lc 13,46: \u00abPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00ed\u00adritu\u00bb. Desde ah\u00ed\u00ad se entienden tambi\u00e9n las palabras de Juan. \u00abJunto a la cruz de Jes\u00fas estaban su madre y la hermana de su madre, Mar\u00ed\u00ada la de Cleof\u00e1s, y Mar\u00ed\u00ada Magdalena. Jes\u00fas, viendo all\u00ed\u00ad a su madre y al disc\u00ed\u00adpulo que amaba, dijo a su madre: mujer, ah\u00ed\u00ad tienes a tu hijo. Despu\u00e9s dice al disc\u00ed\u00adpulo: ah\u00ed\u00ad tienes a tu madre. Y desde aquella hora el disc\u00ed\u00adpulo la recibi\u00f3 en su casa\u00bb (Jn 19,25-27). Muere Jes\u00fas, pero, en su muerte, \u00e9l aparece como Se\u00f1or supremo de la vida, firmando desde el alto de la cruz su testamento. Madre y disc\u00ed\u00adpulos son el signo de la Iglesia o, mejor dicho, de la humanidad entera. Desde el alto de la cruz, como fuente de la gracia, Jes\u00fas ha instituido la existencia nueva de los fieles en la Iglesia, uniendo a la Madre (Antiguo Testamento) con el disc\u00ed\u00adpulo amado (la Iglesia). En ese contexto se entiende tambi\u00e9n otro pasaje de Juan: \u00abCuando vieron que Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada muerto no rompieron sus piernas, sino que uno de los soldados abri\u00f3 su costado con una lanza. Y de pronto sali\u00f3 de all\u00ed\u00ad sangre y agua\u00bb (Jn 19,33-34). La cruz de Jes\u00fas aparece as\u00ed\u00ad como trono de gracia de Dios para los hombres. Jes\u00fas, que es Dios de amor crucificado, les ofrece el torrente de su gracia, el agua de su Esp\u00ed\u00adritu de vida, conforme a su promesa: \u00abTodo el que beba de esta agua no volver\u00e1 ya a tener sed; quien beba del agua que he de darle no tendr\u00e1 ya sed jam\u00e1s, sino que el agua que he de darle vendr\u00e1 a hacerse dentro de \u00e9l una fuente de agua viva que mana hasta la vida eterna\u00bb (Jn 4,13-14). Esta es el agua del Esp\u00ed\u00adritu que brota de Jes\u00fas glorificado (cf. Jn 7,39), haciendo que los hombres puedan nacer de nuevo (de lo alto) (cf. Jn 3,3). De esa forma, la cruz que era maldici\u00f3n (cf. Gal 3,13-14) se convierte en principio de bendici\u00f3n. Ella se muestra as\u00ed\u00ad como trono de la vida de Dios para los hombres, porque Jes\u00fas ha dicho en ella: \u00abTodo est\u00e1 cumplido. E inclinando la cabeza entreg\u00f3 el Esp\u00ed\u00adritu\u00bb (Jn 19,3).<\/p>\n<p>Cf. Germ\u00e1n de Pamplona, Iconograf\u00ed\u00ada de la Sant\u00ed\u00adsima Trinidad en el arte medieval espa\u00f1ol, CSIC, Madrid 1970; X. Pikaza, La Biblia de los pobres, Descl\u00e9e de Brouwer, Bilbao 1982.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>El significado primario del t\u00e9rmino hebreo kis\u00c2\u00b7s\u00e9\u00c2\u00b4 es \u2020\u0153asiento\u2020\u009d (1Sa 4:13), \u2020\u0153silla\u2020\u009d (2Re 4:10), o bien pudiera aludir a un asiento de importancia especial, como un \u2020\u0153trono\u2020\u009d (1Re 22:10). No obstante, no se limita estrictamente a los asientos de los monarcas reinantes (1Re 2:19; Ne 3:7; Est 3:1; Eze 26:16) o a un asiento con un respaldo alto y brazos, pues, por ejemplo, mientras estaba en la puerta de Sil\u00f3, El\u00ed\u00ad cay\u00f3 hacia atr\u00e1s de su kis\u00c2\u00b7s\u00e9\u00c2\u00b4, por lo que este ten\u00ed\u00ada que ser un asiento sin respaldo. (1Sa 4:13, 18.) El t\u00e9rmino griego thr\u00f3\u00c2\u00b7nos por lo general se refiere a un asiento alto provisto de respaldo, brazos y un escabel.