{"id":4812,"date":"2016-02-05T00:39:15","date_gmt":"2016-02-05T05:39:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/chivo\/"},"modified":"2016-02-05T00:39:15","modified_gmt":"2016-02-05T05:39:15","slug":"chivo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/chivo\/","title":{"rendered":"CHIVO"},"content":{"rendered":"<p>macho de cabr\u00ed\u00ado, cabr\u00f3n. Para la dedicaci\u00f3n del altar, los pr\u00ed\u00adncipes de Israel ofrecieron doce chivos para el sacrificio por el pecado,  uno cada d\u00ed\u00ada, Nm 7. En el gran d\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n, se presentaban dos machos cabr\u00ed\u00ados, sobre los que echaba la suerte, uno para Yahv\u00e9h, que se sacrificaba por el pecado; el otro para Azazel, en cuya cabeza se pon\u00ed\u00adan los pecados del pueblo delante de Yahv\u00e9h para hacer la expiaci\u00f3n, y que era soltado vivo en el desierto, \u00e9ste es el llamado ch. expiatorio, Lv 16, 7   10 y 20-22.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>1. Expiatorio<\/p>\n<p>(-> expiaci\u00f3n, sacrificio). Uno de los s\u00ed\u00admbolos m\u00e1s poderosos de la antropolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica es el que ofrecen los chivos de Lv 16, que tienen una funci\u00f3n expiatoria (simbolizan la purificaci\u00f3n de los buenos israelitas) y emisaria (expresan la expulsi\u00f3n de los impuros, arrojados al desierto de Azazel).<\/p>\n<p>(1) Los dos chivos. En s\u00ed\u00ad mismo, el chivo* (o la cabra) no es un animal maldito ni negativo, de tal forma que seg\u00fan Ex 12,5 puede emplearse para el ritual de la pascua, lo mismo que el cordero (\u00abser\u00e1 macho de un a\u00f1o, cordero o cabrito\u00bb: Ex 12,5). Pero despu\u00e9s, quiz\u00e1 por su color negro o por su vinculaci\u00f3n con ciertos esp\u00ed\u00adritus del desierto, del tipo de los s\u00e1tiros, puede convertirse no s\u00f3lo en signo de Dios, sino tambi\u00e9n de Azazel. El mecanismo del chivo emisario\/expiatorio, que est\u00e1 en el fondo de ese texto, se ha convertido en uno de los referentes b\u00e1sicos de la cultura de Occidente. El conjunto de la Biblia y de un modo especial el Nuevo Testamento ha superado el riesgo de dualismo* y violencia* de esos chivos, abriendo un camino de reconciliaci\u00f3n no victimista (sin sacrificio ni expulsi\u00f3n) para todos los hombres, de tal forma que podemos decir que Jes\u00fas asume e invierte (supera) la figura del chivo expiatorio-emisario. Pero el tema y riesgo que expresan esos chivos sigue marcando nuestro mundo. Por eso es necesario evocarlos. Los dos chivos de la fiesta de Lv 16 empiezan siendo ambivalentes: pueden significar el bien (sangre de Dios), pero tambi\u00e9n el mal (son portadores de pecado). Est\u00e1n en el l\u00ed\u00admite entre Dios y Azazel, en la frontera donde la vida y la muerte se tocan. Son, sin duda, una expresi\u00f3n del pueblo: las dos caras de una misma humanidad violenta que puede ser perdonada sobre el templo (sangre purificadora) o destruida en el desierto. Son ambivalentes y por eso se deben sortear (Lv 16,7-10), en gesto que recuerda viejos ritos sagrados, vinculados en Israel a los Urim y Tumim (cf. Ex 28,30; Lv 8,8; Nm 27,21; Dt 28,8.10). Es como si, llegando al l\u00ed\u00admite, no se distinguieran bien y mal, Dios y Azazel, violencia positiva y negativa.<\/p>\n<p>(2)  Chivo de Dios. El texto lo presenta as\u00ed\u00ad: \u00abAar\u00f3n degollar\u00e1 el chivo de la expiaci\u00f3n por el pueblo e introducir\u00e1 su sangre detr\u00e1s de la cortina y har\u00e1 con su sangre lo que hizo con la sangre del novillo: la salpicar\u00e1 sobre el propiciatorio y delante del propiciatorio. Y har\u00e1 la propiciaci\u00f3n por el santuario, por las impurezas de los hijos de Israel, por sus delitos, por todos sus pecados. Lo mismo har\u00e1 en la tienda del encuentro que est\u00e1 con ellos, en medio de sus impurezas&#8230; Despu\u00e9s ir\u00e1 al altar que est\u00e1 delante de Yahv\u00e9 y har\u00e1 la propiciaci\u00f3n por \u00e9l: tomar\u00e1 sangre del novillo y del chivo y la pondr\u00e1 alrededor, sobre los cuernos del altar. Salpicar\u00e1 sobre el altar siete veces con la sangre de su dedo. As\u00ed\u00ad lo purifica y santifica de los delitos de los israelitas\u00bb (Lv 16,15-19). Con el chivo de Dios y un novillo se realiza el rito de propiciaci\u00f3n, esparciendo la sangre de los animales sacrificados sobre el Altar, el Santo y el Sant\u00ed\u00adsimo. La sangre* significa la