{"id":4540,"date":"2016-02-05T00:30:37","date_gmt":"2016-02-05T05:30:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/exodo\/"},"modified":"2016-02-05T00:30:37","modified_gmt":"2016-02-05T05:30:37","slug":"exodo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/exodo\/","title":{"rendered":"EXODO"},"content":{"rendered":"<p>Exodo    (\u00absalida [partida, \u00e9xodo]\u00bb).  La partida o viaje de los israelitas de Egipto despu\u00e9s de haber vivido en ese pa\u00ed\u00ads por m\u00e1s de 2 siglos y haber estado en esclavitud por alg\u00fan tiempo.  Esta migraci\u00f3n fue realizada bajo la direcci\u00f3n de Mois\u00e9s y acompa\u00f1ada por muchos milagros.  I.Historicidad.  Los registros egipcios no mencionan ni la estad\u00ed\u00ada de los israelitas en Egipto ni su salida.  Esta total falta de evidencia fue usada algunas veces como un argumento en contra de la historicidad del \u00e9xodo.  Sin embargo, la liberaci\u00f3n de la esclavitud se menciona tantas veces en los registros po\u00e9ticos e hist\u00f3ricos de los jud\u00ed\u00ados, que los eruditos aceptan que el \u00e9xodo se debe considerar un acontecimiento hist\u00f3rico.  No obstante, sus opiniones difieren con respecto al tiempo del \u00e9xodo, como tambi\u00e9n si toda la naci\u00f3n se vio involucrada en este gran evento o s\u00f3lo fueron algunas de las tribus de Israel.  Muchos eruditos modernos lo ubican en el s XIII a.C., al creer que la menci\u00f3n de las ciudad de Rames\u00e9s (Exo 1:11; 12:37; Num 33:3, 5) y la \u00abtierra de Rames\u00e9s\u00bb (Gen 47:11) indican que el \u00e9xodo no pudo haber ocurrido antes del reinado de Rams\u00e9s II (c 1304-c 1238 a.C.); otros opinan que fue en el per\u00ed\u00adodo de los hicsos (c 1730-c 1590 a.C.). Hay quienes sugieren 2 migraciones: 1) La dirigida por Josu\u00e9 en el s XV a.C. -tal vez relacionada con la invasi\u00f3n de Cana\u00e1n por los habiru, mencionada en las Cartas de Amarna*-, y 2) la dirigida por Mois\u00e9s en el s XIII a.C.; tambi\u00e9n existen los que lo ubican en el s XV a.C. Cada una de estas teor\u00ed\u00adas con respecto al tiempo del \u00e9xodo encuentra ciertas dificultades arqueol\u00f3gicas.  Pero el \u00e9xodo en el s XV a.C. concuerda m\u00e1s plenamente con los datos b\u00ed\u00adblicos que cualquier otra teor\u00ed\u00ada, porque armoniza con el esquema de cronolog\u00ed\u00ada basado en el 4\u00c2\u00ba a\u00f1o de Salom\u00f3n como el a\u00f1o 480\u00c2\u00ba desde el \u00e9xodo; es la que se adopt\u00f3 en este Diccionario.  V\u00e9ase Cronolog\u00ed\u00ada (II, B). 425  II.Relato b\u00ed\u00adblico.  La salida de Egipto est\u00e1 narrada b\u00e1sicamente en el libro de Exodo, cps 1-14; los acontecimientos anteriores est\u00e1n relatados en los \u00faltimos cap\u00ed\u00adtulos de G\u00e9nesis.  La familia de Jacob hab\u00ed\u00ada emigrado a Egipto durante una severa hambruna mientras Jos\u00e9 era el administrador de los alimentos en Egipto.  Alg\u00fan tiempo despu\u00e9s de la muerte de Jos\u00e9, \u00abse levant\u00f3 sobre Egipto un nuevo rey que no conoc\u00ed\u00ada a Jos\u00e9\u00bb (Exo 1:8).  Temiendo que los israelitas -que crec\u00ed\u00adan en n\u00famero r\u00e1pidamente- se unieran a posibles enemigos, el fara\u00f3n los esclaviz\u00f3 en un intento por debilitarlos.  Durante ese tiempo naci\u00f3 Mois\u00e9s, el futuro l\u00ed\u00adder de Israel.  Escondido en una barquilla de juncos que pusieron en el Nilo, el ni\u00f1o Mois\u00e9s fue encontrado por una princesa que lo adopt\u00f3 y lo llev\u00f3 a la corte real.  A la edad de 40 a\u00f1os huy\u00f3 de Egipto al desierto de Sina\u00ed\u00ad, temiendo el castigo por haber matado a un egipcio que maltrataba a un hebreo.  All\u00ed\u00ad fue pastor de ovejas.  Cuarenta a\u00f1os m\u00e1s tarde Dios le encarg\u00f3 que volviera a Egipto para liberar a su pueblo de su humillaci\u00f3n.  Despu\u00e9s de alguna vacilaci\u00f3n, Mois\u00e9s acept\u00f3 el llamamiento divino y lleg\u00f3 a ser el dirigente m\u00e1s grande que tuvo Israel.  Al llegar a Egipto, Mois\u00e9s pidi\u00f3 al fara\u00f3n que dejara salir a los israelitas. Su pedido s\u00f3lo fue objeto de rechazo y de burlas, como ocurri\u00f3 con pedidos posteriores.  Como resultado, 10 plagas sobrevinieron sobre el pa\u00ed\u00ads, algunas de las cuales fueron verdaderas cat\u00e1strofes.  S\u00f3lo despu\u00e9s de haber sufrido enormes p\u00e9rdidas de cosechas y animales dom\u00e9sticos, y de haber perdido a sus hijos primog\u00e9nitos, el fara\u00f3n cedi\u00f3 y permiti\u00f3 que los israelitas salieran de Egipto.  El \u00e9xodo ocurri\u00f3 el d\u00ed\u00ada 15 del mes de Abib,* la ma\u00f1ana despu\u00e9s de la cena de Pascua,* ceremonia que por orden divina se inici\u00f3 entonces para que Israel la celebrara cada a\u00f1o como recordativo de su liberaci\u00f3n de la esclavitud.  Salieron de Gos\u00e9n, la regi\u00f3n que habitaban, en direcci\u00f3n al sur hasta que llegaron a la costa noroccidental del Mar Rojo.  Dios no los gui\u00f3 por la ruta m\u00e1s corta a Cana\u00e1n, porque no estaban preparados para afrontar la oposici\u00f3n de las naciones que encontrar\u00ed\u00adan en ella.  Fara\u00f3n, que se hab\u00ed\u00ada recuperado de la conmoci\u00f3n inicial por la p\u00e9rdida de su heredero, se lament\u00f3 de haberlos dejado salir y sali\u00f3 a perseguirlos, con la esperanza de regresarlos a Egipto.  Frente al Mar Rojo, Dios dividi\u00f3 las aguas para que su pueblo pasara a la orilla oriental.  Los egipcios, que lo siguieron detr\u00e1s, fueron tragados por las aguas al cerrar \u00e9stas el camino que el Se\u00f1or abri\u00f3 para su pueblo.  El cruce del Mar Rojo se\u00f1al\u00f3 el \u00e9xito de la salida de Egipto y el comienzo de la peregrinaci\u00f3n por el desierto.  El t\u00e9rmino \u00ab\u00e9xodo\u00bb se usa aqu\u00ed\u00ad en un sentido restringido, aunque se reconoce el hecho de que a veces incluye todo el per\u00ed\u00adodo de 40 a\u00f1os de peregrinaci\u00f3n.  III. Ambientaci\u00f3n.  1Ki 6:1 ubica el comienzo de la edificaci\u00f3n del templo de Salom\u00f3n en Jerusal\u00e9n en el a\u00f1o 480\u00c2\u00ba despu\u00e9s del \u00e9xodo, el 4\u00c2\u00ba a\u00f1o de su reinado.  Esta fecha est\u00e1 establecida con una certeza razonable (las autoridades difieren en s\u00f3lo unos pocos a\u00f1os).  De acuerdo con el sistema cronol\u00f3gico de los reinados hebreos que sigue m\u00e1s estrechamente los datos b\u00ed\u00adblicos para el per\u00ed\u00adodo, el 4\u00c2\u00ba a\u00f1o de Salom\u00f3n fue el 967\/66 a.C. Por consiguiente, se comenz\u00f3 la construcci\u00f3n del templo en la primavera (hemisferio norte) del 966.  Esto nos lleva hasta c 1445 a.C. como la fecha del \u00e9xodo, per\u00ed\u00adodo en que Egipto estaba gobernado por los poderosos reyes de la dinast\u00ed\u00ada 18\u00c2\u00aa.  Jos\u00e9 probablemente hab\u00ed\u00ada servido a uno de los reyes hicsos, sem\u00ed\u00adticos, de la dinast\u00ed\u00ada 15\u00c2\u00aa.  Se puede comprender mejor su alto cargo, siendo extranjero, si los hicsos, que tambi\u00e9n eran extranjeros, estaban en el poder.  La conversi\u00f3n de la tierra, que era propiedad privada hasta entonces, en propiedad de la corona, descripta en Gen 47:13-26, probablemente hizo que Jos\u00e9 fuera sumamente impopular, especialmente despu\u00e9s que pas\u00f3 la emergencia, ya que todos los egipcios se encontraron en situaci\u00f3n de servidumbre de un rey extranjero. Finalmente, Sekenen-Re, un pr\u00ed\u00adncipe local de Tebas, asumi\u00f3 la tarea de luchar contra los hicsos.  Sus hijos, primero Kamosis y luego Amosis, siguieron la lucha, hasta que despu\u00e9s de una larga guerra, los hicsos fueron expulsados del suelo egipcio.  Amosis fund\u00f3 una nueva dinast\u00ed\u00ada, sumamente nacionalista y muy poderosa, tanto en su pa\u00ed\u00ads como fuera de \u00e9l.  Sus reyes construyeron un imperio que en su momento lleg\u00f3 desde Nabia del sur, en el \u00ed\u0081frica, hasta el r\u00ed\u00ado Eufrates, en el Asia.  De acuerdo con la cronolog\u00ed\u00ada egipcia adoptada en este Diccionario, fue uno de los primeros reyes de la nueva dinast\u00ed\u00ada quien, despu\u00e9s de expulsar a los hicsos, tomo medidas para reducir a los israelitas sem\u00ed\u00adticos, a la servidumbre, y para frenar el r\u00e1pido crecimiento de su poblaci\u00f3n ideando medios para matar a los reci\u00e9n nacidos.  Ser\u00ed\u00ada esta nueva dinast\u00ed\u00ada (la 18\u00c2\u00aa) la que se nombra como el \u00abrey&#8230; quien no conoc\u00ed\u00ada a Jos\u00e9\u00bb (Exo 1:8; para las dinast\u00ed\u00adas 16\u00c2\u00aa y 17\u00c2\u00aa v\u00e9ase Egipto [V,6] ).  214. Momia de Amenhotep II, el posible fara\u00f3n del \u00e9xodo.  De acuerdo con esta cronolog\u00ed\u00ada, la opresi\u00f3n habr\u00ed\u00ada ocurrido durante este tiempo; probablemente Mois\u00e9s naci\u00f3 (1525 a.C.) bajo Tutmosis I 426 (c1542-c 1524 a.C.), y unos pocos a\u00f1os despu\u00e9s ingreso a la corte. Tutmosis I, un plebeyo, hab\u00ed\u00ada llegado al trono por causa de su esposa, la hija de Amosis, una princesa real.  Al no tener hijos leg\u00ed\u00adtimos propios, dio a su hija Hatshepsut como esposa al hermanastro de ella, hijo de una mujer plebeya.  Este hermanastro tom\u00f3 el trono con el nombre de Tutmosis II despu\u00e9s de la muerte de su padre y lo ocup\u00f3 por unos 20 a\u00f1os (c 1524-c 1504 a.C.).  El tambi\u00e9n tuvo s\u00f3lo 2 hijas, de modo que cuando muri\u00f3 Tutmosis II, Hatshepsut tom\u00f3 el poder. Gobern\u00f3 con \u00e9xito hasta que una revuelta, en unos de los templos, varios a\u00f1os m\u00e1s tarde, la oblig\u00f3 a aceptar como corregente a un hijo ileg\u00ed\u00adtimo de su fallecido hermanastro y esposo, quien tom\u00f3 el nombre de Tutmosis III. Alrededor del 1486 a.C., Hatshepsut desapareci\u00f3, tal vez muri\u00f3, y su corregente rein\u00f3 solo.  Por causa de un profundo odio por su t\u00ed\u00ada y madrastra, mutil\u00f3 las inscripciones de ella despu\u00e9s de su muerte, borrando su nombre de los monumentos y destruyendo sus estatuas.  Tutmosis III gobern\u00f3 Egipto unos 36 a\u00f1os (1486-1450 a.C.).  Fue un gran guerrero y construy\u00f3 el imperio m\u00e1s grande de la historia de Egipto.  215. C\u00e1mara sepulcral del Amenhotep II, el posible fara\u00f3n del \u00e9xodo, en el Valle de los Reyes en la Tebas occidental (para la momia v\u00e9ase la fig. 214).  Probablemente fue el rey de quien Mois\u00e9s huy\u00f3 en el 1485 a.C., poco antes de la muerte de Hatshepsut, ya que ella parece la persona m\u00e1s probable de ser su madre adoptiva.  Como Mois\u00e9s hab\u00ed\u00ada crecido en la corte en la que hab\u00ed\u00adan varias generaciones de hebreos varones ileg\u00ed\u00adtimos, es l\u00f3gico suponer que Hatshepsut hiciera planes para Mois\u00e9s se casara con una de sus hijas y tomara el trono si las circunstancias lo permit\u00ed\u00adan.  Sin embargo, cualquier plan semejante que pudiera haber tenido, se hubiera arruinado por la revoluci\u00f3n que la forz\u00f3 a aceptar a Tutmosis III hacia Hatshepsut y por qu\u00e9 Mois\u00e9s, sin futuro para \u00e9l en la corte, habr\u00ed\u00ada tomando la decisi\u00f3n de asumir el liderazgo de su pueblo subyugado, con la esperanza de ser apoyado en tal iniciativa.  Tambi\u00e9n explicar\u00ed\u00ada por qu\u00e9 ese torpe intento de ayudarlos matando al egipcio (a quien vio maltratando a un hebreo), fue considerado un crimen  tan grave que la vida de Mois\u00e9s ya no era segura en Egipto.  Cuarenta a\u00f1os m\u00e1s tardes, despu\u00e9s de la muerte del rey que hab\u00ed\u00ada buscado la muerte del pretendido libertador de Israel (Exo 2:23).  Dios lo llam\u00f3 a Mois\u00e9s para esa misi\u00f3n.  Por ese tiempo, Amenhotep II, cruel y tir\u00e1nico hijo Tutmosis III lo hab\u00ed\u00ada reemplazado en el 427 trono.  Probablemente Mois\u00e9s fue enviado a Amenhotep II, y las plagas sucedieron bajo su reinado; fue \u00e9l quien perdi\u00f3 a su hijo mayor en la 10\u00c2\u00aa plaga y a su ej\u00e9rcito en el Mar Rojo.  De acuerdo con la cronolog\u00ed\u00ada egipcia de este per\u00ed\u00adodo (aceptada como exacta dentro de un margen de unos 10 a\u00f1os), rein\u00f3 desde c 1450 hasta c 1427 a.C. Si esto es correcto, su muerte no ocurri\u00f3 sino 18 a\u00f1os despu\u00e9s del 1445 a.C., la fecha sugerida para el \u00e9xodo.  Como la Biblia parece indicar que el fara\u00f3n del \u00e9xodo estaba con sus fuerzas cuando perecieron en el Mar Rojo, la fecha del 1427 a.C. para el fin de su reinado constituye un problema cronol\u00f3gico que a\u00fan no se ha resuelto.  Sin embargo, no hay nada en los registros hist\u00f3ricos que impida la posibilidad de que se ahogara junto con su ej\u00e9rcito en el Mar Rojo.  Su momia, que est\u00e1 conservada como la de muchos otros (fig 214), s\u00f3lo demuestra que, si se ahog\u00f3, su cuerpo fue recuperado.  Su hijo y sucesor, Tutmosis IV (c 1427-c 1419 a.C.; fig 177) dej\u00f3 para la posteridad un monumento que menciona su elevaci\u00f3n inesperada al trono, indicando as\u00ed\u00ad que no hab\u00ed\u00ada sido pr\u00ed\u00adncipe heredero originalmente, lo que ser\u00ed\u00ada cierto si su hermano mayor hab\u00ed\u00ada muerto en la 10a plaga, en la que perecieron los primog\u00e9nitos.  Con excepci\u00f3n del problema cronol\u00f3gico relacionado con el reinado de Amenhotep II, el relato b\u00ed\u00adblico del \u00e9xodo encuadra notablemente bien con el trasfondo hist\u00f3rico del s XV a.C.; en realidad, mejor que en cualquier otro per\u00ed\u00adodo de la historia de Egipto.  IV.Cumplimiento prof\u00e9tico.  Dios predijo que la permanencia de los hebreos en Egipto -que la \u00abdescendencia\u00bb de Abrah\u00e1n morar\u00ed\u00ada en \u00abtierra ajena\u00bb y ser\u00ed\u00ada \u00abesclava&#8230; y oprimida\u00bb (Gen 15:13)- ser\u00ed\u00ada de 400 a\u00f1os.  Pero en el NT tal per\u00ed\u00adodo es de 430 a\u00f1os (G\u00e1. 3:17; cf Exo 12:41).  Para un intento de armonizaci\u00f3n de esta aparente discrepancia, v\u00e9ase el cuadro de abajo (fechas estimativas; cf CBA 1:196).  LOS 400 \u00f3 430 A\u00ed\u2018OS DE ESTAD\u00ed\u008dA EN EGIPTO  V. Ruta del \u00e9xodo.  La ruta exacta que tomaron los israelitas hasta que llegaron al Mar Rojo es dif\u00ed\u00adcil de determinar, porque s\u00f3lo se pueden identificar con certeza razonable 2 de los 6 lugares mencionados por nombre.  El punto de salida fue Rames\u00e9s* (Exo 12:37), en la porci\u00f3n noreste del delta (el Mapa V, B\/C 3\/4 da 2 alternativas).  Desde all\u00ed\u00ad fueron a Sucot,* quiz\u00e1s el 1er, lugar de encuentro, ya que estaba en la tierra de Gos\u00e9n, el hogar de los israelitas durante los 200 a\u00f1os anteriores.  Sucot ha sido aceptablemente identificado con Tell el-Mashk\u00fbtah, el Theku de los textos egipcios.  Est\u00e1 en la parte oriental del W\u00e2d\u00c2\u00a7 Tumil\u00e2t, la \u00abtierra de Gos\u00e9n\u00bb.  La ruta m\u00e1s corta y natural a Cana\u00e1n habr\u00ed\u00ada sido el camino del desierto costero v\u00ed\u00ada Rafia a Gaza, llamado en Exo 13:17 \u00abel camino de la tierra de los filisteos\u00bb.  No se les permiti\u00f3 usar esa ruta por que la gente no estaba lista espiritualmente para abrirse paso a mano armada a trav\u00e9s de una regi\u00f3n fuertemente fortificada.  En cambio, fueron conducidos en direcci\u00f3n sudeste, por \u00abel camino del desierto del Mar Rojo\u00bb (v 18).  Etam,* \u00aba la entrada del desierto\u00bb (v 20), fue el 1er lugar donde acamparon despu\u00e9s de salir de Sucot.  En Etam cambiaron 428 de direcci\u00f3n, y su siguiente detenci\u00f3n fue frente a Pi-hahirot* (14:2), que tampoco ha sido identificado, como asimismo los 2 siguiente lugares mencionados: Migdol* (probablemente una de las fortalezas de sistema defensivo oriental) y Baal-zef\u00f3n* (vs 2, 9).  Los israelitas alcanzaron el mar cerca de Pi-hahirot.  La identificaci\u00f3n de este mar ha sido debatido con frecuencia.  El t\u00e9rmino hebreo significa literalmente \u00abmar de juncos\u00bb (yam S\u00fbf, Exo 13:18).  Como en el Mar Rojo no hay juncos, algunos han sugerido que se trata de uno de los lagos orientales: el Timsa o uno de los Lagos Amargos.  Sin embargo, en 1Ki 9:26 yam-S\u00fbf se identifica con el brazo oriental del Mar Rojo, el Golfo de Aqaba, y parecer\u00ed\u00ada l\u00f3gico aplicar yam-s\u00fbf al Mar Rojo en los de m\u00e1s textos.  Sin embargo, sea cual fuere la identificaci\u00f3n aceptada, se desconoce el punto exacto del cruce.  Un lugar probable est\u00e1 en la parte norte del Golfo de Suez, al sur de la ciudad de Suez, pero al norte de los montes del desierto egipcio que llegan hasta la costa un poco al sur de la ciudad, lo que har\u00ed\u00ada posible el cruce.  Si el cruce ocurri\u00f3 aqu\u00ed\u00ad, entonces se puede comprender f\u00e1cilmente el temor de los israelitas por la cercan\u00ed\u00ada de los ej\u00e9rcitos del fara\u00f3n, pues el camino al sur estaba bloqueado por las monta\u00f1as y el mar formaba una barrera impasable hacia el este; el milagro de la divisi\u00f3n de las aguas los salv\u00f3 de una situaci\u00f3n que parec\u00ed\u00ada desesperada.  El lugar del cruce no est\u00e1 se\u00f1alado en el Mapa V, que muestra las rutas de acuerdo con varias otras teor\u00ed\u00adas.  La ruta basada en que el \u00abmar\u00bb sea el Mar Rojo es la l\u00ed\u00adnea roja.  Sin embargo, sugiere que el cruce ocurri\u00f3 al norte en vez de al sur de la ciudad de Suez.  Cuando los israelitas dejaron el Mar Rojo, comenzaron el largo viaje por el desierto que termin\u00f3 40 a\u00f1os m\u00e1s tarde.  V\u00e9ase Peregrinaci\u00f3n por el desierto.  Exodo, Libro de.  Segundo libro del Pentateuco.  En la Biblia hebrea lleva el t\u00ed\u00adtulo We&#8217;\u00ealleh she m\u00f4th (\u00abY estos [son] los nombres\u00bb), las palabras iniciales del texto hebreo. El t\u00ed\u00adtulo espa\u00f1ol proviene del que tiene la LXX, Exodos, una apropiada caracterizaci\u00f3n del libro basada en su tema central: la salida de los hebreos de Egipto.  La palabra hebrea \u00aby\u00bb con que comienza la narraci\u00f3n indica que el autor consideraba que era la continuaci\u00f3n del registro del libro de G\u00e9nesis.  I.Autor.  La evidencia interna claramente se\u00f1ala a Mois\u00e9s como autor.  El uso de muchos t\u00e9rminos egipcios, las descripciones minuciosas de ciertas costumbres egipcias, el conocimiento \u00ed\u00adntimo de la tierra de Egipto y de la ruta del \u00e9xodo se\u00f1alan claramente a un jud\u00ed\u00ado educado que alguna vez vivi\u00f3 en Egipto y estaba familiarizado con porciones de la Pen\u00ed\u00adnsula de Sina\u00ed\u00ad (Act 7:22).  Es tal la v\u00ed\u00advida descripci\u00f3n de los incidentes relacionados con la salida de Egipto y el viaje al monte Sina\u00ed\u00ad, como tambi\u00e9n los acontecimientos que all\u00ed\u00ad ocurrieron, que nadie sino un testigo ocular podr\u00ed\u00ada haberla hecho.  Esta evidencia interna m\u00e1s el hecho de que Jes\u00fas cit\u00f3 porciones del libro, y espec\u00ed\u00adficamente lo llam\u00f3 \u00abel libro de Mois\u00e9s\u00bb (Mar 12:26), son suficientes para afirmar que \u00e9l fue el autor para cuantos acepten el origen divino de las Escrituras y la deidad del Hijo de Dios.  II. Ambientaci\u00f3n.  Por el tiempo del \u00e9xodo (c 1445 a.C.) Israel hab\u00ed\u00ada estado en Egipto unos 215 a\u00f1os.  Los amistosos reyes del per\u00ed\u00adodo hicso -durante cuya dinast\u00ed\u00ada Jos\u00e9 y m\u00e1s tarde Jacob se establecieron en Egipto- hab\u00ed\u00ada dejado su lugar a los reyes nativos de la dinast\u00ed\u00ada 18\u00c2\u00aa, unos 135 a\u00f1os antes del \u00e9xodo (Exo 1:8).  Entre este acontecimiento y el nacimiento de Mois\u00e9s, 80 a\u00f1os antes del \u00e9xodo, se inici\u00f3 la opresi\u00f3n mencionada en 1:9-22.  Exodo bosqueja brevemente las experiencias personales de Mois\u00e9s durante este per\u00ed\u00adodo preparatorio de su vida, y luego trata extensamente y con muchos detalles los acontecimientos de los 6 meses (o algo as\u00ed\u00ad) que precedieron a la salida de Egipto, y los 2 a\u00f1os que siguieron a ese momento; o sea, un per\u00ed\u00adodo de unos 2 1\/2 a\u00f1os en total. Durante este per\u00ed\u00adodo comparativamente breve, los hebreos fueron transformados de una raza de esclavos en una naci\u00f3n independiente, y el libro de Exodo explica c\u00f3mo ocurri\u00f3.  V\u00e9ase Cronolog\u00ed\u00ada (II, B).  III. Bosquejo.  El libro se puede dividir en 5 secciones principales: 1.  Vida temprana y educaci\u00f3n de Mois\u00e9s (1:1-4:31).  2.  Las 10 plagas sobre la tierra de Egipto (5:1-12:30).  3.  Exodo y viaje al Sina\u00ed\u00ad (12:31-19:2).  4.  Israel se establece como naci\u00f3n en el Sina\u00ed\u00ad (19:3-24:18).  5.  Construcci\u00f3n del tabern\u00e1culo e instrucciones para los ritos y las ceremonias (25:1-40:38).  IV. Contenido.  En el cp 1 se da un breve informe de la esclavitud a la que fue sometida el pueblo hebreo por parte de los egipcios, mientras el cp 2 bosqueja la vida de Mois\u00e9s hasta el fin de su peregrinaci\u00f3n por la tierra de Madi\u00e1n.  El llamado de Mois\u00e9s para liberar al pueblo hebreo y su regreso a Egipto est\u00e1n relatados en los cps 3 y 4.  Los cps 5 y 6 tratan de los pasos preliminares para obtener la liberaci\u00f3n de los hebreos.  En los cps 7-10 se describen las primeras 9 plagas.  En los cps 11:1-13:16 encontramos un registro de la 10\u00c2\u00aa plaga y la instituci\u00f3n de la Pascua, que ocurrieron 429 simult\u00e1neamente.  Los eventos notables en el camino al monte Sina\u00ed\u00ad -el cruce del Mar Rojo, la provisi\u00f3n milagrosa de agua y alimentos, las repetidas murmuraciones del pueblo y la victoria sobre los amalecitas- ocupan los cps 13:17-19:2.  Mientras Israel acampaba al pie del monte Sina\u00ed\u00ad, Dios les revel\u00f3 la ley moral (19:3-20:21) y un c\u00f3digo civil en el que se aplicaban los principios de la ley moral a las reglas que deb\u00ed\u00ada seguir Israel como naci\u00f3n (20:22-23:33).  Tambi\u00e9n revel\u00f3 su pacto, que establec\u00ed\u00ada a Israel como teocracia (cp 24), y dio detalladas instrucciones para la construcci\u00f3n del tabern\u00e1culo y normas para sus instalaciones y equipos en relaci\u00f3n con \u00e9l (25:1-31:18).  Un interludio cuenta la apostas\u00ed\u00ada de Israel y el restablecimiento ante Dios (32:1-34:35).  En los cps 35:1-40:38 se encuentra un registro detallado de la construcci\u00f3n del tabern\u00e1culo y de la fabricaci\u00f3n de elementos (el aceite de la unci\u00f3n, el incienso y las vestiduras sacerdotales que se usar\u00ed\u00adan), y finalmente el informe de la inspecci\u00f3n de Mois\u00e9s y la aprobaci\u00f3n del trabajo hecho, junto con la erecci\u00f3n del tabern\u00e1culo, listo para su uso.  La salida del monte Sina\u00ed\u00ad ocurri\u00f3 menos de 2 meses despu\u00e9s que finalizaran los acontecimientos registrados en el libro de Exodo (Exo 40:17; Num 10:11,12; v\u00e9ase CBA 1:503-508).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>griego exodos, salida. Segundo libro del Pentateuco, que, seg\u00fan la costumbre jud\u00ed\u00ada, originalmente recibi\u00f3 el nombre de las primeras palabras del mismo, \u2020\u0153\u00e9stos son los nombres\u2020\u009d; debido al tema central del texto, la salida del pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto, la versi\u00f3n griega de la Septuaginta, o de los Setenta, le dio el t\u00ed\u00adtulo de E. El libro est\u00e1 dominado por dos temas centrales, la liberaci\u00f3n de la esclavitud de Egipto y la Alianza en el Sina\u00ed\u00ad, ambos concatenados con traves\u00ed\u00ada de los israelitas por el desierto. Mois\u00e9s, a quien Dios le ha revelado su nombre en el monte de Dios, gu\u00ed\u00ada al pueblo, con el cual en una teofan\u00ed\u00ada Dios establece la Alianza y le dicta las leyes. Hecha la Alianza, el pueblo rompe el pacto con la adoraci\u00f3n del becerro de oro; sin embargo, el Se\u00f1or perdona a los israelitas y renueva la Alianza. Adem\u00e1s, en el E., se encuentran las normas sobre el culto en el desierto.<\/p>\n<p>El libro del E. consta de tres partes  narra c\u00f3mo era la vida del pueblo israelita en Egipto, la salida del pa\u00ed\u00ads y los acontecimientos en el Sina\u00ed\u00ad.  I. La liberaci\u00f3n de Egipto.  1. Los hebreos en Egipto, 1, 1-22. 2. Juventud y vocaci\u00f3n de Mois\u00e9s, 2; 3; 4; 5; 6; 7, 7. 3. Plagas de Egipto. La Pascua. 7, 8-29; 8; 9; 10; 11; 12; 13, 1-16. 4. Salida de Egipto, 1 3, 17-22; 14; 15-21.   II. Marcha por el desierto, 15, 22-27; 16; 17; 18.  III. La alianza en el Sina\u00ed\u00ad.  1. La Alianza y el Dec\u00e1logo, 19; 20, 21. 2. El C\u00f3digo de la Alianza, 20, 22-26; 21; 22; 23. 3. Ratificaci\u00f3n de la Alianza, 24, 1-18. 4. Normas referentes a la construcci\u00f3n del Santuario y a sus ministros,  25; 26; 27; 28; 29; 30; 31. 5. El becerro de oro y la renovaci\u00f3n de la Alianza, 32; 33; 34. 6. Construcci\u00f3n y erecci\u00f3n del Santuario, 35; 36; 37; 38; 39; 40.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(gr., ex hodos, una salida). El acontecimiento que finaliz\u00f3 la estad\u00ed\u00ada de Israel en Egipto. La familia de Jacob (Israel) entr\u00f3 a Egipto voluntariamente durante una \u00e9poca de escasez severa en Cana\u00e1n. Jos\u00e9, que hab\u00ed\u00ada sido vendido como esclavo por sus hermanos celosos, para ese entonces era visir de Egipto, y se les asignaron tierras apropiadas a sus hermanos israelitas en una secci\u00f3n nordeste de Egipto conocida como Gos\u00e9n (G\u00e9nesis 42\u201446). Cuando subi\u00f3 una nueva dinast\u00ed\u00ada que no conoc\u00ed\u00ada a Jos\u00e9 (Exo 1:8), es decir, que se hab\u00ed\u00ada olvidado de lo que hab\u00ed\u00ada hecho por Egipto, los israelitas fueron reducidos al estado de esclavos. Temiendo que pudieran simpatizar con invasores extranjeros, el fara\u00f3n orden\u00f3 la destrucci\u00f3n de los ni\u00f1os varones. Sin embargo, el ni\u00f1o Mois\u00e9s fue puesto en una arquilla de juncos de la cual fue rescatado por la hija del fara\u00f3n (Exo 2:1-10). Criado en la corte real, Mois\u00e9s opt\u00f3 por rechazar las posibilidades de avanzar en Egipto para guiar a su pueblo oprimido a la libertad.<\/p>\n<p>Israel no tom\u00f3 el camino directo por tierras filisteas hasta Cana\u00e1n (Exo 13:17). De haberlo hecho tendr\u00ed\u00ada que haber pasado por el muro egipcio (Sur en la Biblia) que proteg\u00ed\u00ada las rutas nordestes de Egipto. Este muro estaba vigilado y s\u00f3lo pod\u00ed\u00ada pasarse con gran dificultad. Si cruzaban la frontera con \u00e9xito, pod\u00ed\u00adan anticipar oposici\u00f3n adicional de parte de los filisteos. La disciplina del desierto era parte de la preparaci\u00f3n del pueblo que Dios mand\u00f3 antes que entrasen en conflicto abierto con enemigos formidables. Dejando a Rames\u00e9s (Exo 12:37) en el delta oriental, los israelitas viajaron al sudeste a Sucot (Tel el-Mashkutah).<\/p>\n<p>Luego pasaron a Etam a la entrada del desierto donde estuvieron conscientes del liderazgo de Dios en la columna de nube y fuego (Exo 13:21-22).<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de pasar por Pi-hahirot, Israel lleg\u00f3 al mar Rojo, el Yam Suf del texto heb. La intervenci\u00f3n directa de Dios (Exo 14:21) permiti\u00f3 que Israel cruzara de Egipto a la pen\u00ed\u00adnsula del Sina\u00ed\u00ad. Cuando los ej\u00e9rcitos del fara\u00f3n intentaron perseguir a los israelitas, fueron destruidos por las aguas que volvieron a su caudal normal.<\/p>\n<p>Algunos han fijado la fecha del \u00e9xodo alrededor del 1450 a. de J.C. y otros alrededor del 1290 a. de J.C., seg\u00fan las diversas interpretaciones de los datos b\u00ed\u00adblicos y extrab\u00ed\u00adblicos. Los 600.000 hombres (mayores de 20 a\u00f1os) que participaron del \u00e9xodo (Exo 12:37) un a\u00f1o m\u00e1s tarde eran 603.550 (Num 1:46).<\/p>\n<p>El per\u00ed\u00adodo del \u00e9xodo fue una de las grandes \u00e9pocas de milagros b\u00ed\u00adblicos. Es posible que las nueve primeras plagas hayan estado relacionadas con fen\u00f3menos naturales de Egipto pero el momento en que ocurrieron y su intensificaci\u00f3n fueron claramente sobrenaturales. La \u00faltima plaga \u2014la muerte de los primog\u00e9nitos\u2014 se\u00f1al\u00f3 el comienzo del \u00e9xodo. Dios abri\u00f3 el mar Rojo con el recio viento oriental y mantuvo a Israel milagrosamente por un per\u00ed\u00adodo de 40 a\u00f1os.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>El t\u00e9rmino \u00e9xodo se refiere a la salida del pueblo de *Israel de Egipto. *Jos\u00e9, un israelita, entr\u00f3 en Egipto como esclavo; pero alcanz\u00f3 la posici\u00f3n de visir, probablemente bajo un fara\u00f3n *hikso. Despu\u00e9s de su muerte, sin embargo, los miembros de su familia que hab\u00ed\u00adan emigrado a Egipto vinieron a ser esclavos bajo faraones opresores. Mois\u00e9s fue el caudillo israelita que guio a su pueblo fuera de Egipto a trav\u00e9s de la pen\u00ed\u00adnsula del Sina\u00ed\u00ad y la Transjordania hasta los montes de Moab donde muri\u00f3 a una distancia desde donde pudo ver la tierra prometida. V\u00e9anse EGIPTO, PITON, SINAI, RAMESES II.<br \/>\nEZEQUIAS, EL TUNEL DE<br \/>\nV\u00e9ase SILOE, INSCRIPCION DE.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Arqueol\u00f3gico<\/b><\/p>\n<p>(salida).<\/p>\n<p> El Libro del Exodo, es el segundo de la Biblia, y cuenta la salida del pueblo de Israel de la esclavitud egipcia. Es s\u00ed\u00admbolo de la salida del cristiano de la esclavitud del pecado. E1 Cordero Pascual del Exodo era la prefiguraci\u00f3n de la Eucarist\u00ed\u00ada, y el \u00abman\u00e1\u00bb la prefiguraci\u00f3n de la Comuni\u00f3n diaria: (Jua 1:29, Jua 6:3070, Rev 5:6, 1Co 10:20-22, 1Co 11:25-30).<\/p>\n<p> Todo el Exodo es una prefiguraci\u00f3n de lo que es la \u00abvida\u00bb: Una peregrinaci\u00f3n hacia la Jerusal\u00e9n Celestial.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Se llama as\u00ed\u00ad al acontecimiento en el cual los israelitas salieron de \u2020\u00a2Egipto. La palabra viene del lat\u00ed\u00adn: ex= fuera de, hodos= camino. Puede decirse que los israelitas, con el \u00e9., surgieron como una naci\u00f3n que llega a constituirse en teocracia por medio del pacto que Dios hace con ella en el monte Sina\u00ed\u00ad. No hay un acuerdo un\u00e1nime entre los eruditos en cuanto a la fecha en que tuvo lugar el \u00e9xodo. Se menciona al siglo XV a.C. (\u00bfTutmosis III y su sucesor Amenhotep II [en griego Amenofis], alrededor del 1436-1411 a.C?). Como se nos dice en Exo 1:11 que los israelitas \u2020\u0153edificaron para Fara\u00f3n las ciudades de almacenaje, Pit\u00f3n y Rames\u00e9s\u2020\u009d, algunos interpretan que pudo haber sido en tiempos de Rams\u00e9s II (XIX dinast\u00ed\u00ada). Pero hay que tener en cuenta que el nombre Rams\u00e9s fue utilizado por gobernantes anteriores a Rams\u00e9s I.<\/p>\n<p>La resistencia de Fara\u00f3n fue finalmente vencida tras las diez plagas ( \u2020\u00a2Plagas, las diez) y el pueblo sali\u00f3 hacia el desierto bajo la direcci\u00f3n de Mois\u00e9s. La ruta que sigui\u00f3 en su peregrinaci\u00f3n hacia Cana\u00e1n es perfectamente identificable en t\u00e9rminos generales, pero hay dificultad en localizar ciertos detalles a causa de los cambios en la toponimia que se fueron haciendo en el decurso de los siglos. Se registran los nombres que ten\u00ed\u00adan en aquella \u00e9poca muchos de los lugares por donde pasaron los israelitas, partiendo de Egipto, luego transitando por la pen\u00ed\u00adnsula de Sina\u00ed\u00ad hasta que llegando al r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n, lo cruzaron.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, HIST CRIT<\/p>\n<p>ver, EGIPTO, PEREGRINACI\u00ed\u201cN POR EL DESIERTO<\/p>\n<p>vet, (gr. \u00abhodos\u00bb, \u00abcamino\u00bb; \u00abex\u00bb, \u00abfuera de\u00bb: salida). La salida de los israelitas de Egipto, despu\u00e9s que Dios los hubiera liberado de su servidumbre en aquel pa\u00ed\u00ads. (a) ITINERARIO. Hay considerables dificultades para determinar el itinerario preciso de este viaje. Los milagros que llev\u00f3 Mois\u00e9s a cabo tuvieron lugar en Zo\u00e1n, o Tanis (Sal. 78:12). Rames\u00e9s se hallaba en las cercan\u00ed\u00adas de esta capital. De all\u00ed\u00ad, los israelitas pasaron a Sucot (Ex. 12:37), lugar que o bien se corresponde con Pit\u00f3n o se hallaba cerca de estos parajes. Esta localidad est\u00e1 ocupada en la actualidad por Tell el-Maskhutah, en el oasis Tumilat, a unos 51 Km. al sursureste de Tanis y a 18 Km. al oeste de Ismail\u00ed\u00ada. Para llegar a Palestina, los israelitas no tomaron la ruta m\u00e1s corta, que atravesaba el pa\u00ed\u00ads de los filisteos, sino el camino del desierto, hacia el mar Rojo (Ex. 13:17, 18). Despu\u00e9s de Sucot, su primer campamento fue Etam. Este lugar no ha sido identificado, pero se sabe que se hallaba en la linde del desierto (Ex. 13:20). De all\u00ed\u00ad, los israelitas retrocedieron y acamparon entre Migdol y el mar hacia Baal-zef\u00f3n, en Pi-hahirot (Ex. 14:2; Nm. 33:7). No se ha podido determinar la situaci\u00f3n de este campamento. Estaba en la orilla occidental del mar Rojo; es por este sitio que atravesaron a pie el mar para llegar al desierto de Shur (Ex. 15:4, 22; Nm. 33:8); despu\u00e9s se dirigieron hacia el monte Sina\u00ed\u00ad siguiendo la costa del mar Rojo (Ex. 16:1; Nm. 33:10, 15). Seg\u00fan los textos b\u00ed\u00adblicos, se puede recapitular de la siguiente manera la ruta del \u00e9xodo: (Ver gr\u00e1fico) (b) FECHA DEL EXODO. Dentro de la cronolog\u00ed\u00ada com\u00fanmente aceptada de la historia de Egipto se proponen dos posturas principales: el \u00e9xodo tuvo lugar hacia el a\u00f1o 1441 a.C. bajo el reinado de Amenofis II de la XVIII dinast\u00ed\u00ada, o bien en el a\u00f1o 1290 a.C. bajo Rams\u00e9s II de la XIX dinast\u00ed\u00ada. Por lo que respecta a la cronolog\u00ed\u00ada absoluta, es evidente que la asunci\u00f3n de una fecha tard\u00ed\u00ada (1290 a.C.) no concuerda con el marco cronol\u00f3gico b\u00ed\u00adblico. Se dan razones a favor y en contra de cada uno de los anteriores puntos de vista, que no resultan realmente satisfactorios. La revisi\u00f3n cr\u00ed\u00adtica del marco cronol\u00f3gico de la historia egipcia hecha por investigadores como Velikovsky y Courville (v\u00e9anse EGIPTO y Bibliograf\u00ed\u00ada, al final de este art\u00ed\u00adculo) en base a la reevaluaci\u00f3n de las inscripciones y monumentos, ofrece, sin embargo, un marco que, respetando la cronolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica, muestra los puntos de coincidencia dentro de una cat\u00e1strofe que envolvi\u00f3 a Egipto. Los hicsos quedan en este esquema identificados con los amu o amalecitas, siendo esto apoyado por una gran cantidad de evidencias cumulativas. As\u00ed\u00ad, el establecimiento de la dinast\u00ed\u00ada de los hicsos en Egipto coincide en el tiempo con la salida de los hebreos (1441 a.C.), y con el choque b\u00e9lico de estos dos pueblos en Refidim (Ex. 17:8). Los hicsos mantuvieron a Egipto en la pobreza como conquistadores depredadores. Este esquema armoniza con el hecho de que durante todo el per\u00ed\u00adodo de la peregrinaci\u00f3n de los israelitas en el desierto, de la conquista, y de los Jueces, no se menciona en absoluto a Egipto; seg\u00fan las cronolog\u00ed\u00adas hist\u00f3ricas convencionales, hubiera debido ser entonces la potencia dominante. Si los hicsos dominaron Egipto desde el tiempo del \u00e9xodo hasta que Sa\u00fal acab\u00f3 con su poder\u00ed\u00ado (\u00bf1040 a.C.?), se explica que Egipto empiece a aparecer en escena de nuevo en los tiempos de David (cp. 1 R. 15:21). Courville se\u00f1ala en su obra \u00abThe Exodus Problem and Its Ramifications\u00bb que Rams\u00e9s I no fue el primer rey egipcio de este nombre, y que el \u00faltimo fara\u00f3n de la opresi\u00f3n fue Rameses hijo de Uafres, que rein\u00f3 durante 29 a\u00f1os; su hijo Koncharis fue, en tal caso, el fara\u00f3n del Exodo (ver PP. 116-132). Eusebio da su nombre como Cencheres, aunque atribuy\u00e9ndolo a otra dinast\u00ed\u00ada. Por otra parte, Josefo afirma que los hicsos tomaron Egipto sin tener que luchar (Contra Api\u00f3n, 1:14). Un hecho as\u00ed\u00ad s\u00f3lo tiene explicaci\u00f3n si se ve en el contexto de un Egipto abrumado por una gran cat\u00e1strofe nacional que le impidi\u00f3 reaccionar. Entre las objeciones a esta reconstrucci\u00f3n, se aduce que en las ruinas de Pi-Rameses se halla en profusi\u00f3n el nombre de Rams\u00e9s II. Sin embargo, G. E. Wright ha se\u00f1alado que es bien posible que la ciudad que ocupaba este sitio originalmente fuera destruida por Ahmose en la \u00e9poca en que los hicsos fueron expulsados de Egipto. La restauraci\u00f3n de la ciudad pudo entonces ser llevada a cabo por Rams\u00e9s II, que inscribir\u00ed\u00ada su nombre en los edificios restaurados. Todo lo anterior, y muchas consideraciones adicionales, dan evidencia de la necesidad de una revisi\u00f3n en profundidad del modelo actualmente aceptado de la historia antigua de Egipto, para llevarla a una armon\u00ed\u00ada con la evidencia interna de los documentos y monumentos. Esta obra ya ha sido claramente trazada en sus l\u00ed\u00adneas maestras por Velikovsky y Courville. No hay base hist\u00f3rica alguna para dudar de la fecha del Exodo en base a la cronolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica (alrededor del a\u00f1o 1440 a.C.); por otra parte, se puede llegar a un esquema de la historia egipcia, en base a los mismos documentos y monumentos egipcios, que muestran su correspondencia con la opresi\u00f3n y el \u00e9xodo, adem\u00e1s de con el largo silencio y postraci\u00f3n bajo los hicsos. (V\u00e9ase tambi\u00e9n EGIPTO, (a) Historia; y (f) La estancia de los israelitas en Egipto.) (c) N\u00daMERO DE ISRAELITAS QUE ABANDONARON EGIPTO. El texto de Ex. 12:37 dice: \u00abPartieron los hijos de Israel de Rames\u00e9s a Sucot, como seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los ni\u00f1os\u00bb. Frente a esta afirmaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica se han levantado objeciones en contra, lleg\u00e1ndose al extremo de afirmar que no pudieron salir m\u00e1s de 6.000 a 8.000 israelitas de Egipto (Beer). Sin embargo, esta posici\u00f3n deja sin sentido todo el contexto del relato. Hay varios puntos que s\u00f3lo son explicables en base a un gran n\u00famero de israelitas: (A) El temor que los egipcios hab\u00ed\u00adan llegado a tener a los israelitas, lo que los llev\u00f3 a su criminal intento de mantener su poblaci\u00f3n a raya mediante el infanticidio (Ex. 1); este temor fue tambi\u00e9n compartido por las naciones de Cana\u00e1n ante la expectativa de la invasi\u00f3n israelita; (B) la necesidad de una gran cantidad de israelitas para atemorizar a los egipcios y cananeos concuerda tambi\u00e9n con las dificultades con que se hallaron en el desierto, que s\u00f3lo pudieron ser vencidas por una intervenci\u00f3n sobrenatural (Ex. 15:22; 16:12, 13,14-18; 17:1-7; Dt. 8:2-4). (V\u00e9ase tambi\u00e9n PEREGRINACI\u00ed\u201cN POR EL DESIERTO.) (d) Ruta. Seg\u00fan los textos b\u00ed\u00adblicos, se puede recapitular de la siguiente manera la ruta del \u00e9xodo: (Ver gr\u00e1fico)<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[011]<br \/>\n Libro segundo del Pentateuco, que relata la salida (exodo) de Egipto del Pueblo elegido y su traves\u00ed\u00ada por el desierto, bajo la direcci\u00f3n del elegido divino Mois\u00e9s, el vidente.<\/p>\n<p>    El hecho del Exodo se pierde en las oscuridades de la protohistoria de Israel y los arque\u00f3logos tienen datos suficientes para aceptar cient\u00ed\u00adficamente su posibilidad, incluso la existencia de alguna tribu, \u00ablos apiri\u00bb, de que hablan documentos egipcios, precedentes al hecho b\u00ed\u00adblico.<\/p>\n<p>    Pero el libro del Exodo no es un libro de historia o de ciencia, sino el relato de un mensaje religioso consistente en la elecci\u00f3n de un pueblo, en la entrega de una ley y en la protecci\u00f3n divina en el tr\u00e1nsito del desierto despu\u00e9s de maravillosa liberaci\u00f3n. Este relato es lo que importa en la educaci\u00f3n de la fe.<\/p>\n<p>    Por otra parte, es conveniente recordar que es un libro muy propenso a excelentes catequesis por la belleza de sus relatos y por las abundantes referencias a las intervenciones divinas. Por eso el educador debe conocerlo y usarlo con frecuencia para que su mensaje quede bien grabado en la conciencia de los educandos.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. Alianza, Antiguo Testamento, Escritura, historia de salvaci\u00f3n, liberaci\u00f3n)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>(-> liberaci\u00f3n, Egipto, Mois\u00e9s, Yahv\u00e9). Segundo libro del Antiguo Testamento donde se narra la salida de los hebreos de Egipto (Ex 1-15), con la revelaci\u00f3n de los mandamientos*, la alianza* del Sina\u00ed\u00ad y normas para la construcci\u00f3n del santuario (templo*). Aqu\u00ed\u00ad destacamos el primer aspecto, que constituye el \u00e9xodo propiamente dicho, como experiencia hist\u00f3rica y ejemplar de liberaci\u00f3n. Ciertamente, el \u00e9xodo de Egipto no se puede tomar como primera ni \u00faltima ocasi\u00f3n en que unos hombres y mujeres han sentido la presencia liberadora de Dios, pero ha venido a tomar un car\u00e1cter paradigm\u00e1tico, definiendo no s\u00f3lo el despliegue narrativo de la Biblia, sino la misma vida de jud\u00ed\u00ados y cristianos.<\/p>\n<p>(1)  El acontecimiento. Algunos hebreos se sintieron oprimidos en Egipto, sin m\u00e1s fuerza ni m\u00e1s voz que su llanto hecho oraci\u00f3n (cf. Ex 2,23-24; 3,7-10), descubriendo que Dios les escuchaba, abriendo para ellos un camino de salida y nuevo nacimiento. Los egipcios ten\u00ed\u00adan el poder, estaban bien organizados en sentido pol\u00ed\u00adtico, social y religioso. En contra de eso, los hebreos no ten\u00ed\u00adan m\u00e1s que sufrimiento dirigido a Dios. Pero Dios les escuch\u00f3 y les liber\u00f3 con mano fuerte y brazo extendido (cf. Ex 3,20; 6,1.6; Dt 4,34). Esta experiencia ha marcado la memoria de un peque\u00f1o grupo de esclavos fugitivos, de hebreos liberados, que enriquecieron con ella a los restantes grupos de israelitas (pastores trashumantes, labradores pobres, soldados mercenarios&#8230;).<\/p>\n<p>(2) Israel, pueblo del Exodo. Sobre ese recuerdo han fundado los israelitas su identidad. No ponen ya como fundamento de su historia el mito de los dio  ses del cielo que cohabitan con la tierra y que fecundan, de alg\u00fan modo, la existencia humana. Tampoco han colocado en el principio las haza\u00f1as de guerreros que luchan contra fieras y vencen con su poder a los enemigos, sino estos dos elementos contrapuestos: ellos eran un grupo de pobres y oprimidos, en manos de grandes potencias adversarias, pero Dios les liber\u00f3 para hacerles un pueblo. En el comienzo del pueblo est\u00e1 la esclavitud: el primer recuerdo de los israelitas como tales (como hijos de Jacob) era su opresi\u00f3n, como hebreos, en Egipto. Humanamente no hab\u00ed\u00ada respuesta: los hebreos tendr\u00e1n que ser hebreos (sometidos) para siempre; los egipcios seguir\u00e1n siendo opresores, dentro de un sistema de sacralidad. Pues bien, en un momento dado, en el paroxismo del dolor, cuando los esclavos parec\u00ed\u00adan destruidos, ha llegado la palabra liberadora: \u00abUn silencio sereno lo envolv\u00ed\u00ada todo y al mediar la noche su carrera tu Palabra todopoderosa se abalanz\u00f3 como palad\u00ed\u00adn inexorable&#8230; Llevaba la espada afilada de tu orden terminante&#8230;\u00bb (Sab 18,14-16).<\/p>\n<p>(3) El \u00e9xodo, confesi\u00f3n de fe. La experiencia del \u00e9xodo est\u00e1 en el centro del credo o confesi\u00f3n* de fe hist\u00f3rica de los israelitas: \u00abEra mi padre un arameo errante que baj\u00f3 a Egipto y vino a refugiarse all\u00ed\u00ad cuando contaba con pocos hombres; pero se hizo naci\u00f3n grande, llena de poder y numerosa. Los egipcios nos maltrataron y oprimieron, imponi\u00e9ndonos dura servidumbre. Clamamos entonces a Yahv\u00e9, Dios de nuestros padres, y Yahv\u00e9 nos escuch\u00f3: vio nuestra miseria, nuestras penas y opresiones, y nos sac\u00f3 de Egipto con mano poderosa y brazo tenso en medio de un terror inmenso, de se\u00f1ales y prodigios. Nos trajo aqu\u00ed\u00ad y nos dio esta tierra que mana leche y miel. Y aqu\u00ed\u00ad traigo las primicias de los frutos de la tierra que t\u00fa, Yahv\u00e9, nos diste\u00bb (Dt 26,5-10). As\u00ed\u00ad debe confesar su fe el devoto israelita, a\u00f1o tras a\u00f1o, al llegar la primavera, despu\u00e9s de haber recolectado los primeros frutos de la tierra. Ese credo no incluye principios generales o teor\u00ed\u00adas sobre el ser divino. No cuenta mitos sobre dioses c\u00f3smicos, sino que habla de Dios desde la misma historia de liberaci\u00f3n del pueblo. S\u00f3lo puede ser creyente quien se sabe vinculado a los hebreos que sufr\u00ed\u00adan cautiverio. S\u00f3lo es aut\u00e9ntico Dios quien escucha y li bera a los esclavos, revel\u00e1ndose as\u00ed\u00ad como fuente original de vida; los otros no son dioses, eran \u00ed\u00addolos de Egipto, poderes ciegos que mantienen a los hombres oprimidos. Para los cristianos, el \u00e9xodo est\u00e1 vinculado al mensaje de la pascua* (muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas), con su exigencia de ruptura frente a un orden no religioso de imposici\u00f3n y de muerte.<\/p>\n<p>Cf. G. Auzou, De la servidumbre al Servicio. Estudio del Libro del Exodo, AB 2, Fax, Madrid f 969; B. S. CHILDS, El Libro del Exodo, Comentario literario y teol\u00f3gico al AT, Verbo Divino, Estella 2004; J. PLASTARAS, Creaci\u00f3n y Alianza. G\u00e9nesis y Exodo, Sal Terrae, Santander 1969.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>Es el t\u00ed\u00adtulo del segundo libro de la Biblia cristiana, uno de los cinco que constituyen el Pentateuco. En la Biblia J hebrea este libro se titula semot (los \u00abNombres\u00bb), por la primera palabra del texto, mientras que los Setenta y la tradici\u00f3n cristiana lo titulan Exodo, por su contenido central, Est\u00e1 compuesto de 50 cap\u00ed\u00adtulos, de los que proponemos la siguiente divisi\u00f3n: cc. 1 -4: la esclavitud de Israel en Egipto y la lamentaci\u00f3n nacional; cc, 5-15: la gran epopeya de la liberaci\u00f3n; cc. 16-18: el desierto, la crisis de la nueva libertad; cc. 19-24: la primera alianza en el Sina\u00ed\u00ad; cc. 32-34: la segunda alianza en el Sina\u00ed\u00ad; cc. 25-31 y 3540: las dos leves lit\u00fargicas.<\/p>\n<p>Libro fundamental de la Biblia, el Exodo narra los hechos centrales de la revelaci\u00f3n de Dios a su pueblo; la narraci\u00f3n se mezcla con la profec\u00ed\u00ada que el libro intenta hacer surgir del relato mismo de los hechos. La historia es manifestaci\u00f3n de Dios. La mediaci\u00f3n narrativa deja sitio al anuncio de la fe, que revela as\u00ed\u00ad su car\u00e1cter prioritario.<\/p>\n<p>No s\u00f3lo se transmite el recuerdo mismo de los hechos, sino que este recuerdo se convierte en memorial de la acci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Dios, realizada una vez para siempre, hecha presente en la proclamaci\u00f3n de la Palabra, frente a la cual el hombre est\u00e1 llamado a responder con la fe para su salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La importancia hist\u00f3rica y religiosa de este libro, tambi\u00e9n para el cristianismo, es indiscutible; en efecto, la acci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Dios en la historia, la formaci\u00f3n del pueblo, la alianza, la Pascua son los tipos y las prefiguraciones de la salvaci\u00f3n que Dios cumplir\u00e1 en Cristo.<\/p>\n<p>Para la Ley es fundamental el dec\u00e1logo (c. 20) y el c\u00f3digo del pacto (cc. 21-23).<\/p>\n<p>F. D&#8217;Ascoli<\/p>\n<p>Bibl.: G. Auzou, De la servidumbre al servicio, FAX, Madrid 1972; C. Wiener. El libro del Exodo, Verbo Divino, Estella 1993., A, Lenssen, La salida de Egipto en la Biblia, Verbo Divino, Estella 1971; D. Barsotti, La espiritualidad del \u00e9xodo, Sigueme, Salamanca 1968; H, Cazelles, En busca de Mois\u00e9s, Verbo Divino, Estella 1981.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: 1. El mensaje liberador del Exodo: 1. Criterios hermen\u00e9uticos; 2. Historia, mito y fe; 3. La estructura literaria, criterio de lectura. II. Momentos catequ\u00e9ticos m\u00e1s importantes: 1. Las ideas-fuerza de la teolog\u00ed\u00ada del Exodo; 2. Mediaciones hist\u00f3ricas o elementos de la pedagog\u00ed\u00ada de Dios. III. Algunas pistas metodol\u00f3gicas para la catequesis: 1. El Dios de la revelaci\u00f3n cristiana; 2. Actualizaci\u00f3n de la experiencia de fe del Exodo; 3. Testimonios actuales.<\/p>\n<p>I. El mensaje liberador del Exodo<br \/>\n1. CRITERIOS HERMENEUTICOS. De cara a una lectura actualizada del libro del Exodo, hay dos puntos de referencia importantes, si queremos acertar con una perspectiva que permita descubrir toda la densidad teol\u00f3gica y catequ\u00e9tica encerrada en sus p\u00e1ginas. Ambos hay que buscarlos en el uso que la tradici\u00f3n de la comunidad creyente a la que iba dirigida -Israel y la Iglesia cristiana- ha sabido hacer de \u00e9l.<\/p>\n<p>a) El primero viene dado por la afirmaci\u00f3n que considera la frase \u00abYav\u00e9 nos sac\u00f3 de Egipto\u00bb como la confesi\u00f3n de fe original de Israel y la expresi\u00f3n m\u00e1s antigua y genuina de su modo de expresar la relaci\u00f3n de Dios con el pueblo elegido. Tanto es as\u00ed\u00ad, que su presencia en Dt 26,5-9 (en el marco de la fiesta de las primicias), Jos 24,1-13 (en el momento de la renovaci\u00f3n de la alianza en Siqu\u00e9n) y en el salmo 136 (que forma parte del gran Hillel), hace de esta afirmaci\u00f3n el elemento estructurador de la historia de la salvaci\u00f3n tal como la entendi\u00f3 siempre la teolog\u00ed\u00ada de Israel. Si a esto a\u00f1adimos el papel preponderante que impl\u00ed\u00adcita o expl\u00ed\u00adcitamente tiene el libro del Exodo en la elaboraci\u00f3n de la base literaria de los evangelios y en las referencias a sus contenidos, queda patente que los primeros cristianos se sienten herederos de esta manera de comprender la intervenci\u00f3n divina en la historia humana.<\/p>\n<p>b) Una cita del tratado talm\u00fadico Pesahim (10,5) proporciona el segundo punto de referencia importante para leer el libro del Exodo: \u00abCada generaci\u00f3n tiene que considerarse a s\u00ed\u00ad misma como salida del \u00e9xodo\u00bb. No se trata, en la mente de los comentaristas, de tomar nota de hechos sucedidos en el pasado, ilustrativos de la historia del pueblo. Se trata de la posibilidad de sumergirse en el significado teol\u00f3gico de los acontecimientos narrados, buscando, por encima de cualquier otra cosa, aquello que, desde el punto de vista de la fe, siguen diciendo al lector de hoy.<\/p>\n<p>La comprensi\u00f3n del momento fundamental de la historia de Dios con los hombres, a partir de la narraci\u00f3n del libro, y la fusi\u00f3n del significado aportado por el texto con el horizonte existencial de cada nueva \u00e9poca hist\u00f3rica, he aqu\u00ed\u00ad la doble actitud con la que debemos acercarnos a la lectura del libro que la Biblia hebrea llama Shemot y la tradici\u00f3n cristiana, a partir de la traducci\u00f3n de los LXX, libro del Exodo.<\/p>\n<p>2. HISTORIA, MITO Y FE. Antes de acercarnos directamente a las p\u00e1ginas del Exodo, conviene aclarar una cuesti\u00f3n: la relaci\u00f3n que se da entre los hechos narrados y la historia ocurrida, o en otras palabras, entre la cr\u00f3nica y la historia de la salvaci\u00f3n, para as\u00ed\u00ad descubrir el punto de contacto entre la vida y la fe, entre el Dios que se manifiesta en la vida y la conciencia que hace suyo este modo de relaci\u00f3n religiosa.<\/p>\n<p>a) La peripecia del Exodo ha llegado hasta nosotros a trav\u00e9s de la mediaci\u00f3n narrativa de las tres tradiciones literarias J, E, P, es decir, Yavista, Eloh\u00ed\u00adsta y Sacerdotal, y de otras menores que se hallan incorporadas en un relato unitario que revela, a simple vista, sus diferencias y sus fatigosas suturas.<\/p>\n<p>Tanto las diversas tradiciones literarias como el resultado final responden a los criterios de la historiograf\u00ed\u00ada antigua, para la cual hubiera sido absurdo plantear la cuesti\u00f3n de la veracidad o verificabilidad de cada uno de los relatos. Su inter\u00e9s era otro. Y es este el que tenemos que saber hallar.<\/p>\n<p>Partiendo de un n\u00facleo hist\u00f3rico, recibido por transmisi\u00f3n oral durante siglos, el autor o los autores crean la posibilidad de una interpretaci\u00f3n prof\u00e9tica de unos acontecimientos que cada vez se desdibujan m\u00e1s como cr\u00f3nica o epopeya del pasado, para ofrecer los contenidos teol\u00f3gicos capaces de sustentar la fe del pueblo en el Dios de la Alianza. Esto es lo que significa historia prof\u00e9tica: desentra\u00f1ar el significado de la historia a la luz de la fe.<\/p>\n<p>Podemos decir, de acuerdo con la investigaci\u00f3n actual, que, aunque muy dif\u00ed\u00adcil de descifrar en detalle, existe un n\u00facleo real, acontecido, hist\u00f3rico, que puede definirse, por tanto, como salida de un estado de opresi\u00f3n en el pa\u00ed\u00ads de Egipto por un grupo o por grupos de semitas que m\u00e1s tarde formar\u00e1n la naci\u00f3n de Israel.<\/p>\n<p>No se trata, pues, de una cr\u00f3nica apoyada en documentos historiogr\u00e1ficos ni del resultado de una investigaci\u00f3n cient\u00ed\u00adfica as\u00e9ptica, impensable en la \u00e9poca, para contar las glorias nacionales de un estado en formaci\u00f3n, sino de la voluntad de buscar bajo la superficie fenom\u00e9nica del dato hist\u00f3rico la palabra prof\u00e9tica: el contenido de la fe.<\/p>\n<p>b) Para conseguir este objetivo, el narrador se sirve de todas las mediaciones literarias que le ofrece el momento cultural en que escribe, desde la lengua (el hebreo) y el modo de escritura (no es lo mismo escribir con un c\u00e1lamo que hacerlo con un ordenador) hasta los diversos g\u00e9neros literarios de que dispone. Sin duda uno de los m\u00e1s aptos para expresar lo que se nos quiere decir es el mito: una narraci\u00f3n pseudohist\u00f3rica, cuya pretensi\u00f3n consiste en vehicular contenidos te\u00f3ricos que ata\u00f1en a las grandes preguntas de siempre de una comunidad concreta. En nuestro caso, el mito se halla al servicio de la expresi\u00f3n de la fe; y as\u00ed\u00ad hay que entenderlo, sin que ello obste en absoluto ni para negar la anterior afirmaci\u00f3n acerca de la autenticidad nuclear de la historia narrada, ni para declarar imposible todo contacto de la historia con la fe.<\/p>\n<p>c) Esto nos lleva a una conclusi\u00f3n importante: historia y fe, desde la<br \/>\nperspectiva de la revelaci\u00f3n del Dios de Jes\u00fas, se implican mutuamente. Es en la vida de los hombres y mujeres de un tiempo concreto donde se hizo presente, de modo misterioso pero real y eficaz, la voluntad divina de entrar en contacto con la humanidad, y hacerlo tambi\u00e9n de una manera espec\u00ed\u00adfica. La lectura de la vida a la luz de la fe crea la conciencia de ese modo de revelaci\u00f3n de Dios. Su puesta por escrito constituye el esfuerzo de los autores de los libros b\u00ed\u00adblicos, y el hecho de que se trate de la narraci\u00f3n de experiencias existenciales t\u00ed\u00adpica y profundamente humanas es lo que permite la fusi\u00f3n de los horizontes de sentido y el que nosotros podamos hallar hoy en los textos la misma posibilidad de fe que se encuentra en su origen y en su lectura constante a trav\u00e9s de la historia.<\/p>\n<p>3. LA ESTRUCTURA LITERARIA, CRITERIO DE LECTURA. La estructura literaria del libro del Exodo, nos ofrece el criterio de lectura de su contenido teol\u00f3gico. Sea cual sea la historia de la redacci\u00f3n del libro del Exodo, nosotros nos encontramos con una obra literaria elaborada y unitaria, pese a las diversas fuentes (J, E, P) de las que ya hemos hablado. Ello nos permite -y nos exige- una lectura tambi\u00e9n unitaria. Es decir, prescindiendo de las tradiciones, partir de la \u00faltima redacci\u00f3n, que entendemos como resultado final de una voluntad clara de comunicaci\u00f3n de contenidos teol\u00f3gicos espec\u00ed\u00adficos. Toda obra literaria responde a un plan que el \u00faltimo redactor ha elaborado previamente y a partir del cual organiza el material de que dispone.<\/p>\n<p>A este modo concreto de organizaci\u00f3n lo llamamos estructura literaria y consideramos que aporta un criterio decisivo de lectura que permite seguir de manera progresiva y gradual -catequ\u00e9tica- la asimilaci\u00f3n de las ideas que desea haga suyas el lector.<\/p>\n<p>a) Estructura del libro del Exodo, tal como la ha plasmado el \u00faltimo redactor: 1) Descripci\u00f3n de una situaci\u00f3n l\u00ed\u00admite, que es la opresi\u00f3n del pueblo en Egipto (cc. 1-4): situaci\u00f3n de Israel, nacimiento e historia de Mois\u00e9s (1-2); proceso de formaci\u00f3n de la conciencia prof\u00e9tica de Mois\u00e9s: su nacimiento espiritual; experiencia cumbre ante la zarza ardiente y la comunicaci\u00f3n del nombre de Dios (3-4). 2) Proceso de liberaci\u00f3n del pueblo oprimido como lugar de la experiencia decisiva de su Dios (5-15): palabras y acciones significativas. Las plagas (5-11); la acci\u00f3n significativa por excelencia y su pervivencia en la historia de la pascua (12-13; 16); narraci\u00f3n de la salida de Egipto; acci\u00f3n significativa: paso del mar Rojo (14,5-31); Himno po\u00e9tico de acci\u00f3n de gracias (15,1-21). 3) El camino por el desierto: problemas y dificultades; el miedo a la libertad (16-18). 4) Centro literario del libro: la primera alianza (19-24): narraci\u00f3n de la teofan\u00ed\u00ada del Sina\u00ed\u00ad y contenido de la alianza; primera ley del culto: el rito, acci\u00f3n significativa destinada a perpetuar la memoria de la liberaci\u00f3n (25-31). 5) Segunda alianza (32-40): narraci\u00f3n del pecado y renovaci\u00f3n de la alianza (32-34); la segunda ley del culto (35-40,33). 6) Ep\u00ed\u00adlogo: La presencia del Se\u00f1or con su pueblo, garant\u00ed\u00ada del futuro (40,34-38)<br \/>\nb) Los grandes temas. El an\u00e1lisis de esta estructura aporta los grandes temas que el autor quiere poner a la consideraci\u00f3n de los lectores: 1) De la opresi\u00f3n a la libertad: no hay correcta comprensi\u00f3n del ser de Dios sin lucha por la libertad de las condiciones opresoras y para la justicia y la solidaridad. 2) El proceso de formaci\u00f3n de la conciencia del profeta. 3) El esquema-base de la historia de la salvaci\u00f3n: palabra y acci\u00f3n significativa en el espacio y el tiempo que, perpetuados por la memoria cultual, se convierten en puntos de referencia para la lectura creyente de la realidad y permiten la construcci\u00f3n del reino de Dios aqu\u00ed\u00ad y ahora. 4) La alianza entre Dios y el pueblo, origen y fundamento de la realizaci\u00f3n del proyecto salvador-liberador de Dios. 5) El proceso de creaci\u00f3n de la conciencia libre: la crisis y su soluci\u00f3n desde el futuro de Dios. La solidaridad y la justicia, condiciones de posibilidad para la construcci\u00f3n de un futuro feliz. 6) La meta del proceso liberador: la tierra prometida; el ya y el todav\u00ed\u00ada no que dinamiza la historia y la convierte en historia de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>II. Momentos catequ\u00e9ticos m\u00e1s importantes<br \/>\nA la luz de este hilo conductor que ofrece al lector la estructura literaria del libro del Exodo, podemos concretar, en un esfuerzo de s\u00ed\u00adntesis, los momentos catequ\u00e9ticos m\u00e1s importantes y algunas orientaciones metodol\u00f3gicas para la catequesis del Exodo, aunque estas las abordaremos en el apartado III.<\/p>\n<p>1. LAS IDEAS-FUERZA DE LA TEOLOG\u00ed\u008dA DEL EXODO. a) La experiencia de Dios. Dif\u00ed\u00adcilmente podemos captar hoy toda la novedad que supone, en el contexto de entonces, la presentaci\u00f3n de un Dios que se manifiesta decididamente a favor del d\u00e9bil y del humillado. En un ambiente cultural en que la religi\u00f3n cae de lleno bajo el control del poder pol\u00ed\u00adtico (basta recordar el Imperio egipcio o los que se van sucediendo en la zona de Mesopotamia), supone una aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n. El Dios de Israel tiene un lugar privilegiado donde se realiza su automanifestaci\u00f3n: la lucha por salir de la opresi\u00f3n. Una opresi\u00f3n, adem\u00e1s, nada rom\u00e1ntica ni espiritual, sino estrictamente econ\u00f3mica, social y pol\u00ed\u00adtica con todas sus consecuencias.<\/p>\n<p>En este sentido, la descripci\u00f3n del estado en que se encuentran los israelitas, plasmada en los primeros vers\u00ed\u00adculos del libro del Exodo (Ex 1,1-22), incluidas las medidas adoptadas por la administraci\u00f3n egipcia, no ofrecen desperdicio: convenientemente traducidas, reflejan la actitud de cualquier sistema estatal que busca por encima de todo mantener sometida la poblaci\u00f3n. Desde esta perspectiva, el texto sistematiza algunos principios que servir\u00e1n de punto de referencia cr\u00ed\u00adtico a cualquier teolog\u00ed\u00ada posterior y a la catequesis. Son los siguientes:<br \/>\n&#8211; En el seno del esquema opresor-oprimido, Dios se decanta sin paliativos en favor del pobre y del marginado: del que sufre la opresi\u00f3n. En consecuencia, jam\u00e1s podr\u00e1 justificarse, en nombre del Dios del Exodo, una religi\u00f3n que no sea, en \u00faltima instancia, liberadora del sujeto y del colectivo. La religi\u00f3n pol\u00ed\u00adtica, entendida como el cimiento que cohesiona una determinada forma de dominio y sumisi\u00f3n de unos sobre los otros, muere con el Fara\u00f3n en las aguas del mar Rojo. Pero hay m\u00e1s: el conocimiento del Dios de Israel, base para la adhesi\u00f3n a la fe, nacer\u00e1 en el seno de la lucha por salir de la opresi\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; Importancia especial reviste la comunicaci\u00f3n del nombre a Mois\u00e9s, en la experiencia de la zarza ardiente. \u00abYo soy el que soy\u00bb no puede ser entendido como la expresi\u00f3n de un contenido metaf\u00ed\u00adsico que identifica a Dios con el Ser de la filosof\u00ed\u00ada posterior. Hay que comprenderlo como una afirmaci\u00f3n existencial que coloca a Dios siempre m\u00e1s all\u00e1 de toda realizaci\u00f3n humana concreta por necesariamente imperfecta. \u00abYo soy vuestro futuro\u00bb o \u00abYo soy el que va siendo\u00bb, significar\u00ed\u00ada esta dimensi\u00f3n inasible de la automanifestaci\u00f3n de Dios. El Dios de la libertad es el Dios que se da a conocer en la experiencia dolorosa, ambigua, nunca perfecta del todo, de la lucha por la liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; De este modo, el Dios creador -vida de la vida, de acuerdo con la aportaci\u00f3n del libro del G\u00e9nesis-, que se ha manifestado a los patriarcas, asume ahora una nueva caracter\u00ed\u00adstica que culminar\u00e1 precisamente en la cruz de Jes\u00fas de Nazaret: el Dios libre que habla a la humanidad para hacerla a su vez libre. La tierra prometida, sacramento del reino de Dios, asume el significado del proyecto humanizador propuesto por Dios a Israel: un pueblo libre, una sociedad de hermanos, cuyas rel\u00e1ciones sociales y pol\u00ed\u00adticas expresan a los ojos de las naciones el ser de su Dios.<\/p>\n<p>b) La pascua: el paso de la servidumbre al servicio como un proceso superador del miedo a la libertad. No hay duda de que el libro del Exodo es profundamente realista: el an\u00e1lisis que ofrece de las vicisitudes del camino que conduce hasta la tierra prometida resulta especialmente aleccionador. Presenta una idea nada idealizada de los intereses, muy a ras de tierra, del pueblo al que Dios desea liberar. La mezquindad, la traici\u00f3n, las resistencias a la solidaridad, el miedo, la violencia y el rencor son otros tantos nombres de lo que puede llamarse la gran dificultad para el \u00e9xito del proceso liberador: el miedo a la libertad. Este es el gran pecado contra el Dios que se manifiesta en el proceso del tr\u00e1nsito (pascua) de la servidumbre al servicio y a la fraternidad. El gran signo de la cena pascual (Ex 12-13), la gesta del paso (pascua) del mar Rojo (Ex 14), interpretado en clave de fe por el c\u00e1ntico de Mois\u00e9s (Ex 15), y la presencia continuada del Se\u00f1or de la libertad en la nube y la columna de humo (Ex 13,22), son otros tantos momentos teol\u00f3gicos al servicio de una idea central: Dios, manifestado como la fuerza que moviliza a la persona y al colectivo hacia la consecuci\u00f3n de la libertad. De tal manera, que el recuerdo de la memoria viva de los hechos narrados constituir\u00e1 el n\u00facleo fuerte de la religi\u00f3n de Israel.<\/p>\n<p>La superaci\u00f3n del miedo, de la tentaci\u00f3n del tener como garant\u00ed\u00ada de la cohesi\u00f3n social, y de la violencia como medio m\u00e1s eficaz para la consecuci\u00f3n de los fines propuestos, estructura un proceso pedag\u00f3gico dif\u00ed\u00adcil y complicado, a trav\u00e9s del cual el Dios de Israel construye la conciencia colectiva necesaria para llegar a ser pueblo de Dios: el sacramento del Reino.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, la soluci\u00f3n de cada una de las crisis desde el futuro abierto por la fe, proporciona una lecci\u00f3n fundamental para la historia, a la luz de la pascua: nada interesante se realiza sin la mediaci\u00f3n de la crisis. Toda crisis supone una dura prueba para la fe en la realizaci\u00f3n de la promesa. S\u00f3lo su soluci\u00f3n, a la luz de la experiencia pascual, acerca la realidad a la promesa. De este modo, paso a paso, d\u00ed\u00ada a d\u00ed\u00ada, la experiencia del Exodo se abre camino, en el seno de una historia siempre opaca, a la presencia operativa y eficaz de Dios.<\/p>\n<p>c) La Alianza. Los cap\u00ed\u00adtulos 19-24 forman el centro literario del libro del Exodo. Son, por tanto, su centro teol\u00f3gico: expresan la idea-fuerza fundamental, al servicio de la cual se halla el resto de la narraci\u00f3n. En esta experiencia culminante se proponen al lector los ejes constitutivos de la religi\u00f3n del pueblo elegido.<\/p>\n<p>Dios no se conforma con una intervenci\u00f3n soberana, intemporal y de una vez por todas, a la hora de construir el modelo de felicidad concreto que puede hacer de la humanidad entera un aut\u00e9ntico para\u00ed\u00adso. Propone un trabajo en colaboraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Muy en consonancia con la afirmaci\u00f3n de la alianza como lugar de manifestaci\u00f3n de su ser, el Dios del Exodo busca la realizaci\u00f3n de un proyecto en el que ambos -\u00e9l y el pueblo-puedan sentirse protagonistas con todas las consecuencias, desde la libertad y la responsabilidad, cada uno con una tarea espec\u00ed\u00adfica y complementaria. A Dios le corresponde la iniciativa gratuita que salva y libera por exclusiva decisi\u00f3n de su misericordia, la propuesta de un c\u00f3digo \u00e9tico capaz de resolver las contradicciones inherentes a la naturaleza humana y el mantenimiento de la promesa frente a la desesperanza y el cansancio de unas gentes excesivamente proclives a la b\u00fasqueda del \u00ed\u00addolo. En el otro extremo, al pueblo Dios le pide que cumpla su parte en el contrato: llevar a la pr\u00e1ctica la promesa, construir un estilo de vida colectivo que la transparente, y vivir abierto al amor filial hacia \u00e9l. Sobre todo, a trav\u00e9s de la mediaci\u00f3n del culto, expresi\u00f3n privilegiada de esta relaci\u00f3n, \u00fanica en la historia, entre Dios e Israel. De ah\u00ed\u00ad que ocupe un lugar tan importante el C\u00f3digo de la alianza y la abundante legislaci\u00f3n cultual que la acompa\u00f1a (Ex 25-31): el conjunto de orientaciones y preceptos destinados a posibilitar unas relaciones sociales coherentes con la alianza (Ex 20,22-23,19).<\/p>\n<p>Una cosa es preciso subrayar: la base de la alianza, su condici\u00f3n de posibilidad, es la fidelidad de un Dios que se compromete con su omnipotencia y de un pueblo que asume la responsabilidad de vivir de acuerdo con lo pactado. Las numerosas referencias b\u00ed\u00adblicas a la parte que le corresponde a Dios en el mantenimiento de la alianza, sobre todo en el libro de los Salmos, pone de manifiesto la sensibilidad despertada por una actuaci\u00f3n tan ins\u00f3lita del Se\u00f1or que se revela en el Sina\u00ed\u00ad. Constituye este aspecto uno de los m\u00e1s originales y ricos en consecuencias teol\u00f3gicas de la religi\u00f3n b\u00ed\u00adblica. De hecho, la fidelidad de Dios se ofrece como garant\u00ed\u00ada suprema a la realizaci\u00f3n de la promesa: con realismo cruel, el libro del Exodo narra profusamente la primera infracci\u00f3n del pacto por parte del pueblo. Y muy poco tiempo despu\u00e9s de que se haya ratificado solemnemente (Ex 32-34).<\/p>\n<p>El esquema: propuesta divina-asentimiento del pueblo-ruptura-nueva propuesta divina-renovaci\u00f3n del pacto, ser\u00e1 el entramado que sostendr\u00e1 la historia entera de Israel y servir\u00e1 de base literaria para la elaboraci\u00f3n del libro de los Jueces, por ejemplo. Lo mismo podr\u00ed\u00ada decirse de la cr\u00ed\u00adtica prof\u00e9tica a la situaci\u00f3n concreta de cada nueva \u00e9poca hist\u00f3rica. Una vez m\u00e1s, y siempre, la misericordia de Dios ser\u00e1 m\u00e1s fuerte que la tendencia mixtificadora de Israel. Y la fidelidad de Dios se mostrar\u00e1 realmente ilimitada cuando, en el Exodo definitivo, desemboque en el G\u00f3lgota.<\/p>\n<p>2. MEDIACIONES HIST\u00ed\u201cRICAS O ELEMENTOS DE LA PEDAGOG\u00ed\u008dA DE DIOS. Para comunicar su proyecto salvador y liberador, Dios se sirve de mediaciones hist\u00f3ricas. \u00abJam\u00e1s ha visto nadie a Dios\u00bb (1Jn 4,12). Esta afirmaci\u00f3n fundamental de la experiencia religiosa, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, queda ratificada por el mismo proyecto divino, que se comunica a la humanidad siempre a trav\u00e9s de mediaciones hist\u00f3ricas, que culminar\u00e1n en la encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios. Por ello, tan importante como la expresi\u00f3n de las grandes ideas teol\u00f3gicas, que acabamos de rese\u00f1ar, es la reflexi\u00f3n de los autores del libro del Exodo, acerca del instrumental pr\u00e1ctico que posibilita su realizaci\u00f3n en la vida cotidiana y, de este modo, acerca la realidad a la promesa.<\/p>\n<p>Una caracter\u00ed\u00adstica de&#8217; la religi\u00f3n b\u00ed\u00adblica, que la distingue de todas las restantes de su \u00e9poca, es el papel atribuido a la memoria, entendida como actualizaci\u00f3n de la \u00fanica realidad capaz de convertir a la humanidad en reino de Dios. Memoria que no se identifica con el recuerdo que permite revivir las grandes gestas nacionales, sino que consiste en la posibilidad de sumergirse, a trav\u00e9s de la palabra y el gesto cultual, en la misma experiencia que se halla en los or\u00ed\u00adgenes de la palabra escrita. Curiosamente se trata siempre de una palabra subversiva: aquella que ataca las ra\u00ed\u00adces de la infidelidad, poniendo de manifiesto la mentira que convierte en \u00ed\u00addolo al Dios vivo y verdadero. Y por eso mismo exige la conversi\u00f3n de las costumbres en la l\u00ed\u00adnea conservada y transmitida por la palabra misma.<\/p>\n<p>Leer el libro del Exodo supone, pues, superar la an\u00e9cdota que lo encierra en el pasado remoto de un pueblo concreto y dejarse juzgar por el contenido que vehicula. Supone tomar nota de todas las opresiones de cada hoy en la historia y emprender el camino de liberaci\u00f3n que en sus p\u00e1ginas se describe. Esta memoria representa el horizonte de toda lectura del texto.<\/p>\n<p>a) El profeta. Es la mediaci\u00f3n antropol\u00f3gica. El profeta es el verdadero mediador entre el Dios inefable, trascendente, inabarcable, y el pueblo. En este caso, la descripci\u00f3n de la figura de Mois\u00e9s, sin duda la m\u00e1s grande de todas las que van apareciendo en el curso de la tradici\u00f3n b\u00ed\u00adblica, ofrece los elementos esenciales que permitir\u00e1n a la posteridad tener un punto de referencia cr\u00ed\u00adtico para distinguir el aut\u00e9ntico profeta del que se ha puesto al servicio del \u00ed\u00addolo y del poder.<br \/>\nb) La ley y la instituci\u00f3n cultual. Se trata de la mediaci\u00f3n sociol\u00f3gica. La ley es un conjunto sistem\u00e1tico de valores y pautas de comportamiento que permiten concretar en toda circunstancia el estilo de vida y de relacio nes sociales capaces de convertir a un pueblo en el pueblo de Dios. Desde esta misma perspectiva, la instituci\u00f3n del culto representa el universo simb\u00f3lico creador de una conciencia colectiva, capaz de descubrir el sentido de la historia en clave de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>c) La palabra y la acci\u00f3n significativa. El Dios de Israel se identifica con la palabra transmitida por la tradici\u00f3n del pueblo. Esta palabra es narraci\u00f3n de las acciones de Dios en el espacio y en el tiempo hist\u00f3ricos; de aquellas acciones que han cambiado la realidad en la direcci\u00f3n del futuro de Dios. Desde las plagas (Ex 7,8-11,10), pasando por las grandes gestas de la pascua y el paso del mar Rojo (14,15-31) hasta llegar a la descripci\u00f3n de las \u00faltimas palabras que cuentan la presencia constante de la nube como signo de la presencia del Se\u00f1or en su pueblo, el libro del Exodo permanece fiel a este doble momento de la revelaci\u00f3n: la palabra que se\u00f1ala el sentido de la acci\u00f3n y la acci\u00f3n que muestra la verdad y la eficacia de la palabra.<br \/>\nd) Las se\u00f1ales de identidad del pueblo de Israel. Israel est\u00e1 llamado a ser en el seno de las naciones, por vocaci\u00f3n y decisi\u00f3n libre de su Dios, el sacramento de la presencia activa, eficaz y operativa del Se\u00f1or en su deseo de reconstruir el para\u00ed\u00adso. Por eso posee un conjunto de notas diferenciales que le convierten en un colectivo \u00fanico. A trav\u00e9s de estas se\u00f1ales de identidad se crea la conciencia colectiva de pertenecer a Dios de manera muy especial y, en consecuencia, de participar en una misi\u00f3n que le sobrepasa y a la cual debe supeditar toda otra pretensi\u00f3n sociopol\u00ed\u00adtica o cultural. El libro del Exodo establece las bases teol\u00f3gicas de esta diferenciaci\u00f3n, en continuidad con lo que se ha dicho ya en el libro del G\u00e9nesis por lo que hace referencia a la circuncisi\u00f3n, mientras que concentra su atenci\u00f3n en lo referente al sacerdocio, al culto y a la Tor\u00e1.<\/p>\n<p>e) El libro del Exodo en la memoria del pueblo de Israel. La experiencia del Exodo permanecer\u00e1 en la memoria colectiva de Israel como el tiempo original, la \u00e9poca de la creaci\u00f3n de Israel, como el G\u00e9nesis da cuenta de la creaci\u00f3n del mundo y de la humanidad en general. Por eso ser\u00e1 el punto de referencia constante a la hora de todas las reformas que el cansancio de la historia har\u00e1n necesarias una y otra vez: los profetas recordar\u00e1n constantemente la alianza como n\u00facleo constitutivo del ser de Israel. Y a su luz plantear\u00e1n sus cr\u00ed\u00adticas y articular\u00e1n sus propuestas. A partir del exilio, el nuevo Exodo, relectura en clave actualizada del primero, constituir\u00e1 la expresi\u00f3n de la esperanza maltrecha, pero firme, del resto fiel a su Se\u00f1or. En los momentos cr\u00ed\u00adticos de las crisis posex\u00ed\u00adlicas, los sabios buscar\u00e1n desentra\u00f1ar las lecciones \u00fatiles para su presente que se hallaban impl\u00ed\u00adcitas en las tradiciones del Exodo. Y la apocal\u00ed\u00adptica centrar\u00e1 en la expectaci\u00f3n de un segundo Mois\u00e9s -el Profeta que ha de venir- la preparaci\u00f3n inmediata de los tiempos mesi\u00e1nicos. Por eso, tanto en la narrativa como en la literatura sapiencial y lit\u00fargica -basta leer el libro de los Salmos- la reflexi\u00f3n sobre el libro del Exodo ocupa un lugar \u00fanico y destacado.