{"id":5162,"date":"2016-02-05T01:05:46","date_gmt":"2016-02-05T06:05:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/logos\/"},"modified":"2016-02-05T01:05:46","modified_gmt":"2016-02-05T06:05:46","slug":"logos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/logos\/","title":{"rendered":"LOGOS"},"content":{"rendered":"<p>griego discurso, palabra, raz\u00f3n o proporci\u00f3n. La palabra se la expresi\u00f3n real y dependiente de los actos. Esto vale no s\u00f3lo para la palabra poderosa y creadora de Dios, Gn 1, 3; Sal 33, 6, sino tambi\u00e9n para la palabra humana. La palabra lleva impl\u00ed\u00adcita la voluntad de Dios, Is 55, 10 ss., y busca al profeta o procura que el profeta la encuentre,  llegando incluso a ser comida por \u00e9l, Jr 15, 16.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(Verbo, Palabra).<\/p>\n<p> T\u00e9rmino usado s\u00f3lo por San Juan en tres ocasiones en las que aparece que Cristo y Logos son estrictamente id\u00e9nticos: Jua 1:118, 1Jn 1:1, Rev 19:13.<\/p>\n<p> Ver \u00abCristo\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>\u2020\u00a2Verbo.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, ABEC DOCT<\/p>\n<p>ver, ENCARNACI\u00ed\u201cN, GNOSTICISMO, JESUCRISTO<\/p>\n<p>vet, (gr.: \u00abverbo, palabra viva\u00bb). Una designaci\u00f3n del Se\u00f1or Jes\u00fas empleada por Juan en el pre\u00e1mbulo de su Evangelio, y mencionada en Lc. 1:2. Este t\u00e9rmino, que aparece constantemente en el NT, y se traduce \u00abpalabra, dicho, discurso\u00bb, se traduce en las diferentes revisiones de RV como \u00abVerbo\u00bb en los pasajes a los que se refiere al Se\u00f1or Jesucristo. (a) Su existencia eterna: \u00abEn el principio era el Verbo\u00bb; \u00abtodas las cosas por \u00e9l fueron hechas\u00bb (Jn. 1:1, 3). (b) Su deidad esencial: \u00abEl Verbo era Dios.\u00bb (c) Su personalidad propia: \u00abEl Verbo era con Dios\u00bb (Jn. 1:1). Como \u00abLogos\u00bb, el Se\u00f1or Jes\u00fas es la sustancia y expresi\u00f3n de la mente de Dios con respecto al hombre; y el t\u00e9rmino cubre lo que fue en la tierra para el hombre: vida, luz y amor, cfr. tambi\u00e9n Ap. 19:13. El \u00ablogos\u00bb denota aquello que es \u00abinteligente e inteligible\u00bb. El mismo t\u00e9rmino gr. (traducido \u00abla palabra\u00bb) se usa para expresar las Escrituras y la verdad proclamada (Hch. 16:6; 17:11; G\u00e1. 6:6; Fil. 1:14; 1 Ts. 1:6; 1 P. 2:2, 8; 3:1; 2 P. 3:7; 1 Jn. 2:7; Ap. 3:8). Bibliograf\u00ed\u00ada: Para un estudio a fondo de la doctrina del \u00abLogos\u00bb se recomiendan las siguientes obras: Carballosa, E. L.: \u00abLa deidad de Cristo\u00bb (Pub. Portavoz Evang\u00e9lico, Barcelona, 1982); Flores, J.: \u00abEl Hijo Eterno\u00bb (Cl\u00ed\u00ade, Terrassa, 1983); Lacueva, F.: \u00abLa Persona y la Obra de Jesucristo\u00bb (Cl\u00ed\u00ade, Terrassa, 1979). (V\u00e9anse tambi\u00e9n ENCARNACI\u00ed\u201cN, GNOSTICISMO, JESUCRISTO, etc.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[911]<\/p>\n<p>    Literalmente \u00abpalabra\u00bb, \u00abidea\u00bb, \u00abverbo\u00bb (en lat\u00ed\u00adn, verbum). En general alude a un concepto plat\u00f3nico que se desarrolla entre los gn\u00f3sticos del siglo I y luego es recogido y ampliado por los neoplat\u00f3nicos seguidores de \u00abPlotino\u00bb (205-270).<\/p>\n<p>    Son dos millares largos las veces que se emplea el verbo hablar, decir, pensar, idear, en el Nuevo Testamento. Y son cientos las que se habla de palabra, de dicho, de idea, usando la ra\u00ed\u00adz de \u00ablego\u00bb. En concreto son 334 las veces que se expresa la forma \u00ablogos\u00bb aludiendo a idea o palabra, dicho, locuci\u00f3n o t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>    De ellas s\u00f3lo en tres textos se hace referencia en el Nuevo Testamento a Jes\u00fas, el Verbo o Palabra de Dios, y se identifica el \u00abVerbo\u00bb, el \u00abLogos\u00bb, con su Persona: Jn 1.1 y 2.14; 1. Jn. 1.1; y Apoc. 19.13. El com\u00fan denominador de los tres textos, dentro del misterio de su identidad, es la confesi\u00f3n de la divinidad de Jes\u00fas, el reconocimiento de su identificaci\u00f3n con la divinidad o con una operaci\u00f3n solo atribuible a mismo Dios.<\/p>\n<p> &#8211; En el Apocalipsis (19.13) se le identifica con la \u00abPalabra victoriosa y poderosa de Dios, el \u00abLogos\u00bb de Dios.<\/p>\n<p>   &#8211; En 1 Juan (1.1) se le mira m\u00e1s bien como origen de la vida, como fuente de la creaci\u00f3n, como si fuera la palabra pronunciada por Dios con la que comenz\u00f3 a existir todo.<\/p>\n<p> &#8211; En el Evangelio de Juan se inicia todo con el reclamo a que en el principio exist\u00ed\u00ada el Verbo, el \u00abLogos\u00bb, el que se hizo despu\u00e9s carne y habit\u00f3 entre nosotros. Es el texto m\u00e1s profundo, el que refleja a Cristo como la Palabra o la idea divina, la manera de presentarse como igual al Padre por una parte, origen, y diferente por otra, el Hijo de Dios.<\/p>\n<p>     Es normal que este tercer texto haya sido el m\u00e1s comentado por los Padres antiguos y por los te\u00f3logos de todos los tiempos, pues representa la cumbre de toda la doctrina cristiana.<\/p>\n<p>     Por eso el texto es tan decisivo en la educaci\u00f3n de la fe y es el foco misterioso de luz y amor en el que ha bebido la Iglesia el mensaje que transmite desde hace dos milenios y seguir\u00e1 anunciando hasta el final de los tiempos a todos los hombres.  (Ver Padre Dios 3.2)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. Encarnaci\u00f3n)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. El t\u00e9rmino \u00abLogos\u00bb fuera del cristianismo: 1. En el helenismo; 2. En el juda\u00ed\u00adsmo: a. La palabra en la Escritura, b. Personificaci\u00f3n de la Palabra de Dios en los libros sapienciales, c. La Palabra en el Targum, d. En Fil\u00f3n de Alejandr\u00ed\u00ada; 3. En el gnosticismo.-II. El misterio del Logos eterno y encarnado en la revelaci\u00f3n cristiana: 1. En el Pr\u00f3logo de san Juan; 2. En 1 Jn 1,1.&#8211;11I. Jes\u00fas como Palabra eterna y temporal del Padre.&#8211;IV. La SS. Trinidad desde el an\u00e1lisis de Jes\u00fas como Palabra: 1. En la teolog\u00ed\u00ada de san Agust\u00ed\u00adn; 2. En santo Tom\u00e1s de Aquino.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino Logos tiene una larga historia cultural y religiosa. Ser\u00e1 estudiado aqu\u00ed\u00ad en sus diversos sentidos, pero en un Diccionario sobre el Dios cristiano se privilegiar\u00e1, evidentemente, el concepto en la revelaci\u00f3n del NT y en la teolog\u00ed\u00ada cristiana. La revelaci\u00f3n cristiana, en el evangelio de san Juan, habla del misterio de Dios mencionando al Logos, al que llama Dios y del que dice \u00abse hizo carne\u00bb (n 1, 1.14). Son los datos de esta revelaci\u00f3n los que nos interesan. Sin embargo, buscamos en el pasado del t\u00e9rmino logos dentro y fuera del AT antecedentes para su formulaci\u00f3n y su proceso.<\/p>\n<p>I. El t\u00e9rmino \u00abLogos\u00bb fuera del cristianismo<br \/>\n1. \u00abLOGOS\u00bb EN EL HELENISMO. Logos en la lengua griega adquiri\u00f3 significados variados y ricos: palabra, discurso, c\u00e1lculo, n\u00famero, narraci\u00f3n, fundamento, tema expresado, raz\u00f3n, ley interior. En el griego cl\u00e1sico logos signific\u00f3 palabra desde Homero. Como palabra escrita, le\u00ed\u00adda, puede verse en Plat\u00f3n. Los estoicos le dieron el sentido filos\u00f3fico de principio racional del universo, identific\u00e1ndolo con Zeus: \u00abLa Ley Universal, que es orth\u00f3s logos, recta raz\u00f3n, que lo invade todo, es lo mismo que Zeus supremo gu\u00ed\u00ada del gobierno del universo\u00bb. Por este texto vemos que el estoicismo se acerca a la religiosidad popular en forma de pante\u00ed\u00adsmo, como en el himno a Zeus del poeta Cleantes que le llama \u00ab\u00fanico y eterno logos de todas las cosas\u00bb. Un ejemplo m\u00e1s en este sentido: \u00abEl destino es la causa de todos los seres, el proyecto (logos) seg\u00fan el cual el cosmos es dirigido\u00bb. Por eso se hizo popular el dicho: \u00abactuar conforme al logos\u00bb, o la Ley Natural.<\/p>\n<p>Pero el Logos universal era tambi\u00e9n participado en las cosas, era el logos spermatik\u00f3s. El logos, en cuanto raz\u00f3n, ley, pensamiento interior, no pronunciado, se llam\u00f3 logos endi\u00e1thetos, logos interno, distingui\u00e9ndose del logos prophorik\u00f3s, logos pronunciado y no s\u00f3lo pensado.<\/p>\n<p>Hay acuerdo entre la mayor\u00ed\u00ada de los autores de que el Logos jo\u00e1nico no depende del concepto helenista. Basta con ver las introducciones al evangelio de san Juan que han ido suprimiendo o mermando sustancialmente el tema de la relaci\u00f3n del logos de la filosof\u00ed\u00ada griegacon la revelaci\u00f3n cristiana. \u00abSer\u00ed\u00ada enga\u00f1oso sugerir, que para entender el Pr\u00f3logo uno debe entender primero el uso griego de logos\u00bb. No puede afirmarse que san Juan conoci\u00f3 el estoicismo, por ejemplo, de manera que pudiera influirle de alg\u00fan modo en su concepto de logos. Estamos con H. Kleinknecht; cuando dice: \u00abLa especulaci\u00f3n helenista del logos es algo fundamentalmente diversa del Logos neotestamentario\u00bb.