violencia al servicio de la vida, de manera que ella sirve para expiar (cf. Lv 17,11), es decir, para reconciliar a los hombres con Dios y entre ellos mismos. Esa sangre ritual limpia los lugares centrales del santuario: (a) El propiciatorio del Sant\u00ed\u00adsimo, m\u00e1s all\u00e1 del velo, donde parec\u00ed\u00adan pegarse simb\u00f3licamente los pecados, que la sangre limpia, de manera que los hombres vuelven a ser transparentes ante Dios, (b) La tienda del encuentro o Santo donde los sacerdotes presentan sus ofrendas y oraciones, a fin de que el templo vuelva a ser espacio de comunicaci\u00f3n con lo sagrado, (c) El Altar del gran patio, a cielo abierto, donde se quema la carne de los sacrificios y donde hab\u00ed\u00ada quedado pegada la impureza de los muchos pecados de los hombres, que deben limpiarse con sangre.<\/p>\n<p>(3) Tiempo de v\u00ed\u00adctimas. El texto supone que los hombres necesitan v\u00ed\u00adctimas para reconciliarse. Ellos se enfrentan y matan entre s\u00ed\u00ad, en proceso de oscurecimiento creciente: olvidan la santidad del Se\u00f1or y llenan todo de impureza. Pero Dios les ofrece un medio de purificaci\u00f3n: la sangre del chivo sacrificado y del toro con la que el Sumo Sacerdote asperge y limpia el Sant\u00ed\u00adsimo, el Santo y el Altar. Todos los israelitas se han unido sobre la explanada santa, poniendo sus manchas en manos del Gran Sacerdote que lleva la sangre m\u00e1s all\u00e1 de la cortina, limpiando con ella (en ella) el espacio de Dios (templo y altar). Esta es la fiesta del perd\u00f3n, el sacramento de la sangre, el gran signo de la violencia ritual que permite que los hombres superen la violencia mutua y se reconcilien, purificados ante Dios. La sangre del toro y del macho cabr\u00ed\u00ado funciona as\u00ed\u00ad en la l\u00ed\u00adnea del tali\u00f3n: es sangre sagrada que sirve para superar el riesgo de la sangre asesina, es violencia ritualizada que nos permite superar a\u00f1o tras a\u00f1o el peligro de la guerra sin fin que nos amenaza desde el principio de la historia. Esta es la sangre que limpia los pecados del pueblo.<\/p>\n<p>Cf. G. DEIANA, Il gionio delTEspiazione. Il kippur nella tradizione b\u00ed\u00adblica, ABI 30, EDB, Bolonia 1995; B. JANOWSKI, S\u00fcline ais Heilsgeschehen: Studien zur S\u00fchnetheologie der Priesterschrift und zur Wurzel KPR in Alten Orient und in ALten Testament, WMANT 55, Neukirchen 1982; H. M. K\u00dcMMEL, \u00abErsatzkonig und S\u00fcndenbock\u00bb, ZAW 80 (1968) 289-318; X. PIKAZA, Violencia y religi\u00f3n en la historia de occidente, Tirant lo Blanch, Valencia 2005; R. SCHWAGER, Brauchen wir einen S\u00fcndenbock?, Kosel, M\u00fanich 1978.<\/p>\n<p>CHIVO<br \/>\n2. Emisario<\/p>\n<p>(-> Azazel, dualismo, templo). El ritual del chivo expiatorio, con su sangre purificadora (Lv 16,11-19), ha servido para expiar por los pecados del pueblo. Pero no hay sangre que pueda limpiar toda mancha, no hay sacrificio que aplaque hasta el final toda violencia. Por eso, fuera del espacio en el que se aplica el poder de los sacrificios purificatorios (con la sangre que limpia el Sant\u00ed\u00adsimo, el Santo y el Altar), queda el ancho desierto que no puede ser purificado ni reestablecido, el lugar de Azazel* y de aquellos que le pertenecen. De esa forma se establecen los polos simb\u00f3licos de esta densa geograf\u00ed\u00ada sacral, abierta al mundo entero y no s\u00f3lo a Israel y a sus creyentes.<\/p>\n<p>(1) Hay un centro sagrado, un lugar de pureza donde Dios habita, un santuario donde los hombres pueden expiar sus pecados, de manera que expulsan lo malo y quedan limpios, para comenzar de nuevo su vida bien purificados, reconciliados por la sangre, es decir, por la violencia del chivo expiatorio de Dios, m\u00e1s poderoso que la violencia de los hombres. Ese centro se identifica con el espacio del templo y  su entorno, que se concreta, sobre todo, en la tierra y el pueblo de Israel.