{"id":44242,"date":"2017-06-08T10:35:40","date_gmt":"2017-06-08T15:35:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/?p=44242"},"modified":"2017-06-08T10:35:40","modified_gmt":"2017-06-08T15:35:40","slug":"la-predicacion-su-significado-y-su-lugar-biblico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/la-predicacion-su-significado-y-su-lugar-biblico\/","title":{"rendered":"La predicaci\u00f3n, su significado y su lugar b\u00edblico"},"content":{"rendered":"<p>Es imprescindible que en un estudio serio de la homil\u00e9tica no comencemos el mismo sin un conocimiento somero de la predicaci\u00f3n. Antes preguntemos: \u00bfQu\u00e9 es la predicaci\u00f3n? \u00bfCu\u00e1l es su significado? \u00bfQu\u00e9 lugar debe tener en el programa b\u00edblico? Por lo tanto es de desear que no miremos o consideremos a la predicaci\u00f3n como una disciplina m\u00e1s en el \u201ccurriculum\u201d de una preparaci\u00f3n religiosa. La misma dentro del prop\u00f3sito salv\u00edfico divino forma parte integral del plan que en Jesucristo fue desarrollado para que Dios entrara en una cita hist\u00f3rica con el ser humano.<\/p>\n<ol>\n<li><strong> La predicaci\u00f3n<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>La predicaci\u00f3n es divina-humana. Esta viene de Dios, a trav\u00e9s de los hombres o mujeres, para hombres y mujeres. Esta dicotom\u00eda divina-humana se descubre a lo largo de toda la historia b\u00edblica. Dios por medio de instrumentos humanos entr\u00f3 y entra en di\u00e1logo con sus criaturas racionales.<\/p>\n<p>Por ejemplo, los diez mandamientos fueron divinos en su procedencia y contenido, pero por intermedio de Mois\u00e9s (el elemento humano) llegan al pueblo. El ministerio sacerdotal es otra ilustraci\u00f3n de esta gran verdad b\u00edblica. El sumo sacerdote se constitu\u00eda en el gran representante de los hombres ante Dios y de Dios ante los hombres. En el idioma lat\u00edn sacerdote se lee \u201cpontifex\u201d, cuyo significado es constructor de puentes. El sacerdote ten\u00eda como funci\u00f3n servir de puente entre Dios y los hombres. En nuestro Se\u00f1or Jesucristo tenemos el verdadero \u201cpontifex\u201d o \u201csumo sacerdote\u201d (Hebreos 2:17; 3:1; 4:4; 6:20; 7:25; 9:11). Por medio de su sacrificio nos ha llevado a justas relaciones con Dios (Romanos 5:1). El escritor a los hebreos dice: \u201cPorque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre\u201d (1 Timoteo 2:5).<\/p>\n<p>En la persona de Jesucristo se descubre una vez m\u00e1s este principio divino-humano. Aun su propio nombre compuesto: Jesucristo integra su misi\u00f3n terrenal (Jes\u00fas-Salvador) con su misi\u00f3n divina (Cristo-Ungido-Mes\u00edas). El ap\u00f3stol Juan declara: \u201cEn el principio (eternidad) era el Verbo (griego, Logos), y el Verbo (Logos) era Dios (griego, Theos)\u201d (Juan 1:1). Aqu\u00ed se resaltan tres verdades escatol\u00f3gicas: Primero, la eternidad del Logos, \u201cEn el principio era el Verbo\u201d. Segundo, la comuni\u00f3n y relaci\u00f3n divina, \u201cy el Verbo era con Dios\u201d. Tercero, la naturaleza divina y deidad, \u201cy el Verbo era Dios\u201d.<\/p>\n<p>Luego en Juan 1:14 leemos: \u201cY aquel Verbo (Logos) fue hecho carne, y habit\u00f3 entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unig\u00e9nito del Padre), lleno de gracia y de verdad\u201d. En Jesucristo se une el Theos (Dios) con el anthropos (hombre). Dios por medio de Jesucristo se hace tangible y visible al ser humano.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino Logos significa: verbo, palabra y pensamiento. Jesucristo es la Palabra de Dios hecha carne. El Padre por intermedio del Hijo se comunica y entra en relaci\u00f3n con el mundo.<\/p>\n<p>La Biblia, la Palabra de Dios escrita para todos, es divina-humana. Dios la inspir\u00f3, pero hombres divinamente escogidos la escribieron usando su propio estilo literario (2 Timoteo 3:16).<\/p>\n<p>Por lo tanto es de esperarse que la predicaci\u00f3n sea divina-humana. El Dios que con voz audible habl\u00f3 a Ad\u00e1n, Eva, Ca\u00edn, No\u00e9, Abraham y a otros personajes b\u00edblicos, todav\u00eda contin\u00faa hablando por medio de la predicaci\u00f3n. Los m\u00e9todos de Dios de hablar al ser humano han sido muy variados: voz audible, truenos, rel\u00e1mpagos, vientos, la nube de su gloria, la llama de fuego, silbido apacible, el profeta, sue\u00f1os, visiones, urim y tum\u00edn, escritos sagrados, visitaciones angelicales y muchas otras maneras.<\/p>\n<p>El escritor de Hebreos en el cap\u00edtulo 1:1\u20132 nos declara al particular:<\/p>\n<p><em>Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros d\u00edas nos ha hablado por el Hijo, a quien constituy\u00f3 heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo<\/em>.