{"id":5243,"date":"2016-02-05T01:13:34","date_gmt":"2016-02-05T06:13:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/navidad\/"},"modified":"2016-02-05T01:13:34","modified_gmt":"2016-02-05T06:13:34","slug":"navidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/navidad\/","title":{"rendered":"NAVIDAD"},"content":{"rendered":"<p>natividad de Jesucristo. En la Biblia no figura ning\u00fan t\u00e9rmino para designar la festividad del nacimiento de Cristo, celebrada por vez primera el veinticinco de diciembre del a\u00f1o 354 de nuestra era.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>Aniversario y observancia del nacimiento de Jesucristo.<\/p>\n<p> &#8211; Cat\u00f3licos y Protestantes, lo celebran el 25 de Diciembre.<\/p>\n<p> &#8211; &#8211; Ortodoxos Orientales, 6 de Enero.<\/p>\n<p> &#8211; &#8211; Iglesia Armenia, 19 de Enero.<\/p>\n<p> &#8211; &#8211; Comenz\u00f3 a celebrarse en la era de Constantino: (325 d.C.).<\/p>\n<p> &#8211; El \u00abpesebre\u00bb y los \u00abnacimientos\u00bb fueron introducidos por San Francisco, de Luc 2:7.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[484]<br \/>\n  Fiesta del nacimiento de Jes\u00fas Cristo. Se celebr\u00f3 en el siglo IV en Roma, para santificar la fiesta del solisticio de invierno y llamar los cristianos a Jes\u00fas el Sol de Justicia. En las Iglesias ortodoxas se sigue celebrando la \u00abnavidad\u00bb en forma de epifan\u00ed\u00ada o manifestaci\u00f3n del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>    Es fiesta relacionada con la aldea cercana a Jerusal\u00e9n, Bel\u00e9n Efrata, o del Efrateo, que qued\u00f3 refleja en la narraci\u00f3n de Mateo al recordar la respuesta de los sabios del templo a Herodes. \u00abEn Bel\u00e9n de Judea, porque est\u00e1 escrito por medio del profeta: T\u00fa, Bel\u00e9n, de Jud\u00e1, no eres, no, la menor entre los principales clanes de Jud\u00e1; porque de ti saldr\u00e1 un caudillo que apacentar\u00e1 a mi pueblo Israel\u00bb (Mt. 2.5-6)<\/p>\n<p>    Es una festividad que precisa una recristianizaci\u00f3n, al reducirse con frecuencia de celebraci\u00f3n profana (comidas, dulces, regalos).<\/p>\n<p>    Parece que fue el Papa Fabi\u00e1n (236-250) quien anim\u00f3 a elegir la fecha del 25 de Diciembre para esta celebraci\u00f3n. El Concilio de Nicea (325) hizo alusi\u00f3n a la celebraci\u00f3n del nacimiento de Jes\u00fas, Hijo de Dios que naci\u00f3 como hombre en el solisticio de invierno. Se sabe que en el pontificado de Liberio (352-366), la noche del 24 al 25 se pasaba en oraci\u00f3n para contrarrestar las org\u00ed\u00adas paganas en honor y culto bullicioso del \u00abNatalis Solis Invicti\u00bb de los romanos.<\/p>\n<p>    En el siglo VIII la celebraci\u00f3n hab\u00ed\u00ada adquirido ya gran solemnidad y se parangonaba con la Pascua. Incluso se comenz\u00f3 a celebrar un tiempo de preparaci\u00f3n (adviento), que en breve distribuy\u00f3 en ciclo lit\u00fargico lleno de alegr\u00ed\u00ada, m\u00fasicas y plegarias espec\u00ed\u00adficas navide\u00f1as.<\/p>\n<p>    Durante varios siglos, y sobre todo en ambientes hispanos y suramericanos, se celebr\u00f3 a las doce de la noche una Eucarist\u00ed\u00ada, y con frecuencia se triplic\u00f3 por la solemnidad del recuerdo. Se la denomin\u00f3 desde el siglo XVI \u00abmisa del gallo\u00bb por ser el tiempo en que tiende a emitir el primer canto nocturno este animal.<\/p>\n<p>    En diversos ambientes las tradiciones populares se multiplicaron en la santa noche del nacimiento. La Iglesia enton\u00f3 durante siglos las ant\u00ed\u00adfonas lit\u00fargicas de \u00abNuestra Se\u00f1ora de la O\u00bb (que empezaban admirativamente por \u00c2\u00a1Oh! los ocho d\u00ed\u00adas anteriores). En lugares, como M\u00e9xico, la nochebuena culminaba con una celebraci\u00f3n los nueve d\u00ed\u00adas de \u00ablas posadas\u00bb, que recordaban la b\u00fasqueda de Jos\u00e9 y Mar\u00ed\u00ada de una posada.<\/p>\n<p>    Mateo fij\u00f3 el nacimiento de Jes\u00fas \u00aben los d\u00ed\u00adas del rey Herodes\u00bb (Mt. 2. 1) y, por tanto, antes del a\u00f1o 4 a. C., en que muri\u00f3 el monarca jud\u00ed\u00ado. Una tradici\u00f3n fundada, pero tard\u00ed\u00ada, situ\u00f3 el nacimiento en una de las cuevas calizas que abundaban en las laderas inmediatas a la aldea de Bel\u00e9n. En ella habr\u00ed\u00ada con seguridad un pesebre, en el cual se repos\u00f3 al ni\u00f1o, seg\u00fan el texto de Mateo (Lc. 2.7). Se situaron luego en la escena un asno (o mulo) y un buey, aportaci\u00f3n que procede del ap\u00f3crifo llamado del Pseudomateo que no es anterior al siglo IV.<\/p>\n<p>    Las discrepancias entre Lucas y Mateo al relatar el nacimiento de Jes\u00fas apenas si son significativas, dando impresi\u00f3n de que Lucas no relata lo que hab\u00ed\u00ada dicho Mateo o que determinados pormenores son marginales en la narraci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Los datos de los dos evangelistas est\u00e1n mitificados para resaltar el acontecimiento, sin que se precisen los pormenores de una forma literal: \u00e1ngeles que cantaban: \u00abGloria a Dios en las alturas\u00bb; estrella que gui\u00f3 a los magos, que el astr\u00f3nomo Johanes Kepler en 1606 ya identificaba como una triple conjunci\u00f3n de la Tierra con J\u00fapiter y Saturno.<\/p>\n<p>    No es menos cierto que detalles como este deben ser relacionados con vers\u00ed\u00adculos b\u00ed\u00adblicos. Por ejemplo el de N\u00fameros 24. 17, en el que se dice: \u00abDe Jacob se levantar\u00e1 una estrella y de Israel surgir\u00e1 un cetro.\u00bb Es referencia a la universalidad del que nac\u00ed\u00ada para salvar a todas las gentes, en cuyo nombre vinieron gentes del Oriente, sin que se precise saber el n\u00famero, el rango o el origen.<\/p>\n<p>    Los dones que ofrecieron, con su alcance simb\u00f3lico (oro, incienso y mirra) como rey, como Dios y como hombre que iba a sufrir, suponen una referencia mesi\u00e1nica singular.<\/p>\n<p>    El pueblo se encarg\u00f3 de aumentar con leyendas los relatos evang\u00e9licos. Por ejemplo, la referencia a los magos con sus pormenores. En las iglesias antiguas se diversific\u00f3 su n\u00famero. En el siglo III, Or\u00ed\u00adgenes fue el que afirm\u00f3 que hab\u00ed\u00adan sido tres. Tertuliano (160-220) fue el primero en llamarlos reyes, ya que los art\u00ed\u00adfices de magia (magos) para entonces eran mal visto entre el pueblo. Los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar aparecieron en el siglo VI en un mosaico bizantino del 520 en Ravena, en donde est\u00e1 todav\u00ed\u00ada grabada la leyenda \u00abSCS + Balthassar + SCS Melchior + SCS Gaspar\u00bb. (SCS, sacrat\u00ed\u00adsimo).<\/p>\n<p>    La tradici\u00f3n de los Reyes Magos como portadores de regalos para los ni\u00f1os es tard\u00ed\u00ada: no antes del siglo XIX. Pero se extendi\u00f3 a los d\u00ed\u00adas de Navidad y se divulg\u00f3 agradablemente por el mundo.<\/p>\n<p>    En los pa\u00ed\u00adses del Norte de Europa, de mayor\u00ed\u00ada luterana (evang\u00e9lica), surgieron otras pr\u00e1cticas diferentes y opuestas a las mayoritarias en los pa\u00ed\u00adses cat\u00f3licos (papistas). As\u00ed\u00ad se difundi\u00f3 la leyenda de San Nicol\u00e1s (San Klauss, en holand\u00e9s) o las del Pap\u00e1 Noel (Navidad).<\/p>\n<p>    No parece inveros\u00ed\u00admil que existiera un Obispo en Oriente llamado No\u00e9l o Nicol\u00e1s, de Asia Menor en el siglo IV y que falleci\u00f3 siendo arzobispo de Myra. Se afirm\u00f3 que era amante de los ni\u00f1os, a quienes bendec\u00ed\u00ada con regalos y beneficios. Pero se le pens\u00f3 como proveniente desde los fr\u00ed\u00ados del Norte y mucho despu\u00e9s como portador de regalos navide\u00f1os. Se extendi\u00f3 su devoci\u00f3n en Europa del Norte; y se le tribut\u00f3 culto en Bari, donde se afirmaba que se hab\u00ed\u00adan llevado sus restos. El personaje se mitific\u00f3 desde la reforma protestante, como reacci\u00f3n a la contrarreforma cat\u00f3lica de Trento (1545-1563). Los nombres de San Nicol\u00e1s se diversificaron portentosamente: Kolya (Rusia), Niklas (Austria y Suiza), PezelNichol (Baviera), Semiklaus (Tirol), Svaty Mikulas (Checoslovaquia), Sinter Klaas (Holanda). Se a\u00f1adieron santos ficticios como Father Christmas o padre Navidad (Gran Breta\u00f1a), P\u00e8re No\u00ebl o padre Navidad (Francia).