{"id":4630,"date":"2016-02-05T00:33:32","date_gmt":"2016-02-05T05:33:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ammonitas\/"},"modified":"2016-02-05T00:33:32","modified_gmt":"2016-02-05T05:33:32","slug":"ammonitas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ammonitas\/","title":{"rendered":"AMMONITAS"},"content":{"rendered":"<p>pueblo semita del este de Jordania, al norte de Sij\u00f3n, en el  curso superior del Yabboq. Despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de Sodoma y Gomorra, habiendo Dios salvado a Lot de la cat\u00e1strofe, \u00e9ste sali\u00f3 de Soar y se fue a vivir con sus dos hijas en una cueva. Ambas, para perpetuar el linaje, se acostaron con Lot, concibieron y parieron, la mayor a Moab, y la menor a Ben Amm\u00ed\u00ad, de \u00e9ste descienden los a. Gn 19, 36-38.<\/p>\n<p>El territorio de Amm\u00f3n fue antiguamente de los refa\u00ed\u00adtas  que fueron desalojados por los ammonitas Dt 2, 20-21, y \u00e9stos establecieron all\u00ed\u00ad su capital Rabb\u00e1 Jr 49, 2; Ez 25, 5, o Rabbat Amm\u00f3n, actualmente Amm\u00e1n,  capital de Jordania. No obstante los v\u00ed\u00adnculos entre los a. y los israelitas Dt 2, 19 y 37, estos pueblos guerrearon constantemente. Por haber tratado mal a Israel cuando \u00e9ste sali\u00f3 de Egipto, Am\u00f3n no fue admitido en la asamblea de Yahv\u00e9h Dt 23, 4-7.<\/p>\n<p>Los a. junto con los amalecitas, se aliaron con Egl\u00f3n, rey de Moab, y vencieron a los israelitas; \u00e9stos quedaron sometidos al rey moabita por dieciocho a\u00f1os Jc 3, 13-14. Luego, habiendo idolatrado Israel, Dios lo entreg\u00f3 en manos de los filisteos y los a., Jc 10, 7-9. Jeft\u00e9 derrot\u00f3 a los a. en Misp\u00e1 Jc 11. Sa\u00fal derrot\u00f3 a Naj\u00e1s, rey a., 1 S 11, 1-11. Muerto Naj\u00e1s,  tom\u00f3 el trono a. su hijo Jan\u00fan, a quien David envi\u00f3 sus embajadores para consolarlo por la muerte de su padre, pero fueron prendidos por Jan\u00fan, lo que provoc\u00f3 la guerra en la cual David derrot\u00f3 a los a. 2 S 10; 1 Cro 19.<\/p>\n<p>Joab jefe del ej\u00e9rcito de David, tom\u00f3 y destruy\u00f3 Rabb\u00e1, ciudad real de los a. 2 S 12, 26-31; 1 Cro 20, 1-3. Judas Macabeo venci\u00f3 a los a. cuyo jefe era Timoteo 1 M 5, 6. Los a. fueron crueles, por lo que en Ez 25, 110,  Am 1, 13-15 se anuncia su destrucci\u00f3n, as\u00ed\u00ad como en So 2, 9-11.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(De [Pertenecientes a] Amm\u00f3n).<br \/>\nDescendientes de Amm\u00f3n, el hijo que Lot tuvo con la menor de sus dos hijas. (G\u00e9 19:36-38.) Eran parientes cercanos de los moabitas, quienes descendieron de Moab, el otro hijo de Lot. Tanto en la historia b\u00ed\u00adblica como en la historia seglar antigua se les suele mencionar junto con los moabitas. Tambi\u00e9n estaban emparentados con los israelitas, como lo muestra el hecho de que el lenguaje ammonita fuera un dialecto del hebreo, si bien ese parentesco era m\u00e1s lejano. A pesar de esto, salvo raras excepciones, fueron enemigos hostiles de la naci\u00f3n de Israel.<\/p>\n<p>Territorio ocupado. Seguramente fue por consideraci\u00f3n al fiel antepasado Lot por lo que Jehov\u00e1 Dios permiti\u00f3 a los ammonitas tomar posesi\u00f3n del territorio que antes hab\u00ed\u00ada estado en poder de los refa\u00ed\u00adm, un pueblo de elevada estatura al que los ammonitas llamaban \u2020\u0153zamzumim\u2020\u009d. (Dt 2:17-21.) Esta tierra se encontraba al E. del bajo Jord\u00e1n, y, en un tiempo, el territorio de los ammonitas se un\u00ed\u00ada al de los moabitas en la meseta existente al E. del mar Muerto. Sin embargo, con anterioridad a la entrada de Israel en Cana\u00e1n, los amorreos hab\u00ed\u00adan desalojado a los ammonitas de parte de su tierra y los hab\u00ed\u00adan empujado hacia el N. y hacia el E., de modo que los separaron de los moabitas, quienes tambi\u00e9n sufrieron la p\u00e9rdida de bastante territorio. (N\u00fa 21:26; Jos 12:2; Jue 11:13, 22.) Posteriormente, la tierra de los hijos de Amm\u00f3n se extendi\u00f3, con alguna variaci\u00f3n, desde el curso superior del serpenteante valle torrencial de Jaboq, en direcci\u00f3n oriental, hacia el desierto (N\u00fa 21:24; Jos 12:2); su capital, Rab\u00e1 (la moderna `Amman), estaba situada junto a la cabecera del torrente de Jaboq. (Dt 3:11.) Los arque\u00f3logos han descubierto en esta regi\u00f3n antiguos emplazamientos y fortalezas fronterizas ammonitas.