<\/p>\n<p>Hasta ahora lo que he querido decir es lo siguiente: Dios emplea el elemento humano para entrar en conversaci\u00f3n con humanidad. Jes\u00fas fue la Palabra divina hecha carne por medio de la cual Dios habl\u00f3 a la humanidad. La Biblia es la Palabra de Dios inspirada a hombres santos por la cual Dios contin\u00faa hablando. La predicaci\u00f3n cristiana no es sino un evento divino-humano en el cual Dios usa seres humanos que han sido llamados y comisionados como instrumentos para transmitir este mensaje al hombre.<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Su significado<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>En los p\u00e1rrafos anteriores argument\u00e9 un poco del prop\u00f3sito de la predicaci\u00f3n cristiana. Ahora ser\u00e9 m\u00e1s preciso en definir la predicaci\u00f3n tomando en cuenta la opini\u00f3n que al particular han aportado algunos colegas. Sobre dichas declaraciones formular\u00e9 algunas reflexiones que s\u00e9 ser\u00e1n de provecho. Las mismas nos ayudar\u00e1n a tener una definici\u00f3n propia de la predicaci\u00f3n cristiana.<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Orlando Costas define la predicaci\u00f3n as\u00ed<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u201cDe igual manera, la predicaci\u00f3n recibe su autoridad de parte de Dios. Esa autoridad se desprende del hecho de que es un mensaje que est\u00e1 arraigado en lo que Dios ha dicho. A\u00fan m\u00e1s, es un hecho que la autoridad inherente de la predicaci\u00f3n es el resultado de la presencia misma de Dios en el acto de la predicaci\u00f3n. La predicaci\u00f3n es autoritaria porque el que predica no es el hombre, sino Dios a trav\u00e9s del predicador, de modo que la palabra predicada viene a ser verdaderamente Palabra de Dios\u201d.<sup><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">1<\/a><\/sup><\/p>\n<p>En su definici\u00f3n, Costas, quien fue un gran exponente del texto b\u00edblico, se\u00f1ala las siguientes caracter\u00edsticas de la predicaci\u00f3n:<\/p>\n<p><strong>Primero: <\/strong><strong><em>La autoridad de la predicaci\u00f3n<\/em><\/strong> \u201ces de parte de Dios\u201d. Lo que distingue a la predicaci\u00f3n cristiana de cualquier otra clase de discurso es esa realidad. El predicador no se apoya en sus argumentos persuasivos, l\u00f3gicos o ret\u00f3ricos para dar base autoritaria a la predicaci\u00f3n. M\u00e1s bien expone el mensaje respaldado por la autoridad que Dios le ha conferido. La predicaci\u00f3n sin la autorizaci\u00f3n divina es hueca, sin prop\u00f3sito, un simple discurso vac\u00edo o un ejercicio homil\u00e9tico.<\/p>\n<p>Esa autoridad no se recibe por la disciplina homil\u00e9tica. La misma tiene que venir directamente de Dios. Los predicadores que han sido usados para comenzar revoluciones espirituales, han sido aquellos que han ministrado en la autoridad del Se\u00f1or.<\/p>\n<p><strong>Segundo: <\/strong><strong><em>De acuerdo a Costas<\/em><\/strong> \u201cesa autoridad se desprende del hecho de que es un mensaje que est\u00e1 arraigado en lo que Dios ha dicho\u201d. Predicar no es otra cosa sino dar un mensaje de parte de Dios. Por lo menos eso es lo que se espera de un predicador. El predicador es un mensajero con la tarea de dar a otros el mensaje que Dios le ha conferido. El mayor peligro y la peor presunci\u00f3n es dar nuestro mensaje y no el mensaje de Dios. Cuando el mensajero se predica a s\u00ed mismo, hablando de sus hechos y experiencias a expensas de los hechos y dichos de Dios, corre el grave peligro de predicar su propio evangelio.<\/p>\n<p>Pablo, el gran te\u00f3logo de la iglesia cristiana dijo algo que se relaciona con el punto que est\u00e1 bajo consideraci\u00f3n: \u201cmas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por m\u00ed no es seg\u00fan hombre; pues yo ni lo recib\u00ed ni lo aprend\u00ed de hombre alguno, sino por revelaci\u00f3n de Jesucristo\u201d (G\u00e1latas 1:11\u201312).<\/p>\n<p>El mensaje de Dios tiene que llegar por revelaci\u00f3n divina. No se produce en la mente del razonamiento humano. Dios lo tiene que dar. El ap\u00f3stol no pretende en sus palabras restar importancia a la preparaci\u00f3n homil\u00e9tica en el evento de la predicaci\u00f3n. Pero s\u00ed da por sentado que el mensaje que tiene que predicarse tiene que venir de arriba.<\/p>\n<p>La homil\u00e9tica no es un conducto o receptor para recibir el mensaje divino. Es m\u00e1s bien un proceso, una herramienta, un medio, o la manera de poder transmitir el mensaje divino a los seres humanos. La misma no es un fin sino un medio para alcanzar un fin.<\/p>\n<p>La predicaci\u00f3n vac\u00eda del mensaje de Dios conduce a la proclamaci\u00f3n de un \u201cevangelio diferente\u201d (G\u00e1latas 1:6), o al anuncio de \u201cotro evangelio\u201d (G\u00e1latas 1:8). Lo que alguien le ha llamado \u201cel evangelio seg\u00fan san yo\u201d.