{"id":5308,"date":"2016-02-05T01:18:54","date_gmt":"2016-02-05T06:18:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/paraclito\/"},"modified":"2016-02-05T01:18:54","modified_gmt":"2016-02-05T06:18:54","slug":"paraclito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/paraclito\/","title":{"rendered":"PARACLITO"},"content":{"rendered":"<p>griego abogado, auxiliador. Descripci\u00f3n de Jesucristo y del Esp\u00ed\u00adritu Santo en los escritos del ap\u00f3stol Juan como el abogado ante el Padre, 1 Jn 2, 1.<\/p>\n<p>En la despedida  Jes\u00fas les dice a los disc\u00ed\u00adpulos que interceder\u00e1 ante el Padre para que les env\u00ed\u00ade un P., al Esp\u00ed\u00adritu de la verdad, Jn 14, 16-17, 26; Jn 15, 26.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(el que est\u00e1 junto a m\u00ed\u00ad).<\/p>\n<p> Ver \u00abEspiritu Santo\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[233]<br \/>\n   Forma de traducir la idea de \u00abconsolador\u00bb (parakletos, el que consuela), que Jes\u00fas mismo atribuy\u00f3 al Esp\u00ed\u00adritu Santo, seg\u00fan los textos jo\u00e1nicos. Cinco veces aparece en Juan este t\u00e9rmino: Jn. 14. 6 y 26; 15. 26; 16.7; y 1 Jn 2.1. En los dem\u00e1s evangelistas se hace referencia al Esp\u00ed\u00adritu Santo con abundancia, pero no emplean el t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. Esp\u00ed\u00adritu Santo)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>La palabra s\u00f3lo aparece en el evangelio de San Juan y siempre referida al Esp\u00ed\u00adritu Santo. El Par\u00e1clito, que es el \u00abesp\u00ed\u00adritu de la verdad\u00bb, vendr\u00e1 en lugar de Jesucristo (Jn 14, 16; 16, 7) para ser su abogado defensor, que dar\u00e1 testimonio de El (Jn 15, 26), y para estar siempre con los hombres como protector suyo (Jn 14, 16), recordarles las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas y llevarles a la verdad plena (Jn 14, 26). San Juan llama tambi\u00e9n a Jesucristo Par\u00e1clito, es decir, abogado defensor ante el Padre de todos los cristianos (1 Jn 2, 1). ->Esp\u00ed\u00adritu Santo.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>(-> Esp\u00ed\u00adritu Santo, ruah, Juan). El evangelio de Juan puede entenderse como una catcquesis del Esp\u00ed\u00adritu, como dice el mismo Jes\u00fas a Nicodemo, maestro de Israel: \u00abEn verdad te digo, si alguien no nace del agua y del Esp\u00ed\u00adritu no puede entrar en el reino de Dios\u00bb (Jn 2,5). El Evangelio es experiencia de nacimiento: nos hace ver que somos hijos de Dios, con Jes\u00fas, en el Esp\u00ed\u00adritu. La religi\u00f3n anterior ha pasado y con ella han pasado los montes sagrados y templos, los cultos antiguos. Llega en Jes\u00fas la novedad de una adoraci\u00f3n gratuita, abierta a todos: \u00abCr\u00e9eme, mujer: viene la hora en que ni en este monte ni en Jerusal\u00e9n adorar\u00e9is al Padre&#8230; Pero llega la hora y es esta en que los verdaderos adoradores adorar\u00e1n al Padre en Esp\u00ed\u00adritu y en Verdad; \u00e9stos son los adoradores que Dios busca: Dios es Esp\u00ed\u00adritu, y quienes le adoran deben adorarle en Esp\u00ed\u00adritu y Verdad\u00bb (Jn 4,21-24). Los hombres estaban divididos por sacralidades. Ahora han de unirse en el Esp\u00ed\u00adritu y Verdad universal. Eso lo sab\u00ed\u00adan los jud\u00ed\u00ados helenistas (Fil\u00f3n y Sabidur\u00ed\u00ada), pero no hab\u00ed\u00adan podido concretarlo. Muchos cristianos posteriores han