<\/p>\n<p>2. EN EL JUDA\u00ed\u008dSMO. a. La palabra en la Escritura. El t\u00e9rmino logos traduce de ordinario en la versi\u00f3n Septuaginta al hebreo dabar, aunque en los libros prof\u00e9ticos suele traducirse dabar por el griego rh\u00e9ma. Dabar no tiene en el AT un significado filos\u00f3fico, ni esot\u00e9rico, es la comunicaci\u00f3n de Dios que habla a los patriarcas o a los profetas dirigi\u00e9ndose a su pueblo. A veces se tutiliza la expresi\u00f3n dabar, palabra, en sentido absoluto, llamando a los diez mandamientos d\u00e9ka l\u00f3gous, \u00ablas diez palabras\u00bb (Ex 34, 28), aqu\u00ed\u00ad con sentido de normas de alianza. Pero de ordinario nos encontramos la expresi\u00f3n \u00abpalabra de Dios\u00bb. As\u00ed\u00ad se dice 221 veces de las 241 que aparece dabar en el AT.<\/p>\n<p>Los profetas pueden decir palabra de Dios porque antes han bebido o comido la palabra. El fen\u00f3meno de la logofagia es muy interesante para ense\u00f1arnos que la palabra de Dios es gratuidad, un don de Dios, no un logro humano (Cf. Jer 1, 6.9; 15, 16; Ez 2, 8-9; 3, 1). La palabra de Dios est\u00e1 en los o\u00ed\u00addos o en los labios, pero debe ir al coraz\u00f3n (cf. Dt 30, 14; Jer 15, 16; Ez 3, 10). El profeta es tal porque se identifica espiritualmente con la palabra de Dios, vive su tensi\u00f3n, su puntode vista, participa de su energ\u00ed\u00ada. La palabra de Dios no s\u00f3lo es locuci\u00f3n, es acontecimiento, por eso se habla frecuentemente de que la palabra de Dios sucede. Es una palabra eficaz, creadora (cf. G\u00e9n 1, 3; Ez 37, 9), es palabra, ente todo, reveladora y salvadora. Por eso la respuesta humana es obediencia y fe.<\/p>\n<p>b. Personificaci\u00f3n de la palabra de Dios en los libros Sapienciales. Existen algunos textos que personifican de alg\u00fan modo la palabra de Dios en los salmos: \u00abSu palabra envi\u00f3 para sanarlos\u00bb (Sal 107, 20), o en los profetas: \u00abAs\u00ed\u00ad ser\u00e1 mi palabra, la que salga de mi boca, que no tornar\u00e1 a m\u00ed\u00ad de vac\u00ed\u00ado, sin que haya realizado lo que me plugo y haya cumplido aquello a que la envi\u00e9\u00bb (Is 55, 11). Pero donde se muestra una tendencia mayor a la personificaci\u00f3n de la palabra es en los libros Sapienciales. Esta palabra viene en forma de sabidur\u00ed\u00ada, es como la palabra interior de Dios: \u00abYahv\u00e9 me cre\u00f3, primicia de su camino, antes que sus obras m\u00e1s antiguas. Desde la eternidad fui fundada, desde el principio, antes que la tierra\u00bb (Prov 8, 22-23). En el Eclesi\u00e1stico 24, 3 la Sabidur\u00ed\u00ada de Dios dice: \u00abYo sal\u00ed\u00ad de la boca del Alt\u00ed\u00adsimo\u00bb. As\u00ed\u00ad se identifica con la palabra de Dios. Eclo 24, 8b-9 dice: \u00ab&#8230; y me dijo: \u00abPon tu tienda en Jacob, entra en la heredad de Israel\u00bb. Antes de los siglos, desde el principio, me cre\u00f3, y por los siglos subsistir\u00e9\u00bb. En el texto de Prov y en el \u00faltimo de Eclo encontramos el lenguaje utilizado en el Pr\u00f3logo de san Juan para hablar del Logos. Ambos aluden al principio; en Eclo se habla de \u00abponer la tienda\u00bb. Aunque Jn 1, 1-5 hace referencia a G\u00e9n 1, 1-5, la expresi\u00f3n en el principio que se encuentraen Jn 1, 1 proviene tambi\u00e9n de las citas de Prov y Eclo. Otro texto sapiencial que puede haber favorecido la presentaci\u00f3n del Logos en el Pr\u00f3logo de Jn es Sab 7, 22 &#8211; 8, 1. El Logos del Pr\u00f3logo tiene un puesto que recuerda al de la Sabidur\u00ed\u00ada en ese pasaje sapiencial. En Sab 9, 1-2 aparecen juntas Palabra y Sabidur\u00ed\u00ada, Logos y Soph\u00ed\u00ada, d\u00e1ndonos una pista sobre el paso que ha hecho el Pr\u00f3logo de Juan, aceptando Logos en lugar del femenino Soph\u00ed\u00ada. He aqu\u00ed\u00ad el texto de Sab 9, 1-2: \u00abDios de los Padres, Se\u00f1or de la misericordia, que hiciste el universo con tu palabra, y con tu sabidur\u00ed\u00ada formaste al hombre para que dominase sobre los seres por ti creados&#8230;\u00bb<br \/>\nEn los libros Sapienciales, la Sabidur\u00ed\u00ada y la palabra no pueden estar personalizadas de forma que hieran el monote\u00ed\u00adsmo r\u00ed\u00adgido jud\u00ed\u00ado. Pero su relativa personificaci\u00f3n y funciones han servido hasta cierto punto de vocabulario al Pr\u00f3logo de Juan, convirti\u00e9ndolo as\u00ed\u00ad en un midrash: realidad salvadora actual descrita, en lo posible, con palabras b\u00ed\u00adblicas. \u00abConcluimos que los or\u00ed\u00adgenes del uso que hace Juan de \u00abla Palabra\u00bb no deben ser buscados fuera de la tradici\u00f3n b\u00ed\u00adblica\u00bb.<\/p>\n<p>c. La Palabra en el Targum. En las traducciones arameas de la Biblia, hechas para el pueblo, aparece la expresi\u00f3n Memr\u00e1 de Yahveh, palabra de Yahv\u00e9. El texto m\u00e1s antiguo que poseemos de la traducci\u00f3n aramea del Pentateuco es el representado por el codex Neofiti 1. Podemos decir sobre su cronolog\u00ed\u00ada: \u00abTodos coinciden en que, a pesar de algunas adiciones e interpolaciones posteriores, nuestro texto representa el Targum palestinense que debi\u00f3 estar en uso desde dos siglos por lo menos antes de Jesucristo, aunque la \u00faltima revisi\u00f3n haya tenido lugar ya dentro del rabinismo. Muchos de sus materiales han de ser ciertamente de antes de la destrucci\u00f3n del templo\u00bb 9. Memr\u00e1 de Yahv\u00e9 no evita el nombre de Yahv\u00e9, tiene cierto matiz de personificaci\u00f3n, lo tolerable en el juda\u00ed\u00adsmo. \u00abCiertamente no significa una hip\u00f3stasis divina independiente, incompatible con la profesi\u00f3n de fe monote\u00ed\u00adsta estricta\u00bb\u00bb. Por sus funciones es la Palabra creadora, reveladora y salvadora de Dios.<\/p>\n<p>La Memr\u00e1 de Yahv\u00e9 crea, habla, bendice, perfecciona, act\u00faa en las teofan\u00ed\u00adas, sustituye antropomorfismos, como boca, voz. En el Targum no se quiere decir directamente que Dios habla o crea o se aparece, etc. Viene entonces, en cierto modo personificada, la Palabra, la Memr\u00e1 de Yahveh, a ejercer esas funciones. \u00bfQu\u00e9 influencia puede haber tenido en Juan el lenguaje targ\u00famico de la Memr\u00e1? \u00abEl empleo absoluto de Logos en el Pr\u00f3logo del cuarto Evangelio y su dimensi\u00f3n hipost\u00e1tica intradivina (El Logos estaba junto a Dios y el Logos era Dios), no es explicable por el empleo veterotestamentario de Debar Yahveh, ni por el empleo targ\u00famico del Memr\u00e1 de Yahveh, ni por el empleo neotestamentario de Logos to\u00fa Theo\u00fa\u00bb. Se exige nueva revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>d. En Fil\u00f3n de Aelejandr\u00ed\u00ada. Fil\u00f3n acepta de alg\u00fan modo el logos de los estoicos, pero lo juda\u00ed\u00adza identific\u00e1ndolo con la Sabidur\u00ed\u00ada. Por eso usa la especulaci\u00f3n acerca de la Sabidur\u00ed\u00ada personificada que acompa\u00f1\u00f3 a Dios desde la creaci\u00f3n. Aunque tiene la fe en la creaci\u00f3n, habla de un Logos previo, como una idea original, del tipo de Plat\u00f3n,que es anterior a la realidad de este` mundo. Para Fil\u00f3n esta idea es el Logos, Fil\u00f3n personifica al Logos, lo hace una . hip\u00f3stasis, pero criatura, lo hace media dor entre Dios y la creaci\u00f3n. El Logos&#8217;j de Fil\u00f3n no es, como para los estoicos, ,1 Dios mismo. Fil\u00f3n depende de los textos sapienciales al hablar de su Logos: Este \u00abes imagen de Dios y mediante \u00e9l todo el mundo ha sido hecho\u00bb\u00bb. El Logos de Fil\u00f3n penetra el mundo y de modo especial el alma del sabio.<\/p>\n<p>Aunque el Logos de Fil\u00f3n tiene parecidos materiales con el de Juan -Fil\u00f3n llama a su Logos luz- con el trasfondo de la creaci\u00f3n estas semejanzas se explican por un fondo b\u00ed\u00adblico com\u00fan y por los targumim que presentan la Memr\u00e1 de Yahveh. En el Targum de Onquelos y en el del Pseudojonat\u00e1n no figura la Memr\u00e1 de Yahveh, s\u00f3lo aparece en el Palestino representado en el codex Neofiti 1. De ah\u00ed\u00ad lo toma Fil\u00f3n.