{"id":4539,"date":"2016-02-05T00:30:33","date_gmt":"2016-02-05T05:30:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/arbol\/"},"modified":"2016-02-05T00:30:33","modified_gmt":"2016-02-05T05:30:33","slug":"arbol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/arbol\/","title":{"rendered":"ARBOL"},"content":{"rendered":"<p>v. Fruto, Ra\u00edz, Rama<br \/>\nGen 1:11 produzca la tierra hierba .. \u00e1 de fruto<br \/>\nGen 2:9 \u00e1 de vida .. el \u00e1 de la ciencia del bien<br \/>\nGen 3:6 y vio la mujer que el \u00e1 era bueno para<br \/>\nGen 21:33 plant\u00f3 Abraham un \u00e1 .. en Beerseba<br \/>\nExo 15:25 le mostr\u00f3 un \u00e1 .. lo ech\u00f3 en las aguas<br \/>\nDeu 20:19 no destruir\u00e1s sus \u00e1 metiendo hacha en<br \/>\nJdg 9:8 fueron una vez los \u00e1 a elegir rey sobre<br \/>\n1Ki 14:23 altos .. y debajo de todo \u00e1 frondoso<br \/>\nJob 14:7 si el \u00e1 fuere cortado, a\u00fan queda de \u00e9l<br \/>\nPsa 1:3; Jer 17:8 ser\u00e1 como \u00e1 plantado junto a<br \/>\nPsa 104:16 se llenan de savia los \u00e1 de Jehov\u00e1<br \/>\nPro 3:18 es \u00e1 de vida a los que de ella echan mano<br \/>\nPro 11:30 el fruto del justo es \u00e1 de vida; y el que<br \/>\nEcc 11:3 en el lugar que el \u00e1 cayere all\u00ed quedar\u00e1<br \/>\nIsa 61:3 y ser\u00e1n llamados \u00e1 de justicia, plant\u00edo<br \/>\nEze 17:24 yo Jehov\u00e1 abat\u00ed el \u00e1 sublime, levant\u00e9<br \/>\nEze 47:7 la ribera del r\u00edo hab\u00eda much\u00edsimos \u00e1<br \/>\nDan 4:10 me parec\u00eda ver .. un \u00e1, cuya altura era<br \/>\nMat 3:10; Luk 3:9 el hacha .. a la ra\u00edz de los \u00e1<br \/>\nMat 7:17; Luk 6:43 todo buen \u00e1 da buenos frutos<br \/>\nMat 12:33; Luk 6:44 por el fruto se conoce el \u00e1<br \/>\nMat 13:32; Luk 13:19 y se hace \u00e1, de tal manera<br \/>\nMar 8:24 dijo: Veo los hombres como \u00e1, pero los<br \/>\nJud 1:12 \u00e1 oto\u00f1ales, sin fruto, dos veces muertos<br \/>\nRev 2:7 le dar\u00e9 a comer del \u00e1 de la vida, el cual<br \/>\nRev 7:3 no hag\u00e1is da\u00f1o .. ni a los \u00e1. hasta que<br \/>\nRev 22:2 en medio de la calle .. estaba el \u00e1 de la<br \/>\nRev 22:14 para tener derecho al \u00e1 de la vida, y<\/p>\n<hr>\n<p>\u00ed\u0081rbol  (heb. \u00eats; gr. d\u00e9ndron, x\u00falon). En el AT los \u00e1rboles son utilizados como instrumentos de Dios para premiar o castigar (Lev 26:34; Deu 28:15).  Tambi\u00e9n suelen simbolizar al hombre justo, a quien pone su confianza en el hombre o en Dios y al pueblo fiel (Psa 1:3; Jer 17:5-8; Hos 14:5-8). Otras veces son personificados (Isa 55:12; Psa 96:12; Eze 17:24).  Al pie de ciertos \u00e1rboles se enterraron amados, ocurrieron reuniones y audiencias de discusiones y acuerdos, se alistaron ej\u00e9rcitos, etc. (Gen 35:8; Jdg 4:5; 1Sa 14:2; 22:6; 31:13). En el NT la simbolog\u00ed\u00ada en m\u00e1s abundante, lo cual se ve muy a menudo en las par\u00e1bolas de Jes\u00fas; s\u00f3lo accidentalmente tiene una significaci\u00f3n concreta (Luk 19:4; Mat 12:8; Joh 1:48-50; Mat 13:22; Luk 6:43; Mat 24:32; Mat 3:10; 13:16; 24:32; Jud_12; Rev 7:13).  V\u00e9anse Bosque; Flora; Palestina VII.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>en las culturas antiguas, el a. hace parte de las mitolog\u00ed\u00adas, de las leyendas, su imagen se emplea en sentido metaf\u00f3rico, como s\u00ed\u00admbolo, en comparaciones literarias, algunos pueblos lo consideran sagrado. En la biblia el \u00e1rbol, en sus distintas especies, es mencionado profusamente. En la narraci\u00f3n de la creaci\u00f3n del hombre, se dice que Yahv\u00e9h plant\u00f3 un jard\u00ed\u00adn en Ed\u00e9n e hizo brotar en \u00e9l toda clase \u00e1rboles para comer Gn 2, 810,  y en medio de \u00e9l el \u2020\u0153\u00e1. de la vida\u2020\u009d, s\u00ed\u00admbolo de la inmortalidad.