{"id":44243,"date":"2017-06-08T10:37:36","date_gmt":"2017-06-08T15:37:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/?p=44243"},"modified":"2017-06-08T10:37:36","modified_gmt":"2017-06-08T15:37:36","slug":"la-predicacion-y-la-tarea-del-predicador-como-comunicador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/la-predicacion-y-la-tarea-del-predicador-como-comunicador\/","title":{"rendered":"La predicaci\u00f3n y la tarea del predicador como comunicador"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>La predicaci\u00f3n y la tarea del predicador como comunicador<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Comenzar\u00e9 este cap\u00edtulo estableciendo como axioma que la predicaci\u00f3n es comunicaci\u00f3n. El escritor Myron R. Chartier ha dicho sobre la comunicaci\u00f3n:<\/p>\n<p>Algunas teor\u00edas definen la comunicaci\u00f3n como la transmisi\u00f3n de informaci\u00f3n, ideas, emociones y destrezas, por el uso de s\u00edmbolos, palabras, cuadros, figuras y gr\u00e1ficas. En este sentido predicaci\u00f3n ser\u00eda transmisi\u00f3n de un mensaje de Dios, palabra de Dios, por el predicador al feligr\u00e9s.<\/p>\n<p>Otras teor\u00edas de la comunicaci\u00f3n explican \u00e9sta como el veh\u00edculo por el cual el poder es ejercido. Desde esta perspectiva, predicaci\u00f3n es ejercitar influencia social o control, en la cual el predicador trae o busca traer las creencias, actitudes, valores y comportamientos de los oyentes en conformidad con la Palabra de Dios.<sup><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">1<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Por lo tanto, la buena predicaci\u00f3n es aquella que apoyada sobre el veh\u00edculo de la homil\u00e9tica, puede llevar un mensaje a su oyente inmediato. La buena comunicaci\u00f3n es rec\u00edproca, establece di\u00e1logo e influencia sobre los oyentes. Siempre tiene un \u201cpara qu\u00e9\u201d y un \u201cpor qu\u00e9\u201d.<\/p>\n<p>Ante esta realidad es entonces necesario que entendamos algo sobre la comunicaci\u00f3n y el comunicador, que en este caso lo ser\u00e1 el predicador. Predicar es revelar la voluntad de Dios a trav\u00e9s de un predicador al oyente. Esto es predicaci\u00f3n hablada, porque tambi\u00e9n tenemos predicaci\u00f3n escrita.<\/p>\n<p>El predicador es aquel que ha sido llamado a comunicar un mensaje de Dios. Por decirlo as\u00ed es Dios, que a trav\u00e9s de una PERSONA o sea el predicador, se comunica con PERSONAS, o sea los oyentes.<\/p>\n<p>La comunicaci\u00f3n exige que haya un mensajero, un mensaje y un receptor. El mensajero es el predicador con un mensaje basado en la Palabra de Dios que va dirigido al oyente que es el receptor. Consideremos al predicador como comunicador.<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Su personalidad<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Se define la personalidad como: \u201cCar\u00e1cter original que distingue a una persona de otra\u201d. La personalidad suya y la m\u00eda nos hace \u00fanicos y distintos de cualquier otro ser humano. Por algunos a\u00f1os fui agente de seguros de vida. Durante esos a\u00f1os aprend\u00ed que un buen vendedor es aquel que vende primero su personalidad. Con nuestra personalidad atraemos o repelemos, interesamos o desinteresamos, damos credibilidad o despertamos dudas.<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Un buen comunicador es sincero<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>No niego que personas no sinceras hayan tenido alg\u00fan \u00e9xito como comunicadores. Pero el mismo ha sido de corta duraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los mejores comunicadores son aquellos que han transmitido sinceridad a sus oyentes aunque hayan estado equivocados. Por algunos a\u00f1os he estado ministrando a trav\u00e9s de la radio. Soy anfitri\u00f3n del programa evang\u00e9lico \u201cRetorno\u201d. Muchos se han identificado conmigo por medio de la voz. Algunos me han dicho: \u201cHermano, cuando usted habla yo s\u00e9 que es sincero. Pero otros en la radio me dan la impresi\u00f3n de que no lo son\u201d. Sencillamente, esta clase de oyentes captan sinceridad en algunos comunicadores y en otros no.<\/p>\n<p>El mentir, exagerar, adular, impresionar, y estar vendiendo la imagen con el fin de convencer a los oyentes, es algo indigno y falta a la \u00e9tica de la comunicaci\u00f3n. No se necesita tener que inventar historias para buscar la atenci\u00f3n de los oyentes. El emplear una voz artificiosa para ganar la simpat\u00eda emocional de los oyentes como instrumento de manipulaci\u00f3n comunicativa es inaceptable y detestable en un predicador del evangelio de Jesucristo.<\/p>\n<p>Un predicador debe ser sincero en lo que dice, c\u00f3mo lo dice, lo que hace y c\u00f3mo vive. Al pueblo de Dios no se le debe enga\u00f1ar con cifras infladas de conversi\u00f3n, poni\u00e9ndose el predicador como el h\u00e9roe de las predicaciones. Hay que huir del exhibicionismo clerical y evangel\u00edstico.<\/p>\n<p>Spurgeon dec\u00eda: \u201cLlegar a parecer muy fervientes en el p\u00falpito, no significa gran cosa a menos que vivamos mucho m\u00e1s intensamente cuando estamos a solas con Dios\u201d.<sup><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">2<\/a><\/sup><\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong> Un buen comunicador es emocionalmente maduro<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>La ambivalencia emocional del comunicador es un obst\u00e1culo en el proceso de la comunicaci\u00f3n. Personas que sufren de los nervios o que se descontrolan emocionalmente no deben ser comunicadores. Con mayor verdad predicadores. La salud interna es necesaria para la predicaci\u00f3n eficaz.