{"id":4529,"date":"2016-02-05T00:30:10","date_gmt":"2016-02-05T05:30:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/arboles\/"},"modified":"2016-02-05T00:30:10","modified_gmt":"2016-02-05T05:30:10","slug":"arboles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/arboles\/","title":{"rendered":"ARBOLES"},"content":{"rendered":"<p>\u00ed\u0081RBOLES  461  (contin&#8230;) \u00ed\u0081RBOLES  462<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>(-> creaci\u00f3n, ecolog\u00ed\u00ada, vegetarianos). \u00ed\u0081rboles y plantas forman un entorno b\u00e1sico de la vida* de los hombres, como aparece ya en el principio, en el relato del para\u00ed\u00adso (Gn 2-3), con el \u00e1rbol de la vida y del conocimiento* del bien\/mal.<\/p>\n<p>(1) Arboles sagrados. La Biblia est\u00e1 llena de \u00e1rboles significativos, entre los que destacan aquellos que Dt 8,8 considera fuente de alimentos b\u00e1sicos: higueras y olivos, granados y datileras. Hay \u00e1rboles nobles, que no quieren reinar porque son verdaderos reyes de la creaci\u00f3n, como el olivo y la higuera (Je 9,9-10). Por otra parte, la Biblia ha condenado el culto de los \u00e1rboles sagrados, vinculados en general con la diosa Ashera*. Suelen ser \u00e1rboles frondosos (cf. Dt 12,2; 1 Re 14,23; 2 Re 16,4; Is 57,5), entendidos casi siempre como s\u00ed\u00admbolo de una divinidad femenina. De todas formas, la misma Biblia conserva el recuerdo de \u00e1rboles o bosques vinculados a la divinidad, como es normal en el contexto del antiguo Oriente. As\u00ed\u00ad tenemos la encina sagrada de Mor\u00e9 o de la visi\u00f3n, que est\u00e1 cerca de Siquem, junto al santuario de Yahv\u00e9 (Gn 12,6; 35,4; Dt 11,30; Jos 24,26;  Je 9,6.36) y el encinar de Mambr\u00e9 (Gn 13,18; 14,13; 18,1); tambi\u00e9n es sagrada la palmera de D\u00e9bora (Je 4,5). En esa l\u00ed\u00adnea se sit\u00faan las referencias al \u00e1rbol de la vida en 1 Hen y a los \u00e1rboles del para\u00ed\u00adso en Ap 21-22.<\/p>\n<p>(2) Arboles del para\u00ed\u00adso. En el para\u00ed\u00adso de Gn 2-3 hay muchos \u00e1rboles, pero s\u00f3lo dos son significativos para el texto, y los dos tienen car\u00e1cter simb\u00f3lico, (a) El \u00e1rbol de la vida (Gn 2,9; 3,22.24) resulta conocido en diversas culturas de Oriente (Mesopotamia&#8230;) y muchos han querido poseerlo desde antiguo, para alcanzar aquello que les falta (la inmortalidad). Pues bien, el texto b\u00ed\u00adblico dice que ese \u00e1rbol de Vida de Dios est\u00e1 en el centro del huerto, al alcance de las manos, de manera que Ad\u00e1n-Eva podr\u00ed\u00adan haberlo comido, (b) Arbol de la ciencia del bien y del mal (Gn 2,9.17). De manera sorprendente, al lado del \u00e1rbol de la vida hay otro del conocimiento del bien\/mal, que los mitos del entorno no conocen, porque ignoran la m\u00e1s honda uni\u00f3n que Israel ha destacado entre opci\u00f3n moral (\u00e1rbol del bien\/mal) y plenitud escatol\u00f3gica (\u00e1rbol de vida), (c) Relaci\u00f3n entre los dos \u00e1rboles. El hombre s\u00f3lo puede alcanzar el \u00e1rbol de la vida (la gracia de la trascendencia) caminando a trav\u00e9s del \u00e1rbol de la Ley (bien\/mal), pero sin comerlo, sin adue\u00f1arse de \u00e9l por la fuerza. Seg\u00fan eso, la gracia de la vida es anterior a toda ley, pero s\u00f3lo podemos recibirla de forma responsable si asumimos la ley fundadora, sin querer hacemos due\u00f1os del bien y del mal. En este contexto se sit\u00faa la paradoja de la existencia del hombre, que necesita la Ley para ser humano (debe situarse ante el \u00e1rbol del conocimiento del bien\/mal), pero no puede apoderarse de ella y comerla (como se comen las plantas). Sin Ley (\u00e1rbol del bien\/mal) no existe humanidad. Pero donde s\u00f3lo existe ley y donde el hombre quiere apoderarse de ella para adue\u00f1arse por s\u00ed\u00ad mismo de la vida, \u00e9l se destmye, como supone el \u00abpecado\u00bb de Eva, del que Ad\u00e1n participa (cf. Gn 3,1-8). El \u00e1rbol de la vida se identifica de alg\u00fan modo con Dios, como meta y sentido de la existencia de los hombres. Por el contrario, el \u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal est\u00e1 vinculado a la opci\u00f3n de los hombres y constituye el hilo conductor de la visi\u00f3n b\u00ed\u00adblica de la historia.<\/p>\n<p>(3)  El \u00e1rbol de la ciencia. Sentido. Este \u00e1rbol ocupa en la Biblia un lugar muy importante, (a) Es un \u00e1rbol de Ley, que nos permite distinguir entre lo bueno y malo, como dice la palabra clave de Dt 30,15: \u00abPongo delante de ti bien y mal, vida y muerte&#8230; mira ya y escoge\u00bb. Por eso es se\u00f1al del compromiso que el pueblo asume ante Dios, prometiendo as\u00ed\u00ad cumplir las leyes de su pacto, (b) Es un \u00e1rbol de amenaza, que muestra a los hombres-mujeres el riesgo en que se encuentran de cerrarse en s\u00ed\u00ad mismos, convirtiendo su vida en objeto de deseo violento y de muerte, (c) Pero puede y debe convertirse en principio amoroso de gracia, que nos lleva m\u00e1s all\u00e1 de la pura ley, dominada por el bien y el mal, hacia el lugar donde ya no hay ley, sino s\u00f3lo amor universal. Por eso, \u00abcomer\u00bb de ese \u00e1rbol significa rechazar a Dios, queriendo ocupar su lugar, rechazando as\u00ed\u00ad la vida.