{"id":4863,"date":"2016-02-05T00:40:58","date_gmt":"2016-02-05T05:40:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/deuteronomio\/"},"modified":"2016-02-05T00:40:58","modified_gmt":"2016-02-05T05:40:58","slug":"deuteronomio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/deuteronomio\/","title":{"rendered":"DEUTERONOMIO"},"content":{"rendered":"<p>griego deuteros, segunda, y nomos, ley. Quinto libro del    A. T. y \u00faltimo del Pentateuco o Tor\u00e1, Los cinco libros de Mois\u00e9s. D., o Segunda Ley, es el nombre que le da la versi\u00f3n griega de la Septuaginta; sin embargo, no corresponde a su contenido, puesto que no se trata de una nueva legislaci\u00f3n o segunda ley, ni una simple repetici\u00f3n del c\u00f3digo de la alianza, que est\u00e1 en Ex 21 a 23, sino m\u00e1s bien de un conjunto de homil\u00ed\u00adas sobre el amor a la Ley, la reiteraci\u00f3n de la misma y la exhortaci\u00f3n a su cumplimiento, as\u00ed\u00ad como sobre la gratitud por la d\u00e1diva de la Tierra Prometida, que significa la libertad del pueblo israelita, pues ha pasado de la oscuridad de la esclavitud en Egipto a la luz. Los jud\u00ed\u00ados toman la primera palabra del texto para titular el libro, Debarim, que significa palabras, como se lee al comienzo: \u2020\u0153Estas son las palabras que dijo Mois\u00e9s a todo Israel al otro lado del Jord\u00e1n\u2020\u009d, Dt 1, 1.   Aunque en los libros del Pentateuco no se expresa que sea Mois\u00e9s su autor,  la tradici\u00f3n as\u00ed\u00ad lo ha considerado, y en el caso del D., hay que decir que en \u00e9l se narra la muerte de Mois\u00e9s, Dt 34, 1-8, lo que indica que no es de su autor\u00ed\u00ada. Seguramente, el D. surge del c\u00ed\u00adrculos de levitas del reino de Israel,  fieles al yahvismo, a la pureza de la religi\u00f3n, en contraposici\u00f3n al sincretismo propio de los soberanos de Samar\u00ed\u00ada. Tras la destrucci\u00f3n del reino de Israel, en el a\u00f1o 721 a. C., estos levitas pasaron al sur, donde se hab\u00ed\u00adan corrompido las costumbres, donde se dio, por esta raz\u00f3n, la gran reforma religiosa del rey Jos\u00ed\u00adas, 640-609 a. C., basada, precisamente, en el manuscrito de la Ley encontrado en el Templo, 2 R 22; 2 Cro 34, que algunos estudiosos de las Escrituras consideran la primera redacci\u00f3n del D., y la primera canonizaci\u00f3n. El \u2020\u0153libro de la Ley\u2020\u009d, como se le llama en 2 S 22, 8, o \u2020\u0153libro de la alianza\u2020\u009d, como en 2 S 23, 2 y 21, tal vez estuvo escondido durante el reinado del imp\u00ed\u00ado Manas\u00e9s, 687-642 a. C.<\/p>\n<p>En la estructura del D. podemos ver estas partes: una introducci\u00f3n  hist\u00f3rica, primer discurso de Mois\u00e9s, recapitulaci\u00f3n de los hechos sucedidos en el \u00e9xodo, la estancia en el Sina\u00ed\u00ad, la partida de los israelitas desde aqu\u00ed\u00ad hasta la llegada a los territorios de Moab, donde se recuerdan los beneficios del Se\u00f1or concedidos a los que le han sido fieles, cap\u00ed\u00adtulo 1 al 4. En los dos cap\u00ed\u00adtulos siguientes se encuentra el segundo discurso de Mois\u00e9s, introductorio del C\u00f3digo deuteron\u00f3mico, y, como en el primero, rememora hechos hist\u00f3ricos, como la teofan\u00ed\u00ada en la monta\u00f1a del  Horeb y los diez mandamientos, as\u00ed\u00ad como la exhortaci\u00f3n a cumplirlos.<\/p>\n<p>Luego del cap\u00ed\u00adtulo 7 al 26, se encuentra la legislaci\u00f3n cultual, criminal,  familiar y social, es decir, el gran C\u00f3digo deuteron\u00f3mico, el texto de la Alianza, a manera de documento contractual, seg\u00fan el cual, si los israelitas cumplen los mandamientos y preceptos de Yahv\u00e9h, ellos ser\u00e1n su pueblo y \u00e9l, entonces, ser\u00e1 su Dios. En el cap\u00ed\u00adtulo 27 y el 28, est\u00e1n las bendiciones y maldiciones; en un rito, las doce tribus se dividen en dos grupos, uno de los cuales se har\u00e1 en el monte Garizim para decir las bendiciones al pueblo; el otro, en el monte Ebal, para las maldiciones.<\/p>\n<p>Los levitas dir\u00e1n en voz alta cada una de las maldiciones y el pueblo  responder\u00e1 \u2020\u0153am\u00e9n\u2020\u009d. Si los israelitas guardan los mandamiento de Yahv\u00e9h,  recibir\u00e1n la recompensa, de lo contrario les sobrevendr\u00e1n los males, que aqu\u00ed\u00ad se expresan en lenguaje prof\u00e9tico, recordando la esclavitud en Egipto y anunciando una nueva cautividad. Del cap\u00ed\u00adtulo 29 al 34, se encuentran los \u00faltimos discursos y hechos de la vida de Mois\u00e9s; la investidura de Josu\u00e9 por Yahv\u00e9h como sucesor de Mois\u00e9s; el mandato a los sacerdotes de hacer la lectura p\u00fablica de la Ley cada a\u00f1o sab\u00e1tico, en la Fiesta de los Tabern\u00e1culos; el C\u00e1ntico de Mois\u00e9s, en el que se exalta el poder del Dios de los israelitas, \u00fanico Dios verdadero, as\u00ed\u00ad como tambi\u00e9n se proclama la perfecci\u00f3n de cuanto ha hecho el Se\u00f1or; las bendiciones de Mois\u00e9s a las doce tribus, que es el testamento, como lo fueron las bendiciones de Jacob a sus hijos, Gn 49; y, por \u00faltimo, la muerte de Mois\u00e9s, en el pa\u00ed\u00ads de Moab, sin haber entrado en la Tierra Prometida, de la que s\u00ed\u00ad tom\u00f3 posesi\u00f3n el pueblo de Israel.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(gr., Deuteronomion, segunda ley). a plena vista del Cana\u00e1n al cual no se le permitir\u00ed\u00ada entrar, Mois\u00e9s junt\u00f3 a las huestes de Israel a su alrededor para sus discursos de despedida. Estos, ubicados en el marco hist\u00f3rico de varios breves pasajes narrativos, forman el libro de Deuteronomio.<\/p>\n<p>El t\u00ed\u00adtulo espa\u00f1ol se basa en la traducci\u00f3n equivocada de la LXX de la frase una copia de esta ley (Deu 17:18). El nombre jud\u00ed\u00ado debarim, palabras, viene de la frase inicial: Estas son las palabras que habl\u00f3 Mois\u00e9s (1:1). El t\u00ed\u00adtulo es apto porque enfoca la atenci\u00f3n en una pauta de la singular naturaleza literaria del libro; los tratados impuestos por los antiguos se\u00f1ores imperiales sobre sus vasallos comenzaban con una expresi\u00f3n similar.<\/p>\n<p>Deuteronomio es el texto de las palabras de un pacto de soberan\u00ed\u00ada feudal entre el Se\u00f1or del cielo por la mediaci\u00f3n de Mois\u00e9s y el pueblo servidor Israel m\u00e1s all\u00e1 del Jord\u00e1n.<\/p>\n<p>Los discursos de Mois\u00e9s datan del \u00faltimo mes de los 40 a\u00f1os de vagar por el desierto (Deu 1:3) y se dice que Mois\u00e9s no s\u00f3lo los habl\u00f3 sino que los escribi\u00f3 (Deu 31:9, Deu 31:24; compararDeu 31:22). Jes\u00fas afirm\u00f3 la paternidad mosaica de la ley, es decir, el Pentateuco (comparar Mar 10:5; Mar 12:26; Joh 5:46-47; Joh 7:19). Por lo tanto, los estudiosos cristianos ortodoxos se unen a la antigua tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada y cristiana para sostener la paternidad mosaica de Deuteronomio as\u00ed\u00ad como de los primero cuatro libros del Pentateuco.<\/p>\n<p>La conformidad de la estructura total con el patr\u00f3n de los tratados de soberan\u00ed\u00ada feudal que datan del segundo milenio a. de J.C. evidencian la unidad, antig\u00fcedad y autenticidad de Deuteronomio. El patr\u00f3n cl\u00e1sico de los pactos consist\u00ed\u00ada de las siguientes secciones: pre\u00e1mbulo, pr\u00f3logo hist\u00f3rico, estipulaciones, maldiciones y bendiciones, invocaci\u00f3n de las deidades de los juramentos, indicaciones para depositar documentos duplicados del tratado en santuarios y la proclamaci\u00f3n peri\u00f3dica del tratado al pueblo vasallo.<\/p>\n<p>En esencia, \u00e9ste es el bosquejo de Deuteronomio:<\/p>\n<p>\tI . Pre\u00e1mbulo: Mediador del pacto (Deu 1:1-5).<\/p>\n<p>\tII. Pr\u00f3logo hist\u00f3rico: Historia del pacto (Deu 1:6\u2014Deu 4:49).<br \/>\n\tII. Pr\u00f3logo hist\u00f3rico: Historia del pacto (Deu 1:6\u2014Deu 4:49).<br \/>\n\tIII. Estipulaciones: Vida del pacto (5\u201426).<br \/>\n\tIV. Maldiciones y bendiciones: Ratificaci\u00f3n  del pacto (27\u201430).<br \/>\n\tV. Disposiciones para la sucesi\u00f3n: Continuidad  del pacto (31\u201434).<\/p>\n<p>En Deu 1:1-5 se identifica a Mois\u00e9s como el narrador, el representante del Se\u00f1or. Deu 1:6\u2014Deu 4:49 es un resumen del trato pasado de Dios en cuanto a los pactos con Israel desde Horeb hasta Moab y sirve para avivar la reverencia y la gratitud como motivos para una consagraci\u00f3n renovada. Con el 5:26 se pone en claro que cuando se renovaban los pactos se repet\u00ed\u00adan las obligaciones previas y se las actualizaba. Es as\u00ed\u00ad que los cap\u00ed\u00adtulos 5\u201411 repasan el Dec\u00e1logo con su obligaci\u00f3n principal de fidelidad a Jehovah, mientras que los cap\u00ed\u00adtulos 12\u201426 en gran medida renuevan las estipulaciones del Libro del Pacto (\u00e9xodo 21\u201433) y dem\u00e1s legislaci\u00f3n sina\u00ed\u00adtica, adapt\u00e1ndose donde hace falta a las nuevas condiciones que le aguardan a Israel en Cana\u00e1n. En los cap\u00ed\u00adtulos 27\u201430 primero se dan indicaciones para que Josu\u00e9 dirija el acto futuro y final de esta renovaci\u00f3n del pacto en Cana\u00e1n (cap. 27). Mois\u00e9s entonces pronuncia las bendiciones y las maldiciones como motivos para la ratificaci\u00f3n inmediata del pacto por Israel, pero tambi\u00e9n como profec\u00ed\u00ada del futuro de Israel hasta su exilio y restauraci\u00f3n finales (cap\u00ed\u00adtulos 28\u201430). En los cap\u00ed\u00adtulos 31\u201434 se preparara para la continuidad del liderazgo (por medio de Josu\u00e9) y la lectura peri\u00f3dica del documento del pacto y una canci\u00f3n prof\u00e9tica de testimonio del pacto (cap\u00ed\u00adtulos 31 y 32). El libro termina con las bendiciones finales y la muerte de Mois\u00e9s (cap\u00ed\u00adtulos 33 y 34).<\/p>\n<p>Deuteronomio es la exposici\u00f3n a gran escala en la Biblia del concepto del pacto y demuestra que, lejos de ser un contrato entre dos partes, el pacto de Dios con su pueblo es una proclamaci\u00f3n de su soberan\u00ed\u00ada y un instrumento para atraer a sus elegidos hacia s\u00ed\u00ad en un compromiso de alianza absoluta.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(segunda ley).<\/p>\n<p> El quinto libro de la Biblia, el de la \u00abobediencia\u00bb, que se lo deb\u00ed\u00ada saber muy bien Jes\u00fas, porque lo cit\u00f3 en las tres tentaciones del diablo, en Mt.4 y Lc.4 y en el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a,  Mat 5:21-48.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, LIBR CRIT LIAT<\/p>\n<p>vet, (a) Es un t\u00e9rmino griego que significa \u00absegunda ley\u00bb o \u00abreiteraci\u00f3n de la ley\u00bb, y que designa al quinto libro del Pentateuco; proviene del nombre dado a este libro en la LXX, para traducir la expresi\u00f3n \u00abcopia de la ley\u00bb en Dt. 17:18. Sin embargo, esta expresi\u00f3n es desafortunada, por cuanto este libro no es una mera repetici\u00f3n o copia de la ley ya promulgada. Se trata de una recapitulaci\u00f3n, hecha durante circunstancias particulares, y con un prop\u00f3sito especial. En el Exodo, Lev\u00ed\u00adtico y N\u00fameros, la legislaci\u00f3n es presentada en ocasi\u00f3n de su promulgaci\u00f3n. La ocasi\u00f3n o fecha de la recepci\u00f3n de las sucesivas secciones son ordinariamente indicadas, y se declara de cada grupo de estatutos. por separado, que proviene de Dios. Como contraste, en Deuteronomio la ley es presentada como un conjunto, y comentada hasta cierto punto. Al darse Deuteronomio, hab\u00ed\u00adan ya transcurrido 38 a\u00f1os desde que se hab\u00ed\u00adan dado la mayor parte de las disposiciones de la legislaci\u00f3n. La nueva generaci\u00f3n estaba en v\u00ed\u00adsperas de apoderarse de Cana\u00e1n, y es aqu\u00ed\u00ad convocada a fin de escuchar la ley de la naci\u00f3n, para aprender a aplicar sus principios a las nuevas circunstancias que se avecinaban, de ver con mayor claridad su sentido espiritual, y de entrar con pleno conocimiento de causa en la alianza hecha con sus padres. En lugar de Dios dirigiendo la palabra a Mois\u00e9s, tenemos aqu\u00ed\u00ad a Mois\u00e9s dirigiendo, por orden de Dios, la palabra al pueblo (Dt. 1:1-4; 5:1; 29:1). El libro se compone principalmente de 3 exposiciones, consignadas por escrito, y sobre cuya base la alianza es solemnemente renovada (Dt. 1-30). (b) Primera exposici\u00f3n: (Dt. 1-4:43). El examen de la historia del pueblo despu\u00e9s de la celebraci\u00f3n del pacto en Sina\u00ed\u00ad con la generaci\u00f3n anterior, debe ser un motivo de obedecer las leyes de Jehov\u00e1. Este discurso es atribuido a Mois\u00e9s (Dt. 1:1, 3, 5, 9, 15, 16, 20, etc.). Fecha: el a\u00f1o 40, al mes 11, d\u00ed\u00ada 1\u00c2\u00ba; despu\u00e9s de la victoria sobre Seh\u00f3n y Og, y despu\u00e9s del pecado que Israel cometi\u00f3 al unirse a los sacrificios de Baal-peor (Dt. 1:3, 4; 4:3). Fue pronunciado \u00abal otro lado del Jord\u00e1n\u00bb (Dt. 1:1), como realmente debiera traducirse. Para Abraham y los cananeos, esta expresi\u00f3n significa el pa\u00ed\u00ads situado al este del r\u00ed\u00ado. Los descendientes de Abraham dieron a esta expresi\u00f3n el mismo sentido geogr\u00e1fico. Ellos se hallaban precisamente entonces al este del Jord\u00e1n, pero, de la misma manera que los patriarcas, segu\u00ed\u00adan llamando a este lugar \u00abel otro lado del Jord\u00e1n\u00bb, de la misma manera que a los farallones vecinos les daban el nombre de Abarim, esto es, \u00ablos montes del otro lado\u00bb. Y ciertamente el pueblo ten\u00ed\u00ada la impresi\u00f3n de hallarse al otro lado del Jord\u00e1n, al estar fuera de la Tierra Prometida. Sin embargo, al no haberse pasado todav\u00ed\u00ada el r\u00ed\u00ado, esta ambigua expresi\u00f3n es completada de manera reiterada con expresiones como \u00aben tierra de Moab\u00bb (Dt. 1:5). (c) Segunda exposici\u00f3n: Dt. 4:4-26:19. Recapitulaci\u00f3n de las ordenanzas con respecto al pueblo, con insistencia en la espiritualidad de las leyes, y con una gran insistencia en prestarles obediencia. Estos estatutos son, por lo general, leyes positivas, implicando derechos y deberes; o bien se trata de leyes que el hombre, por su natural depravaci\u00f3n, podr\u00ed\u00ada ignorar. Estas \u00faltimas, basadas en motivos religiosos, decretan: (A) La fundaci\u00f3n de ciudades de refugio para homicidas involuntarios; (B) la exclusi\u00f3n de la idolatr\u00ed\u00ada; (C) las consideraciones hacia los m\u00e1s d\u00e9biles y los menos privilegiados de la comunidad. El que habla aqu\u00ed\u00ad es Mois\u00e9s (Dt. 5:1, 5, 22). La fecha consignada es el fin de los 40 a\u00f1os en el desierto, en v\u00ed\u00adsperas de atravesar el Jord\u00e1n, despu\u00e9s de la profec\u00ed\u00ada de Balaam (Dt. 8:2; 9:1; 11:31; 23:4). (d) Tercera exposici\u00f3n: Los caps. de Deuteronomio (Dt. 27-28) son la conclusi\u00f3n de lo precedente: (A) Mandato de inscribir la ley sobre las piedras revocadas de cal que habr\u00ed\u00adan de ser erigidas en el monte Ebal. (B) Bendiciones y maldiciones consiguientes a la obediencia y desobediencia. Esta majestuosa proclamaci\u00f3n es de inmediato seguida de una breve alocuci\u00f3n (Dt. 29-30), pronunciada durante la ratificaci\u00f3n de la renovaci\u00f3n de la alianza (Dt. 29:1; 30:1). Este pacto fue consignado en un libro (Dt. 29:20, 21, 27; 30:10; cp. Ex. 24:4-8), igualmente que el pacto precedente concluido en Horeb, es decir, Sina\u00ed\u00ad. El lugar y la fecha de la renovaci\u00f3n de la alianza son mencionados en Dt. 29:1, 5, 7, 8. Despu\u00e9s de estas tres exposiciones que forman lo esencial del libro de Deuteronomio, Mois\u00e9s designa p\u00fablicamente a Josu\u00e9 como su sucesor, y le confiere una precisa misi\u00f3n (Dt. 31:1-8). A continuaci\u00f3n pone esta ley por escrito a los sacerdotes, y les ordena su lectura p\u00fablica a los israelitas (Dt. 31:9-13). Despu\u00e9s, Josu\u00e9 es revestido de sus funciones (Dt. 14-15). En el tabern\u00e1culo Dios inspir\u00f3 a Mois\u00e9s un c\u00e1ntico para el pueblo (Dt. 16-23), que \u00e9l escribi\u00f3 (v. 22); despu\u00e9s orden\u00f3 a los levitas, portadores del arca, que depositaran el libro terminado al lado del arca como testimonio (Dt. 24-29). Mand\u00f3 despu\u00e9s a los ancianos y oficiales de las tribus que se reunieran para aprender y entender este c\u00e1ntico (v. 28), que repiti\u00f3 en p\u00fablico (Dt. 31:30-32:47). Los adioses de Mois\u00e9s se relatan en Dt. 32:48-33:29; el relato de su muerte se halla como ep\u00ed\u00adlogo en Dt. 34. Lo que caracteriza a Deuteronomio son los preparativos de la instalaci\u00f3n en el pa\u00ed\u00ads de Cana\u00e1n; esta particularidad determina: (A) La manera de expresarse: la gente va a volverse sedentaria, y el campamento deja de ser mencionado, en tanto que ocupaba un gran espacio en la 1\u00c2\u00aa legislaci\u00f3n; no se habla m\u00e1s de \u00e9l que con respecto a guerras futuras, o con respecto al hecho de que en este momento est\u00e1 situado en Sitim. Por otra parte hace alusi\u00f3n a las casas, a las ciudades, y a sus \u00abpuertas\u00bb. (B) Las modificaciones poco importantes de leyes en vigor, a fin de adaptarlas a los nuevos modos de existencia. Por ejemplo, se cambi\u00f3 la ley que demandaba que los animales sacrificados para su consumo fueran llevados a la entrada del tabern\u00e1culo; podr\u00ed\u00adan ser muertos en cada localidad donde vivieran (Dt. 12:15, 21; Lv. 17:3, 4); por la misma raz\u00f3n, ya no ser\u00e1 necesario ofrecer a Dios al 8\u00c2\u00ba d\u00ed\u00ada los primog\u00e9nitos de los animales; se podr\u00e1 diferir su sacrificio hasta que el propietario, si reside muy lejos del santuario, venga a las fiestas anuales (Dt. 15:20; cp. Ex. 22:30). Cuando el esclavo hebreo prefiera quedar unido a la casa de su due\u00f1o en lugar de reclamar su derecho legal a la libertad, ser\u00e1 suficiente la ceremonia de la puerta, no siendo preciso que vaya a presentarse delante de Dios (Dt. 15:17, cp. Ex. 21:6). (C) Se toman nuevas medidas para la salvaguarda de las clases dependientes: levitas, viudas, hu\u00e9rfanos, extranjeros. El c\u00f3digo deuteron\u00f3mico los protege contra el da\u00f1o que les pudiera causar el ego\u00ed\u00adsmo y la indiferencia de los israelitas, ya bien demostrados con demasiada frecuencia durante la peregrinaci\u00f3n en el desierto. (D) La naci\u00f3n tendr\u00e1 un \u00fanico altar, en el lugar elegido por Jehov\u00e1 para poner all\u00ed\u00ad Su nombre. Este altar \u00fanico deber\u00ed\u00ada neutralizar la tendencia a la idolatr\u00ed\u00ada, al impedir que el pueblo celebrara su culto en los numerosos santuarios de los cananeos. As\u00ed\u00ad, las ceremonias en honor de Jehov\u00e1 vendr\u00ed\u00adan a ser infinitamente m\u00e1s solemnes y magn\u00ed\u00adficas que los ritos id\u00f3latras de Cana\u00e1n, por cuanto los hebreos deber\u00ed\u00adan congregarse en grandes n\u00facleos, aportando al Se\u00f1or el homenaje de todos sus recursos. Este culto, celebrado por el conjunto de la naci\u00f3n, deb\u00ed\u00ada por otra parte potenciar la comunidad, contribuyendo a unificar la naci\u00f3n. Los peligros ya se hab\u00ed\u00adan evidenciado: celos entre personas y tribus, tendencia del pueblo a la idolatr\u00ed\u00ada, propensi\u00f3n importante de gran parte del pueblo a separarse de sus hermanos para establecerse en regiones ricas en pastos. En este per\u00ed\u00adodo cr\u00ed\u00adtico el c\u00f3digo deuteron\u00f3mico subraya con una nueva insistencia la ley ya antigua de la unidad del lugar de culto. La cohesi\u00f3n nacional y el mantenimiento de la teocracia depend\u00ed\u00adan de ello. (e) El autor de Deuteronomio. De la forma m\u00e1s expl\u00ed\u00adcita, y quiz\u00e1 con mayor insistencia que las otras partes del Pentateuco, este libro designa a Mois\u00e9s como su autor. Comienza con estas palabras: \u00abEstas son las palabras que habl\u00f3 Mois\u00e9s a todo Israel&#8230;\u00bb (Dt. 1:1). Se dan detalles precisos de fecha y lugar (Dt. 1:2-6; 4:44-46). Mois\u00e9s es mencionado m\u00e1s de 40 veces, en general como la fuente autorizada de tal o cual declaraci\u00f3n; con mayor frecuencia habla en primera persona. Hacia el final del libro, leemos: \u00abEscribi\u00f3 Mois\u00e9s esta ley, y la dio a los sacerdotes&#8230; y a todos los ancianos de Israel\u00bb (Dt. 31:9). \u00abY cuando acab\u00f3 Mois\u00e9s de escribir las palabras de esta ley en un libro hasta el fin, dio \u00f3rdenes Mois\u00e9s a los levitas que llevaban el arca del pacto de Jehov\u00e1, diciendo: \u00abTomad este libro de la ley, y ponedlo al lado del arca del pacto de Jehov\u00e1 nuestro Dios, y est\u00e9 all\u00ed\u00ad por testigo contra ti\u00bb (Dt. 31:24-26). Los eruditos respetuosos con las Escrituras descubren a\u00fan pruebas adicionales de la genuinidad de este libro: el car\u00e1cter general de esta obra, la naturaleza de sus exhortaciones, los mandatos dados en vistas a la conquista, la legislaci\u00f3n militar dada a un pueblo n\u00f3mada acerca del tema de establecerse definitivamente de una manera sedentaria, el esp\u00ed\u00adritu, en fin, que anima estas magn\u00ed\u00adficas p\u00e1ginas, todo esto est\u00e1 evidentemente en relaci\u00f3n con la \u00e9poca mosaica, y en absoluto con un periodo ulterior. Si este libro no fuera de Mois\u00e9s, ser\u00ed\u00ada dif\u00ed\u00adcil considerarlo como otra cosa que una falsificaci\u00f3n literaria indigna de figurar en las Escrituras. (f) Opini\u00f3n de los cr\u00ed\u00adticos acerca de la cuesti\u00f3n del autor. Entre los libros del Pentateuco, el Deuteronomio es particularmente atacado por los cr\u00ed\u00adticos, que niegan dogm\u00e1ticamente su mosaicidad. Pretenden ellos que el autor fue un profeta desconocido que escribi\u00f3 \u00aba la manera de Mois\u00e9s\u00bb entre el a\u00f1o 715 y el 640 a.C. El libro hubiera sido entonces publicado por primera vez (hallado en la \u00abcasa de Jehov\u00e1\u00bb), en el a\u00f1o 18 del rey Jos\u00ed\u00adas, con el fin de apoyar la gran reforma religiosa entonces en curso (2 R. 22-23). La principal raz\u00f3n de proponer tal fecha es que los libros del AT no repiten de una manera expl\u00ed\u00adcita el mandato de Dt. 12:1-7 con respecto al santuario central. As\u00ed\u00ad, argumentan ellos, esta ley no hubiera sido promulgada hasta la \u00e9poca de Jos\u00ed\u00adas. Sin embargo, el examen sin prejuicios de Deuteronomio revela que sus leyes hab\u00ed\u00adan sido puestas por escrito, conocidas, y aplicadas cuando Israel entr\u00f3 en Cana\u00e1n. Se puede dar asimismo pruebas de ello. Jeric\u00f3 fue \u00abdada al anatema\u00bb (Jos. 6:17-18), en base a Dt. 13:15 ss. Despu\u00e9s de la toma de Hai, el pueblo solamente tom\u00f3 \u00ablas bestias y los despojos de la ciudad\u00bb (Jos. 8:27), seg\u00fan las instrucciones de Dt. 20:1-4. El cad\u00e1ver del rey de Hai fue bajado del madero antes del anochecer (Jos. 8:29; Dt. 21:23). El altar del monte Ebal (Jos. 8:30-31) recuerda a Dt. 27:4-6. La misma ley del santuario central era conocida ya temprano en la historia de Israel: Las tribus establecidas al este del Jord\u00e1n afirmaron que su altar memorial no ten\u00ed\u00ada en absoluto la intenci\u00f3n de tomar el lugar del altar del santuario (Jos. 22:29; Dt. 12:5). Por otra parte, vemos que Elcana iba cada a\u00f1o a Silo, donde el culto tuvo su primer centro. Despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de Silo, y de un per\u00ed\u00adodo de guerra, Samuel sacrific\u00f3 en Mizpa, Ram\u00e1 y Bel\u00e9n, siendo que la reglamentaci\u00f3n de Dt. 12:10-11 se aplicaba a las \u00e9pocas de reposo y de seguridad. El avivamiento de Ezequ\u00ed\u00adas (2 R. 18:4, 22) no se concebir\u00ed\u00ada sin conocer Deuteronomio y su ley singular con respecto al santuario central, ley que era conocida igualmente de los profetas del siglo VIII. Es preferible atenerse a los hechos claros que seguir la retorcida argumentaci\u00f3n, basada nada m\u00e1s que en hip\u00f3tesis insostenibles, frente a las que, adem\u00e1s, se levanta el testimonio directo y totalmente decisivo de la sanci\u00f3n dada al libro por el mismo Hijo de Dios, al citar tres de sus pasajes (Mt. 4:4, 7, 10; Lc. 4:4, 8, 12), en respuesta a las tres tentaciones de Satan\u00e1s, como palabra de Dios. Bibliograf\u00ed\u00ada: Delitzsch, F. y Keil, C. F.: \u00abCommentary on the Old Testament\u00bb, vol. 1, The Pentateuch (Eerdmans Grand Rapids Michigan 1981). Mackintosh C. H.: \u00abEstudios sobre el Pentateuco\u00bb, vols V y VI, Deuteronomio (Las Buenas Nuevas, Los Angeles 1960). Kline M. G.: \u00abDeuteronomio\u00bb, en Comentario B\u00ed\u00adblico Moody, Antiguo Testamento (Ed. Moody en ingl\u00e9s 1963\/1978 en preparaci\u00f3n en castellano). Harrison R. K.: \u00abDeuteronomio\u00bb, en Nuevo Comentario B\u00ed\u00adblico (Casa Bautista de Publicaciones, El Paso, 1977); Schultz, S. J.: \u00abDeuteronomio, el evangelio del amor\u00bb (Pub. Portavoz Evang\u00e9lico, Barcelona, 1979); Schultz, S. J.: \u00abHabla el Antiguo Testamento\u00bb (Pub. Portavoz Evang\u00e9lico); Young, E. J.: \u00abUna Introducci\u00f3n al Antiguo Testamento\u00bb (T.E.L.L., Grand Rapids, 1977).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[011]<\/p>\n<p>      Libro b\u00ed\u00adblico del Pentateuco que repite y resume, con algunos datos a\u00f1adidos, m\u00faltiples textos referentes a la Ley y a la vida del pueblo elegido, regulado por multitud de prescripciones cotidiana te\u00f1idas de significado religioso.<\/p>\n<p>    Literalmente significa \u00abSegunda Ley\u00bb y el nombre es debido al mismo texto (Deut. 17.18). Los biblistas discuten su origen y sus concordancias con los otros textos del Pentateuco. Posiblemente sea el libro encontrado en el Templo en tiempo de la reforma religiosa de Jos\u00ed\u00adas (2. Rey. 22.8), ya bien como texto b\u00e1sico para justificar los cambios introducidos en favor del Templo, ya como texto arcaico puesto de nuevo en vigor. Incluso pudiera ser reelaboraci\u00f3n resumida de textos originales organizados despu\u00e9s de la Cautividad.<\/p>\n<p>    Al margen de hip\u00f3tesis cient\u00ed\u00adficas, lo importante es reconocer que es un libro sagrado llamado deuterocan\u00f3nico, es considerado como inspirado por Dios.  Se presta a ser usado en la Catequesis, en la Liturgia, en la vida de la Iglesia,  de manera interesante por la sencillez de sus discursos y la variedad de sus datos.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>El Deuteronomio es el \u00daltimo de los cinco libros del Pentateuco. En hebreo se le indica con las palabras iniciales \u00e9l Haddevarfm (\u00ab\u00e9stas las palabras\u00bb), En griego se le llama Deuteron\u00f3mio (\u00bb segunda ley \u00ab) , traducci\u00f3n imperfecta del pasaje de Dt 17 18, en el que se ordena al rey que haga para su uso personal una \u00abcopia de esta ley\u00bb, no va una segunda ley aun cuando \u00absegunda ley\u00bb indica el argumento del libro, que eS una nueva proposici\u00f3n de la antigua ley mosaica.<\/p>\n<p>&#8211; El Deuteronomio est\u00e1 organizado en torno a varios discursos puestos en labios de Mois\u00e9s poco antes de llegar a la tierra prometida (1,1-5). Despu\u00e9s de la peregrinaci\u00f3n a trav\u00e9s del desierto, Israel guiado por Mois\u00e9s, lleg\u00f3 a las estepas de Moab y empez\u00f3 a prepararse para atravesar el Jord\u00e1n y tomar posesi\u00f3n de Palestina. Esta es la situaci\u00f3n de fe y de vida en que Israel tiene que escuchar en todo tiempo la palabra de Mois\u00e9s. En el primer discurso (1,64,40), introductorio, el Legislador evoca una vez m\u00e1s los acontecimientos desde el Sina\u00ed\u00ad hasta el momento actual, y pasa luego a exhortar a la observaci\u00f3n de la ley. Tras dos noticias de car\u00e1cter hist\u00f3rico (4,41 -43) viene un segundo y largo discurso (4,44-26,19), donde Mois\u00e9s recuerda de nuevo la ley del Sina\u00ed\u00ad (Horeb) , propone de nuevo e1 dec\u00e1logo, se detiene en exhortaciones y advertencias y finalmente presenta el c\u00f3digo central (cc. 12-26), que contiene la legislaci\u00f3n moral y religiosa. Es la parte m\u00e1s importante del libro, el llamado \u00abc\u00f3digo deuteron\u00f3mico\u00bb, el \u00ablibro de la ley\u00bb encontrado en los tiempos del reinado de Jos\u00ed\u00adas (cf. 2 Re 22-23), cuyo nucleo se refiere a la ley centralizada en el culto. En los cap\u00ed\u00adtulos 27 y 28 Mois\u00e9s ordena que -una vez pasado el Jord\u00e1n- se promulgue la Tor\u00e1. Sobre todo pronuncia las bendiciones para todos los que la observen y las maldiciones para los transgresores. En los cap\u00ed\u00adtulos 29 y 30 Mois\u00e9s dirige sus \u00faltimas palabras a Israel y pasa el testigo a Josu\u00e9. Es su tercer discurso. Los cap\u00ed\u00adtulos 31 -34 contienen trozos narrativos, que sirven de marco respecto a los \u00daltimos sucesos de la vida de Mois\u00e9s, con respecto a la elecci\u00f3n de Josu\u00e9 como sucesor y las disposiciones testamentarias para Israel. Finalmente, el Legislador re\u00fane a los ancianos del pueblo, pronuncia su c\u00e9lebre c\u00e1ntico, contempla desde lejos la Tierra prometida, bendice a Israel, muere y es sepultado .<\/p>\n<p>La estructura externa del Deuteronomio se basa evidentemente en la ficci\u00f3n literaria del testamento, que es com\u00fan en la Biblia. Recordemos el c\u00f3digo legal de los cap\u00ed\u00adtulos 12-26, que contiene tradiciones que se desarrollaron en el reino del Norte, recogidas sobre todo por sacerdotes y J levitas que actuaban en los santuarios del reino de Israel, especialmente en Siqu\u00e9n, y reelaboradas en Jerusal\u00e9n despu\u00e9S del 721 , con a\u00f1adidos y modificaciones referentes sobre todo a la unificaci\u00f3n y centralizaci\u00f3n del culto. Es un cuerpo precioso de leyes que re\u00dane fecundas tradiciones teol\u00f3gicas y espirituales, adem\u00e1s de jur\u00ed\u00addicas, -emparentadas con la corriente eloh\u00ed\u00adstica y el movimiento prof\u00e9tico (cf. Oseas~. Promulgado por Jos\u00ed\u00adas (622), sirvi\u00f3 a la causa de la reforma religiosa inspirada por Jerem\u00ed\u00adas, en funci\u00f3n de la restauraci\u00f3n de la unidad pol\u00ed\u00adtico-institucional de la naci\u00f3n. A este cuerpo legislativo central se le a\u00f1adieron luego los cap\u00ed\u00adtulos 1-4.5-11 y 28ss. La elaboraci\u00f3n definitiva del libro tuvo lugar despues del destierro y en la perspectiva del mismo y hace recordar a la escuela o corriente teol\u00f3gica del Deuteronomista. responsable igualmente de la redacci\u00f3n del gran cuerpo narrativo que va del libro de Josu\u00e9 al Segundo libro de los Reyes. El Deuteronomio es un texto legislativo y prof\u00e9tico-paren\u00e9tico juntamente. ESto explica su estilo inconfundible, convincente y persuasivo, con continuas transiciones del \u00abt\u00fa\u00bb al \u00abvosotros\u00bb, con un tono de peroraci\u00f3n elevado, siguiendo el ritmo con la repetici\u00f3n de locuciones corrientes, que ponen de manifiesto el coraz\u00f3n de la ley y los contenidos que la inspiran: la el\u00e9Cci\u00f3n, la alianza, el amor de Yahveh que habita en medio de Israel, y &#8211; al que Israel tiene que devolver su amor y seguir observando la Tor\u00e1. El vocabulario no es abundante, pero apropiado. Los contenidos teol\u00f3gicos del Deuteronomio se colocan en el centro de la tradici\u00f3n y de la fe yahvista y se\u00f1alan una fase de maduraci\u00f3n teo\u00ed\u00ad\u00f3gico-sapiencial en torno a unos cuantos temas b\u00e1sicos: el monote\u00ed\u00adsmo como afirmaci\u00f3n de la trascendencia, unicidad y soberan\u00ed\u00ada de Dios sobre el mundo y dentro de la historia; la alianza como elemento constitutivo de las relaciones hist\u00f3rico-comunitarias entre Yahveh y su pueblo; la ley como revelaci\u00f3n de la voluntad del Dios del \u00e9xodo, de su palabra que da la vida. El impacto del Deuteronomio sobre la experiencia de fe posterior es decisivo. Se le cita mucho en el Nuevo Testamento, sobre todo en el evangelio de Mateo y en la carta a los Hebreos. Pablo le debe la teolog\u00ed\u00ada de la gratuidad de la elecci\u00f3n divina y de la gracia salv\u00ed\u00adfica: y Juan, la concepci\u00f3n central del amor como realidad \u00ed\u00adntima de Dios.<\/p>\n<p>Y. Gatti<\/p>\n<p>Bibl.: R. E. Brown, Deuteronomio, Mensajero\/Sal Terrae, BilbaolSantander 1969. F Garc\u00ed\u00ada L\u00f3pez, El Deuteronomio, una ley predicada, Verbo divino, Estella 1989; \u00ed\u008d~., El dec\u00e1logo, Verbo Divino, Estella 1994.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. Historia y redacci\u00f3n: 1. \u00abLey predicada\u00bb; 2. Un l\u00e9xico original; 3. Tres etapas redaccionales. II. Una doble estructura. III. Una rica teolog\u00ed\u00ada y una intensa espiritualidad: 1. Pureza de la fe; 2. Ardor del amor.<\/p>\n<p>I. HISTORIA Y REDACCI\u00ed\u201cN. Una traducci\u00f3n equivocada de la expresi\u00f3n hebrea \u00abcopia de la ley\u00bb -presente en Dt 17,18- por parte de los LXX ha dado a este libro el t\u00ed\u00adtulo, m\u00e1s bien reductivo y poco feliz, de Deuteronomio (Dt), \u00absegunda ley\u00bb. Pero la obra merece mejor el t\u00ed\u00adtulo hebreo, que se toma ordinariamente de la primera palabra del texto: Debarim, \u00abpalabras\u00bb. Efectivamente, m\u00e1s que un puro y simple c\u00f3digo de leyes -r\u00e9plica del c\u00f3digo de la alianza registrado en Ex 21,23-y que un \u00e1rido manual jur\u00ed\u00addico, el Dt se presenta como una colecci\u00f3n de homil\u00ed\u00adas centradas en el amor a la \/ley divina, en la pasi\u00f3n por la opci\u00f3n religiosa y en el agradecimiento por el don de la tierra de Cana\u00e1n, la patria de la libertad. Como ha escrito N. Lohfink, el Dt abre un nuevo d\u00ed\u00ada para Israel: ha pasado la noche de la esclavitud y llega la aurora, introduci\u00e9ndonos en la jornada de sol que est\u00e1 delante de nosotros y que hemos de vivir con empe\u00f1o y fidelidad en la tierra de la promesa divina. Por eso este libro se pone en labios de Mois\u00e9s, como si fuese un testamento para resumir las peripecias pasadas de la salvaci\u00f3n, pero como si fuese igualmente una promesa para el futuro hist\u00f3ricosalv\u00ed\u00adfico que se avecina ahora para Israel.<\/p>\n<p>Es sabido que el Dt es s\u00f3lo una parte de la producci\u00f3n que floreci\u00f3 dentro de una aut\u00e9ntica escuela teol\u00f3gica que, partiendo precisamente de este volumen-pr\u00f3logo, traz\u00f3 todo el itinerario de la historia de Israel en la tierra de Cana\u00e1n, elaborando materiales arcaicos y componiendo el ciclo Jos-Jue1 \/ 2Sam-1 \/ 2Re. La cuna de esta escuela debe buscarse casi seguramente en el reino septentrional de Israel, en el \u00e1mbito de los levitas de los santuarios fieles al yahvismo, a pesar de la pol\u00ed\u00adtica a menudo sincretista de los soberanos de Samar\u00ed\u00ada. Ligados a los c\u00ed\u00adrculos prof\u00e9ticos de los siglos Ix y vm a.C., estos levitas se vieron obligados, al derrumbarse el reino de Samaria en el 721 a.C., a trasladarse al reino del sur, donde se situaron en alternativa a la teolog\u00ed\u00ada jerosolimitana. All\u00ed\u00ad se hab\u00ed\u00adan ido progresivamente \u00ablaicizando\u00bb y hab\u00ed\u00adan sostenido las reformas religiosas, como la de Jos\u00ed\u00adas (622 a.C.). Es interesante se\u00f1alar que esta \u00faltima reforma se hab\u00ed\u00ada basado en el encuentro (\u00bfficticio?) de un libro de la ley en el templo (2Re 22); en este libro muchos autores reconocen la redacci\u00f3n primera del actual Dt y, por tanto, su primera \u00abcanonizaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>1. \u00abLEY PREDICADA\u00bb. Esta es precisamente la definici\u00f3n, muy sugestiva, acu\u00f1ada por G. von Rad para definir el Dt; no estamos ante un texto legislativo neutro, sino ante una catequesis sobre la ley, dirigida a mover al lector a renovar su adhesi\u00f3n a la \/alianza que lo vincula a su Dios. La predicaci\u00f3n se pone idealmente en labios de Mois\u00e9s, que interpela directamente a Israel, al que se dirige unas veces con el t\u00fa y otras con el vosotros, para que todos y cada uno se sientan comprometidos. El objetivo de conquistar directamente a los oyentes impone al predicador un lenguaje sencillo y claro, abierto e inmediato. La predicaci\u00f3n tiene que saber mover adem\u00e1s los registros del sentimiento, tiene que hablar al coraz\u00f3n, pero sin ignorar la solemnidad y adoptando una discreta dosis de ret\u00f3rica oratoria. En m\u00e1s de un p\u00e1rrafo el discurso toma la forma de una prosa con ritmo. Y el ritmo est\u00e1 a veces medido por la repetici\u00f3n estereotipada de algunas palabras ejemplares como \u00abmira\u00bb, \u00abtoma y guarda\u00bb, \u00abobserva\u00bb, \u00abescucha\u00bb, \u00abvigila\u00bb, \u00abhoy\u00bb; sobre todo el \u00abhoy\u00bb, que se utiliza abundantemente en el Dt, sirve al predicador para actualizar la ley citada, para hacer continuamente presente la acci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Dios y la respuesta del hombre. Arrastrado por su entusiasmo y su pasi\u00f3n, el autor, aun sobre la base de una lengua pobre como el hebreo, consigue crear un estilo rico y original, realizando una obra llena de vida y de fuerza persuasiva. Por esta raz\u00f3n es de gran inter\u00e9s lograr identificar el l\u00e9xico espec\u00ed\u00adfico de este \u00abpredicador\u00bb.<\/p>\n<p>2. UN LEXICO ORIGINAL. Es posible, en el interior del volumen, reconstruir una especie de mini-vocabulario espec\u00ed\u00adfico del Dt y de su ideolog\u00ed\u00ada. A partir de ella tambi\u00e9n es posible recrear la atm\u00f3sfera dentro de la cual se desarrolla la misma predicaci\u00f3n y se\u00f1alar los puntos fundamentales del mensaje. Ante todo, hay que atribuir especial importancia a los t\u00e9rminos que indican las exigencias de la alianza, es decir, los mandamientos de Yhwh (v\u00e9ase, en comparaci\u00f3n, el octonario de vocablos empleados por el Sal 119 para indicar la t\u00f3rah). Son \u00abprescripciones\u00bb, es decir, decretos definitivos y \u00abobjetivos\u00bb; son \u00ab\u00f3rdenes\u00bb, es decir, normas que es preciso seguir en la vida sobre la base de la autoridad de la revelaci\u00f3n divina; son \u00abmandamientos\u00bb, compromisos manifestados por Dios para una categor\u00ed\u00ada particular del pueblo de Dios. Tambi\u00e9n \u00abinstituciones\u00bb y \u00abpalabras\u00bb son vocablos que entran en el l\u00e9xico de la t\u00f3rah, tal como la proclama este libro. Pero la lista m\u00e1s significativa y m\u00e1s indicada para reconocer el lenguaje deuteron\u00f3mico es la siguiente:<br \/>\n\u00abEscucha, Israel\u00bb (5,1; 6,4; 9,1; 20,3).<\/p>\n<p>\u00abYhwh, tu\/nuestro\/vuestro Dios\u00bb (m\u00e1s de 300 veces).<\/p>\n<p>\u00abAmar al Se\u00f1or\u00bb (6,5; 7,9; 10,12; 11,1.13.22&#8230;).<\/p>\n<p>\u00abCon todo el coraz\u00f3n y con toda el alma\u00bb (4,29; 6,5; 10,12; 11,13; 13,4).<\/p>\n<p>\u00abTemer al Se\u00f1or\u00bb (4,10; 5,29; 6,2.13.124; 8,26&#8230;).<\/p>\n<p>\u00abSu pueblo particular\u00bb (7,6; 14, 2.21; 26,19).<\/p>\n<p>\u00abPueblo consagrado al Se\u00f1or, tu Dios\u00bb (7,6; 14,2.21; 26,19).<\/p>\n<p>\u00abSeguir sus caminos\u00bb (8,6; 10,12; 11,22; 19,9&#8230;).<\/p>\n<p>\u00abLas puertas\u00bb de la aldea, de la casa, de la ciudad (12,12.15.17.18.21; 14,21.27.28.29&#8230;).<\/p>\n<p>\u00abLa tierra en que vais a entrar para tomar posesi\u00f3n de ella\u00bb (unas treinta veces).<\/p>\n<p>\u00abPara ser feliz\u00bb (4,40; 5,16.29.33; 6,3.18.24&#8230;).<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad pues, un l\u00e9xico original y personal, que se\u00f1ala inmediatamente la presencia de esta tradici\u00f3n incluso dentro de pasajes historiogr\u00e1ficos en los que se ofrece una interpretaci\u00f3n de los sucesos hist\u00f3ricos de Israel, sobre todo a la luz de la teor\u00ed\u00ada de la retribuci\u00f3n (Jue 2:11ss; 2Re 17:7ss; 2Re 23:25).<\/p>\n<p>3. TRES ETAPAS REDACCIONALES. Ya al principio alud\u00ed\u00adamos a la complejidad de la genealog\u00ed\u00ada hist\u00f3rica de la redacci\u00f3n que dio origen a este volumen de la t\u00f3rah. Siguiendo una de las m\u00e1s s\u00f3lidas reconstrucciones, intentemos aislar ahora, dentro del texto actual, algunas huellas de esta evoluci\u00f3n que se llev\u00f3 a cabo en diversas \u00e9pocas y regiones.