<\/p>\n<p>Aquellos que poseen personalidades quebrantadas no est\u00e1n capacitados ni maduros para predicar el evangelio a grupos de oyentes. Por personalidades quebrantadas me refiero a la falta de estabilidad emocional. Las depresiones agudas, el mal genio, el temor continuo, el sentido de culpa irreal, el complejo de inferioridad, el miedo a la cr\u00edtica, el no aceptar la oposici\u00f3n, el abuso de autoridad, el miedo al fracaso, el no aceptar retos y muchas otras cosas m\u00e1s.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong> Un buen comunicador es aquel que tiene autocontrol de sus sentimientos<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Por ejemplo: Spurgeon experimentaba muy a menudo depresiones que pod\u00edan durarle varios meses. Pero se descubre al leer sus sermones, que eran predicados de notas, y luego tomados en taquigraf\u00eda mientras los comunicaba, que en los mismos no hay indicio alguno de su estado sentimental.<\/p>\n<p>Muchas predicaciones a veces son un simple ejercicio terap\u00e9utico para el predicador. Es dif\u00edcil separar al mensajero del mensaje, al predicador del serm\u00f3n, pero un buen comunicador aprende que para ser efectivo tiene que haber una dicotom\u00eda entre sus sentimientos y el mensaje b\u00edblico. De lo contrario su comunicaci\u00f3n estar\u00e1 distorsionada y no ser\u00e1 eficaz.<\/p>\n<p>El predicador que deje que sus sentimientos afecten la tarea de la predicaci\u00f3n, presenta un mensaje distorsionado. Cu\u00e1ntas predicaciones explosivas saturadas de ira, prejuicios, falta de amor y aun odio son escuchadas desde muchos p\u00falpitos evang\u00e9licos. El doctor Luciano Padilla Jr., un pr\u00edncipe del p\u00falpito en Nueva York, ha dicho:<\/p>\n<p>\u201cCuando me siento disgustado o molesto con la congregaci\u00f3n no le predico. Lo que hago es invitar a otro que predique. Porque s\u00e9 que en un estado como \u00e9se dir\u00e9 cosas de las cuales luego me arrepentir\u00e9 de haberlas dicho, pero el da\u00f1o ya est\u00e1 hecho\u201d.<\/p>\n<p>Muchos desde el p\u00falpito dicen a otros lo que no son capaces de decirle personalmente o en privado. Sobre esto Spurgeon dice: \u201cSin embargo no permitamos que nuestra predicaci\u00f3n directa y fiel degenere en rega\u00f1os a la congregaci\u00f3n. Algunos llaman al p\u00falpito \u201ccastillo de los cobardes\u201d. Tal nombre es propio en algunos casos, especialmente cuando los necios suben e insultan imp\u00fadicamente a sus oyentes, exponiendo al escarnio p\u00fablico sus faltas o flaquezas de car\u00e1cter. Hay una personalidad ofensiva, licenciosa e injustificable que se debe evitar escrupulosamente, es terrena y debe ser condenada expl\u00edcitamente: Pero hay otra que es prudente, espiritual y celestial, que se debe buscar siempre que prediquemos\u201d.<sup><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">3<\/a><\/sup><\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong> Un buen comunicador es aquel que da atenci\u00f3n a ciertos factores de su personalidad<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Orlando Costas dice:<\/p>\n<p>\u201cEl predicador necesita, por tanto, preocuparse por lo que va a decir y por la manera c\u00f3mo lo ha de decir; de lo contrario puede que predique una cosa y comunique otra\u201d.<sup><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">4<\/a><\/sup> Luego Costas a\u00f1ade: el predicador debe ser \u201ctan importante como el serm\u00f3n\u201d.<sup><a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">5<\/a><\/sup><\/p>\n<p>El predicador seg\u00fan Costas tiene que considerar su relaci\u00f3n con Dios, con su yo, con la Escritura y con el mundo.<sup><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">6<\/a><\/sup><\/p>\n<p><strong><em>El primer factor es su relaci\u00f3n con Dios<\/em><\/strong>. Aquel que ha sido llamado a la tarea de la predicaci\u00f3n tiene que haber tenido una experiencia verdadera de salvaci\u00f3n. Su ministerio se caracterizar\u00e1 por la sumisi\u00f3n voluntaria al se\u00f1or\u00edo de Cristo. Jes\u00fas tiene que ser Rey y Se\u00f1or de la vida del predicador. No se puede predicar un evangelio a otros que no ha sido experimentado por el que lo predica. Aquellos que son proclamadores del evangelio tienen que haber sido transformados por el contenido del mismo. De lo contrario ese predicador ser\u00e1 \u201ccomo metal que resuena, o c\u00edmbalo que reti\u00f1e\u201d (1 Corintios 13:1).<\/p>\n<p>El predicador no puede ser un signo de interrogaci\u00f3n en el ejercicio de la predicaci\u00f3n. Lo que predica debe estar en armon\u00eda con lo que practica (Ezequiel 3:3\u20134; Apocalipsis 10:9\u201311). Lo que predica el domingo lo vive toda la semana.<\/p>\n<p>La falta de unci\u00f3n en la predicaci\u00f3n es el resultado de la ausencia de comuni\u00f3n entre el predicador y Dios. Spurgeon dijo:<\/p>\n<p>\u201cNo debe conformarse con caminar al mismo paso que las filas del com\u00fan de los cristianos; es preciso que sea un creyente maduro y avanzado, porque los ministros de Cristo han sido llamados con toda propiedad, lo m\u00e1s escogido, lo selecto de la iglesia\u201d.