<\/p>\n<p>(4) El \u00e1rbol de la vida. Tambi\u00e9n es importante el \u00e1rbol de la vida, conocido ya en otras culturas de Oriente, desde Mesopotamia hasta Grecia. Dentro de la Biblia, este \u00e1rbol forma parte del relato de la creaci\u00f3n (cf. Gn 2,9.17; 3,17), donde se identifica de alg\u00fan modo con lo divino, como expresi\u00f3n y sentido de la vida humana. Al querer apoderarse del \u00e1rbol del conocimiento del bien y del mal, los hombres han perdido el \u00e1rbol de la vida (Gn 3,22-24), que el Seraf\u00ed\u00adn de Dios custodia con su espada de fuego. Sin embargo, la nostalgia y deseo del \u00e1rbol de la vida ha venido siguiendo a los israelitas desde entonces, como supone el libro de Henoc cuando promete: \u00abEntonces ese \u00e1rbol ser\u00e1 dado a los justos y humildes. Vida se dar\u00e1 a los elegidos por sus frutos&#8230; y vivir\u00e1n una larga vida, como vivieron tus padres en sus d\u00ed\u00adas, sin que les alcance pesar, dolor, tormento ni castigo\u00bb (1 Hen 25,4-6). De todas formas, el sentido de ese \u00e1rbol en 1 Hen 6-36 es diferente, porque se supone que no han sido los hombres los que han comido de sus frutos, sino que lo han hecho por ellos (contra ellos) los Vigilantes, que han querido ocupar de esa manera el lugar de Dios y han destruido la vida de los hombres por el deseo inmoderado (sexo), la violencia destructora y el conocimiento pervertido. A pesar de ello, los hombres podr\u00e1n comer al fin sus frutos y vivir sin miedo. En esa misma l\u00ed\u00adnea se sit\u00faa el Apocalipsis, cuando dice que los justos podr\u00e1n alcanzar el \u00e1rbol de la vida, curarse con sus hojas y alimentar  se con sus frutos en la nueva Jerusal\u00e9n (cf. Ap 2,7; 22,2.14).<\/p>\n<p>(5) Apocalipsis. En sentido general, los \u00e1rboles (dendra) son para el Ap un signo privilegiado de la vida del mundo. Por eso, mientras haya hombres (justos), los \u00e1rboles resultan necesarios para su sustento (Ap 7,1; 9,4), de manera que la primera trompeta* s\u00f3lo destruye la tercera parte de ellos. Hay algunos especiales, (a) Olivo. Produce aceite de lujo, propio de ricos, en tiempo de hambre, apareciendo as\u00ed\u00ad como signo de injusticia (6,6; 18,13). Pero, en otra perspectiva simb\u00f3lica, los dos profetas finales de 11,4 son olivos buenos: producen aceite para alumbrar el santuario de Dios (cf. Za 4,2). (b) Arboles de perfumes. El cinamomo y el incienso (cf. 8,3.5; 18,13) provienen de \u00e1rboles y pueden emplearse tanto para el servicio de Dios como para acentuar la injusticia social y econ\u00f3mica, lo mismo que los restantes perfumes (cf. 5,8; 8,3-4; 18,13). (c) El \u00e1rbol de la vida*. No se le llama dendron sino xylon (palabra que se aplica en 9,20 a la madera de los \u00ed\u00addolos, y en 18,12 a las maderas ricas). Este xylon, que recuerda al de Gn 2, es el don final de la vida (comida*) que Jes\u00fas ofrece a los salvados, a los lados del r\u00ed\u00ado que brota del trono de Dios y del Cordero (2,7; 22,2.19).<\/p>\n<p>Cf. E. O. James, The Tree of Life, an Archaeological Study, Studies in the History of Religions, Brill, Leiden 1966; H. H\u00f3hler, Die Bauine des Lebens. Baumsymbole in den Culturen der Menschheit, DVA, Stuttgart 1985.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Los comentarios en el art\u00edculo sobre * <span style='text-transform:uppercase'>Plantas<\/span>, relativos a la incertidumbre en cuanto a su identificaci\u00f3n, se aplican igualmente a los \u00e1rboles.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los \u00e1rboles y la madera se mencionan con frecuencia en la Biblia. La Tierra Santa misma no puede haber sido nunca densamente poblada de \u00e1rboles, aun cuando se sabe que exist\u00edan bosques en zonas actualmente desprovistas de \u00e1rboles. Partes de la llanura de Sar\u00f3n estaban cubiertas de robles de hoja caduca, mientras que en buena parte de la regi\u00f3n monta\u00f1osa hab\u00eda robles de hoja perenne, incluyendo el Carmelo, donde todav\u00eda existen en alguna medida. El pino carrasque\u00f1o (o de Alepo) tambi\u00e9n crec\u00eda en suelos adecuados en las monta\u00f1as. Bas\u00e1n y el L\u00edbano eran fuentes importantes de obtenci\u00f3n de madera, y el cedro del L\u00edbano es famoso. La madera era necesaria para la construcci\u00f3n de edificios (aun cuando para las viviendas humildes las ramas toscas serv\u00edan), barcos, instrumentos musicales, herramientas agr\u00edcolas, art\u00edculos para el hogar, y hasta \u00eddolos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><b><span lang=ES style=''>Acacia <\/span><\/b><etiqueta><\/etiqueta><span lang=ES style=' '>(heb. <\/span><span style=' '>\u0161i&#7789;&#7789;imm<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv1<\/span><span lang=ES style=' '> \u201cSittim\u201d, y \u201cespinos\u201d en Is. 41.19). Varias especies de acacia (<i>Acacia albida<\/i>, <i>A.<\/i> <i>tortilis, A. iraqensis<\/i>) existen en los uadis del desierto de Sina\u00ed y en el c\u00e1lido valle del Jord\u00e1n, donde el lugar geogr\u00e1fico Sitim recibi\u00f3 su nombre de dicho \u00e1rbol (Jos. 2.1). La madera dura de este \u00e1rbol fue usada por los israelitas para el arca y partes del *tabern\u00e1culo o tienda de reuni\u00f3n (Ex. 25). Estos \u00e1rboles espinosos y de ancha copa se encontraban entre los pocos \u00e1rboles disponibles en Sina\u00ed, adecuados para proporcionar trozos de madera de tama\u00f1o utilizable.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><b><span lang=ES style=''>\u00c1lamo <\/span><\/b><etiqueta><\/etiqueta><span lang=ES style=' '>(heb. <\/span><span style=' '>li&#7687;neh<\/span><span lang=ES style=''>; <\/span><span style=''>b<sup>e<\/sup>&#7733;&#257;&#722;&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''>, 2 S. 5.23\u201324; 1 Cr. 14.14\u201315; <\/span><etiqueta id=\"#_ftn861\" name=\"_ftnref861\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=' '> \u201cbalsameras\u201d; <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv1<\/span><span lang=ES style=' '> \u201cmorales\u201d). Cuando Jacob enga\u00f1\u00f3 a Lab\u00e1n se vali\u00f3 de varas de \u00e1lamo, avellano y casta\u00f1o (Gn. 30.37). El \u00e1lamo (<\/span><span style=''>Populus eufratica<\/span><span lang=ES style=''>) es alto y con hojas que susurran (2 S. 5.23\u201324; 1 Cr. 14.14\u201315) y, como el sauce (v\u00e9ase <etiqueta id=\"#_ftn862\" name=\"_ftnref862\" title=\"\">inf.), crece al lado del Jord\u00e1n y los arroyos donde las ramas echan ra\u00edces <\/etiqueta>f\u00e1cilmente (Os. 14.5, <\/span><etiqueta id=\"#_ftn863\" name=\"_ftnref863\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0nbe<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''>, <\/span><etiqueta id=\"#_ftn864\" name=\"_ftnref864\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0nc<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''>). Por consiguiente es poco probable que se lo encuentre en las cimas de las monta\u00f1as, como uno de los \u00e1rboles de sombra bajo los cuales se hac\u00edan sacrificios y ofrendas (Os. 4.13). Esta podr\u00eda ser una referencia al estoraque (<i>Styrax officinalis<\/i>), que tiene hojas blancas en su superficie inferior. Se piensa que la \u201crama\u201d de Gn. 49.22 (<\/span><etiqueta id=\"#_ftn865\" name=\"_ftnref865\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vp<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=' '> \u201cplanta\u201d) puede haber sido el \u00e1lamo del \u00c9ufrates.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><b><span lang=ES style=''>Almendro<\/span><\/b><etiqueta><\/etiqueta><span lang=ES style=''>. El almendro (<\/span><span style=''>Prunus dulcis<\/span><span lang=ES style=''> o <\/span><span style=''>Amygdalus communis<\/span><span lang=ES style=''>) florece en la Tierra Santa ya en enero. Su nombre heb. <\/span><span style=''>\u0161&#257;q&#275;&#7695;<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018el que vela\u2019, da la idea del primero de los \u00e1rboles frutales en cobrar vida despu\u00e9s del invierno. Las flores son blancas con un tinte ros\u00e1ceo, por lo que se evidencia la analog\u00eda con el patriarca de cabellos canos (Ec. 12.5). La belleza del almendro era frecuentemente copiada en adornos (Ex. 25.33\u201334). Adem\u00e1s de producir aceite, el meollo constitu\u00eda alimento favorito en Palestina, y era regalo aceptable, como cuando Jacob envi\u00f3 almendras a Egipto (Gn. 43.11). Probablemente se haga referencia a \u00e9l en Gn. 30.37, donde <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=' '> traduce \u201cavellano\u201d, y se menciona en Jer. 1.11\u201312, donde un juego de palabras (con <\/span><span style=' '>\u0161&#257;q&#275;&#7695;<\/span><span lang=ES style=''> y <\/span><span style=''>\u0161&#333;q&#275;&#7695;<\/span><span lang=ES style=''>) ilustra el r\u00e1pido cumplimiento de las promesas por parte de Dios. V\u00e9ase A. Goor y M. Nurock, <i>Fruits of the Holy Land<\/i>, 1968, pp. 241\u2013254.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><b><span lang=ES style=''>Almugguim<\/span><\/b><etiqueta><\/etiqueta><span lang=ES style=''> (heb. <\/span><span style=''>&#722;alm\u00fbgg&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''>, 1 R. 10.11\u201312; la mayor\u00eda de las <etiqueta id=\"#_ftn866\" name=\"_ftnref866\" title=\"\">vss. traduce \u201cs\u00e1ndalo\u201d, mientras que <\/etiqueta><\/span><etiqueta id=\"#_ftn867\" name=\"_ftnref867\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0bj<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''> y <\/span><etiqueta id=\"#_ftn868\" name=\"_ftnref868\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0ci<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''> retienen el vocablo heb.). Importado por Jud\u00e1 con oro de Ofir. La ubicaci\u00f3n de Ofir sigue siendo conjetural, y la identidad del \u00e1rbol es incierta. La tradici\u00f3n lo equipara con el s\u00e1ndalo rojo (<\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>Pterocarpus santalinus<\/span><span lang=ES style=' '>), que es un \u00e1rbol leguminoso grande originario de la India y Ceil\u00e1n. Otros sostienen, empero, que tanto el <\/span><span style=''>&#722;alg\u00fbmm&#305;&#770;n<\/span><span lang=ES style=''> como el <\/span><span style=''>&#722;alm\u00fbgg&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''> deber\u00edan equipararse con un \u00e1rbol del L\u00edbano.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><b><span lang=ES style=''>Casta\u00f1o <\/span><\/b><etiqueta><\/etiqueta><span lang=ES style=''>(heb. <\/span><span style=''>&#723;arm\u00f4n<\/span><span lang=ES style=''>, Gn. 30.37; Ez. 31.8). El \u201ccasta\u00f1o\u201d (<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vp<\/span><span lang=ES style=' '>) no es aut\u00f3ctono de la regi\u00f3n; en cambio el \u201cpl\u00e1tano\u201d (<i>Platanus orientalis<\/i>; <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0bj<\/span><span lang=ES style=' '> y otras vss., \u201cpl\u00e1tano\u201d; <\/span><etiqueta id=\"#_ftn869\" name=\"_ftnref869\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''> \u201cpl\u00e1tano oriental\u201d), \u00e1rbol grande de hojas caducas, crece en lechos rocosos de arroyos en la Palestina septentrional. Tiene hojas digitadas y cap\u00edtulos colgantes redondos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><b><span lang=ES style=''>Cedro <\/span><\/b><etiqueta><\/etiqueta><span lang=ES style=' '>(heb. <\/span><span style=' '>&#722;erez<\/span><span lang=ES style=' '>; <etiqueta id=\"#_ftn870\" name=\"_ftnref870\" title=\"\">gr. <\/etiqueta><\/span><span style=''>kedros<\/span><span lang=ES style=''>). Se trata del cedro del L\u00edbano, <i>Cedrus<\/i> <i>libani<\/i>, con\u00edfera grande y extendida que anteriormente abundaba en el <etiqueta id=\"#_ftn871\" name=\"_ftnref871\" title=\"\">mte. L\u00edbano, donde en la actualidad est\u00e1 reducida a pocos ejemplares dispersos, y se los protege. La madera era altamente estimada por su durabilidad y se us\u00f3, <\/etiqueta>por ejemplo, en la contrucci\u00f3n de la casa de David (2 S. 5.11, etc.), el templo de Salom\u00f3n (1 R. 5.6\u201310, etc.) y el templo nuevo edificado despu\u00e9s el exilio babil\u00f3nico (Esd. 3.7). Hay textos extra b\u00edblicos que afirman que Nabucodonosor explotaba los bosques libaneses (cf. Hab. 2.17). Salom\u00f3n ten\u00eda carros, o m\u00e1s probablemente sillas de manos (heb. <\/span><span style=''>&#722;appiry\u00f4n<\/span><span lang=ES style=''>), hechos de cedro (Cnt. 3.9). El cedro puede alcanzar una altura de 40 <etiqueta id=\"#_ftn872\" name=\"_ftnref872\" title=\"\">m, y los escritores del <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn873\" name=\"_ftnref873\" title=\"\">AT lo usaban como figura de estatura en el hombre (Ez. 31.