{"id":4764,"date":"2016-02-05T00:37:41","date_gmt":"2016-02-05T05:37:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/betel\/"},"modified":"2016-02-05T00:37:41","modified_gmt":"2016-02-05T05:37:41","slug":"betel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/betel\/","title":{"rendered":"BETEL"},"content":{"rendered":"<p>casa de Dios. Ciudad al norte de Jerusal\u00e9n y al sur de Silo. All\u00ed\u00ad,      posiblemente, hubo un santuario cananeo. En B., como se denomina el sitio por primera vez en la Escritura, Abraham edific\u00f3 un altar e invoc\u00f3 el nombre de Yahv\u00e9h, tras salir de su patria, como se lo mand\u00f3 el Se\u00f1or, Gn 12, 8; 13, 3. Esta ciudad se llam\u00f3 primero Luz, pero Jacob, a ra\u00ed\u00adz del sue\u00f1o de la escalera le dio al lugar el nombre de B., Gn 28, 10-19; 31, 13; all\u00ed\u00ad Dios le cambi\u00f3 el nombre a Jacob por el de Israel y le renov\u00f3 la promesa hecha a Abraham, 35,  1-16. Este sitio se convirti\u00f3 entonces en punto de peregrinaci\u00f3n, como se dice en 1 S 10, 3. En B. hubo una hermandad de profetas con la que Eliseo ten\u00ed\u00ada relaciones, 2 R 2, 1-3. Hacia B. sub\u00ed\u00ada Eliseo y le sucedi\u00f3 lo de la burla de unos ni\u00f1os, a los cuales maldijo en nombre de Yahv\u00e9h, de los cuales fueron destrozados cuarenta y dos por dos osos del bosque, 2 R 2, 23-25.<\/p>\n<p>En tiempos de los jueces  el Arca estuvo en B. Jc 20, 18-28, y despu\u00e9s fue colocada en Sil\u00f3.<\/p>\n<p>D\u00e9bora  la profetiza que era juez en Israel, se sentaba bajo una palmera,  entre Ram\u00e1 y B., en la monta\u00f1a de Efra\u00ed\u00adm, y a ella acud\u00ed\u00adan en busca de justicia Jc 4, 4-5. Samuel, quien viv\u00ed\u00ada en Ram\u00e1, todos los a\u00f1os pasaba por B., para resolver los problemas de sus habitantes, 1 S 7, 16.<\/p>\n<p>Habi\u00e9ndose dividido el reino  Jeroboam, primer rey de Israel, cre\u00f3 el cisma religioso, \u2020\u0153el pecado de Jeroboam\u2020\u009d, hizo dos becerros de oro, uno de los cuales instal\u00f3 en B., el otro en Dan, para que el pueblo israelita no fuera a adorar a Dios en Jerusal\u00e9n, 1 R 12, 26-33. Esto le acarre\u00f3 al rey la ira divina 1 R 13, 1-34. Am 7, 13. Los profetas Am\u00f3s y Oseas denunciaron el pecado de Jeroboam y le vaticinaron su fin; Am\u00f3s fue expulsado de B. por Amas\u00ed\u00adas,  sacerdote del santuario, Os 6, 10-11; 10, 15; 12, 5; Am 3, 14; 4, 4; 5, 5-6; 7,  10-13; en Tb 2, 6, encontramos una referencia a los or\u00e1culos de Am\u00f3s contra B. El rey Jeh\u00fa, 841- 814 a. C., erradic\u00f3 de Israel a Baal, \u2020\u0153pero no se retract\u00f3 de los pecados de Jeroboam&#8230; los becerros de oro de B. y de Dan\u2020\u009d 2 R 10, 28-29. En el a\u00f1o 721 a. C., los asirios tomaron Samar\u00ed\u00ada, los israelitas fueron deportados y su lugar fue ocupado por extranjeros, y el rey asirio orden\u00f3 que uno de los sacerdotes en el exilio fuera a Samar\u00ed\u00ada a ense\u00f1arles a los nuevos habitantes \u2020\u0153las reglas del dios de la tierra\u2020\u009d; dicho sacerdote se estableci\u00f3 en B. 2 R 17, 27-28. El rey Jos\u00ed\u00adas, 640-609 a. C., tras encontrar el rollo de la Ley, cuando restauraban el templo, inici\u00f3 la reforma religiosa,  que incluy\u00f3 la erradicaci\u00f3n de los cultos extranjeros. Los objetos en honor de Baal y Astart\u00e9 fueron quemados y las cenizas llevadas a B. 2 R 23, 4; derrib\u00f3 el altar y el altozano de B., obra de Jeroboam, 2 R 23, 15-20. Algunos de los que volvieron del cautiverio en Babilonia habitaron en B.