<sup><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">7<\/a><\/sup><\/p>\n<p><strong><em>El segundo factor es su relaci\u00f3n con el yo<\/em><\/strong>. El modelo interpersonal de conceptualizaci\u00f3n conocido como \u201cLa ventana Johari\u201d ayuda a conocer el proceso de persona a persona. El nombre Johari encierra la suma de los dos exponentes de este principio Joseph Luft (Joe) y Harrington Ingham (Harry).<sup><a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">8<\/a><\/sup><\/p>\n<p>La ventana Joharilse divide en cuatro \u00e1reas dentro de un cuadrado que responden a lo que yo s\u00e9 de m\u00ed; lo que yo no s\u00e9 de m\u00ed; lo que otros saben de m\u00ed y lo que otros no saben de m\u00ed.<\/p>\n<table>\n<tbody>\n<tr>\n<td><\/td>\n<td><strong>Conozco<\/strong><\/td>\n<td><strong>Desconozco<\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Conoces<\/strong><\/td>\n<td>Abierto<\/td>\n<td>Ciego<\/td>\n<\/tr>\n<tr>\n<td><strong>Desconoces<\/strong><\/td>\n<td>Escondido<\/td>\n<td>Desconocido<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>En la primera \u00e1rea de lo abierto se encuentra lo que compartimos con otros. Lo que nos interesa que otros se interesen de nosotros. En la segunda \u00e1rea de lo ciego, est\u00e1n aquellas cosas que otros descubren en nosotros, pero nosotros las desconocemos. La evaluaci\u00f3n de las mismas hacen que otros se formen de nosotros su propia opini\u00f3n.<\/p>\n<p>En la tercera \u00e1rea de lo escondido tenemos aquellas cosas que sabemos de nosotros mismos pero las escondemos de los dem\u00e1s por diferentes razones. En la cuarta \u00e1rea de lo desconocido hay informaci\u00f3n sobre nosotros que no conocemos, pero otros tampoco conocen.<\/p>\n<p>En resumen hay en nosotros un yo abierto, ciego, escondido y desconocido. A medida que una persona conf\u00eda m\u00e1s en otra su yo se hace m\u00e1s vulnerable al revelar m\u00e1s de s\u00ed misma.<\/p>\n<p>En una situaci\u00f3n de comunicaci\u00f3n la reacci\u00f3n (observaci\u00f3n sentimientos) de otros nos ayudar\u00e1 a superar y ver dentro de nuestra \u00e1rea ciega.<sup><a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">9<\/a><\/sup><\/p>\n<p><strong><em>El tercer factor es su relaci\u00f3n con la Escritura<\/em><\/strong>. El estudio sistem\u00e1tico y directo de la Biblia no se puede substituir con la lectura de libros que traten sobre \u00e9sta.<\/p>\n<p>El predicador debe leer m\u00e1s la Biblia y conocerla, que el creyente promedio de la congregaci\u00f3n. Es una tragedia el encontrarnos con tantos predicadores que b\u00edblicamente son analfabetos. No conocen su Biblia, ni tampoco la saben emplear. A \u00e9stos se refiri\u00f3 Pablo cuando dijo:<\/p>\n<p><em>Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qu\u00e9 avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad<\/em>.<\/p>\n<p>2 Timoteo 2:15, RV-77<\/p>\n<p>El predicador debe cuidarse de no caer en bibliolatr\u00eda. La Biblia no es un objeto para adorarse sino para beneficiarnos de ella en su lectura y beneficiar a otros cuando se predica o ense\u00f1a. La mayor\u00eda de los predicadores jam\u00e1s han le\u00eddo la Biblia completa. Un gran porcentaje de los mismos no le han dado lectura a todo el Nuevo Testamento. No olvidemos que la Biblia es el libro de texto del predicador.<\/p>\n<p>El sacar textos de la Biblia con las pinzas de los criterios propios, no s\u00f3lo es impropio, sino que revela la falta de reverencia a \u00e9sta. Todo texto b\u00edblico debe ser considerado a la luz de su contexto inmediato y posterior.<\/p>\n<p>El predicador que no ama la lectura habitual de la Biblia, es de aconsejarle, que se retire de este ministerio de la predicaci\u00f3n. Es mejor ser un buen oyente que ser un predicador carente de contenido b\u00edblico. Los predicadores mediocres son el mayor obst\u00e1culo en la proclamaci\u00f3n del evangelio.<\/p>\n<p>Muchos predicadores dan verg\u00fcenza en la manera como emplean el texto b\u00edblico. Se inventan pasajes b\u00edblicos y los canonizan dentro de la Biblia. Peor a\u00fan es la manera tan sutil como mutilan la Biblia en sus predicaciones. Son m\u00e1s \u201ccostureros\u201d que predicadores.<\/p>\n<p>El predicador tiene que sacar un tiempo dedicado a la lectura devocional de la Biblia. Es preferible que lo haga en las horas de la ma\u00f1ana. Pero esto no quita que de no serle posible, sea la raz\u00f3n que tenga, lo puede hacer en horas de la noche. Su amor a la Biblia le dar\u00e1 m\u00e1s contenido en su tarea de proclamaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong><em>El cuarto factor es su relaci\u00f3n con el mundo<\/em><\/strong>. El creyente est\u00e1 en el mundo pero no es del mundo (Juan 17:12\u201318; Santiago 4:4). De manera m\u00e1s clara, el creyente aunque coexiste con el mundo, no convive con el mundo.<\/p>\n<p>Su separaci\u00f3n con las normas y valores que en el mundo entran en contraposici\u00f3n con los intereses del Reino revela su posici\u00f3n cristiana (Daniel 3:15\u201321; 6:10; Hechos 4:17\u201320).<\/p>\n<p>El predicador del evangelio no se puede dejar asimilar por las tentaciones del mundo, ni venderse a las ofertas que \u00e9ste les har\u00e1.<\/p>\n<p>Un predicador puertorrique\u00f1o el Reverendo Rafael Torres Ortega ha dicho; \u201cLos hombres y mujeres de Dios son de una sola pieza\u201d.<\/p>\n<p>Por otro lado el predicador no puede ser un avestruz clerical. Tiene que conocer al mundo al cual se le ha comisionado predicar (Marcos 16:15). Debe tener en su maleta ministerial alg\u00fan conocimiento de antropolog\u00eda, sociolog\u00eda, psicolog\u00eda, teolog\u00eda y entender algo de la cultura de otros grupos \u00e9tnicos. El no sacar tiempo para conocer la cultura de otros, obstaculiza al predicador en su tarea de la predicaci\u00f3n. Costas le llama a la cultura la \u201cherramienta comunicativa\u201d del hombre.