<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>El nacimiento del Salvador<\/p>\n<p>\tEn la \u00abNavidad\u00bb (natividad o natalicio del Se\u00f1or), se celebra el misterio de la Encarnaci\u00f3n, conmemorando el nacimiento del Verbo Encarnado, verdadero Dios, verdadero hombre, Salvador \u00fanico y universal. Jes\u00fas, el Salvador, nace de Mar\u00ed\u00ada la Virgen por obra del Esp\u00ed\u00adritu Santo. \u00abEl misterio de la Navidad se realiza en nosotros cuando Cristo \u00abtoma forma\u00bb en nosotros (Gal 4,19). Navidad es el misterio de este \u00abadmirable intercambio\u00bb\u00bb (CEC 526).<\/p>\n<p>\t\u00abBel\u00e9n\u00bb, donde nace Jes\u00fas, es tambi\u00e9n el s\u00ed\u00admbolo de una humanidad que recibe al Salvador con una variedad de actitudes y en las situaciones humanas de todas las \u00e9pocas pobreza  y donaci\u00f3n, marginaci\u00f3n y acogida. \u00abNo hab\u00ed\u00ada lugar\u00bb (Lc 2,7) para Jes\u00fas, que llegaba en el seno de Mar\u00ed\u00ada acompa\u00f1ada de Jos\u00e9. No era propiamente falta de hospitalidad, sino que las circunstancias humanas (a veces, excusables) reflejan una actitud m\u00e1s honda \u00abVino a los suyos y los suyos no le recibieron\u00bb (Jn 1,11).<\/p>\n<p>\tPreparaci\u00f3n y celebraci\u00f3n<\/p>\n<p>\tDurante todo el \u00abadviento\u00bb, la comunidad eclesial ha caminado con Mar\u00ed\u00ada y Jos\u00e9 hacia Bel\u00e9n. La Navidad es tambi\u00e9n \u00abepifan\u00ed\u00ada\u00bb el Se\u00f1or a los pastores (los pobres) y a los Magos de Oriente (los pueblos paganos). El mensaje es para todos. \u00abNo tem\u00e1is, pues os anuncio una gran alegr\u00ed\u00ada, que lo ser\u00e1 para todo el pueblo os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Se\u00f1or; y esto os servir\u00e1 de se\u00f1al encontrar\u00e9is un ni\u00f1o envuelto en pa\u00f1ales y acostado en un pesebre\u00bb (Lc 2,10-12).<\/p>\n<p>\tLa fiesta se celebra en Occidente (al menos desde el siglo IV) el d\u00ed\u00ada 25 de diciembre (nueve meses despu\u00e9s de la Anunciaci\u00f3n). La fiesta pagana del \u00abSol invicto\u00bb (establecida por el emperador Aureliano en el siglo III, solsticio de invierno), deja paso a Cristo \u00abSol de justicia\u00bb que \u00abviene de lo alto\u00bb (Lc 1,79; cfr. Mal 4,2). Propiamente esta fiesta cristiana no es una substituci\u00f3n de una fiesta pagana, sino la profesi\u00f3n de fe en Cristo Dios y hombre verdadero, en contra de las herej\u00ed\u00adas cristol\u00f3gicas (arrianismo, etc.). En el Oriente, la fiesta gira en torno a la Epifan\u00ed\u00ada del Se\u00f1or (6 de enero). Los Santos Padres (como San Le\u00f3n Magno) han dejado homil\u00ed\u00adas y otros escritos que explican el significado de la fiesta.<\/p>\n<p>\tLas tres Misas de Navidad tienen origen en la liturgia romana (tres \u00abestaciones\u00bb o lugares de Roma, en las que el Papa celebraba la Eucarist\u00ed\u00ada). La octava de Navidad (1 de enero) es la fiesta de la Madre de Dios (que remonta al siglo IV). La fiesta de la Sagrada Familia (establecida el a\u00f1o 1921) se celebra el domingo dentro de la octava de Navidad.<\/p>\n<p>\tEl anuncio misionero de la Navidad<\/p>\n<p>\tEsta realidad salv\u00ed\u00adfica es prenda de que el mundo ya puede orientarse definitivamente hacia la \u00abgloria de Dios\u00bb y hacia la \u00abpaz\u00bb. \u00abGloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes \u00e9l se complace\u00bb (Lc 2,13-14). Navidad trae el mensaje de la esperanza y hace testigos de la esperanza \u00abLos pastores se dec\u00ed\u00adan unos a otros \u00abVayamos, pues, hasta Bel\u00e9n y veamos lo que ha sucedido y el Se\u00f1or nos ha manifestado\u00bb. Y fueron a toda prisa, y encontraron a Mar\u00ed\u00ada y a Jos\u00e9, y al ni\u00f1o acostado en el pesebre. Al verlo, dieron a conocer lo que les hab\u00ed\u00adan dicho acerca de aquel ni\u00f1o\u00bb (Lc 2,15-17).<\/p>\n<p>\tEste mensaje navide\u00f1o encuentra eco en todos los hombres de buena voluntad \u00abTodos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores les dec\u00ed\u00adan\u00bb (Lc 2,18). La comunidad eclesial de los creyentes queda personificada en la actitud contemplativa  comprometida de la Virgen Maria \u00abMar\u00ed\u00ada, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su coraz\u00f3n\u00bb (Lc 2,19).<\/p>\n<p>\tEl misterio de Cristo es indivisible y todo \u00e9l se celebra en la Eucarist\u00ed\u00ada y, de modo especial, durante el domingo. Es siempre misterio pascual. Por esto se habla de \u00abPascua de Navidad\u00bb, para conmemorar el nacimiento del Se\u00f1or en la carne, cuando tiene lugar la primicia de nuestra redenci\u00f3n. Es misterio que se manifiesta a todos los pueblos (\u00abEpifan\u00ed\u00ada\u00bb).<\/p>\n<p>Referencias Adviento, anunciaci\u00f3n, a\u00f1o lit\u00fargico, Encarnaci\u00f3n, Epifan\u00ed\u00ada, Jesucristo, Nazaret, Sagrada Familia, San Jos\u00e9.<\/p>\n<p>Lectura de documentos CEC 525-526.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada AA.VV., Tiempo de Navidad, en Asambleas del Se\u00f1or (Madrid, Marova, 1965) 9; AA.VV., No\u00ebl, Epiphanie, retour du Christ (Paris 1967); A. BERGAMINI, Navidad\/Epifan\u00ed\u00ada, en Nuevo Diccionario de Liturgia (Madrid, Paulinas, 1987) 1404-1409; B. BOTTE, Los or\u00ed\u00adgenes de la Navidad y de la Epifan\u00ed\u00ada (Madrid, Taurus, 1963); T. CABESTRERO, Navidad y Epifan\u00ed\u00ada del hombre nuevo (Salamanca, S\u00ed\u00adgueme, 1970); O. CULLMANN, El origen de la Navidad (Madrid, 1973); P. JOUNEL, El tiempo de Navidad, en La Iglesia en oraci\u00f3n (Barcelona, Herder, 1987)792-799; J. LEMARIE, Navidad y Epifan\u00ed\u00ada. La manifestaci\u00f3n del Se\u00f1or (Salamanca, S\u00ed\u00adgueme, 1966); J. LOPEZ MARTIN, El a\u00f1o lit\u00fargico ( BAC, Madrid, 1984) V; A. NOCENT, Celebrar a Jesucristo Navidad y Epifan\u00ed\u00ada (Santander. Sal Terrae, 1979).<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Los textos antiguos no nos dan ning\u00fan dato sobre el nacimiento de Jes\u00fas, excepto el hecho de que se produjo en los alrededores de Bel\u00e9n, y que el ni\u00f1o fue depositado en un pesebre que se utilizaba para los animales. Este detalle se repite tres veces en el relato del evangelista Lucas, y constituye probablemente una modesta, pero significativa clave de lectura de todo el episodio.  Este ni\u00f1o que ha nacido es, en cierto sentido, un ni\u00f1o como los dem\u00e1s. Ser\u00ed\u00ada in\u00fatil buscar en \u00e9l alg\u00fan signo que indique su origen divino. Pero la extraordinaria precariedad de su primera situaci\u00f3n, inaceptable incluso para los pobres pastores beduinos que ten\u00ed\u00adan al menos el orgullo de poseer una tienda propia, llama la atenci\u00f3n de todos los que pasan por ah\u00ed\u00ad o se sienten llamados hacia ese lugar por una voz que viene de lo alto.  Para cualquier hombre, hasta para el que no cree, el malestar de esta joven familia sin techo es una invitaci\u00f3n a abrir el coraz\u00f3n.  Para el que se acerca con los ojos de la fe, constituye, adem\u00e1s \u2014incluso en los d\u00ed\u00adas de mayor bienestar\u2014, un signo inolvidable de lo que tiene valor y de lo que no cuenta a los ojos de Dios.  Hay muchos de entre nosotros que carecen de casa, de trabajo, de seguridad; y hay muchos m\u00e1s para quienes el hogar ya no es un hogar, porque el cari\u00f1o ha muerto o languidece.  Y hay muchos \u2014o, mejor dicho, somos muchos\u2014 que dicen creer en Cristo, que proclaman que el Ni\u00f1o del pesebre es el Maestro y el Se\u00f1or, pero que a la hora de la verdad prefieren con mucho el tener al ser.  No es pecado el tener: tambi\u00e9n Jes\u00fas alg\u00fan d\u00ed\u00ada tendr\u00e1 su casa, su trabajo y una vida digna, como la gente laboriosa de su pueblo. Lo que es pecado es anteponer el tener a los valores m\u00e1s importantes de la existencia.  No hay ninguna realidad, ni personal, ni social, ni pol\u00ed\u00adtica, ni eclesi\u00e1stica, que no haya de someterse a este principio.<\/p>\n<p> Carlo Mar\u00ed\u00ada Martini, Diccionario Espiritual, PPC, Madrid, 1997<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Espiritual<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Los cristianos primitivos no observaban la fiesta del nacimiento de Jes\u00fas, en contraste con la importancia otorgada a su muerte y resurrecci\u00f3n. En el Oriente, y despu\u00e9s en el Occidente, el nacimiento de Cristo se celebraba el 6 de enero en conexi\u00f3n con su bautismo, un d\u00eda en el que los paganos celebraban la fiesta de Dionisio, asociada con el alargamiento de los d\u00edas. La noche del 5 al 6 de enero se dedicaba a la fiesta del nacimiento de Cristo y el d\u00eda 6 a su bautismo. Un papiro del siglo cuarto contiene la liturgia m\u00e1s antigua que conocemos sobre la Navidad. La fiesta de la Navidad fue separada de la fiesta cristiana m\u00e1s antigua, la Epifan\u00eda, d\u00e1ndole su propio d\u00eda, 25 de diciembre, entre los a\u00f1os 325 y 354. En Roma, en el 336 se confirm\u00f3 el 25 de diciembre como el d\u00eda del nacimiento de Cristo. Es posible que el asunto fuera introducido por Constantino el Grande, quien evidentemente escogi\u00f3 ese d\u00eda a causa de la fiesta pagana del sol que era tan popular. Gregorio Nacianceno y Cris\u00f3stomo popularizaron la nueva fiesta en Constantinopla. Pero \u00e9sta recibi\u00f3 una fuerte oposici\u00f3n por todo el Oriente, especialmente en Antioqu\u00eda de Siria. Egipto no la acept\u00f3 hasta el 431; Armenia nunca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V\u00e9ase tambi\u00e9n el <em>A\u00f1o Cristiano<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Oscar Cullmann, <em>The Early, Church<\/em>, pp. 21\u201336; <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">LC<\/a>.