<br \/>\nPor orden divina, los israelitas se abstuvieron de penetrar en el territorio ammonita cuando conquistaron las tierras lindantes de los amorreos. (Dt 2:37; Jos 13:8-10.) De manera que aunque Josu\u00e9 13:25 dice que la tribu de Gad recibi\u00f3 \u2020\u0153la mitad de la tierra de los hijos de Amm\u00f3n\u2020\u009d como parte de su herencia tribual, parece ser que se refiere a la porci\u00f3n de tierra que los amorreos les hab\u00ed\u00adan arrebatado anteriormente, un territorio que estaba situado, seg\u00fan se cree, entre el r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n y el alto Jaboq.<\/p>\n<p>Conflictos con Israel. Fue en el tiempo del rey Egl\u00f3n de Moab cuando los ammonitas y los amalequitas se unieron a los moabitas para atacar a Israel, y subyugaron el territorio que queda al O. del Jord\u00e1n, incluida Jeric\u00f3. (Jue 3:12-14.) Cuando el juez Eh\u00fad neutraliz\u00f3 a\u00f1os despu\u00e9s los efectos de aquel ataque (Jue 3:26-30), los ammonitas no volvieron a ser una amenaza importante para Israel hasta los d\u00ed\u00adas de Jeft\u00e9. Para entonces los israelitas hab\u00ed\u00adan vuelto a servir a los dioses de las naciones, lo que result\u00f3 en un per\u00ed\u00adodo de opresi\u00f3n de dieciocho a\u00f1os durante el cual los ammonitas amenazaban a Israel desde el E., mientras que los filisteos lo hac\u00ed\u00adan desde el O. Las fuerzas ammonitas no solo aterrorizaron a los israelitas que viv\u00ed\u00adan en Galaad, sino que incluso acosaron a las tribus de Benjam\u00ed\u00adn, Jud\u00e1 y Efra\u00ed\u00adn, al O. del Jord\u00e1n. (Jue 10:6-10.) Cuando los israelitas finalmente se limpiaron de la adoraci\u00f3n falsa, se reagruparon bajo la direcci\u00f3n de Jeft\u00e9. Este primero refut\u00f3 las acusaciones de los ammonitas sobre la usurpaci\u00f3n de los derechos sobre la tierra, enviando mensajes oficiales, y luego les infligi\u00f3 una aplastante derrota. (Jue 10:16\u201311:33; v\u00e9ase JEFTE.)<br \/>\nHay escriturarios que opinan que la alusi\u00f3n de Jeft\u00e9 a \u2020\u0153Kem\u00f3s tu dios\u2020\u009d es err\u00f3nea, pues afirman que Kem\u00f3s era la deidad nacional de Moab, no de Amm\u00f3n. (Jue 11:24; N\u00fa 21:29.) Si bien es cierto que a la deidad ammonita se la conoc\u00ed\u00ada por los nombres de M\u00f3lek, Milcom o Malcam (1Re 11:5, 7; Jer 49:1, 3), seg\u00fan algunos doctos, estos tres t\u00e9rminos (todos relacionados con la ra\u00ed\u00adz del t\u00e9rmino \u2020\u0153rey\u2020\u009d) son t\u00ed\u00adtulos, no nombres propios, por lo que muy bien pudieron aplicar al dios Kem\u00f3s. En cualquier caso, se ha de tener presente que los ammonitas eran polite\u00ed\u00adstas (Jue 10:6), as\u00ed\u00ad que es posible que el culto a Kem\u00f3s estuviera tan extendido entre ellos como lo estaba entre sus parientes, los moabitas.<br \/>\nSeg\u00fan la Versi\u00f3n de los Setenta, aproximadamente un mes despu\u00e9s que Sa\u00fal lleg\u00f3 a ser rey de Israel, el rey Nah\u00e1s de Amm\u00f3n puso sitio a la ciudad de Jab\u00e9s en Galaad, exigiendo la rendici\u00f3n de la ciudad e imponiendo el cruel requisito de que, como condici\u00f3n para la paz, cada uno de sus hombres permitiera que se le sacara el ojo derecho. (V\u00e9ase NAH\u00ed\u0081S n\u00fam. 1.) Al saber del sitio, Sa\u00fal demostr\u00f3 su val\u00ed\u00ada como rey formando a las fuerzas israelitas y poniendo en fuga a los ammonitas. (1Sa 11:1-4, 11-15.) Una declaraci\u00f3n posterior de Samuel revela que fue la amenaza creciente de los ammonitas bajo Nah\u00e1s lo que finalmente indujo a los israelitas a solicitar un rey. (1Sa 12:12.)<\/p>\n<p>Durante la gobernaci\u00f3n de David. Los ammonitas tambi\u00e9n fueron sojuzgados por David, y se tom\u00f3 de ellos despojo o tributo. (1Cr 18:11.) El relato que se hace de este suceso en 2 Samuel 8:11, 12 forma parte de un resumen de las conquistas de David, resumen que quiz\u00e1s no est\u00e9 en estricto orden cronol\u00f3gico con relaci\u00f3n a los relatos precedentes y subsiguientes. As\u00ed\u00ad, 2 Samuel 10:1, 2 da a entender que exist\u00ed\u00ada una relaci\u00f3n relativamente pac\u00ed\u00adfica entre Amm\u00f3n e Israel durante la gobernaci\u00f3n de David hasta el tiempo de la muerte del rey Nah\u00e1s. No obstante, Han\u00fan, el hijo y sucesor de Nah\u00e1s, encoleriz\u00f3 much\u00ed\u00adsimo a David, pues humill\u00f3 a los mensajeros que le hab\u00ed\u00ada enviado como portadores de consuelo. Al percatarse de la seriedad de la afrenta que hab\u00ed\u00adan cometido, los ammonitas se procuraron tropas mercenarias de los sirios y se prepararon para atacar a Israel, pero no pudieron con la estrategia del general israelita Joab y de su hermano Abisai, y fueron vencidos. (2Sa 10:1-14; 1Cr 19:6-15.)