{"id":4837,"date":"2016-02-05T00:40:05","date_gmt":"2016-02-05T05:40:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/caliz\/"},"modified":"2016-02-05T00:40:05","modified_gmt":"2016-02-05T05:40:05","slug":"caliz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/caliz\/","title":{"rendered":"CALIZ"},"content":{"rendered":"<p>v. Copa, Vasija, Vaso<br \/>\nPsa 75:8 el c est\u00e1 en la mano de Jehov\u00e1, y el<br \/>\nIsa 51:17 Jerusal\u00e9n, que bebiste .. el c de su ira<br \/>\nEze 23:33 llena .. de dolor por el c de soledad<br \/>\nHab 2:16 el c de la .. de Jehov\u00e1 vendr\u00e1 hasta ti<br \/>\nRev 16:19 darle el c del vino del ardor de su ira<\/p>\n<hr>\n<p>Ver Copa.Calumnia  acusaci\u00f3n falsa contra la reputaci\u00f3n de alguien; falso testimonio.<\/p>\n<p>Esta conducta es reprobada en la Escritura  Ex 20, 16; Dt 5, 20; 1 Tm 3, 11. En el Salmo 15 (14), 1-3, El hu\u00e9sped de Yahv\u00e9h, se dice que \u2020\u0153El de   conducta \u00ed\u00adntegra&#8230; no calumnia con su lengua\u2020\u009d. Y el salmista, en la  Oraci\u00f3n del calumniado, Sal 55 (54), 7-9, dice que quisiera tener alas para hallar refugio contra el viento de la c. En Sal 119 (118), 78, pide a Dios que confunda a los soberbios calumniadores. En Sb 1, 11, se lee que busca a Dios, quien preserva su lengua de la c. El Eclesi\u00e1stico dice que la c. es peor que la muerte Si 26, 5; y da gracias a Dios por librarlo de ella, Si 51, 6. El calumniador se enreda en sus propios labios, Si 23, 8. Jerem\u00ed\u00adas se queja de la moral de Jud\u00e1, donde cunde la c., Jr 9, 3. Ezequiel increpa a Jerusal\u00e9n por sus cr\u00ed\u00admenes, donde se calumnia para verter sangre, Ez 22, 9.<\/p>\n<p>Pablo previene a Timoteo sobre los \u00faltimos tiempos  cuando los hombres ser\u00e1n calumniadores, 2 Tm 3, 3. Pedro exhorta a los cristianos a observar una conducta ejemplar, a fin de los calumniadores, a la vista de las buenas obras, glorifiquen a Dios, 1 P 2, 12.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>\u2020\u00a2Copa.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[471]<\/p>\n<p>    Vaso o copa de uso lit\u00fargico para contener el vino convertido en la sangre de Cristo en la Eucarist\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>    El t\u00e9rmino griego que aparece aludido unas 30 veces en el nuevo Testamento es el de \u00abcopa o vaso para beber\u00bb (poterion) y tiene un sentido general que inspir\u00f3 la piedad eucar\u00ed\u00adstica con frecuencia y sacramental.<\/p>\n<p>    As\u00ed\u00ad aparece la idea de c\u00e1liz en Mt. 26.39; Lc. 22.20; Mt. 23.25 1. Cor. 10.20; Apoc. 14.10. La versi\u00f3n por copa, vaso, vasija, recipiente ha variado seg\u00fan usos y costumbres.<\/p>\n<p>    A veces inspir\u00f3 la leyenda con excesiva credulidad, como aconteci\u00f3 con el Santo Grial, o idea de que el \u00abc\u00e1liz\u00bb usado por Jes\u00fas era una reliquia inspiradora de los cristianos y por el que merec\u00ed\u00ada la pena dar la vida.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. Eucarist\u00ed\u00ada)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>La palabra \u00abc\u00e1liz\u00bb se dice en griego , que se puede traducir por \u00abvaso\u00bb, \u00abcopa\u00bb, \u00abc\u00e1liz\u00bb, etc. Un vaso de agua como gesto \u00ed\u00adnimo de apoyo a los misioneros cristianos no quedar\u00e1 sin recompensa: \u00abTodo aquel que os d\u00e9 de beber un vaso de agua por el hecho de que sois de Cristo, os aseguro que no perder\u00e1 su recompensa\u00bb (Mc 9,41; cf. Mt 10,42). El farisaico de lavar vasos otros es censurado por su sentido exteriorista e injusto en Mc 7,4, donde el evangelista menciona y critica, siguiendo la doctrina de Jes\u00fas, la tradici\u00f3n farisaica de dar importancia al lavado de copas, jarros y bandejas, mientras que se deja de lado el mandamiento de Dios (v.8-13). En Mt ,25-26 son comparados los fariseos con copas llenas de rapi\u00f1a e intemperancia. Jes\u00fas, seg\u00fan Mt, pone el acento en la hipocres\u00ed\u00ada: los fariseos deber\u00ed\u00adan purificarse por dentro para quedar tambi\u00e9n limpios por fuera (cf. ,22-23). Lc 11,39-40 interpreta asimismo metaf\u00f3ricamente la palabra \u00abcopa\u00bb, pero centra su atenci\u00f3n en el contenido de la copa, \u00abrapi\u00f1a y maldad\u00bb, subrayando no la hipocres\u00ed\u00ada sino la rapi\u00f1a. Seg\u00fan san Lucas, el modo de purificarse consiste en