<br \/>\nf) El libro del Exodo en los evangelios. Siendo as\u00ed\u00ad las cosas, no resulta nada extra\u00f1o que los primeros autores cristianos, apoy\u00e1ndose sin duda en sus mismas palabras hist\u00f3ricas, vean en Jes\u00fas muerto y resucitado la realizaci\u00f3n definitiva de las promesas articuladas en torno a la alianza del Sina\u00ed\u00ad.<\/p>\n<p>Los sin\u00f3pticos estructuran el texto de sus respectivos evangelios a partir de la narraci\u00f3n de un viaje -\u00e9xodo- de Jes\u00fas, que de la Galilea de los gentiles le conduce hasta Jerusal\u00e9n para sellar all\u00ed\u00ad una alianza definitiva e inquebrantable entre su Dios y la humanidad entera. Por otra parte, son muchas las alusiones textuales impl\u00ed\u00adcitas en el texto, que identifican a Jes\u00fas con el nuevo Mois\u00e9s y lo presentan como el Pastor definitivo, enviado a su pueblo por el Dios de la libertad. Para citar un solo ejemplo: el serm\u00f3n de las bienaventuranzas (Mt 5) ofrece una relectura clara, en la nueva clave aportada por la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, del momento culminante de la historia de Israel: la alianza del Sina\u00ed\u00ad.<\/p>\n<p>El evangelio de Juan, sin renunciar al esquema del viaje como momento estructurador que lo asimila a los sin\u00f3pticos, a\u00f1ade todo un conjunto de s\u00ed\u00admbolos directamente conectados con la experiencia de Israel en el desierto. Destaca, entre otros, el del agua y la menci\u00f3n de las grandes fiestas celebradas en Jerusal\u00e9n, todas rememoradoras de las gestas de la salida de Egipto.<\/p>\n<p>Con ello, los evangelistas establecen las grandes ideas-fuerza del libro del Exodo como un primer horizonte hermen\u00e9utico-interpretativo que permita entender en toda su profundidad la novedad presente eh Jes\u00fas de Nazaret. Y lo definen como Mes\u00ed\u00adas liberador de Israel y de la humanidad.<\/p>\n<p>Se cierra as\u00ed\u00ad el c\u00ed\u00adrculo iniciado en la experiencia del desierto como lugar privilegiado de la experiencia de Dios con los hombres.<\/p>\n<p>III. Algunas pistas metodol\u00f3gicas para la catequesis<br \/>\nIntentemos aportar algunas orientaciones metodol\u00f3gicas que ayuden a realizar la catequesis sobre el Exodo. Advertimos, sin embargo, que nos fijamos tanto en la catequesis de iniciaci\u00f3n cristiana, especialmente en la que prepara a la confirmaci\u00f3n -entre los 14 y 18 a\u00f1os- (cf DGC 63-68; IC 69-110), como en la catequesis reiniciatoria, que recupera a j\u00f3venes y a adultos para una vivencia adulta de la fe (cf IC 124-133). Por tanto, en estas pistas pr\u00e1cticas no nos fijamos en la llamada catequesis permanente o educaci\u00f3n permanente de la fe (cf DGC 69-72).<\/p>\n<p>1. EL DIOS DE LA REVELACI\u00ed\u201cN CRISTIANA. Nos preguntamos: \u00bfQui\u00e9n es el Dios de la revelaci\u00f3n cristiana? \u00bfC\u00f3mo se nos revela a s\u00ed\u00ad mismo? Con frecuencia los creyentes estamos satisfechos de haber recibido de boca de Jes\u00fas qui\u00e9n es Dios para nosotros: \u00ab[Jes\u00fas] le dijo a Mar\u00ed\u00ada Magdalena: \u00abAnda y di a mis hermanos que me voy con mi Padre y vuestro Padre, con mi Dios y vuestro Dios\u00bb\u00bb (Jn 20,17). Pero durante su vida p\u00fablica ya nos hab\u00ed\u00ada dicho: \u00abVosotros orad as\u00ed\u00ad: Padre nuestro que est\u00e1s en el cielo&#8230;\u00bb (Mt 6,9-15). \u00abSed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto\u00bb (Mt 5,48). \u00abVuestro Padre celestial ya sabe que necesit\u00e1is todo eso\u00bb (Mt 6,32). Y esta revelaci\u00f3n nos lleva a gozarnos de nuestra relaci\u00f3n filial con Dios.<\/p>\n<p>Sin embargo, esta vivencia de Dios como Padre, la m\u00e1s radical a la experiencia cristiana, no puede oscurecer otros rasgos fundamentales del Dios revelado, que fueron manifest\u00e1ndose ya desde el Antiguo Testamento. Mois\u00e9s se encontr\u00f3 con el Dios de los padres desde una profunda experiencia religiosa expresada por la zarza ardiente (Ex 3,1-6), y lo descubre como el Dios liberador del hombre. Y esta revelaci\u00f3n se fue reiterando, consolidando y matizando a trav\u00e9s de cada uno de los acontecimientos liberadores en que Mois\u00e9s sinti\u00f3 la presencia de Yav\u00e9: \u00abYo estar\u00e9 contigo\u00bb (Ex 3,12; 4,12-15).<\/p>\n<p>A lo largo del Exodo, que entre los biblistas abarca desde la salida de Egipto hasta las puertas de la tierra de la promesa (Exodo, Lev\u00ed\u00adtico, N\u00fameros y Deuteronomio), el Dios de Israel se fue revelando especialmente en sus acciones a favor de su pueblo. M\u00e1s que decir qui\u00e9n es en s\u00ed\u00ad mismo, Dios manifiesta \u00abqui\u00e9n quiere ser para los hombres\u00bb (Josep Vives), como puede percibirse en el siguiente cuadro sin\u00f3ptico.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad pues, el conocimiento del Dios de Israel, base para la adhesi\u00f3n a la fe, va naciendo en el seno de la lucha por salir de la opresi\u00f3n, y los sucesivos acontecimientos van descubriendo su identidad y le van proporcionando nuevos nombres.<\/p>\n<p>Esta es la pedagog\u00ed\u00ada divina y este es, consecuentemente, el recurso pedag\u00f3gico catequ\u00e9tico para conocer y dar a conocer o anunciar la misericordia entra\u00f1able del Dios revelado, que llegar\u00e1 a su cenit cuando \u00e9l mismo, con entra\u00f1as paternales, env\u00ed\u00ade al Hijo \u00fanico y predilecto a sus hijos extraviados, y por \u00e9l descubramos lo mucho que Dios ha hecho por nosotros.<\/p>\n<p>2. ACTUALIZACI\u00ed\u201cN DE LA EXPERIENCIA DE FE DEL EXODO. Trataremos de responder ahora a la siguiente pregunta: \u00bfc\u00f3mo actualizar en nuestro tiempo la experiencia de fe del Exodo?<br \/>\na) El \u00e9xodo, hecho hist\u00f3rico de Israel, paradigma veterotestamentario del proyecto de liberaci\u00f3n integral de Dios respecto de todos los pueblos de la humanidad. La liberaci\u00f3n es claramente un tema que atraviesa toda la Biblia; un tema central en la historia de la salvaci\u00f3n. Y el lugar primigenio del Antiguo Testamento en que aparece descrita la liberaci\u00f3n es el libro del Exodo. Es el punto de referencia testimonial de mayor relevancia, donde se nos revela una liberaci\u00f3n que ir\u00e1 desarroll\u00e1ndose a partir de la experiencia pascual del pueblo hebreo. Para los israelitas, el \u00abDios de los Padres\u00bb, de quien les habla Mois\u00e9s, ser\u00e1 el Dios liberador, que los saca de la opresi\u00f3n socioecon\u00f3mica de los egipcios; a partir de esta liberaci\u00f3n hist\u00f3rica, ellos ir\u00e1n descubriendo la riqueza siempre mayor de su Dios y la plenitud siempre mayor de la salvaci\u00f3n-liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En efecto, los israelitas tuvieron conciencia de que Dios los hab\u00ed\u00ada acompa\u00f1ado en la aventura liberadora de la opresi\u00f3n de Egipto ofreci\u00e9ndoles el don de la libertad; pero fueron cayendo en la cuenta a lo largo del desierto y de su estancia en la tierra prometida (propuesta divina-asentimiento del pueblo-ruptura-nueva propuesta divina-renov\u00e1ci\u00f3n del Pacto), de que ellos necesitaban, adem\u00e1s, una salvaci\u00f3n y liberaci\u00f3n m\u00e1s radical: la del propio pecado, la de la autosuficiencia y la desconfianza en Dios. Por eso, el Exodo constituye, a la vez, una liberaci\u00f3n socioecon\u00f3mica y religiosa. M\u00e1s a\u00fan, \u00absi Dios saca a su pueblo de una dura esclavitud econ\u00f3mica, pol\u00ed\u00adtica y cultural, es con miras a hacer de \u00e9l, mediante la alianza en el Sina\u00ed\u00ad, un reino de sacerdotes y una naci\u00f3n santa (Ex 19,6). Dios quiere ser adorado por hombres libres&#8230; (con una) libertad en plenitud, que no puede(n) encontrar m\u00e1s que en la comuni\u00f3n con su Dios\u00bb1.<\/p>\n<p>Pues bien, hoy, pueblos enteros de nuestra tierra, sometidos a las injusticias de unos pocos, a guerras interminables y al subdesarrollo permanente, luchan con todas sus energ\u00ed\u00adas por superar estos males que los condenan a quedar al margen de la vida (cf EN 30-31). La gesta del Exodo es el paradigma o acontecimiento paradigm\u00e1tico veterotestamentario del Proyecto de liberaci\u00f3n integral, que Dios ha concebido para todos los pueblos de la humanidad. Por eso, Dios sigue y seguir\u00e1 siendo un Dios liberador para todos los pueblos de la tierra, que son su \u00fanico pueblo. La liberaci\u00f3n del Exodo sigue su marcha hoy, y es preciso colaborar en ella.<\/p>\n<p>Pero esa liberaci\u00f3n integral -socioecon\u00f3mica, cultural y religiosa- ha llegado a su plenitud en la pascua de Cristo, el Hijo predilecto del Padre y el Se\u00f1or, mediante su muerte y resurrecci\u00f3n, que libera a todo hombre y mujer, encumbr\u00e1ndolos a la categor\u00ed\u00ada de hijos y hermanos en comuni\u00f3n con \u00e9l. \u00abEl Exodo, la alianza&#8230; alcanzan su pleno significado solamente en Cristo\u00bb (LC 49). En este sentido la liberaci\u00f3n de Cristo: 1) purifica los pecados del coraz\u00f3n y nos comunica su Esp\u00ed\u00adritu de libertad (cf LC 57b), y 2) nos lleva a colaborar con la Iglesia en su deber de anunciar la liberaci\u00f3n a millones de seres humanos, de ayudar a que nazca esta liberaci\u00f3n, de dar testimonio de ella y de hacer que sea total (cf EN 30; cf LC 57).<\/p>\n<p>Una catequesis de iniciaci\u00f3n o de reiniciaci\u00f3n cristiana sobre el Exodo debe conmover y marcar la sensibilidad de los participantes en esa doble dimensi\u00f3n liberadora de la salvaci\u00f3n de Cristo: liberar de actitudes pecaminosas y liberar a personas concretas y a pueblos enteros de situaciones injustas y deshumanizadoras, fruto de actitudes de pecado2.<\/p>\n<p>b) El Exodo, hecho hist\u00f3rico y situaci\u00f3n interior de toda persona, incluso creyente. El acontecimiento del Exodo es la aventura hist\u00f3rica de un pueblo esclavo, sometido e incapaz de redimirse a s\u00ed\u00ad mismo, que por la condescendencia misericordiosa y todopoderosa de Dios sale, con gran sufrimiento, camino de la libertad con la generosa colaboraci\u00f3n de un mediador fiel a Yav\u00e9: Mois\u00e9s. Pues bien, el binomio esclavitud-libertad es, adem\u00e1s, una dimensi\u00f3n de lo que cada persona vive en su interior: una experiencia (\u00e9tica) profunda de la personalidad de todo ser humano.<\/p>\n<p>Una especie de impulso o voluntad de poder nos esclaviza a las personas y se manifiesta en las actitudes que tomamos ante las realidades creadas con que nos encontramos: el dinero (Mt 6,24), el dominio sobre los dem\u00e1s (Mc 10,41ss.), el placer, la envidia y el odio (Rom 6,19; Tit 3,3), la observancia literal de la ley (G\u00e1l 4,8ss.), el miedo a la muerte (Heb 2,14-15), a la que no nos atrevemos a mirar de frente y que tapamos con muchas cosas&#8230; Todos queremos e intentamos superar estas situaciones opresoras, pero no encontramos caminos de superaci\u00f3n permanente.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo salir de estas situaciones? La experiencia comunitaria y revelada del \u00e9xodo b\u00ed\u00adblico nos da las claves para aplicarlas a nuestra situaci\u00f3n personal:<br \/>\n&#8211; Tomamos conciencia de nuestra situaci\u00f3n de perdidos e incapaces de salvarnos por nosotros mismos, esto es, conciencia de la propia autosuficiencia, que es nuestro pecado radical. No hay verdadera conversi\u00f3n que no vaya acompa\u00f1ada de este reconocimiento de nuestra actitud de pecado. Esto es dejar ya entrar a Dios en nosotros como luz y como fuerza.<\/p>\n<p>&#8211; Con esta luz y energ\u00ed\u00ada somos invitados -desde la experiencia revelada del Exodo- a renunciar a nuestra voluntad de independencia; a que consintamos en dejarnos guiar por Dios y amar por \u00e9l, esto es, que renunciemos a lo que constituye el fondo mismo de nuestra actitud pecaminosa: la autosuficiencia. \u00c2\u00a1El act\u00faa en nosotros y nosotros colaboramos con \u00e9l! \u00c2\u00a1No estamos solos!<br \/>\n&#8211; Entonces es cuando aparecen caminos donde no existen: en el mar, en el desierto, en la muerte&#8230; Dios va caminando con nosotros y con la ayuda, quiz\u00e1, de alg\u00fan mediador o acompa\u00f1ante, vemos aflorar signos de esa presencia que en otro tiempo perdimos o eliminamos de nuestra vida y que, nos abre a horizontes de libertad no solitaria, sino solidaria: vivir en comuni\u00f3n con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>&#8211; As\u00ed\u00ad como el Exodo marc\u00f3 el verdadero nacimiento del pueblo de Dios como pueblo creyente y liberado de esclavitudes materiales y morales, tambi\u00e9n nuestra existencia, esclavizada por la voluntad de acaparar las cosas s\u00f3lo para nosotros, nace de nuevo como una existencia libre, con una libertad para servir a los dem\u00e1s. Y esta perspectiva, revelada ya en el Antiguo Testamento, queda reforzada a la luz del Nuevo Testamento con la salvaci\u00f3n en Cristo: \u00abHermanos, vosotros hab\u00e9is sido llamados a ser hombres libres&#8230;, serv\u00ed\u00ados unos a otros por amor\u00bb (G\u00e1l 5,13), uno de los aspectos esenciales del evangelio de Jes\u00fas (cf Lc 4,18)3.<\/p>\n<p>En lo que acabamos de exponer se puede entender bien lo que decimos en la primera parte de nuestro art\u00ed\u00adculo en orden a actualizar el libro del Exodo: \u00abCada generaci\u00f3n tiene que considerarse a s\u00ed\u00ad misma como salida del \u00e9xodo\u00bb (Tratado talm\u00fadico Pesahim 10, 5).<\/p>\n<p>Efectivamente, cuando miramos la transformaci\u00f3n de nuestra vida personal tal como la hemos descrito, entonces nos apropiamos del significado teol\u00f3gico-existencial de los acontecimientos narrados en el Exodo, pues buscamos no s\u00f3lo conocer la historia de nuestra salvaci\u00f3n, sino preferentemente experimentar aquello que, desde el punto de vista de la fe, esos acontecimientos significan, siguen diciendo, para nosotros hoy: quien quiera ser seguidor de Jes\u00fas, ha de pasar por la experiencia de fe del Exodo, de la misma manera que Jes\u00fas la experiment\u00f3, sobre todo, en su pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n. Nosotros, por habernos esclavizado y estar necesitados de su liberaci\u00f3n. Jes\u00fas, no por haber pecado, sino por haberse encarnado, por haber asumido nuestra n\u00e1turaleza para liberarnos de nuestra condici\u00f3n pobre y pecadora y conducirnos a la tierra de la libertad de los hijos de Dios. El es el nuevo Mois\u00e9s, nuestro Mes\u00ed\u00adas, resucitado y liberador, hoy.<\/p>\n<p>Advertimos de nuevo que esta forma de actualizar el Exodo en nuestra vida, tanto personal como colectiva o social, es aplicable a la catequesis de adolescentes (14-18 a\u00f1os), de j\u00f3venes (19-29 a\u00f1os) y de adultos (30-65 a\u00f1os)4.<\/p>\n<p>3. TESTIMONIOS ACTUALES. LOS testimonios de personas que viven hoy en estado de \u00e9xodo ayudan a descubrir la actualidad del Exodo b\u00ed\u00adblico.<\/p>\n<p>a) Importancia del Antiguo Testamento en la educaci\u00f3n de los creyentes. Los catequistas-animadores de grupos de adolescentes, j\u00f3venes y adultos suelen prescindir de la historia de la salvaci\u00f3n del Antiguo Testamento, porque trata de hechos y de personas que quedan demasiado lejos de la experiencia de los grupos de catequesis y resulta dif\u00ed\u00adcil realizar la interpretaci\u00f3n de los textos b\u00ed\u00adblicos.<\/p>\n<p>Estos catequistas deben ponderar lo que el Vaticano II, en su constituci\u00f3n dogm\u00e1tica Dei Verbum, dice acerca de la importancia del Antiguo Testamento en la educaci\u00f3n de los creyentes: \u00abLos libros del Antiguo Testamento, seg\u00fan la condici\u00f3n de los hombres antes de la salvaci\u00f3n establecida por Cristo, muestran a todos el conocimiento de Dios y del hombre y el modo como Dios, justo y misericordioso, trata con los hombres. Estos libros, aunque contienen elementos imperfectos y pasajeros, nos ense\u00f1an la pedagog\u00ed\u00ada divina. Por eso los cristianos deben recibirlos con devoci\u00f3n, porque expresan un vivo sentido de Dios, contienen ense\u00f1anzas sublimes sobre Dios y una sabidur\u00ed\u00ada salvadora acerca del hombre, encierran tesoros de oraci\u00f3n y esconden el misterio de nuestra salvaci\u00f3n&#8230; Aunque Cristo estableci\u00f3 con su sangre la nueva alianza (cf Lc 22,30), los libros \u00ed\u00adntegros del Antiguo Testamento, incorporados a la predicaci\u00f3n evang\u00e9lica, alcanzan y muestran su plenitud de sentido en el Nuevo Testamento (cf Mt 5,17; Lc 24,27) y, a su vez, lo iluminan y lo explican\u00bb (DV 15-16).<\/p>\n<p>En efecto, en su coloquio con los disc\u00ed\u00adpulos de Ema\u00fas, Jes\u00fas resucitado da a entender el principio b\u00e1sico de interpretaci\u00f3n del Antiguo Testamento: \u00abEs necesario que se cumpla todo lo que est\u00e1 escrito acerca de m\u00ed\u00ad en la ley de Mois\u00e9s, en los Profetas y en los Salmos\u00bb (Lc 24,44). \u00abEmpezando por Mois\u00e9s y todos los profetas, les interpret\u00f3 lo que sobre \u00e9l hay en todas las Escrituras\u00bb (Lc 24,27). Le\u00ed\u00addo el Antiguo Testamento a la luz del Nuevo, aquel alcanza en este su pleno sentido y, a la vez, \u00ablo ilumina y explica\u00bb (DV 16).<\/p>\n<p>b) Utilidad catequ\u00e9tica de los testimonios actuales de creyentes afines a las experiencias del Exodo. Esta lectura del Exodo, actualizada en nosotros desde la pascua de Cristo, se puede realizar m\u00e1s f\u00e1cilmente a trav\u00e9s de testimonios actuales de cristianos que viven experiencias afines al Exodo, y que evocan, a su vez, estas mismas experiencias vividas por Cristo, nuestro salvador resucitado. Proponemos dos ejemplos: una actualizaci\u00f3n de car\u00e1cter colectivo y otra de car\u00e1cter personal.<\/p>\n<p>&#8211; Una actualizaci\u00f3n del Exodo de car\u00e1cter colectivo o social. Un grupo de catequesis de adultos ha comenzado a hacer la catequesis sobre el Antiguo Testamento, estudiando los personajes m\u00e1s sobresalientes del mismo, y algunos hechos importantes vividos por ellos y por todo el pueblo de Dios. En dos sesiones se aborda el tema: \u00abMois\u00e9s, el libertador: el Exodo\u00bb. Todos han le\u00ed\u00addo -antes de cada sesi\u00f3n- una breve introducci\u00f3n sobre el pueblo hebreo esclavo en Egipto, la figura de Mois\u00e9s (su nacimiento, educaci\u00f3n, huida al pa\u00ed\u00ads de Madi\u00e1n, la llamada del Se\u00f1or, la decisi\u00f3n de Mois\u00e9s a hablar con el Fara\u00f3n, la cena del cordero pascual, la huida del pueblo, el paso del mar Rojo y el himno de victoria a Yav\u00e9).<\/p>\n<p>Las sesiones se dedican, fundamentalmente, a leer los textos como palabra de Dios. La primera: Ex 2,1-25: \u00abSalvado de las aguas\u00bb y el clamor del pueblo a Dios; 3,1-15: la zarza ardiente y la llamada de Mois\u00e9s: \u00abYo estar\u00e9 contigo\u00bb; 5,1-9 y 22-23: \u00abDeja salir a mi pueblo\u00bb; 10,1-3: \u00abAs\u00ed\u00ad sabr\u00e9is que soy el Se\u00f1or\u00bb. La segunda: Ex 12,21-42: la cena pascual; muerte de los primog\u00e9nitos; 13,17-22: la nube y la columna de humo; 14,1-31: paso del mar \u00c2\u00a1Estad firmes!; 15,1-20: himno de victoria.<\/p>\n<p>Cada texto se comenta entre todos: se descubre el mensaje que el texto b\u00ed\u00adblico, bajo la luz del Esp\u00ed\u00adritu, va revelando. Se asimila en breves silencios de oraci\u00f3n; se cantan vers\u00ed\u00adculos de salmos apropiados a situaciones colectivas: \u00abEl Se\u00f1or ha estado grande con nosotros y estamos alegres\u00bb (Sal 125,3); \u00abDad gracias al Se\u00f1or, porque es bueno&#8230;\u00bb (Sal 117,1.29); vers\u00ed\u00adculos de los salmos 43, 79, 84, 135, etc.<\/p>\n<p>Oportunamente se provoca la actualizaci\u00f3n: \u00bfEncontramos en nuestra vida, o en personas de nuestro ambiente, situaciones colectivas dif\u00ed\u00adciles, semejantes a las experiencias de fe vividas por Mois\u00e9s o por el pueblo israelita? Estos testimonios de los propios participantes con vivencias del Exodo son ya una actualizaci\u00f3n del Exodo b\u00ed\u00adblico. En cada caso se puede decir: \u00ab\u00c2\u00a1Ah\u00ed\u00ad est\u00e1 actuando el Se\u00f1or!\u00bb. Un momento de oraci\u00f3n ayuda a contemplar agradecidos el paso del Se\u00f1or en la vida de una colectividad concreta atribulada. La sesi\u00f3n concluye con una aclamaci\u00f3n de acci\u00f3n de gracias o de alabanza al Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Pero es en una tercera sesi\u00f3n cuando se puede actualizar m\u00e1s detenida e \u00ed\u00adntegramente el acontecimiento del Exodo en situaciones colectivas que incluyen riesgos graves para la vida de las personas. Para ello se leen y se comentan dos o tres testimonios de grupos o colectividades de personas cristianas -pr\u00f3ximas o lejanas- con rasgos parecidos a la experiencia del Exodo b\u00ed\u00adblico. He aqu\u00ed\u00ad un testimonio concreto:<br \/>\n\u00abDurante m\u00e1s de treinta a\u00f1os, el Pa\u00ed\u00ads vasco y otras muchas ciudades del Estado espa\u00f1ol han estado siendo azotadas por la violencia terrorista de ETA o del Movimiento de liberaci\u00f3n nacional vasco (MLNV). Todo el pueblo ha vivido largos a\u00f1os atemorizado e inactivo. Hace unos veinte a\u00f1os se empezaron a mover determinadas agrupaciones de ciudadanos y ciudadanas, y alentaron a otros a manifestarse contra la violencia etarra, reuni\u00e9ndose en silencio durante un cuarto de hora en lugares p\u00fablicos, y en torno a una pancarta con frases a favor de la paz, despu\u00e9s de alg\u00fan asesinato perpetrado por ETA. Una de las colectividades m\u00e1s destacada ha sido Gesto por la paz, de matriz cristiana. Pronto se sigui\u00f3 la misma costumbre despu\u00e9s de la muerte de cualquier etarra, con el fin de oponerse a la misma violencia defensiva desarrollada por la autoridad de orden p\u00fablico, y luchar por la desaparici\u00f3n de toda violencia, a favor de una sociedad vasca democr\u00e1tica, plural y en paz.<\/p>\n<p>En pocos a\u00f1os, los grupos de Gesto por la paz se multiplicaron. Los ciudadanos y ciudadanas constructores de la paz salieron a la calle. Adem\u00e1s, las manifestaciones por la paz se multiplicaron y se hicieron masivas. A pesar del peligro de ir a cara descubierta, la ciudadan\u00ed\u00ada vasca hab\u00ed\u00ada perdido el miedo.<\/p>\n<p>Hace algunos a\u00f1os, el 4 de junio de 1982, la Comisi\u00f3n diocesana de paz y reconciliaci\u00f3n convoc\u00f3 a todos los movimientos apost\u00f3licos, las comunidades cristianas, asociaciones cat\u00f3licas de adultos y a todos los adultos creyentes a una celebraci\u00f3n comunitaria de la Palabra, en Bilbao, en la bas\u00ed\u00adlica de Nuestra Se\u00f1ora de Bego\u00f1a (d\u00ed\u00adas despu\u00e9s se convocar\u00ed\u00ada otra para la juventud). La paz es, ante todo, un don de Dios y es preciso alcanzarla con la oraci\u00f3n. Se juntaron muchos miles de creyentes. Las lecturas de la Palabra, el recitado de los salmos, las aclamaciones, los cantos, los silencios de oraci\u00f3n&#8230; fueron un grito contenido ante el Se\u00f1or de la paz y su Esp\u00ed\u00adritu de comuni\u00f3n y fortaleza.<\/p>\n<p>Al final, antes del canto de clausura a la Madre de Dios de Bego\u00f1a, toda la asamblea, al un\u00ed\u00adsono, pronunci\u00f3 este manifiesto-compromiso:<br \/>\n\u00abAfirmamos que el proyecto de Dios sobre los hombres de todos los tiempos es convocarnos a vivir como hermanos ya en esta tierra: respetando los derechos leg\u00ed\u00adtimos de las personas; contribuyendo a transformar las estructuras injustas que favorecen desigualdades y violencias, y defendiendo con todos los medios l\u00ed\u00adcitos el supremo don de Dios a cada hombre: la vida, junto con el derecho a desarrollarla en igualdad de condiciones con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Reconocemos, sin embargo, que, como seguidores de Jes\u00fas, estamos demasiado distantes de sus actitudes a favor del hermano hombre, y que con frecuencia engrosamos las filas de los injustos y violentos y discriminamos a las personas.<\/p>\n<p>Reconocemos que muchos nos desentendemos de participar en instancias civiles donde se deciden las l\u00ed\u00adneas de acci\u00f3n a favor de una sociedad m\u00e1s justa y fraterna y que, de hecho, para nosotros la vida de cada ser humano no es lamentablemente tan sagrada e intocable como Jes\u00fas lo proclam\u00f3 y defendi\u00f3.<\/p>\n<p>Por eso, con la fuerza del Esp\u00ed\u00adritu del Resucitado, vivo entre nosotros, y unidos a nuestros pastores, declaramos que:<br \/>\nEstamos dispuestos a alimentar en nuestros grupos y comunidades la esperanza, a veces mortecina, de que nuestra sociedad, nuestro pueblo vasco, es capaz de llegar a la paz y a la reconciliaci\u00f3n entre sus ciudadanos.<\/p>\n<p>Estamos dispuestos a sentirnos responsables de la falta de paz por nuestra cobard\u00ed\u00ada en actuar como mediadores de reconciliaci\u00f3n entre personas enfrentadas.<\/p>\n<p>Estamos dispuestos a tomar en cuenta los movimientos de no-violencia y a participar en los posicionamientos de los movimientos ciudadanos y grupos pol\u00ed\u00adticos en sus acciones a favor de la paz de nuestro pueblo.<\/p>\n<p>Estamos dispuestos a seguir a nuestros pastores para convertirnosen agentes de reconciliaci\u00f3n y a ser insistentes en la oraci\u00f3n comunitaria, convencidos de que nuestra plegaria en com\u00fan sembrar\u00e1 actitudes reconciliadoras entre las personas de buena voluntad\u00bb5.<\/p>\n<p>El comentario actualizador del acontecimiento b\u00ed\u00adblico se puede provocar con estos interrogantes: 1) Esta situaci\u00f3n prolongada del Pa\u00ed\u00ads vasco, vivida como se ha expuesto, \u00bfen qu\u00e9 aspectos se parece a la experiencia del Exodo? \u00c2\u00a1La experiencia de fondo del Exodo b\u00ed\u00adblico contin\u00faa d\u00e1ndose hoy! 2) \u00bfEn qu\u00e9 sentido podemos asegurar que Dios est\u00e1 presente en medio de este conflicto tan radical? Dios no cambia de costumbres y ha prometido estar con y liberar a los que sufren opresi\u00f3n (cf Ex 3,7-9). 3) La situaci\u00f3n dolorosa del pueblo vasco y de los que sufren esta violencia, \u00bfqu\u00e9 tiene de com\u00fan con Cristo sufriente y abierto a la resurrecci\u00f3n (pasajes evang\u00e9licos)&#8230;? Esta tercera sesi\u00f3n acaba en forma de oraci\u00f3n comunitaria breve. En ella, el grupo de catequesis de adultos reconoce que para seguir a Jes\u00fas es preciso seguir pasando por la experiencia del Exodo. Pero con la convicci\u00f3n de que, en medio del desconcierto y oscuridad del Exodo, \u00e9l, el Resucitado y salvador, camina con nosotros como compa\u00f1ero de viaje, colaborando con nosotros a liberarnos de nuestras esclavitudes morales y materiales, y haciendo lo mismo con los que caminan con nosotros.<\/p>\n<p>En el fondo, y como conclusi\u00f3n de la escucha de la palabra de Dios, de los testimonios aportados y de nuestros comentarios, Dios nos llama a cambiar algunas de nuestras actitudes: \u00bfde qu\u00e9 nos invita hoy a convertirnos? Una invocaci\u00f3n al Esp\u00ed\u00adritu de fortaleza, de libertad y de reconciliaci\u00f3n es un buen colof\u00f3n de esta tercera sesi\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; Una actualizaci\u00f3n del Exodo de car\u00e1cter personal. En el segundo ejemplo, el grupo de catequesis de adultos sigue siendo el mismo que se ha descrito m\u00e1s arriba. Las sesiones se dedican tambi\u00e9n a leer los textos de la palabra de Dios que all\u00ed\u00ad se expresan.<\/p>\n<p>El comentario de cada texto se hace tambi\u00e9n entre todos, como se sugiere arriba, aunque los vers\u00ed\u00adculos de los salmos ser\u00e1n m\u00e1s apropiados si se toman de los siguientes: \u00abEl Se\u00f1or es mi pastor, nada me falta\u00bb (Sal 22,1 ss.); \u00abAclama al Se\u00f1or, tierra entera\u00bb (Sal 99,1ss.; 102; 114; 120; 122; 126, etc).<\/p>\n<p>La actualizaci\u00f3n de los textos del Exodo se har\u00ed\u00ada m\u00e1s bien en clave personal que colectiva: \u00bfencontramos en nuestra vida o en personas de nuestro ambiente experiencias de fe semejantes a las de Mois\u00e9s o a las del pueblo israelita? Estos testimonios de experiencias de \u00e9xodo de los mismos participantes son una actualizaci\u00f3n del acontecimiento, de manera que se puede decir en cada caso: \u00c2\u00a1Ah\u00ed\u00ad est\u00e1 actuando el Se\u00f1or! Un momento de oraci\u00f3n ayudar\u00ed\u00ada a contemplar agradecidos el paso del Se\u00f1or, hoy, en la vida de nuestros hermanos, y podr\u00ed\u00ada concluirse con una aclamaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero es tambi\u00e9n en una tercera sesi\u00f3n cuando se puede realizar la actualizaci\u00f3n en la propia vida de los textos del Exodo m\u00e1s detenida y globalmente. Se leen y se comentan dos o tres testimonios de car\u00e1cter individual de personas cristianas conocidas -destacadas o normales- en los que se descubren rasgos de la experiencia b\u00ed\u00adblica del Exodo. Tambi\u00e9n se propone un ejemplo:<br \/>\n\u00abManuel Lozano es de Linares (Ja\u00e9n). Lolo para todos. Nace en 1920. Al estallar la Guerra civil espa\u00f1ola, en 1936, es un estudiante de bachillerato y joven de Acci\u00f3n cat\u00f3lica. Por su militancia cristiana es detenido. Liberado y militarizado, una de sus misiones es la de atender una centralita telef\u00f3nica instalada en una cueva muy h\u00fameda. All\u00ed\u00ad adquiere una enfermedad reum\u00e1tica que llenar\u00e1 de dolores y rigideces su cuerpo. Termina magisterio y vuelve a la actividad apost\u00f3lica; pero una nueva movilizaci\u00f3n en Madrid le lleva a resentirse gravemente de su enfermedad. Lolo, joven ilusionado, es ya un enfermo para toda la vida.<\/p>\n<p>El mal progresa r\u00e1pidamente y se impone el sill\u00f3n de ruedas, donde pasar\u00e1 casi treinta a\u00f1os hasta su muerte, en noviembre de 1971. Lolo, a pesar de su mala salud, realiza su vocaci\u00f3n de escritor. Y escribe El sill\u00f3n de ruedas, Dios habla todos los d\u00ed\u00adas, Mesa redonda con Dios&#8230; Y escribe bien. Cuando su mano derecha queda paralizada, aprende a escribir con la izquierda. Despu\u00e9s tendr\u00e1 que sujetar el bol\u00ed\u00adgrafo a la mano con una goma y seguir\u00e1 escribiendo: Las golondrinas nunca saben la hora, Reportaje desde la cumbre&#8230; Queda ciego. Un magnet\u00f3fono regalado por la ONCE le permite dictar sus trabajos literarios.<\/p>\n<p>Pero, a la vez que escritor, Lolo es periodista, y lo es de pies a cabeza. No deja su colaboraci\u00f3n asidua con Ya, Signo, Vida Nueva, ni en los momentos m\u00e1s cr\u00ed\u00adticos de su salud. Inventa y dirige Sina\u00ed\u00ad, un peri\u00f3dico para los enfermos que ofrecen sus dolores a Dios por los informadores y periodistas&#8230; Por su asiduidad, le conceden el premio Bravo de prensa de la Comisi\u00f3n episcopal de medios de comunicaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>En sus art\u00ed\u00adculos toca temas de actualidad, y hace referencia a personas conocidas, de tal manera que se puede pensar que es un reportero que viaja por todo el mundo. A cuantos le visitamos Lolo no se cansa de preguntarnos sobre el trabajo en nuestras redacciones. Lee los peri\u00f3dicos con la minuciosidad de un corrector de prensa, escribe con el entusiasmo de quien escribe su primer art\u00ed\u00adculo y corrige con la exigencia de un gran director&#8230; \u00c2\u00a1Acecha la huella de Dios!&#8230;<\/p>\n<p>En su pueblo natal es una instituci\u00f3n. Se le dedica una calle, se le hacen homenajes. Pero su cuerpo se va llenando de sufrimientos. Llega a pesar 35 kilos. Los dolores y ahogos le van asegurando que su vida terrena se acaba. Consuela a sus amigos y a su hermana, fiel cuidadora. Admirado por su paciencia, por su entrega al apostolado de la pluma, por su sonrisa perenne, por su vida evang\u00e9licamente heroica, a los 51 a\u00f1os, muere recitando el padrenuestro. Laico, enfermo, escritor y periodista, el proceso de beatificaci\u00f3n de Lolo est\u00e1 ya en Roma. Puede ser pronto el primer periodista espa\u00f1ol en los altares. Muchos de sus colegas se gozan de pertenecer a la Asociaci\u00f3n de amigos de Lolo6.<\/p>\n<p>El comentario actualizador se suscita con estos interrogantes: Lolo vive a lo largo de su dolorosa existencia la experiencia del Exodo. a) \u00bfEn qu\u00e9 rasgos de su vida se manifiesta m\u00e1s esta experiencia b\u00ed\u00adblica? \u00bfConocemos a alguien de nuestro entorno que est\u00e9 viviendo \u00aben estado de Exodo\u00bb? \u00bfTal vez nosotros mismos? \u00c2\u00a1Ah\u00ed\u00ad est\u00e1 actuando el Dios liberador! b) A Lolo, con su experiencia dolorosa y gozosa de \u00e9xodo, \u00bfen qu\u00e9 aspectos le descubrimos m\u00e1s identificado con Jes\u00fas (pasajes evang\u00e9licos)? \u00c2\u00a1Jes\u00fas, salvador y liberador, est\u00e1 presente en Lolo sosteni\u00e9ndolo y purific\u00e1ndolo! Adem\u00e1s, \u00e9l mismo lo est\u00e1 testimoniando-transparentando y hasta present\u00e1ndolo como salvador y liberador respecto de los dem\u00e1s&#8230;7.<\/p>\n<p>Esta tercera sesi\u00f3n podr\u00ed\u00ada concluir en un clima de oraci\u00f3n comunitaria, de una manera similar a como se realiza m\u00e1s arriba.<\/p>\n<p>NOTAS: 1. CONGREGACI\u00ed\u201cN PARA LA DOCTRINA DE LA FE, Libertatis conscientia (LC), 44. &#8211; 2. Para este apartado: cf I. ELLACUR\u00ed\u008dA, Liberaci\u00f3n, en C. FLORIST\u00ed\u0081N-J. J. TAMAYO (eds.), Conceptos fundamentales del cristianismo, Trotta, Madrid 1993, 690-710; CONGREGACI\u00ed\u201cN PARA LA DOCTRINA DE LA FE, o.c.; Documentos de Medell\u00ed\u00adn, San Pablo, Buenos Aires 1970; ALONSO A., Iglesia y praxis de la liberaci\u00f3n, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1974, 112-154. &#8211; 3. Cf CONFERENCIA EPISCOPAL ESPA\u00ed\u2018OLA, Con vosotros est\u00e1. Catecismo para preadolescentes; Manual del educador, Gu\u00ed\u00ada doctrinal I, Secretariado nacional de catequesis, Madrid 1976, 63-128. &#8211; 4. Este mismo estilo de actualizaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica sigui\u00f3 el catecismo de preadolescentes Con vosotros est\u00e1, de la Conferencia episcopal espa\u00f1ola (1976), cuando en su primera parte -tanto del Catecismo como del Manual del educador- aborda las grandes experiencias b\u00ed\u00adblicas: la alianza, el desierto, la tentaci\u00f3n, la pobreza, los profetas, el Siervo de Yav\u00e9, la Iglesia-pueblo de Dios y la fiesta -la paz-, la alegr\u00ed\u00ada, en una perspectiva personal o colectiva y cristoc\u00e9ntrica (Catecismo I, 31-112; Manual del educador I, Gu\u00ed\u00ada doctrinal, 95-171). &#8211; 5 Bolet\u00ed\u00adn Informativo de la catequesis de adultos, Bilbao, CAD (1982) 7-8. Importante: A finales de septiembre de 1998, ETA anunci\u00f3 el cese indefinido e incondicional de sus acciones violentas. El Pa\u00ed\u00ads vasco vive momentos de crucial importancia de cara a la ansiada pacificaci\u00f3n. &#8211; 6 Cf A. FERN\u00ed\u0081NDEZ POMBO, en Ecclesia 2805 (1996) 6-7. &#8211; 7. El empleo de testimonios de personas que viven hoy en estado de \u00e9xodo, de desierto, de alianza, etc., es un recurso pedag\u00f3gico habitual en la obra: V. M. PEDROSA-J. A. AGUIRRE-J. M. ANT\u00ed\u201cN, Catequesis de adultos: iniciaci\u00f3n a la historia de la salvaci\u00f3n. Antiguo Testamento, 2\u00c2\u00b0 etapa, Carpeta de temas (Cuad. 2\u00c2\u00b0, 3\u00c2\u00b0 y 4\u00c2\u00ba), y Gu\u00ed\u00ada del catequista-animador p. 63-112, Delegaci\u00f3n episcopal de catequesis, Bilbao 1990.<\/p>\n<p>BIBL.: AA.VV., Cuadernos b\u00ed\u00adblicos 6, Verbo Divino, Estella 1978; AuzoU G., De la servidumbre al servicio, Fax, Madrid 1972; BoRDONAU E., Antiguo Testamento. Gu\u00ed\u00ada para su lectura, Dossiers 9, CPL, Barcelona 1980, 34-39; CONFERENCIA EPISCOPAL ESPA\u00ed\u2018OLA, Con vosotros est\u00e1. Catecismo de preadolescentes 1, 31-112; Manual del Educador 1, Gu\u00ed\u00ada doctrinal 1, 63-128, Secretariado nacional de catequesis, Madrid 1976; CHARPENTIER E., Introducci\u00f3n al Antiguo Testamento, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1983; GRELOT P., Sentido cristiano del Antiguo Testamento, Descl\u00e9e de Brouwer, Bilbao 19952; LAEPLE A., El mensaje b\u00ed\u00adblico en nuestro tiempo II, San Pablo, Madrid 1967, 63-96; LEGIDO M., Misericordia entra\u00f1able. Historia de la salvaci\u00f3n anunciada a los pobres, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1987, 107-192; LEON-DUFOUR X., Exodo, en Vocabulario de teolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona 1996&#8242;, 320-322; MARTINI C. M., Vida de Mois\u00e9s. Vida de Jes\u00fas: existencia pascual, San Pablo, Bogot\u00e1 1983; Itinerario espiritual del cristiano. Pueblo m\u00ed\u00ado, sal de Egipto, San Pablo, Bogot\u00e1 1984; MORLA V., Historia de la salvaci\u00f3n: Antiguo Testamento, Instituto diocesano de teolog\u00ed\u00ada y pastoral, Bilbao 1988. Folleto ciclostilado; PEDROSA V. M.-AGUIRRE J. A.-ANT\u00ed\u201cN J. M., Catequesis de adultos: iniciaci\u00f3n a la historia de la salvaci\u00f3n. Antiguo Testamento, 2\u00c2\u00b0 etapa. Carpeta de temas y Gu\u00ed\u00ada del catequista-animador, Delegaci\u00f3n episcopal de catequesis, Bilbao 1990; SALAS A., Biblia y catequesis \u00bfcultura y fe en di\u00e1logo? Antiguo Testamento 1: de Ad\u00e1n a David, Biblia y Fe, Madrid 1981; SECRETARIADO NACIONAL DE CATEQUESIS, Biblia para la iniciaci\u00f3n cristiana, Comisi\u00f3n episcopal de ense\u00f1anza y catequesis, Madrid 1977; Vives J., Si oyeras su voz&#8230; Explicaci\u00f3n cristiana del misterio de Dios, Sal Terrae, Santander 1988; WIENER C., El libro del Exodo, Verbo Divino, Estella 1986.<\/p>\n<p>Teodoro Suau Puig<br \/>\ny Vicente M\u00c2\u00b0. Pedrosa Ar\u00e9s<\/p>\n<p>M. Pedrosa, M. Navarro, R. L\u00e1zaro y J. Sastre, Nuevo Diccionario de Catequ\u00e9tica, San Pablo, Madrid, 1999<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Catequ\u00e9tica<\/b><\/p>\n<p>Nombre que recibe la liberaci\u00f3n que experiment\u00f3 la naci\u00f3n de Israel de la esclavitud a Egipto. Despu\u00e9s de haber prometido a Abrah\u00e1n que su descendencia heredar\u00ed\u00ada la tierra, Jehov\u00e1 le dijo (a. 1933 a. E.C.) las siguientes palabras: \u2020\u0153Puedes saber con seguridad que tu descendencia llegar\u00e1 a ser residente forastera en tierra ajena, y tendr\u00e1 que servirles, y estos ciertamente la afligir\u00e1n por cuatrocientos a\u00f1os. Pero a la naci\u00f3n que ellos servir\u00e1n yo la voy a juzgar, y despu\u00e9s de aquello saldr\u00e1n con muchos bienes [&#8230;]. Pero a la cuarta generaci\u00f3n ellos volver\u00e1n ac\u00e1, porque todav\u00ed\u00ada no ha quedado completo el error de los amorreos\u2020\u009d. (G\u00e9 15:13-16.)<br \/>\nEl comienzo del per\u00ed\u00adodo de cuatrocientos a\u00f1os de aflicci\u00f3n deb\u00ed\u00ada esperar a que llegara la \u2020\u0153descendencia\u2020\u009d prometida. Abrah\u00e1n a\u00fan no ten\u00ed\u00ada hijos cuando, alg\u00fan tiempo atr\u00e1s, hab\u00ed\u00ada visitado Egipto durante un per\u00ed\u00adodo de hambre en Cana\u00e1n y hab\u00ed\u00ada tenido algunas dificultades con Fara\u00f3n. (G\u00e9 12:10-20.) No mucho despu\u00e9s de la declaraci\u00f3n de Dios sobre los cuatrocientos a\u00f1os de aflicci\u00f3n, cuando Abrah\u00e1n contaba ochenta y seis a\u00f1os de edad (en 1932 a. E.C.), su esclava egipcia y concubina le dio un hijo, Ismael. Pero catorce a\u00f1os m\u00e1s tarde (1918 a. E.C.), su esposa libre, Sara, tambi\u00e9n le dio un hijo, Isaac, a quien Dios design\u00f3 como aquel por medio de quien vendr\u00ed\u00ada la descendencia prometida. Sin embargo, todav\u00ed\u00ada no hab\u00ed\u00ada llegado el tiempo de Dios para dar a Abrah\u00e1n o a su descendencia la tierra de Cana\u00e1n, de modo que fueron, como se predijo, \u2020\u02dcresidentes forasteros en una tierra que no era suya\u2020\u2122. (G\u00e9 16:15, 16; 21:2-5; Heb 11:13.)<\/p>\n<p>Tiempo del \u00e9xodo. \u00bfCu\u00e1ndo, por lo tanto, comenzaron y terminaron los cuatrocientos a\u00f1os de aflicci\u00f3n? La tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada los calcula a partir del nacimiento de Isaac. No obstante, en realidad la aflicci\u00f3n se manifest\u00f3 por primera vez el d\u00ed\u00ada en que se destet\u00f3 a Isaac. Por consiguiente, todo parece indicar que comenz\u00f3 en 1913 a. E.C., cuando Isaac ten\u00ed\u00ada cinco a\u00f1os e Ismael, diecinueve. Fue entonces cuando Ismael, \u2020\u02dcquien naci\u00f3 a la manera de la carne\u2020\u2122, \u2020\u0153se puso a perseguir al que naci\u00f3 a la manera del esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d. (G\u00e1l 4:29.) Ismael, que en parte ten\u00ed\u00ada sangre egipcia, mostr\u00f3 celos y odio hacia Isaac, entonces un ni\u00f1o muy peque\u00f1o, y comenz\u00f3 a \u2020\u02dcburlarse\u2020\u2122 de \u00e9l. Esto era algo m\u00e1s que una mera ri\u00f1a infantil. (G\u00e9 21:9.) Otras versiones dicen que le \u2020\u0153embromaba\u2020\u009d (CI, BC [nota: con burlas de mala ley]). La aflicci\u00f3n de la descendencia de Abrah\u00e1n continu\u00f3 durante toda la vida de Isaac. A pesar de que Jehov\u00e1 lo bendijo en su vida como adulto, los cananeos lo persiguieron y se vio obligado a ir de lugar en lugar debido a las dificultades que estos le acarrearon. (G\u00e9 26:19-24, 27.) Por \u00faltimo, cuando la vida del hijo de Isaac, Jacob, tocaba a su fin, la predicha \u2020\u0153descendencia\u2020\u009d entr\u00f3 en Egipto para residir all\u00ed\u00ad. Con el tiempo, esta descendencia lleg\u00f3 a estar en esclavitud.<\/p>\n<p>\u00bfMediante qu\u00e9 pruebas internas de la Biblia se puede fijar la fecha del \u00e9xodo de Israel de Egipto?<br \/>\nPor lo tanto, el per\u00ed\u00adodo de cuatrocientos a\u00f1os de aflicci\u00f3n se extendi\u00f3 desde 1913 a. E.C. hasta 1513 a. E.C. Asimismo, fue un per\u00ed\u00adodo de gracia o tolerancia divina para los cananeos, una de cuyas tribus principales eran los amorreos. Para cuando acabase este per\u00ed\u00adodo, su error se habr\u00ed\u00ada completado. Entonces merecer\u00ed\u00adan, sin ninguna duda, ser expulsados por completo de la tierra. El primer paso que Dios dar\u00ed\u00ada en este sentido ser\u00ed\u00ada volver su atenci\u00f3n a su pueblo, que estaba en Egipto, liber\u00e1ndolo de la esclavitud y poni\u00e9ndolo en camino a la Tierra Prometida. (G\u00e9 15:13-16.)<\/p>\n<p>El per\u00ed\u00adodo de cuatrocientos treinta a\u00f1os. Otro modo de hacer el c\u00e1lculo se basa en las palabras que se encuentran en Exodo 12:40, 41: \u2020\u0153Y la morada de los hijos de Israel, que hab\u00ed\u00adan morado en Egipto, fue de cuatrocientos treinta a\u00f1os. Y aconteci\u00f3 al cabo de los cuatrocientos treinta a\u00f1os, s\u00ed\u00ad, aconteci\u00f3 en este mismo d\u00ed\u00ada, que todos los ej\u00e9rcitos de Jehov\u00e1 salieron de la tierra de Egipto\u2020\u009d. La nota al pie de la p\u00e1gina sobre Exodo 12:40 dice concerniente a la expresi\u00f3n \u2020\u0153que hab\u00ed\u00adan morado\u2020\u009d: \u2020\u0153En heb[reo] este verbo est\u00e1 en pl[ural]. El pronombre relativo \u00c2\u00b4asch\u00e9r, \u2020\u02dcque\u2020\u2122, puede aplicar a los \u2020\u02dchijos de Israel\u2020\u2122 m\u00e1s bien que a la \u2020\u02dcmorada\u2020\u2122\u2020\u009d. La Versi\u00f3n de los Setenta vierte el vers\u00ed\u00adculo 40 como sigue: \u2020\u0153Pero la morada de los hijos de Israel que ellos moraron en la tierra de Egipto y en la tierra de Cana\u00e1n [fue de] cuatrocientos treinta a\u00f1os\u2020\u009d. El Pentateuco samaritano dice: \u2020\u0153En la tierra de Cana\u00e1n y en la tierra de Egipto\u2020\u009d. Todas estas versiones dan a entender que el per\u00ed\u00adodo de cuatrocientos treinta a\u00f1os no abarca solo el tiempo de la morada de los israelitas en Egipto.<br \/>\nEl ap\u00f3stol Pablo muestra que este per\u00ed\u00adodo de cuatrocientos treinta a\u00f1os mencionado en Exodo 12:40 comenz\u00f3 cuando se dio validez al pacto abrah\u00e1mico y finaliz\u00f3 con el \u00e9xodo. Pablo explica: \u2020\u0153Adem\u00e1s, digo esto: En cuanto al pacto [abrah\u00e1mico] previamente validado por Dios, la Ley que vino a existir cuatrocientos treinta a\u00f1os despu\u00e9s [en el mismo a\u00f1o del \u00e9xodo] no lo invalida, para as\u00ed\u00ad abolir la promesa [&#8230;]; mientras que Dios bondadosamente la ha dado a Abrah\u00e1n mediante una promesa\u2020\u009d. (G\u00e1l 3:16-18.)<br \/>\nEntonces, \u00bfcu\u00e1nto tiempo pas\u00f3 desde que se valid\u00f3 el pacto abrah\u00e1mico hasta que los israelitas se mudaron a Egipto? Seg\u00fan G\u00e9nesis 12:4, 5, Abrah\u00e1n ten\u00ed\u00ada setenta y cinco a\u00f1os cuando se march\u00f3 de Har\u00e1n y cruz\u00f3 el Eufrates camino de Cana\u00e1n, momento en el que entr\u00f3 en vigor el pacto abrah\u00e1mico, la promesa que se le hab\u00ed\u00ada hecho con anterioridad en Ur de los caldeos. Las referencias geneal\u00f3gicas de G\u00e9nesis 12:4; 21:5; 25:26, as\u00ed\u00ad como la declaraci\u00f3n de Jacob en G\u00e9nesis 47:9, permiten deducir que pasaron doscientos quince a\u00f1os desde que se dio validez al pacto abrah\u00e1mico hasta que Jacob se mud\u00f3 a Egipto con su familia. De modo que los israelitas en realidad vivieron en Egipto doscientos quince a\u00f1os (1728-1513 a. E.C.). Esta cifra armoniza con otros datos cronol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>Desde el \u00e9xodo hasta la edificaci\u00f3n del templo. Otros dos datos cronol\u00f3gicos concuerdan con este punto de vista y vienen a corroborarlo. Salom\u00f3n comenz\u00f3 la edificaci\u00f3n del templo en el cuarto a\u00f1o de su gobernaci\u00f3n (1034 a. E.C.), que, seg\u00fan 1 Reyes 6:1, era \u2020\u0153el a\u00f1o cuatrocientos ochenta\u2020\u009d despu\u00e9s del \u00e9xodo (1513 a. E.C.).<\/p>\n<p>\u2020\u0153Unos cuatrocientos cincuenta a\u00f1os.\u2020\u009d El discurso de Pablo ante un auditorio de Antioqu\u00ed\u00ada de Pisidia, registrado en Hechos 13:17-20, es otra de las fuentes de informaci\u00f3n. En \u00e9l se hace referencia a un per\u00ed\u00adodo de \u2020\u0153unos cuatrocientos cincuenta a\u00f1os\u2020\u009d. El repaso que hace Pablo de la historia israelita comienza cuando Dios \u2020\u0153escogi\u00f3 a nuestros antepasados\u2020\u009d, es decir, cuando Isaac naci\u00f3 para ser la descendencia prometida (1918 a. E.C.). (El nacimiento de Isaac aclar\u00f3 de forma definitiva a qui\u00e9n iba a reconocer Dios como la descendencia, algo que hab\u00ed\u00ada estado en duda debido a la esterilidad de Sara.) Desde este punto de partida, Pablo pasa a referir los hechos de Dios en favor de su naci\u00f3n escogida, hasta el tiempo en que \u2020\u0153les dio jueces hasta Samuel el profeta\u2020\u009d. Por lo tanto, el per\u00ed\u00adodo de \u2020\u0153unos cuatrocientos cincuenta a\u00f1os\u2020\u009d debi\u00f3 extenderse desde el nacimiento de Isaac, en 1918 a. E.C., hasta el a\u00f1o 1467 a. E.C., es decir, cuarenta y seis a\u00f1os despu\u00e9s del \u00e9xodo de 1513 a. E.C. (Cuarenta de esos a\u00f1os los pasaron vagando por el desierto y seis, conquistando la tierra de Cana\u00e1n.) (Dt 2:7; N\u00fa 9:1; 13:1, 2, 6; Jos 14:6, 7, 10.) El total encaja con la cifra que da el ap\u00f3stol, \u2020\u0153unos cuatrocientos cincuenta a\u00f1os\u2020\u009d. As\u00ed\u00ad, estas dos referencias cronol\u00f3gicas apoyan 1513 a. E.C. como el a\u00f1o del \u00e9xodo, y ambas armonizan tambi\u00e9n con la cronolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica concerniente a los jueces y reyes de Israel. (V\u00e9ase CRONOLOG\u00ed\u008dA [Desde 1943 a. E.C. hasta el \u00e9xodo].)<\/p>\n<p>Otros puntos de vista. Algunos cr\u00ed\u00adticos creen que las fechas de 1513 a. E.C. para el \u00e9xodo y, como consecuencia, 1473 a. E.C., cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s, para la invasi\u00f3n israelita de Cana\u00e1n y la ca\u00ed\u00adda de Jeric\u00f3, son demasiado tempranas, y ubican estos acontecimientos en el siglo XIV o incluso en el XIII a. E.C. Sin embargo, aunque algunos arque\u00f3logos sit\u00faan la ca\u00ed\u00adda de Jeric\u00f3 en el siglo XIII a. E.C., lo hacen bas\u00e1ndose en los restos de cer\u00e1mica encontrados, y no en antiguos documentos hist\u00f3ricos u otros testimonios al respecto. Los c\u00e1lculos basados en restos de cer\u00e1mica son muy especulativos, como lo muestran las mismas excavaciones de Jeric\u00f3. Los hallazgos han llevado a los arque\u00f3logos a conclusiones y fechas contradictorias. (V\u00e9anse ARQUEOLOG\u00ed\u008dA [Diferencias en la dataci\u00f3n]; CRONOLOG\u00ed\u008dA [Fechas arqueol\u00f3gicas].)<br \/>\nDe igual manera, las diferencias de las fechas que dan los egipt\u00f3logos para las dinast\u00ed\u00adas egipcias se elevan a siglos, por lo que no son confiables para per\u00ed\u00adodos espec\u00ed\u00adficos. Por esta raz\u00f3n, es imposible saber con seguridad qui\u00e9n fue el Fara\u00f3n del \u00e9xodo. Algunos dicen que fue Tutmosis III, otros, Amenhotep II, Rams\u00e9s II y otros, pero con muy poco fundamento en todos los casos.<\/p>\n<p>Autenticidad del relato del \u00e9xodo. Una objeci\u00f3n que se presenta al relato del \u00e9xodo es que los faraones de Egipto no registraron el suceso. Sin embargo, esto no debe extra\u00f1ar, pues dirigentes de tiempos modernos han registrado solo sus victorias y no sus derrotas, y han intentado encubrir cualquier suceso hist\u00f3rico que perjudicara su imagen personal o nacionalista, o la ideolog\u00ed\u00ada que tratan de inculcar en su pueblo. Incluso en tiempos recientes los gobernantes han procurado obliterar las obras y logros de sus predecesores. En las inscripciones egipcias, cualquier asunto desagradable o embarazoso para la naci\u00f3n o no se inclu\u00ed\u00ada o se borraba tan pronto como era posible. Tutmosis III, por ejemplo, borr\u00f3 el nombre y representaci\u00f3n de su antecesora, la reina Hasepsut, de un registro monumental en piedra descubierto en Deir al-Bahari (Egipto). (V\u00e9ase Archaeology and Bible History, de J. P. Free, 1964, p\u00e1g. 98 y la fotograf\u00ed\u00ada de la p\u00e1g. 93.)<br \/>\nEl sacerdote egipcio Manet\u00f3n, que deb\u00ed\u00ada odiar a los jud\u00ed\u00ados, escribi\u00f3 en griego sobre el a\u00f1o 280 a. E.C. Seg\u00fan el historiador jud\u00ed\u00ado Josefo, Manet\u00f3n (Maneto) dijo que los progenitores de los jud\u00ed\u00ados \u2020\u0153llegaron a Egipto en muchas decenas de miles y que sometieron a sus habitantes\u2020\u009d, y a continuaci\u00f3n Josefo escribe que Manet\u00f3n \u2020\u0153reconoce que posteriormente salieron de aquella regi\u00f3n y ocuparon la zona que ahora se denomina Judea, y luego de edificar Jerusal\u00e9n levantaron el Templo\u2020\u009d. (Contra Api\u00f3n, libro I, sec. 26.)<br \/>\nAunque en general el relato de Manet\u00f3n es muy poco fiel a los hechos hist\u00f3ricos, lo significativo es que diga que los jud\u00ed\u00ados estuvieron en Egipto y que salieron de all\u00ed\u00ad, y que en otros escritos, seg\u00fan Josefo, identifique a Mois\u00e9s con Osarsif, un sacerdote egipcio, indicando, aunque los monumentos egipcios no lo registren, que los jud\u00ed\u00ados estuvieron en Egipto y que Mois\u00e9s fue su caudillo. Josefo habla de otro historiador egipcio, Jairem\u00f3n, que comenta que Jos\u00e9 y Mois\u00e9s salieron de Egipto al mismo tiempo; Josefo tambi\u00e9n se refiere a una historia similar contada por Lis\u00ed\u00admaco. (Contra Api\u00f3n, libro I, secs. 26, 32, 33, 34.)<\/p>\n<p>Cu\u00e1ntas personas salieron en el \u00e9xodo. En Exodo 12:37 se da el n\u00famero redondo de 600.000 \u2020\u0153hombres f\u00ed\u00adsicamente capacitados a pie\u2020\u009d, adem\u00e1s de los \u2020\u0153peque\u00f1uelos\u2020\u009d. En el censo real que se tom\u00f3 alrededor de un a\u00f1o despu\u00e9s del \u00e9xodo, tal como se registra en N\u00fameros 1:2, 3, 45, 46, la cantidad ascendi\u00f3 a 603.550 varones de m\u00e1s de veinte a\u00f1os de edad, adem\u00e1s de los levitas (N\u00fa 2:32, 33), quienes contaban con 22.000 varones de m\u00e1s de un mes. (N\u00fa 3:39.) La palabra que se usa aqu\u00ed\u00ad en hebreo para \u2020\u0153hombres f\u00ed\u00adsicamente capacitados\u2020\u009d, gueva\u00c2\u00b7r\u00ed\u00adm, no incluye a las mujeres. (Comp\u00e1rese con Jer 30:6.) El vocablo \u2020\u0153peque\u00f1uelos\u2020\u009d traduce el t\u00e9rmino hebreo taf y hace referencia a los peque\u00f1os que andan con pasos cortos y menudos. (Comp\u00e1rese con Isa 3:16.) A la mayor parte de estos ni\u00f1os habr\u00ed\u00ada que llevarlos, ya que no podr\u00ed\u00adan hacer todo el trayecto andando.<\/p>\n<p>\u2020\u0153En la cuarta generaci\u00f3n.\u2020\u009d Debemos recordar que Jehov\u00e1 le dijo a Abrah\u00e1n que sus descendientes regresar\u00ed\u00adan a Cana\u00e1n en la cuarta generaci\u00f3n. (G\u00e9 15:16.) En el transcurso de los cuatrocientos treinta a\u00f1os que iban desde que entr\u00f3 en vigencia el pacto abrah\u00e1mico hasta el \u00e9xodo, hubo m\u00e1s de cuatro generaciones, incluso considerando, de acuerdo con el registro, la longevidad de los hombres de aquellos tiempos. No obstante, los israelitas no estuvieron realmente en Egipto m\u00e1s de doscientos quince a\u00f1os. Las \u2020\u02dccuatro generaciones\u2020\u2122 que siguieron a su entrada en Egipto pueden calcularse, usando como ejemplo a una de las tribus de Israel, la tribu de Lev\u00ed\u00ad, tal como sigue: 1) Lev\u00ed\u00ad, 2) Qohat, 3) Amram y 4) Mois\u00e9s. (Ex 6:16, 18, 20.)<br \/>\nEl hecho de que saliesen de Egipto 600.000 hombres f\u00ed\u00adsicamente capacitados, sin contar las mujeres y los ni\u00f1os, puede indicar que el n\u00famero total quiz\u00e1s haya sobrepasado los tres millones de personas. Esta conclusi\u00f3n no es de ning\u00fan modo exagerada, a pesar de que hay quien la discute. Si bien tan solo transcurrieron cuatro generaciones desde Lev\u00ed\u00ad hasta Mois\u00e9s, cuando se toma en cuenta la longevidad de estos hombres, es posible que cada uno de ellos hubiera visto nacer varias generaciones a lo largo de su vida. Aun en nuestros d\u00ed\u00adas, un hombre de sesenta o setenta a\u00f1os a menudo tiene nietos e incluso hasta puede tener bisnietos, lo que har\u00ed\u00ada que cuatro generaciones fuesen contempor\u00e1neas.<\/p>\n<p>Aumento extraordinario. El registro dice: \u2020\u0153Y los hijos de Israel se hicieron fruct\u00ed\u00adferos y empezaron a pulular; y siguieron multiplic\u00e1ndose y haci\u00e9ndose m\u00e1s poderosos a muy extraordinaria proporci\u00f3n, de modo que el pa\u00ed\u00ads lleg\u00f3 a estar lleno de ellos\u2020\u009d. (Ex 1:7.) Llegaron a ser tantos que el rey de Egipto dijo: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Miren! El pueblo de los hijos de Israel es m\u00e1s numeroso y poderoso que nosotros\u2020\u009d. \u2020\u0153Pero cuanto m\u00e1s los oprim\u00ed\u00adan, tanto m\u00e1s se multiplicaban y tanto m\u00e1s segu\u00ed\u00adan extendi\u00e9ndose, de modo que los egipcios sintieron un pavor morboso como resultado de los hijos de Israel.\u2020\u009d (Ex 1:9, 12.) Adem\u00e1s, si se tiene en cuenta que se practicaba la poligamia y el concubinato y que algunos israelitas se casaron con mujeres egipcias, no es de extra\u00f1ar que la poblaci\u00f3n alcanzara los 600.000 varones adultos para el tiempo del \u00e9xodo.<br \/>\nSetenta almas de la casa inmediata de Jacob se mudaron a Egipto o nacieron all\u00ed\u00ad poco tiempo despu\u00e9s. (G\u00e9 46.) Si excluimos a Jacob mismo, a sus doce hijos, a su hija Dina, a su nieta S\u00e9rah, a los tres hijos de Lev\u00ed\u00ad y tal vez a otros de los varios cabezas de familia que empezaron a multiplicarse en Egipto, podemos quedarnos con solo cincuenta de los setenta. (Se excluye a los hijos de Lev\u00ed\u00ad puesto que no se cont\u00f3 a los levitas en la cifra posterior de 603.550.) Si partimos de la cifra moderada de cincuenta cabezas de familia, y tomando en consideraci\u00f3n la declaraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica de que \u2020\u0153los hijos de Israel se hicieron fruct\u00ed\u00adferos y empezaron a pulular; y siguieron multiplic\u00e1ndose y haci\u00e9ndose m\u00e1s poderosos a muy extraordinaria proporci\u00f3n, de modo que el pa\u00ed\u00ads lleg\u00f3 a estar lleno de ellos\u2020\u009d (Ex 1:7), es f\u00e1cil demostrar que era factible que hubiese 600.000 hombres en edad militar, entre veinte y cincuenta a\u00f1os, para el tiempo del \u00e9xodo. Examine lo siguiente:<br \/>\nEn vista del gran tama\u00f1o de las familias de aquellos tiempos y del deseo de los israelitas de tener hijos para cumplir la promesa de Dios, no es irrazonable calcular que cada cabeza de familia tuviera, entre los veinte y los cuarenta a\u00f1os de edad, un promedio de diez hijos (m\u00e1s o menos la mitad de los cuales ser\u00ed\u00adan varones). Para ser moderados, podr\u00ed\u00adamos considerar que los cincuenta primeros que llegaron a ser cabezas de familia no empezaron a tener hijos sino hasta unos veinticinco a\u00f1os despu\u00e9s de haber llegado a Egipto. Podemos, asimismo, reducir en un 20% la cantidad de varones nacidos, debido a que la muerte u otras circunstancias impedir\u00ed\u00adan que algunos tuvieran hijos o que los tuvieran hasta la edad de cuarenta a\u00f1os que hemos propuesto. En otras palabras, esto significar\u00ed\u00ada que en un per\u00ed\u00adodo de veinte a\u00f1os, los cincuenta cabezas de familia habr\u00ed\u00adan tenido unos doscientos hijos, en vez de doscientos cincuenta, quienes, a su vez, podr\u00ed\u00adan tener familia.<\/p>\n<p>El decreto de Fara\u00f3n. Otro factor que debe tenerse en cuenta es el decreto de Fara\u00f3n de dar muerte a todos los varones hebreos que nacieran. Parece ser que este decreto no fue muy efectivo ni dur\u00f3 mucho tiempo. Aar\u00f3n naci\u00f3 unos tres a\u00f1os antes que Mois\u00e9s (en 1597 a. E.C.), y al parecer a\u00fan no se hab\u00ed\u00ada emitido el decreto. La Biblia dice de forma expl\u00ed\u00adcita que no tuvo mucho \u00e9xito. Las mujeres hebreas Sifr\u00e1 y Pu\u00e1, posiblemente las encargadas de las parteras, no cumplieron la orden del rey. Parece ser que no instruyeron a las parteras que estaban bajo su supervisi\u00f3n seg\u00fan se les hab\u00ed\u00ada ordenado. Como resultado, \u2020\u02dcel pueblo sigui\u00f3 haci\u00e9ndose m\u00e1s numeroso y lleg\u00f3 a ser muy poderoso\u2020\u2122. Luego Fara\u00f3n mand\u00f3 a su pueblo que arrojara al r\u00ed\u00ado Nilo a todos los hijos varones que les nacieran a los hebreos. (Ex 1:15-22.) Sin embargo, no parece que la poblaci\u00f3n egipcia odiara a tal grado a los israelitas. Incluso la propia hija de Fara\u00f3n rescat\u00f3 a Mois\u00e9s. Es posible que Fara\u00f3n llegara pronto a la conclusi\u00f3n de que perder\u00ed\u00ada valiosos esclavos si el decreto segu\u00ed\u00ada en vigor. Sabemos que m\u00e1s tarde rehus\u00f3 dejar salir a los hebreos porque no quer\u00ed\u00ada perderlos como esclavos.<br \/>\nNo obstante, para que la cifra sea a\u00fan m\u00e1s moderada, podemos reducir en una tercera parte la cantidad de varones que sobrevivieron durante un per\u00ed\u00adodo de cinco a\u00f1os, a fin de reflejar los posibles efectos del infructuoso edicto de Fara\u00f3n.<\/p>\n<p>Un c\u00e1lculo. A\u00fan con todas estas concesiones, el aumento de la poblaci\u00f3n se acelerar\u00ed\u00ada con la bendici\u00f3n de Dios. La cantidad de hijos nacidos durante cada uno de los per\u00ed\u00adodos de cinco a\u00f1os desde 1563 a. E.C. (es decir, cincuenta a\u00f1os antes del \u00e9xodo) hasta 1533 (o veinte a\u00f1os antes del \u00e9xodo) ser\u00ed\u00ada como sigue:<\/p>\n<p>AUMENTO DE LA POBLACI\u00ed\u201cN MASCULINA<br \/>\n     a. E.C.        Hijos nacidos<br \/>\n De 1563 a 1558         47.350<br \/>\n De 1558 a 1553         62.300<br \/>\n De 1553 a 1548         81.800<br \/>\n De 1548 a 1543        103.750<br \/>\n De 1543 a 1538        133.200<br \/>\n De 1538 a 1533        172.250<br \/>\n                Total  600.650<\/p>\n<p>[Notas a pie de p\u00e1gina]<br \/>\nPoblaci\u00f3n masculina te\u00f3rica entre los veinte y cincuenta a\u00f1os de edad al tiempo del \u00e9xodo (1513 a. E.C.)<br \/>\nDebe notarse que una peque\u00f1a variaci\u00f3n en el c\u00e1lculo, como, por ejemplo, aumentar en uno el promedio de los hijos que le nacen a cada padre, elevar\u00ed\u00ada esta cifra a m\u00e1s de un mill\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 importancia era la cantidad de personas que sali\u00f3 de Egipto con Mois\u00e9s?<br \/>\nAdem\u00e1s de los 600.000 hombres f\u00ed\u00adsicamente capacitados que menciona la Biblia, hubo una gran cantidad de hombres de edad avanzada, una cantidad todav\u00ed\u00ada mayor de mujeres y ni\u00f1os y \u2020\u0153una vasta compa\u00f1\u00ed\u00ada mixta\u2020\u009d de personas que no eran israelitas. (Ex 12:38.) De modo que quiz\u00e1s fueron m\u00e1s de tres millones los que salieron de Egipto. No sorprende que la realeza egipcia no estuviera dispuesta a perder un contingente de esclavos tan importante, pues supondr\u00ed\u00ada un duro golpe para su econom\u00ed\u00ada.<br \/>\nEl registro b\u00ed\u00adblico muestra que la cantidad de hombres en edad militar era temible: \u2020\u0153Y Moab se atemoriz\u00f3 mucho del pueblo, porque era numeroso; y Moab empez\u00f3 a sentir un pavor morboso a causa de los hijos de Israel\u2020\u009d. (N\u00fa 22:3.) Por supuesto, el temor de los moabitas se deb\u00ed\u00ada en parte a los milagros que Jehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada realizado a favor de Israel, pero tambi\u00e9n era debido al tama\u00f1o del pueblo. Dif\u00ed\u00adcilmente se hubieran sentido as\u00ed\u00ad ante un pueblo de unos cuantos miles de personas. La poblaci\u00f3n israelita vari\u00f3 poco durante su peregrinaje por el desierto debido a que muchos murieron a causa de su infidelidad. (N\u00fa 26:2-4, 51.)<br \/>\nEn el censo que se hizo poco despu\u00e9s del \u00e9xodo, se cont\u00f3 a los levitas por separado, un total de 22.000 de un mes de edad para arriba. (N\u00fa 3:39.) Puede surgir la pregunta de c\u00f3mo es que solo hab\u00ed\u00ada 22.273 primog\u00e9nitos varones de un mes de edad para arriba en las otras doce tribus. (N\u00fa 3:43.) Es f\u00e1cil de entender si tenemos en cuenta que no se contaron los cabezas de familia, que debido a la poligamia un hombre pod\u00ed\u00ada tener muchos hijos aunque solo un primog\u00e9nito y que se contaba el primog\u00e9nito del var\u00f3n y no el de la mujer.<\/p>\n<p>Cuestiones en juego. De acuerdo con la promesa que Dios le hab\u00ed\u00ada hecho a Abrah\u00e1n, hab\u00ed\u00ada llegado Su tiempo debido para librar a la naci\u00f3n de Israel del \u2020\u0153horno de hierro\u2020\u009d de Egipto. Para Jehov\u00e1 Israel era su primog\u00e9nito en virtud de la promesa hecha a Abrah\u00e1n. Jacob se hab\u00ed\u00ada mudado a Egipto con su casa voluntariamente, pero m\u00e1s tarde sus descendientes hab\u00ed\u00adan llegado a ser esclavos. Como naci\u00f3n, Jehov\u00e1 los consideraba su amado primog\u00e9nito, y ten\u00ed\u00ada el derecho legal de librarlos de Egipto sin el pago de una recompensa. (Dt 4:20; 14:1, 2; Ex 4:22; 19:5, 6.)<br \/>\nFara\u00f3n se opuso al prop\u00f3sito de Jehov\u00e1 y no estuvo dispuesto a permitir que se marchara esa gran naci\u00f3n de trabajadores esclavos. Es m\u00e1s, cuando Mois\u00e9s le pidi\u00f3 en el nombre de Jehov\u00e1 que enviara a los israelitas para que le celebraran a El una fiesta en el desierto, contest\u00f3: \u2020\u0153\u00bfQui\u00e9n es Jehov\u00e1, para que yo obedezca su voz y env\u00ed\u00ade a Israel? No conozco a Jehov\u00e1 en absoluto\u2020\u009d. (Ex 5:2.) Fara\u00f3n se consideraba a s\u00ed\u00ad mismo un dios y no reconoc\u00ed\u00ada la autoridad de Jehov\u00e1, aunque quiz\u00e1s hab\u00ed\u00ada o\u00ed\u00addo a los hebreos usar el nombre muchas veces con anterioridad. El pueblo de Jehov\u00e1 conoc\u00ed\u00ada Su nombre desde el principio, y Abrah\u00e1n mismo se hab\u00ed\u00ada dirigido a Dios por su nombre personal, Jehov\u00e1. (G\u00e9 2:4; 15:2.)<br \/>\nLa actitud y acciones de Fara\u00f3n hicieron surgir una cuesti\u00f3n relacionada con la divinidad, de modo que era necesario que Jehov\u00e1 Dios se exaltara a s\u00ed\u00ad mismo por encima de los dioses de Egipto, incluido Fara\u00f3n, a quien se reverenciaba como un dios. Para ello envi\u00f3 diez plagas sobre Egipto, que culminaron con la liberaci\u00f3n de Israel. (V\u00e9ase DIOSES Y DIOSAS [Las diez plagas].) Se mand\u00f3 a los israelitas que durante la \u00faltima plaga, la muerte de los primog\u00e9nitos, estuvieran preparados en la cena de la Pascua para salir de Egipto. Aunque partieron apresuradamente, instados por los egipcios, que dijeron: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Todos podemos darnos por muertos!\u2020\u009d, no se fueron con las manos vac\u00ed\u00adas. (Ex 12:33.) Se llevaron sus manadas y sus reba\u00f1os, la masa de harina antes de que leudara y sus artesas. Adem\u00e1s, los egipcios dieron a los israelitas lo que estos les pidieron: art\u00ed\u00adculos de plata y oro y prendas de vestir. Esta acci\u00f3n, por cierto, no pod\u00ed\u00ada considerarse robar a los egipcios, pues a los israelitas se les hab\u00ed\u00ada esclavizado sin derecho y se les deb\u00ed\u00ada un pago. (Ex 12:34-38.)<br \/>\nUna \u2020\u0153vasta compa\u00f1\u00ed\u00ada mixta\u2020\u009d sali\u00f3 de Egipto junto con Israel. (Ex 12:38.) Todos ellos eran adoradores de Jehov\u00e1, puesto que ten\u00ed\u00adan que haber estado preparados para salir con los israelitas mientras los egipcios enterraban a sus muertos. Hab\u00ed\u00adan observado la Pascua y no hab\u00ed\u00adan estado ocupados con el duelo de Egipto y sus ritos funerarios. En buena medida, esta compa\u00f1\u00ed\u00ada pudo haber estado compuesta por aquellos que de alguna forma estaban emparentados con los israelitas por matrimonio. Tanto hombres como mujeres israelitas hab\u00ed\u00adan tomado c\u00f3nyuges egipcios, como lo muestra el caso del hombre ejecutado en el desierto por injuriar el nombre de Jehov\u00e1. Era hijo de un egipcio y de una danita llamada Selomit. (Le 24:10, 11.) Cabe notar tambi\u00e9n que Jehov\u00e1 dio instrucciones permanentes sobre los requisitos para que los residentes forasteros y los esclavos pudieran comer la Pascua cuando Israel entrara en la Tierra Prometida. (Ex 12:25, 43-49.)<\/p>\n<p>Ruta del \u00e9xodo. Parece ser que los israelitas iniciaron la marcha para salir de Egipto desde distintos lugares. Algunos tal vez se hayan unido al grupo principal a medida que este avanzaba. El punto de partida fue Rames\u00e9s, ya sea que este nombre aplique a una ciudad o a un distrito, y en la primera etapa del viaje llegaron hasta Sucot. (Ex 12:37.) Algunos doctos opinan que si bien Mois\u00e9s comenz\u00f3 la marcha desde Rames\u00e9s, los israelitas llegaron desde toda la tierra de Gos\u00e9n y se encontraron en Sucot como punto de reuni\u00f3n. (MAPA, vol. 1, p\u00e1g. 536.)<br \/>\nAunque los israelitas se marcharon de Egipto apresuradamente, instados por los egipcios, no puede afirmarse que lo hicieran de modo desorganizado: \u2020\u0153Fue en orden de batalla como subieron los hijos de Israel de la tierra de Egipto\u2020\u009d, es decir, tal vez como un ej\u00e9rcito de cinco cuerpos: vanguardia, retaguardia, cuerpo principal y dos alas. Adem\u00e1s de la h\u00e1bil direcci\u00f3n de Mois\u00e9s, Jehov\u00e1 manifest\u00f3 su propia direcci\u00f3n, por lo menos desde que estuvieron acampados en Etam, proveyendo una columna de nube durante el d\u00ed\u00ada, que se convert\u00ed\u00ada en una de fuego para iluminarlos durante la noche. (Ex 13:18-22.)<br \/>\nPor el camino m\u00e1s corto, hubiera sido un viaje por tierra de unos 400 Km. desde el N. de Menfis hasta, por ejemplo, Lak\u00ed\u00ads, en la Tierra Prometida. No obstante, esta ruta hubiera llevado a los israelitas por la costa mediterr\u00e1nea y la tierra de los filisteos, con quienes sus antepasados Abrah\u00e1n e Isaac hab\u00ed\u00adan tenido problemas tiempo atr\u00e1s. Como Dios sab\u00ed\u00ada que pod\u00ed\u00adan descorazonarse ante un ataque filisteo, pues no conoc\u00ed\u00adan la guerra y adem\u00e1s ten\u00ed\u00adan a sus familias y reba\u00f1os con ellos, les mand\u00f3 volverse y acampar delante de Pihahirot, entre Migdol y el mar, a vista de Baal-zef\u00f3n. Acamparon en este lugar, al lado del mar. (Ex 14:1, 2.)<br \/>\nEn la actualidad no se puede trazar con certeza la ruta que siguieron los israelitas desde Rames\u00e9s hasta el mar Rojo, debido a que no es posible localizar con exactitud los lugares mencionados en el registro. La mayor\u00ed\u00ada de las obras de referencia dicen que debieron cruzar por lo que hoy se conoce como Wadi Tumilat, en la regi\u00f3n del Delta de Egipto. Sin embargo, esta ruta se ha propuesto principalmente porque se ha identificado a Rames\u00e9s con un lugar situado en el extremo NE. de la regi\u00f3n del Delta. No obstante, como dice el profesor de Egiptolog\u00ed\u00ada John A. Wilson, \u2020\u0153desafortunadamente, los eruditos no est\u00e1n de acuerdo en cuanto a la ubicaci\u00f3n exacta de Rames\u00e9s. Los faraones llamados Rams\u00e9s, en particular Rams\u00e9s II, pon\u00ed\u00adan su nombre a ciudades con bastante generosidad. Adem\u00e1s, se han desenterrado referencias a esta ciudad en poblaciones del Delta de las que no puede alegarse con seriedad que fuesen ese lugar\u2020\u009d. (The Interpreter\u2020\u2122s Dictionary of the Bible, edici\u00f3n de G. A. Buttrick, 1962, vol. 4, p\u00e1g. 9.)<br \/>\nSe han sugerido varios lugares como posible ubicaci\u00f3n; estos han gozado de popularidad durante un tiempo y luego se les ha desestimado en favor de otra posibilidad. Tanis (hoy San el-Hagar), a unos cuantos kil\u00f3metros al S. de la ciudad mediterr\u00e1nea de Port Said, es uno de los lugares apuntados, as\u00ed\u00ad como Qantir, unos 24 Km. m\u00e1s al S. En cuanto al primer lugar, debe notarse que un texto egipcio habla de Tanis y (Per-)Rames\u00e9s como lugares distintos, y que parece ser que al menos parte del material desenterrado en Tanis procede de otros lugares. Por ello, John A. Wilson dice m\u00e1s adelante que \u2020\u0153no hay ninguna garant\u00ed\u00ada de que las inscripciones que llevan el nombre de Rames\u00e9s fueran originalmente del lugar donde se encontraron\u2020\u009d. Puede decirse que las inscripciones de Rams\u00e9s II encontradas tanto en Tanis como en Qantir solo demuestran cierta relaci\u00f3n de estos lugares con Fara\u00f3n, pero no prueban que cualquiera de estos sitios fueran la Rames\u00e9s b\u00ed\u00adblica construida por los israelitas como lugar de dep\u00f3sito antes del nacimiento de Mois\u00e9s. (Ex 1:11.) Como se muestra en el art\u00ed\u00adculo RAAMSES, RAMESES, la opini\u00f3n de que Rams\u00e9s II fue el Fara\u00f3n del \u00e9xodo tiene poco fundamento.<br \/>\nTambi\u00e9n se ha propuesto la ruta de Wadi Tumilat, debido a la teor\u00ed\u00ada moderna y popular de que el paso del mar Rojo no ocurri\u00f3 en realidad en dicho mar, sino al N. del mismo. Algunos eruditos incluso han defendido la idea de que los israelitas pasaron por el lago Serbonis, situado a lo largo de la costa mediterr\u00e1nea, o cerca de este, de modo que despu\u00e9s de salir de Wadi Tumilat, se encaminaron hacia el N. en direcci\u00f3n a la costa. Esta opini\u00f3n contradice directamente la declaraci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica de la Biblia de que Dios no gui\u00f3 a los israelitas por el camino de la tierra de los filisteos. (Ex 13:17, 18.) Otros se inclinan asimismo por la ruta de Wadi Tumalit, pero dicen que cruzaron el \u2020\u0153mar\u2020\u009d por la regi\u00f3n de los lagos Amargos, al N. de Suez.<\/p>\n<p>Mar Rojo, no \u2020\u02dcmar de ca\u00f1as\u2020\u2122. Esta \u00faltima opini\u00f3n se basa en el argumento de que la palabra hebrea yam-s\u00faf (traducida \u2020\u0153mar Rojo\u2020\u009d) significa literalmente \u2020\u0153mar de juncos, o ca\u00f1as, espada\u00f1as\u2020\u009d, y que, por lo tanto, los israelitas no cruzaron el brazo del mar Rojo conocido como el golfo de Suez, sino un mar de ca\u00f1as, un terreno pantanoso, como la regi\u00f3n de los lagos Amargos. No obstante, esta idea no concuerda con la antigua Versi\u00f3n de los Setenta griega, que traduce yam-s\u00faf por la expresi\u00f3n e\u00c2\u00b7ry\u00c2\u00b7thr\u00e1 th\u00e1\u00c2\u00b7las\u00c2\u00b7sa, cuyo significado  literal es \u2020\u0153mar Rojo\u2020\u009d. Y lo que es m\u00e1s importante, tanto Lucas, el escritor de Hechos (citando a Esteban), como el ap\u00f3stol Pablo, usaron este mismo nombre griego cuando relataron los acontecimientos del \u00e9xodo. (Hch 7:36; Heb 11:29; v\u00e9ase MAR ROJO.)<br \/>\nAdem\u00e1s, no hubiera sido un gran milagro si tan solo se hubiera cruzado una zona pantanosa, y los egipcios no hubieran sido \u2020\u0153tragados\u2020\u009d por el mar Rojo cuando \u2020\u0153las aguas agitadas procedieron a cubrirlos\u2020\u009d de modo que \u2020\u0153como piedra bajaron a las profundidades\u2020\u009d. (Heb 11:29; Ex 15:5.) No solo se refirieron a este espectacular milagro Mois\u00e9s y Josu\u00e9, sino que el ap\u00f3stol Pablo dijo que los israelitas hab\u00ed\u00adan sido bautizados por medio de la nube y del mar, lo que indicaba que estuvieron rodeados de agua por completo: a ambos lados, el mar, y por encima y por detr\u00e1s, la nube. (1Co 10:1, 2.) Esto tambi\u00e9n muestra que las aguas eran demasiado profundas para vadearlas.<br \/>\nLa ruta del \u00e9xodo depende fundamentalmente de dos factores: determinar en qu\u00e9 lugar se encontraba en aquel entonces la capital egipcia e identificar por d\u00f3nde se cruz\u00f3 el mar. Puesto que las Escrituras Griegas Cristianas inspiradas usan la expresi\u00f3n \u2020\u0153mar Rojo\u2020\u009d, hay base para creer que ese fue el mar que Israel cruz\u00f3. En cuanto a la capital egipcia, la ubicaci\u00f3n m\u00e1s veros\u00ed\u00admil parece ser Menfis, la sede principal del gobierno durante la mayor parte de la historia de Egipto. (V\u00e9ase MENFIS.) De ser as\u00ed\u00ad, el punto de partida del \u00e9xodo debe haber estado lo suficientemente cerca de Menfis como para que se pudiera llamar a Mois\u00e9s a la presencia de Fara\u00f3n la noche de la Pascua despu\u00e9s de la medianoche y, a pesar de eso, \u00e9l llegara a Rames\u00e9s con tiempo suficiente como para comenzar la marcha hacia Sucot antes de que acabase el 14 de Nis\u00e1n. (Ex 12:29-31, 37, 41, 42.) La tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada m\u00e1s antigua, registrada por Josefo, apoya la idea de que la marcha comenz\u00f3 en un lugar cercano al N. de Menfis. (Antig\u00fcedades Jud\u00ed\u00adas, libro II, cap. XV, sec. 1.)<br \/>\nUna ruta por Wadi Tumilat estar\u00ed\u00ada tan al N. de Menfis que no ser\u00ed\u00adan posibles las circunstancias antedichas. Por esta raz\u00f3n, muchos comentaristas han sugerido una de las rutas de los \u2020\u0153peregrinos\u2020\u009d, como la ruta el Haj, que va de El Cairo a Clysma, en la cabecera del golfo de Suez.<\/p>\n<p>\u00bfPor d\u00f3nde se dividi\u00f3 el mar Rojo para que cruzara Israel?<br \/>\nEs preciso notar que despu\u00e9s de alcanzar la segunda etapa de su viaje, Ezam, \u2020\u0153en la orilla del desierto\u2020\u009d, Dios le orden\u00f3 a Mois\u00e9s que \u2020\u02dcse volvieran y acamparan delante de Pihahirot [&#8230;], junto al mar\u2020\u2122. Esta maniobra har\u00ed\u00ada creer a Fara\u00f3n que los israelitas andaban \u2020\u0153errantes en confusi\u00f3n\u2020\u009d. (Ex 13:20; 14:1-3.) Los doctos que favorecen la ruta el Haj como la m\u00e1s veros\u00ed\u00admil se\u00f1alan que el verbo hebreo traducido \u2020\u02dcvolverse\u2020\u2122 es enf\u00e1tico y no significa tan solo \u2020\u0153cambiar el rumbo\u2020\u009d o \u2020\u0153desviarse\u2020\u009d, sino que m\u00e1s bien comunica el sentido de regresar o, al menos, desviarse mucho. Estos se\u00f1alan la posibilidad de que al llegar a cierto punto al N. de la cabecera del golfo de Suez, los israelitas dieran la vuelta y pasaran por el lado oriental de Jebel `Ataqah, una cadena de monta\u00f1as que bordea el lado occidental del golfo. Una gran multitud de personas, como era el caso de los israelitas, no podr\u00ed\u00adan salir con rapidez de la posici\u00f3n en la que se encontraban en el caso de que se les persiguiera desde el N., de modo que quedar\u00ed\u00adan acorralados, puesto que el mar bloquear\u00ed\u00ada el camino.