<\/p>\n<p>Aunque Fil\u00f3n mencione el Logos 1300 veces en su obra, tanto aludiendo a la Palabra de Dios como al pensamiento estoico de principio unitario del universo, \u00abapenas si es necesario hacer intervenir a Fil\u00f3n en la mediaci\u00f3n jo\u00e1nica, que se vincula sobre todo a los desarrollos del AT sobre la palabra (o la sabidur\u00ed\u00ada) de Dios y a la doctrina targ\u00famica del Memr\u00e1 de Yahv\u00e9\u00bb. Sin embargo, Fil\u00f3n ha dado mucha importancia al Logos haciendo especulaci\u00f3n sobre \u00e9l: \u00abSi hay alguno que no es todav\u00ed\u00ada digno de ser llamado hijo de Dios, que se apresure a conformarse con el Logos, su primog\u00e9nito, el m\u00e1s antiguo de los \u00e1ngeles, en cierta manera aran&#8217; gel y que tiene varios nombres: Es llamado, en efecto, Principio, Nombre d\u00e9 Dios, Logos, Hombre a imagen (de Dios), el Vidente Israel (&#8230;). Si no somos a\u00fan capaces de ser considerados hijos de Dios, se\u00e1moslo, al menos, de su imagen invisible, el sant\u00ed\u00adsimo Logos. Porque el Logos m\u00e1s antiguo es imagen de Dios\u00bb&#8216;\u00bb. El Logos de Fil\u00f3n tiende a resaltar la transcendencia de Dios, por eso es intermediario de la creaci\u00f3n y de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>3. EN EL GNOSTICISMO. No parece haya que detenerse mucho en el estudio del gnosticismo como influencia para el t\u00e9rmino Logos en el evangelio de Juan. En Jn 1, 14 se ense\u00f1a la encarnaci\u00f3n de modo realista, idea contraria al gnosticismo. Por otra parte, Juan habla del Logos en el mundo, para vitalizar al mundo (Jn 1, 9-10), mientras el Logos gn\u00f3stico se separa del mundo. No hay certeza de que los textos gn\u00f3sticos de cierto parecido con Juan sean anteriores a \u00e9ste. Todo indica que los pocos puntos de contacto se deben a influencias de Juan o de la Biblia o la misma apocal\u00ed\u00adptica jud\u00ed\u00ada en los autores gn\u00f3sticos. Las emanaciones gn\u00f3sticas de la divinidad dejan al Logos relegado entre tantos eones. El gnosticismo comprende al salvador de modo doceta. \u00abEl realismo del t\u00e9rmino Sarx es una muralla contra cualquier clase de docetismo\u00bb. Los mismos gn\u00f3sticos cristianos niegan la encarnaci\u00f3n. San Ireneo lo advert\u00ed\u00ada: \u00abSecundum autem nullam sententiam haereticorum Verbum Dei caro factum est\u00bb.<\/p>\n<p>Al final de este recuento de posibles fuentes del Logos neotestamentario no espec\u00ed\u00adficamente cristianas, quedan como probables mediaciones ling\u00fc\u00ed\u00adsticas, los textos del AT sobre la Sabidur\u00ed\u00ada. M\u00e1s dificil de admitir como mediaciones el uso absoluto de Logos, que tiene el juda\u00ed\u00adsmo helen\u00ed\u00adstico, por ejemplo en Fil\u00f3n, en contraposici\u00f3n del Logos to\u00fa Theo\u00fa de la Biblia. Pero esta posible mediaci\u00f3n ling\u00fc\u00ed\u00adstica ha sido buscada para un misterio conocido nuevamente, por la revelaci\u00f3n de Jesucristo. El Logos encarnado es la presencia misma de Dios en la carne y de eso no se encuentra ning\u00fan paralelo en la historia de las religiones.<\/p>\n<p>II. El misterio del Logos eterno encarnado en la revelaci\u00f3n cristiana<br \/>\n1. EN EL PR\u00ed\u201cLOGO DE SAN JUAN. Analizamos el Pr\u00f3logo del evangelio de san Juan de modo sincr\u00f3nico, como fue entregado por el redactor del evangelio, sin entrar en las aventuradas hip\u00f3tesis, poco fundamentadas, sobre un himno previo dedicado al Logos \u00e1sarkos, al Logos no encarnado, que sirviera de base para el Pr\u00f3logo.<\/p>\n<p>Es necesario abordar el texto del Pr\u00f3logo directamente, al menos en los textos en que aparece Logos, Palabra.<\/p>\n<p>Jn 1, 1: En el principio exist\u00ed\u00ada la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. 2. Ella estaba en el principio con Dios.<\/p>\n<p>Juan quiere hablar aqu\u00ed\u00ad del misterio de Jes\u00fas, de su preexistencia. Era, exist\u00ed\u00ada, y estaba traducen el mismo verbo eim\u00ed\u00ad, ser, en imperfecto, indicando intemporalidad, existencia sin l\u00ed\u00admites, un continuo existir. Esto queda avalado al afirmar que \u00abla Palabra era Dios\u00bb. Aqu\u00ed\u00ad, la Palabra es sujeto y tiene art\u00ed\u00adculo determinado, mientras que Dios est\u00e1 sin art\u00ed\u00adculo, porque es el predicado que se da a la Palabra. \u00abEn el principio era la Palabra\u00bb pareci\u00f3 a Juan el inicio m\u00e1s apropiado para contar el misterio de Jes\u00fas. No se trata del principio de la creaci\u00f3n, como en G\u00e9n 1, 1 sino de la eternidad, de la que se habla en los textos sapienciales que tratan del origen de la Sabidur\u00ed\u00ada de Dios.<\/p>\n<p>Existen otros textos que hablan de la preexistencia de Jes\u00fas. No s\u00f3lo los himnos de Flp 2, 6s; Col, 1, 15; Heb 1, 2s hablan de preexistencia. Textos como: \u00abBeb\u00ed\u00adan de la roca espiritual que les segu\u00ed\u00ada, y la roca era Cristo\u00bb (1 Cor 10, 4); \u00abSiendo rico, por vosotros se hizo pobre\u00bb (2 Cor 8, 9; cf. 1 Cor 8, 6). De Jes\u00fas, m\u00e1s joven que el Bautista, dec\u00ed\u00ada \u00e9ste: \u00abEl era antes que yo\u00bb Un 1, 31). Si Jes\u00fas es anterior a Abrah\u00e1n es por su preexistencia Un 8, 58). El Logos \u00abaunque inseparable de \u00e9l (de Dios) en su esencia, puede ser distinguido de \u00e9l conceptualmente; participa de la naturaleza de Dios, preservando el monote\u00ed\u00adsmo jud\u00ed\u00ado. Pero puede tambi\u00e9n ser pensado como separado de \u00e9l, e incluso personificado, de modo que se habla de \u00e9l como de una persona en la m\u00e1s cercana relaci\u00f3n posible con \u00e9l\u00bb. Cuando Jn 1, lb. 2 dice: ho Logos \u00e9n pros ton The\u00f3n podemos traducir: El Logos estaba (vuelto) hacia Dios, como indicando una relaci\u00f3n din\u00e1mica, personal. Es la misma idea que se ve en Jn 1, 18: \u00abDios Unig\u00e9nito, el que est\u00e1 en el seno del Padre\u00bb. Por eso puede hablar Juan de que el Hijo del hombre sube \u00abadonde estaba antes\u00bb (Jn 6, 62).<\/p>\n<p>Nunca se dice de Jes\u00fas la expresi\u00f3n repetida a prop\u00f3sito de los profetas: \u00abVino la palabra de Dios sobre&#8230;\u00bb No expresar\u00ed\u00ada su relaci\u00f3n con Dios. El es la Palabra del Padre. Juan ha hablado en lenguaje parad\u00f3jico del Logos: es Dios y est\u00e1 con Dios, es id\u00e9ntico y distinto. El lector se encuentra de lleno con el misterio.<br \/>\nContinuando en el Pr\u00f3logo, el Logos act\u00faa en la creaci\u00f3n, en la historia (Jn 1, 3) y en la salvaci\u00f3n: es calificado de Luz y Vida (Jn 1, 4). Son \u00e9stos los dos s\u00ed\u00admbolos m\u00e1ximos del lenguaje humano. El Logos los posee, se identific\u00f3 con ellos y los comunica a los hombres, es \u00abvida y luz de los hombres\u00bb (Jn 1, 4b).<\/p>\n<p>Jn 1, 14: Y la Palabra se hizo carne, y puso su morada entre nosotros, y hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo \u00fanico, lleno de gracia y de verdad.<\/p>\n<p>Tanto el helenismo, en sus diversa modalidades, como el juda\u00ed\u00adsmo b\u00ed\u00adblico y extrab\u00ed\u00adblico no osar\u00ed\u00adan jam\u00e1s, por razones muy diversas, afirmar: \u00abel Logos se hizo carne\u00bb. Jn 1, 14 une ambos extremos de la realidad: Logos y carne dando a la frase griega este orden: \u00abY el Logos carne se hizo\u00bb. La encarnaci\u00f3n es afirmada vehementemente. \u00abUn hombre conocido en la historia pretende ser \u00e9l mismo la revelaci\u00f3n del Dios invisible. Un griego se horrorizar\u00ed\u00ada de o\u00ed\u00adr \u00abDios se hace carne\u00bb, un jud\u00ed\u00ado de que el hombre se diviniza\u00bb. El Logos encarnado es quien da sentido y unidad a todo el evangelio de Juan. \u00abJuan pretende que todo su evangelio sea le\u00ed\u00addo a la luz del verso primero del Pr\u00f3logo. Los dichos y palabras de Jes\u00fas son los de Dios. Si esto no es as\u00ed\u00ad, el libro es blasfemo\u00bb. Aunque Logos no aparezca fuera del Pr\u00f3logo, todo el evangelio vive de la comprensi\u00f3n de que el Logos creador est\u00e1 encarnado. Precisando, se puede decir que \u00ablos vv. 1 y 14 proporcionan el centro o, dicho m\u00e1s simplemente, que el Logos es el centro del evangelio de Juan\u00bb. \u00abPuso su morada entre nosotros\u00bb, literalmente: \u00abpuso su tienda entre nosotros\u00bb ha sido una frase buscada, investigada en el AT para lograr decir que se repite y se supera una experiencia divina, y Dios tiene una tienda donde su pueblo puede encontrarlo como en el Sina\u00ed\u00ad, como se dice en N\u00fam 35, 34; Jos 22, 19; etc. Jes\u00fas es ahora la tienda del encuentro con Dios, no una tienda inanimada, sino una humanidad. Por eso hablar\u00e1 Jn 2, 21 del na\u00f3s, \u00abel santuario de su cuerpo\u00bb. Hay en este lenguaje una b\u00fasqueda llena de reverencia para con el misterio indecible.<\/p>\n<p>La gloria del Hijo es participaci\u00f3n de la del Padre, est\u00e1 \u00abllena de gracia y de verdad\u00bb. La gracia y la verdad, binomio no griego, traducen el h\u00e9sed y el emet espec\u00ed\u00adfico de Dios en el AT (cf. Ex 34, 6b). La teofan\u00ed\u00ada del Logos encarnado supera todas las dem\u00e1s.<\/p>\n<p>En el v. 17 se menciona a Jesucristo, es el nombre del Logos encarnado. Se habla de Mois\u00e9s para confontar su mediaci\u00f3n respecto de la Ley con la escatol\u00f3gica aportaci\u00f3n del Logos por quien ha venido el emet y el h\u00e9sed. Finalmente, en el v. 18, con una novedosa y sorprendente expresi\u00f3n para el Logos encarnado: Monogen\u00e9s The\u00f3s, Dios unig\u00e9nito, de quien se dice que habita en el seno del Padre, se prepara la declaraci\u00f3n final. Esta es que, negando que nadie haya visto a Dios jam\u00e1s (v. 18a), con lo cual se priva a Mois\u00e9s de ese privilegio, se hace el Logos encarnado \u00fanico conocedor y revelador de la divinidad. Queda pues toda otra revelaci\u00f3n de Dios, incluida la del AT, relativizada y mediatizada por la presentaci\u00f3n de Dios que hace Jesucristo.