dar limosna: \u00abDad m\u00e1s bien en limosna lo que ten\u00e9is, y as\u00ed\u00ad ser\u00e1n todas las cosas puras para vosotros\u00bb (v. ). El c\u00e1liz o copa puede significar metaf\u00f3ricamente la suerte que le espera a uno, es decir, la . La expresi\u00f3n tiene sus ra\u00ed\u00adces en el AT: \u00abcopa en la mano de Yahv\u00e9\u00bb, que puede significar el o c\u00f3lera de Yahv\u00e9 (Sal ,9; Jer 25,15-18; Hab 2,16) la suerte o destino de una persona (Sal 11,6; ,5). En este \u00faltimo sentido, referida al seguimiento de Jes\u00fas, que culminar\u00e1 en el martirio aparece en Mt ,22-23; Mc ,38-39; seg\u00fan este dicho sab\u00ed\u00ada Jes\u00fas que su misi\u00f3n terminar\u00ed\u00ada en el martirio. Con este mismo significado emplea Jes\u00fas la palabra c\u00e1liz en la oraci\u00f3n del huerto: \u00abPase de m\u00ed\u00ad este c\u00e1liz\u00bb (Mt ,39; Mc 14,36; Lc ,42; Jn 18,11). En Ap 14,10; 16,19 es la copa de la c\u00f3lera divina (cf. Is 51,17.22), mientras que en 17,4; 18,6 (cf. Jer 25,15.27) se trata de la \u00abcopa de oro (de la ramera) llena de abominaciones e impurezas de su prostituci\u00f3n\u00bb, conforme a la cual recibe el castigo. La palabra c\u00e1liz, que se encuentra en los relatos de la instituci\u00f3n, se refiere al \u00abc\u00e1liz de bendici\u00f3n\u00bb, sobre el que Jes\u00fas pronunci\u00f3 las palabras consecratorias y con el que se conclu\u00ed\u00ada la cena (pascual) jud\u00ed\u00ada (Mt ,27; Mc 14,23; Lc 22,20; 1 Cor 11,25; cf. adem\u00e1s 10,16.21.26.27.28). En cambio, la copa Lc 22,17 es la copa con que se abr\u00ed\u00ada la cena pascual, llamada \u00fas. -> eucarist\u00ed\u00ada; sacrificio de la nueva alianza.<\/p>\n<p>Rodr\u00ed\u00adguez Ruiz<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>Del lat\u00ed\u00adn calix, que indica un vaso  para beber, de cualquier forma y materia. Entre los objetos requeridos para la celebraci\u00f3n de la misa est\u00e1n los vasos sagrados, dignos de particular respeto; entre ellos est\u00e1n especialmente el c\u00e1liz y la patena, en los que se ofrecen, consagran y consumen el pan y el vino, Los cuatro relatos de la \u00faltima Cena mencionan expresamente el c\u00e1liz o copa (gr., pot\u00e9rion), del que beben todos los comensales seg\u00fan el ritual de la cena jud\u00ed\u00ada. Pero el c\u00e1liz tiene adem\u00e1s un rico significado simb\u00f3lico en la Biblia, Est\u00e1 el c\u00e1liz de la recompensa de Dios (Sal 16,5; 23,5), el de la ira de Dios (1s 51,17 = la copa de la c\u00f3lera que se derramar\u00e1 sobre los perseguidores; 1s 51,22; Sal 1 1,6; 75,9), el c\u00e1liz de la pasi\u00f3n (Mt 20,22 y en otros muchos pasajes).<\/p>\n<p>En 1 Cor 10,16, el c\u00e1liz de la bendici\u00f3n es s\u00ed\u00admbolo de la unidad de la Iglesia, comuni\u00f3n con la sangre de Cristo.<\/p>\n<p>En este texto se ve tambi\u00e9n el criterio  lit\u00fargico del \u00fanico c\u00e1liz sobre el altar.<\/p>\n<p>Los primeros c\u00e1lices eran de vidrio  pintado o dorado, pero desde el s. y se confeccionaron normalmente de metal precioso. Hov est\u00e1 mandado que los c\u00e1lices tengan la copa hecha de un material que no absorba los l\u00ed\u00adquidos, mientras que la base puede hacerse con materias diversas, s\u00f3lidas y decorosas. Si los vasos sagrados son de metal oxidable, tienen que estar habitualmente dorados por dentro, lo cual no es necesario si el metal es inoxidable y m\u00e1s noble que el oro. Seg\u00fan la tradici\u00f3n, el c\u00e1liz y la patena eran consagrados por el obispo con unci\u00f3n crismal. Hoy cualquier sacerdote puede bendecir el c\u00e1liz y la patena con una bendici\u00f3n particular, que normalmente se imparte durante la misa. De este modo se convierten en \u00abvasos sagrados\u00bb, en virtud de su finalidad exclusiva y permanente: la celebraci\u00f3n de la misa.<\/p>\n<p> R. Gerardi<\/p>\n<p> Blbl.: A. G, Martimort (ed.), Los vasos sagrados, en La Iglesia en oraci\u00f3n, Herder, Barcelona 1986, 235-236.