{"id":4877,"date":"2016-02-05T00:41:24","date_gmt":"2016-02-05T05:41:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/doxologia\/"},"modified":"2016-02-05T00:41:24","modified_gmt":"2016-02-05T05:41:24","slug":"doxologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/doxologia\/","title":{"rendered":"DOXOLOGIA"},"content":{"rendered":"<p>griego glorificaci\u00f3n. F\u00f3rmula de exclamaci\u00f3n o alabanza de la gloria del Se\u00f1or. En A. T., sobre todo en los Salmos, algunos de los cuales terminan con una d. El Salterio, est\u00e1 dividido en cinco libros,  separados por doxolog\u00ed\u00adas, Sal 41 (40), 14; 72 (72), 18-20; 89 (88), 52; 106 (105), 48; y el Salmo 150, con que termina, es una d. larga, en la que se invita a todos los seres a alabar y glorificar a Yahv\u00e9h. En el libro del profeta Am\u00f3s, encontramos unas doxolog\u00ed\u00adas, posiblemente a\u00f1adidas con fines lit\u00fargicos, que enfatizan el texto de los or\u00e1culos, Am 4, 13; 5, 8-9; 9,  5-6. En el N. T., se toman las doxolog\u00ed\u00adas de los israelitas, pero a Dios,  generalmente, se le llama Padre, por medio de Jesucristo, Rm 9, 5; 11, 3536; 16, 25-27; Ga 1, 5; Ef 1, 3; 3, 21; Flp 4, 20; 1 Tm 1, 17; 6, 16; 2 Tm 4, 18; Hb 13, 21; 1 P 4, 11; 2 P 3, 18; Judas 25; Ap 16. En otros sitios del  N. T., la alabanza es trinitaria, se nombran las Tres Personas divinas,  como en 2 Co 13, 13.<\/p>\n<p>En el siglo IV nacieron las doxolog\u00ed\u00adas mayor y menor  conocidas como doxolog\u00ed\u00adas lit\u00fargicas, empleadas hasta hoy en las ceremonias cristianas. La   d. mayor, conocida en lat\u00ed\u00adn como Gloria in excelsis Deo, com\u00fanmente llamada el \u2020\u0153Gloria\u2020\u009d, basada en el texto del evangelista Lucas, la alabanza del \u00e1ngel y el ej\u00e9rcito celestial, cuando el nacimiento de Jes\u00fas en el pesebre de Bel\u00e9n, Lc 2, 14, \u2020\u0153Gloria a Dios en los cielos y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad\u2020\u009d. Este Gloria se entona en la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica, la misa, de la Iglesia cat\u00f3lica, excepto en Adviento, Cuaresma y en algunos otros casos. La d. menor conocida en lat\u00ed\u00adn como Gloria Patri,  \u2020\u0153Gloria al Padre, al Hijo y al Esp\u00ed\u00adritu Santo, como era en el principio,  ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Am\u00e9n\u2020\u009d. Por otra parte, el canon de la santa misa termina con una d. trinitaria: \u2020\u0153Por \u00e9l, con \u00e9l, en \u00e9l,  en la unidad del Esp\u00ed\u00adritu Santo, toda gloria y honor son tuyos, Padre todopoderoso, por los siglos de los siglos\u2020\u009d.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>Especie de f\u00f3rmula mediante la cual se invita a la alabanza de la gloria de Dios. Casi siempre es una exhortaci\u00f3n al ser humano (Jos 7:19). Se bendice con ella al Se\u00f1or (Sal 66:20; Sal 72:19). La expresi\u00f3n es muy caracter\u00ed\u00adstica de los Salmos. En el NT aparece tambi\u00e9n la f\u00f3rmula con la bendici\u00f3n a Dios (Rom 1:25; Rom 9:5; 2Co 1:3; 2Co 11:31; Efe 1:3; 1Pe 1:3). Se bendice a veces al Padre y al Hijo. Casi siempre al final de la f\u00f3rmula se termina con las palabras \u2020\u0153por los siglos\u2020\u009d y \u2020\u0153am\u00e9n\u2020\u009d.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[473]<br \/>\n F\u00f3rmula con la que se terminaban muchas plegarias en forma de alabanza divina. (doxa, alabanza)<\/p>\n<p>    Aparece con frecuencia en el Antiguo Testamento como conclusi\u00f3n de un c\u00e1ntico, de una plegaria o de un discurso (Jos. 7.19; 1. Sam. 6.5; Sal. 66.20; 2. Sam 22.47). En el Nuevo Testamento, los comienzos de las cartas apost\u00f3licas y las terminaciones son exaltaciones doxol\u00f3gicas a las misericordia divina 2 Cor. 1.3; Ef. 1.3; 1 Petr. 1.3.<\/p>\n<p>   Esas doxolog\u00ed\u00adas se convierten en himnos o en c\u00e1nticos de alabanza cuando son m\u00e1s largos, pero que en el fondo son la misma cosa: exaltaci\u00f3n agradecida de la gloria divina.<\/p>\n<p>   La Iglesia aprendi\u00f3 e intensific\u00f3 esa costumbre y desde el siglo IV casi todas su plegarias terminaban con una doxolog\u00ed\u00ada trinitaria: gloria al Padre y al Hijo y al Esp\u00ed\u00adritu Santo.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. gloria de Dios)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Es como un himno lit\u00fargico abreviado, como una exclamaci\u00f3n, en la que se celebra y se ensalza la gloria de Dios y de Jesucristo. En el N. T. hay como dos clases diferentes de doxolog\u00ed\u00adas: una en la que se bendice a Dios o a Jesucristo por las bendiciones que de ellos hemos recibido; en s\u00ed\u00adntesis es: \u00abbendito sea Dios\u00bb; esta doxolog\u00ed\u00ada es m\u00e1s frecuente en el A. T. (Sal 66,20; 68,36; Mt 21,9; Lc 1,42.68; 19,38; 2 Cor 1,3; Ef 1,3; 1 Pe 1,3); la otra es una exaltaci\u00f3n fervorosa de la gloria de Dios: \u00abGloria a Dios en las alturas\u00bb (Lc 2,14); en las ep\u00ed\u00adstolas paulinas es frecuente (Rom 16,27; 1 Tim 1,17; 6,16; 1 Cor 15,57; 2 Cor 1,3; 11,31). Una y otra suelen terminar con las palabras \u00abam\u00e9n\u00bb, \u00abpor los siglos de los siglos\u00bb, \u00abpor siempre\u00bb, \u00abpor toda la eternidad\u00bb. -> gloria.<\/p>\n<p>E.M.N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. La doxolog\u00ed\u00ada en la existencia creada redimida.-II. Vocabulario y din\u00e1micas: 1. El vocabulario doxol\u00f3gico; 2. Las din\u00e1micas: el amor de caridad; 3. Doxolog\u00ed\u00ada e historia; 4. Analog\u00ed\u00ada y diversidad respecto a la \u00abacci\u00f3n de gracias\u00bb.-III. Textos doxol\u00f3gicos.-IV. La alabanza transformativa.<\/p>\n<p>I. La doxol\u00f3g\u00ed\u00ada en la existencia creada redimida<br \/>\n1. Por poco que se preste la debida atenci\u00f3n, la Escritura est\u00e1 literalmente impregnada y como atravesada por la dimensi\u00f3n doxol\u00f3gica. Bastar\u00e1 redimir aqu\u00ed\u00ad textos como 1 Cor 10, 31: \u00abYa com\u00e1is, ya beb\u00e1is, ya hag\u00e1is algo, hacedlo todo para gloria (d\u00f3xa) de Dios\u00bb, para el NT; y como Sal 33 (34), 2: \u00abBendecir\u00e9 a Yahv\u00e9 en todo tiempo, siempre en mi boca su alabanza\u00bb, para el AT. As\u00ed\u00ad pues, hay que prestar atenci\u00f3n al hecho de que el culto terreno (de alabanza, de acci\u00f3n de gracias y de s\u00faplica) es como el \u00abgusto previo\u00bb (cf. SC 8) del culto eterno, en donde permanecer\u00e1n para siempre la alabanza y la acci\u00f3n de gracias.