<\/p>\n<p>La primera etapa debe guardar relaci\u00f3n con la formaci\u00f3n del llamado \u00abc\u00f3digo deuteron\u00f3mico\u00bb, presente en los actuales cap\u00ed\u00adtulos 12-26. Recoge los datos de \u00abc\u00f3digo de la alianza\u00bb de Ex 21-23 -y en este sentido puede considerarse un \u00abdeuteronomio\u00bb, una \u00absegunda ley\u00bb-; pero los reelabora de forma m\u00e1s evolucionada, teniendo presente una sociedad ya estructurada incluso a nivel econ\u00f3mico-pol\u00ed\u00adtico y m\u00e1s respetuosa de los derechos civiles. Por eso es evidente la influencia prof\u00e9tica y sapiencial: el \u00e1rea de origen sigue siendo el reino del norte, donde la profec\u00ed\u00ada est\u00e1 dando sus primeros pasos, pero hay algunos ajustamientos que reflejan tambi\u00e9n el paso sucesivo a Jerusal\u00e9n. En efecto, la centralizaci\u00f3n del culto, sobre la que hemos devolver (1 infra, II), adem\u00e1s de ser expresi\u00f3n de una madurez religiosa de cu\u00f1o prof\u00e9tico, refleja las instalaciones del reino de Jud\u00e1. A esta primera fase pertenece tambi\u00e9n probablemente el llamado \u00absegundo discurso de Mois\u00e9s\u00bb (4,4411.31 y 26,1628,68), que sirve de marco al mismo c\u00f3digo. Tambi\u00e9n este discurso tiene el valor de una nueva proposici\u00f3n, con algunas correcciones originales (p.ej., la motivaci\u00f3n del s\u00e1bado) del dec\u00e1logo (c. 5).<\/p>\n<p>La segunda etapa, seg\u00fan muchos autores, est\u00e1 representada por una primera edici\u00f3n del Dt. Habr\u00ed\u00ada tenido lugar en Jerusal\u00e9n inmediatamente despu\u00e9s del derrumbamiento de Samaria, bajo el reinado de Ezequ\u00ed\u00adas (finales del siglo vin a.C.), promotor de una vigorosa reforma religiosa. En aquella \u00e9poca, como consta por una informaci\u00f3n que nos da Prov 25, los escribas de la corte procedieron a una redacci\u00f3n de documentos proverbiales. Por consiguiente, era un per\u00ed\u00adodo de fervor intelectual y religioso, en busca de fundamentaciones te\u00f3ricas y espirituales para la reforma de Ezequ\u00ed\u00adas. Es probable que el Dt recibiera en este clima su primera codificaci\u00f3n \u00abmeridional\u00bb, siempre sobre la base de los materiales indicados en la primera fase. Si se acepta como real la noticia que nos da 2Re 22, ser\u00ed\u00ada \u00e9ste el libro \u00abencontrado\u00bb por Jos\u00ed\u00adas, despu\u00e9s del per\u00ed\u00adodo oscuro de los reyes Manas\u00e9s y Am\u00f3n (687-640 a.C.), que sirvi\u00f3 de base a la nueva reforma. Por aquellos a\u00f1os la \u00abescuela\u00bb que toma el nombre de este libro ejerce una influencia decisiva en la teolog\u00ed\u00ada y en la vida de la naci\u00f3n (pensemos en los \u00abdiscursos deuteronomistas\u00bb presentes en Jerem\u00ed\u00adas).<\/p>\n<p>La \u00e9poca del destierro y del inmediato posdestierro fue como una especie de cantera espiritual y literaria, en la que se \u00abcanoniz\u00f3\u00bb y se reorganiz\u00f3 el fondo tan rico de las tradiciones b\u00ed\u00adblicas. Y \u00e9sta es tambi\u00e9n la tercera etapa que vivi\u00f3 el Dt. Se completa el material del \u00abc\u00f3digo\u00bb, se a\u00f1ade un nuevo discurso-pr\u00f3logo en 1,14,43 y se incorpora la secuencia po\u00e9ticonarrativa de los cap\u00ed\u00adtulos 31-34, basada en antiguos materiales de las tradiciones J, E, P [\/Pentateuco IIV]. Esta segunda edici\u00f3n es la definitiva, tal como hoy la leemos.<\/p>\n<p>II. UNA DOBLE ESTRUCTURA. Se puede reconocer en primer lugar, dentro de la distribuci\u00f3n de las partes, un primer esquema, que parece calcar el formularlo de los tratados de alianza entre un gran se\u00f1or y su vasallo. El punto de partida lo constituye un pr\u00f3logo hist\u00f3rico (cc. 111), donde se evocan teol\u00f3gicamente los beneficios pasados, ofrecidos por el Se\u00f1or a sus fieles (l\u00f3gicamente, es fundamental el t \u00e9xodo, hasta el don de la tierra). Este pre\u00e1mbulo introduce al verdadero corpus, es decir, el c\u00f3digo de los deberes del s\u00fabdito para obtener la protecci\u00f3n continua del Se\u00f1or (cc. 1226). Vienen finalmente las bendiciones y las maldiciones en caso de fidelidad o de infidelidad; sirven para sellar el pacto y para acabar pr\u00e1cticamente la obra (cc. 2730), ya que los cap\u00ed\u00adtulos 3134 son un ap\u00e9ndice posterior, de otra calidad distinta.<\/p>\n<p>A este poema se le puede dar en sus detalles una mejor distribuci\u00f3n sobre la base de an\u00e1lisis estructurales m\u00e1s detenidos. As\u00ed\u00ad, por ejemplo, el \u00abc\u00f3digo deuteron\u00f3mico\u00bb puede articularse en cuatro grandes p\u00e1rrafos:<br \/>\n* 12,1-16,17: normas cultuales;<br \/>\n* 16,18-18,22: definici\u00f3n del estatuto de las autoridades de la naci\u00f3n;<br \/>\n* 19,1-25,19: legislaci\u00f3n criminal, familiar y social;<br \/>\n* 26,1-19: normas cultuales y conclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Con la estructura que acabamos de trazar, que llamaremos \u00abcontractual\u00bb, se entremezcla en el libro otra divisi\u00f3n m\u00e1s sutil y extr\u00ed\u00adnseca, pero ciertamente m\u00e1s simp\u00e1tica para el redactor: se trata de los tres discursos de Mois\u00e9s, que organizan toda la planimetr\u00ed\u00ada anteriormente descrita. As\u00ed\u00ad, en 1,14,40 tenemos una primera gran homil\u00ed\u00ada de Mois\u00e9s, dedicada a la evocaci\u00f3n del desierto y al amor a la palabra de Dios. Despu\u00e9s de una breve noticia hist\u00f3rica sobre las ciudades extraterritoriales de la Trasjordania, en donde era posible hallar asilo pol\u00ed\u00adtico-social (4,41-43), se abre la segunda y monumental homil\u00ed\u00ada de Mois\u00e9s, que acoge en su interior todo el c\u00f3digo deuteron\u00f3mico, por lo que se extiende desde 4,44 hasta todo el cap\u00ed\u00adtulo 28. Los cap\u00ed\u00adtulos 2930 constituyen el tercero y \u00faltimo discurso de Mois\u00e9s, articulado en cuatro fases: evocaci\u00f3n del pasado salv\u00ed\u00adfico de Israel (29,18); compromiso de la alianza, fuente de bendici\u00f3n para los fieles y de maldici\u00f3n para los no fieles (29,928); el destierro como castigo de la infidelidad a la alianza y el retorno como signo del perd\u00f3n divino (3,110); llamada final a la opci\u00f3n por la alianza (30,1120).<\/p>\n<p>III. UNA RICA TEOLOG\u00ed\u008dA Y UNA INTENSA ESPIRITUALIDAD. El Dt por su propia naturaleza apunta no s\u00f3lo a la reforma de las instituciones, sino sobre todo a la conversi\u00f3n interior, a la que el autor llama sugestivamente la \u00abcircuncisi\u00f3n del coraz\u00f3n\u00bb y no s\u00f3lo del prepucio (10,16). Ciertamente, para construir esta nueva actitud religiosa es necesario realizar una opci\u00f3n, cuya gravedad es muchas veces lacerante para Israel: \u00abMira, yo pongo hoy delante de ti la vida y la felicidad, la muerte y la desgracia&#8230;\u00bb (30,15). Pero afrontado en la fe y en el amor, este riesgo se transforma en paz y en gozo; m\u00e1s a\u00fan, la alianza resulta espont\u00e1nea con Dios y casi connatural al hombre: \u00abPues esta ley que yo te prescribo hoy no es superior a tus fuerzas ni est\u00e1 fuera de tu alcance&#8230; Pues la palabra est\u00e1 muy cerca de ti: est\u00e1 en tu boca, en tu coraz\u00f3n, para que la pongas en pr\u00e1ctica\u00bb (30,11.14). La tierra prometida y, en c\u00ed\u00adrculos conc\u00e9ntricos cada vez m\u00e1s restringidos, Jud\u00e1, Jerusal\u00e9n y el templo son el templo de convergencia hacia el que se dirigen la b\u00fasqueda y la tensi\u00f3n de Israel. Por eso precisamente el Dt sostendr\u00e1 calurosamente la centralizaci\u00f3n del culto en el templo jerosolimitano, aboliendo los santuarios locales y las degeneraciones religiosas. S\u00f3lo en el templo el hebreo encuentra y ama a un Dios, no ya lejano ni apartado, sino el m\u00e1s cercano en absoluto: \u00abEl Se\u00f1or se fij\u00f3 en vosotros y os eligi\u00f3, no por ser el pueblo m\u00e1s numeroso entre todos los pueblos, ya que sois el m\u00e1s peque\u00f1o de todos, sino porque el Se\u00f1or os am\u00f3\u00bb (7,78; cf 4,7).<\/p>\n<p>1. PUREZA DE LA FE. El perfil esencial de la teolog\u00ed\u00ada del Dt que acabamos de trazar nos hace comprender c\u00f3mo la definici\u00f3n de una forma pur\u00ed\u00adsima de fe est\u00e1 en la base de la llamada calurosa que el libro dirige a su lector. El mandamiento primero del \/dec\u00e1logo: \u00abYo ser\u00e9 tu \u00fanico Dios; no te har\u00e1s \u00ed\u00addolos\u00bb (5,7), es una de las orientaciones fundamentales en la reflexi\u00f3n del Dt sobre la fe. En este sentido es ejemplar el largo p\u00e1rrafo de 10,12-11,32, recalcado por medio de una llamada-ant\u00ed\u00adfona: \u00abY ahora, Israel, \u00bfqu\u00e9 es lo que te pide el Se\u00f1or, tu Dios? Que respetes al Se\u00f1or, tu Dios, que sigas sus caminos, que le sirvas y le ames con todo tu coraz\u00f3n y con toda tu alma\u00bb. Los vocablos se acumulan, el entusiasmo crece, el fervor revela la pasi\u00f3n religiosa que anima al predicador sobre este tema tan preciado para \u00e9l. El ve en la fidelidad a la pureza monote\u00ed\u00adsta (un monote\u00ed\u00adsmo no ya metaf\u00ed\u00adsico, sino \u00abafectivo\u00bb y existencial) la ra\u00ed\u00adz de toda bendici\u00f3n. Esta fidelidad lleva consigo la adhesi\u00f3n a la palabra de Dios; la adopci\u00f3n de un culto riguroso, ni hip\u00f3crita ni desviado, centrado en el templo de Jerusal\u00e9n (12,2-31); la \u00abatenci\u00f3n-obediencia\u00bb a la ley del Se\u00f1or, y por tanto la acogida amorosa y activa de todo el c\u00f3digo de la alianza -\u00abantorcha para el camino\u00bb del fiel (Sal 119:105)-; la conciencia de la elecci\u00f3n gratuita (Sal 7:68), signo de proximidad y de intimidad.<\/p>\n<p>En particular, de esta visi\u00f3n religiosa tan \u00abespiritual\u00bb, interior y abierta, surge una nueva teolog\u00ed\u00ada de la tierra, vista como \u00abdon\u00bb (Gabe) y como \u00abcompromiso\u00bb (Aufgabe). Es inolvidable el cap\u00ed\u00adtulo 8, que contiene una meditaci\u00f3n teol\u00f3gica sobre el desierto (vv. 16) y un himno espl\u00e9ndido sobre la tierra prometida (vv. 710). El camino por el \/desierto es visto como una pedagog\u00ed\u00ada divina: lo mismo que un padre no se limita a engendrar al hijo, sino que tambi\u00e9n lo educa en el crecimiento de su personalidad, as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n Dios en el itinerario de la estepa hace crecer a Israel alternando las humillaciones y el consuelo (vv. 23). De esta manera se abre camino una concepci\u00f3n del dolor como paide\u00ed\u00ada, como educaci\u00f3n purificadora y elevadora del hombre (cf Job 32-37). El resultado se expresa de este modo con los tres grandes verbos de la madurez de la fe: \u00abacordarse\u00bb (v. 2), \u00abreconocer\u00bb (v. 5), \u00abguardar\u00bb (v. 6). La \/ tierra, a su vez, es celebrada como meta \u00faltima, y se la canta en los vers\u00ed\u00adculos 7ss a trav\u00e9s de un septenario de menciones de la palabra eres, \u00abtierra\u00bb. El escenario es sereno e id\u00ed\u00adlico. Por un lado, un terreno y una sociedad exuberantes: las aguas brotan casi espont\u00e1neamente en la superficie del suelo desde las profundidades del abismo, la vegetaci\u00f3n es lujuriosa, abunda la miel, los recursos mineros (hierro y cobre) se extienden en inmensos yacimientos. En el otro lado del cuadro, Israel est\u00e1 sentado en esta mesa bien preparada, saci\u00e1ndose con gozo y felicidad y alabando a Dios, su bienhechor.<\/p>\n<p>Sin embargo, la tierra puede convertirse en un riesgo negativo, como lo era el desierto: la tentaci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n del bienestar, del enriquecimiento y de la urbanizaci\u00f3n puede transformar a Israel en una sociedad \u00abcapitalista\u00bb, ego\u00ed\u00adsta. La consecuencia inmediata puede ser la negaci\u00f3n misma de Dios, que queda arrinconado y \u00abolvidado\u00bb. El mandamiento entonces ordena \u00abacordarse\u00bb, \u00abno olvidar\u00bb, verdadero estribillo del cap\u00ed\u00adtulo 8 (vv. 2.11.14.18.19); en otras palabras, es el retorno a la fe, al mandamiento principal, remachando la idea de que el hombre no puede vivir de s\u00f3lo pan.<\/p>\n<p>Precisamente por esta teolog\u00ed\u00ada pura y por esta intensa espiritualidad, tambi\u00e9n el NT se complace en el Dt. Pensemos en el di\u00e1logo entre Jes\u00fas y el tentador, que sigue un entramado de textos b\u00ed\u00adblicos sustancialmente anclados en el Dt (Mt 4; Lc 4). Es c\u00e9lebre en este sentido la cita de Deu 8:3, con una nueva intepretaci\u00f3n: \u00abNo s\u00f3lo de pan vive el hombre, sino de todo lo que sale de la boca del Se\u00f1or\u00bb. Para el Dt esta frase afirma la necesidad no solamente del alimento que se puede encontrar en el horizonte terreno, sino tambi\u00e9n del don continuo de la providencia divina. La versi\u00f3n griega, citada por Jes\u00fas, contrapone, por el contrario, el alimento material al elemento interior y decisivo de la palabra de Dios. El tema del mandamiento principal est\u00e1 en la base de una de las conversaciones \u00abjerosolimitanas\u00bb de Jes\u00fas, y la respuesta de Cristo se basa precisamente en el Dt (el amor a Dios y el amor al pr\u00f3jimo: Deu 6:45 y Lev 19:18), para formular una escala cualitativa y no cuantitativa de los compromisos de la alianza (Mar 12:28-34). Tambi\u00e9n la controversia sobre la resurrecci\u00f3n de los muertos (Mar 12:18-27) se basa en un texto del Dt (Mar 25:5-10) para afirmar una visi\u00f3n pura y viva de Dios.<\/p>\n<p>2. ARDOR DEL AMOR. Toda esta reflexi\u00f3n podr\u00ed\u00ada quedar resumida en el tema`, que se convirti\u00f3 en la m\u00e1s importante de las oraciones diarias del juda\u00ed\u00adsmo, sacada de Deu 6:4ss: \u00abEscucha, Israel: El Se\u00f1or, nuestro Dios, es el \u00fanico Se\u00f1or. Ama al Se\u00f1or, tu Dios, con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma y con todas tus fuerzas&#8230;\u00bb. Nos encontramos aqu\u00ed\u00ad con la ra\u00ed\u00adz de la teolog\u00ed\u00ada deuteron\u00f3mica: el amor de Dios, amor intenso, exclusivo, apasionado, activo, obediente a la palabra divina. No hay nada que deba separarnos de este amor: ni el bienestar ni el \u00ed\u00addolo. Es un amor dialogal, ya que es respuesta a un Dios que nos ama primero (7,68). Es un amor activo y existencial: en los vers\u00ed\u00adculos 79 del mismo cap\u00ed\u00adtulo 6 se utilizan verbos \u00abpolares\u00bb, como \u00abestar en casa\/estar de viaje\u00bb, \u00abestar acostado\/estar levantado\u00bb, para indicar toda la existencia consagrada a la fidelidad a Dios; del mismo modo, la mano, signo de la acci\u00f3n, va acompa\u00f1ada de la frente, signo del pensamiento y de las decisiones, y de los postes y la puerta de la casa, signo de la vida social. Como es sabido, los jud\u00ed\u00ados han puesto en pr\u00e1ctica literalmente y con esp\u00ed\u00adritu ritual (pero poco \u00abdeuteron\u00f3micamente\u00bb) esta invitaci\u00f3n existencial: rezan poni\u00e9ndose cajitas de cuero, que contienen rollos de pergamino con inscripciones del Dt, en la frente y en los brazos (las \u00abfilacterias\u00bb) y en la parte derecha de la puerta de entrada de la casa (la mezuzah). Pero el amor de Dios tiene que manifestarse en la adhesi\u00f3n real y vital a los mandamientos (10,12; 11,1.31.32; 13,4; 19,9; 30,6.16.20). Este amor radical y total es el que da sabor a la observancia, despoj\u00e1ndola de todo legalismo: \u00abPorque el amor de Dios consiste en guardar sus mandamientos\u00bb (1Jn 5:3).<\/p>\n<p>El amor, adem\u00e1s de la dimensi\u00f3n vertical, conoce en el Dt la dimensi\u00f3n horizontal y social. En este sentido Dt es uno de los libros m\u00e1s sensibles al pr\u00f3jimo y de los m\u00e1s ricos en humanidad de toda la Biblia. Se advierte una atenci\u00f3n viv\u00ed\u00adsima al pobre (15,7ss; 23,20; 24,19ss); hay una legislaci\u00f3n m\u00e1s humana para el esclavo (15,1314; 24,7), basada tambi\u00e9n en la nueva motivaci\u00f3n presente en el dec\u00e1logo a prop\u00f3sito del descanso sab\u00e1tico (5,15). Hay una preocupaci\u00f3n especial por el levita, el hu\u00e9rfano, la viuda y el forastero (14,29; 16,11.14; 26,11); hay un compromiso social para la defensa del obrero (24,1415). Hay cierta delicadeza respecto a las j\u00f3venes prisioneras de guerra (21,1014) y solicitud por el vecino que ha perdido un objeto (22,1ss). Hay generosidad con el que se ve obligado a dejar una prenda (24,6.1213) y exhortaci\u00f3n a la humanidad de los jueces (25,3). Hay una apertura inesperada respecto al destino generoso de los bienes en las cosechas (23,2526) y un af\u00e1n de evitarle problemas al pr\u00f3jimo (la curiosa norma sobre la baranda en la azotea en 22,8) y hasta con los animales (22,67; 25,4). As\u00ed\u00ad pues, un amor ardiente, concreto, humano y teol\u00f3gico; la conciencia siempre viva de que es f\u00e1cil amar cuando uno se siente amado por Dios: \u00abPues esta ley que yo te prescribo hoy no es superior a tus fuerzas ni est\u00e1 fuera de tu alcance. No est\u00e1 en los cielos para que digas: \u00bfQui\u00e9n subir\u00e1 por nosotros a los cielos a buscarla para que nos la d\u00e9 a conocer y la pongamos en pr\u00e1ctica? Ni tampoco se encuentra m\u00e1s all\u00e1 de los mares, para que tengas que decir: \u00bfQui\u00e9n pasar\u00e1 por nosotros al otro lado de los mares a buscarla para que nos la d\u00e9 a conocer y la pongamos en pr\u00e1ctica? Pues la palabra est\u00e1 muy cerca de ti; est\u00e1 en tu boca, en tu coraz\u00f3n, para que la pongas en pr\u00e1ctica\u00bb (30,11-14; cf Rom 10:6-10).<\/p>\n<p>En medio de este pueblo fiel y enamorado de su Dios se levanta la figura de \/Mois\u00e9s. Adem\u00e1s de ser idealmente el \u00abpredicador\u00bb del Dt, se le presenta al final del libro con dos espl\u00e9ndidos textos po\u00e9ticos. En el cap\u00ed\u00adtulo 32 se registra el \u00abc\u00e1ntico de Mois\u00e9s\u00bb, poema perteneciente al g\u00e9nero literario de la requisitoria prof\u00e9tica en caso de ruptura o de infidelidad de Israel respecto a la alianza. El documento ha sido fechado en varios momentos (desde el siglo )0 al siglo vi a.C.). Luego Mois\u00e9s, como todos los grandes siervos del Se\u00f1or (Jacob en G\u00e9n 49, Josu\u00e9 en Jos 23, Jes\u00fas en Jn 17), termina su itinerario terreno con una bendici\u00f3ntestamento recogida en el cap\u00ed\u00adtulo 33. Debe leerse en paralelismo precisamente con la de Jacob en G\u00e9n 49. Van desfilando las doce tribus, representada cada una de ellas por su progenitor; pero ahora, respecto a G\u00e9n 49, ha desaparecido Sime\u00f3n, Rub\u00e9n est\u00e1 a punto de extinguirse, Jud\u00e1 se encuentra muy lejos de los esplendores descritos en G\u00e9n 49:10-12; Lev\u00ed\u00ad y Jos\u00e9 son los que reciben las bendiciones m\u00e1s solemnes. Aunque forma parte de la tradici\u00f3n E, el texto conserva datos arcaicos que pueden situarse entre los siglos xi y ix a.C. Finalmente, en el monte Nebo, frente a la tierra de la libertad, Mois\u00e9s muere en un halo de misterio que permitir\u00e1 el florecimiento de leyendas posteriores (Jue 9), mientras que el Dt le dedica un ep\u00ed\u00adgrafe conmovedor: \u00abNo ha vuelto a aparecer en Israel un profeta como Mois\u00e9s, con el cual el Se\u00f1or trataba cara a cara&#8230;\u00bb (G\u00e9n 34:10-12; cf Sir 45:15).<\/p>\n<p>BIBL.: BACHLI O., Israel und die V\u00f3lker. 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Ravasi &#8211; A, Girlanda, Nuevo Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, San Pablo, Madrid 1990<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>Sumario: 1. Historia y redacci\u00f3n: 1. \u2020\u0153Ley predicada\u2020\u009d; 2. Un l\u00e9xico original; 3. Tres etapas redaccionales.il. Una doble estrucluraAU: Una rica teolog\u00ed\u00ada y una intensa espiritualidad 1. Pureza de ia fe; 2. Ardor del amor.<br \/>\n741<br \/>\n1. HISTORIA Y REDACCI\u00ed\u201cN.<br \/>\nUna traducci\u00f3n equivocada de la expresi\u00f3n hebrea \u2020\u0153copia de la ley\u2020\u009d -presente en Dt 17,1.8- por parte de los LXX ha dado a este libro el t\u00ed\u00adtulo, m\u00e1s bien reductivo y poco feliz, de Deuteronomio (Dt), \u2020\u0153segunda ley\u2020\u009d. Pero la obra merece mejor el t\u00ed\u00adtulo hebreo, que se toma ordinariamente de la primera palabra del texto:<br \/>\nDebarim, \u2020\u0153palabras\u2020\u009d. Efectivamente, m\u00e1s que un puro y simple c\u00f3digo de leyes -r\u00e9plica del c\u00f3digo de la alianza registrado en Ex 21,23- y que un \u00e1rido manual jur\u00ed\u00addico, el Dt se presenta como una colecci\u00f3n de homil\u00ed\u00adas centradas en el amor a la \u00c2\u00a1ley divina, en la pasi\u00f3n por la opci\u00f3n religiosa y en el agradecimiento por el don de la tierra de Cana\u00e1n, la patria de la libertad. Como ha escrito N. Lohfink, el Dt abre un nuevo d\u00ed\u00ada para Israel: ha pasado la noche de la esclavitud y llega la aurora, introduci\u00e9ndonos en la jornada de sol que est\u00e1 delante de nosotros y que hemos de vivir con empe\u00f1o y fidelidad en la tierra de la promesa divina. Por eso este libro se pone en labios de Mois\u00e9s, como si fuese un testamento para resumir las peripecias pasadas de la salvaci\u00f3n, pero como si fuese igualmente una promesa para el futuro hist\u00e9ricosalv\u00ed\u00adfico que se avecina ahora para Israel.<br \/>\nEs sabido que el Dt es s\u00f3lo una parte de la producci\u00f3n que floreci\u00f3 dentro de una aut\u00e9ntica escuela teol\u00f3gica que, partiendo precisamente de este volumen-pr\u00f3logo, traz\u00f3 todo el itinerario de la historia de Israel en la tierra de Cana\u00e1n, elaborando materiales arcaicos y componiendo el ciclo Jos-Jg-l\/25-l\/2R. La cuna de esta escuela debe buscarse casi seguramente en el reino septentrional de Israel, en el \u00e1mbito de los levitas de los santuarios fieles al yah-vismo, a pesar de la pol\u00ed\u00adtica a menudo sincretista de los soberanos de Samar\u00ed\u00ada. Ligados a los c\u00ed\u00adrculos prof\u00e9-ticos de los siglos ix y vm a.C, estos levitas se vieron obligados, al derrumbarse el reino de Samar\u00ed\u00ada en el 721 a.C, a trasladarse al reino del sur, donde se situaron en alternativa a la teolog\u00ed\u00ada jerosolimitana. All\u00ed\u00ad se hab\u00ed\u00adan ido progresivamente \u2020\u0153laicizando\u2020\u009d y hab\u00ed\u00adan sostenido las reformas religiosas, como la de Jos\u00ed\u00adas (622 a.C). Es interesante se\u00f1alar que esta \u00faltima reforma se hab\u00ed\u00ada basado en el encuentro (,ficticio?) de un libro de la ley en el templo (2R 22); en este libro muchos autores reconocen la redacci\u00f3n primera del actual Dt y, p.or .tanto, su primera \u2020\u0153canonizaci\u00f3n\u2020\u009d.<br \/>\n742<br \/>\n1. \u2020\u0153Ley predicada\u2020\u009d.<br \/>\nEsta es precisamente la definici\u00f3n, muy sugestiva, acu\u00f1ada por G. von Rad para definir el Dt; no estamos ante un texto legislativo neutro, sino ante una catequesis sobre la ley, dirigida a-mover al lector a renovar su adhesi\u00f3n a la \u00c2\u00a1 alianza que lo vincula a su Dios. La predicaci\u00f3n se pone idealmente en labios de Mois\u00e9s, que interpela directamente a Israel, al que se dirige unas veces con el t\u00fa y otras con el vosotros, para que todos y cada uno se sientan comprometidos. El objetivo de conquistar directamente a los oyentes impone al predicador un lenguaje sencillo y claro, abierto e inmediato. La predicaci\u00f3n tiene que saber mover adem\u00e1s los registros del sentimiento, tiene que hablar al coraz\u00f3n, pero sin ignorar la solemnidad y adoptando una discreta dosis de ret\u00f3rica oratoria. En m\u00e1s de un p\u00e1rrafo el discurso toma la forma de una prosa con ritmo. Y el ritmo est\u00e1 a veces medido por la repetici\u00f3n estereotipada de algunas palabras ejemplares como \u2020\u0153mira\u2020\u009d, \u2020\u0153toma y guarda\u2020\u009d, \u2020\u0153observa\u2020\u009d, \u2020\u0153escucha\u2020\u009d, \u2020\u0153vigila\u2020\u009d, \u2020\u0153hoy\u2020\u009d; sobre todo el \u2020\u0153hoy\u2020\u009d, que se utiliza abundantemente en el Dt, sirve al predicador para actualizar la ley citada, para hacer continuamente presente la acci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Dios y la respuesta del hombre. Arrastrado por su entusiasmo y su pasi\u00f3n, el autor, aun sobre la base de una lengua pobre como el hebreo, consigue crear un estilo rico y original, realizando una obra llena de vida y de fuerza persuasiva. Por esta raz\u00f3n es de gran inter\u00e9s lograr identificar el l\u00e9xico espec\u00ed\u00adfico de este \u2020\u0153predicador\u2020\u2122.<\/p>\n<p>2. Un l\u00e9xico original.<br \/>\nEs posible, en el interior del volumen, reconstruir una especie de mini-vocabulario espec\u00ed\u00adfico del Dt y de su ideolog\u00ed\u00ada, A partir de ella tambi\u00e9n es posible recrear la atm\u00f3sfera dentro de la cual se desarrolla la misma predicaci\u00f3n y se\u00f1alar los puntos fundamentales del mensaje. Ante todo, hay que atribuir especial importancia a los t\u00e9rminos que indican las exigencias de la alianza, es decir, los mandamientos de Yhwh (v\u00e9ase, en comparaci\u00f3n, el octonario de vocablos empleados por el SaI 119 para indicar la t\u00f3rah). Son \u2020\u0153prescripciones\u2020\u009d, es decir, decretos definitivos y \u2020\u0153objetivos\u2020\u009d; son \u2020\u0153\u00f3rdenes\u2020\u009d, es decir, normas que es preciso seguir en la vida sobre la base de la autoridad de la revelaci\u00f3n divina; son \u2020\u0153mandamientos\u2020\u009d, compromisos manifestados por Dios para una categor\u00ed\u00ada particular del pueblo de Dios. Tambi\u00e9n \u2020\u0153instituciones\u2020\u009d y \u2020\u0153palabras\u2020\u009d son vocablos que entran en el l\u00e9xico de la t\u00f3rah, tal como la proclama este libro. Pero la lista m\u00e1s significativa y m\u00e1s indicada para reconocer el lenguaje deutero-n\u00f3mico es la siguiente:<br \/>\n\u2020\u0153Escucha, Israel\u2020\u009d (5,1; 6,4; 9,1; 20,3).<br \/>\n\u2020\u0153Yhwh, tu\/nuestro\/vuestro Dios\u2020\u009d (m\u00e1s de 300 veces).<br \/>\n\u2020\u0153Amar al Se\u00f1or\u2020\u009d (6,5; 7,9; 10,12; 11,1.13.22&#8230;).<br \/>\n\u2020\u0153Contodoel coraz\u00f3nycontodael alma\u2020\u009d (4,29; 6,5; 10,12; 11,13; 13,4).<br \/>\n\u2020\u0153Temer al Se\u00f1or\u2020\u009d (4,10; 5,29; 6,2.13.124; 8,26&#8230;).<br \/>\n\u2020\u0153Su pueblo particular\u2020\u009d (7,6; 14, 2.21; 26,19).<br \/>\n\u2020\u0153Pueblo consagrado al Se\u00f1or, tu Dios\u2020\u009d (7,6; 14,2.21; 26,19).<br \/>\n\u2020\u0153Seguir sus caminos\u2020\u009d (8,6; 10,12; 11,22; 19,9&#8230;).<br \/>\n\u2020\u0153Las puertas\u2020\u009d de la aldea, de la casa, de la ciudad (12,12.15.17.18.21; 14,21 .27.28.29.,.).<br \/>\n\u2020\u0153La tierra en que vais a entrar para tomar posesi\u00f3n de ella\u2020\u009d (unas treinta veces).<br \/>\n\u2020\u0153Para ser feliz\u2020\u009d (4,40; 5,16.29.33; 6,3.18.24&#8230;).<br \/>\nAs\u00ed\u00ad pues, un l\u00e9xico original y personal, que se\u00f1ala inmediatamente la presencia de esta tradici\u00f3n incluso dentro de pasajes historiogr\u00e1ficos en los que se ofrece una interpretaci\u00f3n de los sucesos hist\u00f3ricos de Israel, sobretodo a la luz de la teor\u00ed\u00ada de la retribuci\u00f3n (Jc 2,1 lss; 2R 17,7ss; 23,25).<br \/>\n744<br \/>\n3. Tres etapas redaccionales.<br \/>\nYa al principio alud\u00ed\u00adamos a la complejidad de la genealog\u00ed\u00ada hist\u00f3rica de la redacci\u00f3n que dio origen a este volumen de la t\u00f3rah. Siguiendo una de las m\u00e1s s\u00f3lidas reconstrucciones, intentemos aislar ahora, dentro del texto actual, algunas huellas de esta evoluci\u00f3n que se llev\u00f3 a cabo en diversas \u00e9pocas y regiones.<br \/>\nLa primera etapa debe guardar relaci\u00f3n con la formaci\u00f3n del llamado \u2020\u0153c\u00f3digo deuteron\u00f3mico\u2020\u009d, presente en los actuales cap\u00ed\u00adtulos 12-26. Recoge los datos de \u2020\u0153c\u00f3digo de la alianza\u2020\u009d de Ex 21-23 -y en este sentido puede considerarse un \u2020\u0153deuteronomio\u2020\u009d, una Asegunda ley\u2020\u009d-; pero los reela-bora de forma m\u00e1s evolucionada, teniendo presente una sociedad ya estructurada incluso a nivel econ\u00f3mico-pol\u00ed\u00adtico y m\u00e1s respetuosa de los derechos civiles. Por eso es evidente la influencia prof\u00e9tica y sapiencial: el \u00e1rea de origen sigue siendo el reino del norte, donde la profec\u00ed\u00ada est\u00e1 dando sus primeros pasos, pero hay algunos ajustamientos que reflejan tambi\u00e9n el paso sucesivo a Jerusal\u00e9n. En efecto, la centralizaci\u00f3n del culto, sobre la que liemos devolver (\/ mfra, II), adem\u00e1s de ser expresi\u00f3n de una madurez religiosa de cu\u00f1o prof\u00e9tico, refleja las instalaciones del reino de Jud\u00e1. A esta primera fase pertenece tambi\u00e9n probablementeel llamado \u2020\u0153segundodiscursode Mois\u00e9s\u2020\u009d (4,44-11.31 y26,l6-28,68), que sirve de marco al mismo c\u00f3digo. Tambi\u00e9n este discurso tiene el valor de una nueva proposici\u00f3n, con algunas correcciones originales (p.ej., la motivaci\u00f3n del s\u00e1bado) del dec\u00e1logo (c. 5).<br \/>\nLa segunda etapa, seg\u00fan muchos autores, est\u00e1 representada por una primera edici\u00f3n del Dt. Habr\u00ed\u00ada tenido lugar en Jerusal\u00e9n inmediatamente despu\u00e9s del derrumbamiento de Samar\u00ed\u00ada, bajo el reinado de Ezequ\u00ed\u00adas (finales del siglo vm a.C), promotor de una vigorosa reforma religiosa. En aquella \u00e9poca, como consta por una informaci\u00f3n que nos da Pr 25, los escribas de la corte procedieron a una redacci\u00f3n de documentos proverbiales. Por consiguiente, era un per\u00ed\u00adodo de fervor intelectual y religioso, en busca de fundamentaciones te\u00f3ricas y espirituales para la reforma de Ezequ\u00ed\u00adas. Es probable que el Dt recibiera en este clima su primera codificaci\u00f3n \u2020\u0153meridional\u2020\u2122, siempre sobre la base de los materiales indicados en la primera fase. Si se acepta como real la noticia que nos da 2R 22, ser\u00ed\u00ada \u00e9ste el libro \u2020\u0153encontrado por Jos\u00ed\u00adas, despu\u00e9s del per\u00ed\u00adodo oscuro de los reyes Manases y Am\u00e1n (687-640 a.C), que sirvi\u00f3 de base a la nueva reforma. Por aquellos a\u00f1os la \u2020\u0153escuela\u2020\u009d que toma el nombre de este libro ejerce una influencia decisiva en la teolog\u00ed\u00ada y en la vida de la naci\u00f3n (pensemos en los \u2020\u0153discursos deutero-nomistas\u2020\u2122 presentes en Jerem\u00ed\u00adas).<br \/>\nLa \u00e9poca del destierro y del inmediato posdestierro fue como una especie de cantera espiritual y literaria, en la que se \u2020\u0153canoniz\u00f3\u2020\u009d y se reorganiz\u00f3 el fondo tan rico de las tradiciones b\u00ed\u00adblicas. Y \u00e9sta es tambi\u00e9n la tercera etapa que vivi\u00f3 el Dt. Se completa el material del \u2020\u0153c\u00f3digo\u2020\u009d, se a\u00f1ade un nuevo discurso-pr\u00f3logo en 1,1-4,43 y se incorpora la secuencia po\u00e9tico-narrativa de los cap\u00ed\u00adtulos 31 -34, basada en antiguos materiales de las tradiciones J, ?, ? [1 Pentateuco II-y]. Esta segunda edici\u00f3n es la definitiva, tal como hoy la leemos.<br \/>\n745<br \/>\nII. UNA DOBLE ESTRUCTURA.<br \/>\nSe puede reconocer en primer lugar, dentro de la distribuci\u00f3n de las partes, un primer esquema, que parece calcar el formulario de los tratados de alianza entre un gran se\u00f1or y su vasallo. El punto de partida lo constituye un pr\u00f3logo hist\u00f3rico (cc. 1-11), donde se evocan teol\u00f3gicamente los beneficios pasados, ofrecidos por el Se\u00f1or a sus fieles (l\u00f3gicamente, es fundamental el \/ \u00e9xodo, hasta el don de la tierra). Este pre\u00e1mbulo introduce al verdadero corpus, es decir, el c\u00f3digo de los deberes del subdito para obtener la protecci\u00f3n continua del Se\u00f1or (cc. 12-26). Vienen finalmente las bendiciones y las maldiciones en caso de fidelidad o de infidelidad; sirven para sellar el pacto y para acabar pr\u00e1cticamente la obra (cc. 27-30), ya que los cap\u00ed\u00adtulos 31-34 son un ap\u00e9ndice posterior, de otra calidad distinta.<br \/>\nA este poema se le puede dar en sus detalles una mejor distribuci\u00f3n sobre la base de an\u00e1lisis estructurales m\u00e1s detenidos. As\u00ed\u00ad, por ejemplo, el \u2020\u0153c\u00f3digo deuteron\u00f3mico\u2020\u009d puede articularse en cuatro grandes p\u00e1rrafos:<br \/>\n&#8211; Dt 12,1-16,17: normas cultuales;<br \/>\n&#8211; Dt 16,18-18,22: definici\u00f3n del estatuto de las autoridades de la naci\u00f3n;<br \/>\n&#8211; Dt 19,1-25,19: legislaci\u00f3n criminal, familiar y social;<br \/>\n&#8211; Dt26,1-19: normas cultuales y conclusi\u00f3n.<br \/>\nCon la estructura que acabamos de trazar, que llamaremos \u2020\u0153contractual\u2020\u009d, se entremezcla en el libro otra divisi\u00f3n m\u00e1s sutil y extr\u00ed\u00adnseca, pero ciertamente m\u00e1s simp\u00e1tica para el redactor: se trata de los tres discursos de Mois\u00e9s, que organizan toda la planimetr\u00ed\u00ada anteriormente descrita. As\u00ed\u00ad, en Dt 1,1 tenemos una primera gran homil\u00ed\u00ada de Mois\u00e9s, dedicada a la evocaci\u00f3n del desierto y al amor a la palabra de Dios. Despu\u00e9s de una breve noticia hist\u00f3rica sobre las ciudades extraterritoriales de la Tras-jordania, en donde era posible hallar asilo pol\u00ed\u00adtico-social (Dt 4,41-43), se abre la segunda y monumental homil\u00ed\u00ada de Mois\u00e9s, que acoge en su interior todo el c\u00f3digo deuteron\u00f3mico, por lo que se extiende desde 4,44 hasta todo el cap\u00ed\u00adtulo 28 Dt 4-28. Los cap\u00ed\u00adtulos Dt 29-30 constituyen el tercero y \u00faltimo discurso de Mois\u00e9s, articulado en cuatro fases: evocaci\u00f3n del pasado salv\u00ed\u00adfico de Israel (29,1-8); compromiso de la alianza, fuente de bendici\u00f3n para los fieles y de maldici\u00f3n para los no fieles (29,9-28); el destierro como castigo de la infidelidad a la alianza y el retorno como signo del perd\u00f3n divino (3,1-10); llamada final a la opci\u00f3n por la alianza (30,11-20).<br \/>\n746<br \/>\nIII. UNA RICA TEOLOGIA Y UNA INTENSA ESPIRITUALIDAD.<br \/>\nEl Dt por su propia naturaleza apunta no s\u00f3lo a la reforma de las instituciones, sino sobre todo a la conversi\u00f3n interior, a la que el autor llama sugestivamente la \u2020\u0153circuncisi\u00f3n del coraz\u00f3n\u2020\u009d y no s\u00f3lo del prepucio (10,16). Ciertamente, para construir esta nueva actitud religiosa es necesario realizar una opci\u00f3n, cuya gravedad es muchas veces lacerante para Israel: \u2020\u0153Mira, yo pongo hoy delante de ti la vida y la felicidad, la muerte y la desgracia&#8230; \u2020\u02dc(30,15). Pero afrontado en la fe y en el amor, este riesgo se transforma en paz y en gozo; m\u00e1s a\u00fan, la alianza resulta espont\u00e1nea con Dios y casi connatural al hombre: \u2020\u0153Pues esta ley que yo te prescribo hoy no es superior a tus fuerzas ni est\u00e1 fuera de tu alcance&#8230; Pues la palabra est\u00e1 muy cerca de ti: est\u00e1 en tu boca, en tu coraz\u00f3n, para que la pongas en pr\u00e1ctica\u2020\u009d (30,11.14). La tierra prometida y, en c\u00ed\u00adrculos conc\u00e9ntricos cada vez m\u00e1s restringidos, Jud\u00e1, Jerusal\u00e9n y el templo son el templo de convergencia hacia el que se dirigen la b\u00fasqueda y la tensi\u00f3n de Israel. Por eso precisamente el Dt sostendr\u00e1 calurosamente la centralizaci\u00f3n del culto en el templo jeroso-limitano, aboliendo los santuarios locales y las degeneraciones religiosas. S\u00f3lo en el templo el hebreo encuentra y ama a un Dios, no ya lejano ni apartado, sino el m\u00e1s cercano en absoluto: \u2020\u0153El Se\u00f1or se fij\u00f3 en vosotros y os eligi\u00f3, no por ser el pueblo m\u00e1s numeroso entre todos los pueblos, ya que sois el m\u00e1s peque\u00f1o de todos, sino porque el Se\u00f1or os am\u00f3\u2020\u009d (7,7-8; cf 4,7).<br \/>\n747<br \/>\n1. Pureza de la fe.<br \/>\nEl perfil esencial de la teolog\u00ed\u00ada del Dt que acabamos de trazar nos hace comprender c\u00f3mo la definici\u00f3n de una forma pur\u00ed\u00adsima de fe est\u00e1 en la base de la llamada calurosa que el libro dirige a su lector. El mandamiento primero del \/ dec\u00e1logo: \u2020\u0153Yo ser\u00e9 tu \u00fanico Dios; no te har\u00e1s \u00ed\u00addolos\u2020\u009d (5,7), es una de las orientaciones fundamentales en la reflexi\u00f3n del Dt sobre la fe. En este sentido es ejemplar el largo p\u00e1rrafo de 10,12-11,32, recalcado por medio de una llamada-ant\u00ed\u00adfona: \u2020\u0153Y ahora, Israel, \u00bfqu\u00e9 es lo que te pide el Se\u00f1or, tu Dios? Que respetes al Se\u00f1or, tu Dios, que sigas sus caminos, que le sirvas y le ames con todo tu coraz\u00f3n y con toda tu alma\u2020\u009d. Los vocablos se acumulan, el entusiasmo crece, el fervor revela la pasi\u00f3n religiosa que anima al predicador sobre este tema tan preciado para \u00e9l. El ve en la fidelidad a la pureza monote\u00ed\u00adsta (un monote\u00ed\u00adsmo no ya metaf\u00ed\u00adsico, sino \u2020\u0153afectivo\u2020\u009d y existencial) la ra\u00ed\u00adz de toda bendici\u00f3n. Esta fidelidad lleva consigo la adhesi\u00f3n a la palabra de Dios; la adopci\u00f3n de un culto riguroso, ni hip\u00f3crita ni desviado, centrado en el templo de Jerusal\u00e9n (12,2-31); la \u2020\u0153atenci\u00f3n-obediencia\u2020\u009d a la ley del Se\u00f1or, y por tanto la acogida amorosa y activa de todo el c\u00f3digo de la alianza -\u2020\u0153antorcha para el camino\u2020\u009d del fiel SaI 119,105)-; la conciencia de la elecci\u00f3n gratuita (7,6-8), signo de proximidad y de intimidad.<br \/>\nEn particular, de esta visi\u00f3n religiosa tan \u2020\u0153espiritual\u2020\u009d, interior y abierta, surge una nueva teolog\u00ed\u00ada de la tierra, vista como \u2020\u0153don\u2020\u009d (Gabe) y como \u2020\u0153compromiso\u2020\u009d (Aufgabe). Es inolvidable el cap\u00ed\u00adtulo 8, que contiene una meditaci\u00f3n teol\u00f3gica sobre el desierto (vv. 1-6) y un himno espl\u00e9ndido sobre la tierra prometida (vv. 7- 10). El camino por el \u00c2\u00a1desierto es visto como una pedagog\u00ed\u00ada divina: lo mismo que un padre no se limita a engendrar al hijo, sino que tambi\u00e9n lo educa en el crecimiento de su personalidad, as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n Dios en el itinerario de la estepa hace crecer a Israel alternando las humillaciones y el consuelo (vv. 2-3). De esta manera se abre camino una concepci\u00f3n del dolor comopaide\u00ed\u00ada, como educaci\u00f3n purificadora y elevadora del hombre (Jb 32-37). El resultado se expresa de este modo con los tres grandes verbos de la madurez de la fe: \u2020\u0153acordarse\u2020\u009d (y. 2), \u2020\u0153reconocer\u2020\u009d (y. 5), \u2020\u0153guardar\u2020\u009d (y. 6). La \u00c2\u00a1 tierra, a su vez, es celebrada como meta \u00faltima, y se la canta en los vers\u00ed\u00adculos 7ss a trav\u00e9s de un septenario de menciones de la palabra \u2020\u02dceres \u2020\u0153tierra\u2020\u009d. El escenario es sereno e id\u00ed\u00adlico. Por un lado, un terreno y una sociedad exuberantes: las aguas brotan casi espont\u00e1neamente en la superficie del suelo desde las profundidades del abismo, la vegetaci\u00f3n es lujuriosa, abunda la miel, los recursos mineros (hierro y cobre) se extienden en inmensos yacimientos. En el otro lado del cuadro, Israel est\u00e1 sentado en esta mesa bien preparada, saci\u00e1ndose con gozo y felicidad y alabando a Dios, su bienhechor.<br \/>\n748<br \/>\nSin embargo, la tierra puede convertirse en un riesgo negativo, como lo era el desierto: la tentaci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n del bienestar, del enriquecimiento y de la urbanizaci\u00f3n puede transformar a Israel en una sociedad \u2020\u0153capitalista\u2020\u009d, ego\u00ed\u00adsta. La consecuencia inmediata puede ser la negaci\u00f3n misma de Dios, que queda arrinconado y \u2020\u0153olvidado\u2020\u009d. El mandamiento entonces ordena \u2020\u0153acordarse\u2020\u009d, \u2020\u0153no olvidar\u2020\u009d, verdadero estribillo del cap\u00ed\u00adtulo 8 (vv. 2.11.14.18.19); en otras palabras, es el retorno a la fe, al mandamiento principal, remachando la idea de que el hombre no puede vivir de s\u00f3lo pan.<br \/>\nPrecisamente por esta teolog\u00ed\u00ada pura y por esta intensa espiritualidad, tambi\u00e9n el NT se complace en el Dt. Pensemos en el di\u00e1logo entre Jes\u00fas y el tentador, que sigue un entramado de textos b\u00ed\u00adblicos sustancialmente anclados en el Dt (Mt 4; Lc 4). Es c\u00e9lebre en este sentido la cita de Dt 8,3, con una nueva intepretaci\u00f3n: \u2020\u0153No s\u00f3lo de pan vive el hombre, sino de todo lo que sale de la boca del Se\u00f1or\u2020\u009d. Para el Dt esta frase afirma la necesidad no solamente del alimento que se puede encontrar en el horizonte terreno, sino tambi\u00e9n del don continuo de la providencia divina. La versi\u00f3n griega, citada por Jes\u00fas, contrapone, por el contrario, el alimento material al elemento interior y decisivo de la palabra de Dios. El tema del mandamiento principal est\u00e1 en la base de una de las conversaciones \u2020\u0153jerosolimitanas\u2020\u009d de Jes\u00fas, y la respuesta de Cristo se basa precisamente en el Dt (el amor a Dios y el amor al pr\u00f3jimo: Dt 6,4-5 y Lv 19,18 ), para formular una escala cualitativa y no cuantitativa de los compromisos de la alianza (Mc 12,28-34). Tambi\u00e9n la controversia sobre la resurrecci\u00f3n de los muertos (Mc 12,18-27) se basa en un texto del Dt (25,5-1 0) para afirmar una visi\u00f3n pura y viva de Dios.