<br \/>\nEn la primavera siguiente, las fuerzas de David sitiaron Rab\u00e1, ciudad capital de Amm\u00f3n. En una ofensiva desesperada de los ammonitas sitiados, muri\u00f3 Ur\u00ed\u00adas el hitita. (2Sa 11:1, 17, 24, 26, 27; v\u00e9ase RAB\u00ed\u0081 n\u00fam. 1.) Es dif\u00ed\u00adcil determinar la duraci\u00f3n del asedio. Puede que el relato sobre el nacimiento del hijo adulterino de Bat-seba y el posterior nacimiento de Salom\u00f3n se haya insertado porque ambos alumbramientos se produjeron durante el sitio, o bien con el fin de ofrecer el desenlace de las relaciones de David con Bat-seba, aun cuando uno o ambos nacimientos hubiesen tenido lugar despu\u00e9s del sitio. Aunque del comentario que se encuentra en 1 Cr\u00f3nicas 20:1, 2 no se infiere que el sitio haya tenido una duraci\u00f3n prolongada, no deber\u00ed\u00ada extra\u00f1ar que el asedio a la ciudad se extendiera de un a\u00f1o a otro. David mismo finalmente complet\u00f3 la conquista de la capital ammonita. (2Sa 12:26-29.)<br \/>\n\u2020\u0153La corona de Malcam\u2020\u009d, mencionada en el relato de la captura de Rab\u00e1, debi\u00f3 ser una corona que llevaba puesta el dios ammonita, tambi\u00e9n llamado M\u00f3lek o Milcom en otros pasajes del texto b\u00ed\u00adblico. Aunque en este pasaje la Versi\u00f3n Valera traduce la expresi\u00f3n hebrea Mal\u00c2\u00b7k\u00e1m por \u2020\u0153su rey\u2020\u009d, no parece l\u00f3gico que se tratase de un rey en persona, por cuanto la corona pesaba \u2020\u0153un talento de oro\u2020\u009d (unos 34 Kg.). Tambi\u00e9n parece probable que a David le colocaran la corona solo por un breve instante, tal vez para significar as\u00ed\u00ad su victoria sobre aquel dios falso. (2Sa 12:30.)<br \/>\nDebido a la manera de traducir 2 Samuel 12:31 las versiones Torres Amat de 1856 y Valera de 1909, hay quien ha entendido que David cruelmente aserr\u00f3, destaz\u00f3 y quem\u00f3 vivos a los ammonitas derrotados. No obstante, varias traducciones posteriores (BJ, NBE, VP, NM) dan el sentido correcto, al mostrar que a los ammonitas se les castig\u00f3 a hacer trabajos forzados con sierras, con hachas y en la fabricaci\u00f3n de ladrillos. Este sentido est\u00e1 probado por el hecho de que ahora se sabe que el t\u00e9rmino hebreo que en algunas traducciones se vierte \u2020\u0153horno de ladrillos\u2020\u009d se refiere m\u00e1s bien a un molde de madera en el que se pon\u00ed\u00ada la arcilla para que tomara forma de ladrillo.<br \/>\nNo todos los ammonitas eran enemigos implacables de Israel, pues entre los hombres poderosos de David se hallaba Z\u00e9leq el ammonita. (2Sa 23:37.) El rey Salom\u00f3n tuvo esposas ammonitas, entre las que se cuenta a la madre de Rehoboam. (1Re 11:1; 14:31.) Sin embargo, esta relaci\u00f3n propici\u00f3 su apostas\u00ed\u00ada y el que erigiese \u2020\u0153lugares altos\u2020\u009d para el culto a Milcom y a otros dioses, lugares que finalmente derruy\u00f3 el fiel rey Jos\u00ed\u00adas. (1Re 11:5; 2Re 23:13.)<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la divisi\u00f3n del reino. Los ammonitas recobraron su independencia de los reyes dav\u00ed\u00addicos y, durante el reinado de Jehosafat (936-c. 911 a. E.C.), se unieron a los moabitas y a los habitantes de la regi\u00f3n monta\u00f1osa de Se\u00ed\u00adr en una ofensiva combinada contra Jud\u00e1, pero los aliados sufrieron una derrota aplastante. (2Cr 20:1-4, 10-26.) Las inscripciones del rey asirio Salmanasar III, quien gobern\u00f3 en el tiempo del rey Jeh\u00fa de Israel (c. 904-877 a. E.C.), hacen menci\u00f3n de las fuerzas de \u2020\u0153Basa, hijo de Ruhubi, de Amm\u00f3n\u2020\u009d, como parte de una coalici\u00f3n de reyes que se opusieron a Asiria en la batalla de Qarqar. (La Sabidur\u00ed\u00ada del Antiguo Oriente, edici\u00f3n de J. B. Pritchard, 1966, p\u00e1g. 225.) Posteriormente, uno de los conspiradores en la muerte del rey Jeho\u00e1s de Jud\u00e1 (c. 859 a. E.C.) fue Zabad, hijo de Simeat la ammonita. (2Cr 24:22, 26.) M\u00e1s adelante, el fuerte gobierno de Uz\u00ed\u00adas (829-778 a. E.C.) una vez m\u00e1s hizo a los ammonitas tributarios de Jud\u00e1. (2Cr 26:8.) Jot\u00e1n, el hijo de Uz\u00ed\u00adas, volvi\u00f3 a imponer a Amm\u00f3n esta dominaci\u00f3n, exigi\u00e9ndole cien talentos de plata (660.600 d\u00f3lares [E.U.A.]), diez mil medidas de coro (alrededor de 2.200 Kg.) de trigo y diez mil de cebada. (2Cr 27:5.) La solvencia de los ammonitas para pagar esta fuerte suma durante tres a\u00f1os seguidos pudo haberse debido a su ventajosa ubicaci\u00f3n en una de las rutas comerciales m\u00e1s importantes entre Arabia y Damasco, as\u00ed\u00ad como a la relativa fertilidad de la regi\u00f3n del valle torrencial de Jaboq (a\u00fan en la actualidad esta regi\u00f3n es rica en trigo y cebada).