{"id":4413,"date":"2016-02-05T00:24:49","date_gmt":"2016-02-05T05:24:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/viuda\/"},"modified":"2016-02-05T00:24:49","modified_gmt":"2016-02-05T05:24:49","slug":"viuda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/viuda\/","title":{"rendered":"VIUDA"},"content":{"rendered":"<p>v. Hu\u00e9rfano<br \/>\nGen 38:11 Jud\u00e1 dijo a Tamar su .. Qu\u00e9date v en<br \/>\nExo 22:22 a ninguna v ni hu\u00e9rfano afligir\u00e9is<br \/>\nDeu 10:18 que hace justicia al hu\u00e9rfano y a la v<br \/>\n2Sa 14:5 yo a la verdad soy una mujer v y mi<br \/>\n1Ki 17:9 he dado orden all\u00ed a una mujer v que te<br \/>\nJob 22:9 las v enviaste vac\u00edas, y los brazos de los<br \/>\nJob 24:3 asno .. y toman en prenda el buey de la v<br \/>\nJob 29:13 m\u00ed, y al coraz\u00f3n de la v yo daba alegr\u00eda<br \/>\nJob 31:16 si .. e hice desfallecer los ojos de la v<br \/>\nPsa 94:6 a la v y al extranjero matan, y a los<br \/>\nPsa 109:9 sean sus hijos hu\u00e9rfanos, y su mujer v<br \/>\nPsa 146:9 guarda .. al hu\u00e9rfano y a la v sostiene<br \/>\nPro 15:25 Jehov\u00e1 .. afirmar\u00e1 la heredad de la v<br \/>\nIsa 1:17 haced justicia al hu\u00e9rfano, amparad a la v<br \/>\nJer 49:11 yo los criar\u00e9; y en m\u00ed confiar\u00e1n tus v<br \/>\nLam 1:1 la grande entre las .. se ha vuelto como v<br \/>\nZec 7:10 no oprim\u00e1is a la v, al hu\u00e9rfano .. pobre<br \/>\nMat 23:14; Mar 12:40; Luk 20:47 devor\u00e1is las casas de las v<br \/>\nMar 12:42; Luk 21:2 vino una v pobre, y ech\u00f3 dos<br \/>\nLuk 2:37 era v hac\u00eda ochenta y cuatro a\u00f1os; y no<br \/>\nLuk 4:26 sino a una mujer v en Sarepta de Sid\u00f3n<br \/>\nLuk 7:12 hijo \u00fanico de su madre, la cual era v<br \/>\nLuk 18:3 hab\u00eda tambi\u00e9n .. una v, la cual ven\u00eda a<br \/>\nAct 6:1 de que las v .. eran desatendidas en la<br \/>\n1Ti 5:3 honra a las v que en verdad lo son<br \/>\n1Ti 5:9 sea puesta en la lista s\u00f3lo la v no menor<br \/>\n1Ti 5:14 quiero, pues, que las v j\u00f3venes se casen<br \/>\nJam 1:27 visitar a .. y a las v en sus tribulaciones<br \/>\nRev 18:7 como reina, y no soy v, y no ver\u00e9 llanto<\/p>\n<hr>\n<p>Viuda    (heb. generalmente zalm\u00e1n\u00e2h; gr. jera, \u00abun\/una doliente\u00bb).  La suerte de las viudas en la antig\u00fcedad a menudo era penosa (Luk 21:2-4), especialmente en los pa\u00ed\u00adses paganos, donde prevalec\u00ed\u00adan ciertos estigmas supersticiosos que se les adjudicaban.  El juda\u00ed\u00adsmo  y el cristianismo hicieron mucho para brindar respeto,      simpat\u00ed\u00ada y apoyo a las mujeres que hab\u00ed\u00adan perdido a sus maridos (Deu 14:29; 16:11, 14; 27:19; Mar 12:40; Act 6:1; 1 Tit 5:3-9; Jam :27).  La ley mosaica ofrec\u00ed\u00ada protecci\u00f3n a las viudas, que a menudo eran explotadas (Psa 94:6; Isa 1:23; Eze 22:7; Mal 3:5; etc.). No se les deb\u00ed\u00ada causar aflicci\u00f3n (Exo 22:22; cf Deu 27:19), ni se les pod\u00ed\u00ada confiscar la ropa como prenda para asegurar la devoluci\u00f3n de un pr\u00e9stamo (Deu 24:17); tambi\u00e9n participaban de las bendiciones del diezmo* del 3er a\u00f1o (26:12); y espigar* lo que hab\u00ed\u00ada quedado despu\u00e9s de la cosecha era una de sus prerrogativas (24:19-21).  La costumbre establec\u00ed\u00ada que las viudas llevaran una vestimenta especial por medio de la cual se las reconociera (Gen 38:14, 19; cf Judit 10:3, 4).  Se esperaba que el hermano de un esposo fallecido se casara con la viuda sin hijos para asegurar la descendencia de su hermano (Gen 38:7-9; Rth 4:1-10).  El sumo sacerdote no pod\u00ed\u00ada casarse con una viuda (Lev 21:10, 14; cf Eze 44:22).  Vocaci\u00f3n.  V\u00e9ase Llamado.  Vot\u00ed\u00adva, Ofrenda.  V\u00e9ase Sacrificios y Ofrendas.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>En el AT las viudas son consideradas como bajo el cuidado especial de Dios (Psa 68:5; Psa 146:9; Pro 15:25). Desde tiempos primitivos ellas se ataviaban con vestidos distintos. Se ordenaba a los hebreos tratarlas con especial consideraci\u00f3n, y eran castigados si no lo hac\u00ed\u00adan (Exo 22:2; Deu 14:29; Isa 1:17; Jer 7:6).<\/p>\n<p>La iglesia cuidaba de las viudas pobres (Act 6:1; Jam 1:27; 1Ti 5:4); pero s\u00f3lo recib\u00ed\u00adan ese cuidado las que ten\u00ed\u00adan por lo menos 60 a\u00f1os de edad, hab\u00ed\u00adan estado casadas s\u00f3lo una vez y ten\u00ed\u00adan testimonio de buenas obras (1Ti 5:9-10). En los siglos II y\u00e9III hab\u00ed\u00ada una orden de las viudas en la iglesia. Sus miembros velaban por las mujeres de la congregaci\u00f3n. Esta orden fue abolida por el s\u00ed\u00adnodo de Laodicea, 364 d. de J.C.