<\/p>\n<p>Esd 2  28; Ne 7, 32.<\/p>\n<p>El or\u00e1culo del profeta Jerem\u00ed\u00adas contra Moab  dice que \u00e9ste se avergonzar\u00e1 como la casa de Israel de B., Jr 48, 13.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(heb., beth\u2020\u2122el, casa de Dios).<br \/>\n1.  Un pueblo originalmente conocido como Luz, 20 km. al norte de Jerusal\u00e9n (Gen 28:19), al occidente de Hai. Abraham se detuvo cerca de este lugar en su camino al N\u00e9guev y ofreci\u00f3 un sacrificio (Gen 12:8; Gen 13:3). Jacob llam\u00f3 a Luz Betel (Gen 28:10-22), ya que Dios lo encontr\u00f3 all\u00ed\u00ad y le confirm\u00f3 el pacto abrah\u00e1mico. M\u00e1s tarde, Jacob regres\u00f3 y construy\u00f3 un altar y ador\u00f3, llamando al lugar El-betel (Gen 35:7). Aqu\u00ed\u00ad Jacob enterr\u00f3 a D\u00e9bora, la nodriza de Rebeca, que hab\u00ed\u00ada muerto (Gen 35:8).<\/p>\n<p>A la tribu de Benjam\u00ed\u00adn se le dio Betel (Jos 18:21-22) y fue tomada por los descendientes de Jos\u00e9 bajo la direcci\u00f3n del Se\u00f1or (Jdg 1:22-26).<\/p>\n<p>All\u00ed\u00ad se conserv\u00f3 el arca durante el per\u00ed\u00adodo de los jueces (Jdg 20:26-28) y Samuel juzgaba y adoraba all\u00ed\u00ad (1Sa 7:16; 1Sa 10:3).<\/p>\n<p>Jeroboam escogi\u00f3 Betel como uno de los dos centros en que puso becerros de oro (1Ki 12:26-30). Por \u00e9stos y otros pecados, Am\u00f3s clam\u00f3 en contra de la ciudad (Amo 3:14; Amo 4:4-6). Oseas tambi\u00e9n pronunci\u00f3 juicio sobre Betel, incluso llam\u00e1ndola Bet-av\u00e9n, la casa de maldad (Hos 4:15).<\/p>\n<p>Un sacerdote israelita ense\u00f1\u00f3 acerca del Se\u00f1or al pueblo que Asiria volvi\u00f3 a establecer en este lugar (2Ki 17:27-28), pero ellos combinaron la adoraci\u00f3n a sus dioses paganos con la adoraci\u00f3n al Se\u00f1or (2Ki 17:33). No fue sino hasta que Jos\u00ed\u00adas lleg\u00f3 a ser rey que se quit\u00f3 esta idolatr\u00ed\u00ada de Betel y la verdadera adoraci\u00f3n al Se\u00f1or se estableci\u00f3 (2Ki 23:15-23). Cuando los jud\u00ed\u00ados volvieron de la cautividad babil\u00f3nica, tanto Esdras como Nehem\u00ed\u00adas registran que algunos volvieron a Betel (Ezr 2:28; Neh 7:32) y, como uno podr\u00ed\u00ada suponer, se dice que eran benjamitas (Neh 11:31).<br \/>\n2.   Una ciudad en el sur de Jud\u00e1 (1Sa 30:27), tambi\u00e9n llamada Betul (Jos 19:4) y Betuel (1Ch 4:30).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Las ruinas de la antigua Betel han sido identificadas sobre el lado norte de la villa \u00e1rabe de Beitin donde W. F. Albright hizo sondeos durante 1927 cuando era director de las Escuelas Americanas de Investigaci\u00f3n Oriental en Jerusal\u00e9n. Excavaciones a escala completa fueron conducidas desde julio hasta septiembre, 1934, por Albright y J. L. Kelso del Pittsburgh-Xenia Theological Seminary (ahora Pittsburgh Theological Seminary).<br \/>\nEl nivel m\u00e1s antiguo contiene una muralla y casas de la \u00faltima edad del bronce con una de las mejores construcciones de ese per\u00ed\u00adodo hasta ahora descubiertas en Palestina. Esta era la Betel de la edad de los patriarcas b\u00ed\u00adblicos. Se piensa que su ocupaci\u00f3n empez\u00f3  ca.  2200  a. de J.C.  