<br \/>\nLa tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada del siglo I E.C. sugiere esta idea. (V\u00e9ase PIHAHIROT.) Pero, lo que es m\u00e1s importante, tal situaci\u00f3n concuerda con el cuadro general descrito en la Biblia, mientras que no se puede decir lo mismo de las opiniones que han venido manteniendo muchos eruditos. (Ex 14:9-16.) Parece claro que el paso del mar debi\u00f3 efectuarse a una distancia suficiente de la cabecera del golfo (el brazo occidental del mar Rojo) como para que las fuerzas de Fara\u00f3n no pudieran simplemente rodear el extremo del golfo y alcanzar a los israelitas por el otro lado. (Ex 14:22, 23.)<br \/>\nFara\u00f3n cambi\u00f3 de parecer en cuanto a la liberaci\u00f3n de los israelitas tan pronto como se enter\u00f3 de su partida. No hay duda de que la p\u00e9rdida de una naci\u00f3n esclava supon\u00ed\u00ada un gran rev\u00e9s econ\u00f3mico para Egipto. No les resultar\u00ed\u00ada dif\u00ed\u00adcil a sus carros dar alcance a toda esta naci\u00f3n, sobre todo en vista de que \u2020\u02dcse hab\u00ed\u00adan vuelto\u2020\u2122. Animado al pensar que Israel vagaba en confusi\u00f3n por el desierto, Fara\u00f3n fue tras ellos con plena confianza. Con una fuerza compuesta por 600 carros escogidos, con todos los otros carros de Egipto llevados por sus guerreros, con sus soldados de caballer\u00ed\u00ada y todas sus fuerzas militares, Fara\u00f3n alcanz\u00f3 a Israel en Pihahirot. (Ex 14:3-9.)<br \/>\nDesde un punto de vista estrat\u00e9gico, la posici\u00f3n de los israelitas parec\u00ed\u00ada muy desfavorable; se hallaban encerrados entre el mar y las monta\u00f1as, con los egipcios cort\u00e1ndoles el camino de regreso. Cuando se vieron atrapados, sus corazones se sobrecogieron de temor y comenzaron a quejarse contra Mois\u00e9s. Entonces Dios entr\u00f3 en acci\u00f3n para proteger a Israel, trasladando a la retaguardia la nube que estaba al frente. Por una parte, la de los egipcios, hab\u00ed\u00ada oscuridad; por otra, la de los israelitas, segu\u00ed\u00ada alumbrando la noche. Mientras la nube imped\u00ed\u00ada que los egipcios atacaran, Mois\u00e9s, por orden de Jehov\u00e1, alz\u00f3 su vara, y las aguas del mar se dividieron, lo que dej\u00f3 el lecho del mar seco para que le sirviera de camino a Israel. (Ex 14:10-21.)<\/p>\n<p>Anchura y profundidad del lugar por donde pasaron. Puesto que Israel cruz\u00f3 el mar en una noche, dif\u00ed\u00adcilmente se podr\u00ed\u00ada pensar que la divisi\u00f3n de las aguas dej\u00f3 solo un canal estrecho. La anchura bien pudo haber sido de un kil\u00f3metro o m\u00e1s. Un grupo tan grande, con sus carros, su equipaje y su ganado, ocupar\u00ed\u00ada una superficie de unos 8 Km.2, aunque avanzara en formaci\u00f3n compacta. Parece, por lo tanto, que la abertura del mar permiti\u00f3 a los israelitas cruzar en una formaci\u00f3n bastante ancha. Si la formaci\u00f3n hubiera sido de 1,5 Km. de ancho, la columna israelita habr\u00ed\u00ada tenido unos 5 Km. de largo. Si el ancho hubiese alcanzado los 2,5 Km., su largo habr\u00ed\u00ada sido al menos de 3 Km. A una columna de estas dimensiones le hubiera tomado varias horas atravesar el lecho del mar. Mientras mantuvieran la formaci\u00f3n de batalla y no fueran presa del p\u00e1nico, avanzar\u00ed\u00adan con considerable rapidez.<br \/>\nSi no hubiera sido por la nube, los egipcios los habr\u00ed\u00adan alcanzado con facilidad y hubieran dado muerte a muchos. (Ex 15:9.) Cuando los israelitas entraron en el mar y la nube empez\u00f3 a moverse hacia adelante para revelar este hecho a los egipcios, estos emprendieron la persecuci\u00f3n. De nuevo se ve la necesidad de que el lecho seco del mar tuviese suficiente anchura, pues el tama\u00f1o de las fuerzas militares de Fara\u00f3n era considerable. Concentrados en la destrucci\u00f3n y la recuperaci\u00f3n de sus esclavos, todo el ej\u00e9rcito se adentr\u00f3 en el lecho seco del mar. Luego, durante la vigilia matutina (de las dos a las seis de la ma\u00f1ana, aproximadamente), Jehov\u00e1 mir\u00f3 desde la nube y empez\u00f3 a poner en confusi\u00f3n el campamento de los egipcios, quitando las ruedas de sus carros. (Ex 14:24.)<br \/>\nCuando se acercaba la ma\u00f1ana, los israelitas hab\u00ed\u00adan llegado a salvo a la orilla oriental del mar Rojo. Entonces Jehov\u00e1 le orden\u00f3 a Mois\u00e9s que extendiera su mano para que las aguas retrocedieran sobre los egipcios. Con esto, \u2020\u0153el mar empez\u00f3 a volver a su estado normal\u2020\u009d y los egipcios comenzaron a huir para no encontrarse con \u00e9l. Este detalle tambi\u00e9n indica que las aguas se hab\u00ed\u00adan abierto con amplitud, porque un canal estrecho los habr\u00ed\u00ada engullido en un momento. Los egipcios huyeron de los muros de agua que los encerraban con la intenci\u00f3n de ganar la orilla occidental, pero las aguas siguieron convergiendo hasta que se hicieron tan profundas que cubrieron todos los carros de guerra y a los soldados de caballer\u00ed\u00ada que pertenec\u00ed\u00adan a las fuerzas militares de Fara\u00f3n. No sobrevivi\u00f3 ni un egipcio.<br \/>\nEs obvio que ser\u00ed\u00ada imposible que una inundaci\u00f3n de este tipo se produjera en una zona pantanosa, y m\u00e1s en caso de que fuera poco profunda, ya que los cuerpos muertos no habr\u00ed\u00adan sido arrojados a la orilla, como en realidad sucedi\u00f3, de manera que \u2020\u0153Israel alcanz\u00f3 a ver a los egipcios muertos en la orilla del mar\u2020\u009d. (Ex 14:22-31; MAPA y GRABADO, vol. 1, p\u00e1g. 537.)<\/p>\n<p>Aguas \u2020\u0153cuajadas\u2020\u009d. De acuerdo con el relato b\u00ed\u00adblico, las aguas agitadas se cuajaron para permitir el paso de Israel. (Ex 15:8.) Aunque varias versiones indican que las aguas \u2020\u0153se congelaron\u2020\u009d (BC; CI; MK; Val, 1989), la mayor\u00ed\u00ada de las traducciones (NC, NBE, Val y otras) emplean el verbo \u2020\u0153cuajar\u2020\u009d. Otras dicen que \u2020\u02dcse hicieron compactas\u2020\u2122 (LT) o \u2020\u0153se condensaron\u2020\u009d (Ga). Este mismo verbo hebreo aparece en Job 10:10 con relaci\u00f3n al proceso de cuajar la leche. Por consiguiente, la expresi\u00f3n mencionada no significa necesariamente que las paredes de agua se congelaron hasta solidificarse, sino que su consistencia cuajada bien pudo asemejarse a la de la gelatina. No hab\u00ed\u00ada nada visible que contuviese las aguas del mar Rojo, por lo que daban la apariencia de estar endurecidas, cuajadas o espesadas, de manera que pod\u00ed\u00adan mantenerse como muros a cada lado de los israelitas, sin desplomarse sobre ellos y engullirlos. As\u00ed\u00ad le parecieron a Mois\u00e9s cuando un fuerte viento del E. dividi\u00f3 las aguas y sec\u00f3 el lecho para que no estuviera fangoso ni helado, sino que la multitud pudiera atravesarlo con facilidad.<br \/>\nEl paso abierto en el mar ten\u00ed\u00ada la suficiente anchura como para que unos tres millones de israelitas pudieran llegar a la orilla oriental a la ma\u00f1ana siguiente. Luego, las aguas cuajadas a ambos lados empezaron a volver a su estado normal, y arrollaron y sumergieron a los egipcios mientras Israel contemplaba desde la orilla oriental c\u00f3mo Jehov\u00e1 libraba milagrosamente a una naci\u00f3n de manos de una potencia mundial. Vieron el cumplimiento literal de las palabras de Mois\u00e9s: \u2020\u0153Los egipcios que ustedes realmente ven hoy, no los volver\u00e1n a ver, no, nunca jam\u00e1s\u2020\u009d. (Ex 14:13.)<br \/>\nDe este modo, mediante una espectacular manifestaci\u00f3n de su poder, Jehov\u00e1 exalt\u00f3 su nombre y libr\u00f3 a Israel. Ya a salvo en la orilla oriental del mar Rojo, Mois\u00e9s dirigi\u00f3 a los hijos de Israel en canci\u00f3n, mientras su hermana M\u00ed\u00adriam, la profetisa, tom\u00f3 una pandereta en su mano y dirigi\u00f3 a todas las mujeres con panderetas y en danzas, respondiendo en canci\u00f3n a los hombres. (Ex 15:1, 20, 21.) Se hab\u00ed\u00ada producido una total separaci\u00f3n entre Israel y sus enemigos. Una vez salieron de Egipto, no se permiti\u00f3 que hombre o bestia les causara da\u00f1o; ning\u00fan perro ni siquiera les gru\u00f1\u00f3 ni movi\u00f3 su lengua contra ellos. (Ex 11:7.) Aunque en el relato del \u00e9xodo no se dice que Fara\u00f3n entrase en el mar con sus fuerzas militares y fuese destruido, el Salmo 136:15 especifica que Jehov\u00e1 \u2020\u0153sacudi\u00f3 a Fara\u00f3n y su fuerza militar al mar Rojo\u2020\u009d.<\/p>\n<p>T\u00ed\u00adpico de sucesos posteriores. Cuando Dios sac\u00f3 de Egipto a Israel, como le hab\u00ed\u00ada prometido a Abrah\u00e1n, lo consider\u00f3 su hijo, su \u2020\u0153primog\u00e9nito\u2020\u009d, seg\u00fan le dijo a Fara\u00f3n. (Ex 4:22.) Posteriormente, Jehov\u00e1 declar\u00f3: \u2020\u0153Cuando Israel era muchacho, entonces lo am\u00e9, y de Egipto llam\u00e9 a mi hijo\u2020\u009d. (Os 11:1.) Esta referencia al \u00e9xodo fue tambi\u00e9n una profec\u00ed\u00ada que tuvo cumplimiento en los d\u00ed\u00adas de Herodes, cuando, despu\u00e9s de la muerte de este, Jos\u00e9 y Mar\u00ed\u00ada regresaron de Egipto con Jes\u00fas y se establecieron en Nazaret. El historiador Mateo aplica la profec\u00ed\u00ada de Oseas a este acontecimiento, diciendo de Jos\u00e9: \u2020\u0153Y se qued\u00f3 all\u00e1 hasta el fallecimiento de Herodes, para que se cumpliera lo que Jehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada hablado por su profeta, que dijo: \u2020\u02dcDe Egipto llam\u00e9 a mi hijo\u2020\u2122\u2020\u009d. (Mt 2:15.)<br \/>\nEl ap\u00f3stol Pablo dijo que el \u00e9xodo era una de las cosas que siguieron aconteciendo a Israel a modo de ejemplos o tipos. (1Co 10:1, 2, 11.) Por lo tanto, debe simbolizar algo mayor. En la Biblia el Israel natural simboliza al espiritual, al Israel de Dios. (G\u00e1l 6:15, 16.) Adem\u00e1s, Mois\u00e9s dijo que vendr\u00ed\u00ada un profeta semejante a \u00e9l. (Dt 18:18, 19.) Los jud\u00ed\u00ados esperaban a un gran caudillo y libertador. El ap\u00f3stol Pedro identifica a Jesucristo como el Mois\u00e9s Mayor. (Hch 3:19-23.) Por lo tanto, la liberaci\u00f3n de Israel en el mar Rojo y la destrucci\u00f3n del ej\u00e9rcito egipcio deben representar la liberaci\u00f3n del Israel espiritual de sus enemigos del Egipto simb\u00f3lico mediante un gran milagro de Jesucristo. Y tal como lo que Jehov\u00e1 hizo en el mar Rojo result\u00f3 en la exaltaci\u00f3n de su nombre, el cumplimiento de aquellos acontecimientos t\u00ed\u00adpicos en una realidad mucho mayor traer\u00ed\u00ada una fama superior y mucho m\u00e1s extensa al nombre de Jehov\u00e1. (Ex 15:1.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>La palabra griega exodos, en espa\u00f1ol \u00e9xodo, significa \u00abcamino de salida\u00bb; de ah\u00ed\u00ad \u00abacci\u00f3n de salir, partida\u00bb. En la Biblia designa especialmente la salida de los hebreos fuera de Egipto, o seg\u00fan una acepci\u00f3n m\u00e1s amplia, la larga peregrinaci\u00f3n de cuarenta a\u00f1os que los condujo de Egipto a la tierra prometida a trav\u00e9s del *desierto (Ex 3,7-10) y cuyas diversas etapas se cuentan en el Pentateuco (Ex, N\u00fam, Dt). Este acontecimiento vino a ser para el pensamiento jud\u00ed\u00ado y cristiano el tipo y la prenda de todas las liberaciones efectuadas por Dios en favor de su pueblo.<\/p>\n<p>AT. El primer \u00e9xodo. El \u00e9xodo marc\u00f3 el verdadero *nacimiento del pueblo de D\u00ed\u00ados, efectuado en la *sangre (Ez 16,4-7). Entonces fue cuando engendr\u00f3 Dios a Israel (Dt 32,5-10) y, todav\u00ed\u00ada mejor que Abraham, vino a ser para \u00e9l un *padre lleno de amor y de solicitud (Os 11,1; Jer 31,9; Is 63,16; 64,7). Signo del amor divino, el \u00e9xodo es por esto mismo prenda de *salvaci\u00f3n: Dios, que libr\u00f3 una vez a su pueblo de la *cautividad de Egipto, lo salvar\u00e1 todav\u00ed\u00ada en el momento del peligro asirio (Is 10, 25ss; Miq 7,14s) o babil\u00f3nico (Jer 16,14s; Is 63-64: cf. Sal 107,31-35; Sab 19). A esta solicitud divina, manifestada por los prodigios del \u00e9xodo, no respondi\u00f3 Israel sino con in-gratitud (Am 2,10; Miq 6,3ss; Jer 2,1-8; Dt 32; Sal 106; cf. el Popule meus durante la adoraci\u00f3n de la cruz el viernes santo), en lugar de mantenerse fiel a la vida ideal que llevaba en el desierto (Os 2,16; Jer 2,2s).<\/p>\n<p>2. El nuevo \u00e9xodo. Al pueblo nuevamente cautivo en Babilonia por raz\u00f3n de sus infidelidades se le anuncia la liberaci\u00f3n como una renovaci\u00f3n del \u00e9xodo. De nuevo va Dios a *rescatar a su pueblo (Is 63,16). Que todos los lisiados y d\u00e9biles recobren fuerzas para prepararse a la partida (Is 35,3-6; 40,Is; 41,10; 42,7-16; Sof 3,18ss). Se trazar\u00e1 un *camino en el desierto (Is 35,8ss; 40,3; 43,19; 49, 11; 11,16); Dios har\u00e1 brotar all\u00ed\u00ad el agua como en otro tiempo en Meriba (Is 35,6s; 41,18; 43,20; 44,3; 48,21; cf. Ex 17,1-7) y el desierto se convertir\u00e1 en un vergel (Is 35,7; 41,19). El Eufrates, como en otro tiempo el mar Rojo, se dividir\u00e1 para dejar pasar a la caravana del nuevo \u00e9xodo (Is 11,15s; 43,16s; 51,10), a la que Dios llevar\u00e1 sobre sus alas (Is 46, 3s; 63,9; cf. Ex 19,4; Dt 32,11) y cuyo gu\u00ed\u00ada ser\u00e1 \u00e9l mismo (Is 52,12; cf. Ex 14,19).<\/p>\n<p>NT. La tradici\u00f3n apost\u00f3lica, viendo en *Juan Bautista \u00abla voz de aquel que clama: En el desierto preparad el camino del Se\u00f1or\u00bb (Mt 3,3 p; Is 40,3) quiso afirmar que la obra de *redenci\u00f3n efectuada por Cristo era el cumplimiento del misterio de salvaci\u00f3n prefigurado por el \u00e9xodo. Con la misma intenci\u00f3n consider\u00f3 a Jes\u00fas como el nuevo *Mois\u00e9s anuncia-do por Dt 18,18 (Act 3,15.22; 5,31; 7,35ss).<\/p>\n<p>1. San Pablo se limita a rozar ligeramente el tema: Jes\u00fas es el verdadero *cordero pascual inmolado por nosotros (1Cor 5,7) y los prodigios del \u00e9xodo (paso del mar Rojo, *man\u00e1, *roca) fueron las *figuras de las realidades espirituales aportadas por Cristo (ICor 10,1-6).<\/p>\n<p>2. San Pedro desarrolla el tema en una perspectiva m\u00e1s eclesial. Los cristianos, rescatados por la sangre del cordero sin mancha (IPe 1,18s; cf. Ex 12,5; Is 52,3), han sido \u00abllamados\u00bb (1,14s; cf. Os 11,1) de las tinieblas a la *luz (2,9; cf. Sab 17-18). Han sido liberados de la vida disoluta que llevaban en otro tiempo en el paganismo (1,14.18; 4,3), de modo que constituyan el nuevo *pueblo de Dios (2,9s; cf. Ex 19,6; Is 43,20s) regido por la ley de *santidad (1,15s; cf. Lev 19,2). Purificados por la aspersi\u00f3n de la *sangre de Cristo, est\u00e1n ya consagrados a la *obediencia para con Dios (1,2.14.22; cf. Ex 24,6ss), ofreci\u00e9ndole un *culto espiritual (2,5; cf. Ex 4,23). Con los *lomos ce\u00f1idos (1,13; cf. Ex 12,11), est\u00e1n dispuestos a caminar por el *camino que ha de conducirlos a su verdadera *patria del *cielo (1,17).<\/p>\n<p>3. San Juan presenta una teolog\u00ed\u00ada m\u00e1s elaborada. Los cristianos, liberados de la servidumbre del diablo por la sangre del cordero pascual On 1,29; 19,36; 8,34ss; 8,44; Un 3,8), van de camino hacia el reino de los cielos.<\/p>\n<p>Son alimentados por Cristo. *pan vivo bajado del cielo (Jn 6,30-58; cf. Ex 16); su sed se apaga con e! *agua que brota de su costado (7,37s; 19,34; cf. Ex 17,1-7). Heridos, quedan curados \u00abmirando\u00bb a Cristo elevado en la cruz (3,14; 19, 37; cf. N\u00fam 21,4-9). *Sigui\u00e9ndole a \u00e9l, que es la *luz del mundo (8,12; cf. Ex 13,21s), llegar\u00e1n un d\u00ed\u00ada cerca del Padre (12,26; 13,8; 14,3; 17,24). En efecto, Jes\u00fas, en el momento de su resurrecci\u00f3n, efectu\u00f3 el primero su *pascua, su \u00abpaso de este mundo al Padre\u00bb (13,1), de donde, \u00abeleva-do de la tierra\u00bb, atrae a s\u00ed\u00ad a todos los hombres (12,32); y \u00e9stos, a su vez, realizar\u00e1n su \u00e9xodo definitivo cuando \u00abpasen\u00bb de este mundo de abajo al mundo de lo alto (823).<\/p>\n<p>4. El Apocalipsis ofrece una perspectiva bastante an\u00e1loga a la de la 1. ep\u00ed\u00adstola de Pedro. Los cristianos han sido rescatados de la \u00abtierra\u00bb, del *mundo malo sometido a Sat\u00e1n (Ap 14,3) por la *sangre del *cordero, para formar el reino de sacerdotes anunciados por Dios en Ex 19,6 (Ap 5,9s). Es la renovaci\u00f3n de la antigua *alianza (11,19: cf. Ex 19,16). El Apocalipsis, escrito en tiempos de persecuci\u00f3n, suena como un canto de victoria. El recuerdo del mar Rojo (15,3ss; cf. Ex 14-15) evoca el cercano desastre de los enemigos del pueblo de Dios, aniquilados por la *palabra de Dios. como en otro tiempo los primog\u00e9nitos de Egipto (19,11-21; cf. Sab 18. 14-18). Dios, viniendo a residir en medio de su pueblo (15,5-8), le da la *victoria porque se llama \u00abEl es\u00bb. mientras que toda criatura es pura nada (11,17; 16.5; cf. Ex 3,14). Actualmente. durante la noche pascual, evocan los cristianos esta epopeya del \u00e9xodo mediante el canto del Exsultet.<\/p>\n<p>-> Cautividad &#8211; Camino &#8211; Desierto &#8211; Egipto &#8211; Liberaci\u00f3n &#8211; Man\u00e1 &#8211; Mois\u00e9s &#8211; Nuevo -_Pascua &#8211; Roca &#8211; Salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>TITULO<br \/>\nEl t\u00ed\u00adtulo \u2020\u0153Exodo\u2020\u009d proviene del nombre que le dieron al libro los antiguos traductores griegos, Exodo, que significa \u2020\u0153salir\u2020\u009d, \u2020\u0153salida\u2020\u009d. El nombre refleja el particular inter\u00e9s del libro en la salida de los israelitas de Egipto.<\/p>\n<p>NATURALEZA LITERARIA<\/p>\n<p>Como segundo libro en la Biblia, Exo. forma parte de una larga narrativa que comienza en G\u00e9n. y se extiende por lo menos hasta el libro de Deut. Este material se ha considerado tradicionalmente como una unidad, el Pentateuco (v\u00e9ase art\u00ed\u00adculo sobre el Pentateuco). Exo. es una parte integral de este trabajo mayor, dependiendo del libro de G\u00e9n. como su importante material de trasfondo (p. ej.p. ej. Por ejemplo el pacto de Dios con los patriarcas Abraham, Isaac y Jacob; la garant\u00ed\u00ada divina de que sus descendientes poseer\u00ed\u00adan la tierra de Cana\u00e1n; y una explicaci\u00f3n de c\u00f3mo la familia de Jacob lleg\u00f3 a Egipto), y anticipando eventos que est\u00e1n registrados en el libro de Lev. (p. ej.p. ej. Por ejemplo la consagraci\u00f3n de Aar\u00f3n y sus hijos como sacerdotes). Mientras que Exo. tiene mucho en com\u00fan con G\u00e9n. y Lev., posee, como veremos m\u00e1s adelante, su propia cantidad de temas distintivos.<br \/>\nSi bien Exo. puede parecer a primera vista como una colecci\u00f3n de incidentes separados, sin embargo ha sido cuidadosamente compuesto. La narrativa es una mezcla magistral de diferentes tipos de material (p. ej.p. ej. Por ejemplo prosa, poes\u00ed\u00ada, genealog\u00ed\u00ada, discursos, reglamentos, leyes) los que han sido combinados para producir un trabajo unificado. El narrador no intenta dar un cuadro completo de todo lo que ocurre en el per\u00ed\u00adodo que abarca el libro; por el contrario su narrativa es completamente se lectiva. En consecuencia, el texto con frecuencia omite informaci\u00f3n que el narrador consider\u00f3 que no era importante en su prop\u00f3sito de escribir (p. ej.p. ej. Por ejemplo un detallado registro del tiempo que Mois\u00e9s pas\u00f3 en Madi\u00e1n).<br \/>\nEl libro de Exo. est\u00e1 compuesto de bloques de material que por lo general tiene su principio y fin claramente marcados. La actual divisi\u00f3n de caps. es una pobre gu\u00ed\u00ada para esas unidades narrativas y es mejor ignorarla. Los diferentes episodios rara vez se contienen a s\u00ed\u00ad mismos. Asumen el conocimiento de material anterior y anticipan eventos posteriores. Para entender Exo. es importante se guir el flujo de la narrativa y ver c\u00f3mo los distintos episodios se relacionan el uno con el otro (p. ej.p. ej. Por ejemplo la narraci\u00f3n del encuentro de los israelitas con Dios en el Sina\u00ed\u00ad en el cap. 19 tiene un cercano paralelo con el primer encuentro de Mois\u00e9s con Dios en Horeb\/Sina\u00ed\u00ad en el cap. 3).<\/p>\n<p>TEMAS PRINCIPALES<\/p>\n<p>El autor de Exo. tiene principal inter\u00e9s en la teolog\u00ed\u00ada; esto es, \u00e9l escribe con el prop\u00f3sito de destacar ideas particulares y conceptos acerca de Dios. Para apreciar esto y ver c\u00f3mo cada secci\u00f3n del libro contribuye a este prop\u00f3sito general, es importante reconocer los temas principales del libro; otros temas menores se destacan en el comentario.<br \/>\nExo. es esencialmente un libro sobre conocer a Dios a trav\u00e9s de una experiencia personal. La trama se centra en la relaci\u00f3n que se desarrolla entre Dios y los israelitas, a partir del dram\u00e1tico encuentro de Mois\u00e9s en la zarza que ard\u00ed\u00ada (3:1\u20134:17) hasta cuando la gloria del Se\u00f1or llena el tabern\u00e1culo (40:34\u201338). En todo esto Mois\u00e9s act\u00faa como mediador, el primero que da a conocer al Se\u00f1or al pue blo y el que subsecuentemente juega una importante funci\u00f3n en el establecimiento de la relaci\u00f3n de pacto que facilita la morada del Se\u00f1or entre los israelitas. Significativamente, es el Se\u00f1or quien toma siem pre la iniciativa, revel\u00e1ndose a s\u00ed\u00ad mismo no s\u00f3lo a trav\u00e9s de palabras, sino tambi\u00e9n a trav\u00e9s de se\u00f1ales y maravillas. En Exo. Dios habla y act\u00faa; adem\u00e1s de eso, lo que dice se cumple.<br \/>\nLa primera mitad del libro es dominada por el tema de llegar a conocer a Dios. Al comienzo Mois\u00e9s se encuentra con Dios en la zarza que ard\u00ed\u00ada, y como resultado de la conversaci\u00f3n descubri\u00f3 mucho acerca de la naturaleza de Dios, incluyendo su nombre divino, \u2020\u0153Jehovah\u2020\u009d (3:1\u20134:17). El tema reaparece cuando el fara\u00f3n expresa su ignorancia acerca del Se\u00f1or: \u2020\u0153\u00bfQui\u00e9n es Jehovah para que yo escuche su voz y deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehovah, ni tampoco dejar\u00e9 ir a Israel\u2020\u009d (5:2). Como se desarrollan las diferentes se\u00f1ales, gradualmente los egipcios llegaron a reconocer el poder soberano del Se\u00f1or. Finalmente, Dios atrajo al fara\u00f3n y sus ej\u00e9rcitos a su muerte en el mar Rojo con el prop\u00f3sito de que los egipcios \u2020\u0153sabr\u00e1n que yo soy Jehovah\u2020\u009d (14:4, 18). Con la derrota del fara\u00f3n los israelitas adoraron a Dios con una din\u00e1mica canci\u00f3n de alabanza y celebraci\u00f3n: \u2020\u0153\u00bfQui\u00e9n como t\u00fa, oh Jehovah, entre los dioses? \u00bfQui\u00e9n como t\u00fa, majestuoso en santidad, temible en haza\u00f1as dignas de alabanza, hacedor de maravillas?\u2020\u009d (15:11).<br \/>\nLa segunda mitad del libro desarrolla m\u00e1s el tema de conocer a Dios al enfocar el establecimiento de una \u00ed\u00adntima y permanente relaci\u00f3n entre el Se\u00f1or y los israelitas. Para este prop\u00f3sito la narraci\u00f3n se concentra en dos temas los cuales reciben una amplia cobertura, la formulaci\u00f3n del pacto y la construcci\u00f3n del tabern\u00e1culo. El primero de \u00e9stos, como la firma de un contrato o la toma de los votos matrimoniales, fija las condiciones por las cuales los israelitas deben vivir a fin de disfrutar una permanente relaci\u00f3n con Dios; \u00e9stas est\u00e1n registradas en el Dec\u00e1logo y en el Libro del Pacto. El pueblo est\u00e1 obligado a seguir las normas de Dios si desean conocer sus continuas bendiciones y presencia. Se da considerable atenci\u00f3n no s\u00f3lo a la formulaci\u00f3n de un acuerdo inicial del pacto (caps. 19\u201324), sino que tambi\u00e9n a los eventos relacionados con el becerro de oro los cuales casi llev\u00f3 esta relaci\u00f3n a una temprana y abrupta conclusi\u00f3n (caps. 32\u201334). La construcci\u00f3n del tabern\u00e1culo forma una secuencia natural a la formulaci\u00f3n del pacto divino. Construido seg\u00fan las instrucciones divinas, el tabern\u00e1culo lleg\u00f3 a ser el punto central de la presencia del Se\u00f1or en medio del pueblo, y les record\u00f3 a ellos, por medio de su material y estructura, de la naturaleza soberana y santa de Dios. Significativamente, Exo. termina por destacar c\u00f3mo el Se\u00f1or, despu\u00e9s de la erecci\u00f3n de la tienda, comenz\u00f3 a residir en medio del campamento israelita (40:34\u201338).<br \/>\nIntimamente relacionado con el tema de conocer al Se\u00f1or est\u00e1 el tema de la obediencia. Exo. resalta a trav\u00e9s de todo su relato la importancia de obedecer al Se\u00f1or. En los primeros caps. observamos tanto el cansancio de Mois\u00e9s y la negativa obstinada del fara\u00f3n en obedecer las \u00f3rdenes de Dios. M\u00e1s tarde, para lograr su libertad segura de Egipto, los israelitas tuvieron que seguir con exactitud las instrucciones del Se\u00f1or en relaci\u00f3n con la Pascua. Fi nalmente, despu\u00e9s que el yugo de la esclavitud egipcia hab\u00ed\u00ada sido eliminado, los israelitas tuvieron que aprender la obediencia a su nuevo soberano. Con gran significaci\u00f3n, la obediencia a Dios se ubica en el coraz\u00f3n mismo de la relaci\u00f3n de pacto (cf.cf. Confer (lat.), compare 19:8; 24:3, 7). Sin embargo, Exo. enfatiza que puesto que es Dios quien act\u00faa primero, la obediencia humana no crea esta relaci\u00f3n especial de pacto, sino que simplemente ayuda a mantenerla. Cuando m\u00e1s tarde los israelitas adoraron al becerro de oro fueron castigados por su desobediencia y la relaci\u00f3n de pacto con Dios se quebrant\u00f3.<br \/>\nOtro tema importante es el de la santidad. Por un lado, Exo. revela que s\u00f3lo Dios es naturalmente santo y que los seres humanos, por causa de su naturaleza pecaminosa, pueden venir ante su presencia s\u00f3lo bajo ciertas circunstancias. Cuando Mois\u00e9s se encontr\u00f3 con Dios en la zarza que ard\u00ed\u00ada \u00e9l tuvo que quitarse las sandalias ya que el terreno donde se encontraba era santo (3:5), y m\u00e1s tarde los israelitas fueron prevenidos de subir al monte Sina\u00ed\u00ad para que no murieran como resultado de ver a Dios (19:12, 13, 21\u201324; cf.cf. Confer (lat.), compare Heb. 12:14). A causa de la incompatibilidad entre la santidad divina y la pecaminosidad humana medidas especiales tuvieron que tomarse antes de que el Se\u00f1or pudiera morar entre los israelitas. Fue construida una tienda especialmente dise\u00f1ada, incorporando caracter\u00ed\u00adsticas hechas necesarias por causa de la santidad de Dios (p. ej.p. ej. Por ejemplo las cortinas que formaron un radio de protecci\u00f3n entre Dios y el pueblo).<br \/>\nPor otro lado, Exo. destaca el hecho de que los israelitas deber\u00ed\u00adan compartir la naturaleza santa de Dios; son llamados a ser \u2020\u0153una naci\u00f3n santa\u2020\u009d (19:6). Con este prop\u00f3sito las instrucciones y las leyes del Dec\u00e1logo y del Libro del Pacto muestran estas cualidades asociadas con la naturaleza santa de Dios. Aqu\u00ed\u00ad la santidad se asocia principalmente con la pureza moral y la conducta ejemplar. Sin embargo, puesto que tal perfecci\u00f3n de car\u00e1cter est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del logro humano, Exo. subraya la importancia de los sacrificios los cuales pueden tanto expiar el pecado como purificar lo que es impuro. Esto se expone de muchas maneras. Observamos esto en los sacrificios asociados con la Pas cua y con la formulaci\u00f3n del pacto en el monte Sina\u00ed\u00ad. Igualmente, los sacrificios son parte integral del procedimiento de la consagraci\u00f3n de los sacerdotes (29:1\u201346). Aun m\u00e1s, para simbolizar el hecho de que uno se puede acercar a Dios a trav\u00e9s del ofrecimiento de sacrificios aceptables, el gran altar de bronce fue puesto entre la entrada al patio del tabern\u00e1culo y el lugar santo.<br \/>\nTambi\u00e9n se da atenci\u00f3n especial a los atributos divinos de la compasi\u00f3n y la justicia. Son muy evidentes en la primera mitad del libro cuando Dios actu\u00f3 con real preocupaci\u00f3n por los israelitas y castig\u00f3 a los egipcios a causa de los tratos injustos para con los israelitas. Ambos atributos son prominentes en las leyes y en los imperativos morales que forman parte importante del pacto en el Sina\u00ed\u00ad. Los israelitas no s\u00f3lo deben mantener una norma particular de justicia, sino que tambi\u00e9n deben actuar con compasi\u00f3n hacia los miembros de la sociedad que son m\u00e1s vulnerables. Finalmente, \u00e9stos aparecen en los eventos relacionados con el be cerro de oro. La justicia de Dios se manifiesta en el castigo hacia los israelitas por sus acciones rebeldes, pero, a causa de su compasi\u00f3n, el pacto es subsecuentemente renovado cuando Mois\u00e9s intercede en favor del pueblo.<\/p>\n<p>AUTOR Y FECHA<\/p>\n<p>Exo. no menciona la persona responsable por haber dado la forma actual al libro. El hecho de que algunas secciones fueran registradas por Mois\u00e9s (17:14; 24:4; 34:27) responde a la posici\u00f3n tradi cional de que Mois\u00e9s escribi\u00f3 la totalidad del libro (p. ej.p. ej. Por ejemplo Mar. 12:26). Si bien hay poca evidencia interna que indique cu\u00e1ndo el libro fue escrito, no hay raz\u00f3n convincente para creer que \u00e9ste haya sido escrito mucho tiempo despu\u00e9s de los eventos relatados, como muchos eruditos suponen. El \u00fanico comentario que puede proveer algo de informaci\u00f3n sobre cu\u00e1ndo el libro fue escrito es la referencia a los israelitas comiendo man\u00e1 por 40 a\u00f1os hasta que llegaron a la tierra de Cana\u00e1n (16:35).<br \/>\nPor m\u00e1s de un siglo los eruditos han discutido largamente el origen del material encontrado en Exo. Estudios recientes han revelado mayores flaquezas en la teor\u00ed\u00ada de que el Pentateuco est\u00e1 compuesto por cuatro distintas fuentes documentarias, generalmente conocidas por las siglas J, E, D y P (v\u00e9ase art\u00ed\u00adculo sobre el Pentateuco). Por causa de lo excepcionalmente dif\u00ed\u00adcil que ha sido recuperar con alg\u00fan grado de certeza las fuentes fundamentales del presente texto, el comentario que contin\u00faa se enfoca exclusivamente en el texto tal como lo tenemos.<\/p>\n<p>MARCO HISTORICO<\/p>\n<p>Muchos factores hacen dif\u00ed\u00adcil determinar con precisi\u00f3n el marco hist\u00f3rico de los eventos descritos en Exo. Primero, estamos tratando con eventos ocu rridos en el segundo milenio a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Seg\u00fan 1 Rey. 6:1, el \u00e9xodo ocurri\u00f3 480 a\u00f1os antes \u2020\u0153del cuarto a\u00f1o del reinado de Salom\u00f3n sobre Israel\u2020\u009d. En base a esta informaci\u00f3n los israelitas salieron de Egipto aprox. en el a\u00f1o 1446 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Mientras que algunos eruditos rechazan esta fecha, ubicando el \u00e9xodo en la \u00faltima parte de la segunda mitad del siglo XIII a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo (v\u00e9ase abajo), en cualquiera de las dos posiciones estamos tratando con un per\u00ed\u00adodo de la historia acerca del cual nuestro conocimiento es limitado e incompleto.<br \/>\nSegundo, uno de los elementos dignos de destacar es la ausencia de referencias hist\u00f3ricas. Por ejemplo, los reyes egipcios son designados simplemente por su t\u00ed\u00adtulo, fara\u00f3n, y no por su nombre. Posiblemente esto sea intencional, con el prop\u00f3sito de contrastar a los reyes de Egipto no nombrados con el Dios soberano de Israel cuyo nombre, el Se\u00f1or (o Jehovah), fue revelado a Mois\u00e9s y a los israelitas. Como resultado, es dif\u00ed\u00adcil ubicar el \u00e9xodo en un per\u00ed\u00adodo preciso de la historia egipcia. Una clave se puede encontrar en el nombre de una de las ciudades de abastecimiento, Rames\u00e9s, la cual puede ha ber tenido su origen durante el reinado de Rams\u00e9s II (siglo XIII a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo). Sin embargo, es posible que los nombres de personas y lugares daten de periodos anteriores y que ya se encontraban en uso cuando los israelitas se ubicaron por primera vez en Egipto (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 47:11). Otra alternativa es que el nombre puede pertenecer a un periodo anterior y su uso en G\u00e9n. 47:11 y en Exo. 1:11 sea el resultado de una actualizaci\u00f3n editorial.<br \/>\nTercero, ning\u00fan documento, aparte de la Biblia, ha sido descubierto relacionado espec\u00ed\u00adficamente con el tiempo de los israelitas en Egipto. Dada la antig\u00fcedad del per\u00ed\u00adodo y la naturaleza de los eventos, esto no es sorprendente. Es poco probable que los analistas egipcios hubieran registrado descripciones detalladas de eventos que inclu\u00ed\u00adan la derrota de sus reyes y la destrucci\u00f3n de sus ej\u00e9rcitos. Aun si ellos inicialmente hubieran notado estos eventos, habr\u00ed\u00adan tenido poco entusiasmo por asegurar que semejantes textos sobrevivieran intactos.<br \/>\nCuarto, aunque el autor de Exo. ten\u00ed\u00ada un inter\u00e9s agudo en estos eventos, el escribi\u00f3 principalmente como te\u00f3logo y no como un historiador. El se enfoc\u00f3 en el Dios encontrado a trav\u00e9s de estos eventos, en vez de en los eventos mismos. Finalmente, dada la importancia y la prominencia de la tradici\u00f3n del \u00e9xodo en el pensamiento israelita, parece razonable suponer que \u00e9ste se deriva de eventos rea les. A pesar de no poder confirmar la veracidad de lo que est\u00e1 registrado en el libro de Exo., no hay raz\u00f3n para desecharle como poco m\u00e1s que una simple ficci\u00f3n. Los eruditos que han negado la historicidad de los eventos consideran el libro de Exo. como tal sin hacer una concesi\u00f3n adecuada para dichos factores.<\/p>\n<p>LA RUTA DEL EXODO<br \/>\nSi existen problemas para determinar el marco hist\u00f3rico del \u00e9xodo, no es de sorprenderse que dificultades similares se levanten en la reconstrucci\u00f3n exacta de la ruta del viaje de los israelitas desde Egipto. Aparte de un pu\u00f1ado de lugares-nombres, la narrativa arroja poca luz sobre la direcci\u00f3n tomada por aquellos que hu\u00ed\u00adan de Egipto, aparte del he cho de que no tomaron una ruta directa hasta Cana\u00e1n. Aun m\u00e1s, las opiniones difieren en cuanto a la confiabilidad e identidad de los lugares mencionados. Mientras muchos eruditos favorecen una ruta tomada por los israelitas a trav\u00e9s de la mitad sure\u00f1a de la pen\u00ed\u00adnsula del Sina\u00ed\u00ad, investigaciones recientes tienden a respaldar una ruta mucho m\u00e1s al norte. V\u00e9ase la p\u00e1g. 119.<\/p>\n<p>BOSQUEJO DEL CONTENIDO<\/p>\n<p>1:1\u20142:25\tLos israelitas en Egipto<\/p>\n<p>3:1\u20144:31\tPreparaci\u00f3n de Mois\u00e9s<br \/>\n3:1\u20144:23\tMois\u00e9s en Madi\u00e1n<br \/>\n4:24-31\tMois\u00e9s se encuentra con Aar\u00f3n<\/p>\n<p>5:1\u201415:21\tJuicios y liberaci\u00f3n<br \/>\n5:1\u20146:13\tPrimer encuentro de Mois\u00e9s con el fara\u00f3n<br \/>\n6:14-27\tGenealog\u00ed\u00ada de Mois\u00e9s y Aar\u00f3n<br \/>\n6:28\u20147:7\tReafirmaci\u00f3n divina a Mois\u00e9s<br \/>\n7:8\u201411:10\tSe\u00f1ales y prodigios en Egipto<br \/>\n12:1-41\tLa Pascua<br \/>\n12:42-50\tEstatutos que regulan la Pascua<br \/>\n12:51\u201413:16\tOtras instrucciones para conmemorar la Pascua<br \/>\n13:17-22\tPrimera etapa del viaje de salida de Egipto<br \/>\n14:1-31\tLa destrucci\u00f3n del ej\u00e9rcito egipcio<br \/>\n15:1-21\tCelebraci\u00f3n israelita del poder de Dios<\/p>\n<p>15:22\u201418:27\tLos israelitas bajo el gobierno divino<br \/>\n15:22\u201417:7\tEl pueblo se queja por comida y agua<br \/>\n17:8-16\tLa derrota de los amalequitas<br \/>\n18:1-27\tLa visita de Jetro<\/p>\n<p>19:1\u201424:11\tEl establecimiento del pacto<br \/>\n19:1-15\tPreparaci\u00f3n para el pacto<br \/>\n19:16-25\tDios aparece a los israelitas en el monte Sina\u00ed\u00ad<br \/>\n20:1-21\tDios se dirige al pueblo directamente<br \/>\n20:22-26\tInstrucciones para el ofrecimiento de sacrificios<br \/>\n21:1\u201423:33\tEl libro del pacto<br \/>\n24:1-2\tLa invitaci\u00f3n de Dios de subir al monte<br \/>\n24:3-11\tLa ratificaci\u00f3n del pacto<\/p>\n<p>24:12\u201431:18\tInstrucciones para la construcci\u00f3n del santuario<br \/>\n24:12-18\tMois\u00e9s es llamado a la presencia de Dios<br \/>\n25:1\u201427:21\tDetalles espec\u00ed\u00adficos relacionados con el tabern\u00e1culo<br \/>\n28:1\u201429:46\tDetalles espec\u00ed\u00adficos relacionados con el sacerdocio<br \/>\n30:1\u201431:18\tInstrucciones adicionales relacionadas con el tabern\u00e1culo y el s\u00e1bado<\/p>\n<p>32:1\u201434:35\tEl pacto quebrantado y renovado<br \/>\n32:1\u201433:6\tRebeli\u00f3n en el campamento<br \/>\n33:7\u201434:35\tMois\u00e9s intercede a favor del pueblo<\/p>\n<p>35:1\u201440:38\tConstrucci\u00f3n y erecci\u00f3n  del tabern\u00e1culo<br \/>\n35:1\u201436:7\tPreparaci\u00f3n para edificar el tabern\u00e1culo<br \/>\n36:8\u201439:31\tLa terminaci\u00f3n del tabern\u00e1culo y las vestimentas sacerdotales<br \/>\n39:32-43\tMois\u00e9s inspecciona el trabajo<br \/>\n40:1-33\tLa erecci\u00f3n del tabern\u00e1culo<br \/>\n40:34-38\tLa gloria de Jehovah llena el tabern\u00e1culo<br \/>\nComentario<\/p>\n<p>1:1-2:25 LOS ISRAELITAS EN EGIPTO<\/p>\n<p>Los primeros dos cap\u00ed\u00adtulos de Exo. (abarcan varios siglos) proveen una introducci\u00f3n indispensa ble a la trama que se revela en el resto del libro. Al principio aprendemos de la presencia de Israel en Egipto (1\u20136) y el temor creado por su notable creci miento (7\u201322). En medio de las medidas inhumanas adoptadas para reprimir a los israelitas, se nos introduce a Mois\u00e9s, el principal protagonista humano en la historia (2:1\u201322). A pesar de los intentos del fara\u00f3n por destruir a todos los ni\u00f1os varones al nacer , Mois\u00e9s fue preservado por la astucia de su madre. Por un vuelco ir\u00f3nico de los eventos, creci\u00f3 en la corte egipcia. A\u00f1os m\u00e1s tarde, despu\u00e9s de matar a un egipcio a quien observ\u00f3 golpeando a un is raelita, se vio obligado a huir por su vida y vivir en el exilio en la tierra de Madi\u00e1n (11\u201322). La introducci\u00f3n concluye con un breve comentario acerca de la preocupaci\u00f3n de Dios por Israel (23\u201325), la que provee de un importante enlace con la parte siguiente del libro.<br \/>\n1:1\u20136 La llegada de los israelitas a Egipto. Exo. comienza en una forma no dram\u00e1tica al dar una breve lista de los nombres de los 12 hijos de Israel, tambi\u00e9n conocido como Jacob (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 32:28), y destacando que a su llegada a Egipto toda la familia constaba de un total de 70 personas. Esta informaci\u00f3n forma un importante puente entre Exo. y el libro anterior G\u00e9n., y probablemente presu pone que el lector ya est\u00e9 familiarizado con la narraci\u00f3n m\u00e1s detallada en G\u00e9n. 46:1\u201327 de qui\u00e9nes emigraron a Egipto (sin embargo, el orden de los nombres sigue el de G\u00e9n. 35:23\u201326). El relato de la muerte de Jos\u00e9 en el v. 6 hace referencia a G\u00e9n. 50:22\u201326.<br \/>\nNota. 5 Hechos 7:14 indica que los descendientes de Jacob eran un total de 75, siguiendo una traducci\u00f3n griega primitiva (v\u00e9ase G\u00e9n. 46:27).<br \/>\n1:7\u20142:10 La opresi\u00f3n egipcia de los israelitas. El incremento r\u00e1pido en n\u00famero de los descendientes de Israel se enfatiza en el texto heb. por la repetici\u00f3n en el v. 7 de cuatro verbos asociados con crecimiento (que la RVARVA Reina-Valera Actualizada traduce: fueron fecundos y se hicieron muy numerosos; se multiplicaron y llegaron a ser muy poderosos), y por el comentario de que la tierra estaba llena de ellos. Este destacable crecimiento daba cum plimiento parcial a varias promesas hechas a Abraham, Isaac y Jacob (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 12:2; 13:16; 15:5; 17:2, 6; 22:17; 26:4; 28:14; 35:11; 46:3; 48:4) y es evidencia clara de la bendici\u00f3n de Dios sobre los israelitas.<br \/>\nLa entronizaci\u00f3n de un nuevo rey, quien no ten\u00ed\u00ada conocimiento alguno de Jos\u00e9, anticipa desarrollos que tendr\u00e1n consecuencias importantes tanto para los israelitas como para los egipcios. El nuevo fara\u00f3n vio la prosperidad de los israelitas como una amenaza mayor para la seguridad continua de su reino. Los egipcios tuvieron que actuar sagazmente y al un\u00ed\u00adsono contra este peligro potencial (9, 10). Con secuentemente, los israelitas fueron forzados a trabajar en la construcci\u00f3n de ciudades de abastecimiento para el fara\u00f3n (11). Las acciones del fara\u00f3n son un escalofriante recuerdo de c\u00f3mo una naci\u00f3n pue de buscar dominar y explotar a otra. Parad\u00f3jicamente, por m\u00e1s que los egipcios les oprim\u00ed\u00adan, m\u00e1s los israelitas aumentaban en n\u00famero (12). La intenci\u00f3n de Dios de hacer de Israel una naci\u00f3n grande no ser\u00ed\u00ada obstaculizada por el endurecimiento de esfuerzos humanos.<br \/>\nEnfrentado con el continuo crecimiento de la poblaci\u00f3n israelita, fara\u00f3n busc\u00f3 otro m\u00e9todo de controlar los nacimientos: por orden suya las parteras heb. Sifra y Fu\u00c5\u2019a, deb\u00ed\u00adan matar a todos los varones reci\u00e9n nacidos (16). Cuando desobedecieron por temor a Dios, ellas mismas fueron recompensadas con el nacimiento de hijos (21). Dios sigue premiando a quienes lo ponen a \u00e9l primero.<br \/>\nDeterminado a continuar con su pol\u00ed\u00adtica en contra de los israelitas, el fara\u00f3n orden\u00f3 a su propio pueblo que arrojara a cada var\u00f3n heb. reci\u00e9n nacido al r\u00ed\u00ado Nilo (22). La escena fue escogida para el nacimiento de Mois\u00e9s y su extraordinaria liberaci\u00f3n. Ir\u00f3nicamente, no s\u00f3lo fue rescatado del r\u00ed\u00ado por la propia hija del fara\u00f3n (2:5, 6), sino que tambi\u00e9n creci\u00f3 bajo la protecci\u00f3n de aqu\u00e9l que hab\u00ed\u00ada amena zado su propia existencia (9, 10).<br \/>\nNotas. 8 El libro de Exo. no identifica a ninguno de los reyes egipcios (faraones) mencionados. A pesar de su posici\u00f3n de influencia se representan como don nadie. Esto est\u00e1 de acuerdo con el contraste que Exo. establece entre el Se\u00f1or y los reyes egipcios. 11 Se discute la ubicaci\u00f3n precisa de Pito\u00c5\u2019n y Ramese\u00c5\u2019s. El nombre Rames\u00e9s a menudo se asocia con el gran fara\u00f3n Rams\u00e9s II (1290\u20131224 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo). Sin embargo, el lugar-nombre puede datar ya sea de un per\u00ed\u00adodo anterior o como resultado de una actualizaci\u00f3n editorial (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 47:11). 11 Farao\u00c5\u2019n es un t\u00ed\u00adtulo real y no un nombre perso nal. 19 En vista del extraordinario crecimiento de la poblaci\u00f3n israelita, es posible que fara\u00f3n haya aceptado el comentario sobre la habilidad de las mujeres hebreas de dar a luz antes que arribaran las parteras.<br \/>\n2:11, 12 La huida de Mois\u00e9s a Madi\u00e1n. La na-rraci\u00f3n salta con rapidez en el v. 11 al tiempo cuando Mois\u00e9s era un adulto; seg\u00fan una tradici\u00f3n posterior ten\u00ed\u00ada 40 a\u00f1os de edad para ese entonces (cf.cf. Confer (lat.), compare Hech. 7:23). Ocurrieron tres incidentes que est\u00e1n \u00ed\u00adntimamente relacionados. Primero, Mois\u00e9s mat\u00f3 a un egipcio que estaba golpeando a un hebreo (11, 12). Luego, intervino en una pelea entre dos hebreos y reprendi\u00f3 al culpable (13, 14). Finalmente, siguiendo a su huida de Egipto, fue al rescate de las hijas de Reuel (16\u201319). En cada uno de estos incidentes Mois\u00e9s se presenta como defensor de los d\u00e9biles. Las iron\u00ed\u00adas abundan. A pesar de los intentos de Mois\u00e9s por evitar el descubrimiento antes y despu\u00e9s de matar al egipcio, sus acciones fueron r\u00e1pidamente conocidas (12, 13). La respuesta del agresor hebreo: \u00bfQui\u00e9n te a puesto a ti por jefe y juez sobre nosotros? (14), sin saberlo anticip\u00f3 eventos posteriores en el libro cuando Mois\u00e9s lleg\u00f3 a ser l\u00ed\u00adder y juez sobre Israel (cf.cf. Confer (lat.), compare 18:13\u201326). Despu\u00e9s de huir de Egipto a causa de su acto contra la agresi\u00f3n egipcia, Mois\u00e9s fue descrito como egipcio por las hijas de Reuel (19). Si bien sus acciones revelan una preocupaci\u00f3n positiva por el d\u00e9bil y el oprimido, Mois\u00e9s todav\u00ed\u00ada no reun\u00ed\u00ada las cualidades para la funci\u00f3n de libertador nacional. Por el contrario, fue forzado a abandonar su posici\u00f3n en la corte real egipcia y lleg\u00f3 a ser un forastero en tierra extranjera (22). De la misma manera, en un mun do lleno de injusticias, los cristianos, aun frente a la oposici\u00f3n, deben ser constantemente activos en favor del pobre y de aqu\u00e9l que no tiene esperanza.<br \/>\nNota. 15 Mois\u00e9s huy\u00f3 en direcci\u00f3n al oriente a Madi\u00e1n, la regi\u00f3n alrededor del golfo de Acaba. Esta \u00e1rea pudo haber sido llamada as\u00ed\u00ad por el nombre de uno de los hijos menores de Abraham (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 25:2).<br \/>\n2:23\u201325 La preocupaci\u00f3n de Dios por los israelitas. La informaci\u00f3n relacionada con la muerte del fara\u00f3n introduce un p\u00e1rrafo breve, pero altamente significativo, enfocado en la condici\u00f3n continua de los israelitas en Egipto. Tem\u00e1ticamente est\u00e1 vinculado con la secci\u00f3n anterior: Dios, como Mois\u00e9s, tiene cuidado por el oprimido. Si bien ha habido breves alusiones a la preocupaci\u00f3n de Dios por su pueblo, s\u00f3lo ahora la narrativa revela en detalles su conocimiento del sufrimiento israelita: Dios oye, se acuerda, observa y conoce (24, 25). La referencia al pacto divino con Abraham, Isaac y Jacob es especialmente importante. En el coraz\u00f3n mis mo de este pacto est\u00e1 la promesa de que los descendientes de los patriarcas poseer\u00e1n la tierra de Cana\u00e1n (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 17:8; 26:3; 28:13; 48:4). Abraham hab\u00ed\u00ada recibido una promesa aun m\u00e1s espec\u00ed\u00adfica: \u2020\u0153Ten por cierto que tus descendientes ser\u00e1n extranjeros en una tierra que no ser\u00e1 suya, y los esclavizar\u00e1n y los oprimir\u00e1n 400 a\u00f1os. Pero yo tambi\u00e9n juzgar\u00e9 a la naci\u00f3n a la cual servir\u00e1n, y despu\u00e9s de esto saldr\u00e1n con grandes riquezas\u2020\u009d (G\u00e9n. 15:13, 14). El tiempo hab\u00ed\u00ada llegado ahora para la liberaci\u00f3n de los descendientes de Abraham de la esclavitud y la opresi\u00f3n en Egipto.<br \/>\n3:1-4:31 PREPARACION DE MOISES<\/p>\n<p>3:1-4:23 Mois\u00e9s en Madi\u00e1n<\/p>\n<p>En contraste con los dos primeros cap\u00ed\u00adtulos, los cuales cubren un largo per\u00ed\u00adodo, el movimiento de la narraci\u00f3n en esta secci\u00f3n disminuye significativamente. Aqu\u00ed\u00ad, Dios revela la acci\u00f3n que intenta ejecutar en favor de los oprimidos israelitas: Mois\u00e9s es comisionado como aqu\u00e9l que guiar\u00e1 al pueblo en su salida de Egipto. Por causa de su importancia, el encuentro entre Dios y Mois\u00e9s se registra con considerables detalles y con mucha atenci\u00f3n enfocada en la conversaci\u00f3n entre ellos. Claramente, el evento total tuvo un profundo efecto sobre Mois\u00e9s.<br \/>\nVarios de los elementos del encuentro entre Dios y Mois\u00e9s son dignos de destacar. Primero, Mois\u00e9s se encuentra con Dios en la zarza ardiente. A lo largo de la historia del \u00e9xodo, la presencia divina a menudo se simboliza por el fuego y el humo (Exo. 13:21, 22; 19:18; 24:17; 40:38; cf.cf. Confer (lat.), compare Lev. 9:24; 10:2; N\u00fam. 11:1\u20133; Deut. 9:3; 18:16). Segundo, por causa de su aterradora naturaleza, hab\u00ed\u00ada que acercarse a Dios con precauci\u00f3n. Mois\u00e9s reconoci\u00f3 la santidad de Dios al quitarse las sandalias. El concepto de santidad divina reaparece en Exo. como tema principal. Habiendo conducido el reba\u00f1o de su suegro a trav\u00e9s del desierto hasta Horeb (1), Mois\u00e9s luego guiar\u00e1 a los israelitas al mismo lugar (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:12; 19:1, 2), en donde ellos tambi\u00e9n confrontar\u00e1n la presencia santa de Dios revelada a trav\u00e9s del fuego (v\u00e9ase cap. 19).<br \/>\nSi bien los detalles del trasfondo son dignos de destacar, el relato enfoca m\u00e1s su atenci\u00f3n en el di\u00e1logo siguiente entre Dios y Mois\u00e9s. Desde el comienzo, fue esencial que Mois\u00e9s conociera la identidad de aqu\u00e9l que hablaba con \u00e9l: Yo soy el Dios de tus padres: el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob (6). Luego, Dios le revela a Mois\u00e9s lo que el lector ya conoce; \u00e9l estaba profundamente preocupado por el sufrimiento de su pueblo en Egipto (7\u20139; cf.cf. Confer (lat.), compare 2:23\u201325). Ahora era el tiempo para actuar. Por medio de Mois\u00e9s, \u00e9l ten\u00ed\u00ada la intenci\u00f3n de rescatarles de Egipto, una tierra de opresi\u00f3n, y traerlos hasta Cana\u00e1n, la tierra de la oportunidad. La respuesta de Mois\u00e9s probablemente no fue sorprendente: \u00bfQui\u00e9n soy yo para ir al fara\u00f3n y sacar de Egipto a los hijos de Israel?  (11). \u00bfQu\u00e9 cualidades ten\u00ed\u00ada Mois\u00e9s para esta tarea? \u00bfC\u00f3mo podr\u00ed\u00ada un fugitivo de Egipto confrontar al fara\u00f3n? La respuesta de Dios fue directa: Ciertamente yo estar\u00e9 contigo (12). Esta fue acompa\u00f1ada con la promesa de una se\u00f1al. Sin embargo, Dios no prometi\u00f3 un milagro al instante; Mois\u00e9s ten\u00ed\u00ada que ejercitar su confianza primero antes de ver su cumplimiento.<br \/>\nMois\u00e9s plante\u00f3 una nueva dificultad. \u00bfC\u00f3mo convencer\u00ed\u00ada a los israelitas de que Dios lo hab\u00ed\u00ada enviado a ellos? Los vv. 13\u201315, que enfocan sobre la identidad de Dios, son dif\u00ed\u00adciles de interpretar. La solicitud de Mois\u00e9s por el nombre de Dios es importante porque los israelitas cre\u00ed\u00adan que el nombre reflejaba la esencia de un individuo. En G\u00e9n. son destacados diferentes aspectos de la naturaleza de Dios por medio de los nombres utilizados para designarle a \u00e9l: El Dios Alt\u00ed\u00adsimo (heb., Elyon; G\u00e9n. 14:18\u201320), El Dios que me ve (heb., El Roi; G\u00e9n. 16:13), El Dios Todopoderoso (heb., El Shadday; G\u00e9n. 17:1), El Dios Eterno (heb., El Olam; G\u00e9n. 21:33). Aqu\u00ed\u00ad Dios se da a conocer por su nombre personal \u2020\u0153Yahweh\u2020\u009d, traducido en la mayor\u00ed\u00ada de las traducciones espa\u00f1olas como Jehovah, Jehov\u00e1, o el Se\u00f1or (15). El nombre divino heb. Yahweh est\u00e1 \u00ed\u00adn timamente relacionado con la frase que se encuentra en el v. 14 la que puede ser traducida de diferentes maneras: YO SOY EL QUE SOY, \u2020\u0153Yo ser\u00e9 el que ser\u00e9\u2020\u009d, \u2020\u0153Yo ser\u00e9 el que fui\u2020\u009d. Una forma abrevia da de esta frase se encuentra en la declaraci\u00f3n: YO SOY me ha enviado a vosotros. A diferencia de los nombres anteriores, \u2020\u0153Yahweh\u2020\u009d no limita la naturaleza de Dios a ninguna caracter\u00ed\u00adstica particular: \u00e9l es lo que es. Aun m\u00e1s, su naturaleza no cambia. El es el Dios adorado por las generaciones anteriores (el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob) y por las generaciones venideras (este es mi nombre para siempre; \u00e9ste ser\u00e1 el nombre con que ser\u00e9 recordado de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n).<br \/>\nA su regreso a Egipto, Mois\u00e9s hab\u00ed\u00ada de reunir a los ancianos de Israel. Juntos fueron para solicitar permiso de fara\u00f3n de llevar a los israelitas en un viaje de tres d\u00ed\u00adas por el desierto con el prop\u00f3sito de que pudieran adorar a su Dios (18). La reacci\u00f3n de fara\u00f3n a esta peque\u00f1a demanda revelar\u00ed\u00ada su fuerte antagonismo hacia los israelitas. Rechaz\u00f3 acomodarse a ellos, no porque su solicitud fuese excesiva, sino porque probablemente sospechaba que si les permit\u00ed\u00ada salir se ir\u00ed\u00adan definitivamente. El relato en los caps. 7\u201315 refuerza esta observaci\u00f3n inicial. El fara\u00f3n no cambiar\u00ed\u00ada de opini\u00f3n a menos que una mano poderosa le obli gue (19). La influencia de la mano de Dios sobre los egipcios ser\u00ed\u00ada tal que ellos estar\u00ed\u00adan dispuestos a dar sus posesiones con tal de ver a los israelitas abandonar Egipto. Esos regalos compensar\u00ed\u00adan a los israelitas por el sufrimiento que ya hab\u00ed\u00adan padecido.<br \/>\nA pesar de estas seguridades divinas, Mois\u00e9s continu\u00f3 resisti\u00e9ndose a suscitar otro problema. \u00bfQu\u00e9 si los israelitas no le creyeran? \u00bfC\u00f3mo les convencer\u00ed\u00ada que realmente Dios se le hab\u00ed\u00ada aparecido? En respuesta Dios le dio tres se\u00f1ales que implicaban transformaciones milagrosas que Mois\u00e9s mostrar\u00ed\u00ada al pueblo: su vara se convertir\u00ed\u00ada en una serpiente (2\u20134); su mano llegar\u00ed\u00ada a estar lepro sa (6, 7); y el agua del Nilo que se convertir\u00ed\u00ada en sangre (9). De las primeras dos se\u00f1ales Mois\u00e9s fue testigo. La tercera tendr\u00ed\u00ada que ser aceptada por fe. M\u00e1s tarde, cuando las tres fueran mostradas a los israelitas, se convencieron de que Dios verdaderamente hab\u00ed\u00ada enviado a Mois\u00e9s (30, 31).<br \/>\nMois\u00e9s segu\u00ed\u00ada titubeante. Ofreci\u00f3 otra excusa para no aceptar el llamado de Dios: \u00e9l no era hombre de palabras (10). Con una serie de preguntas ret\u00f3ricas Dios le revel\u00f3 que su poder triunfar\u00ed\u00ada so bre cualquier incapacidad que pudiese sentir. Cuando Mois\u00e9s solicit\u00f3 que otro fuese enviado, Dios, como se justifica, mostr\u00f3 su furor (13). \u00bfC\u00f3mo pod\u00ed\u00ada continuar rechazando? Como un gesto final de la paciencia divina Dios le prometi\u00f3 la asistencia de su hermano Aar\u00f3n. Con esto, Mois\u00e9s se resign\u00f3 a regresar a Egipto. El hecho de que no revelara a su suegro las razones para su partida hacia Egipto posiblemente sugiera que el a\u00fan no estaba convencido de la capacidad de Dios para el logro de sus planes. El llamado de Dios a Mois\u00e9s es v\u00ed\u00advido recordatorio de c\u00f3mo todos somos llamados a servir al Dios viviente. La titubeante respuesta de Mois\u00e9s nos suena familiar.<br \/>\nEntre las posesiones tomadas que Mois\u00e9s llev\u00f3 a Egipto se presta especial atenci\u00f3n a la vara de Dios (20). Como se revela m\u00e1s tarde, esta vara fue usada por Mois\u00e9s cuando ejecut\u00f3 \u2020\u0153todas las maravillas\u2020\u009d que Dios le hab\u00ed\u00ada ordenado (p. ej.p. ej. Por ejemplo 7:10, 20; 8:5, 17; 9:23; 10:13). Mois\u00e9s, como embajador de Dios, fue dotado de poder para ejercer la autoridad divina (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:20). La vara era s\u00ed\u00admbolo de esta autoridad, no una vara m\u00e1gica. Sin embargo, se le advirti\u00f3 que fara\u00f3n rechazar\u00ed\u00ada obstinadamente la idea de dejar ir a los israelitas. Como consecuencia, Dios castigar\u00ed\u00ada a los egipcios por medio de la muerte de sus primog\u00e9nitos, una respuesta que pa ralela los tratos de Egipto con Israel, el primog\u00e9nito de Dios (22). Esta predicci\u00f3n se cumple en 11:1\u201312:30.<br \/>\nNotas. 3:1 Jetro es tambi\u00e9n conocido como Reuel (2:18). Horeb, el monte de Dios se conoce tambi\u00e9n como Sina\u00ed\u00ad (para su ubicaci\u00f3n, v\u00e9ase la introducci\u00f3n y el mapa). 8 Una tierra que fluye le che y miel es una manera proverbial para describir la fertilidad de la tierra de Cana\u00e1n. 15 La traducci\u00f3n de algunas versiones, \u2020\u0153el Se\u00f1or\u2020\u009d, omite transmitir la idea de que la palabra heb. Yahweh es un nombre personal.<\/p>\n<p>4:24-31 Mois\u00e9s se encuentra con Aar\u00f3n<\/p>\n<p>24\u201326 El relato se mueve a una ubicaci\u00f3n en el camino, en una posada. Aqu\u00ed\u00ad tenemos un breve y enigm\u00e1tico informe del intento de Dios por matar a Mois\u00e9s (24\u201326). Su vida fue perdonada s\u00f3lo despu\u00e9s de que su esposa S\u00e9fora intervino circuncidando a su hijo Gers\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:22). Este incidente extra\u00f1o posiblemente se centra en la continua falta de fe en Mois\u00e9s con respecto a su misi\u00f3n. Si bien Dios le hab\u00ed\u00ada asegurado que liberar\u00ed\u00ada a los israelitas de Egipto por causa de su pacto con Abraham, Mois\u00e9s hab\u00ed\u00ada omitido circuncidar a su propio hijo como era requerido por Dios bajo ese mismo pac to (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 17:10\u201314). El incidente sirve como recordatorio del peligro de no tomar a Dios en serio.<br \/>\nCon un m\u00ed\u00adnimo de detalles el relato registra el encuentro de Mois\u00e9s con Aar\u00f3n y los ancianos de Israel. La breve descripci\u00f3n de estos eventos est\u00e1 en claro contraste con la prolongada discusi\u00f3n que Mois\u00e9s tuvo con Dios.<br \/>\nContrario a lo que \u00e9l esperaba, Mois\u00e9s recibi\u00f3 una muy favorable bienvenida. Cuando supieron de la preocupaci\u00f3n de Dios por ellos, los l\u00ed\u00adderes israelitas se postraron y adoraron. Como lo revela su conversaci\u00f3n inicial con Dios, Mois\u00e9s nunca anticip\u00f3 un escenario como \u00e9ste. Todo parec\u00ed\u00ada preparado para una misi\u00f3n exitosa.<br \/>\nNota. 25 El exacto significado de esposo de sangre es incierto.<br \/>\n5:1-15:21 JUICIOS Y LIBERACION<\/p>\n<p>5:1-6:13 Primer encuentro de Mois\u00e9s con el fara\u00f3n<\/p>\n<p>1\u201323 Con este \u00e9xito inicial para animarles, Mois\u00e9s y Aar\u00f3n procedieron para encontrarse con el fara\u00f3n. Sin embargo, \u00e9l manifest\u00f3 desprecio absoluto hacia ellos y especialmente hacia Dios: \u00bfQui\u00e9n es Jehovah para que yo escuche su voz y deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehovah, ni tampoco dejar\u00e9 ir a Israel (2). Si bien en el momento fara\u00f3n no ten\u00ed\u00ada un conocimiento personal de Dios, esto cambiar\u00ed\u00ada dram\u00e1ticamente muy pronto. Significativamente, el tema de conocer \u2020\u0153a Jehovah\u2020\u009d con frecuencia ocurre a trav\u00e9s de los siguientes cap\u00ed\u00adtulos (cf.cf. Confer (lat.), compare, p. ej.p. ej. Por ejemplo 6:7; 9:14, 16, 29; 10:2). Habi\u00e9ndose revelado ya a Mois\u00e9s, Aar\u00f3n y a los ancianos de Israel, ahora Dios se revelar\u00ed\u00ada poderosamente al fara\u00f3n y a los egipcios.<br \/>\nComo le fuera ordenado por Dios (3:18), Mois\u00e9s y Aar\u00f3n solicitaron a fara\u00f3n que permitiera a los israelitas hacer ese viaje de tres d\u00ed\u00adas al desierto para ofrecer sacrificios a su Dios. Es interesante que Mois\u00e9s haya llamado la atenci\u00f3n al hecho de que desobedecer pod\u00ed\u00ada causar el castigo de Dios sobre los israelitas con peste o con espada (3). Impl\u00ed\u00adcito en esto hubo una advertencia a fara\u00f3n de que Dios deb\u00ed\u00ada ser tratado con reverencia. La respuesta del fara\u00f3n a su solicitud parece excesiva. Dio \u00f3rdenes de que las tareas de los israelitas de hacer adobes deber\u00ed\u00adan ser m\u00e1s pesadas; ya no se les proveer\u00ed\u00ada de la paja necesaria para fabricarlos (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:14). A los capataces hebreos esto les pareci\u00f3 como que Mois\u00e9s y Aar\u00f3n estaban proveyendo de una oportunidad ideal al fara\u00f3n para seguir con su campa\u00f1a de genocidio en contra de los israelitas. Como resultado, vieron a Mois\u00e9s y Aar\u00f3n con total desprecio. En vista de este rechazo Mois\u00e9s se volvi\u00f3 a Dios con desesperaci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 hab\u00ed\u00ada permitido que las cosas se desarrollaran de esta forma?<br \/>\n6:1\u201313 El prop\u00f3sito de Dios fue ahora revelado: el fara\u00f3n ser\u00ed\u00ada forzado a someterse ante la mano poderosa de Dios (1). Para reasegurar a Mois\u00e9s, Dios le record\u00f3 las promesas que fueron parte del pacto previamente establecido con Abraham, Isaac y Jacob (2\u20138). Por medio de su liberaci\u00f3n de Egipto los israelitas conocer\u00e1n que Jehovah es realmente su Dios y que ellos son su pueblo (7). La triple re petici\u00f3n de la frase Yo soy Jehovah en los vv. 2, 6 y 8 enfatiza que es Jehovah quien lo har\u00e1. No obstante, cuando Mois\u00e9s comunic\u00f3 la respuesta de Dios a los israelitas, ellos no escucharon (9). El poder del fara\u00f3n sobre ellos parec\u00ed\u00ada inamovible. En consecuencia, aun Mois\u00e9s comenz\u00f3 a creer que era absurdo preguntar por la liberaci\u00f3n de los israelitas (12).<br \/>\nNota. 3 Este vers\u00ed\u00adculo suscita una importante pregunta: \u00bfFue el nombre Yahweh conocido antes del tiempo de Mois\u00e9s? Los eruditos est\u00e1n divididos en su respuesta a esta pregunta. Algunos apuntan al uso frecuente del t\u00e9rmino en G\u00e9n. Otros sugieren que las veces que ocurre el t\u00e9rmino en G\u00e9n. son incorporaciones posteriores. Mientras que es posible demostrar que en ciertos lugares en G\u00e9n. el t\u00e9rmino Yahweh pudo haber reemplazado a un t\u00ed\u00adtulo divino antiguo (p. ej.p. ej. Por ejemplo 16:11, 13), esto no siempre es posible (p. ej.p. ej. Por ejemplo 15:7; 22:14). Sin embargo, es aparente que otros nombres divinos, y en particular El Shadday (Dios Todopoderoso), fueron populares entre los patriarcas. La interpretaci\u00f3n correcta de 6:3 permanece como parte de un enigma.<\/p>\n<p>6:14-27 Genealog\u00ed\u00ada de Mois\u00e9s y Aar\u00f3n<br \/>\nEn este momento la trama se interrumpe por una genealog\u00ed\u00ada la cual centra su atenci\u00f3n en la familia de Lev\u00ed\u00ad, a la que pertenecieron Mois\u00e9s y Aar\u00f3n (14\u201325). La genealog\u00ed\u00ada sigue el orden de los hijos de Jacob como est\u00e1 registrada en 1:2: Rub\u00e9n (14), Sime\u00f3n (15), Lev\u00ed\u00ad (16). Sin embargo, aqu\u00ed\u00ad se concentra en los descendientes de Lev\u00ed\u00ad, en vez de mencionar a los hijos restantes de Jacob. La genealog\u00ed\u00ada cumple dos funciones. Primera, provee detalles que no aparecen en otro lugar en Exo. sobre la familia de Mois\u00e9s y Aar\u00f3n. Segunda, al interrumpir la trama en una etapa crucial, mantiene al lector esperando en suspenso sobre lo que vendr\u00e1 a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>6:28-7:7 Reafirmaci\u00f3n divina a Mois\u00e9s<br \/>\nEl relato se reanuda en los vv. 28\u201330 a trav\u00e9s de la repetici\u00f3n de comentarios ya mencionados en los vv. 10\u201313. Si los israelitas no le cre\u00ed\u00adan a Mois\u00e9s, \u00bfqu\u00e9 probabilidad habr\u00ed\u00ada de que el fara\u00f3n lo hiciera? En respuesta, Dios le reasegur\u00f3 a Mois\u00e9s de su habilidad para vencer al fara\u00f3n y conducir al pueblo fuera de Egipto. Incluso declar\u00f3 que Mois\u00e9s ser\u00ed\u00ada como dios para el fara\u00f3n, y Aar\u00f3n ser\u00ed\u00ada su profeta (7:1, 2). Con semejante certeza Mois\u00e9s deber\u00ed\u00ada permanecer confiado en el \u00e9xito. El discurso divino tambi\u00e9n anticip\u00f3 las se\u00f1ales y prodigios que predominar\u00e1n en los caps. 7\u201314. Aun m\u00e1s, se hace menci\u00f3n de la dureza del coraz\u00f3n del fara\u00f3n y de los grandes actos justicieros con los cuales Dios liderar\u00e1 a Israel en su salida de Egipto. Como resultado, sabr\u00e1n los egipcios que yo soy Jehovah (5). De modo que la escena est\u00e1 compuesta por el ciclo de episodios que abarca 7:8\u201311:10.<\/p>\n<p>7:8-11:10 Se\u00f1ales y prodigios en Egipto<\/p>\n<p>La narrativa de Exo. dedica considerable espacio al relato de las se\u00f1ales y prodigios realizados en Egipto. Si bien con frecuencia se describen como \u2020\u0153las diez plagas\u2020\u009d, esta no es una designaci\u00f3n totalmente acertada. Primero, si bien el texto b\u00ed\u00adblico se refiere individualmente a alguna de ellas como \u2020\u0153peste\u2020\u009d (9:3) o \u2020\u0153plaga\u2020\u009d (9:14, 15; 11:1: cf.cf. Confer (lat.), compare 8:2), en su conjunto son m\u00e1s frecuentemente llamadas \u2020\u0153se\u00f1ales\u2020\u009d (7:3, 9; 8:23; 10:1, 2) o \u2020\u0153prodigios\u2020\u009d (7:3; 11:10) o \u2020\u0153maravillas\u2020\u009d (11:9). Segundo, de hecho hay 11 se\u00f1ales milagrosas registradas en los caps. 7\u201312. La primera de ellas, el episodio de la vara transform\u00e1ndose en serpiente (7:8\u201313), generalmente no es incluida en la lista de \u2020\u0153plagas\u2020\u009d. Significativamente, tambi\u00e9n fue \u00e9sta la primera se\u00f1al que Dios le dio a Mois\u00e9s con el prop\u00f3sito de convencer a los israelitas de que Jehovah en verdad se le hab\u00ed\u00ada aparecido (4:2\u20135). La siguiente se\u00f1al que Mois\u00e9s ejecut\u00f3 ante el fara\u00f3n, transformando las aguas en sangre (7:14\u201325) tambi\u00e9n fue usada por Mois\u00e9s pa ra demostrar su llamado divino a los israelitas (4:8, 9). Con todo, mientras que los israelitas creyeron a Mois\u00e9s a causa de estas se\u00f1ales (4:30, 31), el fara\u00f3n no les prest\u00f3 atenci\u00f3n; sus propios magos fueron capaces de realizar la misma clase de prodigios (7:11, 13, 22).<br \/>\nEl relato individual de las se\u00f1ales milagrosas tiende a seguir el mismo modelo, pero con algo de variaci\u00f3n para evitar la monoton\u00ed\u00ada. Varios rasgos dignos de destacar son comunes en los once episodios. Primero, el relato de cada se\u00f1al milagrosa comienza con la frase: Jehovah dijo a Mois\u00e9s. La iniciativa en cada se\u00f1al estaba en Dios, en donde cada etapa del encuentro de Mois\u00e9s con Fara\u00f3n era divinamente controlada. Segundo, cada episodio, dando eco a las predicciones dadas en 4:21 y 7:3, 4, concluye con la referencia expl\u00ed\u00adcita al endureci miento del coraz\u00f3n del fara\u00f3n. Es significativo que la dureza del coraz\u00f3n del fara\u00f3n permanece en claro contraste con otras revelaciones que ocurren en los relatos. Si bien los magos egipcios pudieron al principio duplicar las se\u00f1ales milagrosas de Mois\u00e9s y Aar\u00f3n, muy pronto llegaron al l\u00ed\u00admite de poder y dijeron al fara\u00f3n: \u00c2\u00a1Esto es el dedo de Dios! (8:19). M\u00e1s tarde, se nota espec\u00ed\u00adficamente que no pod\u00ed\u00adan estar en la presencia de Mois\u00e9s por causa de las \u00falceras, porque los magos ten\u00ed\u00adan \u00falceras, como todos los egipcios (9:11). Incluso aun los propios funcionarios del fara\u00f3n fueron gradualmente persuadidos por el poder de Dios. Cuando Mois\u00e9s pre dijo la precipitaci\u00f3n de granizo tan pesado, como nunca lo hubo en Egipto (9:18), algunos de ellos tomaron precauciones contra su amenaza (9:20). Cuando luego Mois\u00e9s advirti\u00f3 de una plaga de langostas, los funcionarios instaron al fara\u00f3n a que dejara ir a los israelitas (10:7; cf.cf. Confer (lat.), compare 11:3). Sin embargo, aunque aquellos que le rodeaban gradualmente reconocieron el poder de Dios, el fara\u00f3n permaneci\u00f3 obstinadamente resistente a las demandas de Mois\u00e9s.<br \/>\nLas numerosas referencias a la dureza del coraz\u00f3n del fara\u00f3n subrayan la importancia del tema. La narraci\u00f3n describe esta dureza en dos maneras. Si bien en las primeras escenas se informa que el fara\u00f3n endureci\u00f3 su propio coraz\u00f3n, m\u00e1s adelante se declara que Dios endureci\u00f3 el coraz\u00f3n del fara\u00f3n, como estaba predicho en 4:21 y 7:3. Al describir la dureza del coraz\u00f3n del fara\u00f3n en estas formas, el relato enfatiza tanto la culpabilidad del fara\u00f3n como la soberan\u00ed\u00ada de Dios.<br \/>\nSe ha sugerido que las plagas descritas en Exo. pueden estar relacionadas con una serie de fen\u00f3menos naturales las cuales pueden haber ocurrido en el antiguo Egipto. As\u00ed\u00ad, p. ej.p. ej. Por ejemplo el transformar las aguas del Nilo en sangre puede ser considerado como una rara crecida del r\u00ed\u00ado durante los meses de julio y agosto. El r\u00ed\u00ado llega a ser \u2020\u0153como sangre\u2020\u009d debido a la presencia de tierra roja arras trada en suspensi\u00f3n desde las cuencas del Nilo Azul y el Atbara. Sin embargo, semejante explicaci\u00f3n no aclara la presencia de semejante \u2020\u0153sangre\u2020\u009d en los baldes de madera y en las vasijas de piedra en toda la tierra de Egipto (7:19). Tampoco aclara la primera se\u00f1al que Mois\u00e9s hizo en presencia de los israelitas (4:30), o aquellas ejecutadas por los magos egipcios (7:22). Aun m\u00e1s, el texto enfatiza la fuente divina de estos eventos. Por ejemplo, esto es in dicado por las muchas referencias a Mois\u00e9s y a Aar\u00f3n extendiendo sus manos, o su vara, con el prop\u00f3sito de efectuar la se\u00f1al. Si bien algunas se\u00f1ales pueden estar asociadas con fen\u00f3menos naturales, el que hayan ocurrido es claramente atribuido a intervenci\u00f3n divina.<br \/>\nAun cuando los 11 episodios que abarcan 7:8\u201311:10 siguen el mismo modelo b\u00e1sico, al compararlos es posible observar ciertas desarrollos interesantes dentro de la trama. Ya hemos notado esto con respecto a los magos quienes se describen co mo llegando a ser m\u00e1s y m\u00e1s impotentes ante Mois\u00e9s y Aar\u00f3n. En forma similar, la actitud de los funcionarios del fara\u00f3n cambia gradualmente. Un cambio similar se puede observar al notar la reacci\u00f3n del fara\u00f3n. Inicialmente, estuvo de acuerdo en dejar ir al pueblo con la condici\u00f3n de que Mois\u00e9s orara para que las ranas desaparecieran (8:8). Luego, aunque quer\u00ed\u00ada retener a los israelitas en Egipto, le persuadieron a dejarles ir a poca distancia en el desierto (8:25\u201328). Si bien de hecho \u00e9l declar\u00f3, despu\u00e9s del granizo, que el pueblo pod\u00ed\u00ada ir (9:28), esto nunca ocurri\u00f3. Cuando Mois\u00e9s amenaz\u00f3 con una invasi\u00f3n de langostas, el fara\u00f3n estaba listo para permitir que los israelitas varones, pero no las mujeres ni los ni\u00f1os, fueran a servir a Jehovah (10:8\u201311). El accedi\u00f3 por fin a que los hombres, las mujeres y los ni\u00f1os fueran, pero sin sus ovejas y vacas (10:24). A pesar de su aparente voluntad para ceder ante Mois\u00e9s y Aar\u00f3n en presencia de nuevas se\u00f1ales y prodigios divinos, el fara\u00f3n continu\u00f3 neg\u00e1ndole permiso al pueblo de salir.<br \/>\nAl igual como los cambios sutiles pueden ser observados entre episodios, ciertos aspectos de la historia se destacan por la repetici\u00f3n. Dos hechos son dignos de notarse. Primero, una clara distinci\u00f3n se traza entre los israelitas y los egipcios (cf.cf. Confer (lat.), compare 8:22, 23; 9:4, 26; 10:23; 11:7). Segundo, el fara\u00f3n solicit\u00f3 en numerosas ocasiones a Mois\u00e9s que orara por \u00e9l (cf.cf. Confer (lat.), compare 8:8\u201312, 28\u201330; 9:28, 29, 33; 10:17, 18). Esta imagen de Mois\u00e9s como uno que pod\u00ed\u00ada mediar ante Dios en favor de otros es un tema que reaparece m\u00e1s adelante en Exo.<br \/>\nMientras los 11 episodios en 7:8\u201311:10 tienen la misma forma b\u00e1sica, cada uno contribuye algo distinto a la totalidad de la historia.<br \/>\n7:8\u201313 La vara se transforma en serpiente. Es interesante que la confrontaci\u00f3n entre Mois\u00e9s y el fara\u00f3n comienza con el rey egipcio demandando se\u00f1ales  (9; cf.cf. Confer (lat.), compare 4:21; 7:3); la misma palabra heb. se traduce \u2020\u0153maravillas\u2020\u009d y \u2020\u0153prodigios\u2020\u009d en 11:9, 10. Obviamente, el fara\u00f3n estaba convencido de que en una demostraci\u00f3n de fortaleza \u00e9l ten\u00ed\u00ada el poder, a trav\u00e9s de sus hechiceros, para vencer a Mois\u00e9s. Aun mientras ellos fueron suficientemente poderosos para reproducir la se\u00f1al de la vara de Aar\u00f3n transformada en una serpiente, su poder fue menor; la vara de Aar\u00f3n se trag\u00f3 las varas de ellos (12).<br \/>\n7:14\u201325 El agua se transforma en sangre. Por medio de una cu\u00e1druple repetici\u00f3n de los detalles asociados con el agua transformada en sangre, el relato destaca la extensi\u00f3n y la seriedad del prodigio ejecutado juntamente por Mois\u00e9s y Aar\u00f3n: Hubo sangre en toda la tierra de Egipto (21).<br \/>\n8:1\u201315 La plaga de las ranas. La solicitud del fara\u00f3n a Mois\u00e9s (rogad a Jehovah para que quite las ranas de m\u00ed\u00ad y de mi pueblo) introduce en esta secci\u00f3n un tema que ser\u00e1 recurrente en otros episodios. El fara\u00f3n reconoci\u00f3 la capacidad de Mois\u00e9s de mediar con Dios para la restauraci\u00f3n de las condiciones normales en Egipto (cf.cf. Confer (lat.), compare 8:28\u201331; 9:28, 29, 33; 10:17, 18).<br \/>\n8:16\u201319. El polvo se convierte en piojos. Abreviando la forma de presentaci\u00f3n encontrada en otros episodios, esta breve secci\u00f3n se centra en la reacci\u00f3n de los magos egipcios a la plaga de los piojos. Incapaces de duplicar lo realizado por Mois\u00e9s, admitieron ante el fara\u00f3n: \u00c2\u00a1Esto es el dedo de Dios! (19)<br \/>\n8:20\u201332 La plaga de las moscas. En este episodio se da a una detallada atenci\u00f3n a la negociaci\u00f3n entre el fara\u00f3n y Mois\u00e9s sobre d\u00f3nde los israelitas pod\u00ed\u00adan sacrificar a su Dios. El relato destaca la falsedad de fara\u00f3n en que una vez que Mois\u00e9s hab\u00ed\u00ada orado a su favor \u00e9l se neg\u00f3 a permitir que el pueblo fuera. Similar falsedad se revela en 9:34 y 10:16, 17.<br \/>\n9:1\u20137 La muerte del ganado. El hecho caracter\u00ed\u00adstico de esta secci\u00f3n es la distinci\u00f3n que fue trazada entre israelitas y egipcios. La plaga que vino sobre el ganado trajo muerte s\u00f3lo a los animales egipcios: de los hijos de Israel no hab\u00ed\u00ada muerto ni un solo animal (7).<br \/>\n9:8\u201312 La plaga de las \u00falceras. Este corto episodio se asemeja mucho a 8:16\u201319. Llega a su cl\u00ed\u00admax en el comentario que los magos egipcios no pudieron permanecer en la presencia de Mois\u00e9s. Si bien, inicialmente, hab\u00ed\u00adan sido capaces de desafiar a Mois\u00e9s y Aar\u00f3n, ahora los magos se encontraban a s\u00ed\u00ad mismos d\u00e9biles e impotentes ante estos prodigios milagrosos.<br \/>\n9:13-35 La plaga del granizo. En contraste con el episodio anterior \u00e9ste es mucho m\u00e1s detallado. A trav\u00e9s de referencias repetidas a \u2020\u0153Jehovah\u2020\u009d, el relato se centra en su divino poder. Se nos recuerda que Mois\u00e9s fue s\u00f3lo un agente de Dios y que el prop\u00f3sito de los diferentes prodigios fue el de demostrar el poder soberano de Dios.<br \/>\n10:1\u201320 La plaga de las langostas. El hecho m\u00e1s notable en este episodio es la actitud de los funcionarios del fara\u00f3n. Despu\u00e9s que Mois\u00e9s anunci\u00f3 el env\u00ed\u00ado de langostas, ellos inmediatamente trataron de persuadir al fara\u00f3n de que reconsiderara su posici\u00f3n. A estas alturas, los funcionarios estaban convencidos de lo absurdo de detener a los israelitas de ir y adorar a su Dios. Sin embargo, el fara\u00f3n estaba preparado para dejar ir s\u00f3lo a los varones; las mujeres y los ni\u00f1os deber\u00ed\u00adan quedarse. Aparte de un breve comentario en 9:20, 21, \u00e9sta es la primera indicaci\u00f3n de una discrepancia entre la actitud del fara\u00f3n y la de sus siervos hacia los israelitas.<br \/>\n10:21\u201329 La plaga de las tinieblas. El hecho m\u00e1s distintivo de este episodio es su conclusi\u00f3n. La referencia al endurecimiento del coraz\u00f3n del fara\u00f3n indica el fin de casi todos los otros episodios, pero no de \u00e9ste. Se agregan varios vers\u00ed\u00adculos que llaman la atenci\u00f3n a una nueva etapa en la trama. Mientras que los otros episodios concluyen con Mois\u00e9s habiendo ya abandonado al fara\u00f3n, el mandato que Mois\u00e9s debe retirarse (28) revela que \u00e9l estaba a\u00fan en la presencia del fara\u00f3n. El relato tambi\u00e9n destaca, como no ocurre en otro lugar, el profundo odio del fara\u00f3n hacia Mois\u00e9s; si Mois\u00e9s aparec\u00ed\u00ada nuevamente ante \u00e9l, de cierto que morir\u00ed\u00ada. Con este cl\u00ed\u00admax, la escena est\u00e1 preparada para el episodio final en la serie.