<br \/>\nPor lo visto, la creciente intervenci\u00f3n de la potencia asiria en Palestina durante el reinado de Acaz, el sucesor de Jot\u00e1n (761-746 a. E.C.), permiti\u00f3 que los ammonitas se libraran de la dominaci\u00f3n jud\u00ed\u00ada, pero solo para caer bajo la opresi\u00f3n asiria, ya que los registros de Tiglat-pil\u00e9ser III mencionan a \u2020\u0153Sanipu de Bit-Amm\u00f3n [la casa de Amm\u00f3n]\u2020\u009d entre los que pagaban tributo a Asiria, junto con Acaz de Jud\u00e1 y Salamanu de Moab. El Prisma de Senaquerib, que narra su invasi\u00f3n de Jud\u00e1 en el tiempo de Ezequ\u00ed\u00adas, tambi\u00e9n muestra a Amm\u00f3n llevando regalos al invasor asirio, mientras que Esar-had\u00f3n, hijo de Senaquerib y contempor\u00e1neo de Manas\u00e9s, menciona a \u2020\u0153Puduil, rey de Bet-Amm\u00f3n\u2020\u009d como uno de los que proporcionaron materiales para la edificaci\u00f3n de la ciudad de N\u00ed\u00adnive.<br \/>\nParece probable que despu\u00e9s de la deportaci\u00f3n de los habitantes del reino norte\u00f1o de Israel que llevaron a cabo Tiglat-pil\u00e9ser y uno de sus sucesores (2Re 15:29; 17:6), los ammonitas comenzaran a ocupar el territorio de la tribu de Gad, para lo que ya hab\u00ed\u00adan peleado contra Jeft\u00e9, aunque sin \u00e9xito. (Comp\u00e1rese con Sl 83:4-8.) En consecuencia, el mensaje prof\u00e9tico de Jehov\u00e1 por medio de Jerem\u00ed\u00adas reprende a los ammonitas por haberse apoderado de la herencia de los gaditas y les advierte de una venidera desolaci\u00f3n que se cierne sobre Amm\u00f3n y su dios Malcam (Milcom). (Jer 49:1-5.) Los ammonitas fueron a\u00fan m\u00e1s lejos y enviaron partidas merodeadoras para hostigar a Jud\u00e1 en los a\u00f1os finales de ese reino, gobernado entonces por el rey Jehoiaquim. (2Re 24:2, 3.)<\/p>\n<p>Invasi\u00f3n babilonia. Cuando Babilonia conquist\u00f3 el reino de Jud\u00e1 (607 a. E.C.), algunos jud\u00ed\u00ados huyeron a Amm\u00f3n, Moab y Edom, pero regresaron m\u00e1s tarde al enterarse de que se hab\u00ed\u00ada nombrado gobernador a Guedal\u00ed\u00adas. (Jer 40:11, 12.) Sin embargo, el rey Baal\u00ed\u00ads de Amm\u00f3n conspir\u00f3 junto con Ismael, uno de los jefes del ej\u00e9rcito de Jud\u00e1, para asesinar a Guedal\u00ed\u00adas (2Re 25:23; Jer 40:14; 41:1-3), y consumado el hecho, Ismael se refugi\u00f3 en Amm\u00f3n. (Jer 41:10-15.)<br \/>\nAunque Amm\u00f3n se regocij\u00f3 por la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n, a este pueblo circunciso finalmente le lleg\u00f3 el d\u00ed\u00ada en que Jehov\u00e1 le pidi\u00f3 cuentas debido a su incircuncisi\u00f3n de coraz\u00f3n. (Jer 9:25, 26.) Conforme a las profec\u00ed\u00adas proclamadas por Jerem\u00ed\u00adas, Ezequiel y Am\u00f3s, los ammonitas comenzaron a beber la copa de la ira de Jehov\u00e1 y experimentaron la espada, el hambre, la peste y la desolaci\u00f3n de su tierra. (Jer 25:17, 21; 27:1-8; Eze 25:1-10; Am 1:13-15.)<br \/>\nLa descripci\u00f3n de Ezequiel sobre el momento en el que el rey de Babilonia (Nabucodonosor) se detiene en una encrucijada y hace uso de la adivinaci\u00f3n para decidir si ir contra Rab\u00e1 de Amm\u00f3n o contra Jud\u00e1 (Eze 21:19-23, 28-32), indica que Amm\u00f3n no se someti\u00f3 de buen grado al yugo babilonio. Aunque Nabucodonosor atac\u00f3 primero a Jerusal\u00e9n, el historiador jud\u00ed\u00ado Josefo registra que en el quinto a\u00f1o despu\u00e9s de la desolaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, hizo la guerra a Celesiria, Amm\u00f3n y Moab. (Antig\u00fcedades Jud\u00ed\u00adas, libro X, cap. IX, sec. 7.) Como se hab\u00ed\u00ada predicho, Amm\u00f3n lleg\u00f3 a ser \u2020\u0153un descansadero de reba\u00f1o\u2020\u009d y Rab\u00e1, \u2020\u0153un apacentadero de camellos\u2020\u009d. (Eze 25:5.) En consecuencia, \u2020\u0153los orientales\u2020\u009d poseer\u00ed\u00adan la tierra, establecer\u00ed\u00adan sus tiendas y apacentar\u00ed\u00adan sus camellos en ella. (Eze 25:4.)<br \/>\nEs probable que en cumplimiento de Jerem\u00ed\u00adas 49:6, Ciro, el conquistador de Babilonia, permitiera que los exiliados ammonitas, junto con los de otras naciones, regresaran a su tierra natal.<\/p>\n<p>Se casan con israelitas. Cuando los jud\u00ed\u00ados regresaron del exilio (537 a. E.C.), un ammonita llamado Tob\u00ed\u00adas fue uno de los dirigentes de la oposici\u00f3n a que se reedificasen los muros de Jerusal\u00e9n. (Ne 4:3, 7, 8.) Despu\u00e9s, incluso tuvo la arrogante osad\u00ed\u00ada de hacer uso de un comedor del recinto del templo, hasta que Nehem\u00ed\u00adas, indignado, arroj\u00f3 fuera sus muebles. (Ne 13:4-8; v\u00e9ase TOB\u00ed\u008dAS n\u00fam. 2.) Muchos de los exiliados jud\u00ed\u00ados que regresaron hab\u00ed\u00adan tomado esposas ammonitas y de otras naciones, pero se les reprendi\u00f3 con severidad por ello y, como resultado, las despidieron. (Esd 9:1, 2; 10:10-19, 44; Ne 13:23-27.)