<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Theodore Mueller<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">LC <\/a><em>Lutheran Cyclopaedia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (416). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Origen de la Palabra<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Primeras Celebraciones<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Origen de la Fecha<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Liturgia y Costumbres<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Enlaces internos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 Villancicos de Navidad Barrocos.<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">7 Villancicos populares<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">8 Libros antiguos<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Origen de la Palabra<\/h2>\n<p>  La palabra para Navidad en el antiguo ingl\u00e9s tard\u00edo es Cristes Maesse, la Misa de Cristo, hallada por primera vez en 1038, y Cristes-messe en 1131.  En holand\u00e9s se dice Kerstmis, en lat\u00edn Dies Natalis, de donde se deriva la palabra francesa No\u00ebl, e Il natale en italiano; en alem\u00e1n Weihnachtsfest, de la Sagrada Vigilia previa.  El t\u00e9rmino Yule es de origen controvertido.  El nombre en anglosaj\u00f3n era geol, fiesta:  \u2018\u2018geola\u2019\u2019, nombre de un mes (cf. el island\u00e9s iol, una fiesta en diciembre). <\/p>\n<h2>Primeras Celebraciones<\/h2>\n<p>  La Navidad no figuraba entre las primeras fiestas de la Iglesia.  San Ireneo y Tertuliano la omiten en su lista de fiestas; Or\u00edgenes, teniendo en cuenta quiz\u00e1 la deshonrosa Natalitia imperial, afirma (Hom.  VIII sobre el Lev. en Migne, P.G., XII, 495) que, en la Sagrada Escritura s\u00f3lo los pecadores, nunca los santos, celebraban la fecha de su nacimiento; Arnobio (VII, 32 en P.L., V, 1264) incluso ridiculiza el \u00abcumplea\u00f1os\u00bb de los dioses. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Alejandr\u00eda<\/b>\n<\/p>\n<p>  Encontramos la primera evidencia de esta fiesta en Egipto.  Aproximadamente en el a\u00f1o 200 d.C., Clemente de Alejandr\u00eda (Strom., I, XXI en P.G., VIII, 888) dice que ciertos te\u00f3logos egipcios \u00abde manera bastante curiosa\u00bb indican, no s\u00f3lo el a\u00f1o, sino tambi\u00e9n el d\u00eda del nacimiento de Cristo, coloc\u00e1ndolo el 25 de Pachon (20 de mayo), del vig\u00e9simo octavo a\u00f1o del reinado de Augusto.  (Ideler (Chron., II, 397, N.) piensa que lo hicieron as\u00ed, creyendo que el noveno mes, en el que naci\u00f3 Cristo, era el noveno mes de su propio calendario).  Otros llegaron a la fecha fue el 24 \u00f3 25 de Pharmuthi (19 \u00f3 20 de abril).   Con la evidencia de Clemente se puede mencionar la \u00abDe pasch\u00e6 computus\u00bb, escrita en el 243 y falsamente atribuida a Cipriano (P.L., IV, 963 ss.), la cual sit\u00faa el nacimiento de Cristo el 28 de marzo, fecha en la que fue creado el sol material.  Pero Lupi ha demostrado (Zaccaria, Dissertazioni eec. del p. A. M. Lupi, Faenza, 1785, p. 219) que no existe un mes en el a\u00f1o en el que autoridades respetables no hayan colocado la fecha del nacimiento de Cristo.  Clemente, sin embargo, nos dice tambi\u00e9n que los basilidianos celebraban la Epifan\u00eda y con ella, probablemente, la Navidad, el 15 \u00f3 11 de Tybi (10 \u00f3 6 de enero).    De todos modos, esta doble conmemoraci\u00f3n se hizo popular, en parte, porque la aparici\u00f3n a los pastores fue considerada una manifestaci\u00f3n de la gloria de Cristo, y fue a\u00f1adida a las grandes manifestaciones celebradas el d\u00eda 6 de enero; tambi\u00e9n, en parte, porque en la manifestaci\u00f3n en el Bautismo muchos c\u00f3dices (por ejemplo el C\u00f3dice Bezae) erradamente dicen que las palabras Divinas fueron sou ei ho houios mou ho agapetos, ego semeron gegenneka se  (Tu eres mi Hijo Amado, yo te he engendrado hoy) en lugar de en soi eudokesa (en quien me complazco), le\u00eddas en Lucas 3,22.    Abraham Ecchelensis (Labbe, II, 402) cita en las Constituciones de la Iglesia de Alejandr\u00eda de tiempos de Nicea la frase: dies Nativitatis et Epiphani\u00e6; San Epifanio (H\u00e6r., LI, ed. Dindorf, 1860, II, 483) cita una sorprendente ceremonia semi gn\u00f3stica en Alejandr\u00eda en la que, en la noche del 5 al 6 de enero, una extra\u00f1a cruz estampada con la palabra Kor\u00e9, era llevada en procesi\u00f3n alrededor de una cripta, mientras se entonaba el canto: \u00abHoy, a esta hora, Kor\u00e9 dio a luz al Eterno\u00bb; Juan Casiano, en sus \u00abColaciones\u00bb (X, 2 en P.L., XLIX, 820), escrita entre los a\u00f1os 418-427, dice que los monasterios egipcios todav\u00eda observan la \u00abantigua costumbre\u00bb; pero Pablo de Emesa, predic\u00f3 el 29 de Choiak (25 de diciembre) y el 1 de enero del 433 ante San Cirilo de Alejandr\u00eda, y sus sermones (v\u00e9ase Mansi, IV, 293; ap\u00e9ndice a las Actas del Concilio de \u00c9feso)  muestran que la celebraci\u00f3n de diciembre estaba firmemente establecida all\u00ed, y los calendarios demuestran su permanencia.   Por ello, la tradici\u00f3n de celebrar esta fiesta en diciembre lleg\u00f3 a Egipto alrededor de los a\u00f1os 427 y 433. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Chipre, Mesopotamia, Armenia, Asia Menor<\/b>.\n<\/p>\n<p>  En Chipre, a finales del siglo IV, San Epifanio afirma contra los alogi (H\u00e6r., li, 16, 24 en P.G., XLI, 919, 931) que Cristo naci\u00f3 el 6 de enero y se fue bautizado el 8 de noviembre.  San Efr\u00e9n de Siria (cuyos himnos son de Epifan\u00eda y no de Navidad), prueba que Mesopotamia todav\u00eda colocaba la fiesta del nacimiento de Cristo trece d\u00edas despu\u00e9s del solsticio de invierno; es decir, el 6 de enero; asimismo, Armenia ignoraba, y sigue ignorando, la celebraci\u00f3n de diciembre (Cf. Eutimio, \u00abPan. Dogm.\u00bb, 23 en P.G., CXXX, 1175; San Nic\u00e9foro, \u00abHist. Eccl.\u00bb, XVIII, 53 in P.G., CXLVII, 440; Isaac, Catholicos de Armenia del siglo XI o XII, \u00abAdv. Armenos\u00bb, I, XII, 5 in P.G., CXXII, 1193; Neale, \u00abHoly Eastern Church\u00bb, Introd., p. 796).  En Capadocia, los sermones de San Gregorio de Niza sobre San Basilio el Grande (qui\u00e9n muri\u00f3 antes del 1 enero del 379) y sus dos siguientes, predicados en la fiesta de San Esteban (P.G., XLVI, 788; cf, 701, 721), demuestran que en el a\u00f1o 380 ya se celebraba ah\u00ed el 25 de diciembre, a menos que, siguiendo los argumentos demasiado ingeniosos de Usener (Religionsgeschichtliche Untersuchungen, Bonn, 1889, 247-250), uno fuese a colocar esos sermones en el a\u00f1o 383.  Tambi\u00e9n Asterio de Amaseia (siglo V) y Anfiloquio de Iconio (contempor\u00e1neo de Basilio y Gregorio) muestran que en sus di\u00f3cesis ambas fiestas &#8212;Epifan\u00eda y Natividad&#8212; se celebraban separadamente (P.G., XL, 337 XXXIX, 36). <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Jerusal\u00e9n<\/b>\n<\/p>\n<p>  En el a\u00f1o 385, Silvia de Burdeos (o Eteria, como parece evidente debe ser llamada) qued\u00f3 profundamente impresionada por las espl\u00e9ndidas fiestas sobre la infancia del Se\u00f1or Jes\u00fas celebradas en Jerusal\u00e9n las cuales definitivamente ten\u00edan un sabor a \u201cnacimiento\u201d; el obispo iba de noche a Bel\u00e9n, y regresaba a Jerusal\u00e9n para las celebraciones diurnas.  La Fiesta de la Presentaci\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda se celebraba cuarenta d\u00edas despu\u00e9s, pero este c\u00e1lculo empezaba desde el d\u00eda 6 de enero, y la fiesta duraba hasta la octava de esa fecha.  (Peregr. Silv., ed. Geyer, pp. 75 ss.).  Nuevamente, (p\u00e1g. 101) ella menciona como grandes fiestas s\u00f3lo la Pascua y la Epifan\u00eda.  