{"id":4656,"date":"2016-02-05T00:34:23","date_gmt":"2016-02-05T05:34:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/apocrifo\/"},"modified":"2016-02-05T00:34:23","modified_gmt":"2016-02-05T05:34:23","slug":"apocrifo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/apocrifo\/","title":{"rendered":"APOCRIFO"},"content":{"rendered":"<p>griego apokruphus, oculto, secreto. Tanto en la \u00e9poca del A. T. como en los primeros tiempos del cristianismo se dio una literatura religiosa, llamada intertestamenaria, aproximadamente entre los siglos III  a. C. y III d. C., cuyo contenido y ense\u00f1anza eran secretos, y eran atribuidos, en muchos casos, a algunos de los personajes importantes de las Sagradas Escrituras. Muchos de estos escritos se manten\u00ed\u00adan ocultos porque se consideraban demasiado profundos para el com\u00fan de la gente,  en los Esdras ap\u00f3crifos se lee que Yahv\u00e9h le ordena escribir el libro y mantenerlo oculto y d\u00e1rselo a conocer a personas sabias que pudieran entenderlo y guardar el secreto; tambi\u00e9n se ocultaban porque conten\u00ed\u00adan herej\u00ed\u00adas, como en los primeros siglos cristianos, cuando surgieron diferentes grupos. En los documentos encontrados en Qumran, se hallaron escritos secretos. Dentro de estos libros, encontramos la llamada literatura apocal\u00ed\u00adptica, y los dem\u00e1s g\u00e9neros de la Biblia: salmos,  oraciones, evangelios, ep\u00ed\u00adstolas, hechos, recopilaciones de supuestos dichos de Cristo, etc. Se aplica este t\u00e9rmino a los libros sagrados cuya inspiraci\u00f3n divina no es segura. Se aplica tambi\u00e9n a los escritos de cuya autenticidad se duda, a los  \u00c2\u00ae pseudoep\u00ed\u00adgrafos, es decir, aqu\u00e9llos libros falsamente atribuidos a autores y personajes b\u00ed\u00adblicos.<\/p>\n<p>De partir del a\u00f1o 400  con San Jer\u00f3nimo, se establece el concepto de canon, es decir, se define cu\u00e1les son los libros que se deben considerar como de inspiraci\u00f3n divina. As\u00ed\u00ad, el canon hebreo, de los jud\u00ed\u00ados de Palestina, s\u00f3lo comprende los libros hebreos, y excluye los escritos en griego as\u00ed\u00ad como las adiciones hechas a los libros de Ester y Daniel. Por el contrario, la Septuaginta o Biblia de los Setenta, versi\u00f3n griega hecha del hebreo y arameo, para los jud\u00ed\u00ados de la di\u00e1spora, tiene algunas omisiones as\u00ed\u00ad como incorporados trozos en los libros de Ester y Daniel, y libros que no se encuentran en la Biblia Hebrea, llamados deuterocan\u00f3nicos, y que la Iglesia Cat\u00f3lica tiene por inspirados por Dios.  \u00c2\u00ae Canon.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>Originalmente el t\u00e9rmino no indicaba lo falso o excluido del canon, sino, contrariamente, aquello que ten\u00ed\u00ada un car\u00e1cter tan sagrado que no deb\u00ed\u00ada ser le\u00ed\u00addo en p\u00fablico. Algunas de estas obras pasaron por can\u00f3nicas seg\u00fan narran Jer\u00f3nimo (Ep\u00ed\u00adst. CVII, 12; y Prol. gal. in Samuel et Mal.) y Agust\u00ed\u00adn de Hipona (CD XV, 23, 4). S\u00f3lo, con posterioridad, el hecho de que muchos de estos escritos, aunque colocados bajo el nombre de un ap\u00f3stol, tuvieran contenido her\u00e9tico llev\u00f3 a identificar el t\u00e9rmino \u2020\u0153ap\u00f3crifo\u2020\u009d con el de falso, espurio o rechazable. Aunque su valor hist\u00f3rico es m\u00ed\u00adnimo en s\u00ed\u00ad, no es menos cierto que constituyen un instrumento importante para adentrarse en el estudio del cristianismo heterodoxo y tambi\u00e9n para comprender aspectos relacionados con el arte cristiano. Podr\u00ed\u00adamos clasificar los ap\u00f3crifos cristianos en: 1. Interpolaciones en los ap\u00f3crifos del Antiguo Testamento, 2. Evangelios ap\u00f3crifos, 3. Hechos ap\u00f3crifos de los Ap\u00f3stoles, 4. Apocalipsis ap\u00f3crifos y 5. Ep\u00ed\u00adstolas ap\u00f3crifas de los Ap\u00f3stoles. Ver Apocalipsis ap\u00f3crifos; Evangelios ap\u00f3crifos; Ep\u00ed\u00adstolas ap\u00f3crifas; Hechos ap\u00f3crifos e Interpolaciones en los ap\u00f3crifos.<\/p>\n<p>VIDAL MANZANARES, C\u00e9sar, Diccionario de Patr\u00ed\u00adstica, Verbo Divino, Madrid, 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Patr\u00edstica<\/b><\/p>\n<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Introducci\u00f3n\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-2\">1.1 Nombre y Noci\u00f3n<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">2 LOS APOCRIFOS DE ORIGEN JUDIO\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">2.1 Apocalipsis jud\u00edos<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-5\">2.2 Ap\u00f3crifos legendarios de origen Jud\u00edo<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-6\">2.3 Salmos y Oraciones  Ap\u00f3crifas<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-7\">2.4 Filosof\u00eda Jud\u00eda<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">3 AP\u00d3CRIFOS DE ORIGEN JUDIO CON ADICIONES CRISTIANAS<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-9\">4 AP\u00d3CRIFOS DE ORIGEN CRISTIANO\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-10\">4.1 Evangelios Ap\u00f3crifos<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-11\">4.2 Evangelios ap\u00f3crifos de origen cat\u00f3lico<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-12\">4.3 Evangelios judaicos y her\u00e9ticos<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-13\">4.4 LITERATURA DE PILATO Y OTROS AP\u00d3CRIFOS SOBRE CRISTO<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-14\">4.5 HECHOS DE LOS APOSTOLES APOCRIFOS<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-15\">4.6 Hechos de los Ap\u00f3stoles Gn\u00f3sticos<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-16\">4.7 Hechos de los Apostoles cat\u00f3licos ap\u00f3crifos<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-17\">4.8 Hechos Cuasi-Apostolicos<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-18\">4.9 OBRAS DOCTRINALES APOCRIFAS<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-19\">4.10 EPISTOLAS APOCRIFAS<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-20\">4.11 APOCALIPSIS CRISTIANOS AP\u00d3CRIFOS<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-21\">4.12 LOS AP\u00d3CRIFOS Y LA IGLESIA.<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-22\">4.13 Notas Bibliogr\u00e1ficas.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Introducci\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este art\u00edculo se refiere a las composiciones que afirman haber sido escritas ya por personajes b\u00edblicos o por  hombres \u00edntimamente relacionados con ellos. Obras tan conocidas como el Pastor de Hermas, La Ep\u00edstola de Bernab\u00e9, la Didaj\u00e9 (Ense\u00f1anza) de los Doce Ap\u00f3stoles, los C\u00e1nones Apost\u00f3licos y Constituciones, aunque inicialmente ap\u00f3crifos, en realidad pertenecen a la literatura patr\u00edstica y se consideran independientemente.<br \/>\nSe ha estimado mejor clasificar los ap\u00f3crifos b\u00edblicos de acuerdo con el origen  en vez de seguir la divisi\u00f3n, confusa, de Ap\u00f3crifos del Antiguo y del Nuevo Testamento. Hablando en general, los ap\u00f3crifos de origen jud\u00edo deben ir con el Antiguo Testamento y los de origen cristiano, con el Nuevo. El tema se tratar\u00e1 de la manera siguiente:\n<\/p>\n<h3>Nombre y Noci\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Etimol\u00f3gicamente, la derivaci\u00f3n de ap\u00f3crifo es muy simple, del griego apokryphos, oculto. El uso del singular ap\u00f3crifo \u00abApocryphon (en lugar del plural Apocrypha) es leg\u00edtimo y conveniente al referirse a una sola obra. Pero cuando intentamos concretar el significado literario de la palabra la cosa se complica. Ha sido empleada de varias maneras por los primeros escritores patr\u00edsticos, que han perdido a veces completamente de vista el sentido de la etimolog\u00eda. As\u00ed, con algunos de ellos tiene la connotaci\u00f3n de \u201cno can\u00f3nico\u201d. S. Jer\u00f3nimo evidentemente aplicaba el t\u00e9rmino a todo libro \u201ccasi \u2013escritural\u201d que en su estimaci\u00f3n est\u00e1 fuera del Canon de la Biblia, y  los reformadores protestantes, siguiendo el Cat\u00e1logo de las Escrituras del Antiguo Testamente de Jer\u00f3nimo \u2013 pronto considerado err\u00f3neo y singular entre los Padres de la iglesia \u2013 aplicaron el nombre de ap\u00f3crifo a lo que en el Canon Cat\u00f3lico del Antiguo Testamente exced\u00eda del de los jud\u00edos. Naturalmente los cat\u00f3licos reh\u00fasan tal denominaci\u00f3n  y emplean \u201cdeuterocan\u00f3nico\u201d para designar esa literatura que los no cat\u00f3licos de forma convencional e inapropiada conocen como los Ap\u00f3crifos (VER CANON DEL ANTIGUO TESTAMENTO)<br \/>\nEl sentido original y propio del t\u00e9rmino \u201cAp\u00f3crifo\u201d, aplicado a los libros pretendidamente sagrados era inicialmente oscuro. Pero quiz\u00e1 se pueda encontrar una pista en el llamado Cuarto Libro de Esdras, que relata que Estrus (Era) por inspiraci\u00f3n divina compuso 94 libros, de los que 24 eran restauraciones del al literatura sagrada de los Israelitas que hab\u00eda perecido en la Cautividad, y deb\u00edan ser publicados abiertamente, pero los restantes  deb\u00edan ser guardados en secreto para el uso exclusivo de los sabios (cf. Dan., ix, 4, 9, donde se ordena al profeta que calle y que selle un libro inspirado hasta su debido tiempo). En consecuencia se debe aceptar como altamente probable que en su sentido original un escrito ap\u00f3crifo no conllevaba un sentido desfavorable, sino que simplemente denotaba una composici\u00f3n que reclamaba origen sagrado  y supuestamente oculta durante generaciones ya totalmente, esperando el tiempo debido de su revelaci\u00f3n  o de forma relativa en cuanto que su conocimiento se limitaba a un reducido c\u00edrculo esot\u00e9rico. Sin embargo el t\u00e9rmino Ap\u00f3crifos pronto vino a tener un significado desfavorable que a\u00fan retiene que comporta tanto falta de originalidad y de canonicidad. Estos son los aspectos negativos de la aplicaci\u00f3n moderna del nombre. En el aspecto positivo se emplea apropiadamente s\u00f3lo a esa bien definida clase de literatura, que tiene pretensiones b\u00edblicas y que se originaron en parte entre los hebreos durante los dos siglos anteriores a Cristo  y durante un tiempo posterior en parte entre los cristianos, ortodoxos o heterodoxos, en las primeras centurias de nuestra ere.\n<\/p>\n<h2>LOS APOCRIFOS DE ORIGEN JUDIO<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La literatura antigua, especialmente en oriente utiliz\u00f3 m\u00e9todos m\u00e1s libres y el\u00e1sticos que los que se permiten en nuestra cultura moderna occidental. La composici\u00f3n seudogr\u00e1fica estaba de moda entre los jud\u00edos de los dos siglos anteriores a Cristo y durante alg\u00fan tiempo despu\u00e9s. La atribuci\u00f3n del verdadero autor de un libro a un nombre de un pasado distante, que as\u00ed usurpaba su personalidad, era en algunos casos cuando menos una ficci\u00f3n literaria que no enga\u00f1aba sino a los ignorantes. As\u00ed el llamado \u201cSabidur\u00eda de Salom\u00f3n \u201c, escrito en griego y que pertenece al sagrado Canon de la Iglesia. En otros casos en los que el nombre asignado no se pon\u00eda como s\u00edmbolo de un cierto tipo de literatura, la intenci\u00f3n no estaba sin un cierto grado de deshonestidad literaria objetiva.\n<\/p>\n<h3>Apocalipsis jud\u00edos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los m\u00e1s importantes y valiosos ap\u00f3crifos jud\u00edos que se conservan son los que tienen un amplio elemento apocal\u00edptico, es decir, que confiesan contener visiones y revelaciones del mundo invisible y del futuro mesi\u00e1nico. La literatura apocal\u00edptica jud\u00eda es un tema que merece y ha recibido un creciente atenci\u00f3n de todos los interesados en el pensamiento religioso de Israel, ese cuerpo de conceptos y tendencias que est\u00e1n en las ra\u00edces de de los grandes principios doctrinales del cristianismo, de la misma manera que su divino Fundador tomo su generaci\u00f3n temporal del tronco del juda\u00edsmo ortodoxo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los apocalipsis jud\u00edos proporcionan los lazos de uni\u00f3n en el progreso de la teolog\u00eda jud\u00eda y llenan lo que de otra forma ser\u00eda un vac\u00edo, aunque peque\u00f1o, entre el estadio avanzado  marcado por los libros deuterocan\u00f3nicos y su completa madurez en tiempos de Nuestro Se\u00f1or, una madurez tan relativamente perfecta que Jes\u00fas pudo suponer  que exist\u00eda en la conciencia popular, sin tener que ense\u00f1arlo de novo, las doctrinas de la retribuci\u00f3n futura, la resurrecci\u00f3n de los cuerpos y a existencia , naturaleza y oficios de los \u00e1ngeles. La apocal\u00edptica jud\u00eda es un intento de suplir el lugar de la profec\u00eda que llevaba muerta siglos,  y tiene sus ra\u00edces en los or\u00e1culos sagrados de Israel. La profec\u00eda hebrea en su parte humana ten\u00eda sus fuentes, sus ocasiones y objetos inmediatos en el presente. Los profetas eran hombres inspirados  que encontraban temas de agrado y desagrado y aviso en las condiciones actuales de la vida teocr\u00e1tica de Israel. Pero cuando pasaba el tiempo y las brillantes promesas mesi\u00e1nicas de los profetas no se cumpl\u00edan, cuando el pueblo jud\u00edo se hab\u00eda impacientado no durante una o dos sino muchas generaciones, bajo el amargo yugo de se\u00f1ores extranjeros  o estaba bajo la constante presi\u00f3n de estados paganos, unos esp\u00edritus reflexivos y fervientes  , al no encontrar esperanza  en el orden actual de las cosas, dejaban de mirar a la tierra y pon\u00edan su visi\u00f3n otros mundo ideal  donde la justicia divina reinase sin impedimentos para la gloria sempiterna de Israel  tanto en la naci\u00f3n como en sus fieles individuos y con la total destrucci\u00f3n y tormentos sin fin  de los gentiles opresores perversos  La literatura apocal\u00edptica era a la vez un mensaje de esperanza y un esfuerzo para resolver los problemas de los justos que sufr\u00edan  y de la aparente falta de esperanza d cumplimiento de las profec\u00edas del reino de Israel sobre la tierra . Pero la consecuencia inevitable de la desconfianza del presente de los Apocalipsis era su asunci\u00f3n de un pasado remoto y cl\u00e1sico, en otras palabras, su car\u00e1cter seud\u00f3nimo. Naturalmente si trataba del Pentateuco o de los Profetas, se revest\u00eda ficticiamente con la autoridad de un patriarca o un profeta que iba a revelar un futuro transcendente. Pero en su esfuerzo en ajustar el futuro a la historia que conoc\u00edan, los escritores apocal\u00edpticos desarrollaron tambi\u00e9n una filosof\u00eda sobre el origen y progreso de cosas mundanas. Y as\u00ed entre los rasgos de la apocal\u00edptica jud\u00eda se nota una visi\u00f3n m\u00e1s amplia de la pol\u00edtica mundial y una especulaci\u00f3n cosmol\u00f3gica. El Libro de Daniel es un libro del Antiguo testamento con el que tienen much\u00edsima afinidad los apocalipsis no inspirados y evidentemente les proporciona ideas a varios de ellos.  A un elemento apocal\u00edptico que existe en los profetas, en Zacar\u00edas (i-vi), en Tobias (, xiii), se le puede seguir la pista retrocediendo a las visiones de Ezequiel, que forman al prototipo de apocal\u00edptico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo esto tuvo su influencia en la nueva literatura. El mesianismo, naturalmente juega una parte importante en la escatolog\u00eda apocal\u00edptica  y la idea de Mes\u00edas  tuvo un gran desarrollo en ciertos libros. Pero aun cuando es transcendente y m\u00edstica, es intensa y casi fan\u00e1ticamente nacional y se rodea de accesorios imaginativos y frecuentemente extravagantes. Carece de la visi\u00f3n universal de algunos de los profetas, especialmente el Deutero-Isa\u00edas y est\u00e1 muy lejos de tener una fisonom\u00eda uniforme y consistente. A veces el reino mesi\u00e1nico se coloca en una tierra trasfigurada, centrada en una nueva Jerusal\u00e9n, en otras obras se eleva al cielo, en algunos libros el Mes\u00edas es defectuoso o simplemente una apariencia de humano, mientras que en las Par\u00e1bolas de Enoch con su preexistente Mes\u00edas preexistente, se marca el punto m\u00e1s elevado del desarrollo del concepto mesi\u00e1nico de toda la literatura hebrea.