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n el \u2020\u0153\u00e1. de la ciencia del bien y del mal\u2020\u009d, es decir, que Dios le da al hombre la libertad y el discernimiento para actuar, pero la tentaci\u00f3n de hacerse como Dios, representada en la serpiente, hace que el hombre cometa el pecado de orgullo, simbolizado en el acto de comer del fruto prohibido, lo cual implica la expulsi\u00f3n del Ed\u00e9n y el rompimiento de la armon\u00ed\u00ada del hombre con la naturaleza y con Dios.<\/p>\n<p>En el Deuteronomio  se dice, 20, 19, que cuando haya necesidad de combatir contra una ciudad, no se deben talar los \u00e1rboles frutales, pues son necesarios para el sustento del hombre, los dem\u00e1s, que no dan fruto,  se pueden emplear para la guerra.<\/p>\n<p>En los tiempos b\u00ed\u00adblicos  encontramos algunos procedimientos usados a fin de conseguir una mejor producci\u00f3n de los \u00e1rboles, los cuales son empleados como im\u00e1genes literarias; se cortan los \u00e1rboles viejos para que de sus ra\u00ed\u00adces reto\u00f1en v\u00e1stagos nuevos Jb 14, 7-8; anunciando la era mesi\u00e1nica, Isa\u00ed\u00adas dice que brotar\u00e1 un v\u00e1stago del tronco de Jes\u00e9 11, 1.<\/p>\n<p>Al pie de un \u00e1rbol se enterraba a los difuntos  como sucedi\u00f3 con D\u00e9bora,  nodriza de Rebeca, la mujer de Isaac, cuando muri\u00f3 y fue sepultada junto a una encina, cerca de Betel, la cual fue llamada por esto \u2020\u0153Encina del Llanto\u2020\u009d Gn 35, 8. Bajo un \u00e1. se congrega al pueblo para hacer justicia,  como lo hac\u00ed\u00ada la profetisa D\u00e9bora bajo una palmera Jc 4, 5; tambi\u00e9n Sa\u00fal, al pie de un tamarisco, en Guibe\u00e1, juzga a los seguidores de David  1 S 22, 6. Cuando el pueblo de Israel jur\u00f3 servir a Yahv\u00e9h, Josu\u00e9 plant\u00f3 una piedra al pie de la encina del santuario de Yahv\u00e9h en Siquem, como testigo del juramento, Jos 24, 26; junto al terebinto, se dice en Jc 9, 6.<\/p>\n<p>De manera de comparaci\u00f3n  se usa el t\u00e9rmino \u00e1, el que f\u00ed\u00ada en Yahv\u00e9h, es como \u00e1. sembrado a la orilla de una corriente de agua Jr 17, 7 ; los infieles a Yahv\u00e9h ser\u00e1n arrojados al fuego como el le\u00f1o de la vid Ez 15 2,  ss; los falsos profetas se conocen, como los \u00e1rboles, por el fruto que dan Mt 7, 17-19; los falsos doctores, dice Judas 12, son como \u00e1rboles de oto\u00f1o, sin fruto; quien no permanece en Cristo, ser\u00e1 arrojado al fuego,  como el sarmiento seco Jn 15, 6.<\/p>\n<p>Uno  de los sue\u00f1os que tuvo el rey Nabucodonosor y que interpret\u00f3  Daniel, ten\u00ed\u00ada como motivo un \u00e1. Dn 4, 7 ss.<\/p>\n<p>Los pueblos paganos acostumbraban erigir altares y plantar \u00e1rboles a sus  dioses en los lugares altos, idolatr\u00ed\u00ada en la que cay\u00f3 muchas veces el pueblo de Dios al entrar en contacto con aqu\u00e9llos Is 57, 5, Jr 17,2; Ez 6,  13; 20, 28; Os 4, 13.<\/p>\n<p>Sobre  la nueva Jerusal\u00e9n  se dice en Ap 22, 2, que en las m\u00e1rgenes del r\u00ed\u00ado habr\u00e1 \u00e1rboles de la vida.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(heb., \u2020\u2122ets, madera de \u00e1rbol; gr. dendron, \u00e1rbol, xylon, madera, \u00e1rbol). Hay m\u00e1s de 300 referencias a \u00e1rbol y madera en la Biblia. Se han identificado m\u00e1s de 25 clases diferentes de \u00e1rboles creciendo en la Tierra Santa. A los \u00e1rboles identificados con lugares sagrados se les permit\u00ed\u00ada florecer.<\/p>\n<p>Los \u00e1rboles eran venerados por pueblos paganos que cre\u00ed\u00adan que los dioses los habitaban. A menudo se ofrec\u00ed\u00adan sacrificios bajo los \u00e1rboles (Deu 12:2; 1Ki 14:23). Estaba prohibido plantar un \u00e1rbol cerca de un altar sagrado (Deu 16:21). Los \u00e1rboles identificaban lugares (Gen 12:6; Deu 11:30). En la fiesta de los Tabern\u00e1culos se utilizaban ramas de \u00e1rboles (Lev 23:40). Ver tambi\u00e9n PLANTAS.