Por lo tanto, en el a\u00f1o 385 en Jerusal\u00e9n no se observaba el 25 de diciembre.  Este dato verifica la llamada correspondencia entre San Cirilo de Jerusal\u00e9n (348-386) y el Papa San Julio I (337-352), citadas por John de Niki\u00fb (c. 900) con el prop\u00f3sito de conseguir que en Armenia se celebre la Navidad el d\u00eda 25 diciembre (v\u00e9ase P.L., VIII, 964 ss.).  Cirilo declara que su clero no puede, en la misma fiesta del Nacimiento y Bautismo, realizar una procesi\u00f3n a Bel\u00e9n y a Jordania.  (Esta \u00faltima pr\u00e1ctica es aqu\u00ed un anacronismo).    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9l le pide a Julio que le asigne a la Navidad su verdadera fecha \u00abtom\u00e1ndola de los documentos del censo tra\u00eddos por Tito a Roma\u00bb; Julio asigna como fecha el 25 de diciembre.  Otro documento (Cotelier, Patr. Apost., I, 316, ed. 1724) dice que Julio le escribi\u00f3 eso a Juvenal de Jerusal\u00e9n (c. 425-458), y a\u00f1adi\u00f3 que San Gregorio Nacianceno en Constantinopla estaba siendo criticado por \u00abdividir la fiesta en dos\u00bb.  Pero Julio muri\u00f3 en el a\u00f1o 352, y por el 385, Cirilo no hab\u00eda introducido cambio alguno; de hecho, San Jer\u00f3nimo, escribiendo aproximadamente en el 411 (en Ezeq., P.L., XXV, 18), reprocha a Palestina el hecho de celebrar el nacimiento de Jes\u00fas (cuando \u00c9l se ocultaba) en el d\u00eda de la fiesta de la Manifestaci\u00f3n.  Cosmas Indicopleustes sugiere (P.G., LXXXVIII, 197) que, incluso a mediados del siglo VI, Jerusal\u00e9n se distingu\u00eda por combinar las dos conmemoraciones, arguyendo que en Lucas 3,23, el d\u00eda del bautismo de Cristo se realiz\u00f3 el d\u00eda de su cumplea\u00f1os.  Sin embargo, la conmemoraci\u00f3n en Jerusal\u00e9n de David y del Ap\u00f3stol Santiago se realizaba el d\u00eda 25 de diciembre, hecho que muestra que esta fiesta no era celebrada en este d\u00eda.  Usener, tomando argumentos del \u00abLaudatio S. Stephani\u00bb de San Basilio de Sel\u00e9ucida (c. 430. -P.G., LXXXV, 469), piensa que Juvenal por lo menos intent\u00f3 introducir esta fiesta, pero que la fama del nombre de Cirilo hizo que la fecha se mantuviera sin variaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Antioqu\u00eda<\/b>\n<\/p>\n<p>  San Juan Cris\u00f3stomo predic\u00f3 un importante serm\u00f3n durante la fiesta de San Filogonio en Antioqu\u00eda.  Esto sucedi\u00f3, casi con certeza, en el a\u00f1o 386, aunque Clinton da el 387, y Usener, por una larga reestructuraci\u00f3n de los sermones del santo, en el 388 (Religionsgeschichtl. Untersuch., pp. 227-240).  Pero, entre febrero de 386, \u00e9poca en la que San Flaviano orden\u00f3 sacerdote a Cris\u00f3stomo, y diciembre, hay tiempo suficiente para la predicaci\u00f3n de todos los sermones en cuesti\u00f3n (V\u00e9ase Kellner, Heortologie, Friburgo, 1906, p\u00e1g. 97, n. 3).  En vista a una reacci\u00f3n a ciertas fiestas y ritos jud\u00edos, Cris\u00f3stomo intenta unir a Antioqu\u00eda en la celebraci\u00f3n del nacimiento de Cristo el 25 de diciembre, ya que parte de la comunidad ya lo ven\u00eda haciendo desde hac\u00eda m\u00e1s o menos diez a\u00f1os.    \u00c9l declara que en Occidente esta fiesta se celebraba en esa fecha, anothen; \u00e9l siempre hab\u00eda buscado introducirla en Antioqu\u00eda, pero los conservadores siempre se opusieron.  Esta vez, Cris\u00f3stomo tuvo \u00e9xito; en una iglesia llena de gente, defendi\u00f3 esta nueva costumbre.  No era ninguna novedad; esta fiesta se observaba desde Tracia a C\u00e1diz&#8212;correctamente, ya que su milagrosa difusi\u00f3n demostr\u00f3 su autenticidad.  Adem\u00e1s, Zacar\u00edas, quien como sumo sacerdote entr\u00f3 al Templo el D\u00eda de la Expiaci\u00f3n, recibi\u00f3 el anuncio de la concepci\u00f3n de Juan en septiembre; seis meses despu\u00e9s, Cristo fue concebido, es decir, en marzo, naciendo en diciembre.<br \/>\n  Finalmente, aunque no estuvo nunca en Roma, sab\u00eda que los documentos del censo sobre la Sagrada Familia, todav\u00eda se encontraban ah\u00ed. [Esta apelaci\u00f3n a los archivos romanos es bastante antigua, desde San Justino M\u00e1rtir (Apol., I, 34, 35) y Tertuliano (Adv. Marc., IV, 7, 19). En las falsificaciones de Cirilino, se dice que Julio calcul\u00f3 la fecha bas\u00e1ndose en Flavio Josefo, de la misma forma que Cris\u00f3stomo se bas\u00f3 en injustificadas suposiciones sobre Zacar\u00edas]. Por ello, sabemos que Roma ha observado esta fiesta el 25 de diciembre, bastante tiempo antes del a\u00f1o 388, pues ese es el a\u00f1o en que Cris\u00f3stomo decret\u00f3 el 25 de diciembre como fecha oficial de esta fiesta (P.G., XLVIII, 752, XLIX, 351).  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Constantinopla<\/b>\n<\/p>\n<p>  En el a\u00f1o 379 \u00f3 380, San Gregorio Nacianceno se convirti\u00f3 en exarchos, es decir, iniciador, de esta nueva fiesta en Constantinopla, ciudad en la que despu\u00e9s de la muerte de Flavio Valente, la ortodoxia estaba renaciendo.  Sus tres Homil\u00edas (v\u00e9ase Hom. XXXVIII en P.G., XXXVI), fueron predicadas en d\u00edas sucesivos (Usener, op. cit., p\u00e1g. 253) en la capilla privada llamada Anastasia.  La fiesta desapareci\u00f3 durante su exilio en el a\u00f1o 381.<br \/>\nSin embargo, seg\u00fan John de Niki\u00fb, cuando Flavio Honorio visit\u00f3 Constantinopla hizo arreglos con Arcadio para la observancia de esta fiesta seg\u00fan la fecha romana.  Kellner sit\u00faa esta visita en el 395; Baumstark (Oriens Chr., 1902, 441-446), entre el 398 y el 402.  Este \u00faltimo se basa en una carta de Jacobo de Edesa, citada por Jorge de Beelt\u00e2n, en la que afirma que Arcadio y Cris\u00f3stomo llevaron la Navidad a Constantinopla desde Italia, ciudad en la que, \u00abseg\u00fan historias\u00bb, se celebraba desde tiempos apost\u00f3licos.  El episcopado de Cris\u00f3stomo dur\u00f3 desde el a\u00f1o 398 al 402; por consiguiente, la fiesta debi\u00f3 haber sido introducida entre esas fechas por el obispo Cris\u00f3stomo, as\u00ed como en Antioqu\u00eda por el sacerdote Cris\u00f3stomo.  Pero L\u00fcbeck (Hist. Jahrbuch., XXVIII, I, 1907, pp. 109-118) demuestra que las evidencias de Baumstark son inv\u00e1lidas.  Otra declaraci\u00f3n, incluso m\u00e1s importante pero poco acreditada, es el argumento de Erbes (Zeitschrift f. Kirchengesch., XXVI, 1905, 20-31), declarando que esta fiesta fue introducida por Constantino tan temprano como en el 330-35.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Roma<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Roma tenemos la evidencia m\u00e1s antigua en el Calendario de Filocalio (P. L., XIII, 675; puede verse en su totalidad en J. Strzygowski, Kalenderbilder des Chron. von Jahre 354, Berl\u00edn, 1888), recopilado en el 354, el cual contiene tres importantes datos.  En el calendario civil, el 25 de diciembre figura como \u00abNatalis Invicti\u00bb.  En el \u00abDepositio Martyrum\u00bb, una lista de los primeros y universalmente venerados m\u00e1rtires romanos, el d\u00eda 25 de diciembre dice: \u00abVIII kal. ian. natus Christus in Betleem Iude\u00e6\u00bb.  Tambi\u00e9n menciona en el \u00abVIII kal. mart.\u00bb (22 de febrero) la C\u00e1tedra de Pedro.  En la lista de c\u00f3nsules hay cuatro entradas eclesi\u00e1sticas an\u00f3malas: los d\u00edas en que naci\u00f3 y muri\u00f3 Cristo; la llegada a Roma y martirio de San Pedro y San Pablo.  Esta significativa entrada dice: \u00abChr. C\u00e6sare et Paulo sat. XIII. hoc. cons. Dns. ihs. XPC natus est VIII Kal. ian. d. ven. luna XV\u00bb, es decir, durante el consulado de (Augusto) C\u00e9sar y Paulo, naci\u00f3 Nuestro Se\u00f1or Jesucristo en la octava antes de las calendas de enero (25 de diciembre), un viernes, el d\u00eda d\u00e9cimo cuarto de la luna.  Los detalles chocan con la tradici\u00f3n y la posibilidad.  La epacta , aqu\u00ed XIII, es normalmente XI; el a\u00f1o es A.U.C. 754, una fecha sugerida por primera vez dos siglos despu\u00e9s; el 25 de diciembre no pudo caer en viernes en ning\u00fan a\u00f1o entre el 751 y el 754; la tradici\u00f3n es constante al colocar el nacimiento de Cristo un mi\u00e9rcoles.  Es m\u00e1s, la fecha dada para la muerte de Cristo (duobus Geminis coss., es decir, el 29 d.C.), le deja a Cristo de vida s\u00f3lo veintiocho a\u00f1os y tres meses.  Aparte de esto, estas entradas en una lista de c\u00f3nsules son interpolaciones manifiestas.  Pero, \u00bfno est\u00e1n estas dos entradas tambi\u00e9n en el \u00abDepositio Martyrum\u00bb?  