{"id":4714,"date":"2016-02-05T00:36:05","date_gmt":"2016-02-05T05:36:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/baile\/"},"modified":"2016-02-05T00:36:05","modified_gmt":"2016-02-05T05:36:05","slug":"baile","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/baile\/","title":{"rendered":"BAILE"},"content":{"rendered":"<p>hebreo saltar de alegr\u00ed\u00ada. La danza era parte de los ritos idol\u00e1tricos,  como los israelitas cuando se hicieron el becerro de oro, los encontr\u00f3 Mois\u00e9s danzando en su honor, Ex 32, 19; lo mismo se hac\u00ed\u00ada en honor de Baal, 1 R 18, 26. Se danzaba y se cantaba para alabar la gloria de Yahv\u00e9h, Ex 15, 20; Sal 149, 3; 150, 4. David bailaba cuando el Arca entraba en su ciudad, 2 S 6, 14; 1 Cro 15, 29. Se bailaba para celebrar los triunfos militares, como cuando David mat\u00f3 a Goliat, 1 S 18, 6-7. Era se\u00f1al de regocijo, Jr 31, 13.<\/p>\n<p>La vuelta a casa del hijo pr\u00f3digo se celebr\u00f3 con m\u00fasica y danzas  Lc 15, 25.<\/p>\n<p>La hija de Herod\u00ed\u00adas  llamada Salom\u00e9, seg\u00fan el historiador Josefo, bail\u00f3 para Herodes en su cumplea\u00f1os, y le gust\u00f3 tanto al rey que result\u00f3 entreg\u00e1ndole la cabeza de Juan el Bautista, Mt 14, 6-11; Mc 6, 21-28.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>\u2020\u00a2Danza. Baile.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, COST<\/p>\n<p>ver, SALOME<\/p>\n<p>vet, Entre los jud\u00ed\u00ados, expresi\u00f3n extempor\u00e1nea de alegr\u00ed\u00ada secular o religiosa; jam\u00e1s por puro placer; siempre de d\u00ed\u00ada. Practicado generalmente por las mujeres (Ex. 15:20; Jue. 11:34; 21:21; 1 S. 18:6, 7; Jer. 31:4, 13); a veces por los hombres solos (2 S. 6:14-23; Sal. 30:11; 49:3; Lm. 5:15; Lc. 15:25). S\u00f3lo se cita en la Biblia un caso de una mujer bailando, al estilo romano, delante de los hombres para agradarles: Salom\u00e9. (V\u00e9ase). En algunas tumbas egipcias se conservan escenas de banquetes con intervenci\u00f3n de bailarinas. Entre los hebreos se utilizaba el baile para celebrar efem\u00e9rides nacionales (Ex. 15:20, 21), para recibir a los h\u00e9roes (Jue. 11:34; 1 S.18:6) y para manifestar regocijo por alguna bendici\u00f3n especial (2 S. 6:14; Jer. 31:4, 13; Lc. 15:25). Tambi\u00e9n figuraba en los servicios religiosos y actividades que ten\u00ed\u00adan que ver con expresiones de la fe (Sal. 149:3; 150:4).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>Movimiento acompasado de los pies y el cuerpo, por lo general siguiendo un acompa\u00f1amiento musical, que puede fluctuar entre ritmos lentos y delirantes. El baile es una expresi\u00f3n externa de las emociones y actitudes del ser humano, como la alegr\u00ed\u00ada, el \u00e9xtasis y, ocasionalmente, el odio y el deseo de venganza (como en el caso de las danzas de guerra). El colorido del vestuario y los s\u00ed\u00admbolos f\u00ed\u00adsicos utilizados pueden realzar las emociones y sentimientos de ciertos tipos de baile.<br \/>\nEl arte del baile es de origen muy antiguo y todas las razas lo han practicado desde los tiempos m\u00e1s primitivos como medio de expresi\u00f3n emocional, en particular en la adoraci\u00f3n. En las Escrituras Hebreas aparecen varias expresiones que se traducen \u2020\u0153baile\u2020\u009d, \u2020\u0153danzas de corro\u2020\u009d, \u2020\u0153danzar en derredor\u2020\u009d y \u2020\u0153brincar\u2020\u009d. El verbo hebreo jul, cuyo significado b\u00e1sico es \u2020\u0153girar; remolinear\u2020\u009d, tambi\u00e9n se traduce \u2020\u0153bailar\u2020\u009d. (Jue 21:21; comp\u00e1rese con Jer 30:23.) De este verbo se derivan dos nombres que significan \u2020\u0153danza; danza de corro\u2020\u009d, a saber, ma\u00c2\u00b7j\u00f3hl (Jer 31:4; Sl 150:4) y mejo\u00c2\u00b7l\u00e1h. (Can 6:13; Jue 21:21.)