{"id":4793,"date":"2016-02-05T00:38:34","date_gmt":"2016-02-05T05:38:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cantar-de-los-cantares\/"},"modified":"2016-02-05T00:38:34","modified_gmt":"2016-02-05T05:38:34","slug":"cantar-de-los-cantares","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cantar-de-los-cantares\/","title":{"rendered":"CANTAR DE LOS CANTARES"},"content":{"rendered":"<p>libro del A. T., \u00fanico en las Escrituras, pues a pesar de que en ellas encontramos poes\u00ed\u00ada l\u00ed\u00adrica, la de \u00e9ste es er\u00f3tica,  amorosa, tratada de manera natural, con im\u00e1genes, comparaciones y met\u00e1foras que no se encuentran en el resto de libros b\u00ed\u00adblicos. Por otra     parte, en el poema no se habla de Dios, lo caus\u00f3 controversias sobre su autenticidad. En el canon hebreo, est\u00e1 en la tercera parte, en los Hagiogr\u00e1ficos, despu\u00e9s del libro de Job. En la Biblia griega figura entre los libros sapienciales, despu\u00e9s del Eclesiast\u00e9s o Qoh\u00e9let, y en la versi\u00f3n latina de la Vulgata, entre el Eclesi\u00e1stico o Sir\u00e1cida y el libro de la Sabidur\u00ed\u00ada, \u00e9stos atribuidos a Salom\u00f3n, as\u00ed\u00ad como Proverbios. La autor\u00ed\u00ada de esta obra se le ha atribuido, por tradici\u00f3n, al rey Salom\u00f3n, Ct 1, 1, de quien se afirma en las Escrituras que \u2020\u0153Pronunci\u00f3 tres mil par\u00e1bolas y proverbios y sus c\u00e1nticos fueron cinco mil\u2020\u009d, 1 Re 4, 32; adem\u00e1s de que el  amado, uno de los personajes que intervienen en el poema, es llamado    rey Ct 1, 4 y 12; Salom\u00f3n, Ct 3, 7 y 9. Pero, en realidad, no se conoce el autor del libro, si fue uno el escritor o varios los que compusieron el canto, ya que el libro no tiene unidad, es, m\u00e1s bien, una colecci\u00f3n de   cantos cuyo com\u00fan denominador es el tema amoroso.  En este poema, como en ning\u00fan otro escrito b\u00ed\u00adblico, se han querido ver alegor\u00ed\u00adas, como la interpretaci\u00f3n jud\u00ed\u00ada, seg\u00fan la cual el amor de la pareja es la representaci\u00f3n del de Dios con el pueblo de Israel. Dentro de esta visi\u00f3n, los cristianos ven el amor de los esposos del Cantar los desposorios de Cristo con la Iglesia y la uni\u00f3n m\u00ed\u00adstica del alma con Dios.<\/p>\n<p>Sin embargo  ya muy pocos ven estas alegor\u00ed\u00adas en el Cantar, pues es una dignificaci\u00f3n del amor humano, lejos de las aberraciones en que ha ca\u00ed\u00addo hoy el erotismo, por lo que se le puede considerar un libro sapiencial; aqu\u00ed\u00ad caben las palabras de Juan: \u2020\u0153Quien no ama no ha conocido a Dios,  porque Dios es amor\u2020\u009d, 1 Jn 4, 8. Actualmente, algunos autores ven el origen del Cantar en los cantos rituales del culto cananeo de Istar y Tammuz, cuyo matrimonio divino, hierogamia, realizaba el rey en representaci\u00f3n de la divinidad. Se puede decir s\u00ed\u00ad, que existen influencias literarias de los pueblos antiguos, Egipto, Cana\u00e1n, Mesopotamia, en el poema, y que coinciden en el tema amoroso.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(heb.<br \/>\nshir ha-shirim).<\/p>\n<p>Este es \u00fanico entre los libros b\u00ed\u00adblicos, porque se centra en los goces y aflicciones de la relaci\u00f3n amorosa entre un hombre y una mujer. El nombre heb. es tomado de 1:1 (El cantar de los cantares, el cual es de Salom\u00f3n). Existe una considerable amplitud de opiniones en relaci\u00f3n con la paternidad literaria y fecha del libro. El libro atribuye su autor\u00ed\u00ada a Salom\u00f3n y tiene afinidades con otros escritos atribuidos a \u00e9l. La familiaridad del autor con las plantas y animales es sugestivo de ser de Salom\u00f3n (1Ki 4:33).<\/p>\n<p>Aunque el libro es dif\u00ed\u00adcil de analizar, las divisiones de Delitzsch son muchas veces seguidas:<br \/>\n( 1 )  La admiraci\u00f3n mutua de los amantes (1Ki 1:2\u20141Ki 2:7);<br \/>\n( 2 )  el crecimiento en amor (1Ki 2:8\u20141Ki 3:5);<br \/>\n( 3 )  el matrimonio (1Ki 3:6\u20141Ki 5:1);<br \/>\n( 4 )  el anhelo de la esposa por su esposo ausente (1Ki 5:2\u20141Ki 6:9);<br \/>\n( 5 )  la belleza de la novia Sulamita (1Ki 6:10\u20141Ki 8:4);<br \/>\n( 6 )  la maravilla del amor (1Ki 8:5-14).<\/p>\n<p>Existe una gran diversidad y muchas sobreposiciones entre las interpretaciones del Cantar de los Cantares. Varios de los pareceres son:<br \/>\n( 1 )  El aleg\u00f3rico,<br \/>\n( 2 )  el cl\u00e1sico,<br \/>\n( 3 )  el literal,<br \/>\n( 4 )  el dram\u00e1tico,<br \/>\n( 5 )  el er\u00f3tico-literario,<br \/>\n( 6 )  el lit\u00fargico y<br \/>\n( 7 )  el did\u00e1ctico-moral.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Libro escrito en forma po\u00e9tica, como los \u2020\u00a2Salmos, \u2020\u00a2Proverbios, \u2020\u00a2Eclesiast\u00e9s y \u2020\u00a2Lamentaciones. El t\u00ed\u00adtulo en la versi\u00f3n castellana viene de la Vulgata, que tradujo como Canticum Canticorum unas palabras que en hebreo podr\u00ed\u00adan significar \u2020\u0153lo mejor de las canciones de Salom\u00f3n\u2020\u009d. Este libro es \u00fanico en muchos sentidos. Al igual que el libro de \u2020\u00a2Ester, en C. de los C. no se menciona a Dios. Pero Ester por lo menos tiene mucho sentido nacionalista, lo cual est\u00e1 ausente en C. de los C. Como la Biblia es un libro eminentemente religioso muchas personas han tenido dificultad para entender el papel de este poema amoroso dentro del \u2020\u00a2Canon. En efecto, no faltaron sugerencias para su exclusi\u00f3n. Cuando se suscit\u00f3 este tema en la reuni\u00f3n de Jamnia en el a\u00f1o 90 d.C., el famoso rabino Akiva, defendi\u00f3 su inclusi\u00f3n, diciendo que todas las Escrituras eran santas, pero que el C. de los C. era \u2020\u0153la m\u00e1s santa entre las santas\u2020\u009d, compar\u00e1ndola con el Lugar Sant\u00ed\u00adsimo.<\/p>\n<p>Algunos han planteado que no se trata de un solo poema sino una colecci\u00f3n de poemas amorosos. El poeta utiliza im\u00e1genes muy atrevidas, as\u00ed\u00ad como expresiones y comparaciones de gran hermosura. Y a pesar de que su tema es el amor humano, entre un hombre y una mujer, con claras connotaciones er\u00f3ticas, en ning\u00fan momento el poema cae en lo prosaico o vulgar, y mantiene siempre una altura expresiva que ha sido la admiraci\u00f3n de todos.<br \/>\n\u00e9n se ha planteado que fue escrito en forma de un drama. Unos dec\u00ed\u00adan que con dos personajes, otros que con tres. La teor\u00ed\u00ada del drama con dos personajes pone a Salom\u00f3n y la Sulamita, mientras que la de los tres personajes introduce a un supuesto pastor que es el verdadero prometido de la muchacha. Salom\u00f3n se ha llevado a la joven a su har\u00e9n, pero las exclamaciones de amor de \u00e9sta son interpretadas como dirigidas a su novio, el pastor, al que permanece fiel y con quien finalmente logra unirse. Esta teor\u00ed\u00ada, sin embargo, parece muy forzada y generalmente los eruditos la rechazan, prefiriendo ver solamente dos personajes, y sin atribuir a la obra la cualidad de drama, sino vi\u00e9ndola como un poema l\u00ed\u00adrico sin nada que se parezca a una moraleja final. Esto no elimina la posibilidad de que este poema fuera escrito para ser le\u00ed\u00addo con la participaci\u00f3n de varias voces, entre ellas un coro.<br \/>\nhan propuesto tres teor\u00ed\u00adas de interpretaci\u00f3n del C. de los C.: la naturalista o literal, la aleg\u00f3rica, y la simb\u00f3lica. Los rabinos siempre le dieron una interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica, pensando que el libro habla de la relaci\u00f3n amorosa de Dios con su pueblo Israel. M\u00e1s tarde algunos de los llamados padres de la Iglesia siguieron ese ejemplo, pero cambiando a Israel por la Iglesia. Es decir, que el poema describe el amor del Esposo, que es Cristo, por su Esposa, que es la Iglesia. Or\u00ed\u00adgenes fue el primero en introducir esta teor\u00ed\u00ada. La interpretaci\u00f3n literal pone atenci\u00f3n al poema como fruto de una realidad hist\u00f3rica espec\u00ed\u00adfica, esto es, el idilio entre dos personas: una de ellas fue la Sulamita y otra que proba-blemente fuera Salom\u00f3n. Se miran entonces las expresiones del escrito como verdaderas confesiones y exclamaciones de amor entre humanos. La interpretaci\u00f3n simb\u00f3lica reconoce como hist\u00f3rico el hecho de ese idilio, pero piensa que del mismo pueden colegirse ense\u00f1anzas y s\u00ed\u00admbolos que apuntan a realidades de otro orden, como sucede con muchas otras escrituras. El Salmo 45, por ejemplo, es una \u2020\u0153canci\u00f3n de amores\u2020\u009d, probablemente para uso en una boda real, pero no hay dudas de que su lenguaje encierra ense\u00f1anzas relacionadas con la persona de Cristo. Lo mismo puede hacerse con C. de los C.<br \/>\ncuanto a qui\u00e9n lo escribi\u00f3 y cu\u00e1ndo, ha habido tambi\u00e9n mucha discusi\u00f3n. Los ling\u00fcistas se\u00f1alan que al parecer fue escrito en tiempos en que ya el arameo hab\u00ed\u00ada desplazado al hebreo como lengua popular, pero hay suficientes arca\u00ed\u00adsmos como para asegurar que probablemente fuera escrito, o por lo menos fuera editado en la forma en que lo conocemos, alrededor del a\u00f1o 400 a.C. Esto no rechaza el posible origen salom\u00f3nico del C. de los C. que es la tradici\u00f3n corrientemente aceptada, puesto que el texto pudo muy bien surgir en d\u00ed\u00adas de Salom\u00f3n y pasar por un proceso de conservaci\u00f3n y, al mismo tiempo, de elaboraci\u00f3n, hasta llegar a la forma de hoy.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[015]<\/p>\n<p>    Es la forma de traducir habitualmente el t\u00e9rmino \u00abs\u00efr hass\u00efrim\u00bb, que m\u00e1s literalmente ser\u00ed\u00ada identificado como \u00abel canto de los cantos\u00bb. Es libro del Antiguo Testamento que recoge poemas amorosos y matrimoniales, probablemente de origen popular, pero convertidos en referencia m\u00ed\u00adstica al amor de Dios hacia Israel, aunque ni una sola vez se cita el nombre divino en sus hermosos versos y met\u00e1foras.<\/p>\n<p>    Probablemente fue redactado sobre textos anteriores a la vuelta de la Cautividad  (siglo IV a C), lo que hace posible entender algunas estrofas como atribuibles a Salom\u00f3n (IX a C)<\/p>\n<p>    Es muy aprovechable en la catequesis, sobre todo con adolescentes, para que aprendan a descubrir las dimensiones m\u00ed\u00adsticas y divinas del amor humano. Y suele resultar muy provechoso interpretarlo a la luz de otros poemas literarios buc\u00f3licos y l\u00ed\u00adricos como los c\u00e1nticos de San Juan de La Cruz o de Fray Luis de Le\u00f3n sobre el amor divino.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. Antiguo Testamento, Escritura)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>(-> amor, bodas). Libro de la Biblia hebrea que recoge una serie de canciones de amor*, dirigidas por un hombre a una mujer y viceversa. El Cantar de los Cantares (= Cant) no trata de una teogamia o matrimonio intradivino que vincula a la pareja primigenia de los dioses (El o Baal* con Ashera* o Astart\u00e9*). Tampoco se sit\u00faa en l\u00ed\u00adnea teoc\u00f3smica: no trata de las bodas que vinculan de manera sacral a los diversos elementos de este mundo, ni es imagen del amor que ha vinculado a Dios y el hombre, aunque luego sea necesario situarse en ese plano. Cant es ante todo un enigm\u00e1tico, profundo y sorprendente poema de amor humano. Al lado de los textos sobre historia sagrada y sacrificios (Pentateuco), al lado de las grandes profec\u00ed\u00adas, la Biblia ha recogido en su canon una serie de cantos de amor entre un hombre y una mujer.<\/p>\n<p>(1) Cantos de amor. En un primer momento, estos cantos, que llegan del origen de los tiempos y que han sido formulados en contexto israelita, en \u00e9poca dif\u00ed\u00adcil de fijar (\u00bfsiglo IV a.C.?), han de entenderse en perspectiva puramente humana, sin aplicaciones de tipo moralista, nacional o religioso. Ellos evocan el amor de una pareja que descubre en s\u00ed\u00ad misma los valores y misterios de la creaci\u00f3n originaria, amor integral donde se implican los motivos de la experiencia y de la historia israelita. Resulta claro el influjo de la naturaleza (primavera, \u00e1rboles, olo res&#8230;). Tambi\u00e9n es clara la alusi\u00f3n israelita: se habla de Jerusal\u00e9n y Salom\u00f3n (Cant 1,1.5; 3,7.9.11), de Engad\u00ed\u00ad, L\u00ed\u00adbano, Tirsa y Sar\u00f3n (1,14; 2,1; 4,8; etc.). La geograf\u00ed\u00ada del amor se extiende a los diversos lugares del recuerdo y vida hebrea, en evocaci\u00f3n incluyente y pacificadora: all\u00ed\u00ad donde dos enamorados se miran y atraen, se buscan y gozan, cobra sentido el pasado, futuro y presente del pueblo. Cant es una confesi\u00f3n de fe en la vida humana. No tiene necesidad de nombrar a Dios, pues Dios no se halla fuera. El amor de un hombre y una mujer vale en s\u00ed\u00ad mismo, no se pone al servicio de otra cosa. No hay aqu\u00ed\u00ad genealog\u00ed\u00adas, no hay cuidado angustioso por la ley de sangre (como en Esd-Neh); no hay prevenciones de raza, ni observaciones moralizantes sobre la mujer (como en Eclo), ni patriarcalismo o b\u00fasqueda de hijos como finalidad del matrimonio. Var\u00f3n y mujer aparecen como iguales, sencillamente humanos, superando las divisiones por sexo, las funciones sacralizadoras. Este amor vale en s\u00ed\u00ad mismo, no se pone al servicio de otra cosa. \u00ab\u00c2\u00a1La voz de mi amado! Mirad: ya viene saltando por los montes, brincando por las colinas. Es mi amado una gacela, es como un cervatillo. Mirad: se ha parado detr\u00e1s de la tapia, atisba por las ventanas, observa por las rejas. Habla mi amado y me dice: Lev\u00e1ntate, amada m\u00ed\u00ada, hermosa m\u00ed\u00ada, y ven a m\u00ed\u00ad, porque, mira, ha pasado el invierno, la lluvia ha cesado, se ha ido. Se ven flores en el campo, llega el tiempo de la poda y el arrullo de la t\u00f3rtola se escucha en nuestros campos. Ya apuntan los frutos en la higuera, la vi\u00f1a florece y exhala perfume. Lev\u00e1ntate, amada m\u00ed\u00ada, hermosa m\u00ed\u00ada, y ven a m\u00ed\u00ad, paloma m\u00ed\u00ada, en los huecos de la pe\u00f1a, en los escondrijos del barranco: d\u00e9jame ver tu figura, d\u00e9jame o\u00ed\u00adr tu voz, porque tu voz es dulce y tu figura es hermosa. Agarradnos las raposas, raposas peque\u00f1itas, que destrozan la vi\u00f1a, nuestra vi\u00f1a florecida. Mi amado es m\u00ed\u00ado y yo soy suya, del pastor de lirios. Antes de que sople el d\u00ed\u00ada y huyan las sombras, vuelve, amado m\u00ed\u00ado, como una gacela o como un cervatillo&#8230;\u00bb (Cant 2,817). As\u00ed\u00ad canta el amor. Sobre esa base adquiere sentido la vida, y los hombres y mujeres podr\u00e1n hablar de Dios.<\/p>\n<p>(2) Amor que vale en s\u00ed\u00ad mismo. El C\u00e1ntico nos lleva hasta el principio de la creaci\u00f3n, hasta el lugar donde Gn 1 y Gn 2-3 nos hab\u00ed\u00adan situado, en la ra\u00ed\u00adz del tiempo. Por encima del pecado (que tambi\u00e9n tenemos), hay en nuestra vida amor y gracia emocionada: en ella se descubre y vuelve a ser posible lo divino. En el fondo del dolor, sobre una vida donde todo parece sin sentido, se enciende cada primavera la llama del amor. Vuelven a encontrarse el var\u00f3n y la mujer sin m\u00e1s finalidad que descubrir y realizar de forma nueva el misterio de la gracia. A veces, esas canciones se han entendido de manera espiritualista e israelita (amor de Dios hacia los hombres), pero la mayor\u00ed\u00ada de los exegetas piensan que ellas deben interpretarse en sentido \u00abmaterial\u00bb y universal, desbordando los l\u00ed\u00admites israelitas, desde una perspectiva er\u00f3tica y religiosa. La antropolog\u00ed\u00ada del Cantar est\u00e1 en el fondo de toda la Biblia hebrea y cristiana, de manera que muchos la consideran como expresi\u00f3n suprema de la experiencia b\u00ed\u00adblica. En contra de las visiones patriarcalistas dominantes, el Cantar de los Cantares puede ofrecer y ofrece los principios para un reconocimiento y despliegue de la igualdad entre varones y mujeres, desde la perspectiva del amor mutuo, en la l\u00ed\u00adnea de Gn 1,27 y 2,23-25. Algunos autores, tanto jud\u00ed\u00ados (F. Rosenzweig) como cristianos (san Juan de la Cruz), siguiendo tradiciones de cabalistas* y m\u00ed\u00adsticos, entienden este libro como centro y principio hermen\u00e9utico de la Biblia. Desde esta perspectiva se puede elaborar una interpretaci\u00f3n feminista* o simplemente humana del conjunto de la Biblia.<\/p>\n<p>Cf. F. ROSENZWEIG, La estrella de la redenci\u00f3n, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 2001; X. PIKAZA, Amor de hombre. Dios enamorado. San Juan de la Cruz, Descl\u00e9e de Brouwer, Bilbao 2004; A. GONZ\u00ed\u0081LEZ, El Cantar de los Cantares, Paulinas, Madrid 1981; L. ALONSO SCHOKEL, El Cantar de los Cantares, Verbo Divino, Estella 1992; A. ROBERT y R. TOURNAY, Cantique des Cantiques, Gabalda, Par\u00ed\u00ads 1963; M. POPE, Song of Songs, Doubleday, Nueva York 1976; D. LYS, Lc plus beau chant de la cre&#8217;ation. Comentaire du Cantique des Cantiques, Cerf, Par\u00ed\u00ads 1968; G. RAVASI, II C\u00e1ntico dei Cantici, Dehoniane, Bolonia 1992.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>1. El t\u00ed\u00adtulo hebreo shir haschshirim equivale al superlativo: \u00abel m\u00e1s bello de los c\u00e1nticos\u00bb. Si el libro entr\u00f3 a formar parte del canon, no fue sin discusiones. El Cantar de los cantares se discut\u00ed\u00ada todav\u00ed\u00ada en el s. 1 d.C. y tenemos un eco de estas discusiones en la Misna (Yadavim 11, 5; Taanit 1V 8). En el canon hebreo forma parte de los ketubim, y se le sit\u00faa entre Rut y Eclesiast\u00e9s. En la secci\u00f3n de los ketubim pertenece al grupo de los cinco rollos (megillot): es el primero de los cinco, que se le\u00ed\u00ada con ocasi\u00f3n de la Pascua, ya que se cre\u00ed\u00ada ver en \u00e9l una referencia a los hechos del Exodo en sus alusiones ala primavera (2,11s; 7 12s) y &#8211; en el recuerdo del fara\u00f3n (1,9). La convergencia de criterios filol\u00f3gicos y literarios , hacen suponer que el libr\u00f3 tal como ha llegado a nosotros, no es anterior al s. III a.C., pero sin excluir la posibilidad  de que haya fuentes preliterarias y hasta literarias que modific6 luego ligeramente el redactor perteneciente a los c\u00ed\u00adrculos sapienciales.<\/p>\n<p> 2. \u00abEl mundo entero no es digno del  d\u00ed\u00ada en que se le dio a Israel el Cantar\u00bb (Yadayim III, 5), Este elogio sin medida intenta ofrecernos la medida del don.<\/p>\n<p>Pronto empezaron las discusiones, que  no han acabado a\u00fan, sobre la intenci\u00f3n concreta de esta obra: \u00bfHabla del amor er\u00f3tico entre un joven y una muchacha, del amor entre ese \u00ab\u00e9l\u00bb y ese \u00abella\u00bb de todos los tiempos y lugares? \u00bfPresenta una alegor\u00ed\u00ada del amor entre Yahveh e Israel, tal como lo hab\u00ed\u00adan presentado antes algunos profetas?<br \/>\nParece ser que la interpretaci\u00f3n m\u00e1s  antigua del Cantar fue la hist\u00f3rica o literal, no la aleg\u00f3rica; en efecto, la versi\u00f3n de los Setenta, que se remonta a la misma \u00e9poca, no presenta ning\u00fan indicio de interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica. La lectura literal se encuentra tambi\u00e9n en las antiguas versiones latinas, indicadas con el nombre colectivo de vetus latina;  lo mismo hay que decir de la Vulgata.<\/p>\n<p>       Seg\u00fan esta Interpretaci\u00f3n, el Cantar  describe el amor mutuo entre una joven y un joven que se buscan, se encuentran, se pierden y se vuelven a encontrar, movidos por un profundo deseo de mutua pertenencia. El sentido literal responde mejor al car\u00e1cter sapiencial de la obra. En efecto, la visi\u00f3n sapiencial coincide con una \u00e9poca en la historia de Israel en que este pueblo comienza a mirar el mundo en clave \u00bb moderna\u00bb, sin mezclarlo con lo divino: es la \u00e9poca de la \u00abilustraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica\u00bb. La naturaleza y el sexo suscitan inter\u00e9s por ellos mismos, partiendo de la base de que Dios es su creador. A partir de la segunda mitad del s. 1 a.C. parece ser que comienza la primera interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica por obra de algunos doctos fariseos y quiz\u00e1s tambi\u00e9n de los c\u00ed\u00adrculos esenios- Un ejemplo evidente de la interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica del Cantar es el targum y el Midrash Rabba.<\/p>\n<p>El Cantar se convierte en una alegor\u00ed\u00ada  historificada, en el sentido de que las peripecias del esposo, identificado con Yahveh, y de la esposa, identificada con Israel, se captan en el desarrollo de la historia del pueblo hebreo, especialmente en los dram\u00e1ticos episodios relacionados con el destierro.<\/p>\n<p>       Se da una estrecha relaci\u00f3n entre la interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica jud\u00ed\u00ada y la interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica patr\u00ed\u00adstica, que comienza con Hip\u00f3lito, por el a\u00f1o 200: el esposo es ahora Cristo y la esposa es la Iglesia. Or\u00ed\u00adgenes es el principal representante de esta interpretaci\u00f3n, que se ampl\u00ed\u00ada hasta llegar a comprender tambi\u00e9n las relaciones entre Cristo y el alma del creyente, acentuando la ant\u00ed\u00adtesis entre la realidad y la alegor\u00ed\u00ada, que se deriva del contraste entre el mundo visible y el mundo invisible, de clara derivaci\u00f3n plat\u00f3nica.<\/p>\n<p>3. El Cantar celebra el juego y la fruici\u00f3n del amor. Lo que canta no es un amor \u00abpuro\u00bb, si es que con este adjetivo se quiere definir un amor simplemente espiritual, como si fuera una forma de amor m\u00e1s elevado y noble. El amor que celebra el Cantar no es un amor desencarnado, sin relaci\u00f3n alguna con el cuerpo, con el sexo, con el eros, ya que celebra el amor humano, el amor profundo. La inserci\u00f3n de este libro en el canon b\u00ed\u00adblico tiene su propia intencionalidad. Inteligentemente, el \u00faltimo redactor de esta obra omite el nombre de Dios, para que quede bien claro, en un terreno tan obscuro, tan enigm\u00e1tico y ambiguo, que Dios es Dios y el hombre es hombre y solamente hombre. Esta es la teolog\u00ed\u00ada de la ternura que salva la trascendencia de Dios y proclama su \u00abhumanidad\u00bb.<\/p>\n<p>F Raurell<\/p>\n<p>BibI.: R. Tournay, El Cantar de los Cantares, FAX, Madrid 1970; L. Alonso Schokel, Bl Cantar de los Cantares, Verbo Divino, Estella 31993; A. M. Pelletier, Bl Cantar de los Cantares, Verbo Divino, Estella 1995; M, Pope, Song of Songs, Nueva York 1977.