<br \/>\n11:1\u201310 Se anuncia la muerte de los primog\u00e9nitos. Mientras a\u00fan se encontraba en la presencia del fara\u00f3n, Mois\u00e9s recibi\u00f3 una nueva revelaci\u00f3n de parte de Dios. Habr\u00ed\u00ada una \u00faltima plaga que causar\u00ed\u00ada que el fara\u00f3n dejara ir al pueblo. Mois\u00e9s anunci\u00f3 inmediatamente la plaga al fara\u00f3n: todo primog\u00e9nito en la tierra de Egipto morir\u00e1 (5). Con este pronunciamiento final, Mois\u00e9s dej\u00f3 la presencia de fara\u00f3n muy enojado. Como consecuencia de la renuencia del fara\u00f3n para escuchar, Egipto experimentar\u00ed\u00ada uno de los m\u00e1s terribles ejemplos del poder de Dios. Despu\u00e9s de esto los israelitas saldr\u00ed\u00adan. Si bien el v. 10 marca el fin de un ciclo de episodios que comenzaron en 7:8, nuevas etapas en la trama se anticipan en este episodio final.<\/p>\n<p>12:1-41 La Pascua<\/p>\n<p>Como hemos destacado arriba, el ciclo previo de episodios termina con el anuncio dram\u00e1tico de que \u2020\u0153todo primog\u00e9nito en la tierra de Egipto morir\u00e1\u2020\u009d (11:5). Ahora, se pone considerable atenci\u00f3n sobre el cumplimiento de este anuncio. La forma \u00fanica en que los primog\u00e9nitos israelitas fueron protegidos de la muerte nos conduce a este extraordinario evento llamado la Pascua (cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 11, 23, 27). Significativamente, las generaciones posteriores la recordar\u00ed\u00adan en tres maneras. Primera, celebrar\u00ed\u00adan cada a\u00f1o la fiesta de siete d\u00ed\u00adas de los panes sin levadura (14\u201320; 13:3\u201310). Varias otras referencias subrayan la estrecha relaci\u00f3n entre los panes sin levadura y la Pascua (34, 39). Debido a su r\u00e1pida partida desde Egipto, no fue posible que los israelitas observaran esta fiesta hasta el primer aniversario de su partida (N\u00fam. 9:1\u201314). Segunda, en asociaci\u00f3n con la fiesta de los panes sin levadura, los israelitas conmemorar\u00ed\u00adan la Pascua comiendo un cordero o un cabrito de un a\u00f1o (24\u201327). Celebrada la tarde del d\u00ed\u00ada 14 del primer mes, la Pascua marca el comienzo de la fiesta de los panes sin levadura que contin\u00faa hasta el d\u00ed\u00ada 21 del mes (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 18). Tercera, para conmemorar la supervivencia de sus hijos primog\u00e9nitos, los israelitas dar\u00ed\u00adan a Dios, en el futuro, todo primog\u00e9nito de las cr\u00ed\u00adas de sus ganados (13:11\u201316). Estas distintas actividades ser\u00ed\u00adan un testimonio continuo del hecho de que Dios les hab\u00ed\u00ada sacado de Egipto con su mano poderosa (cf.cf. Confer (lat.), compare 13:3, 9, 16).<br \/>\nEn el coraz\u00f3n del primer rito de la Pascua estaba el sacrificio de un cordero o de un cabrito, con su sangre deb\u00ed\u00adan untar los dinteles de las puertas y comer de su carne. Los detalles del ritual se asemejan \u00ed\u00adntimamente a aquellos relacionados con los sacrificios , y esto se confirma por el comentario en el v. 27: Este es el sacrificio de la Pascua de Jehovah. Es m\u00e1s, aunque se asemeja a otros sacrificios, la ceremonia de la Pascua es \u00fanica, reflejando su peculiar marco hist\u00f3rico. Ya que el sacerdocio aar\u00f3nico no hab\u00ed\u00ada sido establecido a\u00fan (Lev. 8:1\u20139:24), Mois\u00e9s orden\u00f3 a todos los ancianos de Israel que sacrificaran las v\u00ed\u00adctimas pascuales (21). Tampoco hay referencias al santuario central o al altar que fue instituido despu\u00e9s del \u00e9xodo en el Sina\u00ed\u00ad (20:24\u201326; 24:4; 27:1\u20138). Mientras que otros sacrificios normalmente se ofrec\u00ed\u00adan durante el d\u00ed\u00ada, el cordero pascual se sacrificaba en el atardecer ya que \u00e9ste era el \u00fanico tiempo conveniente a causa de las largas horas en que los israelitas fueron forzados a trabajar. Finalmente, el tiempo escogido para la Pascua en el d\u00ed\u00ada catorce del mes coincide con la luna llena, la noche m\u00e1s conveniente del mes para el \u00e9xodo de Egipto.<br \/>\nSe da atenci\u00f3n especial al uso de la sangre del animal: Esta fue untada en los poste y en los dinteles de las puertas de las casas (7, 22). Algunos eruditos enfatizan que esta acci\u00f3n fue dise\u00f1ada para proteger a quienes estaban adentro de los poderes hostiles que estaban afuera (cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 13, 23). Otros sugieren que la sangre se usaba para purificar las casas israelitas, una propuesta apoyada por la referencia al uso de hisopo (22) el que se asocia en otros lugares con el ritual de la purificaci\u00f3n (p. ej.p. ej. Por ejemplo Lev. 14:4; N\u00fam. 19:6, 18). Sin embargo, como observaremos m\u00e1s adelante, el rociar sangre probablemente form\u00f3 parte de un ritual de consagraci\u00f3n.<br \/>\nUna parte igualmente importante del rito de la Pascua fue el comer el animal. Cada uno de la comunidad israelita deb\u00ed\u00ada participar (47), y por cada animal sacrificado hab\u00ed\u00ada que tener un n\u00famero adecuado de personas para comer toda la carne. Se dieron instrucciones especiales con respecto al cocimiento de la carne: el animal entero ten\u00ed\u00ada que ser asado, no hervido (9); la carne deb\u00ed\u00ada ser comida adentro y los huesos del animal no deb\u00ed\u00adan ser quebrados (46). Toda carne que quedase para la ma\u00f1ana siguiente deb\u00ed\u00ada ser quemada (10).<br \/>\nEs significativo que la descripci\u00f3n de la carne pascual se asemeja \u00ed\u00adntimamente a los elementos del relato de la consagraci\u00f3n de los sacerdotes aar\u00f3nicos en Exo. 29 y Lev. 8. Aqu\u00ed\u00ad, el sacrificio de un carnero junto con el rociamiento de su sangre y el comer de su carne forman los elementos centrales de un ritual de consagraci\u00f3n. Si bien hay diferencias en los detalles, estos mismos elementos refuerzan el ritual de la Pascua. Al participar de la Pascua los israelitas se apartaban a s\u00ed\u00ad mismos como santos. El sacrificio del animal expiaba el pecado de la gente, la sangre untada en los marcos de las puertas purificaba a quienes estaban dentro, y el comer la carne sacrificada consagraba a quienes la consum\u00ed\u00adan. Al participar de la Pascua el pueblo se santificaba a s\u00ed\u00ad mismo como una naci\u00f3n santa para Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare 19:6).<br \/>\n12:1\u201328 Instrucciones para la Pascua. Esta secci\u00f3n consta de dos discursos que contienen instrucciones. Si bien est\u00e1n puestos el uno al lado del otro, fueron dados en d\u00ed\u00adas distintos. El primer discurso (1\u201320) fue dado por Dios a Mois\u00e9s en alg\u00fan momento antes que los israelitas observaran la primera Pascua; el v. 3 se refiere a la selecci\u00f3n del cordero o el cabrito pascual cuatro d\u00ed\u00adas antes que la Pascua fuera observada. En el segundo discurso (21\u201327), Mois\u00e9s se dirigi\u00f3 a los ancianos de Israel en el d\u00ed\u00ada de la Pascua. A trav\u00e9s de estos dos discursos el narrador destaca los eventos conducentes a la matanza de los primog\u00e9nitos egipcios en la medianoche del d\u00ed\u00ada catorce del mes (29). Es interesante que ambos discursos terminan con comentarios llamando la atenci\u00f3n a las conmemoraciones futuras de la Pascua (14\u201320; 24\u201327). Es m\u00e1s, el segundo discurso complementa al primero, proveyendo informaci\u00f3n adicional sobre varios aspectos de dicha celebraci\u00f3n. Puesto que el lector es capaz de imaginarse lo que ocurri\u00f3 a partir del contenido de los dos discursos, el autor se abstiene de describir el cumplimiento de las instrucciones; simplemente comenta que los hijos de Israel fueron y lo hicieron: como Jehovah hab\u00ed\u00ada mandado a Mois\u00e9s y a Aar\u00f3n, as\u00ed\u00ad lo hicieron (28).<br \/>\nLa Pascua figura en forma destacada en la comprensi\u00f3n neotestamentaria de la muerte de Jesucristo. Seg\u00fan Mat., Mar. y Luc., la \u00faltima cena, que m\u00e1s tarde ser\u00ed\u00ada conmemorada como la cena del Se\u00f1or (1 Cor. 11:23\u201333), era la cena pascual (Mat. 26:17; Mar. 14:12; Luc. 22:7, 8). Al destacar que ninguno de los huesos de Jes\u00fas fue quebrado, Juan alude al hecho de que la muerte de Jes\u00fas se asemeja al sacrificio pascual (Juan 19:36). En 1 Cor. 5:7 se hace expl\u00ed\u00adcita esta conexi\u00f3n: \u2020\u0153Porque Cristo, nuestro Cordero pascual (lit.lit. Literalmente nuestra Pascua), ha sido sacrificado\u2020\u009d y probablemente 1 Ped. 1:18, 19 tambi\u00e9n se refiera al sacrificio pascual.<br \/>\nNotas. 3 La palabra heb. seh denota un cordero o un macho cabr\u00ed\u00ado. 15 Panes sin levadura tambi\u00e9n se describe como no leudado. El hecho de que el pan fuera sin levadura indica falta de tiempo para prepararlo apropiadamente (39; cf.cf. Confer (lat.), compare v. 11). 18 Desde el d\u00ed\u00ada 14 del mes al atardecer, hasta el 21 del mes al atardecer se refiere al per\u00ed\u00adodo que cubre tanto la Pascua como la fiesta de los panes sin levadura. Para darle sentido a esta frase debe ser asumido que el d\u00ed\u00ada fue reconocido como comenzando al amanecer, y no en el atardecer. Desde el siglo VI a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo en adelante los jud\u00ed\u00ados reconocieron el d\u00ed\u00ada como comenzando en el atardecer. 23 La naturaleza precisa del destructor no se revela en Exo. Seg\u00fan el Sal. 78:49 esto se puede referir a una \u2020\u0153delegaci\u00f3n de mensajeros destructores\u2020\u009d.<br \/>\n12:29\u201336 La muerte de los primog\u00e9nitos egipcios. Varias predicciones hechas en 11:1\u201310 se cumplen en esta secci\u00f3n. Dios mat\u00f3 a todos los primog\u00e9nitos egipcios a medianoche, causando un gran clamor en el pueblo (29, 30; cf.cf. Confer (lat.), compare 11:4\u20136). Despu\u00e9s de llamar a Mois\u00e9s y a Aar\u00f3n por \u00faltima vez, fara\u00f3n permiti\u00f3 a los israelitas salir sin condiciones (31, 32; cf.cf. Confer (lat.), compare 11:1). Como fue indicado (11:2), los israelitas pidieron a y recibieron de los egipcios objetos de plata, objetos de oro y vestidos (12:35). Porque Jehovah dio gracia al pueblo \u2020\u00a6 les dieron lo que pidieron (36; cf.cf. Confer (lat.), compare 11:3). El \u2020\u0153saqueo\u2020\u009d de Egipto se ve como retribuci\u00f3n por la forma en que los egipcios hab\u00ed\u00adan tratado a los israelitas como esclavos (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 15:14).<br \/>\n12:37\u201341 Comienza el \u00e9xodo. Con el permiso del fara\u00f3n los israelitas comienzan su viaje hacia la libertad, viajando desde Rames\u00e9s a Sucot. La prisa de su salida est\u00e1 marcada por el hecho de que tuvieron tiempo s\u00f3lo para preparar pan sin levadura. Al fin, despu\u00e9s de 430 a\u00f1os, el pueblo fue capaz de abandonar Egipto como resultado de los grandes prodigios ejecutados por Dios.<br \/>\nNota. 40 G\u00e9n 15:13 se refiere a los descendientes de Abraham que ser\u00ed\u00adan esclavizados y maltratados por 400 a\u00f1os (cf.cf. Confer (lat.), compare Hech. 7:6). La figura aqu\u00ed\u00ad aumentada de 430 a\u00f1os probablemente incluye el per\u00ed\u00adodo de paz que disfrutaron despu\u00e9s de su primera llegada a Egipto.<\/p>\n<p>12:42-50 Estatutos que regulan la Pascua<br \/>\nEl relato de la partida de los israelitas se interrumpe por esta secci\u00f3n que registra el estatuto acerca de la Pascua. Claramente, estas regulaciones se aplicaban tanto a la primera Pascua como a las conmemoraciones posteriores (42). La secci\u00f3n concluye haciendo notar la obediencia de los israelitas, con el v. 50 en \u00ed\u00adntima correspondencia con el v. 28, posiblemente indicando que las instrucciones corresponden cronol\u00f3gicamente all\u00ed\u00ad. Al ordenar el material como \u00e9l lo hace, el narrador une en 12:42\u201313:16 las tres maneras en que la liberaci\u00f3n israelita desde Egipto ser\u00ed\u00ada celebrada: al volver a promulgar la Pascua (43\u201349); al celebrar la fiesta de los panes sin levadura (13:3\u201310); y al consagrar cada var\u00f3n primog\u00e9nito (13:11\u201316).<\/p>\n<p>12:51-13:16 Otras instrucciones para conmemorar la Pascua<br \/>\nEl relato reanuda en el v. 51 lo que qued\u00f3 en el v. 41 al repetir varios detalles (p. ej.p. ej. Por ejemplo en el mismo d\u00ed\u00ada salieron de la tierra de Egipto \u2020\u0153todos los escuadrones de Jehovah\u2020\u009d). Al d\u00ed\u00ada siguiente de la destrucci\u00f3n de los primog\u00e9nitos egipcios Dios anunci\u00f3 a Mois\u00e9s que los israelitas deb\u00ed\u00adan consagrar como especial todo primog\u00e9nito; todo el que abre la matriz \u2020\u00a6 tanto de los hombres como de los animales (v. 2). Mois\u00e9s luego ampli\u00f3 esta directriz mientras la transmit\u00ed\u00ada al pueblo (11\u201316). Sin embargo, est\u00e1 precedida por instrucciones relacionadas con la celebraci\u00f3n de la fiesta de los panes sin levadura (3\u201310). Si bien Mois\u00e9s y Aar\u00f3n hab\u00ed\u00adan sido informados de esta fiesta anteriormente (12:14\u201320), es ahora cuando el pueblo se entera de ella. El discurso de Mois\u00e9s al pueblo se clasifica bien en dos mitades, que son paralelas. Ambas comienzan con referencias al pueblo tomando posesi\u00f3n de la tierra de Cana\u00e1n en cumplimiento al juramento de Dios a sus antepasados (5, 11). Luego vienen instrucciones relacionadas con la conmemoraci\u00f3n de la liberaci\u00f3n de los israelitas desde Egipto (6, 7, 12, 13), y la explicaci\u00f3n de esas actividades a los hijos (8, 14, 15). Finalmente, ambas mitades est\u00e1n marcadas por conclusiones similares, terminando con el comentario porque con mano poderosa Jehovah te sac\u00f3 de Egipto (9; cf.cf. Confer (lat.), compare v. 16).<\/p>\n<p>Rutas posibles para el \u00e9xodo<\/p>\n<p>13:17-22 Primera etapa del viaje de salida de Egipto<\/p>\n<p>Habiendo anunciado su intenci\u00f3n de traer a los israelitas de regreso a la tierra de Cana\u00e1n, Dios procedi\u00f3 a guiarles en esa direcci\u00f3n. Sin embargo, debido a la preocupaci\u00f3n por su seguridad, les condujo por una ruta larga y m\u00e1s segura, hizo que el pueblo diese un rodeo por el camino del desierto hacia el mar Rojo. En cumplimiento del juramento hecho por los hijos de Israel a Jos\u00e9 (G\u00e9n. 50:24, 25), Mois\u00e9s tom\u00f3 consigo los restos embalsamados de Jos\u00e9. El narrador pone especial atenci\u00f3n a la continua presencia de Dios con su pueblo, marcada por una columna de nube de d\u00ed\u00ada y una columna de fuego por la noche. Como revela el desarrollo de la narraci\u00f3n, Dios permanec\u00ed\u00ada en una \u00ed\u00adntima proximidad con los israelitas, mostrando su especial relaci\u00f3n con ellos.<br \/>\nNota. 18 Mar Rojo (heb. yam sup; lit.lit. Literalmente \u2020\u0153mar de juncos\u2020\u009d) probablemente denota la parte norte del mar Rojo, esto es, el golfo de Acaba (el brazo nordeste) y el golfo de Suez (el brazo noroeste) incluyendo la regi\u00f3n que hoy se conoce como los Lagos Amargos (en la antig\u00fcedad esta \u00faltima regi\u00f3n pudo haber estado conectada directamente al mar Rojo). La ubicaci\u00f3n exacta del cruce es incierta; sin embargo, muchos eruditos favorecen la regi\u00f3n de los Lagos Amargos. Para una posible ruta del \u00e9xodo israelita, v\u00e9ase el mapa.<\/p>\n<p>14:1-31 La destrucci\u00f3n del ej\u00e9rcito egipcio<\/p>\n<p>El presente pasaje tiene mucho en com\u00fan con el ciclo de episodios conducentes a la Pascua. Encontramos nuevamente temas familiares: El endurecimiento del coraz\u00f3n del fara\u00f3n (4, 17); Mois\u00e9s extendiendo su mano con la vara (16; cf.cf. Confer (lat.), compare 21, 26, 27); y la distinci\u00f3n que Dios hizo entre los egipcios y los israelitas (19, 20, 28, 29). Mientras leemos de la partida de los israelitas y la destrucci\u00f3n del fara\u00f3n y del ej\u00e9rcito egipcio nos acercamos al cl\u00ed\u00admax de la primera mitad del libro de Exo.<br \/>\nSi bien el fara\u00f3n permiti\u00f3 que los israelitas salieran de Egipto despu\u00e9s de la muerte de los primog\u00e9nitos, habr\u00ed\u00ada una demostraci\u00f3n final del poder de Dios. Consecuentemente, Dios demor\u00f3 la partida de los israelitas para Cana\u00e1n, y permanecieron en Egipto en el lado oeste del mar Rojo (cf.cf. Confer (lat.), compare 13:18; 15:4). Cuando el fara\u00f3n y su ej\u00e9rcito encontraron a sus antiguos esclavos, los israelitas, crey\u00e9ndose encerrados, se sintieron aterrorizados (10\u201312). Sin embargo, con extender su vara Mois\u00e9s provey\u00f3 una ruta de escape segura para el pueblo a trav\u00e9s de las aguas divididas del mar. Cuando los egipcios les siguieron, Mois\u00e9s nuevamente extendi\u00f3 su mano sobre el mar, esta vez con tr\u00e1gicas consecuencias para fara\u00f3n y sus soldados: No qued\u00f3 de ellos ni uno solo (28). A trav\u00e9s de la repetici\u00f3n los vv. 4 y 18 llaman la atenci\u00f3n al principal motivo de Dios para destruir el ej\u00e9rcito egipcio: los egipcios sabr\u00e1n que yo soy Jehovah. El fara\u00f3n despectivamente ya hab\u00ed\u00ada rechazado la solicitud de Mois\u00e9s de dejar ir al pueblo declarando: \u2020\u0153\u00bfQui\u00e9n es Jehovah para que yo escuche su voz y deje ir a Israel?\u2020\u009d (5:2). Ahora descubri\u00f3 por qu\u00e9 Jehovah deb\u00ed\u00ada ser obedecido. El relato tambi\u00e9n destaca el cambio de actitud de los israelitas, de incredulidad y temor ante la amenaza egipcia (13:10\u201312) a fe y confianza a la luz de la liberaci\u00f3n de Dios (13:31).<\/p>\n<p>15:1-21 Celebraci\u00f3n israelita del poder de Dios<\/p>\n<p>Como una conclusi\u00f3n apropiada al relato anterior de la liberaci\u00f3n divina de los esclavizados israelitas del control egipcio, Mois\u00e9s y el pueblo celebraron en c\u00e1ntico la majestad y el poder de \u2020\u0153Jehovah\u2020\u009d (1\u201318). Es significativo que la narraci\u00f3n cambia de prosa a poes\u00ed\u00ada. El exaltado lenguaje de la poes\u00ed\u00ada transmite mejor que la prosa los pensamientos y sentimientos de los israelitas mientras adoran a Aquel que tuvo piedad de ellos y los rescat\u00f3 del poder del tirano. Al leer de nuevo lo que tenemos recogido en prosa, el lector tambi\u00e9n es estimulado a participar en las celebraciones de los israelitas. Mientras el pueblo respondi\u00f3 en adoraci\u00f3n y alabanza por lo que Dios ya hab\u00ed\u00ada hecho, miraron hacia adelante con confianza hacia el futuro. As\u00ed\u00ad su canci\u00f3n termina al enfocar en lo que Dios a\u00fan realizar\u00e1 en favor de ellos (13\u201318). A la luz de los eventos pasados y las expectativas futuras no es de sorprenderse que al final de esta secci\u00f3n leamos de Mar\u00ed\u00ada y de todas las mujeres tocando panderos y danzando con gozo.<br \/>\nNota. 21 Probablemente este vers\u00ed\u00adculo registra s\u00f3lo la parte inicial del canto de Mar\u00ed\u00ada, el cual repite casi palabra por palabra el comienzo de la canci\u00f3n de Mois\u00e9s en el v. 1; juntos estos vers\u00ed\u00adculos enmarcan esta secci\u00f3n, destacando su principio y conclusi\u00f3n.<br \/>\n15:22-18:27 LOS ISRAELITAS BAJO EL GOBIERNO DIVINO<\/p>\n<p>15:22-17:7 El pueblo se queja por comida y agua<\/p>\n<p>A pesar de su milagrosa liberaci\u00f3n de la esclavitud, la vida en Egipto segu\u00ed\u00ada teniendo una atracci\u00f3n para los israelitas. Sigue un n\u00famero de incidentes en los cuales se quejaron por la falta de cosas esenciales en su nueva situaci\u00f3n, revelando su notable renuencia a confiar y obedecer a Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare 15:24; 16:2\u201312; 17:1\u20137). Los tres incidentes se centran en la falta de agua. No obstante, Dios permaneci\u00f3 comprometido con su pueblo.<br \/>\n15:22\u201327 Las aguas de Mara. El breve relato de Mois\u00e9s transformando las aguas amargas en dulces provee una adecuada transici\u00f3n de la situaci\u00f3n que confrontaban los israelitas en Egipto y la del \u00e9xodo. El incidente ilustra el cambio que hab\u00ed\u00ada experimentado Israel entre la \u2020\u0153amarga\u2020\u009d vida en Egipto y la libertad recientemente encontrada y que ahora disfrutaban. El pasaje tambi\u00e9n destaca los beneficios que pertenecen a Israel si permanecen leales a Dios. Obediencia a los mandamientos y decretos de Dios es un tema que reaparece frecuentemente en el resto de Exo., especialmente en conexi\u00f3n con el pacto hecho en el Sina\u00ed\u00ad. Un tema relacionado es c\u00f3mo Dios prob\u00f3 al pueblo con el prop\u00f3sito de indagar hasta d\u00f3nde llegar\u00ed\u00ada su obediencia (25; cf.cf. Confer (lat.), compare 16:4; 17:2, 7; 20:20).<br \/>\n16:1\u201336 El pueblo murmura por comida. A medida que el pueblo peregrinaba a trav\u00e9s de la regi\u00f3n des\u00e9rtica al sudeste de los Lagos Amargos, la crueldad y el sufrimiento de Egipto fue r\u00e1pidamente olvidada cuando el pueblo lleg\u00f3 a tener hambre. Incluso sugirieron que habr\u00ed\u00ada sido mejor que Jehovah nos hubiera hecho morir en la tierra de Egipto que morirse de hambre en el desierto (3, 4). En respuesta Dios generosamente les envi\u00f3 codornices por la tarde (13) y un pan como una sustancia menuda en la ma\u00f1ana; este \u00faltimo fue llamado Mana\u00c5\u2019 porque el pueblo dijo: \u00bfQu\u00e9 [heb. man] es esto? (31; cf.cf. Confer (lat.), compare v. 15). Dios prob\u00f3 a los israelitas al emitir ciertas condiciones con respecto a la recolecci\u00f3n y almacenamiento del man\u00e1 (4, 5, 16, 23). Para demostrar su fe en la provisi\u00f3n de Dios, el pueblo no deber\u00ed\u00ada almacenar man\u00e1 de un d\u00ed\u00ada para otro (19). Sin embargo, en el sexto d\u00ed\u00ada de la semana, viernes, deber\u00ed\u00ada almacenarse y preparar el doble de cantidad de man\u00e1, ya que el siguiente d\u00ed\u00ada (el s\u00e1bado) era d\u00ed\u00ada de reposo. Estas instrucciones no fueron atendidas por algunos (20, 28). Si bien hab\u00ed\u00adan sido liberados de Egipto por un despliegue notable del poder de Dios, a algunos de ellos les hac\u00ed\u00ada falta un compromiso total y leal con \u00e9l. Como la historia del \u00e9xodo revela, los israelitas frecuentemente mostraban su obstinaci\u00f3n hacia Dios. No obstante, tal es la constancia de Dios que provee man\u00e1 durante los pr\u00f3ximos 40 a\u00f1os; s\u00f3lo cuando el pueblo se estableci\u00f3 en la tierra de Cana\u00e1n ces\u00f3 el man\u00e1 (35, 36). Como un testimonio para las generaciones futuras un gomer de man\u00e1 fue preservado en una vasija (33).<br \/>\nEn el NTNT Nuevo Testamento Jes\u00fas se compar\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo con el man\u00e1 divinamente provisto en el desierto: \u2020\u0153Yo soy el pan vivo que descendi\u00f3 del cielo; si alguno come de este pan, vivir\u00e1 para siempre. El pan que yo dar\u00e9 por la vida del mundo es mi carne\u2020\u009d (Juan 6:51; cf.cf. Confer (lat.), compare 6:48\u201358).<br \/>\n17:1\u20137 El pueblo murmura por agua. Un nuevo altercado ocurri\u00f3 entre los israelitas y Mois\u00e9s en Refidim a causa de la falta de agua. El conflicto fue superado cuando Mois\u00e9s, siguiendo instrucciones divinas us\u00f3 su vara para producir agua de la roca (6). Mientras que en el episodio anterior Dios hab\u00ed\u00ada probado a los israelitas (16:4), ahora ellos le probaron a \u00e9l por su falta de confianza (2, 7). Por causa de sus acciones el lugar fue llamado Masa y Meriba, \u2020\u00a6 altercado \u2020\u00a6 prueba (7; cf.cf. Confer (lat.), compare v. 2). Pablo se refiere a este incidente en 1 Cor. 10:3, 4, sugiriendo que el Cristo preexistente fue el que sustent\u00f3 al pueblo con comida y agua.<\/p>\n<p>17:8-16 La derrota de los amalequitas<br \/>\nUn ataque de los amalequitas llev\u00f3 a una batalla entre ellos y los israelitas. Otra vez la vara de Dios en las manos de Mois\u00e9s jug\u00f3 un papel simb\u00f3lico en dar la victoria a los israelitas. Cuando la mantuvo en alto, Josu\u00e9 y el ej\u00e9rcito israelita pudieron derrotar a los amalequitas. A trav\u00e9s de los incidentes que ocurrieron inmediatamente despu\u00e9s de su salida de Egipto, Dios se mostr\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo m\u00e1s que capaz para satisfacer las necesidades de su pueblo.<\/p>\n<p>18:1-27 La visita de Jetro<\/p>\n<p>Dos factores indicar\u00ed\u00adan que los eventos registrados en este cap. pueden haber ocurrido en una fecha posterior. Primero, la referencia al monte de Dios en el v . 5 sugiere que los israelitas ya hab\u00ed\u00adan llegado a Sina\u00ed\u00ad (cf.cf. Confer (lat.), compare 19:1, 2). Segundo, el relato de Jetro animando a Mois\u00e9s para elegir jueces puede presuponer que las leyes de Dios y sus mandamientos ya hab\u00ed\u00adan sido entregados al pueblo (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 1:9\u201318). Sin embargo, estos argumentos no son concluyentes y los eventos del cap. 18 pueden haber ocurrido a la llegada de los israelitas al monte Sina\u00ed\u00ad.<br \/>\nEn cualquier caso, el relato est\u00e1 unido tem\u00e1ticamente a los cap\u00ed\u00adtulos circundantes. Primero, la visita de Jetro contrasta agudamente con el relato previo del ataque de los amalequitas. Jetro, como representante de los madianitas, adopt\u00f3 un acercamiento positivo hacia los israelitas, y reconoci\u00f3 el poder soberano de Dios (10, 11). Segundo, este episodio prepara para los cap\u00ed\u00adtulos siguientes al enfocar sobre (1) la forma maravillosa en que Dios liber\u00f3 a los israelitas de la esclavitud de Egipto, y (2) la importancia de los mandamientos de Dios y sus leyes. Mientras que el \u00faltimo anticipa el material legal dado en los caps. 21\u201323, el anterior enfatiza la base de la relaci\u00f3n de pacto establecida en los caps. 19\u201324 (cf.cf. Confer (lat.), compare 19:4\u20136; 20:2). El rescate divino de los israelitas se destaca directamente por las observaciones de Jetro, e indirectamente por el comentario con respecto al nombre del segundo hijo de Mois\u00e9s, Eliezer, porque hab\u00ed\u00ada dicho: El Dios de mi padre me ayud\u00f3 y me libr\u00f3 de la espada del fara\u00f3n (4).<br \/>\nLa \u00faltima parte del cap\u00ed\u00adtulo muestra a Mois\u00e9s juzgando las disputas que se levantaron entre los israelitas. El consejo de Jetro a Mois\u00e9s, sobre la necesidad de delegar autoridad, condujo al establecimiento de una estructura jer\u00e1rquica para la resoluci\u00f3n de los conflictos (25, 26). El ejemplo de Mois\u00e9s delegando autoridad a otros es un apropiado recordatorio de que en la vida de la iglesia necesitamos compartir las tareas a fin de que ning\u00fan individuo sea indebidamente sobrecargado. Aquellos en posici\u00f3n de liderazgo tambi\u00e9n deben estar preparados para depositar en otros responsabilidades significativas.<br \/>\n19:1-24:11 ESTABLECIMIENTO DEL PACTO<\/p>\n<p>19:1-15 Preparaci\u00f3n para el pacto<\/p>\n<p>Cuando primero Dios llam\u00f3 a Mois\u00e9s para que fuera a fara\u00f3n, una de las promesas que le hizo fue que el pueblo servir\u00ed\u00ada \u2020\u0153a Dios en este monte\u2020\u009d (3:12). Su llegada al monte Sina\u00ed\u00ad se nota en 19:2. A partir del siglo IV d. de J.C.d. de J.C. Despu\u00e9s de Jesucristo ha habido una fuerte tradici\u00f3n de ubicar el monte Sina\u00ed\u00ad en la parte sur de la pen\u00ed\u00adnsula del Sina\u00ed\u00ad, identific\u00e1ndolo con Jebel Musa (monte de Mois\u00e9s). Esta identificaci\u00f3n tiene un grado de dificultad, y una posible alternativa ha sido sugerida, localizando Sina\u00ed\u00ad mucho m\u00e1s al norte, en Wadi Sudr. Entonces el monte Sina\u00ed\u00ad se identifica con Jebel Sin Bisher.<br \/>\nUn nuevo y principal desarrollo ocurre en los caps. 19\u201324 con la formulaci\u00f3n del pacto entre Dios y los israelitas. La forma b\u00e1sica de este acuerdo se encuentra en los vv. 4\u20136. Si Israel, a la luz de su liberaci\u00f3n divina de Egipto, obedeciera a \u2020\u0153Jehovah\u2020\u009d, entonces ser\u00ed\u00ada un pueblo especial \u2020\u00a6 un reino de sacerdotes y una naci\u00f3n santa. La expresi\u00f3n reino de sacerdotes tambi\u00e9n puede traducirse \u2020\u0153reyes-sacerdotes\u2020\u009d, sugiriendo que los israelitas disfrutar\u00ed\u00adan del privilegio de ser reyes y sacerdotes en relaci\u00f3n con otros pueblos. Esto indica la importante funci\u00f3n que Israel desempe\u00f1ar\u00ed\u00ada en los planes futuros de Dios. Sin embargo, su especial posici\u00f3n estaba condicionada por su obediencia a Dios. La idea de un \u2020\u0153real sacerdocio\u2020\u009d reaparece en el NTNT Nuevo Testamento con referencia a la posici\u00f3n de todos los creyentes (1 Ped. 2:9; Apoc. 1:6; 5:10; 20:6).<br \/>\nLos eventos que anticipan el establecimiento del pacto tienen la clara intenci\u00f3n de subrayar la naturaleza seria del acuerdo que estaba por establecerse. El pueblo deb\u00ed\u00ada prepararse para el tercer d\u00ed\u00ada (10, 11, 14, 15). El monte fue restringido en sus l\u00ed\u00admites , bajo amenaza de muerte para cualquiera que se aventurara a subir (12, 13). Como en el primer encuentro de Mois\u00e9s con Dios en el Sina\u00ed\u00ad, el monte fue declarado santo (23; cf.cf. Confer (lat.), compare 3:5). Unido a esto estaba la instrucci\u00f3n de que Mois\u00e9s consagrar\u00ed\u00ada (o santificar\u00ed\u00ada) al pueblo (10, 14).<\/p>\n<p>19:16-25 Dios aparece a los israelitas en el monte Sina\u00ed\u00ad<\/p>\n<p>El tercer d\u00ed\u00ada qued\u00f3 marcado por la dram\u00e1tica aparici\u00f3n de una nube sobre el monte, con truenos y rel\u00e1mpagos saliendo de \u00e9sta. Al descender Dios sobre el monte, humo ascendi\u00f3 de \u00e9ste (18). Nuevamente la presencia divina se simboliza por el fuego (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:2; 24:17). La llegada de Dios tambi\u00e9n fue anunciada por el fuerte sonido de una trompeta, el cual se intensificaba cada vez m\u00e1s (16, 19).<br \/>\nNota. 22 Los sacerdotes aqu\u00ed\u00ad, y en el v. 24, son los que realizaban funciones sacerdotales antes del nombramiento de Aar\u00f3n y sus hijos (cf.cf. Confer (lat.), compare 28:1).<\/p>\n<p>20:1-21 Dios se dirige al pueblo directamente<\/p>\n<p>20:1, 2 Introducci\u00f3n. Mientras el pueblo permanec\u00ed\u00ada asombrado ante el monte, escucharon la voz misma de Dios present\u00e1ndose a ellos: Yo soy Jehovah tu Dios que te saqu\u00e9 de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud (2; cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 4:12, 13; 5:4). Luego prosigue una lista de decretos que formar\u00ed\u00adan la base de la relaci\u00f3n de pacto entre Israel y Dios (3\u201317). M\u00e1s tarde fueron denominadas como \u2020\u0153las diez palabras\u2020\u009d (34:28; Deut. 4:13; 10:4), de donde se deriva la designaci\u00f3n Dec\u00e1logo o Los Diez Mandamientos. Adem\u00e1s, su importancia fue enfatizada cuando fueron finalmente escritas por Dios en dos tablas de piedra (24:12; 31:18; 34:1, 28; v\u00e9ase abajo).<br \/>\nLos decretos bosquejados por Dios eran para regir la relaci\u00f3n de Israel con \u00e9l. Representan los requisitos principales que Dios puso sobre el pueblo de Israel para el establecimiento y la mantenci\u00f3n de la relaci\u00f3n de pacto entre ellos. El pueblo deb\u00ed\u00ada ser de una sola mente en su devoci\u00f3n a aquel que los hab\u00ed\u00ada liberado de Egipto. Ellos deb\u00ed\u00adan adorarle s\u00f3lo a \u00e9l (3). Adem\u00e1s, su conducta social deb\u00ed\u00ada seguir un modelo que pon\u00ed\u00ada una alta prioridad en los derechos del individuo en relaci\u00f3n con la vida, el matrimonio y las posesiones. Deb\u00ed\u00adan obedecer estos mandamientos por amor a Dios (6).<br \/>\nEstrictamente hablando, el Dec\u00e1logo no es una colecci\u00f3n de leyes. Varios factores lo ponen lado a lado de otras colecciones legales del Pentateuco. Primero, \u00e9ste fue hablado directamente por Dios al pueblo; Mois\u00e9s no actu\u00f3 como intermediario (1, 19; cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 4:12, 13; 5:4, 5, 22\u201327). Segundo, s\u00f3lo \u00e9ste fue escrito en tablas de piedra por \u2020\u0153el dedo de Dios\u2020\u009d (31:18; cf.cf. Confer (lat.), compare 24:12; 32:15, 16; 34:1, 28). Todos los otros reglamentos e instrucciones fueron escritos por Mois\u00e9s (24:4; 34:27, 28, v\u00e9ase la nota en 34:28). Tercero, los Diez Mandamientos dif\u00ed\u00adcilmente son preceptos detallados, puesto que no se menciona ning\u00fan castigo. Si bien el segundo y el quinto mandamientos parecieran contener penalidades, \u00e9stas en realidad son \u2020\u0153cl\u00e1usulas que motivan\u2020\u009d dise\u00f1adas para promover la observancia de las instrucciones divinas. Finalmente, \u00bfqu\u00e9 tribunal humano ser\u00ed\u00ada capaz de imponer la prohibici\u00f3n de codiciar descrita en el d\u00e9cimo mandamiento?<br \/>\nLos decretos del pacto en el cap. 20 est\u00e1n listados en orden de prioridad descendente y enfocados sobre la relaci\u00f3n de los israelitas con Dios y con otros pueblos. Jes\u00fas resumi\u00f3 esta doble divisi\u00f3n como amor a Dios y amor al pr\u00f3jimo (Mat. 22:37\u201339; Mar. 12:29\u201331). El amor a Dios debe ser primero, pero \u00e9ste no puede nunca estar divorciado del amor al pr\u00f3jimo; el primero conduce autom\u00e1ticamente al otro.<br \/>\n20:3 El primer mandamiento. La exclusiva alianza con Jehovah descansa en el coraz\u00f3n mismo de la relaci\u00f3n de pacto. Es el fundamento sobre el cual el resto descansa. En la pr\u00e1ctica el pueblo ser\u00ed\u00ada monote\u00ed\u00adsta, adorando s\u00f3lo a Dios. Como es claro en otros lugares en el Pentateuco, el adorar a otros dioses era penado con la muerte (N\u00fam. 25:1\u201318; Deut. 13:1\u201318).<br \/>\n20:4\u20136 El segundo mandamiento. A diferencia de los pueblos contempor\u00e1neos, los israelitas no deb\u00ed\u00adan hacer ni adorar a representaciones visuales de su Dios. Tanto en Egipto como en Cana\u00e1n, formas humanas y de animales cumplieron una funci\u00f3n importante en representar los atributos de una deidad. Cualquier intento de parte de los israelitas de representar a Dios usando tales im\u00e1genes producir\u00ed\u00ada un cuadro distorsionado de su verdadera naturaleza. El incidente del becerro de oro (cap. 32) revela tanto la necesidad de esta prohibici\u00f3n a la luz del deseo del pueblo de tener una imagen visual de Jehovah, como de las serias consecuencias de hacer caso omiso de este mandamiento.<br \/>\n20:7 El tercer mandamiento. Mientras el segundo mandamiento proh\u00ed\u00adbe representaci\u00f3n visual de Dios, el tercero enfoca las representaciones verbales. Como se\u00f1al de su respeto por Dios, el pueblo ejercer\u00ed\u00ada un gran cuidado al hablar de \u00e9l o al invocar su nombre. No deber\u00ed\u00adan decir nada que pudiera detraer de una verdadera apreciaci\u00f3n de su naturaleza y car\u00e1cter.<br \/>\n20:8\u201311 El cuarto mandamiento. El pueblo deb\u00ed\u00ada abstenerse de trabajar en el d\u00ed\u00ada s\u00e9ptimo, el s\u00e1bado (heb., shabbath). Seg\u00fan 31:12\u201318 el s\u00e1bado fue la se\u00f1al de la relaci\u00f3n de pacto inaugurada en el Sina\u00ed\u00ad; como tal funcion\u00f3 como la anterior se\u00f1al del pacto de la circuncisi\u00f3n (G\u00e9n. 17:9\u201314). Cualquiera que fallara en observar el s\u00e1bado mostraba un desprecio por la especial relaci\u00f3n establecida entre Dios e Israel. Como resultado del nuevo pacto inaugurado por Cristo el s\u00e1bado fue reemplazado por el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or (domingo). La estricta observancia del s\u00e1bado, como la circuncisi\u00f3n, ya no es obligatoria para los cristianos.<br \/>\n20:12 El quinto mandamiento. El concepto de honrar es generalmente asociado con Dios o sus representantes, los profetas y los reyes. Probablemente, los padres fueron considerados como representantes de Dios ante sus hijos; siendo la unidad familiar una miniatura de la naci\u00f3n. La seriedad de este mandamiento est\u00e1 reflejada en el hecho de que la pena de muerte era la sanci\u00f3n para aquellos hijos que conscientemente menospreciaban a sus padres (Exo. 21:15, 17). Si los padres, como figura autoritativa en el hogar, son respetados por los hijos, entonces el respeto por las figuras autoritativas en la sociedad ser\u00ed\u00ada su consecuencia.<br \/>\n20:13 El sexto mandamiento. Este mandamiento, al prohibir matar o cometer homicidio, demuestra la alta prioridad en que Dios pone la vida humana. Ning\u00fan ser humano tiene el derecho de arrebatar la vida de otro porque cada persona es hecha a la imagen de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 1:27; 9:6). En el Pentateuco, el castigo por quitar la vida a otro es la muerte misma. Sin embargo, el mandamiento no incluye la ejecuci\u00f3n judicial por las ofensas capitales o por las muertes leg\u00ed\u00adtimas como resultado de la guerra; y tambi\u00e9n debe ser destacado que las leyes del ATAT Antiguo Testamento trazan una cuidadosa distinci\u00f3n entre muertes premeditadas y las accidentales (v\u00e9ase 21:1\u201322:20, en la secci\u00f3n \u2020\u0153La santidad de la vida\u2020\u009d).<br \/>\n20:14 El s\u00e9ptimo mandamiento. En el orden de prioridades de Dios, la santidad de la vida humana es seguida por la importancia de la relaci\u00f3n matrimonial. Aqu\u00ed\u00ad adulterio significa relaci\u00f3n sexual entre una mujer casada y un hombre que no es su marido. Aquellos que han sido encontrados en adulterio podr\u00ed\u00adan ser ejecutados (Lev. 20:10; Deut. 22:22). Las relaciones entre un hombre casado y una mujer no casada no eran calificadas como adulterio. Por lo tanto la poligamia no es autom\u00e1ticamente excluida por este mandamiento, si bien \u00e9sta era rara en los tiempos del ATAT Antiguo Testamento. Igualmente, el divorcio era permitido, pero no estimulado. La ense\u00f1anza del NTNT Nuevo Testamento sobre el matrimonio es, en ciertos aspectos, m\u00e1s exigente, reflejando una mayor cercan\u00ed\u00ada al ideal de Dios para el matrimonio seg\u00fan est\u00e1 expresado en G\u00e9n. 2:24; la poligamia, un marido ad\u00faltero y el posible nuevo matrimonio todos est\u00e1n prohibidos (cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 19:3\u201312; Mar. 10:2\u201312: Luc. 16:18). Como un todo, la Biblia revela que Dios desea el establecimiento de relaciones matrimoniales armoniosas y que ninguno de los c\u00f3nyuges debe socavarlo.<br \/>\n20:15 El octavo mandamiento. El siguiente principio para gobernar la relaci\u00f3n de los israelitas con Dios es el respeto por la propiedad de otros. Cualquier individuo encontrado culpable de despojar a otro ser\u00ed\u00ada castigado en concordancia con el valor de lo que hab\u00ed\u00ada robado, y la parte afectada deb\u00ed\u00ada ser compensada en forma adecuada. Mientras otras culturas del antiguo Cercano Oriente a veces aplicaban la pena de muerte sobre un ladr\u00f3n, en forma consecuente el ATAT Antiguo Testamento rechaza tal posici\u00f3n, indicando claramente que Dios valora la vida humana y la relaci\u00f3n matrimonial por encima de la propiedad.<br \/>\n20:16 El noveno mandamiento.  En los dos \u00faltimos mandamientos pasamos de prohibiciones en que est\u00e1n involucradas acciones a prohibiciones en que est\u00e1n involucradas palabras y pensamientos respectivamente. Esto concluye la progresi\u00f3n descendente de prioridades que hemos observado. El noveno mandamiento enfatiza la importancia de la veracidad, mientras que la prohibici\u00f3n contra el falso testimonio ten\u00ed\u00ada que ver principalmente con un tribunal de justicia; \u00e9sta se puede ampliar para incluir cualquier situaci\u00f3n en la que se usan falsas palabras para da\u00f1ar a otro individuo.<br \/>\n20:17 El d\u00e9cimo mandamiento. El \u00faltimo mandamiento proh\u00ed\u00adbe que un individuo codicie lo que pertenece a otro. A diferencia de todos los otros mandamientos, \u00e9ste se dirige a los sentimientos y pensamientos tales como la envidia o la avaricia. Si los israelitas iban de disfrutar de una armoniosa relaci\u00f3n de pacto con Dios, todo aspecto de sus vidas deb\u00ed\u00ada conformarse a su voluntad. La adherencia externa es insuficiente; el ser interno debe ser modelado de conformidad a los principios divinos para la moralidad encontrados en los Diez Mandamientos. Como Jes\u00fas nos recuerda, el interpretar los mandamientos en el sentido de exigir s\u00f3lo obediencia externa ser\u00ed\u00ada interpretar mal sus prop\u00f3sitos (Mat. 5:17\u201348).<br \/>\n20:18\u201321 La reacci\u00f3n inicial del pueblo. Como resultado de la aparici\u00f3n de Dios, el pueblo se alarm\u00f3. Incluso, antes que Dios se dirigiera a ellos, se estremecieron (19:16), y a medida que Dios habl\u00f3, su temor aument\u00f3 (18, 19). Sin embargo, Mois\u00e9s observ\u00f3 que estaban siendo probados a fin de que su temor est\u00e9 delante de vosotros para que no pequ\u00e9is (20). A\u00fan con gran temor, el pueblo le solicit\u00f3 a Mois\u00e9s que actuara como mediador entre ellos y Dios (21).<\/p>\n<p>20:22-26 Instrucciones para el ofrecimiento de sacrificios<\/p>\n<p>Esta es la primera secci\u00f3n de un largo discurso de Jehovah que Mois\u00e9s escuch\u00f3 solo, y que posteriormente registr\u00f3. Como veremos m\u00e1s adelante, los contenidos de los discursos de Dios se relacionan estrechamente con la narraci\u00f3n de la ratificaci\u00f3n del pacto en 24:3\u201311.<br \/>\nAunque muchos comentaristas ven esta primera secci\u00f3n como parte de la legislaci\u00f3n detallada que comprende el Libro del Pacto, hay razones para tratarla como distintiva. Aparte de las dificultades obvias de explicar por qu\u00e9 leyes detalladas habr\u00ed\u00adan sido insertadas antes del encabezamiento en 21:1, la forma de presentaci\u00f3n no conforma los modelos usados a trav\u00e9s de 21:1\u201322:20. Estos detalles pueden ser explicados mejor por el hecho de que 20:22\u201326 registra instrucciones, no legislaci\u00f3n detallada, para la edificaci\u00f3n de un altar y el ofrecimiento de sacrificios. Estas actividades forman una parte esencial de la ceremonia de ratificaci\u00f3n del pacto descrito en 24:4\u20138. La menci\u00f3n de holocaustos y ofrendas de paz en ambos contextos, refuerza la conexi\u00f3n. No obstante, si bien estas se relacionan en primera instancia con los eventos del cap. 24, las instrucciones sobre la edificaci\u00f3n de un altar eran aplicables a otras ocasiones.<br \/>\nNota. 26 M\u00e1s tarde Dios instruy\u00f3 a Mois\u00e9s para que confeccionara vestimentas de lino para Aar\u00f3n y sus hijos con el prop\u00f3sito de que ellos no expusieran su desnudez en la presencia de Dios (hacerlo les hubiera tra\u00ed\u00addo la muerte; 28:42, 43).<\/p>\n<p>21:1-23:33 El libro del pacto<\/p>\n<p>Seg\u00fan 24:4, Mois\u00e9s registr\u00f3 todo lo que Dios le dijo en un documento conocido apropiadamente como \u2020\u0153el libro del pacto\u2020\u009d (24:7). Posiblemente la mayor parte, si no todo, de este documento se preserva en 21:1\u201323:33. Est\u00e1 compuesto de cuatro secciones. Primera, hay una larga lista de leyes que tratan diferentes aspectos de la vida diaria (21:1\u201322:20). La parte siguiente consiste de imperativos morales los cuales destacan la conducta ejemplar que Dios espera de su pueblo, especialmente hacia los no privilegiados (22:21\u201323:9). Tercera, las instrucciones que fueron dadas en relaci\u00f3n con la observancia del s\u00e1bado y festividades religiosas (23:10\u201319). Por \u00faltimo, Dios bosquej\u00f3 c\u00f3mo actuar\u00ed\u00ada en favor de los israelitas, habilit\u00e1ndoles para tomar posesi\u00f3n de la tierra de Cana\u00e1n (23:20\u201333).<br \/>\nEn un libro que subraya la apasionada preocupaci\u00f3n de Dios por la justicia a trav\u00e9s del rescate de los israelitas desde Egipto, no es de sorprender que una preocupaci\u00f3n similar por la justicia dominara el pacto que \u00e9l estableci\u00f3 con los israelitas. Esto es m\u00e1s evidente en la legislaci\u00f3n detallada y en los imperativos morales que forman las primeras dos secciones del libro del pacto.<br \/>\n21:1\u201422:20 Legislaci\u00f3n detallada. El material que abarca esta secci\u00f3n representa s\u00f3lo algunos de los estatutos que formaron parte de la ley del antiguo Israel. Es probable que muchas de las leyes incluidas aqu\u00ed\u00ad fueron seleccionadas porque est\u00e1n en \u00ed\u00adntima concordancia con las acciones de Dios rescatando a los israelitas de la esclavitud de Egipto. En el mismo comienzo fue establecido el principio de que los esclavos ten\u00ed\u00adan el derecho de ser liberados despu\u00e9s de un tiempo establecido (1\u20134); esto implic\u00f3 que los egipcios actuaron ilegalmente al esclavizar a los israelitas por tan largo tiempo. En contraste, los estatutos con respecto a un esclavo que ama a su amo (5, 6), y el tratamiento de las esclavas (7\u201311) ten\u00ed\u00adan la intenci\u00f3n de destacar varios aspectos de la relaci\u00f3n de pacto de Israel con Jehovah: Los israelitas le servir\u00ed\u00adan porque le amaban; habiendo escogido a Israel, Dios permanecer\u00ed\u00ada fiel a ellos. Un nuevo grupo de leyes llama la atenci\u00f3n al principio de compensaci\u00f3n por aquellos que han sido f\u00ed\u00adsicamente da\u00f1ados (18\u201327). En particular, cualquier esclavo que sufriera da\u00f1os serios de manos de su due\u00f1o o due\u00f1a deb\u00ed\u00ada ser liberado inmediatamente (26, 27). A la luz del duro trato de Israel en Egipto (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 2:11; 5:14\u201316) estas leyes justifican indirectamente la acci\u00f3n de Dios de liberar a los israelitas. Otro conjunto de leyes se centran en el concepto de la restituci\u00f3n (22:1\u201315). Aqu\u00ed\u00ad tambi\u00e9n es posible ver una conexi\u00f3n con los comentarios anteriores sobre c\u00f3mo los israelitas demandaron art\u00ed\u00adculos de plata y oro y ropa de los egipcios (3:21, 22; 11:2; 12:35, 36). Estos art\u00ed\u00adculos compensaron a los israelitas por la forma en que fueron explotados en Egipto.<br \/>\nAparte de su relevancia en justificar eventos anteriores en el libro de Exo., las leyes en esta secci\u00f3n tambi\u00e9n son significativas por los ideales y los valores que se encuentran a trav\u00e9s de ellas. Las siguientes son las m\u00e1s dignas de destacarse.<br \/>\n(i) Simetr\u00ed\u00ada moral. Las leyes b\u00ed\u00adblicas estaban basadas en el principio de que la penalidad deb\u00ed\u00ada estar de acuerdo con el crimen. Esto est\u00e1 declarado m\u00e1s claramente en la bien conocida, pero generalmente malentendida, \u2020\u0153ley del tali\u00f3n\u2020\u009d: vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe (21:23\u201325; cf.cf. Confer (lat.), compare Lev. 24:17\u201321; Deut. 19:21). A primera vista, la ley del tali\u00f3n parece ser m\u00e1s bien una manera b\u00e1rbara de asegurar justicia. Sin embargo, en el desarrollo de la ley en el antiguo Cercano Oriente \u00e9sta representaba un avance importante. En las m\u00e1s tempranas colecciones de leyes conocidas eran impuestas multas monetarias en casos de asalto o da\u00f1o corporal. La falla en tales multas estaba en que ellas no consideraban las posibilidades de un individuo para pagar. (Para un trabajador desempleado una multa de mil libras impon\u00ed\u00ada un gran peso; para un millonario era poca cosa.) La ley del tali\u00f3n removi\u00f3 todas estas discrepancias asegurando que la penalidad deb\u00ed\u00ada ser no menos, ni m\u00e1s, que el crimen cometido.<br \/>\nSin embargo, la ley del tali\u00f3n no siempre se aplicaba literalmente. En el libro del pacto \u00e9sta es precedida por un caso de herida, la pena impuesta era pagar el costo de los gastos m\u00e9dicos y compensaci\u00f3n por el tiempo de inactividad (21:18, 19). Igualmente, \u00e9sta es seguida por una ley en la cual a un siervo se le garantiza su liberaci\u00f3n como compensaci\u00f3n por la p\u00e9rdida de un ojo o de un diente (21:26, 27). Claramente, en estas instancias no hubo una aplicaci\u00f3n literal de la ley del tali\u00f3n.<br \/>\n(ii) La santidad de la vida. Muchos lectores modernos de las leyes b\u00ed\u00adblicas probablemente se perturban por el uso de la pena capital para una variedad de cr\u00ed\u00admenes, incluyendo asesinato, rapto, asalto f\u00ed\u00adsico o verbal contra los padres, brujer\u00ed\u00ada, bestialidad e idolatr\u00ed\u00ada (21:12\u201317; 22:18\u201320). Comparada con las normas modernas de justicia esta penalidad parece extremadamente dura. No obstante, refleja el valor que los israelitas le dieron a la vida humana individual; la estructura jer\u00e1rquica dentro de la familia; y la pureza de adoraci\u00f3n. En el caso de asesinato la pena de muerte era invocada, no como resultante de una indiferencia por la vida humana, sino m\u00e1s bien porque cada vida humana tiene un tremendo valor (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 9:6). Una vida por otra vida no expresa venganza, sino m\u00e1s bien la idea de que el \u00fanico pago que se puede hacer por arrebatar una vida humana es la vida humana en s\u00ed\u00ad misma. Incluso \u00e9sta aun se aplica a animales responsables por muertes humanas (21:28).<br \/>\nLo distintivo de las leyes b\u00ed\u00adblicas es evidente cuando uno las compara con otras leyes del antiguo Cercano Oriente. En las primitivas leyes de Hamurabi, a un asesino se le requer\u00ed\u00ada s\u00f3lo hacer una compensaci\u00f3n financiera a la familia de la v\u00ed\u00adctima. Esto contrasta agudamente con la insistencia b\u00ed\u00adblica de una vida por una vida. Por otro lado, las leyes no b\u00ed\u00adblicas aplican la pena de muerte a la violaci\u00f3n y robo de una propiedad, al saqueo en un incendio, y al hurto. Estos ejemplos muestras que en otras culturas la p\u00e9rdida financiera a veces se trataba m\u00e1s seriamente que la p\u00e9rdida de la vida. Consecuentemente las leyes b\u00ed\u00adblicas enfatizan que la vida humana es de mucho m\u00e1s valor que las posesiones materiales.<br \/>\nA la luz de estas observaciones, pudiera parecer que los cristianos debieran apoyar la pena de muerte para cr\u00ed\u00admenes como el asesinato. Sin embargo, otros factores tambi\u00e9n deben ser considerados. Primero, los antiguos israelitas no ten\u00ed\u00adan la opci\u00f3n de sentenciar a un asesino a cadena perpetua; no hab\u00ed\u00ada instalaciones para encarcelar a alguien por un per\u00ed\u00adodo largo. Es digno de destacar que el encarcelamiento nunca fue usado como un medio de castigo por crimen alguno. Es obvio que esto restringe grandemente sus opciones de castigo. Segundo, es probable que la pena de muerte rara vez se utilizara. Posiblemente esto aseguraba que su uso no tiene el efecto de devaluar la vida humana. Recurrir a menudo a la pena capital puede sugerir que la vida humana es de poco valor, y as\u00ed\u00ad negar la raz\u00f3n misma de adoptarla. Cualquier forma de castigo que adoptemos, como cristianos siempre debemos asegurar que no socave la santidad de la vida humana.<br \/>\n(iii) Prevenir el abuso del sistema legal. Se incluyeron salvaguardas en la legislaci\u00f3n para prevenir su abuso o mal uso. En cualquier sociedad siempre existe el peligro de que la ley pueda usarse por un individuo inescrupuloso contra otro inocente. Probablemente esto explique los diferentes juicios en relaci\u00f3n con la muerte de un ladr\u00f3n (22:2, 3). Si lo mataban durante la noche, el due\u00f1o de casa era inocente de cualquier mal obrar. Si el incidente ocurri\u00f3 durante el d\u00ed\u00ada, el due\u00f1o de casa era culpable de derramar sangre. Los diferentes juicios parecen apuntar a impedir que alguien matara a otra persona y luego sostener que la v\u00ed\u00adctima era un ladr\u00f3n. Sin semejantes salvaguardas la ley en verdad actuar\u00ed\u00ada en favor de la parte culpable. Este juicio tambi\u00e9n indica que aun a un ladr\u00f3n se le ofrec\u00ed\u00ada algo de protecci\u00f3n por parte de la ley.<br \/>\nNota. 21:6 Ante los jueces es lit.lit. Literalmente \u2020\u0153ante Dios\u2020\u009d (v\u00e9ase tambi\u00e9n, 22:8, 9 y 22:28). El juicio aplicado en 22:8, 9 puede estar basado en el uso del Urim y el Tumim (v\u00e9ase 28:15\u201330).<br \/>\n22:21\u201423:9 Imperativos morales. El material en este pasaje generalmente se considera como estatutos detallados. Sin embargo, una serie de factores sugiere que \u00e9ste debe ser distinguido de los preceptos encontrados en 21:1\u201322:20. Primero, la secci\u00f3n est\u00e1 delimitada del material circundante por el marco formado por 22:21 y 23:9. Ambos vers\u00ed\u00adculos no s\u00f3lo proh\u00ed\u00adben el maltrato al extranjero, sino que tambi\u00e9n lo subrayan al recordarles a los israelitas que fueron extranjeros una vez en Egipto. Segundo, la forma en que el material se presenta no corresponde con las dos formas distintivas usadas en la secci\u00f3n previa; m\u00e1s bien, es un recordatorio de la forma adoptada en el Dec\u00e1logo. Tercero, aparte del comentario general en el v. 24 (os matar\u00e9 a espada), ninguna penalidad impuesta por tribunal humano se estipula por violar las reglas bosquejadas aqu\u00ed\u00ad. Cuarto, la tem\u00e1tica de esta secci\u00f3n es distintiva. Anima una actitud de cuidado hacia los miembros d\u00e9biles y vulnerables de la sociedad (eso es, extranjeros, viudas, hu\u00e9rfanos, los necesitados y los pobres) y una preocupaci\u00f3n de que el sistema legal sea totalmente imparcial. Aquellos encargados de resolver los pleitos no deben favorecer ni al rico, aceptando sobornos (23:8), ni al pobre (23:3). Cada uno, sin importar su clase, ha de ser tratado con igualdad (23:6, 9). Un testigo no debe ser influenciado por la presi\u00f3n social (23:2) y debe asegurar que su testimonio sea verdadero (23:1, 7). Estas observaciones sugieren que estamos tratando con imperativos morales en vez de leyes detalladas.<br \/>\nLos mandamientos encontrados aqu\u00ed\u00ad buscan fomentar una norma de conducta que va m\u00e1s all\u00e1 de la letra de la ley. Es improbable que un tribunal humano enjuicie a un individuo por fallar en devolver a su enemigo su animal extraviado; no obstante, Dios exige que su pueblo debe vencer con el bien al mal (23:4, 5; cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 5:43\u201348; Rom. 12:19\u201321). A la luz de la especial relaci\u00f3n establecida entre Dios y el pueblo es ciertamente significativo que en medio de esta secci\u00f3n est\u00e9 el mandamiento: me ser\u00e9is hombres santos (22:31). Vemos aqu\u00ed\u00ad c\u00f3mo debe vivir el pueblo santo de Dios.<br \/>\n23:10\u201319 Instrucciones con respecto al s\u00e1bado y las festividades religiosas. El material en esta secci\u00f3n est\u00e1 cuidadosamente estructurado, dividido en dos mitades teniendo como centro el v. 13, y donde cada mitad est\u00e1 subdividida en dos partes. La primera mitad trata con el s\u00e9ptimo a\u00f1o (23:10, 11) y el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada (23:12). Los vv. 14\u201319 se refieren a las tres festividades m\u00e1s importantes que los israelitas celebraban anualmente: La fiesta de los panes sin levadura, la de la siega y los primeros frutos, y la de la cosecha. Las instrucciones en 23:17\u201319 corresponden a las tres fiestas bosquejadas en los vv. 14\u201316 (n\u00f3tese en particular el paralelo entre el v. 17 y el v. 14).<br \/>\nTres hechos son dignos de destacar. Primero, casi todo el material de esta secci\u00f3n anticip\u00f3 que los israelitas disfrutar\u00ed\u00adan de una permanente existencia agr\u00ed\u00adcola en la tierra de Cana\u00e1n. Para un esclavo fugitivo estas instrucciones habr\u00ed\u00adan implicado tiempos pr\u00f3speros por delante. Segundo, la observancia del s\u00e1bado fue excepcionalmente importante por cuanto era la se\u00f1al del pacto que fue establecido entre Dios e Israel (31:12\u201317). Cualquiera que profanara el s\u00e1bado era culpable de renunciar a esta relaci\u00f3n especial con Dios; la consecuencia era la muerte (31:14, 15). Tercero, los israelitas recordaron sus obligaciones de adorar s\u00f3lo a Dios: No mencionar\u00e9is los nombres de otros dioses, ni se los oiga en vuestros labios (23:13). Tal adoraci\u00f3n descansa en el coraz\u00f3n mismo de las tres fiestas anuales que celebraban la bondad de Dios para con Israel.<br \/>\nNotas. 15 La fiesta de los panes sin levadura se celebraba al comienzo de la siega de la cebada (entre la mitad de mayo y la mitad de junio) para conmemorar la Pascua (v\u00e9ase 12:14\u201320). 16 La fiesta de la siega tambi\u00e9n fue conocida como \u2020\u0153la fiesta de las semanas\u2020\u009d por cuanto se celebraba siete semanas despu\u00e9s de la fiesta de los panes sin levadura. En los tiempos del NTNT Nuevo Testamento esta fiesta se conoc\u00ed\u00ada como Pentecost\u00e9s (lit.lit. Literalmente \u2020\u015350\u2020\u009d) porque se celebraba 50 d\u00ed\u00adas despu\u00e9s de los panes sin levadura (cf.cf. Confer (lat.), compare Hech. 2:1; 20:16; 1 Cor. 16:8). La fiesta de la cosecha tambi\u00e9n se conoc\u00ed\u00ada como la \u2020\u0153fiesta de los tabern\u00e1culos\u2020\u009d o \u2020\u0153de las tiendas\u2020\u009d. 19 La prohibici\u00f3n: No cocer\u00e1s el cabrito en la leche de su madre es la base de la pr\u00e1ctica jud\u00ed\u00ada de no comer leche y carne al mismo tiempo. Probablemente esto se relacionaba originalmente con la fiesta de la cosecha y puede haber sido destinada para distinguir las celebraciones de los israelitas de aquellas de sus vecinos. Alternativamente, esto puede reflejar el principio de que lo que est\u00e1 destinado para dar vida no debe llegar a ser un medio de muerte.<br \/>\n23:20\u201333 Promesas divinas y advertencias con respecto a la tierra de Cana\u00e1n. La parte final del libro del pacto destaca la naturaleza rec\u00ed\u00adproca del pacto que fue establecido entre Dios e Israel. Si los israelitas obedec\u00ed\u00adan al Se\u00f1or su Dios, entonces tomar\u00ed\u00adan posesi\u00f3n de la tierra de Cana\u00e1n (22, 23), Aun m\u00e1s, la bendici\u00f3n de Dios asegurar\u00ed\u00ada su comodidad futura (25, 26) y su seguridad (27, 28). Como consecuencia de su relaci\u00f3n con Dios, los israelitas deb\u00ed\u00adan abandonar la adoraci\u00f3n de otros dioses destruyendo todas las im\u00e1genes paganas y los lugares de adoraci\u00f3n (24). Por razones similares, no deb\u00ed\u00adan entrar en ning\u00fan acuerdo legal con los habitantes de Cana\u00e1n no sea que esto les causara comprometer su alianza exclusiva con Dios (32, 33). Semejante advertencia era necesaria porque si bien Dios prometi\u00f3 echar de la tierra las naciones que ya viv\u00ed\u00adan all\u00ed\u00ad, estas deb\u00ed\u00adan ser expulsadas gradualmente para evitar la desolaci\u00f3n de la tierra (29, 30).<\/p>\n<p>24:1, 2 La invitaci\u00f3n de Dios de subir al monte<br \/>\nDesafortunadamente la divisi\u00f3n del cap\u00ed\u00adtulo sugiere que la invitaci\u00f3n de Dios a Mois\u00e9s, Aar\u00f3n, Nadab, Abih\u00fa y 70 de los ancianos de Israel a subir al monte est\u00e1 separada del discurso divino en los caps. 21\u201323. Sin embargo, el texto heb. indica que \u00e9sta es una continuaci\u00f3n del discurso divino; la \u00fanica diferencia es que ahora Dios da instrucciones espec\u00ed\u00adficas a Mois\u00e9s solo, y no a todos los israelitas (cf.cf. Confer (lat.), compare 20:22).<\/p>\n<p>24:3-11 La ratificaci\u00f3n del pacto<br \/>\nDespu\u00e9s de descender del monte, Mois\u00e9s refiri\u00f3 las palabras de Dios al pueblo. Una vez m\u00e1s expresaron su voluntad de hacer todo lo que Dios hab\u00ed\u00ada mandado (3; cf.cf. Confer (lat.), compare 19:8). Luego sigue una breve descripci\u00f3n de la ceremonia por la cual el pacto entre Jehovah e Israel fue ratificado (4\u201311). Es interesante que las actividades aqu\u00ed\u00ad bosquejadas reflejan las tres secciones principales del discurso de Dios a Mois\u00e9s (20:24\u201324:2). La edificaci\u00f3n de un altar y el ofrecimiento de sacrificios tiene su paralelo con las instrucciones dadas en 20:24\u201326. Luego Mois\u00e9s ley\u00f3 al pueblo el libro del pacto (24:7), que es la mitad del discurso divino (21:1\u201323:33). As\u00ed\u00ad Mois\u00e9s les record\u00f3 c\u00f3mo deber\u00ed\u00adan vivir como pueblo santo de Dios, y la naturaleza rec\u00ed\u00adproca del pacto. Despu\u00e9s que los israelitas reconocieran nuevamente su voluntad de obedecer a Dios (7), el pacto fue sellado a trav\u00e9s del rociamiento de sangre sobre el pueblo (8). Finalmente, la invitaci\u00f3n de Dios a Mois\u00e9s y a los ancianos de subir al monte fue aceptada, y \u00e9sta result\u00f3 en una extraordinaria visi\u00f3n de la gloria divina (9\u201311). S\u00f3lo aquellos invitados por Dios se pod\u00ed\u00adan acercar a su santa presencia; para los otros el hacerlo significar\u00ed\u00ada la muerte (cf.cf. Confer (lat.), compare 19:21, 22, 24).<\/p>\n<p>24:12-31:18 INSTRUCCIONES PARA LA CONSTRUCCION DEL SANTUARIO<\/p>\n<p>La pr\u00f3xima secci\u00f3n principal de Exo. se introduce mediante el mandamiento divino de que Mois\u00e9s debe subir al monte para recibir las tablas de piedra con la ley y los mandamientos que he escrito para ense\u00f1arles (24:12); esto es una referencia al Dec\u00e1logo, y no al libro del pacto. La entrega de las dos tablas de piedra a Mois\u00e9s (31:18) marca la conclusi\u00f3n de esta secci\u00f3n formando un marco con 24:12.<br \/>\nAparte de una breve introducci\u00f3n y conclusi\u00f3n esta secci\u00f3n es dominada por un largo discurso divino que bosqueja las preparaciones necesarias para la construcci\u00f3n de un santuario especial y el nombramiento de sacerdotes (25:1\u201331:17). La importancia de este santuario se destaca por el espacio destinado al registro tanto de la descripci\u00f3n que Dios hace de c\u00f3mo el tabern\u00e1culo y su equipamiento deb\u00ed\u00adan ser elaborados, y la subsecuente construcci\u00f3n (35:4\u201339:43). Con todo, excluyendo los detalles relacionados con la consagraci\u00f3n de los sacerdotes, aprox. un quinto de Exo. est\u00e1 destinado a describir la construcci\u00f3n del lugar de morada de Dios. No obstante, a pesar de esto, el presente relato no provee toda la informaci\u00f3n necesaria para la total reconstrucci\u00f3n de la tienda o taberna\u00c5\u2019culo original, como es com\u00fanmente conocido. El plan del tabern\u00e1culo era similar al que se adopt\u00f3 para el templo de Salom\u00f3n y su reemplazo despu\u00e9s del exilio; sin embargo, sus dimensiones son el doble de las del tabern\u00e1culo. Para una descripci\u00f3n de c\u00f3mo la iglesia primitiva asoci\u00f3 la muerte de Cristo con el tabern\u00e1culo y su ritual, v\u00e9ase Heb. 9:1\u201310:18.<\/p>\n<p>24:12-18 Mois\u00e9s es llamado a la presencia de Dios<br \/>\nSi bien Mois\u00e9s previamente hab\u00ed\u00ada subido al monte para conversar con Dios, no hay indicaci\u00f3n de que haya permanecido por mucho tiempo. Sin embargo, en esta ocasi\u00f3n fue invitado a permanecer en el monte y lo hizo por un per\u00ed\u00adodo de cuarenta d\u00ed\u00adas y cuarenta noches (18). Previo a esto, Mois\u00e9s deleg\u00f3 en Aar\u00f3n y Hur la responsabilidad de tratar los asuntos que pudieran presentarse entre el pueblo. Ninguna explicaci\u00f3n se da de por qu\u00e9 Mois\u00e9s tuvo que esperar siete d\u00ed\u00adas antes de ser llamado a la presencia de Dios. Sin embargo, esto indica la dificultad que aun Mois\u00e9s enfrent\u00f3 al acercarse a Dios.<\/p>\n<p>25:1-27:21 Detalles espec\u00ed\u00adficos relacionados con el tabern\u00e1culo<\/p>\n<p>25:1\u20139 Ofrendas para la construcci\u00f3n del tabern\u00e1culo. Despu\u00e9s de la ratificaci\u00f3n del pacto, Dios instruy\u00f3 a Mois\u00e9s que los israelitas deb\u00ed\u00adan hacer una ofrenda en reconocimiento de la soberan\u00ed\u00ada de Dios sobre ellos (1\u20137). Mois\u00e9s deb\u00ed\u00ada aceptar ofrendas voluntarias en representaci\u00f3n de Dios; cada persona dar\u00ed\u00ada seg\u00fan el coraz\u00f3n le mueva a hacerlo (2). Entonces Dios anunci\u00f3 su intenci\u00f3n de habitar entre el pueblo (8; cf.cf. Confer (lat.), compare 29:45, 46). Este es un tema importante en la parte final de Exo. y se da considerable atenci\u00f3n a la necesaria preparaci\u00f3n para lograrlo. Dios vivir\u00ed\u00ada, como su pueblo, en una tienda. Sin embargo, el inventario de metales preciosos y de telas finas indica que \u00e9sta no ser\u00ed\u00ada una carpa com\u00fan; era para uso real.<br \/>\nNota. 5  Es incierto de qu\u00e9 animal proven\u00ed\u00adan las pieles finas; la RVARVA Reina-Valera Actualizada sugiere que quiz\u00e1s fuesen pieles de delf\u00ed\u00adn (cf.cf. Confer (lat.), compare nota). Hay buen fundamento para creer que eran pieles de un mam\u00ed\u00adfero acu\u00e1tico, un mam\u00ed\u00adfero marino que crece hasta tres metros de largo y fue bastante com\u00fan en el golfo de Acaba.<br \/>\n25:10\u201322 Instrucciones para el arca. Al principio Mois\u00e9s fue instruido para hacer tres tipos de muebles para el interior del tabern\u00e1culo. El primero de ellos era un arca o caja rectangular de madera, cubierta de oro puro; por dentro y por fuera la recubrir\u00e1s (10, 11). Para movilizar f\u00e1cilmente la caja, o arca como es tradicionalmente conocida, deb\u00ed\u00ada ser construida con aros de oro y varas de madera (12\u201315). Dentro de \u00e9sta Mois\u00e9s pondr\u00ed\u00ada m\u00e1s tarde las tablas de piedra en donde estaba el testimonio, o los \u2020\u0153t\u00e9rminos del acuerdo\u2020\u009d del pacto entre Dios e Israel (16, 21; Deut. 10:8 se refiere al arca como \u2020\u0153el arca del pacto\u2020\u009d). La cubierta del arca, hecha de oro puro, fue llamada el propiciatorio (17; cf.cf. Confer (lat.), compare Heb. 9:5, \u2020\u0153lugar del sacrificio\u2020\u009d). En Lev. 16:1\u201334 (especialmente vv. 11\u201317) se describe el rito anual que suced\u00ed\u00ada cuando el sumo sacerdote rociaba con sangre la cubierta del arca para hacer expiaci\u00f3n por \u2020\u0153las impurezas de los hijos de Israel y de sus rebeliones, por todos sus pecados\u2020\u009d (Lev. 16:16). Dos querubines de oro se colocar\u00ed\u00adan en los extremos de la cubierta, con sus caras frente a frente y sus alas extendidas. Aqu\u00ed\u00ad, entre los querubines, m\u00e1s tarde Dios se reunir\u00ed\u00ada con Mois\u00e9s con el prop\u00f3sito de comunicar sus instrucciones al pueblo (22; 30:36; cf.cf. Confer (lat.), compare Lev. 16:2). As\u00ed\u00ad, aparte de ser un contenedor, el arca tambi\u00e9n funcionaba como un asiento (a veces referido como \u2020\u0153el trono de misericordia\u2020\u009d), o m\u00e1s espec\u00ed\u00adficamente como un trono protegido por los querubines guardianes (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Sam. 4:4; 2 Sam. 6:2; 2 Rey. 19:15; Sal. 80:2; 99:1; Isa. 37:16). Por causa de su importancia como trono de Dios, la construcci\u00f3n del arca fue dise\u00f1ada primero.<br \/>\nNota. 18 Querubines eran los guardianes tradicionales de los lugares santos en el antiguo Cercano Oriente. Aparte de los dos descritos aqu\u00ed\u00ad, otros fueron tejidos en las cortinas que rodeaban el tabern\u00e1culo y que separaban el lugar sant\u00ed\u00adsimo del lugar santo (26:1, 31). El querub\u00ed\u00adn no debe ser confundido con el ni\u00f1o \u2020\u0153quer\u00fabico\u2020\u009d que se halla con frecuencia en el arte reciente.<br \/>\n25:23\u201340 Instrucciones para la mesa y el candelabro. El segundo mueble fue una mesa de madera, recubierta de oro, con aros y varas (23\u201328). Platos, vasijas y otros utensilios, todos de oro, fueron tambi\u00e9n provistos, y sobre la mesa en todo tiempo estaba el pan de la Presencia (29, 30). El tercer artefacto a ser construido era el candelabro de oro con siete l\u00e1mparas (31\u201340). El candelabro fue hecho siguiendo el modelo de un \u00e1rbol creciendo, decorado con sus c\u00e1lices, sus botones y sus flores (31). Tres ramas extendidas a cada lado del tronco central; las partes superiores del tronco y de las ramas fueron dise\u00f1adas para sostener las l\u00e1mparas. No hay explicaci\u00f3n de por qu\u00e9 el candelabro deb\u00ed\u00ada tener semejanza a un \u00e1rbol. Posiblemente esto era un recordatorio del \u00e1rbol de la vida de G\u00e9n. 3:22, simbolizando el poder vivificador de Dios. Una mesa y un candelabro, junto con un arca\/trono, comprend\u00ed\u00adan los principales muebles de una casa. Como tales indicaban claramente que Dios viv\u00ed\u00ada en el tabern\u00e1culo. El abundante uso de oro enfatiza la importancia del ocupante. La provisi\u00f3n de pan (25:30) y luz (27:21) son recordatorios simb\u00f3licos de que Dios estaba ah\u00ed\u00ad en todo tiempo, tanto de d\u00ed\u00ada como de noche.<br \/>\nNota. 30 Para m\u00e1s sobre el pan de la Presencia v\u00e9ase el comentario en Lev. 24:5\u20139.<br \/>\n26:1\u201337 Instrucciones para el tabern\u00e1culo. A continuaci\u00f3n se proveen instrucciones detalladas para la construcci\u00f3n de la tienda o tabern\u00e1culo verdadero. Existe algo de incertidumbre acerca de c\u00f3mo encajaban las diferentes cortinas y los marcos de madera. Ya que la estructura estaba dise\u00f1ada para ser port\u00e1til, probablemente su construcci\u00f3n era similar a la de las otras carpas. Las telas azuladas y los accesorios de oro eran s\u00ed\u00admbolos de realeza. La estructura rectangular ser\u00ed\u00ada dividida por una cortina en dos cuartos, probablemente una siendo el doble en tama\u00f1o que la otra (31\u201333). En la m\u00e1s peque\u00f1a de las piezas (la parte occidental del tabern\u00e1culo) ser\u00ed\u00ada puesta el arca del testimonio. Porque se imaginaban a Dios sentado ah\u00ed\u00ad, entronizado entre los querubines, esta parte se llamaba lugar sant\u00ed\u00adsimo (34). La sala m\u00e1s grande (la del este) se designaba como lugar santo; estar\u00ed\u00ada amueblada con la mesa de oro y el candelabro (35). La cortina que separaba a las dos piezas ten\u00ed\u00ada figuras tejidas de querubines como un recordatorio de que el camino a la inmediata presencia de Dios estaba vedado para al pecador (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 3:24). (Para m\u00e1s informaci\u00f3n, v\u00e9ase \u2020\u0153Tabern\u00e1culo\u2020\u009d en el Diccionario B\u00ed\u00adblico Mundo Hispano, pp. 701\u2013703.)<br \/>\nNotas. 11 Mientras que en la cortina interior se usaron ganchos de oro, en la cortina externa fueron suficientes ganchos de bronce. 33 Aquel velo os servir\u00e1 de separaci\u00f3n entre el lugar santo y el lugar sant\u00ed\u00adsimo: era la \u00faltima barrera entre los israelitas y Dios. En Mat. 27:51 se registra que cuando Jes\u00fas muri\u00f3 una cortina similar en el templo se rasg\u00f3 de arriba abajo. Por su muerte en la cruz Cristo removi\u00f3 la barrera espiritual que existe entre Dios y la humanidad.<br \/>\n27:1\u201319 Instrucciones sobre el altar y el atrio. Alrededor del tabern\u00e1culo Mois\u00e9s deb\u00ed\u00ada construir un atrio levantando una cortina de cerca. Antes de describir en detalle la construcci\u00f3n de esta cerca (27:9\u201319), se dan instrucciones para la producci\u00f3n de un altar port\u00e1til de planchas de bronce, el cual deb\u00ed\u00ada estar ubicado en el atrio cerca de la entrada del tabern\u00e1culo (1\u20138). Por sus dimensiones, este altar debe haber dominado el \u00e1rea enfrente del tabern\u00e1culo; era de 2, 5 m.m. Metro de ancho (la mitad del ancho del tabern\u00e1culo) y 1, 5 m.m. Metro de alto. Este consist\u00ed\u00ada de una estructura cuadrada hueca hecha de madera de acacia cubierta con bronce. Para crear un tiraje para la incineraci\u00f3n de los sacrificios de animales la parte baja de cada lado fue hecha de una red enrejada de bronce. Su posici\u00f3n entre la entrada al atrio y el tabern\u00e1culo indicaba que el adorador pod\u00ed\u00ada s\u00f3lo acercarse a Dios despu\u00e9s de ofrecer un sacrificio para expiar el pecado. En Lev. 1:1\u20137:38 se detallan los diferentes sacrificios que se esperaba que ofrecieran los individuos.<br \/>\nEl atrio, una forma rectangular en la cual el largo era dos veces el ancho, med\u00ed\u00ada aprox. 50 por 25 m.m. Metro y estaba rodeado por una cortina de 2, 5 m.m. Metro de alto. Los lados m\u00e1s cortos estaban al este y al oeste. Un adorador entrando por el port\u00f3n del este se encontraba primero con el gran altar de bronce antes de acercarse al tabern\u00e1culo el cual permanec\u00ed\u00ada en la parte oeste del atrio. La cerca que rodeaba el atrio, junto con la cortina que estaba colgada a lo largo de la entrada, preven\u00ed\u00adan que aquellos que estaban afuera miraran al atrio. Separado del resto del campamento israelita, el atrio estaba apartado como una zona santa; s\u00f3lo el tabern\u00e1culo, en el cual Dios moraba, se consideraba m\u00e1s santo. Esta distinci\u00f3n entre la santidad del atrio y la del tabern\u00e1culo est\u00e1 reflejada en el valor de los materiales usados en su construcci\u00f3n. Mientras que el oro se usaba regularmente en el tabern\u00e1culo, los principales metales usados en el atrio eran plata y bronce. As\u00ed\u00ad como al pueblo le fue impedido subir al monte Sina\u00ed\u00ad a la presencia divina (19:12, 13, 21\u201324), as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n la cerca del atrio les imped\u00ed\u00ada acercarse a Dios inadvertidamente. Como Exo. enfatiza regularmente, s\u00f3lo quienes son santos pueden vivir en la presencia de Dios; acercarse a Dios de otra manera tendr\u00ed\u00ada fatales consecuencias. Sin el atrio funcionando como \u2020\u0153valla\u2020\u009d, habr\u00ed\u00ada sido imposible para los israelitas habitar seguros cerca de Dios (v\u00e9ase la p. 192).<br \/>\n27:20, 21 La provisi\u00f3n del aceite de oliva. Las instrucciones con respecto a la edificaci\u00f3n del tabern\u00e1culo y el atrio son seguidas por un breve edicto que los israelitas deb\u00ed\u00adan proveer aceite de oliva para el candelabro en el tabern\u00e1culo. La responsabilidad de mantener el candelabro encendido cada noche fue asignada a Aar\u00f3n y a sus hijos (21). La menci\u00f3n de ellos provee un nexo con el siguiente conjunto de instrucciones con respecto a la consagraci\u00f3n de los sacerdotes para el servicio en el santuario (28:1).<br \/>\nNota. 21 Del contexto el tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n obviamente se refiere al tabern\u00e1culo, y esto es lo que normalmente denota la expresi\u00f3n. Sin embargo, en 33:7 se refiere a un tabern\u00e1culo muy diferente que se usaba para las reuniones entre Dios y Mois\u00e9s antes de la construcci\u00f3n y erecci\u00f3n del tabern\u00e1culo.<\/p>\n<p>28:1-29:46 Detalles espec\u00ed\u00adficos relacionados con el sacerdocio<\/p>\n<p>28:1\u201343 La vestimenta del sumo sacerdote.  Puesto que el \u00e1rea donde estaba el atrio era terreno santo, aquellos asignados para servir all\u00ed\u00ad tambi\u00e9n deb\u00ed\u00adan ser santos. Para indicar esto, Aar\u00f3n y sus hijos fueron provistos con vestiduras sagradas. Los materiales usados en su producci\u00f3n (oro, material azul, p\u00farpura, carmes\u00ed\u00ad y lino, 5) no s\u00f3lo destacan la dignidad y el honor conferidos sobre Aar\u00f3n y sus hijos, sino tambi\u00e9n claramente los asocia con el tabern\u00e1culo que fue hecho de materiales similares. Para distinguir a Aar\u00f3n como sumo sacerdote deb\u00ed\u00ada tener el pectoral, el efod, la t\u00fanica, el vestido a cuadros, el turbante y el cintur\u00f3n (4). A sus hijos se les daban t\u00fanicas, cinturones y turbantes (40). La falta de referencia a calzado puede indicar que los sacerdotes sirvieron descalzos (cuando Dios se apareci\u00f3 en la zarza ardiendo, se le orden\u00f3 a Mois\u00e9s que se quitara las sandalias porque el terreno era santo; Exo. 3:5). Mayor atenci\u00f3n se da a las prendas especiales que vest\u00ed\u00ada el sumo sacerdote, especialmente el efod y el pectoral.