<br \/>\nIsa\u00ed\u00adas 14:9 indica que los monarcas de casi todas las naciones utilizaban tronos. La Biblia menciona espec\u00ed\u00adficamente los tronos de Egipto (G\u00e9 41:40; Ex 11:5; 12:29), Asiria (Jon 3:6), Babilonia (Isa 14:4, 13; Da 5:20), Persia (Est 1:2; 5:1) y Moab (Jue 3:17, 20). Los arque\u00f3logos creen haber encontrado los tronos que utilizaron los gobernantes de todas estas naciones, con la excepci\u00f3n de Moab. En Meguid\u00f3 se ha hallado una talla en marfil que, seg\u00fan se cree, representa un trono cananeo con su escabel. Los tronos no israelitas sol\u00ed\u00adan disponer de respaldos y brazos, y estaban lujosamente tallados y ornamentados. Un trono egipcio que se ha conservado hasta nuestros d\u00ed\u00adas es de madera recubierta de oro, y cierto trono asirio se hizo de hierro forjado con incrustaciones de marfil. Al parecer, el trono sol\u00ed\u00ada colocarse sobre un estrado, y casi siempre contaba con un escabel.<br \/>\nEl \u00fanico trono de un gobernante de Israel que se describe en detalle es el de Salom\u00f3n. (1Re 10:18-20; 2Cr 9:17-19.) Parece ser que estaba situado en el \u2020\u0153P\u00f3rtico del Trono\u2020\u009d, uno de los edificios que hab\u00ed\u00ada en Jerusal\u00e9n, sobre el monte Moria. (1Re 7:7.) Era un \u2020\u02dcgran trono de marfil revestido de oro refinado con un dosel redondo detr\u00e1s de \u00e9l y brazos\u2020\u2122. Aunque puede que el marfil haya sido el material b\u00e1sico de esta silla real, la t\u00e9cnica de construcci\u00f3n que por lo general se sigui\u00f3 en el templo indica que probablemente era de madera revestida de oro refinado y luego adornado ricamente con incrustaciones de paneles de marfil. Un trono de estas caracter\u00ed\u00adsticas parecer\u00ed\u00ada a simple vista estar hecho enteramente de marfil y oro. Despu\u00e9s de mencionar que hab\u00ed\u00ada seis pelda\u00f1os que llevaban al trono, el registro contin\u00faa: \u2020\u0153De pie al lado de los brazos estaban dos leones. Y hab\u00ed\u00ada doce leones de pie all\u00ed\u00ad sobre los seis escalones por este lado y por aquel lado\u2020\u009d. (2Cr 9:17-19.) El simbolismo del le\u00f3n para denotar autoridad real encaja muy bien. (G\u00e9 49:9, 10; Rev 5:5.) Parece ser que los doce leones correspond\u00ed\u00adan a las doce tribus de Israel, y posiblemente simbolizaban su sujeci\u00f3n y apoyo al gobernante que se sentaba en este trono. Unido de alguna manera al trono hab\u00ed\u00ada un escabel de oro. La descripci\u00f3n del trono de marfil y oro en su elevada posici\u00f3n y con un dosel, junto con los majestuosos leones que estaban enfrente, supera la de cualquier trono de ese entonces que hayan descubierto los arque\u00f3logos o que est\u00e9 representado en los monumentos o descrito en las inscripciones. Con raz\u00f3n dijo el cronista: \u2020\u0153Ning\u00fan otro reino ten\u00ed\u00ada uno que estuviera hecho exactamente como este\u2020\u009d. (2Cr 9:19.)<\/p>\n<p>Uso figurado. En sentido figurado, el t\u00e9rmino \u2020\u0153trono\u2020\u009d significa un asiento de autoridad gubernamental (1Re 2:12; 16:11), o esa misma autoridad y soberan\u00ed\u00ada real (G\u00e9 41:40; 1Cr 17:14; Sl 89:44); un gobierno o administraci\u00f3n real dominante (2Sa 14:9); control soberano sobre un territorio (2Sa 3:10), y una posici\u00f3n de honor (1Sa 2:7, 8; 2Re 25:28).<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es el \u2020\u0153trono de Jehov\u00e1\u2020\u009d?