{"id":4581,"date":"2016-02-05T00:32:00","date_gmt":"2016-02-05T05:32:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/adviento\/"},"modified":"2016-02-05T00:32:00","modified_gmt":"2016-02-05T05:32:00","slug":"adviento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/adviento\/","title":{"rendered":"ADVIENTO"},"content":{"rendered":"<p>lat\u00ed\u00adn adventus, llegada. Tiempo de preparaci\u00f3n para la Navidad, establecido por la Iglesia cat\u00f3lica en su liturgia, para la llegada Jesucristo. Tambi\u00e9n se refiere a la parus\u00ed\u00ada o segunda venida de Jesucristo.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>Tiempo de cuatro semanas, antes de Navidad, para prepararse para la venida de Cristo a Bel\u00e9n y a nuestros corazones.<\/p>\n<p> (Tiempo lit\u00fargico).<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[243][484]<br \/>\n  Tiempo lit\u00fargico de preparaci\u00f3n a la Navidad o venida de Jes\u00fas. Recoge los sentimientos de la Iglesia, cuando piensa en la esperanza del Redentor y cuando recuerda los largos siglos que precedieron a su venida a la tierra.<\/p>\n<p>     Surgi\u00f3 hist\u00f3ricamente hacia el siglo IV en las iglesias de La Galia y de Espa\u00f1a, cuando la celebraci\u00f3n de la Navidad se situ\u00f3 en la fiesta romana del solisticio de invierno, el 24-25 de Diciembre. En los primeros momentos se hac\u00ed\u00ada referencia a la preparaci\u00f3n de la venida o manifestaci\u00f3n del Se\u00f1or, es decir a  la Epifan\u00ed\u00ada, que se celebraba el 6 de Enero. En Oriente sigui\u00f3 la costumbre del 6 \u00f3 7 de Enero. En Roma se desplaz\u00f3 al 25 de Diciembre y por influencia romana se extendi\u00f3 por Occidente.<\/p>\n<p>      Hacia el 360, S. Hilario de Poitiers hablaba ya de la \u00abnecesidad de prepararse a la venida del Se\u00f1or con una semana de oraci\u00f3n y penitencia y por lo tanto que el 17 de Diciembre comenzaba esa preparaci\u00f3n.\u00bb<br \/>\n    El Concilio de Zaragoza, del a\u00f1o 380, en su canon 4, decret\u00f3 que fueran 21 d\u00ed\u00adas la duraci\u00f3n de esa preparaci\u00f3n para la llegada de Jes\u00fas o \u00abadventus Domini\u00bb. En Roma ya aparece en documentos del siglo VI la pr\u00e1ctica del adviento.<\/p>\n<p>    En el siglo VII en toda La Galia, Espa\u00f1a y en Italia, se conoc\u00ed\u00ada el \u00abadviento de 40 d\u00ed\u00adas\u00bb, a semejanza de la cuaresma preparatoria de la Pascua.<\/p>\n<p>    Su esp\u00ed\u00adritu est\u00e1 centrado en la esperanza prof\u00e9tica que anunciaba y esperaba la llegada del Salvador. La liturgia se desenvuelve en plegarias, en reflexiones y el recuerdo de las profec\u00ed\u00adas mesi\u00e1nicas. Es tiempo de esperanza y de alegr\u00ed\u00ada contenida, de fe y de gozo. Es tiempo de profetas y de anuncios. Se presta magn\u00ed\u00adficamente para una s\u00f3lida catequesis sobre las profec\u00ed\u00adas. Por eso la catequesis del Adviento tiene especial importancia en la ascesis y en la tradici\u00f3n de la Iglesia.<\/p>\n<p>    En las lecturas lit\u00fargicas desfilan los profetas m\u00e1s mesi\u00e1nicos: Isa\u00ed\u00adas, Jerem\u00ed\u00adas, Oseas, Miqueas&#8230; Se entonan las ant\u00ed\u00adfonas e himnos que anuncian salvaci\u00f3n. Y se recuerdan tambi\u00e9n las grandes figuras neotestamentarias, las cuales se presentan expectantes ante la inminente figura de Jes\u00fas: Mar\u00ed\u00ada, Juan el Bautista, Sime\u00f3n, Ana la profetisa.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>El tiempo lit\u00fargico del adviento<\/p>\n<p>\t\u00abAdviento\u00bb (venida) es el tiempo lit\u00fargico anterior a Navidad, para preparar la venida del Se\u00f1or. Es el tiempo con que se inicia el a\u00f1o lit\u00fargico. La \u00abmemoria\u00bb lit\u00fargica indica que el misterio de Cristo acontece en el plano de la gracia. En realidad, en el mundo es siempre \u00abadviento\u00bb, en cuanto que Jes\u00fas resucitado viene todos los d\u00ed\u00adas para preparar su venida definitiva o escatol\u00f3gica al final de los tiempos (cfr. Apoc 1,8; 3,11.20). Adviento forma una unidad con la Navidad y la Epifan\u00ed\u00ada del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>\tDurante el tiempo lit\u00fargico de adviento, se recuerdan y viven las tres venidas de Cristo su primera venida por la Encarnaci\u00f3n y nacimiento, su venida actual y la venida definitiva al final de la historia (cfr. Apoc 22,17). La actitud personal y comunitaria respecto a esta triple venida es la que corresponde a la \u00abesperanza\u00bb cristiana confianza, deseo, preparaci\u00f3n. Es, pues, una espera gozosa y, en cierto modo, \u00abpenitencial\u00bb (preparando los caminos del Se\u00f1or).