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Libro de Enoch (Etiopico)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ver el art\u00edculo separado bajo este t\u00edtulo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Asunci\u00f3n de Mois\u00e9s\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Or\u00edgenes, \u00abDe Principiis\u00bb, III, ii, 1, cita la Asunci\u00f3n de Mois\u00e9s&#8211; Analepsis Mouseos \u2013 como el libro citado por la Ep\u00edstola de Judas, 9, donde hay un alusi\u00f3n a una disputa entre Miguel y Sat\u00e1n sobre el cuerpo de Mois\u00e9s. Aparte de unas pocas referencias en la literatura patr\u00edstica nada m\u00e1s se sab\u00eda de este ap\u00f3crifo hasta que el manuscrito latino, que conten\u00eda buena parte de \u00e9l, fue descubierto por Ceriani en la Biblioteca Ambrosiana de Mil\u00e1n y publicado en 1861. Se estableci\u00f3 su identidad con la antigua obra por una cita que hay de ella en las Actas del Concilio de Nicea. El Libro se propone como una serie de predicciones entregadas en forma escrita por Mois\u00e9s a Josu\u00e9 para que las guardara, cuando, en vista de que se acercaba la muerte, nombr\u00f3 a Josu\u00e9 como su sucesor. El prop\u00f3sito ostensible de estas entregas es confirmar la ley mosaica y las admoniciones del Deuteronomio. Se presenta toda la historia de Israel. En un estilo brillante y vehemente el libro delinea en forma prof\u00e9tica la impiedad de los gobernantes Asmoneos de Israel y de los sacerdotes saduceos. Las alusiones hist\u00f3ricas llegan hasta el reino del insolente monarca , claramente Herodes el Grande,  y un poderoso gobernante que vendr\u00e1 del Occidente y subyugar\u00e1 al pueblo. Una referencia a la expedici\u00f3n punitiva de Quintilius Varus, 4 a.C. Pero el Mes\u00edas intervendr\u00e1 y ejecutar\u00e1 la ira divina sobre los enemigos de la naci\u00f3n  y un cataclismo de la naturaleza, descrito de forma apocal\u00edptica sublimidad, abrir\u00e1 el principio de una nueva era. Extra\u00f1amente, no hay menci\u00f3n alguna a la resurrecci\u00f3n o a juicios individuales. El libro se vuelve entonces a los hechos de Mois\u00e9s y Josu\u00e9 .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El manuscrito se interrumpe bruscamente en el capitulo xii y la parte citada por Juda debe haber pertenecido a la conclusi\u00f3n perdida. Se ha asignado este manuscrito, con razones s\u00f3lidas, a los primeros a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Herodes, entre el 4 a.C y el 10 d.C. Es evidente que ninguno de los hijos de Herodes, Filipo y Antipas, hab\u00eda a\u00fan reinado 34 a\u00f1os  puesto que el escritor , atrevi\u00e9ndose a lanzar una predicci\u00f3n que result\u00f3 falsa, dice que los hijos reinar\u00e1n menos tiempo que el padre. Por ello la fecha m\u00e1s tard\u00eda posible de composici\u00f3n se fija en el a\u00f1o 30 d.C. El autor era un jud\u00edo, muy probablemente palestino que no pertenec\u00eda ni a los Fariseos del tipo de los contempor\u00e1neos de Jes\u00fas, ni a los Saduceos, puesto que despelleja a ambos por igual.  Debe haber sido o un Zelote, es decir un ultranacionalista y mesianista o un ferviente Esenio. Escribi\u00f3 en hebreo o en arameo. El texto latina est\u00e1 traducido de una versi\u00f3n griega.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro de los Secretos de Enoc (Enoc eslavo)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1892 se llam\u00f3 la atenci\u00f3n hacia unos manuscritos eslavos que al ser examinados result\u00f3 que conten\u00eda otro libro de Enoc que difer\u00eda completamente de la compilaci\u00f3n eti\u00f3pica. \u201cEl Libro de los Secretos de Enoc\u201d contiene pasajes que satisfacen las alusiones de Or\u00edgenes, a las que no hay nada que corresponda en el Enoc Eti\u00f3pico. Lo mismo puede decirse respecto a las citas del \u201cTestamento de los Doce Patriarcas\u201d. La evidencia interna muestra que el nuevo Enoc fue compuesto en griego por un jud\u00edo alejandrino a principios de nuestra Era. El libro se distingue mucho del libro m\u00e1s antiguo por la ausencia de un Mes\u00edas y la falta de referencia a la resurrecci\u00f3n de los muertos. Mezcla muchos detalles estrafalarios respecto al reino celestial, los \u00e1ngeles y al castigo de los pecados. El patriarca es llevado por los siete cielos ante el mism\u00edsimo  trono del Eterno. Algunos de los detalles arrojan interesante luz  sobre varias alusiones oscuras de la Biblia, tales como los cielos sobrepuestos, la presencia de los poderes malignos \u201cen lugares celestiales\u201d, las extra\u00f1as criaturas de Ezequiel llenas de ojos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuarto libro de Esdras\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El personaje que sirve como pantalla del autor real de este libro es Esdras (Ezra), el sacerdote escriba y l\u00edder de los israelitas que volvieron de Babilonia a Jerusal\u00e9n. El hecho de que dos libros can\u00f3nicos est\u00e9n asociados a este nombre , junto con un genio literario genuino, un esp\u00edritu profundamente religioso impregna el Cuarto de Esdras, adem\u00e1s de algunos puntos mesi\u00e1nicos de contacto con los Evangelios, todo ello se combina para ganar una aceptaci\u00f3n entre los cristianos que no tiene ning\u00fan otro ap\u00f3crifo. Tanto los Padres Latinos como los Griegos lo citan como prof\u00e9tico, mientras otros, como Ambrosio fueron ardientes admiradores suyos- S\u00f3lo Jer\u00f3nimo es positivamente desfavorable. Pero es un hecho notable que a pesar de la extendida reverencia que ten\u00eda en los primeros tiempos, no haya entrado en el Canon o en la liturgia de la Iglesia. Sin embargo, a trav\u00e9s de toda la Edad Media mantuvo una posici\u00f3n intermedia entre las composiciones can\u00f3nicas y las meramente humanas, hasta despu\u00e9s del Concilio de Trento. Junto con III Esdras, fue colocado en el Ap\u00e9ndice de la edici\u00f3n oficial de la Vulgata. Adem\u00e1s del texto original griego, que no ha sobrevivido, el libro ha aparecido en versiones en lat\u00edn, sir\u00edaco, armenio, eti\u00f3pico y \u00e1rabe.<br \/>\nLos dos primeros y los dos \u00faltimos cap\u00edtulos de la versi\u00f3n latina no existen en los orientales y se han a\u00f1adido por una mano cristiana. Y sin embargo no hay duda en la postergaci\u00f3n del cuarto libro de Esdras al rango de ap\u00f3crifo. Para no insistir en la alusi\u00f3n al libro de Daniel en xii, 11, la fecha dada en la primera versi\u00f3n (iii, 1) es err\u00f3nea, y todo el tenor y car\u00e1cter de la obra lo coloca en la \u00e9poca de la literatura apocal\u00edptica. La dataci\u00f3n cr\u00edtica dominante lo asigna a un jud\u00edo que escrib\u00eda en el reinado de Domiciano 81- 96 d.C. Ciertamente fue compuesto alg\u00fan tiempo antes del 218 d.C. puesto que es citado expresamente por Clemente de Alejandr\u00eda, El texto original , iii-xiv, es de una pieza y el trabajo de un solo autor.<br \/>\nEl motivo del libro es el problema que se presenta a los patriotas jud\u00edos despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n por Tito del Templo de Jerusal\u00e9n. Las perspectivas eran muy negras y la vida nacional parec\u00eda completamente extinguida. El libro est\u00e1 transido de un esp\u00edritu triste y el autor  usando el disfraz de Esdras que se lamente sobre las tuinas  de la primera ciudad y templo, busca insistentemente penetrar en las razones del aparente abandono se su pueblo por parte de Dios  y el incumplimiento de Sus promesas. El autor desea saber el futuro de su naci\u00f3n y eso es lo que le interesa, mientras que el universalismo del libro esta atenuado. El apocalipsis se compone de siete visiones. El mesianismo del IV Esdras sufre por el desaliento de la era y est\u00e1 influenciado  por el cambio de las condiciones producidas por la llegada del cristianismo. Su Mes\u00edas es mortal y su reino es meramente de felicidad en la tierra. Como la escatolog\u00eda, combina dos elementos conflictivos: la redenci\u00f3n de Israel y el peque\u00f1o n\u00famero de los elegidos. Toda la humanidad pec\u00f3 con Ad\u00e1n. Los cat\u00f3licos llaman a veces Segundo libre de Esdras al Cuarto Libro de Esdras puesto que aplican la forma hebrea Ezra, a los libros can\u00f3nicos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Apocalipsis de Baruc\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante un largo tiempo se ha conocido un fragmento latino, cap\u00edtulos lxxviii-lxxxvii, de este pseud\u00f3grafo. En 1866 fue descubierto un texto completo sir\u00edaco por Monse\u00f1or Ceriani, cuyas investigaciones en la Biblioteca Ambrosiana de Mil\u00e1n han enriquecido tanto el campo de la literatura antigua. El Sir\u00edaco es una traducci\u00f3n del griego, pero el original estaba escrito en hebreo. Hay una \u00edntima relaci\u00f3n entre este Apocalipsis y el IV de Esdras, pero los cr\u00edticos est\u00e1n divididos en cu\u00e1l ha influido en el otro. Las probabilidades favorecen la hip\u00f3tesis de que el ap\u00f3crifo Baruc es una imitaci\u00f3n de IX\u00bfV Esdras y por consiguiente posterior. Las fechas aproximadas asignadas van del 50 a.C. al 117. El \u201cApocalipsis de Baruc\u201d es una producci\u00f3n algo artificial sin la originalidad ni la fuerza de IV Esdras. Trata, en parte, de los mismos problemas, es decir, los sufrimientos del pueblo teocr\u00e1tico y el triunfo final sobre sus opresores. Una vez que se libra a ciertos pasajes de las interpolaciones cristianas, en general su Mesianismo es terrenal, pero en la parte final del libro el reino del Mes\u00edas tiende sin duda hacia una concepci\u00f3n m\u00e1s espiritual. Como el IV de Esdras el pecado se origina en la desobediencia de Ad\u00e1n. Se da mayor importancia  a la Ley que en las composiciones relacionadas y el punto de contacto con el Nuevo Testamento son m\u00e1s sorprendentes. El autor era un fariseo que, aunque adoptando una postura claramente jud\u00eda, conoc\u00edas la Escrituras Cristianas y las us\u00f3 libremente. Algunos estudios recientes del \u201dApocalipsis de Baruc\u201d han visto en \u00e9l un libro compuesto, pero la mayor\u00eda de los cr\u00edticos mantiene con mejores razones su unidad.  El libro es largo, habla en la persona de Baruc, secretario de Jerem\u00edas. Comienza con error palpable de cronolog\u00eda: Baruc anuncia la destrucci\u00f3n de la ciudad y el templo de Jerusal\u00e9n de la \u00e9poca babil\u00f3nica. Sin embargo no ser\u00e1n los caldeos los que la destruyan, sino los \u00e1ngeles. Dios conserva otra preexistente y Sagrada ciudad, pues el mundo no puede existir sin Jerusal\u00e9n. La artificialidad y aburrimiento del apocalipsis se redime por el aire fresco de de su visi\u00f3n y elevaci\u00f3n de doctrina, pero con las limitaciones ya se\u00f1aladas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Apocalipsis de  Abraham\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Apocalipsis de  Abraham se ha traducido recientemente del eslavo al alem\u00e1n. Relata la circunstancia de las conversiones y las visiones que siguieron. Su gu\u00eda en el reino celestial es Jael, un \u00e1ngel distinto de Dios, pero que tiene poderes divinos en algunos aspectos. La obra tiene afinidad con IV Esdras y con el \u201cApocalipsis de Baruc\u201d. Se explica el origen del mal por la libre voluntad del hombre. El Elegido  o Mes\u00edas, reunir\u00e1 a las tribus dispersas, pero s\u00f3lo Dios castigar\u00e1 a los enemigos de Israel. Las notas de este apocalipsis son el particularismo y la trascendencia del \u00faltimo escenario c\u00f3smico. Su dataci\u00f3n, sin embargo, es tan vaga que es imposible fijar el tiempo de su composici\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Apocalipsis de  Daniel\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Apocalipsis de  Daniel es la obra de un jud\u00edo persa del siglo doce y es el \u00fanico que predice dos Mes\u00edas: uno, hijo de Jos\u00e9 (Cristo) cuya carrera termina en su fracaso y muerte y otro hijo de David  que librar\u00e1 a Israel y reinar\u00e1 gloriosamente en la tierra.\n<\/p>\n<h3>Ap\u00f3crifos legendarios de origen Jud\u00edo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Libro de los Jubileos o Peque\u00f1o G\u00e9nesis\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Epifanio, Jer\u00f3nimo y otros citan una obra con el t\u00edtulo de \u201cLos Jubileos\u201d o \u201cPeque\u00f1o G\u00e9nesis \u2022(leptog\u00e9nesis) S. Jer\u00f3nimo justifica que el original estaba en hebreo. Es citado por autores bizantinos hasta el siglo doce. Despu\u00e9s de esa fecha no volvemos a o\u00edr hablar de \u00e9l  hasta que se encontr\u00f3 en un manuscrito eti\u00f3pico en siglo XIX. Tambi\u00e9n se ha recuperado un considerable fragmento latino. El libro de los Jubileos es la narraci\u00f3n del G\u00e9nesis amplificada y embellecida por un jud\u00edo del per\u00edodo farisaico. Profesa ser una revelaci\u00f3n dada a Mois\u00e9s por el \u201c\u00c1ngel del Rostro\u201d. Hay una cronolog\u00eda sistem\u00e1tica en a\u00f1os  semanas y jubileos. Asigna un patriarca a las grandes fiestas jud\u00edas. La Angelolog\u00eda est\u00e1 muy desarrollada, pero el autor no cre\u00eda en la resurrecci\u00f3n del cuerpo. Se insiste mucho en la observancia de la Ley.  Es muy dif\u00edcil fijar la fecha o el c\u00edrculo religioso en el que surgi\u00f3. A\u00fan existen Jerusal\u00e9n y el templo y se cita el libro de Enoc. Respecto a la fecha inferior, el libro fue utilizado por la parte jud\u00eda del \u201cTestamento de los Doce Patriarcas\u201d. Una estimaci\u00f3n var\u00eda entre el 135 a.C. y el 60 d.C.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los ap\u00f3crifos jud\u00edos perdidos hay uno digno de especial menci\u00f3n&#160;:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Libro de Jannes y Mambres\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II Tim., iii, 8, aplica esos nombres a los magos egipcios que reprodujeron algunos de los prodigios realizados por Mois\u00e9s. Los nombres no se hallan en el Antiguo Testamento. Or\u00edgenes hace notar que S. Pablo no cita \u201cde los escritos p\u00fablicos sino de un libro sagrado que se llama Jannes y Mambres\u201d. Plinio conoc\u00eda los nombre y figura en las tradiciones talm\u00fadicas. R. James en \u00abJournal of Theological Studies\u00bb, 1901, II, 572-577, declara haber encontrado un fragmento en lat\u00edn y en una antigua versi\u00f3n inglesa de este ap\u00f3crifo perdido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tercer Libro de Esdras\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los no-cat\u00f3licos le llaman Primer libro de Esdras, puesto que dan al primer libro can\u00f3nico la forma hebrea de Ezra. Este Esdras es uno de los tres libros no-can\u00f3nicos que est\u00e1n en el ap\u00e9ndice de de la edici\u00f3n oficial de la Vulgata. Existe en dos de los m\u00e1s antiguos c\u00f3dices de Los Setenta, i.e. el Vaticano y el Alejandrino en el que precede al Esdras can\u00f3nico. Lo mismo se puede decir de los manuscritos latinos antiguos y otras versiones. El Tercero de Esdras disfrut\u00f3 de un favor excepcional en los primeros tiempos de la Iglesia, siendo citado como Escritura con fe impl\u00edcita por los principales Padres latinos y griegos (ver Cornely, Introductio Generalis, I, 201). S. Jer\u00f3nimo, el gran minimizador de la literatura sagrada, lo rechaz\u00f3 como ap\u00f3crifo y desde entonces est\u00e1 como tal. El libro, de hecho, est\u00e1 construido con materiales tomados de libros inspirados como Paralip\u00f3menos, Esdras, y Nehem\u00edas, reunidos sin embargo en una gran confusi\u00f3n cronol\u00f3gica. Debemos suponer que posterior a las Escrituras citadas arriba puesto que fue compuesto en griego  y por un jud\u00edo de Alejandr\u00eda. La \u00fanica parte original del libro son los cap\u00edtulos iii-v, 6, que relata un concurso entre tres j\u00f3venes jud\u00edos de la guardia del rey Dar\u00edo, cada uno de los cuales intentaba formular el dicho m\u00e1s sabio. La victoria la consigue Zorobabel (Zerubbabel), que defiende que la Verdad es la fuerza m\u00e1s potente y la audiencia grita&#160;:\u201dGrande el la Verdad y poderosa sobre todas la cosas\u201d (Magna est veritas et proevalebit.) La fecha de la composici\u00f3n no es segura excepto dentro de amplios l\u00edmites, que son, por una parte alrededor del a\u00f1o 300 a.C, y la m\u00e1s tard\u00eda asignada al Paralip\u00f3menos-Esdras-Nehem\u00edas y por otra , alrededor del 100 d.C , tiempos de Josefo, que emple\u00f3 el III de Esdras. Es muy probable que se compusiera antes de nuestra era cristiana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Tercer Libro de los Macabeos\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Tercer Libro de los Macabeos es el t\u00edtulo que se da  a una corta narraci\u00f3n que se encuentra en el C\u00f3dice Alejandrino de la Versi\u00f3n de los Setenta y varios manuscritos privados. Narra el intento de profanaci\u00f3n del sagrado Templo de Jerusal\u00e9n por el rey egipcio Ptolomeo IV (Filopator) tras su victoria sobre Ant\u00edoco el Grande en Rafia , el 217 a.C, y la frustraci\u00f3n milagrosa de su intento de vengarse de los jud\u00edos egipcios masacr\u00e1ndolos con elefantes. Este ap\u00f3crifo abundan absurdos e imposibilidades sicol\u00f3gicas y es una obra de ficci\u00f3n muy floja, escrita en griego por un jud\u00edo alejandrino, probablemente pensada para animar a sus compatriotas en momentos de persecuci\u00f3n. No descansa en hechos hist\u00f3ricos comprobables pero aparentemente es una versi\u00f3n extravagante y varia de lo relatado por Josefo en \u201cContra Api\u00f3n\u00bb, 1I, 5. No se puede determinar la fecha. Puesto que el libro muestra un conocimiento de las adiciones griegas a Daniel, no puede ser anterior al primer siglo a.C. y no hubiera tenido el valor de los cristianos si se hubiera compuesto m\u00e1s tarde del primer siglo despu\u00e9s de Cristo. La Iglesia Siria fue la primera en recibirlo amigablemente, presumiblemente por la fuerza  que le da ser mencionado en las Constituciones Apost\u00f3licas. M\u00e1s tarde, III Macabeos fue admitido en el Canon de la Iglesia Griega poro parece que no fue conocida entre los latinos.