<br \/>\nJehov\u00e1, a quien hasta el \u2020\u0153cielo de los cielos\u2020\u009d no puede contener, no tiene que sentarse sobre un trono o silla literal. (1Re 8:27.) Sin embargo, El simboliza su autoridad y soberan\u00ed\u00ada real con un trono. Ciertos siervos de Dios tuvieron el privilegio de tener una visi\u00f3n de su trono. (1Re 22:19; Isa 6:1; Eze 1:26-28; Da 7:9; Rev 4:1-3.) Al hablar del trono de Jehov\u00e1, su majestad o poder, su posici\u00f3n como Juez Supremo, los Salmos dicen que est\u00e1 establecido sobre justicia y juicio \u2020\u0153desde mucho tiempo atr\u00e1s\u2020\u009d. (Sl 89:14; 93:2; 97:2.)<br \/>\nJehov\u00e1 extendi\u00f3 su trono hasta la Tierra de una manera t\u00ed\u00adpica y espec\u00ed\u00adfica en su relaci\u00f3n con los hijos de Israel. Puesto que el que gobernaba en Israel ten\u00ed\u00ada que ser \u2020\u02dcun rey que Jehov\u00e1 su Dios escogiera\u2020\u2122, que gobernara en Su nombre, sobre Su pueblo y seg\u00fan Su ley, en realidad su trono era \u2020\u0153el trono de Jehov\u00e1\u2020\u009d. (Dt 17:14-18; 1Cr 29:23.)<br \/>\nAdem\u00e1s de que su gobernaci\u00f3n real estaba identificada con la l\u00ed\u00adnea real de Jud\u00e1, Jehov\u00e1 fue entronizado en Israel tambi\u00e9n en otro sentido. Jerem\u00ed\u00adas lo expres\u00f3 as\u00ed\u00ad: \u2020\u0153All\u00ed\u00ad est\u00e1 el trono glorioso en alto desde el comienzo; es el lugar de nuestro santuario\u2020\u009d. (Jer 17:12.) Se dijo que Jehov\u00e1 estaba \u2020\u0153sentado sobre los querubines\u2020\u009d que estaban sobre la cubierta propiciatoria del arca del testimonio emplazada en el santuario. (Ex 25:22; 1Sa 4:4.) La presencia de Dios estaba simbolizada por una nube que, seg\u00fan se dice, produc\u00ed\u00ada una luz milagrosa, a la que m\u00e1s tarde los escritores jud\u00ed\u00ados llamaron luz Schekji\u00c2\u00b7n\u00e1h. (Le 16:2.) Aunque Jerem\u00ed\u00adas predijo que el arca del pacto ya no estar\u00ed\u00ada cuando Israel volviese del exilio en Babilonia, esto no significaba que el prop\u00f3sito de Jehov\u00e1 de estar entronizado en su centro de adoraci\u00f3n hubiese cesado, pues El mismo dijo: \u2020\u0153En aquel tiempo llamar\u00e1n a Jerusal\u00e9n el trono de Jehov\u00e1\u2020\u009d. (Jer 3:16, 17.) Las profec\u00ed\u00adas de restauraci\u00f3n de Ezequiel tambi\u00e9n concuerdan con esto, pues en su visi\u00f3n del templo de Jehov\u00e1, en el que no se ve\u00ed\u00ada ning\u00fan arca del pacto, se le dijo: \u2020\u0153Hijo del hombre, este [templo] es el lugar de mi trono\u2020\u009d. (Eze 43:7.)<br \/>\nJehov\u00e1 dispuso en su pacto que el trono de la descendencia de David \u2020\u02dcdurar\u00ed\u00ada hasta tiempo indefinido\u2020\u2122. (1Cr 17:11-14.) Al anunciar el cumplimiento de esta promesa, el \u00e1ngel Gabriel le dijo a Mar\u00ed\u00ada: \u2020\u0153Jehov\u00e1 Dios le dar\u00e1 [a Jes\u00fas] el trono de David su padre, y reinar\u00e1 sobre la casa de Jacob para siempre, y de su reino no habr\u00e1 fin\u2020\u009d. (Lu 1:32, 33.) Jes\u00fas no solo iba a heredar un dominio terrestre, sino que adem\u00e1s compartir\u00ed\u00ada el trono universal de Jehov\u00e1. (Rev 3:21; Isa 66:1.) Jes\u00fas, a su vez, promete compartir su trono de autoridad regia con todos aquellos que, al igual que sus ap\u00f3stoles fieles, est\u00e9n en el nuevo pacto con su Padre y venzan al mundo tal como \u00e9l mismo lo hizo. Este privilegio se les conceder\u00e1 en la \u2020\u0153re-creaci\u00f3n\u2020\u009d, durante la presencia de Jes\u00fas. (Mt 19:28; Lu 22:20, 28-30; Rev 3:21.)