{"id":5011,"date":"2016-02-05T00:52:28","date_gmt":"2016-02-05T05:52:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/hebreos\/"},"modified":"2016-02-05T00:52:28","modified_gmt":"2016-02-05T05:52:28","slug":"hebreos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/hebreos\/","title":{"rendered":"HEBREOS"},"content":{"rendered":"<p>pueblo formado por tribus de raza sem\u00ed\u00adtica. Se dice que provienen de H\u00e9ber, descendiente de Sem y antepasado de Abraham, Gn 10, 21-24; 11, 14-26; 1 Cro 1, 17-28. En cuanto al t\u00e9rmino hebreo,  todav\u00ed\u00ada se discute su etimolog\u00ed\u00ada dif\u00ed\u00adcil. Algunos creen que se deriva de  H\u00e9ber, nombre que significa \u2020\u0153del otro lado\u2020\u009d, como tambi\u00e9n \u2020\u0153n\u00f3mada\u2020\u009d, y,     precisamente, en Jos 24, 3, se lee \u2020\u0153Yo tom\u00e9 a vuestro padre Abraham del otro lado del R\u00ed\u00ado y le hice recorrer toda la tierra de Cana\u00e1n\u2020\u009d; y es Abraham el primero en las Escrituras llamado \u2020\u0153el hebreo\u2020\u009d, Gn 14, 13; a Jos\u00e9, igualmente, se le denomina as\u00ed\u00ad en Egipto, Gn 39, 14 y 17; 41, 12; el    mismo Jos\u00e9 se refiere a su patria como \u2020\u0153pa\u00ed\u00ads de los h.\u2020\u009d, Gn 40, 15; cuando la hija del fara\u00f3n encuentra a Mois\u00e9s reci\u00e9n nacido, dice; \u2020\u0153Es un ni\u00f1o de los h.\u2020\u009d, Ex 2, 6; el fara\u00f3n tambi\u00e9n se refiere a \u2020\u0153las mujeres hebreas\u2020\u009d, Ex 1, 16\/19\/; cuando Mois\u00e9s y Aar\u00f3n se presentaron ante el fara\u00f3n para pedirle que dejara salir al pueblo, le dicen: \u2020\u0153Yahv\u00e9h, el Dios de los h., se nos ha aparecido\u2020\u009d, Ex 3, 18; 5, 3; \u2020\u0153Yahv\u00e9h, el Dios de los H.,  me ha enviado\u2020\u009d, 7, 16; \u2020\u0153As\u00ed\u00ad dice Yahv\u00e9h, el Dios de los h.\u2020\u009d, 9, 1 y 13; 10,    3. En la monarqu\u00ed\u00ada, cuando las guerras de Sa\u00fal con los filisteos, \u00e9stos llaman h. a los israelitas, 1 S 4, 6 y 9; 13, 19; 14, 11; 29, 3; el mismo rey Sa\u00fal llama h. a sus hombres, 1 S 13, 3. En Ex 21, 2, se habla de las normas sobre los esclavos h., y en Jr 34, 9, sobre la manumisi\u00f3n de los mismos. Judit se encontr\u00f3 con los sirios, que le preguntaron qui\u00e9n era, y ella dijo ser \u2020\u0153hija de h., Jdt 10, 12; y ella es denominada \u2020\u0153mujer hebrea\u2020\u009d,  Jdt 12, 11; 14, 18. El profeta Jon\u00e1s se aplica el t\u00e9rmino a s\u00ed\u00ad mismo: \u2020\u0153Soy hebreo y creo en Yahv\u00e9h\u2020\u009d, Jon 1, 9.<\/p>\n<p>Otros identifican a los h. con los habiru o habiri  mencionados en las tablillas cuneiformes de Tell el-Amarna, en Egipto, del segundo milenio a.C., y, aunque las palabras son sin\u00f3nimas, significan n\u00f3mada, las tablillas nada dicen sobre la raza de los habiru, por lo que se descarta esta hip\u00f3tesis.<\/p>\n<p>Los h. es decir \u2020\u0153los que van de un lugar a otro\u2020\u009d, fueron semin\u00f3madas,  tribus semitas que emigraron de Mesopotamia hacia Cana\u00e1n, en el II milenio a. C., aunque otros afirman que son originarias del desierto del Sina\u00ed\u00ad. Abraham sali\u00f3 de su patria Ur, baja Mesopotamia, hacia Jar\u00e1n,  noroeste de Mesopotamia; de aqu\u00ed\u00ad se dirigi\u00f3 a Cana\u00e1n; baj\u00f3 a Egipto, de donde volvi\u00f3 al N\u00e9gueb. Hubo una migraci\u00f3n de h. hacia Egipto cuando los hicsos, de origen sem\u00ed\u00adtico, se tomaron este pa\u00ed\u00ads, en el cual prosperaron.<\/p>\n<p>Expulsados los hicsos  los h. fueron esclavizados por el fara\u00f3n Rams\u00e9s II,  1290-1224 a. C. Mois\u00e9s liber\u00f3 a los h. y los condujo por el desierto hacia la Tierra Prometida, Cana\u00e1n, la cual conquistaron con el sucesor de Mois\u00e9s,  Josu\u00e9, en donde se establecieron hasta adquirir la unidad nacional bajo elsistema mon\u00e1rquico. Hebreo, en t\u00e9rminos generales, no se refiere a los or\u00ed\u00adgenes \u00e9tnicos del pueblo israelita, puesto que como ya se dijo, significa varias tribus de origen semita y, por otra parte, en las mismas Escrituras se afirma la mezcla de sangres, como en todos los pueblos. La uniones    hebreas con gentes de otros pueblos, eran corrientes: Abraham se uni\u00f3 a   Agar, esclava egipcia de Sara, y tuvieron a Ismael, Gn 16, 3; Isaac tom\u00f3 por mujer a Rebeca, hija de Betuel el arameo, Gn 25, 20; Jacob tom\u00f3 a Raquel, hija de Lab\u00e1n, tambi\u00e9n arameo, Gn 28 y 29; Jos\u00e9 tom\u00f3 como su mujer a la egipcia Asnat, hija de Poti Fera, sacerdote de On, la que le dio dos hijos, Manas\u00e9s y Efra\u00ed\u00adm, Gn 41, 50-53. Mois\u00e9s tom\u00f3 por mujer a una madianita, S\u00e9fora, quien le pari\u00f3 dos hijos, Guers\u00f3n y Eliezer, Ex 2, 21; 18,  2-4. Un texto significativo sobre los h., est\u00e1 en lo que se deb\u00ed\u00ada decir ante Yahv\u00e9h al ofrecer las primicias: \u2020\u0153Mi padre era un arameo errante, y baj\u00f3 a Egipto y residi\u00f3 all\u00ed\u00ad siendo unos pocos hombres, pero se hizo una naci\u00f3n grande, fuerte y numerosa. Los egipcios nos maltrataron, nos oprimieron y nos impusieron dura servidumbre. Nosotros clamamos a Yahv\u00e9h, Dios de nuestros padres, y Yahv\u00e9h escuch\u00f3 nuestra voz; vio nuestra miseria,  nuestras penalidades y nuestra opresi\u00f3n, y Yahv\u00e9h nos sac\u00f3 de Egipto con mano fuerte y brazo extendido, con gran terror, con se\u00f1ales y con prodigios. Y nos trajo a este lugar y nos dio esta tierra, tierra que mana leche y miel\u2020\u009d, Dt 26, 5-9. Adem\u00e1s, a la salida de Egipto una muchedumbre de gente se uni\u00f3 a los h., Ex 12, 38; lo mismo que durante la traves\u00ed\u00ada por el desierto, Nm 11, 4; un blasfemo, que fue lapidado en el desierto, era hijo de madre hebrea y padre egipcio, Lv 24, 10.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>ep\u00ed\u00adstola a los, as\u00ed\u00ad se ha llamado este libro can\u00f3nico del N. T.,  desde el a\u00f1o 200, atribuido al ap\u00f3stol Pablo, el cual no tiene todas las     caracter\u00ed\u00adsticas propias del g\u00e9nero epistolar. Carece de destinatario, de los saludos iniciales, com\u00fanes en las cartas del Ap\u00f3stol, por lo que m\u00e1s bien parece una homil\u00ed\u00ada tratada con cierta forma epistolar. Podr\u00ed\u00ada decirse que va dirigida a alguna de las comunidades cristianas fundadas por el Ap\u00f3stol, puesto que al final se da a entender que conocen a Timoteo, 13,  23, con quien el autor aspira visitar a la congregaci\u00f3n. En el texto tampoco se encuentran pistas sobre el sitio y \u00e9poca de su escritura.  Algunos sostienen que fue escrita desde Italia, porque al final, 13, 24,    dice: \u2020\u0153Os saludan los de Italia\u2020\u009d; pero esto es muy ambiguo, como para pensar en \u00e9ste como su lugar de origen. En cuanto a la fecha, se dan varias hip\u00f3tesis, entre ellas, que pudo ser de antes de la destrucci\u00f3n de   Jerusal\u00e9n y del Templo, a\u00f1o 70, porque no se refiere a este hecho hist\u00f3rico, pero si habla de los ritos veterotestamentarios; otros piensan que puede ser de finales del siglo I, puesto que menciona los sufrimientos y ultrajes sufridos por los fieles, 10, 32-34; lo que hace pensar en los tiempos del emperador romano Tito Flavio Domiciano, 81-96, quien persigui\u00f3 a los cristianos. Aunque la Iglesia ortodoxa la atribuy\u00f3 a Pablo,  la de Occidente lo hizo a finales del siglo IV. Las dudas sobre la autor\u00ed\u00ada nacen de las diferencias literarias entre los textos paulinos y \u00e9ste en cuanto al l\u00e9xico, el estilo, m\u00e1s puro y cuidado en H., la estructura gramatical, y que el escritor acude a la versi\u00f3n griega de la Septuaginta para hacer las citas del A. T., en vez de la hebrea, cuestiones \u00e9stas consideradas por Clemente de Alejandr\u00ed\u00ada y su disc\u00ed\u00adpulo Or\u00ed\u00adgenes.<\/p>\n<p>Encontr\u00e1ndose el pensamiento del Ap\u00f3stol presente en el tratamiento de  ciertos temas fundamentales de H., como el de la fe; la Ley mosaica promulgada por medio de los \u00e1ngeles, 2, 2; Ga 3, 19-29; Abraham,  justificado por la fe, 6, 12-15; 11, 19; Rm 4, 17-21; las dos alianzas, 12,  18, 24; Ga 4, 24-26; esto hizo plantear la tesis de que un judeocristiano de cultura hel\u00e9nica y conocedor a fondo en la versi\u00f3n de los Setenta,  recogi\u00f3 la pr\u00e9dica oral de San Pablo; igualmente, que como las frases finales, \u00e9stas s\u00ed\u00ad del estilo de las despedidas epistolares del Ap\u00f3stol,  difieren del resto del texto, y parecen de la pluma de Pablo, se podr\u00ed\u00ada pensar en una aprobaci\u00f3n del escrito por parte de \u00e9ste. Se mencionan otros nombres, como posibles autores. El apologeta Tertuliano propone a Bernab\u00e9, pero no hay nada que pueda probarlo, ni siquiera se conoce alg\u00fan escrito de Bernab\u00e9. Se ha dicho tambi\u00e9n que pudo ser Felipe, \u2020\u009duno de los siete\u2020\u009d, Hch 5, 5; as\u00ed\u00ad como Silas, Priscila y Aquila, Aristi\u00f3n, Apolo.<\/p>\n<p>De estos \u00faltimos  sobresale Apolo, de Alejandr\u00ed\u00ada, colaborador de Pablo, y a quien se califica como \u2020\u0153hombre elocuente, que dominaba las Escrituras\u2020\u009d, Hch 18, 24-28; pero ning\u00fan documento o testimonio de la \u00e9poca corrobora la adjudicaci\u00f3n de la autor\u00ed\u00ada de H. a Apolo.  La carta parece destinada a jud\u00ed\u00ados, hebreos, conversos desde hace tiempo,     y el autor est\u00e1 inquieto por posibles desviaciones judaizantes, es decir, se refiere al peligro de la apostas\u00ed\u00ada. Otros prefieren pensar que est\u00e1 dirigida a paganos conversos, deslumbrados por el culto jud\u00ed\u00ado. Pero, ni de los unos ni de los otros se habla en el texto.<\/p>\n<p>La ep\u00ed\u00adstola a los H. consta de la siguientes partes y t\u00ed\u00adtulo: Pr\u00f3logo. Excelencias del hijo de Dios encarnado, 1, 1-4.   I. El Hijo, superior a los \u00e1ngeles. Prueba de la Escritura, 1, 5-14.<\/p>\n<p>Exhorta ci\u00f3n  2.  II. Jes\u00fas, pont\u00ed\u00adfice fiel y compasivo. Cristo, superior a Mois\u00e9s, 3, 1-6. La entrada en el descanso de Dios, 3, 7-18; 4, 1-13. Jes\u00fas, Sumo Sacerdote compasivo, 4, 14-16; 5, 1-10.   III. Autenticidad del sacerdocio de Cristo. Vida cristiana y teolog\u00ed\u00ada, 5,  11-14; Plan del autor, 6, 1-8. Palabras de esperanza y \u00e1nimo, 6, 9-20.   1. Superioridad de Cristo sobre los sacerdotes lev\u00ed\u00adticos, 7. 2. Superioridad del culto, del santuario y de la mediaci\u00f3n de Cristo Sacerdote, 8; 9. 3. Recapitulaci\u00f3n: El sacrificio de Cristo superior a los sacrificios mosaicos, 10, 1-18.   IV. La fe perseverante. Transici\u00f3n, 10, 19-25. Peligro de apostas\u00ed\u00ada, 10,  26-31. Motivos de perseverancia, 10, 32-39. Modelos de fe en la Historia Sagrada, 11. El ejemplo de Cristo, 12, 1-13. Castigo de la infidelidad, 12,  14, 17. Las dos Alianzas, 12, 18-29.   Ap\u00e9ndice. \u00daltimos consejos, 13, 1-6. Sobre la fidelidad, 13, 7-16.<\/p>\n<p>Noticias. Augurios. Saludos.  13, 20-25.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>[910]<\/p>\n<p>      T\u00e9rmino con el que los primeros cristianos no israelitas denominaban en diversos lugares a los jud\u00ed\u00ados. Aparece en alg\u00fan texto evang\u00e9lico no escrito por israelitas (Lucas. Hech. 6.1), pero tambi\u00e9n se halla en Pablo, que lo era: 2 Cor. 11. 22 y Filip. 3.5. Sobre todo se usa en la llamada Ep\u00ed\u00adstola a los Hebreos.  Se sospecha que era usual llamar hebreos a los jud\u00ed\u00ados de habla aramea, sobre todo a los de Palestina.<\/p>\n<p>    Los dem\u00e1s, abundantes en todo el Mediterr\u00e1neo (di\u00e1spora), hablaban el griego como lenguaje usual y sol\u00ed\u00adan ser denominados como jud\u00ed\u00ados en el exterior e israelitas en el propio seno de sus comunidades.<\/p>\n<p>    La Carta a los Hebreos, escrita por alguien del entorno paulino para conversos, sobre todo levitas y sacerdotes, tal vez fue inicialmente divulgada en arameo, aunque s\u00f3lo quede la forma griega m\u00e1s extendida.<\/p>\n<p>    Esta carta, estrictamente hablando, es una catequesis sistem\u00e1tica y argumental para mostrar a los convertidos que el sacrificio de Cristo es la cumbre de la salvaci\u00f3n prometida a Abraham y a sus descendientes y que los sacrificios del templo, tan conocidos por los destinatarios, no eran otra cosa que una preparaci\u00f3n pasajera.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Al final del corpus paulino se encuentra la Carta a los Hebreos, que no es de Pablo; tampoco es posible identificar con certeza a sus destinatarios. No se trata de una carta, sino de una homil\u00ed\u00ada, enviada m\u00e1s tarde con el a\u00f1adido de una nota de acompa\u00f1amiento (13,19.22-25). Probablemente se compuso antes del a\u00f1o 70.<\/p>\n<p>Entre el exordio (1,1 -4) y la conclusi\u00f3n del discurso (13,20) se pueden reconocer cinco partes :<br \/>\n       1) 1,5-2,18: Cristo es superior a los  \u00e1ngeles, como Hijo de Dios, y solidario con los hombres, como hermano; en el centro tenemos una exhortaci\u00f3n para que se reconozca su autoridad (2,1-4),<br \/>\n       II) 3,1-5,10: Cristo es sacerdote digno de fe, comparado con Mois\u00e9s (3,1 6) y misericordioso (4,15-5,10); en el centro hay una advertencia contra la falta de fe (3,7-4,14).<\/p>\n<p>       III) 5,11-10,39. entre una llamada  inicial y una final (5,11-6,20; 10,19-39), se presenta el sacerdocio de Cristo en relaci\u00f3n con Melquisedec y Aar\u00f3n (7, 1 28); se cumpli\u00f3 en el sacrificio que hizo de s\u00ed\u00ad mismo (8,1-9,28) y que fue un sacrificio eficaz contra los pecados (10,1-18).<\/p>\n<p>       IV) 11 &#8211; 12,13: la fe perseverante  (ejemplos 1 1,1-40, y exhortaci\u00f3n 12,1 13).<\/p>\n<p>       V) Exhortaci\u00f3n a la caridad y a la  santificaci\u00f3n (12,14-13,18).<\/p>\n<p>El autor, partiendo de la cristolog\u00ed\u00ada  de exaltaci\u00f3n y rebajamiento (parte 1), presenta (caso \u00fanico en el Nuevo Testamento) a Cristo como sumo sacerdote (parte 11 y III); en esto hay que reconocer una continuidad en algunos aspectos, una ruptura y una superaci\u00f3n en otros; tan s\u00f3lo en Cristo, mediador de la nueva alianza, alcanza el sacerdocio su eficacia y de esta manera las instituciones veterotestamentarias llegan a su fin, tal como lo anuncia el mismo Antiguo Testamento a la luz de Cristo. Por eso, Hebreos presenta tambi\u00e9n una hermen\u00e9utica del Antiguo Testamento a la luz de Cristo. Las diversas exhortaciones se basan en las partes expositivas.<\/p>\n<p> F Manini<\/p>\n<p> Bibl.: L. Dussaut, Carta a los Hebreos, Cristiandad, Madrid 1985; G, Mora Bartres, La Carta a los Hebreos como escrito pastoral. Herder, Barcelona 1975; A. Vanhoye, El  mensaje de la Carta a los Hebreos, Verbo Divino, Estella 1993: \u00ed\u00add., La structure litt\u00e9raire de l&#8217;Epitre aux H\u00e9breux, Par\u00ed\u00ads 1976.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>A primera vista Heb. parece ser uno de los libros del NTNT Nuevo Testamento m\u00e1s dif\u00ed\u00adciles de entender y de relacionar con nuestro mundo moderno. Numerosas citas y alusiones del ATAT Antiguo Testamento llenan sus p\u00e1ginas y su argumentaci\u00f3n est\u00e1 dominada por mucho detalle sobre el sacerdocio y el sistema de sacrificios de Israel. Al tiempo que algunos lectores llegan a la comparaci\u00f3n entre Cristo y Melquisedec en Heb. 7, se sienten totalmente perdidos y se preguntan sobre la relevancia que pueda tener todo eso. A ello se suma el hecho de que muchos se sienten desorientados ante los pasajes de advertencias (p. ej.p. ej. Por ejemplo 2:1\u20134; 3:7\u20134:11; 6:4\u20138; 10:26\u201331; 12:14\u201317) que parecen minar las certezas establecidas en otros pasajes y sugerir que los creyentes pueden \u2020\u0153caer\u2020\u009d de su relaci\u00f3n con Cristo.<br \/>\nEl argumento es complejo, pero Heb. es una mina de oro para aquellos que desean profundizar m\u00e1s. Hay un gran tesoro aqu\u00ed\u00ad para enriquecer nuestra comprensi\u00f3n de Dios y sus prop\u00f3sitos. Cada secci\u00f3n, cuidadosamente elaborada, contribuye al desarrollo de un tema central, aportando visiones distintas de la persona y obra del Se\u00f1or Jesucristo y la naturaleza de nuestra salvaci\u00f3n. Aunque se utilizan muchos pasajes del ATAT Antiguo Testamento, algunas secciones de Heb. se basan en la exposici\u00f3n de un solo texto, mientras que otros se usan a manera de apoyo. De ese modo se nos muestra c\u00f3mo interpretar el ATAT Antiguo Testamento a la luz de su cumplimiento, y podemos entender c\u00f3mo las dos divisiones de la Biblia cristiana se entrelazan entre s\u00ed\u00ad. Como regularmente el autor relaciona sus puntos de vista a las necesidades de aquellos a quienes se dirige en primer lugar, podemos aprender c\u00f3mo aplicar sus argumentos a nuestras vidas contempor\u00e1neas. Heb. demuestra que las advertencias y el aliento efectivos est\u00e1n fundados en una buena teolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>\u00bfQUE TIPO DE LITERATURA ES ESTA?<\/p>\n<p>\u00bfEs Heb. realmente una \u2020\u0153carta\u2020\u009d de acuerdo con su estilo y formato? Ciertamente termina como muchas cartas del NTNT Nuevo Testamento (13:18\u201325), con alientos e instrucciones espec\u00ed\u00adficos para aquellos a quienes se dirige. Adem\u00e1s, muchos de los pasajes de advertencia o apelaci\u00f3n a lo largo del libro muestran un conocimiento personal de la situaci\u00f3n de los lectores originales y una abrumada preocupaci\u00f3n por su bienestar (p. ej.p. ej. Por ejemplo 5:11\u20136:3; 6:9\u201312; 10:32\u201339; 12:4\u201313). Sin embargo, el libro comienza de una manera formal (1:1\u20134), sin una palabra sobre qui\u00e9n es el autor o a qui\u00e9n est\u00e1 escribiendo, y sin un indicio de la relaci\u00f3n que hay entre ambos. El escritor no ofrece oraci\u00f3n alguna por sus lectores en esta parte ni tampoco hay expresiones de agradecimiento (cf.cf. Confer (lat.), compare la introducci\u00f3n de la mayor\u00ed\u00ada de las cartas paulinas).<br \/>\nHeb. es un tratamiento ordenado y sistem\u00e1tico de la persona y obra de Cristo, basado en la exposici\u00f3n de ciertos pasajes clave del ATAT Antiguo Testamento. Por ejemplo, Sal. 8:4\u20136 es central para el argumento de 2:5\u201318; Sal. 95:7\u201311 se expone con cierta extensi\u00f3n en 3:1\u20134:13; Sal. 110:4 es el texto clave de 4:14\u20137:28; y Jer. 31:31\u201334 es el fundamento de la discusi\u00f3n en 8:1\u201310:39. Cada pasaje se usa para mostrar c\u00f3mo los ideales e instituciones del ATAT Antiguo Testamento llegaron a su cumplimiento en Cristo. De modo que \u00bfes Heb. m\u00e1s bien un ensayo o tratado teol\u00f3gico?<br \/>\nConsiderando su estilo ret\u00f3rico (particularmente las referencias del autor como alguien que est\u00e1 \u2020\u0153hablando\u2020\u009d a su auditorio, p. ej.p. ej. Por ejemplo 2:5; 5:11; 6:9; 8:1; 9:5; 11:32) y el uso de pasajes del ATAT Antiguo Testamento como base del argumento en la mayor parte de las divisiones principales de la obra, parece m\u00e1s bien un serm\u00f3n u homil\u00ed\u00ada en forma escrita, con algunas referencias personales al final. Esto es coherente con la propia descripci\u00f3n del autor en cuanto a que su obra es una \u2020\u0153palabra de exhortaci\u00f3n\u2020\u009d o \u2020\u0153palabra de aliento\u2020\u009d (DHHDHH Dios Habla Hoy, 13:22). La misma expresi\u00f3n se encuentra en Hech. 13:15 para aludir a un serm\u00f3n despu\u00e9s de las lecturas b\u00ed\u00adblicas en la sinagoga jud\u00ed\u00ada en Antioqu\u00ed\u00ada de Pisidia. Heb. fue escrito por un predicador con gran sensibilidad pastoral, que deseaba aplicar sus an\u00e1lisis escriturales a las necesidades de un grupo de cristianos en particular por los cuales estaba preocupado.<br \/>\nVer el art\u00ed\u00adculo \u2020\u0153Leyendo las ep\u00ed\u00adstolas\u2020\u009d.<\/p>\n<p>\u00bfQUIEN LA ESCRIBIO?<\/p>\n<p>Las copias m\u00e1s antiguas del NTNT Nuevo Testamento colocan este documento entre las cartas de Pablo, pero Heb. en s\u00ed\u00ad misma no declara su autor\u00ed\u00ada. Clemente de Alejandr\u00ed\u00ada y Or\u00ed\u00adgenes, escritores del siglo II, confirman que Pablo era generalmente considerado como autor en la parte oriental del Imperio Romano. Sin embargo, notan cu\u00e1nto difiere Heb. de los es critos de Pablo en su contenido y estilo. Sugieren que Pablo tuvo cierta responsabilidad por la obra, pero que de hecho alg\u00fan otro la redact\u00f3. La aceptaci\u00f3n de Heb. como una obra paulina no fue amplia en la iglesia occidental hasta el siglo V. Despu\u00e9s de esto, la tradici\u00f3n continu\u00f3 virtualmente sin ser puesta en duda hasta la Reforma en el siglo XVI, cuando nuevamente fue generalmente cuestionada.<br \/>\nLos eruditos contempor\u00e1neos en general concuerdan en que los argumentos contra la autor\u00ed\u00ada paulina son decisivos. Al margen de las principales diferencias de estilo, Heb. desarrolla un retrato de Jes\u00fas como sumo sacerdote, y de su obra como cumplimiento del ritual de sacrificios del ATAT Antiguo Testamento que tie ne poco paralelo en los escritos de Pablo. Al mismo tiempo, muchos temas t\u00ed\u00adpicamente paulinos, as\u00ed\u00ad como muchos argumentos, est\u00e1n ausentes en Heb. Aun cuando temas similares son tratados, lo son de manera muy distinta. Y Pablo, que apela tanto a su posici\u00f3n como ap\u00f3stol y testigo visual del Cristo resucitado (p. ej.p. ej. Por ejemplo G\u00e1l. 1:11\u201316; 1 Cor. 15:8), dif\u00ed\u00adcilmente podr\u00ed\u00ada haber escrito que recibi\u00f3 el mensaje de Cristo de segunda mano \u2020\u0153por medio de los que oyeron\u2020\u009d (2:3).<br \/>\nEn la iglesia occidental Tertuliano, que escribi\u00f3 en el siglo II, sugiri\u00f3 a Bernab\u00e9 como autor de Heb. y a menudo esta soluci\u00f3n ha sido atrayente para los estudiosos. Como levita de Chipre, este \u2020\u0153hijo de consolaci\u00f3n\u2020\u009d (Hech. 4:36) bien podr\u00ed\u00ada haber sido responsable de esta \u2020\u0153palabra de aliento\u2020\u009d (13:22) que trata con tanta extensi\u00f3n el tema del sacrificio, el sacerdocio y el culto. Como jud\u00ed\u00ado de la dispersi\u00f3n, muy probablemente ten\u00ed\u00ada contacto con las ense\u00f1anzas helen\u00ed\u00adsticas y filos\u00f3ficas del juda\u00ed\u00adsmo alejandrino de las cuales el autor de Heb. parece tener alg\u00fan conocimiento.<br \/>\nMart\u00ed\u00adn Lutero fue el primero en sugerir a Apolos como autor y esta teor\u00ed\u00ada tambi\u00e9n ha encontrado apoyo. Como jud\u00ed\u00ado alejandrino de gran cultura, Apolos era elocuente, ten\u00ed\u00ada un gran conocimiento de las Escrituras y actuaba en la misma esfera misionera que Pablo (Hech. 18:24\u201328). Bien podr\u00ed\u00ada haber escrito una obra como Heb.<br \/>\nSin embargo, en conclusi\u00f3n debemos decir que la evidencia en favor de Bernab\u00e9 o Apolos o de cualquier otro candidato no es decisiva. Ciertamente, no necesitamos conocer la identidad del autor para apre ciar su obra y aceptar su autoridad. Heb. misma indica que la autor\u00ed\u00ada humana de la Escritura es de segunda importancia. As\u00ed\u00ad, p. ej.p. ej. Por ejemplo, al reconocer a David como autor del Sal. 95, Heb. insiste en que el Esp\u00ed\u00adritu Santo fue el autor primario (4:7; 3:7). Otra vez, la autor\u00ed\u00ada humana del Sal. 8 no se menciona (2:6) y no es relevante para entender que fue inspirado divinamente como escritura prof\u00e9tica. Del mismo modo, debemos estar dispuestos a acep tar que importa poco a qui\u00e9n us\u00f3 Dios para escribir Heb.<\/p>\n<p>\u00bfCUANDO FUE ESCRITA?<\/p>\n<p>Cuando se escribi\u00f3 Heb., los lectores hab\u00ed\u00adan sido cristianos por alg\u00fan tiempo (5:12) y hab\u00ed\u00adan experimentado un notorio tiempo de persecuci\u00f3n (10:32\u201334). Pareciera que ya hab\u00ed\u00adan muerto algunos de los l\u00ed\u00adderes originales (13:7), pero Timoteo a\u00fan viv\u00ed\u00ada (13:23). Quiz\u00e1 hab\u00ed\u00adan pasado varias d\u00e9cadas desde el comienzo del movimiento cristiano. La primera alusi\u00f3n a Heb. en la literatura cristiana primitiva se encuentra en la carta de Clemente de Roma, que data del a\u00f1o 96 d. de J.C.d. de J.C. Despu\u00e9s de Jesucristo o un poco despu\u00e9s. Pero hay razones para creer que Heb. fue escrita bastante antes.<br \/>\nLa destrucci\u00f3n del templo de Jerusal\u00e9n y el cese del sistema de sacrificios tuvieron lugar en el a\u00f1o 70 d. de J.C.d. de J.C. Despu\u00e9s de Jesucristo, pero en Heb. no hay referencia a esa situaci\u00f3n, aunque la mayor parte de los detalles del ritual que figuran en la carta son tomados del relato sobre el tabern\u00e1culo en el ATAT Antiguo Testamento, y nuestro autor escribe como si eso continuara (p. ej.p. ej. Por ejemplo 9:6\u20139; 10:1\u20134). Alguna alusi\u00f3n a los sucesos del 70 seguramente hubiera fortalecido su argumento de que el primer pacto entonces era \u2020\u0153viejo y anticuado\u2020\u009d (8:13). En consecuencia, parece que lo mejor es llegar a la conclusi\u00f3n de que Heb. fue escrita en alg\u00fan momento de la d\u00e9cada anterior al 70 d. de J.C.d. de J.C. Despu\u00e9s de Jesucristo<\/p>\n<p>\u00bfCUAL ERA LA SITUACION DE LOS PRIMEROS RECEPTORES Y POR QUE FUE ESCRITA?<\/p>\n<p>Un repaso de los pasajes de advertencia y aliento revela algo de la situaci\u00f3n de aquellos a quienes la carta est\u00e1 dirigida. Por lo menos algunos de ellos estaban en peligro de alejarse del evangelio y de la salvaci\u00f3n que ofrece (2:1\u20134). M\u00e1s espec\u00ed\u00adficamente, estaban en peligro de endurecer sus corazones en incredulidad, alej\u00e1ndose del Dios viviente y perdiendo algo del \u2020\u0153reposo\u2020\u009d prometido por Dios (3:7\u20134:11). Un s\u00ed\u00adntoma de esa enfermedad espiritual era su falta de voluntad para progresar hacia una comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda del mensaje cristia no y sus implicaciones, junto con una carencia de deseo de compartir su comprensi\u00f3n con otros (5:11\u201314). Algunos se estaban retirando de la reuni\u00f3n regular de los creyentes, necesaria para el aliento mutuo (10:24, 25).<br \/>\nSin embargo, el problema no era simplemente de un retraso en el crecimiento espiritual. El autor habla en t\u00e9rminos fervientes sobre la fe, la esperanza y el amor que ellos han expresado en tiempos anteriores, cuando estaban expuestos p\u00fablicamente al insulto y la persecuci\u00f3n (10:32\u201334). Apela a una renovaci\u00f3n de ese celo en todo aspecto (6:11, 12; 13: 1\u201319). Aquellos que estaban en peligro de hacer a un lado su confianza en Dios y de abandonar ese compromiso estaban llegando al cansancio y necesitaban toda clase de aliento para perseverar en la fe y soportar las penurias, de modo que pudieran obtener lo que hab\u00ed\u00ada sido prometido (10:35\u201339; 12:1\u201313). Quiz\u00e1 estaban desgastados por la conti nua hostilidad de los incr\u00e9dulos y su esperanza se hab\u00ed\u00ada debilitado por el retraso del regreso de Cristo (10:35\u201339).<br \/>\nSi pasamos a los pasajes que exponen los temas teol\u00f3gicos, podemos discernir algo m\u00e1s sobre las necesidades de los lectores y el prop\u00f3sito del autor al dirigirse a ellos. Heb. comienza con un \u00e9nfasis sobre la superioridad y finalidad de la revelaci\u00f3n que hab\u00ed\u00ada llegado por medio del Hijo de Dios (1:1\u201314). Los lectores son urgidos a no apartarse del mensaje que sobrepasa aun lo que ha sido dicho por los \u00e1ngeles (2:1\u20134). Es un mensaje sobre la salvaci\u00f3n eterna, lograda por el Hijo de Dios en su sufrimiento y exaltaci\u00f3n celestial (2:5\u201318). En una variedad de formas, el autor se\u00f1ala con agudeza que el cristianismo es el cumplimiento de todo lo que ha sido revelado por Dios a Israel en la Ley y los profetas.<br \/>\nComo aliento a los lectores para que se mantengan firmes en la fe, el autor comienza desarrollando la idea de que Jes\u00fas es \u2020\u0153un sumo sacerdote misericordioso y fiel\u2020\u009d (2:17, 18; 4:14\u20135:10). Este retrato de Jes\u00fas como sumo sacerdote contin\u00faa en el cap. 7, donde se sostiene que la \u2020\u0153perfecci\u00f3n\u2020\u009d no podr\u00ed\u00ada encontrarse en el m\u00e9todo de acercamiento a Dios asociado con el sacerdocio jud\u00ed\u00ado tradicional. El cap. 8 contin\u00faa estableciendo que el sacerdocio superior de Jes\u00fas inaugura el nuevo pacto prometido en Jer. 31:31\u201334. La muerte de Jes\u00fas y su exaltaci\u00f3n celestial se presentan como el cumplimiento y el reemplazo de todos los rituales de sacrificios en el primer pacto, proveyendo un perd\u00f3n de pecados eternamente efectivo y la seguridad de recibir la herencia prometida eternamente (9:1\u201310:18).<br \/>\nEsta secci\u00f3n central de Heb. se discute con tanto fervor y se impone con tantas comparaciones espec\u00ed\u00adficas entre lo que provee la ley mosaica y lo que ha sido logrado por Cristo, que se puede suponer que los lectores hayan sido predominantemente jud\u00ed\u00ados cristianos. Aunque el t\u00ed\u00adtulo \u2020\u0153a los hebreos\u2020\u009d se remonta al siglo II, es probable que no formara parte del texto original. Sin embargo, la mayor\u00ed\u00ada de los comentaristas argumenta que nos se\u00f1ala la direcci\u00f3n correcta. Por lo menos algunos de los que recibieron la carta estaban tentados a volverse al juda\u00ed\u00adsmo o no estaban dispuestos a romper los \u00faltimos v\u00ed\u00adnculos con su religi\u00f3n ancestral. Quiz\u00e1 hab\u00ed\u00ada alguna presi\u00f3n de origen jud\u00ed\u00ado que los motivaba a actuar as\u00ed\u00ad, o quiz\u00e1 se trataba simplemente de la tentaci\u00f3n de volver a la confortable seguridad de los viejos caminos. Desde la perspectiva del autor, recaer en la religi\u00f3n del ATAT Antiguo Testamento era de hecho volver la espalda al Dios viviente (3:12), dado que el Hijo de Dios hab\u00ed\u00ada inaugurado la perfecci\u00f3n del nuevo pacto (9:11\u201315) y alcanzado las realidades que el ATAT Antiguo Testamento apenas hab\u00ed\u00ada previsto (10:1).<br \/>\nDespu\u00e9s de decir todo esto, es dif\u00ed\u00adcil estar completamente seguro sobre la ubicaci\u00f3n exacta de los primeros lectores o sobre la forma precisa de juda\u00ed\u00adsmo desde la cual se hab\u00ed\u00adan vuelto a Cristo. Al parecer, eran jud\u00ed\u00ados de la dispersi\u00f3n m\u00e1s que de Palestina. Probablemente la Escritura que manejaban era el ATAT Antiguo Testamento en gr. m\u00e1s que en Heb. La expresi\u00f3n \u2020\u0153os saludan los de Italia\u2020\u009d (13:24) probablemente significa que algunos creyentes italianos estaban con el autor y quer\u00ed\u00adan mandar un mensaje a los que estaban radicados en alguna parte de su tierra. Siendo m\u00e1s espec\u00ed\u00adficos, se puede argumentar que los receptores eran un sector jud\u00ed\u00ado de la comunidad cristiana en Roma.