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>La mayor\u00ed\u00ada de las veces en que se utiliza este t\u00e9rmino (almanah) en la Escritura, la referencia es a una mujer que habiendo muerto su esposo, ha quedado en la indigencia. Se inclu\u00ed\u00ada tambi\u00e9n a mujeres que estuvieron una vez casadas, pero que ya no lo estaban y enfrentaban dificultades para su sostenimiento. La mujer que perd\u00ed\u00ada el marido, pero que ten\u00ed\u00ada un hijo que la pudiera mantener, o si pod\u00ed\u00ada casarse con el hermano del esposo (levirato), o si ten\u00ed\u00ada medios econ\u00f3micos propios, no entraba dentro de esta categor\u00ed\u00ada. \u2020\u00a2Noem\u00ed\u00ad, \u2020\u00a2Orfa, \u2020\u00a2Rut, o \u2020\u00a2Abigail nunca son llamadas v. en ese sentido. Es interesante notar que ese apelativo se utiliz\u00f3 para \u2020\u00a2Tamar s\u00f3lo despu\u00e9s que sali\u00f3 de la casa de su suegro, tras haber enviudado dos veces (Gn. 38).<\/p>\n<p>Al fenecer el marido sin dejar descendencia, la v. ten\u00ed\u00ada que casarse con el hermano del difunto (Deu 25:5-6). El sumo sacerdote no pod\u00ed\u00ada desposar a una v., a menos que el difunto hubiera tambi\u00e9n sido sacerdote (Eze 44:22). Si una hija de un sacerdote enviudaba, pod\u00ed\u00ada volver a la casa de su padre y comer de las cosas santas (Lev 22:13).<br \/>\ntendencia general de las disposiciones de la ley mosaica iba dirigida a mantener el mayor equilibrio social posible y a evitar la indigencia. La situaci\u00f3n de viudez, as\u00ed\u00ad como la orfandad, eran considerados como una marginalidad social, por lo cual Dios orden\u00f3: \u2020\u0153A ninguna v. ni hu\u00e9rfano afligir\u00e9is\u2020\u009d (Exo 22:22). El libro de Deuteronomio insiste en que se protejan a los hu\u00e9rfanos, las v. y los levitas. Es decir, a los que no ten\u00ed\u00adan medios propios para su subsistencia. No se pod\u00ed\u00ada tomar \u2020\u0153en prenda la ropa de la v.\u2020\u009d (Deu 24:17). Y al cosechar, se deb\u00ed\u00ada dejar \u2020\u0153alguna gavilla en el campo\u2020\u009d, as\u00ed\u00ad como otros frutos, \u2020\u0153para el hu\u00e9rfano y para la v.\u2020\u009d (Deu 24:17-22). Parte de algunas ofrendas, como el diezmo del tercer a\u00f1o, serv\u00ed\u00ada para que \u2020\u0153el levita, que no tiene parte ni heredad contigo, y el extranjero, el hu\u00e9rfano y la v.\u2020\u009d comieran y se saciaran (Deu 14:28-29). Hab\u00ed\u00ada una maldici\u00f3n contra cualquiera \u2020\u0153que pervirtiere el derecho del extranjero, del hu\u00e9rfano y de la v.\u2020\u009d (Deu 27:19).<br \/>\nSe\u00f1or Jes\u00fas denunci\u00f3 a los escribas (\u2020\u0153&#8230; que devoran las casas de las viudas\u2020\u009d [Mar 12:40; Luc 20:47]). Es posible que aquellos hombres se aprovechaban de la situaci\u00f3n desvalida de las v. para apoderarse de sus bienes. La iglesia primitiva ten\u00ed\u00ada muy en cuenta la manutenci\u00f3n de los desamparados, especialmente las v. (Hch 6:1). Era pr\u00e1ctica de los creyentes tener una lista para darles ayuda. Pablo se\u00f1ala a Timoteo que pusiera cuidado en poner en ella a \u2020\u0153las v. que en verdad lo\u2020\u009d eran, siempre que no tuvieran familiares que pudieran ayudarles (1Ti 5:3-16).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, COST LEYE<\/p>\n<p>ver, MATRIMONIO<\/p>\n<p>vet, Las viudas llevaban una ropa especial que las distingu\u00ed\u00ada (Gn. 38:14, 19). Despu\u00e9s de quitarse las joyas, se ce\u00f1\u00ed\u00adan de saco y se mesaban los cabellos, no ungi\u00e9ndose la cabeza (Jdt. 10:3, 4; 16:7-8). Dios exhorta a tener compasi\u00f3n de los desventurados entre los que cuenta a las viudas (Dt. 10:18; Sal. 68:5; 146:9; Pr. 15:25; Jer. 49:11). La Ley de Mois\u00e9s, como despu\u00e9s de \u00e9l los profetas, exhortaban a los israelitas a tratar a las viudas con justicia. Dios castigar\u00e1 a los que las da\u00f1en (Ex. 22:22; Dt. 14:29; 16:11, 14; 24:17-21; 26:12, 13; Is. 1:17; Jer. 7:6; 22:3; Zac. 7:10; Mal. 3:5). Jes\u00fas ataca a aquellos que atentan contra los recursos de las viudas (Mr. 12:40). La iglesia primitiva se cuidaba de las viudas desvalidas (Hch. 6:1; Stg. 1:27; 1 Ti. 5:3, 16), con la condici\u00f3n de que tuvieran al menos 60 a\u00f1os y que precisaran de esta ayuda (1 Ti. 5:9, 10). Desde finales del siglo II hasta el IV, los autores eclesi\u00e1sticos hablan de las viudas ancianas como formando una especie de hermandad encargada de ocuparse de las mujeres que pertenec\u00ed\u00adan a la iglesia, especialmente de las viudas m\u00e1s j\u00f3venes y de los hu\u00e9rfanos. En el a\u00f1o 364 d.C., el s\u00ed\u00adnodo de Laodicea aboli\u00f3 esta funci\u00f3n. En cuanto a segundas nupcias de una viuda con un hermano de su marido, v\u00e9ase MATRIMONIO.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[458]<br \/>\n Mujer que ha perdido por muerte al esposo y se encuentra en situaci\u00f3n social diferente de soltera o casada.<\/p>\n<p>    Aparece con frecuencia la Sda. Escritura como signo de desamparo y de abandono, debido a la situaci\u00f3n desdichada en la que quedaban las mujeres que no ten\u00ed\u00adan marido o lo hab\u00ed\u00adan perdido por fallecimiento.