{"id":5149,"date":"2016-02-05T01:04:49","date_gmt":"2016-02-05T06:04:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/levitico\/"},"modified":"2016-02-05T01:04:49","modified_gmt":"2016-02-05T06:04:49","slug":"levitico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/levitico\/","title":{"rendered":"LEVITICO"},"content":{"rendered":"<p>libro del Antiguo Testamento. Tercero de los cinco b\u00ed\u00adblicos del Pentateuco. Los traductores griegos de la Biblia lo llamaron por primera vez L. porque en su mayor parte est\u00e1 dedicado a los sacrificios y otras leyes rituales prescritas para los sacerdotes de la tribu de Lev\u00ed\u00ad.  El L. contiene las leyes que tiene que ver con el culto, las leyes morales y las normas de la sociedad.<\/p>\n<p>El libro inicia c\u00f3digos relativos a los sacrificios  Lv 1, 1-7. Se dirige a los israelitas, y a Aar\u00f3n y sus hijos; es decir, a los sacerdotes.<\/p>\n<p>Luego  describe la consagraci\u00f3n de Aar\u00f3n y sus hijos al sacerdocio  Lv 8   10. Adelante, las leyes alimentarias y sanitarias que contiene la lista de animales que pueden o no comerse, puros e impuros, Lv 11; tambi\u00e9n procedimientos para purificar a las parturientas, Lv 12, y los flujos corporales, Lv 15.<\/p>\n<p>El d\u00ed\u00ada dedicado a la Expiaci\u00f3n se explica en el cap\u00ed\u00adtulo 16.<\/p>\n<p>La Ley de Santidad  son los cap\u00ed\u00adtulos 17 al 26. En ellos se hace referencia a la santidad de objetos y personas, y a la frecuente aparici\u00f3n de Dios en primera persona, Lv 20, 7-8. Incluye admoniciones \u00e9ticas,  leyes ceremoniales y normas sociales. Entre ellas, la prohibici\u00f3n de comer bestia muerta o destrozada y la sangre de ning\u00fan animal, Lv 17; las prohibiciones de costumbres sexuales abominables, Lv 18; prescripciones morales, Lv 19; leyes relativas al sacerdocio y a los sacrificios, Lv 21 y 22. Tambi\u00e9n el calendario de las fiestas religiosas, Lv 23; prescripciones referentes al Tabern\u00e1culo, Lv 24, 1-9. En Lv 25, da \u00f3rdenes sobre la posesi\u00f3n de tierras, la usura, la esclavitud; tambi\u00e9n describe como celebrar el a\u00f1o del Jubileo. El cap\u00ed\u00adtulo 26 explica en resumen la estricta observancia de las leyes, y, el \u00faltimo, Lv 27, se dedicado a los aranceles y las tasaciones. Enumera las reglas para el cumplimiento de los votos.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(gr., Levitikon, relacionado con los levitas). Es la designaci\u00f3n en la Biblia en castellano del tercer libro del Pentateuco, derivada de la traducci\u00f3n del lat. (Liber Leviticus) del t\u00ed\u00adtulo gr. Levitikon.<br \/>\nEl libro est\u00e1 asociado con \u00e9xodo y N\u00fameros en continuidad hist\u00f3rica, pero es diferente de ellos porque el elemento hist\u00f3rico est\u00e1 subordinado a las consideraciones legales y ritualistas.<\/p>\n<p>Aunque el \u00e9nfasis en Lev\u00ed\u00adtico est\u00e1 puesto m\u00e1s en los sacerdotes que en los levitas, el t\u00ed\u00adtulo no es inapropiado ya que el sacerdocio jud\u00ed\u00ado era b\u00e1sicamente levita (comparar Heb 7:11).<\/p>\n<p>Los primeros siete cap\u00ed\u00adtulos de Lev\u00ed\u00adtico dan procedimientos detallados del holocausto para todo tipo de sacrificios y ofrendas quemadas, la ofrenda vegetal, los sacrificios por el pecado y la culpa, y otros sacrificios para remover el pecado y lo profano, seg\u00fan el pacto.<br \/>\nLa secci\u00f3n lit\u00fargica siguiente (Lev 8:1\u2014Lev 10:20) describe la consagraci\u00f3n de Aar\u00f3n y el sacerdocio, seguida por la designaci\u00f3n de los animales limpios e inmundos y ciertas reglas higi\u00e9nicas (Lev 11:1\u2014Lev 15:33).<br \/>\nEl rito del d\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n ocurre en el cap. 16, seguido por una secci\u00f3n (Lev 17:1\u2014Lev 20:27) en la cual se tratan los temas de la sangre del sacrificio, leyes \u00e9ticas y penas para los que las transgredieran.<br \/>\nEl tema de Lev 21:1\u2014Lev 24:23 es la santidad de los sacerdotes y la consagraci\u00f3n de las estaciones, mientras que el cap. siguiente se refiere a la legislaci\u00f3n que cubre los a\u00f1os sab\u00e1ticos y del jubileo.<br \/>\nEl cap\u00ed\u00adtulo de conclusi\u00f3n resume las promesas y las amenazas (Lev 26:1-46), y el ap\u00e9ndice (Lev 27:1-34) cubre los votos.<br \/>\nEl ser humano como pecador, la expiaci\u00f3n sustitucionaria y la santidad divina son temas prominentes a lo largo de Lev\u00ed\u00adtico.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Tercer libro del \u2020\u00a2Pentateuco. Se le llama as\u00ed\u00ad porque est\u00e1 dedicado a instruir a los hijos de Lev\u00ed\u00ad, los sacerdotes y levitas, en los asuntos relacionados con los sacrificios, el manejo del \u2020\u00a2tabern\u00e1culo, etc\u00e9tera. Entre algunos eruditos jud\u00ed\u00ados se le aplica el t\u00ed\u00adtulo de \u2020\u0153Manual de los Sacerdotes\u2020\u009d. En el canon hebreo, el libro es llamado Va-Yikra (y \u00e9l llam\u00f3), que son las primeras palabras de la obra.<\/p>\n<p>Autor. Al igual que los otros libros del \u2020\u00a2Pentateuco, se atribuye a \u2020\u00a2Mois\u00e9s, seg\u00fan la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada y cristiana. Los jud\u00ed\u00ados se refer\u00ed\u00adan al \u2020\u00a2Pentateuco, como \u2020\u0153los libros de Mois\u00e9s\u2020\u009d. Cuando leemos en Luc 24:27 que el Se\u00f1or Jes\u00fas \u2020\u0153comenzando desde Mois\u00e9s, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de \u00e9l dec\u00ed\u00adan\u2020\u009d, se entiende claramente que ese \u2020\u0153desde Mois\u00e9s\u2020\u009d es una referencia al Pentateuco y, por lo tanto, tambi\u00e9n a L. Lo mismo puede decirse de citas como Jua 5:46 (\u2020\u0153Porque si crey\u00e9seis a Mois\u00e9s, me creer\u00ed\u00adais a m\u00ed\u00ad, porque de m\u00ed\u00ad escribi\u00f3 \u00e9l\u2020\u009d). Algunos se\u00f1alan, sin embargo, que esa forma en que se hac\u00ed\u00ada referencia a los libros del Pentateuco no implica necesariamente la autor\u00ed\u00ada del l\u00ed\u00adder hebreo. No obstante, la mayor\u00ed\u00ada de los creyentes opinan que el origen del libro de L. est\u00e1 en los tiempos de Mois\u00e9s, aunque no puede descartarse que en el devenir de las edades se hicieran modificaciones hasta llegar a la forma actual. \u2020\u00a2Pentateuco.<\/p>\n<p>Prop\u00f3sito. Esta obra enfatiza sobre todo la santidad de Dios (\u2020\u0153Santos ser\u00e9is, porque santo soy yo Jehov\u00e1 vuestro Dios\u2020\u009d [Lev 19:2]). Tras construirse el \u2020\u00a2tabern\u00e1culo, Dios establece los m\u00e9todos por los cuales se pod\u00ed\u00ada tener acceso a \u00e9l. Algo b\u00e1sico para que esto pudiera darse era la ofrenda de sacrificios, cuyos detalles son reglamentados en L.<\/p>\n<p>Desarrollo. Como los sacrificios y ofrendas forman la parte fundamental de este libro, el detalle sobre las mismas se ofrece en el art\u00ed\u00adculo \u2020\u00a2Sacrificios y Ofrendas. Se ofrece aqu\u00ed\u00ad s\u00f3lo un bosquejo de L., el cual puede dividirse de la siguiente manera:<\/p>\n<p>Del 1:1 al 7:38 Sistema de sacrificios<\/p>\n<p>1:1-1:17     La ofrenda encendida (holocausto)<\/p>\n<p>:1-2:16     La ofrenda de harina (oblaci\u00f3n)<\/p>\n<p>:1-3:17     La ofrenda de paz<\/p>\n<p>:1-5:19     La ofrenda por el pecado<\/p>\n<p>:1-6:30     Otros detalles sobre los sacrificios<\/p>\n<p>Del 8:1 al 10:20 Inauguraci\u00f3n solemne de los servicios en el santuario<\/p>\n<p>8:1-8:36     La investidura de los sacerdotes<\/p>\n<p>:1-9:24     Los sacerdotes comienzan sus funciones<\/p>\n<p>:1-10:11     El pecado de \u2020\u00a2Nadab y \u2020\u00a2Abi\u00fa<\/p>\n<p>:12-10:20     Instrucciones sobre como comer de lo sacrificado<\/p>\n<p>Del 11:1 al 16:34 Leyes sobre las impurezas rituales<\/p>\n<p>11:1-11:47     Impurezas de los animales<\/p>\n<p>:1-12:8     Impureza por causa del alumbramiento<\/p>\n<p>:1-14:57     Impureza por enfermedades de la piel (lepra)<\/p>\n<p>:1-15:33     Impurezas por emisiones genitales<\/p>\n<p>:1-16:34     Impurezas del santuario y la naci\u00f3n<\/p>\n<p>Del 17:1 al 26:46 Diversas prohibiciones<\/p>\n<p>17:1-17:16     Prohibici\u00f3n de hacer sacrificios de sangre fuera del santuario<\/p>\n<p>:1-18:30     Prohibiciones sobre uniones no permitidas<\/p>\n<p>:1-20:27     Diversos estatutos sobre limpieza y santidad<\/p>\n<p>:1-22:33     Diversos estatutos sobre la santidad de los sacerdotes<\/p>\n<p>:1-23:44     Las diversas fiestas de Jehov\u00e1<\/p>\n<p>:1-24:23     Miscel\u00e1neas<\/p>\n<p>:1-26:46     Los s\u00e1bados y el jubileo<\/p>\n<p>Del 27:1 al 27:34 Las ofrendas voluntarias para el santuario<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[011]<br \/>\n Tercer libro del Pentateuco, llamado en hebreo \u00abwayyikra\u00bb, por la primera palabra con la que comienza, y denominado en la versi\u00f3n de los LXX \u00abLev\u00ed\u00adtico\u00bb, por estar casi todo \u00e9l referido al culto, encargado a los Levitas.