<br \/>\nDespu\u00e9s de la expulsi\u00f3n de Tob\u00ed\u00adas del recinto del templo, se ley\u00f3 y aplic\u00f3 la ley de Dios registrada en Deuteronomio 23:3-6, que prohib\u00ed\u00ada que los ammonitas y los moabitas entrasen en la congregaci\u00f3n de Israel. (Ne 13:1-3.) Por lo general, se entiende que esta restricci\u00f3n, impuesta alrededor de mil a\u00f1os antes debido a que los ammonitas y los moabitas se negaron a socorrer a los israelitas cuando estos se acercaban a la Tierra Prometida, significa que estos pueblos no podr\u00ed\u00adan llegar a formar parte de la naci\u00f3n de Israel en la condici\u00f3n legal de verdaderos miembros que disfrutaran de todos los derechos y privilegios propios del israelita. Sin embargo, esto no significa que los ammonitas y los moabitas no pudieran asociarse con los israelitas o residir entre ellos y beneficiarse como consecuencia de las bendiciones que Dios derramaba sobre su pueblo. Algunos ejemplos son: Z\u00e9leq, quien, como se mencion\u00f3 antes, estuvo entre los guerreros principales de David, y Rut la moabita. (Rut 1:4, 16-18.)<br \/>\nEn cuanto a este \u00faltimo caso, del matrimonio de Rut con Boaz se desprende que cuando las mujeres de estos pueblos se convert\u00ed\u00adan a la adoraci\u00f3n del Dios verdadero, pod\u00ed\u00adan casarse con hombres jud\u00ed\u00ados. Adem\u00e1s, debido a que los t\u00e9rminos \u2020\u0153ammonita\u2020\u009d y \u2020\u0153moabita\u2020\u009d est\u00e1n en g\u00e9nero masculino en el texto hebreo de Deuteronomio 23:3-6, la Misn\u00e1 jud\u00ed\u00ada (Yebamot 8:3) arguye que solo estaban excluidos de Israel los varones ammonitas y moabitas. Sin embargo, el que Esdras exigiera que los hombres jud\u00ed\u00ados despidieran a sus esposas extranjeras, as\u00ed\u00ad como la actitud similar, ya mencionada, que adopt\u00f3 Nehem\u00ed\u00adas, es una prueba m\u00e1s de que la admisi\u00f3n de mujeres ammonitas y moabitas en Israel depend\u00ed\u00ada de su aceptaci\u00f3n de la adoraci\u00f3n verdadera.<br \/>\nAunque la historia, incluido el libro ap\u00f3crifo de 1 Macabeos (5:6), muestra que Amm\u00f3n sigui\u00f3 siendo un territorio definido hasta el siglo II a. E.C., parece que para el siglo I a. E.C. esa regi\u00f3n lleg\u00f3 a formar parte del reino nabateo, y para el siglo III E.C. los ammonitas desaparecieron de la historia como pueblo, absorbidos seguramente por las tribus \u00e1rabes. Como Sofon\u00ed\u00adas hab\u00ed\u00ada profetizado, los hijos de Amm\u00f3n llegaron a ser \u2020\u0153como Gomorra, [&#8230;] un yermo desolado\u2020\u009d. (Sof 2:8-10.)<br \/>\nEn vista de que los ammonitas desaparecieron como pueblo a principios de la era com\u00fan, la menci\u00f3n de Amm\u00f3n en la profec\u00ed\u00ada de Daniel con respecto al \u2020\u0153tiempo del fin\u2020\u009d debe tener aplicaci\u00f3n en un sentido espiritual: una referencia, en buena l\u00f3gica, a los enconados enemigos del Israel espiritual de Dios, la congregaci\u00f3n cristiana. (Da 11:40, 41.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Origen y raza<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Su pa\u00eds y civilizaci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Amm\u00f3n e Israel<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Bibliograf\u00eda<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Origen y raza<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ammonitas fueron una raza muy af\u00edn a los hebreos.  Uno de los usos de su nombre en la Biblia manifiesta la antigua creencia hebrea acerca de esta relaci\u00f3n cercana, pues se les llama B\u00e9n&#8217;\u00e1mm\u00ee, o \u00abhijo de mi pueblo\u00bb, lo que significa que a esa raza se la consideraba como descendiente del pariente m\u00e1s cercano de Israel.  Este juego de palabras sobre el nombre Amm\u00f3n no surgi\u00f3 del nombre en si, sino que presupone la creencia en el parentesco entre Israel y Amm\u00f3n.  El nombre Amm\u00f3n no puede ser aceptado como prueba de esa creencia, pues su origen es obscuro, derivado quiz\u00e1s del nombre de una deidad tribal.  El lenguaje ammonita, sin embargo, s\u00ed constituye una prueba de su origen com\u00fan.  Si bien es cierto, que no nos ha llegado ninguna inscripci\u00f3n amonita, pero los nombres ammonitas que se han preservado pertenecen a un dialecto con una afinidad muy cercana al hebreo.  