<br \/>\nComo se ha notado previamente, las citas m\u00e1s antiguas de Heb. aparecen en una carta de Clemente de Roma. Asimismo, la referencia a la persecuci\u00f3n en 10:32\u201334 (sin derramamiento de sangre, 12:4) podr\u00ed\u00ada ser relacionada con los problemas en Roma cuando Claudio lleg\u00f3 a ser emperador. El historiador romano Suetonio registra que los jud\u00ed\u00ados \u2020\u0153se dedican continuamente en tumultos por instigaci\u00f3n de Chrestus\u2020\u009d. Se entiende generalmente que estos tumultos tuvieron lugar por la introducci\u00f3n del mensaje sobre Cristo (que Suetonio menciona como \u2020\u0153Chrestus\u2020\u009d) en la colonia jud\u00ed\u00ada de Roma. Hech. 18:2 menciona dos jud\u00ed\u00ados cristianos, Priscila y Aquilas, que se contaban entre los jud\u00ed\u00ados expulsados de la capital por Claudio en el a\u00f1o 49. Heb. puede haber sido escrita algunas d\u00e9cadas despu\u00e9s a un grupo de tales personas en Roma, donde la persecuci\u00f3n anticristiana estaba aumentando otra vez.<br \/>\nEn cierto nivel Heb. contin\u00faa siendo una advertencia sobre las consecuencias de retirarse de la comunidad cristiana, haciendo a un lado a Jes\u00fas y abandonando la esperanza en \u00e9l. En el lado positivo, act\u00faa como una palabra de aliento a perseverar en la fe, esperanza y amor, sean cuales fueren las luchas y dificultades que debamos enfrentar. El autor trata de promover esa perseverancia poniendo la mirada de sus lectores en Jes\u00fas (3:1; 12:2, 3). Como Hijo de Dios y sumo sacerdote del nuevo pacto, \u00e9l es la revelaci\u00f3n definitiva de Dios y sus prop\u00f3sitos, y el \u00fanico que por s\u00ed\u00ad mismo puede llevarnos a compartir su reinado celestial.<\/p>\n<p>\u00bfCUAL ES LA ESTRUCTURA DE SU ARGUMENTO?<\/p>\n<p>El estudio detallado de la estructura de Heb. revela un patr\u00f3n de temas cuidadosamente balanceado e intrincadamente tejido. Albert Vanhoye, que ha hecho la contribuci\u00f3n m\u00e1s significativa en este aspecto de la investigaci\u00f3n, observa que por lo regular el autor anuncia el tema de una nueva secci\u00f3n cuando est\u00e1 concluyendo la anterior. Estos \u2020\u0153anuncios del tema\u2020\u009d se hallan en 1:4; 2:17; 5:9, 10; 10:36\u201339; 12:12, 13. Ciertas \u2020\u0153palabras gancho\u2020\u009d relacionan el comienzo de una nueva secci\u00f3n con la precedente. En cada secci\u00f3n principal de la argumentaci\u00f3n hay \u2020\u0153t\u00e9rminos caracter\u00ed\u00adsticos\u2020\u009d que pueden estar limitados en gran medida a esa parte del libro. Finalmente, hay indicaciones espec\u00ed\u00adficas del fin de cada segmento. De ese modo, el libro puede ser dividido ampliamente en secciones como sigue.<br \/>\nCuando concluye la breve pero profunda introducci\u00f3n a Heb. (1:4), el autor indica que la siguiente secci\u00f3n principal abarcar\u00e1 una comparaci\u00f3n entre el Hijo y los \u00e1ngeles. \u2020\u0153Angeles\u2020\u009d es un t\u00e9rmino caracter\u00ed\u00adstico del argumento desde 1:5 hasta 2:16 y s\u00f3lo aparece una vez m\u00e1s en el libro en 13:2. \u2020\u0153Angeles\u2020\u009d tambi\u00e9n es la \u2020\u0153palabra gancho\u2020\u009d que relaciona 1:4 con 1:5 y se\u00f1ala el fin de toda la secci\u00f3n (2:16). En medio de ella hay un llamado (2:1\u20134) a responder apropiadamente al mensaje tra\u00ed\u00addo por aqu\u00e9l que es mayor que los \u00e1ngeles.<br \/>\nEn 2:17 el autor anuncia que el tema de la pr\u00f3xima secci\u00f3n (3:1\u20135:10) ser\u00e1 el de Jes\u00fas como sumo sacerdote misericordioso y fiel. \u2020\u0153Fiel\u2020\u009d es el t\u00e9rmino caracter\u00ed\u00adstico de la primera subdivisi\u00f3n (3:1\u20134:14) y tambi\u00e9n la \u2020\u0153palabra gancho\u2020\u009d que relaciona 2:17 con 3:2. \u2020\u0153Sumo sacerdote\u2020\u009d es otra \u2020\u0153palabra gancho\u2020\u009d, pues es un t\u00e9rmino que comienza y termina ambas subdivisiones (3:1; 4:14; 4:15; 5:10) y es caracter\u00ed\u00adstica de toda la secci\u00f3n. Despu\u00e9s de una breve comparaci\u00f3n entre la fidelidad de Jes\u00fas y la de Mois\u00e9s (3:1\u20136), el autor provee una prolongada exhortaci\u00f3n a los lectores para que mantengan su fe en Jes\u00fas (3:7\u20134:14). La simpat\u00ed\u00ada de Cristo como sumo sacerdote celestial lo capacita para ser misericordioso hacia los pecados de su pueblo y proveerle ayuda para soportar fielmente (4:15\u20135:8). Su capacidad de compadecerse (4:15) ante la situaci\u00f3n de ellos fue alcanzada durante su per\u00ed\u00adodo terrenal de sufrimiento (5:8) y prueba.<br \/>\nEn 5:9, 10, el tema de la tercera secci\u00f3n principal de Heb. se anuncia: Jes\u00fas es el sumo sacerdote perfecto seg\u00fan el orden de Melquisedec y la fuente de eterna salvaci\u00f3n. Antes de entrar en la exposici\u00f3n de estos grandes temas, el autor advierte a los lectores que no se vuelvan perezosos y sin deseo de crecer hasta la madurez en Cristo (5:11\u20136:20). Es claro que la intenci\u00f3n es la de motivarlos a tomar nota de la ense\u00f1anza que sigue y aplicarla a su propia situaci\u00f3n. Esto lleva a una explicaci\u00f3n de lo que significa declarar que Jes\u00fas es el sumo sacerdote \u2020\u0153seg\u00fan el orden de Melquisedec\u2020\u009d (7:1\u201328). En t\u00e9rminos amplios, los caps. 8 y 9 muestran c\u00f3mo el \u2020\u0153perfeccionamiento\u2020\u009d de Jes\u00fas como sumo sacerdote, en su sufrimiento, muerte y exaltaci\u00f3n celestial, lleva a la perfecci\u00f3n del nuevo pacto para los creyentes. Luego el autor desarrolla la noci\u00f3n de que Jes\u00fas es la \u2020\u0153fuente de eterna salvaci\u00f3n\u2020\u009d en 10:1\u201318. En pro de la sencillez, no es adecuado entrar en detalles sobre todas las palabras clave y subdivisiones de estos cap\u00ed\u00adtulos. La secci\u00f3n central de Hebreos concluye con un llamado (10:19\u201339) que extrae las implicaciones de la ense\u00f1anza precedente.<br \/>\nLa fe y la perseverancia son el tema de la cuarta secci\u00f3n principal (11:1\u201312:13) y esto se anuncia en 10:36\u201339. La fe es el tema enfocado en la primera subdivisi\u00f3n de esta secci\u00f3n (11:1\u201340) mientras que la perseverancia es m\u00e1s bien el \u00e9nfasis de la segunda (12:14\u201313:17). La quinta secci\u00f3n de Heb. (12:14\u201313:17) no es tan f\u00e1cil de relacionar en la forma en que se han usado los criterios precedentes. Sin embargo, sus apelaciones claramente tienen que ver con la remoci\u00f3n de todos los obst\u00e1culos a la fe, la perseverancia y la prosecuci\u00f3n de una vida piadosa. El anuncio del tema en 12:12, 13 sugiere que sea un desaf\u00ed\u00ado a \u2020\u0153allanar el camino para vuestros pies\u2020\u009d. En forma m\u00e1s general podemos poner el t\u00ed\u00adtulo: \u2020\u0153Apelaciones para un estilo de vida que honre a Dios\u2020\u009d. Algunos pedidos y saludos personales forman la conclusi\u00f3n de la obra en su conjunto (13:18\u201325).<\/p>\n<p>BOSQUEJO DEL CONTENIDO<\/p>\n<p>1:1-4\tIntroducci\u00f3n: La palabra final de Dios<\/p>\n<p>1:5\u20142:18\tEl Hijo y los \u00e1ngeles<br \/>\n1:5-14\tLa superioridad del Hijo sobre los \u00e1ngeles<br \/>\n2:1-4\tUn llamado a mantenerse fieles al Hijo y su mensaje<br \/>\n2:5-18\tLa humillaci\u00f3n y exaltaci\u00f3n del Hijo<\/p>\n<p>3:1\u20145:10\tJes\u00fas como sumo sacerdote misericordioso y fiel<br \/>\n3:1-6\tLa fidelidad de Cristo<br \/>\n3:7\u20144:13\tUn llamado a la fidelidad<br \/>\n4:14\u20145:10\tLa compasi\u00f3n de Cristo<\/p>\n<p>5:11\u201410:39\tJes\u00fas el perfecto sumo sacerdote seg\u00fan el orden de Melquisedec y fuente de eterna salvaci\u00f3n<br \/>\n5:11\u20146:20\tUn llamado a aprender y progresar<br \/>\n7:1-28\tEl sumo sacerdocio eterno de Cristo<br \/>\n8:1-13\tEl mediador del nuevo pacto<br \/>\n9:1-10\tLas limitaciones del antiguo pacto<br \/>\n9:11-28\tEl logro de Cristo en su muerte y exaltaci\u00f3n<br \/>\n10:1-18\tLos beneficios del nuevo pacto<br \/>\n10:19-39\tUn llamado a perseverar en los beneficios del nuevo pacto<\/p>\n<p>11:1\u201412:13\tFe y perseverancia<br \/>\n11:1-40\tUna celebraci\u00f3n de la fe<br \/>\n12:1-13\tUn llamado a la perseverancia<\/p>\n<p>12:14\u201413:25\tLlamados a un estilo de vida que honre a Dios<br \/>\n12:14-17\tUna advertencia final contra el fracaso<br \/>\n12:18-29\tRespondiendo al llamado de Dios<br \/>\n13:1-17\tLa adoraci\u00f3n y la vida cotidiana<br \/>\n13:18-25\tMensajes personales y bendici\u00f3n final<br \/>\nComentario<\/p>\n<p>1:1-4 INTRODUCCION: LA PALABRA FINAL DE DIOS<\/p>\n<p>Vivimos en un mundo donde mucha gente duda de que Dios pueda ser conocido y donde hay muchas filosof\u00ed\u00adas y criterios religiosos en conflicto. Aun entre los cristianos practicantes, a veces se pretende tener nuevas revelaciones que contradicen o declaran ir m\u00e1s all\u00e1 de la Escritura. Sin embargo, Heb. no deja lugar a dudas en cuanto al hecho de que Dios ha hablado decisivamente a Israel por los profetas, y que ha revelado plena y definitivamente su personalidad y voluntad por el Hijo (vv. 1, 2). La revelaci\u00f3n del ATAT Antiguo Testamento lleg\u00f3 muchas veces a lo largo de la historia de Israel y de muchas maneras, como por sue\u00f1os, visiones y mensajes angelicales. Pero la revelaci\u00f3n concluyente ha venido en estos \u00faltimos d\u00ed\u00adas de la historia humana por medio de Jesucristo. El autor proseguir\u00e1 sugiriendo que el ATAT Antiguo Testamento fue una preparaci\u00f3n y un fundamento para esta revelaci\u00f3n definitiva (p. ej.p. ej. Por ejemplo 8:5; 10:1). En verdad, Dios contin\u00faa hablando, por medio de las Escrituras del ATAT Antiguo Testamento, a los cristianos en toda una gama de circunstancias (p. ej.p. ej. Por ejemplo 3:7\u201311; 12:5, 6). Sin embargo, para enfatizar el car\u00e1cter final de la revelaci\u00f3n por medio de Jesucristo, el autor se\u00f1ala su insuperable grandeza como Hijo de Dios.<br \/>\nComo quien ha estado con Dios desde el principio, \u00e9l fue el \u00fanico por medio de quien Dios hizo el universo (gr. aionas, \u2020\u0153edades\u2020\u009d, \u2020\u0153mundos\u2020\u009d, que se usa de modo similar para todo el universo de espacio y tiempo en 11:3). Adem\u00e1s, el Hijo ha sido designado para poseer y gobernar sobre todo lo que originalmente era un instrumento para la creaci\u00f3n: es heredero de todo (v. 2, cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 2:7, l). Aunque muchos niegan su autoridad y siguen rechaz\u00e1ndole, finalmente \u00e9l debe triunfar. Como el resplandor de su gloria (de Dios) y la expresi\u00f3n exacta de su naturaleza, el Hijo revela en su persona, no s\u00f3lo en sus palabras, c\u00f3mo es realmente Dios (v. 3). Contin\u00faa sustentando la creaci\u00f3n y ordena los hechos de la historia por la misma palabra de su poder que en un principio hizo que todo existiera (v. 3).<br \/>\nDado que el objeto de la revelaci\u00f3n divina siempre ha sido la comuni\u00f3n entre Dios y los seres humanos, Heb. pronto deja en claro que el papel del Hijo es el de proveer la purificaci\u00f3n de nuestros pecados (v. 3). Esto anticipa el argumento de 2:14\u201318 y pasajes posteriores, que hablan de la necesidad de que el Hijo compartiera plenamente nuestra humanidad, sufriendo y muriendo, de modo que pudiera cumplir el papel de sumo sacerdote haciendo la expiaci\u00f3n de nuestros pecados. En otros t\u00e9rminos, la palabra final de Dios para nosotros no es simplemente la perfecta revelaci\u00f3n de su personalidad en Jesucristo sino tambi\u00e9n su obra salvadora, haciendo posible que disfrutemos de todo lo que ha sido prometido por Dios a su pueblo en estos \u00faltimos d\u00ed\u00adas.<br \/>\nLa secuela de su obra expiatoria fue su acto de sentarse a la diestra de la Majestad en las alturas (cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 110:1). La entronizaci\u00f3n celestial del Hijo de Dios es tan significativa que Heb. aqu\u00ed\u00ad no menciona la resurrecci\u00f3n y la ascensi\u00f3n que la hicieron posible. M\u00e1s bien, cuando la introducci\u00f3n llega a su conclusi\u00f3n, el autor indica que ha de extraer las implicaciones de esa entronizaci\u00f3n. Establecer\u00e1 la absoluta superioridad del Hijo sobre los \u00e1ngeles, o sea los seres sobrenaturales que en Israel se consideraban como los m\u00e1s cercanos a Dios (v. 4).<\/p>\n<p>1:5-2:18 EL HIJO Y LOS ANGELES<\/p>\n<p>Resulta de ayuda leer toda esta secci\u00f3n de Heb. para ver c\u00f3mo las piezas se combinan antes de prestar atenci\u00f3n a los detalles. Aparentemente aquellos a quienes fue enviada ten\u00ed\u00adan alguna dificultad para captar la relaci\u00f3n de Cristo y los \u00e1ngeles, pero no hay forma de estar seguro sobre la naturaleza exacta de su problema. Seg\u00fan 2:5\u20139, parecer\u00ed\u00ada que al haber colocado al Hijo \u2020\u0153por poco tiempo menor que los \u00e1ngeles\u2020\u009d en el momento de su nacimiento requer\u00ed\u00ada alguna justificaci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo pod\u00ed\u00ada ser mayor que los \u00e1ngeles y compartir plenamente nuestra humanidad? \u00bfPor qu\u00e9 aqu\u00e9l que es mayor que los \u00e1ngeles tuvo que sufrir y morir como declara el evangelio cristiano? La naturaleza y prop\u00f3sito de lo que t\u00e9cnicamente es llamado la \u2020\u0153encarnaci\u00f3n\u2020\u009d sigue siendo un tema muy debatido en nuestro tiempo, y Heb. ofrece atisbos distintivos sobre el tema en esta secci\u00f3n.<br \/>\nSeg\u00fan 2:1\u20134, parece que los lectores originales manten\u00ed\u00adan la creencia popular jud\u00ed\u00ada de que los \u00e1ngeles participaron en la entrega de la ley de Dios a Mois\u00e9s (cf.cf. Confer (lat.), compare Hech. 7:53; G\u00e1l. 3:19). Necesitaban estar seguros de la posici\u00f3n superior y personalidad de aqu\u00e9l que era el agente de la nueva revelaci\u00f3n. Del mismo modo, hoy muchos necesitan ser convencidos de que Jesucristo es m\u00e1s que un profeta o un mensajero angelical. Ninguna revelaci\u00f3n superior de Dios ha sido dada o puede esperarse. Eso indica el peligro de pasar por alto el mensaje de salvaci\u00f3n que ha llegado por medio de \u00e9l.<br \/>\nEn 2:5\u201318 se nos muestra que la obra terrenal del Hijo fue la de alcanzar la salvaci\u00f3n del pecado y sus consecuencias, capacitando a los creyentes para compartir su gloria y honor en el mundo venidero. Lo enorme de nuestra necesidad y la incre\u00ed\u00adble gracia de Dios para actuar sobre ella se destacan. La idea del dominio celestial de Cristo ocupa un lugar destacado una vez m\u00e1s, para asegurarnos que todo ser\u00e1 colocado finalmente \u2020\u0153debajo de sus pies\u2020\u009d (2:8) y que, a pesar de los obst\u00e1culos, los verdaderos disc\u00ed\u00adpulos reinar\u00e1n con \u00e9l.<\/p>\n<p>1:5-14 La superioridad del Hijo sobre los \u00e1ngeles<\/p>\n<p>Los pasajes b\u00ed\u00adblicos citados en esta secci\u00f3n tienen el efecto de reforzar y exponer algunos de los temas importantes ya presentados en la introducci\u00f3n (vv. 1\u20134). En particular, la referencia a la entronizaci\u00f3n celestial del Hijo (v. 3) lleva naturalmente a una explicaci\u00f3n de su posici\u00f3n con relaci\u00f3n al mundo angelical. El Sal. 110:1 aporta el marco en el cual deben ser entendidos los varios pasajes del ATAT Antiguo Testamento. Se alude a \u00e9l en el v. 3 (se sent\u00f3 \u2020\u0153a la diestra de la Majestad en los cielos\u2020\u009d) y se lo cita completo en el v. 13. De ese modo, el tema de la entronizaci\u00f3n de Cristo y su dominio celestial es el foco de esta secci\u00f3n. Jes\u00fas us\u00f3 el Sal. 110:1 para indicar la posici\u00f3n exaltada y celestial del Mes\u00ed\u00adas o Cristo en la expectativa del ATAT Antiguo Testamento (p. ej.p. ej. Por ejemplo Mar. 12:35\u201337; 14:61, 62), y fue luego usado regularmente por los primeros cristianos para declaraciones como las referidas al Jes\u00fas resucitado (p. ej.p. ej. Por ejemplo 10:12\u201314; Hech. 2:34\u201336; 1 Cor. 15:25). Hay otras alusiones a este pasaje clave en 8:1 y 12:2.<br \/>\n5 El Sal. 2:7 es citado porque es una profec\u00ed\u00ada aplicable al Mes\u00ed\u00adas como Hijo de David e Hijo de Dios. La base teol\u00f3gica de este extraordinario reclamo es la promesa especial de Dios a David y su dinast\u00ed\u00ada en 2 Sam. 7:14, que tambi\u00e9n es citado. Cuando los hijos de David fueron entronizados como representantes terrenos de Dios en Jerusal\u00e9n, disfrutaron de una relaci\u00f3n especial de filiaci\u00f3n con Dios. Jes\u00fas es el que finalmente cumple estos pasajes porque es el Hijo eterno de Dios (como en 1:2, 3), cuya resurrecci\u00f3n y ascensi\u00f3n le restauraron al lugar de toda autoridad y poder en el universo a la \u2020\u0153mano derecha\u2020\u009d del Padre (cf.cf. Confer (lat.), compare el uso del Sal. 2:7 en Hech. 13:33).<br \/>\n6 Nunca se hab\u00ed\u00adan hecho promesas as\u00ed\u00ad a los \u00e1ngeles. Su papel ha sido siempre el de adorar a Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 32:43; Sal. 96:7). En consecuencia deben adorar al Hijo que se sienta a su diestra. Al compartir plenamente nuestra humanidad, lleg\u00f3 a ser por un tiempo \u2020\u0153menor que los \u00e1ngeles\u2020\u009d, pero ahora est\u00e1 \u2020\u0153coronado de gloria y honra\u2020\u009d (2:9). La introducci\u00f3n del Primog\u00e9nito de Dios en el mundo (gr. oikumene, como en 2:5) en este pasaje se entiende mejor como una referencia a la entrada de Cristo en lo que a\u00fan es \u2020\u0153el mundo venidero\u2020\u009d (2:5). Esto ocurri\u00f3 cuando \u00e9l ascendi\u00f3 al \u00e1mbito celestial.<br \/>\n7\u20139 El texto gr. del Sal. 104:4 sugiere que los \u00e1ngeles fueron creados para cumplir los mandatos de Dios con la velocidad de los vientos y la fuerza del fuego. Son parte del orden creado y deben estar sometidos al Hijo, porque \u00e9l comparte con el Padre el gobierno (trono) divino que es por los siglos de los siglos. El Sal. 45:6, 7, que celebra una boda real, se usa con referencia a Cristo, el rey de Israel, quien cumple en grado sumo el ideal de compartir la justicia y la alegr\u00ed\u00ada del reino eterno de Dios.<br \/>\n10\u201312 La eternidad de Cristo y su dominio es subrayado nuevamente en el Sal. 102:25\u201327. Esto es contrastado con la creaci\u00f3n perecedera que \u00e9l ha fundado y que un d\u00ed\u00ada ser\u00e1 enrollada como un vestido. Heb. usa el texto gr. de ambos salmos para indicar que el Padre se dirige al Hijo como Dios y Se\u00f1or. El Sal. 110:1 puede haber inspirado esta interpretaci\u00f3n, dado que all\u00ed\u00ad el Se\u00f1or se dirige a otro como \u2020\u0153mi Se\u00f1or\u2020\u009d y le invita a sentarse a su diestra.<br \/>\n13, 14 Volviendo al pasaje que parece haber sido el punto de partida para sus reflexiones, el autor usa el Sal. 110:1 para insistir en que los \u00e1ngeles no ejercen la autoridad y dominio del Hijo. Como esp\u00ed\u00adritus servidores, tienen como papel el de servir a sus prop\u00f3sitos y ejecutar sus mandatos. Ciertamente, sirven a Dios al servir a favor de los que han de heredar la salvaci\u00f3n. Los \u00e1ngeles son superiores a nosotros en el orden de la creaci\u00f3n (Sal. 8:4\u20136), pero son comisionados para ayudarnos en formas que escapan a nuestra comprensi\u00f3n, de modo que podamos alcanzar la herencia divina (cf.cf. Confer (lat.), compare 13:2).<\/p>\n<p>2:1-4 Un llamado a mantenerse fieles al Hijo y su mensaje<\/p>\n<p>Este pasaje extrae directamente las consecuencias pr\u00e1cticas del cap. anterior. Es el primero de los varios pasajes de advertencia revelando la preocupaci\u00f3n del autor sobre la situaci\u00f3n de por lo menos algunos de sus lectores. En el sentido positivo, se alienta a que con m\u00e1s diligencia atendamos a las cosas que hemos o\u00ed\u00addo (v. 1). En sentido negativo, la advertencia es a que no sea que nos deslicemos, como quienes est\u00e1n en una barca que ha perdido el tim\u00f3n y se mueve r\u00e1pidamente hacia una catarata. En cap\u00ed\u00adtulos m\u00e1s adelante se examinar\u00e1 c\u00f3mo se aparta la gente de Cristo. Aqu\u00ed\u00ad el punto en cuesti\u00f3n es simplemente el de subrayar que tal desviaci\u00f3n tiene consecuencias desastrosas.<br \/>\nEl mensaje que Heb. tiene en mente es el evangelio de la salvaci\u00f3n que al principio fue declarado por el Se\u00f1or (o sea Jes\u00fas) y fue confirmado por medio de los que oyeron (DHHDHH Dios Habla Hoy \u2020\u0153le oyeron\u2020\u009d, v. 3). El autor y sus lectores no eran parte de esa primera generaci\u00f3n de cristianos, pero ciertamente recibieron el evangelio de aquellos que s\u00ed\u00ad lo eran. Cuando les fue dado el mensaje que hab\u00ed\u00adan recibido de Jes\u00fas, Dios dio testimonio a su origen sobrenatural con se\u00f1ales, maravillas, diversos hechos poderosos y dones repartidos por el Esp\u00ed\u00adritu Santo seg\u00fan su voluntad (v. 4).<br \/>\nEl evangelio es de mayor significado que la palabra dicha por los \u00e1ngeles a Israel en el monte Sina\u00ed\u00ad. Es el mensaje entregado por el Hijo mismo de Dios, concerniente a la salvaci\u00f3n eterna y c\u00f3mo se la obtiene. Si toda transgresi\u00f3n y desobediencia recibi\u00f3 justa retribuci\u00f3n de acuerdo con los t\u00e9rminos de aquella revelaci\u00f3n m\u00e1s temprana, \u00bfc\u00f3mo escaparemos si descuidamos o pasamos por alto los t\u00e9rminos de la revelaci\u00f3n definitiva de Dios (vv. 2, 3)? El juicio que enfrentan aquellos que dan la espalda a Cristo debe ser mayor que cualquier castigo experimentado por Israel en el ATAT Antiguo Testamento. El autor habla m\u00e1s sobre ello en 10:26\u201331.<\/p>\n<p>2:5-18 La humillaci\u00f3n y exaltaci\u00f3n del Hijo<\/p>\n<p>Habiendo indicado que el mensaje del Hijo se refiere a la salvaci\u00f3n, el autor prosigue en esta secci\u00f3n explicando c\u00f3mo fue alcanzada la salvaci\u00f3n y qu\u00e9 significa para nosotros. El tema de la entronizaci\u00f3n de Cristo y su dominio celestial se toma de nuevo y se nos muestra por qu\u00e9 el Hijo por un tiempo ten\u00ed\u00ada que ser menor que los \u00e1ngeles antes de ser coronado de gloria y de honra. El Sal. 8:4\u20136 es el texto clave, aunque se usan otras tres citas del ATAT Antiguo Testamento como apoyo (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:12, 13). Jes\u00fas es el hombre que \u2020\u0153cumple\u2020\u009d el Sal. 8, padeciendo la muerte y siendo exaltado a la diestra de Dios. Luego Heb. analiza las implicaciones de este \u2020\u0153perfeccionamiento\u2020\u009d de Cristo para nosotros (2:10\u201316). El Hijo tuvo que compartir nuestra humanidad, sufrir y morir, para que pudi\u00e9ramos compartir su gloria. En 2:17, 19 esta ense\u00f1anza vuelve a expresarse haciendo referencia al llamado al Hijo para ser \u2020\u0153un sumo sacerdote misericordioso y fiel\u2020\u009d.<br \/>\n5 El mundo venidero recuerda la esperanza de Israel de una era futura de gloria, involucrando la renovaci\u00f3n de la creaci\u00f3n o el establecimiento de \u2020\u0153nuevos cielos y nueva tierra\u2020\u009d (p. ej.p. ej. Por ejemplo Isa. 65:17\u201325), a veces asociado espec\u00ed\u00adficamente con la obra del Mes\u00ed\u00adas (p. ej.p. ej. Por ejemplo Isa. 11:1\u20139). En otra parte, Heb. habla sobre el prometido \u2020\u0153descanso\u2020\u009d de Dios (4:1\u201311), la esperanza de \u2020\u0153una patria mejor\u2020\u009d (11:16) o \u2020\u0153una ciudad permanente\u2020\u009d (13:14). Estas diversas im\u00e1genes se usan para describir el nuevo orden mundial, que estar\u00e1 sujeto al Hijo de Dios y no \u2020\u00a6 a los \u00e1ngeles (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:13). Sin embargo, Heb. da a entender que la edad venidera ya ha sido establecida por la entronizaci\u00f3n de Cristo a la diestra de Dios. Sus beneficios son experimentados por adelantado por los creyentes (p. ej.p. ej. Por ejemplo 2:4; 6:4\u20136; 12:22\u201324), mientras esperan el regreso de Cristo para introducirlos al pleno gozo de la salvaci\u00f3n que ya ha ganado para ellos (p. ej.p. ej. Por ejemplo 9:28; 10:36\u201339).<br \/>\n6\u20138 El Sal. 8:4\u20136 se cita para explicar c\u00f3mo el Hijo obtuvo el dominio mesi\u00e1nico. En su contexto original, estos vers\u00ed\u00adculos celebran la posici\u00f3n exaltada de los seres humanos en la creaci\u00f3n de Dios. Sin embargo, el salmista habla en t\u00e9rminos ideales, dado que el pecado, la muerte y el demonio nos impiden ejercer el dominio en este mundo como Dios quer\u00ed\u00ada (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n 1:26\u201331 y 3:13\u201319). El dominio completo se promete al Mes\u00ed\u00adas en el Sal. 110:1 y Heb. toma ese pasaje como una clave para el significado definitivo y la aplicaci\u00f3n del Sal. 8:4\u20136. El papel del Hijo es el de cumplir el destino de la raza humana. Pero ahora no vemos todav\u00ed\u00ada todas las cosas sujetas a \u00e9l. \u00bfC\u00f3mo podemos estar seguros de que el mundo venidero le estar\u00e1 sujeto?<br \/>\n9 El autor usa por poco tiempo fue hecho menor que los \u00e1ngeles como una referencia de la humillaci\u00f3n del Hijo de Dios, experimentada cuando vino a compartir plenamente nuestra humanidad (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:14\u201318). Note la introducci\u00f3n del nombre humano Jes\u00fas en este punto del argumento. Coronado de gloria y honra se refiere a la exaltaci\u00f3n celestial que \u00e9l experiment\u00f3 por el padecimiento de la muerte. La ascensi\u00f3n del Mes\u00ed\u00adas crucificado a la diestra de Dios es la certeza de que Dios finalmente someter\u00e1 todas las cosas \u2020\u0153debajo de sus pies\u2020\u009d. La muerte fue el camino para esa gloria para \u00e9l pero, por la gracia de Dios, tambi\u00e9n es el medio de salvaci\u00f3n para nosotros. Los vers\u00ed\u00adculos siguientes contin\u00faan con la explicaci\u00f3n de lo que significa para \u00e9l que gustase (experimentara) la muerte por todos.<br \/>\n10 El plan de Dios para la humanidad fue cumplido por medio de un hombre, Jesucristo (cf.cf. Confer (lat.), compare Rom. 5:12\u201321). Aquello conven\u00ed\u00ada a Dios en grado sumo, como quien hab\u00ed\u00ada creado todas las cosas para sus propios prop\u00f3sitos, pues as\u00ed\u00ad pod\u00ed\u00ada conducir a muchos hijos a la gloria. Jes\u00fas es la cabeza de una gran multitud, destinada a compartir su honor y gloria. Se los designa de diversas maneras en este pasaje como hijos (vv. 10, 13), hermanos (vv. 11, 12) y descendencia de Abraham (v. 16). Jes\u00fas es el Autor (gr. archegon, como en 12:2) de la salvaci\u00f3n, o quiz\u00e1 m\u00e1s adecuadamente \u2020\u0153el pionero\u2020\u009d (Besson, \u2020\u0153jefe\u2020\u009d; BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n, \u2020\u0153el que iba a guiarlos\u2020\u009d). Ciertamente realiz\u00f3 algo \u00fanico en beneficio de otros (v. 9) y es llamado correctamente \u2020\u0153Autor de eterna salvaci\u00f3n\u2020\u009d en 5:9. Pero el escritor tambi\u00e9n quiere subrayar que en algunos aspectos Jes\u00fas es el l\u00ed\u00adder que actu\u00f3 como quien abre el camino para que otros sigan (cf.cf. Confer (lat.), compare 6:20; 12:1\u20133). Tres veces se nos dice que fue hecho perfecto (gr. teleiosai, 5:9; 7:28). No ha habido aspecto en el cual \u00e9l haya sido moralmente imperfecto, pero por medio de su sufrimiento y tentaci\u00f3n, su muerte y exaltaci\u00f3n celestial, fue \u2020\u0153calificado\u2020\u009d o \u2020\u0153hecho plenamente adecuado\u2020\u009d como salvador de su pueblo. Las implicaciones de esta profunda ense\u00f1anza se clarificar\u00e1n a medida que progresa la argumentaci\u00f3n.<br \/>\n11\u201313 Como salvador \u2020\u0153perfeccionado\u2020\u009d, Jes\u00fas santifica o \u2020\u0153consagra\u2020\u009d un pueblo para Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare 10:10, 14, 29; 13:12). Heb. usa tres pasajes del ATAT Antiguo Testamento para mostrar c\u00f3mo ocurre esto. El Sal. 22:22 habla sobre la proclamaci\u00f3n de la liberaci\u00f3n de Dios por alguien que hab\u00ed\u00ada experimentado terribles sufrimientos y rechazo. Estas palabras se aplican en grado sumo a Jes\u00fas como Se\u00f1or resucitado y ascendido, proclamando la victoria alcanzada por medio de su muerte. Al hacerlo, re\u00fane a su alrededor y sostiene la congregaci\u00f3n o iglesia de sus hermanos espirituales (v. 12). Isa. 8:16\u201318 habla acerca de Isa\u00ed\u00adas y sus disc\u00ed\u00adpulos como unidos por su confianza en Dios, por lo que se convierten en se\u00f1ales y s\u00ed\u00admbolos al Israel incr\u00e9dulo. Heb. toma una frase de Isa. 8:17 (Yo pondr\u00e9 mi confianza en \u00e9l) como un indicador de la fiel confianza de Jes\u00fas en el Padre para cumplir su ministerio terrenal (v. 13). Isa. 8:18 se usa entonces para identificar a la iglesia como los hijos dados a Jes\u00fas por Dios. Su perseverancia en la fe, aun al extremo de la muerte, hace posible que ellos tengan fe. La fe unifica a la familia de Cristo en uno.<br \/>\n14\u201316 Para alcanzar la salvaci\u00f3n de sus hijos y para atraerlos a s\u00ed\u00ad mismo como la comunidad de la fe, el Hijo tuvo que compartir plenamente su humanidad (carne y sangre). El prop\u00f3sito de esta encarnaci\u00f3n (el llegar a ser humano) fue que \u00e9l pudiera morir y destruir por medio de la muerte al que ten\u00ed\u00ada el dominio sobre la muerte (\u00e9ste es el diablo). Esto recuerda la ense\u00f1anza de G\u00e9n. 3 sobre el papel de Satan\u00e1s en la rebeli\u00f3n de la humanidad contra Dios y la imposici\u00f3n de la muerte como castigo divino por el pecado. Heb. indica que el demonio sigue manteniendo a la gente en esclavitud a causa de su temor de la muerte (v. 15). S\u00f3lo podemos ser liberados del poder de Satan\u00e1s para servir a Dios por el perd\u00f3n o la limpieza hecha posible por la muerte de Jes\u00fas (cf.cf. Confer (lat.), compare 9:14, 15, 27, 28; 10:19\u201322). El quita el temor del juicio y la condenaci\u00f3n de aquellos que conf\u00ed\u00adan en \u00e9l y les da la seguridad de la vida en el mundo venidero. El autor concluye su extendida comparaci\u00f3n entre Cristo y los \u00e1ngeles al fin cuando dice que ciertamente \u00e9l no tom\u00f3 para s\u00ed\u00ad a los \u00e1ngeles, sino a la descendencia de Abraham (v. 16). La \u00faltima expresi\u00f3n no se refiere a la humanidad en general, ni al Israel nacional en particular, sino a todos los que se han aferrado de la esperanza ofrecida a nosotros en Jes\u00fas, que son los herederos de la promesa a Abraham (6:17, 18).