<\/p>\n<p>    Las diversas fuentes que confluyen en el texto le hacen libro complejo, resaltando los ritos y tradiciones que se asumen de los pueblos del entorno, y recogiendo las normas cultuales anteriores al Templo de Salom\u00f3n y a las que se fueron gestando al amparo de las clases y ritos sacerdotales, surgidos en torno al culto.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Es el tercer libro de la Biblia, que forma parte del Pentateuco. El nombre en espa\u00f1ol se deriva de la traducci\u00f3n griega de los Setenta Leuitik\u00f3n, en la Vulgata latina Leviticus. En hebreo se le llama Wayyikra&#8217;, que es la primera palabra del L\u00ed\u00adbro: \u00aby dijo\u00bb Probablemente el t\u00ed\u00adtulo .depende del hecho de que el contenido normativo del libro se refiere de manera peculiar a la tribu de Lev\u00ed\u00ad.<\/p>\n<p>La suficientemente clara subdivisi\u00f3n del libro da raz\u00f3n de este contenido: cc. 1-7: leves sobre los sacrificios:<br \/>\ncc. 8- 10: inauguraci\u00f3n del culto; cc. 1 1 15: leyes sobre la pureza; c. 16: rito de la fiesta de la expiaci\u00f3n: cc. 17-26: c\u00f3digo de santidad, con leyes de diverso g\u00e9nero, desde las cultuales hasta las higi\u00e9nicas, las sexuales, las morales de diversos \u00e1mbitos; c. 27: ap\u00e9ndice final.<\/p>\n<p>El libro, con sus dos posibles revisiones y las glosas sucesivas, tiene una historia redaccional que va desde los primeros a\u00f1os del destierro (siglos VI-1 a.C.) hasta la mitad del siglo III a.C, El texto original del que proceden nuestras versiones es el texto masor\u00e9tico hebreo, que tiene como fuente principal el manuscrito de Leningrado B 19a, confrontado con los fragmentos de la cueva 11 de Qumr\u00e1n, con el llamado Pentateuco samaritano y los c\u00f3dices mayores (Sina\u00ed\u00adtico y Vaticano) de la traducci\u00f3n griega de los Setenta.<\/p>\n<p>El mensaje de este libro, fruto de la escuela sacerdotal (sigla P, de la palabra alemana Priesterkodex), del siglo VI-Y, sin otras tradiciones y redacciones m\u00e1s antiguas, est\u00e1 lleno de una gran esperanza, como ocurre con toda la teolog\u00ed\u00ada sacerdotal del Tetrateuco (cuatro primeros libros de la Biblia). Si por un lado la exposici\u00f3n legislativa sobre la pureza y la impureza, y luego sobre la santidad-sacralidad, &#8211; puede verse como una defensa de Israel frente a las contaminaciones idol\u00e1tricas de los otros pueblos, por otro lado todo el libro est\u00e1 vivificado por la presencia de la gloria de Dios en Israel. El Lev\u00ed\u00adtico nos manifiesta en el don de la ley y en las prevenciones contra el pecad\u00f3 la divina condescendencia: esta divina presencia tiene que ser acogida y &#8211; mantenerse estable. Los tiempos sagrados, especialmente el s\u00e1bado, son un lugar teol\u00f3gico para la esperanza de la restauraci\u00f3n de Israel. El s\u00e1bado es prenda de paz para toda la tierra. En este sentido el Lev\u00ed\u00adtico es profec\u00ed\u00ada respecto al Nuevo Testamento: \u00bb Hay pues, un descanso definitivo reservado al pueblo de Dios&#8230; Apresur\u00e9monos, por tanto, a entrar en este descanso, para que nadie caiga en aquella misma desobediencia\u00bb (Heb 4,9.11).<\/p>\n<p>L. Pacomio<\/p>\n<p>Bibl.: L. Alonso Schokel, Pentateuco 11 Lev\u00ed\u00adtico, N\u00fameros, Deuteronomio, Cristiandad, Madrid 1970; G. G, Fournelle, El Lev\u00ed\u00adtico, Mensajero\/Sal Terrae, BilbaoiSantander 1990; A. Ib\u00e1\u00f1ez Arana, Lev\u00ed\u00adtico, Texto y comentario, La Casa de la Biblia, Madrid 1990.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. El Lev\u00ed\u00adtico dentro del Pentateuco. II. An\u00e1lisis: 1. La ley de los sacrificios (cc. 1-7): a) El holocausto, b) La oblaci\u00f3n, c) El sacrificio \u00abpac\u00ed\u00adfico\u00bb, d) El sacrificio de expiaci\u00f3n, e) El sacrificio de reparaci\u00f3n; 2. La ley para la consagraci\u00f3n y la investidura de los sacerdotes (cc. 8-10); 3. La ley de pureza (cc. 11-15); 4. El \u00abgran d\u00ed\u00ada\u00bb (c. 16); 5. La ley de santidad (cc. 17-26): a) Prescripciones sobre la inmolaci\u00f3n sagrada, b) Prescripciones morales, c) Fiestas anuales, a\u00f1o sab\u00e1tico y jubileo, d) Conclusi\u00f3n; 6. Las tarifas (c. 27). III. Importancia del libro del Lev\u00ed\u00adtico.<\/p>\n<p>I. EL LEV\u00ed\u008dTICO DENTRO DEL PENTATEUCO. El tercer libro del Pentateuco, que los hebreos llaman Wayyiqra (= llam\u00f3), a partir de la versi\u00f3n griega de los LXX llev\u00f3 el t\u00ed\u00adtulo de Lev\u00ed\u00adtico, puesto que el tema que trata interesa particularmente a los sacerdotes, que pertenecen a la tribu de Lev\u00ed\u00ad.<\/p>\n<p>Concluida la alianza entre Yhwh, el Dios de la revelaci\u00f3n, e Israel; promulgadas las leyes civiles y religiosas que hab\u00ed\u00adan de gobernar al pueblo teocr\u00e1tico y establecidas y ejecutadas las disposiciones relacionadas con el culto (todo lo cual se narra en los \u00faltimos cap\u00ed\u00adtulos del Ex), se trata ahora de regular los diferentes aspectos del culto con los diversos ritos y sacrificios para todas las circunstancias de la vida del pueblo y de dar normas precisas para los sacerdotes. Tenemos as\u00ed\u00ad en Lev las reglas para el culto ordinario y extraordinario; las normas para la clase sacerdotal, a las que est\u00e1 confiado el santuario, y las leyes que deben regular las relaciones entre el pueblo y los sacerdotes, la comunidad, las fiestas del a\u00f1o, etc.<\/p>\n<p>La conexi\u00f3n de Lev con Ex es muy clara: en principio seguimos a\u00fan en la llanura del Sina\u00ed\u00ad, y todav\u00ed\u00ada por mediaci\u00f3n de \/ Mois\u00e9s recibe Israel de Dios las leyes que lo diferencian de los dem\u00e1s pueblos. Una parte de este amplio conjunto de leyes relativo al culto podemos leerla en \/ Ex; la otra tiene su puesto en Lev.<\/p>\n<p>El libro presenta una especie de disposici\u00f3n progresiva y arquitect\u00f3nica, que no esconde su verdadera naturaleza de obra compuesta, con sus diversas partes ligadas entre s\u00ed\u00ad por una concatenaci\u00f3n que se deriva de la uni\u00f3n de varios libritos con un tema similar, pero con una historia redaccional diversa, como diversa es su cronolog\u00ed\u00ada. De todas formas, no se trata de un conjunto heterog\u00e9neo; los diversos elementos est\u00e1n reunidos bajo una denominaci\u00f3n \u00fanica y com\u00fan e impregnados de un mismo esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>II. AN\u00ed\u0081LISIS. 1. LA LEY DE LOS SACRIFICIOS (CC. 1-7). En un cuadro unitario y arm\u00f3nico se van presentando las leyes, el ritual y las ulteriores especificaciones de los tres primeros grandes sacrificios. Es curioso que todo esto ocurra -desde el punto de vista literario- en dependencia de una \u00fanica proposici\u00f3n principal: \u00abDi a los israelitas: Cuando alguno de vosotros quiera hacer una ofrenda al Se\u00f1or, podr\u00e1 hacerla en animales, ganado mayor o menor\u00bb (Lev 1:2). Vienen luego tres cap\u00ed\u00adtulos con una serie de proposiciones que se vinculan estrechamente con \u00e9sta.<\/p>\n<p>SACRIFICIOS RITUALES<br \/>\na) El holocausto. El primer sacrificio es el holocausto (Lev 1:3-17). Holocausto es el t\u00e9rmino cl\u00e1sico griego para indicar el sacrificio cruento en el que todo se pon\u00ed\u00ada sobre el altar para ser quemado \u00ed\u00adntegramente en honor de la divinidad. El sentido de \u00abtotalidad\u00bb (expresado por el sustantivo holocausto que en griego significa \u00abtotalmente quemado\u00bb) no est\u00e1 contenido en la palabra hebrea correspondiente `olah, que s\u00f3lo indica \u00ablo que sube\u00bb. Las dos explicaciones -lo que sube al altar y lo que sube al cielo- son igualmente aceptables. El holocausto era el m\u00e1s noble de los sacrificios del AT, y precisamente por eso ocupa el primer lugar en la codificaci\u00f3n sacerdotal de Lev. Se requiere una v\u00ed\u00adctima de sexo masculino, ya que en el macho se ve\u00ed\u00ada la representaci\u00f3n de la fuerza y de la \/ belleza. Ten\u00ed\u00ada que ser un macho perfecto (sin defectos), cualidad que supon\u00ed\u00ada, adem\u00e1s, un buen aspecto y que se pone de relieve en todos los sacrificios de animales, mientras que en los dem\u00e1s sacrificios y ofrendas la perfecci\u00f3n requerida es la totalidad de la ofrenda en el sentido de que est\u00e9 libre de compromisos y de reservas (cf G\u00e9n 17:1; Job 12:4; Sal 37:18). El oferente, es decir, el fiel, ten\u00ed\u00ada una notable participaci\u00f3n en la inmolaci\u00f3n de la v\u00ed\u00adctima (matar, desollar, lavar la v\u00ed\u00adctima). Esto seg\u00fan el ritual presente; pero se piensa, quiz\u00e1 con raz\u00f3n, que se trata exclusivamente de un aspecto literario arcaizante, y que en realidad aquellas acciones las llevaban a cabo personas especializadas y vinculadas al templo. El acto ritual que siempre hac\u00ed\u00ada el oferente en todo sacrificio de animales consist\u00ed\u00ada en \u00abponer la mano derecha sobre la cabeza de la v\u00ed\u00adctima\u00bb; con ello el oferente clarificaba el objetivo de la ofrenda y la pertenencia de la v\u00ed\u00adctima a la esfera de su propiedad. De aqu\u00ed\u00ad se derivaba el aspecto tan importante de comuni\u00f3n y de solidaridad entre el oferente y la v\u00ed\u00adctima.