<\/p>\n<p>En Jn 1, 1-2 se repet\u00ed\u00ada cuatro veces el era de la preexistencia del Logos en el fecundo y completo universo divino. Pero el Pr\u00f3logo en los vv. 9-10 repite tambi\u00e9n cuatro veces mundo. Es que el divino Logos cre\u00f3 el mundo por amor. Si irrumpi\u00f3 en el mundo humano, y estaba en el mundo, es porque ven\u00ed\u00ada a salvar al mundo. El evangelio de Juan deja esto bien claro: El Logos encarnado quita el pecado del mundo (1, 29); Tanto am\u00f3 Dios al mundo (3, 16); Vino la luz al mundo (3, 19); Este es el salvador del mundo (4, 42); Da la vida al mundo (6, 33); Yo soy la luz del mundo (8, 12; 9, 5); He venido&#8230; para salvar al mundo (12, 47); Ha de saber el mundo que amo al Padre (14, 31); Me has enviado al mundo, yo tambi\u00e9n los he enviado al mundo (17, 18); Que el mundo crea que t\u00fa me has enviado (17, 21); Que el mundo conozca que t\u00fa me has enviado (17, 23); He hablado abiertamente ante el mundo (18, 20); He venido al mundo para dar testimonio de la verdad (18, 37b). Este elenco, no exhaustivo, de menciones positivas del mundo &#8211; tambi\u00e9n se critica otras veces al mundo- muestra el talante de la encarnaci\u00f3n.<\/p>\n<p>2. EN 1 JN 1, 1. Tambi\u00e9n aparece el Logos de forma absoluta en el Pr\u00f3logo de la primera carta de san Juan (1 Jn 1, 1-4). Es un Pr\u00f3logo que retoma algunos temas del Pr\u00f3logo del evangelio. El primer verso contiene ya los elementos principales: Lo que exist\u00ed\u00ada desde el principio, lo que hemos o\u00ed\u00addo, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y tocaron nuestras manos acerca de la Palabra de vida (1 Jn 1, 1). Se inicia el verso sugiriendo la eternidad de la Palabra, para hablarnos luego con el m\u00e1ximo realismo de la encarnaci\u00f3n. El Logos encarnado ha sido o\u00ed\u00addo, visto, contemplado y tocado. No hay lugar aqu\u00ed\u00ad para el docetismo. Se trata del Logos de Vida. Al iniciarse el v. 2 se presenta al Logos con nuevo nombre: La Vida se manifest\u00f3&#8230; os anunciamos la Vida eterna, que estaba vuelta hacia el Padre y que se nos manifest\u00f3 (1, 2). Vida es la palabra de mayor sugerencia. Vida eterna es su mejor concreci\u00f3n. La Vida se manifest\u00f3 es decir de otro modo la encarnaci\u00f3n y hablar de testigos. Hay un testimonio de vida y un testimonio de fe. La carta entera vuelve una y otra vez asegurando el realismo de la encarnaci\u00f3n.<\/p>\n<p>III. Jes\u00fas como Palabra eterna y temporal del Padre<br \/>\nEl Pr\u00f3logo del evangelio de Juan y el Pr\u00f3logo de la 1 Jn llaman a Jes\u00fas La Palabra de forma absoluta, Logos preexistente, Hijo de Dios eterno. El evangelio de Juan dice que Jes\u00fas transmite la palabra de Dios que Jes\u00fas ha o\u00ed\u00addo del Padre. Ambas cosas son verdaderas y tienen sentido diferente. No podemos deducir que de ese o\u00ed\u00adr y hablar la palabra de Dios, el Pr\u00f3logo le ha llamado la Palabra de forma absoluta. La expresi\u00f3n Logos tiene su pasado, y era capaz de ser escogida para un sentido u otro, como en parte se hizo en el helenismo y en la literatura sapiencial e hizo Fil\u00f3n.<\/p>\n<p>1. JES\u00daS COMO PALABRA ETERNA. Ha sido por revelaci\u00f3n divina c\u00f3mo los ap\u00f3stoles y hagi\u00f3grafos de la Iglesia primitiva llegaron al conocimiento de la alta cristolog\u00ed\u00ada que profesaron. Pablo lo confirma, al decir: Dios tuvo a bien revelar en m\u00ed\u00ad a su Hijo (G\u00e1l 1, 15b-16a). Pero esa cristolog\u00ed\u00ada ten\u00ed\u00ada tambi\u00e9n sus ra\u00ed\u00adces en la historia de Jes\u00fas, y en los misterios de que fue protagonista. Por eso, no podemos separar el evangelio de Juan de su Pr\u00f3logo. Ambos se compenetran y completan. Seg\u00fan Fortna, \u00abla m\u00e1s plena expresi\u00f3n de la condici\u00f3n divina de Jes\u00fas y de su funci\u00f3n se encuentra, con seguridad, en el uso jo\u00e1nico del t\u00e9rmino \u00abgloria\u00bb (doxa). A lo largo de la actividad p\u00fablica de Jes\u00fas su misi\u00f3n fue revelar la plenitud de su naturaleza, y \u00e9sta se encuentra ya se\u00f1alada en la redacci\u00f3n que el Cuarto Evangelio da al t\u00e9rmino del primer signo (2, 11)\u00bb La gloria de Jes\u00fas que vieron sus disc\u00ed\u00adpulos, tiene que ver con la gloria que recibe del Padre como Hijo \u00fanico (1, 14). El Pr\u00f3logo al evangelio ha superado la comprensi\u00f3n mesi\u00e1nica jud\u00ed\u00ada y la ha transformado en cristolog\u00ed\u00ada c\u00f3smica, pues el Hijo est\u00e1 asociado a Dios en la creaci\u00f3n. Para Juan, Jes\u00fas Mes\u00ed\u00adas significa su divina filiaci\u00f3n. Los jud\u00ed\u00ados acusaban a Jes\u00fas de dite\u00ed\u00adsmo: \u00abhaci\u00e9ndose a s\u00ed\u00ad mismo igual a Dios\u00bb (Jn 5, 18). El Jn 1, 18 asegura, que el Hijo \u00fanico, Dios, (monogen\u00e9s The\u00f3s), es el testigo de Dios en el mundo, la explicaci\u00f3n de Dios. Pero esta misi\u00f3n y capacidad del Hijo de Dios, de la que Jes\u00fas es protagonista en su misi\u00f3n terrena, se basa en su experiencia de lo alto. Jn 3, 32 ense\u00f1a algo parecido al decir que \u00abel que viene del cielo da testimonio de lo que ha visto y o\u00ed\u00addo\u00bb.<\/p>\n<p>2. JES\u00daS COMO PALABRA TEMPORAL DEL PADRE. La palabra de Jes\u00fas no puede explicarse s\u00f3lo en categor\u00ed\u00adas prof\u00e9ticas, por eso no se dice que vino sobre \u00e9l la palabra, como se dice de los profetas. Tampoco usa la expresi\u00f3n de Ios profetas: \u00abAs\u00ed\u00ad dice el Se\u00f1or Yahveh\u00bb. Ning\u00fan profeta se ha atrevido a corregir el texto de la misma Escritura, como hace Jes\u00fas en las ant\u00ed\u00adtesis (cf. Mt 5, 2lss.). Nadie dijo: \u00abel cielo y la tierra pasar\u00e1n, pero mis palabras no pasar\u00e1n\u00bb (Mc 13, 31 paral..). Su palabra, su logos, ten\u00ed\u00ada autoridad (cf. Mc 1, 22). Jes\u00fas afirma, orando al Padre: \u00abYo les he dado tu palabra\u00bb (17, 14). Jes\u00fas tom\u00f3 en serio entregar la palabra de Dios. Opt\u00f3 por el lenguaje de la sugerencia, el simb\u00f3lico, \u00fanico capaz de hablar de la ultimidad y por hablar con su propia vida. \u00abLa resurrecci\u00f3n t\u00e1citamente demuestra que su automanifestaci\u00f3n fue, de hecho, manifestaci\u00f3n de Dios\u00bb. Todo \u00e9l fue palabra. Sus acciones prof\u00e9ticas hicieron de su vida mensaje. La misi\u00f3n de revelar a Dios acapar\u00f3 su lenguaje y su comportamiento. Para ello tuvo que luchar con el lenguaje.<\/p>\n<p>El Apocalipsis presenta su palabra como una espada aguda saliendo de su boca (Ap 1, 16; 2, 12; 19, 15; 19, 21). La palabra es su \u00fanica arma. Ap 19, 13 lo llama \u00abPalabra de Dios\u00bb, es la revelaci\u00f3n por excelencia. \u00abEl Revelador no es designado como el Logos, en sentido absoluto porque habla la Palabra o las palabras de Dios, sino que, a la inversa, sus palabras alcanzan su vigencia y fuerza porque \u00e9l es el Logos, es decir, el divino Revelador y portador de salvaci\u00f3n\u00bb. Es posible que algunas expresiones presenten a Jes\u00fas, a la vez, como Logos eterno y como portavoz encarnado de la palabra de Dios, por ejemplo: \u00abAs\u00ed\u00ad habla el Am\u00e9n, el Testigo fiel y veraz, el Principio de la creaci\u00f3n de Dios\u00bb. En la expresi\u00f3n: \u00abLa Palabra de Dios y el testimonio de Jes\u00fas\u00bb (Ap 1, 2.9; 6, 9; 20, 4) hay una hend\u00ed\u00adadis que viene a decir c\u00f3mo el testimonio de Jes\u00fas es, por antonomasia, la palabra de Dios.<\/p>\n<p>IV. La SS. Trinidad desde el an\u00e1lisis de Jes\u00fas como Palabra en la teolog\u00ed\u00ada de Agust\u00ed\u00adn y de Tom\u00e1s<br \/>\nSan Agust\u00ed\u00adn dedica quince libros al estudio de la Trinidad. Aunque se trata de un misterio reconocido por \u00e9l como inefable, se acerca a \u00e9l con su m\u00e1xima: sea revisado por la mente, lo que se afirma con la fe. Es cierto que ante este misterio hay que acentuar el crede ut intelligas que habla de una fe piadosa y fiel y \u00e9l basa en Is 7, 9: si no creyereis no entender\u00e9is.<\/p>\n<p>1. EN LA TEOLOG\u00ed\u008dA DE SAN AGUST\u00ed\u008dN. No existiendo accidente en Dios, y siendo lo esencial la sustancia divina, que es com\u00fan a las tres personas de la Trinidad, las personas divinas se explicar\u00e1n desde algo diferente a la esencia com\u00fan. Reconociendo siempre que se trata de un misterio que nos supera, san Agust\u00ed\u00adn intenta penetrar en el hecho de la existencia de personas en Dios. El Hijo, o Verbum, o Imagen, dice relaci\u00f3n a la primera persona, al Padre. El Padre y el Hijo dicen relaci\u00f3n, como un \u00fanico principio suyo, al Esp\u00ed\u00adritu Santo&#8217;. De ah\u00ed\u00ad surge la teor\u00ed\u00ada de las relaciones como explicaci\u00f3n de las personas divinas. Las relaciones en Dios no son la esencia, que es participada por las tres personas por igual, tampoco son algo accidental. Las relaciones en Dios constituyen las personas. La finalidad y tarea del Verbum es manifestar al qu\u00e9 lo dice: \u00abSe acerca la hora&#8230; en que con toda claridad os hablar\u00e9 del Padre\u00bb (Jn 16-25).