<\/p>\n<p>2. Ardor del amor.<br \/>\nToda esta reflexi\u00f3n podr\u00ed\u00ada quedar resumida en el Serna\u2020\u2122, que se convirti\u00f3 en la m\u00e1s importante de las oraciones diarias del judaismo, sacada de Dt 6,4ss: \u2020\u0153Escucha, Israel: El Se\u00f1or, nuestro Dios, es el \u00fanico Se\u00f1or. Ama al Se\u00f1or, tu Dios, con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma y con todas tus fuerzas&#8230;\u2020\u2122. Nos encontramos aqu\u00ed\u00ad con la ra\u00ed\u00adz de la teolog\u00ed\u00ada deuteron\u00f3mica: el amor de Dios, amor intenso, exclusivo, apasionado, activo, obediente a la palabra divina. No hay nada que deba separarnos de este amor: ni el bienestar ni el \u00ed\u00addolo. Es un amor dialogal, ya que es respuesta a un Dios que nos ama primero (7,6-8). Es un amor activo y existencial. en los vers\u00ed\u00adculos 7-9 del mismo cap\u00ed\u00adtulo 6 se utilizan verbos \u2020\u0153polares\u2020\u2122, como \u2020\u0153estar en casa\/estar de viaje\u2020\u2122, \u2020\u0153estar acostado\/estar levantado, para indicar toda la existencia consagrada a la fidelidad a Dios; del mismo modo, la mano, signo de la acci\u00f3n, va acompa\u00f1ada de la frente, signo del pensamiento y de las decisiones, y de los postes y la puerta de la casa, signo de la vida social. Como es sabido, los jud\u00ed\u00ados han puesto en pr\u00e1ctica literalmente y con esp\u00ed\u00adritu ritual (pero poco<br \/>\n\u2020\u0153deuteron\u00f3micamente\u2020\u009d) esta invitaci\u00f3n existencial: rezan poni\u00e9ndose cajitas de cuero, que contienen rollos de pergamino con inscripciones del Dt, en la frente y en los brazos (las \u2020\u0153filacterias\u2020\u009d) y en la parte derecha de la puerta de entrada de la casa (la mezuzah). Pero el amor de Dios tiene que manifestarse en la adhesi\u00f3n realyvital a los mandamientos (10,12; 11,1.31.32; 13,4; 19,9; 30,6.16.20). Este amor radical y total es el que da sabor a la observancia, despoj\u00e1ndola de todo legalismo: \u2020\u0153Porque el amor de Dios consiste en guardar sus mandamientos\u2020\u009d (1Jn 5,3).<br \/>\nEl amor, adem\u00e1s de la dimensi\u00f3n vertical, conoce en el Dt la dimensi\u00f3n horizontal y social. En este sentido Dt es uno de los libros m\u00e1s sensibles al pr\u00f3jimo y de los m\u00e1s ricos en humanidad de toda la Biblia. Se advierte una atenci\u00f3n viv\u00ed\u00adsima al pobre (15,7ss; 23,20; 24,l9ss); hay una legislaci\u00f3n m\u00e1s humana para el esclavo (15,13-14; 24,7), basada tambi\u00e9n en la nueva motivaci\u00f3n presente en el dec\u00e1logo a prop\u00f3sito del descanso sab\u00e1tico (5,15). Hay una preocupaci\u00f3n especial por el levita, el hu\u00e9rfano, la viuda y el forastero (14,29; 16,11.14; 26,11); hay un compromiso social para la defensa del obrero (24,14-15). Hay cierta delicadeza respecto a las j\u00f3venes prisioneras de guerra (21,10-14) y solicitud por el vecino que ha perdido un objeto (22,lss). Hay generosidad con el que se ve obligado a dejar una prenda (24,6.12-1 3) y exhortaci\u00f3n a la humanidad de los jueces (25,3). Hay una apertura inesperada respecto al destino generoso de los bienes en las cosechas (23,25-26) y un af\u00e1n de evitarle problemas al pr\u00f3jimo (la curiosa norma sobre la baranda en la azotea en 22,8) y hasta con los animales (22,6-7; 25,4). As\u00ed\u00ad pues, un amor ardiente, concreto, humano y teol\u00f3gico; la conciencia siempre viva de que es f\u00e1cil amar cuando uno se siente amado por Dios: \u2020\u0153Pues esta ley que yo te prescribo hoy no es superior a tus fuerzas ni est\u00e1 fuera de tu alcance. No est\u00e1 en los cielos para que digas: \u00bfQui\u00e9n subir\u00e1 por nosotros a los cielos a buscarla para que nos la d\u00e9 a conocer y la pongamos en pr\u00e1ctica? Ni tampoco se encuentra m\u00e1s all\u00e1 de los mares, para que tengas que decir: \u00bfQui\u00e9n pasar\u00e1 por nosotros al otro lado de los mares a buscarla para que nos la d\u00e9 a conocer y la pongamos en pr\u00e1ctica? Pues la palabra est\u00e1 muy cerca de ti; est\u00e1 en tu boca, en tu coraz\u00f3n, para que la pongas en pr\u00e1ctica\u2020\u009d (30,11-14; Rrn 10,6-10).<br \/>\n750<br \/>\nEn medio de este pueblo fiel y enamorado de su Dios se levanta la figura de \u00c2\u00a1Mois\u00e9s. Adem\u00e1s de ser idealmente el \u2020\u0153predicador\u2020\u009d del Dt, se le presenta al final del libro con dos espl\u00e9ndidos textos po\u00e9ticos. En el cap\u00ed\u00adtulo 32 se registra el \u2020\u0153c\u00e1ntico de Mois\u00e9s\u2020\u009d, poema perteneciente al g\u00e9nero literario de la requisitoria pro-f\u00e9tica en caso de ruptura o de infidelidad de Israel respecto a la alianza. El documento ha sido fechado en varios momentos (desde el siglo Xl al siglo vi a.C). Luego Mois\u00e9s, como todos los grandes siervos del Se\u00f1or (Jacob en Gn 49, Josu\u00e9 en Jos 23, Jes\u00fas en Jn 17), termina su itinerario terreno con una bendici\u00f3n- testamento recogida en el cap\u00ed\u00adtulo 33. Debe leerse en paralelismo precisamente con la de Jacob en Gen 49. Van desfilando las doce tribus, representada cada una de ellas por su progenitor; pero ahora, respecto a Gen 49, ha desaparecido Sime\u00f3n, Rub\u00e9n est\u00e1 a punto de extinguirse, Jud\u00e1 se encuentra muy lejos de los esplendores descritos en Gen 49,10-12; Lev\u00ed\u00ad y Jos\u00e9 son los que reciben las bendiciones m\u00e1s solemnes. Aunque forma parte de la tradici\u00f3n E, el texto conserva datos arcaicos que pueden situarse entre los siglos Xl y IX a.C. Finalmente, en el monte Nebo, frente a la tierra de la libertad, Mois\u00e9s muere en un halo de misterio que permitir\u00e1 el florecimiento de leyendas posteriores (Jc 9), mientras que el Dt le dedica un ep\u00ed\u00adgrafe conmovedor: \u2020\u0153No ha vuelto a aparecer en Israel un profeta como Mois\u00e9s, con el cual el Se\u00f1or trataba cara a cara&#8230;\u2020\u009d (34,10-12; Si 45, 1-5).<br \/>\n751<br \/>\nBIBL.: Bachli O., Israelunddie Volker. 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La obra hist\u00f3rica deuteronomista, en<br \/>\nSchreiner J., Palabra y mensaje delAntiguo Testamento, Barcelona 1972, 269-285; McCarthy D.J.,<br \/>\nMendenhail G.E., Smend R., Per una teolog\u00ed\u00ada del palto neIl\u2020\u2122A T, Marietti, T\u00farin 1972; Merendino P., Das<br \/>\ndeuteronomi-sche Gesetz, Bonn 1966; MinettedeTillesseG., Sections \u2020\u0153tu\u2020\u009d el seaions \u2020\u0153vous\u2020\u009d dans le Deut\u00e9ronome, en \u2020\u0153Vetus Testamentum\u2020\u009d 12 (1962) 29-87; Noth M., Dic Gesetze im Pentateuch: \u00c2\u00a1hre<br \/>\nVoraussetzungenundihrSinn, en Gesammelte Studien zumAT, Kaiser, Munich 1960, 9-141; Ip,<br \/>\nUeberlieferungsgeschichte des Pentateuch, W. Koh lham mer, Stuttgart 1948; Pen na ?., Deuteronomio,<br \/>\nMarietti, Tur\u00ed\u00adn 1976; RennesJ., Le Deut\u00e9ronome, Laboret Fides, Bruselas 1967; Rad G. von,<br \/>\nDeuteronomio, Paideia, Brescia 1979; Weinfeld M., The Origin ofHumanism in Deuteronomy, en \u2020\u0153JBL\u2020\u2122 80<br \/>\n(1961) 241-247.<br \/>\nG. Ravasi<br \/>\n752.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Cat\u00f3lico de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>EL LIBRO<br \/>\nDeut. es el quinto y \u00faltimo libro del Pentateuco (ver art\u00ed\u00adculo sobre el Pentateuco), los libros tradicionalmente atribuidos a Mois\u00e9s. El libro toma su nombre de la traducci\u00f3n gr. en 17:18, que malentiende el heb. \u2020\u0153una copia de esta ley\u2020\u009d, y lo toma como si dijera \u2020\u0153una segunda ley\u2020\u009d. El t\u00ed\u00adtulo en heb. se toma de las primeras palabras del libro: \u2020\u0153Estas son las palabras\u2020\u009d; es decir, las palabras de Mois\u00e9s a los israelitas justo antes de que entraran a la tierra prometida. Esta es la mejor manera de pensar sobre este libro. No es tanto una \u2020\u0153segunda ley\u2020\u009d, m\u00e1s bien es como una predicaci\u00f3n o reaplicaci\u00f3n de ciertas leyes dadas en los libros precedentes del Pentateuco.<\/p>\n<p>TRASFONDO<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed\u00ad, en la historia del Pentateuco, se ha dado una promesa la que ahora est\u00e1 pr\u00f3xima a cumplirse. Dios hab\u00ed\u00ada prometido a Abraham que llegar\u00ed\u00ada a ser el padre de una gran naci\u00f3n (G\u00e9n. 12:1\u20133). La naci\u00f3n habitar\u00ed\u00ada en una tierra muy rica, \u2020\u0153una tierra que fluye leche y miel\u2020\u009d (Exo. 3:17). La naci\u00f3n creci\u00f3 en la esclavitud en Egipto, hasta que Dios los libert\u00f3 milagrosamente (Exo. 14); Dios despu\u00e9s los encontr\u00f3 en el monte Sina\u00ed\u00ad y formalmente hizo un \u2020\u0153pacto\u2020\u009d con ellos, el cual inclu\u00ed\u00ada varias leyes que deb\u00ed\u00adan observar (Exo. 19\u201324). El siguiente paso era marchar hacia la tierra prometida, pero fracasaron y no lo lograron inmediata mente porque fueron intimidados por los obst\u00e1culos que encontraron en el camino. Por lo tanto, a causa de su falta de fe el Se\u00f1or decidi\u00f3 que no ser\u00ed\u00ada esa generaci\u00f3n, sino la siguiente, la que entrar\u00ed\u00ada a la tierra prometida. Mientras tanto, fueron condenados a vivir 40 a\u00f1os errantes en los desiertos del Sina\u00ed\u00ad (N\u00fam. 13\u201314; ver especialmente N\u00fam. 14:20\u201335).<br \/>\nAl principio de Deut., Mois\u00e9s, quien tampoco entrar\u00ed\u00ada a la tierra prometida, se dirige a la nueva generaci\u00f3n. Les recuerda todos los eventos que los han tra\u00ed\u00addo hasta este punto, y los prepara para que sean fieles al pacto con el Se\u00f1or cuando crucen el r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n y reciban la \u2020\u0153herencia\u2020\u009d que les daba.<\/p>\n<p>FECHA Y PATERNIDAD LITERARIA<\/p>\n<p>Debido a que las palabras de Mois\u00e9s conforman la mayor parte del libro, tradicionalmente se le ha considerado a \u00e9l como el autor. Sin embargo, es obvio que alguien m\u00e1s debe haber sido responsable por la \u00faltima parte del libro, ya que Mois\u00e9s se menciona como \u2020\u0153\u00e9l\u2020\u009d (en lugar de \u2020\u0153yo\u2020\u009d) en varios lugares (p. ej.p. ej. Por ejemplo, 1:1), incluyendo el relato de su muerte (Deut. 34). Es mejor ver este libro como un fiel registro de sus palabras, puestas por escrito en alg\u00fan tiempo despu\u00e9s de su muerte.<br \/>\nEntonces, \u00bfcu\u00e1ndo fue escrito? Varios eruditos creen que Deut. fue escrito tanto como seis siglos despu\u00e9s de Mois\u00e9s, en el siglo VII a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Este punto de vista se basa sobre el relato del descubrimiento (en el a\u00f1o 621 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo) del llamado \u2020\u0153libro de la ley\u2020\u009d en el templo en Jerusal\u00e9n durante el reinado del rey Jos\u00ed\u00adas, cuando \u00e9l estaba llevando a cabo una reforma religiosa despu\u00e9s de muchos a\u00f1os de adoraci\u00f3n id\u00f3latra (2 Rey. 22:8). (Ver 28:61 para el nombre \u2020\u0153en el libro de esta ley\u2020\u009d seg\u00fan se aplica a Deut.; cf.cf. Confer (lat.), compare 31:24.) Cuando se acepta este punto de vista en cuanto a la autor\u00ed\u00ada del libro, generalmente no se sustenta la opini\u00f3n de que el libro sea un fiel registro de las ense\u00f1anzas de Mois\u00e9s sino, por el contrario, que expresa la preocupaci\u00f3n del per\u00ed\u00adodo de Jos\u00ed\u00adas, y que el nombre de Mois\u00e9s simplemente se usa para darle autoridad a las pala bras. Las leyes que asumen una existencia sedentaria y un estilo de vida agraria (p. ej.p. ej. Por ejemplo 24:19\u201322) a veces se muestran como evidencia de una composici\u00f3n s\u00f3lo despu\u00e9s de haber entrado a la tierra pro metida. Y pasajes, tales como 4:25\u201331; 28:64\u201368 y 30:1\u201310, que anticipan el exilio en Babilonia (586\u2013539 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo), se ha pensado que hayan sido compuestos tan tarde como durante el exilio mismo.<br \/>\nHasta cierto punto, las decisiones en relaci\u00f3n con la fecha de escritura de Deut. dependen sobre si acaso se piensa que el escritor b\u00ed\u00adblico haya podido prever condiciones y eventos en la historia de Is rael. Sin embargo, existen razones independientes para pensar que Deut. realmente fue escrito en un tiempo mucho m\u00e1s cerca a los d\u00ed\u00adas de Mois\u00e9s.<br \/>\nPrimera, Deut. no muestra conocimiento de las principales instituciones de la vida pol\u00ed\u00adtica y religiosa de Israel durante el per\u00ed\u00adodo de los reyes; es decir, los reyes y el templo en Jerusal\u00e9n. La frase \u2020\u0153el lugar que Jehovah vuestro Dios haya escogido de todas vuestras tribus para poner all\u00ed\u00ad su nombre y morar en \u00e9l\u2020\u009d (12:5; cf.cf. Confer (lat.), compare 12:11, 14; 14:24) se toma a veces como una alusi\u00f3n disimulada para Jerusal\u00e9n. Esto estar\u00ed\u00ada acorde con la idea de que Deut. fue escrito en el tiempo de Jos\u00ed\u00adas, porque \u00e9l destruy\u00f3 todos los otros lugares de adoraci\u00f3n que hab\u00ed\u00ada adem\u00e1s de Jerusal\u00e9n. Sin embargo, no hay suficiente evi dencia para identificar el \u2020\u0153lugar\u2020\u009d exclusivamente con Jerusal\u00e9n. La importancia de Siquem en el cap. 27, p. ej.p. ej. Por ejemplo habla en contra de esta propuesta.<br \/>\nDeut. tampoco muestra mucho entusiasmo con la idea de un rey (17:14\u201320), simplemente parece permitir el asunto, y trata de asegurar que el rey no se vaya a convertir en un tirano. Esta ley no parece que haya surgido en el tiempo de Jos\u00ed\u00adas.<br \/>\nSegunda, Deut. s\u00f3lo reconoce un Israel; un Israel unido, y no muestra estar familiarizado con la divisi\u00f3n de la naci\u00f3n en dos reinos luego del reinado de Salom\u00f3n, alrededor de 930 a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo (1 Rey. 12).<br \/>\nTercera, el libro advierte una y otra vez en contra de los peligros de la religi\u00f3n cananea (p. ej.p. ej. Por ejemplo caps. 7; 13). La tentaci\u00f3n de dejar de adorar al verdadero Dios e ir en pos de los dioses de Cana\u00e1n estaba presente tan pronto como Israel asent\u00f3 los pies en tierra cananea. La preocupaci\u00f3n de Deut., entonces, se comprende en un per\u00ed\u00adodo bastante temprano en la historia de la naci\u00f3n, aunque realmente esto permaneci\u00f3 como un factor todo el tiempo desde que entraron a la tierra prometida hasta el exilio.<br \/>\nCuarta, ciertas leyes tienen m\u00e1s sentido en relaci\u00f3n con la inminente (o m\u00e1s reciente) ocupaci\u00f3n de la tierra. Un ejemplo ser\u00ed\u00ada 12:14\u201325, que permite la pr\u00e1ctica \u2020\u0153secular\u2020\u009d de comer carne. Esta ley est\u00e1 en contraste con Lev. 17, la cual insiste en que toda matanza de reses deb\u00ed\u00ada hacerse como un sacrificio, y llevarse a cabo a la puerta del tabern\u00e1culo (el lugar de sacrificios y adoraci\u00f3n hasta que Salom\u00f3n edific\u00f3 el templo). Deut. permite matar animales sin que necesariamente sean para sacrificio, porque despu\u00e9s de establecerse en la tierra los lugares de adoraci\u00f3n estaban demasiado lejos para que la gente fuera all\u00e1 a ofrecer sacrificios simplemente para poder comer carne.<br \/>\nQuinta, Deut. comparte las inquietudes de los profetas; es decir, la necesidad por una religi\u00f3n de coraz\u00f3n, y el amor por la justicia y los derechos de los pobres (14:28, 29). Aun as\u00ed\u00ad es diferente de los libros prof\u00e9ticos en el sentido de que no se dirige a ocasiones o individuos particulares. El libro parece tener m\u00e1s la apariencia de un programa para el futuro. De hecho, es posible que los profetas se hayan dejado guiar por Deut., al igual que de otras par tes del Pentateuco. Am\u00f3s, por ejemplo, debe haber tenido en mente a Deut. cuando se\u00f1al\u00f3 c\u00f3mo Dios hab\u00ed\u00ada dado su respectiva tierra a diferente gente (Am\u00f3s 9:7; ver Deut. 2:19\u201323), o cuando por medio de \u00e9l Dios insta a Israel: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Buscadme y vivir\u00e9is!\u2020\u009d (Am\u00f3s 5:4; ver Deut. 4:1; 4:29; 30:19; 32:46, 47).<br \/>\nY por \u00faltimo, se ha demostrado que formalmente Deut. se parece a ciertos tratados pol\u00ed\u00adticos hechos por los reyes heteos con Estados m\u00e1s d\u00e9biles, al igual que con ciertos c\u00f3digos legales antiguos, tales como el del famoso rey y legislador babilonio Hamurabi. Las analog\u00ed\u00adas del tratado resultan ser m\u00e1s interesantes porque Deut. comparte con ellos los elementos de relaci\u00f3n y lealtad.<br \/>\nLas partes del tratado heteo son las siguientes: (1) un pre\u00e1mbulo, enunciando el tratado e identificando a quienes son parte del mismo; (2) un pr\u00f3logo hist\u00f3rico, recordando las relaciones previas entre las partes involucradas; (3) estipulaciones generales, estableciendo la naturaleza de la futura relaci\u00f3n entre las partes involucradas; (4) estipulaciones espec\u00ed\u00adficas, los detallados requisitos que deb\u00ed\u00ada cumplir la parte m\u00e1s d\u00e9bil; (5) testigos (los dioses eran invocados como testigos del tratado); (6) bendiciones y maldiciones: Estas se pronuncian en relaci\u00f3n con la lealtad o deslealtad respectivamente.<br \/>\nDeut. muestra un patr\u00f3n similar, aunque no id\u00e9ntico; es decir: (1) pre\u00e1mbulo (1:1\u20135); (2) pr\u00f3logo hist\u00f3rico (1:6\u20134:49); (3) estipulaciones generales (caps. 5\u201311); (4) estipulaciones espec\u00ed\u00adficas (caps. 12\u201326); (5) bendiciones y maldiciones (caps. 27, 28); (6) testigos. El cap. 32 cumple con esta \u00faltima funci\u00f3n. En 32:1 se llama al cielo y a la tierra para que sirvan como testigos de las palabras a Israel, una variaci\u00f3n necesaria en relaci\u00f3n con los tratados a causa del monote\u00ed\u00adsmo israelita.<br \/>\nLa relaci\u00f3n entre Deut. y los tratados no es perfecta. Por ejemplo, la secci\u00f3n de las maldiciones en Deut. es extraordinariamente larga. Y si el cap. 32 es la secci\u00f3n de los testigos, el orden es poco com\u00fan. Adem\u00e1s, los eruditos var\u00ed\u00adan en la manera precisa en que las partes del tratado deben describirse y, por lo tanto, sobre c\u00f3mo Deut. se ajusta al mismo. Aun m\u00e1s importante, Deut. no es un tratado pol\u00ed\u00adtico, sino un documento del pacto entre el Se\u00f1or y su pue blo. La forma del tratado es una especie de lenguaje ret\u00f3rico, mostrando que el Se\u00f1or es el \u2020\u0153rey\u2020\u009d de Israel (ver 33:5).<br \/>\nPara asuntos de fecha, el punto m\u00e1s importante es que estos tratados datan del segundo milenio a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Por supuesto, debe decirse que los eruditos difieren en cuanto a si acaso estos tratados del segun do milenio son lo suficientemente diferentes de otros tratados del primer milenio, para que sirvan como prueba de que a Deut. debe asign\u00e1rsele una fecha del segundo milenio. El asunto no est\u00e1 decidido. Aun as\u00ed\u00ad, las similitudes entre Deut. y los tratados heteos son sorprendentes, y se mantienen como un argumento valioso para apoyar una fecha en la \u00faltima parte del segundo milenio a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo<br \/>\nEn conclusi\u00f3n, la informaci\u00f3n no puede probar concluyentemente ninguna de las fechas propuestas para Deut. Pero la evidencia es congruente con su composici\u00f3n en el per\u00ed\u00adodo posterior a la muerte de Mois\u00e9s. Esto puede haber sucedido inmediatamente, o dentro de unas cuantas generaciones.<\/p>\n<p>TEOLOGIA<\/p>\n<p>La teolog\u00ed\u00ada de Deut. ha comenzado a ser evidente aun mientras se ha discutido su trasfondo y fecha. Es de mucha ayuda guardar en mente que el libro siempre est\u00e1 proclamando la verdad en cuanto a Dios, en contraste con lo que otros pueblos creen. Deut. es el libro para un pueblo que ha sido sacado de Egipto, porque Dios deseaba un pueblo que fuera diferente (o \u2020\u0153santo\u2020\u009d; 7:6); diferente de los cananeos en la tierra a la cual ir\u00ed\u00adan (12:31), as\u00ed\u00ad como de los egipcios (29:16, 17). Es un libro de instrucci\u00f3n y con la intenci\u00f3n de que fuera preservado con este prop\u00f3sito. Como tal, el libro muestra un estilo peculiar, cuya principal caracter\u00ed\u00adstica es la repetici\u00f3n de ciertos t\u00e9rminos y frases clave. Deut., al igual que los sermones, \u00c2\u00a1suena a serm\u00f3n! El asunto es que Israel siempre deb\u00ed\u00ada recordar que era diferente a otros pueblos, y por qu\u00e9.<br \/>\nEsta es la raz\u00f3n por qu\u00e9 Deut. habla de \u2020\u0153elecci\u00f3n\u2020\u009d (escogido en la RVARVA Reina-Valera Actualizada; 7:6, 7; 14:2). Cuando Dios llam\u00f3 a Abraham, claramente ten\u00ed\u00ada el prop\u00f3sito de que la gente que descendiera de \u00e9l fuera de beneficio a todas las naciones (G\u00e9n. 12:3). Por lo tanto, el hecho de que Israel haya sido escogido no signi fica que Dios no ame a otros pueblos. Sin embargo, Deut. no tiene mucho que decir en cuanto a la salvaci\u00f3n de otros pueblos. Su preocupaci\u00f3n es con lo que tiene que venir primero; el pueblo de Dios de be conocerle, y ser socios fieles en el pacto.<br \/>\nEl \u2020\u0153pacto\u2020\u009d es la relaci\u00f3n entre Dios y su pueblo escogido. La idea hab\u00ed\u00ada estado presente desde que Dios le prometiera a No\u00e9 que har\u00ed\u00ada un pacto con \u00e9l, y que nunca m\u00e1s traer\u00ed\u00ada otro diluvio (G\u00e9n. 6:18; 9:9\u201317). La idea se desarroll\u00f3 con Abraham (G\u00e9n. 15:18; 17:2) y en Sina\u00ed\u00ad, donde se se\u00f1ala que el pacto debe \u2020\u0153guardarse\u2020\u009d (Exo. 19:5) y se dan los Diez Mandamientos (Exo. 20:1\u201317). Deut. describe con detalle ambos lados del pacto, los mismos que se observan en los otros \u2020\u0153libros de Mois\u00e9s\u2020\u009d; es decir, la promesa de Dios y la necesidad de que Israel sea obediente a sus mandatos. Por un lado, Deut. frecuentemente hace referencia a la promesa hecha a Abraham, Isaac y Jacob (los \u2020\u0153padres\u2020\u009d; p. ej.p. ej. Por ejemplo. 1:8); y por el otro lado, claramente repite los Diez Mandamientos (5:6\u201321) como una especie de introducci\u00f3n a las otras leyes que expone a continuaci\u00f3n.<br \/>\nEn la revelaci\u00f3n del pacto de Dios se captan con claridad las ideas b\u00e1sicas de Deut. en cuanto a Dios. Primera, Dios es \u2020\u0153uno\u2020\u009d (6:4). Israel no debe adorar otros dioses, o adorar al Se\u00f1or juntamente con otros dioses (5:7). Exist\u00ed\u00adan serios peligros morales en esto. Sin embargo, exist\u00ed\u00adan buenas razones para que Israel comprendiera con todo su coraz\u00f3n (6:5) que el Se\u00f1or \u2020\u0153uno es\u2020\u009d. La primera es, obviamente, porque era la verdad. Pero adem\u00e1s de esto, sig nificaba que ning\u00fan otro dios ten\u00ed\u00ada derecho alguno sobre el pueblo. No hab\u00ed\u00ada ninguna rivalidad entre dioses para ver qui\u00e9n les servir\u00ed\u00ada como pueblo. \u00c2\u00a1Qu\u00e9 bueno poder saber esto!, hay libertad en servir al \u00fanico y todopoderoso Dios.<br \/>\nSegunda, se puede conocer a Dios. El se comunic\u00f3 con su pueblo cuando se revel\u00f3 a ellos en el monte Sina\u00ed\u00ad (siempre identificado como Horeb en Deut.), y les habl\u00f3 en palabras, a fin de que pudieran entenderle. Deut. hace mucho hincapi\u00e9 sobre la palabra por la cual Dios se da a conocer. En el pacto, es posible mantener una relaci\u00f3n con el Dios viviente, y tener la seguridad de que se puede confiar en lo que \u00e9l dice.<br \/>\nTercera, Dios es esp\u00ed\u00adritu. No puede hacerse ninguna imagen de \u00e9l, porque no puede ser reducido a una parte material de su misma creaci\u00f3n, y\/o controlado por el adorador (5:8\u201310). Tampoco vive, de una manera simple, en el lugar donde se le adora; al contrario, su \u2020\u0153nombre\u2020\u009d vive ah\u00ed\u00ad (12:5; ver tambi\u00e9n 1 Rey. 8:27\u201330 para la misma idea).<br \/>\nCuarta, \u00e9l controla tanto la historia como la naturaleza. Se pensaba de los dioses de Cana\u00e1n como dioses de la naturaleza, y los israelitas a menudo eran tentados a pensar que eran ellos los que ten\u00ed\u00adan el verdadero poder en esta \u00e1rea. Deut. muestra que el Se\u00f1or no s\u00f3lo los hab\u00ed\u00ada sacado de Egipto sino que \u00e9l tambi\u00e9n controlaba la fertilidad y las estaciones del a\u00f1o (7:13) y, por supuesto, que ambas cosas son inseparables (16:9\u201312).<br \/>\nQuinta, hay la posibilidad de una vida ordenada y feliz delante de Dios. Deut. insiste en que hay un balance entre \u2020\u0153justicia\u2020\u009d (lealtad a las normas de la relaci\u00f3n con Dios) y lo \u2020\u0153bueno\u2020\u009d (nos fuera bien, en la RVARVA Reina-Valera Actualizada), o prosperidad (6:24, 25). Esto se elabora m\u00e1s claramente en las \u2020\u0153maldiciones y bendiciones\u2020\u009d del cap. 28. Naturalmente, el lector se pregunta si acaso esto no es un entendimiento muy mec\u00e1nico en relaci\u00f3n con lo moral. Sin embargo, Deut. es m\u00e1s sutil en este respecto de lo que pudiera parecer a primera vista, como lo veremos m\u00e1s adelante.<br \/>\nDeut. es firmemente un libro sobre la gracia de Dios. El libro acent\u00faa el hecho que Israel debe toda su existencia a Dios, porque \u00e9l los sac\u00f3 de Egipto, y los llevar\u00ed\u00ada a una tierra donde ser\u00ed\u00adan ricamente ben decidos (p. ej.p. ej. Por ejemplo 8:7\u201310). Incluso sus mandamientos son parte de su gracia, porque al observarlos Israel experimentar\u00ed\u00ada la verdadera libertad. Las leyes en Deut. est\u00e1n dise\u00f1adas para que cada uno de los israelitas pudiera gozar completamente las d\u00e1divas de la tierra, y proteger a cada uno de posibles explotaciones a manos de otros. Los israelitas son \u2020\u0153hermanos y hermanas\u2020\u009d en la comunidad que Dios est\u00e1 formando. Todos, desde el rey (si decid\u00ed\u00adan tener uno; 17:14\u201320) hasta el \u2020\u0153esclavo\u2020\u009d (15:12), son \u2020\u0153hermanos\u2020\u009d en Israel. Esto marcaba una profunda diferencia en relaci\u00f3n con la idea que otros ten\u00ed\u00adan de lo que era una sociedad en aquel entonces; sociedades en las cuales la mayor\u00ed\u00ada de la gente no eran mejores que siervos. Por lo tanto, Deut. contiene una visi\u00f3n de una sociedad en armon\u00ed\u00ada, en la cual el conocimiento que la gente tiene de Dios los capacita para vivir juntos de la mejor manera posible.<br \/>\nSin embargo, la visi\u00f3n no puede realizarse sin la fidelidad de la gente. \u00bfTendr\u00ed\u00adan la vivacidad espiritual y la fibra moral para guardar el pacto? Lo me jor de las cosas requiere, a corto plazo, lo que siempre parece ser un sacrificio: El renunciar a nuestros \u2020\u0153derechos\u2020\u009d. Deut. reconoce muy bien la debilidad de los seres humanos. Hasta este punto, la debilidad de este pueblo escogido ya se hab\u00ed\u00ada hecho evidente en su historia (1:26\u201346). Es obvio que esta gente escogida que se aprestaba a recibir la tierra como un regalo, era un pueblo de \u2020\u0153dura cerviz\u2020\u009d (9:4\u20136). Por eso, desde sus inicios Deut. pregunta si acaso este (o cualquier otro) pueblo podr\u00e1 guardar el pacto con Dios. La pregunta recibe respuesta s\u00f3lo en el final del libro (cap. 30), en un pasaje don de se estima que es muy probable que las \u2020\u0153maldiciones\u2020\u009d caigan antes que pueda ocurrir una salvaci\u00f3n final.<br \/>\nLa teolog\u00ed\u00ada de Deut. es pertinente para los cristianos modernos, pero debe leerse cuidadosamente y a la luz de la venida de Jesucristo. Los cristianos se consideran a s\u00ed\u00ad mismos como el pueblo escogido por Dios (1 Ped. 2:9), aunque de una manera al go diferente a la del antiguo Israel. No constituyen una naci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica, viviendo entre otras naciones, ni tampoco necesitan un territorio d\u00f3nde vivir, leyes penales, ni tampoco de l\u00ed\u00adderes propios para tiempos de paz o guerra. Tampoco buscan un lugar de adoraci\u00f3n en particular sobre la tierra en donde Dios est\u00e9 m\u00e1s presente que en otros lugares. Ya pas\u00f3 el tiempo cuando estas cosas eran importantes en relaci\u00f3n con la manera en que Dios trataba con los seres humanos. Desde que Jes\u00fas vino el pueblo de Dios es internacional, viviendo bajo diferentes sistemas pol\u00ed\u00adticos y buscando activamente extender el reino de Dios en todo el mundo. Y, por su puesto, ya no se hacen sacrificios con el fin de expiar el pecado.<br \/>\nAun as\u00ed\u00ad, las principales perspectivas de la teolog\u00ed\u00ada de Deut. mantienen su pertinencia. El libro ense\u00f1a en cuanto a la gracia de Dios al hacernos suyos, as\u00ed\u00ad como de la necesidad que tenemos de responder a \u00e9l con todo el coraz\u00f3n, en amor y obediencia. Para nosotros Dios tambi\u00e9n se ha dado a conocer, aunque ahora es en Cristo, quien en s\u00ed\u00ad mismo constituye el \u2020\u0153lugar\u2020\u009d donde nos encontramos con \u00e9l. El nuestro es un nuevo pacto en Cristo, en el cual, aunque moralmente d\u00e9biles como Israel siempre lo fue, somos capacitados para permanecer fieles. Y ya no se piensa de las bendiciones de Dios en t\u00e9rminos de prosperidad material, sino se aplican tanto a la edad presente como a la edad venidera.<br \/>\nPor supuesto, Deut. no es excusa para la llamada \u2020\u0153teolog\u00ed\u00ada de la prosperidad\u2020\u009d, aunque una lectura descuidada pudiera hacer parecer que as\u00ed\u00ad es. Pero s\u00ed\u00ad muestra un deleite en las cosas buenas de este mundo, y un claro entendimiento de la necesidad de los seres humanos por gozar las necesidades b\u00e1 sicas de la vida. Estas cosas son tan importantes para nosotros y nuestro mundo como siempre lo han sido. Pero Deut. descarta cualquier religi\u00f3n que disfraza el intento por ser rico. Lo hace porque demanda un amor a Dios del coraz\u00f3n y, obviamente, un amor para con el pr\u00f3jimo. Esto es lo opuesto a un c\u00e1lculo ego\u00ed\u00adsta. Eso, de hecho, es idolatr\u00ed\u00ada, lo cual en Deuteronomio es uno de los principales pecados.<\/p>\n<p>BOSQUEJO DEL CONTENIDO<\/p>\n<p>1:1\u20144:43\tPrimer discurso de Mois\u00e9s<br \/>\n1:1-5\tIntroducci\u00f3n al libro<br \/>\n1:6\u20143:29\tRetrospecci\u00f3n y pr\u00f3logo<br \/>\n4:1-40\tPredicando las leyes de Dios<br \/>\n4:41-43\tCiudades de refugio<\/p>\n<p>4:44\u201428:68\tSegundo discurso de Mois\u00e9s<br \/>\n4:44-49\tIntroducci\u00f3n a las leyes<br \/>\n5:1-21\tLos Diez Mandamientos<br \/>\n5:22\u201411:32\tExhortaciones b\u00e1sicas<br \/>\n12:12\u201426:15\tLeyes espec\u00ed\u00adficas<br \/>\n26:16-19\tLos t\u00e9rminos del pacto<br \/>\n27:1-26\tPoniendo las leyes por escrito<br \/>\n28:1-68\tBendiciones y maldiciones<\/p>\n<p>29:1\u201430:20\tTercer discurso de Mois\u00e9s<br \/>\n29:1-29\tViolaci\u00f3n del pacto<br \/>\n30:1-20\tRenovaci\u00f3n del pacto<\/p>\n<p>31:1\u201434:12\tDesde Mois\u00e9s hasta Josu\u00e9<br \/>\n31:1-8\tMois\u00e9s entrega el mando a Josu\u00e9<br \/>\n31:9-13\tLectura de la ley<br \/>\n31:14-29\tLa infidelidad de Israel predicha<br \/>\n31:30\u201432:43\tEl c\u00e1ntico de Mois\u00e9s y su exhortaci\u00f3n final<br \/>\n32:44-52\tMois\u00e9s se prepara para su muerte<br \/>\n33:1-29\tMois\u00e9s bendice al pueblo<br \/>\n34:1-12\tMuerte de Mois\u00e9s<br \/>\nComentario<br \/>\n1:1-4:43 PRIMER DISCURSO DE MOISES<\/p>\n<p>1:1-5 Introducci\u00f3n al libro<\/p>\n<p>El escenario para el libro se sit\u00faa en sus primeras palabras. De hecho, el t\u00ed\u00adtulo del libro en el ATAT Antiguo Testamento heb. es: Estas son las palabras. Este t\u00ed\u00adtulo es apropiado porque Deut. consiste mayormente de palabras de Mois\u00e9s expresadas al este del r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n, justo antes de que el pueblo de Israel entrara a la tierra que Dios les daba. La frase inicial tambi\u00e9n nos prepara para el asunto o tema de Deut.; es decir, la exposici\u00f3n de la ley (v. 5). La ley se refiere a los Diez Mandamientos y otras leyes dadas por Dios en el monte Sina\u00ed\u00ad (Exo. 20\u201323), siempre identificado co mo Horeb en Deut. (v. 2). El t\u00e9rmino \u2020\u0153palabra\u2020\u009d por lo general implica la palabra de Dios en Deut. Mois\u00e9s predic\u00f3 a Israel s\u00f3lo lo que Dios le hab\u00ed\u00ada dicho de antemano (v. 3). Esto es lo que lo hace un \u2020\u0153profeta\u2020\u009d, un t\u00ed\u00adtulo que se le da m\u00e1s tarde (18:18).<br \/>\nLa introducci\u00f3n tambi\u00e9n prepara para la orden de Dios de tomar la tierra prometida emprendiendo la guerra. Las palabras despu\u00e9s que derrot\u00f3 a Sej\u00f3n (v. 4) subrayan el hecho de que es el Se\u00f1or quien ha ganado las batallas previas de Israel. (En relaci\u00f3n con las batallas mencionadas aqu\u00ed\u00ad, v\u00e9ase N\u00fam. 21\u201330, 33\u201335; y m\u00e1s adelante 2:26\u20133:22.) La idea de que Dios mismo pelea la guerra por su pueblo (guerras santas) es importante en Deut. (ver las notas sobre el cap. 7). Al igual que en el pasado, es \u00e9l quien ganar\u00e1 las batallas que est\u00e1n por delante, en contra de los habitantes de Cana\u00e1n.<br \/>\nNota. Los nombres de los lugares indican la ruta desde Horeb hasta Moab. El Arab\u00e1 incluye el valle del Jord\u00e1n, el mar Muerto y el \u00e1rea m\u00e1s al sur. Al otro lado del Jord\u00e1n (\u2020\u0153el lado oriental\u2020\u009d, seg\u00fan nota en la RVARVA Reina-Valera Actualizada) es una manera de referirse a esta \u00e1rea, y probablemente no sea evidencia de que Deut. fuera escrito en el lado occidental del Jord\u00e1n (es decir, despu\u00e9s que ocuparan la tierra prometida).<\/p>\n<p>1:6-3:29 Retrospecci\u00f3n y pr\u00f3logo<\/p>\n<p>1:6\u20138 La orden para entrar a la tierra. La historia de la estad\u00ed\u00ada en Horeb cubre desde Exo. 19 hasta N\u00fam. 10:3. Dios ahora ordena a su pueblo que se encamine hacia su tierra. Es un gran momento en su historia, el cumplimiento de la promesa a los padres (v. 8). La descripci\u00f3n de la tierra hace recordar G\u00e9n. 15:18\u201321. Cubre desde el occidente al oriente (la sierra monta\u00f1osa central, las colinas al occidente, y las llanuras de la costa), y del sur al norte (desde el N\u00e9guev hacia arriba a la planicie costera, al L\u00ed\u00adbano en el norte, e inclusive m\u00e1s all\u00e1, hasta el Eufrates). Toda esta \u00e1rea no se tom\u00f3 de una sola vez, pero al fin fue conquistada por David y mantenida por Salom\u00f3n.<br \/>\n1:9\u201318 El nombramiento de l\u00ed\u00adderes. El aumento del pueblo (v. 10) era el cumplimiento de la promesa hecha a Abraham (G\u00e9n. 15:5). Sin embargo, esto significaba que se necesitaba alg\u00fan sistema de liderazgo y organizaci\u00f3n. Mois\u00e9s necesitaba ayuda (v. 9; ver tambi\u00e9n Exo. 18:17\u201327). Por supuesto, el pasaje implica m\u00e1s que esto. Israel ser\u00ed\u00ada gobernado por las leyes de Dios. Entonces, el sistema ten\u00ed\u00ada que ser uno que permitiera que este tipo de gobierno funcionara. La descentralizaci\u00f3n de la autoridad (v. 15) significaba que la ley de Dios pod\u00ed\u00ada aplicar se justamente a todos en casos de disputas, ya fuera entre los mismos israelitas o entre ellos y otros (vv. 16, 17).<br \/>\nLos l\u00ed\u00adderes fueron nombrados para juzgar. No lo hicieron confiando s\u00f3lo en su propia sabidur\u00ed\u00ada sino, por el contrario, como instrumentos de Dios interpretaban sus leyes. Esta es la naturaleza del juicio aqu\u00ed\u00ad mencionado (v. 17). El juicio de Dios asegura que se cumplan sus normas para el beneficio de cada uno de los que forman parte de su pueblo. Todos por igual tienen derecho a la justicia.<br \/>\nEs en esta idea de gobernar por medio de la ley de Dios, la cual protege igualmente a cada individuo, que Israel difiere de los otros pueblos vecinos.<br \/>\n1:19\u201325 Enviando esp\u00ed\u00adas. Despu\u00e9s de salir de Horeb, el pueblo lleg\u00f3 r\u00e1pidamente a la frontera de la tierra prometida (vv. 19, 20). Entonces se repiti\u00f3 el mandato de entrar (v. 21). Es importante notar que Dios ya les hab\u00ed\u00ada dado la tierra. Su posesi\u00f3n era cosa segura; aun as\u00ed\u00ad ten\u00ed\u00adan que tomarla. Curiosamente, la promesa tambi\u00e9n es un mandato. Ellos deb\u00ed\u00adan tener fe y valor para creer que Dios cumplir\u00ed\u00ada lo que dec\u00ed\u00ada, y que pod\u00ed\u00ada hacerlo. El mandato de no temer ni desmayar (v. 21) estaba basado en lo que el pueblo ya conoc\u00ed\u00ada acerca de Dios, porque \u00e9l los hab\u00ed\u00ada sacado de Egipto aun en contra de todos los pron\u00f3sticos. La gente ten\u00ed\u00ada buenas razones para confiar en \u00e9l. Sin embargo, si no ten\u00ed\u00adan fe ni valor para hacerlo pod\u00ed\u00adan fallar de recibir lo que por derecho ya les pertenec\u00ed\u00ada.<br \/>\nLa decisi\u00f3n de enviar los esp\u00ed\u00adas era una se\u00f1al de nerviosidad, aun cuando Mois\u00e9s estuvo de acuerdo con el plan (v. 23). Si los israelitas hubieran cre\u00ed\u00addo en las buenas intenciones que Dios ten\u00ed\u00ada para ellos, no hubieran sentido la necesidad de enviar esp\u00ed\u00adas para confirmar que la tierra \u2020\u00a6 es buena (v. 25).<br \/>\n1:26\u201333 El temor del pueblo. Los esp\u00ed\u00adas vieron una buena tierra, pero tambi\u00e9n vieron la gente que habitaba el lugar, quienes les parecieron como gigantes (v. 28). Su reacci\u00f3n fue de temor y des\u00e1nimo, las mismas cosas contra las cuales los hab\u00ed\u00ada prevenido Mois\u00e9s (v. 21); tal como lo hace nuevamente (v. 29). Este temor ten\u00ed\u00ada sus ra\u00ed\u00adces en la falta de fe. Ellos sintieron, como lo hab\u00ed\u00adan hecho anterior mente, que Dios nunca hab\u00ed\u00ada tenido buenas intenciones para ellos, sino que todo su peregrinaje hasta ahora hab\u00ed\u00ada sido con el prop\u00f3sito de perjudicarlos (v. 27; ver tambi\u00e9n Exo. 17:1\u20133). Como respuesta, Mois\u00e9s no s\u00f3lo les record\u00f3 nuevamente que Dios les hab\u00ed\u00ada mostrado que era poderoso (v. 30), sino tambi\u00e9n que los amaba (v. 31).<br \/>\nSin embargo, el pueblo hab\u00ed\u00ada escogido caminar por vista; en primer lugar, enviando a los esp\u00ed\u00adas y despu\u00e9s desanim\u00e1ndose por el informe de \u00e9stos. Como cosa rara, esto los hab\u00ed\u00ada cegado a no ver lo obvio: El hecho de que Dios puede eliminar cualquier obst\u00e1culo. Mois\u00e9s ten\u00ed\u00ada dificultades para demostrarles cu\u00e1n irrazonable era todo esto (vv. 32, 33).<br \/>\n1:34\u201340 La sentencia de Dios. En 1:8 leemos que Dios hab\u00ed\u00ada \u2020\u0153jurado\u2020\u009d darle la tierra a Israel. Aqu\u00ed\u00ad jura nuevamente (vv. 34, 35) que ninguno de esta mala generaci\u00f3n ver\u00ed\u00ada el cumplimiento de la promesa. Una excepci\u00f3n fue Caleb (v. 36), uno de los esp\u00ed\u00adas (ver N\u00fam. 13:6), porque \u00e9l ten\u00ed\u00ada un esp\u00ed\u00adritu de fe, no de temor (N\u00fam. 14:24).<br \/>\nMientras que s\u00f3lo Caleb y el sucesor de Mois\u00e9s, Josu\u00e9 (v. 38; ver N\u00fam. 14:30), ser\u00ed\u00adan los \u00fanicos de su generaci\u00f3n que ver\u00ed\u00adan la tierra prometida, Mois\u00e9s mismo no la ver\u00ed\u00ada (v. 37). En N\u00fameros se explica esta sentencia sobre Mois\u00e9s como consecuencia de haber fracasado en guiar correctamente a Israel \u2020\u0153en las aguas de Meriba\u2020\u009d (N\u00fam. 20:2\u20135, 12; 27:14). Ese puede ser el incidente que est\u00e1 de por medio aqu\u00ed\u00ad, o posiblemente la participaci\u00f3n de Mois\u00e9s al enviar los esp\u00ed\u00adas (v. 23).<br \/>\nEl cumplimiento de la promesa se detuvo hasta la siguiente generaci\u00f3n; aquellos que a\u00fan eran ni\u00f1os. Estos, siendo demasiado j\u00f3venes para tomar decisiones responsables (ellos no distinguen entre lo bueno y lo malo, v. 39), no compart\u00ed\u00adan la culpa porque el coraz\u00f3n de sus padres hab\u00ed\u00ada desfallecido. Sin embargo, el mandato en el v. 40 alej\u00f3 al pueblo que estaba a punto de obtener su premio mayor a su largo peregrinaje por el desierto.