<br \/>\n17, 18 El t\u00ed\u00adtulo de sumo sacerdote se da a Jes\u00fas, por primera vez, cuando el autor anuncia el tema de la divisi\u00f3n principal siguiente de su obra (3:1\u20135:10). La primera menci\u00f3n del sacerdocio de Jes\u00fas est\u00e1 relacionada muy estrechamente con la ense\u00f1anza de que en todo fuese hecho semejante a sus hermanos (v. 17). S\u00f3lo porque comparti\u00f3 nuestra naturaleza, experiment\u00f3 la flaqueza humana y padeci\u00f3 siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados (v. 18). Sin embargo, el cl\u00ed\u00admax de su padecimiento terrenal fue su muerte, por medio de la cual pudo expiar los pecados del pueblo (v. 17). Esta expresi\u00f3n es la primera indicaci\u00f3n de que Jes\u00fas cumpli\u00f3 el papel de sumo sacerdote en el d\u00ed\u00ada anual de expiaci\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare Lev. 16), ofreciendo un sacrificio para limpiar a su pueblo de la contaminaci\u00f3n del pecado y aplacar la ira de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare 7:27; 9:11, 12, 24\u201326; 10:1\u201314).<\/p>\n<p>3:1-5:10 JESUS COMO SUMO SACERDOTE MISERICORDIOSO Y FIEL<\/p>\n<p>En este segmento mayor de la exposici\u00f3n, los temas presentados en 2:17, 18 se exponen y se aplican a la situaci\u00f3n de los lectores originales. En primer lugar, el punto enfocado es la fidelidad de Jes\u00fas como \u2020\u0153ap\u00f3stol y sumo sacerdote de nuestra confesi\u00f3n\u2020\u009d (3:1\u20136). Esto es desarrollado al contrastar a Jes\u00fas con Mois\u00e9s, pues \u00e9ste fue la figura clave en el establecimiento de Israel como \u2020\u0153casa\u2020\u009d de Dios (en el sentido de familia) al tiempo del \u00e9xodo. El argumento del autor habr\u00ed\u00ada tenido especial importancia para los jud\u00ed\u00ados cristianos tentados a volver al juda\u00ed\u00adsmo, donde Mois\u00e9s y la revelaci\u00f3n que \u00e9ste llev\u00f3 a Israel eran tenidos en muy alta estima. Pero el pasaje tiene una aplicaci\u00f3n m\u00e1s amplia debido a las cosas positivas que se dicen sobre Jes\u00fas.<br \/>\nLa advertencia que sigue (3:7\u20134:13) atrae la atenci\u00f3n a la incredulidad y rebeli\u00f3n de los israelitas que dejaron Egipto bajo Mois\u00e9s y no llegaron a entrar en la tierra prometida. Los cristianos tambi\u00e9n est\u00e1n en camino a la herencia o \u2020\u0153reposo\u2020\u009d provisto por Dios. Por lo tanto, el autor alienta a sus lectores a perseverar en la fe, \u2020\u0153no sea que alguien caiga\u2020\u009d siguiendo el ejemplo de los israelitas en el desierto (4:11). La clave es la fe en la palabra de Dios. La mutua exhortaci\u00f3n es necesaria para prevenir la dureza de coraz\u00f3n por la incredulidad contra esa palabra. S\u00f3lo de ese modo el prometido \u2020\u0153reposo\u2020\u009d puede ser alcanzado y disfrutado. En lo m\u00e1ximo, se nos asegura de la \u2020\u0153misericordia\u2020\u009d y la \u2020\u0153gracia\u2020\u009d que Jes\u00fas ofrece, como el \u2020\u0153gran sumo sacerdote que ha traspasado los cielos\u2020\u009d (4:14\u201316). La comparaci\u00f3n entre el sacerdocio del ATAT Antiguo Testamento y el sacerdocio de Cristo que sigue apoya este reclamo (5:1\u201310). Una vez m\u00e1s, Heb. demuestra la insuperable grandeza de la persona y obra del Hijo de Dios.<\/p>\n<p>3:1-6 La fidelidad de Cristo<\/p>\n<p>Hermanos santos sugiere una relaci\u00f3n familiar entre verdaderos creyentes, tanto hombres como mujeres. Son peregrinos que participan del llamamiento celestial (v. 1) para reinar con Cristo en el \u2020\u0153mundo venidero\u2020\u009d (2:5). El mayor aliento es el de persistir en el viaje de la fe, o sea considerad (o sea \u2020\u0153poner la atenci\u00f3n en\u2020\u009d) a Jes\u00fas. De esa manera el autor expone muy sencillamente la preocupaci\u00f3n central de su \u2020\u0153palabra de aliento\u2020\u009d. Los cristianos deben centrarse en Jes\u00fas como ap\u00f3stol, enviado por Dios para ser la revelaci\u00f3n definitiva de su personalidad y voluntad, y como sumo sacerdote, haciendo posible una relaci\u00f3n eterna con Dios. Tal ense\u00f1anza est\u00e1 dise\u00f1ada para alentar al cansado, desafiar al perezoso y desobediente y dar nueva seguridad a aquellos que est\u00e1n dudando y alej\u00e1ndose.<br \/>\n2\u20135 La fidelidad de Jes\u00fas a Dios como quien le constituy\u00f3 (DHHDHH Dios Habla Hoy, \u2020\u0153lo nombr\u00f3 para este servicio\u2020\u009d) se compara con la fidelidad de Mois\u00e9s. Tal fidelidad nos invita a confiar plenamente en Cristo. El autor alude a N\u00fam. 12:7 donde se pone de relieve el papel fundacional de Mois\u00e9s como revelador de la voluntad de Dios para Israel. Sin embargo, Jes\u00fas es digno de una gloria superior a la de Mois\u00e9s porque, como Hijo de Dios, es el constructor de la casa (o familia) en la cual sirvi\u00f3 Mois\u00e9s. Fue a trav\u00e9s de su Hijo que Dios hizo el universo (1:2) y por medio de \u00e9l salv\u00f3 y estableci\u00f3 la comunidad de la fe (vv. 3, 4). El papel de Mois\u00e9s en la casa de Dios fue el de actuar como siervo y como testigo (gr. eis martyrion) de lo que se hab\u00ed\u00ada de decir despu\u00e9s. Aun el sistema de culto que Mois\u00e9s recibi\u00f3 el mandato de establecer era una preparaci\u00f3n y un anticipo de las realidades que hab\u00ed\u00adan de venir con el Mes\u00ed\u00adas (cf.cf. Confer (lat.), compare 8:5; 10:1).<br \/>\n6 El Hijo ahora gobierna sobre su casa (de Dios). Esto comprende a todos los verdaderos creyentes desde el comienzo de la historia humana hasta el presente, o sea, todos los salvados o perfeccionados por la obra del Hijo. Sin embargo, una nota de advertencia suena en las palabras si de veras retenemos la confianza y el gloriarnos de la esperanza. Esta forma un puente al pasaje que sigue, donde se discute la posibilidad de dejar atr\u00e1s a Cristo. El sacrificio de Jes\u00fas nos da confianza para entrar en el lugar sant\u00ed\u00adsimo (10:10; cf.cf. Confer (lat.), compare 4:16). El derecho de acceso a Dios es su don para nosotros en Cristo y no debe ser descartado por raz\u00f3n alguna (10:35, 36). Necesitamos retener y ejercitar aquello para que podamos perseverar en hacer la voluntad de Dios y obtener lo que \u00e9l ha prometido. Del mismo modo, hay una esperanza objetiva que se nos da en el evangelio. Esta deber\u00ed\u00ada continuar siendo nuestro gloriarnos o la base de exultaci\u00f3n.<\/p>\n<p>3:7-4:13 Un llamado a la fidelidad<\/p>\n<p>El Sal. 95:7\u201311 ofrece una seria advertencia sobre el rechazo a escuchar la voz de Dios, al endurecernos en la incredulidad y fallar en alcanzar el reposo que \u00e9l ha prometido a su pueblo. El autor se muestra muy apasionado en su exposici\u00f3n del pasaje del Salmo porque es claro que est\u00e1 preocupado por ciertas tendencias en el grupo al cual se dirige. De modo que el peligro de abandonar a Cristo, mencionado brevemente en 2:1\u20134, se expone m\u00e1s completamente. Sin embargo, a pesar de la seriedad de la advertencia, el poder de la Escritura para desafiar y cambiar a los creyentes recibe un nuevo \u00e9nfasis. Dios sostiene a su pueblo por medio de las palabras que \u00e9l les ha hablado y por medio del ministerio de aliento que pueden tener unos con otros.<br \/>\nEl descanso que Cristo ha asegurado a su pueblo se interpreta seg\u00fan G\u00e9n. 2:2. Es el descanso del s\u00e1bado en el cual Dios entr\u00f3 despu\u00e9s de completar la creaci\u00f3n del mundo. La tierra de Cana\u00e1n, donde Josu\u00e9 estableci\u00f3 a los israelitas en su tiempo, era un anticipo del reposo definitivo para el pueblo de Dios. Con una nueva advertencia de no perder ese reposo, el autor hace una afirmaci\u00f3n final sobre el poder de la palabra de Dios para descubrir y juzgar el coraz\u00f3n humano.<br \/>\n7\u201311 El Esp\u00ed\u00adritu Santo se se\u00f1ala como quien habl\u00f3 \u2020\u0153por medio de David\u2020\u009d en la redacci\u00f3n del Sal. 95 (3:7; 4:7). El Esp\u00ed\u00adritu contin\u00faa hablando a las siguientes generaciones de cristianos por medio de esta Escritura advirti\u00e9ndoles que se aseguren de que cada d\u00ed\u00ada sea un renovado \u2020\u0153hoy\u2020\u009d en el cual puedan o\u00ed\u00adr su voz y vivir. Los que dejaron Egipto con Mois\u00e9s ten\u00ed\u00adan las palabras de promesa y advertencia de Dios resonando en sus o\u00ed\u00addos, pero endurecieron sus corazones y no respondieron con fe y obediencia. Provocaci\u00f3n y prueba son traducciones de los nombres hebreos Meriba y Massa (Exo. 17:1\u20137; cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 20:1\u201313). Al comienzo y al fin de sus andanzas por el desierto, los israelitas demostraron ser particularmente incr\u00e9dulos en aquellos lugares. Pusieron a gran prueba a Dios en el sentido de que fueron tan lejos como les era posible en provocarlo a juzgarlos (v. 9). El per\u00ed\u00adodo de 40 a\u00f1os en el desierto era una demostraci\u00f3n de la ira de Dios con aquella generaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n era una oportunidad para experimentar sus bondadosos caminos una y otra vez (v. 10). Como se hab\u00ed\u00adan negado a arrepentirse y confiar en \u00e9l, dice jur\u00e9 en mi ira que ellos no podr\u00e1n entrar en mi reposo en la tierra que hab\u00ed\u00ada prometido a sus antepasados como herencia (v. 11; cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 14). Ese privilegio s\u00f3lo podr\u00ed\u00ada ser alcanzado por sus hijos.<br \/>\n12, 13 El autor quiere que sus hermanos creyentes tengan cuidado unos de otros como para que ninguno se pierda. La dedicaci\u00f3n a entender y ayudar a otros en la iglesia local es algo necesario. El mayor peligro es que alguno de la congregaci\u00f3n pueda tener un coraz\u00f3n malo de incredulidad que os aparte del Dios vivo. Como los israelitas mencionados en el Sal. 95:7\u201311, a veces cristianos practicantes se alejan de Dios en apostas\u00ed\u00ada (gr. apostenai) o sea en una deliberada y abierta rebeli\u00f3n. Esto puede ser provocado por el sufrimiento o la persecuci\u00f3n o por la presi\u00f3n de la tentaci\u00f3n, pero la causa ra\u00ed\u00adz siempre es la incredulidad. Dicho de otra manera, puede ser que alguno de nosotros se endurezca por el enga\u00f1o del pecado. El pecado es un poder activo y agresivo que debe ser resistido. Si endurecemos nuestros corazones contra la palabra de Dios (v. 8), el pecado tendr\u00e1 riendas sueltas y puede ser que alguno de vosotros se endurezca (13). Para m\u00e1s comentarios sobre la apostas\u00ed\u00ada, v\u00e9anse las notas sobre 6:4\u20136; 10:26\u201331; 12:15\u201317. El ant\u00ed\u00addoto radica en el exhortarnos los unos a los otros cada d\u00ed\u00ada, mientras a\u00fan se dice \u2020\u0153Hoy\u2020\u009d. Tal aliento se basar\u00e1 en la Escritura, de acuerdo con el mismo ejemplo del autor (gr. parakaleite, \u2020\u0153alentad\u2020\u009d, recuerda la descripci\u00f3n del libro de Heb. como logos parakleseos \u2020\u0153palabra de exhortaci\u00f3n\u2020\u009d, en 13:22). Puede tener lugar de manera formal en el contexto de reuniones cristianas (cf.cf. Confer (lat.), compare 10:24, 25) o en los contactos informales diarios que los cristianos tienen entre s\u00ed\u00ad. De cualquier manera, un ministerio basado en la palabra de los unos a los otros es la clave para la fidelidad y la perseverancia. No es s\u00f3lo una responsabilidad de los l\u00ed\u00adderes de la iglesia, sino un deber de cada cristiano.<br \/>\n14, 15 Por la gracia de Dios los creyentes han llegado a ser participantes de Cristo y de todo lo que \u00e9l ofrece. Esto es un paralelo de la afirmaci\u00f3n de que somos \u2020\u0153su casa\u2020\u009d (v. 6): \u00c2\u00a1la bendici\u00f3n ya ha sido otorgada! Sin embargo, como en el v. 6, la idea de una nueva condici\u00f3n o hecho se introduce en el v. 14. Demostramos que en verdad pertenecemos a Cristo si despu\u00e9s de todo retenemos el principio de nuestra confianza hasta el fin. La fe es lo que provee el fundamento subyacente para esa confianza. La fe perseverante es una se\u00f1al de la verdadera conversi\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 13:13). La fe no es una buena obra que nos salva, sino el medio por el cual nos aferramos a las promesas de Dios y permanecemos en la relaci\u00f3n que \u00e9l ha hecho posible para nosotros por medio de su Hijo. Aquellos que abandonan esa confianza en Cristo y se apartan de \u00e9l muestran que nunca fueron genuinamente \u2020\u0153participantes de Cristo\u2020\u009d. En consecuencia, el autor subraya nuevamente la necesidad de prestar atenci\u00f3n cada d\u00ed\u00ada a la voz de Dios y no ser endurecidos por la incredulidad (v. 15).<br \/>\n16\u201319 Por medio de una serie de apremiantes preguntas se desarrollan aun m\u00e1s las implicaciones del Sal. 95:7\u201311. Aquellos que habiendo o\u00ed\u00addo le provocaron eran los mismos que experimentaron directamente la bondad de Dios al sacarles de Egipto. Ten\u00ed\u00adan todos los motivos de aliento para perseverar en la fe durante su viaje a la tierra prometida. Pero se autodescalificaron para entrar en su reposo porque persistentemente no obedecieron. Esa desobediencia fue debido a su incredulidad.<br \/>\n4:1, 2 La promesa de entrar en su reposo nos ha sido aportada por el evangelio. Nuestra situaci\u00f3n es tan parecida a la de los israelitas en el desierto que el autor puede decir que tambi\u00e9n a nosotros, como a ellos, nos han sido anunciadas las buenas nuevas. Ellos recibieron la promesa de entrar en la tierra prometida (p. ej.p. ej. Por ejemplo Exo. 3:7\u201310; 34:10\u201314) y fueron llamados a vivir por la fe en esa palabra de Dios. En ese sentido el evangelio les fue predicado (fueron \u2020\u0153evangelizados\u2020\u009d; v. 2, cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e1l. 3:8, 9). Por lo tanto, siempre que est\u00e9 en pie la promesa, temamos (DHHDHH Dios Habla Hoy, \u2020\u0153debemos prestar mucha m\u00e1s atenci\u00f3n\u2020\u009d) que alguno de vosotros parezca quedarse atr\u00e1s. Siempre hay la posibilidad de que alg\u00fan miembro del grupo pueda fallar y no alcanzar el prometido reposo por la misma raz\u00f3n que los israelitas bajo Mois\u00e9s no llegaron a alcanzar su herencia: de nada les aprovech\u00f3 el o\u00ed\u00adr la palabra, porque no se identificaron por fe con los que la obedecieron. Esto probablemente se refiere al hecho de que la mayor\u00ed\u00ada no comparti\u00f3 la fe de Josu\u00e9 y Caleb cuando lleg\u00f3 el momento de entrar a la tierra de Cana\u00e1n (N\u00fam. 14). Todo ello indica que el o\u00ed\u00adr el mensaje con fe es esencial para la salvaci\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare Rom. 10:14).<br \/>\n3\u20135 Los que hemos cre\u00ed\u00addo entraremos en el reposo del cual habla el Sal. 95:11. Dado que los israelitas ya estaban establecidos en Cana\u00e1n cuando David escribi\u00f3 este Salmo, su advertencia sobre no obtener el reposo de Dios debe referirse a algo m\u00e1s all\u00e1 de la posesi\u00f3n material. G\u00e9n. 2:2, donde se encuentra el verbo \u2020\u0153repos\u00f3\u00bb, se usa como llave para abrir el significado del mensaje. El reposo prometido en el Salmo es una forma de participar en el \u2020\u0153s\u00e1bado\u2020\u009d del mismo descanso de Dios, luego de su obra en la creaci\u00f3n (ver abajo sobre 4:9\u201311). En el argumento de Heb., el reposo de Dios equivale a \u2020\u0153una patria mejor\u2020\u009d (11:16), \u2020\u0153la Jerusal\u00e9n celestial\u2020\u009d (12:22), el \u2020\u0153reino que no puede ser sacudido\u2020\u009d (12:28) y otras descripciones de la herencia del cristiano. Desde un punto de vista ese reposo ya existe para nosotros en el cielo y ahora ya puede \u2020\u0153entrarse\u2020\u009d en \u00e9l por la fe (v. 3; 12:22). Ha estado en existencia desde la creaci\u00f3n del mundo. Seg\u00fan otro punto de vista estamos en una peregrinaci\u00f3n hacia la \u2020\u0153ciudad permanente\u2020\u009d (13:14) y debemos esperar ser dirigidos al \u2020\u0153mundo venidero\u2020\u009d (2:5). Heb. presenta la misma tensi\u00f3n entre el \u2020\u0153ahora\u2020\u009d y el \u2020\u0153todav\u00ed\u00ada no\u2020\u009d que se encuentra en todo el NTNT Nuevo Testamento. Jes\u00fas ha hecho posible que disfrutemos ciertas bendiciones en el presente, como una seguridad de que en el fin poseeremos todo lo que se nos ha prometido (cf.cf. Confer (lat.), compare Ef. 1:13, 14).<br \/>\n6\u20138 El reposo que los israelitas experimentaron en el tiempo de Josu\u00e9 era un anticipo del reposo definitivo y celestial. Heb. sigue argumentando que el camino a esa herencia definitiva ha sido asegurado por el Se\u00f1or Jesucristo (p. ej.p. ej. Por ejemplo 6:19, 20; 9:15; 10:19\u201322). Mucho tiempo despu\u00e9s de la conquista de Cana\u00e1n, el Sal. 95 se\u00f1al\u00f3 otro d\u00ed\u00ada como el d\u00ed\u00ada (hoy) para o\u00ed\u00adr su voz y entrar al reposo de Dios. Esto prueba que David ten\u00ed\u00ada en mente un reposo m\u00e1s all\u00e1 de disfrutar la vida en la tierra de Israel. Si Josu\u00e9 hab\u00ed\u00ada dado al pueblo su reposo definitivo en el tiempo de la conquista, Dios no hablar\u00ed\u00ada despu\u00e9s de otro d\u00ed\u00ada. La esperanza del pueblo de Dios es de un reposo celestial y no el restablecimiento del pueblo en la tierra de Israel. Las promesas fundamentales del antiguo pacto son cumplidas en una manera transformada por Cristo.<br \/>\n9\u201311 Dios desea que su pueblo participe en su propio reposo sab\u00e1tico. Esto involucra descansar de las obras que nos ha encomendado al presente (cf.cf. Confer (lat.), compare Apoc. 14:13), as\u00ed\u00ad como Dios de las suyas. Sin embargo, no debemos pensar en el reposo de Dios como un descanso en ociosidad. La Escritura deja en claro que \u00e9l sigue sosteniendo, dirigiendo y manteniendo su creaci\u00f3n, habiendo completado la obra de establecerla (p. ej.p. ej. Por ejemplo 1:3; Sal. 104; Juan 5:17). La idea es m\u00e1s bien la de una libertad del esfuerzo y la lucha para gozar con Dios la satisfacci\u00f3n y perfecci\u00f3n de su obra al crearnos y redimirnos. Dicho de otra manera, seremos liberados de todas las pruebas y presiones de nuestra actual existencia para servir a Dios sin obst\u00e1culos y para vivir con \u00e9l para siempre (cf.cf. Confer (lat.), compare Apoc. 7:13\u201317). Por lo tanto, hay necesidad de hacer todo esfuerzo para entrar en aquel reposo. Como la fe es el medio por el cual entramos al reposo de Dios (v. 3), el autor est\u00e1 reafirmando claramente la advertencia contra endurecer nuestros corazones en incredulidad. No est\u00e1 diciendo que aseguramos nuestra salvaci\u00f3n por medio de buenas obras. Por otro lado, si la fe es genuina, se expresar\u00e1 en obediencia. Por lo tanto, nuestra preocupaci\u00f3n debe ser que nadie caiga siguiendo el ejemplo de desobediencia de los israelitas, como se destaca en el Sal. 95:7\u201311.<br \/>\n12, 13 Este trozo termina con una reflexi\u00f3n sobre la Palabra de Dios (gr. ho logos tou Theou) y lo que ella puede lograr. No hay fundamento en el contexto para identificar esto con la Palabra personal de Dios mencionada en Juan 1:1\u201314. Es totalmente obvio que la expresi\u00f3n se refiere al evangelio, que se describe en el v. 2 como \u2020\u0153las buenas nuevas \u2020\u00a6 o\u00ed\u00adr la palabra\u2020\u009d (gr. ho logos tes akoues). El evangelio trae la promesa de salvaci\u00f3n as\u00ed\u00ad como la advertencia de juicio (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:1\u20134). Sin embargo, tambi\u00e9n es claro que el Sal. 95 puede funcionar como la voz de Dios, llam\u00e1ndonos a la fe y advirti\u00e9ndonos sobre el endurecimiento del coraz\u00f3n. Este pasaje es en particular la Palabra de Dios que el autor de Heb. quiere que sus lectores escuchen en los caps. 3 y 4. De modo que lo que se dice en los vv. 12, 13 puede aplicarse tambi\u00e9n a la palabra de Dios escrita en la Escritura. En un lenguaje que recuerda Isa. 55:11, se dice que la Palabra de Dios es viva y eficaz, dando a entender que logra el prop\u00f3sito para el cual fue dada por Dios. Sin embargo, Heb. no sugiere que todos los que oyen el mensaje creer\u00e1n autom\u00e1ticamente y as\u00ed\u00ad entrar\u00e1n al reposo de Dios. La met\u00e1fora de la espada de dos filos se usa para pintar lo que inicialmente parece una figura atemorizante. La palabra de Dios penetra hasta los pliegues m\u00e1s profundos de nuestro ser, abriendo y juzgando los pensamientos y las intenciones del coraz\u00f3n. Es el \u2020\u0153cr\u00ed\u00adtico\u2020\u009d (gr. kritico\u00c5\u2019s) por el que todos son juzgados. Ciertamente, al confrontarnos con la palabra de Dios, somos confrontados por Dios mismo, y no existe cosa creada que no sea manifiesta en su presencia. Cuando el autor dice que todas (las cosas) est\u00e1n desnudas y expuestas ante los ojos de Dios, el cuadro es el de un animal con la cabeza hacia atr\u00e1s y el cuello dispuesto para el sacrificio. Dicho simplemente, no podemos esconder nuestro rostro de aquel a quien tenemos que dar cuenta. Si la palabra de Dios tiene un efecto de disecci\u00f3n y exposici\u00f3n de nuestras vidas ahora, no debemos endurecernos por el enga\u00f1o del pecado y venir totalmente sin prepararnos para enfrentarle en el d\u00ed\u00ada final del juicio. En un an\u00e1lisis final, pues, este pasaje sugiere que la funci\u00f3n negativa o juzgadora de la palabra de Dios puede ser una ayuda para nosotros al continuar nuestro viaje de fe.<\/p>\n<p>4:14-5:10 La compasi\u00f3n de Cristo<\/p>\n<p>La expresi\u00f3n sumo sacerdote es una de las palabras gancho, que vincula el argumento en 4:14 con el comienzo de la secci\u00f3n siguiente (3:1; cf.cf. Confer (lat.), compare 2:17), e introduce un nuevo segmento. Tambi\u00e9n es el t\u00e9rmino caracter\u00ed\u00adstico en 4:14\u20135:10 donde se enfoca particularmente a Cristo como sumo sacerdote con misericordia. La exaltaci\u00f3n de Jes\u00fas y su entrada en los cielos es la base para un llamado a retener nuestra confesi\u00f3n (v. 14; DHHDHH Dios Habla Hoy, BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n, \u2020\u0153la fe que profesamos\u2020\u009d). Su experiencia humana lo califica para sentir aprecio y misericordia por aquellos que se acercan con confianza al trono de la gracia (vv. 15, 16). En 5:1 el autor da una definici\u00f3n general del papel del sumo sacerdote en el ATAT Antiguo Testamento. Luego muestra lo importante que era para un sumo sacerdote el poder sentir compasi\u00f3n de los ignorantes y los extraviados (vv. 2, 3), e insiste en que se debe ser llamado por Dios para este oficio (v. 4). Despu\u00e9s, en orden contrario, aplica los mismos criterios a Jes\u00fas, destacando las similitudes y diferencias de su sumo sacerdocio. El llamado de Jes\u00fas por Dios deb\u00ed\u00ada ser el de un sumo sacerdote para siempre seg\u00fan el orden de Melquisedec (v. 6). Al aprender a confiar y obedecer a Dios en medio del sufrimiento (v. 8) adquiri\u00f3 una comprensi\u00f3n de nuestra situaci\u00f3n y una compasi\u00f3n que lo capacit\u00f3 para ser un sumo sacerdote perfecto (vv. 7, 8; cf.cf. Confer (lat.), compare 4:15, 16). En t\u00e9rminos generales, entonces, Jes\u00fas se describe como el sumo sacerdote que lleg\u00f3 a ser Autor (DHHDHH Dios Habla Hoy, \u2020\u0153fuente\u2020\u009d) de eterna salvaci\u00f3n para todos los que le obedecen (9).<br \/>\nEl lector debe mantener en mente que el segmento doctrinal (vv. 1\u201310) est\u00e1 incluido para apoyar y dar fuerza a las exhortaciones que lo preceden (4:14\u201316). Adem\u00e1s, es interesante notar que la parte principal de Heb. (7:1\u201310:18) concluye con exhortaciones similares (10:19\u201323). Esto prueba que la ense\u00f1anza del autor sobre el sumo sacerdocio de Jes\u00fas est\u00e1 dise\u00f1ada especialmente para alentar la perseverancia en la lucha contra el pecado y la incredulidad. Estos pasajes nos urgen a aferrarnos a todos los recursos espirituales que est\u00e1n disponibles para nosotros en Cristo.<br \/>\n14 El gran incentivo para retener nuestra confesi\u00f3n (DHHDHH Dios Habla Hoy, \u2020\u0153la fe que profesamos\u2020\u009d) es el conocimiento de que Jes\u00fas es el Hijo de Dios y un gran sumo sacerdote que ha traspasado los cielos. Como el Hijo de Dios \u00e9l es la revelaci\u00f3n definitiva de Dios, y aquel en quien se completan los prop\u00f3sitos de Dios para el universo. Como el sumo sacerdote definitivo fue fiel a Dios frente al sufrimiento y la tentaci\u00f3n, soportando la muerte para \u2020\u0153expiar los pecados del pueblo\u2020\u009d (2:17). En su ascensi\u00f3n traspas\u00f3 los cielos y entr\u00f3 en la presencia de Dios, \u2020\u0153para presentarse ahora delante de Dios a nuestro favor\u2020\u009d (9:24). En el d\u00ed\u00ada anual de la expiaci\u00f3n (Lev. 16) los sumos sacerdotes jud\u00ed\u00ados ofrec\u00ed\u00adan sacrificios fuera del tabern\u00e1culo o del templo, y entonces entraban a la tienda interior o santuario para interceder por el pueblo sobre la base de las ofrendas que hab\u00ed\u00adan hecho. En muchos pasajes diferentes Heb. sugiere el cumplimiento del ritual en la muerte de Jes\u00fas, su ascensi\u00f3n a los cielos y su obra de intercesi\u00f3n a la diestra de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare especialmente 7:25\u201328; 9:11, 12).<br \/>\n15 El vers\u00ed\u00adculo previo podr\u00ed\u00ada sugerir que Jes\u00fas estuvo lejos de las luchas de su pueblo en la tierra. Pero nuestro sumo sacerdote celestial puede compadecerse de nuestras debilidades, pues \u00e9l fue tentado en todo igual que nosotros, pero sin pecado. El tiempo perfecto en gr. (pepeirasmenon, \u2020\u0153ha sido tentado\u2020\u009d) implica que el Cristo exaltado lleva consigo sus experiencias terrenales de resistencia al pecado: contin\u00faa sabiendo lo que significa ser tentado igual que nosotros. Pero el conocimiento de Jes\u00fas de nuestras debilidades no proviene de que \u00e9l mismo haya pecado (cf.cf. Confer (lat.), compare 9:14; Juan 8:46; 2 Cor. 5:21; 1 Jn. 3:5). Fue hecho en todo como nosotros (2:17; gr. kata panta) y ha sido tentado en todo igual que nosotros (gr. kata panta) (4:15). Sin embargo, el ser tentado no es pecar. Jes\u00fas fue como Ad\u00e1n antes de rebelarse contra Dios: no ten\u00ed\u00ada historia de pecado y ten\u00ed\u00ada la libertad de no pecar. \u00c2\u00a1Pero esto no lo hizo menos humano! Ciertamente, s\u00f3lo \u00e9l que resisti\u00f3 la tentaci\u00f3n hasta el fin sabe todo lo que pesa. Como Jes\u00fas luch\u00f3 para hacer la voluntad del Padre delante de todas las dificultades (5:7, 8; 12:2, 3) se demostr\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo que era un hombre con una diferencia, y que es el \u00fanico que puede salvarnos del poder y el castigo del pecado.<br \/>\n16 El desaf\u00ed\u00ado a acercarnos con confianza al trono de la gracia se basa especialmente en la ense\u00f1anza de que Jes\u00fas puede sentir compasi\u00f3n de nuestras debilidades. Est\u00e1 entronizado con Dios como gobernante celestial cuyo trono o dominio se caracteriza por la gracia. La idea de \u2020\u0153acercarse\u2020\u009d a Dios es muy prominente en Heb. (7:19, 25; 10:1, 22; 11:6; 12:18, 22). El antiguo pacto provee un limitado acceso a Dios por medio del sistema de sacrificios en el tabern\u00e1culo o el templo. Pero la obra de Jes\u00fas como sumo sacerdote introduce una \u2020\u0153mejor esperanza\u2020\u009d, por la cual \u2020\u0153nos acercamos a Dios\u2020\u009d (7:19). El llegar a Dios por medio de Jes\u00fas significa recibir por la fe la salvaci\u00f3n que \u00e9l pone a nuestra disposici\u00f3n (7:25; 12:22\u201324). Acercarnos continuamente (que es el sentido lit.lit. Literalmente del tiempo presente de proserchometha aqu\u00ed\u00ad y en 10:22) significar\u00e1 el expresar la relaci\u00f3n con Dios directamente por medio del nuevo pacto, en oraci\u00f3n, buscando misericordia para las fallas pasadas y gracia para el oportuno socorro (DHHDHH Dios Habla Hoy \u2020\u0153en la hora de necesidad\u2020\u009d). Esta aproximaci\u00f3n a Dios buscando socorro para correr la carrera cristiana debe ser con confianza (gr. meta parresia, \u00e2\u201a\u00accf.cf. Confer (lat.), compare\u00e2\u201a\u00ac 3:6; 10:19) a pesar del m\u00e1s franco reconocimiento de nuestros pecados.<br \/>\n5:1\u20134 Ciertas calificaciones para el sumo sacerdocio, de acuerdo con el ATAT Antiguo Testamento, se destacan aqu\u00ed\u00ad como una base para exponer m\u00e1s plenamente c\u00f3mo Jes\u00fas puede ser el sumo sacerdote del nuevo pacto. Los sumos sacerdotes eran tomados y constituidos para actuar como mediadores entre el pueblo de Israel y Dios. Deb\u00ed\u00adan representarlos en servicio a favor de los hombres delante de Dios, espec\u00ed\u00adficamente, pero no exclusivamente, ofreciendo ofrendas y sacrificios por los pecados. En el d\u00ed\u00ada de la expiaci\u00f3n, el sumo sacerdote deb\u00ed\u00ada ofrecer sacrificio, tanto por sus propios pecados como por los pecados del pueblo (cf.cf. Confer (lat.), compare Lev. 16:6; 11\u201314). Esto era una indicaci\u00f3n de que el sumo sacerdote estaba tambi\u00e9n rodeado de debilidad (DHHDHH Dios Habla Hoy, \u2020\u0153sujeto a las debilidades humanas\u2020\u009d), como el resto de la comunidad, y necesitado de ser limpio del pecado. Tal ritual le deber\u00ed\u00ada haber alentado a sentir compasi\u00f3n de los ignorantes y extraviados. El verbo gr. traducido \u2020\u0153sentir compasi\u00f3n\u2020\u009d (RV \u2020\u0153se muestre paciente\u2020\u009d) significa lit.lit. Literalmente \u2020\u0153moderar la ira\u2020\u009d. La comparaci\u00f3n y contraste con Cristo es clara: los sumos sacerdotes jud\u00ed\u00ados por lo menos ten\u00ed\u00adan que controlar su enojo cuando trataban con aquellos que hubieran pecado, pero nuestro sumo sacerdote puede compadecerse en forma activa (4:15). A partir de una afirmaci\u00f3n sobre la funci\u00f3n general del sumo sacerdote en la comunidad israelita y un comentario sobre una cualidad necesaria en su ministerio, el autor pasa al tema de su llamado. El honor de una funci\u00f3n tal es dado s\u00f3lo por Dios: uno debe ser llamado por Dios, como lo fue Aar\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 28:1; Lev. 8:1; N\u00fam. 16\u201318).