{"id":4668,"date":"2016-02-05T00:34:45","date_gmt":"2016-02-05T05:34:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/arqueologia\/"},"modified":"2016-02-05T00:34:45","modified_gmt":"2016-02-05T05:34:45","slug":"arqueologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/arqueologia\/","title":{"rendered":"ARQUEOLOGIA"},"content":{"rendered":"<p>griego arkhaios, antiguo, y logos, estudio. Ciencia que estudia los testimonios y monumentos de las civilizaciones antiguas.<\/p>\n<p>Los rudimentos de la a. b\u00ed\u00adblica se remontan al Renacimiento  tuvo mucho auge en el siglo XVIII, y ya en el XX se dio su pleno desarrollo. Las primeras expediciones para explorar los lugares b\u00ed\u00adblicos, se dieron en el siglo XIX. Henry Layard encontr\u00f3 las ruinas de N\u00ed\u00adnive. La piedra de Rosetta, descubierta por el egipt\u00f3logo franc\u00e9s Jean Fran\u00e7ois Champollion, permiti\u00f3 descifrar los antiguos gerogl\u00ed\u00adficos egipcios, ya que en \u00e9sta se hallaba una inscripci\u00f3n del a\u00f1o 197 a. C., en honor de Tolomeo V de Egipto, en tres alfabetos, el jerogl\u00ed\u00adfico, el dem\u00f3tico y el griego, siendo \u00e9ste \u00faltimo la clave, pues era una traducci\u00f3n griega del texto egipcio. Casi al tiempo del descubrimiento anterior, el brit\u00e1nico Henry Creswicke Rawlinson encontr\u00f3 la inscripci\u00f3n triling\u00fce de Behist\u00fan, que permiti\u00f3 descifrar la escritura cuneiforme. A finales del siglo XIX, con el egipt\u00f3logo brit\u00e1nico sir William Matthew Flinders Petrie comienza el desarrollo de la aplicaci\u00f3n del m\u00e9todo de la estratigraf\u00ed\u00ada a la a., tomado \u00e9ste de la geolog\u00ed\u00ada, que permite el estudio de los mont\u00ed\u00adculos, o tells,  formados por la superposici\u00f3n de distintos estratos, o capas de ruinas,  los m\u00e1s antiguos sobre los nuevos, lo que se conoce como \u2020\u0153ley de superposici\u00f3n\u2020\u009d, cada uno de los cuales tiene su espesor, y se encuentran objetos, como la cer\u00e1mica, que permiten establecer la cronolog\u00ed\u00ada de cada estrato.<\/p>\n<p>Este m\u00e9todo ha sido definitivo para los arque\u00f3logos modernos.<\/p>\n<p>Ya en el siglo XX  entre 1919 y 1939, per\u00ed\u00adodo de entreguerras, se llevaron a cabo grandes exploraciones en el mediterr\u00e1neo oriental y en Oriente Pr\u00f3ximo: Leonard Woolley explor\u00f3 en Irak, en un yacimiento arqueol\u00f3gico en Ur, lugar de origen del patriarca Abraham. Arthur Evans en Cnosos, James Breasted en Megiddo, Howard Carter en Egipto y Claude Schaeffer en Ugarit.  En 1947, en la orilla occidental del mar Muerto, se hallaron los denominados rollos de Qumran junto con otros manuscritos, que han servido para dilucidar la historia jud\u00ed\u00ada desde el A. T. al N. T. Entre 1963 y 1965 en Masada, en la orilla occidental del mar Muerto, se descubri\u00f3 la fortaleza de Herodes el Grande.<\/p>\n<p>De trav\u00e9s del siglo XX se desarrollaron m\u00e9todos avanzados para la a.  como la fotograf\u00ed\u00ada a\u00e9rea para identificar los yacimientos arqueol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial  en 1947, el m\u00e9todo de dataci\u00f3n del radiocarbono, o carbono 14, introducido por Willard Frank Libby,  qu\u00ed\u00admico estadounidense, junto con sus colaboradores de la Universidad de Chicago, Estados Unidos, hizo posible establecer fechas a partir de materias org\u00e1nicas. Este m\u00e9todo se fundamenta en que los organismos absorben durante su vida un is\u00f3topo radioactivo del carbono; la cantidad de radiocarbono que arrojan las muestras org\u00e1nicas halladas, dan el tiempo pasado desde la muerte del organismo.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>Por definici\u00f3n la arqueolog\u00ed\u00ada es el estudio de la antig\u00fcedad. En los tiempos modernos es una importante disciplina cient\u00ed\u00adfica, una rama de la historia que estudia los vestigios no escritos de la antig\u00fcedad. Adem\u00e1s de la excavaci\u00f3n, la arqueolog\u00ed\u00ada incluye el reconocimiento geogr\u00e1fico de las regiones, an\u00e1lisis geol\u00f3gicos, evaluaci\u00f3n de artefactos, traducci\u00f3n de inscripciones, reconstrucci\u00f3n de arquitectura, examen de restos humanos, identificaci\u00f3n de estructuras art\u00ed\u00adsticas y construcci\u00f3n de la tipolog\u00ed\u00ada cer\u00e1mica con fines cronol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>La arqueolog\u00ed\u00ada es b\u00ed\u00adblica s\u00f3lo donde y cuando la metodolog\u00ed\u00ada cient\u00ed\u00adfica de la arqueolog\u00ed\u00ada general descubre algo relativo a la Biblia. La contribuci\u00f3n m\u00e1s grande de la arqueolog\u00ed\u00ada a la erudici\u00f3n b\u00ed\u00adblica es que hace m\u00e1s clara nuestra comprensi\u00f3n del contexto cultural en que los diversos libros de la Biblia fueron escritos y que \u00e9stos reflejan. La informaci\u00f3n afecta significativamente, en ocasiones, nuestra interpretaci\u00f3n de las secciones pertinentes del texto.<\/p>\n<p>La arqueolog\u00ed\u00ada moderna comenz\u00f3 con la expedici\u00f3n de Napole\u00f3n a Egipto (1798), cuando uno de sus oficiales descubri\u00f3 la Piedra Roseta, cuya inscripci\u00f3n id\u00e9ntica en tres idiomas revel\u00f3 el misterio de los jerogl\u00ed\u00adficos egipcios y posibilit\u00f3 el estudio de la historia de Egipto. M\u00e1s adelante un oficial ingl\u00e9s de nombre Enrique Rawlinson encontr\u00f3 una inscripci\u00f3n triling\u00fce en Bisit\u00fan, Persia, que revela los misterios de la escritura cuneiforme.<\/p>\n<p>Una gran cantidad de descubrimientos arqueol\u00f3gicos ha contribuido al estudio del AT, incluyendo los que se encontraron en Mari, Nuzi, el Amarna, Ugarit, y Ebla. Nuestro conocimiento del per\u00ed\u00adodo de la monarqu\u00ed\u00ada ha sido afectado por las excavaciones en Hazor, Meguido, Jerusal\u00e9n y Gezer.<\/p>\n<p>El per\u00ed\u00adodo de los patriarcas ha sido esclarecido por el descubrimiento en 1925 de aprox. 1.000 tabletas de barro en Nuzi en Mesopotamia, con inscripciones cuneiformes acadias, que datan del siglo XV a. de J.C. Nuestra comprensi\u00f3n de la religi\u00f3n de los cananeos durante el tiempo de la conquista ha sido grandemente enriquecida por el descubrimiento del antiguo Ugarit y su biblioteca.<\/p>\n<p>Las cartas de Amarna, que datan del reinado de Amenhotep IV (Akhenat\u00f3n) y su padre en los \u00faltimos a\u00f1os del siglo XIV a. de J. C., fueron escritas en el idioma babil\u00f3nico y descubiertas en Tell elamarna, Egipto, en 1887. Se refieren a merodeadores llamados habiru, que posiblemente pueden ser los hebreos, aunque no es seguro.<\/p>\n<p>En 1947 fueron encontrados los Rollos del Mar Muerto en la costa noroeste del mar Muerto en varias cuevas, depositados all\u00ed\u00ad por una secta de jud\u00ed\u00ados generalmente identificados como esenios. Las cuevas produjeron decenas de miles de fragmentos de libros antiguos, incluyendo algo de todos los libros del AT. Se encontr\u00f3 una copia entera de Isa\u00ed\u00adas que data del siglo II a. de J.C., la copia m\u00e1s antigua de un libro de la Biblia hebrea. Los documentos esenios fueron producidos entre el a\u00f1o 200 a. de J.C. y 50 d. de J.C. La comunidad, constituida por quiz\u00e1 200 miembros, fue destruida por los romanos alrededor del a\u00f1o 68 d. de J.C.<\/p>\n<p>En d\u00e9cadas recientes se han encontrado muchos papiros que contienen los libros del NT que datan de los siglos II y III d. de J.C.; p. ej., el papiro de Bodmer II del evangelio de Juan en su totalidad, el papiro de Chester Beatty de las cartas de Pablo y el fragmento de John Rylands de Juan 18 (que data de principios del siglo II, lo que lo hace el trozo m\u00e1s antiguo con que se cuenta de cualquier libro del NT).<\/p>\n<p>En 1945 se descubri\u00f3 una biblioteca completa en Nag Hammadi, Egipto, que contiene muchos libros ap\u00f3crifos del NT junto con otros libros relacionados con la religi\u00f3n de las sectas gn\u00f3sticas del siglo II.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>La arqueolog\u00ed\u00ada es el estudio cient\u00ed\u00adfico de los materiales remanentes que han dejado los hombres de \u00e9pocas pasadas. La mayor\u00ed\u00ada de los pa\u00ed\u00adses modernos han emprendido un estudio de su pasado remoto excavando ciudades antiguas, tumbas, etc\u00e9tera, por lo cual actualmente hay un vasto c\u00famulo de acontecimientos en cuanto al hombre antiguo alrededor del mundo. Hay muchas ramas de la ciencia de la arqueolog\u00ed\u00ada. La \u2020\u0153arqueolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica\u2020\u009d se interesa por la comprensi\u00f3n de la historia, vida, costumbres y literatura de los israelitas y los pueblos circunvecinos que influyeron en el antiguo Israel. Por lo tanto, un valioso material est\u00e1 disponible del antiguo *Egipto, *Moab, *Edom, *Am\u00f3n, Siria, *Cana\u00e1n, *Asiria, *Babilonia, *Persia, Grecia y el mundo romano. Cualquier descubrimiento de estas tierras que arroje luz sobre la historia, la religi\u00f3n, las costumbres o la literatura b\u00ed\u00adblicas entra en la esfera de la arqueolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica.<br \/>\nI. Fuentes de Informaci\u00f3n. La arqueolog\u00ed\u00ada obtiene su informaci\u00f3n de los materiales remanentes dejados por los hombres en \u00e9pocas pasadas. Hay dos categor\u00ed\u00adas amplias: los documentos escritos que fueron inscritos en piedra, barro, metal, papiros, pergaminos, madera, etc., y los documentos no escritos que abarcan toda clase de remanentes-edificios de varias clases, fortificaciones, esculturas, vasos caseros, herramientas, ornamentos personales, monedas, armas, vestuario, piezas de arte, comida, huesos humanos y de animales, etc\u00e9tera. Estos se encuentran en asociaci\u00f3n con edificios que han sido parcial o totalmente cubiertos o en tumbas o fosas.<br \/>\nNumerosos edificios est\u00e1n a\u00fan m\u00e1s o menos expuestos a la intemperie, entre los cuales pueden notarse las *Pir\u00e1mides y los templos de Egipto, el Parten\u00f3n y otros edificios de la *Acr\u00f3polis en Atenas, la gran torre *ziggurat en *Ur de los caldeos, y varios templos romanos, *acueductos, caminos y murallas, los cuales pueden verse en muchas regiones. En estos casos, cualquier inscripci\u00f3n, obras de arte o los rasgos arquitect\u00f3nicos generales est\u00e1n disponibles para estudio con poca o ninguna excavaci\u00f3n.<br \/>\nEn algunos casos, los edificios remanentes est\u00e1n parcialmente cubiertos por la sedimentaci\u00f3n acumulada de los siglos, la cual se amontona alrededor de las porciones bajas. Esta tiene que quitarse antes que toda la estructura sea visible. Algunos de los edificios mencionados se encuentran en esas condiciones.<br \/>\nOtros remanentes est\u00e1n completamente cubiertos y necesian ser expuestos a la vista por la destreza del excavador. Por ejemplo, en el curso de los siglos sucedi\u00f3 que algunas veces una ciudad desierta que yac\u00ed\u00ada al pie de la monta\u00f1a o promontorio era gradualmente cubierta por los aluviones producidos por las lluvias. Los edificios del antiguo mercado en Atenas y el Foro de Roma fueron cubiertos de esta manera. En algunos casos, ciudades desiertas fueron cubiertas por la arena o el polvo levantado por el viento, como fue el caso de las antiguas colonias en Arabia y Egipto. Ocasionalmente, una ciudad fue cubierta por cenizas volc\u00e1nicas, como sucedi\u00f3 con Pompeya y Herculano, las que fueron destruidas por la erupci\u00f3n del Vesubio en el a\u00f1o 79 d. de  <l >J.C.<br \/>\nProbablemente la m\u00e1s significativa de todas las ruinas cubiertas es la llamada \u2020\u0153tell\u2020\u009d, la cual est\u00e1 compuesta de los restos de varias ciudades que yacen una sobre la otra. En el mundo antiguo, cuando una ciudad amurallada era quemada, abatida por los carneros salvajes o destruida por un terremoto o cualquier otro medio, los nuevos pobladores que la reconstru\u00ed\u00adan no remov\u00ed\u00adan las ruinas ni los fundamentos de la ciudad anterior. Algunos de los materiales mejor conservados eran usados nuevamente, pero los restos de la ciudad anterior eran nivelados y una nueva ciudad era construida sobre las ruinas de la anterior. De este modo, varios metros de ruinas de las ciudades anteriores eran sellados dejando para la posteridad el patr\u00f3n de edificios y calles as\u00ed\u00ad como una gran variedad de art\u00ed\u00adculos comunes de uso diario.<br \/>\nLa mayor\u00ed\u00ada de las ciudades importantes de la antigua Palestina entran en esa categor\u00ed\u00ada -Betel, Jeric\u00f3, Ai, Samaria, Jerusal\u00e9n, Meguido, Bet-s\u00e1n, Bet semes, Debir, Gezer, Hazor y otras. En algunos casos puede haber diez, doce o aun veinte estratos de ciudades destruidas, cada uno de los cuales revela su propia historia. Es la tarea del arque\u00f3logo cavar a trav\u00e9s de las capas sucesivas de cada ocupaci\u00f3n y descifrar el relato de siglos de historia. En algunas \u00e1reas, estos promontorios pueden variar desde un poco m\u00e1s de 2 hasta 8 hect\u00e1reas.<br \/>\nLas tumbas de varias clases proveen una fuente valiosa de informaci\u00f3n ya sean las tumbas espectaculares de los reyes, tales como las tumbas reales en Ur de los caldeos o las tumbas del fara\u00f3n Tutankam\u00f3n por una parte, o ya sean las peque\u00f1as tumbas de los ciudadanos corrientes. El cementerio se encuentra en la vecindad de antiguas ciudades. Una de las tareas del arque\u00f3logo es buscar alrededor en las colinas y campos circundantes hasta encontrar el antiguo cementerio. En el caso de un tell con varios niveles de ocupaci\u00f3n puede haber varios cementerios o, en algunos casos, varias \u00e1reas dentro del mismo cementerio. Mientras que la cer\u00e1mica frecuentemente se rompe en el tell, se han encontrado piezas completas en las tumbas junto con otros utensilios los cuales, a causa de su valor, hubieran sido saqueados de la ciudad despu\u00e9s de su destrucci\u00f3n.<br \/>\nII. M\u00e9todo de Excavaci\u00f3n. Un sitio generalmente es escogido por un prop\u00f3sito particular. Algunas veces puede requerirse m\u00e1s informaci\u00f3n en cuanto a la secuencia de eventos en una regi\u00f3n en particular. O tal vez se requieren m\u00e1s detalles en cuanto a una naci\u00f3n en particular, tal como la de los asirios. Si el sitio est\u00e1 claramente identificado, se excava a fin de descubrir la historia arqueol\u00f3gica de este sitio en particular.<br \/>\nDonde la identificaci\u00f3n es posible por referencias de registros escritos, el arque\u00f3logo se preocupa por comparar sus descubrimientos arqueol\u00f3gicos con el registro escrito. Algunas veces el nombre de un sitio se aclara ya que los registros escritos que exhiben el nombre de \u00e9ste surgen a luz durante la excavaci\u00f3n (por ejemplo *Gaba\u00f3n).<br \/>\nNormalmente los permisos para excavar deben conseguirse de la autoridad gubernamental correspondiente, y el sitio particular debe ser comprado o arrendado de sus due\u00f1os. Una vez que todas las formalidades se completan la excavaci\u00f3n puede iniciarse.<br \/>\nLa excavaci\u00f3n en mont\u00ed\u00adculos se inicia con un sondeo preliminar del promontorio y con una divisi\u00f3n en \u00e1reas cuadradas peque\u00f1as de unos 5 por 5 mts <l > Cada \u00e1rea es entonces excavada estratificadamente, esto es, cada capa de ruinas debe considerarse como una unidad. Normalmente se corta una trinchera a trav\u00e9s del \u00e1rea a una profundidad de algunas d\u00e9cimas de metro. Observando las capas en los lados de la trinchera se determina la naturaleza del \u00e1rea. Esta trinchera tentativa, entonces, sirve como la clave para el resto del \u00e1rea, la cual se excava capa por capa. Todos los objetos de cada capa deben juntarse y guardarse en cestas separadas. Cuando aparecen paredes, el excavador empieza a buscar los pisos ya que los objetos que se encuentren sobre el piso pertenecen a su per\u00ed\u00adodo final de ocupaci\u00f3n, mientras que aquellos debajo del piso pertenecen a un per\u00ed\u00adodo anterior.<br \/>\nUna vez que un \u00e1rea razonable de un per\u00ed\u00adodo dado ha sido excavada hasta el piso y todos los objetos peque\u00f1os se han coleccionado, se elaboran los planes agrimensores y el lugar como un todo es fotografiado. S\u00f3lo entonces se desmantelan las paredes y el piso a fin de proceder al siguiente nivel. En cada etapa se guardan registros detallados ya que la arqueolog\u00ed\u00ada es, b\u00e1sicamente, destrucci\u00f3n. Una vez que el \u00e1rea ha sido excavada no puede ser restaurada nuevamente.<br \/>\nNormalmente, s\u00f3lo se excavan \u00e1reas limitadas de un mont\u00ed\u00adculo grande, aunque frecuentemente varias de \u00e9stas se excavan en diferentes puntos de mont\u00ed\u00adculo y se penetran a fondo a fin de permitir comparaciones entre los varios estratos revelados en las diferentes \u00e1reas. Generalmente es necesario regresar a cierto mont\u00ed\u00adculo por varias temporadas antes que aparezca un cuadro aceptablemente claro.<br \/>\nLa b\u00fasqueda de las tumbas de cada etapa normalmente se hace al mismo tiempo que se emprende la excavaci\u00f3n del promontorio. Los cementerios raras veces est\u00e1n marcados y son dif\u00ed\u00adciles de encontrar; pero una vez que se descubren su excavaci\u00f3n no es tan compleja como la excavaci\u00f3n del mont\u00ed\u00adculo. La dificultad mayor yace en el hecho de que el espacio es generalmente muy confinado. Pero los objetos en las tumbas est\u00e1n generalmente intactos, aunque objetos fr\u00e1giles como los de madera o hueso tienen que ser tratados qu\u00ed\u00admicamente antes de ser removidos.<br \/>\nAl proceder a la excavaci\u00f3n se acumula una cantidad considerable de informaci\u00f3n, incluyendo fotograf\u00ed\u00adas, bocetos, planos de agrimensor y un gran n\u00famero de objetos de cer\u00e1mica, madera, piedra, hueso, etc., todos los cuales son marcados para definir su origen exacto. Es en base a estos datos que el arque\u00f3logo compila el informe final para su publicaci\u00f3n oficial.<br \/>\nIII. Per\u00ed\u00adodos Arqueol\u00f3gicos. En el curso de miles de a\u00f1os, grandes cambios han tenido lugar en la estructura de los edificios, en la forma y decoraci\u00f3n de la cer\u00e1mica y piezas de arte, en la forma y naturaleza de las armas, en el estilo de escritura, etc. Los arque\u00f3logos distinguen varios per\u00ed\u00adodos de tiempo durante los cuales hab\u00ed\u00ada una uniformidad razonable de cultura en un \u00e1rea particular. El cambio en cultura puede haberse debido a las invasiones por otros pueblos o a una \u00e9poca de invenci\u00f3n o a alguna otra causa.<br \/>\nEn Palestina los per\u00ed\u00adodos com\u00fanmente reconocidos son los siguientes:<br \/>\nMesol\u00ed\u00adtica (Natufiana)\tca.  <l >\t8000-6000 \u00ef\u00bb\u00bfa. de  <l >J.C.\u00ef\u00bb\u00bf<br \/>\nPre-Cer\u00e1mica Neol\u00ed\u00adtica\tca.\t6000-5000 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf<br \/>\nCer\u00e1mica Neol\u00ed\u00adtica\tca.\t5000-4000 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf<br \/>\nCalcol\u00ed\u00adtica\tca.\t4000-3200 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf<br \/>\nBronce Inferior (BI)<br \/>\nBl I\tca.\t3200-2800 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf<br \/>\nBl II\tca.\t2800-2600 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf<br \/>\nBl III\tca.\t2600-2300 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf<br \/>\nBl IV (o B III)\tca.\t2300-2100 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf<br \/>\nBronce Intermedio (BIN)<br \/>\nBIN I (o BI-BIN Intermedio)\tca.\t2100-1900 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf<br \/>\nBIN IIa\tca.\t1900-1700 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf<br \/>\nBIN IIb\tca.\t1700-1600 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf<br \/>\nBIN IIc\tca.\t1600-1550 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf<br \/>\nBronce Superior (BS)<br \/>\nBS I\tca.\t1500-1400 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf<br \/>\nBS IIa\tca.\t1400-1300 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf<br \/>\nBS IIb\tca.\t1300-1200 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf<br \/>\nHierro I\tca.\t1200-900 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf<br \/>\nHierro II\tca.\t900-600 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf<br \/>\nHierro III\tca.\t600-300 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf<br \/>\nHel\u00e9nico\tca.\t300-63 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf<br \/>\nRomano\tca.\t63 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf-323 \u00ef\u00bb\u00bfd. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf<br \/>\nBizantino\tca.\t323-636 \u00ef\u00bb\u00bfd. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf<br \/>\nIsl\u00e1mico\tca.\t636 \u00ef\u00bb\u00bfd. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf-presente<br \/>\nLos m\u00e9todos usados para precisar estos per\u00ed\u00adodos son varios. La existencia de amplios per\u00ed\u00adodos de estabilidad cultural es f\u00e1cilmente reconocible en los diversos estratos de los mont\u00ed\u00adculos. La comparaci\u00f3n entre muchos mont\u00ed\u00adculos diferentes en un \u00e1rea establece estas amplias eras culturalmente estables, de tal modo que los objetos pueden ser colocados antes o despu\u00e9s de una relativa secuencia. Para una fecha m\u00e1s exacta el excavador depende de muchas l\u00ed\u00adneas de evidencia. Muy a menudo las referencias literarias en la Biblia o en textos extrab\u00ed\u00adblicos hacen posible fechar un evento. As\u00ed\u00ad, la ca\u00ed\u00adda de Samaria en el 721 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf se fija por la historia externa de modo que una de las destrucciones de Samaria se puede fechar en el 721 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf<br \/>\nAlgunas veces aparecen inscripciones en las excavaciones que se refieren a reyes o a eventos que pueden ser fechados. Las monedas, tambi\u00e9n, ofrecen evidencia para fechar, particularmente para los per\u00ed\u00adodos posteriores al 500 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf Una vez que hay evidencia clara para fechar un nivel en particular, los objetos como la cer\u00e1mica, la joyer\u00ed\u00ada, la arquitectura, etc., que aparecen en ese nivel son asociados con la misma edad general. Despu\u00e9s, los objetos similares encontrados en otras partes proveen la clave para fechar el ambiente en el cual ocurrieron. En a\u00f1os m\u00e1s recientes los f\u00ed\u00adsicos han provisto al arque\u00f3logo con el m\u00e9todo de fechar usando el radiocarbono, m\u00e9todo que es de m\u00e1s alto valor para los per\u00ed\u00adodos m\u00e1s antiguos, ya que los per\u00ed\u00adodos posteriores pueden ser fechados por otros medios. Finalmente, una comparaci\u00f3n con la informaci\u00f3n obtenida de territorios que est\u00e1n pr\u00f3ximos geogr\u00e1ficamente con el pa\u00ed\u00ads estudiado permiten al arque\u00f3logo alcanzar un grado razonable de seguridad en relaci\u00f3n con las fechas de varios per\u00ed\u00adodos culturales de su propia \u00e1rea. Al mismo tiempo, \u00e9l es capaz de poner una fecha aproximada a una amplia variedad de objetos de uso diario-cer\u00e1mica, herramientas, ornamentos, etc., as\u00ed\u00ad como a los rasgos arquitect\u00f3nicos. Con un conocimiento como \u00e9ste es capaz de conducir investigaciones preliminares de la superficie a fin de determinar el per\u00ed\u00adodo aproximado de ocupaci\u00f3n de los sitios que no han sido excavados. Este procedimiento ha resultado especialmente \u00fatil en la Transjordania y en el *Neguev donde Nelson Glueck ha visitado miles de sitios antiguos en el curso de varios a\u00f1os. De las piezas de cer\u00e1mica rota (tiestos) que yacen esparcidas en los promontories en estas \u00e1reas, \u00e9l ha podido se\u00f1alar una historia cultural general del \u00e1rea sin excavarla.<br \/>\nIV. Exploraci\u00f3n y Excavaci\u00f3n en Tierras B\u00ed\u00adblicas. Durante el siglo XIX el inter\u00e9s en los sitios b\u00ed\u00adblicos creci\u00f3 en todo el Cercano Oriente. En Palestina, propiamente, tanto como en la Transjordania, Siria, Turqu\u00ed\u00ada, Iraq, Persia y Egipto, los turistas se propusieron ver muchas de las ciudades antiguas mencionadas en la Biblia. Para conveniencia, ser\u00e1 hecha una referencia breve a tres \u00e1reas de exploraci\u00f3n y excavaci\u00f3n.<br \/>\nA. Exploraci\u00f3n y Excavaci\u00f3n en Palestina. En 1838, Edward Robinson y Eli Smith emprendieron la primera exploraci\u00f3n seria de la superficie de Palestina y fueron capaces de identificar varias ciudades b\u00ed\u00adblicas. En 1850-51 y en 1863, F. de Saulcy explor\u00f3 y excav\u00f3 varios lugares. En 1865 se estableci\u00f3 el Fondo de Exploraci\u00f3n Palestino y se realiz\u00f3 un significativo trabajo por Charles Warren, Charles Wilson, Charles Clermont-Ganneau, C. R. Conder y otros.<br \/>\nEn 1890, Flinders Petrie tuvo la idea de que la cer\u00e1mica pod\u00ed\u00ada ser usada para establecer fechas. El pudo mostrar, por su excavaci\u00f3n en *Tell el Hesy, que los estratos separados en el mont\u00ed\u00adculo ten\u00ed\u00adan su propia cer\u00e1mica caracter\u00ed\u00ad\u00f3stica. F. J. Bliss confirm\u00f3 el punto de vista de Petrie en los a\u00f1os subsiguientes. En el per\u00ed\u00adodo entre 1890 y 1914 una buena cantidad de trabajo pionero pudo realizarse. Se llevaron a cabo excavaciones notables por R. A. S. Macalister en *Gezer y en otros cuatro sitios en el \u00e1rea de la antigua Filistea; por E. Sellin en *Taanac y *Siquem; por G. Schumacher en *Meguido; por Sellin y C. Watzinger en *Jeric\u00f3 y por G. A. Reisner en *Samaria. Este \u00faltimo desarroll\u00f3 nuevas t\u00e9cnicas como el cuidadoso reconocimiento, los registros fidedignos, la atenci\u00f3n a los detalles arquitect\u00f3nicos, etc\u00e9tera, en cada estrato.<br \/>\nGrandes avances se hicieron entre las dos guerras mundiales, de 1920 a 1939. Las t\u00e9cnicas mejoraron, y la cronolog\u00ed\u00ada de la cer\u00e1mica fue establecida de una manera notablemente precisa por W. F. Albright por su trabajo en *Tell el-Ful en 1922, y *Tell Beit Mirsim (1926-32). Algunas de las otras excavaciones importantes de este per\u00ed\u00adodo fueron las de W. F. Bade en *Tell en-Nasbe (1926-35), E. Grant en *Bet-semes (1928-33), J. Garstang en *Jeric\u00f3 (1929-36), J. W. Crowfoot, Miss K. Kenyon y E. L. Sukenik en *Samaria (1931-35), J. L. Starkey en *Laquis (1932-38), C. S. Fisher, Alan Rowe y G. M. Fitzgerald en *Bet-s\u00e1n (1921-33), C. S. Fisher, P. L. O. Guy y Gordon Loud en *Meguido (1925-39) y Nelson Glueck en Tell el Kheleifeh (*Ezi\u00f3n Geber) (1937-40). Numerosas excavaciones menores se condujeron durante el mismo per\u00ed\u00adodo entre las cuales se pueden mencionar las de Tell Jemmeh (posiblemente Gerar), Tell el-Far\u2020\u2122ah (posiblemente Sharuhen), *Petra, Bet-zur, Tell Abu Hawan (posiblemente Salmonah), Et-Tell (*Ai), *Betel, Khirbet et Tannur. Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial muchas excavaciones significativas se han llevado a efecto. Uno de los descubrimientos arqueol\u00f3gicos m\u00e1s sorprendentes es el asociado con las cuevas y los antiguos edificios en y alrededor del Qumr\u00e1n donde, desde 1948, los ahora famosos *Rollos del mar Muerto han salido a luz. Desde 1950 la antigua *Cesarea ha estado bajo excavaci\u00f3n. Durante 1950-51 una parte del *Jeric\u00f3 romano en Tulul Abu el-Alayiq fue desenterrado. En 1951 se inici\u00f3 una serie de campa\u00f1as en *Dib\u00f3n en la Transjordania. En 1952 Kathleen Kenyon inici\u00f3 nuevamente la excavaci\u00f3n en Jeric\u00f3 y ha continuado all\u00ed\u00ad por varias temporadas con resultados sorprendentes. Desde 1953, J. P. Free ha estado trabajando en *Dot\u00e1n y desde 1956 G. E. Wright y otros han trabajado en *Siquem. Otras excavaciones notables durante estos a\u00f1os son las de J. B. Pritchard en *Gaba\u00f3n, Pere de Vaux en Tell el-Far\u2020\u2122ah (probablemente Tirsa), Kathleen Kenyon en *Jerusal\u00e9n, B. Mazar en Tell Qasile, Avi-Yonah, N. Avigad y otros en Masada (el palacio de Herodes), y Y. Yadin y sus colegas en Hazor en Galilea. Hay una r\u00e1pida acumulaci\u00f3n de informaci\u00f3n arqueol\u00f3gica de Palestina y el conocimiento de la vida b\u00ed\u00adblica y sus tiempos est\u00e1 siendo enriquecido cada a\u00f1o.<br \/>\nB. Exploraci\u00f3n y Excavaci\u00f3n en Otras Partes del Cercano Oriente. La excavaci\u00f3n ha sido llevada a cabo en muchos sitios antiguos por todo el Cercano Oriente. Algunos de \u00e9stos como *Ur, *Babilonia, *Susa, *N\u00ed\u00adnive, Nimrod, *Har\u00e1n, *Damasco y Jebeil se conocen por la Biblia. Pero muchos otros, no mencionados en el Antiguo Testamento, han producido valiosa informaci\u00f3n para el entendimiento de los tiempos b\u00ed\u00adblicos. En particular, se han encontrado documentos e inscripciones importantes en Ur, Babilonia, N\u00ed\u00adnive, Nimrod, *Alalakh (en el norte de Siria), Amarna (en Egipto), *Mari (en el r\u00ed\u00ado Eufrates), *Nuzi (cerca de Kirkuk en Iraq), Ras Shamra, la antigua *Ugarit (sobre la costa mediterr\u00e1nea en el norte de Siria) y Hattusas (en Turquia). V\u00e9ase Boghazkoy. Todos estos sitios han arrojado evidencia documentada significativa acerca de la historia y la cultura de los pueblos que vivieron en estas tierras durante los a\u00f1os del 2000 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf en adelante. Los registros no inscritos tales como cer\u00e1mica, rasgos arquitect\u00f3nicos, herramientas, armas, motivos de arte, etc\u00e9tera, han sido \u00fatiles con prop\u00f3sitos de comparaci\u00f3n y han permitido al arque\u00f3logo tener un cuadro mucho m\u00e1s claro de la ubicaci\u00f3n y papel de Palestina en el antiguo Cercano Oriente. Una gran cantidad de excavaci\u00f3n se ha continuado en estas tierras la cual provee un mayor enriquecimiento del conocimiento de la vida y tiempos b\u00ed\u00adblicos.<br \/>\nC. Exploraci\u00f3n y Excavaci\u00f3n en las Tierras Cl\u00e1sicas. De particular significado para el entendimiento del Nuevo Testamento son las excavaciones que se han realizado en las tierras cl\u00e1sicas. Muchas de las ciudades conocidas por el Nuevo Testamento se han excavado en a\u00f1os recientes. Entre las m\u00e1s importantes est\u00e1n *Efeso, *Sardis, *P\u00e9rgamo, *Filipos, *Corinto, *Atenas y *Roma. Conocimientos fascinantes referentes a citas del libro de los Hechos han resultado de tales excavaciones. Pero la evidencia de las inscripciones y documentos en la forma de monedas, papiros, inscripciones de monumentos, etc., de cualquiera de las tierras cl\u00e1sicas probablemente arrojan luz sobre el idioma, ley y religi\u00f3n de la edad cl\u00e1sica y as\u00ed\u00ad suplementan el trasfondo de la era del Nuevo Testamento. En realidad, la erudici\u00f3n del Nuevo Testamento probablemente ha ganado tanto por los descubrimientos arqueol\u00f3gicos como por los estudios del Antiguo Testamento.<br \/>\nV. La Arqueolog\u00ed\u00ada y la Biblia. La contribuci\u00f3n de la arqueolog\u00ed\u00ada al entendimiento de la Biblia es considerable. No se exagera al decir que el entendimiento de la Biblia se ha revolucionado por los descubrimientos de la moderna arqueolog\u00ed\u00ada. Hoy es posible estudiar la historia y cultura b\u00ed\u00adblicas en base al trasfondo contempor\u00e1neo de una manera que no era posible antes de la era moderna del descubrimiento arqueol\u00f3gico. La siguiente discusi\u00f3n tiene la intenci\u00f3n de indicar algunas de las \u00e1reas principales en las cuales la arqueolog\u00ed\u00ada ha contribuido al entendimiento tanto del Antiguo como del Nuevo Testamentos.<br \/>\nEn primer lugar, el descubrimiento arqueol\u00f3gico ha llenado, con considerables detalles, el trasfondo total no s\u00f3lo para la vida de Palestina en los tiempos b\u00ed\u00adblicos sino tambi\u00e9n la vida en Egipto, Siria, Asiria, Babilonia, Persia, Grecia y Roma. Numerosas alusiones a costumbres locales son ahora entendidas claramente. As\u00ed\u00ad, las narraciones acerca de los patriarcas y de Jos\u00e9 ahora se sabe que contienen una variedad considerable de referencias a pr\u00e1cticas que eran corrientes en Mesopotamia y Egipto durante el segundo milenio \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf Asuntos tales como la ley, costumbres sociales, pr\u00e1cticas religiosas e ideas teol\u00f3gicas se han conservado en documentos que han venido a luz en docenas de sitios antiguos por todo el Cercano Oriente. A manera de ilustraci\u00f3n se puede hacer referencia a las costumbres que eran corrientes en Nuzi, al norte de Mesopotamia, durante el segundo milenio \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf con relaci\u00f3n a la herencia. Un hombre que no ten\u00ed\u00ada hijos pod\u00ed\u00ada adoptar a uno de sus esclavos como heredero. Pod\u00ed\u00ada, sin embargo, adoptar un familiar o tomar una esposa extra con la esperanza de que naciera un hijo de tal uni\u00f3n. Si un hijo leg\u00ed\u00adtimo nac\u00ed\u00ada despu\u00e9s, este hijo llegaba a ser el verdadero heredero, aunque los otros individuos recibir\u00ed\u00adan alguna parte de la herencia. Los relatos patriarcales de Abraham y Eliezer (Gn. 15:2-4), Lab\u00e1n y Jacob (Gn. 29-31), Abraham y Agar (Gn. 16:1-5) y Abraham e Isaac (Gn. 21:1-12) toman un nuevo significado con este trasfondo, el cual, por supuesto, era el trasfondo que Abraham conoc\u00ed\u00ada muy bien.<br \/>\nEn el campo puramente hist\u00f3rico, importantes eventos internacionales, a los cuales la Biblia hace referencia, son descritos en documentos extrab\u00ed\u00adblicos que se han descubierto en el curso del trabajo arqueol\u00f3gico. Por ejemplo, la invasi\u00f3n de Sisak (1 R. 14:25, 26) ocurrida \u00ef\u00bb\u00bfca.\u00ef\u00bb\u00bf 918 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf, el asalto a Samaria en 722-1 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf (2 R. 17:5, 6) y la captura de Jerusal\u00e9n en 587 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf (2 R. 24) est\u00e1n bien confirmados en los registros no b\u00ed\u00adblicos y est\u00e1n descritos desde otro punto de vista.<br \/>\nA veces, documentos extrab\u00ed\u00adblicos mencionan eventos importantes que no est\u00e1n mencionados en la Biblia. As\u00ed\u00ad, el rey Acab particip\u00f3 en una gran batalla contra los asirios junto con otros 11 reyes en Karkar en 853 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf; Jeh\u00fa, rey de Israel, se convirti\u00f3 en vasallo de Salmanasar III de Asiria en el 842 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf; Omri, rey de Israel, conquist\u00f3 a Moab durante los a\u00f1os 876-869 \u00ef\u00bb\u00bfa. de J.C.\u00ef\u00bb\u00bf (v\u00e9ase Moabita, la Piedra).<br \/>\nAlgunas veces el significado exacto de un evento b\u00ed\u00adblico s\u00f3lo se aclara cuando otros documentos hist\u00f3ricos llegan a estar disponibles.<br \/>\nAhora est\u00e1 claro que el fara\u00f3n Necao estaba en camino para ayudar a los asirios en lugar de opon\u00e9rseles (2 R. 23:29) ya que la preposici\u00f3n hebrea en este vers\u00ed\u00adculo, \u2020\u2122al, debe traducirse \u2020\u0153junto con\u2020\u009d en lugar de \u2020\u0153contra\u2020\u009d.<br \/>\nUna de las contribuciones m\u00e1s importantes de la arqueolog\u00ed\u00ada para el entendimiento de la Biblia est\u00e1 en el descubrimiento de textos en varios idiomas el antiguo Cercano Oriente tales como el heteo, cananeo, ar\u00e1bigo del sur, acadio, ugar\u00ed\u00adtico, horeo, sumerio, egipcio, etc\u00e9tera, todos los cuales brindan material comparativo para el estudio del texto del Antiguo Testamento. Ahora es posible contar con traducciones m\u00e1s exactas de una variedad de palabras y frases hebreas. As\u00ed\u00ad, la palabra \u2020\u2122ed traducida \u2020\u0153vapor\u2020\u009d en G\u00e9nesis 2:6 significa \u2020\u0153r\u00ed\u00ado\u2020\u009d en sumerio o \u2020\u0153(dios) r\u00ed\u00ado\u2020\u009d en acadio. El significado \u2020\u0153r\u00ed\u00ado\u2020\u009d se ajusta admirablemente al pasaje del Antiguo Testamento.<br \/>\nTambi\u00e9n, la dificultad en 1 R. 10:28 puede resolverse m\u00e1s f\u00e1cilmente si se tiene en cuenta que hab\u00ed\u00ada un antiguo estado Koa (QWH) en el Asia Menor. El pasaje ahora puede traducirse: \u2020\u0153Los caballos que Salom\u00f3n pose\u00ed\u00ada import\u00e1balos de Egipto, de Koa; mercaderes del rey los adquir\u00ed\u00adan en Koa a precio concertado\u2020\u009d (Bover-Cantera). Otro pasaje, Pr. 26:23, ahora puede traducirse: \u2020\u0153Ba\u00f1o de plata sobre olla de barro\u2020\u009d (VP), ya que se ha descubierto que en ugar\u00ed\u00adtico la palabra spsg significa \u2020\u0153ba\u00f1o\u2020\u009d. Esta clase de descubrimientos halla decenas de aplicaciones en traducciones recientes tanto del Antiguo como del Nuevo Testamentos.<br \/>\nEs evidente que la contribuci\u00f3n de la arqueolog\u00ed\u00ada a los estudios b\u00ed\u00adblicos es considerable. El volumen de la evidencia que ha llegado a estar disponible ha conducido a una nueva consideraci\u00f3n del valor hist\u00f3rico de los registros b\u00ed\u00adblicos. Naturalmente, no se dispone de apoyo arqueol\u00f3gico para cada evento b\u00ed\u00adblico. Sin embargo, se puede en verdad decir que la arqueolog\u00ed\u00ada ha corroborado la historicidad substancial de los registros b\u00ed\u00adblicos desde la \u00e9poca de los patriarcas hasta la \u00e9poca apost\u00f3lica. A pesar de esto, sin embargo, no debieran hacerse pretensiones exageradas en cuanto a los logros arqueol\u00f3gicos. Si \u00e9stos han compelido a los eruditos a ejercer mayor precauci\u00f3n en sus juicios acerca de la historicidad de los registros b\u00ed\u00adblicos, es tamb\u00ed\u00aden cierto que en ocasiones han hecho m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil, en lugar de m\u00e1s f\u00e1cil, la interpretaci\u00f3n de los mismos. A veces, ciertas interpretaciones anteriores han tenido que modificarse; por ejemplo, en el caso de la interpretaci\u00f3n de Garstang de la historia de Josu\u00e9 a la luz de sus excavaciones en Jeric\u00f3.<br \/>\nPero la contribuci\u00f3n de la arqueolog\u00ed\u00ada al entendimiento de la Biblia est\u00e1 s\u00f3lo comenzando. Mientras m\u00e1s piezas del rompecabezas salgan a luz es evidente que tienen que hacerse ajustes en los arreglos anteriores del molde. Los logros del medio siglo anterior han sido tan espectaculares que los estudiantes de la Biblia esperan con sumo inter\u00e9s los descubrimientos que seguir\u00e1n.<br \/>\nBIBLIOGRAFIA: K. M. Kenyon, Beginning in Archaeology, London, 1952; Digging up Jericho, London, 1957; Archaeology in the Holy Land, London, 1960. G. E. Wright, Biblical Archaeology, London, 1957. W. F. Albright, The Archaeology of Palestine, 2nd. Ed., London, 1960; Archaeology and the Religion of Israel, Baltimore, 1956; From the Stone Age to Christianity, 2nd. Ed., New York, 1957. N. Glueck, The Other Side of the Jordan, New Haven, 1940; Rivers in the Desert, London, 1959. M. Burrows, What Mean These Stones, 1941. A. G. Barrois, Manuel d\u2020\u2122Arch\u00e9ologie B\u00ed\u00adblique, I-II, Paris, 1939, 1953. G. L. Harding, The Antiquities of Jordan, London 1959. M. Wheeler, Archeology from the Earth, London, 1956. L. H. Grollenberg, Atlas of the Bible, 1956. G. E. Wright and F. V. Filson, Westminster Historical Atlas to the Bible, 2nd. Ed., London, 1956, (Ed. en espa\u00f1ol: Atlas Hist\u00f3rico Westminster de la Biblia, El Paso: Casa Bautista de Publicaciones, 1971).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Arqueol\u00f3gico<\/b><\/p>\n<p>tip, ARQU CIEN<\/p>\n<p>ver, \u00ed\u201cSTRACA, PALESTINA; JERUSALEN, VASIJA La ciencia arqueol\u00f3gica se ha desarrollado much\u00ed\u00adsimo en los \u00faltimos sesenta a\u00f1os y gracias a ello hoy podemos constatar cient\u00ed\u00adficamente hechos y afirmaciones de los cuales la Biblia era la \u00fanica evidencia que quedaba. En cuanto ciencia, estudia los restos de civilizaciones en su ambiente y marco, y en su lugar exacto, con unas t\u00e9cnicas especiales que permiten reconstruir los escenarios de los hechos mencionados en los textos antiguos. Los l\u00ed\u00admites de la arqueolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica est\u00e1n impuestos por la historia: desde la \u00e9poca de los patriarcas (hacia 1750 a.C.) hasta el siglo I d.C.; y por la geograf\u00ed\u00ada: Palestina y aquellos lugares relacionados con los personajes protagonistas de la epopeya b\u00ed\u00adblica o cuyas culturas influyeron en la vida de Israel: Egipto, Mesopotamia, Anatolia, Chipre, Persia, Fenicia, Siria, Grecia y Roma. Una rama especial de la historia, la epigraf\u00ed\u00ada, interpreta los resultados de la b\u00fasqueda arqueol\u00f3gica; pero es evidente que no puede, ni mucho menos, probar o negar aquellas afirmaciones que est\u00e1n por encima de cualquier ciencia, porque son directa revelaci\u00f3n de Dios, aunque s\u00ed\u00ad nos prueba que en tal situaci\u00f3n y en tal \u00e9poca existi\u00f3 un hombre o un pueblo con las caracter\u00ed\u00adsticas descritas en el texto b\u00ed\u00adblico. Estos testigos del pasado, \u00abcolinas de ruinas\u00bb (llamados \u00abtell\u00bb, \u00abconstrucciones\u00bb, sepulcros con los restos y accesorios de los muertos), son examinados generalmente por medio de excavaciones. La arqueolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica dirige su atenci\u00f3n a las excavaciones y hallazgos (armas, cer\u00e1mica, adornos) de las poblaciones b\u00ed\u00adblicas y mira de fijar hist\u00f3ricamente cualquier dato que de una manera u otra tenga relaci\u00f3n con la Biblia. Su finalidad no es probar la verdad de los relatos de la Biblia, sino encontrar pruebas de la verdad hist\u00f3rica. La historia de la arqueolog\u00ed\u00ada palestinense comienza en 1890 con las excavaciones de Flinders Petrie en tell \u00abelhesi \u00ab. Sus conocimientos han sido de importancia para el trabajo arqueol\u00f3gico posterior: (a) Las colinas que los \u00e1rabes llaman \u00abtell\u00bb son colinas artificiales de escombros formadas por diferentes capas de poblados superpuestos. La primera poblaci\u00f3n est\u00e1 edificada sobre roca o sobre tierra elevada. Despu\u00e9s es destruida o abandonada. Los adobes se deshacen. Los siguientes pobladores aplanan el terreno y construyen sobre las antiguas ruinas. La altura de escombros crece con el n\u00famero de poblados. El \u00abtell\u00bb de Meguido, por ejemplo, alcanza una altura de 21 m. (b) La finalidad de una excavaci\u00f3n no es recoger piezas para un museo, sino conocer la historia de un lugar. Por lo tanto, tienen que considerarse todos los descubrimientos y, especialmente, el orden de las capas. (c) Las formas de la cer\u00e1mica cambian en los diversos per\u00ed\u00adodos culturales. Los fragmentos resistentes de arcilla cocida son un importante medio para delimitar las capas y fijar su \u00e9poca. Otras ayudas para determinar el tiempo de las capas de las excavaciones son el m\u00e9todo de la radiactividad del carbono (para el tiempo anterior a los 3.000 a\u00f1os a.C.) y los hallazgos de monedas (a partir del tiempo de los persas). Despu\u00e9s de Petrie se han desarrollado dos m\u00e9todos de hacer excavaciones: el primero saca las capas del \u00abtell\u00bb una despu\u00e9s de otra. Primeramente se mide la colina, despu\u00e9s se deja al descubierto la primera capa, se busca el plan de las paredes encontradas, se fotograf\u00ed\u00ada la capa, se registran los hallazgos, se recogen los fragmentos marcados y las monedas, se unen los fragmentos, se enumeran, se describen con exactitud y, a ser posible, se les pone la fecha. Despu\u00e9s se quita la capa y se hace lo mismo con la segunda parte (ejemplo: Jasor). Seg\u00fan el m\u00e9todo del corte, usado por Mortimer Wheeler y Cathleen Kenyon, el \u00abtell\u00bb es abierto por medio por una profunda zanja. Despu\u00e9s se hacen otros cortes rectangulares a los muros hallados (ejemplos: Jeric\u00f3, Ofel en Jerusal\u00e9n). Las inscripciones y los vestigios de escritura no son frecuentes en las excavaciones, y los hallazgos de bibliotecas enteras como las del Qumram solamente se dan de siglo en siglo; pero la ciencia arqueol\u00f3gica ha desarrollado t\u00e9cnicas precisas que permiten \u00ableer\u00bb con una exactitud asombrosa la historia de las civilizaciones pasadas. El an\u00e1lisis de la alfarer\u00ed\u00ada y del pedernal nos ha provisto de una cronolog\u00ed\u00ada de los eventos que, si bien es relativa, se convierte en absoluta cuando se tienen los documentos escritos de determinados per\u00ed\u00adodos. La arqueolog\u00ed\u00ada nos ha dado una visi\u00f3n m\u00e1s coherente y din\u00e1mica del Medio Oriente de la que de \u00e9l ten\u00ed\u00adamos por las fuentes literarias (cuando ten\u00ed\u00adamos la fortuna de poseerlas). As\u00ed\u00ad se ha podido comprobar que estas culturas no permanecieron anquilosadas o en una situaci\u00f3n inalterable, como pretend\u00ed\u00ada la escuela panbabilonista de principios del siglo. Palestina y Siria recibieron las influencias de Egipto, Mesopotamia y el Egeo. Los hallazgos arqueol\u00f3gicos han dado nueva fuerza a los datos literarios de la Biblia, y con frecuencia muchos hallazgos arqueol\u00f3gicos s\u00f3lo de la Biblia reciben su confirmaci\u00f3n. Jam\u00e1s debe olvidarse que los documentos hist\u00f3ricos y los restos arqueol\u00f3gicos de una civilizaci\u00f3n dada son dos cosas distintas, si bien muchas veces se complementan. Muchas hip\u00f3tesis de biblioteca que se hab\u00ed\u00adan construido a base de an\u00e1lisis meramente te\u00f3ricos cayeron por tierra a medida que la arqueolog\u00ed\u00ada ilumin\u00f3 la evoluci\u00f3n cultural de los pueblos antiguos y la vida diaria del pueblo palestinense. Pi\u00e9nsese, por ejemplo, en las peregrinas teor\u00ed\u00adas que circulaban sobre la antig\u00fcedad de la Sagrada Escritura. Gracias a la ciencia arqueol\u00f3gica existe en ciertos c\u00ed\u00adrculos una m\u00e1s alta valoraci\u00f3n de los relatos b\u00ed\u00adblicos y una actitud m\u00e1s abierta hacia el mensaje de la Biblia. Diversos Institutos Arqueol\u00f3gicos trabajan en Palestina: Ecole Biblique et Arch\u00e9ologique Fran\u00e7aise, Deutsches Evangelisches Institut f\u00fcr Altertumswissenschaft des Heiligen Landes, Israel Exploration Society, American Schools of Oriental Research y otras. (V\u00e9ase \u00ed\u201cSTRACA, PALESTINA; JERUSALEN, VASIJA, etc.).