<sup><a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">10<\/a><\/sup><\/p>\n<p>En el pasado, muchos misioneros cayeron en la falta de estar predicando un evangelio cultural. Antes de evangelizar al pueblo que ministraban, los culturizaban. A eso se debe que la religi\u00f3n naya sido rechazada, especialmente el cristianismo, porque se prestaba a ser un instrumento que facilitaba la opresi\u00f3n y la explotaci\u00f3n. Jes\u00fas y su evangelio son transculturales. El mensaje cristiano no puede tener barreras culturales. En los anales geneal\u00f3gicos del Se\u00f1or Jesucristo encontramos cuatro mujeres: Tamar (Mateo 1:3 ef. G\u00e9nesis 38); Rahab (Mateo 1:5 ef. Joso\u00e9 2:1\u20137); Rut (Mateo 1:5 ef. Rut 1:4) y Betsab\u00e9 (Mateo 1:6 ef. 2 Samuel 11 y 12). De estas mujeres Rahab hab\u00eda sido prostituta y era cananita. La otra Rut era moabita (l\u00e9ase Deuteronomio 23:3). Nuestro Se\u00f1or transcendi\u00f3 las barreras culturales por medio de su descendencia. A lo largo de su ministerio lo encontramos derrumbando muros culturales y \u00e9tnicos en Su misi\u00f3n salvadora (Marcos 7:26 ef. Mateo 15:22; Juan 12:20\u201326; Juan 4:9).<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s interesante es que en el Nuevo Testamento no se describe la apariencia f\u00edsica de ninguno de los ap\u00f3stoles ni del Se\u00f1or Jesucristo. La imagen de un Jesucristo rubio, de ojos azules y de figura atl\u00e9tica no es b\u00edblica, naci\u00f3 de la mentalidad de pintores medievales.<\/p>\n<p>En la ep\u00edstola ap\u00f3crifa Los Hechos de Pablo y Tecla se da una descripci\u00f3n de Pablo: \u201cA lo lejos ellos vieron a un hombre viniendo (llamado Pablo), de baja estatura, calvo (o afeitado) en la cabeza, muslos virados, piernas hermosas, ojos hundidos; ten\u00eda una nariz virada; lleno de gracia; algunas veces se parec\u00eda a un hombre, otras veces ten\u00eda la semblanza de un \u00e1ngel\u201d (verso 7).<\/p>\n<p>Un romano llamado Publius Lentulus, escribiendo al Senado romano dio una descripci\u00f3n de quien supuestamente era Jes\u00fas: \u201cun hombre de estatura m\u00e1s bien alta; su pelo es de color casta\u00f1o oscuro; ojos claros, que se desv\u00edan hacia afuera y abajo al modo oriental, cabello rizado que le cae sobre los hombros; y en medio de la frente lleva el pelo partido hacia cada lado; su frente es despejada y delicada; su rostro no tiene manchas ni arrugas, de color rosado subido; su nariz y boca curvadas; la barba espesa, del mismo color que el cabello, y no muy larga. Los ojos son grises, vivos y de mirada clara\u201d.<\/p>\n<p>Esta descripci\u00f3n de Lentulus en cuanto a la apariencia f\u00edsica de este supuesto Jes\u00fas est\u00e1 en armon\u00eda con una pintura de mural del siglo V, que existe en la catacumba de Pedro y Marcelino en Roma.<\/p>\n<p>De ninguna manera deseo que el lector vaya a pensar que ense\u00f1o que Jes\u00fas haya sido as\u00ed. Pero consider\u00e9 interesante compartir con usted esta informaci\u00f3n. Ya que creo que son las descripciones m\u00e1s antiguas que se puedan tener de Jes\u00fas y de Pablo.<\/p>\n<p>El ap\u00f3stol Pablo dijo:<\/p>\n<p><em>Yo no hay jud\u00edo ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay var\u00f3n ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jes\u00fas<\/em>.<\/p>\n<p>G\u00e1latas 3:28<\/p>\n<p><em>Donde no hay griego ni jud\u00edo, circuncisi\u00f3n ni incircuncisi\u00f3n, b\u00e1rbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos<\/em>.<\/p>\n<p>Colosenses 3:11<\/p>\n<p>Notemos esa \u00faltima declaraci\u00f3n: \u201cCristo es el todo, y en todos\u201d.<\/p>\n<p>El predicador necesita sentarse en el lugar donde est\u00e1n sus oyentes. Es decir necesita conocer sus inquietudes, sus necesidades, sus motivaciones, sus aspiraciones, su miseria, su dolor y todo aquello que los pueda afectar.<\/p>\n<p>En Ezequiel 3:14\u201315 leemos:<\/p>\n<p><em>Me levant\u00f3, pues, el Esp\u00edritu, y me tom\u00f3; y fui en amargura, en la indignaci\u00f3n de mi esp\u00edritu, pero la mano de Jehov\u00e1 era fuerte sobre m\u00ed. Y vine a los cautivos en Tel-abib, que moraban junto al r\u00edo Quebar, y me sent\u00e9 donde ellos estaban sentados, y all\u00ed permanec\u00ed siete d\u00edas at\u00f3nito entre ellos<\/em>.<\/p>\n<p>(Comp\u00e1rese con Job 2:11\u201313 e Isa\u00edas 6:5)<\/p>\n<p>La gran diferencia entre un te\u00f3logo y un predicador radica en ese hecho de identificaci\u00f3n. El te\u00f3logo se encierra en su cuarto de estudio o en la bibioteca y desde all\u00ed comienza a hacer teolog\u00eda. En cambio el predicador se sienta en medio del pueblo, y a la luz de su situaci\u00f3n existencial reflexiona en la Biblia.<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Su estilo<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Ahora nos movemos al segundo punto de esta ponencia sobre el comunicador. La palabra estilo viene del lat\u00edn \u201cstilus\u201d. Los romanos empleaban una especie de punz\u00f3n llamado \u201cstilus\u201d para escribir sobre tablas. Era una manera de grabar pensamientos. A trav\u00e9s del estilo, un escritor u orador comunica su mensaje. Costas dice:<\/p>\n<p>\u201cEl estilo involucra el uso correcto de palabras arregladas y expresadas en una forma correcta\u201d.