\n<\/p>\n<h3>Salmos y Oraciones  Ap\u00f3crifas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Salmos de Salom\u00f3n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una colecci\u00f3n de 18 salmos compuestos en hebreo y, como se admite en general,  por un fariseo de Palestina de alrededor del tiempo en que Pompeyo se apoder\u00f3 de Jerusal\u00e9n, el 63 antes de Cristo. La colecci\u00f3n no pretende ser de Salom\u00f3n  por lo que no se puede decirse estrictamente que se aun ap\u00f3crifo. El nombre del sabio rey se asoci\u00f3 al manuscrito m\u00e1s tarde y sin duda como medio para preservarlo. El esp\u00edritu de esos salmos es de una gran seriedad y correcci\u00f3n moral, pero es la correcci\u00f3n farisea, que consiste en la observancia de las tradiciones legales y ley ceremonial. Se denuncia a la dinast\u00eda Asmonea y a los Saduceos. Se busca  la llegada de un Mes\u00edas, pero que ser\u00e1 humano solamente. Reinar\u00e1 por santidad y justicia y no por la espada. Se ense\u00f1a la libre voluntad y la resurrecci\u00f3n. Los Salmos de Salom\u00f3n son valiosos y muestran los puntos de vista religiosos y las actitudes de los Fariseos de tiempo de de Nuestro Se\u00f1or. El manuscrito de los Setenta contiene al final del Salterio Can\u00f3nico un salmo corto (cli), que, sin embargo, est\u00e1 \u201cfuera del n\u00famero\u201d \u00ab, i.e., de los Salmos. Su t\u00edtulo dice:\u201d Este Salmo  fue escrito por el mismo David y a\u00f1adido al n\u00famero, cuando luch\u00f3 con Goliat\u201d. Est\u00e1 basado en varios pasajes del Antiguo Testamento, y no hay evidencia de que fuese escrito en hebreo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Oraci\u00f3n de Manas\u00e9s (Manas\u00e9s)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una Hermosa oraci\u00f3n penitencial que se pone en boca de Manas\u00e9s, rey de Jud\u00e1, que llev\u00f3 tan lejos la abominaci\u00f3n idol\u00e1trica. La composici\u00f3n se basa en II Paralip\u00f3menos, xxxiii, 11-13, que afirma que Manas\u00e9s fue llevado como cautivo a Babilonia y all\u00ed se arrepinti\u00f3, mientras que la misma fuente (18) se refiere a su oraci\u00f3n como escrita en ciertas cr\u00f3nicas  que se han perdido. Los estudiosos difieren sobre si la oraci\u00f3n que nos ha llegado fue escrita en hebreo o en griego. Varios antiguos manuscritos de los Setenta la contiene como un ap\u00e9ndice del Psalterio. Tambi\u00e9n est\u00e1 incorporada en el antiguo llamado Constituciones Apost\u00f3licas. En las ediciones de la Vulgata anteriores al Concilio de Trento se colocaba detr\u00e1s de los libros de Paralip\u00f3menos. La Vulgata de Clemente la relega al ap\u00e9ndice donde a\u00fan se encuentra en reimpresiones del texto Standard. La oraci\u00f3n respira un esp\u00edritu cristiano y no est\u00e1 a\u00fan un es cierto que sea de origen jud\u00edo.\n<\/p>\n<h3>Filosof\u00eda Jud\u00eda<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuarto Libro de los Macabeos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es \u00e9ste una especie de tratado filos\u00f3fico sobre la supremac\u00eda de la raz\u00f3n piadosa, es decir una raz\u00f3n regulada por la ley divina que para el autor es la ley mosaica, poniendo a la raz\u00f3n como due\u00f1a de la pasi\u00f3n humana., el autor estaba influido directamente por la filosof\u00eda estoica: De ella deriva tambi\u00e9n las cuatro virtudes cardinales: prudencia , correcci\u00f3n ( o justicia) , fortaleza , templanza phronesis, dikaiosyne, andreia, sophrosyne, y a trav\u00e9s de IV Macabeos los primeros escritores cristianos de asc\u00e9tica se apropiaron de esta categor\u00eda. La segunda parte del libro exhibe los sufrimientos de Eleazar y de los siete hermanos Macabeos como ejemplos de la raz\u00f3n piadosa. La finalidad del escritor jud\u00edo helen\u00edstico, y desconocido autor, era inculcar la devoci\u00f3n  de la Ley. La obra fue err\u00f3neamente atribuida a Josefa por Eusebio y otros. Parece que se produjo antes de la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n, pero la fecha es una cuesti\u00f3n de conjetura.\n<\/p>\n<h2>AP\u00d3CRIFOS DE ORIGEN JUDIO CON ADICIONES CRISTIANAS<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Or\u00e1culos Sibilinoss\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ver el art\u00edculo separado sobre este t\u00edtulo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Testamento de los Doce Patriarca\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es un extenso pseud\u00f3grafo que consiste en narraciones en las que cada uno de los doce hijos de Jacob relata su vida, embelleci\u00e9ndola con adiciones midr\u00e1sicas de los datos b\u00edblicos, exhortaciones de cada uno de los patriarcas para la pr\u00e1ctica de las virtudes o el rechazo de los vicios ilustrados en su vida. Partes apocal\u00edpticas que se refieren al futuro  de las doce tribus y los tiempos mesi\u00e1nicos- El cuerpo de la obra es sin duda judaico, pero hay muchas interpolaciones de un origen indudablemente cristiano, presentando en el conjunto una cristolog\u00eda bastante completa, pero sospechosa de Docetismo. Estudioso de los Testamentos asignan con mucha probabilidad ela obra b\u00e1sica jud\u00eda  al per\u00edodo asmoneo, en los l\u00edmites 135-63 a.C. Las partes que exaltan a las tribus de Lev\u00ed y Jud\u00e1 se interpretan como una apolog\u00eda de los pont\u00edfices \u2013 reyes asmoneos. El resto de las diez tribus que supone que a\u00fan existen y se les urge a que sean fieles a los representantes del poder real sacerdotal. Los Testamentos, probablemente de un escritor de tendencias fariseos, quiz\u00e1 un sacerdote,  son \u00fanicos en la literatura jud\u00eda en la defensa de la dinast\u00eda Macabea. Es cierto que hay pasajes en los que la casta sacerdotal  y las tribus dirigentes son incansablemente denunciados, pero estos son inserciones posteriores. La escatolog\u00eda es muy avanzada. El Mes\u00edas ha de brotar de la tribu de Lev\u00ed (en otros sitios, de Jud\u00e1) y ha de ser el Sumo Sacerdote eterno  &#8211; es una caracter\u00edstica \u00fanica del libro \u2013 as\u00ed como gobernador civil de la naci\u00f3n. Durante su reino el pecado cesar\u00e1 gradualmente. Las puertas del para\u00edso se abrir\u00e1n y los israelitas y los gentiles convertidos vivir\u00e1n all\u00ed y comer\u00e1n del \u00e1rbol de la vida. El reino mesi\u00e1nico ser\u00e1 pues eterno en la tierra, el lo que est\u00e1 de acuerdo con el Enoc eti\u00f3pico. Los Testamentos  existen completos en griego, armenio, lat\u00edn  y la versi\u00f3n eslava. Se conservan fragmentos arameos y sir\u00edacos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Ascensi\u00f3n de Isa\u00edas\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Ascensi\u00f3n de Isa\u00edas  tiene dos partes: El Martirio de Isa\u00edas  en el que se dice que el profeta fue serrado en dos por orden del malvado rey Manas\u00e9s y La Ascensi\u00f3n, propiamente. Pretende ser la descripci\u00f3n del mismo Isa\u00edas de una visi\u00f3n en la que fue raptado a los siete cielos a la presencia de la Trinidad y contempla el descenso del Hijo \u201cel Amado\u201d a su misi\u00f3n de redenci\u00f3n. Va cambiando su forma al ir pasando por los c\u00edrculos celestiales inferiores. El profeta ve entonces al Amado glorificado volviendo a ascender. El Martirio es una obra jud\u00eda, salvando algunas interpolaciones bastante grandes. El resto es obra de manos cristianas o quiz\u00e1s de un solo escritor que uni\u00f3 su Apocalipsis con al Martirio. Hay muestras de que el elemento cristiano es un producto del Gnosticismo y que nuestra obra es la misma que aquella que tuvo mucho predicamento entre varias sectas her\u00e9ticas y fue conocida por el nombre de \u00abAnabaticon\u00bb, o \u00abAscensi\u00f3n de Isa\u00edas\u00bb. La parte jud\u00eda parece que aparici\u00f3n en el primer siglo de nuestra era y el resto a mediados del segundo. Justino, Tertuliano y Or\u00edgenes parecen haber estado familiarizados con el Martirio mientras que S. Jer\u00f3nimo y Epifanio son posprimeros testigos del la Ascensi\u00f3n propiamente dicha. El ap\u00f3crifo existe en manuscritos griegos, eti\u00f3picos y eslavos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ap\u00f3crifos judeo-cristianos menores\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El espacio nos permitir\u00e1 solamente la enumeraci\u00f3n de ejemplares poco importantes de la literatura ap\u00f3crifa que han sobrevivido completos o en parte y que subsisten en.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Originales jud\u00edos rehechos o libremente interpolados por los cristianos, v.gr. e\u00f1 \u00a1Apocalipsis de El\u00edas(Elijah), \u201cSofon\u00edas \u201c(Zephaniah), el \u201cParalip\u00f3menon de Baruc\u201d etc., y\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Composiciones cristianes cuyo material fue proporcionado por las Fuentes jud\u00edas, como el llamado \u201cApocalipsis de Mois\u00e9s\u201d el \u00abApocalipsis de Esdras\u00bb, el \u00abTestamento de Abraham\u00bb, el \u00abTestamento de los Tres Patriarcas\u00bb, la \u00abOraci\u00f3n de Jos\u00e9 \u00ab, la \u00abOraci\u00f3n de Asenet\u00bb, el  \u00abMatrimonio de Asenet\u00bb, ( las esposa de Jos\u00e9).<br \/>\nProbablemente haya que incluir en esta segunda clase  el \u201cTestamento de Job\u201d y \u201cZacar\u00edas\u201d, el \u201cLibro de Ad\u00e1n\u201d, el \u201cLibro de la Creaci\u00f3n\u201d, la \u201cHistoria de Aphikia\u201d ( la esposa de Jes\u00fas Sirac). Estas obras generalmente aparecieron en oriente y en muchos casos muestran  tendencia gn\u00f3sticas. M\u00e1s informaci\u00f3n sobre ellas se encontrar\u00e1 al final de los art\u00edculos sobre los personajes arriba indicados.\n<\/p>\n<h2>AP\u00d3CRIFOS DE ORIGEN CRISTIANO<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino cristiano se usa aqu\u00ed en un sentido comprehensivo y abarca obras producidas tanto por cat\u00f3licos como por herejes, \u00e9stos \u00faltimos son principalmente los miembros de las varias ramas o escuelas de Gnosticismo que florecieron en los siglos segundo y tercero. Los escritos ap\u00f3crifos cristianos  en general, imitan a los libros del Nuevo Testamento y, por consiguiente, con pocas excepciones, caen bajo la descripci\u00f3n de Evangelios, Hechos, Ep\u00edstolas y Apocalipsis.\n<\/p>\n<h3>Evangelios Ap\u00f3crifos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino ap\u00f3crifos en conexi\u00f3n con Evangelios especiales debe entenderse que no suponen nada desfavorable, excepto que no son can\u00f3nicos. Esto se aplica al Evangelio de los Hebreos y en un grado inferior al de los egipcios que han sido principalmente el cuerpo de la primitiva tradici\u00f3n o un refundido de los Evangelios can\u00f3nicos con unas pocas variaciones y simplificaciones. Es verdad que todos los ejemplares que han sobrevivido  del os Evangelios ap\u00f3crifos toman los Evangelios inspirados y can\u00f3nicos como su unto de partida, Pero los Evangelios genuinos guardan silencio sobre largos per\u00edodos de la vida de Nuestro Se\u00f1or, de la Virgen Mar\u00eda  y de S. Jos\u00e9. Frecuentemente insin\u00faan r\u00e1pidamente alg\u00fan episodio del que nos encantar\u00eda estar mejor informados. Esta reserva de los Evangelistas no satisfizo la curiosidad comprensible de muchos cristianos ansioso de conocer los detalles y la severa y digna simplicidad de la narraci\u00f3n  no apacigu\u00f3  a las imaginaciones  que buscaban lo sensaciones y lo maravilloso. Por consiguiente cuando esp\u00edritus emprendedores respondieron a ese deseo natural con Evangelios pretendidos llenos de f\u00e1bulas rom\u00e1nticas y detalles fant\u00e1sticos y asombroso, sus fabricaciones fueron le\u00eddas con avidez y ampliamente aceptadas como verdaderos por la gente com\u00fan, que no ten\u00eda ning\u00fan sentido cr\u00edtico  y estaban predispuestos a creer los que satisfac\u00eda con tanto lujo de detalle su piadosa curiosidad. Estas ficciones fueron escritas tanto por cat\u00f3licos como por gn\u00f3sticos. Los primeros no ten\u00edan otro prop\u00f3sito que esas mentiras piadosas, llevados a veces por celo real pero desviado, como el autor del Pseudo \u2013Mateo&#160;: Amor Christi est cui satisfecimus.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero los escritores herejes de Ap\u00f3crifos, mientras que satisfac\u00edan la curiosidad, compon\u00edan Evangelios espurios para basar en el pasado y en el mismo Cristo sus creencias y peculiaridades  La iglesia y los Padres se mostraron hostiles  hasta con las narraciones de autor\u00eda ortodoxa. En la Edad Media se olvid\u00f3 su origen hasta por los m\u00e1s cultos y estos ap\u00f3crifos comenzaron a entrar ampliamente en las leyendas sagradas tales como \u00abAurea Sacra\u00bb, en las obras de milagros, en arte cristiano y en la poes\u00eda.  Una comparaci\u00f3n de las menos extravagantes de estas producciones con los Evangelios muestra el abismo que las separa. Aunque no tengan valor hist\u00f3rico, los Evangelios ap\u00f3crifos  nos ayudan a entender mejor las condiciones religiosas del segundo y tercer siglo, y son de no poco valor como testigos de la canonicidad de los escritos de los cuatro evangelistas. Las composiciones  cuasi-evangelicas sobre Cristo que no pretenden ser Evangelios se tratar\u00e1n en otro lugar. Todas ellas son de origen ortodoxo (Ver AGRAPHA)\n<\/p>\n<h3>Evangelios ap\u00f3crifos de origen cat\u00f3lico<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Protoevangelium Jacobi, o Evangelio de la infancia de Santiago.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Presume de haber sido escrito por \u201cSantiago, el hermano del Se\u00f1or\u201d i.e. el Ap\u00f3stol Santiago el Menor. Se basa en el Evangelio can\u00f3nico que amplia con elementos imaginativos, a veces pueriles o fant\u00e1sticos. El nacimiento, educaci\u00f3n  y matrimonio de la Virgen Mar\u00eda se describen en los primeros once cap\u00edtulos que son la fuente de varias tradiciones actuales entre los fieles. Son valiosos e indican la veneraci\u00f3n que se dio a Mar\u00eda desde los primeros tiempos. Por ejemplo, el \u00abProtoevangelium\u00bb el primero que dice que Mar\u00eda fue el v\u00e1stago milagroso de Joaqu\u00edn y Ana, que antes no hab\u00edan tenido hijos y que cuando la ni\u00f1a tuvo tres a\u00f1os fue llevada al templo y dedicada a su servicio  para cumplir el voto de sus padres. Cuando Maria tuvo doce a\u00f1os, Jos\u00e9 fue elegido por el sumo sacerdote como su esposo obedeciendo a una se\u00f1al maravillosa, un pich\u00f3n que sali\u00f3 de su bast\u00f3n y se pos\u00f3 en su cabeza. La Natividad es embellecida sin restricciones. Los Cr\u00edticos hallan que el \u00abProtoevangelium\u00bb es una refundici\u00f3n de dos o tres documentos distintos. Or\u00edgenes lo conoc\u00eda como \u201cLibro de Santiago\u201d y hay signos en S. Justino de que estaba familiarizado con \u00e9l o al menos con una tradici\u00f3n paralela.