<\/p>\n<p>En otro intento de explicaci\u00f3n de la Trinidad, san Agust\u00ed\u00adn parte del logos humano y proyecta su ser sobre el Logos divino. El pensamiento nace en nuestra alma, as\u00ed\u00ad el Verbo nace en Dios. Se trata de un verbum inmanente. En el punto de partida del Santo est\u00e1 el hecho de que las criaturas son im\u00e1genes y vestigios divinos. Por eso su estudio de la Trinidad se basa en la creaci\u00f3n visible y en las Sagradas Escrituras. \u00abEs, pues, necesario conocer al Hacedor por las criaturas y descubrir en \u00e9stas en una cierta y digna proporci\u00f3n, el vestigio de la Trinidad\u00bb\u00bb. No se trata de hacer menos \u00e1rida la explicaci\u00f3n. El hombre es la imagen m\u00e1s perfecta. En \u00e9l se encuentran semejanzas de la Trinidad: \u00abHay como dos cosas cuando la mente se ama, la mente y su amor; y cuando la mente se conoce hay tambi\u00e9n dos realidades, la mente y su noticia. As\u00ed\u00ad, pues, la mente, el amor y su noticia, son tres cosas y las tres son unidad\u00bb\u00bb.<\/p>\n<p>Otras veces, el parecido est\u00e1 en la memoria, inteligencia y voluntad, llegando a decir que las tres son una misma sustancia, pero relativas entre s\u00ed\u00ad.. Cree san Agust\u00ed\u00adn que as\u00ed\u00ad como Cordero o Vid son met\u00e1foras dichas de Jes\u00fas, no sucede esto con Hijo y Verbo. La selecci\u00f3n de estas palabras ha sido para ense\u00f1arnos una verdad. Otras im\u00e1genes: \u00abEl alma se recuerda, se comprende y se ama; si vemos esto, vemos ya una trinidad; a\u00fan no vemos a Dios, pero s\u00ed\u00ad una imagen de Dios\u00bb. San Agust\u00ed\u00adn trata de penetrar en el conocimiento de la Trinidad y cree hasta el final haber encontrado un vestigio en el interior del ser humano: el pensamiento con su verbo engendrado, que son como padre e hijo, a\u00f1adiendo como tercer elemento la voluntad. Sin embargo, reconoce el misterio y la distancia insalvable que hay desde el vestigio a la realidad trinitaria de Dios.<\/p>\n<p>2. EN SANTO TOM\u00ed\u0081S DE AQUINO. El Maestro de santo Tom\u00e1s, Alberto Magno, sigui\u00f3 a san Agust\u00ed\u00adn en sus dos v\u00ed\u00adas de explicaci\u00f3n trinitaria: v\u00ed\u00ada de la relaci\u00f3n y v\u00ed\u00ada mental. Santo Tom\u00e1s estudia el tema en sus diversas publicaciones, principalmente en las Cuestiones Disputadas sobre la Verdad, En el Comentario al Evangelio de san Juan y en la Suma de Teolog\u00ed\u00ada. Tiene alguna dificultad en aceptar, al principio, que el Verbo pueda ser relativo, como dice san Agust\u00ed\u00adn, a quien, no obstante, sigue de cerca. Santo Tom\u00e1s hace, sin embargo, algunas precisiones importantes: nuestro lenguaje sobre la Trinidad es seg\u00fan la analog\u00ed\u00ada, teniendo el t\u00e9rmino Verbum sentido propio s\u00f3lo aplicado al Hijo de Dios, donde se dice personalmente, no siendo un\u00ed\u00advoco con nuestro verbo mental. \u00abEl nombre de Verbo, en sentido propio, es personal en Dios, y de ninguna manera esencial\u00bb. Resalta esto porque lo esencial en Dios es com\u00fan a las tres personas. \u00abLa semejanza de nuestro entendimiento no prueba suficientemente algo de Dios, puesto que el entendimiento en Dios y en nosotros no es un\u00ed\u00advoco. Dios se conoce en un solo acto, tiene un solo Verbo en el que lo expresa todo. La analog\u00ed\u00ada de que habla respecto de nuestro verbo mental y el trinitario es metaf\u00ed\u00adsica u ontol\u00f3gica. Santo Tom\u00e1s llega a preferir el nombre de Verbo al de Hijo, en virtud de que procede por generaci\u00f3n del conocimiento, lo cual da tambi\u00e9n raz\u00f3n de por qu\u00e9 se le llama Hijo. Acepta la expresi\u00f3n de Ricardo de san V\u00ed\u00adctor seg\u00fan el cual el Esp\u00ed\u00adritu Santo es \u00abel amor mutuo\u00bb del Padre y del Hijo. \u00abEn Dios, pues, hay dos procesiones: una por el entendimiento, la de la Palabra; otra por la voluntad, la del amor\u00bb. El Esp\u00ed\u00adritu procede del Padre y del Hijo como de un solo principio.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n santo Tom\u00e1s reconoce la inadecuaci\u00f3n de nuestro lenguaje con el misterio trinitario. La analog\u00ed\u00ada metaf\u00ed\u00adsica es un lenguaje humilde, que reconoce distancias infinitas. As\u00ed\u00ad habla el Santo: \u00abPrimero excluimos de Dios lo corporal y despu\u00e9s tambi\u00e9n lo intelectual, en el sentido en que esto se encuentra en las criaturas, como la bondad y la sabidur\u00ed\u00ada. Entonces, en nuestra inteligencia permanece s\u00f3lo el dato de que Dios existe, y nada m\u00e1s, por lo que est\u00e1 sumida en cierta oscuridad. Finalmente, eliminamos de Dios tambi\u00e9n la idea misma de existencia tal como \u00e9sta se realiza en las criaturas. Entonces Dios queda dentro de una tiniebla de ignorancia y as\u00ed\u00ad es como nos acercamos a Dios, en esta ignorancia, de modo correspondiente a nuestro estado de caminantes por esta vida, como dice Dionisio. En esta densa tiniebla es donde Dios habita\u00bb.<\/p>\n<p>[-> Amor; Analog\u00ed\u00ada; Apocal\u00ed\u00adptica; Biblia; Creaci\u00f3n; Dionisio Areopagita; Encarnaci\u00f3n; Escatolog\u00ed\u00ada; Fe; Filosof\u00ed\u00ada; Gnosis, gnosticismo; Helenismo; Hijo; Historia; Iglesia; Jesucristo; Juda\u00ed\u00adsmo; Lenguaje; Misterio; Naturaleza; Nombres de Dios; Padre; Pante\u00ed\u00adsmo; Persona; Procesiones; Relaciones; Religi\u00f3n, religiones; Revelaci\u00f3n; Ricardo de san V\u00ed\u00adctor; Salvaci\u00f3n; Teolog\u00ed\u00ada y econom\u00ed\u00ada; Trinidad.]<br \/>\nJos\u00e9 Luis Espinel<\/p>\n<p>PIKAZA, Xabier &#8211; SILANES, Nereo,  Diccionario Teol\u00f3gico. El Dios Cristiano,  Ed. Secretariado Trinitario, Salamanca 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico El Dios Cristiano<\/b><\/p>\n<p>T\u00e9rmino griego que significa \u00abpalabra\u00bb, pero tambi\u00e9n \u00abraz\u00f3n, pensamiento\u00bb En la teolog\u00ed\u00ada cristiana ha adquirido una enorme importancia, ya que el pr\u00f3logo del cuarto evangelio confiesa la encarnaci\u00f3n del Logos divino en Jes\u00fas de Nazaret (cf Jn 1,1-18), llamado igualmente \u00abLogos de la vida\u00bb en 1 Jn 1,1 (cf. tambi\u00e9n Ap 19,13, donde se habla del Logos de Dios). La investigaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica se ha empe\u00f1ado a fondo en averiguar sus ra\u00ed\u00adces culturales y religiosas. Los estudiosos del pensamiento de los Padres y de los grandes concilios de los siglos III-VIII han explorado a fondo el terreno hist\u00f3rico y cultural para comprender plenamente el sentido con que la comunidad cristiana, ateni\u00e9ndose al texto del cuarto evangelio, siguieron confesando a Jesucristo como el Logos de Dios hecho carne.<\/p>\n<p>El Logos en la cultura griega y en la tradici\u00f3n judeo-helen\u00ed\u00adstica.- A partir del fil\u00f3sofo Her\u00e1clito (siglo VI a.C.) se atribuy\u00f3 al Logos en gran parte de la cultura griega (aunque no en Plat\u00f3n ni en Arist\u00f3teles) la funci\u00f3n de principio de realidad y de inteligibilidad de todo lo que existe. Para los estoicos en particular, era el concepto central del pensar y del hablar recto (l\u00f3gica), la fuerza divina que anima al cosmos (l\u00f3gos spermatik\u00f3s), la fuente de las reglas de acci\u00f3n moral (\u00f3rthos l\u00f3gos); para el neoplat\u00f3nico Plotino es el principio (arch\u00e9) (Enn., III, 3. 4), la forma racional de lo real, la realidad que fluye del nous, de la inteligencia ra\u00ed\u00adz de toda la realidad (III, 2, 2).<\/p>\n<p>Esta visi\u00f3n greco-helenista del Logos no es considerada por la investigaci\u00f3n reciente como el humus cultural y lingU\u00ed\u00adstico del Logos de Juan. El caldo de cultivo parece estar m\u00e1s bien en las especulaciones del juda\u00ed\u00adsmo tard\u00ed\u00ado sobre la sabidur\u00ed\u00ada y sobre la Tor\u00e1-ley, en lo que se refiere al contenido, y en la doctrina filos\u00f3fico-religiosa de Fil\u00f3n de Alejandr\u00ed\u00ada, pensador jud\u00ed\u00ado helenizado, en lo que se refiere a la tenoinolog\u00ed\u00ada. Efectivamente, la primera concibe la sabidur\u00ed\u00ada divina (atributo divino personificado, \u00c2\u00a1pero no distinto de Dios!) como una realidad que est\u00e1 junto a Dios y gracias a la cual Dios crea el mundo (cf. Prov 3,19. 8,22-36. Sab 728; 8,5; 9,2; Eclo 1,1-l\u00ed\u201c; etc.) y , \u00abmoran entre los hombres, aunque estos la rechacen muchas veces (cf. especialmente Eclo 24,8-10ss; Sab 9,1; 18,14ss; etc.). En los c\u00ed\u00adrculos rab\u00ed\u00adnicos contempor\u00e1neos la For\u00e1lley es identificada con esta sabidur\u00ed\u00ada (cf Prov 8,331 Sall) 18,4; Eclo 23,3-22; Billerbeck, 11, 353358). El segundo, por su parte, reflexionando sobre la relaci\u00f3n Dios-mundo sobre el trasfondo de la visi\u00f3n b\u00ed\u00adblico-jud\u00ed\u00ada de la \u00abpalabra\u00bb creadora, asume el concepto\/t\u00e9rmino helenista Logos para indicar al mediador entre Dios, creador trascendente, y el mundo que llega al ser en virtud de su poder (cf. Op. 20, 24, 139., Spec. leg. 81). Sin embargo, este Logos no es de naturaleza divina ni parece tener una dimensi\u00f3n personal.