<br \/>\nEn armon\u00ed\u00ada con la profec\u00ed\u00ada de Jehov\u00e1 pronunciada por medio de Zacar\u00ed\u00adas de que el hombre llamado \u2020\u0153Brote\u2020\u009d, el edificador del futuro templo de Jehov\u00e1, \u2020\u0153tiene que llegar a ser sacerdote sobre su trono\u2020\u009d, Pablo dice concerniente a Jes\u00fas: \u2020\u0153Tenemos tal sumo sacerdote [como Melquisedec, un rey-sacerdote], y \u00e9l se ha sentado a la diestra del trono de la Majestad en los cielos\u2020\u009d. (Zac 6:11-13; Heb 8:1.) Adem\u00e1s de a Cristo Jes\u00fas, Juan vio a toda la casa espiritual o santuario de Dios, la fiel congregaci\u00f3n cristiana, entronizada como reyes-sacerdotes para gobernar por mil a\u00f1os. (Rev 20:4, 6; 1Pe 2:5.)<br \/>\nComo se predijo en el Salmo 45:6 y de acuerdo con la posterior aplicaci\u00f3n de Pablo en Hebreos 1:8, el trono de Jes\u00fas, su puesto o autoridad como soberano, se origina de Jehov\u00e1: \u2020\u0153Dios es tu trono para siempre jam\u00e1s\u2020\u009d. Por otro lado, el Diablo tambi\u00e9n proporciona la base o concede la autoridad para que sus organizaciones gobiernen, como se indica en Revelaci\u00f3n 13:1, 2 con respecto a la \u2020\u0153bestia salvaje que ascend\u00ed\u00ada del mar\u2020\u009d: \u2020\u0153El drag\u00f3n dio a la bestia su poder y su trono y gran autoridad\u2020\u009d. Cuando Satan\u00e1s le ofreci\u00f3 poder y autoridad similar a Jesucristo, tambi\u00e9n fij\u00f3 el precio: \u2020\u0153Si t\u00fa haces un acto de adoraci\u00f3n delante de m\u00ed\u00ad, todo ser\u00e1 tuyo\u2020\u009d. (Lu 4:5-7.) De manera correspondiente, el conceder a la \u2020\u0153bestia salvaje\u2020\u009d un trono o autoridad tiene que haber sido con la condici\u00f3n de que esta sirva a Satan\u00e1s.<br \/>\nAl hablar del puesto de Jes\u00fas como Obrero Maestro de Dios, Pablo menciona que por medio de Cristo se crearon \u2020\u0153tronos\u2020\u009d. Al parecer, el t\u00e9rmino \u2020\u0153tronos\u2020\u009d aqu\u00ed\u00ad se refiere a puestos de autoridad oficial, tanto visibles como invisibles, dentro del orden administrativo de Dios. (Col 1:16.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>kisse< (aSeKi , 3678), \"trono; asiento\". Esta palabra, cuyo significado b\u00e1sico es \"asiento de honor\", aparece en muchas lenguas sem\u00ed\u00adticas (ugar\u00ed\u00adtico, fenicio, arameo, sir\u00ed\u00adaco, ar\u00e1bigo), as\u00ed\u00ad como en antiguo egipcio. Kisse< aparece 130 veces en el Antiguo Testamento hebraico y, como era de esperarse, es m\u00e1s frecuente en los libros hist\u00f3ricos que en los prof\u00e9ticos. Pocas veces se halla en el Pentateuco. El primer caso de kisse\u2020\u2122 es en Gen 41:40  \"T\u00fa estar\u00e1s sobre mi casa, y por tu palabra se gobernar\u00e1 todo mi pueblo; solamente en el trono ser\u00e9 yo mayor que t\u00fa\". En hebreo moderno el significado b\u00e1sico es \"asiento\" y un trono se denomina un \"asiento real\". En el Antiguo Testamento kisse< quiere decir b\u00e1sicamente \"asiento\" o \"silla\". Se ofrece un \"asiento\" a visitantes (1Ki 2:19), a hu\u00e9spedes (2Ki 4:10) y a hombres de mayor edad (1Sa 1:9). Cuando un rey o los ancianos se reun\u00ed\u00adan para administrar justicia, se sentaban sobre un trono de justicia (Pro 20:8; cf. Psa 9:4). En todos estos contexto kisse< se asocia con honor. Por otro lado, como en el caso de la prostituta (Pro 9:14) o de los soldados que ponen sus sillas (se asientan, acampan) en la entrada de una ciudad, kisse< significa un lugar y nada m\u00e1s (Jer 1:15  algunas versiones s\u00ed\u00ad lo traducen \"trono\" o \"asiento\"; cf. rva, lba, nbe). El uso m\u00e1s com\u00fan de kisse< es \"trono\" o \"asiento de honor\", que tambi\u00e9n se conoce como el \"asiento real\": \"Y cuando se siente sobre el trono de su reino, entonces escribir\u00e1 para s\u00ed\u00ad en un libro una copia de