{"id":4934,"date":"2016-02-05T00:46:48","date_gmt":"2016-02-05T05:46:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/exorcismo\/"},"modified":"2016-02-05T00:46:48","modified_gmt":"2016-02-05T05:46:48","slug":"exorcismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/exorcismo\/","title":{"rendered":"EXORCISMO"},"content":{"rendered":"<p>griego conjurar. Conjuros, pr\u00e1cticas, para expulsar esp\u00ed\u00adritus malignos. Jes\u00fas expulsaba los esp\u00ed\u00adritus inmundos, los demonios, como \u00e9l mismo lo dijo, \u2020\u0153por el Esp\u00ed\u00adritu de Dios\u2020\u009d, cuando los fariseos le acusaron de hacerlo \u2020\u0153por Beelzebul, Pr\u00ed\u00adncipe de los demonios\u2020\u009d, Mt 12, 22-28. En Gadara, Jes\u00fas sac\u00f3 los demonios de dos hombres y los mand\u00f3 a una piara, que se arroj\u00f3 al mar, Mt 28-34; en Gerasa, sucedi\u00f3 algo similar con un endemoniado, Mc 5, 1-13; en Cafarna\u00fan, Jes\u00fas cur\u00f3 a un endemoniado, Mc 1, 23-28; Lc 4, 33-37. Jes\u00fas comunic\u00f3 a sus ap\u00f3stoles el poder de exorcizar y curar, Mt 10, 1 y 8; Mc 3, 14-15; 6, 7; Lc 9, 1; y despu\u00e9s de Cristo los ap\u00f3stoles expulsaron demonios en su nombre, Hch 5, 16; 8, 7; 16, 18. En Efeso, donde eran comunes las pr\u00e1cticas m\u00e1gicas,  y la ciudad era famosa en tiempos apost\u00f3licos por ello, el ap\u00f3stol Pablo encontr\u00f3 unos exorcistas jud\u00ed\u00ados ambulantes, los siete hijos de Esceva,  sumo sacerdote, que intentaban invocar el nombre del Se\u00f1or Jes\u00fas y expulsar esp\u00ed\u00adritus malos, Hch 19, 11-20.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(gr., exorkizo, adjurar). La expulsi\u00f3n de demonios por medio de encantamientos, hechizos y conjuros m\u00e1gicos. Era una pr\u00e1ctica com\u00fan entre los antiguos paganos. En Act 19:13-16 se castig\u00f3 el uso del nombre de Jes\u00fas como mero hechizo cuando un hombre pose\u00ed\u00addo por demonios se volvi\u00f3 en contra de los pretendidos exorcistas; estos jud\u00ed\u00ados vagabundos eran simuladores. Sin embargo, Cristo deja entender que algunos jud\u00ed\u00ados realmente echaban fuera a demonios (Mat 12:27); algunos probablemente con ayuda demon\u00ed\u00adaca, otros (en el nombre de Jes\u00fas) sin fe salvadora en \u00e9l (Mat 7:22). Les dio poder para echar fuera a los demonios a los 12, a los 70 y al resto de los disc\u00ed\u00adpulos despu\u00e9s de la Ascensi\u00f3n (Mat 10:8; Mar 16:17; Luk 10:17-19; Act 16:18). Aparte del ministerio de los ap\u00f3stoles, de los 70 y de Felipe el evangelista, la Biblia no menci\u00f3na el exorcismo por otros.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Pr\u00e1ctica religiosa. El exorcismo no es una secta ni un movimiento, sino una pr\u00e1ctica de algunas iglesias, como la cat\u00f3lica, y de movimientos religiosos intereclesi\u00e1sticos como el carism\u00e1tico.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>(expulsar por conjuro).<\/p>\n<p> Una \u00abse\u00f1al\u00bb de todo creyente es que \u00abexpulsara demonios\u00bb, Mar 16:17.<\/p>\n<p> &#8211; E1 Exorcismo Oficial de la Iglesia, se hace por sacerdotes santos y experimentados, con la autorizaci\u00f3n del Obispo de la Di\u00f3cesis.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Es el acto por el cual se intenta librar a una persona de un esp\u00ed\u00adritu malo o impuro o, como se dice en varios lugares de los Evangelios, \u2020\u0153echar fuera\u2020\u009d un demonio. El Se\u00f1or Jes\u00fas habl\u00f3 muy claramente que su ministerio inclu\u00ed\u00ada e. (\u2020\u0153He aqu\u00ed\u00ad, echo fuera demonios y hago curaciones hoy y ma\u00f1ana, y al tercer d\u00ed\u00ada termino mi obra\u2020\u009d [Luc 13:32]). La pr\u00e1ctica del e. era ya muy antigua entre los israelitas cuando el Se\u00f1or comenz\u00f3 a sanar enfermos y echar fuera demonios. Los mismos fariseos ten\u00ed\u00adan sus exorcistas, porque Cristo les dijo: \u2020\u0153Y si yo echo fuera los demonios por Beelzeb\u00fa, \u00bfpor qui\u00e9n los echan vuestros hijos?\u2020\u009d (Mat 12:27). En la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada, se mencionaban a \u2020\u00a2No\u00e9 y Salom\u00f3n como componedores de f\u00f3rmulas de exorcismos que se hab\u00ed\u00adan pasado de generaci\u00f3n a generaci\u00f3n a unos cuantos iniciados. El Se\u00f1or Jes\u00fas, sin embargo, echaba fuera los demonios al impulso de su sola palabra, sin intermediar ceremonia, rito o f\u00f3rmula alguna.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or Jes\u00fas \u2020\u0153dio poder y autoridad\u2020\u009d a sus disc\u00ed\u00adpulos \u2020\u0153sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades\u2020\u009d (Luc 9:1). Algunos exorcistas jud\u00ed\u00ados quisieron utilizar el nombre del Se\u00f1or para sus trabajos (Mar 9:38). Los hijos de \u2020\u00a2Esceva, jefe de los sacerdotes jud\u00ed\u00ados en \u00e9feso, eran \u2020\u0153exorcistas ambulantes\u2020\u009d que \u2020\u0153intentaron invocar el nombre del Se\u00f1or Jes\u00fas sobre los que ten\u00ed\u00adan esp\u00ed\u00adritus malos\u2020\u009d, pero tuvieron un gran fracaso (Hch 19:13-17).