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La obra, por consiguiente se ha asignada al siglo segundo. Algunas de sus partes muestran familiaridad con costumbres jud\u00edas y los cr\u00edticos han asumido  que la base de la obra fue escrita por un jud\u00edo  cristiano. El \u00abProtoevangelium\u00bb existe en recensiones en griego antiguo y sir\u00edaco. Hay tambi\u00e9n traducciones latinas y armenias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evangelio de S. Mateo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una composici\u00f3n latina de los siglos cuarto o quinto. Pretende haber sido escrito por S. mateo y traducido por S. Jer\u00f3nimo. El Pseudos-Mateo es en gran parte paralelo al \u00abProtoevangelium Jacobi\u00bb, basado en \u00e9l o en sus fuentes. Difiere en algunas partes y siempre en direcci\u00f3n a lo m\u00e1s maravilloso. Algunos de sus datos han sustituido en la creencia popular a otras paralelas  del m\u00e1s antiguo pseud\u00f3grafo. As\u00ed la edad de la Mar\u00eda al casarse con Jos\u00e9 son 14 a\u00f1os. La narraci\u00f3n de la hu\u00edda a Egipto se adorna con maravillas po\u00e9ticas. Dragones, leones y otras bestias salvajes del desierto adoran al ni\u00f1o Jes\u00fas. Al o\u00edr sus palabras, las palmeras inclinan sus cabezas para que la Sagrada Familia pueda recoger los frutos. Los \u00eddolos de Egipto  se destruyen cuando el Ni\u00f1o Divino entra en esa tierra. El \u201cEvangelio de la Natividad de Mar\u00eda\u201d es un refundido del Pseudos-mateo, pero llega s\u00f3lo al nacimiento de Jes\u00fas. Existe en un manuscrito latino del siglo d\u00e9cimo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evangelio \u00e1rabe del la Infancia\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una traducci\u00f3n del original sir\u00edaco perdido. El trabajo es una compilaci\u00f3n y se refiere expresamente al \u201clibro de Jos\u00e9 Caif\u00e1s, el Sumo Sacerdote\u201d, al \u201cEvangelio de la Infancia\u201d y al \u201cEvangelio Perfecto\u201d. Algunas de sus historias se derivan del Evangelio de Tom\u00e1s y otras de una recensi\u00f3n del Mateo ap\u00f3crifo. Pero hay milagros que se dice que sucedieron en Egipto  que no se hallan en ning\u00fan otro Evangelio, espurio o genuino, entre ellos la curaci\u00f3n de un leproso por el agua en la que se hab\u00eda lavado a Jes\u00fas o las curas efectuadas a trav\u00e9s de los vestidos que hab\u00eda llevado. Esto se ha hecho familiar en las leyendas piadosas Tambi\u00e9n menciona el episodio de los ladrones Tito y Dumaco en cuyas manos cay\u00f3 la Sagrada Familia. Tito soborna a Dumaco para que no los moleste y el ni\u00f1o predice que treinta a\u00f1os despu\u00e9s ambos ser\u00edan crucificados junto a \u00e9l, Tito a su derecha y Dumaco a su izquierda y que el primero le acom0pa\u00f1ar\u00eda al para\u00edso. El ap\u00f3crifo abunda en alusiones a caracteres del los Evangelios reales. Lipsius opina que la obra, tal como la tenemos, es un retoque cat\u00f3lico de una compilaci\u00f3n gn\u00f3stica. Es imposible asegurar la fecha  pero probablemente se compuso  antes de tiempos de Mahoma. Es muy popular entre los nestorianos sirios. Una \u201cHistoria de Jos\u00e9 el Carpintero, original en \u00e1rabe fue publicada en la colecci\u00f3n de ap\u00f3crifos de  Tischendorf. Describe la muerte de S. Jos\u00e9, relatada pro Nuestro Se\u00f1or a sus disc\u00edpulos. Es un esfuerzo altisonante y sin gusto y parece ser del siglo cuarto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evangelio de Gamaliel\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Dr A. Baumstark en la Revue Biblique (Abril, 1906, 253 sqq.), dio este nombre a una colecci\u00f3n de fragmentos coptos de un car\u00e1cter homog\u00e9neo, que, seg\u00fan otro erudito en cuestiones coptas, Reveillout, para formar una parte del Evangelio de los Doce Ap\u00f3stoles\u201d. Estos fragmentos tambi\u00e9n han sido asignados a un solo Evangelio por Lacau en \u00abFragments d&#8217;apocryphes coptes de la biblioth\u00e8que nationale\u00bb (Cairo, 1904). La narraci\u00f3n es muy dependiente del Evangelio de S. Juan. El autor no se presenta seriamente como un evangelista, puesto que cita expl\u00edcitamente del cuarto Evangelio. Coloca el relato en boca del Gamaliel de los Hechos v, 34. Baumstark los asigna al siglo quinto. El autor fue evidentemente influenciado por  \u00abActa Pilati\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Transitus Mari\u00e6 o Evangelium Joannis\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El  Transitus Mari\u00e6 o Evangelium Joannis, escrito en nombre del Ap\u00f3stol  S. Juan, describe la muerte de Mar\u00eda, goz\u00f3 de gran popularidad, testificada en las varias recensiones que existen en diferentes idiomas. La griega tiene la inscripci\u00f3n \u201cEl Relato de S. Juan el Te\u00f3logo de la Tr\u00e1nsito de la Madre de Dios\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las versiones Latinas lleva como prefacio una carta falsa del obispo  Melit\u00f3n de Sardes  explicando que el objeto de la obra era contrarrestar una composici\u00f3n her\u00e9tica del mismo t\u00edtulo y tema. Hay indicios  de verdad en esta afirmaci\u00f3n pues nuestro ap\u00f3crifo se traiciona con muestras de ser un escrito gn\u00f3stico retrabajado en inter\u00e9s ortodoxo. Un \u00abTransitus Mari\u00e6\u00bb se menciona entre los ap\u00f3crifos por la lista oficial del \u00abDecretum of Gelasius\u00bb del quinto o sexo siglos. Es problem\u00e1tico, sin embargo, identificarlo o no con muestro Transitus. Los cr\u00edticos asignan este \u00faltimo a finales del cuarto o principios del quinto siglo. La relaci\u00f3n del Transito con la tradici\u00f3n  de la Asunci\u00f3n de Mar\u00eda aun no ha sido adecuadamente examinado. Sin embargo se puede afirmar con garant\u00eda que mientras que la tradici\u00f3n exist\u00eda en distintas partes de la Iglesia desde un per\u00edodo temprano, y por ello se estaba preparado para aceptar las ampliaciones m\u00edticas, las formas posteriores  y los detalles se vieron considerablemente influenciados  por el Transitus y escritos del mismo estilo. Ciertamente  que la homil\u00edas de S. Juan Damasceno \u00abIn Dormitionem Mari\u00e6\u00bb, revelan la evidencia de esta influencia, e. g. la segunda homil\u00eda xii, xiii, xiv. Yendo m\u00e1s hacia atr\u00e1s, el \u00abEncomium\u00bb de Modesto, Obispo de Jerusal\u00e9n, en el siglo diecisiete (P.G., LXXXVI, 3311), y el Pseudos-Dionisio del quinto (De divinis nominibus, iii), probablemente supone un conocimiento de las narraciones ap\u00f3crifas sobre La Muerte y Asunci\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas narraciones tienen una base com\u00fan, aunque var\u00eden considerablemente en circunstancias menores. Loa Ap\u00f3stoles son preternaturalmente transportados desde los distintos lugares del globo en que estaban al lecho de muerte de la Virgen, y hasta los que hab\u00edan muerto fueron resucitados  para este prop\u00f3sito. La \u201cPartida\u201d sucede en Jerusal\u00e9n, aunque la versi\u00f3n griega coloca a Mar\u00eda, al principio, en Bel\u00e9n. Un jud\u00edo que se atreve a tocar  el sagrado cuerpo pierde instant\u00e1neamente las dos manos, que recupera gracias a la intervenci\u00f3n de los Ap\u00f3stoles. Cristo, acompa\u00f1ado por \u00e1ngeles baja a recibir el alma de su madre. Los Ap\u00f3stoles llevan el cuerpo a Getseman\u00ed y lo depositan en una tumba, desde donde es llevado vivo al cielo ( ver ASUNCION, MARIA).\n<\/p>\n<h3>Evangelios judaicos y her\u00e9ticos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evangelio seg\u00fan los Hebreos\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Clemente de Alejandr\u00eda, Or\u00edgenes, Eusebio y Epifanio hablan de un Evangelio seg\u00fan los Hebreos\u201d que era el \u00fanico en uso entre los judeocristianos palestinos, tambi\u00e9n conocidos como Nazarenos. Jer\u00f3nimo lo tradujo del arameo al griego. Era, evidentemente, muy antiguo y algunos de los escritores mencionados lo asocian con el Evangelio de S. Mateo al que parece haber sustituido en la comunidad judeo-cristiana en fecha muy temprana. La relaci\u00f3n entre el Evangelio seg\u00fan los Hebreos y el can\u00f3nico de Mateo es una cuesti\u00f3n controvertida. Los fragmentos que existen prueban una semejanza literal muy cercana. Harnack afirma que el Evangelio Hebreo era totalmente independiente y la tradici\u00f3n que conten\u00eda era paralela a la de Mateo. Zahn, al mismo tiempo que excluye la dependencia de nuestro Mateo can\u00f3nico griego, la mantiene del primitivo Mateo, seg\u00fan el cual  el contenido general del mismo se derivaba de \u00e9ste \u00faltimo. Este evangelio parece haber sido le\u00eddo como can\u00f3nico en algunas iglesias palestinas y los Padres que lo conocen se refieren a \u00e9l con un cierto grado de respeto. Los escritores eclesi\u00e1sticos han preservado 24 fragmentos, que indican que ten\u00eda un n\u00famero de secciones en com\u00fan con los Sin\u00f3pticos pero tambi\u00e9n varias narraciones y dichos de Jes\u00fas que no se encuentran en los Evangelios can\u00f3nicos. Los ejemplares que se conservan carecen de la simplicidad y dignidad de los escritos inspirados, y algunos hasta rozan lo grotesco. Podemos decir con garant\u00eda que mientras este material extra-can\u00f3nico probablemente tiene un punto de partida en la tradici\u00f3n primitiva, ha sido desfigurado en inter\u00e9s de la iglesia judaizante ( ver AGRAPHA, Agrafos) .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evangelio seg\u00fan los Egipcios\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Clemente de Alejandr\u00eda, Or\u00edgenes, Hip\u00f3lito y Epifanio describen una obra no-can\u00f3nica con este t\u00edtulo, que circul\u00f3 evidentemente por Egipto. Todos coinciden en que era utilizada por las sectas her\u00e9ticas \u2013 principalmente por los Gn\u00f3sticos. Las escasas citas que se han conservado en los Padres indican una tendencia hacia la condena del matrimonio de los Encratitas y  al gnosticismo panteista. El Evangelio seg\u00fan los Egipcios no reemplaz\u00f3 a los can\u00f3nicos en la iglesia alejandrina, como parece que nos quiso hacer creer Harnack, pero parece que goz\u00f3 de cierta popularidad entre los coptos nativos, en los distritos agr\u00edcolas. Dif\u00edcilmente podo haber sido compuesto despu\u00e9s de mitad del siglo segundo y no es del todo imposible que retocara alg\u00fan material primitivo no representado en los Evangelios Can\u00f3nicos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evangelio de S. Pedro\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La existencia de una composici\u00f3n ap\u00f3crifa de este nombre el la antig\u00fcedad cristiana se sabia desde antiguo por las referencias en ciertos escritores patr\u00edsticos primitivos que nos cuentan que se origino y era de uso corriente entre cristianos con puntos de vista docetas. Mucha luz ha vertido sobre este documento con el descubrimiento de un largo fragmento en Akhm\u00een, en el Alto Egipto, en el invierno de 1886- 87 por la Misi\u00f3n Arqueol\u00f3gica Francesa Est\u00e1 en griego sobre un c\u00f3dice de pergamino de una fecha entre el sexto y al noveno siglos. El fragmento narra parte de la Pasi\u00f3n, el Entierro y la Resurrecci\u00f3n. Se nota una dependencia, a veces literal de los cuatro evangelios inspirados y es un testimonio adicional valioso de su temprana aceptaci\u00f3n. Mientras que el ap\u00f3crifo tiene muchos puntos de contacto con el genuino, diverge curiosamente de \u00e9l en detalles, y evidencia que los ha tratado con mucha libertad. No se hallan notas her\u00e9ticas en el fragmento recuperado, pero hay pasajes f\u00e1cilmente susceptibles  de significado heterodoxo. Uno de los pocos pasajes extra can\u00f3nicos que pueden contener una aut\u00e9ntica tradici\u00f3n  es el que describe  la burla de Cristo sentado en su trono por sus atormentadores.  El pseudo-Pedro ocupa un lugar intermedio entre los evangelios genuinos y los ap\u00f3crifos puramente legendarios. Su composici\u00f3n debe ser asignada al primer cuarto o la mitad el la segunda centuria de la era cristiana. C. Schmidt cree haber hallado restos de los que quiz\u00e1s sea un Segundo Evangelio de Pedro en un antiguo papiro (Schmidt, Sitzungsberichte der k\u00f6niglichen preuss. Akademie zu Berlin, 1895; cf. Bardenhewer, Geschichte, I, 397, 399).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evangelio de S. Felipe\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Solo quedan una o dos citas del Evangelio de S. Felipe mencionado por Epifanio y Leoncio de Bizancio pero son suficientes para probar su coloraci\u00f3n gn\u00f3stica-\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evangelio de Sto. Tom\u00e1s\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay dos redacciones griegas y dos latinas que difieren mucho entre si. Hay tambi\u00e9n una traducci\u00f3n sir\u00edaca. Un evangelio de Tom\u00e1s era conocido por muchos Padres. El primero en mencionarlo es S. Hip\u00f3lito (155-235) que nos informa que estaba en uso entre los Naasenos, una secta gn\u00f3stica siria, y cita una frase en ola que no aparece en nuestro texto. Or\u00edgenes lo relega a los escritos her\u00e9ticos. S Cirilo de Jerusal\u00e9n dice que lo empleaban los maniqueos y Eusebio lo rechaza como her\u00e9tico y espurio. Est\u00e1 claro que el Pseudo \u2013Tom\u00e1s era de origen heterodoxo, que data del siglo segundo y que las citas de Hip\u00f3lito establecen que era de un tenor palpablemente gn\u00f3stico. Pero en el Evangelio de Tom\u00e1s que se ha conservado no hay manifestaciones formales gn\u00f3sticas. El prototipo fue expurgado por una mano cat\u00f3lica, quien sin embargo no logr\u00f3 borrar todas las huellas de la herej\u00eda. El ap\u00f3crifo en todas las formas presentes magnifica extravagantemente el aspecto divino del joven Jes\u00fas. En atrevido contraste con la narraci\u00f3n de S. Lucas sobre la infancia, donde la divinidad est\u00e1 casi borrada, el autor hace del Ni\u00f1o un creador de milagros y un prodigio intelectual y en armon\u00eda con el Docetismo apenas deja de la humanidad de Jes\u00fas nada m\u00e1s que apariencia.. Este Pseudo Evangelio es \u00fanico entre los ap\u00f3crifos  puesto que describe una parte de la vida oculta de Nuestro Se\u00f1or entre los cinco y los doce a\u00f1os. Pero hay mucho de fant\u00e1stico y ofensivo en descripciones de las haza\u00f1as del ni\u00f1o Jes\u00fas. Sus milagros juveniles los hace a veces por pura fantas\u00eda infantil, como cuando form\u00f3 pichones de arcilla y con una palmada de sus manos salieron volando como p\u00e1jaros vivos. A veces por beneficencia, pero otras por justo y cruel castigo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evangelio de S. Bartolom\u00e9\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El llamado Decretum de Gelasio clasifica el Evangelio de Bartolom\u00e9 entre los ap\u00f3crifos. La primera alusi\u00f3n al mismo aparece en las obra de S. Jer\u00f3nimo. Recientemente, los eruditos han tra\u00eddo a la luz fragmentos de un manuscrito copto. Uno de estos orientalista Baumstark, pondr\u00eda su composici\u00f3n  en la primera parte del siglo cuarto. Un Evangelio de Mat\u00edas es mencionado por Or\u00edgenes y Eusebio entre la literatura her\u00e9tica junto con los de Pedro y Tom\u00e1s. Hip\u00f3lito afirma que los gn\u00f3sticos de Bas\u00edlides apelaban a un \u201cdiscurso secreto\u201d que les hab\u00eda comunicado el gn\u00f3stico Mat\u00edas que hab\u00eda recibido instrucciones privadas del Se\u00f1or. Clemente de Alejandr\u00eda, que era cr\u00e9dulo respecto a la literatura ap\u00f3crifa, cita con respecto varias veces la \u201cTradici\u00f3n de Mat\u00edas\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evangelio de los Doce Ap\u00f3stoles\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Or\u00edgenes (siglo tercero) conoc\u00eda un Evangelio de los Doce Ap\u00f3stoles. Otras noticias patr\u00edsticas dan p\u00e1bulo a una incertidumbre: si los Evangelio de los Doce Ap\u00f3stoles de la antig\u00fcedad era realmente distinto del de los Hebreos. Las mayores probabilidades est\u00e1n en contra de esa identidad. M. Revolt, un especialista en copto,  dice que el Evangelio perdido ha sido recuperado en gran medida en varios fragmentos coptos, todos los cuales pertenecen al mismo documento. Pero esta posici\u00f3n ha sido combatida con \u00e9xito por el Dr. Baumstark en la  \u00abRevue Biblique\u00bb (April, 1906, 245 sqq.) que permitir\u00e1 al menos una probabilidad de que ciertas secciones cortas pertenecen a un Evangelio de los Doce Ap\u00f3stoles, escrito originalmente en griego y corriente entre los Gn\u00f3sticos Ebionitas ya en el siglo segundo Existe un tard\u00edo y completamente ortodoxo \u201cEvangelio de los Doce Ap\u00f3stoles\u201d sir\u00edaco, publicado por J. Rendel Harris (Cambridge, 1900).