<br \/>\n2. Los lugares que hay que considerar para un conocimiento adecuado de la doxolog\u00ed\u00ada son: a) la Escritura del Antiguo y del Nuevo Testamento en donde ocupan un lugar especial los salmos y los \u00abhimnos\u00bb b\u00ed\u00adblicos, y las \u00abdoxolog\u00ed\u00adas\u00bb diseminadas por todas partes, por ejemplo, las que cierran las ep\u00ed\u00adstolas apost\u00f3licas; b) la sagrada liturgia, en especial las f\u00f3rmulas cl\u00e1sicas del Gloria Patri y otras similares y en consecuencia la oraci\u00f3n personal; tiene una importancia especial la doxolog\u00ed\u00ada con que termina la plegaria eucar\u00ed\u00adstica; c) la gran predicaci\u00f3n mistag\u00f3gica (a bautizados) de los Padres, la homil\u00e9tica, que se cierra invariablemente con la doxolog\u00ed\u00ada m\u00e1s o menos breve, pero que puede contener f\u00f3rmulas semejantes y entusi\u00e1sticas tambi\u00e9n en el cuerpo del discurso; d) las catequesis de los Padres a los catec\u00famenos, que se cierran siempre con cl\u00e1usulas doxol\u00f3gicas; e) las f\u00f3rmulas conciliares \u00abpara gloria y alabanza de la santa, consustancial e indivisa Trinidad\u00bb, y otras parecidas; O las mismas disposiciones can\u00f3nicas antiguas, en donde la legislaci\u00f3n de la Iglesia se daba siempre \u00abpara que en todo sea glorificada la Trinidad\u00bb, y otras semejantes; g) las obras de los Padres, que tratan a menudo de la alabanza doxol\u00f3gica, como por ejemplo san Agust\u00ed\u00adn en sus Enarrationes in Psalmos; h) las obras de los grandes espirituales (m\u00ed\u00adsticos), que intercalan sus consideraciones con la glorificaci\u00f3n divina.<\/p>\n<p>II. Vocabulario y din\u00e1micas<br \/>\n1. EL VOCABULARIO DOXOL\u00ed\u201cGICO. Tanto la Escritura como los Padres, la liturgia y los autores espirituales reconocen y confiesan que toda expresi\u00f3n de la alabanza al Se\u00f1or es siempre inadecuada a su inmensidad: \u00abNo tiene medida su grandeza\u00bb (Sal 144 [145] 3). De todas formas, el autor utiliza todos los recursos de su coraz\u00f3n y de su mente, animados por la voluntad de amor y por la fe en el Se\u00f1or. As\u00ed\u00ad ocurre con el uso curioso del \u00abalfabeto\u00bb para los modernos: la lengua no podr\u00e1 expresar todo el sentimiento y entonces el autor ofrece al Se\u00f1or una composici\u00f3n en la que cada vers\u00ed\u00adculo (o grupos de vers\u00ed\u00adculos ) van siguiendo por orden las letras del alfabeto hebreo (aqu\u00ed\u00ad, por ejemplo, el Sal 144 [145], un \u00abhimno de alabanza\u00bb). Pero sobre todo la Biblia muestra la multiplicaci\u00f3n singular de los verbos, de los sustantivos, de los adjetivos y t\u00ed\u00adtulos, de los adverbios, que pueden expresar lo m\u00e1s posible la alabanza. Impresionan sobre todo los verbos, en donde prevalecen los verbos del \u00abhablar\u00bb: por ejemplo, aclamar, exclamar, proclamar, conclamar; enumerar, contar, describir, ordenar, representar; aceptar, y por consiguiente recordar, hacer memoria, imaginarse; confesar, profesar; alzar himnos, salmodiar, cantar; anunciar, publicar, hacer o\u00ed\u00adr, dar a conocer, revelar, \u00abevangelizar\u00bb; evocar, convocar, invocar, provocar, dar voces, gritar; exaltar, magnificar; celebrar; glorificar, conglorificar, dar honor; bendecir; eruptar del coraz\u00f3n; temer, temblar; orar, deprecar; beatificar, alabar, colaudar; cantar, sonar h\u00e1bilmente, con sabidur\u00ed\u00ada, dulcemente; buscar, rebuscar; hablar, decir, expresar, manifestar; dar comienzo a la alabanza, al canto; gloriarse en el Se\u00f1or; venir, entrar en la Presencia, pasar sus puertas, sus atrios; ofrecer el \u00absacrificio de alabanza\u00bb; gozar, exultar, alegrarse, jubilar, gritar de gozo, dar palmadas; amar, crear, esperar, tener confianza.<\/p>\n<p>Tienen una nota espec\u00ed\u00adfica los \u00abimperativos h\u00ed\u00admnicos\u00bb con que el pueblo es llamado a la alabanza, as\u00ed\u00ad como los \u00e1ngeles del cielo; en primera persona son \u00abexhortativos h\u00ed\u00admnicos\u00bb, en tercera son \u00abimperativos h\u00ed\u00admnicos\u00bb.<\/p>\n<p>2. LAS DIN\u00ed\u0081MICAS: EL AMOR DE CARIDAD. a) La alabanza doxol\u00f3gica es movimiento por el que se ama al Se\u00f1or por \u00e9l mismo, \u00aba t\u00ed\u00ad, porque eres t\u00fa\u00bb, de manera desinteresada. M\u00e1s all\u00e1 de uno mismo, de la situaci\u00f3n, de la necesidad, de la recompensa, de la espera, del pr\u00f3jimo, de toda criatura. Es anhelo por el Se\u00f1or, \u00abpor \u00e9l solo\u00bb, hacia la comuni\u00f3n inefable. La alabanza expresa de la forma m\u00e1s completa y perfecta dicho amor.<\/p>\n<p>b) As\u00ed\u00ad, pues, la alabanza asume como \u00fanico objeto digno a la persona divina, amada y alabada por ella misma. El Nombre divino indecible, revelado a Mois\u00e9s en la zarza ardiendo (Ex 3, 14), YHWH, no pronunciado, traducido sin excepciones por los Setenta con ho Kyrios, vulgata Dominus, \u00abel Se\u00f1or\u00bb, es el centro en torno al cual gira toda la operaci\u00f3n doxol\u00f3gica. Pues bien, t\u00ed\u00adpicamente, l\u00facidamente, la alabanza se refiere al Se\u00f1or en este orden coherente:<br \/>\n-El, interpelado directamente como \u00abt\u00fa\u00bb o indirectamente como \u00ab\u00e9l\u00bb; de hecho, la alabanza podr\u00ed\u00ada reducirse en el fondo s\u00f3lo a este \u00abt\u00fa-\u00e9l\u00bb, y consumarse en \u00e9l con un cumplimiento total;<br \/>\n-los t\u00ed\u00adtulos con los que se engrandece al Se\u00f1or: grande, magn\u00ed\u00adfico, bueno, inefable, misericordioso, omnipotente, y otros muchos;<br \/>\n-sus obras poderosas, prodigiosas, maravillosas -los mirabilia Dei-, obras permanentes, ininterrumpidas, que llevan a su cumplimiento el designio divino desde la creaci\u00f3n, a trav\u00e9s de la historia y de la providencia, hasta la escatolog\u00ed\u00ada. Esto puede verse, en el AT, en los \u00abhimnos\u00bb, que son los salmos del g\u00e9nero literario de \u00abhimnos de alabanza\u00bb, \u00absalmos de la realeza divina\u00bb, \u00abc\u00e1nticos de Si\u00f3n\u00bb; pero tambi\u00e9n en las \u00abacciones de gracias\u00bb. Y en el NT, con la t\u00ed\u00adpica \u00ablectura Omega\u00bb, es decir, la que parte del cumplimiento para remontarse al Alfa de la creaci\u00f3n, que tiene como epicentro la alabanza al Padre, que resucit\u00f3 al Hijo para dar su Esp\u00ed\u00adritu; un t\u00ed\u00adpico ejemplo de esto es el \u00abhimno de bendici\u00f3n\u00bb de Ef 1, 3-14. Pero la caracter\u00ed\u00adstica de la alabanza es que, a diferencia de las \u00abacciones de gracia\u00bb, las obras no se refieren \u00aba nosotros\u00bb, aunque nos afecten, sino que se contemplan en s\u00ed\u00ad mismas, de forma \u00abdesinteresada\u00bb. De aqu\u00ed\u00ad se derivan grandes consecuencias teol\u00f3gicas y espirituales.