<\/p>\n<p>Para los holocaustos de aves, Lev reconoce v\u00e1lidas solamente las t\u00f3rtolas y las palomas; no ciertamente por que no hubiera otras aves en Palestina, sino por motivos que se nos escapan.<\/p>\n<p>b) La oblaci\u00f3n. El segundo sacrificio cuyo ritual se nos presenta es la oblaci\u00f3n (2,1-16), sacrificio incruento que consist\u00ed\u00ada en la ofrenda de productos vegetales. Seg\u00fan la lengua hebrea, la oblaci\u00f3n (minhah) entra con todo derecho en la categor\u00ed\u00ada de sacrificio, que no est\u00e1 limitado a la ofrenda cruenta de v\u00ed\u00adctimas. La oblaci\u00f3n iba siempre acompa\u00f1ada de la ofrenda de aceite, de vino y de incienso. Puesto que tambi\u00e9n la oblaci\u00f3n era quemada en parte sobre el altar, estaba prohibido ofrecer sustancias preparadas con fermento; tambi\u00e9n estaban prohibidos los sacrificios con miel. En este cap\u00ed\u00adtulo se recoge un aviso (2,13), que por lo visto val\u00ed\u00ada para todos los sacrificios: \u00abEchar\u00e1s sal en todas las oblaciones que ofrezcas; no dejar\u00e1s nunca de echar en la ofrenda la sal de la alianza con tu Dios; todas tus ofrendas llevar\u00e1n sal\u00bb. El texto subraya c\u00f3mo todas las relaciones entre Yhwh y el pueblo -especialmente la que se expresa en el culto- tienen que valorarse sobre la base de la \/ alianza del Sina\u00ed\u00ad. Este simbolismo de la sal (derivado de la comida tomada en com\u00fan para estrechar una amistad) ten\u00ed\u00ada que seguir estando vivo; por eso la sal era uno de los ingredientes para la composici\u00f3n del incienso sagrado (Exo 30:35). Tambi\u00e9n la alianza entre Yhwh y los sacerdotes es llamada la alianza de sal (N\u00fam 18:19; alianza inviolable = alianza de sal); sobre la sal cf tambi\u00e9n Mar 9:49-50.<br \/>\nC) El sacrificio \u00abpac\u00ed\u00adfico\u00bb. El tercer sacrificio mencionado y reglamentado por nuestro texto (Mar 3:1-17) es el \u00abpac\u00ed\u00adfico\u00bb: Designa el sacrificio cruento en el que s\u00f3lo una parte de la v\u00ed\u00adctima sub\u00ed\u00ada al altar, mientras que la otra parte serv\u00ed\u00ada para el banquete sagrado caracter\u00ed\u00adstico, en que \u00abse com\u00ed\u00ada y beb\u00ed\u00ada delante de Dios\u00bb. Se ofrec\u00ed\u00ada en las m\u00e1s variadas circunstancias, y antes de la deportaci\u00f3n a Babilonia era quiz\u00e1 el m\u00e1s com\u00fan. Muy probablemente la especificaci\u00f3n \u00absacrificio pac\u00ed\u00adfico\u00bb intentaba poner de relieve que se trataba del sacrificio de comuni\u00f3n entre el fiel y su Dios en recuerdo y en confirmaci\u00f3n de la alianza; por eso este sacrificio no se llama nunca \u00abpac\u00ed\u00adfico\u00bb antes de la alianza sina\u00ed\u00adtica. Se divid\u00ed\u00ada en tres clases -de agradecimiento, espont\u00e1neo y votivo-, de las que se habla m\u00e1s adelante (Mar 7:12-18).<\/p>\n<p>d) El sacrificio de expiaci\u00f3n. Los dos \u00faltimos sacrificios son algo m\u00e1s complicados: son el sacrificio de expiaci\u00f3n y el de reparaci\u00f3n. El primero (Mar 4:1-5, 13) se ofrece por los pecados preterintencionales relativos a las llamadas impurezas lev\u00ed\u00adticas o faltas de otro g\u00e9nero cometidas siempre inadvertidamente o que pueden reducirse a una inadvertencia. Es un sacrificio m\u00e1s bien complejo, tanto por las motivaciones como por los ritos, entre los que tiene un especial significado el ritual prescrito para la sangre de la v\u00ed\u00adctima. En la ejecuci\u00f3n del sacrificio se establec\u00ed\u00ada una cu\u00e1druple distinci\u00f3n que supon\u00ed\u00ada modificaciones rituales de cierta importancia: sacrificio expiatorio por los pecados del sumo sacerdote (Mar 4:3-12), por los pecados de toda la comunidad (Mar 4:13-21), por los pecados de un jefe de la comunidad (Mar 4:22-26), por los pecados de un simple fiel (Mar 4:27-35). El principio sacerdotal que reg\u00ed\u00ada los ritos y las distinciones de sacrificios era la creencia de que una falta grave del sumo sacerdote y de toda la comunidad interrump\u00ed\u00ada la posibilidad de comunicaci\u00f3n moral-espiritual entre el templo (residencia de Dios y fuente de vida para toda la naci\u00f3n) y la naci\u00f3n; poR tanto, ten\u00ed\u00ada el poder de interrumpir radicalmente la relaci\u00f3n profunda y necesaria entre el Dios de la alianza y sus fieles. El rito de la sangre estaba muy desarrollado en el caso del sumo sacerdote y de toda la comunidad, y aqu\u00ed\u00ad evidentemente este rito ten\u00ed\u00ada car\u00e1cter purificatorio y car\u00e1cter unitivo.<\/p>\n<p>e) El sacrificio de reparaci\u00f3n ( Mar 5:14-26). No ten\u00ed\u00ada una fisonom\u00ed\u00ada tan marcada como el anterior; por eso la interpretaci\u00f3n de su ritual presenta muchas dudas. Parece cierto que sus elementos distintivos eran los siguientes: ten\u00ed\u00ada lugar cuando hab\u00ed\u00ada habido una o varias lesiones del derecho de propiedad o faltas materialmente valorables; para el ritual no era necesaria la presencia del pecador; en los casos en que se hab\u00ed\u00adan vulnerado m\u00e1s claramente los derechos de propiedad, el elemento dominante era la restituci\u00f3n completa de lo sustra\u00ed\u00addo, con la a\u00f1adidura del provecho obtenido, m\u00e1s la multa de un quinto del valor total; y esto deb\u00ed\u00ada hacerse antes de llevar a cabo los sacrificios requeridos.<\/p>\n<p>Los cap\u00ed\u00adtulos 6,1-7,18 son una colecci\u00f3n de normas rituales sobre los sacrificios de los que se habl\u00f3 en los anteriores cap\u00ed\u00adtulos, pero revisadas ahora desde el punto de vista de los sacerdotes. Por esta raz\u00f3n la per\u00ed\u00adcopa va dirigida a Aar\u00f3n y a su dinast\u00ed\u00ada sacerdotal.<\/p>\n<p>2. LA LEY PARA LA CONSAGRACI\u00ed\u201cN Y LA INVESTIDURA DE LOS SACERDOTES (CC. 8-10). Es el segundo de los libros que componen el Lev. En \u00e9l se da una detallada descripci\u00f3n de la ejecuci\u00f3n de las \u00f3rdenes divinas dadas a Mois\u00e9s en Ex. Todos los ritos de consagraci\u00f3n e investidura son realizados por Mois\u00e9s para Aar\u00f3n o bien para los otros sacerdotes. Despu\u00e9s de este complejo y largo ritual, \u00abla gloria del Se\u00f1or se apareci\u00f3 a todo el pueblo\u00bb (9,23). El ritual contiene adem\u00e1s tres advertencias fundamentales para el sacerdocio: Dios es santo y se demuestra tal en todo el que se le acerca; el sacerdote tiene la misi\u00f3n de educar al pueblo; cuando tenga que ir a cumplir sus funciones, el sacerdote no debe beber vino ni otra bebida embriagante (10,9-11).<\/p>\n<p>3. LA LEY DE PUREZA (CC. 11-15). Este tercer libro tiene cinco cap\u00ed\u00adtulos realmente caracter\u00ed\u00adsticos de la ley del antiguo Israel. Tratan de la impureza de ciertos animales, de estados particulares, de contactos que privan a los fieles de aquella pureza que han de tener siempre y de los medios necesarios para recobrarla cuando se la ha perdido. Los motivos de estas leyes se nos escapan de ordinario; s\u00f3lo para algunas leyes se puede sugerir una hip\u00f3tesis, aun cuando aparecen analog\u00ed\u00adas bastante amplias con otras culturas. De todas formas, es interesante observar que unas normas de purificaci\u00f3n tan extra\u00f1as para nosotros se ponen en relaci\u00f3n con la santidad divina, sustrayendo as\u00ed\u00ad su observancia de toda posible creencia m\u00e1gica: \u00abVosotros ser\u00e9is santos, porque yo soy santo\u00bb (11,45).<\/p>\n<p>Por los ulteriores desarrollos que alcanzaron y tambi\u00e9n por su importancia se pueden recordar algunas normas de purificaci\u00f3n de la madre que acaba de dar a luz y de la circuncisi\u00f3n del ni\u00f1o, ritos a los que se alude en los textos del NT en el nacimiento del Bautista y de Jes\u00fas (Luc 1:59; Luc 2:21-22). Fue precisamente en esta ocasi\u00f3n cuando Mar\u00ed\u00ada y Jos\u00e9 ofrecieron la ofrenda de los pobres (dos t\u00f3rtolas: Luc 2:22s).