<\/p>\n<p>    En el Nuevo Testamento se habla de la mujer viuda (\u00abjera\u00bb) 26 veces. Se la presenta con connotaciones de soledad, tristeza y abandono. Se la iguala a los hu\u00e9rfanos abandonados, pues la mujer en Israel depend\u00ed\u00ada del var\u00f3n, del padre o del esposo. La que carec\u00ed\u00ada de ellos, y no era protegida por parientes pr\u00f3ximos, se encontraba en total abandono, dado el r\u00e9gimen de poligamia imperante en el que s\u00f3lo la mujer principal gozaba de algunos derechos.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Las viudas vest\u00ed\u00adan ropas sencillas (G\u00e9n 38,14.19). Si no ten\u00ed\u00adan hijos, ordinariamente se volv\u00ed\u00adan a casar, como ordenaba la ley del levirato, pero se alaba la permanencia en la viudez (Lc 2,36). Las viudas, los hu\u00e9rfanos, los extranjeros estaban amparados por la ley (Ex 22,21; Dt 10,18; 16,11.14). La primitiva Iglesia se cuidaba de las viudas (Act 6,1), que, por otra parte, constitu\u00ed\u00adan un estado con funciones espec\u00ed\u00adficas (1 Tiro 5,9-10). El Evangelio demuestra especial atenci\u00f3n a las viudas (Mt 12,40-43; Lc 2,37; 7,12; 18,3-5; 20,47; 21,2-3).<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>(>>i excluidos, hu\u00e9rfanos, extranjeros). El tema de las viudas est\u00e1 vinculado al de los hu\u00e9rfanos y extranjeros, que forman los tres grupos m\u00e1s amenazados del entorno israelita. El Nuevo Testamento asume la exigencia de ayudar a las viudas y las convierte en candidatas de un posible ministerio peculiar dentro de la Iglesia.<\/p>\n<p>(1) Proteger a las viudas. Viuda \u2020\u02dcalmanah) es una mujer que carece de la protecci\u00f3n social y econ\u00f3mica de la familia, porque ya no est\u00e1 bajo el cuidado de su padre o de sus hermanos, ni tiene tampoco la asistencia y cobijo de un var\u00f3n, sea porque su marido ha muerto, sea porque ha sido abandonada y ha quedado sola, sin padres, hermanos o parientes que cuiden de ella. En el contexto patriarcalista y violento del antiguo Israel era imposible vivir sola, pues la unidad fundante y el espacio base de existencia era la casa (bet-ab) y fuera de ella una mujer se hac\u00ed\u00ada prostituta o vagaba sin sentido por los pueblos. En ese contexto se entiende la instituci\u00f3n del levirato (Dt 25,5-10): el hermano o pariente m\u00e1s cercano del marido muerto ha de casarse con la viuda, no s\u00f3lo para asegurar la descendencia del difunto, sino para protegerle o darle casa a ella (cf. Gn 38; Rut 4). Los viejos textos ugar\u00ed\u00adticos, tan cercanos en muchos rasgos a la Biblia hebrea, dicen que el rey debe proteger a viudas y hu\u00e9rfanos, garantiz\u00e1ndoles un espacio de vida (cf. Poema de Aqhat, CTA 17, V, 7-9). Conforme a la ley israelita m\u00e1s antigua, las viudas, lo mismo que los hu\u00e9rfanos* y los extranjeros*, est\u00e1n bajo la protecci\u00f3n especial de Yahv\u00e9, de manera que los israelitas deben ofrecerles su asistencia (cf. Ex 22,22; Dt 16,11; 24,20). La carta de Santiago, siguiendo la mejor tradici\u00f3n israelita, identifica la piedad (religi\u00f3n) con \u00abvisitar a los hu\u00e9rfanos y a las viudas en su aflicci\u00f3n, y guardarse sin mancha del mundo\u00bb (Sant 1,27). Para Mc 12,40, el mayor pecado de una iglesia que se sacraliza a s\u00ed\u00ad misma consiste en \u00abdevorar las casas de las viudas\u00bb con el pretexto de hacer all\u00ed\u00ad largas oraciones; eso significa que hay algunos que, en vez de servir a las viudas, se aprovechan de ellas. En ese contexto evoca Mc 12,41-44 la ofrenda de la viuda, que pone todo lo que tiene al servicio de los dem\u00e1s, apareciendo as\u00ed\u00ad como el testimonio m\u00e1ximo del Reino.<\/p>\n<p>(2) La instituci\u00f3n de las viudas (mujer*, patriarcalismo*). Respondiendo a las posibles cr\u00ed\u00adticas de la sociedad pagana, que ven el cristianismo como religi\u00f3n de mujeres, que rompen el orden social de la comunidad, algunos cristianos han querido encerrar a la mujer en la casa, poni\u00e9ndola al servicio del marido (que representa el orden externo de  la sociedad) y de los hijos. La misi\u00f3n de la mujer ser\u00ed\u00ada el matrimonio. S\u00f3lo de esa forma, sometida al marido y entregada a la educaci\u00f3n de los hijos, ella aprender\u00ed\u00ada a ser persona. Desde ese contexto plantea 1 Tim el tema de las viudas, que ocupan un lugar significativo dentro de la comunidad. Entre ellas pueden darse cuatro casos que el autor distingue con toda precisi\u00f3n: (a) Si las viudas son j\u00f3venes deben casarse de nuevo, como si fueran solteras normales, pues de lo contrario \u00abandan ociosas, van de casa en casa, se entrometen en todo y se ponen en peligro de caer en la lascivia\u00bb (cf. 1 Tim 5,13-15). Que se casen pues, que se sometan al marido y eduquen a sus hijos, (b) Si las viudas son mayores y tienen familia cristiana han de ser