Si all\u00ed se hallase solo la fecha del nacimiento de Cristo en la carne, encabezar\u00eda el a\u00f1o de los natales espirituales de los m\u00e1rtires; pero el 22 febrero est\u00e1 totalmente fuera de lugar.  Aqu\u00ed, como en el fasti consular, se insertaron luego algunas fiestas populares en aras de la conveniencia.  No se a\u00f1adi\u00f3 el calendario civil, pues dej\u00f3 de ser \u00fatil despu\u00e9s del abandono de las fiestas paganas.  Por ello, aun cuando el \u00abDepositio Martyrum\u00bb date, como es probable, del a\u00f1o 336, no queda claro si el calendario contiene evidencias anteriores al propio Fil\u00f3calo, es decir, al 354, salvo que, en efecto, se asuma que la celebraci\u00f3n popular pre-existente haga posible este reconocimiento oficial.  Si el manuscrito Chalki de San Hip\u00f3lito es aut\u00e9ntico, tendr\u00edamos evidencias sobre esta fiesta de diciembre desde aproximadamente el 205.  El pasaje pertinente [el cual existe en el manuscrito de Chigi, sin las palabras entre par\u00e9ntesis, y que siempre fue citado as\u00ed antes de Jorge Sincelo (c. 1000)] dice as\u00ed:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He gar prote parousia tou kyriou hemon he ensarkos [en he gegennetai] en Bethleem, egeneto [pro okto kalandon ianouarion hemera tetradi] Basileuontos Augoustou [tessarakoston kai deuteron etos, apo de Adam] pentakischiliosto kai pentakosiosto etei epathen de triakosto trito [pro okto kalandon aprilion, hemera paraskeun, oktokaidekato etei Tiberiou Kaisaros, hypateuontos Hrouphou kai Hroubellionos. \u2014 (Comm. In Dan., IV, 23; Brotke; 19)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa primera venida de Nuestro Se\u00f1or en la carne [en la que fue engendrado], en Bel\u00e9n, sucedi\u00f3 [el 25 de diciembre, el cuarto d\u00eda] durante el reinado de Augusto [el cuadrag\u00e9simo segundo a\u00f1o, y] en el a\u00f1o 5500 [desde Ad\u00e1n].  Sufri\u00f3 en Su trig\u00e9simo tercer a\u00f1o [el 25 de marzo, el parasceve, en el decimoctavo a\u00f1o de Tiberio C\u00e9sar, durante el consulado de Rufo y Rubelio]\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La interpolaci\u00f3n es cierta, y es un hecho admitido por Funk, Bonwetsch, etc.  Los nombres de los c\u00f3nsules est\u00e1n err\u00f3neos, pues deben ser Fufio y Rubelio; Cristo vive treinta y tres a\u00f1os; en el genuino de Hip\u00f3lito, treinta y uno; los detalles menudos son insignificantes en esta discusi\u00f3n con los milenaristas severianos; es incre\u00edble que Hip\u00f3lito conociera estos detalles, cuando sus contempor\u00e1neos (Clemente, Tertuliano, etc.) al tratar este tema, lo ignoran o guardan silencio; o, habi\u00e9ndolos publicado, no se les citara luego (Kellner, op. cit., p\u00e1g. 104, tiene un excurso sobre este pasaje).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Ambrosio (de virg., III, 1 en P. L., XVI, 219) conserva el serm\u00f3n predicado por el Papa Liberio en la Bas\u00edlica de San Pedro, cuando, el d\u00eda de Natalis Christi, Marcelina, la hermana de Ambrosio, tom\u00f3 el velo.  Este Papa gobern\u00f3 desde de 352 hasta el 366, exceptuando sus a\u00f1os de exilio, 355-357.  Si Marcelina se hizo monja despu\u00e9s de la edad can\u00f3nica de veinticinco, y si Ambrosio naci\u00f3 en el a\u00f1o 340, lo m\u00e1s probable es que este hecho ocurriera despu\u00e9s del 357.  Aunque el serm\u00f3n abunda en referencias apropiadas para la Epifan\u00eda (las bodas de Can\u00e1, la multiplicaci\u00f3n de los panes, etc.), aparentemente se debe (Kellner, op. cit., p\u00e1g. 109) a la secuencia de pensamiento, y no a que hubiese sido pronunciado el d\u00eda 6 de enero, una fiesta que s\u00f3lo fue conocida en Roma bastante despu\u00e9s.  De hecho, Usener argumenta (p\u00e1g. 272) que Liberio lo predic\u00f3 en esa fecha en el 353, instituyendo la fiesta de la Natividad en diciembre de ese mismo a\u00f1o; pero, Filocalio garantiza nuestra suposici\u00f3n que precedi\u00f3 a su pontificado por alg\u00fan tiempo, aunque la relegaci\u00f3n de Duchesne 243 (Bull. crit., 1890, 3, pp. 41 ss.) no le parece confiable a muchos.  En Occidente, el Concilio de Zaragoza (380) ignora a\u00fan la fiesta del 25 de diciembre (v\u00e9ase can. XXI, 2).  El Papa San Siricio, escribiendo en el a\u00f1o 385 (P. L., XII, 1134) a Himerio, en Espa\u00f1a, distingue las fiestas de Navidad y la Aparici\u00f3n; pero no queda claro si se est\u00e1 refiriendo a la costumbre romana o a la espa\u00f1ola. Amiano Marcelino (XXI, II) y John Zonaras (Ann., XIII, 11) sit\u00faan una visita de Juliano el Ap\u00f3stata a una iglesia en Vienne, en la Galia durante la Epifan\u00eda y la Natividad respectivamente.  A menos que sean dos visitas, Vienne en el a\u00f1o 361 d. C. combinaba estas fiestas, aunque es todav\u00eda dudoso en qu\u00e9 d\u00eda exacto.   La fiesta de diciembre se estableci\u00f3 durante la \u00e9poca de San Jer\u00f3nimo y [[Vida de San Agust\u00edn de Hipona|, aunque este \u00faltimo (Epp., II, LIV, 12, en P.L., XXXIII, 200) la omite en una lista de fiestas de primera importancia.  A partir del siglo IV, todos los calendarios de Occidente la asignan al d\u00eda 25 de diciembre.  En Roma, por lo tanto, la Navidad se celebraba el d\u00eda 25 de diciembre desde antes del 354; en Oriente, en Constantinopla, no antes del 379, a menos que con Erbes y contra Gregorio, la reconozcamos all\u00ed en el 330.  Por lo tanto, se ha aceptado casi universalmente que la nueva fecha lleg\u00f3 a Oriente desde Roma, v\u00eda el B\u00f3sforo, durante el gran reavivamiento anti arriano, y gracias a los defensores de la ortodoxia.  De Santi (L&#8217;Orig. delle Fest. Nat., en Civilt\u00e6 Cattolica, 1907), siguiendo a Erbes, dice que Roma tom\u00f3 la fiesta de la Epifan\u00eda de Oriente, ahora con un claro sentido Navide\u00f1o, y, junto con un creciente n\u00famero de Iglesias Orientales, la celebr\u00f3 el 25 de diciembre; despu\u00e9s, Oriente y Occidente dividieron sus fiestas, dejando la Epifan\u00eda para el 6 de enero y la Navidad el 25 de diciembre.  La primera hip\u00f3tesis sigue siendo m\u00e1s aceptable.\n<\/p>\n<h2>Origen de la Fecha<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Los Evangelios<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Evangelios no proporcionan ayuda alguna acerca de la fecha del nacimiento de Cristo; muchos datos contradictorios se basan en su informaci\u00f3n.  Parece imposible que el censo se haya realizado en invierno, pues toda una poblaci\u00f3n no pudo haberse puesto en camino.  Adem\u00e1s, debi\u00f3 haber sido en invierno, pues el trabajo en el campo s\u00f3lo se suspend\u00eda durante esta \u00e9poca; pero Roma no era tan considerada.  Adem\u00e1s, las autoridades difieren acerca de si los pastores pod\u00edan o deb\u00edan dejar sus reba\u00f1os a la intemperie durante las noches de la estaci\u00f3n lluviosa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>El servicio de Zacar\u00edas en el Templo<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No son confiables los argumentos que se basan en el ministerio de Zacar\u00edas en el Templo, aunque los c\u00e1lculos sobre su antig\u00fcedad (ver m\u00e1s arriba) han sido reavivados de una manera a\u00fan m\u00e1s complicada, por ejemplo, por Friedlieb (Leben J. Christi des Erl\u00f6sers, M\u00fcnster, 1887, p\u00e1g. 312).  Se afirma que las veinticuatro clases de sacerdotes jud\u00edos serv\u00edan cada uno en el Templo durante una semana;  Zacar\u00edas pertenec\u00eda a la octava clase, los Ab\u00edas.  El Templo fue destruido en el a\u00f1o 9 Ab, 70 d. C.; la tradici\u00f3n rab\u00ednica tard\u00eda dice que en ese entonces serv\u00eda la primera clase, los Jojarib.  De estos datos poco confiables, asumiendo que Cristo naci\u00f3 en el a\u00f1o 79 A.U.C., y que esa sucesi\u00f3n semanal no fall\u00f3 en ning\u00fan momento durante esos setenta turbulentos a\u00f1os, se calcula que la octava clase sirvi\u00f3 durante la semana del 2 al 9 de octubre del a\u00f1o 748 A.U.C., por lo que se deduce que la concepci\u00f3n de Cristo fue en marzo, y su nacimiento presumiblemente en diciembre.  Kellner (op. cit., pp. 106, 107) muestra cu\u00e1n imposible es el c\u00e1lculo de la semana de Zacar\u00edas partiendo de cualquier punto de referencia anterior o posterior.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Analog\u00eda con las fiestas del Antiguo Testamento<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece imposible, sobre la analog\u00eda de la relaci\u00f3n de la Pascua jud\u00eda y Pentecost\u00e9s con la Pascua y el domingo de Pentecost\u00e9s, poder relacionar la Navidad con la Fiesta de los Tabern\u00e1culos, como lo hizo, por ejemplo, Lightfoot (Hor\u00e6 Hebr, et Talm., II, 32), argumentando a partir de las profec\u00edas del Antiguo Testamento, por ejemplo la de Zacar\u00edas 14,16 ss.; combinando, adem\u00e1s, el hecho de la muerte de Cristo ocurrido en Nis\u00e1n, con la profec\u00eda de Daniel de un ministerio de tres a\u00f1os y medio de duraci\u00f3n (9,27), sit\u00faa el nacimiento en Tisri, es decir, septiembre.  