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es amplia e interesante por su aspecto social la preocupaci\u00f3n que muestra Lev por una de las plagas de entonces, la lepra; su diagn\u00f3stico y sus cuidados elementales se confiaban a las personas m\u00e1s cualificadas con normas minuciosas (cc. 1314).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n las disposiciones sobre las impurezas sexuales del hombre y de la mujer se sustraen a las muchas creencias populares que observamos en culturas vecinas, consider\u00e1ndolas, en cambio, en su importancia social y moral y manteni\u00e9ndolas bajo aquella capa de arcano que rodea a la fecundidad y a la reproducci\u00f3n.<\/p>\n<p>4. EL \u00abGRAN D\u00ed\u008dA\u00bb (C. 16). El ritual del gran d\u00ed\u00ada de la expiaci\u00f3n (en hebreo, Y\u00f3m ha-kippur\u00ed\u00adm) lo leemos de forma extensa y completa s\u00f3lo en este cap\u00ed\u00adtulo. Tiene lugar en una fecha concreta: el d\u00ed\u00ada 10 del mes s\u00e9ptimo, es decir, el mes de Tisri (septiembre-octubre). El personaje oficial es siempre y s\u00f3lo el sumo sacerdote; es la \u00fanica vez que entra en el \u00absanto de los santos\u00bb, es decir, en el lugar m\u00e1s sagrado del templo (donde antes de la destrucci\u00f3n de Nabucodonosor se encontraban el arca, las tablas de la alianza, la kapporet o \u00abcubierta\u00bb de oro del arca, los querubines de oro). El ritual constaba de cinco partes: el sumo sacerdote recib\u00ed\u00ada dos machos cabr\u00ed\u00ados, sobre los que se echaban suertes: uno para Yhwh y el otro para Azazel (quiz\u00e1 un demonio: \/ Angeles\/Demonios II,1); recib\u00ed\u00ada adem\u00e1s un carnero, que ofrec\u00ed\u00ada como sacrificio expiatorio por \u00e9l y por su familia; inmolaba por el pueblo el macho cabr\u00ed\u00ado sobre el que hab\u00ed\u00ada ca\u00ed\u00addo la suerte \u00abpara Yhwh\u00bb, repitiendo el mismo solemne rito expiatorio que hab\u00ed\u00ada realizado con el carnero. Terminados estos ritos, quedaba a\u00fan el m\u00e1s espectacular: el sumo sacerdote impon\u00ed\u00ada las manos sobre la cabeza del macho cabr\u00ed\u00ado sobre el que hab\u00ed\u00ada ca\u00ed\u00addo la suerte \u00abpara Azazel\u00bb, confesaba al mismo tiempo las culpas del pueblo, descarg\u00e1ndolas sobre \u00e9l, y luego encargaba a una persona que se llevase el macho cabr\u00ed\u00ado al desierto. Finalmente, el sumo sacerdote, realizada esta parte extraordinaria del rito, se cambiaba las vestiduras usadas hasta entonces y se pon\u00ed\u00ada el traje de fiesta para ofrecer holocaustos tanto por s\u00ed\u00ad mismo como por el pueblo. El d\u00ed\u00ada era de descanso solemne; nadie pod\u00ed\u00ada trabajar y todos ten\u00ed\u00adan que hacer penitencia; se insiste particularmente en esta obligaci\u00f3n de hacer penitencia: \u00abSer\u00e1 para vosotros ley perpetua; una vez al a\u00f1o se har\u00e1 sobre los israelitas el rito de absoluci\u00f3n por todos los pecados\u00bb (16,34).<\/p>\n<p>5. LA LEY DE SANTIDAD (CC. 17-26). Este libro ha llamado siempre la atenci\u00f3n de los estudiosos del AT y es considerado sustancialmente como uno de los m\u00e1s antiguos c\u00f3digos de Israel. La designaci\u00f3n \u00abley de santidad\u00bb est\u00e1 sugerida por la expresi\u00f3n que a menudo aparece en estos cap\u00ed\u00adtulos: \u00abVosotros ser\u00e9is santos, porque yo soy santo\u00bb. Basada en el principio mosaico de la trascendencia de Yhwh, ulteriormente desarrollado por los profetas, la ley de santidad insiste en la distinci\u00f3n de lo sagrado y lo profano y, de forma suave y penetrante, subraya la necesidad de la observancia de las leyes morales y cultuales para la relaci\u00f3n necesaria entre el Dios de la alianza y el pueblo. Podemos descubrir en ella cinco secciones.<\/p>\n<p>a) Prescripciones sobre la inmolaci\u00f3n sagrada (17,1-16). La matanza de los animales reviste siempre un car\u00e1cter sagrado, que es preciso regular; por ning\u00fan motivo es posible alimentarse de sangre; tampoco es l\u00ed\u00adcito comer de un animal que se ha encontrado muerto.<br \/>\nb) Prescripciones morales (cc. 18-20). Tenemos aqu\u00ed\u00ad un conjunto de prohibiciones que contraponen la moral del antiguo Israel a la de otros muchos pueblos de la antig\u00fcedad, sobre todo de los pueblos vecinos: \u00abNo har\u00e9is lo que se hace en Egipto&#8230;, ni har\u00e9is lo que se hace en Cana\u00e1n&#8230;; no seguir\u00e9is sus costumbres; practicar\u00e9is mis mandamientos y cumplir\u00e9is mis leyes\u00bb (18,3-4). Los hebreos tienen que respetar a sus padres, abominar de los \u00ed\u00addolos; en los trabajos del campo tienen que pensar tambi\u00e9n en los pobres y necesitados; no deben vengarse ni guardar rencor; tienen que respetar a los ancianos, no robar, no defraudar, no mentir; tienen que respetar al sordo y al ciego. \u00abNo guardar\u00e1s odio a tu hermano, antes bien lo corregir\u00e1s para no hacerte c\u00f3mplice de su pecado. No ser\u00e1s vengativo ni guardar\u00e1s rencor hacia tus conciudadanos. Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo: yo, el Se\u00f1or, vuestro Dios\u00bb (19,17-18). Estamos en el \u00e1mbito de las exigencias religioso-morales m\u00e1s sublimes del AT, y por eso se hace con frecuencia referencia a ellas en el NT (cf Mat 5:43s; Mar 12:31; Jua 13:34). Los cap\u00ed\u00adtulos 21-22 se dedican exclusivamente a prescripciones relativas a los sacerdotes y a su oficio.<\/p>\n<p>c) Fiestas anuales, a\u00f1o sab\u00e1tico y jubileo (cc. 23-25). En el cap\u00ed\u00adtulo 23 tenemos uno de los cinco calendarios del Pentateuco (Exo 23:14s; Exo 34:18-23; Dt 16; N\u00fam 28-29); pero ninguno es completo. En todos los calendarios, el a\u00f1o lit\u00fargico gravita sobre tres fiestas estacionales que suponen una peregrinaci\u00f3n al santuario: pascua y \u00e1cimos, en primavera; la fiesta de las semanas (o pentecost\u00e9s), en verano; fiesta de la cosecha (o de las chozas), en oto\u00f1o; las tres fueron adquiriendo con el tiempo un significado cada vez m\u00e1s profundo e israel\u00ed\u00adtico.<br \/>\nLas festividades que aqu\u00ed\u00ad se mencionan son: el s\u00e1bado (Exo 23:3), la pascua y los \u00e1cimos (Exo 23:4-14), pentecost\u00e9s (Exo 23:15-22), principio de a\u00f1o y d\u00ed\u00ada de la expiaci\u00f3n (Exo 23:23-32) y chozas (vv. 33-36.39-43).<\/p>\n<p>Se dedica un cap\u00ed\u00adtulo a diversas prescripciones que tienen aqu\u00ed\u00ad la formulaci\u00f3n tradicional: la llama que tiene que arder perenne en el candelabro del santuario (Exo 24:1-4), las doce hogazas de la presencia o panes de la proposici\u00f3n (Exo 24:5-9), la ley contra los blasfemos (Exo 24:10-16.23), la ley del tali\u00f3n (Exo 4:17-22).<\/p>\n<p>El pen\u00faltimo cap\u00ed\u00adtulo de la ley de santidad est\u00e1 dedicado a dos temas de alto valor social y que se mencionan luego a menudo: el a\u00f1o sab\u00e1tico (Exo 25:1-7) y el jubileo (Exo 25:8-55) [I Ley\/ Derecho VII, 2-3]. En las legislaciones del antiguo Oriente no se encuentra nada an\u00e1logo.<\/p>\n<p>d) Conclusi\u00f3n. Con el cap\u00ed\u00adtulo 26 termina la ley de santidad y, como era costumbre tanto en la Biblia como fuera de ella, el ep\u00ed\u00adlogo est\u00e1 constituido por un texto singular de \u00abbendiciones y maldiciones\u00bb (v\u00e9ase, p.ej., Exo 23:30-33; Deu 28:1-68). La observancia de las leyes de la alianza garantiza la presencia ben\u00e9fica de Yhwh y es prenda de prosperidad; la inobservancia no aleja simplemente de la divinidad, sino que hace experimentar su presencia punitiva. Sin embargo, lo mismo que la alianza no tuvo su origen en el hombre, tampoco ser\u00e1 la infidelidad del hombre la que tenga la \u00faltima palabra. La alianza se basa en la benevolencia divina. De aqu\u00ed\u00ad el aspecto fundamental positivo (a pesar de la primera apariencia) de los castigos divinos contra los transgresores. No se trata de penas vindicativas, sino medicinales; no de maldiciones (en el sentido ordinario de la palabra), sino de advertencias que atestiguan en el fondo la benevolencia divina. Y precisamente a partir de los sentimientos que inspiraron estas composiciones se desarroll\u00f3 la idea de la eternidad de la alianza sina\u00ed\u00adtica.<\/p>\n<p>6. LAS TARIFAS (C. 27). Un ap\u00e9ndice habla de las tarifas y evaluaciones para el rescate de las personas y de las cosas: animales, campos, primog\u00e9nitos, etc., consagrados a Dios, que pueden rescatarse pagando al templo lo se\u00f1alado.