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[007]<\/p>\n<p>    Ciencia que estudia las cosas antiguas. En el campo catequ\u00e9tico el estudio de lo antiguo se convierte en puerta de entrada para entender el campo b\u00ed\u00adblico, la sociedad primitiva cristiana y las manifestaciones del pensamiento de otros tiempos. Estos elementos son imprescindibles para entender, a trav\u00e9s de restos de otros tiempos: del arte, de documentos y de tradiciones reflejadas en templos, santuarios, cementerios y dem\u00e1s testigos materiales, lo que de espiritual predomin\u00f3 en cada pueblo o en cada tiempo.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>La arqueolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica es el estudio de los pueblos y acontecimientos mencionados en la Biblia a trav\u00e9s del fascinante registro sepultado en la tierra. El arque\u00f3logo cava, analiza la roca, las paredes, los edificios en ruinas y las ciudades desmoronadas; descubre alfarer\u00ed\u00ada, tablillas de arcilla, inscripciones, tumbas y otros restos antiguos de los que va recogiendo informaci\u00f3n. A menudo tales estudios mejoran el entendimiento de las circunstancias en las que se escribi\u00f3 la Biblia y las condiciones de vida de los hombres de fe de la antig\u00fcedad, as\u00ed\u00ad como de los idiomas que hablaron ellos y los pueblos circunvecinos. La arqueolog\u00ed\u00ada ha ampliado nuestro conocimiento de todas las regiones citadas en la Biblia: Palestina, Egipto, Persia, Asiria, Babilonia, Asia Menor, Grecia y Roma.<br \/>\nLa arqueolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica es un estudio cient\u00ed\u00adfico relativamente nuevo. Fue en 1822 cuando se hall\u00f3 en la Piedra Rosetta la clave para descifrar la escritura jerogl\u00ed\u00adfica egipcia. Veinte a\u00f1os m\u00e1s tarde se logr\u00f3 comprender la escritura cuneiforme asiria. En 1843 se dio comienzo a un programa de excavaciones en Asiria, y en 1850 se hizo lo propio en Egipto.<\/p>\n<p>Algunos lugares y hallazgos m\u00e1s importantes. La arqueolog\u00ed\u00ada ha servido para confirmar muchos aspectos hist\u00f3ricos del relato b\u00ed\u00adblico en relaci\u00f3n con estas tierras y para apoyar cuestiones que en alg\u00fan tiempo pusieron en duda los cr\u00ed\u00adticos modernos. Ha sido posible demostrar que hoy carecen de fundamento tanto el escepticismo mantenido respecto al relato de la Torre de Babel, como la negaci\u00f3n de la existencia del rey babilonio Belsasar y el rey asirio Sarg\u00f3n (cuyos nombres no se hallaron en fuentes extrab\u00ed\u00adblicas al menos hasta el siglo XIX) y hasta la cr\u00ed\u00adtica adversa que se ha hecho de diversos aspectos de estas tierras mencionados en la Biblia. Se ha desenterrado un verdadero caudal de prueba material que concuerda por completo con el texto b\u00ed\u00adblico.<\/p>\n<p>Babilonia. Las excavaciones efectuadas en la antigua ciudad de Babilonia y en sus alrededores han sacado a la luz la ubicaci\u00f3n de varios zigurats o templos en forma de pir\u00e1mides escalonadas, como el templo en ruinas de Etemenanki dentro del recinto amurallado de Babilonia. Los registros e inscripciones que se hallaron concernientes a estos templos a menudo contienen las palabras: \u2020\u0153Su cima llegar\u00e1 a los cielos\u2020\u009d. Hay registro de que el rey Nabucodonosor dijo: \u2020\u0153Elev\u00e9 la c\u00faspide de la Torre escalonada de Etemenanki de modo que su cumbre rivalizara con los cielos\u2020\u009d. Un fragmento hallado al N. del templo de Marduk, en Babilonia, relata la ca\u00ed\u00adda de un zigurat semejante con estas palabras: \u2020\u0153La edificaci\u00f3n de este templo ofendi\u00f3 a los dioses. En una noche derribaron lo que se hab\u00ed\u00ada edificado. Los esparcieron a otros pa\u00ed\u00adses e hicieron extra\u00f1a su habla. Impidieron el progreso\u2020\u009d. (Bible and Spade, de S. L. Caiger, 1938, p\u00e1g. 29.) Se descubri\u00f3 que el zigurat ubicado en Uruk (la Erec b\u00ed\u00adblica) estaba construido con arcilla, ladrillos y asfalto. (Comp\u00e1rese con G\u00e9 11:1-9.)<br \/>\nCerca de la Puerta de Istar de Babilonia, se desenterraron alrededor de trescientas tablillas cuneiformes que se remontan al per\u00ed\u00adodo del reinado de Nabucodonosor. Entre las listas de nombres de trabajadores y cautivos que entonces viv\u00ed\u00adan en Babilonia y a los que se daban provisiones, aparece el de \u2020\u0153Yaukin, rey de la tierra de Yahud\u2020\u009d, es decir, \u2020\u0153Joaqu\u00ed\u00adn, el rey de la tierra de Jud\u00e1\u2020\u009d, llevado a Babilonia cuando Nabucodonosor tom\u00f3 Jerusal\u00e9n en 617 a. E.C., pero a quien liber\u00f3 de la casa de detenci\u00f3n Awel-Marduk (Evil-merodac), sucesor de Nabucodonosor, y a quien se prescribi\u00f3 una porci\u00f3n designada de alimento. (2Re 25:27-30.) En estas tablillas tambi\u00e9n se menciona a cinco de los hijos de Joaqu\u00ed\u00adn. (1Cr 3:17, 18.)<br \/>\nCiertos hallazgos han puesto al descubierto una gran cantidad de informaci\u00f3n sobre el pante\u00f3n de dioses babilonios, entre ellos el principal dios, Marduk \u2014m\u00e1s tarde llamado Bel\u2014, y el dios Nebo, ambos mencionados en Isa\u00ed\u00adas 46:1, 2. Mucha de la informaci\u00f3n sobre las inscripciones del reinado de Nabucodonosor tiene que ver con su amplio programa de construcci\u00f3n, que hizo de la Babilonia de su d\u00ed\u00ada una espl\u00e9ndida urbe. (Comp\u00e1rese con Da 4:30.) El nombre de Awel-Marduk, su sucesor (llamado Evil-merodac en 2Re 25:27), aparece en una vasija descubierta en Susa (Elam).<br \/>\nLas excavaciones realizadas cerca de la actual Bagdad en la segunda mitad del siglo XIX aportaron muchas tablillas y cilindros de arcilla, como la hoy famosa Cr\u00f3nica de Nabonido. Todas las objeciones levantadas en contra del cap\u00ed\u00adtulo cinco del libro de Daniel, en cuanto a que Belsasar gobernara en Babilonia al tiempo de la ca\u00ed\u00adda de esta ciudad, se desvanecieron gracias a este documento, que prob\u00f3 que Belsasar, el mayor de los hijos de Nabonido, era corregente con su padre, quien en la parte final de su reinado, confi\u00f3 el gobierno de Babilonia a su hijo.<br \/>\nUr, el que fuera antiguo hogar de Abrah\u00e1n (G\u00e9 11:28-31), dio prueba de haber sido una metr\u00f3poli prominente con una civilizaci\u00f3n muy avanzada. Esta ciudad sumeria se encontraba situada sobre el Eufrates, cerca del golfo P\u00e9rsico. Las excavaciones que hizo sir Leonard Woolley indican que dicha ciudad estaba en la c\u00faspide de su poder y prestigio cuando Abrah\u00e1n parti\u00f3 de all\u00ed\u00ad hacia Cana\u00e1n, antes de 1943 a. E.C. Su templo en forma de zigurat es el mejor conservado de todos los que se han encontrado. Las tumbas reales de Ur proveyeron una enorme abundancia de objetos de oro y joyas de un gran valor art\u00ed\u00adstico, as\u00ed\u00ad como instrumentos musicales, entre ellos el arpa. (Comp\u00e1rese con G\u00e9 4:21.) Adem\u00e1s, se encontr\u00f3 un hacha peque\u00f1a de acero, no meramente de hierro. (Comp\u00e1rese con G\u00e9 4:22.) Tambi\u00e9n en este lugar, miles de tablillas de arcilla revelaron muchos detalles en cuanto a c\u00f3mo se viv\u00ed\u00ada hace unos cuatro mil a\u00f1os. (V\u00e9ase UR n\u00fam. 2.)<br \/>\nEn el lugar donde estaba ubicada la antigua Sippar, en el Eufrates, a unos 32 Km. de Bagdad, se encontr\u00f3 un cilindro de arcilla del rey Ciro, el conquistador de Babilonia. Este cilindro relata la facilidad con que Ciro captur\u00f3 la ciudad y tambi\u00e9n da cuenta de su pol\u00ed\u00adtica de repatriar a los pueblos cautivos que resid\u00ed\u00adan en Babilonia, lo que armoniza con el registro b\u00ed\u00adblico que hab\u00ed\u00ada profetizado que Ciro ser\u00ed\u00ada el conquistador de Babilonia y quien repatriar\u00ed\u00ada a los jud\u00ed\u00ados a Palestina durante su reinado. (Isa 44:28; 45:1; 2Cr 36:23.)<\/p>\n<p>Asiria. En 1843 se descubri\u00f3 sobre un afluente septentrional del r\u00ed\u00ado Tigris, cerca de Jorsabad, el palacio del rey asirio Sarg\u00f3n II, situado sobre una plataforma de casi 10 Ha. Los trabajos arqueol\u00f3gicos all\u00ed\u00ad efectuados sacaron a este rey mencionado en Isa\u00ed\u00adas 20:1 de la oscuridad en la que se encontraba y lo elevaron a un lugar de importancia hist\u00f3rica. (GRABADO, vol. 1, p\u00e1g. 960.) En uno de sus anales, Sarg\u00f3n II se atribuye la conquista de Samaria (740 a. E.C.). Tambi\u00e9n registra la captura de Asdod, referida en Isa\u00ed\u00adas 20:1. Aunque en un tiempo muchos destacados escriturarios pensaron que Sarg\u00f3n II no hab\u00ed\u00ada existido, hoy es uno de los reyes asirios m\u00e1s conocidos.<br \/>\nN\u00ed\u00adnive, la capital de Asiria, fue donde se hicieron las excavaciones que desenterraron el inmenso palacio de Senaquerib, que ten\u00ed\u00ada unas 70 habitaciones con 3.000 m. de paredes cubiertas de losas esculpidas. En una de ellas se representa a prisioneros juda\u00ed\u00adtas llevados al cautiverio despu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda de Lak\u00ed\u00ads, en 732 a. E.C. (2Re 18:13-17; 2Cr 32:9; GRABADO, vol. 1, p\u00e1g. 952.) M\u00e1s interesantes a\u00fan resultaron ser los anales de Senaquerib hallados en N\u00ed\u00adnive y que estaban inscritos en prismas de arcilla. En uno de ellos Senaquerib narra la campa\u00f1a asiria contra Palestina durante el reinado de Ezequ\u00ed\u00adas (732 a. E.C.), pero \u2014y esto es muy notable\u2014 el jactancioso monarca no alardea de haber tomado la ciudad de Jerusal\u00e9n, lo que da apoyo al registro b\u00ed\u00adblico. (V\u00e9ase SENAQUERIB.) El informe del asesinato de Senaquerib a manos de sus hijos tambi\u00e9n se registra en una inscripci\u00f3n de Esar-had\u00f3n, su sucesor, as\u00ed\u00ad como en una inscripci\u00f3n del siguiente rey. (2Re 19:37.) Adem\u00e1s de la menci\u00f3n que Senaquerib hace del rey Ezequ\u00ed\u00adas, tambi\u00e9n aparecen en los registros cuneiformes de diversos emperadores asirios los nombres de Acaz y Manas\u00e9s, reyes de Jud\u00e1, y los de Omr\u00ed\u00ad, Jeh\u00fa, Jeho\u00e1s, Menahem y Hosea, reyes de Israel, as\u00ed\u00ad como el de Hazael, rey de Damasco.<\/p>\n<p>Persia. Cerca de Behist\u00fan, en Ir\u00e1n (la antigua Persia), el rey Dar\u00ed\u00ado I (521-486 a. E.C.; Esd 6:1-15) hizo grabar una inscripci\u00f3n monumental en lo alto de un despe\u00f1adero de caliza, en la que narraba la unificaci\u00f3n del Imperio persa que hab\u00ed\u00ada logrado y atribu\u00ed\u00ada el \u00e9xito a su dios Ahura Mazda. Es de valor primordial el que la inscripci\u00f3n se registrara en tres idiomas: babilonio (acadio), elamita y persa antiguo, pues esta fue la clave para descifrar la escritura cuneiforme asirobabilonia, ininteligible hasta ese entonces. Como resultado de este trabajo, ahora es posible leer miles de tablillas de arcilla e inscripciones en lenguaje babilonio.<br \/>\nEntre 1880 y 1890, arque\u00f3logos franceses excavaron en Susa, el escenario de los acontecimientos registrados en el libro de Ester. (Est 1:2.) Una vez desenterrado el palacio real de Jerjes, que abarcaba una superficie aproximada de una hect\u00e1rea, se descubri\u00f3 el esplendor y la magnificencia de los reyes persas. Los hallazgos confirmaron la exactitud de los detalles mencionados por el escritor del libro de Ester concerniente a la administraci\u00f3n del reino persa y la construcci\u00f3n del palacio. El libro The Monuments and the Old Testament (de I. M. Price, 1946, p\u00e1g. 408) comenta: \u2020\u0153No hay nada descrito en el Antiguo Testamento que pueda recomponerse tan v\u00ed\u00advida y exactamente por medio de las excavaciones actuales como \u2020\u02dcSusa el palacio\u2020\u2122\u2020\u009d. (V\u00e9ase SUSA.)<\/p>\n<p>Mari y Nuzi. Desde 1933 se han venido realizando excavaciones en la antigua ciudad real de Mari (Tell Hariri), ubicada cerca del Eufrates y a unos 11 Km. al NNO. de Abu Kemal, en el SE. de Siria. Con el tiempo se desenterr\u00f3 un enorme palacio de unas 6 Ha. que ten\u00ed\u00ada 300 habitaciones, en el que se encontraron unos archivos con m\u00e1s de 20.000 tablillas de arcilla. En el recinto palaciego se hallaban las estancias reales, habitaciones administrativas y una escuela de escribas. Muchas paredes luc\u00ed\u00adan grandes pinturas murales al fresco, en los cuartos de ba\u00f1o hab\u00ed\u00ada ba\u00f1eras y en las cocinas del palacio se encontraron moldes de pasteler\u00ed\u00ada. Seg\u00fan parece, la ciudad fue una de las m\u00e1s sobresalientes y brillantes que hubo hacia el inicio de la andadura del II milenio a. E.C. Las inscripciones en tablillas de arcilla conten\u00ed\u00adan, entre otras cosas, decretos reales, asuntos p\u00fablicos, cuentas y dict\u00e1menes para la construcci\u00f3n de canales, esclusas, diques y otros proyectos de riego, as\u00ed\u00ad como correspondencia aduanera y de pol\u00ed\u00adtica exterior. Hay registro de frecuentes censos tomados con motivo de la aplicaci\u00f3n de impuestos y el alistamiento militar. La religi\u00f3n ocupaba un lugar destacado, en particular el culto a la diosa de la fertilidad, Istar, cuyo templo tambi\u00e9n se encontr\u00f3. Se practicaba la adivinaci\u00f3n del mismo modo que en Babilonia: mediante la observaci\u00f3n del h\u00ed\u00adgado, la astrolog\u00ed\u00ada y m\u00e9todos similares. El rey babilonio Hammurabi destruy\u00f3 pr\u00e1cticamente esta ciudad. Fue de particular inter\u00e9s el hallazgo de nombres como P\u00e9leg, Serug, Nacor, Tar\u00e9 y Har\u00e1n, todos anotados como nombres de ciudades del N. de Mesopotamia y que correspond\u00ed\u00adan a nombres de familiares de Abrah\u00e1n. (G\u00e9 11:17-32.)<br \/>\nEn Nuzi, una ciudad situada al E. del Tigris y al SE. de N\u00ed\u00adnive que fue desenterrada entre 1925 y 1931, se encontr\u00f3 un mapa grabado en arcilla \u2014el m\u00e1s antiguo que se ha descubierto\u2014 y tambi\u00e9n pruebas de que hacia el siglo XV a. E.C. ya se efectuaban all\u00ed\u00ad operaciones de compra-venta por pagos aplazados. Se sacaron a la luz unas veinte mil tablillas de arcilla que, seg\u00fan se cree, escribieron en lenguaje babilonio escribas huritas. En este conjunto de documentos hab\u00ed\u00ada un caudal de informaci\u00f3n sobre la jurisprudencia de la \u00e9poca, en relaci\u00f3n con cuestiones como la adopci\u00f3n, contratos matrimoniales, derechos de herencia y testamentos. En algunos respectos se aprecia una estrecha similitud con las costumbres patriarcales referidas en el relato de G\u00e9nesis. Cuando una pareja no ten\u00ed\u00ada hijos, exist\u00ed\u00ada la costumbre de adoptar uno para que atendiese al matrimonio en su vejez, le diese sepultura y heredase el patrimonio familiar, costumbre que guarda relaci\u00f3n con las palabras de Abrah\u00e1n en G\u00e9nesis 15:2 acerca de Eliezer, su esclavo de confianza. Se cuenta tambi\u00e9n la venta de un derecho de primogenitura que recuerda el caso de Jacob y Esa\u00fa. (G\u00e9 25:29-34.) Adem\u00e1s, en estos documentos se hace referencia a la posesi\u00f3n de peque\u00f1as figuras de arcilla, dioses familiares cuya tenencia se consideraba comparable a la posesi\u00f3n de un t\u00ed\u00adtulo de propiedad, de tal modo que al que los pose\u00ed\u00ada se le consideraba como aquel en quien reca\u00ed\u00ada el derecho a la propiedad o a la herencia. Esto podr\u00ed\u00ada explicar el hurto de Raquel de los terafim de su padre y el gran inter\u00e9s de este por recuperarlos. (G\u00e9 31:14-16, 19, 25-35.)<\/p>\n<p>Egipto. El relato de la ida de Jos\u00e9 a Egipto, seguida de la llegada de toda la familia de Jacob y su estancia en esa tierra, suministra la descripci\u00f3n b\u00ed\u00adblica m\u00e1s detallada de ese pa\u00ed\u00ads. Los hallazgos arqueol\u00f3gicos ponen de manifiesto lo muy exacto que es este cuadro, tanto que no lo hubiera podido presentar de esa manera un escritor que hubiera vivido mucho tiempo despu\u00e9s, como algunos cr\u00ed\u00adticos han afirmado. J. G. Duncan dice en cuanto al escritor del relato de Jos\u00e9 en su libro New Light on Hebrew Origins (1936, p\u00e1g. 174): \u2020\u0153Utiliza el t\u00ed\u00adtulo correcto, tal como se usaba en la \u00e9poca de la que se habla, y en los casos en que no hay una palabra hebrea equivalente, sencillamente adopta la palabra egipcia y la translitera al hebreo\u2020\u009d. Los nombres egipcios, la posici\u00f3n que ocupaba Jos\u00e9 como administrador de la casa de Potifar, las casas de encierro, los t\u00ed\u00adtulos \u2020\u0153jefe de los coperos\u2020\u009d y \u2020\u0153jefe de los panaderos\u2020\u009d, la importancia que los egipcios daban a los sue\u00f1os, la costumbre de los panaderos egipcios de llevar las canastas de pan sobre su cabeza (G\u00e9 40:1, 2, 16, 17), la posici\u00f3n como primer ministro y administrador de alimentos que el Fara\u00f3n otorg\u00f3 a Jos\u00e9, la manera de investirlo de tal poder, el aborrecimiento que sent\u00ed\u00adan los egipcios hacia los pastores de ovejas, la notable influencia de los magos en la corte egipcia, el asentamiento de los israelitas como residentes temporales en la tierra de Gos\u00e9n, las costumbres funerarias egipcias: todos estos puntos y otros muchos mencionados en el registro b\u00ed\u00adblico los verifica con claridad el testimonio arqueol\u00f3gico desenterrado en Egipto. (G\u00e9 39:1\u201347:27; 50:1-3.)<br \/>\nEn Karnak (la antigua Tebas), situada a orillas del Nilo, hay un enorme templo egipcio en cuya pared S. aparece una inscripci\u00f3n que confirma la campa\u00f1a del rey egipcio Sisaq (Sesonq I) en Palestina, mencionada en 1 Reyes 14:25, 26 y 2 Cr\u00f3nicas 12:1-9. El relieve gigantesco en el que se narran sus victorias muestra a 156 prisioneros de Palestina maniatados, cada uno de los cuales representa una ciudad o aldea, cuyo nombre aparece en caracteres jerogl\u00ed\u00adficos. Entre los nombres identificables se cuentan los de Rabit (Jos 19:20), Taanac, Bet-se\u00e1n y Meguid\u00f3 (donde se ha desenterrado una porci\u00f3n de una estela o pilar inscrito de Sisaq) (Jos 17:11), Sunem (Jos 19:18), Rehob (Jos 19:28), Hafaraim (Jos 19:19), Gaba\u00f3n (Jos 18:25), Bet-hor\u00f3n (Jos 21:22), Ayal\u00f3n (Jos 21:24), Socoh (Jos 15:35) y Arad (Jos 12:14). En esta relaci\u00f3n incluso se menciona el \u2020\u0153campo de Abr\u00e1n\u2020\u009d como una de sus capturas, lo que constituye la referencia m\u00e1s antigua a Abrah\u00e1n en los registros egipcios. Tambi\u00e9n en esta zona se encontr\u00f3 un monumento de Merneptah, hijo de Rams\u00e9s II, que contiene un himno en el que aparece la \u00fanica menci\u00f3n del nombre Israel en textos egipcios antiguos.<br \/>\nEn Tell el-Amarna, situada a unos 270 Km. al S. de El Cairo, una campesina descubri\u00f3 por accidente unas tablillas de arcilla que condujeron al hallazgo de un buen n\u00famero de documentos escritos en acadio, pertenecientes a los archivos reales de Amenhotep III y su hijo Akhenat\u00f3n. Las 379 tablillas, cuyo contenido se public\u00f3, son parte de la correspondencia que enviaron a Fara\u00f3n los pr\u00ed\u00adncipes vasallos de las numerosas ciudades-reinos de Siria y Palestina, incluso alguna del gobernador de Urusalim (Jerusal\u00e9n), y revelan un cuadro de luchas e intrigas que concuerda por completo con la descripci\u00f3n b\u00ed\u00adblica de aquellos tiempos. Algunos han relacionado con los hebreos a los \u2020\u0153habiru\u2020\u009d, contra quienes se presentan muchas quejas en estas cartas, pero todos los indicios tienden a indicar que se trataba m\u00e1s bien de diversos pueblos n\u00f3madas que ocupaban un nivel social muy bajo en la sociedad de aquel tiempo. (V\u00e9ase HEBREO, I [Los \u2020\u0153habiru\u2020\u009d].)