{"id":4652,"date":"2016-02-05T00:34:17","date_gmt":"2016-02-05T05:34:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/apocalipsis\/"},"modified":"2016-02-05T00:34:17","modified_gmt":"2016-02-05T05:34:17","slug":"apocalipsis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/apocalipsis\/","title":{"rendered":"APOCALIPSIS"},"content":{"rendered":"<p>del griego apokalyptein, revelar, quitar el velo. Inicialmente este t\u00e9rmino se refiere a la literatura apocal\u00ed\u00adptica del juda\u00ed\u00adsmo tard\u00ed\u00ado y del cristianismo, y tiene sus or\u00ed\u00adgenes en la escatolog\u00ed\u00ada de los profetas, y se refiere al final de los tiempos, expresado por medio de visiones,  sue\u00f1os, alegor\u00ed\u00adas, simbolismos. Tanto en las \u00e9pocas del A. T. como en el  N. T. prolifer\u00f3 este g\u00e9nero literario, por lo dem\u00e1s ap\u00f3crifo. En las Sagradas Escrituras, s\u00f3lo dos libros encajan dentro de este g\u00e9nero:    Daniel, en el A. T., y el Apocalipsis de San Juan en el N. T.<\/p>\n<p>En el libro del Apocalipsis  \u00fanico escrito de este g\u00e9nero en el N. T. tenido por can\u00f3nico, el autor se nombra a s\u00ed\u00ad mismo Juan, profeta cristiano, en los vers\u00ed\u00adculos 1, 4 y 9 del cap\u00ed\u00adtulo 1. Fue redactado en la isla de Patmos,  donde estuvo desterrado el escritor en tiempos del emperador romano Domiciano, ca. 95, aunque algunos creen que ciertas partes ya estaban escritas cuando reinaba Ner\u00f3n, antes del 70. La revelaci\u00f3n est\u00e1 dirigida a las siete Iglesias de Asia Menor Ap 1, 4. La tradici\u00f3n, desde San Justino,  y pasando por San Ireneo, Clemente de Alejandr\u00ed\u00ada, el apologeta Tertuliano, siglo II, lo atribuye al ap\u00f3stol Juan. Es innegable el influjo del g\u00e9nero apocal\u00ed\u00adptico jud\u00ed\u00ado, sobre todo del profeta Daniel, en el autor de este libro, pero se diferencia de \u00e9l, adem\u00e1s de lo puramente literario, en que \u00e9ste es el A. o revelaci\u00f3n de Cristo, es decir, \u00e9l mismo la hizo y es su objeto Ap 1, 1, por lo que aqu\u00ed\u00ad no hay cuestiones oscuras u ocultas, a pesar de su estilo simb\u00f3lico, no hay posibilidad de especular con c\u00e1lculos sobre el fin de los tiempos, como los milenaristas, apoyados literalmente en Ap 20, 4, ni para interpretaciones maniqueistas. El libro debe ser entendido, primero, en su contexto hist\u00f3rico, esto es, que fue redactado en la \u00e9poca de las persecuciones de que fue objeto la Iglesia en sus inicios, y poco tiempo despu\u00e9s de que la misma sufriera una violenta arremetida por parte del Imperio romano, \u2020\u0153la Bestia\u2020\u009d, dice Juan, Ap 12; 13, 1-4, instigado por Satan\u00e1s, visi\u00f3n esta inspirada en Dn 7, cuando la persecuci\u00f3n del rey sel\u00e9ucida Ant\u00ed\u00adoco Ep\u00ed\u00adfanes. El fin que se propone,  afirmar la fe de los fieles en los valores eternos, ante la carnicer\u00ed\u00ada llevada a cabo por Roma, en la promesa hecha por Yahv\u00e9h al pueblo antiguo de permanecer con \u00e9l, as\u00ed\u00ad como ahora, de manera m\u00e1s excelente, cuando Dios ha unido a su nuevo pueblo consigo en la persona de Jesucristo, su Hijo resucitado, quien ha vencido al mundo Jn 16, 33, y renueva la promesa de permanecer con el pueblo hasta el fin de los tiempos Mt 28,  20; Jn 14, 18-20. El autor hecha mano de los profetas cuando anunciaban al pueblo de Israel oprimido por otras naciones el d\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n,  \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de Yahv\u00e9h\u2020\u009d Am 5, 18, para anunciar el plan de salvaci\u00f3n del Se\u00f1or,  la victoria de Cristo y sus m\u00e1rtires sobre el mundo pagano, sobre Satan\u00e1s,  cuando Cristo resucitado en su segunda venida es el centro de la historia Ap 19, 11 ss, cuando tras la destrucci\u00f3n del enemigo, la resurrecci\u00f3n de los muertos y el juicio final se establecer\u00e1 en definitiva el Reino de los Cielos, es decir, cuando la muerte haya sido destruida Ap 21, 1-8. Entonces habr\u00e1 una nueva Jerusal\u00e9n Ap 21, 9 ss para los fieles, y una segunda muerte para los r\u00e9probos Ap 19, 20.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(gr., apokalypsis, de apo, quitar, y de kalypto, cubrir).<\/p>\n<p>Algunas veces se le llama la Revelaci\u00f3n. Este es el \u00faltimo libro de la Biblia y el \u00fanico libro del NT que es exclusivamente prof\u00e9tico en su car\u00e1cter. A diferencia de muchos libros apocal\u00ed\u00adpticos que son tanto an\u00f3nimos o publicados bajo un falso nombre, el Apocalipsis se atribuye a Juan (Rev 1:9).<\/p>\n<p>Existen dos puntos de vista predominantes en relaci\u00f3n con la fecha del Apocalipsis. La fecha m\u00e1s temprana en el reino de Ner\u00f3n es favorecida por algunos por causa de la referencia al templo en Apocalipsis (Rev 11:1-2). Un segundo punto de vista, mucho mejor sustentado por los int\u00e9rpretes primitivos del libro, lo colocan en el reino de Domiciano (81-96 d. de J.C.), casi al final del primer siglo. El lugar donde fue escrito fue la isla de Patmos, donde Juan hab\u00ed\u00ada sido exiliado por su fe. Patmos era el sitio de una colonia penal, donde los prisioneros pol\u00ed\u00adticos eran condenados a trabajos forzados en las minas.<\/p>\n<p>Apocalipsis fue dirigido a las siete iglesias de la provincia romana de Asia, que ocupaba la tercera parte occidental de lo que ahora es Turqu\u00ed\u00ada. Las ciudades donde se localizaban estas iglesias se encontraban en las principales carreteras en direcci\u00f3n norte sur, de modo que un mensajero portando estas cartas pod\u00ed\u00ada movilizarse en un circuito directo de una a otra. El Apocalipsis fue escrito con el prop\u00f3sito de que los males en las iglesias pudiesen ser corregidos por los eventos que estaban a punto de confrontarlos a ellos.<\/p>\n<p>Existen cuatro escuelas principales de interpretaci\u00f3n. La preterista sostiene que Apocalipsis es sencillamente una fotograf\u00ed\u00ada de las condiciones predominantes en el Imperio Romano en la parte final del primer siglo, presentado en forma de visi\u00f3n y profec\u00ed\u00ada para ocultar su significado de los paganos hostiles. El punto de vista hist\u00f3rico sostiene que el libro representa en forma simb\u00f3lica el curso entero de la historia de la iglesia desde el tiempo de su escritura hasta la consumaci\u00f3n final, y que las figuras m\u00ed\u00adsticas y acciones descritas en \u00e9l se pueden identificar con los eventos humanos en la historia. La futurista, sobre la base de la triple divisi\u00f3n dada en Rev 1:19, sugiere que la expresi\u00f3n las cosas que has visto se refiere al ambiente inmediato del visionario y la visi\u00f3n de Cristo (Rev 1:9-19), las que son denota a las iglesias de Asia o a la era eclesi\u00e1stica que ellas simbolizan (Rev 2:1\u2014Rev 3:22), y las que han de ser despu\u00e9s de \u00e9stas se relacionan con aquellos eventos que acompa\u00f1ar\u00e1n el regreso de Cristo y el establecimiento de la ciudad de Dios. La escuela idealista o simb\u00f3lica trata al Apocalipsis como puramente una representaci\u00f3n dram\u00e1tica del conflicto entre el bien y el mal.<\/p>\n<p>Apocalipsis contiene cuatro grandes visiones, cada una es introducida por la frase en el Esp\u00ed\u00adritu (Rev 1:10; Rev 4:2; Rev 17:3; Rev 21:10). Cada una de estas visiones ubica al visionario en un lugar diferente, cada una contiene una representaci\u00f3n distintiva de Cristo y cada una conduce la acci\u00f3n de modo significativo hacia su meta. La primera visi\u00f3n (Rev 1:9\u2014Rev 3:22) representa a Cristo como el cr\u00ed\u00adtico de las iglesias, quien elogia sus virtudes y condena sus vicios a la luz de sus virtudes. La segunda visi\u00f3n (Rev 4:1\u2014Rev 16:21) trata con las series progresivas de los sellos, trompetas y las copas, que marcan el juicio de Dios sobre un mundo dominado por el mal. La tercera visi\u00f3n (Rev 17:21\u2014Rev 21:8) describe el derrocamiento de la sociedad, religi\u00f3n y gobierno malignos en la destrucci\u00f3n de Babilonia y la derrota de la bestia y sus ej\u00e9rcitos por este Cristo victorioso. La \u00faltima visi\u00f3n (Rev 21:9\u2014Rev 22:5) es el establecimiento de la ciudad de Dios, el destino eterno de su pueblo.<\/p>\n<p>Bosquejo:<br \/>\nI. Introducci\u00f3n: El regreso de Cristo (Rev 1:1-8) .<\/p>\n<p>II. Cristo, el cr\u00ed\u00adtico de las iglesias (Rev 1:9\u2014Rev 3:22) .<\/p>\n<p>III. Cristo, el director del destino (Rev 4:1\u2014Rev 16:21) .<\/p>\n<p>IV. Cristo, el conquistador del mal (Rev 17:1\u2014Rev 21:8) .<\/p>\n<p>V. Cristo, el consumador de la esperanza (Rev 21:9\u2014Rev 22:5) .<\/p>\n<p>VI. Ep\u00ed\u00adlogo: Llamamiento e invitaci\u00f3n (Rev 22:6-21) .<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(: Revelaci\u00f3n).<\/p>\n<p> El \u00faltimo libro de la Biblia.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>(Apoelaci\u00f3n). Este libro, que fue escrito en un estilo que prestar\u00ed\u00ada su nombre para designar el g\u00e9nero llamado apocal\u00ed\u00adptico, comienza en griego con la palabra apokalupsis, que indica ya la naturaleza de la obra, que no es did\u00e1ctica, ni sapiencial, sino una revelaci\u00f3n de cosas que estaban ocultas. Se trata de \u2020\u0153la revelaci\u00f3n de Jesucristo\u2020\u009d (Apo 1:1), que puede significar \u2020\u0153perteneciente a\u2020\u009d, tanto como \u2020\u0153relativa a\u2020\u009d o \u2020\u0153hecha por\u2020\u009d. Tiene un evidente prop\u00f3sito de develar cosas del futuro, (\u2020\u0153&#8230; para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto\u2020\u009d [Apo 1:1]), pero no es un libro de futurolog\u00ed\u00ada destinado a entretener la curiosidad de los posibles lectores, sino a revelarles las glorias del Se\u00f1or Jes\u00fas, especialmente desde el punto de vista de su victoria final en la culminaci\u00f3n de la historia, donde representa el bien que triunfa sobre el mal. Por ello se enfatizar\u00e1 el uso de la palabra \u2020\u0153trono\u2020\u009d en todo el libro, hablando de la soberan\u00ed\u00ada y control final de Dios sobre todas las cosas.<\/p>\n<p>Fue escrito en un momento de crisis para la iglesia de Jesucristo, cuando el poder imperial romano se levantaba desafiante, reclamando no s\u00f3lo sujeci\u00f3n, sino adoraci\u00f3n por parte de los s\u00fabditos. El emperador Domiciano, que gobern\u00f3 del 81 al 96 d.C. , desat\u00f3 una gran persecuci\u00f3n contra los creyentes. En medio de ella, las iglesias necesitaban un consuelo, la exaltaci\u00f3n de la esperanza, la reafirmaci\u00f3n de su gloria futura. La respuesta era poner la mira en el Cristo de la Gloria, el resucitado, \u2020\u0153el Alfa y la Omega, principio y fin &#8230; el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso\u2020\u009d. Con este fin se escribi\u00f3 el A., probablemente entre los a\u00f1os 90 al 95 d.C.<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n. El autor se identifica como Juan. En su salutaci\u00f3n pide \u2020\u0153gracia y paz\u2020\u009d de parte de Dios para las iglesias de Asia y pronuncia una doxolog\u00ed\u00ada exaltando la pr\u00f3xima venida del Hijo de Dios. Pasa enseguida a describir una serie de visiones. Por eso el verbo \u2020\u0153ver\u2020\u009d se utiliza constantemente. La orden que recibi\u00f3 fue: \u2020\u0153Escribe en un libro lo que ves\u2020\u009d (Apo 1:11).<\/p>\n<p>El Hijo del Hombre. Lo primero que el autor ve es \u2020\u0153a uno semejante al Hijo del Hombre\u2020\u009d, de gloriosa apariencia, en medio de \u2020\u0153siete candeleros de oro\u2020\u009d. \u00e9ste \u2020\u0153ten\u00ed\u00ada en su diestra siete estrellas\u2020\u009d y \u00e9l mismo declara que esas estrellas \u00abson los \u00e1ngeles de las siete iglesias, y los siete candeleros &#8230; son las siete iglesias\u00bb (Apo 1:12-20).<\/p>\n<p>Los mensajes a las iglesias. En ellos se hacen distintas observaciones, advertencias, admoniciones y alabanzas, seg\u00fan cada caso, a las iglesias de \u2020\u00a2\u00e9feso, \u2020\u00a2Esmirna, \u2020\u00a2P\u00e9rgamo, \u2020\u00a2Tiatira, \u2020\u00a2Sardis, \u2020\u00a2Filadelfia y \u2020\u00a2Laodicea (Apo 2:7, Apo 2:11, Apo 2:17, Apo 2:29; Apo 3:6, Apo 3:13, Apo 3:22).<br \/>\n\u00f3n del cielo abierto. La siguiente visi\u00f3n es la escena de \u2020\u0153un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado\u2020\u009d, rodeado a su vez por \u2020\u0153veinticuatro tronos\u2020\u009d en los cuales estaban sentados \u2020\u0153veinticuatro ancianos\u2020\u009d. Tambi\u00e9n \u2020\u0153cuatro seres vivientes\u2020\u009d alrededor del trono principal, que alababan a Dios (Apo 4:1-11).<\/p>\n<p>Visi\u00f3n de los siete sellos. El Cordero va abriendo los sellos. Los primeros cuatro de ellos se relacionan con caballos y jinetes, todos augurando desastres venideros. El quinto sello es un cuadro que presenta a los m\u00e1rtires en el cielo que reclaman justicia. El sexto sello describe cataclismos c\u00f3smicos (Apo 6:1-17). El s\u00e9ptimo sello, que se describe despu\u00e9s de la intercalaci\u00f3n de una visi\u00f3n de los escogidos y sellados por Dios, presenta a siete \u00e1ngeles que reciben siete trompetas que anunciar\u00ed\u00adan los juicios de Dios (Apo 8:1-6).<\/p>\n<p>Visi\u00f3n de los escogidos. En ella se presentan dos grupos de personas. Por un lado est\u00e1n \u2020\u0153ciento cuarenta y cuatro mil sellados de todas las tribus de los hijos de Israel\u2020\u009d y, por el otro, \u2020\u0153una gran multitud, la cual nadie pod\u00ed\u00ada contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas\u2020\u009d (Apo 7:1-17). M\u00e1s adelante se presenta a los ciento cuarenta y cuatro mil que cantaban un nuevo c\u00e1ntico estando \u2020\u0153en pie sobre el monte Sion\u2020\u009d (Apo 14:1-5).<\/p>\n<p>Visi\u00f3n de las trompetas y los ayes. Los \u00e1ngeles tocan las trompetas y con su sonido se precipitan acontecimientos que vienen revestidos de una clara alusi\u00f3n a desastres ecol\u00f3gicos. Pero a pesar de todo la humanidad no se arrepiente (Apo 8:6-13; Apo 9:1-21).<\/p>\n<p>Visi\u00f3n del \u00e1ngel y los siete truenos. En esta ocasi\u00f3n se ve a un \u00e1ngel de aspecto muy glorioso que \u2020\u0153ten\u00ed\u00ada en su mano un librito abierto\u2020\u009d. El \u00e1ngel jura \u2020\u0153que el tiempo no ser\u00e1 m\u00e1s\u2020\u009d, indic\u00e1ndose que con la 7ma. trompeta \u2020\u0153el misterio de Dios se consumar\u00e1\u2020\u009d.<\/p>\n<p>Visi\u00f3n de los dos testigos. Es la presentaci\u00f3n de \u2020\u0153los dos olivos y los dos candeleros\u2020\u009d que profetizan y hacen grandes milagros en nombre de Dios. Se introduce entonces la figura de \u2020\u0153la bestia que sube del abismo\u2020\u009d, la cual les hace guerra y los mata. Su muerte es presenciada por todos los habitantes de la tierra, pero luego resucitan y suben al cielo (Apo 11:1-14).<\/p>\n<p>La s\u00e9ptima trompeta. El s\u00e9ptimo \u00e1ngel toca la trompeta y se proclama que \u2020\u0153los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Se\u00f1or y de su Cristo\u2020\u009d. Esta consumaci\u00f3n se corona con una visi\u00f3n del trono celestial, los veinticuatro ancianos y el templo de Dios abierto en el cielo (Apo 11:15-19).<\/p>\n<p>Visi\u00f3n de la mujer y el drag\u00f3n. Describe a una mujer en trance de alumbramiento, que da a luz \u2020\u0153un hijo var\u00f3n, que regir\u00e1 con vara de hierro a todas las naciones\u2020\u009d. El drag\u00f3n trata de matar al ni\u00f1o. El drag\u00f3n es identificado como \u2020\u0153la serpiente antigua, que se llama diablo y Satan\u00e1s\u2020\u009d, que al no poder matar al ni\u00f1o \u2020\u0153se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella&#8230;\u2020\u009d (Apo 12:1-17).<\/p>\n<p>Visi\u00f3n de las dos bestias. Parado frente al mar, Juan ve salir de \u00e9l una bestia, a la cual el drag\u00f3n \u2020\u0153le dio su poder y su trono, y grande autoridad\u2020\u009d. Otra bestia subi\u00f3 \u2020\u0153de la tierra &#8230; y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella\u2020\u009d y hace que los moradores de la tierra adoren a la primera bestia. Se establece un control en el comercio del mundo para que nadie puediese comprar ni vender si no ten\u00ed\u00ada su marca \u2020\u0153en la mano derecha o en la frente\u2020\u009d (Apo 13:1-18).<\/p>\n<p>Visi\u00f3n de los tres \u00e1ngeles. \u00e9stos son vistos como que traen mensajes al mundo. El primero llama a que se adore a Dios \u2020\u0153porque la hora de su juicio ha llegado\u2020\u009d. El segundo anuncia que \u2020\u0153ha ca\u00ed\u00addo Babilonia\u2020\u009d. El tercero advierte que quien reciba la marca de la bestia \u2020\u0153beber\u00e1 del vino de la ira de Dios\u2020\u009d (Apo 14:1-13).<\/p>\n<p>Visi\u00f3n de la siega de la tierra. El Hijo del Hombre aparece sobre una nube blanca, teniendo \u2020\u0153en la mano una hoz aguda\u2020\u009d. Un \u00e1ngel le exhorta a meter la hoz en la tierra, lo cual se hace. As\u00ed\u00ad \u2020\u0153vendimi\u00f3 la vi\u00f1a de la tierra, y ech\u00f3 las uvas en el gran lagar de la ira de Dios\u2020\u009d (Apo 14:14-20).<\/p>\n<p>Visi\u00f3n de los siete \u00e1ngeles y las siete plagas. Del templo en el cielo salen estos \u00e1ngeles y estas plagas con las cuales \u2020\u0153se consumaba la ira de Dios\u2020\u009d. (Apo 15:1-8). Los \u00e1ngeles vierten sus copas. La primera trae \u00falcera maligna y pestilente; la segunda convierte el mar en sangre; la tercera convierte los r\u00ed\u00ados en sangre; la cuarta produce gran calor del sol que quema a los hombres; la quinta trae tinieblas; la sexta seca el \u00e9ufrates para preparar una invasi\u00f3n; la s\u00e9ptima desencadena una serie de cataclismos c\u00f3smicos (Apo 16:1-21).<\/p>\n<p>Visi\u00f3n de la gran ramera. Es \u2020\u0153una mujer sentada sobre una bestia escarlata\u2020\u009d, cuyo nombre es \u2020\u0153Babilonia la grande, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra\u2020\u009d. Se dan detalles sobre las siete cabezas y los diez cuernos de la bestia (Apo 17:1-18).<\/p>\n<p>Visi\u00f3n de la ca\u00ed\u00adda de Babilonia. Se proclama: \u2020\u0153Ha ca\u00ed\u00addo, ha ca\u00ed\u00addo la gran Babilonia\u2020\u009d y se anuncia: \u2020\u0153Salid de ella, pueblo m\u00ed\u00ado, para que no se\u00e1is part\u00ed\u00adcipes de sus pecados\u2020\u009d. Se describen las actividades de ella y los lamentos del mundo por su destrucci\u00f3n (Apo 18:1-24). Pero en el cielo se prorrumpe en alabanzas a Dios, anunci\u00e1ndose las bodas del Cordero (Apo 19:1-10).<\/p>\n<p>Visi\u00f3n del Verbo de Dios. \u00e9ste, que es el \u2020\u0153Fiel y Verdadero\u2020\u009d se presenta sobre \u2020\u0153un caballo blanco\u2020\u009d, con la inscripci\u00f3n: \u2020\u0153Rey de reyes y Se\u00f1or de se\u00f1ores\u2020\u009d, seguido por los ej\u00e9rcitos celestiales. La bestia y los reyes de la tierra hacen guerra contra \u00e9l \u2020\u0153y contra su ej\u00e9rcito\u2020\u009d, pero son derrotados (Apo 19:11-21).<\/p>\n<p>Visi\u00f3n de los mil a\u00f1os. El drag\u00f3n, \u2020\u0153la serpiente antigua que es el diablo y Satan\u00e1s\u2020\u009d es atado por mil a\u00f1os. Los santos ocupan tronos y juzgan. Luego Satan\u00e1s es soltado y enga\u00f1a de nuevo a las naciones. \u00e9stas pelean contra \u2020\u0153el campamento de los santos y la ciudad amada\u2020\u009d y son derrotados. El diablo, la bestia y el falso profeta son echados en el lago de fuego (Apo 20:1-10).<\/p>\n<p>Visi\u00f3n del gran trono blanco. \u2020\u0153Los muertos, grandes y peque\u00f1os\u2020\u009d se presentan delante del trono de Dios y son juzgados (Apo 20:11-15).<\/p>\n<p>Visi\u00f3n del cielo nuevo y tierra nueva. Juan ve a \u2020\u0153la nueva Jerusal\u00e9n\u2020\u009d. Dios, que es el Alfa y la Omega, hace nuevas todas las cosas. Se describe la gloria del \u2020\u0153tabern\u00e1culo de Dios con los hombres\u2020\u009d (Apo 21:1-27).<\/p>\n<p>Visi\u00f3n del trono y la ciudad de Dios. Del \u2020\u0153trono de Dios y del Cordero\u2020\u009d sale un r\u00ed\u00ado \u2020\u0153de agua de vida\u2020\u009d. All\u00ed\u00ad est\u00e1 \u2020\u0153el \u00e1rbol de la vida\u2020\u009d, cuyas hojas son \u2020\u0153para la sanidad de las naciones\u2020\u009d (Apo 22:1-5).<\/p>\n<p>Ep\u00ed\u00adlogo. Se anuncia la pronta venida de Cristo y se ofrecen bienaventuranzas para los que guardan \u2020\u0153las palabras de la profec\u00ed\u00ada de este libro\u2020\u009d (Apo 22:1-21).<\/p>\n<p>Las distintas interpretaciones. A trav\u00e9s de la historia de la iglesia se han planteado diversas formas y maneras para entender este libro. Le\u00f3n Morris, en su comentario sobre el A. (Tyndale New Testament Commentaries, Eerdmans Publishing Co., Michigan, 1984), explica que se pueden resumir cuatro actitudes b\u00e1sicas: Primero: El punto de vista \u2020\u0153preterista\u2020\u009d, que prefiere pensar que el libro se refiere solamente a eventos de los tiempos de Juan, para animar a la iglesia de su \u00e9poca y circunstancia. De ser as\u00ed\u00ad podr\u00ed\u00ada decirse que fue muy \u00fatil para los creyentes de entonces, pero no tanto para los de ahora. Segundo: El punto de vista \u2020\u0153historicista\u2020\u009d, que cree encontrar en el libro un resumen apretad\u00ed\u00adsimo de toda la historia de la humanidad. De ser as\u00ed\u00ad, A. no tendr\u00ed\u00ada mucho sentido para los creyentes de los tiempos de Juan, que no lo habr\u00ed\u00adan podido entender. Tercero: El punto de vista \u2020\u0153futurista\u2020\u009d, que pone a los primeros cap\u00ed\u00adtulos como referidos a la \u00e9poca de Juan y el resto como escrito para los creyentes de los \u00faltimos tiempos de la historia. Pero de ser as\u00ed\u00ad las generaciones intermedias no encontrar\u00ed\u00adan significado alguno para ellas. Cuarto: El punto de vista \u2020\u0153idealista\u2020\u009d, que mira al libro sin referencias a situaciones hist\u00f3ricas, sino m\u00e1s bien como que expone principios generales, ideas y conceptos expresados en forma po\u00e9tica, sobre la forma en que Dios act\u00faa en la historia. Morris se\u00f1ala que estos cuatro puntos de vista, en realidad, son todos necesarios para una correcta interpretaci\u00f3n del A.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, LIBR ESCA LINT T\u00ed\u00adtulo del \u00fanico libro prof\u00e9tico del Nuevo Testamento, y que se toma de la primera palabra griega, que significa \u00abrevelaci\u00f3n\u00bb. En este libro, se desvela el futuro en una serie de visiones panor\u00e1micas contempladas por el Vidente apocal\u00ed\u00adptico. La luz y las tinieblas, el bien y el mal, son las fuerzas morales en oposici\u00f3n. Dios, Cristo y Satan\u00e1s; hombres, salvos y perdidos, y \u00e1ngeles, santos e imp\u00ed\u00ados, son los actores en este maravilloso libro acerca de los planes y prop\u00f3sitos de Dios. Las escenas var\u00ed\u00adan y cambian; ahora el tiempo, despu\u00e9s la eternidad. El cielo, la tierra, el abismo y el lago de fuego constituyen su escenario. El c\u00e1ntico de los redimidos y el llanto de los vencidos regocijan y apenan. El resultado es el triunfo de Dios, y las glorias mileniales y eternas de Cristo resplandecen de una manera brillante e imperecedera. \u00abEntonces\u00bb se cumplir\u00e1 lo dicho por el antiguo profeta hebreo; \u00abVer\u00e1 el fruto de la aflicci\u00f3n de su alma y quedar\u00e1 satisfecho\u00bb (Is. 53:11). Los cielos y la tierra creados (Ap. 22:1) vienen a ser las moradas eternas de todo lo que es santo y bueno, en tanto que el lago de ruego (Ap. 21:8) recoger\u00e1 todo aquello que es inicuo y contrario a Dios. As\u00ed\u00ad como la \u00abgracia\u00bb es el tema central de las Ep\u00ed\u00adstolas, el tema caracter\u00ed\u00adstico de este libro es el \u00abgobierno\u00bb p\u00fablico de Dios en sus tratos frente al mal y en la exaltaci\u00f3n del bien. 1. Divisi\u00f3n: (a) Dos partes. Este libro se divide en dos partes principales: (A) Desde el cap\u00ed\u00adtulo 1 al 11:18, donde se delinean prof\u00e9ticamente el estado de cosas y los acontecimientos desde el final del primer siglo del cristianismo hasta la introducci\u00f3n del estado eterno. (B) Desde el cap\u00ed\u00adtulo 11:19 hasta el 22:21, en el que se dan detalles relacionados con Israel y la Cristiandad en la terrible futura crisis de su historia. (b) Tres divisiones. La clave de las tres divisiones del libro nos es dada en Ap. 1:19. Aqu\u00ed\u00ad tenemos la clave a la comprensi\u00f3n de este libro. Contiene un pasado, un presente y un futuro: (A) \u00abEscribe las cosas que has visto.\u00bb Se trata de la visi\u00f3n de los vers\u00ed\u00adculos 10-18, en la que Cristo, en medio de los siete candeleros de oro es el objeto central. \u00abPasado\u00bb. (B) \u00abEscribe las cosas&#8230; que son.\u00bb Estas quedan expuestas en los cap\u00ed\u00adtulos 2 y 3, donde se traza el camino de la iglesia profesante a trav\u00e9s de etapas contempor\u00e1neas y sucesivas de su historia, desde su decadencia (Ap. 2:4) hasta su rechazamiento (Ap. 3:16). \u00abPresente\u00bb. (C) \u00abEscribe las cosas&#8230; que han de ser despu\u00e9s de \u00e9stas.\u00bb Esta divisi\u00f3n comienza con el cap\u00ed\u00adtulo 4 y sigue hasta 22:5. Esta es esencialmente la parte prof\u00e9tica del libro. \u00abFuturo\u00bb. Los sellos, las trompetas y las copas; Babilonia, las bodas, el reinado, etc., son todas cosas que esperan su cumplimiento. (c) Doce secciones. Todo el contenido del Apocalipsis se distribuye en doce secciones, y si se consideran cuidadosamente, ser\u00e1n de gran ayuda para el estudio del libro. (A) Introducci\u00f3n general (Ap. 1:1-9). (B) Cristo en gloria judicial en medio de las siete iglesias de Asia (Ap. 1:10-18). (C) La iglesia en su profesi\u00f3n de testimonio de Dios sobre la tierra. Su creciente apartamiento del amor y de la verdad (Ap. 2, 3). (D) Los santos celestiales entronizados y glorificados, incluyendo a todos los mencionados en 1 Tesalonicenses (1 Ts. 4:5-17), (Ap. 4, 5). (E) Los siete sellos sucesivamente abiertos por el Cordero (Ap. 6-8:1). El cap\u00ed\u00adtulo 7 es un pasaje parent\u00e9tico de sumo inter\u00e9s. (F) Las siete trompetas, tocadas sucesivamente por los \u00e1ngeles (Ap. 8:2-11:18). Aqu\u00ed\u00ad tenemos al imperio romano reavivado como protagonista de estas profec\u00ed\u00adas de juicio. (G) Tres fuentes (Ap. 12), dos actores (Ap. 13) y siete resultados (Ap. 14). (H) Las siete copas de la ira de Dios sucesivamente derramadas (Ap. 15-16). Los \u00faltimos actos de Dios en sus juicios sobre el imperio, Israel, y la tierra. (I) La Babilonia m\u00ed\u00adstica en sus asociaciones pol\u00ed\u00adticas y eclesi\u00e1sticas y su total destrucci\u00f3n (Ap. 17, 18). (J) Secuencia cronol\u00f3gica desde la ca\u00ed\u00adda de Babilonia hasta el estado eterno, que se abre con regocijo en el cielo, y cerr\u00e1ndose con una imagen del eterno infortunio en el lago de fuego (Ap. 19-21:8). (K) La esposa del Cordero en esplendor gubernamental y milenial. Amor, vida y hermosura para siempre (Ap. 21:9-22:5). (L) Advertencias, amenazas y alientos (Ap. 22:6-21). 2. Prop\u00f3sito. El prop\u00f3sito del libro de Apocalipsis es mantener vivos el amor y la esperanza al centrar la atenci\u00f3n de sus lectores en la promesa de la venida del Se\u00f1or y al preanunciar la victoria final del Rey de reyes y Se\u00f1or de se\u00f1ores, del Verbo de Dios, sobre un mundo que le rechaz\u00f3 en Su primera venida y que doblar\u00e1 ante El la rodilla en Su segunda venida. El efecto de todo ello en los creyentes debe ser el de mantenerlos en una verdadera apreciaci\u00f3n de la gracia de Dios y de Sus consejos, para que \u00abvivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestaci\u00f3n gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo\u00bb (Tit. 2:12, 13). 3. Apostolicidad del libro. Ya desde el principio, en pleno segundo siglo hallamos que hay unanimidad en asignar la paternidad de Apocalipsis a Juan el ap\u00f3stol, el autor del cuarto Evangelio. Esta paternidad es afirmada, entre otros, por Justino M\u00e1rtir (140 d.C.); Melito (170 d.C.); Te\u00f3filo (180 d.C.); Ireneo (180 d.C.), que recibi\u00f3 esta informaci\u00f3n del mismo Policarpo, disc\u00ed\u00adpulo del ap\u00f3stol Juan. En el siglo III, Tertuliano (200 d.C.), Clemente de Alejandr\u00ed\u00ada (200 d.C.), Or\u00ed\u00adgenes (233 d.C.) e Hip\u00f3lito (240 d.C.), mantienen el testimonio de lo mismo. Sin embargo, su apostolicidad fue atacada posteriormente, aleg\u00e1ndose principalmente una gran diferencia de estilo entre el cuarto Evangelio y Apocalipsis. Sin embargo, un examen atento de los textos y el testimonio constante de la Iglesia permiten rechazar tal ataque. La comparaci\u00f3n entre el libro de Apocalipsis con el Evangelio y con la primera Ep\u00ed\u00adstola de Juan revela que ciertas ideas doctrinales, y sobre todo ciertas peculiaridades ling\u00fc\u00ed\u00adsticas, son comunes a los tres escritos. Que el estilo de Apocalipsis sea menos fluido que el del Evangelio y que la Ep\u00ed\u00adstola se puede explicar con facilidad por dos razones b\u00e1sicas: (1) El tema mismo obliga al escritor a usar expresiones poco corrientes. (2) El autor, debido a que est\u00e1 tratando ya no de la gracia en acci\u00f3n, como en el Evangelio, sino de la introducci\u00f3n de los d\u00ed\u00adas del Mes\u00ed\u00adas, con un giro radical de concepci\u00f3n en los tratos de Dios en el que se pasa de considerar a Israel como \u00ablo-ammi\u00bb (\u00abno mi pueblo\u00bb) a \u00abammi\u00bb (\u00abpueblo m\u00ed\u00ado\u00bb) a trav\u00e9s de una serie de juicios que cerrar\u00e1n esta era de gracia, se ve forzado necesariamente a tratar con temas no peculiarmente neotestamentarios. El ap\u00f3stol, sin embargo, no introduce ninguna idea nueva en el Nuevo Testamento, sino que desarrolla las profec\u00ed\u00adas del Antiguo, centradas en el triunfo final de Dios y del Se\u00f1or Jesucristo, y ya indicadas en otros pasajes del Nuevo Testamento (cp. Mt. 24-25; y paralelos; Hch. 1:1-7; 15:14-18; Ro. 9-11; Stg. 5:1-8; 1 Jn. 2:18-22, etc.). Apocalipsis es un libro repleto de simbolog\u00ed\u00ada e imaginer\u00ed\u00ada antiguotestamentaria precisamente porque, a la luz de la revelaci\u00f3n de Cristo en el Nuevo Testamento se lleva a su plenitud el desarrollo del plan de Dios para las edades, y de sus prop\u00f3sitos, ciertamente, para con la Iglesia, pero tambi\u00e9n la consumaci\u00f3n y cumplimiento de las promesas de restauraci\u00f3n a trav\u00e9s de juicios dados a Israel por los profetas del Antiguo Testamento, y refrendadas en el Nuevo Testamento, de la salvaci\u00f3n nacional de Israel a trav\u00e9s del remanente arrepentido. Por \u00e9sta y otras caracter\u00ed\u00adsticas no se puede negar la paternidad juanina de Apocalipsis; m\u00e1s bien afirmarla; toda la diversidad de estilo y contenido, equilibrada por otra parte por la intensa semejanza ya enunciada anteriormente en cuestiones ling\u00fc\u00ed\u00adsticas cruciales, se debe a la diferencia tem\u00e1tica existente dentro de los multiformes prop\u00f3sitos del Dios que inspir\u00f3 este libro. No hay, pues, raz\u00f3n alguna para rechazar las evidencias internas y el testimonio externo uniforme inmediato a la redacci\u00f3n de Apocalipsis de que fue escrito por el ap\u00f3stol Juan en Patmos, al cierre del primer siglo, al final del reino de Domiciano, hacia el a\u00f1o 96 d.C. 4. Las diferentes interpretaciones. Son innumerables, y entre ellas se pueden distinguir cuatro sistemas principales. (a) La \u00abinterpretaci\u00f3n preterista\u00bb. Considera el Apocalipsis como la descripci\u00f3n de lo que sucedi\u00f3 en la \u00e9poca de su redacci\u00f3n. Esta interpretaci\u00f3n est\u00e1 bien lejos de ser suficiente y elimina el car\u00e1cter prof\u00e9tico del libro. (b) La \u00abinterpretaci\u00f3n hist\u00f3rico-prof\u00e9tica\u00bb. Sus partidarios defienden que este libro presenta un bosquejo completo de la historia humana y de la iglesia, y la historia de la lucha entre el bien y el mal hasta el fin del tiempo. (c) La \u00abinterpretaci\u00f3n futurista\u00bb considera que la totalidad de los sucesos descritos despu\u00e9s del cap. 3 quedan en un futuro por cumplir. (d) La \u00abinterpretaci\u00f3n puramente simb\u00f3lica\u00bb considera las visiones como la representaci\u00f3n en im\u00e1genes de las verdades que han de cumplirse en la historia de la Iglesia. Aunque la interpretaci\u00f3n m\u00e1s coherente es la n\u00famero (c), por cuanto armoniza con todas las esperanzas prof\u00e9ticas de Israel en el AT de una restauraci\u00f3n final al arrepentimiento y a la dicha en los d\u00ed\u00adas del Mes\u00ed\u00adas, en un sentido nacional, refrendado adem\u00e1s en diversos pasajes del NT, debe tambi\u00e9n aceptarse el hecho de que las profec\u00ed\u00adas de Apocalipsis tienen un cumplimiento parcial y preliminar en la historia pasada y presente, en un movimiento de ciclos hist\u00f3ricos ascendentes y cada vez m\u00e1s amplios, siguiendo las l\u00ed\u00adneas y principios morales del gobierno divino vistos en Apocalipsis y los profetas, que hallar\u00e1n su culminaci\u00f3n en su futuro y total cumplimiento. Es s\u00f3lo en base a una clara comprensi\u00f3n de los s\u00ed\u00admbolos e im\u00e1genes del Apocalipsis en concordancia con toda la visi\u00f3n prof\u00e9tica de las Escrituras, el reconocimiento de su estrecha relaci\u00f3n con las profec\u00ed\u00adas del Antiguo Testamento, en todo lo que tienen que ver con la instauraci\u00f3n catacl\u00ed\u00adsmica del Reino Mesi\u00e1nico sobre la tierra y su relaci\u00f3n con el remanente de Israel, convertido a su Mes\u00ed\u00adas en los tiempos de \u00abla angustia de Jacob\u00bb, que podremos ver las grandes l\u00ed\u00adneas de los planes de Dios. Ello permitir\u00e1 su aplicaci\u00f3n para iluminar el caminar del pueblo de Dios en medio de las persecuciones y seducciones de este sistema mundial que ha rechazado a Cristo, y que espera aquel d\u00ed\u00ada en que el Padre pondr\u00e1 a los enemigos del Se\u00f1or Jes\u00fas por estrado de Sus pies, y en que los cristianos nos gozaremos en el triunfo universal y reconocimiento total del Se\u00f1or Jes\u00fas, Rey de reyes, Se\u00f1or de se\u00f1ores, cuando las puertas de Jerusal\u00e9n se alzar\u00e1n para dar paso al Rey de la gloria (cp. Sal. 24). Bibliograf\u00ed\u00ada: Clouse, R. C., editor: \u00abThe Meaning of the Millenium: Four Views\u00bb (Intervarsity Press, Downers Grove, III., 1977); Dana, H. E.: \u00abEl Nuevo Testamento ante la cr\u00ed\u00adtica\u00bb (Casa Bautista de Publicaciones, El Paso, Texas, 1953, 1965); Darby, J. N.: \u00abEstudio sobre el libro de Apocalipsis\u00bb (Cl\u00ed\u00ade, Terrassa, 1976); Feinberg, C. L.: \u00abMillenialism, the Two Major Views\u00bb (Moody Press, Chicago, 1980); Hamilton, Gavin: \u00abEl Discurso del Monte Olivete\u00bb (Cl\u00ed\u00ade, Terrassa, 1974); Ironside, H. A.: \u00abNotas sobre el Apocalipsis\u00bb (Librer\u00ed\u00ada Centroamericana, Guatemala, s\/f); Lacueva, F.: \u00abEscatolog\u00ed\u00ada II\u00bb, vol. IX del Curso de Formaci\u00f3n Teol\u00f3gica Evang\u00e9lica (Cl\u00ed\u00ade, Terrassa, 1983); Morris, L.: \u00abEl Apocalipsis\u00bb (Certeza, Buenos Aires, 1977); Payne, J. B.: \u00abEncyclopedia of Biblical Prophecy\u00bb (Harper and Row, New York, 1973); Pentecost, J. D.: \u00abEventos del porvenir\u00bb (Libertador, Maracaibo, 1977); Ryrie, C. C.: \u00abApocalipsis\u00bb (Portavoz Evang\u00e9lico, Barcelona, 1981), Ryrie, C. C.: \u00abLas bases de la fe premilenial\u00bb (Portavoz Evang\u00e9lico, Barcelona, 1984); Smith, W.: \u00abApocalipsis\u00bb, en El comentario b\u00ed\u00adblico Moody (Moody, Chicago, 1971); Scott, W.: \u00abExposition of the Revelation of Jesus Christ\u00bb (Pickering and Inglis, Londres, s\/f); Tatford, F. A.: \u00abProphecy&#8217;s Last Word\u00bb (Prophetic Witness Pub. House, Eastbourne, 1947, 1971); Walvoord, J. F.: \u00abThe Millenial Kingdom\u00bb (Zondervan, Grand Rapids, 1959, 1976); West, N.: \u00abThe Thousand Years in Both Testaments\u00bb (Kregel Publications, Gran Rapids, s\/f).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[018]<\/p>\n<p>      Ultimo libro de la lista del Nuevo Testamento. Escrito en estilo original y en forma de visiones y de met\u00e1foras, ofrece ciertas dificultades para la lectura y la interpretaci\u00f3n. Con frecuencia se margina este libro, a pesar de la maravillosa riqueza que encierra.<\/p>\n<p>     El catequista debe mirarlo como a los dem\u00e1s libros: es fuente de revelaci\u00f3n, esconde la Palabra de Dios, es Escritura sagrada.<\/p>\n<p>    Requiere una adecuada preparaci\u00f3n su lectura. Y el empleo en la catequesis tambi\u00e9n reclama determinada preparaci\u00f3n. Por eso es preciso leerlo con frecuencia y respeto y usarlo con afecto y discreci\u00f3n.<\/p>\n<p>   1. Caracter\u00ed\u00adsticas<br \/>\n    Su tono y forma responde a los textos y visiones de los Profetas, sobre todo de Daniel y de Ezequiel. Pero su intenci\u00f3n es \u00abrevelar\u00bb signos de esperanza a personas creyentes que sufren y esperan ayuda divina.<\/p>\n<p>    La misma palabra significa, en griego, revelaci\u00f3n (Apo-kalypso, yo descubro). Pero la idea que late en \u00e9l es revelar a personajes ya iniciados en la vida cristiana algo que no se quiere que descubran los no iniciados, sobre todo los perseguidores y adversarios.<\/p>\n<p>    Es pues un libro adecuado a per\u00ed\u00adodos de persecuci\u00f3n y de peligro. Al menos, es la forma m\u00e1s generalizada de explicar su tono y lenguajes originales y diferentes de los otros textos del Nuevo Testamento.<\/p>\n<p>    2. El Autor.<\/p>\n<p>    Se atribuy\u00f3 siempre a Juan el Ap\u00f3stol, en los momentos de persecuci\u00f3n y cuando \u00e9l mismo se hallaba desterrado en la isla de Patmos, en las costas de Asia, despu\u00e9s de haber sido encarcelado y condenado a una caldera de aceite hirviendo en la cual logr\u00f3 sobrevivir.<\/p>\n<p>    Tal vez la persecuci\u00f3n fue la represi\u00f3n de Vespasiano contra los jud\u00ed\u00ados despu\u00e9s de las destrucci\u00f3n de Judea (69-79). Patmos est\u00e1 entre las islas del Dodecaneso en el Egeo.<\/p>\n<p>    El escritor est\u00e1 all\u00ed\u00ad \u00abpor causa de la Palabra de Dios y del testimonio de Jes\u00fas\u00bb (1.9). Otros piensan que los datos se acomodan m\u00e1s a la persecuci\u00f3n de Domiciano a finales del siglo, lo cual tambi\u00e9n es posible.<\/p>\n<p>      3. Estructura.<\/p>\n<p>    Tiene una parte inicial sobre Cristo y la Iglesia (caps. 1 a 3) Se dan avisos de conversi\u00f3n para siete iglesias del Asia, con las que el escritor tiene  relaci\u00f3n de afecto y autoridad: Efeso, Esmirna, P\u00e9rgamo, Tiatira, Sardes, Filadelfia y Laodicea (1.10-11).<\/p>\n<p>   &#8211; Existen la visi\u00f3n del cielo, escenario de la lucha ang\u00e9lica (c. 4), reflejo de toda lucha que acontece en la tierra.<\/p>\n<p>   &#8211; Vienen las luchas, las plagas, las destrucciones, (caps. 5 a 20), en donde se repasa toda la historia de la Iglesia, la pasada y la venidera.<\/p>\n<p>   &#8211; Se termina describiendo los nuevos cielos y la nueva tierra y la victoria final de los elegidos. (caps. 21 y 22)   Todo el libro est\u00e1 sembrado de visiones siempre simb\u00f3licas, en las cuales lo esencial es el triunfo final del Cordero y la llegada de la Jerusal\u00e9n celestial. Los destinatarios captaban bien la intenci\u00f3n.<\/p>\n<p>    4. El significado<br \/>\n    Para entender el Apocalipsis hay que mirarlo como libro de consuelo para los perseguidos. Encierra un g\u00e9nero dram\u00e1tico original.<\/p>\n<p>    Se multiplican las met\u00e1foras en un ambiente de lucha y de enemigos poderosos. En el fondo se pretende ayudar a los que se acobardan, pues los tiempos de lucha son para la victoria no para la hu\u00ed\u00adda: el triunfo y la recompensa final y la derrota de los mismos perseguidores es consolador.<\/p>\n<p>    Los primeros cristianos eran sensibles a la llegada del Salvador y el juicio de los adversarios de la fe. Por eso el Apocalipsis se mueven en ideas de lucha, riesgo, sufrimiento pasajero, pero de triunfo final de Dios y de su enviado Jesucristo.<\/p>\n<p>     5. Forma literaria<br \/>\n    Tiene forma de profec\u00ed\u00ada: triunfo final cierto (1. 19), vida del cordero degollado (7. 9-17), liberaci\u00f3n de la mujer y de su hijo (12. 1-12), etc.<\/p>\n<p>    Las met\u00e1foras son bellas en la forma, din\u00e1micas en la escenograf\u00ed\u00ada, sugestivas en las insinuaciones, m\u00ed\u00adsticas y espirituales en el fondo, m\u00faltiples en las interpretaciones que se han dado por parte de los escritores cristianos de todos los tiempos.<\/p>\n<p>    Los cristianos, al principio, debieron leerlo con gran consuelo y como grito de esperanza en las persecuciones. As\u00ed\u00ad hay que entenderlo siempre y recordarlo en la Iglesia de todos los tiempos.<\/p>\n<p>    En aquellos momentos se entend\u00ed\u00adan mejor las insinuaciones, las visiones y las im\u00e1genes, sobre todo en el Oriente, en donde abundaban formas literarias similares en algunas religiones.<\/p>\n<p>    Pero en toda lucha de la Iglesia contra el mal resultar\u00e1 imprescindible, ilustrativo, consolador. Se debe seguir con esa visi\u00f3n y penetrar en ese esp\u00ed\u00adritu. Los esfuerzos por entender esta lucha han generado sistemas de interpretaci\u00f3n muy divergentes, pero ninguno puede presentarse como seguro y definitivo.<\/p>\n<p>    En nuestros d\u00ed\u00adas, Apocalipsis es altamente apreciado por su admirable calidad literaria, por sus fino an\u00e1lisis de las crisis de la verdad en la Historia del cristianismo, por su sublime dramatizaci\u00f3n de la lucha contra el mal, por sus visiones de Dios, de Cristo, de la Iglesia, de los adversarios, de los hombres todos del mundo.<\/p>\n<p>    6. Valor para el Catequista<br \/>\n    Son muchas y hermosas sus ense\u00f1anzas. El catequista debe usarlo con inter\u00e9s en su catequesis y familiarizar a los catequizandos, sobre todo mayores, son sus formas, contenidos, intenciones y recursos.<\/p>\n<p>     6.1. Variedad de valores<\/p>\n<p>     Entre otros muchos, podemos se\u00f1alar algunos como ejemplo:<br \/>\n   &#8211; El gran enemigo, el drag\u00f3n (13. 1-8) que quiere luchar contra Cristo, el Cordero (13.11-16), siempre termina vencido por el Rey del cielo (13. 19-21).<\/p>\n<p>   &#8211; La Iglesia (cap. 12) es la mujer que sube del desierto y engendra hijos a los que persigue el drag\u00f3n y a los que la Providencia de Dios protege llev\u00e1ndolos al desierto y d\u00e1ndoles alas para volar.<\/p>\n<p>   &#8211; El sufrimiento de los perseguidos es inevitable en un mundo en el que no hemos nacido para gozar. La sangre de los justos termina con la victoriosa procesi\u00f3n en el Reino eterno (19. 1-21).<\/p>\n<p>   &#8211; Los himnos del Apocalipsis son hermosos (4.11 a 5.12 y 19.1-7) son bell\u00ed\u00adsimos y se prestan a comentarios excelentes en la catequesis.<\/p>\n<p>    6.2. Formas de uso<br \/>\n    El catequista  debe evitar usar el Apocalipsis con modos no concordes con su naturaleza y acaso con f\u00f3rmulas incorrectas o estilos inapropiados:<br \/>\n   &#8211; No es un libro de acertijos, en donde cada uno explica las cosas seg\u00fan sus ocurrencias.<\/p>\n<p>   &#8211; No es un libro de misterios, en donde nada tiene sentido y s\u00f3lo se lee por curiosidad.<\/p>\n<p>   &#8211; No es un libro de sue\u00f1os y de fantas\u00ed\u00adas, en donde cada personaje responde a una realidad, aunque aparente.<\/p>\n<p>   &#8211; No es un libro que imite a los que se escrib\u00ed\u00adan sobre algunos dioses influyentes entre los romanos, al estilo de los enigmas de Delfos (santuario griego) o de los cultos de Isis (diosa egipcia).<\/p>\n<p>    Es otra cosa; y por lo tanto el uso, sobre todo en catequesis, debe discurrir por el camino normal en la Iglesia cuando usa la Biblia en su liturgia o en la promoci\u00f3n de la piedad de los fieles:<br \/>\n   &#8211; el de la lectura serena.<\/p>\n<p>   &#8211; el de la reflexi\u00f3n humilde.<\/p>\n<p>   &#8211; el de la proclamaci\u00f3n respetuosa.<\/p>\n<p>   &#8211; el de la comunicaci\u00f3n con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>   &#8211; el de la aplicaci\u00f3n a la propia vida.<\/p>\n<p>    6.3. Preparaci\u00f3n para leerlo<br \/>\n    Es m\u00e1s bien un libro con un g\u00e9nero especial y original, propio en algunos ambientes del siglo I y hay que entenderlo en doble sentido:<br \/>\n   &#8211; en lo humano, inform\u00e1ndose de la literatura cr\u00ed\u00adptica y gn\u00f3stica del siglo I, a cuyo contexto pertenece de alguna forma.