cuidadas por sus parientes. Aquellos hijos o nietos que no cuidan a sus familiares desamparados y\/o ancianos \u00abreniegan en el fondo de la fe\u00bb y son peores que los no cristianos. Por eso, normalmente, muchas viudas viven con su propia familia (cf. 1 Tim 5,4.8.16). (c) Las viudas mayores que est\u00e1n abandonas y no tienen familia que las quiera o pueda cuidar ser\u00e1n atendidas por el conjunto de la comunidad (1 Tim 5,16), que se convierte para ellas en aut\u00e9ntica familia. Por eso, han de quedar en manos de Dios (cf. 1 Tim 5,5) dejando que la comunidad cristiana les sostenga, (d) Hay, en fin, un cuarto tipo de viudas dedicadas a funciones eclesiales. Son aquellas que han cuidado bien de la familia, se han mantenido en fe y honestidad y, en la etapa final de su vida, sin marido a quien cuidar, y teniendo todav\u00ed\u00ada fuerza para ello, quieren ponerse al servicio de la Iglesia. Ellas constituyen una especie de comunidad asistencial, encargada de las obras sociales de la Iglesia: han de socorrer a los atribulados, formando as\u00ed\u00ad una especie de grupo especial de ancianas (tendr\u00e1n m\u00e1s de 60 a\u00f1os), liberadas para servicios eclesiales (1 Tim 5,9-10). Pablo hab\u00ed\u00ada deseado que todas las mujeres j\u00f3venes quedaran solteras para ocuparse del Se\u00f1or, es decir, para el servicio de la Iglesia (celibato*: 1 Cor 7,7-8); as\u00ed\u00ad quer\u00ed\u00ada construir una nueva y m\u00e1s intensa comuni\u00f3n de liberados donde varones y mujeres, viviendo en libertad de amor y superando un tipo de preocupaciones inmediatas, pudieran dedicarse plenamente al Cristo, para agradarle en todo y para suscitar as\u00ed\u00ad sobre la tierra un germen de nue va humanidad abierta al amor universal. El autor de 1 Tim ha invertido esa visi\u00f3n, oponi\u00e9ndose con fuerza al entusiasmo escatol\u00f3gico (y celibatario) de Pablo; ciertamente, no exige que todos los varones se casen pero supone que han de hacerlo y manda que s\u00f3lo los casados puedan ser ministros de la Iglesia (1 Tim 3,2.8-13). Por eso, la forma de vida ideal o m\u00e1s perfecta no es el celibato sino el matrimonio. Esta exigencia se acent\u00faa con relaci\u00f3n a las mujeres: todas deber\u00e1n casarse para cumplir as\u00ed\u00ad el mandato de la creaci\u00f3n y para madurar como personas. S\u00f3lo en un caso extremo puede haber dentro de la Iglesia mujeres liberadas para el servicio de la comunidad. Ellas deben ser viudas (educadas ya a trav\u00e9s del matrimonio) y haber cumplido m\u00e1s de sesenta a\u00f1os (que tengan apagado su deseo sexual). S\u00f3lo entonces la Iglesia puede inscribirlas como viudas, para el servicio de la comunidad (1 Tim 5,9).<\/p>\n<p>Cf. M. Y. MacDonald, Las comunidades paulinas. Estudio socio-hist\u00f3rico de la institucionalizaci\u00f3n en los escritos paulinos y deuteropaidinos, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1994; Las mujeres en el cristianismo primitivo y la opini\u00f3n pagana. El poder de la mujer hist\u00e9rica, Verbo Divino, Estella 2004; E. Sch\u00fcssler Fiorenza, En memoria de Ella, Descl\u00e9e de Brouwer, Bilbao 1989; E. Tamez, Luchas de poder en los or\u00ed\u00adgenes del cristianismo. Un estudio de la primera Carta a Timoteo, DEI, San Jos\u00e9 de Costa Rica 2004 (= Sal Terrae, Santander 2005).<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>Mujer que no ha vuelto a casarse tras morir su esposo. La muerte del esposo rompe el lazo matrimonial y la mujer puede volver a casarse si as\u00ed\u00ad lo desea. (Rut 1:8-13; Ro 7:2, 3; 1Co 7:8, 9.) En la sociedad patriarcal, y luego bajo la ley mosaica, el hermano de un hombre que hubiese muerto sin hijos ten\u00ed\u00ada que tomar como esposa a la viuda de su hermano y darle un hijo para continuar el linaje del difunto. (G\u00e9 38:8; Dt 25:5-10; Rut 4:3-10; v\u00e9ase MATRIMONIO DE CU\u00ed\u2018ADO.)<br \/>\nLa viuda pod\u00ed\u00ada volver a la casa de su padre una vez muerto su c\u00f3nyuge. (G\u00e9 38:11.) En la Ley hab\u00ed\u00ada una disposici\u00f3n espec\u00ed\u00adfica con este fin en beneficio de la hija de un sacerdote que \u2020\u0153quedara viuda o divorciada\u2020\u009d. Puesto que el sacerdote recib\u00ed\u00ada diezmos para el sost\u00e9n de su casa, la hija pod\u00ed\u00ada participar de esta provisi\u00f3n. Esto garantizaba que no se encarar\u00ed\u00ada a la pobreza, y por lo tanto evitaba cualquier oprobio que de otra manera caer\u00ed\u00ada sobre el sacerdocio. (Le 22:13.) La Ley de Dios conced\u00ed\u00ada a las viudas que no ten\u00ed\u00adan ning\u00fan apoyo o protecci\u00f3n el derecho de rebuscar en los campos, los olivares y las vi\u00f1as (Dt 24:19-21), beneficiarse de la abundancia de las fiestas anuales (Dt 16:10-14) y participar cada tercer a\u00f1o de los diezmos que contribu\u00ed\u00ada la naci\u00f3n. (Dt 14:28, 29; 26:12, 13.)