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[482]<\/p>\n<p>    Expulsi\u00f3n de los esp\u00ed\u00adritus diab\u00f3licos, reales o aparentes, mediante ritos de car\u00e1cter religioso que se han dado en casi todas las religiones.<\/p>\n<p>    En el cristianismo se reconoce la posibilidad de incidencias demon\u00ed\u00adacas en la vida de los hombres, que adem\u00e1s pueden llegar a las posesiones diab\u00f3licas. Por ello hay que actuar en consecuencia.<\/p>\n<p>    La Iglesia tiene, en consecuencia, ritos e invocaciones contra las fuerzas del mal y tambi\u00e9n f\u00f3rmulas de expulsi\u00f3n de demonios que son los exorcismos<br \/>\n    En la legislaci\u00f3n can\u00f3nica se reconoce tal existencia y se determina c\u00f3mo proceder y qui\u00e9n es el que debe intervenir cuando el caso llega. (cc. 1172)<\/p>\n<p>    En tiempos antiguos las creencias relacionadas con los esp\u00ed\u00adritus diab\u00f3licos estaban m\u00e1s arraigadas en la sociedad, y tambi\u00e9n la Iglesia atend\u00ed\u00ada m\u00e1s estas creencias. Pero en los tiempos modernos, incluso manteniendo la creencia de la posible intervenci\u00f3n del demonio en la vida humana, considera que su acci\u00f3n se halla menos comprobada y por eso restringe esos ritos a las ocasiones ciertamente comprobadas o muy probables.<\/p>\n<p>    Con todo conserva un \u00aborden menor\u00bb en el Sacramento del Orden sacerdotal  denominado de exorcistas. Y en la administraci\u00f3n de algunos sacramentos, como en el Bautismo, realiza el exorcismo de conjurar al esp\u00ed\u00adritu maligno para que se aleje del nuevo cristiano, que queda santificado con el agua y la gracia.<\/p>\n<p>     (Ver Demonio 5.2)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>DicEc<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nEs com\u00fan en nuestros d\u00ed\u00adas negar o minimizar la existencia de poderes espirituales hostiles. Se trata claramente de una reacci\u00f3n frente a un inter\u00e9s m\u00ed\u00adtico, exagerado y morboso en Satan\u00e1s y los exorcismos. Pero la existencia de esp\u00ed\u00adritus malos forma parte de la tradici\u00f3n cat\u00f3lica, y as\u00ed\u00ad lo confirm\u00f3 un estudio encargado por la Congregaci\u00f3n para el culto divino y publicado en 1975.<\/p>\n<p>La expulsi\u00f3n de malos esp\u00ed\u00adritus, o exorcismo (ex  = fuera, horkos  = juramento), desempe\u00f1\u00f3 un papel muy importante en el ministerio de Jes\u00fas, aunque hoy no considerar\u00ed\u00adamos exorcismos todas las acciones descritas como tales en los evangelios. No obstante, el ministerio y ense\u00f1anza de Jes\u00fas apunta hacia una lucha que no va simplemente en contra de la sangre y la carne (cf Ef 6,10-16), sino tambi\u00e9n contra poderes espirituales invisibles y hostiles. Sus exorcismos son una proclamaci\u00f3n de la victoria del Reino sobre todos los poderes del mal (cf Jn 12,31). Los jud\u00ed\u00ados practicaban exorcismos en tiempos de Jes\u00fas (cf Lc 11,19; He 19,13-14), y tambi\u00e9n lo hac\u00ed\u00adan los ap\u00f3stoles (cf Mt 10,1; Lc 10,17-20). Jes\u00fas confiri\u00f3 a su Iglesia poder para expulsar esp\u00ed\u00adritus malos en su nombre (cf Mc 16,17; cf He 16,18), y la Iglesia us\u00f3 este poder. Pero, como cualquier >carisma, tampoco este garantizaba la santidad del que lo pose\u00ed\u00ada (cf Mt 7,22).<\/p>\n<p>La >Tradici\u00f3n apost\u00f3lica  recoge una complicada serie de exorcismos para catec\u00famenos. Incluso para el futuro catec\u00fameno se establece: \u00abPero si hay alguien que tiene un demonio (daemonium habet),  no le dejes escuchar la palabra del maestro hasta que haya sido purificado\u00bb (15\/16,8). Desde el momento en que han sido escogidos (separati sunt),  han de ser exorcizados (exorkizein)  diariamente; al acercarse el momento del bautismo, han de ser exorcizados por el obispo \u00abpara garantizar que todos est\u00e1n puros\u00bb (20\/20,3). La raz\u00f3n que se da para no admitir a una persona al bautismo es significativa: \u00abPero si hay alguien que no es bueno o puro, ha de ser enviado fuera, ya que este no ha escuchado la palabra con fe, porque es imposible que el Adversario (ho antikeimenos)  est\u00e9 siempre oculto\u00bb (20\/20,4). El viernes o s\u00e1bado anterior al bautismo el obispo vuelve a realizar un exorcismo: \u00abEl obispo pondr\u00e1 una mano sobre ellos y conjurar\u00e1 a todo esp\u00ed\u00adritu extra\u00f1o a marcharse para no volver nunca. Al acabar el exorcismo, exhalar\u00e1 el aliento en su cara y, despu\u00e9s de haber hecho la se\u00f1al de la cruz en su frente, sus o\u00ed\u00addos y su nariz, los pondr\u00e1 de pie\u00bb (20\/20,7-8). En el momento del bautismo se hace un exorcismo con un segundo aceite (exorkismos)  adem\u00e1s del aceite de acci\u00f3n de gracias (eucharistia  21\/21,9-10). Despu\u00e9s de la renuncia a Satan\u00e1s, el sacerdote lo unge con el \u00f3leo del exorcismo, diciendo: \u00abQue todo esp\u00ed\u00adritu salga de ti\u00bb (omnis spiritus abscedat a te: sic,  el adjetivo \u00abmalo\u00bb no aparece en lat\u00ed\u00adn, 21\/21,9-10).