<\/etiqueta>3; Am. 2.9), de magnificencia (Sal. 92.12), y majestad (2 R. 14.9). El significado del heb. <\/span><span style=''>&#722;ezr&#257;&#7717;<\/span><span lang=ES style=''> en el Sal. 37.35 es oscuro (<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=''> \u2018laurel verde\u201d, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><span lang=ES style=''> \u201c\u00e1rbol vigoroso\u201d, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0bj<\/span><span lang=ES style=' '> \u201ccedro del L\u00edbano\u201d), pero en otras partes del AT significa \u201caut\u00f3ctono\u2019, y aqu\u00ed se indica una planta originaria de Palestina.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La madera de cedro que quemaba el sacerdote durante la purificaci\u00f3n lev\u00edtica (Lv. 14.4\u20136, 49\u201352; Nm. 19.6) no ser\u00eda cedro del L\u00edbano sino un \u00e1rbol peque\u00f1o del desierto sina\u00edtico, el enebro fenicio, <\/span><span style=''>Juniperus foenicea<\/span><span lang=ES style=''>, que despide fragancia cuando se lo quema. V\u00e9ase <b>Pino<\/b>, inf.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><b><span lang=ES style=''>Cipr\u00e9s<\/span><\/b><etiqueta><\/etiqueta><span lang=ES style=' '>. \u00c1rbol (<\/span><span style=''>Cypressus sempervirens<\/span><span lang=ES style=''>) con un desarrollo denso, de 13\u201320 m de altura, con numerosas ramas con hojas escamadas, y que proporciona una madera excelente. Con frecuencia se los planta en los cementerios mediterr\u00e1neos como variedad columnar (var. <\/span><span style=''>pyramidalis<\/span><span lang=ES style=''>). <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=' '> traduce como \u201ccipr\u00e9s\u201d el heb. <\/span><span style=''>b<sup>e<\/sup>r\u00f4\u0161<\/span><span lang=ES style=''> (Is. 41.19; 55.13; <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv1<\/span><span lang=ES style=''> \u201chaya, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><span lang=ES style=' '> \u201cabeto\u201d), mientras que la variante <\/span><span style=''>b<sup>e<\/sup>r\u00f4&#7791;&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''> (Cnt. 1.17) se traduce \u201cpino\u201d en <\/span><etiqueta id=\"#_ftn874\" name=\"_ftnref874\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>rsv<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=' '>. Seg\u00fan los elementos de prueba el cipr\u00e9s ser\u00eda el heb. <\/span><span style=''>t<sup>e<\/sup>&#722;a\u0161\u0161\u00fbr<\/span><span lang=ES style=''> (Is. 41.19; 60.13; <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=''> \u201cboj\u201d; <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv1<\/span><span lang=ES style=' '> tiene \u201c\u00e1lamo\u201d en el primer caso). La referencia en Os. 14.8 al \u201ccipr\u00e9s siempre verde\u201d (<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0bj<\/span><span lang=ES style=' '>) o \u201cabeto verde\u201d (<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><span lang=ES style=' '>) o \u201chaya verde\u201d (<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=' '>) prosigue con una menci\u00f3n de su fruto, presumiblemente comestible. Probablemente se trate del <\/span><span style=''>Pinus pinea<\/span><span lang=ES style=''>, que tiene copa extendida y semillas comestibles en la pi\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><b><span lang=ES style=''>\u00c9bano <\/span><\/b><etiqueta><\/etiqueta><span lang=ES style=' '>(heb. <\/span><span style=' '>ho&#7687;n&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''>, Ez. 27.15; <etiqueta id=\"#_ftn875\" name=\"_ftnref875\" title=\"\">egp. <\/etiqueta><\/span><span style=''>hbny<\/span><span lang=ES style=''>). El duramen negro rojizo del <\/span><span style=''>Dalbergia melanoxylon<\/span><span lang=ES style=''>, \u00e1rbol leguminoso de las partes m\u00e1s secas del \u00c1frica tropical. Se lo usaba extensamente en el antiguo Egipto para muebles finos, vasijas valiosas, enchapados, cetros, e \u00eddolos. S\u00f3lo posteriormente se aplic\u00f3 esta palabra egp. a las maderas de negro azabache del g\u00e9nero <\/span><span style=' '>Diospyros<\/span><span lang=ES style=' '> que se obten\u00edan en el \u00c1frica tropical, y ahora especialmente al <etiqueta id=\"#_ftn876\" name=\"_ftnref876\" title=\"\"><i>D<\/i><\/etiqueta>. <\/span><span style=''>ebenum<\/span><span lang=ES style=''> de Ceil\u00e1n. V\u00e9ase A. Lucas y J. R. Harris, <i>Ancient Egyptian Materials<\/i><sup>4<\/sup>, 1962, pp. 434\u2013435; F. N. Hepper, \u201cOn the transference of plant names\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn877\" name=\"_ftnref877\" title=\"\"><i>PEQ <\/i><\/etiqueta>109, 1977, pp. 129s.