<\/p>\n<p>Danzas de victoria y festivas. Los israelitas le expresaron a Jehov\u00e1 su alabanza y acci\u00f3n de gracias desde el coraz\u00f3n por medio de danzas. Despu\u00e9s de presenciar el poder de Jehov\u00e1 al destruir a los egipcios en el mar Rojo, los hombres cantaron con Mois\u00e9s una canci\u00f3n de victoria, mientras M\u00ed\u00adriam dirigi\u00f3 a las mujeres en danzas acompa\u00f1adas de panderetas. (Ex 15:1, 20, 21.) Otra danza de victoria de m\u00f3vil religioso fue la de la hija de Jeft\u00e9, que recibi\u00f3 a su padre alabando a Jehov\u00e1 por haber dado a los ammonitas en su mano. (Jue 11:34.) Las israelitas dieron la bienvenida a Sa\u00fal y David danzando al son de la\u00fades y panderetas despu\u00e9s de la victoria de Jehov\u00e1 sobre los filisteos. (1Sa 18:6, 7; 21:11; 29:5.) El baile formaba parte de ciertas fiestas anuales relacionadas con la adoraci\u00f3n a Jehov\u00e1 (Jue 21:19-21, 23), y los salmos hablan del baile como un medio de honrarlo y alabarlo. \u2020\u0153\u00c2\u00a1Alaben a Jah! [&#8230;] Que alaben su nombre con danza. Con la pandereta y el arpa cel\u00e9brenlo con melod\u00ed\u00ada.\u2020\u009d \u2020\u0153Al\u00e1benlo con la pandereta y la danza de corro.\u2020\u009d (Sl 149:1, 3; 150:4.)<br \/>\nFue una gran ocasi\u00f3n cuando el arca del pacto por fin lleg\u00f3 a Jerusal\u00e9n, en particular para el rey David, que dio rienda suelta a sus emociones y se puso a bailar con todas sus fuerzas: \u2020\u0153Y David iba danzando en derredor delante de Jehov\u00e1 con todo su poder [&#8230;] saltando y danzando en derredor delante de Jehov\u00e1\u2020\u009d. (2Sa 6:14-17.) El pasaje paralelo dice que David \u2020\u02dcdaba brincos\u2020\u2122. (1Cr 15:29.)<br \/>\nEn las naciones paganas el baile tambi\u00e9n ten\u00ed\u00ada un significado religioso. Las procesiones de la antigua Babilonia y de otras naciones sol\u00ed\u00adan ser de naturaleza religiosa, y la danza procesional normalmente era parte de ellas. En Grecia, los bailes sol\u00ed\u00adan representar alguna leyenda relacionada con sus dioses, a quienes se representaba bailando. Las danzas de la fertilidad ten\u00ed\u00adan el prop\u00f3sito de estimular las pasiones sexuales tanto de los participantes como de los observadores. Los cananeos ejecutaban danzas de corro alrededor de sus \u00ed\u00addolos y postes sagrados para honrar a las fuerzas de la fertilidad de la naturaleza. En la adoraci\u00f3n de Baal se practicaban bailes licenciosos sin ning\u00fan tipo de restricci\u00f3n. En tiempo de El\u00ed\u00adas los sacerdotes de Baal se laceraron con cuchillos en el transcurso de una danza demoniaca, mientras iban \u2020\u0153cojeando en derredor\u2020\u009d del altar. (1Re 18:26-29.) Otras traducciones dicen que \u2020\u0153danzaban, renqueando\u2020\u009d (Ga), \u2020\u0153danzaban cojeando\u2020\u009d (BJ, SA) o \u2020\u0153daban peque\u00f1os brincos\u2020\u009d (VP). Cuando hicieron el becerro de oro, los israelitas tambi\u00e9n participaron en una forma de baile pagano ante su \u00ed\u00addolo, acci\u00f3n condenada por Jehov\u00e1. (Ex 32:6, 17-19.)