Igual de indeseable es relacionar el 25 de diciembre con la Fiesta de la Dedicaci\u00f3n oriental (diciembre)  (Jos. Ant. Jud., XII, VII, 6).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Natalis Invicti<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, la muy conocida fiesta solar del Natalis Invicti, celebrada el 25 de diciembre, tiene un derecho fundado en la responsabilidad de nuestra fiesta de diciembre.  Para la historia del culto solar, su posici\u00f3n en el Imperio romano, y su sincretismo con el mitra\u00edsmo, v\u00e9ase la obra trascendental de Cumont \u00abTextes et Monuments\u00bb etc., I, II, 4, 6, p\u00e1g. 355.  Mommsen (Corpus Inscriptionum Latinarum, 1\u00b2, p\u00e1g., 338), ha recopilado la evidencia para la fiesta, la cual alcanz\u00f3 su cl\u00edmax de popularidad bajo Aureliano en el a\u00f1o 274.  Filippo del Torre, en 1700, fue el primero en ver su importancia; como se ha dicho, estaba se\u00f1alada sin adici\u00f3n en el Calendario de Fil\u00f3calo.  Nos ser\u00eda imposible aqu\u00ed incluso esbozar la historia del simbolismo y lenguaje solar seg\u00fan aplicados a Dios, al Mes\u00edas y a Cristo en las obras can\u00f3nicas, patr\u00edsticas, o devocionales cristianas o jud\u00edas.  Los himnos y oficios de Navidad abundan en ejemplos; Cumont ha organizado bien los textos (op. cit., addit. Nota C, p\u00e1g. 355).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los primeros acercamientos de los nacimientos de Cristo y del sol aparecen en los escritos de San Cipriano de Cartago, \u00abDe pasch. Comp\u00bb., XIX, \u201cO quam pr\u00e6clare providentia ut illo die quo natus est Sol\u2026 nasceretur Christus \u201d  \u201c\u00a1Oh, qu\u00e9 maravillosamente actu\u00f3 la Providencia, que en el d\u00eda en el que naci\u00f3 el Sol. Cristo deb\u00eda nacer\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el siglo IV, Cris\u00f3stomo, en su obra \u00abdel Solst. Et \u00c6quin\u00bb. (II, p\u00e1g., 118, ed. 1588), dice:  \u201cSed et dominus noster nascitur mense decembris\u2026 VIII KAL. Ian. Sed et Invicti Natalem appelant. Quis utique tam invictus nisi dominus noster?. Vel quod dicant Solis esse natalem, ipse est Sol iustiti\u00e6 \u201d.  \u201cPero, Nuestro Se\u00f1or, tambi\u00e9n, nace en el mes de diciembre\u2026 en la octava antes de las calendas de enero [25 diciembre]\u2026, pero ellos lo llaman el \u00abNacimiento del Invencible\u00bb.  \u00bfQui\u00e9n hay que sea tan invencible como Nuestro Se\u00f1or.?  O, si ellos dicen que es el d\u00eda del nacimiento del Sol, \u00c9l es el Sol de Justicia\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya Tertuliano (Apol., 16; cf. Ad. Nat., I, 13; Or\u00edgenes. c. Cels., VIII, 67, etc.) tuvieron que afirmar que Sol no era el Dios de los cristianos; Agust\u00edn (Tract. XXXIV, in Joan. En P. L., XXXV, 1652) denuncia la identificaci\u00f3n her\u00e9tica entre Cristo y Sol.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa San Le\u00f3n I Magno (Serm. XXXVII in nat. dom., VII, 4; XXII, II, 6 en P. L., LIV, 218 y 198) reprocha duramente los remanentes del culto solar:  los cristianos, en el mismo umbral de la bas\u00edlica de los Ap\u00f3stoles, se voltean para adorar al sol naciente.  El culto solar ha legado rasgos en el culto popular moderno en Armenia, en donde los cristianos se hab\u00edan conformado temporal y externamente al culto al sol material (Cumont, op. cit., p\u00e1g. 356).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero incluso el deliberado y leg\u00edtimo \u00abbautismo\u00bb de una fiesta pagana debe verse aqu\u00ed como no m\u00e1s que lo que se necesita suponga la transferencia de la fecha.  El \u00abnacimiento en la monta\u00f1a\u00bb de Mitra y el de Cristo en una \u00abgruta\u00bb no tienen nada en com\u00fan:  los pastores adoradores de Mitra (Cumont, op. cit., I, II, 4, p\u00e1g., 304 ss.) fueron m\u00e1s bien tomados de las fuentes cristianas que viceversa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Otras teor\u00edas de origen pagano<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El origen de la Navidad no debe buscarse en los saturnales (1-23 de diciembre), ni tampoco en el santo nacimiento a medianoche de Eleusis (v\u00e9ase J.E. Harrison, Prolegom., p\u00e1g. 549) con su probable conexi\u00f3n a trav\u00e9s de Frigia con los herejes nasenos, o con la ceremonia alejandrina citada anteriormente; ni tampoco con los ritos an\u00e1logos al culto del solsticio de invierno en Delphi del acunado Dionisio, con su revocaci\u00f3n desde el mar a un nuevo nacimiento (Harrison, op. cit., 402 ss.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>La teor\u00eda astron\u00f3mica<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Duchesne (Les origines du culte chr\u00e9tien, Par\u00eds, 1902, 262 ss.) nos presenta la teor\u00eda \u00abastron\u00f3mica\u00bb que, dado el 25 de marzo como el de la muerte de Cristo [hist\u00f3ricamente imposible, pero tan antigua como Tertuliano (Adv. Jud., 8)], el instinto popular, exigiendo el n\u00famero exacto de a\u00f1os de una vida Divina, colocar\u00eda su Concepci\u00f3n en esa misma fecha y su nacimiento el 25 de diciembre.  Esta teor\u00eda se apoya mejor en el hecho que ciertos montanistas (Sozomeno, Hist. Ecl. VII.18) celebraban la Pascua el 6 de abril; as\u00ed, tanto el 25 de diciembre como el 6 de enero se explican simult\u00e1neamente.  Adem\u00e1s, el c\u00e1lculo est\u00e1 completamente de acuerdo con los argumentos basados en el n\u00famero y en la astronom\u00eda y en la \u00abconveniencia\u00bb tan popular en ese entonces.  Desgraciadamente, no existe evidencia contempor\u00e1nea alguna sobre la celebraci\u00f3n en el siglo IV de la Concepci\u00f3n de Cristo en el d\u00eda 25 de marzo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Conclusi\u00f3n<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El presente escritor se inclina a pensar que, ya sea que esta fiesta se originara en Oriente u Occidente, y a pesar de que la abundancia de festivales de invierno an\u00e1logos podr\u00edan indefinidamente haber ayudado a la selecci\u00f3n del mes de diciembre, el mismo instinto que coloc\u00f3 el Natalis Invicti en el solsticio de invierno habr\u00eda bastado, aparte de la adaptaci\u00f3n deliberada o de curiosos c\u00e1lculos, para fijar en ese mismo d\u00eda la fiesta cristiana.\n<\/p>\n<h2>Liturgia y Costumbres<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>El calendario<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fijaci\u00f3n de esta fecha, determin\u00f3 tambi\u00e9n las de la Circuncisi\u00f3n y de la Presentaci\u00f3n; la de la Expectaci\u00f3n y, quiz\u00e1s, la de la Anunciaci\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda; tambi\u00e9n la del Nacimiento y Concepci\u00f3n del Bautista (cf. Thurston en Amer. Eccl. Rev., diciembre, 1898).  Hasta el siglo X la Navidad era considerada, en los c\u00f3mputos papales, como el inicio del a\u00f1o eclesi\u00e1stico, como se sigue haciendo en las Bulas; el Papa Bonifacio VIII (1294-1303) restaur\u00f3 temporalmente esta costumbre, la cual Alemania sostuvo durante alg\u00fan tiempo m\u00e1s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fiestas populares<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el a\u00f1o 425 el c\u00f3dice Theod., II, 8, 27 (cf. XV, 5,5) proh\u00edbe los juegos del circo durante el 25 de diciembre; aunque no fue hasta el C\u00f3dice de Justiniano III, 12, 6 (529) que esta prohibici\u00f3n fue realmente impuesta.  El Segundo Concilio de Tours (can. XI, XVII), en el a\u00f1o 566 \u00f3 567, proclama la santidad de los \u00abdoce d\u00edas\u00bb desde la Navidad hasta la Epifan\u00eda, y el deber de ayunar durante el Adviento; el de Agde (506), en los c\u00e1nones 63-64, ordena una comuni\u00f3n universal, y el de Braga (563) proh\u00edbe el ayuno durante el D\u00eda de Navidad.  Pero, las celebraciones populares navide\u00f1as aumentaron tanto, que en 1110 las llamadas \u00abLeyes del Rey Cnut\u00bb, decretaron un ayuno desde Navidad hasta Epifan\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Las tres Misas<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los sacramentales gelasiano y gregoriano dan tres Misas para esta fiesta, y \u00e9stas, con un martirologio especial y sublime, y dispensa de la abstinencia, si es necesario, todav\u00eda distinguen nuestra costumbre.  