{"id":4869,"date":"2016-02-05T00:41:09","date_gmt":"2016-02-05T05:41:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dionisio-areopagita\/"},"modified":"2016-02-05T00:41:09","modified_gmt":"2016-02-05T05:41:09","slug":"dionisio-areopagita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/dionisio-areopagita\/","title":{"rendered":"DIONISIO AREOPAGITA"},"content":{"rendered":"<p>miembro del Are\u00f3pago de Atenas, en donde el ap\u00f3stol Pablo pronunci\u00f3 un discurso, al cabo del cual D. crey\u00f3 en Cristo,  junto con otros, entre ellos una mujer griega llamada Damaris, Hch 17, 34. Un escritor m\u00ed\u00adstico del siglo V, llamado el \u2020\u0153Seudo Dionisio\u2020\u009d, quiso hacer pasar sus escritos como si fueran de D. Areopagita. Otros lo identifican con San Dionisio, primer obispo de Par\u00ed\u00ads, en el siglo III.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>Miembro del Are\u00f3pago, consejo Supremo de Atenas, convertido por Pablo: (Hec 17:34).<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. El autor del Corpus Dionysiacum y obras que \u00e9ste comprende.-II. Interpretaciones del Corpus Dionysiacum: 1. Neoplat\u00f3nica; 2. Cristiana.-III. Nombres de Dios y misterio trinitario en el Corpus Dionysiacum.<\/p>\n<p>I. El autor del Corpus Dionysiacum (CD) y obras que comprende<br \/>\nLas afirmaciones que la tradici\u00f3n hace sobre el autor del CD parecen estaren pugna con la cronolog\u00ed\u00ada que su sistema doctrinal revela. Mientras que la tradici\u00f3n sostiene que el autor del CD fue disc\u00ed\u00adpulo de san Pablo, convertido al cristianismo en el Are\u00f3pago y testigo de alguno de los eventos cosmol\u00f3gicos que acontecieron a la muerte de Cristo, el pensamiento doctrinal que los escritos areopagitas manifiestan se encuentra muy en consonancia con el de finales del siglo quinto o primera mitad del sexto. La tradici\u00f3n defensora de Dionisio Areopagita como autor del CD est\u00e1, en Occidente, unida muy estrechamente al uso que de estos escritos hicieron los Sumos Pont\u00ed\u00adfices. As\u00ed\u00ad, Gregorio Magno en su Homil\u00ed\u00ada 34 sobre el evangelio de san Lucas anuncia al Occidente que el CD tiene como autor a Dionisio Areopagita, convertido por san Pablo. Y otro Papa, Mart\u00ed\u00adn I, asegura la autoridad y prestigio doctrinal del Areopagita dentro de la Iglesia en el S\u00ed\u00adnodo de Letr\u00e1n del 649&#8242;. Junto a la historia de esta tradici\u00f3n, se encuentra medio solapada otra historia de sospechas e incertidumbres en torno al autor del CD que tiene, como punto de partida, el 533. Fue en este a\u00f1o, al aparecer oficialmente por primera vez el CD en el S\u00ed\u00adnodo de Constantinopla, cuando el Obispo Hipacio mostr\u00f3 grandes reservas acerca de la autenticidad del autor de estos escritos. Con todo, los primeros estudios de enfoque moderno sobre el ya denominado \u00abPseudo-Dionisio\u00bb pertenecen al siglo pasado. La nota m\u00e1s caracter\u00ed\u00adstica de estos estudios es el esfuerzo denodado por identificar al autor del CD. Sin embargo, a lo m\u00e1s que han llegado tales estudios es a lograr la fijaci\u00f3n amplia de una cronolog\u00ed\u00ada dentro de la cual se buscan \u00abcandidatos\u00bb a la paternidad literaria del CD. As\u00ed\u00ad, la lista de candidatos es bastante larga. Citamos, por la importancia de las razones que aducen los investigadores del tema, entre otros, los nombres siguientes: Pedro Full\u00f3n, Synesio, Dionisio de Alejandr\u00ed\u00ada, un cristiano disc\u00ed\u00adpulo de Proclo, un monje egipcio del siglo cuarto, Severo de Antioqu\u00ed\u00ada, Basilio de Cesarea, Ammonio de Sakkas, Pedro el Iberio o, por \u00faltimo, Sergio de Resa\u00ed\u00adna2. El conjunto de obras que constituye lo que se conoce bajo el nombre de Corpus Dionysiacum (CD) carece de edici\u00f3n cr\u00ed\u00adtica, si se except\u00faa la del tratado De Coelesti Hierarchia aparecida en la colecci\u00f3n Sources Chr\u00e9tiennes, n. 58. Las obras que abarca el CD est\u00e1n publicadas en J.