<\/p>\n<p>Otras menciones del baile en la Biblia. En Israel el baile por lo general era en grupo, y sol\u00ed\u00adan ser las mujeres quienes bailaban. Cuando se les un\u00ed\u00adan los hombres, se manten\u00ed\u00adan en grupos separados; parece ser que los hombres no bailaban con las mujeres. Las danzas eran procesionales o en corro (Jue 21:21; 2Sa 6:14-16), pero no ten\u00ed\u00adan nada que ver con las danzas paganas de estilo similar. Para determinar si hay relaci\u00f3n entre diversos tipos de baile, los factores verdaderamente importantes que hay que considerar y contrastar son: los motivos y objetivos subyacentes de una danza, su prop\u00f3sito expl\u00ed\u00adcito, los movimientos de los que bailan y los conceptos que estos movimientos le comunican al observador.<br \/>\nEn las Escrituras Griegas Cristianas el verbo or\u00c2\u00b7kj\u00e9\u00c2\u00b7o\u00c2\u00b7mai se traduce \u2020\u0153danzar\u2020\u009d. Seg\u00fan W. E. Vine, es probable que este verbo significara originalmente \u2020\u0153levantar\u2020\u009d (por ejemplo: los pies) y que de ah\u00ed\u00ad pasase a significar \u2020\u0153saltar con un movimiento regular\u2020\u009d. (Diccionario Expositivo de Palabras del Nuevo Testamento, 1984, vol. 1, p\u00e1g. 366.) A Herodes le complaci\u00f3 tanto el baile de Salom\u00e9 en su fiesta de cumplea\u00f1os, que satisfizo su petici\u00f3n e hizo que se decapitase a Juan el Bautista. (Mt 14:6-11; Mr 6:21-28; v\u00e9ase SALOME n\u00fam. 2.) Jesucristo compar\u00f3 a su generaci\u00f3n con los ni\u00f1os que hab\u00ed\u00ada observado jugando y bailando en las plazas de mercado. (Mt 11:16-19; Lu 7:31-35.) Sin embargo, en la ilustraci\u00f3n de Jes\u00fas del hijo pr\u00f3digo se usa una palabra griega diferente, kjo\u00c2\u00b7r\u00f3s, de la que se deriva la palabra espa\u00f1ola \u2020\u0153coro\u2020\u009d. Este vocablo griego se refiere a una compa\u00f1\u00ed\u00ada de baile, probablemente contratada para tal ocasi\u00f3n festiva. (Lu 15:25.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>\n  El diablo en la danza  Danza del mundo  Danza del huevo  Danza de los tontos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El origen de la danza hay que buscarlo en la tendencia natural a emplear gestos ya sea para complementar o sustituir el habla.   Las emociones fuertes, en particular, llevan a los \u00f3rganos a un punto de exaltaci\u00f3n que espont\u00e1neamente se manifiesta a si mismo a trav\u00e9s de movimientos m\u00e1s o menos r\u00edtmicos que constituyen lo que se podr\u00eda considerar como danzas primarias o naturales.   Pero de la misma manera en que pronto el lenguaje se desarroll\u00f3 en poes\u00eda y canciones, igualmente estos movimientos corporales gradualmente se transforman en el arte de bailar.   Tanto el baile espont\u00e1neo como el art\u00edstico pueden ser descritos como: \u00abuna expresi\u00f3n de los sentimientos por medio de los movimientos del cuerpo m\u00e1s o menos controlados por un sentido del ritmo\u201d (J.Milllar), y son practicados hasta cierto grado por todos los pueblos.   Los hebreos no fueron la excepci\u00f3n; su lenguaje contiene no menos de ocho verbos para expresar la idea de bailar. No obstante, muchas de las alusiones encontradas en la Biblia apuntan a meras expresiones espont\u00e1neas de alegr\u00eda, saltando, dando vueltas u otros movimientos.   De esta descripci\u00f3n fueron probablemente los bailes de Mar\u00eda y las mujeres de Israel despu\u00e9s del paso del Mar Rojo (\u00c9xodo 15,20), del pueblo alrededor del becerro de oro (\u00c9x. 22,19), de la hija de Jeft\u00e9 al llegar para encontrarse con su padre despu\u00e9s de la victoria de \u00e9l (Jueces 11,34), de los habitantes de las ciudades en el camino del ej\u00e9rcito comandado por Holofernes (Judit 3,10), incluso de David ante el Arca (2 Sam. 6,14).  De estos diferentes lugares se puede deducir que la danza era una manifestaci\u00f3n de j\u00fabilo habitual exhibida por mujeres, y sabemos como David, en la antedicha ocasi\u00f3n, incit\u00f3 el asombro de Mikal.   