{"id":4925,"date":"2016-02-05T00:46:04","date_gmt":"2016-02-05T05:46:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/esterilidad\/"},"modified":"2016-02-05T00:46:04","modified_gmt":"2016-02-05T05:46:04","slug":"esterilidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/esterilidad\/","title":{"rendered":"ESTERILIDAD"},"content":{"rendered":"<p>lat\u00ed\u00adn sterilitas. Que no da frutos, incapacidad del macho o de la hembra para la reproducci\u00f3n. La e. en los tiempos b\u00ed\u00adblicos era tenida por deshonra o por castigo, mientras que la fecundidad, como una bendici\u00f3n, Gn 30, 2; Ex 23, 26; 1 S 1, 5; Dt 7, 14. En la \u00e9poca de los patriarcas, se segu\u00ed\u00ada la costumbre mesopot\u00e1mica, seg\u00fan la cual, cuando la esposa era est\u00e9ril, \u00e9sta le daba su esclava al marido para que concibiera hijos, que la esposa reconoc\u00ed\u00ada como propios, tal como hizo Saray con su sierva Agar, la cual concibi\u00f3 de Abraham y dio a luz a Ismael, Gn 16, 1-4 y 15; casos parecidos los de Raquel y L\u00ed\u00ada, mujeres de Jacob; la primera le entreg\u00f3 a la esclava Bih\u00e1 y la segunda, a Zilp\u00e1, Gn 30, 1-6 y 9-13. En las Escrituras se encuentran episodios milagrosos, pues para Dios nada es imposible, como se dice en Gn 18, 14; Jr 32, 27 ; Lc 1, 37, en los cuales el Se\u00f1or quiso que las est\u00e9riles concibieran y dieran hijos a luz: Sara concibi\u00f3 a los noventa a\u00f1os de edad y pari\u00f3 a Isaac, Gn 17, 15\/16\/19; Abraham ten\u00ed\u00ada cien a\u00f1os, cuando naci\u00f3 su hijo Isaac, Gn 21, 1-5. La mujer de Man\u00f3aj era est\u00e9ril y concibi\u00f3 y pari\u00f3 a Sans\u00f3n, Jc 13, 1-5 y 24.   Ana, mujer est\u00e9ril, rog\u00f3 a Yahv\u00e9h, y tuvo un hijo con su esposo Elcan\u00e1,  quien fue el profeta Samuel, 1 S 1, 2 y 19-20. Sin embargo, seg\u00fan el libro de la Sabidur\u00ed\u00ada, era preferible la e. a la infidelidad de la mujer, Sb 3, 12.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>En toda la Biblia se considera el tener hijos como una bendici\u00f3n de Dios. Y el no tenerlos como algo indeseable, una tragedia. Incluso, a veces, como signo de juicio. Una promesa de Dios para el pueblo de Israel era que \u2020\u0153no habr\u00e1 mujer que aborte, ni est\u00e9ril en tu tierra\u2020\u009d (Exo 23:26). As\u00ed\u00ad, en las bendiciones y maldiciones de \u2020\u00a2Deuteronomio, una de las consecuencias positivas de la obediencia ser\u00ed\u00ada que \u2020\u0153no habr\u00e1 en ti var\u00f3n ni hembra est\u00e9ril\u2020\u009d (Deu 7:14) y Dios har\u00ed\u00ada \u2020\u0153sobreabundar &#8230; en el fruto de tu vientre\u2020\u009d (Deu 28:11). De ah\u00ed\u00ad que se presenten los casos de \u2020\u00a2Sara (Gen 11:30), \u2020\u00a2Rebeca (Gen 25:21), \u2020\u00a2Raquel (Gen 29:31), \u2020\u00a2Ana (1Sa 1:2), \u2020\u00a2Elisabet (Luc 1:7), en un estado de sufrimiento por no poder tener hijos. En respuesta a la oraci\u00f3n, Dios dio hijos a mujeres que no los ten\u00ed\u00adan. \u00e9l \u2020\u0153hace habitar en familia a la est\u00e9ril, que se goza en ser madre de hijos\u2020\u009d (Sal 113:9).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, MDIC COST<\/p>\n<p>vet, Considerada en la Biblia como un oprobio (1 S. 1:1-10), en tanto que la fecundidad era una bendici\u00f3n de parte de Dios (Sal. 127:3-5; 128:1-4).