<sup><a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">11<\/a><\/sup><\/p>\n<p>\u201cNo puede el estilo separarse de las ideas ni del car\u00e1cter mental del hombre\u201d, dice Juan A. Broadus, \u201cel estilo no es s\u00f3lo el vestido, sino la encarnaci\u00f3n del pensamiento\u201d.<sup><a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">12<\/a><\/sup><\/p>\n<p>El buen predicador se esforzar\u00e1 por mejorar su estilo. Procurar\u00e1 hablar un buen espa\u00f1ol evitando los barbarisimos del idioma. El idioma primero se aprende de o\u00eddo. Los primeros cinco a\u00f1os de nuestra vida escuchamos a otros hablar, de ah\u00ed se debe nuestro acento \u00e9tnico y la manera de pronunciar ciertas palabras. Por ejemplo los caribe\u00f1os muchas veces pronuncian la \u201cr\u201d como \u201c1\u201d. Muchos en vez de decir \u201carma\u201d dicen \u201calma\u201d. En el conjunto de la oraci\u00f3n se puede entender lo que la persona quiere decir.<\/p>\n<p>En otras regiones latinoamericanas se omiten todas las \u201cs\u201d al final de las palabras. Tambi\u00e9n se emplean muchos diminutivos que a veces son innecesarios. Tenemos que respetar y no criticar las expresiones idiom\u00e1ticas de otros grupos \u00e9tnicos. Pero no por eso descuidaremos la manera m\u00e1s correcta de expresarnos en la belleza y pulcritud de nuestro idioma espa\u00f1ol. En un anuncio radial escuchamos estas palabras: \u201cNo descuidemos el espa\u00f1ol, el legado de nuestros padres\u201d.<\/p>\n<p>El estilo no s\u00f3lo tiene que ver con la pronunciaci\u00f3n sino con la construcci\u00f3n gramatical. El idioma escrito y el hablado son muy diferentes en su articulaci\u00f3n. Hay personas dichosas que pueden hablar as\u00ed como escriben. Las reglas de acentuaci\u00f3n son importantes tanto en el hablar como en la escritura. Pero las reglas de puntuaci\u00f3n que en la escritura son imprescindible en el hablar no son tan necesarias. Aunque un buen orador sabe cu\u00e1ndo termina una oraci\u00f3n para comenzar otra.<\/p>\n<p>En la comunicaci\u00f3n verbal no se habla en p\u00e1rrafos. No obstante las pausas y el empleo de frases y palabras apropiadas facilitan la comunicaci\u00f3n. El predicador tiene que aprender a descansar mientras est\u00e1 predicando. Esto le evitar\u00e1 el quedarse ronco o af\u00f3nico. Por otro lado al hacer pausas le dar\u00e1 descanso a los oyentes.<\/p>\n<p>Un buen comunicador que habla en p\u00fablico es claro en su dicci\u00f3n, claro en sus ideas, sabe escoger figuras adecuadas de la ret\u00f3rica, sabe modular la voz y por medio de las palabras puede transmitir a sus oyentes lo que \u00e9l en ese momento est\u00e1 experimentando. Cuando yo grabo para la radio me preocupo m\u00e1s por la manera en que pronuncio las palabras. La voz para la radio se mantiene a un mismo nivel. En p\u00fablico la voz sube y baja. Siempre preparo mis programas radiales con la ayuda de aud\u00edfonos. As\u00ed puedo escuchar mi voz mientras grabo. Esto me ayuda a modular m\u00e1s correctamente. Los oyentes que escuchan por la radio prestan m\u00e1s atenci\u00f3n a las pronunciaciones de las \u201cs\u201d y de las \u201cr\u201d, que aquellos que est\u00e1n presentes y delante de un predicador.<\/p>\n<p>Hay predicadores que yo digo poseen el \u201cdon de poner a dormir\u201d. Tienen sus notas preparadas y organizadas, pero en el momento de entregar el mensaje su estilo no los ayuda. Les hablan a una multitud como si les estuvieran musitando algo al o\u00eddo. Ellos mismos no muestran el m\u00e1s m\u00ednimo inter\u00e9s en lo que dicen. Predican como si no creyeran lo que est\u00e1n predicando. Hablan del retorno de Jesucristo como si no lo estuvieran esperando. Ense\u00f1an de la oraci\u00f3n como si no la estuvieran practicando. En realidad un predicador as\u00ed no tiene mensaje. El entusiasmo en el orador es evidencia de que tiene algo para decir y lo est\u00e1 diciendo.<\/p>\n<p>Ahora deseo citar algunas palabras de Spurgeon, que s\u00e9 que pondr\u00e1n a muchos de pie:<\/p>\n<p>Los defectos f\u00edsicos dan lugar a la duda acerca de la vocaci\u00f3n de algunos hombres excelentes \u2026 Cuando el Se\u00f1or se propone que una criatura corra le da piernas ligeras, y si se propone que otra criatura predique, le dar\u00e1 pulmones a prop\u00f3sito para ello. Un hermano que tenga que pararse en la mitad de una frase, para dar aire a sus pulmones, debe preguntarse a s\u00ed mismo, si no hay alguna otra ocupaci\u00f3n que le sea m\u00e1s adecuada. Un hombre que apenas puede terminar una frase sin molestia, con dificultad puede ser llamado a \u201cclamar en voz alta sin cesar\u201d. Puede haber excepciones; pero \u00bfno es de peso la regla general? Los hermanos que tienen bocas defectuosas y una articulaci\u00f3n imperfecta no est\u00e1n por lo com\u00fan llamados a predicar el evangelio. Esto mismo se aplica a los hermanos que carecen de palabras o de un perfecto tono.<sup><a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">13<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Seg\u00fan Orlando Costas el estilo ret\u00f3rico se determina por la cultura, el contenido del mensaje y la personalidad del comunicador, en este caso del predicador.<sup><a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">14<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Por otro lado Costas nos dice que la clase de auditorio o congregaciones es otro factor en el estilo ret\u00f3rico.<sup><a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">15<\/a><\/sup> Las cinco congregaciones a las cuales se enfrenta un predicador son seg\u00fan \u00e9l:<\/p>\n<ol>\n<li><strong> La que es ap\u00e1tica<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Es totalmente neutral al escuchar el mensaje. El predicador tiene que llamar la atenci\u00f3n de \u00e9sta con la variaci\u00f3n y con un mensaje del d\u00eda.