{"id":4659,"date":"2016-02-05T00:34:28","date_gmt":"2016-02-05T05:34:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/arca-de-la-alianza\/"},"modified":"2016-02-05T00:34:28","modified_gmt":"2016-02-05T05:34:28","slug":"arca-de-la-alianza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/arca-de-la-alianza\/","title":{"rendered":"ARCA DE LA ALIANZA"},"content":{"rendered":"<p>Tras la alianza en el monte Sina\u00ed\u00ad Yahv\u00e9h ordena y da el dise\u00f1o y las medidas para la construcci\u00f3n del santuario, as\u00ed\u00ad como el Arca de la Alianza, un cofre rectangular de madera de acacia, cubierto por dentro y por fuera de oro pur\u00ed\u00adsimo, de dos codos y medio de largo,  codo y medio de ancho y codo y medio de alto. Ten\u00ed\u00ada cuatro anillas fundidas en oro, en sus cuatro pies, por las cuales pasaban varales de madera de acacia, revestidas de oro, para transportar el Arca, y que nunca se deb\u00ed\u00adan quitar. El Arca estaba cubierta por el propiciatorio, todo de oro,  y sobre \u00e9ste dos querubines, cuyas alas cubr\u00ed\u00adan el propiciatorio, uno frente al otro. Dentro del Arca Mois\u00e9s coloc\u00f3 el Testimonio Ex 40, 20; Dt 10, 1-5; 1 R 8, 9. Yahv\u00e9h se presenta sobre el propiciatorio para decir a Mois\u00e9s lo concerniente al pueblo de Israel Ex 25, 21-22; 30, 36. El Arca estaba en el Santo de los Santos, o Lugar Sant\u00ed\u00adsimo, del tabern\u00e1culo, y despu\u00e9s en el Templo que construy\u00f3 Salom\u00f3n 2 Cro 3, 3 ss, detr\u00e1s del velo. Yahv\u00e9h separ\u00f3 a los de la tribu de Lev\u00ed\u00ad para que llevasen el Arca Dt 10, 8, la cual acompa\u00f1\u00f3 y gui\u00f3 al pueblo de Israel en la traves\u00ed\u00ada del desierto hasta llegar a Betel, donde Pinj\u00e1s estaba a su servicio Jc 20, 27.<\/p>\n<p>Para  la \u00e9poca de El\u00ed\u00ad sumo sacerdote, el Arca se encuentra en Silo 1 S 1,  3; 3, 3. Cuando el paso del Jord\u00e1n para entrar en Cana\u00e1n, el Arca es la gu\u00ed\u00ada del pueblo israelita Jos 3, 6-17; 4, 10-11; igualmente, cuando la conquista de Jeric\u00f3 el Arca gui\u00f3 al pueblo a la victoria Jos 6, 45-13. Pero,  en la lucha contra los filisteos, los israelitas llevaron el Arca desde Silo 1 S 4, 3-9, la cual fue capturada por aqu\u00e9llos y conducida a Asdod, donde la introdujeron en el templo de Dag\u00f3n y la pusieron al lado del \u00ed\u00addolo 1 S 5, 1-2, por lo cual sufrieron el poder de Yahv\u00e9h, que les envi\u00f3 enfermedades y plagas 1 S 5, 6 ss. Tras siete meses, los filisteos devolvieron el Arca, la cual fue llevada a Quiryat Yearim, a casa de Abinadab, y consagraron a su hijo para que la cuidase 1 S 6 13 ss; 7, 1. El rey David condujo despu\u00e9s el Arca a Jerusal\u00e9n, donde fue colocada en una tienda, con lo cual esta ciudad se convirti\u00f3 en la capital pol\u00ed\u00adtica y religiosa de Israel 2 S 6. Salom\u00f3n, hijo y sucesor de David en el trono,  construy\u00f3 el Templo, que fue la morada del Arca 1 R 8. El Arca desapareci\u00f3 cuando Nabucodonosor destruy\u00f3 el Templo. El ap\u00f3stol Pablo dice, Hb 9, 4, que, adem\u00e1s de las tablas de la ley, en el Arca se encontraban la vara de Aar\u00f3n que reto\u00f1\u00f3 y man\u00e1, en una urna de oro.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Descripci\u00f3n y Uso<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Historia<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 \u00bfD\u00f3nde Est\u00e1 Ahora?<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 El Arca en la Tradici\u00f3n Cat\u00f3lica<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Descripci\u00f3n y Uso<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra hebrea aron, usada para denotar el Arca de la Alianza, no nos recuerda una construcci\u00f3n grande, como en el caso del Arca de No\u00e9, sino m\u00e1s bien un cofre o ba\u00fal.  Generalmente el texto sagrado determina el uso de la palabra; as\u00ed leemos del Arca del Testimonio (\u00c9xodo 25,16.22; 26,33, etc.), el Arca del Testamento (\u00c9x. 30,26), el Arca de la Alianza de Yahveh (N\u00fam. 10,33; Deut. 10,8, etc.), el Arca de la Alianza (Josu\u00e9 3,6, etc.), el Arca de Dios (1 Samuel 3,3, etc.), el Arca de Yahveh (1 Sam. 4,6, etc.).  