<\/p>\n<p>Los catec\u00famenos no dan el beso de la paz, porque su beso no es todav\u00ed\u00ada puro (18\/18,3). En el >agap\u00e9, al catec\u00fameno hay que darle pan exorcizado (panis exorcismi\/exorkismos,  26\/26,4). La se\u00f1al de la cruz es una defensa para los fieles: \u00abSi eres tentado, haz reverentemente la se\u00f1al de la cruz (consignare\/sphragizein)  en tu frente; porque este es el signo de la pasi\u00f3n, conocido y probado contra el demonio, siempre que lo hagas con fe (&#8230;). Porque el Adversario, cuando se asoma al coraz\u00f3n (&#8230;) es puesto en fuga por el Esp\u00ed\u00adritu que est\u00e1 en ti\u00bb (42\/37,1-2).<\/p>\n<p>En las >Constituciones apost\u00f3licas  hay un intento de limitar la importancia de los exorcistas: se deja claro que la suya es una funci\u00f3n carism\u00e1tica, no un ministerio ordenado. En la Edad media y en Trento el oficio de exorcista era simplemente un paso en el camino hacia el presbiterado. En cuanto tal fue abolido por Pablo VI en 1972.<\/p>\n<p>El exorcismo adopta dos formas: la imprecaci\u00f3n y la reprobaci\u00f3n. La primera va dirigida a los poderes del mal, orden\u00e1ndoles salir de la persona pose\u00ed\u00adda. Esta forma de exorcismo es relativamente rara, y el hecho de la posesi\u00f3n ha de ser cuidadosamente establecido antes de que un sacerdote, debidamente autorizado por el obispo local, proceda al exorcismo en cada caso. Determinados lugares que han estado asociados con pr\u00e1cticas malvadas pueden necesitar tratamiento; por lo general, la celebraci\u00f3n de la misa en la casa o lugar en cuesti\u00f3n expulsa las malas influencias. En otras situaciones espec\u00ed\u00adficas, como la participaci\u00f3n en ritos de vud\u00fa o de brujer\u00ed\u00ada, u otras pr\u00e1cticas que puedan colocar a las personas en situaciones particularmente propicias para la incursi\u00f3n de malos esp\u00ed\u00adritus, la conferencia episcopal puede establecer una abjuraci\u00f3n solemne del mal durante los ritos del catecumenado. Por lo dem\u00e1s, los exorcismos del Ritual de la iniciaci\u00f3n cristiana de adultos  (RICA) son de reprobaci\u00f3n, en forma de oraciones al Padre o a Jes\u00fas para que el catec\u00fameno o elegido se vea libre de todo tipo de mal. El autor principal del RICA, B. Fischer, escribe: \u00abNo le hablamos ya al demonio (considerado como alguien que est\u00e1 presente); hablamos con Dios sobre el Demonio (todav\u00ed\u00ada considerado como un ser personal)\u00bb. Durante los ritos del catecumenado los exorcismos del tipo de reprobaci\u00f3n son continuos; el ministro puede ser un catequista hasta el momento de los escrutinios. Durante los escrutinios el pecado es considerado como estrechamente ligado al coraz\u00f3n humano (primer escrutinio), como social (segundo escrutinio), como muerto (tercer escrutinio). Hay exorcismos en cada uno de los escrutinios, correspondiendo con cada uno de estos aspectos del pecado y reflejando los grandes textos evang\u00e9licos de los cap\u00ed\u00adtulos 4, 9 y 11 de Juan respectivamente.<\/p>\n<p>En las Iglesias pentecostales cl\u00e1sicas hay a veces un inter\u00e9s y preocupaci\u00f3n excesivos por los malos esp\u00ed\u00adritus, lo que lleva a un uso demasiado frecuente del ministerio del exorcismo. Se tiende a atribuir a Satan\u00e1s enfermedades y desgracias ordinarias. La renovaci\u00f3n carism\u00e1tica cat\u00f3lica ha aprendido mucho de las Iglesias pentecostales, pero trata al mismo tiempo de integrarlo en la tradici\u00f3n cat\u00f3lica. As\u00ed\u00ad, en uno de sus primeros libros, F. MacNutt habla de \u00abobsesi\u00f3n\u00bb m\u00e1s que de \u00abposesi\u00f3n\u00bb, y observaba con raz\u00f3n que esta \u00abobsesi\u00f3n\u00bb, y otros trastornos menores que la posesi\u00f3n, pod\u00ed\u00ada tratarlos cualquiera que creyera en el poder del nombre de Jes\u00fas. A este ministerio se le denomina \u00abliberaci\u00f3n\u00bb. Pero el estilo de las oraciones usadas apenas se distingue del usado por el ritual romano en el exorcismo formal. Siguieron a este otros libros m\u00e1s discretos, en particular uno quiz\u00e1s excesivamente cauto del cardenal Suenens. La Congregaci\u00f3n para la doctrina de la fe elabor\u00f3 unas instrucciones para los obispos en relaci\u00f3n con el exorcismo en un documento fechado el 29 de septiembre de 1985: se reiteraba lo dicho en el derecho can\u00f3nico (CIC 1172); se prohib\u00ed\u00ada el uso de una oraci\u00f3n de exorcismo de la \u00e9poca de Le\u00f3n XIII; se limitaban ciertas formas de imprecaci\u00f3n; se recordaban los medios tradicionales de la Iglesia para luchar contra el mal: los sacramentos, el padrenuestro (Mt 6,13) y las oraciones a la Virgen Mar\u00ed\u00ada, los \u00e1ngeles y los santos invocando protecci\u00f3n.