<\/p>\n<p>   &#8211; en lo religioso, prefiriendo en todo caso los comentarios e interpretaciones que los Santos Padres o los cristianos ilustrados de todos los tiempos han tratado de dar.<\/p>\n<p>   Lo que de ninguna forma debe hacer el catequista es mirar este libro sagrado con miedo, prevenci\u00f3n o desconfianza. Y mucho menos usarlo de forma ex\u00f3tica como si de las profec\u00ed\u00adas de Nostradamus se tratara. El Apocalipsis es la misma Palabra de Dios<br \/>\n    7. Catequesis del Apocalipsis   Las catequesis del Apocalipsis poseen su encanto original por la abundancia de figuras y de met\u00e1foras que emplea. Con los catequizando es conveniente seguir tres pasos en la presentaci\u00f3n de los textos apocal\u00ed\u00adpticos:<br \/>\n   &#8211; Explicarlos en el contexto de la persecuci\u00f3n de los primeros cristianos. Situarlos en el tiempo romano: leyes, confiscaciones, martirios.<\/p>\n<p>   &#8211; Implicarlos en relaci\u00f3n a los dem\u00e1s libros del Nuevo Testamento y aludir a los valores que encierran los textos: confianza en Dios, triunfo de Cristo, elecci\u00f3n de los miembros de la Iglesia, promoci\u00f3n de la esperanza, etc.<\/p>\n<p>   &#8211; Aplicarlos a la propia vida, personal o comunitaria, al igual que hacemos con las consignas de los Evangelios o con los consejos de las Ep\u00ed\u00adstolas.<\/p>\n<p>    Algunas catequesis hermosas del Apocalipsis son las siguientes:<\/p>\n<p>   &#8211; Mensaje del cordero 5.1 8.1<\/p>\n<p>   &#8211; Anuncios de esperanza  8.2 a 10.12<\/p>\n<p>   &#8211; La lucha y la victoria 12.1 a 13.18<\/p>\n<p>   &#8211; Compa\u00f1eros del cordero 14.1 a 16.21<\/p>\n<p>   &#8211; Castigo de Babilonia 17.1 a 18.24<\/p>\n<p>   &#8211; Combates escatol\u00f3gicos 19.1 a 20.15<\/p>\n<p>   &#8211; Jerusal\u00e9n futura 21.1 a 22.15<\/p>\n<p> Miniatura del Apocalipsis de los Duques de Saboya. El Escorial. Hacia 1490<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>La venida definitiva de Cristo Esposo<\/p>\n<p>\t\u00abApocalipsis\u00bb significa \u00abrevelaci\u00f3n\u00bb o manifestaci\u00f3n de algo que estaba oculto. Con este t\u00ed\u00adtulo se califica el \u00faltimo libro del Nuevo Testamento, escrito por San Juan, cuando, seg\u00fan dice \u00e9l mismo, estaba como \u00abtestigo\u00bb (m\u00e1rtir) exiliado en la isla de Patmos (Apoc 1,9). El libro empieza con estas palabras \u00abEsta es la revelaci\u00f3n (apocalipsis) que Dios confi\u00f3 a Jesucristo\u00bb (Apoc 1,1; cfr. 1,9-20). El tema propiamente dicho del Apocalipsis es el se\u00f1or\u00ed\u00ado de Jes\u00fas, el \u00abEsposo\u00bb, que reclama de su Iglesia, la \u00abesposa\u00bb, fidelidad y generosidad, en la serenidad de la esperanza.<\/p>\n<p>\tMientras se invita a la Iglesia a \u00abescuchar la voz del Esp\u00ed\u00adritu\u00bb para examinar su propia vida (Apoc 1-3), se hace una llamada urgente a preparar las \u00abbodas del Cordero\u00bb, es decir, el encuentro definitivo con Cristo Esposo que ya \u00abviene\u00bb y que est\u00e1 \u00abllamando a la puerta\u00bb (Apoc 3,20-22). El examen se hace sobre \u00abel primer amor\u00bb (Apoc 2,4). El Apocalipsis alaba las virtudes de aquellas siete comunidades eclesiales del Asia Menor, pero no deja de se\u00f1alar defectos que deben corregirse.<\/p>\n<p>\tLa Iglesia es la esposa, que debe prepararse para las bodas \u00ablavando la t\u00fanica en la sangre del Cordero\u00bb (Apoc 7,14), para que sea como Mar\u00ed\u00ada, \u00abla Mujer vestida de sol\u00bb (Apoc 12,1) y \u00abcomo la esposa preparada para su Esposo\u00bb (Apoc 21,2). Es la Iglesia peregrina o escatol\u00f3gica, que camina hacia las bodas, aprendiendo en la Eucarist\u00ed\u00ada el significado de una vida donada, es decir, la \u00absangre\u00bb del Esposo, que pide a la esposa correr su misma suerte. Los himnos del Apocalipsis van preparando a la esposa para participar en el sacrificio del Esposo y para abrir la puerta cuando llegue.<\/p>\n<p>\tResumen del libro del Apocalipsis<\/p>\n<p>\tSi los tres primeros cap\u00ed\u00adtulos son una invitaci\u00f3n a la Iglesia para prepararse a las bodas, los dos \u00faltimos cap\u00ed\u00adtulos describen esas mismas bodas ya en la Jerusal\u00e9n celeste. El cuerpo del libro est\u00e1 escrito en clave apocal\u00ed\u00adptica y lenguaje cifrado, es decir con las figuras oscuras que quieren indicar los avatares de la historia en todas sus \u00e9pocas guerras, pestes, cataclismos, persecuci\u00f3n, muerte&#8230; Son las im\u00e1genes usadas especialmente por el profeta Daniel y muy en boga en el primer siglo de nuestra era. Juan utiliza esta herencia ling\u00fc\u00ed\u00adstica y cultural de la \u00e9poca. Pero se propone explicar que la historia ya tiene sentido en Cristo, el centro de la historia \u00abYo soy el Alfa y la Omega, el que es, el que era y el que est\u00e1 a punto de llegar\u00bb (Apoc 1,8).<\/p>\n<p>\tLa historia es una lucha entre el amor y el pecado, en la que s\u00f3lo vence quien sigue a Cristo. Todas las im\u00e1genes y visiones (siete sellos, siete trompetas, siete copas&#8230;) desaparecen al final del libro, cuando llega la realidad definitiva, a la que tiende la historia presente. La programaci\u00f3n de la historia humana tiene esa clave escatol\u00f3gica y nupcial. No hay lugar para el pesimismo ni para los anuncios de desastres inminentes (propios de los falsos movimientos \u00abapocal\u00ed\u00adpticos\u00bb), sino que se quiere preparar el triunfo definitivo de Cristo resucitado, Se\u00f1or de la historia.<\/p>\n<p>\tLa actualidad eclesial, lit\u00fargica y misionera<\/p>\n<p>\tLas comunidades eclesiales de los primeros tiempos se encontraban amedrentadas por las noticias llegadas de \u00abla gran ciudad\u00bb (Roma), donde la persecuci\u00f3n hab\u00ed\u00ada segado las vidas de \u00ablos dos testigos\u00bb (Pedro y Pablo) con otros cristianos, y desde donde los emperadores lanzaban directrices inaceptables para los creyentes. S\u00f3lo Jes\u00fas es \u00abel Se\u00f1or\u00bb de la historia. Los \u00abm\u00e1rtires\u00bb cristianos son \u00abtestigos\u00bb de ese se\u00f1or\u00ed\u00ado, que salvaguarda la dignidad humana. Curiosamente, los poderes civiles de entonces consideraban a los cristianos como \u00abateos\u00bb, porque no quer\u00ed\u00ada aceptar los \u00ab\u00ed\u00addolos\u00bb impuestos por el Estado.<\/p>\n<p>\tEl riesgo de encerrarse en la propia casa, para esperar pasivamente la venida del Se\u00f1or, deb\u00ed\u00ada superarse saliendo a anunciar el evangelio, porque el Se\u00f1or viene \u00abpronto\u00bb, \u00abya viene\u00bb. El miedo ten\u00ed\u00ada que dejar paso a la esperanza escatol\u00f3gica, comprometida y misionera \u00abVen, Se\u00f1or Jes\u00fas\u00bb (Apoc 22,20). Ese era el camino para recuperar \u00abel primer amor\u00bb. El ensayo de esa recuperaci\u00f3n se hac\u00ed\u00ada en las asambleas lit\u00fargicas.<\/p>\n<p>\tLa \u00abpaciencia\u00bb cristiana (Apoc 1,9) es eminentemente misionera, por inspirarse en la Palabra de Dios, basarse en la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica y realizarse en la caridad fraterna. La vida se va haciendo \u00abs\u00ed\u00ad\u00bb; es el \u00abam\u00e9n\u00bb final del Apocalipsis (Apoc 20,21), que se ensaya diariamente en la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica y en la vivencia y el anuncio de la fe, esperanza y caridad.<\/p>\n<p>Referencias Adviento, escatolog\u00ed\u00ada, esperanza, fidelidad al Esp\u00ed\u00adritu Santo, historia, Iglesia esposa, Juan evangelista, martirio, milenarismo, revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lectura de documentos LG 48-51.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada D. BARSOTTI, El Apocalipsis. Una respuesta al tiempo (Salamanca, S\u00ed\u00adgueme, 1967); L. CERFAUX, J. CAMBIER, El Apocalipsis de San Juan le\u00ed\u00addo a los cristianos (Madrid, FAX, 1972); J. COMBLIN, Cristo en el Apocalipsis (Barcelona, Herder, 1969); J. ESQUERDA BIFET, Bienvenido, Se\u00f1or (Salamanca, S\u00ed\u00adgueme, 1983); F. FERNANDEZ RAMOS, El Apocalipsis, libro de esperanza Studium Legioniense 36 (1995) 87-125; M. GARCIA CORDERO, El libro de los siete sellos (Salamanca 1962); D. MOLLAT, Une lecture pour aujourd&#8217;hui l&#8217;Apocalypse (Paris, Cerf, 1980); J.P. PREVOST, Para leer el Apocalipsis (Estella, Verbo Divino, 1993); U. VANNI, Una asamblea lit\u00fargica interpreta la historia (Estella, Verbo Divino, 1994); Idem, Apocalipsis (Libro del), en Nuevo Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica (Madrid, Paulinas, 1990) 122-133; E. VIVAS, El Apocalipsis de San Juan (Barcelona, Balmes, 1980); A. WIKENHAUSER, El Apocalipsis (Barcelona, Herder, 1968).<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Apocalipsis significa revelaci\u00f3n. En los evangelios se emplea en torno al misterio y a la persona de Jesucristo, as\u00ed\u00ad como al d\u00ed\u00ada del juicio. El misterio de Jes\u00fas ha sido revelado \u00fanicamente a los peque\u00f1os, a los humildes (Mt 11,25). Ese mismo misterio y el del Padre son absolutamente inaccesibles al hombre y s\u00f3lo lo conocen aquellos a quienes el Hijo quiere revelarlo (Mt 11,27; Lc 10,21 ss; Jn 12,38). Si Pedro lo conoce es porque se lo ha revelado el Padre (Mt 16,17). Al fin de los tiempos ser\u00e1 el d\u00ed\u00ada de la revelaci\u00f3n de Cristo (Lc 17,30). El g\u00e9nero apocal\u00ed\u00adptico nace (s. II a. de C.) en momentos de lucha y de tragedia, con el fin de poner luz en las tinieblas, consuelo en el dolor, tensi\u00f3n esperanzada en la situaci\u00f3n desesperada; lo hace con una proyecci\u00f3n hacia el futuro, hacia los tiempos escatol\u00f3gicos; con la revelaci\u00f3n de misterios que conciernen al fin de los tiempos. Y todo ello envuelto en una literatura plena de simbolismos, de sue\u00f1os, de visiones (cf. libro de Daniel). En los evangelios existe el llamado \u00abapocalipsis sin\u00f3ptico\u00bb, que recoge los -*discursos escatol\u00f3gicos de Jes\u00fas (Mt 24; Mc 13; Lc 21). Entre los escritos del N. T. est\u00e1 el Apocalipsis de San Juan, cuya fecha de composici\u00f3n se suele colocar hacia el a\u00f1o 70 o hacia el a\u00f1o 95. >revelaci\u00f3n; literatura apocal\u00ed\u00adptica.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>(-> apocal\u00ed\u00adptica). El autor del Apocalipsis, llamado Juan (distinto del que ha escrito el Cuarto Evangelio), es un judeocristiano que parece haber emigrado de Palestina en los a\u00f1os de gue  rra y convulsiones del 67 al 73 d.C., integr\u00e1ndose en una comunidad de Asia (probablemente Efeso). Fue profeta y gu\u00ed\u00ada de profetas (cf. Ap 19,10; 22,9). Es probable que conociera la teolog\u00ed\u00ada de Pablo, fundador o promotor principal de la iglesia efesina (del 52 al 55 d.C.), y la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica, pero quiso mantenerse fiel a su herencia apocal\u00ed\u00adptica judeocristiana, escribiendo en torno al 96 d.C. (en tiempos de Domiciano), en momentos eclesiales y pol\u00ed\u00adticos duros, el \u00fanico libro can\u00f3nico de apocal\u00ed\u00adptica cristiana. Quiz\u00e1 no hab\u00ed\u00ada una gran persecuci\u00f3n externa. Otros autores cristianos (como 1 Pe y, sobre todo, 1 Cletn) quer\u00ed\u00adan mantener la paz con Roma. Juan supone que esa paz es imposible, pues ella implicar\u00ed\u00ada un riesgo de contaminaci\u00f3n para las iglesias.<\/p>\n<p>(1) Finalidad. En ese contexto, el autor del Apocalipsis eleva su voz de alarma y pone de relieve los dos peligros de la Iglesia: (a) Peligro externo. El Imperio romano quer\u00ed\u00ada imponer (al menos en Asia) su modelo econ\u00f3mico e ideol\u00f3gico. Ciertamente, en un plano, era tolerante: dejaba que individuos y grupos expresaran hacia dentro (en sus casas y grupos cerrados) sus creencias religiosas y sociales. Pero, al mismo tiempo, exig\u00ed\u00ada un tipo de sacralizaci\u00f3n estatal, vinculada a la comida (idolocitos*) y a la fidelidad o adoraci\u00f3n al mismo Imperio (que Juan considera pomeia, prostituci\u00f3n* pol\u00ed\u00adtica), (b) Peligro interno: prostituci\u00f3n eclesial. Otros cristianos (vinculados por un lado a la gnosis o religiosidad interior y por otro al orden social imperante) quer\u00ed\u00adan colaborar de forma ir\u00f3nica con Roma (como hac\u00ed\u00adan seg\u00fan Ap 2-3 los llamados balaamitas* y jezabelianos*). Contra ellos eleva Juan su manifiesto antirromano. Los destinatarios de su libro no son las \u00abbestias y prostituta\u00bb del Imperio, sino aquellos cristianos que corren el riesgo de asumir la cultura y forma de vivir de Roma. M\u00e1s que sentimiento o vivencia interior, para el Apocalipsis, el cristianismo es un tipo integral de cultura, expresada en comida y vinculaci\u00f3n social. En su fondo, todo resulta religioso (s\u00ed\u00admbolos de Dios, visi\u00f3n del Cordero degollado, nueva Jerusal\u00e9n), pero todo se expresa y realiza de un modo social: los cristianos deben vincularse como Iglesia, rompiendo el c\u00ed\u00adrculo de opresi\u00f3n que traza Roma (cf. Ap 18,4), sin convertirse en puro grupo de identidad dom\u00e9stica. Por eso, las visiones del Ap sirven para alimentar la resistencia de los cristianos, ayud\u00e1ndoles a mantener la fidelidad a su mesianismo social, en las circunstancias socioculturales del entorno romano. El Apocalipsis, en su conjunto, puede presentarse como un libro jud\u00ed\u00ado, pues jud\u00ed\u00adas son casi todas sus im\u00e1genes y su misma experiencia de fondo. Pero esas im\u00e1genes de fondo y esa experiencia base son, al mismo tiempo, cristianas, pues est\u00e1n al servicio de lo que podemos llamar el mito apocal\u00ed\u00adptico cristiano, es decir, la victoria de Jes\u00fas (Cordero sacrificado) sobre los emisarios del Drag\u00f3n o Satan\u00e1s (las bestias y la prostituta).<\/p>\n<p>(2) Estructura. Desde el fondo de esas im\u00e1genes, con una fuerte experiencia del Cristo, ha escrito Juan este libro, que podemos dividir de una manera circular, haciendo que los textos de principio y fin se vayan correspondiendo, en camino ascendente (a-b-c-de-f-g), que culmina en la h, y descendente (g&#8217;-f&#8217;-e&#8217;-d&#8217;-c&#8217;-b&#8217;-a&#8217;). Presentamos de un modo detallado esta estructura porque ella refleja el sentido teol\u00f3gico y mensaje del libro, (a) Ap 1,1-8. Pr\u00f3logo. El profeta y su libro. Juan se presenta como profeta que debe escribir a las Siete iglesias, que representan la Iglesia universal, (b) Ap 1,9-3,33. Visi\u00f3n del Hijo del Humano y Cartas a las Siete iglesias. El Hijo del Humano se aparece a Juan no s\u00f3lo como Se\u00f1or escatol\u00f3gico (juez final), sino como aquel que revela a las iglesias su palabra de exigencia y fidelidad. Partiendo de esas cartas, todo el resto del Ap sirve para ratificar esa palabra: la apocal\u00ed\u00adptica se traduce en forma de exigencia eclesial. (c) Ap 4,1-11. Dios-Rey. Visi\u00f3n del trono. Como muestran 1 Fien* 14 o Dn 7, en el principio de la apocal\u00ed\u00adptica hay una teofan\u00ed\u00ada o visi\u00f3n de Dios. Tambi\u00e9n aqu\u00ed\u00ad, en la base dram\u00e1tica del Ap, viene a presentarse Dios, como creador y plenitud del universo. Vivientes y Ancianos cantan su gloria, (d) Ap 5,1-14. Cordero degollado. Seg\u00fan Dn 7, Dios realizaba su juicio y\/o culminaba su obra a trav\u00e9s del Hijo del Humano. En su lugar aparece aqu\u00ed\u00ad el Cordero sacrificado, que es, al mismo tiempo, Le\u00f3n victorioso. Toda la trama del Ap se presenta desde ahora como historia de ese Cordero: \u00e9sta es la historia del poder de la impotencia, la victoria del Degollado. (e) Ap 6,1-7,17. Los siete (seis) sel\u00ed\u00ados. El Cordero abre los sellos del libro de la historia y se despliegan los poderes de la muerte. Pero, mientras ellos van apareciendo, fat\u00ed\u00addicos, terribles, Dios protege con su signo a los elegidos, en medio de la lucha de la historia, (f) Ap 8,1-9,21. Seis trompetas (s\u00e9ptimo sello). Ellas anuncian la guerra de Dios, el juicio del mundo, que Dios mismo realiza a trav\u00e9s de la fragilidad c\u00f3smica y\/o de la emergencia de los poderes infernales. Siendo revelaci\u00f3n del misterio de Dios, el Apocalipsis es revelaci\u00f3n y despliegue del mal de la historia humana, (g) Ap 10,1-11,14. Intermedio: Libro prof\u00e9tico y testigos mesi\u00e1nicos. Juan recibe (come, hace suyo) el libro prof\u00e9tico del Cordero, para as\u00ed\u00ad proclamar su mensaje, el despliegue de la historia, que implica el testimonio y martirio de los enviados de Jes\u00fas, (h) Ap 11,15-13,4. Agentes de la historia: Mujer y Drag\u00f3n, las dos Bestias. Como indica todo el esquema que estamos presentando, estos cap\u00ed\u00adtulos forman el centro simb\u00f3lico y tem\u00e1tico del Ap. Ellos contienen la revelaci\u00f3n de Dios (que expresa su vida a trav\u00e9s de la Mujer que da a luz al Hijo) y el desvelamiento supremo de los poderes del mal: el Drag\u00f3n que quiere devorar a la Mujer, las dos Bestias de la perversi\u00f3n suprema de la historia, (g&#8217;) Ap 14,1-20. Intermedio: Evangelio eterno: siega y vendimia. Conforme a la m\u00e1s honda tradici\u00f3n israelita, el Apocalipsis anuncia el juicio de Dios, que se expresa en la ca\u00ed\u00adda de Babel (ciudad perversa) y en el cumplimiento del tali\u00f3n escatol\u00f3gico. (f) Ap 15,1-16,21. Seis copas. Las trompetas eran un anuncio, aviso de los males que amenazan. Ellas se expresan y expanden ahora a trav\u00e9s de las copas derramadas, que llevan la plaga destructora (para los habitantes perversos del mundo), hecha medicina salvadora (para los elegidos del Cordero), (e&#8217;) Ap 17,1-19,10. Babel, la Prostituta. Los males de la historia humana (desvelados al abrir sus sellos) se condensan en Babel, la Prostituta, signo del poder humano que se absolutiza como imperio, que todo lo compra y vende, destruy\u00e9ndose a s\u00ed\u00ad mismo, (d&#8217;) Ap 19,1-20,6. Triunfo de Cristo. Milenio. El mismo Cordero degollado es Jinete victorioso, Capit\u00e1n del ej\u00e9rcito de Dios que vence con su Palabra (Logos) a las bestias de la historia, instaurando el Milenio, es decir, los mil a\u00f1os simb\u00f3li cos del triunfo mesi\u00e1nico en el mundo. El reino del Apocalipsis es tiempo de la palabra amorosa, dialogada, (c&#8217;) Ap 20,7-15. Juicio de Dios. Reino eterno. Dios asume y despliega su reinado de una forma definitiva, ratificando la obra del Hijo del Humano (del Cordero sacrificado) y realizando el juicio. Tras la victoria de Cristo (y el milenio) llega el reino de Dios. Culmina la creaci\u00f3n, se cumple la historia, (b&#8217;) Ap 21,1-22,5. Nueva Jerusal\u00e9n, Bodas del Cordero. El Hijo del Humano se vuelve Cordero amoroso, que ofrece a la Iglesia ya unida (Jerusal\u00e9n celeste) su amor pleno. La palabra de exigencia viene a traducirse en gozo de amor y la apocal\u00ed\u00adptica culmina en la visi\u00f3n de las bodas. De esa forma, el Apocalipsis nos ofrece la m\u00e1s poderosa imagen de esperanza, (a&#8217;) Ap 22,6-21. Conclusi\u00f3n. Reasume el tema del pr\u00f3logo, presentando el libro entero como despliegue de una gozosa, amorosa, liturgia cristiana. Siendo muy tradicional por sus im\u00e1genes y fondo, el Ap es una obra absolutamente nueva, que ha logrado sustituir, dentro del cristianismo, a casi todos los libros apocal\u00ed\u00adpticos anteriores (o contempor\u00e1neos). S\u00f3lo algunos eruditos conocen hoy las obras de Henoc, Baruc o Esdras. Por el contrario, el Apocalipsis llamado de Juan sigue vivo, porque ha evocado y sigue evocando algunos de los sentimientos m\u00e1s poderosos de miedo y violencia, de justicia, gracia y ternura que pueden encontrarse en la literatura social y religiosa del conjunto de la humanidad.<\/p>\n<p>(3) Lectura literaria. Libro de s\u00ed\u00admbolos. El Apocalipsis de Juan ha ejercido un gran influjo en la experiencia cristiana. En ese contexto se entienden sus diversas lecturas, empezando por la literaria. El Ap es un s\u00ed\u00admbolo textual, un Libro-imagen, elaborado de forma unitaria, con una fuerte unidad simb\u00f3lica. Por eso resultan importantes sus diversos s\u00ed\u00admbolos: Dios y Cristo son Alfa y Omega (1,8; 21,6; 22,13), la Bestia es 6.6.6 (Ap 13,18). En principio, el Ap se concibe como carta o cartas que el vidente ha de escribir a las iglesias (Ap 1,4.19; 2,1; etc.). Pero al final podemos definirlo como libro de un Libro: libro concreto (lleno de s\u00ed\u00admbolos y profec\u00ed\u00adas) cuyo argumento es el Gran Libro de Dios (de la historia humana). Por eso hallamos en su centro el Libro total (del mundo, de la historia, de Dios) que el  Cordero debe ir abriendo (Ap 5) y que el vidente ha de comer (Ap 10). (a) S\u00ed\u00admbolos lit\u00fargicos. El Ap es un libro celebrativo, un manual de representaci\u00f3n de El gran teatro del mundo (Calder\u00f3n de la Barca). Sus lectores son, al mismo tiempo, actores y espectadores dentro de ese teatro total. Desde aqu\u00ed\u00ad, en plano performa ti vo y cat\u00e1rtico (de acci\u00f3n y curaci\u00f3n) han de entenderse sus s\u00ed\u00admbolos concretos. L\u00f3gicamente, en esta \u00f3pera apocal\u00ed\u00adptica intervienen coros de diverso tipo, hay cantos de lamentaci\u00f3n y gozo (Ap 18-19), con una escenificaci\u00f3n final gozosa del triunfo de los santos (Ap 21-22). M\u00e1s que los peque\u00f1os s\u00ed\u00admbolos concretos importa el libro entero como expresi\u00f3n del drama cristol\u00f3gico y bestial del ser humano, (b) S\u00ed\u00admbolos c\u00f3smicos. Sobre esa base, el Ap puede presentar los grandes s\u00ed\u00admbolos del cosmos, entendidos en clave espacial (cielo y tierra) y en clave hist\u00f3rica (pasado, presente y futuro). Al lado del cielo y de la tierra, que son signos b\u00e1sicos de la acci\u00f3n y juicio de Dios, han de citarse de un modo especial otros signos c\u00f3smicos: siete astros, cuatro puntos cardinales, agua (mar, r\u00ed\u00ados), tormenta (rayos, truenos), fuego, piedras preciosas y bellos metales&#8230; En contra de la gnosis, el Ap no concibe el mundo como malo, pervertido; ciertamente, est\u00e1 amenazado, tiene g\u00e9rmenes de destrucci\u00f3n, pero participa del camino salvador de Dios en Cristo. Por eso resultan importantes los signos c\u00f3smicos de la destrucci\u00f3n (ca\u00ed\u00adda de astros, terremoto, rel\u00e1mpagotormenta), pero son m\u00e1s importantes a\u00fan sus elementos positivos (los siete astros que Jes\u00fas lleva en la mano, la nueva Jerusal\u00e9n celeste, que es cielo nuevo y nueva tierra, con muros de oro, agua fecunda, \u00e1rboles medicinales, etc.), (c) S\u00ed\u00admbolos animales. Los diversos animales tienen en el Ap mucha importancia, tanto en sentido positivo como negativo. Son positivos los cuatro Vivientes buenos (4,7-8), lo mismo que el Cordero o el Le\u00f3n de Jud\u00e1 (5,5-6). Son neutrales las \u00e1guilas (4,7; 8,13; 12,14). Pueden ser positivos o negativos los caballos (6,2-8; 19,11.14). Son negativos: Drag\u00f3n (12,3-4; etc.) o serpiente (9,19; 12,9.14-15; 20,2), Bestias (6,8; 11,7; 13,1-4.11; etc.), escorpiones infernales (9,3.5.10), p\u00e1jaros (19,17.21) y ranas (16,13). En el centro del bestiario negativo de Juan, como signo fundante de la historia de pecado, sobresale el Drag\u00f3n celeste, ca\u00ed\u00addo a la tierra (Ap 12), y las Bestias imperiales (Ap 13), que se oponen al Cristo (= Cordero) y a la Mujer (= Ciudad de los salvados).<\/p>\n<p>(4) Lecturas antropol\u00f3gicas. Un libro de hombres. El protagonista real del Ap es el ser humano, amenazado por la destrucci\u00f3n c\u00f3smica (e infernal), pero llamado a la plenitud en Cristo. En su conjunto, el Ap es un canto al cuerpo (cabeza, ojos, o\u00ed\u00addos, manos, piernas) concebido como signo de vida. Un s\u00ed\u00admbolo especialmente importante en este contexto es la mujer, que aparece no s\u00f3lo como expresi\u00f3n del aspecto femenino de la vida, sino como humanidad entera. Ella puede presentarse como madre celeste y perseguida (Ap 12,1-5 es una relectura de Gn 2-3) y prostituta amenazada (Ap 17; cf. 14,4), para acabar apareciendo como esposa o novia del Cordero, plenitud de la creaci\u00f3n (Ap 21-22). En ese contexto decimos que el Ap es canto al despliegue y triunfo de lo humano, (a) Lectura hist\u00f3rica: destrucci\u00f3n humana, libro de los oprimidos. El Ap ofrece la m\u00e1s honda genealog\u00ed\u00ada del pecado: es libro de dragones y bestias, que parecen evocar e interpretar el mal en formas cercanas al mito. Pero, al mismo tiempo, es libro de los exiliados y perseguidos, de los amenazados y torturados, que gritan a Dios desde el fondo de su opresi\u00f3n. No es una \u00f3pera de propaganda y celebraci\u00f3n de los triunfadores del sistema, no es el drama mentiroso de unos sabios y ricos que exponen en un libro sus falsas razones, sino drama y lamento de los perseguidos; s\u00f3lo as\u00ed\u00ad, en el reverso de la historia, desde el lugar del cautiverio, pueden entenderse sus duras razones, sus protestas hirientes, sus m\u00e1s hondas esperanzas, (b) Lectura social: Gran Opera de la historia. Hemos dicho ya que el Ap es una tipo de \u00f3pera o liturgia donde intervienen, como actores, agentes y espectadores (si se permite esta distinci\u00f3n) todos los humanos, desde la perspectiva de los oprimidos. Sobre esa base ha destacado la funci\u00f3n social del poder (Bestia, imperio) que tiende a pervertirse (reyes, prostituta, comerciantes) y la fidelidad en el amor (Cordero, ciudad reconciliada) que vincula a los humanos en torno a la comida compartida de intimidad y compa\u00f1\u00ed\u00ada universal (Bodas), a partir de las iglesias (comunidades de fidelidad cristiana). (c) Lectura ut\u00f3pica: salvaci\u00f3n, ca  tarsis y esperanza. El drama del Ap se abre hacia la plenitud y libertad m\u00e1s honda, en plano personal (de maduraci\u00f3n de los cristianos) y social (de transformaci\u00f3n de la humanidad en conjunto). Por eso, los s\u00ed\u00admbolos de la destrucci\u00f3n (Drag\u00f3n, Bestias, Prostituta&#8230;) han de entenderse dentro de un despliegue de conjunto que lleva a las Bodas finales. El Ap no ha querido silenciar la violencia de la vida, sino todo lo contrario: quiere ense\u00f1arnos a mirar con ojo abierto la violencia, a fin de que ella no consiga dominarnos. De esa forma, en medio de la m\u00e1s fuerte persecuci\u00f3n, los que creen en Jes\u00fas conservan la esperanza, son capaces de morir en la prueba, pero se mantienen fieles y tienden hacia la reconciliaci\u00f3n final, buscando desde aqu\u00ed\u00ad el futuro de un mundo liberado. Estos son los temas principales de un libro que, en contra de lo que puede pensarse, ha influido mucho en varios momentos de la historia de la Iglesia.<\/p>\n<p>(5) Apocalipsis, libro mesi\u00e1nico cristiano. Los aspectos anteriores se vinculan en Jes\u00fas de Nazaret, representante de Dios y protagonista del drama. Estos son sus t\u00ed\u00adtulos y signos: es Hijo del Humano que dirige y amonesta a las iglesias (Ap 1,13), Cordero sacrificado que abre los sellos del libro de la historia (5,6), Hijo de la Mujer que pertenece a Dios y nace de la historia humana (Ap 12,1-5), Jinete vencedor y Palabra (Ap 19) del juicio final, Cordero entronizado junto a Dios, Esposo de la nueva humanidad (21,1-22,5)&#8230; Quiz\u00e1 pudi\u00e9ramos a\u00f1adir que el Ap es el drama y libro de las metamorfosis simb\u00f3licas de Jes\u00fas. No es un libro de simples mutaciones, donde todo vuelve a ser al fin lo mismo (aquello que ya era), sino el libro de la mutaci\u00f3n fundamental, la gran transformaci\u00f3n del ser humano. S\u00f3lo Jes\u00fas es punto de apoyo donde puede sostenerse el peso de la historia: siendo Cordero sacrificado, hombre que muere, es la Victoria de Dios, el futuro de las Bodas de amor para los humanos, (a) Libro escatol\u00f3gico (destrucci\u00f3n y salvaci\u00f3n). La liturgia del Ap acaba siendo una representaci\u00f3n de la salvaci\u00f3n de la humanidad en Cristo (en Dios), que supera la violencia (de los monstruos del mal y de la guerra) y llega as\u00ed\u00ad a la meta de las Bodas. A lo largo del camino emergen (y han de ser vencidos) los s\u00ed\u00admbolos del mal, la fantas\u00ed\u00ada y realidad del odio y de la muerte, con sus formas personalizadas, no personales (Drag\u00f3n, Bestias, Prostituta, Reyes perversos, animales destructores), que van siendo amenazadas y destruidas a medida que avanzan los signos del juicio: sellos que se abren para mostrar lo que hay en el fondo de la realidad; trompetas que anuncian el d\u00ed\u00ada de ruina; copas de ira que se van derramando&#8230; El mal de la historia (con los signos de la destrucci\u00f3n del mundo) queda superado por el despliegue de Vida del Cordero sacrificado. (b) Libro del cielo. Salvaci\u00f3n final. En esta \u00f3pera apocal\u00ed\u00adptica intervienen muchos agentes del cielo y de la tierra, del pasado, presente y futuro de la realidad. Por eso, es l\u00f3gico que en el principio de su movimiento (de su trama) venga a presentarse Dios y el mundo superior de gloria, que est\u00e1 representado en Ap 4-5 por diversos signos de tipo c\u00f3smico (cuatro Vivientes que llevan el trono), comunitario (veinticuatro Ancianos, humanidad perfecta) y ang\u00e9lico (poderes de Dios). A esa trama pertenece el Dios del Ap, lo mismo que el Drag\u00f3n, que aqu\u00ed\u00ad aparece como enemigo divino. Entendido as\u00ed\u00ad, el Ap es la historia de la separaci\u00f3n de lo divino y lo infernal, de Dios y de Sat\u00e1n. Por eso, lo sat\u00e1nico queda al fin destruido, de manera que en el futuro y plenitud de la historia desaparece la escisi\u00f3n y lucha de la realidad, cesando el arriba y abajo, uni\u00e9ndose cielo y tierra, ambos renovados y centrados en la Ciudad-Esposa del final del libro.<\/p>\n<p>Cf. R. A. ALLO, Saint Jean. L&#8217;Apocalypse, Gabalda, Par\u00ed\u00ads 1971; J. BONSIRVEN, El Apocalipsis de san Juan, Paulinas, Madrid 1966; L. CERFAUX y J. CAMBIER, El Apocalipsis de san Juan le\u00ed\u00addo a los cristianos, Fax, Madrid 1968; J. P. CHARLIER, Comprender el Apocalipsis I-II, Descl\u00e9e de Brouwer, Bilbao 1993; X. PIKAZA, Apocalipsis, Verbo Divino, Estella 199; E. SCH\u00dcSSLER FIORENZA, Apocalipsis. Visi\u00f3n de un mundo justo, Verbo Divino, Estella 1997; U. VANNI, Apocalipsis. Una asamblea lit\u00fargica interpreta la historia, Verbo Divino, Estella 1994; Lectura del Apocalipsis. Hermen\u00e9utica, ex\u00e9gesis, teolog\u00ed\u00ada, Verbo Divino, Estella 2005.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>Es la trascripci\u00f3n al espa\u00f1ol del substantivo griego apok\u00e1lypsis; aparece al comienzo del \u00faltimo libro neotestamentario y se ha convertido en su t\u00ed\u00adtulo tradicional junto con la indicaci\u00f3n del nombre de su autor (Apocalipsis de Juan). Aparece otras 17 veces en los escritos del Nuevo Testamento como nombre com\u00fan con el significado general de \u00abrevelaci\u00f3n\u00bb; en el uso moderno, se ha convertido en un t\u00e9rmino t\u00e9cnico, junto con su adjetivo derivado \u00abapocal\u00ed\u00adptico\u00bb, para indicar un g\u00e9nero literario especial, una mentalidad religiosa y un amplio conjunto de textos can\u00f3nicos y ap\u00f3crifos.<\/p>\n<p>       La palabra griega apok\u00e1lvpsis es el substantivo derivado del ~erbo apokalypto, compuesto de la preposici\u00f3n apo (que expresa la idea de apartar, de alejar alguna cosa) y de la ra\u00ed\u00adz verbal kalvpto (cubrir, es~onder); as\u00ed\u00ad pues, eti\u00f1lo1\u00f3gicamente, significa ((acci\u00f3n de apartar algo que cubre o esconde\u00bb, es decir, ((descubrir, desvelar\u00bb. La traducci\u00f3n corriente por ((revelaci\u00f3n\u00bb indica muy bien la acci\u00f3n del que aparta el velO para mostrar lo que estaba escondido. En la lengua griega cl\u00e1sica no aparece el t\u00e9rmino apok\u00e1lvpsis; se usa el verbo correspondiente: pero siempre con un valor exclusivamente humano. Los primeros testimonios del uso del substantivo se tienen en el s. 1 a.C.; pero son testimonios raros y reservados a unos textos literarios menores de tipo esot\u00e9rico, alquim\u00ed\u00adstico y astrol\u00f3gico.<\/p>\n<p>En la versi\u00f3n de los Setenta, dado el uso lingU\u00ed\u00adstico griego, es muy raro el verbo apokalvpto. s\u00f3lo aparece en 1 Sm 20,30, para traducir el hebreo \u00abdesnudez\u00bb, y tres veces en el Sir\u00e1cida (1 1,27.22,22; 42,1), con un significado antropol\u00f3gico. Por tanto, no existe en el Antiguo T estamento un substantivo hebreo correspondiente. En el Nuevo Testamento la palabra apok\u00e1lvpsis, traducida habitualmente por ((r\u00e9velaci\u00f3n\u00bb, aparece en contextos diferentes y con algunos matices de significado, que podemos resumir en tres \u00e1mbitos. El primer grupo de citas refleja un ambiente lit\u00fargico y eucol\u00f3gico: apok\u00e1lvpsis indica la manifestaci\u00f3n de una verdad, la comunicaci\u00f3n de un mensaje iluminador (Lc 2,32), que permite conocer (Ef 1, 17) el proyecto eterno de Dios (Rom 16,25); se trata substancialmente de Jes\u00fas mismo y de su evangelio; en sus normas para las reuniones lit\u00fargicas de Corinto, Pablo habla de \u00abapocalipsis\u00bb como de un medio edificante, paralelo a conocimiento, profec\u00ed\u00ada y ense\u00f1anza (1 Cor 14,6.26). Pero en las cartas de Pablo aparece este mismo t\u00e9rmino con una acepci\u00f3n distinta, para indicar una experiencia extraordinaria y m\u00ed\u00adstica: el ap\u00f3stol define de este modo su propia experiencia en el camino de Damasco (G\u00e1l 1,12; Ef 3,3); en su apolog\u00ed\u00ada alude con este nombre a las \u2020\u0153(manifestaciones \u00bb particulares que se le han concedido (2 Cor 12,1.7); finalmente, llama as\u00ed\u00ad a la intuici\u00f3n que ha tenido de subir a Jerusal\u00e9n (G\u00e1l 2,2). El tercer significado de apok\u00e1lypsis es el que se impondr\u00e1 con el tiempo como sentido propio y exclusivo: se trata de la ((manifestaci\u00f3n escatol\u00f3gica\u00bb, sin\u00f3nimo de parus\u00ed\u00ada o de cumplimiento final del plan divino.<\/p>\n<p>Aquel d\u00ed\u00ada, dice el ap\u00f3stol, se manifestar\u00e1 el justo juicio de Dios (Rom 2,5): es el d\u00ed\u00ada que espera la comunidad cristiana (1 Cor 1,7) y la creaci\u00f3n entera (Rom 8,19); en efecto, entonces llegar\u00e1 la gloriosa y definitiva manifestaci\u00f3n del Se\u00f1or Jes\u00fas, acontecimiento de alabanza y de inmenso gozo (2 Tes 1,7 1 Pe 1,7 13; 4,13).<\/p>\n<p>Puesta al comienzo del \u00faltimo libro del Nuevo Testamento, la palabra apok\u00e1lvpsis se convirti\u00f3 en el t\u00ed\u00adtulo del mismo y, conservando su forma griega, se uso a lo largo de los siglos como t\u00e9rmino t\u00e9cnico para designar todo el libro y su contenido. Adem\u00e1s, al no comprender ya el valor simb\u00f3lico de las im\u00e1genes y al interpretar al pie de la letra las descripciones catastr\u00f3ficas, los lectores medievales y modernos hicieron de \u00abapocalipsis \u00bb un sin\u00f3nimo de \u00abcataclismo\u00bb, \u00abdesastre enorme\u00bb, ((fin del mundo\u00bb. en el lenguaje corriente period\u00ed\u00adstico o cinematogr\u00e1fico ha conservado este significado injusto y err\u00f3neo. El libro del Apocalipsis (Revelation, Ofl\u00e9nbarung), por el contrario, intenta ser la revelaci\u00f3n de Jesucristo: el gran anuncio de la salvaci\u00f3n realizada por Cristo, el de la intervenci\u00f3n definitiva de Dios en la historia humana, el de la presencia poderosa l activa del Se\u00f1or Resucitado en las din\u00e1micas hist\u00f3ricas hasta el cumplimiento final. Estrechamente ligado a la liturgia de la Iglesia y a la relectura cristiana del Antiguo Testamento, compuesto a finales del s, 1 d.C. y atribuido tradicionalmente al ap\u00f3stol l evangelista Juan, el Apocalipsis es un libro de consolaci\u00f3n y de esperanza, una gran profesi\u00f3n de fe en el se\u00f1or\u00ed\u00ado c\u00f3smico de Cristo Se\u00f1or, vencedor del pecado y de la muerte. Todo esto no tiene nada que ver con una l\u00fagubre previsi\u00f3n de desastres y desgracias.<\/p>\n<p>Desde la antigUedad el libro del Apocalipsis ha sido muy estudiado e interpretado de las maneras m\u00e1s diversas; pero siempre se le ha considerado como un libro sui generis, como libro can\u00f3nico y prof\u00e9tico, independientemente de los desarrollos hist\u00f3ricos y de los modos expresivos y culturales d\u00e9 la \u00e9poca. A finales del s. XVIII el estudio hist\u00f3rico de los textos b\u00ed\u00adblicos y la comparaci\u00f3n con otros textos an\u00e1logos extrab\u00ed\u00adblicos marc\u00f3, incluso para el Apocalipsis, el comienzo de una nueva fase de investigaci\u00f3n. La obra de Juan, su t\u00ed\u00adtulo, su forma literaria y su contenido, se consideraron como el prototipo de un amplio g\u00e9nero literario, llamado (\u2020\u0153 apocal\u00ed\u00adptico \u00ab.<\/p>\n<p>El primer intento de ampliaci\u00f3n del horizonte hist\u00f3rico y literario se remonta a un disc\u00ed\u00adpulo de Schleiermacher, Friedrich LUcke, que en 1832 public\u00f3 una obra con el interesante t\u00ed\u00adtulo:<br \/>\nIntento de una introducci\u00f3n exhaustiva a la Revelaci\u00f3n de Juan y a toda la literatura apocal\u00ed\u00adptica. Pero la primera gran monograf\u00ed\u00ada sobre la historia de la apocal\u00ed\u00adptica jud\u00ed\u00ada se public\u00f3 en 1857 por obra de Adolf Hilgen\u00ed\u00adeld: desde entonces ha continuado el estudio con muchas y apreciables aportaciones, gracias tambi\u00e9n al descubrimiento y a la publicaci\u00f3n de nuevos e importantes textos apocal\u00ed\u00adpticos.<\/p>\n<p>Pero la investigaci\u00f3n en este terreno corre el riesgo de caer en un c\u00ed\u00adrculo vicioso, ya que las caracter\u00ed\u00adsticas esenciales de la apocal\u00ed\u00adptica deber\u00ed\u00adan sacarse de obras seguramente apocal\u00ed\u00adpticas; pero, para reconocer estas obras, el investigador tiene que tener ya una noci\u00f3n de apocal\u00ed\u00adptica. De esta manera, el punto de partida fue el Apocalipsis de Juan, y hov despu\u00e9s de dos siglos de investigaCi\u00f3n, este libro -que fue el que dio origen al t\u00e9rmino- parece ser el menos apocal\u00ed\u00adptico de todos.<\/p>\n<p>Toda investigaci\u00f3n en este sector ha de partir de hip\u00f3tesis no plenamente demostrables; por tanto, es natural que las opiniones de los autores no siempre est\u00e9n de acuerdo entre s\u00ed\u00ad. Siguen estando abiertas muchas cuestiones, que se discuten con vigor: una de ellas es precisamente la definici\u00f3n misma del t\u00e9rmino \u00bb apocalipsis \u00ab. Siguiendo la propuesta de Klaus Koch (1970), se puede aceptar una distinci\u00f3n entre \u00abapocalipsis\u00bb como g\u00e9nero literario y \u00abapocal\u00ed\u00adptica\u00bb como movimiento religioso-cultural.<\/p>\n<p>Para poder definir un escrito como \u00abApocalipsis\u00bb, se han se\u00f1alado algunas caracter\u00ed\u00adsticas formales indispensables: el autor se presenta como un ilustre personaje del pasado, portador de una revelaci\u00f3n divina que se le ha concedido mediante visiones ricas en s\u00ed\u00admbolos e im\u00e1genes extra\u00f1as; el vidente se ve sacudido por su experiencia, pero no intenta aterrar a sus lectores, sino m\u00e1s bien consolarlos, estimularlos y edificarlos; adem\u00e1s, una obra apocal\u00ed\u00adptica se presenta de una forma muy arreglada, con muchos subg\u00e9neros posibles.<\/p>\n<p>El movimiento apocal\u00ed\u00adptico, por su parte, se caracteriza por algunas ideas muy concretas: heredero de la tradici\u00f3n prof\u00e9tica y sapiencial, es expresi\u00f3n de una visi\u00f3n religiosa muy &#8211; compleja que comparten ciertos grupos marginales de la sociedad con una fort\u00ed\u00adsima aspiraci\u00f3n a una vida ideal. Los apocal\u00ed\u00adpticos parten de la constataci\u00f3n de que el mundo y el tiempo presente est\u00e1n irremediablemente corrompidos; esperan, por consiguiente, una intervenci\u00f3n decisiva y definitiva de Dios que cambie la situaci\u00f3n. Esta intervenci\u00f3n se describe con im\u00e1genes catastr\u00f3ficas, ya que este acontecimiento representa una inversi\u00f3n total de la historia: una vez vencido el mal y eliminados los malvados, los fieles podr\u00e1n gozar finalmente de la paz del para\u00ed\u00adso en un mundo renovado.<\/p>\n<p>El movimiento apocal\u00ed\u00adptico jud\u00ed\u00ado, que naci\u00f3 inmediatamente despu\u00e9s del destierro, pero que s\u00f3lo adquiri\u00f3 un gran desarrollo a partir del s. II a.C produjo una gran cantidad de textos que podemos llamar Apocalipsis, incluidos algunos de ellos en el canon b\u00ed\u00adblico (1s 24-27; 34-35; Ez 38-39; Jl; Zac 9-14; Dn) y otros ap\u00f3crifos (1 Henoc,. Jubileos; Testamentos de los doce patriarcas; 4 Esdras, 2 Baruc; etc.): todos estos textos son semejantes en algunos puntos y distintos en otros, pero cada uno de ellos constituye un caso aparte.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la comunidad cristiana del s. 1 asimil\u00f3 esta mentalidad, que los modernos han llamado apocal\u00ed\u00adptica, y produjo algunos textos literarios de este g\u00e9nero. El fundamental es sin duda el Apocalipsis de Juan, punto de partida para la investigaci\u00f3n, pero en realidad punto de llegada de un desarrollo literario y teol\u00f3gico. En efecto, Juan utiliza un patrimonio ling\u00fc\u00ed\u00adstico y simb\u00f3lico, heredado de la tradici\u00f3n j\u00da d\u00ed\u00ada, y sobre todo relee los textos b\u00ed\u00adblicos veterotestamentarios: pero todo esto le sirve para comunicar un contenido radicalmente nuevo : la intervenci\u00f3n definitiva y decisiva de Dios en la historia se ha realizado con Jes\u00fas de Nazaret, muerto y resucitado, Se\u00f1or de la historia, vivo en su Iglesia que camina hacia su cumplimiento \u00faltimo.<\/p>\n<p>C. Doglio<\/p>\n<p>Bibl.: Equipo \u00abCahiers Evangilen, El apocalipsis Verbo Divino, Estella &#8216;21994; U, Vanni, Apocalipsis. Una asamblea lit\u00fargica interpreta la historia, Verbo Divino, Estella 51994; D. Barsotti, El Apocalipsis. Una respuesta al tiempo, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1967. J p, Pr\u00e9vost, Para leer el Apocalipsis, Verbo Divino, Estella 1993; D, 5, Russell, 17Ze Method and Message of Jewish Apocalyptic, 1964.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>NATURALEZA DEL LIBRO<\/p>\n<p>El estudio del Apoc. ha sido dominado a menudo por cuatro formas tradicionales de enfocarlo. El m\u00e9todo llamado \u2020\u0153pret\u00e9rito\u2020\u009d relaciona al libro exclusivamente con las circunstancias de la \u00e9poca del autor y descarta su aplicaci\u00f3n a hechos posteriores de la historia. El concepto \u2020\u0153futurista\u2020\u009d, al contrario, relaciona al libro s\u00f3lo con la \u00faltima generaci\u00f3n de la historia, cuando sus profec\u00ed\u00adas ser\u00e1n cumplidas. La interpetaci\u00f3n hist\u00f3rica ve al Apoc. como un bosquejo de las edades entre la encarnaci\u00f3n de Cristo y su venida final. El criterio \u2020\u0153simb\u00f3lico\u2020\u009d o \u2020\u0153po\u00e9tico\u2020\u009d enfatiza el elemento pict\u00f3rico del libro y se abstiene de hacer aplicaciones espec\u00ed\u00adficas de las profec\u00ed\u00adas a una era determinada; considera que el libro est\u00e1 revelando los principios generales de la acci\u00f3n de Dios en la historia.<br \/>\nEstos modos de interpretaci\u00f3n del Apoc. resultan ser todos insatisfactorios. Nadie podr\u00ed\u00ada pensar en aplicarlos a las obras prof\u00e9ticas del ATAT Antiguo Testamento. Debido a que este libro ha sido interpetado aisladamente del resto de los libros b\u00ed\u00adblicos y de otras obras de tipo literario similar fuera de la Biblia, es que ha sido posible tratarlo de esa forma. La misma introducci\u00f3n al libro indica que pertenece a tres tipos de obras literarias, o sea lo apocal\u00ed\u00adptico, lo prof\u00e9tico y lo epistolar (ver los art\u00ed\u00adculos generales correspondientes en este comentario).<br \/>\n1. Lo apocal\u00ed\u00adptico. La primera palabra del libro es \u2020\u0153revelaci\u00f3n\u2020\u009d (en gr. apocalupsis). El t\u00ed\u00adtulo del libro en espa\u00f1ol es una transliteraci\u00f3n del gr. Para los lectores actuales tiene un significado especial e inclusive notas inquietantes. En los tiempos del autor, simplemente significaba la remoci\u00f3n de una cubierta de algo escondido, o sea el descubrimiento de algo oculto, como cuando es descubierto un cua dro ( o aun cuando se corre la cortina para dejar ver un escenario sobre el cual se presentar\u00e1 un drama). El t\u00e9rmino ha llegado virtualmente a ser t\u00e9cnico para cierto tipo de escritos, especialmente jud\u00ed\u00ados, que aparecieron durante los dos siglos antes del nacimiento de Cristo y continu\u00f3 a lo largo del primer siglo cristiano. Su principal preocupaci\u00f3n era la revelaci\u00f3n del prop\u00f3sito de Dios en la historia, especialmente en traer juicio sobre los malvados de la tierra y su reino sobre los justos. Hay poca duda de que el modelo para estas obras fue el libro de Daniel. Su estilo fue imitado en ellos y gene ralmente se redactaban en nombre de alg\u00fan santo famoso (p. ej.p. ej. Por ejemplo los tres libros adjudicados a Enoc: Apocalipsis de Abraham, la Asunci\u00f3n de Mois\u00e9s, Apocalipsis de El\u00ed\u00adas, o el de Esdras, etc.).