Durante el siglo XIII la ciudad cananea fue destruida en una tremenda conflagraci\u00f3n que dej\u00f3 ruinas de un espesor de un metro con ochenta cent\u00ed\u00admetros en algunos lugares. Albright atribuye esto a los israelitas en la \u00e9poca de la conquista de Palestina. Los niveles israelitas que siguen son inferiores a la ciudad cananea. Dos veces Betel parece haber sido quemada por los filisteos u otros de los primeros enemigos de Israel. La ciudad del siglo IX \u2014la \u00e9poca de Jeroboam I\u2014 fue construida mostrando evidencias de un trabajo m\u00e1s fino que aquel de los comparativamente primitivos niveles israelitas antiguos. A comienzos del siglo VI la ciudad fue nuevamente quemada, esta vez por los ej\u00e9rcitos de Nabucodonosor. Por un tiempo el sitio estuvo desocupado, pero una humilde villa se construy\u00f3 all\u00ed\u00ad durante el per\u00ed\u00adodo persa. Vespasiano la captur\u00f3 en el a\u00f1o 69  d. de J.C. , pero fue de nuevo ocupada como ciudad romana continuando su desarrollo hasta la conquista \u00e1rabe.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Arqueol\u00f3gico<\/b><\/p>\n<p>[012]  Literalmente en hebreo significa \u00abCasa de Dios\u00bb. Era el santuario israelita m\u00e1s significativo anterior al templo de Jerusal\u00e9n y centro de culto antiguo. Se hallaba en el camino hacia Siquem. Aparece en la Biblia (con Abraham, Gen. 28.10-22; con Jacob, Gen. 25. 1-61; con el Reino de Israel: 1. Rey. 12. 26).<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(Casa de Dios).<\/p>\n<p>1. Importante ciudad de Israel mencionada en la Biblia con m\u00e1s frecuencia que cualquier otra, a excepci\u00f3n de Jerusal\u00e9n. Se cree que las ruinas que se hallan junto al actual pueblo de Beit\u00ed\u00adn, a unos 17 Km. al N. de Jerusal\u00e9n, corresponden a la antigua Betel, de modo que la ciudad estaba en una serran\u00ed\u00ada rocosa, en el extremo meridional de la regi\u00f3n monta\u00f1osa de Efra\u00ed\u00adn, a unos 900 m. sobre el nivel del mar. La zona circundante, en la actualidad bastante yerma, es una altiplanicie pedregosa con escasa vegetaci\u00f3n. No obstante, la existencia de varios manantiales muestra que la ciudad antigua tuvo un buen abastecimiento de agua.<br \/>\nBetel gozaba de una posici\u00f3n estrat\u00e9gica, lo que contribuy\u00f3 de forma notable a su importancia. Situada sobre la cordillera central, estaba en la importante ruta que iba de N. a S. siguiendo el curso del r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n. Esta ruta part\u00ed\u00ada de Siquem en direcci\u00f3n S. y pasaba por Betel, Jerusal\u00e9n, Bel\u00e9n y Hebr\u00f3n, hasta llegar a Beer-seba. (Comp\u00e1rese con Jue 21:19.) Otra ruta un\u00ed\u00ada Betel con Jope, al O., en el Mediterr\u00e1neo, y con Jeric\u00f3, al E., cerca del Jord\u00e1n. Por lo tanto, Betel se hallaba en una encrucijada de caminos, al igual que Samaria, Jerusal\u00e9n, Hebr\u00f3n y Beer-seba. Adem\u00e1s, los hechos indican que la regi\u00f3n comprendida entre Jerusal\u00e9n y Betel estaba densamente poblada, y en ella hab\u00ed\u00ada mayor concentraci\u00f3n de ciudades que en cualquier otra parte de Palestina.<br \/>\nLas excavaciones arqueol\u00f3gicas efectuadas en Beit\u00ed\u00adn han demostrado la gran antig\u00fcedad de este lugar; se supone que el poblado original data m\u00e1s o menos del siglo XXI a. E.C. Tambi\u00e9n se ha comprobado que sufri\u00f3 una gran destrucci\u00f3n, as\u00ed\u00ad como un incendio, llegando los escombros y las cenizas en algunos lugares hasta 1,5 m. de espesor. Se cree que esta destrucci\u00f3n se remonta al tiempo en que Israel conquist\u00f3 Cana\u00e1n.