<\/p>\n<p>La importancia de los exorcismos en el RICA reside en que alertan a los catec\u00famenos y a la comunidad cristiana sobre la naturaleza de la lucha espiritual en la vida cristiana: aunque no podemos eludir la responsabilidad del pecado achac\u00e1ndolo todo a Satan\u00e1s, hemos de saber que tenemos enemigos poderosos que s\u00f3lo pueden ser derrotados con el poder de Cristo resucitado. El embolismo, u oraci\u00f3n \u00abL\u00ed\u00adbranos, Se\u00f1or&#8230;\u00bb, que viene despu\u00e9s del padrenuestro en la misa, es una oraci\u00f3n de reprobaci\u00f3n que protege diariamente a los cristianos que participan en ella de los poderes del mal. [En definitiva, \u00abel rito de exorcismo, que, en cuanto sacramental forma parte de los ritos que \u00abseg\u00fan las decisiones pastorales de los obispos pueden&#8230; responder a las necesidades, a la cultura y a la historia, propias del pueblo cristiano de una regi\u00f3n o de una \u00e9poca\u00bb (CCE 1668), plantea de forma particularmente urgente la cuesti\u00f3n de la naturaleza de la salvaci\u00f3n y de su realizaci\u00f3n eficaz  para los hombres en lo concreto de su vida\u00bb. La nueva actualidad de los exorcismos, celebrados en un contexto m\u00e1s claro y expresivo de oraci\u00f3n y de s\u00faplica, que visualice mejor qu\u00e9 significa \u00abexorcizar\u00bb el mal, es puesta de relieve en el reciente ritual, De exorcismis et supplicationibus quibusdam  publicado en 1999.]<\/p>\n<p>Christopher O\u00c2\u00b4Donell &#8211; Salvador Pi\u00e9-Ninot, Diccionario de Eclesiolog\u00ed\u00ada, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Eclesiolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p>Es el acto de expulsar un demonio mediante un juramento, una conjuraci\u00f3n, una imprecaci\u00f3n o una f\u00f3rmula m\u00e1gica. La conjuraci\u00f3n y el juramento no est\u00e1n nunca en boca de Jes\u00fas, est\u00e1n s\u00f3lo en boca o de los demonios expulsados (Mc 5, 7), o del sumo pont\u00ed\u00adfice, como f\u00f3rmula consagrada y metaf\u00f3rica (Mt 26, 63). El exorcismo era una pr\u00e1ctica corriente entre los jud\u00ed\u00ados (Mt 12, 27; Mc 9, 38-39; Lc 9, 49-50). Jes\u00fas practic\u00f3 el exorcismo y arroj\u00f3 a los demonios (Mc 1, 25; 5, 8; 7, 33-34; 8, 23-25; 9, 25; Lc 4, 35; 8, 29). Los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas expulsan a los demonios en virtud del poder que El les ha conferido (Mt 12, 24-28; Mc 3, 22-27; Lc 11, 14-20; 13, 32). La expulsi\u00f3n de los demonios significa el triunfo de Jesucristo sobre las fuerzas del mal (Mt 7, 22; Lc 10, 20). > enfermedad; milagro.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>V\u00e9anse ESPIRITISMO; POSESI\u00ed\u201cN DEMONIACA.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">El exorcismo es el acto de expulsar los esp\u00edritus malignos para liberar al afligido de su influencia maligna. Encantamientos, hechizos m\u00e1gicos y f\u00f3rmulas para este prop\u00f3sito aparecen en las literaturas egipcia y babil\u00f3nica. Los jud\u00edos del imperio persa usaban encantamientos con unas vasijas que conten\u00edan sus f\u00f3rmulas entre las que se encontraban varios nombres del Dios de Israel, otras divinidades, \u00e1ngeles, del Rey Salom\u00f3n y el de un ilustre rabino (Josu\u00e9 ben Peraya) considerado potente como protecci\u00f3n contra los esp\u00edritus malignos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El NT describe a dos exorcistas profesionales: Sim\u00f3n el Mago (Hch. 8:9) miraba el evangelio como una clase de magia superior y deseaba agregarla a su repertorio; Barjes\u00fas (Hch. 13:6) se describe como un \u00abmago\u00bb y \u00abfalso profeta\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sanidad del cuerpo y la expulsi\u00f3n de los demonios se asocian frecuentemente en el ministerio de Jes\u00fas (cf. Mr. 1:21\u201334). Se deleg\u00f3 poder sobre los disc\u00edpulos para sacar los esp\u00edritus malignos y para sanar (Lc. 9:1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el desarrollo de la liturgia para el bautismo se introdujo una f\u00f3rmula de exorcismo. El estado anterior al bautismo se miraba como uno de esclavitud a Satan\u00e1s, de all\u00ed la f\u00f3rmula: \u00abAp\u00e1rtate de \u00e9l, esp\u00edritu inmundo, y da lugar al Esp\u00edritu Santo, el Paracleto\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacia fines del siglo tercero se estableci\u00f3 un orden de exorcistas que contin\u00faa como una de las \u00f3rdenes menores en la Iglesia Cat\u00f3lica Romana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Charles F. Pfeiffer<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (247). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Introducci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 En las religiones \u00e9tnicas<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Entre los jud\u00edos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Exorcismo en el Nuevo Testamento<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Exorcismo de en la Iglesia<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 Exorcismo de los posesos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">7 Exorcismo bautismal<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">8 Otros exorcismos<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Introducci\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El exorcismo es (1) el acto de echar o sacar demonios, o esp\u00edritus malignos fuera de las personas, sitios u objetos que son supuestamente pose\u00eddos o plagados por ellos, o que son suceptibles de llegar a ser v\u00edctimas o instrumentos de su malicia; (2) el acto de usar los medios para este prop\u00f3sito especialmente la solemne y autoritaria reprensi\u00f3n del demonio, en el nombre de Dios, o cualquier poder superior al cual \u00e9l es sujeto. La palabra que no es en s\u00ed b\u00edblica viene de la palabra griega exorkizo, que es usada en la traducci\u00f3n griega (G\u00e9n. XXIV,3 = provoca a jurar; III (I) Reyes XXII, 16 = ordenar), y en Mat. XXVI, 63, por el sumo sacerdote contra Cristo, \u00abYo te ordeno por el Dios vivo. . .\u00bb La palabra horkizo y el sustantivo exorkistes (exorcista) aparece en los Hechos XIX, 13, donde le \u00faltimo (en plural) es aplicado a unos Jud\u00edos andantes que profesaban ser capaces de echar demonios. La expulsi\u00f3n por orden es entonces el primer sentido del exorcismo, y cuando, como es en el uso cristiano, esta orden es dada en el nombre de Dios o de Cristo, el exorcismo es estrictamente acto o rito religioso. Mas en las religiones \u00e9tnicas, y aun entre los Jud\u00edos desde el tiempo en que hay evicencia de haber sido popular, el exorcismo que es un acto de religi\u00f3n es ampliamente sustitu\u00eddo por el uso de medios supersticiosos y m\u00e1gicos, a lo cual los escritores no cat\u00f3licos muchas veces en estos tiempos asimilan el exorcismo cristiano. La superstici\u00f3n no debe ser confundida con la religi\u00f3n, a pesar de que gran parte de sus historias han sido mezcladas, ni siquiera la magia blanca puede ser confundida con ritos religiosos leg\u00edtimos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>En las religiones \u00e9tnicas<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El uso de medios de protecci\u00f3n contra las molestias de esp\u00edritus malignos, reales o supuestas, sigue naturalmente la fe en su existencia, y es, y ser\u00e1 siempre, la caracter\u00edstica de las religiones \u00e9tnicas, salvajes o civilizadas. S\u00f3lo dos de las religiones de la antig\u00fcedad, la Egipcia y la Babil\u00f3nica, caben en este rengl\u00f3n. Pero no ser\u00e1 tarea f\u00e1cil, aun en el caso de estas dos religiones, de aislar lo que toca estrictamente nuestro tema de toda la masa de pura magia en la cual est\u00e1 sumergido. Los Egipcios atribu\u00edan a los demonios ciertas enfermedades y varios tipos de males, y cre\u00edan en la eficacia de los hechizos m\u00e1gicos y encantamientos para espantar o echarlos. El muerto en especial necesitaba ser fortalecido por la magia para que pudiera hacer con seguridad su \u00faltimo viaje hacia el mundo del m\u00e1s all\u00e1 .(ver Budge, Egyptian Magic, London, 1899). Sin embargo no hay menci\u00f3n de exorcismo en los documentos Egipcios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el famoso caso en el cual un demonio a sido expulsado de la hija del Pr\u00edncipe de Bekthten, el ministerio humano fue sin valor y el dios Khonsu en persona tuvo que ser mandado desde Thebes para esta misi\u00f3n. El demonio se retir\u00f3 en forma elegante cuando fue confrontado con el dios y \u00e9ste le hizo un gran banquete antes que se fuera \u00aba su lugar \u00bb (op. cit. p. 206 sq.). La magia de los Babilonios se mezclaba ampliamente con la medicina, ciertas enfermedades eran consideradas como el efecto de posesiones demon\u00edacas y el exorcismo era considerado como la m\u00e1s f\u00e1cil, sino la \u00fanica forma de curarlas(Sayce, Hibbert Lect. 1887, 310). Para este prop\u00f3sito se empleaban ciertas f\u00f3rmulas de conjuro por las cuales alg\u00fan dios, diosa o deidad era invocado para echar al maligno y reparar las malas consecuencias de su posesi\u00f3n. El ejemplo siguiente (de Sayce, op. cit., 441 seq.) puede ser citado&#160;: \u00bb Al demonio que se apodera de un hombre, Al demonio (ekimmu) que se apodera de un hombre, Al demonio que causa maldad, Al demonio del mal, Conjura, Oh esp\u00edritu del cielo; Conjura, Oh esp\u00edritu de la tierra \u00ab. Para otros ejemplos ver King, Babylonian Magic and Sorcery (Londres, 1896).