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros Evangelios\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es suficiente con anotar la existencia de otros Pseudos-Evangelios de los que aparte de los nombre, poco se conoce. Hubo un Evangelio de S. Andr\u00e9s, probablemente id\u00e9ntico al Gn\u00f3stico \u201cHechos de Andr\u00e9s\u201d; un Evangelio de Bernab\u00e9, un Evangelio de Tadeo, un Evangelio de Eva y hasta uno de Judas Iscariote, utilizado por los gn\u00f3sticos Cainitas, que glorificaba al traidor.\n<\/p>\n<h3>LITERATURA DE PILATO Y OTROS AP\u00d3CRIFOS SOBRE CRISTO<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras la cristiandad luchaba contra las fuerzas del paganismo romano, hab\u00eda una tendencia natural a insistir en lo que los representantes del Imperio significaron en los m\u00e1s importantes sucesos de la vida de Nuestro Se\u00f1or, dando forma al testimonio de Poncio Pilato, el Procurador de Judea, aun con exageraciones y ampliaciones, para usarlo cono arma de defensa apolog\u00e9tica, haciendo que fuera testigo de milagros, crucifixi\u00f3n y resurrecci\u00f3n de Cristo. De todo ello surgi\u00f3 una considerable literatura ap\u00f3crifa sobre Pilatos, de la que forma parte el Evangelio de Gamaliel y como \u00e9ste ap\u00f3crifo, se caracteriza exagerando la d\u00e9bil defensa de Jes\u00fas que se convierte en fuerte simpat\u00eda y pr\u00e1cticamente en la aceptaci\u00f3n de su divinidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Informe del Pilato al emperador\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el ap\u00f3crifo Hechos de Pedro y Pablo se cuela una carta que dice ser del Poncio Pilato al Emperador Claudio. Relata brevemente el necio crimen de los jud\u00edos al perseguir al Santo prometido por su Dios. Enumera sus milagros y afirma que los jud\u00edos acusaron a Jes\u00fas de ser un mago. Pilato entonces cre\u00eda esto y se lo entreg\u00f3 a ellos. Despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n, los soldados que el gobernador hab\u00eda puesto en la tumba fueron sobornados por sus l\u00edderes para que guardaran silencio, pero a pesar de ello, divulgaron el hecho. La misiva concluye con una advertencia sobre la mendacidad de los jud\u00edos. Esta carta es ap\u00f3crifa claramente a pesar de su brevedad y contenci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es natural intentar buscar los parecidos entre este pseud\u00f3grafo y ciertas referencias  de escritores eclesi\u00e1sticos en Los Hechos o Gesta de Pilato. Tertuliano (Apolog\u00eda, xxi) despu\u00e9s de hacer un esquema de los Milagros u pasi\u00f3n de Cristo, concluye: Todas estas cosas Pilato\u2026las anunci\u00f3 a Tiberio C\u00e9sar\u201d. Una comparaci\u00f3n entre esta per\u00edcopa  y el pseudo- Pilato revela una dependencia literaria entre ellos, aunque los cr\u00edticos difieren respecto a la prioridad de estos documentos. En los cap\u00edtulos 35, 38 y 48 de la Apolog\u00eda de Justino, \u00e9ste apela  confiadamente, como prueba de los milagros y pasi\u00f3n de Jes\u00fas, a los Hechos de Poncio Pilato que exist\u00edan en los archivos imperiales. Mientras que es posible que Justino hubiera o\u00eddo hablar de de tal informe y hasta probable que el procurador  transmitiera a Roma alg\u00fan informe  de los sucesos de Jerusal\u00e9n, es por otra parte a admisible que la afirmaci\u00f3n de Justino se basara s\u00f3lo en una hip\u00f3tesis Esta es la opini\u00f3n de la mayor\u00eda de los expertos. Durante la persecuci\u00f3n de Maximino en el siglo cuarto se compusieron en Siria Hechos de Pilato anticristianos, como sabemos pro Eusebio. Es probable que la carta pseudogr\u00e1fica se fraguara en esa ambiente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hechos de Pilato (Evangelio de Nicodemos).<br \/>\nVer el art\u00edculo separado sobre este tema.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Ap\u00f3crifos menores de Pilatos\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ap\u00f3crifos menores de Pilato, los Anaphora Pilati o \u201cRelacion de Pilatos\u201d, se encuentra frecuentemente como ap\u00e9ndice de textos de los Hechos. Presupone esta \u00faltima obra y no podr\u00eda haberse compuesto antes de mediado el siglo quinto. Se encuenta en manuscritos combinados  con la Paradoseis , la \u201cRendici\u00f3n de Pilato\u201d que representa la mas antigua forma de la leyenda que trata de la vida posterior de  Pilato. A\u00fan se encuentra otra ficci\u00f3n en la posterior Epistola Pilati ad Tiberium latina. Existe una correspondencia pueril que consiste en una pretendida Carta de Herodes a Pilato y \u201cCarta de Pilato a Herodes. Se encuentran en griego y en sir\u00edaco en un manuscrito del siglo seis o siete. Estos seud\u00f3grafos pueden ser tan antiguos como los del siglo quinto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Narrativa de Jos\u00e9 de Arimatea\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Narrativa de Jos\u00e9 de Arimatea  &#8212; que proporciona detalles imaginarios de los dos ladrones que fueron crucificados con Cristo \u2013 y la petici\u00f3n del cuerpo a Pilato \u2013 parecen haber gozado de popularidad en el Medievo en el Este bizantino, a juzgar por el n\u00famero de manuscritos griegos que permanecen. El m\u00e1s antiguo de los publicados pertenence al siglo doce. La relaci\u00f3n va como ap\u00e9ndice a algunos textos latinos de los Hechos de Pilato, bajo erl t\u00edtulo \u201cHistoria Josephi\u201d. Se puede leer en ingl\u00e9s en el La colecci\u00f3n de ap\u00f3crifos de los Padres antenicenos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La leyenda de Abgar<br \/>\nLa forma m\u00e1s antigua de la Pseudos correspondencia entre Jes\u00fas y Abgar , rey de Edesa,  se encuentra en Eusebio (Historia Ecclesiastica, I, xiii), quien afirma que \u00e9l mismo la tradujo de de los documentos sir\u00edacos de los archivos de Edesa., la metr\u00f3polis de Siria oriental. Las cos cartas est\u00e1n acompa\u00f1adas por una introducci\u00f3n que probablemente es un extracto de la misma fuente. Seg\u00fan esto, Abgar V, Toparch o King of Edessa, que sufr\u00eda una enfermedad incurable, habiendo oido la fama de los milagros de Cristo, envi\u00f3 un correo a Jerusal\u00e9n con una carta para Jes\u00fas, en la que le reconoce como dios o hijo de un dios y le invita a Edesa, justificando esta petici\u00f3n en parte por el deseo de ser curado y en parte  para ofrecer una asilo a Jes\u00fas contra los malvados Jud\u00edos. Nuestro Se\u00f1or replic\u00f3 de la siguiente manera:<br \/>\nBendito eres t\u00fa porque has cre\u00eddo en m\u00ed sin verme. Porque est\u00e1 escrito que aquellos que me han visto, no creer\u00e1n en mi; y aquellos que no me han visto me amar\u00e1n. Pero respecto a tu petici\u00f3n de que vaya a ti, es necesario que cumpla aqu\u00ed aquello para lo que he sido enviado, y despu\u00e9s de haberlo cumplido, que sea llevado a Aquel que me envi\u00f3. Pero despu\u00e9s te enviar\u00e9 uno de mis disc\u00edpulos  que curar\u00e1n tus dolores, y mantendr\u00e1n la vida para ti a para los tuyos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consecuentemente, despu\u00e9s de la Ascensi\u00f3n, \u201cJudas Tom\u00e1s\u201d, un Ap\u00f3stol, env\u00eda a Edesa a Tadeo, uno de los setenta disc\u00edpulos, que cura al rey de su enfermedad y predica a Cristo a la gente reunida en asamblea. Esto, a\u00f1ade Eusebio, sucedi\u00f3 en el a\u00f1o 340, i.e. de la era sele\u00facida, que corresponde al 28-29 dC. La agradable historia se repite con variaciones en fuentes posteriores. La \u201cEnse\u00f1anza de Addai\u201d un ap\u00f3crifo sirio (ver abajo) reproduce la correspondencia con a\u00f1adidos. La autenticidad del la supuesta carta de Cristo ha sido siempre dudosa o simplemente negada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Decreto de Gelasio, desde el siglo sexto, la llama espuria desde el siglo sexto. El legendario ambiente y el hecho de que la iglesia no transmitiera  la pretendida carta de Nuestro Se\u00f1or como documento sagrado, es concluyente contra ella. Respecto a la carta de Agbar, al principio muchos expertos en esta clase de literatura la consideraban positivamente, pero desde el descubrimiento la \u201cEnse\u00f1anza de Addai\u201d, publicada en 1876, la presunci\u00f3n contra el aut\u00e9ntico car\u00e1cter de la ep\u00edstola de Agbar, debido al mucho parecido  de una parte de ella con los Evangelios, se ha convertido en una certeza establecida. Lipsius, una alta autoridad, es de la opini\u00f3n que la correspondencia de Agbar se retrotrae al reino del primer gobernante cristiano de Edesa, Agbar IX (179- 216) y apareci\u00f3 por un deseo de forzar un lazo de unidad de aquella \u00e9poca con el tiempo de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carta de L\u00e9ntulos\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una breve carta que dice ser de L\u00e9ntulo o Publio L\u00e1ntulo, seg\u00fan algunos manuscritos, Presidente del pueblo de Jerusal\u00e9n\u201d, dirigida al \u201cSenado y pueblo de Roma\u201d, describe la apariencia de Nuestro Se\u00f1or. Es evidentemente espuria y tanto el oficio y el nombre del presidente de Jerusal\u00e9n no son hist\u00f3ricos. Ning\u00fan escritor antiguo alude a este producto que s\u00f3lo se encuentra en manuscritos latinos. Se ha conjeturado que se compuso para autenticar un pretendido retrato de Jes\u00fas, durante el medievo. Hay una versi\u00f3n inglesa en la obra de Cowper Apocryphal Gospels and Other Doeuments Relating to Christ (New York, 6th ed., 1897).\n<\/p>\n<h3>HECHOS DE LOS APOSTOLES APOCRIFOS<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer motivo para la fabricaci\u00f3n de Hechos de los Ap\u00f3stoles espurios, es en general  para dar validez apost\u00f3lica a los sistemas her\u00e9ticos, especialmente las muchas sectas que se comprenden bajo el nombre de Gnosticismo. La oscuridad en la que deja el Nuevo Testamento las carreras misioneras y el final de las vidas de los Ap\u00f3stoles, los escasos datos trasmitidos por la tradici\u00f3n eclesi\u00e1stica, dejaron un campo que invitaba al ejercicio de la imaginaci\u00f3n y ofrec\u00eda un medio apto para la propagaci\u00f3n de la herej\u00eda. La iglesia Judeo-Cristiana que desarroll\u00f3 enseguida unas tendencias no-cat\u00f3licas en forma de Ebionitismo, parece ser la primera en producir historias ap\u00f3crifas de los Ap\u00f3stoles, aunque tenemos pocos restos  fuera del voluminoso Pseudos-Clemente. Los Hechos de Pedro, Andr\u00e9s, Juan, Tom\u00e1s y quiz\u00e1 Mateo gn\u00f3sticos datan  de la primera parte del siglo tercero o quiz\u00e1s un poco antes. Abundan en maravillas extravagantes y muy coloridas y llevan intercalados pretendidos discursos de los Ap\u00f3stoles que sirvieron para la predicaci\u00f3n del gnosticismo. Aunque los pastores de la iglesia y los bien informados los repudiaron como escritos her\u00e9ticos patentes, sin embargo eran una llamada a la imaginaci\u00f3n y satisfac\u00eda la curiosidad de la gente com\u00fan. No s\u00f3lo fueron utilizados por los maniqueos en oriente y por los priscilianistas en occidente sino que encontraron el favor de muchos cat\u00f3licos poco informados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puesto que era imposible suprimir completamente esta circulaci\u00f3n, se lograron convertir en poco da\u00f1osos edit\u00e1ndolos de forma ortodoxa expurgando los errores palpables, especialmente en los discursos, dejando los elementos milagrosos que se notaran en so exuberancia. De ah\u00ed que la mayor\u00eda de los Hechos gn\u00f3sticos hayan llegado a nosotros con m\u00e1s o menos purificaci\u00f3n cat\u00f3lica, que sin embargo era tan superficial que no borraba los rastros de su origen heterodoxo. Los Hechos ap\u00f3crifos originariamente gn\u00f3sticos fueron reunidos en colecciones que llevaban el nombre de periodoi (circuitos) o praxeis ( Hechos) de los Ap\u00f3stoles.  Y a los que se un\u00eda el nombre de Leucius Charinus, que puede haber sido el compilador. Los Hechos Ap\u00f3crifos eran de varios autores. Otras colecciones se formaron en la iglesia Franca en el siglo sexto, probablemente por un monje.  En estos se han conservado los Hechos cat\u00f3licos. No es uniforme en absoluto en los varios manuscritos  representativos. Por equivocaci\u00f3n se asign\u00f3 a un tal Abdias, del que se dice que fue el primer obispo de Babilonia y disc\u00edpulo de los Ap\u00f3stoles, la autor\u00eda del conjunto llamado \u00abHistoria Certaminis Apostolorum\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El n\u00facleo de estas colecciones lo formaban las  Passiones latinas,o martirologios de aquellos Ap\u00f3stoles que hab\u00edan sido olvidados por los Hechos Gn\u00f3sticos, como los dos Santiagos, Felipe (Mateo), Bartolom\u00e9 , Sim\u00f3n y Judas. La literatura creci\u00f3 por a\u00f1adidos de las fuentes her\u00e9ticas y con el tiempo incluy\u00f3 a todos los Ap\u00f3stoles, incluyendo a S. Pablo. El motivo de todos esto ap\u00f3crifos no her\u00e9ticos era, en primer lugar, gratificas la piadosa curiosidad de los fieles respecto a los Ap\u00f3stoles fundadores de la Iglesia. A veces la composici\u00f3n se promov\u00eda por intereses locales.  Seg\u00fan los modelos de los Hechos gn\u00f3sticos, de origen oriental, abundan en prodigios y como ellos toman como punto de partida  la dispersi\u00f3n de los Doce de Jerusal\u00e9n. Respecto al valor hist\u00f3rico de estas narraciones  ap\u00f3crifas, se requiere un criticismo muy cuidadoso para extraer de la masa de f\u00e1bulas y leyendas cualquier grano de verdad hist\u00f3rica. Aunque respeten los campos de las misiones apost\u00f3licas, se contradicen a si mismos o son confusos. En general  sus detalles no tienen valor cient\u00edfico, a no ser que se confirmen por autoridades independientes, lo que rara vez sucede. Mucha de la materia ap\u00f3crifa se tom\u00f3 de los oficios de los Ap\u00f3stoles de los breviarios y leccionarios en lat\u00edn, compuestos en los siglos s\u00e9ptimo u octavo  en un per\u00edodo extremadamente carente de cr\u00edtica.\n<\/p>\n<h3>Hechos de los Ap\u00f3stoles Gn\u00f3sticos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hechos de S. Pedro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existe un Martirio griego y otro latino de Pedro, el \u00faltimo atribuido al papa Lino, que por las citas patr\u00edsticas se reconocen como la conclusi\u00f3n de una antigua narraci\u00f3n griega  titulada \u201cHechos o Circuitos de S. Pedro\u201d. Otro manuscrito que lleva el nombre de \u201cHechos de Pedro con Sim\u00f3n\u201d, contiene una traducci\u00f3n superior con algunos pasajes del relato original que precedi\u00f3 al Martirio. La obra transpira ciertas se\u00f1ales de gnosticismo aunque ha sido expurgada de los m\u00e1s groseros por un revisor cat\u00f3lico. Describe el triunfo de S. pedro sobre Sim\u00f3n el mago en Roma y la subsiguiente crucifixi\u00f3n del Ap\u00f3stol. Estos Hechos, tal como los tenemos, son de mucha antig\u00fcedad, aunque no es posible discernir siempre  si los escritores patr\u00edsticos citan de ellos o de tradiciones anteriores. Sin duda Comodiano (ca 250) emple\u00f3 los Hechos de Pedro que conservamos .