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong> La que es cr\u00e9dula<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>No rechaza la predicaci\u00f3n porque cree en lo que dice el predicador. El tiene que vivir los diferentes personajes que predica y revelarlos ante la congregaci\u00f3n.<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong> La que es hostil<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Desconf\u00eda tanto del predicador como de lo que est\u00e1 predicando. El predicador no puede ser agresivo, dogm\u00e1tico, controversial o entrar en pol\u00e9micas. Debe evitar el hablar con el pastor antes del culto en la oficina. Tampoco debe dialogar con el ministro o con ning\u00fan otro en la plataforma.<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong> La que duda<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Le da trabajo aceptar lo que el predicador dice sobre esto o aquello. El debe estar bien preparado, documentar y dar pruebas de lo que dice.<\/p>\n<ol start=\"5\">\n<li><strong> La que es mixta<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Es ap\u00e1tica, cr\u00e9dula, dudosa y hostil. Esta es por lo general la congregaci\u00f3n m\u00e1s com\u00fan. El predicador necesita tener un estilo bastante variado, ser en\u00e9rgico, estar bien documentado y tener gracia ante los oyentes.<\/p>\n<p><strong>III. Su voz<\/strong><\/p>\n<p>La voz es para el predicador lo que las tijeras son para el barbero o peluquero. Si algo debe cultivar y cuidar es la voz. Fluharty y Ross dicen de la voz: \u201cUna buena voz es flexible y respondemos, teniendo suficiente variedad de acento, velocidad, y volumen para expresar no solamente los pensamientos del orador sino tambi\u00e9n su modo de ser, sentimientos y emociones. La voz debe ser apropiada a la edad, sexo y experiencia del orador. Debe ser suficientemente fuerte y con volumen para ser audible a los oyentes sin ser demasiado baja o irresistible. Debe ser clara y agradable, libre de asperezas, de problemas respiratorios o nasales, o de otros defectos como ruidosos. A los oyentes les gustan las voces que tienen una calidad agradable y simp\u00e1tica, que son adecuadamente ricas, llenan y son vibrantes y vivas\u201d.<sup><a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">16<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Spurgeon en su libro de homil\u00e9tica dedica un cap\u00edtulo completo al asunto de la voz. All\u00ed presenta una serie de reglas que bien valdr\u00eda la pena hacerle algunas aplicaciones propias.<sup><a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">17<\/a><\/sup> Y eso precisamente es lo que har\u00e9.<\/p>\n<ol>\n<li><strong> No se debe pensar mucho en la voz<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>El hecho de tener voz y de carecer de contenido en la predicaci\u00f3n es como tener un autom\u00f3vil sin gasolina. El buen predicador no s\u00f3lo necesita tener voz, tiene que tener algo qu\u00e9 decir y saberlo decir.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong> No se puede dejar de pensar debidamente en la voz<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>La voz contribuir\u00e1 en alcanzar los buenos resultados de la predicaci\u00f3n en los corazones de los que escuchan. Dijo Spurgeon: \u201cHermanos, en el nombre de todo lo sagrado, repicad con todas las campanas de vuestra torre y no fastidies a vuestros oyentes con el ruido disonante de una pobre y cuarteada campana\u201d.<sup><a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">18<\/a><\/sup><\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong> Hay que cuidarse de las afectaciones habituales y comunes<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>El lenguaje empleado por el predicador en el p\u00falpito debe ser real, natural y con un tono verdadero. Al particular, dijo Spurgeon: \u201cEstoy persuadido de que estos tonos y semitonos, y mon\u00f3tonos, son babil\u00f3nicos, y que no pertenecen al dialecto de Jerusal\u00e9n, porque \u00e9ste tiene un distintivo especial que es a saber: que cada hombre tiene su propio modo de hablar, y que habla de la misma manera en el p\u00falpito o fuera de \u00e9l.\u201d<sup><a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\">19<\/a><\/sup><\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong> Hay que corregir las idiosincrasias de lenguaje desagradables al o\u00eddo<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Debe hablarse con la boca y no con la garganta. Hay que tener la boca bien abierta al predicar y no medio cerrada. Deben pronunciarse las palabras completas y no entrecortadas o pronunciadas en s\u00edlabas.<\/p>\n<ol start=\"5\">\n<li><strong> Hay que hablar para ser o\u00eddos<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Debe hablarse con fuerza, con claridad, sin demasiada lentitud, tampoco con mucha rapidez y sin estar asfixiados. El predicador debe saber respirar entre pausas de manera natural sin que nadie se d\u00e9 cuenta.<\/p>\n<ol start=\"6\">\n<li><strong> No debe usarse toda la voz en la predicaci\u00f3n<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>El gritar mucho afecta los pulmones y la laringe. Las palabras de Spurgeon son apropiadas: \u201cNo hag\u00e1is doler a vuestros oyentes la cabeza, cuando lo conveniente ser\u00eda hacer que les doliera el coraz\u00f3n. Cierto es que deb\u00e9is procurar conservarlos despiertos, pero recordad que para esto no es necesario romperles el t\u00edmpano del o\u00eddo\u201d.