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>poterion (potevrion, 4221), diminutivo de poter. Denota, primariamente, un vaso de beber; de ah\u00ed\u00ad, una copa: (a) literal (p.ej., Mat 10:42). La copa de bendici\u00f3n (1Co 10:16), recibe este nombre por la tercera (la cuarta seg\u00fan Edersheim) copa en la Fiesta de la Pascua jud\u00ed\u00ada, sobre la que se daba acci\u00f3n de gracias y alabanzas a Dios. Esta conexi\u00f3n no debe ser rechazada sobre la base de que la iglesia de Corinto no estuviera familiarizada con las costumbres jud\u00ed\u00adas. Que lo contrario era el caso se comprueba de 5.7; (b) figurativo, de la suerte o experiencia, gozosa o dolorosa (frecuente en los Salmos; cf. Psa 116:18  \u00abcopa de salvaci\u00f3n\u00bb); en el NT se usa con mucha frecuencia de los sufrimientos de Cristo (Mat 20:22,23; 26.39; Mc 10.38, 39; 14.36; Luk 22:42; Joh 18:11); tambi\u00e9n de los malos hechos de Babilonia (Rev 17:4; 18.6); de castigos divinos que han de caer (Rev 14:10; 16.19. Cf. Psa 11:6; 75.8; Isa 51:17; Jer 25:15; Eze 23:32-34; Zec 12:2). V\u00e9anse BEBER, COPA, VASO.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p>\n    Patena. Cortes\u00eda de Anzori Chikobaba  Caliz de P\u00edo IX. Fotograf\u00eda de la Revista Life  <\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Historia<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 C\u00e1lices de la Edad Media<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Legislaci\u00f3n hasta 1912<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Adjuntos del C\u00e1liz<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 El C\u00e1liz en el Arte<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Historia<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El c\u00e1liz ocupa el primer lugar entre los vasos sagrados, y, como figura de lenguaje, la copa material se usa a menudo como si fuese sin\u00f3nimo de la Preciosa Sangre misma.  \u201cLa copa de bendici\u00f3n que bendecimos\u201d, escribe San Pablo, \u201c\u00bfno es acaso comuni\u00f3n con la Sangre de Cristo?\u201d (1 Cor. 10,16).   No se ha conservado ninguna tradici\u00f3n fiable en relaci\u00f3n con el vaso usado por Cristo en la \u00daltima Cena.  En los siglos VI y VII se les hizo creer a los peregrinos a Jerusal\u00e9n que el c\u00e1liz aut\u00e9ntico se veneraba a\u00fan en la iglesia del Santo Sepulcro, y que el mismo ten\u00eda en su interior la esponja que se le present\u00f3 a Nuestro Salvador en el Calvario.  Curiosamente, mientras que Antonino de Piacenza se refiere a \u00e9l como hecho de \u00f3nix, San Adamnan, menos de un siglo m\u00e1s tarde, lo describe como una \u00abcopa de plata en la que cab\u00eda la medida de un sextario g\u00e1lico y con dos asas opuestas\u00bb (vea Geyer, Itinera Hierosolimitana, p\u00e1gs. 154, 173, 234, 305).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un per\u00edodo muy posterior otras dos copas han sido veneradas como el c\u00e1liz de la \u00daltima Cena.   Una, el sacro catino de G\u00e9nova, es m\u00e1s bien un plato que una copa y est\u00e1 hecho de vidrio verde, aunque por mucho tiempo se supuso que era una esmeralda, de catorce y media pulgadas de di\u00e1metro y de un valor inestimable.  El otro, en Valencia, Espa\u00f1a, es una copa de \u00e1gata.   El hecho es que toda la tradici\u00f3n no es confiable y de fecha posterior.   Nos referiremos m\u00e1s adelante a ella en el articulo GRIAL, y mientras tanto nos conformaremos con citar las palabras de San Juan Cris\u00f3stomo (Hom. 1 in Matt.):  \u201cLa mesa no era de plata, no era de oro el c\u00e1liz en el que Cristo dio a beber su sangre a sus disc\u00edpulos, y sin embargo, todo era precioso y verdaderamente apto para inspirar sobrecogimiento.\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la medida en que es posible recoger fragmentos de informaci\u00f3n sobre los c\u00e1lices en uso entre los primeros cristianos, la evidencia parece favorecer la prevalencia de vidrio, aunque tambi\u00e9n se usaban copas de metales preciosos y de inferiores, de marfil, madera e incluso de arcilla   (Vea Hefele, Beitr\u00e4ge, II, 323-5).   Un pasaje de San Ireneo (H\u00e6r., I, c. XIII) que describe un pretendido milagro obrado por Marco el Gn\u00f3stico, quien verti\u00f3 vino blanco en su copa y luego, despu\u00e9s de la oraci\u00f3n, mostr\u00f3 que el contenido era rojo, casi supone necesariamente un vaso de vidrio; y las patenas de vidrio (patenas vitreas) mencionadas en el \u00abLiber Pontificalis\u00bb bajo el pontificado de Ceferino (202-19), as\u00ed como ciertos pasajes en Tertuliano y San Jer\u00f3nimo, favorecen del todo la misma conclusi\u00f3n.   Sin embargo, la tendencia a utilizar preferentemente los metales preciosos se desarroll\u00f3 temprano.  