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>La esterilidad, el no poder tener hijos, era motivo de verg\u00fcenza y de humillaci\u00f3n (Lc 1, 7.36; 23, 29). Es tambi\u00e9n verg\u00fcenza condenable la esterilidad de una fe sin obras (Sant 2, 20; Mt 12, 36), como lo es la esterilidad del \u00e1rbol que no da frutos (Mt 3, 10; 7, 16-20; Lc 3, 9; 6, 43-44), como la higuera infructuosa, maldecida por Jes\u00fas (Mt 21, 19; Mc 11, 14; Lc 13, 6-9), o las semillas de la palabra de Dios, que no dan fruto alguno en un coraz\u00f3n entregado a los bienes materiales de este mundo (Mt 13, 22; Mc 4, 7. 19), o el sarmiento in\u00fatil, que debe ser cortado y quemado (Jn 15, 2).<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>En hebreo se utilizan dos palabras que se traducen \u2020\u0153est\u00e9ril\u2020\u009d: `a\u00c2\u00b7q\u00e1r (G\u00e9 11:30) y gal\u00c2\u00b7m\u00fadh (Isa 49:21). En Proverbios 30:16 se describe literalmente la esterilidad como \u2020\u0153restricci\u00f3n de la matriz\u2020\u009d (NM, nota). La palabra griega para \u2020\u0153est\u00e9ril\u2020\u009d es st\u00e9i\u00c2\u00b7ros. (Lu 1:7, 36.) Tambi\u00e9n se habla de la esterilidad como \u2020\u0153amortiguamiento de la matriz\u2020\u009d. (Ro 4:19.)<br \/>\nEl mandato original de Jehov\u00e1 a Ad\u00e1n y Eva, m\u00e1s tarde repetido a los hijos de No\u00e9, dec\u00ed\u00ada en parte: \u2020\u0153Sean fruct\u00ed\u00adferos y h\u00e1ganse muchos\u2020\u009d. (G\u00e9 1:28; 9:7.) Por lo tanto, el que una mujer casada no pudiera tener hijos se ve\u00ed\u00ada en tiempos antiguos como una deshonra, una aflicci\u00f3n, un castigo y una de las peores desdichas. \u2020\u0153Dame hijos, o si no ser\u00e9 mujer muerta\u2020\u009d, le suplic\u00f3 Raquel a su esposo Jacob. (G\u00e9 30:1.)<br \/>\nLas palabras de Jacob a Raquel muestran que Jehov\u00e1 puede hacer fruct\u00ed\u00adfera a una mujer est\u00e9ril: \u2020\u0153\u00bfEstoy yo en el lugar de Dios, que ha retenido de ti el fruto del vientre?\u2020\u009d. El relato sigue diciendo: \u2020\u0153Dios se acord\u00f3 de Raquel, y Dios la oy\u00f3 y le respondi\u00f3, por cuanto le abri\u00f3 la matriz. Y ella qued\u00f3 encinta y dio a luz un hijo\u2020\u009d. (G\u00e9 30:2, 22, 23.) Se pueden citar otros casos que demuestran el poder de Dios de dar hijos a mujeres afligidas de esterilidad natural por un largo per\u00ed\u00adodo de tiempo: Sara (G\u00e9 11:30; 17:19; 21:1, 2), Rebeca (G\u00e9 25:21), la madre de Sans\u00f3n (Jue 13:2, 3), Ana (1Sa 1:10, 11; 2:5), una mujer sunamita (2Re 4:14-17) y Elisabet (Lu 1:7, 36). Con la bendici\u00f3n de Jehov\u00e1, los israelitas fueron tan prol\u00ed\u00adficos en Egipto que los egipcios se alarmaron, pensando que en poco tiempo ser\u00ed\u00adan m\u00e1s que ellos. (Ex 1:7-12, 18-21.) Tambi\u00e9n se dice que Jehov\u00e1 le concedi\u00f3 a Rut, la antepasada de David, concebir un hijo. (Rut 4:13.)<br \/>\nCuando Jehov\u00e1 reten\u00ed\u00ada su bendici\u00f3n, incluso la tierra se hac\u00ed\u00ada est\u00e9ril y yerma, pero con la bendici\u00f3n divina, la tierra pod\u00ed\u00ada producir mucho fruto. (Le 26:3-5.) De igual manera, se prometi\u00f3 que \u2020\u02dcno existir\u00ed\u00ada mujer que sufriera aborto ni mujer est\u00e9ril en la tierra\u2020\u2122 en virtud de la abundante bendici\u00f3n de Jehov\u00e1. (Ex 23:26; Dt 7:13, 14; 28:4, 11; Sl 127:3-5; 128:3.) Y a la inversa, Jehov\u00e1 cerr\u00f3 \u2020\u0153completamente toda matriz de la casa de Abim\u00e9lec\u2020\u009d cuando este intent\u00f3 tomar a Sara por esposa. (G\u00e9 20:17, 18.)