<br \/>\nEn Elefantina, una isla del Nilo de nombre griego situada en el extremo S. de Egipto (cerca de Asu\u00e1n), se estableci\u00f3 una colonia jud\u00ed\u00ada despu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n en 607 a. E.C. All\u00ed\u00ad se encontraron en 1903 gran cantidad de documentos escritos en arameo, en su mayor parte en papiro, que datan del siglo V a. E.C. y de la \u00e9poca del Imperio medopersa. Los documentos mencionan a Sanbalat, el gobernador de Samaria. (Ne 4:1.)<br \/>\nEs indudable que los hallazgos m\u00e1s valiosos desenterrados en Egipto son los fragmentos y porciones en papiro de los libros b\u00ed\u00adblicos, tanto de las Escrituras Hebreas como de las Griegas, algunos de los cuales se remontan al siglo I a. E.C. El clima seco y el suelo arenoso convirtieron a este pa\u00ed\u00ads en un almac\u00e9n id\u00f3neo para la conservaci\u00f3n de tales documentos en papiro. (V\u00e9ase MANUSCRITOS DE LA BIBLIA.)<\/p>\n<p>Palestina y Siria. En este territorio se han excavado unos seiscientos lugares cuyos restos pueden fecharse. Muchos de los datos obtenidos son de car\u00e1cter general, es decir: m\u00e1s bien que referirse a acontecimientos espec\u00ed\u00adficos, apoyan el registro b\u00ed\u00adblico en un sentido amplio. Por ejemplo, en el pasado se hicieron esfuerzos por desacreditar el relato b\u00ed\u00adblico de la desolaci\u00f3n completa de Jud\u00e1 durante el cautiverio babilonio. No obstante, las excavaciones verifican en su conjunto el relato b\u00ed\u00adblico. En este sentido W. F. Albright dice: \u2020\u0153No conocemos ni un solo caso de que una ciudad de la Judea [Jud\u00e1] propiamente dicha estuviera ocupada sin interrupci\u00f3n durante todo el per\u00ed\u00adodo ex\u00ed\u00adlico. Para subrayar el contraste, se\u00f1alaremos que Betel, que en los tiempos preex\u00ed\u00adlicos se hallaba precisamente al otro lado de la frontera norte de Judea [Jud\u00e1], no fue destruida en esa \u00e9poca, sino que prosigui\u00f3 ocupada hasta finales del siglo VI [a. E.C.]\u2020\u009d. (Arqueolog\u00ed\u00ada de Palestina, 1962, p\u00e1g. 144.)<br \/>\nEn la antigua ciudad fortificada de Bet-san (Bet-se\u00e1n), que guardaba el acceso al valle de Esdrel\u00f3n por el E., se hicieron excavaciones de gran importancia que revelaron la existencia de dieciocho niveles, lo que exigi\u00f3 que se cavara hasta una profundidad de 21 m. (GRABADO, vol. 1, p\u00e1g. 959.) El registro b\u00ed\u00adblico muestra que Bet-san no era una de las ciudades que en un principio ocuparon los israelitas y que para el tiempo de Sa\u00fal, la habitaban los filisteos. (Jos 17:11; Jue 1:27; 1Sa 31:8-12.) Las excavaciones apoyan en general este registro e indican que Bet-san sufri\u00f3 destrucci\u00f3n alg\u00fan tiempo despu\u00e9s de la derrota de los israelitas cerca de Sil\u00f3. (Jer 7:12.) Fue de particular inter\u00e9s el descubrimiento en esta ciudad de ciertos templos cananeos. En 1 Samuel 31:10 se dice que los filisteos pusieron la armadura del rey Sa\u00fal \u2020\u0153en la casa de las im\u00e1genes de Astoret, y su cad\u00e1ver lo fijaron en el muro de Bet-san\u2020\u009d, mientras que 1 Cr\u00f3nicas 10:10 lee: \u2020\u0153Pusieron su armadura en la casa del dios de ellos, y su cr\u00e1neo lo fijaron en la casa de Dag\u00f3n\u2020\u009d. Dos de los templos descubiertos pertenec\u00ed\u00adan a la misma \u00e9poca, y uno de ellos al parecer era el templo de Astoret, mientras que se considera que el otro correspond\u00ed\u00ada a Dag\u00f3n. Esto armonizar\u00ed\u00ada con los textos citados antes, que hablan de la existencia de dos templos en Bet-san.<br \/>\nEzi\u00f3n-gu\u00e9ber fue la ciudad portuaria de Salom\u00f3n situada en el golfo de `Aqaba. Es posible que corresponda al Tell el-Kheleifeh (desenterrado entre los a\u00f1os 1937 y 1940), donde se hallaron pruebas de la existencia de una antigua fundici\u00f3n de cobre, puesto que en un mont\u00ed\u00adculo poco elevado de esa regi\u00f3n se encontr\u00f3 escoria de cobre y restos de ese mismo mineral. Sin embargo, el arque\u00f3logo Nelson Glueck modific\u00f3 radicalmente sus conclusiones originales concernientes al lugar en un art\u00ed\u00adculo publicado en The Biblical Archaeologist (1965, p\u00e1g. 73). Su punto de vista de que all\u00ed\u00ad hab\u00ed\u00ada habido un sistema de altos hornos de fundici\u00f3n se bas\u00f3 en el descubrimiento en el m\u00e1s importante de los edificios excavados de lo que \u2014para \u00e9l\u2014 eran \u2020\u0153agujeros de chimeneas\u2020\u009d. M\u00e1s tarde lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que estas aberturas en los muros del edificio eran el resultado del \u2020\u0153deterioro o la quema de vigas de madera que estaban colocadas a lo ancho de los muros y que serv\u00ed\u00adan de soportes\u2020\u009d. Ahora se cree que el edificio que antes se hab\u00ed\u00ada considerado una fundici\u00f3n era en realidad una estructura que serv\u00ed\u00ada de almac\u00e9n y granero. Si bien todav\u00ed\u00ada se sostiene que en esa ciudad se llevaban a cabo actividades metal\u00fargicas, hoy d\u00ed\u00ada no se piensa que hayan sido de la envergadura que antes se crey\u00f3. Esto subraya el hecho de que los datos arqueol\u00f3gicos dependen en primer lugar de la interpretaci\u00f3n individual del arque\u00f3logo, interpretaci\u00f3n, por otra parte, que en ning\u00fan caso es infalible. La Biblia misma no habla de industrias de cobre en Ezi\u00f3n-gu\u00e9ber, en tanto que alude a la fundici\u00f3n de art\u00ed\u00adculos de este metal en una localidad del valle del Jord\u00e1n. (1Re 7:45, 46.)<br \/>\nEn tiempos de Josu\u00e9 se dijo que la ciudad de Hazor, en Galilea, era \u2020\u0153la cabeza de todos estos reinos\u2020\u009d. (Jos 11:10.) Las excavaciones practicadas en la zona han demostrado que en su d\u00ed\u00ada la ciudad ocup\u00f3 unas 60 Ha. y debi\u00f3 tener una poblaci\u00f3n numerosa, por lo que debi\u00f3 ser una de las ciudades m\u00e1s importantes de la regi\u00f3n. Salom\u00f3n la fortific\u00f3, y, por otra parte, el testimonio de aquel per\u00ed\u00adodo manifiesta que pudo ser una de las \u2020\u0153ciudades de los carros\u2020\u009d. (1Re 9:15, 19.)<br \/>\nCon motivo de tres expediciones diferentes (1907-1909; 1930-1936; 1952-1958), la ciudad de Jeric\u00f3 pas\u00f3 por varios per\u00ed\u00adodos de excavaciones. Las interpretaciones que siguieron a los hallazgos ponen de manifiesto una vez m\u00e1s que la arqueolog\u00ed\u00ada, como ocurre con otros campos del saber humano, no es una fuente de informaci\u00f3n absolutamente estable. Aunque cada una de las tres expediciones sac\u00f3 a la luz informaci\u00f3n, fueron distintas sus conclusiones respecto a los antecedentes hist\u00f3ricos de la ciudad y, en particular, a la fecha de su ca\u00ed\u00adda ante el ej\u00e9rcito israelita. En cualquier caso, es posible afirmar que, en su conjunto, los hallazgos de estas tres expediciones presentan un cuadro general como el que se ofrece en el libro Arqueolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica (de G. E. Wright, 1975, p\u00e1g. 113), que dice: \u2020\u0153La ciudad sufri\u00f3 una terrible destrucci\u00f3n o una serie de destrucciones durante el segundo milenio antes de Cristo y [&#8230;] permaneci\u00f3 pr\u00e1cticamente desierta durante varias generaciones\u2020\u009d. La destrucci\u00f3n estuvo acompa\u00f1ada de un gran incendio, como lo muestran los restos desenterrados. (V\u00e9ase Jos 6:20-26.)<br \/>\nEn 1867 se descubri\u00f3 en Jerusal\u00e9n un viejo t\u00fanel de agua que sal\u00ed\u00ada de la fuente de Guih\u00f3n y penetraba en la colina situada a sus espaldas. (V\u00e9ase GUIH\u00ed\u201cN n\u00fam. 2.) Este descubrimiento puede arrojar luz sobre el relato de la toma de la ciudad por David, registrado en 2 Samuel 5:6-10. Entre 1909 y 1911, se despej\u00f3 el entero sistema de t\u00faneles conectados con la fuente de Guih\u00f3n. Uno de ellos, conocido como el t\u00fanel de Siloam, ten\u00ed\u00ada un promedio de unos 2 m. de altura y estaba labrado en la roca s\u00f3lida a lo largo de unos 533 m., desde Guih\u00f3n hasta el estanque de Siloam, en el valle de Tirope\u00f3n (dentro de la ciudad). As\u00ed\u00ad que parece tratarse del proyecto del rey Ezequ\u00ed\u00adas mencionado en 2 Reyes 20:20 y 2 Cr\u00f3nicas 32:30. Result\u00f3 de gran inter\u00e9s la antigua inscripci\u00f3n hallada en la pared del t\u00fanel, escrita en hebreo primitivo, y que narra la perforaci\u00f3n de dicho t\u00fanel e informa de su longitud. Esta inscripci\u00f3n se usa como punto de referencia para fechar otras inscripciones hebreas que se han encontrado.<br \/>\nA unos 44 Km. al OSO. de Jerusal\u00e9n, se hallaba Lak\u00ed\u00ads, importante fortaleza del sistema defensivo que proteg\u00ed\u00ada la regi\u00f3n monta\u00f1osa de Jud\u00e1. A este respecto, el profeta menciona en Jerem\u00ed\u00adas 34:7 que \u2020\u0153las fuerzas militares del rey de Babilonia estaban peleando contra Jerusal\u00e9n y contra todas las ciudades de Jud\u00e1 que quedaban, contra Lak\u00ed\u00ads y contra Azeq\u00e1; porque estas, las ciudades fortificadas, eran las que quedaban entre las ciudades de Jud\u00e1\u2020\u009d. Las excavaciones realizadas en Lak\u00ed\u00ads han demostrado que en el transcurso de muy pocos a\u00f1os la ciudad fue pasto de las llamas en dos ocasiones, lo que parece indicar que sufri\u00f3 dos ataques babilonios (618-617 y 609-607 a. E.C.); despu\u00e9s permaneci\u00f3 desolada por un largo per\u00ed\u00adodo de tiempo.<br \/>\nEntre las cenizas del segundo incendio se encontraron veinti\u00fan ostraca (fragmentos de vasijas de barro con escritura grabada), que, seg\u00fan se cree, forman parte de una correspondencia mantenida poco antes de que Nabucodonosor destruyese la ciudad en su \u00faltimo ataque. Estos documentos, conocidos como las Cartas de Lak\u00ed\u00ads, reflejan una situaci\u00f3n cr\u00ed\u00adtica y angustiosa, y parece que se escribieron a Ya\u00f3s, el comandante del ej\u00e9rcito de Lak\u00ed\u00ads, desde un destacamento de las fuerzas juda\u00ed\u00adtas. (GRABADO, vol. 1, p\u00e1g. 325.) La carta IV dice lo siguiente: \u2020\u0153Haga Yahv\u00e9 que mi se\u00f1or reciba, aun en esta hora, buenas noticias [&#8230;] estamos a la espera de las se\u00f1ales de Laquis, conforme a todas las \u00f3rdenes que ha dado mi se\u00f1or, porque no podemos ver Azec\u00e1\u2020\u009d. Este informe recoge con notable parecido la misma situaci\u00f3n referida en el pasaje de Jerem\u00ed\u00adas 34:7, citado antes, y parece que deja entrever que o bien Azeq\u00e1 ya hab\u00ed\u00ada ca\u00ed\u00addo o por alguna raz\u00f3n no se comunicaba por medio de las se\u00f1ales de humo convenidas.<br \/>\nLa carta III, escrita por Hosaya, conten\u00ed\u00ada el siguiente comunicado: \u2020\u0153Haga Yahv\u00e9 que mi se\u00f1or escuche nuevas de paz [&#8230;]. Se ha informado a tu siervo, diciendo: \u2020\u02dcEl comandante del ej\u00e9rcito, Kon\u00ed\u00adas, hijo de Elnat\u00e1n, ha regresado para marchar a Egipto; y ha enviado aviso a Jodav\u00ed\u00adas, hijo de Aj\u00ed\u00adas, y a sus hombres para obtener [alimentos] de \u00e9l\u2020\u2122\u2020\u009d. El fragmento bien podr\u00ed\u00ada referirse al hecho de que Jud\u00e1 buscase la ayuda de Egipto, algo que los profetas hab\u00ed\u00adan condenado. (Isa 31:1; Jer 46:25, 26.) Los nombres de Elnat\u00e1n y Hosaya, que se hallan en el texto de esta carta, tambi\u00e9n se encuentran en Jerem\u00ed\u00adas 36:12 y 42:1. Otros nombres que figuran en esta colecci\u00f3n de cartas aparecen asimismo en el libro de Jerem\u00ed\u00adas: Guemar\u00ed\u00adas (36:10), Ner\u00ed\u00adas (32:12) y Jaazan\u00ed\u00adas (35:3). Cierto es que no se puede afirmar que estos nombres correspondan a las mismas personas, pero si se tiene en cuenta que Jerem\u00ed\u00adas vivi\u00f3 ese agitado per\u00ed\u00adodo, la coincidencia es en s\u00ed\u00ad misma notable.<br \/>\nLlama la atenci\u00f3n el uso frecuente del Tetragr\u00e1maton en estas cartas, pues pone de manifiesto que los jud\u00ed\u00ados de esa \u00e9poca no ten\u00ed\u00adan aversi\u00f3n alguna al empleo del nombre divino. Tambi\u00e9n es de inter\u00e9s la impresi\u00f3n en arcilla de un sello con la inscripci\u00f3n: \u2020\u0153Guedal\u00ed\u00adas, que est\u00e1 sobre la casa\u2020\u009d. Guedal\u00ed\u00adas era el nombre del gobernador de Jud\u00e1 que nombr\u00f3 Nabucodonosor despu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n, y para muchos es probable que la inscripci\u00f3n del sello se refiera a \u00e9l. (2Re 25:22; comp\u00e1rese con Isa 22:15; 36:3.)<br \/>\nMeguid\u00f3 era una ciudad fortificada con un emplazamiento estrat\u00e9gico que dominaba un paso importante al valle de Jezreel. La reedific\u00f3 Salom\u00f3n y se la menciona junto con las ciudades de dep\u00f3sitos y las ciudades de los carros de su reino. (1Re 9:15-19.) Excavaciones hechas en el lugar conocido como Tell el-Mutesellim, un mont\u00ed\u00adculo de algo m\u00e1s de 5 Ha., pusieron al descubierto lo que para algunos eruditos parecen haber sido establos con capacidad para unos 450 caballos. Al principio se pens\u00f3 que estas construcciones pertenec\u00ed\u00adan a la \u00e9poca de Salom\u00f3n, pero despu\u00e9s los expertos dijeron que eran de un per\u00ed\u00adodo posterior, tal vez del reinado de Acab.<br \/>\nLa Piedra Moabita fue uno de los primeros hallazgos de especial importancia en la zona que queda al E. del Jord\u00e1n. (GRABADO, vol. 1, p\u00e1g. 325.) Descubierta en 1868 en Dib\u00f3n, al N. del valle de Arn\u00f3n, presenta la versi\u00f3n del rey Mes\u00e1 sobre su alzamiento contra Israel. (Comp\u00e1rese con 2Re 1:1; 3:4, 5.) La inscripci\u00f3n dice en parte: \u2020\u0153Yo (soy) Me\u0161a, hijo de Kemo\u0161-[&#8230;], rey de Moab, el Dibonita [&#8230;] En cuanto a Omr\u00ed\u00ad, rey de Israel, humill\u00f3 a Moab muchos a\u00f1os (lit.: d\u00ed\u00adas), pues Kemo\u0161 [el dios de Moab] se hab\u00ed\u00ada enojado con su pa\u00ed\u00ads. Y su hijo le sigui\u00f3 y dijo tambi\u00e9n: \u2020\u02dcHumillar\u00e9 a Moab\u2020\u2122. En mi \u00e9poca habl\u00f3 (as\u00ed\u00ad), pero \u00c2\u00a1he triunfado sobre \u00e9l y sobre su casa, al paso que Israel ha perecido para siempre! [&#8230;] Y Kemo\u0161 me dijo: \u2020\u02dcVe, \u00c2\u00a1toma a Nebo de Israel!\u2020\u2122. Por lo tanto, fui de noche y combat\u00ed\u00adla desde el alba hasta el mediod\u00ed\u00ada, conquist\u00e1ndola y matando a todos [&#8230;]. Y tom\u00e9 de all\u00ed\u00ad los [vasos] de Yahweh, arrastr\u00e1ndolos ante Kemo\u0161\u2020\u009d. (La Sabidur\u00ed\u00ada del Antiguo Oriente, edici\u00f3n de J. B. Pritchard, 1966, p\u00e1g. 248.) Puede verse, por consiguiente, que la estela no solo menciona el nombre del rey Omr\u00ed\u00ad de Israel, sino tambi\u00e9n el Tetragr\u00e1maton: las cuatro letras hebreas del nombre divino.<br \/>\nLa Piedra Moabita tambi\u00e9n hace referencia a muchos top\u00f3nimos mencionados en la Biblia, como por ejemplo: Atarot y Nebo (N\u00fa 32:34, 38); el Arn\u00f3n, Aroer, Medeb\u00e1 y Dib\u00f3n (Jos 13:9); Bamot-baal, Bet-baal-me\u00f3n, J\u00e1haz y Quiryataim (Jos 13:17-19); B\u00e9zer (Jos 20:8); Horonaim (Isa 15:5), y Bet-diblataim y Queriyot (Jer 48:22, 24). En consecuencia, apoya la historicidad de todos estos lugares.<br \/>\nLas excavaciones realizadas en Ras Shamra (la antigua Ugarit) en la costa N. de Siria, frente a la isla de Chipre, han aportado informaci\u00f3n sobre la existencia de un culto muy parecido al de Cana\u00e1n: deidades de ambos sexos, templos, prostituci\u00f3n \u2020\u0153sagrada\u2020\u009d, ritos, sacrificios y oraciones. Entre un templo dedicado a Baal y otro consagrado a Dag\u00f3n, se encontr\u00f3 una habitaci\u00f3n en la que hab\u00ed\u00ada una biblioteca con centenares de textos religiosos que seg\u00fan se cree datan del siglo XV y principios del XIV a. E.C. Los textos po\u00e9ticos mitol\u00f3gicos han puesto al descubierto muchos datos relacionados con las deidades cananeas El, Baal y Ashera, y las pr\u00e1cticas idol\u00e1tricas degradadas que conformaban el culto a estos dioses. Merrill F. Unger dice en su libro Archaeology and the Old Testament (1964, p\u00e1g. 175): \u2020\u0153La literatura \u00e9pica ugar\u00ed\u00adtica ha contribuido a revelar el alto grado de depravaci\u00f3n que caracteriz\u00f3 a la religi\u00f3n cananea. Por tratarse de un modelo polite\u00ed\u00adsta grosero en extremo, sus ritos cultuales eran b\u00e1rbaros y totalmente licenciosos\u2020\u009d. En las excavaciones tambi\u00e9n se encontraron im\u00e1genes de Baal, as\u00ed\u00ad como de otros dioses. (V\u00e9ase DIOSES Y DIOSAS [Deidades cananeas].) Los textos hallados estaban redactados en una escritura cuneiforme alfab\u00e9tica desconocida hasta entonces, diferente de la escritura cuneiforme acadia. Se escrib\u00ed\u00ada de derecha a izquierda, como en hebreo, aunque el alfabeto ten\u00ed\u00ada algunas letras m\u00e1s, treinta en total. Al igual que en Ur, en este yacimiento se encontr\u00f3 un hacha de guerra de acero.<br \/>\nSamaria, capital sumamente fortificada del reino septentrional de Israel, se edific\u00f3 sobre una colina que se elevaba a m\u00e1s de 90 m. desde el fondo del valle. Los restos de sus macizas murallas dobles, que en algunos puntos formaban un baluarte de casi 10 m. de ancho, dan prueba de su fortaleza para resistir sitios prolongados, como los mencionados en 2 Reyes 6:24-30 (en el caso de Siria) y en 2 Reyes 17:5 (en el caso del poderoso ej\u00e9rcito asirio). La mamposter\u00ed\u00ada de piedra encontrada en el lugar \u2014que, seg\u00fan se cree, pertenece al tiempo de los reyes Omr\u00ed\u00ad, Acab y Jeh\u00fa\u2014 es de una artesan\u00ed\u00ada espl\u00e9ndida. Lo que parece ser el embasamiento del palacio tiene una medida aproximada de 90 por 180 m. En el recinto del palacio se ha encontrado una gran cantidad de fragmentos, placas y paneles de marfil, que podr\u00ed\u00adan tener relaci\u00f3n con la casa de marfil de Acab mencionada en 1 Reyes 22:39. (Comp\u00e1rese con Am 6:4.) En el extremo NO. de la cima de la colina se descubri\u00f3 un gran estanque revestido de cemento de unos 10 m. de largo por 5 de ancho, que bien pudiera tratarse del \u2020\u0153estanque de Samaria\u2020\u009d en el que se lav\u00f3 la sangre del carro de Acab. (1Re 22:38.)<br \/>\nHan resultado de gran inter\u00e9s los sesenta y tres fragmentos de vasijas (ostraca) con inscripciones en tinta, que probablemente datan del siglo VIII a. E.C. El sistema israelita de escribir los n\u00fameros usando trazos verticales, horizontales e inclinados, aparece en los recibos de embarques de vino y aceite a Samaria desde otras ciudades. En un recibo t\u00ed\u00adpico leemos lo siguiente:<br \/>\nEn el d\u00e9cimo a\u00f1o.<br \/>\nA Gaddiyau [probablemente, el encargado del tesoro].<br \/>\nDe Azzo [quiz\u00e1s el pueblo o distrito desde donde se enviaba el vino o el aceite].<br \/>\nAbib\u00e1al, 2<br \/>\nAhaz, 2<br \/>\nSeba, 1<br \/>\nMerib-b\u00e1al, 1<br \/>\nEstos recibos tambi\u00e9n revelan el uso frecuente de la palabra Baal como parte de los nombres, ya que por cada once nombres que contienen alguna forma del nombre Jehov\u00e1, unos siete incluyen el de Baal, lo que con toda probabilidad indica la infiltraci\u00f3n de la adoraci\u00f3n a Baal, como se explica en el registro b\u00ed\u00adblico.<br \/>\nLa Biblia tambi\u00e9n da cuenta de la ardiente y violenta destrucci\u00f3n de Sodoma y Gomorra, as\u00ed\u00ad como de la existencia de pozos de bet\u00fan (asfalto) en aquella regi\u00f3n. (G\u00e9 14:3, 10; 19:12-28.) Son muchos los eruditos que opinan que en aquel tiempo el nivel de las aguas del mar Muerto debi\u00f3 experimentar una inesperada subida, y se extendi\u00f3 as\u00ed\u00ad el extremo meridional de este mar por una distancia considerable y aneg\u00f3 con ello el lugar donde debieron estar emplazadas estas dos ciudades. Las exploraciones llevadas a cabo en la zona demuestran que se trata de una tierra calcinada debido a la presencia de petr\u00f3leo y asfalto. A este respecto, Jack Finegan hace el siguiente comentario en su libro Light From the Ancient Past (1959, p\u00e1g. 147): \u2020\u0153Un minucioso examen de los testimonios literarios, geol\u00f3gicos y arqueol\u00f3gicos conduce a la conclusi\u00f3n de que las depravadas \u2020\u02dcciudades de la llanura\u2020\u2122 que fueron destruidas (G\u00e9 19:29) se hallaban en una franja de tierra hoy sumergida [&#8230;], y que su destrucci\u00f3n tuvo lugar a causa de un gran terremoto que probablemente estuvo acompa\u00f1ado de explosiones, descargas el\u00e9ctricas, combusti\u00f3n de gases naturales y fen\u00f3menos \u00ed\u00adgneos\u2020\u009d. (V\u00e9ase tambi\u00e9n SODOMA.)<\/p>\n<p>La arqueolog\u00ed\u00ada y las Escrituras Griegas Cristianas. El hallazgo de un denario de plata con la imagen de Tiberio puesto en circulaci\u00f3n alrededor del a\u00f1o 15 E.C. (GRABADO, vol. 2, p\u00e1g. 544) confirma el relato del uso que Jes\u00fas hizo de un denario que llevaba la efigie de ese c\u00e9sar. (Mr 12:15-17; comp\u00e1rese con Lu 3:1, 2.) Una losa encontrada en Cesarea con los nombres Pontius Pilatus y Tiberieum corrobora el hecho de que por aquel entonces Poncio Pilato era el gobernador romano de Judea. (V\u00e9anse PILATO; GRABADO, vol. 2, p\u00e1g. 741.)<br \/>\nEl libro de Hechos de Ap\u00f3stoles \u2014que, seg\u00fan todos los indicios del propio texto, escribi\u00f3 Lucas\u2014 contiene numerosas referencias a ciudades y a sus provincias respectivas, as\u00ed\u00ad como a oficiales de distinto rango y con diversos t\u00ed\u00adtulos que estaban en funciones en un tiempo determinado (comp\u00e1rese con Lu 3:1, 2), pormenorizaci\u00f3n esta que se presta a que el escritor incurra en muchos errores. No obstante, el testimonio arqueol\u00f3gico disponible demuestra a un grado notable la exactitud de Lucas. Por ejemplo, en Hechos 14:1-6, Lucas sit\u00faa Listra y Derbe dentro de la regi\u00f3n lica\u00f3nica, pero da a entender que Iconio estaba en otro territorio, mientras que varios escritores romanos, como es el caso de Cicer\u00f3n, situaron Iconio en Licaonia. Sin embargo, una inscripci\u00f3n descubierta en 1910 muestra que a Iconio se la consideraba una ciudad de Frigia, m\u00e1s bien que de Licaonia.