<br \/>\n1:41\u201346 Arrepentimiento tard\u00ed\u00ado. La decisi\u00f3n del pueblo (v. 41) parec\u00ed\u00ada enmendar su pecado de incredulidad, pero la oportunidad hab\u00ed\u00ada pasado. A pesar de que sus palabras parec\u00ed\u00adan ser las apropia das, ahora confiaban en su propia fuerza para ir y tomar la tierra, pensando que ser\u00ed\u00ada f\u00e1cil (v. 41). Por esta raz\u00f3n, el Se\u00f1or resolvi\u00f3 que no entrar\u00ed\u00adan, y les prohibi\u00f3 que fueran (v. 42). Es bastante ir\u00f3nico que cuando se les dijo que fueran no fueron, y cuando decidieron hacerlo eso tambi\u00e9n estaba en contra del mandato de Dios. Ellos fueron, pero sufrieron una grave derrota (v. 44). Descubrieron que verdaderamente no pod\u00ed\u00adan poseer la tierra a menos que Dios se las diera. Cuando \u00e9l no prest\u00f3 atenci\u00f3n a su lloro (v. 45) fue porque ellos primero se hab\u00ed\u00adan hecho los sordos ante \u00e9l. El NTNT Nuevo Testamento ense\u00f1a que la salvaci\u00f3n es un regalo de Dios, y no se puede tomar a la fuerza (Hech. 8:9\u201324).<br \/>\nLos siguientes dos cap\u00ed\u00adtulos relatan c\u00f3mo Israel parti\u00f3 de Cades (en la regi\u00f3n des\u00e9rtica al sur de la tierra de Cana\u00e1n) y ocup\u00f3 la parte de la tierra pro metida ubicada al oriente del r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n. Este pasaje hace un recuento de la historia en N\u00fam. 20:14\u201321:35, aunque con menos detalles. Ser\u00ed\u00ada mucho m\u00e1s claro si se lee con la ayuda de un atlas b\u00ed\u00adblico.<br \/>\n2:1\u20138a  Rodeando Edom. Al mandato de Dios (v. 1) el pueblo primero se movi\u00f3 hacia el sur y al este, rumbo a Se\u00ed\u00adr, la tierra monta\u00f1osa localizada al sur del mar Muerto. Esto pudo haberse visto como un movimiento en la direcci\u00f3n equivocada, hasta que vino otra orden posterior de encaminarse hacia el norte a trav\u00e9s del territorio se\u00f1alado, finalmente rumbo a Cana\u00e1n (v. 4). La tierra pertenec\u00ed\u00ada a los descendientes o hijos de Esa\u00fa, a quienes Mois\u00e9s reconoce como vuestros hermanos (v. 4), ya que Esa\u00fa era el hermano de Jacob, el antepasado de Israel (G\u00e9n. 25:25, 26). En otras partes la tierra de Esa\u00fa es conocida como Edom (ver G\u00e9n. 25:30).<br \/>\nDe la misma manera que Jacob y Esa\u00fa hab\u00ed\u00adan altercado (G\u00e9n. 27:41\u201345), tambi\u00e9n sus descendientes ser\u00ed\u00adan enemigos (ver Am\u00f3s 1:11; Abd.). En N\u00fam. 20:18\u201320 leemos que esta enemistad se mostr\u00f3 aun en este encuentro entre Israel y Edom. Sin embargo, Deut. se propone subrayar aqu\u00ed\u00ad que Dios le hab\u00ed\u00ada dado esas tierras a Edom, al igual que estaba dando Cana\u00e1n a Israel (ver tambi\u00e9n 32:8, 9; Am\u00f3s 9:7). Por lo tanto, no se dice que los israelitas no pudieran pasar del todo por Edom, sino que ten\u00ed\u00adan que rodearlo (N\u00fam. 21:4). El Arab\u00e1 (v. 8) es la extensi\u00f3n del valle del Jord\u00e1n al sur del mar Muerto, y, aunque estaba seco, era la frontera occidental para Edom. Es probable que de aqu\u00ed\u00ad Israel se haya movido hacia el oriente. Sin embargo, se les asegur\u00f3 que Dios les proveer\u00ed\u00ada lo necesario para este nuevo viaje por el desierto (v. 7).<br \/>\n2:8b\u201315 Rodeando Moab. En su viaje hacia el norte, el pueblo despu\u00e9s arrib\u00f3 a la tierra de Moab, ubicada al oriente de la mitad sure\u00f1a del mar Rojo. Moab tambi\u00e9n hab\u00ed\u00ada recibido del Se\u00f1or estas tierras y por ello se le prohibi\u00f3 a Israel conquistarlas. Moab tambi\u00e9n estaba relacionada con Israel a trav\u00e9s de Lot, el sobrino de Abraham (G\u00e9n. 19:36\u201338). Moab tambi\u00e9n resisti\u00f3 a Israel (N\u00fam. 22\u201324; ver tambi\u00e9n Deut. 23:3) aunque, otra vez, no se dice nada de ello aqu\u00ed\u00ad. El \u2020\u0153valle\u2020\u009d de Zered (o arroyo como dice la RVARVA Reina-Valera Actualizada), era la frontera sur de Moab; de alguna manera, de aqu\u00ed\u00ad Israel lleg\u00f3 a la frontera en el norte, con los amonitas.<br \/>\nUna especie de nota de pie de p\u00e1gina (vv. 10\u201312) muestra c\u00f3mo Moab y Edom hab\u00ed\u00adan tomado posesi\u00f3n de sus tierras a pesar de grandes obst\u00e1culos. De igual manera, el poder de Dios permitir\u00ed\u00ada que su pueblo venciera en sus vidas obst\u00e1culos como \u00e9stos.<br \/>\nLa muerte de aquellos que eran adultos cuando el pueblo sali\u00f3 de Egipto (vv. 14, 15) se\u00f1ala una nueva \u00e9poca en la historia. Ellos eran los que hab\u00ed\u00adan deseado entrar a la tierra por sus propias fuerzas, y hab\u00ed\u00adan sido derrotados (1:44). Ahora, en contraste, Dios obtendr\u00ed\u00ada la victoria. (Para el tiempo en el desierto, cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 14:34: 40 a\u00f1os. Es probable que Deut. asigne dos a\u00f1os para el viaje hasta Sina\u00ed\u00ad y el tiempo que pasaron all\u00ed\u00ad.)<br \/>\n2:16\u201325 Se inicia la \u2020\u0153guerra santa\u2020\u009d. La nota sobre los amonitas (vv. 19\u201323) est\u00e1 entre par\u00e9ntesis. Am\u00f3n tambi\u00e9n estaba relacionado con Israel (G\u00e9n. 19:36\u201338). Su territorio estaba ubicado al nor oeste de Moab. Otra vez, Israel debe respetarlo.<br \/>\nEl r\u00ed\u00ado Arn\u00f3n (la frontera norte de Moab) marca el comienzo del territorio el cual ahora Israel pod\u00ed\u00ada llamar suyo. El \u00e1rea al norte de Moab, aun bordeando el mar Muerto, hab\u00ed\u00ada pertenecido a Sej\u00f3n el amorreo, rey de uno de los pueblos de Cana\u00e1n a quienes Dios hab\u00ed\u00ada prometido echar de delante de Israel (ver 7:1). El mandato en el v. 24 marca un contraste con los otros en los vv. 5, 9 y 19. Y n\u00f3tese que ser\u00ed\u00ada el Se\u00f1or quien har\u00ed\u00ada que los pueblos temieran a Israel (v. 25).<br \/>\n2:26\u201337 La derrota de Sej\u00f3n. La oferta de paz que Israel hizo a Sej\u00f3n (vv. 26\u201329) muestra que fue \u00e9l quien trajo el mal sobre s\u00ed\u00ad mismo debido a su actitud. La manera en que Deut. relata el evento marca un contraste entre Edom, Moab y Am\u00f3n, por un lado, y Sej\u00f3n por el otro lado enfatizando la culpa de este \u00faltimo. Cuando leemos que el Se\u00f1or hab\u00ed\u00ada endurecido su esp\u00ed\u00adritu y obstinado su coraz\u00f3n (v. 30) nos hace recordar al fara\u00f3n (Exo. 8:15, 32). La frase no significa que Sej\u00f3n (o el fara\u00f3n) realmente no tuviera otra opci\u00f3n. Al contrario, es una manera de decir que ellos decididamente se opusieron a Dios en sus planes para con su pueblo.<br \/>\nLos israelitas ahora ten\u00ed\u00adan otra oportunidad de obedecer a Dios y tomar la tierra que \u00e9l les daba, pero necesitaban creer y continuar (v. 31; ver 1:8). Esta vez tuvieron \u00e9xito. La diferencia principal en relaci\u00f3n con su anterior fracaso en contra de los amorreos (1:44) fue que esta vez ellos obedecieron el mandato de Dios.<br \/>\nLa idea de la tierra santa se basa en lo que Deut. entiende respecto a que la tierra era un regalo de Dios para Israel (ver tambi\u00e9n 7:1\u20135 y Jos. 6\u20138). En la guerra santa, el Se\u00f1or algunas veces destru\u00ed\u00ada completamente pueblos enteros, o los pon\u00ed\u00ada bajo \u2020\u0153maldici\u00f3n\u2020\u009d (v. 34). Esta es una idea muy extra\u00f1a, y pareciera algo salvaje para el lector moderno. Dos cosas pudieran decirse al respecto en este pun to. Primera, si las naciones deben pelear guerras, entonces, Dios desea que Israel sepa que \u00e9l controlar\u00e1 esa parte de su vida, as\u00ed\u00ad como cualquier otra. (Entre par\u00e9ntesis, la idea de una guerra santa s\u00f3lo tiene sentido cuando el pueblo de Dios es una naci\u00f3n independiente, el cual toma su lugar entre otros en el escenario mundial. Aunque Israel era exactamente esto durante este tiempo de Deut., los cristianos creemos que el pueblo de Dios, la iglesia, es algo muy diferente, y por lo mismo la idea de una guerra santa no tiene lugar en el mundo moderno.)<br \/>\nSegunda, Dios es soberano de toda la tierra y, como hemos visto, es \u00e9l quien da la tierra a quienes escoge. Si embargo, sus elecciones no son insignificantes. Dado que Dios tambi\u00e9n es el juez de la tie rra, Deut. insiste en que las naciones que fueron expulsadas realmente eran culpables. Habiendo dicho todas estas cosas, la severidad del juicio sobre las naciones todav\u00ed\u00ada es dif\u00ed\u00adcil de comprender. Veremos este asunto un poco m\u00e1s adelante (cap. 7).<br \/>\nLa victoria sobre Sej\u00f3n ha demostrado que nada se interpondr\u00e1 entre Israel y la tierra que Dios les hab\u00ed\u00ada prometido. La victoria sobre los amorreos fue importante porque \u00e9stos eran los que hab\u00ed\u00adan de rrotado a los israelitas cuando trataron de tomar la tierra la primera vez (1:44). Ahora que se hab\u00ed\u00ada comprobado que ninguna ciudad era lit.lit. Literalmente \u2020\u0153muy alta\u2020\u009d (demasiado fuerte seg\u00fan la RVARVA Reina-Valera Actualizada) para ser tomada, se deja ver que la falta de fe que el pueblo hab\u00ed\u00ada mostrado anteriormente como reacci\u00f3n ante el informe de los esp\u00ed\u00adas hab\u00ed\u00ada sido una insensatez (1:28).<br \/>\n3:1\u201311 La derrota de Og. Los israelitas continuaron con rumbo al norte y se los enfrent\u00f3 en batalla otro rey amorreo, Og de Bas\u00e1n. Una vez m\u00e1s, la victoria fue r\u00e1pida y completa (vv. 3, 4, 6). Pa ra este entonces el mensaje principal es algo familiar: El Se\u00f1or ya les ha dado la victoria, pero el pueblo debe ir y actuar sobre su palabra (v. 2).<br \/>\nLa regi\u00f3n de Bas\u00e1n (de la que Argob, v. 4, debe haber formado parte) est\u00e1 ubicada en la parte norte de la Transjordania, al este del mar de Galilea (Quin\u00e9ret, v. 17). Edrei estaba un poco m\u00e1s al este, sobre el r\u00ed\u00ado Yarmuk. Despu\u00e9s de derrotar a Sej\u00f3n, Israel tambi\u00e9n tom\u00f3 Galaad, al sur de Bas\u00e1n. Ambas eran regiones f\u00e9rtiles (ver Am\u00f3s 4:1, donde Bas\u00e1n es el prototipo de la riqueza) y estrat\u00e9gicas (ahora Israel estaba m\u00e1s seguro de no ser atacado por la retaguardia cuando volte\u00f3 hacia la tierra oriental del Jord\u00e1n). Toda el \u00e1rea que ahora Israel controlaba era significativa, extendi\u00e9ndose desde el r\u00ed\u00ado Arn\u00f3n, el cual desembocaba en el mar Muer to, hasta el monte Herm\u00f3n en las fronteras de Siria (v. 8).<br \/>\nLa nota sobre la cama de Og (v. 11) es una clave de su fama local. Tambi\u00e9n expresa algo respecto de las habilidades t\u00e9cnicas que se hab\u00ed\u00adan desarrollado en su reino. Sin embargo, el hecho de que la cama haya terminado en un museo en Am\u00f3n demuestra con precisi\u00f3n que Og y su grandeza eran asunto del pasado.<br \/>\n3:12\u201317 Ocupando la tierra. La tarea principal de dividir el territorio caer\u00ed\u00ada sobre Josu\u00e9 despu\u00e9s de la conquista principal (Jos. 12\u201322. En Jos. 12:1\u20136 se presentan nuevamente, en breve, los deta lles de este pasaje bajo consideraci\u00f3n), sin embargo, aqu\u00ed\u00ad se inici\u00f3. Rub\u00e9n y Gad son tribus que corresponden a dos de los hijos de Jacob (G\u00e9n. 29:32; 30:11). La inmensa tribu de Jos\u00e9 se hab\u00ed\u00ada di vidido en dos grupos, conocidos con los nombres de los dos hijos de Jos\u00e9: Manas\u00e9s y Efra\u00ed\u00adn (ver G\u00e9n. 48:8\u201316). Manas\u00e9s se dividir\u00ed\u00ada nuevamente en cuanto a territorio; una parte se establecer\u00ed\u00ada en la Transjordania y otra al lado oriental del Jord\u00e1n (Jos. 17:7\u201318).<br \/>\nCuando el establecimiento en la tierra lleg\u00f3 a ser una realidad, algunas partes de las regiones repartidas vinieron a ser asociadas con ciertos grupos de familias (vv. 14, 15), debido a su papel en la conquista (ver N\u00fam. 32:39\u201342). Con el tiempo la tribu de Manas\u00e9s vino a ser conocida como Maquir (Jue. 5:14).<br \/>\nNota. Las l\u00ed\u00adneas fronterizas s\u00f3lo pueden apreciarse con la ayuda de un atlas b\u00ed\u00adblico. Aqu\u00ed\u00ad el Arab\u00e1 (v. 17) se refiere al valle del Jord\u00e1n (ver la nota sobre 2:8). Quin\u00e9ret es el mar de Galilea, y el mar del Arab\u00e1, o mar Salado, es el mar Muerto.<br \/>\n3:18\u201322 Contin\u00faa la conquista. Mois\u00e9s ahora se dirige a las tribus que apenas hab\u00ed\u00adan recibido sus territorios (vv. 18\u201320). El les advirti\u00f3 que su tarea no estar\u00ed\u00ada completa hasta que hubieran tomado par te en la conquista de toda la tierra prometida. Entre el pueblo de Dios nadie debe velar s\u00f3lo por sus propios intereses; este es el significado de ser hermanos (v. 18). La meta de la conquista era el re poso para todo el pueblo (v. 20; ver tambi\u00e9n 12:9). Esto significaba vivir en paz en una tierra que suplir\u00ed\u00ada todas sus necesidades. A las mujeres y los ni\u00f1os de las tribus en la Transjordania se les permiti\u00f3 establecerse en sus ciudades, pero todos los guerreros de Israel no pod\u00ed\u00adan hacerlo hasta que se hubiera obtenido la misma bendici\u00f3n para todos. La historia mostrar\u00e1 que \u00e9stos no siempre fueron fieles a esta responsabilidad (Jue. 5:15b\u201317a).<br \/>\nLas palabras de Mois\u00e9s a Josu\u00e9 (vv. 21, 22) tambi\u00e9n expresan la necesidad de continuar con la tarea. As\u00ed\u00ad como el Se\u00f1or hab\u00ed\u00ada sido fiel con ellos hasta aqu\u00ed\u00ad, tambi\u00e9n lo ser\u00ed\u00ada en la tarea que ten\u00ed\u00adan por delante, aun cuando \u00e9sta pareciera m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil.<br \/>\n3:23\u201329 Mois\u00e9s y Josu\u00e9. Al borde de la tierra que hab\u00ed\u00ada sido la meta de su vida, Mois\u00e9s audazmente expresa a Dios su anhelo de sentar pie en ella, a pesar de lo que Dios ya le hab\u00ed\u00ada dicho al respecto (1:37). Por lo general, en Deut. nuestra atenci\u00f3n no se centra en Mois\u00e9s, aunque \u00e9l siempre est\u00e1 presente. Esta es una marca de su devoci\u00f3n al servicio de Dios. El mismo pudo haberse designado como siervo de Dios (v. 24). Aqu\u00ed\u00ad tenemos un vislumbre de c\u00f3mo era este hombre.<br \/>\nSu oraci\u00f3n muestra cu\u00e1n estrecha era su relaci\u00f3n con Dios, aun cuando \u00e9l pidi\u00f3 algo que le fue negado. Su oraci\u00f3n expresa adoraci\u00f3n; Mois\u00e9s estaba convencido de que Dios pod\u00ed\u00ada actuar de una manera que ning\u00fan otro dios pod\u00ed\u00ada hacerlo (v. 24), habiendo visto la evidencia tanto en el \u00e9xodo como ahora otra vez en la Transjordania. (El no necesariamente quiso decir aqu\u00ed\u00ad que otros dioses realmente existen; la suya es una pregunta ret\u00f3rica.) La respuesta fue como la anterior (v. 26); Mois\u00e9s era part\u00ed\u00adcipe de la culpa de la generaci\u00f3n infiel en el desierto (ver material sobre 1:37). El deb\u00ed\u00ada conten tarse con ver la tierra desde el monte Pisga, una cumbre cerca del extremo norte del mar Muerto (v. 27). La cumbre que Mois\u00e9s subi\u00f3 se identifica m\u00e1s precisamente como el monte Nebo en 34:1.<br \/>\nEn la sabidur\u00ed\u00ada de Dios, la nueva fase en la historia de Israel necesitaba un nuevo l\u00ed\u00adder. La comisi\u00f3n de Mois\u00e9s a Josu\u00e9 es un tema importante en Deut., y vital para la confianza del pueblo. Aqu\u00ed\u00ad ob servamos el gran costo personal con que Mois\u00e9s hizo esto. La renuncia a su m\u00e1s grande deseo es la mejor medida de su fidelidad.<\/p>\n<p>4:1-40 Predicando las leyes de Dios<\/p>\n<p>Desde el comienzo del libro hemos estado esperando para ver cu\u00e1les eran los requisitos que Israel ten\u00ed\u00ada que cumplir en su pacto para relacionarse con Dios (1:1, 3, 18). Hasta ahora, s\u00f3lo se ha expresado el mandato b\u00e1sico de tener suficiente fe para entrar a la tierra (2:31; 3:2, 22). Esta nueva secci\u00f3n (4:1\u201340), aunque es parte del primer discurso de Mois\u00e9s, una especie de pr\u00f3logo al libro, comienza a mostrar lo que debe esperarse de Israel en el pacto.<br \/>\n4:1\u20138 Leyes y decretos. T\u00ed\u00adpicamente, Deut. usa varias palabras diferentes para \u2020\u0153ley\u2020\u009d. Aqu\u00ed\u00ad en los vv. 1 y 2 aparecen tres (leyes, decretos y mandamientos), sin incluir \u2020\u0153palabras\u2020\u009d (traducido que yo os mando), la cual quiz\u00e1 tenga el mismo significado. El v. 1 declara que guardar los mandamientos los guiar\u00ed\u00ada a la vida, una idea importante en el libro (ver 30:19, 20).<br \/>\nEsta idea puede sorprender al lector que est\u00e1 acostumbrado a las ense\u00f1anzas del NTNT Nuevo Testamento en cuanto a que la salvaci\u00f3n no es por obras de la ley, sino por medio de la fe (Rom. 9:31, 32). Pablo hasta pareciera oponerse a este vers\u00ed\u00adculo bajo consideraci\u00f3n, con Lev. 18:5, en Rom. 10:5 (para entender el pasaje en Rom., v\u00e9ase el comentario sobre Rom., y m\u00e1s adelante sobre Deut. 30:11\u201314). Sin embargo, debemos guardar en mente que Deut. busca la obediencia de coraz\u00f3n (6:5; 10:6). Esto es diferente al legalismo crudo.<br \/>\nMois\u00e9s continu\u00f3 mostrando que la fidelidad a Dios ya hab\u00ed\u00ada producido vida, y la debilidad muerte, en la experiencia de Israel (vv. 3, 4). Entendido debidamente, el guardar las leyes de Dios produce libertad y gozo (ver Sal. 119:45, 47). Este era el verdadero destino de Israel en la tierra. Otras naciones ten\u00ed\u00adan su sabidur\u00ed\u00ada, pero iban a envidiar la de Israel, cuyas leyes eran sabidur\u00ed\u00ada (v. 6). Las leyes de Israel no eran como otras, de la misma ma nera que su Dios no era como otros (ver 3:24). Su justicia (v. 8) implica que ellas producen salvaci\u00f3n. La ley y la vida est\u00e1n \u00ed\u00adntimamente relacionadas.<br \/>\n4:9\u201314 Guardando la fe. Las ideas clave aqu\u00ed\u00ad son aprender\u00e1n y ense\u00f1ara (vv. 10\u201314). Una cosa es encontrarse con Dios una vez y escuchar su voz; otra es mantenerse fiel. El pueblo siempre estar\u00ed\u00ada en peligro de \u2020\u0153olvidarse\u2020\u009d de los caminos de Dios (v. 9); el olvidarse es cosa del coraz\u00f3n tanto como de la mente. Por lo tanto, ellos deb\u00ed\u00adan disciplinarse, y disciplinar a sus hijos, por medio de aprender y ense\u00f1ar diligentemente las palabras de Dios (vv. 10, 12\u201314). En este contexto se mencionan las dos tablas de piedra (v. 13) en las cuales fueron escritos los diez mandamientos; su escritura fue con el prop\u00f3sito de que sirvieran como testigos de la reve laci\u00f3n de Dios para que el pueblo siempre recordara los requisitos de su relaci\u00f3n de pacto con \u00e9l.<br \/>\n4:15\u201324 Adorando \u00fanicamente a Dios. Lo m\u00e1s importante que separaba a la religi\u00f3n de Israel de las de otras naciones era que no permit\u00ed\u00ada que se hiciera ninguna imagen de Dios (ver v. 12 y 5:8, 9). Las im\u00e1genes de cualquier criatura, o inclusive de las estrellas del cielo, pod\u00ed\u00adan confundirse por la forma de Dios, o como un dios (vv. 16\u201319). Dios no debe ser confundido con ninguna parte de su propia creaci\u00f3n; y por medio de estos manda mientos \u00e9l proteg\u00ed\u00ada con sumo cuidado su propia naturaleza espiritual. Si \u00e9l se considera a s\u00ed\u00ad mismo celoso haciendo esto (vv. 23, 24) es porque fervientemente desea que su pueblo lo conozca en verdad, y de esta manera puedan vivir (v. 22b; para un contraste con Mois\u00e9s, ver 1:37; 3:25, 26).<br \/>\n4:25\u201331 El exilio previsto. En la historia posterior, Israel fallar\u00ed\u00ada en guardar el pacto en su nivel m\u00e1s b\u00e1sico: La verdadera adoraci\u00f3n, y por lo mismo fue al exilio (vv. 25\u201327; ver tambi\u00e9n 2 Rey. 17:9\u201312; 21:11, 12; Jer. 8:2). Esto iba a ser como poner las promesas en retroceso (vv. 26, 27; ver tambi\u00e9n 28:64\u201368). Ir\u00f3nicamente, en el exilio tendr\u00ed\u00adan abundancia de \u00ed\u00addolos, pero descubrir\u00ed\u00adan que \u00e9stos no ten\u00ed\u00adan poder alguno (v. 28; ver tambi\u00e9n Isa. 44:9\u201320), y pronto buscar\u00ed\u00adan a Dios otra vez (vv. 29, 30). Para lo que Deut. trata de transmitir acerca de Dios es bastante revelador el hecho de que una violaci\u00f3n del pacto no deb\u00ed\u00ada cerrar las puertas de una vez por todas en su relaci\u00f3n con Israel. Dios, en su misericordia, recibir\u00ed\u00ada otra vez a su pueblo, si ellos lo buscaban con un coraz\u00f3n penitente (vv. 30, 31; ver tambi\u00e9n 30:1\u201310).<br \/>\n4:32\u201340 El amor de Dios por Israel. Mois\u00e9s concluye su primer discurso resumiendo sus temas principales. No hay dios como el Dios que se ha revelado a s\u00ed\u00ad mismo a Israel, ni hay otro pueblo como Israel, ya que ha sido escogido por este Dios (ver 3:24; 4:7). El los salv\u00f3 milagrosamente de la esclavitud de Egipto a fin de darles vida y libertad en una tierra donde \u00e9l s\u00f3lo ser\u00ed\u00ada su rey. Al hacer esto, demostr\u00f3 tanto su amor (v. 37) como su disciplina (v. 36). Estos dos aspectos no pueden separarse; y cuando Israel diligentemente obedeciera la palabra de amor de Dios, entonces tendr\u00ed\u00ada vida (v. 40).<\/p>\n<p>4:41-43 Ciudades de refugio<br \/>\nCuando la tierra fue ocupada se consider\u00f3 un asunto urgente el proteger la vida de aquellos que eran injustamente perseguidos por motivos de venganza. Aqu\u00ed\u00ad se proveyeron ciudades de refugio para las tribus que hab\u00ed\u00adan recibido su tierra en la Transjordania. (Ver tambi\u00e9n N\u00fam. 35; Jos. 21, despu\u00e9s del reparto de toda la tierra.)<br \/>\n4:44-28:68 SEGUNDO DISCURSO DE MOISES<\/p>\n<p>4:44-49 Introducci\u00f3n a las leyes<\/p>\n<p>Las palabras esta es la ley (v. 44) hacen referencia a todas las leyes que se encuentran en los caps. 5\u201326. Aqu\u00ed\u00ad se hayan los t\u00e9rminos que son t\u00ed\u00adpicos para referirse a las leyes (v. 45, ver tambi\u00e9n el v. 1 y el comentario). Pero se agrega un nuevo t\u00e9rmino: testimonios (la palabra heb. conlleva la idea de testigo). Los diversos t\u00e9rminos no hacen referencia a diferen tes tipos de leyes. Al contrario, forman un cuadro de la naturaleza de las leyes, juntando ideas que dan testimonio en cuanto al car\u00e1cter de Dios, lo permanente de los estatutos y la base para un juicio justo.<br \/>\nLas leyes no eran nuevas, sino las mismas que fueron dadas en Horeb despu\u00e9s del \u00e9xodo (v. 45). Aqu\u00ed\u00ad se expresan de nuevo dentro del contexto de la predicaci\u00f3n de Mois\u00e9s en Moab (v. 46). Los detalles geogr\u00e1ficos (vv. 46\u201349) son una condensaci\u00f3n de 3:8\u201317.<\/p>\n<p>5:1-21 Los Diez Mandamientos<\/p>\n<p>De manera apropiada, el segundo discurso de Mois\u00e9s se inicia con un llamado b\u00e1sico a prestar atenci\u00f3n a la ley (v. 1). El subraya la necesidad de que el pacto sea algo real en el aqu\u00ed\u00ad y ahora. Lo hace de manera exagerada para aclarar el punto (vv. 2, 3). El pacto, por supuesto, hab\u00ed\u00ada sido hecho con la generaci\u00f3n previa, la misma que fue condenada a vagar por el desierto y a no ver la tierra prometida (1:35). Sin embargo, era de vital importancia que se tratara como un asunto nuevo con cada generaci\u00f3n. La palabra hoy (v. 1) resume la necesidad de este nuevo compromiso. Es como si esta nueva generaci\u00f3n hubiera estado en Horeb (v. 4).<br \/>\nLas palabras cara a cara parecieran un tanto extra\u00f1as despu\u00e9s de lo expresado en 4:12, 15. Pero no contradicen estos otros vers\u00ed\u00adculos sino que apuntan a la manera directa en que Dios se comunic\u00f3 con ellos. Aun as\u00ed\u00ad, Mois\u00e9s estuvo entre Dios y el pueblo como un tipo de mediador, a causa del temor de ellos (v. 5), y debido a su relaci\u00f3n especial con Dios (ver Exo. 33:11).<br \/>\nLos Diez Mandamientos, o Dec\u00e1logo, se encuentran por primera vez en Exo. 20:2\u201317. (Para una completa exposici\u00f3n de ellos v\u00e9ase el comentario en su lugar correspondiente.) Ahora aparecen nuevamente en esta posici\u00f3n prominente en Deut., porque son, ni m\u00e1s ni menos, la base de la relaci\u00f3n de pacto. Tambi\u00e9n est\u00e1n a la cabeza de todos los mandamientos en Deut. debido a que son la fuente de los otros. Todo lo dem\u00e1s surge de ellos.<br \/>\nAqu\u00ed\u00ad se observan dos peque\u00f1as diferencias en relaci\u00f3n con la forma que tiene el Dec\u00e1logo en Exo., lo cual permite comprender el inter\u00e9s especial de Deut. En el cuarto mandamiento se subraya el hecho de que el descanso del s\u00e1bado era para el beneficio de los siervos en una familia, tanto como de los amos (v. 14; cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 20:10). Esto simplemente subraya la importancia del mandamiento, y est\u00e1 de acuerdo con la insistencia que hace Deut. sobre la igualdad de derechos de todos en Israel, a fin de gozar las bendiciones del pacto. Adem\u00e1s, el d\u00ed\u00ada de reposo se basaba en la liberaci\u00f3n de Egipto y no en la creaci\u00f3n, otra vez haciendo hincapi\u00e9 sobre la relaci\u00f3n especial de Dios con su pueblo (v. 15; cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 20:11).<\/p>\n<p>5:22-11:32 Exhortaciones b\u00e1sicas<\/p>\n<p>5:22\u201333 Los mandamientos son aceptados. Los Diez Mandamientos fueron expresados directamente al pueblo desde el fuego y la nube que cubr\u00ed\u00adan la monta\u00f1a (Exo. 19:16\u201318). Dios dar\u00ed\u00ada otros mandamientos a su pueblo por medio de Mois\u00e9s, pero estos eran especiales y nada pod\u00ed\u00ada compar\u00e1rseles (v. 22). En cuanto a las dos tablas de piedra, v\u00e9ase 4:13 y el comentario.<br \/>\nEn el antiguo Israel, muchos pensaban que ver a Dios era morir (ver Jue. 13:22; Isa. 6:5). Por esta raz\u00f3n la gente estaba asombrada de que a\u00fan estaban vivos (v. 24), pero todav\u00ed\u00ada as\u00ed\u00ad sent\u00ed\u00adan temor de estar demasiado cerca de la presencia de Dios (vv. 25, 26). Curiosamente, tem\u00ed\u00adan que si escuchaban la voz de Dios morir\u00ed\u00adan; aun as\u00ed\u00ad, \u00c2\u00a1s\u00f3lo las palabras de Dios pod\u00ed\u00adan darles vida (4:1)! Sin em bargo, estaban dispuestos a escuchar a Dios s\u00f3lo si Mois\u00e9s actuaba como mediador (v. 27). (V\u00e9ase tambi\u00e9n su aceptaci\u00f3n de los t\u00e9rminos del pacto en Exo. 24:3.)<br \/>\nEl Se\u00f1or se mostr\u00f3 complacido con la disposici\u00f3n pronta del pueblo (vv. 28, 29). Sus palabras muestran que \u00e9l no es un legislador lejano, sino que ama a su pueblo apasionadamente; su deseo m\u00e1s profundo es para bien de ellos. Mois\u00e9s fue confirmado en su papel como intercesor o intermediario (vv. 30, 31). La fidelidad al pacto producir\u00ed\u00ada vida y bienestar, y la naci\u00f3n tendr\u00ed\u00ada paz mucho tiempo.<br \/>\n6:1\u20139 Pasando la ense\u00f1anza. Mois\u00e9s despu\u00e9s continu\u00f3 con la ense\u00f1anza que el Se\u00f1or le hab\u00ed\u00ada dado para Israel adem\u00e1s de los Diez Mandamientos, o como una explicaci\u00f3n adicional a los mismos. En v\u00ed\u00ada de introducci\u00f3n a esta ense\u00f1anza, Mois\u00e9s otra vez recuerda al pueblo que estos mandamientos son el medio para obtener vida, mirando hacia el futuro lejano (v. 2c). Este vistazo de largo alcance hizo ver una vez m\u00e1s la necesidad de que la ense\u00f1anza se pasara a futuras generaciones; de aqu\u00ed\u00ad surge la frase t\u00fa con tu hijo y el hijo de tu hijo (v. 2). La visi\u00f3n de un Israel ya establecido en la tierra prometida (v. 3) es una de un pueblo numeroso (cumpliendo as\u00ed\u00ad la promesa a Abraham, G\u00e9n. 15:5), y de abundancia (cumpliendo as\u00ed\u00ad una promesa hecha a Mois\u00e9s cuando Dios le llam\u00f3, Exo. 3:17).<br \/>\nLos vv. 4 y 5 han llegado a ser una oraci\u00f3n esencial en el juda\u00ed\u00adsmo (conocida como la Shema, o Escucha, debido a la palabra inicial), a causa de que expresa en pocas palabras las ideas m\u00e1s importantes en la religi\u00f3n del ATAT Antiguo Testamento. Primera, s\u00f3lo el Se\u00f1or es el Dios de Israel.<br \/>\nEn realidad, \u00e9l es el \u00fanico Dios ya que su poder se extiende a todas las naciones (32:8, 9). Israel debe adorarlo s\u00f3lo a \u00e9l. Segunda, Israel mismo es una unidad. En heb., las palabras t\u00fa y tu en este pasaje (como sucede tan a menudo en Deut.) son las palabras que se usan cuando se habla con una sola persona. La unidad del pueblo incluye tanto a quienes estaban parados frente a Mois\u00e9s como a todas las generaciones venideras. Esto significa que deb\u00ed\u00adan adorar y obedecer como si fueran uno, y no permitir divisiones mayores entre ellos (ver m\u00e1s adelante el material sobre la esclavitud, 15:12\u201318). Esta es tambi\u00e9n la raz\u00f3n por la que deb\u00ed\u00adan educar a cada nueva generaci\u00f3n sobre la verdad acerca de Dios y ellos mismos (v. 7).<br \/>\nTercera, para el pueblo de Dios no es suficiente simplemente repetir ciertos ritos en su vida y adoraci\u00f3n. Al contrario, deben amar a Dios de verdad, y dedicar toda su vida a \u00e9l (v. 5). La frase con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma y con todas tus fuerzas es una manera de referirse a toda la persona. La idea b\u00ed\u00adblica del coraz\u00f3n cubre nuestra perspectiva de la voluntad y la mente; por eso, cuando Jes\u00fas cit\u00f3 este pasaje con palabras un tanto diferentes, tambi\u00e9n estaba se\u00f1alando su significado esencial (Mat. 22:37; Mar. 12:30). La verdadera piedad significa rendir a Dios todas nuestras habilidades, al igual que todas nuestras posesiones.<br \/>\nLas palabras de Dios siempre deben estar ante su pueblo como parte de la rutina de la vida, y de cualquier actividad humana normal (vv. 6\u20139). Esta no es una religi\u00f3n \u00fanicamente para el s\u00e1bado (o domingo). Dios tiene algo que decir en relaci\u00f3n con cada aspecto de la vida y toda decisi\u00f3n que los seres humanos puedan tomar. Este es el asunto esencial de los varios tipos de reglamentos que encontramos del cap. 12 en adelante. Todo junto expresa el gobierno de Dios sobre la vida de toda persona, individual y colectivamente hablando; y aun cuando vivimos en una \u00e9poca y lugar diferentes, estamos obligados a hacer todo lo posible para que se apliquen a nosotros. Es dif\u00ed\u00adcil decir si las instrucciones en los vv. 8 y 9 deben tomarse literal o simb\u00f3licamente; el asunto esencial es que las palabras de Dios deben estar en tu coraz\u00f3n (v. 6). Quienes aman a Dios desear\u00e1n guardar sus mandamientos (Juan 14:15).<br \/>\n6:10\u201319 La vida en la tierra prometida. Mois\u00e9s no se cans\u00f3 de recordarle al pueblo que la tierra que estaban por disfrutar era un regalo de Dios, prometido siglos atr\u00e1s a los antecesores de Israel (v. 10; cf.cf. Confer (lat.), compare 1:8). Despu\u00e9s pausa para mostrarles cu\u00e1n buena ser\u00ed\u00ada esta tierra (vv. 10, 11), llena de todas las cosas que desea la gente en el desierto. No s\u00f3lo era por naturaleza f\u00e9rtil (Exo. 3:8), sino que hab\u00ed\u00ada sido atendida y urbanizada por sus habitantes. Moi s\u00e9s deseaba hacer hincapi\u00e9 en el hecho de que la tierra con su riqueza realmente era un regalo de Dios. Su bienestar deb\u00ed\u00ada ser motivo de gratitud y no de autosatisfacci\u00f3n (v. 12). La prosperidad material, como lo demuestra la sociedad occidental, puede llevar a la indiferencia espiritual.<br \/>\nEn Deut., la promesa b\u00e1sica siempre va de la mano con el mandamiento b\u00e1sico. El regalo produce una decisi\u00f3n, la cual se expresa en t\u00e9rminos m\u00e1s o menos como los primeros tres mandamientos (vv. 13\u201315; cf.cf. Confer (lat.), compare 5:7\u201311). Cuando Dios da la tierra s\u00f3lo \u00e9l debe ser adorado all\u00ed\u00ad; ellos ser\u00ed\u00adan su pueblo en su tierra. Los juramentos en su nombre (en vez de en los nombres de otros dioses) es una manera de expresar su derecho \u00fanico de la lealtad de ellos. Su \u2020\u0153celo\u2020\u009d (ver 5:9) es su determinaci\u00f3n de no permitir rival alguno, lo cual se equipara, por supuesto, con un compromiso total de su parte a la relaci\u00f3n con su pueblo.<br \/>\nHabiendo reafirmado el mandamiento b\u00e1sico, Mois\u00e9s nuevamente se refiere (vv. 16\u201319) a la necesidad de obedecer toda la gama de mandamientos que el Dec\u00e1logo anticipaba (5:6\u201321) y que a\u00fan es taban por exponerse completamente. Estos se encuentran aqu\u00ed\u00ad al lado del mandamiento de tomar la tierra (uno de los temas centrales en los caps. 1\u20133). El compromiso del pueblo a una vida de lo recto y bueno era el otro lado del anhelo de Dios para permitirles que gozaran de la buena tierra (v. 18). Sin embargo, las palabras en el v. 16 eran un recordatorio necesario de que la historia de Israel no siempre hab\u00ed\u00ada sido una de obediencia voluntaria, aun cuando el Se\u00f1or siempre hab\u00ed\u00ada estado actuando para bien de ellos (ver Exo. 17:7; Sal. 95:8).<br \/>\nJes\u00fas us\u00f3 las palabras de los vv. 13 y 16 en Mateo 4:7, 10 (Luc. 4:8, 12) en respuesta al intento de Satan\u00e1s de hacer que usara el poder religioso en vez de rendirle a Dios una verdadera adoraci\u00f3n. Jes\u00fas vio su propia experiencia de los 40 d\u00ed\u00adas en el desierto como una representaci\u00f3n de la prueba que Israel hab\u00ed\u00ada sufrido all\u00ed\u00ad por 40 a\u00f1os. De la misma manera, sus seguidores debieran aprender de los tiempos dif\u00ed\u00adciles para confiar completamente en Dios.<br \/>\n6:20\u201325 Ense\u00f1ando a los ni\u00f1os. Mois\u00e9s ampli\u00f3 el mandato en relaci\u00f3n con ense\u00f1ar a los ni\u00f1os los hechos de la fe (vv. 20\u201325; ver v. 7). La pregunta de los ni\u00f1os y la respuesta de los padres nos hace recordar el patr\u00f3n en la celebraci\u00f3n de la Pascua (Exo. 12:26\u201328). Cuando el ni\u00f1o preguntaba respecto a los testimonios, las leyes y los decretos (v. 20), es interesante que los padres siempre contestaban cont\u00e1ndoles c\u00f3mo Dios milagrosamente hab\u00ed\u00ada rescatado al pueblo de Egipto, en cumplimiento a una antigua promesa (vv. 21\u201323). Los mandamientos, entonces, vienen despu\u00e9s de la promesa, y son parte del deseo de Dios de bendecir a su pueblo (v. 24b). En esta secci\u00f3n, justicia tiene el sentido de una relaci\u00f3n real entre Dios y su pueblo, e incluye no s\u00f3lo que se observen sus normas sino que tambi\u00e9n su compromiso de salvarlos y protegerlos.<br \/>\n7:1\u201326 Un pueblo santo. El discurso de Mois\u00e9s enfoca ahora la necesidad de que Israel tome la tierra de quienes actualmente la habitan. Al escoger a Israel y darles la tierra de Cana\u00e1n, Dios tambi\u00e9n rechazaba a sus actuales habitantes, y pon\u00ed\u00ada fin a su derecho de vivir all\u00ed\u00ad. Esto siempre hab\u00ed\u00ada estado impl\u00ed\u00adcito en la promesa (Exo. 3:17; 23:23).<br \/>\nLa lista de las naciones muestra que los ocupantes de la tierra no eran una sola raza, sino distintos grupos que habitaban en distintas partes del territorio, y probablemente ten\u00ed\u00adan un buen n\u00famero de ciudades fortificadas. Poco se conoce de los ferezeos, heveos o gergeseos (pero v\u00e9ase Jos. 11:3; Jue. 3:3 para alguna ubicaci\u00f3n). Los t\u00e9rminos amorreos y cananeos pueden tener significados m\u00e1s amplios o limitados, refiri\u00e9ndose por un lado a los pueblos de Cana\u00e1n en general (como en G\u00e9n. 15:16) o, por otro lado, en referencia a grupos particulares (ver Jos. 5:1; 11:3). Los heteos, que controlaban un imperio en Anatolia y Siria en los si glos XV y XIV a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, aparentemente eran pueblos migratorios (ver G\u00e9n. 23). Los jebuseos controlaban Jerusal\u00e9n (ver Jos. 15:63).<br \/>\nUna de las razones del porqu\u00e9 se orden\u00f3 destruir a los cananeos fue porque estaban bajo el juicio de Dios a causa de sus pecados. En la Biblia, el comienzo de su historia se traza hasta su antepasado Cam, el hijo de No\u00e9 (G\u00e9n. 10:6, 15\u201318). Cana\u00e1n, el hijo de Cam, estaba bajo maldici\u00f3n debido a la falta de respeto filial que Cam hab\u00ed\u00ada demostrado para con su padre (G\u00e9n. 9:20\u201325). Cuando la tierra de Cana\u00e1n les fue prometida a los descendientes de Abraham, no les fue entregada inmediatamente porque \u2020\u0153hasta ahora no ha llegado al colmo la maldad de los amorreos\u2020\u009d (G\u00e9n. 15:16). Seg\u00fan Deut., la impiedad de esta gente era extremada y evidentemente grande; por lo tanto, era tiempo para el juicio (9:5).<br \/>\nLa orden de destruir estos pueblos era absoluta. Ya se ha notado que estaba basada sobre la idea de Dios como se\u00f1or y juez en la vida de Israel y de todo el mundo (ver 2:34, y las notas ah\u00ed\u00ad). Los vers\u00ed\u00adculos bajo consideraci\u00f3n (1\u20136) explican un poco m\u00e1s la orden. Israel, el pueblo de Dios, deb\u00ed\u00ada librarse de la maldad y corrupci\u00f3n de la religi\u00f3n y vida de esa naci\u00f3n. La visi\u00f3n de Dios es que haya un pueblo que le conozca y se convierta en un tipo de sociedad especial a causa de ese conocimiento. El hecho de que Israel tuviera que vivir junto a estos pueblos y permanecer fiel al pacto era considerado como algo dif\u00ed\u00adcil y hasta imposible. Inevitablemente (en parte a trav\u00e9s de matrimonios mixtos, v. 3), el pueblo del pacto cesar\u00ed\u00ada de ser distinto; la adoraci\u00f3n al Se\u00f1or ser\u00ed\u00ada opacada por la de Baal (v. 4). Si esto llegaba a suceder, todo el prop\u00f3sito del rescate de Israel de Egipto para que fuera un pueblo diferente se echar\u00ed\u00ada a perder. La eliminaci\u00f3n de los cananeos ten\u00ed\u00ada como meta, sobre todas las cosas, desarraigar la falsa religi\u00f3n que practicaban (v. 5).<br \/>\nLa destrucci\u00f3n de los cananeos, por lo tanto, es parte de la guerra entre la verdadera y falsa religi\u00f3n (ver tambi\u00e9n Ef. 6:12). Al igual que el juicio sobre el mundo con el diluvio, este tipo de destrucci\u00f3n s\u00f3lo estaba dise\u00f1ada para que sucediera una sola vez (G\u00e9n. 9:15b), y mostrar, en la vida de Israel, que Dios se opone totalmente a la adoraci\u00f3n de otros dioses, lo cual trae consigo toda clase de males.<br \/>\nAl expresar el porqu\u00e9 Dios rechaz\u00f3 a los cananeos sobresale la raz\u00f3n para su elecci\u00f3n de Israel. Los vv. 6\u201311 explican un poco m\u00e1s esta elecci\u00f3n. Primero, decir que Israel fue escogido es como decir que era santo (v. 6). Ambas ideas significan la separaci\u00f3n de este pueblo para que perteneciera especialmente a Dios (como un \u2020\u0153pueblo especial\u2020\u009d, como el tesoro personal de un rey; ver Exo. 19:5).<br \/>\nSegundo, no tiene nada que ver con el poder de Israel (v. 7); el pueblo de Dios no debe sentirse capaz de gloriarse en eso (ver 8:17). Ellos no han hecho nada para merecer el amor que ha llevado a Dios a rescatarlos de Egipto (v. 8).<br \/>\nTercero, la elecci\u00f3n de Israel conlleva obligaciones. Dios hab\u00ed\u00ada hecho un pacto a causa de su amor y el mostrar\u00ed\u00ada su fidelidad para con el mismo, pero a cambio \u00e9l esperaba un amor que estuviera dispuesto a ser obediente (v. 9). Al se\u00f1alar el empe\u00f1o de Dios por expulsar a los cananeos, tambi\u00e9n se advierte seriamente a Israel para que no tome livianamente su relaci\u00f3n con \u00e9l. La se\u00f1al de que esa relaci\u00f3n era verdadera no ser\u00ed\u00ada por el nombre de \u2020\u0153Is rael\u2020\u009d, ni por ninguna otra marca externa, sino \u00fanicamente la disposici\u00f3n de cumplir los mandamientos de Dios (vv. 10, 11). Este es el otro lado de la \u2020\u0153santidad\u2020\u009d. La misma advertencia aun encuentra eco en el NTNT Nuevo Testamento (p. ej.p. ej. Por ejemplo Rom. 9:30\u201332), y actualmente se aplica no s\u00f3lo a los jud\u00ed\u00ados sino tambi\u00e9n a los cristianos.<br \/>\nCuarto, la elecci\u00f3n de Israel, y el rechazo de los cananeos, no era s\u00f3lo para beneficio de Israel. Aunque no es muy evidente en Deut., no debe olvidarse cu\u00e1l era el prop\u00f3sito a largo alcance para la elecci\u00f3n de Israel; es decir, bendecir a todos los pueblos de la tierra (G\u00e9n. 12:3). Cuando Dios trajo a Israel a su tierra estaba dando un paso m\u00e1s en esta direcci\u00f3n. Israel en su pacto con Dios pod\u00ed\u00ada mostrar al mundo c\u00f3mo es Dios; si eran fieles.