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. \u00abEl libro m\u00e1s santo de todos\u00bb . II. Oscilaciones hermen\u00e9uticas: 1. Estructura fluida; 2. \u00bfAlegor\u00ed\u00ada, rito, drama, canto nupcial? III. Siguiendo el esplendor del Cantar: 1. Una breve ojeada; 2. Dos pasajes ejemplares. IV. El Cantar y la tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>I. \u00abEL LIBRO M\u00ed\u0081S SANTO DE TODOS\u00bb. Rabbi Akiba (muerto el a\u00f1o 135 d. C.) hab\u00ed\u00ada dicho: \u00abEl mundo entero no es digno del d\u00ed\u00ada en que se le dio el Cantar a Israel. Todos los libros de la Biblia son santos, pero el Cantar es el m\u00e1s santo de todos\u00bb. Un siglo m\u00e1s tarde, uno de los mayores exponentes de la ex\u00e9gesis cristiana del siglo III, Or\u00ed\u00adgenes, le hac\u00ed\u00ada eco en sus Homil\u00ed\u00adas al Cantar: \u00abDichoso el que penetra en el Santo, pero mucho m\u00e1s dichoso el que penetra en el Santo de los santos. Dichoso el que comprende y canta los cantares de la Escritura, pero mucho m\u00e1s dichoso el que canta y comprende el Cantar de los Cantares\u00bb (PG 13,37).<\/p>\n<p>La tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada -aunque con algunas vacilaciones- y la cristiana han acogido este \u00abCantar\u00bb por excelencia (la expresi\u00f3n hebrea \u00abCantar de los cantares\u00bb es un superlativo de excelencia) como la celebraci\u00f3n no s\u00f3lo del amor de una pareja, sino que ha transcrito el simbolismo nupcial en clave teol\u00f3gica siguiendo un procedimiento que hab\u00ed\u00ada utilizado ya la profec\u00ed\u00ada, desde Oseas (c. 2) hasta Jerem\u00ed\u00adas (2,2; 3,lss), desde Ezequiel (c. 16) hasta el Segundo y el Tercer Isa\u00ed\u00adas (Is 54; 62,1-5). El texto se convert\u00ed\u00ada de este modo en el compendio cifrado de la relaci\u00f3n de alianza y de amor que exist\u00ed\u00ada entre Yhwh y su pueblo.<\/p>\n<p>Pero el punto de partida del Cantar es profundamente terreno y humano; es como el desarrollo de aquel primero y eterno c\u00e1ntico de amor que asoma en los labios del hombre de todos los tiempos y de todas las tierras (el ha- \u00e1dam, el Hombre) cuando encuentra a su mujer: \u00ab\u00c2\u00a1Esta s\u00ed\u00ad que es hueso de mis huesos y carne de mi carne; \u00e9sta ser\u00e1 llamada issah-hembra porque ha sido tomada de is-hombre\u00bb (G\u00e9n 2:23). Como escrib\u00ed\u00ada L. Alonso Sch\u00f6kel, \u00ab\u00e9l y ella, sin un verdadero nombre, son todas las parejas de la historia que repiten el milagro del amor\u00bb. El amor humano puede convertirse en paradigma para el conocimiento de Dios, que es amor (1Jn 4:8.16); y es entonces el amor humano en su realidad total, en su corporeidad y espiritualidad, en su entramado de eros, de poes\u00ed\u00ada, de gozo, de esp\u00ed\u00adritu, de vida, el que sostiene la estructura simb\u00f3lica del Cantar. El amor humano en s\u00ed\u00ad mismo habla de Dios: si existe el amor, existe Dios; en la vida terrena, el que ama conoce a Dios (1Jn 4:8) y lo irradia revel\u00e1ndolo a la humanidad.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad pues, en el centro del Cantar est\u00e1 el amor de dos j\u00f3venes que expresan con sencillez, con naturalidad y con calor su pasi\u00f3n y su intimidad: \u00abGritos de j\u00fabilo y algazara, los cantos del esposo y de la esposa\u00bb (Jer 7:34; Jer 16:9; Jer 25:10). Precisamente por la absoluta universalidad de esta experiencia, el poeta convoca a todo cuanto hay de bello escrito sobre el tema: son innegables las influencias egipcias, mesopot\u00e1micas y cananeas -es decir, \u00ablaicas\u00bb-. Se convoca tambi\u00e9n a la naturaleza: los paisajes, las flores, las plantas, las vi\u00f1as, los collados en su simbolismo riqu\u00ed\u00adsimo y multicolor. La atm\u00f3sfera es la de primavera: entusiasta y feliz. El horizonte est\u00e1 poblado de animales: palomas, gacelas, leones, zorras, leopardos, mientras que los perfumes y las esencias arom\u00e1ticas impregnan todo el aire, que se .carga de sensualidad. La misma corporeidad est\u00e1 presente con toda su fuerza, con su esplendor y con sus secretos: las deliciosas descripciones del cuerpo femenino en el cap\u00ed\u00adtulo 4 y del masculino en el cap\u00ed\u00adtulo 5 se transforman en una especie de alfabeto de las maravillas del mundo y del gozo de vivir.<\/p>\n<p>II. OSCILACIONES HERMENEUTICAS. Puesto bajo el patronato de Salom\u00f3n seg\u00fan una constante de la literatura sapiencial, el Cantar tiene una superficie ling\u00fc\u00ed\u00adstica muy fluida: junto a arca\u00ed\u00adsmos que pueden remitir a la antigua \u00e9poca mon\u00e1rquica, se descubren elementos posex\u00ed\u00adlicos como los arama\u00ed\u00adsmos (en 1,6.7.11.17; 2,9.11.13; 3,2.8; 5,3; 6,11; 7.3; 8,5), o el uso de t\u00e9rminos persas (en 1,12; 3,9; 4,13; 4.14; 5,16; 6,11).<\/p>\n<p>\u00bfObra arcaica de redacci\u00f3n posex\u00ed\u00adlica o m\u00e1s bien obra posex\u00ed\u00adlica (quiz\u00e1 incluso del tard\u00ed\u00ado posexilio, siglos iv-ii a.C.) con fuentes antiguas o conscientes arca\u00ed\u00adsmos? La mayor parte de los exegetas parece inclinarse ahora por la segunda parte de este dilema, pero el Cantar sigue siendo un escrito pluriforme y m\u00f3vil. Como escrib\u00ed\u00ada O. Loretz [\/Bibliograf\u00ed\u00ada], \u00abes de espetar que en los cantos de amor del Cantar lo viejo se mezcle con lo nuevo, lo arcaico con lo moderno\u00bb.<\/p>\n<p>1. ESTRUCTURA FLUIDA. Aunque son muchos los que utilizan este t\u00e9rmino, no es justo definir el Cantar como una obra \u00abantol\u00f3gica\u00bb, ya que no puede ser catalogado como recopilatorio y escolar el movimiento libre y ramificado de la poes\u00ed\u00ada amorosa. Esta poes\u00ed\u00ada asume esquemas hereditarios, pero les da siempre un esp\u00ed\u00adritu nuevo; su funci\u00f3n es siempre la de tender hacia lo inefable y lo total, y el mundo semita lleva a cabo esta funci\u00f3n a trav\u00e9s de la acumulaci\u00f3n horizontal de los s\u00ed\u00admbolos, de los vocablos, de las emociones. Por otra parte, el Cantar, como Job, parece ser en muchos aspectos una obra \u00ababierta\u00bb, un \u00abwork in progress\u00bb, a cuya consumaci\u00f3n y enriquecimiento se invita tambi\u00e9n a los lectores, de manera que la redacci\u00f3n asume casi el significado de una primera redacci\u00f3n. No impresionan entonces las reiteraciones (2,6 y 8,3; 2,17 y 8,14), los estribillos (2,7; 3,5; 8,4), los duplicados y la repetici\u00f3n de im\u00e1genes. El mismo planteamiento \u00abmusical\u00bb, propio de la estil\u00ed\u00adstica y de la m\u00e9trica hebrea, da origen a aproximaciones sorprendentes de t\u00e9rminos y de im\u00e1genes que no tienen ninguna consistencia en una versi\u00f3n. El recurso a unos 50 hapax quiere hacer m\u00e1s sofisticado y m\u00e1s noble el modo, con que se expresa la fascinaci\u00f3n interior, mientras que parad\u00f3jicamente el metro eleg\u00ed\u00adaco de la q\u00c2\u00a1nah (3+2 acentos) sirve de base a una poes\u00ed\u00ada que es toda ella alegr\u00ed\u00ada, fastuosidad y luz. La repetici\u00f3n integral de una escena, el nocturno de 3,1-4 y 5,2-7, tiene ciertamente la fuerza del crescendo y de la tensi\u00f3n.<\/p>\n<p>Por estos y por otros datos resulta evidente la dificultad de definir un plan de lectura org\u00e1nico dentro de la obra: junto a se\u00f1ales estructurales muy claras hay dispersiones absolutamente libres. A veces las escenas se conf\u00ed\u00adan a secuencias progresivas, mientras que otras veces se repliegan dentro de s\u00ed\u00ad mismas en una especie de melopea oriental dirigida por una espiral po\u00e9tica y sonora casi infinita. Observaba justamente D. Colombo [\/Bibl.]: \u00abCada una de las partes representa una variaci\u00f3n del \u00fanico tema que sugiere palabras y cantos: el amor humano entre dos j\u00f3venes que se buscan y se esconden es fuente para ellos de gozo ilimitado y de dolor candente\u00bb (p. 27). Sin embargo, precisamente por una l\u00f3gica po\u00e9tica subterr\u00e1nea que parece sostener el desarrollo del poema, todos los exegetas se dejan llevar por la tentaci\u00f3n de se\u00f1alar o bien estructuras claras o al menos filones musicales en los que se entrelazan variaciones y contrapuntos. Podr\u00ed\u00adamos presentar decenas y decenas de propuestas estructurales hechas por diversos autores. S\u00f3lo citaremos algunas de las m\u00e1s significativas, para mostrar la.fluidez de la construcci\u00f3n del texto po\u00e9tico del Cantar.<\/p>\n<p>El esquema septenario ha tenido mucho \u00e9xito (D. Buzy, R. Gordis, R.E. Murphy, D. Lys, etc.). He aqu\u00ed\u00ad, por ejemplo, c\u00f3mo distingue Lys sus siete poemas nupciales: I) 1,2-2,7; 11) 2 8-17; 111) 3,1-5,1; IV) 5,2-6,3; V) 6,4-7,10; VI) 7,11-8,4; VII) 8, 5-14.<\/p>\n<p>J.Ch.Exum por el contrario, est\u00e1 convencida de que es posible aislar en el texto del Cantar un cuadro puntual de referencias. He aqu\u00ed\u00ad una visualizaci\u00f3n simplificada de su propuesta:<br \/>\nA) 1,1-2,6: canto de entrada.<\/p>\n<p>B) 2;7-3,5: primer canto del corpus de la obra.<\/p>\n<p>C) 3,6-5,1: segundo canto.<\/p>\n<p>B&#8217;) 5,2-6,3: tercer canto, paralelo al primero.<\/p>\n<p>C&#8217;) 6,4-8,3: cuarto canto, paralelo al segundo.<\/p>\n<p>A&#8217;) 8,4-14: canto final.<\/p>\n<p>M.H. Segal propone la idea de una estructura interna, ligada a un crescendo musical que se basa en dos movimientos progresivos: el primer haz tem\u00e1tico avanza hasta 5,1, en un flujo cada vez m\u00e1s intenso, que alcanza su cima en 5,1 con la uni\u00f3n entre los dos j\u00f3venes; a partir de 5,2 se recogen los motivos de la primera fase ampli\u00e1ndolos, aceler\u00e1ndolos, increment\u00e1ndolos, intensific\u00e1ndolos.<\/p>\n<p>No cabe duda de que estos ocho breves cap\u00ed\u00adtulos exigen a\u00fan mayor estudio; por ahora lo decisivo es creer en el rigor de su poes\u00ed\u00ada, que tiene su propia l\u00f3gica aut\u00e9ntica, pero posee adem\u00e1s aquella ductilidad que impide toda cristalizaci\u00f3n demasiado geom\u00e9trica de una materia literaria incandescente como es la del Cantar.<\/p>\n<p>2. \u00bfALEGORIA, RITO, DRAMA, CANTO NUPCIAL? Quiz\u00e1 uno de los problemas m\u00e1s discutidos y uno de los interrogantes que ha obtenido respuestas m\u00e1s abundantes y variadas haya sido el del registro exacto seg\u00fan el cual hay que leer el Cantar.<\/p>\n<p>Una justificaci\u00f3n expl\u00ed\u00adcita o inconsciente de la carga \u00aber\u00f3tica\u00bb de la obra ha movido ya desde muy antiguo a una fuerte corriente exeg\u00e9tica a leer el Cantar como una alegor\u00ed\u00ada compleja. El s\u00ed\u00admbolo perd\u00ed\u00ada su gancho concreto y se transformaba en met\u00e1fora de valores espirituales. A esto ayudaba adem\u00e1s la aplicaci\u00f3n teol\u00f3gica tradicional del simbolismo nupcial, realizada por el profetismo. As\u00ed\u00ad, para el Targum el Cantar es una reedici\u00f3n esmaltada de la historia de Israel desde el Sina\u00ed\u00ad al destierro de Babilonia, al retorno y, finalmente, a la llegada de la era mesi\u00e1nica. Es cl\u00e1sico el esquema seg\u00fan el cual los dos protagonistas del Cantar no son sino Yhwh e Israel; es ejemplar en este sentido el comentario propuesto por los tres autores Robert, Tournay y Feuillet. Es verdad que muchos de los elementos del Cantar son alusivos a la realidad de Israel, a su templo, a la tradici\u00f3n dav\u00ed\u00addica, etc.; pero este velo impide reducir la entidad en s\u00ed\u00ad de la obra a una simple par\u00e1bola teol\u00f3gica. La interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica se desencaden\u00f3 libremente con la ex\u00e9gesis patr\u00ed\u00adstica, cuando la mujer del Cantar adquiri\u00f3 los rasgos de Mar\u00ed\u00ada, de la Iglesia, del alma justa, anteriormente \u00abnegra\u00bb por el pecado y luego \u00abhermosa\u00bb por la gracia (1,5), mientras que todas las alusiones al vino se convert\u00ed\u00adan en otras tantas referencias a la eucarist\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>El Cantar como expresi\u00f3n ritual de un acto de culto de la fertilidad: las liturgias cananeas, fenicias, mesopot\u00e1micas de la fecundidad con sus hierogamias entre parejas divinas (Tammuz-Istar\/ Ad\u00f3n-Astart\u00e9) constituir\u00ed\u00adan el trasfondo sobre el que se desarrolla el Cantar, que ser\u00ed\u00ada entonces un texto sincretista cuyos dioses son quiz\u00e1 d\u00f3d, Amado, y Salom\u00f3n-Salem. He aqu\u00ed\u00ad c\u00f3mo H.H. Roowley [\/Bibl.] describe el ritual de la fertilidad de Tammuz-Istar: \u00abUn hombre representaba al dios y una mujer a la diosa. En forma de drama ritual se representaban la muerte del dios, su bajada al mundo infernal, la bajada de la diosa en su busca, el deterioro invernal de la naturaleza, la liberaci\u00f3n del dios, el retorno a la tierra y a la vida. El rito culminaba con las bodas y la uni\u00f3n sexual entre la pareja que representaba al dios y a la diosa, con el acompa\u00f1amiento de una danza ritual y de org\u00ed\u00adas licenciosas, cuya finalidad era, sin embargo, la realizaci\u00f3n del milagro anual de la reproducci\u00f3n en la naturaleza\u00bb (p. 224). Pero la liturgia original cananea se ha convertido totalmente en el Cantar en una celebraci\u00f3n del se\u00f1or\u00ed\u00ado de Yhwh sobre la naturaleza. Posteriormente, en una \u00faltima etapa redaccional, el texto se vio secularizado, transform\u00e1ndose en un canto del amor humano \u00absic et simpliciter\u00bb. Esta reconstrucci\u00f3n, que se apoya en escasos elementos reales del texto (entre otras cosas, en el Cantar est\u00e1 pr\u00e1cticamente ausente el nombre de Yhwh y la obra se muestra profundamente \u00abhumana\u00bb en su punto de partida), ha sido reelaborada en sentido muy distinto en el comentario de M. Pope, para quien la relaci\u00f3n habr\u00ed\u00ada de establecerse con las liturgias f\u00fanebres orientales, que conoc\u00ed\u00adan formas orgi\u00e1sticas (Am\u00f3 6:4-7; Jer 16:6-9). Se explicar\u00ed\u00ada entonces la menci\u00f3n de la \u00abcasa del vino\u00bb en Cnt 2:1, con otras alusiones a la embriaguez. Tambi\u00e9n ser\u00ed\u00ada significativa la conexi\u00f3n amor-muerte de 8,6. Sin embargo, es evidente que la debilidad de estos s\u00ed\u00admbolos, que pueden tener muy bien una \u00f3ptima explicaci\u00f3n en otro sentido (\u00e9ros-th\u00e1natos, por ejemplo), no es capaz de explicar la riqueza policroma del Cantar.<\/p>\n<p>Para otros exegetas es posible hojear el Cantar como si fuera una expresi\u00f3n dram\u00e1tica; como una especie de pieza teatral recitada por actores diversos con la intervenci\u00f3n de un coro, con cambios de escena, con entreactos y con un montaje un tanto surrealista, pero bastante vigoroso. El y ella, los dos protagonistas, entablan un di\u00e1logo que puede tener una trama y tambi\u00e9n un desenlace. He aqu\u00ed\u00ad c\u00f3mo un autor ha propuesto la secuencia dram\u00e1tica entre los dos, idealizados en el rey Salom\u00f3n y en la pastorcilla Sulamitis. El rey se encuentra con la muchacha y se enamora perdidamente de ella a trav\u00e9s de diversos pasos, que del nivel sexual van pasando, a trav\u00e9s del eros, hasta el espiritual. Llegados a palacio, en Jerusal\u00e9n, celebran las bodas en un idilio dulc\u00ed\u00adsimo. Pero hay incluso quienes no se contentan con esta reducci\u00f3n a lo esencial y piensan en un tri\u00e1ngulo: Salom\u00f3n, la pastorcilla y su novio. Salom\u00f3n, apoder\u00e1ndose de la muchacha, se la lleva a palacio, pero in\u00fatilmente; el coraz\u00f3n de la pastorcilla sigue latiendo por su amado, y el rey se ve obligado a. reconocer la fuerza del amor, superior a todos los lujos y a todos los \u00e9xitos. Es obvio que estas reconstrucciones no nacen del texto, sino que se sobreponen a \u00e9l; el texto sigue siendo mucho m\u00e1s sobrio y recatado, aunque se desenvuelva en una forma muy viva y dial\u00f3gica, muy lejos, sin embargo, de una escenificaci\u00f3n dram\u00e1tica.<\/p>\n<p>Llegamos as\u00ed\u00ad a la interpretaci\u00f3n m\u00e1s cl\u00e1sica, la de los cantos nupciales, propuesta ya por uno de los representantes m\u00e1s inteligentes de la escuela exeg\u00e9tica antioquena: Teodoro de Mopsuestia (muerto en el 428). En 1873, J.G. Wetzstein, c\u00f3nsul de Prusia en Damasco, intent\u00f3 comparar las ceremonias nupciales de los beduinos y de los campesinos sirios con las que se vislumbran en el Cantar: fiestas de siete d\u00ed\u00adas ( Jue 14:10ss), coronaci\u00f3n del esposo y de la esposa con el titulo de rey y reina, la mesa llamada \u00abtrono\u00bb, la danza de los \u00abdos campos\u00bb (Jue 7:2), los himnos para describen la belleza de la esposa y la fuerza del esposo. A prop\u00f3sito de este \u00faltimo punto hay que recordar que existe en la poes\u00ed\u00ada \u00e1rabe un g\u00e9nero literario conocido como el wasf poemas er\u00f3ticos impregnados de simbolismos atrevidos, pero adem\u00e1s con un valor aleg\u00f3rico; con ellos podr\u00ed\u00adan relacionarse Cnt 4:1-7; Cnt 5:10-16; Cnt 6:410; 7 2_10; cf G\u00e9n 6:2; G\u00e9n 12:11-14;  G\u00e9n 24:16; 26 7-8; G\u00e9n 29:17; Deu 21:11;  2Sa 11:2ss; 2Sa 13:1; 2Sa 14:27; 1Re 1:3ss; Est 1:11; Est 2:7; Job 42:15; Sal 45:12). A pesar de la distancia cultural y cronol\u00f3gica, se puede admitir la permanencia de alg\u00fan acto y esquema po\u00e9tico constante. Pero el Cantar es quiz\u00e1 simplemente poes\u00ed\u00ada amorosa, sin ninguna referencia puntual a una celebraci\u00f3n nupcial y a su aparato ritual.<\/p>\n<p>Por el contrario, es interesante destacar que el poeta ha recurrido al rico arsenal de la poes\u00ed\u00ada nupcial y er\u00f3tica (incluso sagrada) del antiguo Oriente, especialmente de Egipto. De la colecci\u00f3n de estos cantos que ha hecho G. Nolli escogemos este pasaje de los Cantos de la gran alegradora del coraz\u00f3n (papiro Chester Beatty I), que hay que comparar con Cant 4,lss y 7,2ss; \u00ab\u00danica, hermana sin par, bella sobre todas, he aqu\u00ed\u00ad que ella es como Sotis (la hermosa Sirio), resplandeciente al comienzo de un buen a\u00f1o. De claridad excelente, radiante de piel, hermosa de ojos al mirar, dulces sus labios al hablar, no tiene palabras de m\u00e1s. Larga de cuello y radiante de pecho, de verdadero zafiro sus cabellos, sus brazos vencen el oro, sus dedos son como lotos; esbelta de talle, estrechamente ce\u00f1ida en la cintura, sus piernas muestran su belleza; noble al andar cuando camina sobre la tierra, venci\u00f3 a mi coraz\u00f3n con su caminar. Por ella el cuello de todos los hombres se vuelve a mirarla; \u00c2\u00a1feliz el que la abrace por completo!\u00bb No faltan otros paralelos, incluso iconogr\u00e1ficos (Gerleman); pero la sobriedad del Cantar y la \u00abespiritualidad\u00bb de sus p\u00e1ginas impiden cualquier desviaci\u00f3n sexual o sacral, como se subray\u00f3 anteriormente al hablar de la interpretaci\u00f3n \u00abcultual\u00bb. El Cantar es ciertamente un himno m\u00faltiple y variopinto al amor humano; pero lo es de una forma ya abierta a una trasposici\u00f3n teol\u00f3gica, aun cuando \u00e9sta, como se ha dicho [Isupra, I], aparezca sobrentendida y no expl\u00ed\u00adcita en el texto. El Cantar es la celebraci\u00f3n del amor nupcial en su valor de plenitud humana y de significaci\u00f3n.<\/p>\n<p>III. SIGUIENDO EL ESPLENDOR DEL CANTAR. La lectura exeg\u00e9tica del Cantar requiere un gran esfuerzo a nivel ling\u00fc\u00ed\u00adstico, estil\u00ed\u00adstico y sobre todo simb\u00f3lico. M\u00e1s f\u00e1cil resulta la aproximaci\u00f3n a su mensaje inmediato; como escrib\u00ed\u00ada Lutero, \u00abappetitus ad mulierem est bonum donum Dei\u00bb. El Cantar es una invitaci\u00f3n a alegrarse del esplendor de los dones de Dios. Y entre estos dones brilla el amor humano, que da color y sabor a toda la existencia: el panorama palestino, \u00e1rido y desolado, s\u00ed\u00admbolo de la cotidianidad, se transforma en el Cantar en un mundo primaveral y luminoso, precisamente porque el amor logra convertir la cotidianidad en armon\u00ed\u00ada y en esplendor paradis\u00ed\u00adaco. El Cantar es una invitaci\u00f3n a vivir de forma sencilla y natural la relaci\u00f3n con el cuerpo y con los sentimientos, es una invitaci\u00f3n a prolongar el eros en el amor de entrega, es una invitaci\u00f3n a superar el temor y el silencio, que todav\u00ed\u00ada permanecen en el amor, yendo en busca del amado, en la esperanza y el perd\u00f3n, para un abrazo nuevo y todav\u00ed\u00ada m\u00e1s exultante.<\/p>\n<p>1. UNA BREVE OJEADA. Sigamos el tenue hilo de la trama po\u00e9tica en esta breve y escueta ojeada del Cantar, recordando que sus colores brillantes y su soberbia arquitectura tienen que conquistarse a trav\u00e9s de un paciente manejo del original.<\/p>\n<p>Una estrofa inicial llena de pasi\u00f3n (1,2-4) parece constituir el pr\u00f3logo ideal en el que, como en la sinfon\u00ed\u00ada de una \u00f3pera l\u00ed\u00adrica, se enuncian y se condensan los temas que tendr\u00e1n un desarrollo m\u00e1s amplio en la composici\u00f3n posterior. La mujer, su amado y el coro se presentan desde ahora con \u00ed\u00admpetu l\u00ed\u00adrico sobre el trasfondo impl\u00ed\u00adcito de la naturaleza.<\/p>\n<p>La secci\u00f3n siguiente (1,5-2,7) se articula de varias maneras en intervenciones de la esposa (1,5-7), del coro (1,8), del esposo (1,9-11) y en un vivaz dueto final (1,12-2,7). El esposo y la esposa se comparan con una pareja real, pero es en su belleza y en la embriaguez de su gozo donde se concentra el poeta. Las im\u00e1genes t\u00ed\u00adpicamente orientales (las tiendas de Quedar, los pabellones de Salom\u00f3n, los bronces, las vi\u00f1as, los reba\u00f1os, las yeguas de la carroza del fara\u00f3n, las perlas engarzadas, los pendientes de oro y plata, el perfume de nardo, de mirra, de cipr\u00e9s; las palomas, los cedros, los cipreses, los narcisos de Sar\u00f3n, los lirios de los valles, el manzano, la bodega, las gacelas y las ciervas del campo) se van sucediendo en una serie barroca cargada de asonancias verbales.