<br \/>\nAsimismo, una inscripci\u00f3n hallada en Delfos corrobora que, seguramente hacia el 51-52 E.C., Gali\u00f3n era proc\u00f3nsul de Acaya. (Hch 18:12.) Unas diecinueve inscripciones que datan del siglo II a. E.C. al siglo III E.C. confirman el uso apropiado que hace Lucas del t\u00ed\u00adtulo gobernantes de la ciudad (singular, po\u00c2\u00b7li\u00c2\u00b7t\u00e1r\u00c2\u00b7kjes) aplicado a los oficiales de Tesal\u00f3nica (Hch 17:6, 8), y en cinco de estas inscripciones se alude espec\u00ed\u00adficamente a dicha ciudad. (V\u00e9ase GOBERNANTES DE LA CIUDAD.) De manera similar, la referencia a Publio como el \u2020\u0153hombre prominente\u2020\u009d (pro\u00c2\u00b7tos) de Malta (Hch 28:7) es el t\u00ed\u00adtulo exacto que ha de usarse, como lo atestiguan dos inscripciones aparecidas en Malta, una en lat\u00ed\u00adn y la otra en griego. En Efeso se han descubierto los restos del templo de \u00ed\u0081rtemis, as\u00ed\u00ad como algunos textos de magia. (Hch 19:19, 27.) Las excavaciones efectuadas all\u00ed\u00ad tambi\u00e9n sacaron a la luz un teatro con capacidad para unas 25.000 personas e inscripciones que hacen alusi\u00f3n a los \u2020\u0153comisionados de fiestas y juegos\u2020\u009d, como los que intervinieron a favor de Pablo, y tambi\u00e9n a un \u2020\u0153registrador\u2020\u009d, como el que aquiet\u00f3 a la chusma en la ocasi\u00f3n citada. (Hch 19:29-31, 35, 41.)<br \/>\nAlgunos de estos hallazgos impulsaron a Charles Gore a escribir en A New Commentary on Holy Scripture lo siguiente en cuanto a la exactitud de Lucas: \u2020\u0153Por supuesto, debe reconocerse que la arqueolog\u00ed\u00ada moderna pr\u00e1cticamente ha obligado a los cr\u00ed\u00adticos de san Lucas a pronunciarse a favor de la extraordinaria exactitud de todas sus alusiones a hechos y sucesos hist\u00f3ricos\u2020\u009d (edici\u00f3n de Gore, Goudge y Guillaume, 1929, p\u00e1g. 210).<\/p>\n<p>Valor relativo de la arqueolog\u00ed\u00ada. La arqueolog\u00ed\u00ada ha sacado a la luz informaci\u00f3n provechosa que ha ayudado a la identificaci\u00f3n, a menudo tentativa, de emplazamientos b\u00ed\u00adblicos. De igual manera, ha desenterrado documentos escritos que han contribuido a un mejor entendimiento de los idiomas originales en los que se escribi\u00f3 la Biblia; tambi\u00e9n ha esclarecido las condiciones de vida y las actividades de los pueblos antiguos, as\u00ed\u00ad como de los gobernantes a los que se hace referencia en las Escrituras. No obstante, en lo que respecta a la autenticidad y veracidad de la Biblia, as\u00ed\u00ad como a la fe en ella, en sus ense\u00f1anzas y en su revelaci\u00f3n de los prop\u00f3sitos y promesas de Dios, es preciso decir que la arqueolog\u00ed\u00ada no es un complemento esencial ni una confirmaci\u00f3n necesaria de la veracidad de la Palabra de Dios. El ap\u00f3stol Pablo se expresa al respecto del siguiente modo: \u2020\u0153Fe es la expectativa segura de las cosas que se esperan, la demostraci\u00f3n evidente de realidades aunque no se contemplen. [&#8230;] Por fe percibimos que los sistemas de cosas fueron puestos en orden por la palabra de Dios, de modo que lo que se contempla ha llegado a ser de cosas que no aparecen\u2020\u009d. (Heb 11:1, 3.) \u2020\u0153Andamos por fe, no por vista.\u2020\u009d (2Co 5:7.)<br \/>\nEsto no significa que la fe cristiana no tenga base alguna en lo que se puede ver o que tan solo trate de lo que es intangible. Lo cierto es que en todas las \u00e9pocas, las circunstancias del entorno de las personas, sus propias vidas y sus experiencias personales han suministrado pruebas abundantes que permiten convencerse de que la Biblia es la verdadera fuente de revelaci\u00f3n divina y que no contiene nada que no est\u00e9 en armon\u00ed\u00ada con los hechos demostrables. (Ro 1:18-23.) El conocimiento del pasado a la luz de los descubrimientos arqueol\u00f3gicos es interesante y tiene cierto valor, pero no es indispensable. El conocimiento del pasado a la luz de la Biblia es, por s\u00ed\u00ad solo, suficiente y absolutamente confiable. La Biblia, con o sin la arqueolog\u00ed\u00ada, da verdadero significado al presente e ilumina el futuro. (Sl 119:105; 2Pe 1:19-21.) D\u00e9bil, sin duda, ser\u00e1 la fe que necesite de ladrillos desmoronados, vasijas rotas y muros derruidos para sustentarse en ellos como si de una muleta se tratase.<\/p>\n<p>Conclusiones arqueol\u00f3gicas poco fiables. Si bien es cierto que los descubrimientos arqueol\u00f3gicos a veces han refutado las cr\u00ed\u00adticas de quienes cuestionan los relatos b\u00ed\u00adblicos o la historicidad de ciertos sucesos y han ayudado a personas sinceras afectadas por dichos argumentos, no han silenciado a los cr\u00ed\u00adticos de la Biblia ni son un fundamento verdaderamente s\u00f3lido del que depende la confianza en el registro b\u00ed\u00adblico. Las conclusiones que se extraen de la mayor parte de las excavaciones dependen principalmente del razonamiento deductivo e inductivo de los investigadores, quienes, al igual que los detectives, re\u00fanen las pruebas en las que se basan para apoyar unas conclusiones. Aun hoy d\u00ed\u00ada, aunque los detectives descubran y re\u00fanan una cantidad impresionante de prueba circunstancial y material, cualquier caso fundado tan solo en dicha prueba, pero que carezca de testigos presenciales dignos de cr\u00e9dito, ser\u00ed\u00ada considerado muy d\u00e9bil si se presentara ante un tribunal. Cuando las sentencias solo se han basado en este tipo de prueba, se han cometido injusticias y errores graves. Por consiguiente, es razonable esperar que sea m\u00e1s probable incurrir en este error cuando entre la investigaci\u00f3n y el acontecimiento han transcurrido dos o tres mil a\u00f1os.<br \/>\nEl arque\u00f3logo R. J. C. Atkinson traz\u00f3 un paralelo similar, al decir: \u2020\u0153No puedo por menos que imaginar lo dif\u00ed\u00adcil que les resultar\u00ed\u00ada a los arque\u00f3logos del futuro la tarea de reconstruir el dogma, el ritual y la doctrina de las iglesias cristianas solo a partir de las ruinas de los edificios eclesi\u00e1sticos, sin la ayuda de alg\u00fan documento escrito o inscripci\u00f3n. Nos hallamos, por lo tanto, ante una situaci\u00f3n parad\u00f3jica para la arqueolog\u00ed\u00ada: siendo el \u00fanico m\u00e9todo que el hombre tiene \u2014en ausencia de registros escritos\u2014 de investigar su pasado, se convierte gradualmente en un medio de estudio impr\u00e1ctico al aproximarse a los aspectos de la vida m\u00e1s espec\u00ed\u00adficamente humanos\u2020\u009d. (Stonehenge, Londres, 1956, p\u00e1g. 167.)<br \/>\nPero el que a los arque\u00f3logos no les sea posible presentar el pasado antiguo m\u00e1s que con una exactitud aproximada no es el \u00fanico problema. A pesar de su deseo de mantener un punto de vista puramente objetivo al estudiar las pruebas que desentierran, est\u00e1n \u2014al igual que otros cient\u00ed\u00adficos\u2014 sujetos a las debilidades humanas, as\u00ed\u00ad como a las inclinaciones y ambiciones personales, lo que puede llevarlos a un razonamiento equivocado. El profesor W. F. Albright menciona este inconveniente en el siguiente comentario: \u2020\u0153Por otra parte, hay peligro en buscar nuevos descubrimientos y novedosos puntos de vista, hasta el grado de menospreciar unas obras m\u00e1s antiguas que tienen m\u00e1s valor. Esto es particularmente cierto en campos como el de la arqueolog\u00ed\u00ada y la geograf\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblicas, en donde el dominio de los instrumentos y m\u00e9todos de investigaci\u00f3n es tan arduo que siempre existe la tentaci\u00f3n de descuidar un m\u00e9todo preciso, substituyendo con h\u00e1biles combinaciones y brillantes suposiciones una obra m\u00e1s lenta y sistem\u00e1tica\u2020\u009d. (Atlas Hist\u00f3rico Westminster de la Biblia, edici\u00f3n de G. E. Wright, 1956, p\u00e1g. 9.)<\/p>\n<p>Diferencias en la dataci\u00f3n. Al considerar las fechas que los arque\u00f3logos asignan a sus hallazgos, es muy importante tener en cuenta lo expuesto con anterioridad. A este respecto, Merrill F. Unger dice: \u2020\u0153Por ejemplo, Garstang fecha la ca\u00ed\u00adda de Jeric\u00f3 c. 1400 a. E.C. [&#8230;]; Albright apoya la fecha de c. 1290 a. E.C. [&#8230;]; Hugues Vincent, el acreditado arque\u00f3logo de Palestina, defiende el a\u00f1o 1250 a. E.C. [&#8230;]; mientras que para H. H. Rowley, Rams\u00e9s II es el Fara\u00f3n de la opresi\u00f3n y el \u00e9xodo aconteci\u00f3 bajo su sucesor, Marniptah [Merneptah], alrededor de 1225 a. E.C.\u2020\u009d. (Archaeology and the Old Testament, p\u00e1g. 164, nota 15.) A la vez que argumenta en favor de la fiabilidad del proceso y del an\u00e1lisis arqueol\u00f3gico moderno, el profesor Albright reconoce que \u2020\u0153a los no especialistas todav\u00ed\u00ada les es muy dif\u00ed\u00adcil abrirse camino entre los datos y las conclusiones contradictorias de los arque\u00f3logos\u2020\u009d. (Arqueolog\u00ed\u00ada de Palestina, p\u00e1g. 258.)<br \/>\nCon el fin de fechar los objetos descubiertos, se ha empleado el reloj de radiocarbono y otros m\u00e9todos modernos. No obstante, el siguiente comentario de G. Ernest Wright en The Biblical Archaeologist (1955, p\u00e1g. 46) pone de manifiesto que este m\u00e9todo carece de una total exactitud: \u2020\u0153Puede advertirse que el nuevo m\u00e9todo de carbono 14 para fechar ruinas antiguas no ha estado tan exento de error como se esperaba. [&#8230;] Algunas pruebas han dado resultados que sin duda eran err\u00f3neos, probablemente por diversas razones. Por el momento, solo es posible confiar en los resultados, sin cuestionarlos, cuando se han hecho varias pruebas con resultados casi id\u00e9nticos y cuando mediante otros m\u00e9todos de c\u00e1lculo parece confirmarse la fecha [cursivas nuestras]\u2020\u009d. M\u00e1s recientemente, The New Encyclop\u00e6dia Britannica (Macrop\u00e6dia, 1976, vol. 5, p\u00e1g. 508) coment\u00f3: \u2020\u0153Cualquiera que sea la causa [&#8230;], parece fuera de duda que la dataci\u00f3n con carbono 14 carece de la exactitud que los historiadores tradicionalistas quisieran que tuviese\u2020\u009d. (V\u00e9ase CRONOLOG\u00ed\u008dA [Fechas arqueol\u00f3gicas].)<\/p>\n<p>Valor relativo de las inscripciones. Se han encontrado miles y miles de inscripciones antiguas que se est\u00e1n interpretando. Albright dice: \u2020\u0153Los documentos escritos forman, y con mucho, el m\u00e1s importante cuerpo singular de material descubierto por los arque\u00f3logos. De ah\u00ed\u00ad que sea extremadamente importante lograr una clara idea de su car\u00e1cter y de nuestra habilidad para interpretarlos\u2020\u009d. (Atlas Hist\u00f3rico Westminster de la Biblia, p\u00e1g. 11.) Estas pueden estar escritas en trozos de alfarer\u00ed\u00ada, tablillas de arcilla, papiros, o esculpidas en granito. No obstante, cualquiera que sea el material utilizado, ha de sopesarse y probarse en cuanto a valor y fiabilidad a la informaci\u00f3n que transmiten. El error o la falsedad intencional pueden ponerse por escrito \u2014y con frecuencia as\u00ed\u00ad ha sucedido\u2014 tanto en piedra como en papel. (V\u00e9anse CRONOLOG\u00ed\u008dA [Cronolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica e historia seglar]; SARG\u00ed\u201cN.)<br \/>\nPor ejemplo, el registro b\u00ed\u00adblico relata que Adram\u00e9lec y Sar\u00e9zer, hijos de Senaquerib, mataron a su padre, y que Esar-had\u00f3n, otro de sus hijos, le sucedi\u00f3 en el trono. (2Re 19:36, 37.) No obstante, una cr\u00f3nica de Babilonia dec\u00ed\u00ada que a Senaquerib lo hab\u00ed\u00ada asesinado su hijo en una revuelta el d\u00ed\u00ada vig\u00e9simo de Tebet. Tanto Nabonido, rey babilonio del siglo VI a. E.C., como Beroso, sacerdote babilonio del siglo III a. E.C., presentan la misma versi\u00f3n en sus escritos, a saber, que Senaquerib muri\u00f3 a manos de uno solo de sus hijos. Sin embargo, en un fragmento del Prisma de Esar-had\u00f3n descubierto m\u00e1s tarde, este hijo de Senaquerib que le sucedi\u00f3 en el trono \u2014el propio Esar-had\u00f3n\u2014 afirma con claridad que sus hermanos (plural) se rebelaron y mataron a su padre, despu\u00e9s de lo cual huyeron. Al comentar sobre este asunto en Universal Jewish History (1948, vol. 1, p\u00e1g. 27) Philip Biberfeld dice: \u2020\u0153La Cr\u00f3nica de Babilonia, Nabonido y Beroso estaban equivocados; solo el registro b\u00ed\u00adblico demostr\u00f3 ser fidedigno. La inscripci\u00f3n de Esar-had\u00f3n lo confirm\u00f3 hasta en los m\u00ed\u00adnimos detalles, as\u00ed\u00ad que demostr\u00f3 ser m\u00e1s exacto en lo que respecta a este suceso de la historia asirobabilonia que las propias fuentes babilonias mismas. Este es un hecho de m\u00e1xima importancia, incluso para la evaluaci\u00f3n de fuentes contempor\u00e1neas que no est\u00e9n en concordancia con la tradici\u00f3n b\u00ed\u00adblica\u2020\u009d.<\/p>\n<p>Problemas para descifrar y traducir. Asimismo, es necesario que el cristiano demuestre la debida cautela antes de aceptar sin reservas la interpretaci\u00f3n que se da de las muchas inscripciones halladas en los diversos idiomas antiguos. En algunos casos, como el de la Piedra Rosetta y la inscripci\u00f3n de Behist\u00fan, los especialistas han adquirido un amplio conocimiento de un lenguaje desconocido hasta ese momento, gracias a comparar relatos escritos en dicho lenguaje con otros paralelos escritos en otro idioma conocido. Sin embargo, no deber\u00ed\u00ada esperarse que tales aportaciones resolviesen todos los problemas o permitiesen obtener un entendimiento pleno del lenguaje con todos sus matices y expresiones idiom\u00e1ticas. Incluso el entendimiento de los idiomas b\u00ed\u00adblicos b\u00e1sicos \u2014hebreo, arameo y griego\u2014 ha progresado de manera considerable en tiempos recientes, y todav\u00ed\u00ada son objeto de estudio. En lo que ata\u00f1e a la Palabra inspirada de Dios, es l\u00f3gico esperar que el Autor de la Biblia nos capacite para obtener el entendimiento correcto de su mensaje por medio de las traducciones que est\u00e1n disponibles en los idiomas modernos. Pero no ocurre lo mismo con los escritos de las naciones paganas.<br \/>\nEn la obra El misterio de los hititas (de C. W. Ceram, Destino, 1981, p\u00e1gs. 103, 107), se recoge un comentario sobre un prestigioso asiri\u00f3logo que contribuy\u00f3 a descifrar el idioma \u2020\u0153hitita\u2020\u009d, con el que se ilustra bien la necesidad de ser precavidos y se pone de manifiesto una vez m\u00e1s que las dificultades existentes para descifrar las inscripciones antiguas a menudo no reciben un tratamiento tan objetivo como cabr\u00ed\u00ada esperar. Ceram dice: \u2020\u0153En [su] obra, que es un verdadero prodigio, las revelaciones de capital importancia se entrelazan con ingeniosos errores [&#8230;] [;] contiene errores de bulto, pero como est\u00e1n apoyados por argumentaciones que a primera vista parecen irrebatibles, se ha tardado muchos a\u00f1os en poder descubrirlos y eliminarlos\u2020\u009d. A continuaci\u00f3n, pasa a hablar sobre la fuerte obstinaci\u00f3n de este docto ante cualquier intento de modificar sus hallazgos. Despu\u00e9s de muchos a\u00f1os, finalmente consinti\u00f3 en hacer algunos cambios, y como resultado, \u00c2\u00a1modific\u00f3 aquellas lecturas que, como m\u00e1s tarde se demostr\u00f3, eran las acertadas! Al relatar la violenta disputa cargada de recriminaciones personales que surgi\u00f3 entre este docto y otro erudito de la escritura cuneiforme \u2020\u0153hitita\u2020\u009d, Ceram escribe: \u2020\u0153Quien tilde de impertinente el tono de esta pol\u00e9mica, olvida que un gran problema [&#8230;] exige un abandono total por parte del investigador, que a su soluci\u00f3n debe consagrar toda una vida\u2020\u009d. En consecuencia, a pesar de que el tiempo y el estudio han eliminado muchos errores en la interpretaci\u00f3n de las inscripciones antiguas, hacemos bien en tener presente que es probable que las futuras investigaciones resulten en otros ajustes.<br \/>\nEstos hechos realzan la superioridad de la Biblia como fuente de conocimiento confiable, de informaci\u00f3n veraz y gu\u00ed\u00ada segura. Este conjunto de documentos escritos \u2014llegado hasta nosotros no por excavaci\u00f3n, sino preservados por su Autor, Jehov\u00e1 Dios\u2014 nos ha legado el cuadro m\u00e1s claro del pasado del hombre. La Biblia es \u2020\u0153viva, y ejerce poder\u2020\u009d (Heb 4:12), y es la \u2020\u0153palabra del Dios vivo y duradero\u2020\u009d. \u2020\u0153Toda carne es como hierba, y toda su gloria es como una flor de la hierba; la hierba se marchita, y la flor se cae, pero el dicho de Jehov\u00e1 dura para siempre.\u2020\u009d (1Pe 1:23-25.)<\/p>\n<p>[Fotograf\u00ed\u00ada en la p\u00e1gina 197]<br \/>\nEstela en la que Merneptah, hijo de Rams\u00e9s II, se jacta de su victoria sobre Israel; es la \u00fanica menci\u00f3n conocida del nombre Israel en un documento egipcio antiguo<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La arqueolog\u00eda nos abre una nueva puerta para el estudio de las civilizaciones antiguas, lo que a su vez nos ayuda a entender mejor e interpretar adecuadamente los documentos hist\u00f3ricos antiguos, tanto seculares como b\u00edblicos. Esta investigaci\u00f3n arqueol\u00f3gica de la vida antigua incluye el estudio de los monumentos, inscripciones, lenguaje, literatura, arte, arquitectura, implementos, casas, ciudades, y todos los vestigios del hombre y sus actividades. Aplicada a los estudios de la Biblia, cada una de las \u00e1reas de la investigaci\u00f3n b\u00edblica es iluminada y enfocada correctamente por el conocimiento que viene de la arqueolog\u00eda del Medio Oriente.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La arqueolog\u00eda y la historia b\u00edblica. Los descubrimientos arqueol\u00f3gicos han ampliado y profundizado nuestro entendimiento de cada uno de los per\u00edodos mayores de la historia b\u00edblica. La \u00e9poca de los Patriarcas se ilumin\u00f3 mediante el trabajo arqueol\u00f3gico que se hizo en muchas de las ciudades de ese tiempo\u2014Hai, Siquem, Betel, Beerseba, Cerar, Dot\u00e1n, Jerusal\u00e9n\u2014y el descubrimiento de verdaderos textos literarios de ese per\u00edodo\u2014las tablillas de Nuzi y Mari. Tambi\u00e9n se clarifican detalles m\u00e1s peque\u00f1os. \u00bfC\u00f3mo fue que Isaac no anul\u00f3 su bendici\u00f3n a Jacob cuando descubri\u00f3 que Esa\u00fa no la hab\u00eda recibido como era su plan (Gn. 27:34\u201341)? Las tablillas de Nuzi muestran que en el tiempo de los patriarcas una bendici\u00f3n oral era comprometedora, aun en una corte de justicia (Cyrus Gordon, <em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">BA<\/a><\/em>, III, 1, p. 8). \u00bfC\u00f3mo fue que Lab\u00e1n, con toda autoridad, pudo apuntar a sus nietos y decir, \u00ablas hijas son hijas m\u00edas, y los hijos, hijos m\u00edos son\u00bb (Gn. 31:43)? Las tablillas de Nuzi muestran que en aquel d\u00eda el abuelo ejerc\u00eda el control sobre sus nietos (<em>ibid<\/em>).<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como resumen de la abundante luz arrojada sobre los reyes de la Biblia, podemos notar que los descubrimientos arqueol\u00f3gicos confirman la existencia de cuarentai\u00fan reyes (R.D. Wilson, <em>A Scientific Investigation of the Old Testament<\/em>, The Sunday School Times Co., Filadelfia, 1926, pp. 72\u201373).<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La arqueolog\u00eda como un comentario. Por generaciones los estudiantes de la Biblia han recurrido a los comentarios cuando necesitaron alguna luz en relaci\u00f3n con alg\u00fan pasaje b\u00edblico. En tiempos modernos la arqueolog\u00eda ha provisto un enorme nuevo comentario. Los estudiosos de la Biblia podr\u00edan hacer conjeturas en cuanto al sentido de la declaraci\u00f3n que aparece tres veces en el Pentateuco: \u00abNo guisar\u00e1s el cabrito en la leche de su madre\u00bb (Ex. 23:19; 34:26; Dt. 14:21); pero no fue hasta que se descubrieron las tablillas de Ras Shamra (excavadas en 1929), y se estudiaron (1930 hasta el presente), que pudimos saber que el asunto se refer\u00eda a una pr\u00e1ctica ritual pagana: una de las tablillas de Ras Shamra indica que si uno quiere agradar a cierta deidad, debe cocinar un cabrito en leche. El antiguo Israel estaba siendo advertido de no ceder a las pr\u00e1cticas paganas de los pueblos vecinos.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">En suma, se han escrito libros completos desde un punto de vista arqueol\u00f3gico en los varios per\u00edodos y \u00e1reas del estudio de la Biblia. Un ejemplo es John Garstang, <em>Joshua, Judges<\/em>, Constable, Londres, 1931.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. La arqueolog\u00eda y la dataci\u00f3n de los libros de la Biblia. Varios cr\u00edticos han fechado estos libros mucho m\u00e1s tarde de lo que requerir\u00eda su evidencia interna. Wellhausen y sus seguidores hicieron del Pentateuco una compilaci\u00f3n tard\u00eda (siglos noveno al quinto a.C.), como mil a\u00f1os despu\u00e9s de los d\u00edas de Abraham y cientos de a\u00f1os despu\u00e9s del tiempo de Mois\u00e9s. Sin embargo, los descubrimientos arqueol\u00f3gicos, tales como las tablillas de Nuzi, muestran que el trasfondo del Pentateuco es muy antiguo y no debe fecharse como si tuviesen un trasfondo tard\u00edo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos de los Salmos han sido fechados como compuestos en los per\u00edodos persas y griegos (siglo sexto al tercero a.C.), y aun en el tiempo herodiano. Una y otra vez la evidencia de Ras Shamra ha demostrado que muchos Salmos que hab\u00edan sido fechados como tard\u00edos por algunos cr\u00edticos deben volver a su antigua fecha (W. F. Albright, <em>The Archaelogy of Palestina<\/em>, Penguin, Baltimore, revised 1956, pp. 226\u2013227). Podr\u00edan darse otras ilustraciones de c\u00f3mo las fechas deben empujarse hasta una posici\u00f3n antigua, a causa de la evidencia arqueol\u00f3gica.