<\/p>\n<p>Inter\u00e9s de Jehov\u00e1 y Cristo por las viudas. Jehov\u00e1 dijo que El \u2020\u0153ejecuta juicio para el hu\u00e9rfano de padre y la viuda\u2020\u009d. (Dt 10:18.) La Ley exig\u00ed\u00ada que se tratara con absoluta justicia y equidad a las viudas. (Ex 22:22-24; Dt 24:17.) Se pronunciaba una maldici\u00f3n sobre los que pervert\u00ed\u00adan el juicio de las viudas (Dt 27:19), y en los escritos de los profetas se exhortaba a tratarlas correctamente. (Isa 1:17, 23; 10:1, 2; Jer 22:3; Eze 22:7; Zac 7:9, 10; Mal 3:5.)<br \/>\nJes\u00fas se interes\u00f3 en el bienestar de las viudas de Israel cuando acus\u00f3 a los escribas de \u2020\u02dcdevorar las casas de las viudas\u2020\u2122. (Mr 12:38-40; Lu 20:46, 47.)<\/p>\n<p>La ayuda cristiana a las viudas. Durante la emergencia que surgi\u00f3 en la congregaci\u00f3n cristiana poco despu\u00e9s del d\u00ed\u00ada del Pentecost\u00e9s del a\u00f1o 33 E.C., a las viudas de habla griega se les estaba pasando por alto en la distribuci\u00f3n diaria. Cuando este asunto se present\u00f3 a los ap\u00f3stoles, lo consideraron de tal importancia que nombraron a \u2020\u0153siete varones acreditados [&#8230;] llenos de esp\u00ed\u00adritu y de sabidur\u00ed\u00ada\u2020\u009d para supervisar la distribuci\u00f3n equitativa de alimento. (Hch 6:1-6.)<br \/>\nEl ap\u00f3stol Pablo dio instrucciones completas en 1 Timoteo 5:3-16 para que la congregaci\u00f3n cristiana cuidara amorosamente de las viudas. La congregaci\u00f3n ten\u00ed\u00ada que atender a las viudas necesitadas, pero si la viuda ten\u00ed\u00ada hijos o nietos, habr\u00ed\u00adan de ser ellos los que asumieran la responsabilidad de proveer para sus necesidades, o, como Pablo mand\u00f3, \u2020\u0153si alguna mujer creyente tiene viudas [es decir, que fuesen sus familiares], que las socorra, y que la congregaci\u00f3n no est\u00e9 bajo la carga. Entonces esta puede socorrer a las que realmente son viudas [es decir, a las que realmente carecen de ayuda]\u2020\u009d. Para que se pusiera a una viuda en la lista para recibir ayuda material de la congregaci\u00f3n ten\u00ed\u00ada que haber \u2020\u0153cumplido no menos de sesenta a\u00f1os\u2020\u009d y haber demostrado buena moralidad, devoci\u00f3n fiel y amorosa a Jehov\u00e1, as\u00ed\u00ad como hospitalidad y amor a otras personas. Por otra parte, el ap\u00f3stol recomienda que las viudas j\u00f3venes se vuelvan a casar, tengan hijos y lleven una casa, evitando de esta manera el lazo de los impulsos sexuales y el peligro de estar \u2020\u02dcdesocupadas y volverse chismosas y entremetidas en asuntos ajenos\u2020\u2122.<br \/>\nSantiago, el medio hermano de Jes\u00fas, destac\u00f3 la importancia de cuidar de los hu\u00e9rfanos y de las viudas en su tribulaci\u00f3n cuando puso en paralelo esta responsabilidad con el mantenerse sin mancha del mundo, y as\u00ed\u00ad indic\u00f3 que era un requisito para la adoraci\u00f3n que es limpia e incontaminada desde el punto de vista de Dios. (Snt 1:27.)<br \/>\nEntre las viudas de fe notable est\u00e1n Tamar (G\u00e9 38:6, 7), Noem\u00ed\u00ad y Rut (Rut 1:3-5), Abigail (1Sa 25:37, 38, 42), la viuda de Sarepta (1Re 17:8-24) y Ana la profetisa (Lu 2:36, 37; comp\u00e1rese lo que Lucas dice de Ana con los requisitos que registr\u00f3 Pablo en 1Ti 5:3-16 para que una viuda mereciera recibir ayuda). Por otra parte, Jes\u00fas alab\u00f3 a una viuda, cuyo nombre no se menciona, porque contribuy\u00f3 al templo todo lo que ten\u00ed\u00ada. (Mr 12:41-44.)<\/p>\n<p>Uso figurado. A las ciudades abandonadas y desoladas se las compara simb\u00f3licamente a viudas. (Lam 1:1; comp\u00e1rese con Jer 51:5.) Babilonia la Grande, \u2020\u0153la gran ciudad que tiene un reino sobre los reyes de la tierra\u2020\u009d, se jacta \u2014como lo hizo su tipo, la antigua Babilonia\u2014 de que nunca se quedar\u00e1 viuda. No obstante, tal como la antigua Babilonia en realidad se qued\u00f3 \u2020\u0153viuda\u2020\u009d, lo mismo le pasar\u00e1 a la Babilonia la Grande de la actualidad. (Isa 47:8, 9; Rev 17:18; 18:7, 8.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><almanah (hn:m;l]a' , 490), \"viuda\". Hay cognados de este vocablo en arameo, ar\u00e1bigo, ac\u00e1dico, fenicio y ugar\u00ed\u00adtico. Se constatan 55 casos del t\u00e9rmino en hebreo b\u00ed\u00adblico en todos los per\u00ed\u00adodos. La palabra indica una mujer que, al fallecer su marido, pierde su posici\u00f3n social y econ\u00f3mica. Su situaci\u00f3n era aun m\u00e1s grave cuando no ten\u00ed\u00ada hijos. En estas circunstancias, regresaba a la casa paterna y se sujetaba al reglamento del levirato que requer\u00ed\u00ada que el pariente var\u00f3n m\u00e1s cercano procreara con ella un hijo en nombre de su finado esposo: \"Y Jud\u00e1 dijo a Tamar su nuera: Qu\u00e9date viuda en casa de tu padre, hasta que crezca Sela mi hijo\" (Gen 38:11  primer caso del t\u00e9rmino). Las palabras de Jud\u00e1 significaban un compromiso de que la desgracia de Tamar