<\/p>\n<p>En 2,8ss -texto sobre el que volveremos [\/ infra, III, 2]- el amado est\u00e1 para llegar a casa de la novia, al amanecer, tras una noche de espera y de lejan\u00ed\u00ada. La esposa sabe que han pasado ya las largas y p\u00e1lidas jornadas lluviosas del invierno; ha vuelto la anhelada primavera, s\u00ed\u00admbolo de la cercan\u00ed\u00ada y del amor, con la tibieza de su brisa, con el brotar de nuevas hojas, con el perfume de las flores, con las vi\u00f1as y las higueras germinando, con el arrullo de la t\u00f3rtola y las veloces carreras de las zorras. Se reconstruye ahora retrospectivamente (3,1-4) el ansia de la larga espera nocturna por calles desiertas o recorridas tan s\u00f3lo por la ronda de los centinelas, para hacer resaltar el gozo infinito de la actual presencia. En efecto, vuelven a sonar los pasos conocidos, que aceleran los latidos del coraz\u00f3n. Sus palabras: \u00ab\u00c2\u00a1Lev\u00e1ntate, amor m\u00ed\u00ado; hermosa m\u00ed\u00ada, ven!\u00bb (vv. 10.13) son una invitaci\u00f3n al abandono total del amor en la intimidad personal de su entrega.<\/p>\n<p>En 3,6-5,1 una voz fuera de escena describe el movimiento de un cortejo nupcial (3,6-11), en el que resuena la voz del esposo que celebra el hechizo de su amada en una l\u00ed\u00adrica prolongada y fin\u00ed\u00adsima (4,1-15). Detr\u00e1s del velo nupcial ve brillar los ojos encantadores y vislumbra el negro de sus cabellos, con los que contrasta la blancura de sus dientes. Las im\u00e1genes se sobreponen y explotan en colores y sonidos, con el gusto de la poes\u00ed\u00ada sem\u00ed\u00adtica: cinta de p\u00farpura son los labios, mitades de granada las mejillas, torre de David que se eleva hasta el cielo el cuello de la amada; sus senos libres bajo el vestido recuerdan al poeta el saltar de los cervatillos. Un canto embriagador que sube hasta alcanzar la cima en 4,8-15, donde el amor ronda ya con el misterio y lo inefable.<\/p>\n<p>En 5,2-6,3, mediante una especie de flash-back, la esposa recuerda la pasada b\u00fasqueda del amado, escrutando la ciudad y cayendo en tropiezos. As\u00ed\u00ad pues, el amor tuvo tambi\u00e9n sus momentos oscuros, sus crisis, sus ausencias. Pero ahora ha quedado ya todo muy lejos: \u00abSi encontr\u00e1is a mi amado, decidle que enferma estoy de amor\u00bb 2,7; 3,5; 5,8), repite el estribillo. Comienza entonces el himno de amor de la esposa por su amado, un himno lleno de una constelaci\u00f3n de s\u00ed\u00admbolos, destinados a exaltar la fascinaci\u00f3n f\u00ed\u00adsica del hombre. Sin embargo, el s\u00ed\u00admbolo que sirve para coordinar toda la descripci\u00f3n es muy alusivo: el templo.<\/p>\n<p>Deu 6:4 a 8,4 asistimos a una serie de coloquios amorosos muy difusos y libres. Pr\u00e1cticamente se trata de dos grandes celebraciones: de la esposa, hecha por el esposo (6,4-7,9), y del esposo, hecha por la esposa (7,108,3). Vuelven los modelos de poes\u00ed\u00ada er\u00f3tica y las fantas\u00ed\u00adas orientales. La esposa lanza una c\u00e1lida invitaci\u00f3n a marcharse solos por el campo a gozar de la primavera y de su amor (7,1214). Un solo contratiempo: la esposa no puede manifestar en p\u00fablico su afecto por el joven, porque \u00e9ste no ha sido introducido todav\u00ed\u00ada en \u00abla casa de mi madre\u00bb (8,2), es decir, no se ha celebrado a\u00fan el rito oficial del matrimonio.<\/p>\n<p>Pero el amor est\u00e1 a punto de ser sellado definitivamente (8,4-14): el esposo, impaciente ante la espera, despierta a la esposa abandonada entre sus brazos y se dispone para la celebraci\u00f3n oficial de la boda. Y la esposa pronuncia una \u00faltima y alt\u00ed\u00adsima declaraci\u00f3n sobre la indestructibilidad del amor (8,6-7), texto sobre el que luego volveremos[\/ infra, 111, 2]. Un dif\u00ed\u00adcil ap\u00e9ndice (8,8-14) pone en escena a los hermanos de la esposa, que intentan retrasar la boda; pero al obst\u00e1culo que ellos plantean se sobrepone el canto de la esposa, totalmente decidida a abandonarse por completo a la experiencia embriagadora del amor con el amado.<\/p>\n<p>2. DOS PASAJES EJEMPLARES. Para iluminar, aunque s\u00f3lo sea muy en resumen, la tonalidad de fondo del Cantar, escogemos dos estrofas significativas.<\/p>\n<p>La primera es la de 2,8-14. El amado est\u00e1 para llegar a la casa de la novia al amanecer, tras una noche de espera: es como si llegara la primavera con su tibia brisa, el rumor de las hojas nuevas, el perfume de las flores y el arrullo de las t\u00f3rtolas. Sale de los labios un grito sofocado: \u00abUna voz&#8230; \u00c2\u00a1Es mi amor!\u00bb (v. 8). El ha saltado por los montes y collados para llegar a la meta decisiva, lo mismo que Israel en su retorno de Babilonia (Isa 52:7-9). Ahora se ha apoyado en la ventana: su acecho ante las celos\u00ed\u00adas, su movilidad lo hacen parecido a un cervatillo, celebraci\u00f3n de la juventud (v. 9). Su voz es una invitaci\u00f3n a disfrutar de la primavera tras la oscuridad lluviosa del invierno. Toda la regi\u00f3n se convierte en un cuadro de colores, de flores (la vid y la higuera son los s\u00ed\u00admbolos b\u00ed\u00adblicos del bienestar y de la paz), de arrullos de t\u00f3rtolas: \u00ab\u00c2\u00a1Lev\u00e1ntate, amor m\u00ed\u00ado; hermosa m\u00ed\u00ada, ven!\u00bb (vv. 0.13); es una invitaci\u00f3n al abandono total al amor sobre el fondo de una nueva creaci\u00f3n. El verdadero leitmotiv del libro est\u00e1 en la insistencia en el pronombre personal de primera y segunda persona, en los relativos adjetivos posesivos (\u00abyo-t\u00fa\u00bb, \u00abm\u00ed\u00ado-tuyo\u00bb)&#8217; y en la locuci\u00f3n \u00abamado-amada m\u00ed\u00ada\u00bb (Isa 1:13.14.16; Isa 2:3. 8.9.10.13.16.17; Isa 4:16; Isa 5:2.4.5.6.8.9.10. 16; Isa 6:1.2.3; Isa 7:10.11.12.14; Isa 8:5.14): La \u00faltima imagen de la per\u00ed\u00adcopa es de tipo animal (v. 14): el esposo compara a su amada con la paloma que hace su nido en las hendiduras de la roca (Jer 48:28). Pues bien, a nivel etol\u00f3gico este animal es expresi\u00f3n de la premura rec\u00ed\u00adproca, especialmente en el per\u00ed\u00adodo de la incubaci\u00f3n; en la literatura oriental era muchas veces el signo de la fidelidad. Todo el problema se centra en los ojos y en la voz, en la luz y en el sonido. La esposa es la paloma que est\u00e1 escondida, y el esposo le implora que le revele su rostro y le haga o\u00ed\u00adr su voz. Esto le basta, porque el Cantar es la exaltaci\u00f3n de la intimidad en la comunicaci\u00f3n del amor.<\/p>\n<p>Es muy c\u00e9lebre el segundo pasaje que queremos presentar:Jer 8:6-7, el verdadero final del Cantar. La celebraci\u00f3n del amor y de su eternidad alcanza aqu\u00ed\u00ad su cumbre; ahora se realiza plenamente la posesi\u00f3n mutua, por la que \u00abmi amado es para m\u00ed\u00ad y yo soy para mi amado\u00bb. No hay nada capaz de quebrar este amor, que parece participar de la esfera intangible e indestructible de Dios. La esposa con su declaraci\u00f3n presenta su entrega completa: \u00abPonme como sello sobre tu coraz\u00f3n, como sello sobre tu brazo\u00bb. El sello para certificar documentos representaba casi a la persona misma y su identidad (Jer 22:24; cf 1Re 21:8; G\u00e9n 41:42; Job 41:7): en el amor se especifica uno mutuamente, convirti\u00e9ndose en un solo ser, sin el cual el uno no puede existir separado de la otra. Esta pertenencia mutua no puede verse rota ni siquiera por la muerte, descrita en la Biblia como una fiera de fauces desencajadas que se lo traga todo (Pro 2:8-19; Pro 27:20). La anti-vida y la vida chocan en un duelo implacable; \u00e9ros y th\u00e1natos se enfrentan y ambos gritan: \u00ab\u00c2\u00a1Dame, dame!\u00bb; nunca se hartan y nunca dicen: \u00ab\u00c2\u00a1Basta!\u00bb (Pro 30:15). Pero el amor vence incluso a la muerte. Las suyas no son llamas livianas, sino verdaderas \u00abflechas\u00bb (v. 6) indomables; m\u00e1s a\u00fan, son una \u00abllama de Yhwh\u00bb, una \u00abllama divina\u00bb. Por primera vez se menciona en el Cantar el nombre divino, que tiene quiz\u00e1 un valor superlativo (como para indicar \u00abllama eterna\u00bb), pero que puede definir tambi\u00e9n el sentido divino y trascendente del amor, ya que el fuego es un s\u00ed\u00admbolo cl\u00e1sico de Dios (Exo 3:2; 1 Re 18).<\/p>\n<p>El s\u00ed\u00admbolo del fuego suscita por ant\u00ed\u00adtesis el del agua (v. 7); pero de un agua ca\u00f3tica, signo primordial de la nada, de la muerte y de la anticreaci\u00f3n (Sal 69:2-3; G\u00e9n 1:1-2); signo de la violencia destructora de las naciones (Isa 8:7-8; Isa 17:13; Isa 42:15;  Isa 44:27; Jer 46:7-8; Jer 51:55). La fuerza de la nada y del odio no puede romper el entramado divino del amor, su calor no puede verse apagado por el fr\u00ed\u00ado de la muerte. El amor no conoce obst\u00e1culos insuperables, el amor no conoce ocaso (cf Rom 8:35-39). \u00abAguas inmensas no podr\u00ed\u00adan apagar el amor\u00bb. Del mismo modo, tampoco pueden crearlo las riquezas, ya que, como la sabidur\u00ed\u00ada, tiene un valor infinito y gratuito: \u00abQuien ofreciera toda la hacienda de su casa a cambio del amor ser\u00ed\u00ada desgraciado\u00bb (v. 7). El amor es personal, eterno, infinito, divino, libre y gratuito.<\/p>\n<p>IV. EL CANTAR Y LA TRADICI\u00ed\u201cN. La tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada y la cristiana, como hemos dicho [\/ supra, I], ha sometido el Cantar a una hermen\u00e9utica teol\u00f3gica destinada a transformar la par\u00e1bola del amor de los dos esposos en una met\u00e1fora del amor de Dios a su pueblo. El juda\u00ed\u00adsmo introdujo entonces el Cantar entre los cinco Megill\u00f3t, es decir, entre los cinco \u00abrollos\u00bb usados en las grandes solemnidades lit\u00fargicas, reserv\u00e1ndolo para el d\u00ed\u00ada de pascua. De esta manera se afirmaba la relectura ex\u00f3dica del Cantar, atestiguada ya por el Targum, la versi\u00f3n-par\u00e1frasis aramea del texto b\u00ed\u00adblico hebreo. Dentro de las peripecias esponsales de los dos protagonistas se vislumbraban las etapas de la historia de la salvaci\u00f3n de Israel: el \u00e9xodo de Egipto, la edificaci\u00f3n del templo de Salom\u00f3n, el primer destierro en Babilonia, el retorno del destierro y la reedificaci\u00f3n del templo, el \u00faltimo destierro de Israel en el mundo, la llegada del mes\u00ed\u00adas y la resurrecci\u00f3n. El Cantar se convert\u00ed\u00ada en epopeya de la historia de la salvaci\u00f3n y en epitalamio del di\u00e1logo de amor entre Dios e Israel.<\/p>\n<p>Este hilo conductor teol\u00f3gico penetra tambi\u00e9n en la hermen\u00e9utica cristiana. Es curioso que el Cantar no se cite nunca en el NT. Algunos autores han querido ver de vez en cuando ciertas alusiones al Cantar (quiz\u00e1 Apo 3:20 corresponde a Cnt 5:2-3 y Jua 20:1-18 puede remitir sutilmente a Cnt 3:1-4). La entrada triunfal del Cantar tiene lugar sobre todo en la literatura patr\u00ed\u00adstica y medieval. La lista ser\u00ed\u00ada interminable: desde Hip\u00f3lito romano a Or\u00ed\u00adgenes, desde Jer\u00f3nimo a Agust\u00ed\u00adn y Ambrosio, desde Teodoro de Mopsuestia a Teodoreto de Ciro, desde Gregorio de Elvira a Casiodoro y el Venerable Beda, desde Bernardo a los dos comentarios esp\u00fareos atribuidos a Tom\u00e1s de Aquino, etc. Ya hemos citado [l supra, I] un texto de Or\u00ed\u00adgenes. He aqu\u00ed\u00ad otro, relativo al m\u00e9todo seguido por la ex\u00e9gesis aleg\u00f3rica patr\u00ed\u00adstica. Para Hip\u00f3lito romano la introducci\u00f3n de la esposa en las habitaciones del rey (Cnt 1:4) es la entrada en la Iglesia despu\u00e9s de las bodas bautismales con Cristo. Los dos pechos de la esposa son el AT y el NT, mientras que en 4,6 la \u00abcolina del incienso\u00bb es el destino del cristiano, que es exaltado despu\u00e9s de haberse dejado crucificar en la carne, como Cristo se dej\u00f3 crucificar en el Calvario.<\/p>\n<p>Esta lectura libre fue adoptada tambi\u00e9n por la m\u00ed\u00adstica y por la tradici\u00f3n eclesi\u00e1stica.<\/p>\n<p>Es obligado citar los Pensamientos sobre el amor de Dios, de santa Teresa de \u00ed\u0081vila (1577), en donde el di\u00e1logo esposo-esposa es el que se establece entre Dios y el alma. Por el contrario, para san Juan de la Cruz el di\u00e1logo es entre Cristo y el alma, como demuestra su C\u00e1ntico espiritual, estupendo poema m\u00ed\u00adstico compuesto entre el 1578 y el 1591.<\/p>\n<p>En esta l\u00ed\u00adnea de aplicaci\u00f3n de cu\u00f1o aleg\u00f3rico hay que colocar tambi\u00e9n la cita de Cnt 3:6 (\u00ab\u00bfQu\u00e9 es eso que sube del desierto como columna de humo, perfume de mirra y de incienso y de todo aroma de perfumes?\u00bb), que hace la constituci\u00f3n apost\u00f3lica Munificentissimus Deus, de P\u00ed\u00ado XII (1950), a prop\u00f3sito de la asunci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada a los cielos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es sabido que la autopresentaci\u00f3n de la esposa del Cantar como mujer \u00abnegra\u00bb (Cnt 1:5-6) estimul\u00f3 en el arte cristiano, desde el siglo vi hasta el xii, la representaci\u00f3n de muchas V\u00ed\u00adrgenes \u00abnegras\u00bb, atribuidas muchas veces al evangelista Lucas (en Europa se cuentan por los menos 275 ejemplares).<\/p>\n<p>Pero con la reforma lit\u00fargica del Vaticano II el Cantar ha recobrado su esp\u00ed\u00adritu nupcial original, entrando, con dos per\u00ed\u00adcopas sacadas de los cap\u00ed\u00adtulos 2 y 8, en el leccionario para la celebraci\u00f3n del matrimonio.<\/p>\n<p>Esto, sin embargo, no ha cancelado la lectura \u00abm\u00ed\u00adstica\u00bb tradicional; en efecto, estas mismas per\u00ed\u00adcopas se encuentran tambi\u00e9n insertas en el leccionario para la profesi\u00f3n religiosa. El amor humano y el amor divino est\u00e1n siempre \u00ed\u00adntimamente entrelazados y se alimentan mutuamente.<\/p>\n<p>BIBL. ADINOLFt M., La coppia nel Cantico dei Cantici, en \u00abBibOr\u00bb 22 (1980) 3-29; CARNITI C., L&#8217;unit\u00e1 letteraria del Cantico dei Cantici, en \u00abBibOr\u00bb 13 (1971) 97-106; CHOURAQUI A., fl Cantico dei Cantici, Citt\u00e1 Nuova, Roma 1980; CoLoMBO D., Cantico dei Cantici, Ed. Paoline, Roma 1975; ID, Cantico dei Cantici, Queriniana, Brescia 1985; Exum J.Ch., A Literary and Structura! Analysis of the Song of Songs, en \u00abZAW\u00bb 85 (1973) 47-79; FEUILLET A., Le Cantique des camiques, Cerf, Par\u00ed\u00ads 1953; GARRONE D., 1! 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El Cantar y la tradici\u00f3n.<br \/>\n475<br \/>\n1. \u2020\u0153EL LIBRO MAS SANTO DE TODoS\u2020\u009d.<br \/>\nRabbi Akiba (muerto el a\u00f1o 135 d.C.) hab\u00ed\u00ada dicho: \u2020\u0153El mundo entero no es digno del d\u00ed\u00ada en que se le dio el Cantar a Israel. Todos los libros de la Biblia son santos, pero el Cantar es el m\u00e1s santo de todos\u2020\u2122. Un siglo m\u00e1s tarde, uno de los mayores exponentes de la ex\u00e9gesis cristiana del siglo ni, Or\u00ed\u00adgenes, le hac\u00ed\u00ada eco en sus Homil\u00ed\u00adas al Cantar \u2020\u0153Dichoso el que penetra en el Santo, pero mucho m\u00e1s dichoso el que penetra en el Santo de los santos. Dichoso el que comprende y canta los cantares de la Escritura, pero mucho m\u00e1s dichoso el que canta y comprende el Cantar de los Cantares\u2020\u009d (PG 13,37).<br \/>\nLa tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada -aunque con algunas vacilaciones- y la cristiana han acogido este \u2020\u0153Cantar\u2020\u009d por excelencia (la expresi\u00f3n hebrea \u2020\u0153Cantar de los cantares\u2020\u009d es un superlativo de excelencia) como la celebraci\u00f3n no s\u00f3lo del amor de una pareja, sino que ha transcrito el simbolismo nupcial en clave teol\u00f3gica siguiendo un procedimiento que hab\u00ed\u00ada utilizado ya la profec\u00ed\u00ada, desde Oseas (c. 2) hasta Jerem\u00ed\u00adas (2,2; 3,lss), desde Ezequiel (c. 16) hasta el Segundo y el Tercer Isa\u00ed\u00adas (Is 54; Is 62,1-5). El texto se convert\u00ed\u00ada de este modo en el compendio cifrado de la relaci\u00f3n de alianza y de amor que exist\u00ed\u00ada entre Yhwh y su pueblo.<br \/>\nPero el punto de partida del Cantar es profundamente terreno y humano; es como el desarrollo de aquel primero y eterno c\u00e1ntico de amor que asoma en los labios del hombre de todos los tiempos y de todas las tierras (el ha- \u2020\u02dcadam, el Hombre) cuando encuentra a su mujer: \u2020\u0153Esta s\u00ed\u00ad que es hueso de mis huesos y carne de mi carne; \u00e9sta ser\u00e1 llamada \u2020\u02dciSSah-hembra porque ha sido tomada de \u2020\u02dc,s-hombre\u2020\u009d(Gn 2,23). Como escrib\u00ed\u00ada L. Alonso Sch\u00f3kel, \u2020\u0153\u00e9l y ella, sin un verdadero nombre, son todas las parejas de la historia que repiten el milagro del amor\u2020\u009d. El amor humano puede convertirse en paradigma para el conocimiento de Dios, que es amor (1Jn 4,8; 1Jn 4,16); y es entonces el amor humano en su realidad total, en su corporeidad y espiritualidad, en su entramado de eros, de poes\u00ed\u00ada, de gozo, de esp\u00ed\u00adritu, de vida, el que sostiene la estructura simb\u00f3lica del Cantar. El amor humano en s\u00ed\u00ad mismo habla de Dios: si existe el amor, existe Dios; en la vida terrena, el que ama conoce a Dios (1Jn 4,8) y lo irradia revel\u00e1ndolo a la humanidad.<br \/>\nAs\u00ed\u00ad pues, en el centro del Cantar est\u00e1 el amor de dos j\u00f3venes que expresan con sencillez, con naturalidad y con calor su pasi\u00f3n y su intimidad: \u2020\u0153Gritos de j\u00fabilo y algazara, los cantos\u2020\u009d del esposo y de la esposa\u2020\u009d Jr 7,34; Jr 16,9; Jr 25,10). Precisamente por la absoluta universalidad de esta experiencia, el poeta convoca a todo cuanto hay de bello escrito sobre el tema: son innegables las influencias egipcias, mesopot\u00e1micas y cananeas -es decir, \u2020\u0153laicas\u2020\u2122-. Se convoca tambi\u00e9n a la naturaleza: los paisajes, las flores, las plantas, las vi\u00f1as, los collados en su simbolismo riqu\u00ed\u00adsimo y multicolor. La atm\u00f3sfera es la de primavera: entusiasta y feliz. El horizonte est\u00e1 poblado de animales: palomas, gacelas, leones, zorras, leopardos, mientras que los perfumes y las esencias arom\u00e1ticas impregnan todo el aire, que se carga de sensualidad. La misma corporeidad est\u00e1 presente con toda su fuerza, con su esplendor y con sus secretos:<br \/>\nlas deliciosas descripciones del cuerpo femenino en el cap\u00ed\u00adtulo 4 y del masculino en el cap\u00ed\u00adtulo 5 se transforman en una especie de alfabeto de las maravillas del mundo y del gozo de vivir.<br \/>\n 476 2<br \/>\n476<br \/>\nII. OSCILACIONES HERMENEUTICAS.<br \/>\nPuesto bajo el patronato de Salom\u00f3n seg\u00fan una constante de la literatura sapiencial, el Cantar tiene una superficie ling\u00fc\u00ed\u00adstica muy fluida: junto a arca\u00ed\u00adsmos que pueden remitir a la antigua \u00e9poca mon\u00e1rquica, se descubrenelementos posex\u00ed\u00adlicos, como los arama\u00ed\u00adsmos(en 1,6.7.11.17; 2,9.11.13; 3,2.8; 5,3; 6,11; 7.3; 8,5), oel uso de t\u00e9rminos persas (en 1,12; 3,9; 4,13; 4.14; 5,16; 6,11).<br \/>\n\u00bfObra arcaica de redacci\u00f3n pos-ex\u00ed\u00adlica o m\u00e1s bien obra posex\u00ed\u00adlica (quiz\u00e1 incluso del tard\u00ed\u00ado posexilio, siglos iv-ll a.C.) con fuentes antiguas o conscientes arca\u00ed\u00adsmos? La mayor parte de los exegetas parece inclinar\u00ed\u0081 se ahora por la segunda parte de este dilema, pero el Cantar sigue siendo un escrito pluriforme y m\u00f3vil. Como escrib\u00ed\u00ada O. Loretz [1 Bibliograf\u00ed\u00ada], \u2020\u0153es de esperar que en los cantos de amor del Cantar lo viejo se mezcle con lo nuevo, lo arcaico con lo moderno\u2020\u009d.<br \/>\n477<br \/>\n1. Estructura fluida.<br \/>\nAunque son muchos los que utilizan este t\u00e9rmino, no es justo definir el Cantar como una obra \u2020\u0153antol\u00f3gica\u2020\u009d, ya que no puede ser catalogado como reco-pilatorio y escolar el movimiento libre y ramificado de la poes\u00ed\u00ada amorosa. Esta poes\u00ed\u00ada asume esquemas hereditarios, pero les da siempre un esp\u00ed\u00adritu nuevo; su funci\u00f3n es siempre la de tender hacia lo inefable y lo total, y el mundo semita lleva a cabo esta funci\u00f3n a trav\u00e9s de la acumulaci\u00f3n horizontal de los s\u00ed\u00admbolos, de los vocablos, de las emociones. Por otra parte, el Cantar, como Jb, parece ser en muchos aspectos una obra \u2020\u0153abierta\u2020\u009d, un \u2020\u0153work in progress\u2020\u009d, a cuya consumaci\u00f3n y enriquecimiento se invita tambi\u00e9n a los lectores, de manera que la redacci\u00f3n asume casi el significado de una primera redacci\u00f3n. No impresionan entonces las reiteraciones (2,6 y 8,3; 2,17 y 8,14), los estribillos (2,7; 3,5; 8,4), los duplicados y la repetici\u00f3n de im\u00e1genes. El mismo planteamiento \u2020\u0153musical\u2020\u009d, propio de la estil\u00ed\u00adstica y de la m\u00e9trica hebrea, da origen a aproximaciones sorprendentes de t\u00e9rminos y de im\u00e1genes que no tienen ninguna consistencia en una versi\u00f3n. El recurso a unos 50 hapax quiere hacer m\u00e1s sofisticado y m\u00e1s noble el modo con que se expresa la fascinaci\u00f3n interior, mientras que parad\u00f3jicamente el metro elegiaco de la qinah (3+2 acentos) sirve de base a una poes\u00ed\u00ada que es toda ella alegr\u00ed\u00ada, fastuosidad y luz. La repetici\u00f3n integral de una escena, el nocturno de 3,1-4 y 5,2-7, tiene ciertamente la fuerza del crescendo y de la tensi\u00f3n.<br \/>\nPor estos y por otros datos resulta evidente la dificultad de definir un plan de lectura org\u00e1nico dentro de la obra: junto a se\u00f1ales estructurales muy claras hay dispersiones absolutamente libres. A veces las escenas se conf\u00ed\u00adan a secuencias progresivas, mientras que otras veces se repliegan dentro de s\u00ed\u00ad mismas en una especie de melopea oriental dirigida por una espiral po\u00e9tica y sonora casi infinita. Observabajustamente D. Colom-bo [1 BibI.]: \u2020\u0153Cada una de las partes representa una variaci\u00f3n del \u00fanico tema que sugiere palabras y cantos: el amor humano entre dos j\u00f3venes que se buscan y se esconden es fuente para ellos de gozo ilimitado y de dolor candente\u2020\u009d (p. 27). Sin embargo, precisamente por una l\u00f3gica po\u00e9tica subterr\u00e1nea que parece sostener el desarrollo del poema, todos los exe-getas se dejan llevar por la tentaci\u00f3n de se\u00f1alar o bien estructuras claras o al menos filones musicales en los que se entrelazan variaciones y contrapuntos. Podr\u00ed\u00adamos presentar decenas y decenas de propuestas estructurales hechas por diversos autores. S\u00f3lo citaremos algunas de las m\u00e1s significativas, para mostrar la fluidez de la construcci\u00f3n del texto po\u00e9tico del Cantar.<br \/>\nEl esquema septenario ha tenido mucho \u00e9xito (D. Buzy, R. Gordis, R.E. Murphy, D. Lys, etc.). Ac aqu\u00ed\u00ad, por ejemplo, c\u00f3mo distingue Lys sus siete poemas nupciales: 1)1,2-2,7; II) 2,8-17; III) 3,1-5,1; IV) 5,2-6,3; V) 6,4-7,10; VI) 7,11-8,4; Vil) 8,5-14.