<br \/>\nDebido a la tremenda angustia que se predijo que le sobrevendr\u00ed\u00ada a la Jerusal\u00e9n del primer siglo, Jes\u00fas dijo que las mujeres \u2020\u0153est\u00e9riles\u2020\u009d se sentir\u00ed\u00adan felices, aliviadas, por no tener que ver sufrir a sus hijos. (Lu 23:29.)<br \/>\nIsa\u00ed\u00adas y el salmista profetizaron acerca de una mujer est\u00e9ril cuya deshonra y verg\u00fcenza se olvidar\u00ed\u00adan debido a los muchos hijos que dar\u00ed\u00ada a luz, todos ellos ense\u00f1ados por Jehov\u00e1. (Sl 113:9; Isa 54:1-15.) El ap\u00f3stol Pablo aplica las palabras de Isa\u00ed\u00adas a la \u2020\u0153mujer libre\u2020\u009d, es decir, la \u2020\u0153Jerusal\u00e9n de arriba\u2020\u009d. (G\u00e1l 4:26-31.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>El pueblo de Dios muestra a lo largo de su historia un profundo deseo de *fecundidad, eco del llamamiento lanzado por su Creador; la esterilidad que lo contrar\u00ed\u00ada es un hecho que se le impone, contra el que lucha sin descanso y cuyo secreto le revela lentamente Dios.<\/p>\n<p>I. LA LUCHA CONTRA LA ESTERILIDAD. 1. La esterilidad es un mal, como el *sufrimiento y la *muerte; en efecto, parece oponerse al mandamiento del Creador que quiere la fecundidad y la vida. Es una *verg\u00fcenza no lograr uno que sobreviva su *nombre. De ah\u00ed\u00ad las lamentaciones de Abraham : \u00bfQu\u00e9 importa mi siervo adoptado, si yo me voy sin hijos? (G\u00e9n 15,2s). Y Sara, su mujer, se siente despreciada por la sierva fecunda (16,4s). Raquel grita a su marido: \u00ab\u00c2\u00a1Dame hijos!, o me muero\u00bb (G\u00e9n 30,1); pero Jacob se irrita contra ella: \u00ab\u00bfEstoy yo en lugar de Dios que te ha rehusado la maternidad?\u00bb (G\u00e9n 30,2). Dios solo es el se\u00f1or.<\/p>\n<p>2. Contra este mal se debe luchar. As\u00ed\u00ad lo hace Raquel: como en otro tiempo su suegra Sara (G\u00e9n 16,2), que sin duda se apoyaba en una costumbre derivada del C\u00f3digo de Hammurabi, da a su esposo una de sus siervas para que \u00abengendre sobre sus rodillas\u00bb (G\u00e9n 30,3-6); as\u00ed\u00ad lo hizo L\u00ed\u00ada, que despu\u00e9s de haber tenido cuatro hijos, ces\u00f3 por alg\u00fan tiempo de ser madre (30,9-13). De este modo el hombre, con un artificio, triunfa de la esterilidad, confiriendo a sus hijos adoptivos\u2020\u00a2 los mismos derechos que a los que hubieran salido de sus propias entra\u00f1as.<\/p>\n<p>3. Dios vencedor de la esterilidad. Con estratagemas, legales o no, llega el hombre a dominar el estancamiento de la corriente de la vida; pero no puede hacer fecunda a la mujer est\u00e9ril, cosa reservada a Dios, que con ello anuncia un gran misterio.<\/p>\n<p>El escritor sagrado subray\u00f3 intencionadamente que hab\u00ed\u00adan sido est\u00e9riles las mujeres de los tres antepasados del pueblo elegido: Sara (G\u00e9n 11,30; 16,1), Rebeca (G\u00e9n 25, 21), Raquel (29,31), antes de que les fuera otorgada descendencia (cf. p.e., 13,2-5). La cuidada escenificaci\u00f3n del nacimiento de Isaac quiere mostrar a la vez el misterio de la *elecci\u00f3n gratuita y de !a *gracia fecunda. Como lo inteepretar\u00e1 Pablo, el hombre debe reconocerse impotente y debe confesar con fe el poder de Dios para suscitar la vida en una tierra desierta: la *fe triunfa de la muerte est\u00e9ril y suscita la vida (Rom 4,18-24). Elecci\u00f3n gratuita que ensalza Ana, la est\u00e9ril (ISam 2,1-10): \u00abPari\u00f3 la est\u00e9ril y se marchit\u00f3 la madre de muchos hijos\u00bb (2,5).