<\/p>\n<p>\tTextos lit\u00fargicos del adviento<\/p>\n<p>\tLos textos lit\u00fargicos recuerdan la necesidad de \u00abpreparar los caminos\u00bb, purific\u00e1ndose y cambiando las actitudes, para \u00abrevestirse de Cristo\u00bb (Gal 3,27; Rom 13,14). Es \u00abtiempo de despertarse del sue\u00f1o, porque nuestra salvaci\u00f3n est\u00e1 cerca\u00bb (Rom 13,11). Esos textos contienen, pues, una rica catequesis del adviento las promesas mesi\u00e1nicas (paz, justicia, relaci\u00f3n fraterna, un mundo nuevo); Israel como tipo de la peregrinaci\u00f3n hacia el Mes\u00ed\u00adas; la \u00abaparici\u00f3n de la bondad de Dios y su amor a los hombres\u00bb en Cristo su Hijo (Tit 3,4; cfr. 2,11); la actitud cristiana de espera atenta, vigilancia, fideli\u00c2\u00acdad al Esp\u00ed\u00adritu Santo, atenci\u00f3n a los signos de los tiempos, tensi\u00f3n entre la presencia y el \u00abtodav\u00ed\u00ada no\u00bb; puesta en pr\u00e1ctica de los medios necesarios (oraci\u00f3n, lectura de la Palabra, limpieza del alma, sacrificio, limosna).<\/p>\n<p>\tFiguras b\u00ed\u00adblicas del adviento<\/p>\n<p>\tLas figuras del adviento personifican sus contenidos Isa\u00ed\u00adas (la espera en las promesas), Gabriel (el anuncio), Juan Bautista (la preparaci\u00f3n inmediata), Mar\u00ed\u00ada (que lleva a Jes\u00fas en su seno). Toda la Iglesia, esperando la venida del Se\u00f1or, se hace, como Mar\u00ed\u00ada, Virgen y Madre que escucha, ora y ama. Jes\u00fas de Nazaret colma las esperanzas mesi\u00e1nicas. La fidelidad de Dios a la humanidad hace posible la respuesta del hombre. El \u00abs\u00ed\u00ad\u00bb de Dios hace posible el \u00abs\u00ed\u00ad\u00bb de la Iglesia (Alianza). Mar\u00ed\u00ada es ahora el Tipo de la espera eclesial \u00abLos fieles que viven con la liturgia el esp\u00ed\u00adritu del Adviento, al considerar el inefable amor con que la Virgen Madre esper\u00f3 al Hijo, se sentir\u00e1n animados a tomarla como modelo y a prepa-rarse vigilantes en la oraci\u00f3n y jubilosos en la alabanza, para salir al encuentro del Salvador que viene\u00bb (Marialis cultus, 4).<\/p>\n<p>\tDimensi\u00f3n misionera del adviento<\/p>\n<p>\tViviendo el tiempo de adviento, la comunidad se siente invitada y urgida a la misi\u00f3n de anunciar a Cristo Salvador. Viviendo esta misi\u00f3n, la Iglesia recupera y transmite el gozo del anuncio de la Buena Nueva \u00abOs anuncio una gran alegr\u00ed\u00ada, que lo ser\u00e1 para todo el pueblo os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Se\u00f1or (Lc 2,10-11; cfr. TMA 38).<\/p>\n<p>\tLa Iglesia, recorriendo el camino del adviento, se hace signo de esperanza, como \u00absacramento universal de salvaci\u00f3n\u00bb (AG 1 LG 48). En el inicio del tercer milenio del cristianismo, \u00abestamos, en cierto modo, en el tiempo de un nuevo adviento, que es tiempo de espera\u00bb (RH 1, 22; EN 82; RMi 92).<\/p>\n<p>Referencias A\u00f1o lit\u00fargico, Epifan\u00ed\u00ada, escatolog\u00ed\u00ada, esperanza, gozo, Jubileo, liturgia, memoria cristiana, Navidad, salvaci\u00f3n, tercer milenio.<\/p>\n<p>Lectura de documentos LG 48; SC 102-103; GS 22, 39, 45; CEC 524.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada K. BARTH, Adviento (Madrid, Ed. Estudio, 1970); A. BERGAMINI, Adviento, en Nuevo Diccionario de Liturgia (Madrid, Paulinas, 1987) 50-53; TH. MAERTENS, J. FRISQUE, Nueva gu\u00ed\u00ada de la asamblea cristiana (Madrid 1969) 1; A. NOCENT, Celebrar a Jesucristo (Santander, Sal Terrae, 1979), 1 (Introducci\u00f3n y adviento); V. RYAN, Adviento-Epifan\u00ed\u00ada (Madrid, Paulinas, 1986); P. TENA, Pastoral de Adviento, Navidad y Epifan\u00ed\u00ada (Barcelona, Estela, 1964).<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. Historia y significado del adviento &#8211; II. Estructura lit\u00fargica del adviento en el misal de Pablo VI &#8211; III. Teolog\u00ed\u00ada del adviento &#8211; IV. Espiritualidad del adviento &#8211; V. Pastoral del adviento.