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hechos de S. Juan\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El car\u00e1cter her\u00e9tico que le atribuyen algunos Padres est\u00e1 completamente confirmado por los fragmentos que existen que indican un Docetismo grosero y una fantas\u00eda sin control. Sin duda el autor mezcl\u00f3 f\u00e1bulas con tradiciones efesias valiosas. Hay razones de peso para pensar que el trabajo lo hizo una sola persona bajo el nombre de un disc\u00edpulo de S. Juan llamado Leucius, junto con los Hechos de S. Pedro  y probablemente los de Santiago, en la segunda mitad del siglo segundo. Clemente de Alejandr\u00eda conoc\u00eda al pseud\u00f3grafo. Los hechos de S. Juan del Pseudo-Prochorus (comparar con el can\u00f3nico Hechos 6:5) son un trabajo cat\u00f3lico sobre un material gn\u00f3stico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hechos de S. Andr\u00e9s\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Varios escritores eclesi\u00e1sticos tempranos los advierten circulando entre las sectas gn\u00f3sticas y maniqueas, La forma original ha desaparecido excepto en algunas citas patr\u00edsticas. Pero tenemos tres Hechos individuales bajo diferentes nombres que son versi\u00f3n ortodoxa de un original gn\u00f3stico en su totalidad. Son:<br \/>\n\u00abLos Hechos de Andr\u00e9s y Mat\u00edas (o Mateo seg\u00fan algunas autoridades) .<br \/>\n\u00abHechos de Pedro y Andr\u00e9s\u201d (el lenguaje original e griego).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl Martirio del Ap\u00f3stol Andr\u00e9s\u201d ha llegado en recensiones griegas y latinas. El texto latino es el original y no puede ser anterior al siglo quinto. Se muestra como  si fuera la relaci\u00f3n de la muerte heroica de S. Andr\u00e9s narrada por testigos oculares que son \u201cpresb\u00edteros y di\u00e1conos de la iglesia de Acaya\u201d. Ha tenido cr\u00e9dito antes historiadores pasados, pero no se puede confiar en sus datos.\n<\/p>\n<p>(Ver IGLESIAS APOSTOLICAS&#160;; ANDRES, S APOSTOL).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Hechos y Martirio de S. Mateo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Hechos y Martirio de S. Mateo tienen dependencia literaria de los Hechos de S. Andr\u00e9s ( supra) y quiz\u00e1s la lectura de Mateo puede ser un error por Mat\u00edas, puesto que se trata del compa\u00f1ero de Pedro y Andr\u00e9s. La obra existe en griego y m\u00e1s tarde en lat\u00edn, Hay tambi\u00e9n una leyenda copto-eti\u00f3pica del martirio de S. Mateo ( er MATERO, S.APOSTOL, IGLESIAS APOSTOLICAS).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hechos de Tom\u00e1s\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ning\u00fan ap\u00f3crifos apost\u00f3lico nos ha llegado tan completo como Los Hechos de Tomas. Se encuentran en griego, sir\u00edaco y en recensiones eti\u00f3picas. Los rasgos gn\u00f3sticos se notan bajo correcciones cat\u00f3licas. De hacho el contenido muestra un prop\u00f3sito de exaltar la doctrina dual\u00edstica de la abstenci\u00f3n de relaciones conyugales. Los autores tienden a atribuir al original un origen sirio y a un autor seguidor de Bardesanes. Las se\u00f1ales apuntan fuertemente al tercer siglo de nuestra era. La traslaci\u00f3n de los restos de Sto. Tom\u00e1s a Edesa en el a\u00f1o 232 puede haber inspirado estas composiciones. Los Hechos relatan los prodigios realizados por el Ap\u00f3stol en la India y su martirio all\u00ed. Tiene algunos himnos notables intercalados, algunos de verdadera belleza literaria pero de mucho color gn\u00f3stico. Investigaciones recientes han revelado elementos de verdad en el encuadre hist\u00f3rico de la narraci\u00f3n. Los Hechos de Sto. Tom\u00e1s son mencionados por Epifanio y Agust\u00edn como de uso en diferentes c\u00edrculos her\u00e9ticos. S. Efr\u00e9n de Siria se refiere al ap\u00f3crifo Hechos de Tom\u00e1s como en circulaci\u00f3n entre los Bardesanitas ( ver STO . TOM\u00c1S AP\u00d3STOL).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hechos de S. Bartolom\u00e9\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos un Martirio griego que en su forma presente data del siglo quinto o sexto, tambi\u00e9n  una \u201cPasi\u00f3n de Bartolom\u00e9\u201d latina. Ambos est\u00e1n coloreados por el nestorianismo y parece haber derivado de una \u00fanica leyenda de Bartolom\u00e9. El texto griego narra las maravilles  con las que el Ap\u00f3stol derrot\u00f3 a la Idolatr\u00eda y convirti\u00f3 a un rey en \u201cIndia\u201d. Todo es un tejido legendario ( ver BARTOLOME, S., APOSTOL).\n<\/p>\n<h3>Hechos de los Apostoles cat\u00f3licos ap\u00f3crifos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hechos S. Pedro y S. Pablo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que distinguirlos de los Hechos de Pedro gn\u00f3sticos y de los Hechos de Pablo ortodoxos. Los manuscritos que representan la leyenda se pueden clasificar en dos grupos:<br \/>\nTodos menos uno de los textos griegos contiene una narraci\u00f3n del viaje de S. Pablo a Roma y el martirio de los dos Ap\u00f3stoles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un manuscrito griego y un gran n\u00famero de latinos, que presentan s\u00f3lo la historia de la passio.<br \/>\nLipsius cree que la secci\u00f3n del viaje es una adici\u00f3n del siglo mientras Bardenhewer cree que pertenece al documento original. Esta secci\u00f3n comienza con la salida de Pablo de la isla de Mileto y est\u00e1 basada claramente en la narraci\u00f3n de los Hechos can\u00f3nicos. Los jud\u00edos est\u00e1n alterados por la visita que Pablo intenta hacer e inducen a Ner\u00f3n a que la proh\u00edba. Pero el Ap\u00f3stol entra secretamente en Italia. En Puteoli confunden a su compa\u00f1ero con Pablo y lo decapitan pero en retribuci\u00f3n la ciudad es tragada por el mar. Pedro recibe a Pablo en Roma con alegr\u00eda. La predicaci\u00f3n de los Ap\u00f3stoles convierte a multitudes y hasta a la emperatriz. Sim\u00f3n el Mago calumnia a los maestros cristianos y hay una prueba de la potencia de los milagros entre el Mago y los Ap\u00f3stoles en presencia de Ner\u00f3n. Sim\u00f3n intenta un vuelo al cielo, pero se cae en la V\u00eda sacra y se reduce a trozos. Pero Ner\u00f3n est\u00e1 inclinado a destruir a Pedro y Pablo. \u00cblte es decapitado en el camino a Ostia y Pedro crucificado cabeza abajo a petici\u00f3n suya. Antes de su muerte relata al pueblo la historia del \u201cQuo vadis?\u201d Tres hombres orientales intentan llevarse por la fuerza los cuerpos de los Ap\u00f3stoles pero son alcanzados. Pedro es enterrado \u201cen el lugar llamado Vaticano\u201d y Pablo en el Camino de Ostia. Estos Hechos son la principal fuente para los detalles del martirio de los dos grandes Ap\u00f3stoles. Tambi\u00e9n son notables por lo que enfatizan  la intima concordia entre los fundadores apost\u00f3licos de la iglesia de Roma. La fecha 55 d.C. para la composici\u00f3n est\u00e1 envuelta en oscuridad. Lipsius encuentra pistas de estos Hechos tan temprano como Hip\u00f3lito (ca. 235) pero no est\u00e1 claro que los Padres  aducidos hayan empleado fuentes escritas parta la referencia a la victoria sobre Sim\u00f3n el Mago y el trabajo de los Ap\u00f3stoles en Roma. Lipsius asigna a el meollo del Martirio al siglo segundo y Bardenhewer refiere todo a la primera mitad del tercero. Lso Hechos de Pedro y Pablo contiene sin duda alguna tradici\u00f3n genuina (ver S. PEDRO, S PABLO, SIMON MAGO).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hechos de Pablo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Or\u00edgenes y Eusebio citan expresamente la praxeis Paulou; Tertuliano habla de escritos falsamente atribuidos a  Pablo: \u00abQuod si Pauli perperam inscripta legunt.\u00bb. Advierte a sus lectores contra la f\u00e1bula de  que predicaba y se bautiz\u00f3 a si misma, por lo que se cre\u00eda que hablaba de \u00a1Los Hechos de Pablo y Tecla\u201d. Los \u00abActa Pauli\u00bb, que se supon\u00eda una composici\u00f3n distinta, se cre\u00edan perdidos, pero en 1899 un papiro manuscrito copto, muy deteriorado, reencontrado en Egipto contiene casi completo los id\u00e9nticos Hechos de Pablo  a los que aluden unos pocos escritores eclesi\u00e1sticos. Este hallazgo ha establecido el hecho  de que los largamente conocidos Hechos de Pablo y Tecla. Este descubrimiento  ha establecido el hecho de que los Hechos de Pablo y Tecla  conocidos de antiguo y la correspondencia ap\u00f3crifa entre S. Pablo y la Iglesia de Corinto as\u00ed como el Martirio de S. Pablo son en realidad extractos del original Hechos de Pablo. El documento descubierto contiene material desconocido hasta ahora as\u00ed como las secciones anotadas arriba, que se conocen desde hace tiempo. Comienza con la pretendida fuga de S. pablo de Antioqu\u00eda de Pisidia y termina con su martirio en Roma. La narraci\u00f3n se basa en los datos de los libros can\u00f3nicos pero abunda en maravillas y peonajes que no aparecen en ellos, adem\u00e1s de que desfigura a algunos que si se mencionan en la Sagradas Escrituras. Los Hechos de Pablo no a\u00f1ade nada digno de confianza a los que ya sabemos del ap\u00f3stol de los gentiles. Afortunadamente  el pasaje de Tertuliano (De Baptismo, xvii) citado arriba nos informa de su autor y de su prop\u00f3sito. El escritor africano observa que la pseudos-.historia era el trabajo de un sacerdote de Asia Menor  que al descubrirse el fraude fue depuesto de su cargo eclesi\u00e1stico y confes\u00f3 que hab\u00eda falsificado el libro por amor a S. Pablo. Los expertos asignan la composici\u00f3n al siglo segundo. Ya se conoc\u00eda cuando Tertuliano escribi\u00f3 y durante los primeros siglos disfrut\u00f3 de una popularidad notable en oriente y en occidente. De hecho, Eusebio lo clasifica entre los antilegomena, obras que ten\u00edan autoridad casi-can\u00f3nica localmente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Hechos de Pablo y Tecla\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La temprana separaci\u00f3n de estos as\u00ed como el Martirio de los Hechos de Pablo  puede deberse al uso eclesi\u00e1stico como lecciones festivas. A pesar del comentario de tertuliano sobre este pseud\u00f3grafo, disfrut\u00f3 de una inmensa y persistente popularidad durante el per\u00edodo patr\u00edstico y el medievo, debido a su esp\u00edritu rom\u00e1ntico y espiritual que colorea toda la narraci\u00f3n. De forma excepcional entre los escritores ap\u00f3crifos el autor mantiene su f\u00e9rtil imaginaci\u00f3n bajo control y su producci\u00f3n se distingue por su simplicidad, claridad y vigor. Trata de las aventuras de Tecla, una joven de Iconium, que, convertida por la predicaci\u00f3n de S. Pablo, dej\u00f3 su noviazgo y viv\u00f3 una vida de virginidad y actividad misionera llegando a ser compa\u00f1era de S. Pablo y predic\u00f3 el evangelio.  Es perseguida pero escapa milagrosamente del fuego y de las bestias salvajes de la arena. El alivio con que se trata la abstenci\u00f3n de la cama del matrimonio en estos Hechos hace dif\u00edcil escapar de la conclusi\u00f3n de que est\u00e1 influido por las ideas encratitas. Sin embargo, la tesis de Lipsius, apoyada por Corssen, de que hay una base (Grundschrift)  gn\u00f3stica en este documento, no es aceptada por Harnack, Zahn, Bardenhewer y otros. El ap\u00f3crifo sigue los datos de la misi\u00f3n de Pablo muy libremente y est\u00e1 lleno de caracteres y sucesos no hist\u00f3ricos. Por ejemplo, el escritor introduce un viaje de los Ap\u00f3stoles, de que no se encuentra nada an\u00e1logos en los Libros Sagrados. Sin embargo hay indicios de material hist\u00f3rico en la historia de Tecla. Una virgen cristiana de ese nombre puede haber sido convertida por S. pablo en Iconium y sufri\u00f3 persecuci\u00f3n. Gutschmid ha descubierto que una cierta reina Trifena fue un personaje hist\u00f3rico (Rheinisches Museum f\u00fcr Philologie, X, 1864). (ver TECLA.) .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hechos de S. Felipe\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los fragmentos griegos conservados nos proporcionan todos menos cinco (10-14) de los Hechos que componen este trabajo. De ellos 1-7 son varias leyendas farragosas, cada uno con historias independientes al parecer. 8-4 es una unidad que es un aumento parasitario de algunas tradiciones algo confusas de la actividad misionera de un Apostol Felipe en Hier\u00e1polis de Frigia. El ponto de vista de Zahn de que este es el documento de un monje cat\u00f3lico mal\u00f1 informado del siglo cuarto es una hip\u00f3tesis satisfactoria. El mayor fragmento fue primero publicado por Batiffol en \u00abAnalecta Bollandiana\u00bb, IX (Paris, 1890). Un \u201cHechos de Felipe \u201ccopto existe tambi\u00e9n ( ver FELIPE , S. APOSTOL). Hay historias latinas coptas eti\u00f3picas y armenias  de las misiones y muerte de Santiago el Mayor, el hijo del Zebedeo. Lipsius asigna las latinas al siglo tercero. Hechos coptos y armenios  y el Martirio de Santiago  el Menor depende sobre todo de la tradici\u00f3n de Hegesipo preservada por Eugenio (Hist. Eccl., IV, xxii).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hechos de S. Mateo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Hechos Apost\u00f3licos del Pseudos-Abd\u00edas contienen una \u00abPassio Sancti Matth\u00e6i\u00bb, latina que preserva una leyenda Abisinia de S. Mateo posterior el Martirio copto relacionado con los Hechos gn\u00f3sticos del santo. La ambientaci\u00f3n hist\u00f3rica correcta indica que la recensi\u00f3n fue obra de un abisinio del siglo sexto que quer\u00eda establecer las fechas de la iglesia Abisinia (siglo cuarto) con las tiempos apost\u00f3licos. Sin embargo el nudo de la narraci\u00f3n se tomas de fuentes anteriores. La Passio de Abd\u00edas coloca el martirio de S. mateo en Abisinia (ver MATEO, S., APOSTOL) .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ense\u00f1anzas de Addai (Tadeo)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1876 public\u00f3 por primera vez un antiguo documento sir\u00edaco titulado \u201cLas ense\u00f1anzas de Addai, el Ap\u00f3stol\u201d. Result\u00f3 ser un muy parecido paralelo del material Abgar derivado por Eusebio de los archivos de Edesa. De hecho el autor dice que fue confiado a esos archivos  que da su nombre como Labubna, el hijo de Senaak. Est\u00e1 lleno de material legendario pero interesante que describe  las relaciones entre Jes\u00fas y el rey Agbar de Edesa. Tadeo o Addai, uno de los 70 disc\u00edpulos, es enviado despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n, de acuerdo con la promesa de Cristo , a Agbar, cura al gobernante y cristianiza Odessa con un \u00e9xito inmediato y brillante. Es notable la historia de una pintura de Jes\u00fas hecho a petici\u00f3n del enviado de Agbar. Puesto que la narraci\u00f3n de un peregrino celta que visit\u00f3 Edesa en 390 no contiene ninguna alusi\u00f3n a tal retrato podemos concluir razonablemente las Ense\u00f1anzas de Addai es posterior: los cr\u00edticos aceptan el per\u00edodo entre 399-430. La leyenda de Tadeo tiene muchas ramificaciones y ha sufrido variaciones. Hay un \u201cHechos de Tadeo \u201c griego que identifica a Addai con Tadeo o Lebbaeus, uno de los Doce ( ver ABGAR, EDESSA) .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hechos de Sim\u00f3n y Judas\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una Passio latina que Lipsius atribuye al siglo cuarto o quinto, narra los milagros, conversiones y martirios de estos ap\u00f3stoles. Se halla en la Colecci\u00f3n de Abd\u00edas. La escena es Persia y Babilonia. Se ha reconocido que la presentaci\u00f3n hist\u00f3rica de estos Hechos esta muy de acuerdo con lo que se conoce del imperio Parto en el primer siglo despu\u00e9s de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Hechos de S. Bernab\u00e9\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Hechos de S. Bernab\u00e9 parecen haber sido compuestos hacia final del siglo quinto por un chipriota. Se atribuyen a S. Marcos el Evangelista y no tienen valor desde el punto de vista hist\u00f3rico. La narraci\u00f3n se basa en las relaciones mutuas y actividades de Bernab\u00e9, marcos y pablo como se reflejan en los Hechos de los Ap\u00f3stoles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gesta Matthi\u00e6\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es el ultimo de los Pseudos-Hechos, compuesto por un monje de Treves, en el siglo doce, como preludio a un relato de la traslaci\u00f3n de las sagradas reliquias y el cuerpo de S. Mat\u00edas a esa ciudad y sus subsecuentes redescubrimientos. Pretende haberse inspirado en la historia de la carrera de los Ap\u00f3stoles, tomada de un manuscrito hebreo. ( ver Mat\u00edas, S. Ap\u00f3stol) .