De todas estas expresiones, la que se ha vuelto m\u00e1s familiar es el \u201cArca de la Alianza\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Arca de la Alianza era una especie de cofre que med\u00eda dos codos y medio de largo, codo y medio de ancho y medio codo de alto (N. de la T.:  codo:  medida de longitud equivalente a 45 cms., uno y medio pie).  Estaba hecha de madera de acacia, revestida por dentro y por fuera con el oro m\u00e1s puro y ten\u00eda a su alrededor una moldura o reborde de oro.  Para transportarla ten\u00eda en las cuatro esquinas, probablemente en el borde superior, cuatro anillas doradas, a trav\u00e9s de las cuales se pasaban dos varales de madera de acacia revestidos de oro, los cuales deb\u00edan permanecer siempre en las anillas, aun cuando el Arca fuese colocada en el Templo de Salom\u00f3n.  La tapa del Arca, llamada \u201cpropiciatorio\u201d (la palabra hebrea correspondiente significa tanto \u201ccubrir\u201d como \u201chacer la expiaci\u00f3n\u201d), era tambi\u00e9n del oro m\u00e1s puro (Ex. 25,10-17).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre el propiciatorio se colocaron dos querubines de oro macizo, uno de cara al otro, con las alas extendidas de modo que cubrieran ambos lados del propiciatorio.  Es imposible determinar qu\u00e9 eran exactamente estos querubines; sin embargo, por la analog\u00eda con el arte religioso egipcio, se puede suponer que eran im\u00e1genes de personas aladas, arrodilladas o de pie.  Vale la pena se\u00f1alar que \u00e9sta es la \u00fanica excepci\u00f3n a la Ley que prohib\u00eda a los israelitas hacer im\u00e1genes talladas, una excepci\u00f3n tanto m\u00e1s inofensiva a la fe de los israelitas en un Dios espiritual porque el Arca regularmente se mantendr\u00eda detr\u00e1s del velo del santuario.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La forma del Arca de la Alianza probablemente fue inspirada por alg\u00fan art\u00edculo del mobiliario de los templos egipcios; pero no debe ser representada como uno de aquellos bari sagrados, o bricbarcas, en los que se transportaba solemnemente en procesi\u00f3n a los dioses egipcios; probablemente fue modelada como el patr\u00f3n de las naos de oro, plata o madera preciosa que conten\u00edan las im\u00e1genes de los dioses y emblemas sagrados.  Seg\u00fan algunos historiadores de Israel modernos, el Arca, de todos modos an\u00e1loga a los bari usados en la riveras del Nilo, conten\u00edan los objetos sagrados venerados por los hebreos, quiz\u00e1s alguna piedra sagrada, mete\u00f3rica u otra.  Tal declaraci\u00f3n procede de la opini\u00f3n que durante su vida nacional temprana los israelitas eran dados no s\u00f3lo a la idolatr\u00eda, sino a su forma m\u00e1s tosca, el fetichismo; que primero adoraron a Yahveh en las cosas inanimadas, luego lo adoraron en el toro, como en Dan y Betel, y que s\u00f3lo alrededor del siglo VII se elevaron a su concepci\u00f3n de un Dios invisible y espiritual.  Pero esta descripci\u00f3n de la historia religiosa israelita no concuerda con las conclusiones m\u00e1s recientes derivadas de los textos.  La idolatr\u00eda de los hebreos no se puede probar m\u00e1s que su polite\u00edsmo; por lo tanto el Arca, lejos de ser vista como en la opini\u00f3n antedicha, debe m\u00e1s bien ser considerada como una se\u00f1al de la elecci\u00f3n que Yahveh hab\u00eda hecho de Israel como su pueblo, y un signo visible de su presencia invisible en medio de su amada naci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al principio el Arca estaba destinada a contener el testimonio, es decir, las Tablas de la Ley (Ex. 40,20; Deut. 10,5).  Luego se le orden\u00f3 a Mois\u00e9s colocar en el tabern\u00e1culo, cerca del Arca, una vasija dorada conteniendo un gomor de man\u00e1 (Ex. 16,34), y la vara de Aar\u00f3n que hab\u00eda florecido (N\u00fam. 17,23).  Seg\u00fan el autor de la Ep\u00edstola a los Hebreos (9,4) y las tradiciones jud\u00edas, \u00e9stas fueron puestas dentro del Arca misma.  Algunos comentadores, con Calmet, afirman que el libro de la Ley escrito por Mois\u00e9s hab\u00eda sido asimismo incluido en el Arca; pero el texto dice s\u00f3lo que el susodicho libro estaba colocado \u201cal lado del Arca\u201d (Deut. 31,26); adem\u00e1s, no est\u00e1 claro c\u00f3mo se debe interpretar este libro, si era el Pentateuco completo, o el Deuteronomio, o parte de \u00e9l, aunque el contexto parece favorecer las \u00faltimas interpretaciones.  