al no tener ni marido ni hijos ser\u00ed\u00ada quitada cuando Sela tuviera edad suficiente para tomarla como esposa. Aun cuando el difunto le dejaba hijos, la suerte de una viuda no era muy feliz (2Sa 14:5). Israel tiene la responsabilidad de tratar a las \"viudas\", junto con otras personas marginadas, con justicia, porque Dios mismo es su protector (Exo 22:21-24). A veces se denominan \"viudas\" a las esposas cuyos maridos las apartaban: \"Cuando David lleg\u00f3 a su palacio en Jerusal\u00e9n, tom\u00f3 a las diez mujeres concubinas que hab\u00ed\u00ada dejado para guardar el palacio, y las recluy\u00f3 en una casa. El las sustent\u00f3, pero nunca m\u00e1s se uni\u00f3 a ellas, sino que quedaron recluidas, viviendo como viudas hasta el d\u00ed\u00ada de su muerte\" (2Sa 20:3 rva). Se llama \"viuda\" a Israel cuando fue destruida y saqueada (Lam 1:1).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Antiguo Testamento<\/b><\/p>\n<p>quera (chvra, 5503) Mat 28:13 (en TR); Mc 12.40,42,43; Luk 2:37; 4.25,26, lit., \u00abuna mujer una viuda\u00bb; 7.12; 18.3,5; 20.47; 21.2-3; Act 6:1; 9.39, 41; 1Ti 5:3, dos veces, 4,5, 11,16, dos veces; Jam 1:27; 1Ti 5:9, se refiere a viudas ancianas (no a un \u00aborden\u00bb eclesi\u00e1stico), reconocidas para recibir ayuda o mantenimiento por parte de la iglesia (cf. vv. 3,16), como aquellas que hubieran cumplido las condiciones mencionadas. Cuando el mantenimiento pudiera ser administrado por aquellos que tuvieran familiares viudas (una circunstancia probable en familias grandes), la iglesia no deb\u00ed\u00ada asumir tal responsabilidad. Hay un indicio aqu\u00ed\u00ad de la tendencia de esquivar la responsabilidad individual con perjuicio de las finanzas de la iglesia. En Rev 18:7 se emplea figuradamente de una ciudad desamparada.\u00c2\u00b6<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La viuda en el AT es primordialmente una figura de desamparo y necesidad, que es incapaz de protegerse y de proveer para s\u00ed misma. Por esta raz\u00f3n, la ley mosaica exige consideraci\u00f3n especial para ella, junto con los hu\u00e9rfanos y los extranjeros, y amenaza con el castigo de Dios a aquellos que as\u00ed no lo hagan (Ex. 22:22\u201324; Dt. 10:18; 24:17\u201321; cf. Mal. 3:5). As\u00ed, la viuda es un s\u00edmbolo apto para la Jerusal\u00e9n destruida, que es una ciudad privada de gente y bienes, indefensa y desprotegida (Lm. 1:1; cf. Is. 47:8; Ap. 18:7), y se puede expresar la severidad del juicio cuando aun la viuda es destruida (Is. 9:17).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El NT contin\u00faa la idea de un cuidado especial por la viuda (Stg. 1:27) y el juicio sobre sus opresores (Mr. 12:40); pero hace m\u00e1s expl\u00edcita la idea de necesidad del AT, haciendo una distinci\u00f3n entre las viudas y \u00ablas verdaderas viudas\u00bb (1 Ti. 5:3\u20138). Estas \u00faltimas son las que no tienen hijos o nietos que cuiden de ellas, y sus necesidades han de ser suplidas por la iglesia. Si alguno abandona a una pariente que es viuda, ha negado su fe; por lo tanto, es contrario a la voluntad de Cristo. Es peor que un incr\u00e9dulo, porque aun el peor de los incr\u00e9dulos tiene cuidado de sus padres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay adem\u00e1s una indicaci\u00f3n sobre un tipo especial de viudas, quienes, de acuerdo a fuentes patr\u00edsticas, tienen ciertos deberes de caridad y de supervisi\u00f3n. Se requer\u00eda que no tuvieran menos de sesenta a\u00f1os de edad, fueran esposas de un s\u00f3lo marido, y conocedoras de buenas obras. Las viudas m\u00e1s j\u00f3venes no eran admitidas a causa de su falta de madurez y de dominio propio (1 Ti. 5:9\u201316).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Robert B. Laurin<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (643). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span ><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>I. En el Antiguo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La legislaci\u00f3n heb. se ha caracterizado siempre por su solicitud para con las viudas y, juntamente con los hu\u00e9rfanos y extranjeros, hac\u00eda provisiones especiales para ellas (p. ej. Ex. 22.21s; Dt. 14.29; 16.11, 14; 24.17; cf. Jer. 7.6). Aun en los tiempos premosaicos se reconoc\u00eda la situaci\u00f3n de la viuda sin hijos, y se establec\u00edan disposiciones para ella (Gn. 38; * <span style='text-transform:uppercase'>Matrimonio<\/span>, IV), las que fueron formalmente impuestas bajo Mois\u00e9s (Dt. 25.5ss; * <span style='text-transform: uppercase'>Pariente<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Dado que el tener hijos se consideraba un gran honor, algo que luego adquiri\u00f3 mayor importancia todav\u00eda cuando la naci\u00f3n buscaba un Mes\u00edas (Is. 11.1), la viudez en la mujer que no hubiera pasado la edad de la procreaci\u00f3n, como tambi\u00e9n la *esterilidad, se consideraba verg\u00fcenza y oprobio (Is. 4.1; 54.4). Las viudas de los reyes, empero, manten\u00edan su viudez, y se consideraban como propiedad, aunque no siempre esposas, del nuevo rey. Proponerle casamiento a una de ellas era equivalente a aspirar al trono (1 R. 2.13ss).