<\/p>\n<p>II. LA ESTERILIDAD ACEPTADA. En efecto, Dios \u00abvisita\u00bb a las mujeres est\u00e9riles mostrando que los hombres se equivocan considerando la esterilidad sencillamente como un *castigo. En cierto sentido lo es, s\u00ed\u00ad, puesto que Dios ordena a Jerem\u00ed\u00adas guardar el celibato para significar la esterilidad del pueblo en estado de pecado (Jer 16); y cuando la esposa abandonada vuelva a recuperar la gracia podr\u00e1 confortarla el profeta : \u00bb \u00c2\u00a1Regoc\u00ed\u00adjate, est\u00e9ril, la sin hijos&#8230;! Los hijos de la abandonada son m\u00e1s numerosos que los hijos de la casada\u00bb (Is 54,1). Jerusal\u00e9n, confesando su pecado, reconoci\u00f3 que su esterilidad significaba su divorcio de Dios ; se preparaba para una nueva fecundidad, todav\u00ed\u00ada m\u00e1s maravillosa: ahora cuenta ya a las *naciones entre sus hijos (cf. G\u00e1l 4,27).<\/p>\n<p>Lo que halla sentido en el plano comunitario s\u00f3lo se puede comprender lentamente en el plano individual. La ley, aun defendiendo a \u00abla mujer menos amada\u00bb (Dt 21,15ss), prohib\u00ed\u00ada al eunuco ofrecer sacrificios (Lev 21,20), reduci\u00e9ndolo a la suerte de los bastardos (Dt 23,3ss): propiamente estaba excluido del pueblo (Dt 23,2). Hizo falta el desastre del exilio para que se abriera una brecha en esta estima exclusivista de la fecundidad carnal; al retorno de Babilonia se pronuncia un or\u00e1culo completamente nuevo: \u00abNo diga el eunuco : Yo no soy m\u00e1s que un \u00e1rbol seco. As\u00ed\u00ad habla Yahveh: A los eunucos que se atienen firmemente a mi alianza les dar\u00e9 una estela y un nombre mejor que hijos e hijas, les dar\u00e9 un *nombre eterno que no se suprimir\u00e1 jam\u00e1s\u00bb (Is 56,3ss). As\u00ed\u00ad se hac\u00ed\u00ada cargo el hombre de que la fecundidad f\u00ed\u00adsica no era necesaria para su supervivencia, por lo menos en la memoria de Dios.<\/p>\n<p>En los sabios se observa el mismo progreso. Contin\u00faan dando prueba de un buen sentido religioso bastan-te trivial: \u00abM\u00e1s vale un hijo que mil, y morir sin hijos, m\u00e1s que tener hijos imp\u00ed\u00ados\u00bb (Eclo 16,1-4); pero con la fe en la supervivencia plena y gloriosa descubren y proclama, los creyentes la existencia de una aut\u00e9ntica *fecundidad espiritual: \u00abDichosa la est\u00e9ril, pero sin tacha. Su fecundidad aparecer\u00e1 en el momento de la *visita de las almas. Dichoso el eunuco cuya mano no hace mal. Vale m\u00e1s no tener hijos y poseer la virtud, pues su memoria ir\u00e1 acompa\u00f1ada de inmortalidad\u00bb (Sab 3,13s; 4,1). Ahora ya la mirada del creyente no est\u00e1 obsesionada por la fecundidad terrena; est\u00e1 pronto a descubrir un sentido en el &#8216;fruto de las *obras que produce la virtud y que hace inmortal; para esto era necesario que se aceptase y se transformara el mal que es la esterilidad.