Como quiera que sea, sabemos por 1 Reyes 8,9, que cuando el Arca fue colocada en el Templo de Salom\u00f3n, conten\u00eda s\u00f3lo las Tablas de la Ley.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La parte m\u00e1s sagrada del Arca parece haber sido el or\u00e1culo, es decir, el lugar desde donde Yahveh hac\u00eda sus prescripciones a Israel. \u201cAll\u00ed\u201d, el Se\u00f1or le hab\u00eda dicho a Mois\u00e9s, \u201cme encontrar\u00e9 contigo, desde encima del propiciatorio, de en medio de los dos querubines colocados sobre el arca del Testimonio, te comunicar\u00e9 todo lo que haya de ordenarte para los israelitas. (Ex. 25,22).  Y de hecho leemos en N\u00fameros 7,89 que Mois\u00e9s \u201centraba a la Tienda del Encuentro para hablar con \u00c9l, o\u00eda la voz que le hablaba de lo alto del propiciatorio que est\u00e1 sobre el arca del Testimonio, de entre los dos querubines.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yahveh sol\u00eda hablar a su siervo en una nube sobre el or\u00e1culo (Lev\u00edtico 16,2).  Probablemente, ese era tambi\u00e9n el modo en que se comunicaba con Josu\u00e9 despu\u00e9s de la muerte del primer l\u00edder de Israel (cf. Josu\u00e9 7,6-11).    El or\u00e1culo era, por as\u00ed decirlo, el coraz\u00f3n mismo del santuario, el lugar de la morada de Dios; de ah\u00ed que leemos en algunos pasajes del Antiguo Testamento que Yahveh \u201cse sentaba sobre (o m\u00e1s bien, por) el querub\u00edn\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los \u00faltimos a\u00f1os de la historia de Israel los rabinos jud\u00edos, con motivo de la reverencia a la santidad de Dios, evitaban pronunciar cualesquiera de los nombres que designaban a la Divinidad en el lenguaje hebreo, tales como El, Elohim, etc., y mucho menos Yahveh , el nombre inefable, es decir, un nombre impronunciable para ninguna lengua humana; en lugar de \u00e9stos, ellos usaban met\u00e1foras o expresiones que hac\u00edan referencia a los atributos divinos.  Entre \u00e9stos, se volvi\u00f3 muy popular la palabra shekinah, la cual significaba la presencia divina (de shakhan, habitar), de ah\u00ed la gloria divina, y hab\u00eda sido sugerida por la creencia en la presencia de Dios en una nube sobre el propiciatorio.  El Arca no s\u00f3lo significaba la presencia en medio de su pueblo, sino que tambi\u00e9n indicaba las empresas belicosas de Israel; en consecuencia, no pod\u00eda caer un mayor mal sobre la naci\u00f3n que la captura del Arca por sus enemigos como vemos que sucedi\u00f3 hacia el final del per\u00edodo de los Jueces y quiz\u00e1s tambi\u00e9n en la toma de Jerusal\u00e9n por el ej\u00e9rcito babilonio en 587 a.C.\n<\/p>\n<h2>Historia<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan la narrativa sagrada registrada en \u00c9xodo 25,10-22, Dios mismo hab\u00eda dado la descripci\u00f3n del Arca de la Alianza, as\u00ed como la del tabern\u00e1culo y todos sus accesorios.  La orden de Dios fue cumplida al pie de la letra (Ex. 37,1-9) por Besalel, uno de los hombres diestros nombrados \u201cpara concebir y realizar proyectos en oro, plata y bronce, para labrar piedras de engaste, tallar la madera y ejecutar cualquier otra labor de artesan\u00eda\u201d (Ex. 35,32-33).  Ese d\u00eda Dios mostr\u00f3 su complacencia al llenar el tabern\u00e1culo del testimonio con su gloria, y al cubrirla con la nube que desde entonces ser\u00eda para su pueblo una se\u00f1al que los guiar\u00eda en sus viajes.  No todos los levitas estaban autorizados a guardar el santuario y el Arca, sino que este oficio se le confi\u00f3 a los parientes de Quehat (N\u00fam. 3,28).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante la vida en el desierto, cuando se levantaba el campamento, Aar\u00f3n y sus hijos iban al tabern\u00e1culo de la alianza y al Santo de los Santos, descolgaban el velo protector que colgaba en la puerta, cubr\u00edan con \u00e9l el Arca del Testimonio, le pon\u00edan una cubierta de cuero fino, luego un pa\u00f1o todo de p\u00farpura, y le pon\u00edan los varales (N\u00fam. 4,5-6).  Cuando el pueblo plantaba sus tiendas para acampar por alg\u00fan tiempo en alg\u00fan lugar, todo se colocaba de nuevo en su orden usual.  