<\/p>\n<p>III. IMPORTANCIA DEL LIBRO DEL LEV\u00ed\u008dTICO. A un libro heterog\u00e9neo como Lev no es posible asignarle una fecha de composici\u00f3n, sino s\u00f3lo una \u00e9poca de redacci\u00f3n y de recogida sistem\u00e1tica de las diversas partes. Los .autores est\u00e1n de acuerdo en se\u00f1alar en Lev un material ciertamente antiqu\u00ed\u00adsimo, otro antiguo y otro posterior al destierro; generalmente fijan su composici\u00f3n actual despu\u00e9s del exilio.<\/p>\n<p>El libro tuvo poco \u00e9xito entre los lectores y entre los mismos comentadores antiguos. Su contenido legal, la singularidad de muchos de sus ritos y prescripciones, la monoton\u00ed\u00ada estereotipada de las expresiones t\u00e9cnicas no favorecen su lectura. A ello se a\u00f1adieron tambi\u00e9n algunas exageraciones de ciertos ambientes jud\u00ed\u00ados en la observancia de determinadas prescripciones legales (v\u00e9ase, p.ej., Mat 9:11s; Mat 12:1-12; Mat 15:2-20; Mat 23:1-37; etc.), que favorecieron una actitud negativa frente a ellas. No cabe duda, sin embargo, de que Jes\u00fas, Mar\u00ed\u00ada, los ap\u00f3stoles, etc., siguieron estas prescripciones lev\u00ed\u00adticas. La Iglesia, en sus libros rituales, tom\u00f3 relativamente mucho de nuestro libro, al menos hasta la reforma lit\u00fargica que llev\u00f3 a cabo el Vaticano II: por ejemplo, el sagrario, la bendici\u00f3n de la mujer que acaba de dar a luz, la ofrenda de los primeros frutos y de los diezmos, el uso de la l\u00e1mpara ante el sant\u00ed\u00adsimo sacramento, etc., para indicar s\u00f3lo los m\u00e1s llamativos.<\/p>\n<p>Entre los principios doctrinales m\u00e1s interesantes se\u00f1alemos algunos. La importancia y la santidad del servicio lit\u00fargico intenta imprimir en los fieles el sentido de la santidad de Yhwh, al que va orientado todo el culto. En Lev los sacrificios se caracterizan por la idea fundamental del don, cuyo valor no est\u00e1 tanto en el aspecto material como en el hecho de que es un medio para realizar la comuni\u00f3n con la divinidad, aspecto que fue muy subrayado luego por la misma tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada. El concepto altamente moral del pecado se presenta como transgresi\u00f3n de una ley conocida (concepto que no era nada com\u00fan en aquel tiempo), que aleja de Dios, contamina el templo, la tierra y la persona. Adem\u00e1s, el pecado es considerado bajo el aspecto doble de voluntario e involuntario. La imitaci\u00f3n de Dios es la condici\u00f3n indispensable de la verdadera religi\u00f3n: el fiel tiene que ser santo porque su Dios es santo. Se trata de una santidad un tanto distinta de la neotestamentaria, pero no puede ciertamente restringirse a una simple pureza exterior. La insistencia en los deberes de justicia, de respeto y de amor a los compatriotas va acompa\u00f1ada de la acentuaci\u00f3n de ciertos deberes incluso con los extranjeros. N\u00f3tese tambi\u00e9n la insistencia en la dignidad del matrimonio (Mat 18:6-23; Mat 20:10-22), en el deber de respetar a los padres y a los ancianos (Mat 19:9.32); tampoco hay que infravalorar el valor \u00e9tico, social y religioso de los cap\u00ed\u00adtulos 25-26.<\/p>\n<p>En el Lev se encuentran muchos textos que dan la impresi\u00f3n de una valoraci\u00f3n m\u00e1s bien exterior que interior de los sacerdotes y de los fieles, pero se trata de una impresi\u00f3n equivocada. En estos casos nos encontramos frente a un complejo de protecci\u00f3n de la fe y la praxis religiosa; para los m\u00e1s superficiales este complejo pod\u00ed\u00ada tener mayor valor que lo dem\u00e1s, que era la sustancia; pero se trataba de casos que, aunque numerosos, como sucede en toda religi\u00f3n, nunca llegaron a sofocar la fe veterotestamentaria.<\/p>\n<p>BIBL.: CAVALLETTI S., Levitico, Ed. Paoline, Roma 19843; CORTESE E., Levitico, Marietti, Tur\u00ed\u00adn 1982; FOURNELLE G., El Lev\u00ed\u00adtico, Sal Terrae-Mensajero, Bilbao 1970; MORALDI L., Espiazione sacrificale e riti espiatori nell&#8217;ambiente biblico e nell AT, Pontificio Istituto Biblico, Roma 1956; RENDTORFF R., Studien zur Geschichte des Opfers im Alten Israel, Neukirchen-Vluyn 1967.<\/p>\n<p>L. Moraldi<\/p>\n<p>P Rossano &#8211; G. Ravasi &#8211; A, Girlanda, Nuevo Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, San Pablo, Madrid 1990<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>Lv 1-27<br \/>\nSumario: 1. El Lev\u00ed\u00adtico dentro del Pentateuco. II. An\u00e1lisis: 1. La ley de los sacrificios (cc. 1-7): a) El holocausto, b) La oblaci\u00f3n, c)E sacrificio \u2020\u0153pac\u00ed\u00adfico\u2020\u2122, d) El sacrificio de expiaci\u00f3n, e) El sacrificio de reparaci\u00f3n; 2. La ley para ia consagraci\u00f3n y la investidura de los sacerdotes (cc. 8-10); 3. La ley de pureza (cc. 11-15); 4. El \u2020\u0153gran d\u00ed\u00ada (c. 16); 5. La ley de santidad (cc. 17-26):<br \/>\na) Prescripciones sobre la inmolaci\u00f3n sagrada,<br \/>\nb) Prescripciones morales, c) Fiestas anuales, a\u00f1o sab\u00e1tico y jubileo, d) Conclusi\u00f3n; 6. Las tarifas (c. 27).<br \/>\nIII. Importancia del libro del Lev\u00ed\u00adtico.<br \/>\n1728<br \/>\n1. EL LEVITico DENTRO DEL PENTATEUCO.<br \/>\nEl tercer libro del Pentateuco, que los hebreos llaman Wayyiqra (= llam\u00f3), a partir de la versi\u00f3n griega de los LXX llev\u00f3 el t\u00ed\u00adtulo de Lev\u00ed\u00adtico, puesto que el tema que trata interesa particularmente a los sacerdotes, que pertenecen a la tribu de Lev\u00ed\u00ad.<br \/>\nConcluida la alianza entre Yhwh, el Dios de la revelaci\u00f3n, e Israel; promulgadas las leyes civiles y religiosas que hab\u00ed\u00adan de gobernar al pueblo teocr\u00e1tico y establecidas y ejecutadas las disposiciones relacionadas con el culto (todo lo cual se narra en los \u00faltimos cap\u00ed\u00adtulos del Ex), se trata ahora de regular los diferentes aspectos del culto con los diversos ritos y sacrificios para todas las circunstancias de la vida del pueblo y de dar normas precisas para los sacerdotes. Tenemos as\u00ed\u00ad en Lev las reglas para el culto<br \/>\nordinario y extraordinario; las normas para la clase sacerdotal, a las que est\u00e1 confiado el santuario, y las leyes que deben regular las relaciones entre el pueblo y los sacerdotes, la comunidad, las fiestas del a\u00f1o, etc.<br \/>\nLa conexi\u00f3n de Lev con Ex es muy clara: en principio seguimos a\u00fan en la llanura del Sina\u00ed\u00ad, y todav\u00ed\u00ada por mediaci\u00f3n de \/ Mois\u00e9s recibe Israel de Dios las leyes que lo diferencian de los dem\u00e1s pueblos. Una parte de este amplio conjunto de leyes relativo al culto podemos leerla en \/ Ex; la otra tiene su puesto en Lev.<br \/>\nEl libro presenta una especie de disposici\u00f3n progresiva y arquitect\u00f3nica, que no esconde su verdadera naturaleza de obra compuesta, con sus diversas partes ligadas entre s\u00ed\u00ad por una concatenaci\u00f3n que se deriva de la uni\u00f3n de varios libritos con un tema similar, pero con una historia redaccional diversa, como diversa es su cronolog\u00ed\u00ada. De todas formas, no se trata de un conjunto heterog\u00e9neo; los diversos elementos est\u00e1n reunidos bajo una denominaci\u00f3n \u00fanica y com\u00fan e impregnados de un mismo esp\u00ed\u00adritu.<br \/>\n1729<br \/>\nII. ANALISIS.<br \/>\n1730<br \/>\n1. La ley de los sacrificios<br \/>\n(Lv 1-7).<br \/>\nEn un cuadro unitario y arm\u00f3nico se van presentando las leyes, el ritual y las ulteriores especificaciones de los tres primeros grandes sacrificios. Es curioso que todo esto ocurra -desde el punto de vista literario- en dependencia de una \u00fanica proposici\u00f3n principal: \u2020\u0153Di a los israelitas: Cuando alguno de vosotros quiera hacer una ofrenda al Se\u00f1or, podr\u00e1 hacerla en animales, ganado mayor o menor\u2020\u009d (Lv 1,2). Vienen luego tres cap\u00ed\u00adtulos con una serie de proposiciones que se vinculan estrechamente con \u00e9sta.<br \/>\n1731<br \/>\na) El holocausto.