<\/p>\n<p>III. LA ESTERILIDAD VOLUNTARIA. Al paso que la hija de Jeft\u00e9, condenada a morir sin hijos, llora su \u00abvirginidad\u00bb (Jue 11,37s), en cambio, Jerem\u00ed\u00adas acepta la misi\u00f3n divina de guardar celibato (Jer 16,1s): con esto no simboliza todav\u00ed\u00ada sino un aspecto negativo, la esterilidad culpable del pueblo (cf. Lc 23,29). Sin embargo, aunque en *figura, el AT anunciaba ya positivamente !a *virginidad fecunda. El signo que recibe Mar\u00ed\u00ada en la anunciaci\u00f3n (Lc 1,36s) es precisamente la concepci\u00f3n maravillosa de su prima Isabel: la que por su esterilidad (1,7.25) recuerda la larga historia de las mujeres est\u00e9riles vueltas fecundas por la *visita de Dios, significa para Mar\u00ed\u00ada la maternidad virginal anunciada. Entonces se inaugura una nueva era en Mar\u00ed\u00ada, cuyo fruto es el mismo Hijo de Dios, plenitud de la *fecundidad.<\/p>\n<p>En esta nueva era llama Jes\u00fas en su seguimiento a los \u00abeunucos que se hacen tales con miras al reino de los cielos\u00bb (Mt 19,12). Lo que se sufr\u00ed\u00ada como una *maldici\u00f3n, o a lo m\u00e1s se soportaba como un mal cuyo buen fruto madurar\u00ed\u00ada en el cielo, se convierte en un *carisma a los ojos de Pablo (lCor 7,7); mientras el G\u00e9nesis dec\u00ed\u00ada : \u00abNo es bueno que el hombre est\u00e9 solo\u00bb (G\u00e9n 2,18), Pablo osa proclamar, con no pocas precauciones: \u00abEs bueno que el hombre est\u00e9 as\u00ed\u00ad\u00bb (ICor 7,26), es decir, c\u00e9libe, solo, sin hijos. Llegada a este estadio, la esterilidad voluntaria puede realizarse en *virginidad.<\/p>\n<p>-> Fecundidad &#8211; Madre &#8211; Virginidad.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>El ser casada y no tener hijos se ha considerado siempre en oriente, no s\u00f3lo motivo de pesar, sino como un reproche que podr\u00eda llevar al divorcio. Esa fue la causa de la desesperada risa de Sara (Gn. 18.12), de la oraci\u00f3n silenciosa de Ana (1 S. 1.10ss), de la apasionada alternativa planteada por Raquel entre tener hijos o morir (Gn. 30.1), y de la exclamaci\u00f3n de Elisabet al saber que Dios le hab\u00eda quitado su afrenta (Lc. 1.25). Lo tremendo del futuro juicio sobre Jerusal\u00e9n se realza mediante la incre\u00edble afirmaci\u00f3n de que ser\u00e1n \u201cbienaventuradas las est\u00e9riles \u2026\u201d (Lc. 23.29). Se cre\u00eda que el don de los hijos representaba la bendici\u00f3n de Dios, mientras que lo contrario representaba su maldici\u00f3n (Ex. 23.26; Dt. 7.14), lo mismo que la productividad o la esterilidad de la tierra (Sal. 107.33\u201334).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn666\" name=\"_ftnref666\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>J.W.M.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>lat\u00ed\u00adn sterilitas. Que no da frutos, incapacidad del macho o de la hembra para la reproducci\u00f3n. La e. en los tiempos b\u00ed\u00adblicos era tenida por deshonra o por castigo, mientras que la fecundidad, como una bendici\u00f3n, Gn 30, 2; Ex 23, 26; 1 S 1, 5; Dt 7, 14. En la \u00e9poca de los patriarcas, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/esterilidad\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abESTERILIDAD\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-4925","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4925","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4925"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4925\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4925"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4925"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4925"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}