Aunque Roma da tres Misas s\u00f3lo para la Navidad, Ildefonso, un obispo espa\u00f1ol, en el 845, alude a una triple Misa en Navidad, Pascua, Pentecost\u00e9s, y la Transfiguraci\u00f3n (P.L., CVI, 888).  Estas Misas, a medianoche, al alba, e in die, estaban m\u00edsticamente relacionadas con la religi\u00f3n abor\u00edgen, judaica y cristiana, o (como lo dice Santo Tom\u00e1s de Aquino, Summa Theol., III:83:2) al triple \u00abnacimiento\u00bb de Cristo: en la eternidad, en el tiempo, y en el alma.  Los colores lit\u00fargicos variaban: negro, blanco, rojo, o (por ejemplo en Narbona) se usaba el rojo, blanco, y violeta (Durand, Rat. Div. Off., VI, 13).  Al principio el Gloria se cantaba s\u00f3lo en la primera Misa de ese d\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El origen hist\u00f3rico de esta triple Misa es probablemente de la siguiente manera (cf. Thurston, en Amer. Eccl. Rev., enero, 1899; Grisar, Anal. Roms\u2026 I, 595; Geschichte Roms\u2026 im Mittelalter I, 607, 397; CIV. Catt., 21 de septiembre de 1895, etc.): La primera Misa, celebrada en el Oratorium Pr\u00e6sepis  en Santa Mar\u00eda La Mayor &#8212;una iglesia probablemente inmediatamente similar a la bas\u00edlica de Bel\u00e9n&#8212; y la tercera en la Bas\u00edlica de San Pedro, reproduc\u00edan en Roma el doble Oficio de Navidad mencionado por Eteria (v\u00e9ase arriba) en Bel\u00e9n y Jerusal\u00e9n.  La segunda Misa era celebraba por el Papa en la \u00abcapilla real\u00bb de los oficiales de la Corte Bizantina en el Palatino, es decir, la iglesia de Santa Anastasia, originalmente llamada, al igual que la bas\u00edlica en Constantinopla, Anastasis, y como ella, fue construida para reproducir la bas\u00edlica Anastasis de Jerusal\u00e9n&#8212;y como ella tambi\u00e9n, finalmente abandon\u00f3 el nombre de \u00abAnastasis\u00bb, por el de la m\u00e1rtir Santa Anastasia.  La segunda Misa pudo ser, por consiguiente, una deferencia papal a la iglesia imperial en su fiesta patronal.  De este modo se pueden explicar las tres estaciones, pues por el a\u00f1o 1143 (cf. Ord. Romani en P. L., LXXVIII, 1032) el Papa sal\u00eda de la distante Bas\u00edlica de San Pedro, y celebraba la tercera Misa en el altar mayor de Santa Mar\u00eda La Mayor.  En esta tercera Misa, el Papa San Le\u00f3n III inaugur\u00f3, en el a\u00f1o 800, por la coronaci\u00f3n de Carlomagno, el Sacro Imperio Romano.  Ese d\u00eda se convirti\u00f3 en el favorito para las ceremonias de la corte, y en \u00e9l, por ejemplo, Guillermo de Normand\u00eda fue coronado en Westminster.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Las representaciones dram\u00e1ticas<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia de la dedicaci\u00f3n del Oratorium Pr\u00e6sepis en la bas\u00edlica de Liberio, de las reliquias all\u00ed guardadas y sus imitaciones, no pertenece a esta disertaci\u00f3n (cf. pesebre; reliquias).  Los datos est\u00e1n bien expuestos por Bonaccorsi (Il Natale, Roma, 1903, ch. IV)], pero la pr\u00e1ctica de dar una expresi\u00f3n dram\u00e1tica, o por lo menos espectacular, a los hechos de la Navidad pronto hicieron surgir los misterios m\u00e1s o menos lit\u00fargicos.  Por ejemplo, el ordinaria de Ru\u00e1n y el de Reims, colocan el officium pastorum inmediatamente despu\u00e9s del Te Deum y antes de la Misa (cf. Ducange, Gloss. med. et inf. Lat., s.v. Pastores); la Iglesia de Reims celebraba un segundo misterio \u00abprof\u00e9tico\u00bb despu\u00e9s de tercia, en la que Virgilio y la Sibila se un\u00edan a los profetas del Antiguo Testamento para honrar a Cristo. (Para m\u00e1s detalles sobre Virgilio y dramas y profec\u00edas de Navidad, vea las autoridades en Comparetti, \u00abVirgil in Middle Ages\u00bb, p\u00e1g. 310 ss.). La obra \u00abTo out-herod Herod\u00bb, es decir sobreactuar, se remonta a la violencia de Herodes en estas obras.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>La cuna (pesebre) o escena de la natividad<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1223 San Francisco de As\u00eds dio origen a los pesebres de hoy d\u00eda al laicizar una costumbre hasta ese momento eclesi\u00e1stica, haci\u00e9ndola de ah\u00ed en adelante extra-lit\u00fargica y popular.  La presencia del buey y del burro se debe a una err\u00f3nea interpretaci\u00f3n de Isa\u00edas 1,3 y de Habacuc 3,2 (versi\u00f3n \u00abItala\u00bb), aunque aparecen en el magn\u00edfico \u00abPesebre\u00bb del siglo IV, descubierto en 1877 en las catacumbas de San Sebasti\u00e1n.  El burro en el que Balaam mont\u00f3, en el misterio de Reims, hizo que la fiesta recibiera el nombre de Festum Asinorum (Ducange, op. cit., s.v. Festum).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Los himnos y villancicos<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La degeneraci\u00f3n de estos dramas ocasion\u00f3 la difusi\u00f3n de noeles, pastorales y villancicos, a los cuales se les ha otorgado en ocasiones una posici\u00f3n cuasi-lit\u00fargica.  Prudencio, en el siglo IV, es el primero (y \u00fanico en su siglo) en escribir himnos para la Navidad, pues los himnos \u00abVox clara\u00bb (himno para Laudes en Adviento) y \u00abChriste Redemptor\u00bb (V\u00edsperas y Maitines de Navidad) no pueden ser atribuidos a San Ambrosio.  Sin embargo, el himno \u00abA solis ortu\u00bb ciertamente pertenece a Sedulio (siglo V).  Los primeros Weihnachtslieder alemanes datan de los siglos XI y XII; los primeros noeles, del siglo XI, y los primeros villancicos, del siglo XIII.  El famoso \u00abStabat Mater Speciosa\u00bb se le atribuye a Jacopone da Todi (1230-1306); \u00abAdeste Fideles\u00bb es, lo m\u00e1s temprano, del siglo XVII.  Pero, estos aires esencialmente populares, e incluso palabras, deben, sin embargo, haber existido desde mucho tiempo antes de haber sido puestos por escrito.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tarjetas y regalos<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las costumbres paganas centradas en las calendas de enero influyeron en las de Navidad.  Tiele (Yule and Christmas, Londres, 1899) ha recopilado muchos ejemplos interesantes.  La stren\u00e6 (eacute; trennes) del 1 de enero romano (condenada duramente por Tertuliano, de Idol., XIV y X, y por San M\u00e1ximo de Tur\u00edn, Hom. CIII, de Kal. gentil., en P.L., LVII, 492, etc.) sobrevivi\u00f3 en la costumbre de las cajas, regalos y tarjetas navide\u00f1as.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>El nochebueno (le\u00f1o)<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las fogatas durante las calendas eran un esc\u00e1ndalo en Roma, y San Bonifacio logr\u00f3 que el Papa San Zacar\u00edas las aboliera.  Pero, probablemente el nochebueno, en sus muchas formas, originalmente se encendi\u00f3 s\u00f3lo debido al invierno.  S\u00f3lo a partir de 1577 se convirti\u00f3 en una ceremonia p\u00fablica en Inglaterra; sin embargo, su popularidad creci\u00f3 inmensamente, sobre todo en la Provenza; en la Toscana, a la Navidad se le llama simplemente ceppo (tajo, le\u00f1o -Bonaccorsi, op. cit., p\u00e1g. 145, n. 2).  Adem\u00e1s, estuvo tambi\u00e9n relacionada con otras costumbres; en Inglaterra, un inquilino ten\u00eda el derecho a alimentarse a expensas de su se\u00f1or, durante todo el tiempo que durase el fuego de una rueda de madera, que su se\u00f1or le entregaba; el se\u00f1or tambi\u00e9n entregaba a su siervo una carga de madera cuando nac\u00eda un ni\u00f1o; Kindsfuss  era un regalo que se le daba a los ni\u00f1os cuando les nac\u00eda un hermano o hermana, e incluso a los animales de la granja, el d\u00eda del nacimiento de Cristo, el hermano menor universal (Tiele, op. cit., p\u00e1g. 95 ss.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>El \u00e1rbol de Navidad<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gervase de Tilbury (siglo XIII), narra que en Inglaterra en la noche de Navidad se expon\u00eda el grano para que adquieriera la fertilidad del roc\u00edo que cae en respuesta al \u00abRorate Coeli\u00bb; la tradici\u00f3n de que los \u00e1rboles y las flores florec\u00edan durante esta noche, es citada por primera vez por un ge\u00f3grafo \u00e1rabe del siglo X, y se extendi\u00f3 por toda Inglaterra.  En una \u00e9pica francesa del siglo XIII, se ven velas en el \u00e1rbol floreciente.  