<br \/>\nJ.Ch.Exum, por el contrario, est\u00e1 convencida de que es posible aislar en el texto del Cantar un cuadro puntual de referencias. Ac aqu\u00ed\u00ad una vi-sualizaci\u00f3n simplificada de su propuesta:<br \/>\nA) 1,1-2,6: canto de entrada.<br \/>\nB) 2,7-3,5: primer canto del cor-pus de la obra.<br \/>\nC) 3,6-5,1: segundo canto.<br \/>\nB\u2020\u2122) 5,2-6,3: tercer canto, paralelo al primero.<br \/>\nC) 6,4-8,3: cuarto canto, paralelo al segundo.<br \/>\nA\u2020\u2122) 8,4-14: canto final.<br \/>\n 478 3<br \/>\nM.H. Segal propone la idea de una estructura interna, ligada a un crescendo musical que se basa en dos movimientos progresivos: el primer haz tem\u00e1tico avanza hasta 5,1, en un flujo cada vez m\u00e1s intenso, que alcanza su cima en 5,1 con la uni\u00f3n entre los dos j\u00f3venes; a partir de 5,2 se recogen los motivos de la primera fase ampli\u00e1ndolos, aceler\u00e1ndolos, increment\u00e1ndolos, intensific\u00e1ndolos.<br \/>\nNo cabe duda de que estos ocho breves cap\u00ed\u00adtulos exigen a\u00fan mayor estudio; por ahora lo decisivo es creer en el rigor de su poes\u00ed\u00ada, que tiene su propia l\u00f3gica aut\u00e9ntica, pero posee adem\u00e1s aquella ductilidad que impide toda cristalizaci\u00f3n demasiado geom\u00e9trica de una materia literaria incandescente como es la del Cantar.<br \/>\n478<br \/>\n2. \u00bfAlegor\u00ed\u00ada, rito, drama, canto nupcial?<br \/>\nQuiz\u00e1 uno de los problemas m\u00e1s discutidos y uno de los interrogantes que ha obtenido respuestas m\u00e1s abundantes y variadas haya sido el del registro exacto seg\u00fan el cual hay que leer el Cantar.<br \/>\nUna justificaci\u00f3n expl\u00ed\u00adcita o inconsciente de la carga \u2020\u0153er\u00f3tica\u2020\u009d de la obra ha movido ya desde muy antiguo a una fuerte corriente exeg\u00e9tica a leer el Cantar como una alegor\u00ed\u00ada compleja. El s\u00ed\u00admbolo perd\u00ed\u00ada su gancho concreto y se transformaba en met\u00e1fora de valores espirituales. A esto ayudaba adem\u00e1s la aplicaci\u00f3n teol\u00f3gica tradicional del simbolismo nupcial, realizada por el profetismo. As\u00ed\u00ad, para el Targum el Cantar es una reedici\u00f3n esmaltada de la historia de Israel desde el Sina\u00ed\u00ad al destierro de Babilonia, al retorno y, finalmente, a la llegada de la era mesi\u00e1nica. Es cl\u00e1sico el esquema seg\u00fan el cual los dos protagonistas del Cantar no son sino Yhwh e Israel; es ejemplar en este sentido el comentario propuesto por los tres autores Robert, Tournay y Feuillet. Es verdad que muchos de los elementos del Cantar son alusivos a la realidad de Israel, a su templo, a la tradici\u00f3n dav\u00ed\u00addica, etc.; pero este velo impide reducir la entidad en s\u00ed\u00ad de la obra a una simple par\u00e1bola teol\u00f3gica. La interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica se desencaden\u00f3 libremente con la ex\u00e9-gesis patr\u00ed\u00adstica, cuando la mujer del Cantar adquiri\u00f3 los rasgos de Mar\u00ed\u00ada, de la Iglesia, del alma justa, anteriormente \u2020\u0153negra\u2020\u2122 por el pecado y luego \u2020\u0153hermosa\u2020\u2122 por la gracia (1,5), mientras que todas las alusiones al vino se convert\u00ed\u00adan en otras tantas referencias a la eucarist\u00ed\u00ada.<br \/>\nEl Cantar como expresi\u00f3n ritual de un acto de culto de la fertilidad: las liturgias cananeas, fenicias, mesopot\u00e1micas de la fecundidad con sus hierogamias entre parejas divinas (Tammuz-lstar\/ Ad\u00f3n-Astart\u00e9) constituir\u00ed\u00adan el trasfondo sobre el que se desarrolla el Cantar, que ser\u00ed\u00ada entonces un texto sincretista cuyos dioses son quiz\u00e1 d\u00f3d, Amado, y Salom\u00f3n-Salem. Ac aqu\u00ed\u00ad c\u00f3mo H.H. Roowley [1 BibI.] describe el ritual de la fertilidad de Tammuz-lstar: \u2020\u0153Un hombre representaba al dios y una mujer a la diosa. En forma de drama ritual se representaban la muerte del dios, su bajada al mundo infernal, la bajada de la diosa en su busca, el deterioro invernal de la naturaleza, la liberaci\u00f3n del dios, el retorno a la tierra y a la vida. El rito culminaba con las bodas y la uni\u00f3n sexual entre la pareja que representaba al dios y a la diosa, con el acompa\u00f1amiento de una danza ritual y de org\u00ed\u00adas licenciosas, cuya finalidad era, sin embargo, la realizaci\u00f3n del milagro anual de la reproducci\u00f3n en la naturaleza (p. 224). Pero la liturgia original cananea se ha convertido totalmente en el Cantar en una celebraci\u00f3n del se\u00f1or\u00ed\u00ado de Yhwh sobre la naturaleza. Posteriormente, en una \u00faltima etapa redaccional, el texto se vio secularizado, transform\u00e1ndose en un canto del amor humano \u2020\u0153sic et simpliciter\u2020\u2122. Esta reconstrucci\u00f3n, que se apoya en escasos elementos reales del texto (entre otras cosas, en el Cantar est\u00e1 pr\u00e1cticamente ausente el nombre de Yhwh y la obra se muestra profundamente \u2020\u0153humana\u2020\u009d en su punto de partida), ha sido reelaborada en sentido muy distinto en el comentario de M. Pope, para quien la relaci\u00f3n habr\u00ed\u00ada de establecerse con las liturgias f\u00fanebres orientales, que conoc\u00ed\u00adan formas orgi\u00e1sticas (Am 6,4-7; Jr 16,6-9). Se explicar\u00ed\u00ada entonces la menci\u00f3n de la \u2020\u0153casa del vino\u2020\u009d en Cant 2,1, con otras alusiones a la embriaguez. Tambi\u00e9n ser\u00ed\u00ada significativa la conexi\u00f3n amor-muerte de 8,6. Sin embargo, es evidente que la debilidad de estos s\u00ed\u00admbolos, que pueden tener muy bien una \u00f3ptima explicaci\u00f3n en otro sentido (\u00e9ros-th\u00e1natos, por ejemplo), no es capaz de explicar la riqueza policroma del Cantar.<br \/>\nPara otros exegetas es posible hojear el Cantar como si fuera una expresi\u00f3n dram\u00e1tica; como una especie de pieza teatral recitada por actores diversos con la intervenci\u00f3n de un coro, con cambios de escena, con entreactos y con un montaje un tanto surrealista, pero bastante vigoroso. El y ella, los dos protagonistas, entablan un di\u00e1logo que puede tener una trama y tambi\u00e9n un desenlace. Ac aqu\u00ed\u00ad c\u00f3mo un autor ha propuesto la secuencia dram\u00e1tica entre los dos, idealizados en el rey Salom\u00f3n y en la pastorcilla Sulamitis. El rey se encuentra con la muchacha y se enamora perdidamente de ella a trav\u00e9s de diversos pasos, que del nivel sexual van pasando, a trav\u00e9s del eros, hasta el espiritual. Llegados a palacio, en Jerusal\u00e9n, celebran las bodas en un idilio dulc\u00ed\u00adsimo. Pero hay incluso quienes no se contentan con esta reducci\u00f3n a lo esencial y piensan en un tri\u00e1ngulo: Salom\u00f3n, la pastorcilla y su novio. Salom\u00f3n, apoder\u00e1ndose de la muchacha, se la lleva a palacio, pero in\u00fatilmente; el coraz\u00f3n de la pastorcilla sigue latiendo por su amado, y el rey se ve obligado a reconocer la fuerza del amor, superior a todos los lujos y<br \/>\n 479 4<br \/>\na todos los \u00e9xitos. Es obvio que estas reconstrucciones no nacen del texto, sino que se sobreponen a \u00e9l; el texto sigue siendo mucho m\u00e1s sobrio y recatado, aunque se desenvuelva en una forma muy viva y dial\u00f3gica, muy lejos, sin embargo, de una escenificaci\u00f3n dram\u00e1tica.<br \/>\n479<br \/>\nLlegamos as\u00ed\u00ad a la interpretaci\u00f3n m\u00e1s cl\u00e1sica, la de los cantos nupciales, propuesta ya por uno de los representantes m\u00e1s inteligentes de la escuela exeg\u00e9tica antioquena: Teodoro de Mopsuestia (muerto en el 428). En 1873, J.G. Wetzstein, c\u00f3nsul de Prusia en Damasco, intent\u00f3 comparar las ceremonias nupciales de los beduinos y de los campesinos sirios con las que se vislumbran en el Cantar: fiestas de siete d\u00ed\u00adas (Jg 14,lOss), coronaci\u00f3n del esposo y de la esposa con el t\u00ed\u00adtulo de rey y reina, la mesa llamada \u2020\u0153trono\u2020\u2122, la danza de los \u2020\u0153dos campos\u2020\u009d (7,2), los himnos para describir la belleza de la esposa y la fuerza del esposo. A prop\u00f3sito de este \u00faltimo punto hay que recordar que existe en la poes\u00ed\u00ada \u00e1rabe un g\u00e9nero literario conocido como el wasf: poemas er\u00f3ticos impregnados de simbolismos atrevidos, pero adem\u00e1s con un valor aleg\u00f3rico; con ellos podr\u00ed\u00adan relacionarse Cant 4,1-7; 5,10-16; 6,4-10; 7,2-10; cf Gen 6,2; 12,11-14; 24, 16; 26,7-8; 29,17; Dt 21,11; 2S 11, 2ss; 13,1; 14,27; 1 R l,3ss; Est 1,11; 2,7; Jb 42,15; Ps 45,12). A pesar de la distancia cultural y cronol\u00f3gica, se puede admitir la permanencia de alg\u00fan acto y esquema po\u00e9tico constante. Pero el Cantar es quiz\u00e1 simplemente poes\u00ed\u00ada amorosa, sin ninguna referencia puntual a una celebraci\u00f3n nupcial ya su aparato ritual.<br \/>\nPor el contrario, es interesante destacar que el poeta ha recurrido al rico arsenal de la poes\u00ed\u00ada nupcial y er\u00f3tica (incluso sagrada) del antiguo Oriente, especialmente de Egipto. De la colecci\u00f3n de estos cantos que ha hecho G. Nolli escogemos este pasaje de los Cantos de la gran alegradora del coraz\u00f3n (papiro Chester Beatty 1), que hay que comparar con Cant 4,lss y 7,2ss; \u2020\u0153Unica, hermana sin par, bella sobre todas, he aqu\u00ed\u00ad que ella es como Sotis (la hermosa Sirio), resplandeciente al comienzo de un buen a\u00f1o. De claridad excelente, radiante de piel, hermosa de ojos al mirar, dulces sus labios al hablar, no tiene palabras de m\u00e1s. Larga de cuello y radiante de pecho, de verdadero zafiro sus cabellos, sus brazos vencen el oro, sus dedos son como lotos; esbelta de talle, estrechamente ce\u00f1ida en la cintura, sus piernas muestran su belleza; noble al andar cuando camina sobre la tierra, venci\u00f3 a mi coraz\u00f3n con su caminar. Por ella el cuello de todos los hombres se vuelve a mirarla; \u00c2\u00a1feliz el que la abrace por completo!No faltan otros paralelos, incluso iconogr\u00e1ficos (Gerleman); pero la sobriedad del Cantar y la \u2020\u0153espiritualidad\u2020\u009d de sus p\u00e1ginas impiden cualquier desviaci\u00f3n sexual o sacral, como se subray\u00f3 anteriormente al hablar de la interpretaci\u00f3n \u2020\u0153cultual. El Cantar es ciertamente un himno m\u00faltiple y variopinto al amor humano; pero lo es de una forma ya abierta a una trasposici\u00f3n teol\u00f3gica, aun cuando \u00e9sta, como se ha dicho (\/supra, 1], aparezca sobrentendida y no expl\u00ed\u00adcita en el texto. El Cantar es la celebraci\u00f3n del amor nupcial en su valor de plenitud humana y de significaci\u00f3n.<br \/>\n480<br \/>\nIII. SIGUIENDO EL ESPLENDOR DEL CANTAR.<br \/>\nLa lectura exeg\u00e9tica del Cantar requiere un gran esfuerzo a nivel ling\u00fc\u00ed\u00adstico, estil\u00ed\u00adstico y sobre todo simb\u00f3lico. M\u00e1s f\u00e1cil resulta la aproximaci\u00f3n a su mensaje inmediato; como escrib\u00ed\u00ada Lutero, \u2020\u02dcap-petitus ad mulierem est bonum do-num Dei\u2020\u009d. El Cantar es una invitaci\u00f3n a alegrarse del esplendor de los dones de Dios. Y entre estos dones brilla el amor humano, que da color y sabor a toda la existencia: el panorama palestino, \u00e1rido y desolado, s\u00ed\u00admbolo de la cotidianidad, se transforma en el Cantar en un mundo primaveral y luminoso, precisamente porque el amor logra convertir la cotidianidad en armon\u00ed\u00ada y en esplendor paradis\u00ed\u00adaco. El Cantar es una invitaci\u00f3n a vivir de forma sencilla y natural la relaci\u00f3n con el cuerpo y con los sentimientos, es una invitaci\u00f3n a prolongar el eros en el amor de entrega, es una invitaci\u00f3n a superar el temor y el silencio, que todav\u00ed\u00ada permanecen en el amor, yendo en busca del amado, en la esperanza y el perd\u00f3n, para un abrazo nuevo y todav\u00ed\u00ada m\u00e1s exultante.<br \/>\n481<br \/>\n1. Una breve ojeada.<br \/>\nSigamos el tenue hilo de la trama po\u00e9tica en esta breve y escueta ojeada del Cantar, recordando que sus colores brillantes y su soberbia arquitectura tienen que conquistarse a trav\u00e9s de un paciente manejo del original.<br \/>\nUna estrofa inicial llena de pasi\u00f3n (Ct 1,2-4) parece constituir el pr\u00f3logo ideal en el que, como en la sinfon\u00ed\u00ada de una \u00f3pera l\u00ed\u00adrica, se enuncian y se condensan los temas que tendr\u00e1n un desarrollo m\u00e1s amplio en la composici\u00f3n posterior. La mujer, su amado y el coro se presentan desde ahora con \u00ed\u00admpetu l\u00ed\u00adrico sobre el trasfondo impl\u00ed\u00adcito de la naturaleza.<br \/>\n 482 5<br \/>\nLa secci\u00f3n siguiente (1,5-2,7) se articula de varias maneras en intervenciones de la esposa (Ct 1,5-7), del coro (Ct 1,8), del esposo (Ct 1,9-11) y en un vivaz dueto final (Ct 1,12-2,7). El esposo y la esposa se comparan con una pareja real, pero es en su belleza y en la embriaguez de su gozo donde se concentra el poeta. Las im\u00e1genes t\u00ed\u00adpicamente orientales (las tiendas de Quedar, los pabellones de Salom\u00f3n, los bronces, las vi\u00f1as, los reba\u00f1os, las yeguas de la carroza del fara\u00f3n, las perlas engarzadas, los pendientes de oro y plata, el perfume de nardo, de mirra, de cipr\u00e9s; las palomas, los cedros, los cipreses, los narcisos de Sa-r\u00f3n, los lirios de los valles, el manzano, la bodega, las gacelas y las ciervas del campo) se van sucediendo en una serie barroca cargada de asonancias verbales.<br \/>\nEn Ct 2,8-3,4 -texto sobre el que volveremos [1 mfra, III, 2]- el amado est\u00e1 para llegar a casa de la novia, al amanecer, tras una noche de espera y de lejan\u00ed\u00ada. La esposa sabe que han pasado ya las largas y p\u00e1lidas jornadas lluviosas del invierno; ha vuelto la anhelada primavera, s\u00ed\u00admbolo de la cercan\u00ed\u00ada y del amor, con la tibieza de su brisa, con el brotar de nuevas hojas, con el perfume de las flores, con las vi\u00f1as y las higueras germinando, con el arrullo de la t\u00f3rtola y las veloces carreras de las zorras. Se reconstruye ahora retrospectivamente (Ct 3,1-4) el ansia de la larga espera nocturna por calles desiertas o recorridas tan s\u00f3lo por la ronda de los centinelas, para hacer resaltar el gozo infinito de la actual presencia. En efecto, vuelven a sonar los pasos conocidos, que aceleran los latidos del coraz\u00f3n. Sus palabras:<br \/>\n\u2020\u0153Lev\u00e1ntate, amor m\u00ed\u00ado; hermosa m\u00ed\u00ada, ven!\u2020\u2122 (vv. 10.13) son una invitaci\u00f3n al abandono total del amor en la intimidad personal de su entrega.<br \/>\nEn Ct 3,6-5,1 una voz fuera de escena describe el movimiento de un cortejo nupcial (3,6-1 1), en el que resuena la voz del esposo que celebra el hechizo de su amada en una l\u00ed\u00adrica prolongada y fin\u00ed\u00adsima (4,1- 15). Detr\u00e1s del velo nupcial ve brillar los ojos encantadores y vislumbra el negro de sus cabellos, con los que contrasta la blancura de sus dientes. Las im\u00e1genes se sobreponen y explotan en colores y sonidos, con el gusto de la poes\u00ed\u00ada sem\u00ed\u00adtica: cinta de p\u00farpura son los labios, mitades de granada las mejillas, torre de David que se eleva hasta el cielo el cuello de la amada; sus senos libres bajo el vestido recuerdan al poeta el saltar de los cervatillos. Un canto embriagador que sube hasta alcanzar la cima en 4,8-15, donde el amor ronda ya con el misterio y lo inefable.<br \/>\nEn Ct5,2-6,3, mediante una especie de flash-back, la esposa recuerda la pasada b\u00fasqueda del amado, escrutando la ciudad y cayendo en tropiezos. As\u00ed\u00ad pues, el amor tuvo tambi\u00e9n sus momentos oscuros, sus crisis, sus ausencias. Pero ahora ha quedado ya todo muy lejos: \u2020\u0153Si encontr\u00e1is a mi amado, decidle que enferma estoy de amor\u2020\u009d (2,7; 3,5; 5,8), repite el estribillo. Comienza entonces el himno de amor de la esposa por su amado, un himno lleno de una constelaci\u00f3n de s\u00ed\u00admbolos, destinados a exaltar la fascinaci\u00f3n f\u00ed\u00adsica del hombre. Sin embargo, el s\u00ed\u00admbolo que sirve para coordinar toda la descripci\u00f3n es muy alusivo: el templo.<br \/>\nDe Ct 6,4-8,4 asistimos a una serie de coloquios amorosos muy difusos y libres. Pr\u00e1cticamente se trata de dos grandes celebraciones: de la esposa, hecha por el esposo (6,4-7,9), y del esposo, hecha por la esposa (7,10-8,3). Vuelven los modelos de poes\u00ed\u00ada er\u00f3tica y las fantas\u00ed\u00adas orientales. La esposa lanza una c\u00e1lida invitaci\u00f3n a marcharse solos por el campo a gozar de la primavera y de su amor (7,12-14). Un solo contratiempo: la esposa no puede manifestar en p\u00fablico su afecto por el joven, porque \u00e9ste no ha sido introducido todav\u00ed\u00ada en \u2020\u0153la casa de mi madre\u2020\u009d (8,2), es decir, no se ha celebrado a\u00fan el rito oficial del matrimonio.<br \/>\nPero el amor est\u00e1 a punto de ser sellado definitivamente (Ct 8,4-14): el esposo, impaciente ante la espera, despierta a la esposa abandonada entre sus brazos y se dispone para la celebraci\u00f3n oficial de la boda. Y la esposa pronuncia una \u00faltima y alt\u00ed\u00adsima declaraci\u00f3n sobre la indestructibilidad del amor (8,6-7), texto sobre el que luego volveremos [1 mfra, III, 2]. Un dif\u00ed\u00adcil ap\u00e9ndice (8,8-14) pone en escena a los hermanos de la esposa, que intentan retrasar la boda; pero al obst\u00e1culo que ellos plantean se sobrepone el canto de la esposa, totalmente decidida a abandonarse por completo a la experiencia embriagadora del amor con el amado.<br \/>\n482<br \/>\n2. DOS PASAJES EJEMPLARES.<br \/>\nPara iluminar, aunque s\u00f3lo sea muy en resumen, la tonalidad de fondo del Cantar, escogemos dos estrofas significativas.<br \/>\nLa primera es la de Ct 2,8-14. El amado est\u00e1 para llegar a la casa de la novia al amanecer, tras una noche de espera: es como si llegara la primavera con su tibia brisa, el rumor de las hojas nuevas, el perfume de las flores y el arrullo de las t\u00f3rtDIAS. Sale de los labios un grito sofocado: \u2020\u0153Una voz&#8230; \u00c2\u00a1Es mi amor!\u2020\u2122 (y. 8). El ha saltado por los montes y collados para llegar a la meta decisiva, lo mismo que Israel<br \/>\n 483 6<br \/>\nen su retorno de Babilonia (Is 52,7-9). Ahora se ha apoyado en la ventana: su acecho ante las celos\u00ed\u00adas, su movilidad, lo hacen parecido a un cervatillo, celebraci\u00f3n de la juventud (y. 9). Su voz es una invitaci\u00f3n a disfrutar de la primavera tras la oscuridad lluviosa del invierno. Toda la regi\u00f3n se convierte en un cuadro de colores, de \u00f1ores (la vid y la higuera son los s\u00ed\u00admbolos b\u00ed\u00adblicos del bienestar y de la paz), de arrullos de t\u00f3rtDIAS: \u2020\u0153Lev\u00e1ntate, amor m\u00ed\u00ado; hermosa m\u00ed\u00ada, ven!\u2020\u2122 (vv. 10.13); es una invitaci\u00f3n al abandono total al amor sobre el fondo de una nueva creaci\u00f3n. El verdadero Ieitmotiv del libro est\u00e1 en la insistencia en el pronombre personal de primera y segunda persona, en los relativos adjetivos posesivos (yo-t\u00fa, \u2020\u0153m\u00ed\u00ado- tuyo) yen la locuci\u00f3n \u2020\u0153amado-amada m\u00ed\u00ada\u2020\u2122(l, 13.14.16; 2,3. 8.9.10.13.16.17; 4,16; 5,2.4.5.6.8.9.10. 16; 6,1.2.3; 7,10.11.12.14; 8,5.14). La \u00faltima imagen dela per\u00ed\u00adcopa es de tipo animal (y. 14): el esposo compara a su amada con la paloma que hace su nido en las hendiduras de la roca (Jr48,28). Pues bien, a nivel etol\u00f3gico este animal es expresi\u00f3n de la premura rec\u00ed\u00adproca, especialmente en el per\u00ed\u00adodo de la incubaci\u00f3n; en la literatura oriental era muchas veces el signo de la fidelidad. Todo el problema se centra en los ojos y en la voz, en la luz y en el sonido. La esposa es la paloma que est\u00e1 escondida, y el esposo le implora que le revele su rostro y le haga o\u00ed\u00adr su voz. Esto le basta, porque el Cantar es la exaltaci\u00f3n de la intimidad en la comunicaA ci\u00f3n del amor.<br \/>\nEs muy c\u00e9lebre el segundo pasaje que queremos presentar: Ct 8,6-7, el verdadero final del Cantar. La celebraci\u00f3n del amor y de su eternidad alcanza aqu\u00ed\u00ad su cumbre; ahora se realiza plenamente la posesi\u00f3n mutua, por la que \u2020\u0153mi amado es para m\u00ed\u00ad y yo soy para mi amado\u2020\u2122. No hay nada capaz de quebrar este amor, que parece participar de la esfera intangible e indestructible de Dios. La esposa con su declaraci\u00f3n presenta su entrega completa: \u2020\u0153Ponme como sello sobre tu coraz\u00f3n, como sello sobre tu brazo. El sello para certificar documentos representaba casi a la persona misma y su identidad (Jr 22,24; IR 21,8; Gn 41,42; Jb 41,7): en el amor se especifica uno mutuamente, convirti\u00e9ndose en un solo ser, sin el cual el uno no puede existir separado de la otra.Asta pertenencia mutua no puede verse rota ni siquiera por la muerte, descrita en la Biblia como una fiera de fauces desencajadas que se lo traga todo (Pr 2,8-19; Pr 27,20). La anti-vida y la vida chocan en un duelo implacable; \u00e9ros y th\u00e1na-tos se enfrentan y ambos gritan: \u2020\u0153Dame, dame!\u2020\u2122; nunca se hartan y nunca dicen: \u2020\u0153Basta!\u2020\u009d (Pr 30,15). Pero el amor vence incluso a la muerte. Las suyas no son llamas livianas, sino verdaderas \u2020\u0153flechas\u2020\u009d (y. 6) indomables; m\u00e1s a\u00fan, son una \u2020\u0153llama de Yhwh\u2020\u009d, una \u2020\u0153llama divina\u2020\u2122. Por primera vez se menciona en el Cantar el nombre divino, que tiene quiz\u00e1 un valor superlativo (como para indicar \u2020\u0153llama eterna\u2020\u2122), pero que puede definir tambi\u00e9n el sentido divino y trascendente del amor, ya que el fuego es un s\u00ed\u00admbolo cl\u00e1sico de Dios (Ex 3,2; IR 18).<br \/>\nEl s\u00ed\u00admbolo del fuego suscita por ant\u00ed\u00adtesis el del agua (y. 7); pero de un agua ca\u00f3tica, signo primordial de la nada, de la muerte y de la anticreaci\u00f3n (SaI 69,2-3; Gn 1,1-2); signo de la violencia destructora de las naciones (Is 8,7-8; Is 17,13; Is 42,15; Is 44,27; Jr 46,7-8; Jr 51,55). La fuerza de la nada y del odio no puede romper el entramado divino del amor, su calor no puede verse apagado por el fr\u00ed\u00ado de la muerte. El amor no conoce obst\u00e1culos insuperables, el amor no conoce ocaso (Rm 8,35-39). \u2020\u0153Aguas inmensas no podr\u00ed\u00adan apagar el amor\u2020\u2122. Del mismo modo, tampoco pueden crearlo las riquezas, ya que, como la sabidur\u00ed\u00ada, tiene un valor infinito y gratuito: \u2020\u0153Quien ofreciera toda la hacienda de su casa a cambio del amor ser\u00ed\u00ada desgraciado\u2020\u009d (y. 7). El amor es personal, eterno, infinito, divino, libre y gratuito.