Tiempo despu\u00e9s, se consideraba positivamente que el baile era indecoroso en hombres; esa era tambi\u00e9n la opini\u00f3n en Roma, donde se corr\u00eda el dicho de que un hombre, para entregarse al baile, deb\u00eda estar intoxicado o loco.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El baile como arte fue \u00fatil para varios prop\u00f3sitos.  Se debe examinar primero su uso como ayuda para aumentar el esplendor de las ceremonias religiosas. Las danzas religiosas consist\u00edan mayormente en procesiones lentas y majestuosas por las calles de la cuidad o alrededor del altar.  Casi siempre, eran celebradas por colegios de sacerdotes; pero algunas veces tomaban parte en estas exhibiciones ciudadanos de ambos sexos y posici\u00f3n social, sin ning\u00fan menosprecio a la dignidad de sus caracteres ni a la dignidad de su posici\u00f3n. (Liv., I, XX; Quintil., I, II, 18; Mac-rob., Sat. II, 10).    Sin embargo, no todas las danzas religiosas se realizaban con la gravedad antes mencionada.  En Roma, los sacerdotes salios (salii), portando los escudos sagrados por las calles, saltaban y brincaban torpemente \u00abcomo bataneros pateando\u00bb (Senec. Ep. XV).   Asimismo la Biblia describe a los sacerdotes de Baal cojeando (as\u00ed Heb.; V.D. \u201cbrincando\u201d) alrededor del altar (1 Rey. 18,26).  A trav\u00e9s de Oriente las danzas sagradas eran una caracter\u00edstica prominente en el culto religioso.  En Egipto, incluso institutos femeninos de cantantes y bailarinas se anexaban a ciertos santuarios.   Es probable, a partir de Jueces 21,21, que en los primeros tiempos esta danza tambi\u00e9n fuese un acompa\u00f1amiento al culto de Yahveh, lo cual queda claramente evidenciado en los Salmos 149,3 y 150,4 para la \u00e9poca posterior al cautiverio.   Parece adem\u00e1s que los textos indican que, en el segundo Templo, las personas dedicadas a bailar y cantar en honor a Dios formaban coros similares a los de los ritos paganos. (Cie., Phil., V, 6; Virg., En., VIII, 718; Hor., Od., I, I, 31).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las danzas de guerra, tan comunes entre muchos pueblos, y que a menudo se introdujeron para mejorar los desfiles de las festividades p\u00fablicas entre los griegos y romanos, no han dejado rastro alguno entre los hebreos y sus vecinos, aunque no son desconocidos para los habitantes modernos de Palestina y Arabia.   Las danzas mim\u00e9ticas eran tan poco conocidas en Oriente como las de car\u00e1cter militar.   Consist\u00edan de movimientos expresivos de ciertas partes de las facciones del rostro, el cuerpo, los brazos y las manos, ejecutados con acompa\u00f1amiento musical y destinados a representar v\u00edvidamente eventos hist\u00f3ricos o fabulosos y las acciones y pasiones de personajes muy conocidos.  Conocemos en qu\u00e9 grado tales actuaciones fueron disfrutadas por los romanos a partir de muchos pasajes de escritores latinos, tales como: Macrob., Sat. II, 7; Suet., \u00abCalig.\u00bb, 57, \u00abNero\u00bb, 54, \u00abTit.\u00bb, 7; Ovid, \u00abArs Am.\u00bb, I, 595, etc.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De mucho m\u00e1s favor gozaba el baile esc\u00e9nico en Roma y Grecia. Consist\u00eda de movimientos armonizados principalmente de los brazos, cuerpo y pies, destinados a mostrar toda la flexibilidad, fortaleza, agilidad y gracia del cuerpo humano.   Tales exhibiciones se realizaban usualmente para el placer de los invitados, en grandes banquetes, e interpretadas por bailarines profesionales contratados para la ocasi\u00f3n.   Se prefer\u00eda a las bailarinas femeninas, aunque tambi\u00e9n hab\u00eda bailarines masculinos.   