<\/p>\n<p>I. Historia y significado del adviento [ ->A\u00f1o lit\u00fargico, II]<br \/>\nSon dudosos los verdaderos or\u00ed\u00adgenes del adviento y escasos los conocimientos sobre el mismo. Habr\u00e1 que distinguir entre elementos relativos a pr\u00e1cticas asc\u00e9ticas y otros de car\u00e1cter propiamente lit\u00fargico; entre un adviento como preparaci\u00f3n para la navidad y otro que celebra la venida gloriosa de Cristo (adviento escatol\u00f3gico). El adviento es un tiempo lit\u00fargico t\u00ed\u00adpico de Occidente; Oriente cuenta s\u00f3lo con una corta preparaci\u00f3n de algunos d\u00ed\u00adas para la navidad.<\/p>\n<p>Los datos sobre el adviento se remontan al s. IV, caracteriz\u00e1ndose este tiempo tanto por su sentido escatol\u00f3gico como por ser preparaci\u00f3n a la navidad; como consecuencia, se ha discutido no poco sobre el significado originario del adviento: unos han optado por la tesis del adviento orientado a la navidad y otros por la tesis del adviento escatol\u00f3gico. La reforma lit\u00fargica del Vat. II intencionadamente ha querido salvar uno y otro car\u00e1cter: el de preparaci\u00f3n para la navidad y el de espera de la segunda venida de Cristo (cf Normas universales sobre el a\u00f1o lit\u00fargico y sobre el calendario [texto en la edici\u00f3n oficial del Misal Romano Castellano] n. 39).<\/p>\n<p>II. Estructura lit\u00fargica del adviento en el Misal de Pablo VI<br \/>\nEl adviento consta de cuatro domingos (en la liturgia  ->ambrosiana, en cambio, de seis). Aun manteniendo su unidad, como lo prueban los textos lit\u00fargicos y sobre todo la casi diaria lectura del profeta Isa\u00ed\u00adas, este tiempo est\u00e1 pr\u00e1cticamente integrado por dos per\u00ed\u00adodos: 1) desde el primer domingo de adviento hasta el 16 de diciembre se resalta m\u00e1s el aspecto escatol\u00f3gico, orientando el esp\u00ed\u00adritu hacia la espera de la gloriosa venida de Cristo; 2) del 17 al 24 de diciembre, tanto en la misa como en la  ->liturgia de las horas, todos los textos se orientan m\u00e1s directamente a preparar la navidad. Los dos prefacios de adviento expresan acertadamente las caracter\u00ed\u00adsticas de una y otra fase. En este tiempo lit\u00fargico destacan de modo caracter\u00ed\u00adstico tres figuras b\u00ed\u00adblicas: el profeta Isa\u00ed\u00adas, Juan Bautista y  ->Mar\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Una antiqu\u00ed\u00adsima y universal tradici\u00f3n ha asignado al adviento la lectura del profeta Isa\u00ed\u00adas, ya que en \u00e9l, m\u00e1s que en los restantes profetas, resuena el eco de la gran esperanza que confortara al pueblo elegido durante los dif\u00ed\u00adciles y trascendentales siglos de su historia. Durante el adviento se proclaman las p\u00e1ginas m\u00e1s significativas del libro de Isa\u00ed\u00adas, que constituyen un anuncio de esperanza perenne para los hombres de todos los tiempos.<\/p>\n<p>Juan Bautista es el \u00faltimo de los profetas, resumiendo en su persona y en su palabra toda la historia anterior en el momento en que \u00e9sta alcanza su cumplimiento. Encarna perfectamente el esp\u00ed\u00adritu del adviento. El es el signo de la intervenci\u00f3n de Dios en su pueblo; como precursor del Mes\u00ed\u00adas tiene la misi\u00f3n de preparar los caminos del Se\u00f1or (cf ls 40,3), de anunciar a Israel el \u00abconocimiento de la salvaci\u00f3n\u00bb (cf Luc 1:77-78) y, sobre todo, de se\u00f1alar a Cristo ya presente en medio de su pueblo (cf Jua 1:29-34).<\/p>\n<p>El adviento, finalmente, es eltiempo lit\u00fargico en el que (a diferencia de los restantes, en los que por desgracia est\u00e1 ausente) se pone felizmente de relieve la relaci\u00f3n y cooperaci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada en el misterio de la redenci\u00f3n. Ello brota como desde dentro de la celebraci\u00f3n misma y no por superposici\u00f3n ni por a\u00f1adidura devocional. Con todo, no ser\u00ed\u00ada acertado llamar al adviento el mejor mes mariano, ya que este tiempo lit\u00fargico es por esencia celebraci\u00f3n del misterio de la venida del Se\u00f1or, misterio al que est\u00e1 especialmente vinculada la cooperaci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>La solemnidad de la Inmaculada Concepci\u00f3n, celebrada al comienzo del adviento (8 diciembre), no es un par\u00e9ntesis o una ruptura de la unidad de este tiempo lit\u00fargico, sino parte del misterio. Mar\u00ed\u00ada inmaculada es el prototipo de la humanidad redimida, el fruto m\u00e1s espl\u00e9ndido de la venida redentora de Cristo. Ella, como canta el prefacio de la solemnidad, quiso Dios que \u00abfuese&#8230; comienzo e imagen de la iglesia, esposa de Cristo llena de juventud y de limpia hermosura\u00bb.