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Dado que con frecuencia los hombres descuidan a las viudas, Dios se ocupa especialmente de ellas (Sal. 68.5; 146.9; Pr. 15.25), y la bondad para con ellas se elogia como una de las marcas de la verdadera religi\u00f3n (Job 29.13; Is. 1.17). La opresi\u00f3n y los da\u00f1os cometidos contra las mudas, por otra parte, merec\u00edan severo castigo (Sal. 94.6; Mal. 3.5). Jerusal\u00e9n y Babilonia son asemejadas con las viudas en su desolaci\u00f3n (Lm. 1.1; Is. 47.8), y el efecto de la muerte violenta se compara con el de las mujeres que quedan viudas (Lm. 5.3; Ez. 22.25). (* <span style='text-transform:uppercase'>Hu\u00e9rfano<\/span> )<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. En el Nuevo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La iglesia cristiana hered\u00f3 del juda\u00edsmo la obligaci\u00f3n de proveer para la viuda. El autor judeocristiano Santiago afirma categ\u00f3ricamente que el auxiliar a las viudas en sus tribulaciones es una marca de la clase de religi\u00f3n a la que Dios no puede hallarle falta (1.27). Aun cuando una viuda hubiese quedado bien provista comparativamente, necesita ser protegida de los inescrupulosos. Una de las cosas que Jes\u00fas condenaba en algunos fariseos era que \u201cdevoraban\u201d las casas de las viudas (Mr. 12.40); y probablemente estaba tomando una ilustraci\u00f3n de la vida diaria de ese entonces cuando cont\u00f3 la historia de la viuda que por su persistencia en demandar justicia le estaba agotando la paciencia al juez (Lc. 18.1\u20135). M\u00e1s frecuente, empero, era que las viudas quedaran en la indigencia. Una de las primeras buenas obras que ocup\u00f3 la atenci\u00f3n de la iglesia en Jerusal\u00e9n fue la sistematizaci\u00f3n de la distribuci\u00f3n diaria de limosnas para las viudas necesitadas; siete hombres fueron designados para ocuparse de que las viudas de habla griega no fueran descuidadas en comparaci\u00f3n con las de habla aramea (Hch. 6.1\u20134). Hechos tambi\u00e9n ilustra en forma notable la caridad evidenciada por cierto individuo cuando, despu\u00e9s de la muerte de Tabita, dice que \u201ctodas las viudas\u201d de Jope se reunieron para testificar ante Pedro de la bondad que dicha persona les hab\u00eda mostrado (9.39).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Pablo les dijo a los corintios que le parec\u00eda bien que las viudas se casasen nuevamente, pero de ning\u00fan modo quiso hacer de esto una regla. El nuevo casamiento, empero, deb\u00eda ser en el seno de la confraternidad cristiana (v\u00e9ase 1 Co. 7.8\u20139, 39). Por otra parte, al escribirle a Timoteo, expresa su deseo de que las viudas <i>j\u00f3venes <\/i>vuelvan a casarse; e insta a las viudas que lo sean \u201cen verdad\u201d, e. d. las que no tienen parientes que las puedan sostener, y que cumplen en forma regular sus deberes religiosos, reciban un trato especial est\u00e9n a cargo de la iglesia. Se debe preparar una lista de dichas personas, y s\u00f3lo deben figurar en ella las de m\u00e1s de 60 a\u00f1os de edad que hubiesen dado prueba de haber realizado buenas obras, por haberse ocupado de criar hijos, por haber sido hospedadoras, o por haber socorrido a los del pueblo de Dios que hubiesen padecido necesidad (1 Ti. 5.9\u201310).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En Ap. 18.7 la palabra \u201cviuda\u201d se usa metaf\u00f3ricamente para una ciudad privada de sus habitantes, y azotada con pestes y hambre.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> J. Jeremias, <i>Jerusal\u00e9n en tiempos de Jes\u00fas<\/i>, 1977, pp. 152ss; T. de Orbiso, \u201cViuda\u201d, <i>\u00b0EBDM<\/i>, t(t). VI, cols. 1243\u20131246; R. de Vaux, <i>Instituciones del Antiguo Testamento<\/i>, 1985, pp. 7\u201373.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>S. Solle, <i>NIDNTT<\/i> 3, pp. 1073\u20131075.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn158\" name=\"_ftnref158\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>J.D.D.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn159\" name=\"_ftnref159\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>R.V.G.T.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify\">Las prescripciones can\u00f3nicas respecto a las viudas en el Antiguo Testamento se refieren principalmente al asunto de un segundo matrimonio.  Si un hombre mor\u00eda sin hijos, su viuda estaba obligada a casarse con el hermano de su difunto esposo, y si \u00e9ste se negaba era sometido a la verg\u00fcenza delante del pueblo (Deut. 25,5-10).  