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Arqueolog\u00eda y evidencias. El valor apolog\u00e9tico que tiene la arqueolog\u00eda es tan conocido que casi no necesita mencionarse. Encontramos que la historia b\u00edblica es confirmada en cada uno de sus per\u00edodos, tanto en sus \u00e1reas generales como en detalles min\u00fasculos. Esto se ve en la exactitud del trasfondo patriarcal (evidenciada por las tablillas de Nuzi, Mari y otras m\u00e1s), en detalles espec\u00edficos como la confirmaci\u00f3n de la existencia de los hititas, pueblo que antes era dudoso (evidenciado por Boghaz-Koi, cf. Free, <em>Archaeology and Bible History<\/em>, Scripture Press, Wheaton, Illinois, 5th ed., 1956, pp. 125\u2013126) o individuos mencionados una sola vez, tales como Sarg\u00f3n (Is. 20:1; cf. los descubrimientos en Khorsabad, <em>ibid<\/em>, pp. 200\u2013201) o narraciones dudosas, como el fracaso de Senaquerib cuando trat\u00f3 de tomar Jerusal\u00e9n (2 R. 19:35\u201336; confirmado porque Senaquerib no se jact\u00f3 de haber capturado la ciudad\u2014s\u00f3lo pudo decir \u00abencerr\u00e9 a Ezequ\u00edas como a un p\u00e1jaro en su jaula\u00bb. De manera que, tanto ejemplos generales como espec\u00edficos sobre la veracidad hist\u00f3rica de la Biblia podr\u00edan ser multiplicados (Millar Burrows, <em>What Mean Those Stones<\/em>, American Schools of Oriental Research, New Haven, 1941, p. 281).<\/li>\n<li>Arqueolog\u00eda y ex\u00e9gesis. La arqueolog\u00eda no s\u00f3lo arroja luz sobre la situaci\u00f3n hist\u00f3rica en general, sino que con frecuencia le aclara al ex\u00e9geta el significado particular de las palabras y frases. La afirmaci\u00f3n sobre Mois\u00e9s de que \u00absus ojos nunca se oscurecieron, ni perdi\u00f3 su vigor\u00bb (Dt. 34:7), ha causado problemas a los int\u00e9rpretes de todos los tiempos. La palabra traducida \u00abvigor\u00bb (<em>l\u0113a\u1e25<\/em>) es similar a la palabra que en hebreo se usa para maxilar, de ah\u00ed que algunos por extensi\u00f3n la tradujeron como \u00abdientes\u00bb (Jer\u00f3nimo en la Vulgata). El descubrimiento de las tablillas de Ras Shamra arroj\u00f3 luz objetiva sobre el problema, ya que all\u00ed aparece la palabra dos veces en el sentido de vigor viril o fuerza natural. Tanto Jer\u00f3nimo como los traductores griegos estaban equivocados, pero la <a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">RV60<\/a> ten\u00eda la raz\u00f3n al traducir \u00abvigor\u00bb (Albright, <em>BASOR<\/em> 94). Podr\u00edan darse muchos otros ejemplos de c\u00f3mo las palabras y frases, tanto del AT como del NT, quedan aclaradas. No hace mucho se abri\u00f3 toda una nueva \u00e1rea de estudio al principio de este siglo, y se debi\u00f3 al descubrimiento de papiros griegos que en su texto conten\u00edan material no literario de la vida diaria. Los papiros fueron hallados en Egipto.<\/li>\n<li>Arqueolog\u00eda y hermen\u00e9utica. Con frecuencia la interpretaci\u00f3n de un pasaje depende en gran manera de un conocimiento correcto de los factores hist\u00f3ricos, geogr\u00e1ficos y ling\u00fc\u00edsticos. Como ya hemos dicho, la arqueolog\u00eda es una ayuda necesaria en todo esto. M\u00e1s aun, una traducci\u00f3n correcta es un requisito primario, y es aqu\u00ed donde las fuentes arqueol\u00f3gicas son de ayuda constante. Por ejemplo, es necesario saber si eran los dientes o el vigor f\u00edsico de Mois\u00e9s los que nunca decayeron para poder interpretar correctamente el pasaje de Dt. 34:7.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">En relaci\u00f3n con el NT, un gran n\u00famero de palabras han sido ampliadas en su significado y otras interpretaciones antiguas modificadas definidamente por el descubrimiento de los papiros no literarios. Fue Adolph Deissmann el primero en hacer notar la gran importancia de estos papiros (<em>Light from the Ancient East<\/em>, Doran, New York, 1927).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VII. La arqueolog\u00eda y el marco hist\u00f3rico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para poder tener una comprensi\u00f3n adecuada de las Escrituras, uno necesita conocer el medio ambiente hist\u00f3rico en los cuales se desenvolvieron sus acontecimientos. Por ejemplo, uno se desorienta al ver c\u00f3mo Lab\u00e1n persigue a Jacob y Raquel para recobrar las im\u00e1genes (\u00eddolos) de la familia que Raquel hab\u00eda robado (Gn. 31:19\u201323). Al descubrirse las tablillas de Nuzi esta conducta intrigante qued\u00f3 aclarada, ya que muestran que si alguno pose\u00eda las im\u00e1genes del padre de la familia, entonces pod\u00eda reclamar la herencia de la familia. A la luz de esta evidencia uno puede entender f\u00e1cilmente el apuro de Lab\u00e1n por recobrar las im\u00e1genes que cre\u00eda llevaba Jacob, y al cual no quer\u00eda como heredero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como mil a\u00f1os despu\u00e9s del per\u00edodo patriarcal, se narra que Salom\u00f3n recibi\u00f3 como visita a la pintoresca reina de Sab\u00e1, relato que a menudo se ten\u00eda como espurio. Algunos encontraban en el relato un aire de irrealidad, pero los descubrimientos arqueol\u00f3gicos de los anales asirios han esfumado la cr\u00edtica. Estos documentos nos entregan detalles ver\u00eddicos de la tierra de Sab\u00e1 al principio del primer milenio a.C. que confirman su realidad hist\u00f3rica. Tal como el profesor James Montgomery de la Universidad de Pennsylvania lo ha hecho notar, el ambiente hist\u00f3rico de Salom\u00f3n y la reina de Sab\u00e1 tal como la Biblia lo describe es \u00abtotalmente correcto\u00bb (<em>Arabia and the Bible<\/em>, University of Pennsylvania Press, Filadelfia, 1934, p. 180).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VIII. La arqueolog\u00eda y la cr\u00edtica literaria. La Cr\u00edtica Literaria tiene que ver con la paternidad literaria, la fecha, el prop\u00f3sito y la integridad de los libros de la Biblia. La paternidad literaria evidente de los libros de la Biblia a menudo se niega en base a que el libro tiene un trasfondo demasiado tard\u00edo para pertenecer al autor que se afirma. De esta forma, seg\u00fan muchos cr\u00edticos el Pentateuco no pudo ser obra de Mois\u00e9s por el supuesto trasfondo tard\u00edo. Pero al ser descubiertas las tablillas de Nuzi en el siglo veinte y de Mari, al igual que otras tambi\u00e9n, estas tablillas demostraron justamente lo contrario\u2014un trasfondo temprano, y de esta forma se quit\u00f3 toda objeci\u00f3n a la paternidad literaria de Mois\u00e9s. Podr\u00edan darse muchos otros ejemplos notables sacados de la arqueolog\u00eda para aclarar problemas de fecha y paternidad literaria de los libros del AT. Una y otra vez la alta cr\u00edtica queda sin base alguna (cf. W. F. Albright, <em>Archaeology of Palestine<\/em>, p. 225).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La evidencia arqueol\u00f3gica tambi\u00e9n confirma las fechas tempranas de la composici\u00f3n del NT. Por ejemplo, el supuesto uso anacr\u00f3nico de <em>didaskalos<\/em> o maestro, que se\u00f1ala una fecha tard\u00eda para el Evangelio de Juan queda anulado por el descubrimiento de inscripciones osarias antiguas que conten\u00edan la palabra (<em>ibid.<\/em>, p. 244).<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>La arqueolog\u00eda y la teolog\u00eda. El te\u00f3logo se mete en problemas cuando se hacen preguntas en cuanto a la bondad de Dios. Por ejemplo, los mandamientos de Dios de arrasar con los paganos cananeos de las tierra prometida son perturbadores (Dt. 7:1\u20135). \u00bfC\u00f3mo se armoniza esto con la bondad de Dios? En cuanto a este preciso punto los descubrimientos arqueol\u00f3gicos muestran que los cananeos ten\u00edan un culto licencioso y corrompido, tal como lo evidencian las tablillas de Ras Shamra, lo que hizo necesario que el juicio cayera sobre ellos.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">El te\u00f3logo sistem\u00e1tico trabaja con un cuerpo de verdad revelada. Si se presenta esta revelaci\u00f3n como inexacta, hist\u00f3ricamente incorrecta, y llena de contradicciones, \u00bfqu\u00e9 le queda al te\u00f3logo como cimiento sobre el cual edificar? Los resultados de la investigaci\u00f3n arqueol\u00f3gica han demostrado el s\u00f3lido apoyo que hay a favor de la revelaci\u00f3n que los cristianos aceptan y para la teolog\u00eda que de ella se deriva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Obras generales: W.F. Albright, <em>The Archaeology of Palestina<\/em> (1956); <em>The Archaeology of Palestina and the Bible<\/em> (1935); <em>Archaeology and the Religion of Israel; From de Stone Age to Christianity<\/em>; Millar Borrows, <em>What Mean These Stones<\/em>; Jack Finegan, <em>Light from the Ancient Past<\/em>. Obras que tratan directamente la arqueolog\u00eda b\u00edblica: J.F. Free, <em>Archaeology and the Bible History<\/em>; Merril F. Unger, <em>Archaeology and the Old Testament<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Joseph P. Free<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><em>BA <\/em><\/a><em>Biblical Archaeologist<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">RV60 <\/a>Reina-Valera, Revisi\u00f3n 1960<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (55). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span ><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. General<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La \u201carqueolog\u00eda b\u00edblica\u201d, rama especializada de la moderna ciencia de la arqueolog\u00eda, selecciona aquellos restos materiales de Palestina y pa\u00edses vecinos relacionados con la \u00e9poca y la historia b\u00edblicas. Estos incluyen los restos de edificios, objetos de arte, inscripciones y todo elemento que ayude a comprender la historia, la vida, y las costumbres de los hebreos y otros pueblos que, como los egipcios, los fenicios, los sirios, los asirios y los babilonios, estuvieron en contacto con ellos y les dejaron su influencia. El inter\u00e9s en los lugares y las \u00e9pocas mencionados en la Biblia proporcion\u00f3 el impulso inicial para muchas de las primeras excavaciones, y el cuadro m\u00e1s amplio que actualmente tenemos del fondo religioso, hist\u00f3rico, y \u00e9tico de la Biblia basado en los descubrimientos arqueol\u00f3gicos ha contribuido notablemente a explicar, ilustrar e, incluso, corroborar muchas afirmaciones b\u00edblicas, como tambi\u00e9n a contrarrestar teor\u00edas insuficientemente basadas en los hechos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las limitaciones de la arqueolog\u00eda se deben al amplio lapso de tiempo y al espacio que debe cubrirse, como tambi\u00e9n al albur de la conservaci\u00f3n de los elementos. Los objetos de madera, cuero, o tela raramente sobreviven y debemos suponer su existencia. Ninguno de los lugares b\u00edblicos ha sido excavado completamente, y es probable que nunca lo ser\u00e1. S\u00f3lo en a\u00f1os recientes los m\u00e9todos precisos de estratificaci\u00f3n y registro han permitido la realizaci\u00f3n de comparaciones detalladas entre los diversos lugares excavados. Esto ha permitido revisar algunas conclusiones anteriores, <etiqueta id=\"#_ftn952\" name=\"_ftnref952\" title=\"\">p. ej.<\/etiqueta> la fijaci\u00f3n de la fecha que hab\u00eda establecido Garstang para los muros de Jeric\u00f3 a unos cuantos siglos antes por Kenyon. Adem\u00e1s, la escasez de inscripciones procedentes de Palestina misma significa que es limitado el conocimiento extrab\u00edblico directo acerca de la vida y el pensamiento de los pueblos primitivos. Como la arqueolog\u00eda, que es una rama de la historia, se ocupa principalmente de los elementos materiales, nunca podr\u00e1 someter a prueba las grandes doctrinas b\u00edblicas tales como la existencia y la actividad redentora de Dios y de Cristo, el Verbo encarnado.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='text-indent:18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En Palestina (aceptando que este t\u00e9rmino incluya los modernos estados de Israel y Jordania) se utiliz\u00f3 por primera vez la t\u00e9cnica arqueol\u00f3gica del fechado sucesivo. En Tell el-Hesi, en 1890, Flinders Petrie lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que pod\u00edan distinguirse diferentes niveles de ocupaci\u00f3n tomando como base la alfarer\u00eda caracter\u00edstica y otros rasgos t\u00edpicos correspondientes. Este esquema estratigr\u00e1fico y tipol\u00f3gico se aplica actualmente en todo el mundo; excavadores posteriores lo han mejorado en Palestina, especialmente en Tell Beit Mirs\u00edn, Samaria, Laquis, y Jeric\u00f3. Por comparaci\u00f3n entre los sitios excavados en Palestina y en otros lugares se ha establecido una red de descubrimientos interrelacionados, que, unidos a los registros hist\u00f3ricos ofrecen una cronolog\u00eda extraordinariamente ajustada a partir del 4\u00ba milenio <etiqueta id=\"#_ftn953\" name=\"_ftnref953\" title=\"\">a.C. Las fechas anteriores a esa \u00e9poca son imprecisas todav\u00eda, aun cuando el m\u00e9todo del carbono 14 proporciona algunos resultados. La tabla que acompa\u00f1a a este art\u00edculo presenta las denominaciones a<\/etiqueta>ctualmente aceptadas para dichos per\u00edodos arqueol\u00f3gicos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>Clasificaci\u00f3n de los per\u00edodos arqueol\u00f3gicos.<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. Prehistoria<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El Cercano Oriente fue el escenario del primer surgimiento del hombre como recolector de alimentos en el per\u00edodo paleol\u00edtico, y vestigios del mismo se han encontrado en las cuevas del Carmelo (Wadi al-Mugharah), en Eyn\u00e1n, y en Oren. Luego de un intervalo aparecen nuevamente rastros del hombre como recolector de alimentos en la llamada \u201crevoluci\u00f3n neol\u00edtica\u201d. Muchos especialistas encuentran asociaciones primitivas con la Europa prehist\u00f3rica m\u00e1s bien que con el \u00c1frica, y relaciones f\u00edsicas con los tipos neandertales europeos. Asentamientos abiertos con chozas fechadas <etiqueta id=\"#_ftn955\" name=\"_ftnref955\" title=\"\">ca. 9000 a.C. se encontraron en Shanidar (Irak), Eyn\u00e1n (lago Hul\u00e9), Jeric\u00f3, y Beidha (cerca de Petra). Estos conducen al neol\u00edtico B precer\u00e1mico con la iniciaci\u00f3n de la econom\u00eda d<\/etiqueta>e producci\u00f3n. De esta \u00e9poca (ca. 7500 a.C.) se han encontrado en Jeric\u00f3 s\u00f3lidas defensas, adem\u00e1s de cr\u00e1neos desusadamente emplastados y estatuillas cuyo prop\u00f3sito no se ha podido determinar. Se han hallado rastros de sitios neol\u00edticos en Yarmuk y Galilea (Shaar Haggol\u00e1n). Son contempor\u00e1neos de los asentamientos en el Nilo, Chipre, y el vaile del Tigris (Jarmo).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el per\u00edodo calcol\u00edtico hay pinturas murales, alfarer\u00eda pintada, y cabezas de hachas simples de cobre que provienen del valle del Jord\u00e1n, Telulat Ghassul, Esdrael\u00f3n, cerca de Gaza, y el <etiqueta id=\"#_ftn956\" name=\"_ftnref956\" title=\"\">N del Neguev. Los objetos de metal aparecen gradualmente y su uso se difunde, y los modelos en arcilla indican que los techos curvos abovedados constitu\u00edan una caracter\u00edstica de los dep\u00f3sitos subterr\u00e1neos (Abu Matar)<\/etiqueta>, de las cisternas cavadas en la roca, y de algunas viviendas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La transici\u00f3n a la edad de bronce temprana todav\u00eda est\u00e1 mal definida en Palestina. Algunos creen encontrar rastros en una cantidad de asentamientos que posteriormente se convirtieron en ciudades-estados (Meguido, Jeric\u00f3, Bet-s\u00e1n, Bet-yerah, y Tell el-Fara cerca de Siquem), o fueron posteriormente abandonados durante un tiempo (Samaria y Tell en-Nasbeh). Hubo invasores, probablemente antiguos n\u00f3madas del N o el <etiqueta id=\"#_ftn957\" name=\"_ftnref957\" title=\"\">E, que introdujeron un nuevo tipo d<\/etiqueta>e alfarer\u00eda y que enterraban sus muertos en fosas comunes cavadas en las rocas. Estas tumbas a veces incluyen tipos cer\u00e1micos conocidos por el per\u00edodo calcol\u00edtico tard\u00edo que precedi\u00f3 a esta \u00e9poca, objetos pulidos y alfarer\u00eda pintada de Esdrael\u00f3n que posteriormente se hallaron en abundancia (BTe I). Se ha utilizado el t\u00e9rmino protourbano, correspondiente al per\u00edodo protoliterario (Jemdet Nasr) en Irak ca. 3200 a.C. para describir esta fase.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. La edad (de bronce) cananea<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En la edad de bronce temprana I comienzan a aparecer las ciudades con muros de adobes. Al mismo tiempo la alfarer\u00eda en el N (Bet-yerah, nivel Il; Bet-s\u00e1n, nivel XI) es diferente de la del <etiqueta id=\"#_ftn958\" name=\"_ftnref958\" title=\"\">S, que se encontr\u00f3 en Ofel (Jerusal\u00e9n), Gezer, Hai, Jeric\u00f3 (VI-VII) y Tell en-Nasbeh. Las ciudades del <\/etiqueta>N continuaron floreciendo en BTe II ca. 2900 a.C. (Meguido, XVI-XVII; Bet-yerah, III; Bet-s\u00e1n, XII), aunque en el S podemos notar alguna influencia egipcia (Jeric\u00f3, IV). La muy progresista ciudad inferior en Arad (IV-I) con sus templos gemelos muestra afinidades con las ciudades cananeas del N (<etiqueta id=\"#_ftn959\" name=\"_ftnref959\" title=\"\">cf. * <\/etiqueta><span style='text-transform:uppercase'>Hai<\/span>). Los textos de Ebla (Siria) ca. 2300 a.C. ya mencionan lugares conocidos posteriormente, p. ej. Laquis, Hazor, Meguido, Gaza. Hubo avances extraordinarios, representados especialmente por una excelente alfarer\u00eda nueva denominada \u201cJirbet Kerak\u201d que muestra la evoluci\u00f3n gradual de las t\u00e9cnicas alfareras en Palestina y Siria.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Alrededor del 2200 a.C. comenzaron a llegar pueblos con costumbres enterratorias caracter\u00edsticas, como tambi\u00e9n alfarer\u00eda y armas propias; se trataba, probablemente, de los amorreos semin\u00f3madas (p. ej. Tell Ajjul, Jeric\u00f3, Meguido). Eran grupos n\u00f3madas cuya presencia en las monta\u00f1as de Palestina fue reconocida posteriormente por los israelitas cuando llegaron (Nm. 13.29; Jos. 5.1; 10.6) y por los textos de execraci\u00f3n procedentes de * <span style='text-transform:uppercase'>Egipto<\/span>.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Otros tipos de alfarer\u00eda, de armas, y de costumbres relativas a sepultura muestran que hubo quienes estuvieron relacionados con las ciudades-estados de Siria y Fenicia, y pronto empiezan a aparecer las numerosas ciudades-estados caracter\u00edsticamente cananeas. Entre sus reyes probablemente se contaban los \u201cgobernantes extranjeros\u201d asi\u00e1ticos (hicsos) que ocuparon Egipto ca. 1730 a.C. Era una \u00e9poca de prosperidad, aunque de frecuentes guerras entre las ciudades. Las ciudades principales ten\u00edan una ciudadela y una ciudad m\u00e1s baja protegida por elevadas murallas (p. ej. Carquemis, Qatna, Hazor, Tell el-Yahudiyeh, Egipto).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La edad de bronce media fue una \u00e9poca en la que grupos semin\u00f3madas, incluyendo los habiru, entre los que bien pueden haberse encontrado los patriarcas, se infiltraron en los montes bajos entre las ciudades defendidas (* <span style='text-transform:uppercase'>Patriarcal, Era<\/span>). En Jeric\u00f3 se han encontrado tumbas de tales pueblos. Las ciudades y sus casas (p. ej. Beit Mirs\u00edn, Meguido, y Jeric\u00f3) siguieron siendo peque\u00f1as, pero con poco cambio hasta que fueron violentamente destruidas (BTa), probablemente por los egipcios (Tutmosis III) cuando rechazaron a los hicsos ca. 1450 a.C. A pesar de sus contactos comerciales con el Mediterr\u00e1neo oriental (alfarer\u00eda mic\u00e9nica), las ciudades paleseinas de las monta\u00f1as se encontraban entonces en mayor pobreza que las ciudades fenicias vecinas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Nuevamente fueron ocupadas las ciudades principales, pero s\u00f3lo para ser saqueadas una vez m\u00e1s en el <etiqueta id=\"#_ftn960\" name=\"_ftnref960\" title=\"\">ss. XIII. Se han visto rastros del ataque israelita dirigido por<\/etiqueta> Josu\u00e9 en las ruinas calcinadas de Hazor, Bet-el, Beit Mirs\u00edn (Debir [?]),y Laquis, pero es imposible confirmar esta afirmaci\u00f3n. Seg\u00fan el <etiqueta id=\"#_ftn961\" name=\"_ftnref961\" title=\"\">AT, Josu\u00e9 no incendi\u00f3 muchos lugares. En Jeric\u00f3 se ha comprobado que la ciudad fue abandonada ca. 1325 a.C., pero los <\/etiqueta>muros derribados que anteriormente se cre\u00eda pertenec\u00edan a este per\u00edodo del BTa (Garstang), ahora se sabe que fueron destruidos en el BTe (Kenyon).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En los sitios correspondientes al BTa en Cana\u00e1n se encontraron ejemplos de por lo menos seis diferentes tipos de *escritura: cuneiforme babil\u00f3nico, hier\u00e1tico y jerogl\u00edfico egipcios, el alfabeto lineal cananeo (predecesor de los alfabetos <etiqueta id=\"#_ftn962\" name=\"_ftnref962\" title=\"\">heb. y <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn963\" name=\"_ftnref963\" title=\"\">gr.), y un alfabeto de 25 a 30 signos cuneiformes relacionados con el de *Ugarit, la escritura sil\u00e1bica de Biblos, y otr<\/etiqueta>as de tipo chipriota o cretense.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Podemos tener una idea de las pr\u00e1cticas religiosas de los cananeos por los restos de sus templos y santuarios en Hazor, Laquis, Meguido, Arad, y otros lugares m\u00e1s, con *altares, mesas para las ofrendas, y muebles destinados al culto. Las estatuillas met\u00e1licas representan a *altar, y las de arcilla a Astart\u00e9. Se las encuentra con frecuencia. Hay tambi\u00e9n *sellos cil\u00edndricos con dioses y diosas, uno de ellos de Bet-el con el nombre Astart\u00e9 en egipcio.