Durante los viajes el Arca iba antes que el pueblo; y cuando era levantada ellos dec\u00edan: \u201cLev\u00e1ntate, Yahveh, que tus enemigos se dispersen, huyan delante de ti los que te odian.\u201d  Y cuando se deten\u00edan dec\u00edan:  \u201cVuelve, Yahveh, a las mir\u00edadas de Israel.\u201d  (N\u00fam. 10,33-36).  As\u00ed el Arca presid\u00eda sobre todos los viajes y estaciones de Israel durante su vida n\u00f3mada en el desierto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se ha dicho antes, el cofre sagrado era el signo visible de la presencia y protecci\u00f3n de Dios.  Esto se mostr\u00f3 del modo m\u00e1s impactante en diferentes circunstancias.  Cuando los esp\u00edas que hab\u00edan sido enviados a explorar la Tierra Prometida regresaron y dieron su informe, surgieron murmuraciones en el campamento, que ni las amenazas ni incluso la muerte de los autores pudieron calmar.  Contra la voluntad de Dios, muchos israelitas subieron a la monta\u00f1a para enfrentarse a los amalecitas y cananeos: \u201cni el arca de la alianza de Yahveh ni Mois\u00e9s se movieron del campamento\u201d (N\u00fam. 14,44).  Y los enemigos bajaron y batieron y destrozaron a los presuntuosos hebreos a quienes Dios no ayudaba.  Las pr\u00f3ximas dos manifestaciones del poder de Yahveh a trav\u00e9s del Arca ocurrieron bajo el liderazgo de Josu\u00e9.  Cuando el pueblo estaba a punto de cruzar el Jord\u00e1n, \u201clos sacerdotes llevaban el arca de la alianza a la cabeza del pueblo.  Y en cuanto los que llevaban el arca llegaron al Jord\u00e1n, y los pies de los sacerdotes que llevaban el arca tocaron la orilla de las aguas\u2026 las aguas que bajaban de arriba se detuvieron y formaron un solo bloque a gran distancia\u2026 mientras que las que bajaban hacia el mar de la Arab\u00e1, o Mar de la Sal, se separaron por completo, y el pueblo pas\u00f3 frente a Jeric\u00f3.  Los sacerdotes que llevaban el arca de la alianza de Yahveh se estuvieron a pie firme, en seco; en medio del Jord\u00e1n, hasta que toda la gente acab\u00f3 de pasar el Jord\u00e1n.\u201d (Josu\u00e9 3,14-17).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pocos d\u00edas despu\u00e9s, Israel siti\u00f3 a Jeric\u00f3.  Por orden de Dios el Arca fue cargada en procesi\u00f3n alrededor de la ciudad durante siete d\u00edas, hasta que las murallas se derrumbaron al sonido de las trompetas y los gritos del pueblo, d\u00e1ndole as\u00ed al ej\u00e9rcito atacante una abertura al lugar (Jos. 6,6-21).  Luego, despu\u00e9s de tomar e incendiar a Ay, vemos que el Arca ocupa el lugar m\u00e1s prominente en la solemne reuni\u00f3n del pueblo realizada entre el Monte Garizim y el Monte Ebal (Jos. 8,33).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al establecerse los israelitas en la Tierra Prometida, se hizo necesario escoger un lugar para erigir el tabern\u00e1culo y mantener el Arca de la Alianza; se seleccion\u00f3 a Silo, en el territorio de Efra\u00edn, cerca del centro del territorio conquistado (Jos. 18,1).   All\u00ed, de hecho, encontramos la \u201ccasa del Se\u00f1or\u201d (Jueces 18,31; 20,18), durante el per\u00edodo obscuro que precedi\u00f3 al establecimiento del Reino de Israel, con su sumo sacerdote, a cuyo cuidado se hab\u00eda confiado el Arca.  \u00bfSe qued\u00f3 permanentemente en Silo el precioso paladi\u00f3n de Israel, o era sacado de all\u00ed cuando una emergencia lo requer\u00eda, como, por ejemplo, durante expediciones guerreras?  Este punto apenas se puede afirmar.  Sea como fuere, la narrativa que cierra el Libro de los Jueces supone la presencia del Arca en Betel.  Es cierto que algunos comentadores, siguiendo a San Jer\u00f3nimo, traducen aqu\u00ed la palabra Betel como si fuese un nombre com\u00fan (casa de Dios); pero su opini\u00f3n parece apenas reconciliable con los otros pasajes donde se halla el mismo nombre, pues los mismos se refieren indudablemente a la ciudad de Betel.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este no es el lugar para discutir en detalle las diversas explicaciones presentadas para zanjar la dificultad; base decir que no autoriza al lector a concluir, como han hecho muchos, que probablemente exist\u00edan varias Arcas dispersas por el territorio de Israel.  Este se\u00f1alamiento, de que el Arca era transportada aqu\u00ed y all\u00e1 seg\u00fan lo requirieran las circunstancias, es demostrado por lo que leemos en la narraci\u00f3n de los eventos que produjeron la muerte de El\u00ed.    