San Agust\u00edn habla de dos c\u00e1lices de plata y seis de oro desenterrados en Cirta, \u00c1frica (Contra Crescon., III, c. XXIX), y San Juan Cris\u00f3stomo de un c\u00e1liz de oro engastado con piedras preciosas (Hom. 1 in Matt.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a forma, nuestra informaci\u00f3n principal en este primer per\u00edodo se deriva de ciertas representaciones, que se dice estaban destinados para c\u00e1lices eucar\u00edsticos, que se encuentran en los primeros mosaicos, sarc\u00f3fagos y otros monumentos del arte cristiano.   La prevalencia general de un tipo casi sin tallo, con forma de jarro con dos asas, nos inclina a creer que un recipiente de vidrio de este tipo descubierto en las catacumbas de Ostria en la Via Nomentana, y que ahora se conserva en el Museo de Letr\u00e1n, en realidad pudo haber sido un c\u00e1liz. En una fecha temprana se hizo com\u00fan inscribir el nombre del donante sobre los vasos costosos regalados a las iglesias.   As\u00ed se sabe que Gala Placidia (m. 450) ofreci\u00f3 un c\u00e1liz con tal inscripci\u00f3n a la iglesia de Zacar\u00edas, en R\u00e1vena, y el emperador Valentiniano III envi\u00f3 otro a la iglesia de Brive.  Estas copas se conoc\u00edan a veces como calices literati.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer ejemplar de un c\u00e1liz de cuyo prop\u00f3sito original podemos estar razonablemente seguros es el c\u00e1liz de Chelles, conservado hasta la Revoluci\u00f3n Francesa y que se cre\u00eda haber sido realizado por, o por lo menos hasta la fecha desde el momento de, el famoso art\u00edfice de San Eligio de Noyon, que muri\u00f3 en 659.   El material era oro, ricamente decorado con esmaltes y piedras preciosas. En la forma, era sin asas y al igual que un vaso para apios, con una copa muy profunda y sin tallo, pero la copa se un\u00eda a la base con un nudo, que bajo el nombre de nodus o pomellum se convirti\u00f3 en un rasgo muy caracter\u00edstico en los c\u00e1lices de la Edad Media.   En muchos de los ejemplares descritos o conservados de los per\u00edodos merovingio, carolingio y rom\u00e1nico, es posible hacer una distinci\u00f3n entre el c\u00e1liz del sacrificio ordinario utilizado por los obispos y sacerdotes en la Misa y los c\u00e1lices ministeriales destinados a la comuni\u00f3n de los fieles en Pascua y otras estaciones del a\u00f1o, cuando muchos comulgan.  Estos \u00faltimos c\u00e1lices son de tama\u00f1o considerable y a menudo, aunque no siempre, tienen asas, lo cual, es f\u00e1cil de entender, habr\u00eda ofrecido mayor seguridad contra accidentes cuando el vaso sagrado se llevaba a los labios de cada comulgante por turno.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una \u00e9poca primitiva y b\u00e1rbara debieron haber sido considerables las dificultades pr\u00e1cticas de la Comuni\u00f3n bajo la especie de vino, y no es de extra\u00f1ar que a partir del periodo carolingio se adoptase el dispositivo de la utilizaci\u00f3n de un tubo o ca\u00f1a (conocido por una variedad de nombres, fistula, tuellus, canna, arundo, pipa, calamus, siphon, etc.) para la Comuni\u00f3n tanto del clero como del pueblo.  Al presente (1912) en la Misa mayor papal solemne, se trae el c\u00e1liz desde el altar hasta el Papa en su trono, y el pont\u00edfice absorbe su contenido a trav\u00e9s de una pajilla dorada.   Esta pr\u00e1ctica tambi\u00e9n se prolong\u00f3 hasta la reforma entre los cistercienses.\n<\/p>\n<h2>C\u00e1lices de la Edad Media<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">De los c\u00e1lices anteriores a la \u00e9poca de Carlomagno los ejemplares existentes son tan escasos y tan dudosos que es casi imposible la generalizaci\u00f3n de cualquier tipo.  Adem\u00e1s del ya mencionado c\u00e1liz de Chelles, ahora destruido, s\u00f3lo dos de \u00e9stos todav\u00eda conservados se pueden referir confiadamente a una fecha anterior al a\u00f1o 800.   El m\u00e1s notable de ellos es el de Tassilo, que lleva la inscripci\u00f3n TASSILO DUX FORTIS + LUITPIRG VIRGA (sic) REGALIS.  Esta hermosa pieza de orfebrer\u00eda exhibe una copa en forma de huevo unida por un nudo a una base c\u00f3nica peque\u00f1a.   El car\u00e1cter de la ornamentaci\u00f3n muestra claramente el predominio de las influencias irlandesas, aunque no sea en realidad el trabajo de un artesano de Irlanda. M\u00e1s sencillo en el dise\u00f1o, pero muy similar en forma, es el c\u00e1liz que se dice perteneci\u00f3 a San Ledger.   