<br \/>\nEl primer sacrificio es el holocausto (1,3-17). Holocausto es el t\u00e9rmino cl\u00e1sico griego para indicar el sacrificio cruento en el que todo se pon\u00ed\u00ada sobre el altar para ser quemado \u00ed\u00adntegramente en honor de la divinidad. El sentido de \u2020\u0153totalidad\u2020\u009d (expresado por el sustantivo holocausto que en griego significa \u2020\u0153totalmente quemado) no est\u00e1 contenido en la palabra hebrea correspondiente \u2020\u02dcolah, que s\u00f3lo indica \u2020\u0153lo que sube. Las dos explicaciones -lo que sube al altar y lo que sube al cielo- son igualmente aceptables. El holocausto era el m\u00e1s noble de los sacrificios del AT, y precisamente por eso ocupa el primer lugar en la codificaci\u00f3n sacerdotal de Lev. Se requiere una v\u00ed\u00adctima de sexo masculino, ya que en el macho se ve\u00ed\u00ada la representaci\u00f3n de la fuerza y de la \/ belleza. Ten\u00ed\u00ada que ser un macho perfecto (sin defectos), cualidad que supon\u00ed\u00ada, adem\u00e1s, un buen aspecto y que se pone de relieve en todos los sacrificios de animales, mientras que en los dem\u00e1s sacrificios y ofrendas la perfecci\u00f3n requerida es la totalidad de la ofrenda en el sentido de que est\u00e9 libre de compromisos y de reservas (Gn 17,1; Jb 12,4; Sal 37,18). El oferente, es decir, el fiel, ten\u00ed\u00ada una notable participaci\u00f3n en la inmolaci\u00f3n de la v\u00ed\u00adctima (matar, desollar, lavar la v\u00ed\u00adctima). Esto seg\u00fan el ritual presente; pero se piensa, quiz\u00e1 con raz\u00f3n, que se trata exclusivamente de un aspecto literario arcaizante, y que en realidad aquellas acciones las llevaban acabo personas especializadas y vinculadas al templo. El acto ritual que siempre hac\u00ed\u00ada el oferente en todo sacrificio de animales consist\u00ed\u00ada en \u2020\u0153poner la mano derecha sobre la cabeza de la v\u00ed\u00adctima; con ello el oferente clarificaba el objetivo de la ofrenda y la pertenencia de la v\u00ed\u00adctima a la esfera de su propiedad. De aqu\u00ed\u00ad se derivaba el aspecto tan importante de comuni\u00f3n y de solidaridad entre el oferente y la v\u00ed\u00adctima.<br \/>\nPara los holocaustos de aves, Lev reconoce v\u00e1lidas solamente las t\u00f3rtDIAS y las palomas; no ciertamente porque no hubiera otras aves en Palestina, sino por motivos que se nos escapan.<br \/>\n1732<br \/>\nb) La oblaci\u00f3n.<br \/>\nEl segundo sacrificio cuyo ritual se nos presenta es la oblaci\u00f3n (2,1-16), sacrificio incruento que consist\u00ed\u00ada en la ofrenda de productos vegetales. Seg\u00fan la lengua hebrea, la oblaci\u00f3n (minhah) entra con todo derecho en la categor\u00ed\u00ada de sacrificio, que no est\u00e1 limitado a la ofrenda cruenta de v\u00ed\u00adctimas. La oblaci\u00f3n iba siempre acompa\u00f1ada de la ofrenda de aceite, de vino y de incienso. Puesto que tambi\u00e9n la oblaci\u00f3n era quemada en parte sobre el altar, estaba prohibido ofrecer sustancias preparadas con fermento; tambi\u00e9n estaban prohibidos los sacrificios con miel. En este cap\u00ed\u00adtulo se recoge un aviso (2,13), que por lo visto val\u00ed\u00ada para todos los sacrificios: \u2020\u0153Echar\u00e1s sal en todas las oblaciones que ofrezcas; no dejar\u00e1s nunca de echar en la ofrenda la sal de la alianza con tu Dios; todas tus ofrendas llevar\u00e1n sal\u2020\u009d. El texto subraya c\u00f3mo todas las relaciones entre Yhwh y el pueblo -especialmente la que se expresa en el culto- tienen que valorarse sobre la base de la \/ alianza del Sina\u00ed\u00ad. Este simbolismo de la sal (derivado de la comida tomada en com\u00fan para estrechar una amistad) ten\u00ed\u00ada que seguir estando vivo; por eso la sal era uno de los ingredientes para la composici\u00f3n del incienso sagrado (Ex 30,35). Tambi\u00e9n la alianza entre Yhwh y los sacerdotes es llamada la alianza de sal (Nm 18,19; alianza inviolable = = alianza de sal); sobre la sal cf tambi\u00e9n Mc 9,49-50.<br \/>\n1733<br \/>\nc) El sacrificio \u2020\u0153pac\u00ed\u00adfico \u2020\u0153.<br \/>\nEl tercer sacrificio mencionado y reglamentado por nuestro texto (3,1-17) es el \u2020\u0153pac\u00ed\u00adfico \u2020\u0153. Designa el sacrificio cruento en el que s\u00f3lo una parte de la v\u00ed\u00adctima sub\u00ed\u00ada al altar, mientras que la otra parte serv\u00ed\u00ada para el banquete sagrado caracter\u00ed\u00adstico, en que \u2020\u0153se com\u00ed\u00ada y beb\u00ed\u00ada delante de Dios\u2020\u009d. Se ofrec\u00ed\u00ada en las m\u00e1s variadas circunstancias, y antes de la deportaci\u00f3n a Babilonia era quiz\u00e1 el m\u00e1s com\u00fan. Muy probablemente la especificaci\u00f3n \u2020\u0153sacrificio pac\u00ed\u00adfico\u2020\u009d intentaba poner de relieve que se trataba del sacrificio de comuni\u00f3n entre el fiel y su Dios en recuerdo y en confirmaci\u00f3n de la alianza; por eso este sacrificio no se llama nunca \u2020\u0153pac\u00ed\u00adfico\u2020\u009d antes de la alianza sina\u00ed\u00adtica. Se divid\u00ed\u00ada en tres clases -de agradecimiento, espont\u00e1neo y votivo-, de las que se habla m\u00e1s adelante (7,12-18).<br \/>\n1734<br \/>\nd) El sacrificio de expiaci\u00f3n.<br \/>\nLos dos \u00faltimos sacrificios son algo m\u00e1s complicados: son el sacrificio de expiaci\u00f3n y el de reparaci\u00f3n. El primero (4,1-5,13) se ofrece por los pecados preterintencionales relativos a las llamadas impurezas lev\u00ed\u00adticas o faltas de otro g\u00e9nero cometidas siempre inadvertidamente o que pueden reducirse a una inadvertencia. Es un sacrificio m\u00e1s bien complejo, tanto por las motivaciones como por los ritos, entre los que tiene un especial significado el ritual prescrito para la sangre de la v\u00ed\u00adctima. En la ejecuci\u00f3n del sacrificio se establec\u00ed\u00ada una cu\u00e1druple distinci\u00f3n que supon\u00ed\u00ada modificaciones rituales de cierta importancia:<br \/>\nsacrificio expiatorio por los pecados del sumo sacerdote (4,3-12), por los pecados de toda la comunidad (4,13-21), por los pecados de un jefe de la comunidad (4,22-26), por los pecados de un simple fiel (4,27- 35). El principio sacerdotal que reg\u00ed\u00ada los ritos y las distinciones de sacrificios era la creencia de que una falta grave del sumo sacerdote y de toda la comunidad interrump\u00ed\u00ada la posibilidad de comunicaci\u00f3n moral- espiritual entre el templo (residencia de Dios y fuente de vida para toda la naci\u00f3n) y la naci\u00f3n; por tanto, ten\u00ed\u00ada el poder de interrumpir radicalmente la relaci\u00f3n profunda y necesaria entre el Dios de la alianza y sus fieles. El rito de la sangre estaba muy desarrollado en el caso del sumo sacerdote y de toda la comunidad, y aqu\u00ed\u00ad evidentemente este rito ten\u00ed\u00ada car\u00e1cter purificatorio y car\u00e1cter unitivo.<br \/>\n1735<br \/>\ne) El sacrificio de reparaci\u00f3n (5, 14-26).<br \/>\nNo ten\u00ed\u00ada una fisonom\u00ed\u00ada tan marcada como el anterior; por eso la interpretaci\u00f3n de su ritual presenta muchas dudas. Parece cierto que sus elementos distintivos eran los siguientes: ten\u00ed\u00ada lugar cuando hab\u00ed\u00ada habido una o varias lesiones del derecho de propiedad o faltas materialmente valorables; para el ritual no era necesaria la presencia del pecador; en los casos en que se hab\u00ed\u00adan vulnerado m\u00e1s claramente los derechos de propiedad, el elemento dominante era la restituci\u00f3n completa de lo sustra\u00ed\u00addo, con la a\u00f1adidura del provecho obtenido, m\u00e1s la multa de un quinto del valor total; y esto deb\u00ed\u00ada hacerse antes de llevar a cabo los sacrificios requeridos.<br \/>\nLos cap\u00ed\u00adtulos 6,1-7,18 son una colecci\u00f3n de normas rituales sobre los sacrificios de los que se habl\u00f3 en los anteriores cap\u00ed\u00adtulos, pero revisadas ahora desde el punto de vista de los sacerdotes. Por esta raz\u00f3n la per\u00ed\u00adco-pa va dirigida a Aar\u00f3n y a su dinast\u00ed\u00ada sacerdotal.<br \/>\n1736<br \/>\n2. La ley para la consagraci\u00f3n Y LA INVESTCDURA DE LOS SACERDOTES<br \/>\n(Lv 8-10).<br \/>\nEs el segundo de los libros que componen el Lev. En \u00e9l se da una detallada descripci\u00f3n de la ejecuci\u00f3n de las \u00f3rdenes divinas dadas a Mois\u00e9s en Ex. Todos los ritos de consagraci\u00f3n e investidura son realizados por Mois\u00e9s para Aar\u00f3n o bien para los otros sacerdotes. Despu\u00e9s de este complejo y largo ritual, \u2020\u0153la gloria del Se\u00f1or se apareci\u00f3 a todo el pueblo\u2020\u2122(9,23). El ritual contiene adem\u00e1s tres advertencias fundamentales para el sacerdocio: Dios es santo y se demuestra tal en todo el que se le acerca; el sacerdote tiene la misi\u00f3n de educar al pueblo; cuando tenga que ir a cumplir sus funciones, el sacerdote no debe beber vino ni otra bebida embriagante (10,9-11).<br \/>\n1737<br \/>\n3. La ley de pureza<br \/>\n(Lv 11-15).