<br \/>\n4R<br \/>\nIV. EL CANTAR Y LA TRADICION.<br \/>\nLa tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada y la cristiana, como hemos dicho [1 supra, 1], ha sometido el Cantar a una hermen\u00e9utica teol\u00f3gica destinada a transformar la par\u00e1bola del amor de los dos esposos en una met\u00e1fora del amor de Dios a su pueblo. El judaismo introdujo entonces el Cantar entre los cinco Megiidi, es decir, entre los cinco \u2020\u0153rollos\u2020\u009d usados en las grandes solemnidades lit\u00fargicas, reserv\u00e1ndolo para el d\u00ed\u00ada de pascua. De esta manera se afirmaba la relectura ex\u00f3dica del Cantar, atestiguada ya por el Targum, la versi\u00f3n-par\u00e1frasis aramea del texto b\u00ed\u00adblico hebreo. Dentro de las peripecias esponsales de los dos protagonistas se vislumbraban las etapas de la historia de la salvaci\u00f3n de Israel: el \u00e9xodo de Egipto, la edificaci\u00f3n del templo de Salom\u00f3n, el primer destierro en Babilonia, el retorno del destierro y la reedificaci\u00f3n del templo, el \u00faltimo destierro de Israel en el mundo, la llegada del mes\u00ed\u00adas y la resurrecci\u00f3n. El Cantar se convert\u00ed\u00ada en epopeya de la historia de la salvaci\u00f3n y en epitalamio del di\u00e1logo de amor entre Dios e Israel.<br \/>\nEste hilo conductor teol\u00f3gico penetra tambi\u00e9n en la hermen\u00e9utica cristiana. Es curioso que el Cantar no se cit\u00e9 nunca en el NT. Algunos autores han querido ver de vez en cuando ciertas alusiones al Cantar (quiz\u00e1 Ap 3,20 corresponde a Ct 5,2-3 y Jn 20,1-18 puede remitir sutilmente a Ct 3,1-4). La entrada triunfal del Cantar tiene lugar sobre todo \u00e9n la literatura patr\u00ed\u00adstica y medieval. La lista ser\u00ed\u00ada interminable:<br \/>\ndesde Hip\u00f3lito romano a Or\u00ed\u00adgenes, desde Jer\u00f3nimo a Agust\u00ed\u00adn y Ambrosio, desde Teodoro de Mopsuestia a Teodoreto de Ciro, desde Gregorio de Elvira a Casiodoro y el Venerable Beda, desde Bernardo a los dos comentarios esp\u00fareos atribuidos a Tom\u00e1s de Aqui-no, etc. Ya hemos citado [1 supra, 1] un texto de<br \/>\n 484 7<br \/>\nOr\u00ed\u00adgenes. Ac aqu\u00ed\u00ad otro, relativo al m\u00e9todo seguido por la ex\u00e9-gesis aleg\u00f3rica patr\u00ed\u00adstica. Para Hip\u00f3lito romano la introducci\u00f3n de la esposa en las habitaciones del rey (Ct 1,4) es la entrada en la Iglesia despu\u00e9s de las bodas bautismales con Cristo. Los dos pechos de la esposa son el AT y el NT, mientras que en 4,6 la \u2020\u0153colina del incienso\u2020\u009d es el destino del cristiano, que es exaltado despu\u00e9s de haberse dejado crucificar en la carne, como Cristo se dej\u00f3 crucificar en el Calvario.<br \/>\n484<br \/>\nEsta lectura libre fue adoptada tambi\u00e9n por la m\u00ed\u00adstica y por la tradici\u00f3n eclesi\u00e1stica.<br \/>\nEs obligado citar los Pensamientos sobre el amor de Dios, de santa Teresa de \u00ed\u0081vila (1577), en donde el di\u00e1logo esposo-esposa es el que se establece entre Dios y el alma. Por el contrario, para san Juan de la Cruz el di\u00e1logo es entre Cristo y el alma, como demuestra su C\u00e1ntico espiritual, estupendo poema m\u00ed\u00adstico compuestoentreel 1578ye1 1591.<br \/>\nEn esta l\u00ed\u00adnea de aplicaci\u00f3n de cu\u00f1o aleg\u00f3rico hay que colocar tambi\u00e9n la cita de Ct 3,6 (\u2020\u0153,Qu\u00e9 es eso que sube del desierto como columna de humo, perfume de mirra y de incienso y de todo aroma de perfumes?\u2020\u009d), que hace la constituci\u00f3n apost\u00f3lica Munificentissimus Deus, de P\u00ed\u00ado XII (1950), a prop\u00f3sito de la asunci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada a los cielos.<br \/>\nTambi\u00e9n es sabido que la autopre-sentaci\u00f3n de la esposa del Cantar como mujer \u2020\u0153negra\u2020\u009d (Ct 1,5-6) estimul\u00f3 en el arte cristiano, desde el siglo vi hasta el xn, la representaci\u00f3n de muchas V\u00ed\u00adrgenes \u2020\u0153negras\u2020\u009d, atribuidas muchas veces al evangelista Lucas (en Europa se cuentan por los menos 275 ejemplares).<br \/>\nPero con la reforma lit\u00fargica del Vaticano II el Cantar ha recobrado su esp\u00ed\u00adritu nupcial original, entrando, con dos per\u00ed\u00adcopas sacadas de los cap\u00ed\u00adtulos 2 y 8, en el leccionario para la celebraci\u00f3n del matrimonio.<br \/>\nEsto, sin embargo, no ha cancelado la lectura \u2020\u0153m\u00ed\u00adstica\u2020\u009d tradicional; en efecto, estas mismas per\u00ed\u00adcopas se encuentran tambi\u00e9n insertas en el lec-cionario para la profesi\u00f3n religiosa. El amor humano y el amor divino est\u00e1n siempre \u00ed\u00adntimamente entrelazados y se alimentan mutuamente.<br \/>\n485<br \/>\nBIBL. Adinolfi M., La coppia nel C\u00e1ntico dei Cantici, en \u2020\u0153BibOr\u2020\u009d 22 (1980) 3-29; Carniti C,<br \/>\nL\u2020\u2122unita letleraria del C\u00e1ntico dei Cantici, en \u2020\u0153BibOr\u2020\u009d 13 (1971)97-106; Chouraqui ?., ? Can-tico dei Cantici, Citt\u00e1 Nuova, Roma 1980; Co: lombo D., C\u00e1ntico dei Cantici, Ed. 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El es mencionado varias veces (1:1, 5; 3:7, 9, 11; 8:11, 12), y la re ferencia a \u2020\u0153mi yegua\u2020\u009d en 1:9 es interesante porque fue Salom\u00f3n el que introdujo caballos de Egipto. Algunos eruditos, sin embargo, sugieren un autor distinto, sobre bases lingu\u00ed\u00adsticas y personales. Ellos cuestionan si Salom\u00f3n, con las 1000 mujeres en su vida, habr\u00ed\u00ada escrito acerca de un amor exclusivo. Dios puede, no obstante, usar la gente m\u00e1s improbable para su obra. Si Salom\u00f3n escribi\u00f3 el libro, la fecha ser\u00ed\u00ada hacia 965 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo<\/p>\n<p>\u00bfCUANTOS PERSONAJES PRINCIPALES HAY?<br \/>\nLa opini\u00f3n en este comentario es que hay dos personajes principales: Salom\u00f3n y la joven Sulamita. Esto parece ser m\u00e1s correcto que la opini\u00f3n de que hay tres: Salom\u00f3n, la joven Sulamita y su marido, al que ella permanece fiel a pesar de los requerimientos del rey.<\/p>\n<p>\u00bfCUAL ES LA FORMA DEL LIBRO?<br \/>\nAlgunos piensan que el libro est\u00e1 hecho de una colecci\u00f3n fortuita de cantos de amor, originalmente independientes y despu\u00e9s reunidos. Esto no es pro bable, porque parece haber una secuencia genuina en el libro. Comienza con los primeros d\u00ed\u00adas de la joven en el palacio del rey (1:1\u201314), luego hay una escena campestre deleitosa (1:15\u20132:17). Esta es se guida por la joven meditando sobre su amado (3:1\u20135), el d\u00ed\u00ada de la boda (3:6\u201311) y la noche de bodas (4:1\u20135:1). Sigue un lapso en la relaci\u00f3n (5:2\u20136:3), pero finalmente se reconci lian (6:4\u201313). Se describe luego una bella escena en el dormitorio del rey (7:1\u201310) y otras escenas campestres (7:11\u20138:14). Verlo como una historia con una secuencia da mucho m\u00e1s significado que verlo co mo un conjunto de cantos de amor aislados. Es importante notar que no hay relaci\u00f3n sexual antes del matrimonio; un hecho significativo a la luz del comportamiento moderno.<\/p>\n<p>\u00bfQUE ENSE\u00ed\u2018A EL LIBRO?<\/p>\n<p>1. El Cantar de los Cantares, como su t\u00ed\u00adtulo sugiere (1:1), reclama ser el mejor canto sobre el amor nupcial jam\u00e1s escrito. Es superior a todos los otros poemas de amor, de modo que debemos darle plena atenci\u00f3n.<br \/>\n2. Describe el amor en t\u00e9rminos po\u00e9ticos antes que prosaicos. Esto contrasta con el \u00e9nfasis actual sobre la mec\u00e1nica y t\u00e9cnicas de hacer el amor, que tan f\u00e1cilmente rebajan la relaci\u00f3n.<br \/>\n3. A Dios le importa lo f\u00ed\u00adsico. Despu\u00e9s de todo, \u00e9l nos hizo, y nos hizo para hacer el amor. Como es una parte tan importante en la vida de las personas, \u00e9l ha provisto todo un libro sobre el tema. Pero, para mantenerlo en equilibrio, \u00e9ste es s\u00f3lo un libro entre los sesenta y seis de la Biblia.<br \/>\n4. No es incorrecto hablar acerca del cuerpo humano (ver 4:1\u20135; 5:10\u201316; 6:5\u20137; 7:1\u20135). Hoy probablemente no utilizar\u00ed\u00adamos exactamente el mismo lenguaje de este libro, por cuanto fue escrito en un marco cultural particular. Adem\u00e1s, al gunas de las descripciones nos parecer\u00ed\u00adan extra\u00f1as, pero se refieren tanto al sentir como a la forma f\u00ed\u00adsica real.<br \/>\n5. Al hacer el amor, debemos conocer el momento oportuno de Dios. El amor no debe despertarse hasta que est\u00e9 listo (2:7; 3:5; 8:4). El mundo dice: cualquier tiempo, cualquier lugar. Dios dice: mi tiempo, mi lugar.<br \/>\n6. La preparaci\u00f3n familiar es totalmente importante (8:3\u201310). Los hermanos de la joven, especialmente, la prepararon para ser \u2020\u0153una muralla\u2020\u009d para mantener lejos intrusos indeseables, antes que \u2020\u0153una puerta\u2020\u009d que dejar\u00ed\u00ada entrar a cualquiera, y as\u00ed\u00ad da\u00f1arles en su vida. Esa clase de preparaci\u00f3n prob\u00f3 ser exitosa.<br \/>\n7. Hay un peligro en darse mutuamente por sentado (5:2\u20138). Estos vers\u00ed\u00adculos constituyen una advertencia oportuna a los que no responden a los requerimientos amorosos de su c\u00f3nyugue, y describen el remordimiento que sigue.<br \/>\n8. El amor conyugal es exclusivo (4:12). En t\u00e9rminos del amor f\u00ed\u00adsico cada consorte debe permanecer como un jard\u00ed\u00adn cerrado y un manantial sellado. Cada vida es una vi\u00f1a privada para el otro (8:12). Ninguno est\u00e1 en el mercado p\u00fablico.<br \/>\n9. La cosa m\u00e1s peque\u00f1a puede echar a perder una relaci\u00f3n sana (2:15). Ambos consortes deben cuidarse de \u2020\u0153las zorras peque\u00f1as\u2020\u009d que echan a perder las flores de esos d\u00ed\u00adas tempranos del matrimonio. El verdadero amor es a la vez inapagable y sin precio (8:6\u20138). Nadie es inmune a aquellas cosas que buscan apagar los fuegos del amor, pero el amor verdadero, porque su fuente est\u00e1 en el coraz\u00f3n de Dios, nunca puede ser apagado. En manera semejante, ninguna cosa material puede jam\u00e1s comprar el amor.<br \/>\n10. Usado ilustrativamente, el cantar dice algunas cosas hermosas acerca de la relaci\u00f3n de Cristo con su amada iglesia. Se nos recuerda, entre otras cosas, el poder del amor de Cristo (8:7); su deleite es escuchar las oraciones de la iglesia (8:13); el sentido del deseo vivo de su presencia (8:14); la invitaci\u00f3n de Cristo a participar de su compa\u00f1\u00ed\u00ada (2:13); los peligros de no responder a su llamado (5:2\u20138); comp. Apoc. 3:20).<br \/>\nNecesitamos este libro, especialmente en una edad de \u2020\u0153amor libre\u2020\u009d. Permitamos que nos recuerde que Dios est\u00e1 profundamente preocupado acerca de nuestras relaciones amorosas, no s\u00f3lo hacia \u00e9l sino del uno al otro.<\/p>\n<p>BOSQUEJO DEL CONTENIDO<\/p>\n<p>1:1\u20142:7\tEl rey se encuentra con la Sulamita en su palacio<br \/>\n1:1\tEl t\u00ed\u00adtulo<br \/>\n1:2-8\tLas hijas de Jerusal\u00e9n y la Sulamita<br \/>\n1:9\u20142:7\tEl rey habla con la Sulamita<\/p>\n<p>2:8\u20143:5\tLa visita del amado y la b\u00fasqueda nocturna de la Sulamita<br \/>\n2:8-17\tLa visita del amado<br \/>\n3:1-5\tLa b\u00fasqueda nocturna<\/p>\n<p>3:6\u20145:1\tEl cortejo del rey y c\u00e1nticos<br \/>\n3:6-11\tUna clase distinta de cortejo nupcial<br \/>\n4:5\u20145:1\tEl canto de amor del rey en la noche nupcial<\/p>\n<p>5:2\u20146:3\tOportunidad desaprovechada<br \/>\n5:2-8\tDado por supuesto<br \/>\n5:9\u20146:3\tLa Sulamita describe a su amado a las mujeres de Jerusal\u00e9n<\/p>\n<p>6:4\u20148:14\tAmor en aumento<br \/>\n6:4\u20148:4\tEl fin de la estad\u00ed\u00ada de la Sulamita en la corte<br \/>\n8:5-14\tLa naturaleza del amor verdadero<br \/>\nComentario<br \/>\n1:1-2:7 EL REY SE ENCUENTRA CON LA SULAMITA EN SU PALACIO<\/p>\n<p>1:1 El t\u00ed\u00adtulo<br \/>\nEl t\u00ed\u00adtulo dice dos cosas: una, que Salom\u00f3n compuso el libro; y dos, que en el mundo no hay un canto de amor como \u00e9ste. Es importante entonces que nosotros lo amemos, atesoremos y vivamos por \u00e9l.<\/p>\n<p>1:2-8 Las hijas de Jerusal\u00e9n y la Sulamita<\/p>\n<p>2-4 El lado f\u00ed\u00adsico del amor es presentado inmediatamente. La joven anhela los besos del rey. Besar es una expresi\u00f3n de amor dada por Dios. Para eso son los labios, entre otras cosas. El vino da placer f\u00ed\u00adsico, pero no puede ser comparado con esos besos que son la expresi\u00f3n de la entrega total del amado. De igual modo, el perfume puede despertar los sentimientos, pero no hay perfume que se parezca al nombre de su c\u00f3nyugue. El perfume puede tambi\u00e9n tener asociaciones; le puede recordar a usted a una persona en particular. A las otrasj\u00f3venes en el palacio tambi\u00e9n les gustaba el rey, porque \u00e9l ten\u00ed\u00ada una personalidad tan magn\u00e9tica. (Es un buen testimonio cuando otras personas reconocen las buenas cualidades de su compa\u00f1ero.) Atr\u00e1eme en pos de ti es otra expresi\u00f3n de verdadero amor. Su deseo es estar a solas con \u00e9l. \u00bfC\u00f3mo puede ella gozar plenamente de \u00e9l con todas las otras j\u00f3venes alrededor? Y mira a d\u00f3nde quiere ella que \u00e9l la lleve: a un lugar muy privado, es decir, a sus habitaciones. All\u00ed\u00ad ellos pueden hacer el amor sin molestias y gozarse el uno del otro al m\u00e1ximo.<br \/>\nLas damas del palacio dicen nos gozaremos y nos alegraremos contigo, es decir, el rey. Es casi como una multitud de chicas con un cantante popular famoso. Ellas est\u00e1n locas por \u00e9l, pero no del mismo modo que la Sulamita. Ella y su amado tienen una relaci\u00f3n \u00fanica, exclusiva; es s\u00f3lo para ellos. Nadie puede besar a dos personas al mismo tiempo, y as\u00ed\u00ad debiera ser con el amor entre un hombre y su esposa. Otros pueden reconocerlo y admirarlo, pero no pueden y no deben compartirlo. As\u00ed\u00ad tambi\u00e9n los verdaderos creyentes son atra\u00ed\u00addos a Cristo por la hermosura de su car\u00e1cter y amor que se entrega en sacrificio.<br \/>\n5-8 \u00c2\u00a1Cu\u00e1n consciente est\u00e1 la Sulamita de su tez bronceada por el sol comparada con las damas delpalacio! Es como las tiendas de pelo de cabras negras de los n\u00f3madas de Quedar (Kadai), o los os curos pabellones en la tienda del rey. Su piel oscura se destaca tanto que despierta curiosidad de las otras j\u00f3venes; pide que no se fijen en ella. Pero en realidad su tez oscura es una se\u00f1al de su buen car\u00e1cter, porque ha trabajado arduamente bajo los ardientes rayos del sol d\u00ed\u00ada tras d\u00ed\u00ada sin protecci\u00f3n. Amedrentada por sus hermanos (o hermanastros) se hab\u00ed\u00ada esclavizado en las vi\u00f1as de la familia descuidando la \u2020\u0153vi\u00f1a\u2020\u009d de su pro pia piel. Ella pide que no la juzguen por su tez, porque la belleza es m\u00e1s profunda que la piel. Debajo de toda aquella piel curtida por el sol, ella tiene un encanto que es un ejemplo para cualquier joven moderna.<br \/>\n7 Sus pensamientos se vuelven ahora de ella misma a su amado. Hay una cosa que desea por encima de todo: estar con \u00e9l. Lo describe en t\u00e9rminos sencillos, hermosos: oh amado de mi alma. M\u00e1s tarde lo describe en detalle, pero por ahora esto es suficiente y lo dice todo. Es una descripci\u00f3n de relaci\u00f3n. As\u00ed\u00ad el cristiano puede decir de Cristo: \u2020\u0153T\u00fa eres el que yo amo.\u2020\u009d Ella pregunta: \u2020\u0153\u00bfPor qu\u00e9 he de andar como con velo?\u2020\u009d (Ver la nota de la RVARVA Reina-Valera Actualizada.) Una mujer con velo era una mujer relajada, tal vez aun una prostituta. As\u00ed\u00ad que ella est\u00e1 diciendo que no quiere parecerse a una de estas mujeres, vagando en derredor en busca del pr\u00f3ximo cliente. Por eso pide un lugar y hora (mediod\u00ed\u00ada) particular para que se encuentren.<br \/>\n8 Las mujeres del palacio, en respuesta a su pregunta, parecen decir que ella debe simplemente ir y buscarlo: sigue a las ovejas y hallar\u00e1s al pastor. La fuerza principal de todo el p\u00e1rrafo habla de car\u00e1cter y deseo a la vez. Ella es una persona totalmente hermosa en que no teme el trabajo arduo aun si estropea su cuerpo. Y su \u00fanico deseo es estar con su amado real.<\/p>\n<p>1:9-2:7 EL REY HABLA CON LA SULAMITA<\/p>\n<p>1:9\u201311 El rey habla. 9 Salom\u00f3n sab\u00ed\u00ada todo acerca de caballos, \u00c2\u00a1\u00e9l ten\u00ed\u00ada bastantes (1 Rey. 4:16; 10:26)! Aunque las mujeres de algunas culturas no hallar\u00ed\u00adan muy halagador ser comparadas a un caballo, para la Sulamita significar\u00ed\u00ada much\u00ed\u00adsimo. En todas estas comparaciones, que provienen de una cultura oriental, debemos darnos cuenta de que no es siempre la apariencia f\u00ed\u00adsica que se compara, sino el sentimiento y el esp\u00ed\u00adritu. Aqu\u00ed\u00ad la yegua representa gracia, hermosura y nobleza. En el equipo de caballos tirando la carroza, la yegua sobresal\u00ed\u00ada singularmente. El rey tambi\u00e9n llama a la joven amada m\u00ed\u00ada, que tiene el sentido de \u2020\u0153mi amante amiga\u2020\u009d. Es una palabra que se presenta frecuentemente en el libro (1:15; 2:2, 10, 13; 4:1, 17; 5:2; 6:4).<br \/>\n10 El rey pasa de considerar las decoraciones sobre la yegua a los adornos de su amante. Habiendo sido una pobre chica campesina, no s\u00f3lo es cons ciente de su piel tostada por el sol sino tambi\u00e9n de su carencia de joyas. Pero el rey rectificar\u00e1 \u00e9sto. De su gran riqueza \u00e9l la adornar\u00e1 de joyas apropiadas para tal esposa. De igual modo Cristo, el rico esposo del cielo, adornar\u00e1 a su esposa la iglesia con las joyas de gracia y verdad. El est\u00e1 a\u00fan ahora prepar\u00e1ndola para la gran cena de bodas del Cordero.<br \/>\n1:12\u201314 La Sulamita responde. La esposa habla nuevamente, esta vez de su atractiva fragancia. El perfume puede jugar un papel significativo en la relaci\u00f3n sexual, aun en el mundo animal. Puede estimular otros sentidos f\u00ed\u00adsicos adem\u00e1s de los del olfato, pero el pensamiento aqu\u00ed\u00ad va m\u00e1s all\u00e1 de eso. Fragancia es un s\u00ed\u00admbolo de la fuerte atracci\u00f3n que el rey tiene por ella. As\u00ed\u00ad como nos gusta oler un aroma delicioso, as\u00ed\u00ad ella respira en su amor y fuer za. El es irresistible. Los cristianos somos llamados a ser olor fragante de Cristo (2 Cor. 2:14\u201316).<br \/>\n1:15 El rey habla. El rey no puede evitar repetir cu\u00e1n hermosa es ella. Adem\u00e1s, la pareja est\u00e1 ahora mir\u00e1ndose mutuamente a los ojos, una parte importante de hacer el amor. El contacto \u00ed\u00adntimo de los ojos puede dar entrada a la vida del uno en el otro. Palomas sugiere ternura, pureza y sencillez.<br \/>\n1:16-2:2 Rosa de Sar\u00f3n. 16, 17 La esposa responde al rey con m\u00e1s palabras \u00ed\u00adntimas. Usa primero su palabra bello (apuesto) y luego agrega dulce o \u2020\u0153hermoso\u2020\u009d. Adem\u00e1s, yacen juntos sobre la hierba en anticipaci\u00f3n a la consumaci\u00f3n del matrimonio. Entre la naturaleza se sienten en su casa. Nuestra cama es frondosa significa que ellos usan la hierba como su cama.<br \/>\n2:1 La joven ahora se ha apartado de su timidez anterior. El amor del rey hacia ella le hace tener una nueva estima propia. Se ve a s\u00ed\u00ad misma como una hermosa flor. Es algo muy hermoso c\u00f3mo el ser verdaderamente amado puede llevar a cabo una transformaci\u00f3n en el concepto que uno tiene de uno mismo. Como creyentes, somos objeto del amor inagotable de Cristo, y somos hermosos a sus ojos. 2 El responde y agrega a los pensamientos de ella. Comparadas con ella, las otras parecen cardos. Esto pareciera ser un poco duro para las otras j\u00f3venes de la corte, pero es su manera de expresar el car\u00e1cter \u00fanico de ella.<br \/>\n2:3\u20137 La Sulamita piensa en su incomparable amado. 3 Si ella es un lirio de los valles, \u00e9l entonces es un manzano, y como tal le ofrece su sombra y alimento, porque ella constantemente necesita seguridad y fortaleza. En sus d\u00ed\u00adas m\u00e1s juveniles ella hab\u00ed\u00ada traspirado bajo el sol (1:6), pero ahora goza de protecci\u00f3n y seguridad con \u00e9l. Y adem\u00e1s de seguridad, \u00e9l ofrece dulzura y gozo. Su goce del amor protector de \u00e9l es como el delicioso sonido de un mordisco a una manzana jugosa en el calor del d\u00ed\u00ada.<br \/>\n4 La sala del banquete es lit.lit. Literalmente \u2020\u0153casa del vino\u2020\u009d, tal vez queriendo decir \u2020\u0153casa del amor\u2020\u009d. El ambiente llega a ser m\u00e1s \u00ed\u00adntimo. Ella est\u00e1 entrando a una experiencia de intenso gozo y alegr\u00ed\u00ada. Una bandera es un punto de enfoque, y significa aqu\u00ed\u00ad que a \u00e9l no le importa si todo el mundo se entera del amor que se tienen.<br \/>\n5, 6 Enferma de amor es desfalleciente de amor. Ella a la vez languidece por el amor de \u00e9l y desmaya de felicidad, y necesita alimento. Ella luego se imagina que es f\u00ed\u00adsicamente abrazada por \u00e9l. Es como un pe dido. El cuadro es que yacen juntos, \u00e9l con su mano debajo de la cabeza de ella, sosteni\u00e9ndola, y seguramente contemplando sus ojos. La ingenuidad f\u00ed\u00adsica libre de verg\u00fcenza del libro es nuevamente obvia al lector.<br \/>\n7 Este vers\u00ed\u00adculo proporciona uno de los principios m\u00e1s fundamentales de una relaci\u00f3n de amor verdadero. Habla de genuinidad y realidad y de correcta oportunidad. Es el pecado el que hace que el amor f\u00ed\u00adsico se exprese en el tiempo y en el lugar incorrectos y con la persona incorrecta. En Dios hay un tiempo para todo. El m\u00e9todo de nues tro mundo pecaminoso es excitar y despertar el amor en maneras falsas y malas. Del mismo modo, en otra esfera, el evangelista y el predicador pueden utilizar m\u00e9todos manipuladores y falsos que s\u00f3 lo producen \u2020\u0153conversiones\u2020\u009d prematuras (ver 2 Cor. 4:2).<br \/>\n2:8-3:5 LA VISITA DEL AMADO Y LA BUSQUEDA NOCTURNA DE LA SULAMITA<\/p>\n<p>2:8-17 La visita del amado<\/p>\n<p>8, 9 Aunque es verdad que el amor nunca debe ser estimulado equivocadamente, hay una compulsi\u00f3n respecto al verdadero amor. Cuando el momento es apropiado, el amado viene saltando y brincando. No puede esperar para volver a verla. Ella responde adecuadamente, gritando a quien quiera o\u00ed\u00adr que \u00e9l viene con la velocidad de un venado. Luego al llegar \u00e9l mira por las ventanas, ansioso de verla, ansioso de hablarle.