M\u00e1s a\u00fan, la cercana relaci\u00f3n de sangre entre Moab y Amm\u00f3n, admitida por todos, el lenguaje de la piedra moabita, casi hebreo en su forma, es un testigo s\u00f3lido de la afinidad racial entre Israel y Amm\u00f3n.  Este argumento ling\u00fc\u00edstico reivindica la creencia de que Israel siempre tuvo en consideraci\u00f3n este parentesco con los ammonitas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La creencia ha sido expresada de forma inequ\u00edvoca en G\u00e9nesis 19,32-38, donde se atribuye a Lot, el sobrino de Abraham, la paternidad de Amm\u00f3n y su hermano, Moab.  Esta repugnante narraci\u00f3n ha sido tradicionalmente considerada como un hecho literal, pero recientemente ha sido interpretada, por el P. Lagrange, OP., como una narrativa de una burda iron\u00eda popular por medio de la cual los israelitas expresaban su aversi\u00f3n por la corrupta moral de los moabitas y ammonitas.  Sin embargo, es dudoso que tal iron\u00eda se dirigiera contra el propio Lot.  Otros estudiosos ven en la depravaci\u00f3n de esos pueblos una prueba de la realidad del relato b\u00edblico acerca de su origen incestuoso.  Los etn\u00f3logos, al interpretar ese origen a partir del sobrino de Abraham siguiendo los c\u00e1nones de autenticidad de su ciencia, sostienen que ello indica que los israelitas eran considerados la tribu m\u00e1s antigua y m\u00e1s poderosa, mientras que los ammonitas y moabitas eran considerados como ramificaciones del tallo principal.  El car\u00e1cter del G\u00e9nesis, que en ocasiones parece preservar las tradiciones populares en lugar de la exactitud etnol\u00f3gica, se toma como confirmaci\u00f3n de esa posici\u00f3n.  Pero no se niega de modo alguno que la tradici\u00f3n hebrea del parentesco inmediato de Israel, Amm\u00f3n y Moab sea correcta.  Los tres forman juntos un solo grupo y se clasifican como pertenecientes a la rama aramea de la raza semita.\n<\/p>\n<h2>Su pa\u00eds y civilizaci\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ammonitas se establecieron al este del r\u00edo Jord\u00e1n; su territorio originalmente comprend\u00eda todo el territorio desde dicho r\u00edo hasta el desierto, y del R\u00edo Yabboq, al sur, hasta el R\u00edo Arn\u00f3n (Jc. 11,13-22), que luego perteneci\u00f3 a la porci\u00f3n de Rub\u00e9n y Gad.  \u00abTambi\u00e9n \u00e9ste pa\u00eds era considerado pa\u00eds de refa\u00edtas; los refa\u00edtas habitaron aqu\u00ed antiguamente; y los ammonitas los llamaban zanzumitas\u00bb (Deut. 2,20), al que pertenec\u00eda Og, rey de Bas\u00e1n, quien pereci\u00f3 ante los hijos de Israel en los d\u00edas de Mois\u00e9s (cap. 3).  Sin embargo, poco antes de la invasi\u00f3n hebrea comandada por Josu\u00e9, los ammonitas fueron expulsados de ese rico territorio por los amorreos y se retiraron a las monta\u00f1as y valles que forman la parte oriental del distrito actualmente conocido como El-Belka.  Ellos continuaron creyendo que su territorio original les pertenec\u00eda por derecho, y en \u00e9pocas posteriores lo reconquistaron y mantuvieron por un per\u00edodo muy largo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su tierra, aunque no era muy f\u00e9rtil, disfrutaba de agua abundante y excelentes pastos.  Jerem\u00edas dice de Amm\u00f3n que se glor\u00eda en sus valles y conf\u00eda en sus tesoros (Jer 49,4).  Su ciudad principal era Rabbath, o Rabbath-Ammon, para distinguirla de otra ciudad del mismo nombre en Moab, y yac\u00eda en medio de un valle f\u00e9rtil y bien cultivado.  Era la ciudad real; en tiempos de David floreci\u00f3 bajo el gobierno de un rey poderoso y estaba bien fortificada, aunque sucumbi\u00f3 ante el ataque de Joab, general de David (2 Sam. 11-12).  Ptolomeo II (Philadelphus) la reconstruy\u00f3 posteriormente y la llam\u00f3 Filadelfia; a\u00fan conserva algo de su nombre original, aunque actualmente los \u00e1rabes la conocen como Amman.  Sus ruinas, hoy d\u00eda, son de las m\u00e1s imponentes del otro lado del Jord\u00e1n, a pesar de las muchas vicisitudes de la ciudad, e iluminan y dan vida a la ya de por s\u00ed vibrante narraci\u00f3n del ataque de Joab.  Los ammonitas ten\u00edan muchas otras ciudades adem\u00e1s de Rabbath (vea Judit 11,33; 2 Sam 12,31), pero sus nombres han desaparecido.  Indican, al menos, un considerable desarrollo de la civilizaci\u00f3n y muestran que a los ammonitas no se les puede clasificar, como se hace a menudo, casi en el plano de n\u00f3madas.  En lo tocante a religi\u00f3n, practicaban la idolatr\u00eda y las abominaciones comunes a las razas semitas que rodeaban a Israel.  Su dios se llamaba Milkom, supuestamente otra forma de Moloc.  