<br \/>\nEste tercer libro tiene cinco cap\u00ed\u00adtulos realmente caracter\u00ed\u00adsticos de la ley del antiguo Israel. Tratan de la impureza de ciertos animales, de estados particulares, de contactos que privan a los fieles de aquella pureza que han de tener siempre y de los medios necesarios para recobrarla cuando se la ha perdido. Los motivos de estas leyes se nos escapan de ordinario; s\u00f3lo para algunas leyes se puede sugerir una hip\u00f3tesis, aun cuando aparecen analog\u00ed\u00adas bastante amplias con otras culturas. De todas formas, es interesante observar que unas normas de purificaci\u00f3n tan extra\u00f1as para nosotros se ponen en relaci\u00f3n con la santidad divina, sustrayendo as\u00ed\u00ad su observancia de toda posible creencia m\u00e1gica: \u2020\u0153Vosotros ser\u00e9is santos, porque yo soy santo\u2020\u009d (11,45).<br \/>\nPor los ulteriores desarrollos que alcanzaron y tambi\u00e9n por su importancia se pueden recordar algunas normas de purificaci\u00f3n de la madre que acaba de dar a luz y de la circuncisi\u00f3n del ni\u00f1o, ritos a los que se alude en los textos del NT en el nacimiento del Bautista y de Jes\u00fas (Lc 1,59; Lc 2,21-22). Fue precisamente en esta ocasi\u00f3n cuando Mar\u00ed\u00ada y Jos\u00e9 ofrecieron la ofrenda de los pobres (dos t\u00f3rtDIAS: Lc 2,22s).<br \/>\nTambi\u00e9n es amplia e interesante por su aspecto social la preocupaci\u00f3n que muestra Lev por una de las plagas de entonces, la lepra; su diagn\u00f3stico y sus cuidados elementales se confiaban a las personas m\u00e1s cualificadas con normas minuciosas (cc. 13-14).<br \/>\nTambi\u00e9n las disposiciones sobre las impurezas sexuales del hombre y de la mujer se sustraen a las muchas creencias populares que observamos en culturas vecinas, consider\u00e1ndDIAS, en cambio, en su importancia social y moral y manteni\u00e9ndDIAS bajo aquella capa de arcano que rodea a la fecundidad y a la reproducci\u00f3n.<br \/>\n1738<br \/>\n4. El \u2020\u0153ciran d\u00ed\u00ada\u2020\u009d<br \/>\n(Lv 16).<br \/>\nEl ritual del gran d\u00ed\u00ada de la expiaci\u00f3n (en hebreo, Y\u00f3m ha-kippur\u00ed\u00adm) lo leemos de forma extensa y completa s\u00f3lo en este cap\u00ed\u00adtulo. Tiene lugar en una fecha concreta: el d\u00ed\u00ada 10 del mes s\u00e9ptimo, es decir, el mes de Tisri (septiembre-octubre). El personaje oficial es siempre y s\u00f3lo el sumo sacerdote; es la \u00fanica vez que entra en el \u2020\u0153santo de los santos\u2020\u009d, es decir, en el lugar m\u00e1s sagrado del templo (donde antes de la destrucci\u00f3n de Nabucodonosor se encontraban el arca, las tablas de la alianza, la kapporeto \u2020\u0153cubierta\u2020\u009d de oro del arca, los querubines de oro). El ritual constaba de cinco partes: el sumo sacerdote recib\u00ed\u00ada dos machos cabr\u00ed\u00ados, sobre los que se echaban suertes: uno para Yhwh y el otro para Azaze\u00ed\u00ad (quiz\u00e1 un demonio: \u00c2\u00a1Angeles\/Demonios 11,1); recib\u00ed\u00ada adem\u00e1s un carnero, que ofrec\u00ed\u00ada como sacrificio expiatorio por \u00e9l y por su familia; inmolaba por el pueblo el macho cabr\u00ed\u00ado sobre el que hab\u00ed\u00ada ca\u00ed\u00addo la suerte \u2020\u0153para Yhwh\u2020\u009d, repitiendo el mismo solemne rito expiatorio que hab\u00ed\u00ada realizado con el carnero. Terminados estos ritos, quedaba a\u00fan el m\u00e1s espectacular: el sumo sacerdote impon\u00ed\u00ada las manos sobre la cabeza del macho cabr\u00ed\u00ado sobre el que hab\u00ed\u00ada ca\u00ed\u00addo la suerte \u2020\u0153para Azazel\u2020\u009d, confesaba al mismo tiempo las culpas del pueblo, descarg\u00e1ndDIAS sobre \u00e9l, y luego encargaba a una persona que se llevase el macho cabr\u00ed\u00ado al desierto. Finalmente, el sumo sacerdote, realizada esta parte extraordinaria del rito, se cambiaba las vestiduras usadas hasta entonces y se pon\u00ed\u00ada el traje de fiesta para ofrecer holocaustos tanto por s\u00ed\u00ad mismo como por el pueblo. El d\u00ed\u00ada era de descanso solemne; nadie pod\u00ed\u00ada trabajar y todos ten\u00ed\u00adan que hacer penitencia; se insiste particularmente en esta obligaci\u00f3n de hacer penitencia: \u2020\u0153Ser\u00e1 para vosotros ley perpetua; una vez al a\u00f1o se har\u00e1 sobre los israelitas el rito de absoluci\u00f3n por todos los pecados\u2020\u009d (16,34).<br \/>\n1739<br \/>\n5. La ley de santidad<br \/>\n(Lv 17-26).<br \/>\nEste libro ha llamado siempre la atenci\u00f3n de los estudiosos del AT y es considerado sustancialmente como uno de los m\u00e1s antiguos c\u00f3digos de Israel. La designaci\u00f3n \u2020\u0153ley de santidad\u2020\u009d est\u00e1 sugerida por la expresi\u00f3n que a menudo aparece en estos cap\u00ed\u00adtulos: \u2020\u0153Vosotros ser\u00e9is santos, porque yo soy santo\u2020\u009d. Basada en el principio mosaico de la trascendencia de Yhwh, ulteriormente desarrollado por los profetas, la ley de santidad insiste en la distinci\u00f3n de lo sagrado y lo profano y, de forma suave y penetrante, subraya la necesidad de la observancia de las leyes morales y cultuales para la relaci\u00f3n necesaria entre el Dios de la alianza y el pueblo. Podemos descubrir en ella cinco secciones.<br \/>\n1740<br \/>\na) Prescripciones sobre la inmolaci\u00f3n sagrada (17,1-16).<br \/>\nLa matanza de los animales reviste siempre un car\u00e1cter sagrado, que es preciso regular; por ning\u00fan motivo es posible alimentarse de sangre; tampoco es l\u00ed\u00adcito comer de un animal que se ha encontrado muerto.<br \/>\n1741<br \/>\nb) Prescripciones morales (cc. 18-20).<br \/>\nTenemos aqu\u00ed\u00ad un conjunto de prohibiciones que contraponen la moral del antiguo Israel a la de otros muchos pueblos de la antig\u00fcedad, sobre todo de los pueblos vecinos: \u2020\u0153No har\u00e9is lo que se hace en Egipto&#8230;, ni har\u00e9is lo que se hace en Cana\u00e1n&#8230;; no seguir\u00e9is sus costumbres; practicar\u00e9is mis mandamientos y cumplir\u00e9is mis leyes\u2020\u009d (18,3-4). Los hebreos tienen que respetar a sus padres, abominar de los \u00ed\u00addolos; en los trabajos del campo tienen que pensar tambi\u00e9n en los pobres y necesitados; no deben vengarse ni guardar rencor; tienen que respetar a los ancianos, no robar, no defraudar, no mentir; tienen que respetar al sordo y al ciego. \u2020\u0153No guardar\u00e1s odio a tu hermano, antes bien lo corregir\u00e1s para no hacerte c\u00f3mplice de su pecado. No ser\u00e1s vengativo ni guardar\u00e1s rencor hacia tus conciudadanos. Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo: yo, el Se\u00f1or, vuestro Dios\u2020\u009d (19,17-1 8). Estamos en el \u00e1mbito de las exigencias religioso-morales m\u00e1s sublimes del AT, y por eso se hace con frecuencia referencia a ellas en el NT (cf Mt 5,43s; Mc 12,31; Jn 13,34). Los cap\u00ed\u00adtulos 21-22 se dedican exclusivamente a prescripciones relativas a los sacerdotes y a su oficio.<br \/>\n1742<br \/>\nc) Fiestas anuales, a\u00f1o sab\u00e1tico y jubileo (cc. 23-25).<br \/>\nEn el cap\u00ed\u00adtulo 23 tenemos uno de los cinco calendarios del Pentateuco (Ex 23,14s; 34,18-23; Dt 16 N\u00fam Dt 28-29); pero ninguno es completo. En todos los calendarios, el a\u00f1o lit\u00fargico gravita sobre tres fiestas estacionales que suponen una peregrinaci\u00f3n al santuario: pascua y \u00e1cimos, en primavera; la fiesta de las semanas (o pentecost\u00e9s), en verano; fiesta de la cosecha (o de las chozas), en oto\u00f1o; las tres fueron adquiriendo con el tiempo un significado cada vez m\u00e1s profundo e israel\u00ed\u00adtico.<br \/>\nLas festividades que aqu\u00ed\u00ad se mencionan son: el s\u00e1bado (23,3), la pascua y los \u00e1cimos (23,4-14), pentecost\u00e9s (23,15-22), principio de a\u00f1o y d\u00ed\u00ada de la expiaci\u00f3n (23,23-32) y chozas (vv. 33-36.39-43).<br \/>\nSe dedica un cap\u00ed\u00adtulo a diversas prescripciones que tienen aqu\u00ed\u00ad la formulaci\u00f3n tradicional: la llama que tiene que arder perenne en el candelabro del santuario (24,1-4), las doce hogazas de la presencia o panes de la proposici\u00f3n (24,5-9), la ley contra los blasfemos (24,10-16.23), la ley del ta-li\u00f3n (4,17-22).<br \/>\nEl pen\u00faltimo cap\u00ed\u00adtulo de la ley de santidad est\u00e1 dedicado a dos temas de alto valor social y que se mencionan luego a menudo: el a\u00f1o sab\u00e1tico (25,1-7) y el jubileo (25,8-55) [1 Ley! Derecho VII, 2-3]. En las legislaciones del antiguo Oriente no se encuentra nada an\u00e1logo.<br \/>\n1743<br \/>\nd) Conclusi\u00f3n.