<\/p>\n<p>Muchos predicadores basan sus argumentos en lo dicho por Barth, Burtlman, Calvino, Lutero, Wesley, Tillich, Dietrich Bonhoeffer y otros te\u00f3logos en general. La autoridad m\u00e1xima del predicador del evangelio no es la escuela filos\u00f3fica del pensamiento contempor\u00e1neo o escuela del pensamiento teol\u00f3gico, tampoco el credo eclesi\u00e1stico de la denominaci\u00f3n o los principios dogm\u00e1ticos y tradicionales. La autoridad del mensajero cristiano es respaldada \u201cen lo que Dios ha dicho\u201d. Es decir, en la Palabra escrita: La Biblia. Predicar sin estar arraigados en la revelaci\u00f3n escrituraria es \u00a1Voz de Dios y no de hombre! (Hechos 12:22).<\/p>\n<p><strong>Tercero: <\/strong><strong><em>El predicador es un medio, \u201cel que predica no es el predicador, sino Dios a trav\u00e9s del predicador\u201d<\/em><\/strong>. Si los predicadores reconocieran que no es su predicaci\u00f3n sino la predicaci\u00f3n del Se\u00f1or \u2026.<\/p>\n<p>En una ocasi\u00f3n alguien le dijo a Juan Bunyan: \u201cHa predicado un buen serm\u00f3n\u201d. Su respuesta desconcertante fue: \u201cEl diablo ya me lo dijo mientras bajaba del p\u00falpito\u201d.<sup><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">2<\/a><\/sup><\/p>\n<p>El conocido predicador Spurgeon dijo:<\/p>\n<p>\u201cEl mensaje de Dios merece toda mi capacidad; y cuando lo transmito, deber\u00eda estar all\u00ed todo mi ser; ninguna parte del mismo debe extraviarse o dormirse. Algunos, cuando suben al p\u00falpito no est\u00e1n all\u00ed\u201d.<sup><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">3<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Muchos, despu\u00e9s de una predicaci\u00f3n regresan a sus hogares frustrados y desanimados. Esperaban diferentes resultados. Quiz\u00e1s hab\u00edan pecadores y no respondieron a la invitaci\u00f3n de salvaci\u00f3n. Los creyentes enfermos aunque escucharon el llamamiento por sanidad divina hicieron caso omiso. Nadie los felicit\u00f3 por la predicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El predicador debe recordar que el mensaje es de Dios. Por lo tanto, los resultados de la predicaci\u00f3n le pertenecen a El. Toda esa psicolog\u00eda de altares llenos por la habilidad del predicador no son los verdaderos resultados producidos por el evangelio. S\u00e9 de muchos predicadores que si el altar no se llena despu\u00e9s de sus predicaciones emplean cualquier artificio para satisfacer su propio ego. A Dios eso no le agrada. El es Dios y sabr\u00e1 c\u00f3mo y cu\u00e1ndo obrar\u00e1.<\/p>\n<p><strong>Cuarto: <\/strong><strong><em>El prop\u00f3sito es que la palabra predicada y la palabra de Dios sean lo mismo. Costas afirma: \u201cde modo que la palabra predicada viene a ser verdaderamente palabra de Dios\u201d<\/em><\/strong>. \u00bfCu\u00e1ndo habla Dios en su serm\u00f3n o en una predicaci\u00f3n? Es una pregunta muy dif\u00edcil de contestar. El predicador muchas veces est\u00e1 sin conocimiento natural de lo que Dios est\u00e1 haciendo o diciendo. En otras ocasiones los predicadores est\u00e1n conscientes de lo que Dios est\u00e1 diciendo y haciendo. Pero de alguna manera en el evento de la predicaci\u00f3n mucho de lo que expresa el predicador es verdaderamente la Palabra de Dios. Es decir, Dios habla directamente usando la voz del predicador.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong> Jos\u00e9 M. Mart\u00ednez define la predicaci\u00f3n<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u201cEs la comunicaci\u00f3n, en forma de discurso oral, del mensaje divino depositado en la Sagrada Escritura, con el poder del Esp\u00edritu Santo y a trav\u00e9s de una persona id\u00f3nea, a fin de suplir las necesidades espirituales de un auditorio\u201d.<sup><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">4<\/a><\/sup><\/p>\n<p><strong>Primero: <\/strong><strong><em>Mart\u00ednez considera la predicaci\u00f3n como \u201ccomunicaci\u00f3n en forma de discurso oral\u201d<\/em><\/strong>. El predicador no escribe para el pueblo sino que oralmente anuncia al pueblo. M\u00e1s que todo, la tarea de predicar es tarea do hablar y no de escribir. Aunque no negamos la eficacia de los sermones escritos para ser le\u00eddos. Pero s\u00ed estamos conscientes de que la unci\u00f3n hablada es de efectos m\u00e1s profundos que la escrita. Por tal raz\u00f3n no estoy de acuerdo con los predicadores que escriben sus sermones para leerlos ante una audiencia. El serm\u00f3n o predicaci\u00f3n debe realizarse ante una situaci\u00f3n verdadera y concreta. No niego que en otras situaciones, como por ejemplo en la radio, el serm\u00f3n escrito es m\u00e1s efectivo y comprendido, Pero aun as\u00ed el elemento de la voz le a\u00f1ade un toque especial. Cuando un predicador est\u00e1 ante una audiencia visible e inmediata, es imprescindible comunicar efectivamente el mensaje de manera natural y espont\u00e1nea.