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>(Para un an\u00e1lisis nuevo de las pruebas arqueol\u00f3gicas y de otros tipos que apoyan una fecha en el ss. XV a.C. para el \u00e9xodo, v\u00e9ase J. J. Bimson, <i>Redating the Exodus and Conquest<\/i>, 1978.)<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>IV. La edad (de hierro) israelita<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Ya en el ss. XII una nueva serie de tipos cer\u00e1micos decorados, inspirados en formas micenas tard\u00edas pero con elementos locales palestinos, chipriotas, y egipcios, da testimonio del asentamiento filisteo en el <etiqueta id=\"#_ftn964\" name=\"_ftnref964\" title=\"\">SO de Cana\u00e1n. La falta de indicios de la existencia de dicha alfarer\u00eda filistea en sitios hasta ahora relacion<\/etiqueta>ados con Gat constituye un problema. Por lo dem\u00e1s dicha alfarer\u00eda existe en toda Filistea, en la Sefela desde Debir hasta Gezer, y por el N hasta Jope. No aparece en sitios ocupados por otros pueblos mar\u00edtimos y, a no ser por cantidades peque\u00f1as atribuibles al comercio, no se encuentra al principio en las serran\u00edas centrales (Gabaa, Jerusal\u00e9n, Bet-sur, Tell en-Nasbeh), pero ya para el 1050 a.C. se han descubierto rastros de su penetraci\u00f3n en Silo y Bet-s\u00e1n. Estos filisteos fueron los primeros en usar el hierro en Palestina (una daga y un cuchillo de hierro en una tumba en Tell el-Fara), y los israelitas tardaron en romper este monopolio y su consiguiente superioridad econ\u00f3mica (1 S. 13.18\u201322). Acaudaladas y bien construidas fortalezas cananeas resistieron por lo menos un siglo m\u00e1s (Bet-s\u00e1n). En la \u00e9poca de los jueces los israelitas construyeron casas precarias (Bet-el), vivieron en la planta baja de los edificios cananeos capturados (Beit Mirs\u00edn) o se ubicaron precariamente en aldeas toscamente construidas por ellos (Gat, Raqqat). Su alfarer\u00eda tambi\u00e9n era primitiva y pobre comparada con la de los cananeos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La ciudadela de Sa\u00fal en Gabaa (Tell el-Ful) indica que los israelitas adoptaron para sus defensas un sistema norte\u00f1o de muros con casamatas que constitu\u00edan un rasgo caracter\u00edstico de este per\u00edodo en *arquitectura. La vida all\u00ed era simple, aunque se destaca por la importaci\u00f3n de algunas armas de hierro. Siquem ten\u00eda muros de casamata similares que pueden haber sido construidos por Abimelec (Jue. 9), mientras que los de Beit Mirs\u00edn y Bet-semes podr\u00edan ser obra de David cuando fortific\u00f3 Jud\u00e1 contra los filisteos. Aparte de esto, excepto por los muros y defensas de Ofel, no podemos atribuir con certidumbre edificio alguno, de los que hasta el momento se han reconocido, al reinado de David.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La \u00e9poca de Salom\u00f3n muestra un aumento en el uso del hierro y mejores t\u00e9cnicas de construcci\u00f3n. Se utiliz\u00f3 el mismo plan para los edificios que construy\u00f3 en la puerta de las ciudades de Hazor, Gezer y Meguido (1 R. 9.15). Se construyeron residencias para los gobernadores de distrito en Meguido y Hazor, con grandes graneros para almacenar lo recolectado en concepto de impuestos, pagados en grano, en Laquis y Bet-semes. Tambi\u00e9n hay indicios de un extenso programa de construcci\u00f3n de oficinas para la administraci\u00f3n regional. La prosperidad material que caracteriz\u00f3 el reinado de Salom\u00f3n debe haberse debido en gran parte a la construcci\u00f3n y la explotaci\u00f3n de muchas *minas para la obtenci\u00f3n de cobre y hierro. Ezi\u00f3n-geber en \u00c1caba se utiliz\u00f3 para la importaci\u00f3n de muchos art\u00edculos por mar (* <span style='text-transform: uppercase'>Naves y barcos<\/span>). Un pote hallado en Tell Qasileh con la inscripci\u00f3n \u201cOro de Ofir\u201d sirve para corroborar este comercio.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La derrota de los filisteos permiti\u00f3 una indisputada expansi\u00f3n del comercio fenicio, lo que se refleja en la construcci\u00f3n del templo de Salom\u00f3n. El plano sigui\u00f3 un estilo sirofenicio que ya se hab\u00eda adoptado en Hazor y Tell Tainat. La entrada, flanqueada por dos columnas gemelas libres (cf. * <span style='text-transform:uppercase'>Jaqu\u00edn y Boaz<\/span>), conduc\u00eda por un eje directo a trav\u00e9s de un vest\u00edbulo al santuario grande (<\/span><span style=''>h\u00ea&#7733;&#257;l<\/span><span lang=ES style=''>), al peque\u00f1o santuario interior (<\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>d<sup>e<\/sup>&#7687;&#305;&#770;r<\/span><span lang=ES style=''>). Un agregado peculiar a Salom\u00f3n fue la provisi\u00f3n de considerable espacio para el almacenamiento de los tesoros a los lados de este edificio. La decoraci\u00f3n del *templo, con sus querubines, palmas, dise\u00f1os calados o accesorios, puede compararse con los marfiles contempor\u00e1neos descubiertos en Samaria, Arsl\u00e1n Tash (Siria), o Nimrud (Irak), y corroborarse tambi\u00e9n mediante ejemplos m\u00e1s antiguos de *arte en *Ugarit. Otros objetos, tales como altares, tarimas, tenazas, y utensilios diversos se han encontrado en las excavaciones.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La invasi\u00f3n de Sisac I de Egipto, ca. 926 a.C., provoc\u00f3 una gran destrucci\u00f3n que lleg\u00f3 hasta Tell Abu Haw\u00e1n en el N, como tambi\u00e9n en Beit Mirs\u00edn (B) y Bet-semes (IIa). Varias excavaciones han arrojado luz sobre el per\u00edodo de la monarqu\u00eda dividida. En Tirsa (Tell el-Fara) de Vaux ha demostrado que la ciudad fue abandonada despu\u00e9s del ss. X, como se pod\u00eda esperar dado que Omri transfiri\u00f3 su capital a Samaria (1 R. 16.23\u201324), lo que le permiti\u00f3 mantener mejores comunicaciones con los puertos mar\u00edtimos de Fenicia.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En Samaria se dispuso la cima como un barrio real rodeado por un muro de fina alba\u00f1iler\u00eda. Muchos marfiles encontrados en el palacio de Omri-Acab podr\u00edan provenir de las decoraciones o accesorios de la \u201ccasa de marfil\u201d de Acab (1 R. 22.39; Am. 6.4), y algunos tienen inscripciones con marcas fenicias, comunes en los trabajos en *marfil. El tipo de escritura es id\u00e9ntico al de la inscripci\u00f3n de Mesa que se encontr\u00f3 en Dibh\u00e1n y que describe sus relaciones con los israelitas ca. 825 a.C. (* <span style='text-transform:uppercase'>Moabita, Piedra<\/span>). En el atrio del palacio en Samaria hab\u00eda una cisterna abierta o \u201cestanque\u201d, quiz\u00e1s aquel en el que fue lavado el carro de Acab (1 R. 22.38). Sesenta y tres \u00f3straca inscriptos, con cuentas de vino y aceite llevados a los dep\u00f3sitos reales, dan testimonio de la organizaci\u00f3n administrativa, probablemente bajo Jeroboam II.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En Bet-s\u00e1n (V) y Meguido (V) se han encontrado edificios oficiales similares a los de Samaria (I). En Meguido, Hazor, y Beerseba se descubrieron grandes dep\u00f3sitos en los que se guardaban los impuestos pagados en especie. Aparentemente Acab extendi\u00f3 la ciudad de Hazor (VIII) mediante la construcci\u00f3n de nuevas fortificaciones alrededor de toda la zona elevada que rodeaba la ciudadela. All\u00ed, como en Samaria (II = Jeh\u00fa), los s\u00f3lidos muros de defensa que se construyeron hab\u00edan de permanecer hasta las reconstrucciones helen\u00edsticas, ca. 150 a.C. Alrededor del 800 a.C. Tell el-Fara fue ocupado nuevamente como residencia local para un gobernador, con excelentes casas privadas en las cercan\u00edas. La alfarer\u00eda que all\u00ed se ha encontrado es similar a la de Samaria (IV), donde tuvo su residencia Jeroboam II.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Tell en-Nasbeh (Mizpa) y Gabaa fueron considerablemente fortificadas otra vez como ciudades fronterizas durante la monarqu\u00eda dividida. Ambos lugares fueron reconstruidos sobre la base de un plan id\u00e9ntico y con materiales similares, lo que podr\u00eda indicar que esto fue obra de Asa despu\u00e9s de haber destruido el fuerte cercano de Baasa en Ram\u00e1 (1 R. 15). La invasi\u00f3n de Tiglat-pileser III de Asiria, ca. 734 a.C., tuvo como consecuencia una gran destrucci\u00f3n en Hazor (V) y Meguido (IV). En las ruinas de la primera se encontr\u00f3 un tiesto con la inscripci\u00f3n <\/span><span style=' '>lpq&#7717;<\/span><span lang=ES style=' '> (\u201cperteneciente a Peka\u201d), lo que nos recuerda que, seg\u00fan 2 R. 15.29; 16.5\u20138 y los anales asirios, Peka gobern\u00f3 all\u00ed durante este per\u00edodo. El mismo rey asirio menciona a (Jo)acaz, cuyo tributo aparece en 2 R. 16.8.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En 722 a.C. Sarg\u00f3n II concluy\u00f3 el sitio de Samaria y, seg\u00fan sus declaraciones, sac\u00f3 27.290 prisioneros y \u201csus dioses\u201d de la ciudad y la regi\u00f3n y puso extranjeros en su lugar (2 R. 17.24). Esto podemos comprobarlo arqueol\u00f3gicamente por la clase de ocupaci\u00f3n del lugar, m\u00e1s pobre y parcial, que inclu\u00eda tipos de alfarer\u00eda asiria y extranjera importados. A partir de entonces Israel estuvo bajo la dominaci\u00f3n e influencia asirias. Cuando Jud\u00e1 represent\u00f3 una amenaza para el avance asirio sobre Egipto, Senaquerib dirigi\u00f3 su ej\u00e9rcito hacia el S y saque\u00f3 Meguido (IV), Samaria, y Gabaa a su paso hacia Jud\u00e1 en 701 a.C. La ca\u00edda de Laquis, hecho que podemos observar en los relieves del palacio asirio, fue confirmada por la armadura, las armas, y los cascos de los atacantes ca\u00eddos cerca de la rampa que conduce a la puerta principal de la ciudad. Una fosa com\u00fan para 1.500 v\u00edctimas puede ser fechada en este per\u00edodo. Ezequ\u00edas, a quien Senaquerib declara haber \u201cencerrado en su capital Jerusal\u00e9n como un ave en su jaula\u201d, pudo resistir mejor el sitio asirio de su capital gracias al t\u00fanel de 500 <etiqueta id=\"#_ftn965\" name=\"_ftnref965\" title=\"\">m que tuvo la previsi\u00f3n de hacer cavar para llevar agua hasta la ciudad desde el Manantial de la virgen (2 R. 20.20; 2 Cr. 32.30). La inscripci\u00f3n hallada en el t\u00fanel de *Silo\u00e9 en 1880 es uno de los m\u00e1s extensos textos heb. monumental<\/etiqueta>es que existen (<etiqueta id=\"#_ftn966\" name=\"_ftnref966\" title=\"\"><i>DOTT<\/i><\/etiqueta>, 209\u2013211). Otros escritos heb. contempor\u00e1neos (* <span style='text-transform: uppercase'>Silo\u00e9<\/span>) incluyen una posible inscripci\u00f3n de *Silo\u00e9.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El ardor de la oposici\u00f3n de Jos\u00edas a Egipto puede verse en la destrucci\u00f3n de Meguido (II) por Necao en 609 a.C. mientras se dirig\u00eda a Carquemis, ciudad que seg\u00fan muestran las excavaciones fue destruida por fuego poco despu\u00e9s. Esto ocurri\u00f3 durante la batalla de 605 a.C. en la que Nabucodonosor II captur\u00f3 la ciudad e invadi\u00f3 Siria y Palestina, que se hicieron tributarias de los babilonios (seg\u00fan la Cr\u00f3nica babil\u00f3nica). Cuando Jud\u00e1 se rebel\u00f3, se hizo inevitable un severo castigo. La Cr\u00f3nica babil\u00f3nica describe la captura de Jerusal\u00e9n el 16 de marzo de 597 a.C. Muchas ciudades y fortalezas de Jud\u00e1, pero no del N, evidencian los destrozos causados por los ataques de los babilonios en esta \u00e9poca, y despu\u00e9s de la revuelta de Sedequ\u00edas, durante la guerra de 589\u2013587, algunas fueron destruidas y jam\u00e1s se las volvi\u00f3 a ocupar (Bet-semes, Tell Beit Mirs\u00edn). En los escombros de *Laquis (III) 21 tiestos inscriptos dan testimonio del desasosiego de los defensores (<i>DOTT<\/i>, <etiqueta id=\"#_ftn967\" name=\"_ftnref967\" title=\"\">pp. 211\u2013217).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los estudios arqueol\u00f3gicos muestran que el pa\u00eds estaba muy empobrecido durante el exilio, aunque las propiedades reales de Jud\u00e1 siguieron siendo administradas por cuenta de Joaqu\u00edn, a quien se nombra en textos relacionados con su prisi\u00f3n en Babilonia. Impresiones de un sello de \u201cEliacim, mayordomo de Yauk\u00edn\u201d; *sellos de Jaazan\u00edas de Tell en-Nasbeh y de Gedal\u00edas de Laquis (2 R. 25.22\u201325) sirven de testimonio de las actividades de estos jefes.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El repoblamiento de Jud\u00e1 fue lento, y las excavaciones prueban que hasta el ss. III no volvi\u00f3 a ser repoblada en la misma densidad que en \u00e9pocas anteriores. Samaria, Bet-el, Tell en-Nasbeh, Bet-sur, y Gezer, sin embargo, estuvieron ocupadas casi continuamente, y cementerios en Athlit (Carmelo) y Tell el-Fara (Neguev) produjeron alfarer\u00eda y objetos persas de la edad de hierro III. Los persas permitieron cierta medida de autonom\u00eda local, y en el ss. V empezaron a aparecer monedas acu\u00f1adas localmente, las que se hicieron abundantes en el ss. III. La mayor parte son imitaciones de las dracmas \u00e1ticas, pero algunas llevan inscripciones hebraico-arameas (<\/span><span style=''>yehud<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018Jud\u00e1\u2019) similares a las halladas en la moneda jud\u00eda que muestra adem\u00e1s una deidad masculina sentada sobre un carro y sosteniendo un halc\u00f3n (principios del ss. IV a.C.; v\u00e9ase <etiqueta id=\"#_ftn968\" name=\"_ftnref968\" title=\"\"><i>IBA<\/i><\/etiqueta>, <etiqueta id=\"#_ftn969\" name=\"_ftnref969\" title=\"\">fig(s). 96). Puede tratarse de un caso temprano de uso de *dinero. Muchas de las asas de jarras de ese per\u00edodo est\u00e1n estampadas con inscripciones como \u201cJud\u00e1\u201d (<\/etiqueta><\/span><span style=''>yhd<\/span><span lang=ES style=''>), Jerusal\u00e9n (<\/span><span style=''>yr\u0161lm<\/span><span lang=ES style=''>) o el nombre de lugar M\u00f3sah. La influencia gr. aument\u00f3 continuamente a causa de las importaciones que llegaban desde sus colonias mercantiles costeras. Art\u00edculos \u00e1ticos con figuras rojas, y, posteriormente, j\u00f3nicos y \u00e1ticos con figuras negras se encuentran cada vez con mayor frecuencia. El comercio con Arabia floreci\u00f3 con el establecimiento del reino \u201cidumeo\u201d. El S de Palestina estaba controlado por un \u00e1rabe, Gesem (Neh. 6.1; Gasmu en el <etiqueta id=\"#_ftn970\" name=\"_ftnref970\" title=\"\">vv. 6); el nombre de este \u201crey de Cedar\u201d aparece en tazo<\/etiqueta>nes de plata, y es posible que la supuesta villa persa en Laquis, de un dise\u00f1o similar al palacio parto de Nipur en Babilonia, haya sido un centro de su administraci\u00f3n. Vasijas de plata persas fueron desenterradas en Gezer y Saruh\u00e9n. Incensarios de piedra caliza labrados, de una forma conocida en Babilonia y el S de Arabia, han sido hallados en Tell Jemmeh, Laquis, y otros lugares.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>V. Exploraci\u00f3n y excavaci\u00f3n<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El inter\u00e9s en los lugares b\u00edblicos tradicionales revivi\u00e1 despu\u00e9s de la Reforrna, y muchos escribieron sobre sus viajes por Palestina. Sin embargo, fue s\u00f3lo en 1838 que los norteamericanos Edward Robinson y Eli Smith llevaron a cabo la primera exploraci\u00f3n planificada a nivel de superficie, en la que relacionaron varios sitios antiguos con lugares mencionados en la Biblia. El franc\u00e9s De Saulcy realiz\u00f3 la primera excavaci\u00f3n cerca de Jerusal\u00e9n en 1863, a la que sigui\u00f3 una serie de exploraciones por cuenta de la Palestine Exploration Fund en 1865\u20131914. Las zonas visitadas, y de las cuales se elaboraron mapas, incluyen el <etiqueta id=\"#_ftn971\" name=\"_ftnref971\" title=\"\">O de Palestina, Cades (Conder), Galilea y el Arab\u00e1 (Kitchener), el desierto del \u00e9xodo (Palmer) y sitios como Capernaum, Samaria, y Cesarea (Wilson). El inter\u00e9s se centr\u00f3 en Jerusal\u00e9n, donde la perforaci\u00f3n de t\u00faneles subterr\u00e1neos revelaron base<\/etiqueta>s de muros; adem\u00e1s se exploraron niveles rocosos, partes del muro y de las puertas del lado S, y Ofel entre 1867 y 1928. Despu\u00e9s de la excavaci\u00f3n llevada a cabo en 1890 por Sir Flinders Petrie en Tell el-Hesi, que estableci\u00f3 el primer \u00edndice cer\u00e1mico y la cronolog\u00eda estratigr\u00e1fica basados en comparaciones con Egipto, muchas expediciones cient\u00edficas dirigidas por estudiosos norteamericanos, ingleses, franceses, alemanes, e israel\u00edes han trabajado en diversos lugares, principalmente en *Gezer, *Taanac, *Meguido, *Samaria, *Siquem, y *Bet-semes. Posteriores exploraciones de superficie por N. Glueck en Jordania (1933-) y por los israel\u00edes en el Neguev han posibilitado la preparaci\u00f3n de mapas arqueol\u00f3gicos detallados.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En 1029 el Departamento de Antig\u00fcedades de Palestina estimul\u00f3 la adopci\u00f3n de t\u00e9cnicas precisas y de m\u00e9todos de interpretaci\u00f3n cuidadosa, y pronto se elabor\u00f3 una cronolog\u00eda de la alfarer\u00eda (especialmente por parte de Albright en Gabaa y Tell Beit Mirs\u00edn, que posteriormente se ha hecho m\u00e1s precisa). Se hicieron comparaciones con objetos similares encontrados en otros lugares del antiguo Cercano Oriente. Mientras continuaban los trabajos en lugares investigados en el per\u00edodo anterior a la Primera Guerra Mundial, otros excavaron *Ascal\u00f3n, *Bet-s\u00e1n, *Gabaa, Ofel, *Silo, *Hai, *Bet-el, Bet-eglaim, *Bet-sur, aunque los mayores esfuerzos estuvieron dedicados a *Jeric\u00f3, *Laquis, Ghassul, Tell en-Nasbeh, Tell Beit Mirs\u00edn (*Quiriat-sefer o *Debir) y *Tirsa. Se volvi\u00f3 a trabajar en la mayor parte de estos lugares despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, y se comenz\u00f3 en *Bet-el, *Cesarea, Der Alla, *Dot\u00e1n y *Gaba\u00f3n. La \u201cescuela\u201d de arqueolog\u00eda israel\u00ed, de existencia m\u00e1s reciente, y que cuenta con eruditos como Mazar, Yadin, y Aharoni, ha llevado, entre otras cosas, a la realizaci\u00f3n de trabajos en Aco, *Arad, *Asdod, *Beerseba, *Dan, *En-gadi, Masada, Tell ash-Sh\u00e9riah, Tell Mor, Tell Qasile, Ras-al-Ain (*Afec [?]), y Sina\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En Jordania se han llevado a cabo importantes trabajos en Buseirah (* <span style='text-transform:uppercase'>Bosra<\/span>), *Hesb\u00f3n (Hes-b\u00e1n), Madeba, Petra y Ezi\u00f3n-geber. Los resultados de todos estos trabajos se han difundido regularmente en revistas especializadas, en enciclopedias de arqueolog\u00eda, y en obras especiales dedicadas a sitios arqueol\u00f3gicos espec\u00edficos. Es dable esperar que haya un avance continuo del conocimiento sobre las tierras y las \u00e9pocas b\u00edblicas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>VI. Inscripciones (Antiguo Testamento)<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Muchas excavaciones han permitido descubrir documentos, tanto en archivos como aislados. Dichos documentos emplean diferentes formas de escritura, sobre diversos materiales. Es de esperar que tales inscripciones, especialmente las de *Egipto, *Asiria, y *Babilonia, que pueden fecharse con bastante exactitud, resulten muy valiosas en la comparaci\u00f3n con los documentos preservados en el AT. Algunos ofrecen referencias directas, otros ilustran sobre la amplia difusi\u00f3n del arte de leer y escribir, y sobre los estilos literarios utilizados en todo el antiguo Cercano Oriente. Tambi\u00e9n existen en Palestina productos de estas escuelas de escritura, adem\u00e1s de escritos locales y aut\u00f3ctonos sobre papiro y \u00f3straca, *sellos, y *dinero en forma de monedas, piedra, madera, y otras superficies.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Algunas colecciones de documentos o archivos adquieren particular importancia para la comparaci\u00f3n con el AT. Incluyen, para *Egipto, los textos de execraci\u00f3n (ca. 1800 a.C.), y para Siria los textos de *Ebla (ca. 2300 a.C.), *Mari, y *Ugarit (Ras Shamra). Si bien estos, y los textos de *Nuzi (s. XV) y *Amarna (s. XIV), ilustran sobre la historia de los primeros tiempos hasta el per\u00edodo patriarcal, \u00f3straca posteriores de *Samaria y *Laquis proveen el fondo para los ulteriores reinos de Israel y Jud\u00e1. Otras inscripciones ilustran sobre la evoluci\u00f3n de la *escritura en todo el per\u00edodo del AT.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El estudio de la arqueolog\u00eda b\u00edblica (de Palestina) requiere comparaciones tanto con las pruebas generales que aportan los territorios vecinos *Egipto, *Siria, *Asiria, y *Babilonia, como con los aspectos particulares, p. ej. el *arte y la *arquitectura, y sus aspectos espec\u00edficos, edificaci\u00f3n, *palacios, *casas y accesorios (p. ej. *altareses, *amuletos, *vidrio, *alfarer\u00eda, *dinero) y sitios arqueol\u00f3gicos (p. ej. *Jerusal\u00e9n, etc.).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''>G. E. Wright, <i>Arqueolog\u00eda b\u00edblica<\/i>, 1975; G. B\u00e1ez-Camargo, <i>Comentario arqueol\u00f3gico de la Biblia<\/i>, 1979; A. Sch\u00f6kel, <i>Viaje al pa\u00eds del Antiguo Testamento<\/i>, 1956; \u00b0E. Yamauchi, <i>Las excavaciones y las Escrituras<\/i>, 1977; \u00b0K. M. Kenyon, <i>Arqueolog\u00eda en Tierra Santa<\/i>, 1960.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Sitios: E. K. Vogel, <i>Bibliography of Holy Land Sites<\/i>, 1972; detalles actualizados se ofrecen en peri\u00f3dicos tales como <i>The Biblical Archaeologist<\/i> (American Schools for Oriental Research); <i>Israel Exploration Journal, Iraq, Levant,<\/i> <i>Palestine Exploration Quarterly<\/i>.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>Textos: <etiqueta id=\"#_ftn972\" name=\"_ftnref972\" title=\"\">ANET, <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn973\" name=\"_ftnref973\" title=\"\">ANEP, DOTT<\/etiqueta><\/span><\/i><span lang=ES style=''>.