<\/p>\n<p>El Logos en la comunidad cristiana, ya antes de la redacci\u00f3n actual del cuarto evangelio, se hab\u00ed\u00ada creado el himno en el que se habla del Logos divino mediador de la creaci\u00f3n y hecho carne. Con la asunci\u00f3n de la categor\u00ed\u00ada Logos, la comunidad cristiana hizo suyo, sin duda alguna, un concepto que hab\u00ed\u00ada surgido en el contexto cultural helenista, pero encuadrado ya en una perspectiva filos\u00f3fico-religiosa por Fil\u00f3n y cargado de aspectos sapienciales de la especulaci\u00f3n religiosa jud\u00ed\u00ada: en Jesucristo Dios ha dirigido su Palabra definitiva a la humanidad. Sin embargo, al confesar la dimensi\u00f3n divina del Logos y al afirmar que ha puesto su morada entre los hombres, dio al concepto un valor substancialmente distinto del que ten\u00ed\u00ada en la especulaci\u00f3n religiosa jud\u00ed\u00ada y filos\u00f3fica filoniana, decididamente antign\u00f3stico.<\/p>\n<p>El Logos en la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica de la \u00e9poca patristica.- La \u00e9poca de los Padres, siguiendo al cuarto evangelio, se dedic\u00f3 a una fuerte y profunda reflexi\u00f3n teol\u00f3gica sobre Jesucristo Logos de Dios, comenzando por Ignacio de Antioqu\u00ed\u00ada (cf. Magn. 8, 2; tambi\u00e9n Rom 8,27; Ef3,2). Globalmente se puede decir que, para ellos, \u00e9l es, en cuanto Logos, revelaci\u00f3n de Dios, viene del Padre, es eterno como el Padre, es su consejero en la creaci\u00f3n y su instrumento en la conservaci\u00f3n del mundo y en la realizaci\u00f3n de la redenci\u00f3n. La doctrina del Logos que ense\u00f1aban Arrio y el arrianismo puso de manifiesto estas dificultades y motiv\u00f3 la intervenci\u00f3n del concilio de Nicea (325). Arrio conceb\u00ed\u00ada al Logos como un ser intermedio entre la realidad trascendente, incomunicable e inalcanzable de Dios y la realidad humana-c\u00f3smica; en oposici\u00f3n, el concilio de Nicea propuso la doctrina seg\u00fan la cual el Logos divino, revelado en Cristo, es de la misma substancia que el Padre (omousios to Patr\u00ed\u00ad consubstancial al Padre), Logos\/Hijo divino, eterno mediador de la creaci\u00f3n y encarnado para la salvaci\u00f3n del hombre (cf. DS 125). Con esta toma de decisi\u00f3n doctrinal, Jesucristo, como Logos encarnado, era reconocido plenamente como perteneciente a la esfera divina y su realidad humana con su historia pod\u00ed\u00ada ser considerada como verdadera encarnaci\u00f3n y verdadera historia de Dios, m\u00e1s concretamente del Logos\/Hijo del Padre.<\/p>\n<p>La reflexi\u00f3n cristol\u00f3gica ortodoxa postnicena mantuvo firme esta definici\u00f3n de fe e hizo girar en torno a ella todas las dem\u00e1s cuestiones\/disputas cristol\u00f3gicas. Ya no se puso nunca en discusi\u00f3n la verdadera definici\u00f3n del Hijo\/Logos ni por tanto la concepci\u00f3n de la divinidad como comuni\u00f3n de personas (Padre, Hijo, Esp\u00ed\u00adritu Santo), quedando confirmado, una vez para siempre, el rostro cristiano de Dios, radicalmente distinto del de las religiones, del de las filosof\u00ed\u00adas y del de la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada. Lo que se pregunt\u00f3 m\u00e1s bien fue c\u00f3mo el Logos\/Hijo pudo encamarse en el hombre Jes\u00fas, unirse a \u00e9l, constituir una \u00fanica realidad con \u00e9l.<\/p>\n<p>Fueron \u00e9stas las cuestiones m\u00e1s profundas con que tuvo que enfrentarse la cristolog\u00ed\u00ada postnicena.<\/p>\n<p>Sin embargo, en una perspectiva hist\u00f3rica se puede afirmar que tanto Nicea como la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica postnicena sobre el Logos\/Hijo eterno no valoraron adecuadamente la historicidad, ciertamente afirmada, de su encarnaci\u00f3n en la vida concreta de Jesucristo. Se sintieron m\u00e1s inclinados a meditar sobre ella partiendo de la categor\u00ed\u00adal concepto del Logos que a reflexionar sobre la realidad divina del Logos poniendo como base su manifestaci\u00f3n hist\u00f3rica en Cristo. La historia de la teolog\u00ed\u00ada ofrece figuras de te\u00f3logos que centraron su reflexi\u00f3n teol\u00f3gica en el Logos\/Verbo: Or\u00ed\u00adgenes, Agust\u00ed\u00adn, Buenaventura.<\/p>\n<p>El Logos en la teologia contempor\u00e1nea.- La teolog\u00ed\u00ada contempor\u00e1nea sigue siendo, aunque no se limita a serlo, una teolog\u00ed\u00ada del Logos, sobre todo del Verbo encarnado: al reflexionar sobre \u00e9l y al valorar la gran tradici\u00f3n cristol\u00f3gica del Logos, se orienta hacia el camino de conocimiento y de reflexi\u00f3n que le traza el pasaje del cuarto evangelio: \u00abFelipe, quien me ve a m\u00ed\u00ad, ve al Padre\u00bb (Jn 14,9). La contemplaci\u00f3n del hombre Jes\u00fas, el Cristo, la atenci\u00f3n a la narraci\u00f3n que hizo de s\u00ed\u00ad mismo y del Padre con toda su vida hist\u00f3rica (Cf, Jn 1,18), lleva al creyente a exclamar con fe ante Jes\u00fas como Tom\u00e1s: \u00bb \u00c2\u00a1Se\u00f1or m\u00ed\u00ado y Dios m\u00ed\u00ado:\u00bb (Jn 20,28). La confesi\u00f3n del Logos divino, de su identidad y de su relaci\u00f3n con el Padre en el Esp\u00ed\u00adritu, tiene su ra\u00ed\u00adz y pasa a trav\u00e9s de la contemplaci\u00f3n del Verbo hecho carne. La comunidad cristiana en la que surgi\u00f3 esta confesi\u00f3n y el autor de la redacci\u00f3n actual del cuarto evangelio alcanzaron al Logos del que hablan, pasando por la meditaci\u00f3n profunda del misterio de Jesucristo y de su significado respecto a la historia del hombre y del cosmos entero. La reflexi\u00f3n teol\u00f3gica contempor\u00e1nea ha intentado e intenta recorrer ese mismo camino, con la seguridad de que al final no alcanzar\u00e1 a otro Logos m\u00e1s que al que nos ha revelado los rayos de su luz (y los del rostro del Padre y del Esp\u00ed\u00adritu) en el rostro humilde del hombre Jes\u00fas de Nazaret, crucificado y resucitado.<\/p>\n<p>G. Iammarrone<\/p>\n<p>Bibl.: G. Fries &#8211; B. Klappert, Logos. Palabra, en DTNT III, 251-275; J L, Espinel. Logos en DTDC. 841-852: R, Schnackenburg, El evangelio seg\u00fan san Juan, 1, Herder, Barcelona l980, 24l-357; Ib\u00ed\u00add\u00bb 1V Herder, Barcelona 1987 l08-l25: W Kohlhammer Logos, en TWNT 1V 69-l40.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino griego que m\u00e1s se usa para \u00abpalabra\u00bb (v\u00e9ase <em>Palabra<\/em>) en el NT: ocasionalmente con otros significados (p. ej., raz\u00f3n, causa, motivo); y, espec\u00edficamente, en el Pr\u00f3logo del Cuarto Evangelio (Jn. 1:1, 14), y quiz\u00e1 en otros escritos juaninos (1 Jn. 1:1; Ap. 19:13) de la segunda persona de la Trinidad. En el habla ordinaria griega tambi\u00e9n significa \u00abraz\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Uso juanino. En la creaci\u00f3n, el Logos ya estaba presente (\u00aben el principio\u00bb se relaciona con Gn. 1:1) en la m\u00e1s \u00edntima relaci\u00f3n con Dios (\u00abcon\u00bb = <em>pros<\/em>, no <em>meta<\/em> o <em>sun<\/em>). Por cierto, el Logos era Dios (no \u00abdivino\u00bb, como traduce Moffatt\u2014gramaticalmente se requiere un predicado sin el art\u00edculo [cf. C.F.D. Moule, <em>Idiom Book of N.T. Greek<\/em>, Cambridge University Press, 1955, <em>in loco<\/em>]; pero tambi\u00e9n puede indicar una distinci\u00f3n entre las personas\u2014v\u00e9ase Westcott <em>in loco<\/em>). Esta relaci\u00f3n con Dios era efectiva en el momento de la creaci\u00f3n (1:2). Toda la obra de la creaci\u00f3n fue llevada a cabo a trav\u00e9s de (\u00abpor\u00bb = <em>dia<\/em>) el Logos, quien es la fuente de la vida (1:4, la puntuaci\u00f3n probable), y la luz del mundo (cf. 9:5) y de todo hombre (1:9 puntuaci\u00f3n probable), quien contin\u00faa su obra (tiempo presente en 1:5). Este Logos se encarn\u00f3, revelando la se\u00f1al de la presencia de Dios y su naturaleza (1:14).<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta forma, el Pr\u00f3logo establece tres facetas principales del Logos y su actividad: su divinidad e \u00edntima relaci\u00f3n con el Padre, su obra como agente de la creaci\u00f3n, y su encarnaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1 Jn. 1:1, \u00abel Logos de vida\u00bb, que fue contemplado y palpado, puede estar refiri\u00e9ndose al Cristo personal de la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica o impersonalmente al mensaje acerca de \u00e9l (cf. Westcott, <em>Epistles of John, in loco<\/em>). Ap. 19:12 representa a Cristo como un general conquistador llamado \u00abel Logos de Dios\u00bb. Tal como en Heb. 4:12, es el cuadro del AT de los efectos despedazadores de la palabra de Dios (cf. la imagen del v. 15) lo que se tiene en mente.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Trasfondo del t\u00e9rmino.