<br \/>\n5, 6 En sentido inverso, las calificaciones para el sacerdocio mencionadas en los vv. 1\u20134 ahora se aplican a Jes\u00fas. Cristo no se glorific\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo para ser hecho sumo sacerdote, sino que le glorific\u00f3 Dios para cumplir su papel, como lo indica el Sal. 110:4. Sin embargo, antes de citar ese vers\u00ed\u00adculo Heb. cita las palabras del Sal. 2:7. Esto recuerda el argumento del cap. 2, donde el Sal. 2:7 se usa para afirmar la absoluta supremac\u00ed\u00ada del Hijo de Dios sobre toda la creaci\u00f3n, incluyendo a los \u00e1ngeles (1:5). El Sal. 110:1\u20133 afirma del mismo modo el papel triunfante del rey mesi\u00e1nico que est\u00e1 sentado a la diestra de Dios. Sin embargo, el Sal. 110:4 agrega la inusual perspectiva de que el Mes\u00ed\u00adas ser\u00e1 sacerdote para siempre seg\u00fan el orden de Melquisedec. Uniendo esas citas de los Salmos, Heb. otra vez enlaza la idea de Jes\u00fas como Hijo y sumo sacerdote (cf.cf. Confer (lat.), compare 4:14), pero aclara completamente que su sacerdocio pertenece a un orden diferente del de Aar\u00f3n y los sacerdotes lev\u00ed\u00adticos. Jes\u00fas cumple el papel y funci\u00f3n del sacerdocio jud\u00ed\u00ado como sumo sacerdote seg\u00fan el orden de Melquisedec.  La aplicaci\u00f3n del Sal. 110:4 a Jes\u00fas se expone m\u00e1s completamente en Heb. 7.<br \/>\n7, 8 Estos vv. explican c\u00f3mo nuestro sumo sacerdote celestial puede \u2020\u0153compadecerse de nuestras debilidades\u2020\u009d sin haber pecado (cf.cf. Confer (lat.), compare 4:15). Aunque Jes\u00fas fue seriamente probado en el curso de toda su vida en la tierra (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153en los d\u00ed\u00adas de su carne\u2020\u009d), su experiencia en el jard\u00ed\u00adn de Getseman\u00ed\u00ad puede estar m\u00e1s particularmente en consideraci\u00f3n aqu\u00ed\u00ad. La menci\u00f3n de sus ruegos y s\u00faplicas con fuerte clamor y l\u00e1grimas al que le pod\u00ed\u00ada librar de la muerte recuerda la angustia de Jes\u00fas al enfrentar la cruz y clamar para que se retirara de \u00e9l la \u2020\u0153copa\u2020\u009d de sufrimiento (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 14:34\u201336 y paralelos). El terror de ser abandonado por el Padre en la muerte (cf.cf. Confer (lat.), compare Mar. 15:34) debe haberle presionado especialmente en esa ocasi\u00f3n. Por ello, Jes\u00fas or\u00f3 pidiendo liberaci\u00f3n de la crisis que se aproximaba, pero entonces se someti\u00f3 por voluntad propia a la del Padre para poder llegar a ser Autor de eterna salvaci\u00f3n para otros (v. 9). Esa segunda etapa de la experiencia de Jes\u00fas en Getseman\u00ed\u00ad probablemente se refleja en la afirmaci\u00f3n de que fue o\u00ed\u00addo por su temor reverente (gr. eulabeia tambi\u00e9n puede traducirse como \u2020\u0153temor piadoso\u2020\u009d). La respuesta a su oraci\u00f3n de sumisi\u00f3n fue la fortaleza para soportar la grave tribulaci\u00f3n que enfrentaba y luego el triunfo y la gloria de la resurrecci\u00f3n. Aun siendo Hijo de Dios (v. 8; cf.cf. Confer (lat.), compare v. 5), experiment\u00f3 la tentaci\u00f3n de apartarse de hacer la voluntad de su Padre a causa del sufrimiento que implicaba. Necesitaba aprender lo que implica la obediencia a Dios en t\u00e9rminos pr\u00e1cticos, en las condiciones de vida humana en la tierra, de modo que pudiera simpatizar con aquellos que son probados de manera similar y ense\u00f1arnos por su propio ejemplo hasta qu\u00e9 extremo debe someterse a Dios y obedecerlo (cf.cf. Confer (lat.), compare 12:1\u201311; 13:13).<br \/>\n9, 10 Como aprendi\u00f3 la obediencia por lo que padeci\u00f3, Jes\u00fas fue perfeccionado, o sea \u2020\u0153calificado\u2020\u009d o \u2020\u0153hecho completamente adecuado\u2020\u009d como salvador de su pueblo (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:10). M\u00e1s espec\u00ed\u00adficamente, fue perfeccionado como Autor (DHHDHH Dios Habla Hoy \u2020\u0153fuente\u2020\u009d) de eterna salvaci\u00f3n. Cada experiencia de prueba le prepar\u00f3 para un acto final de obediencia al Padre en su muerte (cf.cf. Confer (lat.), compare 10:5\u201310). Por este medio alcanz\u00f3 la salvaci\u00f3n del pecado, la muerte y el diablo, capacitando a aquellos que creen en \u00e9l para compartir con \u00e9l en la vida del mundo venidero. La idea de que Cristo establece un modelo de obediencia para que otros le sigan se sugiere por las palabras para todos los que le obedecen. Sin embargo, esta expresi\u00f3n no indica que la salvaci\u00f3n se gane por la obediencia. La salvaci\u00f3n es el don de Dios para nosotros en Cristo, pero aquellos que le buscan como el \u00fanico Autor de eterna salvaci\u00f3n querr\u00e1n expresar su fe en una obediencia permanente como \u00e9l lo hizo (cf.cf. Confer (lat.), compare 12:1\u20134). La fe en Cristo nos consagra a compartir su lucha contra el pecado.<\/p>\n<p>5:11-10:39 JESUS EL PERFECTO SUMO SACERDOTE SEGUN EL ORDEN DE MELQUISEDEC Y FUENTE DE ETERNA SALVACION<\/p>\n<p>Como lo sugiere el encabezamiento, esta secci\u00f3n central de Heb. es realmente una exposici\u00f3n de los temas anunciados en 5:9, 10. Despu\u00e9s de atraer la atenci\u00f3n a la necesidad del progreso en la comprensi\u00f3n y obediencia (5:11\u20136:20), el autor demuestra c\u00f3mo Jes\u00fas cumpli\u00f3 el papel de \u2020\u0153sumo sacerdote seg\u00fan el orden de Melquisedec\u2020\u009d (7:1\u201328). Aqu\u00ed\u00ad el Sal. 110:4 es el texto clave y G\u00e9n. 14:18\u201320 se usa como apoyo. El perfeccionamiento de Cristo como nuestro sumo sacerdote celestial se menciona en 7:26\u201328 como un puente para los dos cap\u00ed\u00adtulos siguientes, en los cuales el autor examina m\u00e1s plenamente lo que significa que Cristo fue \u2020\u0153perfeccionado\u2020\u009d. Aqu\u00ed\u00ad se pone atenci\u00f3n en Jer. 31:31\u201334 y se consideran las implicaciones que tiene para nosotros. La idea de que Cristo es \u2020\u0153el Autor de eterna salvaci\u00f3n\u2020\u009d es desarrollada en 10:1\u201318, con el Sal. 40:6\u20138 siendo usado para explicar c\u00f3mo Cristo cumpli\u00f3 la profec\u00ed\u00ada de Jerem\u00ed\u00adas.<br \/>\nLa secci\u00f3n termina con otra apelaci\u00f3n (10:19\u201339), iluminando las consecuencias pr\u00e1cticas de los complejos argumentos doctrinales del autor. Es interesante notar c\u00f3mo este pasaje expresa de nuevo algunas de las advertencias y alientos de los pasajes anteriores (especialmente 4:14\u201316 y 5:11\u20136:20). Al leer toda la secci\u00f3n en su conjunto y al examinar luego con m\u00e1s cuidado el significado de sus partes, debe tenerse en mente que las exhortaciones revelan el prop\u00f3sito de la ense\u00f1anza teol\u00f3gica.<\/p>\n<p>5:11-6:20 Un llamado a aprender y progresar<\/p>\n<p>Antes de iniciar el argumento de los caps. 7\u201310, el autor aporta tanto advertencias (5:11\u20136:8) como palabras de aliento (6:9\u201320). Su ense\u00f1anza sobre Cristo en su funci\u00f3n de sumo sacerdote no ser\u00e1 captada o aplicada por aquellos que son tardos para o\u00ed\u00adr e indispuestos a elaborar las implicaciones m\u00e1s profundas de la fe. Cualquiera que siga eludiendo el alimento s\u00f3lido nunca puede ser un cristiano maduro (5:11\u201314). Por cierto, la resistencia al crecimiento espiritual puede llevar a la gente a estar entre los que recayeron o se rebelaron completamente contra Dios, porque han endurecido sus corazones contra \u00e9l (6:1\u20138).<br \/>\nA pesar de la seriedad de esta advertencia, el autor est\u00e1 persuadido de la realidad de la consagraci\u00f3n de aquellos a quienes se dirige. Pero quiere que cada uno de ellos muestre la misma diligencia que mostr\u00f3 en el pasado, poniendo por obra las implicaciones de su esperanza cristiana en la vida cotidiana y persistiendo en la fe y paciencia hasta el fin (6:9\u201312). Habiendo alcanzado cierto nivel de madurez, pareciera que algunos no estaban dispuestos a seguir m\u00e1s adelante. Para renovar su confianza en Dios el autor les recuerda que el Se\u00f1or confirm\u00f3 su promesa a Abraham con un juramento, y que \u00e9l ha garantizado de la misma manera el sumo sacerdocio de Jes\u00fas en el Sal. 110:4. La esperanza que esto nos ofrece es como ancla del alma, segura y firme (6:13\u201320). S\u00f3lo la incredulidad har\u00e1 que la gente pierda lo que ha sido alcanzado para nosotros por nuestro sumo sacerdote.<br \/>\n11\u201314 Los lectores de la carta se hab\u00ed\u00adan vuelto tardos para o\u00ed\u00adr, o m\u00e1s literalmente \u2020\u0153perezosos con respecto a lo que se oye\u2020\u009d. A pesar de su entusiasmo inicial como cristianos, cierta pereza ha brotado en su interior y el autor teme que ahora no est\u00e9n dispuestos a aceptar las implicaciones m\u00e1s profundas del evangelio para responder con fe y obediencia (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:1\u20134; 3:1\u20134:2, donde el tema clave es el de responder a lo que se ha o\u00ed\u00addo). Una se\u00f1al de ese retraso es su indisposici\u00f3n o incapacidad para ser maestros. Despu\u00e9s de cierto tiempo, cualquier persona instruida en la fe debe ser capaz de ense\u00f1arla a otros (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:13; 10:24, 25; 1 Tes. 5:11; 1 Ped. 3:15). Si los creyentes quieren que se les ense\u00f1e desde los primeros rudimentos de las palabras de Dios (DHHDHH Dios Habla Hoy, \u2020\u0153de nuevo las cosas m\u00e1s sencillas de la palabra de Dios\u2020\u009d) cuando debieran estar comunicando la ense\u00f1anza cristiana b\u00e1sica a otros y deseando alimento s\u00f3lido para s\u00ed\u00ad mismos, ha surgido un caso serio de retraso en el crecimiento espiritual. Como en el \u00e1mbito f\u00ed\u00adsico, la leche es el alimento adecuado para un ni\u00f1o, pero el alimento s\u00f3lido es para los maduros. El autor hace equivaler la leche espiritual con lo que describe (lit.lit. Literalmente) como \u2020\u0153los primeros principios de los or\u00e1culos de Dios\u2020\u009d (gr. ta stoicheaia tes arche\u00c5\u2019s ton logio\u00c5\u2019n tou Theou). Esto puede significar que los lectores necesitan algunas l\u00ed\u00adneas directrices para interpretar el ATAT Antiguo Testamento (\u2020\u0153los or\u00e1culos de Dios\u2020\u009d) desde un punto de vista cristiano. M\u00e1s espec\u00ed\u00adficamente, la expresi\u00f3n puede ser un paralelo con lo que en 6:1 se describe como las doctrinas elementales de Cristo (gr. ton tes arche\u00c5\u2019s tou Christou lo\u00c5\u2019gon). El alimento s\u00f3lido incluir\u00e1 una comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda de la verdad b\u00ed\u00adblica fundamental (como en los caps. 7\u201310). Un ni\u00f1o espiritual es de hecho definido como alguien que no es capaz de entender la palabra de justicia, o sea la ense\u00f1anza que puede motivarlo a la justicia (cf.cf. Confer (lat.), compare 12:11). Adem\u00e1s, los cristianos inmaduros no tienen los sentidos entrenados para discernir entre el bien y el mal por una continua pr\u00e1ctica de responder a la revelaci\u00f3n divina.<br \/>\n6:1\u20133 Aunque el autor ha acusado de inmadurez a sus lectores y ha insistido en que \u2020\u0153el alimento s\u00f3lido es para los maduros\u2020\u009d (5:14), quiere alimentarlos con lo s\u00f3lido de modo que puedan seguir adelante hasta la madurez (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153ser llevados por el camino hacia la madurez\u2020\u009d). Necesitan la visi\u00f3n y la consagraci\u00f3n que puede traer el alimento s\u00f3lido. Cuando dice dejando las doctrinas elementales de Cristo, no quiere decir \u2020\u0153abandonando completamente las verdades b\u00e1sicas mencionadas\u2020\u009d. El progreso se hace sin poner de nuevo el fundamento de la ense\u00f1anza elemental, sino con la sobreedificaci\u00f3n de esa construcci\u00f3n. Es interesante notar que las doctrinas elementales que se mencionan aqu\u00ed\u00ad no son distintivamente cristianas. Pr\u00e1cticamente, cada punto puede ser endosado por el juda\u00ed\u00adsmo ortodoxo. Sin embargo, cada uno de ellos adquiri\u00f3 un nuevo significado a la luz de la ense\u00f1anza cristiana sobre Jes\u00fas como el Mes\u00ed\u00adas de Israel. De modo que se da la impresi\u00f3n de que las creencias y pr\u00e1cticas jud\u00ed\u00adas eran usadas como fundamento para exponer la verdad cristiana. El alimento s\u00f3lido de Heb. es un desarrollo de temas b\u00ed\u00adblicos como el arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios, \u2020\u00a6 la resurrecci\u00f3n de los muertos y del juicio eterno, a la luz de la ense\u00f1anza o doctrina sobre Jes\u00fas como Hijo de Dios y sumo sacerdote del nuevo pacto. La doctrina de bautismos (en plural) puede referirse a los lavamientos ceremoniales jud\u00ed\u00ados (cf.cf. Confer (lat.), compare 9:10) y su cumplimiento en Cristo. La imposici\u00f3n de manos era una pr\u00e1ctica jud\u00ed\u00ada, asociada con la oraci\u00f3n, que fue adaptada de varias maneras por los primeros cristianos (p. ej.p. ej. Por ejemplo Hech. 8:17; 9:17, 18; 13:3). Bajo la presi\u00f3n de la persecuci\u00f3n, los convertidos del juda\u00ed\u00adsmo deben haber sido tentados a \u2020\u0153abandonar cada vez m\u00e1s esos aspectos de la fe y pr\u00e1ctica que eran distintivos del cristianismo y sentir que, sin embargo, no hab\u00ed\u00adan abandonado los principios b\u00e1sicos del arrepentimiento y la fe, las realidades mostradas por las abluciones religiosas y la imposici\u00f3n de manos, la expectativa de la resurrecci\u00f3n y del juicio de la era venidera\u2020\u009d (F. F. Bruce).<br \/>\n4\u20136 La fuerte advertencia de estos vers\u00ed\u00adculos (que tiene un eco en 10:26\u201331; 12:15\u201317) es para aquellos que recayeron o cometieron apostas\u00ed\u00ada (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:12), porque se han separado a s\u00ed\u00ad mismos del \u00fanico sacrificio por los pecados bajo el nuevo pacto que es la \u00fanica esperanza de la vida eterna en Jesucristo. Los tales crucifican de nuevo para s\u00ed\u00ad mismos al Hijo de Dios rechaz\u00e1ndole tan deliberadamente como quienes le ejecutaron y le exponen a vituperio, coloc\u00e1ndose abiertamente en la posici\u00f3n de sus enemigos. Nada es imposible para Dios, pero no nos ofrece esperanza alguna de poder restaurar a aquellos que tomaron una dura posici\u00f3n decidida y continua en contra de Cristo. Como se ha notado en relaci\u00f3n con 3:12, 13, aquellos que endurecen sus corazones contra Dios pueden alcanzar un punto en el que est\u00e9n \u2020\u0153endurecidos\u2020\u009d m\u00e1s all\u00e1 de toda posible recuperaci\u00f3n. El autor no acusa a sus lectores de estar en esa posici\u00f3n, pero el destino de los ap\u00f3statas es algo que ni ellos ni nosotros debemos olvidar. En este contexto este pasaje surge como una advertencia sobre el punto al cual puede llevarnos la pereza.<br \/>\nPero, \u00bfpuede apostatar un cristiano genuino? Ciertamente Heb. sugiere que aquellos que se apartan pueden tener toda la apariencia de estar realmente convertidos. Fueron una vez iluminados, lo que indica una definida entrada de la luz del evangelio en sus vidas. Gustaron del don celestial, lo que puede significar que reciben a Cristo mismo y todas las bendiciones espirituales que \u00e9l ofrece. \u2020\u0153Probar\u2020\u009d implica experimentar algo de una manera real y personal (no simplemente \u2020\u0153tomar un sorbo\u2020\u009d). Han llegado a ser participantes del Esp\u00ed\u00adritu Santo, de modo que su rebeli\u00f3n incluye la ofensa al Esp\u00ed\u00adritu de gracia (10:29). Finalmente, se nos dice que tambi\u00e9n probaron la buena palabra de Dios y los poderes del mundo venidero. Esto sugiere una experiencia decisiva de los beneficios del nuevo pacto. Sin embargo, aquellos que han disfrutado de esa relaci\u00f3n con Dios no pueden presumir de ella, consider\u00e1ndose inmunes a la posibilidad de la apostas\u00ed\u00ada. Promesas como las de Juan 10:28, 29 y Fil. 1:6 son una garant\u00ed\u00ada de que Dios har\u00e1 que sus hijos se mantengan fieles hasta el fin. Heb. tiene su propia forma de alentar a tener confianza en la capacidad de Dios para sostenernos en la fe. Pero todos necesitamos ser desafiados a \u2020\u0153hacer firme nuestra fe y llamamiento\u2020\u009d (2 Ped. 1:10), y este es el significado pr\u00e1ctico y pastoral de los pasajes de advertencia en Heb.<br \/>\nQuerr\u00ed\u00adamos decir que aquellos que son realmente regenerados nunca caer\u00e1n, pero lo genuino del nuevo nacimiento se prueba por la persistencia en la fe. El autor de Heb. tiene clara confianza en que ha ocurrido una verdadera obra de Dios en la congregaci\u00f3n a la que se est\u00e1 dirigiendo (6:9; 10:39). \u2020\u0153Pero esto no excluye la posibilidad de que algunos de entre ellos sean rebeldes de coraz\u00f3n y, a menos que haya un cambio radical, comprobar\u00e1n que han llegado a un punto de irremediable apostas\u00ed\u00ada\u2020\u009d (P. E. Hughes). Es posible ser arrebatado por la experiencia espiritual de un grupo sin estar genuinamente convertido. A veces la gente muestra todas las se\u00f1ales de la conversi\u00f3n, pero se apartan de Cristo despu\u00e9s de un tiempo y demuestran que nunca han sido realmente hijos de Dios. M\u00e1s espec\u00ed\u00adficamente, el autor tiene en vista a aquellos que ven claramente d\u00f3nde est\u00e1 la verdad, se conforman a ella por un tiempo y luego, por distintas razones, renuncian a ella. La continuidad es la prueba de la realidad. Aquellos que perseveran son los santos verdaderos y un pasaje como \u00e9ste ser\u00e1 usado por Dios para sostenerlos en la fe.<br \/>\n7, 8 Jes\u00fas us\u00f3 la par\u00e1bola de las cuatro clases de terreno para explicar las diferentes respuestas que la gente da al evangelio (Mar. 4:1\u201320 y paralelos). Heb. s\u00f3lo se refiere a dos posibilidades. La buena tierra es la que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella y produce la hierba para el provecho de aquellos que la cultivan. Esto se refiere a aquellos que perseveran en o\u00ed\u00adr y obedecer la palabra de Dios. Por su gracia son espiritualmente fruct\u00ed\u00adferos. La mala tierra es la que produce espinos y abrojos y que es desechada, est\u00e1 cercana a la maldici\u00f3n, y su fin es ser quemada. Esto describe el destino de aquellos que endurecen sus corazones en incredulidad y se alejan de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare 10:26\u201331). El autor no indica un campo intermedio para los perezosos y los lentos. \u00c2\u00a1Quiere que sus lectores est\u00e9n seguros de pertenecer todos a la primera categor\u00ed\u00ada!<br \/>\n9, 10 Ahora siguen palabras de aliento despu\u00e9s de las directas advertencias de los vv. 4\u20138. El autor dice: estamos persuadidos de cosas mejores en el caso de aquellos amados. M\u00e1s particularmente, est\u00e1 sugiriendo que, como grupo, corresponden a la categor\u00ed\u00ada de la buena tierra del v. 7. Estos recibir\u00e1n las bendiciones de Dios que conducen a la salvaci\u00f3n. Su confianza est\u00e1 parcialmente basada en el recuerdo de su conducta pasada y presente, y parcialmente en la justicia de Dios. La obra y el amor que le han mostrado fueron literalmente \u2020\u0153por su nombre\u2020\u009d. Incluye ministrar y seguir ministrando a su pueblo (RVARVA Reina-Valera Actualizada, a los santos). Un notable ejemplo de esto se se\u00f1ala en 10:32\u201334. Cuando el autor dice que Dios no es injusto para olvidar vuestra obra, no est\u00e1 se\u00f1alando sencillamente la retribuci\u00f3n de los servicios prestados. Dios conoce la realidad de sus vidas espirituales y si ha motivado expresiones de un cristianismo genuino en el pasado, se puede confiar en que har\u00e1 lo mismo en el futuro. El tema de la fidelidad de Dios se desarrolla m\u00e1s adelante en los vv. 13\u201320.<br \/>\n11, 12 El ardiente deseo del autor de que cada uno de sus amigos persevere como un cristiano surge otra vez. Su fidelidad a Cristo y su preocupaci\u00f3n pr\u00e1ctica los unos por los otros en tiempos de prueba fueron inspiradas por una esperanza que les compele (10:34). Ahora, cuando su mayor enemigo parece ser la pereza, necesitan mostrar la misma diligencia (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153celo\u2020\u009d) para mantener viva la esperanza hasta el final. Una esperanza viva es la base para una efectiva vida cristiana en todo contexto. Aquellos que tienen esta motivaci\u00f3n no ser\u00e1n abrumados por la pereza (gr. nothroi se usa aqu\u00ed\u00ad como en 5:11, pero sin calificativos). De hecho, llegar\u00e1n a ser imitadores de los que por la fe y la paciencia heredan las promesas. Ese lenguaje es un anticipo del argumento de 11:1\u201312:3.<br \/>\n13\u201315 La base de la esperanza cristiana no es un pensar \u2020\u0153ojal\u00e1\u00bb sobre el futuro, sino la solemne promesa de Dios. El fundamento de la acci\u00f3n salvadora de Dios en el mundo fue la promesa particular hecha a Abraham en G\u00e9n. 12:1\u20133 y repetida en varias etapas a los antepasados de Israel en diferentes formas (p. ej.p. ej. Por ejemplo G\u00e9n. 15:1\u201321; 26:2\u20134; 28:13\u201315; Exo. 3:6\u201310). Dios habr\u00ed\u00ada de multiplicar los descendientes de Abraham estableci\u00e9ndolos en su propia tierra, y los bendecir\u00ed\u00ada para que fueran de bendici\u00f3n para todas las naciones. En una ocasi\u00f3n particular Dios confirm\u00f3 la veracidad de esta promesa con un juramento (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 22:16: \u2020\u0153He jurado por m\u00ed\u00ad mismo, dice el Se\u00f1or\u2020\u009d). Heb. hace notar que Abraham fue alentado por eso para esperar con paciencia lo que le estaba prometido. Dios comenz\u00f3 a cumplir su promesa durante la vida de Abraham, pero la bendici\u00f3n definitiva lleg\u00f3 en la persona de Jes\u00fas el Mes\u00ed\u00adas.<br \/>\n16\u201318 En los asuntos humanos el juramento para confirmaci\u00f3n pone fin a todas las controversias. Dios, queriendo demostrar de modo convincente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo, utiliz\u00f3 esta forma particular de hablar. Recurre a dos cosas inmutables en las cuales es imposible que Dios mienta, o sea en su promesa y su juramento para dar el mayor aliento posible a su pueblo a poner su confianza en \u00e9l. De acuerdo con lo que sigue es claro que los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta por delante en Jes\u00fas somos los herederos definitivos de lo que \u00e9l ha prometido a Abraham (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e1l. 3:26\u201329).<br \/>\n19, 20 Estos vers\u00ed\u00adculos deben ser le\u00ed\u00addos a la luz de 7:20\u201322, donde se argumenta que Dios confirm\u00f3 el sumo sacerdocio del Mes\u00ed\u00adas en el Sal. 110:4 con un juramento similar al que aparece en G\u00e9n. 22:16. Como Jes\u00fas es el sumo sacerdote prometido seg\u00fan el orden de Melquisedec, ha llegado a ser la \u2020\u0153garant\u00ed\u00ada\u2020\u009d de las bendiciones del nuevo pacto (7:22). Aquellos que reposan en \u00e9l pueden realmente entrar al santuario aun dentro del velo, donde \u00e9l ha ido antes que nosotros y entr\u00f3 \u2020\u00a6 por nosotros. Jes\u00fas es lit.lit. Literalmente nuestro precursor que nos abri\u00f3 el camino que hemos de seguir. El santuario interior del tabern\u00e1culo, y posteriormente del templo, representaba la presencia de Dios con su pueblo en la tierra (cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 26:31\u201334; 1 Rey. 8:6\u201311). Heb. usa este lenguaje para referirse al santuario celestial, donde Dios est\u00e1 entronizado con toda su gloria. Podemos acercarnos a \u00e9l con confianza ahora mismo porque Jes\u00fas, nuestro sumo sacerdote celestial, ha ofrecido el perfecto sacrificio y se ha sentado a la diestra de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare 4:14\u201316; 10:19\u201322). Sin embargo, el cuadro de 6:19, 20 tambi\u00e9n aporta la idea de que nuestro destino es el de vivir para siempre en la santa y gloriosa presencia de Dios. Podemos ir lit.lit. Literalmente donde Jes\u00fas ha ido. De ese modo, el santuario celestial es otra forma de describir el \u2020\u0153mundo venidero\u2020\u009d (2:5), el \u2020\u0153reposo del s\u00e1bado para el pueblo de Dios\u2020\u009d (4:9) y la \u2020\u0153patria mejor\u2020\u009d o \u2020\u0153ciudad\u2020\u009d (11:16; 12:22\u201324; 13:14), que ha sido la esperanza final del pueblo de Dios a lo largo de todas las edades. Esta esperada meta ha sido alcanzada y abierta para nosotros por nuestro Salvador. Jes\u00fas como nuestra esperanza ha entrado al santuario y permanece all\u00ed\u00ad como ancla del alma, segura y firme.<br \/>\nDe modo que el ant\u00ed\u00addoto para la apat\u00ed\u00ada espiritual y la apostas\u00ed\u00ada es la renovaci\u00f3n de la esperanza. Esta es la motivaci\u00f3n para la fidelidad y el amor. La base de nuestra esperanza es la promesa de Dios, confirmada por un juramento. Como las promesas salvadoras de Dios ya han sido cumplidas para nosotros en la muerte y exaltaci\u00f3n celestial del Se\u00f1or Jesucristo, esto nos da todo el aliento necesario para creer que aquellos que conf\u00ed\u00adan en Jes\u00fas compartir\u00e1n con \u00e9l la prometida herencia eterna.<\/p>\n<p>7:1-28 El sumo sacerdocio eterno de Cristo<\/p>\n<p>Se han dado ya varias indicaciones de que Jes\u00fas es el \u2020\u0153sumo sacerdote para siempre seg\u00fan el orden de Melquisedec\u2020\u009d (cf.cf. Confer (lat.), compare 5:6, 10; 6:20). Ese tema ahora se desarrolla cabalmente cuando el autor llega al coraz\u00f3n de su mensaje y comienza a alimentar a sus lectores con \u2020\u0153alimento s\u00f3lido\u2020\u009d que produce la madurez espiritual (cf.cf. Confer (lat.), compare 5:11\u201314). La primera parte de este cap\u00ed\u00adtulo trata del encuentro entre Abraham y Melquisedec en G\u00e9n. 14, enfocando el significado del sacerdocio de Melquisedec en ese contexto (1\u201310). La segunda parte del cap\u00ed\u00adtulo se dedica a la promesa espec\u00ed\u00adfica del Sal. 110:4, tratando sobre el Mes\u00ed\u00adas como sacerdote como Melquisedec y lo aplica al Se\u00f1or Jes\u00fas (vv. 11\u201328). La perfecci\u00f3n no fue posible bajo el sacerdocio lev\u00ed\u00adtico, pero el ministerio de Jes\u00fas como sumo sacerdocio reemplaza todo el sistema del ATAT Antiguo Testamento sobre la forma de aproximarse a Dios, y \u2020\u0153perfecciona\u2020\u009d a los creyentes en una relaci\u00f3n con \u00e9l (vv. 11\u201319). El significado del juramento confirmando el sacerdocio del Mes\u00ed\u00adas se examina (vv. 20\u201322) y luego se delinean las implicaciones de la promesa de que \u00e9l ser\u00e1 sacerdote para siempre (23\u201325). El cap\u00ed\u00adtulo termina mostrando c\u00f3mo tal sumo sacerdote, en contraste con los del antiguo pacto, nos conven\u00ed\u00ada en nuestra condici\u00f3n de pecadores (vv. 26\u201328). El cap. 7 es la tercera etapa en el desarrollo de la idea de que Jes\u00fas es el sumo sacerdote del nuevo pacto (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:17, 18; 4:14\u20135:10).<br \/>\n1\u20133 El Sal. 110:4 es el texto clave de este cap\u00ed\u00adtulo. Para indicar qu\u00e9 quiso decir el Salmo al hablar de un sumo sacerdote para siempre seg\u00fan el orden de Melquisedec, Heb. vuelve a G\u00e9n. 14:18\u201320, subrayando s\u00f3lo ciertos temas del relato all\u00ed\u00ad. El nombre Melquisedec significa rey de justicia y el hecho de que era rey de Salem (que deriva del heb. shalom, \u2020\u0153paz\u2020\u009d) significa que era rey de paz. En nombre, por lo menos, \u00e9l anticip\u00f3 el reinado mesi\u00e1nico de justicia y paz (p. ej.p. ej. Por ejemplo Isa. 9:6, 7; Heb. 1:8, 9). M\u00e1s importante aun, \u00e9l se identifica como sacerdote del Dios Alt\u00ed\u00adsimo, que bendijo a Abraham y recibi\u00f3 del gran antepasado o patriarca de Israel los diezmos de todo. Adem\u00e1s, en el registro de la Escritura, Melquisedec fue sin padre ni madre ni genealog\u00ed\u00ada, no tiene principio de d\u00ed\u00adas ni fin de vida. Aparece de la nada y desaparece sin dejar rastro. No tuvo predecesores ni sucesores. Dado que la legitimidad del sacerdocio de un hombre en el mundo antiguo depend\u00ed\u00ada de tales cosas, el silencio de la Escritura al respecto es inusual. Melquisedec se asemeja al Hijo de Dios en el sentido de que plantea previamente su sacerdocio \u00fanico y perpetuo. En t\u00e9rminos t\u00e9cnicos, es un \u2020\u0153tipo\u2020\u009d o modelo de Cristo. El Sal. 110 tiene en vista la aparici\u00f3n de otro rey de Jerusal\u00e9n (\u2020\u0153ciudad de Salem\u2020\u009d), ejerciendo un sacerdocio como el de Melquisedec, aparentemente no basado en una descendencia f\u00ed\u00adsica de cualquier sacerdocio conocido, pero, sin embargo, designado divinamente. Heb. proclama que Jesucristo es el rey sacerdote prometido quien reina para siempre para bendecir a su pueblo (cf.cf. Confer (lat.), compare 5:4\u20136; 7:13\u201317).<br \/>\n4\u201310 Tratando el tema del diezmo pagado por Abraham a Melquisedec, Heb. hace notar que la ley de Mois\u00e9s requer\u00ed\u00ada que los descendientes de Lev\u00ed\u00ad que han recibido el sacerdocio tienen, seg\u00fan la ley, mandamiento de recibir los diezmos del pueblo (cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 18:21\u201332). Sin embargo, \u00c2\u00a1Melquisedec, cuya genealog\u00ed\u00ada no es contada entre ellos, recibi\u00f3 los diezmos de Abraham, el antepasado de Lev\u00ed\u00ad! Por cierto, tan grande es Melquisedec que bendijo a Abraham, aquel a quien Dios hab\u00ed\u00ada dado las promesas relativas a sus prop\u00f3sitos salvadores (cf.cf. Confer (lat.), compare Heb. 6:13, 14). Como el que es menor es bendecido por el mayor (v. 7), esto pone a Melquisedec en una posici\u00f3n muy significativa. Los diezmos pagados al sacerdocio lev\u00ed\u00adtico eran recogidos por hombres que mueren, pero Abraham pag\u00f3 un diezmo a alguien del cual se ha dado testimonio de que vive (v. 8), o sea que en el registro b\u00ed\u00adblico, Melquisedec se representa como alguien que no ten\u00ed\u00ada \u2020\u0153fin de vida\u2020\u009d (v. 3), y esto sugiere que ten\u00ed\u00ada un sacerdocio superior. Aun podr\u00ed\u00ada decirse que Lev\u00ed\u00ad, y por lo tanto los sacerdotes lev\u00ed\u00adticos, pagaron tributo a Melquisedec por medio de Abraham. Esto nos prepara para el argumento en los vv. 11\u201319 de que el sacerdocio de Jes\u00fas es superior y reemplaza al sacerdocio lev\u00ed\u00adtico y su ministerio.