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><i><span lang=ES style=''>Bibliograf\u00eda seleccionada<\/span><\/i><span lang=ES style=''>: W. F. Albright, <i>The Archaeology of Palestine<\/i>, 1960; E. Anati, <i>Palestine before the Hebrews<\/i>, 1962; M. Avi-Yonah, <i>Encyclopedia of Archaeological Excavations in the Holy Land<\/i>, 1976\u20137; M. Burrows, <i>What Mean these Stones<\/i>?, 1957; H. J. Franken y C. A. Franken-Battershill, <i>A Primer of Old Testament Archaeology<\/i>, 1963; G. L. Harding, The Antiquities of Jordan, 1959; K. M. Kenyon, <i>Archaeology in the Holy Land<\/i>, 1960; K. A. Kitchen, <i>Ancient Orient and Old Testament<\/i>, 1966; A. R. Millard, <i>The Bible <etiqueta id=\"#_ftn974\" name=\"_ftnref974\" title=\"\">BC; What can archaeology prove<\/etiqueta><\/i>?, 1977; P. R. S. Moorey, The Bible Lands, 1975; S. M. Paul y W. G. Devers, <i>Biblical Archaeology<\/i>, 1973; J. A Sanders, <i>Near Eastern Archaeology ie the Twentieth Century<\/i>, 1969; D. Winton Thomas (<etiqueta id=\"#_ftn975\" name=\"_ftnref975\" title=\"\">eds.), <\/etiqueta><i>Archaeology and Old Testament Study<\/i>, 1967; D. J. Wiseman, <i>Illustrations from Biblical Archaeology<\/i>, 1962; <i>Peoples of Qld Testament Times<\/i>, 1973; G. F. Wright, <i>Biblical Archaeology<\/i>, 1962; E. Yamauchi, <i>The Stones and the Scriptures<\/i>, 1973.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn976\" name=\"_ftnref976\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>D.J.W.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>VII. El per\u00edodo helen\u00edstico-romano<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Cuando el macedonio Alejandro Magno se apoder\u00f3 de Palestina como parte del antiguo imperio persa en 332 a.C., el pa\u00eds se abri\u00f3 aun m\u00e1s a la influencia helen\u00edstica. Sin embargo, despu\u00e9s de su muerte la sanguinaria lucha entre sus generales demor\u00f3 dicha influencia. S\u00f3lo piezas aisladas de alfarer\u00eda y monedas pueden atribuirse confiablemente a los L\u00e1gidas que gobernaron en 332\u2013200 a.C. En Maresa (Marisa), Idumea, se ha desenterrado una ciudad griega cuidadosamente trazada. Las calles trazadas en \u00e1ngulos rectos y paralelas entre s\u00ed conduc\u00edan, cerca de la puerta de la ciudad, a una plaza de mercado (<\/span><span style=''>agora<\/span><span lang=ES style=''>), alrededor de tres de cuyos lados hab\u00eda tiendas comerciales. Cerca de la ciudad hab\u00eda tumbas de mercaderes griegos, fenicios, e idumeos (ca. 250\u2013200 a.C.).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Sobre los duros d\u00edas en que los Macabeos luchaban por la independencia jud\u00eda (165\u201337 a.C.) han quedado como testimonio campamentos de refugiados y cuevas (Wadi Habsa) y fortalezas como la que construy\u00f3 Sim\u00f3n Macabeo en Gezer. Cerca de Tel Aviv-Jaffa se han encontrado restos de la l\u00ednea de fortificaciones en el N que se dice fueron establecidas por Alejandro Janeo (<etiqueta id=\"#_ftn977\" name=\"_ftnref977\" title=\"\">Jos., <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn978\" name=\"_ftnref978\" title=\"\"><i>GJ<\/i><\/etiqueta> 7.170). En Bet-sur, dominando la ruta de Hebr\u00f3n a Jerusal\u00e9n, Judas (165\u2013163 a.C.) hab\u00eda construido un fuerte encima de una antigua estructura persa, el que a su vez fue reconstruido posteriormente por el general B\u00e1quides. Negocios, casas, fortificaciones, estanques, asas estampadas de jarrones de Rodas, y monedas ayudan a ilustrar sobre la vida de los pr\u00edncipes asmoneos, uno de los cuales, Juan Hircano (134\u2013104 a.C.), destruy\u00f3 las ciudades paganas de los griegos en Samaria y Marisa.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Herodes el Grande (37\u20134 a.C.), gobernante h\u00e1bil y ambicioso, llev\u00f3 a cabo muchos proyectos de construcci\u00f3n ostentosos. En Jerusal\u00e9n se encontraron <\/span><span style=''>in situ<\/span><span lang=ES style=''>, sobre un lecho de roca, los macizos muros que hizo construir alrededor del monte donde esta ubicado el templo, ampliado y embellecido, y que se elevan por encima del nivel del suelo actual hasta una altura considerable. Las partes superiores del muro estaban rodeadas de pilastras y eran exactamente iguales al muro (que todav\u00eda existe) en Hebr\u00f3n (Macpela). Este muro rodeaba, tambi\u00e9n, un lugar sagrado, en el que fueron sepultados el patriarca Abraham y su esposa Sara. Trabajos recientes llevados a cabo alrededor del monte del templo en Jerusal\u00e9n han permitido localizar un complejo de calles y terrazas, como as\u00ed tambi\u00e9n fragmentos ornamentales de puertas y claustros (las reconstrucciones y planos se encuentran en pp. 26\u201331, 34\u201335 de la obra <\/span><span style=''>Jerusalem Revealed<\/span><span lang=ES style=''>). Al excavar en la ciudad superior Avigad (<etiqueta id=\"#_ftn979\" name=\"_ftnref979\" title=\"\">ibid. pp. 41\u201351; l\u00e1mina en colores antes de la pp. 41) encontr\u00f3 restos de pinturas murales y mosaicos policromos en lujosas casas de la clase alta, junto con diversas piezas de mobiliario, vajilla, y otros elemen<\/etiqueta>tos. La llamada <i>torre de David<\/i> en la ciudad superior, excavada hace ya mucho tiempo por Johns, tambi\u00e9n es una obra herodiana <\/span><span style=''>in situ<\/span><span lang=ES style=''>, construida sobre muros asmoneos. Esta era una de las tres torres herodianas que defend\u00edan el \u00e1ngulo <etiqueta id=\"#_ftn980\" name=\"_ftnref980\" title=\"\">NO de la ciudad; en es<\/etiqueta>te punto, justo dentro del muro de la ciudad, se encontraba el palacio de Herodes (en la ciudad superior), y las subestructuras del mismo tambi\u00e9n han sido excavadas recientemente. Fuera del palacio se encontraba el sitio de <i>Gabata<\/i>, y el pavimento donde Jes\u00fas fue juzgado por Pilato. Al otro lado de la ciudad, en el extremo N del monte del templo, estaba la torre Antonia. Seg\u00fan se cree actualmente los diversos vestigios en el convento de las Hermanas de Si\u00f3n est\u00e1n demasiado al N para pertenecer a la Antonia; probablemente Aelia Capitolina, la ciudad reconstruida por Adriano. En la \u00e9poca de Jes\u00fas los estanques de Betesda se encontraban fuera de los muros de la ciudad, justo al N del monte del templo; pero quedaron dentro de la ciudad gracias al muro de Agripa (el tercer muro septentrional de Jerusal\u00e9n) ca. 41\u201344 d.C. Los entendidos no concuerdan sobre las l\u00edneas respectivas del segundo y tercer muros de Jerusal\u00e9n; pero indudablemente (ya sea que aceptemos la l\u00ednea Sukenik\/Mayer o la de la escuela brit\u00e1nica) los sitios del G\u00f3lgota y de la tumba donde se encuentra el <i>Santo Sepulcro<\/i> tradicianal estaban fuera del segundo muro septentrional. Hay buenas razones para considerar que estos hayan sido los lugares de la crucifixi\u00f3n y de la sepultura de Jes\u00fas, respectivamente, lo cual cuenta con el apoyo de una tradici\u00f3n que aparentemente data de por lo menos la \u00e9poca de Adriano (135 d.C.). Pero la forma de la c\u00e1mara sepulcral con su arcosolio acanalado, tal como la describe el peregrino Arculfo, es at\u00edpico de este per\u00edodo y constituye un problema. El otro lugar que atrae a los peregrinos, la <i>Tumba del Huerto<\/i>, resulta plausible, pero no hay razones para considerarlo aut\u00e9ntico. Se han encontrado en Jerusal\u00e9n muchas tumbas del ss. I a.C.\/d.C., algunas de ellas monumentales. Los grupos en \u201cDominus Flevit\u201d (mte. de los Olivos) y en Sanedria son interesantes; la tumba de una conversa al juda\u00edsmo, la reina Helena de Adiabena, es la que m\u00e1s impresiona. A menudo los osarios (peque\u00f1os cofres para huesos) de estas tumbas llevan inscripciones. Recientemente se encontr\u00f3 un osario que conten\u00eda los huesos de un hombre que hab\u00eda sido crucificado; dos de sus huesos estaban atravesados todav\u00eda por un clavo. Se han hecho diversos intentos de reconstruir la posici\u00f3n del cuerpo durante la crucifixi\u00f3n (p. ej. <etiqueta id=\"#_ftn981\" name=\"_ftnref981\" title=\"\"><i>IEJ<\/i><\/etiqueta> 1970, <etiqueta id=\"#_ftn982\" name=\"_ftnref982\" title=\"\">l\u00e1m. 24).<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los vestigios herodianos m\u00e1s importantes fuera de Jerusal\u00e9n han aparecido en ciudades establecidas por el rey Herodes (Sebaste, Cesarea Mar\u00edtima), en su residencia de invierno (Jeric\u00f3) y en sus fortalezas (Masada, Herodium). En las monta\u00f1as de Samaria la antigua ciudad del mismo nombre fue fundada nuevamente por Herodes con el nombre de Sebaste, en honar del emperador romano Augusto (el equivalente gr. del <etiqueta id=\"#_ftn983\" name=\"_ftnref983\" title=\"\">lat. <\/etiqueta><i>augustus<\/i> es <\/span><span style=''>sebastos<\/span><span lang=ES style=''>). Se reconstruyeron antiguos muros israelitas y se los reforz\u00f3 con torres redondas, se dedic\u00f3 un templo de Augusto y se fund\u00f3 un estadio deportivo; todos ellos han sido hallados en excavaciones, incluyendo paneles murales pintados en el estadio, al igual que otros murales en Jeric\u00f3, Masada y Herodium. Un equipo submarino explor\u00f3 el gran puerto o malec\u00f3n herodiano; pueden verse claramente sus l\u00edneas en fotograf\u00edas a\u00e9reas. Excavadores italianos han hallado parte del muro de la ciudad correspondiente a la torre de Estrat\u00f3n y el teatro herodiano con sus asientos y escenario y una serie de pisos de estuco pintado (casi \u00fanicos). En Jeric\u00f3 el palacio herodiano se encuentra a ambos lados del uadi Qelt con un jard\u00edn hundido y una piscina entre las dos alas, de magn\u00edfica concepci\u00f3n. Aun m\u00e1s fuera de lo com\u00fan es el uso de la t\u00e9cnica nativa de construcci\u00f3n con ladrillos secos, junto con t\u00e9cnicas especiales romanas para el uso de hormig\u00f3n, caracter\u00edsticas de la Italia de Augusto. Solamente en Jeric\u00f3 se ha comprobado el uso de esta t\u00e9cnica romana; hasta el momento no sabemos que Herodes la haya usado en otra parte. En Jeric\u00f3 hasta las macetas del jard\u00edn estaban todav\u00eda all\u00ed (!). La decoraci\u00f3n interior de los palacios herodianos inclu\u00eda paneles murales pintados, pisos de marqueter\u00eda y mosaicos. En muchos sitios arqueol\u00f3gicos herodianos hay piscinas abiertas o abovedadas con escalones y estucados, pero junto con ellos encontramos la t\u00e9cnica romana de la calefacci\u00f3n por debajo del piso y una c\u00e1mara de vapor. Ba\u00f1os como estos hab\u00eda en las fortaleza de Herodes, que tambi\u00e9n contaban con lujosos ambientes para alojamiento. Los mosaicos policromos constituyen quiz\u00e1s la caracter\u00edstica m\u00e1s interesante del palacio administrativo en Masada. El peque\u00f1o palacio (villa) en el extremo N de Masada estaba ubicado sobre terrazas al borde mismo de los acantilados; nuevamente vemos all\u00ed los paneles murales herodianos pintados, En las fortalezas de Masada y Herodium los arque\u00f3logos israel\u00edes afirman haber encontrado por fin los restos de sinagogas del ss. I d.C. (antes de esto las m\u00e1s antiguas que se conoc\u00edan databan generalmente de fines del ss. II o del ss. III d.C.). En todo esto no se hab\u00eda encontrado nunca arte herodiano con motivos humanos y animales hasta muy recientemente en las excavaciones realizadas por Broshi cerca de la puerta de Si\u00f3n en Jerusal\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>VIII. Otras inscripciones (Nuevo Testamento)<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Ciertas inscripciones encontradas en Jerusal\u00e9n se han de relacionar con el templo de Herodes. Algunas de ellas aparecen en los peque\u00f1os cofres de piedra (osarios) en que se volv\u00eda a sepultar los huesos secos de los muertos (s. I a.C.\/d.C.). Uno de dichos osarios conten\u00eda los huesos de \u201cSim\u00f3n, constructor del templo\u201d, presumiblemente un alba\u00f1il y no el arquitecto de Herodes. En otro osario se lee lo siguiente: \u201cHuesos de los hijos de Nicanor el alejandrino, que provey\u00f3 las puertas\u201d; esto debe referirse al jud\u00edo, famoso por su piedad, que coste\u00f3 las m\u00e1s espl\u00e9ndidas de las puertas dentro del nuevo templo. Se ha encontrado una importante inscripci\u00f3n que estaba en posici\u00f3n dentro del recinto del templo. Se conocen dos ejemplos, ambos en gr., uno de los cuales es fragmentario. El texto (s. I a.C.\/d.C.) dice: \u201cNing\u00fan no jud\u00edo debe pasar m\u00e1s all\u00e1 de la barrera y el recinto que rodean el lugar sagrado; cualquiera que [lo haga y] sea sorprendido ser\u00e1 responsable de su propia muerte, que es la consecuencia. \u201cJosefo se refiere a estas placas, que se colocaban en gr. y en lat. alrededor del lugar sagrado (templo interior); Josefo utiliza casi las mismas palabras que se ven en las inscripciones (<i>GJ<\/i> S. 194; <etiqueta id=\"#_ftn984\" name=\"_ftnref984\" title=\"\"><i>Ant.<\/i><\/etiqueta> 15. 417). Los incidentes que relata Hch. 21.26\u201329 deben relacionarse con esta misma prohibici\u00f3n. El tumulto producido debe haber sido provocado por jud\u00edos piadosos que cre\u00edan que Pablo hab\u00eda hecho entrar a un griego dentro de la zona prohibida.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Tambi\u00e9n son pertinentes otras inscripciones que aparecen en osarios. Deben descartarse las palabras \u201c\u00a1Jes\u00fas! \u00a1Ay!\u201d que muchos han relacionado con la crucifixi\u00f3n. Estas palabras, escritas sobre el osario de un jud\u00edo dentro de su tumba familiar, en realidad no son sino su nombre, \u201cJes\u00fas, hijo de Judas\u201d (que identifican los huesos del muerto, como era costumbre). Puede resultar interesante notar la combinaci\u00f3n \u201cJes\u00fas, hijo de Jos\u00e9\u201d, que aparece en otro osario; ambos nombres eran comunes en esa \u00e9poca. M\u00e1s aun la lista de nombres en los osarios de la \u00e9poca es la que podr\u00edamos esperar al leer el <etiqueta id=\"#_ftn985\" name=\"_ftnref985\" title=\"\">NT: Juan, Judas, L\u00e1zaro (Eliezer), Jes\u00fas, Mar\u00eda, Marta, etc. Finalmente, debemos mencionar la tumba y los osarios de \u201cAlejandro, hijo de Sim\u00f3n, de Cirene\u201d y de su hermana Sara de la<\/etiqueta> Tolemaida cirenaica. Es muy posible que el padre de este hombre haya sido el \u201cSim\u00f3n de Cirene, padre de Alejandro y de Rufo\u201d que pasaba en ese momento (Mr. 15.21).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En Palestina se encuentran las ruinas de muchas sinagogas antiguas. Durante mucho tiempo las m\u00e1s antiguas, seg\u00fan se pensaba, eran las de Capernaum, Coraz\u00edn y Kefar Biram en Galilea (fechadas generalmente a fines del ss. II y principios del III d.C.). Ahora se afirma que las salas de reuni\u00f3n del ss. I d.C. en Masada y Herodium eran sinagogas; y los excavadores franciscanos sostienen que las ruinas en Capernaum son posteriores a lo que se pensaba (de fines del ss. IV\/principios del ss. V d.C.). De todos modos, los indicios m\u00e1s antiguos y seguros de una sinagoga en Palestina provienen de Jerusal\u00e9n; se trata de una inscripci\u00f3n gr. (s. I a.C.\/d.C.) que declara que cierto Teodoto, sacerdote, sufrag\u00f3 parte de los pastos de la construcci\u00f3n de una casa de reuni\u00f3n (sinagoga) en la que presid\u00eda como \u201carchisynagogos\u201d. Era asunto de familia: su padre y su abuelo hab\u00edan sido tambi\u00e9n jefes de la misma sinagoga. La inscripci\u00f3n declara, adem\u00e1s, que dicho lugar se construy\u00f3 \u201cpara la lectura de la ley y el estudio de (sus) preceptos\u201d; y que ten\u00eda agregado un albergue para los visitantes de ultramar, con sus propios ba\u00f1os y habitaciones.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En excavaciones italianas en Cesarea, la refundaci\u00f3n por Herodes del viejo fuerte fenicio, la torre de Estrat\u00f3n, se descubri\u00f3 que el antiguo teatro hab\u00eda pasado por diferentes fases de construcci\u00f3n y reedificaci\u00f3n. Cuando en el per\u00edodo romano posterior se arrojaron los restos herodianos originales bajo los escalones como \u201cescombros\u201d, iba tambi\u00e9n una piedra inscripta. Los excavadores encontraron que se refer\u00eda a Poncio *Pilato. Se lo describe como \u201cprefecto de Judea\u201d, y la inscripci\u00f3n indica que hab\u00eda levantado un santuario en honor de Tiberio, el emperador romano. Debe haber sido alrededor de esta misma \u00e9poca que se estaba dejando de usar el t\u00e9rmino \u201cprefecto\u201d como t\u00edtulo de los gobernadores (ecuestres) menores como Pilato; el t\u00e9rmino \u201cprocurador\u201d (anteriormente reservado para los agentes fiscales del emperador) lo reemplaz\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las inscripciones que hemos descripto hasta aqu\u00ed se relacionan principalmente con los evangelios. Otras \u2013de Grecia, Turqu\u00eda, etc.\u2013 est\u00e1n relacionadas con acontecimientos descriptos en Hechos o en las ep\u00edstolas de Pablo. Un decreto de Claudio encontrado en Delfos (Grecia) describe a Gali\u00f3n como proc\u00f3nsul de Acaya en 51 d.C., lo cual establece una correlaci\u00f3n con el ministerio de Pablo en Corinto (Hch. 18.12). En Corinto, tambi\u00e9n, una inscripci\u00f3n en una puerta \u2013\u201cSinagoga de los hebreos\u201d\u2013 podr\u00eda indicar el lugar en que predic\u00f3 Pablo (Hch. 18.4). Las excavaciones realizadas all\u00ed han revelado un texto que nombra a un benefactor, Erasto, quiz\u00e1s el tesorero de la ciudad de Ro. 16.23; comercios similares a aquellos en los que trabaj\u00f3 Pablo (Hch. 18.2\u20133), y una inscripci\u00f3n referente a \u201cLucio, el carnicero\u201d, que probablemente marca la ubicaci\u00f3n de la \u201ccarnicer\u00eda\u201d (<\/span><span style=' '>makellon<\/span><span lang=ES style=' '>) que menciona Pablo en 1 Co. 10.25.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En \u00c9feso se han recuperado partes del templo de Artemisa, la \u201cDiana de los efesios\u201d, junto con el \u00e1gora y el teatro al aire libre con capacidad para m\u00e1s de 25.000 personas. Un texto votivo de Salutaris, que dedica una imagen de plata de Artemisa \u201cpara ser erigida en el teatro durante una sesi\u00f3n plenaria de la <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>eccl&#275;sia<\/span><span lang=ES style=' '>\u201d, indica que la asamblea en pleno se reun\u00eda all\u00ed, como surge de Hch. 19.28\u201341. La veracidad hist\u00f3rica de Lucas ha sido corroborada por una cantidad de inscripciones. Los \u201cpolitarcas\u201d de Tesal\u00f3nica (Hch. 17.6, 8) eran magistrados y se los nombra en cinco inscripciones de la ciudad en el ss. I d.C. Igualmente, se designa correctamente a Publio como <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>pr&#333;tos<\/span><span lang=ES style=' '> (\u201cprimer hombre\u201d) o gobernador de Malta (Hch. 28.7). Cerca de Listra algunas inscripciones registran la dedicaci\u00f3n a Zeus de una estatua de Hermes por parte de unos licaonios, y cerca de all\u00ed se encontraba un altar de piedra para \u201cel oidor de plegarias\u201d (Zeus) y Hermes. Esto explica la equiparaci\u00f3n local de Pablo y Bernab\u00e9 con Zeus (J\u00fapiter) y Hermes (Mercurio), respectivamente (Hch. 14.11). Derbe, el lugar donde se detuvo Pablo luego, fue reconocido por Ballance en 1956 como Kaerti H\u00fcy\u00fck cerca de Karam\u00e1n (<etiqueta id=\"#_ftn986\" name=\"_ftnref986\" title=\"\"><i>AS<\/i><\/etiqueta> 7, 1957, pp. 147ss). Las primeras referencias de Lucas a *Cirenio como gobernador de Siria antes de la muerte de Herodes I (Lc. 2.2) y a *Lisanias como tetrarca de Abilinia (Lc. 3.1) tambi\u00e9n han recibido apoyo de las inscripciones.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''>V\u00e9ase la bibliograf\u00eda al final de <b>VI<\/b>, <etiqueta id=\"#_ftn987\" name=\"_ftnref987\" title=\"\">sup.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>A continuaci\u00f3n se mencionan obras recientes no t\u00e9cnicas. Y. Yadin, <i>Masada<\/i>, 1966; K. M. Kenyon, <i>Jerusalem: Excavating<\/i> 3,000 <i>Years of History<\/i>, 1967 (<etiqueta id=\"#_ftn988\" name=\"_ftnref988\" title=\"\">cap(s). 6\u201311); P. Benoit, <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn989\" name=\"_ftnref989\" title=\"\"><i>HTR<\/i><\/etiqueta> 1971, pp. 135\u2013167 (Antonia); <i>Inscriptions Reveal<\/i>, 1973, inc. N\u00ba 169\u2013170, 182, 216 (publicados por el Museo de Israel, Jerusal\u00e9n); K. M. Kenyon, <i>Digging Up Jerusalem<\/i>, 1974 (cap(s). 1\u20133, 10\u201315); B. Mazar, <i>The Mountain of the Lord<\/i>, 1975; L. I. Levine, <i>Roman Caesarea: an Archaeological-Topographical Study<\/i>, 1975; Y. Yadin, <i>Jerusalem Revealed: Archaeology in the Holy City<\/i>, 1968\u201374, pp. 1\u201391; <etiqueta id=\"#_ftn990\" name=\"_ftnref990\" title=\"\"><i>EAEHL<\/i><\/etiqueta>, <etiqueta id=\"#_ftn991\" name=\"_ftnref991\" title=\"\">s.v. Cesarea, Her<\/etiqueta>odium, Jeric\u00f3, Jerusal\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn992\" name=\"_ftnref992\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>J.P.K.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>griego arkhaios, antiguo, y logos, estudio. Ciencia que estudia los testimonios y monumentos de las civilizaciones antiguas. Los rudimentos de la a. b\u00ed\u00adblica se remontan al Renacimiento tuvo mucho auge en el siglo XVIII, y ya en el XX se dio su pleno desarrollo. Las primeras expediciones para explorar los lugares b\u00ed\u00adblicos, se dieron en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/arqueologia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abARQUEOLOGIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-4668","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4668","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4668"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4668\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4668"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4668"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4668"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}