<\/li>\n<li><em>Antiguo Testamento<\/em>. Hay varios factores que prepararon el uso de Juan. Dios crea por su palabra (Gn. 1:3; Sal. 33:9) y su palabra es algo de lo cual se habla en t\u00e9rminos semipersonales (Sal. 107:20; 147:15, 18) y es activa, din\u00e1mica, que logra los resultados que desea (Is. 50:10\u201311). La sabidur\u00eda de Dios se personifica (Prov. 8\u2014note especialmente los vv. 22ss. sobre la obra de la sabidur\u00eda en la creaci\u00f3n). Algunas veces se habla del \u00e1ngel de Jehov\u00e1 como si fuese Dios; otra, como distinto (cf. Jue. 2:1). El nombre de Dios como que se personaliza (Ex. 23:21; 1 R. 8:29).<\/li>\n<li><em>Juda\u00edsmo palestino<\/em>. Adem\u00e1s de la personificaci\u00f3n de la sabidur\u00eda (cf. Eclesi\u00e1stico 24), los rabinos usaron el t\u00e9rmino <em>Menra<\/em>, \u00abpalabra\u00bb, como una per\u00edfrasis de \u00abDios\u00bb. Este uso aparece en los targumim.<\/li>\n<li><em>Filosof\u00eda griega<\/em>. El significado preciso del Logos var\u00eda entre los fil\u00f3sofos; pero, por lo general, se usa para la \u00abraz\u00f3n\u00bb y refleja la convicci\u00f3n griega que la divinidad no puede entrar en contacto directo con la materia. El Logos es un amortiguador entre Dios y el universo, y la manifestaci\u00f3n del principio divino en el mundo. En la tradici\u00f3n estoica el Logos es tanto la raz\u00f3n divina como la raz\u00f3n distribuida en el mundo (y as\u00ed en la mente).<\/li>\n<li><em>Juda\u00edsmo helen\u00edstico<\/em>. En el juda\u00edsmo alejandrino, la palabra se personifica completamente en la creaci\u00f3n (<em>Libro de la<\/em> <em>sabidur\u00eda de Salom\u00f3n<\/em>, 9:1; 16:12). En los escritos de Fil\u00f3n, que a pesar de ser jud\u00edo, bebi\u00f3 ampliamente del platonismo y el estoicismo, el t\u00e9rmino aparece m\u00e1s de 1.300 veces. El Logos es \u00abla imagen\u00bb (Col. 1:15), la primera forma (<em>pr\u014dtogonos<\/em>), la representaci\u00f3n (<em>charakt\u0113r<\/em>, cf. Heb. 1:3) de Dios, y aun segundo Dios (<em>deuteros Zeos<\/em>) (cf. Eusebio <em>Prep. Evang.<\/em> vii. 13), el medio por el cual Dios cre\u00f3 el mundo de la gran inmensidad; y, sobre todo, el modo por el cual Dios es conocido (es decir, por la mente). Un conocimiento m\u00e1s cercano se puede recibir en forma directa, en \u00e9xtasis).<\/li>\n<li><em>Herm\u00e9tica<\/em>. El Logos aparece con frecuencia en la Herm\u00e9tica. Aunque poscristiana (v\u00e9ase <em>Literatura Herm\u00e9tica<\/em>), est\u00e1 influenciada por el helenismo jud\u00edo. Indica la doctrina del Logos dentro de c\u00edrculos paganos m\u00edsticos en forma parecida a la doctrina fil\u00f3nica del Logos.<\/li>\n<li><em>Fuentes de la doctrina de Juan<\/em>. El cap\u00edtulo 1 de Juan difiere radicalmente del uso filos\u00f3fico. Para los griegos, el Logos era esencialmente la raz\u00f3n; para Juan, esencialmente la palabra. El lenguaje com\u00fan de Fil\u00f3n y el NT ha llevado a muchos a ver a Juan como dependiendo de Fil\u00f3n. Pero el Logos de Fil\u00f3n es referido como el \u00abello\u00bb, en cambio el de Juan, como \u00ab\u00e9l\u00bb. Fil\u00f3n no lleg\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 que Plat\u00f3n a un Logos que podr\u00eda encarnarse; y \u00e9l no identifica al Logos con el Mes\u00edas. El Logos de Juan no s\u00f3lo es el agente de Dios en la creaci\u00f3n; \u00e9l es Dios, y se encarn\u00f3, revelando y redimiendo.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">El uso rab\u00ednico de <em>Menra<\/em> es dif\u00edcilmente algo m\u00e1s que la mera substituci\u00f3n del nombre divino, no es suficientemente un concepto substancial, ni tampoco su contacto con c\u00edrculos herm\u00e9ticos es algo posible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fuente de la doctrina que Juan ten\u00eda del Logos viene de la persona y obra del Cristo hist\u00f3rico. \u00abJes\u00fas no debe interpretarse por el Logos, por el contrario el Logos es inteligible s\u00f3lo cuando pensamos en Jes\u00fas (W.F. Howard, <em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">IB<\/a><\/em> IX, p. 442). Su expresi\u00f3n obtiene su propiedad del AT, esto es, de la connotaci\u00f3n de \u00abpalabra\u00bb y su personificaci\u00f3n en la sabidur\u00eda. Cristo es la palabra activa de Dios, la relaci\u00f3n de salvaci\u00f3n que tiene hacia los hombres ca\u00eddos. No es un accidente que, tanto el evangelio como Cristo (quien es su tema), son llamados la \u00abpalabra\u00bb. Pero el uso de \u00abLogos\u00bb en el mundo helenista de aquella \u00e9poca hizo que fuera una palabra \u00fatil como \u00abpuente\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los dos pasajes en que Cristo es descrito en t\u00e9rminos que nos recuerdan al Logos de Fil\u00f3n, la palabra Logos est\u00e1 ausente (Col. 1:15\u201317; Heb. 1:3). Se atribuye a Apolos su introducci\u00f3n al lenguaje cristiano (R.L. Archer, <em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">ExpT<\/a><\/em>, 60, 301).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. El Logos en el uso de la iglesia primitiva. Los apologistas encontraron en el Logos un buen t\u00e9rmino para exponer el cristianismo a los paganos. Usaron el sentido de \u00abraz\u00f3n\u00bb, y de esta forma algunos creyeron que la filosof\u00eda era una buena preparaci\u00f3n para el evangelio. No se acentu\u00f3 el sentido hebreo de \u00abpalabra\u00bb, aunque no se perdi\u00f3 del todo. Algunos te\u00f3logos distinguieron entre el <em>Logos endiazetos<\/em>, o la palabra latente en Dios por la eternidad, y el <em>Logos proforikos<\/em>, que se pronunci\u00f3 y vino a ser efectivo en la creaci\u00f3n. Parece que Or\u00edgenes hizo uso del lenguaje de Fil\u00f3n sobre el <em>deuteros Zeos<\/em>. Con todo, en las controversias mayores el uso del t\u00e9rmino no clarific\u00f3 los principales problemas, y ella no aparece en los grandes credos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">TWNT<\/a><\/em>; G.T. Purves en <em><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">HDB<\/a><\/em>; R.G. Bury, <em>The Logos Doctrine and the Fourth Gospel<\/em>; C.H. Dodd, <em>The Fourth Gospel<\/em>; W.F. Howard, <em>Christianity According to St. John<\/em>; los comentarios sobre Juan de B.F. Westcott, J.H. Bernard, C.K. Barrett; R.L. Ottley, <em>Doctrine of the Incarnation<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Andrew F. Walls<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><em>IB <\/em><\/a><em>Interpreter\u2019s Bible<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><em>ExpT <\/em><\/a><em>The Expository Times<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><em>TWNT <\/em><\/a><em>Theologisches Woerterbuch zum Neuen Testament<\/em> (Kittel)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><em>HDB <\/em><\/a><em>Hastings\u2019 Dictionary of the Bible<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (366). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Voz gr. com\u00fan empleada en sentido cuasi t\u00e9cnico como t\u00edtulo de Cristo en los escritos joaninos. Encierra un gran n\u00famero de significados diferentes: su traducci\u00f3n b\u00e1sica es \u201cpalabra\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn305\" name=\"_ftnref305\" title=\"\">e. d. una expresi\u00f3n con sentido, de la que se derivan sus muchos sentidos \u201caseveraci\u00f3n, declaraci\u00f3n, exposici\u00f3n, tema, doctrina, asunto\u201d, y, por un tipo de derivaci\u00f3n diferente, \u201craz\u00f3n, causa, motivo, respecto\u201d. Como t\u00e9rmino gramatical significa una <\/etiqueta>oraci\u00f3n finita, en l\u00f3gica una declaraci\u00f3n, definici\u00f3n o juicio factuales, en ret\u00f3rica una pieza de oratoria correctamente construida. Como t\u00e9rmino de la psicolog\u00eda y la metaf\u00edsica fue empleada por el Stoa, siguiendo a Her\u00e1clito, para significar el poder o funci\u00f3n divina por la cual el universo adquiere unidad, coherencia, y significado (<\/span><span style=''>logos spermatikos<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018Palabra seminal, que, como la simiente, da forma a la materia informe): el hombre ha sido hecho de acuerdo con el mismo principio, y se dice que \u00e9l mismo posee Logos, tanto interiormente (<\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>logos endiathetos<\/span><span lang=ES style=' '>, raz\u00f3n) como expresado en el don del habla (<\/span><span style=''>logos proforikos<\/span><span lang=ES style=''>). Tambi\u00e9n se emplea el t\u00e9rmino como el modelo o norma por el cual puede el hombre vivir \u201cde acuerdo con la naturaleza\u201d.