<br \/>\nEstos libros usaban libremente s\u00ed\u00admbolos para presentar su mensaje, aunque ninguno de ellos lo hizo con la amplitud del Apoc. de Juan. Algunos de esos s\u00ed\u00admbolos llegaron a ser aceptados normalmente, como el monstruo del mar que indica la opresi\u00f3n de los poderes pol\u00ed\u00adticos, y que aparece con varias formas en Dan. 7, en Apoc. 11:7 y en los caps. 13 y 17. El paralelo moderno m\u00e1s cercano a estas figuras y su uso es la representaci\u00f3n de naciones y sus l\u00ed\u00adderes en caricaturas pol\u00ed\u00adticas. Un nuevo hecho caracter\u00ed\u00adstico de los apocalipsis es su frecuente uso de profec\u00ed\u00adas anteriores, tanto del ATAT Antiguo Testamento como de obras posteriores. Esto no se deb\u00ed\u00ada a la falta de originalidad, sino a la convicci\u00f3n de que la Palabra de Dios a\u00fan no estaba completamente cumplida, por lo cual los autores apocal\u00ed\u00adpticos combinaron or\u00e1culos de profec\u00ed\u00adas previas, las adaptaron y las aplicaron a situaciones de sus propios tiempos. Esto lo hac\u00ed\u00ada Juan frecuentemente, tanto en nuevos usos de las profec\u00ed\u00adas del ATAT Antiguo Testamento y su aplicaci\u00f3n en una forma totalmente nueva de las profec\u00ed\u00adas de sus contempor\u00e1neos (ver p. ej.p. ej. Por ejemplo caps. 7, 11, 12).<br \/>\n2. Lo prof\u00e9tico. La segunda expresi\u00f3n del Apoc. expone una bendici\u00f3n para aquel que lee y para los que escuchan y cumplen \u2020\u0153las palabras de esta profec\u00ed\u00ada\u2020\u009d. Por lo tanto, Juan se incluye con los profetas del ATAT Antiguo Testamento y tambi\u00e9n del nuevo pacto (cf.cf. Confer (lat.), compare Ef. 2:20). Generalmente se reconoce que los primeros se dirigieron a sus contempor\u00e1neos en relaci\u00f3n con su propia situaci\u00f3n, o sea que daban la palabra de Dios para su tiempo. El car\u00e1cter \u00fanico de su ministerio yac\u00ed\u00ada en la forma en que ubicaban a su pueblo en el contexto de los tratos de Dios con ellos en el pasado y a la luz del prop\u00f3sito de Dios para ellos en el futuro. La profec\u00ed\u00ada en el NTNT Nuevo Testamento se puede des cribir como las palabras de predicadores guiados por el Esp\u00ed\u00adritu en favor del mundo, y la iglesia por medio de la cual Dios revel\u00f3 su prop\u00f3sito para el mundo y su voluntad para la humanidad. Eso ser\u00ed\u00ada una descripci\u00f3n adecuada del Apoc. Comunica la seguridad de que la oposici\u00f3n de los humanos y de todos los poderes del mal no pueden frustrar el prop\u00f3sito de Dios para el mundo que \u00e9l ha hecho y, a la luz de esto, sale el llamado a la perseverancia en la fe y la obediencia al Se\u00f1or de parte de su pueblo.<br \/>\n3. Lo epistolar. El p\u00e1rrafo introductorio de Juan es seguido por un t\u00ed\u00adpico saludo como el que se encuentra en las cartas del NTNT Nuevo Testamento: \u2020\u0153Juan a las siete iglesias que est\u00e1n en Asia: Gracia a vosotros y paz \u2020\u00a6 \u2020\u009d Es extra\u00f1o que en general no se ha reconocido que el Apoc. es fundamentalmente una \u2020\u0153carta\u2020\u009d dirigida a las iglesias por las que Juan estaba preocupado y por las que ten\u00ed\u00ada una responsabilidad especial. Las implicaciones de esto son claras: el libro realmente estaba dirigido a la situaci\u00f3n y necesidades de las iglesias mencionadas en el saludo como, p. ej.p. ej. Por ejemplo la carta de Pablo a Colosas (que estaba en las proxi midades de las siete iglesias del Apoc.) o la carta a las iglesias de Galacia (que no estaban muy lejos al oriente de ellas). Todos los cristianos concuerdan en que las cartas a los Col., los G\u00e1l. o a los Rom. llevan la palabra de Dios al pueblo cristiano en todas las edades siguientes, pero que el mensaje de esas cartas nos llega m\u00e1s eficazmente cuando captamos que estaban escritas teniendo en mente a las iglesias a las que estaban dirigidas originalmente. Eso tiene aplicaci\u00f3n al Apoc. de Juan del mismo modo que para el resto de las cartas del NTNT Nuevo Testamento. S\u00f3lo cuando relacionamos su descubrimiento pict\u00f3rico de la palabra de Dios a la situaci\u00f3n de las siete iglesias del Asia Menor es que podemos entender la revelaci\u00f3n para las iglesias de todas las generaciones, incluyendo la que ser\u00e1 \u00faltima en la historia.<\/p>\n<p>EL MARCO DEL APOCALIPSIS<br \/>\nEs probable que la tradici\u00f3n com\u00fan en la iglesia de que el libro se escribi\u00f3 hacia el fin del primer siglo sea la correcta. Entonces el emperador Domiciano estaba comenzando su persecuci\u00f3n a la iglesia. Es improbable que haya estado en acci\u00f3n por un largo tiempo, porque el n\u00famero de martirios a\u00fan habr\u00ed\u00ada sido poco (2:13). Pero el hecho de que Juan hubie ra sido exiliado a una isla penal refleja el comienzo de una oposici\u00f3n activa a la iglesia cristiana por parte de las autoridades. Domiciano era m\u00e1s insistente que sus predecesores en la presi\u00f3n de sus exigencias a su car\u00e1cter divino; su t\u00ed\u00adtulo favorito era Dominus et Deus noster (\u2020\u0153Nuestro Se\u00f1or y Dios\u2020\u009d). En ninguna parte del Imperio hab\u00ed\u00ada un apoyo m\u00e1s entusiasta de tal adulaci\u00f3n del emperador que entre los sacerdotes de los santuarios dedicados a su adoraci\u00f3n en el Asia romana. Pero ning\u00fan cristiano que reconociera a Jes\u00fas como Se\u00f1or y Dios pod\u00ed\u00ada asentir a tal reconocimiento del emperador. En esa situaci\u00f3n, a Juan se le permiti\u00f3 ver cu\u00e1les eran los principios en acci\u00f3n y su resultado en un anticristo que habr\u00ed\u00ada de declarar la guerra contra el \u00fanico grupo del mundo que podr\u00ed\u00ada resistirle hasta la muerte. Sin embargo, el fin habr\u00ed\u00ada de ser la victoria del Cristo de Dios sobre aquella imitaci\u00f3n de Satan\u00e1s, y el reino de este mundo llegando a ser el reino de nuestro Se\u00f1or y de su Cristo (11:15). Es en este marco que debe captarse el significado y el mensaje de los s\u00ed\u00admbolos y las visiones parab\u00f3licas.<\/p>\n<p>EL PROPOSITO DEL APOCALIPSIS<\/p>\n<p>Esto fue resumido por E. F. Scott, quien llam\u00f3 al Apoc. un \u2020\u0153llamado de trompeta a la fe\u2020\u009d. El libro fue escrito para fortalecer la fe y el valor de los creyentes en Cristo, contempor\u00e1neos de Juan, para darles fuerza para la batalla contra las fuerzas anticristianas en el mundo y para ayudarles a dar testimonio del \u00fanico verdadero Se\u00f1or y Salvador del mundo. Este fin fue alcanzado poniendo \u00e9nfasis en los siguientes temas:<br \/>\n1. La soberan\u00ed\u00ada de Dios en Cristo, en aquel tiempo y en todos los tiempos. As\u00ed\u00ad como Jes\u00fas hizo conocer el advenimiento del reino de Dios en su ministerio, muerte, resurrecci\u00f3n y regreso (Mar. 1:14, 15; 8:31; 10:45; 14:62), ese mismo tema es central en el Apoc. desde el principio hasta el fin (1:8; 5:5\u201314; 12:10\u201312; 19:11\u201321:5). No debe sorprender ya que el libro no es sino \u2020\u0153\u00c2\u00a1la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo!\u2020\u009d (1:2).<br \/>\n2. La naturaleza sat\u00e1nica de la adulaci\u00f3n contempor\u00e1nea al emperador. En la misma Roma el reclamo del emperador de que era \u2020\u0153Se\u00f1or y Dios\u2020\u009d a veces era motivo de burlas, \u00c2\u00a1por supuesto en privado! En el \u00e1mbito de las iglesias a las cuales fue dirigido el Apoc. se tomaba con profunda seriedad. Que el C\u00e9sar exigiera lo que pertenec\u00ed\u00ada s\u00f3lo a Dios indicaba que \u2020\u0153ya est\u00e1 obrando el misterio de la iniquidad\u2020\u009d (2 Tes. 2:7) y que hab\u00ed\u00ada de alcanzar su cl\u00ed\u00admax en la manifestaci\u00f3n del \u00faltimo anticristo. Aun as\u00ed\u00ad, Dios nunca es m\u00e1s soberano que en el fren\u00e9tico reino del anticristo (13:5).<br \/>\n3. Los inescapables juicios del Se\u00f1or sobre aquellos que se someten al falso Cristo antes que al Cristo de Dios. Es significativo que la segunda y tercera series de juicios mesi\u00e1nicos en este libro sean una reminiscencia de las plagas sobre el Fara\u00f3n y los egipcios que resistieron a la palabra de Dios que vino por medio de Mois\u00e9s. El Apoc. nos invita a considerar \u2020\u0153la bondad y la severidad de Dios\u2020\u009d (Rom. 11:22).<br \/>\n4. El elemento seguro del conflicto entre la iglesia y los poderes de opresi\u00f3n en el mundo en la manifestaci\u00f3n de Cristo y la gloria de su reino. La victoria es segura, porque el diablo es un enemigo derrotado ya en la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas (cf.cf. Confer (lat.), compare Juan 12:31, 32 con Apoc. 12:9\u201312), lo que anticipa el completamiento definitivo del prop\u00f3sito de Dios para el bien del mundo que ha creado y redimido (21:9\u201322:5).<\/p>\n<p>LEYENDO HOY EL APOCALIPSIS<br \/>\nLos cuatro elementos estudiados antes han caracterizado la historia desde el primer siglo de nuestra era hasta el presente, y sin duda seguir\u00e1n haci\u00e9ndolo hasta que el Se\u00f1or vuelva. Sin embargo, es significativo que los dos \u00faltimos tercios del siglo XX se han caracterizado por dos fen\u00f3menos contrastantes. Por un lado, la m\u00e1s intensa oposici\u00f3n al evangelio y a la iglesia desde que se escribi\u00f3 el libro del Apoc. y, por el otro, una expansi\u00f3n sin precedentes del evangelio y un crecimiento de la iglesia. Lo primero ha sido dirigido por los poderes seculares anticristianos, pretendiendo como suyo propio lo que s\u00f3lo corresponde a Dios, y produciendo indecibles sufrimientos en el mundo por medio de la opresi\u00f3n y las guerras; lo segundo avanza continuamente a menudo a pesar de una cruel oposici\u00f3n, sufrimiento y probreza. El colapso de mu chos poderes pol\u00ed\u00adticos opuestos al evangelio ilustra la realidad de la soberan\u00ed\u00ada de Dios en el mundo contempor\u00e1neo. Los cambiantes modelos de oposici\u00f3n al evangelio y la confusa situaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica de los nuevos y viejos mundos, con un aumento m\u00e1s que una disminuci\u00f3n del sufrimiento de las multitudes, reclama el testimonio cristiano del evangelio del orden de Apoc. 11:3\u201311; 12:11 y 14:2\u20137, y fe para creer en el c\u00e1ntico de Mois\u00e9s y el Cordero (15:3, 4). No es sin raz\u00f3n que el libro del Apoc. ha sido el libro preferido de los cristianos oprimidos en nuestro tiempo. El \u2020\u0153llamado de la trompeta a la fe\u2020\u009d inspira la perseverancia en el reino de Dios, viviendo en el esp\u00ed\u00adritu de Cristo, sobrellevando la cruz y el poder de su resurrecci\u00f3n, en la luz de la revelaci\u00f3n del reino de gloria en su venida.<\/p>\n<p>LA PATERNIDAD LITERARIA DEL APOCALIPSIS<\/p>\n<p>El autor se presenta en la frase inicial del libro como \u2020\u0153su [de Dios] siervo Juan\u2020\u009d. Se refiere a s\u00ed\u00ad mismo con frecuencia a lo largo del libro, mayormente como profeta (1:2, 3, 9\u201311; 10:11; 19:10; 22:8, 9) pero nunca como ap\u00f3stol. A este respecto difiere se\u00f1aladamente de Pablo (cf.cf. Confer (lat.), compare p. ej.p. ej. Por ejemplo Rom. 1:1; 11:13; 1 Cor. 1:1; 2 Cor. 1:1; G\u00e1l. 1:1). Desde la segunda mi tad del siglo II se ha dado por sentado que el cuarto Evangelio, las cartas de Juan y el Apoc. fueron escritos por una misma persona, o sea Juan el hijo de Zebedeo. Sin embargo, hay dificultades para dar esto por sentado, tal como se lo reconoci\u00f3 en los primeros tiempos. En el sigloIII, Dionisio, obispo de Alejandr\u00ed\u00ada, se impresion\u00f3 especialmente por las diferencias en estilo y lenguaje entre el Apoc. y los dem\u00e1s escritos atribuidos a Juan. Se ha sugerido que estas diferencias se pueden explicar por las que hay en el tema y la naturaleza del Apoc. y el cuarto Evangelio, o por la posibilidad de que el Apoc. fuera escrito una generaci\u00f3n antes que el Evangelio (al final del imperio de Ner\u00f3n), dando as\u00ed\u00ad tiempo al autor para mejorar su estilo. M\u00e1s plausible es que Juan puede haber escrito el libro en su propio idioma (el arameo) y alg\u00fan otro lo tra dujo muy lit.lit. Literalmente al gr., por respeto a su contenido. Si as\u00ed\u00ad fuera, las diferencias ling\u00fc\u00ed\u00adsticas perder\u00ed\u00adan su importancia. Por el otro lado, si, como algunos piensan, el profeta Juan pudo haber pensado en arameo y escrito en gr., las diferencias ser\u00ed\u00adan insuperables, porque eso no habr\u00ed\u00ada ocurrido con el autor del Evangelio y las cartas.<br \/>\nEs interesante que los indicios de los Evangelios sin\u00f3pticos sobre Juan, el hijo de Zebedeo, son notablemente coherentes con el tipo de persona que pudo haber escrito el Apoc.: \u00e9l y su hermano fueron llamados \u2020\u0153hijos del trueno\u2020\u009d por Jes\u00fas (Mar. 3:17); prohibi\u00f3 que alguien que no era del grupo apost\u00f3lico hiciera milagros (Luc. 9:49, 50); quiso pedir fuego del cielo sobre los samaritanos hostiles (Luc. 9:52\u201354); fue testigo de la transfiguraci\u00f3n y la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. La posible existencia de una \u2020\u0153escuela de Juan\u2020\u009d, de la cual surgieron los libros que fueron adjudicados al Ap\u00f3stol, podr\u00ed\u00ada ser de ayuda aqu\u00ed\u00ad, porque eso explicar\u00ed\u00ada la relaci\u00f3n positiva entre los libros y tambi\u00e9n sus diferencias. Si no logramos certeza en este asunto, sigue siendo verdad el hecho de que no hay otro libro de la Bi blia en el cual tenga tan poca importancia la identidad del autor. El libro no es \u2020\u0153la revelaci\u00f3n de Juan\u2020\u009d sino \u2020\u0153la revelaci\u00f3n de Jesucristo, que Dios le dio [a Juan]\u2020\u009d (1:1) y su contenido se describe m\u00e1s aun co mo \u2020\u0153la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo\u2020\u009d (1:2). La autenticidad de esa afirmaci\u00f3n no se establece por el nombre de la persona que lo escribi\u00f3 sino por la naturaleza de su obra, que en la providencia de Dios lleg\u00f3 a ser la coronaci\u00f3n de las Escrituras.<\/p>\n<p>LA ESTRUCTURA DEL APOCALIPSIS<br \/>\nEl libro se abre con un pr\u00f3logo (1:1\u20138) que declara su t\u00ed\u00adtulo y destinatarios, seguido por una visi\u00f3n del Hijo del Hombre, en la cual Juan es comisionado para escribir lo que ver\u00e1 a continuaci\u00f3n y mandar el libro a las siete iglesias de la provincia romana de Asia (1:9\u201320). Siguen luego las cartas a las siete iglesias (caps. 2, 3). Una visi\u00f3n de Dios y del Cordero, que ocupa los caps. 4 y 5, provee la clave pa ra comprender el Apoc., y forma el punto de apoyo de su estructura en cuanto indica el proceso de los eventos que llevan al reino final de Dios (caps. 6\u201319). Prominente entre \u00e9stos est\u00e1n tres series de jui cios, presentados bajo las figuras de la apertura de los siete sellos del libro divino del destino (6:1\u20138:5), siete trompetas (8:6\u201311:19) y siete copas de ira (caps. 15, 16). Parece que estas tres series no se deben considerar como ocurriendo sucesivamente, sino b\u00e1sicamente como tres presentaciones de un per\u00ed\u00adodo de juicio, dado que el \u00faltimo t\u00e9rmino de cada serie lleva al fin de la historia. El resultado de los juicios mesi\u00e1nicos es la ca\u00ed\u00adda del imperio imp\u00ed\u00ado (\u2020\u0153Babilonia\u2020\u009d) y el advenimiento de Cristo (caps. 17\u201319). El libro llega a su cl\u00ed\u00admax en la visi\u00f3n del reino triunfante de Dios (20:1\u201322:5) y un ep\u00ed\u00adlogo final (22:6\u201321).<\/p>\n<p>BOSQUEJO DEL CONTENIDO<\/p>\n<p>1:1-8\tPr\u00f3logo<\/p>\n<p>1:9-20\tLlamado de Juan a profetizar<\/p>\n<p>2:1\u20143:22\tLas cartas a las siete iglesias<br \/>\n2:1-7\tLa carta a la iglesia en Efeso<br \/>\n2:8-11\tLa carta a la iglesia en Esmirna<br \/>\n2:12-17\tLa carta a la iglesia en P\u00e9rgamo<br \/>\n2:18-29\tLa carta a la iglesia en Tiatira<br \/>\n3:1-6\tLa carta a la iglesia en Sardis<br \/>\n3:7-13\tLa carta a la iglesia en Filadelfia<br \/>\n3:14-22\tLa carta a la iglesia en Laodicea<\/p>\n<p>4:1\u20145:14\tUna visi\u00f3n del cielo<br \/>\n4:1-11\tEl trono en el cielo<br \/>\n5:1-14\tEl libro y el Cordero<\/p>\n<p>6:1\u20148:5\tLos siete sellos<br \/>\n6:1, 2\tEl primer sello<br \/>\n6:3, 4\tEl segundo sello<br \/>\n6:5, 6\tEl tercer sello<br \/>\n6:7, 8\tEl cuarto sello<br \/>\n6:9-11\tEl quinto sello<br \/>\n6:12-17\tEl sexto sello<br \/>\n7:1-17\tIntervalo entre el sexto y el s\u00e9ptimo sellos<br \/>\n8:1-5\tEl s\u00e9ptimo sello<\/p>\n<p>8:6\u201411:19\tLas siete trompetas<br \/>\n8:6-12\tLa primera, segunda, tercera y cuarta trompetas<br \/>\n8:13\u20149:21\tLa quinta trompeta<br \/>\n10:1\u201411:14\tIntervalo entre la sexta y la s\u00e9ptima trompetas<br \/>\n11:15-19\tLa s\u00e9ptima trompeta<\/p>\n<p>12:1\u201414:20\tConflicto entre la iglesia y los poderes del mal<br \/>\n12:1-17\tLa mujer, el drag\u00f3n y el libertador<br \/>\n13:1-18\tEl anticristo y su profeta<br \/>\n14:1-20\tOr\u00e1culos del reino y del juicio<\/p>\n<p>15:1\u201416:21\tLas siete copas de la ira<br \/>\n15:1-8\tIntroducci\u00f3n a las copas de juicio<br \/>\n16:1-21\tLa descripci\u00f3n de las copas de juicio<\/p>\n<p>17:1\u201419:10\tEl reinado y la ruina de la ciudad del anticristo<br \/>\n17:1-6\tUna visi\u00f3n de Babilonia y su gloria<br \/>\n17:7-18\tLa interpetaci\u00f3n de la visi\u00f3n: la condenaci\u00f3n de Babilonia<br \/>\n18:1-24\tUna maldici\u00f3n sobre Babilonia<br \/>\n19:1-10\tAcci\u00f3n de gracias por los juicios sobre Babilonia<\/p>\n<p>19:11\u201422:5\tLa revelaci\u00f3n del Cristo y de la ciudad de Dios<br \/>\n19:11-21\tEl jinete del caballo blanco<br \/>\n20:1-3\tLa subyugaci\u00f3n del drag\u00f3n<br \/>\n20:4-6\tEl milenio<br \/>\n20:7-10\tLa \u00faltima insurrecci\u00f3n del mal<br \/>\n20:11-15\tEl juicio final<br \/>\n21:1-8\tLa nueva creaci\u00f3n<br \/>\n21:9\u201422:5\tLa ciudad de Dios<\/p>\n<p>22:6-21\tEp\u00ed\u00adlogo<br \/>\nComentario<\/p>\n<p>1:1-8 PROLOGO<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad como el pr\u00f3logo del Evangelio de Juan es como un especie de apertura del libro, anunciando sus temas principales y colocando al lector en posici\u00f3n para comprender la historia de Jes\u00fas, as\u00ed\u00ad el pr\u00f3 logo del Apoc. sirve para un prop\u00f3sito similar. Tambi\u00e9n declara sus principales temas y aporta un ventajoso punto desde el cual el lector puede entender correctamente la visi\u00f3n que sigue.<br \/>\nUna revelaci\u00f3n puede referirse a un acto de descubrir o a un objeto descubierto, de modo que aqu\u00ed\u00ad la revelaci\u00f3n de Jesucristo puede indicar el proceso por el cual el Se\u00f1or revela los elementos de la historia o la verdad que ha sido revelada. Lo \u00faltimo ocupar\u00e1 el primer plano de atenci\u00f3n sin excluir lo primero. La revelaci\u00f3n ha sido dada a Jes\u00fas por Dios, as\u00ed\u00ad como en el Evangelio el Hijo s\u00f3lo habla lo que el Padre le ha dado (Juan 3:34; 8:26). La mediaci\u00f3n de un \u00e1ngel est\u00e1 en l\u00ed\u00adnea con las visiones de profetas y autores apocal\u00ed\u00adpticos (cf.cf. Confer (lat.), compare Eze. 8; Dan. 10). El anuncio de Cristo, Dios y un \u00e1ngel como fuente de la revelaci\u00f3n adjudica una extraordinaria autoridad a la ense\u00f1anza del libro. El pensamiento recibe m\u00e1s \u00e9nfasis en el v. 2. Apoc. es el testimonio de Juan de la palabra de Dios y del testimonio de Jesucristo, o sea el mensaje de (desde) Dios y el testimonio de (BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n, \u2020\u0153de parte de\u2020\u009d) Jesucristo.<br \/>\nLa bendici\u00f3n del v. 3 es la primera de las siete que aparecen en el libro (ver 14:13; 16:15; 19:9; 20:6; 22:7, 14). Declara la bienaventuranza de aquel que lee Apoc. a una congregaci\u00f3n y de aquellos que lo oyen y que toman en serio su mensaje. (El t\u00e9rmino heb. que subyace en bienaventurado tiene el sentido de \u2020\u0153\u00c2\u00a1Qu\u00e9 felicidad la del \u2020\u00a6 !\u2020\u009d)<br \/>\nApoc. se dirige a las siete iglesias que est\u00e1n en Asia (4). La naturaleza epistolar del libro es subrayada por la bendici\u00f3n invocada sobre las iglesias (4, 5). Pide gracia y paz; la primera era la bendici\u00f3n caracter\u00ed\u00adstica de la nueva era y la \u00faltima la del antiguo pacto; ambas juntas comprenden la salvaci\u00f3n del reino de Dios. La bendici\u00f3n es trinitaria, aunque como gran parte del Apoc. tiene un fondo complejo. El primer elemento refleja el nombre de Dios revelado a Mois\u00e9s (Exo. 3:14), pero tal como era interpretado por los jud\u00ed\u00ados contempor\u00e1neos. El T\u00e1rgum de Jerusal\u00e9n sobre Deut. 32:29 ampl\u00ed\u00ada el \u2020\u0153Yo soy el que soy\u2020\u009d como \u2020\u0153yo soy el que es, el que era y el que ser\u00e1\u2020\u009d, estableciendo as\u00ed\u00ad que Dios es el Se\u00f1or de las edades. Nuestro texto lo modifica en forma significativa: Dios no es s\u00f3lo Se\u00f1or de las eda des, sino que su naturaleza incluye el hecho de que \u00e9l ha de venir a cumplir sus prop\u00f3sitos. Esto lo cumple y lo cumplir\u00e1 a trav\u00e9s de Jesucristo (la indirecta de la venida del Se\u00f1or al fin de la era es inequ\u00ed\u00advoca). En este contexto, los siete Esp\u00ed\u00adritus que est\u00e1n delante de su trono deben ser una indicaci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo; aqu\u00ed\u00ad hay una reminiscencia de Zac. 4:6, 10 (cf.cf. Confer (lat.), compare Apoc. 5:6) y del Esp\u00ed\u00adritu Santo como Esp\u00ed\u00adritu de las siete iglesias y por ende de toda la iglesia en su conjunto (cf.cf. Confer (lat.), compare Apoc. 2:7, etc.). La descripci\u00f3n de Jes\u00fas en el v. 5 es especialmente relevante para los creyentes a quienes estaba dirigido el libro originalmente. Jes\u00fas era el testigo supremo para Dios, y muri\u00f3 a causa de tal testimonio (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar 14:62, 63; 1 Tim. 6:13 y n\u00f3tese que el t\u00e9rmino gr. para testigo ha dado lugar en espa\u00f1ol al de \u2020\u0153m\u00e1rtir\u2020\u009d); el primog\u00e9nito de entre los muertos indica que por su resurrecci\u00f3n Jes\u00fas asumi\u00f3 el primer lugar en el reino de Dios (primog\u00e9nito=heredero) y lo abri\u00f3 para toda la humanidad; soberano de los reyes de la tierra se\u00f1ala su supremac\u00ed\u00ada sobre los gobernantes hostiles de este mundo, cuya oposici\u00f3n no puede impedir la victoria de su reino.<br \/>\nLa doxolog\u00ed\u00ada de los vv. 5, 6 refleja un tema fundamental del Apoc., o sea el concepto de redenci\u00f3n como un segundo \u00e9xodo. El primer \u00e9xodo trajo la liberaci\u00f3n de Israel de la esclavitud de Egipto para que pudiera llegar a ser el pueblo de pacto de Dios en Sina\u00ed\u00ad y el pueblo libre en la tierra prometida. Su esperanza se resumi\u00f3 en la creencia de que las obras del \u2020\u0153primer Redentor\u2020\u009d (Mois\u00e9s) pudieran ser re petidas por \u2020\u0153el segundo Redentor\u2020\u009d (el Mes\u00ed\u00adas). Dios hizo que esta esperanza surgiera por medio de Jes\u00fas en su muerte y resurrecci\u00f3n y ser\u00e1 completada por medio de su venida futura. El Redentor nos ama \u2014eternamente, pues nos libr\u00f3 de nuestros pecados\u2014 de una vez para siempre y nos constituy\u00f3 en un reino, sacerdotes para Dios o sea reyes y sacerdotes al servicio de Dios, haciendo as\u00ed\u00ad que se cumpliera el llamado a Israel en el Sina\u00ed\u00ad (ver Exo. 19:6 y Apoc. 5:10; 22:5). Jes\u00fas ador\u00f3, am\u00f3, confi\u00f3 y obedeci\u00f3 a Dios su Padre, como deben hacerlo todos los cristianos. Sin embargo, es sorprendente que nunca se habla de Dios como Padre de los cre yentes en el Apocalipsis: la relaci\u00f3n paternal se reserva s\u00f3lo para Jes\u00fas, enfatizando de ese modo su relaci\u00f3n \u00fanica con Dios.<br \/>\nEl v. 7 ha sido declarado el tema del Apoc. La primera l\u00ed\u00adnea de la cl\u00e1usula hace eco de Dan. 7:13, el resto surge de Zac. 12:10; la misma relaci\u00f3n se hace en Mat. 24:30 (pero no en Mar. 14:62). El pasaje de Zacar\u00ed\u00adas habla espec\u00ed\u00adficamente del lamento de las \u2020\u0153tribus\u2020\u009d de Israel (\u2020\u0153La tierra lamentar\u00e1, familia por familia\u2020\u009d, 12:12) y de su amargo dolor como el lamento f\u00fanebre por un primog\u00e9nito, en consecuencia del cual se abre una fuente para remover todo el pecado y la impureza (Zac. 12:10\u201313:1). El hecho de que todas las tribus de la tierra har\u00e1n lamentaci\u00f3n por \u00e9l es algo natural, ya que todas est\u00e1n implicadas en la muerte de Cristo a causa del pecado. La cuesti\u00f3n de si el lamento de toda la humanidad por su pecado contra Cristo significa un arrepentimiento aceptable a Dios o un remordimiento que llega demasiado tarde, es algo incierto. 15:3, 4 sugiere que es posible la primera interpretaci\u00f3n.<br \/>\nLa declaraci\u00f3n de que Dios es el Alfa y la Omega (8) es una forma pict\u00f3rica de afirmar que Dios es el Se\u00f1or soberano de todas las edades. Alfa es la primera letra del alfabeto gr. y Omega es la \u00faltima, o sea las equivalentes de nuestra A y Z, como si dijera \u2020\u0153Yo soy la A y la Z\u2020\u009d. Los jud\u00ed\u00ados acostumbraban usar una forma de hablar equivalente en su propio idioma. Por ejemplo, los rabinos dec\u00ed\u00adan que Ad\u00e1n transgredi\u00f3 la ley \u2020\u0153de la A a la Z\u2020\u009d, mientras que Abraham la observ\u00f3 \u2020\u0153desde la A hasta la Z\u2020\u009d. Eso sugiere que Yo soy el Alfa y la Omega significa: \u2020\u0153Yo soy el comienzo y el fin de la historia y el Se\u00f1or de todo lo que hay en medio.\u2020\u009d Esto se implica de la \u2020\u0153traducci\u00f3n\u2020\u009d de la l\u00ed\u00adnea siguiente: el Se\u00f1or Dios \u2020\u00a6 el Todopoderoso mantiene su control sobre el mundo desde el comienzo hasta el fin de los tiempos, aun cuando los poderes de este mundo re sistan su voluntad, y ha decidido venir para completar su buen prop\u00f3sito al respecto. (N\u00f3tese que el s\u00ed\u00admil de la A y la Z se aplica a Jes\u00fas en 22:13).<\/p>\n<p>1:9-20 LLAMADO DE JUAN A PROFETIZAR<\/p>\n<p>La visi\u00f3n trae a la mente las experiencias de los profetas del ATAT Antiguo Testamento cuando recibieron su llamamiento a profetizar. Sin embargo, es dudoso que esto signifique el comienzo del ministerio prof\u00e9tico de Juan; hab\u00ed\u00ada sido confinado a Patmos porque predicaba la palabra de Dios y el testimonio de Jes\u00fas. M\u00e1s bien, aquella visi\u00f3n era la oportunidad de recibir y escribir el Apocalipsis. La descripci\u00f3n que hace de s\u00ed\u00ad mismo es la de vuestro hermano y copart\u00ed\u00adcipe en la tribulaci\u00f3n y en el reino y en la perseveracia en Jes\u00fas (9) lo cual es significativo; esa fue la suerte com\u00fan de la mayor\u00ed\u00ada de los cristianos del primer siglo d. de J.C.d. de J.C. Despu\u00e9s de Jesucristo (cf.cf. Confer (lat.), compare Juan 16:33), y Juan previ\u00f3 la intensificaci\u00f3n del sufrimiento y la perseverancia necesaria a continuaci\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare caps. 11\u201313). La tribulaci\u00f3n y el reino son partes del patr\u00f3n mesi\u00e1nico (Luc. 24:26); por lo tanto, estar en Jes\u00fas es experimentar desde ya ambos, con una visi\u00f3n de compartir la gloria del reino en el futuro.<br \/>\nJuan estaba en el Esp\u00ed\u00adritu en el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or (10) o sea en estado de \u00e9xtasis, no por ser transportado a ver sucesos del \u2020\u0153d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or\u2020\u009d, sino para recibir la visi\u00f3n del \u2020\u0153d\u00ed\u00ada que pertenece al Se\u00f1or\u2020\u009d (como en la frase \u2020\u0153cena del Se\u00f1or\u2020\u009d, 1 Cor. 11:20). La expresi\u00f3n el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or probablemente fue moldeada seg\u00fan el \u2020\u0153d\u00ed\u00ada del C\u00e9sar\u2020\u009d (Sebaste) lo que es compa rable. A su vez imita el hecho del egipcio Tolomeo Euergetes, que design\u00f3 al 25 de cada mes como \u2020\u0153d\u00ed\u00ada del rey\u2020\u009d en honor a la fecha de su coronaci\u00f3n. Se piensa que el d\u00ed\u00ada del C\u00e9sar era observado semanalmente en ciertas \u00e1reas. Evidentemente, un cristiano desconocido reclam\u00f3 el t\u00ed\u00adtulo d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or para celebrar el d\u00ed\u00ada en que Jes\u00fas, el ungido de Dios como Se\u00f1or del mundo, se levant\u00f3 de la muerte para compartir el trono de Dios.<br \/>\nLa lista de la siete iglesias (11) figura en el orden de su aparici\u00f3n en el camino que llevaba de Efeso al norte a trav\u00e9s de Esmirna hasta P\u00e9rgamo y luego hacia el sur a trav\u00e9s de Tiatira, Sardis, Filadelfia, Laodicea. C. Hemer sugiere que este itinerario hab\u00ed\u00ada existido desde los d\u00ed\u00adas de Pablo y concuerda con Sir William Ramsay en que las siete iglesias hab\u00ed\u00adan adquirido \u2020\u0153especial importancia como organizaci\u00f3n y centros de distribuci\u00f3n para las iglesias de la zona\u2020\u009d. Las ciudades eran centros tanto administrativos como postales. Se ha considerado que en el tiempo en que Juan escrib\u00ed\u00ada, esta zona ten\u00ed\u00ada la mayor concentraci\u00f3n de cristianos en el mundo. Al dirigirse a estas iglesias Juan no s\u00f3lo pod\u00ed\u00ada alcanzar a otras en el Asia Menor, sino tambi\u00e9n a las que estaban desparramadas por el mundo.<br \/>\nLas figuras de los siete candeleros de oro (12) recuerda el candelero de siete brazos en el templo de Jerusal\u00e9n (Exo. 25:31; Zac. 4:2), pero el pueblo \u00fanico de Dios se representa aqu\u00ed\u00ad como siete candeleros en cuyo medio est\u00e1 el Se\u00f1or resucitado. De ese modo, la iglesia en su conjunto es representada por cada congregaci\u00f3n y cada una disfruta de la comuni\u00f3n con el Redentor.<br \/>\nLa descripci\u00f3n del Se\u00f1or resucitado en los vv. 13\u201316 es un eco del \u2020\u0153Anciano de D\u00ed\u00adas\u2020\u009d de Dan. 7:9 y del \u00e1ngel poderoso en Dan. 10:5, 6. La intenci\u00f3n es mostrar que el Se\u00f1or posee la gloria del cielo y comparte la imagen de Dios. La expresi\u00f3n uno semejante al Hijo del Hombre lleva directamente a Dan. 7:13 (m\u00e1s bien que a los Evangelios), donde es alguien a quien se da el reino del mundo, como representativo tanto de Dios como de su pueblo. El hecho de que usara una vestidura que le llegaba hasta los pies podr\u00ed\u00ada indicar su car\u00e1cter sacerdotal (el sumo sacerdote de Israel usaba una t\u00fanica de ese tipo; Exo. 28:4); pero como tambi\u00e9n la usaban personas de alto rango, no conviene insistir al respecto. Que su cabeza y sus cabellos eran blancos como la lana blanca es una reminiscencia delibera da de Dan. 7:9, donde Dios se describe de esa manera. La aplicaci\u00f3n a Cristo de los atributos de Dios es un elemento constante en el Apocalipsis. Los ojos \u2020\u00a6 como llama de fuego (Dan. 10:6) penetran las profundidades del coraz\u00f3n y son adecuados para alguien que juzga al mundo. La voz \u2020\u00a6 como el estruendo de muchas aguas, en Eze. 43:2 describe la impresionante voz de Dios. La espada aguda de dos filos que sale de su boca es una nueva alusi\u00f3n al papel del Se\u00f1or como juez de la humanidad, cuyas palabras tienen un poder irresistible. Es ese Se\u00f1or el que sostiene en su mano derecha siete estrellas, o sea las iglesias; tiene poder no s\u00f3lo para juzgar el mal, sino tambi\u00e9n para sostener a quienes son suyos (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 20).<br \/>\nLa reacci\u00f3n de Juan a la visi\u00f3n del Se\u00f1or exaltado es similar a la de todos los que tienen tal experiencia (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 6:5; Eze. 1:28; Dan. 7:28). Yo soy el primero y el \u00faltimo, el que vive es de hecho una exposici\u00f3n de Alfa y Omega en el v. 8 (cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n Isa. 44:6; 48:12), pero se aplica a Cristo a la luz de su muerte y resurrecci\u00f3n. El primero y el \u00faltimo se encarn\u00f3, muri\u00f3 y fue levantado, y como aquel que vive tiene poder sobre la muerte y la esfera de los muertos y de ese modo ha abierto las puertas del reino eterno para toda la humanidad.<br \/>\nLa orden de escribir las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser despu\u00e9s de \u00e9stas (19) se considera generalmente que indica la divisi\u00f3n en Apoc. A base de este entendimiento las cosas que has visto se refiere a la visi\u00f3n ya dada; las que son se refiere a las cartas a las iglesias en los caps. 2 y 3; las que han de ser despu\u00e9s de \u00e9stas comprende las visiones de los caps. 4\u201322. Eso es posible, pe ro no se aplica a los caps. 4, 5, que describen hechos presentes, pasados y futuros (como lo hace tambi\u00e9n el cap. 12). Es mejor ver el v. 19 como una orden de escribir todo el libro, m\u00e1s bien que un an\u00e1lisis del mismo.<br \/>\nLa interpretaci\u00f3n de las siete estrellas como los \u00e1ngeles de las siete iglesias ha producido dificultades. Si \u00e1ngeles se entiende en un sentido lit.lit. Literalmente se produce la cuesti\u00f3n de por qu\u00e9 Juan recibi\u00f3 la or den de escribir a \u00e1ngeles. En cualquier caso, las cartas tienen en vista las iglesias mismas y los miembros individuales. \u00bfSon entonces los \u2020\u0153\u00e1ngeles\u2020\u009d los l\u00ed\u00adderes de las iglesias tales como obispos o mensajeros (\u00e1n gel significa \u2020\u0153mensajero\u2020\u009d sea celestial o terrenal)? Eso es posible, pero es excepcional en la literatura apocal\u00ed\u00adptica que los \u00e1ngeles simbolicen hombres, y adem\u00e1s las cartas tienen en vista a las iglesias y no a sus l\u00ed\u00adderes. El criterio m\u00e1s plausible es entender que los \u00e1ngeles de las iglesias son las iglesias mismas en relaci\u00f3n con el Se\u00f1or exaltado. Aunque viven en la tierra, su existencia est\u00e1 determinada por estar \u2020\u0153en Jes\u00fas\u2020\u009d (9) y por ello son sacerdotes y reyes con \u00e9l. La naturaleza ang\u00e9lica de la iglesia recuerda a los cristianos que deben cumplir en la tierra su llamado celestial. El prop\u00f3sito de la siete cartas es ayudarles a cumplirlo.<\/p>\n<p>2:1-3:22 LAS CARTAS A LAS SIETE IGLESIAS<br \/>\nEstas cartas son breves y muy concentradas en su contenido. Nos recuerdan de los breves or\u00e1culos prof\u00e9ticos del ATAT Antiguo Testamento, especialmente los de Am\u00f3s 1 y 2, que tambi\u00e9n son siete en n\u00famero. Las cartas a las iglesias tienen una estructura casi id\u00e9ntica. Comienzan con una descripci\u00f3n de Cristo, tomada de la visi\u00f3n inicial, citando elementos que tienen especial relevancia para la ubicaci\u00f3n de la iglesia; ala banza por los aspectos recomendables de la misma y luego una cr\u00ed\u00adtica de sus faltas. Concluyen con una promesa de recompensas en la venida de Cristo, generalmente relacionadas con los aspectos de la visi\u00f3n de la ciudad de Dios al fin del libro.<\/p>\n<p>2:1-7 La carta a la iglesia en Efeso<\/p>\n<p>Efeso fue una de las grandes ciudades del mundo antiguo y considerablemente la mayor en Asia Menor. Estaba orgullosa de su t\u00ed\u00adtulo de \u2020\u0153Guardadora del Templo\u2020\u009d, que originalmente se refer\u00ed\u00ada al templo de Artemisa (Diana), pero m\u00e1s tarde incluy\u00f3 dos templos dedicados a la adoraci\u00f3n de emperadores romanos. El templo de Artemisa era un famoso lugar de refugio para fugutivos, pero su envanecida \u2020\u0153salvaci\u00f3n\u2020\u009d era objeto de mucho abuso, y la zona alrededor daba a los criminales un santuario fuera del alcance de la ley, por lo que lleg\u00f3 a ser el cuartel general del crimen organizado. El inter\u00e9s del populacho en la magia y la superstici\u00f3n se ilustra en Hech. 19:13\u201320. Pablo fund\u00f3 la iglesia en Efeso y la hizo centro de la evangelizaci\u00f3n de la provincia (Hech. 19:1\u201310). De acuerdo con una tradici\u00f3n posterior, el ap\u00f3stol Juan y Mar\u00ed\u00ada, la madre de Jes\u00fas, se establecieron all\u00ed\u00ad. 1 El saludo inicial cita 1:12, 20; el Se\u00f1or tiene las siete estrellas en su mano. Esto indica que \u00e9l mantiene la vida espiritual de las iglesias; camina en medio de los siete candeleros y de ese modo est\u00e1 presente en todas las iglesias. Pero el poder que sostiene tambi\u00e9n es capaz de una remoci\u00f3n judicial; para ello se prepara al oyente con el t\u00ed\u00adtulo del v. 5.<br \/>\n2, 3 Yo conozco tus obras encabeza cada una de las cartas a veces dando aliento (p. ej.p. ej. Por ejemplo 2:9, 13) y a veces produciendo verg\u00fcenza (p. ej.p. ej. Por ejemplo 3:1, 15). Aqu\u00ed\u00ad in troduce un encomio. Las obras de los efesios eran arduo trabajo y \u2020\u00a6 perseverancia; lo primero se muestra en los esfuerzos para vencer a los falsos maestros, y lo segundo en la persistencia ante la oposici\u00f3n tanto de los falsos profetas como de otras fuentes. Los malos son aquellos que dicen ser ap\u00f3stoles y no lo son. Es probable que se trate de las personas mencionadas en el v. 6 como \u2020\u0153nicola\u00ed\u00adtas\u2020\u009d. Su maldad no se relaciona tanto con su doc trina como con el mal moral que surge de la doc-trina (sobre los nicola\u00ed\u00adtas v\u00e9ase en 2:14, 15).<br \/>\n4, 5 El fracaso de los efesios era la perversi\u00f3n de su principal virtud: has dejado tu primer amor. El llamado al arrepentimiento y a hacer las primeras obras sugiere que el fracaso de estos cristianos no era primordialmente la p\u00e9rdida del amor a Dios sino a los dem\u00e1s. Cuando el rechazo de las pr\u00e1cticas de aquellos que yerran (6) se transforma en odio hacia las personas que yerran, los cristianos se apartan del amor redentor de Dios en Cristo (cf.cf. Confer (lat.), compare Juan 3:16) y pervierten la fe. De all\u00ed\u00ad la seria advertencia del v. 5: Vendr\u00e9 pronto a ti  denota una venida en juicio, aun del mismo modo que el Se\u00f1or vendr\u00e1 al mundo un d\u00ed\u00ada para eliminar el mal. La remoci\u00f3n del candelero de su lugar puede significar nada menos que el fin del reconocimiento que Cristo ha hecho de la iglesia como algo propio. Estar\u00e1 tan vac\u00ed\u00ada de Cristo como el templo de Jerusal\u00e9n qued\u00f3 vac\u00ed\u00ado de Dios antes de su destrucci\u00f3n. (cf.cf. Confer (lat.), compare Eze. 11:22, 23; Mat. 23:38). As\u00ed\u00ad tan grave es el pecado de la falta de amor en una iglesia cristiana.<br \/>\n7 El mandato el que tiene o\u00ed\u00addo, oiga lo que el Esp\u00ed\u00adritu dice a las iglesias aparece en las promesas a los vencedores en todas las siete cartas. Es improbable que el Esp\u00ed\u00adritu hable s\u00f3lo con sus promesas; habla a lo largo de todas las cartas. Parecer\u00ed\u00ada que el Se\u00f1or resucitado se dirige a las iglesias por medio del Esp\u00ed\u00adritu Santo. Esto est\u00e1 plenamente de acuerdo con la ense\u00f1anza de Jes\u00fas en los discursos del apo sento alto en Juan 14\u201316 (ver especialmente Juan 16:12\u201315). El creyente que venza lo logra por medio de la derrota que Cristo ha infringido sobre los poderes del mal; comparte la victoria del Se\u00f1or (ver 12:11; Juan 12:31, 32; 16:33). Al que venza le dar\u00e9 de comer del \u00e1rbol de la vida que est\u00e1 en medio del para\u00ed\u00adso de Dios: El t\u00e9rmino para\u00ed\u00adso es una palabra persa que denota especialmente un parque rodeado por una pared. Se us\u00f3 en la LXXLXX Septuaginta (versi\u00f3n griega del AT) para tradu cir la palabra \u2020\u0153jard\u00ed\u00adn\u2020\u009d (Ed\u00e9n). En la literatura jud\u00ed\u00ada, \u2020\u0153jard\u00ed\u00adn del Ed\u00e9n\u2020\u009d y \u2020\u0153para\u00ed\u00adso\u2020\u009d, ambos se usaban igualmente para la morada de los justos en la vida futura. Por lo tanto, los maestros jud\u00ed\u00ados hablaban del para\u00ed\u00adso de Ad\u00e1n, el para\u00ed\u00adso de los benditos en el cielo y el para\u00ed\u00adso de los justos en el reino venidero de Dios. Lo que est\u00e1 en mente en esta promesa es el \u00faltimo significado. Ad\u00e1n y Eva perdieron el acceso al \u00e1rbol de la vida y fueron echados del jard\u00ed\u00adn (G\u00e9n. 3:22, 23); el creyente que comparte la victoria del Se\u00f1or tiene la promesa de que le ser\u00e1n restauradas ambas bendiciones (ver 22:2). En el NTNT Nuevo Testamento un t\u00e9rmino frecuente para la cruz de Cristo es \u2020\u0153\u00e1rbol\u2020\u009d (especialmente de labios de Pedro; ver Hech. 5:30; 10:39; 1 Ped. 2:24). El templo de Artemisa estaba construido sobre un altar hecho con un \u00e1rbol, y con frecuencia un \u00e1rbol simbolizaba a Efeso o a su diosa. As\u00ed\u00ad como los creyentes efesios alguna vez consideraron el \u00e1rbol de Artemisa como el asiento de la vida divina e intermediario entre la vida y la naturaleza humana, ahora hab\u00ed\u00adan aprendido que la vida eterna en el para\u00ed\u00adso de Dios era suya por medio de la cruz de aquel que muri\u00f3 y resucit\u00f3.<\/p>\n<p>2:8-11 La carta a la iglesia en Esmirna<\/p>\n<p>Esmirna era un puerto mar\u00ed\u00adtimo y su prosperidad, gracias a esa ubicaci\u00f3n, estaba bien establecida antes de los tiempos cristianos y sigue hasta hoy con el nombre de Ismir. La primera ciudad con ese nombre fue destruida en el a\u00f1o 600 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo y fue reconstruida por el sucesor de Alejandro Magno. La imagen del f\u00e9nix, el ave legendaria que se levanta de las cenizas de la destrucci\u00f3n, se aplicaba a Esmirna. Este no es el \u00fanico caso de una iglesia que reflejaba la historia de la ciudad en la que estaba ubicada. Hay un tema que domina esta breve carta, el del sufrimiento en la persecuci\u00f3n. Eso lleva al saludo del Se\u00f1or en la frase inicial: El primero y el \u00faltimo, el que estuvo muerto y vivi\u00f3, dice estas cosas. Se recuerda a la iglesia que su Se\u00f1or es el conquistador de la muerte y ha vencido en favor de ellos. Ocurr\u00ed\u00ada que uno de los m\u00e1s conocidos cristianos de la iglesia primitiva probablemente ya estaba en la congregaci\u00f3n cuando se ley\u00f3 esta carta. Era Policarpo, que luego lleg\u00f3 a ser obispo de Esmirna y fue martirizado alrededor del a\u00f1o 160. Cuando en su juicio se le orden\u00f3 que maldijera a Cristo, declar\u00f3 que lo hab\u00ed\u00ada servido durante 86 a\u00f1os y s\u00f3lo hab\u00ed\u00ada recibido la bendici\u00f3n de \u00e9l, \u00bfc\u00f3mo podr\u00ed\u00ada traicionar a su rey?<br \/>\n9 La tribulaci\u00f3n y la probreza de los cristianos de Esmirna posiblemente se deb\u00ed\u00adan a las persecuciones que hab\u00ed\u00adan sufrido (al respecto, ver Heb. 10:32\u201334 y contrastarlo con lo que se dice a los laodicenses en 3:17). La blasfemia de los jud\u00ed\u00ados de Esmirna es caracter\u00ed\u00adstica de la amargura jud\u00ed\u00ada contra los cristianos de aquella ciudad, y otros autores hacen menci\u00f3n de ella. Estos jud\u00ed\u00ados habr\u00ed\u00adan aprovechado para informar contra los cristianos. La iglesia de Esmirna m\u00e1s tarde cit\u00f3 los alegatos de los jud\u00ed\u00ados de que Policarpo resist\u00ed\u00ada a la religi\u00f3n del Estado; hablaron de \u00e9l como \u2020\u0153el maestro de Asia, el padre de los cristianos, el derribador de nuestros dioses, que ense\u00f1a a muchos a no sacrificar ni adorar\u2020\u009d. Tales personas ya no merec\u00ed\u00adan tener ese nombre \u2020\u0153jud\u00ed\u00ado\u2020\u009d, sino que se hab\u00ed\u00adan transformado en una sinagoga de Satan\u00e1s (cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 16:3, donde dice \u2020\u0153la sinagoga del Se\u00f1or\u2020\u009d en la LXXLXX Septuaginta (versi\u00f3n griega del AT)). El nombre Satan\u00e1s significa un acusador, blasfemador; este grupo de jud\u00ed\u00ados se aproximaba a ese car\u00e1cter. Naturalmente esto no es una indicaci\u00f3n del criterio de Juan sobre los jud\u00ed\u00ados, pues \u00e9l mismo lo era. Refleja la profundidad de la apostas\u00ed\u00ada a la que se hab\u00ed\u00ada hundido esta congregaci\u00f3n.