Los filisteos le hab\u00edan hecho la guerra a Israel, cuyo ej\u00e9rcito en el primer encuentro le dio la espalda al enemigo, fueron derrotados completamente y sufrieron grandes p\u00e9rdidas.  A partir de esto los ancianos del pueblo sugirieron que el Arca de la Alianza fuese tra\u00edda ante ellos para salvarlos de manos de sus enemigos.   As\u00ed que el Arca fue tra\u00edda de Silo y la recibieron en el campamento tales aclamaciones de los israelitas que los corazones de los filisteos se llenaron de p\u00e1nico.  Confiando en que la presencia de Yahveh en medio de su ej\u00e9rcito significaba cierta victoria, el ej\u00e9rcito hebreo emprendi\u00f3 de nuevo la batalla, para encontrarse con una derrota a\u00fan m\u00e1s desastrosa que la primera, y lo que complet\u00f3 la cat\u00e1strofe fue que el Arca de Dios cay\u00f3 en manos de los filisteos (1 Samuel 4).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan la narrativa b\u00edblica, comenzaron para el cofre sagrado una serie de memorables peregrinaciones a trav\u00e9s de las ciudades del sur de Palestina, hasta que fue llevada solemnemente a Jerusal\u00e9n, y nunca m\u00e1s regres\u00f3 a su antiguo lugar en Silo.  Los filisteos opinaron que la toma del Arca significaba una victoria de sus dioses sobre el Dios de Israel, por lo tanto la llevaron a Asdod y la colocaron como un trofeo en el templo de Dag\u00f3n.  A la ma\u00f1ana siguiente hallaron que Dag\u00f3n hab\u00eda ca\u00eddo de bruces en tierra delante del Arca; lo levantaron y lo colocaron de nuevo en su lugar, y a la ma\u00f1ana siguiente hallaron de nuevo a Dag\u00f3n en el piso, malamente mutilado.  Al mismo tiempo una cruel enfermedad (quiz\u00e1s la plaga bub\u00f3nica) azot\u00f3 a los asdodeos, mientras que una terrible invasi\u00f3n de ratas afligi\u00f3 a todo el territorio circundante.  Muy pronto se le atribuyeron estos castigos a la presencia del Arca dentro de las paredes de la ciudad, y los consideraron como un juicio directo de Yahveh.  Por lo tanto la asamblea de los gobernantes filisteos decidi\u00f3 remover el Arca de Asdod y llevarla a otro lugar.  Fue llevada sucesivamente a Gat y a Ecr\u00f3n, a donde el Arca llev\u00f3 consigo los mismos azotes que hab\u00edan causado su remoci\u00f3n de Asdod.  Finalmente, luego de siete meses, por sugerencia de sus sacerdotes y adivinadores, los filisteos decidieron renunciar a su pavoroso trofeo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La narrativa b\u00edblica adquiere aqu\u00ed un inter\u00e9s especial para nosotros, por la visi\u00f3n que obtenemos del esp\u00edritu religioso entre los pueblos antiguos.  Construyeron una carreta nueva, tomaron dos vacas que estaban criando, las uncieron a la carreta y encerraron sus becerros en el establo.  Pusieron el Arca sobre la carreta, junto con una peque\u00f1a caja que conten\u00eda ratas doradas e im\u00e1genes de sus tumores.  Entonces las vacas por s\u00ed mismas tomaron el camino derecho hacia el territorio de Israel.  Tan pronto los betsemitas reconocieron el Arca sobre la carreta que ven\u00eda hacia ellos, fueron gozosos a su encuentro.  Cuando la carreta lleg\u00f3 al campo de un cierto Josu\u00e9, se detuvo all\u00ed, y como all\u00ed hab\u00eda una gran piedra, astillaron la madera de la carreta y ofrecieron las vacas en holocausto a Yahveh.  Con este sacrificio termin\u00f3 el exilio del Arca en la tierra de los filisteos.  Sin embargo, el pueblo de Bet Semes no disfrut\u00f3 por largo tiempo la estancia del Arca entre ellos.  Algunos de ellos no se alegraron cuando la vieron, por lo cual Dios los castig\u00f3 severamente:  setenta hombres fueron castigados por su atrevimiento (el texto generalmente aceptado dice setenta hombres y cincuenta mil del pueblo, pero esto es apenas cre\u00edble pues Bet Semes era s\u00f3lo un peque\u00f1o lugar en el campo).  Asustados por esta se\u00f1al de la ira divina, los betsemitas enviaron mensajeros a los habitantes de Quiryat Yearim para decirles que los filisteos hab\u00edan devuelto el Arca, y los invitaron a llevarla a su propio pueblo.  As\u00ed los hombres de Quiryat Yearim vinieron y se llevaron el Arca a la casa de Abinadab, a cuyo hijo Eleazar consagraron a su servicio (1 Samuel 7,1).