\n<\/p>\n<h3>Hechos Cuasi-Apostolicos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Baste mencionar los \u201cHechos de S. Marcos\u201d de origen alejandrino y escrito en el siglo cuarto o quinto, los \u201cHechos de S. Lucas\u201d, copto, no anterior al fin del siglo cuarto; los \u201cHechos de S. Timoteo\u201d, compuesto por un efesio despu\u00e9s de 425, \u201cHechos de S. Tito\u201d de origen de Creta, entre 400-700, los \u201cHechos de Jantipo y Polixena\u201d, conectado con la leyenda de S. Pablo y S. Andr\u00e9s.\n<\/p>\n<h3>OBRAS DOCTRINALES APOCRIFAS<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Testamentum Domini Nostri Jesu\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se sab\u00eda que exist\u00eda un abra sir\u00edaca de este nombre de la que se public\u00f3 un extracto en 1856. En 1899 Mone\u00f1or Rahmani, Patriarca de los Sirios Unidos, public\u00f3 el texto sir\u00edaco de un tard\u00edo manuscrito, con introducci\u00f3n y traducci\u00f3n latinas. La obra est\u00e1 en dos libros. Comienza con un apocalipsis de los d\u00edas del Anticristo que se aproximan, supuestamente predichos por Nuestro Se\u00f1or  despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n. Entre esto y el cuerpo de la obra hay una conexi\u00f3n muy ligera, puesto que la parte principal representa a Cristo legislando hasta los m\u00e1s peque\u00f1os detalles las leyes y rituales para el gobierno de la iglesia. El escritor  pone en labios del Se\u00f1or  las descripciones de las observancias lit\u00fargicas de su tiempo y de \u00e9pocas anteriores. Hay evidentes puntos de contacto  entre el Testamento y los antiguos c\u00e1nones eclesi\u00e1stico \u2013 lit\u00fargicos de Hip\u00f3lito, las Constituciones Apost\u00f3licas y los C\u00e1nones Apost\u00f3licos. Monsegnor Rahmani asigna el testamento al siglo Segundo y dice que las obras arriba citadas dependen de \u00e9l. Pero los cr\u00edticos rechazan un\u00e1nimemente asigna mucha antig\u00fcedad al Testamento, dat\u00e1ndolo en los siglos cuarto o quinto e invierten la dependencia mencionada.<br \/>\nDr. A. Baumstark, sobre la base del desconocimiento del libro fuera de oriente, de que las recensiones \u00e1rabes y coptas son conocidas piensa que es una compilaci\u00f3n  originada en c\u00edrculos monofisitas y de uso corriente en las iglesias nacionales de esa secta en Siria y Egipto. El principio apocal\u00edptico se ha encontrado en un manuscrito latino del siglo ocho publicado por M.R. James \u00abApocrypha Anecdota\u00bb (Cambridge, 1893).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La predicaci\u00f3n de Pedro o Kerigna Petri\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Clemente de Alejandr\u00eda cita repetidamente del kerygma Petrou, y no duda de su credibilidad. Por otra parte Eusebio la clasifica como \u201cap\u00f3crifa\u201d. Una cierta \u201cDoctrina de Pedro\u201d, mencionada por un escritor  m\u00e1s tard\u00edo, era probablemente id\u00e9ntica a la \u201cPredicaci\u00f3n\u201d. Por los escasos restos de su trabajo apenas podemos formarnos una idea imperfecta. Hablaba en nombre de S. Pedro y le representaba sobre todo como un maestro de los Gentiles. La parte doctrinal ocurre en un marco relacionado con los viajes misioneros. El pseud\u00f3grafo fue probablemente sugerido por el texto II Peter, i, 5., que era conocido por el \u201cGn\u00f3stico Heracleon\u201d (c. 160-170), y debe tener una antig\u00fcedad  casi apost\u00f3lica. Los especialistas prefieren el primer cuarto de la segunda centuria. Los fragmentos que permanecen no muestran signo de origen heterodoxo. Hay una \u201cPredicaci\u00f3n de Sim\u00f3n pedro en la ciudad de Roma\u201d en sir\u00edaco.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos caminos o Judicium Petri\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es un tratado moralizante atribuido a S. Pedro y puesto en el prefacio de la Didaj\u00e9. No es de origen judeo \u2013cristiano y probablemente se basaba el la llamada \u201cEp\u00edstola de Bernab\u00e9\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Predicaci\u00f3n de Pablo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00fanico testigo de esta obra es el tratado \u00abDe Rebaptismo\u00bb en los escritos del pseudo \u2013Cipriano. De acuerdo con esto, representaba a Cristo confesando pecados personales y obligado por Su madre a recibir el bautismo.\n<\/p>\n<h3>EPISTOLAS APOCRIFAS<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pseudo Ep\u00edstolas de la Sant\u00edsima Virgen\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas compuestas en lat\u00edn  en fechas tard\u00edas\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022La Ep\u00edstola de la Sant\u00edsima Virgen a S. Ignacio Martir , de apenas nueve l\u00edneas en la edici\u00f3n de de los Ap\u00f3crifos de Fabricio. Exhorta a la ve y a la valent\u00eda. Hay una contestaci\u00f3n de S. Ignacio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022La Ep\u00edstola  a los Messinenses, i.e. habitantes de Messina, Sicilia, es tambi\u00e9n muy breve: exhorta a la paz.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022La Ep\u00edstola  a los Florentinos, expuesta en un serm\u00f3n de Savonarola  el 25 de octubre de 1495. No hay otro testimonio de ella. Tiene cuatro l\u00edneas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pseudo-Epistola de S. Pedro a Santiago el Menor .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La homilies Pseudos-Clementinas contiene como prefacio dos cartas, la primera afirma ser de S. pedro a Santiago el Menor, reg\u00e1ndole que mantenga su predicaci\u00f3n ( la de Pedro) en secreto ( ver Escritos Pseudo Clementinos).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pseudo-Epistolas de S.Pablo , correspondencia con los corintios\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Antigua iglesia siria ( de Edesa) revel\u00f3 como can\u00f3cica la tercera ep\u00edstola de S. pablo a los Corintios, que va acompa\u00f1ada por una carta  de los pastores de esa iglesia, a los que contesta. Pero a principios del sigl0 quinto la iglesia siria cay\u00f3 bajo la influencia de los griegos y en consecuencia la carta espuria perdi\u00f3 gradualmente su estado can\u00f3nico. Fue aceptada por sus vecinos armenios y durante  siglos ha asido parte de del Nuevo Testamento Armenio. Los escritores latinos y griegos no dicen nada absolutamente sobre este pseud\u00f3grafo, aunque se han encontrado copias latinas y griegas. La inspiraci\u00f3n para escribir viene a, obviamente, por la genuina carta paulina perdida a la que se refiere en in I Cor. v, 9; vii, 1. Fue compuesta por un presb\u00edtero cat\u00f3lico alrededor de 160-170 y es un ataque disimulado a algunos de los errores principales del gnosticismo. Esta correspondencia tuvo una larga circulaci\u00f3n, pero recientemente se ha demostrado que el documento se incorpor\u00f3 a los Hechos de S. Pablo .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pseudo-Epistola a los laocideos\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El la genuina ep\u00edstola a los Colosenses, Pablo, tras instruirles de que env\u00eden su carta a Laocidea, a\u00f1ade: \u201cleed esa que es de los Laodiceos. Esto muy probablemente hace menci\u00f3n de una carta circular, la can\u00f3nica a los Efesios; pero se ha mantenido que es una carta perdida a los cristiano de Laodicea. La ep\u00edstola ap\u00f3crifa es un intento transparente de llenar este supuesto vac\u00edo por la p\u00e9rdida del documento sagrado. Consiste en 20 l\u00edneas cortas y est\u00e1 formada por material tomado de los Filipenses y otras ep\u00edstolas puestas juntas sin secuencia ni finalidad l\u00f3gica. Nuestro ap\u00f3crifo existe s\u00f3lo en lat\u00edn y traducciones del lat\u00edn, aunque deja rastro del griego original. No puede ser la carta pseudo-laodicea que el Fragmento Muratoriano dice que se invent\u00f3 Marci\u00f3n el heresiarca. A pesar de su ins\u00edpido y sospechoso car\u00e1cter, esta compilaci\u00f3n  fue copiada con frecuencia en el Medievo y goz\u00f3 de un cierto grado de respeto, aunque S. Jer\u00f3nimo escribi\u00f3 de ella: ab omnibus exploditur (ver LAODICEA). Los fragmentos muratorianos mencionan junto con una ep\u00edstola espuria de pablo a los Laodiceos, una a los alejandrinos que fue falsificada bajo los auspicios de Marci\u00f3n. No tenemos otro conocimiento cierto de este ap\u00f3crifo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pseudo Correspondencia entre S. Pablo y S\u00e9neca\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ocho supuestas cartas del fil\u00f3sofo estoico S\u00e9neca y seis contestaciones de S. pablo. Son id\u00e9nticas a las que alude S. jer\u00f3nimo (de Viris Illustr., xii), quien sin juzgar su valor, anota que son le\u00eddas por muchos. Estas catas, por consiguiente, no pudieron haberse compuesto  despu\u00e9s de la segunda mitad del siglo cuarto. Se basan en tradiciones anteriores de la inclinaci\u00f3n de S\u00e9neca hacia el cristianismo y de la coincidencia de de ambos en Roma durante alg\u00fan tiempo. Simplemente anotaremos de existencia de una carta espuria de S. Juan , el Ap\u00f3stol, a un hombre hidr\u00f3pico, curando su enfermedad, en los Hechos de S, Juan por el Pseudos Prochorus; una de Santiago , el obispo de Jerusal\u00e9n, a Quadratus, en Armenia (Vetter, Litterarische Rundschau, 1896).\n<\/p>\n<h3>APOCALIPSIS CRISTIANOS AP\u00d3CRIFOS<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apocalipsis del Testamento de N.S. Jesucristo.\n<\/p>\n<p>(ver arriba la secci\u00f3n sobre el Testamentum .) <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Apocalipsis de Maria .<br \/>\nDe origen medieval y probablemente el resultado de una devoci\u00f3n extravagante. Describe el descensote la Virgen al Limbo y existe en manuscritos griegos. Ha sido impreso en la colecci\u00f3n de Tischendorf (Codex Apocryphus Novi Testamenti).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apocalipsis de S. Pedro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Fragmento Muratoriano, escrito en Roma en l \u00faltima parte del segundo siglo, nombra  los apocalipsis de Juan y Pedro uno junto al otro como los \u00fanicos recibidos por la Iglesia, haciendo notar que algunos no admiten el de Pedro. Hay abundantes testimonios de que el apocalipsis cetrino se crey\u00f3 aut\u00e9ntico en muchas partes de la iglesia primitiva y disfrut\u00f3 de una cierta  autoridad can\u00f3nica. Clemente de Alejandr\u00eda siempre cr\u00e9dulo respecto a los ap\u00f3crifos hasta lo honr\u00f3 con un comentario; Eusebio (Hist. Eccl., VI, xiv, 1), lo coloca casi en plano de igualdad con los antilegomena , la clase mejor de los escritos disputados; Jer\u00f3nimo simplemente lo rechaza. A pesar de todo ello, a\u00fan se le\u00eda en algunas iglesias de Palestina hacia mediados del siglo quinto. Las pocas citas de los escritores patr\u00edsticos no alcanzan a dar una idea de su contenido, pero afortunadamente se descubri\u00f3 un amplio fragmente de este antiguo documento en Akhm\u00een, Egipto, junto con el Evangelio Pseudos-Petrino, en el griego original. Una cita de Clemente de Alejandr\u00eda de las partes recuperadas nos permite identificar el manuscrito con certeza como parte del apocalipsis de antig\u00fcedad. El pasaje se relata una visi\u00f3n concedida por Cristo a los Doce, en una monta\u00f1a, exhibiendo la gloria de dos hermanos que parten, el esplendor del cielo y una horrible visi\u00f3n del infierno. El lenguaje tiene un sabor judeo-cristiano. Los cr\u00edticos lo asignan al primer cuarto del siglo segundo y es por consiguiente uno de los primeros ejemplares de la literatura no can\u00f3nica. Existe bajo el nombre de Apocalipsis de S. Pedro y  Apocalipsis de S. Pedro a trav\u00e9s de Clemente, Liber Clementis, varias recensiones \u00e1rabes y eti\u00f3picas de un apocalipsis que nada tiene en com\u00fan con el antiguo griego .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Apocalipsis de s. Pablo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una noticia introductoria pretende que esta obra se encontr\u00f3 en una caja de m\u00e1rmol bajo la casa de pablo en Tarso, durante el reinado de Teodosio (379-395 d.C.) y por indicaci\u00f3n de un \u00e1ngel. Estro indica la fecha de la fabricaci\u00f3n del ap\u00f3crifo. Intenta desvelar los secretos vistos por el ap\u00f3stol cuando fue transportado al tercer cielo, como se alude en II Cor. xii, 2: fue compuesta en griego. No hay que confundir este apocalipsis con una obra gn\u00f3stica titulada la \u201cAscensi\u00f3n de Pablo\u201d al que se refiere S. Epifanio  pero del que no han sobrevivido restos. Hay un falso \u201cApocalipsis de Juan\u201d, de origen comparativamente tard\u00edo. Respecto al llamado \u201cApocalipsis de S. Bartolom\u00e9\u201d ver Evangelio de S. Bartolom\u00e9.\n<\/p>\n<h3>LOS AP\u00d3CRIFOS Y LA IGLESIA.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde muy temprano los escritores ortodoxos y presumiblemente las autoridades eclesi\u00e1sticas creyeron necesario distinguir entre libros genuinamente inspirados y una multitud de libros falsos \u2013 un hecho que es un elemento muy importante en la formaci\u00f3n del canon cristiano. Asi, ya hacia el a\u00f1o 170 d.C. el autor del cat\u00e1logo latino descriptivo llamado \u201cfragmento Muratoriano\u201d mencionaba ciertas obras como ficticias o discutidas. Al mismo tiempo S. Ireneo llamaba la atenci\u00f3n  ante la gran masa her\u00e9tica de escritos pseudos-gr\u00e1ficos (inenarrabilis multitudo apocryphorum et perperam scripturarum, Adv., H\u00e6r., I, xx). Sin duda fue el uso que los c\u00edrculos her\u00e9ticos hac\u00edan, especialmente las sectas gn\u00f3sticas, de esta literatura insinuante lo que atrajo la animadversi\u00f3n de los guardianes oficiales de la pureza doctrinal. Hasta en el oriente, que ya era el hogar de la literatura pseudogr\u00e1fica, Or\u00edgenes (muerto en 254) es cauto con respecto a los libros que est\u00e1n fuera del canon (Comment. in Matth., serm. 28). S Atanasio en 387 crey\u00f3 necesario alertar a su reba\u00f1o con una carta pastoral contra los ap\u00f3crifos jud\u00edos y her\u00e9ticos (P. G., XXVI, 1438). Otro padre griego,  Epifanio (312-403), en \u00abH\u00e6reses\u00bb, 26, se quejaba de que las copias de los ap\u00f3crifos gn\u00f3sticos se corr\u00edan por miles. Sin embargo hay que confesar que los Padres primitivos y la iglesia, durante los tres primeros siglos, fueron m\u00e1s indulgentes hacia los pseud\u00f3grafos jud\u00edos que circulaban bajo venerables nombres del Antiguo Testamento. El libro de Esdras y la asunci\u00f3n de Mois\u00e9s eran citados por la ep\u00edstola can\u00f3nica de Judas. Muchos Padres admit\u00edan la inspiraci\u00f3n de IV Esdras por no mencionar El pastor de Hermas, los Hechos de S. Pablo (al menos la Parte  de Tecla) y el Apocalipsis de S. Pedro fueron muy respetados en estos per\u00edodos m\u00e1s tard\u00edos. Y con todo, ninguna obra ap\u00f3crifa consigui\u00f3 reconocimiento oficial en la iglesia occidental. En el a\u00f1os 447 el papa Le\u00f3n el Magno escribi\u00f3 detenidamente sobre los escritos pseudo-apost\u00f3licos \u201cque contienen el germen de tantos errores\u2026que debieran no s\u00f3lo ser prohibidos sino completamente suprimidos y quemados\u201d \u00bb (Epist. xv, 15). El llamado \u201cDecretum de recipiendis et no recipiendis libris\u201d se atribuye el papa Gelasio (495)  poer es en realidad una compilaci\u00f3n que data de principios del siglo. Es un documento oficial, el primero de esta clase que poseemos, y conten\u00eda 39 obras adem\u00e1s de las atribuidas a Leucius \u201cdisc\u00edpulo del demonio\u201d, y a todas las condena como ap\u00f3crifas. Por este cat\u00e1logo es evidente que en la Iglesia Latina, pro este tiempo, los ap\u00f3crifos, hasta los provenientes de origen cat\u00f3lica, ten\u00edan las condenas eclesi\u00e1sticas, con una preocupaci\u00f3n constante por el peligro de heterodoxia. El S\u00ednodo de Braga, en Hispania, del a\u00f1o 563, anatematiza a cualquiera que \u201clea,  apruebe o defienda las ficciones injuriosas puestas en circulaci\u00f3n por los herejes\u201d. Aunque en el Medievo estas condenas se olvidaron y muchos de los escritos pseuogr\u00e1ficos gozaron de cierto favor tanto entre el clero como entre los laicos, sin embargo aun se encuentran mentes superiores como Alcuino, S. Bernardo, Sto. Tom\u00e1s de Aquino que se\u00f1alaban su falta de autoridad. Un eco de las antiguas condenas se ve en la obra De Festis B.M.V de Benedicto XIV, declarando que ciertos ap\u00f3crifos populares eran la fuente no pura de tradici\u00f3n ( Ver Canon de la Sagrada Escritura)\n<\/p>\n<h3>Notas Bibliogr\u00e1ficas.