esta ley, del original que est\u00e1 al cuidado de los sacerdotes levitas\" (Deu 17:18; cf. 1Ki 1:46). Puesto que la dinast\u00ed\u00ada dav\u00ed\u00addica recibi\u00f3 la bendici\u00f3n de Dios, hay varias menciones en el Antiguo Testamento al \"trono de David\" (2Sa 3:10; Jer 22:2, 30; 36.30): \"Lo dilatado de su imperio y la paz no tendr\u00e1n l\u00ed\u00admite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponi\u00e9ndolo y confirm\u00e1ndolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre\" (Isa 9:7). Un sin\u00f3nimo de \"trono de David\" es \"trono de Israel\" (1Ki 2:4; cf. 8.20, 25; 9.5; 10.9; 2Ki 10:30; 15.12, etc.). La apariencia f\u00ed\u00adsica de un \"trono\" reflejaba la gloria del rey. El \"trono\" de Salom\u00f3n fue una obra de arte con incrustaciones de marfil en madera enchapada de oro fino (1Ki 10:18). El vocablo kisse< tambi\u00e9n puede representar \"realeza\" y sucesi\u00f3n al trono. David jur\u00f3 a Salom\u00f3n que se sentar\u00ed\u00ada sobre su \"trono\" (1Ki 1:13; cf. 2Ki 10:3). Por encima de todos los reyes y \"tronos\" humanos se encontraba el Dios de Israel: \"\u00c2\u00a1Dios reina sobre las naciones! \u00c2\u00a1Dios se ha sentado sobre su santo trono!\" (Psa 47:8 rva). Los israelitas percib\u00ed\u00adan a Dios como un monarca sentado sobre un gran \"trono\". En presencia de Acab y de Josafat, el profeta Mica\u00ed\u00adas dijo: \"Oye, pues, palabra de Jehov\u00e1: Yo vi a Jehov\u00e1 sentado en su trono, y todo el ej\u00e9rcito de los cielos estaba junto a El, a su derecha y a su izquierda\" (1Ki 22:19). Isa\u00ed\u00adas recibi\u00f3 una visi\u00f3n de la gloria de Dios estando en el templo (Isa 6:1). La presencia del Se\u00f1or en Jerusal\u00e9n tambi\u00e9n dio lugar al concepto de que Jerusal\u00e9n era el trono de Dios (Jer 3:17). La Septuaginta traduce el t\u00e9rmino como thronos (\"trono; dominio; soberan\u00ed\u00ada\").<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Antiguo Testamento<\/b><\/p>\n<p>thronos (qrovno\u00bb, 2362), trono, asiento de autoridad. Se emplea del trono: (a) de Dios, p.ej., Heb 4:16  \u00abel trono de la gracia\u00bb, esto es, desde el que brota la gracia; 8.1; 12.2; Rev 1:4; 3.21b; 4.2, dos veces; 5.1. Es frecuente en Apocalipsis; en 20.12, en los textos m\u00e1s com\u00fanmente aceptados: \u00abdel trono\u00bb (algunos tienen theos: \u00abDios\u00bb, RV, RVR, RVR77; VM sigue la lectura \u00abdelante del trono\u00bb); cf. 21.3; Mat 5:34; 23.22; Act 7:49; (b) de Cristo (p.ej., Heb 1:8; Rev 3:21a; 22.3); su asiento de autoridad en el milenio (Mat 19:28a); (c) por metonimia, denotando poderes ang\u00e9licos (Col 1:16); (d) de los ap\u00f3stoles en su autoridad milenial (Mat 19:28b; Luk 22:30); (e) de los ancianos en la visi\u00f3n celestial (Rev 4:4b: \u00abtronos\u00bb, : \u00absillas\u00bb); lo mismo en 11.16; (f) de David (Luk 1:32; Act 2:30); (g) de Satan\u00e1s (Rev 2:13  \u00abtrono\u00bb, : \u00absilla\u00bb); (h) de \u00abla bestia\u00bb, la \u00faltima cabeza federal del Imperio Romano redivivo (Rev 13:2; 16.10). V\u00e9ase SILLA, Nota.