<\/p>\n<p>c) El sujeto de la alabanza es \u00abel orante\u00bb, la comunidad o un miembro de ella, en el intercambio t\u00ed\u00adpico de las funciones orantes que se advierte ya en la Escritura: la comunidad puede ser \u00abnosotros\u00bb o \u00abyo\u00bb, indiferentemente, y as\u00ed\u00ad el fiel orante puede ser \u00abyo\u00bb o \u00abnosotros\u00bb, y no puede cantar himnos m\u00e1s que en nombre de la comunidad. As\u00ed\u00ad pues, el \u00aborante\u00bb procede a una operaci\u00f3n sumamente compleja, que se llama \u00abalabanza doxol\u00f3gica\u00bb. Si tomamos como ejemplo por un lado un salmo-\u00abhimno\u00bb de alabanza (v. gr. los Salmos 144 [145] 148), y por otra el prefacio de la IV Plegaria eucar\u00ed\u00adstica, se tiene una serie de movimientos paralelos, alternados, implicados entre s\u00ed\u00ad, a veces sin un orden \u00abl\u00f3gico\u00bb. Los principales de ellos son:<br \/>\n-la contemplaci\u00f3n y la celebraci\u00f3n del Se\u00f1or, en el NT y en la liturgia obviamente Dios Padre, en s\u00ed\u00ad mismo y en sus t\u00ed\u00adtulos apof\u00e1ticos (\u00abindecibles\u00bb) y cataf\u00e1ticos (\u00abevidentes, pronunciables\u00bb); y luego de sus obras, tal como se describieron anteriormente;<br \/>\n-la contemplaci\u00f3n de El en su globalidad llev\u00f3 a la memoria anamn\u00e9tica perenne y renovada, \u00abpresente\u00bb y que \u00abhace presente\u00bb esta realidad;<br \/>\n-viene siempre la sorpresa, con la admiraci\u00f3n renovada d\u00ed\u00ada tras d\u00ed\u00ada por los mirabilia realizados y que se realizan \u00abhoy, aqu\u00ed\u00ad, para nosotros\u00bb;<br \/>\n-esto provoca el gozo y el entusiasmo, que quiere expresarse en f\u00f3rmulas;<br \/>\n-se expresa la oraci\u00f3n desinteresada: s\u00f3lo la alabanza; el yo humano (comunidad, fieles), se hace \u00abportavoz\u00bb de toda la creaci\u00f3n inanimada y animada, pero irracional;<br \/>\n-la alabanza es gracia divina, que atrae conscientemente, que \u00abhace subir\u00bb a la comuni\u00f3n con el Objeto divino alabado, porque el yo humano casi se pierde frente al t\u00fa divino en los l\u00ed\u00admites de su propia creaturalidad, pero sabe que ha llegado a la uni\u00f3n dada por Dios; en cuanto a la gracia de la alabanza, cf. s\u00f3lo el Sal 50 (51), 17: \u00abSe\u00f1or, t\u00fa abres mis labios y entonces mi boca proclamar\u00e1 tu alabanza\u00bb; y la introducci\u00f3n al \u00abSanto, Santo, Santo\u00bb, en donde generalmente, ya desde el siglo IV, la Iglesia orante pide verse asociada a la alabanza de los querubines y serafines que \u00abcontemplan el Rostro\u00bb (cf. Mt 18, 10: \u00abcontinuamente\u00bb) y dan alabanza eterna (cf. Ap 4, 8).<\/p>\n<p>De este modo, la alabanza doxol\u00f3gica, que sin embargo supone siempre tanto la \u00abs\u00faplica\u00bb, que contempla la propia miseria y pide al Se\u00f1or el socorro necesario que s\u00f3lo \u00e9l puede dar, como la \u00abacci\u00f3n de gracias\u00bb, que exalta las obras buenas recibidas y las anuncia y pide que prosigan, est\u00e1 en la cima absoluta del culto de los fieles a su Se\u00f1or. Esto se ve en los profetas, en los libros sapienciales, l\u00f3gicamente en los salmos; pero hay adem\u00e1s algunos textos de intensa calidad doxol\u00f3gica, como el Trisagion de Is 6, 3 para los serafines y elde Ez 3, 12 para los querubines; aqu\u00ed\u00ad se encuentra la plegaria en su pureza absoluta de glorificaci\u00f3n al Se\u00f1or. Ap 4,6 recoge estos dos textos, los funde y los presenta como el tipo de la plegaria eterna con la que se asociar\u00e1n los fieles, guiados en el Esp\u00ed\u00adritu Santo por el Cordero resucitado (cf. Ap 7; 14, 1-5; 15, 1-4).<\/p>\n<p>La caridad divina derramada sobre los hombres de un modo tan abundante tiene sustancialmente en la alabanza su equivalente humano. Aqu\u00ed\u00ad est\u00e1 el \u00absigno\u00bb unitivo que es la doxolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>3. DOXOLOG\u00ed\u008dA E HISTORIA. Si se dice que la doxolog\u00ed\u00ada, como caracter\u00ed\u00adstica principal eucol\u00f3gica, es \u00abdesinteresada\u00bb, es decir, que no contempla ante todo por su propia \u00ed\u00adndole la \u00abhistoria de la salvaci\u00f3n\u00bb como beneficio inmediato \u00abpara nosotros los hombres y para nuestra salvaci\u00f3n\u00bb, esto no significa ni mucho menos que est\u00e9 fuera de la historia concreta. Todo lo contrario. Porque:<br \/>\na) la alabanza est\u00e1 antes de la historia, por as\u00ed\u00ad decirlo. Busca como Objeto Divino al Sujeto principal, al verdadero protagonista de la historia, para quien el orante \u00abexiste\u00bb. La alabanza se sit\u00faa teol\u00f3gicamente antes, en cuanto que tiende directamente a la persona amada y glorificada, Dios, su persona, sus t\u00ed\u00adtulos, sus obras; \u00e9stas, de suyo, son siempre y de todos modos obras \u00abhist\u00f3ricas\u00bb de la concreci\u00f3n m\u00e1s real;<br \/>\nb) la historia \u00abest\u00e1 despu\u00e9s\u00bb, siempre teol\u00f3gicamente, en el sentido de que la alabanza la anticipa y en cierto sentido \u00abla hace\u00bb. El alabante se dirige a Dios en la historia que fluye y que, glorificando al Se\u00f1or, est\u00e1 all\u00ed\u00ad, valor\u00e1ndola como si esta historia comenzase con la alabanza. De hecho, la dimensi\u00f3n laudativa del pueblo de Dios, al menos cuando era consciente y participada, es un impulso poderoso y una \u00ablectura\u00bb intensa de la historia.<\/p>\n<p>4. ANALOG\u00ed\u008dA Y DIVERSIDAD RESPECTO A LA \u00abACCI\u00ed\u201cN DE GRACIAS\u00bb. Entre la doxolog\u00ed\u00ada y la \u00abacci\u00f3n de gracias\u00bb hay que se\u00f1alar algunas analog\u00ed\u00adas y diferencias radicales.