-P. MIGNE, Patrologia graeca, III (Paris 1857) que comprende: De Coelesti Hierarchia, col. 119-370; De Ecclesiastica Hierarchia, col. 370-584; De Divinis Nominibus, col. 585-996; De Mystica Theologia, col. 997-1064; XI Epistolae, col 1065-1112. La und\u00e9cima Carta es dada en texto \u00fanicamente latino y es, con toda certeza, inaut\u00e9ntica. El CD, pues, se mueve dentro de tres tipos de tratados. Por un lado, CH y EH marcan una direcci\u00f3n significativa, enlazada con la concepci\u00f3n jer\u00e1rquica dionisiana del universo. Por otro, DN se presenta como una suerte de \u00abteolog\u00ed\u00ada natural\u00bb, con profunda influencia neoplat\u00f3nica, a pesar de las protestas que en \u00e9l se hacen de depender de la revelaci\u00f3n. Y, por \u00faltimo, MT se encuadra en la vivencia m\u00ed\u00adstica de la teolog\u00ed\u00ada espiritual y, en ella, Dios aparece como Inefable y Oculto, situado m\u00e1s alla det ser y del conocimiento humano3.<\/p>\n<p>II. Interpretaciones del CD<br \/>\n1. INTERPRETACI\u00ed\u201cN NEOPLAT\u00ed\u201cNICA. El sistema pseudodionisiano manifiesta un conjunto de notas y caracteres, t\u00ed\u00adpicos de los sistemas neoplat\u00f3nicos, especialmente en las versiones de J\u00e1mblico, Plotino, y Proclo. Para hacernos una idea de la raz\u00f3n interpretativa neoplat\u00f3nica, es suficiente indicar los puntos de coincidencia m\u00e1s sobresalientes entre el CD y las doctrinas neoplat\u00f3nicas. Entre estos puntos merece ser destacado el de la estructura externa y org\u00e1nica de ambos sistemas. La estructura de todas las cosmolog\u00ed\u00adas neoplat\u00f3nicas tienen siempre en com\u00fan lo irreductible de dos categor\u00ed\u00adas: la del Uno y la de lo M\u00faltiple. Por debajo del Uno, la distribuci\u00f3n de los seres se realiza de forma tri\u00e1dica, obedeciendo, a la dial\u00e9ctica, tambi\u00e9n tri\u00e1dica, de la Permanencia del Uno en s\u00ed\u00ad mismo (mon\u00e9), din\u00e1mica descendente del Uno a lo M\u00faltiple (pr\u00f3odos) y retorno de lo M\u00faltiple al Uno (epistroph\u00e9). Tambi\u00e9n la estructura del pensamiento pseudodionisiano y la dial\u00e9ctica en que evoluciona es eminentemente plat\u00f3nica. Se dan en el CD igualmente las dos grandes categor\u00ed\u00adas ontol\u00f3gicas: la del Uno y la de lo M\u00faltiple. Y lo m\u00faltiple se distribuye en dos grandes jerarqu\u00ed\u00adas organizadas tri\u00e1dicamente que van desde la celeste hasta la terrestre. La organizaci\u00f3n jer\u00e1rquica de lo M\u00faltiple es, en esquema, como sigue: la jerarqu\u00ed\u00ada celeste abarca tres jerarqu\u00ed\u00adas, cada una de las cuales, a su vez, comprende otros tres grados de seres; en el primero, se sit\u00faan los Serafines, Querubines y Tronos; en el segundo, Dominaciones, Virtudes, Potestades y, en el tercero, Principados, Arc\u00e1ngeles y Angeles. De igual manera, la jerarqu\u00ed\u00ada terrestre abarca una tr\u00ed\u00adada iniciadora (obispos, sacerdotes, ministros) y una tr\u00ed\u00adada iniciada (monjes, pueblo santo, \u00f3rdenes purificadas). El universo ontol\u00f3gico del CD es un universo de inteligencias que comulgan en una aspiraci\u00f3n com\u00fan: la divinizaci\u00f3n. Esta contextura externa que podr\u00ed\u00adamos llamar \u00abanatom\u00ed\u00ada del sistema dionisiano\u00bb evoluciona y cobra