En Inglaterra, el bast\u00f3n de Jos\u00e9 de Arimatea era el que florec\u00eda en Glastonbury y en otros lugares; cuando el 3 de septiembre se convirti\u00f3 en 14 de septiembre, en el a\u00f1o 1752, dos mil personas estuvieron observando si el espino Quainton (cratagus pr\u00e6cox) brotar\u00eda en el Nuevo Estilo de Navidad; y como no lo hizo, se negaron a celebrar el festival Nuevo Estilo.  De esta creencia de la pr\u00e1ctica de las calendas de decorar de verde (prohibido por el arzobispo Mart\u00edn de Braga, c. 575, P. L., LXXIII&#8212;el mu\u00e9rdago fue legado por los druidas), surgi\u00f3 la del \u00e1rbol de Navidad, mencionado por primera vez en el a\u00f1o 1605 en Estrasburgo, e introducido en Francia e Inglaterra, reci\u00e9n en el a\u00f1o 1840, por la princesa Helena de Mecklenburg y el pr\u00edncipe consorte respectivamente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>El visitante misterioso<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo con mucha cautela debemos atribuir el misterioso bienhechor de la noche de Navidad&#8212;Knecht Ruprecht, Pelzm\u00e4rtel en un caballo de madera, San Mart\u00edn en un blanco corcel, San Nicol\u00e1s y su equivalente \u00abreformado\u00bb, el Padre de la Navidad&#8212; con la presencia de un santo en los zapatos de Woden, quien, junto con su esposa Berchta, desciende en las noches entre el 25 de diciembre y el de 6 enero, en un caballo blanco, para bendecir la tierra y los hombres.  Las fogatas y las ruedas encendidas iluminaban las colinas, se adornaban las casas, se suspend\u00edan los juicios y se celebraban fiestas (cf. Bonaccorse, op. cit., p\u00e1g. 151).  Knecht Ruprecht, de todos modos (mencionado por primera vez en un misterio de 1668 y condenado en 1680 como un demonio) era s\u00f3lo un siervo del Divino Ni\u00f1o.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Celebraciones no cat\u00f3licas<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin duda alguna, los nuclei abor\u00edgenes cristianos atrajeron la adhesi\u00f3n de los paganos.  Pues las mascaradas de las calendas, el extraordinario y obsceno Modranicht, el pastel en honor de la \u00abplacenta\u00bb de Mar\u00eda, condenado por el Concilio in Trullo (692), canon 79; el Tabul\u00e6 Fortun\u00e6 (comida y bebida ofrecidas para obtener alzas, condenado en el 743), v\u00e9ase Tiele, op. cit., cap. VIII, IX &#8212;los datos de Tiele son quiz\u00e1 de mayor valor que sus deducciones&#8212; y Ducange (op. cit., s. vv. Cervula y Kalend\u00e6).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1644 el Parlamento ingl\u00e9s prohibi\u00f3 la Navidad mediante un Acta; deb\u00eda de ser considerado d\u00eda de ayuno y de mercado; se oblig\u00f3 a las tiendas a abrir, se conden\u00f3 a los budines de ciruela y los pasteles de carne como paganos. Los conservadores se resistieron; en Canterbury se derram\u00f3 sangre; pero despu\u00e9s de la Restauraci\u00f3n, los disidentes continuaron llam\u00e1ndola Yuletide \u00abFooltide\u00bb (Pascua de Navidad, Pascua de Tontos).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  Adem\u00e1s de los trabajos mencionados en el art\u00edculo, v\u00e9ase tambi\u00e9n, Die Geschichte des deutschen Weihnachts (Leipzig, 1893); MANN-HARDT, Weihnachtsbl\u00fcthen in Sitte u. Sage (Berl\u00edn, 1864); RIETSCHEL, Weihnachten in Kirche, Kunst u. Volksleben (Bielefeld and Leipzig, 1902); SCHMID, Darstellung der Geburt Christin der bildenden Kunst (1890); M\u00dcLLER, Le costumanzi del Natale (Rome, 1880); CORRIERI, Il Natale nelle letterature del Nord in Cosmos Cath. (diciembre de 1900); ERBES, Das Syrische Martyrologium, etc., in Zeitschr. F. Kirchengesch. (1905), IV (1906), I; BARDENHEWER, Mari\u00e4 Verk\u00fcndigung (Freiburg, 1905); DE KERSAINT-GILLY, F\u00eates de No\u00ebl en Provence (Montpellier, 1900); DE COUSSEMAKER, Drames Liturgiques du Moyen Age (Par\u00eds, 1861); DOUHET, Dict, des myst\u00e8res in MIGNE, Nouv, encycl. th\u00e9ol., XLIII; P\u00c9REM\u00c8S, Dict. De No\u00ebls, ibid. LXIII; SMITH AND CHEETHAM, dict. Christ. Antiq., s.v. Christmas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Martindale, Cyril Charles. \u00abChristmas.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 3. New York: Robert Appleton Company, 1908. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/03724b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Juli\u00e1n Alejandro Nieva.  Revisado por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina\n<\/p>\n<h2>Enlaces internos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1] Tiempo de Adviento\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[2] Exposici\u00f3n hist\u00f3rica del Tiempo de Adviento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[3] Exposici\u00f3n Lit\u00fargica del Adviento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[4] Oraciones para el Tiempo de Adviento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[5] Misterio de la Encarnaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[6] Significado de las Ant\u00edfonas de la O.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[7] La anunciaci\u00f3n de Jes\u00fas .(Biblia de Osty)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[8] Navidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[9] Tiempo de Navidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[10] Figuras del Antiguo Testamento que anuncian al Mes\u00edas.\n<\/p>\n<h2>Villancicos de Navidad Barrocos.<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">[11] Dennos licencia Se\u00f1ores (charango y guitarra)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[12] Cachua al Nacimiento de Cristo (Del c\u00f3dice Mart\u00ednez Compa\u00f1\u00f3n)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[13] Juan de Araujo &#8211; Los Coflades de la Estleya.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[14] Navidad Barroca (Coro de la Habana)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[15] Torito del portalito.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[16] A este sol peregrino\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[17] Corderito \u00bfpor qu\u00e9 te escondes?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[18] Convidando est\u00e1 la noche.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[19] Nacido en pajas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[20] Siempre mi ni\u00f1o que os miro. (musica barroca de M\u00e9xico)\n<\/p>\n<h2>Villancicos populares<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">[21] Ven pronto Sel\u00f1or. Takillakta. (Per\u00fa)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[22] Regalo a Jes\u00fas (Per\u00fa). Takillakta.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n[23] Rueda, Rueda. Roxana Valdivieso (Per\u00fa).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[24] Juan Diego Fl\u00f3rez (Per\u00fa) y los ni\u00f1os cantores de Viena.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[25] Huayno de Navidad (Per\u00fa).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[26] Villancico peruano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[27] Villancicos. Coro del Colegio Manuel Pardo.\n<\/p>\n<h2>Libros antiguos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">[28] Letras de los Villancicos, que se cantaron en los&#8230;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[29] Letras de los Villancicos, que se han de cantar en los&#8230;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[30] Letras de los villancicos, que se cantaron en los solemnes maytines del sagrado nacimineto de nuestro redemptor Jesu Christo en la santa Iglesia &#8230; de Sevilla \/ compuestos por Pedro Rabassa\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enlaces preparados y seleccionados por Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>natividad de Jesucristo. En la Biblia no figura ning\u00fan t\u00e9rmino para designar la festividad del nacimiento de Cristo, celebrada por vez primera el veinticinco de diciembre del a\u00f1o 354 de nuestra era. Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003 Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital Aniversario y observancia del nacimiento de Jesucristo. &#8211; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/navidad\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNAVIDAD\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-5243","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5243","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5243"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5243\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5243"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5243"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5243"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}