Su car\u00e1cter eucar\u00edstico se demostr\u00f3 sin lugar a dudas por la inscripci\u00f3n que lleva: HIC CALIX SANGVINIS DNI IHV XTI.  Si, como es posible, estas palabras tienen la intenci\u00f3n de formar un cronograma, dan la fecha del a\u00f1o  788.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del per\u00edodo siguiente, con mucho, el ejemplo m\u00e1s notable conservado es la magn\u00edfica reliquia del arte irland\u00e9s conocida como el C\u00e1liz de Ardagh, por el lugar cerca del cual fue descubierto accidentalmente en 1868. Se trata de un c\u00e1liz \u00abministerial\u00bb, el cual tiene dos asas.   Mide siete pulgadas de altura, pero tanto como nueve y media pulgadas de di\u00e1metro, y el recipiente es capaz de contener casi tres litros de l\u00edquido. El material es plata aleada con cobre, pero en su maravillosa ornamentaci\u00f3n, que consiste mayormente de patrones entrelazados y ricos esmaltes, se ha usado oro y otros metales.   Una inscripci\u00f3n en caracteres antiguos muy interesantes, simplemente da los nombres de los Doce Ap\u00f3stoles, una lista, por supuesto, altamente sugestiva de la \u00daltima Cena.   La fecha asignada por conjeturas a esta obra maestra a partir de las letras de la inscripci\u00f3n es el siglo IX o X.   Pero en cualquier caso, la ampliaci\u00f3n de la copa y la base firme y amplia indican un desarrollo que es notable en casi todos los c\u00e1lices de la \u00e9poca rom\u00e1nica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El c\u00e1liz conocido como el de San Gozlin, obispo de Toul (922-62), a\u00fan se conserva en la catedral de Nancy. En su forma amplia, baja y circular se parece mucho al \u00faltimo c\u00e1liz nombrado.   Otro hermos\u00edsimo c\u00e1liz ministerial con asas, pero de fecha posterior (\u00bfsiglo XII?), es el de la Abad\u00eda de Wilten]] en el Tirol.   Cabe a\u00f1adir que, aunque estas tazas de mango doble de metal precioso eran, sin duda, destinadas principalmente a la Comuni\u00f3n de las personas, tambi\u00e9n en las grandes ocasiones el celebrante las utilizaba en el Santo Sacrificio.   El fresco en la cripta de la iglesia de San Clemente en Roma (\u00bfsiglo XI?), que representa la Misa de San Clemente, muestra un c\u00e1liz con dos asas sobre el altar, y lo mismo se puede ver en el famoso panel de marfil lit\u00fargico de la colecci\u00f3n Spitza (Kraus, Christliche Kunst, II, 18).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, es cierto que los c\u00e1lices com\u00fanmente usados para las Misas privadas de los p\u00e1rrocos y monjes eran de un car\u00e1cter m\u00e1s simple, y en los siglos VIII, IX y siguientes se dedic\u00f3 mucha legislaci\u00f3n a asegurar que los c\u00e1lices se hiciesen de un material adecuado.   A partir de una observaci\u00f3n atribuida a San Bonifacio (c. 740), que en los primeros tiempos de la Iglesia, los sacerdotes eran de oro y los c\u00e1lices de madera, pero que ahora los c\u00e1lices de oro y los sacerdotes de madera, se puede inferir que habr\u00eda favorecido la sencillez en los muebles del altar, pero los decretos sinodales de este per\u00edodo s\u00f3lo se dirig\u00edan a la fomentar una reverencia adecuada hacia la Misa.  Inglaterrra parece haber tomado la delantera en este asunto, y en todo caso, los c\u00e1nones ingleses pueden ser citados como t\u00edpicos de los que poco despu\u00e9s se aplicaron en todas partes. As\u00ed, el Concilio de Celchyth (Chelsea) prohibi\u00f3 el uso de c\u00e1lices o patenas de cuerno quod de sanguine sunt, y los c\u00e1nones aprobados en el reinado de Edgar, bajo San Dunstan, ordenaban que todos los c\u00e1lices en los que se \u201cconsagra la Eucarist\u00eda\u201d deben ser de trabajo fundido (calic gegoten) y que ninguna debe ser santificada en un recipiente de madera.   Las leyes de los sacerdotes de Northumbria le impuso una multa a todos los que \u00abconsagraran la Eucarist\u00eda\u00bb en un c\u00e1liz de madera; y los llamados c\u00e1nones de Aelfric repitieron la orden de que se deb\u00edan usar c\u00e1lices de material fundido, oro, plata, vidrio (glaesen) o esta\u00f1o, no de cuerno, y no especialmente de madera.   Se rechazaba el cuerno ya que la sangre hab\u00eda entrado en su composici\u00f3n. Probablemente, sin embargo, el decreto m\u00e1s famoso fue el incluido en el \u00abCorpus Juris\u00bb (cap. XLV, dist. I, de consecratione) \u00abque el c\u00e1liz del Se\u00f1or, junto con la patena, si no de oro, deben  ser hechos totalmente de plata.   