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">En la Escritura se encuentran los usos literales y simb\u00f3licos. La palabra hebrea <em>kiss\u0113\u02be<\/em> significa una silla elevada ocupada por una persona de honor. En un pa\u00eds en donde la gente generalmente se sentaba en cuclillas o se reclinaba, el uso de una silla era ya una muestra de dignidad (cf. 2 R. 4:10; Pr. 9:14). Para se\u00f1alar a un trono, seg\u00fan nuestro entendimiento del t\u00e9rmino, fue necesario agregar a <em>kiss\u0113\u02be<\/em> la idea de realeza o alg\u00fan oficio tal como el de sumo sacerdote (1 S. 1:9), un juez (Sal. 122:5), o un l\u00edder militar (Jer. 1:15). La realeza se refleja en la frase \u00abel trono del reino\u00bb (Dt. 17:18; 1 R. 1:46; 2 Cr. 7:18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rasgo caracter\u00edstico del trono real era su elevaci\u00f3n; el trono de Salom\u00f3n estaba precedido por seis gradas (1 R. 10:19; 2 Cr. 9:18), y el trono de Jehov\u00e1 se describe como \u00abalto y sublime\u00bb (Is. 6:1). El material y la obra de mano eran costosos; el de Salom\u00f3n se describe como de marfil (decorado con marfil) y recubierto con oro puro excepto en las incrustaciones de marfil. El rey se sentaba sobre este trono para los asuntos de estado como cuando se conced\u00edan audiencias (1 R. 2:19; 22:10; Est. 5:1), para recibir homenaje (2 R. 11:19) o administrar justicia (Pr. 20:8). En tales ocasiones, \u00e9l aparec\u00eda con sus vestimentas reales (1 R. 22:10; Jon. 3:6; Hch. 12:21).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Simb\u00f3licamente, el trono era emblema de poder y dignidad supremos (Gn. 41:40), de ah\u00ed que se le atribuyera a Jehov\u00e1 tanto en lo que respecta a la morada celestial de Dios (Sal. 11:4; 103:19; Is. 66:1; Hch. 7:49; Ap. 4:2), o su morada terrenal en Jerusal\u00e9n (Jer. 3:17), y m\u00e1s particularmente en el templo (Jer. 17:12; Ez. 43:7). En una manera similar, \u00absentarse en el trono\u00bb implicaba el ejercicio del poder real (Dt. 17:18; 1 R. 16:11; 2 R. 10:30; Est. 1:2), y \u00absentarse en el trono de otra persona significa sucesi\u00f3n de la dignidad real (1 R. 1:13). En Colosenses 1:16, \u00abtronos\u00bb designa realmente seres celestiales en lugar de potencias terrenales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es de especial importancia en la profec\u00eda mesi\u00e1nica el derecho a ocupar \u00abel trono de David\u00bb (2 S. 7:13, 16; Lc. 1:32).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D.H. Walters<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (621). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>La palabra <etiqueta id=\"#_ftn622\" name=\"_ftnref622\" title=\"\">heb. <\/etiqueta><\/span><span style=''>kiss&#275;&#722;<\/span><span lang=ES style=''> puede referirse a cualquier asiento o a uno de especial importancia (1 R. 2.19). Su ra\u00edz (heb. <\/span><span style=''>k&#257;s\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018cubrir\u2019) sugiere una estructura con baldaqu\u00edn, por ende trono (<etiqueta id=\"#_ftn623\" name=\"_ftnref623\" title=\"\">p. ej. Ex. 11.5; Ez. 26.16). El trono simboliza dignidad y autoridad (Gn. 41.40; 2 S. 3.10), simbolismo que puede e<\/etiqueta>xtenderse m\u00e1s all\u00e1 del ocupante inmediato (2 S. 7.13\u201316). Dado que el rey es el representante de Yahv\u00e9h, su trono es \u201cel trono del reino de Jehov\u00e1 sobre Israel\u201d (1 Cr. 28.5); tipifica el trono de Yahv\u00e9h en los cielos (1 R. 22.10, 19; <etiqueta id=\"#_ftn624\" name=\"_ftnref624\" title=\"\">cf. Is. 6.1). La justi<\/etiqueta>cia y el derecho les son impuestos a sus ocupantes (Pr. 16.12; 20.28; cf. Is. 9.7; 2 S. 14.9). Si bien el trono de Yahv\u00e9h es trascendente (Is. 66.1; cf. Mt. 5.34), en su gracia acepta sentarse entronizado sobre los querubines (p. ej. 1 S. 4.4). En la era mesi\u00e1nica \u201cllamar\u00e1n a Jerusal\u00e9n: Trono de Jehov\u00e1\u201d (Jer. 3.17; cf. Ez. 43.7). Los tronos destinados a juzgar, que se mencionan en Dn. 7.9ss, sirven de adecuada introducci\u00f3n para el sentido usual de esta palabra en el <etiqueta id=\"#_ftn625\" name=\"_ftnref625\" title=\"\">NT.