<br \/>\n11, 12 Cuando el Sal. 110:4 habla sobre la necesidad de que se levantase otro sacerdote seg\u00fan el orden de Melquisedec y que no fuese llamado seg\u00fan el orden de Aar\u00f3n, se infiere que algo faltaba en el sacerdocio existente. De hecho, el sacerdocio que descend\u00ed\u00ada de Aar\u00f3n y que era ejercido por algunos levitas era incapaz de proveer la perfecci\u00f3n. Por primera vez el lenguaje de la perfecci\u00f3n (aplicado a Cristo en 2:10; 5:9; 7:28) se aplica a la situaci\u00f3n de los creyentes. La ley de Mois\u00e9s no hizo que nada fuese perfecto, pero en Jesucristo se introduce \u2020\u0153una esperanza mejor, por la cual nos acercamos a Dios\u2020\u009d (v. 19). Esta \u00faltima referencia sugiere que el perfeccionamiento de los creyentes implica \u2020\u0153capacit\u00e1ndolos\u2020\u009d para acercarse a Dios o d\u00e1ndoles la posibilidad de gozarse de la certeza de una relaci\u00f3n de nuevo pacto con Dios. M\u00e1s se dir\u00e1 luego sobre este importante concepto. En t\u00e9rminos simples, el sacrificio de Cristo trata con el problema del pecado de un modo que no pod\u00ed\u00adan hacerlo el sacerdocio lev\u00ed\u00adtico y la ley de Mois\u00e9s. Por cierto, la ley y el sacerdocio estaban tan relacionados que un cambio de sacerdocio significaba que habr\u00ed\u00ada tambi\u00e9n un cambio de ley (v. 12). Debe notarse que el autor de Heb. ve la ley como una serie de regulaciones de sacrificios y sacerdocios para el mantenimiento de la relaci\u00f3n de Israel con Dios. Las limitaciones del sistema como un todo son bosquejadas en los caps. 9 y 10.<br \/>\n13\u201317 S\u00f3lo ciertas personas fueron autorizadas para servir en el altar, de acuerdo con la ley de Mois\u00e9s (p. ej.p. ej. Por ejemplo Lev. 8 y 9; N\u00fam. 1:47\u201354). Jes\u00fas nuestro Se\u00f1or perteneci\u00f3 a la tribu de Jud\u00e1 y Mois\u00e9s no dijo nada en cuanto al sacerdocio referente a esa tribu. De modo que, si Jes\u00fas es un sacerdote, debe pertenecer a otro orden. Al tratar esta objeci\u00f3n, el autor se\u00f1ala la predicci\u00f3n del Sal. 110:4 en cuanto a que el sacerdocio mesi\u00e1nico ser\u00ed\u00ada seg\u00fan el orden de Melquisedec. Un descendiente de Lev\u00ed\u00ad llegaba a ser sacerdote conforme al mandamiento de la ley acerca del linaje carnal. Jes\u00fas lleg\u00f3 a ser sacerdote para siempre seg\u00fan el orden de Melquisedec, sobre la base del poder de una vida indestructible. Esta \u00faltima expresi\u00f3n se entiende mejor como una referencia a la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y su exaltaci\u00f3n celestial. El actu\u00f3 claramente como sumo sacerdote del nuevo pacto sobre la tierra, cuando se ofreci\u00f3 como sacrificio perfecto por nuestros pecados. Pero era necesario que se le volviese a la vida para actuar como sacerdote para siempre, sirviendo en el santuario celestial, a la diestra de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare 8:1, 2).<br \/>\n18, 19 El mandamiento anterior es la ley estableciendo el sacerdocio del ATAT Antiguo Testamento sobre la base de una adecuada l\u00ed\u00adnea de antepasados y una pureza f\u00ed\u00adsica. Era ineficaz e in\u00fatil porque la muerte imped\u00ed\u00ada que aquellos sacerdotes pudieran permanecer en sus funciones (v. 23), y su propia debilidad hac\u00ed\u00ada continuamente necesario que ellos sacrificaran por sus propios pecados as\u00ed\u00ad como por los pecados del pueblo (v. 27). Por cierto, la ley no perfeccion\u00f3 nada (ver nota sobre 7:11, 12), porque era s\u00f3lo una \u2020\u0153sombra de los bienes venideros\u2020\u009d (10:1). La regulaci\u00f3n que establec\u00ed\u00ada el sacerdocio del ATAT Antiguo Testamento fue abrogada cuando Dios inaugur\u00f3 un nuevo sacerdocio y provey\u00f3 un sacrificio que pusiera fin a todos los sacrificios (cf.cf. Confer (lat.), compare 10:5\u201310). Se introduce una esperanza mejor con el sumo sacerdocio de Jes\u00fas, por la cual nos acercamos a Dios. La certeza de una limpieza definitiva del pecado y de la posibilidad de continuar en una eterna relaci\u00f3n con Dios est\u00e1 en el coraz\u00f3n de esta esperanza mejor.<br \/>\n20\u201323 La promesa de establecer el sacerdocio del Mes\u00ed\u00adas fue confirmada con un juramento: \u2020\u0153Jehovah jur\u00f3 y no se retractar\u00e1\u00bb (Sal. 110:4). Un juramento adjuntado a una promesa hace que \u2020\u0153la inmutabilidad de su consejo\u2020\u009d sea muy claro (6:17). As\u00ed\u00ad se establece lo eterno del sacerdocio de Jes\u00fas. Por causa de este juramento se puede afirmar que Jes\u00fas ha sido hecho fiador de un pacto superior. Cuando el autor vuelve a tratar el tema de un pacto superior m\u00e1s adelante, describe a Jes\u00fas como el \u2020\u0153mediador\u2020\u009d de un nuevo pacto (8:6; 9:15; 12:24). Esto significa que \u00e9l inaugura las bendiciones del pacto prometidas en Jer. 31:31\u201334 (citadas en 8:8\u201312). La palabra fiador (v. 22; DHHDHH Dios Habla Hoy \u2020\u0153garant\u00ed\u00ada\u2020\u009d) sugiere aun m\u00e1s: el ministerio sacerdotal de Jes\u00fas contin\u00faa certificando el hecho de que las bendiciones ya est\u00e1n disponibles. El pacto superior es la base para una esperanza superior para el cristiano.<br \/>\n23\u201325 El car\u00e1cter \u00fanico y eterno del sacerdocio de Cristo es el coraz\u00f3n del argumento en este complicado cap\u00ed\u00adtulo. Hubo muchos sacerdotes bajo el antiguo pacto, porque debido a la muerte no pod\u00ed\u00adan permanecer. Sin embargo, dado que el Cristo resucitado y ascendido permanece para siempre, tiene un sacerdocio perpetuo. Contin\u00faa siendo el mismo (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:8\u201312; 13:8) y su funci\u00f3n y obra sacerdotal son absolutas e inmutables. Las palabras por esto al comienzo del v. 25 introducen la consecuencia l\u00f3gica de todo lo dicho. Aqu\u00ed\u00ad est\u00e1 la aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica de la ense\u00f1anza del autor sobre Jes\u00fas como sacerdote para siempre seg\u00fan el orden de Melquisedec. Jes\u00fas puede salvar por completo a los que por medio de \u00e9l se acercan a Dios. La idea de \u2020\u0153acercarse\u2020\u009d o \u2020\u0153venir\u2020\u009d a Dios es algo destacado en Heb. (cf.cf. Confer (lat.), compare 4:16; 7:19; 10:1, 22; 11:6; 12:18, 22). Expresa la idea de una relaci\u00f3n con Dios. El sacerdocio del ATAT Antiguo Testamento y su sistema de sacrificios s\u00f3lo prove\u00ed\u00ada esa relaci\u00f3n imperfectamente, pero Jes\u00fas puede salvar por completo a los que se relacionan con Dios por medio de \u00e9l. El lenguaje de la salvaci\u00f3n aqu\u00ed\u00ad implica la liberaci\u00f3n de la alternativa, que es el juicio de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:1\u20134; 9:27, 28; 10:26\u201331). De hecho, los cristianos pueden mirar a Jes\u00fas pidiendo ayuda en cualquier etapa de su peregrinaje terrenal, puesto que vive para siempre para interceder por ellos (cf.cf. Confer (lat.), compare Rom. 8:34; 1 Jn. 2:1, 2). La figura del intercesor celestial se usa para enfatizar la disposici\u00f3n y capacidad de Cristo para continuar aplic\u00e1ndonos los beneficios de su sacrificio, hecho de una vez para siempre (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:18; 4:14\u201316; 10:19\u201322). Sin embargo, la figura no se debe llevar demasiado lejos. Jes\u00fas est\u00e1 sentado a la diestra de Dios, reclamando el cumplimiento de las promesas del pacto para sus hijos, no rogando la aceptaci\u00f3n de ellos ante el trono del Padre.<br \/>\n26\u201328 Jes\u00fas satisface nuestra necesidad como sumo sacerdote en primer lugar porque es santo, inocente, puro. Estos tres adjetivos recuerdan la ense\u00f1anza de que \u00e9l fue \u2020\u0153sin pecado\u2020\u009d (4:15), y explican por qu\u00e9 su sacrificio fue tan perfecto y no necesita ser repetido. Permaneci\u00f3 obediente a Dios durante una vida de pruebas. Como sumo sacerdote sin falta, se sacrific\u00f3 por los pecados del pueblo de Dios una vez para siempre, ofreci\u00e9ndose a s\u00ed\u00ad mismo (27: cf.cf. Confer (lat.), compare 9:14). Este es un nuevo pensamiento, que explica exactamente c\u00f3mo obr\u00f3 la \u2020\u0153purificaci\u00f3n\u2020\u009d (1:3) o pudo \u2020\u0153expiar los pecados del pueblo\u2020\u009d (2:17). N\u00f3tese el \u00e9nfasis sobre una vez para siempre en la naturaleza de su sacrificio aqu\u00ed\u00ad y en 9:12, 26, 28; 10:10. A diferencia de los sumos sacerdotes del juda\u00ed\u00adsmo, no tiene cada d\u00ed\u00ada la necesidad de ofrecer sacrificios, primero, por sus propios pecados y luego por los del pueblo. La perfecci\u00f3n de su sacrificio se asocia con la perfecci\u00f3n de la v\u00ed\u00adctima. Jes\u00fas tambi\u00e9n satisface nuestra necesidad como sumo sacerdote porque ahora es apartado de los pecadores y exaltado m\u00e1s all\u00e1 de los cielos. Su exaltaci\u00f3n celestial significa que \u00e9l vive para siempre para aplicar los beneficios de su obra salvadora para nosotros (v. 25). La ley de Mois\u00e9s designaba como sumos sacerdotes a hombres d\u00e9biles, pero el juramento del Sal. 110:4 se\u00f1ala que el Hijo ser\u00e1 sumo sacerdote de un orden diferente. El estaba calificado para cumplir este papel o hecho perfecto para siempre (v. 28; cf.cf. Confer (lat.), compare notas sobre 2:10; 5:9) por medio de su vida obediente, su muerte de sacrificio y su entrada a la presencia celestial de Dios (como sugieren los vv. 26, 27).<\/p>\n<p>8:1-13 El mediador del nuevo pacto<\/p>\n<p>En los caps. 8 y 9, el autor muestra c\u00f3mo el \u2020\u0153perfeccionamiento\u2020\u009d de Jes\u00fas hace posible que nosotros disfrutemos los beneficios del nuevo pacto. Aqu\u00ed\u00ad se cita Jer. 31:31\u201334, completo y luego en forma abreviada (10:16, 17), demostrando lo central de ese texto para el argumento de la secci\u00f3n central de Heb. Antes de que el autor comience su reflexi\u00f3n sobre la profec\u00ed\u00ada de Jerem\u00ed\u00adas, hace notar que la esfera del actual ministerio de Jes\u00fas es el verdadero tabern\u00e1culo que levant\u00f3 el Se\u00f1or y no el hombre (vv. 1, 2). Esto lleva a una nueva comparaci\u00f3n entre el sacerdocio de Jes\u00fas y el de aquellos que presentan ofrendas seg\u00fan la ley,  y sirven en el santuario que es s\u00f3lo figura y sombra de las cosas celesiales (vv. 3\u20135). La superioridad del ministerio de Jes\u00fas est\u00e1 ligada al hecho de que se enfoca en el santuario celestial. Su ministerio tambi\u00e9n es superior porque establece el nuevo pacto (vv. 6\u201312) haciendo que el primero sea caduco (v. 13). Los cristianos necesitan entender c\u00f3mo la profec\u00ed\u00ada del nuevo pacto se cumple porque es la base de nuestra relaci\u00f3n con Dios por medio del Se\u00f1or Jesucristo.<br \/>\n1, 2 El punto principal del autor es que siempre tenemos el tipo de sumo sacerdote que se ha descripto en el cap\u00ed\u00adtulo anterior, o sea, aqu\u00e9l que se sent\u00f3 a la diestra del trono de la Majestad en los cielos. La \u00faltima expresi\u00f3n es una forma reverente y solemne de describir a Dios como el Se\u00f1or de majestad sobre todas las cosas (gr. leitourgos significa que \u00e9l es un \u2020\u0153ministro\u2020\u009d o \u2020\u0153siervo\u2020\u009d) como se bosqueja en 7:25. La sala del trono celestial se puede describir como un lugar sant\u00ed\u00adsimo, que es el verdadero tabern\u00e1culo que levant\u00f3 el Se\u00f1or y no el hombre. El verdadero tabern\u00e1culo es la realidad celestial sobre la cual fue modelado el tabern\u00e1culo del tiempo de Mois\u00e9s (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 5). Aunque Dios mostr\u00f3 a Mois\u00e9s el modelo a seguir, el resultado fue s\u00f3lo un santuario \u2020\u0153hecho de manos\u2020\u009d (gr. cheiropoieta, 9:24). El tabern\u00e1culo que levant\u00f3 el Se\u00f1or no fue hecho por hombres, y no es parte de su creaci\u00f3n (9:11). Con estas figuras, el autor indica que el prop\u00f3sito de Jes\u00fas al entrar en los cielos era el de \u2020\u0153presentarse ahora delante de Dios a nuestro favor\u2020\u009d (9:24). Su ministerio en la tierra lo equip\u00f3 para este servicio celestial.<br \/>\n3\u20135 El principio general de que todo sumo sacerdote es puesto para ofrecer ofrendas y sacrificios (cf.cf. Confer (lat.), compare 5:1) significa que Jes\u00fas tambi\u00e9n tuviera algo que ofrecer. A partir de 7:27 es claro que \u2020\u0153se ofreci\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo\u2020\u009d, pero el autor no desarrolla este tema sino m\u00e1s tarde. Simplemente insiste de nuevo en que el sacerdocio de Jes\u00fas es de un orden diferente. De hecho, si estuviese sobre la tierra, ni siquiera ser\u00ed\u00ada sacerdote, dado que ya hay sacerdotes que presentan ofrendas seg\u00fan la ley. Algunos lectores con un trasfondo jud\u00ed\u00ado pueden haber considerado que faltaba algo en el cristianismo porque no ofrec\u00ed\u00ada un ceremonial complejo en un santuario terrenal. Heb. presenta el punto contrario. Cristo introdujo las realidades definitivas y espirituales a las que se\u00f1alaba el ritual del antiguo pacto, cumpliendo y reemplazando todo el sistema prescripto en la ley de Mois\u00e9s. Los sacerdotes lev\u00ed\u00adticos s\u00f3lo actuaron en un santuario que era figura y sombra de las cosas celestiales (v. 5), mientras que Cristo sirvi\u00f3 en el verdadero tabern\u00e1culo (v. 2). Se usa Exo. 25:40 para apoyar el argumento de que el tabern\u00e1culo terrenal ser\u00ed\u00ada el bosquejo en sombras de un modelo celestial.<br \/>\n6 Parece que el autor cambia de direcci\u00f3n en este punto, dejando a un lado las figuras de sacerdocio, santuario y sacrificio e identificando a Jes\u00fas como mediador de un pacto mejor. Sin embargo, se establece una conexi\u00f3n entre el sacerdocio y la ley o pacto en 7:11, 12, y el tema del ministerio de Jes\u00fas como sumo sacerdote est\u00e1 estrechamente ligado con el cumplimiento de las promesas de Jer. 31:31\u201334 en los caps. 9 y 10. Jes\u00fas inaugura y ofrece los beneficios del nuevo pacto por medio de su muerte y exaltaci\u00f3n celestial (cf.cf. Confer (lat.), compare 7:22; 9:11\u201315; 10:12\u201318). Este pacto es superior al antiguo porque est\u00e1 fundado sobre promesas superiores, registradas en la larga cita de Jerem\u00ed\u00adas que viene luego.<br \/>\n7\u20139 En el tiempo del exilio babil\u00f3nico en el siglo VI a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo, las palabras de Jerem\u00ed\u00adas indicaban que Dios encontr\u00f3 al pueblo falto ante \u00e9l. Cuando prometi\u00f3 un nuevo pacto, la implicaci\u00f3n era que hab\u00ed\u00ada algo mal en el primer pacto, establecido en el tiempo del \u00e9xodo de Egipto. El problema esencial era con la gente \u2014ellos no permanecieron en mi pacto (v. 9)\u2014 y por eso se produjo el juicio del exilio. Heb. contin\u00faa mostrando que parte del problema era el ritual, que estaba dise\u00f1ado para ayudar \u2020\u0153hasta el tiempo de la renovaci\u00f3n\u2020\u009d (9:10), pero que era limitado en sus efectos. Debiera notarse aqu\u00ed\u00ad que el nuevo pacto es hecho con la casa de Israel y con la casa de Jud\u00e1. No se menciona nada espec\u00ed\u00adficamente sobre la forma en que los gentiles llegar\u00ed\u00adan a compartir sus bendiciones (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e1l. 3 y 4; Rom. 9\u201311). Sin embargo, es plenamente claro que cualquiera que tiene confianza en Jesucristo y en lo que \u00e9l ha hecho compartir\u00e1 el cumplimiento de las promesas de Dios a su pueblo de la antig\u00fcedad (p. ej.p. ej. Por ejemplo 3:14; 4:3; 5:9; 7:25).<br \/>\n10\u201312 La voluntad de Dios de restablecer su relaci\u00f3n especial con Israel se expresa en las palabras clave: Yo ser\u00e9 para ellos Dios, y para m\u00ed\u00ad ellos ser\u00e1n pueblo. Sin embargo, en la renovaci\u00f3n del pacto \u00e9l promete: Pondr\u00e9 mis leyes en la mente de ellos y en sus corazones las inscribir\u00e9, para darles el deseo y la capacidad de complacerle (v. 10). Heb. ve el cumplimiento de esta promesa en la limpieza hecha por Jes\u00fas de los corazones de su pueblo libr\u00e1ndolos de una conciencia de culpa, de modo que puedan \u2020\u0153servir al Dios vivo\u2020\u009d (9:14; cf.cf. Confer (lat.), compare 10:19\u201325). Dios tambi\u00e9n prometi\u00f3 por medio de Jerem\u00ed\u00adas que todo miembro del nuevo pacto le conocer\u00ed\u00ada directa y personalmente, desde el menor de ellos hasta el mayor (v. 11). Heb. da a entender que esta promesa se cumpli\u00f3 en el acercamiento directo a Dios \u2020\u0153con confianza\u2020\u009d que Jes\u00fas hizo posible (4:16; 7:25; 10:19\u201322; cf.cf. Confer (lat.), compare 12:22\u201324). Finalmente, la palabra porque en el v. 12 muestra que la base de estas promesas es la seguridad de una limpieza definitiva del pecado: Porque ser\u00e9 misericordioso en cuanto a sus injusticias y jam\u00e1s me acordar\u00e9 de sus pecados. A partir de los caps. 9 y 10 es claro que el sacrificio de Jes\u00fas alcanza el cumplimiento de esa promesa fundacional (p. ej.p. ej. Por ejemplo 9:14, 26, 28; 10:10, 14).<br \/>\n13 La necesidad del sacerdocio, el santuario y el sistema de sacrificios del antiguo pacto ya ha sido eliminada. Esto hace posible que los creyentes de toda raza y cultura se acerquen a Dios por medio de Jes\u00fas. Aunque Dios no dice nada espec\u00ed\u00adfico sobre esto en la profec\u00ed\u00ada de Jerem\u00ed\u00adas, al decir \u2020\u0153nuevo\u2020\u009d, ha declarado caduco al primero. De modo que las prescripciones rituales del antiguo pacto est\u00e1n en el coraz\u00f3n de lo que se ha hecho viejo y anticuado y est\u00e1 a punto de desaparecer.<\/p>\n<p>9:1-10 Las limitaciones del antiguo pacto<\/p>\n<p>Este cap\u00ed\u00adtulo desarrolla el contraste entre lo antiguo y lo nuevo, lo terrenal y lo celestial. En 9:1 el autor anuncia dos aspectos del primer pacto que luego trata en el orden inverso: su santuario terrenal (vv. 2\u20135) y los reglamentos acerca del culto (vv. 6\u201310). La naturaleza terrena del santuario mosaico y su ritual limitaban su efectividad como medio de relacionarse con Dios. Ciertamente, todo el sistema era s\u00f3lo un s\u00ed\u00admbolo de lo que traer\u00ed\u00ada el nuevo pacto. Sus rituales no pod\u00ed\u00adan hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que rend\u00ed\u00ada culto, sino que se refer\u00ed\u00adan s\u00f3lo a los aspectos carnales externos estando en vigor hasta el tiempo de la renovaci\u00f3n. Aunque esta secci\u00f3n al principio pueda parecer como sin importancia para el lector cristiano, provee una base para el argumento en el resto del cap\u00ed\u00adtulo, donde se exponen maravillosas perspectivas sobre la persona y la obra del Se\u00f1or Jes\u00fas.<br \/>\n1\u20135 El santuario del primer pacto era terrenal o \u2020\u0153mundano\u2020\u009d en el sentido de que era hecho por manos humanas (cf.cf. Confer (lat.), compare 8:2; 9:11, 24) y provey\u00f3 s\u00f3lo un esquema en sombras de las realidades celestiales o espirituales que ahora est\u00e1n disponibles por medio del ministerio de Jesucristo (cf.cf. Confer (lat.), compare 8:5, 6; 9:11, 12). El autor descansa en los aspectos del tabern\u00e1culo construido por Mois\u00e9s en el desierto. Pero aqu\u00ed\u00ad se dice mucho que tambi\u00e9n puede ser aplicado al templo posterior en Jerusal\u00e9n, que estaba moldeado de acuerdo con el tabern\u00e1culo. Preparando para el argumento de los vv. 6\u201310, el autor presenta tan fuertemente como es posible la distinci\u00f3n entre las dos divisiones del santuario, el lugar santo y el lugar sant\u00ed\u00adsimo. Cada habitaci\u00f3n conten\u00ed\u00ada mobiliario necesario para una variedad de rituales, junto con s\u00ed\u00admbolos de las acciones pasadas de Dios con Israel y su continua presencia con ellos. El objeto m\u00e1s importante del santuario interior era el arca del pacto enteramente cubierta de oro. La cubierta del arca era conocida como el propiciatorio, y este era el centro del ritual del d\u00ed\u00ada anual de la expiaci\u00f3n. Aqu\u00ed\u00ad la sangre de los animales sacrificados era rociada por el sumo sacerdote para hacer la expiaci\u00f3n de los pecados (cf.cf. Confer (lat.), compare Lev. 16:14\u201317). Los querubines de la gloria que cubr\u00ed\u00adan el propiciatorio indicaban la presencia invisible de Dios, de quien se pensaba que estaba entronizado entre ellos (1 Sam. 4:4; cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 25:17\u201322).<br \/>\n6, 7 El centro de inter\u00e9s se mueve ahora del contenido del tabern\u00e1culo a los servicios que ten\u00ed\u00adan lugar all\u00ed\u00ad. El primer pacto requer\u00ed\u00ada que la gente se acercara a Dios por medio de sus representantes sacerdotales. Estos entraban en la primera parte del tabern\u00e1culo para realizar los servicios del culto. Esto inclu\u00ed\u00ada el encendido diario de las l\u00e1mparas (Exo. 27:21), el reemplazo semanal de los panes (Lev. 24:5) y los sacrificios diarios (Exo. 29:38\u201346). El papel \u00fanico del sumo sacerdote era el de entrar en la segunda (parte), una vez al a\u00f1o el d\u00ed\u00ada de la expiaci\u00f3n. La entrada al lugar sant\u00ed\u00adsimo deb\u00ed\u00ada ser no sin sangre, que el sumo sacerdote ofrec\u00ed\u00ada por s\u00ed\u00ad mismo y por los pecados que el pueblo comet\u00ed\u00ada por ignorancia (cf.cf. Confer (lat.), compare Lev. 16). Este ritual dejaba bien claro que s\u00f3lo era posible aproximarse a Dios de acuerdo con sus propias condiciones.<br \/>\n8\u201310 El autor declara tener una visi\u00f3n especial de parte del Esp\u00ed\u00adritu Santo sobre el significado y prop\u00f3sito de estas provisiones del ATAT Antiguo Testamento. Mientras estuviese en pie la primera parte del tabern\u00e1culo, no habr\u00ed\u00ada una revelaci\u00f3n decisiva sobre el camino hacia el lugar sant\u00ed\u00adsimo, o sea el camino hasta el santuario verdadero y celestial (cf.cf. Confer (lat.), compare 9:12; 10:19, 20). La primera parte del tabern\u00e1culo describe la tienda exterior del santuario terreno de Israel. Sin embargo, aqu\u00ed\u00ad la expresi\u00f3n aparentemente se usa para referirse a todo el sistema de sacrificios y ministerio sacerdotal asociado con el tabern\u00e1culo y el templo. De modo que la tienda exterior era una figura (gr. parabole) para el tiempo presente. En sentido lit.lit. Literalmente la tienda exterior oscurec\u00ed\u00ada el camino a la segunda. En un plano simb\u00f3lico, el tabern\u00e1culo y todo su ritual eran un impedimento al acceso directo y permanente a Dios. En ciertos aspectos la ley anunciaba de antemano y preparaba para el ministerio de Cristo. Pero cuando fue inaugurado el nuevo pacto, lo inadecuado del culto del antiguo se hizo claramente obvio. Luego se enfatiza una debilidad en particular del culto en ese santuario terrenal. Las ofrendas y sacrificios eran ofrecidos pero lit.lit. Literalmente \u2020\u0153no eran capaces de perfeccionar al que rend\u00ed\u00ada culto en cuanto a la conciencia\u2020\u009d (\u2020\u0153perfeccionar\u2020\u009d como en 10:1; cf.cf. Confer (lat.), compare 10:14; 11:40; 12:23). De hecho los rituales dejaban a los participantes sinti\u00e9ndose culpables de sus pecados (10:2) porque eran regulaciones orientadas en lo externo (v. 10, lit.lit. Literalmente \u2020\u0153ordenanzas carnales\u2020\u009d). Fueron impuestas hasta el tiempo de la renovaci\u00f3n, hasta que Cristo, el sumo sacerdote de los bienes que han venido (v. 11) est\u00e9 all\u00ed\u00ad. La capacidad de Cristo para limpiar la conciencia es subrayada en 9:14 y 10:22. Con esta remoci\u00f3n de la carga de culpa, liber\u00e1ndonos para servir a Dios con confianza y gratitud (9:14; 12:28), la profec\u00ed\u00ada de Jerem\u00ed\u00adas sobre el nuevo pacto llega a ser cumplida.<\/p>\n<p>9:11-28 El logro de Cristo en su muerte y exaltaci\u00f3n<\/p>\n<p>Luego de la primera parte del cap\u00ed\u00adtulo, podr\u00ed\u00ada decirse que esta secci\u00f3n es sobre el santuario celestial y sus reglamentos del culto. Jesucristo es el sumo sacerdote que ascendi\u00f3 al lugar sant\u00ed\u00adsimo en la esfera celestial (v. 11). Por medio de la sangre que derram\u00f3 en la cruz, logr\u00f3 eterna redenci\u00f3n para aquellos que descansan en \u00e9l. Ahora mismo, eso significa que nuestras conciencias pueden ser limpiadas de la contaminaci\u00f3n del pecado y que podemos adorar en forma aceptable y servir al Dios vivo (vv. 12\u201314). En \u00faltima instancia, el sacrificio de Cristo hizo posible que los que han sido llamados reciban la promesa de la herencia eterna (v. 15). De ese modo, el derramamiento de su sangre inaugura el nuevo pacto con su promesa de un perd\u00f3n de los pecados de una vez para siempre (vv. 16\u201323). Entr\u00f3 a los cielos para presentarse ahora delante de Dios a nuestro favor (9:24, 25), habiendo solucionado el problema del pecado mediante el sacrificio de s\u00ed\u00ad mismo (v. 26). Cuando vuelva del santuario celestial, traer\u00e1 la plena experiencia de la salvaci\u00f3n a los que le esperan (vv. 27, 28). De ese modo, con la aplicaci\u00f3n de varios conceptos y figuras del ATAT Antiguo Testamento, este pasaje tiene mucho para ense\u00f1arnos sobre los beneficios de la obra salvadora de Jes\u00fas por nosotros, ahora y en el futuro.<br \/>\n11, 12 Con la aparici\u00f3n de Cristo como sumo sacerdote de los bienes que han venido, \u00c2\u00a1todo lo que fue presagiado por el ATAT Antiguo Testamento ha llegado a ser una realidad! El autor explica esto primero mostrando m\u00e1s precisamente c\u00f3mo Cristo cumpli\u00f3 el papel del sumo sacerdote en el d\u00ed\u00ada anual de la expiaci\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare 7:26, 27; 9:7; Lev. 16:1\u201319). Los sumos sacerdotes pasaron a trav\u00e9s de la tienda exterior al lugar sant\u00ed\u00adsimo. All\u00ed\u00ad rociaron el altar de la expiaci\u00f3n con la sangre de animales sacrificados fuera del tabern\u00e1culo e intercedieron por el pueblo. Por el otro lado, Jes\u00fas pas\u00f3 a trav\u00e9s del m\u00e1s amplio y perfecto tabern\u00e1culo, no hecho de manos, es decir, no de esta creaci\u00f3n. Su ministerio sacerdotal abre el camino para el santuario celestial o sea \u2020\u0153el cielo mismo\u2020\u009d (v. 24; cf.cf. Confer (lat.), compare 8:1, 2). Despu\u00e9s de haber sido crucificado como sacrificio por nuestros pecados, ascendi\u00f3 y \u2020\u0153ha traspasado los cielos\u2020\u009d (4:14) para sentarse a la diestra de Dios e \u2020\u0153interceder\u2020\u009d por nosotros (7:25). No entr\u00f3 en la presencia celestial de Dios por medio de la sangre de machos cabr\u00ed\u00ados ni de becerros, sino mediante su propia sangre. Y como su sacrificio fue tan perfecto, entr\u00f3 al lugar sant\u00ed\u00adsimo una vez para siempre: su crucifixi\u00f3n y exaltaci\u00f3n celestial no necesitan ser repetidos. Ciertamente, ha obtenido eterna redenci\u00f3n. La palabra redenci\u00f3n sugiere la liberaci\u00f3n al precio de su vida. Una expresi\u00f3n similar en 9:15 reitera la idea de dejar en libertad por un precio, y de acuerdo con el contexto es claro que esta liberaci\u00f3n es del juicio y la culpa producida por el pecado. De modo que la eterna redenci\u00f3n es otra forma de hablar sobre el ofrecimiento de perd\u00f3n de una vez para siempre prometido en Jer. 31:34, y que sigue en pie.<br \/>\n13, 14 Bosquejando las consecuencias pr\u00e1cticas de la muerte de Cristo, el autor compara el efecto de ofrecer sangre de animales o rociar la ceniza de la vaquilla (cf.cf. Confer (lat.), compare N\u00fam. 19). Estos rituales eran para el beneficio de aquellos que eran ceremonialmente impuros, para santificarlos para la purificaci\u00f3n del cuerpo. Aquellos que eran impuros podr\u00ed\u00adan ser restaurados a la comuni\u00f3n con Dios en el sentido de que se hac\u00ed\u00adan capaces de participar nuevamente en el culto de la comunidad. La verdad fundamental de que la sangre \u2020\u0153purifica\u2020\u009d y \u2020\u0153santifica\u2020\u009d, aun cuando sea s\u00f3lo en un plano ceremonial, aporta la base para el argumento que sigue comenzando con cu\u00e1nto m\u00e1s. La sangre de Cristo es una forma de hablar de su muerte como sacrificio por los pecados. Esto era eficaz en forma \u00fanica porque se ofreci\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo sin mancha a Dios. Una vez m\u00e1s el autor alude a la vida de perfecta obediencia al Padre de parte de Jes\u00fas, que culmin\u00f3 en la cruz (cf.cf. Confer (lat.), compare 5:7\u20139; 7:26, 27; 10:10). Cuando dice que fue mediante el Esp\u00ed\u00adritu eterno muy probablemente se refiere al poder del Esp\u00ed\u00adritu Santo manteniendo y sosteniendo (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 42:1), aunque algunos consideran que se refiere a su propio esp\u00ed\u00adritu, echando luz sobre el aspecto interior o espiritual de su sacrificio. La sangre de Cristo es suficientemente poderosa como para limpiar nuestras conciencias de las obras muertas. Dios requiere arrepentimiento de tales actos (6:1, lit.lit. Literalmente \u2020\u0153Obras muertas\u2020\u009d), los pecados que contaminan la conciencia y traen su juicio. Pero aquellos que se arrepienten necesitan ser limpiados de tal contaminaci\u00f3n y eso s\u00f3lo puede hacerlo la muerte de Cristo (cf.cf. Confer (lat.), compare 9:9 con 9:14). El prop\u00f3sito de la limpieza en el ATAT Antiguo Testamento era que el pueblo pudiera ser consagrado a Dios nuevamente para servirle. La promesa del nuevo pacto sobre un \u2020\u0153coraz\u00f3n\u2020\u009d renovado, basada en un perd\u00f3n definitivo de los pecados (Jer. 31:33, 34), encuentra eco en el v. 14. S\u00f3lo la limpieza provista por Cristo puede liberarnos para servir al Dios vivo de la manera que fue predicha por Jerem\u00ed\u00adas. La naturaleza de tal \u2020\u0153servicio\u2020\u009d o \u2020\u0153culto\u2020\u009d (gr. latreuein) ser\u00e1 estudiada en relaci\u00f3n con 12:28.