dinamismo seg\u00fan los momentos de la dial\u00e9ctica neo-plat\u00f3nica: Permanencia del Uno en S\u00ed\u00ad Mismo; dinamismo descendente del Uno a lo M\u00faltiple y retorno de lo M\u00faltiple a lo Uno. Siguiendo los principios rectores del neoplatonismo tambi\u00e9n, aqu\u00ed\u00ad sucede que el Uno es fecundo, difusivo de S\u00ed\u00ad Mismo. Por ello, se expande libre y necesariamente. Lo hace necesariamente, en su interioridad, y es, as\u00ed\u00ad, c\u00f3mo nos descubre su misterio trinitario. Lo hace libremente hacia afuera, ad extra, y es como surgen las criaturas celestes y terrestres. En \u00e9stas se da un proceso de retorno a la divinidad, al Uno. Este retorno adquiere importancia relevante para el hombre, ya que ha de llevarlo a cabo a trav\u00e9s del camino apof\u00e1tico o cataf\u00e1tico del conocimiento y de la vida m\u00ed\u00adstica, cuyas etapas se convertir\u00e1n en cl\u00e1sicas para la vida espiritual cristiana: purgativa, iluminativa y unitiva.<\/p>\n<p>2. INTERPRETACI\u00ed\u201cN CRISTIANA. En esta interpretaci\u00f3n, las tres afirmaciones m\u00e1s t\u00ed\u00adpicas del neoplatonismo cobran dimensiones profundamente cristianas. En efecto, en los sistemas neoplat\u00f3nicos la multiplicidad ontol\u00f3gica participa del ser infinito de Dios y est\u00e1 organizada seg\u00fan una jerarqu\u00ed\u00ada tri\u00e1dica gradual en dicha participaci\u00f3n. Esta primera afirmaci\u00f3n se debilita, en la interpretaci\u00f3n cristiana, al no afirmar \u00e9sta que la multiplicidad provenga por emanaci\u00f3n necesaria o fatal, sino por un libre acto creacional de Dios. La creaci\u00f3n y la libertad divina confieren al pensamiento areopagita tal originalidad cristiana que su dependencia del neoplatonismo no pasa de ser superficial y externa. D\u00ed\u00adgase lo mismo de la segunda afirmaci\u00f3n: las ideas divinas, en cuanto prototipos de las cosas creadas, no permiten llegar al conocimiento inteligible de la divinidad que siempre permanece m\u00e1s all\u00e1 de toda experiencia. Por el contrario, en el Pseudo-Dionisio las criaturas conquistan el ser divino en la medida de su capacidad anal\u00f3gica. Aunque, eso s\u00ed\u00ad, obedezcan en esa conquista a la ley de la mediaci\u00f3n. En cuanto a la tercera afirmaci\u00f3n que convertir\u00ed\u00ada al Pseudo-Dionisio en fil\u00f3sofo plat\u00f3nico, se trata de la teor\u00ed\u00ada que m\u00e1s tarde san Buenaventura va a describir como ostensi\u00f3n de la existencia de Dios. Podr\u00ed\u00ada ser enunciada de la siguiente manera: el alma humana puede encontrar y conocer a Dios penetrando en su propia interioridad, al descubrirse a s\u00ed\u00ad misma como imagen de Dios, bien sea imagen natural, bien sea imagen deiforme por la gracia santificante. La l\u00ed\u00adnea cristiana de interpretaci\u00f3n pseudo-dionisiana sit\u00faa el CD en la gnoseolog\u00ed\u00ada ejemplarista y de la luz, libr\u00e1ndola de todo pante\u00ed\u00adsmo&#8217;. E. von Ivanka representa de manera inmejorable esta interpretaci\u00f3n cristiana del CD. Con todo, en dicha interpretaci\u00f3n, las ex\u00e9gesis se multiplican seg\u00fan los elementos diversos que se destaquen. Entre los m\u00e1s importantes se\u00f1alamos algunos: quien considera de primordial relevancia la teolog\u00ed\u00ada trinitaria -como hace V. Lossky-; quien resalta el entronque del Pseudo-Dionisio con la espiritualidad de la escuela alejandrina y de los capadocios; quien, finalmente, coloca en primer plano, la cristolog\u00ed\u00ada&#8217;.