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Jes\u00fas recibe \u201cel trono de David su padre\u201d (Lc. 1.32; cf. Hch. 2.30; He. 1.5\u20139, todos los cuales aluden a 2 S. 7.12\u201316. Cf. <etiqueta id=\"#_ftn626\" name=\"_ftnref626\" title=\"\">tamb. He. 8.1; 12.2). Como Hijo del hombre juzgar\u00e1 desde su trono (Mt. 25.31ss). En el mundo que ha de venir los disc\u00edpulos tendr\u00e1n tronos y colaborar\u00e1n con el Hijo del h<\/etiqueta>ombre (Mt. 19.28; cf. Lc. 22.30). A los fieles se les promete un lugar en el trono del Cordero (Ap. 3.21), y el juicio premilenial parecer\u00eda estar encomendado a ellos (20.4; cf. Dn. 7.9, 22). En el juicio posmilenial, sin embargo, no hay m\u00e1s que el gran trono blanco (20.11). Esta disparidad es m\u00e1s aparente que real, por cuanto Dn. 7 conforma el fondo de todas las visiones. De forma semejante, la visi\u00f3n del augusto trono de Dios y el Cordero en Ap. 22.3 se compara con Mt. 19.28 y Lc. 22.30, porque Juan, al agregar \u201cy <i>reinar\u00e1n<\/i> \u2026\u201d (22.5), indudablemente est\u00e1 pensando en los tronos de los fieles. Cf. \u201ctrono de gracia\u201d (He. 4.16).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn627\" name=\"_ftnref627\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>R.J.MCK.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify\">Trono (Lat. thronus,  cathedra, cedes episcopalis) es el asiento que utiliza el obispo  cuando no est\u00e1 involucrado en el  altar. Si el altar se encuentra cerca de la entrada al coro, entonces, de acuerdo al \u00abCaeremoniale Episcoporum\u00bb, el trono debe ser colocado en el v\u00e9rtice del \u00e1bside en el centro de los bancos de los can\u00f3nigos que se unen a la derecha ya la izquierda.  Sin embargo, si el altar se coloca cerca de la pared del \u00e1bside, o est\u00e1 s\u00f3lo a una corta distancia de este muro, el trono debe ser colocado en el  lado del  Evangelio del coro. De acuerdo con el \u00abCaeremoniale Episcoporum\u00bb el trono se har\u00e1 in modum cathedrer et throni immobilis (en la forma de una silla inmueble o trono), como a\u00fan se ve en muchas  iglesias antiguas.   Por consiguiente, una silla ordinaria, que se utiliza temporalmente o s\u00f3lo por el momento, no es suficiente como trono de un obispo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Otras instrucciones son forma praealta et sublimis, es decir, la silla debe tener un respaldo alto y brazos, y debe estar levantada sobre el piso con tres escalones que conduzcan a ella.  Los pelda\u00f1os deben estar cubiertos por una  alfombra, y el trono mismo debe tener encima una cubierta de seda del mismo  color que las vestimentas del obispo, pero no de tela de oro, a menos que el obispo sea un cardenal.   El trono puede ir coronado por un  baldaquino s\u00f3lo cuando hay un baldaquino sobre el  altar, o cuando el altar est\u00e1 cubierto con un  dosel.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando est\u00e1 en otra di\u00f3cesis, el obispo s\u00f3lo puede utilizar el trono en virtud de una carta de dispensa del obispo  diocesano.  Si hay un cardenal presente, el obispo debe ceder el trono al cardenal y utilizar un  faldistorium colocado al lado del  Evangelio del altar, es decir, un faldistorio de cuatro patas con brazos.   Los obispos auxiliares siempre deben usar un faldistorio.  Los abades tienen derecho a un trono en sus propias  iglesias, pero este trono s\u00f3lo puede tener dos pelda\u00f1os que conduzcan a \u00e9l, y no pueden estar coronados por un  baldaquino.