<br \/>\nLos siguientes vers\u00ed\u00adculos (12\u201315) permiten dar un vistazo a un pueblo obediente y bendecido por Dios. La bendici\u00f3n pertenece firmemente a \u2020\u0153esta vida\u2020\u009d, de acuerdo con la visi\u00f3n de Deut. De esta manera Dios afirma que el mundo que ha hecho es bueno (ver G\u00e9n. 1), y que es posible para la gente gozarse en \u00e9l. Sin embargo, las bendiciones a las cuales se hace referencia aqu\u00ed\u00ad tambi\u00e9n pueden verse como se\u00f1ales de las buenas intenciones de Dios para su pueblo en la vida venidera, tanto como en la era presente.<br \/>\nMois\u00e9s finalmente regresa al tema inicial del cap\u00ed\u00adtulo: La necesidad de permanecer intocable ante las malvadas pr\u00e1cticas de Cana\u00e1n (vv. 16\u201320). Al mismo tiempo insta otra vez al pueblo para que no teman al enemigo haci\u00e9ndoles recordar sus fracasos en el pasado (1:26\u201328), como tambi\u00e9n el poder de Dios para derrotar a los cananeos de la misma manera que hab\u00ed\u00ada derrotado a los egipcios (ver 1:29). Mois\u00e9s hace hincapi\u00e9 en el hecho de que Dios es el que verdaderamente saldr\u00e1 victorioso. (La palabra traducida avispa en el v. 20 es oscura [bien puede ser una imagen de p\u00e1nico y confusi\u00f3n; cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 23:28; Jos. 24:12], pero la ense\u00f1anza es clara: el Se\u00f1or tiene sus propios medios para llevar a ca bo sus planes.) El v. 22 sugiere una clave en cuanto a que la conquista no ser\u00e1 nada f\u00e1cil ni mucho menos r\u00e1pida, como el pueblo descubrir\u00ed\u00ada m\u00e1s tarde (Jos. 13:1). Sin embargo, si eran fieles \u00e9sta ser\u00ed\u00ada inevitable; y deb\u00ed\u00ada completarse. Inclusive los nombres de los pueblos antiguos (representados por sus reyes) deber\u00ed\u00adan ser \u2020\u0153borrados\u2020\u009d (v. 24).<br \/>\nLos mandamientos finales (vv. 25, 26) requer\u00ed\u00adan la destrucci\u00f3n de todos los objetos que eran parte de la religi\u00f3n falsa, y asumir el odio especial que Deut. proyecta contra las im\u00e1genes. El pueblo no debe ser tentado por los \u00ed\u00addolos a causa del valor de los materiales con que est\u00e1n hechos (v. 25). Inclusive el manosear estas cosas es jugar con fuego. Por lo mismo, caen bajo la misma maldici\u00f3n en que est\u00e1n los que hacen uso de ellos (2:34; 7:2).<br \/>\n8:1\u20139 Disciplina en el desierto. Hasta ahora, el per\u00ed\u00adodo de Israel en el desierto s\u00f3lo se ha visto como un castigo por no haber entrado a la tierra prometida cuando Dios lo orden\u00f3 (1:35, 46). Aqu\u00ed\u00ad se presenta desde otro \u00e1ngulo; es decir, como una oportunidad para desarrollar la fe. Con el tiempo Jerem\u00ed\u00adas recordar\u00ed\u00ada el per\u00ed\u00adodo en el desierto como uno de devoci\u00f3n a Dios (Jer. 2:2; ver tambi\u00e9n Ose. 2:14). Sin embargo, el \u00e9nfasis en estos vers\u00ed\u00adculos cae sobre la disciplina (vv. 2, 5), lo cual constituye el otro lado del amor de Dios para con Israel (7:6).<br \/>\nEl primer vers\u00ed\u00adculo establece nuevamente una relaci\u00f3n entre los mandamientos y la vida (ver 4:1 y sus comentarios). El mandamiento cuidar\u00e9is (v. 1) es t\u00ed\u00adpico de Deut. (ver 7:12; 11:16). Aqu\u00ed\u00ad se apoya con el llamado de acu\u00e9rdate, refiri\u00e9ndose a la manera en que Dios los gui\u00f3 por el desierto (v. 2). La obediencia a Dios no es solamente un asunto del entendimiento, sino de la voluntad y el coraz\u00f3n (ver 6:5 y el comentario); y el coraz\u00f3n est\u00e1 pro penso a seguir sus propios designios. El fuerte sentido que transmite Deut. en cuanto a esta debilidad humana explica el porqu\u00e9 de los mandamientos como \u00e9ste, y el estilo de ense\u00f1anza repetitivo en general.<br \/>\nEn el desierto, de repente los israelitas se hab\u00ed\u00adan visto privados de todas las costumbres familiares para obtener lo que necesitaban para vivir. Aun como esclavos en Egipto sab\u00ed\u00adan de d\u00f3nde obtendr\u00ed\u00adan su comida. No hab\u00ed\u00adan sido gente del desierto, y lo duro de la vida ah\u00ed\u00ad parec\u00ed\u00ada amenazarlos con la muerte (Exo. 16:3). Estos eran tiempos para probar su fe en Dios. El hambre era una prueba de que ellos no pod\u00ed\u00adan sobrevivir sin la provisi\u00f3n de Dios; y el milagro del man\u00e1, y otras se\u00f1ales poco comunes, mostraban que \u00e9l era capaz de llenar sus necesidades (vv. 3, 4; ver Exo. 16:4). Las palabras que m\u00e1s tarde usara Jes\u00fas en contra de Satan\u00e1s (Mat. 4:4; cf.cf. Confer (lat.), compare comentario sobre 6:13), no s\u00f3lo de pan vivir\u00e1 el hombre, sino que el hombre vivir\u00e1 de toda palabra que sale de la boca del Se\u00f1or (v. 3), no son un contraste entre la vida del esp\u00ed\u00adritu y la del cuerpo; al contrario, ellas manifiestan que todo lo de la vida viene de Dios. Su palabra es creadora y da vida (ver G\u00e9n. 1), al mismo tiempo que es demandante.<br \/>\nLa tierra prometida es un sue\u00f1o hecho realidad (vv. 7\u201310). Esta es la descripci\u00f3n m\u00e1s halagadora en todo el libro. A fin de poder apreciarla, debe guardarse en mente que estas palabras fueron expresadas a gente que s\u00f3lo hab\u00ed\u00ada conocido la vida en el desierto (pero v\u00e9ase 6:10, 11). Agua en abundancia, una gran variedad de productos, inclusive algunos lujos como olivos \u2020\u00a6 aceite y \u2020\u00a6 miel; la bondad de los regalos de Dios para los seres humanos se reconoce mejor despu\u00e9s de la escasez.<br \/>\n8:10\u201320 \u00c2\u00a1No te olvides! El tema en esta secci\u00f3n es muy parecido al de la anterior. Sin embargo, ahora se destaca m\u00e1s la tendencia israelita a olvidarse de Dios. Es muy natural buscar a Dios en el desierto, donde nada viene f\u00e1cilmente y donde la muerte siempre est\u00e1 a la puerta. Pero donde hay abundancia, la naturaleza humana encuentra m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil corresponder a Dios como es debido. Este es un problema serio el cual Deut. confronta directamente: Dios desea bendecir a su pueblo con todas las cosas buenas de su creaci\u00f3n; sin embargo, cuando reciban esas cosas buenas, lo m\u00e1s pro bable es que se alejen de \u00e9l pensando que no lo necesitan. La prosperidad puede conducir a desarrollar un falso concepto de autosuficiencia (v. 17).<br \/>\nEl problema se ahonda en la relaci\u00f3n de los seres humanos con Dios. Hay quienes creen que su riqueza es una bendici\u00f3n directa de Dios, una se\u00f1al de su aprobaci\u00f3n. Hay veces que hasta se piensa que la pobreza es una se\u00f1al de lo opuesto: su ira. La verdad no es tan simple. Realmente todo lo que tenemos viene de Dios; pero aun as\u00ed\u00ad, el vivir holgadamente puede cegar a la gente en cuanto a su necesidad de Dios, mientras que la falta o p\u00e9rdida de los bienes (o salud) puede despertar la fe. Cuando sentimos que Dios nos ha bendecido, ese es el mejor tiempo para buscar al Se\u00f1or como nunca antes, y alabarle por su fidelidad (v. 10).<br \/>\nEsta es la raz\u00f3n por la cual la experiencia en el desierto vino antes que el regalo de la tierra, para lograr que el pueblo fuera humilde. Esto en s\u00ed\u00ad era un regalo, a pesar de lo severo (v. 15), cuyo prop\u00f3sito final era la bendici\u00f3n (v. 16b). Y estaba dise\u00f1ado para que permaneciera en la mente de la gente, para que no se olvidaran de ello una vez que hubieran llegado al final del peregrinaje en la tierra prometida: Todo lo bueno que ten\u00ed\u00adan proven\u00ed\u00ada de Dios (vv. 14, 18).<br \/>\nLo que estaba en juego era el pacto mismo (v. 18). El pasaje concluye con lo que ahora ya es una advertencia familiar de no adorar otros dioses. Para los israelitas, \u2020\u0153olvidarse de Dios\u2020\u009d bien pudo haber significado darle su lealtad a alg\u00fan otro dios. Las ideas falsas son las que est\u00e1n en el fondo de cualquier mala acci\u00f3n. Para la gente moderna la idolatr\u00ed\u00ada es cualquier creencia en cuanto a lo que produce lo \u2020\u0153bueno\u2020\u009d sin incluir a Dios.<br \/>\n9:1\u20136 Un pueblo de dura cerviz. Los israelitas ya hab\u00ed\u00adan rechazado una vez el intentar entrar a la tierra prometida por temor al tama\u00f1o y fortaleza de sus habitantes, entre los cuales se encontraban los gigantescos \u2020\u0153hijos de Anac\u2020\u009d (Deut. 1:28; N\u00fam. 13:22; Jos. 11:22). Ahora el Se\u00f1or aseguraba a su pueblo que \u00e9l vencer\u00ed\u00ada a estos temibles enemigos (as\u00ed\u00ad como hab\u00ed\u00ada derrotado a Sej\u00f3n y a Og en la Transjordania, 2:24\u20133:10). Sin embargo, el pueblo ten\u00ed\u00ada que hacer su parte. N\u00f3tese el balance entre \u00e9l los destruir\u00e1 y t\u00fa los desalojar\u00e1s (v. 3b).<br \/>\nEn el cap. 8 Mois\u00e9s habl\u00f3 del cambio de pobreza a riqueza, y los peligros morales que ocasionar\u00ed\u00ada el cambio. Despu\u00e9s se mencion\u00f3 otro cambio en la vida de Israel: de un pueblo oprimido a conquistadores. La tentaci\u00f3n que esto pod\u00ed\u00ada ocasionar era la idea de que Dios les hab\u00ed\u00ada dado la tierra porque ellos eran mejores (m\u00e1s \u2020\u0153justos\u2020\u009d) que otros pueblos (v. 4). Creer esto hubiera sido otro tipo de ingratitud para con la bondad de Dios al bendecirlos. Por lo mismo, Mois\u00e9s se\u00f1al\u00f3 (vv. 4\u20136) que conquistar\u00ed\u00adan a las otras naciones, pero no debido a su propia justicia sino por dos razones muy dife rentes: A causa de la promesa de Dios a sus antecesores, y debido a la maldad de las otras naciones. Y para reforzar la idea, \u00e9l prosigui\u00f3 diciendo que de hecho los israelitas estaban muy lejos de ser \u2020\u0153justos\u2020\u009d; al contrario, sus antecedentes demostraban que eran un pueblo de dura cerviz, o que tercamente resist\u00ed\u00adan la voluntad de Dios.<br \/>\n9:7\u201329 El becerro de oro. Este extenso pasaje prueba lo que Mois\u00e9s afirmaba: que los israelitas eran tercos por naturaleza. El les recuerda de las ocasiones cuando se hab\u00ed\u00adan rebelado en contra de Dios, especialmente la peor rebeli\u00f3n de todas, cuando hicieron el becerro de oro (Exo. 32). Esto tambi\u00e9n deben recordarlo (v. 7; juntamente con el hecho de que Dios los hab\u00ed\u00ada guiado por el desierto, 8:2, y sus mandamientos, 8:11). A fin de mantenerse en la dif\u00ed\u00adcil senda de la obediencia para con el pacto, no s\u00f3lo deb\u00ed\u00adan reconocer la bondad de Dios sino tambi\u00e9n su propia debilidad. Por esta raz\u00f3n es que Mois\u00e9s los confronta con el doloroso recuerdo de lo que hab\u00ed\u00adan hecho en Horeb.<br \/>\nPrimero, se relata el evento del becerro de oro (vv. 8\u201317). Era el peor pecado que uno pod\u00ed\u00ada imaginarse. Este sucedi\u00f3 mientras el pacto a\u00fan estaba siendo firmado y sellado en Horeb. El pacto mismo ya se hab\u00ed\u00ada finalizado, y el pueblo estaba de acuerdo con sus condiciones (Exo. 24:7). Mois\u00e9s hab\u00ed\u00ada regresado a la monta\u00f1a a fin de recibir de Dios los mandamientos escritos en las tablas de piedra (v. 9; Exo. 24:12). Fue entonces cuando el pueblo, con los mandamientos frescos en su mente, al igual que el impresionante encuentro con Dios entre truenos y la nube de fuego (Exo. 19:16\u201319), persuadieron a Aar\u00f3n para que les hiciera un \u00ed\u00addolo (16a; Exo. 32:1). As\u00ed\u00ad violaron los dos primeros y cruciales man damientos, y dieron la espalda al pacto tan pronto como se hab\u00ed\u00ada acordado (vv. 12b, 16b).<br \/>\nEn ese entonces el Se\u00f1or hab\u00ed\u00ada pensado en repudiar a su pueblo. (N\u00f3tese c\u00f3mo Dios les hab\u00ed\u00ada llamado el pueblo de Mois\u00e9s, y dijo que Mois\u00e9s los hab\u00ed\u00ada sacado de Egipto; v. 12.) Dios estuvo a punto de destruirlos, y formar una nueva naci\u00f3n con los descendientes de Mois\u00e9s (el v. 14b es como la promesa original a Abraham, G\u00e9n. 12:2). Cuando Mois\u00e9s rompi\u00f3 las tablas era como si el pacto mis mo hubiera estado en ruinas (v. 17).<br \/>\nSin embargo, Mois\u00e9s no busc\u00f3 el honor de ser el padre de un nuevo pueblo. Al contrario, or\u00f3 a favor de quienes \u00e9l hab\u00ed\u00ada dedicado su vida, mostrando que el papel del profeta incluye intercesi\u00f3n tanto como el presentar las palabras de Dios. Debido a su sinceridad e insistencia fue escuchado, y el pueblo fue perdonado (v. 19b). En su oraci\u00f3n (vv. 26\u201329), Mois\u00e9s apel\u00f3 a tres cosas. Primera, record\u00f3 la pro mesa de Dios a los antepasados, la cual Dios mismo hab\u00ed\u00ada enfatizado en gran manera (v. 27; ver tambi\u00e9n 1:8). Segunda, se\u00f1al\u00f3 todo lo que Dios hab\u00ed\u00ada hecho por ellos hasta este momento, sac\u00e1ndolos de Egipto y haci\u00e9ndolos su pueblo (vv. 26, 29). Dado que ellos eran su heredad, Dios realmente estar\u00ed\u00ada frustr\u00e1ndose a s\u00ed\u00ad mismo al destruir a su pueblo. Tercera, Mois\u00e9s argument\u00f3 el hecho de que el ho nor de Dios estaba de por medio, porque el juicio a su pueblo ser\u00ed\u00ada visto por otras naciones como una se\u00f1al de impotencia de salvarlos (v. 28). Este elemento de persuasi\u00f3n parece ser una parte importante en el poder de la oraci\u00f3n de Mois\u00e9s.<br \/>\nNota. 22\u201324 Casi como un par\u00e9ntesis, Mois\u00e9s menciona otras ocasiones cuando Israel se hab\u00ed\u00ada rebelado durante su peregrinaje hacia la tierra prometida. Esto ten\u00ed\u00ada el prop\u00f3sito de mostrar que el primer y m\u00e1s grande pecado no hab\u00ed\u00ada sido un caso aislado, sino que el pueblo era rebelde de coraz\u00f3n.<br \/>\n10:1\u201311 Renovaci\u00f3n del pacto. Esta secci\u00f3n es una continuaci\u00f3n directa de la anterior. Cuando Dios le dijo a Mois\u00e9s que preparara otras dos tablas de piedra fue en respuesta a la oraci\u00f3n de Mois\u00e9s a favor de su pueblo (9:26\u201329). Cuando se rompieron las primeras tablas (9:17) parec\u00ed\u00ada que en esa ocasi\u00f3n y lugar concluir\u00ed\u00ada la historia del pacto. Las nuevas tablas significaron que el pacto hab\u00ed\u00ada sido renovado. Esto es muy importante en la teolog\u00ed\u00ada de Deut. El pacto entre Dios e Israel pod\u00ed\u00ada sobreponerse finalmente al pecado de Israel, a causa del perd\u00f3n y la gracia de Dios.<br \/>\nLas nuevas tablas, como las primeras, ten\u00ed\u00adan escritos los Diez Mandamientos (ver 4:13); es decir, los requisitos b\u00e1sicos del pacto. Estos deb\u00ed\u00adan conservarse en una caja especial, un arca, la cual Mois\u00e9s hizo con ese prop\u00f3sito (vv. 1, 3), y la que en otros lugares en Deut. se llama \u2020\u0153el arca del pacto de Jehovah\u2020\u009d (31:9, 25). El arca recibe un \u00e9nfasis especial en Deut. En Exo. se lee que su construcci\u00f3n era bastante elaborada y riqu\u00ed\u00adsima, una pieza c\u00e9ntrica del tabern\u00e1culo, de donde el Se\u00f1or hablaba al pueblo (Exo. 25:10\u201322). Aqu\u00ed\u00ad se subraya su funci\u00f3n como el recipiente donde estaban las tablas de la ley. El orden de los eventos est\u00e1 algo resumido en Deut., a fin de hacer resaltar el hecho que la funci\u00f3n apropiada del arca era contener las tablas. (En Exo., la fabricaci\u00f3n del arca por Bezaleel no est\u00e1 directamente conectada con la hechura de las nuevas tablas; Exo. 37:1\u20139; ver tambi\u00e9n 34:1\u20134.)<br \/>\nEl relato del rompimiento y renovaci\u00f3n del pacto en Horeb se resume en los vv. 10 y 11, repitiendo la decisi\u00f3n de Dios de no destruir al pueblo. Ellos pod\u00ed\u00adan proseguir su camino hacia la tierra prometida como el pueblo de su pacto.<br \/>\nLos vv. 6\u20139 parecen interrumpir el relato. Sin  embargo, la nota en relaci\u00f3n con la muerte de Aar\u00f3n muestra que \u00e9l no muri\u00f3 en Horeb, a pesar de su participaci\u00f3n en el pecado ah\u00ed\u00ad (9:16\u201321), y por lo mismo que la oraci\u00f3n de Mois\u00e9s a favor de \u00e9l (9:20) hab\u00ed\u00ada sido contestada (como hab\u00ed\u00ada sido contestada la oraci\u00f3n por el pueblo). En cuanto a los nombres de los lugares v\u00e9ase N\u00fam. 33:31\u201333. Presuntamente eran lugares cercanos al monte Hor (N\u00fam. 20:27, 28).<br \/>\nLa referencia a Aar\u00f3n (quien era de la tribu de Lev\u00ed\u00ad) parece inspirar una nota en cuanto a los levitas. En este pasaje, el t\u00e9rmino levitas se usa en un sentido amplio a fin de incluir tanto a los sacerdotes como a los cl\u00e9rigos de un orden secundario, aunque el t\u00e9rmino puede usarse para referirse \u00fanicamente a estos \u00faltimos. Al morir Aar\u00f3n, su funci\u00f3n como sacerdote ser\u00ed\u00ada traspasada a sus descendientes. (Los hijos de Aar\u00f3n fueron consagrados como sacerdotes juntamente con \u00e9l; Exo. 28\u201329.) Debido a su papel sacerdotal, la tribu de Lev\u00ed\u00ad no poseer\u00ed\u00ada un territorio en especial en Israel, as\u00ed\u00ad como las otras tribus. Obtendr\u00ed\u00adan su sost\u00e9n de su trabajo sacerdotal.<br \/>\n10:12\u201322 Religi\u00f3n de coraz\u00f3n. El resto del cap\u00ed\u00adtulo, y por supuesto el cap. 11, trata de motivar a los israelitas a ser fieles al pacto que hab\u00ed\u00ada sido renovado. Primero, Mois\u00e9s regresa al mandamiento b\u00e1sico en Deut.: Amar a Dios con todo el coraz\u00f3n y con toda el alma (v. 12; cf.cf. Confer (lat.), compare 6:5). Temer a Dios (v. 12) es adorarle como \u00e9l merece, reconociendo su se\u00f1or\u00ed\u00ado sobre todo el mundo. Es algo que naturalmente acompa\u00f1a al amor por \u00e9l. Los mandamientos en los vv. 12, 13 subrayan la obediencia a la palabra de Dios. La frase \u00bfqu\u00e9 pide el Se\u00f1or tu Dios de ti? se parece mucho a la de Miq. 6:8. Ambos pasajes tienen el prop\u00f3sito de mostrar que la religi\u00f3n, juntamente con sus pr\u00e1cticas, est\u00e1 muerta a menos que brote del coraz\u00f3n.<br \/>\nMois\u00e9s prosigui\u00f3 recordando la elecci\u00f3n de Israel por parte de Dios (vv. 14, 15), y trat\u00f3 de avivar su gratitud explay\u00e1ndose sobre lo maravilloso de todo esto (ver 7:7, 8; 9:6). Despu\u00e9s hizo uso de una figura ret\u00f3rica para exhortarlos a cambiar y dejar de ser el pueblo terco que hab\u00ed\u00ada sido en el pasado (v. 16; cf.cf. Confer (lat.), compare 9:6). La idea de la \u2020\u0153circuncisi\u00f3n del coraz\u00f3n\u2020\u009d es otra manera de decir que las se\u00f1ales y rituales externos no son nada por s\u00ed\u00ad solos, aun cuando la circuncisi\u00f3n fue dada por Dios como una se\u00f1al de su relaci\u00f3n especial con Israel (G\u00e9n. 17:9\u201314). Deut. no intenta abolir \u00e9ste ni otros rituales (tales como los sacrificios), s\u00f3lo desea ponerlos en la perspectiva correcta.<br \/>\nLos pensamientos de Mois\u00e9s se tornan a otra implicaci\u00f3n del car\u00e1cter de Dios: Su amor por la justicia. Un pueblo que realmente ama a Dios ser\u00e1 como \u00e9l, procurando el bienestar de los indefensos; y lo har\u00e1 a pesar de sus propios intereses (vv. 17\u201319). Este principio est\u00e1 detr\u00e1s de todas las leyes que se presentan en los caps. 12\u201326.<br \/>\nEl cap\u00ed\u00adtulo concluye (vv. 20\u201322) con un llamado final a adorar \u00fanicamente a Dios, y un recordatorio de su fidelidad a la promesa (ver G\u00e9n. 15:5).<br \/>\n11:1\u20137 La disciplina del Se\u00f1or. Como hemos visto, la presente generaci\u00f3n no era responsable por el fracaso del pueblo al no ocupar la tierra prometida en su primera oportunidad (1:39; cf.cf. Confer (lat.), compare 2:14, 15). Adem\u00e1s, Mois\u00e9s hab\u00ed\u00ada hecho hincapi\u00e9 en el hecho que Dios estaba haciendo un pacto directamente con ellos (5:3). Ahora se les advert\u00ed\u00ada que aprendieran de la manera en que Dios hab\u00ed\u00ada tratado con ellos desde que salieran de Egipto. Eran especialmente responsables de discernir las experiencias que hab\u00ed\u00adan tenido durante los a\u00f1os en el desierto. Sus hijos, los que a\u00fan estaban muy j\u00f3venes para apreciar esas cosas o los que a\u00fan no hab\u00ed\u00adan nacido, depender\u00ed\u00adan de ellos para conocer lo que Dios hab\u00ed\u00ada hecho (v. 2; cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 19\u201322).<br \/>\nLo que el pueblo hab\u00ed\u00ada visto se denomina la disciplina de Dios (v. 2); pero nunca como algo separado de su amor. El punto se ilustra en dos maneras un tanto diferentes. Primera, Mois\u00e9s record\u00f3 la derrota de los egipcios, tanto con las plagas (v. 3; cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 7:14\u201312:30) como por la derrota que los israelitas les infligieran cuando los persiguieron despu\u00e9s de que Fara\u00f3n les hab\u00ed\u00ada permitido abandonar su tierra (v. 4; cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 14:5\u201331). Esta disciplina era una prueba del poder de Dios y de su amor para con su pueblo escogido.<br \/>\nSegunda, Mois\u00e9s recuerda la suerte que corrieron Dat\u00e1n y Abiram, quienes desafiaron el derecho de Mois\u00e9s y Aar\u00f3n a ser los l\u00ed\u00adderes y, particularmente, hab\u00ed\u00adan deseado compartir de los privilegios del sacerdocio, en vez de aceptar su posici\u00f3n como \u2020\u0153levitas\u2020\u009d (N\u00fam. 16:3, 8\u201310). (Para m\u00e1s informaci\u00f3n acerca de los deberes de los levitas en este sentido m\u00e1s restringido v\u00e9ase N\u00fam. 3:1\u201337, y el comentario sobre Deut. 10:6\u20139.)<br \/>\nEn este pasaje el t\u00e9rmino \u2020\u0153disciplina\u2020\u009d aparece en su aspecto m\u00e1s oscuro, como el juicio de Dios por el fracaso de no guardar el pacto, y especialmente sobre el descarado y autosuficiente rechazo de sus caminos.<br \/>\n11:8\u201325 Una tierra que Dios cuida. Mois\u00e9s nuevamente une la obediencia y la vida en la tierra prometida (cf.cf. Confer (lat.), compare 4:1). El contraste con Egipto es interesante porque Dat\u00e1n y Abiram hab\u00ed\u00adan reclamado que Egipto era una tierra f\u00e9rtil, y que lo de la tierra prometida no se hab\u00ed\u00ada hecho realidad (N\u00fam. 16:12\u201314). De hecho, Egipto era f\u00e9rtil \u00fanicamente gracias a los laboriosos m\u00e9todos de irrigaci\u00f3n, mientras que la tierra prometida ser\u00ed\u00ada f\u00e9rtil debido a la lluvia que Dios les dar\u00ed\u00ada (vv. 10, 11). El v. 12 sugiere un paralelo entre la selecci\u00f3n y cuidado de Dios por esa tierra y su amor para con su pueblo escogido.<br \/>\nComo es com\u00fan en Deut., la promesa est\u00e1 unida al mandamiento. La riqueza de la tierra ser\u00ed\u00ada disfrutada \u00fanicamente por un pueblo que guardara los requisitos del pacto. Los vv. 14 y 15 pintan un cuadro de la vida que pudiera disfrutar como tal, con sus lluvias regulares en el oto\u00f1o y la primavera, ambas muy esenciales para una cosecha abundante. Grano \u2020\u00a6 vino \u2020\u00a6 aceite (v. 14) es una manera t\u00ed\u00adpica en Deut. para referirse a lo f\u00e9rtil de la tierra prometida (cf.cf. Confer (lat.), compare 7:13; 12:17).<br \/>\nEn contraste, un pueblo que se vuelve a otros dioses no puede esperar esta abundancia (vv. 16, 17; ver tambi\u00e9n 1 Rey. 17:1). En otros lugares estas dos posibilidades se reconocen como la \u2020\u0153bendici\u00f3n\u2020\u009d y la \u2020\u0153maldici\u00f3n\u2020\u009d (ver m\u00e1s adelante, v. 26).<br \/>\nLa bendici\u00f3n pod\u00ed\u00ada asegurarse no s\u00f3lo para la presente generaci\u00f3n sino para todas las otras generaciones posteriores, si los requisitos del pacto se ense\u00f1aban fielmente como parte del estilo de vida del pueblo (vv. 19\u201321; cf.cf. Confer (lat.), compare 6:5\u20139). Sin embargo, para no dar la impresi\u00f3n de que la relaci\u00f3n entre Dios e Israel s\u00f3lo estaba basada en guardar la ley, Mois\u00e9s retoma la idea de la promesa. La tierra pod\u00ed\u00ada ser de Israel s\u00f3lo como un regalo de Dios (vv. 22, 23, 25). La extensi\u00f3n de la tierra (v. 24) es como la prometida a Abraham (G\u00e9n. 15:18).<\/p>\n<p>12:1-26:15 Leyes espec\u00ed\u00adficas<\/p>\n<p>12:1\u201312 El lugar de adoraci\u00f3n. Ahora se inician las leyes espec\u00ed\u00adficas, con el v. 1 formando un eslab\u00f3n con las instrucciones generales anteriores. Los mandamientos en el cap. 12 tratan de la adoraci\u00f3n apropiada al Se\u00f1or, y surgen como consecuencia del requisito b\u00e1sico de que Israel debe adorarlo s\u00f3lo a \u00e9l (5:7). El mandamiento anterior de destruir todo rastro de la adoraci\u00f3n cananea (7:5, 25) se repite aqu\u00ed\u00ad (vv. 2\u20134). El asunto de destruir sus lugares de adoraci\u00f3n (v. 2) es porque ah\u00ed\u00ad era donde sus nombres eran recordados (v. 3). El antiguo punto de vista semita era que en el nombre resid\u00ed\u00ada el ser y el poder de cualquier persona. En el v. 3 hay una lista de las trampas de la religi\u00f3n id\u00f3latra de Cana\u00e1n. La piedras rituales probablemente eran una especie de s\u00ed\u00admbolo a la fertilidad; Asera era el nombre de una diosa, y bien pudo haber sido representada con un poste esculpido con su imagen.<br \/>\nEn contraste con esta falsa adoraci\u00f3n, el Se\u00f1or hab\u00ed\u00ada escogido un lugar en donde su nombre ser\u00ed\u00ada recordado (v. 5). El lugar no se identifica. El lugar en s\u00ed\u00ad no es importante, s\u00f3lo el hecho de que es del Se\u00f1or. En la historia de Israel esto ser\u00ed\u00ada un sinn\u00famero de lugares en sucesi\u00f3n, especialmente Silo (Jer. 7:12) y Jerusal\u00e9n (2 Rey. 21:4).<br \/>\nEl mandamiento de ir al lugar (v. 5) tiene en mente la adoraci\u00f3n regular de Israel. El v. 6 provee una lista de los sacrificios y ofrendas que formar\u00ed\u00adan parte de la adoraci\u00f3n regular. La lista aqu\u00ed\u00ad presentada no es todo, sino una especie de resumen de la adoraci\u00f3n israelita. (Para una descripci\u00f3n detallada de los sacrificios, v\u00e9ase Lev. 1\u20137 y el comentario.) El holocausto se ofrec\u00ed\u00ada sobre el altar como un todo al Se\u00f1or (Lev. 1:9); otros tipos de sacrificio eran en su mayor\u00ed\u00ada consumidos por el adorador y el sacerdote. Las razones para ofrecer sacrificios pod\u00ed\u00adan variar (ver, p. ej.p. ej. Por ejemplo Lev. 7:11\u201318).<br \/>\nLa nota dominante en esta adoraci\u00f3n deb\u00ed\u00ada ser el gozo. De hecho, el v. 7 ofrece un vistazo dentro de lo que es la visi\u00f3n de Deut.: Un pueblo unido goz\u00e1ndose en adoraci\u00f3n ante la presencia de su \u00fanico Dios.<br \/>\nLos vv. 8\u201310 recuerdan la situaci\u00f3n presente de los israelitas, incapaces a\u00fan, debido a su estilo de vida en el desierto, de hacer todo lo que m\u00e1s tarde les ser\u00ed\u00ada requerido. El prometido reposo de sus enemigos (ver 3:20 y comentario) s\u00f3lo se obtendr\u00ed\u00ada despu\u00e9s de que todos los israelitas se hubieran establecido en sus porciones del territorio repartido, y cuando se hubieran acabado las guerras.<br \/>\nLos vv. 11 y 12 repiten los mandamientos de los vv. 6 y 7, incluyendo el llamado a regocijarse, pero tambi\u00e9n emiten una instrucci\u00f3n a incluir en la adoraci\u00f3n al pobre y al d\u00e9bil de la comunidad. Hemos observado que esta es una implicaci\u00f3n b\u00e1sica del propio car\u00e1cter de Dios, para que se implemente entre su pueblo (ver 10:17\u201319). Ahora se repite en el contexto de la adoraci\u00f3n. Deut. da por sentado que la adoraci\u00f3n sin gozo o sin amor est\u00e1 muerta.<br \/>\n12:13\u201328 Una excepci\u00f3n. Esta secci\u00f3n constituye una larga modificaci\u00f3n de la anterior. Cuando finalmente los israelitas vivieran en su tierra, muchos de ellos vivir\u00ed\u00adan bastante retirados del lugar para los sacrificios. Aunque se les iba a requerir que hicieran el peregrinaje en ciertas ocasiones (ver Exo. 23:17), probablemente no lo har\u00ed\u00adan tan frecuentemente. Por lo mismo, los reglamentos en esta secci\u00f3n les permiten comer carne aunque no hubieran matado las reses como para sacrificios (el requisito de Lev. 17:1\u20137, cuando el pueblo a\u00fan estaba en el desierto). En estos casos los animales que pod\u00ed\u00adan ofrecerse en sacrificio estar\u00ed\u00adan al mismo nivel de los que no pod\u00ed\u00adan sacrificarse (p. ej.p. ej. Por ejemplo la gacela y el venado, v. 15). La \u00fanica restricci\u00f3n es que deb\u00ed\u00adan deshacerse debidamente de la sangre, ya que la sangre nunca deb\u00ed\u00ada comerse (G\u00e9n. 9:4; Lev. 17:10\u201312). Sa\u00fal llev\u00f3 a cabo una de estas \u2020\u0153matanzas profanas\u2020\u009d, seg\u00fan 1 Sam. 14:32\u201335.<br \/>\nLos vv. 15\u201319 y 20\u201328 son declaraciones paralelas a este permiso. Cada pasaje primero otorga el permiso, despu\u00e9s expone nuevamente la norma b\u00e1sica de que los verdaderos sacrificios deben llevarse al lugar de adoraci\u00f3n.<br \/>\n12:29\u201331 Pureza en la adoraci\u00f3n. El cap. 12 en muchas maneras en muy parecido al 7. Cada uno comienza y termina con advertencias a no dejarse desviar por la religi\u00f3n cananea. Estos vers\u00ed\u00adculos tocan el tema de los vv. 1\u20134, y de esta manera cierran el cap\u00ed\u00adtulo record\u00e1ndole al lector del prop\u00f3sito b\u00e1sico de los reglamentos que ha provisto.<br \/>\n13:1\u201318 Tentaciones de la idolatr\u00ed\u00ada. La preocupaci\u00f3n principal de las leyes en relaci\u00f3n con el primer mandamiento (lealtad exclusiva al Se\u00f1or, 5:7) es lo que caracteriza a este cap\u00ed\u00adtulo, tal como lo hizo con el anterior. El mismo considera tres maneras en las cuales los israelitas pod\u00ed\u00adan ser desviados hacia la adoraci\u00f3n de los dioses falsos.<br \/>\nLa primera tentaci\u00f3n posible viene de los falsos profetas. A veces no ser\u00ed\u00ada f\u00e1cil para los israelitas reconocer a un falso profeta, ya que ellos podr\u00ed\u00adan usar el lenguaje com\u00fan, y reclamar haber tenido revelaciones que no ser\u00ed\u00adan f\u00e1ciles de comprobar.<br \/>\nLa primera prueba de un verdadero profeta resid\u00ed\u00ada en su lealtad al Se\u00f1or (por lo menos habr\u00ed\u00ada una m\u00e1s; ver 18:20\u201322). Ning\u00fan tipo de experiencia o excelente discurso pod\u00ed\u00ada compensar por tal error tan b\u00e1sico. Todo el llamamiento de Israel pod\u00ed\u00ada ser puesto en peligro por una persona as\u00ed\u00ad; he aqu\u00ed\u00ad por qu\u00e9 se recuerda la redenci\u00f3n de Egipto como parte de la motivaci\u00f3n para rechazar al id\u00f3latra (v. 5), y la renovada apelaci\u00f3n a amar al Se\u00f1or (v. 3). El pueblo deb\u00ed\u00ada tratar severamente al falso profeta. (La prueba en el v. 3 no es algo deliberadamente planeado por el Se\u00f1or; sin embargo, el falso profeta s\u00ed\u00ad prove\u00ed\u00ada una prueba de discernimiento y fidelidad.)<br \/>\nSegunda, la tentaci\u00f3n a adoptar una falsa religi\u00f3n pod\u00ed\u00ada venir de cualquier miembro de la comunidad (vv. 6\u201311). En ese caso ca\u00ed\u00ada una penosa responsabilidad sobre el familiar y los amigos m\u00e1s cercanos de denunciarlo y tomar la iniciativa para eliminarlo.<br \/>\nPor \u00faltimo, el mismo rigor se deb\u00ed\u00ada aplicar a ciudades enteras donde se hubiera arraigado la adoraci\u00f3n id\u00f3latra (vv. 12\u201318). Muy bien pod\u00ed\u00ada existir un motivo pol\u00ed\u00adtico en la apostas\u00ed\u00ada de toda una ciudad, ya que la religi\u00f3n estaba muy unida con la pol\u00ed\u00adtica. Esta es la raz\u00f3n por la que si un pueblo se iba en pos de Baal ser\u00ed\u00ada como una especie de protesta en contra de pertenecer a \u2020\u0153Israel\u2020\u009d, seg\u00fan lo que esto significaba en el pacto mosaico. Dichas ciudades estar\u00ed\u00adan sujetas a la misma \u2020\u0153condenaci\u00f3n\u2020\u009d bajo la cual estaban las ciudades cananeas cuando Israel entr\u00f3 primero a la tierra (vv. 15, 16; ver 2:34; 7:1\u20135). Su suerte, dej\u00e1ndola como un mont\u00f3n de ruinas para siempre (v. 16), es justamente lo que m\u00e1s tarde acontecer\u00ed\u00ada con la ciudad de Hai a manos de Josu\u00e9 (Jos. 8:28). (Esto muestra, incidentalmente, que es la religi\u00f3n falsa y no la gente en cuesti\u00f3n, lo que Dios odia.)<br \/>\nLas medidas que se ordenan aqu\u00ed\u00ad son realmente severas, pero deben considerarse en el trasfondo de las fuertes tentaciones que Israel experiment\u00f3 en el transcurso de su estad\u00ed\u00ada en la tierra de Cana\u00e1n. Los libros de Rey. contienen la historia de un fracaso cr\u00f3nico en este respecto. La idolatr\u00ed\u00ada minar\u00ed\u00ada, y de hecho lo hizo, el mismo prop\u00f3sito por el cual Dios eligiera a Israel, el cual ten\u00ed\u00ada como finalidad la salvaci\u00f3n del mundo.<br \/>\n14:1\u201321 El pueblo santo es distinguido. El juego de leyes que se presentan a continuaci\u00f3n tratan principalmente sobre los alimentos. El pasaje se inicia con el recordatorio que Israel es santo y escogido (v. 2), una combinaci\u00f3n que ya se vio en 7:6 (ver comentario ah\u00ed\u00ad). Ahora tambi\u00e9n se les llama hijos de Jehovah (ver 1:31; Exo. 4:22; Ose. 11:1 para la misma idea pero usando el singular). Esta estrecha relaci\u00f3n que Dios ten\u00ed\u00ada con el pueblo se presenta ahora como la base de leyes que los deber\u00e1n distinguir visiblemente de otros. Las pr\u00e1cticas condenadas en el v. 1b eran parte de las ceremonias de duelo de los cananeos (ver 1 Rey. 18:28).<br \/>\nLa mayor parte del pasaje (vv. 3\u201320) distingue entre los animales que se pueden y los que no se pueden comer. Los t\u00e9rminos que se usan son \u2020\u0153limpios\u2020\u009d e \u2020\u0153inmundos\u2020\u009d. No hay acuerdo en cuanto a qu\u00e9 significan exactamente estas palabras. Las principales posibilidades son que algunos animales no eran considerados aptos para ser comidos por razones de salud, o que eran rechazados por razones religiosas.<br \/>\nLos intentos para explicar el significado subyacente de \u2020\u0153limpios\u2020\u009d e \u2020\u0153inmundos\u2020\u009d son entorpecidos por el hecho de que varios de los animales mencionados no pueden identificarse con certeza. Muy bien pudiera ser que no hubiera ninguna raz\u00f3n de fondo para su aceptaci\u00f3n o rechazo. Sin embargo, a veces la raz\u00f3n para rechazar a un animal est\u00e1 sugerida por el animal mismo. En el caso de los animales que se alimentan de carro\u00f1a, tales como el buitre, p. ej.p. ej. Por ejemplo (v. 12), la inmundicia probablemente resulta del hecho que se alimentan de animales muertos. Estos son ritualmente inaceptables porque la sangre no se ha eliminado propiamente (Lev. 17:15, 16; ver tambi\u00e9n v. 21a y 12:16). Lo mismo puede aplicarse a las aves de rapi\u00f1a (vv. 12\u201316). En otros casos la inaceptabilidad de un animal puede resultar a causa de su uso en algunos contextos de religiones no israelitas.<br \/>\nLa antrop\u00f3loga Mary Douglas, en su libro Purity and Danger (Rutledge and Kegan Paul, 1966), ha ofrecido una explicaci\u00f3n m\u00e1s general y bastante persuasiva en relaci\u00f3n con las leyes alimenticias. La idea ha sido adoptada por G. J. Wenham en su libro Leviticus (Eerdmans, 1979). Seg\u00fan el punto de vista de Douglas, la idea fundamental de \u2020\u0153la santidad\u2020\u009d en los textos b\u00ed\u00adblicos donde existe un \u00e9nfasis ritual es una de totalidad e integridad. Los individuos, animales e inclusive los textiles son \u2020\u0153enteros\u2020\u009d (\u00ed\u00adntegros) cuando se conforman a la clase a la cual pertenecen (ver Lev. 18:23; 19:19; 21:17\u201321). En consecuencia, los animales se consideran aptos para ser apartados para la esfera santa (es decir, para el sacrificio) si pertenecen apropiadamente a cierta clase, y no tienen caracter\u00ed\u00adsticas que pudieran considerarse \u2020\u0153mezcladas\u2020\u009d. (Ver el libro de Wenham, Leviticus, pp. 18\u201325.)<br \/>\nLos reglamentos en el v. 21 tambi\u00e9n se explican por el sentido de \u2020\u0153santidad\u2020\u009d de Israel (aun cuando no hay ninguna evidencia definitiva para apoyar esto en el caso de la instrucci\u00f3n anterior). Los extranjeros, no perteneciendo al pueblo escogido, no estaban sujetos a sus reglamentos especiales.<br \/>\n14:22\u201329 El diezmo. El diezmo israelita estaba constituido por la dedicaci\u00f3n del producto de la tierra. En una sociedad agraria, las cosechas eran la prueba m\u00e1s inmediata de la bondad de Dios, y por lo mismo eran una parte esencial en la adoraci\u00f3n. No es f\u00e1cil determinar cu\u00e1nto de la propiedad de un israelita era lo que realmente constitu\u00ed\u00ada el diezmo (aunque lit.lit. Literalmente significa \u2020\u0153la d\u00e9cima parte\u2020\u009d). Por otra parte, el diezmo s\u00f3lo era una entre un sinn\u00famero de ofrendas que se esperaba que los israelitas presentaran. El intentar comprender esto se complica un poco m\u00e1s debido a las diferentes leyes que contiene el Pentateuco al respecto. En N\u00fam. 18:21\u201329, el diezmo aparece como una ofrenda para beneficio de los levitas (quienes necesitaban dichas ofrendas para vivir). Aqu\u00ed\u00ad, se trata de una fiesta en la que participaban los oferentes y sus familias, aunque los levitas no quedaban desamparados (v. 27).<br \/>\nSe puede obtener un cuadro m\u00e1s completo si se unen las varias leyes. Una fiesta familiar en el lugar de adoraci\u00f3n dejaba la cantidad suficiente como aportaci\u00f3n para los levitas. Sin embargo, el diezmo del tercer a\u00f1o (vv. 28, 29), siendo colectado en las ciudades en vez de llevarse al lugar de adoraci\u00f3n, parece haber tenido un uso especial: Para beneficio de los necesitados (al igual que para los levitas, quienes viv\u00ed\u00adan en todas partes del territorio; N\u00fam. 35:1\u20138).<br \/>\nSin embargo, el diezmo tal como se presenta aqu\u00ed\u00ad es t\u00ed\u00adpico de Deut. Es una celebraci\u00f3n de todo el pueblo en el lugar central de adoraci\u00f3n. Se caracteriza por el gozo en la adoraci\u00f3n al \u00fanico Dios, y simboliza la unidad del pueblo subrayando el hecho de que todos comparten del mismo. Y al mismo tiempo muestra a un pueblo obediente (trayendo sus diezmos) y bendecido con la abundancia de la tierra (en la fiesta en la cual la ofrenda misma se los permit\u00ed\u00ada).<br \/>\nNota. 24\u201326 Se incluye un detalle pr\u00e1ctico que reconoce el problema en cuanto a que algunas personas viv\u00ed\u00adan lejos del lugar de adoraci\u00f3n. La ley tiene algo en com\u00fan con la ley que permit\u00ed\u00ada la matanza no relacionada con sacrificios (12:13\u201328).<br \/>\n15:1\u201318 Remisi\u00f3n de deudas y liberaci\u00f3n de los esclavos. La vida diaria de Israel en la tierra prometida se regula ahora en otra manera, en relaci\u00f3n con las deudas y la esclavitud. Ambos aspectos se comprenden como maneras en las cuales el m\u00e1s fuerte pod\u00ed\u00ada ayudar al m\u00e1s d\u00e9bil en la comunidad. En ning\u00fan otro lugar se expresa tan fuertemente la idea de hermandad en Israel como aqu\u00ed\u00ad (vv. 2, 3).<br \/>\nUna vez m\u00e1s, los tratos con los mismos israelitas tienen una base diferente de los tratos con extranjeros (ver 14:21). Por lo tanto, las leyes contin\u00faan form\u00e1ndose sobre la idea de que Israel es un pueblo santo, mostrando en s\u00ed\u00ad mismo las normas de Dios. (Por lo mismo, la actitud para con los extranjeros no es discriminatoria en el sentido moderno, tampoco justifica la discriminaci\u00f3n. Simplemente es el resultado de la posici\u00f3n especial de Israel en este punto de la historia de salvaci\u00f3n. No es un principio permanente.)<br \/>\nLas deudas deb\u00ed\u00adan cancelarse en el s\u00e9ptimo a\u00f1o, dentro de un ciclo de siete a\u00f1os. Dado que los pr\u00e9stamos deb\u00ed\u00adan hacerse sin inter\u00e9s (23:19, 20; Exo. 22:25), \u00e9stos meramente constitu\u00ed\u00adan un medio para ayudar a quienes estaban pasando por alguna \u00e9poca dif\u00ed\u00adcil (quiz\u00e1 como resultado de una mala cosecha), en vez de ser un medio para que el prestamista se enriqueciera. El motivo para prestar descansa en la naturaleza de Israel. El pueblo en pacto con Dios debe practicar su hermandad y su conocimiento de que tiene una tierra no por raz\u00f3n de su fuerza (ver 8:17) sino como un regalo. El resultado de esto es que no debe haber necesitado en medio de ti (v. 4), lo que realmente constituye un mandamiento. Los israelitas necesitaban responsabilizarse de la justicia en esta manera para poder mantener el sentimiento de que la tierra realmente era un regalo, y experimentar las bendiciones continuas de Dios (vv. 4\u20136).