<\/p>\n<p>Debido a que la predicaci\u00f3n es comunicaci\u00f3n, todo predicador necesita aprender las diferentes t\u00e9cnicas para comunicar. La comunicaci\u00f3n es tanto natural (emple\u00e1ndose la personalidad y la voz del comunicador) como mec\u00e1nica (equipos y medios de comunicaci\u00f3n).<\/p>\n<p><strong>Segundo: <\/strong><strong><em>Mart\u00ednez ve la predicaci\u00f3n como la comunicaci\u00f3n oral \u201cdel mensaje divino depositado en la Sagrada Escritura\u201d<\/em><\/strong>. La predicaci\u00f3n tiene que ser biblioc\u00e9ntrica. La Biblia no s\u00f3lo le da contenido a la predicaci\u00f3n sino que le da autoridad. Es en la Biblia donde se basa el predicador para la exposici\u00f3n del evangelio. Aunque un serm\u00f3n para ser b\u00edblico no tiene que estar necesariamente basado en la interpretaci\u00f3n de un pasaje b\u00edblico particular, sino en la revelaci\u00f3n b\u00edblica.<\/p>\n<p>Pero aun empleando la Biblia, el predicador debe saber llegar al significado del texto. Muchos sermones no pasan de ser una \u201censalada textual\u201d o un \u201csancocho homil\u00e9tico\u201d. Lo que hace el predicador es atar cabos con vers\u00edculos b\u00edblicos. De un pasaje b\u00edblico salta al otro y al otro como si fueran lianas espirituales. Al fin y al cabo deja a su audiencia en el aire. Es mejor que el predicador invite a sus oyentes a entrar por la puerta de la revelaci\u00f3n de un texto b\u00edblico y no que se asomen a las ventanas de muchos textos b\u00edblicos. Los textos b\u00edblicos no deben ser extra\u00eddos con un \u201cbistur\u00ed espiritual\u201d, para luego poner sobre ellos un significado y un uso que no es el debido. Un buen predicador sabe sujetarse al texto sin rodar dentro del mismo.<\/p>\n<p><strong>Tercero: <\/strong><strong><em>Otro elemento de la definici\u00f3n que se est\u00e1 analizando es: \u201ccon el poder del Esp\u00edritu Santo\u201d<\/em><\/strong>. Predicar sin la ayuda del Esp\u00edritu Santo es como querer apagar un fuego sin agua. El poder del Esp\u00edritu Santo lo adquirir\u00e1 el predicador en su recinto privado o en la pr\u00e1ctica diaria de una vida devocional.<\/p>\n<p>Pablo dec\u00eda:<\/p>\n<p><em>As\u00ed que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabidur\u00eda, \u2026 y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y tembor; y ni mi palabra ni mi predicaci\u00f3n fue con palabras persuasivas de humana sabidur\u00eda, sino con demostraci\u00f3n del Esp\u00edritu y de <\/em><em>poder, para que vuestra fe no est\u00e9 fundada en la sabidur\u00eda de los hombres, sino en el poder de Dios<\/em>.<\/p>\n<p>1 Corintios 2:1\u20135<\/p>\n<p>Lo que muchos predicadores necesitan en nuestros d\u00edas es m\u00e1s poder que palabras. Ese poder no llegar\u00e1 a no ser que haya una entrega total y completa a la persona del Esp\u00edritu Santo. Es El el que da unci\u00f3n al predicador. Cuando los predicadores dejen que el fuego del Esp\u00edritu Santo los queme por dentro habr\u00e1 humo por fuera. Las predicaciones estar\u00e1n saturadas de poder (Hechos 1:8; Romanos 1:16). Prediquemos llenos de poder y cosas de parte de Dios suceder\u00e1n a nuestro alrededor.<\/p>\n<p>En Hechos 4:31 leemos:<\/p>\n<p><em>Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembl\u00f3; y todos fueron llenos del Esp\u00edritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios<\/em>.<\/p>\n<p>El secreto de una vida de poder en los ap\u00f3stoles Pedro y Juan y la iglesia de los primeros d\u00edas estaba en el poder que recib\u00edan del Esp\u00edritu Santo. Con ese poder ten\u00edan el valor necesario para predicar (Hechos 4:33), y ser acompa\u00f1ados de se\u00f1ales.<\/p>\n<p><strong>Cuarto: <\/strong><strong><em>Mart\u00ednez ve la predicaci\u00f3n como un mensaje divino, \u201ca trav\u00e9s de una persona id\u00f3nea\u201d<\/em><\/strong>. Sobre este particular quiero citar algunos dichos de Spurgeon:<\/p>\n<p>\u201cSea cual fuere el \u2018llamamiento\u2019 que alguien pretenda haber recibido, si no ha sido llamado a la santidad, puede asegurarse que no lo ha sido al ministerio\u201d.<sup><a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">5<\/a><\/sup><\/p>\n<p>\u201cCu\u00e1n horrible es ser predicador del evangelio y no estar sin embargo convertido\u201d.<sup><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">6<\/a><\/sup><\/p>\n<p>\u201cMejor es eliminar los p\u00falpitos, que ocuparlos con hombres que no tienen un conocimiento experimental de lo que ense\u00f1an\u201d.<sup><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">7<\/a><\/sup><\/p>\n<p>\u201cNosotros necesitamos que se tenga por ministro de Dios a la flor y nata de las huestes cristianas, a hombres tales que si la naci\u00f3n necesitara reyes, no pudieran hacer cosa mejor que elevarlos al trono. Nuestros hombres de esp\u00edritu m\u00e1s d\u00e9bil, m\u00e1s t\u00edmidos, m\u00e1s carnales, no son candidatos a prop\u00f3sito para el p\u00falpito\u201d.