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ap\u00f3crifos (Notas)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">APOCRIFOS DE ORIGEN JUDIO:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DRUMMOND, The Jewish Messiah (1877); PORTER, The Message of the Apocalyptic Writers (New York, 1905); CHARLES, Apocalyptic Literature, in HASTINGS, Dict. of the Bible; BAI.DENS-PERGER, Die messianisch-apokalyptischen Hoffnungen des Judenthums (Strasburg, 1903); BOUSSET, Die j\u00fcdische Apokalyptik (Berlin, 1903); VOLZ, J\u00fcdische Eschatologie (W\u00fcrtemburg, 1903).<br \/>\nAdem\u00e1s de las obras anotadas arriba: SCH\u00dcRER, History of the Jewish People in the Time of Christ, (Edinburgh, 1886, tr. Del alem\u00e1n), III, div. II. Especial para el libro de Enoch: CHARLES The Book of Enoch (Oxford, 1893; tr. Y comentario); SCHODDE, The Book of Enoch (1882). Especial para la Asunci\u00f3n de Mois\u00e9s: CHARLES, The Assumption of Moses (London, 1897; Texto latino e ingl\u00e9s y proleg\u00f3menos cr\u00edticos). BURKITT, en HAST., Dict. of the Bible; LAGRANGE, Notes sur le messianisme au temps de Jesus, en la Revue biblique, Oct., 1905. \u2013 Especial para el libro de los Secretos de Enoch: CHARLES AND MORFIL, Book of the Secrets of Enoch (Oxford, 1898; tr. e introducci\u00f3n); LOISY, art. en Revue d&#8217;histoire et de litt\u00e9rature religieuses, I, 29 sqq. (1896). \u2013 Especial para IV Esdras: El texto latino completo est\u00e1 mejor editado en JAMES AND BENSLY, Texts and Studies (Cambridge, 1895), I, 2d ed.: Las Biblias Latinas, el fragmento que falta en vii. Para traducciones inglesas: Revised Apocrypha of the English Bible (Oxford); CHURTON, Uncanonical and Apocryphal Scriptures (London, 1884). Para estudios: THACKERAY, en HAST., Dict. of the Bible; LAGRANGE, art. Con notas par alas Asunci\u00f3n de Moises, supra. PIFFARD, Le IV livre d&#8217;Esdras (Tournay, 1904; comentario). &#8212; Especial para El Apocalipsis de Baruch; CHARLES, The Apocalypse of Baruch (London, 1896; texto, tr., y notas cr\u00edticas). Tambi\u00e9n en HAST., Dict. of the Bible; LAGRANGE, art\u00edculo anotado para la Asunci\u00f3n de Mois\u00e9s, supra.\u2014Especial para el Apocalipsis de Abraham BONWETSCH, texto alem\u00e1n en Studien zur Geschichte der Theologie und der Kirche (Leipzig, 1897), I, 1; LAGRANGE, art. en Revue Biblique, Oct., 1905. \u2013 Especial para el Apocalipsis de Daniel: DARMESTETER, estudio en M\u00e9langes Renier (Paris, 1887). SCH\u00dcRER, History Of the Jewish People (Edinburgh, 1886) div. II, vol. II. &#8212; Especial para el Libro de los Jubileos: CHARLES, The Book of Jubilees or Little Genesis (London, 1892: text, trans. and criticism); SCHODDE, The Book of Jubilees (Oberlin. O., 1888); HEADLAM, art. en HAST., Dict. of the Bible. &#8212; Especial para el  Libro de Jannes y Mambres: MARSHALL, art\u00edculos en HASTINGS, Dict. of the Bible. &#8212; Especial for III Esdras; Old Testament in Greek, II (Cambridge, 1896, 2d ed., Greek text) (London, 1884, tr.); THACKERAY, First Book of Esdras; HAST., Dict. of the Bible. &#8212; Especial para III Macabeos: Old Testament, in Greek (2d ed., Cambridge, 1899; Gr. text); CHURTON, The Uncanonical and Apocryphal Scriptures (London, 1884; tr.); FAIRWEATHER en HAST., Dict. Of the Bible. Old Testament, en griego (Cambridge, 2d ed., 1895-99); SCH\u00dcRER, History of the Jewish People (Edinburgh, 1886) div. II, vol. III. \u2013 Especial para Salmos de Salom\u00f3n: RYLE AND JAMES, Psalms of the Pharisees (Cambridge, 1891) introducci\u00f3n y texto ingl\u00e9s; JAMES in HAST., Dict. of the Bible; MOFFAT, The Righteousness of the Scribes and Pharisees, in Expository Times (1902), X, 201-206. &#8212; Especial para 151 Salmos y Oracion de Mananses: CHURTON, Uncanonical and Apocryphal Scriptures, tr. (London, 1884); PORTER, art. Prayer of Manassees in HAST., Dict. of the Bible.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el texto del IV Macabeos: Old Testament in Greek, (Cambridge, 1894, 1899) III; Para una version inglesa: CHURTON, Uncanonical and Apocryphal Scriptures (London, 1884); Para la Introducci\u00f3n&#160;: SCH\u00dcRER, History of the Jewish People (Edinburgh, 1886) div. II, vol. III; FAIRWEATHER in HAST., Dict. of the Bible.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SCH\u00dcRER, History of the Jewish People (Edinburgh, 1886), div. II, vol. III. &#8212; Especial para el Testamento de los Doce Patriarcas: SINKER, introduction and tr. in vol. VIII of The Ante-Nicene Fathers (New York, 1906; reprint of Edinburgh ed.); CHARLES, art. en Hibbert Journal (1905), III; tambi\u00e9n en HAST., Dict. of the Bible: SCHNAPP, Die Testamente der zw\u00f6lf Patriarchen untersucht (Halle, 1884). &#8212; Especial para la Ascensi\u00f3n de Isa\u00edas: DILLMAN, Ascensio Isaioe oethiopice et latine (Leipzig, 1877); ROBINSON en HAST., Dict. of the Bible. TASKER en el volumen extra de HAST., Dict. of the Bible; TAPPEHORN, A\u00fcsserbiblische Nachrichten (Paderborn, 1885).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">WALKER, Apocryphal Gospels, Acts, and Revelations (Edinburgh, 1873; tr.); The Ante-Nicene Fathers, VIII, edited by ROBERTS AND DONALDSON, tr.; BARDENHEWER, Geschichte der altkirchlichen Literatur (Freiburg, 1902), I; HARNACK, Geschichte der altchristlichen Literatur (Leipzig); 1893, I, 1897, II, 1, 1904, 2; ZAHN, Geschichte des Neutestamentlichen Kanon (Leipzig, 1890), II; HENNEKE UND MEYER, Neutestamentliche Apokryphen (T\u00fcbingen, 1904; textos alemanes con proleg\u00f3menos de especialistas); TASKER, Apocryphal Gospels; HAST., Dict. of the Bible, volumen extra (1904); LIPSIUS, art, Apocryphal Gospels in Dict. of Christ. Biog.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BARDENHEWER, Geschichte der altkirchlichen Literatur (Freiburg, 1902), I; HARNACK, Geschichte der altchristlichen Literatur (Leipzig) I, 1893; II, 1, 1897, II, 2, 1904; ZAHN, Geschichte des Neutestamentlichen Kanon (Leipzig, 1890), II; TASKER, Apocryphal Gospels; HAST., Dict. of the Bible, Volumen extra; LIPSIUS, Apocryphal Gospels, Dict. of Christ Biog. \u2013 Especial para los Evangelios seg\u00fan los Hebreos: todos los frgmentos se reproducen en NICHOLSON, The Gospel according to the Hebrews (London, 1897); ROSE, Etudes sur les Evangiles (Paris, 1902), 18 sqq. \u2013 Especial para Los Evangelios seg\u00fan los Egipcios: ROSE, Etudes sur les Evangiles (Paris, 1902) refuta los puntos de vista de HARNACK&#8217; sobre la prioridad de la aceptaci\u00f3n del Evangelio de los Egipcios a la de los can\u00f3nicos \u2013 Especial para el Evangelio de S. Pedro&#160;: RUTHERFORD, Ante-Nicene Fathers (introducci\u00f3n y tr.), IX; ROBINSON, The Gospel according to Peter and Revelation of Peter (London, 1892); ZAHN, Das Evangelium des Petrus (1893); SEMERIA, art. en Revue Biblique (1894), III, 522 ss. \u2013 Especial para el Evangelio de Sto. Tom\u00e1s: WALKER, Apocryphal Gospels, etc. (Edinburgh, 1873, tr.); Ante-Nicene Fathers (New York, 1906). VIII; CONRADY, art en Theologische Studien und Kritiken (1903), LXXVI, 2. \u2013 Especial para  el Evangelio de S. Bartolom\u00e9&#160;: LACAU, Fragments d&#8217;Apocryphes Coptes (Cairo, 1904; texto); BAUMSTARK, Revue Bibligue, April, 1906, 249-253-263. \u2013 Especial para el Evangelio de los Doce Ap\u00f3stoles: REVEILLOUT, traducci\u00f3n francesa de supuestos fragmentos en Revue Biblique, (1904), 330, 336 ss.; Les Apocryphes Coptes, in Patrologia Orientalis (Paris, 1905) II, 43 ss., 156 ss.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ver las historias de BARDENHEWER, HARNACK, PREUSCHEN y ZAHN, referents a la bibliograf\u00eda anterior. Para el Informe de Pilatos al Emperador, HARNACK, Geschichte der altchristlichen Literatur (Leipzig, 1897), II, I, 604 ss., inserta los textos latino y griego. Los antiguos textos de estos ap\u00f3crifos est\u00e1n editados en TISCHENDORF&#8217;S Evangelia Apocrypha (Leipzig, 1853, 1876); Traducciones de Anaphora, Report of Pilate, The Giving Up, de la Epistola ad Tiberium, The Letter of Pontius Pilate ,los proporciones  WALKER y Ante-Nicene Fathers, ediciones de los ap\u00f3crifos , previamente citados. La correspondencia Herodes-Pilato en ingl\u00e9s: Apocryphal Books of the New Testament, anon. (Philadelphia, 1890, 1901). \u2013 Especial para la correspondencia de Abgar: Ante-Nicene Fathers (New York, 1906; ingl\u00e1s), VIII; LIPSIUS, Die Edessenische Abgarsage kritisch untersucht (Brunswick, 1883); WRIGHT, Abgar, in Dict. of Chris. Biog; VIGOUROUX, Abgar, in Dict. de la Bible.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LIPSIUS en Dict. of Christ. Biog.; SALMON, art. Leucius, en la misma obra; Historical Introduction to the New Testament (4th ed., 1889); DUCHESNE, Les anciens recueils de l\u00e9gendes apostoliques; Informe de Congreso cat\u00f3lico cient\u00edfico de Bruselas (Bruselas , 1895).<br \/>\nConsultar las obras de BARDENHEWER, HARNACK, y PREUSCHEN, tambi\u00e9n ZAHN, citadas en las biograf\u00edas previas. Para los textos originales: LIPSIUS Y BONNET, Acta Apostolorum Apocrypha (Leipzig, 1891), Pars I; JAMES, Apocrypha Anecdota (Cambridge, 1897), perteneciente a las series de Cambridge sobre los Textos y Estudios; WRIGHT, Apocryphal Acts of the Apostles (London, 1871), contiene una edici\u00f3n y traducci\u00f3n de manuscritos sir\u00edacos; Traducciones inglesas en WALKER, Apocryphal Gospels, etc. (Edinburgh, 1873); Ante-Nicene Fathers (New York, 1906), VIII; la obra magistral sobre los ap\u00f3crifos Hechos y leyendas es: LIPSIUS, Die apokryphen Apostelgeschichten und Apostellegenden (Brunswick, 1883, 1887, 1890), exhaustivo y critico en el esp\u00edritu liberal Protestante. El mismo autor ha contribuido con en Art\u00edculo al  Dict. of Christ Biog. Para los puntos de contacto entre Los Hechos ap\u00f3crifos y la historia profana: GUTSCHMID, Die K\u00f6nigsnamen in den apokryphen Apostelgeschichten, en el Rheinisches Museum f\u00fcr Philologie (1864), XIX, 161-183, 380-401. \u2013 Especial para  los Hechos de S. pedro&#160;: CHASE, art. Peter (Simon) en HAST., Dict. of the Bible. \u2013 Especial para los Hechos de S. Juan&#160;: ZAHN. Die Wanderungen des Apostels Johannes in the Neue Kirchliche Zeit schrift (1899), X. \u2013 Especial para los Hechso de Sto Tom\u00e1s: El texto eti\u00f3pico, editado por MALAN, Conflicts of the Apostles (London, 1871), y traducido al vernacular por BRIDGE (London, 1899); LEVY, en Analecta Bollandiana (1899), XVIII, 275 sqq.; MEDLYCOTT, India and the Apostle Thomas; An Inquiry with a Critical Analysis of the Acta Thomoe (London, 1905).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ver la literatura com\u00fan a los Hechos Gn\u00f3sticos arriba. &#8212; Especial para los Hechos de Pedro y Pablo: CHASE, art. Peter (Simon) en HAST., Dict. of the Bible. &#8212; Especial Para los Hechos de S Pablo: SCHMIDT, Acta Pauli (Leipzig, 1904), investigacions exhaustivas, texto copto y trad. alemana; DEIBER, en Revue Biblique, 1904, 443 ss., sumariza los contenidos; NAU, Revue de l&#8217;Orient chr\u00e9tien (1898), III, publica un Martirio de S. Pablo siriaco. &#8212; Especial para los Hechos de S. pablo  y Tecla: GWINN, Thecla, en Dict. of Christ Biog.; REY, Etudes sur les Acta Pauli et Thecloe (Paris, 1890); RAMSEY, The Church in the Roman Empire before 170 A.D. (London, 1893), 375 ss.; HOLZHEY, Die Thekla-Akten. Ihre Verbreitung und Beurteilung in der Kirche (Munich, 1905). &#8212; Especial para las ense\u00f1anzas de Addai: PHILLIPS, The Doctrine of Addai, the Apostle (London, 1876), textos sir\u00edacos e ingleses con notas; TIXERONT, Les origines de l&#8217;\u00c9glise d&#8217;Edesse et la l\u00e9gende d&#8217;Abgar (Paris, 1888). &#8212; Especial para Hechos de Simon y Judas: El texto de la Pasi\u00f3n est\u00e1 en FABRICIUS, Codex Apocryphus Novi Testamenti (Hamburg, 1703, 1719). &#8212; Especial para los Hechos de Bernab\u00e9: BRAUNSBERGER, Der Apostel Barnabas (Mainz, 1876).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">QUASI-APOSTOLIC ACTS: ver LIPSIUS, Die apokryphen Apostelgeschichten (Brunswick, 1884), II, 2; JAMES, Apocrypha Anecdota (Cambridge, 1893).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de las frecuentemente mencionadas de BARDENHEWER, etc.; VETTER, Der apokryphe dritte Korintherbrief (Vienna, 1894); HARNACK, Untersuchungen \u00fcber den apokryphen Briefwechsel der Korinther mit dem Apostel Paulus (Berlin, 1905); ID., Die apokryphen Briefe des Paulus an die Laodicener und Korinther, Germ. trans. (Berlin, 1905); LIGHTFOOT, St. Paul&#8217;s Epistles to the Colossians and Philemon (2d ed., London, 1876), contiene texto latino de Laodiceos . Para las cartas de Seneca Letters: KRAUS, Seneka, en Theologische Quartalschrift (1867), XLI; Apocryphal New Testament, anon. (Philadelphia, 1890, 1901); LIGHTFOOT, St. Paul&#8217;s Epistle to the Philippians (3d ed., London, 1873).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el Testamentum: RAHMANI, Testamentum Domini Nostri Jesu Christi (Mainz, 1899); FUNK, articulos en Der Katholik (1900), I. 1-14; Theologische Quartalschrift (1900), LXXXII, 161-174; BATIFFOL, en Revue Biblique (1900), 253-260; HARNACK, Vorl\u00e4ufige Bemerkungen zu dem j\u00fcngst Syrisch und Lateinisch, publizierten \u00abTestamentum D.N. Jesu Christi\u00bb (Berlin, 1899); BAUMSTARK, en R\u00f6mische Quartalschrift (1900), 1-48; RICKABY, Ritual in the Reign of Maximin, en Am. Cath. Quar. Review (1900), XXV. Para la historia de la discusi\u00f3n: EHRHARD, Die altchristliche Literatur (Freiburg, 1900). Para la Predicaci\u00f3n de Pedro: los fragmentos est\u00e1n recogidos en HILGENFELD, Novum Testamentum extra Canonem Receptum (Leipzig, 1884), fasc. IV; DOBSCH\u00dcTZ, Das Kerygma Petri kritisch untersucht, being XI, 1, of HARNACK AND GEBHARDT&#8217;S Texte und Untersuchungen. Para estudios menores consultar las historias BARDENHEWER, HARNACK, y ver las historias de BARDENHEWER, HARNACH, ZAHN, citadas en las primeras bibliograf\u00edas. Traducciones inglesas de los Pseudos-apocalipsis de pedro y Juan en Ante-Nicene Fathers (New York, 1906), VIII. &#8212; Especial para el apocalipsis de Pedro: GEBHARDT, Das Evangelium und die Apokalypse des Petrus (Leipzig, 1893), texto de HARNACK y GEBHARDT&#8217;S Texte und Untersuchungen; DIETERICH, Nikyia, Beitr\u00e4ge Erkl\u00e4rung der neuentdeckten Petrusapokalypse (Leipzig); SIMMS, art. in Expositor, Dec., 1898, 460-471. &#8212; Especial para el Apocalipsis de Pablo: TISCHENDORF, Apocalypses Apocryphoe (Leipzig, 1866), Greek y parte en Ingl\u00e9s; JAMES, Apocrypha Anecdota (Cambridge, 1893), latin e ingl\u00e9s. Traducciones inglesas de los Apocalipsis de S. Pablo y S. Juan se encuentran en WALKER, Apocryphal Gospels, Acts, and Revelations (Edinburgh, 1873); Ante-Nicene Fathers (New York, 1906), VIII.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">IV. Los Ap\u00f3crifos y la Iglesia: TAPPEHORN, A\u00fcsserbiblische Nachrichten (Paderborn, 1885).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Escrito por George J. Reid.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>griego apokruphus, oculto, secreto. Tanto en la \u00e9poca del A. T. como en los primeros tiempos del cristianismo se dio una literatura religiosa, llamada intertestamenaria, aproximadamente entre los siglos III a. C. y III d. 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