<br \/>\n6\u201314 Porque el texto b\u00ed\u00adblico es demasiado breve, es dif\u00ed\u00adcil imaginarse el efod, pero era algo as\u00ed\u00ad como un chaleco que se usaba sobre las otras vestimentas (4). Especial menci\u00f3n se hace a las dos piedras preciosas grabadas con los nombres de las doce tribus de Israel. Montadas en engastes de oro (11), eran atadas a las hombreras del efod, como piedras memoriales para los hijos de Israel (12). Eran un recordatorio de que Aar\u00f3n serv\u00ed\u00ada a Dios como sumo sacerdote, no en su propio favor, sino en favor de todos los israelitas.<br \/>\n15\u201330 El otro objeto, el pectoral, a base de su descripci\u00f3n pareciera ser una bolsa cuadrada que el sumo sacerdote vest\u00ed\u00ada sobre su pecho. Esta bolsa estaba hecha de los mismos materiales del efod y se prend\u00ed\u00ada a \u00e9ste. Por fuera de la bolsa hab\u00ed\u00ada cuatro hileras de piedras preciosas, con tres piedras en cada hilera; cada piedra representaba una tribu israelita. Si bien Aar\u00f3n ven\u00ed\u00ada de la tribu de Lev\u00ed\u00ad, como sumo sacerdote llevando los nombres de las doce tribus sobre su pecho, \u00e9l ministraba a favor de todo el pueblo. El uso de las piedras preciosas simbolizaba el valor que Dios le daba a su pueblo Israel. Finalmente, se dan instrucciones de que el Urim y el Tumim deb\u00ed\u00adan ser puestos en la bolsa (30). La forma exacta del Urim y el Tumim permanece incierta, pero se usaban para determinar el juicio de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare 22:8, 9).<br \/>\n31\u201343 La t\u00fanica azul, adornada con granadas bordadas y campanas de oro, probablemente se vest\u00ed\u00ada debajo del efod y del pectoral. El tintinear de las campanas servir\u00ed\u00ada para identificar a quien entraba o sal\u00ed\u00ada del lugar sant\u00ed\u00adsimo, permitiendo que el sumo sacerdote se acercase a Dios en seguridad; cualquier otra persona que se aventurara a entrar en la presencia de Dios morir\u00ed\u00ada (cf.cf. Confer (lat.), compare 19:12, 13, 21, 22, 24). Como otro recordatorio de la naturaleza sagrada del servicio sacerdotal, al frente del turbante de Aar\u00f3n se fijaba una placa de oro grabada con las palabras: Consagrado a Jehovah (36). Porque \u00e9l ser\u00ed\u00ada apartado como santo, Aar\u00f3n como sumo sacerdote era capaz de mediar en favor de los israelitas, asegurando que sus sacrificios fuesen aceptos a Dios (38). Aparte de los objetos ya mencionados, Aar\u00f3n tambi\u00e9n llevaba un vestido de lino, un turbante y un cintur\u00f3n (39). (Pareciera que el vestido de lino se colocaba debajo de la t\u00fanica del efod; cf.cf. Confer (lat.), compare 29:5.) Porque no se relacionan directamente con la gloria y esplendor (2) de los sacerdotes, las instrucciones con respecto a la ropa interior se dan separadamente. Los sacerdotes deb\u00ed\u00adan vestir ropa interior de lino para prevenirles de exponer inadvertidamente sus \u00f3rganos genitales en el lugar santo (cf.cf. Confer (lat.), compare 20:26). Tal desnudez claramente era inapropiada en la presencia de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 3:7, 10, 21). Aun m\u00e1s, puesto que s\u00f3lo los sacerdotes pod\u00ed\u00adan entrar en el tabern\u00e1culo, el mandato de que ellos debieran vestir ropa interior asegurar\u00ed\u00ada a los que estaban afuera que nada indecente ocurr\u00ed\u00ada en el tabern\u00e1culo.<br \/>\nNota. 41 El t\u00e9rmino heb. traducido investir\u00e1s en la RVARVA Reina-Valera Actualizada lit.lit. Literalmente significa \u2020\u0153t\u00fa llenar\u00e1s sus manos\u2020\u009d. Esto no se refiere a la \u2020\u0153ordenaci\u00f3n\u2020\u009d, sino m\u00e1s bien a suplir las necesidades de los sacerdotes (cf.cf. Confer (lat.), compare 29:22\u201328).<br \/>\n29:1\u201346 La consagraci\u00f3n de los sacerdotes. Las instrucciones respecto a la consagraci\u00f3n de Aar\u00f3n y sus hijos forman una secuela natural del pasaje anterior. Para que los sacerdotes ministren en la presencia santa de Dios tambi\u00e9n deben ser santos. Como el libro de Exo. revela en diferentes ocasiones, s\u00f3lo Dios tiene una naturaleza innata, por tanto deben tomarse varias medidas si un ser humano ha de llegar a ser santo. El presente relato revela las etapas mencionadas en 28:41 que conducen a la consagraci\u00f3n de los sacerdotes: vestir, ungir, \u2020\u0153llenar sus manos\u2020\u009d y consagrar.<br \/>\nDespu\u00e9s de reunir los elementos necesarios (1\u20133), Mois\u00e9s deb\u00ed\u00ada vestir a Aar\u00f3n y a sus hijos con sus vestimentas sacerdotales (5\u20139). Luego deb\u00ed\u00ada ofrecer tres diferentes sacrificios, que inclu\u00ed\u00adan un novillo y dos carneros. El primero (10\u201314 mejor entendido como ofrenda de purificaci\u00f3n) implicaba un novillo, y segu\u00ed\u00ada muy de cerca las instrucciones dadas con posterioridad en Lev. 4:3\u201312 en relaci\u00f3n con un pecado no intencional de un sacerdote ungido. Sin embargo, en esta instancia probablemente la sangre se pon\u00ed\u00ada en los cuernos del gran altar de bronce en el atrio y no en el incensario de oro del altar en el tabern\u00e1culo (12; cf.cf. Confer (lat.), compare Lev. 4:7). La sangre purificaba el altar que hab\u00ed\u00ada sido profanado por el contacto con individuos que eran considerados inmundos.<br \/>\nEl siguiente sacrificio (un holocausto, vv. 15\u201318) segu\u00ed\u00ada exactamente las instrucciones dadas m\u00e1s tarde en Lev. 1:10\u201313 para la ofrenda del carnero. El holocausto expiaba los pecados de Aar\u00f3n y de sus hijos. La destrucci\u00f3n total del animal era un v\u00ed\u00advido recordatorio de que el hombre pecador no pod\u00ed\u00ada acercarse al Dios santo. El animal mor\u00ed\u00ada como substituto de aquellos que fueron identificados con \u00e9ste al poner sus manos sobre su cabeza. El tercer sacrificio (19\u201334) se asemejaba \u00ed\u00adntimamente al compa\u00f1erismo o a la ofrenda de paz, hecha como una expresi\u00f3n de agradecimientos (cf.cf. Confer (lat.), compare Lev. 3:6\u201311; 7:12\u201315).<br \/>\nSin embargo, a pesar de las similitudes con las ofrendas regulares, el ritual descrito aqu\u00ed\u00ad tiene aspectos distintivos, apropiados para la exclusividad de la ocasi\u00f3n. Primero, Aar\u00f3n, sus hijos y sus vestimentas deb\u00ed\u00adan ser consagradas por sangre de sacrificio (19\u201321); todo lo que la sangre tocaba llegaba a ser santo. \u2020\u0153El sacerdote deb\u00ed\u00ada tener o\u00ed\u00addos consagrados para escuchar siempre la voz santa de Dios; manos consagradas en todo tiempo para hacer obras santas; y pies consagrados para caminar siempre en caminos santos\u2020\u009d (A. Dillmann, Exodus und Leviticus, 2nd edn [Hirzel, 1880], p. 465). Segundo, los vv. 22\u201335 se centran en la remuneraci\u00f3n que Aar\u00f3n y sus hijos recibir\u00ed\u00adan como sacerdotes. La RVARVA Reina-Valera Actualizada se refiere a \u00e9ste como el carnero de la investidura (22; cf.cf. Confer (lat.), compare 29:26, 27, 31, 34). Lit. esto es \u2020\u0153el carnero de [la] llenura\u2020\u009d. Esta \u2020\u0153llenura\u2020\u009d se refiere a la porci\u00f3n que los sacerdotes recib\u00ed\u00adan en sus manos despu\u00e9s de ofrecer diferentes sacrificios (cf.cf. Confer (lat.), compare Lev. 6:14\u201318, 25\u201329; 7:1\u201338). Este ritual que Mois\u00e9s deb\u00ed\u00ada ejecutar consagraba el muslo derecho y el pecho del animal de sacrificio para el consumo sacerdotal. Una distinci\u00f3n se trazaba entre el pecho que era de la ofrenda mecida, y el muslo que era de la ofrenda alzada (27). En este caso, el pecho se daba a Mois\u00e9s como su recompensa por ofrecer el sacrificio (26) y el muslo era quemado en el altar, junto con algunos panes (25). En futuras ocasiones, despu\u00e9s de consagrarse los sacerdotes, el pecho del sacrificio de la comuni\u00f3n deb\u00ed\u00ada ser presentado a todos los sacerdotes, y el muslo dado al sacerdote que oficiaba (Lev. 7:28\u201336). Aparte del pecho, muslo y varias porciones grasosas, el resto del carnero era cocinado y comido, junto con el pan sobrante, a la entrada del tabern\u00e1culo. S\u00f3lo a los sacerdotes se les permit\u00ed\u00ada comer esta comida sagrada.<br \/>\nEl ritual bosquejado en los vv. 1\u201334 era esencial para la consagraci\u00f3n de los sacerdotes. Muchos comentaristas creen, sobre la base del v. 35, que este ritual deb\u00ed\u00ada ser repetido cada d\u00ed\u00ada por siete d\u00ed\u00adas. Alternativamente, los sacrificios bosquejados en los vv. 36\u201341 pueden haber sido ofrecidos durante los siguientes seis d\u00ed\u00adas, con Aar\u00f3n y sus hijos bajo estricta instrucci\u00f3n de permanecer en el atrio del tabern\u00e1culo (cf.cf. Confer (lat.), compare Lev. 8:33\u201335). En cualquier caso, el proceso de consagraci\u00f3n o santificaci\u00f3n requer\u00ed\u00ada tiempo.<br \/>\nLuego se le instruy\u00f3 a Mois\u00e9s sobre la consagraci\u00f3n del altar (36, 37). El sacrificio del novillo como un sacrificio por el pecado se asemeja al sacrificio mencionado en los vv. 10\u201314. La muerte del animal purificaba el altar al hacer expiaci\u00f3n; el ungimiento del altar con sangre lo hac\u00ed\u00ada santo (36). Este deb\u00ed\u00ada ser repetido por siete d\u00ed\u00adas. Finalmente, recibieron instrucciones con respecto al sacrificio diario de dos corderos como holocausto; un animal deb\u00ed\u00ada ser sacrificado en la ma\u00f1ana, el otro al atardecer. Estos deb\u00ed\u00adan ser ofrendas regulares, diariamente ofrecidas despu\u00e9s que los sacerdotes y el altar hubieran sido completamente consagrados. Los vv. 42, 43 destacan el prop\u00f3sito de estas instrucciones: El establecimiento del rito de sacrificio era un requisito necesario antes de que Dios se reuniera con los israelitas. Como Dios afirm\u00f3: Tambi\u00e9n me encontrar\u00e9 all\u00ed\u00ad con los hijos de Israel, y el lugar ser\u00e1 santificado por mi gloria (43). Como el v. 46 lo deja claro, el prop\u00f3sito final de la liberaci\u00f3n de los israelitas de Egipto era que Dios pudiera habitar en medio de los hijos de Israel. El cumplimiento de las instrucciones con respecto a la consagraci\u00f3n de Aar\u00f3n y sus hijos se registra en Lev. 8:1\u201336.<br \/>\nNotas. 4 Pureza y limpieza estaban \u00ed\u00adntimamente asociadas con ser santo (cf.cf. Confer (lat.), compare 19:10, 14). 14 La ofrenda por el pecado se entiende mejor como una ofrenda de purificaci\u00f3n (v\u00e9ase Lev. 4:1\u20135:13; 6:24\u201330).<\/p>\n<p>30:1-31:18 Instrucciones adicionales relacionadas con el tabern\u00e1culo y el s\u00e1bado<\/p>\n<p>30:1\u201338 Instrucciones adicionales para equipar el tabern\u00e1culo. Deb\u00ed\u00adan hacer un mueble adicional para el interior del tabern\u00e1culo, el altar del incienso (1\u201310). Este mueble de madera de acacia y recubierto con oro puro, ser\u00ed\u00ada ubicado en el lugar santo junto a la mesa de oro y al candelabro. Dos veces al d\u00ed\u00ada Aar\u00f3n deb\u00ed\u00ada quemar incienso fragante sobre \u00e9ste (7, 8), y una vez al a\u00f1o (posiblemente en el d\u00ed\u00ada de expiaci\u00f3n; cf.cf. Confer (lat.), compare Lev. 16:15\u201319) har\u00ed\u00ada expiaci\u00f3n sobre los cuernos del altar (10). Se dieron instrucciones precisas con respecto a su uso; deb\u00ed\u00ada ser usado para quemar incienso dos veces al d\u00ed\u00ada.<br \/>\nLa menci\u00f3n de la expiaci\u00f3n en el v.10 provee un nexo con la siguiente instrucci\u00f3n dada a Mois\u00e9s. Deb\u00ed\u00ada contar al pueblo y colectar de cada israelita, de 20 a\u00f1os o m\u00e1s, medio siclo como ofrenda de expiaci\u00f3n (11\u201316). A trav\u00e9s de esta ofrenda los israelitas rescataban, o redim\u00ed\u00adan, sus vidas del juicio por las plagas (12). Es interesante notar que no se hace distinci\u00f3n entre el rico y el pobre; todos eran iguales en su necesidad de expiaci\u00f3n.<br \/>\nLuego se le orden\u00f3 a Mois\u00e9s que hiciera una fuente de bronce. Ser\u00ed\u00ada ubicada entre el tabern\u00e1culo y el altar de bronce de modo que Aar\u00f3n y sus hijos pudieran lavar sus manos y pies cuando ministraran en el tabern\u00e1culo y en el atrio (17\u201321). El requisito de que los sacerdotes se lavaran simbolizaba su necesidad de permanecer santos y puros (cf.cf. Confer (lat.), compare 19:14; 29:4).<br \/>\nDeb\u00ed\u00adan fabricar un aceite especial para la unci\u00f3n del tabern\u00e1culo, sus muebles, y los sacerdotes que ministraban ah\u00ed\u00ad (22\u201330). Puesto que todo lo que este particular aceite tocaba llegaba a ser santo, su producci\u00f3n y su uso fueron restringidos (31\u201333). Les fueron dadas instrucciones similares para la confecci\u00f3n y uso del incienso que deb\u00ed\u00ada ser quemado en el tabern\u00e1culo (34\u201338).<br \/>\n31:1\u201311 Los artesanos dotados divinamente. Habiendo dise\u00f1ado el mobiliario del tabern\u00e1culo y del atrio, Dios le inform\u00f3 a Mois\u00e9s que hab\u00ed\u00ada escogido y equipado a ciertos hombres con habilidades necesarias para realizar estas obras (1\u201311). Fueron se\u00f1alados en forma especial Bezaleel y Oholiab. La habilidad especial que pose\u00ed\u00adan estos hombres se atribu\u00ed\u00ada al hecho de que hab\u00ed\u00adan sido llenados del Esp\u00ed\u00adritu de Dios (3). Posiblemente esto provee un ejemplo temprano de los dones espirituales, un concepto m\u00e1s ampliamente desarrollado en el NTNT Nuevo Testamento (cf.cf. Confer (lat.), compare Rom. 12:4\u20138; 1 Cor. 12:1\u201331; Ef. 4:7\u201313).<br \/>\n31:12\u201318 Instrucciones relacionadas con el s\u00e1bado. Habiendo enumerado los preparativos necesarios para la construcci\u00f3n del tabern\u00e1culo y la consagraci\u00f3n de los sacerdotes, entonces Dios destac\u00f3 la importancia del s\u00e1bado. El concepto de santidad, importante en el material anterior, tambi\u00e9n es importante en esta secci\u00f3n. Como se\u00f1al del pacto entre Dios e Israel, el s\u00e1bado recordar\u00ed\u00ada al pueblo que Jehovah les hab\u00ed\u00ada santificado (13). Por cuanto el s\u00e1bado era consagrado a Jehovah, todo trabajo era prohibido (cf.cf. Confer (lat.), compare 20:8\u201311); cualquiera que trabajara en el s\u00e1bado lo profanaba, y deb\u00ed\u00ada ser matado. Al observar el s\u00e1bado los israelitas afirmaban y manten\u00ed\u00adan su relaci\u00f3n especial con Dios de ser su pueblo santo.<br \/>\n32:1-34:35 EL PACTO QUEBRANTADO Y RENOVADO<\/p>\n<p>32:1-33:6 Rebeli\u00f3n en el campamento<\/p>\n<p>Una condici\u00f3n importante del pacto entre Dios y los israelitas era la obediencia total (24:3, 7). Sin embargo, el presente relato se centra en las acciones rebeldes del pueblo que airaron a Dios, poniendo en riesgo la relaci\u00f3n de pacto que reci\u00e9n hab\u00ed\u00ada sido establecida. Su pecado era tan serio que Mois\u00e9s no lo pod\u00ed\u00ada expiar, aun cuando 3.000 personas hab\u00ed\u00adan muerto. Cuando Dios expres\u00f3 su preocupaci\u00f3n acerca de las consecuencias de vivir entre el pueblo, el edificio del tabern\u00e1culo fue puesto en peligro.<br \/>\n32:1\u20136 La hechura del becerro de oro. La larga ausencia de Mois\u00e9s (cuarenta d\u00ed\u00adas y cuarenta noches; 24:18) cre\u00f3 una atm\u00f3sfera de incertidumbre en el campamento israelita. Quiz\u00e1, temerosos de lo que Dios habr\u00ed\u00ada hecho con Mois\u00e9s (cf.cf. Confer (lat.), compare 20:19), los israelitas buscaron reafirmaci\u00f3n a trav\u00e9s de la hechura de una imagen que representar\u00ed\u00ada la presencia de Dios en su medio. Volvi\u00e9ndose a Aar\u00f3n, el pueblo le pidi\u00f3 que les hiciese dioses (\u2020\u0153dios\u2020\u009d en algunas versiones) que ir\u00ed\u00adan delante de ellos (1). Varios factores indican que la imagen del becerro de oro fue para representar a Jehovah. Primero, seg\u00fan la \u00faltima parte del v. 4, el becerro representaba al dios que hab\u00ed\u00ada sacado al pueblo de Egipto; no era una nueva deidad. Segundo, el festival, celebrado con gran entusiasmo por el pueblo (6), fue descrito por Aar\u00f3n como para Jehovah (5). Es m\u00e1s, las actividades festivas se asemejan a aquellas registradas en el cap. 24 en relaci\u00f3n con la ratificaci\u00f3n del pacto entre Dios y los israelitas. Si bien los israelitas no rechazaron conscientemente a Jehovah como su Dios, su intento de representarlo como un becerro de oro fue un rompimiento mayor de las condiciones aceptadas con anterioridad (cf.cf. Confer (lat.), compare 20:4\u20136; 20:23). Tal violaci\u00f3n de las instrucciones de Dios invitaba a una fuerte condenaci\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare 32:7\u201310). Aun el narrador lo insin\u00faa indirectamente a trav\u00e9s del uso del t\u00e9rmino heb. elohim (dios\/dioses) en los vv. 1, 4 y 8. Cuando se usa, como aqu\u00ed\u00ad, con verbos en plural elohim normalmente se refiere a dioses paganos; cuando se usa con verbos en singular normalmente se refiere a Jehovah.<br \/>\nA la luz de los cap\u00ed\u00adtulos anteriores, es ir\u00f3nico que el pueblo deseara tener un s\u00ed\u00admbolo de la presencia de Dios. Mois\u00e9s reci\u00e9n hab\u00ed\u00ada recibido instrucciones para la edificaci\u00f3n del tabern\u00e1culo en el cual Dios habitar\u00ed\u00ada en medio de su pueblo. No obstante, mientras el tabern\u00e1culo con su mobiliario de oro representaban a Dios como un personaje real, el becerro de oro, en un marcado contraste, le representaba como una mera bestia. Si bien el pueblo hab\u00ed\u00ada ofrecido sacrificios apropiados, su adoraci\u00f3n del becerro rebaj\u00f3 a aquel que les hab\u00ed\u00ada liberado de la esclavitud en Egipto. La adoraci\u00f3n, para que sea verdadera, debe estar basada en una correcta percepci\u00f3n de Dios. El libro de Exo. enfatiza la importancia de conocer a Dios como realmente es, y no como nos lo imaginamos.<br \/>\nNotas. 2 La instrucci\u00f3n de Aar\u00f3n al pueblo (quitad los aretes de oro) probablemente debe ser interpretada lit.lit. Literalmente (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 3); el becerro de oro fue hecho con los aretes de oro que el pueblo llevaba puestos. Indudablemente el pueblo pose\u00ed\u00ada otros aretes que no estaban usando. M\u00e1s tarde \u00e9stos se usaron en la construcci\u00f3n del tabern\u00e1culo (35:22). 4 El becerro m\u00e1s precisamente es un ternero. Im\u00e1genes de toros eran ampliamente usadas en la adoraci\u00f3n del antiguo Cercano Oriente.<br \/>\n32:7\u201314 Mois\u00e9s intercede por el pueblo. Disgustado por lo que hab\u00ed\u00ada ocurrido, Dios orden\u00f3 a Mois\u00e9s que regresara al campamento (7). La ira de Dios se encendi\u00f3 por el hecho que los israelitas se hab\u00ed\u00adan apartado tan r\u00e1pidamente de sus mandamientos, y esto a pesar de las reiteradas afirmaciones de que har\u00ed\u00adan todo lo que \u00e9l hab\u00ed\u00ada dicho (19:8; 24:3, 7). Semejante falta de respeto por Dios merece el m\u00e1s severo de los castigos: la muerte. A diferencia del pueblo, a Mois\u00e9s se le asegur\u00f3 que llegar\u00ed\u00ada a ser una gran naci\u00f3n, un eco de la anterior promesa hecha a Abraham (G\u00e9n. 12:3). Tal vez sorpresivamente, Mois\u00e9s intervino y rog\u00f3 por misericordia en favor del pueblo, recordando la maravillosa liberaci\u00f3n de ellos de Egipto por Dios, y su pacto mucho antes con Abraham, Isaac y Jacob (11\u201313). Su petici\u00f3n estaba basada en su totalidad en el car\u00e1cter y el honor de Dios. Es m\u00e1s, no hizo intento de excusar la conducta pecaminosa del pueblo. Tan persuasiva fue su intercesi\u00f3n que Dios abandon\u00f3 su intento de destruir de inmediato al pueblo (14). No obstante, como el relato lo revela subsecuentemente, el pueblo recibi\u00f3 un castigo (28, 35).<br \/>\n32:15\u201329 Mois\u00e9s regresa al campamento. Cuando Mois\u00e9s finalmente vio lo que hab\u00ed\u00ada ocurrido en el campamento, \u00e9l tambi\u00e9n se enfureci\u00f3. Al quebrar deliberadamente las tablas de piedra escritas divinamente que conten\u00ed\u00adan los t\u00e9rminos del acuerdo, indicaba que la relaci\u00f3n de pacto entre Dios y los israelitas estaba terminada. Despu\u00e9s de quemar el becerro de oro, Mois\u00e9s recibi\u00f3 de Aar\u00f3n una explicaci\u00f3n insatisfactoria de lo que hab\u00ed\u00ada sucedido en el campamento. Finalmente, para restaurar orden en el campamento, convoc\u00f3 a unirse con \u00e9l a todos aquellos que estuvieran de parte de Jehovah (26). Lo serio de la situaci\u00f3n se ve reflejado en la acci\u00f3n dr\u00e1stica demandada por Mois\u00e9s: \u00c2\u00a1C\u00ed\u00ad\u00f1ase cada uno su espada, y pasad y volved, de entrada a entrada del campamento! \u00c2\u00a1Matad cada uno a su hermano, a su amigo y a su pariente! (27). Por su muestra de lealtad hacia Dios, los levitas fueron recompensados.<br \/>\nNotas. 21 La expresi\u00f3n un pecado tan grande (v\u00e9ase tambi\u00e9n vv. 30, 31) probablemente se refiere al quebrantamiento de un acuerdo o de un pacto (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 20:9; 2 Rey. 17:21). 27 La muerte aprox. de 3.000 israelitas a manos de los levitas era una \u00e1spera indicaci\u00f3n de lo serio que fue el incidente del becerro de oro y debe ser visto como una de las formas en que el pueblo fue castigado. 29 Hoy os hab\u00e9is investido a vosotros mismos para Jehovah es lit.lit. Literalmente \u2020\u0153llena hoy tus manos para Jehovah\u2020\u009d.<br \/>\n32:30\u201335 Mois\u00e9s intercede nuevamente por el pueblo. Si bien algunos del pueblo hab\u00ed\u00adan sido castigados, su muerte no hab\u00ed\u00ada expiado los pecados de los dem\u00e1s. Consciente de lo enorme que era el pecado de Israel, Mois\u00e9s busc\u00f3 hacer expiaci\u00f3n ante Dios (30). Su solicitud fue rechazada; cada individuo sobrellevar\u00ed\u00ada el castigo de su propio pecado. Para subrayar esta verdad, el v. 35 registra que Jehovah hiri\u00f3 al pueblo con una plaga. Con todo, a pesar de la determinaci\u00f3n de Dios de castigar al pueblo, a Mois\u00e9s se le asegur\u00f3 que su viaje continuar\u00ed\u00ada. Esto provee del nexo para el siguiente pasaje.<br \/>\nNota. 31 La expresi\u00f3n dioses de oro es un recordatorio de 20:23.<br \/>\n33:1\u20136 Dios se niega a ir con el pueblo.  Otra consecuencia de la infidelidad del pueblo se desarrolla en estos vers\u00ed\u00adculos. Si bien Dios instruy\u00f3 a Mois\u00e9s que condujera a los israelitas a Cana\u00e1n, y prometi\u00f3 cumplir su compromiso anterior con Abraham, Isaac y Jacob, \u00e9l no ir\u00ed\u00ada con ellos. Tem\u00ed\u00ada que nuevos actos de rebeli\u00f3n pod\u00ed\u00adan incitarlo a destruir al pueblo en el camino. Cuando Mois\u00e9s inform\u00f3 de esto al pueblo, se sintieron profundamente entristecidos. Como una nueva evidencia de la desaprobaci\u00f3n de Dios, se les orden\u00f3 quitarse las joyas que hab\u00ed\u00adan recibido al momento de su partida desde Egipto (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:22; 11:2; 12:35) y que a estas alturas indudablemente hab\u00ed\u00adan llegado a ser un vivo recuerdo de c\u00f3mo Dios les hab\u00ed\u00ada bendecido. Este despojarse, como el desechar un anillo de compromiso o de boda, simbolizaba la relaci\u00f3n rota que ahora exist\u00ed\u00ada entre Dios y el pueblo.<br \/>\nNotas. 2 Yo enviar\u00e9 un \u00e1ngel delante de vosotros era la promesa de ayuda divina para vencer a los habitantes de Cana\u00e1n y hace eco con 23:23. Sin embargo, esto no necesariamente implicaba que Dios habitar\u00ed\u00ada en medio de su pueblo. 3 Sobre una tierra que fluye leche y miel v\u00e9ase 3:8.<\/p>\n<p>33:7-34:35 Mois\u00e9s intercede en favor del pueblo<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n est\u00e1 enmarcada por dos breves pasajes (33:7\u201311 y 34:34, 35) los cuales est\u00e1n escritos en una forma que indica que en ellos se describen actividades que ocurrieron en un per\u00ed\u00adodo y que no estaban limitados a una ocasi\u00f3n particular. El material se refiere a un per\u00ed\u00adodo aprox. de diez meses entre la llegada de los israelitas a Sina\u00ed\u00ad y el levantamiento del tabern\u00e1culo (cf.cf. Confer (lat.), compare 19:1; 40:1). En contraste, el pasaje central registra el siguiente evento principal del desarrollo de la trama, la renovaci\u00f3n del pacto entre Dios y los israelitas.<br \/>\nMientras que el cap. anterior es dominado por la rebeli\u00f3n de los israelitas y el castigo de Dios sobre el pueblo, ahora la atenci\u00f3n se desv\u00ed\u00ada hacia Mois\u00e9s, el siervo fiel, y su destacable amistad con Dios. La relaci\u00f3n exclusiva de Mois\u00e9s con Dios le provey \u00f3 la oportunidad de interceder en favor del pueblo y como resultado el pacto fue renovado. Esto no fue atribuido a un cambio dram\u00e1tico en el coraz\u00f3n del pueblo, sino a la compasi\u00f3n y misericordia de Dios.<br \/>\n33:7\u201311 La tienda de reuni\u00f3n. Este pasaje registra c\u00f3mo Mois\u00e9s levant\u00f3 una tienda a considerable distancia del campamento principal con el prop\u00f3sito de encontrarse con Dios. Dada su funci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica, la tienda fue conocida como la tienda de reuni\u00f3n (7). Esta no deb\u00ed\u00ada ser confundida con el tabern\u00e1culo, tambi\u00e9n conocido como el \u2020\u0153tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n\u2020\u009d (p. ej.p. ej. Por ejemplo 40:2, 6), el cual fue construido con posterioridad (36:8\u201338) y que fue ubicado dentro del campamento israelita (N\u00fam. 1:53; 2:2, 17), no fuera del campamento, a considerable distancia (7). Aqu\u00ed\u00ad Mois\u00e9s disfrut\u00f3 de una relaci\u00f3n exclusiva y personal con Dios: Jehovah hablaba a Mois\u00e9s cara a cara, como habla un hombre con su amigo (11). Esta intimidad le permiti\u00f3 a Mois\u00e9s solicitar a Dios renovar su relaci\u00f3n de pacto con los israelitas. Si bien ellos estaban en una \u00ed\u00adntima relaci\u00f3n el uno con el otro, aun a Mois\u00e9s no le fue permitido mirar directamente a Dios; el v. 9 sugiere que la columna de nube imped\u00ed\u00ada que Mois\u00e9s, quien estaba dentro, mirara a Dios, quien estaba afuera. Este es otro recordatorio de la barrera que existe entre lo divino y lo humano.<br \/>\n33:12\u201434:33 La renovaci\u00f3n del pacto. La conversaci\u00f3n registrada al comienzo de esta secci\u00f3n ocurri\u00f3 en la tienda de reuni\u00f3n. Se centra en un n\u00famero de temas importantes. Primero, Mois\u00e9s busc\u00f3 reafirmaci\u00f3n de que Dios, a pesar de sus primeros comentarios en sentido contrario (cf.cf. Confer (lat.), compare 33:3, 5), en verdad ir\u00ed\u00ada con el pueblo en su viaje hacia la tierra prometida. Detr\u00e1s de esta solicitud est\u00e1 el temor de que si Dios no sub\u00ed\u00ada con el pueblo, Mois\u00e9s ya no ser\u00ed\u00ada capaz de reunirse con \u00e9l cara a cara. Mientras Dios prometi\u00f3: Mi presencia ir\u00e1 contigo (singular), Mois\u00e9s insisti\u00f3 con su solicitud en el sentido de que esta promesa incluir\u00ed\u00ada al resto del pueblo. Finalmente, Dios estuvo de acuerdo con esto porque estaba complacido con Mois\u00e9s.<br \/>\nLuego Mois\u00e9s pidi\u00f3 ver la gloria de Dios (18). De la respuesta dada por Dios es claro que \u00e9l iguala su gloria con toda mi bondad (19). Para asegurar a Mois\u00e9s de su identidad, Dios proclamar\u00ed\u00ada su nombre personal, Jehovah. Cuando previamente Dios le hab\u00ed\u00ada revelado su nombre a Mois\u00e9s: \u2020\u0153Mois\u00e9s cubri\u00f3 su cara, porque tuvo miedo de mirar a Dios\u2020\u009d (3:6). Ahora, por causa de sus experiencias posteriores, \u00e9l demostr\u00f3 una mayor confianza. Si bien a Mois\u00e9s se le dio la oportunidad de ver a Dios como ning\u00fan otro lo hab\u00ed\u00ada hecho, ni aun \u00e9l pudo ver el rostro divino con inmunidad (20).<br \/>\nAntes de ser testigo de la gloria de Jehovah, a Mois\u00e9s se le instruy\u00f3 que llevara al monte dos tablas de piedra para reemplazar aquellas anteriores que hab\u00ed\u00adan sido quebradas (34:1). Cuando Dios se revel\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo a Mois\u00e9s en la cima del monte, no s\u00f3lo enfatiz\u00f3 su misericordia y compasi\u00f3n, que perdona la iniquidad, la rebeli\u00f3n y el pecado (7;  cf.cf. Confer (lat.), compare 33:19), sino que tambi\u00e9n su justicia, que de ninguna manera dar\u00e1 por inocente al culpable (7; cf.cf. Confer (lat.), compare 32:34). La revelaci\u00f3n de estas caracter\u00ed\u00adsticas divinas a Mois\u00e9s es tan significativa que este pasaje se repite en otras seis ocasiones en el ATAT Antiguo Testamento ( Neh. 9:17; Sal. 86:15; 103:8; 145:8; Joel 2:13; Jon. 4:2). Aqu\u00ed\u00ad, en una escena dram\u00e1tica, hemos declarado verbalmente dos de las m\u00e1s importantes caracter\u00ed\u00adsticas de la naturaleza de Dios. Estas son las mismas cualidades que ya hab\u00ed\u00adan sido reveladas a trav\u00e9s de las acciones de Dios en favor de los israelitas al liberarles de Egipto. Es m\u00e1s, estos atributos descansan en el coraz\u00f3n mismo del entendimiento que el NTNT Nuevo Testamento hace de la muerte y la resurrecci\u00f3n de Cristo; experimentamos el perd\u00f3n de Dios porque Cristo ha llevado el castigo de nuestros pecados.<br \/>\nRespondiendo a esta exclusiva revelaci\u00f3n de la naturaleza divina, Mois\u00e9s solicit\u00f3 que Dios acompa\u00f1ara al pueblo, perdonara sus pecados y que los aceptara como su heredad (9). En r\u00e9plica Dios restableci\u00f3 su relaci\u00f3n de pacto con el pueblo. Los t\u00e9rminos del pacto (bosquejados en 34:11\u201326) tienen un paralelo estrecho con aquellos que se encuentran en las dos secciones \u00faltimas del \u2020\u0153libro del pacto\u2020\u009d (23:14\u201333), con la excepci\u00f3n de que el orden est\u00e1 invertido. Una vez m\u00e1s Mois\u00e9s escribi\u00f3 las obligaciones del pacto (27; cf.cf. Confer (lat.), compare 24:4). Finalmente, Dios escribi\u00f3 en las tablas de piedra los diez mandamientos o el dec\u00e1logo (28; cf.cf. Confer (lat.), compare 20:3\u201317).<br \/>\nCuando Mois\u00e9s regres\u00f3 de su encuentro con Dios en la cima del monte, su rostro era radiante (29). Tal fue la alarma de los israelitas que Mois\u00e9s tuvo que hablar para tranquilizarlos, primero a los ancianos y luego a la comunidad entera. Finalmente, despu\u00e9s de darles los mandamientos de Dios, \u00e9l puso un velo sobre su rostro (33).<br \/>\nNotas. 34:9 Esta es la primera ocasi\u00f3n en la cual los israelitas son referidos como heredad de Dios. 28 Si bien el sujeto del verbo escribi\u00f3 no est\u00e1 claramente establecido, se puede deducir de 34:1 que las tablas fueron escritas por Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare 32:16). No es raro en la narrativa heb. que el sujeto del verbo cambie sin que \u00e9ste sea claramente indicado.<br \/>\n34:34, 35 Mois\u00e9s cubre su rostro. Estos vers\u00ed\u00adculos est\u00e1n \u00ed\u00adntimamente relacionados con 34:30\u201333. Describen lo que normalmente ocurri\u00f3 cada vez que Mois\u00e9s se comunic\u00f3 con Dios. Despu\u00e9s de salir de la presencia de Dios, Mois\u00e9s comunicaba la palabra de Dios al pueblo y entonces cubr\u00ed\u00ada su rostro con un velo. Su rostro radiante era una se\u00f1al al pueblo de que en verdad \u00e9l se hab\u00ed\u00ada reunido con Dios.<br \/>\n35:1-40:38 CONSTRUCCION Y ERECCION DEL TABERNACULO<\/p>\n<p>35:1-36:7 Preparaci\u00f3n para edificar el tabern\u00e1culo<\/p>\n<p>Siguiendo a la renovaci\u00f3n del pacto, el pueblo fue convocado a reunirse y Mois\u00e9s les record\u00f3 la importancia de observar el s\u00e1bado (2, 3; cf.cf. Confer (lat.), compare 31:15). Como se\u00f1al del pacto entre ellos y Dios, era vital que los israelitas se abstuvieran de hacer cualquier trabajo el d\u00ed\u00ada s\u00e9ptimo de la semana. Ahora Mois\u00e9s era capaz de llevar a cabo las instrucciones que previamente hab\u00ed\u00ada recibido en relaci\u00f3n con la construcci\u00f3n del tabern\u00e1culo y el nombramiento de sacerdotes.<br \/>\nLuego Mois\u00e9s le pidi\u00f3 al pueblo que hiciera una ofrenda a Jehovah con el prop\u00f3sito de proveer los materiales requeridos para la construcci\u00f3n del tabern\u00e1culo y de los objetos relacionados con \u00e9ste (4\u20139); esto cumpli\u00f3 las instrucciones dadas a Mois\u00e9s por Dios (25:1\u20137). Luego vino la solicitud de artesanos que llevaran a cabo la obra (10), seguido por un resumen de los diversos objetos que deb\u00ed\u00adan ser construidos (11\u201319). 35:20\u201329 registra la generosa respuesta del pueblo a la s\u00faplica por materiales hecha por Mois\u00e9s (cf.cf. Confer (lat.), compare 35:4\u20139). N\u00f3tese la especial atenci\u00f3n que se da al trabajo de las mujeres hilando el tejido (25, 26); sus habilidades naturales y sus capacidades fueron consagradas para servir a Dios. Todo el pueblo respondi\u00f3 tan generosamente que m\u00e1s tarde tuvieron que pedirles que no trajeran m\u00e1s porque hab\u00ed\u00adan dado demasiado (36:3\u20137).<br \/>\nEn obediencia a las primeras instrucciones de Dios (31:1\u20136), Bezaleel y Oholiab, debido a su especial conocimiento y habilidades, fueron puestos a cargo de la obra (35:30\u201336:2). No s\u00f3lo fueron dotados como artesanos, sino que tambi\u00e9n ten\u00ed\u00adan aptitudes para ense\u00f1ar a otros (35:34).<\/p>\n<p>36:8-39:31 La terminaci\u00f3n del tabern\u00e1culo y las vestimentas sacerdotales<\/p>\n<p>Mucho de esta secci\u00f3n tiene paralelo estrecho con otros pasajes anteriores en Exo. Aqu\u00ed\u00ad encontramos un registro del cumplimiento casi palabra por palabra de las instrucciones dadas por Dios a Mois\u00e9s durante su primera estad\u00ed\u00ada en el monte (25:1\u201331:18; v\u00e9ase la tabla m\u00e1s adelante). La similitud entre las instrucciones y su cumplimiento indican que el pueblo obedeci\u00f3 a Dios \u2020\u0153al pie de la letra\u2020\u009d. Todo se hizo tal como Mois\u00e9s hab\u00ed\u00ada sido instruido. Ocasionalmente la instrucci\u00f3n divina (pero raramente su cumplimiento) contiene material adicional relacionado con el uso de un objeto en particular (p. ej.p. ej. Por ejemplo 30:6\u201310, 18\u201321).<br \/>\nAparte de mostrar que todo se hizo seg\u00fan las instrucciones de Dios, la repetici\u00f3n de esos detalles destaca la importancia del tabern\u00e1culo como lugar de morada de Dios. Esta repetici\u00f3n, que para algunos lectores les puede parecer aburrida, era la manera del antiguo autor de llamar la atenci\u00f3n a asuntos importantes.<br \/>\nEl orden en que los objetos est\u00e1n mencionados (ver el cuadro en la p\u00e1gina siguiente) difiere levemente de aquel seguido cuando Dios por primera vez entreg\u00f3 las instrucciones a Mois\u00e9s (caps. 25\u201330). El primer orden tiende a enumerar primero los objetos m\u00e1s importantes, mientras que aqu\u00ed\u00ad el arreglo refleja el orden en el cual los objetos fueron armados cuando el tabern\u00e1culo fue levantado (cf.cf. Confer (lat.), compare 40:2\u20138, 12\u201314; 40:17\u201333). En el inventario de los metales preciosos que sigue, la cantidad involucrada parece ser muy grande (aprox. una tonelada de oro, cuatro toneladas de plata, y dos toneladas y media de bronce). Sin embargo, esto no era ins\u00f3lito cuando se compara con pr\u00e1cticas contempor\u00e1neas en el mundo antiguo.<\/p>\n<p>39:32-43 Mois\u00e9s inspecciona el trabajo<\/p>\n<p>Una vez que el trabajo estuvo terminado todos los diferentes objetos fueron tra\u00ed\u00addos a Mois\u00e9s para su revisi\u00f3n. La lista de objetos registrada aqu\u00ed\u00ad se asemeja a aquellos encontrados en 31:7\u201311 y 35:11\u201319. Cuando Mois\u00e9s vio que todo se hab\u00ed\u00ada hecho tal como Dios lo orden\u00f3, bendijo al pueblo (43). Ahora todo estaba listo para que Mois\u00e9s armara el tabern\u00e1culo.<br \/>\nObjeto<br \/>\nInstrucciones<br \/>\nCumplimiento<br \/>\nTabern\u00e1culo<br \/>\n26:1\u201311, 14\u201329, 31, 32, 36, 37<br \/>\n36:8\u201338<br \/>\nArca<br \/>\n25:10\u201314, 17\u201320<br \/>\n37:1\u20139<br \/>\nMesa<br \/>\n25:23\u201329<br \/>\n37:10\u201316<br \/>\nCandelabro<br \/>\n25:31\u201339<br \/>\n37:17\u201324<br \/>\nAltar del incienso<br \/>\n30:1\u20135<br \/>\n37:25\u201328<br \/>\nAceite de la unci\u00f3n<br \/>\n30:25<br \/>\n37:29<br \/>\nAltar de bronce<br \/>\n27:1\u20138<br \/>\n38:1\u20137<br \/>\nFuente de bronce<br \/>\n30:18<br \/>\n38:8<br \/>\nAtrio<br \/>\n27:9\u201319<br \/>\n38:9\u201320<br \/>\nEfod<br \/>\n28:6\u201312<br \/>\n39:2\u20137<br \/>\nPectoral<br \/>\n28:15\u201328<br \/>\n39:8\u201321<br \/>\nT\u00fanica<br \/>\n28:31\u201334<br \/>\n39:22\u201326<br \/>\nVestido, turbante y cintur\u00f3n<br \/>\n28:39<br \/>\n39:27\u201329<br \/>\nL\u00e1mina de oro<br \/>\n28:36, 37<\/p>\n<p>40:1-33 La erecci\u00f3n del tabern\u00e1culo<br \/>\nDios dio a Mois\u00e9s las instrucciones finales en relaci\u00f3n con la erecci\u00f3n y consagraci\u00f3n del tabern\u00e1culo y sus utensilios (1\u201311) y la instalaci\u00f3n de Aar\u00f3n y sus hijos como sacerdotes (12\u201315). El relato registra que Mois\u00e9s obr\u00f3 de acuerdo con la primera mitad de estas instrucciones en forma inmediata. (Para un relato de la verdadera consagraci\u00f3n de los sacerdotes debemos mirar Lev. 8:1\u201336.) La obediencia de Mois\u00e9s se destaca a trav\u00e9s de la repetida expresi\u00f3n conforme a todo lo que Jehovah le hab\u00ed\u00ada mandado (16, 19, 21, 23, 25, 29, 32). El tabern\u00e1culo fue erigido el primer d\u00ed\u00ada del primer mes en el segundo a\u00f1o (17), justo a tiempo para que el pueblo celebrara el primer aniversario de su liberaci\u00f3n de Egipto (cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 9:1\u20135).<\/p>\n<p>40:34-38 La gloria de Jehovah llena el tabern\u00e1culo<\/p>\n<p>Cuando todo se hab\u00ed\u00ada terminado, una nube cubri\u00f3 el tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n y la gloria de Jehovah llen\u00f3 la morada (34). Ahora Dios viv\u00ed\u00ada en medio del pueblo. El tabern\u00e1culo lleg\u00f3 a ser el tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n (35), reemplazando la tienda usada anteriormente por Mois\u00e9s (cf.cf. Confer (lat.), compare 33:7\u201311). Sin embargo, \u00e9ste difiere en que Dios vivi\u00f3 en la tienda y Mois\u00e9s tuvo que permanecer afuera (35), mientras que anteriormente Mois\u00e9s hab\u00ed\u00ada entrado en la tienda y Dios hab\u00ed\u00ada permanecido afuera (33:9). La presencia de Dios era visible a cada uno a trav\u00e9s de la nube y el fuego que se asent\u00f3 sobre el tabern\u00e1culo. Desde aqu\u00ed\u00ad \u00e9l les guiaba en sus viajes (36\u201338). As\u00ed\u00ad Exo. llega a una conclusi\u00f3n apropiada al destacar la gloriosa presencia del Dios soberano en medio de su pueblo Israel.<br \/>\nT. D. Alexander<br \/>\nLEVITICO<br \/>\nIntroducci\u00f3n<\/p>\n<p>TITULO<br \/>\nEn heb. el t\u00ed\u00adtulo del libro lo constituye la primera palabra, wayyiqra<, \u2020\u0153y \u00e9l [el Se\u00f1or] llam\u00f3\u2020\u009d. El t\u00ed\u00adtulo de Lev\u00ed\u00adtico deriva de las antiguas traducciones de las Escrituras hebreas en griego y lat\u00ed\u00adn. No hay duda de que el libro recibi\u00f3 este t\u00ed\u00adtulo debido a que contiene varias instrucciones relacionadas con el trabajo de los sacerdotes levitas. Sin embargo, no es del todo apropiado por dos razones. Primera, por que no todos los levitas serv\u00ed\u00adan como sacerdotes, sino s\u00f3lo aquellos que pertenec\u00ed\u00adan a una familia en particular dentro de la misma tribu. Segunda, porque mucho del contenido del libro est\u00e1 dirigido a todos los israelitas y no s\u00f3lo a los sacerdotes, y toca asuntos que tienen que ver con sus vidas en relaci\u00f3n con la adoraci\u00f3n, la moralidad familiar, c\u00f3mo vivir social y comunitariamente, tratos financie ros, etc. El libro era tan importante para los \u2020\u0153laicos\u2020\u009d como para los \u2020\u0153cl\u00e9rigos\u2020\u009d.\n\nPATERNIDAD LITERARIA Y FECHA\n\nEl libro est\u00e1 colocado como una parte del registro de la revelaci\u00f3n de Dios a Mois\u00e9s mientras Israel estuvo acampado en el monte Sina\u00ed\u00ad, poco despu\u00e9s de su salida de Egipto. No se establece espec\u00ed\u00adficamente que Mois\u00e9s mismo haya escrito el libro (cf.cf. Confer (lat.), compare la manera en que algunas partes del Pentateuco se atribuyen a \u00e9l, p. ej.p. ej. Por ejemplo Exo. 24:4, 7; N\u00fam. 33:2). Sin embargo, quienes prefieren mantener la fecha tradicional para el libro opinan que si realmente no fue Mois\u00e9s quien lo escribi\u00f3, el libro debe haber sido editado por alguien muy cerca a \u00e9l. Lev. verdaderamente muestra se\u00f1ales de una organizaci\u00f3n cuidadosa e inteligente.\nSin embargo, por mucho tiempo los eruditos cr\u00ed\u00adticos b\u00ed\u00adblicos han argumentado que el libro surgi\u00f3 de c\u00ed\u00adrculos sacerdotales y representa su prescripci\u00f3n para el Segundo Templo, en el per\u00ed\u00adodo posex\u00ed\u00adlico. Por eso, juntamente con otras partes del Pentateuco, se le asigna al material referido como P; es decir, la \u00faltima de las fuentes hipot\u00e9ticas para el Pen tateuco. [Nota del Editor: \u2020\u0153P\u2020\u009d se refiere a la primera letra de la palabra para \u2020\u0153sacerdote\u2020\u009d tanto en alem\u00e1n como en ingl\u00e9s]. Sin embargo, quienes adoptan este punto de vista reconocen que P inclu ye una amplia variedad de material que originalmente pudo haber existido mucho antes del exilio. La fecha asignada a un texto editado, en su forma final, no es un indicador seguro de la fecha del origen de su contenido. Adem\u00e1s, algunas de las razo nes para la fecha tard\u00ed\u00ada del susodicho material sacerdotal ya no parecen ser muy convincentes. Hoy d\u00ed\u00ada se tiene informaci\u00f3n sobre las reglas detalladas y elaboradas para los sacrificios en la adoraci\u00f3n, y descripciones de santuarios de las sociedades del Cercano Oriente, las cuales son mucho m\u00e1s antiguas que el per\u00ed\u00adodo mosaico y, por lo mismo, no necesita asignarse a un desarrollo tard\u00ed\u00ado en Israel. Adem\u00e1s, una comparaci\u00f3n de las leyes en Lev. con aquellas leyes relacionadas en Deut. y otras partes del ATAT Antiguo Testamento, sugieren a menudo la probabilidad de que el texto lev\u00ed\u00adtico sea m\u00e1s antiguo. Si Lev. fue escrito casi mil a\u00f1os m\u00e1s tarde que su mar co literario, ha tenido much\u00ed\u00adsimo \u00e9xito para evitar los anacronismos, y en su lugar la terminolog\u00ed\u00ada muestra algunos aspectos que ya no estaban vigentes en el per\u00ed\u00adodo tard\u00ed\u00ado. Por esta y otras razones algunos eruditos con sideran que en su origen el material de Lev. es mucho m\u00e1s antiguo que el exilio, pero no necesariamente mosaico.\n\nESTRUCTURA\n\nEl hecho de que Lev. sea un documento cuidadosamente ordenado puede notarse instant\u00e1neamente en el bosquejo del contenido que se da m\u00e1s adelante. Se nota que hay un definido sentido de progreso l\u00f3gico. El final del libro de Exo. ha descrito la construcci\u00f3n del tabern\u00e1culo y todo lo que era necesario para que se llevaran a cabo los sacrificios de adoraci\u00f3n de Israel. De modo que Lev. se inicia pr\u00e1cticamente como un manual de sacrificios, explicando primeramente en t\u00e9rminos laicos qu\u00e9 parte deb\u00ed\u00adan jugar todos los involucrados en el procedimiento, qu\u00e9 tipo de animales eran apropiados para ciertos prop\u00f3sitos y qu\u00e9 deb\u00ed\u00ada hacerse con ellos, etc. Despu\u00e9s presenta algunas normas adicionales para beneficio de los sacerdotes. A esa secci\u00f3n le sigue la narraci\u00f3n de la ordenaci\u00f3n de los sacerdotes, quienes llevar\u00ed\u00adan a cabo esos sacrificios. Pero los sacerdotes ten\u00ed\u00adan otras tareas, principalmente la responsabilidad de ense\u00f1ar a los israelitas ordinarios la distinci\u00f3n entre lo santo y lo com\u00fan, y entre lo limpio e inmundo. As\u00ed\u00ad que la secci\u00f3n que sigue trata de ello. Para los israelitas, la vida bajo el pacto involucraba mucho m\u00e1s que la adoraci\u00f3n apropiada y la pureza ritual, por lo que el resto del libro contin\u00faa estableciendo un sinn\u00famero de responsa bilidades personales, familiares, sociales y econ\u00f3micas, todas dise\u00f1adas para capacitar a Israel a mantener esa distinci\u00f3n nacional (santidad) para la cual Dios los hab\u00ed\u00ada creado. Al final del libro, uno de los asuntos principales tiene que ver con las finanzas en relaci\u00f3n con la tierra y las propiedades, dando as\u00ed\u00ad un vistazo al futuro mientras el lector llega a N\u00fam. y Deut. y sigue el progreso de Israel hacia la tierra prometida. De esta manera, el libro muestra un balance literario que es propio, y al mismo tiempo encaja apropiadamente en su lugar en el gran tema del Pentateuco como un todo.\nEl equilibrio del libro puede verse desde otra perspectiva. En Exo. 19:4\u20136, aun antes de hacer el pacto y darles la ley, Dios le hab\u00ed\u00ada dado a Israel una identidad y un papel a desarrollar en medio de las naciones. Deb\u00ed\u00adan ser un pueblo de sacerdotes y una naci\u00f3n santa. Se puede decir que Lev. se divide en dos partes, reflejando as\u00ed\u00ad cada una de esas \u00e1reas. Los caps. 1\u201317 tienen que ver principalmente con \u00e1reas de responsabilidad sacerdotal, mientras que los caps. 18\u201327 est\u00e1n saturados con el llamado a Israel a ser santo en cada \u00e1rea pr\u00e1ctica de la vida (tanto que la secci\u00f3n de 17\u201326 ha recibido el nombre de \u2020\u0153el C\u00f3digo de Santidad\u2020\u009d, o \u2020\u0153H\u2020\u009d en la terminolog\u00ed\u00ada de los cr\u00ed\u00adticos). Otros han sugerido que estas dos partes del libro reflejan el doble mandamiento de amar a Dios y amar al pr\u00f3jimo. La primera parte del libro culmina con el gran d\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n (cap. 16), en el cual se restauraban las relaciones entre la naci\u00f3n y Dios. La segunda parte alcanza su cl\u00ed\u00admax con el A\u00f1o del Jubileo (cap. 25), cuando se restauraban las relaciones entre la gente. Cada parte tiene tambi\u00e9n una lecci\u00f3n hist\u00f3rica objetiva en cuanto a no tratar a Dios con desd\u00e9n (caps. 10, 24).\n\nTEOLOGIA Y PERTINENCIA\n\nDios le hizo una promesa a Abraham, la cual inclu\u00ed\u00ada tres puntos particulares y una meta universal (G\u00e9n. 12:1\u20133, 15). Dios le prometi\u00f3 a Abraham hacer de \u00e9l una naci\u00f3n, bendecirlo en base a la relaci\u00f3n del pacto y darle una tierra d\u00f3nde vivir. El prop\u00f3sito final era bendecir a todas las naciones. Lev. toca todo esto, pero particularmente se centra sobre la segunda de estas tres promesas espec\u00ed\u00adficas. La primera parte ya estaba en el proceso de cumplirse: Israel ya hab\u00ed\u00ada llegado a ser una gran naci\u00f3n (Exo. 1:7). La tercera, la posesi\u00f3n de tierra, a\u00fan estaba por delante, y es el centro de atenci\u00f3n en N\u00fam. y Deut. El asunto central en Lev. es c\u00f3mo mantener esa relaci\u00f3n entre Dios e Israel, la cual hab\u00ed\u00ada sido establecida con el \u00e9xodo y la elaboraci\u00f3n de un pacto (Exo. 24). La respuesta es que Dios mismo provee los medios, por su gracia. La relaci\u00f3n que se hab\u00ed\u00ada establecido por la gracia redentora de Dios (en el \u00e9xodo) s\u00f3lo pod\u00ed\u00ada mantenerse por la gracia perdonadora de Dios (tal como Israel lo hab\u00ed\u00ada comprobado desde el incidente del becerro de oro, Exo. 32\u201334). El sistema de sacrificios no era un medio para comprar favores, sino de recibir gracia. Y la obediencia pr\u00e1ctica a la ley en los cap\u00ed\u00adtulos posteriores no era un asunto de alcanzar santidad, sino de vivir de acuerdo con las caracter\u00ed\u00adsticas que Dios ya hab\u00ed\u00ada conferido a la naci\u00f3n. S\u00f3lo por medio de una respuesta apropiada a la gracia de Dios es que Israel podr\u00ed\u00ada continuar gozando su bendici\u00f3n mayor; es decir, la presencia de Dios en su medio, simb\u00f3licamente localizada en el tabern\u00e1culo pero experimentada en cada \u00e1rea de la vida diaria. Cualquier cosa que amenazara esa pre sencia de Dios o contaminara su lugar de habitaci\u00f3n ten\u00ed\u00ada que tratarse rigurosamente. Debemos recordar este objetivo positivo que est\u00e1 detr\u00e1s del ambiente severo en algunas secciones.\nPara el cristiano, la gracia que ofrece Lev. por medio del sistema de sacrificios ahora se encuentra completamente en Cristo Jes\u00fas; y para los escrito res del NTNT Nuevo Testamento los sacrificios proveyeron un riqu\u00ed\u00adsimo simbolismo para interpretar el significado de la cruz. De igual manera, la demanda de santidad, la cual en Lev. es una insignia de la separaci\u00f3n de Israel de las otras naciones, en el NTNT Nuevo Testamento se transforma en el llamado al cristiano a distinguirse del mundo. Pero el reto moral de Lev., as\u00ed\u00ad como el de toda la ley del ATAT Antiguo Testamento, no se pueden confinar a la iglesia. Dios cre\u00f3 a Israel para ser luz a las naciones. Su distinci\u00f3n estaba en la capacidad de ser modelo de las normas \u00e9ticas y la direcci\u00f3n de vida que Dios finalmente desea para todos. Por lo tanto, el libro contiene importantes lecciones para entender nuestra salvaci\u00f3n, santificaci\u00f3n personal y \u00e9tica social. Lev. es parte de las Escrituras que seg\u00fan Pablo son capaces de hacernos sabios para la salvaci\u00f3n y son \u00fatiles para ense\u00f1arnos c\u00f3mo vivir (2 Tim. 3:15\u201317).\n\nBOSQUEJO DEL CONTENIDO\n\n1:1-7:38\tReglamentos para los sacrificios\n1:1, 2\tIntroducci\u00f3n\n1:3-17\tEl holocausto\n2:1-16\tLa ofrenda vegetal\n3:1-17\tLa ofrenda de paz\n4:1-5:13\tLa ofrenda por el pecado\n5:14-6:7\tLa ofrenda por la culpa\n6:8-7:38\tInstrucciones para los sacerdotes\n\n8:1-10:20\tLa instituci\u00f3n del sacerdocio\n8:1-36\tLa ordenaci\u00f3n de Aar\u00f3n y sus hijos\n9:1-24\tAar\u00f3n y sus hijos inician su ministerio\n10:1-20\tEl juicio sobre Nadab y Abih\u00fa\n\n11:1-17:16\tDiagn\u00f3stico y tratamiento de lo inmundo\n11:1-47\tAnimales y alimentos limpios e inmundos\n12:1-8\tImpureza a causa de parto\n13:1-14:57\tImpureza a causa de infecci\u00f3n\n15:1-33\tImpureza debido a secreciones del cuerpo\n16:1-34\tEl d\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n\n17:1-16\tReglamentos suplementarios sobre los sacrificios y la carne\n\n18:1-27:34\tSantidad pr\u00e1ctica en todo aspecto de la vida\n18:1-29\tRegulaci\u00f3n de las relaciones sexuales\n19:1-37\tEl car\u00e1cter social de Israel\n20:1-27\tFaltas graves y sus castigos\n21:1-22:31\tLa demanda de santidad para los sacerdotes\n23:1-44\tFestividades y asambleas establecidas\n24:1-9\tEl cuidado del tabern\u00e1culo\n24:10-23\tLa muerte del blasfemo\n25:1-55\tEl a\u00f1o sab\u00e1tico y el a\u00f1o del jubileo\n26:1-46\tBendiciones, maldiciones y promesas\n27:1-34\tValorizaci\u00f3n de los votos y de las cosas consagradas a Dios\nComentario\n1:1-7:38 REGLAMENTOS PARA LOS SACRIFICIOS\n\n1:1, 2 Introducci\u00f3n\n\nLas instrucciones para sacrificios que se dan en Lev. se encuentran dentro del marco de las narraciones del resto del Pentateuco. Se impartieron, por iniciativa de Dios, a un pueblo que ya hab\u00ed\u00ada experimentado la gracia de su redenci\u00f3n en el \u00e9xodo. No eran intentos humanos para aplacar a las deidades, alcanzar salvaci\u00f3n o comprar favores. Al contrario, ten\u00ed\u00adan el prop\u00f3sito de mantener la relaci\u00f3n ya establecida por la acci\u00f3n redentora de Dios, proveyendo medios permanentes para tratar con el pecado y la restauraci\u00f3n del compa\u00f1erismo. Lo que ense\u00f1aban era congruente con los instintos humanos m\u00e1s amplios en relaci\u00f3n con los sacrificios; es de cir, que el perd\u00f3n y el compa\u00f1erismo no son baratos.\nLa palabra ofrenda (korba\u00c5\u2019n) es el t\u00e9rmino m\u00e1s com\u00fan para referirse a los regalos y las ofrendas que la gente pod\u00ed\u00ada traer a Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 7:11). Este t\u00e9rmino incluye los varios sacrificios que se mencionan m\u00e1s abajo. Aqu\u00ed\u00ad, la especificaci\u00f3n preliminar es que los animales a ser sacrificados deben tomarse de las manadas y reba\u00f1os dom\u00e9sticos; esto significa que los animales salvajes no eran aceptables. Deben haber existido dos razones para esto. Primera, los animales salvajes no pertenec\u00ed\u00adan a nadie y, por lo mismo, no pod\u00ed\u00adan tener ese sentido de identificaci\u00f3n con el que ofrendaba que tendr\u00ed\u00ada un animal dom\u00e9stico de su propia manada o reba\u00f1o. Segunda, s\u00f3lo el sacrificio de un animal dom\u00e9stico representaba un costo real al que ofren daba. Y tal como David lo comprendiera, un sacrificio que no cuesta no es un sacrificio (2 Sam. 24:24). Por otro lado, descubrimos que era posible que la persona extremadamente pobre ofreciera un ave. As\u00ed\u00ad que el asunto del costo no era lo principal para la eficacia del sacrificio.\nLa expresi\u00f3n cuando alguno de vosotros presente una ofrenda es indefinida; no establece la frecuencia de las ofrendas para las familias israelitas ordinarias y, en cualquier caso, eran voluntarias (por lo menos las primeras tres). Las ofrendas por el pecado y la culpa eran obligatorias bajo circunstancias bien establecidas, pero los holocaustos (u ofrendas quemadas), las ofrendas de cereales y las ofrendas de paz normalmente eran presentadas voluntariamente cuantas veces el jud\u00ed\u00ado sintiera el deseo de ha cerlo. Entonces, es obvio que el valor material del sacrificio no era lo que importaba mayormente a Dios, sino lo que motivaba al adorador.\nLa anterior es una perspectiva que encuentra apoyo en muchos otros lugares del ATAT Antiguo Testamento, y algo sobre lo que Jes\u00fas hizo hincapi\u00e9. Aunque fue Dios el que tom\u00f3 la iniciativa de proveer a los israelitas las instrucciones de c\u00f3mo deb\u00ed\u00adan presentarle sus ofrendas, hab\u00ed\u00ada cosas m\u00e1s importantes que \u00e9l buscaba en su relaci\u00f3n con ellos: Especialmente las cualidades que tienen que ver con la vida moral, la obediencia y la justicia social, las cuales se incluyeron en el pacto durante el \u00e9xodo, antes de que el tabern\u00e1culo fuera erigido o que se prescribieran los sacrificios en Lev. (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Sam. 15:22; Sal. 50:13; Ose. 6:6; Am\u00f3s 5:21\u201324; Mat. 5:23 ss.; Mar. 12:33). Por lo tanto, el contenido de Lev. debe establecerse en el m\u00e1s amplio contexto de sus narraciones y el de toda la revelaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica.\nLas instrucciones que se encuentran a continuaci\u00f3n fueron dadas por Dios a Mois\u00e9s para todos los israelitas. Esto manifiesta otra caracter\u00ed\u00adstica de estos primeros siete cap\u00ed\u00adtulos. Las instrucciones en relaci\u00f3n con los sacrificios fueron dadas, antes que nada, para el beneficio de los adoradores mismos; es decir, los laicos. Eran ellos quienes presentaban y mataban los animales para el sacrificio, y despu\u00e9s recib\u00ed\u00adan palabras de expiaci\u00f3n y restauraci\u00f3n del compa\u00f1erismo con Dios. Este es el enfoque de 1:1\u20136:7, al cual le sigue una secci\u00f3n m\u00e1s corta en la que se presenta una lista de los mismos sacrificios, pero con el \u00e9nfasis en las tareas y beneficios de los sacerdotes, quienes recib\u00ed\u00adan ciertas porciones de varios de los sacrificios como el medio principal de manutenci\u00f3n (6:8\u20137:38).\n\n1:3-17 El holocausto\n\nEl holocausto (u ofrenda quemada) encabeza la lista de los sacrificios, quiz\u00e1 porque era el m\u00e1s com\u00fan. En N\u00fam. 28 se instruye a los sacerdotes para que diariamente presenten holocaustos, en la ma\u00f1ana y en la tarde. Tambi\u00e9n era el sacrificio que se ofrec\u00ed\u00ada en su totalidad, ya que todo el animal era quemado (excepto la piel, que era para el sacerdo te, 7:8). En los otros sacrificios algunas porciones de la carne estaban disponibles para consumo de los sacerdotes, el adorador, o ambos.\nEl nombre del sacrificio (ola\u00c5\u2019) probablemente signifique \u2020\u0153lo que asciende\u2020\u009d; es decir, toda la ofrenda \u2020\u0153sube\u2020\u009d en el humo al Se\u00f1or. La ofrenda ten\u00ed\u00ada que ser un macho sin defecto. Los animales machos eran de mucho m\u00e1s valor en el sacrificio, aunque en la agricultura eran de los que pod\u00ed\u00ada desprenderse m\u00e1s f\u00e1cilmente ya que eran las hembras las que produc\u00ed\u00adan la leche y las cr\u00ed\u00adas. El animal ten\u00ed\u00ada que ser sin defecto. S\u00f3lo lo mejor pod\u00ed\u00ada ser ofrecido a Dios. Por lo tanto, el sacrificio deb\u00ed\u00ada ser un asunto de valor y calidad, aunque fuera relativo a las circunstancias del adorador. Ofrecer animales de una pobre calidad era un insulto, no porque Dios necesitara los animales por su propio valor, sino porque delataba la actitud en el coraz\u00f3n del adorador; es decir, indiferencia y falta de gratitud o compromiso hacia Dios, como si \u00e9l no mereciera algo mejor. Esto fue lo que Malaqu\u00ed\u00adas reclam\u00f3 (Mal. 1:6\u201314).\nLas instrucciones para el holocausto est\u00e1n divididas en tres secciones: para el ganado (la manada, 3\u20139), ovejas o cabras (el reba\u00f1o, 10\u201313), y aves (14\u201317). Sin embargo, cada secci\u00f3n termina exactamente con la misma frase, describiendo la ofrenda como de grato olor a Jehovah. Otra vez se subraya el hecho de que el valor material del sacrificio no es lo que cuenta mayormente ante los ojos de Dios. El se complacer\u00ed\u00ada tanto con el ave que presentara un hombre pobre como con el buey de un hombre rico. Ni aun la multiplicaci\u00f3n de sacrificios caros aumentar\u00ed\u00ada su valor intr\u00ed\u00adnseco ante Dios. El no se impresiona con la aritm\u00e9tica sino con la obediencia (cf.cf. Confer (lat.), compare Miq. 6:6\u20138; Ose. 5:6).\nEl adorador ten\u00ed\u00ada que llevar sus animales a la entrada del tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n. Esta era la estructura interior al lado occidental del atrio del tabern\u00e1culo, donde estaban colocados el arca del pac to y otros utensilios o mobiliario sagrado, y donde se encontraba de manera particular la presencia de Dios. La entrada probablemente se refiera a cualquier lugar dentro del atrio fuera del tabern\u00e1culo, cerca del altar mayor. El adorador presentar\u00ed\u00ada su animal a un sacerdote y se llevar\u00ed\u00ada a cabo una peque\u00f1a ceremonia para declarar que el sacrificio que intentaba hacer era aceptable al Se\u00f1or. El que ofrendaba pondr\u00ed\u00ada su mano sobre la cabeza del animal (v. 4). Esta no ser\u00ed\u00ada una simple palmadita, sino un acto significativo de presionar o apoyarse. No se nos dice si se expresaba algo mientras se llevaba a cabo este acto. Puede haber incluido la confesi\u00f3n de pecado (como se requiere en 5:5 y en 16:21) o, seg\u00fan lo que dice el v. 4b, una oraci\u00f3n pidiendo que hubiera expiaci\u00f3n. O puede ser que en ese momento era cuando el adorador declaraba al sacerdote, y a cualquiera que estuviera pre sente, la raz\u00f3n de su sacrificio, tal como se observa en algunos de los salmos (ver Sal. 116).\nNo se nos dice qu\u00e9 significaba este acto. Quiz\u00e1 ten\u00ed\u00ada un doble significado, a la luz del contexto y de otras ocasiones donde se explica la acci\u00f3n. En primer lugar, ser\u00ed\u00ada un acto declarando propiedad e identificaci\u00f3n. Vale la pena recordar que el \u00e1rea del tabern\u00e1culo debe haber presentado una escena con mucho ruido y confusi\u00f3n, con varios animales y adoradores entremezcl\u00e1ndose. Cuando el adorador, quiz\u00e1 juntamente con toda su familia, al fin era atendido por alguno de los sacerdotes, necesitaba identificar claramente los animales que estaban ofreciendo y con qu\u00e9 prop\u00f3sito. El colocar las ma nos sobre la cabeza del animal era una manera de decir: \u2020\u0153Este es nuestro animal, y lo ofrecemos por nuestras razones particulares; por el perd\u00f3n de nuestro pecado, acci\u00f3n de gracias o consagraci\u00f3n. Reclamamos para nosotros los beneficios y bendiciones de este sacrificio, y pedimos que sea aceptado.\u2020\u009d\nEn segundo lugar, en vista de que el v. 4 especifica que el animal ser\u00ed\u00ada aceptado para hacer expiaci\u00f3n por el que ofrendaba, es casi seguro que el colocar las manos sobre la cabeza del animal ten\u00ed\u00ada un elemento de representaci\u00f3n y sustituci\u00f3n; es decir, el animal estaba siendo ofrecido en lugar del adorador. El estaba poniendo sus pecados sobre la cabeza del animal a fin de que su muerte los quitara y limpiara. El animal llevar\u00ed\u00ada los pecados de la persona, y morir\u00ed\u00ada en su lugar. Este significado estaba claramente expresado en la ceremonia nacional del gran d\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n, cuando los pecados del pueblo se colocaban sobre la cabeza de uno de los animales. En ese caso, no se mataba el macho cabr\u00ed\u00ado sino que era enviado al desierto para que \u2020\u0153se llevara\u2020\u009d los pecados de la gente (Lev. 16:20\u201322).\nDespu\u00e9s de la ceremonia de poner las manos sobre el animal y la declaraci\u00f3n de aceptaci\u00f3n, el resto del procedimiento estaba dividido entre el que ofrendaba y el sacerdote que lo estaba atendiendo. El que ofrendaba era el que hac\u00ed\u00ada la mayor parte del trabajo. Era su obligaci\u00f3n degollar el animal (v. 5) de tal manera que toda la sangre pudiera salir del animal; desollarlo (v. 6, la piel era dada al sacerdote, 7:8); cortarlo en pedazos (v. 6); y lavar las par tes inmundas del animal (v. 9); es decir, cubiertas con lodo o excremento, a fin de que el sacerdote no fuera contaminado al tocar el cuerpo. El sacerdote ten\u00ed\u00ada la tarea de llevarse la sangre y rociarla alrededor del altar. Tal como se explica m\u00e1s adelante en Lev., esto era para ofrecer la vida del animal a Dios, porque la sangre representaba su vida, una vida que ahora terminaba con la muerte (17:10\u201312). Finalmente, el sacerdote tomaba los pedazos del animal de manos del adorador mientras los cortaba, y los colocaba sobre el altar donde el adorador y su familia los ve\u00ed\u00adan quemarse hasta consumirse.\nToda la acci\u00f3n, tanto por parte del adorador como del sacerdote, se dice que produc\u00ed\u00ada un grato olor a Jehovah. Esta frase capta el sentido literal del humo y su aroma subiendo al cielo pero, por supuesto, su intenci\u00f3n es simb\u00f3lica. El lenguaje es antropom\u00f3rfico (es decir, describe la respuesta de Dios en t\u00e9rminos humanos, como si realmente el olor lo complaciera), pero el proposito es teol\u00f3gico. El sacrificio agradaba a Dios y, por lo mismo, lograba el prop\u00f3sito deseado, el cual era hacer expiaci\u00f3n (v. 4).\nHacer expiaci\u00f3n (kipper) es el punto central de los ritos que envolv\u00ed\u00adan sangre (ver 17:11). Kipper puede tener dos significados principales. Puede significar \u2020\u0153limpiar algo, limpiar y purificar\u2020\u009d, y tambi\u00e9n puede significar \u2020\u0153pagar un rescate\u2020\u009d a fin de evitar un castigo o reducir una multa mayor (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 21:30; 2 Cr\u00f3n. 29:24; Prov. 6:35; N\u00fam. 35:31\u201333 [negativamente]). El primer significado pa rece ser la perspectiva en los ritos de sangre para la ofrenda por el pecado, por medio de la cual ciertas partes del santuario y su mobiliario eran limpios de contaminaci\u00f3n (cap. 4). En algunos casos se combinaban las ofrendas por el pecado y el holocausto, con el prop\u00f3sito de una expiaci\u00f3n purificadora (14:19 ss.). Pero parece ser que lo que principalmente estaba involucrado en el holocausto era el sentido de rescate. Ten\u00ed\u00ada el efecto de apartar o reducir la ira de Dios a fin de que el adorador fuera librado del castigo por su pecado. Esto est\u00e1 apoyado por varios ejemplos del ATAT Antiguo Testamento donde el holocausto fue eficaz para apartar o ablandar la ira de Dios (G\u00e9n. 8:21; Jue. 13:23; 1 Sam. 7:9; 2 Sam. 24:25; 2 Cr\u00f3n. 29:7, 8; Job 1:5; 42:8).\nEl prop\u00f3sito expiatorio del holocausto debe verse como algo b\u00e1sico, aunque es obvio que estaba asociado con otras formas de respuesta a Dios, particularmente acci\u00f3n de gracias por bendiciones espec\u00ed\u00adficas o salvaci\u00f3n (p. ej.p. ej. Por ejemplo Eze. 8:15), y votos de obediencia. Estos son a veces el foco de atenci\u00f3n en los salmos donde se mencionan los holocaustos (p. ej.p. ej. Por ejemplo Sal. 50:8\u201315; 66:13\u201315). Sin embargo, el salmista sab\u00ed\u00ada muy bien que las ofrendas de acci\u00f3n de gracias y obediencia pod\u00ed\u00adan ofrecerse s\u00f3lo sobre la base de que Dios hubiera con anterioridad manifestado su gracia y perd\u00f3n.\nEn Exo. 24:3\u20138 el holocausto fue s\u00ed\u00admbolo del compromiso que se contrajo al entrar en el pacto, pero es muy claro que lo que estaba en el coraz\u00f3n del pacto desde el punto de vista del pueblo era su compromiso a la obediencia, no la presentaci\u00f3n del sacrificio (una prioridad que est\u00e1 claramente expresada en el Sal. 40:6 y en 1 Sam. 15:22). Es significativo que las \u00fanicas dos referencias directas a los holocaustos en el NTNT Nuevo Testamento son citas de estos dos vers\u00ed\u00adculos, las cuales expl\u00ed\u00adcitamente dan m\u00e1s valor a la obediencia que al sacrificio (Mar. 12:33; Heb. 10:6\u20138). El uso que se hace en el NTNT Nuevo Testamento del s\u00ed\u00admbolo de los sacrificios ser\u00e1 considerado al final de esta secci\u00f3n.\n\n2:1-16 La ofrenda vegetal\n\nA esta ofrenda se le denomina simplemente un regalo (minha\u00c5\u2019). La palabra se usa com\u00fanmente para los regalos, los cuales pueden ser expresiones de reverencia u homenaje (G\u00e9n. 32:14; 43:11; Jue. 6:19, 1 Sam. 10:27), gratitud (Sal. 96:8), o lealtad (2 Sam. 8:2; 2 Cr\u00f3n. 17:11). Aqu\u00ed\u00ad claramente se refiere a una ofrenda espec\u00ed\u00adfica de cereal o grano. La ofrenda vegetal frecuentemente se ofrec\u00ed\u00ada juntamente con otros sacrificios, particularmente el holocausto (p. ej.p. ej. Por ejemplo N\u00fam. 15:1\u201316; 28:1\u201310, el cual tambi\u00e9n especifica ofrendas de libaci\u00f3n de vino, que no se mencionan en Lev.), pero pod\u00ed\u00ada ofrecerse sola, como una alternativa a los sacrificios de animales para la gente pobre. En este caso pod\u00ed\u00ada tener el mismo significado de representaci\u00f3n y sustituci\u00f3n que el de un sacrificio de animal.\nS\u00f3lo cuando la ofrenda era de los primeros frutos (14\u201316) se ofrec\u00ed\u00ada el grano entero del cereal. De otra manera, el grano ten\u00ed\u00ada que \u2020\u0153prepararse\u2020\u009d por lo menos en forma de harina. Por lo tanto, lo que se estaba ofreciendo a Dios era una combinaci\u00f3n de lo que \u00e9l primeramente hab\u00ed\u00ada creado y provisto (el cereal mismo) y lo que el trabajo humano hab\u00ed\u00ada hecho de ello. Por lo tanto, esta ofrenda significaba la consagraci\u00f3n a Dios de los regalos de la creaci\u00f3n y el producto del trabajo humano.\nEl cap\u00ed\u00adtulo tiene tres secciones: Los vv. 1\u20133 tratan de las ofrendas de harina sin cocinar; los vv. 4\u201310 tratan de ofrendas cocidas; y los vv. 11\u201316 agregan otras instrucciones generales. Los ingredientes principales en cada caso eran harina y aceite. El incienso, el cual era s\u00ed\u00admbolo de la santidad y presencia de Dios, y la devoci\u00f3n a \u00e9l (Sal. 141:2), o simplemente del gozo de la adoraci\u00f3n (Prov. 27:9), se agregaba a la peque\u00f1a porci\u00f3n que se quemaba en el altar (v. 2). En el ATAT Antiguo Testamento, el aceite a veces era s\u00ed\u00admbolo del Esp\u00ed\u00adritu de Dios (como en las ceremonias de unci\u00f3n; p. ej.p. ej. Por ejemplo 1 Sam. 16:13), pero no hay una indicaci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica de que ese sea su significado aqu\u00ed\u00ad. El aceite tambi\u00e9n expresa gozo y bendici\u00f3n en la vida (Sal. 45:7; Ecl. 9:7 y ss.; Sal. 104:15; 23:5), probablemente por eso el aceite y el incienso se un\u00ed\u00adan para darle a la ofrenda un significado de valor, gozo y algo sagrado.\nRealmente s\u00f3lo una peque\u00f1a porci\u00f3n (un pu\u00f1ado, v. 2) de la ofrenda vegetal se quemaba en el altar. Esto se denomina la porci\u00f3n memorial (<azkara\u00c5\u2019), que lit.lit. Literalmente significa \u2020\u0153recordatorio\u2020\u009d, pero no es claro qui\u00e9n est\u00e1 haciendo el recordatorio, o a qui\u00e9n. Algunos lo toman como significando que al que ofrendaba se le recordaba que la peque\u00f1a porci\u00f3n que ser\u00ed\u00ada quemada era s\u00f3lo una muestra de que todo lo que ten\u00ed\u00ada le pertenec\u00ed\u00ada a Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Cr\u00f3n. 29:14). Otros lo toman como un recordatorio para Dios en cuanto a su pacto de promesa de bendecir y proteger a su pueblo incluyendo, por su puesto, a la persona que estaba presentando esta ofrenda en particular. El segundo significado puede ir mejor con la \u00faltima parte del v. 2, donde se dice que esta ofrenda, al igual que el holocausto, es de grato olor a Jehovah.\nDespu\u00e9s de que esta peque\u00f1a porci\u00f3n era ofrecida por medio del fuego, el resto del cereal pertenec\u00ed\u00ada a los sacerdotes, ya fuera harina cruda, panes o tortas de cualquier clase (v. 10). De modo que las ofrendas vegetales eran una fuente principal de sost\u00e9n para los sacerdotes, quienes no pose\u00ed\u00adan tierra alguna y, por lo tanto, no ten\u00ed\u00adan los medios para tener sus propios cultivos. Es lo m\u00e1s sagrado porque era separado para los sacerdotes. En otras pa labras, todav\u00ed\u00ada era simplemente harina o pan ordinarios, pero era separado para ser diferente de la comida diaria de la familia de uno. Era para los siervos del Se\u00f1or. \u2020\u0153Sagrado\u2020\u009d no significa algo m\u00e1 gico o meramente religioso; significa aquello que ha sido apartado para ser diferente. Este significado ser\u00e1 m\u00e1s claro, especialmente en su sentido moral y pr\u00e1ctico, m\u00e1s adelante en el libro. La harina pod\u00ed\u00ada ser cocida en diferentes maneras antes de ofrecerse (vv. 4\u201310). Pod\u00ed\u00ada ser cocida al horno (v. 4), en sart\u00e9n (v. 5), o en cacerola (v. 7). \u00c2\u00a1No hay duda que los sacerdotes apreciar\u00ed\u00adan la variedad!\nFinalmente, hay algunas instrucciones en cuanto a ingredientes prohibidos y prescritos. La ofrenda de cereal ten\u00ed\u00ada que prepararse sin levadura o miel (v. 11), pero siempre deb\u00ed\u00ada incluir sal (v. 13). El texto no explica las razones para esto, as\u00ed\u00ad que, otra vez, debemos ser cautos en nuestras especulaciones. Tanto la levadura como la miel pod\u00ed\u00adan ofrecerse a Dios como primicias de los frutos (Lev. 23:17; 2 Cr\u00f3n. 31:5), as\u00ed\u00ad que la prohibici\u00f3n en este caso no puede ser porque hayan sido considerados como inmundos. Puede ser que tanto la levadura como la miel hayan sido usadas en procesos de fermentaci\u00f3n y, por lo mismo, eran s\u00ed\u00admbolo de corrupci\u00f3n. Esta perspectiva es apoyada por el mandato de agregar sal, dado que la sal realmente era usada como un preservador en el mundo antiguo. La sal era simb\u00f3lica no s\u00f3lo de detener la corrupci\u00f3n sino tambi\u00e9n de permanencia. En N\u00fam. 18:19 y en 2 Cr\u00f3n. 13:5 se le asocia con las promesas del pacto. Dado que aqu\u00ed\u00ad se le vincula con la ofrenda de los frutos de la cosecha, puede ser que haya eco del pacto que Dios hizo con No\u00e9 en cuanto a su fidelidad interminable para con su creaci\u00f3n (G\u00e9n. 8:20\u201322). Para considerar la pertinencia que tiene para los cristianos la ofrenda vegetal, v\u00e9ase el final de esta secci\u00f3n.\n\n3:1-17 La ofrenda de paz\n\nEl nombre hebreo para este sacrificio (selam\u00e9\u00c2\u0081m) se deriva de la ra\u00ed\u00adz salem, que significa \u2020\u0153estar completo, o entero\u2020\u009d y, por lo mismo, est\u00e1 relacionado con shalom, el t\u00e9rmino para totalidad, bienestar y paz. Su significado preciso para denominar este sacrificio espec\u00ed\u00adfico no se conoce exactamente. \u2020\u0153Ofrenda de paz\u2020\u009d a\u00fan se usa ampliamente, y sugiere que el prop\u00f3sito era establecer o mantener la paz; es decir, buenas relaciones entre el adorador y Dios. \u2020\u0153Ofrenda de compa\u00f1erismo\u2020\u009d u \u2020\u0153ofrenda compartida\u2020\u009d (como lo traducen otras versiones) apuntan m\u00e1s en la direcci\u00f3n de relaciones saludables entre quienes la ofrecen, y se basa sobre el hecho de que esta ofrenda en particular era ocasi\u00f3n para una reuni\u00f3n familiar, gozando de una fiesta donde com\u00ed\u00adan carne, lo cual era algo infrecuente.\nEn 7:11\u201318 se presenta una lista de las razones personales para presentar una ofrenda de paz: Se incluyen acci\u00f3n de gracias, el cumplimiento de un voto, o simplemente cualquier ocasi\u00f3n para una ofrenda voluntaria (p. ej.p. ej. Por ejemplo 1 Sam. 1). Las razones p\u00fablicas inclu\u00ed\u00adan el establecimiento o renovaci\u00f3n del pacto (Exo. 24:5; Deut. 27:7), el nombramiento de un rey (1 Sam. 11:15) y la dedicaci\u00f3n del tem plo (1 Rey. 8:63\u201366). En el \u00faltimo caso, el n\u00famero de animales que us\u00f3 Salom\u00f3n no era un asunto para impresionar a Dios, sino para proveer abundancia de carne gratis para que la gente celebrara con gozo la ocasi\u00f3n.\nEl cap\u00ed\u00adtulo est\u00e1 dividido en tres secciones, de acuerdo con la clase de animal que se tra\u00ed\u00ada para el sacrificio: ganado vacuno (vv. 1\u20135), ovejas (vv. 6\u201311), o cabras (vv. 12\u201317). La parte pr\u00e1ctica del ri tual era la misma que la del holocausto (ver 1:3\u201317). Las principales diferencias en relaci\u00f3n con el holocausto eran, primeramente, que eran aceptables tanto animales machos como hembras (sin defecto) y, en segundo lugar, s\u00f3lo las partes grasosas (sebo) se quemaban sobre el altar (es decir; el sebo, los ri\u00f1ones, el sebo que cubre el h\u00ed\u00adgado, y el sebo de la cola de las ovejas, vv. 3 s., 9 s., 15).\nLa carne se divid\u00ed\u00ada entre el sacerdote, quien tomaba el pecho y el muslo derecho (7:28\u201334), y la familia del adorador, quienes se quedaban con el resto. As\u00ed\u00ad que para el sacerdote las ofrendas de paz eran una fuente principal de prote\u00ed\u00adnas para su dieta. Para el adorador esta era la oportunidad para una gozosa y festiva comida en la presencia de Dios, la cual inclu\u00ed\u00ada relaciones sociales (Deut. 12:7, 12, 19). El hecho de que la ofrenda de paz condujera a una comida compartida puede ser la raz\u00f3n del porqu\u00e9 no se hizo provisi\u00f3n para ofrecer un ave, ya que ning\u00fan ave conocida por los israelitas pod\u00ed\u00ada ser lo suficientemente grande como para una comida familiar. Uno pudiera suponer, aunque no se explica aqu\u00ed\u00ad (pero est\u00e1 impl\u00ed\u00adcito en Deut. 12), que quie nes eran muy pobres para disponer de una ofrenda de paz de carne eran invitados por otros en la comunidad a compartir la de ellos.\nNo se da ninguna explicaci\u00f3n para la prohibici\u00f3n de comer el sebo (v. 17); al contrario, \u00e9ste deb\u00ed\u00ada ofrecerse a Dios por medio del fuego, como se hace con la sangre (17:10\u201312). Aunque la grasa era s\u00ed\u00admbolo de lo mejor y lo m\u00e1s rico (G\u00e9n. 45:18; Sal. 81:16, donde se traduce \u2020\u0153trigo\u2020\u009d lo que lit.lit. Literalmente en heb. es \u2020\u0153grosura\u2020\u009d; Sal. 63:5 donde algunas versiones traducen \u2020\u0153banquete delicioso\u2020\u009d [DHHDHH Dios Habla Hoy], pero que en heb. es lit.lit. Literalmente \u2020\u0153de sebo y de gordura\u2020\u009d), y por lo mismo el punto puede ser que la mejor parte del animal deb\u00ed\u00ada se ofrecida a Dios. Algunas consideraciones diet\u00e9ticas modernas que por razones de salud aprobar\u00ed\u00adan lo que expresa el v. 17, no ser\u00ed\u00adan, por supuesto, conocidas en Israel. Sin embargo, no eran desconocidas para Dios quien cre\u00f3 nuestros cuerpos, y tambi\u00e9n podemos ser impresionados en ese mismo nivel si as\u00ed\u00ad lo deseamos.