<br \/>\n10 El diablo por medio de sus instrumentos enviar\u00e1 a la c\u00e1rcel a algunos cristianos de Esmira, y su persecuci\u00f3n durar\u00e1 diez d\u00ed\u00adas. La prisi\u00f3n no era un lugar de castigo, sino un lugar donde esperar la sentencia, sea a trabajos forzados en una mina de sal, deportaci\u00f3n o muerte. La persecuci\u00f3n ser\u00e1 corta, pero bastar\u00e1 para que algunos paguen el sacrificio final. Si era as\u00ed\u00ad, quedaba la seguridad de la corona de la vida de parte del Se\u00f1or, o sea la rama de laurel para el vencedor en los juegos, que consistir\u00e1 (en su aplicaci\u00f3n) en la vida en el reino de Dios.<br \/>\n11 El consuelo del vencedor es que jam\u00e1s recibir\u00e1 da\u00f1o de la muerte segunda. Esa es una expresi\u00f3n jud\u00ed\u00ada, que contrasta a la muerte que debemos sufrir todos con el destino de aquellos que nunca escapar\u00e1n de su poder, ya sea porque son indignos de la resurrecci\u00f3n de la muerte, ya sea porque sufrir\u00e1n el juicio en el fin de los tiempos (21:8 significa ser echado al lago de fuego). Tal condenaci\u00f3n significa morir dos veces. Los de Esmirna han de recordar que morir a causa de la ira humana es poco si se compara con el sufrimiento del juicio de Dios.<\/p>\n<p>2:12-17 La carta a la iglesia en P\u00e9rgamo<\/p>\n<p>Durante muchos a\u00f1os hubo rivalidad entre Efeso, Esmirna y P\u00e9rgamo sobre cu\u00e1l era la principal ciudad de Asia. No hab\u00ed\u00ada duda en cuanto a que P\u00e9rgamo era el centro de la vida religiosa de la provincia. La ciudad estaba dominada por una gran colina de unos 300 m.m. Metro sobre el nivel del mar y ten\u00ed\u00ada muchos templos. El m\u00e1s famoso era el de Escu lapio, el dios de la sanidad, estrechamente asociado con la serpiente, que dio a P\u00e9rgamo una reputaci\u00f3n similar a la de Lourdes hoy. Hab\u00ed\u00ada un gran altar a Zeus construido para conmemorar una notable victoria. Lo m\u00e1s importante de todo era que P\u00e9rgamo ten\u00ed\u00ada el primer templo de la zona dedicado a Augusto y a Roma, por lo cual se transform\u00f3 en el centro del culto al emperador en la provincia. Como se trataba de una afiliaci\u00f3n tanto pol\u00ed\u00adtica co mo religiosa creaba problemas especiales para los cristianos. Los t\u00ed\u00adtulos de Se\u00f1or, Salvador y Dios eran aplicados continuamente al emperador, algo que los cristianos no pod\u00ed\u00adan menos que resistir a la luz de su exclusiva adhesi\u00f3n correcta a Jes\u00fas.<br \/>\n12 El t\u00ed\u00adtulo es un eco de 1:16 y anticipa 2:16.<br \/>\n13 El Se\u00f1or reconoce a P\u00e9rgamo como el lugar donde est\u00e1 el trono de Satan\u00e1s. Lo m\u00e1s probable es que esto se relacione con el altar a Zeus, en forma de trono, que era en s\u00ed\u00ad mismo un s\u00ed\u00admbolo de la idolatr\u00ed\u00ada que dominaba en P\u00e9rgamo. Pero estos cristianos segu\u00ed\u00adan siendo fieles al nombre de Jes\u00fas, el \u00fanico Se\u00f1or, Salvador y Dios encarnado. Es claro que hab\u00ed\u00ada tenido lugar una persecuci\u00f3n en el lugar, durante la cual hab\u00ed\u00ada sido ejecutado Antipas, mi testigo fiel, uno de ellos. Esto pudo ser el primer caso de alguien que fuera testigo (gr. m\u00e1rtir), porque la palabra se usa para alguien que ha dado su vida a causa de su testimonio de Cristo.<br \/>\n14 Pero la iglesia de esa ciudad ten\u00ed\u00ada a algunos que se adhieren a la doctrina de Balaam, que era asociada con la doctrina de los nicola\u00ed\u00adtas. Desde los tiempos m\u00e1s antiguos se ha considerado que los \u00faltimos fueron seguidores de Nicol\u00e1s de Antioqu\u00ed\u00ada, uno de los siete que fueron designados para ayudar a los ap\u00f3stoles en Jerusal\u00e9n (Hech. 6:5). Ambos nombres eran considerados como teniendo una similitud de significado. Nicol\u00e1s significa \u2020\u0153vencedor del pueblo\u2020\u009d y Balaam \u2020\u0153el que ha consumido al pueblo\u2020\u009d. El mal que estaba en juego era la persuasi\u00f3n a comer de lo sacrificado a los \u00ed\u00addolos y a cometer inmoralidad sexual. Despu\u00e9s que Balaam pronunci\u00f3 sus or\u00e1culos de bendici\u00f3n en vez de maldici\u00f3n sobre Israel (N\u00fam. 22\u201324), los israelitas cayeron en inmoralidad sexual con las mujeres moabitas y comieron de sus sacrificios y adoraron sus dioses (N\u00fam. 25:1, 2). En N\u00fam. 31:16 se declara que las mujeres moabitas actuaron por consejo de Balaam. En P\u00e9rgamo, como en otros lugares, hab\u00ed\u00adan llegado maestros a las iglesias y hab\u00ed\u00adan tratado de persuadir a los miembros para que actuaran libremen te en cuanto a la verdad reconocida de que los cristianos no estaban bajo la ley de Mois\u00e9s. \u00c2\u00a1El concepto de una sociedad permisiva por cierto no es nuevo! Ni tampoco lo son sus da\u00f1os.<br \/>\n16 El Se\u00f1or llama a arrepentimiento (o sea a volverse del pecado) porque de otro modo vendr\u00e1 pronto y ejecutar\u00e1 el jucio sobre aquellos que ense\u00f1an y act\u00faan de esa manera (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:5).<br \/>\n17 La promesa al vencedor es doble: Le dar\u00e9 de comer del man\u00e1 escondido. Esto est\u00e1 de acuerdo con la comprensi\u00f3n de la redenci\u00f3n como un segundo \u00e9xodo. Los jud\u00ed\u00ados lo planteaban as\u00ed\u00ad: \u2020\u0153Como el primer redentor hizo descender el man\u00e1, as\u00ed\u00ad el segundo Redentor tambi\u00e9n lo har\u00e1 descender.\u2020\u009d Por supuesto, para el cristiano eso tiene un significado espiritual, similar al del \u2020\u0153agua de vida\u2020\u009d (cf.cf. Confer (lat.), compare 22:17). La piedrecita blanca es algo ambiguo, dado que ten\u00ed\u00ada una variedad de significados y usos en la sociedad antigua. Un individuo que estaba bajo juicio recib\u00ed\u00ada de los jurados una piedra: una negra significaba que era culpable y una blanca que era inocente. Si esto estaba en mente, la promesa se relacionar\u00ed\u00ada con la que fue dada a Esmirna (2:11). Exist\u00ed\u00ada la costumbre de que, cuando dos personas quer\u00ed\u00adan sellar una amistad, romp\u00ed\u00adan una piedra en dos y cada una de ellas reten\u00ed\u00ada una parte, lo que le daba acceso a uno a la casa del otro. Una ampliaci\u00f3n de esa costumbre era el uso de una piedra para admisi\u00f3n a una fiesta; cuando se aplicaba a una asociaci\u00f3n que celebraba fiestas regularmente pod\u00ed\u00ada ser caro y restrictivo, algo as\u00ed\u00ad como un club cerrado en la actualidad. Hay evidencia de haber dona do a los vencedores en los juegos una piedra que serv\u00ed\u00ada como recompensa y era provista de los fondos p\u00fablicos. En cuanto a las posibilidades de interpretaci\u00f3n, mucho depender\u00e1 de qui\u00e9n era el nombre nuevo escrito sobre la piedra en cuesti\u00f3n. Si era el de un creyente, entonces la promesa podr\u00ed\u00ada indicar la entrada en una relaci\u00f3n distintiva en la nueva vida del reino de Dios. Si era el nombre de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:12), o de Cristo (cf.cf. Confer (lat.), compare 19:12b), entonces indicar\u00ed\u00ada una relaci\u00f3n nueva y oculta con el Se\u00f1or, quiz\u00e1 con una alusi\u00f3n al poder inherente en el nombre de Dios. El cristiano participa en el poder del Se\u00f1or y, de una manera \u00fanica sin que otro lo compartiera, en el car\u00e1cter de Dios.<\/p>\n<p>2:18-29 La carta a la iglesia en Tiatira<\/p>\n<p>Tiatira era una ciudad de artesanos y mercaderes. Recordemos que la primera persona convertida en Macedonia fue Lidia de Tiatira, una vendedora de p\u00farpura (Hech. 16:14). El mayor problema para la iglesia fue planteado por los muchos gremios comerciales de la ciudad. Esto no era com\u00fan, ya que la administraci\u00f3n romana lo desalentaba; pero se cree que Tiatira era \u00fatil a los romanos como fuente de aprovisionamiento para su guarnici\u00f3n en la cercana P\u00e9rgamo, de modo que pod\u00ed\u00ada tolerar la existencia de esos gremios. Sin embargo, los cristianos no pod\u00ed\u00adan hacer lo mismo. Los gremios ten\u00ed\u00adan un dios patrono y posiblemente una representaci\u00f3n de Apolo ocupaba ese lugar en Tiatira. Las fiestas de los gremios eran celebradas en un templo y eran consideradas como momentos religiosos; la carne se ofrec\u00ed\u00ada al dios y los participantes la compart\u00ed\u00adan; por lo general, se terminaba en una org\u00ed\u00ada. \u00bfC\u00f3mo pod\u00ed\u00adan participar los cristianos de tales reuniones? La mujer Jezabel ten\u00ed\u00ada la respuesta (20).<br \/>\nEl v. 18 es un eco de 1:14b y 15a. Los ojos como llama de fuego lo ven todo. El bronce bru\u00f1ido era una aleaci\u00f3n com\u00fan y se produc\u00ed\u00ada en Tiatira, aunque sea extra\u00f1o que el t\u00e9rmino t\u00e9cnico que se usa aqu\u00ed\u00ad no aparece en ning\u00fan lugar de la literatura gr. Su asociaci\u00f3n con la representaci\u00f3n local de Apolo y el descubrimiento de monedas en las que aparece sosteniendo la mano del emperador pod\u00ed\u00ada estar en mente en esta introducci\u00f3n, donde el Hijo de Dios se describe como alguien ataviado con una armadura que brillaba como metal refinado en los hornos de la ciudad. La obras mencionadas en el v. 19 son significativas para comprender qu\u00e9 es aceptable a Dios y cu\u00e1l debe ser la interpretaci\u00f3n del juicio de acuerdo a las obras en 20:12\u201314. Aqu\u00ed\u00ad hab\u00ed\u00ada una iglesia que estaba creciendo en su servicio a Cristo (tus \u00faltimas obras son mejores que las primeras).<br \/>\n20 Pero la iglesia permit\u00ed\u00ada que una profetisa ejerciera un peligroso ministerio en su seno. Jezabel es sin duda un nombre simb\u00f3lico, que recuerda a la reina de Acab, que introdujo la idolatr\u00ed\u00ada en Israel y amenaz\u00f3 la existencia de la continuidad de la verdadera religi\u00f3n (ver 1 Rey. 16:29\u201332; 2 Rey. 9:22). Algunas fuentes autorizadas tienen una curiosa variante en el v. 20 donde se lee \u2020\u0153tu esposa Nezabel\u2020\u009d; es improbable que eso sea correcto, pero re fleja la idea de que la profetisa pudo haber sido la esposa del \u2020\u0153\u00e1ngel\u2020\u009d de la iglesia, o sea su obispo. Jezabel pudo haber sido de la orden de los nicola\u00ed\u00adtas y haber alentado a los miembros de la iglesia a no tener escr\u00fapulos para participar en las reuniones de esos gremios y dedicarse libremente a la inmoralidad sexual y a comer lo sacrificado a los \u00ed\u00addolos. Esto es t\u00ed\u00adpico de la actitud de ir \u2020\u0153m\u00e1s all\u00e1\u2020\u009d de la moralidad de los gn\u00f3sticos libertarios.<br \/>\n21 Ya se ha dado la advertencia a Jezabel para que cese en su destructiva influencia, pero sin resultado. Por lo tanto, ella y los que le responden ser\u00e1n castigados. El lenguaje de los vv. 22 y 23 es claramente figurado, se\u00f1alando un castigo adecuado al crimen. Los que con ella adulteran son los mismos que se mencionan como sus hijos, o sea todo el grupo de sus seguidores ser\u00e1 exterminado y todas las iglesias sabr\u00e1n por experiencia lo que ya conocen en teor\u00ed\u00ada: que el Se\u00f1or escudri\u00f1a la mente y el coraz\u00f3n y paga de acuerdo con sus hechos.<br \/>\n24 Las cosas profundas de Satan\u00e1s podr\u00ed\u00ada referirse ir\u00f3nicamente a las pretensiones de los gn\u00f3sticos de conocer, de manera exclusiva, los secretos profundos de Dios; la respuesta del Se\u00f1or a tal pretensi\u00f3n ser\u00ed\u00ada la de que sus \u2020\u0153secretos profundos\u2020\u009d son inspirados por Satan\u00e1s y no por Dios. Por otro lado, los nicola\u00ed\u00adtas pueden haber ense\u00f1ado que los cristianos no deben dudar en conocer los \u2020\u0153secretos de Satan\u00e1s\u2020\u009d, sino m\u00e1s bien demostrar su superioridad sobre los pecados de la carne, dado que en cualquier caso no pueden afectar el esp\u00ed\u00adritu que est\u00e1 dentro. Cualquier interpretaci\u00f3n exige un repudio de tales nociones. No os impongo ninguna carga m\u00e1s alude a las dos principales demandas del concilio apost\u00f3lico de Hech. 15:28, o sea la abstenci\u00f3n de lo sacrificado a los \u00ed\u00addolos y de la inmoralidad. El llamado a la perseverancia en el v. 25 apa rece de nuevo en 3:11, pero con un agregado significativo.<br \/>\n26, 27 El vencedor se describe como aquel que guarda las obras del Se\u00f1or hasta el fin. Tal persona recibir\u00e1 una delegaci\u00f3n de la autoridad de Cristo sobre las naciones y compartir\u00e1 en su triunfo sobre los pueblos rebeldes. Los verbos del v. 27, guiar\u00e1 y son quebradas, constituyen un paralelismo y cualquiera de los t\u00e9rminos puede verse como controlando el sentido del otro. Si bien la mayor\u00ed\u00ada opta por lo segundo (o sea \u2020\u0153destruir\u2020\u009d), lo primero estar\u00ed\u00ada m\u00e1s de acuerdo con el contexto: los cristianos de Tiatira, conscientes de su impotencia, reciben la promesa del poder sobre sus adversarios. (N\u00f3tese que el t\u00e9rmino que aqu\u00ed\u00ad se traduce guiar\u00e1 significa lit.lit. Literalmente \u2020\u0153pastorear\u2020\u009d y originalmente se refiere al uso de un bast\u00f3n de pastor y luego de un cetro (Sal. 45:6), y tambi\u00e9n como de un instrumento de castigo (Isa. 10:24).<br \/>\n28 Yo le dar\u00e9 la estrella de la ma\u00f1ana debe interpretarse menos en los t\u00e9rminos de 22:16, donde Cristo mismo es la brillante estrella matutina, que por el hecho de que la estrella matutina es Venus. Para los romanos esa estrella era un s\u00ed\u00admbolo de victoria y soberan\u00ed\u00ada; los generales romanos constru\u00ed\u00adan templos en honor de Venus y los ej\u00e9rcitos del C\u00e9sar ten\u00ed\u00adan su signo escrito en sus estandartes. Si esto es lo que debe tenerse en mente, la promesa agrega fuerzas a las declaraciones de los vv. 26, 27; el vencedor recibe una doble seguridad de su participaci\u00f3n con Cristo en su triunfo y dominio.<\/p>\n<p>3:1-6 La carta a la iglesia en Sardis<\/p>\n<p>Sardis era una ciudad con un pasado ilustre del cual estaba orgullosa, pero en los tiempos de Juan ten\u00ed\u00ada menos motivos para vanagloriarse. Como capital del antiguo reino de Lidia, alcanz\u00f3 el cl\u00ed\u00admax de su riqueza alrededor de 700 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo bajo Giges, conocido por los asirios como Gugu. Los jud\u00ed\u00ados dieron a este rey el nombre de Gog y se lo consideraba un s\u00ed\u00admbolo de los poderes del mal que se levantar\u00e1n al fin de los tiempos. Fue muerto en un ataque sorpresivo de los cimerios. La ciudad se hundi\u00f3 en el olvido despu\u00e9s de la conquista persa, pero recuper\u00f3 algo de su prestigio cuando, por medio de la ayuda de Tiberio, fue reconstruida despu\u00e9s de un terremoto en 17 d. de J.C.d. de J.C. Despu\u00e9s de Jesucristo La iglesia de Sardis reflejaba la historia de la ciudad; en un tiempo tuvo prestigio por sus logros espirituales, pero ahora es taba sin vida (1). Otros dos elementos de la vida de la ciudad son reflejados en la carta. Sardis fue construida en una monta\u00f1a y ten\u00ed\u00ada una acr\u00f3polis que era considerada inexpugnable. \u2020\u0153Capturar la acr\u00f3 polis de Sardis\u2020\u009d era entre los griegos un proverbio para alcanzar lo imposible. Pero la acr\u00f3polis fue conquistada no menos de cinco veces, dos de ellas por falta de vigilancia. El paralelo con la falta de cuidado de la iglesia y su pobre situaci\u00f3n es notable (2, 3). Sardis tambi\u00e9n era un centro de tejedur\u00ed\u00adas y pretend\u00ed\u00ada ser la primera en el negocio de lana te\u00f1ida, lo que tambi\u00e9n parece reflejado en los vv. 4, 5.<br \/>\n1 El t\u00ed\u00adtulo es un eco de 1:4 y 16. El Se\u00f1or resucitado posee los siete Esp\u00ed\u00adritus de Dios; a la luz de las figuras de 1:4 esto parece representar al Esp\u00ed\u00adritu Santo enviado a las siete iglesias. El Esp\u00ed\u00adritu inspira la profec\u00ed\u00ada y vivifica a los muertos; esta iglesia necesitaba escuchar las advertencias prof\u00e9ticas y buscar la vivificaci\u00f3n de vida del Esp\u00ed\u00adritu. Como en 2:1 las siete estrellas, las iglesias, est\u00e1n en las manos de Cristo tanto para sostener como para juzgar. No he hallado que tus obras hayan sido acabadas delante de Dios (2). \u00c2\u00a1Pero no se menciona ninguna! La congregaci\u00f3n de Sardis ne cesitaba las cualidades que ten\u00ed\u00ada la iglesia de Tiatira: amor, fe, servicio, perseverancia. Si ten\u00ed\u00adan alguna de ellas, o algo similar, en verdad estaban esforz\u00e1ndose poco para ponerlas en pr\u00e1ctica. Nada de lo que ellos comenzaron lleg\u00f3 a ser completado. Por ello, la iglesia es llamada a estar vigilante (cf.cf. Confer (lat.), compare Ef. 5:14) y a reforzar las cosas que quedan o sea todo aquello que es de Dios en la iglesia y que no ha muerto; tambi\u00e9n a acordarse de lo que ha recibido, o sea el evangelio de los ap\u00f3stoles y su ense\u00f1anza sobre la vida cristiana; a guardarlo y arrepentirse (3) o sea el volverse a Dios como en su conversi\u00f3n. De otro modo, dice el Se\u00f1or, vendr\u00e1 como ladr\u00f3n. La par\u00e1bola del ladr\u00f3n tiene un claro reflejo aqu\u00ed\u00ad (Mat. 24:43, 44; cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Tes. 5:2\u20134), como en Apoc. 16:15. Considerando el uso de este lenguaje en las cartas a Efeso y P\u00e9rgamo (2:5, 16), sin embargo, es probable que se tenga en vista una venida del Se\u00f1or para juicio m\u00e1s bien que la posibili dad de que la iglesia padecer\u00e1 juicio en la venida del Se\u00f1or en poder y gloria.<br \/>\n4 Hay unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestidos o sea que han resistido la tentaci\u00f3n al acomodamiento de sus vidas a las costumbres paganas de sus vecinos. De acuerdo con eso, ellos andar\u00e1n con el Se\u00f1or en vestiduras blancas.  5 La misma promesa se dirige al vencedor (cf.cf. Confer (lat.), compare 19:7, 8). La santidad siempre es un don del Se\u00f1or forjado en la vida del redimido. N\u00f3tese, adem\u00e1s, que el vestirse de blanco se asocia con los festejos (como en 19:7, 8; cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n Ecl. 9:8) y la victoria. Hay un complejo de ideas relacionado con este cua dro. En cuanto al concepto de ser borrado del libro de la vida, ver Exo. 32:32, donde la idea es de un registro de ciudadanos. En Dan. 12:1, Luc. 10:20; Fil. 4:3 y en este pasaje simboliza un registro de los ciudadanos del reino de Dios. El recono cimiento del Se\u00f1or del vencedor es un eco de Mat. 10:32: \u2020\u0153Yo tambi\u00e9n le confesar\u00e9 delante de mi Padre.\u2020\u009d<\/p>\n<p>3:7-13 La carta a la iglesia en Filadelfia<\/p>\n<p>Como su vecina Sardis, Filadelfia sufri\u00f3 por un terremoto y, si bien no fue tan afectada como aquella en el catastr\u00f3fico sismo del a\u00f1o 17 d. de J.C.d. de J.C. Despu\u00e9s de Jesucristo, los experiment\u00f3 con m\u00e1s frecuencia. Sobre este aspecto de la ciudad, Estrab\u00f3n escribi\u00f3: \u2020\u0153Las paredes nunca dejaban de quebrarse y las diferentes partes de la ciudad est\u00e1n siempre sufriendo da\u00f1o. Por eso, la ciudad ahora tiene pocos habitantes, pero la mayor\u00ed\u00ada vive como campesinos en los alrededores, ya que all\u00ed\u00ad tienen tierra f\u00e9rtil.\u2020\u009d La inseguridad de la vida en Filadelfia se contrasta en el v. 12 con la promesa de un lugar permanente en la ciudad de Dios, y quienes vivan en ella no necesitar\u00e1n buscar un lugar seguro fuera de las murallas. Toda la carta est\u00e1 dominada por la perspectiva segura y cierta de la vida en el reino de Dios.<br \/>\n7 El Se\u00f1or resucitado es Santo y Verdadero, como el Padre (6:10), y as\u00ed\u00ad se le puede confiar para guardar su palabra. El tiene la llave de David. En 1:18, como el resucitado, Jes\u00fas tiene \u2020\u0153las llaves de la muerte y del Hades\u2020\u009d, y as\u00ed\u00ad puede abrir las puertas de la muerte que conducen a la vida eterna; aqu\u00ed\u00ad la expresi\u00f3n recuerda Isa. 22:22 donde la autoridad sobre la casa de David significa y se refiere a la autoridad indisputable del Mes\u00ed\u00adas sobre la entrada al reino de Dios o la exclusi\u00f3n de \u00e9l.<br \/>\n8, 9 El s\u00ed\u00admbolo de la puerta abierta a menudo se interpreta a la luz del uso paulino en 1 Cor. 16:9 y 2 Cor. 2:12, o sea la apertura de una posibilidad evangel\u00ed\u00adstica. Sin embargo, en este contexto se refiere a la puerta del reino de Dios. Como en Esmirna, los jud\u00ed\u00ados de esta ciudad son llamados sinagoga de Satan\u00e1s; no s\u00f3lo se habr\u00ed\u00adan opuesto a los cristianos, sino que habr\u00ed\u00adan afirmado que \u00e9stos no ten\u00ed\u00adan lugar en el reino de Dios, puesto que s\u00f3lo era para los jud\u00ed\u00ados. Por lo contrario, el Se\u00f1or del reino ya ha abierto la puerta a sus seguidores y, en el d\u00ed\u00ada de su revelaci\u00f3n, har\u00e1 que estos jud\u00ed\u00ados ap\u00f3statas hagan lo que ellos esperaban que los gentiles hicieran por ellos: caer\u00e1n delante de los cristianos que despreciaban y reconocer\u00e1n que son los amados del Mes\u00ed\u00adas (ver Isa. 60:14).<br \/>\n10 La hora de la prueba que ha de venir sobre todo el mundo habitado no indica el tiempo del reloj cuando los juicios mesi\u00e1nicos se hagan sobre la tierra, sino los juicios mismos. Un uso comparable de hora se ve en la oraci\u00f3n de Jes\u00fas en Getseman\u00ed\u00ad, donde representa los horrores de la crucifixi\u00f3n y todo lo que eso significaba para \u00e9l (Mar. 14:35; Juan 12:27). La tribulaci\u00f3n ha de probar a todo el mundo habitado. En el Apoc. esta frase se usa habitualmente para los incr\u00e9dulos del mundo (ver 6:10; 8:13; 11:10; 13:8, 14; 17:8). La preservaci\u00f3n de la iglesia de los efectos de estos juicios se presenta en varias figuras de los juicios de Dios a lo largo del libro (ver 7:1\u20138; 11:1; 12:6) y tiene un estrecho paralelo en Juan 17:15.<br \/>\n11 Ahora se introduce una nota de urgencia que vuelve a aparecer en 22:7; 12:20.<br \/>\n12 El conquistador ha de ser una columna en el templo de mi Dios. En 21:22 queda claro que no hay otro templo fuera de Dios y el Cordero en la ciudad de Dios. La promesa que se da aqu\u00ed\u00ad es de una seguridad de la unidad inseparable con Dios en su reino venidero. Escribir\u00e9 sobre \u00e9l el nombre de mi Dios contin\u00faa la met\u00e1fora de la columna, ya que la inscripci\u00f3n se menciona como estando sobre aqu\u00e9lla y no en la frente del vencedor. En 1 Mac. 14:25\u201327 se cuenta c\u00f3mo los hechos de Sim\u00f3n Macabeo se escribieron en tabletas de bronce, que se ubicaron \u2020\u0153en un lugar destacado en el precinto del santuario\u2020\u009d, asegurando as\u00ed\u00ad un registro permanente de la grandeza de Sim\u00f3n. Sin embargo, la gloria del vencedor no est\u00e1 en sus hechos sino en que lleva el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios y el nombre nuevo de Cristo, o sea en el hecho de que pertenece a Dios y al Hijo de Dios en su gloria y es un ciudadano de la nueva Jerusal\u00e9n, el reino eterno de Dios (21:2).<\/p>\n<p>3:14-22 La carta a la iglesia en Laodicea<\/p>\n<p>Laodicea estaba situada a orillas del r\u00ed\u00ado Licio. Su ubicaci\u00f3n en la conjunci\u00f3n de tres caminos imperiales que atravesaban el Asia Menor favorec\u00ed\u00ada su desarrollo como centro comercial y administrativo de gran riqueza. Tres hechos sobre esa ciudad, conocidos por todo el mundo romano arrojan luz sobre esta carta: era un centro bancario, recomendado aun por Cicer\u00f3n para el cambio de moneda; su ropa fabricada y sus alfombras de lana, hechas especialmente de la esponjosa lana negra de ovejas criadas localmente; y su escuela de medicina y productos medicinales, en especial un tratamiento ocular hecho con el polvo de una roca que se encontraba en la zona. La directa caracterizaci\u00f3n de la vida espiritual de la iglesia (17) y el llamado a su arrepentimiento (18) se combinan con esos tres aspectos de las actividades de la ciudad.<br \/>\n14 Como El Am\u00e9n Jes\u00fas es la encarnaci\u00f3n de la fidelidad y veracidad de Dios (ver Isa. 65:16). El uso cristiano de \u2020\u0153Am\u00e9n\u2020\u009d agrega el pensamiento de que \u00e9l tambi\u00e9n es quien garantiza y ejecuta los prop\u00f3sitos de Dios. Esa designaci\u00f3n es un v\u00ed\u00advido contraste con la infidelidad de los laodicenses. El t\u00ed\u00adtulo el origen de la creaci\u00f3n de Dios tiene la idea de \u2020\u0153la fuente primordial de toda la creaci\u00f3n de Dios\u2020\u009d. Es como el \u2020\u0153Alfa\u2020\u009d en el t\u00ed\u00adtulo \u2020\u0153el Alfa y la Omega\u2020\u009d (1:8), y quiz\u00e1 aqu\u00ed\u00ad intenta enfatizar la autoridad del Se\u00f1or y su poder para llevar a cabo el prop\u00f3sito del que \u00e9l es garant\u00ed\u00ada y fiel testigo.<br \/>\n15, 16 Los t\u00e9rminos fr\u00ed\u00ado, caliente y tibio quiz\u00e1 se relacionan con las aguas que hab\u00ed\u00ada alrededor de Laodicea. La cercana Hier\u00e1polis era famosa por sus fuentes c\u00e1lidas; Colosas, tambi\u00e9n muy cerca, se conoce por un torrente de excelente agua potable fr\u00ed\u00ada y clara. Sin embargo, como el r\u00ed\u00ado Licio se secaba en verano, Laodicea ten\u00ed\u00ada que usar un largo viaducto para tener agua, que no s\u00f3lo era turbia sino tambi\u00e9n impura y a veces nociva, que hac\u00ed\u00ada enfermar a la gente. La iglesia de esa ciudad ten\u00ed\u00ada ese efecto en Cristo, lo que era un v\u00ed\u00advido y horrible cuadro de juicio. (No se debe tomar el v. 16 como si dijera que el Se\u00f1or prefiere a un ateo o un fan\u00e1tico que a un cristiano tibio. El tema est\u00e1 en la posesi\u00f3n de una genuina vida en Cristo por parte de aquellos que declaran ser cristianos y no la forma en que la practican.)<br \/>\n17, 18 En una sola cl\u00e1usula con frases contrastantes (T\u00fa dices \u2020\u00a6 yo te aconsejo), se deja ver la iron\u00ed\u00ada de la situaci\u00f3n laodicense. A pesar de su riqueza es desgraciado y miserable; a pesar de sus m\u00e9dicos y medicamentos para los ojos es ciego, y a pesar de su abundancia de ropas est\u00e1 desnudo. Por lo tanto, el Se\u00f1or los llama a comprar de \u00e9l lo que les falta (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Cor. 2:6\u201316; 2 Cor. 4:1\u20136).<br \/>\n19 La nauseabunda condici\u00f3n de los laodicenses no ha apagado el amor de Cristo por ellos; sus acusaciones mordaces son la expresi\u00f3n de un afecto que quiere llevarlos al arrepentimiento (cf.cf. Confer (lat.), compare Heb. 12:4\u201311). La bondadosa invitaci\u00f3n que sigue en el v. 20 se da no a toda la iglesia, como si Cristo estuviera fuera de ella (lo que requerir\u00ed\u00ada que dijera: \u2020\u0153Si la iglesia oyera mi voz \u2020\u00a6 ir\u00e9 y comer\u00e9 con ellos y ellos conmigo\u2020\u009d), sino a cada individuo dentro de ella, que transmite la oferta del Se\u00f1or resucitado de compatir con cualquiera que abra la puerta de la comuni\u00f3n, aun en las actividades m\u00e1s comunes de la vida.<br \/>\n21 As\u00ed\u00ad como se ofrece un alto privilegio a estos cristianos indignos, tenemos una promesa mayor que todas las presentadas antes: as\u00ed\u00ad tal como los creyentes invitan a Cristo a morar con ellos en esta vida transitoria, el Se\u00f1or invitar\u00e1 a cualquiera que persevere hasta el fin a compartir en las edades futuras el trono que el Padre le ha dado. El cumplimiento de la promesa es descripto en 20:4\u20136, el gobierno \u2020\u0153milenario\u2020\u009d en la historia, y en 22:5, el reino eterno en la nueva creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>4:1-5:14 UNA VISION DEL CIELO<br \/>\nEsta secci\u00f3n puede verse como un punto de cambio en el Apoc. Permite una comprensi\u00f3n m\u00e1s completa del Cristo y su salvaci\u00f3n que domina los caps. anteriores y los juicios y el reino que son el tema de los caps. que siguen. Un solo motivo liga la doble visi\u00f3n de los caps. 4 y 5, o sea que el Dios de la creaci\u00f3n es el Dios de la redenci\u00f3n que hace cumplir su prop\u00f3sito por medio del Cristo crucificado y resucitado. El cap. 4 se lee como una de las visiones de Dios en el ATAT Antiguo Testamento (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 6; Eze. 1), en las que Dios se presenta como alguien exaltado en santidad, muy por encima de las tormentas de la historia y los esfuerzos de los poderes del mal para resistir su voluntad. En el cap. 5 se concentra la atenci\u00f3n en el Cristo que ha vencido a todos los poderes del mal y que por lo mismo ha ganado el derecho de abrir el rollo del destino de Dios y conocer lo que est\u00e1 escrito en \u00e9l. Combinando las dos visiones, se hac\u00ed\u00ada claro que la voluntad de Dios en la creaci\u00f3n, celebrada en el himno que clausura el cap. 4, se logra por el Cordero que fue muerto y exaltado al trono de Dios. As\u00ed\u00ad es como la historia termina con el reconocimiento y adoraci\u00f3n de Dios y el Cordero por los vivos y los muertos.<\/p>\n<p>4:1-11 El trono en el cielo<\/p>\n<p>El escenario de la visi\u00f3n de Juan se cambia de la tierra al cielo y permanece all\u00ed\u00ad hasta el cap. 10, despu\u00e9s de lo cual el punto de vista se va alternando. Debe notarse que s\u00f3lo el profeta y no la iglesia es llamado a pasar a trav\u00e9s de la puerta abierta; su elevaci\u00f3n en visi\u00f3n es con el prop\u00f3sito de recibir una revelaci\u00f3n, para que pueda comunicar lo que ha visto a los que est\u00e1n en la tierra.<br \/>\n2 Lo primero que captaron los ojos de Juan fue un trono que estaba puesto en el cielo, y sobre el trono uno sentado. Es de primera importancia saber que el Dios que mora en el cielo posee absoluta autoridad sobre el universo. 3 No se da descripci\u00f3n alguna de Dios; Juan dice simplemente que emanan varios colores de piedras preciosas que brillan a trav\u00e9s de una extra\u00f1a nube en forma de arco iris. Hay alguna incertidumbre sobre los nombres dados a las joyas en el mundo antiguo: el jaspe era probablemente un diamante (cf.cf. Confer (lat.), compare 21:11), la cornalina era roja, pero no estamos seguros sobre la esmeralda. Puede indicar cristal de roca que act\u00faa como un prisma, y en ese caso se recuerda al arco iris despu\u00e9s del diluvio, un recordatorio del pacto de Dios de retener su ira de la humanidad en la tierra (G\u00e9n. 9:13). El trono y el arco iris, la omnipotencia y la misericordia, son s\u00ed\u00admbolos significativos en un libro cuyo tema dominante es el juicio y el reino de Dios.<br \/>\n4 Los veinticuatro ancianos recuerdan Isa. 24:23, donde los \u2020\u0153ancianos\u2020\u009d se ve\u00ed\u00adan como l\u00ed\u00adderes de Israel. Estos ancianos a menudo han sido interpretados como representantes de Israel y de la iglesia (12 patriarcas y 12 ap\u00f3stoles). En 1 Cr\u00f3n. 24:4, sin embargo, leemos de 24 \u00f3rdenes sacerdotales y en 1 Cr\u00f3n. 25:1 de 24 \u00f3rdenes de levitas se\u00f1alados para profetizar y alabar con arpas y c\u00ed\u00admbalos. Puesto que en 5:8 los ancianos presentan las oraciones del pueblo de Dios y en 4:6\u201311 se los relaciona con los cuatro seres vivientes, es mejor entenderlos como seres angelicales exaltados, adorando y sirviendo al Creador. 5 Los rel\u00e1mpagos y truenos y voces recuerdan la teofan\u00ed\u00ada en el Sina\u00ed\u00ad (Exo. 19:16) y describen el aspecto terrible de Dios. En cuanto a los siete Esp\u00ed\u00adritus de Dios v\u00e9ase 5:6.  6 No se dice que el mar de vidrio sea un mar lit.lit. Literalmente, sino que era semejante a ello. Es una adaptaci\u00f3n del concepto de las aguas sobre el firmamento (G\u00e9n. 1:7), pero se introduce aqu\u00ed\u00ad aparentemente para enfatizar la grandeza de Dios.<br \/>\nLos cuatro seres vivientes est\u00e1n alrededor del trono. Su descripci\u00f3n se toma de la visi\u00f3n de los querubines (Eze. 1:5\u201321) pero est\u00e1 considerablemente modificada. Las principales diferencias son que en Ezequiel cada uno de los querubines tiene cuatro rostros, mientras que aqu\u00ed\u00ad cada uno tiene uno. Los primeros tienen \u2020\u0153ruedas\u2020\u009d, llenas de ojos alrededor (soportan el trono de Dios), pero aqu\u00ed\u00ad los mismos seres tienen los ojos. 7, 8 Su adoraci\u00f3n incesante rendida a Dios bien puede representar la sujeci\u00f3n de toda la creaci\u00f3n a Dios. Los jud\u00ed\u00ados llegaron a entender de esa manera la visi\u00f3n de Ezequiel, considerando al hombre como principal representante de los seres creados; al \u00e1guila, de las aves; al le\u00f3n, de las bestias y al becerro, del ganado. El simbolismo antiguo de los cuatro vientos y las cuatro principales constelaciones del Zod\u00ed\u00adaco por medio de estas cuatro figuras, si era conocido por Juan, servir\u00ed\u00ada para fortalecer este criterio. La canci\u00f3n de los querubines implica que el futuro triunfo de Dios est\u00e1 enraizado en su misma naturaleza; el Se\u00f1or, que es santo y todopoderoso, ha de venir. 9, 10 La renuncia de los veinticuatro ancianos a sus coronas pareciera ser la expresi\u00f3n de la adoraci\u00f3n dada en ocasiones especiales cuando Dios \u2020\u0153viene\u2020\u009d y manifiesta su poder soberano para juzgar y salvar (ver 5:8, 14; 11:15\u201318; 19:4). 11 Los ancianos reconocen que el \u00fanico digno de tener preeminencia en la creaci\u00f3n es el Creador. En su canto que celebra su dignidad dicen que debido a tu voluntad tienen ser y fueron creadas (mejor que por). Esta es una mirada hacia adelante m\u00e1s bien que hacia atr\u00e1s; la voluntad de Dios es el poder \u00faltimo en el universo y su voluntad ser\u00e1 realizada. Esta es la lecci\u00f3n suprema de las visiones del Apoc.<\/p>\n<p>5:1-14 El libro y el Cordero<\/p>\n<p>El foco de la visi\u00f3n cambia dram\u00e1ticamente. Es como si una c\u00e1mara de televisi\u00f3n en el cielo enfocara la mano de Dios para mostrar el rollo de un libro que nadie puede abrir. Entonces la c\u00e1mara enfoca a alguien que a\u00fan no se ha visto: est\u00e1 de pie en el centro del trono y, en virtud de su \u2020\u0153triunfo\u2020\u009d, puede tomar y abrir el libro. Cuando lo hace, en todo el cielo se escuchan las alabanzas. Es probable que tengamos aqu\u00ed\u00ad una representaci\u00f3n de la coronaci\u00f3n de Jes\u00fas el Se\u00f1or a semejanza de las antiguas ceremonias de entronizaci\u00f3n en el Medio Oriente. Los pasos de la ceremonia generalmente son definidos como exaltaci\u00f3n, presentaci\u00f3n, entronizaci\u00f3n y aclamaci\u00f3n. El equivalente de la exaltaci\u00f3n se ve en el v. 5, la presentaci\u00f3n en el v. 6, el otorgamiento de autoridad en el v. 7 y la aclaraci\u00f3n en los vv. 8\u201314. As\u00ed\u00ad es como el Cristo Redentor entra a su reino de poder.<br \/>\n1 Se ha especulado mucho sobre la naturaleza del libro en la mano de Dios. Dos de las sugerencias que se han presentado son especialmente dignas de menci\u00f3n: una, que es un acto de contrato inscripto por partida doble y la otra que es un testamento. La primera retrotrae a los tiempos antiguos, cuando los contratos se escrib\u00ed\u00adan en tablillas de arcilla, y que ten\u00ed\u00adan en la parte exterior se\u00f1alada brevemente la naturaleza del contrato. Cuando se introdujeron el papiro y el pergamino, se us\u00f3 fundamentalmente el mismo procedimiento y el documento se sellaba con siete sellos. Se usaba un procedimiento similar cuando se escrib\u00ed\u00ada un testamento pues \u00e9ste era sellado por siete testigos, y se abr\u00ed\u00ada despu\u00e9s de la muerte del testador en presencia de aqu\u00e9llos, si era posible. No se da ninguna descripci\u00f3n de su contenido escrito en el exterior, pero ese aspecto de la visi\u00f3n de Juan pod\u00ed\u00ada deberse a un eco consciente de Eze. 2:8\u201310. En realidad las dos nociones est\u00e1n estrechamente relacionadas, dado que un contrato es una forma com\u00fan de pacto y un testamento es un tipo especial de pacto. En base a esa interpretaci\u00f3n el rollo en manos de Dios representa su promesa de pacto de juicio y reinado para la humanidad.<br \/>\n2, 3 El \u00e1ngel debe ser poderoso, dado que su voz ten\u00ed\u00ada que llegar hasta los l\u00ed\u00admites del cielo, la tierra y la esfera de los muertos (debajo de la tierra es el Hades; cf.cf. Confer (lat.), compare Fil. 2:10). 5 El Le\u00f3n de la tribu de Jud\u00e1 (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 49:9), la Ra\u00ed\u00adz de David (Isa. 11:1, 10) ha vencido por medio de su muerte y resurrecci\u00f3n y por eso puede abrir el libro y sus siete sellos. La redenci\u00f3n obrada por Cristo fue el medio por el cual el reino de la salvaci\u00f3n de Dios fue establecido. 6 La descripci\u00f3n del Cordero combina varios usos de esa figura en el pensamiento heb. Se lo ve como inmolado y, sin embargo, est\u00e1 de pie \u2020\u00a6 en medio del trono, vivo y victorioso. En el Apoc. el \u00e9xodo es el cuadro fundamental de la redenci\u00f3n; el Cordero inmolado es, pues, el cordero pascual. Tambi\u00e9n recuerda al cordero muerto de Isa. 53:7, el Siervo del Se\u00f1or, que sufre inocentemente por toda la humanidad. Pero el Cordero tiene siete cuernos, que significa un inmenso poder (Sal. 75:4\u20137) y una posici\u00f3n de realeza (Zac. 1:18). Esto asume la representaci\u00f3n apocal\u00ed\u00adptica contempor\u00e1nea del Mes\u00ed\u00adas como un poderoso l\u00ed\u00adder (\u00c2\u00a1el carnero!) del reba\u00f1o de Dios, quien libera a las ovejas, venciendo a las bestias salvajes que tratan de destruirlas. En Zac. 4:10 es Dios mismo el que tiene siete ojos, lo que simboliza la omnisciencia; aqu\u00ed\u00ad se los identifica con los siete Esp\u00ed\u00adritus de Dios, enviados a toda la tierra, en armon\u00ed\u00ada con la ense\u00f1anza de Juan 16:7\u201311. El Mes\u00ed\u00adas de la promesa del ATAT Antiguo Testamento y de la esperanza apocal\u00ed\u00adptica aparece as\u00ed\u00ad revelado en t\u00e9rminos del cumplimiento del nuevo pacto.<br \/>\n8\u201310 Los querubines y los ancianos cantan un c\u00e1ntico nuevo, porque Jes\u00fas ha introducido la nueva era del reino de Dios por medio de su obra redentora (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 42:9, 10, que habla del nuevo c\u00e1ntico en un contexto similar). El Se\u00f1or ha redimido para Dios gente de toda raza y de toda naci\u00f3n. La figura es la de la liberaci\u00f3n de las gentes por un precio. En el mundo antiguo a veces los esclavos eran liberados por personas generosas que pagaban el precio; en el mundo moderno ha ocurrido lo mismo con rehenes. El patr\u00f3n considerado aqu\u00ed\u00ad es el de la liberaci\u00f3n de Israel de Egipto para llegar a ser el pueblo libre de Dios en la tierra prometida. La mayor liberaci\u00f3n \u2014la que lleva a la vida eterna en el reino de Dios\u2014 se ha realizado para toda la humanidad al costo de la sangre del Redentor. De ese modo los redimidos llegan a ser un reino y sacerdotes para nuestro Dios, cumpliendo as\u00ed\u00ad la vocaci\u00f3n para la cual fue llamado el antiguo pueblo de Dios (Exo. 19:6). Su reino sobre la tierra ser\u00e1 su \u2020\u0153servicio\u2020\u009d (cf.cf. Confer (lat.), compare 20:4\u20136; 22:3).<br \/>\n11\u201314 Las multitudes angelicales se suman ahora a la canci\u00f3n de alabanza al Cordero (cf.cf. Confer (lat.), compare Dan. 7:10). La doxolog\u00ed\u00ada se refiere al poder y bendiciones de Cristo al comienzo de su reino (11:17) y es muy similar a la que se canta a Dios en 7:12. Toda la creaci\u00f3n en el cielo, la tierra, el mar y la morada de los muertos se une finalmente a la hueste de \u00e1ngeles y arc\u00e1ngeles (13). Mientras que la alabanza en el cielo en los vv. 8\u201312 celebra la iniciaci\u00f3n por el Cordero del reino de la salvaci\u00f3n, la adoraci\u00f3n universal de Dios y del Cordero espera su consumaci\u00f3n en el futuro. Lo mismo se aplica al himno de Fil. 2:6\u201311: el Se\u00f1or ha recibido el nombre que es sobre todo nombre en su exaltaci\u00f3n al trono de Dios; su reconocimiento espera su manifestaci\u00f3n en gloria.<\/p>\n<p>6:1-8:5 LOS SIETE SELLOS<br \/>\nMuchos elementos complejos confluyen para formar el panorama que ahora nos describe el profeta. La convicci\u00f3n de que el juicio preceder\u00e1 a la venida del reino de Dios est\u00e1 arraigado en la ense\u00f1anza de los profetas del ATAT Antiguo Testamento relativa al d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or (ver p. ej.p. ej. Por ejemplo Isa. 13 y 34; Jer. 4\u20137; Eze. 7 y 25; Am\u00f3s 5:18\u201329; Sof. 1\u20133). Juan los ha elaborado y esquematizado de manera \u00fanica, pero la divisi\u00f3n de los ayes mesi\u00e1nicos en siete juegos de siete bien puede haber sido inspirada por la profec\u00ed\u00ada condenatoria de Lev. 26, donde se declara cuatro veces \u2020\u0153Volver\u00e9 a castigaros siete veces m\u00e1s por vuestros pecados\u2020\u009d (18, 21, 24, 28). El discurso sobre los tiempos del fin en los Evangelios (Mat. 24; Mar. 13; Luc. 21) contiene los siete juicios enumerados en Apoc. 6, pero la forma de los cuatro juicios iniciales refleja la visi\u00f3n de las cuatro carrozas y caballos de Zacar\u00ed\u00adas (cf.cf. Confer (lat.), compare Zac. 1:7\u201317), adaptada por Juan para dar su mensaje. Notemos que, mientras que la apertura de los sellos produce juicios, no son sino los precursores del reinado final de Dios. El libro representa el pacto divino de dar a la humanidad el reino de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>6:1, 2 El primer sello<br \/>\nLa orden \u00c2\u00a1Ven! se dirige al jinete que aparece en la apertura del sello (lo mismo es verdad en los vv. 3, 5, 7). Muchos int\u00e9rpretes consideran que el jinete conquistador es Cristo y relacionan el pasaje con la visi\u00f3n del Se\u00f1or que regresa en 19:11, 12. El \u00fanico elemento en com\u00fan de los dos cuadros en realidad es el caballo blanco, un s\u00ed\u00admbolo de victoria. Otros sostienen que el jinete representa el triunfo del evangelio y citan Mar. 13:10 (2 Tes. 2:7 tambi\u00e9n se interpreta bajo esta luz). Sin embargo, en vista de la evidente similitud de los cuatro jinetes, lo m\u00e1s natural parece ser el interpretar a los cuatro como s\u00ed\u00admbolos de juicio. Este jinete aparece como significando una fuerza militar de poder abrumador.<\/p>\n<p>6:3, 4 El segundo sello<br \/>\nEl jinete del caballo \u2020\u00a6 rojo tambi\u00e9n se\u00f1ala un poder guerrero. Si se pregunta en qu\u00e9 se diferencia del primero, el lenguaje sugiere que el primer jinete representa un ej\u00e9rcito que invade a otros pa\u00ed\u00adses; el segundo, una confusi\u00f3n general de lucha, incluyendo hostilidades entre pa\u00ed\u00adses y quiz\u00e1 guerra civil ( \u2020\u00a6 que se matasen unos a otros). N\u00f3tese la doble referencia a la guerra en Mar. 13:7, 8 y paralelos.<\/p>\n<p>6:5, 6 El tercer sello<br \/>\nEl jinete sobre el caballo negro muestra el hambre. La balanza en su mano sugiere la escasez de comida, ya que los precios indicados son prohibitivos. Dios Habla Hoy parafrasea adecuadamente denario por \u2020\u0153salario de un d\u00ed\u00ada\u2020\u009d (cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 20:1, 2). Una medida de trigo ser\u00ed\u00ada suficiente para la raci\u00f3n diaria de una persona, sin dejar nada por cierto para su familia. Tres medidas de cebada ser\u00ed\u00adan para algo m\u00e1s, pero aun ser\u00ed\u00ada una provisi\u00f3n s\u00f3lo para la subsistencia. Por otro lado, el mandato de no hacer ning\u00fan da\u00f1o al vino ni al aceite refleja la preocupaci\u00f3n por dar prioridad para tales casos de aquellos que pod\u00ed\u00adan permit\u00ed\u00adrselo. En 92 d. de. J.C. poco antes de haber sido escrito el Apoc., una aguda escasez de cereales, junto con abundancia de vino en el Imperio oblig\u00f3 a Domiciano a ordenar la restricci\u00f3n del cultivo de vino y el incremento del grano; la orden cre\u00f3 tal reacci\u00f3n que fue necesario abandonarla. El texto puede haber tenido esa situaci\u00f3n en mente.<\/p>\n<p>6:7, 8 El cuarto sello<br \/>\nEl cuarto jinete recibe el nombre de Muerte, pero pareciera que representa un tipo especial de muerte, o sea la pestilencia. Ezequiel habla de los cuatro duros actos de juicio de Dios: la espada, el hambre, las bestias feroces y la pestilencia (Eze. 4:21), y la traducci\u00f3n gr. emplea el t\u00e9rmino \u2020\u0153muerte\u2020\u009d para el \u00faltimo (posiblemente Juan hace lo mismo en 2:23 y seguramente en 18:8). Que el Hades le segu\u00ed\u00ada muy de cerca recuerda que la muerte no termina la historia de la vida; el juicio espera a los pecadores (cf.cf. Confer (lat.), compare Heb. 9:27, 28).