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El texto hebreo real, as\u00ed como la Vulgata y todas las traducciones que dependen de ella, insin\u00faan que el Arca estaba con el ej\u00e9rcito de Sa\u00fal en la famosa expedici\u00f3n contra los filisteos, narrada en 1 Samuel 14.  Este es un error debido probablemente a alg\u00fan escriba quien, por razones teol\u00f3gicas, substituy\u00f3 el \u201carca de Dios\u201d por el efod.  La traducci\u00f3n griega da aqu\u00ed la variante correcta; en ning\u00fan otro sitio, de hecho, en la historia de Israel, o\u00edmos del Arca de la Alianza como un instrumento de adivinaci\u00f3n.  Por lo tanto, se puede afirmar con certeza que el Arca permaneci\u00f3 en Quiryat Yearim hasta la \u00e9poca de David.  Es natural que despu\u00e9s que ese pr\u00edncipe tom\u00f3 a Jerusal\u00e9n y la hizo capital de su reino, el desear\u00eda hacerla tambi\u00e9n su centro religioso, con cuyo prop\u00f3sito desear\u00eda llevar all\u00ed el Arca de la Alianza.  De hecho, el Arca indudablemente gozaba de gran veneraci\u00f3n entre el pueblo; era vista como el paladi\u00f3n con el cual se asociaba hasta ese entonces tanto la vida religiosa como pol\u00edtica de Israel.  Por lo tanto, nada pudo realizar m\u00e1s adecuadamente el deseo de David que tal traslado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leemos en la Biblia dos relatos de tan solemne evento:  el primero se halla en el cap. 6 del Segundo Libro de Samuel; en el otro, de fecha muy posterior, el cronista recopil\u00f3 la mayor parte del relato anterior con algunos elementos que reflejan las ideas e instituciones de su propio tiempo (1 Cr\u00f3n. 13).  Seg\u00fan la narraci\u00f3n de 2 Samuel 6, que es la que seguiremos, David fue con gran pompa a Baal\u00e1 de Jud\u00e1, o Quiryat Yearim, para llevarse de all\u00ed el Arca de Dios.   Fue puesta sobre una carreta nueva y sacada de la casa de Abinadab.  Ajy\u00f3 y Uzz\u00e1, hijos de Abinadab, guiaban la carreta, el primero al frente y el segundo al lado, mientras que el rey y el pueblo que estaban con \u00e9l, escoltaban el cofre sagrado bailando, cantando y tocando instrumentos.  Sin embargo, ese d\u00eda, como el de la venida del Arca a Bet Sem\u00e9s, fue entristecido por la muerte.  En cierto punto de la procesi\u00f3n los bueyes resbalaron, Uzz\u00e1 inmediatamente extendi\u00f3 la mano para sujetar el Arca, pero cay\u00f3 muerto al instante.  David, asustado por este incidente, y ahora renuente a llevar el Arca a Jerusal\u00e9n, la hizo llevar a la casa de Obededom de Gat, que estaba probablemente en las cercan\u00edas de la ciudad.  La presencia del Arca fue una fuente de bendici\u00f3n para la casa donde estaba.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas noticias animaron a David a completar la obra comenzada.  Tres meses despu\u00e9s del traslado, por lo tanto, vino de nuevo con gran solemnidad y removi\u00f3 el Arca de la casa de Obededom a la ciudad, donde fue colocada en su lugar en medio del tabern\u00e1culo que David hab\u00eda hecho levantar para ella.  Una vez m\u00e1s fue sacada el Arca de Jerusal\u00e9n cuando David tuvo que huir debido a la rebeli\u00f3n de Absal\u00f3n.  Mientras el rey estaba en el valle del Cedr\u00f3n, el pueblo pasaba ante \u00e9l hacia el desierto.  Entre ellos estaban Sadoq y Abiatar, llevando el Arca; cuando David los vio, les orden\u00f3 devolver el Arca a la ciudad: \u201cSi he hallado gracia a los ojos de Yahveh, me har\u00e1 volver y me permitir\u00e1 ver el Arca y su morada\u201d.  Cumpliendo esta orden, Sadoq y Abiatar devolvieron el Arca a Jerusal\u00e9n (2 Samuel 15,24-29).  Sin embargo, la tienda que David hab\u00eda levantado para guardar el Arca no ser\u00eda su \u00faltima morada.  El rey de hecho hab\u00eda pensado en un templo m\u00e1s digno de la gloria de Yahveh.  Aunque la construcci\u00f3n de ese edificio ser\u00eda obra de su sucesor, David mismo se tom\u00f3 a pecho la consecuci\u00f3n y preparaci\u00f3n de los materiales para su erecci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el mismo comienzo del reinado de Salom\u00f3n, \u00e9ste mostr\u00f3 la mayor reverencia hacia el Arca, especialmente despu\u00e9s del misterioso sue\u00f1o en que Dios le contest\u00f3 su petici\u00f3n de sabidur\u00eda prometi\u00e9ndole sabidur\u00eda, riquezas y honor, \u00e9l ofreci\u00f3 holocaustos y sacrificios de comuni\u00f3n ante el Arca de la Alianza de Yahveh. (1 Reyes 3,15).  