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>El paisaje actual de Israel no corresponde con lo que era en tiempos antiguos. Hab\u00ed\u00ada en aquel entonces muchos \u00e1. La diversidad de clima (subtropical, desiertos, monta\u00f1as, pantanos) permit\u00ed\u00ada muchas especies de \u00e1., tales como acacia, almendro, manzano, cedro, cipr\u00e9s, palma, pino, etc\u00e9tera. Josu\u00e9 permiti\u00f3 desmontes con fines agr\u00ed\u00adcolas (Jos 17:15), y la Biblia habla de la abundancia de bosques. La batalla contra el rebelde Absal\u00f3n tuvo lugar junto al bosque de Efra\u00ed\u00adn y al ser vencidos los seguidores de \u00e9ste, muchos murieron al huir por \u00e9l, a causa de la densidad de su espesura (2Sa 18:8).<\/p>\n<p>El cuidado que Dios quer\u00ed\u00ada que se tuviera con los \u00e1. aparece en la misi\u00f3n que impuso a Ad\u00e1n de cuidar de los que hab\u00ed\u00ada en el jard\u00ed\u00adn de Ed\u00e9n (Gen 2:9, Gen 2:15). Adem\u00e1s, vemos su prohibici\u00f3n de cortar los bosques aun de ciudades enemigas asediadas, como era la costumbre de los paganos (Deu 20:20). En esos casos a los israelitas s\u00f3lo se les permit\u00ed\u00ada cortar \u00e1. que no fueran frutales, si eran necesarios para construir baluartes para el asalto.<br \/>\nprohibi\u00f3 la costumbre de plantar \u00e1. frondosos para el culto de \u2020\u00a2Asera (Deu 16:21). El Se\u00f1or Jes\u00fas dijo que todo \u00e1. que no da buenos frutos es cortado (Mat 7:17-19). El juicio de Dios se compara al corte de un \u00e1. in\u00fatil (Luc 3:9). Los israelitas reconoc\u00ed\u00adan la vida que hay en un \u00e1., diciendo que se saciaban de savia (Sal 104:16), aplauden (Isa 55:12), se alegran (Sal 96:12), tienen envidia (Eze 31:9), etc\u00e9tera. Un \u00e1. frondoso era muchas veces utilizado como lugar de reuni\u00f3n (Jue 4:5) o de culto pagano (Deu 12:2; Isa 57:5). Se escog\u00ed\u00ada a veces un \u00e1. para enterrar cerca de \u00e9l a un pariente (Gen 35:8).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, FLOR TIPO ARBO Las Sagradas Escrituras nos describen una flora correspondiente a las regiones subtropicales. En Palestina se alternan la aridez con la fertilidad. Las regiones m\u00e1s f\u00e9rtiles de las tierras b\u00ed\u00adblicas eran la llanura de Sar\u00f3n a lo largo de la costa (Is. 35:2), los bosques de pinos y cedros del L\u00ed\u00adbano y del Herm\u00f3n y los valles pr\u00f3ximos a Jeric\u00f3 (Ex. 9:25), el llano de Esdrael\u00f3n en Galilea y ciertas regiones al otro lado del Jord\u00e1n. Los \u00e1rboles conocidos por los autores b\u00ed\u00adblicos eran de los tipos le\u00f1osos, arbustos y \u00e1rboles de maderas resinosas. Los \u00e1rboles son utilizados, adem\u00e1s de sus usos naturales, para ense\u00f1ar diversas verdades. As\u00ed\u00ad, simbolizan al hombre justo (Sal. 1:3), que \u00abes como el \u00e1rbol plantado junto a la corriente del agua\u00bb; dar\u00e1 buen fruto a su debido tiempo. Quien conf\u00ed\u00ada en el Se\u00f1or es como el \u00e1rbol que tendr\u00e1 follaje abundante y que no temer\u00e1 el calor porque sus ra\u00ed\u00adces estar\u00e1n hundidas en el agua que conservar\u00e1 su verdor (Jer. 17:8). Quien pone su confianza en otro hombre viene a ser como tamarindo en la estepa, que habita en los lugares \u00e1ridos y secos y nunca prospera (Jer. 17:6). La misma analog\u00ed\u00ada se aplica tambi\u00e9n a los pueblos (Os. 14:6-8). A veces los \u00e1rboles son personificados en figuras po\u00e9ticas que alaban y celebran las obras de Dios; as\u00ed\u00ad, en Isa\u00ed\u00adas aplauden (Is. 55:12); en los Salmos se alegran y son saciados por la generosidad del Creador (Sal. 96:12; 104:16); comprenden las obras del Se\u00f1or en Ezequiel (Ez. 17:24). (a) AT: Algunos \u00e1rboles del Antiguo Testamento tienen un significado especial en la historia del pueblo de Dios, ya que cerca de ellos tuvo lugar alg\u00fan acontecimiento de especial significaci\u00f3n; as\u00ed\u00ad:la encina de More en Hebr\u00f3n, donde el Se\u00f1or se apareci\u00f3 dos veces a Abraham (Gn. 12:6-7; 18:1); el encinar de Mamre que est\u00e1 en Hebr\u00f3n, donde Abraham edific\u00f3 un altar (Gn. 13:8); el terebinto de Bet-el; la encina de Jabes, donde los habitantes de las cercan\u00ed\u00adas enterraron a Sa\u00fal y a