<br \/>\nEl llamado a la generosidad se elabora un poco m\u00e1s en los vv. 7\u201311. Las leyes toman bien en cuenta el inter\u00e9s personal que entra en los planes de los seres humanos y, por lo mismo, la posibilidad de que pudiera negarse un pr\u00e9stamo debido a que el s\u00e9ptimo a\u00f1o estaba cerca. Esto es porque el prestatario quiz\u00e1 no tendr\u00ed\u00ada el tiempo (\u00c2\u00a1o el deseo!) para pagar antes de que el prestamista se viera obligado a dar por perdido el pr\u00e9stamo. (A prop\u00f3sito, no es claro si acaso el pr\u00e9stamo era cancelado completamente, o si meramente se suspend\u00ed\u00ada hasta que pasaba el s\u00e9ptimo a\u00f1o. En cualquier caso, se requer\u00ed\u00ada bastante sacrificio del prestamista.) El NTNT Nuevo Testamento tampoco pone l\u00ed\u00admites a la generosidad que se requiere de los dadores (Rom. 12:8; 2 Cor. 9:7).<br \/>\nEn este punto las leyes de Deut. se acercan bastante a un compromiso sin l\u00ed\u00admites para con cierto tipo de personas que no pueden incluirse f\u00e1cilmente del todo en las leyes. (Cf. Lev. 19:18, el cual parece referirse a este asunto al exhortar a los israelitas: \u2020\u0153amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u2020\u009d.) Estos asuntos son dif\u00ed\u00adciles de tratarlos en un tribunal. Sin embargo, el v. 9 sugiere que las obligaciones aqu\u00ed\u00ad impuestas eran reales. Aparentemente pod\u00ed\u00adan ser examinadas por otros, y ciertamente por Dios.<br \/>\nLa esclavitud en Israel tendr\u00ed\u00ada que ser muy diferente de lo que com\u00fanmente se entend\u00ed\u00ada por el t\u00e9rmino. La persona que estaba experimentado tiempos dif\u00ed\u00adciles pod\u00ed\u00ada ponerse al servicio de otra como una manera de sobrevivir a la emergencia. Sin embargo, esto no ten\u00ed\u00ada el prop\u00f3sito de ser un arreglo permanente (aunque el esclavo pod\u00ed\u00ada escoger esto; vv. 16, 17). Realmente el esclavo (o siervo, pues el t\u00e9rmino puede traducirse de ambas maneras) no era propiedad del amo. La frase se vende en el v. 12 s\u00f3lo implica la venta de la mano de obra de un esclavo por un tiempo. Al fin de ese per\u00ed\u00adodo (de nuevo en el s\u00e9ptimo a\u00f1o), y en pago a su labor, el amo deb\u00ed\u00ada proveerle al esclavo con los medios para vivir independientemente otra vez. Una vez m\u00e1s, dicha generosidad es el medio para continuar gozando de las bendiciones del pacto que el Se\u00f1or desea dar (v. 18b).<br \/>\n15:19\u201323 Los primog\u00e9nitos. Todo primog\u00e9nito, tanto de los seres humanos como de los animales, estaba especialmente dedicado al Se\u00f1or. En cuanto a los animales esto significaba ser sacrificados; los seres humanos eran redimidos con el sacrificio de un animal (Exo. 13:2, 13, 15).<br \/>\nAqu\u00ed\u00ad, los primog\u00e9nitos, al igual que el diezmo, eran parte de una fiesta anual en el lugar de adoraci\u00f3n. Los animales con defectos, los cuales por definici\u00f3n no eran aptos para el sacrificio, pod\u00ed\u00adan comerse sin el sentido de sacrificio (vv. 21\u201323). Los reglamentos aqu\u00ed\u00ad expresados son bastante parecidos a los que generalmente se aplicaban a la matanza de animales que no eran para sacrificio (12:13\u201328), siendo la principal preocupaci\u00f3n la manera apropiada de deshacerse de la sangre.<br \/>\nLa ley de los primog\u00e9nitos (como de los sacrificios en general) subraya el hecho de que el que ofrendaba estuviera dispuesto a retirarse con lo que legalmente creyera que le pertenec\u00ed\u00ada. Por lo mismo, hay algo en com\u00fan entre esta ley y los mandamientos anteriores en relaci\u00f3n con la deuda y la liberaci\u00f3n de los esclavos. En cada caso, Israel reconoce que todo lo que tiene es regalo de Dios.<br \/>\n16:1\u201317 Las fiestas principales. Las leyes concernientes a los sacrificios y ofrendas contin\u00faan con reglamentos en cuanto a las tres fiestas anuales (ver tambi\u00e9n Exo. 23:14\u201317 y Lev. 23). Deut. no es tan detallado como Lev., y puede verse como un tipo de resumen, con ciertos \u00e9nfasis t\u00ed\u00adpicos.<br \/>\nLa primera fiesta ocurr\u00ed\u00ada en marzo-abril (Abib, conocido como Nisan despu\u00e9s del exilio), y realmente es una combinaci\u00f3n de dos fiestas; es decir, la Pascua (el d\u00ed\u00ada 14) y los panes sin levadura (del 15 al 21; v\u00e9ase Lev. 23:5\u20138). Esta combinaci\u00f3n parece ser intencional, como lo sugiere la frase no comer\u00e1s con ella (la Pascua) ninguna cosa que tenga levadura. Durante siete d\u00ed\u00adas comer\u00e1s con ella pan sin levadura. Adem\u00e1s, no se establece una clara distinci\u00f3n entre el sacrificio del cordero de la Pascua y los otros animales ofrecidos como sacrificios durante la semana (v. 2).<br \/>\nEl prop\u00f3sito de la fiesta combinada es doble. Primero, recordar al pueblo de su escape milagroso de Egipto, por el poder de Dios y su amor por ellos (v. 3; cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 12\u201313). La necesidad de recordar el cuidado de Dios para con su pueblo es muy importante en Deut. (6:4\u201312; 8:10\u201318), y la Pascua, m\u00e1s que cualquier otra cosa, es la mejor representaci\u00f3n para recordarlo. Es bastante similar a las representaciones cristianas de conmemoraci\u00f3n, sobre todo el domingo de Resurrecci\u00f3n, recordando la salvaci\u00f3n obtenida por Cristo por medio de su resurrecci\u00f3n, y tambi\u00e9n la cena del Se\u00f1or. De esta similitud deriva la idea de Cristo como \u2020\u0153nuestro Cordero pascual\u2020\u009d (1 Cor. 5:7).<br \/>\nSegundo, la fiesta, tal como la presenta Deut., se\u00f1ala hacia el futuro a la vida en la tierra prometida que anticipa el libro en todas partes. Es m\u00e1s, los siete d\u00ed\u00adas de los panes sin levadura (v. 8) son bastante parecidos a un descanso sab\u00e1tico, y debemos guardar en mente que la vida en la tierra prometida ser\u00ed\u00ada un tipo de descanso (12:9). Cuando el pueblo m\u00e1s tarde entr\u00f3 a la tierra, celebraron la Pascua e inmediatamente despu\u00e9s comieron panes sin levadura, o sea del producto de la tierra (Jos. 5:10\u201312). En Deut., la combinaci\u00f3n de la fiesta de la Pascua y la de los panes sin levadura, probablemente tiene la intenci\u00f3n de recordar la bondad pasada de Dios y, adem\u00e1s, estimular la creencia de que \u00e9l continuar\u00e1 bendici\u00e9ndolos en la tierra que les est\u00e1 dando.<br \/>\nLa Pascua es esencialmente una fiesta familiar. Por lo mismo, quiz\u00e1 sea sorprendente que tenga que celebrarse en el lugar central de adoraci\u00f3n. Sin embargo, despu\u00e9s del sacrificio, los alimentos se com\u00ed\u00adan en familia: tu morada (v. 7), lo que probablemente se refiera a tiendas temporalmente levantadas alrededor del lugar de adoraci\u00f3n.<br \/>\nLa segunda fiesta de todo Israel en el lugar de adoraci\u00f3n es la fiesta de las semanas (vv. 9\u201312), tambi\u00e9n conocida como la fiesta de la cosecha (Exo. 23:16) o Pentecost\u00e9s. La misma se celebraba siete semanas (o m\u00e1s exactamente 50 d\u00ed\u00adas, Lev. 23:15, 16) despu\u00e9s de la ofrenda de los primeros granos del a\u00f1o, la cual se ofrec\u00ed\u00ada durante la fiesta de los panes sin levadura (Lev. 23:15). El mandato en Deut. para observar esta fiesta tiene su t\u00ed\u00adpico \u00e9nfasis sobre regocijarse en la adoraci\u00f3n, el cuidado por el pobre y el recuerdo de la salvaci\u00f3n de Egipto.<br \/>\nPor \u00faltimo, la fiesta de los Tabern\u00e1culos celebra el cierre de la cosecha en la \u00faltima parte del verano. Su nombre se explica por el mandato a vivir temporalmente en tiendas durante la fiesta como un recordatorio de los lugares temporales donde el pueblo habit\u00f3 cuando sali\u00f3 de Egipto (Lev. 23:42, 43). La fiesta es parte de todo un calendario de eventos en el s\u00e9ptimo mes (aproximadamente en septiembre) seg\u00fan se registra en Lev. (23:23\u201343), aunque Deut. omite este aspecto.<br \/>\nMientras que era cosa com\u00fan que los pueblos antiguos celebraran grandes fiestas agrarias, las que celebraba Israel se distinguen por el hecho que estaban unidas a su liberaci\u00f3n de Egipto. Por eso, la bendici\u00f3n regular de la tierra siempre les recordaba que todo lo bueno que ten\u00ed\u00adan depend\u00ed\u00ada de esa primera salvaci\u00f3n.<br \/>\nEl resumen en los vv. 16 y 17 expresa una preocupaci\u00f3n m\u00e1s que es t\u00ed\u00adpica en Deut.: Que el pueblo deb\u00ed\u00ada responder generosamente a Dios en su adoraci\u00f3n, a la luz de su bondad para con ellos.<br \/>\n16:18\u201320 Jueces y funcionarios. Este peque\u00f1o pasaje levanta un tema discutido al principio del libro; es decir, la responsabilidad de los jueces y otros funcionarios que asist\u00ed\u00adan para asegurar que los mandamientos de Dios se pusieran en pr\u00e1ctica (1:9\u201318). Ellos oficiar\u00ed\u00adan en las ciudades por todo Israel, aunque los casos dif\u00ed\u00adciles ser\u00ed\u00adan llevados al lugar central de adoraci\u00f3n (17:8). Justicia (vv. 19, 20) significa tratar justamente a la gente, lo cual es un derecho bajo la ley, y los jueces no deb\u00ed\u00adan ser negligentes en esto para provecho propio. Las instrucciones aqu\u00ed\u00ad est\u00e1n a la cabeza de un buen n\u00famero de reglamentos que tienen que ver con los servidores del pueblo: Jueces (17:8\u201313), el rey (17:14\u201320), sacerdotes (18:1\u20138) y profetas (18:14\u201321). Todos estos ten\u00ed\u00adan algo que hacer para asegurar que se practicaran las leyes.<br \/>\n16:21\u201417:7 Ning\u00fan otro dios. Es interesante que las leyes en relaci\u00f3n con los jueces y otros funcionarios est\u00e1n intercaladas con recordatorios en cuanto a la necesidad de la fidelidad religiosa (16:21\u201317:7; 18:9\u201313). La justicia no puede separarse de la religi\u00f3n correcta.<br \/>\nEl primer mandamiento \u2020\u0153religioso\u2020\u009d aqu\u00ed\u00ad (16:21, 22) repite la fuerte oposici\u00f3n de Deut. a los s\u00ed\u00admbolos de la adoraci\u00f3n cananea (cf.cf. Confer (lat.), compare 7:5); s\u00f3lo el Dios de Israel debe ser adorado. El segundo (17:1) contiene otro principio b\u00e1sico de la verdadera adoraci\u00f3n; es decir, que s\u00f3lo animales sin defecto deb\u00ed\u00adan sacrificarse a Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare 15:21). Sacrificar un animal con defectos era como no ofrecer sacrificio del todo, porque era de poco valor para el adorador. La verdadera adoraci\u00f3n implica un autosacrificio real (ver Mal. 1:6\u20138). Tercero (vv. 2\u20137), se repite la necesidad de deshacerse de cualquiera que pudiera desviarlos a falsas religiones. En esencia, esta ley es como la que se expresa en el cap. 13, pero aqu\u00ed\u00ad se subrayan los medios judiciales para proceder (vv. 5\u20137). Las puertas (v. 5) era donde se sentaban los jueces. El castigo es bastante severo a causa de que el crimen es una violaci\u00f3n del primer mandamiento, y destruir\u00ed\u00ada la relaci\u00f3n de pacto de todo el pueblo de Dios.<br \/>\n17:8\u201313 Casos dif\u00ed\u00adciles. Los casos dif\u00ed\u00adciles no eran necesariamente los peores cr\u00ed\u00admenes, sino aquellos en los cuales era dif\u00ed\u00adcil decidir si acaso la falta hab\u00ed\u00ada sido cometida intencional o meramente por accidente o descuido. El tribunal supremo se reun\u00ed\u00ada en sesi\u00f3n en el lugar de adoraci\u00f3n, y estaba presidida por los sacerdotes y jueces. El juez de turno ser\u00ed\u00ada uno como Samuel, a quien m\u00e1s adelante se le ve ejercitando esta labor en diferentes lugares (1 Sam. 7:15\u201317). C\u00f3mo compart\u00ed\u00adan el juicio el juez y los sacerdotes no se establece claramente. Sin embargo, otra vez las leyes muestran cu\u00e1n estrechamente estaban entrelazadas las leyes religiosas y civiles en el antiguo Israel.<br \/>\nLa decisi\u00f3n del tribunal supremo era final, y el castigo por rechazarla era la muerte (v. 12). Esto pudiera ser desproporcionado en relaci\u00f3n con el crimen original, o inclusive, supuestamente, \u00c2\u00a1pasarse al demandante! Sin embargo, el objetivo era preservar el proceso legal y, por lo mismo, es otro medio fundamental para salvaguardar el pacto (v. 13).<br \/>\n17:14\u201320 La ley del rey. La ley anticipa que el pueblo desear\u00e1 un rey, como las otras naciones (v. 14), como realmente sucediera con el paso del tiempo (1 Sam. 8:5). El pensamiento en Deut. es que Dios es el rey de Israel. Esto es lo que se dice en 33:5 y est\u00e1 impl\u00ed\u00adcito en la estructura de tratado que presenta el libro. El mismo sentido de que el reinado humano no es el plan ideal de Dios para Israel lo expresa claramente Gede\u00f3n (Jue. 8:23), y en la f\u00e1bula de Jotam (Jue. 9:7\u201315). Cuando Dios mismo expresa que la petici\u00f3n de Israel es un rechazo de \u00e9l como rey (1 Sam. 8:7), pudo haber estado criticando \u00fanicamente el esp\u00ed\u00adritu de la petici\u00f3n, dejando as\u00ed\u00ad abierta la puerta para su rey (David). Sin embargo, Deut. no parece muy inclinado a instituir un reinado humano sino a permitirlo, y asegurar que sea de cierto tipo.<br \/>\nSeg\u00fan Deut., el rey de ninguna manera ser\u00ed\u00ada como los reyes de otras naciones. Es escogido por Dios (v. 15a) y, por lo tanto, no se autoelige por su propio poder. Es un hermano en Israel (v. 15a) y, por lo mismo, esencialmente igual a los otros israelitas. No debe aprovecharse de su posici\u00f3n a fin de enriquecerse, formar grandes ej\u00e9rcitos o tener muchas mujeres. Israel no deb\u00ed\u00ada imitar la tiran\u00ed\u00ada de Egipto teniendo un \u2020\u0153minifara\u00f3n\u2020\u009d. Es impresionante observar cu\u00e1n similar es este retrato del rey falso al de Salom\u00f3n despu\u00e9s de serle infiel a Dios (1 Rey. 10:26\u201311:8).<br \/>\nEl rey ideal, en contraste, es un estudiante de la ley de Dios (vv. 18\u201320). El s\u00ed\u00ad reconoce que Dios es el verdadero rey de su pueblo, y no va a ostentar su oficio con orgullo o ambici\u00f3n.<br \/>\n18:1-8 Derechos de los sacerdotes y levitas. Las clases sacerdotales no son muy evidentes en Deut., ya que t\u00ed\u00adpicamente presenta al pueblo como un todo, no seg\u00fan sus divisiones internas. Sin embargo, el pasaje bajo estudio protege un principio importante: Los que sirven en el lugar de adoraci\u00f3n tienen derecho a vivir de la riqueza de la tierra.<br \/>\nDentro de la tribu de Lev\u00ed\u00ad, el sacerdocio propiamente dicho fue limitado para Aar\u00f3n y sus descendientes (Exo. 28:1). El resto de la tribu, los \u2020\u0153levitas\u2020\u009d, fueron separados para otras tareas en el tabern\u00e1culo y el templo (N\u00fam. 3:5\u201310). Deut. no se preocupa con las diferencias entre las clases de \u2020\u0153sacerdotes\u2020\u009d, sino que trata a toda la tribu lev\u00ed\u00adtica como una sola. As\u00ed\u00ad, como una tribu, es que deben ser tratados de manera diferente al resto de Israel, por el hecho que no tienen heredad (v. 2); es decir, un territorio como tribu.<br \/>\nSin embargo, por ning\u00fan motivo deb\u00ed\u00adan ser privados de su derecho para ganarse la vida ya que ellos pertenecen a la \u2020\u0153hermandad\u2020\u009d de Israel (v. 2), al igual que cualquier otro. Como hermanos tambi\u00e9n tienen su \u2020\u0153herencia\u2020\u009d. Sin embargo, en la pr\u00e1ctica su subsistencia ven\u00ed\u00ada de lo que les correspond\u00ed\u00ada de las ofrendas presentadas en el lugar de adoraci\u00f3n por sus hermanos israelitas. Esto es lo que realmente significa pues Jehovah es su heredad (v. 2; ver tambi\u00e9n 10:8, 9). Por lo tanto, su bienestar depende de la fidelidad de Israel en su adoraci\u00f3n a Dios. (Ver tambi\u00e9n N\u00fam. 18 donde se establece de manera m\u00e1s completa lo que por derecho corresponde a los sacerdotes.) El principio que aqu\u00ed\u00ad se aplica a los levitas puede tener una aplicaci\u00f3n general para quienes son empleados por las iglesias u organizaciones cristianas para los varios ministerios. El mismo implica un compromiso por parte de la membres\u00ed\u00ada de la iglesia para proveer apropiadamente para tales personas. La \u00fanica medida de lo que es \u2020\u0153propio\u2020\u009d es el caudal de la iglesia misma, y el principio de \u2020\u0153hermandad\u2020\u009d dentro de ella.<br \/>\nEn los vv. 6\u20138 se subraya el hecho que los levitas que viven en varias partes de la tierra, en las ciudades que deb\u00ed\u00adan ser provistas para ellos en el territorio de cada una de las tribus (N\u00fam. 35:1\u20138), ten\u00ed\u00adan el derecho de venir y servir en el lugar central de adoraci\u00f3n cuando lo desearan, y recibir su pago seg\u00fan fuera el caso. El v. 8 es un tanto oscuro, pero puede implicar que los levitas pod\u00ed\u00adan acumular independientemente cierta cantidad de bienes provenientes de las tierras de pasturaje que se les permit\u00ed\u00ada tener alrededor de las ciudades.<br \/>\n18:9\u201322 Conociendo la voluntad de Dios. La necesidad de conocer la voluntad de Dios en ocasiones espec\u00ed\u00adficas (p. ej.p. ej. Por ejemplo en tiempo de guerra) se sent\u00ed\u00ada profundamente en tiempos antiguos, y las naciones alrededor de Israel hab\u00ed\u00adan inventado varios procedimientos m\u00e1gicos para descubrirla. Estos inclu\u00ed\u00adan el examinar las entra\u00f1as de aves y animales por medio de augurios, consulta de muertos (v. 11) y, aparentemente, aun el sacrificio de ni\u00f1os (v. 10). La magia pod\u00ed\u00ada usarse para tratar de alterar el curso de los eventos, as\u00ed\u00ad como para simplemente obtener informaci\u00f3n.<br \/>\nTodas esas pr\u00e1cticas son condenadas en este pasaje. Se les considera como abominaciones juntamente con las pr\u00e1cticas religiosas cananeas en general (7:25, 26; 12:31). El uso de la magia hace hincapi\u00e9 sobre la habilidad del \u2020\u0153conocedor\u2020\u009d, se entremete en \u00e1reas en las cuales Dios ha establecido l\u00ed\u00admites, y deja a la persona expuesta a la influencia de poderes destructores. En contraste, dentro del pueblo de Dios es suficiente conocer que Dios habla claramente. Esto lo ha hecho a trav\u00e9s de su palabra, y continuar\u00e1 haci\u00e9ndolo en ocasiones especiales, por medio de sus profetas. (Para un \u00e9nfasis sobre el conocimiento de Dios por medio de su palabra, v\u00e9ase 4:6\u20138, 9\u201314.)<br \/>\nEl primero y principal profeta de Israel fue Mois\u00e9s. El fue quien habl\u00f3 la palabra de Dios cuando el pacto se estableci\u00f3 por primera vez en el monte Horeb. El pueblo mismo, debido a su temor, demand\u00f3 dicho mediador (v. 16; cf.cf. Confer (lat.), compare 5:23\u201327). Sin embargo, ahora surge la pregunta: \u00bfC\u00f3mo continuar\u00e1 el ministerio de Mois\u00e9s en Israel? La promesa es que, aunque Mois\u00e9s morir\u00e1 a su tiempo, tendr\u00ed\u00ada sus sucesores (v. 18).<br \/>\nEl hecho que el pasaje proyecta un sinn\u00famero de futuros profetas (en vez de uno solo) es obvio en base a los vv. 20\u201322, donde el asunto es c\u00f3mo podr\u00e1 distinguirse a los falsos profetas de los verdaderos. Sin embargo, la interpretaci\u00f3n \u2020\u0153mesi\u00e1nica\u2020\u009d de 18:18, seg\u00fan la cual Jes\u00fas es el profeta prometido se justifica, porque \u00e9l habl\u00f3 la palabra de Dios de una manera totalmente nueva y autoritativa (ver Hech. 3:22, 23).<br \/>\nLos \u00faltimos vers\u00ed\u00adculos (20\u201322) formulan la pregunta sobre c\u00f3mo podr\u00e1 conocerse la diferencia entre un verdadero profeta y uno falso. La respuesta del v. 22 es que las palabras de un falso profeta no se cumplir\u00ed\u00adan. Esta respuesta presentaba sus propias dificultades. Jerem\u00ed\u00adas enfrent\u00f3 agudamente el problema de reconocimiento, y sus palabras no se cumplieron sino hasta muchos a\u00f1os despu\u00e9s de que \u00e9l hab\u00ed\u00ada comenzado a predicar. Sin embargo, en la pr\u00e1ctica, lo genuino de un profeta ser\u00ed\u00ada en muchos casos reconocido durante un per\u00ed\u00adodo en su ministerio. (N\u00f3tese el caso de estudio en Jer. 28.) Existe un sentido importante en el cual el mensaje de Dios se revela por s\u00ed\u00ad mismo a quienes est\u00e1n dispuestos a escuchar.<br \/>\n19:1\u201314 Ciudades de refugio. A las tres ciudades de refugio provistas en la Transjordania (4:41\u201343) se sumar\u00ed\u00adan tres m\u00e1s al lado occidental del r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n (v. 2); y todav\u00ed\u00ada tres m\u00e1s si era necesario (v. 9). Su prop\u00f3sito era que si alguien era culpable de un homicidio accidental pudiera tener un lugar seguro de refugio de f\u00e1cil acceso, en cualquier parte del territorio donde esto llegara a suceder (v. 3). Por supuesto, para otros no ser\u00ed\u00ada inmediatamente claro si la persona que buscaba refugio en la ciudad era realmente inocente. Por lo tanto, la ciudad no ten\u00ed\u00ada el prop\u00f3sito de proveer protecci\u00f3n incondicional a todo el que llegara. Sin embargo, el vengador de la sangre (que pod\u00ed\u00ada ser un familiar de la v\u00ed\u00adctima, o un anciano de su ciudad), parece presumir la culpa del que caus\u00f3 la muerte. Entonces, el prop\u00f3sito de la ciudad era asegurar que cualquiera que fuera acusado de homicidio tuviera un juicio justo, en vez de quedar expuesto a la venganza de los familiares de la persona muerta. Los vv. 11 y 12 presuponen que cierto tipo de proceso legal se lleva a cabo para determinar la culpa o la inocencia (ver tambi\u00e9n N\u00fam. 35:12).<br \/>\nEn el caso de culpa la ofensa era capital, ya que el homicidio era una violaci\u00f3n de la ley b\u00e1sica del pacto (5:17). La pena de muerte era impuesta a fin de librar a la tierra y al pueblo de este desaf\u00ed\u00ado al pacto (v. 13).<br \/>\nLa ley en relaci\u00f3n con cambiar los linderos de las propiedades (v. 14) no parece estar relacionada estrechamente con la provisi\u00f3n anterior ni con la que est\u00e1 a continuaci\u00f3n. Sin embargo, era una falta seria, especialmente en una tierra donde no exist\u00ed\u00adan vallados ni cercas y donde la tierra era vida. Los abusos de esta \u00ed\u00adndole por parte de terratenientes avaros, muy f\u00e1cilmente pod\u00ed\u00adan conducir a los vecinos m\u00e1s d\u00e9biles a la pobreza y esclavitud.<br \/>\n19:15\u201321 Testigos. La ley sobre los testigos se deriva de manera natural del caso anterior, donde se presupone un proceso legal. La misma ense\u00f1a que lo que est\u00e1 en juego es el noveno mandamiento (5:20). El falso testimonio en contra de alguien acusado de un crimen resultar\u00ed\u00ada en un castigo injusto, lo cual en el caso de un delito capital ser\u00ed\u00ada la muerte. Una protecci\u00f3n b\u00e1sica en contra de un veredicto injusto era el requisito de que por lo menos dos testigos estuvieran de acuerdo (v. 15).<br \/>\nLa ley prove\u00ed\u00ada una protecci\u00f3n en contra del testimonio falso deliberado. Cualquier castigo vinculado con el crimen por el cual se juzgaba al acusado ser\u00ed\u00ada impuesto al testigo que se descubriera que hab\u00ed\u00ada mentido (v. 19). El testigo que se prestaba al perjurio en un caso capital quedaba sujeto a la pena de muerte. Este es un caso de la llamada lex talionis o \u2020\u0153ley del tali\u00f3n\u2020\u009d (v. 21; cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 21:23\u201325). Esta no era una licencia para la venganza, sino un principio legal que limitaba el castigo, haciendo que \u00e9ste se apegara al crimen cometido.<br \/>\n20:1\u201320 La conducta en la guerra. Este cap\u00ed\u00adtulo contiene principios en relaci\u00f3n con la conducta que deb\u00ed\u00ada observarse en la guerra. Estos incluyen normas para la guerra en general (vv. 10\u201315), tanto como el tipo de guerra especial en contra de los pueblos que ocupaban la tierra que Dios le estaba dando a Israel (vv. 16\u201318). Sin embargo, los primeros mandatos se aplican a todo tipo de guerra.<br \/>\nEl punto principal en los vv. 1\u20134 es que todas las guerras de Israel realmente son de Dios. Su poder al rescatar a Israel de Egipto en contra de toda posibilidad, es una seguridad de que el aparente mayor poder\u00ed\u00ado del enemigo nunca ser\u00ed\u00ada necesariamente un factor decisivo. Aun cuando no toda guerra es \u2020\u0153santa\u2020\u009d, como en el sentido especial reservado para la guerra en la tierra prometida (vv. 16\u201318), sin embargo, todo lo que Israel hac\u00ed\u00ada era \u2020\u0153religioso\u2020\u009d debido a que Dios era su rey. Por esta raz\u00f3n el sacerdote se dirig\u00ed\u00ada al ej\u00e9rcito antes de ir a la batalla. La esencia de su mensaje era que el pueblo no deb\u00ed\u00ada temer porque el poder de Dios estaba a su disposici\u00f3n.<br \/>\nEvidentemente, la ley no pretend\u00ed\u00ada que Israel tuviera un ej\u00e9rcito permanente (la clase de ej\u00e9rcito que m\u00e1s tarde formar\u00ed\u00ada Salom\u00f3n; 1 Rey. 10:26). Al contrario, lo que se ten\u00ed\u00ada en mente era un ej\u00e9rcito del pueblo. Esto es obvio seg\u00fan el v. 9, donde se nombran comandantes s\u00f3lo cuando el ej\u00e9rcito est\u00e1 siendo preparado para la batalla. Tambi\u00e9n es obvio porque los vv. 5\u20139 presuponen que la gente ser\u00ed\u00ada sacada de sus actividades normales a fin de servir en el ej\u00e9rcito. En este contexto se permiten ciertas exenciones. Alguien que hubiera construido casa nueva pero que a\u00fan no la habitaba no necesitaba ir; ni alguien que estuviera involucrado en el largo proceso de hacer que un vi\u00f1edo produjera fruto (ver Lev. 19:23\u201325); tampoco alguien que estuviera comprometido pero que a\u00fan no contra\u00ed\u00ada matrimonio (ver tambi\u00e9n 24:5). Estas exenciones corresponden al \u00e9nfasis principal de Deut., es decir, que Dios est\u00e1 dando a su pueblo una tierra cuyos frutos son para gozarse de ellos, y en la cual ellos deber\u00e1n procrear hijos a fin de que las futuras generaciones tambi\u00e9n progresen (7:13). Todo esto s\u00f3lo es posible, por supuesto, debido a que Dios pelear\u00ed\u00ada por el pueblo. El pueblo que conf\u00ed\u00ada en Dios es el que puede atreverse a permitir que algunos de sus mejores elementos no se unan al ej\u00e9rcito en una batalla crucial.<br \/>\nEsto es aun m\u00e1s obvio en la \u00faltima exenci\u00f3n, \u00c2\u00a1la cual simplemente se aplica a quienes ten\u00ed\u00adan miedo! (v. 8). Era imperativo que el ej\u00e9rcito de Dios no tuviera miedo, ya que la victoria depend\u00ed\u00ada en tener fe en un Dios que pod\u00ed\u00ada sobreponerse a todas las adversidades. Un soldado pusil\u00e1nime f\u00e1cilmente pod\u00ed\u00ada contagiar el miedo, y esto pod\u00ed\u00ada cambiar el curso de los acontecimientos en contra de todo el ej\u00e9rcito.<br \/>\nSe establecen las reglas de combate para las guerras que se pelear\u00ed\u00adan fuera de la tierra prometida (vv. 10\u201315). Estas son relativamente humanas para aquel tiempo. La oferta de paz prove\u00ed\u00ada la oportunidad para hacer un tratado con Israel, en el cual la ciudad derrotada estar\u00ed\u00ada subordinada, pero protegida y, hasta cierto punto, libre.<br \/>\nLa manera de tratar a una ciudad dentro de los l\u00ed\u00admites de la tierra prometida es bastante diferente (vv. 16\u201318). Estos vers\u00ed\u00adculos (seg\u00fan el comentario original) debieran estar entre par\u00e9ntesis. Los mismos presentan un resumen de los mandatos relacionados con la toma de la tierra en primer lugar (7:1\u20135, 17\u201326), los cuales se traen a colaci\u00f3n aqu\u00ed\u00ad para dejar en claro que las reglas anteriores se aplican \u00fanicamente a las guerras afuera de la tierra prometida.<br \/>\nLos \u00faltimos mandatos, pertinentes a todo tipo de guerra, limitan el da\u00f1o causado al ambiente como consecuencia de la guerra. La protecci\u00f3n a los \u00e1rboles frutales es f\u00e1cil de comprenderse, especialmente en relaci\u00f3n con la tierra prometida, ya que el prop\u00f3sito de tomarla era para que el pueblo gozara de sus frutos. La guerra nunca debe derrotar sus propio objetivos. Inclusive el uso de los \u00e1rboles no frutales para construir obras de asedio (baluartes), aunque se permite, parece ser limitado por la estricta necesidad de la ocasi\u00f3n. De esta manera se respeta el medio ambiente, la creaci\u00f3n de Dios.<br \/>\nLos reglamentos para la guerra en el cap. 20 deben usarse con mucho cuidado al buscarse principios para la conducci\u00f3n de guerras modernas. El primer requisito es distinguir la guerra santa de otros tipos de guerra, aun en Israel. La guerra santa es un concepto que s\u00f3lo se aplica, una vez por todas, a la ocupaci\u00f3n por Israel de la tierra que Dios les daba. Inclusive las guerras de Israel, en general, son especiales debido a que en ese per\u00ed\u00adodo de la historia de los tratos de Dios con la humanidad su pueblo tambi\u00e9n era una naci\u00f3n, una unidad pol\u00ed\u00adtica. Ahora que ese pueblo es una iglesia, que como tal no pelea guerras, ninguna naci\u00f3n tiene el derecho de suponer que Dios marcha entre sus filas en las guerras que pelea, aun donde pudiera pensarse que esas guerras sean razonablemente justas. Por la misma raz\u00f3n, la teor\u00ed\u00ada de una \u2020\u0153guerra justa\u2020\u009d cristiana est\u00e1 en lo correcto al no tomar este cap\u00ed\u00adtulo como un mandato para pelear en contra de lo imposible.<br \/>\nPor otro lado, los principios de limitaciones, diplomacia, misericordia y respeto por los que no combaten permanecen v\u00e1lidos para todas las guerras. Y cualquier guerra que involucre la devastaci\u00f3n a gran escala de la creaci\u00f3n misma debe rechazarse en base a los vv. 19 y 20.<br \/>\n21:1\u20139 Homicidios no resueltos. Ya se han presentado los reglamentos en relaci\u00f3n con los castigos por homicidios intencionales y los no premeditados (19:4\u201313). El asunto en casos de homicidio no tiene que ver s\u00f3lo con el debido castigo del culpable, sino tambi\u00e9n con una purificaci\u00f3n religiosa de toda la tierra y del pueblo (19:13), a fin de que el pacto pueda continuar. Cuando no se pod\u00ed\u00ada encontrar al asesino (y los reglamentos presentes parecen suponer que el asesinato no resuelto es un homicidio), la tierra no puede ser purificada en la manera normal; es decir, con la ejecuci\u00f3n del asesino (ver tambi\u00e9n G\u00e9n. 9:6). Por lo tanto, esta ley es una provisi\u00f3n para que la purificaci\u00f3n religiosa se haga de otra manera.<br \/>\nLa responsabilidad para el procedimiento ca\u00ed\u00ada sobre los ancianos de la ciudad m\u00e1s cercana a la escena del crimen (v. 2). Ellos llevaban a cabo un ritual matando una vaquilla. Es interesante que ni la vaquilla ni el lugar designado para la ceremonia debiera haberse usado para prop\u00f3sitos agrarios (vv. 3, 4). Por lo tanto, el ritual es parecido a un sacrificio en que la v\u00ed\u00adctima y el lugar son, y eran, apartados especialmente para ese prop\u00f3sito; aunque el rito realmente no era un sacrificio (ya que la sangre del animal no se vert\u00ed\u00ada). Tambi\u00e9n se parece a un sacrificio por el hecho de que obraba expiaci\u00f3n por la sangre vertida de la persona asesinada (Lev. 17:11).<br \/>\nLos ancianos de la ciudad m\u00e1s cercana se responsabilizaban por el acto de expiaci\u00f3n a favor de todo Israel (v. 8). Sin embargo, ellos mismos eran inocentes del crimen, como lo manifiesta el ritual de lavarse las manos (v. 7).<br \/>\n21:10\u201314 El casamiento con una mujer cautiva. Esta ley deriva de la ley relacionada con el trato de los enemigos derrotados en tierras for\u00e1neas (20:10\u201314, especialmente el v. 14). Un hombre pod\u00ed\u00ada tomar por esposa a una mujer cautiva despu\u00e9s de haber observado ciertos rituales. El raparse el pelo, cortarse las u\u00f1as y el cambio de ropas son simb\u00f3licos de duelo por su padre y por su madre. Esto puede significar que ella s\u00f3lo hac\u00ed\u00ada duelo por haber sido removida de su familia y pa\u00ed\u00ads. De esta manera, los rituales representan el dejar atr\u00e1s a su antiguo pa\u00ed\u00ads; una especie de transici\u00f3n al convertirse en una israelita.<br \/>\nUna vez que se hab\u00ed\u00adan completado los rituales, el matrimonio pod\u00ed\u00ada consumarse. Si por alguna raz\u00f3n el marido despu\u00e9s decid\u00ed\u00ada divorciarse de ella, deb\u00ed\u00ada ser tratada con todos los derechos de una esposa, no como una esclava, y llegaba a ser una persona libre. La palabra traducida deshonrado (v. 14) bien puede ser s\u00f3lo otra manera de referirse al hecho que el matrimonio se hab\u00ed\u00ada consumado; es decir, lo que le daba derecho a la libertad.<br \/>\n21:15\u201317 Derecho del primog\u00e9nito. Esta ley hace recordar la historia de Jacob y sus dos esposas, Lea y Raquel, donde Raquel era la m\u00e1s joven y m\u00e1s amada, pero donde Lea concibi\u00f3 primero (G\u00e9n. 29:21\u201335). El derecho del primog\u00e9nito no es algo nuevo con esta ley, ni estaba confinada a Israel, pero la ley tiene el prop\u00f3sito de proteger al hijo primog\u00e9nito en contra de la tendencia del padre de dejarse llevar por sus propias preferencias (ver G\u00e9n. 49:3, 4).<br \/>\n21:18\u201321 El hijo desobediente. La seriedad de la acusaci\u00f3n de desobediencia a los padres descansa en el hecho que es una violaci\u00f3n a uno de los mandamientos b\u00e1sicos del pacto (5:16), y que la familia es un medio esencial para mantener el pacto en Israel (6:7, 21\u201325; cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 7:10). Presuntamente, la desobediencia en cuesti\u00f3n es de un tipo muy serio; la p\u00e9rdida del estilo de vida indicado por el v. 20 muy bien puede ser un s\u00ed\u00adntoma de una determinada oposici\u00f3n a los caminos de Dios que los padres hab\u00ed\u00adan tratado de ense\u00f1ar (v. 18).<br \/>\nEsta aparente desnaturalizada ley tiene el prop\u00f3sito de subrayar la responsabilidad de los padres en mantener el pacto. Por supuesto, en principio los padres ten\u00ed\u00adan el deber de iniciar acci\u00f3n legal en contra de un hijo que amenazaba el bienestar de toda la comunidad debido a su oposici\u00f3n abierta a las normas del pacto. Seg\u00fan el NTNT Nuevo Testamento, el amor a Dios y el celo por el reino deben estar por encima de las lealtades familiares (Mat. 10:37, pero tambi\u00e9n v\u00e9ase Mar. 7:9\u201313).<br \/>\n21:22\u201422:12 Leyes miscel\u00e1neas. 22, 23 La pr\u00e1ctica de colgar que se menciona aqu\u00ed\u00ad, lo cual puede significar el empalamiento en un poste, es exponer un cuerpo despu\u00e9s de la ejecuci\u00f3n misma (ver 1 Sam. 31:10). Tal pr\u00e1ctica probablemente era muy antigua, y ten\u00ed\u00ada la intenci\u00f3n de apilar verg\u00fcenza sobre la v\u00ed\u00adctima aun despu\u00e9s de su muerte, mostrando que, como uno que hab\u00ed\u00ada violado el pacto, estaba bajo la maldici\u00f3n de Dios. El no enterrar el cuerpo supuestamente evitaba que el esp\u00ed\u00adritu de la persona muerta gozara del reposo en la vida del m\u00e1s all\u00e1. Aqu\u00ed\u00ad la ley limita esto, quiz\u00e1 porque la maldici\u00f3n sobre el asesino pudiera de alguna manera contaminar a todo el pueblo (v. 23b). Esta ley sirve de trasfondo a la declaraci\u00f3n en G\u00e1l. 3:13; que Cristo llev\u00f3 sobre s\u00ed\u00ad mismo la maldici\u00f3n de la ley que pesaba sobre todos a causa del pecado. La manera de esta ejecuci\u00f3n, por lo tanto, era horrible no s\u00f3lo por el dolor sino tambi\u00e9n por la verg\u00fcenza.<br \/>\n22:1\u20134 La ley no s\u00f3lo dice lo que no hay que hacer, tambi\u00e9n dice lo que s\u00ed\u00ad hay que hacer. Esto es as\u00ed\u00ad porque el prop\u00f3sito de la ley es asegurar el bienestar de todo el pueblo. Si los israelitas iban a ser verdaderos hermanos y hermanas, ten\u00ed\u00adan la responsabilidad de velar por el bien los unos de los otros. Estas obligaciones ten\u00ed\u00adan como objetivo proteger la subsistencia de sus hermanos de raza. Aqu\u00ed\u00ad, Deut. se acerca bastante a la idea de la ley como la obligaci\u00f3n de amar al pr\u00f3jimo, sin importar el costo (ver Lev. 19:17, 18).<br \/>\n5 El asunto aqu\u00ed\u00ad no es simplemente en cuanto a modas, sino en relaci\u00f3n con ciertas pr\u00e1cticas sexuales anormales, manifestadas por usar la ropa del sexo opuesto. Las pr\u00e1cticas homosexuales pudieran estar detr\u00e1s de esta ley (ver Lev. 18:22; 20:13). Tambi\u00e9n es posible que algunos rituales de religiones no israelitas involucraran el travestismo, y por esta raz\u00f3n se condena la pr\u00e1ctica.<br \/>\n6, 7  La preocupaci\u00f3n aqu\u00ed\u00ad se parece a la manifestada por la protecci\u00f3n de los \u00e1rboles frutales para que no fueran destruidos en tiempo de guerra (20:19); es decir, que la tierra no se quedara sin fruto. La madre de los polluelos se deja libre porque puede continuar siendo f\u00e9rtil. Tambi\u00e9n pudiera estarse promoviendo el respeto por el mundo natural, tanto como la preocupaci\u00f3n por proteger los recursos alimenticios.<br \/>\n8 La ley relacionada con un parapeto intenta proteger la vida. As\u00ed\u00ad como las instrucciones en los vv. 1\u20134, \u00e9sta muestra que la ley va un poco m\u00e1s all\u00e1 que el simple hecho de evitar que la gente lastime a otros con actos de violencia y avaricia; la misma requiere que se haga todo lo posible para asegurar el bienestar de otros.<br \/>\n9\u201311 La raz\u00f3n detr\u00e1s de estas prohibiciones ya no es muy obvia para nosotros. Probablemente sea como respeto a las diferentes clases de cosas creadas (como en G\u00e9n. 1:11c: \u2020\u0153seg\u00fan su especie\u2020\u009d), o porque dichas mezclas eran bien conocidas en Egipto. En este \u00faltimo caso, la ley marcar\u00ed\u00ada la distinci\u00f3n de Israel, el pueblo santo, y por lo mismo ser\u00ed\u00ada una se\u00f1al externa de su devoci\u00f3n sincera a Dios. Si pod\u00ed\u00ada abusarse de estas se\u00f1ales externas (Mat. 23:5), la necesidad de motivaciones para vivir santamente siempre ser\u00ed\u00ada un asunto pertinente.<br \/>\n12 El asunto de las borlas era para que el usuario constantemente recordara las leyes de Dios (N\u00fam. 15:37\u201341; ver tambi\u00e9n Deut. 6:8, 9 para una idea similar).<br \/>\n22:13\u201330 Leyes sobre las relaciones sexuales. 13\u201321 El asunto aqu\u00ed\u00ad es si acaso una mujer reci\u00e9n casada era virgen a la hora de su casamiento. La ley considera la situaci\u00f3n en la cual el hombre acusa a su nueva esposa de falta de castidad, despu\u00e9s de su primera relaci\u00f3n sexual con ella. La acusaci\u00f3n por naturaleza es dif\u00ed\u00adcil de probar si es falsa o verdadera. Sin embargo, se hace provisi\u00f3n para un juicio, y se supone que puede obtenerse alguna prueba.<br \/>\nLas evidencias de virginidad pueden ser las manchas de sangre en las s\u00e1banas de la cama nupcial de la noche cuando se consumaba el matrimonio, o en su lugar, una s\u00e1bana que mostrara evidencia de una reciente menstruaci\u00f3n y, por lo mismo, que la mujer no estaba embarazada al momento del matrimonio. Esto \u00faltimo es probable que estuviera m\u00e1s a la disposici\u00f3n de los padres para presentar como prueba.<br \/>\nSi se demostraba que la acusaci\u00f3n era falsa, el hombre era castigado, tanto por medio de flagelaci\u00f3n como por el pago de los graves da\u00f1os al padre de la mujer. Si se encontraba que la mujer era culpable, se le castigaba con la muerte, porque en efecto hab\u00ed\u00ada cometido adulterio (cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 23, 24).<br \/>\n22 La ley sobre el adulterio claramente establece la pena de muerte para ambos ofensores, ya que el adulterio es una violaci\u00f3n a la ley b\u00e1sica del pacto (5:18). Ya fuera que la ley se aplicara o no, pod\u00ed\u00ada haber dependido de la decisi\u00f3n del esposo que sufr\u00ed\u00ada el agravio (Prov. 6:32\u201335). La pena de muerte s\u00f3lo se aplicaba si los culpables eran sorprendidos \u2020\u0153en el acto\u2020\u009d; un concepto bastante com\u00fan por todo el antiguo Medio Oriente.<br \/>\n23\u201329 Estos vers\u00ed\u00adculos son una extensi\u00f3n de la ley sobre el adulterio ya que tienen que ver con casos de relaciones sexuales entre un hombre y una mujer comprometidos en matrimonio con alguien m\u00e1s. El hecho que el caso se tomara como violaci\u00f3n o adulterio depend\u00ed\u00ada de si la mujer hab\u00ed\u00ada consentido o no en el acto. En la ciudad, su silencio se tomaba como consentimiento (vv. 23, 24); en el campo, se le daba margen de confianza, y s\u00f3lo el hombre era condenado a morir (vv. 25\u201327).<br \/>\nLa ley distingue entre una mujer comprometida en matrimonio y una que no lo est\u00e1, de una manera que es extra\u00f1a para el lector moderno (vv. 28, 29). Esto es porque las leyes matrimoniales en Israel estaban estrechamente relacionadas con la familia y las leyes de propiedad. Un hombre pagaba al padre de la novia una cuantiosa suma por la mano de su hija (Exo. 22:16, 17). Sin embargo, cuando un hombre violaba o seduc\u00ed\u00ada a una mujer que a\u00fan no estaba comprometida hab\u00ed\u00ada un remedio muy simple: La ten\u00ed\u00ada que tomar como esposa, y pagar por ese privilegio (v. 29).