<br \/>\n10-13 No puede haber mejor tiempo del a\u00f1o para que expresen mutuamente su amor. Es la primavera, primavera en todo el sentido de la palabra. El ciertamente ten\u00ed\u00ada la primavera en sus pasos cuando saltaba por las colinas para encontrarla. Ella ten\u00ed\u00ada la primavera en su coraz\u00f3n al verle aproximarse y mirar a trav\u00e9s de las ventanas con sus ansiosos ojos llenos de amor. \u00c2\u00a1Qu\u00e9 tiempo para el amor! Las flores est\u00e1n brotando; las aves cantan sus propias canciones de amor; los frutales muestran su fruto; y el olor de las flores primaverales hace que el coraz\u00f3n palpite algo m\u00e1s ligero. No es sorprendente que el amor ha sido a menudo asociado con la primavera. Porque la primavera es el tiempo de nueva vida y vitalidad. \u00bfY no debieran los cristianos anhelar una eterna primavera en su relaci\u00f3n con Cristo? Del ser interior del creyente debieran correr r\u00ed\u00ados de agua viva. Nuevos frutos, nuevas flores y agradable fragancia debieran ser continuamente una expresi\u00f3n de nuestra vida con el Se\u00f1or.<br \/>\nTodo se corona con la invitaci\u00f3n a salir con su amado, los dos solos, a consumar su mutuo amor. Las palabras de la invitaci\u00f3n son dichas dos veces, para \u00e9nfasis (10, 13).<br \/>\n14, 15 El rey habla, y hay algo positivo y algo negativo en lo que dice. Positivamente, \u00e9l busca una franqueza completa por parte de la Sulamita. Era caracter\u00ed\u00adstico de las palomas esconderse en las hendijas de las pe\u00f1as para que nadie pudiese verlas u o\u00ed\u00adrlas. Su pedido es que haya para \u00e9l una revelaci\u00f3n absoluta de toda su persona y car\u00e1cter. Del mismo modo, nosotros debi\u00e9ramos estar completamente abiertos a Cristo. Negativamente, \u00e9l pide que cualquier cosa que pudiera echar a perder su relaci\u00f3n (las zorras peque\u00f1as) sea apresada y confrontada, no importa cu\u00e1n peque\u00f1a pudiera parecer. Su amor mutuo debe ser puro y sin mezcla. Ya est\u00e1 floreciendo bellamente, \u00c2\u00a1qu\u00e9 terrible si algo viniera a echar a perder la flor!<br \/>\n16, 17 Est\u00e1 llegando la culminaci\u00f3n. Comprensible y bellamente comienza con una declaraci\u00f3n de posesi\u00f3n mutua. Se pertenecen totalmente el uno al otro y, en cuanto se relaciona con su matrimonio, a ning\u00fan otro. Este es el modelo de Dios para el matrimonio, y en ese sentido de pertenecerse hay seguridad. El apacienta entre los lirios puede ser una referencia a la descripci\u00f3n que ella ha dado de s\u00ed\u00ad mis ma como \u2020\u0153un lirio del valle\u2020\u009d. El encuentra su dehesa en aquella que \u00e9l ama. Su \u00faltimo pedido en este p\u00e1rrafo es que est\u00e9n toda la noche abrazados, hasta que raye el alba y el sol naciente haga que huyan las sombras. El pertenecerse total y espiritualmente tiene su expresi\u00f3n f\u00ed\u00adsica.<\/p>\n<p>3:1-5 La b\u00fasqueda nocturna<\/p>\n<p>1\u20133 Esto parece un sue\u00f1o (\u00bfo una pesadilla?) en vista de la declaraci\u00f3n inicial: De noche, sobre mi cama. Es como un sue\u00f1o medroso. Ella est\u00e1 tan unida a \u00e9l que no puede soportar el pensar que no est\u00e9 all\u00ed\u00ad, y ese temor surge en un sue\u00f1o. Sin embargo, termina bien. Algunos de los santos en tiempos pasados han utilizado bien este pasaje al des cribir lo que ha sido llamado \u2020\u0153la noche oscura del alma\u2020\u009d, el grito de agon\u00ed\u00ada del coraz\u00f3n de uno que siente que ha perdido la presencia de Dios, y pierde as\u00ed\u00ad su sentido de pertenencia y seguridad (ver Sal. 42). Cuatro veces en estos vers\u00ed\u00adculos ella describe a su amado como al que ama mi alma. Siente que ha perdido parte de s\u00ed\u00ad misma, y le busca en intensidad de deseo. Ella hace todo lo que puede para hallarle, yendo a cada parte de la ciudad, por las ca lles y por las plazas, preguntando a todo el que encuentra si le han visto. S\u00f3lo un amor intenso hace eso, como un padre que ha perdido a un hijito.<br \/>\n4 \u00c2\u00a1Oh el gozo de hallar! Tal gozo es expresado en un abrazo que parece durar una eternidad. Es una manera de decir: \u2020\u0153Por favor, no me dejes otra vez.\u2020\u009d Pero \u00bfpor qu\u00e9 le lleva a la casa de su madre? Porque era su viejo hogar, el lugar de su seguridad, donde su propia madre la hab\u00ed\u00ada cubierto de amor. Despu\u00e9s de la rareza de su deambular nocturno ella necesitaba un lugar que fuera profundamente familiar. Las j\u00f3venes esposas a\u00fan van al hogar, a sus madres, de vez en cuando.<br \/>\n3:6-5:1 EL CORTEJO DEL REY Y CANTICOS<\/p>\n<p>3:6-11 Una clase distinta de cortejo nupcial<br \/>\nEl indicio de que \u00e9ste es el cortejo nupcial de Salom\u00f3n puede verse en el v. 11: en el d\u00ed\u00ada de sus bodas. Pero \u00c2\u00a1qu\u00e9 cortejo! Se lo ve primero a lo le jos. El polvo levantado por los cascos de los caballos parece una columna de humo. Luego es identificado; no es otro que Salom\u00f3n, y el canto expresa una sorpresa agradable. Que todos miren. Hoy en d\u00ed\u00ada todos los ojos est\u00e1n en la novia cuando comienza a caminar por el pasillo, pero aqu\u00ed\u00ad todos los ojos est\u00e1n sobre Salom\u00f3n cuando se aproxima en esplendor real para ser casado con su novia. El esplendor y el tama\u00f1o del cortejo corresponden a la ocasi\u00f3n. Salom\u00f3n no ahorrar\u00e1 cosa alguna para un d\u00ed\u00ada como \u00e9ste. Un padrino de boda no es suficiente para \u00e9l: tiene sesenta, y todos est\u00e1n magn\u00ed\u00adficamente ataviados como nobles guerreros (valientes) de la tierra. Tal vez adem\u00e1s el rey desea decir a su esposa que \u00e9l le proporcionar\u00e1 constante protecci\u00f3n, porque cada guerrero tiene su espada al cinto. Los vv. 9, 10 describen la carroza nupcial. Nue vamente, no es nada menos que lo mejor. Es hecha ex profeso y del m\u00e1s fino material. Cuando llega el rey (11) todas las damas del palacio son convocadas, pidi\u00e9ndoles que le vean llevando su diadema nupcial especial. La diadema (o corona) era normalmente colocada sobre la cabeza del rey por su madre (ver 1 Rey. 1:9\u201331; 2:13\u201325). Cu\u00e1n apropiado es que el d\u00ed\u00ada de su boda es descripto como el d\u00ed\u00ada en que se regocij\u00f3 su coraz\u00f3n. No todo novio puede permitirse el lujo de tal magnificencia y esplendor, pero cada esposo debiera dar lo mejor a su esposa, y viceversa. El verdadero amor hace aflorar lo mejor en otras personas. Mejora el car\u00e1cter.<\/p>\n<p>4:1-5:1 El canto de amor del rey en la noche nupcial<\/p>\n<p>4:1-7 El cuerpo hermoso de la novia. Este delicioso canto de amor que Salom\u00f3n canta a la Sulamita est\u00e1 basado en un estilo de canto usado a\u00fan hoy en las bodas sirias. Nos recuerda que no somos tan s\u00f3lo asombrosa y maravillosamente creados, sino tambi\u00e9n hermosamente hechos. El cuerpo es hechura de un Creador maravilloso. Para el que ama, esta admiraci\u00f3n mutua es un preludio final al acto del amor. La pareja est\u00e1 ahora en la intimidad de su propio dormitorio, completa y leg\u00ed\u00adtimamente descubiertos el uno al otro. El rey no puede sino hablar de lo que ve, porque el amor es total, y ama al esp\u00ed\u00adritu y al cuerpo. Hablar de su cuerpo es una expresi\u00f3n de su amor. El cristiano no est\u00e1 tan fuera de este mundo que \u00e9l o ella no pueda admirar el cuerpo humano y aun hablar de \u00e9l. Lo que la Escritura condena es la concupiscencia, no el amor f\u00ed\u00adsico y verbal.<br \/>\n1 Despu\u00e9s de una declaraci\u00f3n inicial general sobre la belleza del cuerpo de su esposa, el rey comienza a detallar sus distintas partes. La comparaci\u00f3n de sus ojos con palomas no se refiere a la forma, sino al brillo y suavidad. Sus cabellos negros descienden de la cabeza a los hombros como una manada de cabritos negros bajando una monta\u00f1a. 2 Su boca abierta revela dientes perfectos en n\u00famero y forma, completamente parejos; brillan tambi\u00e9n, cual ovejas reci\u00e9n lavadas. Mellizos significa que los superiores corresponden perfectamente con los inferiores, sin brechas. 3 Sus labios son brillantemente rojos. Hilo puede expresar ya sea la idea de delgadez, lo que no es probable, o indicar que su boca es claramente definida como un hilo fino. (Note cu\u00e1n cuidadosamente algunas mujeres se aplican el l\u00e1piz labial para evitar ensuciarse y l\u00ed\u00adneas irregulares.) Sus mejillas tienen el hermoso color bermejo de la granada, tal vez especialmente sonrojadas por la excitaci\u00f3n del momento. 4 La torre de David sugiere fortaleza. Esto no quiere decir que ella tiene un cuello de toro; sino m\u00e1s bien, que tiene un porte real. La decoraci\u00f3n de muchos escudos a\u00f1ade a este concepto de fuerza y \u00e1nimo. 5 La comparaci\u00f3n de venaditos y pechos no es nuevamente con referencia a la forma, sino al tacto. Ambos son agradables de acariciar.<br \/>\n6 El rey declara su admitida intenci\u00f3n de tener y acariciar y hacer el amor a tal cuerpo hasta el amanecer, hasta que raye el alba y huyan las sombras, respondiendo as\u00ed\u00ad al pedido de ella en 2:17. Por fin ha llegado el tiempo. El amor ha sido deliberadamente suscitado y despertado (comp. con 2:7). El momento de Dios lo hace todo tan bien. 7 Finalmente el rey declara perfecta a su esposa. Todo este p\u00e1rrafo, como est\u00e1, no es necesariamente un modelo para los amantes. Algunos se sentir\u00ed\u00adan ligeramente turbados, por decir lo m\u00ed\u00adnimo, si tales palabras se usaran de esta manera. Pero est\u00e1 diciendo que el amor hablado no est\u00e1 fuera de lugar; que Dios ha ordenado no s\u00f3lo el preparativo f\u00ed\u00adsico sino tambi\u00e9n el hablado; que las personas, especialmente los hombres, no son animales, y no debieran arremeter sin una profunda consideraci\u00f3n por sus esposas; que las esposas no son objetos sexuales; y con todo, que Dios hace todas las cosas hermosas a su tiempo.<br \/>\n4:8\u201315 Invitaci\u00f3n y respuesta. El rey ahora pasa de la admiraci\u00f3n de la forma f\u00ed\u00adsica de su esposa a una descripci\u00f3n de su relaci\u00f3n mutua. Es un canto exquisitamente hermoso, que canta de las promesas y delicias del amor y el gozo intenso de la consumaci\u00f3n de su matrimonio (5:1). Mucha de la descripci\u00f3n est\u00e1 en t\u00e9rminos de un hermoso jard\u00ed\u00adn. El jard\u00ed\u00adn est\u00e1 lleno de una gran variedad de flores, y el aroma que ellas despiden es todo tan invitador. La palabra novia se usa por primera vez, v. 8.<br \/>\n8 El canto comienza con una invitaci\u00f3n para su amada a dejar atr\u00e1s todo pensamiento de otros lugares y situaciones para que su mente est\u00e9 totalmente dedicada a \u00e9l. Uno no puede hacer el amor a otro con sus pensamientos lejos. Tal vez ella tenga temores tambi\u00e9n, lo que no es desconocido para una esposa la primera noche de su luna de miel. Pero aqu\u00ed\u00ad no hay leones o leopardos, s\u00f3lo la seguridad del abrazo de \u00e9l. Este no es un campo desierto y salvaje, sino un huerto cerrado. 9 Adem\u00e1s, \u00e9l le asegura a ella que \u00e9l est\u00e1 totalmente prendido por su amor. El ya no se pertenece a s\u00ed\u00ad mismo, ni lo desea. Est\u00e1 contento de tener su coraz\u00f3n prendido. (En 1 Cor. 7:14 hay un eco de esto.) Ella s\u00f3lo tiene que mirarle y \u00e9l queda derribado. Es una deleitosa impotencia.<br \/>\n10, 11 Estos vers\u00ed\u00adculos hablan de dos formas de contacto f\u00ed\u00adsico: caricias y besos. La palabra traducida caricias (v. 10) puede significar la expresi\u00f3n f\u00ed\u00adsica del amor, es decir, la relaci\u00f3n sexual. Est\u00e1 usada as\u00ed\u00ad en Eze. 16:8 y el contexto aqu\u00ed\u00ad lo sugiere. El responde con profundo deleite a la iniciativa de ella de acariciar su piel. Es mejor que toda otra sensaci\u00f3n por \u00e9l conocida. Los besos de ambos (11) son tambi\u00e9n arrobadores e \u00ed\u00adntimos (debajo de tu lengua). Tal vez hay tambi\u00e9n una referencia a una nueva tierra que fluye leche y miel, la \u2020\u0153tierra\u2020\u009d de su cuerpo. As\u00ed\u00ad como Dios provey\u00f3 la tierra prometida para toda la naci\u00f3n, ahora \u00e9l ha provisto esta mujer para el rey.<br \/>\n12-15 Aqu\u00ed\u00ad, en estos versos tan hermosos, est\u00e1 la comparaci\u00f3n de la esposa a un jard\u00ed\u00adn. 12 Un jard\u00ed\u00adn cerrado habla de su relaci\u00f3n exclusiva. S\u00f3lo \u00e9l tiene acceso a ese jard\u00ed\u00adn, porque est\u00e1 cerrado, co mo corresponde, a todos los dem\u00e1s. Ella misma lo ha cerrado y puesto un letrero: \u2020\u0153Prohibida la entrada\u2020\u009d para el mundo exterior. Tambi\u00e9n ella es como un manantial del cual s\u00f3lo el rey puede beber. Para \u00e9l ella es como una fuente que constantemente provee una vitalidad interior de amor. 13, 14 Tus plantas son las diversas expresiones de su hermosa personalidad. El jard\u00ed\u00adn de su vida est\u00e1 atractivamente trazado con una rica variedad de \u00e1rboles frutales y hierbas y arbustos de dulce aroma. El se pasea por todo el jard\u00ed\u00adn, deteni\u00e9ndose aqu\u00ed\u00ad y all\u00e1 para gozar cada aspecto de su magn\u00e9tica personalidad. 15 La idea de manantial se expande a un pozo de aguas vivas que corren del L\u00ed\u00adbano. Aunque todav\u00ed\u00ada exclusivo para \u00e9l, su amor es crecientemente amplio y expansivo. El apenas puede hallar figuras suficientemente grandes para describirlo.<br \/>\n16 Como \u00e9l la hab\u00ed\u00ada invitado a ella (v. 8), as\u00ed\u00ad ella lo invita a \u00e9l ahora a venir al jard\u00ed\u00adn de su vida en la forma m\u00e1s plena posible. Puede estar cerrado para otros, pero no ciertamente para \u00e9l. La frase \u2020\u0153yo podr\u00ed\u00ada comerte\u2020\u009d no es una expresi\u00f3n tan moderna. Aqu\u00ed\u00ad ella lo invita a \u00e9l a hacer esto mismo. El puede tomar y comer cualquier fruto que \u00e9l elija; todo, si lo quiere. Todo es una invitaci\u00f3n a una posesi\u00f3n completa.<br \/>\n5:1 Toda una noche ha transcurrido, la primera noche de su vida matrimonial. El ha aceptado la amorosa y apasionada invitaci\u00f3n de ella. Este es un verso escogido. Despu\u00e9s de su noche haciendo el amor, ellos ahora yacen placenteramente el uno en brazos del otro. El p\u00e1rrafo concluye con palabras de aliento y apoyo de parte de las damas de la corte.<br \/>\n5:2-6:3 OPORTUNIDAD DESAPROVECHADA<\/p>\n<p>5:2-8 Dado por supuesto<\/p>\n<p>En contraste con 3:1\u20135, esto parece ser m\u00e1s realidad que sue\u00f1o. De cualquier manera, estos vers\u00ed\u00adculos est\u00e1n colmados de drama y ense\u00f1an una lecci\u00f3n muy importante en la relaci\u00f3n entre un marido y una esposa. El hombre llega tarde del trabajo y su cabello est\u00e1 mojado de roc\u00ed\u00ado. Sin duda \u00e9l estaba anhelando la comodidad del hogar y la presencia de su esposa, y pensando cu\u00e1n lindo ser\u00ed\u00ada abrazarse con ternura en la cama. Pero la historia es diferente en el dormitorio. Su esposa se ha dado el equivalente a una ducha tard\u00ed\u00ada, y est\u00e1 ahora desvestida y en cama. Cuando se escucha el llamado a la puerta, ella est\u00e1 deliciosamente so\u00f1olienta. El habla con hermosas palabras cari\u00f1osas (tal vez las ha ensayado camino al hogar) y se dirige a ella con cuatro nombres, cada uno con el pronombre personal posesivo: hermana m\u00ed\u00ada, amada m\u00ed\u00ada, paloma m\u00ed\u00ada, perfecta m\u00ed\u00ada. Cada uno es \u00ed\u00adntimo y personal, y llevan a una culminaci\u00f3n. La escena est\u00e1 preparada para una hermosa bienvenida al hogar, pero no lo va a ser, al menos todav\u00ed\u00ada no. Otras cosas ocupan la mente de la Sulamita. Las comodidades f\u00ed\u00adsicas son m\u00e1s importantes para ella que el saludar a su esposo. Se ha lavado cuidadosamente los pies, \u00bfc\u00f3mo podr\u00e1 ensuciarlos otra vez?, y no desea molestarse en vestirse de nuevo.<br \/>\nDespu\u00e9s de un rato cambia de parecer, pero ahora es demasiado tarde; \u00e9l se ha ido. No puede creerlo. Est\u00e1 desesperada, y en su desesperaci\u00f3n llama, pero s\u00f3lo hay silencio. Va corriendo por las calles de la ciudad busc\u00e1ndole, s\u00f3lo para ser golpeada por los guardias. Finalmente ruega a las mujeres de Jerusal\u00e9n que le digan en cuanto lo encuentren, y tambi\u00e9n le digan a \u00e9l el espantoso estado de su coraz\u00f3n.<br \/>\nTal vez todo esto tuvo lugar alg\u00fan tiempo despu\u00e9s de su noche de bodas, y es la primera indicaci\u00f3n de que ella lo est\u00e1 dando por supuesto. Aquel gozo inicial mutuo ha menguado ligeramente, aun si s\u00f3lo por un momento. Aqu\u00ed\u00ad est\u00e1 una de las \u2020\u0153zorras peque\u00f1as\u2020\u009d (2:15) que echan a perder el florecer de una nueva relaci\u00f3n. Es una advertencia para ella y para su propio bien, y responde inmediatamente. En el fondo, ella realmente lo ama todav\u00ed\u00ada, porque descubri\u00f3 que su coraz\u00f3n se conmov\u00ed\u00ada por \u00e9l (4). Es una lecci\u00f3n para todos nosotros, tanto en nuestras relaciones unos con otros y con Cristo, nuestro esposo celestial. \u00c2\u00a1C\u00f3mo ha de entristecerse su coraz\u00f3n cuando viene a nosotros ofreciendo sus deleites, y simplemente no queremos ser molestados! Las comodidades corporales, o algo similar, han tomado el lugar de nuestro amor a \u00e9l.<br \/>\nHay en el v. 4 un toque conmovedor que refleja el coraz\u00f3n del amante. No hay enojo ni mal humor de parte de \u00e9l, s\u00f3lo una profunda desilusi\u00f3n. Pero lo que hace es cubrir la manecilla del cerrojo con mirra, una se\u00f1al de su persistente y fragante amor por ella. Ella descubre esto, para su deleite, al gotear esta de su propia mano.<\/p>\n<p>5:9-6:3 La Sulamita describe a su amado a las mujeres de Jerusal\u00e9n<\/p>\n<p>9 En estos vers\u00ed\u00adculos hablan las amigas de la Sulamita. La pregunta de ellas es \u00fatil porque hace que ella exprese su aprecio por su marido. Su actitud anterior ha sido una expresi\u00f3n de ingratitud; ahora es llamada a declarar cu\u00e1nto \u00e9l realmente significa para ella. \u00c2\u00a1Y qu\u00e9 respuesta! Nos proporciona nuestra pr\u00f3xima detallada y deliciosamente po\u00e9tica descripci\u00f3n del hombre que ama y admira tan profundamente.<br \/>\n10\u201316 En esta secci\u00f3n es importante recordar que las im\u00e1genes usadas no siempre se relacionan con la apariencia y forma f\u00ed\u00adsicas. Lo que el escritor tiene en mente es m\u00e1s el sentir de lo que est\u00e1 siendo descripto y la impresi\u00f3n que da. El v. 10 provee la declaraci\u00f3n inicial general. La Sulamita exalta a su amado al decir que \u00e9l es \u00fanico e incomparable. Resplandeciente (BABA Biblia de las Am\u00e9ricas) es mejor traducci\u00f3n que blanco, y viene del heb. \u2020\u0153resplandecer, brillar\u2020\u009d. El resplandor de su car\u00e1cter brilla a trav\u00e9s de su rostro. 11 Oro fino es una referencia ya sea a la noble za de su forma y compostura o a su rostro tostado por el sol, que est\u00e1 rodeado por largos y negros cabellos ondulados. 12 Su vigor est\u00e1 unido a la dulzura. As\u00ed\u00ad como la paloma es una de las aves m\u00e1s apacibles, as\u00ed\u00ad brillan sus ojos con una bondad fuerte y apasionada. Lo blanco de sus ojos resplandece brillantemente cual una paloma. 13 Sus mejillas (es decir, su barba) est\u00e1n hermosamente perfumadas. Lo delicioso de sus besos es semejante a respirar los perfumes m\u00e1s irresistibles, \u2020\u0153destilan exquisita mirra\u2020\u009d (NC) en vez de despiden penetrante aroma. 14 Sus manos es una referencia a sus dedos, que son cada uno cual perfectos cilindros de oro, magn\u00ed\u00adficamente decorados. La descripci\u00f3n de su vientre es un t\u00e9rmino de vigor y hermosura. No hay gordura superflua; est\u00e1 en forma y es atl\u00e9tico. 15 Vigor es una vez m\u00e1s implicado en la comparaci\u00f3n de sus piernas con columnas de m\u00e1rmol. No se encorvar\u00e1n f\u00e1cilmente bajo presi\u00f3n, sino que estar\u00e1 siempre all\u00ed\u00ad para sostenerla. Las bases de oro son sus pies. Su apariencia total es cual el majestuoso monte del L\u00ed\u00adbano, o como el cedro, rey entre los \u00e1rboles. 16 \u00c2\u00a1Todo \u00e9l es deseable! (\u2020\u0153Todo \u00e9l es ma ravilloso\u2020\u009d) son las palabras adecuadas que ella usa al intentar exaltarlo, y proporcionan un paralelo apropiado a las palabras iniciales del v. 10.<br \/>\n6:1\u20133. 1 \u00bfA d\u00f3nde se ha ido tu amado?, es la segunda pregunta hecha a la Sulamita en su angustia, y es tan significativa como la primera. La hace pensar en la clase de respuesta que \u00e9l dar\u00ed\u00ada al re chazamiento temporario de ella a \u00e9l. Conociendo su car\u00e1cter como ella lo conoce, \u00bfqu\u00e9 es lo m\u00e1s probable que \u00e9l haga? 2 Ella lo sabe al instante. No habr\u00e1 mal humor, ni enojo; \u00e9l habr\u00e1 ido a su trabajo, porque el trabajo es una bendici\u00f3n en tales situaciones. Pero m\u00e1s que eso, \u00e9l est\u00e1 juntando flores para ella. Como \u00e9l la ha llamado un \u2020\u0153lirio del valle\u2020\u009d, as\u00ed\u00ad \u00e9l est\u00e1 recogiendo lirios como un obsequio de amor. El no se siente ofendido, s\u00f3lo profundamente desilusionado. El est\u00e1 viviendo una respuesta cristiana al rechazamiento de ella y enfrentando el da\u00f1o con amor (Rom. 12:17\u201321). 3 Adem\u00e1s de to do esto ella est\u00e1 segura en el conocimiento de que ellos aun se pertenecen totalmente el uno al otro. Un traspi\u00e9 moment\u00e1neo jam\u00e1s les llevar\u00e1 a un rompimiento completo. Ellos han hecho sus votos el uno al otro por toda la vida.<br \/>\n6:4-8:14 AMOR EN AUMENTO<\/p>\n<p>6:4-8:4 El fin de la estad\u00ed\u00ada de la Sulamita en la corte<\/p>\n<p>6:4-10 M\u00e1s elogios. Estos vers\u00ed\u00adculos proporcionan otra descripci\u00f3n de la Sulamita. En vez de saludarla el rey con una reprensi\u00f3n por su comportamiento, \u00e9l la cubre de elogios. Sigue el modelo similar de otras descripciones previas y comienza con una declaraci\u00f3n general. Ella es a la vez hermosa y digna, una majestuosa combinaci\u00f3n.<br \/>\n4 Tirsa, que significa \u2020\u0153deleite\u2020\u009d fue la capital del reino del norte desde el tiempo de Jeroboam hasta el reinado de Omri (1 Rey. 16:23). Era una ciudad hermosa. Imponente como ej\u00e9rcitos abanderados habla de la imponente personalidad de la Sulamita. 