sus hijos; la encina de Ofra, donde el Se\u00f1or se apareci\u00f3 a Gede\u00f3n; el valle de Ela, donde David mat\u00f3 a Goliat; el tamarisco de Beerseba, donde Abraham, despu\u00e9s de establecer alianza con Abimelec, levant\u00f3 un altar al Se\u00f1or; el tamarisco de Gabaa, donde Sa\u00fal recibi\u00f3 la noticia de que hab\u00ed\u00adan descubierto a David; la palmera de D\u00e9bora, donde \u00e9sta sol\u00ed\u00ada sentarse y donde los israelitas sub\u00ed\u00adan juntos para los juicios; el granado de Migr\u00f3n, donde estaba sentado Sa\u00fal cuando Jonat\u00e1n intent\u00f3 cruzar las filas enemigas de los filisteos (Gn. 12:6-7; 18:1; Gn. 13:8; 1 R. 13:14; 1 Cr. 10:12; Jue. 6:11; 1 S. 17:2; Gn. 21:23-33; y 1 S. 22:6; Jue. 4:5; 1 S. 14:2). Estos pasajes y muchos otros nos indican hasta qu\u00e9 punto los \u00e1rboles gozan de un car\u00e1cter privilegiado, si bien accidental, en los hechos del pueblo de Dios. Los profetas y las leyes ordenan destruir todo \u00e1rbol que pueda ser, aun indirectamente, objeto de veneraci\u00f3n o de culto que solamente se deb\u00ed\u00ada rendir al Se\u00f1or (Dt. 12:2-3; 16:21; Jer. 2:20). (b) NT: En el Nuevo Testamento el \u00e1rbol se menciona en el sentido general de vegetaci\u00f3n, o como en el caso de las par\u00e1bolas de Jes\u00fas: cuando compara el reino de Dios a un \u00e1rbol frondoso en el cual todos los hombres tienen abrigo; o cuando lo compara al grano de mostaza (Mt. 13:22; Lc. 13:19); o cuando ense\u00f1a a discernir a los hombres buenos de los malos por sus frutos (Mt. 7:17-19); los nuevos brotes de la higuera presagian el verano (Mt. 24:32; Lc. 21:29). El \u00e1rbol sirve tambi\u00e9n para simbolizar la reprobaci\u00f3n final del pueblo que no recibi\u00f3 a Cristo, en los gestos y palabras del Bautista, cuando ya el hacha est\u00e1 puesta a la ra\u00ed\u00adz para cortarlo y arrojarlo al fuego (Mt. 3:10; Lc. 3:9). Finalmente, los \u00e1rboles est\u00e9riles indican la maldici\u00f3n que impide dar buenos frutos (Mt. 34:32; Lc. 21:29). Con relaci\u00f3n a los distintos \u00e1rboles v\u00e9anse los respectivos art\u00ed\u00adculos. exc, \u00ed\u0081RBOL (A.T.)<\/p>\n<p>tip, FLOR Algunos \u00e1rboles del Antiguo Testamento tienen un significado especial en la historia del pueblo de Dios, ya que cerca de ellos tuvo lugar alg\u00fan acontecimiento de especial significaci\u00f3n; as\u00ed\u00ad: la encina de More en Hebr\u00f3n, donde el Se\u00f1or se apareci\u00f3 dos veces a Abraham (Gn. 12:6-7; 12:18-1); el encinar de Mamre que est\u00e1 en Hebr\u00f3n, donde Abraham edific\u00f3 un altar (Gn. 13:8); el terebinto de Bet-el; la encina de Jabes, donde los habitantes de las cercan\u00ed\u00adas enterraron a Sa\u00fal y a sus hijos; la encina de Ofra, donde el Se\u00f1or se apareci\u00f3 a Gede\u00f3n; el valle de Ela, (significa el valle del Roble o, valle de la Encina), donde David mat\u00f3 a Goliat; el tamarisco de Beerseba, donde Abraham, despu\u00e9s de establecer alianza con Abimelec, levant\u00f3 un altar al Se\u00f1or; el tamarisco de Gabaa, donde Sa\u00fal recibi\u00f3 la noticia de que hab\u00ed\u00adan descubierto a David; la palmera de D\u00e9bora, donde \u00e9sta sol\u00ed\u00ada sentarse y donde los israelitas sub\u00ed\u00adan juntos para los juicios; el granado de Migr\u00f3n, donde estaba sentado Sa\u00fal cuando Jonat\u00e1n intent\u00f3 cruzar las filas enemigas de los filisteos (Gn. 12:6-7; 18:1; Un. 13:8; 1 R. 13:14; 1 Cr. 10:12; Jue. 6:11; 1 S.17:2; Gn. 21:23-33; y 1 S.22:6; Jue. 4:5; 1 S.14:2). Estos pasajes y muchos otros nos indican hasta qu\u00e9 punto los \u00e1rboles gozan de un car\u00e1cter privilegiado, si bien accidental, en los hechos del pueblo de Dios. Los profetas y las leyes ordenan destruir todo \u00e1rbol que pueda ser, aun indirectamente, objeto de veneraci\u00f3n o de culto que solamente se deb\u00ed\u00ada rendir al Se\u00f1or (Dt. 12:2-3; 16:21; Jer. 2:20).