<sup><a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">8<\/a><\/sup><\/p>\n<p>El p\u00falpito debe ser usado por hombres y mujeres nacidos de nuevo, que hayan recibido el llamamiento para servir en el ministerio de la predicaci\u00f3n. La iglesia cristiana a lo largo de los siglos ha sido vilipendiaba por hombres y mujeres que no han sido dignos de llevar el reconocimiento de ser llamados \u201chermanos\u201d.<\/p>\n<p>El ministerio no es una profesi\u00f3n en el sentido usual del t\u00e9rmino. Es una vocaci\u00f3n divina. No es el hombre o la mujer que optan por ser predicadores, sino Dios es el que los llama a la tarea de la predicaci\u00f3n. Muchas denominaciones han fracasado porque al buscar los requisitos para el ministerio consideran m\u00e1s la disciplina acad\u00e9mica graduada antes que el verdadero llamamiento de Dios. Por eso hay denominaciones que est\u00e1n llenas de doctores en esto y aquello, pero carecen de ministros de coraz\u00f3n, que est\u00e9n dispuestos a darlo todo por la obra del Se\u00f1or. Ministran m\u00e1s bien por un contrato que por el llamado del Se\u00f1or.<\/p>\n<p><strong>Quinto: <\/strong><strong><em>Mart\u00ednez dice que el predicador ha sido llamado \u201ca fin de suplir las necesidades espirituales de un auditorio\u201d<\/em><\/strong>. El predicador tiene que tener en mente que el pueblo al cual se le env\u00eda a ministrar est\u00e1 en necesidades espirituales. Se me hace dif\u00edcil distinguir o separar una predicaci\u00f3n presbiteriana de una bautista. Una predicaci\u00f3n metodista de una pentecostal. Una predicaci\u00f3n luterana de una anglicana. Una predicaci\u00f3n de los disc\u00edpulos de Cristo de una reformada.<\/p>\n<p>En una ocasi\u00f3n fui invitado a predicar a una congregaci\u00f3n de una conocida denominaci\u00f3n hist\u00f3rica. El ministro amigo m\u00edo me dijo: \u201cHermano, no se olvide que no nos puede predicar un serm\u00f3n pentecostal sino un serm\u00f3n X\u201d. Me cost\u00f3 trabajo el poder prepararme para un serm\u00f3n denominacional. Opt\u00e9 por predicar como siempre lo hab\u00eda hecho. Desde luego me cuid\u00e9 de las etiquetas de mi propia tradici\u00f3n y de respetar la manera lit\u00fargica como se adoraba en dicha congregaci\u00f3n. Dios se movi\u00f3 e hizo como quer\u00eda. Al finalizar, mi amigo y compa\u00f1ero de ministerio me dijo: \u201cKittim, Dios te us\u00f3 mucho\u201d. Le susurr\u00e9 al o\u00eddo, \u201cNo se lo digas a nadie, prediqu\u00e9 un serm\u00f3n pentecostal\u201d. Ambos nos echamos a re\u00edr.<\/p>\n<p>El predicador no predica su denominaci\u00f3n o filiaci\u00f3n religiosa sino a Cristo. Nuestra tarea no es la de hacer pros\u00e9litos en otras denominaciones evang\u00e9licas sino alcanzar a los pecadores con el evangelio de salvaci\u00f3n y edificar con el mensaje a nuestros hermanos en la fe. La experiencia cristiana es de m\u00e1s importancia que los apellidos denominacionales.<\/p>\n<p>Pablo dijo:<\/p>\n<p><em>Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a \u00e9ste crucificado<\/em>.<\/p>\n<p>1 Corintios 2:2<\/p>\n<p>Muchos fracasos en la predicaci\u00f3n se deben al hecho de no tener en mente las necesidades espirituales y convivenciales de la audiencia. El evangelio es pregunta y es respuesta (Exodo 3:11\u201312; Isa\u00edas 6:8; Hechos 9:4\u20135; 16:30\u201331). Por lo tanto es importante contestarnos pregunta a qu\u00e9 y respuesta a qu\u00e9.<\/p>\n<p>Cu\u00e1ntos predicadores malgastan el tiempo de la predicaci\u00f3n tratando de explicar a sus oyentes que lo que est\u00e1n leyendo no es lo correcto conforme al original griego. El empleo del griego en el texto b\u00edblico es importante en la ex\u00e9gesis correcta. Pero el griego tambi\u00e9n puede ser un instrumento sat\u00e1nico para que predicadores liberales y controversiales jueguen con definiciones aisladas para inyectar sobre el texto sagrado su propia postura.<\/p>\n<p>Un ejemplo de lo antes dicho lo encontramos en Lucas 7:25 donde leemos:<\/p>\n<p><em>Mas \u00bfqu\u00e9 salisteis a ver? \u00bfA un hombre cubierto de vestiduras delicadas? He aqu\u00ed, los que tienen vestidura preciosa, y viven en deleites, en los palacios de los reyes est\u00e1n<\/em>.<\/p>\n<p>Leamos ahora 1 Corintios 6:9 donde dice:<\/p>\n<p><em>\u00bfNo sab\u00e9is que los injustos no heredar\u00e1n el reino de Dios? No err\u00e9is; ni los fornicarios, ni los id\u00f3latras, ni los ad\u00falteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones<\/em>.