<\/p>\n<p>6:9-11 El quinto sello<\/p>\n<p>Las almas de los m\u00e1rtires estaban debajo del altar porque, por decirlo as\u00ed\u00ad, hab\u00ed\u00adan sido \u2020\u0153sacrificados\u2020\u009d (cf.cf. Confer (lat.), compare Fil 2:17; 2 Tim. 4:6). Se trataba de una idea que los jud\u00ed\u00ados apreciaban. El rabino Akiba ense\u00f1aba: \u2020\u0153El que es enterrado en la tierra de Israel es como si fuera enterrado debajo del altar, porque toda la tierra de Israel es adecuada para el altar y el que es enterrado debajo del altar es como si fuera enterrado bajo el trono de gloria.\u2020\u009d A la luz de 12:17, el testimonio que los m\u00e1rtires ten\u00ed\u00adan es el testimonio de Jes\u00fas (ver tambi\u00e9n 1:2 y 19:10).<br \/>\n10, 11 El vestido blanco que les fue dado es probablemente una representaci\u00f3n de su justificaci\u00f3n por medio de Cristo a la luz de la condena de ellos por el mundo, y as\u00ed\u00ad una se\u00f1al y una prenda de la gloria que les pertenecer\u00e1 en la \u2020\u0153primera resurrecci\u00f3n\u2020\u009d (20:4\u20136). Esta visi\u00f3n de los m\u00e1rtires se considera como una parte integral de los juicios del Se\u00f1or, pues la oraci\u00f3n pidiendo justicia (10) se concede y por lo mismo el fin se apresura.<\/p>\n<p>6:12-17 El sexto sello<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n de las se\u00f1ales c\u00f3smicas al fin de los tiempos se toma de una serie de pasajes del ATAT Antiguo Testamento que hablan del d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or (en cuanto a un gran terremoto como se\u00f1al del fin, cf.cf. Confer (lat.), compare Eze. 38:19, 20; en cuanto a el sol que se pone negro como tela de cilicio y a la luna que se pone como sangre, ver Isa. 13:10; Eze. 32:7, 8; Joel 2:10; 3:15; para la ca\u00ed\u00adda de las estrellas y el cielo como un pergamino enrollado, ver Isa. 34:4; para la b\u00fasqueda de escondite en las rocas, ver Isa. 2:10; y para la oraci\u00f3n a las monta\u00f1as, ver Ose. 10:8). Estas se\u00f1ales son indicaciones no de que el fin se acercara sino de que hab\u00ed\u00ada llegado (as\u00ed\u00ad en el v. 17 ha llegado el gran d\u00ed\u00ada de su ira). Originalmente eran expresiones pict\u00f3ricas del terror del universo ante la majestad del Creador cuando \u00e9l se adelanta para el juicio y la liberaci\u00f3n (ver especialmente Hab. 3:6\u201311) por lo cual serv\u00ed\u00adan para magnificar lo terrible del Se\u00f1or en su teofan\u00ed\u00ada.<br \/>\n15\u201317 Estos vers\u00ed\u00adculos dan una s\u00e9ptupla clasificaci\u00f3n de la humanidad, desde los reyes de la tierra hasta todo esclavo y todo libre. Su clamor en los vv. 16 y 17 es una contraparte del de los m\u00e1rtires bajo el altar. El \u00faltimo d\u00ed\u00ada revela la identidad de aquel que tiene la autoridad final sobre el universo y el irresistible juicio del Cordero; pero el fin del ejercicio de la autoridad y juicio de ellos es el triunfo del reino de gracia y gloria (ver 21:1\u201322:5).<\/p>\n<p>7:1-17 Intervalo entre el sexto y el s\u00e9ptimo sellos<\/p>\n<p>El sexto sello anuncia el fin de la historia con la venida de Dios y del Cordero. Uno queda a la espera de que se abra ahora el s\u00e9ptimo sello y sea revelado el reino de gloria. Por lo contrario, Juan relata dos visiones del pueblo de Dios en los \u00faltimos d\u00ed\u00adas. La primera se relaciona con el per\u00ed\u00adodo anterior a los juicios descriptos en el cap. 6; la segunda revela a los redimidos en la gloria que seguir\u00e1. El prop\u00f3sito de Juan es el de asegurar a sus lectores cristianos (\u00c2\u00a1y a sus oyentes!; 1:3) que no hay por qu\u00e9 tener temor de los juicios en los \u00faltimos tiempos, ya que Dios les proteger\u00e1.<br \/>\nA menudo se piensa que las dos mitades del cap\u00ed\u00adtulo se refieren a dos grupos diferentes de personas, dado que los vv. 1\u20138 muestran el cuidado de Dios por Israel en los \u00faltimos tiempos, o por lo menos de los jud\u00ed\u00ados cristianos, mientras que los vv. 9\u201317 describen a los salvados de las naciones del mundo. Esta es una interpretaci\u00f3n dudosa. Si el \u2020\u0153sellado\u2020\u009d de la primera visi\u00f3n describe la protecci\u00f3n de Dios de los juicios destructores que vienen sobre la tierra, entonces todo el pueblo de Dios lo necesita y no una parte limitada de ellos (y eso es lo que se hace; ver 9:4). Adem\u00e1s, la expresi\u00f3n los siervos de nuestro Dios, que son sellados (3) aparece varias veces en el Apoc. y regularmente indica a todo el conjunto de los redimidos (ver 2:10; 11:18; 19:2, 5; 22:3, 6). Es probable que Juan haya sido guiado a emplear una profec\u00ed\u00ada que originalmente estaba dirigida a asegurar a los jud\u00ed\u00ados de la certidumbre de su herencia en el reino de Dios. Lo aplica a la iglesia como el nuevo Israel, dado que su simbolismo llega all\u00ed\u00ad a su perfecta realizaci\u00f3n (para la iglesia como nuevo Israel v\u00e9ase Rom. 2:28, 29; G\u00e1l. 3:29; 6:16; Fil. 3:3; 1 Ped. 1:1; 2:9).<br \/>\n1 Despu\u00e9s de esto se\u00f1ala una nueva visi\u00f3n; no es una indicaci\u00f3n de tiempo en relaci\u00f3n con los hechos que son narrados en el cap. 6, sino que introduce una nueva revelaci\u00f3n dada a Juan. Los cuatro \u00e1ngeles \u2020\u00a6 que deten\u00ed\u00adan los cuatro vientos de la tierra son un s\u00ed\u00admbolo alternativo de los cuatro jinetes del cap\u00ed\u00adtulo anterior (como en Zac. 6:5). La furia destructora de los vientos representa toda la manifestaci\u00f3n de juicio simbolizada por los sellos, las trompetas y las copas de ira. 2, 3 El cuadro del sello del Dios viviente se aplica a los siervos de Dios y proviene de la visi\u00f3n de Ezequiel de un hombre con un equipo de escribir, al que se le dice que atraviese Jerusal\u00e9n y ponga una se\u00f1al en las frentes de los justos para que puedan ser preservados por los agentes de destrucci\u00f3n (Eze. 9:1\u20136).<br \/>\n4\u20138 La enumeraci\u00f3n de las tribus una por una sirve para enfatizar lo completo del n\u00famero de los santos de Dios por los que cuida durante el juicio venidero. La lista es inusual en varios aspectos. Jud\u00e1 aparece primero, en vez de Rub\u00e9n, el primog\u00e9nito de Jacob (G\u00e9n. 29:32; cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 13:4\u201315; Deut. 33:6); esto se debe al reconocimiento de que Jud\u00e1 es la tribu del Mes\u00ed\u00adas. Dan se omite, pero Manas\u00e9s aparece, aunque \u00e9ste debiera estar incluido en Jos\u00e9. Ciertamente esto es deliberado. Los maestros jud\u00ed\u00ados asociaban persistentemente a Dan con la idolatr\u00ed\u00ada. En los Testamentos de los Doce Patriarcas, se dice a Dan: \u2020\u0153Tu pr\u00ed\u00adncipe es Satan\u00e1s.\u2020\u009d Desde Ireneo en adelante entre los cristianos se afirm\u00f3 que el nombre de Dan se omiti\u00f3 porque el anticristo saldr\u00ed\u00ada de esa tribu. Por supuesto, \u00e9ste era el concepto jud\u00ed\u00ado, pero en realidad las descripciones del anticristo en el Apoc. son irreconciliables con esto.<br \/>\n9 La visi\u00f3n de los 144.000 sellados para evitar los efectos del juicio es reemplazada por la de una gran multitud que nadie pod\u00ed\u00ada contar, de pie delante de Dios y del Cordero en la gloria de su reino. A. M. Farrer consider\u00f3 que este contraste se\u00f1ala dos temas complementarios de las Escrituras: por un lado, que Dios conoce el n\u00famero de sus elegidos y, por el otro, que aquellos que heredan la bendici\u00f3n de Abraham son sin n\u00famero como las estrellas. Sus vestiduras blancas significan pureza y gloria de resurrecci\u00f3n y las palmas en sus manos la victoria y la alegr\u00ed\u00ada despu\u00e9s de la guerra.<br \/>\n10 La salvaci\u00f3n pertenece a nuestro Dios \u2020\u00a6 y al Cordero es un eco del Sal. 3:8 (ver tambi\u00e9n Apoc. 19:1). Los vencedores atribuyen su redenci\u00f3n a Dios y al Cordero. 12 La alabanza de las huestes angelicales refleja la de la multitud redimida.<br \/>\n13, 14 La respuesta de Juan a la pregunta de los ancianos implica: \u2020\u0153Yo tambi\u00e9n quisiera saber.\u2020\u009d La gran tribulaci\u00f3n de la cual ha salido la multitud no es una designaci\u00f3n general de las pruebas que son la suerte normal de los cristianos, sino la tribulaci\u00f3n que tiene lugar al fin de los tiempos. La visi\u00f3n describe la escena despu\u00e9s del cese de los juicios del Se\u00f1or en la historia, y de los sufrimientos de los cristianos a manos de los enemigos de Dios, por lo cual tiene en vista a la \u00faltima generaci\u00f3n. Sin embargo, la declaraci\u00f3n de los ancianos en los vv. 14b\u201317 describe la bendici\u00f3n de toda la iglesia. La dificultad se alivia si recordamos que Juan profetizaba de un d\u00ed\u00ada que para \u00e9l est\u00e1 casi en el horizonte; no se le permiti\u00f3 ver el per\u00ed\u00adodo intermedio antes del fin. La \u00faltima persecuci\u00f3n puede venir en cualquier momento. Aquellos que se han ido antes, habiendo dado un buen testimonio, por supuesto est\u00e1n incluidos en esta multitud, pero era superfluo se\u00f1alarlo. Lo que est\u00e1 en vista es la iglesia del presente y su situaci\u00f3n llena el marco de Juan. Para nosotros, casi dos milenios despu\u00e9s, la iglesia est\u00e1 principalmente en el cielo, pero podemos saber que todos los creyentes, incluy\u00e9ndonos a nosotros, estaremos en esa multitud.<br \/>\nHan lavado sus vestidos y los han emblanquecido en la sangre del Cordero (14) es una expresi\u00f3n simb\u00f3lica sobre el perd\u00f3n de los pecados por medio de la fe en el Cristo que muri\u00f3 por todos. La frase la sangre del Cordero es una forma abreviada para referirse a la muerte de Cristo, considerada como un sacrificio por los pecados; as\u00ed\u00ad las figuras del v. 14 presentan la eficacia de la redenci\u00f3n del Se\u00f1or en las vidas de su pueblo. Incluye la derrota del pecado en la vida en virtud del poder de la expiaci\u00f3n de Cristo y de ese modo cubre toda la peregrinaci\u00f3n de la vida, as\u00ed\u00ad como tambi\u00e9n el evento de la conversi\u00f3n. Los vv. 16, 17 utilizan un lenguaje tomado de Isa. 29:8 y 49:10: Cristo aplaca la sed de la gente proveyendo en s\u00ed\u00ad mismo el ant\u00ed\u00addoto para su inquietud, que es la contraparte plena de sus deseos insatisfechos. Las fuentes de agua viva en la visi\u00f3n final de la ciudad de Dios se convierten en un r\u00ed\u00ado de agua viva (22:1, 2), o sea m\u00e1s de lo que es suficiente para las necesidades de todos.<\/p>\n<p>8:1-5 El s\u00e9ptimo sello<br \/>\n1 Tuvo lugar un silencio en el cielo. A la luz de los vv. 3, 4, es probable que fue as\u00ed\u00ad para permitir que se oyeran las oraciones de los santos. En el Talmud se distinguen siete cielos; en el quinto, \u2020\u0153hay compa\u00f1\u00ed\u00adas de \u00e1ngeles ministradores, que emiten canciones de noche y est\u00e1n en silencio de d\u00ed\u00ada por el bien de la gloria de Israel\u2020\u009d, o sea que guardan silencio a fin de que las alabanzas de Israel puedan llegar delante de Dios. Hemos le\u00ed\u00addo en los caps. 4 y 5 de la entusiasta adoraci\u00f3n de las huestes angelicales; aqu\u00ed\u00ad el cielo es silenciado a fin de que los clamores pidiendo liberaci\u00f3n de parte de los cristianos sufrientes en la tierra puedan ser o\u00ed\u00addos. 3, 4 El incienso ofrecido con las oraciones de todos los santos les hace aceptables delante de Dios. Deben ser limpiados de toda mancha de ego\u00ed\u00adsmo y pecado. 5 Sus oraciones son contestadas. El fuego que quem\u00f3 el incienso se echa a la tierra y llega a ser un medio para el juicio. Siguen los fen\u00f3menos que indican que el Se\u00f1or viene y el reino de Dios se establece en poder (ver 11:19, acorde con la s\u00e9ptima trompeta, y 16:18, luego de la s\u00e9ptima copa de ira).<\/p>\n<p>8:6-11:19 LAS SIETE TROMPETAS<br \/>\nLas trompetas tienen muchas asociaciones en el ATAT Antiguo Testamento. Cuando Dios se manifest\u00f3 en el Sina\u00ed\u00ad, un prolongado sonido de trompeta se dej\u00f3 o\u00ed\u00adr, aterrorizando a la gente (Exo. 19:16\u201319). Un toque de trompeta anunciaba el acceso de un rey a su trono (1 Rey. 1:39, 40) y la celebraci\u00f3n del reinado de Dios se se\u00f1alaba de la misma manera (Sal. 47:5\u20139). Las trompetas eran tocadas para anunciar la declaraci\u00f3n de guerra (Jue. 3:26\u201328; 7:19, 20; Neh. 4:18), y el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or hab\u00ed\u00ada de ser anunciado de esa forma (Joel 2:1; Sof. 1:16). Todos los festivales de Israel eran anunciados con toques de trompeta (N\u00fam. 10:10); en ellos hab\u00ed\u00ada una extra\u00f1a mezcla de gozo y juicio. Para los rabinos de Israel el d\u00ed\u00ada de expiaci\u00f3n era el d\u00ed\u00ada de juicio. Caird se\u00f1ala que en la Mishna se declara que Dios juzga al mundo en la Pascua en cuanto al rendimiento, en Pentecost\u00e9s en cuanto al fruto y en los Tabern\u00e1culos en cuanto a la lluvia, pero el d\u00ed\u00ada 1 de Tishri (el comienzo de la preparaci\u00f3n del d\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n) es el d\u00ed\u00ada cuando juzgar\u00e1 a toda la humanidad. Algunos pasajes del NTNT Nuevo Testamento describen la venida de Cristo en su reino como algo anunciado por una trompeta (Mat. 24:31; 1 Cor. 5:52; 1 Tes. 4:16). Estas m\u00faltiples asociaciones de las trompetas pueden haber sido conocidas por Juan, sobre todo sus conexiones con el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or y el reino de Dios. Al emplearlos, los juicios anunciados por las trompetas caen en dos grupos de cuatro y tres (como con los siete sellos). Los primeros cuatro recuerdan las plagas del \u00e9xodo sobre los egipcios; el quinto y el sexto lo hacen con menos claridad. En 15:3 la venida de Cristo es comparada t\u00e1citamente con el \u00e9xodo (los redimidos cantan la canci\u00f3n de Mois\u00e9s y del Cordero); por lo tanto, es comprensible que la redenci\u00f3n final, el segundo \u00e9xodo, sea anuncido por plagas similares como el primer \u00e9xodo.<\/p>\n<p>8:6-12 La primera, segunda, tercera y cuarta trompetas<\/p>\n<p>La primera trompeta afecta un tercio de la tierra (cf.cf. Confer (lat.), compare la plaga de granizo y fuego en Exo. 9:24). Toda la hierba verde fue quemada, o sea en la tercera parte de la tierra que fue afectada; a las langostas de 9:4 se las proh\u00ed\u00adbe da\u00f1ar la hierba de la tierra, que no hubiera existido si se tratara de un juicio universal.<br \/>\n8 La segunda trompeta afecta un tercio del mar. Como el Nilo se volvi\u00f3 sangre en la primera plaga en Egipto (Exo. 7:20, 21), as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n ocurre con la tercera parte del mar aqu\u00ed\u00ad.<br \/>\n10, 11 La tercera trompeta provoca que una tercera parte de las fuentes de las aguas resulten envenenadas y de ese modo contin\u00faa el pensamiento de la plaga anterior (cf.cf. Confer (lat.), compare 16:3\u20137). Como la estrella que cae al sonar la quinta trompeta (9:1) es un ser angelical, es posible que Ajenjo tambi\u00e9n sea un \u00e1ngel. En cuanto a las aguas amargas cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 9:15.<br \/>\n12 La cuarta trompeta oscurece una tercera parte del cielo, de modo que qued\u00f3 a oscuras el d\u00ed\u00ada durante una tercera parte y tambi\u00e9n la noche de la misma manera. Una vez m\u00e1s se nos recuerda la plaga de las tinieblas en Egipto (Exo. 10:21\u201323), lo que quiz\u00e1 sea la raz\u00f3n por la cual el golpe de los cuerpos celestiales produce una reducci\u00f3n de su duraci\u00f3n m\u00e1s que de la intensidad de su luz. \u00bfEs que Juan insin\u00faa que la gente experimentar\u00e1 tinieblas durante el d\u00ed\u00ada y tinieblas intensificadas en la noche debido a sus pecados, pero que el Se\u00f1or les da luz suficiente de d\u00ed\u00ada y de noche como para que puedan abandonar su tiniebla moral para alcanzar vida a la luz de su presencia?<\/p>\n<p>8:13-9:21 La quinta trompeta<\/p>\n<p>13 Un \u00e1guila anuncia ahora por en medio del cielo (para que todo el mundo pueda o\u00ed\u00adr su clamor) un triple ay a los que moran en la tierra. Los tres ayes corresponden a las tres trompetas que restan; ser\u00e1n m\u00e1s dr\u00e1sticos que los juicios de la trompeta anterior, dado que no est\u00e1n dirigidos a los elementos sino a los rebeldes de la humanidad. El cap. 9 describir\u00e1 los dos primeos ayes, pero no se describe el tercero, sino s\u00f3lo su consecuencia en la revelaci\u00f3n del reino (11:15\u201319). Ese ay es reflejado en 11:18, declarado m\u00e1s expl\u00ed\u00adcitamente en 16:17\u201320, descripto con mayor detalle en 17:12\u201318, celebrado en el lamento del cap. 18 y los himnos de 19:1\u201310 y finalmente retratado en 19:11\u201321. La tipolog\u00ed\u00ada del \u00e9xodo es evidente en el primer ay, teniendo un paralelo con la plaga de las langostas en Egipto (Exo. 10:1\u201320), pero menos en el segundo, que puede ser comparado con la matanza de los primog\u00e9nitos en Egipto, el juicio final de Dios sobre aquella naci\u00f3n.<br \/>\n9:1 Al sonar la quinta trompeta, una estrella hab\u00ed\u00ada ca\u00ed\u00addo y recibi\u00f3 la llave del pozo del abismo. La estrella es un \u00e1ngel; aunque ha ca\u00ed\u00addo, sigue siendo un instrumento para cumplir la voluntad de Dios (la llave del abismo le fue dada por la autoridad de Dios). El abismo representa el caos de las aguas; en la mitolog\u00ed\u00ada del antiguo Oriente eran personificadas por un poder del mal que se opon\u00ed\u00ada a los poderes del cielo y as\u00ed\u00ad lleg\u00f3 a denotar la morada de los agentes demon\u00ed\u00adacos. En 20:1\u20133 \u00e9ste es el lugar donde Satan\u00e1s es arrojado y aprisionado. De modo que aqu\u00ed\u00ad la referencia a la llave indica que todos sus habitantes est\u00e1n firmemente bajo el control de Dios.<br \/>\n2\u20134 El surgimiento de una nube como el humo de un gran horno sirve para producir la impresi\u00f3n de una nube de langostas que avanza. La comparaci\u00f3n de estas huestes demon\u00ed\u00adacas con langostas es un eco de la visi\u00f3n de Joel 2:1\u201310, donde se dice que los ej\u00e9rcitos de langostas parec\u00ed\u00adan caballos de guerra corriendo hacia la batalla, haciendo ruido como carrozas, atacando como poderosos guerreros, oscureciendo los cielos y teniendo garras como leones. Adem\u00e1s de estos hechos, Juan declara que las langostas ten\u00ed\u00adan poder para infligir dolor como escorpiones (cf.cf. Confer (lat.), compare 9:10). Las langotas normalmente devoran la vegetaci\u00f3n y no da\u00f1an a los seres humanos, pero \u00e9stas pasaban por alto la vegetaci\u00f3n y atacaban a la gente, m\u00e1s precisamente a los que no tienen el sello de Dios en sus frentes (al contrario, \u00e9stos tienen la se\u00f1al de la bestia; ver 13:16). Cinco meses es el tiempo normal de vida de una langota (la primavera y el verano), pero su visitaci\u00f3n en cualquier lugar naturalmente ser\u00e1 por un tiempo m\u00e1s limitado.<br \/>\n7\u20139 La descripci\u00f3n de las langostas recuerda Joel 1:6; 2:4\u20139, pero es com\u00fan en las tradiciones \u00e1rabes. C. Niebuhr en 1772 relataba la descripci\u00f3n \u00e1rabe de una langosta: \u2020\u0153Comparaba la cabeza de una langosta con la cabeza de un caballo, su pecho con el de un le\u00f3n, sus pies con los de un camello, su cuerpo con el de una serpiente, su cola con la de un escorpi\u00f3n y sus antenas con el cabello de una muchacha.\u2020\u009d 11 Su rey es llamado Abad\u00f3n en heb. y Apolio\u00c5\u2019n en gr. El primero en el ATAT Antiguo Testamento indica las profundidades del Seol y significa \u2020\u0153destrucci\u00f3n\u2020\u009d. El segundo es parecido al verbo gr. apollumi, \u2020\u0153destruir\u2020\u009d, pero bien puede ser una variante de Apolo, a quien los autores gr. hacen derivar de apollumi. El culto de Apolo, entre otros s\u00ed\u00admbolos, usaba el de la langosta, y los emperadores Cal\u00ed\u00adgula, Ner\u00f3n y Domiciano pretend\u00ed\u00adan ser encarnaciones de Apolo. Si esto estaba en la mente de Juan, la iron\u00ed\u00ada de la quinta trompeta es impresionante: \u00c2\u00a1la hueste destructora del infierno tiene como rey al emperador romano! (Esto de hecho se pone como paralelo en 17:16\u201318.)<br \/>\n13, 14 Cuando suena la sexta trompeta surge una voz que viene de los cuarto cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios. Est\u00e1 relacionada con los clamores de los m\u00e1rtires debajo del altar en el cielo (6:9, 10) y las oraciones de los santos en la tierra pidiendo liberaci\u00f3n (8:4, 5), aunque debe entenderse que es Dios quien responde a las oraciones de su pueblo. Los cuatro \u00e1ngeles que han estado atados junto al gran r\u00ed\u00ado Eufrates ser\u00e1n desatados. Este r\u00ed\u00ado y el Nilo forman los l\u00ed\u00admites ideales de la tierra prometida a Israel (G\u00e9n. 15:18). Tambi\u00e9n formaban el l\u00ed\u00admite oriental del Imperio Romano y m\u00e1s all\u00e1 estaba el imperio de los partos (o persas), el \u00fanico poder militar del mundo que hab\u00ed\u00ada derrotado decisivamente a los ej\u00e9rcitos romanos y a los cuales Roma hab\u00ed\u00ada llegado a temer. Los jud\u00ed\u00ados consideraban esa zona como el punto del norte de donde part\u00ed\u00adan los ej\u00e9rcitos que invad\u00ed\u00adan Palestina (1 Enoc 56:5\u20138 parece interpretar la profec\u00ed\u00ada de Gog en Eze. 38 y 39, como algo cumplido por los partos y los medos). Sin embargo, los cuatro \u00e1ngeles no mandaban un ej\u00e9rcito humano sino una aterrorizadora fuerza demon\u00ed\u00adaca, que no invad\u00ed\u00ada la tierra prometida sino el mundo imp\u00ed\u00ado. 15 En el programa divino no hay nada accidental. Ya est\u00e1 fijado el momento preciso de esta invasi\u00f3n. 16 El n\u00famero de las tropas montadas es se\u00f1alado como de dos mir\u00ed\u00adadas de mir\u00ed\u00adadas (doscientos millones, ver nota de la RVARVA Reina-Valera Actualizada). Este y otros c\u00f3mputos similares est\u00e1n inspirados por el Sal. 68:17 (la cantidad de carros de Dios cuando baj\u00f3 del Sina\u00ed\u00ad) y Dan. 7:10 (el n\u00famero de \u00e1ngeles que acuden a Dios por juicio). El ej\u00e9rcito demon\u00ed\u00adaco llega a servir tan plenamente los planes de Dios como la compa\u00f1\u00ed\u00ada angelical.<br \/>\n17\u201319 La descripci\u00f3n de los caballos y jinetes es aterrorizante, inconcebible y repugnante. Es extra\u00f1o que son los caballos los que producen terror y destrucci\u00f3n; los jinetes y los caballos parecen sumarse en una unidad, pero su poder destructor (con el fuego, el humo y el azufre ) surge de la boca de los caballos. Estos no son seres de la tierra; el fuego y el azufre corresponden al infierno (19:20; 21:8), as\u00ed\u00ad como el humo es caracter\u00ed\u00adstico del abismo (9:2).<br \/>\n20, 21 La plaga no alcanza para producir un efecto salut\u00ed\u00adfero en el mundo que se opone a Dios; la gente persiste en la idolatr\u00ed\u00ada, con sus males derivados, y no descubre que hay lugar para el arrepentimiento. \u00bfC\u00f3mo hemos de interpretar estas descripciones extraordinarias de los dos primeros ayes? G. B. Caird sugiere que \u2020\u0153hay en ellos una importante afirmaci\u00f3n teol\u00f3gica: que los poderes del mal tienen una inmensa reserva militar, de la cual pueden ser notoriamente reforzados, de modo que ning\u00fan orden terrenal puede estar seguro ante los ataques desde m\u00e1s all\u00e1 de la frontera, excepto en la victoria final de Dios. En un mundo en el cual el mal es virulento y tenaz, no debe esperarse que el programa del evangelio produzca una continua disminuci\u00f3n del poder de Satan\u00e1s, hasta que \u00e9ste haya sido reducido a la impotencia, sino m\u00e1s bien un firme y continuo endurecimiento de la resistencia, lo que lleva inexorablemente a una gran batalla\u2020\u009d.<\/p>\n<p>10:1-11:14 Intervalo entre la sexta y la s\u00e9ptima trompetas<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad como ha insertado un par\u00e9ntesis entre el sexto y el s\u00e9ptimo sellos, Juan hace lo mismo entre la sexta y la s\u00e9ptima trompetas. Sin embargo, mientras que el prop\u00f3sito del intervalo anterior fue el de aportar seguridad de la mano protectora de Dios sobre su pueblo durante los juicios mesi\u00e1nicos, ese motivo se menciona apenas brevemente en el peque\u00f1o or\u00e1culo de 11:1, 2. El prop\u00f3sito primario de esta interrupci\u00f3n en la historia es muy diferente. Primero, se hace una solemne declaraci\u00f3n de la seguridad y proximidad del fin cuando suena la s\u00e9ptima trompeta (1\u20137); segundo, la comisi\u00f3n de profetizar de Juan se reafirma nuevamente y aun se extiende, pues debe profetizar sobre muchos \u2020\u0153pueblos y naciones y lenguas y reyes\u2020\u009d; y tercero, la tarea de la iglesia en el tiempo de la tribulaci\u00f3n queda clara en cuanto a que es la de dar testimonio de Cristo ante quienes se oponen al evangelio (11:3\u201313). Por primera vez aparece aqu\u00ed\u00ad la figura del anticristo (11:7), y la doble naturaleza de la \u00faltima tribulaci\u00f3n se hace evidente, o sea los juicios de Dios sobre aquellos que se le oponen y la guerra contra la iglesia por los seguidores del anticristo. No se da promesa de que haya escapatoria de la \u00faltima, pero el fin de la historia es la reivindicaci\u00f3n de la iglesia y la conversi\u00f3n de muchos.<br \/>\n10:1\u201311 La proximidad del fin. 1 El \u00e1ngel poderoso a veces se identifica con Cristo, pero es improbable que Juan hable del Se\u00f1or como de un \u00e1ngel. El lenguaje de la visi\u00f3n recuerda Dan. 10:5, 6 y 12:7.  2 En vista del v. 11 parece que el librito incluye el resto de las visiones del Apoc.  3 Los siete truenos no son emitidos por el \u00e1ngel, ya que \u00e9stos vinieron luego de su clamor. Presumiblemente proven\u00ed\u00adan de Dios o de Cristo (como el mandato del v. 4). 4 Se le proh\u00ed\u00adbe a Juan que escriba el mensaje de los truenos. Lo que era el mensaje y por qu\u00e9 no fue revelado es algo que ha intrigado a los ex\u00e9getas durante muchos a\u00f1os. Quiz\u00e1 eso quiere decir que la voluntad de Dios es mucho mayor de lo que la profec\u00ed\u00ada puede expresar.<br \/>\n5 El \u00e1ngel se levanta sobre la tierra y el mar porque su mensaje es de importancia universal. 6, 7 El peso de su declaraci\u00f3n est\u00e1 en que ya no habr\u00e1 m\u00e1s tiempo. El prop\u00f3sito de Dios para la humanidad, revelado a los profetas, ahora ha de cumplirse; cuando el s\u00e9ptimo \u00e1ngel hace o\u00ed\u00adr su trompeta, ser\u00e1 consumado el misterio de Dios. El misterio no es una revelaci\u00f3n \u2020\u0153misteriosa\u2020\u009d de Dios, sino su prop\u00f3sito escondido al mundo incr\u00e9dulo. Su contenido es revelado y celebrado en 11:15\u201318.<br \/>\n8\u201311 Al neg\u00e1rsele el derecho de escribir un mensaje, Juan recibe una nueva comisi\u00f3n para proclamar otros. Esta parte de la visi\u00f3n recuerda Eze. 2:9\u20133:3. Como en el caso de Ezequiel, comer el rollo provoc\u00f3 tanto dulzura como amargor, lo que ilustra (seguramente en el Apoc.) la mezcla de gozo y dolor cuando se reciben y se hacen conocer las bendiciones reveladas y los juicios de Dios.<br \/>\n11:1, 2 La seguridad de la iglesia. En este breve or\u00e1culo el templo de Jerusal\u00e9n y sus adoradores son medidos para su protecci\u00f3n en el tiempo de la prueba (sobre este simbolismo ver Eze. 40:3, 4 y Am\u00f3s 7:7\u20139); el patio exterior de los gentiles y la ciudad son abandonados a la destrucci\u00f3n por parte de un poder pagano. Es improbable que Juan quisiera que esta \u2020\u0153profec\u00ed\u00ada\u2020\u009d se interpretara lit.lit. Literalmente (la ciudad y el templo hab\u00ed\u00adan sido destruidos una generaci\u00f3n antes), o que lo enmarcara como un tipo de par\u00e1bola prof\u00e9tica. M\u00e1s bien, como en el cap. 7, parece que hubiera adaptado una profec\u00ed\u00ada jud\u00ed\u00ada previa; lit.lit. Literalmente ha sido cumplida, pero espiritualmente aporta la verdad de la seguridad de la iglesia al soportar el sufrimiento. El mismo procedimiento de adaptaci\u00f3n es evidente en la profec\u00ed\u00ada de los vv. 3\u201313.<br \/>\n1 El templo de Dios y el altar, y a los que en \u00e9l adoran implican una idea, la de la iglesia (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Cor. 3:16). 2 Del mismo modo, el atrio de afuera y la ciudad santa en conjunto representan el mundo fuera de la iglesia. Es una transformaci\u00f3n osada, pero el v. 8 implica que la que una vez fue ciudad santa ahora ha llegado a ser pecadora junto con Sodoma, Egipto, el opresor del pueblo de Dios, y el imperio tir\u00e1nico que guerrea contra el Mes\u00ed\u00adas. Los cuarenta y dos meses del v. 2, \u2020\u01531.260 d\u00ed\u00adas\u2020\u009d de 12:6 y \u2020\u0153un tiempo, y tiempos y la mitad de un tiempo\u2020\u009d de 12:14 son expresiones equivalentes de los tres a\u00f1os y medio del gobierno del anticristo y todo ello deriva de las profec\u00ed\u00adas de Daniel (ver Dan. 7:25; 9:26, 27; 12:7).<br \/>\n11:3\u201314 La profec\u00ed\u00ada de los dos testigos. Aqu\u00ed\u00ad est\u00e1n envueltos principios de interpretaci\u00f3n similares a los de los vv. 1, 2. El ATAT Antiguo Testamento se cierra con una profec\u00ed\u00ada del regreso de El\u00ed\u00adas para ministrar al fin de la era (Mal. 4:5, 6). El gran maestro rab\u00ed\u00adnico Johanan ben Zakkai, contempor\u00e1neo del Juan que escribi\u00f3 el Apoc., declar\u00f3 que Dios dijo a Mois\u00e9s: \u2020\u0153Si mando al profeta El\u00ed\u00adas, ambos deb\u00e9is ir juntos.\u2020\u009d Esa identificaci\u00f3n se adecua a la descripci\u00f3n de los testigos descriptos en los vv. 5, 6. \u00bfEs que Juan quiere que entendamos que Mois\u00e9s y El\u00ed\u00adas han de volver y cumplir el ministerio descripto en este pasaje? No, hay indicaciones de que, como en los vv. 1, 2, la visi\u00f3n debe interpretarse simb\u00f3licamente. En el v. 4 Juan presenta a los profetas testificadores en los t\u00e9rminos de Zac. 4; all\u00ed\u00ad los dos olivos representan al sumo sacerdote Josu\u00e9 y Zorobabel el gobernador, y el \u2020\u0153candelero\u2020\u009d es Israel. El candelero \u00fanico se convierte en dos para adecuarse a los dos \u00e1rboles y ellos retratan la iglesia en su capacidad prof\u00e9tica. El candelero ya ha llegado a ser s\u00e9ptuplo para representar a las siete iglesias del Asia romana (1:12; 2:1); era una simple transici\u00f3n para hacer que se conviertan en dos y as\u00ed\u00ad adecuarse a los dos profetas. As\u00ed\u00ad tambi\u00e9n, cuando en el v. 7 se afirma que la bestia ataca (mejor \u2020\u0153hace guerra a\u2020\u009d, como BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n y BABA Biblia de las Am\u00e9ricas) a los dos testigos y los mata, y que la gente de los pueblos y de las razas y de las lenguas y de las naciones miran sus cad\u00e1veres y celebran el hecho mand\u00e1ndose regalos entre s\u00ed\u00ad (9, 10), es evidente que un cuadro original de dos profetas martirizados en Jerusal\u00e9n ha llegado a ser un s\u00ed\u00admbolo de un esfuerzo mundial para aplastar la iglesia de Dios. Sin embargo, la celebraci\u00f3n es prematura (11, 12).<br \/>\n3 Los testigos visten cilicio porque su mensaje es de juicio, llamando al arrepentimiento, y por lo tanto es paralelo a 14:6, 7.<br \/>\n5, 6 El extraordinario poder de la iglesia que testifica es planteado en t\u00e9rminos que recuerdan a El\u00ed\u00adas y Mois\u00e9s. El fuego destructor recuerda 2 Rey. 1:10, 11; la capacidad de evitar que caiga lluvia a 1 Rey. 17:1; la transformaci\u00f3n de agua en sangre y la agresi\u00f3n a la tierra con toda plaga a Exo. 7:12.<br \/>\n7 Aqu\u00ed\u00ad est\u00e1 la primera menci\u00f3n en el Apoc. de la bestia que sube del abismo. Se habla de ella como de algo bien conocido, pero las descripciones m\u00e1s completas sobre ella aparecen en los caps. 13 y 17. N\u00f3tese la similitud del lenguaje en 13:7 al describir la guerra de la bestia contra la iglesia. En cuanto al abismo ver sobre 9:1. 8 La gran ciudad originalmente indicaba a Jerusal\u00e9n (cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 1, 2 y la cl\u00e1usula final de esta frase), pero ha llegado a significar lo que Juan Bunyan llam\u00f3 \u2020\u0153Feria de las Vanidades\u2020\u009d. A lo largo del resto del libro la frase se usa refiri\u00e9ndose a la ciudad ramera de Roma (16:19; 17:18; 18:10\u201324). En un notable giro literario, Juan identifica a Jerusal\u00e9n con Sodoma, Egipto, la ciudad del anticristo y el mundo que rechaz\u00f3 y mat\u00f3 al Hijo de Dios.<br \/>\n9, 10 Los jud\u00ed\u00ados y los gentiles se combinan para celebrar su aparente victoria sobre la iglesia. La negativa de permitir el entierro de un cad\u00e1ver significa la mayor verg\u00fcenza a la cual se puede sujetar una persona (ver Sal. 79:3). 11 La iglesia es sometida por sus enemigos por tres d\u00ed\u00adas y medio, un juego de palabras deliberado sobre los tres a\u00f1os y medio de la tribulaci\u00f3n; sin embargo, \u00e9se es tambi\u00e9n tiempo del poderoso ministerio de los testigos. En comparaci\u00f3n con la victoria del anticristo, no es victoria alguna. La declaraci\u00f3n de que un aliento de vida enviado por Dios entr\u00f3 en ellos, y se levantaron sobre sus pies cita Eze. 37:10, que se refiere al avivamiento espiritual de la naci\u00f3n israelita. Por lo tanto, la \u2020\u0153resurrecci\u00f3n\u2020\u009d se debe ver como algo que significa un despertar tan grande que llenar\u00e1 al mundo de asombro; pero teniendo en cuenta la ense\u00f1anza apost\u00f3lica sobre la resurrecci\u00f3n de los muertos y la transformaci\u00f3n de los vivos (1 Cor. 15:51, 52; 1 Tes. 4:14\u201318) es m\u00e1s probable que se refiera a la \u2020\u0153primera resurrecci\u00f3n\u2020\u009d (20:5). Junto con el grave terremoto del v. 13 cf.cf. Confer (lat.), compare 6:12 y 16:18, implicando ambas cosas la llegada del fin antes de la revelaci\u00f3n del reino. 13 El n\u00famero 7.000 indica adecuadamente un d\u00e9cimo de la poblaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n en el primer siglo a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Al hacer que la ciudad represente la ciudad mundial, Juan no tiene necesidad de alterar su imagen porque \u2020\u01537.000\u2020\u009d puede ser interpretado como que significa cualquier n\u00famero grande. El hecho de que los sobrevivientes dieron gloria al Dios del cielo indica que estos hechos evocan el arrepentimiento de parte del populacho que lo hab\u00ed\u00ada hecho hasta entonces (cf.cf. Confer (lat.), compare Jos. 7:19).<\/p>\n<p>11:15-19 La s\u00e9ptima trompeta<\/p>\n<p>El sonido de la s\u00e9ptima trompeta tiene el fin de presentar el tercer ay (14), pero en lugar de una descripci\u00f3n de calamidad, se hace la proclamaci\u00f3n de la venida del reino de Dios. La naturaleza del tercer ay se expone en detalle m\u00e1s adelante (ver nota sobre 8:13).<br \/>\n15 El lenguaje de la proclamaci\u00f3n es un eco del Sal. 2:2, pero fraseado de manera especial, dado que lo que ha llegado es el reino \u2020\u00a6 de nuestro Se\u00f1or y de su Cristo, como una soberan\u00ed\u00ada indivisible. El reinar\u00e1 por los siglos de los siglos. \u00bfQui\u00e9n es \u00e9l? \u00bfNuestro Se\u00f1or o su Cristo? Tenemos aqu\u00ed\u00ad un estrecho paralelo con Juan 10:30: \u2020\u0153Yo y el Padre una cosa somos.\u2020\u009d<br \/>\n17 El habitual atributo de Dios se abrevia significativamente; ya no se dice que ha de venir (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:4), \u00c2\u00a1porque ya ha venido! El reino \u2020\u0153ha venido a ser\u2020\u009d (v. 15), dado que Dios ha puesto por delante su gran poder para aplastar la rebeli\u00f3n de la humanidad contra su gobierno soberano, que ha existido a trav\u00e9s de las edades. El reino de Dios es esencialmente la liberaci\u00f3n del mal y el don de la vida. El cap. 5 muestra que ha comenzado con la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y su victoria se celebra en la canci\u00f3n del v. 17. La canci\u00f3n marca una progresi\u00f3n ordenada de pensamiento que se expone luego en el Apoc. Dios ha comenzado a reinar, tal como se ve en el reino milenario (20:4\u20136); las naciones se enfurecieron, levant\u00e1ndose en rebeli\u00f3n (20:8, 9); ha venido tu ira, manifestada en juicio (20:9); ha llegado el tiempo de juzgar a los muertos (20:11\u201315), cuando los santos han de ser recompensados en la ciudad de Dios (21:9\u201322:5) y los destructores de la tierra ser\u00e1n echados en el lago de fuego (20:15; 21:8). 19 El templo de Dios que est\u00e1 en el cielo se abre para revelar el arca de su pacto. Su manifestaci\u00f3n en este punto implica que la meta del pacto, que es la promesa del reino, ahora est\u00e1 por ocurrir. Rel\u00e1mpagos, voces, truenos, un terremoto y una fuerte granizada son el testimonio de que ha llegado la consumaci\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare 8:5; 16:17\u201321).<\/p>\n<p>12:1-14:20 CONFLICTO ENTRE LA IGLESIA Y LOS PODERES DEL MAL<br \/>\nDado que las siete trompetas siguen a los siete sellos, ser\u00ed\u00ada natural dar por sentado que las siete copas de ira seguir\u00ed\u00adan inmediatamente siendo derramadas, completando as\u00ed\u00ad la historia de los dolores de parto del reino de Dios. Sin embargo, un largo par\u00e9ntesis es lo que aparece. Es necesario revelar la naturaleza del conflicto que el Cristo traer\u00e1 a su fin en su aparici\u00f3n. La lucha de los cristianos contra la exaltaci\u00f3n del emperador de su \u00e9poca como se\u00f1or y salvador del mundo se fija en el contexto de un enfrentamiento m\u00e1s terror\u00ed\u00adfico, en el cual el antiguo adversario de Dios y su pueblo lucha por todos los medios para torcer el prop\u00f3sito de Dios. De ese modo, el \u2020\u0153par\u00e9ntesis\u2020\u009d se encuentra en el coraz\u00f3n del libro, tanto en significado como en ubicaci \u00f3n. Cubre todo el per\u00ed\u00adodo mesi\u00e1nico desde el nacimiento de Cristo hasta la consumaci\u00f3n.<\/p>\n<p>12:1-17 La mujer, el drag\u00f3n y el libertador<\/p>\n<p>No es dif\u00ed\u00adcil reconocer la esencia de la historia cristiana en los vv. 1\u20136, pero de una cosa podemos estar seguros: ning\u00fan cristiano debe resumir el evangelio de Cristo de esta manera, omitiendo toda referencia a la vida y muerte de Cristo. Sin embargo, existen muchos relatos similares en el mundo antiguo sobre el conflicto entre los poderes del cielo y del infierno. El ciclo ugar\u00ed\u00adtico sobre Baal habla de la batalla de Baal, el dios de las tormentas, con Yam, el pr\u00ed\u00adncipe del mar. Los babilonios hablan de que Marduc mat\u00f3 a Tiamat, el monstruo de siete cabezas en las profundidades (la madre de Maduc se describe en forma similar a la mujer de 12:1 y se dice que Tiamat, al luchar contra el cielo, hizo caer un tercio de las estrellas). Los persas hablaban del hijo de Ahura luchando contra Azhi Dahaka, el drag\u00f3n del mal. Los egipcios relataban c\u00f3mo la diosa Hator (Isis, esposa de Osiris) huy\u00f3 del drag\u00f3n rojo Tif\u00f3n a una isla; \u00e9ste fue vencido por su hijo Horus y finalmente destruido por el fuego. Los griegos ten\u00ed\u00adan una historia similar en el nacimiento de Apolo de la diosa Leto, que fue perseguida por el gran drag\u00f3n Pit\u00f3n, porque \u00e9ste oy\u00f3 que su v\u00e1stago lo matar\u00ed\u00ada. Leto se escondi\u00f3 debajo del mar y el reci\u00e9n nacido Apolo inmediatamente alcanz\u00f3 la madurez y mat\u00f3 al drag\u00f3n. Otras variantes y adiciones a la historia eran comunes en el Medio Oriente y algunos jud\u00ed\u00ados ve\u00ed\u00adan en ellas notables paralelos con la promesa del Mes\u00ed\u00adas. Un desconocido autor apocal\u00ed\u00adptico retom\u00f3 la saga y la adapt\u00f3 a la esperanza jud\u00ed\u00ada agregando en el v. 5 la referencia al hijo var\u00f3n que ha de gobernar todas las naciones (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 2:9), y la derrota del drag\u00f3n por medio de Miguel, el \u00e1ngel guardi\u00e1n y protector de Israel (cf.cf. Confer (lat.), compare Dan. 12:1; hay un notable paralelo a los vv. 1\u20136 en uno de los himnos de acci\u00f3n de gracias de Qumr\u00e1n). Pareciera que Juan fue llevado a presentar el cumplimiento de estas expresiones de las creencias paganas y la promesa del ATAT Antiguo Testamento en el Cristo del evangelio por medio de la simple adici\u00f3n de los vv. 10, 11, transformando as\u00ed\u00ad la historia en una proclamaci\u00f3n de la victoria del Se\u00f1or crucificado y resucitado sobre los poderes del pecado y de la muerte.<br \/>\n1, 2 Las personas religiosas del mundo antiguo pod\u00ed\u00adan contemplar en una parturienta a una diosa coronada con doce estrellas como el zod\u00ed\u00adaco; un jud\u00ed\u00ado la habr\u00ed\u00ada entendido como la Madre Sion (ver. Isa. 26:16\u201327:1; 49:14\u201325; 57:1\u20138; 66:7\u20139), pero para Juan representaba la \u2020\u0153Madre\u2020\u009d de la comunidad mesi\u00e1nica, el creyente pueblo de Dios en el viejo y el nuevo pactos. 3 El gran drag\u00f3n rojo se identifica con Satan\u00e1s en el v. 9. Es el anticristo del mundo espiritual, as\u00ed\u00ad como su agente la \u2020\u0153bestia\u2020\u009d (13:1) es el anticristo de la tierra. 4 Su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo lo que muestra una victoria del demonio sobre los poderes angelicales, pero para Juan habr\u00e1 sido simplemente una alusi\u00f3n pict\u00f3rica al terrible poder del drag\u00f3n. 5 La afirmaci\u00f3n del destino del hijo para guiar todas las naciones (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 2:9) explica el deseo del drag\u00f3n de devorarlo, pues considera que aqu\u00e9llas son su leg\u00ed\u00adtima presa. Mientras que el arrebatamiento del ni\u00f1o ante Dios y su trono era originalmente para su seguridad, la escena es suficientemente similar a la ascenci\u00f3n victoriosa de Cristo como para aplic\u00e1rsela en ese sentido en este pasaje. 6 El pueblo de Dios est\u00e1 seguro de las acechanzas del demonio durante el per\u00ed\u00adodo del reino del anticristo; esto concuerda con la ense\u00f1anza de 7:1\u20137 y 11:1, 2.<br \/>\n7\u20139 La guerra en el cielo puede haber significado originalmente un intento de atacar el refugio del ni\u00f1o Redentor. El protagonista celestial es el arc\u00e1ngel Miguel que lleva a las huestes de Dios a derrotar al demonio y su ej\u00e9rcito diab\u00f3lico. Pero la significativa adici\u00f3n del v. 11 transforma el cuadro. El verdadero medio de la derrota del drag\u00f3n era la obra expiatoria de Cristo; su pueblo comparte la victoria cuando confiesa su fe en el evangelio y da testimonio de \u00e9l por medio de su palabra y sus hechos. La victoria angelical llega a ser una figura de la victoria de Cristo y sus seguidores.<br \/>\nLa canci\u00f3n de los vv. 10, 11 expresa con otras palabras las canciones del cap. 5 que celebran la victoria del Cordero por medio de su muerte en sacrificio y su resurrecci\u00f3n. As\u00ed\u00ad es tambi\u00e9n en el extraordinario paralelo de Juan 12:31, 32, el precipitar a Satan\u00e1s es el resultado de que Cristo fuera \u2020\u0153levantado\u2020\u009d en la cruz y por ende al trono de Dios. Las figuras del v. 9, como lo declara el v. 10, indican que Satan\u00e1s ya no puede acusar falsamente a los santos delante de Dios (ver Job 1 y Zac. 3), dado que Cristo ha asegurado su liberaci\u00f3n y los ha reconciliado con Dios por medio de su redenci\u00f3n.<br \/>\n13 Ahora el drag\u00f3n dirige su atenci\u00f3n a la mujer, o sea la iglesia, despu\u00e9s de fracasar en vencer a su Se\u00f1or (cf.cf. Confer (lat.), compare Juan 15:20). 14\u201316 Dentro del simbolismo de esta historia, la serpiente drag\u00f3n es un monstruo marino, de modo que estar en el desierto es estar fuera de su alcance.<br \/>\nEl paralelo con Exo. 19:4 sugiere el motivo del segundo \u00e9xodo: as\u00ed\u00ad como el Se\u00f1or libr\u00f3 a Israel del tir\u00e1nico Fara\u00f3n, cuid\u00f3 de ellos en el desierto y los gui\u00f3 a la tierra prometida, ahora har\u00e1 lo mismo para todo su pueblo en la tribulaci\u00f3n que lleva al reino final. 