<br \/>\n15 El v\u00ed\u00adnculo entre la obra de Jes\u00fas como sumo sacerdote y el cumplimiento de la profec\u00ed\u00ada de Jerem\u00ed\u00adas recibe un mayor an\u00e1lisis. Por medio de su muerte Cristo es mediador del nuevo pacto (cf.cf. Confer (lat.), compare 8:6; 12:24). Primero, muri\u00f3 para redimirlos de las transgresiones bajo el primer pacto. Como se ha notado en relaci\u00f3n con el v. 12, su muerte es el precio de la liberaci\u00f3n del juicio y la culpa producidos por el pecado (cf.cf. Confer (lat.), compare Jer. 31:34). El inter\u00e9s est\u00e1 puesto en la redenci\u00f3n de aquellos que pecaron bajo el primer pacto, como fue prometido en Jer. 31:31, 32. Ciertamente, el sacrificio de Jes\u00fas tiene efectos retroactivos y es v\u00e1lido para todos aquellos que confiaron en Dios para el perd\u00f3n de sus pecados en el antiguo Israel (cf.cf. Confer (lat.), compare 11:40). Pero tambi\u00e9n sabemos que, por la gracia de Dios, prob\u00f3 la muerte \u2020\u0153por todos\u2020\u009d (2:9), y puede salvar a todos los que \u2020\u0153por medio de \u00e9l se acercan a Dios\u2020\u009d (7:25). En segundo lugar, sobre la base de su muerte, los que han sido llamados pueden recibir la promesa de la herencia eterna. As\u00ed\u00ad como el antiguo pacto prometi\u00f3 la tierra de Cana\u00e1n como herencia al pueblo de Dios, el pacto inaugurado por Cristo abre el camino a una herencia eterna. Esta es el equivalente del \u2020\u0153mundo venidero\u2020\u009d (2:5), la \u2020\u0153Jerusal\u00e9n celestial\u2020\u009d (12:22), \u2020\u0153el reposo para el pueblo de Dios\u2020\u009d (4:9) y otras descripciones similares de nuestro destino como cristianos. Jes\u00fas ha abierto el camino a su herencia por nosotros actuando sobre el pecado que nos imped\u00ed\u00ada acercarnos a Dios.<br \/>\n16\u201322 La idea de una herencia lleva al autor a un juego de palabras. El t\u00e9rmino gr. diatheke se usa en primer lugar en el sentido legal de un testamento (vv. 16, 17). En los asuntos humanos comunes, para que el testamento de una persona sea v\u00e1lido, es necesario que se presente constancia de la muerte del testador. La misma palabra se usa para referirse al pacto que Dios hizo con Israel en el tiempo de Mois\u00e9s (vv. 18\u201320). No hab\u00ed\u00ada necesidad de que el autor del testamento muriera en este caso, pero ni aun el primer testamento fue inaugurado sin sangre. El autor dirige la atenci\u00f3n a la ceremonia mencionada en Exo. 24:1\u20138, cuando Mois\u00e9s roci\u00f3 el altar y al pueblo con sangre de los sacrificios y los exhort\u00f3 a que obedecieran todo lo que Dios hab\u00ed\u00ada mandado. De ese modo, la relaci\u00f3n con el Se\u00f1or fue sellada y confirmada con la sangre del pacto, y la posici\u00f3n de santificaci\u00f3n nacional pudo ser proclamada. Heb. agrega otros detalles de los rituales de limpieza del ATAT Antiguo Testamento para indicar las diferentes maneras en las cuales la sangre fue usada para la purificaci\u00f3n bajo el primer pacto (v. 21). Esto lleva a una observaci\u00f3n final (seg\u00fan la ley casi todo es purificado con sangre) y un principio fundamental (sin derramamiento de sangre no hay perd\u00f3n). Aunque la sangre se usaba para la limpieza ceremonial (v. 13), estos rituales apuntaban a las necesidades m\u00e1s profundas del pueblo de Dios para la liberaci\u00f3n del poder y del castigo del pecado.<br \/>\n23, 24 Las figuras de las cosas celestiales, o sea el tabern\u00e1culo y todo lo que se usaba en sus ceremonias, ten\u00ed\u00adan que ser purificadas con sangre del sacrificio. El santuario de Israel fue hecho de manos y s\u00f3lo figura del verdadero, el cual est\u00e1 en el cielo mismo (v. 24; cf.cf. Confer (lat.), compare 8:5). Cuando el autor dice que las mismas cosas celestiales necesitaban ser purificadas con sacrificios mejores que \u00e9stos, dif\u00ed\u00adcilmente quiere decir que el cielo est\u00e1 contaminado con el pecado humano, \u00c2\u00a1pues de ser as\u00ed\u00ad Dios tendr\u00ed\u00ada que haberlo dejado! Sin embargo, puede estar sugiriendo que el sacrificio de Cristo tuvo un significado c\u00f3smico, removiendo una barrera a la comuni \u00f3n con Dios que exist\u00ed\u00ada en el nivel de la realidad \u00faltima y no s\u00f3lo en los corazones humanos. El simple mensaje que se encuentra detr\u00e1s de la figura que el autor emplea del tabern\u00e1culo y del d\u00ed\u00ada de expiaci\u00f3n es que Jes\u00fas entr\u00f3 en el cielo mismo, para presentarse ahora delante de Dios a nuestro favor (cf.cf. Confer (lat.), compare 7:25). El hace posible para nosotros el acceso a Dios ahora y en la eternidad.<br \/>\n25\u201328 Los \u2020\u0153sacrificios mejores\u2020\u009d mencionados en el v. 23 de hecho son la ofrenda \u00fanica de Jesucristo. Su sacrificio no necesita ser repetido muchas veces, como era el caso con los sumos sacerdotes en su ritual cada a\u00f1o. Es un error sugerir que su sacrificio necesita ser presentado continuamente al Padre, ya sea en el cielo o en la tierra, Jes\u00fas no tuvo que padecer muchas veces desde la fundaci\u00f3n del mundo: su ofrenda de s\u00ed\u00ad mismo es suficiente y definitiva para toda la historia pasada, presente y futura. En los vv. 26 y 28 el autor usa la expresi\u00f3n una vez para siempre (cf.cf. Confer (lat.), compare 7:27; 9:12; 10:10) para subrayar la naturaleza decisiva y completa de la obra de Jes\u00fas como sumo sacerdote. De hecho, su aparici\u00f3n se\u00f1ala la consumaci\u00f3n de los siglos, el tiempo del cumplimiento o los \u00faltimos d\u00ed\u00adas (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:2). El prop\u00f3sito de su venida era para quitar el pecado mediante el sacrificio de s\u00ed\u00ad mismo (v. 26). Dicho de otro modo, fue para quitar los pecados de muchos (v. 28; lit.lit. Literalmente \u2020\u0153para llevar los pecados de muchos\u2020\u009d, como Besson o BABA Biblia de las Am\u00e9ricas; cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 53:12). De ese modo, ha habido una soluci\u00f3n final al problema del pecado por la acci\u00f3n de Jes\u00fas en un punto de la historia humana, y esto da un significado solemne al presente. Hay una \u2020\u0153horrenda expectativa de juicio\u2020\u009d para aquellos que rechazan al Hijo de Dios y su sacrificio (10:26\u201331). Pero para los que conf\u00ed\u00adan en \u00e9l y esperan ansiosamente su segunda venida, existe la perspectiva de salvaci\u00f3n, o sea el rescate del juicio y el gozo de \u2020\u0153la promesa de la herencia eterna\u2020\u009d (v. 15).<\/p>\n<p>10:1-18 Los beneficios del nuevo pacto<\/p>\n<p>Cuando la secci\u00f3n doctrinal central de Heb. se acerca al fin, el autor contin\u00faa explicando los beneficios del nuevo pacto. Una vez m\u00e1s, bosqueja con fuerza las limitaciones de la ley y sus provisiones para acercarse a Dios (vv. 1\u20134). El Sal. 40:6\u20138 se usa, entonces, para establecer que todo el sistema de sacrificios es reemplazado por la perfecta obediencia de Cristo en darse a s\u00ed\u00ad mismo (vv. 5\u201310). En contraste con los sacerdotes del antiguo pacto, que se colocaban todos los d\u00ed\u00adas ante el altar para ofrecer los mismos sacrificios que nunca pueden quitar los pecados, Jes\u00fas est\u00e1 sentado a la diestra de Dios, su obra de sacrificio cumplida (vv. 11\u201314). El resultado de esto para los creyentes es que hemos sido santificados y ha perfeccionado para siempre a los santificados. Estos t\u00e9rminos se usan para describir el tipo de relaci\u00f3n con Dios predicha por Jer. 31:33, 34. El autor cita estos vers\u00ed\u00adculos en forma abreviada (vv. 15\u201318) para se\u00f1alar que el argumento comenzado en el cap. 8 ha llegado a su fin. Puesto que el sacrificio de Cristo es tan eficaz, no hay necesidad de que se haga otro por el pecado. El perd\u00f3n prometido por Jerem\u00ed\u00adas est\u00e1 disponible, haciendo posible la renovaci\u00f3n del coraz\u00f3n y la mente que es fundamental para el nuevo pacto.<br \/>\n1, 2 Cuando el autor describe la ley de Mois\u00e9s como s\u00f3lo la sombra de los bienes venideros, quiere decir que anunci\u00f3 con anterioridad las bendiciones del nuevo pacto que Jes\u00fas traer\u00ed\u00ada. El ritual de la ley se\u00f1alaba hacia la necesidad de las realidades definitivas del ministerio de Cristo como sumo sacerdocio. Hay un sentido en el cual a\u00fan esperamos disfrutar la salvaci\u00f3n completa que ha sido alcanzada para nosotros (9:28; cf.cf. Confer (lat.), compare 13:14). Sin embargo, muchos de sus beneficios pueden ser experimentados por adelantado (p. ej.p. ej. Por ejemplo 9:14; 10:19\u201325). Lo inadecuado del ritual del ATAT Antiguo Testamento se destaca por el hecho de que los mismos sacrificios se ofrec\u00ed\u00adan continuamente de a\u00f1o en a\u00f1o. Como se hace notar en 7:11, 19 y 9:9, la ley nunca pudo hacer perfectos a los que se acercan a Dios de esa manera. El perfeccionamiento de los creyentes tiene que ver con la limpieza de sus conciencias de la culpa del pecado, de modo que puedan estar plenamente consagrados a Dios y a su servicio (ver notas sobre 10:10 y 10:14). Si los sacrificios del primer pacto han logrado su fin, \u00bfhabr\u00ed\u00adan dejado de ser ofrecidos? Sin embargo, los adoradores continuaron teniendo (lit.lit. Literalmente) una conciencia de pecado (DHHDHH Dios Habla Hoy, \u2020\u0153se sentir\u00ed\u00adan culpables\u2020\u009d; cf.cf. Confer (lat.), compare 9:9). No fueron limpiados de una vez para siempre, como se puede estar por medio de la confianza en la efectividad del sacrificio de Jes\u00fas (cf.cf. Confer (lat.), compare 9:14; 10:17, 18).<br \/>\n3, 4 Aunque el ritual del d\u00ed\u00ada de la expiaci\u00f3n aseguraba a Israel que el Se\u00f1or pod\u00ed\u00ada perdonar los pecados, la ceremonia ten\u00ed\u00ada que repetirse a\u00f1o tras a\u00f1o. El efecto de esto era que cada a\u00f1o se hace memoria de estos pecados, recordando que el pecado es un impedimento a la comuni\u00f3n con Dios y trae su juicio. En contraste, Dios mismo promete que bajo el nuevo pacto \u2020\u0153yo perdonar\u00e9 su iniquidad y no me acordar\u00e9 m\u00e1s de sus pecados\u2020\u009d (Jer. 31:34; cf.cf. Confer (lat.), compare v. 17). No hubo una acci\u00f3n decisiva contra el pecado hasta que Jes\u00fas muri\u00f3 en la cruz, porque la sangre de los toros y los machos cabr\u00ed\u00ados no puede quitar los pecados. Dios requiri\u00f3 los sacrificios de animales para ense\u00f1ar a Israel a esperar de \u00e9l la limpieza, y para mostrar la necesidad de pagar el castigo por el pecado (cf.cf. Confer (lat.), compare Lev. 17; 11). Pero fue el destino del Mes\u00ed\u00adas de pagar esa pena por medio de su muerte y as\u00ed\u00ad proveer la salvaci\u00f3n, aun para aquellos que pecaron en tiempos del ATAT Antiguo Testamento (cf.cf. Confer (lat.), compare 9:15).<br \/>\n5\u201310 Las palabras del Sal. 40:6\u20138 son atribuidas a Cristo cuando entr\u00f3 en el mundo, porque alcanzaron un cumplimiento completo en su vida. El salmista David fue m\u00e1s lejos que muchos otros autores del ATAT Antiguo Testamento al enfatizar la ineficacia de los sacrificios en s\u00ed\u00ad mismos como para agradar a Dios. Los cuatro t\u00e9rminos t\u00e9cnicos que usa \u2014sacrificio, ofrenda, holocaustos y sacrificios por el pecado\u2014describen los distintos tipos de sacrificio ordenados por la ley. Pero todo el sistema estaba dise\u00f1ado para alentar y hacer posible la disposici\u00f3n de darse a s\u00ed\u00ad mismos de parte del pueblo de Dios, como es indicado por las palabras: \u00c2\u00a1Heme aqu\u00ed\u00ad para hacer, oh Dios, tu voluntad! En el cuerpo que fue preparado para el Hijo de Dios, \u00e9l vivi\u00f3 una vida de perfecta obediencia al Padre, culminando con su muerte como un sacrificio sin mancha (cf.cf. Confer (lat.), compare 9:14). Vino para hacer a un lado el sistema antiguo de sacrificios y lograr la obediencia a Dios que siempre fue la intenci\u00f3n detr\u00e1s de los rituales. Encontr\u00f3 la voluntad de Dios expresada en la Escritura (en el rollo del libro est\u00e1 escrito de m\u00ed\u00ad) y es en esa voluntad que somos santificados, mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre. Su sacrificio definitivo (v. 10) produce una limpieza definitiva del pecado que la ley no pod\u00ed\u00ada proveer (v. 2). Esa limpieza hace posible una consagraci\u00f3n definitiva o santificaci\u00f3n de los creyentes a Dios, lo que es el significado de la expresi\u00f3n somos santificados (gr. hegiasmenoi esmen, en tiempo perfecto; BABA Biblia de las Am\u00e9ricas, \u2020\u0153hemos sido santificados\u2020\u009d). De ese modo, el autor sugiere el cumplimiento de la promesa que Dios escribir\u00ed\u00ada sus leyes \u2020\u0153en sus corazones y en sus mentes\u2020\u009d (v. 16; Jer. 31:33). Tal dedicaci\u00f3n a Dios y a su servicio la alcanza Jesucristo para nosotros, en cuyo coraz\u00f3n la obediencia se expres\u00f3 perfectamente.<br \/>\n11\u201314 Algunas de las ideas expresadas en 9:25\u201328 y en 10:1\u20134 se afirman nuevamente aqu\u00ed\u00ad. Los sacerdotes del juda\u00ed\u00adsmo participaban de los deberes religiosos diarios, lo que inclu\u00ed\u00ada el ofrecer muchas veces los mismos sacrificios que nunca pueden quitar los pecados. Pero Jes\u00fas ofreci\u00f3 un solo sacrificio por los pecados, efectivo para siempre. Este contraste es reforzado por el cuadro del sacerdote lev\u00ed\u00adtico que se ha presentado ante el altar, ofreciendo reiterados sacrificios, y Jes\u00fas que se sent\u00f3 para siempre a la diestra de Dios, porque su obra de sacrificio estaba completa. Como en Sal. 110, el Mes\u00ed\u00adas en su papel bondadoso se combina con la funci\u00f3n sacerdotal, as\u00ed\u00ad como su entronizaci\u00f3n celestial significa que \u00e9l tambi\u00e9n est\u00e1 esperando de all\u00ed\u00ad en adelante que sus enemigos sean puestos como estrado de sus pies (cf.cf. Confer (lat.), compare 110:1). Esto anticipa la ense\u00f1anza de los vv. 26\u201331, donde se revela que el juicio venidero \u2020\u0153ha de devorar a sus adversarios\u2020\u009d. Pero la implicaci\u00f3n positiva de la entronizaci\u00f3n de Cristo es que con una sola ofrenda ha perfeccionado para siempre a los santificados (v. 14). Como se ha notado antes, el \u2020\u0153perfeccionamiento\u2020\u009d de los creyentes implica su calificaci\u00f3n para acercarse a Dios o el capacitarlos para gozar de la certeza de una relaci\u00f3n de nuevo pacto con Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare 7:11, 12, 19; 9:9; 10:1; 11:40; 12:23). Esto significa, en esencia, el perd\u00f3n de los pecados y la limpieza de conciencia, haciendo posible la consagraci\u00f3n a Dios de los que son santificados (ver nota sobre el v. 10) y finalmente su participaci\u00f3n en la \u2020\u0153herencia eterna prometida\u2020\u009d (cf.cf. Confer (lat.), compare 9:15).<br \/>\n15\u201318 El Esp\u00ed\u00adritu Santo que inspir\u00f3 a los profetas, contin\u00faa hablando a trav\u00e9s de sus escritos a los creyentes en todas las generaciones (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:7). Por medio de la profec\u00ed\u00ada de Jer. 31:33, 34 (que aqu\u00ed\u00ad se cita en forma abreviada), el Esp\u00ed\u00adritu Santo nos da testimonio espec\u00ed\u00adficamente sobre las cosas mencionadas en los vers\u00ed\u00adculos anteriores. La promesa de Jerem\u00ed\u00adas de un perd\u00f3n definitivo de los pecados indica que llegar\u00ed\u00ada un tiempo cuando ya no habr\u00ed\u00ada m\u00e1s ofrenda por el pecado. Pero, estrechamente relacionada con esto, se encuentra la promesa de corazones y mentes renovados, ayudando as\u00ed\u00ad a definir la perfecci\u00f3n y la santificaci\u00f3n sobre lo cual ha estado hablando el autor (10:14).<\/p>\n<p>10:19-39 Un llamado a perseverar en los beneficios del nuevo pacto<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n concluye la principal divisi\u00f3n de Heb. que comenz\u00f3 con el llamado de 5:11\u20136:20. Despu\u00e9s de varios cap\u00ed\u00adtulos de complejos argumentos doctrinales, el autor desarrolla las implicaciones pr\u00e1cticas, repitiendo algunas de las advertencias y alientos dados previamente. Un v\u00ed\u00adnculo estrecho entre la buena teolog\u00ed\u00ada y una fiel vida cristiana se demuestra de esa manera. La base para nuestra plena confianza como cristianos est\u00e1 en el hecho de que tenemos acceso al lugar sant\u00ed\u00adsimo por la muerte de Jes\u00fas, y porque \u00e9l reina como sumo sacerdote sobre la casa de Dios. Esto debe inspirarnos para acercarnos a Dios con la fe de quien asume las promesas del nuevo pacto seriamente, reteniendo firme la confesi\u00f3n de la esperanza sin vacilaci\u00f3n, y considerando c\u00f3mo es mejor que nos estimulemos los unos a los otros al amor y a las buenas obras.<br \/>\nLa advertencia que sigue (vv. 26\u201331) se compara en muchas formas con la ense\u00f1anza de 6:4\u20136 sobre el pecado de apostas\u00ed\u00ada. El argumento de cu\u00e1nto mayor tambi\u00e9n recuerda 2:1\u20135. Si aquellos que rechazaron la ley de Mois\u00e9s experimentaron el juicio de Dios, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s severamente deben ser castigados los que rechazan al Hijo de Dios y las bendiciones del nuevo pacto? Su sacrificio \u00fanico provee una sola base para el perd\u00f3n. Abandonarla es abandonar toda esperanza de salvaci\u00f3n. Sin embargo, como en el cap. 6, la advertencia es seguida por el aliento a perseverar (vv. 32\u201339). Se recuerda a los lectores de los reproches, tribulaciones y conflictos que soportaron poco despu\u00e9s de haber llegado a ser cristianos. La confianza que demostraron en ese tiempo y el cuidado que expresaron los unos por los otros debe mantenerse. Con una cita que combina Isa. 26:20 y Hab. 2:2, 3, el autor subraya la necesidad de una fe perseverante, de modo que podamos recibir lo que Dios ha prometido. Esto nos prepara para el desarrollo del tema de la fe y la perseverancia en la siguiente secci\u00f3n principal del argumento (11:1\u201312:13).<br \/>\n19\u201321 Estos vers\u00ed\u00adculos resumen en t\u00e9rminos muy simples el argumento doctrinal de los cap. 7\u201310. Hay dos cosas que tenemos como hermanos cristianos y sobre la base de ello el autor hace el triple encargo de 10:22\u201325. En primer lugar, tenemos confianza para entrar al lugar sant\u00ed\u00adsimo por la sangre de Jes\u00fas. La palabra traducida confianza se encuentra en cuatro contextos importantes en Heb. (3:6; 4:16; 10:19; 10:35). Dios nos da esa confianza por medio del evangelio. Fundamentalmente, es la confianza para entrar al lugar sant\u00ed\u00adsimo, basada en el sacrificio \u00fanico de Jes\u00fas (por la sangre de Jes\u00fas). Hay una \u00ed\u00adntima relaci\u00f3n entre la entrada de Cristo en el santuario celestial y la nuestra (cf.cf. Confer (lat.), compare 4:14\u201316; 6:19, 20). El abri\u00f3 un camino nuevo y vivo para que nosotros lleguemos a la presencia de Dios, a trav\u00e9s del velo (es decir, su cuerpo) (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153su carne\u2020\u009d). El velo en el tabern\u00e1culo terrenal era el medio de acceso al lugar sant\u00ed\u00adsimo para el sumo sacerdote. Hablando metaf\u00f3ricamente, la muerte en sacrificio de Jes\u00fas era el velo o medio de acceso al santuario celestial para \u00e9l y para todos los que conf\u00ed\u00adan en \u00e9l. La segunda cosa que tenemos como hermanos cristianos es un gran sacerdote sobre la casa de Dios. De acuerdo con 3:6, es claro que la \u2020\u0153casa de Dios\u2020\u009d significa el pueblo de Dios. Nuestro gran sacerdote hace posible que nos acerquemos a Dios en forma conjunta y que compartamos la esperanza de vivir para siempre en su presencia (cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 22, 23). Pero esta alusi\u00f3n a nuestra experiencia com\u00fan como cristianos significa tambi\u00e9n que tenemos responsabilidades los unos con los otros (cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 24, 25).<br \/>\n22\u201325 En esos vers\u00ed\u00adculos hay tres exhortaciones que muestran c\u00f3mo debemos responder a las grandes verdades doctrinales de los cap\u00ed\u00adtulos anteriores. En gr. est\u00e1n en el tiempo presente, lo que indica que hemos de expresar continuamente la fe (v. 22), la esperanza (v. 23) y el amor (v. 24). El llamado a acercarnos a Dios con coraz\u00f3n sincero, en plena certidumbre de fe recuerda espec\u00ed\u00adficamente 4:16 y la ense\u00f1anza del autor en forma m\u00e1s general sobre el acercarnos a Dios por medio de Jesucristo (ver notas sobre 7:25). Debemos gozarnos de los beneficios de este sacrificio y el reinado celestial orando con confianza por misericordia y socorro en tiempo de necesidad. Un coraz\u00f3n sincero, en plena certidumbre de fe, es un coraz\u00f3n que demuestra plena confianza y devoci\u00f3n, cumpliendo la promesa de un nuevo coraz\u00f3n para el pueblo de Dios en Jer. 31:33 y Eze. 36:26, 27. Lo que hace que esto sea posible es tener purificados los corazones de mala conciencia. La instalaci\u00f3n del antiguo pacto estuvo asociada por el rociamiento con sangre de los israelitas (9:18\u201320). La sangre de Jes\u00fas fue derramada para inaugurar el nuevo pacto y se aplica a nuestros corazones para limpiar nuestras conciencias de pecado cuando creemos en el evangelio y ponemos nuestra confianza en su sacrificio por la expiaci\u00f3n de nuestros pecados (cf.cf. Confer (lat.), compare 9:13, 14). La expresi\u00f3n lavados los cuerpos con agua pura posiblemente es una referencia al bautismo como se\u00f1al externa del \u2020\u0153rociamiento\u2020\u009d de nuestros corazones.<br \/>\nEl llamado a retener firme la confesi\u00f3n de la esperanza sin vacilaci\u00f3n recuerda 4:14. Es un recordatorio de nuestra salvaci\u00f3n que a\u00fan ha de ser plenamente realizada (cf.cf. Confer (lat.), compare 4:1; 9:28; 10:37\u201339; 13:14), y de que nuestras vidas deben ser controladas por la esperanza que proclamamos. La relaci\u00f3n entre fe y esperanza ser\u00e1 analizada en el cap. 11. La base para mantener una confesi\u00f3n de esperanza es porque fiel es el que lo ha prometido.<br \/>\nEl tercer llamado de este p\u00e1rrafo es a considerarnos los unos a los otros para estimularnos al amor y a las buenas obras. Desde que compartimos, como hermanos cristianos, los beneficios de la obra de Cristo como sumo sacerdote, tenemos una responsabilidad de ministrarnos los unos a los otros en amor (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:12, 13; 12:15, 16). Dos cl\u00e1usulas en el v. 25 explican c\u00f3mo podemos provocarnos unos a otros a una vida piadosa. En sentido negativo, podemos cuidarnos unos a otros al no dejar de congregarnos. El autor usa un t\u00e9rmino para esas reuniones (gr. episynagoge, \u2020\u0153asamblea\u2020\u009d) que es paralelo en sentido a \u2020\u0153iglesia\u2020\u009d y sugiere una reuni\u00f3n formal de alg\u00fan tipo. Algunos pocos de ellos tienen por costumbre el descuido de esa responsabilidad. La advertencia sobre la apostas\u00ed\u00ada que sigue (vv. 26\u201339) implica que aquellos que deliberada y persistentemente abandonan la comunidad de los creyentes cristianos est\u00e1n en peligro de abandonar al mismo Se\u00f1or. En sentido positivo, podemos animarnos unos a otros al amor y a las buenas obras por reunirnos para estimularnos. Como en 3:13, tal est\u00ed\u00admulo se entiende mejor como involucrando una forma de exhortaci\u00f3n basada en la Escritura, siguiendo el ejemplo del mismo autor en su \u2020\u0153palabra de exhortaci\u00f3n\u2020\u009d (13:22). La urgencia de esto es subrayada por una alusi\u00f3n a la proximidad del retorno de Cristo y el juicio final (con mayor raz\u00f3n cuando veis que el d\u00ed\u00ada se acerca).<br \/>\n26\u201328 Estos vers\u00ed\u00adculos tratan la alusi\u00f3n al juicio de Dios al fin del v. 25 y desarrollan la advertencia sobre la rebeli\u00f3n contra Dios que se encuentra en los pasajes anteriores (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:1\u20134; 3:7\u20134:11; 6:4\u20138). La declaraci\u00f3n sobre si pecamos (BABA Biblia de las Am\u00e9ricas, \u2020\u0153si continuamos pecando\u2020\u009d) voluntariamente se\u00f1ala el sentido del participio presente (\u2020\u0153pecando\u2020\u009d en gr.). Sin embargo, ser\u00ed\u00ada un error pensar que esto se refiere s\u00f3lo a la conducta pecaminosa que es tan evidente en nuestras vidas. El contexto y el paralelo con pasajes previos indican que el autor tiene en vista el pecado espec\u00ed\u00adfico de la apostas\u00ed\u00ada o continuo rechazo de Cristo. Si, por medio del evangelio, hay personas que han recibido el conocimiento de la verdad y luego dan la espalda a esa verdad, ya no queda m\u00e1s sacrificio por el pecado. No hay un camino alternativo para el perd\u00f3n y la aceptaci\u00f3n de Dios fuera de la muerte de su Hijo. Abandonar ese sacrificio, hecho una vez para siempre, es abandonar toda esperanza de salvaci\u00f3n. Todo lo que queda para tales personas es una horrenda expectativa de juicio y de fuego ardiente que ha de devorar a los adversarios de Dios. \u00c2\u00a1Su destino es el mismo que el de aquellos que nunca se han vuelto a Cristo o que se oponen activamente al evangelio! Aun bajo el primer pacto, cualquiera que ha desechado la ley de Mois\u00e9s en una rebeli\u00f3n deliberada ha de morir sin compasi\u00f3n por el testimonio de dos o tres testigos (Deut. 17:2\u20137). \u00bfCu\u00e1nto m\u00e1s severamente debe ser castigado alguien que renuncia y se opone a las provisiones del nuevo pacto?<br \/>\n29\u201331 La horrible naturaleza de la apostas\u00ed\u00ada se describe en tres cl\u00e1usulas paralelas. La persona que se aleja de Cristo de hecho ha pisoteado al Hijo de Dios, trat\u00e1ndole con desprecio al negar su propia naturaleza e identidad. Una persona as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n ha considerado de poca importancia la sangre del pacto por la cual fue santificado. La muerte de Cristo inaugura las bendiciones del nuevo pacto y nos lleva a una relaci\u00f3n santificada o santa con Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare 10:10; 13:12). Abandonar esa relaci\u00f3n es tratar la sangre de Cristo como algo impuro (gr. koinon, \u2020\u0153com\u00fan, impuro\u2020\u009d; ver la nota de la RVARVA Reina-Valera Actualizada) y no como medio sagrado y elegido por Dios para alcanzar nuestra salvaci\u00f3n. La persona que se aparta de Cristo tambi\u00e9n ha ultrajado al Esp\u00ed\u00adritu de gracia. El Esp\u00ed\u00adritu de Dios nos lleva a confiar en la gracia de Dios y a aferrarnos a los beneficios de la obra de Cristo por nosotros (cf.cf. Confer (lat.), compare 6:4, 5). El Esp\u00ed\u00adritu tambi\u00e9n distribuye los dones de la gracia de Dios, confirmando la verdad del evangelio (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:4). Lo inevitable del castigo que espera a los cristianos ap\u00f3statas se sugiere entonces por dos citas del ATAT Antiguo Testamento. El papel de Dios es el de venganza o retribuci\u00f3n por el pecado de cualquier tipo (Deut. 32:35). Pero Dios ha revelado espec\u00ed\u00adficamente que \u00e9l juzgar\u00e1 a su pueblo (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 32:36), vindicando lo verdadero por medio de la remoci\u00f3n de lo falso. Horrenda cosa es caer en las manos del Dios vivo cuando \u00e9l est\u00e1 actuando como tal en el juicio.<br \/>\n32\u201334 Como en el cap. 6, una severa advertencia es seguida por palabras de aliento y esperanza. Aqu\u00ed\u00ad se nos dan algunas visiones valiosas sobre la experiencia de los primeros lectores, no mucho despu\u00e9s de su conversi\u00f3n (despu\u00e9s de haber sido iluminados). Son llamados a recordar lo que hab\u00ed\u00adan soportado (gr. hypemeinate). En el v. 36 y en 12:1, 2, 3, 7 se usan palabras similares para enfatizar la necesidad de una perseverancia continua. Su experiencia en la persecuci\u00f3n se describe con una met\u00e1fora deportiva: fue un gran conflicto y aflicciones (cf.cf. Confer (lat.), compare 12:1\u201313). Sufrieron ellos mismos al ser hechos espect\u00e1culo p\u00fablico con reproches y tribulaciones, y compartieron con el sufrimiento de otros, manteni\u00e9ndose como compa\u00f1eros de los que han estado en tal situaci\u00f3n. En la Introducci\u00f3n se plante\u00f3 el argumento de que esa persecuci\u00f3n, que no incluy\u00f3 el derramamiento de sangre (12:4), pod\u00ed\u00ada estar relacionada con los problemas en Roma cuando Claudio lleg\u00f3 a ser emperador. Su simpat\u00ed\u00ada con los que estaban presos y su gozosa aceptaci\u00f3n del despojo de sus posesiones se hizo posible por su certeza sobre las promesas de Dios. Ellos sab\u00ed\u00adan que Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada hecho posible que heredaran una posesi\u00f3n mejor y perdurable (cf.cf. Confer (lat.), compare 13:14) y esto controlaba su pensamiento sobre el presente y sus valores.<br \/>\n35, 36 Este recuerdo de su fe, esperanza y amor en los primeros d\u00ed\u00adas llega a ser la base para un llamado: no desech\u00e9is, pues, vuestra confianza. La confianza en un acceso libre y abierto a Dios que es dada por \u2020\u0153la sangre de Jes\u00fas\u2020\u009d (v. 19; cf.cf. Confer (lat.), compare 4:16) y que debe ser mantenida y expresada abiertamente (3:6; cf.cf. Confer (lat.), compare 4:14; 10:23). La confianza en Dios demostrada previamente por los lectores no debe ser abandonada o descartada libremente, sin importar las dificultades que ahora estaban enfrentando. Ser\u00e1 recompensada ricamente (cf.cf. Confer (lat.), compare 6:10). La salvaci\u00f3n no depende del esfuerzo humano, dado que es totalmente una obra de Dios. Pero mientras que la salvaci\u00f3n siga siendo una promesa, necesitamos la perseverancia en la fe a fin de cumplir la voluntad de Dios y obtener lo prometido.<br \/>\n37\u201339 Un aliento especial a perseverar en la fe se encuentra en la seguridad de que Cristo volver\u00e1 y no tardar\u00e1 en cumplir su plan salvador. El autor cita de Hab. 2:3, 4 en una forma que depende de la traducci\u00f3n gr. del ATAT Antiguo Testamento (la LXXLXX Septuaginta (versi\u00f3n griega del AT)). Esa versi\u00f3n hace que el sujeto sea una persona, m\u00e1s bien que una visi\u00f3n o revelaci\u00f3n como en el texto heb. y en nuestras traducciones. En Heb. se implica que Jesucristo es el que vendr\u00e1 y no tardar\u00e1. Las palabras introductoras (Aun un poco, en un poco m\u00e1s) que probablemente provienen de Isa. 26:20, enfatizan ese punto y sugieren que los lectores ten\u00ed\u00adan un problema en cuanto a la necesidad de esperar pacientemente el regreso de Cristo. Esto habr\u00ed\u00ada sido especialmente el caso si estaban viendo m\u00e1s persecuci\u00f3n y sufrimiento en el horizonte. El autor tambi\u00e9n ha traspuesto el orden de las cl\u00e1usulas en Hab. 2:4 para que quedara claro que la persona que vive por la fe (mi justo), m\u00e1s bien que aquel que ha de venir, pueda ser tentado a retroceder. Dios no se agradar\u00e1 con el que se vuelve atr\u00e1s en incredulidad: ser\u00e1 destruido en el juicio venidero. Sin embargo, el autor termina el cap\u00ed\u00adtulo con una nota positiva sugiriendo que sus lectores est\u00e1n entre aquellos que tienen fe para la preservaci\u00f3n del alma.