\n\n4:1-\u20145:13 La ofrenda por el pecado\n\nLos siguientes dos sacrificios difieren de los tres anteriores. Desde el punto de vista del adorador, las ofrendas anteriores eran voluntarias y, mayormente en el caso de la ofrenda de paz, muy ocasionales, pero la presentaci\u00f3n de una ofrenda por el pecado o la culpa era obligatoria seg\u00fan las circunstancias prescritas. Una segunda diferencia es que, mientras el holocausto y la ofrenda de paz estaban descritas de acuerdo con la clase de animal que se ofrec\u00ed\u00ada, la ofrenda por el pecado est\u00e1 arreglada de acuerdo con el estado o grado de culpa de quienes era requerido que la presentaran.\nLa divisi\u00f3n principal del cap. 4 se relaciona con el lugar donde deb\u00ed\u00ada ser rociada la sangre del sacrificio. Se rociaba adentro en el lugar santo del tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n cuando el pecado involucraba al sumo sacerdote (vv. 3\u201312) o a todo el pueblo (vv. 13\u201321). Se rociaba sobre el altar principal del holocausto afuera del tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n cuando el pecado involucraba a alg\u00fan dirigente tribal (vv. 22\u201326) o a cualquier otra persona (vv. 27\u201335). En 5:1\u20134, se proveen algunos ejemplos de la clase de pecados inadvertidos (o pecados de omisi\u00f3n) por los cuales una persona pudiera sentirse culpable y quisiera ofrecer una ofrenda. Finalmente, 5:5\u201313 prescribe sacrificios opcionales que permit\u00ed\u00adan aun a la persona m\u00e1s pobre tener acceso al poder purificador de la ofrenda de pecado.\n4:1, 2  El prop\u00f3sito de la ofrenda por el pecado. Cuando alguna persona peque por inadvertencia (1) introduce dos palabras importantes que gobiernan el resto del cap\u00ed\u00adtulo. Primera, aqu\u00ed\u00ad la palabra para \u2020\u0153pecado\u2020\u009d (hata) significa \u2020\u0153errar el blanco, fracasar o despistarse\u2020\u009d. El sacrificio particular descrito en este cap\u00ed\u00adtulo tiene un nombre que se deriva de una forma intensiva de este verbo, y tiene el sen tido de \u2020\u0153quitar el pecado, limpiar del pecado\u2020\u009d. (Se le denomina hatta<t.) Casi siempre se traduce como \u2020\u0153ofrenda por el pecado\u2020\u009d. Pero su prop\u00f3sito no era tanto tratar con el pecado mismo (aunque ten\u00ed\u00ada una dimensi\u00f3n expiatoria, como todos los sacrificios de sangre) sino el de limpiar los efectos del pecado; es decir, la contaminaci\u00f3n o corrupci\u00f3n que causa el pecado. Aunque el holocausto era el principal sacrificio para expiaci\u00f3n al aplacar la ira de Dios, esta ofrenda era primariamente para purificaci\u00f3n del lugar santo y el altar, para que Dios pudiera continuar viviendo en medio de su pueblo. Dios no puede vivir en lo inmundo, de mo do que este sacrificio limpiaba el lugar de su habitaci\u00f3n. Por lo tanto, algunos eruditos lo traducen como \u2020\u0153ofrenda de purificaci\u00f3n\u2020\u009d.\nLa segunda, inadvertencia (bisegaga) viene de una ra\u00ed\u00adz que significa \u2020\u0153extraviarse\u2020\u009d, como las ovejas. As\u00ed\u00ad se usa en todo este cap\u00ed\u00adtulo para hablar de los pecados que no son el resultado de un acto voluntario de rebeli\u00f3n abierta contra Dios, sino de las debilidades y fracasos de nuestra vida diaria. Puede significar inadvertidamente, accidentalmente o sin intenci\u00f3n. La ley hebrea distingu\u00ed\u00ada cuidadosamente entre acciones accidentales y deli beradas. Se usa mucho la expresi\u00f3n \u2020\u0153pecar con soberbia\u2020\u009d para describir las acciones que eran premeditadas y actos voluntarios de maldad. Legalmente, estos ten\u00ed\u00adan que tratarse severamente (el mejor ejemplo de dicha distinci\u00f3n est\u00e1 expresada en la ley del homicidio en N\u00fam. 35), y en el sistema de sacrificios no hab\u00ed\u00ada ning\u00fan sacrificio para este tipo de pecado (N\u00fam. 15:27\u201331).\nLa ofrenda por el pecado tambi\u00e9n se usaba para limpiar a una persona que ritualmente estaba inmunda, pero en ning\u00fan sentido pecadora; por ejemplo, una mujer despu\u00e9s de un parto (12:6\u20138), al guien con una enfermedad de la piel (14:19), o con alg\u00fan tipo de flujo (15:15). Generalmente hablando, era la ofrenda que ten\u00ed\u00ada efectos purificadores en contraste, aunque relacionada, con el perd\u00f3n (15:31).\n4:3\u201312 Por el pecado del sumo sacerdote. El sacerdote ungido es m\u00e1s que seguro que en este contexto se refiere al sumo sacerdote (cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 35:25). A causa de su funci\u00f3n representativa, cuando \u00e9l pecaba todo el pueblo resultaba contaminado con su culpa. El ocupaba una posici\u00f3n de gran seriedad y, por lo mismo, la ofrenda de purificaci\u00f3n por su pecado era la m\u00e1s costosa de todas; es decir, un novillo. Y dado que \u00e9l viv\u00ed\u00ada y trabajaba en la presencia de Dios y en su santuario, su pecado introduc\u00ed\u00ada corrupci\u00f3n hasta el lugar donde Dios habitaba. As\u00ed\u00ad que la purificaci\u00f3n ten\u00ed\u00ada que llevarse a cabo a la entrada del tabern\u00e1culo.\nCuando se tra\u00ed\u00ada el novillo, el sacerdote ten\u00ed\u00ada que poner su mano sobre la cabeza del animal (v. 4), de la misma manera que lo hac\u00ed\u00adan los otros adoradores cuando tra\u00ed\u00adan para el sacrificio sus animales a los sacerdotes. El significado era el mismo. El novillo cargar\u00ed\u00ada con los pecados, morir\u00ed\u00ada en su lugar. La sangre del novillo ser\u00ed\u00ada derramada por la vida del sacerdote, purificar\u00ed\u00ada el lugar donde serv\u00ed\u00ada y remover\u00ed\u00ada la amenaza contra la gente que \u00e9l representaba.\nEn este punto (vv. 5\u20137), la acci\u00f3n de la sangre difiere de lo que se hac\u00ed\u00ada en otros sacrificios. En los holocaustos y en las ofrendas de paz, la sangre se rociaba hacia el altar para hacer expiaci\u00f3n por el pecado del adorador. Aqu\u00ed\u00ad, algo de la sangre se recog\u00ed\u00ada en un vaso y era llevada dentro del tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n, pero no hasta el santuario (eso s\u00f3lo suced\u00ed\u00ada en el d\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n, Lev. 16). Ah\u00ed\u00ad, algo de la sangre se rociaba sobre el velo que divid\u00ed\u00ada el tabern\u00e1culo en dos y ocultaba la santa presencia de Dios (Exo. 26:31\u201337), y otro poco se rociaba sobre los cuernos del altar donde continuamente se quemaba incienso (Exo. 30:1\u201310). Los cuernos eran proyecciones verticales encima de las cuatro esquinas del altar. Despu\u00e9s el resto de la sangre se derramaba en las afueras del tabern\u00e1culo, al pie del altar del holocausto. Las partes grasosas del animal se quemaban sobre el altar (as\u00ed\u00ad como en la ofrenda de paz, vv. 8\u201310), pero todo el resto del animal se quemaba fuera del campamento (vv. 11, 12). Dado que el sacrificio era por el pecado del sumo sacerdote, e indirectamente por todo el pueblo, nada de su carne se deb\u00ed\u00ada comer, ni por el sacerdote ni por la gente.\n4:13\u201321 Por un pecado de todo el pueblo. Para referirse a todo el pueblo se usan dos t\u00e9rminos. El primero, <eda\u00c5\u2019, puede significar el cuerpo representativo de los ancianos como las autoridades legales o sociales. El segundo, qahal, puede referirse m\u00e1s ampliamente a la comunidad reunida para adoraci\u00f3n. La definici\u00f3n exacta de los t\u00e9rminos no es muy precisa. Pero lo que aqu\u00ed\u00ad puede vislumbrarse es que cuando se comet\u00ed\u00ada alg\u00fan error (quiz\u00e1 en alg\u00fan juicio legal o alguna otra decisi\u00f3n comunitaria) el cual s\u00f3lo sal\u00ed\u00ada a luz m\u00e1s tarde, entonces tan pronto como la comunidad adoradora se daba cuenta de ello, y se sent\u00ed\u00ada culpable, deb\u00ed\u00adan presentar una ofrenda por el pecado. La expresi\u00f3n son culpables, es culpable (vv. 13, 22, 27) quiz\u00e1 debiera mejor traducirse \u2020\u0153sentirse culpable\u2020\u009d. Obviamente, cualquiera que transgrede alguno de los man damientos de Jehovah es culpable. El punto es que inicialmente ellos no estaban conscientes del asunto. Por eso, s\u00f3lo despu\u00e9s de darse cuenta de su error y sentir culpa se les requer\u00ed\u00ada que se presenta ran con una ofrenda por el pecado. Los ancianos (v. 15) eran los representantes de la comunidad en cualquier nivel de la vida de Israel (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 24:1, 9; N\u00fam. 11:16 ss.).\nLos ritos son id\u00e9nticos para toda la comunidad como para el sumo sacerdote. Por un lado, esto confirma que el sacerdote representaba a todo el pueblo, como lo observamos anteriormente. Por otro lado, muestra que el mismo Israel como un to do era tratado como un sacerdocio. Por lo tanto, tambi\u00e9n se les requer\u00ed\u00ada la santidad y pureza; su pecado, aunque fuera inadvertido, corromp\u00ed\u00ada el lu gar donde Dios habitaba. Una parte de la seriedad del pecado entre el pueblo de Dios, antiguo o moderno, es que destruye su testimonio del Dios viviente en medio del mundo. Si la iglesia como un todo se descarr\u00ed\u00ada, \u00bfd\u00f3nde podr\u00e1 verse el lugar donde Dios mora entre las naciones?\nEn los siguientes dos casos, los cuales eran relativamente menos serios, la sangre no era rociada dentro del tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n sino sobre los cuernos del altar del sacrificio afuera en el atrio. Los animales a sacrificarse tambi\u00e9n eran de menor valor que el novillo requerido para el sumo sacerdote o para toda la congregaci\u00f3n. Otra de las diferencias principales entre los primeros dos casos y estos dos \u00faltimos es que no se quemaba todo el animal afuera del campamento. Despu\u00e9s de que las partes grasosas hab\u00ed\u00adan sido sacrificadas, los sacerdotes pod\u00ed\u00adan comer el resto de la carne (6:24\u201330), no as\u00ed\u00ad los adoradores.\n4:22\u201326 Por el pecado de un l\u00ed\u00adder. Dirigente (nasi) era un t\u00e9rmino com\u00fanmente usado para referirse a las autoridades en Israel antes de que hubiera reyes. Se refer\u00ed\u00ada a los cabezas de clanes o tribus. Era una posici\u00f3n de honor y responsabilidad y estaba protegida por leyes estrictas (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 22:28). El animal que se ofrec\u00ed\u00ada en este caso era un macho cabr\u00ed\u00ado.\n4:27\u20145:13 Por el pecado de personas comunes. En este caso los animales regulares para sacrificar eran cabras u ovejas. Para las personas m\u00e1s pobres, aves o vegetales eran aceptables en cualquier caso.\nDado que la carne de las ofrendas por el pecado de la gente com\u00fan la com\u00ed\u00adan exclusivamente los sacerdotes, estas ofrendas eran la fuente principal para que ellos obtuvieran carne, de igual manera que las ofrendas vegetales eran su recurso principal para obtener pan. Esto es lo que est\u00e1 detr\u00e1s de la acusaci\u00f3n de Oseas en cuanto a que los sacerdotes de su d\u00ed\u00ada se estaban alimentando de \u2020\u0153las ofrendas por el pecado de mi pueblo\u2020\u009d (Ose. 4:8). As\u00ed\u00ad como la palabra para pecado y ofrenda por el pecado era la misma, el pervertido parecer de los sacerdotes era: \u2020\u0153Cuanto m\u00e1s pecado, m\u00e1s carne para noso tros.\u2020\u009d\n5:1\u20134 Delitos t\u00ed\u00adpicos. Estos vers\u00ed\u00adculos se\u00f1alan tres clases de faltas comunes por las cuales una persona deb\u00ed\u00ada traer una ofrenda por el pecado. Primero, por dejar de testificar en un caso donde uno tiene evidencia pertinente que proveer (v. 1). La ley israelita adjudicaba mucha importancia a la integridad del sistema judicial, y por eso le daba much\u00ed\u00adsima importancia a los testigos verdaderos, a tal punto de incluirse en los diez mandamientos (Exo. 20:16; cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 23:1\u20139; Prov. 12:17; 14:5; 24:28). El perjurio deliberado era una falta seria y severamente castigada (Deut. 19:15\u201321).\nSegundo, impureza accidental (v. 3). La distinci\u00f3n que se hace en el ATAT Antiguo Testamento entre lo limpio y lo inmundo se discutir\u00e1 despu\u00e9s. Debemos notar que aunque el NTNT Nuevo Testamento ha neutralizado la distinci\u00f3n en cuanto a cosas f\u00ed\u00adsicas (Mar. 7:1\u201323; Hech. 10:9\u201316), los ap\u00f3stoles instan seriamente a los cristianos a procurar una vida limpia y evitar la contaminaci\u00f3n moral y espiritual (cf.cf. Confer (lat.), compare Stg. 1:27).\nTercero, la persona que descuidadamente jura hacer algo y no cumple (v. 4). Malo o bueno probablemente sea una expresi\u00f3n inclusiva significando \u2020\u0153cualquier cosa\u2020\u009d (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 41:23). Las palabras importan, aun aquellas que se expresan a la ligera. Por eso, una promesa hecha descuidadamente y que despu\u00e9s no se cumple es un pecado que tambi\u00e9n necesita limpiarse, mayormente si se ha hecho un juramento ya que eso involucraba el nombre de Dios. Los maestros sabios de Israel advert\u00ed\u00adan bastante en cuanto al asunto del mal uso de las palabras (Prov. 6:1\u20135; 12:18; 15:2; Ecl. 5:2\u20137), y tanto Jes\u00fas como Santiago ense\u00f1aron que nuestras palabras deben reflejar la verdad rectamente y, por lo tanto, no tener necesidad de apoyarnos en juramentos (Mat. 5:34\u201336; Stg. 3:5, 6).\nConfesar\u00e1 (v. 5). El fracaso por negligencia, ignorancia o descuido es pecado, y debe confesarse a fin de ser limpiado y ofrecer expiaci\u00f3n por \u00e9l. Para nosotros, probablemente la mayor\u00ed\u00ada de nuestros pecados t\u00ed\u00adpicos diarios caen dentro de esta categor\u00ed\u00ada. Puede ser que no nos dispongamos deliberadamente a rebelarnos contra Dios y pecar, pero en medio de las presiones de la vida y la debilidad de nuestra naturaleza, al final del d\u00ed\u00ada descubrimos que tenemos que admitir, tal como lo expresa una oraci\u00f3n en el Libro de Oraciones Comunes: \u2020\u0153Hemos pecado y nos hemos apartado de tus caminos como ovejas descarriadas, hemos seguido en demas\u00ed\u00ada los planes y deseos de nuestro propio coraz\u00f3n, hemos dejado de hacer las cosas que debi\u00e9ramos haber hecho, y hemos hecho aquello que no hubi\u00e9ramos hecho.\u2020\u009d\nEsto es exactamente la clase de conducta que se contempla en la definici\u00f3n de la ofrenda por el pecado. Qu\u00e9 importante es, entonces, que estos fracasos diarios no se acumulen como una nube de sentimientos de culpa depresivos y debilitantes, sino que se confiesen y sean perdonados. Y qu\u00e9 reconfortante es saber que la declaraci\u00f3n de expiaci\u00f3n y perd\u00f3n (5:6, 10, 13) es mucho m\u00e1s segura para nosotros por medio del sacrificio de Cristo de lo que era para los israelitas a trav\u00e9s del ministerio del sacerdote en el altar.\n5:7\u201313 Si no tiene lo suficiente \u2020\u00a6  Estos vers\u00ed\u00adculos proveen alternativas para los sacrificios que pod\u00ed\u00adan ofrecer las personas m\u00e1s pobres en la comunidad. La ofrenda vegetal que pod\u00ed\u00ada substituir a la ofrenda de pecado (vv. 11\u201313) era una cantidad muy peque\u00f1a. La d\u00e9cima parte de un efa probablemente era como un kilo de harina, aunque realmente no se conoce el equivalente exacto. No inclu\u00ed\u00ada el aceite y el incienso que era normal en la ofrenda vegetal, con el fin de marcar claramente su prop\u00f3sito purificador (v. 11). Por el contrario, deb\u00ed\u00ada mezclarse con los sacrificios de los animales que ya se estaban quemando sobre el altar, para manifestar que estaba en lugar de y contaba como un sacrificio de sangre: Este es el sacrificio por el pecado  (v. 12).\nLa existencia de estos sacrificios opcionales es una clara indicaci\u00f3n de que lo que Dios m\u00e1s profundamente deseaba era que la gente no viniera con sacrificios espl\u00e9ndidos, sino que simplemente viniera, para que se beneficiaran de su generoso perd\u00f3n, sin importar cu\u00e1n poco pod\u00ed\u00adan ofrecer. La seguridad de expiaci\u00f3n y perd\u00f3n no disminu\u00ed\u00ada (vv. 10, 13), porque Dios ve el coraz\u00f3n y porque en \u00faltima instancia todo perd\u00f3n se basa en el eterno sacrificio de Cristo, no en el valor relativo del sacrificio que los pecadores humanos puedan ofrecer. La persona que sab\u00ed\u00ada que pod\u00ed\u00ada presentarse ante Dios con nada m\u00e1s que una taza de harina y confe sar sus pecados, y aun as\u00ed\u00ad recibir perd\u00f3n, estaba aprendiendo algo fundamental en cuanto a la gracia de su Dios. Instruido por esa gracia, aun el m\u00e1s poderoso en la tierra sab\u00ed\u00ada que Dios no se impresio naba por la abundancia de sacrificios, cuando era asunto de un pecado deliberado y con soberbia. En tales casos, la \u00fanica esperanza era acudir a esa misma gracia con un coraz\u00f3n contrito y humillado y suplicar limpieza en base al car\u00e1cter amoroso y compasivo de Dios (Sal. 51:1, 2, 16, 17).\n\n5:14-6:7 La ofrenda por la culpa\n\nTradicionalmente, en muchas traducciones esta ofrenda, asam, es conocida como la ofrenda por la culpa. Sin embargo, todos los sacrificios de sangre estaban relacionados con la remoci\u00f3n de la culpa, una funci\u00f3n llevada a cabo especialmente por el holocausto. Lo que distingue a la ofrenda descrita en estos vers\u00ed\u00adculos es que estaba relacionada con la restituci\u00f3n, o compensaci\u00f3n, que deb\u00ed\u00ada pagarse por causa de apropiarse de lo ajeno o alguna otra falta en relaci\u00f3n con cosas materiales. Por eso algunos eruditos la denominan \u2020\u0153la ofrenda de restituci\u00f3n\u2020\u009d. Al igual que la ofrenda de paz, toma en cuenta los efectos horizontales del pecado. Cierta clase de pecados causan p\u00e9rdidas a nuestro pr\u00f3jimo, y el adorador tiene que hacer enmiendas por tales cosas, as\u00ed\u00ad como buscar el perd\u00f3n de Dios.\nAqu\u00ed\u00ad se usa otro de los t\u00e9rminos hebreos para pecado (ma<al), y se traduce falta (5:15) e infidelidad (6:2). El t\u00e9rmino significa rotura de confianza, y por ello es apropiado a los tipos de pecado mencionados aqu\u00ed\u00ad, donde el ofensor es culpable por falta de integridad u honestidad ya fuera en sus tratos con el sacerdote o su pr\u00f3jimo. Se mencionan tres ti pos de delitos.\nPrimero, faltas con respecto a las cosas sagradas (5:14\u201316). Este t\u00e9rmino se refiere a las propiedades sagradas en un sentido general en relaci\u00f3n con cualquier cosa que ha sido consagrada a Dios o para el servicio de los sacerdotes y el santuario. Inclu\u00ed\u00ada todas las ofrendas y, de igual manera, toda la comida que los sacerdotes recib\u00ed\u00adan de ellas, as\u00ed\u00ad como las casas y otras propiedades de los sacerdotes y los diezmos que se les deb\u00ed\u00adan entregar (cf.cf. Confer (lat.), compare Lev. 27). De tal manera que el delito, el cual se expresa en t\u00e9rminos indefinidos, pudo haber incluido el tomar y comer de la comida que pertenec\u00ed\u00ada a los sacerdotes, o dejar de pagar las ofrendas y los diezmos (p. ej.p. ej. Por ejemplo Exo. 30:11\u201316; 2 Rey. 12:16). Lo que se requer\u00ed\u00ada era el sacrificio de un carnero como tambi\u00e9n la restituci\u00f3n de lo defraudado, calcul\u00e1ndo se el costo de lo que se hab\u00ed\u00ada defraudado m\u00e1s la quinta parte de su valor.\nSegundo, delitos (5:17\u201319) expresados en t\u00e9rminos aun m\u00e1s vagos. En el contexto, probablemente se refiera a cualquier infracci\u00f3n que una persona hubiera cometido en relaci\u00f3n con el santuario y los ob jetos o personas sagradas. El punto es que la persona en cuesti\u00f3n no lo sabe, pero aun as\u00ed\u00ad se siente culpable. Si alguien tiene una conciencia intranquila y sospecha que haya cometido alg\u00fan delito en contra de las cosas sagradas pero no puede se\u00f1alar espec\u00ed\u00adficamente c\u00f3mo, puede ofrecer una ofrenda por la culpa, sin el 120% de compensaci\u00f3n, y tranquilizarse con la seguridad de ser perdonado (v. 18).\nTercero (6:1\u20137), cambia del mundo de las cosas sagradas a las relaciones humanas ordinarias y hace provisi\u00f3n para los delitos que involucran alg\u00fan quebrantamiento de confianza entre las personas por asuntos de propiedad. Se pro veen cuatro ejemplos (6:2, 3): Enga\u00f1o sobre propiedades depositadas, robo, opresi\u00f3n y mentir en cuanto a propiedades perdidas que uno haya encontrado. Una variedad similar de disputas est\u00e1n consideradas en la ley en Exo. 22:7\u201315. All\u00ed\u00ad la restituci\u00f3n requerida era doble del valor del objeto, no s\u00f3lo una quinta parte extra como aqu\u00ed\u00ad. La raz\u00f3n quiz\u00e1 sea que la ley en Exo. trata con casos donde la parte culpable ha sido llevada al tribunal y comprobada su culpa por la evidencia, mientras que en este texto se est\u00e1 tratando con la confesi\u00f3n voluntaria de la culpa con un sacrificio apropiado. La pena menor en este caso estimular\u00ed\u00ada as\u00ed\u00ad a la gente a confesar su culpa abiertamente en vez de esperar hasta que fueran descubiertos o acusados y se les comprobara su culpa.\nSe observa f\u00e1cilmente que antes de ofrecer el sacrificio deb\u00ed\u00ada llevarse a cabo la restituci\u00f3n completa, adem\u00e1s de la quinta parte extra. No hab\u00ed\u00ada caso el tratar de obtener el perd\u00f3n de Dios hasta que la apropiada enmienda se hab\u00ed\u00ada llevado a cabo para con la parte perjudicada. El aspecto horizontal del delito deb\u00ed\u00ada atenderse antes de querer resolver su aspecto vertical. Estas dos dimensiones de este tipo de pecado se expresan al comienzo de este cap\u00ed\u00ad tulo: Una persona culpable de enga\u00f1ar a su pr\u00f3jimo es simult\u00e1neamente culpable de actuar con infidelidad contra Jehovah (6:2). Jes\u00fas no fue de ninguna manera el primero en notar la conexi\u00f3n entre lo que \u00e9l llam\u00f3 el primero y segundo mandamientos en la ley (cf.cf. Confer (lat.), compare Lev. 19:13, 18; Mat. 5:23 ss., 43 ss.; 19:19; Rom. 13:8\u201310; G\u00e1l. 5:14; Stg. 2:8).\nDe esta manera, la ofrenda por la culpa completa la lista de los sacrificios que deb\u00ed\u00adan presentar los israelitas y sus familias. Vale la pena detenerse y considerar el amplio simbolismo expresado. En el ATAT Antiguo Testamento, el vocabulario para pecado es muy amplio, tal como se necesitaba para transmitir la profundidad y variedad de su comprensi\u00f3n de la condici\u00f3n humana. Los cuatro sacrificios de sangre representan cuatro modelos distintos del pecado, aunque obviamente se relacionan y se sobreponen, y ofrece remedios que se aplican a esas diferentes dimensio nes. El holocausto ve el pecado como una culpa objetiva ante Dios, y funcionaba como el mayor sacrificio expiatorio, proveyendo el rescate por me dio del cual la ira de Dios era aplacada y detenida para que no cayera con toda la fuerza sobre el pecador. La ofrenda de paz ve al pecado como algo que rompe las relaciones y levanta barreras entre las personas y, aunque provee expiaci\u00f3n en rela ci\u00f3n con Dios, subraya la necesidad y bendici\u00f3n de las relaciones restauradas y gozo compartido. La ofrenda por el pecado ve a \u00e9ste como algo sucio y contaminante, el cual inevitablemente ofende la pre sencia del Dios santo, y por ello ofrece los medios de limpieza y purificaci\u00f3n a fin de que Dios pueda continuar morando entre su pueblo. La ofrenda por la culpa ve el pecado como un error o una deuda que debe pagarse y, por lo mismo, de manda una restituci\u00f3n completa tanto como un sacrificio. Todas estas son verdades que el NTNT Nuevo Testamento afirma en diferentes maneras y que contin\u00faan teniendo un gran peso teol\u00f3gico, aun mucho despu\u00e9s de que el \u00faltimo animal fuera sacrificado en los altares israelitas.\n\n6:8-7:38 Instrucciones para los sacerdotes\n\nA primera vista pareciera que toda esta secci\u00f3n fuera una mera repetici\u00f3n de los cap\u00ed\u00adtulos anteriores. Pero la diferencia descansa en las primeras palabras: Manda a Aar\u00f3n y a sus hijos dici\u00e9ndoles (6:9). Lo que sigue son instrucciones dirigidas principalmente a los sacerdotes, en relaci\u00f3n con sus tareas particulares para cada sacrificio, y tambi\u00e9n cu\u00e1les partes del sacrificio les pertenec\u00ed\u00adan. Los cap\u00ed\u00adtulos anteriores eran mayormente para guiar a la gente com\u00fan.\n6:8\u201313 El holocausto. Dos cosas principales se establecen aqu\u00ed\u00ad. Primera, el requisito de que el fuego del altar principal de los sacrificios no ser\u00e1 apagado. Esto se acent\u00faa repetidamente (vv. 9, 12, 13). Aparte de las ofrendas que la gente tra\u00ed\u00ada para ser quemadas, en otros lugares se dice que los sacerdotes siempre deb\u00ed\u00adan ofrecer un holocausto en la ma\u00f1ana y otro en la tarde (Exo. 29:38\u201342). Este \u00faltimo era el sacrificio final del d\u00ed\u00ada, y por ello era la responsabilidad del sacerdote que cubr\u00ed\u00ada \u2020\u0153el turno de la noche\u2020\u009d el asegurarse de que el fuego se mantuviera ardiendo (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Cr\u00f3n. 9:33; Sal. 134:1).\nNo se nos dice la raz\u00f3n para esto, por lo que nuestra explicaci\u00f3n debe ser cautelosa. El fuego estaba ciertamente asociado con la presencia de Dios; tanto como direcci\u00f3n protectora (Exo. 13:21 ss.) como tambi\u00e9n para consumir los pecados y a los pecadores (cf.cf. Confer (lat.), compare Lev. 10:1\u20133). Por lo tanto, la permanencia del fuego en el altar puede haber sugerido la perpetua presencia de Dios, o la perpetua necesidad de expiaci\u00f3n por el pecado y la consagraci\u00f3n de la vida, o ambos.\nSegunda, aun para el m\u00e1s humilde trabajo de sacar las cenizas, el sacerdote en turno ten\u00ed\u00ada que usar la ropa apropiada. Es decir, su vestimenta de lino, la cual era \u00fanica para los sacerdotes (v. 10). Pero cuando sacaba el mont\u00f3n de cenizas fuera del campamento se deb\u00ed\u00ada poner su vestimenta regular (v. 11). La ley del ATAT Antiguo Testamento estaba constantemente preocupada por mantener separado lo santo y lo com\u00fan. Lo que era distintivo de cada cosa que ten\u00ed\u00ada que ver con los sacerdotes y el santuario era continuamente una lecci\u00f3n objetiva para la particularidad que se intentaba de Israel mismo, como una naci\u00f3n santa en medio del mundo. En un memorable acto simb\u00f3lico, Jerem\u00ed\u00adas hizo notar que Dios hab\u00ed\u00ada deseado \u2020\u0153ponerse\u2020\u009d a Israel como la vestimenta sacerdotal de lino, a fin de mostrar su gloria. Pero a causa de sus idolatr\u00ed\u00adas hab\u00ed\u00adan llegado a ser como piezas de ropa sucia que no pod\u00ed\u00ada vestirse (Jer. 13:1\u201311). Un pueblo con una santidad comprometida hab\u00ed\u00ada perdido su misi\u00f3n sacerdotal en el mundo y, al igual que el cinto de lino de Jerem\u00ed\u00adas, se hab\u00ed\u00adan convertido en algo \u2020\u0153totalmente inservible\u2020\u009d para Dios.\n6:14\u201323 La ofrenda vegetal. Todos los sacerdotes ten\u00ed\u00adan derecho de comer de las ofrendas vegetales que tra\u00ed\u00ada la gente, despu\u00e9s de quemarse la porci\u00f3n memorial, pero ten\u00ed\u00adan que hacerlo dentro del atrio del tabern\u00e1culo. Las palabras es cosa muy sagrada significan que pod\u00ed\u00ada ser comida s\u00f3lo por los sacerdotes. Este aspecto tambi\u00e9n se aplica a la ofrenda por el pecado y a la ofrenda por la culpa (6:25; 7:6) y distingue a las tres de la ofrenda de paz, la cual se compart\u00ed\u00ada con los familiares y amigos del adorador. A los mismos sacerdotes se les requer\u00ed\u00ada que presentaran una ofrenda vegetal diariamente (vv. 19\u201323) desde el d\u00ed\u00ada en que eran ungidos (v. 20), y \u00e9sta ten\u00ed\u00ada que ser quemada por completo; no se com\u00ed\u00ada. El escritor de Heb. usa esto para se\u00f1alar un contraste con el \u00fanico y final sacrificio de Cristo Jes\u00fas (Heb. 7:27).\n6:24\u201330 La ofrenda por el pecado. La santidad ten\u00ed\u00ada una cualidad \u2020\u0153contagiosa\u2020\u009d. Cualquier cosa o persona que tocaba lo que era santo era afectado por ello, y ten\u00ed\u00ada que tratarse en la debida forma (cf.cf. Confer (lat.), compare 6:18). Aproximaba a la persona u objeto a Dios de tal manera que pod\u00ed\u00ada ser peligroso, y por ello tales cosas deb\u00ed\u00adan lavarse (v. 27) o destruirse (v. 28).\n7:1\u201310 La ofrenda por la culpa. Esta secci\u00f3n provee los detalles del ritual de la ofrenda por la culpa, los cuales no est\u00e1n incluidos en la secci\u00f3n previa sobre lo mismo. Son similares a la ofrenda por el pecado. Tambi\u00e9n se especifica que los sacerdotes ten\u00ed\u00adan el derecho de quedarse con las pieles de los animales que ofrec\u00ed\u00adan en holocausto (v. 8), as\u00ed\u00ad como tambi\u00e9n la variedad de cereales ofrecidos (vv. 9, 10).\n7:11\u201336 La ofrenda de paz. Los vv. 12\u201318 distinguen tres diferentes ocasiones cuando una persona pod\u00ed\u00ada llevar una ofrenda de paz: en acci\u00f3n de gracias (v. 12); por motivo de un voto o como una ofrenda voluntaria (v. 16). Hay regulaciones separadas para la primera (vv. 12\u201315), pero las \u00faltimas dos se tratan al mismo tiempo (vv. 16\u201318).\nLa expresi\u00f3n ser\u00e1 excluida, cuyo uso es m\u00e1s frecuente adelante en el libro, es bastante debatible. Probablemente no significa que la persona excluida haya sido ejecutada por la comunidad (se usaba otra f\u00f3rmula para la condena de muerte). Algunos piensan que se refiere a alguna forma de excomulgar; es decir, excluir de la comunidad adoradora. Pero esa puede verse como una pena muy indulgente para con algunos de los delitos mencionados (cf.cf. Confer (lat.), compare cap. 20). La interpretaci\u00f3n m\u00e1s probable es que haya sido una forma de imprecaci\u00f3n divina. La persona que ofend\u00ed\u00ada en ciertas maneras, muchas de las cuales por su misma naturaleza nunca vendr\u00ed\u00adan a ser del conocimiento p\u00fablico de los tribunales, se expon\u00ed\u00ada directamente a la acci\u00f3n punitiva de Dios. Eso podr\u00ed\u00ada significar la misma muerte, pero tambi\u00e9n pod\u00ed\u00ada incluir otras formas de juicio. Por ejemplo, en el cap. 20 se establece que si aun la comunidad humana fracasaba en llevar a ciertos delincuentes ante la justicia, Dios mismo los \u2020\u0153excluir\u00ed\u00ada\u2020\u009d, implicando su intervenci\u00f3n directa.\nLos vv. 28\u201336 especifican las partes de la ofrenda de paz que pertenec\u00ed\u00adan al sacerdote: el pecho (v. 30) y el muslo derecho (v. 33; no se establece si era la pata delantera o la trasera, pero es m\u00e1s probable que se refiera a la pata delantera o al hombro). El pecho se describe como una ofrenda mecida, lo cual puede significar que la carne era mecida en movimientos laterales ante el altar, quiz\u00e1 esto haya sido simb\u00f3lico de present\u00e1rselo a Dios y recibirlo de regreso. El muslo es descrito como una provisi\u00f3n perpetua (v. 34). Esta es una palabra incierta que los comentaristas jud\u00ed\u00ados antiguos interpretaban como significando \u2020\u0153alzar\u2020\u009d; probablemente un mo vimiento vertical. Sin embargo, las acciones precisas envueltas y su significado ya no son muy claros. Lo que importa es que esos pedazos de carne constitu\u00ed\u00adan la porci\u00f3n que corresponde a los sacerdotes (v. 35); es decir, la parte que les pertenec\u00ed\u00ada por derecho de su ordenaci\u00f3n (ungimiento, v. 36).\nHabiendo llegado al final del manual sobre los sacrificios para los adoradores y sacerdotes, pudiera considerarse como algo demasiado complicado y ritualista. Sin embargo, esa ser\u00ed\u00ada una falsa impresi\u00f3n, quiz\u00e1 se deba principalmente al hecho de que todo el asunto es extra\u00f1o para nosotros. De hecho, en comparaci\u00f3n con los rituales de sacrificios que se conocen de otras culturas antiguas, el sistema israelita era relativamente simple y franco. Las leyes que hemos estudiado ten\u00ed\u00adan el prop\u00f3sito de conservar la dignidad y simbolismo significativo de lo que f\u00e1cilmente pudo haber degenerado en un caos bullicioso, proveyendo a los laicos y a los sacerdotes normas claras y simples acerca de lo que ten\u00ed\u00adan que hacer. La necesidad de decencia y orden tambi\u00e9n se aplica a la adoraci\u00f3n cristiana, tal como Pablo lo se\u00f1alara (1 Cor. 11\u201314).\nTambi\u00e9n se puede se\u00f1alar la singularidad del sistema de sacrificios de Israel desde un punto de vista negativo. No hab\u00ed\u00ada lugar para augurios; es decir, intentar derivar presagios, buenos o malos, usando las entra\u00f1as de los animales sacrificados. Dios provey \u00f3 mejores maneras para conocer su voluntad (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 18:9\u201320). Tampoco hab\u00ed\u00ada lugar para sacrificios humanos, automutilaciones o el uso de la sangre humana. Los rituales sexuales y de fertilidad estaban totalmente ausentes, al igual que los sacrificios por los muertos o cualquier otro medio de manipular lo oculto.\nEl \u00fanico favor que pod\u00ed\u00ada obtenerse por medio de los sacrificios ofrecidos a Dios era la declaraci\u00f3n de perd\u00f3n. No hay indicios de que se pudieran ob tener otros favores, o sobornar a la divinidad. Los sacrificios por otras razones se presentaban en respuesta a las bendiciones o protecci\u00f3n de Dios, no con el prop\u00f3sito de compr\u00e1rselas. No hab\u00ed\u00ada una clasificaci\u00f3n de los sacrificios en t\u00e9rminos de cantidad a favor de los ricos o poderosos. Por el contrario, se hizo provisi\u00f3n para los m\u00e1s pobres, quienes recib\u00ed\u00adan \u2020\u0153tanto\u2020\u009d perd\u00f3n como cualquier otro pe cador. Por supuesto, el sistema de Israel era \u00fanico por no tener sacrificios especiales reservados para la realeza. Como muchas de las cosas en Israel, estaba adaptado para llenar las necesidades de la gente ordinaria. Y se ha se\u00f1alado por estudios socioecon\u00f3micos que el ritual de sacrificios de Israel no debe haber causado demandas excesivas sobre los recursos de una familia promedio. Se esperaba que las personas ofrecieran lo mejor cuando presentaban sus sacrificios, pero no con el fin de que empobrecieran bajo una carga religiosa pesada, o que enriquecieran a una elite religiosa poderosa.\nNota: Los sacrificios lev\u00ed\u00adticos, el NTNT Nuevo Testamento y el cristiano. Hemos observado c\u00f3mo la combinaci\u00f3n de los sacrificios presenta un cuadro completo de los efectos del pecado y, tambi\u00e9n, de las diferentes dimensiones de las provisiones de Dios para remediarlo. Cuando vamos al NTNT Nuevo Testamento descubrimos que los sacrificios individuales s\u00f3lo se mencionan por nombre muy raras veces, pero el asunto de sacrificio es tan rico y variado como en el ATAT Antiguo Testamento, ya sea que se aplique a la obra de Cristo mismo o a nuestra respuesta como creyentes y adoradores. Todas las dimensiones mencionadas anteriormente hacen eco en el NTNT Nuevo Testamento.\nEl holocausto era el sacrificio principal para proveer expiaci\u00f3n, y trataba con la culpa por el pecado. El NTNT Nuevo Testamento presenta la muerte de Jes\u00fas como un sacrificio de esta \u00ed\u00adndole; as\u00ed\u00ad la interpret\u00f3 Jes\u00fas mismo (Mar. 10:45; cf.cf. Confer (lat.), compare Rom. 3:25; Efe. 5:2; 1 Ped. 1:18 ss.; 1 Jn. 2:1 ss.). El autor de Heb. hace hincapi\u00e9 en el hecho que la muerte en sacrificio de Cristo fue una vez y para siempre. Por lo mismo, se le considera como el cumplimiento de, y en contras te con, los repetidos sacrificios diarios del ATAT Antiguo Testamento (Heb. 10:1\u201318). Por lo tanto, los creyentes en Cristo no tienen necesidad de presentar ning\u00fan sacrificio para obtener expiaci\u00f3n, porque Jes\u00fas se ofreci\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo como ese sacrificio final en la cruz.\nLa ofrenda por el pecado ten\u00ed\u00ada que ver con la inmundicia y la contaminaci\u00f3n del pecado al hacer uso de la sangre con el fin de purificar el lugar donde Dios mora. De manera similar, el NTNT Nuevo Testamento subraya el poder purificador de la sangre de Cristo. No s\u00f3lo quita la culpa por el pecado sino que tambi\u00e9n elimina su contaminaci\u00f3n. Hebreos se\u00f1ala esto en relaci\u00f3n con la morada celestial de Dios (Heb. 10:23 ss.), y tambi\u00e9n lo aplica a la limpieza de la conciencia del creyente a fin de que \u00e9ste pueda acercarse a Dios con confianza (Heb. 9:11\u201314; 10:19\u201322). Juan en su primera carta tambi\u00e9n enfatiza esta verdad. La muerte de Cristo (su sangre) fue una vez y para siempre, pero su poder purifica dor debe aplicarse regularmente en nuestras vidas por medio de la confesi\u00f3n (1 Jn. 1:6\u20132:2).\nLa ofrenda por la culpa pon\u00ed\u00ada \u00e9nfasis en que las faltas en contra del pr\u00f3jimo debieran enmendarse con la apropiada restituci\u00f3n como parte del proceso de arreglar cuentas con Dios. Esto tambi\u00e9n se aplica a los creyentes cristianos, tal como se observara anteriormente. \u2020\u0153Perd\u00f3nanos nuestras deudas, como tambi\u00e9n nosotros perdonamos a nuestros deudores\u2020\u009d quiz\u00e1 es algo que Jes\u00fas intentara que tuviera una aplicaci\u00f3n concreta, y no meramente como una referencia a sentimientos o actitudes. La importancia de esto se realza con una solemne advertencia y su correspondiente par\u00e1bola (Mat. 6:12\u201315; 18:21\u201335). Pero la misma naturaleza de la ofrenda por la culpa, mayormente como un asunto de restituci\u00f3n o enmienda, tambi\u00e9n permite considerar el pecado como un tipo de deuda en relaci\u00f3n con Dios. Se debe pagar por el pecado. La met\u00e1fora penetra profundamente en el pensamiento humano en relaci\u00f3n con nuestras fechor\u00ed\u00adas y debilidades. Todav\u00ed\u00ada se habla de hacer que los criminales \u2020\u0153paguen\u2020\u009d por sus cr\u00ed\u00admenes. Cuando esto se controla debidamente y se entiende dentro del marco de las estructuras legales de la sociedad, es muy diferente a la venganza personal que dice: \u2020\u0153Me las pagar\u00e1s.\u2020\u009d El <asam prove\u00ed\u00ada una manera de \u2020\u0153pagarle\u2020\u009d a Dios la debida restituci\u00f3n por alg\u00fan pecado, al mismo tiempo que se hac\u00ed\u00ada restituci\u00f3n a la parte afectada por alguna p\u00e9rdida material.\nEn Isa\u00ed\u00adas 53, la muerte del siervo del Se\u00f1or se presenta en t\u00e9rminos de sacrificio. El es quien sufrir\u00e1 y morir\u00e1 tomando el lugar de otros: \u2020\u0153como un cordero, fue llevado al matadero\u2020\u009d (Isa. 53:5\u20137). En el v. 10 se describe su muerte de manera especial como un <asam; es decir, como una ofrenda por la culpa, haciendo restituci\u00f3n por las faltas de otros a fin de que ellos puedan ser contados como justos (v. 11). La poes\u00ed\u00ada de Isa\u00ed\u00adas 53 influy\u00f3 profundamente sobre la teolog\u00ed\u00ada del NTNT Nuevo Testamento en relaci\u00f3n con la muerte de Cristo (cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 8:17; Luc. 22:37; 1 Ped. 2:24, 25). La muerte sacrificadora de Cristo no s\u00f3 lo fue un rescate por nuestra culpa, y la limpieza de nuestra inmundicia, sino tambi\u00e9n fue un pago por nuestra deuda. Por supuesto, el lenguaje tiene una dimensi\u00f3n metaf\u00f3rica, y la analog\u00ed\u00ada no se puede forzar para responder al c\u00f3mo o a qui\u00e9n se hizo dicho \u2020\u0153pago\u2020\u009d. La Biblia, en ambos Testamentos, simplemente usa estos diferentes modelos para explorar las insondables profundidades de nuestra salvaci\u00f3n. Al fin y al cabo nuestra tarea no es la de buscar una explicaci\u00f3n racional, sino obtener la bendici\u00f3n de ella por medio de la fe.\nLa ofrenda de la paz era un sacrificio que llevaba a participar de una comida de compa\u00f1erismo. Por lo mismo, inclu\u00ed\u00ada una dimensi\u00f3n vertical (dado que ten\u00ed\u00ada los mismos ritos expiatorios de la sangre y el holocausto), as\u00ed\u00ad como una dimensi\u00f3n horizontal (dado que cimentaba las relaciones humanas). Por lo mismo, este tipo de ofrenda era m\u00e1s apropiado como una expresi\u00f3n de aquello que era esencial en la relaci\u00f3n de pacto entre Israel y Dios. En un sentido, era una comida sacramental, con aspectos similares a la comida que est\u00e1 en el centro del nuevo pacto: la cena del Se\u00f1or. Jes\u00fas se refiri\u00f3 a esa comida como \u2020\u0153el nuevo pacto en mi sangre\u2020\u009d, lo cual hace eco de Exo. 24:8, donde las ofrendas de paz estaban incluidas en los sacrificios que sirvieron para sellar el pacto en Sina\u00ed\u00ad.\nLa adoraci\u00f3n cristiana, especialmente el servicio de la Cena, debiera ser motivo de gozo y de preocupaci\u00f3n social. Por ello, es posible que el autor de Hebreos haya tenido en mente la ofrenda de paz cuando exhort\u00f3 a los cristianos a no olvidarse \u2020\u0153de hacer el bien y de compartir lo que ten\u00e9is, porque tales sacrificios agradan a Dios\u2020\u009d (Heb. 13:16). Es interesante notar tambi\u00e9n que Pablo insiste en la dignidad personal en v\u00ed\u00ada de preparaci\u00f3n para la cena del Se\u00f1or (de la misma manera que la purificaci\u00f3n ritual era requerida para los israelitas que participaban en la comida-ofrenda de paz; 1 Cor. 11:27\u201331; cf.cf. Confer (lat.), compare Lev. 7:20), as\u00ed\u00ad como tambi\u00e9n en la armon\u00ed\u00ada social y consideraci\u00f3n por los pobres en la comunidad (1 Cor. 11:18\u201322).\nLa ofrenda vegetal representaba una consagraci\u00f3n a Dios, tanto de los dones recibidos de Dios como del trabajo humano. Es muy probable que las ofrendas vegetales (y quiz\u00e1 las libaciones, ofrendas bebidas) acompa\u00f1aran los otros sacrificios. Entonces, quiere decir que hab\u00ed\u00ada un movimiento de dos v\u00ed\u00adas en todo el ritual: La expiaci\u00f3n y el perd\u00f3n que viene de Dios en respuesta a la sangre derramada de los animales sacrificados, y la ofrenda de la vida y el trabajo, alabanza, acci\u00f3n de gracias y adoraci\u00f3n a Dios de parte del adorador y su fami lia. De igual manera en el NTNT Nuevo Testamento, aunque el sacrificio principal es la ofrenda de s\u00ed\u00ad mismo de Jes\u00fas en la cruz como la base final y suficiente para nuestra reconciliaci\u00f3n con Dios, el lenguaje de sacrificio tambi\u00e9n se aplica a la respuesta del creyente para con Dios. Nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestra alabanza y nuestras d\u00e1divas materiales est\u00e1n incluidas entre los tipos de sacrificios apropiados que podemos ofrecerle a \u00e9l (Rom. 12:1, 2; Fil. 4:18; Heb. 13:15, 16).\nPor \u00faltimo, otro aspecto del sistema de sacrificios del ATAT Antiguo Testamento que tiene su contraparte en el NTNT Nuevo Testamento es el sost\u00e9n material de los que ministran al pueblo de Dios. Una buena parte de los ingresos para los sacerdotes proven\u00ed\u00ada de las partes de los sacrificios que se les daban, de las ofrendas de granos, el pecho y muslo de la ofrenda de paz y de los panes que las acompa\u00f1aban, toda la carne de las ofrendas por el pecado y la culpa, la piel de los holocaustos, y quiz\u00e1 hasta dinero equivalente por algunas ofrendas por la culpa. Pudiera sonar como que era mucho, pero era muy necesario ya que a la tribu de Lev\u00ed\u00ad no se le hab\u00ed\u00ada asignado ning\u00fan territorio y, por lo mismo, no ten\u00ed\u00ada otros medios de ingresos. Ellos depend\u00ed\u00adan de la fidelidad del pueblo, lo mismo que otras personas necesitadas (Deut. 14:28, 29; 18:1\u20138).\nEn el NTNT Nuevo Testamento, a los ministros nunca se les llama sacerdotes, pero el principio de que se debe pagar y cuidar apropiadamente de aquellos que sirven a Dios y a su gente como su ocupaci\u00f3n primordial, est\u00e1 ciertamente respaldado. Cristo lo dijo (Luc. 10:7), y Pablo lo ense\u00f1\u00f3 con mucha precisi\u00f3n (1 Cor. 9). Desafortunadamente, a Pablo se le usa al gunas veces para apoyar el punto de vista de que los obreros cristianos deben de alguna manera vivir por fe, o de su propio trabajo. Esto pueden usarlo algunos cristianos que relativamente est\u00e1n bien provistos en sus empleos seculares, para justificar la lamentable pobreza en que viven algunos pastores, evangelistas u otros obreros cristianos. Pero el punto que Pablo subraya en 1 Cor. 9 es que \u00e9l mismo es una excepci\u00f3n a su ense\u00f1anza de que los obreros cristianos tienen el derecho de ser sostenidos por las iglesias, para sus gastos de manutenci\u00f3n y con algo extra para la esposa (vv. 4, 5). Pablo presenta este argumento usando la analog\u00ed\u00ada de los trabajos seculares (v. 7), aludiendo a una ley del ATAT Antiguo Testamento en relaci\u00f3n con los animales que hac\u00ed\u00adan alguna labor (vv. 8\u201310; cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 25:4), en base al balance de las bendiciones espirituales y materiales (v. 11), de la justicia natural (v. 12), de las mismas provisiones lev\u00ed\u00adticas para los sacerdotes (v. 13) y directamente del mandato de Jes\u00fas (v. 14). \u00c2\u00a1Mejor argumento que este no hay! As\u00ed\u00ad que, el hecho de que \u00e9l personalmente haya renunciado a sus derechos por sus propias razones (vv. 15\u201318) debe tomarse como lo que es: algo excepcional, y no como la norma. Pablo subraya el mismo asunto en otros lugares (G\u00e1l. 6:6; 1 Tim. 5:17, 18).\n\n8:1-10:20 LA INSTITUCION DEL SACERDOCIO\n\nEstos tres cap\u00ed\u00adtulos regresan a la narraci\u00f3n de los eventos ocurridos en el monte Sina\u00ed\u00ad, los cuales se describen al final del libro de Exo. pero que fueron interrumpidos por las instrucciones en relaci\u00f3n con los sacrificios en los caps. 1\u20137. Los mismos registran los eventos por medio de los cuales se llevaron a cabo las instrucciones de Exo 28\u201329. Por esa raz\u00f3n los primeros vers\u00ed\u00adculos hablan de las vestiduras, el aceite, los animales y la cesta. Estos ob jetos son espec\u00ed\u00adficamente mencionados debido a que ya se han descrito detalladamente en Exo.\nEl prop\u00f3sito general detr\u00e1s de las complejas ceremonias descritas en estos cap\u00ed\u00adtulos, las cuales deben guardarse en mente mientras se lee este material, se da en Exo. 29:44\u201346. El punto es que Dios, quien hab\u00ed\u00ada redimido a su pueblo de la esclavitud en Egipto, debe ser conocido por ellos en un pacto de \u00ed\u00adntima relaci\u00f3n ya que \u00e9l moraba entre ellos. La presencia de Dios en medio de su pueblo era la bendici\u00f3n principal del pueblo, simplemente por el hecho de ser Israel. Sin ella, ellos no podr\u00ed\u00adan reclamar unicidad alguna, y quiz\u00e1 hubiera sido mejor que permanecieran en el desierto (Exo. 33:14\u201316). Esa presencia, por un lado, ser\u00ed\u00ada visible en el esplendor de las vestiduras del sacerdote y, por otro lado, en la gloria visible de Dios en el tabern\u00e1culo (Exo. 40:34 ss.; Lev. 9:23, 24).\nEstos tres cap\u00ed\u00adtulos, los cuales deben leerse en conjunto, primero describen las acciones de Mois\u00e9s como v\u00ed\u00ada de preparaci\u00f3n para que Aar\u00f3n y sus hijos iniciaran su ministerio sacerdotal (v. 8), y c\u00f3 mo lo hicieron, culminando en bendici\u00f3n, fuego y gloria (v. 9). Finalmente, muestran c\u00f3mo el evento fue tr\u00e1gicamente manchado por la desobediencia y el juicio (v. 10). Por lo mismo, estos cap\u00ed\u00adtulos son paralelos a otras narraciones b\u00ed\u00adblicas que se\u00f1alan la importancia de la obediencia, el peligro de la desobediencia, y c\u00f3mo hasta la m\u00e1s solemne y gozosa ocasi\u00f3n en la vida del pueblo de Dios no es inmune a la rebeli\u00f3n o locura humana (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 32\u201334; Jos. 7; 1 Sam. 15:17\u201323; 2 Sam. 6:1\u20137; 2 Cr\u00f3n. 26:16\u201320; Hech. 5:1\u201311).\n\n8:1-36 La ordenaci\u00f3n de Aar\u00f3n y sus hijos\n\n8:1\u20135 La preparaci\u00f3n. Todos los materiales, ya prescritos, fueron reunidos, juntamente con toda la congregaci\u00f3n, la cual quiz\u00e1 signifique los ancianos que ser\u00ed\u00adan testigos de los eventos en el atrio del tabern\u00e1culo, en representaci\u00f3n de toda la comunidad (cf.cf. Confer (lat.), compare 9:1; aunque sin duda hab\u00ed\u00ada tantos espectadores como pudieran encontrar un lugar apropiado para observar el evento). La frase como Jehovah le mand\u00f3 (vv. 4, 5) hace eco a trav\u00e9s de los caps. 8 y 9, enfatizando la obediencia precisa a la palabra de Dios que Mois\u00e9s y Aar\u00f3n hab\u00ed\u00adan exhibido, agudizando m\u00e1s la conmoci\u00f3n de 10:1.\n8:6\u20139 Las vestiduras sacerdotales de Aar\u00f3n. Despu\u00e9s del lavamiento ceremonial, Aar\u00f3n fue vestido con la vestidura especial que se hab\u00ed\u00ada he cho para su oficio como sumo sacerdote. Hab\u00ed\u00ada una t\u00fanica (un sobretodo), un ce\u00f1idor (o cintur\u00f3n ancho), un efod (una especie de chaleco con hombreras), un pectoral que conten\u00ed\u00ada el Urim y el Tumim (algo as\u00ed\u00ad como unos \u2020\u0153dados\u2020\u009d sagrados, usados para tomar decisiones en respuesta a preguntas) y un turbante con una l\u00e1mina de oro enfrente, con las palabras \u2020\u0153Consagrado a Jehovah\u2020\u009d grabadas en ella. La descripci\u00f3n completa de estos art\u00ed\u00adculos se en cuentra en Exo. 28, donde se observar\u00e1 que eran bastante coloridos, bordados y decorados. Si cada art\u00ed\u00adculo ten\u00ed\u00ada su significado simb\u00f3lico especial no se puede saberlo, y el texto no registra nada al respecto (con excepci\u00f3n del pectoral, el cual conten\u00ed\u00ada los nombres de las 12 tribus de Israel y claramente apuntaba al papel del sacerdote como representante; ver Exo. 28:21, 29). Por lo tanto, es in\u00fatil tratar de especular sobre el asunto. Sin embargo, la impresi\u00f3n general era de mucha belleza y gloria. No s\u00f3lo hac\u00ed\u00ada resaltar la autoridad y dignidad del oficio que Aar\u00f3n y sus sucesores ostentaban, sino que tambi\u00e9n reflejaba el distintivo visible que deb\u00ed\u00ada manifestar la santidad moral y espiritual.\n8:10\u201313 El ungimiento. Tal como se hab\u00ed\u00ada pres-crito en Exo. 40:9\u201311, Mois\u00e9s ungi\u00f3 con aceite todos los objetos y personas que estar\u00ed\u00adan involucrados en la adoraci\u00f3n a Dios. El ungimiento era s\u00ed\u00admbolo de ser apartado, consagrado a una tarea espec\u00ed\u00adfica para Dios. Los reyes eran ungidos (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Sam. 10:1 ss.; 16:13), y algunos profetas fueron ungidos, aunque en el caso de ellos el significado puede ser tanto metaf\u00f3rico como literal (1 Rey. 19:16; cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 61:1). Los tres oficios (sacerdote, rey y profeta) fueron combinados en la interpretaci\u00f3n en el NTNT Nuevo Testamento en cuanto a Jes\u00fas como el \u2020\u0153Cristo\u2020\u009d, \u2020\u0153el ungido\u2020\u009d.\n8:14\u201330 Las ofrendas. Lo que sigui\u00f3 fueron tres sacrificios, precisamente como se establece en Exo. 29:10\u201334. Primero, el novillo del sacrificio por el pecado (vv. 14\u201317) fue sacrificado a fin de que su sangre pudiera ser usada para purificar el altar y as\u00ed\u00ad prevenir ofrendas contaminadas, lo cual era un asunto serio (cf.cf. Confer (lat.), compare Mal. 1:7). Despu\u00e9s el carnero del holocausto (vv. 18\u201321) y, por \u00faltimo, el otro carnero, el carnero de la investidura, lo que en realidad era una ofrenda de paz (vv. 22\u201330). De esta \u00faltima ofrenda, algo de la sangre se unt\u00f3 sobre el lo\u00c5\u2019bulo de la oreja derecha \u2020\u00a6 sobre el dedo pulgar de su mano derecha y sobre el dedo pulgar de su pie derecho (de Aar\u00f3n), y de igual manera con sus hijos (vv. 23, 24). Todo esto pudo haber significado que los sacerdotes, siendo tan pecadores co mo cualquier otra persona, necesitaban una purificaci\u00f3n completa, desde la cabeza hasta los pies; tal como se hizo. Esto parece ser confirmado con el hecho de que en cada uno de estos sacrificios Aar\u00f3n y sus hijos ten\u00ed\u00adan que poner sus manos sobre las cabezas de los animales, lo cual era s\u00ed\u00admbolo de la confesi\u00f3n y trasferencia del pecado. O, si la sangre aqu\u00ed\u00ad est\u00e1 presente por motivos de consagraci\u00f3n (como en el v. 30), entonces simbolizar\u00ed\u00ada la consagraci\u00f3n completa de los sacerdotes para o\u00ed\u00adr la voz de Dios y obedecerla, llevar a cabo la tarea asignada y andar en sus caminos (o\u00ed\u00addos, manos y pies). En ambos aspectos, Cristo como nuestro sumo sacerdote sobrepasa a los sacerdotes lev\u00ed\u00adticos. El no tiene necesidad de ofrecer sacrificio por sus pecados, y su obediencia fue perfecta (Heb. 4:14\u20135:9; 7:27; 10:5\u201310).\n8:31\u201336 La investidura. Todo el procedimiento de investidura se llev\u00f3 a cabo en siete d\u00ed\u00adas, durante los cuales Aar\u00f3n y sus hijos no deb\u00ed\u00adan salir del tabern\u00e1culo. El cap\u00ed\u00adtulo termina haciendo hincapi\u00e9 sobre la obediencia, para que no mur\u00e1is (vv. 35, 36), otro aviso sombr\u00ed\u00ado del golpe que vendr\u00ed\u00ada en 10:2.\n\n9:1-24 Aar\u00f3n y sus hijos inician su ministerio\n\nEl formato de este cap\u00ed\u00adtulo es bastante similar al del cap. 8. La principal diferencia es que, mientras que en el cap. 8 Mois\u00e9s hace las veces de sacerdote (tanto como de profeta, ya que todos los mandatos de Dios vienen a trav\u00e9s de \u00e9l) y Aar\u00f3n y sus hijos juegan el papel de adoradores laicos, en el cap. 9 Aar\u00f3n desempe\u00f1a su papel como sacerdote ya que su investidura se ha completado, y la gente ocupaba su propio lugar.\n9:1\u20137 La preparaci\u00f3n. Debe existir algo de iron\u00ed\u00ada intencional en el hecho de que se le ordenara a Aar\u00f3n ofrecer un becerro como su primer sacrificio por el pecado en su papel de sumo sacerdote, ya que la \u00faltima vez que Aar\u00f3n jugara una parte significativa en la historia fue cuando particip\u00f3 de la idolatr\u00ed\u00ada del pueblo, haciendo un becerro de oro (Exo. 32), mientras Mois\u00e9s estaba en la monta\u00f1a. Por supuesto, era s\u00f3lo por la misericordia de Dios que Aar\u00f3n a\u00fan estaba vivo, sin mencionar el privilegio del sumo sacerdocio. Muchos otros murieron a causa de su pecado en esa ocasi\u00f3n. Quiz\u00e1 fue ese vivo recuerdo el que lo dej\u00f3 at\u00f3nito al ver la suerte que corrieron sus propios hijos.\nLa gloria del Se\u00f1or (vv. 4, 6) significaba su presencia sentida y visible, manifestada en otras ocasiones como humo y llama de fuego. Experimentar esto era el prop\u00f3sito cabal del d\u00ed\u00ada y, m\u00e1s aun, el prop\u00f3sito de la adoraci\u00f3n de Israel por medio de los sacrificios continuos. El ritual no era un fin en s\u00ed\u00ad mismo, sino un medio para experimentar la gloriosa presencia de Dios y la adoraci\u00f3n gozosa que responde a ella (v. 24). Los rituales de la adoraci\u00f3n cristiana parecieran estar muy lejos del altar de los holocaustos de Israel, pero el prop\u00f3sito primordial es el mismo (cf.cf. Confer (lat.), compare Heb. 12:28, 29).\nOtra vez, es bueno recordar el paralelo entre el trabajo de los sacerdotes israelitas en relaci\u00f3n con el resto de Israel, y el papel que se esperaba que Israel cumpliera como sacerdote de Dios en relaci\u00f3n con el resto de las naciones. El ministerio de los sacerdotes israelitas hac\u00ed\u00ada posible que la gloria de Dios se viera y se respondiera a ella. De igual ma nera, Dios intentaba que por medio de su pueblo se pudiera ver su gloria en el mundo. Eso, seg\u00fan los profetas, era la raz\u00f3n principal por la cual hab\u00ed\u00adan sido creados y llamados (Isa. 43:7, 21; 49:3). El sa cerdocio tiene un significado misionero nato debido a su relaci\u00f3n con la gloria de Dios, la cual alg\u00fan d\u00ed\u00ada llenar\u00e1 toda la tierra (Hab. 2:14).\n9:8\u201321 Las ofrendas. Estas ca\u00ed\u00adan en dos grupos. Primero, una ofrenda por el pecado y un holocausto a favor de los mismos sacerdotes (vv. 8\u201314); despu\u00e9s, una ofrenda por el pecado, un holocausto, una ofrenda vegetal y un sacrificio de paz por el pueblo (vv. 15\u201321); es decir, los ancianos que comer\u00ed\u00adan en representaci\u00f3n de todo el pueblo (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 24:10, 11). El orden del \u00faltimo grupo era significativo al se\u00f1alar las prioridades correctas en la adoraci\u00f3n: Purificaci\u00f3n, expiaci\u00f3n, consagraci\u00f3n y compa\u00f1erismo. El finalizar con la comida de la ofrenda de paz debe haberle dado un final gozoso a toda la semana solemne, y el ambiente apropiado para lo que segu\u00ed\u00ada.\n9:22\u201324 Bendici\u00f3n, gloria, fuego y adoraci\u00f3n. Ya sea que las haya pronunciado en esta ocasi\u00f3n o no, las palabras de bendici\u00f3n de Aar\u00f3n est\u00e1n registradas en N\u00fam. 6:23\u201327. En relaci\u00f3n con gloria v\u00e9anse los vv. 4 y 6 y Exo. 40:34. El fuego que cay\u00f3 y consumi\u00f3 los sacrificios puede haber sido algo como un rayo o rel\u00e1mpago. No encendi\u00f3 el fuego de los sacrificios, los cuales ya se estaban quemando con las ofrendas del d\u00ed\u00ada, sino que consumi\u00f3 instant\u00e1neamente lo que quedaba (cf.cf. Confer (lat.), compare Jue. 13:15\u201321; 1 Rey. 18:38; seg\u00fan 2 Cr\u00f3n. 7:1, un evento similar que coron\u00f3 la dedicaci\u00f3n del templo que reemplaz\u00f3 el tabern\u00e1culo). En respuesta a la presencia y favor de Dios el pueblo grit\u00f3 de gozo y se postr\u00f3 en adoraci\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare Heb. 12:28, 29).\n\n10:1-20 El juicio sobre Nadab y Abih\u00fa\n\n10:1\u20137 Fuego del Se\u00f1or. La brusquedad de los primeros vers\u00ed\u00adculos de este cap\u00ed\u00adtulo captan el cambio repentino de gozo a pavor. A trav\u00e9s de los caps. 8 y 9 se repite que todo se ha hecho \u2020\u0153como ha mandado el Se\u00f1or\u2020\u009d, pero aqu\u00ed\u00ad Nadab y Abih\u00fa, los dos hijos mayores de Aar\u00f3n, se encuentran de pronto haciendo lo que Dios no ha mandado. La desobedien cia acecha el cuadro. Fuego extra\u00f1o (v. 1) queda sin explicaci\u00f3n. El hebreo (zara) significa \u2020\u0153extra\u00f1o\u2020\u009d, \u2020\u0153de afuera\u2020\u009d. Quiz\u00e1 ellos tomaron fuego de afuera del santuario y no del altar (cf.cf. Confer (lat.), compare 16:12), como quien dice: \u2020\u0153Cualquier fuego sirve.\u2020\u009d Pero tal fuego no ser\u00ed\u00ada santo, sino inmundo, il\u00ed\u00adcito y, por lo tanto, en el contexto de todo lo que tan meticulosamente se hab\u00ed\u00ada hecho hasta este punto, licenciosamente ofensivo. Con esta acci\u00f3n tambi\u00e9n estaban usurpando el lugar del sumo sacerdote y, por lo mismo, inclu\u00ed\u00ada presunci\u00f3n, o quiz\u00e1 hasta impaciencia ce losa. Su conducta no fue simplemente algo accidental en un peque\u00f1o detalle del ritual, sino un arrogante descuido en cuanto al significado m\u00e1s serio de los eventos de los cuales ellos eran parte. Es como si un ministro cristiano introdujera ritos u objetos asociados con lo oculto en el momento de estar celebrando la cena del Se\u00f1or.\nDios respondi\u00f3 a ese falso fuego con el fuego real de su ira santa. Otra vez, probablemente haya sido algo como un rayo y no un incendio, ya que sus ves tiduras sacerdotales no fueron destruidas sino usadas para envolverlos en ellas (v. 5). El v. 2 deliberadamente hace eco de 9:24. En lugar del fuego de bendici\u00f3n que produjera un grito de gozo, cay\u00f3 el fuego del juicio que produjo un silencio estremecedor. Aar\u00f3n \u2020\u0153guard\u00f3 silencio\u2020\u009d (BABA Biblia de las Am\u00e9ricas). S\u00f3lo Mois\u00e9s pudo hablar en medio de ese silencio, con palabras que deben haber hecho que los sacerdotes fueran cautos y diligentes de ah\u00ed\u00ad en adelante, pero tristemente no fue as\u00ed\u00ad (v. 3). Me he de mostrar como santo, debiera ser mejor traducido: \u2020\u0153Como santo ser\u00e9 tratado\u2020\u009d (BABA Biblia de las Am\u00e9ricas). Cuanto m\u00e1s cerca est\u00e9 una persona de Dios, m\u00e1s consciente debe estar de su santidad. De otra manera deshonrar\u00e1 a Dios en medio del resto del pueblo (v. 3b). Es bastante malo que uno trate las cosas de Dios con desd\u00e9n; pero es peor hacer que otros hagan lo mismo (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Sam. 2:12\u201317, 29, 30; 3:13; Luc. 17:1, 2).\nLa severidad del juicio de Dios aqu\u00ed\u00ad, la cual a\u00fan nos impacta, tambi\u00e9n est\u00e1 relacionada con la posici\u00f3n de privilegio y responsabilidad que ten\u00ed\u00adan Nadab y Abih\u00fa. Su juicio tuvo el prop\u00f3sito de ser vir como ejemplo y advertencia. Es un principio que se repite continuamente en la Biblia: El mayor privilegio expone a una persona a una disciplina m\u00e1s severa. Mois\u00e9s mismo nunca vio la tierra pro metida debido a un acto que, igualmente, se describe como un fracaso al no respetar la santidad de Dios (N\u00fam. 20:12). Tambi\u00e9n se aplicaba a toda la naci\u00f3n; ser\u00ed\u00adan castigados precisamente porque gozaban de una relaci\u00f3n de pacto \u00fanica con Dios (Am\u00f3s 3:2). Si nos sentimos inc\u00f3modos con esta sucinta historia de juicio del ATAT Antiguo Testamento, debemos recordar que el NTNT Nuevo Testamento tambi\u00e9n dice algunas cosas igualmente severas en cuanto a la responsabilidad de haber sido testigos de las obras de Dios o estar en posiciones de liderazgo (Luc. 10:12\u201315; cf.cf. Confer (lat.), compare 12:48; Heb. 6:4\u20136; 10:26\u201331; 1 Ped. 4:17; Stg. 3:1).\n10:8\u201311 Responsabilidades de los sacerdotes. Primera, los sacerdotes no deb\u00ed\u00adan beber vino ni licor antes de iniciar sus responsabilidades en el santuario (v. 9). Por mucho tiempo se ha sugerido que este mandamiento, seg\u00fan el presente contexto, se dio debido a que el pecado de Nadab y Abih\u00fa se cometi\u00f3 en estado de ebriedad, y es posible que as\u00ed\u00ad haya sido, pero el texto no lo dice. La raz\u00f3n probablemente se encuentra en los siguientes vers\u00ed\u00adculos en relaci\u00f3n con las tareas de los sacerdotes, quienes necesitaban una mente clara. En el ATAT Antiguo Testamento, el vino es una de las d\u00e1divas y bendiciones de Dios en la creaci\u00f3n, propio para celebraci\u00f3n (Sal. 104:15), y tambi\u00e9n muy efectivo para mitigar el dolor (es decir, de luto; cf.cf. Confer (lat.), compare Prov. 31:7). Sin embargo, en exceso confunde y pervierte (Prov. 23:20, 21, 29\u201335), y por eso deb\u00ed\u00adan evitarlo quienes necesitaban un juicio claro para ejercitar serias responsabilidades (Prov. 31:4, 5). A los sacerdotes no se les requer\u00ed\u00ada que prescindieran del vino en todo tiempo (eso era algo voluntario como parte del voto nazareo, el que normalmente era temporal; ver N\u00fam. 6:1\u201320; Am\u00f3s 2:12), sino s\u00f3lo cuando estaban de turno. La ebriedad habitual entre los sacerdotes fue condenada por los profetas de manera particular, precisamente porque hab\u00ed\u00ada destruido su habilidad para ense\u00f1ar, dejando por lo mismo a la gente sin una gu\u00ed\u00ada moral o conocimiento de Dios (Isa. 28:7\u201310; Ose. 4; especialmente el v. 11). En el NTNT Nuevo Testamento la misma responsabilidad de moderaci\u00f3n y sobriedad cae sobre los cristianos, y especialmente sobre aquellos que ense\u00f1an y ejercitan el cuidado pastoral (Ef. 5:18; 1 Tim. 3:2, 3, 8; Tito 2:2, 3).\nSegunda, los sacerdotes deb\u00ed\u00adan conocer y guardar claramente las distinciones esenciales que sosten\u00ed\u00adan toda la vida de Israel; es decir, entre lo santo y lo profano, entre lo impuro y lo puro (v. 10). Para el significado de estos t\u00e9rminos v\u00e9ase el comentario sobre el cap. 11.\nTercera, los sacerdotes eran los maestros de Israel (v. 11). Esta parte de las tareas de los sacerdotes a menudo se pasa por alto, debido a que tendemos a centrar nuestra atenci\u00f3n en su papel de ofrecer sacrificios. Pero era una parte vital del sacerdocio. Era a trav\u00e9s del sacerdote que la ley de Dios y, por lo mismo su car\u00e1cter, valores, prioridades y voluntad, se daba a conocer a la gente com\u00fan en la comunidad. Esto se enfatiza en otras partes, tanto positiva como negativamente, cuando fallaban (Deut. 17:9\u201313; 33:8\u201310; Ose. 4; Mal. 2:1\u20139). Los sacerdotes y los levitas sobresalieron en la parte educacional de las reformas m\u00e1s elocuentes en la historia de Israel (2 Cr\u00f3n. 17:7\u20139; 19:4\u201311; Neh. 8:7, 8). Esta funci\u00f3n de los sacerdotes de ense\u00f1ar a Israel tiene su contraparte en Israel como un todo, de ser el medio de Dios para ense\u00f1ar su ley a las naciones (Isa. 2:3; 42:1\u20137; 51:4).\n10:12\u201320 Conclusi\u00f3n. Luego de la interrupci\u00f3n causada por el pecado y su juicio, la historia regresa a su normalidad atendiendo al resto de los rituales y la limpieza. Mois\u00e9s acepta las razones por las cuales Aar\u00f3n y los hijos que le quedaban no pod\u00ed\u00adan comer de la carne de la ofrenda por el pecado en el d\u00ed\u00ada de su luto (vv. 19, 20), y as\u00ed\u00ad concluye esta secci\u00f3n con la misma nota positiva de los caps. 8 y 9.\n\n11:1-17:16 el diagnostico y tratamiento de lo inmundo\n\nEsta secci\u00f3n del libro es una continuaci\u00f3n de las instrucciones dadas a los sacerdotes en 10:10, presentando detalladas distinciones entre lo limpio e inmundo y estableciendo los m\u00e9todos para tratar con lo inmundo. Trata la inmundicia en relaci\u00f3n con la comida y el contacto con los animales (cap. 11), el parto (cap. 12), las enfermedades de la piel e infecciones f\u00fangicas (caps. 13, 14) y flujos (cap. 15). Culmina con el gran d\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n (cap. 16), el cual ten\u00ed\u00ada como prop\u00f3sito la purificaci\u00f3n del santuario y de toda la naci\u00f3n ante Dios. La secci\u00f3n concluye con una postdata sobre la carne consagrada y la \u2020\u0153secular\u2020\u009d (cap. 17).\nEn este punto necesitamos clarificar el significado de estas categor\u00ed\u00adas que eran muy fundamentales en el mundo de los israelitas, pero muy ajenas al nuestro. En 10:10 se establecen dos pares de contrastes: lo santo y lo profano, \u2020\u00a6 lo impuro y lo puro. El segundo par es realmente una subdivisi\u00f3n de lo profano. Para el israelita, la realidad estaba dividida en lo santo (es decir, Dios mismo y cualquier cosa consagrada a \u00e9l o estrechamente asociada con \u00e9l) y lo profano (com\u00fan; es decir, cualquier otra cosa). Es importante observar que lo opuesto a santo no era \u2020\u0153profano\u2020\u009d, sino com\u00fan. La palabra (traducida aqu\u00ed\u00ad como \u2020\u0153profano\u2020\u009d, que tiene una connotaci\u00f3n popular muy diferente en castellano) b\u00e1sicamente significa ordinario, diario, el estado normal de las cosas en el mundo en que vivimos. Esta \u00faltima categor\u00ed\u00ada estaba, entonces, compuesta por aquello que era limpio e inmundo. El estado normal era que la gente y cosas eran comunes y limpias, pero la contaminaci\u00f3n de cualquier tipo pod\u00ed\u00ada hacerlas inmundas. Algunas cosas y estados eran inmundos por definici\u00f3n y nunca pod\u00ed\u00adan purificarse (p. ej.p. ej. Por ejemplo algunos animales, la muerte), pero generalmente aquello que era o hab\u00ed\u00ada llegado a ser inmundo pod\u00ed\u00ada ser restaurado a la \u2020\u0153normalidad\u2020\u009d (es decir, la condici\u00f3n de estar limpio y com\u00fan) por medio de los rituales apropiados.\nDe igual manera, s\u00f3lo Dios es santo por definici\u00f3n, pero ciertas personas y cosas pod\u00ed\u00adan ser hechas santas (santificadas) por medio de los rituales apropiados. A la inversa, las acciones o contactos err\u00f3neos pod\u00ed\u00adan profanar lo santo. Generalmente hablando, el pecado, la debilidad y varias anormalidades profanaban lo santo y contaminaban lo limpio. En la direcci\u00f3n opuesta, el principal trabajo de la sangre de los sacrificios era purificar lo inmundo y santificar lo com\u00fan. El estado de ser com\u00fan\/limpio era lo normal, mientras que la santidad y la inmundicia eran los estados \u2020\u0153anormales\u2020\u009d en direcciones opuestas.\nLa \u00fanica cosa que no deb\u00ed\u00ada permitirse que pasara, y lo que varias de las normas lev\u00ed\u00adticas intentaban prevenir, era que lo santo entrara en contacto con lo impuro. Eso produc\u00ed\u00ada una especie de cortocircuito teol\u00f3gico y espiritual, y el impacto pod\u00ed\u00ada ser fatal, como Nadab y Abih\u00fa no fueron los primeros ni los \u00faltimos en descubrir. Finalmente, fue en la cruz cuando lo impensable se llev\u00f3 a cabo; es decir, que lo absolutamente santo se dio a s\u00ed\u00ad mismo para lo absolutamente impuro (la muerte), el hecho que el \u00fanico verdadero y efectivo sacrificio de sangre, la sangre de Cristo mismo, permitiera que un mundo y una humanidad inmundos fueran reconciliados con su santo Dios Creador. Para parafrasear de alguna manera lo dicho por Pablo: El, el santo, se hizo inmundo, para que por medio de su sangre nosotros que somos inmundos podamos ser limpios y santificados para compartir de su santidad.\nEra tarea del sacerdote ense\u00f1ar y mantener estas distinciones, para que la gente com\u00fan pudiera estar en un estado de limpieza normal, o ser restaurada r\u00e1pidamente a este estado cuando se hac\u00ed\u00adan inmundos a trav\u00e9s de los eventos de la vida diaria en la casa o en el campo. Este prop\u00f3sito general se expresa brevemente al final de toda esta secci\u00f3n (15:31). Esto cae en lo que hemos visto que parece ser la preocupaci\u00f3n principal de Lev. como un todo; es decir, que Dios pueda continuar morando en medio de su pueblo que es impuro. Las leyes que se presentan a continuaci\u00f3n deben verse como un medio para lograr ese fin, no como un fin en s\u00ed\u00ad mismas.\n\n\n\n11:1-47 Animales y alimentos limpios e inmundos\n\nEl cap\u00ed\u00adtulo se divide en dos secciones principales: los vv. 1\u201323 tratan de los animales que se pueden o no se pueden comer, y los vv. 24, 25 tratan de la impureza provocada por el contacto con ciertos animales. Debe observarse que muchas de las especies mencionadas en este cap\u00ed\u00adtulo no pueden ser identificadas con certeza, de all\u00ed\u00ad la variaci\u00f3n en las traducciones y comentarios.\n11:1\u201323 Asuntos relacionados con la comida. El reino animal se subdivide en las tres esferas principales de la historia de la creaci\u00f3n: tierra (vv. 2\u20138), agua (vv. 9\u201312) y aire (vv. 13\u201323). En cada caso se dan principios generales en cuanto a lo que pod\u00ed\u00ada comerse y lo que deb\u00ed\u00ada ser tratado como inmundo o \u2020\u0153detestable\u2020\u009d (aqu\u00ed\u00ad la palabra es un t\u00e9rmino t\u00e9cnico en relaci\u00f3n con la dieta, no un juicio sobre el animal mismo). De los animales de la tierra, s\u00f3lo aquellos que ten\u00ed\u00adan pezu\u00f1as partidas y masticaban la comida completamente (ya fueran rumiantes o que parec\u00ed\u00adan serlo) pod\u00ed\u00adan comerse. Estos ser\u00ed\u00adan principalmente animales domesticados. Los animales que no llenaban uno u otro de estos requisitos, o ambos, no deb\u00ed\u00adan comerse. De las criaturas acu\u00e1ticas s\u00f3lo se permit\u00ed\u00ada comer las que ten\u00ed\u00adan aletas y escamas. Ciertas aves, la mayor\u00ed\u00ada de las cuales eran animales de rapi\u00f1a o carro\u00f1a (es decir, que comen animales muertos), no deb\u00ed\u00adan comerse; tampoco los enjambres de insectos, excepto aquellos que obviamente ten\u00ed\u00adan patas para saltar.\n11:24\u201345 Asuntos relacionados con el contacto. El contacto humano con los animales en la vida rural y cultural es muy frecuente y dif\u00ed\u00adcil de evitar. Aqu\u00ed\u00ad se proveen principios en cuanto a los tipos de contacto que hac\u00ed\u00adan que una persona estuviera ritualmente impura. Quiz\u00e1 debido a su frecuencia y naturaleza inevitable, la inmundicia contra\u00ed\u00adda de esta manera era relativamente menor, durando s\u00f3lo el d\u00ed\u00ada en que ocurr\u00ed\u00ada y s\u00f3lo requiriendo un lavamiento ordinario, sin sacrificio, para ser remediado. Es notable el hecho de que el contacto con los animales vivos, aun aquellos que eran inmundos y por lo tanto no deb\u00ed\u00adan comerse, no era contaminante. Uno pod\u00ed\u00ada montar los camellos o los burros y mantenerse limpio (\u00c2\u00a1ritualmente hablando!). S\u00f3lo los cuerpos de los animales muertos contaminaban a la persona que los tocaba o los cargaba, o los utensilios en los cuales ca\u00ed\u00adan o los tocaban. Y eso tambi\u00e9n se aplicaba a los animales limpios, excepto cuando eran sacrificados (vv. 39, 40), tanto como a los animales impuros (vv. 24\u201328). La muerte siempre era inmunda. La otra categor\u00ed\u00ada principal de animales que causaba contaminaci\u00f3n cuando su cuerpo entraba en contacto con la gente o cosas que la gente usaba, se describe como animales que se desplazan (vv. 29\u201342), aunque la expresi\u00f3n es muy vaga. El t\u00e9rmino original parece referirse a criaturas cuyo desplazamiento es resbaloso o r\u00e1pido, o hasta anormal (\u00c2\u00a1desde un punto de vista humano!).\nEl cap\u00ed\u00adtulo concluye (44\u201347) con un recordatorio del prop\u00f3sito detr\u00e1s de los reglamentos y de la motivaci\u00f3n hist\u00f3rica para guardarlos; es decir, que los israelitas eran el pueblo a quien Dios hab\u00ed\u00ada redimido de Egipto y, por lo mismo, ten\u00ed\u00ada que ser distinto (santo). Ser\u00e9is santos, porque yo soy santo, es casi como un lema en Lev. (cf.cf. Confer (lat.), compare 19:2; 20:26). Dirigidos a toda la naci\u00f3n, los requisitos de santidad no significaban que todos ellos ten\u00ed\u00adan que ser como los sacerdotes, sino que al igual como los sacerdotes eran para las masas de la gente, as\u00ed\u00ad ellos como naci\u00f3n deb\u00ed\u00adan ser para el resto de las naciones. Esta demanda para este distintivo nacional (cf.cf. Confer (lat.), compare 18:3; 20:24, 26) nos provee la primera pauta para entender el significado de las distinciones de lo limpio\/inmundo en este cap\u00ed\u00adtulo.\nCuatro preguntas pueden formularse en relaci\u00f3n con estas leyes:\n1. \u00bfHay alguna raz\u00f3n fundamental detr\u00e1s de las categor\u00ed\u00adas? Se han hecho varios intentos para explicar por qu\u00e9 ciertas especies eran consideradas limpias y otras inmundas. Algunos consideran que las distinciones eran puramente arbitrarias con la intenci\u00f3n, por lo mismo, de que sirviera como una prueba de obediencia total. Otros sugieren que los animales asociados con cultos paganos eran inmundos, pero esto no parece ser verdad en muchos de los casos; por ejemplo, en Cana\u00e1n los toros eran sagrados en la adoraci\u00f3n a Baal. Un punto de vista bastante popular considera que la higiene y la salud eran un factor principal. Es cierto que algunos de los animales inmundos (por ejemplo: los marranos y las aves de rapi\u00f1a) tienen una probabilidad mayor de transmitir enfermedades y par\u00e1sitos. Tambi\u00e9n es verdad que muchas de las precauciones en relaci\u00f3n con la carne muerta (especialmente por medio de lavarse) tienen sentido (como tambi\u00e9n muchos de los requisitos sanitarios en los caps. 13\u201315). Sin embargo, aunque podemos honrar la sabidur\u00ed\u00ada del Creador con dichos detalles, esta teor\u00ed\u00ada a\u00fan queda corta al tratar de explicar muchas de las distinciones, y ni siquiera se insin\u00faa en el texto mismo.