<\/p>\n<p>(2) Hay una periferia impura, un desierto donde ni la sangre puede ya purificar los pecados de los hombres. Este es el campo de Azazel, donde se expulsa el segundo chivo, el chivo emisario, que lleva los pecados que no pueden perdonarse: \u00abAcabada la propiciaci\u00f3n del santuario, de la tienda del encuentro y del altar, Aar\u00f3n har\u00e1 aproximar el chivo vivo. Y pondr\u00e1 sus dos manos sobre la cabeza del chivo vivo y confesar\u00e1 todos los delitos sobre la cabeza del chivo y lo enviar\u00e1 al desierto, por medio de un hombre destinado para esto. El chivo llevar\u00e1 sobre \u00e9l todos los delitos a una tierra solitaria; y el encargado de ello soltar\u00e1 el chivo en el desierto\u00bb (Lv 16,20-22). El texto no define con m\u00e1s precisi\u00f3n las funciones de Azazel y de su chivo, de manera que ellas se han interpretado de diversas formas. Pero sabemos que los dos chivos son complementarios: aquello que Dios ha limpiado al limpiarnos (al purificar el lugar de su presencia, con el chivo expiatorio) nos permite descubrir, como por contraste, un nuevo tipo de suciedad, que ya no se puede expiar y purificar desde dentro, de manera que hay que enviarla fuera, con el chivo emisario, al desierto externo.<\/p>\n<p>(3) Los dos chivos. As\u00ed\u00ad se ven mejor las diferencias, (a) El sacerdote mata al primer chivo, de manera que su sangre se vuelve expiatoria y se emplea, con la sangre del toro, como fuente de purificaci\u00f3n para los buenos miembros del pueblo israelita, (b) Por el contrario, el sacerdote expulsa al chivo de Azazel, mand\u00e1ndolo vivo al desierto, sin limpiar sus pecados, sin superar sus violencias, sin matarlo. Ese chivo representa, por tanto, la exterioridad impura, aquello que no puede redimirse y que queda, de esa forma, para el diablo; \u00e9ste es un chivo emisario, pero no para Dios, sino para Azazel. En esta l\u00ed\u00adnea se enmarcan los dos signos religiosos principales y complementarios. La sangre expiatoria, con la que el sacerdote asperge y purifica los lugares simb\u00f3licos centrales del pueblo de Israel, permite crear un espacio de paz resguardada en medio de un entorno de tierra-desierto impuro. Por el contrario, el chivo que se manda al desierto, sin haberlo matado, es un emisario para Azazel. Los hombres impuros no pueden purificarse con su sangre, pues su sangre no es sagrada para Dios; por eso se le lleva vivo al desierto como chivo emisario, descargando sobre \u00e9l los pecados y violencias que no pueden purificarse, (c) Eso significa que los celebrantes del rito de la expiaci\u00f3n* se vinculan de dos formas: de manera positiva, recibiendo unidos, hacia dentro, el signo del perd\u00f3n de Dios (por la sangre del chivo de Yahv\u00e9); de manera negativa, descargando la violencia interior sobre un \u00abtercero\u00bb, un chivo emisario al que se manda al desierto.<\/p>\n<p>(4) No se puede matar al chivo de Azazel, porque Azazel no quiere v\u00ed\u00adctimas puras (\u00c2\u00a1la sangre ritual es de Dios!). Por eso, el sacerdote carga sobre el chivo las culpas de todo el pueblo y as\u00ed\u00ad, lleno de impureza, lo env\u00ed\u00ada al desierto. De esa forma, mientras la comunidad reunida en torno al templo se siente segura, resguardada y limpia (en torno a la sangre sagrada del Chivo de Dios y de su toro), los expulsados de Azazel no tienen m\u00e1s remedio que morir (f\u00ed\u00adsica, social y culturalmente) en el desierto externo. La buena sociedad necesita chivos emisarios, para expulsarlos y pensar as\u00ed\u00ad que queda limpia.<\/p>\n<p>Cf. G. Deiana, Ilgionio dell\u2020\u2122Espiazione. Il kippurnella tradizione b\u00ed\u00adblica, ABI 30, EDB, Bolonia 1995; R. Girard, El misterio de nuestro mundo, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1982; El Chivo Emisario, Anagrama, Barcelona 1992; H. Tawil, \u00abAzazel the Prince of the Steppe: A comparative Study\u00bb\u00bb, ZAW 92 (1980) 43-59; D. P. Wright, \u00abAzazel\u00bb, ABD I, 536-537.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>macho de cabr\u00ed\u00ado, cabr\u00f3n. Para la dedicaci\u00f3n del altar, los pr\u00ed\u00adncipes de Israel ofrecieron doce chivos para el sacrificio por el pecado, uno cada d\u00ed\u00ada, Nm 7. En el gran d\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n, se presentaban dos machos cabr\u00ed\u00ados, sobre los que echaba la suerte, uno para Yahv\u00e9h, que se sacrificaba por el pecado; el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/chivo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCHIVO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-4812","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4812","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4812"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4812\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4812"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4812"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4812"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}