Sin embargo, si alguien es tan pobre, que al menos tenga un c\u00e1liz de esta\u00f1o. El c\u00e1liz no debe ser de lat\u00f3n o de cobre, ya que genera \u00f3xido (es decir, cardenillo), que provoca n\u00e1useas. Y que nadie se atreva a celebrar la Misa con un c\u00e1liz de madera o de cristal \u00ab. Este decreto se atribuye tradicionalmente a cierto concilio de Reims, pero Hefele es incapaz de identificarlo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el siglo XI en adelante, sobreviven suficientes c\u00e1lices y representaciones de c\u00e1lices que nos permiten sacar conclusiones respecto a la evoluci\u00f3n de su forma. Un nudo redondo, tallo corto, base firme y amplia, y la copa amplia, m\u00e1s bien llana, son caracter\u00edsticos del per\u00edodo temprano.  Uno de los ejemplos existentes m\u00e1s rico es el c\u00e1liz conocido como el de San Remigio. Es notable por la inscripci\u00f3n maldiciente grabada en su base:   QUICUNQUE HUNC CALICEM INVADIAVERIT VEL AB HAC ECCLESIA REMENSI ALIQUO MODO ALIENAVERIT ANATHEMA SIT. FIAT AMEN.   En el siglo XIII, mientras que la copa del c\u00e1liz com\u00fan sigue siendo amplia y m\u00e1s bien baja, y la base y el nudo son de forma circular, encontramos un cierto desarrollo del tallo.   Por otro lado la copa, en un gran n\u00famero de ejemplos del siglo XIV, tiende a asumir una forma c\u00f3nica o de embudo, mientras que el tallo y el nudo se vuelven angulares, o prism\u00e1ticos en secci\u00f3n, generalmente hexagonales.   La base a menudo se divide en seis l\u00f3bulos para coincidir con el tallo, y el nudo mismo a veces se resuelve en un grupo de bollones o bultos, que en algunos ejemplares del siglo XV dan lugar a una masa de adornos de arquer\u00eda y arquitect\u00f3nicos creada con figuras.    El tallo es al mismo tiempo alargado y se vuelve mucho m\u00e1s alto.   Por otro lado, bajo las influencias renacentistas la ornamentaci\u00f3n en los ejemplos m\u00e1s suntuosos de c\u00e1lices es a menudo excesiva, y se disipa en la forma de trabajo repujado figurado sobre la base y el tallo.   La copa casi siempre asume una forma de tulip\u00e1n, que contin\u00faa durante los siglos XVII y XVIII, mientras que la altura del c\u00e1liz aumenta en gran medida. Con esto, en el siglo XVII, a menudo iba un tallo muy delgado, o tambi\u00e9n una base totalmente inadecuada, por lo que muchos c\u00e1lices de este per\u00edodo dejan la impresi\u00f3n bien fundada de ser fr\u00e1giles o demasiado pesados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cuesti\u00f3n de la restricci\u00f3n de la Comuni\u00f3n bajo ambas especies y la consecuente retirada del c\u00e1liz de los laicos es un asunto de cierta oscuridad, y no pertenece al presente art\u00edculo.  En muchos lugares donde ya no se daba la Preciosa Sangre al pueblo, parece que para reconciliarlos m\u00e1s f\u00e1cilmente al cambio, se le presentaba a cada comulgante una copa que conten\u00eda simple vino seg\u00fan iban saliendo del presbiterio despu\u00e9s de haber recibido la Sagrada Hostia.   Se les ordenaba a los p\u00e1rrocos que explicasen cuidadosamente a la gente que \u00e9ste era s\u00f3lo vino ordinario para que pudiesen tragar la hostia m\u00e1s f\u00e1cilmente. Esta pr\u00e1ctica, llamada purificatio, se sigue imponiendo como parte del rito de la Comuni\u00f3n general para el d\u00eda de Pascua en el \u00abCaeremoniale Episcoporum\u00bb (II, cap. XXIX).   Probablemente para este prop\u00f3sito se reservaba un c\u00e1liz especial de gran capacidad.  Como lo fue, muy probablemente, un c\u00e1liz de gran capacidad, con asas, parece imposible distinguir tal copa del calix ministerialis de \u00e9pocas anteriores. Otro tipo de copa mencionada por los arque\u00f3logos es la que se dice se utilizaba despu\u00e9s del bautismo para darles leche y miel a los ne\u00f3fitos, pero no parece conocerse ning\u00fan ejemplo sobreviviente definido de tal envase.\n<\/p>\n<h2>Legislaci\u00f3n hasta 1912<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con la legislaci\u00f3n vigente (1912) de la Iglesia el c\u00e1liz, o por lo menos la copa del mismo, debe hacerse ya sea de oro o de plata, y en este \u00faltimo caso, el recipiente debe ser dorado en el interior.  En circunstancias de extrema pobreza o en tiempo de persecuci\u00f3n se puede permitir un calix stanneus (de esta\u00f1o), pero el recipiente de \u00e9ste tambi\u00e9n, al igual que la superficie superior de la patena, debe ser dorado.   