\nLa explicaci\u00f3n m\u00e1s reciente, desde una perspectiva antropol\u00f3gica, toma en consideraci\u00f3n las tres clasificaciones principales (tierra, agua, aire) y las referencias a las formas de movimiento en cada elemento. Existe una preferencia por lo que se considera \u2020\u0153normal\u2020\u009d en t\u00e9rminos generales. La manera en que el sacerdote israelita entend\u00ed\u00ada lo que era la santidad y lo limpio estaba fuertemente basado sobre la preocupaci\u00f3n de preservar la entereza o integridad de las cosas, y evitar que las categor\u00ed\u00adas se mezclaran o confundieran. Esto se refleja en el evento de la creaci\u00f3n misma, el cual fue un asunto de distinciones cuidadosas entre la luz y la oscuridad, cielos y tierra, tierra y mar, etc. Esto se aplic\u00f3 a la clasificaci\u00f3n de los animales que se conformaban a un cuadro simple de lo que era \u2020\u0153est\u00e1ndar\u2020\u009d en cada esfera. Los rumiantes con pezu\u00f1as eran animales dom\u00e9sticos de la tierra considerados \u2020\u0153est\u00e1ndar\u2020\u009d; es decir, apropiados para los sacrificios. Las aletas y escamas eran el equipo \u2020\u0153est\u00e1ndar\u2020\u009d de las criaturas del mar. Las aves de rapi\u00f1a y las que se alimentan de carne inmunda obviamente com\u00ed\u00adan la carne con sangre y, por lo tanto, se comportaban de una manera \u2020\u0153inmunda\u2020\u009d. Las criaturas que se mov\u00ed\u00adan en variadas maneras y violaban las fronteras, o cuyos movimientos eran arteros e impredecibles, tambi\u00e9n eran \u2020\u0153anormales\u2020\u009d. Estas eran categor\u00ed\u00adas generales y desde la perspectiva de un ser humano promedio como cocinero, no como un bi\u00f3logo. Todo lo que estaba de por medio era la pregunta si acaso un animal en particular era apropiado para comerse. La impureza, para el prop\u00f3sito previamente establecido, no era un repudio de la criatura misma o negar su lugar dentro de las maravillas de la loable creaci\u00f3n de Dios, como frecuentemente lo declaran los salmistas y otros.\n2. \u00bfPor qu\u00e9 puso Dios dichas restricciones sobre la comida? Ya hemos notado la importancia de 11:44\u201347 en su llamado a la santidad comunitaria. Las notables leyes alimenticias de Israel ser\u00ed\u00adan una marca o s\u00ed\u00admbolo de su distinci\u00f3n como una naci\u00f3n (ver Deut. 14:2, 21). De la misma manera en que Dios hab\u00ed\u00ada limitado su opci\u00f3n entre las naciones de la tierra al elegir a Israel solo, ellos tambi\u00e9n deb\u00ed\u00adan limitar sus opciones entre los animales. La distinci\u00f3n entre los animales limpios e inmundos reflejaba simb\u00f3licamente la distinci\u00f3n entre el resto de las naciones e Israel. Por lo tanto, las leyes alimenticias actuaban como un recordatorio constante para Israel de la importancia de la santidad y su llamado a ser diferentes. No era un asunto de superioridad (de la misma manera que los animales limpios no eran \u2020\u0153superiores\u2020\u009d al resto), sino a causa de la obra redentora de Dios en la historia de Israel y su prop\u00f3sito redentor para el futuro. Y dado que las leyes alimenticias s\u00f3lo eran una parte de toda la ley, las cuales, inclusive en Lev., inclu\u00ed\u00adan toda la gama de los requisitos morales y espirituales, personales y sociales, eran como una insignia o uniforme que dice algo de quien lo lleva puesto y lo compromete a cierta forma de conducta est\u00e1ndar que se espera de \u00e9l o ella. La santidad, entonces, estaba entretejida en la vida diaria. Cada comida y cada encuentro con el mundo ordinario del trabajo, eran para las familias de Israel un recordatorio de la redenci\u00f3n de Dios para con su pueblo y de los valores morales con los cuales ellos estaban comprometidos.\n3. \u00bfEst\u00e1n los cristianos obligados a observar estas leyes alimenticias? La respuesta m\u00e1s simple es no, pero es importante entender por qu\u00e9. Jes\u00fas expl\u00ed\u00adcitamente abrog\u00f3 la validez de la distinci\u00f3n entre la comida limpia e inmunda declarando que era la distinci\u00f3n moral, la cual era el significado verdadero de la ley, lo que realmente contaba. De este modo, \u2020\u0153limpieza\u2020\u009d e \u2020\u0153inmundicia\u2020\u009d ya no es un asunto de lo que va al est\u00f3mago, sino de lo que sale del coraz\u00f3n (Mar. 7:14\u201323). La importancia m\u00e1s significativa de lo moral sobre lo meramente ritual era, por supuesto, algo que el ATAT Antiguo Testamento mismo ense\u00f1aba, as\u00ed\u00ad que no fue meramente esa percepci\u00f3n la que condujo a abrogar las leyes alimenticias en el NTNT Nuevo Testamento.\nInmediatamente despu\u00e9s de sus declaraciones en cuanto a lo \u2020\u0153limpio\u2020\u009d e \u2020\u0153inmundo\u2020\u009d, Jes\u00fas se dirigi\u00f3 a Tiro, encontr\u00e1ndose con una mujer gentil y san\u00f3 a su hija. Esto apunta a la raz\u00f3n principal por la cual se elimin\u00f3 la distinci\u00f3n entre la comida limpia e inmunda; es decir, la remoci\u00f3n de la distinci\u00f3n entre jud\u00ed\u00ados y gentiles, lo cual ejemplific\u00f3 la acci\u00f3n de Jes\u00fas (una excepci\u00f3n a lo que fue su pr\u00e1ctica normal durante su vida). Este significado es sellado en Hechos 10, donde la visi\u00f3n de Pedro, por medio de la cual se le ense\u00f1\u00f3 que la divisi\u00f3n en el reino animal ya no era v\u00e1lida, era para prepararlo para su visita a Cornelio, el gentil. Esta memorable abolici\u00f3n de la barrera entre jud\u00ed\u00ados y gentiles a trav\u00e9s de Cristo signific\u00f3 que la insignia distintiva de la separaci\u00f3n jud\u00ed\u00ada ya no ten\u00ed\u00ada ning\u00fan significado teol\u00f3gico en el nuevo y multirracial pueblo de Dios (G\u00e1l. 3:26\u201329; Ef. 2:11\u201322). Por lo tanto, tambi\u00e9n quedaba abolida la divisi\u00f3n del reino animal que la misma hab\u00ed\u00ada reflejado.\n4. \u00bfQu\u00e9 puede aprender el cristiano de estas leyes? Primero, la importancia de la distinci\u00f3n de ser el pueblo de Dios en medio del mundo. Aun para el Israel del ATAT Antiguo Testamento, la purificaci\u00f3n ritual, desde la cocina hasta el santuario, ten\u00ed\u00ada el prop\u00f3sito de simbolizar un mayor requisito por parte de Dios en cuanto a la integridad moral, justicia social y lealtad al pacto. De hecho, tal como lo se\u00f1alaran vigorosamente los profetas (y Jes\u00fas), si estas cosas mencionadas no estaban presentes, entonces la limpieza ritual, por muy escrupulosa que fuera en todos sus aspectos, no serv\u00ed\u00ada para nada. Si los cristianos fu\u00e9ramos tan serios en relaci\u00f3n con la distinci\u00f3n moral como Israel lo era con la purificaci\u00f3n ritual, entonces nuestra \u2020\u0153sal\u2020\u009d y \u2020\u0153luz\u2020\u009d tendr\u00ed\u00adan m\u00e1s poder en el mundo.\nSegundo, que la comida todav\u00ed\u00ada es un asunto de importancia moral. Qu\u00e9, c\u00f3mo, d\u00f3nde y con qui\u00e9n comemos todav\u00ed\u00ada son asuntos significativos de nuestra amplia gama de costumbres culturales. Como tal, conjuntamente con todos los factores que se dan en cualquier cultura, pueden estar abiertos a discusi\u00f3n, ofensa y malentendidos. Por eso, las discusiones detalladas de Pablo en relaci\u00f3n con la comida (Rom. 14; 1 Cor. 8), aunque mayormente en un contexto jud\u00ed\u00ado-gentil, tienen una fuerza moral poderosa en toda la gama de asuntos sobre los cuales est\u00e1n en desacuerdo los cristianos. El hecho de que la ley sobre la comida haya sido abolida no anula la necesidad de amor, aceptaci\u00f3n y sensibilidad. Aunque un cristiano puede comer cualquier cosa, hay circunstancias bajo las cuales no debe comer algunas cosas (Rom. 14:14\u201321). \u00bfEst\u00e1 el cristiano atado a la ley lev\u00ed\u00adtica en cuanto a la comida? \u00c2\u00a1S\u00ed\u00ad! Pero no por la ley del cap. 11, sino por la de 19:18, \u2020\u0153amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u2020\u009d (cf.cf. Confer (lat.), compare Rom. 13:9, 10).\n\n12:1-8 Impureza a causa de parto\n\nEl cap. 11 trata de la impureza causada por factores externos, como el comer o tener contacto con animales. Los caps. 12\u201315 tratan principalmente de la impureza causada por funciones o condiciones del cuerpo humano (excepto por las secciones sobre infecciones en las casas o en textiles). Es importante observar que el concepto de purificaci\u00f3n ritual no necesariamente implica o presume un car\u00e1cter moralmente pecaminoso. Todo acto pecaminoso causaba que una persona fuera impura, pero no toda forma de impureza era a causa de pecado o un asunto de culpa moral. No hay nada inherentemente pecaminoso acerca de los animales que fueron declarados impuros en el cap. 11. Tampoco hay nada moralmente pecaminoso con la menstruaci\u00f3n o las \u00falceras. Sin embargo, en el pensamiento del sacerdote, los flujos del cuerpo, especialmente los que involucraban sangre, eran una forma de imperfecci\u00f3n. La sangre era vida, y por lo mismo la p\u00e9rdida de ella en cualquier forma era un rompimiento de la salud normal y potencialmente una causa de muerte. Por lo tanto, dichos flujos hac\u00ed\u00adan que una persona estuviera temporalmente incapacitada para participar en la adoraci\u00f3n en el santuario en presencia de cosas y personas santas. La inmundicia no puede encontrarse con lo santo. La impureza era un estado de cuarentena ceremonial y religiosa, no un estado de pecado moral (excepto por el hecho de que todos eran pecadores, igualmente los puros como los impuros).\nEste punto es particularmente relevante en el cap. 12. Es imposible, desde el punto de vista en que el ATAT Antiguo Testamento presenta la procreaci\u00f3n como un mandato de Dios (G\u00e9n. 1:28), uno de sus mejores dones (Sal. 127:3; 128:3\u20136) y uno de los goces humanos m\u00e1s grandes, imaginarse que la impureza aqu\u00ed\u00ad asociada con el parto fuera algo pecaminoso en s\u00ed\u00ad mismo. Tampoco, en vista de G\u00e9n. 2:24, sin mencionar el Cantar de los Cantares, porque la relaci\u00f3n sexual entre los c\u00f3nyuges fuera considerada como pecado. Las palabras de David en el Sal. 51:5 no son un comentario sobre la moralidad de su madre ni tampoco sobre el acto por el cual \u00e9l fue concebido, sino una profunda concientizaci\u00f3n de la gravedad de su propia pecaminosidad; es decir, en ning\u00fan momento de su vida hab\u00ed\u00ada sido \u00e9l \u2020\u0153inocente\u2020\u009d. La raz\u00f3n de la impureza mencionada en este texto es la p\u00e9rdida de sangre que acompa\u00f1a el nacimiento, y despu\u00e9s contin\u00faa en cantidades menores por un per\u00ed\u00adodo de dos a seis semanas (t\u00e9cnicamente esto se conoce como loquios). As\u00ed\u00ad que, el per\u00ed\u00adodo de impureza duraba m\u00e1s tiempo que el de una menstruaci\u00f3n normal (15:19\u201324). No se da ninguna raz\u00f3n del porqu\u00e9 el per\u00ed\u00adodo para un hijo era de 40 d\u00ed\u00adas, mientras que para una hija era de 80 d\u00ed\u00adas, aunque algunos sugieren que puede haber sido porque se esperaba que la muchacha menstruara en el futuro.\nLa ley, aunque formulada en una categor\u00ed\u00ada desconocida para nosotros; es decir, impureza ritual, ten\u00ed\u00ada un efecto social beneficioso d\u00e1ndole a la madre un per\u00ed\u00adodo posnatal de seclusi\u00f3n.\nAl final del per\u00ed\u00adodo de impureza, se reanudaban las relaciones sociales y religiosas normales, despu\u00e9s de ofrecer sacrificios que ten\u00ed\u00adan el efecto de expiaci\u00f3n y purificaci\u00f3n. La expiaci\u00f3n era a causa de la pecaminosidad general de cualquier adorador de la cual ten\u00ed\u00ada que ser perdonado cuando se presentaba ante Dios, no, como lo hemos notado, por ning\u00fan pecado relacionado con el parto mismo. Lucas registra c\u00f3mo se llevaron a cabo estas ceremonias despu\u00e9s del nacimiento de Cristo, acompa\u00f1adas por una palabra prof\u00e9tica y un saludo (Luc. 2:21\u201339).\nNota. 3 Sobre la circuncisi\u00f3n, v\u00e9ase el comentario de G\u00e9n. 17.3.\n\n13:1-14:57 Impureza a causa de infecciones\n\n\u00c2\u00a1En el Israel del ATAT Antiguo Testamento, los sacerdotes eran gente muy ocupada! Adem\u00e1s de sus obligaciones en el santuario y sus responsabilidades como maestros de la ley, tambi\u00e9n ten\u00ed\u00adan que funcionar como inspectores de sanidad p\u00fablica. Estos cap\u00ed\u00adtulos tratan de la detecci\u00f3n y el diagn\u00f3stico de infecciones de la piel, \u2020\u0153infecciones\u2020\u009d en textiles e \u2020\u0153infecciones\u2020\u009d en edificios, conjuntamente con las acciones prescritas para cada caso. Aunque es obvio que t\u00e9cnicamente era diferente, la apariencia externa de las tres categor\u00ed\u00adas ten\u00ed\u00adan suficientes similitudes como para ponerse juntas en un solo grupo como causa de impureza y certificaci\u00f3n de un tratamiento cuidadoso. Los cap\u00ed\u00adtulos est\u00e1n divididos en tres secciones principales, tal como lo indica el encabezado Jehovah habl\u00f3 a Mois\u00e9s y la conclusi\u00f3n: Estas son las instrucciones acerca de \u2020\u00a6 : En el diagn\u00f3stico y la acci\u00f3n en casos de enfermedades en la piel humana y textiles contaminados (13:1\u201359), el ritual de purificaci\u00f3n para la gente que se hab\u00ed\u00ada recuperado de enfermedades cut\u00e1neas (14:1\u201332), y el diagn\u00f3stico, la acci\u00f3n y la purificaci\u00f3n en casos de \u2020\u0153infecciones\u2020\u009d en las casas (14:33\u201357).\nLa palabra heb. que se aplica a estas tres condiciones es sara<at. Se acostumbraba traducir como \u2020\u0153lepra\u2020\u009d, pero ahora se cuestiona si realmente los s\u00ed\u00adntomas descritos corresponden a la lepra en s\u00ed\u00ad (la enfermedad de Hansen), y de cualquier manera, ese t\u00e9rmino dif\u00ed\u00adcilmente puede usarse para los textiles o edificios. Aparentemente el t\u00e9rmino cubre un sinn\u00famero de condiciones donde existe hinchaz\u00f3n, mancha, costra, llagas o moho.\n13:1\u201359 Enfermedades contagiosas de la piel y textiles contaminados. No es posible estar seguros en cuanto a la identificaci\u00f3n cl\u00ed\u00adnica de la variedad de enfermedades a las que se refieren aqu\u00ed\u00ad por los s\u00ed\u00adntomas. Se ha sugerido que las mismas incluyen psoriasis (vv. 2\u201317); favo (una especie de ti\u00f1a; vv. 29\u201337) y leucoderma (vv. 38\u201340), al igual que lesiones en las cicatrices causadas por \u00falceras (vv. 18\u201323) y quemaduras (vv. 24\u201328). Las descripciones tambi\u00e9n pueden incluir eczema, herpes y algunas formas de lepra. Las instrucciones prove\u00ed\u00adan a los sacerdotes con unos principios b\u00e1sicos para un examen inicial, seguidos por ex\u00e1menes subsecuentes despu\u00e9s de per\u00ed\u00adodos espec\u00ed\u00adficos de aislamiento, para determinar si la condici\u00f3n era est\u00e1tica o curada (y as\u00ed\u00ad ritualmente puro) o se hab\u00ed\u00ada extendido y era contagiosa (y as\u00ed\u00ad ritualmente impuro). El sacerdote ten\u00ed\u00ada el deber de distinguir entre las enfermedades serias de la piel y enfermedades menores (tales como un simple sarpullido) que sanar\u00ed\u00adan muy pronto. Los principales criterios en cuanto a las enfermedades de la piel eran que la infecci\u00f3n ten\u00ed\u00ada que ser cr\u00f3nica (v. 11) o manifestar que hab\u00ed\u00ada durado m\u00e1s de una o dos semanas (vv. 4\u20138, 26\u201328, 33, 34) y estar m\u00e1s hundida que la piel (vv. 3, 20, 25, 30). La carne viva o el pelo descolorido en el \u00e1rea infectada ser\u00ed\u00ada otra indicaci\u00f3n de impureza (vv. 10, 14, 15, 20, 24, 25, 30\u201337). En el caso de los textiles, ten\u00ed\u00ada que durar m\u00e1s de una semana (vv. 50\u201358) y ser algo m\u00e1s de lo que pod\u00ed\u00ada removerse con simplemente lavarse (v. 55).\nEl aislamiento de la v\u00ed\u00adctima, primero durante el per\u00ed\u00adodo del diagn\u00f3stico inicial y despu\u00e9s m\u00e1s permanentemente, si resultaba ser una enfermedad seria, puede considerarse como una pr\u00e1ctica apropiada para prevenir el contagio accidental en la comunidad. Sin embargo, su prop\u00f3sito principal desde la perspectiva lev\u00ed\u00adtica era remover lo impuro del posible contacto con lo santo. En otras palabras, el factor determinante era religioso, aun cuando ten\u00ed\u00ada un beneficio higi\u00e9nico que contribu\u00ed\u00ada a la salud p\u00fablica. Lo mismo es verdad en cuanto a las acciones aplicadas a los textiles contaminados (vv. 47\u201358). Obviamente era algo muy sensible, desde un punto de vista de salud, destruir (y especialmente quemar) los textiles que ten\u00ed\u00adan hongos u otras infecciones, pero la raz\u00f3n principal era prevenir que contaminaran a quienes los llevaban puestos o usaban, porque entonces ellos corr\u00ed\u00adan el riesgo, y pon\u00ed\u00adan a otros en peligro, si iban a adorar en un estado impuro.\nLa persona desafortunada que era pronunciada impura por el sacerdote a causa de una enfermedad seria de la piel, se le requer\u00ed\u00ada hacer varias cosas que eran equivalentes a los ritos de duelo, lo cual involucra lo siguiente: sus vestidos ser\u00e1n rasgados, y su cabeza ser\u00e1 despeinada y andar\u00ed\u00ada con la cabeza cubierta y baja (vv. 45, 46). En un sentido, se le contaba como \u2020\u0153muerto\u2020\u009d, ya que la enfermedad hab\u00ed\u00ada permitido que la muerte invadiera un cuerpo que a\u00fan estaba vivo, y estaba condenado a una vida de separaci\u00f3n tanto de la comunidad como del lugar de adoraci\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Cr\u00f3n. 26:21). La v\u00ed\u00adctima ten\u00ed\u00ada que habitar fuera del campamento; es decir, lejos de las casas de la comunidad, lo que m\u00e1s tarde en Israel signific\u00f3 habitar fuera de las murallas o puertas del pueblo o la ciudad (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Rey. 7:3\u201311). Era una condici\u00f3n tr\u00e1gica. Una vez m\u00e1s, debemos recordar que esta impureza no era t\u00e9cnicamente un asunto de pecado personal. Pero en el pensamiento del ATAT Antiguo Testamento, la enfermedad y el pecado estaban unidos, no estrictamente en el sentido de pensar que la gente enferma estuviera pagando por sus pecados (aunque el libro de Job muestra que exist\u00ed\u00ada un malentendido popular, el cual necesitaba ser corregido), sino m\u00e1s bien en el hecho que el destino universal humano en cuanto a la muerte era el resultado del pecado humano universal (G\u00e9n. 3), y cualquier forma de enfermedad era un aviso previo de muerte y pod\u00ed\u00ada se\u00f1alar su inminencia.\nEn un sentido general, la enfermedad, conjuntamente con sus percances naturales, pod\u00ed\u00ada ser parte de los efectos del juicio de Dios sobre la naci\u00f3n a causa de su infidelidad al pacto (cf.cf. Confer (lat.), compare Lev. 26:16), y hab\u00ed\u00adan casos excepcionales donde la enfermedad f\u00ed\u00adsica era una se\u00f1al del castigo de Dios sobre un individuo (p. ej.p. ej. Por ejemplo N\u00fam. 12:10\u201315; 2 Cr\u00f3n. 26:16\u201323). Sin embargo, las personas que sufr\u00ed\u00adan enfermedades de la piel, como las descritas en este cap\u00ed\u00adtulo, eran aisladas de la comunidad a causa de la naturaleza visible y contagiosa de su impureza, no porque fueran consideradas como pecadoras simplemente por estar enfermas. Otros tipos de enfermedades no eran tratados en esta manera. Los ciegos y los sordos, por ejemplo, no eran excluidos de la comunidad adoradora (lo cual hace m\u00e1s ir\u00f3nico que el hombre al que Jes\u00fas san\u00f3 fuera expulsado de la sinagoga, en un contexto de malentendidos en cuanto a la conexi\u00f3n entre la enfermedad y el pecado, despu\u00e9s de que hab\u00ed\u00ada sido sanado; Juan 9). Esto es significativo puesto que tanto la ceguera como la sordera se usaban como met\u00e1foras para hablar de los efectos morales y espirituales del pecado, algo que nunca sucedi\u00f3 con la \u2020\u0153lepra\u2020\u009d en el ATAT Antiguo Testamento. Por lo tanto, es inveros\u00ed\u00admil que la \u2020\u0153lepra\u2020\u009d estuviera particularmente conectada con el pecado.\nYa sea que la \u2020\u0153lepra\u2020\u009d se haya considerado como indicativa o s\u00ed\u00admbolo del pecado o no, sus consecuencias eran social y religiosamente desastrosas. Esto es lo extraordinario en los relatos sobre la manera en que Jes\u00fas se acercaba con compasi\u00f3n a tales v\u00ed\u00adctimas. Jes\u00fas no s\u00f3lo hac\u00ed\u00ada caso omiso de su ostracismo social acerc\u00e1ndose a ellos (como lo hizo con otra gente marginada), sino que tambi\u00e9n los tocaba intencionalmente (Mar. 1:40\u201345), rechazando de manera decisiva esa fuente de impureza, as\u00ed\u00ad como rechaz\u00f3 la idea de la comida inmunda. Y de la misma manera que \u00e9l abri\u00f3 las puertas del reino de Dios a los \u2020\u0153pecadores\u2020\u009d, tambi\u00e9n llev\u00f3 de regreso a los enfermos, los desfigurados y los perdidos a una comuni\u00f3n con el Dios salvador y sanador. La misi\u00f3n m\u00e9dica cristiana y ministerios de compasi\u00f3n entre los enfermos (incluyendo especialmente a aquellos cuyas enfermedades han sido socialmente devastadoras, tales como las v\u00ed\u00adctimas de lepra, y m\u00e1s recientemente del SIDA) siempre han sido se\u00f1ales poderosas del reino de Dios, precisamente porque manifiestan el reinado de uno que personalmente \u2020\u0153fue despreciado y desechado por los hombres, var\u00f3n de dolores y experimentado en el sufrimiento \u2020\u00a6 Y como escondimos de \u00e9l el rostro \u2020\u00a6 \u2020\u009d (Isa. 53:3).\n14:1\u201332 Rituales de purificaci\u00f3n para los que sanaban de las enfermedades de la piel. Los rituales prescritos en este cap\u00ed\u00adtulo ten\u00ed\u00adan el prop\u00f3sito de admitir nuevamente dentro de la comunidad a quien hab\u00ed\u00ada sido excluido a causa de su impureza por una enfermedad seria en la piel, pero quien subsecuentemente se hab\u00ed\u00ada recuperado de la misma. Los rituales, entonces, no eran un intento para ser sanados, sino un reconocimiento de que la sanidad ya se hab\u00ed\u00ada llevado a cabo (v. 3; de aqu\u00ed\u00ad la instrucci\u00f3n de Jes\u00fas a los diez leprosos de presentarse ante el sacerdote era un acto de fe; ellos fueron sanados mientras iban, Luc. 17:11\u201319).\nLos sacerdotes en Israel no eran \u2020\u0153curanderos\u2020\u009d con poderes secretos. Las instrucciones, acciones y rituales a trav\u00e9s de todos estos cap\u00ed\u00adtulos estaban disponibles para la persona laica quien, en un sentido, pod\u00ed\u00ada verificar el diagn\u00f3stico del sacerdote. Los mismos no eran posesi\u00f3n de una elite religiosa, incomprensibles para alguien m\u00e1s. Es interesante observar que en todos estos reglamentos no hay ning\u00fan intento por manipular una curaci\u00f3n a trav\u00e9s de medios m\u00e1gicos u ocultos, tampoco hay menci\u00f3n alguna de causas demon\u00ed\u00adacas. Esto no es porque se haya considerado de una manera fatalista que la enfermedad era algo incurable, sino porque todo tipo de sanidad estaba en las manos de Dios, y los recursos apropiados eran la oraci\u00f3n y su palabra (Deut. 32:29; N\u00fam. 12:13; 2 Rey. 5; 20). De pasada, podemos observar en estos cap\u00ed\u00adtulos que la suposici\u00f3n de que algunos individuos dentro del pueblo de Dios iban a enfermarse, no como resultado de la desobediencia o alg\u00fan pecado flagrante, y que pudieran o no ser sanados, anula la interpretaci\u00f3n que a veces se le ha dado a Exo. 15:26 y Deut. 7:15 en cuanto a que Dios ha quitado de sobre su pueblo la maldici\u00f3n de la enfermedad y que siempre los sanar\u00e1.\nLos rituales de purificaci\u00f3n eran extensos, significativos y p\u00fablicos. Los mismos prove\u00ed\u00adan no s\u00f3lo seguridad subjetiva a la v\u00ed\u00adctima de que ahora todo estaba bien, sino tambi\u00e9n legitimaci\u00f3n social objetiva de su regreso a la comunidad, y sobre todo a la adoraci\u00f3n. Estos rituales eran iguales a la celebraci\u00f3n de la nueva vida dado que la persona era restaurada de una muerte casi segura a la tierra de los vivientes y a la comuni\u00f3n con Dios. Una vez m\u00e1s debemos recordar que la ofrenda de los sacrificios requeridos se relacionaba con el pecado y con la culpa, lo cual es com\u00fan a todos, y no estaban dise\u00f1ados para obtener el perd\u00f3n por cualquier pecado que se creyera hab\u00ed\u00ada \u2020\u0153causado\u2020\u009d la enfermedad. Sin duda, las v\u00ed\u00adctimas, ahora ya sanas, consideraban que su aflicci\u00f3n hab\u00ed\u00ada sido causada por la ira divina debido a alg\u00fan pecado en particular, entonces la sanidad combinada con estos sacrificios, subjetivamente les asegurar\u00ed\u00ada que estaban perdonados tanto como ritualmente limpios. Pero la expiaci\u00f3n aqu\u00ed\u00ad expresada est\u00e1 t\u00e9cnicamente relacionada con la remoci\u00f3n de la contaminaci\u00f3n (no necesariamente de alg\u00fan pecado personal), tal como suced\u00ed\u00ada en el caso de una mujer despu\u00e9s de un parto (12:8), y con m\u00e1s seguridad en el caso de la casa infectada despu\u00e9s de su limpieza, donde se usan casi las mismas palabras (14:53).\n14:33\u201353 Tratamiento de las casas infectadas. Las condiciones aqu\u00ed\u00ad descritas bajo el mismo t\u00e9rmino general, sara<at, probablemente inclu\u00ed\u00adan la aparici\u00f3n de algo fungoso, moho, pudrimiento o infestaci\u00f3n de termes. El tratamiento es similar a lo que se ten\u00ed\u00ada que hacer con las personas y los textiles. Despu\u00e9s de una inspecci\u00f3n inicial y una semana de espera, las partes infectadas ten\u00ed\u00adan que ser removidas y reemplazadas con buen material (vv. 36\u201342). Si esto no lograba detener la pudrici\u00f3n, todo el edificio ten\u00ed\u00ada que ser destruido (vv. 43\u201347). De todas maneras, ciertos tipos de pudrici\u00f3n har\u00ed\u00adan que la vivienda fuera un peligro. Sin embargo, si la \u2020\u0153cirug\u00ed\u00ada\u2020\u009d ten\u00ed\u00ada \u00e9xito, entonces se pod\u00ed\u00ada limpiar la casa con rituales id\u00e9nticos como los utilizados para la purificaci\u00f3n de una persona, excepto en que se omit\u00ed\u00adan los sacrificios en el altar (vv. 48\u201353).\nUna casa ten\u00ed\u00ada que ser purificada, pero no ten\u00ed\u00ada comuni\u00f3n personal con Dios. Sin embargo, aparte del factor estrictamente personal y moral anteriormente mencionado, es interesante que tanto para los edificios como para las personas se prescriben rituales similares. El concepto del ATAT Antiguo Testamento de lo completo inclu\u00ed\u00ada tanto el ambiente como a la persona. El anhelo de Dios es por gente limpia en un mundo limpio. Los rituales de Lev. buscaban lograr esto dentro de los l\u00ed\u00admites de Israel. S\u00f3lo la obra redentora de Dios en Cristo lograr\u00e1 esto finalmente para toda la creaci\u00f3n cuando Dios morar\u00e1 con su pueblo en una tierra purificada (Apoc. 21:1\u20138, 27).\n\n15:1-33 Impureza debido a secreciones del cuerpo\n\nEste cap\u00ed\u00adtulo describe la impureza que resultaba a causa de las emisiones de los \u00f3rganos reproductivos masculinos y femeninos. El mismo distingue entre las emisiones cr\u00f3nicas y anormales, por un lado, y las intermitentes o normales, por el otro. Sin embargo, ambas clases eran causa de impureza, ritualmente hablando. Aqu\u00ed\u00ad, como en todos los cap\u00ed\u00adtulos que describen las varias clases de impurezas, debemos guardar en mente que la impureza en s\u00ed\u00ad misma no era pecado, aunque pod\u00ed\u00ada estar asociada con actos pecaminosos. Este cap\u00ed\u00adtulo incluye formas de impureza que resultaban de acciones perfectamente leg\u00ed\u00adtimas o funciones normales. La impureza simplemente imped\u00ed\u00ada que la persona participara en la adoraci\u00f3n. Excepto en casos de una enfermedad seria de la piel (cap. 13), no se aislaba innecesariamente a la persona de la comunidad, pero s\u00ed\u00ad le impon\u00ed\u00ada restricciones en sus contactos f\u00ed\u00adsicos.\n15:1-18 Emisiones en el hombre. La palabra cuerpo significa literalmente \u2020\u0153de la carne\u2020\u009d, un t\u00e9rmino que en algunos contextos puede aludir a los \u00f3rganos genitales. En este cap\u00ed\u00adtulo, dado que en todos los otros casos involucra los \u00f3rganos sexuales, es muy posible que se refiera al pene y no a ninguna emisi\u00f3n o flujo anal, como hemorroides.\nLos vv. 2\u201315 tratan con emisiones o flujos cr\u00f3nicos. La condici\u00f3n descrita probablemente sea de gonorrea, que provoca secreciones infectivas y puede durar varios meses. La impureza no s\u00f3lo afecta al paciente sino tambi\u00e9n a cualquier cosa que pudiera entrar en contacto con su \u00f3rgano infectado. Las precauciones higi\u00e9nicas en contra de infecciones secundarias son notables, particularmente en relaci\u00f3n con infecciones por flujo seminal y esputo (v. 8), pero de nuevo, la preocupaci\u00f3n principal era religiosa, ya que las reglas eran similares a las que se aplicaban al contacto con flujo de menstruaci\u00f3n, donde no hab\u00ed\u00ada peligro de contraer alguna enfermedad infecciosa. Despu\u00e9s de que dichos flujos se hab\u00ed\u00adan parado, los ritos de purificaci\u00f3n eran comparativamente simples y baratos en comparaci\u00f3n con aquellos de las enfermedades serias de la piel (vv. 13\u201315).\nLos vv. 16\u201318 tratan con las emisiones intermitentes. La eyaculaci\u00f3n normal de semen, ya fuera en relaciones sexuales (v. 18) o como una emisi\u00f3n nocturna espont\u00e1nea (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 23:10), tambi\u00e9n causaba que un hombre fuera impuro por un d\u00ed\u00ada. El simple acto de lavarse con agua era suficiente para la purificaci\u00f3n.\n15:19-30 Emisiones en la mujer. Estas condiciones se tratan en orden inverso a las de los hombres, produciendo un efecto como de \u2020\u0153espejo\u2020\u009d donde el arreglo muestra el balance y equivalencia de las dos secciones.\nLas emisiones son tratadas primero (vv. 19\u201324). La emisi\u00f3n de la menstruaci\u00f3n normal dura como una semana, as\u00ed\u00ad que durante ese per\u00ed\u00adodo la mujer estaba ritualmente impura. El contacto directo o indirecto con ella hac\u00ed\u00ada que otra persona estuviera impura por un d\u00ed\u00ada, excepto en casos de relaciones sexuales, lo cual hac\u00ed\u00ada que el hombre estuviera impuro por siete d\u00ed\u00adas. Esta \u00faltima medida (v. 24) probablemente se refiera al contacto sin intenci\u00f3n, donde el hombre tiene relaciones sexuales con su esposa justo cuando su per\u00ed\u00adodo menstrual est\u00e1 comenzando y de pronto se encuentra manchado de sangre. Una vez que la menstruaci\u00f3n era obvia, las relaciones sexuales estaban prohibidas (18:19). Al igual que en las emisiones de semen en el hombre, la menstruaci\u00f3n de la mujer no requer\u00ed\u00ada de ning\u00fan sacrificio purificador, simplemente lavarse con agua.\nDespu\u00e9s se discuten las emisiones cr\u00f3nicas. Varios factores cl\u00ed\u00adnicos pueden prolongar la hemorragia menstrual y dichas condiciones hac\u00ed\u00adan que la v\u00ed\u00adctima fuera impura todo el tiempo que durara la hemorragia. Aun cuando la ley especifica que s\u00f3lo el lecho de la mujer era \u2020\u0153infectado\u2020\u009d con su impureza, deb\u00ed\u00ada tener mucho cuidado en cuanto a lo que tocaba o a quien tocaba. Esto es lo que hizo que la acci\u00f3n de la mujer que precisamente padec\u00ed\u00ada de esta condici\u00f3n fuera m\u00e1s intr\u00e9pida cuando se arriesg\u00f3 a enfrentar la hostilidad de la muchedumbre a fin de tocar a Jes\u00fas (Mar. 5:24\u201334). Los sacrificios de purificaci\u00f3n son exactamente los mismos que los de un mal cr\u00f3nico masculino (vv. 28\u201330).\nEl v. 31 es muy importante y resume las razones para los reglamentos en este cap\u00ed\u00adtulo y, por supuesto, para las leyes que tienen que ver con las distinciones entre lo limpio y lo inmundo en los caps. 11\u201315. La impureza contaminaba el tabern\u00e1culo de Dios en medio de Israel. Por lo tanto, no s\u00f3lo pon\u00ed\u00ada en peligro a las personas involucradas (quienes, al igual que Nadab y Abih\u00fa, pod\u00ed\u00adan morir por hacer caso omiso de la santidad de Dios), sino tambi\u00e9n a toda la comunidad. Si Dios llegaba a ofenderse mucho debido a la contaminaci\u00f3n de su morada, pod\u00ed\u00ada abandonarla completamente.\nAunque para la mente moderna estos reglamentos pueden parecer muy minuciosos y restrictivos, se pueden subrayar varios aspectos positivos. Primero, el cap\u00ed\u00adtulo muestra una igualdad bastante interesante entre el hombre y la mujer. Las relaciones sexuales hac\u00ed\u00adan ritualmente impuros a ambos participantes (v. 18), y los ritos de purificaci\u00f3n despu\u00e9s de las emisiones anormales son los mismos para el hombre como para la mujer.\nEn segundo lugar, los antrop\u00f3logos se\u00f1alan que en varias sociedades tradicionales las restricciones menstruales proveen una medida de alivio y privacidad para las mujeres durante sus per\u00ed\u00adodos. Y, desde luego, la prohibici\u00f3n en cuanto a las relaciones sexuales inculca sensibilidad. El Creador sab\u00ed\u00ada de los efectos de las hormonas antes que los seres humanos supieran de su existencia.\nEn tercer lugar, aunque pudiera ser un error pensar que las leyes en este cap\u00ed\u00adtulo indican que la sexualidad, las relaciones sexuales, o los \u00f3rganos f\u00ed\u00adsicos relacionados con ello, eran considerados como algo pecaminoso, por cierto ponen algunas restricciones sobre la actividad sexual. En cualquier cultura hay algunas cosas que son buenas en s\u00ed\u00ad mismas, pero inapropiadas y ofensivas en algunos contextos (por ejemplo: usar ropa casual en una ocasi\u00f3n formal, o hacer bromas en un funeral). En Israel, la relaci\u00f3n sexual en el matrimonio era algo bueno y saludable, pero estaba fuera de lugar en lo m\u00e1s serio de una guerra (1 Sam. 21:4, 5; 2 Sam. 11:11) o en la adoraci\u00f3n (Exo. 19:14, 15). Entonces, el efecto pr\u00e1ctico m\u00e1s significativo de 15:18 era evitar que los ritos sexuales y la \u2020\u0153prostituci\u00f3n sagrada\u2020\u009d fueran parte de la adoraci\u00f3n a Jehovah. Los cultos de la fertilidad, en los cuales el acto sexual recib\u00ed\u00ada un significado sagrado y ritual, estaban excluidos. De igual manera, las prostitutas, debido a su estado ambivalente de purificaci\u00f3n (muy aparte de lo moral de la pr\u00e1ctica), nunca pod\u00ed\u00ada leg\u00ed\u00adtimamente funcionar en relaci\u00f3n con la adoraci\u00f3n de Israel.\n\n16:1-34 El d\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n\n\nEste cap\u00ed\u00adtulo sirve de eje para todo el libro de Lev. Conduce a un cl\u00ed\u00admax a todos los cap\u00ed\u00adtulos anteriores que tratan con las tareas sacerdotales relacionadas con los sacrificios, y los diagn\u00f3sticos y tratamiento de la impureza. El d\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n (yom kippurim; el nombre se da a este d\u00ed\u00ada en 23:26, 27) prove\u00ed\u00ada una oportunidad anual para \u2020\u0153borrar todas las deudas\u2020\u009d purificando el santuario y al pueblo de toda contaminaci\u00f3n, las que probablemente no hab\u00ed\u00adan sido notadas o tratadas rutinariamente. Colocada en el calendario anual exactamente seis meses despu\u00e9s de la Pascua de la primavera, la cual celebraba el evento hist\u00f3rico \u00fanico de la redenci\u00f3n de Israel, prove\u00ed\u00ada un medio continuo para purificar al pueblo redimido de Dios a fin de que \u00e9l pudiera continuar morando entre ellos.\nEn una primera lectura, el cap\u00ed\u00adtulo parece confuso por la repetici\u00f3n. Sin embargo, se hace m\u00e1s claro una vez que reconocemos las caracter\u00ed\u00adsticas de la estructura hebrea de presentar una introducci\u00f3n y un resumen de los puntos principales antes de proveer los detalles. El cap\u00ed\u00adtulo se inicia con una introducci\u00f3n narrativa (vv. 1, 2), pone en lista los requisitos b\u00e1sicos para los rituales del d\u00ed\u00ada (vv. 3\u20135), resume brevemente las acciones m\u00e1s importantes (vv. 6\u201310), y despu\u00e9s describe detalladamente las etapas del ritual (vv. 11, 12). Esto es seguido por los ritos de \u2020\u0153cierre\u2020\u009d para purificar a los participantes (vv. 23\u201328), instrucciones para el pueblo (vv. 29\u201331) y un resumen como conclusi\u00f3n (vv. 32\u201334).\n16:1, 2  Introducci\u00f3n. Estos vers\u00ed\u00adculos relacionan la instituci\u00f3n del d\u00ed\u00ada a los eventos de la ordenaci\u00f3n de los sacerdotes y la muerte de Nadab y Abih\u00fa (caps. 8\u201310), record\u00e1ndonos una vez m\u00e1s del marco narrativo b\u00e1sico en el cual est\u00e1 colocado Lev. La presencia de Dios se encontraba de una manera m\u00e1s poderosa en el santuario interno, el lugar sant\u00ed\u00adsimo (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153lo m\u00e1s santo\u2020\u009d), el cual estaba detr\u00e1s del velo que divid\u00ed\u00ada en dos el tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n (ver el diagrama del tabern\u00e1culo en la p. 192). Ah\u00ed\u00ad estaba el arca (ver Exo. 25:10\u201322) con su propiciatorio. Este \u00faltimo art\u00ed\u00adculo (kapporet) era la cubierta del arca, sobre la cual hab\u00ed\u00ada dos querubines de oro. En algunas versiones antiguas se traduc\u00ed\u00ada como \u2020\u0153la silla de misericordia\u2020\u009d, pero no era correcto porque no es una silla, excepto quiz\u00e1 metaf\u00f3ricamente hablando (ver Sal. 99:1). Pero s\u00ed\u00ad guarda la idea de que era un lugar de infinita santidad y, al mismo tiempo, de infinita misericordia, ya que all\u00ed\u00ad Dios se encontrar\u00ed\u00ada con Mois\u00e9s (Exo. 25:22). La palabra quiz\u00e1 est\u00e9 relacionada con kipper (\u2020\u0153expiar\u2020\u009d), de aqu\u00ed\u00ad la traducci\u00f3n de la RVARVA Reina-Valera Actualizada. Debido a la intensa santidad de la presencia de Dios, ninguno, ni siquiera Aar\u00f3n, pod\u00ed\u00ada entrar detr\u00e1s del velo, excepto en este d\u00ed\u00ada y de acuerdo con la manera prescrita.\n16:3-5 Animales y vestiduras requeridos. Se requer\u00ed\u00adan cinco animales: Un novillo, dos carneros y dos machos cabr\u00ed\u00ados. La vestidura del sumo sacerdote para este d\u00ed\u00ada era notablemente simple. Cuando \u00e9l representaba a Dios ante el pueblo, se vest\u00ed\u00ada con su indumentaria de colores lujosos y gran esplendor. Cuando representaba al pueblo ante Dios, vest\u00ed\u00ada un poco m\u00e1s de lo que hubiera vestido un esclavo: T\u00fanica, pantalones, cintur\u00f3n y turbante; todo de lino.\n16:6-10 Resumen. Se mencionan los procedimientos principales del d\u00ed\u00ada. Al sacrificio del novillo como ofrenda por el pecado de los sacerdotes lo segu\u00ed\u00ada la selecci\u00f3n, por suerte, de uno de los carneros para ser sacrificado como ofrenda por el pecado del pueblo y el otro para ser llevado al desierto.\n16:11-22 Los rituales principales en detalle. Hab\u00ed\u00ada cuatro movimientos principales en el drama del ritual, de los cuales los primeros tres involucraban el rociamiento de sangre, el medio principal para la purificaci\u00f3n ritual.\nPrimero, el novillo era sacrificado como una ofrenda por el pecado de los sacerdotes, incluyendo al mismo sumo sacerdote (vv. 11\u201314). Nadie estaba exento de la necesidad de purificaci\u00f3n. Despu\u00e9s, el sumo sacerdote entraba la primera vez al lugar sant\u00ed\u00adsimo detr\u00e1s del velo meciendo el incensario y creando delante de \u00e9l una nube con el incienso, escondiendo as\u00ed\u00ad el arca para no verla directamente. Despu\u00e9s rociaba la sangre purificadora enfrente de la cubierta expiatoria del arca.\nSegundo, al salir del tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n (sin duda para alivio de la gente que observaba), el sumo sacerdote sacrificaba el macho cabr\u00ed\u00ado escogido como la ofrenda por el pecado del pueblo, regresaba con la sangre al lugar sant\u00ed\u00adsimo y repet\u00ed\u00ada el rociamiento . El prop\u00f3sito era purificar el santuario de cualquier impureza de los hijos de Israel y de sus rebeliones y pecados con que lo hubieran contaminado durante todo el a\u00f1o (v. 16). La instrucci\u00f3n: De la misma manera har\u00e1 con el tabern\u00e1culo de reuni\u00f3n (v. 16b), probablemente signifique que todos los otros objetos en el tabern\u00e1culo eran igualmente purificados por rociamiento (cf.cf. Confer (lat.), compare Heb. 9:21, 22). En todo esto, el sumo sacerdote actuaba solo (v. 17). El hecho de que s\u00f3lo hab\u00ed\u00ada un mediador fue recogido en el NTNT Nuevo Testamento y aplicado a Cristo (1 Tim. 2:5).\nTercero, al salir la segunda vez del tabern\u00e1culo, el sumo sacerdote realizaba un rito de purificaci\u00f3n similar sobre el altar, usando una mezcla de la sangre del novillo y del macho cabr\u00ed\u00ado. Esto indicaba que tanto los sacerdotes como el pueblo pod\u00ed\u00adan haber sido medios de contaminaci\u00f3n del altar con impurezas inadvertidas.\nFinalmente, el cl\u00ed\u00admax de las ceremonias, y desde el punto de vista del pueblo la parte m\u00e1s visible, era sacar al chivo expiatorio. Esta quiz\u00e1 sea la mejor traducci\u00f3n para lo que lit.lit. Literalmente se llamaba el macho cabr\u00ed\u00ado para Azazel (vv. 8, 10, 26). El significado de Azazel es desconocido. En vista de 17:7 es muy seguro que no haya sido el nombre de alg\u00fan demonio o esp\u00ed\u00adritu del desierto a quien se le en- viaba el macho cabr\u00ed\u00ado vivo. La traducci\u00f3n que presentan algunas versiones de \u2020\u0153el precipicio\u2020\u009d refleja el hecho que en la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada tard\u00ed\u00ada, el macho cabr\u00ed\u00ado era llevado hasta un despe\u00f1adero en el desierto y echado al vac\u00ed\u00ado. Algunos tambi\u00e9n ven ese mismo significado en la expresi\u00f3n una tierra inhabitada (v. 22), que lit.lit. Literalmente significa \u2020\u0153un lugar cortado\u2020\u009d. Estas s\u00f3lo son suposiciones. Lo que s\u00ed\u00ad es seguro es el significado del ritual, ya que el texto lo explica con bastante claridad y \u00e9nfasis en los vv. 21 y 22. Todas las iniquidades del pueblo eran puestas simb\u00f3licamente sobre el macho cabr\u00ed\u00ado, el cual despu\u00e9s se las llevaba muy lejos. Dios no s\u00f3lo perdonaba el pecado y purificaba su corrupci\u00f3n, sino que tambi\u00e9n lo alejaba de su vista y memoria (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 103:12; Miq. 7:19).\n16:23\u201328 Rituales finales. Cuando el drama central hab\u00ed\u00ada terminado, a\u00fan faltaba el \u2020\u0153cierre\u2020\u009d. El sumo sacerdote deb\u00ed\u00ada lavarse y ponerse otra vez sus vestiduras normales, y despu\u00e9s ofrecer los dos carneros (vv. 3, 5) como holocaustos en favor de los sacerdotes y el pueblo. Los otros ayudantes pasar\u00ed\u00adan de igual manera por ritos de purificaci\u00f3n despu\u00e9s de entrar en contacto con el macho cabr\u00ed\u00ado que cargaba con el pecado del pueblo o los restos de los animales sacrificados.\n16:29\u201334 Instrucciones para el pueblo. Se da la fecha anual. El s\u00e9ptimo mes (lunar) cae en la \u00faltima parte de septiembre y la primera parte de octubre. El d\u00ed\u00ada era de absoluta solemnidad y, por lo mismo, no se trataba como cualquier otro s\u00e1bado, sino como un d\u00ed\u00ada de \u2020\u0153aflicci\u00f3n\u2020\u009d. El mandato de \u2020\u0153humillarse\u2020\u009d, o negarse a s\u00ed\u00ad mismo, probablemente se refiera a penitencia y ayuno (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 58:3, 5; Sal. 35:13).\nNota. Las im\u00e1genes del d\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n en la carta a los Hebreos. Ya hemos observado que en general el NTNT Nuevo Testamento usa el lenguaje de los sacrificios para explicar la muerte de Cristo, pero es el escritor de Heb. el que usa m\u00e1s detalladamente los ritos espec\u00ed\u00adficos del d\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n en relaci\u00f3n con la crucifixi\u00f3n. Especialmente en Heb. 9:1\u201310:22 se se\u00f1alan tanto las comparaciones como los contrastes. Su punto culminante es que al romperse el velo que separaba el lugar sant\u00ed\u00adsimo al momento mismo que mor\u00ed\u00ada Cristo (Luc. 23:45), simb\u00f3licamente demostr\u00f3 la verdad espiritual que por medio de su sangre Cristo ha abierto el camino hasta la misma presencia de Dios. Su sacrificio no fue por s\u00ed\u00ad mismo, nunca necesitar\u00e1 repetirse y tiene eficacia eterna. Por lo tanto, todo creyente no s\u00f3lo puede sino debe venir frecuentemente y con confianza al lugar donde el sumo sacerdote s\u00f3lo pod\u00ed\u00ada ir una vez al a\u00f1o (Heb. 10:19\u201322). El chivo expiatorio nunca es usado expl\u00ed\u00adcitamente en el NTNT Nuevo Testamento como una representaci\u00f3n de Cristo, aunque algunos escritos cristianos primitivos s\u00ed\u00ad hacen la conexi\u00f3n. Sin embargo, la doble imagen: que Cristo fue \u2020\u0153hecho pecado\u2020\u009d por nosotros (2 Cor. 5:21) y que \u00e9l \u2020\u0153llev\u00f3 nuestros pecados\u2020\u009d (1 Ped. 2:24), corresponde con el papel de ambos machos cabr\u00ed\u00ados en el d\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n; el que era sacrificado como una ofrenda por el pecado y el otro que cargaba con los pecados confesados del pueblo. Porque en su muerte, \u2020\u0153el Se\u00f1or carg\u00f3 en \u00e9l el pecado de todos nosotros\u2020\u009d (Isa. 53:6).\n\n17:1-16 Reglamentos suplementarios sobre los sacrificios y la carne\n\nEste cap\u00ed\u00adtulo concluye la primera parte del libro agregando algunos reglamentos suplementarios en relaci\u00f3n con los sacrificios y la carne a comerse, a fin de clarificar algunas posibles \u00e1reas de confusi\u00f3n entre la gente com\u00fan. Dado que tiene que ver con orientaciones para el pueblo en vez del ritual de los sacerdotes, algunos vinculan este cap\u00ed\u00adtulo con la segunda parte del libro. Pero pareciera m\u00e1s naturalmente relacionado con los caps. 1\u201316, mientras que 18:1\u20135 clara y enf\u00e1ticamente introduce una nueva secci\u00f3n.\n3\u20137 Los animales dom\u00e9sticos que eran permitidos para el sacrificio (vaca, cordero o cabra) no deb\u00ed\u00adan matarse afuera del tabern\u00e1culo cuando s\u00f3lo se trataba de aprovechar su carne para comer. Si una familia deseaba incluir carne en su comida, primero deb\u00ed\u00adan ofrecer el animal en el tabern\u00e1culo como sacrificio de paz (v. 5), despu\u00e9s de lo cual pod\u00ed\u00adan llev\u00e1rselo para cocinarlo (7:12\u201318). Esta regla se aplic\u00f3 mientras Israel era una comunidad compacta en el desierto. Se revoc\u00f3 cuando ya se asentaron en su tierra, cuando ya no era muy pr\u00e1ctica (Deut. 12:15, 20\u201322). El prop\u00f3sito de la ley se explica en los vv. 5\u20137, lo que muestra que la ley no era simplemente para preservar el privilegio del tabern\u00e1culo o la posici\u00f3n de los sacerdotes (o para estimular el vegetarianismo), sino por el contrario con el serio prop\u00f3sito de erradicar la idolatr\u00ed\u00ada (v. 7). Demonios (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153machos cabr\u00ed\u00ados\u2020\u009d) puede referirse a los esp\u00ed\u00adritus o demonios del campo, los cuales eran concebidos en forma de machos cabr\u00ed\u00ados (\u2020\u0153s\u00e1tiros\u2020\u009d). La adoraci\u00f3n a los machos cabr\u00ed\u00ados era parte de la religi\u00f3n egipcia y, seg\u00fan parece, las pr\u00e1cticas id\u00f3latras egipcias permanecieron entre los israelitas por alg\u00fan tiempo (cf.cf. Confer (lat.), compare Jos. 24:14; Eze. 20:7; 23:1 ss.). La frase tras los cuales se han prostituido se usa metaf\u00f3ricamente para hablar de la idolatr\u00ed\u00ada (Exo. 34:15, 16; Lev. 20:5, 6), pero puede implicar lit.lit. Literalmente actos de prostituci\u00f3n ritual o copulaci\u00f3n con animales (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 22:19, 20; Lev. 18:23; 20:15, 16; Ose. 4:10\u201314). Para prevenir que la gente llevara a cabo dichos ritos id\u00f3latras, bajo el disfraz de tener una fiesta familiar, todo animal deb\u00ed\u00ada ser degollado a la puerta del tabern\u00e1culo.\n8, 9 Probablemente por la misma raz\u00f3n (es decir, prevenir el uso id\u00f3latra) ning\u00fan sacrificio deb\u00ed\u00ada ofrecerse si no era en el tabern\u00e1culo, donde claramente ser\u00ed\u00ada al Se\u00f1or; es decir, a Yahweh, el Dios de Israel. Esta regla (y las que siguen) se aplicaba tanto a los israelitas como a los extranjeros que habitan entre ellos. A dichos extranjeros la ley del ATAT Antiguo Testamento les otorgaba derechos y consideraciones muy significativos, pero no se les permit\u00ed\u00ada llevar a cabo sacrificios y rituales que pudieran guiar a Israel a la idolatr\u00ed\u00ada. Para la identidad de estos \u2020\u0153extranjeros\u2020\u009d v\u00e9ase el comentario sobre el cap. 25.\n10\u201312 La prohibici\u00f3n de no comer sangre (es decir, comer carne cuya sangre no se hubiera escurrido de manera apropiada) ya se hab\u00ed\u00ada establecido (3:17; 7:26, 27), pero aqu\u00ed\u00ad se explica, con alguna repetici\u00f3n para mayor \u00e9nfasis (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 14, porque la vida de toda carne es su sangre). La realidad fisiol\u00f3gica de que la sangre lleva \u2020\u0153vida\u2020\u009d a todas las partes del cuerpo, y que la muerte sigue inmediatamente a la p\u00e9rdida seria de sangre, tambi\u00e9n se presenta aqu\u00ed\u00ad como un asunto moral y espiritual. El derramamiento de la sangre de un animal significa que ha dado su vida por medio de la muerte y, por lo mismo, en el contexto de sacrificio, su vida ha rescatado y purificado (ha hecho expiaci\u00f3n por) la vida de un ser humano pecador. Por lo tanto, la raz\u00f3n principal para prohibir comer sangre era su car\u00e1cter sagrado como el elemento mayor en los rituales de sacrificio. Una segunda raz\u00f3n pudiera haber sido que inculcaba un respeto elemental por la vida, la cual no deb\u00ed\u00ada ser destruida fr\u00ed\u00advolamente o tratada con desd\u00e9n. Este era un principio muy antiguo en Israel, relacionado con el pacto con No\u00e9 (G\u00e9n. 9:4\u20136).\n13, 14 Estos vers\u00ed\u00adculos tienen que ver con animales que no eran para el sacrificio, animales de caza que eran limpios (es decir, propios para comer). Pod\u00ed\u00adan matarse y comerse sin tener que traerlos al tabern\u00e1culo para sacrificio, pero derramar\u00e1 su sangre y la cubrir\u00e1 con tierra. La sangre era sagrada y deb\u00ed\u00ada respetarse como \u2020\u0153vida\u2020\u009d, aunque no fuera presentada en el altar.\n15, 16 Un animal encontrado muerto; es decir, que no hubiera sido sacrificado ni cazado, de hecho era inmundo como un cad\u00e1ver (aparte de tambi\u00e9n ser higi\u00e9nicamente sospechoso). Esa carne, entonces, hac\u00ed\u00ada inmunda a una persona. Otras leyes prohib\u00ed\u00adan directamente a los israelitas el comer a prop\u00f3sito dicha carne. Pod\u00ed\u00ada darse a los perros (Exo. 22:31) o a alguien no israelita (Deut. 14:21). Por lo tanto, estos vers\u00ed\u00adculos pueden referirse a alguien que sin saberlo com\u00ed\u00ada carne que despu\u00e9s descubr\u00ed\u00ada que no hab\u00ed\u00ada sido matada ni su sangre escurrida. Su inmundicia se quitaba simplemente lav\u00e1ndose, de otra manera se hac\u00ed\u00ada culpable (v. 16).\nEn algunas culturas los cristianos todav\u00ed\u00ada proh\u00ed\u00adben el comer o beber sangre debido a su asociaci\u00f3n contextualizada con rituales id\u00f3latras. Esta parece ser una prevenci\u00f3n leg\u00ed\u00adtima de acuerdo con la intenci\u00f3n primaria de este cap\u00ed\u00adtulo. Algunos cristianos piensan que es correcto evitar aun las formas m\u00e1s inofensivas de los juegos de azar debido a su asociaci\u00f3n con el pecado m\u00e1s serio de la \u2020\u0153avaricia que tambi\u00e9n es idolatr\u00ed\u00ada\u2020\u009d. Es un principio que puede ampliarse en varias maneras, pero debe ejercerse mucho cuidado ya que puede conducirnos a un legalismo esclavizante o a posturas de juicio. El concilio de Jerusal\u00e9n, que decidi\u00f3 que los nuevos convertidos gentiles no necesitaban someterse al rito de la circuncisi\u00f3n y a observar toda la ley mosaica, sin embargo les pidi\u00f3 que observaran lo esencial de este cap\u00ed\u00adtulo, quiz\u00e1 por respeto a la sensibilidad de los cristianos jud\u00ed\u00ados. Este fue un principio con el cual vivi\u00f3 Pablo (ver Hech. 15:29 y el comentario ah\u00ed\u00ad; cf.cf. Confer (lat.), compare Rom. 14:14\u201323; 1 Cor. 9:19\u201323).\n\n18:1-27:34 SANTIDAD PRACTICA EN TODO ASPECTO DE LA VIDA\nMientras que la primera parte del libro trata principalmente con los deberes de los sacerdotes, la mayor parte de esta \u00faltima secci\u00f3n se dirige al resto del pueblo. Aun los cap\u00ed\u00adtulos que tienen que ver con los sacerdotes (caps. 21 y 22) tratan m\u00e1s con asuntos que se relacionan con su vida como familias en la comunidad que con sus deberes en el tabern\u00e1culo. A primera vista pareciera que estos cap\u00ed\u00adtulos estuvieran llenos de leyes miscel\u00e1neas. Pero hay un hilo corriendo a trav\u00e9s de todas ellas: el requisito de que el pueblo de Dios debe ser santo, y por lo mismo reflejar su santidad. Santidad, como ya se ha notado, significa ser distinto; de modo que los primeros vers\u00ed\u00adculos en esta secci\u00f3n establecen esa distinci\u00f3n en t\u00e9rminos muy claros (18:1\u20133). El pueblo de Israel ten\u00ed\u00ada que ser diferente a las naciones paganas que lo rodeaban. Este requisito fundamental algunas veces explica las normas que de otra manera parecieran inexplicables. La santidad en el \u00e1rea de la vida matrimonial, la vida familiar y las relaciones sexuales vienen primero (cap. 18 y la mayor\u00ed\u00ada del cap. 20). Despu\u00e9s se presenta una amplia gama de leyes que gobernaban pr\u00e1cticas puramente sociales (cap. 19). La santidad establec\u00ed\u00ada demandas especiales sobre los sacerdotes y sus familias (caps. 21 y 22) y estaba entretejida en el calendario anual (cap. 23). La seriedad de estas leyes se subraya con un ejemplo hist\u00f3rico (24:10\u201323), el cual se asemeja al caso de Nadab y Abih\u00fa en la primera parte del libro. La santidad reclamaba el tiempo mismo, tanto que el principio sab\u00e1tico se extendi\u00f3 al a\u00f1o sab\u00e1tico y al a\u00f1o del jubileo, y de esa manera impactaba toda el \u00e1rea econ\u00f3mica (cap. 25). El a\u00f1o del jubileo (el cual se iniciaba en el d\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n) conduce a su cl\u00ed\u00admax a esta parte del libro que corresponde a la manera en que el d\u00ed\u00ada de Expiaci\u00f3n es el cl\u00ed\u00admax de la primera parte. Esto es seguido por una lista caracter\u00ed\u00adstica de bendiciones por la obediencia y maldiciones por la desobediencia (cap. 26), y finalmente una posdata suplementaria sobre los votos y la dedicaci\u00f3n (cap. 27), lo cual forma un paralelo con la manera en que el cap. 17 suplementa el material que le precede.\n\n18:1-29 Regulaci\u00f3n de las relaciones sexuales\n\n18:1\u20135 Un pueblo diferente. La expresi\u00f3n yo soy el Se\u00f1or, vuestro Dios hace eco repetidamente a trav\u00e9s de los siguientes cap\u00ed\u00adtulos, distingui\u00e9ndolos de la secci\u00f3n anterior del libro, donde s\u00f3lo ocurre en 11:44, 45. Era un resumen poderoso de la relaci\u00f3n de pacto. Apuntaba a la iniciativa de gracia de parte de Dios en la redenci\u00f3n del \u00e9xodo (11:45) y el requisito correspondiente sobre Israel de cumplir su papel especial en el mundo como una naci\u00f3n santa (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 19:3\u20136).\nEsa distinci\u00f3n tiene aqu\u00ed\u00ad una mirada al pasado y otra hacia el futuro. Israel no debe imitar ni a Egipto ni a Cana\u00e1n. Las idolatr\u00ed\u00adas y perversiones de la cultura y religi\u00f3n egipcia y cananea est\u00e1n bien documentadas arqueol\u00f3gicamente y forman el trasfondo a varias de las prohibiciones que siguen. La necesidad de que el pueblo de Dios sea claramente diferente de las dimensiones pecaminosas e id\u00f3latras de las culturas que lo rodeaban se ense\u00f1a fuertemente en el NTNT Nuevo Testamento, y tambi\u00e9n es requerido de los cristianos tal como lo fue para el Israel del ATAT Antiguo Testamento (cf.cf. Confer (lat.), compare, p. ej.p. ej. Por ejemplo Mat. 5:13\u201316; Luc. 22:24\u201326; 1 Cor. 6:9\u201311; Ef. 4:17\u201324; 1 Ped. 2:11, 12). Por supuesto, el mayor significado moral de Israel como una sociedad es que fueron creados precisamente para ser un modelo de tal distinci\u00f3n dentro del contexto cultural contempor\u00e1neo del mundo antiguo. Mientras observamos esas diferencias, y las razones para ellas, podemos formular prioridades \u00e9ticas y objetivos para la vida cristiana en el mundo moderno.\nEl v. 5 no debiera considerarse como si ense\u00f1ara que la salvaci\u00f3n se obtiene por observar la ley. En el ATAT Antiguo Testamento, vivir en el sentido pleno significa gozar completamente de las bendiciones y bienestar de la relaci\u00f3n de pacto con Dios, el cual ya hab\u00ed\u00ada sido establecido por su acci\u00f3n redentora (v. 3). Esta vida se obten\u00ed\u00ada por medio de obedecer la ley de Dios, lo cual era la respuesta a la salvaci\u00f3n; la ley no obten\u00ed\u00ada ni ganaba la salvaci\u00f3n.\n18:6\u201318 L\u00ed\u00admites sexuales. El principio b\u00e1sico de lo que est\u00e1 a continuaci\u00f3n se resume en el v. 6. El tema de las relaciones sexuales cubre tanto los actos sexuales casuales como en el matrimonio. Parientes cercanos incluye no s\u00f3lo a aquellos a quienes nosotros llamamos parientes de sangre (es decir; un padre o hermano biol\u00f3gico), sino tambi\u00e9n parientes de sangre de quienes est\u00e1n relacionados por el matrimonio (suegros, cu\u00f1ados, hijastros, etc.). Por lo tanto, estas prohibiciones son mucho m\u00e1s amplias que una definici\u00f3n estricta de incesto, y est\u00e1n dise\u00f1adas para proteger la integridad de la relaci\u00f3n dentro de la estructura de la familia extendida que era una caracter\u00ed\u00adstica del sistema social en Israel.\nLa familia israelita era mucho m\u00e1s grande que la moderna unidad familiar de dos generaciones. La misma inclu\u00ed\u00ada hasta tres o cuatro generaciones de descendientes de un mismo hombre que a\u00fan viviera (es decir, sus hijos y esposas, familias y siervos), todos viviendo en una proximidad bastante cercana. Pero la familia extendida no era una comunidad de relaciones casuales. Estas leyes proteg\u00ed\u00adan la integridad y l\u00ed\u00admites de los matrimonios y los n\u00facleos familiares. Los beneficios de tales l\u00ed\u00admites (al igual que los beneficios higi\u00e9nicos de las leyes sobre la impureza) pueden ser reconocidos y admirados, pero para Israel deben haber sido desconocidos en su sentido t\u00e9cnico. Un efecto m\u00e1s contextualizado y relevante debe haber sido el prohibir en Israel el tipo de relaciones sexuales incestuosas que se practicaban en las familias reales en Egipto y en Mesopotamia. Ciertos tipos de incesto estaban prohibidos por las leyes en el antiguo Cercano Oriente, pero no al grado o con la severidad de la ley del ATAT Antiguo Testamento. La historia de Tamar y Amn\u00f3n (2 Sam. 13; especialmente los vv. 12 y 13) ilustran una probable rareza, y su correspondiente conmoci\u00f3n social, de que estas leyes fueran violadas. Otro efecto, caracter\u00ed\u00adstico de las leyes del ATAT Antiguo Testamento en otros lugares, es proteger a la mujer de la explotaci\u00f3n sexual dada su vulnerable posici\u00f3n en una comunidad bastante compacta. En principio, la relevancia de tal protecci\u00f3n no es dif\u00ed\u00adcil de observarse en la sociedad moderna, sacudida por el grado de abuso sexual de los ni\u00f1os por parte de los padres y en los hogares de ni\u00f1os, y del acosamiento sexual al cual son sometidas las mujeres en sus lugares de trabajo.\n18:19\u201323 Otras prohibiciones. El sacrificio de los ni\u00f1os (v. 21; Moloc era el nombre de uno de los dioses conocidos en Cana\u00e1n y en otros lugares), la relaci\u00f3n sexual entre hombres (v. 22) y los actos sexuales tanto de hombres y mujeres con animales (v. 23), se sabe que eran parte de la adoraci\u00f3n pagana en Egipto, en Cana\u00e1n y muchos otros lugares. Esa es probablemente la raz\u00f3n por la cual se mencionan juntos aqu\u00ed\u00ad. Pero las frases adicionales al final de cada vers\u00ed\u00adculo indican que una inmoralidad m\u00e1s b\u00e1sica estaba involucrada, m\u00e1s que s\u00f3lo las asociaciones paganas. Las acciones se describen respectivamente como profanaci\u00f3n del nombre de tu Dios (es decir, desacreditar el nombre de Jehovah entre las naciones), abominaci\u00f3n (un t\u00e9rmino bastante fuerte de desaprobaci\u00f3n en el ATAT Antiguo Testamento, usado para referirse a las cosas que Dios m\u00e1s odia o deplora) y depravaci\u00f3n (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153confusi\u00f3n\u2020\u009d; es decir, la mezcla desnaturalizada de lo que Dios hab\u00ed\u00ada creado e intentado que estuviera separado).\n18:24\u201330 Advertencias y ense\u00f1anzas objetivas. El llamado a ser diferentes se sanciona aqu\u00ed\u00ad con la amenaza de que si los israelitas imitaban las costumbres de los cananeos, correr\u00ed\u00adan la misma suerte que ellos. La misma tierra los \u2020\u0153vomitar\u00ed\u00ada\u2020\u009d. El lenguaje es gr\u00e1fico y expresa la repugnancia que Dios siente. Estos vers\u00ed\u00adculos son importantes porque ponen la conquista de Cana\u00e1n en su perspectiva correcta. La destrucci\u00f3n de los cananeos no fue un asunto de un favoritismo divino arbitrario, sino de un juicio expl\u00ed\u00adcitamente moral sobre una sociedad que est\u00e1 descrita en la Biblia, y confirmada por los arque\u00f3logos, como degradada, pervertida y opresiva. Adem\u00e1s, Dios mostr\u00f3 su congruencia moral no s\u00f3lo amenazando a Israel con el mismo juicio por los mismos pecados, sino realmente llev\u00e1ndolo a cabo en el transcurso de su historia. El NTNT Nuevo Testamento usa la historia de Israel con el mismo prop\u00f3sito de advertencia que el ATAT Antiguo Testamento usa aqu\u00ed\u00ad la historia de los cananeos. Los cristianos tambi\u00e9n deben guardarse de la complacencia y el orgullo ante la persistencia del pecado (1 Cor. 10:1\u201312; 2 Tim. 2:11\u201319; Heb. 10:26\u201331).\n\n19:1-37 El car\u00e1cter social de Israel\n\nEste cap\u00ed\u00adtulo sobresale entre los distintivos m\u00e1s ricos de la \u00e9tica del ATAT Antiguo Testamento, junto con pasajes como Deut. 23\u201325; Sal. 15; Am\u00f3s 5; Miq. 6:6\u20138; Job 31; Eze. 18; Isa. 58. Ser\u00ed\u00ada bastante provechoso estudiarlo usando una Biblia con referencias, ya que muchas de sus leyes se explican un poco m\u00e1s en Deut. y se hace eco de ellas en los Sal., Prov. y en los profetas. Incluye y se explaya en todos los Diez Mandamientos en una manera u otra, y tambi\u00e9n los condensa en lo que Jes\u00fas denomin\u00f3 el segundo mandamiento m\u00e1s grande en la ley, y al cual Pablo se refiri\u00f3 en esencia: amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo (v. 18; cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 22:37\u201340; Rom. 13:8\u201310). Con su introducci\u00f3n bien definida (v. 2), su conclusi\u00f3n aplastante (v. 37) y su estilo conciso y notable, probablemente haya funcionado como un catecismo para su f\u00e1cil ense\u00f1anza y aprendizaje en cuanto a las responsabilidades familiares y sociales. Es un cap\u00ed\u00adtulo que influy\u00f3 grandemente sobre las prioridades de la ense\u00f1anza de Jes\u00fas, y tambi\u00e9n est\u00e1 detr\u00e1s de algo de la carta de Stg.\n2 El cap\u00ed\u00adtulo est\u00e1 encabezado con el lema de esta mitad de Lev\u00ed\u00adtico: Sed santos, porque yo, Jehovah vuestro Dios, soy santo. El resto del cap\u00ed\u00adtulo disipa cualquier idea de que la santidad en el ATAT Antiguo Testamento era meramente un asunto de pureza ritual. Ten\u00ed\u00ada que mostrarse en toda \u00e1rea de la vida pr\u00e1ctica: Desde la punta de la barba hasta la \u00faltima esquina de sus tierras. Por lo mismo, la santidad no era algo que uno buscaba alej\u00e1ndose de la vida diaria para refugiarse dentro de un santuario religioso. La santidad significaba transformar la vida diaria con la calidad de conducta que era absolutamente diferente de las costumbres del mundo que los rodeaba.\n3, 4 Estos vers\u00ed\u00adculos combinan el quinto, cuarto y segundo mandamientos. El lugar central de la familia en la vida social de Israel est\u00e1 indicado en la prioridad que se da al respeto a los padres (incidentalmente n\u00f3tese que la madre no s\u00f3lo est\u00e1 incluida sino que se le menciona primero). La misma escala de valores se observa en Deut. 27:15, 16. El hecho de que la ley del s\u00e1bado se incluya conjuntamente con el deber de los hijos para con los padres (v. 3), y m\u00e1s adelante otra vez en conjunto con las responsabilidades de los padres para con sus hijos (vv. 29, 30), refleja el beneficio que otorgaba la ley del s\u00e1bado para la vida familiar en general. No era una simple observancia religiosa sino una instituci\u00f3n socialmente muy importante y econ\u00f3micamente proteccionista. Desacato o negligencia del principio de un d\u00ed\u00ada de descanso y cesaci\u00f3n de la actividad econ\u00f3mica se vinculaba con la ambici\u00f3n y la explotaci\u00f3n a los pobres (Am\u00f3s 8:4\u20136; Isa. 58), lo cual era particularmente destructivo para las familias (Miq. 2:1, 2, 9). Dichos males sociales van de la mano con la idolatr\u00ed\u00ada (v. 4), ya sea del baalismo cananeo o del consumismo moderno.\n5-8 Esto pareciera como si fuera una parte de la ley del sacrificio \u2020\u0153extraviada\u2020\u009d de su contexto apropiado en la primera parte del libro. Sin embargo, la raz\u00f3n para su repetici\u00f3n aqu\u00ed\u00ad en medio de un cap\u00ed\u00adtulo dedicado principalmente a asuntos sociales, quiz\u00e1 sea porque los sacrificios de paz eran los sacrificios m\u00e1s sociales de todos. La carne ten\u00ed\u00ada que ser consumida dentro de dos d\u00ed\u00adas y compartirse con la familia, amigos y vecinos. Esto inculcaba un esp\u00ed\u00adritu generoso en la comunidad, lo cual est\u00e1 de acuerdo con las leyes que siguen a continuaci\u00f3n.\n9, 10 Las leyes de la siega (cf.cf. Confer (lat.), compare 23:22; Deut. 24:19\u201322) eran parte del sistema israelita de bienestar social para proveer a los pobres (es decir, aquellos que no contaban con la seguridad normal de una familia; por ejemplo, las viudas y los hu\u00e9rfanos) y quienes no ten\u00ed\u00adan terrenos y ten\u00ed\u00adan que vivir de vender su mano de obra o habilidades (extranjeros, levitas, obreros). Al igual que esta ayuda anual, tambi\u00e9n contaban con los beneficios del diezmo trienal sobre los productos, lo cual se guardaba como alimentos para distribuirlo entre los necesitados (Deut. 14:28, 29), y el uso libre de los productos de la tierra cada siete a\u00f1os (a\u00f1o sab\u00e1tico; Ex. 23:10, 11).\nPor lo tanto, el aliviamiento de la pobreza en Israel estaba insertado dentro de las estructuras econ\u00f3micas y legales; no se dejaba como un asunto de caridad privada. Esta ley, t\u00ed\u00adpica del ATAT Antiguo Testamento, toca el asunto pero no desde una perspectiva de derechos sino de responsabilidades. Es decir, la ley presupone el derecho a espigar, pero tambi\u00e9n ordena a los terratenientes que se aseguren de que haya algo que espigar. Boaz es un modelo de esto en la pr\u00e1ctica (Rut 2).\nAquellos que pose\u00ed\u00adan terrenos (y otros recursos productivos) quiz\u00e1 no eran responsables por la condici\u00f3n cr\u00ed\u00adtica de los pobres (aunque los profetas sutilmente se\u00f1alaron que su ambici\u00f3n y explotaci\u00f3n pod\u00ed\u00ada haber contribuido a ello), pero s\u00ed\u00ad eran responsables ante Dios para tratar de aliviarla. De este modo, esta ley coloca la posesi\u00f3n de recursos dentro de un marco del deber para con Dios y otros, y rechaza la idea que la propiedad privada es un derecho absoluto, d\u00e1ndole a uno el derecho de obtener hasta el \u00faltimo centavo como ingreso o ganancia en base a las propiedades personales. Ser\u00ed\u00ada algo c\u00f3mico pensar que en la econom\u00ed\u00ada agr\u00ed\u00adcola moderna esta ley prohibiera la eficiencia de la cosecha combinada. El punto es que, cualquiera sea el sistema econ\u00f3mico, debe haber provisi\u00f3n adecuada para los pobres. La propiedad confiere responsabilidades, no s\u00f3lo privilegios. Y este es el significado pr\u00e1ctico de la santidad.\n11\u201318 La responsabilidad ante Dios con respecto al pr\u00f3jimo tambi\u00e9n es el tema de estos vers\u00ed\u00adculos. Cubren una amplia gama de asuntos sociales, pero est\u00e1n unidos por la repetici\u00f3n de Yo, Jehovah (vv. 12, 14, 16, 18). Esto muestra claramente que el \u2020\u0153segundo gran mandamiento\u2020\u009d: de amar al pr\u00f3jimo (v. 18), inevitablemente refleja el primero: amar y temer a Dios. En 1 Jn. 4:20, 21 se capta bastante bien el \u00e9nfasis de estos vers\u00ed\u00adculos.\nJes\u00fas no fue el \u00fanico que mostr\u00f3 la profunda pertinencia de la ley. El octavo, noveno y tercer mandamientos est\u00e1n resumidos dentro de los vv. 11 y 12, y manifiestan su pertinencia en relaci\u00f3n con cualquier forma de enga\u00f1o o decepci\u00f3n en general; y en las relaciones de empleo en particular. En 6:2\u20137 ya se hab\u00ed\u00ada se\u00f1alado todo ese tipo de conducta como \u2020\u0153infidelidad contra Jehovah\u2020\u009d. En Israel, los juramentos que involucraban el nombre de Dios se usaban para cerrar contratos y otros compromisos. Por lo mismo, el no cumplir dichos arreglos deshonraba a Dios al mismo tiempo que defraudaba a la otra parte. Aprovecharse de la labor de una persona para despu\u00e9s no pagarle adecuada o prontamente era equivalente a robar (v. 13; cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 22:13).\nEn muchas partes del mundo la clase obrera a\u00fan es el sector m\u00e1s vulnerable y explotado econ\u00f3micamente hablando. La aplicaci\u00f3n de una legislaci\u00f3n aunque sea m\u00ed\u00adnima como el v. 13b, la cual por lo menos permite que el obrero compre su comida de la tarde y no se vaya a la cama con hambre, transformar\u00ed\u00ada la vida de millones. Deut. 24:14, 15 tambi\u00e9n insiste en que la ley debe aplicarse a los emigrantes o \u2020\u0153trabajadores-forasteros\u2020\u009d, uno de los grupos m\u00e1s explotados, tanto en el mundo antiguo como en el moderno. Jes\u00fas us\u00f3 la condici\u00f3n cr\u00ed\u00adtica de dicha gente para ilustrar un grado de generosidad mucho m\u00e1s alto, aun m\u00e1s all\u00e1 de las demandas legales (Mat. 20:1\u201316). De nuevo, el ATAT Antiguo Testamento por lo general preserva la dignidad de los derechos (en este caso los derechos de los trabajadores) en forma de responsabilidades. De igual manera, los derechos humanos de los minusv\u00e1lidos se expresan en el mandamiento de no burlarse o aprovecharse de ellos (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 27:18; Prov. 17:5). Esto tambi\u00e9n es santidad.\nLa santidad demanda justicia en la comunidad local (vv. 15\u201318). En el Israel de anta\u00f1o, la administraci\u00f3n de la justicia estaba en las manos de los ancianos de cada vecindario. Por eso era vital que su integridad no fuera maleada por el favoritismo (v. 15), las malas intenciones o el falso testimonio entre el p\u00fablico en general (v. 16). La traducci\u00f3n: No atentar\u00e1s contra la vida de tu pr\u00f3jimo es un buen consejo, pero no transmite lo que el heb. significa. La frase realmente se refiere a la acci\u00f3n del tribunal que amenazaba a alguien con un castigo capital. As\u00ed\u00ad que la armon\u00ed\u00ada de una comunidad depend\u00ed\u00ada no s\u00f3lo de \u2020\u0153los profesionales\u2020\u009d, sino de la conducta apropiada de todos al evitar la calumnia, el odio, la venganza y hasta el rencor. (El v. 17a debiera disipar cualquier malentendido en cuanto a que la ley del ATAT Antiguo Testamento s\u00f3lo se preocupaba con asuntos externos, y que Cristo fue el primero en condenar el pecado del coraz\u00f3n.) En la sociedad actual es muy com\u00fan culpar a los tribunales, la polic\u00ed\u00ada y a los trabajadores sociales de todos los males existentes, mientras que al mismo tiempo se trata de ignorar la verdadera ra\u00ed\u00adz del malestar de cualquier sociedad. Por lo tanto, el contexto del segundo gran mandamiento nos muestra que amar a nuestro pr\u00f3jimo como a nosotros mismos no es s\u00f3lo un asunto de sentimientos privados o generosidad interpersonal, sino de \u00e9tica social pr\u00e1ctica en la arena p\u00fablica, incluyendo el proceso legal. Esto tambi\u00e9n es santidad.\n19 La santidad que tom\u00f3 una forma distintiva en el \u00e1rea social tambi\u00e9n deb\u00ed\u00ada reflejarse simb\u00f3licamente. En las leyes sobre los animales limpios e inmundos pudo observarse que era una prioridad sacerdotal el evitar todo tipo de mezclas desnaturalizadas de las diversas clases. Las tres normas en este vers\u00ed\u00adculo surgen del mismo inter\u00e9s. La separaci\u00f3n religiosa de Israel se reflejaba por observar algunas separaciones pr\u00e1cticas en la vida ordinaria. La validez de dichas normas caduc\u00f3 para los cristianos al mismo tiempo que las leyes sobre la comida; es decir, cuando la distinci\u00f3n entre jud\u00ed\u00ados y gentiles fue abolida en Cristo (ver discusi\u00f3n sobre el cap. 11).\n20\u201322 T\u00e9cnicamente, en Israel el adulterio consist\u00ed\u00ada de relaciones sexuales entre un hombre y una mujer casada o una mujer prometida para casamiento (Deut. 22:22\u201324). Si la mujer que estaba por casarse era una esclava que a\u00fan no hab\u00ed\u00ada sido redimida (es decir, libre), t\u00e9cnicamente todav\u00ed\u00ada era propiedad de su amo; a\u00fan no era considerada completamente una esposa o novia que fuera libre. As\u00ed\u00ad que, seg\u00fan la ley, la ofensa no era considerada como adulterio. Sin embargo, el mal moral del acto se se\u00f1alaba por los requerimientos de una ofrenda por la culpa, la que por definici\u00f3n tambi\u00e9n demandaba restituci\u00f3n a las partes perjudicadas. De esta manera se reconoce tanto la dimensi\u00f3n vertical como la horizontal de la ofensa.\n23\u201325 La santidad requer\u00ed\u00ada consagrar completamente a Dios toda la vida, las posesiones, los recursos y acciones. En las cosas materiales esto inclu\u00ed\u00ada el diezmo de los productos, la ofrenda de las primicias a Dios (Exo. 23:19; Deut. 26:1\u201315) y la consagraci\u00f3n de los primog\u00e9nitos de los animales (Exo. 34:19, 20; Deut. 15:19\u201323). Esta ley ampliaba el principio hasta incluir los \u00e1rboles frutales, los cuales tomaban unos cuantos a\u00f1os antes de alcanzar su potencialidad de dar fruto que valiera la pena. El fruto del cuarto a\u00f1o deb\u00ed\u00ada ser considerado como \u2020\u0153los primeros frutos\u2020\u009d.\n26\u201331 El enfoque principal de la mayor parte de esta secci\u00f3n es el excluir ritos y pr\u00e1cticas que estuvieran asociados con la religi\u00f3n pagana de los cananeos, particularmente aquellos que deformaban f\u00ed\u00adsica y moralmente. El abuso del cuerpo en nombre de la religi\u00f3n es una aberraci\u00f3n humana bastante extendida. El ATAT Antiguo Testamento, con su alta perspectiva en cuanto a lo bueno del cuerpo como creaci\u00f3n de Dios, no lo permit\u00ed\u00ada. El NTNT Nuevo Testamento refuerza el principio con la afirmaci\u00f3n de que el cuerpo del cristiano es templo del Esp\u00ed\u00adritu Santo (1 Cor. 6:19, 20).