<\/p>\n<p>a) La \u00abacci\u00f3n de gracias\u00bb, dimensi\u00f3n \u00abeucar\u00ed\u00adstica\u00bb, usa tambi\u00e9n y con frecuencia el mismo vocabulario de la alabanza, como se vio anteriormente. En especial, el verbo hebreo berek, de donde berakah (griego, eulog\u00e9\u00f3, de donde eulog\u00ed\u00ada; lat\u00ed\u00adn, benedicere, de donde benedictio). Tiene una doble direcci\u00f3n, seg\u00fan el contenido: si es oraci\u00f3n \u00abdesinteresada\u00bb, doxol\u00f3gica, es \u00abalabanza\u00bb; si es oraci\u00f3n de alg\u00fan modo \u00abinteresada\u00bb, es \u00abacci\u00f3n de gracias\u00bb.<\/p>\n<p>b) As\u00ed\u00ad pues, la diversidad radical est\u00e1 en el hecho de que la \u00abacci\u00f3n de gracias\u00bb es oraci\u00f3n al Se\u00f1or \u00abpor\u00bb los beneficios recibidos por el orante, por el pueblo. No es \u00abdar gracias\u00bb; no existe en la Biblia un t\u00e9rmino para decir \u00abgracias\u00bb. Porque este \u00abagradecimiento\u00bb, si bien se ve, es un \u00abrito de despedida\u00bb: dado el beneficio, el agraciado \u00abda gracias\u00bb y se va. La \u00abacci\u00f3n de gracias\u00bb es m\u00e1s bien: 1) contemplaci\u00f3n del Se\u00f1or con sus t\u00ed\u00adtulos maravillosos; 2) especialmente en sus obras siempre maravillosas, que son contempladas, celebradas, ensalzadas y dadas a conocer, como \u00fanicas y que s\u00f3lo puede hacer el Se\u00f1or, frente a lo humanamente inesperado; 3) pero precisamente las obras divinas de la salvaci\u00f3n sirven tanto al Se\u00f1or como al agraciado, como medio indispensable para establecer o restablecer una \u00abrelaci\u00f3n\u00bb que no puede disolverse (por tanto, no es una \u00abdespedida\u00bb) de tal categor\u00ed\u00ada que, dentro de la divina alianza, lleve al orante cada vez mejor a la divina presencia, a querer gozar de esta Presencia, a no separarse de ella; 4) por eso la \u00abacci\u00f3n de gracias\u00bb termina ordinariamente con la s\u00faplica (que es siempre \u00abepicl\u00e9tica\u00bb, es decir, invoca la presencia divina) de permanecer siempre gozando de las obras \u00abcontinuas\u00bb, de los beneficios genersosos dados por el Se\u00f1or. As\u00ed\u00ad, de suyo, mientras que la alabanza es plegaria \u00abpura\u00bb, la acci\u00f3n de gracias contiene elementos de la alabanza y de la s\u00faplica.<\/p>\n<p>III. Textos doxol\u00f3gicos<br \/>\n1. EN EL NUEVO TESTAMENTO. a) Se muestra frecuentemente a Cristo mientras \u00abalaba\u00bb al Padre. Su existencia entre los hombres es una inmensa continua doxolog\u00ed\u00ada al Padre, como es tambi\u00e9n ofrenda total de s\u00ed\u00ad mismo al Padre en el Esp\u00ed\u00adritu (cf. Heb 9, 14), y naturalmente una continua \u00abacci\u00f3n de gracias\u00bb y s\u00faplica epicl\u00e9tica por el Esp\u00ed\u00adritu. Bastar\u00e1 citar aqu\u00ed\u00ad el texto expl\u00ed\u00adcito del \u00abj\u00fabilo mesi\u00e1nico\u00bb o \u00abcomma johanneum\u00bb en la doble redacci\u00f3n sin\u00f3ptica: Mt 11, 25-30; Lc 10, 21-24, que a\u00f1ade: \u00aben aquel momento exult\u00f3 de gozo en el Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb (v. 2la). El verbo principal es exomolog\u00e9omai (exomologo\u00famai, en el griego de la koin\u00e9), es decir, confesar, profesar, celebrar, alabar, exaltar, en las dos redacciones.<\/p>\n<p>Por otra parte, y de forma coextensiva, el fin del Padre respecto al Hijo y su encarnaci\u00f3n hist\u00f3rica es la glorificaci\u00f3n, la superexaltaci\u00f3n (hyperps\u00f3\u00f3) del mismo, como puede verse en el \u00abhimno de los Filipenses (Flp 2, 6-11; aqu\u00ed\u00ad, 9); He 2, 32-33 (\u00abexaltado a la diestra\u00bb: verbo hyps\u00f3\u00f3); Heb 1, 1-4 (el Nombre tan distinto de los \u00e1ngeles heredado por \u00e9l); Apocalipsis, passim. Es la petici\u00f3n expresa de la Gloria en la \u00aboraci\u00f3n sacerdotal\u00bb (Jn 17, 1-26, especialmente v.l; es teolog\u00ed\u00ada jo\u00e1nica com\u00fan).<\/p>\n<p>b) La Iglesia terrena est\u00e1 totalmente impregnada de la doxolog\u00ed\u00ada que, de suyo, seg\u00fan la \u00abley econ\u00f3mica\u00bb del culto del NT, se dirige siempre y s\u00f3lo \u00abal Padre mediante el Hijo, sumo sacerdote, en la presencia operante del Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb. Ejemplos t\u00ed\u00adpicos son, en este caso, el Magnificatde la virgen Mar\u00ed\u00ada (Lc 1, 46ss) y el Benedictus de Zacar\u00ed\u00adas (Lc 1, 68-79), pronunciados \u00aben el Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb. Sin embargo, el NT alaba y magnifica tambi\u00e9n al Se\u00f1or Jes\u00fas, ya en su vida hist\u00f3rica (por ejemplo, en la entrada mesi\u00e1nica en Jerusal\u00e9n con el \u00ab\u00c2\u00a1Hosanna!\u00bb) y luego en numerosas f\u00f3rmulas doxol\u00f3gicas dispersas por los textos.<\/p>\n<p>c) Tambi\u00e9n la Iglesia celestial. Esto puede verse en el \u00abhimno ang\u00e9lico\u00bb de Lc 2, 4 y sobre todo en las liturgias ang\u00e9licas, c\u00f3smicas, eternas del Apocalipsis, sobre todo cc. 4-5.<\/p>\n<p>2. EN EL ANTIGUO TESTAMENTO, adem\u00e1s de algunos textos antes citados, se pueden indicar grandes doxolog\u00ed\u00adas, como el \u00abcanto de los tres j\u00f3venes\u00bb (Dan 3, 51-56) y el \u00abBenedicite\u00bb (Dan 3, 57-90: ambos textos s\u00f3lo en los Setenta y la forma de \u00abbendici\u00f3n\u00bb (eulog\u00ed\u00ada, berakah). Tambi\u00e9n el \u00absalmo\u00bb que constituye Is 12, 1-6 (que cierra el \u00ablibro del Emmanuel\u00bb: Is 6, 1-12, 6).<\/p>\n<p>3. ALGUNOS TEXTOS DOXOL\u00ed\u201cGICOS. Recordamos adem\u00e1s algunas formas doxol\u00f3gicas, como las que cierran los \u00ab5 libros\u00bb del salterio: Sal 40 (41), 14; 71 (72), 18-19; 88 (89), 53; 105 (106), 1. Los salmos 144 (145) &#8211; 149 se consideran como la \u00abgran doxolog\u00ed\u00ada\u00bb del salterio; el salmo 150 finalmente es la \u00abdoxolog\u00ed\u00ada de las doxolog\u00ed\u00adas\u00bb con que se cierra magn\u00ed\u00adficamente el salterio.<\/p>\n<p>En el NT hay abundantes ejemplos: Rom 11, 33-36, 16, 25-27; 2 Cor 13, 13; Ef 3, 14-19.20-21; 6, 23-24; 1 Tim 6, 15-16, Heb 13, 20-21; 1 Pe 1, 3-4; 2 Pe 1, 2; 3, 18; Jds 24-25; y en general las cl\u00e1usulas con que terminan las ep\u00ed\u00adstolas (como se ha recordado). El Apocalipsis abunda en doxolog\u00ed\u00adas, que aparecen en los momentos decisivos.