<\/p>\n<p>III. Teolog\u00ed\u00ada del adviento<br \/>\nEl adviento encierra un rico contenido teol\u00f3gico; considera, efectivamente, todo el misterio desde la entrada del Se\u00f1or en la historia hasta su final. Los diferentes aspectos del misterio se remiten unos a otros y se fusionan en una admirable unidad.<\/p>\n<p>El adviento evoca ante todo la dimensi\u00f3n hist\u00f3rico-sacramental de la salvaci\u00f3n [->Historia de la salvaci\u00f3n]. El Dios del adviento es el Dios de la historia, el Dios que vino en plenitud para salvar al hombre en Jes\u00fas de Nazaret, en quien se revela el rostro del Padre (cf Jua 14:9). La dimensi\u00f3n hist\u00f3rica de la revelaci\u00f3n recuerda la concretez de la plena salvaci\u00f3n del hombre, de todo el hombre, de todos los hombres y, por tanto, la relaci\u00f3n intr\u00ed\u00adnseca entre  ->evangelizaci\u00f3n y  ->promoci\u00f3n humana.<\/p>\n<p>El adviento es el tiempo lit\u00fargico en el que se evidencia con fuerza la dimensi\u00f3n escatol\u00f3gica [ ->Escatolog\u00ed\u00ada] del misterio cristiano. Dios nos ha destinado a la salvaci\u00f3n (cf 1Ts 5:9), si bien se trata de una herencia que se revelar\u00e1 s\u00f3lo al final de los tiempos (cf 1Pe 1:5). La historia es el lugar donde se act\u00faan las promesas de Dios y est\u00e1 orientada hacia el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or (cf 1Co 1:8; 1Co 5:5). Cristo vino en nuestra carne, se manifest\u00f3 y revel\u00f3 resucitado despu\u00e9s de la muerte a los ap\u00f3stoles y a los testigos escogidos por Dios (cf Heb 10:40-42) y aparecer\u00e1 gloriosamente al final de los tiempos (Heb 1:11). Durante su peregrinaci\u00f3n terrena, la iglesia vive incesantemente la tensi\u00f3n del ya s\u00ed\u00ad de la salvaci\u00f3n plenamente cumplida en Cristo y el todav\u00ed\u00ada no de su actuaci\u00f3n en nosotros y de su total manifestaci\u00f3n con el retorno glorioso del Se\u00f1or como juez y como salvador.<\/p>\n<p>El adviento, finalmente, revel\u00e1ndonos las verdaderas, profundas y misteriosas dimensiones de la venida de Dios, nos recuerda al mismo tiempo el compromiso misionero de la iglesia y de todo cristiano por el advenimiento del reino de Dios. La misi\u00f3n de la iglesia de anunciar el evangelio a todas las gentes se funda esencialmente en el misterio de la venida de Cristo, enviado por el Padre, y en la venida del Esp\u00ed\u00adritu Santo, enviado del Padre y del (o por el) Hijo.<\/p>\n<p>IV. Espiritualidad del adviento<br \/>\nCon la liturgia del adviento, la comunidad cristiana est\u00e1 llamada avivir determinadas actitudes esenciales a la expresi\u00f3n evang\u00e9lica de la vida: la vigilante y gozosa espera, la esperanza, la conversi\u00f3n.<\/p>\n<p>La actitud de espera caracteriza a la iglesia y al cristiano, ya que el Dios de la revelaci\u00f3n es el Dios de la promesa, que en Cristo ha mostrado su absoluta fidelidad al hombre (cf 2Co 1:20). Durante el adviento la iglesia no se pone al lado de los hebreos que esperaban al Mes\u00ed\u00adas prometido, sino que vive la espera de Israel en niveles de realidad y de definitiva manifestaci\u00f3n de esta realidad, que es Cristo. Ahora vemos \u00abcomo en un espejo\u00bb, pero llegar\u00e1 el d\u00ed\u00ada en que \u00abveremos cara a cara\u00bb (1Co 13:12). La iglesia vive esta espera en actitud vigilante y gozosa. Por eso clama: \u00abMaranatha: Ven, Se\u00f1or Jes\u00fas\u00bb (Apo 22:17.20).<\/p>\n<p>El adviento celebra, pues, al \u00abDios de la esperanza\u00bb (Rom 15:13) y vive la gozosa esperanza (cf Rom 8:24-25). El c\u00e1ntico que desde el primer domingo caracteriza al adviento es el del salmo 24: \u00abA ti, Se\u00f1or, levanto mi alma; Dios m\u00ed\u00ado, en ti conf\u00ed\u00ado: no quede yo defraudado, que no triunfen de m\u00ed\u00ad mis enemigos; pues los que esperan en ti no quedan defraudados\u00bb.<\/p>\n<p>Entrando en la historia, Dios interpela al hombre. La venida de Dios en Cristo exige conversi\u00f3n continua; la novedad del evangelio es una luz que reclama un pronto y decidido despertar del sue\u00f1o (cf Rom 13:11-14). El tiempo de adviento, sobre todo a trav\u00e9s de la predicaci\u00f3n del Bautista, es una llamada a la conversi\u00f3n en orden a preparar los caminos del Se\u00f1or y acoger al Se\u00f1or que viene. El adviento, ense\u00f1a a vivir esa actitud de los pobres de Yav\u00e9, de los mansos, los humildes, los disponibles, a quienes Jes\u00fas proclam\u00f3 bienaventurados (cf Mat 5:3-12).