<br \/>\nCuando Abrah\u00e1n entr\u00f3 en Cana\u00e1n, se detuvo en Siquem y luego se dirigi\u00f3 al S., \u2020\u0153a la regi\u00f3n monta\u00f1osa, al este de Betel, y asent\u00f3 su tienda, con Betel al oeste y Hai al este\u2020\u009d. (G\u00e9 12:8.) Despu\u00e9s de pasar alg\u00fan tiempo en Egipto debido al hambre que azot\u00f3 Cana\u00e1n, Abrah\u00e1n de nuevo se estableci\u00f3 al E. de Betel, en compa\u00f1\u00ed\u00ada de su sobrino Lot. Ya que en ambos casos Abrah\u00e1n asent\u00f3 la tienda al E. de Betel, se ha pensado que la ubicaci\u00f3n de su campamento estaba en Burj Beit\u00ed\u00adn, a poca distancia al SE. de Beit\u00ed\u00adn, en lo que se ha llamado \u2020\u0153una de las mejores vistas panor\u00e1micas de Palestina\u2020\u009d. (Encyclop\u00e6dia Biblica, edici\u00f3n de T. K. Cheyne, Londres, 1899, vol. 1, col. 552.) Debi\u00f3 ser desde un lugar como este desde donde Abrah\u00e1n invit\u00f3 a Lot a que escogiera la direcci\u00f3n en la que ir\u00ed\u00ada cuando ambos se separasen. Lot \u2020\u0153alz\u00f3 los ojos y vio todo el Distrito del Jord\u00e1n\u2020\u009d, regi\u00f3n que decidi\u00f3 escoger para s\u00ed\u00ad. (G\u00e9 13:8-11.) M\u00e1s tarde, Jehov\u00e1 le dijo a Abrah\u00e1n que mirase en todas direcciones, y le asegur\u00f3 que esa tierra ser\u00ed\u00ada su herencia y la de su descendencia. (G\u00e9 13:14, 15.)<br \/>\nAunque al compilar el G\u00e9nesis, Mois\u00e9s llama \u2020\u0153Betel\u2020\u009d a la ciudad cercana al lugar donde acamp\u00f3 Abrah\u00e1n, el registro posterior muestra que el nombre original cananeo era \u2020\u0153Luz\u2020\u009d. (V\u00e9ase LUZ, II n\u00fam. 1.) Jacob pas\u00f3 la noche cerca de esta ciudad cuando viajaba de Beer-seba a Har\u00e1n, y despu\u00e9s de tener un sue\u00f1o de una escalera que llegaba hasta los cielos, en el que oy\u00f3 la confirmaci\u00f3n de Dios de la promesa abrah\u00e1mica, edific\u00f3 una columna y \u2020\u0153llam\u00f3 a aquel lugar por nombre Betel; pero, de hecho, Luz era el nombre de la ciudad anteriormente\u2020\u009d. (G\u00e9 28:10-19.) Cuando unos veinte a\u00f1os m\u00e1s tarde, Dios habl\u00f3 a Jacob en Har\u00e1n, se identific\u00f3 como aquel que le hab\u00ed\u00ada hablado en Betel y le dijo que regresara a Cana\u00e1n. (G\u00e9 31:13.)<br \/>\nDespu\u00e9s de la violaci\u00f3n de Dina en Siquem y del acto de venganza de los hijos de Jacob contra los siquemitas, Dios le orden\u00f3 a Jacob que volviese a Betel. Este se deshizo de los objetos religiosos falsos que hab\u00ed\u00ada en su casa y en la de sus siervos, y despu\u00e9s viaj\u00f3 a Betel con la protecci\u00f3n divina. Una vez all\u00ed\u00ad, construy\u00f3 un altar y entonces llam\u00f3 al lugar El-betel, que significa \u2020\u0153El Dios de Betel\u2020\u009d. All\u00ed\u00ad muri\u00f3 y fue enterrada D\u00e9bora, la nodriza de Rebeca. Tambi\u00e9n fue en este mismo lugar donde Jehov\u00e1 confirm\u00f3 el cambio del nombre de Jacob a Israel y repiti\u00f3 la promesa abrah\u00e1mica. (G\u00e9 35:1-16.)