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En la <span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span> se usa logos para traducir el heb. <\/span><span style=' '>d&#257;&#7687;&#257;r<\/span><span lang=ES style=''>. La ra\u00edz de esta voz significa \u201clo que est\u00e1 por detr\u00e1s\u201d, de modo que cuando se la traduce como \u201cpalabra\u201d tambi\u00e9n significa sonido significativo; tambi\u00e9n puede significar \u201ccosa\u201d. De acuerdo con una caracter\u00edstica com\u00fan de la psicolog\u00eda hebrea, se considera al <\/span><span style=''>d&#257;&#7687;&#257;r<\/span><span style=''> <span lang=ES>de un hombre en cierto sentido como una extensi\u00f3n de su personalidad, y adem\u00e1s como con existencia sustantiva propia. La Palabra de Dios es, entonces, su autorrevelaci\u00f3n a trav\u00e9s de Mois\u00e9s y los profetas; puede emplearse para designar <i>tanto <\/i>visiones y or\u00e1culos aislados <i>como<\/i> todo el contenido de la revelaci\u00f3n total, y por consiguiente en forma especial el Pentateuco. La Palabra posee un poder semejante al del Dios que la formula (cf. Is. 55.11) y efect\u00faa su voluntad sin obst\u00e1culos. Es por ello que el t\u00e9rmino puede referirse a la palabra creadora de Dios. En la literatura sapiencial el poder creador de Dios se menciona como su sabidur\u00eda, y en cierto n\u00famero de pasajes se habla de \u00e9l como una <\/span><\/span><span style=' '>hypostasis<\/span><span lang=ES style=' '> distinta de \u00e9l (v\u00e9ase especialmente Pr. 8.22\u201330: Sabidur\u00eda de Salom\u00f3n 7.21ss).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Influido por el AT y el pensamiento hel\u00e9nico, Fil\u00f3n hizo frecuente uso del t\u00e9rmino logos, al que dio un significado altamente evolucionado y un lugar central en su esquema teol\u00f3gico. Deriv\u00f3 esta voz de fuentes estoicas, y, de acuerdo con su descubrimiento del pensamiento gr. en las Escrituras heb., lo emple\u00f3 tomando como base pasajes como el Sal. 33.6 para expresar los medios por los cuales el Dios trascendente puede ser el Creador del universo y el Revelador de s\u00ed mismo ante Mois\u00e9s y los patriarcas. Desde el punto de vista gr. equipara al Logos con el concepto plat\u00f3nico del mundo de las ideas, de modo que se convierte tanto en el plan de Dios como en su poder de creaci\u00f3n. Desde el punto de vista de la ex\u00e9gesis b\u00edblica se identifica al Logos con el \u00e1ngel del Se\u00f1or y el nombre de Dios, y se lo describe por medio de una variedad de t\u00e9rminos, como Sumo sacerdote, Capit\u00e1n y Timonel, Abogado (Paracleto) e Hijo de Dios. Se habla de \u00e9l como un segundo Dios, y por otra parte, se lo describe como el Hombre ideal, el modelo de la creaci\u00f3n terrena de Dios. A pesar de toda esta terminolog\u00eda de personificaci\u00f3n, sin embargo, el t\u00e9rmino sigue siendo\u2014inevitablemente, en vista del ac\u00e9rrimo juda\u00edsmo de Fil\u00f3n (por lo menos en intenci\u00f3n)\u2014un t\u00e9rmino y una herramienta de car\u00e1cter filos\u00f3fico y teol\u00f3gico.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Otro posible factor determinante en el uso de Logos en los pasajes que tenemos que considerar es el uso del t\u00e9rmino para significar el mensaje del evangelio. El t\u00e9rmino se emplea absolutamente (p. ej. para predicar la Palabra) y con un n\u00famero de genitivos (la Palabra de Dios, de Cristo, de la cruz, de reconciliaci\u00f3n, de vida, etc.). Todas estas demuestran que en el NT se considera el evangelio esencialmente como una presentaci\u00f3n de Jes\u00fas mismo; \u00e9l es la Palabra que se predica. Pero de ninguna manera est\u00e1 siempre impl\u00edcito esto en la frase.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Tenemos tres lugares en los que se ha tratado de emplear el t\u00e9rmino logos en sentido t\u00e9cnico: Jn. 1.1 y 14; 1 Jn. 1.1\u20133; Ap. 19.13.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Jn. 1.1 es el \u00fanico caso sin ambig\u00fcedades. Aqu\u00ed nos encontramos con un pr\u00f3logo del evangelio sumamente metaf\u00edsico, en el cual se interpreta teol\u00f3gicamente la significaci\u00f3n del Cristo. Los eruditos no concuerdan sobre la identificaci\u00f3n de la fuente primaria de estos vers\u00edculos y el significado principal de logos en este caso. Se ha tratado de relacionar el pr\u00f3logo principalmente con el uso de <\/span><span style=' '>d&#257;&#7687;&#257;r<\/span><span lang=ES style=''> solamente, o con la ense\u00f1anza rab\u00ednica sobre la Tor\u00e1. Este esfuerzo no ha tenido \u00e9xito debido a que estos conceptos no est\u00e1n lo suficientemente diferenciados de la deidad suprema como para permanecer inalterados en el vv. 14. La figura de la Sabidur\u00eda proporciona m\u00e1s paralelos, pero en nuestras fuentes le falta identificaci\u00f3n con la Palabra; la ense\u00f1anza sobre el hombre primordial o celestial que otros han invocado se basa demasiado en conjeturas para merecer mucha confianza. Solamente la ense\u00f1anza fil\u00f3nica acerca del Logos presenta un claro cuadro teol\u00f3gico en el que la Palabra posee una unidad semejante con Dios y una distinci\u00f3n semejante con respecto a \u00e9l, y en el cual se le atribuyen tanto la actividad creadora como la sustentadora en el universo, a la vez que la actividad reveladora hacia el hombre. Adem\u00e1s, el concepto necesariamente \u00fanico de la encarnaci\u00f3n es, sin embargo, un resultado apropiado de la identificaci\u00f3n de Fil\u00f3n del Logos con el Hombre ideal. Por detr\u00e1s de esto puede haber un uso directo de Fil\u00f3n o un fondo similar en los c\u00edrculos intelectuales del juda\u00edsmo helen\u00edstico.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En 1 Jn. 1.1 es poco probable que la frase \u201cPalabra de vida\u201d tenga el significado de Logos en su sentido teol\u00f3gico t\u00e9cnico; tanto el contexto como la construcci\u00f3n se oponen a ello. Aun si fue escrito por el mismo autor del evangelio (cosa que algunos entendidos dudan), la ep\u00edstola puede ser anterior a la adopci\u00f3n de una doctrina plenamente desarrollada sobre el Logos. El sentido de \u201cevangelio cristiano\u201d satisface mejor el contexto.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En Ap. 19.13 el sentido de \u201cevangelio\u201d puede ser la base de la adjudicaci\u00f3n del t\u00edt\u00falo Logos de Dios a la figura triunfante; comp\u00e1rese 6.2, pasaje en el que, seg\u00fan el parecer de algunos ex\u00e9getas, la figura montada es el evangelio que avanza triunfalmente.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Podemos comparar tambi\u00e9n las im\u00e1genes de la Sabidur\u00eda de Salom\u00f3n 18.15\u201316. Pero como en Apocalipsis se declara expl\u00edcitamente que la figura es el Rey de reyes y Se\u00f1or de se\u00f1ores, debe encontrarse latente all\u00ed un sentido m\u00e1s metaf\u00edsico. El g\u00e9nero literario del libro explica perfectamente por qu\u00e9 no se desarrolla aqu\u00ed este significado en la misma forma que en el cuarto evangelio.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los tres casos ilustran c\u00f3mo la plenitud de Cristo consistentemente agota toda imagen y pensamiento preparatorios; y cu\u00e1ntos pasajes necesitan una ex\u00e9gesis que se nutre en muchas fuentes para una exposici\u00f3n total. Jes\u00fas da nuevo significado a la terminolog\u00eda que antes de su encarnaci\u00f3n expresaba misterios de menor cuant\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> J. Mateos, J. Barreto, <i>Vocubalurio teol\u00f3gico del evangelio de Juan<\/i>, 1980; G. Fries, B. Kappert, \u201cPalabra\u201d, <i>\u00b0DTNT<\/i>, t(t). III, pp. 251\u2013275; R. Schnarkenburg, <i>El evangelio de Juan<\/i>, 1980; R. F.. Brown, <i>El evangelio seg\u00fan Juan<\/i>, 1979; G. Gerleman, \u201cPalabra\u201d, <i>\u00b0DTMAT<\/i>, t(t). I, cols. 614\u2013627.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><etiqueta id=\"#_ftn306\" name=\"_ftnref306\" title=\"\"><span lang=ES style=''>Pauly-Wissowa, art. \u201cLogos\u201d; C. H. Dodd, <\/span><\/etiqueta><i><span lang=ES style=' '>The Interpretation of the Fourth Gospel<\/span><\/i><span lang=ES style=''>, 1954; A. Debrunner et <etiqueta id=\"#_ftn307\" name=\"_ftnref307\" title=\"\">al., <\/etiqueta><i>\u00b0DTNT<\/i> 4, pp. 69\u2013143; H. Haarbeck et al., <etiqueta id=\"#_ftn308\" name=\"_ftnref308\" title=\"\"><i>NIDNTT<\/i><\/etiqueta> 3, pp. 1078\u20131123.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn309\" name=\"_ftnref309\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>J.N.B.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>griego discurso, palabra, raz\u00f3n o proporci\u00f3n. La palabra se la expresi\u00f3n real y dependiente de los actos. Esto vale no s\u00f3lo para la palabra poderosa y creadora de Dios, Gn 1, 3; Sal 33, 6, sino tambi\u00e9n para la palabra humana. La palabra lleva impl\u00ed\u00adcita la voluntad de Dios, Is 55, 10 ss., y busca &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/logos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLOGOS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-5162","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5162","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5162"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5162\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5162"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5162"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5162"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}