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><b><span lang=ES style=''>Encina <\/span><\/b><etiqueta><\/etiqueta><span lang=ES style=' '>(heb. <\/span><span style=' '>tirz\u00e2<\/span><span lang=ES style=' '>, Is. 44.14, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv1<\/span><span lang=ES style=' '>; <\/span><span lang=ES style='font-size: 10.0pt;;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=''> \u201ccipr\u00e9s\u201d). Madera usada para hacer \u00eddolos paganos. Si la encina de <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv1<\/span><span lang=ES style=' '> indica la madera de la encina perenne (<i>Quercus ilex<\/i>) de la zona del Mediterr\u00e1neo central, se la hubiera tenido que importar. En cambio evidentemente la referencia es, seg\u00fan el contexto, a un \u00e1rbol aut\u00f3ctono, tal como alguno de los robles de la zona. <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=' '> y <\/span><span lang=ES style='font-size: 10.0pt;;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><span lang=ES style=''> traducen la palabra heb. por \u201ccipr\u00e9s\u201d (<\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>Cypressus sempervirens<\/span><span lang=ES style=' '>); otras vss. tienen \u201croble\u201d (<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0bj<\/span><span lang=ES style=' '> ); ambos son nativos de Palestina. La palabra heb. <\/span><span style=''>tirz\u00e2<\/span><span lang=ES style=''> es semejante a la palabra ugar\u00edtica <i>tisr<\/i> para cipr\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las palabras heb. <\/span><span style=' '>&#722;all\u00f4n<\/span><span lang=ES style=''> y <\/span><span style=''>&#275;l\u00f4n<\/span><span lang=ES style=''> tamb. se vierten encina (<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=''>), adem\u00e1s de \u201croble\u201d (<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><span lang=ES style=''>). En Palestina hay tres especies de roble (<i>Quercus<\/i>). La coscoja (<i>Q. coccifera<\/i>, conocida tamb. como <i>Q. calliprinos<\/i>) es una siempre verde que habita los montes, donde se la ve frecuentemente como un arbusto, si bien la variedad palestina puede llegar a formar un \u00e1rbol redondeado con tronco robusto cuando est\u00e1 protegida. Uno de los robles de hoja caduca (<i>Q. infectoria<\/i>) probablemente no se mencione en la Biblia, debido a su distribuci\u00f3n limitada en altitudes considerables. El otro, el roble de Vallonea o Tabor (<i>Q. aegilops<\/i>, conocido tamb. como <i>Q. ithaburensis<\/i>), se encuentra en las tierras bajas de la Palestina, pero la tala extensa ha eliminado los bosques que anteriormente cubr\u00edan la llanura de Sar\u00f3n. Es un \u00e1rbol fuerte, de madera dura, que alcanza una gran edad, y su fruto, o bellota, est\u00e1 inserta en una copa. Hay cierta confusi\u00f3n con el terebinto, que alcanza una altura similar y tiene nombre heb. semejante, si bien bot\u00e1nicamente son diferentes.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La encina o roble era \u00e1rbol favorito debajo del cual sentarse (1 R. 13.14), o sepultar los muertos (Gn. 35.8; 1 Cr. 10.12). Los \u00e1rboles solitarios constitu\u00edan mojones (1 S. 10.3; <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv1<\/span><span lang=ES style=' '> \u201ccampina\u201d). Su madera poco se menciona; es dura y se usaba para hacer remos (Ez. 27.6). Bas\u00e1n era renombrada por sus encinas (Is. 2.13; Ez. 27.6; Zac. 11.2), y hasta el d\u00eda de hoy pueden verse hermosos ejemplares adultos de <i>Q. aegilops<\/i> en esa regi\u00f3n. La tintura escarlata o carmes\u00ed, empleada en ritos heb. (Ex. 25.4; 26.1; He. 9.19, etc.), se obten\u00eda de un insecto c\u00f3ccido que cubr\u00eda las ramitas de la encina coscoja. Absal\u00f3n qued\u00f3 atrapado por el cabello en una encina (2 S. 18.9\u201310).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El heb. <\/span><span style=' '>&#722;<sup>a<\/sup>\u0161&#275;r\u00e2<\/span><span lang=ES style=''> se traduce en <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv1<\/span><span lang=ES style=' '> (siguiendo la <span style='text-transform: uppercase'>LXX<\/span> <i>alsos<\/i>) como \u201cbosque\u201d o \u201c(lugar) alto\u201d idol\u00e1trico (Ex. 34.13; Dt. 16.21; 2 R. 17.16, etc.), dado que se pensaba que se refer\u00eda a un encinar o robledo. En cambio los entendidos actuales sostienen que no se trata de una referencia a \u00e1rboles sino a una imagen o un asta c\u00faltica de la diosa cananea Asera (as\u00ed <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=''>), consorte de \u00c9l. No obstante, con frecuencia tambi\u00e9n hab\u00eda \u00e1rboles en torno a la cuesti\u00f3n: \u201cNo plantar\u00e1s ning\u00fan \u00e1rbol para Asera\u201d (Dt. 16.21); \u201cSacrificaron \u2026 debajo de las encinas, \u00e1lamos y olmos que tuviesen buena sombra\u201d (Os. 4.13). Hasta el d\u00eda de hoy pueden verse en diversas partes de Palestina bosques \u201csagrados\u201d de encinas y terebintos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><b><span lang=ES style=''>Granado <\/span><\/b><etiqueta><\/etiqueta><span lang=ES style=''>(heb. <\/span><span style=''>rimm\u00f4n<\/span><span lang=ES style=''>). \u00c1rbol peque\u00f1o o arbusto (<i>Punica granatum<\/i>) que se cr\u00eda en forma silvestre en algunos pa\u00edses orientales, y que se estima y cultiva grandemente desde \u00e9pocas primitivas. Varios lugares en Palestina llevan su nombre, <etiqueta id=\"#_ftn878\" name=\"_ftnref878\" title=\"\">p. ej. Rim\u00f3n (Jos. 15.32), Gat-rim\u00f3n (Jos. 19.45), En-rim\u00f3n (Neh. 11.29). Tiene nume<\/etiqueta>rosas ramas extendidas, hojas caducas de color verde oscuro, ocasionales espinas, c\u00e1liz grande y persistente, y flores rojas brillantes. Cuando est\u00e1 plenamente maduro su fruto, que tiene forma de manzana, ostenta una mezcla de colores, amarillo, marr\u00f3n y casta\u00f1o, y contiene una multitud de semillas recubiertas de una piel delgada y rodeadas de una pulpa acuosa de color rosa. Existen dos variedades, dulce y \u00e1cida. Con el jugo se hace una bebida refrescante, con las semillas un jarabe (granadina), y de las flores un medicamento astringente. Con granadas ornamentales se decoraba la vestimenta del sumo sacerdote (Ex. 28.33), los capiteles de las columnas del templo de Salom\u00f3n (1 R. 7.20), y el siclo de plata de Jerusal\u00e9n que circulaba en 143\u2013135 a.C. V\u00e9ase Goor y Nurock, <etiqueta id=\"#_ftn879\" name=\"_ftnref879\" title=\"\">op. cit., pp. 70\u201388.