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>Lo \u00e1rboles frutales, generosa donaci\u00f3n de la madre tierra, estaban protegidos por la ley y nunca deb\u00ed\u00adan ser talados en el asedio a las ciudades (Dt 20,10). La obligaci\u00f3n del \u00e1rbol es dar fruto; si as\u00ed\u00ad no lo hace, debe ser arrancado y quemado (Mt 3,10; Lc 3,9); debe dar fruto bueno, pues si el fruto es malo, el \u00e1rbol debe ser tambi\u00e9n destruido (Mt 7,17; Lc 6,43-44). Por el fruto se conoce el \u00e1rbol, por las obras se conoce al hombre (Mt 12,33).<\/p>\n<p>El \u00e1rbol c\u00f3smico es el s\u00ed\u00admbolo del universo (cf. Ez 17,22; 31,1-9; Dan 4, 7-9). Jes\u00fas lo utiliza como s\u00ed\u00admbolo del reino de Dios, en cuyas ramas anidan los p\u00e1jaros, en cuya sombra se cobijan los pueblos (Mt 13,32; Lc 13,19).<\/p>\n<p>El \u00e1rbol de la vida es un s\u00ed\u00admbolo de la mitolog\u00ed\u00ada oriental; sus frutos comunican la inmortalidad, pero son inaccesibles al hombre. La Biblia, sin embargo, sit\u00faa el \u00e1rbol de la vida en medio del Para\u00ed\u00adso, al alcance del hombre, con lo que parece darse a entender que el hombre, en su origen, era inmortal. El primer pecado cort\u00f3 definitivamente al hombre el acceso al \u00e1rbol de la vida (G\u00e9n 3,22-24). Al final de los tiempos, el hombre podr\u00e1 comer sus frutos en el para\u00ed\u00adso de Dios (Ap 2,7; 22,2. 14).<\/p>\n<p>El \u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal, que tambi\u00e9n estaba en el Para\u00ed\u00adso (G\u00e9n 2,9), y del que el hombre no pod\u00ed\u00ada comer, bajo pena de muerte\u2020\u017e(-2,,11; 3,3), es asimismo un s\u00ed\u00admbolo de dif\u00ed\u00adcil interpretaci\u00f3n; quiz\u00e1 el sentido sea el de \u00absaberlo todo\u00bb, \u00abser sagaz y entendido\u00bb.<\/p>\n<p>Por fin, el \u00e1rbol, el madero de la cruz, pat\u00ed\u00adbulo donde Jes\u00fas fue ejecutado, es el s\u00ed\u00admbolo de la maldici\u00f3n, del pecado del hombre, que El carg\u00f3 sobre sus espaldas (cf. Act 5,30; 10,39; 13,29; G\u00e1l 3,13; 1 Pe 2,24). > cruz; crucifixi\u00f3n.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>(heb. `ets; gr. d\u00e9n\u00c2\u00b7dron).<br \/>\nEl variado clima de Palestina y sus pa\u00ed\u00adses vecinos dio lugar a una gran diversidad de \u00e1rboles y arbustos, desde los cedros del L\u00ed\u00adbano hasta las palmeras de d\u00e1tiles de Jeric\u00f3 y las retamas del desierto. En la Biblia se mencionan unos treinta \u00e1rboles diferentes, que en esta publicaci\u00f3n se consideran bajo sus respectivos nombres.<br \/>\nEl problema de identificar qu\u00e9 \u00e1rbol en particular es el que indica la palabra hebrea o griega original con frecuencia resulta dif\u00ed\u00adcil de resolver, y en varios casos la identificaci\u00f3n solo es tentativa. Est\u00e1 en funci\u00f3n de la descripci\u00f3n que da el mismo registro b\u00ed\u00adblico de las caracter\u00ed\u00adsticas del \u00e1rbol (a veces estas vienen indicadas por el significado de la palabra ra\u00ed\u00adz de la que se deriva el nombre). Luego se compara dicha descripci\u00f3n con los \u00e1rboles que se sabe que crecen hoy d\u00ed\u00ada en las tierras b\u00ed\u00adblicas y, en especial, en las regiones indicadas en el texto b\u00ed\u00adblico, siempre que estas se mencionen. Tambi\u00e9n sirve de ayuda estudiar las palabras emparentadas (es decir, aquellas que proceden de la misma ra\u00ed\u00adz o tienen el mismo origen) de otros idiomas, como el \u00e1rabe y el arameo. No obstante, en algunos casos el mejor proceder es simplemente transcribir el nombre del \u00e1rbol, como sucede con el algum.