<br \/>\n30 La mujer de su padre bien puede referirse a la madrastra del hombre donde, como lo muestra 21:15\u201318, la sociedad no es estrictamente mon\u00f3gama. Sin embargo, este es un acto de adulterio muy particular que es considerado altamente censurable (aun suponiendo que el padre ya estuviera muerto), porque esto tambi\u00e9n viola el mandamiento que demanda respeto para con los padres (5:16; cf.cf. Confer (lat.), compare 27:20; Lev. 18:8; 20:11).<br \/>\n23:1-8 Los excluidos de la congregaci\u00f3n. La congregaci\u00f3n de Jehovah es el pueblo de Israel cuando adora al Se\u00f1or en el tabern\u00e1culo o templo. El pertenecer a Israel en la adoraci\u00f3n es pertenecer enteramente al pueblo. En el mundo antiguo, como en el mundo moderno, la gente a menudo se mudaba y se establec\u00ed\u00ada en otros lugares. Cuando Israel se estableciera bien en su tierra, tendr\u00ed\u00adan que hacer frente a la siguiente pregunta: \u00bfSobre qu\u00e9 bases pod\u00ed\u00adan los extranjeros que viv\u00ed\u00adan entre ellos llegar a ser miembros de Israel de manera efectiva?<br \/>\nLas exclusiones mencionadas en los vv. 1 y 2 probablemente sean como resultado de haber estado involucrados en la adoraci\u00f3n a otros dioses. Las deformaciones aludidas en el v. 1 bien pudieran haber sido mutilaciones autoinfligidas con el prop\u00f3sito de adoraci\u00f3n id\u00f3latra, posiblemente a la diosa Ishtar. El bastardo (v. 2) puede ser el resultado de la uni\u00f3n con una prostituta de alg\u00fan culto pagano.<br \/>\nLos amonitas y moabitas estaban permanentemente excluidos del compa\u00f1erismo con Israel a causa de su abierta oposici\u00f3n cuando el pueblo se dirig\u00ed\u00ada hacia la tierra prometida. El hecho que Moab recurriera a las artes m\u00e1gicas para prevenir la llegada de Israel, repercuti\u00f3 inevitablemente en contra de ellos a causa del gran poder del Se\u00f1or (N\u00fam. 22\u201324). Sin embargo, su hostilidad se recuerda aqu\u00ed\u00ad de manera melanc\u00f3lica. Se presume que Am\u00f3n haya resistido a Israel de manera similar (ver N\u00fam. 21:24), aun cuando no hay un registro de una confrontaci\u00f3n igual con ese pueblo (ver 2:37).<br \/>\nLos edomitas y egipcios, por otro lado, pod\u00ed\u00adan ser tratados m\u00e1s generosamente. En efecto, ambos hab\u00ed\u00adan obstaculizado el avance de Israel hacia la tierra prometida; Egipto al principio (Exo. 7\u201314) y Edom en el camino (N\u00fam. 20:18\u201321). Sin embargo, en estos casos otros factores son m\u00e1s importantes: Fue en Egipto donde se le permiti\u00f3 florecer a Israel durante muchos a\u00f1os hasta convertirse en un pueblo; y Edom era hermano de Israel en un sentido especial, debido a que Esa\u00fa, el antepasado de ese pueblo, hab\u00ed\u00ada sido hermano de Jacob (G\u00e9n. 25:21\u201326).<br \/>\n23:9\u201314 Impureza en el campamento. Un sinn\u00famero de condiciones f\u00ed\u00adsicas naturales, entre ellas ciertas \u2020\u0153secreciones del cuerpo\u2020\u009d (Lev. 15), pod\u00ed\u00adan causar que alguien estuviera, por un tiempo, ritualmente inmundo; es decir, no apto para participar en la adoraci\u00f3n comunitaria. Estos vers\u00ed\u00adculos se refieren a esa clase de legislaci\u00f3n en una forma bastante general, aplic\u00e1ndolas especialmente al campo militar. Tambi\u00e9n se hace provisi\u00f3n para la eliminaci\u00f3n de los desechos humanos afuera del campamento. El campamento deb\u00ed\u00ada ser un lugar apto para que el Se\u00f1or estuviera all\u00ed\u00ad (su presencia probablemente estaba simbolizada por el arca del pacto) y, por lo mismo, no deb\u00ed\u00ada tolerarse en \u00e9l nada indecente.<br \/>\n23:15-24 Leyes miscel\u00e1neas. 15, 16 Esta reglamentaci\u00f3n tiene que ver con un esclavo que se hubiera escapado de su amo en alg\u00fan pa\u00ed\u00ads extranjero y buscaba refugio en Israel. Las leyes israelitas relacionadas con la esclavitud muestran que el ATAT Antiguo Testamento se opone a ello por ser un instrumento opresivo; Israel mismo, por supuesto, hab\u00ed\u00ada escapado de la esclavitud. Por estas razones, los israelitas deb\u00ed\u00adan proveerle refugio a los esclavos que hu\u00ed\u00adan.<br \/>\n17, 18 Algunos de los rituales de las religiones cananea y babil\u00f3nica involucraban relaciones sexuales de los l\u00ed\u00adderes comunitarios con hombres y mujeres que estaban relacionados con ciertos santuarios para ese prop\u00f3sito. Se pensaba que por ese medio las divinidades pod\u00ed\u00adan ser persuadidas para que hicieran que la tierra fuera f\u00e9rtil. Esta pr\u00e1ctica era abominaci\u00f3n a los ojos del Dios de Israel, quien prove\u00ed\u00ada la fertilidad como resultado de su amor por el pueblo, y quien no pod\u00ed\u00ada ser manipulado por esos medios m\u00e1gicos.<br \/>\n19, 20  Esta ley se relaciona con aquellas en 15:1\u201318 (ver comentario all\u00ed\u00ad), la cual es una provisi\u00f3n para la exoneraci\u00f3n de deudas y libertad de esclavos. La econom\u00ed\u00ada en Israel no deb\u00ed\u00ada provocar vastas diferencias entre ricos y pobres sino, por el contrario, promover la hermandad entre los israelitas. Por esta raz\u00f3n se proh\u00ed\u00adbe cobrar inter\u00e9s, porque era contrario al esp\u00ed\u00adritu de una tierra que se ve\u00ed\u00ada como la herencia com\u00fan de todos. Dado que la idea de hermandad s\u00f3lo se aplicaba a Israel, se hace una concesi\u00f3n para los tratos con otros.<br \/>\n21\u201323 Los votos eran actos de devoci\u00f3n voluntarios y usualmente se ofrec\u00ed\u00adan sacrificios al final de los mismos (Lev. 7:16\u201318; Sal. 22:25). La ley aqu\u00ed\u00ad se basa sobre la tremenda importancia que en Deuteronomio se les da a las palabras y promesas; todo el pacto se basa sobre esto y, por lo mismo, su uso casual o insincero era una ofensa a los ojos de Dios.<br \/>\n24, 25 La ense\u00f1anza aqu\u00ed\u00ad es permitir tomar del producto de la tierra para satisfacer el hambre. La ley distingue entre esto y el mero robo, o explotaci\u00f3n del pr\u00f3jimo, cuya labor y subsistencia estaba en sus siembras.<br \/>\n24:1\u201425:16 Otras leyes. 1\u20134 Esta ley da por sentado la pr\u00e1ctica del divorcio en Israel, a pesar de que el Se\u00f1or la desprecia, seg\u00fan se registra en otra parte (Mal. 2:16). (Sin embargo, n\u00f3tense las dos excepciones al derecho del hombre al divorcio; 22:19, 29.) Esta ley no intenta justificar la pr\u00e1ctica en general. La raz\u00f3n por la cual el hombre desea divorciarse (por haber \u00e9l hallado en ella alguna cosa vergonzosa) no es muy clara; bien pudiera ser alguna impureza ritual, el no poder procrear hijos, o inmodestia sexual. De cualquier manera, no se dice que sea una raz\u00f3n v\u00e1lida para el divorcio. Lo que la ley intenta es simplemente evitar que la mujer divorciada regrese al primer marido despu\u00e9s de que su segundo matrimonio hubiera terminado. (Jer. 3:1\u20135 presupone este punto.) El prop\u00f3sito debe haber sido hacer del divorcio algo solemne y final a fin de que no se practicara livianamente.<br \/>\n5  Esta ley se relaciona con aquellas en 20:5\u20137 que establecen ciertas excepciones al servicio militar. Ahora el hombre reci\u00e9n casado tambi\u00e9n queda exento de todo servicio p\u00fablico. La necesidad crucial de tener hijos es lo que sirve de fondo a esta ley, pero el prop\u00f3sito de hacer feliz a la esposa es t\u00ed\u00adpico del fuerte \u00e9nfasis que hace Deut. sobre el hecho que la tierra debe ser de bendici\u00f3n para todo el pueblo.<br \/>\n6, 7 El tomar \u2020\u0153prendas\u2020\u009d o garant\u00ed\u00adas por las deudas era una pr\u00e1ctica permitida (ver tambi\u00e9n vv. 10\u201313). Sin embargo, no se deb\u00ed\u00ada tomar nada que afectara el derecho del deudor a llenar sus necesidades b\u00e1sicas o su capacidad para ganarse la vida (cf.cf. Confer (lat.), compare 23:17). La preocupaci\u00f3n por proteger la vida de todos los israelitas es lo que tambi\u00e9n est\u00e1 detr\u00e1s del v. 7, el cual expresa el mismo esp\u00ed\u00adritu de prohibir el homicidio (5:17), y de las reveladoras leyes relacionadas con la esclavitud (15:12\u201318). Ning\u00fan israelita ten\u00ed\u00ada el derecho de controlar completamente la vida de otro.<br \/>\n8, 9 La ley concerniente a las enfermedades de la piel (el t\u00e9rmino probablemente tenga una aplicaci\u00f3n m\u00e1s amplia y general que a la lepra misma) se refiere a leyes expresadas en otros lugares, como en Lev. 13\u201314. Ah\u00ed\u00ad se hacen provisiones para que las v\u00ed\u00adctimas sean ritualmente purificadas. Esta ley simplemente requiere cuidado para obedecer esas instrucciones.<br \/>\n10\u201313 Esta ley est\u00e1 relacionada con el v. 6. Nuevamente se expresa el principio que el tomar prendas no debe convertirse en un medio para oprimir a los pobres, o hundirlos m\u00e1s en sus dificultades. El mandato en el v. 11 respeta la libertad y dignidad del que est\u00e1 pasando por tiempos dif\u00ed\u00adciles. Y el v. 13 sirve como un recordatorio de que hacer un pr\u00e9stamo debe ser un acto de generosidad, complaciendo a Dios, y con la intenci\u00f3n de restaurar al deudor.<br \/>\n14, 15 Retener el pago por el trabajo realizado pod\u00ed\u00ada causar que la persona pobre pasara por dificultades innecesarias. Por el contrario, el trato justo de los trabajadores es otra manera de poner en pr\u00e1ctica los ideales del pacto (ver tambi\u00e9n Mat. 20:1\u201316). En un contexto moderno, esta ley es pertinente a las condiciones de empleo que sean justas, y quiz\u00e1 tambi\u00e9n condene las pr\u00e1cticas comerciales injustas, tales como el pago deliberadamente tarde de las deudas.<br \/>\n16 Esta ley confirma la responsabilidad de cada individuo ante la ley (una idea desarrollada en Eze. 18). La misma no contradice 5:9, que trata de la justicia de Dios, y donde se hace hincapi\u00e9 en el hecho de que el pecado puede dejar sentir sus efectos por generaciones.<br \/>\n17\u201322 Este grupo de leyes tiene en com\u00fan la preocupaci\u00f3n por aquellos que no pueden defenderse a s\u00ed\u00ad mismos; es decir, las viudas, el extranjero (p. ej.p. ej. Por ejemplo los emigrantes) y los hu\u00e9rfanos. En otros lugares estos grupos est\u00e1n encomendados al cuidado especial del pueblo (14:29). Aqu\u00ed\u00ad se les garantiza expresamente toda la protecci\u00f3n de la ley. La provisi\u00f3n para las viudas va un poco m\u00e1s all\u00e1 de lo com\u00fan en asuntos de prendas (v. 17; cf.cf. Confer (lat.), compare 24:12, 13). Israel mismo hab\u00ed\u00ada sido impotente en Egipto y necesit\u00f3 de la ayuda de Dios para poder ser libres y pr\u00f3speros (v. 18). De nuevo, el pasado de Israel prove\u00ed\u00ada el modelo para su propio comportamiento.<br \/>\nLas leyes relacionadas con la cosecha contienen la idea ya expresada en 23:24, 25, s\u00f3lo que en reverso. El terrateniente deliberadamente deber\u00ed\u00ada dejar algunos sobrantes de la cosecha para quienes no contaban con sus propios recursos. De esta manera, una vez m\u00e1s se afirman el derecho de todos los israelitas al producto de la tierra (cf.cf. Confer (lat.), compare el libro de Rut).<br \/>\n25:1\u20133 Esta ley no tiene nada que ver con el proceso judicial, el cual ya fue cubierto en otra parte (17:8\u201313) sino, por el contrario, con la administraci\u00f3n del castigo corporal (donde se requiere una pena; p. ej.p. ej. Por ejemplo 22:18). Aqu\u00ed\u00ad lo que est\u00e1 en juego es la dignidad del individuo quien, a pesar de su crimen, a\u00fan es tu hermano. Esta frase implica que el que recibe el castigo todav\u00ed\u00ada es parte de la sociedad israelita. (2 Cor. 11:24 refleja una pr\u00e1ctica posterior de aplicar s\u00f3lo 39 azotes para no violar esta ley a causa de un conteo incorrecto.)<br \/>\n4 Aun cuando Pablo aplica esta ley como una provisi\u00f3n para quienes trabajan para extender el evangelio (1 Cor. 9:9, 10), aqu\u00ed\u00ad se aplica al buey y manifiesta una seria preocupaci\u00f3n por su bienestar: las personas pueden usar los animales, pero no deben abusar de ellos ni explotarlos.<br \/>\n5-10  En el antiguo Israel era muy importante que un hombre tuviera hijos varones a fin de que continuaran su nombre y heredaran la propiedad. Por lo tanto, era un asunto muy serio que un hombre muriera sin haber procreado un hijo. Esta ley (que tiene sus paralelos en el antiguo Cercano Oriente) provee que un hermano espec\u00ed\u00adfico del hombre muerto pueda actuar como esposo de la viuda con el prop\u00f3sito de procrear un hijo que ser\u00ed\u00ada considerado como el hijo del difunto.<br \/>\nEl hermano ten\u00ed\u00ada todo el derecho de rehusar cumplir con esta obligaci\u00f3n (vv. 7\u201310). Pero si hac\u00ed\u00ada esto pod\u00ed\u00ada estar implicando que \u00e9l mismo esperaba heredar la propiedad del hombre muerto, en lugar de que pasara al \u2020\u0153hijo\u2020\u009d del difunto (N\u00fam. 27:9). Esta puede ser la raz\u00f3n del porqu\u00e9 el rehusar cumplir con la pr\u00e1ctica acarreaba verg\u00fcenza sobre \u00e9l y su familia a los ojos de la comunidad.<br \/>\n11, 12 En leyes que son notables por su humanidad e inter\u00e9s por la integridad personal del individuo (ver 25:1\u20133), este aislado ejemplo de mutilaci\u00f3n del cuerpo sobresale. Bien puede implicar que la acci\u00f3n de la mujer pod\u00ed\u00ada perjudicar la capacidad del hombre a procrear hijos. La frase tu ojo no le tendr\u00e1 l\u00e1stima se parece a la que se encuentra en \u2020\u0153la ley del tali\u00f3n\u2020\u009d (19:21). En efecto, el castigo puede ser equivalente, dadas las circunstancias, al principio de \u2020\u0153ojo por ojo\u2020\u009d, etc. Aun as\u00ed\u00ad, la mutilaci\u00f3n corporal como parte de castigos realmente es algo fuera de lo com\u00fan en Israel, y en este caso pudiera reflejar la importancia del pensamiento b\u00ed\u00adblico en cuanto a tener hijos (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 1:28; Sal. 127).<br \/>\n13-16 Esta ley est\u00e1 de acuerdo con el inter\u00e9s general que manifiesta Deut. para evitar la explotaci\u00f3n entre los mismos israelitas, y promover su bienestar.<br \/>\n25:17\u201319 El recuerdo de Amalec. La dr\u00e1stica sentencia sobre los amalequitas trae a colaci\u00f3n su ataque en contra de los israelitas cuando \u00e9stos sal\u00ed\u00adan de Egipto (Exo. 17:8\u201316). Este intento de parar a Israel para que no llegara a la tierra prometida los coloca en el mismo plano que Moab y Am\u00f3n, quienes fueron permanentemente excluidos del compa\u00f1erismo con Israel por la misma raz\u00f3n (23:3\u20135). El crimen de Amalec parece ser considerado como algo bastante serio debido a los m\u00e9todos que us\u00f3. La enemistad del Se\u00f1or con ellos es permanente. Con el tiempo, Sa\u00fal fue instruido a que pusiera en efecto el decreto en contra de ellos (1 Sam. 15:2).<br \/>\nEl presente mandato puede tener el prop\u00f3sito de cerrar la larga lista de leyes que se inici\u00f3 con el cap. 12; su referencia al reposo de todos tus enemigos (v. 19) hace recordar 12:9.<br \/>\n26:1\u201315 Las primicias y el diezmo del tercer a\u00f1o. Ya hemos visto que el conjunto de leyes que comenzaron en el cap. 12 ha llegado a su conclusi\u00f3n con el mandato de borrar la memoria de Amalec (25:17\u201319). Ahora se concluye formalmente en este cap\u00ed\u00adtulo con instrucciones en cuanto a dos ceremonias. Esto no es algo nuevo, sino que se coloca aqu\u00ed\u00ad por una raz\u00f3n particular.<br \/>\nLa primera ceremonia es la de las primicias, o la ofrenda de los primeros frutos cosechados en la primera parte del verano. Esto normalmente suceder\u00ed\u00ada durante la fiesta de las semanas (Lev. 23:15, 20; N\u00fam. 28:26). En Deut., la ley acerca de la fiesta de las semanas (16:9\u201312) no menciona expresamente los primeros frutos, sin duda porque este pasaje estaba siendo deliberadamente reservado para el presente lugar en el libro.<br \/>\nLa raz\u00f3n para reservarlo hasta ahora es que la ofrenda de los primeros frutos tendr\u00ed\u00ada un significado especial la primera vez que se hiciera en la nueva tierra. La presente ley tiene en perspectiva principalmente esa primera ofrenda de los frutos de la cosecha que lograr\u00ed\u00ada el pueblo que Dios hab\u00ed\u00ada tomado de la esclavitud, y despu\u00e9s del peregrinaje en el desierto, para ser un pueblo con una tierra propia. Aunque Israel deber\u00ed\u00ada presentar las primicias regularmente a trav\u00e9s de toda su historia, hay algo especialmente conmovedor en esta ceremonia (algo como un acto de acci\u00f3n de gracias), como una muestra de que Dios cumple sus promesas.<br \/>\nLa ceremonia involucra un tipo de confesi\u00f3n de fe que reconoce la fidelidad de Dios y contiene la estructura de la historia de la formaci\u00f3n de Israel. Comienza haciendo memoria de Jacob, el antecesor de Israel, llamado aqu\u00ed\u00ad un arameo errante (v. 5). La frase se refiere a su vida relativamente errante y su migraci\u00f3n a Egipto, y tambi\u00e9n a los a\u00f1os que pas\u00f3 en Aram, o Siria, donde se cas\u00f3 con Raquel y Lea, las hijas de Lab\u00e1n el arameo (G\u00e9n. 28:5, 29). La confesi\u00f3n contin\u00faa recordando la migraci\u00f3n a Egipto, cuando la gente de Jacob a\u00fan eran \u2020\u0153pocos en n\u00famero\u2020\u009d (G\u00e9n. 46:8\u201327), la opresi\u00f3n por parte de los egipcios, la liberaci\u00f3n por medio de los actos poderosos de Dios y su arribo final en la tierra prometida (vv. 5\u20139). Pudiera parecer extra\u00f1o que no se mencione el pacto en Horeb, pero el \u00e9nfasis est\u00e1 puesto sobre la historia de la promesa, yendo atr\u00e1s a los antecesores de Israel (G\u00e9n. 12:1) y ahora gloriosamente cumplida. La ceremonia deb\u00ed\u00ada llevarse a cabo en el lugar central de adoraci\u00f3n (v. 2), por eso est\u00e1n presentes las notas usuales de regocijo y ayuda para el necesitado (v. 11).<br \/>\nAhora se contempla una segunda ceremonia (vv. 12\u201315); es decir, el diezmo del tercer a\u00f1o, algo que ya se mencion\u00f3 en 14:28, 29 (ver comentario ah\u00ed\u00ad). Al igual que el de las primicias, \u00e9ste realmente no es un mandamiento nuevo. Se repite aqu\u00ed\u00ad quiz\u00e1 con miras a la primera vez que sea observada en la tierra prometida, y porque es algo t\u00ed\u00adpico del esp\u00ed\u00adritu de las leyes. En otras palabras, la vida de Israel, incluyendo los rituales de adoraci\u00f3n, estaba centrada sobre la misericordia y la justicia. En efecto, la preocupaci\u00f3n por los pobres es compartida por los dos rituales prescritos en este cap\u00ed\u00adtulo.<br \/>\nEl diezmo del tercer a\u00f1o est\u00e1 acompa\u00f1ado por una declaraci\u00f3n de que el adorador ha cumplido con sus obligaciones, primero trayendo el diezmo (llamado aqu\u00ed\u00ad lo consagrado) y, despu\u00e9s, observando todos los mandamientos de Dios (v. 13). El punto en el v. 14a es asegurar que la comida ofrecida por el diezmo ha sido tratada ritualmente en la manera correcta. La comida pod\u00ed\u00ada tornarse inmunda por el contacto, inclusive indirecto, con un muerto, y esto se aplicaba a la comida ingerida por alguien que estuviera de duelo. Ofrecido a los muertos no es muy claro; puede referirse a una pr\u00e1ctica de la religi\u00f3n cananea, quiz\u00e1 una ofrenda al mismo Baal, o simplemente puede aludir a la comida que se le daba a los dolientes como muestra de simpat\u00ed\u00ada (Jer. 16:7), la cual ser\u00ed\u00ada inmunda por la raz\u00f3n ya mencionada.<br \/>\nLa ceremonia concluye con una oraci\u00f3n reconociendo dos hechos, ambos importantes para la teolog\u00ed\u00ada de Deut. en general: Que Dios es esp\u00ed\u00adritu y que en realidad no \u2020\u0153mora\u2020\u009d en el lugar de adoraci\u00f3n que \u00e9l mismo ha ordenado construir para s\u00ed\u00ad sobre la tierra (ver tambi\u00e9n 1 Rey. 8:27\u201330); y que las cosas buenas que el pueblo gozaba en la tierra prometida se deben totalmente a que son un regalo de Dios, no por su propia fuerza (ver 8:17, 18). La larga lista de leyes concluye convenientemente con esta fuerte nota acerca de la tierra como un regalo.<\/p>\n<p>26:16-19 Los t\u00e9rminos del pacto<br \/>\nEste corto pasaje recapitula las obligaciones que ambas partes en el pacto tienen una para con la otra. La palabra hoy es t\u00ed\u00adpica de la predicaci\u00f3n del libro; aqu\u00ed\u00ad se refiere al tiempo en las planicies de Moab cuando el pueblo formalmente aceptara las palabras que hab\u00ed\u00adan escuchado de Mois\u00e9s. El Se\u00f1or ordena (v. 16), el pueblo acepta obedecer (v. 17), y el Se\u00f1or promete que ser\u00e1n en una manera especial su pueblo escogido (vv. 18, 19; cf.cf. Confer (lat.), compare 7:6). No hay nada particularmente obligatorio en cuanto al orden en que se presentan estas ideas; las mismas se presentan en un orden diferente en el cap. 7. Adem\u00e1s, la elecci\u00f3n de Israel es con el prop\u00f3sito de ser un pueblo santo que manifiesta a Dios en el mundo; finalmente significar\u00ed\u00ada que este pueblo hab\u00ed\u00ada sido escogido para traer a Cristo al mundo (aunque parad\u00f3jicamente, s\u00f3lo por su fracaso en guardar el pacto). Sin embargo, los elementos del pacto est\u00e1n presentes aqu\u00ed\u00ad: El compromiso mutuo y sincero de parte de Dios y su pueblo, por el honor del nombre de Dios, y para beneficio del pueblo mismo (cf.cf. Confer (lat.), compare Lev. 26:12).<\/p>\n<p>27:1-26 Poniendo las leyes por escrito<\/p>\n<p>27:1\u20138 El altar en el monte Ebal. A continuaci\u00f3n se encuentran las instrucciones para dos ceremonias; una se llevar\u00ed\u00ada a cabo en el monte Ebal y la otra en el monte Gerizim. Estas son monta\u00f1as en las proximidades de Siquem, cerca del centro de la tierra prometida, y las ceremonias se llevar\u00ed\u00adan a cabo inmediatamente despu\u00e9s de que el pueblo hubiera entrado ah\u00ed\u00ad. La primera ceremonia (ya prefigurada en 11:26\u201332) consistir\u00ed\u00ada en levantar unas piedras en el monte Ebal conteniendo todas las palabras de esta ley, posiblemente aludiendo a los caps. 1\u201326 como un todo. Las piedras con la escritura les recordar\u00ed\u00adan permanentemente las leyes.<br \/>\nEl levantar las piedras ser\u00ed\u00ada marcado solemnemente con un sacrificio, para lo cual deb\u00ed\u00ada erigirse separadamente un altar. No parece que Siquem haya sido se\u00f1alado de esta manera como el lugar central de adoraci\u00f3n que el Se\u00f1or escoger\u00ed\u00ada, y el cual Israel tendr\u00ed\u00ada que buscar (12:5); al contrario, este acto de adoraci\u00f3n en el monte Ebal fue un evento singular se\u00f1alando la confirmaci\u00f3n del pacto y el inicio de la vida del pueblo en la tierra prometida. En cuanto a los reglamentos para edificar el altar, v\u00e9ase tambi\u00e9n Exo. 20:24, 25.<br \/>\nEn toda esta ceremonia, Deut. es una vez m\u00e1s como un tratado antiguo, en el cual una copia de los t\u00e9rminos se colocaba en el templo del dios de cada parte en una ceremonia que estaba acompa\u00f1ada por sacrificios. De hecho, a su debido tiempo Josu\u00e9 llev\u00f3 a cabo esta ceremonia (Jos. 8:30\u201335).<br \/>\n27:9\u201326 Maldiciones desde el monte Ebal. Mois\u00e9s y los sacerdotes prepararon a las tribus reunidas para la segunda ceremonia en las monta\u00f1as de Siquem. Los tratados en el mundo antiguo a menudo estaban acompa\u00f1ados por una solemne declaraci\u00f3n de bendiciones y maldiciones. Estas deb\u00ed\u00adan proclamarse (o quiz\u00e1 hacer eco de ellas) por grupos de las tribus en ambas monta\u00f1as (vv. 12, 13). En el evento, el pasaje s\u00f3lo registra las maldiciones expresadas, no por las tribus en el monte Ebal, sino por los levitas; presuntamente un grupo especial de ellos designado para esta tarea, y que probablemente estaban colocados entre las dos monta\u00f1as, y alrededor del arca (la tribu de Lev\u00ed\u00ad como tal estaba reunida en el monte Gerizim para la bendici\u00f3n). La ceremonia se describe en Josu\u00e9 8:33. Es de suponerse que tambi\u00e9n se hayan expresado las bendiciones correspondientes a las maldiciones registradas.<br \/>\nLas maldiciones se basan sobre leyes en otras partes del Pentateuco, no siempre de Deut. Por ejemplo, la maldici\u00f3n por guiar mal al ciego (v. 18) y las invocadas contra la bestialidad y ciertas relaciones sexuales anormales (vv. 21\u201323) vienen de Lev. (Lev. 19:14; 18:9, 17, 23). Entonces, las maldiciones no son un resumen de las leyes en Deut. particularmente, aunque un buen n\u00famero de ellas hacen eco de las preocupaciones deuteron\u00f3micas m\u00e1s importantes (p. ej.p. ej. Por ejemplo vv. 15, 19, 26). Sin embargo, todas ellas guardan una relaci\u00f3n bastante estrecha con los Diez Mandamientos: Las maldiciones en los vv. 15, 16 y 24 lo hacen de manera sorprendente; las expresadas en los vv. 17, 18, 20\u201323 y 25 son inferidas de los mandamientos, como lo son muchas otras leyes del ATAT Antiguo Testamento. Las mismas pueden estar unidas un poco m\u00e1s por la idea de lo secreto; inclusive cuando alguien hace escarnio de las leyes de Dios en secreto y aparentemente queda fuera del alcance de los procesos legales, Dios perseguir\u00e1 al criminal y lo castigar\u00e1 (n\u00f3tese la frase en secreto; vv. 15, 24).<br \/>\nLas maldiciones registradas aqu\u00ed\u00ad difieren de aquellas en el cap. 28 en las siguientes maneras. Primera, est\u00e1n dirigidas en contra de individuos que violan diferentes leyes, y tienen el efecto de separarlos del pueblo. Estas maldiciones son como el proceso legal en el sentido que tienen por objetivo \u2020\u0153quitar el mal\u2020\u009d del pueblo y de la tierra, a fin de que el pacto pueda continuar (22:21c). Al cubrir las ofensas secretas, las maldiciones se asemejan a la ley por el homicidio no resuelto (21:1\u20139). Segunda, las maldiciones se enfocan sobre la naturaleza del pecado o crimen. Por otro lado, las maldiciones y bendiciones en el cap. 28 no se relacionan con los cr\u00ed\u00admenes individuales, sino con la apostas\u00ed\u00ada del pueblo como un todo, y se enfocan (en el caso de dicha apostas\u00ed\u00ada) sobre el castigo mismo. Tercera, las maldiciones aqu\u00ed\u00ad son con el prop\u00f3sito de que sirvan para la ceremonia particular en los montes Ebal y Gerizim, mientras que las maldiciones y bendiciones que est\u00e1n a continuaci\u00f3n son parte de la exposici\u00f3n del pacto por parte de Mois\u00e9s en las planicies de Moab.<\/p>\n<p>28:1-68 Bendiciones y maldiciones<\/p>\n<p>28:1-14 Las bendiciones del pacto. Mois\u00e9s continu\u00f3 su exposici\u00f3n del pacto en Moab indicando las bendiciones por cumplirlo y las maldiciones sobre ellos si lo violaban. Otra vez se sigue el patr\u00f3n de los tratados antiguos, donde dichas bendiciones y maldiciones, a menudo bastante similares en substancia, son las motivaciones a la lealtad.<br \/>\nLas bendiciones se relacionan con temas familiares en el libro: Israel es un pueblo escogido (vv. 1, 9, 10, 13; cf.cf. Confer (lat.), compare 7:6; 26:19); descanso de los enemigos (v. 7; cf.cf. Confer (lat.), compare 12:9), y prosperidad (vv. 3\u20136, 8, 11, 12). El cuadro es uno de un pueblo totalmente bendecido por Dios. Los intereses son los mismos de cualquier pueblo en cualquier tiempo y lugar.<br \/>\nSin embargo, en el mundo antiguo del Mediterr\u00e1neo \u00e9stos no eran beneficios que pod\u00ed\u00adan darse por sentado. La inestabilidad pol\u00ed\u00adtica era algo muy com\u00fan, y el hecho que fallara una cosecha constitu\u00ed\u00ada una preocupaci\u00f3n permanente; pod\u00ed\u00ada hundir a muchos en la pobreza o llevarlos a la ruina. Todas las naciones antiguas consideraban la fertilidad y la victoria sobre sus enemigos como algo c\u00e9ntrico en sus religiones. Se cre\u00ed\u00ada que sobre todas las cosas Baal aseguraba lo primero (ver Ose. 2:5, 8).<br \/>\nEn relaci\u00f3n con las bendiciones (y por supuesto las maldiciones) Deut. tiene el prop\u00f3sito de mostrar que es el Se\u00f1or y no Baal quien provee estas cosas. Adem\u00e1s, en asuntos de vida y muerte, no es la desesperada persuasi\u00f3n m\u00e1gica o la prostituci\u00f3n ritual e id\u00f3latra la que trae seguridad, sino la obediencia a la palabra del \u00fanico y verdadero Dios justo, quien tiene todo el deseo de bendecir y no atormentar. Las bendiciones y maldiciones son parte integral de las ense\u00f1anzas de Deut. en cuanto a que el universo de Dios es racional y moral. Los seres humanos no deben perderse en un mar de dudas y peligros. El hombre puede tener confianza en relaci\u00f3n con las cosas fundamentales de la vida porque conoce c\u00f3mo es Dios; sobre todo, puede conocer a Dios mismo.<br \/>\n28:15-68 Las maldiciones del pacto. Las maldiciones ocupan un poco m\u00e1s de espacio que las bendiciones, presuntamente con el fin de hacer hincapi\u00e9 sobre la gravedad de fallar en cumplir con el pacto. En esencia, las maldiciones son todo lo opuesto al cuadro de bendiciones presentado anteriormente, un lamentable retrato de toda la desdicha humana.<br \/>\nEl primer grupo de maldiciones (vv. 15\u201319) hace eco de las bendiciones en los vv. 3\u20136. Aqu\u00ed\u00ad, lo que se observa es miseria en las cosas rutinarias o regulares de la vida, afectando las necesidades b\u00e1sicas y el bienestar de las familias; cada parte y momento de la vida.<br \/>\nLa vida se retrata (vv. 20\u201324) en toda su incertidumbre, sujeta a una ruina repentina, enfermedades y sequ\u00ed\u00adas. Donde no se observa el pacto no hay \u2020\u0153brazos eternos\u2020\u009d (33:27) que protejan de estas cosas. Tampoco hay protecci\u00f3n en contra de los enemigos, lo cual constituye una de las grandes promesas del pacto (12:9). Por el contrario, el pueblo ap\u00f3stata queda expuesto a la derrota (cf.cf. Confer (lat.), compare los vv. 25 y 7; el estado del pueblo en el v. 26 probablemente sea el resultado de la derrota). El Se\u00f1or, lejos de apoyar a su pueblo como el padre que apoya a su hijo (1:31), ahora parece actuar activamente con hostilidad trayendo sobre ellos todos los males de los cuales los hab\u00ed\u00ada rescatado alguna vez (vv. 27\u201329). Los vv. 30\u201335 se centran sobre el fracaso de no poder gozar las cosas que la ley hab\u00ed\u00ada asegurado. Donde los hombres hab\u00ed\u00adan sido exentos del servicio militar con el prop\u00f3sito que se dedicaran a sus familias y simplemente gozaran las bendiciones de Dios, ahora el gozar con la esposa, los hijos, de su casa, los vi\u00f1edos, ganados y reba\u00f1os se les escurr\u00ed\u00adan por los dedos, y son otros quienes los gozan. Esto es lo opuesto a las posesiones inmerecidas mencionadas en 6:10, 11.<br \/>\nLas miserias ya mencionadas son muy severas, principalmente porque no hay esperanza de salvaci\u00f3n. Todo se puede soportar si hay bases para esperar en Dios. Sin embargo, aqu\u00ed\u00ad la desagradable verdad es que esa ayuda ha sido removida. El pacto no ofrece ninguna esperanza para quienes se han olvidado de \u00e9l.<br \/>\nPor el contrario, el panorama para el pueblo ap\u00f3stata es bastante sombr\u00ed\u00ado. Del cuadro total de miserias, la atenci\u00f3n ahora se centra en eventos hist\u00f3ricos futuros, los cuales traer\u00e1n la ca\u00ed\u00adda del pueblo. Estos est\u00e1n entrelazados con otros vislumbres de privaciones m\u00e1s comunes, como en los vv. 38\u201344. Obs\u00e9rvese el contraste entre lo que se dice en cuanto a \u2020\u0153la cabeza \u2020\u00a6 y \u2020\u00a6 la cola\u2020\u009d (vv. 43, 44) con el v. 13; 26:19; y n\u00f3tese c\u00f3mo la \u2020\u0153se\u00f1al y prodigio\u2020\u009d de las pasadas victorias de Israel se vuelven en contra de ellos (v. 46; cf.cf. Confer (lat.), compare 26:8). Ahora se presentan cuadros de derrota y exilio. Los vv. 36 y 37 lo proclaman en t\u00e9rminos generales; los vv. 49\u201357 presentan los horrores de los sitios, durante los cuales la gente era sometida a todo tipo de barbaridades. Finalmente, se describe la miseria del exilio (vv. 64\u201368). Se presenta, simb\u00f3licamente, como un regreso a Egipto (v. 68), aunque de hecho el castigo ser\u00ed\u00ada infligido por Asiria sobre la parte m\u00e1s grande (o sea la parte norte) de Israel siglos despu\u00e9s de Mois\u00e9s, y sobre Jud\u00e1, aun m\u00e1s tarde, por Nabucodonosor el rey de Babilonia.<br \/>\nEl exilio es la peor maldici\u00f3n considerada en el pacto. De hecho, los vv. 58\u201363 la presentan como una reversi\u00f3n total y la anulaci\u00f3n de todas las bendiciones prometidas en el pacto, y todo lo que el Se\u00f1or hab\u00ed\u00ada obtenido para su pueblo. N\u00f3tese c\u00f3mo vienen las plagas sobre Israel (v. 59), de la manera en que alguna vez hab\u00ed\u00adan venido sobre Egipto; las enfermedades de Egipto, una vez dejadas atr\u00e1s (7:15), ahora reaparecen (v. 60). Ahora se abandona la promesa de un pueblo numeroso en su propia tierra (vv. 62, 63; cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 15:5, 7). La vida de Israel con el Se\u00f1or estaba estrechamente atada con la tierra. Su p\u00e9rdida es el cl\u00ed\u00admax de las maldiciones que caen sobre el pueblo. Cuando esto suceda surgir\u00e1 la pregunta: \u00bfHay alg\u00fan futuro para este pueblo?<br \/>\nLas bendiciones y maldiciones pudieran parecer como una manera un tanto cruda para motivar al pueblo a guardar el pacto. Sin embargo, por medio de ellas se afirman cosas importantes. Las naciones alrededor de Israel cre\u00ed\u00adan en un universo impredecible, en el cual varios dioses ejerc\u00ed\u00adan su influencia sobre los eventos, y pod\u00ed\u00adan hacerlo arbitrariamente, sin ning\u00fan principio moral. Israel, en su pacto con Dios, sab\u00ed\u00ada que \u00e9l solo controlaba los eventos, y que siempre actuar\u00ed\u00ada de acuerdo con su car\u00e1cter, tal como se lo hab\u00ed\u00ada revelado. Las maldiciones muestran conocimiento, quiz\u00e1 pavor, de las peores cosas que pueden sucederle a las sociedades humanas. Pero el hecho de saber que es Dios quien controla todas las eventualidades en la vida humana, permite una cierta esperanza que es imposible para quienes no le conocen.<br \/>\nLa motivaci\u00f3n por medio del uso de recompensas y castigos no est\u00e1 limitada \u00fanicamente al ATAT Antiguo Testamento; tambi\u00e9n se refleja en las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas (Mat. 5:17\u201330; 25:31\u201346).<br \/>\n29:1-30:20 TERCER DISCURSO DE MOISES<\/p>\n<p>29:1-29 El pacto violado<\/p>\n<p>Los siguientes dos caps. tienen su propia introducci\u00f3n, y a menudo se refieren a ellos como el tercer discurso de Mois\u00e9s. Sin embargo, no est\u00e1n completamente separados del largo discurso anterior (el cual se inici\u00f3 en 4:44). Por cierto, al igual que las primeras palabras del libro (1:1\u20135) miraban hacia adelante a la exposici\u00f3n del pacto por parte de Mois\u00e9s, tambi\u00e9n este nuevo comienzo (29:1) ahora mira hacia atr\u00e1s a lo mismo. Como en 5:2, 3, el pacto en Horeb ahora se ve como siendo efectivo en la vida de la siguiente generaci\u00f3n. Aqu\u00ed\u00ad, por supuesto, la predicaci\u00f3n de Mois\u00e9s realmente es vista como un pacto m\u00e1s, como algo adicional al que se hizo en Horeb, aunque dependiendo de este \u00faltimo. De esta manera, Deut. no s\u00f3lo recuerda el pacto sino que en s\u00ed\u00ad es un documento en relaci\u00f3n con la renovaci\u00f3n del pacto. Ninguna generaci\u00f3n podr\u00e1 jam\u00e1s dar por sentado el pacto con el Se\u00f1or, sino siempre deber\u00e1 apropiarse de \u00e9l por medio de un nuevo compromiso.<br \/>\nLa predicaci\u00f3n en el cap. 29 hace eco de temas que son familiares en otras partes del libro. Primero (vv. 2\u20138), Mois\u00e9s trae a colaci\u00f3n todos los cuidados del Se\u00f1or en favor del pueblo al traerlos a la tierra. Estos vers\u00ed\u00adculos constituyen un resumen del registro que se encuentra en los caps. 1\u20133 respecto de las jornadas de Israel hasta cuando arrib\u00f3 a los l\u00ed\u00admites de la tierra prometida. El extraordinario poder de Dios manifestado durante el viaje al salir de Egipto se recuerda en los vv. 5 y 6 (cf.cf. Confer (lat.), compare 26:8), y los vv. 7 y 8 se refieren a la toma de la tierra al este del Jord\u00e1n, la cual est\u00e1 registrada en forma m\u00e1s detallada en 2:26\u20133:28.<br \/>\nEn el v. 4 hay una palabra de advertencia. El pueblo ya deb\u00ed\u00ada haber visto y o\u00ed\u00addo lo suficiente para poder comprender y adoptar el pacto. Las leyes que Mois\u00e9s les hab\u00ed\u00ada dado eran suficientes para hacerlos sabios (4:6). Sin embargo, Mois\u00e9s sab\u00ed\u00ada que ellos todav\u00ed\u00ada no eran lo suficientemente sabios. Con esto \u00e9l quiz\u00e1 s\u00f3lo quiso decir que les llevar\u00ed\u00ada tiempo para darse cuenta de cu\u00e1n buenas y esenciales eran las leyes de Dios para vivir plenamente, y lo importante que era el observarlas. Sin embargo, no podemos dejar de preguntarnos, aunque no sea la primera vez, si acaso Israel tendr\u00ed\u00ada el car\u00e1cter para cumplir fielmente su parte en el pacto (ver tambi\u00e9n 9:4\u20136, y los comentarios).<br \/>\nLa perspectiva en los vv. 9\u201315 est\u00e1 relacionada con todos los tratos anteriores de Dios con su pueblo, desde la promesa hasta sus antecesores (v. 13). El \u00e9nfasis, sin embargo, es mayormente sobre la necesidad presente de obedecer (vv. 10, 14, 15). El pacto tambi\u00e9n afecta a cada miembro de la comunidad, incluyendo a los residentes extranjeros (v. 11), a quienes por mandato el pueblo deb\u00ed\u00ada mostrar consideraci\u00f3n (14:28, 29).<br \/>\nSe vuelve a mencionar el peligro fatal de ser seducido por la falsa adoraci\u00f3n (vv. 16\u201321). Detr\u00e1s de esta preocupaci\u00f3n est\u00e1 el primer mandamiento; es decir, la lealtad \u00fanica al Se\u00f1or (5:7), sin la cual es imposible tener vida con \u00e9l. Por esta raz\u00f3n, la oposici\u00f3n a la falsa adoraci\u00f3n es uno de los temas principales en Deut. (7:1\u20135; 12:1\u20134), y el pecado de persuadir a otros a tomar parte en dicha adoraci\u00f3n se ve como algo extremadamente grave (cap. 13). Uno de los peores peligros morales es creer que las acciones de uno en abierta oposici\u00f3n a la ley de Dios no tendr\u00e1n sus consecuencias. Esto es pura incredulidad tanto como una se\u00f1al de confiar neciamente en la fuerza de uno. Aqu\u00ed\u00ad, quien se desv\u00ed\u00ada hacia otros dioses se presenta como habi\u00e9ndose enga\u00f1ado totalmente a s\u00ed\u00ad mismo, pensando que puede conseguir bendici\u00f3n y paz cuando estos son regalos que s\u00f3lo Dios otorga (v. 19). Sin embargo, su enga\u00f1o no es una excusa, porque es el resultado del h\u00e1bito de un pensamiento que se ha aprendido y en el cual se ha persistido. Y, por lo mismo, a causa del mismo mal, y debido a sus peligros para el pueblo de Dios, queda expuesto al castigo m\u00e1s severo (vv. 20, 21).<br \/>\nLa \u00faltima parte del cap\u00ed\u00adtulo (vv. 22\u201328) parece dar por sentado que las maldiciones del pacto definitivamente caer\u00e1n sobre el pueblo a su debido tiempo. Su perspectiva es la del exilio. La devastaci\u00f3n de la tierra se compara con aquella de Sodoma, Gomorra y los pueblos vecinos (G\u00e9n. 14:8; 19), evento que se hab\u00ed\u00ada convertido en un proverbio para referirse al juicio m\u00e1s severo (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 1:7; Ose. 11:8). Para el pueblo de Dios debe haber sido algo duro el escuchar que pod\u00ed\u00adan recibir el mismo castigo que esas naciones, a las cuales ellos estaban acostumbrados a considerar como absolutamente perversas. El punto en los vv. 25\u201328 es que el pueblo est\u00e1 en esta condici\u00f3n no porque su Dios sea d\u00e9bil, sino porque \u00e9l mismo ha tra\u00ed\u00addo sobre ellos las maldiciones del pacto que ten\u00ed\u00ada con ellos. Es ir\u00f3nico que los mismos descendientes de esta generaci\u00f3n (v. 22), presuntamente refugiados del exilio, ser\u00ed\u00adan testigos de la devastaci\u00f3n. Si las generaciones de Israel hubieran sido propiamente instruidas, el desastre no habr\u00ed\u00ada ocurrido (cf.cf. Confer (lat.), compare 6:7).<br \/>\nEl \u00faltimo vers\u00ed\u00adculo (v. 29) significa que el futuro a\u00fan est\u00e1 oculto; no hay necesidad (despu\u00e9s de todo) de que caigan estas maldiciones. Lo que el pueblo s\u00ed\u00ad conoce son las leyes de Dios. Esto es todo lo que ellos necesitan en la vida.