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino griego en ambos casos es \u201cmalakos\u201d. Recuerdo a un profesor m\u00edo que tratando de justificar la homosexualidad jug\u00f3 con este t\u00e9rmino. Seg\u00fan \u00e9l \u201cmalakos\u201d no describe a alguien con tendencias homosexuales sino a cualquier persona d\u00e9bil y de un comportamiento delicado. Pero aun as\u00ed a la luz del contexto los tales est\u00e1n excluidos del reino de Dios.<\/p>\n<p>Por eso el predicador debe cuidarse de no hacerle da\u00f1o al texto b\u00edblico. La mayor\u00eda de nuestra gente no habla bien el espa\u00f1ol. \u00bfPor qu\u00e9 confundirlos m\u00e1s con un idioma que ser\u00eda m\u00e1s provechoso para el estudiante seminarista?<\/p>\n<p>Otros se preparan para llegar a cierto grupo particular de la audiencia. Su meta es impresionar y saber la buena opini\u00f3n de ese grupo a expensas de los dem\u00e1s. \u00a1Eso no es predicar! El predicador tiene que comunicar el mensaje divino a toda la audiencia.<\/p>\n<p>En todo ejercicio homil\u00e9tico el predicador debe tener en su coraz\u00f3n al pueblo que le ministrar\u00e1. Algunas preguntas que debe hacerse ante Dios son: \u00bfPor qu\u00e9 les quiero hablar de este tema? \u00bfPara qu\u00e9 les voy a hablar? \u00bfSer\u00e1 eso lo que Dios desea para ese pueblo? \u00bfCu\u00e1les son las necesidades espirituales de esos oyentes? \u00bfHablar\u00e1 Dios a trav\u00e9s de m\u00ed a su pueblo y al que no lo es?<\/p>\n<p><strong>III. Su lugar b\u00edblico<\/strong><\/p>\n<p>Aunque ya hab\u00eda mencionado algo sobre la Biblia y el predicador en la predicaci\u00f3n, ahora dar\u00e9 unos cuantos martillazos en el clavo de esta gran verdad: La Biblia es la fuente de las predicaciones cristianas. En la Biblia se descubre el lugar que en el andamiaje de la redenci\u00f3n tiene la predicaci\u00f3n.<\/p>\n<ol>\n<li><strong> En <\/strong><strong>Romanos 10:13\u201315<\/strong><strong> leemos<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Porque todo aquel que invocare el nombre del Se\u00f1or, ser\u00e1 salvo. \u00bfC\u00f3mo, pues, invocar\u00e1n a aquel en el cual no han cre\u00eddo? \u00bfY c\u00f3mo creer\u00e1n en aquel de quien no han o\u00eddo? \u00bfY c\u00f3mo predicar\u00e1n si no fueran enviados? \u00bfY c\u00f3mo oir\u00e1n sin saber quien les predique? Como est\u00e1 escrito: \u00a1Cu\u00e1n hermosos son los pies de los que anuncian la paz de los que anuncian buenas nuevas!<\/em><\/p>\n<p>Dios puede salvar al pecador a trav\u00e9s del medio que a El le plazca escoger. Pero la predicaci\u00f3n en esta econom\u00eda divina es el m\u00e9todo por el cual la Palabra de Dios (la revelada en la Biblia o la que viene por la revelaci\u00f3n al esp\u00edritu), al igual que la Palabra viva (Jesucristo), se predica a los seres humanos.<\/p>\n<p>Pablo introduce cuatro interrogantes a manera de iron\u00eda. La primera ense\u00f1a que para invocar al Se\u00f1or hay que creer en \u00e9l. La segunda se\u00f1ala que para creer en el Se\u00f1or hay que o\u00edr de \u00e9l. La tercera afirma que para o\u00edr del Se\u00f1or alguien lo tiene que anunciar. La cuarta es expl\u00edcita: s\u00f3lo los que son enviados pueden predicar el evangelio.<\/p>\n<p>En resumidas cuentas, el pasaje ense\u00f1a el lugar que la predicaci\u00f3n tiene como medio de dar a conocer el evangelio, mediante la exposici\u00f3n de la Biblia. En la Biblia est\u00e1 el evangelio y el evangelio es Jesucristo.<\/p>\n<p>Todos los creyentes hemos sido llamados a testificar de Jesucristo y a proclamar el reino de Dios aqu\u00ed en la tierra. En los evangelios esto se conoce como la gran comisi\u00f3n (Mateo 28:16\u201320; Marcos 16:14\u201318; Lucas 24:36\u201349; Juan 20:19\u201323). Sin embargo Dios ha escogido de en medio de la Iglesia a un grupo de hombres y mujeres con la tarea espec\u00edfica de ser portavoces y anunciadores del evangelio.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong> En <\/strong><strong>1 Corintios 1:21<\/strong><strong> leemos<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Pues ya que en la sabidur\u00eda de Dios, el mundo no conoci\u00f3 a Dios mediante la sabidur\u00eda, agrad\u00f3 a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicaci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p>Para los griegos la predicaci\u00f3n era una locura. La escuchaban con sospechas. Ellos no pod\u00edan concebir en sus ideas a un Dios que pudiera experimentar emociones y que pudiera asumir forma humana. As\u00ed era el Dios que predicaban los cristianos en la persona de Jesucristo. Hoy en d\u00eda el mundo contin\u00faa considerando la predicaci\u00f3n como una locura. Se piensa de los predicadores como individuos con perturbaciones mentales. Los cuales viven en un mundo de irrealidades y fantas\u00edas religiosas.