<br \/>\nSiglos despu\u00e9s, tras la entrada de la naci\u00f3n de Israel en Cana\u00e1n (1473 a. E.C.), de nuevo se vuelve a usar el nombre Betel para referirse a la ciudad que los cananeos llamaban \u2020\u0153Luz\u2020\u009d (aunque en realidad Betel era el nombre que Jacob hab\u00ed\u00ada dado a su campamento, cercano a esa ciudad). En el relato del ataque a Hai, el registro indica que los cananeos de Betel intentaron apoyar a los hombres de aquella ciudad vecina, pero sin \u00e9xito. Si no en esa ocasi\u00f3n, fue m\u00e1s adelante cuando las fuerzas de Josu\u00e9 derrotaron al rey de Betel. (Jos 7:2; 8:9, 12, 17; 12:9, 16.) M\u00e1s tarde, Betel aparece como una ciudad lim\u00ed\u00adtrofe entre los territorios de Efra\u00ed\u00adn y Benjam\u00ed\u00adn. Aunque incluida en el territorio de Benjam\u00ed\u00adn, el registro muestra que fue la casa de Jos\u00e9 (de la que Efra\u00ed\u00adn formaba parte) la que conquist\u00f3 la ciudad. (Jos 16:1, 2; 18:13, 21, 22; Jue 1:22-26.) A partir de este momento ya no se aplic\u00f3 m\u00e1s a la ciudad el nombre Luz.<br \/>\nDurante el per\u00ed\u00adodo de los jueces, la morada de D\u00e9bora, la profetisa, estaba situada \u2020\u0153entre Ram\u00e1 y Betel, en la regi\u00f3n monta\u00f1osa de Efra\u00ed\u00adn\u2020\u009d. (Jue 4:4, 5.) Cuando se le hizo pagar a la tribu de Benjam\u00ed\u00adn el crimen que algunos benjamitas hab\u00ed\u00adan cometido, al parecer se hab\u00ed\u00ada llevado el arca del pacto temporalmente de Sil\u00f3 a Betel, debido a que esta \u00faltima ciudad estaba much\u00ed\u00adsimo m\u00e1s cerca del lugar de la batalla que se estaba librando en las proximidades de Guibeah, a unos 12 Km. al S. de Betel. (Jue 20:1, 18, 26-28; 21:2.)<br \/>\nBetel, Guilgal y Mizp\u00e1 estaban en el circuito que hac\u00ed\u00ada Samuel cada a\u00f1o para juzgar al pueblo. Adem\u00e1s, se consideraba que Betel era un lugar adecuado para la adoraci\u00f3n. (1Sa 7:16; 10:3.) Sin embargo, desde entonces hasta la divisi\u00f3n del reino (997 a. E.C.), tan solo se hace menci\u00f3n de Betel en relaci\u00f3n con el estacionamiento de las tropas del rey Sa\u00fal antes de combatir contra los filisteos. (1Sa 13:2.)<br \/>\nComo ciudad importante del reino septentrional, que gobernaba Jerobo\u00e1n, Betel, el lugar donde en un tiempo se hab\u00ed\u00ada revelado el Dios verdadero, se convirti\u00f3 en un famoso centro de adoraci\u00f3n falsa. En esta ciudad, situada en el extremo S. del reino de Israel, que acababa de formarse, as\u00ed\u00ad como en Dan, en el extremo N., Jerobo\u00e1n coloc\u00f3 becerros de oro en un esfuerzo por disuadir a sus s\u00fabditos de ir al templo de Jerusal\u00e9n. (1Re 12:27-29.) Con su casa de adoraci\u00f3n y su altar, su propia fiesta y sacerdotes escogidos de las tribus no levitas, Betel lleg\u00f3 a ser un s\u00ed\u00admbolo de crasa apostas\u00ed\u00ada de la adoraci\u00f3n verdadera. (1Re 12:31-33.) Jehov\u00e1 Dios no tard\u00f3 mucho en expresar su desaprobaci\u00f3n por medio de un \u2020\u0153hombre del Dios verdadero\u2020\u009d enviado a Betel para pronunciar juicio contra el altar utilizado para la adoraci\u00f3n de becerros. El que este altar se partiera fue un portento que confirm\u00f3 el cumplimiento seguro de las palabras del profeta. Sin embargo, cuando sali\u00f3 de Betel, este \u2020\u0153hombre del Dios verdadero\u2020\u009d permiti\u00f3 que un profeta anciano de Betel lo persuadiera a aceptar y actuar seg\u00fan un supuesto mensaje de un \u00e1ngel que violaba las \u00f3rdenes directas de Dios, con consecuencias desastrosas para \u00e9l. Un le\u00f3n lo mat\u00f3, y fue enterrado en Betel, en la sepultura que pertenec\u00ed\u00ada al profeta anciano, que vio en todos estos acontecimientos la certeza del cumplimiento de la palabra de Jehov\u00e1, y por eso solicit\u00f3 que al morir lo enterraran en la misma sepultura. (1Re 13:1-32.)