<sup><a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">20<\/a><\/sup><\/p>\n<p>El predicador no debe esforzar su voz. Si predica a cien personas, no necesita gritar para hablarle a mil. Muchos predicadores predican un serm\u00f3n y luego por toda la semana no pueden predicar nuevamente. La raz\u00f3n es que ellos mismos trataron mal a su garganta.<\/p>\n<p>No hace mucho un joven predicador ministr\u00f3 a nuestra congregaci\u00f3n. Al final hizo un llamamiento al altar seg\u00fan nuestra tradici\u00f3n religiosa. \u00bfsabe qu\u00e9 pas\u00f3? Me tuvo que entregar a m\u00ed el p\u00falpito porque se hab\u00eda quedado sin voz. El que llam\u00f3 a los enfermos para orar por ellos, ahora necesitaba la oraci\u00f3n de sanidad por su garganta.<\/p>\n<p>Hay muchos predicadores que se creen que la unci\u00f3n en la predicaci\u00f3n est\u00e1 en los muchos gritos o en las carreras que den por la plataforma. Cuando el hombre o la mujer tiene un mensaje de Dios y lo ha preparado para entregarlo, no necesita la unci\u00f3n de la griter\u00eda sino la unci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<ol start=\"7\">\n<li><strong> Debe variarse la voz<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>El predicador debe bajar y subir la voz seg\u00fan lo sienta hacer durante la predicaci\u00f3n. Personalmente yo subo y bajo la voz conforme a como lo voy sintiendo. Nunca ensayo cu\u00e1ndo, d\u00f3nde y c\u00f3mo subir o bajar la voz. Spurgeon dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u201cY estoy seguro de que la enfermedad a que se le llama el dolor clerical de garganta, se puede atribuir generalmente al modo de hablar de los ministros, y no al tiempo empleado por ellos en predicar, ni a la violencia de los esfuerzos hechos por ellos\u201d.<sup><a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">21<\/a><\/sup><\/p>\n<ol start=\"8\">\n<li><strong> Debe acomodarse la voz a la naturaleza del asunto<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>La voz debe estar en armon\u00eda con la predicaci\u00f3n o la situaci\u00f3n. Spurgeon mismo admit\u00eda que al viajar por Escocia o Gales, por algunas semanas, su pronunciaci\u00f3n se afectaba. Existe la tendencia natural en el ser humano de imitar lo que otros hacen y su manera de hablar. El predicador debe ser original. Antiguamente dec\u00edamos que las copias nunca salen claras. Hoy d\u00eda las m\u00e1quinas copiadoras ofrecen un mejor servicio, pero siempre las copias pierden su calidad.<\/p>\n<ol start=\"9\">\n<li><strong> Debe educar la voz<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>El predicador debe hacer ejercicios para tener m\u00e1s fuerza en su voz y mantenerla m\u00e1s clara. Los pulmones y el pecho son importantes para dar fuerza y volumen a la voz, ciertos ejercicios son provechosos para lograr este fin. Por ejemplo, el leer en voz alta enfrente de un espejo ayuda mucho a lograr una buena adici\u00f3n, modulaci\u00f3n y pro\u00f1unciaci\u00f3n.<\/p>\n<ol start=\"10\">\n<li><strong> Debe cuidar la garganta<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>El predicador antes de predicar debe higienizar bien la garganta. Un enemigo de la garganta mientras se predica son los ventiladores, un aire fr\u00edo que entre por alguna ventana, o beber agua fr\u00eda. Los antis\u00e9pticos bucales ayudan mucho al cuidado de la garganta, ya que eliminan las bacterias que se desarrollan en las membranas de la misma.<\/p>\n<p><strong>BOSQUEJO<\/strong><\/p>\n<p>Introducci\u00f3n:<\/p>\n<p>La buena predicaci\u00f3n es aquella que apoyada sobre el veh\u00edculo de la homil\u00e9tica, puede llevar un mensaje a su oyente inmediato. La buena comunicaci\u00f3n es rec\u00edproca, establece di\u00e1logo e influencia sobre los oyentes. Siempre tiene un \u201cpara qu\u00e9\u201d y un \u201cpor qu\u00e9\u201d.<\/p>\n<p>Predicar es revelar la voluntad de Dios a trav\u00e9s de un predicador al oyente. Es una PERSONA o sea Dios que a trav\u00e9s de una PERSONALIDAD o sea el predicador, se comunica con PERSONAS o sea los oyentes.<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Su personalidad<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Se define la personalidad como: \u201ccar\u00e1cter original que distingue a una persona de otra\u201d.<\/p>\n<ol>\n<li>Un buen comunicador es sincero.<\/li>\n<li>Un buen comunicador es emocionalmente maduro.<\/li>\n<li>Un buen comunicador es aquel que tiene autocontrol de sus sentimientos.<\/li>\n<li>Un buen comunicador es aquel que da atenci\u00f3n a ciertos factores de su personalidad.<\/li>\n<\/ol>\n<p>El primer factor es su relaci\u00f3n con Dios.<\/p>\n<p>El segundo factor es su relaci\u00f3n con el yo.<\/p>\n<p>El tercer factor es su relaci\u00f3n con la Escritura.<\/p>\n<p>El cuarto factor es su relaci\u00f3n con el mundo.<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Su estilo<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Seg\u00fan Costas:<\/em> \u201cEl estilo involucra el uso correcto de palabras arregladas y expresadas en una forma correcta. (Ibid., p.184).<\/p>\n<p><em>Seg\u00fan Broadus:<\/em> \u201cNo puede el estilo separarse de las ideas ni del car\u00e1cter mental del hombre, el estilo no es s\u00f3lo el vestido, sino la encarnaci\u00f3n del pensamiento\u201d (\u201cTratado sobre la predicaci\u00f3n\u201d. Casa Bautista de Publicaciones, p. 203).