Por lo general eran personas de gran belleza y de moralidad indiferente, y sus actuaciones estaban calculadas para exponer  todo el encanto y el atractivo de sus graciosas figuras, incluso a costa de la modestia, la cual les importaba poco.  Esta clase de personas, com\u00fan en la antigua Grecia e Italia, no era del todo desconocida en Palestina, al menos en los \u00faltimos tiempos, si creemos la indicaci\u00f3n de |Eclo. 9,4.  El autor del Eclesiast\u00e9s, personificando a Salom\u00f3n, relata que hab\u00eda conseguido para su propio disfrute \u00abcantores y cantoras\u00bb (2,8), es decir, muy probablemente, bailarines, pues el canto y el baile eran escasamente distintos.   De todos modos, el desempe\u00f1o de la hija de Herod\u00edas (Salom\u00e9), registrado en Mt. 14,6, y el placer que le produjo a Herodes y sus hu\u00e9spedes, demuestra c\u00f3mo, en la \u00e9poca de Cristo,  la corrupci\u00f3n griega y romana avanz\u00f3 entre las clases m\u00e1s altas de Palestina.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque quiz\u00e1s menos com\u00fan, y ciertamente menos elaborado que el nuestro, el bailar social parece sin embargo haber sido una diversi\u00f3n agradable en \u00e9pocas antiguas, por lo menos entre los jud\u00edos.  Pues, entendido a la luz de Jueces 21,21, afirmaciones como las de Isa\u00edas 16,10 y Jerem\u00edas 25,30 indican que la estaci\u00f3n de la vendimia era una de alegr\u00eda p\u00fablica manifestada en los bailes.   La mayor\u00eda de las personas, incluso las m\u00e1s serias (Bab. Talm., Ketuboth, 16b), se entregaban al baile en las bodas y en la Fiesta de los Tabern\u00e1culos.   Los hombres y las mujeres bailaban aparte, como sigue siendo la costumbre en Oriente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El baile social ha experimentado un desarrollo considerable en los \u00faltimos siglos, tanto en cuanto a la prevalencia como a su complejidad.  La introducci\u00f3n en la moda actual de las llamadas danzas circulares ha acelerado el inter\u00e9s tocante a la antigua cuesti\u00f3n de la moralidad del baile.   Como ejercicio de cultura f\u00edsica, aparte de las condiciones generalmente insalubres de los salones de baile, el baile puede tener ventajas; no nos debe extra\u00f1ar, por lo tanto, que desde este punto de vista lo recomendar\u00eda Plat\u00f3n.   Desde el punto de vista moral, el baile religioso y militar nunca ha encontrado ninguna cr\u00edtica.  Al contrario, los espect\u00e1culos mim\u00e9ticos que en su mayor\u00eda representaban historias de amor y temas mitol\u00f3gicos, eran a veces tan ofensivos a la modestia, que incluso los emperadores paganos consideraban su deber desterrarlas repetidamente de Italia.   De ninguna mejor manera, como se ha mostrado arriba, estaban las danzas esc\u00e9nicas; y a los bailarines masculinos y femeninos se les consideraba en Roma una clase inferior y degradada, como lo son hoy d\u00eda en Egipto, la India y Jap\u00f3n, las almehs, las bayaderas y las geishas.   Seg\u00fan el derecho romano, tales personas eran infames.  Los Padres de la Iglesia levantaron una voz fuerte contra sus interpretaciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las decretales fueron m\u00e1s lejos, al prohibirles  a los cl\u00e9rigos asistir a cualquier exposici\u00f3n m\u00edmica o histri\u00f3nica y al decretar que cualquier cl\u00e9rigo que tome parte activa en ellas debe perder todos sus privilegios, y que todas las personas que participen en la danza profesional, representaciones m\u00edmicas o histri\u00f3nicas, incurrir\u00e1n en irregularidad y en consecuencia deben ser excluidos para siempre del estado clerical y se vuelven incapaces de recibir las \u00f3rdenes.   