<br \/>\nDurante alg\u00fan tiempo, el rey Ab\u00ed\u00adas de Jud\u00e1 arrebat\u00f3 Betel y otras ciudades del control del reino septentrional (2Cr 13:19, 20), pero parece ser que esta ciudad volvi\u00f3 a poder de Israel, al menos para el tiempo de su rey Baas\u00e1, ya que intent\u00f3 fortificar Ram\u00e1, una ciudad situada bastante al S. de Betel. (1Re 15:17; 2Cr 16:1.) Aunque tiempo despu\u00e9s el rey Jeh\u00fa erradic\u00f3 de Israel la adoraci\u00f3n de Baal, a\u00fan permanecieron los becerros de oro en Dan y en Betel. (2Re 10:28, 29.)<br \/>\nA pesar del predominio de la adoraci\u00f3n falsa en Betel, el registro b\u00ed\u00adblico se\u00f1ala que en el tiempo de El\u00ed\u00adas y Eliseo hab\u00ed\u00ada all\u00ed\u00ad un grupo de profetas. De esta ciudad era tambi\u00e9n el grupo de muchachitos burlones que ridiculizaron a Eliseo, acci\u00f3n que a muchos de ellos les cost\u00f3 la vida, pues Dios los ejecut\u00f3. (2Re 2:1-3, 23, 24.)<br \/>\nA finales del siglo IX y mediados del VIII a. E.C., los profetas Am\u00f3s y Oseas proclamaron la condena de Dios de la corrupci\u00f3n religiosa centrada en Betel. Aunque Oseas hace menci\u00f3n directa de Betel (que significa \u2020\u0153Casa de Dios\u2020\u009d) al hablar de la revelaci\u00f3n que Dios hizo de s\u00ed\u00ad mismo al fiel Jacob en ese lugar (Os 12:4), debe emplear el nombre \u2020\u0153Bet-aven\u2020\u009d, que significa \u2020\u0153Casa de Nocividad (Algo Perjudicial)\u2020\u009d, para referirse a esa misma ciudad y al efecto de sus pr\u00e1cticas religiosas falsas. (Os 4:15; 5:8.) Asimismo, Oseas advirti\u00f3 que el becerro idol\u00e1trico, que atend\u00ed\u00adan sacerdotes de dioses extranjeros, llegar\u00ed\u00ada a ser una causa de duelo para el Israel id\u00f3latra, sus lugares altos ser\u00ed\u00adan aniquilados y espinos y cardos cubrir\u00ed\u00adan sus altares; por otra parte, ante la amenaza del exilio asirio, el pueblo clamar\u00ed\u00ada a las monta\u00f1as: \u2020\u0153\u00c2\u00a1C\u00fabrannos!\u2020\u009d, y a las colinas: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Caigan sobre nosotros!\u2020\u009d. (Os 10:5-8; comp\u00e1rese con Lu 23:30; Rev 6:16.) El profeta Am\u00f3s habl\u00f3 en un estilo similar, mostrando que, sin importar lo frecuentes que fuesen los sacrificios que los israelitas ofrec\u00ed\u00adan en los altares de Betel, sus piadosas peregrinaciones a ese lugar solo serv\u00ed\u00adan para cometer transgresi\u00f3n, y advirti\u00f3 que la c\u00f3lera ardiente de Jehov\u00e1 se encender\u00ed\u00ada contra ellos de manera inextinguible. (Am 3:14; 4:4; 5:5, 6.) Encolerizado por esta profec\u00ed\u00ada que Am\u00f3s pronunci\u00f3 en el mismo Betel, el sacerdote ap\u00f3stata Amas\u00ed\u00adas le acus\u00f3 de habla sediciosa y le orden\u00f3 que \u2020\u02dcvolviese a Jud\u00e1, de donde hab\u00ed\u00ada venido\u2020\u2122, y profetizara all\u00ed\u00ad: \u2020\u0153Pero en Betel ya no debes volver a profetizar, porque es el santuario de un rey y es la casa de un reino\u2020\u009d. (Am 7:10-13.)