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Entre los jud\u00edos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay en el Antiguo Testamento caso en que demonios fueron expulsados por hombres. En el libro de Tob\u00edas, VIII, 3, es el \u00e1ngel que \u00bb cogi\u00f3 el demonio y lo at\u00f3 en el desierto del Egypto alto \u00ab; y la instrucci\u00f3n previa dada al joven Tob\u00edas (VI, 18,and 19) de quemar el coraz\u00f3n del pez en la alcoba matrimonial parece haber sido un plan del mismo \u00e1ngel para esconder su verdadera identidad. Sin embargo, en la literatura jud\u00eda fuera del c\u00e1non b\u00edblico, excist\u00edan encantamientos para exorcizar demonios que se encuentran en el Talmud Talmud (Schabbath, XIV, 3; Aboda Zara, XII, 2; Sanhedrin, X, 1). Estos encantamientos, a veces, estaban escritos en la superficie interior de platos de madera de los cuales hay una colecci\u00f3n (estimada ser de s\u00e9ptimo siglo A.D) conservada en el Museo Real de Berl\u00edn; las inscripciones de la colecci\u00f3n han sido publicadas y traducidas por Wohlstein in the \u00abZeitschrift f\u00fcr Assyriologie\u00bb (Dic., 1893; Abril, 1894). Las principales caracter\u00edsticas de esos exorcismos jud\u00edos eran la menci\u00f3n de nombres que se cre\u00eda ser eficaz., por ejemplo los nombres de \u00e1ngeles buenos que pod\u00edan ser usados solos o en combinaci\u00f3n con el nombre de Dios \u00ab\u00c9L\u00bb. En efecto, la creencia en el mero uso de nombres ha ca\u00eddo desde mucho tiempo en la superstici\u00f3n entre los Jud\u00edos y se consideraba m\u00e1s importante que se usaran nombres appropiados, lo que ha variado con el tiempo y las ocasiones. Era, sin duda, esta creencia supersticiosa que impuls\u00f3 a los hijos de Esceva que hab\u00edan visto los exorcismos exitosos de San Pablo en nombre de Jes\u00fas a probar por su cuenta la f\u00f3rmula: \u00abTe conjuro por Jes\u00fas a quien predica Pablo\u00bb, con resultados desastrosos para ellos (Hechos, XIX, 13). Hab\u00eda una creencia popular jud\u00eda, aceptada por el erudito escritor Josef, que dec\u00eda que Salom\u00f3n hab\u00eda recibido el poder de echar demoniosa y que \u00e9l hab\u00eda compuesto y transmitido una cierta f\u00f3rmula que era eficaz para este prop\u00f3sito. El historiador jud\u00edo recuerda como un cierto Eleazar, en la presencia del Emperador Vespasiano y sus oficiales, tuvo \u00e9xito por medio de un anillo m\u00e1gico aplicado a la nariz de un pose\u00eddo en echar el demonio por los hoyos de su nariz. La virtud del anillo era debida al hecho que conten\u00eda una ra\u00edz rara indicada en la f\u00f3rmula de Salom\u00f3n y que era extramadamente dif\u00edcil de conseguir (Ant. Jud, VIII, II, 5; cf. Bell.Jud. VII, vi, 3). Pero fuera de supersticiones y magia, en la respuesta de Cristo a los Fariseos que lo acusaban de echar demonios por el poder de Belzeb\u00fa, la pr\u00e1ctica de exorcismos entre los jud\u00edos es supuesta cuando Jes\u00fas les contesta&#160;: \u00bb y si yo expulso demonios por el poder de Belzeb\u00fa, los hijos de ustedes, \u00bfpor el poder de quien los expulsan? (Mateo XII, 27). No parece razonable entender esta respuesta de Jes\u00fas como mera iron\u00eda o puro argumento ad hominen que no implicara una admisi\u00f3n del hecho; al contrario, en otra parte (Marcos IX, 37-38) tenemos el relato de una persona que no era de sus disc\u00edpulos y que echaba demonios en nombre de \u00c9l. Cristo no quiso impedirselo ni tampoco reprenderlo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Exorcismo en el Nuevo Testamento<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asumiendo la realidad de la posesi\u00f3n demon\u00edaca contra la cual la autoridad de Cristo es garantizada (ver OBSESI\u00d3N, POSESI\u00d3N), hay que observar que Jes\u00fas apela a su poder sobre los demonios como una se\u00f1al reconocida de su Mesianidad (Mateo., XII, 23,28; Lucas,xi,20).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Asumiendo la realidad de la posesi\u00f3n demon\u00edaca, contra la cual la autoridad de Cristo es invocada (ver OBSESI\u00d3N, POSESI\u00d3N), hay que notar que Jes\u00fas utilizaba su poder sobre los demonios como una de las se\u00f1ales de su Mesianidad. \u00c9l echaba los demonios, lo declaraba \u00e9l, con el Dedo de Dios o sea el Esp\u00edritu Santo, y no como los adversarios lo supon\u00edan con el poder del pr\u00edncipe de los demonios (Mt, XII, 24, 27&#160;; Mc, III, 22; Lc XI, 15,19); adem\u00e1s mostraba que no ejercitaba no un mero poder delegado sino una autoridad personal que le era propria. Eso es claro al ver la manera directa e imperativa con la cual ordenaba a los demonios de partir (Mc, IX, 24; cf i, 25 etc)&#160;: \u00bb \u00c9l echaba los demonios con su palabra y sanaba a todos los enfermos \u00bb (Mt VIII, 16)&#160;: A veces, como es el caso de la hija de la mujer cananea, el exorcismo se hizo a distancia (Mt XV, 22 y siguientes; Mc VII, 25). A veces tambi\u00e9n \u00e9l permit\u00eda a los demonios expresar su conocimiento de Jes\u00fas como \u00bb el Santo de Dios \u00bb (Mc I, 24) o de quejarse que ya hab\u00eda venido a atormentarlos antes de tiempo, es decir antes del tiempo del castigo (Mt VIII, 29 y siguientes; Lc VIII, 28 y siguientes). En el caso que la posesi\u00f3n demon\u00edaca fuera acompa\u00f1ada por alguna enfermedad, no hab\u00eda confusi\u00f3n entre las dos realidades en la mente de Cristo o de los Evangelistas. En Lucas, XIII, 32, por ejemplo, el Maestro distingue claramente entre