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El tiempo no ha hecho cambios esenciales en la cathedra episcopal.  En diferentes \u00e9pocas, sobre todo en los siglos XII y XIII, el trono ten\u00eda la forma de un faldistorio, pero por regla general siempre mostr\u00f3 el tipo antiguo caracter\u00edstico de un asiento, asegurado al sitio donde estaba colocado,  con brazos y un respaldar de una cierta altura.   Las modificaciones que sufri\u00f3 con el transcurso del tiempo resultaron \u00fanicamente a partir de los cambios en el estilo del  arte, y, por lo tanto, fueron meramente convencionales. El trono episcopal en el per\u00edodo pre-carolingio ya ha sido tratado en el art\u00edculo C\u00c1TEDRA.    Otros ejemplos de la misma \u00e9poca son el trono de N\u00e1poles en la Iglesia de San Genaro, y el de la Iglesia de Santa Maria della Sanith; en Roma, en San Pietro in Vincoli, San Gregorio en el Celio, San Alejandro, en la Via Nomentana; en R\u00e1vena, en San Apolinar Nuovo, adem\u00e1s de otros tronos que est\u00e1n en parte en asientos  antiguos, especialmente asientos para el ba\u00f1o.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tronos pertenecientes a la Edad Media y al siglo XII se encuentran en Canosa, Bari, en la iglesia de la gruta de Monte Gargano, en San  Emer\u00e1n en Ratisbona, en Santa Mar\u00eda in Cosmedin y en San Clemente en Roma.   Excelentes ejemplos de tronos del siglo XIII son aquellos en las Iglesias de San Cesario, Santos Nereo y Aquileo y San Lorenzo Extramuros, en Roma. Es sorprendente hay pocos tronos de la \u00e9poca  medieval tard\u00eda todav\u00eda en existencia.   Los tronos episcopales que est\u00e1n o estuvieron coronados por una estructura similar a un  baldaquino son los que est\u00e1n en Torcello, Grado y Augsburgo.  Es evidente a partir del \u201c Ordines\u201d Romano de esa \u00e9poca que ya para el siglo VIII o IX el trono no siempre estaba en el \u00e1pice del \u00e1bside, sino que tambi\u00e9n se colocaba a la derecha del altar.   Sin embargo, lo que pudo haber sido menos habitual en ese periodo se convirti\u00f3 en la costumbre del siglo XII, ya que se volvi\u00f3 usual colocar el altar cerca de la pared del \u00e1bside, y tambi\u00e9n colocar un retablo sobre la mesa, al menos en los d\u00edas de  fiesta.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<b>Fuente<\/b>:  Braun, Joseph. \u00abThrone.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 14. New York: Robert Appleton Company, 1912. 6 Nov. 2015 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/14709a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gen 41:40 solamente en el t ser\u00e9 yo mayor que t\u00fa 1Ki 1:13 Salom\u00f3n tu hijo .. \u00e9l se sentar\u00e1 en mi t? 1:37 Trono (heb. kiss\u00ea&#8217;; aram. kors\u00ea&#8217;, \u00abasiento\u00bb, \u00abtrono\u00bb; gr. thr\u00f3nos). Silla de alguien que ocupa la autoridad suprema, por lo general el gobernante de un estado o una naci\u00f3n. Los exquisitamente ornamentados &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/trono\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTRONO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-4347","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4347","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4347"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4347\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4347"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4347"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4347"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}