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><b><span lang=ES style=''>Haya<\/span><\/b><etiqueta><\/etiqueta><span lang=ES style=' '>. Las palabras heb. <\/span><span style=''>b<sup>e<\/sup>r\u00f4\u0161<\/span><span lang=ES style=''>, <\/span><span style=''>b<sup>e<\/sup>r\u00f4&#7791;&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''> se <etiqueta id=\"#_ftn880\" name=\"_ftnref880\" title=\"\">trad. \u201ccipr\u00e9s\u201d, \u201chaya\u201d, palabras que suelen aplicarse popularmente a diversas con\u00edferas. Los eruditos hebreos aceptan la aplicaci\u00f3n de estos nombres al alto enebro griego, <\/etiqueta><\/span><span style=''>Juniperus excelsa<\/span><span lang=ES style=''>, del que se import\u00f3 la madera desde el L\u00edbano para la construcci\u00f3n de la casa y el templo de Salom\u00f3n (1 R. 5.8, 10), desde Senir (Herm\u00f3n) para la construcci\u00f3n de embarcaciones (Ez. 27.5, cf. <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv1<\/span><span lang=ES style=';text-transform: uppercase'>, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=''>), y tambi\u00e9n para instrumentos musicales (2 S. 6.5).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><b><span lang=ES style=''>Madera olorosa <\/span><\/b><etiqueta><\/etiqueta><span lang=ES style=''>(gr. <\/span><span style=''>thyinos<\/span><span lang=ES style=''>, Ap. 18.12; <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vp<\/span><span lang=ES style=' '> \u201cmadera arom\u00e1tica\u201d, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0ci<\/span><span lang=ES style=' '> \u201cmadera ex\u00f3tica\u201d). La madera de la tuya articulada (<\/span><span style=''>Tetraclinis articulata<\/span><span lang=ES style=''>), peque\u00f1a con\u00edfera originaria del <etiqueta id=\"#_ftn881\" name=\"_ftnref881\" title=\"\">NO del \u00c1frica. La madera es oscura, dura, y fragante, y era valorada po<\/etiqueta>r los griegos y los romanos para la fabricaci\u00f3n de armarios. Otro nombre que recibe es madera de cidro (pero no est\u00e1 relacionada bot\u00e1nicamente con los <\/span><span style=''>Citrus<\/span><span lang=ES style=''>), y algunas versiones utilizan dicho nombre; otras entienden que se trata del s\u00e1ndalo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><b><span lang=ES style=''>Manzano <\/span><\/b><etiqueta><\/etiqueta><span lang=ES style=''>(heb. <\/span><span style=''>tapp\u00fba&#7717;<\/span><span lang=ES style=''>). La identidad de esta fruta, que se menciona principalmente en Cnt., ha sido muy discutida en raz\u00f3n de la objeci\u00f3n (insostenible) de que Palestina es un lugar demasiado caliente y seco para el cultivo adecuado de la manzana verdadera (<\/span><span style=''>Malus pumila<\/span><span lang=ES style=''> o <\/span><span style=''>Pyrus malus<\/span><span lang=ES style=''>). Las palabras heb. y <etiqueta id=\"#_ftn882\" name=\"_ftnref882\" title=\"\">\u00e1r., sin embargo, favorecen dicha lectura; es un \u00e1rbol que ofrece buena sombra, la fruta es dulce (Cnt. 2.3), y su perfume es muy apreciado (Cnt. 7.8<\/etiqueta>). La manzana cultivada puede haber tenido su origen en la regi\u00f3n del C\u00e1ucaso y por cierto que crece muy bien en los cultivos en partes de la Tierra Santa. Aun cuando la mayor\u00eda de las cualidades mencionadas se aplican tambi\u00e9n al albaricoquero (<\/span><span style=''>Armeniaca vulgaris<\/span><span lang=ES style=''> o <\/span><span style=''>Prunus armeniaca<\/span><span lang=ES style=''>), del que ser\u00eda m\u00e1s apropiada la imagen de Pr. 25.11 relativa a la \u201cmanzana de oro\u201d, resulta dudoso el que el albaricoquero existiera en Palestina en esa \u00e9poca. Esta objeci\u00f3n resulta m\u00e1s seria todav\u00eda en el caso del cidro chino (<\/span><span style=''>Citrus medicus<\/span><span lang=ES style=''>), que constituye una tercera sugerencia. Tambi\u00e9n se ha propuesto una fruta asi\u00e1tica occidental, el membrillo (<\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>Cydonia oblonga<\/span><span lang=ES style=' '>), pero su gusto es algo amargo, y la Misn\u00e1 traduce el t\u00e9rmino con una palabra heb. diferente. V\u00e9ase Goor y Nurock, op. cit.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><b><span lang=ES style=''>Morera <\/span><\/b><etiqueta><\/etiqueta><span lang=ES style=' '>(gr. <\/span><span style=' '>sykaminos<\/span><span lang=ES style=' '>, Lc. 17.6, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vp<\/span><span lang=ES style=' '>, <\/span><span lang=ES style='font-size: 10.0pt;;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0nbe<\/span><span lang=ES style=''>; en <\/span><etiqueta id=\"#_ftn883\" name=\"_ftnref883\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vha<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''>, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0ci<\/span><span lang=ES style=' '> \u201cmoral\u201d). La morera negra (<\/span><span style=''>Morus nigra<\/span><span lang=ES style=''>), \u00e1rbol peque\u00f1o y fuerte, con fruto comestible de color rojo sangre, se cultiva en Palestina. Consideran algunos que puede referirse al sic\u00f3moro (as\u00ed <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=' '> y otras), pero no hay raz\u00f3n para dudar de que para la \u00e9poca del <etiqueta id=\"#_ftn884\" name=\"_ftnref884\" title=\"\">NT ya exist\u00eda la morera negra.