<\/p>\n<p>11:1-12:13 FE Y PERSEVERANCIA<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del pasaje de advertencia en 6:4\u20138, el autor alienta a sus lectores a perseverar (6:9\u201312), terminando con un aliento a \u2020\u0153imitar a aquellos que por medio de la fe y la paciencia heredan lo que se les ha prometido\u2020\u009d. El mismo modelo se encuentra al final del cap. 10. Una advertencia sobre la consecuencia de rechazar a Cristo es seguida por el aliento a mantener la \u2020\u0153confianza\u2020\u009d y \u2020\u0153perseverancia\u2020\u009d en la fe, a fin de obtener \u2020\u0153lo prometido\u2020\u009d (10:26\u201339). Entonces, en el cap. 11 se dan varios modelos de fe tomados del ATAT Antiguo Testamento. Como cl\u00ed\u00admax de este cuadro de honor de la fe aparece el retrato de Jes\u00fas como \u2020\u0153autor y consumador de la fe\u2020\u009d (12:2, 3). Los creyentes deben mirar a esta \u2020\u0153gran nube de testigos\u2020\u009d, y particularmente a Jes\u00fas, en busca de aliento para soportar la oposici\u00f3n y las penurias de todo tipo (12:1\u20133).<br \/>\nAunque 11:1\u201340 es una unidad bien definida y cuidadosamente construida, 12:1\u20133 est\u00e1 estrechamente relacionado. El v\u00ed\u00adnculo entre la fe y la perseverancia que se presenta en el cap. 11 llega a ser la base para el llamado a perseverar en 12:1\u201313. Como ya se ha notado, la perseverancia de Jes\u00fas en la cruz y su verg\u00fcenza se presentan como ejemplo supremo de fe. En toda esta secci\u00f3n el autor enfatiza la similitud entre la situaci\u00f3n de los creyentes en los tiempos del ATAT Antiguo Testamento y los cristianos que esperaban el cumplimiento de los prop\u00f3sitos de Dios. Sin embargo, es claro que la obra de Cristo ofrece una mayor certeza para nosotros de obtener lo que Dios ha prometido.<\/p>\n<p>11:1-40 Una celebraci\u00f3n de fe<\/p>\n<p>La fe se define primeramente (vv. 1, 2), no en forma plena sino de una manera que prepara para la exposici\u00f3n de la secci\u00f3n en su conjunto. La doctrina de que el universo fue construido por la palabra de Dios se muestra como la base para el tipo de fe que el autor est\u00e1 alentando (v. 3). Movi\u00e9ndose sistem\u00e1ticamente desde G\u00e9n. hasta Jos., luego destaca el papel de la fe en las vidas de individuos centrales para los prop\u00f3sitos salvadores de Dios (vv. 4\u201331). Se da particular atenci\u00f3n a Abraham y Sara (vv. 8\u201319) y a Mois\u00e9s (vv. 23\u201328). Luego sigue un breve repaso de la historia sagrada desde el per\u00ed\u00adodo de los jueces hasta las revueltas de los macabeos en el siglo II a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo (vv. 32\u201338), enfocando las pruebas soportadas por aquellos que permanecieron fieles a Dios. Los \u00faltimos dos vers\u00ed\u00adculos comparan la situaci\u00f3n de los creyentes del ATAT Antiguo Testamento con la de los cristianos (vv. 39, 40), haciendo un puente con el cap\u00ed\u00adtulo siguiente.<br \/>\nEn un mundo donde la gente descarta la fe como si fuera s\u00f3lo un pensar \u2020\u0153ojal\u00e1\u2020\u009d, o la identifica simplemente con las creencias y pr\u00e1cticas de una religi\u00f3n en particular (p. ej.p. ej. Por ejemplo \u2020\u0153la fe musulmana\u2020\u009d), es bueno tener un cuadro abarcador de la fe que realmente agrada a Dios. Heb. muestra el v\u00ed\u00adnculo entre la fe, la esperanza, la obediencia y la perseverancia, ilustrando que se trata de algo m\u00e1s que un asentimiento intelectual a determinadas creencias. La fe que honra a Dios conf\u00ed\u00ada en sus palabras y vive en esperanza y obediencia en el presente, esperando que cumpla sus promesas. Esa fe trae sufrimiento y persecuci\u00f3n de varias maneras.<br \/>\n1, 2 Aqu\u00ed\u00ad descubrimos las caracter\u00ed\u00adsticas esenciales de la fe desde el punto de vista del autor. La fe tiene que ver con las cosas futuras (que se esperan) y las invisibles (que no se ven). La traducci\u00f3n de la RVARVA Reina-Valera Actualizada (constancia de las cosas que se esperan) pone el \u00e9nfasis en la fe como una expresi\u00f3n de nuestra confianza en las promesas de Dios. Sin embargo, tambi\u00e9n es posible traducir \u2020\u0153la fe es la sustancia (hypostasis) de las cosas esperadas\u2020\u009d o \u2020\u0153la fe da sustancia a nuestras esperanzas\u2020\u009d. Tal traducci\u00f3n sugiere que las cosas que se esperan llegan a ser reales y tener sustancia por medio del ejercicio de la fe. \u00c2\u00a1Esto no significa que el evangelio es verdadero s\u00f3lo porque creemos en \u00e9l! M\u00e1s bien, la realidad de lo que esperamos es confirmada para nosotros en nuestra experiencia cuando vivimos por la fe en las promesas de Dios. Una vez m\u00e1s, la fe es estar seguro de los hechos que no se ven. Es la forma de \u2020\u0153probar\u2020\u009d las realidades invisibles tales como la existencia de Dios, su fidelidad a su palabra y su control sobre nuestro mundo y lo que ocurre en \u00e9l. Si esta definici\u00f3n parece abstracta, su significado se hace m\u00e1s concreto en la ilustraci\u00f3n que sigue. Por esa fe recibieron buen testimonio los antiguos (v. 2, gr. emartyrethesan, \u00e2\u201a\u00accf.cf. Confer (lat.), compare\u00e2\u201a\u00ac vv. 4, 5, 39). En el registro de la Escritura Dios testific\u00f3 de la fe de ellos, y de ese modo los convirti\u00f3 en \u2020\u0153testigos\u2020\u009d (12:1; gr. martyres) de la verdadera fe para nosotros.<br \/>\n3 El autor comienza donde lo hace el G\u00e9n., porque la fe en Dios como creador de todo lo que existe es fundamental a la visi\u00f3n b\u00ed\u00adblica de la realidad. Por la fe comprendemos que el universo (gr. aionas, como en 1:2) fue constituido por la palabra de Dios. Si Dios tiene el control de la naturaleza y la historia, del pasado y del presente, toda generaci\u00f3n de creyentes puede confiar en sus promesas sobre el futuro, no importa el precio que eso pueda significarles. Cuando el autor dice que lo que se ve fue hecho de lo que no se ve\u00ed\u00ada, alude a la definici\u00f3n de fe en el v. 1. La fe discierne que el universo de espacio y tiempo tiene una fuente invisible y que sigue dependiendo de la palabra de Dios (o el mandato). Tal fe est\u00e1 basada en la revelaci\u00f3n que nos dio en la Escritura.<br \/>\n4\u20136 Pasando a trav\u00e9s de los pasajes del ATAT Antiguo Testamento el autor hace notar que la fe de Abel se expres\u00f3 cuando ofreci\u00f3 a Dios un sacrificio superior al de Ca\u00ed\u00adn. La diferencia no estaba en la sustancia de los sacrificios (G\u00e9n. 4:3, 4) sino en la actitud de los dos hermanos (como se implica en G\u00e9n. 4:4\u20137). A Ca\u00ed\u00adn se le dijo que su ofrenda hubiera sido aceptable si hubiera hecho lo que estaba bien (cf.cf. Confer (lat.), compare Prov. 15:8). Pero Dios dio testimonio de la justicia de Abel y de la fe que le movi\u00f3 cuando acept\u00f3 sus ofrendas. Abel, aunque muri\u00f3, habla todav\u00ed\u00ada en el sentido de que da testimonio de la fe que complace a Dios. La experiencia de Enoc de ser trasladado para no ver la muerte fue la se\u00f1al de haber agradado a Dios. En G\u00e9n. 5:22 y 24 se insiste en que \u2020\u0153camin\u00f3 con Dios\u2020\u009d y Heb. se\u00f1ala esto como para indicar que su vida se caracteriz\u00f3 por la fe. Porque sin fe es imposible agradar a Dios (6). Esta generalizaci\u00f3n se corresponde con los dos elementos en la definici\u00f3n de fe que se dan en el v. 1. Cualquiera que se acerca (como en 4:16; 7:25; 10:22; 12:22) a Dios debe creer que \u00e9l existe (estar seguro de lo que no se ve) y creer que es galardonador de los que le buscan (confiar en que sus promesas ser\u00e1n cumplidas).<br \/>\n7 Cuando No\u00e9 fue advertido sobre cosas que a\u00fan no hab\u00ed\u00adan sido vistas, se le hizo saber sobre el juicio de Dios que se aproximaba en el diluvio (G\u00e9n. 6; 13\u201322). Reaccion\u00f3 a esta palabra de Dios con temor reverente o \u2020\u0153sumisi\u00f3n reverente\u2020\u009d (el sustantivo relacionado se usa para describir a Jes\u00fas en 5:9). Al expresar su fe en la construcci\u00f3n del arca salv\u00f3 a su familia y conden\u00f3 al mundo. No\u00e9 lleg\u00f3 a ser heredero de la justicia que es seg\u00fan la fe en el sentido de que su conducta justa (G\u00e9n. 6:9; 7:1) se mostr\u00f3 claramente en la acci\u00f3n exterior de su fe.<br \/>\n8\u201310 Abraham es realmente el centro de atenci\u00f3n hasta el v. 19, en parte porque es un excelente modelo de la fe, y en parte por su significado en la acci\u00f3n del plan de Dios para la salvaci\u00f3n. La promesa hecha a Abraham sobre un lugar que habr\u00ed\u00ada de recibir por herencia (G\u00e9n. 12:1) es lo primero que se se\u00f1ala. Sobre la base de esta promesa, obedeci\u00f3 para salir \u2020\u00a6 sin saber a d\u00f3nde iba. La fe de Abraham se expres\u00f3 inmediatamente en la obediencia al llamado de Dios. La motivaci\u00f3n para esa obediencia era la esperanza de alcanzar la tierra prometida. De ese modo, vivi\u00f3 como extranjero \u2020\u00a6 como en tierra ajena, morando en tiendas con aquellos que ser\u00ed\u00adan sus coherederos de la misma promesa. Cuando el autor describe a Abraham como alguien que esperaba la ciudad que tiene cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios, describe su meta final como la patria o ciudad celestial mencionada en 11:13\u201316; 12:22\u201324 y 13:14. Esperando que Dios les proveyera una herencia terrenal, los patriarcas llegaron a darse cuenta de que esta vida no era un fin en s\u00ed\u00ad misma sino una peregrinaci\u00f3n hacia un futuro que s\u00f3lo Dios puede construir para su pueblo.<br \/>\n11\u201316 La segunda promesa a Abraham fue que se le dar\u00ed\u00ada una numerosa descendencia y que ella se convertir\u00ed\u00ada en una gran naci\u00f3n (G\u00e9n. 12:2; cf.cf. Confer (lat.), compare 13:16; 15:5). Aunque Abraham hab\u00ed\u00ada pasado de la edad y estaba muerto en cuanto a estas cosas, y Sara misma era est\u00e9ril, por la fe le fue posible engendrar un hijo. La base para esa confianza era la palabra de Dios y \u00e9l confi\u00f3 en que ser\u00ed\u00ada fiel a su palabra (cf.cf. Confer (lat.), compare 10:23). De modo que el nacimiento de Isaac fue el comienzo del cumplimiento de la promesa sobre su descendencia (cf.cf. Confer (lat.), compare 6:15). Pero Abraham, Isaac y Jacob murieron todos sin recibir la tierra de Cana\u00e1n como una herencia terrenal. Las cosas prometidas s\u00f3lo fueron vistas de lejos y las saludaron (v. 13). Cuando admitieron que eran extranjeros y peregrinos en la tierra (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e9n. 23:4; 47:4, 9) dejaron en claro que anhelaban una patria mejor. Si hubieran estado deseando la Mesopotamia, su lugar de origen, hubieran tenido tiempo de volver y hacer su hogar all\u00ed\u00ad. Pero ellos anhelaban una patria mejor, es decir, la celestial. Como en el v. 10, el autor presenta una estrecha conexi\u00f3n entre la fe de los antepasados de Israel y la fe de los cristianos. Todos somos peregrinos en un viaje de fe, encaminados hacia la herencia que Dios nos ha provisto. Aprendiendo a confiar en Dios en la propia situaci\u00f3n, los patriarcas esperaron una recompensa que estaba m\u00e1s all\u00e1 de su herencia terrenal. No ten\u00ed\u00adan la misma promesa clara de una patria celestial como nosotros, pero Dios se deleit\u00f3 en su fe y, por medio de Jesucristo, les ha preparado una ciudad (la Jerusal\u00e9n celestial mencionada en 12:22\u201324).<br \/>\n17\u201319 La fe de Abraham fue puesta nuevamente a prueba cuando Dios le pidi\u00f3 que sacrificara a su hijo \u00fanico (G\u00e9n. 22:1\u20138). Como Dios hab\u00ed\u00ada declarado espec\u00ed\u00adficamente que su descendencia ser\u00ed\u00ada lograda en Isaac (G\u00e9n. 21:12), parec\u00ed\u00ada que no habr\u00ed\u00ada m\u00e1s esperanza si Isaac mor\u00ed\u00ada. Sin embargo, Abraham consideraba que Dios era poderoso para levantar aun de entre los muertos. Esperaba volver desde el lugar de sacrificio con Isaac (G\u00e9n. 22:5) porque sab\u00ed\u00ada que el cumplimiento de los prop\u00f3sitos de Dios depend\u00ed\u00ada de la supervivencia de Isaac. Confiaba en que Dios resolver\u00ed\u00ada el problema. Cuando Heb. llega a la conclusi\u00f3n de que Abraham recibi\u00f3 de nuevo a Isaac, hablando figuradamente (gr. en parabole; \u00e2\u201a\u00accf.cf. Confer (lat.), compare\u00e2\u201a\u00ac 9:9), desde la muerte, el significado puede ser que este hecho prefigura la resurrecci\u00f3n del \u00fanico Hijo de Dios.<br \/>\n20\u201322 La fe de Isaac fue exhibida especialmente en su ancianidad cuando bendijo a sus dos hijos respecto al porvenir (G\u00e9n. 27:27\u201340). En la providencia de Dios y contra la preferencia natural de Isaac y su intenci\u00f3n, el plan salvador de Dios ser\u00ed\u00ada cumplido por medio de la l\u00ed\u00adnea de Jacob, el hijo menor. La fe de Jacob tambi\u00e9n fue expresada cuando mor\u00ed\u00ada \u2020\u00a6 y ador\u00f3 apoyado sobre la cabeza de su bast\u00f3n (G\u00e9n. 47:31). Jacob bendijo a los dos hijos de Jos\u00e9, concediendo la mayor bendici\u00f3n al m\u00e1s joven (G\u00e9n. 48:8\u201320). Nuevamente, llegando el fin de sus d\u00ed\u00adas, Jos\u00e9 habl\u00f3 con fe sobre el cumplimiento de las promesas de Dios en el \u00e9xodo de los hijos de Israel de Egipto, y pidi\u00f3 que sus huesos fueran enterrados en la tierra prometida (G\u00e9n. 50:24, 25). En estos tres episodios los patriarcas miraron m\u00e1s all\u00e1 de su propia muerte para ver la recompensa que Dios hab\u00ed\u00ada prometido a su pueblo.<br \/>\n23\u201328 En esta secci\u00f3n se describe la fe como una fuerza que sostiene a los fieles de Dios en tiempos de oposici\u00f3n y aflicci\u00f3n, capacit\u00e1ndolos para vencer el temor y la tentaci\u00f3n y a cumplir sus prop\u00f3sitos para ellos. La actitud de los padres de Mois\u00e9s es lo primero que se destaca. No demostraron temor ante el mandamiento del fara\u00f3n sobre la muerte de los hijos varones de los hebreos, y lo escondieron durante tres meses despu\u00e9s de nacer (v. 23; cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 2:5\u201312). La fe en Dios es incompatible con el temor a las fuerzas hostiles.<br \/>\nCuando Mois\u00e9s creci\u00f3 demostr\u00f3 su propia fe rehusando ser llamado hijo de la hija de fara\u00f3n (v. 24; cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 2:5\u201312). Como Abraham, rechaz\u00f3 las comodidades y la seguridad terrenales a fin de servir al Dios viviente y verdadero. Podr\u00ed\u00ada haber disfrutado por un tiempo de los placeres del pecado (v. 25) y de todos los tesoros de los egipcios (v. 26), pero ten\u00ed\u00ada otras metas. De hecho, cuando se neg\u00f3 a aceptar su posici\u00f3n en la corte egipcia prefiri\u00f3 m\u00e1s bien recibir maltrato junto con el pueblo de Dios. Para Mois\u00e9s hab\u00ed\u00ada por delante una mayor riqueza que experimentar por medio del oprobio por Cristo (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153el desprecio del ungido\u2020\u009d). Al identificarse con el pueblo ungido por Dios, Mois\u00e9s experiment\u00f3 el estigma y el desprecio sufridos en m\u00e1ximo grado por el Mes\u00ed\u00adas (12:2, 3; 13:13; cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 89:50, 51; 1 Ped. 4:12\u201316). Mois\u00e9s ejemplifica la fe como se la define en el v. 1, porque su secreto fue que fijaba la mirada en el galard\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 6) y persever\u00f3 como quien ve al Invisible (vv. 26, 27). \u00c2\u00a1Mois\u00e9s temi\u00f3 a Dios m\u00e1s bien que al rey de Egipto! Creyendo que tendr\u00ed\u00ada lugar un terrible juicio sobre los primog\u00e9nitos de Egipto, Mois\u00e9s obedeci\u00f3 al mandamiento de Dios y celebr\u00f3 la Pascua y el rociamiento de la sangre (v. 28; cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 11, 12). La sangre sobre las casas de los israelitas significaba que el que destru\u00ed\u00ada a los primog\u00e9nitos no los tocar\u00ed\u00ada a ellos. La fe de Mois\u00e9s fue un elemento esencial en el plan salvador de Dios para su pueblo.<br \/>\n29\u201331 La fe de los israelitas cuando pasaron el mar Rojo como por tierra seca fue inspirada por las promesas de Dios que Mois\u00e9s les hizo conocer (p. ej.p. ej. Por ejemplo Exo. 14:13, 14). Cuando los siguieron las fuerzas egipcias, no estaban motivadas por la fe y fueron destruidas por el juicio de Dios. Despu\u00e9s se dan otros dos casos de fe en el per\u00ed\u00adodo cuando los israelitas invadieron la tierra prometida. Cayeron los muros de Jeric\u00f3 porque los israelitas actuaron de acuerdo con el extra\u00f1o mandato de Dios y los rodearon marchando por siete d\u00ed\u00adas (Jos. 6). La fe de la prostituta Rajab se expres\u00f3 en su disposici\u00f3n de mostrar hospitalidad a los esp\u00ed\u00adas israelitas (Jos. 2:8\u201311). Ella ten\u00ed\u00ada temor del Dios de Israel, m\u00e1s bien que ante el rey de Jeric\u00f3, y no pereci\u00f3 cuando el juicio de Dios cay\u00f3 sobre los incr\u00e9dulos en esa ciudad (Jos. 6:22\u201325). Como mujer gentil y pecadora reconocida, se uni\u00f3 a la compa\u00f1\u00ed\u00ada de aquellos que fueron salvos por la fe.<br \/>\n32\u201338 En este resumido pasaje el autor menciona espec\u00ed\u00adficamente a cuatro jueces (Gede\u00f3n, Barac, Sans\u00f3n, Jeft\u00e9), un rey (David), junto con Samuel y los profetas, como ejemplos de fe. Luego describe lo que fue logrado por esa fe en las esferas pol\u00ed\u00adtica y militar (vv. 33, 34), con una alusi\u00f3n particular a Daniel (taparon bocas de leones; Dan. 6:22, 23) y a los tres que fueron arrojados al horno en Babilonia (sofocaron la violencia del fuego; Dan. 3:25\u201328). El logro supremo de la fe es la victoria sobre la muerte en la resurrecci\u00f3n (v. 35). Varias mujeres recibieron por resurrecci\u00f3n a sus muertos en esta vida (p. ej.p. ej. Por ejemplo 1 Rey. 17:17\u201324; 2 Rey. 4:17\u201337). Otros tuvieron que soportar la tortura sin esperar ser rescatados de la prisi\u00f3n, para que pudieran obtener una resurrecci\u00f3n mejor para vida eterna. Algunos ejemplos v\u00ed\u00advidos de todo esto aparecen en los ap\u00f3crifos, escritos despu\u00e9s del per\u00ed\u00adodo hist\u00f3rico registrado en el ATAT Antiguo Testamento (p. ej.p. ej. Por ejemplo 2 Macabeos. 6:19, 28; 7:9, 11, 14). Ejemplos de persecuci\u00f3n y encarcelamiento se acumulan para convencer a los primeros lectores de Heb. de que su experiencia hab\u00ed\u00ada sido similar a la de los creyentes de generaciones anteriores (vv. 36\u201338;  cf.cf. Confer (lat.), compare 10:32\u201334) para alentarlos a perseverar en la fe.<br \/>\n39, 40 Una conclusi\u00f3n adecuada al cap. 11 y una transici\u00f3n al llamado del cap. 12 aparecen en estos vers\u00ed\u00adculos. Estos recibieron buen testimonio por la fe en el sentido de que Dios la reconoci\u00f3 y los hizo testigos de la fe verdadera para otros (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 2; 12:1). Pero ninguno de ellos recibi\u00f3 el cumplimiento de la promesa (v. 13). Aunque alcanzaron a ver el cumplimiento de algunas promesas espec\u00ed\u00adficas en su vida (p. ej.p. ej. Por ejemplo 6:15; 11:11, 33), ninguno de ellos experiment\u00f3 las bendiciones de la era mesi\u00e1nica y el nuevo pacto. Dios hab\u00ed\u00ada provisto algo mejor para nosotros en el sentido de que su deleite de la perfecci\u00f3n por medio de Cristo s\u00f3lo podr\u00ed\u00ada efectuarse en compa\u00f1\u00ed\u00ada con nosotros. El punto del autor es el de subrayar el enorme privilegio de vivir en estos \u00faltimos d\u00ed\u00adas (1:2). Sobre el perfeccionamiento de los creyentes, ver notas sobre 10:14. El beneficio final de la obra de Cristo a favor de nosotros es el de compartir en la herencia eterna que ha sido prometida.<\/p>\n<p>12:1-13 Un llamado a la perseverancia<\/p>\n<p>El tema de este pasaje es la necesidad de la perseverancia en medio de las pruebas, como lo indica el uso de una terminolog\u00ed\u00ada similar en los vv. 1, 2, 3 y 7 (cf.cf. Confer (lat.), compare 10:32, 36). Desarrollando la imagen de un torneo atl\u00e9tico, el autor urge a sus lectores a mirar tan grande nube de testigos del cap. 11 para alentarnos a que corramos con perseverancia la carrera de la fe (v. 1). Como cl\u00ed\u00admax a su presentaci\u00f3n de los grandes h\u00e9roes de la fe, el autor recuerda la perseverancia de Jes\u00fas ante el sufrimiento extremo, el oprobio y la hostilidad y lo relaciona con la situaci\u00f3n de los lectores (vv. 2\u20134). Esto lleva a una meditaci\u00f3n sobre la forma en que Dios disciplina a sus hijos por medio de las penurias, bas\u00e1ndose en Prov. 3:11, 12 (vv. 5\u201311). El desaf\u00ed\u00ado para nosotros es el de reconocer el significado y prop\u00f3sito de la disciplina de Dios en nuestras vidas, y responder con confianza y sumisi\u00f3n voluntaria. Una apelaci\u00f3n final para la perseverancia se hace en un lenguaje que subraya la necesidad de fortalecer a los que est\u00e1n d\u00e9biles o exhaustos y tentados a abandonar la carrera (vv. 12, 13).<br \/>\n1 El llamado a correr con perseverancia la carrera que tenemos por delante sugiere que la vida cristiana es m\u00e1s una marat\u00f3n que una breve carrera. No debemos pensar en la tan grande nube de testigos del cap. 11 como espectadores en un anfiteatro, alent\u00e1ndonos para la carrera de la fe. Es m\u00e1s bien, como dice J. Moffatt: \u2020\u0153Lo que vemos en ellos, no lo que ellos ven en nosotros, lo que el autor tiene en mente.\u2020\u009d Son testigos (gr. martyres) de la verdadera fe en bien nuestro porque Dios \u2020\u0153testific\u00f3\u2020\u009d (gr. emartyrethesan, 11:2, 4, 5, 39) de su fe en las p\u00e1ginas de la Biblia. Demuestran la naturaleza y posibilidades de la fe para los creyentes de todas las generaciones. Como contendientes en la carrera hemos de considerar su ejemplo para tener aliento. Hemos de despojarnos de todo peso \u2014cualquier asociaci\u00f3n o actividad que nos obstaculice\u2014 y del pecado que tan f\u00e1cilmente nos enreda (el autor aqu\u00ed\u00ad est\u00e1 preocupado por el pecado en s\u00ed\u00ad, m\u00e1s bien que por alg\u00fan \u2020\u0153pecado muy atrayente\u2020\u009d en particular). De otro modo, podemos perder el premio, que es el don de gracia de Dios de la vida eterna para todos los que completan la carrera.<br \/>\n2\u20134 El mayor aliento llega cuando ponemos los ojos en Jes\u00fas (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:1). Se lo describe como autor y consumador de la fe. El t\u00e9rmino \u2020\u0153fe\u2020\u009d debe entenderse en un sentido absoluto o general. Jes\u00fas es el ejemplo perfecto de la fe que hemos de expresar. La palabra traducida autor (gr. archegon, como en 2:10) significa lit.lit. Literalmente que \u00e9l es el pionero o l\u00ed\u00adder en la carrera de la fe. Sin embargo, el contexto tambi\u00e9n sugiere que es el autor o iniciador de la verdadera fe dado que abre el camino a Dios y nos permite seguir en sus pisadas. Cuando sufri\u00f3 la cruz, menospreciando el oprobio, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios, alcanz\u00f3 la meta final de la fe. Es el consumador (DHHDHH Dios Habla Hoy, \u2020\u0153quien la perfecciona\u2020\u009d). Como quien ha ejercido la fe a pleno desde el comienzo hasta el fin, ha cumplido las promesas de Dios para todos los que creen, dando a la fe una perfecta base por medio de su obra como sumo sacerdote. Jes\u00fas sufri\u00f3 (BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n, \u2020\u0153soport\u00f3\u2020\u009d) porque miraba m\u00e1s all\u00e1 de la verg\u00fcenza y sufrimiento de la cruz al gozo que ten\u00ed\u00ada por delante. Debemos tener la misma perspectiva y ser alentados por su perseverancia en soportar tanta hostilidad de pecadores sin que decaiga \u2020\u00a6 el \u00e1nimo ni desmay\u00e9is. Dada su experiencia pasada, este aliento tendr\u00ed\u00ada una relevancia especial para los primeros lectores (cf.cf. Confer (lat.), compare 10:32\u201334), aunque ellos no hab\u00ed\u00adan sido llamados a\u00fan a resistir hasta la sangre.<br \/>\n5\u20138 Pero, \u00bfpor qu\u00e9 el pueblo de Dios deber\u00ed\u00ada sufrir insultos, rechazo y persecuci\u00f3n? El autor se anticipa a esas cuestiones cuando acusa a los lectores de haber olvidado Prov. 3:11, 12. La exhortaci\u00f3n se dirige a los creyentes en toda \u00e9poca como hijos de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:10\u201313). Les asegura que la condici\u00f3n de hijos y el sufrimiento van de la mano, porque el Se\u00f1or disciplina al que ama. Los cristianos son llamados a permanecer bajo la disciplina, reconoci\u00e9ndola como una prueba pr\u00e1ctica de su relaci\u00f3n especial con Dios (Dios os est\u00e1 tratando como a hijos). La disciplina (en gr. paideia) a veces implica reprensi\u00f3n y castigo, como declara el texto de Proverbios. Pero tambi\u00e9n incluye la ense\u00f1anza y capacitaci\u00f3n positivas que los padres amorosos dan a sus hijos en toda la gama de circunstancias como para llevarlos hasta la madurez. Por cierto, en la experiencia humana com\u00fan y en la relaci\u00f3n con Dios, aquellos que no son disciplinados son ileg\u00ed\u00adtimos y no hijos.<br \/>\n9-11 Cuando somos disciplinados adecuadamente por nuestros padres carnales \u2020\u00a6 les respet\u00e1bamos. \u00c2\u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s aquellos que son disciplinados por el Padre de los esp\u00ed\u00adritus deben aprender a obedecerlo para que vivan! Porque la disciplina de Dios es necesaria para mantenernos en el camino de la vida eterna. La disciplina paterna est\u00e1 limitada a nuestros a\u00f1os infantiles (por pocos d\u00ed\u00adas) y quiz\u00e1 no haya sido administrada sabiamente (como a ellos les parec\u00ed\u00ada). Pero Dios, en su infinito amor y sabidur\u00ed\u00ada nos disciplina para bien, a fin de que participemos de su santidad a lo largo de toda nuestra vida. La santidad de Dios es su vida y personalidad distintivas. La compartir\u00e1 definida y completamente con aquellos a quienes lleve a su reino. Entre tanto, usa varias pruebas para sostener nuestra fe y producir fruto apacible de justicia en aquellos que han sido ejercitados o entrenados por medio de esa disciplina. En otras palabras, por su gracia, podemos empezar a compartir la vida y el car\u00e1cter santo de Dios aqu\u00ed\u00ad y ahora.<br \/>\n12, 13 El llamado a fortalecer las manos debilitadas y las rodillas paralizadas recuerda la figura de un torneo atl\u00e9tico. Es un desaf\u00ed\u00ado a abandonar el temor y la desesperaci\u00f3n y no llegar a quedar exhaustos en la carrera de la fe (cf.cf. Confer (lat.), compare Isa. 35:3, 4). La cita de Prov. 4:26 (enderezad para vuestros pies los caminos torcidos) es una advertencia a seguir el camino que Dios ha preparado sin desviarnos a derecha o izquierda. Es de particular importancia ayudar a aquel que est\u00e1 espiritualmente cojo para que mantenga el camino correcto, de modo que no llegue a tropezar y sea desviado permanentemente, sino m\u00e1s bien sanado. En otras palabras, los cristianos tienen la responsabilidad de cuidarse unos a otros y alentarse entre s\u00ed\u00ad para no caer en el camino. Las implicaciones pr\u00e1cticas de todo esto son reveladas en la secci\u00f3n siguiente.<\/p>\n<p>12:14-13:25 LLAMADOS A UN ESTILO DE VIDA QUE HONRE A DIOS<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n de Heb. ofrece una mezcla ya familiar de advertencias y alientos. Sin embargo, aqu\u00ed\u00ad el \u00e9nfasis no es simplemente sobre la necesidad de perseverar en la fe y obtener lo que Dios ha prometido. El plan de Dios de que \u2020\u0153participemos en su santidad\u2020\u009d (v. 10) coloca sobre nosotros la obligaci\u00f3n de procurar la santidad en el presente (v. 14). De ese modo, las implicaciones morales de la fe cristiana son expuestas y explicadas por el autor. En sentido negativo, el ejemplo de Esa\u00fa se usa para advertir sobre el peligro de perder la gracia de Dios (vv. 15\u201317). En lo positivo, la maravillosa seguridad de que hemos \u2020\u0153recibido un reino que no puede ser sacudido\u2020\u009d llega a ser la base para un llamado a la gratitud y la adoraci\u00f3n aceptable (vv. 18\u201329). Esto debe expresarse en el tipo de estilo de vida de obediencia bosquejado en 13:1\u201317.<br \/>\nLos primeros receptores de Heb. son alentados a recordar a sus primeros l\u00ed\u00adderes e \u2020\u0153imitar su fe\u2020\u009d (13:7). Esto se reitera por el llamado a obedecer a los l\u00ed\u00adderes del momento y \u2020\u0153someterse a su autoridad\u2020\u009d (v. 17). Entre ambas apelaciones, el lenguaje de sacrificio vuelve a aparecer (vv. 8\u201316), para destacar una vez m\u00e1s el car\u00e1cter \u00fanico del sufrimiento de Cristo y sus consecuencias. En vez de ser \u2020\u0153alejados por ense\u00f1anzas extra\u00f1as\u2020\u009d, deben permanecer fieles a Jes\u00fas. Cuando adoptan una posici\u00f3n a favor de \u00e9l, \u2020\u0153fuera del campamento\u2020\u009d del juda\u00ed\u00adsmo, deben estar dispuestos a soportar la \u2020\u0153afrenta que \u00e9l llev\u00f3\u2020\u009d y fijar su vista en la ciudad venidera. Su religi\u00f3n no ha de estar ligada a un santuario o un culto terrenal, sino que debe involucrar el confesar de Cristo en el mundo y el compartir lo que tienen con otros.<br \/>\nUn pedido personal de oraci\u00f3n es seguido por una oraci\u00f3n de buen deseo por los lectores, pidiendo a Dios que los equipe \u2020\u0153con todo lo bueno para hacer su voluntad\u2020\u009d (vv. 18\u201321). Entonces, con un desaf\u00ed\u00ado a soportar con su \u2020\u0153palabra de exhortaci\u00f3n\u2020\u009d y la promesa de una posible visita, el autor concluye su obra con algunos breves saludos (22-25).<\/p>\n<p>12:14-17 Una advertencia final contra el fracaso<\/p>\n<p>Procurad la paz con todos significa, ante todo, el mantener la armon\u00ed\u00ada en la comunidad cristiana (cf.cf. Confer (lat.), compare 13:1\u20133, 7, 16, 17). El desaf\u00ed\u00ado relacionado es el de procurar la santidad. Basado en el v. 10 es claro que Dios debe obrar en nuestras vidas para hacer posible que \u2020\u0153compartamos su santidad\u2020\u009d (cf.cf. Confer (lat.), compare 13:20, 21), pero el v. 14 insiste en que tenemos una parte que cumplir. Debemos buscar esa santidad pr\u00e1ctica de la vida (gr. hagiasmos, \u2020\u0153consagraci\u00f3n, santificaci\u00f3n\u2020\u009d) que fluye de una dedicaci\u00f3n genuina a su servicio y obediencia a su voluntad. Al margen de esa santidad nadie ver\u00e1 al Se\u00f1or (es decir, experimentar la vida eterna). Las implicaciones del v. 14 se extraen en los vers\u00ed\u00adculos siguientes.