<\/p>\n<p>4. EN LA LITURGIA. Procedentes de los Padres que releen la Escritura, las liturgias de Occidente y de Oriente son ricas en f\u00f3rmulas doxol\u00f3gicas:<br \/>\na) Liturgia romana. Bastar\u00e1 citar aqu\u00ed\u00ad dos aspectos de la doxolog\u00ed\u00ada lit\u00fargica, la que concluye las \u00aboraciones presidenciales y la que termina la gran Plegaria eucar\u00ed\u00adstica. La primera sigue el tipo: \u00abPor nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que vive y reina contigo en la unidad del Esp\u00ed\u00adritu Santo por los siglos de los siglos\u00bb. La segunda, m\u00e1s elaborada, suena as\u00ed\u00ad: \u00abPor \u00e9l (Cristo), con \u00e9l y en \u00e9l, a ti, Dios Padre omnipotente, en la unidad del Esp\u00ed\u00adritu Santo, (pertenece) todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos\u00bb. Es la antigua \u00abf\u00f3rmula econ\u00f3mica\u00bb en la que la glorificaci\u00f3n \u00abmediante Cristo en el Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb se dirige al Padre, en el cual y con el cual se le tributa tambi\u00e9n al Hijo y al Esp\u00ed\u00adritu; la \u00abmonarqu\u00ed\u00ada\u00bb del Padre es comprensiva, en la unidad del Dios \u00danico, del Padre y del Hijo.<\/p>\n<p>A partir de san Basilio (De Spiritu Sancto), m\u00e1s acentuada a\u00fan por la discusi\u00f3n arriana, la f\u00f3rmula \u00abal Padre mediante el Hijo en el Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb se convierte en \u00abal Padre y (kat) al Hijo y (kai) al Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb, poniendo as\u00ed\u00ad a las personas divinas en el mismo plano y acentuando la unidad de la divinidad, lo cual no dej\u00f3 de suscitar el contraste con los tradicionalistas de la \u00e9poca. Acentuando tambi\u00e9n la unidad divina contra los arrianos, las liturgias occidentales y orientales tributaron tambi\u00e9n la glorificaci\u00f3n s\u00f3lo a Cristo.<\/p>\n<p>De todas formas, la f\u00f3rmula lit\u00fargica tipo sigue siendo el \u00abGloria al Padre y al Hijo y al Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb. de uso m\u00e1s com\u00fan, sobre todo en la liturgia de las Horas.<\/p>\n<p>b) Liturgias orientales. Son en general m\u00e1s numerosas y articuladas. Como es sabido, las familias orientales, que son de dos derivaciones seg\u00fan su origen hist\u00f3rico, alejandrina y antioquena, se dividen en tres tipos en cuanto a la an\u00e1fora eucar\u00ed\u00adstica: alejandrino, antioqueno y siro-oriental. Recogeremos aqu\u00ed\u00ad por orden un ejemplo de doxolog\u00ed\u00ada que concluye la an\u00e1fora eucar\u00ed\u00adstica de los tres tipos, seg\u00fan los ritos:<br \/>\n&#8211; tipo alejandrino: 1) Rito copto: An\u00e1fora de san Marcos griega: \u00abPara que sea santificado el sant\u00ed\u00adsimo y precioso y glorificado Nombre tuyo (Padre), con Jesucristo y con el Esp\u00ed\u00adritu Santo, aqu\u00ed\u00ad y en el universo entero, como era y es y ser\u00e1 siempre de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n y por los infinitos siglos de los siglos. Am\u00e9n\u00bb. 2) Rito eti\u00f3pico: An\u00e1fora de nuestros Padres los santos Ap\u00f3stoles..\u00bbPor la gracia y la misericordia del Unig\u00e9nito Hijo tuyo, nuestro Dios y Se\u00f1or y nuestro Salvador Jesucristo, en el cual a ti (Padre) con \u00e9l y con el Esp\u00ed\u00adritu Santo sea gloria y poder ahora y en los siglos de los siglos. Am\u00e9n\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211; tipo antioqueno: 1) rito bizantino: An\u00e1fora de san Juan Cris\u00f3stomo y an\u00e1fora de san Basilio: \u00abY conc\u00e9denos que con una sola boca y un solo coraz\u00f3n glorifiquemos y alabemos el venerable y magn\u00ed\u00adfico nombre tuyo, Padre Hijo y Esp\u00ed\u00adritu Santo, ahora y siempre y en los siglos de los siglos\u00bb. An\u00e1fora de Santiago griega: \u00abPor la gracia y las misericordias y el amor a los hombres de tu Cristo, con el cual t\u00fa (Padre) eres bendecido y glorificado con su Sant\u00ed\u00adsimo y Bueno y Vivificante Esp\u00ed\u00adritu, ahora y siempre y en los siglos de los siglos. Am\u00e9n\u00bb. 2) Rito siro-antioqueno (jacobita): An\u00e1fora de los doce ap\u00f3stoles: \u00abPara que en esto como en todo sea glorificado tu Nombre (Padre), con el Nombre de Jesucristo y de tu Santo Esp\u00ed\u00adritu, como era en el principio y ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Am\u00e9n\u00bb. 3) Rito siromaronita: An\u00e1fora de la santa iglesia romana: \u00abMediante tu Hijo unig\u00e9nito, nuestro Se\u00f1or Jesucristo, con el cual t\u00fa (Padre) eres bendito y glorioso en la unidad del Esp\u00ed\u00adritu Santo, ahora y siempre y por los siglos. Am\u00e9n. Como es, como era y ser\u00e1 en los siglos de los siglos. Am\u00e9n\u00bb. 4) Rito armeno: An\u00e1fora de san Atanasio alejandrino: \u00abCon el cual (Cristo Se\u00f1or), a t\u00ed\u00ad, Padre omnipotente, junto con tu Esp\u00ed\u00adritu Vivificante y Liberador, te pertenece la gloria y el poder y el honor, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Am\u00e9n\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211; tipo sirio-oriental (nestoriano-caldeo): Rito siro-oriental: An\u00e1fora de los ap\u00f3stoles Mar Addai y Mar Mari: \u00abY por toda tu Econom\u00ed\u00ada grande y terrible con nosotros, te (Padre) damos gracias y alabamos sin fin en tu Iglesia redimida por la sangre preciosa de tu Cristo, con la boca abierta y con el rostro libre, tributando el himno, el honor, la confesi\u00f3n y la adoraci\u00f3n a tu (Padre) Nombre vivo, santo y vivificante, ahora y siempre y en los siglos de los siglos. Am\u00e9n\u00bb.<\/p>\n<p>Como se ve, est\u00e1 siempre presente el cuidado escrupuloso por concentrar la alabanza en el Padre, y con \u00e9l, en el Hijo y en el Esp\u00ed\u00adritu, sin dirigir como tres alabanzas a tres personas separadas. El monote\u00ed\u00adsmo estricto es una regla en toda la Iglesia.<\/p>\n<p>IV. La alabanza transformativa<br \/>\nExiste un cap\u00ed\u00adtulo poco conocido, que recorre toda la Escritura y que est\u00e1 bajo la ley evang\u00e9lica y salv\u00ed\u00adfica: \u00bb Donde est\u00e1 tu tesoro, all\u00ed\u00ad est\u00e1 tu coraz\u00f3n\u00bb (Mt 6, 21, en el contexto del \u00abserm\u00f3n de la monta\u00f1a\u00bb). San Agust\u00ed\u00adn argumenta: \u00abConservad m\u00e1s bien el amor a Dios, para que, como Dios es eterno, tambi\u00e9n vosotros viv\u00e1is eternamente, ya que cada uno es como su amor. \u00bfAmas la tierra? \u00c2\u00a1Ser\u00e1s tierra! \u00bfAmas a Dios? \u00c2\u00a1Qu\u00e9 digo! \u00c2\u00a1Ser\u00e1s Dios!&#8230; Escuchemos la Escritura (y cita a Jn 10, 34; Sal 81, 6: \u00abdioses sois\u00bb) (Expos. in ep. b. Joannis, Tract. 