5a Cuando ella levanta sus ojos a \u00e9l, \u00e9l lo encuentra demasiado abrumador. Tal vez ella est\u00e1 llorando con profundo dolor por todo lo que ha hecho.<br \/>\n5b\u20137 Estos vers\u00ed\u00adculos son m\u00e1s o menos una repetici\u00f3n de 4:1, 2. Las mujeres no se cansan necesariamente de escuchar los mismos elogios. Ella no dice: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Oh, ya has dicho todo eso antes!\u2020\u009d, de modo que nuevamente \u00e9l habla de su largo ondulante cabello negro, sus dientes blancos parejos y sus mejillas rosadas. \u00bfEs todo esto un recordatorio de la noche de bodas, cuando \u00e9l us\u00f3 las mismas palabras? 8, 9 Sin embargo, se a\u00f1aden cosas nuevas apropiadas para la ocasi\u00f3n. Que ella est\u00e9 segura de que no hay una como ella: una sola es mi perfecta. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s puede decir \u00e9l? Hay perd\u00f3n total; seguridad total de que su amor para ella no ha cambiado en lo m\u00e1s m\u00ed\u00adnimo. 10 En un toque delicioso, las damas de la corte se hacen eco de los sentimientos del rey. Alba, luna, sol y estrellas (ej\u00e9rcitos abanderados, ver nota de la RVARVA Reina-Valera Actualizada) todos hablan de luz, resplandor y gloria. Tal vez toda su personalidad se ha iluminado nuevamente por la respuesta de \u00e9l de amor perdonador, y est\u00e1 en completo contraste con la negrura de la noche en el cap. 5.<br \/>\n6:11\u201313 El huerto de los nogales. Estos dos vers\u00ed\u00adculos son dif\u00ed\u00adciles de interpretar, especialmente porque el heb. del v. 12 no es nada claro. A pesar del encabezamiento de la RVARVA Reina-Valera Actualizada, es probable que sea la joven la que habla aqu\u00ed\u00ad. Desciende al huerto de los nogales, donde cree que su amado estar\u00e1, y hace el delicioso descubrimiento que nuevamente es primavera en la relaci\u00f3n de ellos. Entonces de repente es colocada en la carroza real del rey, sin duda la primera de su escuadra, y se halla en una carrera veloz a su lado delante de todo el pueblo. Es una exhibici\u00f3n p\u00fablica de reconciliaci\u00f3n total. Est\u00e1n juntos otra vez, y ha comenzado una nueva primavera. Todo est\u00e1 en flor y no m\u00e1s \u2020\u0153zorras peque\u00f1as\u2020\u009d echar\u00e1n a perder las vi\u00f1as florecientes (2:15).<br \/>\n13 Las mujeres del palacio la llaman mientras ella vuela, queriendo ver de nuevo su rostro, que habla mucho acerca del gozo de una relaci\u00f3n res taurada. En la segunda mitad del v. 13 el rey expresa su gozo por la manera en que las mujeres del palacio son captadas en la diversi\u00f3n de ellos. El dice que es como la excitaci\u00f3n de observar una danza viva, exhuberante.<br \/>\n7:1\u20139a Una descripci\u00f3n muy \u00ed\u00adntima. Este pasaje proporciona la lista final de elogios que el rey hace a su amada. Es la culminaci\u00f3n del proceso de reconciliaci\u00f3n y se compara interesantemente con el pasaje describiendo su noche de bodas (cap. 4). Pueden notarse varias cosas. Primeramente, que la intimidad sexual puede ser la provisi\u00f3n del Se\u00f1or para una reconciliaci\u00f3n total. En segundo lugar, que esta descripci\u00f3n es a\u00fan m\u00e1s \u00ed\u00adn tima que aquella de la noche de bodas: por primera vez \u00e9l habla de los muslos y del vientre de ella. En tercer lugar, \u00e9l tal vez desea recordarle la primera noche que se unieron en abrazo \u00ed\u00adntimo, y est\u00e1 as\u00ed\u00ad re calcando que nada ha cambiado. La descripci\u00f3n es de los pies hacia arriba. \u2020\u0153Desde la planta de tus pies hasta el extremo de tu cabeza, t\u00fa eres incomprable\u2020\u009d, \u00e9l dice.<br \/>\n1 Aun los pies pueden ser hermosos a los ojos del que contempla, y no menos los pies de aquellos que llevan el evangelio (Isa. 52:7). Joyas hechas por un art\u00ed\u00adfice hablan de la perfecci\u00f3n de su hermosu ra. Sus piernas tienen exactamente la forma correcta, y est\u00e1n llenas de gracia al moverse. 2 Toda la zona de su est\u00f3mago es tan gustosa como una comida con vino delicioso. El no puede esperar para tomar su porci\u00f3n. \u00c2\u00a1Pareciera que a los hombres orientales de aquella \u00e9poca no les gustaba que sus mujeres fueran delgadas! 3 La comparaci\u00f3n de pechos con venaditos descansa en el tacto; ambos son delicados. 4 Su cuello es tan fuerte y hermoso como torre de marfil. Esto da la impresi\u00f3n de la clase correcta de confianza propia; ella mantiene erguida la cabeza y no hay decaimiento en ella. Sin duda los estanques en Hesb\u00f3n eran a la vez claros y apacibles, y as\u00ed\u00ad son sus ojos. Contemplarles proporciona deliciosa frescura. La torre del L\u00ed\u00adbano, que mira hacia Damasco indica fuerza defensiva. Siria, con Damasco su capital, era un enemigo constante de Is rael. Las modas de belleza var\u00ed\u00adan de lugar en lugar y de \u00e9poca en \u00e9poca, y tal vez las narices prominentes eran consideradas hermosas entonces.<br \/>\n5 El monte Carmelo era conocido por su hermosura y nobleza. El rostro de ella proporcionaba la culminaci\u00f3n y corona de toda su hermosura. Ser capturado y cautivado por el cabello de una mujer no es extra\u00f1o en la poes\u00ed\u00ada, as\u00ed\u00ad que el rey est\u00e1 cautivo de sus trenzas. 6 Cada parte exquisita de su cuerpo es llamada \u2020\u0153un deleite\u2020\u009d, no s\u00f3lo por s\u00ed\u00ad mis ma sino porque produce sensaciones tan deleitosas en el rey. (Es como probar una caja de chocolates, uno por uno, aunque mucho m\u00e1s que eso.)<br \/>\n7-9 Todo su aporte da la impresi\u00f3n de una palmera: alta, delgada y airosa. Sobresaliendo en tal palmera est\u00e1n sus deliciosos frutos, sus pechos. Estos, dice \u00e9l, acariciar\u00e1 y manipular\u00e1 suavemente: me prender\u00e9 de sus racimos. De sus pechos \u00e9l ir\u00e1 a sus labios, agregando el vino al fruto. Paladar sugiere los besos m\u00e1s \u00ed\u00adntimos. La Sulamita lo interrumpe invit\u00e1ndole a hacer lo que anhela. \u2020\u0153B\u00e9same tanto como quieres\u2020\u009d, dice. Despu\u00e9s de la consumaci\u00f3n ellos caen dormidos, el uno en brazos del otro. \u2020\u0153Labios y dientes\u2020\u009d (DHHDHH Dios Habla Hoy) pueden ser \u2020\u0153labios de persona dormida\u2020\u009d, indicando que duermen el profundo sue\u00f1o de fieles amantes.<br \/>\n7:9b\u20148:4 La saludable respuesta de la amada. La Sulamita toma la figura del vino usada por su marido y le dice que quiere ser todo lo que \u00e9l desea, no menos en su besar apasionado. La frase por los labios de los que se duermen muestra simplemente cu\u00e1n apasionado es. 10 Este vers\u00ed\u00adculo resume una vez m\u00e1s su relaci\u00f3n (ver 2:16 y 6:3). Es una declaraci\u00f3n de la m\u00e1xima seguridad que ellos encuentran entre s\u00ed\u00ad. Esta vez, sin embargo, ella agrega la frase y \u00e9l me desea con ardor. Es en el apasionado deseo de \u00e9l que ella encuentra tal seguridad. Similarmente, es en el amor imperecedero de Cristo por nosotros que encontramos nuestra se guridad. Dios mismo promete \u2020\u0153os tomar\u00e9 como pueblo m\u00ed\u00ado, y yo ser\u00e9 vuestro Dios\u2020\u009d (Exo. 6:7).<br \/>\n11 Ahora, por primera vez, la Sulamita toma la iniciativa en la relaci\u00f3n y sugiere que pase un d\u00ed\u00ada y una noche m\u00e1s en el campo, para hacer el amor. En tal relaci\u00f3n segura, la esposa no corre peligro de que el marido piense que ella es atrevida. El v. 12 habla de la primavera, pero ya ha sido primavera antes. \u00bfEs que su relaci\u00f3n es tan maravillosa que siempre es primavera? \u00bfY no es \u00e9sa la relaci\u00f3n ideal de Cristo y su iglesia? Siempre debiera haber flores; siempre debiera haber la promesa de nuevo fruto (ver Juan 7:38; 15:1\u201311). 13 Las mandr\u00e1goras son plantas que no s\u00f3lo tienen un olor magn\u00e9tico sino que poseen (as\u00ed\u00ad se dice) cualidades que estimulan a hacer el amor. En realidad est\u00e1 diciendo: \u2020\u0153Hallemos la situaci\u00f3n adecuada para hacer el amor.\u2020\u009d No s\u00f3lo eso, sin embargo, porque ella con mucha premeditaci\u00f3n ha guardado frutas frescas y secas. Esto nos presenta dos hermosos pensamientos acerca de nuestra relaci\u00f3n de amor con Cristo y del uno al otro. En primer lugar, que las expresiones de amor manifiestan modos viejos, fami liares y bien probados, y exploran a la vez los a\u00fan no conocidos. En segundo lugar, el verdadero amor incluye una considerada previsi\u00f3n. Esto refleja el coraz\u00f3n de un Dios que ha guardado cosas tan buenas para aquellos que le aman (Juan 14:3; 1 Ped. 1:4).<br \/>\n8:1\u20134 Aqu\u00ed\u00ad la esposa canta para s\u00ed\u00ad acerca de su amado. En el antiguo Israel no era la pr\u00e1ctica que la mujer expresara su amor en p\u00fablico, ni aun el amor entre marido y mujer. Por eso ella querr\u00ed\u00ada haber sido hermana de \u00e9l para poder besarlo cada vez que quisiera, aun en el mercado, sin que el p\u00fablico la menospreciara. Pero sabe tambi\u00e9n la importancia del dominio propio y de lo \u2020\u0153socialmente aceptable\u2020\u009d. Lo aprendi\u00f3 de su madre (\u2020\u0153que me ense\u00f1aba\u2020\u009d, BABA Biblia de las Am\u00e9ricas). Ella no ha olvidado su sana y sabia crianza, y no es de sorprender que quiera llevar a su marido a su viejo hogar donde ella tiene sus ra\u00ed\u00adces. Los padres tienen todav\u00ed\u00ada la obligaci\u00f3n de ense\u00f1ar a sus hijos sobre el no viazgo aun cuando a temprana edad no puedan entenderlo plenamente. 3 Nuevamente ella piensa con gozosa anticipaci\u00f3n sobre su pr\u00f3ximo encuentro, cuando en amor \u00ed\u00adntimo se abrazar\u00e1n, no de pie sino acostados, porque su brazo izquierdo est\u00e1 debajo de su cabeza. Este uso de la imaginaci\u00f3n es parte genuina del amor. Es muy distinto al fantasear en el cual se le permite a la mente pensar y detenerse en relaciones f\u00ed\u00adsicas err\u00f3neas. El v. 4 repite el estribillo de 2:7 y 3:5.<\/p>\n<p>8:5-14 La naturaleza del amor verdadero<\/p>\n<p>La introducci\u00f3n a esta descripci\u00f3n del verdadero amor est\u00e1 en forma de pregunta. La pareja es presentada disfrutando de un delicioso paseo en la campi\u00f1a, a la que ambos pertenecen, y se ve a la Sulamita apoy\u00e1ndose al caminar sobre el fuerte cuerpo de su marido. \u2020\u0153\u00bfQui\u00e9nes son este hombre y esta mujer?\u2020\u009d pregunta el escritor. Se deja a la es posa contestar la pregunta. Ella nos lleva de regreso, primeramente, al tiempo cuando se hicieron el amor en el lugar mismo donde \u00e9l naci\u00f3. Como hubo aquel primer nacimiento, fruto del amor de sus padres, hay ahora un se gundo nacimiento del amor verdadedro de \u00e9l por la Sulamita. La palabra despert\u00e9 debe ligarse con \u2020\u0153despertar\u00e9is\u2020\u009d en el v. 4. Ella proporciona el despertar genuino. El momento y las circunstancias son justamente apropiados; no hay transgresi\u00f3n sexual aqu\u00ed\u00ad. Tales principios deben todav\u00ed\u00ada guiar toda uni\u00f3n sexual.<br \/>\n6, 7 El verdadero amor es ahora m\u00e1s definido, y hay varias lecciones importantes. Sello es una se\u00f1al de pertenencia que cualquiera puede ver. Ella quie re que sea obvio para todos que ella pertenece totalmente a \u00e9l, y de ninguna manera a ning\u00fan otro (comp. 2 Tim. 2:19). El sello deb\u00ed\u00ada estar en dos lugares: sobre el coraz\u00f3n de \u00e9l (asiento de sus afectos), y sobre su brazo (s\u00ed\u00admbolo de su fuerza f\u00ed\u00adsica). El ser\u00ed\u00ada due\u00f1o total de ella, la amar\u00ed\u00ada y proteger\u00ed\u00ada. Adem\u00e1s, el amor verdadero es fuerte como la muerte en que ambos son irresistibles. As\u00ed\u00ad tambi\u00e9n el amor de Cristo es totalmente conquistador. Pablo hall\u00f3 que el amor de Cristo le impulsaba irresis tiblemente (2 Cor. 5:14). El amor verdadero tiene unos celos que son un reflejo del celo de Dios (ver Exo. 20:5; 2 Cor. 11:2). Una esposa tiene todo derecho de estar celosa si su marido comienza a enre darse con otra mujer. Los celos hieren, y hieren mucho, y esa es la raz\u00f3n por la que pueden ser tan inconmovibles como el Seol. Adem\u00e1s, el amor verdadero es tan inapagable como una llama de fuego (comp. con Exo. 3:2). Como poderosa llama puede leerse \u2020\u0153como la llama misma del Se\u00f1or\u2020\u009d. El amor verdadero tiene su origen en Dios, porque Dios es amor. Tanto amor tiene un poder sobrenatural que ning\u00fan esfuerzo humano puede extinguir. La humanidad trat\u00f3 de apagar tal amor en el Calvario, pero sus esfuerzos fueron f\u00fatiles. Las aguas del pecado, la muerte, el Seol, Satan\u00e1s y toda la rebeld\u00ed\u00ada de la hu manidad no pueden apagar el amor de Cristo para el mundo. Finalmente, el amor verdadero no puede ser comprado. Aunque el precio ofrecido sea extremadamente elevado, el amor desprecia la compra. La invitaci\u00f3n del evangelio es venir y comprar sin dinero (Isa. 55:1).<br \/>\n8\u201310 Este es un p\u00e1rrafo muy significativo sobre el tema de guardar para el tiempo correcto la expresi\u00f3n del amor f\u00ed\u00adsico. No es un tema nuevo en el li bro, pero aparece ahora de una manera distinta. Habla de una familia leal, considerada, que protege a su hermana menor del mal uso del sexo. Desde sus a\u00f1os tempranos, antes que se desarrollara f\u00ed\u00adsicamente (todav\u00ed\u00ada no tiene pechos), sus hermanos mayores, en particular, le ense\u00f1aron y animaron a conservar su cuerpo s\u00f3lo para aquel con quien se casar\u00ed\u00ada. Cuando de ella se empiece a hablar es el tiempo de su edad casadera. Hasta ese momento tiene dos opciones: ser ya sea una muralla, resistiendo a todos los intentos de un amor falso, o una puerta permitiendo a cualquier hombre atravesar sus defensas y perder as\u00ed\u00ad su virginidad antes del tiempo de Dios. Todo esto se relaciona con el estribillo \u2020\u0153no despiertes \u2020\u00a6 el amor hasta que as\u00ed\u00ad lo desee.\u2020\u009d Si se disciplina a s\u00ed\u00ad misma, sus hermanos la premiar\u00e1n con adornos. Si se defrauda a s\u00ed\u00ad misma y a su familia, ellos ser\u00e1n aun m\u00e1s fuertes en su protecci\u00f3n, y la recubrir\u00e1n con paneles de cedro. El v. 10 indica cu\u00e1n positivamente ha respondido a las ense\u00f1anzas. Ha alcanzado ahora madurez f\u00ed\u00adsica y mental (mis pechos son torreones) y ha permanecido como una muralla. Como quien encuentra paz significa que ella ha encontrado verdadera integridad en la relaci\u00f3n exclusiva con su marido. Dios sabe que s\u00f3lo cuando obedecemos sus leyes en esto y en todas las \u00e1reas hallamos nuestra salud verdadera.<br \/>\n11, 12 El escritor contin\u00faa la l\u00ed\u00adnea de pensamiento: el amor no puede ser comprado. Estos vers\u00ed\u00adculos son una clase de par\u00e1bola. Salom\u00f3n hab\u00ed\u00ada tenido una vi\u00f1a en Baal-ham\u00f3n que hab\u00ed\u00ada entregado a cuidadores por mil piezas de plata cada uno, y ellos a su vez tuvieron una ganancia de doscientas. En contraste, la vi\u00f1a de la vida y el car\u00e1cter de la Sulamita no est\u00e1n en el mercado. Nadie invadir\u00e1 su propiedad, no por precio alguno: mi vi\u00f1a est\u00e1 delante de m\u00ed\u00ad.<br \/>\n13, 14 El singular c\u00e1ntico termina con una nota hermosa. En primer lugar hay un pedido del amante de escuchar la voz de su amada. Tal vez ella est\u00e1 conversando con sus amigos y hay un mur mullo general. El rey quiere que la voz de ella se distinga de todo el resto (comp. 2:14). Podemos compararlo con la voz del Padre entre el murmullo de este mundo: \u2020\u0153Este es mi hijo amado; a \u00e9l o\u00ed\u00add\u2020\u009d (Mar. 9:7). En segundo lugar tenemos aqu\u00ed\u00ad un pedido de la Sulamita a su amado para que le haga el amor una vez m\u00e1s (comp. con 2:17). En tal pedido escuchamos el deseo de Cristo, el esposo celestial, de o\u00ed\u00adr las oraciones de su esposa; y el deseo de la iglesia de mantener una comuni\u00f3n cerrada e \u00ed\u00adntima con su Se\u00f1or: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Am\u00e9n! \u00c2\u00a1Ven, Se\u00f1or Jes\u00fas!\u2020\u009d (Apoc. 22:20).<br \/>\nJohn A. Balchin<\/p>\n<p><b>Fuente: Introducci\u00f3n a los Libros de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">(Griego, Aisma asmaton; Lat\u00edn Canticum Canticorum.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los tres libros de Salom\u00f3n, contenido en el Canon de las Escrituras hebreo, griego y cristiano. De acuerdo a la interpretaci\u00f3n general el nombre significa \u201cel canto m\u00e1s excelente, el mejor canto\u201d. (Cf. similares formas de la expresi\u00f3n en Ex., xxvi, 33; Ez., xvi, 7; Dn., viii, 25, usadas en toda la Biblia para denotar la m\u00e1s alta y mejor de su clase.) Algunos comentaristas, debido a que han fallado en comprobar la homogeneidad del libro, lo consideran como una serie o cadena de cantos.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Contenido y Exposici\u00f3n\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-2\">1.1 Exposici\u00f3n de la Alegor\u00eda<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">2 Forma literaria de la canci\u00f3n\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">2.1 Unidad del C\u00e1ntico<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">3 Dificultades de interpretaci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">4 \u00c9poca y autor del c\u00e1ntico<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Contenido y Exposici\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro describe el amor que se sienten mutuamente Salom\u00f3n y la Sulamita en escenas l\u00edrico dram\u00e1ticas y cantos rec\u00edprocos. Una parte de la composici\u00f3n (iii, 6 to v, 1) es claramente una descripci\u00f3n del d\u00eda de la boda. Aqu\u00ed los dos personajes principales se aproximan uno al otro en majestuosa procesi\u00f3n, y el d\u00eda es expresamente llamado el d\u00eda de bodas. Adem\u00e1s se hace referencia a la corona nupcial y a la cama nupcial, y seis veces, en esta secci\u00f3n del canto, aunque nunca antes ni despu\u00e9s, es usada la palabra esposo. Todo lo que ha precedido es ahora visto como preparatorio para el casamiento, mientras que en lo que sigue la Sulamita es la reina y su jard\u00edn es el jard\u00edn del rey (v, 1-vi, 7 ss.), aunque son comunes expresiones como \u201camiga\u201d, \u201camada\u201d y \u201cpaloma\u201d. Junto a las afirmaciones de amor hacia el otro, hay una continuamente progresiva acci\u00f3n que representa el desarrollo de una c\u00e1lida amistad y afecto de la pareja, aparte de la uni\u00f3n nupcial y la vida matrimonial de la pareja real. La novia, sin embargo, es exhibida como una simple pastora, por tanto, cuando el rey la toma, ella tiene que sobrellevar un entrenamiento para la posici\u00f3n de reina; durante el curso de este entrenamiento ocurrieron varias tribulaciones y pesares (iii, 1; v, 5 ss.; vi, 11&#8211; Heb., 12)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se han atribuido varios significados a los contenidos del canto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes del siglo diecis\u00e9is la tradici\u00f3n daba un significado aleg\u00f3rico o simb\u00f3lico al amor de Salom\u00f3n por la Sulamita. La opini\u00f3n sostenida por la Sinagoga Jud\u00eda fue expresada por Akiba y Aben Ezra; la sostenida por la Iglesia lo fue por Origen, Gregorio de Nyssa, Agust\u00edn y Jer\u00f3nimo. Solamente como expresiones aisladas se encuentran opiniones contrarias a estas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Akiba (siglo primero despu\u00e9s de Cristo) habla severamente de aquellos que sacar\u00edan el libro del Canon Sagrado, mientras San Philastrius (siglo cuarto) se refiere a otros quienes consideran que no es obra del Esp\u00edritu Santo sino como la Composici\u00f3n de un poeta meramente sensual. Teodoro de Mompsuestia origin\u00f3 la misma indignaci\u00f3n al declarar que el Cantar de los Cantares  era un canto de amor de Salom\u00f3n, y su despectivo tratamiento del mismo gener\u00f3 gran ofensa (Mansi, Coll. Conc., IX, 244 ss; Migne, P.G., LXVI, 699 ss.). En el Concilio Ecum\u00e9nico de Constantinopla (553), el punto de vista de Teodoro fue rechazado como her\u00e9tico por su propio alumno Theoret, quien introdujo contra \u00e9l el un\u00e1nime testimonio de los Padres (Migne, P. G., LXXXI, 62). La opini\u00f3n de Teodoro no fue revivida hasta el siglo diecis\u00e9is, cuando el Calvinista Sebasti\u00e1n Castalion (Castalio), y tambi\u00e9n Juan Clericus, hicieron uso de la misma. Los Anabaptistas se volvieron partidarios de esta opini\u00f3n; adherentes tard\u00edos de la misma opini\u00f3n fueron Michaelis, Teller, Herder, and Eichhorn. Una posici\u00f3n intermedia es tomada por la \u201ct\u00edpica\u201d exposici\u00f3n del libro. Por el primer e inmediato sentido de la interpretaci\u00f3n t\u00edpica sostiene firmemente al significado hist\u00f3rico y secular, el que ha sido siempre considerado por la Iglesia como her\u00e9tico; esta interpretaci\u00f3n da, sin embargo, al \u201cCanto de Amor\u201d, un segundo y m\u00e1s alto sentido. Como, a saber, la figura de Salom\u00f3n era un tipo de Cristo, por lo tanto el amor verdadero de Salom\u00f3n por la pastora o por la hija del Fara\u00f3n, proyectado como un s\u00edmbolo del amor de Cristo por Su Iglesia. Honorio de Autun y Luis de Le\u00f3n (Aloysius Legionensis) en realidad no ense\u00f1aron esta visi\u00f3n, aunque su m\u00e9todo de expresi\u00f3n puede ser enga\u00f1osa (cf . Cornelius a Lapide, Prol. en Canticum, c. i). En los primeros tiempos era hecha a menudo una referencia al primer y literal significado de las palabras del texto, cuyo significado, sin embargo, no era el real sentido del contexto en la intenci\u00f3n del autor, pero se sosten\u00eda que era solamente su cobertura externa o \u201cc\u00e1scara\u201d. Totalmente diferente a este m\u00e9todo es la exposici\u00f3n t\u00edpica de los tiempos modernos, que acepta un doble significado verdadero del texto, los dos sentidos conectados y planeados por el autor. Bossuet y Calmet pueden, quiz\u00e1s ser considerado como sosteniendo esta opini\u00f3n; es inequ\u00edvocamente sostenida por los comentaristas Protestantes Delitzsch y Zockler como as\u00ed tambi\u00e9n por Kingsbury (en The Speaker&#8217;s Commentary) y Kossowicz. Unos pocos otros sostienen esta opini\u00f3n, pero este n\u00famero no incluye a Lowth (cf. De sacra poesi Hebr. prael., 31). Grocio lo hace evidente, no tanto en palabras como en el m\u00e9todo de exposici\u00f3n, que se opone a una interpretaci\u00f3n superior. En el presente la mayor\u00eda de los no Cat\u00f3licos, se oponen vigorosamente a tal exposici\u00f3n; por otra parte la mayor\u00eda de los Cat\u00f3licos aceptan la interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica del libro.