<\/p>\n<p>III. Nombres de Dios y misterio trinitario en el Corpus Dionysiacum<br \/>\n1. LOS NOMBRES DE DIOS EN EL CD. Los nombres con que se designa a Dios en el CD son: the\u00f3s (Dios), the\u00f3tes (Divinidad), thearch\u00ed\u00ada (Tearqu\u00ed\u00ada), mon\u00e1s (Unicidad), tri\u00e1s (Trinidad). A estos nombres pueden a\u00f1adirse los de hen\u00e1s (Uno) y hen\u00f3tes (Unidad), por la asociaci\u00f3n sem\u00e1ntica que presentan con thearch\u00ed\u00ada, mon\u00e1s, y las formas taxiarch\u00ed\u00ada, hyperarchios arch\u00e9. Atenci\u00f3n especial merecen para nuestro prop\u00f3sito de resumen en este tema los nombres de the\u00f3s, the\u00f3tes y thearch\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>El nombre b\u00e1sico de la the\u00f3nym\u00ed\u00ada (Tratado de los nombres de Dios) del CD es el de the\u00f3s. Con \u00e9l se designa y connota a lo que se instala sobre el mismo ser y el mismo no ser, sobre el mismo conocer y el mismo no conocer. En este estado de \u00absobre-esencialidad\u00bb, the\u00f3s es Inefable e Incognoscible y contiene en s\u00ed\u00ad la total realidad del ser. La transcendencia ontol\u00f3gica de the\u00f3s se conjuga con su inmanencia respecto a todo lo creado. Dios (the\u00f3s) da el ser a los entes y produce todas las esencias; por ello, se dice de El que es Uno y que se multiplica por ser causa desde S\u00ed\u00ad Mismo de muchos entes&#8217;. The\u00f3s es, adem\u00e1s, bondad y verdad y posee, como atributos ineludibles, los de eternidad, magnitud y poder. Nuestro conocimiento de Dios (the\u00f3s) pasa por tres momentos: el de la afirmaci\u00f3n (th\u00e9sis), el de la negaci\u00f3n (apha\u00ed\u00adresis) y el de la eminencia (hyperoch\u00e9), tambi\u00e9n expresada por la causalidad (ait\u00ed\u00ada). Una de las m\u00faltiples formas de expresar la inmanencia divina en el mundo es la de la creaci\u00f3n y la providencia. El campo sem\u00e1ntico de la primera con toda su hondura problem\u00e1tica pertenece en el DN al t\u00e9rmino the\u00f3tes (Divinidad). Como en castellano \u00abdivinidad\u00bb es el abstracto de \u00abDios\u00bb, en griego th\u00e9\u00f3tes lo es de the\u00f3s. Con ello, se nos indica ya que el uso de the\u00f3tes se presta a ser utilizado en la circunscripci\u00f3n de lo abstracto. As\u00ed\u00ad, no estra\u00f1a verlo en casi todos los contextos especulativos donde aparece la Trinidad en los que casi por completo desaparece el t\u00e9rmino the\u00f3s. En el tratado DN el Pseudo-Dionisio sistematiza ideas de corte ejemplarista y creacional, de manera an\u00e1loga a como sucedi\u00f3 con the\u00f3s. Tambi\u00e9n el modo de ser de los entes es un modo de reflejar a Dios y de c\u00f3mo Dios permanece en ellos. Para la expresi\u00f3n e intelecci\u00f3n de esta doctrina, el Pseudo-Dionisio emplea las dos conocidas met\u00e1foras: la del punto central de una circunferencia y la de la efigie grabada, como arquetipo, en un sello. Por otra parte considerada y Unica en esencia, en causalidad, en santidad, en sabidur\u00ed\u00ada y en nombre. En el proceso descendente, desde su Transcendencia y Unicidad, es causa, es luz, es providencia y es tambi\u00e9n creaci\u00f3n. A su vez, en el proceso ascendente es causa final, es purificaci\u00f3n y es comuni\u00f3n con Dios. La Tearqu\u00ed\u00ada junto con la Jerarqu\u00ed\u00ada Celeste y la Jerarqu\u00ed\u00ada Terrestre conforma de manera tri\u00e1dica, al estilo neoplat\u00f3nico, la \u00abanatom\u00ed\u00ada externa\u00bb del universo dionisiano.