15, 16 La serpiente env\u00ed\u00ada una inundaci\u00f3n detr\u00e1s de la mujer, pero la tierra la absorbe y no puede hacer nada m\u00e1s. El cuadro ilustra la seguridad espiritual de los creyentes en relaci\u00f3n con todo lo que Satan\u00e1s pueda hacer contra ellos. 13:1 Sub\u00ed\u00ada del mar una bestia para recurrir a un aliado desde el abismo, su propio hogar.<\/p>\n<p>13:1-18 El anticristo y su profeta<\/p>\n<p>En su determinaci\u00f3n de aniquilar la iglesia, el drag\u00f3n llama en su ayuda no a uno sino a dos aliados. La primera bestia proviene del mar (1) mostrando su condici\u00f3n como un monstruo marino, como el mismo drag\u00f3n y por lo tanto demon\u00ed\u00adaco. La segunda bestia viene de la tierra (11). Esta diferencia corresponde a la que hay entre el behemot, el monstruo terrestre (Job 40:15\u201324) y el leviat\u00e1n, el monstruo marino (Job 41); en la literatura prof\u00e9tica y apocal\u00ed\u00adptica, estos seres tipifican los poderes que se oponen a Dios (ver p. ej.p. ej. Por ejemplo Isa. 27:1; 51:9; Eze. 32). En consonancia con eso el drag\u00f3n, la bestia del mar y la bestia de la tierra forman un tipo de trinidad perversa (ver 16:13). Satan\u00e1s pretende ser Dios; el anticristo es el cristo de Satan\u00e1s y la bestia de la tierra cumple la funci\u00f3n de un esp\u00ed\u00adritu impuro. El anticristo persuade al mundo a adorar al diablo; tiene una herida fatal pero vive (3) en una monstruosa imitaci\u00f3n del Cristo de Dios. La segunda bestia trata de persuadir al mundo para que adore al anticristo por su testimonio en acci\u00f3n y palabra, as\u00ed\u00ad como el Esp\u00ed\u00adritu Santo testifica del Cristo de Dios; y por medio de la marca de la bestia (que es una parodia del sello de Dios) crea una imitaci\u00f3n demon\u00ed\u00adaca de la iglesia de Cristo. De ese modo Juan describe al mundo dividido entre los seguidores de la Verdad y los seguidores de la Mentira.<br \/>\n1, 2 Los detalles del monstruo marino son tomados de Dan. 7, pero all\u00ed\u00ad las caracter\u00ed\u00adsticas de leopardo, oso y le\u00f3n se compart\u00ed\u00adan entre los cuatro imperios y sus gobernantes. Aqu\u00ed\u00ad se combinan en una temible unidad de poder y maldad: el leopardo significa la crueldad y la astucia, el oso la fuerza y el le\u00f3n la ferocidad. 3 El hecho de que una de sus cabezas estaba como herida de muerte, pero su herida mortal se hab\u00ed\u00ada sanado indica que uno de los emperadores hab\u00ed\u00ada muerto pero vuelto a la vida. Precisamente, eso es lo que se afirmaba de Ner\u00f3n en el tiempo en que se escribi\u00f3 el Apoc., ya que, aun cuando Ner\u00f3n se suicid\u00f3 en el a\u00f1o 68, se cre\u00ed\u00ada generalmente que hab\u00ed\u00ada vuelto a la vida y retornar\u00ed\u00ada a dirigir los poderes orientales contra Roma (ver luego sobre 17:8, 11 y la nota sobre el imperio anticristiano al fin de la exposici\u00f3n del cap. 18).<br \/>\n4\u20137 El mundo adora tanto al demonio como al falso cristo. Al \u00faltimo le fue dada una boca que hablaba insolencias y blasfemias (lo que ya era claro en las pretensiones de los emperadores romanos de ser divinos) y autoridad para actuar por cuarenta y dos meses, o sea el per\u00ed\u00adodo de la tribulaci\u00f3n (ver 11:2, 3; 12:14). \u00bfQui\u00e9n le dio esa autoridad, incluyendo el poder para hacer guerra contra los santos y vencerlos (7)? En el v. 4 el drag\u00f3n es el que da la autoridad, pero el l\u00ed\u00admite de cuarenta y dos meses fue fijado por Dios. De acuerdo con ello, lo que finalmente controla las acciones del anticristo es el permiso divino (cf.cf. Confer (lat.), compare Dan. 8:9\u201314; 11:36). La soberan\u00ed\u00ada de Dios nunca es m\u00e1s evidente que cuando la maldad llega a sus l\u00ed\u00admites, tal como se evidencia en la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas. 8 La referencia de las palabras desde la fundaci\u00f3n del mundo es incierta; puede ser relacionada con la muerte del Cordero (RVARVA Reina-Valera Actualizada, RVR-1960) o con la escritura de los nombres en el libro de la vida (DHHDHH Dios Habla Hoy, BABA Biblia de las Am\u00e9ricas, BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n, NC, etc.). Ambos significados son igualmente verdaderos; en cuanto al primero, cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Ped. 1:19, 20; para el \u00faltimo Ef. 1:4. La dificultad se resuelve para la mayor\u00ed\u00ada al recurrir a 17:8, donde se usa un lenguaje casi id\u00e9ntico, relacionando la frase con la escritura en el libro. Sin embargo, el orden de las palabras no favorece aqu\u00ed\u00ad esta interpretaci\u00f3n y es preferible mantener la de la RVARVA Reina-Valera Actualizada.<br \/>\n10 Hay diferencias en la interpretaci\u00f3n de este paralelo. Seg\u00fan RVARVA Reina-Valera Actualizada, BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n y otros, ambas frases se refieren a los perseguidores de la iglesia, indicando que la justicia alcanzar\u00e1 al opresor, pero puede ser mejor DHHDHH Dios Habla Hoy o BABA Biblia de las Am\u00e9ricas, donde se se\u00f1ala que recibir\u00e1n la penuria los que est\u00e9n destinados a ello. Este dicho es un eco de Jer. 15:2 y es un llamado a la perseverancia y la fidelidad hasta la muerte en el esp\u00ed\u00adritu de Jes\u00fas (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 8:34, 35).<br \/>\n11 La segunda bestia ten\u00ed\u00ada dos cuernos semejantes a los de un cordero, simulando el car\u00e1cter de Cristo, pero sus palabras eran demon\u00ed\u00adacas (cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 7:15). El hecho de que esta bestia hace que la tierra y sus habitantes adoren a la primera bestia sugiere que representa el sacerdocio del culto del emperador y las autoridades pol\u00ed\u00adticas que lo apoyan. Luego se le llama \u2020\u0153el falso profeta\u2020\u009d (16:13; 19:20; 20:10). Es posible que la primera bestia signifique el imperio anticristiano encarnado en un anticristo personal, de modo que este sacerdocio pagano se representa en una cabeza suprema que dirige su obra demon\u00ed\u00adaca. 13\u201315 Los sacerdotes paganos sienten escaso remordimiento cuando apelan a trucos, como la producci\u00f3n de fuego, presuntamente del cielo, y hacen que un \u00ed\u00addolo hable por medio de la ventriloquia. Sin embargo, n\u00f3tese que es un hecho caracter\u00ed\u00adstico de la profec\u00ed\u00ada cristiana que los enga\u00f1os anticristianos ocurrir\u00e1n en el tiempo del fin (p. ej.p. ej. Por ejemplo Mar. 13:22; 2 Tes. 2:9).<br \/>\n16\u201318 La marca de la bestia sobre los no cristianos es una contraparte del sello de Dios sobre los cristianos (7:1\u20138); ambos muestran la lealtad a un individuo, sea a Dios o al demonio. El efecto inmediato de reclamar que todos reciban la marca de la bestia es el ostracismo social de aquellos que la rechazan, y produce la guerra econ\u00f3mica del Estado contra la iglesia, con la muerte de aquellos que no se rinden a ello.<br \/>\nLa marca se describe como el nombre de la bestia o el n\u00famero de su nombre. Muchos idiomas antiguos no ten\u00ed\u00adan cifras para indicar n\u00fameros sino que en lugar de ellos usaban las letras del alfabeto (a=1, b=2, c=3 y as\u00ed\u00ad sucesivamente). Esto hace posible que un nombre sea representado por el n\u00famero que se obtiene agregando los valores num\u00e9ricos de las letras del nombre. Por ejemplo, hay una inscripci\u00f3n en una pared de Pompeya que dice: \u2020\u0153Amo a aquella cuyo n\u00famero es 545.\u2020\u009d \u00c2\u00a1Sin duda, la muchacha sab\u00ed\u00ada cu\u00e1l era ese nombre! De modo que, a pesar de las muchas posibilidades que permite el n\u00famero 666, es virtualmente seguro que el individuo indicado de ese modo fuera conocido por las iglesias a las que se dirig\u00ed\u00ada Juan y probablemente m\u00e1s all\u00e1. El nombre \u2020\u0153C\u00e9sar Ner\u00f3n\u2020\u009d transliterado del gr. al heb. produce el n\u00famero 666. Si lo es de lat\u00ed\u00adn al heb. da el n\u00famero 616, como se lee en algunos mss.mss. Manuscritos antiguos del Apoc. El n\u00famero habr\u00ed\u00ada tenido un valor especial en los c\u00ed\u00adrculos apocal\u00ed\u00adpticos donde el heb. (lenguaje del ATAT Antiguo Testamento) era conocido. Para los cristianos 666 era una cifra sumamente adecuada para el anticristo; representa una forma coherente de mostrar que no se alcanzaba la perfecci\u00f3n divina que es sugerida por 777, \u00c2\u00a1mientras que el nombre de Jes\u00fas en gr. totaliza 888! He aqu\u00ed\u00ad un aspecto de la diferencia entre el cristo del demonio y el Cristo de Dios; el falso cristo es tan incapaz de llegar a ser el liberador del mundo como el Cristo de Dios excede todas las esperanzas de la humanidad que espera un salvador.<\/p>\n<p>14:1-20 Or\u00e1culos del reino y del juicio<\/p>\n<p>El cap\u00ed\u00adtulo puede dividirse en siete breves or\u00e1culos: vv. 1\u20135, una visi\u00f3n de los creyentes fieles en el reino de Cristo; vv. 6, 7, la predicaci\u00f3n del evangelio en el per\u00ed\u00adodo de la tribulaci\u00f3n; el v. 8, una declaraci\u00f3n de la condena de \u2020\u0153Babilonia\u2020\u009d; los vv. 9\u201312, una advertencia relativa a la recepci\u00f3n de la marca de la bestia; el v. 13, una bienaventuranza sobre los que \u2020\u0153mueren en el Se\u00f1or\u2020\u009d; los vv. 14\u201320, dos visiones del juicio, una que usa el simbolismo de la cosecha del grano (14\u201316) y la otra que usa la figura de la cosecha de uvas (17\u201320).<br \/>\n14:1\u20135 Los 144.000 en el monte Sion. El prop\u00f3sito de esta visi\u00f3n es alentar a los cristianos en vista del relato del reino del anticristo en los cap\u00ed\u00adtulos 12 y 13.<br \/>\n1 La identidad de los 144.000 est\u00e1 determinada por 7:1\u20138 y 5:9, 10. Juan no habr\u00ed\u00ada representado dos grupos diferentes por un n\u00famero simb\u00f3lico tan ins\u00f3lito, especialmente cuando declara en ambos casos que llevan la marca de Dios en sus frentes (7:3, 4). La multitud se define como quienes hab\u00ed\u00adan sido redimidos de la tierra (3), un eco de la descripci\u00f3n de la iglesia en 5:9. Est\u00e1n sobre el monte Sion, o sea la Jerusal\u00e9n celestial (21:9\u201327). Esto tambi\u00e9n se adapta a la canci\u00f3n de acci\u00f3n de gracias en 5:9, 10, pero representa un avance sobre el cuadro anterior de los 144.000 (7:1\u20138), donde esta multitud sigue en la tierra, aunque luego se ve en el cielo pero sin disfrutar a\u00fan de los privilegios como realeza (7:9\u201317). El nombre escrito sobre sus frentes explica la naturaleza del \u2020\u0153sello\u2020\u009d de que se habla en 7:1\u20138; es el nombre del Padre del Cordero (\u00c2\u00a1contrasta el nombre o n\u00famero de la bestia sobre la mano o frente de sus seguidores!). 3 Las huestes angelicales de 5:9 cantaban una nueva canci\u00f3n, pero s\u00f3lo los 144.000 pod\u00ed\u00adan aprender \u00e9sta que trata sobre la experiencia de la redenci\u00f3n, que s\u00f3lo los pecadores salvados pod\u00ed\u00adan conocer. 4, 5 Esta descripci\u00f3n de la multitud salvada tiene un sentido tan pict\u00f3rico como su n\u00famero. Se los ve como hombres que nunca se mancharon con mujeres, lo que presumiblemente es as\u00ed\u00ad porque eran soldados del Cordero, en servicio activo (cf.cf. Confer (lat.), compare las reglas en el ATAT Antiguo Testamento sobre la guerra santa, que incluyen la abstenci\u00f3n de relaciones sexuales: Deut. 20:1\u20139; 23:9\u201314; 1 Sam. 21:4, 5; 2 Sam. 11:6\u201313). El simbolismo pod\u00ed\u00ada incluir la abstinencia de \u2020\u0153fornicaci\u00f3n\u2020\u009d con la ramera Babilonia (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 8).<br \/>\n14:6\u201320. El d\u00ed\u00ada de la ira. Esta sucesi\u00f3n de cortos or\u00e1culos se unifica por el uso de seis \u00e1ngeles que anuncian el juicio y lo llevan a cabo. Como los vv. 1\u20135, tiene la intenci\u00f3n de fortalecer el \u00e1nimo de los cristianos; la primera visi\u00f3n describe una compensaci\u00f3n por el bien y la otra una paga por las malas obras.<br \/>\n6, 7 Se da una \u00faltima advertencia a los incr\u00e9dulos. Todas las naciones son llamadas al arrepentimiento y la adoraci\u00f3n a Dios. El mensaje se llama el evangelio eterno, dado que las bendiciones eternas de las buenas nuevas a\u00fan permanecen para aquellos que respondan. Obs\u00e9rvese que la representaci\u00f3n de un \u00e1ngel predicando el evangelio es parte del simbolismo de las profec\u00ed\u00adas; el t\u00e9rmino \u2020\u0153\u00e1ngel\u2020\u009d significa \u2020\u0153mensajero\u2020\u009d y los mensajeros son de carne y hueso.<br \/>\n8 La ca\u00ed\u00adda de Babilonia se repite extensamente en los caps. 17 y 18. Este nombre se aplica a Roma en 1 Ped. 5:13 y en textos extrab\u00ed\u00adblicos.<br \/>\n9\u201313 Esta advertencia forma un complemento a la predicaci\u00f3n del evangelio eterno en los vv. 6, 7. Los seguidores de la bestia beber\u00e1n el vino del furor de Dios que ha sido vertido puro. El texto gr. describe el vino como \u2020\u0153mezclado sin mezclar\u2020\u009d, o sea vino fuerte mezclado pero no aguado (sobre este simbolismo ver Sal. 75:8; Isa. 51:17\u201323). El simbolismo de fuego y azufre (o \u2020\u0153azufre ardiente\u2020\u009d) como juicio viene de tan lejos como la destrucci\u00f3n de Sodoma en G\u00e9n. 19:24, 25 (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 34:8\u201310). 12 El llamado a la perseverancia de los santos encuentra un elemento adicional en la contemplaci\u00f3n de la condena de los adoradores de la bestia, as\u00ed\u00ad como el conocimiento de que muchos cristianos ser\u00e1n llamados a sufrir prisi\u00f3n y muerte (ver 13:10).<br \/>\n13 La bienaventuranza de los muertos que de aqu\u00ed\u00ad en adelante mueren en el Se\u00f1or sirve para un prop\u00f3sito similar. Si de aqu\u00ed\u00ad en adelante indica un punto en el tiempo ser\u00e1 el \u2020\u0153ahora\u2020\u009d de la redenci\u00f3n de Cristo (cf.cf. Confer (lat.), compare 12:10). Una traducci\u00f3n alternativa es \u2020\u0153seguramente\u2020\u009d; en cuyo caso la afirmaci\u00f3n es simplemente \u00e9nf\u00e1tica: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Bienaventurados con toda seguridad son los que mueren en el Se\u00f1or!\u2020\u009d, o expresiones parecidas (p. ej.p. ej. Por ejemplo NC, BABA Biblia de las Am\u00e9ricas).<br \/>\n14\u201320 Es habitual interpretar los vv. 14\u201316 como una descripci\u00f3n de la reuni\u00f3n de la iglesia por Cristo en su venida, y los vv. 18\u201320 como la reuni\u00f3n del mundo incr\u00e9dulo para juicio, especialmente en vista de la aparici\u00f3n de uno semejante al Hijo del Hombre en el v. 14 (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:13). Sin embargo, parece extra\u00f1o que Cristo reciba la orden de parte de un \u00e1ngel para aparecer en gloria y cumplir su obra salvadora. Es m\u00e1s probable que aquel \u2020\u0153de aspecto similar a un hombre\u2020\u009d sea una figura celestial que comparte algo de la gloria de Cristo, como el \u2020\u0153\u00e1ngel poderoso\u2020\u009d de 10:1. La cosecha del grano y la recolecci\u00f3n de las uvas representa entonces un acto abarcador de juicio, como en Joel 3:13, sobre el cual se basan estos dos or\u00e1culos. En cuanto a la cosecha en la tierra por medio de un instrumento angelical cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 13:41, 42.<br \/>\nEl sexto \u00e1ngel ten\u00ed\u00ada poder sobre el fuego y sali\u00f3 del altar; esto se relaciona con 6:9\u201311; 8:1\u20135; 9:13; 16:7. Ejemplifica nuevamente la conexi\u00f3n entre el sacrificio y la oraci\u00f3n de los santos de Dios as\u00ed\u00ad como el advenimiento del reino de Dios. La figura del juicio divino como un lagar donde se pisan las uvas parte de Isa. 63:1\u20136. Tiene simbolismo como la medici\u00f3n del fluir de sangre del vino del lagar y su exageraci\u00f3n es algo t\u00ed\u00adpico, al decir que sali\u00f3 sangre del lagar hasta la altura de los frenos de los caballos (20).<br \/>\nEn 1 Enoc 100 se habla de la guerra en los \u00faltimos d\u00ed\u00adas cuando padres e hijos luchar\u00e1n entre s\u00ed\u00ad y los hermanos contra los hermanos \u2020\u0153hasta que los torrentes se llenen de su sangre \u2020\u00a6 y el caballo pisar\u00e1 con sangre de pecadores hasta el pecho y la carroza se sumergir\u00e1 hasta lo m\u00e1s alto.\u2020\u009d Los jud\u00ed\u00ados describ\u00ed\u00adan en forma similar la matanza hecha por los romanos en tiempos de Adriano: \u2020\u0153Asesinaron a la gente [de Beter] continuamente, hasta que un caballo hundi\u00f3 las narices en sangre. Y la sangre se derram\u00f3 en el mar hasta seis kil\u00f3metros. Sin embargo, si piensas que Beter est\u00e1 cerca del mar, \u00bfno sabes que est\u00e1 a 65 kil\u00f3metros?\u2020\u009d La profec\u00ed\u00ada de Juan es una representaci\u00f3n caracter\u00ed\u00adstica del juicio en la parous\u00ed\u00ada de Cristo y debe ser interpretada a la luz de la naturaleza de un apocalipsis.<\/p>\n<p>15:1-16:21 LAS SIETE COPAS DE LA IRA<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de terminar el largo par\u00e9ntesis de los caps. 12\u201314, Juan vuelve al tema de los juicios mesi\u00e1nicos en el tiempo del fin. Como ocurre con los siete sellos y las siete trompetas, se retiene el n\u00famero siete, y se habla de copas de la ira (en 15:7 y a lo largo del cap. 16). El t\u00e9rmino gr. del caso se usa com\u00fanmente para un bol o taz\u00f3n de uso dom\u00e9stico (y probablemente sea as\u00ed\u00ad en 5:8), pero tambi\u00e9n se puede usar en cuanto a copas para beber (lo que es claro en Prov. 23:31). La frecuencia de la \u2020\u0153copa de ira\u2020\u009d de Dios como figura del juicio en el ATAT Antiguo Testamento debe ser determinante en cuanto a su significado aqu\u00ed\u00ad (de esos muchos casos, ver p. ej.p. ej. Por ejemplo Jer. 25:15; 49:12; Eze. 23:31, 32; Hab. 2:15). De particular importancia es Isa. 51:17, 22 por sus referencias a la \u2020\u0153copa de v\u00e9rtigo\u2020\u009d de la ira. Como el mismo Juan usa el simbolismo de beber la copa de la ira de Dios en 14:10 y 16:19, parece como si la misma imagen controla la presentaci\u00f3n de los juicios en los caps. 15 y 16.<br \/>\nSe dice que las copas causan las siete \u00faltimas plagas (1). A menudo esto se relaciona con el hecho de que no se da ninguna descripci\u00f3n del juicio de la s\u00e9ptima trompeta, aunque produce el fin (11:15); de all\u00ed\u00ad se sugiere que los juicios de las copas siguen el sonido de la \u00faltima trompeta. Esto es concebible, pero improbable. El contenido de las siete copas es muy similar al de las siete trompetas; en la mayor parte de los casos la diferencia radica en la amplificaci\u00f3n de la copa anterior por parte de la siguiente. Por ejemplo, la segunda y la tercera copas revelan que la segunda y la tercera plagas han aumentado en extensi\u00f3n (8:8\u201311; 16:3, 4); as\u00ed\u00ad como el terremoto que sigue a la s\u00e9ptima trompeta parece ser el de la s\u00e9ptima copa, s\u00f3lo que descripto con m\u00e1s detalle (11:19; 16:17\u201320). Los paralelos entre la cuarta trompeta y la cuarta copa son evidentes (8:12; 16:8) como tambi\u00e9n entre la quinta y sexta trompetas y la quinta y sexta copas (9:1\u201321; 16:10\u201316). Los juicios de las copas, por lo tanto, parecen dar una revelaci\u00f3n m\u00e1s amplia de lo que ya se ha mostrado en los juicios de las trompetas, junto con ciertos nuevos detalles.<br \/>\nEl c\u00e1ntico de los vencedores frente al mar de cristal (3, 4) celebra la conversi\u00f3n de las naciones en el cumplimiento de los actos justos de Dios (4). Por lo tanto, la visi\u00f3n exalta los efectos de las \u00faltimas plagas m\u00e1s bien que anunciar su venida. Mira hacia adelante y sirve para subrayar la afirmaci\u00f3n del v. 1: con las cuales la ira de Dios es consumada.<br \/>\nUn nuevo aspecto de los juicios de las copas requiere menci\u00f3n: tienen una llamativa similitud con las plagas del \u00e9xodo. Esto se not\u00f3 ya en las cuatro primeras trompetas de juicio (8:7\u201312), pero es m\u00e1s claro en esta serie, en cuanto todos los juicios de las copas reflejan las plagas de Egipto y su aparici\u00f3n es celebrada con \u2020\u0153el c\u00e1ntico de Mois\u00e9s y el c\u00e1ntico del Cordero\u2020\u009d entonado junto a un \u2020\u0153Mar Rojo\u2020\u009d celestial (15:3, 4). En este segundo \u00e9xodo todo es mayor que lo que ocurri\u00f3 en el primero, sea en sus juicios como en sus bendiciones, pero est\u00e1 en consonancia con la misi\u00f3n del Cristo al llevar a su cumplimiento las promesas de Dios bajo el antiguo pacto.<\/p>\n<p>15:1-8 Introducci\u00f3n a las copas de juicio<\/p>\n<p>2 Mar de vidrio, mencionado en 4:6, mezclado con fuego, sugiriendo la ira pronta para ser revelada desde el cielo (cf.cf. Confer (lat.), compare 8:5). Pero los vencedores sobre la bestia \u2020\u00a6 Estaban de pie sobre el mar cerca de Dios, como los israelitas estuvieron en pie al lado del Mar Rojo y cantaron su canci\u00f3n de liberaci\u00f3n (Exo. 15:1\u201318). 3, 4 El c\u00e1ntico de Mois\u00e9s \u2020\u00a6 y el c\u00e1ntico del Cordero son lo mismo, puesto que el patr\u00f3n de la redenci\u00f3n en el primer \u00e9xodo se ha realizado y cumplido en el segundo \u00e9xodo. Cada l\u00ed\u00adnea del c\u00e1ntico hace recordar a los profetas y salmistas. Grandes y maravillosas son tus obras, cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 98:1; 111:2; 139:14. Justos y verdaderos son tus caminos, cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 32:3; Sal. 145:17.  \u00bfQui\u00e9n no te temer\u00e1 \u2020\u00a6 ?, (cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 10:7) Todas las naciones vendr\u00e1n \u2020\u00a6 , cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 86:9. Porque tus juicios han sido manifestados, cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 98:2; Isa. 26:9. La visi\u00f3n es notable en su contexto, y es un recordatorio de que el \u00e9xito del anticristo es menos de lo que los cuadros hiperb\u00f3licos de los juicios mesi\u00e1nicos pueden sugerir.<br \/>\n5 El tabern\u00e1culo del testimonio (o tienda de testimonio) era el nombre dado al tabern\u00e1culo en el desierto (N\u00fam. 9:15), porque en \u00e9l se guardaba el arca que conten\u00ed\u00ada las tablas de piedra del pacto. Ya que m\u00e1s adelante el arca se guardaba en el templo, \u00e9ste mismo a veces fue llamado un tabern\u00e1culo. La expresi\u00f3n el tabern\u00e1culo del testimonio aqu\u00ed\u00ad enfatiza el hecho de que los juicios a punto de ejecutarse son la expresi\u00f3n de la justicia de Dios. 6\u20138 Cuando se les dio a los siete \u00e1ngeles siete copas de oro, llenas de la ira de Dios \u2020\u00a6 el templo se llen\u00f3 de humo por la gloria de Dios \u2020\u00a6  (8); para ocasiones similares a este fen\u00f3meno ver Exo. 40:35; 2 Cr\u00f3n. 7:2, 3; Isa. 6:4; Eze. 10:4; 44:4). Tal manifestaci\u00f3n denota la presencia de Dios, y en este contexto indica que Dios mismo ha de ejecutar los juicios que introducir\u00e1n su reino. Los \u00e1ngeles son s\u00f3lo sus instrumentos.<\/p>\n<p>16:1-21 La descripci\u00f3n de las copas de juicio<\/p>\n<p>1 Como nadie pod\u00ed\u00ada entrar al templo hasta que terminaran las copas de juicio (15:8) la gran voz \u2020\u00a6 desde el templo debe ser la de Dios. 2 El juicio de la primera copa repite la plaga egipcia de las llagas (Exo. 9:10, 11). 3\u20137 La conversi\u00f3n de los r\u00ed\u00ados y las fuentes de las aguas en sangre, como en los juicios de la segunda y tercera trompetas (8:8\u201311), divide en dos la plaga \u00fanica en Egipto (Exo. 7:19\u201321). La declaraci\u00f3n del \u00e1ngel en los vv. 5, 6 tiene el mismo pensamiento que la Sabidur\u00ed\u00ada de Salom\u00f3n 11:5\u201314, pero aplicado al anticristo y sus agentes para derramar la sangre de los santos y los profetas. El altar interviene en este juicio (cf.cf. Confer (lat.), compare 6:10; 8:3\u20135). N\u00f3tese la ausencia de \u2020\u0153ha de venir\u2020\u009d, como en 11:17; dado que Dios mismo act\u00faa en los juicios que producir\u00e1 su reino, no es conveniente hablar de su futura venida.<br \/>\n8\u201311 Una vez m\u00e1s una plaga egipcia (la de las tinieblas; Exo. 10:21) se divide en dos juicios de copas. El derramamiento que hace el \u00e1ngel de la cuarta copa sobre el sol aument\u00f3 su calor sin extinguir su luz, pero la quinta copa se derram\u00f3 sobre el trono de la bestia y as\u00ed\u00ad es como produce las tinieblas. Es posible que el dolor de esta plaga se deba a las langostas demon\u00ed\u00adacas de la quinta trompeta, que produjo tormentos a los adherentes de la bestia (9:1\u20136). Esta interpretaci\u00f3n est\u00e1 de acuerdo con la relaci\u00f3n de los juicios de la trompeta y la copa esbozados en la introducci\u00f3n a los caps. 15 y 16.<br \/>\n12\u201316 La sexta copa, como el juicio de la sexta trompeta, afecta al gran r\u00ed\u00ado Eufrates (cf.cf. Confer (lat.), compare 9:13\u201316), pero mientras que la sexta trompeta hace surgir las huestes demon\u00ed\u00adacas, la sexta copa prepara para la invasi\u00f3n del imperio por los reyes del Oriente. Estos \u00faltimos son descriptos m\u00e1s en 17:12, 13; se ponen a las \u00f3rdenes de las huestes del anticristo (17:17), saquean la ciudad de la ramera (17:16) y hacen guerra contra el Cordero (17:14). El impulso para hacer estas cosas es por medio de tres esp\u00ed\u00adritus inmundos semejantes a ranas que salen de las bocas del drag\u00f3n, la bestia y el falso profeta. En tiempos antiguos, las ranas eran consideradas seres impuros, y a veces aun como agentes de los poderes del mal. Aqu\u00ed\u00ad su misi\u00f3n, como la del esp\u00ed\u00adritu mentiroso en la historia de Acab (1 Rey. 22:19\u201323), es la de persuadir a los gobernantes del mundo que se unan en una gran batalla final contra Dios, en el lugar que se llama en hebreo Armaged\u00f3n. El significado del nombre es desconocido. Es una transliteraci\u00f3n al gr. del heb. Har-Megiddo, \u2020\u0153los montes de Meguido\u2020\u009d, pero la ciudad est\u00e1 ubicada en la llanura de Esdrael\u00f3n en Israel y no tiene monta\u00f1as; la m\u00e1s cercana es el Carmelo hacia el norte. Tal como el n\u00famero 666, tiene una historia en la tradici\u00f3n apocal\u00ed\u00adptica, pero no contamos con su secreto. Para Juan designaba no tanto un lugar como un hecho, o sea el \u00faltimo levantamiento de los malvados contra Dios que resulta en el establecimiento de su reino.<br \/>\n17\u201321 La s\u00e9ptima copa se derrama por el aire, lo que sugiere algo m\u00e1s terrible que el desastre provocado por los juicios previos; significa el golpe final contra las fuerzas del mal, por lo que una gran voz del santuario desde el trono (\u00bfla voz de Dios?) proclam\u00f3: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Est\u00e1 hecho!\u2020\u009d No podemos dejar de pensar en el clamor de Jes\u00fas desde la cruz: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Consumado es!\u2020\u009d (Juan 19:30) y la declaraci\u00f3n cuando el prop\u00f3sito de Dios en la nueva creaci\u00f3n se realiza: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Est\u00e1 hecho!\u2020\u009d (21:6). Los rel\u00e1mpagos y estruendos y truenos sugieren, como en 8:5 y 11:19, la teofan\u00ed\u00ada que concluye el juicio e introduce el reino de gloria. Pero mientras que el terremoto es un elemento integral de la venida de Dios (p. ej.p. ej. Por ejemplo Isa. 13:13; Hag. 2:6, 7; Zac. 14:4, 5), este terremoto es distinto porque sacude la gran ciudad y las ciudades de las naciones. La huida de las islas y las monta\u00f1as simboliza la reacci\u00f3n de la creaci\u00f3n ante la abrumadora gloria de Dios en su aparici\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare 6:12\u201314). El juicio definitivo se produce por un enorme granizo (cf.cf. Confer (lat.), compare la plaga en Egipto, Exo. 9:24; la destrucci\u00f3n de los ej\u00e9rcitos perseguidos por Josu\u00e9, Jos. 10:11; y la condenaci\u00f3n de las huestes de Gog, Eze. 38:22). Todas estas descripciones son eclipsadas por este evento, pero no produce arrepentimiento en la gente.<br \/>\nUna explicaci\u00f3n m\u00e1s completa de lo que se trata en los dos \u00faltimos juicios de las copas es el contenido de los caps. 17\u201319.<\/p>\n<p>17:1-19:10 EL REINADO Y LA RUINA DE LA CIUDAD DEL ANTICRISTO<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n expande la visi\u00f3n del juicio de la s\u00e9ptima copa, descripto brevemente en 16:17\u201321. Es importante observar que no describe lo que ocurre despu\u00e9s del juicio, porque en \u00e9l llega el fin (16:17). M\u00e1s bien, el pasaje cuenta c\u00f3mo \u2020\u0153Babilonia\u2020\u009d es llevada a beber toda la copa se\u00f1alada para ella (16:19).<br \/>\nLas figuras en el cap. 17 fluct\u00faan en manera complicada. En el cap. 12 el drag\u00f3n de siete cabezas y diez cuernos se presenta como representaci\u00f3n del demonio (v. 9), y en el cap. 13 es una encarnaci\u00f3n del esp\u00ed\u00adritu del mal, el anticristo. En el cap. 17 la bestia sostiene a la mujer que est\u00e1 sentada sobre ella; se declara que es la ciudad del anticristo (18), y la bestia es claramente el imperio que la sostiene. Este uso del simbolismo es comprensible, porque en la forma acadia de la batalla del monstruo del mar y de los dioses del cielo, el monstruo es femenino. La mujer y la bestia son formas alternativas de representar al mismo poder del mal. Pero, adem\u00e1s, en el v. 11 la bestia es un rey (DHHDHH Dios Habla Hoy, \u2020\u0153es el octavo rey\u2020\u009d) en el cual se encarna la naturaleza del imperio. Esto concuerda con la forma frecuente de identificar a los reyes en los escritos apocal\u00ed\u00adpticos as\u00ed\u00ad como a sus reinados (ver especialmente Dan. 2:38\u201344; 7:2\u20138, 15\u201326). El cuadro de la mujer que representa a la ciudad del anticristo en este cap\u00ed\u00adtulo se contrasta en forma extrema con la descripci\u00f3n de la mujer que representa la ciudad de Dios en los caps. 19 y 21, 22. Por ejemplo, la primera se describe como la \u2020\u0153madre de las rameras\u2020\u009d (5); la \u00faltima como una novia pura, esposa del Cordero (19:7; 21:9). Babilonia est\u00e1 embriagada con la sangre de los santos y con su vino atrae la muerte al mundo (6; 19:2); la novia ofrece agua de vida al mundo (22:17) y da testimonio de la redenci\u00f3n del reino eterno de Dios (21:6\u201322:5). Babilonia termina en la destrucci\u00f3n eterna (19:3); la novia-ciudad es el coraz\u00f3n de la nueva creaci\u00f3n (21:1\u20135). \u00c2\u00a1Es buena la caracterizaci\u00f3n que se ha hecho del Apoc. como la \u2020\u0153Historia de dos ciudades\u2020\u009d, a semejanza de la novela de Carlos Dickens!<\/p>\n<p>17:1-6 Una visi\u00f3n de Babilonia y su gloria<br \/>\n1, 2 Las palabras del \u00e1ngel a Juan podr\u00ed\u00adan conformar un t\u00ed\u00adtulo adecuado al conjunto de 17:1\u201319:10. La condenaci\u00f3n (o \u2020\u0153juicio\u2020\u009d, BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n) de la gran ramera. La ciudad de Tiro fue llamada \u2020\u0153ramera\u2020\u009d por Isa\u00ed\u00adas (Isa. 23:15\u201317), y tambi\u00e9n lo fue Jerusal\u00e9n (Isa. 1:21; Jer. 3) y N\u00ed\u00adnive (Nah. 3:4, 5). La \u00faltima parte del v. 2 alude al discurso de Jerem\u00ed\u00adas a Babilonia: \u2020\u0153Oh, t\u00fa que habitas junto a muchas aguas, rica en tesoros\u2020\u009d (Jer. 51:13). El r\u00ed\u00ado Eufrates flu\u00ed\u00ada a trav\u00e9s de la ciudad, que tambi\u00e9n ten\u00ed\u00ada muchos canales y manten\u00ed\u00ada un sistema de irrigaci\u00f3n que aseguraba su riqueza. De acuerdo con el v. 9 es claro que la ciudad de Roma est\u00e1 en mente, pues hab\u00ed\u00ada llegado a ser la nueva \u2020\u0153Babilonia\u2020\u009d que reprim\u00ed\u00ada al pueblo de Dios y corromp\u00ed\u00ada toda la tierra. 3 En el v. 1 la ramera est\u00e1 sentada sobre muchas aguas, pero aqu\u00ed\u00ad aparece sentada sobre una bestia en el desierto; la figura contrapuesta se explica por la asociaci\u00f3n del desierto con los seres demon\u00ed\u00adacos (cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 11:24). La bestia es escarlata, de acuerdo con el aspecto del drag\u00f3n, o sea el demonio (12:3). Estaba llena de nombres de blasfemia, refiri\u00e9ndose en primer lugar a las pretensiones de divinidad de los emperadores romanos. 4 El lujo y las impurezas morales de la ciudad aqu\u00ed\u00ad est\u00e1n presentadas v\u00ed\u00advidamente, una vez m\u00e1s con la ayuda de Babilonia caracterizada como en Jerem\u00ed\u00adas (Jer. 51:7). 5 La declaraci\u00f3n del nombre de la frente de la ramera alude a la costumbre de las prostitutas romanas de escribir su nombre en la tira de g\u00e9nero que acostumbraban usar las mujeres en la cabeza. El prefijo misterio significa que el nombre es simb\u00f3lico (cf.cf. Confer (lat.), compare 11:8). El t\u00ed\u00adtulo caracteriza a la ciudad tir\u00e1nica como alguien de la misma naturaleza como aquella contra la cual protestaron vehementemete los profetas de la antig\u00fcedad. 6 La mujer estaba embriagada con la sangre de los santos, especialmente por la incre\u00ed\u00adblemente cruel persecuci\u00f3n de Ner\u00f3n, pero tambi\u00e9n en anticipo de la guerra del anticristo contra la iglesia.<\/p>\n<p>17:7-18 La interpretaci\u00f3n de la visi\u00f3n: la condenaci\u00f3n de Babilonia<\/p>\n<p>Para explicar la visi\u00f3n de los vv. 1\u20136, el v. 8 es crucial. La \u2020\u0153bestia\u2020\u009d sobre la cual cabalga la mujer es claramente el imperio de la ciudad anticristiana, pero el lenguaje parece relacionarse con un individuo que era, y no es, y ha de subir del abismo (cf.cf. Confer (lat.), compare 11:17). En realidad, esta expresi\u00f3n se aplica tanto al imperio como al emperador. El antiguo mito de la conquista del primitivo monstruo del mar llega a indicar por un lado la naturaleza de los poderes pol\u00ed\u00adticos que oprim\u00ed\u00adan al pueblo de Dios (\u00c2\u00a1y por ende se opon\u00ed\u00adan a Dios mismo!) y por el otro su segura derrota por Dios. En algunas versiones el monstruo aparece como habiendo sido muerto y en otros simplemente como dominado. Lo primero se tiene en cuenta en Isa. 51:9, 10 y se aplica a la derrota de Egipto en el \u00e9xodo; lo segundo aparece en Isa. 30:7 para indicar la impotencia de Egipto para ayudar a Israel. Aplicando todo esto al fin de los tiempos, puede decirse que el monstruo del abismo era, es decir era vencido y dejado aplastado, y por lo mismo no es, pero ha de subir todav\u00ed\u00ada, de modo que el poder de Satan\u00e1s se ver\u00e1 en otro poder pol\u00ed\u00adtico encabezado por otro gobernante malvado. En el tiempo de Juan una circunstancia peculiar dio a este concepto una fuerza extraodinaria. Cuando muri\u00f3 Ner\u00f3n las noticias parec\u00ed\u00adan demasiado buenas para ser verdad. Circulaban rumores de que a\u00fan estaba vivo y que volver\u00ed\u00ada con un ej\u00e9rcito para atacar Roma. Cuando pasaron los a\u00f1os se comprendi\u00f3 que hab\u00ed\u00ada muerto, pero se esparci\u00f3 el temor de que pod\u00ed\u00ada levantarse de entre los muertos. De modo que, con un simbolismo apocal\u00ed\u00adptico, Juan combin\u00f3 las dos expectativas para expresar la horrible realidad de la ciudad imp\u00ed\u00ada y su gobernante imp\u00ed\u00ado; ambos eran infernales en su naturaleza y ambos eran instrumentos del diablo. (Sobre este tema, ver luego en la nota sobre el imperio anticristiano al fin de la exposici\u00f3n del cap. 18).<br \/>\n9\u201311 La dualidad de la aplicaci\u00f3n de estas figuras se expresa en el v. 9, pero con una identificaci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica: las siete cabezas de la bestia son los siete montes sobre los cuales est\u00e1 sentada la mujer, o sea Roma, conocida com\u00fanmente como \u2020\u0153la ciudad de las siete colinas\u2020\u009d. Roma estaba representando la parte de la \u2020\u0153madre de las rameras\u2020\u009d. Pero las siete cabezas tambi\u00e9n representan siete reyes. Sea lo que fuere que el n\u00famero siete representa para otros escritores, para Juan es un s\u00ed\u00admbolo de plenitud, de algo completo. De acuerdo con ello, cinco han ca\u00ed\u00addo, lo que quiere decir que la mayor\u00ed\u00ada ha venido y se ha ido; uno es se relaciona con el gobernante del momento; y el otro (o sea el s\u00e9ptimo) todav\u00ed\u00ada ha de venir, pero cuando lo haga debe quedar s\u00f3lo por un breve tiempo, naturalmente porque \u2020\u0153el tiempo est\u00e1 cerca\u2020\u009d (1:3). Despu\u00e9s de su partida, la bestia se revelar\u00e1 en toda su bestialidad como un octavo rey, que no es un reci\u00e9n venido, porque ya ha aparecido como uno de los siete, o sea Ner\u00f3n. Pero no ha de ser temido, porque va a la perdici\u00f3n, como est\u00e1 condenado a terminar todo monstruo que se opone a Dios.<br \/>\n12\u201314 Los diez cuernos, en la l\u00ed\u00adnea de Dan. 7:7, se interpretan como diez reyes. En la visi\u00f3n de Daniel preceden al poder que se opone a Dios (algunos son derribados por \u00e9l; Dan. 7:24), pero en la visi\u00f3n de Juan est\u00e1n confederados con el anticristo, los gobernantes de estados sat\u00e9lites o de provincias. Pero ellos todav\u00ed\u00ada no han recibido reino y cuando lo reciban su autoridad, junto con la de la bestia, ser\u00e1 por una hora. \u00c2\u00a1Tan corto es el tiempo que se les permite ir en una agitaci\u00f3n violenta! Su guerra contra el Cordero es infructuosa, porque \u00e9l es Se\u00f1or de se\u00f1ores y Rey de reyes, incluyendo los reyes del anticristo y sus llamados y elegidos y fieles compartir\u00e1n la victoria (cf.cf. Confer (lat.), compare las promesas a los vencedores en los caps. 2, 3).<br \/>\n15\u201318 Mientras que las aguas de Babilonia ten\u00ed\u00adan un sentido lit.lit. Literalmente en la profec\u00ed\u00ada de Jerem\u00ed\u00adas (Jer. 51:13; ver nota sobre v. 1), Juan las considera como un adecuado s\u00ed\u00admbolo de la gente sobre la cual gobierna la ciudad anticristiana. El anticristo que vuelve y sus confederados aborrecer\u00e1n a la ramera y la dejar\u00e1n desolada y desnuda (el lenguaje del v. 16 se toma de la descripci\u00f3n de Ezequiel del castigo de Israel; Eze. 23:25\u201329). No se da ninguna explicaci\u00f3n de por qu\u00e9 el gobernante anticristiano se vuelve en contra de la ciudad anticristiana. La historia popular sobre Ner\u00f3n esperaba que el emperador se levantara a dominar el Imperio, pero este cap\u00ed\u00adtulo, y el v. 13 expl\u00ed\u00adcitamente, da por sentado que gobernar\u00e1 sobre el Imperio y con su ira devastar\u00e1 las obras de Dios. Pero Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar su prop\u00f3sito. Los agentes del demonio ejecutan la voluntad de Dios. El mal se destruye por el mal y produce su propia cosecha. El anticristo y sus aliados, como el demonio a quien sirven, est\u00e1n en manos de Dios hasta que se cumplan las palabras de Dios. 18 Ahora se identifica la mujer, por lo menos con la claridad que permite un escrito apocal\u00ed\u00adptico, y lo suficiente como para que los lectores de Juan sepan de qui\u00e9n est\u00e1 hablando: es la gran ciudad que tiene imperio sobre los reyes de la tierra, o sea Roma en los tiempos de Juan, la amante del mundo. En cuanto al significado de esta identificaci\u00f3n para los cristianos modernos, ver la nota sobre el imperio anticristiano al fin de la exposici\u00f3n del cap. 18.<\/p>\n<p>18:1-24 Una maldici\u00f3n sobre Babilonia<\/p>\n<p>Este cap\u00ed\u00adtulo est\u00e1 moldeado de acuerdo con las endechas de los profetas del ATAT Antiguo Testamento sobre las naciones opresoras y arrogantes de su tiempo. A tal punto esto recuerda a aqu\u00e9llas que se puede decir que resume todos los or\u00e1culos prof\u00e9ticos sobre la condenaci\u00f3n de los pueblos injustos. Las profec\u00ed\u00adas contra Babilonia (Isa. 13; 21; 47; Jer. 50; 51) y contra Tiro (Eze. 26; 27) parecen haber estado especialmente en la mente de Juan. La canci\u00f3n sobre la ruina de Babilonia es considerablemente m\u00e1s larga que la descripci\u00f3n que Juan hace del evento en 17:12\u201318, pero forma parte de esa historia y aporta un fuerte cl\u00ed\u00admax.<br \/>\n1 La gloria del \u00e1ngel que desciende del cielo se describe en palabras usadas por Ezequiel al hablar de la gloria de Dios que vuelve al templo restaurado en la nueva edad (Eze. 43:1, 2). 2 \u00c2\u00a1Ha ca\u00ed\u00addo, ha ca\u00ed\u00addo Babilonia la grande! es una cita de Isa. 13:21, 22. Hablando estrictamente, este cuadro no es coherente con el de 19:3, pero son diferentes formas de retratar el juicio de Dios sobre una ciudad. Juan no tiene reparos en mezclar su simbolismo y espera que sus lectores lo interpreten a la luz de las escrituras prof\u00e9ticas. 3 Juan hace responsable a Roma de la corrupci\u00f3n de toda la tierra y, por lo tanto, esta nueva Babilonia debe ser arrasada de la tierra. 4 Cf. Isa. 52:11; Jer. 51:6, 45. 5 Cf. Jer. 51:9. 6 Ver Isa. 4:2; Jer. 16:18; 50:29. El clamor del v. 6 debe ser considerado como si se dirigiera a los ej\u00e9rcitos vengadores del anticristo y sus aliados. Ver 17:12, 13, 16. El juicio de Roma debe ser proporcional a su autoglorificaci\u00f3n, desenfreno y orgullo; cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 47:7\u20139. 8 De las plagas que cayeron sobre \u2020\u0153Babilonia\u2020\u009d, la muerte presuntamente significa \u2020\u0153pestilencia\u2020\u009d (ver sobre 6:8) y llanto significa \u2020\u0153calamidad\u2020\u009d, de modo que las tres plagas son \u2020\u0153pestilencia, calamidad y hambre\u2020\u009d. La destrucci\u00f3n por fuego se cumple por los ej\u00e9rcitos invasores a \u00f3rdenes del anticristo; cf.cf. Confer (lat.), compare 17:16.<br \/>\nLos lamentos sobre Babilonia son emitidos por los reyes de la tierra (9, 10), los comerciantes (11\u201317a) y los marineros (17b\u201319). Juan debe esto especialmente a la endecha de Ezequiel sobre Tiro (Eze. 26; 27). 9 Los reyes de la tierra son los que se mencionan en 17:18 y no los que est\u00e1n aliados con la bestia (17:16, 17; cf.cf. Confer (lat.), compare Eze. 26:16, 17). 10 La sustancia de cada lamento es la misma: En una sola hora vino tu juicio (ver vv. 17, 19).<br \/>\n11\u201313 Cf. la lista de las naciones comerciantes que traficaban con Tiro (Eze. 27:12\u201324) y su asombro y temor (Eze. 27:35, 36). Los vv. 12, 13 aportan una lista de productos vendidos a Roma por los comerciantes; cf.cf. Confer (lat.), compare las importaciones de Tiro (Eze. 27:12\u201324). La madera olorosa era una esencia de madera del Africa del Norte, usada especialmente para mesas muy costosas. El marfil era popular entre los romanos tanto para muebles decorativos como para ornamentos. El t\u00e9rmino usado para canela indica una planta arom\u00e1tica de la India, que se usaba en costosos ung\u00fcentos para el cabello. Los carros eran un tipo especial de carrozas, de cuatro ruedas y a menudo decorados costosamente. Se usan dos palabras para mencionar los esclavos (cuerpos y almas de hombres). La \u00faltima expresi\u00f3n aparece en Eze. 27:13 y, si bien en el lenguaje com\u00fan ambas era sin\u00f3nimas, la \u00faltima significa seres humanos. Sobre esto, Swete comenta: \u2020\u0153El mundo del tiempo de San Juan ministraba de mil maneras a las locuras y vicios de Babilonia, pero el cl\u00ed\u00admax lleg\u00f3 en el sacrificio de vidas humanas que se reclutaban de las familias de los ricos, llenaban los burdeles y proporcionaban los brutales placeres del anfiteatro.\u2020\u009d<br \/>\n17\u201319 La preocupaci\u00f3n de los marinos, as\u00ed\u00ad como la de los comerciantes, no era por la ciudad, ni por los que perecieran con ella, sino por sus propias p\u00e9rdidas de ingresos. 20 El llamado a alegrarse por el juicio sobre Babilonia deber\u00ed\u00ada separarse del lamento de los marinos. Se lo ve mejor como cumplimiento de la afirmaci\u00f3n del \u00e1ngel que comienza en el v. 4 e incluye los lamentos de los reyes, comerciantes y marinos. Sea o no intencional, 19:1\u20137 resulta ser una respuesta adecuada al clamor. 