Cuando el Templo y todos sus accesorios hubieron sido terminados, Salom\u00f3n, antes de la dedicaci\u00f3n, reuni\u00f3 a los ancianos de Israel, para que trasladaran solemnemente el Arca desde el lugar donde David la hab\u00eda colocado hasta el Santo de los Santos.  De vez en cuando se sacaba de all\u00ed, ya sea para acompa\u00f1ar expediciones militares, o para aumentar el esplendor de las celebraciones religiosas, quiz\u00e1s tambi\u00e9n para cumplir los deseos imp\u00edos de reyes malvados.  No importa c\u00f3mo haya sido, el cronista nos dice que Jos\u00edas orden\u00f3 a los levitas regresarla a su lugar en el Templo, y les prohibi\u00f3 sacarla de all\u00ed en el futuro (2 Cr\u00f3n. 35,3).    Pero la memoria de este car\u00e1cter sagrado pronto pasar\u00eda.  En una de sus profec\u00edas referentes a los tiempos mesi\u00e1nicos, Jerem\u00edas anunci\u00f3 que ser\u00eda olvidada completamente:  \u201cno se hablar\u00e1 m\u00e1s del Arca de la Alianza de Yahveh, no vendr\u00e1 en mientes, no se acordar\u00e1n ni se ocupar\u00e1n de ella, ni ser\u00e1 reconstruida jam\u00e1s.\u201d (Jer. 3,16).\n<\/p>\n<h2>\u00bfD\u00f3nde Est\u00e1 Ahora?<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Jerem\u00edas<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen varias tradiciones sobre lo que le sucedi\u00f3 al Arca tras la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n en 587 d.C., una de las cuales ha hallado aceptaci\u00f3n en los libros sagrados.  En una carta de los jud\u00edos de Jerusal\u00e9n a los que estaban en Egipto, se hallan los siguientes detalles seg\u00fan copiados de un escrito de Jerem\u00edas:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cSe dec\u00eda tambi\u00e9n en el escrito como el profeta, despu\u00e9s de una revelaci\u00f3n, mand\u00f3 llevar consigo la tienda y el Arca; y c\u00f3mo sali\u00f3 hacia el monte donde Mois\u00e9s hab\u00eda subido para contemplar la heredad de Dios.  Y cuando lleg\u00f3 Jerem\u00edas, encontr\u00f3 una estancia en forma de cueva; all\u00ed meti\u00f3 la tienda, el Arca y el altar del incienso, y tap\u00f3 la entrada.  Volvieron algunos de sus acompa\u00f1antes para marcar el camino, pero no pudieron encontrarlo.  En cuanto Jerem\u00edas lo supo les reprendi\u00f3 dici\u00e9ndoles: Este lugar quedar\u00e1 desconocido hasta que Dios vuelva a reunir a su pueblo y les sea propicio.  El Se\u00f1or entonces mostrar\u00e1 todo esto; yt aparecer\u00e1 la gloria del Se\u00f1or y la Nube, como, como se mostraba en tiempo de Mois\u00e9s, y cuando Salom\u00f3n rog\u00f3 que el lugar fuera solemnemente consagrado.\u201d (2 Mac. 2,4-8).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan muchos comentadores, la carta de la que alegadamente se copi\u00f3 las l\u00edneas anteriores no se puede considerar como poseedora de autoridad divina, pues, como regla, una cita permanece en la Biblia como era fuera del escrito inspirado; la imposibilidad de datar el documento original hace dif\u00edcil pasar juicio sobre su confiabilidad hist\u00f3rica.  De todos modos la tradici\u00f3n que contiene, que se remonta por lo menos a dos siglos antes de la era cristiana, no puede ser descartada sobre meros argumentos a priori.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>El Apocalipsis de Esdras<\/b>:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lado a lado con esta tradici\u00f3n, encontramos otra mencionada en el Apocalipsis de Esdras, seg\u00fan la cual el Arca de la Alianza fue tomada por el ej\u00e9rcito victorioso que saque\u00f3 Jerusal\u00e9n (IV Esdras X,22).  Ciertamente esto es lo m\u00e1s posible, cuanto m\u00e1s por lo que vemos en 2 Reyes 25, que las tropas babil\u00f3nicas se llevaron del Templo todo el oro, plata, y cobre del que pudieron echar mano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>El Talmud<\/b>:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todos modos, ninguna de estas tradiciones es m\u00e1s confiable que la adoptada por los redactores del Talmud, quienes nos dicen que el Arca fue escondida por el rey Jos\u00edas en un lugar muy secreto preparado por Salom\u00f3n para un caso que el Templo fuese tomado y quemado.  