\n<\/p>\n<h3>Exposici\u00f3n de la Alegor\u00eda<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las razones para esta interpretaci\u00f3n ser\u00e1n encontradas no solamente en la tradici\u00f3n y la decisi\u00f3n de la Iglesia, sino tambi\u00e9n en el mismo canto. Mientras el esfuerzo se haga para seguir el hilo de un canto de amor ordinario, ser\u00e1 imposible dar una exposici\u00f3n coherente, y muchos desesperan de obtener alguna vez una interpretaci\u00f3n exitosa. En el comentario del presente escritor, \u00abComment. in Eccl. et Canticum Canticorum\u00bb (Paris, 1890), se dan un n\u00famero de ejemplos de las interpretaciones puramente t\u00edpicas y seculares, y adem\u00e1s de ellas, tratando de cada una de las mayores divisiones, son cuidadosamente investigados los diversos m\u00e9todos de exposici\u00f3n. La adecuada conexi\u00f3n de escenas y partes solo puede encontrarse en la esfera del ideal, en la alegor\u00eda. De ning\u00fan otro modo puede ser preservada la dignidad y santidad adecuada a las Escrituras y el llamativo t\u00edtulo, \u201cCantar de los Cantares\u201d, recibe una explicaci\u00f3n satisfactoria. La alegor\u00eda, sin embargo, puede ser mostrada como posible y obvia, por medio de numerosos pasajes del Viejo y Nuevo Testamentos en los cuales la relaci\u00f3n de Dios con la Sinagoga y de Cristo con la Iglesia o con las almas adoratrices es representada bajo el s\u00edmbolo del matrimonio o esponsales (Jer., ii. 2; Sal xliv; He., xlv; Os, 19 ss., Ez., xvi, 8 ss., Mt, xxv, 1 ss; II Co., xi, 2; Ef., v, 23 ss.; Ap., xix, 7 ss., etc.). Un modo similar de hablar se observa frecuentemente en la literatura Cristiana, no pareciendo forzada o artificial. El testimonio de Theodoret para la ense\u00f1anza en la Iglesia Temprana es muy importante. El nombra a Eusebio en Palestina, Origen en Egipto, Cipriano en Cartago, y a \u201clos Ancianos que permanecieron junto a los Ap\u00f3stoles\u201d, consiguientemente, Basilio, los dos Gregorios (de Nyssa y Nazianzen . Ed), Diodoro y Cris\u00f3stomo, \u201cy todos de acuerdo uno con otro\u201d. A ellos debe agreg\u00e1rsele Ambrosio (Migne, P. L., XIII, 1855, 1911), Filastrio (Migne, P. L., XII, 1267), Jer\u00f3nimo (Migne, P. L. XXII, 547, 395; XXIII, 263), y August\u00edn (Migne, P. L., XXXIV, 372, 925; XLI, 556). Sigue a esto que, la interpretaci\u00f3n t\u00edpica, tambi\u00e9n contradice la tradici\u00f3n, a\u00fan si no entra dentro del decreto pronunciado en contra de Teodoro de Mopsuestia. Este m\u00e9todo de la exposici\u00f3n tiene, sin embargo, muy pocos adherentes, porque la t\u00edpica solo puede ser aplicada a individuos o cosas separadas, y no puede ser usada para la interpretaci\u00f3n de un texto conectado que contenga solamente un significado genuino y apropiado. El fundamento de la interpretaci\u00f3n t\u00edpica queda destruido de inmediato cuando la explicaci\u00f3n hist\u00f3rica se prueba indefendible.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica del canto, no constituye una diferencia esencial si la novia es tomada como s\u00edmbolo de la Sinagoga, o sea, de la congregaci\u00f3n de la Antigua Alianza o de la Iglesia de Dios de la Nueva Alianza. En verdad, el canto se aparta de ambas; por la esposa debe ser entendida la naturaleza humana como elegida (electa elevata, sc. natura humana) y recibida por Dios. Esta es encarnada, sobre todo, en la gran Iglesia de Dios sobre la tierra, a la cual Dios toma para S\u00ed Mismo con el amor de un novio, la hace el punto de la coronaci\u00f3n de todos Sus trabajos externos, y la adorna con el ornamento nupcial de la gracia sobrenatural. En el canto a la novia no se le reprocha por pecado y culpa sino, por el contrario, son alabadas sus buenas cualidades y belleza; consiguientemente, la comunidad escogida de Dios aparece aqu\u00ed bajo la forma que es, de acuerdo con el Ap\u00f3stol, sin mancha o imperfecci\u00f3n (Ef., v, 27). Est\u00e1 claro que el Cantar de los Cantares encuentra su m\u00e1s evidente aplicaci\u00f3n a la m\u00e1s santa Humanidad de Jesucristo, quien es unido en la m\u00e1s \u00edntima ligaz\u00f3n de amor con la Divina Naturaleza, y es absolutamente inmaculada y esencialmente santificada; despu\u00e9s de esto a la mas santa Madre de Dios como la mas hermosa flor de la Iglesia de Dios. (Con relaci\u00f3n a dobles sentidos de este tipo en las Escrituras, cf. \u00abZeitschrift fur katholische Theologie\u00bb, 1903, p. 381.). El alma que ha sido purificada por la gracia es tambi\u00e9n en un m\u00e1s remoto, y sin embargo real, sentido una digna novia del Se\u00f1or. El significado verdadero del Cantar no debe, sin embargo, ser limitado a ninguna de estas aplicaciones, sino que ser\u00e1 apropiada a la elegida \u201cnovia de Dios en su relaci\u00f3n de devoci\u00f3n a Dios\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En realidad, la interpretaci\u00f3n espiritual del cantar se ha probado como una rica fuente para la teolog\u00eda m\u00edstica y el ascetismo. Es s\u00f3lo necesario traer a la mente lo mejor de los viejos comentarios e interpretaciones del libro. Existen a\u00fan quince homil\u00edas de San Gregorio de Nyssa sobre los primeros cap\u00edtulos (Migne, P. G., XLI, 755 ss.). El comentario de Theodoret (Migne, P. G., LXXXI, 27 ss.). es una rica sugerencia. En el siglo once Psellus compil\u00f3 una \u201cCatena\u201d de los escritos de Nilo, Gregorio de Nissa y M\u00e1ximo (Auctar. bibl. Patr., II, 681 ss.). Entre los Latinos, Ambrosio hace un tan frecuente empleo del Cantar de los Cantares que puede desarrollarse un comentario completo desde las numerosas aplicaciones, ricas en piedad, que hizo del mismo (Migne, P. L., XV, 1851 ss.). Pueden encontrarse tres comentarios en los trabajos de Gregorio Magno (Migne, P L., LXXIX, 471 ss., 905; CLXXX, 441 ss.). Aponio escribi\u00f3 un comentario muy comprensivo el que, a\u00fan hasta 1843, fue republicado en Roma. El Venerable Vede prepar\u00f3 el tema para un n\u00famero de peque\u00f1os comentarios. Merece especial menci\u00f3n la elaborada exposici\u00f3n del libro por Honoro de Autun en sus significados hist\u00f3ricos, aleg\u00f3ricos, tropol\u00f3gicos y anag\u00f3gicos. Son universalmente conocidas las ochenta y seis homil\u00edas dejadas por San Bernardo. Gilberto de Hoyland le agreg\u00f3 a este n\u00famero cuarenta y ocho m\u00e1s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los m\u00e1s grandes santos inspiraron su amor por Dios en las tiernas expresiones de afecto de Cristo y Su novia, la Iglesia, en el Cantar de los Cantares. A\u00fan en los tiempos del Viejo Testamento debe haber consolado grandemente a los Hebreos, leer sobre la eterna alianza de amor entre Dios y Su fiel pueblo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro de ciertos l\u00edmites la aplicaci\u00f3n a la relaci\u00f3n entre Dios y el alma individual, adornada con gracia sobrenatural es evidente por si misma y una ayuda para la vida virtuosa. La novia es primero elevada por el novio a una relaci\u00f3n de completo afecto, luego comprometida o casada(iii 6-v, 1), y finalmente, luego de una actividad exitosa (vii, 12 sq.; viii, 11 sq.); es recibida en las moradas celestiales. Una vida de contemplaci\u00f3n y actividad rodeada de dolorosas pruebas es all\u00ed el camino. En el Breviario y Misal de la Iglesia se ha aplicado repetidamente el canto a la Madre de Dios (ver B. Schafer in Komment., p. 255 ss.). En verdad la novia adornada con la belleza e inmaculada pureza y profundo afecto es una figura por dem\u00e1s apropiada a la Madre de Dios. Esta es la raz\u00f3n por la que San Ambrosio en su libro \u201cDe virginibus\u201d, tan repetida y especialmente cita el Cantar. Finalmente la aplicaci\u00f3n del canto a la historia de la vida de Cristo y de la Iglesia, ofrece p\u00edo pensamiento rico en material para la contemplaci\u00f3n. Al hacer esto, el curso natural del cantar puede, en alguna medida, ser seguido. A Su entrada en la vida y especialmente al momento de Su actividad como un maestro, el Salvador busca a la Iglesia, Su novia y ella viene amorosamente hacia \u00c9l. \u00c9l se une a Si Mismo con el en la Cruz (iii, 11), la Iglesia misma hace uso de este pensamiento en numerosos oficios. Las afectuosas conversaciones con la novia (a cap. v, 1) tienen lugar despu\u00e9s de la Resurrecci\u00f3n. Lo que sigue puede estar referido a la posterior historia de la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo debe hacerse una distinci\u00f3n en tales m\u00e9todos de interpretaci\u00f3n; entre lo que puede ser aceptado como cierto o probable en su contexto y lo que la p\u00eda contemplaci\u00f3n ha agregado mas o menos arbitrariamente. Por esta raz\u00f3n, es importante averiguar m\u00e1s exactamente que lo que fue hecho en los primeros tiempos, el genuino y verdadero sentido del texto.\n<\/p>\n<h2>Forma literaria de la canci\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tanto la tradicional acentuaci\u00f3n po\u00e9tica como el lenguaje utilizado para expresar los pensamientos muestran que el libro es un poema genuino. De diversas maneras se han hecho intentos de probar la existencia de una m\u00e9trica definida en el texto Hebreo. La opini\u00f3n del presente escritor es que puede ser aplicada a la versi\u00f3n Hebrea una m\u00e9trica trocaica de hexas\u00edlabos (De re metrica Hebraeorum, Freiburg, Baden, 1880). Muestra el verdadero sentido del texto. El car\u00e1cter esencialmente l\u00edrico del cantar es inequ\u00edvoco. Pero como aparecen varias voces y escenas, tampoco debe dejar de reconoc\u00e9rsele el car\u00e1cter dram\u00e1tico del poema; es, sin embargo evidente, que el desarrollo de una acci\u00f3n externa no es mayormente la intenci\u00f3n como el despliegue de la expresi\u00f3n l\u00edrica del sentimiento bajo variadas circunstancias. La forma de cantata de la composici\u00f3n la sugiere la presencia de un coro de las \u201chijas de Jerusal\u00e9n\u201d aunque el texto no indica claramente como est\u00e1n divididas las palabras entre los diversos caracteres.  Esto explica la teor\u00eda propuesta en momentos de que hay diferentes personajes que, como novia y novio, o como amantes, hablan con, o del, otro. Stickel en su comentario asigna tres personas diferentes al rol del novio, y dos al de la novia. Pero tan arbitrario tratamiento es el resultado del intento de hacer del Cantar de los Cantares un drama adecuado para un escenario.\n<\/p>\n<h3>Unidad del C\u00e1ntico<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El comentarista que se acaba de mencionar y otros ex\u00e9getas parten de la convicci\u00f3n natural de que el poema, simplemente llamado el Cantar de los Cantares y trasmitido a la posteridad como un libro, debe ser considerado como un todo homog\u00e9neo. Es evidente que los tres roles claramente distinguidos del novio, novia y coro mantiene sus claramente definidos caracteres desde el principio al final; del mismo modo ciertas otras designaciones, \u201camado\u201d, \u201camigo\u201d, etc. y ciertos estribillos mantienen su recurrencia. Adem\u00e1s, varias partes aparentemente se repiten unas a otras, y se encuentra una peculiar fraseolog\u00eda a todo lo largo del libro. Se ha hecho sin embargo el intento de resolver el poema en cantos separados (algo as\u00ed como veinte en total); esto ha sido tratado por Herder, Eichhorn, Goethe, Reuss, Stade, Budde, y Siegfried. Pero se ha encontrado excesivamente dif\u00edcil separar entre s\u00ed estos cantos, y darle a cada l\u00edrica un significado distintivamente propio. Goethe lo crey\u00f3 imposible, y es necesario recurrir a una reelaboraci\u00f3n desde los cantos del recopilador. Pero en esto todo depender\u00eda de una vaga impresi\u00f3n personal, Es verdad que no puede mantenerse una dependencia mutua de todas las partes en la interpretaci\u00f3n secular (hist\u00f3rica). A\u00fan para la hip\u00f3tesis hist\u00f3rica, el intento de obtener un drama impecable es exitoso solamente cuando se hacen adiciones arbitrarias que permiten la transici\u00f3n de una escena a otra, pero estas interpolaciones no tienen fundamento en el texto mismo. La tradici\u00f3n tampoco conoce nada de una poes\u00eda genuinamente dram\u00e1tica entre los Hebreos, tampoco la raza Sem\u00edtica est\u00e1 m\u00e1s que levemente familiarizada con esta forma de poes\u00eda. Llevado por la necesidad, K\u00e4mpf y otros hasta inventaron roles dobles, de modo que por momentos aparecen otros personajes junto a Salom\u00f3n y la Sulamita; a\u00fan as\u00ed no puede decirse que ninguna de estas hip\u00f3tesis haya producido una interpretaci\u00f3n probable de canto completo.\n<\/p>\n<h2>Dificultades de interpretaci\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Aleg\u00f3ricas<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas las hip\u00f3tesis del tipo de las arriba mencionadas deben su origen a la prevaleciente aversi\u00f3n a la alegor\u00eda y al simbolismo. Es bien conocido de cu\u00e1n extremo mal gusto es considerada en nuestro tiempo la alegor\u00eda po\u00e9tica. Sin embargo, la alegor\u00eda ha sido empleada en algunas \u00e9pocas por los m\u00e1s grandes poetas de todos los tiempos. Su uso era muy difundido en la Edad Media, y era siempre una condici\u00f3n preliminar en la interpretaci\u00f3n de las Escrituras por los Padres. Hay muchos pasajes en el Viejo y Nuevo Testamentos que son simplemente imposibles de entender sin la alegor\u00eda. Es verdad que el m\u00e9todo aleg\u00f3rico de Interpretaci\u00f3n ha sido en gran medida mal usado. A\u00fan as\u00ed puede comprobarse que el Cantar de los Cantares es un impecable poema consecutivo, mediante el empleo de reglas para la alegor\u00eda po\u00e9tica y sus interpretaciones, las que son fijas y acordes a los c\u00e1nones del arte. La prueba de la correcci\u00f3n de la interpretaci\u00f3n reside en la resultante combinaci\u00f3n de todas las partes del canto en un todo homog\u00e9neo. La forma dram\u00e1tica, tal cual puede ser simplemente observada en el texto tradicional, no queda destruida por este m\u00e9todo de elucidaci\u00f3n; en verdad se pueden reconocer una cantidad (de cuatro a siete) de escenas m\u00e1s o menos independientes. Separando estas escenas una de otra pueden tomarse en consideraci\u00f3n las costumbres nupciales de los Jud\u00edos o de los Sirios, como ha sido hecho, especialmente por Budde y Siegfried, si el resultado es la simplificaci\u00f3n de la explicaci\u00f3n y no la distorsi\u00f3n de las escenas u otros actos de capricho. En el comentario del presente escritor (p. 338 ss.) se ha hecho un intento de dar, en detalle, las reglas determinativas para una sana interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Hist\u00f3ricas<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con Wetzstein, a quien Budde y otros siguen, el libro deber\u00eda ser considerado una colecci\u00f3n de cantos cortos tal como son a\u00fan usados por los beduinos de Siria en la \u201ctabla de c\u00e1nticos\u201d. Las caracter\u00edsticas de similitud son la aparici\u00f3n de la pareja nupcial por siete d\u00edas como rey y reina, el desmesurado elogio de ambos y el baile de la reina, durante el cual ella blande una espada acompa\u00f1\u00e1ndose de un canto del coro. Bruston y Rothstein han, sin embargo, expresado dudas sobre esta teor\u00eda. En el canto de Salom\u00f3n la novia, en realidad, no aparece como una reina y no blande la espada; los otros rastros de similitud son de un car\u00e1cter tan general que probablemente pertenecen a las festividades nupciales de muchas naciones. Pero lo peor es que los cantos esenciales francamente no se encuentran en el orden apropiado. Consecuentemente se presupone que el orden de sucesi\u00f3n es accidental. Esto abre una vez m\u00e1s la puerta al capricho. Por lo tanto, como lo que ha sido dicho no encaja en esta teor\u00eda se sostiene que el recopilador, o el \u00faltimo redactor, quien malentendi\u00f3 varias materias, debe haber hecho peque\u00f1as adiciones con las cuales resulta hoy imposible hacer nada. Otros, como Rothstein en el Hasting, Diccionario de la Biblia, presupone que el recopilador, o mejor a\u00fan el redactor, o a\u00fan el autor, ten\u00eda previsto un final dram\u00e1tico, como lo son la vida y el movimiento y la acci\u00f3n, tomadas en su conjunto, inequ\u00edvocamente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es aceptado (al menos para la forma presente del poema) que el libro presenta un poema pastoral en forma dram\u00e1tica o, al menos melodram\u00e1tica. El poema, de acuerdo con esta teor\u00eda, muestra c\u00f3mo la hermosa pastora mantiene su voto de esponsales a su amante en el mismo rango que el p\u00edfano, a pesar de la atracci\u00f3n y actos de violencia del rey. Pero esta pastora tiene que ser interpolada en el texto y no puede decirse mucho de la fe imaginaria mantenida con el amante distante, como la Sulamita, en la secci\u00f3n media del Canto de Salom\u00f3n, se entrega voluntariamente al rey, y en el texto no hay raz\u00f3n aparente por la cual su infinito elogio no pudiera estar dirigido al rey presente y no al amante ausente. Stickel supera las grandes dificultades que a\u00fan subsisten de una manera arbitraria. Permite la aparici\u00f3n repentina de un segundo par de amantes, que no saben nada de los personajes principales y son empleado por el poeta meramente como un interludio. Stickel le da a este par tres cortos pasajes, ellos son: i, 7 sq.; i, 15-ii, 4; iv, 7-v, 1. Adem\u00e1s en esta hip\u00f3tesis aparece la dificultad que siempre se halla conectada a la interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica y que es, el rebajamiento del canto que es tan altamente apreciado por la Iglesia. La interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica lo transforma en ordinarias escenas de amor, en muchos momentos de las cuales, adem\u00e1s, irrumpe un apasionado, sensual amor. Porque las mismas expresiones que, cuando se refieren aleg\u00f3ricamente a Cristo y la Iglesia, anuncian la fortaleza del amor de Dios, bajo condiciones ordinarias, son las declaraciones de una pasi\u00f3n repelente.\n<\/p>\n<h2>\u00c9poca y autor del c\u00e1ntico<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tradici\u00f3n, en armon\u00eda con la superstici\u00f3n, atribuye el c\u00e1ntico a Salom\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A\u00fan en los tiempos modernos, una cantidad de ex\u00e9getas han sostenido esta opini\u00f3n: entre los Protestantes, por ejemplo, Hengstenberg, Delitzsch, Z\u00f6ckler, y Keil. De Wette dice: \u201cLa serie entera de cuadros y relaciones y la frescura de la vida conectan a estos cantos con el tiempo de Salom\u00f3n.\u201d El canto evidencia el amor de Salom\u00f3n por la naturaleza (contiene veinti\u00fan nombres de plantas y quince de animales), por la belleza y el arte, y por el esplendor real; asociado con esto \u00faltimo es una simplicidad ideal adecuada al car\u00e1cter del poeta real. Tambi\u00e9n es evidente el forzamiento del m\u00e1s tierno sentimiento y un amor a la paz que est\u00e9n bien de acuerdo con la reputaci\u00f3n de Salom\u00f3n. El algo inusual lenguaje en conexi\u00f3n con la destreza y el brillante estilo apuntan a un bien ejercitado escritor. Si pueden encontrarse algunas expresiones Arameas o extranjeras, en relaci\u00f3n con Salom\u00f3n, tal cosa no puede causar sorpresa. Es destacable que en los Proverbios es usada siempre la forma completa del relativo, mientras que en los Cantares se emplea la forma corta, la usada anteriormente en el canto de D\u00e9bora. Pero del mismo modo Jerem\u00edas us\u00f3 la forma ordinaria en sus profec\u00edas, mientras que en las Lamentaciones repetidamente emple\u00f3 la m\u00e1s corta. Se levanta el punto de que Tirzah (vi, 4 &#8211; Heb.) es mencionada junto con Jerusal\u00e9n como la capital del Reino de las Diez Tribus. Sin embargo la comparaci\u00f3n es hecha solamente acerca de la belleza, y Tirzah ten\u00eda, sobre todo, reputaci\u00f3n por su belleza. Muchos otros comentaristas, como Bottcher, Ewald, Hitzig, y K\u00e4mpf, ubican la composici\u00f3n del libro en la \u00e9poca directamente despu\u00e9s de Salom\u00f3n. Afirman que la acci\u00f3n del poema tiene lugar en la parte Norte de Palestina, que el autor es especialmente bien familiarizado con esa secci\u00f3n del pa\u00eds, y que escribe en la forma del lenguaje usado all\u00ed. Adem\u00e1s dicen que Tirzah s\u00f3lo podr\u00eda ser comparada con Jerusal\u00e9n en la \u00e9poca en que era la capital del Reino de las Diez Tribus, que es despu\u00e9s de la \u00e9poca de Salom\u00f3n, pero antes de los tiempos en que Samaria fuera la capital del Reino Norte. Todas estas razones, sin embargo, tienen un valor m\u00e1s subjetivo que objetivo. No son m\u00e1s convincentes, finalmente, las razones que motivan a otros a ubicar el libro en los tiempos post Ex\u00edlicos; entre tales ex\u00e9getas pueden mencionarse: Stade, Kautzsch, Cornill, Gr\u00e4tz, Budde, y Siegfried. Ellos sostienen su teor\u00eda con referencia a muchas peculiaridades del lenguaje y creen que hasta se encuentran rastros de influencia griega en el canto; pero para todo esto hay una falta de prueba clara.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Condici\u00f3n del Texto Hebreo<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gratz, Bickell, Budde, y Cheyne creen que ellos han sido capaces de probar la existencia de varios errores y cambios en el texto. Los pasajes a los que se refieren son: vi, 12; vii, 1; iii, 6-11; por alteraciones del texto ver los cap\u00edtulos vi y vii.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Gietmann, Gerhard. \u00abCanticle of Canticles.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 3. New York: Robert Appleton Company, 1908.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/03302a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luis Alberto Alvarez Bianchi\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>libro del A. T., \u00fanico en las Escrituras, pues a pesar de que en ellas encontramos poes\u00ed\u00ada l\u00ed\u00adrica, la de \u00e9ste es er\u00f3tica, amorosa, tratada de manera natural, con im\u00e1genes, comparaciones y met\u00e1foras que no se encuentran en el resto de libros b\u00ed\u00adblicos. 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