\n32 El honor al anciano es caracter\u00ed\u00adstico de la preocupaci\u00f3n que muestran las leyes del ATAT Antiguo Testamento por los grupos de personas que pudieran ser vulnerables a un pobre trato por la sociedad; otros ejemplos ser\u00ed\u00adan los hijos (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 29), los emigrantes o extranjeros (vv. 32, 33), los minusv\u00e1lidos (v. 14) y los que no ten\u00ed\u00adan casa (viudas y hu\u00e9rfanos). La sociedad que pierde respeto por Dios (v. 32b) r\u00e1pidamente pierde ese respeto profundo y sagrado por la vida humana que protege a aquellos de quienes de otra manera se pudiera prescindir (tales como los que a\u00fan no han nacido, los ni\u00f1os y los ancianos). Parte de la tragedia ir\u00f3nica de Job fue que habiendo sido muy cuidadoso en su defensa de dichos grupos, \u00e9l mismo lleg\u00f3 a ser v\u00ed\u00adctima de exclusi\u00f3n y burla a causa de su enfermedad (cf.cf. Confer (lat.), compare Job 29:7\u201317 con 30:1, 9, 10).\n33, 34 El mismo principio se aplica a esta trascendente ley. El ATAT Antiguo Testamento a menudo es criticado por proyectar una actitud exclusivista y negativa para con las naciones extranjeras adyacentes a Israel y por su insistencia en la separaci\u00f3n de Israel, tanto que f\u00e1cilmente se pasa por alto el sorprendente \u00e9nfasis en la ley israelita sobre el trato justo y compasivo para los extranjeros que viv\u00ed\u00adan entre el pueblo de Israel. Esta es una de muchas leyes (Exo. 12:48 ss.; 22:21; 23:9; Deut. 10:18 ss.; 14:29; 24:14, 17; 27:19; cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 146:9; Job 29:16). Esta igualdad ante la ley era un principio que abarcaba tanto el ser incluidos en los beneficios del sistema de sacrificios (N\u00fam. 15:15 ss.; 26) y de las fiestas anuales (Deut. 16:11, 14), como tambi\u00e9n la responsabilidad por sus actos (24:16, 22; N\u00fam. 15:27\u201331).\nEs asombroso descubrir esta expl\u00ed\u00adcita igualdad legal para los extranjeros en la ley del antiguo Israel en vista de su ausencia, hasta relativamente hace poco, en la legislaci\u00f3n de los pa\u00ed\u00adses modernos. Y aun donde existen leyes para la igualdad racial, la pr\u00e1ctica real en la sociedad y de los funcionarios p\u00fablicos deja mucho que desear. Esta ley tiene una poderosa pertinencia moral en relaci\u00f3n con los asuntos apremiantes de los derechos y el trato de las minor\u00ed\u00adas \u00e9tnicas, refugiados, obreros emigrantes, los que buscan asilo, etc. De hecho, su fuerza moral est\u00e1 al mismo nivel del segundo gran mandamiento en la ley, ya que el mandato de lo amar\u00e1s como a ti mismo (hablando del extranjero, v. 34) est\u00e1 parafraseado casi id\u00e9nticamente al v. 18. Tambi\u00e9n tiene la misma sanci\u00f3n (Yo, Jehovah, vuestro Dios) y la motivaci\u00f3n adicional de la propia experiencia de Israel en cuanto a opresi\u00f3n y liberaci\u00f3n. Y esto tambi\u00e9n es santidad.\n35, 36 Por \u00faltimo, la santidad debe gobernar el mundo de los negocios y del mercado. La preocupaci\u00f3n de Dios por la justicia econ\u00f3mica y la honestidad comercial iguala su inter\u00e9s por la integridad e imparcialidad en el sistema legal. Por supuesto, ambas preocupaciones van de la mano ya que en Israel (como todav\u00ed\u00ada en muchas partes del mundo) quienes monopolizaban el comercio tambi\u00e9n pod\u00ed\u00adan corromper los tribunales. Los que mayor \u00e9xito ten\u00ed\u00adan en defraudar en los negocios eran aquellos que pod\u00ed\u00adan confabularse con las autoridades, ya sea con los polic\u00ed\u00adas corruptos de la localidad, los respetados comerciantes o grupos legales. Todo tipo de deshonestidad, desde un puesto en el mercado hasta el intercambio internacional, es abominaci\u00f3n a los ojos de Dios (ver Deut. 25:13\u201315); es el mismo t\u00e9rmino que se aplica a las perversiones sexuales y al abuso de ni\u00f1os (ver tambi\u00e9n Am\u00f3s 8:5; Miq. 6:10; Jer. 5:1; Prov. 20:10, 23). Es con esta perspectiva que los cristianos deben preocuparse de la injusta desproporci\u00f3n de la econom\u00ed\u00ada mundial y la deuda de los pa\u00ed\u00adses del Tercer Mundo.\nEste cap\u00ed\u00adtulo sobresale por su amplio y profundo discernimiento moral. Alude a los pensamientos del coraz\u00f3n y a las acciones del cuerpo, la conducta privada y p\u00fablica, y casi toca todas las \u00e1reas principales de la vida social en una comunidad. La aplicaci\u00f3n de algunas de sus leyes transformar\u00ed\u00ada la vida de millones en el mundo actual. Y cuanto m\u00e1s reflexiona uno sobre el asunto, m\u00e1s se da cuenta de que aparentemente muchos cristianos ni siquiera se acercan a las normas propuestas siglos antes de Cristo (sin mencionar lo que Cristo expresara sobre el asunto en el Serm\u00f3n del monte).\n\n20:1-27 Faltas graves y sus castigos\n\nLa mayor\u00ed\u00ada del contenido de este cap\u00ed\u00adtulo es una repetici\u00f3n del cap. 18. La diferencia es que aqu\u00ed\u00ad est\u00e1n vinculados los castigos espec\u00ed\u00adficos con los delitos. Por un lado, se nota un doble \u00e9nfasis sobre los pecados que son en contra de Dios y la verdadera adoraci\u00f3n a \u00e9l (vv. 2\u20136, 25\u201327) y, por otro lado, los pecados que destruyen la autoridad e integridad de la familia (vv. 9\u201321). En este respecto podemos ver la influencia de las dos tablas de los Diez Mandamientos. Es esta naturaleza fundamental de las ofensas (es decir, que son en contra de Dios y la familia) la que tambi\u00e9n explica la naturaleza severa de los castigos.\nIsrael como una sociedad fue fundada sobre la base del pacto con Yahweh, y por lo mismo los delitos que amenazaban esa relaci\u00f3n de pacto eran equivalentes a cr\u00ed\u00admenes, castigados en el nombre de la autoridad m\u00e1s alta en el Estado; es decir, Dios. La familia jugaba un papel central en la experiencia, preservaci\u00f3n y transmisi\u00f3n de esa relaci\u00f3n de pacto, y por ello las acciones que amenazaban a la familia, ya fuera por una seria y flagrante negligencia de la autoridad paternal, o por desviaciones sexuales y disoluci\u00f3n, por su misma naturaleza tambi\u00e9n amenazaban el fundamento de pacto del sistema social. Por lo tanto, la aplicaci\u00f3n de la pena de muerte para tales pecados no era asunto de venganza primitiva, sino una indicaci\u00f3n de cu\u00e1n seriamente deb\u00ed\u00ada Israel tomar el pacto (cf.cf. Confer (lat.), compare C.J.H. Wright, God\u2020\u2122s People in God\u2020\u2122s Land [Paternoster Press, 1990]). En el NTNT Nuevo Testamento el pacto ya no es el fundamento de una naci\u00f3n-estado, y por lo mismo la naturaleza del crimen y el razonamiento para los castigos ya no est\u00e1n sujetos a la legislaci\u00f3n de Israel. Sin embargo, aunque el adulterio, el incesto y la deshonra de los padres ya no son delitos capitales en una sociedad secular, el NTNT Nuevo Testamento todav\u00ed\u00ada los considera como males moralmente serios (cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 15:4; Rom. 1:29\u201332; 1 Cor. 5).\nLos castigos en este cap\u00ed\u00adtulo se dividen entre aquellos que la sociedad ten\u00ed\u00ada que aplicar (ejecuci\u00f3n judicial), aquellos que eran dejados en las manos de Dios (\u2020\u0153ser excluidos\u2020\u009d, lo que quiz\u00e1 significaba que se esperaba que Dios mismo interviniera en juicio en contra del ofensor donde el delito, por su misma naturaleza, quiz\u00e1 nunca se ventilar\u00ed\u00ada en el tribunal; ver 7:25), y el no tener hijos a causa de dos clases de incesto. Si nos inclinamos a pensar que estos castigos eran inexplicablemente severos, debemos recordar el n\u00famero limitado de delitos a los cuales se aplicaban. Es muy probable que los castigos fueran expresados en un forma severa, y que los ofensores puedan haber recibido castigos menores. El hecho de que en caso del homicidio deliberado se estipulaba que no habr\u00ed\u00ada reducci\u00f3n de la pena de muerte a ninguna otra forma de castigo (como la compensaci\u00f3n monetaria; N\u00fam. 35:31) puede significar que en otros casos se haya permitido dicha conversi\u00f3n de penas. Tambi\u00e9n vale la pena decir que en la mayor\u00ed\u00ada de otros aspectos, la ley de Israel era decididamente humana al compar\u00e1rsele con la brutalidad de los castigos que se encuentran en los c\u00f3digos legales de sociedades antiguas contempor\u00e1neas. Para una discusi\u00f3n m\u00e1s completa de los principios del sistema legal israelita, v\u00e9ase G. J. Wenham, The Book of Leviticus (Eerdmans, 1979, pp. 281 ss.).\nLa motivaci\u00f3n detr\u00e1s de esto, como con todo otro aspecto de la ley israelita, era que la gente pudiera manifestar su distinci\u00f3n de las otras naciones. La demanda fundamental por santidad se repite dos veces (vv. 7, 8, 25, 26), y en ambos casos Dios es el sujeto: Yo, Jehovah, que os santifico. La santidad no es algo que debemos lograr por nuestros propios esfuerzos. La santidad es un estado que ya est\u00e1 creado y dado por Dios. El pueblo de Dios es llamado a mantener la santidad que \u00e9l ya ha conferido sobre ellos por medio de su gracia en promesa y redenci\u00f3n (v. 24). El \u00e9nfasis de estos vers\u00ed\u00adculos es: \u2020\u0153Vive de manera diferente porque yo te he hecho diferente. S\u00e9 lo que eres.\u2020\u009d\n\n21:1-22:31 La demanda de santidad para los sacerdotes\n\nLa misma expresi\u00f3n: Yo, Jehovah, que os santifico (20:7), ocurre seis veces en estos cap\u00ed\u00adtulos y sirve para dividir la secci\u00f3n (21:8, 15, 23; 22:9, 16, 32). Todo el pueblo de Israel era llamado a ser santo; es decir, diferente de las otras naciones, pero los sacerdotes eran llamados a ser santos en un sentido \u00fanico interno; es decir, ser diferentes del resto del pueblo de Israel. Israel hab\u00ed\u00ada sido apartado de entre las naciones; los sacerdotes eran apartados de entre Israel. As\u00ed\u00ad que, como Israel era llamado a practicar normas m\u00e1s altas que las naciones, tambi\u00e9n los sacerdotes ten\u00ed\u00adan que observar requisitos m\u00e1s estrictos que el resto del pueblo.\n21:1\u201315 Los sacerdotes ten\u00ed\u00adan restricciones en relaci\u00f3n con el duelo (a causa del peligro de impureza por el contacto con la muerte) y sus opciones matrimoniales. La secci\u00f3n se subdivide en regulaciones para los sacerdotes regulares (vv. 1\u20139) y otros aun m\u00e1s estrictos para el sumo sacerdote (vv. 10\u201315).\n16-24 En el mundo del simbolismo israelita, la integridad espiritual y moral se expresaba en la integridad f\u00ed\u00adsica, as\u00ed\u00ad que a los hombres que pertenec\u00ed\u00adan a las familias sacerdotales, pero que ten\u00ed\u00adan alg\u00fan defecto f\u00ed\u00adsico, no se les permit\u00ed\u00ada llevar a cabo los sacrificios en el altar. Sin embargo, no se les exclu\u00ed\u00ada de los ingresos materiales y del sost\u00e9n de los sacerdotes, y pod\u00ed\u00adan comer de las cosas sagradas que correspond\u00ed\u00adan a los sacerdotes.\n22:1\u20139 Sin embargo, si un sacerdote llegaba a estar inmundo por cualquier raz\u00f3n, ten\u00ed\u00ada prohibido comer de las cosas sagradas, a causa del principio vital que lo santo y lo inmundo deb\u00ed\u00adan mantenerse separados (v\u00e9ase comentario sobre el cap. 11). Esto pod\u00ed\u00ada ser algo tan m\u00ed\u00adnimo como la impureza ritual por un d\u00ed\u00ada, a causa de ciertos contactos, y tan grande como la impureza debido a una enfermedad de la piel, la cual duraba todo el tiempo que la enfermedad permaneciera sin curarse.\n10-15 Estos vers\u00ed\u00adculos definen qui\u00e9n era contado como parte de una familia sacerdotal, con el prop\u00f3sito de saber qui\u00e9n ten\u00ed\u00ada permiso de comer de las cosas sagradas.\n17\u201333 Ya hemos visto en el cap. 11 que la distinci\u00f3n entre los animales limpios e inmundos era un reflejo de la distinci\u00f3n entre Israel y las otras naciones. Pero esto se lleva un paso m\u00e1s all\u00e1. As\u00ed\u00ad como Israel estaba dividido entre sacerdotes y la gente com\u00fan, tambi\u00e9n el grupo de animales estaba dividido entre los que pod\u00ed\u00adan ser usados para sacrificio y los que pod\u00ed\u00adan comerse. El simbolismo paralelo era el siguiente: sacerdotes\/animales para el sacrificio; otros israelitas\/otros animales limpios; gentiles\/animales inmundos. Este es el patr\u00f3n que explica la similaridad de vocabulario en 21:17\u201321 y 22:18\u201324. Al igual que los defectos y deformaciones eliminaban a un hombre del servicio sacerdotal, tambi\u00e9n eliminaban a un animal del sacrificio.\nEn el NTNT Nuevo Testamento todas estas distinciones fueron eliminadas. No s\u00f3lo ya no hay jud\u00ed\u00ado y gentil en Cristo, sino tambi\u00e9n una nueva humanidad reconciliada con Dios y uno con el otro a trav\u00e9s de \u00e9l, pero tambi\u00e9n, dado que Cristo ha cumplido la funci\u00f3n de ofrecer sacrificios del sacerdote, ya no hay una orden separada de sacerdotes en la iglesia cristiana en el mismo sentido que hubo en Israel. La cortina del templo se rompi\u00f3. El acceso a Dios est\u00e1 expedito para todos por medio de la sangre de Cristo derramada en sacrificio (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Ped. 1:19), y su ministerio de sumo sacerdote ahora lo lleva a cabo eternamente su pueblo ante la presencia de Dios. De esta manera, actualmente todo el pueblo de Dios en Cristo es reconocido como su sacerdocio santo, y la invitaci\u00f3n a esta comunidad se extiende expl\u00ed\u00adcitamente al cojo, al ciego, al leproso y a todos los dem\u00e1s que previamente hab\u00ed\u00adan sido excluidos del sacerdocio (cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 14:13\u201321). Aun al eunuco (excluido en los vv. 21 y 22) se le asegura que no s\u00f3lo puede acercarse al santuario de Dios, sino que sus sacrificios ser\u00e1n aceptados (Isa. 56:3\u20138).\nSin embargo, aunque aquellos que ejercitan supervisi\u00f3n moral y espiritual en la iglesia nunca son llamados sacerdotes en el NTNT Nuevo Testamento, sus responsabilidades incluyen el ministerio de la ense\u00f1anza, lo cual tambi\u00e9n pertenec\u00ed\u00ada a los sacerdotes del ATAT Antiguo Testamento. A causa de esto, el NTNT Nuevo Testamento requiere normas m\u00e1s altas en la vida personal y familiar en aquellos que son llamados a dicha responsabilidad. Por eso, se hace eco de estos dos cap\u00ed\u00adtulos (aunque en un tono muy diferente), en las listas de los requisitos para los ancianos, obispos y di\u00e1conos (1 Tim. 3:1\u201313; Tito 1:5\u20139; cf.cf. Confer (lat.), compare Jos. 3:1).\n\n23:1-44 Festividades y asambleas establecidas\n\nLa santidad que se demandaba en todo aspecto de la vida social y econ\u00f3mica tambi\u00e9n estaba entretejida en el transcurso del tiempo. Este cap\u00ed\u00adtulo menciona la secuencia de las festividades anuales por las cuales Israel no s\u00f3lo marcaba las temporadas del a\u00f1o agrario, sino tambi\u00e9n celebraba la historia de su redenci\u00f3n. El s\u00e1bado semanal encabeza la lista (v. 3), en parte porque las otras festividades inclu\u00ed\u00adan s\u00e1bados adicionales, y en parte porque todas las festividades participaban del principio sab\u00e1tico de dedicar el tiempo y el trabajo a Dios. Este cap\u00ed\u00adtulo, al igual que Deut. 16, es un calendario para la persona laica. Los detalles completos de los rituales y sacrificios que los sacerdotes necesitar\u00ed\u00adan llevar a cabo se presentan en N\u00fam. 28 y 29. De igual manera, el ritual completo de la Pascua se presenta en Exo. 12 y 13.\n23:4\u201322 Festividades primaverales. La Pascua y la fiesta de los panes sin levadura t\u00e9cnicamente eran dos fiestas diferentes, pero se unieron, ya que una segu\u00ed\u00ada inmediatamente a la otra (vv. 4\u20138). Por supuesto, esta gran festividad gemela celebraba el \u00e9xodo. Era, y a\u00fan es, la festividad principal de Israel para recordar ese gran evento redentor al comienzo de su historia como naci\u00f3n. El mes primero del calendario (lunar) israelita cubr\u00ed\u00ada desde mediados de marzo hasta mediados de abril. Esto suced\u00ed\u00ada hacia los finales de la temporada de las lluvias de invierno y coincid\u00ed\u00ada con el comienzo de la temporada de las cosechas, el cual se iniciaba con la cebada, el primer producto en cosecharse. La ofrenda de las primicias (los primeros frutos; vv. 9\u201314) estaba unida a la Pascua y a la fiesta de los panes sin levadura, y no era una festividad separada, como equivocadamente parece sugerirlo el p\u00e1rrafo y el t\u00ed\u00adtulo en la RVARVA Reina-Valera Actualizada. De hecho, la ofrenda del fruto, el grano o los primog\u00e9nitos del ganado formaban parte de cada una de las tres fiestas que marcaban el calendario agrario: la Pascua, la fiesta de los panes sin levadura, y la fiesta de los Tabern\u00e1culos (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 23:15; 34:18\u201320).\nLa fiesta de las semanas (vv. 15\u201321), tambi\u00e9n conocida como Pentecost\u00e9s (\u2020\u0153cincuenta\u2020\u009d), ca\u00ed\u00ada 50 d\u00ed\u00adas despu\u00e9s del final de la fiesta de los panes sin levadura y la ofrenda de los primeros frutos. Llegaba en el feliz momento de concluir con la cosecha de los granos.\nEl v. 22 no es una mera repetici\u00f3n de 19:9, 10. El mismo es un recordatorio a Israel para que no descuidaran a los necesitados de la comunidad en medio de su festividad y deleite en tiempos de cosecha. Las ofrendas de vegetales y las de paz prove\u00ed\u00adan comida para los sacerdotes. Los derechos de espigar ayudaban para proveer comida a los pobres. Esta naturaleza compasiva y socialmente inclusiva en la vida religiosa de Israel est\u00e1 m\u00e1s claramente expuesta en Deut. 16:11, 14.\n23:23\u201344 Festividades oto\u00f1ales. El mes s\u00e9ptimo (m\u00e1s o menos a mediados de septiembre y mediados de octubre) llegaba al final del a\u00f1o agrario, con la cosecha de la aceituna y de la uva. De esta manera se completaba el tr\u00ed\u00ado vital de los vegetales, el aceite y el vino, y contrabalanceaba el gran festival primaveral. La importancia de este mes (y quiz\u00e1 simplemente por reconocer su simbolismo sagrado como el s\u00e9ptimo) estaba marcado por una asamblea sagrada especial en el primer d\u00ed\u00ada, convocada con estr\u00e9pito de trompetas (vv. 23\u201325). (De aqu\u00ed\u00ad el t\u00ed\u00adtulo que se da en RVARVA Reina-Valera Actualizada de \u2020\u0153la fiesta de las Trompetas\u2020\u009d, aunque en el texto no se le da expl\u00ed\u00adcitamente este nombre.)\nLos detalles completos del ritual del d\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n se dan en el cap. 16. Todo lo que se necesitaba en este calendario era recordarle al pueblo la importancia de la preparaci\u00f3n espiritual para ese d\u00ed\u00ada, especialmente el llamado: Os humillar\u00e9is a vosotros mismos, lo que probablemente inclu\u00ed\u00ada el ayuno y otras abstinencias.\nAl igual que la solemnidad de las temporadas penitenciales del Advenimiento y la Cuaresma en el calendario cristiano dan paso a la celebraci\u00f3n gozosa de Navidad y Resurrecci\u00f3n, as\u00ed\u00ad en el calendario israelita al d\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n le segu\u00ed\u00ada inmediatamente la celebraci\u00f3n que coronaba el a\u00f1o: La fiesta de los Tabern\u00e1culos. Esta llegaba al final de la cosecha de la aceituna y de la uva, y de esta manera marcaba el cierre del ciclo agrario anual. Las festividades cristianas de la cosecha caen aproximadamente en el mismo tiempo del a\u00f1o, pero son s\u00f3lo un p\u00e1lido reflejo del hondo significado hist\u00f3rico con que Israel invest\u00ed\u00ada esta fiesta. La gente ten\u00ed\u00ada que hacer caba\u00f1as temporales con ramas (de aqu\u00ed\u00ad el nombre \u2020\u0153tabern\u00e1culos\u2020\u009d o \u2020\u0153caba\u00f1as\u2020\u009d) y habitar en ellas por toda una semana. Esto era para recordar la aparente inseguridad f\u00ed\u00adsica de los israelitas cuando salieron de Egipto en su viaje por el desierto, y de esta manera recordarles de esa dependencia total en Dios que permanece aun cuando creemos estar establecidos y seguros (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 6:10, 11; 8:10\u201318; 26:1\u201311).\nEl calendario cristiano b\u00e1sicamente toma forma en base a las antiguas festividades de Israel. Jes\u00fas fue crucificado durante la Pascua, y Pablo la usa juntamente con la fiesta de los panes sin levadura en 1 Cor. 5:7, 8. La Semana Santa alcanza su cl\u00ed\u00admax con el domingo de Resurrecci\u00f3n, y Pablo asocia la resurrecci\u00f3n de Cristo con las primicias en 1 Cor. 15:20\u201323. Fue en el d\u00ed\u00ada de Pentecost\u00e9s (la fiesta de las semanas) que el Esp\u00ed\u00adritu Santo vino con poder sobre los disc\u00ed\u00adpulos (Hech. 2:1), y esto se celebra el domingo de Pentecost\u00e9s. Hasta aqu\u00ed\u00ad, puede verse que la fe cristiana sigue al ATAT Antiguo Testamento al unir sus principales festividades, no meramente con las estaciones del a\u00f1o sino con eventos hist\u00f3ricos \u00fanicos. Sin embargo, la dimensi\u00f3n hist\u00f3rica de la fiesta de los Tabern\u00e1culos no se ha preservado en las festividades cristianas de la cosecha. Pero, como quiera, esta es eclipsada por la fiesta de la Navidad que celebra el hist\u00f3rico nacimiento de Cristo.\n\n24:1-9 El cuidado del tabern\u00e1culo\nEn el lugar santo (es decir, el cuarto externo del tabern\u00e1culo; ver diagrama en la p. 192) hab\u00ed\u00ada tres piezas de mobiliario: el altar del incienso, el candelabro de oro y una peque\u00f1a mesa de oro. El candelabro se describe completamente en Exo. 25:31\u201339; 27:20, 21; 40:25, 26. Los sacerdotes ten\u00ed\u00adan que asegurarse de que las l\u00e1mparas siempre estuvieran en orden y continuamente encendidas (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Sam. 3:3). Esto ten\u00ed\u00ada un prop\u00f3sito pr\u00e1ctico porque de otra manera el cuarto hubiera estado completamente oscuro; aunque probablemente tambi\u00e9n ten\u00ed\u00ada un significado simb\u00f3lico relacionado con la luz de la presencia y salvaci\u00f3n de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 27:1), y quiz\u00e1 con el papel de Israel como una luz a las naciones (cf.cf. Confer (lat.), compare Zac. 4; Luc. 2:32). Sobre la mesa se colocaban 12 piezas grandes de pan, en dos hileras de seis cada una. Cada s\u00e1bado se colocaba un rimero nuevo y los sacerdotes se com\u00ed\u00adan lo que quitaban. Los 12 panes probablemente representaban a las 12 tribus. Fue de este pan sagrado que el sacerdote Ajimelec permiti\u00f3 que David comiera a causa de su emergencia y necesidad; una historia que Jes\u00fas us\u00f3 poderosamente (1 Sam. 21:1\u20136; Mat. 12:3, 4).\n\n24:10-23 La muerte del blasfemo\n\nEl incidente hace hincapi\u00e9 en la seriedad de las leyes anteriores (cf.cf. Confer (lat.), compare cap. 10). El sorprendente n\u00famero de detalles en cuanto a la identidad del hombre muestra que \u00e9sta no fue una historia vaga, sino un evento bastante bien recordado. La falta de este hombre fue que blasfem\u00f3 el Nombre (es decir, el nombre personal de Dios, Yahweh) y lo maldijo (v. 11). El mal uso del nombre divino y el maldecirlo estaba estrictamente prohibido, y se contaba entre las faltas m\u00e1s serias en contra del mismo pacto (Exo. 20:7; 22:28). Los cap\u00ed\u00adtulos anteriores nos muestran que el delito no fue meramente un asunto casual de un lenguaje sucio, como el que imprudentemente salpica las conversaciones en p\u00fablico en la actualidad, o en los medios de comunicaci\u00f3n. El nombre de Yahweh se ha repetido casi en cada p\u00e1rrafo de las leyes. Era su car\u00e1cter lo que conformaba todo el sistema social de Israel y su autoridad era lo que sellaba la ley del pacto. Entonces, blasfemarlo y maldecirlo era realmente repudiar su autoridad y rechazar su ley. Era un crimen en contra de toda la comunidad que depend\u00ed\u00ada de la continua protecci\u00f3n de Dios como parte del pacto y, por lo mismo, exclu\u00ed\u00ada al ofensor de esa comunidad. En un sentido, la pena de muerte sellaba la propia decisi\u00f3n del ofensor.\nEste caso permite la oportunidad para expresar un principio legal; como quien dice, la llamada lex talionis (la ley del tali\u00f3n) o sea la ley de la retribuci\u00f3n (vv. 16b\u201322). La expresi\u00f3n: ojo por ojo se ha llegado a usar popularmente para hablar de la, supuestamente, primitiva y sangrienta \u00e9tica del ATAT Antiguo Testamento. Esta percepci\u00f3n es una desafortunada caricatura, ya que esto era un avance bastante considerable en la historia legal; es decir, remover la venganza privada sin l\u00ed\u00admites y la enemistad en favor de una ley que limitaba el castigo por cualquier delito a una estricta y equivalente retribuci\u00f3n. Las faltas serias (tales como el homicidio) no deb\u00ed\u00adan castigarse levemente (por ejemplo, si el ofensor era rico e influyente), y comparativamente, las faltas leves no deb\u00ed\u00adan castigarse exageradamente. Adem\u00e1s, como ya se ha observado, raza o linaje no deb\u00ed\u00ada hacer ninguna diferencia (vv. 16, 22). Todos los miembros de la comunidad deb\u00ed\u00adan tratarse igualmente, con las mismas normas de justicia. Es muy posible que las frases del v. 20 s\u00f3lo hayan tenido la intenci\u00f3n de declarar un principio por medio de una ilustraci\u00f3n gr\u00e1fica, y no algo literal. El castigo y la compensaci\u00f3n deb\u00ed\u00adan estar en concordancia con el crimen. Otras leyes muestran que algunas lesiones personales se trataban con la compensaci\u00f3n (p. ej.p. ej. Por ejemplo Exo. 21:18, 19), mientras que en el caso de un esclavo f\u00ed\u00adsicamente lesionado se remediaba d\u00e1ndole su libertad; esta era una ley \u00fanica en el mundo antiguo (Exo. 21:26, 27).\nMientras que esta ley, aplicada estrictamente al mundo de la acci\u00f3n legal p\u00fablica, prescribe atenci\u00f3n cuidadosa al castigo apropiado y equivalente por los delitos (una preocupaci\u00f3n que es permanentemente pertinente en cualquier sociedad), Lev. ya ha dejado en claro que la santidad en la comunidad significa que la gente no deb\u00ed\u00ada buscar desenfrenadamente la venganza por cualquier da\u00f1o sufrido (19:17, 18; cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 32:35; Prov. 25:21, 22). Por lo tanto, cuando Jes\u00fas estableci\u00f3 que la ley que gobernaba los procedimientos judiciales no debiera ser la medida para la conducta personal entre sus seguidores, estaba siendo congruente con este principio (Mat. 5:38\u201342; cf.cf. Confer (lat.), compare Rom. 12:17\u201321). Sus palabras no deben ser malentendidas (como a menudo sucede) como una cr\u00ed\u00adtica o rechazo de las normas morales del ATAT Antiguo Testamento como un todo, sino s\u00f3lo como una cr\u00ed\u00adtica de hacer de los derechos legales m\u00ed\u00adnimos el criterio para las relaciones, aun con aquellos clasificados como enemigos. En esto, como en muchos otros asuntos, Jes\u00fas restaur\u00f3 la aut\u00e9ntica voz, intenci\u00f3n y balance de la ley del ATAT Antiguo Testamento (cf.cf. Confer (lat.), compare C. J. H. Wright, Knowing Jesus through the Old Testament [Marshall Pickering, 1992], cap. 5).\n\n25:1-55 El a\u00f1o sab\u00e1tico y el a\u00f1o del jubileo\n\nDespu\u00e9s del cap. 19, el cap. 25 probablemente ha sido el cap\u00ed\u00adtulo m\u00e1s influyente de Lev., a causa de su preocupaci\u00f3n por la justicia econ\u00f3mica y social, su influencia sobre la profec\u00ed\u00ada en cuanto al fin de las edades y sobre Jes\u00fas, y su uso en ciertos c\u00ed\u00adrculos de la \u00e9tica social cristiana. Al igual que el cap. 19, \u00e9ste nos recuerda forzosamente que la pasi\u00f3n israelita por la santidad no estaba limitada s\u00f3lo a los asuntos rituales y religiosos, sino impregnaba toda la estructura econ\u00f3mica de la vida. Es un cap\u00ed\u00adtulo complejo, en el que se han juntado tres pr\u00e1cticas econ\u00f3micas distintas, a la par de secciones parent\u00e9ticas y cl\u00e1usulas exceptivas. Estas son: el a\u00f1o sab\u00e1tico (s\u00e9ptimo); el a\u00f1o del jubileo (quincuag\u00e9simo); y procedimientos redentores (en cualquier tiempo).\n25:1\u20137 El a\u00f1o sab\u00e1tico. Esta provisi\u00f3n es una extensi\u00f3n de la ley relacionada con el a\u00f1o sab\u00e1tico en Exo. 23:10, 11. As\u00ed\u00ad como los seres humanos descansaban en su s\u00e1bado semanal, tambi\u00e9n se deb\u00ed\u00ada permitir que la tierra \u2020\u0153descansara\u2020\u009d en el s\u00e9ptimo a\u00f1o. El motivo humanitario que se presenta en Exo. en relaci\u00f3n con esta ley, se ha ampliado incluyendo los derechos anuales de espigar prescritos en Lev. (19:9, 10; 23:22). El a\u00f1o sab\u00e1tico se ampl\u00ed\u00ada un poco m\u00e1s en Deut. 15:1, 2 en el cual las deudas (o m\u00e1s probablemente las promesas dadas en los pr\u00e9stamos) deb\u00ed\u00adan perdonarse. (Sobre la relaci\u00f3n entre las leyes sab\u00e1ticas, ver God\u2020\u2122s People in God\u2020\u2122s Land, por Wright, pp. 141\u2013151, 249\u2013259.)\n25:8\u201355 El a\u00f1o del jubileo. Aparece como el a\u00f1o 50 despu\u00e9s del s\u00e9ptimo a\u00f1o sab\u00e1tico, aunque algunos eruditos opinan que realmente era el a\u00f1o 49. Tambi\u00e9n se ha sugerido que \u00e9ste era un a\u00f1o \u2020\u0153corto\u2020\u009d de 49 d\u00ed\u00adas, inserto dentro del s\u00e9ptimo mes del a\u00f1o 49, a fin de alinear el calendario lunar de Israel con el a\u00f1o solar. (Ver Wenham, Leviticus, pp. 302, 319.) El v. 10 presenta los conceptos gemelos que son fundamentales a toda la instituci\u00f3n; es decir, libertad y regreso. Quienes hab\u00ed\u00adan incurrido en deudas eran libres de lo que a\u00fan quedaba sin pagar (el ATAT Antiguo Testamento presupone que debe hacerse cualquier esfuerzo por pagar las deudas) y de cualquier responsabilidad que su deuda hubiera demandado. De esta manera, ellos pod\u00ed\u00adan \u2020\u0153regresar\u2020\u009d a tomar posesi\u00f3n de cualquier terreno que la familia hubiera sido forzada a entregar a un acreedor como garant\u00ed\u00ada sobre cualquier pr\u00e9stamo. Por lo tanto, la ley ten\u00ed\u00ada el efecto de reunir a la familia en la tierra de sus antecesores, no m\u00e1s all\u00e1 de una generaci\u00f3n despu\u00e9s de que hab\u00ed\u00adan incurrido en las deudas originales. Estos dos componentes del a\u00f1o del jubileo: Libertad y restauraci\u00f3n, eran los que daban color al uso de la idea del jubileo en el pensamiento prof\u00e9tico y m\u00e1s tarde en el NTNT Nuevo Testamento.\n13-17 Estos vers\u00ed\u00adculos establecen las implicaciones econ\u00f3micas de un jubileo repetitivo. La venta de un terreno realmente s\u00f3lo era igual al precio por el uso de la tierra. De esta manera, cuando se acercaba un jubileo, el costo para el comprador disminu\u00ed\u00ada, ya que \u00e9l estaba comprando el n\u00famero de cosechas hasta que el jubileo restaurara la tierra a su due\u00f1o original. Nadie enga\u00f1e a su hermano muestra que el negocio es en efecto entre un acreedor y alguien que est\u00e1 buscando un pr\u00e9stamo sobre la base de poner algo de su propiedad como garant\u00ed\u00ada del mismo. La cantidad del pr\u00e9stamo, entonces, estaba gobernada por el n\u00famero de a\u00f1os en los cuales se pod\u00ed\u00ada pagar la deuda, hasta el siguiente jubileo. El acreedor preparaba un plan de pagos de tal manera que pudiera recuperar todo o la mayor parte del mismo antes del jubileo. Cualquier deuda que estuviera vigente tendr\u00ed\u00ada que ser cancelada y la tierra regresaba al propietario o prestatario. Este arreglo, cuidando los intereses tanto del acreedor como del prestatario, hac\u00ed\u00ada que se actuara con cautela en cuanto a la cantidad prestada y hab\u00ed\u00ada hecho que la pr\u00e1ctica inescrupulosa de pr\u00e9stamos desmedidos fuese no lucrativa.\n18\u201322 Este est\u00ed\u00admulo a observar las regulaciones sab\u00e1ticas promet\u00ed\u00ada bendiciones especiales en el a\u00f1o que lo preced\u00ed\u00ada, como respuesta a una pregunta muy natural (v. 20). El principio teol\u00f3gico era que la obediencia a la legislaci\u00f3n econ\u00f3mica de Israel requer\u00ed\u00ada fe en que Dios pod\u00ed\u00ada proveerles lo necesario por medio de su control sobre la naturaleza, as\u00ed\u00ad como de la historia.\n23, 24 Estos vers\u00ed\u00adculos en medio del cap\u00ed\u00adtulo constituyen un encabezado para el resto de los p\u00e1rrafos, cuya preocupaci\u00f3n mayor es la redenci\u00f3n econ\u00f3mica de los terrenos y las personas, entretejida con el tema del a\u00f1o del jubileo. En el v. 23 se expresan dos principios vitalmente importantes. Primero, la teolog\u00ed\u00ada de la tierra (terrenos). Como el terrateniente divino, Dios dictamin\u00f3 c\u00f3mo deb\u00ed\u00ada dividirse y usarse la tierra, lo que significa que el sistema israelita relacionado con la propiedad de terrenos presentaba dos caracter\u00ed\u00adsticas: distribuci\u00f3n justa e inalienabilidad. En Cana\u00e1n la tierra hab\u00ed\u00ada sido propiedad de los reyes y sus nobles, teniendo a la mayor\u00ed\u00ada de la poblaci\u00f3n como agricultores arrendatarios. En Israel, la divisi\u00f3n inicial de la tierra fue expl\u00ed\u00adcitamente para los clanes y jefes de familias dentro de las tribus, de tal manera que cada quien recibi\u00f3 tierra de acuerdo con el tama\u00f1o y necesidad de los grupos (N\u00fam. 26:52\u201356; Jos. 13\u201321). La intenci\u00f3n era que la tierra fuera distribuida entre todos los miembros de una familia, tan ampliamente como fuera posible. A fin de proteger este sistema de distribuci\u00f3n por parentesco, la tierra que pertenec\u00ed\u00ada a una familia no pod\u00ed\u00ada comprarse o venderse como propiedad comercial. Ten\u00ed\u00ada que permanecer, tanto como fuera posible, dentro de la familia extendida, o por lo menos dentro de las familias de un clan. Este era el principio detr\u00e1s de la acci\u00f3n de Nabot al negarse a vender su patrimonio a Acab (1 Rey. 21).\nEl segundo principio en el v. 23 es el estado de los israelitas como forasteros y advenedizos. Estos t\u00e9rminos describen una clase de gente que resid\u00ed\u00ada entre los israelitas en Cana\u00e1n, pero que \u00e9tnicamente no eran israelitas (cf.cf. Confer (lat.), compare Ef. 2:19). Ellos no pose\u00ed\u00adan tierra alguna, pero sobreviv\u00ed\u00adan emple\u00e1ndose en las casas de los israelitas (como obreros, artesanos, etc.) que s\u00ed\u00ad ten\u00ed\u00adan propiedades. Siempre que la familia permaneciera financieramente viable, sus residentes\/empleados extranjeros gozaban tanto de protecci\u00f3n como de seguridad. De otra manera, su posici\u00f3n pod\u00ed\u00ada tornarse precaria. Por eso las leyes de Israel con frecuencia exigen un trato justo y generoso para ellos.\nLos israelitas deb\u00ed\u00adan considerar su posici\u00f3n delante de Dios como an\u00e1loga de aquella de los residentes que depend\u00ed\u00adan de ellos. De esta manera, ellos no ten\u00ed\u00adan el t\u00ed\u00adtulo de propiedad final sobre la tierra; \u00e9sta pertenec\u00ed\u00ada a Dios. Aun as\u00ed\u00ad, pod\u00ed\u00adan gozar y estar seguros de sus beneficios bajo la protecci\u00f3n divina y dependiendo de Dios. As\u00ed\u00ad que los t\u00e9rminos no son (como pudiera sonar en castellano) una negativa de los derechos, sino la afirmaci\u00f3n de una relaci\u00f3n de dependencia protectora. El efecto pr\u00e1ctico de este modelo para la relaci\u00f3n de Israel con Dios se ve en los vv. 35, 40 y 53. Si todos los israelitas guardaban esta misma posici\u00f3n ante Dios, entonces el hermano empobrecido o endeudado deb\u00ed\u00ada ser considerado y tratado en la misma manera que Dios considera y trata a todo Israel; es decir, con generosidad y esp\u00ed\u00adritu redentor.\n25\u201355 Estos vers\u00ed\u00adculos contienen los detalles pr\u00e1cticos de redenci\u00f3n y jubileo. Hay tres etapas descendientes de pobreza que requer\u00ed\u00adan respuestas, cada una es introducida con la frase si tu hermano se empobrece (vv. 25\u201328, 35\u201338, 39\u201343 y 47\u201353). Estos son interrumpidos por secciones que tratan con casas en las ciudades y las propiedades levitas (vv. 29\u201334), y esclavos que no eran israelitas (vv. 44\u201346).\nLa primera respuesta era redenci\u00f3n (vv. 25\u201328). Inicialmente, el terrateniente israelita que se encontraba en dificultades econ\u00f3micas, vend\u00ed\u00ada, u ofrec\u00ed\u00ada en venta, una parte de sus terrenos. Para mantenerlo dentro de la familia, antes que nada, era deber del pariente m\u00e1s cercano comprarlo (si a\u00fan estaba en venta; p. ej.p. ej. Por ejemplo Jer. 32) o redimirlo (si ya se hab\u00ed\u00ada vendido; p. ej.p. ej. Por ejemplo Rut 4). En segundo lugar, el vendedor reten\u00ed\u00ada el derecho de redimirlo \u00e9l mismo, si m\u00e1s tarde obten\u00ed\u00ada los medios para hacerlo. En tercer lugar, y de cualquier manera, la propiedad, sea que se vendiera o fuera redimida por un pariente, regresaba al poder de la familia original en el a\u00f1o del jubileo. Las casas en las ciudades estaban exentas de la redenci\u00f3n normal y de las leyes del a\u00f1o del jubileo, ya que no eran parte de la base econ\u00f3mica productiva de una familia. Esta exenci\u00f3n no se aplicaba a la propiedad de los levitas, porque ellos no ten\u00ed\u00adan terrenos tribales (vv. 29\u201334).\nSi la situaci\u00f3n del hermano pobre empeoraba, presuntamente aun despu\u00e9s de varias ventas semejantes de los terrenos, entonces era obligaci\u00f3n del pariente mantenerlo como un obrero dependiente, por medio de pr\u00e9stamos sin inter\u00e9s (vv. 35\u201338).\nEn el evento de un colapso econ\u00f3mico total, como en el caso de un familiar pobre que ya no tuviera terrenos para vender o hipotecar, \u00e9l y toda su familia pod\u00ed\u00adan venderse al pariente m\u00e1s rico; es decir, darse en servicio a \u00e9l. El israelita deudor no ser\u00ed\u00ada tratado como un esclavo, sino como un empleado residente. Esta situaci\u00f3n indeseable continuar\u00ed\u00ada s\u00f3lo hasta el siguiente a\u00f1o del jubileo; es decir, no m\u00e1s de una generaci\u00f3n. Despu\u00e9s el deudor y\/o sus hijos (el deudor original pod\u00ed\u00ada haber muerto, pero la siguiente generaci\u00f3n se beneficiar\u00ed\u00ada del a\u00f1o del jubileo; vv. 41, 54) recuperar\u00ed\u00adan su patrimonio original de las tierras y podr\u00ed\u00adan comenzar de nuevo. Esta ley ten\u00ed\u00ada la intenci\u00f3n de preservar la viabilidad de que las familias israelitas fueran propietarios de tierras, y por lo mismo no se aplicaban a los esclavos extranjeros porque \u00e9stos no eran parte del sistema de propiedad de terrenos (vv. 44\u201346). El ATAT Antiguo Testamento contiene varias otras leyes que proteg\u00ed\u00adan los intereses de dichos esclavos.\nSi un hombre ca\u00ed\u00ada en este estado de esclavitud y deuda fuera del clan, entonces la obligaci\u00f3n reca\u00ed\u00ada sobre todo el clan (vv. 48, 49) de prevenir esta p\u00e9rdida de toda una familia ejercitando su deber de redimirlo. Tambi\u00e9n ten\u00ed\u00adan el deber de velar que un acreedor no israelita se condujera como lo har\u00ed\u00ada cualquier otro israelita para con un deudor israelita, y que las provisiones del jubileo se aplicaran oportunamente.\nDe esta manera, el objetivo principal de la redenci\u00f3n era la preservaci\u00f3n de la tierra y las personas del clan, en vista de que el principal beneficiario del a\u00f1o del jubileo era la familia extendida, o \u2020\u0153la casa del padre\u2020\u009d. El a\u00f1o del jubileo, entonces, era un mecanismo para prevenir la acumulaci\u00f3n de las tierras en manos de unos pocos o los israelitas m\u00e1s ricos, y preservar la f\u00e1brica socioecon\u00f3mica de m\u00faltiples familias que fueran propietarias de tierras, con la comparativa igualdad e independiente viabilidad de las familias m\u00e1s peque\u00f1as que pose\u00ed\u00adan terrenos. La sabidur\u00ed\u00ada en todo esto es muy obvia en un tiempo de adquisici\u00f3n, conglomerados m\u00e1s y m\u00e1s grandes y negocios multinacionales monopolizadores.\n\nEl desarrollo teol\u00f3gico y \u00e9tico del a\u00f1o del jubileo\n\nEn el ATAT Antiguo Testamento. Aun cuando no se sabe si el a\u00f1o del jubileo se haya practicado alguna vez en el antiguo Israel (no hay ning\u00fan registro de ello en las narraciones, pero igualmente no hay ning\u00fan registro de que alguna vez se haya observado el d\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n), los dos \u00e9nfasis principales del a\u00f1o del jubileo, que son la libertad y la restauraci\u00f3n, eran f\u00e1cilmente transferidos de la provisi\u00f3n estrictamente econ\u00f3mica del jubileo mismo a una m\u00e1s amplia aplicaci\u00f3n metaf\u00f3rica. La idea de la redenci\u00f3n y devoluci\u00f3n se combinan en la visi\u00f3n futura de Isa\u00ed\u00adas 35, y coloca a la par la transformaci\u00f3n de la naturaleza misma. La misi\u00f3n del Siervo de Jehovah en Isa\u00ed\u00adas contiene fuertes elementos del plan restaurador de Dios para su pueblo, apuntando espec\u00ed\u00adficamente al d\u00e9bil y al oprimido (Isa. 42:1\u20137). Isa. 58 es un ataque sobre la observaci\u00f3n del culto sin justicia social y hace un llamado a la liberaci\u00f3n del oprimido (v. 6), espec\u00ed\u00adficamente enfocando la responsabilidad para con los parientes (v. 7). A\u00fan m\u00e1s claramente, Isa. 61 usa las im\u00e1genes del a\u00f1o del jubileo para describir al ungido como el heraldo de Jehovah para \u2020\u0153evangelizar\u2020\u009d al pobre, proclamar libertad a los cautivos, y anunciar el a\u00f1o del favor de Jehovah (es muy probable que \u00e9sta sea una alusi\u00f3n al a\u00f1o del jubileo). As\u00ed\u00ad, en el ATAT Antiguo Testamento, el jubileo atrajo im\u00e1genes del futuro, pero sin perder su reto \u00e9tico por la justicia para con el oprimido en la historia contempor\u00e1nea.\nEn el NTNT Nuevo Testamento. Jes\u00fas anunci\u00f3 la inauguraci\u00f3n del reino de Dios con su propio ministerio. El \u2020\u0153manifiesto del Nazareno\u2020\u009d (Luc. 4:16\u201330) es la m\u00e1s clara y programada declaraci\u00f3n de esto, y cita directamente de Isa. 61, que estaba bastante influenciado por los conceptos del a\u00f1o del jubileo. Es casi seguro que Jes\u00fas no estaba abogando por un jubileo literal en su tiempo; sin embargo, hay ecos del lenguaje figurado del jubileo; por ejemplo, en las bienaventuranzas, la respuesta a Juan el Bautista (Mat. 11:2\u20136), la par\u00e1bola del gran banquete (Luc. 14:12\u201324) y algunos episodios sobre el perd\u00f3n y ense\u00f1anzas sobre las deudas (Mat. 18:21\u201335). En Hech., este concepto del jubileo en la restauraci\u00f3n final se encuentra en 1:6 y 3:21. De manera significativa, la iglesia primitiva respondi\u00f3 a esta esperanza en el nivel de ayuda econ\u00f3mica mutua (Hech. 4:34; cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 15:4).\nAplicaci\u00f3n contempor\u00e1nea. El jubileo a\u00fan permanece como un fuerte modelo para formular \u00e9tica b\u00ed\u00adblica cristiana. Su principal hip\u00f3tesis y objetivos pueden usarse como una gu\u00ed\u00ada y cr\u00ed\u00adtica para nuestra propia agenda \u00e9tica en el mundo moderno.\nEcon\u00f3micamente, el jubileo exist\u00ed\u00ada para proteger una forma de posesi\u00f3n de tierra que estaba basada en una distribuci\u00f3n justa y amplia de la tierra, y para prevenir la acumulaci\u00f3n de propiedades en manos de unos pocos poderosos. Esto hace eco de un principio de la creaci\u00f3n de que toda la tierra es dada por Dios a toda la humanidad, quien act\u00faa como comayordomo de sus recursos. Existe un paralelo entre la afirmaci\u00f3n de Lev. 25:23: \u2020\u0153la tierra es m\u00ed\u00ada\u2020\u009d, con respecto a Israel, y la afirmaci\u00f3n del Sal. 24:1 con respecto a la humanidad como un todo: \u2020\u0153De Jehovah es la tierra y su plenitud, el mundo y los que lo habitan.\u2020\u009d Por lo tanto, los principios morales del jubileo tienen la intenci\u00f3n de aplicarse a todos sobre la base de la congruencia moral de Dios. Lo que Dios requer\u00ed\u00ada de Israel refleja lo que, en principio, \u00e9l deseaba para la humanidad: Una distribuci\u00f3n amplia y equitativa de los recursos de la tierra (especialmente los terrenos), y la restricci\u00f3n sobre la tendencia a la acumulaci\u00f3n con sus inevitables efectos concomitantes de opresi\u00f3n y separaci\u00f3n. El jubileo, entonces, se yergue como una cr\u00ed\u00adtica no s\u00f3lo contra la acumulaci\u00f3n masiva privada de tierras y las riquezas relacionadas con ello, sino tambi\u00e9n contra las formas de colectivismo en larga escala o nacionalizaci\u00f3n, lo cual destruye cualquier sentido de propiedad personal o familiar significante.\nSocialmente, el jubileo incorporaba una preocupaci\u00f3n pr\u00e1ctica por la familia. En el caso de Israel, esto inclu\u00ed\u00ada la familia extendida, la \u2020\u0153familia del padre\u2020\u009d, la cual se compon\u00ed\u00ada de un buen n\u00famero de n\u00facleos familiares que estaban relacionados, descendientes de la l\u00ed\u00adnea masculina de un progenitor vivo, inclusive hasta tres o cuatro generaciones. Esta era la unidad m\u00e1s peque\u00f1a en la estructura familiar de Israel, y era el foco de identidad, posici\u00f3n, responsabilidad y seguridad para el individuo israelita. Esto era lo que el jubileo intentaba proteger y peri\u00f3dicamente restaurar si era necesario. Notablemente, lo hac\u00ed\u00ada no s\u00f3lo por medios \u2020\u0153morales\u2020\u009d (es decir, apelando por una mejor unidad familiar o amonestando a los padres e hijos), sino proveyendo leyes como mecanismos estructurales espec\u00ed\u00adficos a fin de regular los efectos econ\u00f3micos de las deudas. La moralidad familiar no ten\u00ed\u00ada sentido si las familias eran separadas y despose\u00ed\u00addas por fuerzas econ\u00f3micas que los dejaban sin poder alguno (cf.cf. Confer (lat.), compare Neh. 5:1\u20135). El jubileo aspiraba restaurar la dignidad social y la participaci\u00f3n de las familias por medio de mantener o restaurar su viabilidad econ\u00f3mica. El colapso econ\u00f3mico de una familia en una generaci\u00f3n no iba a condenar a todas las generaciones futuras a una esclavitud perpetua de deuda. Estos principios y objetivos realmente no deben ser ajenos a las leyes de bienestar social, o a cualquier legislaci\u00f3n con implicaciones socioecon\u00f3micas.\nTeol\u00f3gicamente, el jubileo se basaba sobre varias afirmaciones que estaban en el centro de la fe de Israel, y su importancia no debe pasarse por alto al momento de evaluar su pertinencia en relaci\u00f3n con la \u00e9tica y misi\u00f3n cristianas. Al igual que el resto de las provisiones sab\u00e1ticas, el jubileo proclamaba la soberan\u00ed\u00ada de Dios sobre el tiempo y la naturaleza, y su obediencia requer\u00ed\u00ada sometimiento a esa soberan\u00ed\u00ada; he aqu\u00ed\u00ad por qu\u00e9 el a\u00f1o se reconoce como \u2020\u0153santo\u2020\u009d. En otras palabras, deb\u00ed\u00ada observarse como resultado del \u2020\u0153temor al Se\u00f1or\u2020\u009d (vv. 12, 17). Adem\u00e1s, observar la dimensi\u00f3n del a\u00f1o en que no se cosechaba requer\u00ed\u00ada fe en la providencia de Dios como el \u00fanico que pod\u00ed\u00ada ordenar que hubiera bendici\u00f3n en el orden natural (vv. 18\u201322). Se provee motivaci\u00f3n adicional para observar la ley apelando repetidamente al conocimiento de los actos hist\u00f3ricos de redenci\u00f3n de Dios en el \u00e9xodo, y todo lo que esto hab\u00ed\u00ada significado para Israel (vv. 38, 42, 55).\nA esta dimensi\u00f3n hist\u00f3rica se agregaba la repetida experiencia del perd\u00f3n, ya que el a\u00f1o del jubileo se proclamaba en el d\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n (v. 9). El saberse perdonado por Dios deb\u00ed\u00ada reflejarse en la remisi\u00f3n pr\u00e1ctica de las deudas y la liberaci\u00f3n de los compa\u00f1eros israelitas. Y, como se ha observado, la implicada esperanza futura del jubileo lit.lit. Literalmente se uni\u00f3 con la esperanza escatol\u00f3gica de la restauraci\u00f3n final de Dios para con la humanidad y la naturaleza a su prop\u00f3sito original. Aplicar el modelo del jubileo, entonces, requiere que la gente haga frente a la soberan\u00ed\u00ada de Dios, conf\u00ed\u00ade en su providencia, conozca su acci\u00f3n redentora, experimente su expiaci\u00f3n, practique su justicia y conf\u00ed\u00ade en sus promesas. Todo el modelo encierra la misi\u00f3n evangelizadora de la iglesia, su \u00e9tica personal y social, y su esperanza futura.\n\n26:1-46 Bendiciones, maldiciones y promesas\n\nEn el mundo antiguo era una pr\u00e1ctica muy com\u00fan cerrar los documentos legales m\u00e1s importantes, tales como los tratados internacionales, con una lista de los beneficios que resultar\u00ed\u00adan por cumplirlos, y la invocaci\u00f3n de maldiciones sobre aquellos que los violaran. Este formato com\u00fan se encuentra aqu\u00ed\u00ad y en Deut. 28. Despu\u00e9s de la introducci\u00f3n que recuerda a Israel de las demandas esenciales de la ley (vv. 1, 2), el cap\u00ed\u00adtulo prosigue mencionando las bendiciones que acompa\u00f1ar\u00ed\u00adan a la obediencia (vv. 3\u201313), los desastres que resultar\u00ed\u00adan de la desobediencia (vv. 14\u201339), y la posibilidad de una restauraci\u00f3n a largo plazo aun despu\u00e9s del juicio (vv. 40\u201345).\n26:3-13 Obediencia y bendici\u00f3n. Ser\u00ed\u00ada un error pensar que las bendiciones y maldiciones en este cap\u00ed\u00adtulo fueran asuntos de recompensa o castigo \u2020\u0153igualmente opuestos\u2020\u009d (como parecen sugerirlo los encabezados en la RVARVA Reina-Valera Actualizada). No hay tal cosa como que las bendiciones se \u2020\u0153ganar\u00ed\u00adan\u2020\u009d como una recompensa por buena conducta, en la misma manera que los desastres ser\u00ed\u00adan merecidos como juicio. Israel no ten\u00ed\u00ada que ganarse las bendiciones de Dios. Ya estaban ah\u00ed\u00ad, como promesas intr\u00ed\u00adnsecas a la relaci\u00f3n de pacto; como quien dice, en las escrituras de Israel: Desde el pacto de Dios con Abraham. Pero esa bendici\u00f3n pod\u00ed\u00ada experimentarse en toda su plenitud s\u00f3lo si Israel viv\u00ed\u00ada de acuerdo con el pacto. De otra manera ser\u00ed\u00ada invalidado, y el hecho de que Dios retuviera sus bendiciones expondr\u00ed\u00ada a Israel a los peligros de una tierra maldecida y a la debilidad humana.\nCuatro son los elementos que conforman las bendiciones prometidas: lluvia y una buena cosecha (vv. 3\u20135); paz y seguridad (vv. 6\u20138); incremento num\u00e9rico (v. 9); y la morada de Dios en el pueblo (vv. 11\u201313). Estas son realmente las mismas bendiciones mencionadas en el pacto con Abraham (G\u00e9n. 12:1\u20133), con algo extra del sabor local. Dios le hab\u00ed\u00ada prometido a Abraham que tendr\u00ed\u00ada una multitud de descendientes; que ellos tendr\u00ed\u00adan una tierra (pero eso hubiera sido f\u00fatil sin lluvia, cosechas y seguridad); y sobre todo, que gozar\u00ed\u00adan de poseer una relaci\u00f3n de bendici\u00f3n con Dios. Estos vers\u00ed\u00adculos no s\u00f3lo hacen eco del pacto con Abraham, sino tambi\u00e9n del pacto con No\u00e9 (G\u00e9n. 8:21\u20139:17), e inclusive hacen recordar el jard\u00ed\u00adn del Ed\u00e9n. Andar\u00e9 entre vosotros (26:12), usa la misma y poco com\u00fan forma del t\u00e9rmino que se utiliza para describir la manera en que Dios caminaba y acompa\u00f1aba a Ad\u00e1n y Eva (G\u00e9n. 3:8; cf.cf. Confer (lat.), compare 5:22, 24; 6:9; 17:1). Era para restaurar dicha intimidad con Dios, por el gozo de vivir con Dios en la buena tierra de Dios, que \u00e9l los hab\u00ed\u00ada redimido en el gran evento del \u00e9xodo, el cual en s\u00ed\u00ad mismo era una prueba de la fidelidad a su pacto (v. 13).\n26:14\u201339 Desobediencia y maldiciones. Como era la costumbre en dichos documentos, la lista de las maldiciones es m\u00e1s extensa. En esencia es una descripci\u00f3n del reverso o la retenci\u00f3n de las bendiciones de Dios, con resultados desastrosos. La secuencia de los horrores era bien conocida en el mundo antiguo: Enfermedades (v. 16), derrotas (v. 17), sequ\u00ed\u00adas (vv. 18\u201320), animales salvajes (vv. 21, 22), guerra, plagas y hambrunas (vv. 23\u201331), devastaci\u00f3n, dispersi\u00f3n y deportaci\u00f3n (vv. 27\u201339). Estas cosas son comunes en un mundo de desastres naturales o humanamente ocasionados. Pero en este contexto del pacto de Israel con Dios, eran el veh\u00ed\u00adculo del castigo de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 25). Era sobre esta base que los profetas pod\u00ed\u00adan interpretar los eventos de su d\u00ed\u00ada que ca\u00ed\u00adan en tal patr\u00f3n como evidencia de un pacto roto y la ira de Dios. Pero los profetas tambi\u00e9n se daban cuenta de que tales castigos eran con el fin de hacer volver a Israel hacia Dios en arrepentimiento (cf.cf. Confer (lat.), compare Am\u00f3s 4:6\u201312) y, en textos como \u00e9ste, tambi\u00e9n ve\u00ed\u00adan que hab\u00ed\u00ada esperanza.\n26:40\u201345 Arrepentimiento y restauraci\u00f3n. Los \u2020\u0153si\u2020\u009d (conjunci\u00f3n condicional) b\u00ed\u00adblicos a menudo son ricos en significado, y este es uno de los de mayor alcance. A pesar del pecado, juicio y exilio, el futuro no estaba vedado (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 30:1\u201310). La \u00fanica esperanza para Israel, tal como lo hab\u00ed\u00adan comprobado desde el incidente del becerro de oro (Exo. 32\u201334), descansaba en la fidelidad de Dios para con su pacto, aun cuando ellos estuvieran sobre las ruinas de su propia traici\u00f3n y fracaso. Dios ten\u00ed\u00ada un futuro y una esperanza para ellos, de la cual echaron mano los profetas durante el tiempo del exilio (cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 29:10\u201314; 30, 31; Eze. 34:25\u201331; 36:24\u201338; 37:24\u201328). La raz\u00f3n para esto, aunque aqu\u00ed\u00ad no se expresa directamente sino que est\u00e1 impl\u00ed\u00adcita en la referencia al pacto con Abraham, era que Israel fuese el veh\u00ed\u00adculo del prop\u00f3sito redentor de Dios para bendecir a toda la humanidad. Su compromiso con Israel era a causa de su compromiso con todas las naciones. Dios no los destruir\u00ed\u00ada completamente, por la simple raz\u00f3n de que \u00e9l no abandonar\u00ed\u00ada su misi\u00f3n de salvar al mundo. Es esa conexi\u00f3n entre la fidelidad de Dios para con Israel y la salvaci\u00f3n extendida a las naciones gentiles lo que llev\u00f3 a Pablo en Rom. 9\u201311 a reflexionar hondamente sobre \u00e9ste y otros pasajes acerca de la restauraci\u00f3n (especialmente Deut. 32). Es tambi\u00e9n en ese contexto m\u00e1s amplio en el cual necesitamos interpretar la triple promesa de Dios en cuanto a que \u00e9l recordar\u00e1 su pacto con Abraham (v. 42), de la tierra (vv. 42b, 43) y el pacto de Sina\u00ed\u00ad (v. 45). No es que Dios los haya \u2020\u0153olvidado\u2020\u009d, pero as\u00ed\u00ad como se acord\u00f3 de Abraham y despu\u00e9s tom\u00f3 acci\u00f3n para salvar a Israel de Egipto (Exo. 2:24), de la misma manera actuar\u00ed\u00ada otra vez para salvar a su pueblo. Zacar\u00ed\u00adas, el padre de Juan el Bautista, convirti\u00f3 dichos pensamientos en un himno de alabanza al estar frente a lo que era el cl\u00ed\u00admax de la acci\u00f3n salvadora de Dios (Luc. 1:67\u201379).\n\n27:1-34 Valorizaci\u00f3n de los votos y de las cosas consagradas a Dios\n\nEn ninguna parte del ATAT Antiguo Testamento se ordena hacer votos, o la dedicaci\u00f3n de personas y cosas a Dios (aparte del diezmo regular, los primeros frutos y la consagraci\u00f3n de los primog\u00e9nitos). Los votos especiales eran enteramente voluntarios. Sin embargo, en lo que s\u00ed\u00ad insist\u00ed\u00ada la ley era en que la gente no hiciera votos o compromisos y despu\u00e9s fallaran en cumplirlos. Con Dios no se deb\u00ed\u00ada jugar, y las promesas que se le hac\u00ed\u00adan deb\u00ed\u00adan tomarse seriamente como promesas hechas a cualquier otra persona. El principio se resume muy bien en Deut. 23:21\u201323. No hab\u00ed\u00ada culpa alguna por no hacer ning\u00fan voto; pero hacer un voto y no cumplirlo hac\u00ed\u00ada que se incurriera en culpa (cf.cf. Confer (lat.), compare Ecl. 5:2\u20137; Prov. 20:25).\nEste cap\u00ed\u00adtulo, reconociendo que la gente comprometida a vivir en santidad y tratando de vivir de acuerdo con lo expresado en los cap\u00ed\u00adtulos anteriores pod\u00ed\u00ada ser tentada a hacer \u2020\u0153ofertas\u2020\u009d demasiado entusiastas o poco realistas ante Dios, templa dicho entusiasmo con la cruda realidad. Los votos deben hacerse s\u00f3lo estando completamente conscientes de su costo. Era posible redimir un voto; es decir, lit.lit. Literalmente rescatarse uno mismo de las consecuencias, pero estas reglas muestran que esta era una opci\u00f3n bastante cara. En algunos casos, el cambiar de idea incurr\u00ed\u00ada en un cargo del veinte por ciento sobre el valor de aquello originalmente dedicado.\nEl cap\u00ed\u00adtulo trata con los votos en relaci\u00f3n con las personas (vv. 2\u20138), animales (vv. 9\u201313), casas (vv. 14, 15), campos (vv. 16\u201325) y despu\u00e9s concluye con algunas normas relacionadas con el asunto (vv. 26\u201333). El efecto b\u00e1sico de un voto o dedicaci\u00f3n era que la persona u objeto se daba a Dios, lo que normalmente significaba que \u00e9l, ella o ello estaba a la disposici\u00f3n de los sacerdotes y del santuario. Por lo tanto, una persona que se dedicaba, o un miembro de su familia, quiz\u00e1 asistir\u00ed\u00ada al sacerdote en algunos aspectos de sus tareas que no involucraran ning\u00fan contacto directo con los sacrificios sagrados. Los animales, las casas o los campos vendr\u00ed\u00adan a ser parte de los ingresos de los sacerdotes, especialmente si se convert\u00ed\u00adan en su valor en efectivo. El ni\u00f1o Samuel es probablemente un buen ejemplo de esto, e ilustra el tipo de circunstancias que pudieran haber llevado a formular los votos (1 Sam. 1, 2). Si la persona as\u00ed\u00ad dedicada no deseaba servir de esa manera, \u00e9l o ella pod\u00ed\u00ada ser redimido pagando una suma de dinero al sacerdote en turno. Las cantidades en los vv. 3\u20137 son reales, no simplemente nominales. Las mismas probablemente reflejan el valor actual con que se consideraba la capacidad laboral de los esclavos. Esto significa que no debemos pensar que los seres humanos recib\u00ed\u00adan un valor nominal, sino que la valorizaci\u00f3n era una estimaci\u00f3n del trabajo productivo que hubieran podido realizar. Como es caracter\u00ed\u00adstico, as\u00ed\u00ad como en las leyes para los sacrificios, se hace provisi\u00f3n para los m\u00e1s pobres (v. 8).\nEn el caso de los campos (vv. 16\u201325), la persona pod\u00ed\u00ada dedicar a Dios una parte de sus propiedades, y si m\u00e1s tarde no la redim\u00ed\u00ada, pasaba permanentemente a los sacerdotes en el a\u00f1o del jubileo. En todo caso, el verdadero due\u00f1o era Dios. Pero la persona no pod\u00ed\u00ada dedicar a Dios permanentemente un campo que hubiera comprado de alguien m\u00e1s (quiz\u00e1 como garant\u00ed\u00ada por un pr\u00e9stamo), ya que, seg\u00fan las leyes del cap. 25, en \u00faltima instancia no le pertenec\u00ed\u00ada al comprador. En el a\u00f1o del jubileo ten\u00ed\u00ada que ser devuelta al due\u00f1o original.\nAunque este cap\u00ed\u00adtulo parece ser algo as\u00ed\u00ad como un ap\u00e9ndice, despu\u00e9s del gran cl\u00ed\u00admax del cap. 26, su preocupaci\u00f3n con los votos, dedicaci\u00f3n y devoci\u00f3n no est\u00e1 completamente fuera de lugar. Los actos especiales o excepcionales de dedicaci\u00f3n presuponen una vida general de dedicaci\u00f3n a Dios. Los votos no hacen m\u00e1s santa a una persona, pero s\u00ed\u00ad pueden representar un compromiso espec\u00ed\u00adfico, una respuesta seria al Dios cuyo car\u00e1cter, demandas y bendiciones han sido claramente presentadas en el resto del libro. En el contexto cristiano, tales dedicaciones pueden tomar diferentes formas, pero ciertamente pueden incluir personas, posesiones, propiedades y campos. No hay coacci\u00f3n, pero cuando se hacen promesas o declaraciones, entonces Dios no se complace en quienes desean hacer trampa (Hech. 4:32\u20135:11; cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Cor. 9:7). Al fin y al cabo, cualquier voto o dedicaci\u00f3n personal que podamos hacer nace de esa consagraci\u00f3n total de toda la vida al servicio a Dios, lo cual es la marca de todo verdadero disc\u00ed\u00adpulo de Cristo (Rom. 12:1, 2).\n\nToma mi vida y permite que sea\na ti, Se\u00f1or, consagrada.\nToma mis momentos y mis d\u00ed\u00adas;\nque fluyan en incesante alabanza.\n(Frances Ridley Havergal)\n\nChristopher J. H. Wright<\/p>\n<p><b>Fuente: Introducci\u00f3n a los Libros de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La palabra se deriva del t\u00edtulo de la <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">LXX<\/a> (gr. <em>exodos<\/em> \u00absalida\u00bb) del segundo libro del AT, pero se refiere m\u00e1s espec\u00edficamente al evento crucial de aquel libro: la redenci\u00f3n de Dios de su pueblo Israel de la esclavitud de Egipto. Este acto divino en la historia humana, transmitido de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, nunca perdi\u00f3 significado, ni siquiera en el NT (Hch. 7:36). Salmistas, profetas y escritores hist\u00f3ricos continuamente estaban recordando este hecho milagroso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Serv\u00eda como un punto de referencia (Jue. 19:30; Jer. 7:25) y de cronolog\u00eda (1 R. 6:1); era la base para el mandamiento de Dios de guardar el d\u00eda s\u00e9ptimo (Dt. 5:15); era la esencia de la epistemolog\u00eda israelita, porque por esta expresi\u00f3n del poder de Dios todos ten\u00edan que saber que hab\u00eda un Dios \u00fanico y que a \u00e9l se le deb\u00eda obedecer (Dt. 4:37\u201340). Incluso de un significado mayor, la manifestaci\u00f3n poderosa en el \u00c9xodo era la motivaci\u00f3n y fuente de poder para vivir una vida santa (Lv. 11:45).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00c9xodo, a la vez que era la liberaci\u00f3n de Dios de \u00absu hijo primog\u00e9nito\u00bb (Ex. 4:22\u201323) de un \u00abhorno de hierro\u00bb (Dt. 4:20; Jer. 11:4) y de \u00abuna casa de servidumbre\u00bb (Ex. 13:3; Dt. 5:6), tipifica el acto de la gracia redentiva de Dios en las vidas de todos los hombres de fe, \u00abla congregaci\u00f3n de los primog\u00e9nitos (iglesia) que est\u00e1n inscritos en los cielos\u00bb (Heb. 12:23). El cordero pascual, sacrificado la noche anterior al \u00c9xodo (Ex. 12:21, 28), llega a ser el s\u00edmbolo de Jesucristo, el Cordero Pascual, \u00abque quita el pecado del mundo\u00bb (Jn. 1:29). La celebraci\u00f3n de la Cena del Se\u00f1or, iniciada en la fecha de la Pascua, se convierte no \u00fanicamente en una ocasi\u00f3n de \u00abproclamar la muerte del Se\u00f1or\u00bb (1 Co. 11:26), sino tambi\u00e9n en un tiempo de recordar al poderoso y amante Dios del \u00c9xodo quien, al enviar a su \u00fanico Hijo, hizo posible \u00abpara el Israel de Dios\u00bb (G\u00e1. 6:16) \u00abuna salida\u00bb del pecado y la opresi\u00f3n. Para usos especiales de <em>exodos<\/em> en el NT, v\u00e9ase Lc. 9:31; 2 P. 1:15.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V\u00e9ase tambi\u00e9n <em>Pascua<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Patrick Fairbairn, <em>The Typology of Scripture<\/em>, Vol. II, pp. 30\u201350.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dewey M. Beegle<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">LXX <\/a>Septuagint<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (247). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Este acontecimiento marc\u00f3 el nacimiento de Israel como naci\u00f3n y\u2014mediante el pacto en Sina\u00ed que sigui\u00f3 inmediatamente\u2014como teocracia.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. El acontecimiento en s\u00ed<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Despu\u00e9s de la permanencia de los hebreos en el Delta oriental de Egipto durante 430 a\u00f1os (Ex. 12.40\u201341), que culmin\u00f3 con la esclavitud con imposici\u00f3n de trabajos forzados en las dinast\u00edas 18\u00aa y 19\u00aa, Dios comision\u00f3 a Mois\u00e9s, con Aar\u00f3n como su portavoz, para que sacara a los esclavos hebreos, descendientes tribales de Abraham, Isaac, y Jacob, de Egipto para convertirlos en naci\u00f3n en Palestina, la tierra de la promesa (Ex. 3\u20134). A pesar de la hostilidad y del poder temporal del fara\u00f3n y, m\u00e1s tarde, de la propia infidelidad de Israel, esto fue lo que efectivamente ocurri\u00f3 (Jos. 24).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En la antig\u00fcedad un hecho como este, en el que un gran grupo de personas sometidas abandona un pa\u00eds grande, no resulta ni imposible ni sin paralelo. A fines del <etiqueta id=\"#_ftn773\" name=\"_ftnref773\" title=\"\">ss. XV a.C. gente procedente de unos 14 \u201cpa\u00edses\u201d, \u201cregiones monta\u00f1osas\u201d y comunas, aparentemente aban<\/etiqueta>donaron sus lugares de habitaci\u00f3n dentro del reino hitita y se trasladaron a la tierra de Isuwa (Pr\u00f3logo al tratado de Suppiluliuma y \u201cMattiwaza\u201d, Weidner, <i>Politische Dokumente aus Kleinasien<\/i>, 1923, pp. 5), para ser llevados de vuelta posteriormente por el poderoso rey hitita Suppiluliuma. Sin embargo, los intentos del fara\u00f3n de retener, y luego recapturar, a los hebreos fueron totalmente vanos, por cuanto Dios us\u00f3 contra \u00e9l las fuerzas de la naturaleza, con nueve plagas y un castigo sobrenatural en la d\u00e9cima, y anegando los carros que participaron en la persecuci\u00f3n en el mar Rojo (o de los Juncos). El hecho de llamar a una naci\u00f3n de este modo espec\u00edfico para que sirviese a Dios y cumpliese un pacto en relaci\u00f3n directa con \u00e9l no tiene paralelo. Las gentes que huyeron a Isuwa seguramente tambi\u00e9n se consideraban oprimidas, pero no ten\u00edan ninguna comisi\u00f3n espec\u00edfica o llamado divino a cumplir un elevado destino. Con Israel parti\u00f3 una multitud de otras gentes, con motivos diversos y de or\u00edgenes <etiqueta id=\"#_ftn774\" name=\"_ftnref774\" title=\"\">tamb. diversos (\u201cg<\/etiqueta>rande multitud de toda clase de gentes\u201d, Ex. 12; 38, heb. <\/span><span style=''>&#723;&#275;re&#7687;ra&#7687;<\/span><span lang=ES style=''>, <etiqueta id=\"#_ftn775\" name=\"_ftnref775\" title=\"\">cf. el espa\u00f1ol \u201cgentuza\u201d). Este elemento racial prefer\u00eda carne en lugar de man\u00e1 (Nm. 11.4, heb. <\/etiqueta><\/span><sup><span style=''>a<\/span><\/sup><span style=''>safsuf<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018chusma\u2019).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Otros aspectos espec\u00edficos del \u00e9xodo se consideran m\u00e1s adecuadamente en otros art\u00edculos, como sigue: Para la fecha del \u00e9xodo, v\u00e9ase * <span style='text-transform:uppercase'>Cronolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/span>. Para la <i>ruta <\/i>del \u00e9xodo, v\u00e9ase tamb. sobre sitios <etiqueta id=\"#_ftn776\" name=\"_ftnref776\" title=\"\">egp. * <\/etiqueta><span style='text-transform:uppercase'>Campamento junto al mar<\/span>, * <span style='text-transform:uppercase'>Baal-zef\u00f3n<\/span>, * <span style='text-transform:uppercase'>Pit\u00f3n<\/span>, * <span style='text-transform:uppercase'>Rames\u00e9s<\/span>, * <span style='text-transform: uppercase'>Sucot<\/span>, * <span style='text-transform:uppercase'>Migdol<\/span>, etc., y sobre los viajes sina\u00edticos, * <span style='text-transform:uppercase'>Desierto de la peregrinaci\u00f3n<\/span>, * <span style='text-transform:uppercase'>Sina\u00ed<\/span>, y lugares individuales: * <span style='text-transform:uppercase'>Elim<\/span>, * <span style='text-transform:uppercase'>Refidim<\/span>, etc. Para el fondo egp. de la opresi\u00f3n y las condiciones imperantes durante el \u00e9xodo, v\u00e9ase * <span style='text-transform:uppercase'>Egipto<\/span> (<b>IV<\/b>), * <span style='text-transform:uppercase'>Mois\u00e9s<\/span>, y * <span style='text-transform: uppercase'>Plagas de Egipto<\/span>.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. El \u00e9xodo en la historia posterior<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='line-height:normal'><span lang=ES style=''>Repetidamente en generaciones posteriores los profetas, al exhortar a Israel a volver a su Dios, y los salmistas en sus meditaciones, se refieren a este \u00e9xodo, a la gracia redentora de Dios al sacar a una naci\u00f3n de la esclavitud egipcia en cumplimiento de promesas dadas a los patriarcas, para servirle a \u00e9l e ilustrar su verdad. Para ellos, la gran redenci\u00f3n ha de recordarse siempre con gratitud y respuesta en la obediencia. V\u00e9anse pasajes tales como los que siguen: libros hist\u00f3ricos, Jue. 6.8\u20139, 13; 1 S. 12.6, 8; 1 R. 8.51; 2 Cr. 7.22; Neh. 9.9ss. Para Salmos, cf. Sal. 77.14\u201320; 78.12\u201355; 80.8; 106.7\u201312; 114. Entre los profetas, v\u00e9ase Os. 11.1; Jer. 7.21\u201324; 11.1\u20138; 34.13; Dn. 9.15. En el NT Cristo cumpli\u00f3 el \u201c\u00e9xodo\u201d definitivo, la redenci\u00f3n plena (cf. He. 13.13 y otras referencias).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> J. Bright, <i>La historia de Israel<\/i>, 1966, <etiqueta id=\"#_ftn777\" name=\"_ftnref777\" title=\"\">pp.<\/etiqueta> 127\u2013137; S. Herrmann, <i>Historia de Israel<\/i>, 1979, pp. 80\u2013116; H. Cazelles, <i>Historia pol\u00edtica de Israel<\/i>, 1984, pp. 89\u201397; G. E. Wright, <i>Arqueolog\u00eda b\u00edblica<\/i>, 1975, pp. 77\u201398; W. F. Albright, <i>De la edad de piedra al cristianismo<\/i>, 1959, pp. 163\u2013214; R. de Vaux, <i>Historia antigua de Israel<\/i>, 1975, pp. 315\u2013448; G. von Rad, <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1975, <etiqueta id=\"#_ftn778\" name=\"_ftnref778\" title=\"\">t(t). I, pp. 230\u2013361.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>J. J. Bimson, <i>Redating the Exodus and Conquest<\/i>, 1978 (ofrece una nueva presentaci\u00f3n acerca de las pruebas arqueol\u00f3gicas y de otro car\u00e1cter que permiten fechar el \u00e9xodo y la conquista en el <etiqueta id=\"#_ftn779\" name=\"_ftnref779\" title=\"\">ss. XV <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn780\" name=\"_ftnref780\" title=\"\">a.C.); D. Daube, <\/etiqueta><i>The Exodus Pattern in the Bible<\/i>, 1963; R. E. Nixon, <i>The Exodus in the New Testament<\/i>, 1963.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn781\" name=\"_ftnref781\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>K.A.K.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la muerte de Jos\u00e9, Israel lleg\u00f3 a ser un pueblo y su historia ya no trata de meras genealog\u00edas, sino del desarrollo nacional y religioso del pueblo. Las diferentes leyes se daban y promulgaban como lo iba exigiendo la ocasi\u00f3n; de ah\u00ed que est\u00e1n \u00edntimamente relacionadas con la historia del pueblo, y los libros pentat\u00e9uticos en las que quedaron registradas est\u00e1n correctamente categorizados dentro de los libros hist\u00f3ricos de la Escritura. Solamente el libro tercero del Pentateuco muestra signos de ser un c\u00f3digo de leyes. El libro del \u00c9xodo consiste en una breve introducci\u00f3n y tres partes principales:\n<\/p>\n<ul>\n<li> Introducci\u00f3n (1,1-7): Un breve resumen de la historia de Jacob que conecta el G\u00e9nesis con el Exodo y sirve, al mismo tiempo de transici\u00f3n entre ambos. <\/li>\n<li> 1. Primera parte 1,8 &#8211; 13,16: Trata de los eventos que antecedieron y prepararon la salida de Israel de Egipto.\n<ul>\n<li> a. Ex. 1,8 &#8211; 2,25:  Los israelitas son oprimidos por un nuevo fara\u00f3n \u201cque no conoc\u00eda a Jos\u00e9\u201d, pero Dios les prepara un libertador en la persona de Mois\u00e9s. <\/li>\n<li> b. Ex. 3,1 &#8211; 4,31:  Mois\u00e9s es llamado a liberar a su pueblo; se le da a su hermano Aar\u00f3n como compa\u00f1ero; el recibimiento que les dan los israelitas. <\/li>\n<li> c. 5,1 &#8211; 10,29:  Fara\u00f3n se niega a escuchar a Mois\u00e9s y Aar\u00f3n; Dios renueva su promesa; genealog\u00edas de Mois\u00e9s y Aar\u00f3n; las primeras nueve plagas no conmueven el coraz\u00f3n de Fara\u00f3n. <\/li>\n<li> d. 11,1 &#8211; 13,16:  La d\u00e9cima plaga consiste en la muerte de los primog\u00e9nitos; Fara\u00f3n deja salir al pueblo; ley de la celebraci\u00f3n anual de la Pascua en memoria de la liberaci\u00f3n de Egipto. <\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> 2. Segunda parte (13,17 &#8211; 18,27):  Viaje de Israel al Monte Sina\u00ed y milagros que preparan al pueblo para la ley sina\u00edtica.\n<ul>\n<li> a. 13,1 &#8211; 15,21: Guiados y protegidos por una  columna de nube y fuego, los israelitas cruzan el Mar Rojo, pero los perseguidores egipcios perecen en las aguas. <\/li>\n<li> b. 15,22 &#8211; 17,16: La ruta de Israel pasa por Sur, Mara, Elim, Sin, Refidim. En Mara las aguas amargas se vuelven dulces; en el desierto de Sin, Dios les manda codornices y man\u00e1 a los hijos de Israel; en Refidim, Dios les da agua de la roca y vencen a Amalec por la oraci\u00f3n de Mois\u00e9s. <\/li>\n<li> c. 18,1-27:  Jetr\u00f3 visita a su familia, y a sugerencia suya, Mois\u00e9s instituye jueces para el pueblo. <\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> 3. Tercera parte (19,1- 40, 38):  Conclusi\u00f3n y renovaci\u00f3n de la alianza del Sina\u00ed. A partir de aqu\u00ed el \u00c9xodo adopta m\u00e1s el car\u00e1cter de c\u00f3digo legal.\n<ul>\n<li> a.  19,1 &#8211; 20,21:  El pueblo viaja al Sina\u00ed, se prepara para la futura legislaci\u00f3n, recibe el dec\u00e1logo y pide que sus leyes futuras se promulguen a trav\u00e9s de Mois\u00e9s.  <\/li>\n<li> b. 20,22 &#8211; 24,8:  Mois\u00e9s promulga ciertas leyes junto con promesas para su observancia, y confirma la alianza entre Dios y el pueblo con un sacrificio.  La porci\u00f3n 20,1 &#8211; 23,33 tambi\u00e9n se llama el Libro de la Alianza.  <\/li>\n<li> c.  24,9 &#8211; 31,18:  Mois\u00e9s permanece solo con Dios en la monta\u00f1a durante cuarenta d\u00edas, y recibe varias instrucciones sobre el tabern\u00e1culo y otros puntos respecto al culto divino.<\/li>\n<li> d.  32,1 &#8211; 34,35:  El pueblo adora el becerro de oro; al ver esto Mois\u00e9s rompe las tablas de la ley que le hab\u00eda dado Dios, castiga a los id\u00f3latras, obtiene el perd\u00f3n de Dios para los sobrevivientes y renueva la alianza, recibe otras tablas de la ley.<\/li>\n<li> e. 35,1 &#8211; 40,38:  Se prepara el tabern\u00e1culo con sus pertenencias, se unge a los sacerdotes y la nube del Se\u00f1or cubre el tabern\u00e1culo, mostrando ahora este pueblo era su propiedad.  <\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vea adem\u00e1s el art\u00edculo Pentateuco.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Maas, Anthony. \u00abPentateuch.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 11. New York: Robert Appleton Company, 1911. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/11646c.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Javier Algara Coss\u00edo.  L H M.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Exodo (\u00absalida [partida, \u00e9xodo]\u00bb). La partida o viaje de los israelitas de Egipto despu\u00e9s de haber vivido en ese pa\u00ed\u00ads por m\u00e1s de 2 siglos y haber estado en esclavitud por alg\u00fan tiempo. Esta migraci\u00f3n fue realizada bajo la direcci\u00f3n de Mois\u00e9s y acompa\u00f1ada por muchos milagros. I.Historicidad. Los registros egipcios no mencionan ni la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/exodo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEXODO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-4540","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4540","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4540"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4540\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4540"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4540"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4540"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}