<br \/>\nBetel continu\u00f3 siendo un santuario id\u00f3latra hasta la ca\u00ed\u00adda del reino septentrional ante Asiria en 740 a. E.C. De modo que m\u00e1s de un siglo despu\u00e9s Jerem\u00ed\u00adas pudo referirse a esta ciudad como ejemplo amonestador para los que confiaban en dioses falsos, de los que tendr\u00ed\u00adan que avergonzarse. (Jer 48:13.) Incluso despu\u00e9s Betel continu\u00f3 como centro religioso, ya que el rey de Asiria envi\u00f3 de regreso a Israel a uno de los sacerdotes exiliados para que ense\u00f1ara \u2020\u0153la religi\u00f3n del Dios del pa\u00ed\u00ads\u2020\u009d al pueblo, que estaba siendo plagado por los leones. Este sacerdote se estableci\u00f3 en Betel para ense\u00f1ar al pueblo \u2020\u0153c\u00f3mo hab\u00ed\u00adan de temer a Jehov\u00e1\u2020\u009d. Los resultados muestran con claridad que era un sacerdote del becerro de oro, pues \u2020\u0153de Jehov\u00e1 se hicieron temedores, pero de sus propios dioses resultaron ser adoradores\u2020\u009d, por lo que todo sigui\u00f3 el mismo curso falso e idol\u00e1trico que inici\u00f3 Jerobo\u00e1n. (2Re 17:25, 27-33.)<br \/>\nEn cumplimiento de la profec\u00ed\u00ada de Oseas, se hab\u00ed\u00ada llevado el becerro de oro de Betel al rey de Asiria (Os 10:5, 6), pero el altar original de Jerobo\u00e1n todav\u00ed\u00ada permanec\u00ed\u00ada all\u00ed\u00ad en los d\u00ed\u00adas del rey Jos\u00ed\u00adas de Jud\u00e1. Durante o despu\u00e9s de su decimoctavo a\u00f1o de reinado (642 a. E.C.), Jos\u00ed\u00adas lleg\u00f3 hasta Betel y las ciudades de Samaria en su lucha contra la religi\u00f3n falsa. Destruy\u00f3 el lugar de adoraci\u00f3n idol\u00e1trica en esta ciudad, primero quemando en el altar los huesos de las tumbas cercanas y profan\u00e1ndolo as\u00ed\u00ad en cumplimiento de la profec\u00ed\u00ada dada por el \u2020\u0153hombre del Dios verdadero\u2020\u009d m\u00e1s de tres siglos antes. La \u00fanica sepultura que se respet\u00f3 fue la del \u2020\u0153hombre del Dios verdadero\u2020\u009d, lo que supuso respetar tambi\u00e9n los huesos del profeta anciano que ocupaba la misma sepultura. (2Re 22:3; 23:15-18; 1Re 13:2, 29-32.)<br \/>\nAlgunos de los israelitas que regresaron del exilio en Babilonia eran hombres de Betel (Esd 2:1, 28; Ne 7:32), y los benjamitas volvieron a habitar esta ciudad. (Ne 11:31.) Durante el per\u00ed\u00adodo macabeo, el general sirio B\u00e1quides fortific\u00f3 Betel (c. 160 a. E.C.). M\u00e1s tarde, captur\u00f3 la ciudad el general romano Vespasiano, antes de llegar a ser emperador de Roma.<\/p>\n<p>2. Una de las ciudades a la que David envi\u00f3 regalos despu\u00e9s de su victoria sobre los amalequitas. (1Sa 30:18, 26, 27.) El que se la incluya entre \u2020\u0153los lugares por donde David hab\u00ed\u00ada andado, \u00e9l y sus hombres\u2020\u009d, parece indicar que es el lugar llamado en otras partes Betul o Betuel, una ciudad simeonita situada en el territorio de Jud\u00e1. (1Sa 30:31; Jos 19:1, 4; 1Cr 4:30; v\u00e9ase BETUEL n\u00fam. 2.)<\/p>\n<p>[Fotograf\u00ed\u00ada en la p\u00e1gina 346]<br \/>\nRuinas en el lugar donde estuvo la antigua Betel. En esta ciudad, en el camino que llevaba a Jerusal\u00e9n, Jerobo\u00e1n estableci\u00f3 un centro de adoraci\u00f3n de becerros<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">(hebreo BYT-AL, \u201ccasa de Dios\u201d).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antigua ciudad cananea, a doce millas al norte de Jerusal\u00e9n, no lejos de Silo, en el camino a Siquem, cuyo nombre primitivo fue Luza.   Abraham ofreci\u00f3 dos veces sacrificio al este de Betel (G\u00e9n. 12,8; 13,3).   En estos pasajes el nombre de Betel se usa anticipaci\u00f3n, ya que Jacob llam\u00f3 as\u00ed al lugar despu\u00e9s de su visi\u00f3n (Gen. 28,19).   Cuando los israelitas entraron a la tierra prometida, Betel fue asignada a la tribu de Benjam\u00edn, pero que fue tomada y ocupada por los efrainitas (Jc. 1,22-26), y fue  un lugar de importancia en la historia posterior.    