<\/p>\n<p>30:1-20 El pacto renovado<\/p>\n<p>30:1\u201310 Volviendo al Se\u00f1or. Las maldiciones del pacto en el cap. 28 llegan a su cl\u00ed\u00admax con la amenaza de que Israel ser\u00ed\u00ada llevado de su tierra al exilio (vv. 64\u201368), y la predicaci\u00f3n en el cap. 29 parece sugerir que \u00e9sta es una maldici\u00f3n veros\u00ed\u00admil. Despu\u00e9s Mois\u00e9s fue un poco m\u00e1s all\u00e1; estos vers\u00ed\u00adculos miran hacia un tiempo futuro cuando el exilio hubiera llegado a ser una realidad. Los primeros vers\u00ed\u00adculos presuponen que las bendiciones y las maldiciones han venido en secuencia. Es decir, miran hacia el futuro cuando el pueblo, habiendo primero gozado de las bendiciones de la tierra (la cual en d\u00ed\u00adas de Mois\u00e9s ellos a\u00fan estaban por poseer), con el tiempo experimentar\u00ed\u00adan las maldiciones del pacto debido a que habr\u00ed\u00adan fallado en guardar el pacto. Esta es una nueva situaci\u00f3n que la predicaci\u00f3n del pacto est\u00e1 considerando, porque hasta ahora se ha concentrado en persuadir al pueblo a ser fiel y as\u00ed\u00ad evitar del todo el desastre.<br \/>\nSin embargo, el presente pasaje muestra que si las maldiciones del pacto ten\u00ed\u00adan que aplicarse, ese no ser\u00ed\u00ada necesariamente el final de la historia de Dios con su pueblo. La gracia de Dios ha sido maravillosamente demostrada a favor de Israel al haberlos escogido y haber hecho un pacto con ellos, en primer lugar; pero esto no significa que su gracia se haya agotado con estos actos de amor.<br \/>\nHay un futuro para el pueblo de Dios, aunque no es algo que se lleva a cabo autom\u00e1ticamente. Conlleva una condici\u00f3n; es decir, un arrepentimiento sincero (v. 2). La restauraci\u00f3n del pueblo ser\u00ed\u00ada como la primera bendici\u00f3n en que se incluyen tanto las promesas (tierra, poblaci\u00f3n, prosperidad; vv. 5, 9) como los mandamientos (vv. 6b, 8, 10). \u00bfPodr\u00e1 este nuevo arreglo, sin embargo, tener m\u00e1s \u00e9xito que el primero? En este pasaje entra en juego un nuevo elemento que parece reconocer el problema.<br \/>\nEl nuevo elemento es que aqu\u00ed\u00ad se ve al Se\u00f1or tomando una parte nueva y decisiva en la suerte del pueblo. Ser\u00e1 por el poder de Dios que el pueblo ser\u00e1 restaurado a su tierra. (En efecto, este es el significado de la frase te restaurar\u00e1 de tu cautividad; v. 3, ver tambi\u00e9n Jer. 29:14; 30:3.) Sin embargo, no s\u00f3lo esto sino que \u00e9l crear\u00e1 en ellos una nueva habilidad para ser fieles. Esto est\u00e1 impl\u00ed\u00adcito en la frase: Jehovah tu Dios circuncidar\u00e1 tu coraz\u00f3n (v. 6); la misma figura ret\u00f3rica usada en 10:16 hab\u00ed\u00ada sido simplemente una exhortaci\u00f3n. De alguna manera misteriosa el Se\u00f1or renovar\u00e1 la relaci\u00f3n para hacer que su pueblo sea fiel (aunque la necesidad de arrepentimiento por parte del pueblo no se pasa por alto; v. 2). Esto es sin reducir la necesidad de que realmente obedezcan; ellos a\u00fan son responsables por su relaci\u00f3n con \u00e9l. El punto puede comprenderse a la luz de la ense\u00f1anza del NTNT Nuevo Testamento en cuanto al papel del Esp\u00ed\u00adritu Santo al capacitar al cristiano para sobreponerse a su naturaleza pecaminosa (Rom. 8:9\u201327; G\u00e1l. 5:16\u201325).<br \/>\n30:11\u201320 La palabra est\u00e1 cerca. Los \u00faltimos vers\u00ed\u00adculos en este cap\u00ed\u00adtulo retornan al presente, como era propio, con el t\u00ed\u00adpico \u00e9nfasis en este libro sobre hoy (v. 15). Los mismos muestran que de hecho el pueblo realmente ten\u00ed\u00ada una buena oportunidad, y que la fidelidad no estaba fuera de su alcance. Los viajes imaginarios hacia arriba al cielo o al otro lado del mar para buscar la verdad (vv. 12, 13) reflejan el sentimiento de muchos pueblos antiguos en cuanto a que el significado de la vida era un misterio oculto y por lo cual ten\u00ed\u00ada que molestarse a los dioses. Por el contrario, la verdad en cuanto a la vida y la muerte, lo bueno y lo malo, est\u00e1 contenida en las palabras que Dios hab\u00ed\u00ada expresado a su pueblo por medio de Mois\u00e9s (v. 14). No hay excusa para no responder; al contrario, lo que queda es tomar una decisi\u00f3n directa, del tipo m\u00e1s solemne, entre la vida y la bendici\u00f3n y entre la muerte y la destrucci\u00f3n (v. 15; elaborado un poco m\u00e1s en los vv. 16\u201318). Los israelitas consideraban esto en relaci\u00f3n con la prometida prosperidad en la tierra a la cual estaban pr\u00f3ximos a entrar (v. 20b). Sin embargo, el principio es v\u00e1lido para toda persona: Obtener vida en este mundo y en el venidero. El Se\u00f1or mismo es la vida (v. 20), y \u00e9l no fenece.<br \/>\n31:1-34:12 DESDE MOISES HASTA JOSUE<\/p>\n<p>31:1-8 Mois\u00e9s entrega el mando a Josu\u00e9<\/p>\n<p>Los discursos principales de Mois\u00e9s han concluido. La hora para la acci\u00f3n est\u00e1 muy cerca; las promesas muy pronto se cumplir\u00e1n. El resto de Deut. comprende el traspaso del liderazgo de Mois\u00e9s a Josu\u00e9, los discursos de despedida y el relato de la muerte de Mois\u00e9s.<br \/>\nEl pasaje bajo consideraci\u00f3n nos recuerda que los largos discursos de Mois\u00e9s se llevaron a cabo en las planicies de Moab. Ya se ha tomado una parte de la tierra; es decir, la que est\u00e1 al oriente del Jord\u00e1n, y algunos de los enemigos del pueblo ya han sido derrotados (Sej\u00f3n y Og; cf.cf. Confer (lat.), compare 2:24\u20133:11). La tarea a\u00fan ten\u00ed\u00ada que completarse, pero Dios le hab\u00ed\u00ada dicho a Mois\u00e9s que su parte en ello, y su vida, terminar\u00ed\u00ada al oriente del Jord\u00e1n (1:37, 38; 3:23\u201329).<br \/>\nDios se comprometi\u00f3 a darle la victoria al pueblo, de la misma manera que lo hab\u00ed\u00ada hecho en el pasado (v. 3). La parte que le tocar\u00ed\u00ada desempe\u00f1ar al pueblo ser\u00ed\u00ada mostrar fe y valor (vv. 6, 8), el \u00e1rea donde una vez hab\u00ed\u00adan fallado gravemente, retrasando el tomar posesi\u00f3n de la tierra prometida (1:16\u201336). La conquista de los pueblos restantes deb\u00ed\u00ada completarse (v. 5b; cf.cf. Confer (lat.), compare 2:33, 34; 7:1\u20135) a causa de los peligros que plantear\u00ed\u00adan sus falsas religiones si se les permit\u00ed\u00ada permanecer entre los israelitas. Todo el pasaje est\u00e1 lleno de las promesas de la presencia de Dios (vv. 3, 8). El pueblo de Dios realmente puede mostrar valor porque el Se\u00f1or ha prometido su presencia, y no falla.<\/p>\n<p>31:9-13 Lectura de la ley<\/p>\n<p>Mois\u00e9s solemnemente escribi\u00f3 las palabras de la ley que hab\u00ed\u00ada pronunciado. Quiz\u00e1 lo haya estado haciendo durante el tiempo que estuvo dando sus discursos. Es obvio que la intenci\u00f3n era que estas palabras se escribieran, y no que s\u00f3lo se predicaran: El Se\u00f1or ya hab\u00ed\u00ada ordenado que se escribieran sobre piedras en la ceremonia en el monte Ebal (27:1\u20138). Tambi\u00e9n est\u00e1 impl\u00ed\u00adcito, por su forma de tratado, que las palabras deben preservarse a fin de que el pacto pueda ser renovado de tiempo en tiempo. Mois\u00e9s encarg\u00f3 la escritura del documento a los levitas que llevaban el arca. El arca era la se\u00f1al de la presencia de Dios entre su pueblo. Al guardarse las palabras del pacto con el arca, significaba que la presencia de Dios no pod\u00ed\u00ada darse por sentado por el simple hecho de poseer algo visible y tangible. Este punto lo tocar\u00ed\u00adan los profetas con mucha frecuencia ya que vieron el peligro de que inclusive el templo pod\u00ed\u00ada convertirse en una fuente de confianza falsamente cimentada (Jer. 7:1\u201315).<br \/>\nLas palabras de la ley deb\u00ed\u00adan, por supuesto, recordarse y ense\u00f1arse constantemente; este es claramente uno de los temas principales del libro (6:6\u20139, 20\u201325). Sin embargo, aqu\u00ed\u00ad se observa una provisi\u00f3n extra; es decir, la lectura solemne de toda la ley cada siete a\u00f1os durante la fiesta de los tabern\u00e1culos (16:13\u201317). Esto ser\u00ed\u00ada un fuerte s\u00ed\u00admbolo de que todo el pueblo (incluyendo a los residentes extranjeros, cf.cf. Confer (lat.), compare 29:11) estaba sujeto a los mandatos de Dios. Lamentablemente no sabemos qu\u00e9 tanto se haya practicado esto durante el transcurso de la historia de Israel. Muy bien pudo haber sido una de las primeras v\u00ed\u00adctimas del decaimiento religioso, el cual ya se hab\u00ed\u00ada observado durante el per\u00ed\u00adodo de los jueces. Es muy posible que la lectura de la ley por el rey Jos\u00ed\u00adas (2 Rey. 23:1\u20133) haya sido un intento por revivir la pr\u00e1ctica, \u00c2\u00a1un poco tarde!<\/p>\n<p>31:14-29 La infidelidad de Israel predicha<\/p>\n<p>Despu\u00e9s prosigui\u00f3 una solemne ceremonia de comisi\u00f3n, en el tabern\u00e1culo, o tienda de reuni\u00f3n (donde se hab\u00ed\u00ada colocado el arca durante este tiempo en el desierto), en la cual el Se\u00f1or traspas\u00f3 el liderazgo de Mois\u00e9s a Josu\u00e9. La presencia del Se\u00f1or se manifest\u00f3 en la nube que se pos\u00f3 sobre la entrada del tabern\u00e1culo (v. 15). Anteriormente este hab\u00ed\u00ada sido el privilegio especial de Mois\u00e9s (Exo. 33:7\u201311); ahora se le conced\u00ed\u00ada a su sucesor.<br \/>\nEl Se\u00f1or habl\u00f3 primeramente a Mois\u00e9s, y se refiri\u00f3 al tiempo cuando el pueblo se olvidar\u00ed\u00ada de \u00e9l y del pacto (v. 16). Los vv. 17 y 18 resumen las maldiciones que caer\u00ed\u00adan a causa de esta apostas\u00ed\u00ada (28:15\u201368), aunque la respuesta del pueblo ante el anuncio del castigo que merec\u00ed\u00adan suena como una acusaci\u00f3n (v. 17b). Debido a que el Se\u00f1or conoc\u00ed\u00ada que Israel ten\u00ed\u00ada un coraz\u00f3n predispuesto a desobedecerle (v. 21b), le dijo a Mois\u00e9s que escribiera un c\u00e1ntico (el cual se encuentra en 32:1\u201343) que servir\u00ed\u00ada como la acusaci\u00f3n de la infidelidad del pueblo. Mois\u00e9s hizo lo que le mand\u00f3 el Se\u00f1or y ense\u00f1\u00f3 el c\u00e1ntico al pueblo. Para este tiempo el pueblo ya estaba bien advertido, no s\u00f3lo en relaci\u00f3n con las consecuencias si fallaba en guardar el pacto, sino tambi\u00e9n en cuanto a su debilidad y responsabilidad si se extraviaba.<br \/>\nDespu\u00e9s el Se\u00f1or se dirigi\u00f3 a Josu\u00e9 con el bien conocido mandato de que se esforzara (v. 23). Josu\u00e9 ten\u00ed\u00ada las cualidades necesarias para recibir este cargo ya que \u00e9l hab\u00ed\u00ada obtenido la aprobaci\u00f3n de Dios como uno de los esp\u00ed\u00adas que no se hab\u00ed\u00adan intimidado ante la fuerza del enemigo (N\u00fam. 14:30, 38).<br \/>\nPor \u00faltimo, otra vez se observa que Mois\u00e9s dio la copia escrita de sus palabras (ahora llamado el libro de la Ley, cf.cf. Confer (lat.), compare 2 Rey. 22:8) a los levitas (vv. 25, 26; cf.cf. Confer (lat.), compare v. 9), y les orden\u00f3 que reunieran a las tribus para que escucharan el c\u00e1ntico. El tono es bastante pesimista (al igual que 29:22\u201328, ver tambi\u00e9n 30:1). Mois\u00e9s sab\u00ed\u00ada que el pueblo ciertamente fallar\u00ed\u00ada de guardar el pacto, debido a lo que \u00e9l mismo hab\u00ed\u00ada visto en ellos (v. 27; ver especialmente el relato de la gran apostas\u00ed\u00ada en Horeb, Exo. 32; Deut. 9:7\u201329). Las maldiciones del pacto seguramente vendr\u00ed\u00adan sobre ellos.<\/p>\n<p>31:30-32:43 El c\u00e1ntico de Mois\u00e9s y su exhortaci\u00f3n final<\/p>\n<p>Despu\u00e9s Mois\u00e9s pronunci\u00f3 las palabras del c\u00e1ntico que Dios le hab\u00ed\u00ada dado (31:19) para advertirle a Israel en contra de comportarse deslealmente ante el Se\u00f1or o sus caminos. El c\u00e1ntico es un tanto diferente al estilo de predicaci\u00f3n que encontramos en la mayor\u00ed\u00ada del resto del libro. En contraste, es po\u00e9tico, y tanto en sustancia como en estilo anticipa pasajes en los Sal. y los libros prof\u00e9ticos.<br \/>\nLos primeros vers\u00ed\u00adculos (vv. 1\u20133) son un tipo de llamado a la adoraci\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 29:1, 2), anunciando la alabanza a Dios. Tambi\u00e9n manifiestan que el c\u00e1ntico servir\u00e1 como un tipo de testigo al pacto que se ha hecho. Esto est\u00e1 impl\u00ed\u00adcito en la apelaci\u00f3n que se hace a los cielos y a la tierra para que escuchen las palabras que se pronunciar\u00e1n (cf.cf. Confer (lat.), compare 30:19). Los testigos, por lo com\u00fan los dioses de las naciones interesadas, desempe\u00f1aban una parte importante en los tratados del antiguo Cercano Oriente. Dado que Israel era un pueblo monote\u00ed\u00adsta y no pod\u00ed\u00ada llamar a otros dioses como testigos, en su lugar Mois\u00e9s llama, de una manera pintoresca, a los cielos y a la tierra.<br \/>\nLa siguiente secci\u00f3n (vv. 4\u201314) se dedica a alabar a Dios. Como la Roca \u00e9l es quien salva, y en quien se puede hallar refugio con seguridad (Sal. 18:2). Su verdad y justicia (o tratos justos) son cualidades fundamentales (Sal. 25:8\u201310; 33:4; Juan 14:6; Apoc. 15:3; 19:11). Estas cualidades se han manifestado en su bondad para con Israel desde el principio de sus tratos con ellos (vv. 6b\u201314), a pesar de la ingratitud del pueblo (vv. 5, 6a). Dios es recordado aqu\u00ed\u00ad como el Creador, especialmente de Israel (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 43:15), y como su Padre. Este \u00faltimo es un t\u00e9rmino mucho m\u00e1s \u00ed\u00adntimo que la mayor\u00ed\u00ada del lenguaje de pacto, y constituye una nota importante en la historia del amor de Dios para con su pueblo (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:31; tambi\u00e9n Exo. 4:22; Ose. 11:1).<br \/>\nDespu\u00e9s, la elecci\u00f3n de Israel se coloca dentro del contexto de la creaci\u00f3n de todo el mundo por parte de Dios, y de su poder sobre la vida de todas las naciones (v. 8); algo que tambi\u00e9n se deja entrever en el relato de la conquista de la tierra al oriente del Jord\u00e1n (2:5, 9, 19). (El uso del nombre el Alt\u00ed\u00adsimo juntamente con el nombre personal de Dios, Yahweh el Se\u00f1or, es por variaci\u00f3n de estilo. Es uno de los nombres para Dios que se usa en G\u00e9n. [p. ej.p. ej. Por ejemplo G\u00e9n. 14:22] y es apropiado para afirmar su completa supremac\u00ed\u00ada en toda la creaci\u00f3n.) Sin embargo, Israel (Jacob) tiene un lugar especial en sus prop\u00f3sitos (v. 9). El haber \u2020\u0153hallado\u2020\u009d a Israel en tierra des\u00e9rtica (v. 10) es una manera po\u00e9tica para recordar el tiempo en el desierto, y pasa por alto muchos de los detalles de la historia, incluyendo el tiempo en Egipto. La preciosa imagen del \u00e1guila y sus polluelos transmite una doble idea: Un cuidado amoroso y capacitaci\u00f3n para la vida (el \u00e1guila se presenta como entrenando a sus polluelos para volar). Estas ideas, juntamente con la unicidad de Dios (v. 12; cf.cf. Confer (lat.), compare 6:4; Isa. 43:10\u201312) y su rica provisi\u00f3n para el pueblo (vv. 13, 14; cf.cf. Confer (lat.), compare 8:7\u201310) son generalmente importantes en el libro.<br \/>\nLa tendencia de Israel de rebelarse contra Dios, a pesar de su bondad, fue se\u00f1alada aun antes de que estas palabras de alabanza hubieran sido expresadas (vv. 5, 6a). La rebeli\u00f3n de Israel manifiesta una ingratitud que es profundamente desnaturalizada (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 1:2). Ahora se elabora el asunto en los vv. 15\u201318. Jesur\u00fan (v. 15) es un nombre po\u00e9tico para Israel. La rebeli\u00f3n toma, b\u00e1sicamente, la forma de idolatr\u00ed\u00ada. Esto se ha visto en todo el libro de Deut. como el pecado supremo (5:7, 13). Su condenaci\u00f3n aqu\u00ed\u00ad expresa v\u00ed\u00advidamente la ira de Dios, juntamente con el desd\u00e9n que los profetas manifestaban para con los dioses que no son dioses del todo (v. 17; cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 44:9\u201320; Jer. 10:11). Los llamados dioses son impostores que no tienen absolutamente \u2020\u0153nada que ver\u2020\u009d con Israel. \u00c2\u00a1Qu\u00e9 contraste muestra el Dios verdadero en relaci\u00f3n con ellos! El s\u00ed\u00ad ha prodigado pacientemente su cuidado y amor sobre su pueblo a trav\u00e9s de las generaciones La veleidad del pueblo no pod\u00ed\u00ada ser m\u00e1s cruelmente descrita.<br \/>\nLa nota despu\u00e9s se convierte en una de juicio (vv. 19\u201327). As\u00ed\u00ad como Israel se apart\u00f3 del Se\u00f1or, tambi\u00e9n \u00e9l se apartar\u00e1 de ellos. As\u00ed\u00ad como ellos lo hab\u00ed\u00adan provocado a celos (cf.cf. Confer (lat.), compare 5:9) e indignaci\u00f3n, \u00e9l tambi\u00e9n los provocar\u00ed\u00ada a celos e indignaci\u00f3n (v. 21). De esta manera hay cierta virtud, algo \u2020\u0153po\u00e9tico\u2020\u009d, en cuanto a este juicio. Lo peor de todo ser\u00ed\u00ada que \u00e9l se ocultara de ellos; \u00e9l que tan bondadosamente se hab\u00ed\u00ada revelado en todas las palabras que hab\u00ed\u00ada pronunciado por medio de Mois\u00e9s. El hecho de que Dios se oculte es lo que el salmista encuentra que es lo m\u00e1s duro (Sal. 10:1; 13:1). Adem\u00e1s, el instrumento para castigarlos ser\u00e1 un pueblo que no tiene entendimiento; es decir, no han tenido el privilegio de conocer las leyes que el Se\u00f1or revelara a Israel (4:6\u20138; 29:4), un pueblo cuyo dios no es Dios. Es una tremenda iron\u00ed\u00ada que Israel sea sometido por un pueblo como este. El castigo (vv. 23\u201326) son evocaciones de las maldiciones del pacto (28:15\u201368). El Se\u00f1or mismo encuentra repugnante la idea de que un pueblo sin Dios derrote a Israel (v. 27). Tal cosa s\u00f3lo puede deshonrar su nombre en el mundo.<br \/>\nEl tema de los enemigos se considera un poco m\u00e1s (vv. 28\u201333). No tiene sentido el hecho de que una naci\u00f3n que no tiene la sabidur\u00ed\u00ada de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 21) ni la promesa de su presencia derrote al pueblo de Dios, quien a su vez s\u00ed\u00ad goza de estos privilegios. El \u00e9xito y la prosperidad de una naci\u00f3n tal es falso al final, porque sus fundamentos son falsos (vv. 32, 33). Por esta raz\u00f3n, la naci\u00f3n que Dios usa para juicio con el tiempo tambi\u00e9n caer\u00e1. Una naci\u00f3n como \u00e9sta no act\u00faa por celo de Dios sino \u00fanicamente para beneficio propio. El juicio que caer\u00e1 sobre este instrumento de juicio asegura a Israel de la justicia de Dios aun cuando los juzga a ellos; y \u00e9ste es uno de los temas t\u00ed\u00adpicos en la profec\u00ed\u00ada (Isa. 10:5\u201319; Jer. 25:8\u201314). Esta es la venganza de Dios (v. 35). Es venganza a favor de la justicia, y para la salvaci\u00f3n final del pueblo de Dios. Finalmente enmendar\u00e1 todo lo malo (Rom. 12:19). S\u00f3lo una venganza as\u00ed\u00ad cuenta; cualquier otro tipo de venganza es meramente odio autodestructor.<br \/>\nLa \u00faltima secci\u00f3n del c\u00e1ntico tambi\u00e9n constituye la \u00faltima fase en la historia de los tratos de Dios con su pueblo: su restauraci\u00f3n. Ahora el juicio por fin es a favor de Israel (v. 36); es el juicio que anhelan los piadosos en Israel cuando son oprimidos (Sal. 7:6\u201311). Este llega cuando Israel ha ca\u00ed\u00addo en lo m\u00e1s bajo. Hist\u00f3ricamente, \u00e9ste ser\u00ed\u00ada el exilio babilonio, el cual tendr\u00ed\u00ada una funci\u00f3n positiva; es decir, demostrarle al pueblo que los dioses ajenos, que aparentemente eran m\u00e1s poderosos y atractivos, realmente son impotentes (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 46:1, 2). S\u00f3lo el Se\u00f1or es Dios (v. 39; cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 41:4; 43:10). Y \u00e9l es tan poderoso que puede \u2020\u0153dar vida\u2020\u009d aun despu\u00e9s de haber \u2020\u0153matado\u2020\u009d (cf.cf. Confer (lat.), compare Ose. 6:1). Esta es una referencia hist\u00f3rica a la restauraci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados a su tierra despu\u00e9s del exilio (cf.cf. Confer (lat.), compare 30:3\u20135). En un sentido m\u00e1s profundo, esto apunta a la resurrecci\u00f3n de Jesucristo, con quien Dios levanta a todos los redimidos de la muerte del pecado a la vida de la nueva era con \u00e9l (Ef. 2:1\u20137). El c\u00e1ntico, a trav\u00e9s del cual se ha escuchado una nota muy sombr\u00ed\u00ada, concluye con un grito de alabanza por el Dios que puede salvar, y que salvar\u00e1, a su pueblo al final, inclusive de sus propios pecados.<\/p>\n<p>32:44-52 Mois\u00e9s se prepara para su muerte<br \/>\nMois\u00e9s finalmente hace un llamado a todo el pueblo a considerar seriamente todas las palabras que \u00e9l ha pronunciado (no s\u00f3lo el c\u00e1ntico), record\u00e1ndoles que son palabras de vida (ver 4:1). Ahora estaba llegando al final de su vida. El Se\u00f1or le dijo que subiera al monte Nebo, desde ah\u00ed\u00ad tendr\u00ed\u00ada un vistazo panor\u00e1mico, algo bastante doloroso para \u00e9l, de la tierra que hab\u00ed\u00ada sido la meta de toda su vida, pero en la cual no asentar\u00ed\u00ada un solo pie. Una vez m\u00e1s, se inserta un recordatorio del porqu\u00e9 de esto (v. 51; ver N\u00fam. 20:10\u201313).<\/p>\n<p>Territorios tribales de Isreal<\/p>\n<p>33:1-29 Mois\u00e9s bendice al pueblo<\/p>\n<p>33:1\u20136 Bendici\u00f3n inicial. Antes de morir, Mois\u00e9s bendijo a las tribus de Israel. En varias maneras, es como la bendici\u00f3n que Jacob pronunciara sobre sus hijos (los padres de las tribus) al final de su vida (G\u00e9n. 49). Isaac tambi\u00e9n hab\u00ed\u00ada bendecido a Jacob y a Esa\u00fa (G\u00e9n. 27:27\u201329, 39, 40). Este era un privilegio propio de un padre. Aqu\u00ed\u00ad Mois\u00e9s pudiera estar siendo representado como el \u2020\u0153padre\u2020\u009d de Israel, simb\u00f3licamente hablando. De cualquier manera, \u00e9l ten\u00ed\u00ada una especial autoridad para bendecir al pueblo debido a que \u00e9l era el hombre de Dios (v. 1; cf.cf. Confer (lat.), compare el t\u00ed\u00adtulo del Sal. 90), un t\u00e9rmino usado para los profetas (1 Rey. 17:18), entre los cuales Mois\u00e9s ten\u00ed\u00ada preeminencia.<br \/>\nLa bendici\u00f3n se inicia y concluye (vv. 2\u20135, 26\u201329) con pasajes que alaban a Dios, y cuyo enfoque especial es sobre la historia del \u00e9xodo de Egipto. Este es el punto central del hecho de que el Se\u00f1or vino de Sina\u00ed\u00ad, donde la ley fue dada (generalmente llamado \u2020\u0153Horeb\u2020\u009d en Deut.), y de las referencias a lugares en el camino por el desierto (v. 2). La idea del amor del Se\u00f1or por el pueblo (v. 3) es parte de toda la teolog\u00ed\u00ada de la elecci\u00f3n (n\u00f3tese otra vez la relaci\u00f3n estrecha entre elecci\u00f3n y amor en 7:6, 7). Esa relaci\u00f3n estuvo marcada por la ley que fue dada por medio de Mois\u00e9s (v. 4), y ambas cosas juntas \u2014el poderoso rescate del pueblo de la esclavitud de Egipto y la ley que les fue dada\u2014 establecen al Se\u00f1or como el rey de Israel (v. 5; ver los comentarios sobre 17:14\u201320).<br \/>\nLa referencia a Mois\u00e9s en tercera persona (v. 4) presenta sus dificultades debido a que se encuentra en un pasaje que es proyectado como si fueran sus propias palabras. Una sugerencia es que los vv. 3b\u20135 son una respuesta del pueblo a las palabras iniciales de Mois\u00e9s, antecediendo a las bendiciones mismas (P. C. Craigie, The Book of Deuteronomy [Eerdmans, 1976], p. 392). Sin embargo, no es dif\u00ed\u00adcil pensar que Mois\u00e9s pudiera haberse referido a \u00e9l en tercera persona, especialmente si se ve como algo que se deriva m\u00e1s all\u00e1 de su propia autoridad, y como algo para ser recordado y repetido en Israel.<br \/>\n33:6  La bendici\u00f3n de Rub\u00e9n. La breve bendici\u00f3n de Rub\u00e9n no es m\u00e1s que una oraci\u00f3n para que la tribu contin\u00fae existiendo. A la luz de G\u00e9n. 49:4, esto no era poca cosa para Rub\u00e9n. Como tribu hab\u00ed\u00ada dejado de tener, o quiz\u00e1 nunca hab\u00ed\u00ada tenido, la preeminencia que le correspond\u00ed\u00ada al primog\u00e9nito.<br \/>\n33:7  La bendici\u00f3n de Jud\u00e1. Esta parece ser una oraci\u00f3n por su seguridad en la batalla, y que pudieran confiar en el Se\u00f1or para la victoria. La bendici\u00f3n de Mois\u00e9s no otorga expl\u00ed\u00adcitamente a Jud\u00e1 la preeminencia que Jacob parece haberle dado (G\u00e9n. 49:8\u201312).<br \/>\n33:8\u201311 La bendici\u00f3n de Lev\u00ed\u00ad. Esta bendici\u00f3n refleja la elecci\u00f3n de la tribu de Lev\u00ed\u00ad para que proveyera sacerdotes (10:8, 9) para Israel. El Tumim y el Urim (por lo com\u00fan mencionado en el orden inverso, Exo. 28:30) eran medios por los cuales se presentaban algunas preguntas especiales delante de Dios. La \u2020\u0153prueba\u2020\u009d de Lev\u00ed\u00ad en Mas\u00e1 y Meriba no se registra en la narrativa del Pentateuco, a menos que se considere que la tribu estaba representada por Mois\u00e9s mismo en los eventos en cuesti\u00f3n (Exo. 17:1\u20137). El v. 9 reconoce el celo de Lev\u00ed\u00ad por el Se\u00f1or, una lealtad mucho m\u00e1s superior que los lazos familiares. El asunto puede ser uno bastante general, debido a la dedicaci\u00f3n de Lev\u00ed\u00ad para el trabajo del sacerdocio, el cual significaba no tener un territorio como tribu (ver 18:2). Sin embargo, pudiera existir una referencia m\u00e1s espec\u00ed\u00adfica al celo de los levitas despu\u00e9s del episodio del becerro de oro (Exo. 32:25\u201329). La tribu de Lev\u00ed\u00ad, como sacerdote, ten\u00ed\u00ada una responsabilidad especial en cuanto a la ense\u00f1anza regular de la ley, la cual hab\u00ed\u00ada sido depositada en ellos para que la guardaran con el arca del pacto (31:9, 25). Esto era en adici\u00f3n a sus tareas de controlar y posibilitar los sacrificios de adoraci\u00f3n regulares de la gente. La bendici\u00f3n de Lev\u00ed\u00ad es una oraci\u00f3n por su habilidad y protecci\u00f3n al desempe\u00f1ar sus solemnes deberes.<br \/>\n33:12  La bendici\u00f3n de Benjam\u00ed\u00adn. La bendici\u00f3n presenta a Benjam\u00ed\u00adn como el amado de Dios, quiz\u00e1 reflejando el amor que su padre Jacob ten\u00ed\u00ada para \u00e9l. La morada de Dios entre sus hombros se refiere a que Jerusal\u00e9n estaba localizada en el territorio de Benjam\u00ed\u00adn (cf.cf. Confer (lat.), compare Jos. 15:8; 18:28); hombros se toma como refiri\u00e9ndose a las cordilleras.<br \/>\n33:13\u201317 La bendici\u00f3n de Jos\u00e9. Esta es la m\u00e1s l\u00ed\u00adrica de las bendiciones, orando sobre todas las cosas por abundancia para la numerosa tribu de Jos\u00e9. La poes\u00ed\u00ada evoca una amplia variedad de las partes del mundo natural. El v. 12 alude a la importancia del roc\u00ed\u00ado como un medio natural de irrigaci\u00f3n en Israel y tambi\u00e9n, po\u00e9ticamente hablando, a la antigua creencia que la tierra era alimentada por corrientes de aguas subterr\u00e1neas. Jos\u00e9 realmente vendr\u00ed\u00ada a ser considerado como dos tribus separadas, Efra\u00ed\u00adn y Manas\u00e9s (v. 17), nombradas en honor de los dos hijos de Jos\u00e9. Estas tribus ocuparon un \u00e1rea bastante grande en la parte central de Israel y al oriente del Jord\u00e1n, incluyendo algo de la tierra m\u00e1s f\u00e9rtil. La fertilidad tambi\u00e9n es prominente en la bendici\u00f3n de Jacob para esta tribu (G\u00e9n. 49:22). Por \u00faltimo, la bendici\u00f3n presenta a la tribu como poderosa en la guerra, y numerosa en poblaci\u00f3n (v. 17).<br \/>\n33:18, 19  La bendici\u00f3n de Zabul\u00f3n e Isacar. Los territorios de estas dos tribus estaban entre el Mediterr\u00e1neo y el mar de Galilea. Los mapas del territorio de las tribus que se basan en las divisiones se\u00f1aladas en el libro de Jos., indican que ninguna bordeaba con la primera y que Isacar apenas tocaba la \u00faltima. Sin embargo, los l\u00ed\u00admites no son f\u00e1ciles de establecer con precisi\u00f3n en base a la informaci\u00f3n en Jos. y, por supuesto, deben haber variado de tiempo en tiempo (ver G\u00e9n. 49:13). De cualquier manera, la bendici\u00f3n proyecta una prosperidad para estas tribus en base a los mares, presuntamente debido a la pesca y al comercio (v. 19b). La bendici\u00f3n tambi\u00e9n presenta a las tribus respondiendo con la apropiada gratitud a Dios, de quien deriva toda bendici\u00f3n. La monta\u00f1a (v. 19) puede ser el monte Tabor (cf.cf. Confer (lat.), compare Jue. 4:6).<br \/>\n33:20, 21  La bendici\u00f3n de Gad. El territorio de Gad estaba localizado al oriente del Jord\u00e1n, en tierra buena y f\u00e9rtil. La l\u00ed\u00adnea inicial quiz\u00e1 debiera leerse: \u2020\u0153Bendito sea el vasto dominio de Gad.\u2020\u009d Escogi\u00f3 lo mejor de la tierra probablemente no implica que tom\u00f3 lo mejor para s\u00ed\u00ad; el relato de la ocupaci\u00f3n no da esta impresi\u00f3n (3:12\u201316). El asunto es que la tierra es muy buena. El aludir a la fiereza de la tribu de Gad puede ser una mirada hacia adelante a la noble parte que jug\u00f3 en la conquista de la tierra prometida (Jos. 22:1\u20136).<br \/>\n33:22  La bendici\u00f3n de Dan. Este breve proverbio sugiere un gran potencial futuro para Dan. La frase que salta desde Bas\u00e1n es extra\u00f1a ya que Dan nunca ocup\u00f3 ese territorio. La frase puede ser s\u00f3lo una continuaci\u00f3n de la imagen del cachorro que salta. Otra alternativa ser\u00ed\u00ada que la palabra Bas\u00e1n quiz\u00e1 debiera ser traducida un tanto diferente, \u2020\u0153v\u00ed\u00adbora\u2020\u009d, resultando as\u00ed\u00ad: \u2020\u0153[Dan] huye de la v\u00ed\u00adbora\u2020\u009d; un cuadro de timidez (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 49:17).<br \/>\n33:23  La bendici\u00f3n de Neftal\u00ed\u00ad. La breve bendici\u00f3n sobre Neftal\u00ed\u00ad s\u00f3lo hace menci\u00f3n de la extensi\u00f3n de su territorio. El mar es el mar de Galilea. Neftal\u00ed\u00ad ocup\u00f3 el territorio bien al norte de este lago, pero la parte sur, a lo largo de los bordes, bien puede decirse que era lo m\u00e1s f\u00e9rtil. La frase regi\u00f3n del mar y del sur, por lo mismo, puede f\u00e1cilmente entenderse desde la perspectiva de Neftal\u00ed\u00ad, principalmente al norte del mismo.<br \/>\n33:24, 25  La bendici\u00f3n de Aser. El aceite aludido en la bendici\u00f3n de Aser es aceite de olivo, altamente apreciado en tiempos b\u00ed\u00adblicos, por su uso en la preparaci\u00f3n de los alimentos (N\u00fam. 11:8), la salud (Mar. 6:13) y la higiene (2 Sam. 12:20). Los escritores b\u00ed\u00adblicos lo usan como un s\u00ed\u00admbolo de abundancia y regocijo (Sal. 104:15). El cuadro de lavarse los pies en aceite es uno de extravagancia, revelando mucha prosperidad. Aser es presentado como fuertemente defendido, quiz\u00e1 porque, debido a estar localizado en la parte m\u00e1s al norte, estaba sujeto al ataque de los enemigos.<br \/>\n33:26-29 Conclusi\u00f3n. Sime\u00f3n, el duod\u00e9cimo hermano es omitido. De hecho Sime\u00f3n dej\u00f3 de existir como una tribu separada poco despu\u00e9s de ocupar la tierra prometida; tal parece que simplemente fue absorbida por Jud\u00e1.<br \/>\nLos \u00faltimos vers\u00ed\u00adculos se enfocan otra vez en el prop\u00f3sito principal de las bendiciones, eso es, orar por el pueblo al prepararse para entrar a la tierra prometida. Las bendiciones han tendido a subrayar la prosperidad y fortaleza militar, es decir, la capacidad del pueblo para poseer la tierra y defenderla. Estos han sido los temas dominantes en todo el libro. Al tocarlos de nuevo, Mois\u00e9s celebraba lo incomparable del Se\u00f1or (v. 26).<\/p>\n<p>34:1-12 Muerte de Mois\u00e9s<\/p>\n<p>En obediencia al mandato de Dios (32:48\u201352), Mois\u00e9s subi\u00f3 de las planicies de Moab a la cumbre del monte Nebo, y vio el panorama de la tierra que se extend\u00ed\u00ada delante de \u00e9l. Desde mucho antes \u00e9l ya sab\u00ed\u00ada \u2014tal como se observa desde el principio del libro (1:37)\u2014 que no pondr\u00ed\u00ada un pie sobre ella. Sin embargo, Dios le permiti\u00f3 ver la culminaci\u00f3n del trabajo de toda su vida. Ni siquiera debemos intentar pensar que Mois\u00e9s vio literalmente todo el territorio, desde Dan en la parte m\u00e1s al norte hasta el Mediterr\u00e1neo en el occidente, y hasta el N\u00e9guev, o los desiertos al sur. Sin embargo, se da toda la extensi\u00f3n del territorio a fin de afirmar que lo que \u00e9l vio era realmente lo que Dios hab\u00ed\u00ada prometido. Las acciones de Dios estaban verdaderamente apegadas a su palabra. El momento hab\u00ed\u00ada llegado para<br \/>\nque la antigua promesa a Abraham se cumpliera (v. 4;  cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 12:1; 15:7).<br \/>\nLa experiencia de Mois\u00e9s en este momento es bastante conmovedora e intensa como para intentar expresarla de manera adecuada. El relato de esta experiencia, y de la muerte de Mois\u00e9s que viene a continuaci\u00f3n (vv. 5\u20138), es apropiado, sin ninguna elaboraci\u00f3n o sentimentalismo. La limitaci\u00f3n de comentarios es la manera m\u00e1s adecuada de mostrar el \u00faltimo respeto a una de las grandes figuras b\u00ed\u00adblicas. La muerte de Mois\u00e9s no fue una tragedia. Esto es obvio en base a la nota en cuanto a su vigor y avanzada edad (v. 7), y de su epitafio (vv. 10\u201312). Su vida fue vivida delante de Dios, en obediencia a \u00e9l y en compa\u00f1erismo con \u00e9l. De hecho, no hubo, ni antes ni despu\u00e9s de \u00e9l, nadie como Mois\u00e9s \u2014ya fuera como profeta o un poderoso l\u00ed\u00adder\u2014 hasta la venida de uno que era \u2020\u0153m\u00e1s que un profeta\u2020\u009d, Cristo Jes\u00fas. El \u00faltimo tributo a Mois\u00e9s fue que \u00e9l anduvo en pos de Dios fielmente hasta el fin de su vida.<br \/>\nPero Israel no fue dejado sin ayuda. Su verdadera fuente de fortaleza estaba en Dios, no en ninguna figura humana. En la vida real deben haber sucesiones; es muy peligroso el identificarse en demas\u00ed\u00ada con las personas en puestos de liderazgo. Israel continu\u00f3 teniendo las palabras que el Se\u00f1or hab\u00ed\u00ada pronunciado por medio de Mois\u00e9s. Y ahora contaba con un nuevo y digno l\u00ed\u00adder, Josu\u00e9 (v. 9), sobre quien cay\u00f3 la responsabilidad de guiar al pueblo en la siguiente etapa de su peregrinaje y su relaci\u00f3n \u00ed\u00adntima con Dios.<br \/>\nGordon McConville<\/p>\n<p><b>Fuente: Introducci\u00f3n a los Libros de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino aparece en Deuteronomio 17,18 y Josu\u00e9 8,32, y es el t\u00edtulo de uno de los cinco libros del Pentateuco.  En ambos pasajes expresa el lat\u00edn deuteronomium, el griego to deuteronomion, el hebreo mshnh, y significa \u201ccopia\u201d o \u201cduplicado\u201d en lugar de \u201crepetici\u00f3n\u201d.  Los textos mismos aparentan requerir este significado, pues Deuteronomio 17,18 dice:   \u201cCuando suba al trono real, deber\u00e1 escribir esta Ley para su uso, copi\u00e1ndola del libro de los sacerdotes levitas\u201d.  Y en Josu\u00e9 8,32 narra:  \u201cY escribi\u00f3 sobre piedras una copia de la Ley de Mois\u00e9s, que \u00e9l hab\u00eda ordenado ante los israelitas.\u201d  El T\u00e1rgum de este \u00faltimo pasaje favorece ese mismo significado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como t\u00edtulo del quinto libro del Pentateuco, Deuteronomio corresponde al hebreo alh hrvrys.  Pseudo-Atanasio sostiene que el t\u00edtulo significa \u201cla segunda ley\u201d promulgada por Mois\u00e9s seg\u00fan el precepto divino. Pero m\u00e1s com\u00fanmente se considera que significa \u201cexplicaci\u00f3n\u201d de la ley, o \u201cexhortaci\u00f3n\u201d que induce a la observancia de la ley.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Deuteronomio es una repetici\u00f3n y explicaci\u00f3n parcial de la legislaci\u00f3n anterior y una urgente exhortaci\u00f3n a ser fieles a ella. El cuerpo principal del libro consiste de tres discursos pronunciados por Mois\u00e9s al pueblo en el mes und\u00e9cimo del cuadrag\u00e9simo a\u00f1o. Dichos discursos est\u00e1n precedidos por una breve introducci\u00f3n y seguidos por varios ap\u00e9ndices.\n<\/p>\n<ul>\n<li> Introducci\u00f3n (1,1-5):  Breve indicaci\u00f3n del contenido del tema, tiempo y lugar de los discursos siguientes. <\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> 1. Primer discurso (1,6 &#8211; 4,40):  Se enumeran los beneficios de Dios y se exhorta al pueblo a observar la ley.\n<ul>\n<li> a. 1,6 &#8211; 3,29: Se recuerdan los principales acontecimientos de la vida en el desierto como se\u00f1ales de la bondad y justicia de Dios. <\/li>\n<li>b. 4,1-40: De lo anterior se deduce que se debe guardar la alianza con Dios. Como un par\u00e9ntesis, el autor sagrado a\u00f1ade aqu\u00ed (1) el nombramiento de tres ciudades de refugio al otro lado del Jord\u00e1n, 4,41-43; (2) un pre\u00e1mbulo hist\u00f3rico que nos prepara para el segundo discurso, 4,44-49. <\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> 2. Segundo discurso (5,1 &#8211; 26,19):  Esto compone pr\u00e1cticamente el grueso del Deuteronomio. Repasa la totalidad de la econom\u00eda de la alianza en dos partes: una general, otra particular.\n<ul>\n<li> a. La repetici\u00f3n general, 5,1 &#8211; 11,32: Repetici\u00f3n del dec\u00e1logo y razones de la promulgaci\u00f3n de la Ley a trav\u00e9s de Mois\u00e9s; explicaci\u00f3n del primer mandamiento y prohibici\u00f3n de cualquier interacci\u00f3n con los gentiles; recordatorio de los favores y castigos divinos; promesa de victoria sobre los cananeos; bendici\u00f3n de Dios a los observantes de la Ley y maldici\u00f3n sobre los transgresores. <\/li>\n<li> b. Leyes especiales, 12,1 &#8211; 26,19: (1) Deberes para con Dios: debe ser adorado y nunca abandonado; distinci\u00f3n entre carnes puras e impuras; diezmos y primeros frutos; las tres principales solemnidades del a\u00f1o. (2) Deberes para con los representantes de Dios: los jueces, los futuros reyes, los sacerdotes y los profetas. (3) Deberes para con el pr\u00f3jimo: en la vida, posesiones externas, matrimonio y varios otros pormenores.  <\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> 3. Tercer discurso (27,1 &#8211; 30,20):  Renovada exhortaci\u00f3n a guardar la Ley, por varias razones.\n<ul>\n<li> a. 27,1-26: Mandato de grabar la Ley en piedras una vez cruzado el Jord\u00e1n y de promulgar las bendiciones y maldiciones relativas a la observancia e incumplimiento de la Ley. <\/li>\n<li> b. 28,1-68: Una declaraci\u00f3n m\u00e1s detallada del bien y el mal que siguen a la observancia o violaci\u00f3n de la Ley. <\/li>\n<li> c. 29,1 &#8211; 30,20: Se exalta la bondad de Dios; se exhorta a todos a ser fieles a Dios. <\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> 4. Ap\u00e9ndice hist\u00f3rico, 31,1 &#8211; 34,12:\n<ul>\n<li> a. 31,1-27: Mois\u00e9s designa a Josu\u00e9 como su sucesor; le ordena que lea la Ley ante el pueblo cada siete a\u00f1os y que coloque una copia de la misma en el arca. <\/li>\n<li> b. 31,28 &#8211; 32,47: Mois\u00e9s convoca una asamblea de los ancianos y recita su c\u00e1ntico. <\/li>\n<li> c. 32,48-52:  Mois\u00e9s ve desde lejos la Tierra Prometida. <\/li>\n<li> d. 33,1-29:  Bendice a las tribus de Israel. <\/li>\n<li> e. 34,1-12: Su muerte, sepultura y paneg\u00edrico especial.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vea adem\u00e1s el art\u00edculo Pentateuco\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  HAGEN, Lexicon Biblicum (Paris, 1905).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Maas, Anthony. \u00abDeuteronomy.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 4. New York: Robert Appleton Company, 1908. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/04761b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Javier Algara Coss\u00edo. L H M.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>griego deuteros, segunda, y nomos, ley. Quinto libro del A. T. y \u00faltimo del Pentateuco o Tor\u00e1, Los cinco libros de Mois\u00e9s. D., o Segunda Ley, es el nombre que le da la versi\u00f3n griega de la Septuaginta; sin embargo, no corresponde a su contenido, puesto que no se trata de una nueva legislaci\u00f3n o &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/deuteronomio\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDEUTERONOMIO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-4863","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4863","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4863"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4863\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4863"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4863"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4863"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}