Antes de que el c\u00e1liz y la patena se utilicen en el Sacrificio de la Misa requieren la consagraci\u00f3n. Este rito se lleva a cabo de acuerdo a una forma especial contenida en el \u00abPontifical\u00bb, y que implica el uso del santo crisma.   La consagraci\u00f3n debe ser realizada por un obispo (o, en el caso de los c\u00e1lices para uso mon\u00e1stico, por un abad que posea el privilegio), y un obispo no puede de una manera com\u00fan delegar en un sacerdote para llevar a cabo esta funci\u00f3n en su lugar.    Adem\u00e1s, si el c\u00e1liz pierden su consagraci\u00f3n, &#8212;lo cual ocurre, por ejemplo si se rompe o se perfora la copa, o incluso si se ha tenido que enviar para que la copa sea redorada&#8212; es necesario que el obispo la vuelva a consagrar antes que se pueda utilizar de nuevo.  En rigor, s\u00f3lo a los sacerdotes y a los di\u00e1conos se les permite tocar el c\u00e1liz o la patena, pero a menudo se les concede licencia a los sacristanes y a aquellos designados oficialmente para hacerse cargo de las vestimentas y los vasos sagrados.\n<\/p>\n<h2>Adjuntos del C\u00e1liz<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los adjuntos del c\u00e1liz son el corporal, el purificador, la palia, la bolsa de corporales y el velo del c\u00e1liz.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El corporal ser\u00e1 considerado separadamente.  Vea el art\u00edculo CORPORAL.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El purificador (purificatorium o m\u00e1s antiguamente emunctorium) ahora consiste de un trozo rectangular de lino doblado dos veces por lo general a lo largo y tendido sobre la parte superior del c\u00e1liz. Se utiliza para limpiar y secar el c\u00e1liz, o la patena o los labios del sacerdote, por ejemplo, despu\u00e9s de las abluciones.   A diferencia del corporal y la palia, no requiere una bendici\u00f3n especial. En la Edad Media no era habitual, como lo es hoy d\u00eda, que cada sacerdote tuviese un purificador propio, frecuentemente renovado, pero parece ser que un pa\u00f1o de este tipo se manten\u00eda sobre el altar para ser usado en com\u00fan por todos.  Vea art\u00edculo pa\u00f1os de altar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palia es un peque\u00f1o cuadrado de lino r\u00edgido adornado con una cruz, que se coloca sobre el orificio del c\u00e1liz para proteger su contenido de las moscas y el polvo. La palabra pallium, o palla, fue originalmente utilizado para todo tipo de cubiertas, en particular lo que ahora llamamos manteles de altar y tambi\u00e9n para el corporal.  Incluso en San Gregorio de Tours (Hist. Franc., VII, XXII) leemos sobre los dones sagrados velados por una palia, que era probablemente alguna especie de corporal.  Pero para la \u00e9poca de San Anselmo (c. 1100) parece haber crecido la costumbre en algunos lugares de la utilizaci\u00f3n de dos corporales en el altar. Uno se extend\u00eda afuera, y sobre \u00e9l se colocaban el c\u00e1liz y la hostia.  El otro, doblado m\u00e1s peque\u00f1o, s\u00f3lo serv\u00eda para cubrir el c\u00e1liz (ver Giorgi, Liturgia Rom. Pont., II, 220, III, 79-81). Este corporal doblado ahora es representado por el peque\u00f1o disco de lino que llamamos la palia.   En una \u00e9poca estaba prohibido cubrir la palia con seda o ricos bordados de seda; ahora bien la parte de arriba puede ser de seda y bordado, pero la parte de abajo, que hace contacto con el c\u00e1liz, todav\u00eda debe ser de lino.   La identidad original de la palia y el corporal se ilustra adem\u00e1s por el hecho de que ambos igualmente requieren ser especialmente bendecidos antes de su uso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El velo del c\u00e1liz y la bolsa de corporales son de introducci\u00f3n relativamente reciente.    Incluso Burchard, el compilador del \u00abOrdo Missae\u00bb (1502), representado ahora por las rubric\u00e6s generales del Misal Romano, supone que el sacerdote llevaba el c\u00e1liz y la patena al altar en un sacculum o lintheum , que parece haber sido el ancestro del velo actual.   La bolsa de corporales, que es simplemente una cubierta usada para evitar que el corporal se manche, y por cuya raz\u00f3n era conocido en Inglaterra como \u201ccubierta de corporas\u201d, es algo antigua.  Varias bolsas medievales se conservan todav\u00eda en la colecci\u00f3n en Danzig.  