<\/p>\n<p>2. MISTERIO TRINITARIO EN EL CD. El Pseudo-Dionisio sistematiza con cierto rigor la especulaci\u00f3n teol\u00f3gica en torno al misterio trinitario. El nos lega dos f\u00f3rmulas que luego se hicieron famosas en la liturgia y en la teolog\u00ed\u00ada medieval. Estas f\u00f3rmulas son: \u00abEn la Supersustancial Divinidad s\u00f3lo el Padre es fuente, no siendo el Hijo, Padre; ni el Padre, Hijo, de modo que a cada Persona le competen alabanzas propias y sagradas\u00bb y \u00abConfesamos un solo Dios y Padre, un solo Se\u00f1or Jesucristo y un solo y mismo Esp\u00ed\u00adritu\u00bb. Al Padre le competen atributos comunes al Hijo y al Esp\u00ed\u00adritu Santo, pero en cuanto Dios. Se dan atributos que incluyen el nomen y la res propios al Padre que no son comunes al Hijo ni al Esp\u00ed\u00adritu Santo. La segunda Hip\u00f3stasis (el Hijo) presenta dimensiones varias, seg\u00fan la diversidad de nombres, que recibe. Por un lado, con los nombres de I\u00e9so\u00fas y de Christ\u00f3s se nos revela la encarnaci\u00f3n y la obra redentora. El nombre que m\u00e1s directamente enlaza con el misterio trinitario es el de l\u00f3gos, que manifiesta la filiaci\u00f3n de la segunda Hip\u00f3stasis respecto a la Primera. Por otro lado, entre los atributos que el Hijo posee, en cuanto Divinidad, comunes con el Padre y el Esp\u00ed\u00adritu Santo, est\u00e1n el de \u00abSe\u00f1or\u00bb y el de \u00abBueno\u00bb. El Esp\u00ed\u00adritu Santo, en el CD, adquiere una configuraci\u00f3n sem\u00e1ntica bastante desarrollada. Al Esp\u00ed\u00adritu Santo compete la acci\u00f3n santificadora sobre los que han de iniciarse en el bautismo. Una vez dignos de entrar en comuni\u00f3n con el Esp\u00ed\u00adritu Te\u00e1rquico, pueden acercarse a la Eucarist\u00ed\u00ada. Tambi\u00e9n a El compete conducir la ciencia jer\u00e1rquica hacia la contemplaci\u00f3n. En relaci\u00f3n con las Hip\u00f3stasis Padre e Hijo: El es Esp\u00ed\u00adritu de la verdad procedente del Padre y en nombre del cual y por su recepci\u00f3n pueden los ap\u00f3stoles perdonar los pecados. Junto con Jes\u00fas es como un germen divino, cuyo origen fontal es el Padre. Pero a diferencia de toda paternidad y filiaci\u00f3n mediante la que los seres creados pueden llamarse \u00abhijos de Dios\u00bb, el Esp\u00ed\u00adritu Te\u00e1rquico permanece en s\u00ed\u00ad mismo transcendente e inasequible a nuestra palabra y conocimiento. Igual que a toda otra deificaci\u00f3n posibl\u00e9&#8217;. El m\u00e9rito m\u00e1s genial del CD es el de haber conseguido una f\u00e9rrea trabaz\u00f3n sistem\u00e1tica, profundamente cristiana, con elementos muy varios: neoplat\u00f3nicos, mist\u00e9ricos, pitag\u00f3ricos, estoicos y patr\u00ed\u00adsticos. Tratados todos ellos desde la aceptaci\u00f3n de la Sagrada Escritura como norma fundamental interpretativa. A lo que cabe a\u00f1adir, la visi\u00f3n del Dios cristiano seg\u00fan la \u00f3ptica del discurso paulino: la del Dios Desconocido.<\/p>\n<p>[ -> Analog\u00ed\u00ada; Antropolog\u00ed\u00ada; Buenaventura, san; Comuni\u00f3n; Creaci\u00f3n; Esp\u00ed\u00adritu Santo; Eucarist\u00ed\u00ada; Experiencia; Filosof\u00ed\u00ada; Hijo; Jesucristo; Liturgia; M\u00ed\u00adstica; Nombres de Dios; Padre; Teodicea; Teolog\u00ed\u00ada y econom\u00ed\u00ada; Tr\u00ed\u00adadas sagradas; Trinidad.]<br \/>\nVicente Mu\u00f1iz Rodr\u00ed\u00adguez<\/p>\n<p>PIKAZA, Xabier &#8211; SILANES, Nereo,  Diccionario Teol\u00f3gico. El Dios Cristiano,  Ed. Secretariado Trinitario, Salamanca 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico El Dios Cristiano<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>miembro del Are\u00f3pago de Atenas, en donde el ap\u00f3stol Pablo pronunci\u00f3 un discurso, al cabo del cual D. crey\u00f3 en Cristo, junto con otros, entre ellos una mujer griega llamada Damaris, Hch 17, 34. Un escritor m\u00ed\u00adstico del siglo V, llamado el \u2020\u0153Seudo Dionisio\u2020\u009d, quiso hacer pasar sus escritos como si fueran de D. 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