En cuanto al baile social, ahora tan en boga, mientras que en s\u00ed mismo es un acto indiferente, los moralistas est\u00e1n inclinados a ponerlo bajo prohibici\u00f3n debido a los diversos peligros asociados a \u00e9l.   Indudablemente, las antiguas danzas nacionales, en las cuales los int\u00e9rpretes est\u00e1n separados, apenas, si acaso, agarrando la mano de su pareja, raramente caen bajo censura \u00e9tica m\u00e1s que cualquier otro tipo de interacci\u00f3n social.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, aparte de los detalles &#8212;lugar, horas tard\u00edas, escotes, acompa\u00f1antes, etc.&#8212; comunes a todos estos espect\u00e1culos, las danzas circulares, aunque, posiblemente, pueden realizarse con decoro y modestia, los moralistas las consideran, por su propia naturaleza, como cargadas del mayor peligro a la moral.   A ellos, pero sin duda a\u00fan m\u00e1s evidente para bailes de m\u00e1scaras, se les debe aplicar la advertencia del Segundo Concilio de Baltimore, contra \u00abesos bailes de moda, que, seg\u00fan se realizan actualmente, son repugnantes a todo sentido de delicadeza y decoro.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para ellos, tal vez, pero sin duda a\u00fan m\u00e1s evidente para bailes de m\u00e1scaras, se debe aplicar la advertencia del Concilio de Baltimore contra \u00ablos bailes de moda, que, como en la actualidad realicen, sean repugnante a todo sentimiento de delicadeza y decoro\u00bb.    No hace falta a\u00f1adir que la decencia y los tan repetidos decretos  de los concilios particulares y generales proh\u00edben a los cl\u00e9rigos aparecer, en cualquier calidad que sea, en los salones de baile p\u00fablicos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:   READ, Characteristic National Dances (Londres, 1853); TRISTRAM, Eastern customs; RICH, Dictionary of Greek and Roman Antiquities (Londres, 1884), s.v. Saltatio, etc.; DARENBERG AND SAGLIO, Dictionnaire des antiquites grecques et romaines (Par\u00eds); MASPERO, Histoire ancienne des peuples de l&#8217;Orient (Par\u00eds, 1895), I, 126; II, 220; DALMAN, Palaestinischer Diwan (Leipzig, 1901); FERRARIS, Bibliotheca canonica (Roma, 1886), s.v. Choreae, Clericus, Irregularitas; Acta et Decreta Conc. Baltimor. II, Pastoral Letter; Decr. n. 472.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Souvay, Charles. \u00abDancing.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 4. New York: Robert Appleton Company, 1908. 23 Aug. 2012 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/04618b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Daniel Wiegering.  lmhm\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>hebreo saltar de alegr\u00ed\u00ada. La danza era parte de los ritos idol\u00e1tricos, como los israelitas cuando se hicieron el becerro de oro, los encontr\u00f3 Mois\u00e9s danzando en su honor, Ex 32, 19; lo mismo se hac\u00ed\u00ada en honor de Baal, 1 R 18, 26. Se danzaba y se cantaba para alabar la gloria de Yahv\u00e9h, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/baile\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abBAILE\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-4714","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4714","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4714"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4714\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4714"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4714"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4714"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}