Se le prohib\u00eda al sumo sacerdote casarse con una viuda (Lev. 21,14), pero otros miembros del sacerdocio estaban en libertad de tomar como esposa a la viuda de otro sacerdote, pero no a la viuda de un laico (Ez. 44,22).  Fuera de estas prescripciones, no hay ninguna Ley en el Antiguo Testamento que restrinja el que una viuda se case por segunda vez.   El sustento de las viudas se le encomendaba a la caridad de los israelitas, y a ellas se les permit\u00eda recoger las espigas de los maizales, olivos y vi\u00f1edos (Deut. 24,19-22).   En el tercer a\u00f1o de los diezmos (o el gran diezmo) las viudas ten\u00edan su parte de la ofrenda (Deut. 26,12), y en las tres principales solemnidades del a\u00f1o eran invitadas a la fiesta con el padre de familia m\u00e1s cercano (Deut. 16,11).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la \u00e9poca de los Macabeos se depositaba dinero y se manten\u00edan provisiones en el Templo de Jerusal\u00e9n para la subsistencia de las viudas (2 Mac. 3,10), y tambi\u00e9n se compart\u00eda con ellas el bot\u00edn de batalla (2 Mac. 8,28).   Para su protecci\u00f3n, hab\u00eda una prohibici\u00f3n en contra de tomar sus vestidos en prenda (Deut. 24,17).   En el libro de Job se consideraba una acci\u00f3n malvada el quitarle el buey a una viuda debido a un compromiso (24,3), de lo que los comentaristas generalmente deducen que la ley del Deuteronomio se extendi\u00f3 posteriormente a todas las posesiones de una viuda. Adem\u00e1s de las prescripciones legales para la protecci\u00f3n de las viudas, el Antiguo Testamento contiene numerosos preceptos generales en que se recomienda la reverencia y benevolencia del pueblo elegido y la amarga denuncia de sus opresores y defraudadores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La suerte de la viuda en los tiempos del Antiguo Testamento era generalmente dif\u00edcil, y Cristo se refiere al \u00f3bolo de la viuda como una ofrenda de los m\u00e1s pobres entre los pobres (Mc. 12,44).   Asimismo, denuncia en\u00e9rgicamente a los fariseos: \u00abporque devoran las casas de las viudas\u00bb (Mt. 23,14).   Bajo la Antigua Dispensaci\u00f3n algunas viudas se dedicaron a una vida de observancia religiosa especial, como sucedi\u00f3 con la profetisa Ana, \u00abque no se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y d\u00eda en ayunos y oraciones.\u201d  (Lc. 2,37).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En tiempos del cristianismo primitivo el sostenimiento de las viudas era un deber especial de los Ap\u00f3stoles, quienes recog\u00edan limosnas para ellas y les encomendaban su cuidado a los di\u00e1conos (Hch. 6,1).   Este apoyo de las viudas necesitadas siempre ha sido considerado un determinado cargo de los ministros de la Iglesia cristiana, y muchos decretos papales y conciliares lo mencionan como una tarea que incumbe especialmente a los obispos, p\u00e1rrocos y los titulares de beneficios.  En tiempos apost\u00f3licos a veces se empleaba a las viudas en ciertas labores en el ministerio de la Iglesia  (Rom. 16,1), aunque no como pastoras (1 Cor. 14,34, 1 Tim. 2,12).  En su primera ep\u00edstola a Timoteo (5,9) San Pablo habla de ciertas viudas de la Iglesia, instruyendo que la que sea elegida \u201cno tenga menos de sesenta a\u00f1os de edad, que ha sido la esposa de un solo marido y tenga el testimonio de sus buenas obras\u2026\u201d, y algunos ven en esto una referencia a la orden de diaconisas, mientras que otros no.  Poco despu\u00e9s, sin embargo, se le llam\u00f3 \u201cviudez\u201d al oficio de diaconisa (St . Ignat., \u00abSm. 8.1).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En cuanto a las segundas nupcias de las viudas en la Iglesia Cristiana, aunque San Pablo declara que la viudez es preferible al estado matrimonial (1 Cor. 7,8) , sin embargo, no proh\u00edbe volver a casarse (1 Cor. 7,39). La ley eclesi\u00e1stica permite las segundas nupcias, si el v\u00ednculo del primer matrimonio se ha disuelto y si realmente no hay ning\u00fan impedimento can\u00f3nico, como es el caso de los cl\u00e9rigos de las \u00f3rdenes mayores en los Ritos Orientales. En la mente de la Iglesia, sin embargo, las segundas nupcias son menos honorables que un primer matrimonio (Conc. Ancyr., c. 19; Conc.. Laodic., c. 1), y el estado de viudez es m\u00e1s recomendable (Concilio de Trento, secs. XXIV, de matr., can. 10) como un bien m\u00e1s perfecto. (V\u00e9ase mujer).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  THOMASSIN, Vet. et noval disciplina (Paris, 1688); WERNZ, Jus decret., IV (Rome, 1904).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><b>Fuente<\/b>:  Fanning, William. \u00abWidow.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 15. New York: Robert Appleton Company, 1912. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/15617c.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Hu\u00e9rfano Gen 38:11 Jud\u00e1 dijo a Tamar su .. 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