<\/p>\n<ol>\n<li>El buen predicador se esforzar\u00e1 por mejorar su estilo. Procurar\u00e1 hablar un buen espa\u00f1ol.<\/li>\n<li>El buen predicador se esforzar\u00e1 por hablar gramaticalmente correcto.<\/li>\n<li>El buen predicador se esforzar\u00e1 por ser claro en su dicci\u00f3n e ideas, escoger\u00e1 figuras adecuadas de la ret\u00f3rica, modular\u00e1 su voz y por medio de las palabras transmitir\u00e1 a sus oyentes lo que \u00e9l en ese momento est\u00e1 experimentando.<\/li>\n<li>Las cinco congregaciones a las cuales se enfrenta un predicador son:<\/li>\n<li><em>La que es ap\u00e1tica<\/em>. Es totalmente neutral al escuchar el mensaje. Se le llama la atenci\u00f3n con la variaci\u00f3n y con un mensaje del d\u00eda.<\/li>\n<li><em>La que es cr\u00e9dula<\/em>. No rechaza la predicaci\u00f3n porque cree en lo que dice el predicador. Le gusta la predicaci\u00f3n dramatizada.<\/li>\n<li><em>La que es hostil<\/em>. Desconf\u00eda del predicador y de lo que est\u00e1 predicando. El predicador no puede ser agresivo, dogm\u00e1tico, controversial o pol\u00e9mico. Debe evitar hablar con el pastor o con otro en la plataforma.<\/li>\n<li><em>La que duda<\/em>. Le da trabajo aceptar lo que dice el predicador. El predicador debe estar bien preparado, documentado y probar lo que dice.<\/li>\n<li><em>La que es mixta<\/em>. Es ap\u00e1tica, cr\u00e9dula, dudosa y hostil. El predicador necesita ser variado, en\u00e9rgico, estar documentado y tener gracia.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>III. Su voz<\/strong><\/p>\n<p>Si algo el predicador debe cuidar y cultivar es la voz.<\/p>\n<ol>\n<li>No se debe pensar mucho en la voz.<\/li>\n<li>No se puede dejar de pensar debidamente en la voz.<\/li>\n<li>Hay que cuidarse de las afectaciones habituales y comunes.<\/li>\n<li>Hay que corregir las idiosincrasias de lenguaje desagradable al o\u00eddo.<\/li>\n<li>Hay que hablar para ser o\u00eddos.<\/li>\n<li>No se debe usar toda las voz en la predicaci\u00f3n.<\/li>\n<li>Se debe variar la voz.<\/li>\n<li>Se debe acomodar la voz a la naturaleza del asunto.<\/li>\n<li>Se debe educar la voz.<\/li>\n<li>Se debe cuidar la garganta.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n:<\/strong> La personalidad, el estilo y la voz del predica dor deben estar bien integradas en la tarea de la predicaci\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>1 <\/sup><\/a>Myron R. Chartier, Preaching As Communication. Abingdon Preacher\u2019s Library, p. 13.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><sup>2 <\/sup><\/a>C.H. Spurgeon, Un ministerio ideal (2. El pastor-Su mensaje). Editorial El Estandarte de la verdad, p.25.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>3 <\/sup><\/a>C.H. Spurgeon, Discursos a mis estudiantes. Casa Bautista de Publicaciones, pp. 154\u2013155.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>4 <\/sup><\/a>Orlando Costas, Comunicaci\u00f3n por medio de la predicaci\u00f3n. Editorial Caribe, p. 158.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>5 <\/sup><\/a>Ibid., p. 158.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>6 <\/sup><\/a>Ibid., p. 158.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><sup>7 <\/sup><\/a>Spurgeon, Discursos a mis estudiantes, p. 16.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sup>8 <\/sup><\/a>Myron R. Chartier, ob. cit., pp. 30\u201332.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><sup>9 <\/sup><\/a>Ibid., p. 32.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><sup>10 <\/sup><\/a>Costas, Ibid., p. 163.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><sup>11 <\/sup><\/a>Ibid., p. 184.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\"><sup>12 <\/sup><\/a>John A. Broadus, Tratado sobre la predicaci\u00f3n. Casa Bautista de Publicaciones, p. 203.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\"><sup>13 <\/sup><\/a>Spurgeon, Discursos a mis estudiantes, p. 60.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\"><sup>14 <\/sup><\/a>Costas, Ibid., pp. 184\u2013185.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\"><sup>15 <\/sup><\/a>Ibid., pp. 184\u2013186.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\"><sup>16 <\/sup><\/a>George W. Fluharty &#8211; Harold R. Ross, Public Speaking. Barnes &amp; Noble Books, pp. 157\u2013158.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\"><sup>17 <\/sup><\/a>Spurgeon, Discursos a mis estudiantes, pp. 195\u2013226<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\"><sup>18 <\/sup><\/a>Ibid., p. 197.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\"><sup>19 <\/sup><\/a>Ibid., p. 200.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\"><sup>20 <\/sup><\/a>Ibid., p. 206.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\"><sup>21 <\/sup><\/a>Ibid., p. 214.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref22\" name=\"_ftn22\"><\/a>Silva, K. (1995). <em>Manual pra\u0301ctico de homile\u0301tica<\/em> (30). Maimi, Florida: Editorial Unilit.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La predicaci\u00f3n y la tarea del predicador como comunicador Comenzar\u00e9 este cap\u00edtulo estableciendo como axioma que la predicaci\u00f3n es comunicaci\u00f3n. El escritor Myron R. Chartier ha dicho sobre la comunicaci\u00f3n: Algunas teor\u00edas definen la comunicaci\u00f3n como la transmisi\u00f3n de informaci\u00f3n, ideas, emociones y destrezas, por el uso de s\u00edmbolos, palabras, cuadros, figuras y gr\u00e1ficas. 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