<br \/>\nCon el cap\u00ed\u00adtulo 26 termina la ley de santidad y, como era costumbre tanto en la Biblia como fuera de ella, el ep\u00ed\u00adlogo est\u00e1 constituido por un texto singular de \u2020\u0153bendiciones y maldiciones\u2020\u009d (v\u00e9ase, p.ej.,Ex 23,30-33; Dt 28,1-68). La observancia de las leyes de la alianza garantiza la presencia ben\u00e9fica de Yhwh y es prenda de prosperidad; la inobservancia no aleja simplemente de la divinidad, sino que hace experimentar su presencia punitiva. Sin embargo, lo mismo que la alianza no tuvo su origen en el nombre, tampoco ser\u00e1 la infidelidad del hombre la que tenga la \u00faltima palabra. La alianza se basa en la benevolencia divina. De aqu\u00ed\u00ad el aspecto fundamental positivo (a pesar de la primera apariencia) de los castigos divinos contra los transgresores. No se trata de penas vindicativas, sino medicinales; no de maldiciones (en el sentido ordinario de la palabra), sino de advertencias que atesticjuan en el fondo la benevolencia divina. Y precisamente a partir de los sentimientos que inspiraron estas composiciones se desarroll\u00f3 la idea de la eternidad de la alianza si-na\u00ed\u00adtica.<br \/>\n1744<br \/>\n6. Las tarifas<br \/>\n(Lv 27).<br \/>\nUn ap\u00e9ndice habla de las tarifas y evaluaciones para el rescate de las personas y de las cosas: animales, campos, primog\u00e9nitos, etc., consagrados a Dios, que pueden rescatarse pagando al templo lo se\u00f1alado.<br \/>\n1745<br \/>\nIII. IMPORTANCIA DEL LIBRO DEL LEVITico.<br \/>\nA un libro heterog\u00e9neo como Lev no es posible asignarle una fecha de composici\u00f3n, sino s\u00f3lo una \u00e9poca de redacci\u00f3n y de recogida sistem\u00e1tica de las diversas partes. Los autores est\u00e1n de acuerdo en se\u00f1alar en Lev un material ciertamente antiqu\u00ed\u00adsimo, otro antiguo y otro posterior al destierro; generalmente fijan su composici\u00f3n actual despu\u00e9s del exilio.<br \/>\nEl libro tuvo poco \u00e9xito entre los lectores y entre los mismos comentadores antiguos. Su contenido legal, la singularidad de muchos de sus ritos y prescripciones, la monoton\u00ed\u00ada estereotipada de las expresiones t\u00e9cnicas no favorecen su lectura. A ello se a\u00f1adieron tambi\u00e9n algunas exageraciones de ciertos ambientes jud\u00ed\u00ados en la observancia de determinadas prescripciones legales (v\u00e9ase, p.ej. Mt 9,1 Is; 12,1-12; 15,2-20; 23,1-37; etc.), que favorecieron una actitud negativa frente a ellas. No cabe duda, sin embargo, de que Jes\u00fas, Mar\u00ed\u00ada, los ap\u00f3stoles, etc., siguieron estas prescripciones lev\u00ed\u00adticas. La Iglesia, en sus libros rituales, tom\u00f3 relativamente mucho de nuestro libro, al menos hasta la reforma lit\u00fargica que llev\u00f3 a cabo el Vaticano II: por ejemplo, el sagrario, la bendici\u00f3n de la mujer que acaba de dar a luz, la ofrenda de los primeros frutos y de los diezmos, el uso de la l\u00e1mpara ante el sant\u00ed\u00adsimo sacramento, etc., para indicar s\u00f3lo los m\u00e1s llamativos.<br \/>\nEntre los principios doctrinales m\u00e1s interesantes se\u00f1alemos algunos. La importancia y la santidad del servicio lit\u00fargico intenta imprimir en los fieles el sentido de la santidad de Yhwh, al que va orientado todo el culto. En Lev los sacrificios se caracterizan por la idea fundamental del don, cuyo valor no est\u00e1 tanto en el aspecto material como en el hecho de que es un medio para realizar la comuni\u00f3n con la divinidad, aspecto que fue muy subrayado luego por la misma tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada. El concepto altamente moral del pecado se presenta como transgresi\u00f3n de una ley conocida (concepto que no era nada com\u00fan en aquel tiempo), que aleja de Dios, contamina el templo, la tierra y la persona. Adem\u00e1s, el pecado es considerado bajo el aspecto doble de voluntario e involuntario. La imitaci\u00f3n de Dios es la condici\u00f3n indispensable de la verdadera religi\u00f3n: el fiel tiene que ser santo porque su Dios es santo. Se trata de una santidad un tanto distinta de la neotesta-mentaria, pero no puede ciertamente restringirse a una simple pureza exterior. La insistencia en los deberes de justicia, de respeto y de amor a los compatriotas va acompa\u00f1ada de la acentuaci\u00f3n de ciertos deberes incluso con los extranjeros. N\u00f3tese tambi\u00e9n la insistencia en la dignidad del matrimonio (18,6-23; 20,10-22), en el deber de respetar a los padres y a los ancianos (19,9.32); tampoco hay que infravalorar el valor \u00e9tico, social y religioso de los cap\u00ed\u00adtulos 25-26.<br \/>\nEn el Lev se encuentran muchos textos que dan la impresi\u00f3n de una valoraci\u00f3n m\u00e1s bien exterior que interior de los sacerdotes y de los fieles, pero se trata de una impresi\u00f3n equivocada. En estos casos nos encontramos frente a un complejo de protecci\u00f3n de la fe y la praxis religiosa; para los m\u00e1s superficiales este complejo pod\u00ed\u00ada tener mayor valor que lo dem\u00e1s, que era la sustancia; pero se trataba de casos que, aunque numerosos, como sucede en toda religi\u00f3n, nunca llegaron a sofocar la fe vetero-testamentaria.<br \/>\n1746<br \/>\nBIBL.: Cavalletti 5., Levitico, Ed. Paoline, Roma 19843; C\u00f3rtese E., Levitico, Marietti, Tu-r\u00ed\u00adn 1982;<br \/>\nFournelle G., ElLevitico, Ps Terrae-Mensajero, Bilbao 1970; Moraldi L., Espiazionesacrif\u00ed\u00adcale e riti<br \/>\nespiatorineil \u2020\u02dcambiente b\u00ed\u00adblico e nell\u2020\u2122AT, Pontificio Istituto B\u00ed\u00adblico, Roma 1956; Rendtorff R., Studien zur<br \/>\nGeschichte des Opfers \u00c2\u00a1m Alten Israel, Neukirchen-Vluyn 1967.<br \/>\nL. Moraldi<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Cat\u00f3lico de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Tercer libro del Pentateuco llamado as\u00ed porque trata sobre los oficios, ministerios, ritos y ceremonias de los sacerdotes y levitas.  Llamado por los autores rab\u00ednicos \u201cLey de los sacerdotes\u201d o \u201cLey de los sacrificios\u201d, contiene una colecci\u00f3n casi completa de las leyes referentes al ministerio lev\u00edtico. Aunque no est\u00e1n codificadas en un orden l\u00f3gico, podemos distinguir ciertos grupos de regulaciones que tratan el mismo asunto. El libro de \u00c9xodo muestra lo que Dios ha hecho y contin\u00faa haciendo a favor de su pueblo; el Lev\u00edtico prescribe lo que el pueblo debe hacer por Dios y c\u00f3mo deben hacerse dignos de su presencia constante.\n<\/p>\n<ul>\n<li> 1. Primera Parte (1,1 &#8211; 10,20):  Deberes de Israel hacia Dios, que vive en medio de ellos.\n<ul>\n<li> a. 1,1 &#8211; 6,7:  Se enumeran los diferentes tipos de sacrificios y se describen sus ritos.  <\/li>\n<li> b. 6,8 \u2013 7,36: Se establecen los derechos y deberes de los sacerdotes, los oferentes oficiales de los sacrificios. <\/li>\n<li> c. 8,1 \u2013 10,20: Se consagra a los primeros sacerdotes y se les  inicia en su funci\u00f3n. <\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> 2. Segunda Parte (11,1 &#8211; 27 34):  La Presencia Divina requiere la pureza legal.\n<ul>\n<li> a. 11,1 &#8211; 20,27:  Todo el pueblo debe estar legalmente limpio; las diversas formas por las que se debe mantener la limpieza; a la limpieza externa debe a\u00f1adirse la interna. <\/li>\n<li> b. 21,1 &#8211; 22,33: Los sacerdotes deben sobresalir en cuanto a pureza interior y exterior. Por ello deben observar normas especiales. <\/li>\n<li> c. 23,1 &#8211; 27,34: Las dem\u00e1s leyes, promesas y amenazas hechas para motivar a la observancia y disuadir de la violaci\u00f3n de las leyes, pertenecen tanto a los sacerdotes como al pueblo. <\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ver adem\u00e1s el art\u00edculo Pentateuco.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente:<\/b>  Leviticus.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 9. New York: Robert Appleton Company, 1910. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/09207a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por L H M.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>libro del Antiguo Testamento. Tercero de los cinco b\u00ed\u00adblicos del Pentateuco. Los traductores griegos de la Biblia lo llamaron por primera vez L. porque en su mayor parte est\u00e1 dedicado a los sacrificios y otras leyes rituales prescritas para los sacerdotes de la tribu de Lev\u00ed\u00ad. El L. contiene las leyes que tiene que ver &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/levitico\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLEVITICO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-5149","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5149","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5149"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5149\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5149"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5149"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5149"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}