<\/p>\n<p>V. Pastoral del adviento<br \/>\nSabiendo que, en nuestra sociedad industrial y consumista, este per\u00ed\u00adodo coincide con el lanzamiento comercial de la campa\u00f1a navide\u00f1a, la pastoral del adviento debe por ello comprometerse a transmitir los valores y actitudes que mejor expresan la visi\u00f3n escatol\u00f3gica y trascendente de la vida. El adviento, con su mensaje de espera y esperanza en la venida del Se\u00f1or, debe mover a las comunidades cristianas y a los fieles a afirmarse como signo alternativo de una sociedad en la que las \u00e1reas de la desesperaci\u00f3n parecen m\u00e1s extensas que las del hambre y del subdesarrollo. La aut\u00e9ntica toma de conciencia de la dimensi\u00f3n escatol\u00f3gico-trascendente de la vida cristiana no debe mermar, sino incrementar, el compromiso de redimir la historia y de preparar, mediante el servicio a los hombres sobre la tierra, algo as\u00ed\u00ad como la materia para el reino de los cielos. En efecto, Cristo con el poder de su Esp\u00ed\u00adritu act\u00faa en el coraz\u00f3n de los hombres no s\u00f3lo para despertar el anhelo del mundo futuro, sino tambi\u00e9n para inspirar, purificar y robustecer el compromiso, a fin de hacer m\u00e1s humana la vida terrena (cf GS 38). Si la pastoral se deja guiar e iluminar por estas profundas y estimulantes perspectivas teol\u00f3gicas, encontrar\u00e1 en la liturgia del tiempo de adviento un medio y una oportunidad para crear cristianos y comunidades que sepan ser alma del mundo.<\/p>\n<p>[ ->A\u00f1o lit\u00fargico;  ->Tiempo y liturgia].<\/p>\n<p>A. Bergamini<br \/>\nBIBLIOGRAFIA: AA.VV., Tiempo de Adviento, en Asambleas del Se\u00f1or 2, Marova, Madrid 1965; AA.VV., Adviento, Dossiers del CPL 2, Barcelona 1978; Barth K., Adviento, Ed. Estudio, Madrid 1970; Farnes P., Las lecturas b\u00ed\u00adblicas en Adviento, en \u00abOraci\u00f3n de las Horas\u00bb 12 (1983) 325-331; Ferro Calvo M., La celebraci\u00f3n de la venida del Se\u00f1or en el oficio hisp\u00e1nico, Instituto S. de Pastoral, Madrid 1972; Gonz\u00e1lez R., El Adviento en Galicia, en \u00abPhase\u00bb 113 (1979) 377-385; Maertens Th., Pastoral lit\u00fargica de Adviento y Cuaresma, Marova, Madrid 1965; Nocent A., Contemplar su gloria: &#8216;Adviento, Navidad. Epifan\u00ed\u00ada, Estela, Barcelona 1963; Celebrar a Jesucristo, 1. Introducci\u00f3n. Adviento, Sal Terrae, Santander 1979; Raquez O., Preparaci\u00f3n para la fiesta de Navidad en la Liturgia Bizantina, en Asambleas del Se\u00f1or 8, Marova, Madrid 1965, 7-20; Roche A., Adviento, Navidad, Epifan\u00ed\u00ada. Esperanza y vigilancia, en \u00abPhase\u00bb 48 (1968) 543-554; Ruiz de la Pe\u00f1a J.L., Tiempo de Adviento, tiempo de esperanza, en \u00abPhase\u00bb 136 (1983), 291-298; Tena P., Pastoral de Adviento, Navidad y Epifan\u00ed\u00ada, Estela, Barcelona 1964; El leccionario ferial de Adviento, en \u00abPhase\u00bb 113 (1979), 387-395. &#8216;<\/p>\n<p>D. Sartore &#8211; A, M. Triacca (eds.), Nuevo Diccionario de Liturgia, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Liturgia<\/b><\/p>\n<p>\n  (Latin ad-venio, venir, llegar)<br \/>\n    Conforme al uso actual, el Adviento es un tiempo lit\u00fargico que comienza en el [domingo]] m\u00e1s cercano a la fiesta de San Andr\u00e9s Ap\u00f3stol (30 de noviembre) y abarca cuatro domingos. El primer domingo puede ser tan temprano como el 27 de noviembre, y entonces el Adviento tiene veintiocho d\u00edas, o retrasarse hasta el 3 de diciembre, teniendo solo veinti\u00fan d\u00edas.<br \/>\n  El a\u00f1o eclesi\u00e1stico comienza con el Adviento en las Iglesias Occidentales.  Durante este tiempo se exhorta a los fieles<\/p>\n<ul>\n<li>a prepararse dignamente para celebrar el aniversario de la venida del Se\u00f1or al mundo como el Dios de amor encarnado, <\/li>\n<li>de manera que sus almas sean moradas adecuadas al Redentor que viene en la Sagrada Comuni\u00f3n y a trav\u00e9s de la gracia, y <\/li>\n<li>de este modo prepararlos para su venida final como juez, en la muerte y en el fin del mundo. <\/li>\n<\/ul>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Simbolismo<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Duraci\u00f3n y Ritual<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Origen Hist\u00f3rico<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Enlaces internos<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Simbolismo<\/h2>\n<p>  La Iglesia prepara la liturgia en este tiempo para lograr este fin.  