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><b><span lang=ES style=''>Palmera <\/span><\/b><etiqueta><\/etiqueta><span lang=ES style=''>(heb. <\/span><span style=''>t&#257;m&#257;<\/span><span lang=ES style=''>, gr. <\/span><span style=''>foenix<\/span><span lang=ES style=''>). Palmera datilera, <\/span><span style=''>Foenix dactylifera<\/span><span lang=ES style=''>, \u00e1rbol alto, delgado, sin ramas, con un penacho de 3\u20134 m de hojas semejantes a plumas. Los racimos de flores masculinas y femeninas aparecen en \u00e1rboles separados. Forma bosques en el c\u00e1lido valle del Jord\u00e1n. Por numerosas referencias parecer\u00eda que en los tiempos b\u00edblicos era com\u00fan plantarlas en forma aislada (Jue. 4.5), aunque el fruto de los ejemplares ubicados en zonas altas era de calidad pobre. Con frecuencia la palmera daba nombre al lugar donde crec\u00eda, p. ej. Tamar (Ez. 47.18\u201319; 48.28); Hazezon-tamar (Gn. 14.7, etc.). A Jeric\u00f3 se la llamaba \u201cciudad de las palmeras\u201d (2 Cr. 28.15). La palmera tipificaba la gracia, la elegancia, y la rectitud (Sal. 92.12; Jer. 10.5), y Tamar se usaba como nombre de mujer (2 S. 13.1; 14.27). Tambi\u00e9n era s\u00edmbolo de victoria y regocijo, y el uso de hojas de palmera (\u201cramas\u201d) cuando Jes\u00fas entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n (Jn. 12.13) constitu\u00eda un acto significativo (cf. Ap. 7.9, \u201cpalma\u201d). La forma de la palmera se usaba en ornamentaci\u00f3n arquitect\u00f3nica (1 R. 6.29, 32; Ez. 40.31). V\u00e9ase Goor y Narock, op. cit., pp. 121\u2013151.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><b><span lang=ES style=''>Pino<\/span><\/b><etiqueta><\/etiqueta><span lang=ES style=' '>. Existen razones para creer que el heb. <\/span><span style=''>&#722;&#333;ren<\/span><span lang=ES style=''> de Is. 44.14 se refiere al pino carrasco o de Alepo (<\/span><span style=''>Pinus halepensis<\/span><span lang=ES style=''>), y no al cedro (<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vp<\/span><span lang=ES style=' '>, <\/span><span lang=ES style='font-size: 10.0pt;;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0bj<\/span><span lang=ES style=''>) o la haya (<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><span lang=ES style=''>). Este pino se cr\u00eda en las monta\u00f1as palestinas donde la tierra es adecuada para el mismo. Es un \u00e1rbol alto y delgado con pares de agujas a modo de hojas, y madera blanda adecuada para ser trabajada.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><b><span lang=ES style=''>S\u00e1ndalo <\/span><\/b><etiqueta><\/etiqueta><span lang=ES style=''>(heb. <\/span><span style=''>&#722;alg\u00fbmm&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''>, 2 Cr. 2.8; 9.10\u201311; <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0bj<\/span><span lang=ES style=''> \u201calgummim\u201d). Aparentemente originario del L\u00edbano, y posiblemente la con\u00edfera denominada abeto ciliciano (<\/span><span style=''>Abies cilicia<\/span><span lang=ES style=''>). Tambi\u00e9n se han sugerido la sabina oriental o enebro griego (<\/span><span style=''>Juniperus excelsa<\/span><span lang=ES style=''>), y el cipr\u00e9s de hoja perenne (<\/span><span style=''>Cypressus sempervirens<\/span><span lang=ES style=''>). Una sugesti\u00f3n dudosa es que el s\u00e1ndalo sea igual al s\u00e1ndalo de Ofir, y que fue reexportado a Jud\u00e1 desde el L\u00edbano, siendo luego confundido por el Cronista camo originario de all\u00ed. La referencia a la \u201cmadera de s\u00e1ndalo\u201d en 2 Cr. 9.10\u201311 parecer\u00eda ser un ejemplo de met\u00e1tesis, aunque tambi\u00e9n podr\u00eda ser simplemente una forma alternativa. V\u00e9ase <b>Almugguim<\/b>, <etiqueta id=\"#_ftn885\" name=\"_ftnref885\" title=\"\">sup.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><b><span lang=ES style=''>Sauce <\/span><\/b><etiqueta><\/etiqueta><span lang=ES style=' '>(heb. <\/span><span style=' '>&#723;<sup>a<\/sup>r&#257;&#7687;&#305;&#770;m, &#7779;af&#7779;&#257;f\u00e2<\/span><span lang=ES style=' '>). Los sauces (<\/span><span style=''>Salix acmofylla<\/span><span lang=ES style=''> y otras especies) se encuentran com\u00fanmente cerca de los arroyos permanentes en el Oriente Medio, y en las referencias b\u00edblicas generalmente est\u00e1n vinculados con su h\u00e1bitat (Job 40.22; Is. 25.7; 44.4; Ez. 17.5). Son arbustos o peque\u00f1os \u00e1rboles que forman espesuras. Los \u201csauces de los arroyos\u201d (Lv. 23.40) y los \u201csauces\u201d de Babilonia (Sal. 137.2) en general se consideran actualmente como \u00e1lamos (<\/span><span style=''>Populus eufratica<\/span><span lang=ES style=''>). M\u00e1s aun, M. Zohary (<i>Flora Palaestina<\/i>, 1, 1966, pp. 29) sostiene que en la literatura posb\u00edblica los nombres heb. del sauce y el \u00e1lamo fueron intercambiados.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las \u201ccuerdas nuevas\u201d o \u201csogas nuevas\u201d (<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><span lang=ES style=' '>) usadas por Dalila para atar a Sans\u00f3n (Jue. 16.11) pueden haber sido cortezas de sauce o ramitas fibrosas del arbusto des\u00e9rtico <\/span><span style=''>Thymelaea hirsuta<\/span><span lang=ES style=''>.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><b><span lang=ES style=''>Sic\u00f3moro <\/span><\/b><etiqueta><\/etiqueta><span lang=ES style=''>(heb. <\/span><span style=''>\u0161iqm\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>, gr. <\/span><span style=''>sykom&#333;raia<\/span><span lang=ES style=''>). El sic\u00f3moro (<\/span><span style=''>Ficus sycomorus<\/span><span lang=ES style=''>), es un \u00e1rbol fuerte de 10\u201313 m de altura, con tronco corto, ramas que se extienden ampliamente, y hojas perennes. Se plantaba, y se planta todav\u00eda, en Egipto y en las tierras bajas de Palestina (1 R. 10.27, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0nc<\/span><span lang=ES style=' '>; 2 Cr. 1.15, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><span lang=ES style=' '>, <\/span><span lang=ES style='font-size: 10.0pt;;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0nc<\/span><span lang=ES style=''>; 9.27, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0nc<\/span><span lang=ES style=' '>; en todas estas referencias <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=' '> tiene \u201ccabrahigos\u201d). Su madera resultaba