<br \/>\nEn su libro Plants of the Bible (1952, p\u00e1gs. 5, 6), Harold y Alma Moldenke mencionan que muchos \u00e1rboles que ahora proliferan en Palestina tal vez no se conocieron en tiempos b\u00ed\u00adblicos, ya que, como arguyen, \u2020\u0153hay cambios en la flora, en particular en lugares como Palestina y Egipto, donde el hombre \u2014notorio por su capacidad de trastornar el delicado equilibrio de la naturaleza\u2014 ha intervenido de manera notable\u2020\u009d durante miles de a\u00f1os. En relaci\u00f3n con esto, a\u00f1aden: \u2020\u0153Muchas plantas que en tiempos b\u00ed\u00adblicos abundaban en Tierra Santa o en pa\u00ed\u00adses de aquel entorno, ya no se encuentran en esas zonas o su multiplicaci\u00f3n ha disminuido sensiblemente\u2020\u009d. Se han exterminado algunas especies o ha descendido bastante su presencia debido a un cultivo excesivo de la tierra o a la devastaci\u00f3n de los bosques ocasionada por las sucesivas invasiones de Asiria, Babilonia y otras potencias hasta Roma. (Jer 6:6; Lu 19:43.) La destrucci\u00f3n de \u00e1rboles y zonas forestales ha dado lugar a la erosi\u00f3n de la capa f\u00e9rtil de la superficie, lo que ha convertido muchas zonas en tierras \u00e1ridas y desoladas.<br \/>\nYa en la \u00e9poca de Abrah\u00e1n exist\u00ed\u00ada la costumbre de hacer constar en los contratos de compraventa de tierras el n\u00famero de \u00e1rboles que hab\u00ed\u00ada en la propiedad. (G\u00e9 23:15-18.)<\/p>\n<p>Bajo la Ley. Pasado el tiempo, Jehov\u00e1 introdujo a los israelitas en Cana\u00e1n, una tierra con \u2020\u0153\u00e1rboles para alimento en abundancia\u2020\u009d. Les prometi\u00f3 que, si eran obedientes, les dar\u00ed\u00ada lluvias cuantiosas, y requiri\u00f3 que apartaran una d\u00e9cima parte del fruto de la tierra para el santuario y el sacerdocio. (Ne 9:25; Le 26:3, 4; 27:30.) Cuando los israelitas invadieron la tierra, no se les permiti\u00f3 destruir los \u00e1rboles frutales al atacar las ciudades, aunque siglos m\u00e1s tarde Dios autoriz\u00f3 a los reyes de Jud\u00e1 e Israel a devastar los \u2020\u02dc\u00e1rboles buenos\u2020\u2122 del reino de Moab. Al parecer esto se debi\u00f3 a que Moab estaba fuera de la Tierra Prometida. Adem\u00e1s, era una guerra punitiva contra los moabitas, y dicha acci\u00f3n reducir\u00ed\u00ada el riesgo de que con el tiempo se sublevaran o se vengaran. (Dt 20:19, 20; 2Re 3:19, 25; comp\u00e1rese con Jer 6:6.) Al plantar un \u00e1rbol, no se pod\u00ed\u00ada comer el fruto que produjera durante los tres primeros a\u00f1os, y el del cuarto a\u00f1o ten\u00ed\u00ada que dedicarse al uso del santuario. (Le 19:23-25; comp\u00e1rese con Dt 26:2.) A partir de entonces, los primeros frutos maduros de cada a\u00f1o deb\u00ed\u00adan tambi\u00e9n dedicarse a \u2020\u0153la casa de Jehov\u00e1\u2020\u009d. (Ne 10:35-37.)<\/p>\n<p>Uso figurado. Dios utiliz\u00f3 dos \u00e1rboles en el jard\u00ed\u00adn de Ed\u00e9n con prop\u00f3sitos simb\u00f3licos: el \u2020\u0153\u00e1rbol de la vida\u2020\u009d y \u2020\u0153el \u00e1rbol del conocimiento de lo bueno y lo malo\u2020\u009d. El que el hombre no se adhiriera al decreto divino concerniente a este \u00faltimo fue lo que le llev\u00f3 a la ca\u00ed\u00adda. (G\u00e9 2:9, 16, 17; 3:1-24.)<br \/>\nMuchos han expresado el punto de vista err\u00f3neo de que el significado del \u2020\u0153\u00e1rbol del conocimiento de lo bueno y lo malo\u2020\u009d y la restricci\u00f3n de comer de su fruto ten\u00ed\u00ada que ver con el acto sexual entre la primera pareja humana, pero esta idea est\u00e1 en contradicci\u00f3n con el mandato expl\u00ed\u00adcito que Dios les dio de \u2020\u02dcser fruct\u00ed\u00adferos y hacerse muchos y llenar la tierra\u2020\u2122. (G\u00e9 1:28.) Antes bien, debido a que representaba el \u2020\u0153conocimiento de lo bueno y lo malo\u2020\u009d y Dios hab\u00ed\u00ada indicado que estaba \u2020\u0153fuera de los l\u00ed\u00admites\u2020\u009d de la pareja humana, ese \u00e1rbol lleg\u00f3 a ser un s\u00ed\u00admbolo del derecho de Dios de determinar o fijar para el hombre las normas en cuanto a lo que es \u2020\u0153bueno\u2020\u009d (lo que Dios aprueba) y lo que es \u2020\u0153malo\u2020\u009d (lo que Dios condena). Por lo tanto, constituy\u00f3 una prueba del respeto del hombre a la posici\u00f3n de su Creador y de su disposici\u00f3n a permanecer dentro de los l\u00ed\u00admites de libertad decretados por Dios, l\u00ed\u00admites que no le restring\u00ed\u00adan indebidamente, sino que, por el contrario, le permit\u00ed\u00adan el mayor disfrute de la vida. De modo que la violaci\u00f3n de esos l\u00ed\u00admites y la entrada en el terreno de lo prohibido al comer del \u2020\u0153\u00e1rbol del conocimiento de lo bueno y lo malo\u2020\u009d, equival\u00ed\u00ada a una invasi\u00f3n del dominio de Dios o una insurrecci\u00f3n contra su autoridad. (V\u00e9ase SOBERAN\u00ed\u008dA.)