<\/p>\n<p>Pero a Dios le ha placido escoger la predicaci\u00f3n para llevarle la gran noticia al mundo de que en Jesucristo hay salvaci\u00f3n y esperanza, no s\u00f3lo para esta vida sino para la por venir. Por medio de la predicaci\u00f3n El ha extendido su brazo salvador para rescatar al ser humano de su miseria espiritual. Aunque muchas de las cosas de Dios parezcan locuras, no por eso se deben rechazar. De Jes\u00fas dijeron sus contempor\u00e1neos: \u201cEst\u00e1 fuera de s\u00ed (Marcos 3:21). El Testamento Nueva Vida dice: \u201cEst\u00e1 loco\u201d.<\/p>\n<p>Escuch\u00e9 en una ocasi\u00f3n al conocido evangelista internacional Raymundo Jim\u00e9nez decir: \u201cS\u00f3lo Dios llama a un loco como yo y a un cariduro de Fajardo\u201d. Nuestro hermano Raymundo al igual que su hermano Eugenio han predicado el evangelio de Jesucristo en casi toda Latinoam\u00e9rica. En la actualidad es director de H.C.C.N., la cadena de Hispanos comunicando a Cristo a la naci\u00f3n. El Se\u00f1or les ha concedido un espacio de horas por televisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Muchos radioyentes de Nueva York, Nueva Jersey y algunas ciudades de Connecticut saben del ministerio de Radio Visi\u00f3n Cristiana. Por la gracia de Dios soy miembro de su Junta Directiva en la capacidad de presidente. Un grupo de ministros movidos por la locura de la predicaci\u00f3n est\u00e1n difundiendo por radio el mensaje de Jesucristo 24 horas diarias con un presupuesto que est\u00e1 en los cinco millones anuales. \u00bfDe d\u00f3nde sufragan esos gastos que alcanzan varios millones de d\u00f3lares anuales? De la ayuda generosa y voluntaria de la audiencia radial. \u00bfNo es esto una locura de la predicaci\u00f3n?<\/p>\n<p>La predicaci\u00f3n es para muchos una locura. Pero en medio de esa locura la teocentralidad y la bibliocentralidad se transforman en milagros irrefutables que convencen al mundo de que Dios es real y lo que se predica es verdad.<\/p>\n<p>Dios usa y usar\u00e1 la predicaci\u00f3n en su prop\u00f3sito divino para llegar a los corazones humanos. Adem\u00e1s en la predicaci\u00f3n los creyentes son nutridos por medio de la exposici\u00f3n b\u00edblica en la fe cristiana.<\/p>\n<p>La Biblia no presenta substitutos para la predicaci\u00f3n. Los programas que se desarrollan en las congregaciones son para complementar la predicaci\u00f3n. Ninguna actividad eclesi\u00e1stica debe tomar el lugar c\u00e9ntrico de la predicaci\u00f3n. Las congregaciones tienen que dejar de ser \u201cclubes eclesi\u00e1sticos\u201d y dar la primac\u00eda a la predicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Son muchas las denominaciones en la actualidad que est\u00e1n convertidas en \u201ccementerios eclesi\u00e1sticos\u201d. Lo \u00fanico visible en ellas es su l\u00e1pida hist\u00f3rica. Sencillamente se han olvidado de la predicaci\u00f3n biblioc\u00e9ntrica de sus fundadores. La Biblia, para sus pastores, ha dejado de ser la Palabra de Dios. La predicaci\u00f3n tiene que retornar a nuestros p\u00falpitos y nuestros ministros tienen que volver a ser predicadores.<\/p>\n<p><strong>BOSQUEJO<\/strong><\/p>\n<p>Introducci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es la predicaci\u00f3n? \u00bfCu\u00e1l es su significado? \u00bfQu\u00e9 lugar debe obtener en el programa b\u00edblico?<\/p>\n<p>La misma dentro del prop\u00f3sito salv\u00edfico forma parte de un plan, que en Jesucristo fue desarrollado para que Dios entrara en una cita hist\u00f3rica con el ser humano.<\/p>\n<ol>\n<li><strong> La predicaci\u00f3n<\/strong><\/li>\n<li>La predicaci\u00f3n es divina-humana. Esta viene de Dios a trav\u00e9s de los hombres y mujeres para los hombres y mujeres.<\/li>\n<li>Jesuscristo es divino-humano. En \u00e9l se une el Theos (Dios) con el anthropos (hombre).<\/li>\n<li>La Biblia es divina-humana.<\/li>\n<li>La predicaci\u00f3n es divina-humana porque Dios habla m\u00edsticamente por medio de \u00e9sta.<\/li>\n<li><strong> Su significado<\/strong><\/li>\n<li>Orlando E. Costas la defini\u00f3 as\u00ed: \u201cDe igual manera, la predicaci\u00f3n recibe su autoridad de parte de Dios. Esa autoridad se desprende del hecho de que es un mensaje que est\u00e1 arraigado en lo que Dios ha dicho. Aun m\u00e1s, es un hecho que la autoridad inherente de la predicaci\u00f3n es el resultado de la presencia misma de Dios en el acto de la predicaci\u00f3n. La predicaci\u00f3n es autoritativa porque el que predica no es un predicador, sino Dios a trav\u00e9s del predicador, de modo que la palabra predicada viene a ser verdaderamente palabra de Dios\u201d (\u201cComunicaci\u00f3n por medio de la predicaci\u00f3n\u201d. Editorial Caribe, p.23).<\/li>\n<li>La autoridad de la predicaci\u00f3n \u201ces de parte de Dios\u201d.<\/li>\n<li>\u201cEsa autoridad se desprende del hecho de que es un mensaje que est\u00e1 arraigado en lo que Dios ha dicho\u201d.<\/li>\n<li>El predicador es un medio, \u201cel que predica no es el predicador, sino Dios a trav\u00e9s del predicador\u201d.