la expulsi\u00f3n del esp\u00edritu malo y la sanaci\u00f3n de la enfermedad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cristo apoder\u00f3 a sus Ap\u00f3stoles y sus Disc\u00edpulos para echar demonios en su nombre cuando \u00e9l estaba todav\u00eda en esta tierra (Mt. X, 1 y 8; Mc. VI, 7; Lc. IX, 1; X, 17), y a los creyentes, \u00e9l prometi\u00f3 el mismo poder (Mc. XVI, 17). Pero la eficacia de este poder delegado era condicional como se puede ver en el hecho de que los Ap\u00f3stoles no tuvieron siempre \u00e9xito con sus exorcismos: ciertos tipos de esp\u00edritus, como Cristo lo explic\u00f3, pueden ser echados por la oraci\u00f3n y el ayuno (Mt. XVII, 15, 20; Mc. IX, 27,28; Lc. IX, 40) En otras palabras el \u00e9xito del exorcismo por los cristianos, en nombre de Cristo, es sujeto a las mismas condiciones de las cuales la eficacia de la oraci\u00f3n y el uso del poder carism\u00e1tico dependen. Sin embargo un \u00e9xito manifiesto ha sido promitido (Mc. XVI, 17). San Pablo (Hech. XVI, 18; XIX, 12), y sin duda, los otros Ap\u00f3stoles y Disc\u00edpulos, usaron regularmente, seg\u00fan las necesidades, el poder del exorcismo, y la Iglesia sigui\u00f3 haci\u00e9ndolo sin interrupci\u00f3n hasta el d\u00eda de hoy.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Exorcismo de en la Iglesia<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuera del exorcismo en sentido estricto &#8211; es decir el de echar demonios de los posesos -el ritual cat\u00f3lico, siguiendo las tradiciones tempranas, ha retenido variedad de otros exorcismos de los cuales vamos a hablar ahora.\n<\/p>\n<h2>Exorcismo de los posesos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo tenemos de la autoridad de los escritores de los primeros tiempos quienes se refieren a este tema. En los primeros siglos, no s\u00f3lo el clero sino tambi\u00e9n los laicos eran capacitados con el poder de Cristo para liberar a los endemoniados y energ\u00famenos, y su \u00e9xito era citado por los apologistas como prueba del origen divino de la Religion (Justino M\u00e1rtir, Apol.,6; P.G., VI, 453; Dial., 30,85; ibid., 537,676 sq; Minutius F\u00e9lix, Octav.,27,P.L.,III; Origen, Contra Celsum.,I,25; VII,4,67; P.G., XI,705,1425,1516; Tertuliano, Apol.,22,23; P.L., I,404 sq; etc). Es claro en todos los testimonios que ning\u00fan tipo de magia o medios supersticiosos fueran utilisado, sino que, en los primeros siglos como en los tiemps ulteriores, se usaba una simple y autoritaria orden dirigida al demonio en el nombre de Dios y m\u00e1s espec\u00edficamente en el nombre de Cristo crucificado. Era la forma usual de exorcismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunas veces, a\u00f1adiendo a las palabras, se usaba acciones simb\u00f3licas como el soplo (insufflatio), la imposici\u00f3n de las manos o haciendo la se\u00f1al de la cruz. San. Justino dice que los demonios vuelan con el \u00bb toque del soplo de los cristianos \u00bb (II Apol.,6) como de una llama que los quemara, a\u00f1ade San Cirilo de Jerusalem (Cat.,XX, 3, P.G., XXXIII, 1080). Origen menciona la imposici\u00f3n de las manos, y San Ambrosio (Paulinus, Vit.Ambr.,n.28,43, P.L, XIV,36,42), San Efr\u00e9n Syro (Greg. Nyss., De Vit. Ephr., P.G., XLVI,848) y otros usaban esta ceremonia en los exorcismos. La se\u00f1al de la cruz, esta corta y simple forma de expresar su fe en el Crucificado, invocando su Divino poder, es alabada por muchos Padres por su eficacia contra todo tipo de molestia demon\u00edaca (Lactantius, Inst., IV, 27, P.L., VI, 531 sq.; Atanasio, De Incarn. Verbi.,n.47, P.G., XXV,180; Basilio, In Isai., XI,249, P.G., XXX,557, Cirilo de Jerusal\u00e9n, Cat.,XIII,3 col.773; Gregorio Nazianzen, Carm. Adv.iram,v,415 sq.; P.G., XXXVII, 842). Los Padres recomendaban que la orden y las oraciones que la acompa\u00f1an fueran tomadas de la fuente de la Sagrada Escritura (Cirilo de Jerusal\u00e9n., Procat.,n.9,Col.350; Atanasio, Ad Marcell., n.33, P.G., XXVII,45). El rito presente de exorcismo usado por la Iglesia est\u00e1 en perfecta concordancia con la ense\u00f1anza de los Padres y es prueba de la continuidad de la Tradici\u00f3n Cat\u00f3lica en esta materia.\n<\/p>\n<h2>Exorcismo bautismal<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el comienzo de la Iglesia, se ha introducido la pr\u00e1ctica de hacer un exorcismo a los catec\u00famenos como preparaci\u00f3n al Sacramento de Bautismo. Esto no quer\u00eda decir que eran considerados como obsesos o endemoniados, sino que s\u00f3lo pod\u00edan haber sido sujetos por la presencia del pecado original y de los pecados personales en los adultos a la influencia del demonio a cuyas maniobras eran invitados a renunciar y de las cuales iban a ser liberados por la gracia del bautismo. El exorcismo en este caso es una anticipaci\u00f3n simb\u00f3lica de uno de los efectos principales del sacramento de la regeneraci\u00f3n; y adem\u00e1s, como era usado en el caso de los ni\u00f1os que no ten\u00edan pecados personales, San Agust\u00edn pod\u00eda apelar