<br \/>\nTambi\u00e9n se usaron los \u00e1rboles para representar a personas, gobernantes y reinos, como en el caso de la profec\u00ed\u00ada que compara la ca\u00ed\u00adda de Fara\u00f3n y \u2020\u0153su muchedumbre\u2020\u009d con la acci\u00f3n de talar un cedro majestuoso (Eze 31), as\u00ed\u00ad como en el de la profec\u00ed\u00ada de Daniel concerniente al \u00e1rbol poderoso que representaba el dominio en \u2020\u0153el reino de la humanidad\u2020\u009d. (Da 4:10-26.) Al hombre justo se le asemeja a un \u00e1rbol plantado junto a corrientes de agua (Sl 1:3), cuyo follaje es frondoso y que sigue produciendo fruto incluso en tiempo de sequ\u00ed\u00ada. (Jer 17:8.)<br \/>\nLa promesa de que los d\u00ed\u00adas del pueblo restaurado de Dios ser\u00ed\u00adan como los de un \u00e1rbol (Isa 65:22) cobra m\u00e1s sentido al saber que algunos \u00e1rboles de Palestina viven siglos e incluso m\u00e1s de mil a\u00f1os. En la visi\u00f3n de Ezequiel hab\u00ed\u00ada una corriente que flu\u00ed\u00ada desde el templo flanqueada por \u00e1rboles frutales cuyas hojas eran curativas, y en el libro de Revelaci\u00f3n se presenta una visi\u00f3n similar. (Eze 47:7, 12; Rev 22:2, 14.) La expresi\u00f3n \u2020\u0153\u00e1rbol de vida\u2020\u009d se usa con respecto a la sabidur\u00ed\u00ada verdadera, al fruto del justo, a la realizaci\u00f3n de algo deseado, a la calma de la lengua y tambi\u00e9n se asocia con la corona de la vida. (Pr 3:18; 11:30; 13:12; 15:4; Rev 2:7, 10.) Adem\u00e1s, la Biblia relaciona los \u00e1rboles con las condiciones fruct\u00ed\u00adferas, pac\u00ed\u00adficas y gozosas que resultan de la gobernaci\u00f3n real de Jehov\u00e1 y de la restauraci\u00f3n de su pueblo. (1Cr 16:33; Sl 96:12; 148:9; Isa 55:12; Eze 34:27; 36:30.)<br \/>\nAsimismo, Jes\u00fas habl\u00f3 de \u00e1rboles en alguna de sus ilustraciones para subrayar la necesidad de ser fruct\u00ed\u00adferos en verdadera justicia, igual que hab\u00ed\u00ada hecho Juan el Bautista. (Mt 3:10; 7:15-20.) Puesto que en aquel tiempo en Palestina los \u00e1rboles frutales estaban gravados con un impuesto, un \u00e1rbol infruct\u00ed\u00adfero (tan inservible como si estuviese muerto) se convert\u00ed\u00ada en una carga indeseable para el propietario, y, por lo tanto, era cortado y destruido. (Lu 13:6-9.) En Judas 12 se compara a las personas inmorales que se infiltraron en la congregaci\u00f3n cristiana con \u00e1rboles infruct\u00ed\u00adferos en oto\u00f1o que han muerto dos veces. El que se diga que han \u2020\u0153muerto dos veces\u2020\u009d tal vez sea una manera enf\u00e1tica de expresar que est\u00e1n completamente muertos, aunque tambi\u00e9n podr\u00ed\u00ada significar que est\u00e1n muertos desde dos puntos de vista: 1) son est\u00e9riles o infruct\u00ed\u00adferos y 2) est\u00e1n muertos literalmente, sin ning\u00fan tipo de vitalidad.<br \/>\nLa palabra hebrea para \u00e1rbol se usa tambi\u00e9n con respecto al madero o poste donde se colgaba a los ejecutados. (G\u00e9 40:19; Dt 21:22, 23; Jos 8:29; Est 2:23.) El ap\u00f3stol Pablo us\u00f3 la palabra griega x\u00fd\u00c2\u00b7lon (madero) cuando aplic\u00f3 Deuteronomio 21:23. (G\u00e1l 3:13; v\u00e9anse MADERO DE TORMENTO; \u00e1rboles por su nombre propio.