2, sobre 1 Jn 2, 17). Lo mismo ocurre con la alabanza. En la gran bendici\u00f3n de Ef 1, 3-14, los vv. finales 12-14 proclaman: \u00ab(Dios) que lo hace todo seg\u00fan el consejo de su voluntad, para que nosotros &#8230;seamos alabanza de su gloria&#8230; Hab\u00e9is sido selladoscon el Esp\u00ed\u00adritu Santo de la promesa, el cual es prenda de nuestra herencia, para el rescate de la posesi\u00f3n que \u00e9l se adquiri\u00f3 para alabanza de su gloria\u00bb. El t\u00e9rmino \u00abalabanza\u00bb es epainos (de ain\u00e98, alabar, de donde \u00e1inesis, alabanza). El texto traza una \u00abteolog\u00ed\u00ada de la historia\u00bb: la redenci\u00f3n, decretada ab aeterno, lleva al bautismo y por tanto al Sello, al Esp\u00ed\u00adritu, que transforma a los \u00absellados\u00bb por \u00e9l \u00aben alabanza\u00bb al Padre mediante el redentor Jesucristo. Ya en Flp 1, 11 el Ap\u00f3stol hab\u00ed\u00ada recordado que el conportamiento santo en el Esp\u00ed\u00adritu lleva a los \u00abfrutos de la justicia\u00bb mediante Cristo, \u00abpara la gloria y alabanza (\u00e9painos)\u00bb de Dios. Se pueden encontrar huellas de esta teolog\u00ed\u00ada recorriendo textos como Ex 15,1-18: \u00abFuerza m\u00ed\u00ada y Canto m\u00ed\u00ado es el Se\u00f1or\u00bb (c. 2); Dt 10, 20-21: \u00abEl es tu Alabanza y tu Dios\u00bb (v. 21); motivo repetido en el salterio: Sal 117 (118) 14; 21 (22) 4; presente ampliamente en los profetas: Is 12, 2 (Setenta); Jer 13, 11; 17, 14; 33, 9; Sof 3, 19-20 (dos veces los israelitas puestos por Dios como \u00abNombre y Alabanza\u00bb).<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad pues, el destino del pueblo de Dios es ser \u00abpueblo de la alabanza\u00bb, ser transformado en \u00abalabanza al Se\u00f1or\u00bb. Su tarea, designada eternamente y para toda la eternidad, es dejarse atraer y llevar a la comuni\u00f3n con el Se\u00f1or alabado y glorificado, ser transformados en su misma Vida divina, es decir, tambi\u00e9n en este sentido, \u00abser divinizados\u00bb. La nota que resalta aqu\u00ed\u00ad es la alabanza transformativa. Lo mismo que en el Cantar el Esposo exalta a la Esposa que todav\u00ed\u00ada no est\u00e1 preparada para la uni\u00f3n nupcial, tambi\u00e9n la Esposa, que se deja encontrar y transformar, pasa a alabaral Esposo. Es que en la alabanza m\u00e1s propiamente el \u00abt\u00fa\u00bb humano se deja encontrar por el \u00abT\u00fa\u00bb divino, que acude siempre para establecer la uni\u00f3n nupcial consumada. Parafraseando al Ap\u00f3stol, que afirma que el amor divino nos hace ante todo verdaderos hijos de Dios, para manifestarse luego al final y transformarnos hasta el punto de poder contemplarlo \u00abtal como es\u00bb, \u00abya que seremos semejantes a \u00e9l\u00bb (1 Jn 3, 1-2), puede decirse que \u00abs\u00f3lo el semejante contempla al Semejante\u00bb y que \u00abs\u00f3lo el semejante alaba al Semejante\u00bb.<\/p>\n<p>El pueblo de Dios necesita una nueva y profunda mistagogia de esta dimensi\u00f3n doxol\u00f3gica que afecta a toda la vida de fe y de oraci\u00f3n, cuya base debe ser la oraci\u00f3n de cada d\u00ed\u00ada, la liturgia de las Horas, \u00abHoras laudativas\u00bb por excelencia. El pueblo tiene que prepararse a la alabanza eterna ya desde ahora. Con la conciencia de que la alabanza se hace siempre en el Esp\u00ed\u00adritu Santo y se celebra eternamente por Cristo Sumo Sacerdote, a cuyo culto al Padre se asocian los santos, los \u00e1ngeles, los fieles, la Ecclesia laudan.<\/p>\n<p>[-> Amor;; Angelolog\u00ed\u00ada; Arrianismo; Bautismo; Biblia; Caridad; Catequesis; Comunidad; Comuni\u00f3n; Creaci\u00f3n; Cruz; Ep\u00ed\u00adclesis; Escatolog\u00ed\u00ada; Esp\u00ed\u00adritu Santo; Eucarist\u00ed\u00ada; Fe; Gracia; Hijo; Historia; Jesucristo; Lenguaje; Liturgia; Nombres de Dios; Oraci\u00f3n; Padre; Padres (griegos y latinos); Sacerdocio; Salvaci\u00f3n; Teolog\u00ed\u00ada y econom\u00ed\u00ada; Trinidad; Vida cristiana.]<br \/>\nTommaso Federici<\/p>\n<p>PIKAZA, Xabier &#8211; SILANES, Nereo,  Diccionario Teol\u00f3gico. El Dios Cristiano,  Ed. Secretariado Trinitario, Salamanca 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico El Dios Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Del griego doxa y logos. En el mundo griego, doxa significaba opini\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero en la versi\u00f3n de los Setenta se usa para traducir el hebreo kabod, sufriendo una fuerte variaci\u00f3n sem\u00e1ntica. El t\u00e9rmino que connotaba la idea de pensar y suponer (es decir, unos actos subjetivos) pasa a expresar la objetividad absoluta, la realidad de Dios, su gloria.<\/p>\n<p>La palabra \u00abgloria\u00bb expresa realmente todas las manifestaciones de Dios en la historia de la salvaci\u00f3n, desde la creaci\u00f3n hasta la parus\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>En la teolog\u00ed\u00ada contempor\u00e1nea \u00abdoxolog\u00ed\u00ada\u00bb se usa para indicar la propiedad de dar gloria a Dios que debe tener el lenguaje teol\u00f3gico para ser aut\u00e9ntico. En el lenguaje de la liturgia indica la oraci\u00f3n de alabanza dirigida a Dios. En el culto de Israel ocupaban un lugar importante el canto de bendici\u00f3n (berakah), como aclamaci\u00f3n a Dios por las maravillas realizadas en la historia, y los himnos de alabanza (salmos).<\/p>\n<p>En la misa la gran doxolog\u00ed\u00ada es el himno del Gloria, un himno antiqu\u00ed\u00adsimo y venerable con el que la Iglesia, reunida en el Esp\u00ed\u00adritu Santo, glorifica y suplica a Dios Padre y al Cordero. El himno se recita o se canta en los domingos fuera del tiempo de Adviento y de Cuaresma, en las solemnidades y fiestas, y en otras .celebraciones m\u00e1s solemn\u00e9s. La oraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica se cierra tambi\u00e9n con la doxolog\u00ed\u00ada: \u00abPor Cristo, con \u00e9l y en \u00e9l&#8230;\u00bb, con la que se expresa solemnemente la glorificaci\u00f3n de Dios. La f\u00f3rmula se ratifica y se termina con la aclamaci\u00f3n \u00abAm\u00e9n\u00bb por parte del pueblo. En la misa est\u00e1 tambi\u00e9n la doxolog\u00ed\u00ada: \u00abL\u00ed\u00adbranos, Se6or\u00bb que sigue al Padre nuestro. En la liturgia de las horas el himno, seg\u00fan la tradici\u00f3n, concluye con la doxolog\u00ed\u00ada que suele dirigirse a la Persona divina en cuyo honor se canta el himno. Al final de cada salmo se reza el Gloria al Padre: es una doxolog\u00ed\u00ada que confiere a la oraci\u00f3n del Antiguo Testamento un sentido laudativo de car\u00e1cter cristol\u00f3gico y trinitario.