importante para Egipto, donde los \u00e1rboles eran escasos, para la fabricaci\u00f3n de ata\u00fades y otros objetos de madera. Su fruto es comestible y era lo suficientemente importante como para que el rey David designara oficiales para que cuidaran los olivares y los sicomorales (1 Cr. 27.28, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><span lang=ES style=' '>), y para que el salmista considerara la destrucci\u00f3n de los sic\u00f3moros por helada como una calamidad para los egipcios comparable con la destrucci\u00f3n de sus propias vi\u00f1as (Sal. 78.47, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><span lang=ES style=' '>). En Am. 7.14 <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><span lang=ES style=' '> <etiqueta id=\"#_ftn886\" name=\"_ftnref886\" title=\"\">mg, \u201ccosechador de fruta del sic\u00f3moro\u201d, o <\/etiqueta><\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=' '>, \u201crecojo higos silvestres\u201d, es incorrecta, ya que la palabra heb. significa podador o cuidador de la fruta. Se trataba de la operaci\u00f3n de cortar la parte superior de cada higo a fin de asegurar que madurara en forma adecuada y libre de insectos. Zaqueo subi\u00f3 a un sic\u00f3moro para ver pasar a Jes\u00fas (Lc. 19.4); todav\u00eda pueden verse sic\u00f3moros en las calles de algunas ciudades palestinas. Este \u00e1rbol no debe confundirse con el sic\u00f3moro europeo (<i>Acer<\/i> <i>pseudoplatanus<\/i>) o el pl\u00e1tano norteamericano (<i>Platanus<\/i>) tambi\u00e9n conocido como sic\u00f3moro.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><b><span lang=ES style=''>Tamarisco <\/span><\/b><etiqueta><\/etiqueta><span lang=ES style=''>(heb. <\/span><span style=''>&#722;&#275;\u0161el<\/span><span lang=ES style=''>, Gn. 21.33; 1 S. 22.6; 31.13, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0bj<\/span><span lang=ES style=''>; <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv1<\/span><span lang=ES style=' '> \u201cbosque\u201d, \u201c\u00e1rbol\u201d; <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=' '> tiene \u201c\u00e1rbol\u201d en la \u00faltima referencia). \u00c1rbol de madera blanda de los uadis del desierto, con numerosas ramitas delgadas, hojas escamadas, y peque\u00f1as borlas de flores de color rosa o blancas. Varias especies semejantes se cr\u00edan en la Palestina (<\/span><span style=''>Tamarix efylla<\/span><span lang=ES style=''>, <i>T.<\/i> <i>nilotica<\/i>, <i>T. pentandra, T. tetragyna<\/i>), especialmente en las cercan\u00edas de Beerseba, donde Abraham plant\u00f3 un ejemplar. (* <span style='text-transform:uppercase'>Man\u00e1<\/span> )<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><b><span lang=ES style=''>Terebinto<\/span><\/b><etiqueta><\/etiqueta><span lang=ES style=''>, \u00e1rbol de la trementina (heb. <\/span><span style=''>&#722;&#275;l\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>, Is. 6.13, <\/span><etiqueta id=\"#_ftn887\" name=\"_ftnref887\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0sba<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=' '>, <\/span><span lang=ES style='font-size: 10.0pt;;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0ci<\/span><span lang=ES style=''>; <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=' '> \u201croble\u201d, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv1<\/span><span lang=ES style=' '> \u201colmo\u201d; Os. 4.13, <\/span><etiqueta id=\"#_ftn888\" name=\"_ftnref888\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv3<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''>; <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=' '> \u201colmo\u201d). El terebinto de Palestina (<\/span><span style=''>Pistacia terebinthus<\/span><span lang=ES style=''> var. <i>palestina, o P. palestina<\/i>) es un \u00e1rbol peque\u00f1o que se ve muy frecuentemente en los montes. El terebinto atl\u00e1ntico (<i>P. atlantica<\/i>), mucho m\u00e1s grande, de los lugares m\u00e1s c\u00e1lidos, se parece al roble, y por tener nombre similar puede confundirse con \u00e9l en el AT. El terebinto era uno de los \u00e1rboles debajo de los cuales se ofrec\u00edan sacrificios y ofrendas, porque ten\u00eda \u201cbuena sombra\u201d (Os. 4.13).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''>J. Lacasa, \u201c\u00c1rbol\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn889\" name=\"_ftnref889\" title=\"\"><i>\u00b0EBDM<\/i><\/etiqueta>, <etiqueta id=\"#_ftn890\" name=\"_ftnref890\" title=\"\">t(t). I, cols. 680\u2013684; M. Zohary, \u201cFlora\u201d, <\/etiqueta><i>\u00b0EBDM<\/i>, t(t). III, cols. 584\u2013601; M. Noth, <i>El mundo del Antiguo Testamento<\/i>, 1976.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn891\" name=\"_ftnref891\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>F.N.H.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00ed\u0081RBOLES 461 (contin&#8230;) \u00ed\u0081RBOLES 462 Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico (-> creaci\u00f3n, ecolog\u00ed\u00ada, vegetarianos). \u00ed\u0081rboles y plantas forman un entorno b\u00e1sico de la vida* de los hombres, como aparece ya en el principio, en el relato del para\u00ed\u00adso (Gn 2-3), con el \u00e1rbol de la vida y del conocimiento* del bien\/mal. (1) Arboles sagrados. La Biblia &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/arboles\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abARBOLES\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-4529","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4529","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4529"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4529\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4529"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4529"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4529"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}