Hoy d\u00eda tanto la bolsa como el velo se hacen generalmente del mismo material que el del conjunto de vestimentas a las que pertenecen, y son ornamentados de manera similar.\n<\/p>\n<h2>El C\u00e1liz en el Arte<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de lo dicho, se hace claro que el c\u00e1liz, como el m\u00e1s importante de todos los vasos sagrados en el uso de la iglesia, debe haber ejercido una influencia incalculable en el desarrollo temprano de la orfebrer\u00eda.      Tales monumentos como el c\u00e1liz de Ardagh y el c\u00e1liz Tassilo, ambos de origen irland\u00e9s, son casi \u00fanicos en la informaci\u00f3n que proveen de una habilidad mec\u00e1nica y riqueza de ornamentaci\u00f3n de otro modo insospechadas, sobre todo en materia de esmaltes, en una \u00e9poca remota y b\u00e1rbara.    Los primeros documentos relacionados con la vida de San Patricio revelan el hecho de que los art\u00edfices de c\u00e1lices y campanas ten\u00edan un cierto estatus que en esa \u00e9poca primitiva gan\u00f3 el respeto para las artes de la paz. El c\u00e1liz de una manera particular se identific\u00f3 con el sacerdocio.  Este vaso sagrado, que ahora se coloca sobre el f\u00e9retro del sacerdote durante sus exequias, recuerda el momento en que un peque\u00f1o c\u00e1liz de metal o de cera era enterrado con \u00e9l en su tumba; y el c\u00e1liz que es el emblema reconocido de tantos santos &#8212;por ejemplo, San Juan Evangelista&#8212; sugiere en muchos casos la promesa hecha por Cristo a sus seguidores: \u00abSi hab\u00e9is de beber cosa mort\u00edfera, no os har\u00e1 da\u00f1o\u00bb.   Para tratar de ilustrar las caracter\u00edsticas de la obra art\u00edstica de plata en los diferentes pa\u00edses de Europa nos llevar\u00eda demasiado lejos. Pero es mucho que desear que por el favor demostrado por un buen material, mano de obra h\u00e1bil, y un tipo de arte puro, los c\u00e1lices construidos para el uso lit\u00fargico de la Iglesia todav\u00eda pueden servir como un est\u00edmulo de todo lo que hay de mejor en el arte del trabajador en los metales preciosos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  HISTORY AND ARCH\u00c6LOGY-HEFELE, Beitr\u00e4ge zur Kirchengeschichte (T\u00fcbingen, 1864), II, 322-30; ROHAULT DE FLEURY, La Messe (Par\u00eds, 1886), Vol. IV, una obra que contiene por mucho la major colecci\u00f3n de c\u00e1lices medievales; B\u00c4UMER, en Kirchenlex. s.v. KELCH; THALHOFER, Litugik (Friburgo, 1890), I; BOCK en el Jahrbuch de la Comisi\u00f3n Central de Viena, IV; WEISS, en el Mittheilungen de la Comisi\u00f3n Central de Viena, IV; REUSENS, El\u00e9ments d&#8217;arch\u00e9ologie chr\u00e9t. (Aquisgr\u00e1n, 1885), I, 232, 460, II, 320; OTTE, Handbuch der Kunst-Archeologie (1886), I; LINAS, Orf\u00e8vrerie M\u00e9rovingienne (Par\u00eds, 1864); CORBLET, Histoire de l&#8217;Eucharistie (Par\u00eds, 1886), II, 241-273; BERGNER, Handbuch der kirchlichen Kunstalterh\u00fcmer (Leipsig, 1905), 320-27; WILLIAMS, The Arts and Crafts of Spain (3 vols., Londres, 1907)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ECCLESIASTICAL LAW.-BARBIER DE MONTAULT, Le mobilier eccl\u00e9siastique (2 vols., Par\u00eds, 1887)&#160;; VAN DER STAPPEN, Sacra Liturgia (Mechlin, 1903), III, 96-110; WERNZ, Jus Decretalium (Roma, 1903), III.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Thurston, Herbert. \u00abChalice.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 3. New York: Robert Appleton Company, 1908. 18 Mar. 2012 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/03561a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Copa, Vasija, Vaso Psa 75:8 el c est\u00e1 en la mano de Jehov\u00e1, y el Isa 51:17 Jerusal\u00e9n, que bebiste .. el c de su ira Eze 23:33 llena .. de dolor por el c de soledad Hab 2:16 el c de la .. de Jehov\u00e1 vendr\u00e1 hasta ti Rev 16:19 darle el c &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/caliz\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCALIZ\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-4837","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4837","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4837"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4837\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4837"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4837"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4837"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}