<\/li>\n<li>El prop\u00f3sito es que la palabra predicada y la palabra de Dios sean lo mismo. Costas afirma: \u201cde modo que la palabra predicada viene a ser verdaderamente palabra de Dios\u201d.<\/li>\n<li>Jos\u00e9 M. Mart\u00ednez define la predicaci\u00f3n: \u201cEs la comunicaci\u00f3n, en forma de discurso oral, del mensaje divino depositado en la Sagrada Escritura, con el poder del Esp\u00edritu Santo y a trav\u00e9s de una persona id\u00f3nea, a fin de suplir las necesidades de un auditorio\u201d (\u201cMinistros de Jesucristo, Tomo XI &#8211; Vol. 1, Editorial Clie, p.103).<\/li>\n<li>Mart\u00ednez considera la predicaci\u00f3n como \u201ccomunicaci\u00f3n, en forma de discurso oral\u201d. M\u00e1s que todo la tarea de predicar es tarea de hablar y no tarea de escribir. La comunicaci\u00f3n es tanto natural como mec\u00e1nica.<\/li>\n<li>Mart\u00ednez ve la predicaci\u00f3n como la comunicaci\u00f3n oral \u201cdel mensaje divino depositado en la Sagrada Escritura\u201d. La Biblia no s\u00f3lo le da contenido a la predicaci\u00f3n sino que le da autoridad. Un serm\u00f3n para ser b\u00edblico no tiene que estar necesariamente basado en la interpretaci\u00f3n de un pasaje b\u00edblico particular, sino en la. revelaci\u00f3n b\u00edblica. Muchos sermones no pasan de ser una \u201censalada textual\u201d o un \u201csancocho homil\u00e9tico\u201d.<\/li>\n<li>Otro elemento de la definici\u00f3n que se est\u00e1 analizando es: \u201ccon el poder del Esp\u00edritu Santo\u201d. El poder del Esp\u00edritu Santo lo adquirir\u00e1 el predicador en su recinto privado o en la pr\u00e1ctica diaria de una vida devocional. Cuando los predicadores dejan que el fuego del Esp\u00edritu Santo los queme por dentro habr\u00e1 humo por fuera.<\/li>\n<li>Mart\u00ednez, ve la predicaci\u00f3n, como un mensaje divino, \u201ca trav\u00e9s de una persona id\u00f3nea\u201d. El p\u00falpito debe ser usado por hombres y mujeres nacidos de nuevo.<\/li>\n<li>Mart\u00ednez dice que el predicador ha sido llamado \u201ca fin de suplir las necesidades espirituales de un auditorio\u201d. El predicador tiene que tener en mente al pueblo al cual se le env\u00eda a ministrar y pensar en sus necesidades espirituales. El evangelio es pregunta y respuesta (Exodo 3:11\u201312; Isa\u00edas 6:8; Hechos 9:4\u20135; 16:30\u201331). Por lo tanto es importante contestarnos preguntas a qu\u00e9 y respuesta a qu\u00e9.<\/li>\n<\/ol>\n<p>En todo ejercicio homil\u00e9tico el predicador debe hacerse algunas preguntas ante Dios: \u00bfPor qu\u00e9 les quiero hablar de este tema? \u00bfPara qu\u00e9 les voy a hablar? \u00bfSer\u00e1 eso lo que Dios desea para ese pueblo? \u00bfCu\u00e1les son las necesidades espirituales de esos oyentes? \u00bfHablar\u00e1 Dios a trav\u00e9s de m\u00ed a su pueblo y al que no es su pueblo?<\/p>\n<p><strong>III. Su lugar b\u00edblico<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>L\u00e9ase Romanos 10:13\u201315.<\/li>\n<li>Dios puede salvar al pecador a trav\u00e9s del medio que a El le plazca escoger. Pero la predicaci\u00f3n en esta econom\u00eda es el m\u00e9todo por el cual la palabra de Dios (la revelada en la Biblia o la que viene por la revelaci\u00f3n al esp\u00edritu), al igual que la Palabra viva (Jesucristo), se predica a los seres humanos.<\/li>\n<li>En la Biblia est\u00e1 el evangelio y el evangelio es Jesucristo.<\/li>\n<li>L\u00e9ase 1 Corintios 1:21.<\/li>\n<\/ol>\n<p><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>1 <\/sup><\/a>Orlando Costas, Comunicaci\u00f3n por medio de la predicaci\u00f3n. Editorial Caribe, p. 23.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>2 <\/sup><\/a>William Barclay, El Nuevo Testamento (Mateo I, vol. 1). Editorial La Aurora, p. 116.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>3 <\/sup><\/a>C.H. Spurgeon, Un ministerio ideal (2. El Pastor &#8211; Su mensaje). Editorial El Estandarte De La Verdad, p. 33.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>4 <\/sup><\/a>Jos\u00e9 M. Mart\u00ednez, Ministros De Jesucristo (Tomo XI &#8211; vol. 1).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>5 <\/sup><\/a>C.H. Spurgeon, Discursos a mis estudiantes. Casa Bautista De Publicaciones, p. 9.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>6 <\/sup><\/a>Ibid., p. 10.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><sup>7 <\/sup><\/a>Ibid., p. 12.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sup>8 <\/sup><\/a>Ibid., pp. 16\u201317.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><\/a>Silva, K. (1995). <em>Manual pra\u0301ctico de homile\u0301tica<\/em> (11). Maimi, Florida: Editorial Unilit.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es imprescindible que en un estudio serio de la homil\u00e9tica no comencemos el mismo sin un conocimiento somero de la predicaci\u00f3n. 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