En la oraci\u00f3n oficial, el Breviario, ella llama a sus ministros; en el invitatorio de maitines a adorar \u00abal Se\u00f1or, el Rey que vendr\u00e1\u201d, \u201cal Se\u00f1or ya cercano\u00bb;  \u00aba Aqu\u00e9l cuya gloria contemplar\u00e9is ma\u00f1ana\u201d.  Como lecturas del primer nocturno ella ordena cap\u00edtulos del profeta Isa\u00edas, que hablan en t\u00e9rminos hirientes de la ingratitud de la casa de Israel, los hijos escogidos que han abandonado y olvidado a su Padre; que anuncian al Var\u00f3n de Dolores herido por los pecados de su pueblo; que describen fielmente la pasi\u00f3n y muerte del Redentor que viene y su gloria final; que anuncia la congregaci\u00f3n de los gentiles en torno al Monte Santo.  En el segundo Nocturno las lecturas de tres domingos est\u00e1n tomadas de la octava homil\u00eda del Papa San Le\u00f3n I Magno (440-461) sobre el ayuno y la limosna como preparaci\u00f3n para la venida del Se\u00f1or, y en uno de los domingos (el segundo) del comentario de San Jer\u00f3nimo sobre Isa\u00edas 11,1, en cuyo texto \u00e9l interpreta a la Santa Mar\u00eda Virgen como \u00abel reto\u00f1o de la ra\u00edz de Jes\u00e9\u00bb.<br \/>\n  En los himnos de la temporada encontramos alabanzas a la venida de Cristo como Redentor, el Creador del universo, combinadas con s\u00faplicas al juez del mundo que viene para protegernos del enemigo. Ideas similares se expresan en las ant\u00edfonas para el Magn\u00edficat en los \u00faltimos siete d\u00edas antes de la v\u00edspera de la Navidad.  En ellas la Iglesia pide a la Sabidur\u00eda Divina que nos muestre el camino de la prudencia; a la Llave de David que nos libre de la cautividad; al Sol Naciente que venga a iluminarnos, pues estamos en tinieblas y sombras de muerte, etc.  La Iglesia muestra su intenci\u00f3n en la elecci\u00f3n de las Ep\u00edstolas y Evangelios de las Misas.  En las Ep\u00edstolas exhorta al creyente para que, dada la cercan\u00eda del Redentor, deje las obras de las tinieblas y se vista con la armadura de la luz; que se conduzca honestamente, como en pleno d\u00eda, con dignidad, y se revista de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo; ella muestra que las naciones son llamadas a alabar el nombre del Se\u00f1or; ella los invita a regocijarse en la cercan\u00eda del Se\u00f1or, de manera que la paz de Dios, que sobrepasa todo conocimiento, custodie sus corazones y pensamientos en  Cristo Jes\u00fas; los exhorta a no juzgar, pues cuando el Se\u00f1or venga manifestar\u00e1 los secretos escondidos en los corazones. En los Evangelios la Iglesia habla del Se\u00f1or que viene en su gloria; de Aqu\u00e9l en quien, y a trav\u00e9s de quien, se cumplen las profec\u00edas; del Gu\u00eda Eterno en medio de los jud\u00edos; de la voz en el desierto, \u00abPreparad el camino del Se\u00f1or\u00bb. La Iglesia en su Liturgia nos devuelve en esp\u00edritu al tiempo anterior a la Encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios, como si realmente se fuera a realizar.  El Cardenal Wiseman ha dicho:<br \/>\n  \u201cNo estamos exhortados fr\u00edamente a sacar provecho del bendito acontecimiento, sino a suspirar diariamente como nuestros antiguos Padres, \u00abCielos, destilad el roc\u00edo; nubes, derramad al Justo: \u00e1brase la tierra y florezca el Redentor.\u201d Las Colectas en tres de los cuatro domingos de este tiempo empiezan con las palabras, \u00abSe\u00f1or, muestra tu poder y ven\u00bb&#8212;como si temi\u00e9semos que nuestras iniquidades  pudiesen evitar su nacimiento\u201d. <\/p>\n<h2>Duraci\u00f3n y Ritual<\/h2>\n<p>  Todos los d\u00edas del Adviento debe celebrarse el  Oficio y Misa del domingo o feria correspondiente, o al menos se debe hacer una conmemoraci\u00f3n de los mismos, independientemente de la clase de fiesta celebrada.  En el Oficio Divino se omite el Te Deum, el jubiloso himno de alabanza y acci\u00f3n de gracias; en la Misa no se recita el  Gloria.  Sin embargo, se mantiene el Aleluya.  