Era una creencia com\u00fan entre los antiguos rabinos que ser\u00eda hallada al regreso del Mes\u00edas.  Sea como fuere, todo esto es incuestionable; es decir que el Arca nunca se menciona entre los accesorios del segundo Templo.  Si se hubiese conservado all\u00ed, muy probablemente se hubiese aludido a ella aqu\u00ed o all\u00e1, por lo menos en ocasi\u00f3n de tales ceremonias como la consagraci\u00f3n del nuevo Templo, o el reestablecimiento del culto, tanto despu\u00e9s del Exilio como durante los tiempos de los Macabeos.  Ciertamente, el cronista que vivi\u00f3 en la \u00e9poca post ex\u00edlica dice del Arca (2 Cr\u00f3n. 5,9) que \u201call\u00ed est\u00e1n hasta el d\u00eda de hoy\u201d.  Pero se acepta generalmente sobre buenas bases que el susodicho escritor us\u00f3 y entreteji\u00f3 juntos en su obra narrativas pertenecientes a tiempos anteriores, sin siquiera cambiarle una sola palabra.   Si, como los comentadores serios admiten, el pasaje anterior es una de esas \u201ccitas impl\u00edcitas\u201d, se puede inferir de ella que el cronista probablemente no intentaba afirmar la existencia del Arca en el segundo Templo.\n<\/p>\n<h2>El Arca en la Tradici\u00f3n Cat\u00f3lica<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tradici\u00f3n cat\u00f3lica, guiada por los Padres de la Iglesia, ha considerado el Arca de la Alianza como uno de los s\u00edmbolos m\u00e1s ricos y puros de las realidades de la Nueva Ley.  Significa, en primer lugar, al Verbo Encarnado de Dios.  \u201cCristo mismo\u201d, dice Santo Tom\u00e1s de Aquino, \u201cera simbolizado en el Arca.  Pues del mismo modo que el arca estaba hecha de madera de acacia, as\u00ed mismo el Cuerpo de Cristo estaba compuesta por la substancia humana m\u00e1s pura.  El Arca estaba completamente revestida de oro, porque Cristo estaba lleno de sabidur\u00eda y caridad, las cuales simboliza el oro.  En el Arca hab\u00eda un vaso dorado: \u00e9ste representa la muy santa alma de Jes\u00fas llena de la plenitud de la santidad y la divinidad, figurada por el man\u00e1.  Tambi\u00e9n conten\u00eda la vara de Aar\u00f3n para indicar el sacerdocio eterno de Jesucristo sacerdote.  Finalmente las tablas de la Ley estaban en el Arca, para denotar que Jesucristo es el autor de la Ley\u201d.  A estos puntos tocados por el Doctor Ang\u00e9lico, se puede a\u00f1adir que la Ascensi\u00f3n de Cristo a los cielos despu\u00e9s de su victoria sobre la muerte y el pecado est\u00e1 figurada en la llegada del Arca a Si\u00f3n.  San Buenaventura ha visto tambi\u00e9n en el Arca una representaci\u00f3n m\u00edstica de la Sagrada Eucarist\u00eda.  Del mismo modo tambi\u00e9n se puede considerar el Arca como una figura m\u00edstica de la Bendita Virgen Mar\u00eda, a la que la Iglesia llama \u201cArca de la Alianza\u201d&#8212;Faederis Arca.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  KITTO, The Tabernacle and Its Furniture (Londres, 1849); LAMY, De tabernaculo, de sancta civitate et templo (Par\u00eds, 1720); LIGHTFOOT, Obras, Vol. I, Descriptio templi hiersol.; POELS, Examen critique de l&#8217;histoire du sanctuaire de l&#8217;arche (Lovaina y Leyden, 1897); VIGOUROUX, La Bible et les decouveries modernes (Par\u00eds, 1889), II and III.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Souvay, Charles. \u00abArk of the Covenant.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01721a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras la alianza en el monte Sina\u00ed\u00ad Yahv\u00e9h ordena y da el dise\u00f1o y las medidas para la construcci\u00f3n del santuario, as\u00ed\u00ad como el Arca de la Alianza, un cofre rectangular de madera de acacia, cubierto por dentro y por fuera de oro pur\u00ed\u00adsimo, de dos codos y medio de largo, codo y medio de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/arca-de-la-alianza\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abARCA DE LA ALIANZA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-4659","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4659","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4659"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4659\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4659"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4659"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4659"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}