21 La acci\u00f3n simb\u00f3lica del \u00e1ngel se sugiere por una similar cumplida sobre Babilonia por Jerem\u00ed\u00adas (Jer. 51:63, 64). Los vv. 22, 23 recuerdan a Eze. 26:13 y Jer. 25:10 en sus descripciones del cese de las artes, la industria, las alegr\u00ed\u00adas del matrimonio y todos los medios de iluminaci\u00f3n. Sus \u2020\u0153comerciantes eran la nobleza del mundo\u2020\u009d fue dicho por Isa\u00ed\u00adas referente a los mercaderes de Tiro (23:8). Se aduce que una de las razones para el jucio de Roma fue porque, a juzgar por el v. 3, sus comerciantes hab\u00ed\u00adan promovido la corrupci\u00f3n de la ciudad y de ese modo ellos mismos estaban implicados con los vicios lujuriosos de la ciudad. Isa\u00ed\u00adas ya hab\u00ed\u00ada comentado las brujer\u00ed\u00adas de la Babilonia original (47:12) y Nah\u00fam conden\u00f3 las de N\u00ed\u00adnive (Nah. 3:4). Hechicer\u00ed\u00adas, o \u2020\u0153brujer\u00ed\u00adas\u2020\u009d, puede traducirse como \u2020\u0153encantamientos\u2020\u009d o \u2020\u0153maleficios\u2020\u009d (NC); t\u00e9rmino que armoniza con el criterio de que no est\u00e1 habl\u00e1ndose tanto de la hechicer\u00ed\u00ada literal como \u2020\u0153hechicer\u00ed\u00ada de alegres vicios lujuriosos y las idolatr\u00ed\u00adas que acompa\u00f1an por las cuales el mundo era fascinado y desviado\u2020\u009d (Swete). 24 Cf. Mat. 23:35, donde nuestro Se\u00f1or acus\u00f3 a Jerusal\u00e9n del mismo modo. La declaraci\u00f3n de Juan se justifica no s\u00f3lo por las persecuciones del pasado y la tribulaci\u00f3n futura, sino tambi\u00e9n por su interpretaci\u00f3n de Roma como encarnaci\u00f3n del esp\u00ed\u00adritu del mal que siempre ha atacado al pueblo de Dios (ver notas sobre 17:7\u201318).<br \/>\nNotas sobre el imperio anticristiano. Una pregunta apremiante surge de la lectura de los caps. 13, 17 y 18. En estas descripciones de la condenaci\u00f3n de la ciudad y el imperio del anticristo hay poca duda de que Roma estaba en la mente de Juan. En 17:9, 18 lo \u00fanico que no hace es nombrarla y para ello apela al nombre m\u00ed\u00adstico de \u2020\u0153Babilonia\u2020\u009d. Sus profec\u00ed\u00adas presentan la aparici\u00f3n pendiente de un anticristo que incorpora su maldad, pero cuyo reino durar\u00ed\u00ada s\u00f3lo un breve tiempo, terminando con la destrucci\u00f3n de la ciudad y la aparici\u00f3n del reino de Cristo. Es una suprema iron\u00ed\u00ada que Roma, en vez de llegar a ser la esfera del gobierno del anticristo, capitul\u00f3 ante el Cristo de Dios y lleg\u00f3 a ser un centro mundial del cristianismo. Muchos han llegado a la conclusi\u00f3n de que las profec\u00ed\u00adas de Juan recibieron su verdadero cumplimiento en ese entonces; pero el profeta, al anticipar la venida de Cristo y el descenso de la ciudad de Dios desde el cielo, dif\u00ed\u00adcilmente hubiera admitido esa interpretaci\u00f3n.<br \/>\nAqu\u00ed\u00ad es necesario recordar que la visi\u00f3n de Juan est\u00e1 relacionada fundamentalmente con las de los profetas del ATAT Antiguo Testamento. Todos ellos, en sus descripciones del derrumbe de las naciones opresoras de su tiempo, esperaban el establecimiento del reino de Dios luego de esos juicios (p. ej.p. ej. Por ejemplo Isa\u00ed\u00adas esperaba la liberaci\u00f3n mesi\u00e1nica despu\u00e9s del juicio de Dios sobre Asiria, Isa. 10, 11; Habacuc esperaba la destrucci\u00f3n de Babilonia, Hab. 2:2, 3; Jerem\u00ed\u00adas y Ezequiel esperaban que fuera despu\u00e9s del regreso de los jud\u00ed\u00ados bajo Ciro, Jer. 29\u201331; Eze. 26; y todas la visiones de Daniel la esperaban despu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda del tirano Ant\u00ed\u00adoco Ep\u00ed\u00adfanes; ver especialmente Dan. 7\u20139, 11, 12). En el NTNT Nuevo Testamento los evangelistas colocaban la ense\u00f1anza del Se\u00f1or sobre la segunda venida cerca de sus profec\u00ed\u00adas relativas al juicio sobre Jerusal\u00e9n (Mat. 24; Mar. 13; Luc. 21), y ese advenimiento se espera en un futuro no muy distante, aunque nunca con fecha (cf.cf. Confer (lat.), compare Rom. 13:11, 12; Heb. 10:37; Stg. 5:8; 1 Ped. 4:7; 1 Jn. 2:18). En esto Juan no era una excepci\u00f3n. En su opini\u00f3n pod\u00ed\u00ada haber dos realidades: por un lado, el Se\u00f1or hab\u00ed\u00ada llevado a cabo una redenci\u00f3n que traer\u00ed\u00ada el reino de Dios al mundo, y \u00e9l llegar\u00ed\u00ada pronto para su consumaci\u00f3n; por el otro lado, el \u2020\u0153misterio de la iniquidad\u2020\u009d era obviamente algo que actuaba en el mundo (2 Tes. 2:7) y Roma estaba jugando ya el papel del Anticristo. El escenario estaba dispuesto para el fin y Juan describe el drama como fue ense\u00f1ado por los profetas, por Cristo y por sus ap\u00f3stoles. Aplica esa doctrina a la situaci\u00f3n de su tiempo. La escala cronol\u00f3gica era demasiado breve, pero la esencia de su profec\u00ed\u00ada no era invalidada por ello. Los \u2020\u0153muchos anticristos\u2020\u009d (1 Jn. 2:18) de los d\u00ed\u00adas de Juan se han incrementado tal como muestra su cuadro y culminar\u00e1n en uno que cumplir\u00e1 perfectamente ese papel.<br \/>\nEl simbolismo usado en este \u2020\u0153cuadro\u2020\u009d del Anticristo es tan evidente como el que se emplea en el retrato de Satan\u00e1s, la ciudad y el Imperio y su uso en el cap. 12. Juan adapta la expectativa contempor\u00e1nea de la resurecci\u00f3n de Ner\u00f3n para describir al anticristo que ven\u00ed\u00ada como \u2020\u0153otro Ner\u00f3n\u2020\u009d. Hay un paralelo a esto en su aplicaci\u00f3n de la profec\u00ed\u00ada de que El\u00ed\u00adas vendr\u00ed\u00ada antes del d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or (Miq. 4: 5). Juan habr\u00ed\u00ada conocido c\u00f3mo Jes\u00fas aplic\u00f3 esta profec\u00ed\u00ada al ministerio de Juan el Bautista (Mar. 9:12, 13); \u00e9l mismo la coloca en un uso aun m\u00e1s amplio en relaci\u00f3n con el ministerio de toda la iglesia (cap. 11). Para \u00e9l era tan natural representar al anticristo como alguien que actuaba \u2020\u0153con el esp\u00ed\u00adritu y poder de Ner\u00f3n\u2020\u009d (cf.cf. Confer (lat.), compare Luc. 1:17), empleando la historia del Nero redivivus sin mayores explicaciones, en la misma medida que pod\u00ed\u00ada usar la profec\u00ed\u00ada del El\u00ed\u00adas redivivus sin explicaciones.<br \/>\nAs\u00ed\u00ad como no debemos tratar de definir la venida de Jes\u00fas sin otros c\u00e1lculos, sino prestar atenci\u00f3n m\u00e1s bien a lo que el gobierno providencial crea delante de nuestros ojos, as\u00ed\u00ad debemos permitir que Dios cumpla la profec\u00ed\u00ada de Juan a su tiempo y forma.<\/p>\n<p>19:1-10 Acci\u00f3n de gracias por los juicios sobre Babilonia<\/p>\n<p>Las palabras de alabanza que resuenan desde el cielo por la manifiesta justicia de Dios al destruir la ciudad del anticristo conforman una respuesta al clamor del \u00e1ngel en 18:20 a alegrarse por lo que Dios ha hecho. Las alabanzas del cielo son registradas en los vv. 1\u20134 y las de los santos, ap\u00f3stoles y profetas en los vv. 6\u20138. El orden de las alabanzas del cielo en el cap. 5 aqu\u00ed\u00ad aparece invertido; primero, la multitud de los \u00e1ngeles hace o\u00ed\u00adr su gozo entusiasta y luego los veinticuatro ancianos y los cuatro seres vivientes agregan su Am\u00e9n. El llamado a la alabanza por parte de los siervos de Dios, peque\u00f1os como grandes (5) es respondido por el clamor de los redimidos en los vv. 6\u20138. El cu\u00e1druple Aleluya de este pasaje es \u00fanico en el NTNT Nuevo Testamento; este t\u00e9rmino no aparece en otro lugar de sus p\u00e1ginas. Lo conocemos por su uso en los Sal., en particular en los llamados Hallel, o sea los Sal. 113\u2013118, cantado en los festivales de Israel y asociado sobre todo con la pascua.<br \/>\n1, 2 La canci\u00f3n desarrolla 7:10 y es similar en significado a 12:10. La salvaci\u00f3n incluye la liberaci\u00f3n de los poderes contrarios a Dios y por lo tanto del juicio. Los \u00e1ngeles celebran lo \u00faltimo, como es caracter\u00ed\u00adstico del Apoc. (cf.cf. Confer (lat.), compare 7:9, despu\u00e9s del juicio de los sellos; 11:16\u201318 despu\u00e9s del juicio de las trompetas; 15:3, 4 en anticipaci\u00f3n del derramamiento de las copas de ira). 3 El segundo Aleluya celebra lo irreversible de la destrucci\u00f3n de Babilonia. Su lenguaje es un eco de Isa. 34:9, 10, el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or sobre Edom, que en s\u00ed\u00ad mismo recuerda la destrucci\u00f3n de Sodoma y Gomorra. La descripci\u00f3n del fuego que no se apaga en el foso ardiente de Edom es seguido, sin embargo, por otro de la tierra que es habitada por aves y bestias salvajes, ligando dos cuadros simb\u00f3licos de juicio, que estrictamente son irreconciliables. Del mismo modo, el v. 3 tambi\u00e9n debe ser calificado por la descripci\u00f3n de la nueva creaci\u00f3n hecha por Juan (21:1\u20135), en la cual no habr\u00e1 lugar para los fuegos de Babilonia.<br \/>\n5 La voz que sali\u00f3 del trono debe ser de uno de los seres vivientes y no del Cristo glorificado, que dif\u00ed\u00adcilmente llamar\u00ed\u00ada al pueblo de Dios diciendo: Load a nuestro Dios. 6\u20138 Las alabanzas de la iglesia se relacionan con la venida del reino de Dios y las bodas del Cordero m\u00e1s bien que con la desolaci\u00f3n de Babilonia. La afirmaci\u00f3n de que reina el Se\u00f1or nuestro Dios Todopoderoso debe ser, como en 11:16, \u2020\u0153nuestro Dios Todopoderoso ha comenzado su reinado\u2020\u009d (BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n, \u2020\u0153ha establecido su reinado\u2020\u009d; Besson, \u2020\u0153entr\u00f3 en el reinado\u2020\u009d), o sea que ha llevado a la perfecci\u00f3n su reino de salvaci\u00f3n con bendiciones sin l\u00ed\u00admite para la humanidad, por lo tanto, ahora es el tiempo de las bodas del Cordero, en un sentido similar, porque la iglesia ya es la novia de Cristo, pero a\u00fan no es \u2020\u0153una iglesia gloriosa que no tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que sea santa y sin falta\u2020\u009d (Ef. 5:27). El comentario explicativo de que se vista de lino fino, resplandeciente y limpio. Porque el lino fino es los actos justos de los santos (v. 8), viene claramente de Juan y no es una parte del canto. Note el delicado balance de la gracia de Dios y la respuesta humana que aparece en las declaraciones: Se le ha concedido que se vista de lino fino, resplandeciente y limpio, porque la santidad es un don de Dios y su novia se ha preparado, ocup\u00e1ndose en los actos justos de los santos. La doble realidad contin\u00faa a trav\u00e9s de la vida cristiana (cf.cf. Confer (lat.), compare Fil. 2 :12, 13).<br \/>\n9 La cuarta bienaventuranza del Apoc. anticipa el cl\u00ed\u00admax de las relaciones de Cristo y su pueblo. Estos son los que han sido llamados a la cena de las bodas del Cordero o sea creyentes, indicando que aqu\u00ed\u00ad se emplea un doble simbolismo: la novia y los invitados son lo mismo (cf.cf. Confer (lat.), compare 21:9, 10, donde la novia es tambi\u00e9n la ciudad santa. Estas son palabras verdaderas de Dios; incluyen tambi\u00e9n a aquellas que hablan del juicio sobre Babilonia y la bienaventuranza de la participaci\u00f3n en la boda del Cordero, o sea las visiones de 17:1 hasta este punto. 10 El \u00e1ngel rechaza la adoraci\u00f3n de Juan dado que \u00e9l tambi\u00e9n es un consiervo tuyo que mantiene el testimonio de Jes\u00fas. Dios es el \u00fanico que debe ser adorado, porque el testimonio de Jes\u00fas es el esp\u00ed\u00adritu de la profec\u00ed\u00ada. Esa traducci\u00f3n podr\u00ed\u00ada significar que el testimonio de Jes\u00fas es el \u2020\u0153aliento\u2020\u009d o principio de la profec\u00ed\u00ada, pero eso es demasiado impersonal. La declaraci\u00f3n se aclara cuando se comprende que el nombre favorito de los jud\u00ed\u00ados para el Esp\u00ed\u00adritu de Dios era \u2020\u0153el Esp\u00ed\u00adritu de profec\u00ed\u00ada\u2020\u009d, por lo cual ello significa \u2020\u0153el testimonio presentado por Jes\u00fas es la carga del Esp\u00ed\u00adritu que inspira la profec\u00ed\u00ada\u2020\u009d, \u00c2\u00a1y \u00e9l glorifica al Se\u00f1or! Eso expresa perfectamente la ense\u00f1anza del Esp\u00ed\u00adritu Santo en los discursos de Juan 14\u201316 (ver especialmente Juan 14:26; 16:12\u201315).<\/p>\n<p>19:11-22:5 LA REVELACION DEL CRISTO Y DE LA CIUDAD DE DIOS<br \/>\nEl juicio de Babilonia ha sido el tema de 17:1\u201319:10, afirmado sobre todo por la s\u00e9ptima copa en el juicio de 16:17\u201321. Pero a\u00fan no se ha expresado el destino del anticristo y sus aliados, que es el tema del juicio de la sexta copa (16:12\u201314). Esto es el prefacio de las visiones finales del triunfo de Cristo y su reinado, que consiste en una descripci\u00f3n de la venida de Cristo y la subyugaci\u00f3n de los poderes del mal (19:11\u201320:3), el reino de Cristo en este mundo (20:4\u201310); el juicio final (20:11\u201315); y la nueva creaci\u00f3n y la ciudad de Dios (21:1\u201322:5).<\/p>\n<p>19:11-21 El jinete del caballo blanco<\/p>\n<p>11\u201315 El cuadro de la venida de Cristo se logra por medio de una serie de im\u00e1genes simb\u00f3licas que iluminan aspectos de un hecho demasiado grande como para ser captado de antemano. Cuando se abre el cielo, lo primero que ve Juan es un caballo blanco, con un jinete que se llama Fiel y Verdadero. Por lo com\u00fan no pensamos en Cristo regresando en un caballo, acompa\u00f1ado por multitudes de \u00e1ngeles en caballos, ni tenemos por qu\u00e9 hacerlo. Es una representaci\u00f3n de Jes\u00fas el todopoderoso Conquistador, \u2020\u0153mariscal\u2020\u009d de los ej\u00e9rcitos celestiales, viniendo a dominar a los rebeldes de la tierra, que son dirigidos por los poderes del infierno. Sus ojos como una llama de fuego se relacionan con el juicio; sus muchas diademas, con su posici\u00f3n como \u2020\u0153Rey de reyes y Se\u00f1or de se\u00f1ores\u2020\u009d. Tiene un nombre escrito que nadie conoce sino \u00e9l mismo, sin embargo, sus nombres son dados en los vv. 11, 13 y 16; testifican de quien es \u00e9l, pero s\u00f3lo Dios puede captar el misterio de su persona (cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 11:27). Su vestidura te\u00f1ida en sangre es la de Dios (ver Isa. 63:1\u20136), que seg\u00fan los rabinos Dios usar\u00ed\u00ada el d\u00ed\u00ada de su venganza sobre Roma. Los ej\u00e9rcitos en el cielo que siguen a Cristo son las \u2020\u0153huestes celestiales\u2020\u009d, o sea los \u00e1ngeles que le rodean (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Rey. 22:19; Sal. 103:20; Dan. 7:9, 10, 13; Mar. 8:38; 13:26, 27; 2 Tes. 2:5, 6). El Se\u00f1or tiene una espada para herir con ella a las naciones y pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso: dos figuras complementarias en las que Jes\u00fas se revela primero como soldado y luego como granjero que asegura su cosecha de uvas.<br \/>\n16\u201318 Las \u00f3rdenes del \u00e1ngel a las aves de presa \u00c2\u00a1Congregaos para el gran banquete de Dios! se toman de la visi\u00f3n de Ezequiel sobre el derrumbe de Gog y Magog (Eze. 39:17\u201320), aunque el ataque a Gog y Magog es puesto por Juan en el final del reino terrenal (20:7\u20139), en armon\u00ed\u00ada con la visi\u00f3n de Ezequiel (Eze. 38:7\u20139). Este gran banquete para las aves de rapi\u00f1a es una contraparte de la fiesta que comienza en el reino de Dios (Isa. 25:6), descripta aqu\u00ed\u00ad como la cena de las bodas del Cordero.<br \/>\n19\u201321 La bestia y sus aliados se re\u00fanen para hacer la guerra contra el que estaba montado sobre el caballo y contra su ej\u00e9rcito. Est\u00e1n congregados, o sea en Armaged\u00f3n (16:16). \u00c2\u00a1Pero no hay batalla! Los ej\u00e9rcitos del cielo vigilan mientras la bestia y el falso profeta son capturados, el Cristo esgrime la espada de su boca y el demonio es arrojado en el abismo. Esta es una escena de juicio por medio del poder de la palabra de Dios. Toda la descripci\u00f3n es pict\u00f3rica, incluyendo el caballo de Cristo, la espada que sale de su boca y las aves que se hartan de la carne de los que han sido muertos. No podemos estar seguros del significado de los detalles de este cuadro, aparte de una realidad dominante: la victoria de Cristo sobre los que se oponen a \u00e9l es total. El anticristo y el falso profeta fueron lanzados vivos al lago de fuego ardiendo con azufre. El lago de fuego es un cuadro variante del infierno, que en gr. es Gehenna, transliteraci\u00f3n del heb. Ge-hinnom, el valle de \u2020\u0153Hinnom\u2020\u009d, donde en tiempos de Jerem\u00ed\u00adas los jud\u00ed\u00ados ofrec\u00ed\u00adan sacrificios humanos (ver Jer. 7:31). En la literatura apocal\u00ed\u00adptica, ambos t\u00e9rminos son pict\u00f3ricos; el primero es un desarrollo del concepto del abismo y ambos representan el inescapable juicio de Dios sobre aquellos que persisten en su rebeli\u00f3n.<\/p>\n<p>20:1-3 La subyugaci\u00f3n del drag\u00f3n<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n de la subyugaci\u00f3n del \u2020\u0153drag\u00f3n\u2020\u009d (Satan\u00e1s) contin\u00faa sin una interrrupci\u00f3n el relato de la conquista de la trinidad malvada que ha reunido a \u2020\u0153los reyes de todo el mundo \u2020\u00a6 para la batalla del gran d\u00ed\u00ada del Dios Todopoderoso\u2020\u009d (16:14). Esos p\u00e1rrafos nunca debieron haber sido separados. Despu\u00e9s del juicio del anticristo y el falso profeta y las multitudes que ellos han enga\u00f1ado, el enemigo final, o sea el diablo, que hab\u00ed\u00ada inspirado la rebeli\u00f3n contra Dios, es objeto de atenci\u00f3n. No es necesaria ninguna gran lucha; un \u00e1ngel le prendi\u00f3, le at\u00f3 con una cadena, lo arroj\u00f3 al abismo y lo cerr\u00f3, y lo sell\u00f3 sobre \u00e9l, un medio cu\u00e1druple de asegurar que ha sido removido de todo contacto con la humanidad en la tierra (sobre este simbolismo ver Isa. 24:21, 22). Como declara el texto, esto era para que no enga\u00f1ase m\u00e1s a las naciones, hasta un momento decretado por Dios cuando ser\u00e1 liberado por un breve lapso, o sea hasta que se cumpliesen los mil a\u00f1os. La liberaci\u00f3n, as\u00ed\u00ad como la prisi\u00f3n, son el cumplimiento del prop\u00f3sito inescrutable de Dios.<br \/>\nNota. El reinado de Cristo de mil a\u00f1os. La atadura de Satan\u00e1s por mil a\u00f1os coincide con el \u2020\u0153reino de Cristo\u2020\u009d por mil a\u00f1os (20:4). Este reino de mil a\u00f1os ha recibido el nombre de \u2020\u0153milenio\u2020\u009d (mille significa \u2020\u0153mil\u2020\u009d en lat.) y se llama \u2020\u0153quiliasmo\u2020\u009d a la doctrina (chilias es mil en gr.). La limitaci\u00f3n de reinado del Mes\u00ed\u00adas a mil a\u00f1os no se encuentra en el ATAT Antiguo Testamento, sino que el reino sobre el cual \u00e9l domina se representa t\u00ed\u00adpicamente como un reino de este mundo, centrado en Jerusal\u00e9n. En Isa. 65:17\u201325 y 66:22, 23 se habla de la creaci\u00f3n de nuevos cielos y nueva tierra, pero la descripci\u00f3n del reino de Dios se da totalmente en t\u00e9rminos de este mundo (una Jerusal\u00e9n gozosa, longevidad humana, estabilidad en los hogares y el campo, ni\u00f1os felices, animales pac\u00ed\u00adficos). Algunos autores apocal\u00ed\u00adpticos enfatizan este concepto de una nueva creaci\u00f3n, de modo que entre los jud\u00ed\u00ados es com\u00fan distinguir entre el reino del Mes\u00ed\u00adas en este mundo y el reino de Dios en el nuevo (aunque no sin el Mes\u00ed\u00adas). Exist\u00ed\u00ada una gran diversidad de opiniones sobre la duraci\u00f3n del reino mesi\u00e1nico entre los rabinos. Se suger\u00ed\u00ada que durar\u00ed\u00ada 40 a\u00f1os (de acuerdo con los que estuvo Israel en el desierto), o 400 a\u00f1os (tiempo en Egipto), o 4.000 (desde la creaci\u00f3n hasta el presente). Otros puntos de vista eran que durar\u00ed\u00ada 365 d\u00ed\u00adas (Isa. 63:4 habla de un \u2020\u0153d\u00ed\u00ada\u2020\u009d de venganza y un \u2020\u0153a\u00f1o\u2020\u009d de redenci\u00f3n) o 365.000 a\u00f1os (Sal. 90:4 habla de un d\u00ed\u00ada como mil a\u00f1os ante el Se\u00f1or). Este \u00faltimo pasaje lleg\u00f3 a ser combinado con la idea de la historia como recapitulando la semana de la creaci\u00f3n, seguida por el reposo divino el s\u00e1bado, de modo que los seis d\u00ed\u00adas de la historia llevar\u00ed\u00adan a un s\u00e1bado hist\u00f3rico, el reino del Mes\u00ed\u00adas, que a su vez ser\u00ed\u00ada seguido de un octavo d\u00ed\u00ada sin fin. Este criterio se presenta en el cap. 15 de la Ep\u00ed\u00adstola de Bernab\u00e9, una obra cristiana m\u00e1s o menos contempor\u00e1nea al Apoc. Para Juan los \u2020\u0153mil a\u00f1os\u2020\u009d probablemente indicaban el car\u00e1cter del reino de Cristo m\u00e1s que su duraci\u00f3n, o sea que habla de su naturaleza como el reposo sab\u00e1tico de la historia humana, y as\u00ed\u00ad se vincula con la ense\u00f1anza en Heb. del reino como el reposo sab\u00e1tico que espera al pueblo de Dios (Heb. 4). Sin duda, Juan habr\u00ed\u00ada sido confirmado en esta interpretaci\u00f3n por la lectura de Eze. 36\u201348, donde la restauraci\u00f3n de Israel a su tierra bajo el Mes\u00ed\u00adas, el nuevo David (caps. 36, 37) es seguida por la rebeli\u00f3n de Gog (caps. 38, 39) y la promesa de una nueva Jerusal\u00e9n con un nuevo templo (caps. 40\u201348). La oraci\u00f3n que Jes\u00fas ense\u00f1\u00f3 a sus ap\u00f3stoles ser\u00ed\u00ada as\u00ed\u00ad m\u00e1s importante aun (\u2020\u0153venga tu reino, sea hecha tu voluntad, como en el cielo as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n en la tierra\u2020\u009d, Mat. 6:10); y Juan tambi\u00e9n habr\u00ed\u00ada conocido las bienaventuranzas (\u2020\u0153Bienaventurados los pobres en esp\u00ed\u00adritu, porque de ellos es el reino de los cielos \u2020\u00a6 Bienaventurados los mansos, porque ellos recibir\u00e1n la tierra por heredad\u2020\u009d; Mat. 5:3, 5).<br \/>\nLa exposici\u00f3n de Pablo sobre el reino de Cristo en 1 Cor. 15:22\u201325 est\u00e1 estrechamente relacionada con la exposici\u00f3n de Juan e indica la probabilidad de que sea una tradici\u00f3n establecida en la iglesia primitiva. Ciertamente, fue as\u00ed\u00ad en los primeros siglos, pero algunos l\u00ed\u00adderes cristianos destacados se opon\u00ed\u00adan, favoreciendo interpretaciones m\u00e1s extravagantes. La interpretaci\u00f3n de Agust\u00ed\u00adn de que el milenio es el per\u00ed\u00adodo de la iglesia entre la primera y segunda venida de Cristo lleg\u00f3 a ser la ense\u00f1anza oficial tanto de la Iglesia Cat\u00f3lica como de las reformadas. Un ejemplo es el comentario de Hendriksen sobre el Apoc., donde identifica la atadura de Satan\u00e1s (20:1\u20133) con su expulsi\u00f3n del cielo (12:9); los mil a\u00f1os del poder de la iglesia (20:4\u20136) con su tiempo de triunfante testimonio (11:2\u20136; 12:14, 15); el ataque de los ej\u00e9rcitos de Gog y Magog (20:7\u20139) con la persecuci\u00f3n de la iglesia por el anticristo (11:7\u201310; 13:7, 8); la posterior destrucci\u00f3n de esos ej\u00e9rcitos (20:9) con el Armaged\u00f3n (19:19\u201321); y el juicio final (20:11\u201315) con el juicio mesi\u00e1nico (14:14\u201320).<br \/>\nEsta es una plausible e interesante interpretaci\u00f3n del texto, pero parece incluir dificultades insuperables. En 12:9 Satan\u00e1s es echado del cielo, donde ya no podr\u00e1 acusar m\u00e1s a los santos delante de Dios, para caer en la tierra, donde se intensifica su guerra contra la iglesia, porque su tiempo es corto; en 20:1\u20133, es sacado de la tierra y encarcelado en el abismo, para que ya no pueda corromper a la humanidad. El juicio de 14:14\u201320 est\u00e1 en l\u00ed\u00adnea con los juicios mesi\u00e1nicos de los \u00faltimos tiempos, sobre todo con lo que ocurra en la venida de Cristo (19:19\u201321); mientras que el juicio final de 20:11\u201315 es sobre todas las generaciones de la humanidad. La derrota de los poderes del mal se describe en el indivisible pasaje de 19:19\u201321:3, y eso ocurre en la venida de Cristo en gloria, lo que es seguido por un reinado de mil a\u00f1os. Agreguemos a ellos la imposibilidad de reconciliar la presunci\u00f3n de Juan, compartida en general por los profetas, de que el Se\u00f1or puede venir pronto (1:3; 22:20) con la noci\u00f3n de que el reinado de mil a\u00f1os preceder\u00e1 su venida, lo que produce la dificultad de atribuir a Juan este esquema interpretativo. Juan sab\u00ed\u00ada bien que el reino de Dios se estableci\u00f3 por medio de la redenci\u00f3n de Cristo (caps. 5; 12:10\u201312); el reino que el Se\u00f1or traer\u00e1 en la segunda venida ser\u00e1 el triunfo del que trajo por medio de su ministerio encarnado, de all\u00ed\u00ad la revelaci\u00f3n de lo que ha estado en el mundo desde la resurrecci\u00f3n en adelante.<br \/>\nEntonces, \u00bfpor qu\u00e9 Dios permite la liberaci\u00f3n de Satan\u00e1s al fin de los mil a\u00f1os? Juan hubiera contestado: \u2020\u0153As\u00ed\u00ad est\u00e1 escrito.\u2020\u009d La profec\u00ed\u00ada del ataque de Gog sobre Israel (Eze. 38, 39) se ubica despu\u00e9s de la restauraci\u00f3n del pueblo al reino. G\u00e9n. 1\u20133 aporta mucho del simbolismo de la ciudad de Dios en el Apoc. La meditaci\u00f3n de Juan sobre esos caps. pudo haber sugerido que como se permiti\u00f3 a Satan\u00e1s entrar al Ed\u00e9n para exponer la naturaleza de los corazones humanos, del mismo modo se le permitir\u00e1 hacerlo en el para\u00ed\u00adso final, de modo que toda la hostilidad a Dios puede ser expuesta plenamente y ser aniquilada antes que su reino sea absoluto. Como otros autores apocal\u00ed\u00adpticos, Juan debi\u00f3 haber sabido que la plenitud del reino de Dios no puede lograrse dentro de las limitaciones de este mundo, ni aun en el para\u00ed\u00adso restaurado; la meta de la creaci\u00f3n s\u00f3lo puede ser alcanzada por medio de una restauraci\u00f3n como la de Cristo.<\/p>\n<p>20:4-6 El milenio<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n del reinado de Cristo es extraordinariamente breve; nada se dice sobre las condiciones de vida en esos mil a\u00f1os, salvo una simple afirmaci\u00f3n de qui\u00e9n ejercer\u00e1 el dominio en ellos. Sin embargo, hay raz\u00f3n para creer que la extensa descripci\u00f3n de la ciudad de Dios en 21:9\u201322:5 se aplica al reino de la era milenaria tanto como a la pr\u00f3xima era eterna. 19:6, 7 celebra el matrimonio de la novia en la venida de Cristo; 21:9 revela que la novia es la ciudad santa de Jerusal\u00e9n. Las huestes de Gog rodean \u2020\u0153el campamento de los santos y la ciudad amada\u2020\u009d (20:9), que debe ser la ciudad de Dios, la nueva Jerusal\u00e9n de este mundo. Las naciones caminan a la luz de la ciudad y llevan su gloria a ella, pero nada sucio entrar\u00e1 por sus puertas (21:24, 25) y las hojas del \u00e1rbol de la vida sanan a las naciones (22:2). Tales afirmaciones son m\u00e1s apropiadas aun en cuanto a la ciudad en el mundo que en la nueva creaci\u00f3n. No hay una l\u00ed\u00adnea en 21:9\u201322:5 que no se pueda aplicar al reino en este mundo, lo que sugiere que significa vida en la historia as\u00ed\u00ad como en la eternidad.<br \/>\n4 \u00bfQui\u00e9nes son los que se sentaron sobre los tronos? Dan. 7:9\u201314, 27 da la respuesta: \u2020\u0153los santos del Alt\u00ed\u00adsimo\u2020\u009d, con lo cual concuerdan Apoc. 5:9\u201320 y 19:7. De estos \u2020\u0153santos\u2020\u009d Juan hace una menci\u00f3n especial al hablar de los m\u00e1rtires y de quienes confesaron a Cristo, para aliento de todos los que han sido llamados a recorrer el sendero del martirio. 5 Los dem\u00e1s muertos no volvieron a vivir se relaciona casi seguramente con los muertos sin Cristo; Juan no negar\u00ed\u00ada la resurrecci\u00f3n de la iglesia en la venida de Cristo (ver los comentarios sobre el v. 4; cf.cf. Confer (lat.), compare sobre 11:11, 12; 1 Cor. 15:51, 52; 1 Tes. 4:16). 6 La quinta bienaventuranza declara la bendici\u00f3n de aquellos que comparten la primera resurrecci\u00f3n. Sobre \u00e9stos la segunda muerte no tiene ning\u00fan poder (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 14 y sobre 2:11) y ellos ser\u00e1n sacerdotes de Dios y de Cristo mientras que reinan con \u00e9l. Por lo tanto, su reino es su servicio a Dios y la humanidad.<\/p>\n<p>20:7-10 La \u00faltima insurrecci\u00f3n del mal<br \/>\nComo se mencion\u00f3 antes, aqu\u00ed\u00ad Juan sigue la profec\u00ed\u00ada de Eze. sobre la invasi\u00f3n de la tierra de Israel por Gog y Magog despu\u00e9s del reino mesi\u00e1nico ya establecido. Si bien en Eze. 38, \u2020\u0153Gog de la tierra de Magog\u2020\u009d viene del norte para invadir la tierra santa, en la visi\u00f3n de Juan, Gog y Magog ocupan el lugar de las naciones que est\u00e1n sobre los cuatro puntos cardinales de la tierra (8). Estas subieron sobre lo ancho de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada por Dios; \u00c2\u00a1una urbe de unos 2.200 km.km. Kil\u00f3metro(s) de ancho, largo y alto (21:16)! El evento es tan simb\u00f3lico como el Armaged\u00f3n y representa un ataque sobre la manifestaci\u00f3n del dominio de Cristo en el mundo. 9b, 10 Los presuntos destructores son destruidos, y el demonio es echado al lago ardiendo, para no volver a perturbar m\u00e1s a la humanidad.<\/p>\n<p>20:11-15 El juicio final<\/p>\n<p>Si la huida del cielo y la tierra de la faz de Dios ha de verse como el precursor del nuevo cielo y la nueva tierra (cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Ped. 3:10\u201313), el espect\u00e1culo del gran trono blanco como la \u00fanica realidad que la humanidad puede contemplar es ciertamente una visi\u00f3n terrible. Pero la descripci\u00f3n probablemente es simb\u00f3lica para aumentar la terr\u00ed\u00adfica grandeza de la escena, la \u00faltima teofan\u00ed\u00ada abrumadora de la cual quiere escapar la humanidad sin lograrlo (cf.cf. Confer (lat.), compare 6:12\u201317).<br \/>\n12 Los muertos, grandes y peque\u00f1os, est\u00e1n de pie delante del trono, o sea que toda la humanidad es convocada al juicio. \u00bfEst\u00e1 exenta de esto la iglesia? 20:4\u20136 sugiere que s\u00ed\u00ad, pero en ese caso los creyentes habr\u00ed\u00adan sido juzgados antes (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:5; 2 Cor. 5:10), pero Juan no da indicios de esto. El pasaje destaca la necesidad de que todos sean juzgados, sean santos o pecadores \u00c2\u00a1y hay bastante tiempo como para ello! El juicio contin\u00faa de acuerdo con dos criterios: primero, de acuerdo a sus obras y, en segundo lugar, por el testimonio de los libros. Este \u00faltimo hecho se toma de Dan. 7:10, que refleja tanto una corte com\u00fan en sus procedimientos como el h\u00e1bito de los reyes persas de registrar cada detalle de los eventos en sus provincias. Lo m\u00e1s importante es que el testimonio conjunto de ambos criterios concuerda y el libro de la vida ha de revelarlo.<br \/>\n14, 15 La Muerte y el Hades representan el hecho de morir y la condici\u00f3n a que se llega luego de la muerte. Ambos fueron lanzados al lago de fuego, circunstancia que muestra la naturaleza claramente pict\u00f3rica de la escena, incluyendo el lago de fuego. En ese lago fueron echados aquellos cuyo nombre no fue hallado inscrito en el libro de la vida. El lago tiene su origen en el abismo, la sede del monstruo enemigo de Dios, y tradicionalmente la morada de los malos esp\u00ed\u00adritus y el lugar donde los \u00e1ngeles ca\u00ed\u00addos fueron castigados. Es la alternativa a la ciudad de Dios. De acuerdo con ello, Juan representa la misma realidad por el muy diferente s\u00ed\u00admbolo de la vida fuera de la ciudad (21:27) en contraste con la vida dentro de ella (21:24\u201326). Es significativo que todo comienza en relaci\u00f3n con la nueva creaci\u00f3n, la obra de Dios en Cristo; podemos estar seguros de que la gracia y la verdad (Juan 1:17) ser\u00e1n tan realmente unidas en el juicio como lo fueron en la cruz de Cristo.<\/p>\n<p>21:1-8 La nueva creaci\u00f3n<\/p>\n<p>El desarrollo de las acciones de Dios con la humanidad en el Apoc. alcanza su cl\u00ed\u00admax en este pasaje: los vv. 1\u20134 describen una nueva creaci\u00f3n en la cual Dios y su pueblo moran juntos en comuni\u00f3n; los vv. 5\u20138 declaran la verdad de esa descripci\u00f3n y sus implicaciones para los lectores. Su prop\u00f3sito es fortalecer la fe, esperanza y decisi\u00f3n de la iglesia al enfrentar la prueba definitiva.<br \/>\n1 La creaci\u00f3n de un cielo nuevo y una tierra nueva se ense\u00f1a en Isa. 65:17 y 66:22 (cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 5:18; Mar. 13:31; 2 Ped. 3:12). Los maestros jud\u00ed\u00ados interpretaban Isa. 65; 66 de distintas maneras: algunos cre\u00ed\u00adan que Dios renovar\u00ed\u00ada la creaci\u00f3n y otros que la reemplazar\u00ed\u00ada por otra completamente nueva. La visi\u00f3n de Juan admite cualquiera de esas interpretaciones; el hecho de que 20:1 describe una teofan\u00ed\u00ada, o sea una representaci\u00f3n pict\u00f3rica de la respuesta divina de una creaci\u00f3n frente a la venida de Dios para juicio, puede ser vista como algo favorable al primer punto de vista. En cualquier caso, el mar ya no existe m\u00e1s, lo que tiene menos que ver con el agua que con la maldad: el demonio, el anticristo y el imperio del anticristo son todos descriptos como monstruos del mar; nada de ese orden ha de sobrevivir en el nuevo. 2 Las im\u00e1genes usadas en el cuadro de la santa ciudad aqu\u00ed\u00ad y en 21:9\u201322:5 fluct\u00faan entre una ciudad novia, como contexto de vida en el reino de Dios, y la comuni\u00f3n de los redimidos con Dios. 3 Este \u00faltimo elemento aparece como la primera y mayor bendici\u00f3n del reino eterno. El t\u00e9rmino para tabern\u00e1culo es lit.lit. Literalmente \u2020\u0153tienda\u2020\u009d; hace recordar el tabern\u00e1culo en el desierto, sobre el cual descansaba la columna de fuego y humo que era la se\u00f1al de la presencia y gloria manifiesta de Dios. La misma asociaci\u00f3n de lenguaje se usa en Juan 1:14; en la nueva creaci\u00f3n se cumple todo lo que significa Emanuel. 4 Cf. 7:17; Isa. 25:8. 5 He aqu\u00ed\u00ad yo hago nuevas todas las cosas se refiere a la acci\u00f3n divina en la nueva creaci\u00f3n, pero fue comenzada en la resurrecci\u00f3n de Cristo y es experimentada por todos los creyentes en el presente (2 Cor. 5:17). \u00c2\u00a1Est\u00e1 hecho! es un eco del clamor desde la cruz (Juan 19:30) y la voz desde el trono (16:17). Dios es el Alfa y la Omega; su car\u00e1cter garantiza la verdad de esta revelaci\u00f3n. La promesa agregada recuerda Isa. 55:1 (cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n 22:17; Juan 7:37, 38). 7 Se da una promesa final al cristiano que venza: las bendiciones de la ciudad Santa ser\u00e1n su herencia. 8 En contraste con el vencedor, que hereda el reino, est\u00e1n aquellos que se excluyen a s\u00ed\u00ad mismos de \u00e9l. Los cobardes son los que niegan o rechazan al Cristo de Dios y adoran al anticristo. Los t\u00e9rminos restantes describen a los incr\u00e9dulos cuyas vidas han demostrado su oposici\u00f3n a Dios.<\/p>\n<p>21:9-22:5 La ciudad de Dios<\/p>\n<p>En cuanto a la sugesti\u00f3n de que esta secci\u00f3n describe a la ciudad de Dios a semejanza de los \u2020\u0153mil a\u00f1os\u2020\u009d del reino de Cristo y de la nueva creaci\u00f3n, ver la nota sobre el milenio.<br \/>\n9 La revelaci\u00f3n de la novia fue anticipada en 19:7\u20139. Aqu\u00ed\u00ad la met\u00e1fora nupcial da paso a la de una ciudad; una transferencia de imagen similar aparece en Isa. 54:4\u20138. 10 El lenguaje es tan similar a Eze. 40:2 que debemos dar por sentado que Juan lo ten\u00ed\u00ada en mente; la ciudad desciende del cielo al monte donde ha de detenerse. \u00c2\u00a1El cielo viene a la tierra en el reino de Dios! 11 La apariencia de la ciudad es comparada a la del jaspe as\u00ed\u00ad como su gloria es como la del Creador (ver 4:3). 12, 13 El muro grande y alto sirve para el doble prop\u00f3sito de mantener fuera a los que no tienen parte en la ciudad (21:27; 22:14, 15) y de proveer seguridad eterna a los que est\u00e1n adentro. Sus doce puertas tienen una inscripci\u00f3n con los nombres de las doce tribus de los hijos de Israel, as\u00ed\u00ad como el muro tiene doce fundamentos que dejan ver los doce nombres de los ap\u00f3stoles del Cordero. He all\u00ed\u00ad la unidad del pueblo del antiguo y el nuevo pactos a la vista; juntos forman \u2020\u0153el Israel de Dios\u2020\u009d, expandido como para abarcar a todas las naciones en Cristo, 14 Los doce fundamentos del muro de la ciudad no deben ser considerados como uno sobre otro sino que forman una cadena continua alrededor de la ciudad, dividida por sus doce puertas. Los doce ap\u00f3stoles corresponden a las doce tribus del v. 12; como en el \u00faltimo caso, denotan un conjunto colectivo m\u00e1s bien que una lista de indivuos. Por lo tanto, no hay necesidad de preguntar si el nombre de Pablo est\u00e1 incluido en los doce y si alg\u00fan otro nombre es omitido; la cuesti\u00f3n no se presenta.<br \/>\n16 La ciudad est\u00e1 dispuesta en forma cuadrangular, pero como su altura es la misma que su ancho y su largo, es un cubo. En el ATAT Antiguo Testamento se menciona una estructura de esa forma, o sea el Lugar Sant\u00ed\u00adsimo en el templo (1 Rey. 6:20); aqu\u00ed\u00ad el aspecto c\u00fabico indica que toda la ciudad es un santuario y participa de la santidad del altar interior de la antig\u00fcedad. 12.000 estadios representan aproximadamente 160 km.km. Kil\u00f3metro(s), pero traducir a medidas modernas es privar a las mediciones de su claro simbolismo: un m\u00faltiplo infinito de doce. Juan puede estar diciendo que la ciudad de Dios alcanza desde el cielo a la tierra y as\u00ed\u00ad los liga en uno. 17 El muro tiene 144 codos (unos 70 m.m. Metro) probablemente de alto m\u00e1s que de ancho, lo que nuevamente es un m\u00faltiplo perfecto de 12. En este contexto no hay necesidad de subrayar la disparidad entre las medidas de la ciudad y el muro: \u00c2\u00a1el segundo es bastante grande como para cumplir su fin!<br \/>\n18\u201321 El lenguaje del simbolismo contin\u00faa en la descripci\u00f3n que Juan hace de los materiales de la ciudad. Ya ha dicho que la apariencia de Dios era como el resplandor del jaspe (11). Ahora declara que toda la muralla est\u00e1 hecha de jaspe. El oro puro puede recordar el santuario del templo de Salom\u00f3n, que estaba cubierto completamente de oro (1 Rey. 6:20\u201322), o aludir al pensamiento de 3:18. La lista de las joyas que decoran los fundamentos es sorprendente. A pesar de ciertas incertidumbres para la traducci\u00f3n, parecen ser id\u00e9nticas a las que ten\u00ed\u00adan inscriptos los nombres de las doce tribus en el pectoral del sumo sacerdote (Exo. 28:15\u201321). Tanto Fil\u00f3n como Josefo dirigen su atenci\u00f3n al hecho de que esas doce joyas tambi\u00e9n representaban los doce signos del zod\u00ed\u00adaco. Sobre la base de una antigua correlaci\u00f3n de las joyas y esos signos pareciera que la lista de joyas de Juan describe el progreso del sol a trav\u00e9s de los doce signos del zod\u00ed\u00adaco, \u00c2\u00a1pero en orden inverso! Quiz\u00e1 Juan quer\u00ed\u00ada disociar la Ciudad Santa de las especulaciones paganas sobre una ciudad de los dioses en los cielos, o puede ser verdad lo contrario y Juan estaba queriendo mostrar que la realidad que anhelaban los paganos se encuentra en la revelaci\u00f3n de Dios en Cristo (las piedras fundamentales tienen los nombres de los ap\u00f3stoles del Cordero, \u00c2\u00a1que son sus testigos!).<br \/>\n22\u201327 En una ciudad modelada sobre el patr\u00f3n del lugar sant\u00ed\u00adsimo no hay necesidad de templo; toda ella es santa y Dios es adorado por doquier (cf.cf. Confer (lat.), compare Juan 4:20\u201323). 23 Isa. 60:19, 20 est\u00e1 claramente en su pensamiento. No se trata de que ni el sol ni la luna hayan dejado de existir, sino de que su esplendor ha sido sobrepasado por la gloria del mismo Dios. 24\u201326 Estos vers\u00ed\u00adculos reproducen la esencia de Isa. 60:3\u201311, pero con una diferencia: \u00c2\u00a1all\u00ed\u00ad las naciones llevan a los exiliados jud\u00ed\u00ados a Jerusal\u00e9n y sus riquezas a los jud\u00ed\u00ados! Aqu\u00ed\u00ad llevan la honra y la gloria a Dios y al Cordero cumpliendo de ese modo 15:4. El lenguaje de todo el p\u00e1rrafo es especialmente adecuado al reino de Cristo en la era milenial, pero tambi\u00e9n puede ser aplicado en un sentido menos directo al reino de Dios en la nueva creaci\u00f3n.<br \/>\n22:1\u20135 Esta conclusi\u00f3n de la visi\u00f3n de la ciudad de Dios muestra v\u00ed\u00adnculos con la descripci\u00f3n del para\u00ed\u00adso en Ed\u00e9n (G\u00e9n. 2, 3).<br \/>\n1 El trono de Dios y del Cordero es la fuente del r\u00ed\u00ado de agua de vida (cf.cf. Confer (lat.), compare 7:17; 21:6; 22:17). El jard\u00ed\u00adn del Ed\u00e9n tiene un r\u00ed\u00ado (G\u00e9n. 2:10). En la visi\u00f3n de Ezequiel un r\u00ed\u00ado flu\u00ed\u00ada desde el templo (Eze. 47:9; v\u00e9ase la aplicaci\u00f3n de este pasaje a Jes\u00fas en Juan 7:37, 38). 2 El \u00e1rbol de la vida (a diferencia de G\u00e9n. 2:9; 3:22, pero como en Eze. 47:7 ss.) es considerado en forma colectiva. Como el s\u00ed\u00admbolo del agua de vida, sus hojas son para la sanidad en sentido espiritual, posiblemente en el primer caso para la curaci\u00f3n de las heridas que le han sido infligidas en su gran penuria. 3 Ya no habr\u00e1 m\u00e1s maldici\u00f3n cita Zac. 14:11 e invierte la maldici\u00f3n pronunciada sobre el para\u00ed\u00adso original (G\u00e9n. 3:14\u201319). En la nueva Jerusal\u00e9n los efectos de esa maldici\u00f3n quedan completamente eliminados. 4 La meta de una humanidad redimida es declarada aqu\u00ed\u00ad: Ver\u00e1n su rostro. Esa visi\u00f3n implicar\u00e1 la transformaci\u00f3n de los que la contemplen para ser a su misma semejanza (2 Cor. 3:18; 1 Juan 3:2). En cuanto al nombre \u2020\u00a6 en sus frentes ver sobre 3:12 y 19:12. 5 Reinar\u00e1n por los siglos de los siglos expande 20:4 y es el cumplimiento final de 3:21 (n\u00f3tese que en 11:15, \u2020\u0153reinar\u00e1 por los siglos de los siglos\u2020\u009d, lo cual incluye el reino milenial y el de la nueva creaci\u00f3n).<\/p>\n<p>22:6-21 EPILOGO<\/p>\n<p>En esta conclusi\u00f3n aparecen tres temas que se destacan: la autenticidad de las visiones relatadas (6, 7, 16, 18, 19); la inminencia del regreso de Cristo (6, 7, 10\u201312, 20) y la necesidad de la santidad dada la consumaci\u00f3n pendiente (10\u201315). Es dif\u00ed\u00adcil estar seguro de la identidad de quienes hablan en las diversas oportunidades. Los vv. 7, 12, 13 y 20a parecen expresiones de Jes\u00fas; los vv. 6, 8, 14, 15 del \u00e1ngel y los vv. 8, 9, 17\u201319, 20b y 21 adiciones de Juan. Es posible una gran dosis de variaciones, pero en \u00faltima instancia importan poco, ya que en definitiva el que habla es Cristo, cuyo mensajero es el \u00e1ngel (9) y cuyas expresiones Juan registra en su car\u00e1cter de profeta (10).<br \/>\n6, 7 A la luz del v. 7; 19:9 y 21:5, el hecho de que las palabras son fieles y verdaderas se relacionan no s\u00f3lo con el contexto previo sino con todo el libro. Tienen que ver con hechos que tienen que suceder pronto porque el Se\u00f1or anuncia:\u00c2\u00a1He aqu\u00ed\u00ad que vengo pronto! (cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n v. 20). 8, 9 La inclusi\u00f3n de este pasaje por parte de Juan no significa necesariamente que algunos de sus lectores se dedicaran al culto a los \u00e1ngeles, aunque esa pr\u00e1ctica ten\u00ed\u00ada lugar entre los jud\u00ed\u00ados y aparentemente entre los cristianos (Col. 2:18). La acci\u00f3n de Juan es bastante natural y su relato no necesita otra explicaci\u00f3n que la de haber ocurrido y ser de inter\u00e9s. No se trata tanto de una pol\u00e9mica contra el culto a los \u00e1ngeles, sino una correcci\u00f3n de una exaltaci\u00f3n excesiva de todo instrumento de la revelaci\u00f3n. Los \u00e1ngeles, profetas y otros cristianos est\u00e1n en un mismo nivel delante de Dios.<br \/>\n10 La advertencia es lo inverso de la de Dan. 8:26; 12:4, 9 y de los apocalipsis jud\u00ed\u00ados en general. Mientras que \u00e9stos profetizaron en tiempos remotos, el mensaje de Juan era de importancia inmediata y fue dado en su propio nombre. 