<br \/>\nR. Gerardi<\/p>\n<p>Bibl.: A. Hamman, Doxologia, en DPAC, 1, 646-647; \u00ed\u008dd.. La oraci\u00f3n, Herder Barcelona 1967 289-292, 680-682 y p\u00e1ssim; T. Federici, Doxologia. en DTDC, 355-363; S. Aalen, Gloria, en DTNT 11, 227-234.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino se deriva del griego <em>doxa<\/em> (gloria), y denota una dedicaci\u00f3n de alabanza a las tres personas de la bendita Trinidad. En su forma com\u00fan, la que se conoce como el <em>Gloria Patri<\/em> o \u00abDoxolog\u00eda Menor\u00bb dice: \u00abGloria demos al Padre, y al Hijo, y al Esp\u00edritu Santo: como era en el principio, as\u00ed es ahora, y siempre ser\u00e1, por los siglos de los siglos. Am\u00e9n\u00bb. Su uso al final de los Salmos, como aparece por ejemplo en el libro de Oraci\u00f3n Com\u00fan, data del siglo IV. Es por lo tanto un s\u00edmbolo del deber de cristianizar los Salmos y servir, al mismo tiempo, para \u00abconectar la unidad de la divinidad como era conocida por los jud\u00edos con la Trinidad conocida por los cristianos\u00bb (<em>Tutorial Prayer Book<\/em>, Harrison Trust, Londres, p. 101).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La conocida \u00abDoxolog\u00eda Mayor\u00bb es el <em>Gloria in Excelsis<\/em>, \u00abGloria sea a Dios en lo alto\u00bb. Las palabras introductorias, tomadas directamente de Lc. 2:14, se conocen a veces como el Himno Ang\u00e9lico. Esta doxolog\u00eda es de origen griego (siglo IV) y se us\u00f3 al principio como un c\u00e1ntico matutino. M\u00e1s tarde fue incorporado a la misa latina, donde ocupaba un lugar al comienzo del servicio. En el servicio de comuni\u00f3n ingl\u00e9s de 1552, los reformadores trasladaron el himno al final del oficio, sin duda en concordancia con el uso de la primera eucarist\u00eda: \u00aby cuando hubieron cantado el himno, salieron\u00bb (Mt. 26:30). En esta posici\u00f3n forma una conclusi\u00f3n ajustada al sacrificio cristiano de alabanza y de acci\u00f3n de gracias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo general ahora se est\u00e1 de acuerdo en que la doxolog\u00eda al final de la oraci\u00f3n del Se\u00f1or (El padre Nuestro) no forma parte del texto original de Mt. 6:9\u201313. Se entiende que es una adici\u00f3n lit\u00fargica antigua a la oraci\u00f3n, que fue adoptada por la iglesia griega, pero no por la latina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frank Colquhoun<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (197). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">En general, esta palabra significa un verso corto que alaba a Dios y que por regla general comienza con la palabra griega Doxa.  La costumbre de terminar un  rito o un himno con esa f\u00f3rmula proviene de la sinagoga (cf. la Oraci\u00f3n de Manas\u00e9s: tibi est gloria in soecula soeculorum. Am\u00e9n).  San Pablo utiliza doxolog\u00edas constantemente (Rom. 11,36; G\u00e1l. 1,5; Ef. 3,21; etc.)  Los primeros ejemplos se dirigen s\u00f3lo a Dios Padre, o a \u00c9l a trav\u00e9s (dia) del  Hijo (Rom. 16,27; Judas 25; I Clem. XLI. Mart Polyc. XX, etc.) y en (en) o con (syn, meta) el Esp\u00edritu Santo (Mart. Polyc., XIV, XXII, etc.)  La forma del bautismo (Mt. 28,19) ha dado un ejemplo de nombrar las tres Personas en orden paralelo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Especialmente en el siglo IV, como una protesta contra la subordinaci\u00f3n  arriana (ya que los herejes recurrieron a estas preposiciones, cf San Basilio, \u00abDe Spir Sancto.\u00bb LI-V), la costumbre de usar la forma: \u00abGloria al Padre, y al Hijo, y al \u00abEsp\u00edritu Santo\u201d, se hizo universal entre los cat\u00f3licos.  A partir de ese momento tenemos que distinguir dos doxolog\u00edas, una m\u00e1s larga (doxologia maior) y una m\u00e1s corta (minor).  La doxolog\u00eda mayor es el Gloria in Excelsis Deo de la Misa. La forma m\u00e1s breve, que es la que generalmente se conoce bajo el nombre \u00abdoxolog\u00eda\u00bb, es el Gloria Patri, el cual se termina con una respuesta al efecto de que esta gloria durar\u00e1 para siempre.  La forma, eis tous aionas ton aionon (por los siglos de los siglos), fue muy com\u00fan en los primeros siglos (Rom. 16,27; G\u00e1l. 1,5; 1 Tim. 1,17; Heb. 13,21; 1 Ped. 4,11; I Clem, XX, XXXII, XXXVIII, XLIII, XLV, etc.; Mart Polyc, XXII, etc.).  Es un hebra\u00edsmo com\u00fan (Tob. 13,23; Sal. 84(83),5; varias veces en el Apocalipsis 1,6.18; 14,11; 19,3; etc.), que significa simplemente \u00abpara siempre\u00bb.  La forma simple, eis tous aionas (por los siglos), tambi\u00e9n es com\u00fan (Rom. 11,36; Doctr. XII Apost., 9,10; en la liturgia de las Constituciones Apost\u00f3licas, passim)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">F\u00f3rmulas paralelas son: eis tous mellontas aionas (Mart. Polyc., XIV); apo geneas eis genean (ibid.); etc. Esta expresi\u00f3n pronto fue ampliada a \u00abahora y siempre y por los siglos de los siglos\u00bb (cf. Hb. 13,8; Mart. Polyc., 14, etc.).    En esta forma aparece constantemente al final de las  oraciones de la liturgia griega de Santiago (Brightman, Eastern Liturgies, p\u00e1gs. 31-34, 41, etc.) y en todos los ritos orientales.  La forma griega se convirti\u00f3 entonces en: Doxa Patri kai yio kai hagio penumati, kai nun kai aei kai eis tous aionas ton aionon.  Am\u00e9n. En esta forma se usa en las Iglesias Orientales en varios puntos de la liturgia (por ejemplo, en el rito de San Juan Cris\u00f3stomo, ver Brightman, p\u00e1gs. 354, 364, etc.) y como los \u00faltimos dos vers\u00edculos de los salmos, aunque no tan invariablemente como con nosotros.  La segunda parte es a veces ligeramente modificada y a veces se introducen otros versos entre las dos mitades.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el rito latino parece que inicialmente tuvo exactamente la misma forma que en Oriente.  En 529 el Segundo S\u00ednodo de Vasio (Vaison en la provincia de Avi\u00f1\u00f3n) dice que las palabras adicionales, Sicut erat in principio, se utilizan en Roma, en Oriente, y en \u00c1frica como una protesta contra el arrianismo, y ordena que se digan asimismo en Galia (can. V).  En lo que concierne a Oriente, el s\u00ednodo se equivoca.  