<br \/>\n15 Los cristianos deben vigilar por el bienestar espiritual de otros en la iglesia, para que ninguno deje de alcanzar la gracia de Dios. La gracia de Dios siempre est\u00e1 disponible \u2020\u0153para ayudarnos en tiempos de necesidad\u2020\u009d (4:16). Los que no logran depender y responder a ella no entrar\u00e1n en el reino celestial (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:12\u201314). Ciertamente, puede llegar a ser una ra\u00ed\u00adz de amargura que provoque problemas para toda la congregaci\u00f3n y contamine a muchos. Tales figuras recuerdan Deut. 29:18, donde Mois\u00e9s advierte sobre la amargura que puede desparramarse a lo largo de la comunidad del pueblo de Dios a causa de un miembro rebelde.<br \/>\n16, 17 Esa\u00fa es se\u00f1alado como un ejemplo dram\u00e1tico de alguien que dio la espalda a la gracia de Dios y por una sola comida vendi\u00f3 su propia primogenitura (G\u00e9n. 25:29\u201334). No hay duda de que Esa\u00fa era profano (BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n, \u2020\u0153imp\u00ed\u00ado\u2020\u009d), pero G\u00e9nesis no da indicio de que fuera inmoral (gr. pornos). Este t\u00e9rmino podr\u00ed\u00ada ser usado en forma general sin referencia a Esa\u00fa, como parte del llamado del autor a la santidad pr\u00e1ctica (cf.cf. Confer (lat.), compare 13:4). Por otro lado, podr\u00ed\u00ada ser usado en sentido metaf\u00f3rico, para describir la apostas\u00ed\u00ada de Esa\u00fa como una \u2020\u0153prostituci\u00f3n\u2020\u009d de su relaci\u00f3n con Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 31:16; Jue. 2:17). Despu\u00e9s de ese completo rechazo de la gracia de Dios, cuando Esa\u00fa quiso heredar la bendici\u00f3n del primog\u00e9nito, fue reprobado (G\u00e9n. 27:30\u201340). Heb. no menciona nada sobre el enga\u00f1o de Jacob, pero da a entender que Esa\u00fa no hall\u00f3 m\u00e1s ocasi\u00f3n de arrepentimiento, debido a su apostas\u00ed\u00ada anterior.<\/p>\n<p>12:18-29 Respondiendo al llamado de Dios<\/p>\n<p>En forma caracter\u00ed\u00adstica, el autor cambia de las advertencias al est\u00ed\u00admulo, recordando a sus lectores de los privilegios que les pertenecen por la gracia de Dios. Pero tales privilegios exigen una respuesta permanente de fe y obediencia. Cuando Israel se reuni\u00f3 ante el monte Sina\u00ed\u00ad para escuchar la voz de Dios, fue una ocasi\u00f3n aterrorizadora (vv. 18\u201321; cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 19), moviendo al pueblo a clamar que no se les hablase m\u00e1s. Por lo contrario, los cristianos han llegado por la fe al monte Sion, a la ciudad del Dios vivo, a la Jerusal\u00e9n celestial, donde \u00e9l est\u00e1 en el centro de una asamblea de \u00e1ngeles y de santos perfeccionados de todas las generaciones (vv. 22\u201324). Aqu\u00ed\u00ad el \u00e9nfasis est\u00e1 en la aceptaci\u00f3n por causa de Jes\u00fas el mediador del nuevo pacto y su muerte expiatoria. De modo que no tenemos raz\u00f3n para rechazar al que advert\u00ed\u00ada o apartarnos del que advierte desde los cielos (vv. 25\u201327). La certeza de compartir en el reino inconmovible de Dios debe motivarnos a una vida de gratitud y adoraci\u00f3n aceptable (vv. 28, 29).<br \/>\n18\u201321 Los israelitas se acercaron a Dios en el monte Sina\u00ed\u00ad para escuchar los t\u00e9rminos de su pacto y descubrir lo que significaba servirle como naci\u00f3n santa (Exo. 19:5, 6). Heb. arroja luz sobre los horrores f\u00ed\u00adsicos que fueron parte de ese evento. Pero el fen\u00f3meno central y m\u00e1s significativo fue la voz que les hablaba (Exo. 19:16\u201324). Tan aterrador fue el encuentro con Dios que los que lo oyeron rogaron que no se les hablase m\u00e1s (Exo. 20:18, 19). Aun Mois\u00e9s, el mediador, temblaba de temor (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 9:19).<br \/>\n22\u201324 El monte Sion, que puede ser entendido como la meta final del pueblo de Dios cuando dejaron Egipto, es el punto al cual los cristianos ya se han acercado. Sin embargo, la ciudad del Dios vivo \u2020\u00a6 la Jerusal\u00e9n celestial es lo que est\u00e1 indicado m\u00e1s que un destino terrenal (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e1l. 4:26; Apoc. 21:2). Los hombres y mujeres de fe en los tiempos del ATAT Antiguo Testamento miraban con esperanza hacia esta ciudad (cf.cf. Confer (lat.), compare 11:10, 13\u201316), pero aquellos que se han acercado a Dios por medio de Jesucristo (se usa el mismo verbo en 4:16; 7:25; 10:22; 11:6) ahora son parte de la escena celestial. Esta es una forma v\u00ed\u00advida de decir que tenemos la seguridad de la herencia eterna prometida por medio de la fe en Jes\u00fas y en su obra. En esa ciudad celestial hay millares de \u00e1ngeles unidos en la celebraci\u00f3n con la asamblea de los primog\u00e9nitos que est\u00e1n inscritos en los cielos. Aqu\u00ed\u00ad hay una visi\u00f3n de la compa\u00f1\u00ed\u00ada definitiva y completa del pueblo de Dios, reunido alrededor de Cristo en lugares celestiales (cf.cf. Confer (lat.), compare Ef. 2:6, 7; Apoc. 7). Ahora podemos gozar de la membres\u00ed\u00ada de esa asamblea (o \u2020\u0153iglesia\u2020\u009d) por medio de la fe. Si nuestros nombres est\u00e1n inscritos en el libro de la vida, alg\u00fan d\u00ed\u00ada gozaremos de todos los derechos de la ciudadan\u00ed\u00ada. Dios est\u00e1 all\u00ed\u00ad como el juez de todos, lo que sugiere que el juicio debe tener lugar antes (cf.cf. Confer (lat.), compare 9:27). Sin embargo, esta iglesia celestial consiste en los esp\u00ed\u00adritus de los justos ya hechos perfectos, indicando que ellos son los han sido hechos perfectos para siempre por el sacrificio \u00fanico de Jesucristo (10:14). Como mediador del nuevo pacto, su sangre rociada provee una limpieza perfecta de la contaminaci\u00f3n del pecado (9:13\u201315; 10:22). La sangre de Abel clama por venganza (11:4), pero la sangre de Cristo habla mejor, asegur\u00e1ndonos el perd\u00f3n y la aceptaci\u00f3n. Todos deben enfrentar el juicio de Dios, pero los que conf\u00ed\u00adan en el poder expiatorio de la muerte de Jes\u00fas pueden mirar hacia adelante confiando en la liberaci\u00f3n y en la vida permanente en presencia de Dios.<br \/>\n25\u201327 La nota de advertencia aqu\u00ed\u00ad parece un tanto abrupta despu\u00e9s de la seguridad de los vv. 22\u201324. Pero el punto del autor es que el Dios que habl\u00f3 en el Sina\u00ed\u00ad (en la tierra rechazaron al que advert\u00ed\u00ada) contin\u00faa llam\u00e1ndonos desde la Jerusal\u00e9n celestial (el que advierte desde los cielos). \u00c2\u00a1No debe hacerse una distinci\u00f3n artificial entre el Dios del ATAT Antiguo Testamento y el del NTNT Nuevo Testamento! Puesto que Dios nos habla generosamente del perd\u00f3n y aceptaci\u00f3n a trav\u00e9s de la sangre de su Hijo, no debemos rechazar al que habla. Si los israelitas no escaparon de la condenaci\u00f3n de Dios cuando le dieron la espalda, mucho menos escaparemos nosotros (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:1\u20134). Cuando Dios habl\u00f3 desde el monte Sina\u00ed\u00ad, toda la monta\u00f1a tembl\u00f3 violentamente (Exo. 19:18). Hag. 2:6 promete que, cuando llegue la hora para el juicio final y el t\u00e9rmino del actual orden mundial, Dios sacudir\u00e1 no s\u00f3lo la tierra, sino tambi\u00e9n el cielo (v. 26). S\u00f3lo quedar\u00e1 lo que no puede ser sacudido (v. 27), o sea, el \u2020\u0153reino\u2020\u009d que Cristo comparte con aquellos que siguen confiando en \u00e9l (v. 28).<br \/>\n28, 29 La respuesta apropiada al ofrecimiento de la gracia de Dios de un reino que no puede ser sacudido debe ser la \u2020\u0153gratitud\u2020\u009d (ver nota de la RVARVA Reina-Valera Actualizada). Tal gratitud es la base y motivaci\u00f3n para la adoraci\u00f3n verdadera y aceptable. El verbo gr. (latreuein) que se traduce sirvamos, aparece tambi\u00e9n en 9:14 y en otras versiones tiene la idea de rendir culto. La adoraci\u00f3n cristiana no puede ser restringida a la oraci\u00f3n y la alabanza en un contexto congregacional. Como lo ilustra el cap. 13, debemos adorar o servir a Dios por medio de nuestra fidelidad y obediencia a todas las \u00e1reas de nuestra vida (n\u00f3tese especialmente 13:15, 16; cf.cf. Confer (lat.), compare Rom 12:1). Sin embargo, el autor tambi\u00e9n insiste en que la adoraci\u00f3n aceptable se caracteriza por el temor y la reverencia, y apoya su desaf\u00ed\u00ado con una descripci\u00f3n de Dios como fuego consumidor. Esto alude a Deut. 4:24 (cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 9:3; Isa. 33:14), donde se advierte a los israelitas a no ser tolerantes con la idolatr\u00ed\u00ada, sino a permanecer fieles al Se\u00f1or y servirle exclusivamente, para no provocarle a ira. La certeza de la gracia de Dios nunca debe oscurecer la verdad de que un terrible juicio aguarda al ap\u00f3stata.<\/p>\n<p>13:1-17 La adoraci\u00f3n y la vida cotidiana<\/p>\n<p>Los lectores son desafiados a perseverar en el tipo de expresiones pr\u00e1cticas de amor y fe paciente previamente encomendado (p. ej.p. ej. Por ejemplo 6:10\u201312; 10:32\u201336). Prosiguiendo la l\u00ed\u00adnea de 12:28, 29, el pasaje sugiere que el servir a otros de la manera que Dios indica es una dimensi\u00f3n importante de nuestra adoraci\u00f3n (v. 16). Sin embargo, tambi\u00e9n es verdad que servimos a Dios ofreci\u00e9ndole alabanza por medio de Jesucristo, en cada \u00e1rea de nuestra vida (v. 15). Cuando el autor vuelve otra vez a mostrarnos c\u00f3mo el cristianismo cumple y reemplaza el modo de adoraci\u00f3n asociada con el tabern\u00e1culo (vv. 10\u201314), se hace claro que las formas tradicionales de pensar sobre la \u2020\u0153religi\u00f3n\u2020\u009d deben ser transformadas radicalmente por el evangelio.<br \/>\n1\u20138 Servimos a Dios amando a otros creyentes con amor fraternal (DHHDHH Dios Habla Hoy, \u2020\u0153como hermanos\u2020\u009d), hospedando a los extra\u00f1os (DHHDHH Dios Habla Hoy, \u2020\u0153los que lleguen a su casa\u2020\u009d), ministerio que a veces es recompensado de maneras sorprendentes como en G\u00e9n. 18\u201319), recordando a los presos o a los afligidos  como si estuvi\u00e9ramos compartiendo sus experiencias, siendo fieles en el matrimonio y evitando la inmoralidad sexual. Dios tambi\u00e9n es honrado por aquellos que se mantienen sin amor al dinero y est\u00e1n contentos con lo que tienen. El secreto de tal contentamiento es el aprender a confiar en Dios para lo que sea necesario (como lo indican las citas de Deut. 31:6 y Sal. 118:6, 7). Los lectores tambi\u00e9n son alentados a agradar a Dios, recordando el estilo de vida de aquellos dirigentes que fueron los primeros en llevarles el evangelio, e imitando su fe. Los l\u00ed\u00adderes vienen y se van, pero Jesucristo, en quien ellos confiaron y a quien siguen, es el mismo hoy como lo fue ayer. Tambi\u00e9n seguir\u00e1 siendo el mismo por los siglos (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:8\u201312), o sea el fundamento definitivo para la fe y la obediencia cristianas.<br \/>\n9, 10 Aparece una nota negativa con la advertencia de no ser llevados de ac\u00e1 para all\u00e1 por diversas y extra\u00f1as doctrinas. El autor se refiere s\u00f3lo a las comidas rituales que nunca aprovecharon a los que se dedican a ellas. Ciertos alimentos y quiz\u00e1 ciertas comidas ceremoniales se ofrec\u00ed\u00adan a los lectores como si fueran \u00fatiles para la nutrici\u00f3n de sus vidas espirituales. Sin embargo, es por la gracia de Dios y no por las reglas sobre la comida que el coraz\u00f3n haya sido afirmado (cf.cf. Confer (lat.), compare Rom 14:17; 1 Cor. 8:8; Col. 2:16, 20\u201323). Las leyes sobre alimentos est\u00e1n entre los \u2020\u0153reglamentos externos\u2020\u009d, ya superadas y obsoletas por la obra de Cristo (9:10). Con la insistencia de que tenemos un altar, el autor vuelve al modelo de argumento que domin\u00f3 los cap\u00ed\u00adtulos centrales de su libro: el sumo sacerdocio, los sacrificios y el santuario del ATAT Antiguo Testamento encuentran su cumplimiento en la persona y obra de Jesucristo. Altar es otro t\u00e9rmino del culto usado en forma abreviada y figurada para referirse al sacrificio de Cristo. Aquellos sacerdotes jud\u00ed\u00ados que sirven en el tabern\u00e1culo y que est\u00e1n autorizados a beneficiarse de sus sacrificios (p. ej.p. ej. Por ejemplo Lev. 7:5, 6; N\u00fam. 18:9, 10) no tienen derecho de comer del altar del nuevo pacto. Ellos, junto con cualquier otro relacionado con esa forma de culto, est\u00e1n siguiendo la \u2020\u0153sombra\u2020\u009d en vez de la realidad (8:5; 10:1). El autor de Heb. no extrae aqu\u00ed\u00ad la inferencia de que los cristianos pueden, ni aun en sentido metaf\u00f3rico, comer de su altar o beneficiarse en forma sacramental del sacrificio definitivo de Cristo. Es notable que aqu\u00ed\u00ad no haya un estudio de la cena del Se\u00f1or en este contexto, ni siquiera en el plano de corregir falsos criterios de la comida en comunidad.<br \/>\n11\u201314 Una nueva reflexi\u00f3n sobre el ritual del d\u00ed\u00ada de la expiaci\u00f3n lleva al autor a una observaci\u00f3n significativa: los cuerpos de las v\u00ed\u00adctimas del sacrificio eran quemados fuera del campamento (Lev. 16:27). Dejar el \u00e1rea donde los israelitas estaban acampados en el desierto, aun por un deber sagrado, hac\u00ed\u00ada que la persona se tornase impura y necesitada de un rito de purificaci\u00f3n antes de poder reingresar al campamento (Lev. 16:28). \u00c2\u00a1De modo que cuando Jes\u00fas sufri\u00f3 fuera de la puerta de Jerusal\u00e9n, su ofrenda carec\u00ed\u00ada de limpieza y santidad de acuerdo con esas tradiciones! Pero, parad\u00f3jicamente, es su sacrificio el que santifica al pueblo de acuerdo con el nuevo pacto (v. 12; cf.cf. Confer (lat.), compare 10:10). La muerte de Jes\u00fas se\u00f1ala el fin de todo el modo de pensar sobre la religi\u00f3n y la adoraci\u00f3n. Los cristianos que han sido limpiados y consagrados a Dios por el sacrificio de Cristo no deben seguir refugi\u00e1ndose en lugares sagrados y en actividades rituales, sino que deben salir a \u00e9l, fuera del campamento, llevando su afrenta (v. 13; cf.cf. Confer (lat.), compare 12:2\u20134). Para los primeros lectores esto significaba romper definitivamente con el juda\u00ed\u00adsmo e identificarse con aquel que era considerado como maldito por la forma en que muri\u00f3 (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e1l. 3:13). El lugar del servicio o de la adoraci\u00f3n cristiana \u00c2\u00a1es la impureza del mundo en que reinan la incredulidad y la persecuci\u00f3n! Sin embargo, en ning\u00fan lugar de este mundo encontraremos el cumplimiento de nuestras esperanzas porque buscamos la ciudad que ha de venir (v. 14: cf.cf. Confer (lat.), compare notas sobre 4:3\u20135; 12:22\u201324).<br \/>\n15\u201317 El pasaje llega a la conclusi\u00f3n con otras dos explicaciones de lo que significa la adoraci\u00f3n bajo el nuevo pacto. Por medio de \u00e9l (Jesucristo), los cristianos han de ofrecer siempre a Dios sacrificio de alabanza. En lenguaje tomado de Ose. 14:2, seg\u00fan la Septuaginta, este sacrificio se describe como fruto de labios que confiesan su nombre. En otras palabras, es un sacrificio que consiste en alabanza, reconociendo p\u00fablicamente el nombre o car\u00e1cter de Dios. Esto puede ocurrir cuando los cristianos se re\u00fanen para alentarse unos a otros (cf.cf. Confer (lat.), compare 10:24, 25), o cuando confiesan a Cristo delante de los incr\u00e9dulos en el mundo. Hacer el bien y compartir con otros es tambi\u00e9n culto aceptable porque tales sacrificios agradan a Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare Stg. 1:26, 27). Tales sacrificios no deben ser considerados como una forma de cultivar el favor de Dios, dado que la adoraci\u00f3n cristiana tiene el prop\u00f3sito de expresar gratitud por el amor que \u00e9l nos mostr\u00f3 primero (cf.cf. Confer (lat.), compare 12:28). Aunque es obvio que el autor est\u00e1 preocupado antes que nada por las expresiones pr\u00e1cticas del compa\u00f1erismo entre cristianos (cf.cf. Confer (lat.), compare 10:32\u201334; 13:1\u20133), tambi\u00e9n hay muchas oportunidades de servir en sus necesidades a los que est\u00e1n fuera de la fraternidad cristiana. En vez de volver a las formas judaicas de pensar o de ser influenciados por ense\u00f1anzas extra\u00f1as de otras fuentes, los lectores son urgidos a obedecer a sus actuales dirigentes y someterse a ellos (v. 17). Deben hacerlo reconociendo la responsabilidad especial de l\u00ed\u00adderes cristianos y la necesidad de alentarlos en el papel que Dios les ha dado.<\/p>\n<p>13:18-25 Mensajes personales y bendici\u00f3n final<\/p>\n<p>Por primera vez el autor habla de s\u00ed\u00ad mismo en primera persona del singular, se\u00f1alando su propia experiencia como l\u00ed\u00adder y pidiendo a los lectores que oren para que \u00e9l pueda visitarlos pronto otra vez (vv. 18, 19). Una vez m\u00e1s suena la nota de agradar a Dios en la bendici\u00f3n final (vv. 20, 21). En primer lugar, se enfoca lo que ha hecho el Dios de paz al levantar de los muertos a nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas, el gran Pastor de las ovejas (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Ped. 2:25; 5:4). El Se\u00f1or Jes\u00fas exaltado es aquel que permanece para siempre como l\u00ed\u00adder y gu\u00ed\u00ada definitivo del reba\u00f1o de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 7, 8). La resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas confirma que su sangre fue efectiva para establecer el pacto eterno por medio del cual experimentamos la paz de Dios y compartimos su reino. De ese modo, podemos confiadamente pedir a Dios que nos capacite en todo lo bueno para hacer su voluntad, y depender de \u00e9l para que haga en nosotros lo que es agradable delante de \u00e9l por medio de Jesucristo. La adoraci\u00f3n aceptable en toda su dimensi\u00f3n s\u00f3lo puede ser ofrecida por medio de Jesucristo a trav\u00e9s de la capacitaci\u00f3n divina.<br \/>\nEl autor ha reconocido previamente que tiene cosas que decir que son \u2020\u0153dif\u00ed\u00adciles de explicar\u2020\u009d (5:11), y ahora insta a sus lectores a recibir bien lo que \u00e9l les ha escrito (v. 22). Considerando la amplitud de sus temas, s\u00f3lo los ha expuesto brevemente y su palabra es esencialmente una palabra de exhortaci\u00f3n para animarlos. Las noticias de la libertad de Timoteo sugieren que pronto ambos podr\u00ed\u00adan visitar a los lectores (v. 23). Este vers\u00ed\u00adculo indica que probablemente el autor estaba relacionado en alguna manera con Pablo y su equipo misionero, aunque no hay una base v\u00e1lida para sostener la tradici\u00f3n que lo identifica como el mismo Ap\u00f3stol. El autor se une en los saludos finales con los de Italia, dando a entender que estaba acompa\u00f1ado por algunos cristianos de ese pa\u00ed\u00ads, quiz\u00e1 estando ellos en otro pa\u00ed\u00ads, deseando alentar a los hermanos en la fe que moraban en Italia. La gracia sea con todos vosotros es una forma convencional de despedida en las cartas del NTNT Nuevo Testamento (p. ej.p. ej. Por ejemplo Rom. 16:20; 2 Cor. 13:13), pero es particularmente apropiada para Heb. con su continuo \u00e9nfasis en la gracia de Dios que nos ha sido mostrada en nuestro Se\u00f1or Jesucristo.<br \/>\nDavid Peterson<\/p>\n<p><b>Fuente: Introducci\u00f3n a los Libros de la Biblia<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>En el AT <\/span><span style=''>&#722;i&#7687;r&#305;&#770;<\/span><span lang=ES style=''> s\u00f3lo se emplea en el relato de los hijos de Israel en Egipto (Gn. 39-Ex. 10), en la legislaci\u00f3n concerniente a la manumisi\u00f3n de los siervos heb. (Ex. 21; Dt. 15; cf. Jer. 34), en el registro del encuentro entre los israelitas y los filisteos durante la \u00e9poca de Samuel y Sa\u00fal (1 S. 4; 13\u201314; 29), y en Gn. 14.13 y Jon. 1.9.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El origen del patron\u00edmico \u201chebreo\u201d, <\/span><span style=''>&#722;i&#7687;r&#305;&#770;<\/span><span lang=ES style=''>, utilizado para Abraham y sus descendientes, puede encontrarse en su antepasado Heber (Gn. 10.21ss; 11.14ss). Por consiguiente la designaci\u00f3n sirve para relacionar la revelaci\u00f3n a Abraham con la promesa del pacto hecha a Sem. La doxolog\u00eda de No\u00e9 en alabanza de la uni\u00f3n conforme al pacto entre Yahv\u00e9h y la familia de Sem (Gn. 9.26), encuentra eco en Gn. 14 en la doxolog\u00eda de Melquisedec (<etiqueta id=\"#_ftn193\" name=\"_ftnref193\" title=\"\">vv. 19\u201320), que celebra la bendici\u00f3n del pacto divino en Abraham el hebreo, <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn194\" name=\"_ftnref194\" title=\"\">e. d. del linaje de Sem. El hecho de que el favor divino recaiga sobre Abraham el hebreo, en un conflicto en el que <\/etiqueta>se lo encuentra en alianza militar con los \u201chijos de Cana\u00e1n\u201d contra las fuerzas de un elamita \u201chijo de Sem\u201d (cf. Gn. 10.15ss, 22), indica que la elecci\u00f3n de Sem anunciada por No\u00e9 se realizaba m\u00e1s particularmente a trav\u00e9s de los semitas heberitas (hebreos) (cf. Gn. 11.10\u201326).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La amplia significaci\u00f3n de <\/span><span style=''>&#722;i&#7687;r&#305;&#770;<\/span><span lang=ES style=''> en Gn. 14.13 tambi\u00e9n podr\u00eda suponerse plausiblemente en el contexto de Gn. 39-Ex. 10 (cf. especialmente Gn. 40.15; 43.32; Ex. 2.11). Sin embargo, el uso all\u00ed quiz\u00e1s no sea uniforme, ya que parecer\u00eda que hay una simple equiparaci\u00f3n de hebreos e israelitas en Ex. 5.1\u20133 (cf. 3.18), por ejemplo, aunque al hablar del \u201cDios de los hebreos\u201d, Mois\u00e9s posiblemente designa a sus hermanos \u201chebreos\u201d como los hebreos por excelencia.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En vista de esta aplicaci\u00f3n m\u00e1s amplia de <\/span><span style=''>&#722;i&#7687;r&#305;&#770;<\/span><span lang=ES style=''>, no resulta sorprendente la aparici\u00f3n de <\/span><span style=' '>&#722;i&#7687;r&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''> no israelitas, o incluso no abrahamitas, en textos no b\u00edblicos de la \u00e9poca patriarcal y en la de Mois\u00e9s. De acuerdo con una teor\u00eda popular, los <\/span><span style=''>&#7723;a-BI-ru<\/span><span lang=ES style=''>, que figuran en numerosos textos del 2\u00ba milenio a.C., son de estos <\/span><span style=''>&#722;i&#7687;r&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''>. Generalmente se considera que el t\u00e9rmino <\/span><span style=' '>&#7723;a-BI-ru<\/span><span lang=ES style=''> es un apelativo que denota a un grupo social o profesional, pero algunos detectan un componente \u00e9tnico en su identidad. Sin embargo, la equiparaci\u00f3n fon\u00e9tica de <\/span><span style=''>&#723;i&#7687;r&#305;&#770;<\/span><span lang=ES style=''> y <\/span><span style=''>&#7723;a-BI-ru<\/span><span lang=ES style=''> es sumamente debatible. La presencia de los <\/span><span style=' '>&#7723;a-BI-ru<\/span><span lang=ES style=''> en Cana\u00e1n, como la atestiguan las cartas de Amarna, no puede equipararse satisfactoriamente con la conquista hebrea.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Sobre la base de la interpretaci\u00f3n del t\u00e9rmino <\/span><span style=''>&#7723;a-BI-ru<\/span><span lang=ES style=''> en los contratos de Nuzi, relativos a los siervos, como un apelativo que significaba \u201csiervo-extranjero\u201d, se ha argumentado que <\/span><span style=' '>&#723;i&#7687;r&#305;&#770;<\/span><span lang=ES style=''> en la legislaci\u00f3n de Ex. 21.2 y Dt. 15.12, cuyos t\u00e9rminos se corresponden perfectamente con las estipulaciones de los contratos <\/span><span style=' '>&#7723;a-BI-ru<\/span><span lang=ES style=''>, no denota una identidad \u00e9tnica espec\u00edfica, sino la situaci\u00f3n de un inmigrante, y, por lo tanto, que el <\/span><span style=''>&#723;e&#7687;ed &#723;i&#7687;r&#305;&#770;<\/span><span lang=ES style=' '> es como el <\/span><span style=''>&#7723;a-BI-ru<\/span><span lang=ES style=''> de Nuzi, un siervo extranjero. Pero esa interpretaci\u00f3n de <\/span><span style=''>&#7723;a-BI-ru<\/span><span lang=ES style=''> en los textos de Nuzi es incorrecta, aparentemente, y por cierto que la legislaci\u00f3n b\u00edblica se refiere a siervos israelitas. Dt. 15.12 identifica al siervo hebreo como \u201ctu hermano\u201d (cf. vv. 3; Jer. 34.9, 14). Se objeta que lo que Ex. 21 permite para el <\/span><span style=''>&#723;e&#7687;ed &#723;i&#7687;r&#305;&#770;<\/span><span lang=ES style=' '>, Lv, 25 lo prohibe para el israelita; pero lo que permite Ex. 21.2ss es una perpetuaci\u00f3n voluntaria de un tipo de servicio aceptable, mientras que Lv. 25.43\u201344 prohibe una esclavitud obligatoria, permanente, y rigurosa. La estipulaci\u00f3n del jubileo en Lv. 25 es un privilegio complementario concedido al siervo hebreo, que aparentemente acordaba preferencia al derecho adicional del sirviente a un servicio voluntario vitalicio (Ex. 21.5\u20136).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Se ha sostenido que los <\/span><span style=''>&#723;i&#7687;r&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''> de 1 S. 13 y 14 son mercenarios no israelitas (papel caracter\u00edstico de los <\/span><span style=''>&#7723;a-BI-ru<\/span><span lang=ES style=''>). Pero en 13.3\u20134 evidentemente \u201clos hebreos\u201d son los mismos que \u201ctodo Israel\u201d. Adem\u00e1s, aparentemente se trata de \u201clos hombres de Israel descritos en 13.6, a quienes se refieren los filisteos en 14.11, design\u00e1ndolos \u201chebreos\u201d. Hay una identificaci\u00f3n similar de los <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>&#723;i&#7687;r&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''> en 13.19\u201320 (cf. tamb. 4.5\u20139). En 13.6\u20137 los <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>&#723;i&#7687;r&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''> no se distinguen, como algunos pretenden, de los \u201chombres de Israel\u201d; m\u00e1s bien, se describen dos grupos de israelitas. El vv. 6 se refiere a aquellos que hab\u00edan sido excusados del servicio militar (2b), y que m\u00e1s tarde se escondieron en los montes al O del Jord\u00e1n. El vv. 7 se aplica a ciertos israelitas, llamados all\u00ed \u201chebreos\u201d, que hab\u00edan sido seleccionados por Sa\u00fal (2a), pero que despu\u00e9s desertaron y buscaron refugio al <etiqueta id=\"#_ftn195\" name=\"_ftnref195\" title=\"\">E del Jord\u00e1n (n\u00f3tese la reducci\u00f3n del ej\u00e9rcito de Sa\u00fal: 13.2, 11, 15; 14.2). En cuanto a 14.21, aun si consideramos que los <\/etiqueta><\/span><span style=' '>&#723;i&#7687;r&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''> hab\u00edan luchado para el enemigo, puede haberse tratado de traidores israelitas. El texto original del vv. 21, sin embargo, apoya la ex\u00e9gesis de que ciertos hebreos, despu\u00e9s de haber perdido el coraje, volvieron a luchar contra los filisteos al lado de Sa\u00fal. Estos <\/span><span style=''>&#723;i&#7687;r&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''> son los que se mencionan en 13.7a. Junto con los hombres de Israel que se hab\u00edan escondido en la zona monta\u00f1osa de Efra\u00edn (14.22; cf. 13.6) volvieron para aumentar las filas de Sa\u00fal, que inesperadamente obtuvieron la victoria.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El uso de <\/span><span style=' '>&#723;i&#7687;r&#305;&#770;<\/span><span lang=ES style=''> en el AT es, por lo tanto, sostenidamente \u00e9tnico. En la mayor parte de los casos en los que hablan no israelitas, o en que se les habla a ellos, muchos ven un matiz despectivo en el uso de <\/span><span style=''>&#723;i&#7687;r&#305;&#770;<\/span><span lang=ES style=''>. La sugerencia de que <\/span><span style=''>&#723;i&#7687;r&#305;&#770;<\/span><span lang=ES style=''> alterna con \u201cisraelita\u201d en situaciones en las que la persona no es un ciudadano libre en suelo libre, quiz\u00e1s no sea inadecuada para cualquiera de los pasajes del AT. Pero incluso si ese fuera el sentido, no ser\u00eda el primario ni ser\u00eda permanente. En el <etiqueta id=\"#_ftn196\" name=\"_ftnref196\" title=\"\">NT \u201chebreo\u201d se encuentra como t\u00e9rmino exclusivista para los jud\u00edos que no se dejaron influir decisivame<\/etiqueta>nte por la helenizaci\u00f3n (Hch. 6.1), pero tambi\u00e9n como un t\u00e9rmino que distingue a los jud\u00edos, en general, de los gentiles (2 Co. 11.22; Fil. 3.5).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> J. Bright, <i>La historia de Israel<\/i>, 1966, pp. 99\u2013101; S. Herrmann, <i>Historia de Israel<\/i>, 1979, pp. 76, 85, 88; R. de Vaux, <i>Historia antigua de Israel<\/i>, 1975, t(t). I, pp. 202\u2013219.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>M. G. Kline, \u201cThe a-BI-ru\u2014Kin or Foe of Israel?\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn197\" name=\"_ftnref197\" title=\"\"><i>WTJ<\/i><\/etiqueta> 20, 1957, pp. 46ss; F. F. Bruce en <etiqueta id=\"#_ftn198\" name=\"_ftnref198\" title=\"\"><i>AOTS<\/i><\/etiqueta>, pp. 3ss; R. de Vaux, \u201cLe Probl\u00e8me des \u00df<\/span><span style=' '>apiru<\/span><span lang=ES style=' '> apr\u00e8s quinze Ann\u00e9es\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn199\" name=\"_ftnref199\" title=\"\"><i>JNES<\/i><\/etiqueta> 27, 1968, pp. 221\u2013228; R. Mayer y T. McComiskey, <etiqueta id=\"#_ftn200\" name=\"_ftnref200\" title=\"\"><i>NIDNTT<\/i><\/etiqueta> 2, pp. 304\u2013323.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn201\" name=\"_ftnref201\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>M.G.K.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>pueblo formado por tribus de raza sem\u00ed\u00adtica. Se dice que provienen de H\u00e9ber, descendiente de Sem y antepasado de Abraham, Gn 10, 21-24; 11, 14-26; 1 Cro 1, 17-28. En cuanto al t\u00e9rmino hebreo, todav\u00ed\u00ada se discute su etimolog\u00ed\u00ada dif\u00ed\u00adcil. 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