11 No hay una iron\u00ed\u00ada en esta expresi\u00f3n. Daniel hab\u00ed\u00ada dicho (Dan. 12:10) que en los \u00faltimos d\u00ed\u00adas muchos ser\u00ed\u00adan purificados por su experiencia de ser probados, pero los malvados actuar\u00e1n malvadamente, o sea que en la crisis final la gente aparecer\u00e1 en sus verdaderos colores y se alinear\u00e1 del lado de Dios o en contra de \u00e9l. Esa ense\u00f1anza es continuamente subrayada en el Apocalipsis (7:1\u20138; 11:1, 2; 12:1\u201314:5, etc.). Aqu\u00ed\u00ad tenemos su exposici\u00f3n final. Como el tiempo est\u00e1 cerca, que aquel que insista en aferrarse al mal contin\u00fae haci\u00e9ndolo; pronto se enfrentar\u00e1 a su juicio. Que el justo y el santo se cuiden a s\u00ed\u00ad mismos, porque su Se\u00f1or pronto viene para su liberaci\u00f3n. Hacer de esta afirmaci\u00f3n una doctrina sobre la fijeza del car\u00e1cter y destino de las gentes en los \u00faltimos tiempos va en contra del contexto y la ense\u00f1anza general del libro (e.g. 14:6, 7; 15:4; 21:6\u20138; 22:17). La \u00faltima de las siete bienaventuranzas del Apocalipsis. Los que lavan sus vestiduras son aquellos cuya culpa ha sido removida por medio del Salvador crucificado y resucitado, y por ello tienen derecho al \u00e1rbol de la vida y pueden entrar a la ciudad de Dios. El uso que hace Juan de esas diferentes im\u00e1genes para expresar juicio indica la gran flexibilidad del simbolismo.<br \/>\n16 Jes\u00fas como la ra\u00ed\u00adz y el linaje de David cumple Isa. 11:1. Como estrella respladeciente de la ma\u00f1ana, cumple la profec\u00ed\u00ada de Balaam en N\u00fam. 24:17. 17 El Esp\u00ed\u00adritu, que es especialmente activo en los profetas (19:10) se une a la iglesia para clamar al Se\u00f1or \u2020\u0153\u00c2\u00a1Ven!\u2020\u009d Se invita al pecador arrepentido a acercarse y tomar del agua de vida gratuitamente y as\u00ed\u00ad estar listo para dar la bienvenida al Se\u00f1or cuando venga.<br \/>\n18, 19 Juan ha sido muy severamente juzgado por concluir su profec\u00ed\u00ada con estas palabras. Sin embargo, era costumbre en los escritores antiguos que protegieran sus obras contra la mutilaci\u00f3n y la interpolaci\u00f3n agregando un anatema de ese tipo. La preocupaci\u00f3n de Juan era impedir que su mensaje fuera pervertido por medio de agregados o sustracciones. Se ve la misma preocupaci\u00f3n en Deut. 4:2. La llamada \u2020\u0153f\u00f3rmula de canonizaci\u00f3n\u2020\u009d en este pasaje \u2014\u2020\u0153no agregar ni quitar\u2020\u009d\u2014 ha sido rastreada en Egipto hasta el a\u00f1o 2450 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo En vez de su habitual maldici\u00f3n, Juan advierte sobre el juicio y la p\u00e9rdida del reino de Dios.<br \/>\n20 La respuesta de Juan a la \u00faltima promesa del Apocalipsis corresponde a la palabra aramea de advertencia Maranata, o sea \u2020\u0153ven pronto\u2020\u009d (ver 1 Cor. 16:22). La promesa es la culminaci\u00f3n de todas las promesas y la respuesta es la suma de todas las esperanzas de los seres vivientes.<br \/>\n21 La bendici\u00f3n nos recuerda que el Apocalipsis es una carta y que sus lecciones deben ser aplicadas personalmente. S\u00f3lo por la gracia de nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas puede alcanzarse la victoria que recibir\u00e1 la recompensa descripta en este libro. Nos desaf\u00ed\u00ada a abrir continuamente nuestras vidas a esa gracia y agregar nuestro propio Am\u00e9n.<\/p>\n<p><b>Fuente: Introducci\u00f3n a los Libros de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>\n          El Apocalipsis, del verbo \u00abapokalypto\u00bb, revelar, es el nombre dado al \u00faltimo libro de la Biblia. Tambi\u00e9n se le llama libro de la Revelaci\u00f3n. Aunque es una obra cristiana, el Apocalipsis pertenece a una clase de literatura que tiene que ver con temas escatol\u00f3gicos, muy en boga entre los jud\u00edos del siglo I a. C. y del I despu\u00e9s de Cristo. <\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Autenticidad<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Argumentos en Contra de su Autenticidad<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 El Apocalipsis Comparado con el Cuarto Evangelio<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Tiempo y Lugar<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Contenido\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-6\">5.1 Las Siete Iglesias<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-7\">5.2 El Libro con los Siete Sellos<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-8\">5.3 El Drama Divino<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-9\">6 Prop\u00f3sito del Libro<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-10\">7 Estructura del Libro y su Composici\u00f3n Literaria<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-11\">8 Interpretaci\u00f3n<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Autenticidad<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El autor del Apocalipsis se llama a s\u00ed mismo Juan. \u00abJuan a las siete iglesias que est\u00e1n en Asia\u00bb (Ap. 1, 4). Y de nuevo, \u00abyo, Juan, vuestro hermano y compa\u00f1ero de la tribulaci\u00f3n. . . me encontraba en la isla llamada Patmos, por causa de la Palabra de Dios\u00bb (1, 9). El Vidente no da m\u00e1s detalles sobre su personalidad. Pero por la tradici\u00f3n sabemos que el Vidente del Apocalipsis era San Juan, ap\u00f3stol, hijo de Zebedeo, el Disc\u00edpulo amado de Jes\u00fas. Al final del siglo segundo el Apocalipsis fue reconocido por los representantes hist\u00f3ricos de las iglesias principales como una obra genuina del ap\u00f3stol Juan. En Asia, Melit\u00f3n, Obispo de Sardes, una de las Siete Iglesias del Apocalipsis, reconoci\u00f3 el Apocalipsis de Juan y escribi\u00f3 un comentario sobre \u00e9l (Eusebio de Cesarea, Historia Eclesi\u00e1stica, IV, 26). En la Galia, Ireneo cree firmemente en su autoridad Divina y Apost\u00f3lica (Adversus Haer., V, 30). En \u00c1frica, Tertuliano cita frecuentemente el Apocalipsis sin dudas aparentes sobre su autenticidad (C. Marcion, III, 14, 25).\n<\/p>\n<p>En Italia, el Obispo Hip\u00f3lito asigna su autor\u00eda al ap\u00f3stol Juan, y el Fragmento Muratoriano (un documento del principio del siglo tercero) lo enumera junto con las otras escrituras can\u00f3nicas, a\u00f1adiendo, ciertamente, el Apocalipsis ap\u00f3crifo de San Pedro, pero con la cl\u00e1usula, quam quidam ex nostris in ecclesia legi nolunt. El Vetus Itala, la versi\u00f3n latina com\u00fan en Italia y Africa durante el siglo tercero, conten\u00eda el Apocalipsis. En Egipto, Clemente y Or\u00edgenes cre\u00edan sin vacilaci\u00f3n en su autor\u00eda jo\u00e1nica. Ellos eran estudiosos y hombres de juicio cr\u00edtico. Su opini\u00f3n es a\u00fan m\u00e1s valiosa por cuanto ellos no simpatizaban con la ense\u00f1anza milenaria del libro. Ellos se contentaron con una interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica de ciertos pasajes pero nunca se aventuraron a impugnar su autoridad. Acerc\u00e1ndonos m\u00e1s estrechamente a la era apost\u00f3lica tenemos el testimonio del m\u00e1rtir de san Justino, a mediados del siglo segundo. De Eusebio, (Hist. Eccl., IV, xviii, 8), as\u00ed como de su di\u00e1logo con el jud\u00edo Trif\u00f3n (c. 81), realizado en \u00c9feso, la residencia del ap\u00f3stol, sabemos que \u00e9l admiti\u00f3 la autenticidad del Apocalipsis. Otro testigo de alrededor del mismo tiempo es Pap\u00edas, Obispo de Hier\u00e1polis, un lugar no lejos de \u00c9feso. Si no escuch\u00f3 directamente a San Juan, al menos conoci\u00f3 personalmente algunos de sus disc\u00edpulos (Eusebio, Hist. Eccl., III, 39). Su conocimiento es indirecto.   Andreas, Obispo de Cesarea, en el pr\u00f3logo a su comentario del Apocalipsis, nos informa que Pap\u00edas admiti\u00f3 su car\u00e1cter inspirado. Indudablemente Pap\u00edas sac\u00f3 del Apocalipsis sus ideas sobre el milenio, por lo cual Eusebio desacredita su autoridad, declar\u00e1ndolo haber sido un hombre de comprensi\u00f3n limitada. Los escritos apost\u00f3licos no dan ninguna evidencia de la autenticidad del libro.<\/p>\n<h2>Argumentos en Contra de su Autenticidad<\/h2>\n<p>Los \u00abAlogi\u00bb, una secta del a\u00f1o 200 D.C., llamada as\u00ed debido a su rechazo de la doctrina del Logos, neg\u00f3 la autenticidad del Apocalipsis y se lo asigna a Cerinto (Epifanio, Ll, ff, 33,; cf. Iren., Adv. Haer., III, 11, 9). Cayo, un presb\u00edtero romano, de aproximadamente la misma \u00e9poca, sostiene una opini\u00f3n similar. Eusebio cita sus palabras tomadas de su Disputa: \u00abPero Cerinto por medio de revelaciones que \u00e9l afirm\u00f3 ser escritos por un gran Ap\u00f3stol falsamente imaginaba cosas maravillosas, afirmando que despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n habr\u00eda un reino terreno\u00bb (Hist. Eccl., III, 28). El antagonista m\u00e1s formidable de la autoridad del Apocalipsis es Dionisio, Obispo de Alejandr\u00eda, disc\u00edpulo de Or\u00edgenes. \u00c9l no se opone a suponer que Cerinto es el escritor del Apocalipsis. \u00abPues\u00bb, dice, \u00ab\u00e9sta es la doctrina de Cerinto: que habr\u00e1 un reino terreno de Cristo y como \u00e9l era un amante del cuerpo, so\u00f1aba que se manifestar\u00eda en la satisfacci\u00f3n del apetito de los sentidos\u00bb. Sin embargo, \u00e9l mismo no adopt\u00f3 la visi\u00f3n de que Cerinto fuera su autor. \u00c9l consideraba el Apocalipsis como la obra de un hombre inspirado pero no de un Ap\u00f3stol (Eusebio, Hist. Eccl., VII, 25). Durante los siglos IV y V la tendencia a excluir el Apocalipsis de la lista de sagrados libros sigui\u00f3 aumentando en las iglesias Syro-palestinas. Eusebio no expresa ninguna opini\u00f3n definida.     \u00c9l se manifiesta con la afirmaci\u00f3n: \u00abEl Apocalipsis es aceptado por algunos entre los libros can\u00f3nicos, pero otros lo rechazan\u00bb (Hist. Eccl., III, 25). San Cirilo de Jerusal\u00e9n no lo nombra entre los libros can\u00f3nicos (Catech. IV, 33-36); tampoco aparece en la lista del S\u00ednodo de Laodicea, o en la de Gregorio de Nacianzo. Quiz\u00e1s el argumento m\u00e1s contundente contra la paternidad literaria apost\u00f3lica del libro es su omisi\u00f3n del \u00abPeshito\u00bb, la Vulgata siria.   Pero aunque el hecho de que estas autoridades den evidencia contra la autenticidad del Apocalipsis merece ser considerado, ellos no pueden anular ni afectar el testimonio m\u00e1s antiguo y un\u00e1nime de las iglesias. La opini\u00f3n de sus oponentes, adem\u00e1s, no era libre de prejuicios. De la manera en la que el Dionisio sostuvo la cuesti\u00f3n, es evidente que \u00e9l consider\u00f3 el libro peligroso al ocasionar nociones crudas y sensitivas acerca de la resurrecci\u00f3n. En el Occidente la Iglesia persever\u00f3 en su tradici\u00f3n de la autor\u00eda apost\u00f3lica. Solo san Jer\u00f3nimo parece haber sido influenciado por las dudas del Oriente.<\/p>\n<h2>El Apocalipsis Comparado con el Cuarto Evangelio<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La relaci\u00f3n entre el Apocalipsis y el Cuarto Evangelio ha sido discutida por todos los autores, tanto antiguos y como modernos. Algunos afirman y otros niegan su parecido mutuo. El sabio obispo alejandrino, Dionisio, hizo en su tiempo una lista de diferencias a la que los autores modernos han tenido poco para agregar. \u00c9l empieza observando que mientras el Evangelio es an\u00f3nimo, el escritor del Apocalipsis da su nombre, Juan. Enseguida se\u00f1ala c\u00f3mo la terminolog\u00eda caracter\u00edstica del Cuarto Evangelio, tan esencial a la doctrina jo\u00e1nica, est\u00e1 ausente en el Apocalipsis. Los t\u00e9rminos, \u00abvida\u00bb, \u00abluz\u00bb, \u00abgracia\u00bb, \u00abverdad\u00bb, no aparecen en el \u00faltimo. Tampoco la crudeza de dicci\u00f3n por parte del Apocalipsis se le escapa. El griego del Evangelio es correcto en su gram\u00e1tica, e incluso le da cr\u00e9dito al autor por una cierta elegancia de estilo. Pero el lenguaje del Apocalipsis le parec\u00eda b\u00e1rbaro y desfigurado por incorrecciones. \u00c9l, por consiguiente, se inclina a atribuir las obras a autores diferentes (Hist. Eccl., VII, 25). Los que sostienen una paternidad literaria com\u00fan replican que estas diferencias pueden ser consideradas teniendo en cuenta la naturaleza peculiar y el objetivo de cada obra.\n<\/p>\n<p>  El Apocalipsis contiene visiones y revelaciones. En conformidad con otros libros del mismo tipo, por ej., el Libro de Daniel, el Vidente dio su nombre a su obra. El Evangelio, por otro lado, est\u00e1 escrito en la forma de un recuento hist\u00f3rico. En la Biblia, obras de ese tipo no llevan la firma de sus autores. As\u00ed tambi\u00e9n en lo referente a la ausencia de terminolog\u00eda jo\u00e1nica en el Apocalipsis. El objeto del Evangelio es demostrar a ese Jes\u00fas es la vida y la luz del mundo, la plenitud de la verdad y de la gracia. Pero en el Apocalipsis Jes\u00fas es el conquistador de Satan\u00e1s y su reino. Se aceptan los defectos de gram\u00e1tica en el Apocalipsis. Algunos de ellos son bastante obvios. El lector puede notar el h\u00e1bito del autor de agregar una aposici\u00f3n en el nominativo a una palabra en un caso oblicuo (cf. 3, 12; 9, 12; 20, 2). Adem\u00e1s contiene algunos modismos hebreos: por ej., la palabra hebrea equivalente a \u00aberchomenos\u00bb: \u00abel que ha de venir\u00bb, en lugar de \u00abesomenos\u00bb, (1, 8). Pero debe tenerse en cuenta que cuando el Ap\u00f3stol vino por primera vez a \u00c9feso, probablemente era totalmente ignorante de la lengua griega.<br \/>\n  Los defensores de la identidad de autor\u00eda apelan adem\u00e1s al hecho llamativo que en ambas obras Jes\u00fas es llamado el Cordero y la Palabra. La idea del cordero que hace expiaci\u00f3n por el pecado por medio de su sangre se toma de Isa\u00edas (53). A lo largo del Apocalipsis el retrato de Jes\u00fas es el del cordero. A trav\u00e9s del derramamiento de su sangre ha abierto el libro con siete sellos y ha triunfado sobre Satan\u00e1s. En el Evangelio Jes\u00fas es se\u00f1alado por el Bautista como el \u00abCordero de Dios&#8230; que quita el pecado del mundo\u00bb (Juan 1, 29). Algunas de las circunstancias de su muerte recuerdan el rito observado al comer el cordero pascual, el s\u00edmbolo de la redenci\u00f3n. Su crucifixi\u00f3n tiene lugar en el d\u00eda mism\u00edsimo en el que la Pascua era comida (Juan 18, 28). Aunque fue crucificado, sus ejecutores no rompieron los huesos de su cuerpo para que la profec\u00eda se cumpliera: \u00abno se le quebrar\u00e1 hueso alguno\u00bb (Juan 19, 36). El nombre \u00abLogos\u00bb: \u00abPalabra\u00bb, es muy propio del Apocalipsis, del Evangelio y de la primera Ep\u00edstola de San Juan. La primera frase del Evangelio es, \u00abEn el principio exist\u00eda la Palabra, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios\u00bb. La primera ep\u00edstola de San Juan empieza, \u00abLo que exist\u00eda desde el principio, lo que hemos o\u00eddo. . . de la palabra de vida\u00bb. As\u00ed tambi\u00e9n en el Apocalipsis, \u00abY su nombre es la Palabra de Dios\u00bb (19, 13).<\/p>\n<h2>Tiempo y Lugar<\/h2>\n<p>  El vidente testifica que las visiones que est\u00e1 a punto de narrar fueron vistas por \u00e9l mientras estuvo en Patmos. \u00abYo Juan. . . estaba en la isla llamada Patmos por causa de la palabra de Dios y del testimonio de Jes\u00fas\u00bb (1, 9). Patmos es uno del grupo de peque\u00f1as islas cerca de la costa del Asia Menor, aproximadamente doce millas geogr\u00e1ficas de \u00c9feso. La Tradici\u00f3n, como Eusebio nos dice, nos ha afirmado que Juan fue desterrado a Patmos durante el reinado de Domiciano por causa de su testimonio de la palabra de Dios (Hist. Eccl., III, 18). \u00c9l se refiere obviamente al pasaje \u00abpor causa de la palabra de Dios y del testimonio de Jes\u00fas\u00bb (1, 9). Es verdad que el significado m\u00e1s probable de esta frase es, \u00abpara o\u00edr la palabra de Dios\u00bb, etc., y no \u00abdesterr\u00f3 debido a la palabra de Dios, etc., (cf. 1, 2). Pero era bastante natural que el Vidente habr\u00eda considerado su destierro a Patmos como previsto por la Providencia Divina para que en la soledad de la isla pudiera o\u00edr la Palabra de Dios. La tradici\u00f3n transmitida por Eusebio halla confirmaci\u00f3n en las palabras del Vidente que se describe como \u00abun hermano y compa\u00f1ero en la tribulaci\u00f3n (1, 9).   Ireneo ubica el destierro del Vidente en Patmos al final del reino de Domiciano. \u00abPaene sub nostro saeculo ad finem Domitiani imperii\u00bb (Adv. Haer., V, 4).     El Emperador Domiciano rein\u00f3 en los a\u00f1os 81-96 D.C. En todos lo referente a la tradici\u00f3n jo\u00e1nica Ireneo merece un cr\u00e9dito excepcional. Su vida fue muy cercana a la edad Apost\u00f3lica y su maestro, San Policarpo, hab\u00eda estado entre los disc\u00edpulos de San Juan. Eusebio registrando la afirmaci\u00f3n de Ireneo sin ning\u00fan error, agrega como el a\u00f1o del destierro del Vidente el decimocuarto del reinado de Domiciano. San Jer\u00f3nimo tambi\u00e9n, sin reserva o vacilaci\u00f3n, sigue la misma tradici\u00f3n. \u00abQuarto decimo anno, secundam post Neronem persecutionem movente Domitiano, in Patmos insulam relegatus, scripsit Apocalypsim\u00bb (Ex libro de Script. Eccl).   Contra el testimonio unido de estos tres testigos de la tradici\u00f3n la declaraci\u00f3n de Epifanio, que pone el destierro del Vidente bajo el reinado de Claudio en los a\u00f1os 41-54 D.C, parece sumamente improbable (Haer., li, 12, 33).<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<h3>Las Siete Iglesias<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">1, 1-3. T\u00edtulo y descripci\u00f3n del libro. La revelaci\u00f3n hecha por Jes\u00fas el Mes\u00edas a Juan.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1, 4-9. Saludo. Saludo introductorio a las siete Ep\u00edstolas, deseando a las iglesias la gracia y la paz de Dios y de Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1, 9-20. La visi\u00f3n de Jes\u00fas como Hijo de hombre. El retrato es tomado de Daniel 10 y Enoc 46. Cf. las frases, \u00abuno como hijo de hombre\u00bb (Apocalipsis 1, 13, Daniel 10, 16; 7, 13); \u00abce\u00f1ido con oro\u00bb (Apocalipsis 1, 13; Daniel 10, 5); \u00abojos como llamas de fuego\u00bb (Apocalipsis 1, 14; Daniel 10, 6); \u00aba una voz como de una multitud\u00bb (Apocalipsis 1, 15; Daniel 10, 6); \u00abca\u00ed como muerto\u00bb (Apocalipsis 1, 17; Daniel 10, 9); \u00aby \u00e9l me toc\u00f3\u00bb (Apocalipsis 1, 17, Daniel 10, 18); \u00abpelo blanco como lana\u00bb (Apocalipsis 1, 14; Daniel 7, 9; Enoc 46, 1).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2, 1-3, 22. Las Cartas a las siete Iglesias. Las Iglesias son \u00c9feso, Esmirna, P\u00e9rgamo, Tiatira, Sardes, Filadelfia, y Laodicea. Las Ep\u00edstolas son cortas exhortaciones a los cristianos a permanecer fieles a su fe, a estar atentos a los falsos ap\u00f3stoles a abstenerse de la fornicaci\u00f3n y de la carne ofrecida a los \u00eddolos.\n<\/p>\n<h3>El Libro con los Siete Sellos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cap\u00edtulos 4 y 5. La visi\u00f3n de Dios entronizado sobre los Querubines. El trono est\u00e1 rodeado por veinticuatro ancianos. A la derecha de Dios est\u00e1 un rollo sellado con siete sellos. En medio de los Querubines y de los ancianos el Vidente mira un cordero, \u00abagnus tamquam occisus\u00bb, llevando en su garganta la cicatriz de la incisi\u00f3n con la que fue degollado. El Vidente llora porque nadie ni en cielo ni en tierra puede romper los sellos. Es confortado al o\u00edr que el cordero era digno de hacerlo debido a la redenci\u00f3n que hab\u00eda forjado por su sangre. El retrato del trono es tomado de Ezequiel 1. Compare en ambas relatos la descripci\u00f3n de las cuatro bestias. Ellos se parecen a un le\u00f3n, un buey, un hombre, y una \u00e1guila. Sus cuerpos est\u00e1n llenos de ojos (cf. Ap. 9, 8; y Ez. 10, 12). Los veinticuatro ancianos probablemente fueron sugeridos por las veinticuatro clases de sacerdotes que atienden en el Templo. El cordero degollado por los pecados de la humanidad es de Isa\u00edas 53.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cap\u00edtulos 6 y 7. Los siete sellos y la enumeraci\u00f3n de los Santos. Al abrir cuatro sellos, cuatro caballos aparecen. Su color es blanco, negro, rojo, y p\u00e1lido, o verdoso (\u00abchloros\u00bb), Ellos significan conquista, matanza, carest\u00eda y muerte. La visi\u00f3n es tomada de Zac. 6, 1-8. Al ser abierto el quinto sello el Vidente mira a los m\u00e1rtires que fueron asesinados y oye sus plegarias por el triunfo final. Al abrirse el sexto sello los predestinados a la gloria son contados y marcados. El Vidente los mira divididos en dos clases. Primero, 144,000 jud\u00edos, 12,000 de cada tribu. Despu\u00e9s una multitud innumerable escogida de entre todas las naciones y lenguas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cap\u00edtulos 8 y 9. El s\u00e9ptimo sello. Despu\u00e9s del intervalo de alrededor de media hora, el s\u00e9ptimo sello es roto; siete \u00e1ngeles aparecen, cada una sosteniendo una trompeta. El sonido de las primeras cuatro primeras trompetas causa una destrucci\u00f3n parcial de los elementos de naturaleza. Uno tercio de la tierra es quemada, as\u00ed como un tercio de los \u00e1rboles y todo el c\u00e9sped. Uno tercio del mar se vuelve sangre (cf. Ex., vii, 17). Uno tercio de los r\u00edos se ha convertido en agua ajenjo. Uno tercio del sol, la luna, y de las estrellas se oscurece, haciendo que un tercio del d\u00eda se oscurezca (cf. Ex. 10, 21). Al sonar la quinta trompeta langostas salen del abismo. Su trabajo es atormentar a los hombres por cinco meses. Se les pide encarecidamente no tocar el c\u00e9sped. Su forma es la de caballos (Joel 2, 4), sus dientes son como los de leones (Joel 1, 6), su pelo como el pelo de mujeres. Ellos tienen colas de escorpiones con los que castigar\u00e1n al hombre. El mando ellos lo tiene el \u00c1ngel del Abismo, nombrado \u00abAbaddon\u00bb, el destructor. Al sonido de la sexta trompeta, los cuatro \u00e1ngeles encadenados al \u00c9ufrates son soltados. Ellos lideran un ej\u00e9rcito de jinetes. Por el fuego que los caballos escup\u00edan y por sus colas que eran como serpientes, uno tercio de la humanidad es matada. Despu\u00e9s de la sexta trompeta hay dos relatos. (1) El \u00e1ngel que est\u00e1 de pie en la tierra y el mar. \u00c9l jura que al sonido de la s\u00e9ptima trompeta el misterio estar\u00e1 completo. \u00c9l da al Vidente un librito. Cuando lo come, lo siente dulce al paladar, pero amargo una vez devorado. Tomado de Ezeq., 2, 8; 3, 3. (2) La contaminaci\u00f3n de la corte del Templo por los paganos. Dura tres a\u00f1os y media. Tomado de Dan. 7, 25; 9, 27; 12, 7-11. Durante ese tiempo dos testigos son enviados a predicar en Jerusal\u00e9n. Ellos son los dos olivos de Zac, 4, 3.11. Al final de su misi\u00f3n son asesinados por la bestia. Ellos son resucitados despu\u00e9s de tres d\u00edas y medio (= a\u00f1os). La s\u00e9ptima trompeta suena ahora, las naciones son juzgadas y el reino de Cristo es establecido.\n<\/p>\n<h3>El Drama Divino<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primer Acto. Cap\u00edtulos 12-14. El cordero, la mujer, y su descendencia; y opuesto a ellos, el drag\u00f3n, la bestia del mar, y la bestia de la tierra. La idea principal se toma de G\u00e9n. 3, 15. \u00abYo pondr\u00e9 enemistad entre ti (la serpiente) y la mujer, entre tu descendencia y la suya\u00bb. La mujer est\u00e1 envuelta en esplendor celestial; una corona de doce estrellas sobre su cabeza y el sol y la luna bajo sus pies (cf. G\u00e9n. 37, 9. 10). Ella est\u00e1 con los dolores del parto. Su primog\u00e9nito est\u00e1 destinado a gobernar todas la naciones (Sal. 2, 8. 9). Ella, y su otra descendencia, es perseguida durante tres a\u00f1os y medio por el gran drag\u00f3n que intenta matarlos. El gran drag\u00f3n es Satan\u00e1s (G\u00e9n. 3, 1). \u00c9l es expulsado del cielo. Con su cola arrastra con \u00e9l un tercio de las estrellas. Tomado de Dan. 8, 10. Las estrellas ca\u00eddas son los \u00e1ngeles ca\u00eddos.La bestia del mar est\u00e1 en gran parte tomada de la descripci\u00f3n de Daniel de las cuatro bestias. Se levanta del mar (Dan. 7, 3); tiene siete cabezas marcadas con blasfemias por todas partes. Tambi\u00e9n ten\u00eda diez cuernos, como la cuarta bestia de Daniel (7, 7); se parece a un leopardo, la tercera bestia de Daniel (7, 6), ten\u00eda pies como de oso, la segunda bestia de Daniel (7, 5); y dientes como de le\u00f3n, la primera bestia de Daniel (7, 4). El gran drag\u00f3n da pleno poder a la bestia, despu\u00e9s de lo cual todo el mundo le rinde culto (aqu\u00e9llos cuyos nombres no est\u00e1n en el libro del cordero). Los seguidores de la bestia tienen su marca en la cabeza y en la mano. La bestia de la tierra tiene dos cuernos como de carnero. Su poder yace en su arte de enga\u00f1ar por medio de fichas y milagros. A lo largo del resto del libro se le llama el falso profeta. Su oficio es ayudar la bestia del mar, e inducir a los hombres a adorar su imagen. El primer acto del drama concluye con una promesa de victoria del Cordero de Dios sobre la bestia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Segundo Acto. Cap\u00edtulos 15-16. Las siete copas. Son las siete plagas que preceden la destrucci\u00f3n de la gran ciudad, Babilonia. Son en gran parte sugeridas por las plagas egipcias. La primera copa se vierte sobre la tierra. \u00dalceras afectan violentamente a hombres y bestias (Ex. 9, 9. 10). La segunda y tercera copa son vertidas en los mares y r\u00edos, que se convierten en sangre (Ex. 7, 17-21). La cuarta copa es derramada en el sol, que quema a los hombres hasta la muerte. La quinta copa es vertida en el trono de la bestia, lo que causa gran oscuridad (Ex. 10, 11-29). La sexta copa es derramada en el \u00c9ufrates, cuyas aguas se secan y forman un paso para los reyes del Este (Ex. 14). La s\u00e9ptima copa es vertida en el aire, y una tormenta y un terremoto destruyen Babilonia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tercer Acto. Cap\u00edtulos 17-18. La gran ramera. Est\u00e1 sentada sobre la bestia de color escarlata con las siete cabezas y diez cuernos; est\u00e1 vestida de escarlata y engalanada con oro. En su cabeza est\u00e1 escrito: Misterio, Babilonia la grande. Los reyes de la tierra cometen fornicaci\u00f3n con ella. Pero el d\u00eda de su visita ha llegado. Es convertida en un lugar desolado, morada de animales inmundos (Ls. 13, 21. 22). Su ca\u00edda es lamentada por los gobernantes y comerciantes de la tierra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuarto Acto. Cap\u00edtulos 19-20. La victoria sobre la bestia y el gran drag\u00f3n. Un caballero aparece montado en un caballo blanco. Su nombre es \u00abPalabra de Dios\u00bb. \u00c9l derrota a la bestia y al falso profeta, los cuales son tirados vivos al lago de fuego. Su derrota es seguida por la primera resurrecci\u00f3n y el reinado de Cristo por mil a\u00f1os. Los m\u00e1rtires resucitan y participan de la gloria y felicidad de Cristo. Durante estos mil a\u00f1os, el gran Drag\u00f3n es encerrado con cadenas. Cuando termina el plazo es liberado para atormentar la tierra. \u00c9l enga\u00f1a a las naciones Gog y Magog. Estos dos nombres son tomados de Ezeq., caps. 28-29, donde, sin embargo, Gog es el rey de Magog. Por \u00faltimo es lanzado tambi\u00e9n por toda la eternidad al lago de fuego. Aqu\u00ed es cuando el juicio universal y la resurrecci\u00f3n tienen lugar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quinto Acto. Cap\u00edtulos 21-22. La nueva Jerusal\u00e9n (cf. Ezequiel 40-48). Dios mora en medio de sus santos que disfrutan total felicidad. La nueva Jerusal\u00e9n es la esposa del cordero. Los nombres de las Doce Tribus y de los Doce Ap\u00f3stoles est\u00e1n escritos en sus portones. Dios y el cordero son el santuario de esta nueva ciudad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ep\u00edlogo. Vers\u00edculos 18-21. La profec\u00eda del libro se cumplir\u00e1 pronto. El Vidente advierte al lector que no le a\u00f1ada ni le quite nada, so pena de perder su puesto en la ciudad celeste.\n<\/p>\n<h2>Prop\u00f3sito del Libro<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta lectura del libro es evidente que el Vidente estaba influenciado por las profec\u00edas de Daniel m\u00e1s que por cualquier otro libro. Daniel fue escrito con el objeto de confortar a los jud\u00edos bajo la cruel persecuci\u00f3n de Ant\u00edoco Epifanio. El Vidente en el Apocalipsis ten\u00eda un prop\u00f3sito similar. Los cristianos eran perseguidos furiosamente en el reino de Domiciano. El peligro de apostas\u00eda era grande. Los falsos profetas anduvieron tratando de seducir al pueblo para aceptar las pr\u00e1cticas paganas y tomar parte en el culto al C\u00e9sar. El Vidente insta a sus cristianos a permanecer fieles a su fe y enfrentar sus problemas con fortaleza. \u00c9l los anima con la promesa de una recompensa amplia y r\u00e1pida. \u00c9l les asegura que la Venida triunfante de Cristo est\u00e1 a las puertas. Tanto al principio como al final de su libro el Vidente es muy enf\u00e1tico dici\u00e9ndole a su pueblo que la hora de la victoria est\u00e1 cercana. \u00c9l comienza diciendo: \u00abBendito es el que. . . guarde lo escrito en ella; pues el tiempo est\u00e1 cerca\u00bb (1, 3). \u00c9l cierra sus visiones con las palabras pat\u00e9ticas: \u00abEl que da testimonio de estas cosas dice: Seguro que s\u00ed, vengo pronto: Am\u00e9n. Ven, Se\u00f1or Jes\u00fas\u00bb. Con la venida de Cristo ser\u00e1n vengadas las penas de los cristianos. Sus opresores ser\u00e1n entregados al juicio y a los tormentos eternos. Los m\u00e1rtires que han ca\u00eddo resucitar\u00e1n, de modo que ellos puedan compartir los placeres del reinado de Cristo, el milenio. Aunque esto no es sino un preludio a la bienaventuranza eterna que sigue despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n general.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es un art\u00edculo de fe que Cristo retornar\u00e1 al final de los tiempos a juzgar a vivos y muertos. Pero el tiempo de su segundo advenimiento es desconocido. \u00abPero de ese d\u00eda y hora nadie sabe, no, ni los \u00e1ngeles del cielo, sino s\u00f3lo el Padre\u00bb (Mt. 24, 36). Aparecer\u00eda, y es sostenido as\u00ed por muchos que los cristianos de la edad Apost\u00f3lica esperaron que Cristo volver\u00eda durante su propia vida o generaci\u00f3n. Este parece ser el significado m\u00e1s obvio de varios pasajes ambos en las Ep\u00edstolas y Evangelios (cf. Juan 21, 21-23, Tes. 4, 13-18). Los cristianos de Asia Menor y el Vidente con ellos, parecen haber compartido esta expectativa enga\u00f1osa. Su esperanza equivocada, sin embargo, no afect\u00f3 la integridad de su fe en la parte esencial de la dogma. Su visi\u00f3n de un periodo milenario de felicidad corp\u00f3rea era igualmente err\u00f3neo. La Iglesia ha desechado totalmente la doctrina de un milenio anterior a la resurrecci\u00f3n. San Agust\u00edn ha sido quiz\u00e1s quien m\u00e1s que ning\u00fan otro ha ayudado a librar la Iglesia de todas las imaginaciones crudas como referidas a sus placeres. \u00c9l explic\u00f3 el milenio aleg\u00f3ricamente y lo aplic\u00f3 a la Iglesia de Cristo en tierra. Con la fundaci\u00f3n de la Iglesia el milenio empez\u00f3. La primera resurrecci\u00f3n es la resurrecci\u00f3n espiritual del alma del pecado (De Civ. Dei Lib. XX). As\u00ed el n\u00famero 1,000 debe ser tomado indefinidamente.\n<\/p>\n<h2>Estructura del Libro y su Composici\u00f3n Literaria<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La estructura del Apocalipsis requiere una divisi\u00f3n en tres partes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera parte comprende las siete cartas de exhortaci\u00f3n. La segunda tiene como idea principal la sabidur\u00eda de Cristo. Es simbolizada por el libro con siete sellos. En \u00e9l est\u00e1n escritos los decretos eternos de Dios tocante al fin del mundo y a la victoria final del bien sobre el mal. Nadie excepto Jes\u00fas, el cordero degollado por los pecados del mundo, es digno de romper los sellos y leer su contenido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda parte describe el poder de Cristo sobre Satan\u00e1s y su reino. El cordero derrota el drag\u00f3n y la bestia. Esta idea se desarrolla en un drama de cinco actos. En cinco escenas sucesivas vemos ante nosotros la batalla, la ca\u00edda de Babilonia la ramera, la victoria y la bienaventuranza final.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tercera parte es no s\u00f3lo la m\u00e1s importante, sino tambi\u00e9n la mejor lograda desde un punto de vista literario. El drama del cordero contiene varios pensamientos bellos de valor duradero. El cordero, simbolizando afabilidad y pureza, conquista la bestia, la personificaci\u00f3n de lujuria y crueldad. La ramera significa idolatr\u00eda. La fornicaci\u00f3n que los gobernantes y las naciones de la tierra cometen con ella significa el culto que rinden a las im\u00e1genes de C\u00e9sar y a las monedas de su poder. La segunda parte es inferior en belleza literaria. Mucho de su contenido es tomado del Antiguo Testamento, y est\u00e1 lleno de un simbolismo extravagante. El Vidente muestra un sabor imaginativo para todo lo raro y grotesco. \u00c9l se deleita describiendo langostas con pelo como de mujeres y caballos con colas como de serpientes. Hay pasajes ocasionales que revelan un sentido de belleza literaria. Dios quita la cortina del firmamento como un escriba enrolla sus pergaminos. Las estrellas caen de los cielos como higos de una higuera agitada por la tormenta (6, 12-14). En general, sin embargo el Vidente muestra m\u00e1s amor por el esplendor oriental que una apreciaci\u00f3n de verdadera belleza.\n<\/p>\n<h2>Interpretaci\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ser\u00eda igualmente fatigoso e in\u00fatil enumerar a\u00fan las aplicaciones m\u00e1s prominentes hechas del Apocalipsis. El odio racial y el rencor religioso han encontrado en todas las \u00e9pocas en su visi\u00f3n materia muy conveniente y satisfactoria. Personas tales como Mahoma, el Papa, Napole\u00f3n, etc., han sido identificadas a su tiempo con la bestia y la ramera. Particularmente para los \u00abreformadores\u00bb el Apocalipsis era una cantera inagotable de d\u00f3nde extraer invectivas que podr\u00edan lanzar entonces contra la jerarqu\u00eda romana. Las siete colinas de Roma, las t\u00fanicas de color escarlatas de los cardenales, y los abusos infortunados de la corte papal provocaron una aplicaci\u00f3n f\u00e1cil y tentadora. Gracias a la investigaci\u00f3n paciente y activa de estudiosos, la interpretaci\u00f3n del Apocalipsis ha sido transferida a un campo libre de \u00abodium theologicum\u00bb. Pero entonces el significado del Vidente es determinado por las reglas de ex\u00e9gesis com\u00fan. Aparte de la resurrecci\u00f3n, el milenio, y las plagas que preceden la consumaci\u00f3n final, ellos ven en sus visiones una referencia a los acontecimientos principales de su \u00e9poca. Su m\u00e9todo de interpretaci\u00f3n puede llamarse hist\u00f3rico comparado con la aplicaci\u00f3n teol\u00f3gica y pol\u00edtica de edades anteriores. La clave para los misterios del libro la encuentran en 17, 8-14. Pues as\u00ed dice al Vidente: \u00abEl que pueda entender que entienda.\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La bestia del mar que hab\u00eda recibido plenitud de poder del drag\u00f3n, o Satan\u00e1s, es el Imperio romano, o m\u00e1s bien, C\u00e9sar, su representante supremo. La imagen de la bestia con la que sus siervos son marcados es la imagen del emperador en las monedas del reino. Este parece ser el significado obvio del pasaje: que todas las transacciones comerciales, todas las compras y ventas eran imposibles si no se ten\u00eda la marca de la bestia (Ap. 13, 17). Contra esta interpretaci\u00f3n se objeta que los jud\u00edos en el tiempo de Cristo no ten\u00edan ning\u00fan escr\u00fapulo manejando dinero en el que la imagen de C\u00e9sar estaba grabada (Mt. 12, 15-22). Pero debe tenerse presente que el horror de los jud\u00edos hacia las im\u00e1genes imperiales era principalmente debido a la pol\u00edtica de Cal\u00edgula. \u00c9l confisc\u00f3 algunas de sus sinagogas, y las transformaba en templos paganos poniendo su estatua en ellos. \u00c9l incluso intent\u00f3 erigir una imagen de \u00e9l en el Templo de Jerusal\u00e9n (Jos. Ant., XVIII, viii, 2).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las siete cabezas de la bestia son siete emperadores; e; vidente dice que cinco de ellos son ca\u00eddos. Ellos son Tiberio, Augusto, Cal\u00edgula, Claudio y Ner\u00f3n. El a\u00f1o de la muerte de Ner\u00f3n es el 68 D.C. El vidente contin\u00faa diciendo: \u00abUno es\u00bb, a saber Vespasiano, a\u00f1os 70-79 D.C; es el sexto emperador. El s\u00e9ptimo, nos dice el Vidente, \u00abno ha venido todav\u00eda, pero cuando venga, su reino ser\u00e1 corto\u00bb. As\u00ed se prev\u00e9 a Tito, qui\u00e9n rein\u00f3 apenas dos a\u00f1os (79-81). El octavo emperador es Domiciano (81-96). De \u00e9l, el Vidente tiene algo muy peculiar que decir: Lo identifica con la bestia y lo describe como aquel que \u00abera y no es, y que saldr\u00e1 del pozo sin fondo\u00bb (17, 8). En el vers\u00edculo 11 agrega: \u00abY la bestia que era y no es: ella misma tambi\u00e9n es la octava, y es de los siete, y va a la destrucci\u00f3n\u00bb. Todos esto suena como lenguaje de los or\u00e1culos. Pero la pista para su soluci\u00f3n es preparada por una creencia popular muy difundida en aquel momento. La muerte de Ner\u00f3n hab\u00eda sido atestiguada por pocos, de modo que sobre todo en el Este hab\u00eda la idea de que Ner\u00f3n todav\u00eda estaba vivo. Gentiles, jud\u00edos y cristianos estaban bajo el enga\u00f1o de que \u00e9l estaba escondi\u00e9ndose, y como se cre\u00eda normalmente, que se hab\u00eda ido con los enemigos m\u00e1s problem\u00e1ticos del imperio. De ah\u00ed que esperaban que volver\u00eda a la cabeza de un ej\u00e9rcito poderoso para vengarse de sus enemigos. La existencia de esta creencia imaginativa es un hecho hist\u00f3rico bien atestiguado. T\u00e1cito habla de \u00e9l: \u00abAchaia atque Asia falso exterrit velut Nero adventaret, vario super ejus exitu rumore eoque pluribus vivere eum fingentibus credentibusque\u00bb (Hist., II, 8). As\u00ed tambi\u00e9n \u00abDio Chrysostomus: kai nyn (alrededor del a\u00f1o 100 D.C.) eti pantes epithymousi zen oi de pleistoi kai oiontai (Orat., 21, 10,; cf. Sebo., \u00abVit. Caes\u00bb. s.v. Nero, 57, y los Or\u00e1culos de la Sibilina, V, 28-33). Por tanto, los contempor\u00e1neos del Vidente cre\u00edan que Ner\u00f3n estaba vivo y esperaban su retorno. El Vidente o bien comparti\u00f3 su creencia o la utiliz\u00f3 para su propio prop\u00f3sito. Ner\u00f3n hab\u00eda hecho un nombre para s\u00ed por su crueldad y libertinaje. Los cristianos en particular ten\u00edan razones para temerle. Bajo \u00e9l tuvo lugar la primera persecuci\u00f3n. La segunda ocurri\u00f3 bajo Domiciano. Pero diferente a la anterior, no se limit\u00f3 a Italia, sino que se extendi\u00f3 a lo largo de las provincias. Muchos cristianos fueron llevados a la muerte, otros desterrados (Eusebio, Hist. Eccl., III, 17-19). De esta manera el Vidente fue llevado a considerar Domiciano como un segundo Ner\u00f3n, \u00abNero redivivus\u00bb. De all\u00ed que lo describiera como \u00abel que era, que no, y que hab\u00eda de volver\u00bb. De ah\u00ed que lo cuenta como el octavo y al mismo tiempo le hace uno de los siete precedentes, el quinto, Ner\u00f3n. La identificaci\u00f3n de los dos emperadores era f\u00e1cil de hacer pues incluso autores paganos llamaron a Domiciano un segundo Ner\u00f3n (calvus Nero, Juvenal. IV, 38). La creencia popular acerca de la muerte de Ner\u00f3n y su retorno parece ser referida tambi\u00e9n en el pasaje (13, 3): \u00abY yo vi uno de sus cabezas como si fuera cortada hasta la muerte: y su herida de muerte fue sanada.\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los diez cuernos son explicados com\u00fanmente como los gobernantes vasallos bajo la supremac\u00eda de Roma. Son descritos como reyes (basileis), en un sentido m\u00e1s amplio, pues ellos no son reyes verdaderos, sino que recibieron poder para gobernar con la bestia. Su poder, adem\u00e1s, es apenas para una hora, significando su corta duraci\u00f3n e inestabilidad (17, 17). El Vidente ha marcado la bestia con el n\u00famero 666. Su prop\u00f3sito era que por este n\u00famero la gente lo conociera. El que entienda, que cuente el n\u00famero de la bestia. Porque es el n\u00famero de un hombre: y su n\u00famero es seiscientos y sesenta y seis. Un n\u00famero humano, es decir inteligible por las reglas comunes de investigaci\u00f3n. Nosotros tenemos aqu\u00ed un caso jud\u00edo de gematr\u00eda. Su objeto es ocultar un nombre sustituy\u00e9ndolo con una cifra de igual valor num\u00e9rico a las letras que lo componen. Por mucho tiempo int\u00e9rpretes intentaron descifrar el n\u00famero 666 por medio del alfabeto griego, por ej., Ireneo, \u00abAdv. Haer\u00bb., V, 33. Sus esfuerzos no han dado ning\u00fan resultado satisfactorio. El \u00e9xito mejor ha sido obtenido usando el alfabeto hebreo. Muchos estudiosos han llegado a la conclusi\u00f3n de que su significado es Ner\u00f3n. Pues cuando el nombre que \u00abC\u00e9sar Ner\u00f3n\u00bb es deletreado con letras hebreas, da la cifra 666.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda bestia, la de la tierra, el seudoprofeta cuyo oficio era ayudar a la bestia del mar, probablemente significa el trabajo de seducci\u00f3n continuado por los cristianos ap\u00f3statas. Ellos se dedicaron a hacer que sus compa\u00f1eros cristianos adoptasen las pr\u00e1cticas paganas y se sometiesen al culto del C\u00e9sar. Parece que no son los Nicola\u00edtas de las siete Ep\u00edstolas. Porque ellos son comparados all\u00ed a Balaam y Jezabel que seducen los Israelitas a la idolatr\u00eda y fornicaci\u00f3n. La mujer con dolores de parto es una personificaci\u00f3n de la sinagoga o la iglesia. Su primog\u00e9nito es Cristo, su otra descendencia es la comunidad de los creyentes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta interpretaci\u00f3n, de la que hemos dado un resumen, hay dos dificultades:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la enumeraci\u00f3n de los emperadores tres son pasados por alto, Galba, Otto, y Vitelio. Pero esta omisi\u00f3n puede ser explicada por la brevedad de sus reinos. Cada uno de los tres rein\u00f3 apenas unos meses.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tradici\u00f3n ubica el Apocalipsis en el reino de Domiciano. Pero seg\u00fan el c\u00f3mputo dado antes, el vidente mismo ubica su obra en el reino de Vespasiano. Pues si este c\u00f3mputo fuera correcto, Vespasiano es el emperador a quien \u00e9l designa como \u00abel que es\u00bb. A esta objeci\u00f3n, sin embargo, puede contestarse que era la costumbre de escritores apocal\u00edpticos, por ej., Daniel, Enoc, y los libros Sibilinos, lanzar sus visiones en la forma de profec\u00edas y darles la apariencia de ser la obra de una fecha m\u00e1s temprana. Ning\u00fan fraude literario se pretend\u00eda con ello. Era meramente un estilo peculiar de escritura adoptado como m\u00e1s adecuado al asunto. El vidente del Apocalipsis sigue esta pr\u00e1ctica. Aunque realmente desterrado en Patmos en el reino de Domiciano, despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, \u00e9l escribi\u00f3 como si \u00e9l hubiera estado all\u00ed y visto sus visiones en el reino de Vespasiano quiz\u00e1 cuando el templo todav\u00eda exist\u00eda. Cf. 2, 1. 2.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nFuente:  Van den Biesen, Christian. \u00abApocalypse.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01594b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTraducido por Miguel Angel Godoy, Pbro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n de enlaces: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>del griego apokalyptein, revelar, quitar el velo. Inicialmente este t\u00e9rmino se refiere a la literatura apocal\u00ed\u00adptica del juda\u00ed\u00adsmo tard\u00ed\u00ado y del cristianismo, y tiene sus or\u00ed\u00adgenes en la escatolog\u00ed\u00ada de los profetas, y se refiere al final de los tiempos, expresado por medio de visiones, sue\u00f1os, alegor\u00ed\u00adas, simbolismos. Tanto en las \u00e9pocas del A. T. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/apocalipsis\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAPOCALIPSIS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-4652","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4652","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4652"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4652\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4652"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4652"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4652"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}