Parece que los hebreos sent\u00edan por los ammonitas un desprecio especial, al igual que por los moabitas.  A nadie de esos pueblos, ni siquiera luego de convertirse a la religi\u00f3n de Yahveh, se le permit\u00eda entrar al Tabern\u00e1culo; ni sus hijos o descendencia hasta la d\u00e9cima generaci\u00f3n (Deut. 23).\n<\/p>\n<h2>Amm\u00f3n e Israel<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta distinci\u00f3n contra sus parientes cercanos se deb\u00eda al tratamiento que estos \u00faltimos le hab\u00edan dado a Israel durante su camino a Palestina, cuando Israel luchaba por constituirse en una naci\u00f3n.  Los hebreos no ten\u00edan pensado arrebatar sus tierras a los descendientes de Lot, ya fuera Moab o Amm\u00f3n, y se les hab\u00eda indicado espec\u00edficamente que no lo hicieran.  Esta amistad especial y el reconocimiento de su consanguinidad no fueron correspondidos por ninguno de los dos pueblos, quienes se negaron a abastecer a los israelitas, e incluso emplearon a Balaam, quien era ammonita, o por lo menos viv\u00eda entre ellos, para maldecir el ej\u00e9rcito de Israel; aunque, como es bien sabido, Balaam fue obligado a dar en su lugar una bendici\u00f3n (Deut. 23,4-5; N\u00fam. 22 &#8211; 24).  Debido a esta carencia de amor fraterno, se puso una prohibici\u00f3n contra los ammonitas; pero no hubo intentos de arrebatarles sus tierras, sino que al llegar a sus fronteras, simplemente se desviaron por otro camino.  Sin embargo, la faja de tierra a lo largo del Jord\u00e1n que ellos reclamaban, le fue quitada a los amorreos que los hab\u00eda despose\u00eddo de ella.  Se dice que Mois\u00e9s le hab\u00eda asignado tambi\u00e9n a la tribu de Gad la mitad de la tierra de Amm\u00f3n (Jos. 13,25), pero no existe constancia de que se la arrebataran a los ammonitas, lo que adem\u00e1s hubiera estado en contradicci\u00f3n con la orden divina ya mencionada.  M\u00e1s bien parece que se trata de un territorio del cual ellos ya hab\u00edan sido expulsados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco despu\u00e9s de la muerte de Josu\u00e9, cuando los israelitas ya se hab\u00edan establecido al otro lado del Jord\u00e1n, los ammonitas se aliaron con los moabitas, en el reinado de Eglon, y atacaron exitosamente a Israel; pero a su vez los moabitas fueron vencidos y se estableci\u00f3 un largo per\u00edodo de paz (Jc. 3,30).  M\u00e1s tarde, durante la judicatura de Yair, los hebreos fueron atacados simult\u00e1neamente por los filisteos desde el sureste y los ammonitas desde el este.  En especial Gad, cuyo territorio yac\u00eda al este del Jord\u00e1n, hubo de sufrir durante dieciocho a\u00f1os los ataques de los ammonitas, y eventualmente el enemigo victorioso atraves\u00f3 el Jord\u00e1n y devast\u00f3 los pa\u00edses de Jud\u00e1, de Benjam\u00edn y Efra\u00edn (Jc. 10).  Ante esta crisis Israel entr\u00f3 en p\u00e1nico, pero surgi\u00f3 un salvador en la persona de Jeft\u00e9, que fue elegido l\u00edder.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ammonitas exigieron que se les cediera el territorio m\u00e1s all\u00e1 del Jord\u00e1n, desde el Arn\u00f3n hasta el Yabboq, del cual hab\u00edan sido despose\u00eddos, pero Jeft\u00e9 se rehus\u00f3 ya que 300 a\u00f1os antes los israelitas hab\u00edan quitado esas tierras a los amorreos, no a los ammonitas.  Audazmente llev\u00f3 la guerra al pa\u00eds de los invasores, y los derroto completamente, arrebat\u00e1ndoles veinte ciudades (Jc. 11,33).  En tiempos de Sa\u00fal los ammonitas hab\u00eda recobrado un gran poder y bajo el reinado de Naj\u00e1s (Nahash) hab\u00edan sitiado a Jabes Galaad. Sa\u00fal hab\u00eda sido elegido rey por Samuel s\u00f3lo un mes antes y su elecci\u00f3n a\u00fan no hab\u00eda sido ratificada por el pueblo; pero en cuanto supo del sitio convoc\u00f3 un gran ej\u00e9rcito y derrot\u00f3 a los ammonitas, caus\u00e1ndoles muchos da\u00f1os (1 Sam. 11).  Esta victoria lo elev\u00f3 a la monarqu\u00eda.  Se mencionan sin gran detalle otras acciones de Sa\u00fal en contra de los ammonitas (14,47), y tambi\u00e9n la amabilidad de Naj\u00e1s hacia David (2 Sam. 10,2), probablemente antes de su ascensi\u00f3n al trono.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David marc\u00f3 el inicio de su gobierno con haza\u00f1as militares y se dice que dedic\u00f3 a Dios el bot\u00edn capturado a Amm\u00f3n (8,11); No obstante, no se menciona ninguna guerra, porque cualquier acci\u00f3n b\u00e9lica habr\u00eda sido incongruente con la amistad entre David y Jan\u00fan, sucesor de Naj\u00e1s (10,2). La oferta de amistad de David hacia Amm\u00f3n fue rechazada, y sus embajadores fueron maltratados, tras lo cual se inici\u00f3 la guerra. Los sirios se unieron a los ammonitas, y ambos fueron atacados y vencidos por Joab, el principal general de David. Al a\u00f1o siguiente Joab invadi\u00f3 de nuevo el territorio de Amm\u00f3n, persigui\u00f3 a su gente hasta Rabaath, y siti\u00f3 la ciudad real. Fue durante este sitio que sucedi\u00f3 el incidente de David y Betsab\u00e9, que culmin\u00f3 cuando David envi\u00f3 al fiel Ur\u00edas a su muerte en Rabbath, causando con ello la mancha m\u00e1s terrible en su car\u00e1cter.  