Durante este tiempo no se puede solemnizar el Sacramento del matrimonio (bendici\u00f3n y Misa Nupcial), incluyendo en la prohibici\u00f3n la fiesta de la Epifan\u00eda. El sacerdote y los ministros consagrados usan vestiduras color violeta.  El di\u00e1cono y subdi\u00e1cono en la Misa, en lugar de las dalm\u00e1ticas usadas normalmente, llevan casullas plegadas. El subdi\u00e1cono se la quita durante la lectura de la Ep\u00edstola, y el di\u00e1cono se la cambia por otra, o por una estola m\u00e1s ancha, puesta sobre el hombro izquierdo entre el canto del Evangelio y la Comuni\u00f3n. Se hace una excepci\u00f3n en el tercer domingo (Domingo de Gaudete), en el que las vestiduras pueden ser de color rosado, o de un violeta intenso; en este domingo los ministros consagrados pueden vestir dalm\u00e1ticas, que tambi\u00e9n pueden ser usadas en la vigilia de la Navidad, aunque fuera el cuarto domingo de Adviento.  El Papa Inocencio III (1198-1216) estableci\u00f3 que durante el Adviento se usara el color negro, pero el violeta ya estaba en uso para esta temporada a fines del siglo XIII. Binterim dice que hab\u00eda tambi\u00e9n una ley que ordenaba cubrir las im\u00e1genes durante el Adviento. Las flores y las reliquias de los santos no deb\u00edan colocarse sobre los altares durante el Oficio y las Misas de este tiempo, excepto en el tercer domingo; y la misma prohibici\u00f3n y excepci\u00f3n exist\u00eda respecto al uso del \u00f3rgano. La idea popular de que las cuatro semanas de Adviento simbolizan los cuatro mil a\u00f1os de tinieblas en las que el mundo estaba envuelto antes de la venida de Cristo no encuentra confirmaci\u00f3n en la Liturgia. <\/p>\n<h2>Origen Hist\u00f3rico<\/h2>\n<p>  No se puede determinar con ning\u00fan grado de certeza cu\u00e1ndo se introdujo en la Iglesia por primera vez la celebraci\u00f3n del Adviento. La preparaci\u00f3n para la fiesta de la Navidad no se celebraba antes que existiera la fiesta misma, y no encontramos evidencia de esto antes del final del siglo IV cuando, seg\u00fan Duchesne (Culto Cristiano, Londres, 1904, 260), se celebraba en toda la Iglesia, por algunos el 25 de diciembre, por otros el 6 de enero.  Leemos sobre tal preparaci\u00f3n en las Actas de un s\u00ednodo efectuado en Zaragoza en el 380, cuyo cuarto canon prescribe que desde el 17 de diciembre hasta la fiesta de la Epifan\u00eda no est\u00e1 permitido a nadie ausentarse de la iglesia. Tenemos dos homil\u00edas de San M\u00e1ximo, obispo de Tur\u00edn (415-466), tituladas \u00abIn Adventu Domini\u00bb, pero \u00e9l no hace referencia a ning\u00fan tiempo especial. El t\u00edtulo puede ser la adici\u00f3n de un copista. Existen algunas homil\u00edas, probablemente de San Ces\u00e1reo, obispo de Arl\u00e9s (502-542), en las que encontramos menci\u00f3n de una preparaci\u00f3n antes de la Navidad; todav\u00eda, a juzgar por el contexto, no parece que exista ninguna ley general sobre el asunto. Un s\u00ednodo efectuado en M\u00e2con, en Galia (581), en su canon noveno ordena que desde el 11 de noviembre hasta la Navidad el Sacrificio sea ofrecido de acuerdo al rito de Cuaresma los lunes, mi\u00e9rcoles y viernes de la semana. El Sacramentario Gelasiano anota cinco domingos para el Adviento; el Papa San Gregorio VII (1073-1085) redujo estos cinco a cuatro.  La colecci\u00f3n de homil\u00edas del Papa San Gregorio I (Magno) (590-604) empieza con un serm\u00f3n para el segundo domingo de Adviento. En el 650 en Espa\u00f1a se celebraba el Adviento con cinco domingos.<br \/>\n  Varios s\u00ednodos hicieron leyes sobre la observancia del ayunos  durante este tiempo, algunos comenzaban el 11 de noviembre, otros el 15 y otros tan temprano como el equinoccio de oto\u00f1o. Otros s\u00ednodos prohib\u00edan la celebraci\u00f3n del matrimonio. En la Iglesia Griega no encontramos documentos sobre la observancia del Adviento hasta el siglo VIII.  San Teodoro el Estudita (m. 826), quien habl\u00f3 de las fiestas y ayunos celebrados com\u00fanmente por los griegos, no menciona este tiempo. En el siglo VIII lo encontramos observado no como una celebraci\u00f3n lit\u00fargica, sino como un tiempo de ayuno y abstinencia (desde el 15 de noviembre hasta Navidad) que, de acuerdo a Goar, fue posteriormente reducido a siete d\u00edas. Pero un concilio de los rutenianos (1720) orden\u00f3 el ayuno desde el 15 de noviembre, de acuerdo a la vieja regla. Esta es la regla al menos para algunos griegos. De manera similar, los ritos ambrosiano y moz\u00e1rabe no tienen liturgia especial para el Adviento, sino s\u00f3lo el ayuno.   