All\u00ed los israelitas, en la \u00e9poca de los Jueces, sol\u00edan consultar al Se\u00f1or (Jc. 20,18.26; 21,2; la frase \u00aben Silo\u00bb, a\u00f1adida en estos textos de la Vulgata, es un error) y el Arca de la Alianza probablemente estuvo all\u00ed por un tiempo.   Samuel sol\u00eda juzgar en Betel cada a\u00f1o.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la divisi\u00f3n de los reinos, Jeroboam profan\u00f3 el lugar mediante la construcci\u00f3n de un becerro de oro y la introducci\u00f3n del culto egipcio a Apis.  Esto continu\u00f3 hasta que Israel fue llevado cautivo a Asiria (2 Rey. 10,29) y fue denunciado a menudo por los profetas Oseas y Am\u00f3s.  Poco antes de su asunci\u00f3n, El\u00edas visit\u00f3 Betel, donde hab\u00eda una escuela de profetas (2 Rey. 2,2-3); los chicos del pueblo se burlaron de Eliseo, a su regreso y fueron destruidos por osos (2,23).  A uno de los sacerdotes que hab\u00edan sido llevados cautivos se le permiti\u00f3 regresar un poco m\u00e1s tarde, y habit\u00f3 en Betel para ense\u00f1ar al pueblo (2 Rey. 23,15).  Surgi\u00f3 una gran confusi\u00f3n de culto idol\u00e1trico, hasta que Jos\u00edas finalmente destruy\u00f3 el altar y el alto lugar all\u00ed (2 Rey. 23,15).  Despu\u00e9s de la cautividad, los benjaminitas regresaron a Betel.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ciudad fue fortificada por B\u00e1quides en tiempos de los Macabeos.  No hay ninguna menci\u00f3n de Betel en el Nuevo Testamento, pero Josefo registra que fue tomada por Vespasiano (Bell Jud., IV, IX, 9).  Eusebio menciona el lugar como una villa.  Hoy d\u00eda es com\u00fan identificarla con Beitin.  Las ruinas de varias iglesias cristianas en el lugar podr\u00edan indicar que en la Edad Media hab\u00eda llegado a tener alguna importancia.  El nombre \u00abBetel\u00bb tambi\u00e9n se halla en Jos. 12,16 y en 1 Sam. 30,27; probablemente es otro nombre para Betul (Jos. 19,4), una ciudad de la tribu de Sime\u00f3n, cuya localizaci\u00f3n es incierta.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  HAGER, Lexicon Biblicum, s.v.; SMITH, Hist. Geogr. of the Holy Land, 119, 250f.; 290f., 352; ZANECCHIA, La Palestine d&#8217;aujourd\u00e6hui (1890), II, 488f.; SCHENZ in Kirchenlex., s.v.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Corbett, John. \u00abBethel.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 2. New York: Robert Appleton Company, 1907. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/02532d.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>casa de Dios. Ciudad al norte de Jerusal\u00e9n y al sur de Silo. All\u00ed\u00ad, posiblemente, hubo un santuario cananeo. En B., como se denomina el sitio por primera vez en la Escritura, Abraham edific\u00f3 un altar e invoc\u00f3 el nombre de Yahv\u00e9h, tras salir de su patria, como se lo mand\u00f3 el Se\u00f1or, Gn 12, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/betel\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abBETEL\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-4764","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4764","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4764"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4764\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4764"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4764"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4764"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}