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>El \u00e1rbol es a los ojos del hombre el signo tangible de la fuerza vital que ha esparcido el Creador en la naturaleza (cf. G\u00e9n 1,11s). A cada primavera anuncia su renacimiento (Mt 24, 32). Cortado, vuelve a brotar (Job 14,7ss). En el desierto \u00e1rido indica los lugares donde el *agua permite la vida (Ex 15,27; Is 41,19). Alimenta al hombre con sus frutos (cf. Dan 4,9). Esto es suficiente para que se pueda comparar con un \u00e1rbol verdegueante, ya al hombre justo al que Dios bendice (Sal 1,3; Jer 17,7s), ya al pueblo, al que colma de favores (Os 14,6s). Es cierto que hay \u00e1rboles buenos y malos, que se reconocen por sus *frutos; los malos s\u00f3lo merecen ser cortados y arrojados al fuego; igualmente los hombres en el momento del *juicio de Dios (Mt 7,16-20 p; cf. 3,10 p; Lc 23,31). A partir de este significado general, el simbolismo del \u00e1rbol se desarrolla en la Biblia en tres direcciones.<\/p>\n<p>1. El \u00e1rbol de la vida. El G\u00e9nesis, utilizando un simbolo corriente en la mitolog\u00ed\u00ada mesopot\u00e1mica, coloca en el *Para\u00ed\u00adso primitivo un \u00e1rbol de la *vida, cuyo fruto comunica la inmortalidad (G\u00e9n 2,9; 3,22). En conexi\u00f3n con este primer s\u00ed\u00admbolo, la falsa sabidur\u00ed\u00ada que usurpa el hombre atribuy\u00e9ndose el \u00abconocimiento del bien y del mal\u00bb se representa tambi\u00e9n como un \u00e1rbol de fruto prohibido (G\u00e9n 2,16s). El hombre, seducido por la apariencia enga\u00f1osa de este \u00e1rbol, comi\u00f3 de su fruto (G\u00e9n 3,2-6). A consecuencia de esto tiene ahora cortado el camino del \u00e1rbol de la vida (G\u00e9n 3,22ss). Pero todo el desarrollo de la historia sagrada va a mostrar c\u00f3mo Dios le restituye su acceso. En la escatolog\u00ed\u00ada prof\u00e9tica se describe la *tierra santa en los \u00faltimos tiempos como un para\u00ed\u00adso nuevamente hallado, cuyos \u00e1rboles maravillosos proporcionar\u00e1n a los hombres alimento y remedio (Ez 47, 12). Ahora ya la *sabidur\u00ed\u00ada es para el hombre que la capta un \u00e1rbol de la vida que da la felicidad (Prov 3, 18; 11,30; cf. Eclo 24,12-22). Y finalmente, en el NT promete Cristo a los que le permanezcan fieles, comer del \u00e1rbol de la vida que est\u00e1 en el para\u00ed\u00adso de Dios (Ap 2,7).<\/p>\n<p>2. El \u00e1rbol del reino de Dios. Las mitolog\u00ed\u00adas orientales conoc\u00ed\u00adan tambi\u00e9n el s\u00ed\u00admbolo del \u00e1rbol c\u00f3smico, representaci\u00f3n figurada del universo. Este s\u00ed\u00admbolo no es utilizado por la Biblia. Pero \u00e9sta compara f\u00e1cilmente a los imperios humanos, que tienen bajo su *sombra a tantos pueblos, con un \u00e1rbol extraordinario: se eleva hasta el cielo y desciende hasta los infiernos, cobija a todas las aves y a todos los animales (Ez 31,1-9; Dan 4,7ss). Grandeza ficticia, puesto que est\u00e1 fundada en la *soberbia. El juicio de Dios derribar\u00e1 este \u00e1rbol (Ez 31,10-18; Dan 4,10-14). Pero el *reino de Dios, nacido de una humilde semilla, se convertir\u00e1, en cambio, en un gran \u00e1rbol, en el que vendr\u00e1n a anidar todas las aves (Mt 13,31s p).<\/p>\n<p>3. El \u00e1rbol de la cruz. El \u00e1rbol puede llegar a ser signo de maldici\u00f3n cuando se utiliza como pat\u00ed\u00adbulo para los condenados a muerte (G\u00e9n 40,19; Jos 8,29; 10,26; Est 2,23; 5,14): el ahorcado, que de \u00e9l pende, mancilla la tierra santa, pues es una maldici\u00f3n de Dios (Dt 21,22s). Ahora bien. Jes\u00fas quiso tomar sobre si esta maldici\u00f3n (G\u00e1l 3,13). Llev\u00f3 nuestras culpas en su cuerpo en el le\u00f1o de la *cruz (IPe 2,24), y en \u00e9l clav\u00f3 la sentencia de muerte que se hab\u00ed\u00ada dictado contra nosotros (Col 2,14) Por el hecho mismo, el \u00e1rbol de la cruz vino a ser el \u00able\u00f1o que salva\u00bb (cf. Sab 14,7): est\u00e1 abierto el camino que conduce al para\u00ed\u00adso hallado y nosotros comeremos del \u00e1rbol de la vida (Ap 22,2.14). El mismo antiguo signo de maldici\u00f3n se ha convertido en este \u00e1rbol de la vida: Crux fidelis, \u00ed\u00adnter omnes Arbor una nobilis: nulla silva talem profert, fronde, flore, germine (liturgia del vienes santo).  -> Cruz &#8211; Fruto.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. 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