a \u00e9l contra los Pelagianos como argumento acerca de la doctrina del pecado original (Ep.CXCIV, n.46. P.L., XXXIII,890; C. Jul.III,8; P.L., XXXIV,705, y otros lugares). San Cirilo de Jerusal\u00e9n (Procat.,14, col.355) da una descripci\u00f3n detallada del rito de exorcismo bautismal. Aparentemente en Oriente la unci\u00f3n con \u00f3leo exorcizado forma parte del exorcismo a partir de esta descripci\u00f3n. El \u00fanico testigo temprano en la Iglesia Occidental que trata el tema de la unci\u00f3n es le C\u00e1non Ar\u00e1bico de Hip\u00f3lito. La Exsufflatio, o expiraci\u00f3n del demonio por parte del catec\u00fameno, que fue alguna vez parte de la ceremonia, era s\u00edmbolo de la renuncia a las maniobras del demonio, mientras que la Insufflatio, o expiraci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo por los ministros y los asistentes sobre el candidato, simbolizaba la infusi\u00f3n de la gracia santificante del sacremento. La mayor\u00eda de estas antiguas ceremonias han sido guardadas por la Iglesia hasta nuestro tiempo en su rito del bautismo solemne.\n<\/p>\n<h2>Otros exorcismos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan la creencia cat\u00f3lica, los demonios o \u00e1ngeles ca\u00eddos han retenido un gran poder natural como seres inteligentes sobre el universo material, y usan objetos y dirigen fuerzas materiales para sus prop\u00f3sitos malignos; y sobre este poder que es en s\u00ed limitado y sujeto, por supuesto, al control de la Divina Providencia, se cree que le ha sido permitido ejercer una influencia m\u00e1s amplia debido a las consecuencias del pecado de la humanidad. Entonces los lugares y las cosas como las personas son naturalmente posibles v\u00edctimas de la infestaci\u00f3n diab\u00f3lica, dentro del l\u00edmite permitido por Dios, y el exorcismo en este caso no es m\u00e1s que una oraci\u00f3n a Dios en nombre de su Iglesia para que sea restingido este poder diab\u00f3lico en forma sobrenatural, y una profesi\u00f3n de fe en su Voluntad de que \u00c9l lo quiere hacer a favor de sus siervos en la tierra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las principales cosas que son formalmente exorcizadas con una bendici\u00f3n es el agua, la sal, el aceite que son luego usadas en el exorcismo de personas y en bendiciones o consagraci\u00f3n de lugares (iglesias) y objetos (altares, ajuar lit\u00fargico, campanas) y que son en uso en la liturgia p\u00fablica o la devoci\u00f3n privada. El agua bendita, que es el sacramental con el cual los fieles tienen m\u00e1s alcance es una mescla de agua y de sal; y en la oraci\u00f3n de bendici\u00f3n, se le pide a Dios que colme con poder sobrenatural de protecci\u00f3n los que usar\u00e1n con fe estos objetos contra las asechanzas del demonio. Este tipo de exorcismo indirecto por medio de objetos exorcizados es una extensi\u00f3n de la idea original&#160;; pero no introduce nada nuevo y ha sido usado en la Iglesia desde los tiempos los m\u00e1s remotos. (Ver tambi\u00e9n EXORCISTA.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente:  Toner, Patrick. \u00abExorcism.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 5. New York: Robert Appleton Company, 1909.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/05709a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Jean Lacaille, Pbro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n de im\u00e1genes y enlaces: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<ul>\n<li> [1] Exorcista Fortea  (I) <\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> [2] Exorcista Fortea (II)<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> [3]  Exorcista Fortea(III)<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> [4] Exorcista Fortea (IV)<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> [5] Exorcista Fortea  (V)<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> [6] Exorcista Fortea (VI)<\/li>\n<\/ul>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>griego conjurar. Conjuros, pr\u00e1cticas, para expulsar esp\u00ed\u00adritus malignos. Jes\u00fas expulsaba los esp\u00ed\u00adritus inmundos, los demonios, como \u00e9l mismo lo dijo, \u2020\u0153por el Esp\u00ed\u00adritu de Dios\u2020\u009d, cuando los fariseos le acusaron de hacerlo \u2020\u0153por Beelzebul, Pr\u00ed\u00adncipe de los demonios\u2020\u009d, Mt 12, 22-28. En Gadara, Jes\u00fas sac\u00f3 los demonios de dos hombres y los mand\u00f3 a una &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/exorcismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEXORCISMO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-4934","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4934","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4934"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4934\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4934"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4934"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4934"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}