Cuando Joab hubo sometido la ciudad envi\u00f3 por David, quien lleg\u00f3 y se cosech\u00f3 la gloria de la victoria; se coloc\u00f3 en su cabeza la enorme corona del rey, saque\u00f3 la ciudad y masacr\u00f3 a sus habitantes, e hizo lo mismo en todas las ciudades ammonitas (caps. 10 &#8211; 12).  As\u00ed se quebr\u00f3 la fuerza de Amm\u00f3n, y aparentemente \u00e9ste se convirti\u00f3 en vasallo de Israel. Posteriormente, hacia el final del reinado de David, otro hijo del rey Naj\u00e1s, ya sea por falta de esp\u00edritu o por genuina humanidad, se mostr\u00f3 generoso con David cuando el entonces anciano y asediado rey combat\u00eda con su hijo Absal\u00f3n (17).  Algunos ammonitas parecen haberse enlistado en el ej\u00e9rcito de David; se menciona a uno de ellos entre sus treinta y siete guerreros m\u00e1s valientes (23,37).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se narran hostilidades durante el reinado de Salom\u00f3n, el cual tom\u00f3 mujeres ammonitas como esposas, ador\u00f3 a sus deidades y edific\u00f3 un lugar alto en su honor (1 Rey. 11), que fue destruido por Jos\u00edas (2 Re 23,13). Cuando muri\u00f3 Salom\u00f3n y su reino se dividi\u00f3, los ammonitas recuperaron su independencia y se aliaron con los asirios, combatiendo a su lado en un ataque a Gilead, con lo que creci\u00f3 su territorio. La b\u00e1rbara crueldad que mostraron en esa ocasi\u00f3n provoc\u00f3 la denuncia de Am\u00f3s, quien predijo la ca\u00edda de Rabbath (Am\u00f3s 1,13). Durante la invasi\u00f3n asiria, en el reinado de Teglatfalasar, cuando sus vecinos los rubenitas y gaditas fueron llevados a la cautividad, los ammonitas recuperaron parte de su antiguo territorio a lo largo del Jor\u00b4dan (2 Rey. 15,29; Jer. 49,1-6).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tiempos de Josafat, rey de Jud\u00e1, cuando los israelitas estaban m\u00e1s debilitados, los ammonitas encabezaron una confederaci\u00f3n de naciones para subyugarlos; pero habiendo surgido la sospecha entre los aliados, terminaron destruy\u00e9ndose unos a otros e Israel escap\u00f3 milagrosamente (2 Cr\u00f3n. 20,23).  Despu\u00e9s de casi 150 a\u00f1os, Joatam, rey de Jud\u00e1, se aventur\u00f3 a atacar a los ammonitas, los conquist\u00f3 y los hizo vasallos exigi\u00e9ndoles un tributo anual (2 Cro 27), que sin embargo s\u00f3lo fue pagado tres a\u00f1os.  Pero ya se acercaba la condena de la monarqu\u00eda hebrea, en la que los ammonitas iban a jugar un papel importante.  Nabucodonosor, rey de Babilonia, los emple\u00f3, al igual que a otras naciones de la comarca, para destruir el reino de Jud\u00e1 (2 Re 24), y cuando lleg\u00f3 finalmente la ca\u00edda, fue el rey de los ammonitas quien env\u00edo asesinos a Judea para matar al gobernador quien hab\u00eda reunido a los sobrevivientes Jud\u00e1 (2 Re 25; Jer, 40,14).  Despu\u00e9s del retorno el antiguo odio parece a\u00fan sobrevivir (Neh. 4).  En tiempos de Judas Macabeo los ammonitas eran a\u00fan una naci\u00f3n fuerte, y el gran l\u00edder tuvo que pelear muchas batallas antes de conquistarlos (1 Mac. 5).  No se hace ulterior menci\u00f3n de ellos en tiempos b\u00edblicos. San Justino M\u00e1rtir se refiere a ellos como un pueblo numeroso en su \u00e9poca, pero al siglo siugiente desaparecieron de la historia.\n<\/p>\n<h2>Bibliograf\u00eda<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bible Dictionaries of HASTINGS, VIGOUROUX; Jewish Encyclop\u00e6dia; DELITSCH, DILLMAN, DRIVER, GRAY, Commentaries (Numbers); LAGRANGE, Historical Method.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente:  Fenlon, John Francis. \u00abAmmonites.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01431b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Javier Algara Coss\u00edo.  L H M.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>pueblo semita del este de Jordania, al norte de Sij\u00f3n, en el curso superior del Yabboq. Despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de Sodoma y Gomorra, habiendo Dios salvado a Lot de la cat\u00e1strofe, \u00e9ste sali\u00f3 de Soar y se fue a vivir con sus dos hijas en una cueva. 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