Estas palabras nunca se han utilizado en ning\u00fan rito oriental y los griegos se quejaban de su uso en Occidente (Estrab\u00f3n, siglo IX, De rebus Eccl., XXV).   La explicaci\u00f3n que sicut erat in principio intentaba ser una negaci\u00f3n del arrianismo lleva a una pregunta cuya respuesta es menos obvia de lo que parece.  \u00bfA qu\u00e9 se refieren las palabras?  Todo el mundo entiende ahora gloria como el sujeto de erat: \u00abComo era [la gloria] en el principio\u00bb, etc.  Sin embargo, parece que originalmente estaban destinados a referirse a Filius, y que el significado de la segunda parte, en Occidente, en todo caso, era: \u00abComo \u00c9l [el Hijo] era en el principio, as\u00ed \u00c9l es ahora y as\u00ed \u00c9l ser\u00e1 para siempre.\u00bb  El in principio, entonces, es una clara alusi\u00f3n a las primeras palabras del  Cuarto Evangelio, por lo que la frase es, obviamente, dirigida contra el arrianismo.  Hay versiones alemas medievales en la forma: \u00abAls er war im Anfang\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La doxolog\u00eda en la forma en que la conocemos se ha utilizado desde aproximadamente el siglo VII en toda la cristiandad occidental, excepto en una esquina.  En el rito moz\u00e1rabe la f\u00f3rmula es: \u00abGloria et honor Patri et Filio et Spiritui sancto in saecula saeculorum\u00bb (as\u00ed en el Misal de este rito, ver P.L., LXXXV, 109, 119, etc.)  El Cuarto S\u00ednodo de Toledo en 633 orden\u00f3 esta forma (can. XV).  Una tradici\u00f3n medieval com\u00fan, fundada en una falsa carta de San Jer\u00f3nimo (en la edici\u00f3n benedictina, Par\u00eds, 1706, V, 415) dice que el  Papa D\u00e1maso (366-384) introdujo el Gloria Patri al final de los salmos.    Casiano (m. c. 435) habla de esta como una costumbre especial de la Iglesia Occidental (De instit. Coen., II, VIII).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El uso de la doxolog\u00eda menor en la Iglesia Latina es la siguiente:  las dos partes siempre se dicen o se cantan como un verso con respuesta.   Ocurren siempre al final de los salmos (cuando varios salmos se unen como uno solo, como el 62 y el 66 y de nuevo el 148, 149 y 150 en laudes, el Gloria Patri ocurre una sola vez al final del grupo; por otra parte cada grupo de diecis\u00e9is versos del salmo 119(118]] en las horas del d\u00eda tienen el Gloria), excepto en ocasiones de duelo.   Por este motivo (ya que la doxolog\u00eda menor, como la mayor, Gloria in Excelsis Deo, es, naturalmente, un canto alegre) se deja fuera en los \u00faltimos tres d\u00edas de la Semana Santa; en el Oficio de Difuntos es reemplazado por los versos:  Requiem \u00e6ternam, etc. y Et lux perpetua, etc.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n ocurre despu\u00e9s de c\u00e1nticos, salvo que el bened\u00edcite [1] tiene su propia doxolog\u00eda (Benedicamus Patrem\u2026 Benedictus es Domine, etc. &#8212;la \u00fanica alternativa que queda en el rito romano).    En la Misa ocurre despu\u00e9s de tres salmos, el \u00abJudica me\u00bb al principio, el fragmento del salmo-introito, y el \u00abLavabo\u00bb (que se omite en tiempo de Pascua, excepto en las fiestas, y en las Misas de R\u00e9quiem).  La primera parte s\u00f3lo se produce en el responsorio a trav\u00e9s del Oficio, con una respuesta variable (la segunda parte del primer verso) en lugar de \u00abSicut erat\u00bb, la doxolog\u00eda completa despu\u00e9s del \u00abDeus in adjutorium\u00bb, y en las preces en prima; y de nuevo, esta vez como un verso, al final del invitatorio en maitines.  En todos estos lugares se deja fuera en el Oficio de Difuntos y al final de la Semana Santa.  El Gloria Patri tambi\u00e9n se usa constantemente en los servicios extra-lit\u00fargicos, como el Rosario.  Era una costumbre com\u00fan en la Edad Media que los predicadores terminasen sus sermones con \u00e9l.   En algunos pa\u00edses, especialmente Alemania, la gente hace la Se\u00f1al de la Cruz en la primera parte de la doxolog\u00eda, consider\u00e1ndola principalmente como una profesi\u00f3n de fe.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  ERMELIUS, Dissertatio historica de veteri christian\u00e2 doxologia (1684); SCHMIDT, De insignibus veteribus christianis formulis (1696); A SEELEN, Commentarius ad doxologi\u00e6 solemnis Gloria Patri verba: Sicut erat in principio in his Miscellanea (1732); BONA, Rerum liturgicarum libri duo (Colonia, 1674), II, 471; THALHOFER, Handbuch der kath. Liturgik, I, 490 sq.; IDEM in Augsburger Pastoralblatt (1863), 289 ss.; RIETSCHEL, Lehrbuch der Liturgik, I, 355sq.; KRAUS, Real-Encyk., I, 377 ss.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Fortescue, Adrian. \u00abDoxology.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 5. New York: Robert Appleton Company, 1909. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/05150a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.  rc\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>NOTA<\/b>:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1]  bened\u00edcite:  Oraci\u00f3n, que empieza con esta palabra, para bendecir la comida al sentarse a la mesa.   C\u00e1ntico que se origin\u00f3 como parte del c\u00e1ntico de los tres j\u00f3venes en la adici\u00f3n secundaria del Libro de Daniel, el cual comienza \u201cBenedicite omnia opera Domini Domino\u201d en lat\u00edn, y \u201cOh todas las obras del Se\u00f1or\u201d en espa\u00f1ol.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>griego glorificaci\u00f3n. F\u00f3rmula de exclamaci\u00f3n o alabanza de la gloria del Se\u00f1or. En A. T., sobre todo en los Salmos, algunos de los cuales terminan con una d. El Salterio, est\u00e1 dividido en cinco libros, separados por doxolog\u00ed\u00adas, Sal 41 (40), 14; 72 (72), 18-20; 89 (88), 52; 106 (105), 48; y el Salmo 150, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/doxologia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abDOXOLOGIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-4877","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4877","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4877"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4877\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4877"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4877"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4877"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}