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente:<\/b>  Mershman, Francis. \u00abAdvent.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01165a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Juan I. Cuadrado.  lhm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enlaces preparados y seleccionados por Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Enlaces internos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1] Tiempo de Adviento\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[2] Exposici\u00f3n hist\u00f3rica del Tiempo de Adviento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[3] Exposici\u00f3n Lit\u00fargica del Adviento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[4] Oraciones para el Tiempo de Adviento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[5] Misterio de la Encarnaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[6] Significado de las Ant\u00edfonas de la O.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[7] La anunciaci\u00f3n de Jes\u00fas .(Biblia de Osty)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[8] Navidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[9] Tiempo de Navidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[10] Figuras del Antiguo Testamento que anuncian al Mes\u00edas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Villancicos de Navidad Barrocos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[11] Dennos licencia Se\u00f1ores (charango y guitarra)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[12] Cachua al Nacimiento de Cristo (Del c\u00f3dice Mart\u00ednez Compa\u00f1\u00f3n)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[13] Juan de Araujo &#8211; Los Coflades de la Estleya.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[14] Navidad Barroca (Coro de la Habana)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[15] Torito del portalito.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[16] A este sol peregrino\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[17] Corderito \u00bfpor qu\u00e9 te escondes?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[18] Convidando est\u00e1 la noche.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[19] Nacido en pajas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[20] Siempre mi ni\u00f1o que os miro. (musica barroca de M\u00e9xico)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nVillancicos populares\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[21] Ven pronto Sel\u00f1or. Takillakta. (Per\u00fa)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[22] Regalo a Jes\u00fas (Per\u00fa). Takillakta.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[23] All\u00e1 baja Jesucristo con sus rayos de cristal. Familia Rodr\u00edguez. (Per\u00fa).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[24] Rueda, Rueda. Roxana Valdivieso (Per\u00fa).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[25] Juan Diego Fl\u00f3rez (Per\u00fa) y los ni\u00f1os cantores de Viena.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[26] Huayno de Navidad (Per\u00fa).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[27] Villancico peruano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[28] Villancicos. Coro del Colegio Manuel Pardo.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>lat\u00ed\u00adn adventus, llegada. Tiempo de preparaci\u00f3n para la Navidad, establecido por la Iglesia cat\u00f3lica en su liturgia, para la llegada Jesucristo. Tambi\u00e9n se refiere a la parus\u00ed\u00ada o segunda venida de Jesucristo. Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003 Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital Tiempo de cuatro semanas, antes de Navidad, para &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/adviento\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abADVIENTO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-4581","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4581","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4581"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4581\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4581"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4581"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4581"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}