seguido encerrados en una cultura o ciudad (naci\u00f3n) particular. En contra de eso, Jes\u00fas quiere que todos se vinculen por el Esp\u00ed\u00adritu, que brota como r\u00ed\u00ado de su seno: \u00abEsto lo dijo refiri\u00e9ndose al Esp\u00ed\u00adritu que deb\u00ed\u00adan recibir los que creyeran en \u00e9l; pues todav\u00ed\u00ada no hab\u00ed\u00ada Esp\u00ed\u00adritu, porque Jes\u00fas no hab\u00ed\u00ada sido a\u00fan  glorificado\u00bb (Jn 7,39). Jes\u00fas resucitado es manantial del Esp\u00ed\u00adritu, que mana en todos los humanos (como las aguas del para\u00ed\u00adso: Gn 2,10-14; Ap 22,1-2). En ese contexto se sit\u00faan los textos del Esp\u00ed\u00adritu-Par\u00e1clito, como abogado, defensor de los fieles en la prueba (cf. Mc 13,11 par), int\u00e9rprete y autoridad de Jes\u00fas en la Iglesia.<\/p>\n<p>(1) Rogar\u00e9 al Padre y os dar\u00e1 otro Par\u00e1clito, que est\u00e9 con vosotros para siempre (Jn 14,16). Jes\u00fas mismo hab\u00ed\u00ada sido el Par\u00e1clito, defensor de sus disc\u00ed\u00adpulos. Pero ahora que se va y les deja en un plano f\u00ed\u00adsico, pide al Padre otro Par\u00e1clito que sea presencia interior y compa\u00f1\u00ed\u00ada (no os dejar\u00e9 hu\u00e9rfanos: 14,18). Los del mundo viven en plano de carne, lucha mutua, mentira; los cristianos reciben el Esp\u00ed\u00adritu de Dios por Cristo.<\/p>\n<p>(2) El Par\u00e1clito&#8230; os ense\u00f1ar\u00e1 todas las cosas y os recordar\u00e1 todo lo que os dije, como Maestro interior divino (Jn 14,26). La Iglesia ha corrido a veces el riesgo de entender la verdad como algo impuesto por fuera, resuelto y ense\u00f1ado desde arriba. Pero Jes\u00fas promete a los suyos un magisterio interior: los cristianos s\u00f3lo admiten la autoridad del Esp\u00ed\u00adritu-Par\u00e1clito, que interpreta y actualiza a Cristo.<\/p>\n<p>(3) Cuando venga el Par\u00e1clito&#8230; dar\u00e1 testimonio de m\u00ed\u00ad, y vosotros tambi\u00e9n dar\u00e9is testimonio, porque hab\u00e9is estado conmigo desde el principio (15,2627). Jes\u00fas no ha prometido seg\u00fan Juan un magisterio externo para dogmas y ense\u00f1anzas. Tampoco ha dejado una estructura de poder. Su verdad se expresa en la ense\u00f1anza interior del Esp\u00ed\u00adritu, que act\u00faa a trav\u00e9s del testimonio de los fieles. Cuando est\u00e1n en riesgo las instituciones, queda y crece ese testimonio.<\/p>\n<p>(4) Conviene que yo me vaya, porque si no me fuere, el Par\u00e1clito no vendr\u00e1 a vosotros; pero si me voy, os lo enviar\u00e9 (16,7). Una presencia material de Jes\u00fas estorbar\u00ed\u00ada, pues \u00e9l quedar\u00ed\u00ada fuera de la vida de sus fieles. Muchos parecen a\u00f1orarle as\u00ed\u00ad, actuando a trav\u00e9s de milagros, apariciones, seguridades exteriores. Pues bien, es necesario que Jes\u00fas se vaya, que cumpla su tarea, para que sus fieles asuman la verdad en el Esp\u00ed\u00adritu, que es presencia y experiencia interior de Jes\u00fas. Por encima de todas las restantes instancias eclesiales, Jes\u00fas apela a la Confianza del Esp\u00ed\u00adritu, Par\u00e1clito (Abogado y Consolador) de los fieles. Es Consolador, pues lo buscamos all\u00ed\u00ad donde nuestras tradiciones patriarcales, de seguridad externa, van envejeciendo. Es Abogado, porque necesitamos defensa en este mundo convulso, en crisis de violencia y muerte. Es el Don pascual de Jes\u00fas, que se aparece y habla, d\u00e1ndoles poder de perdonar (= vincular en amor) a todos los humanos: \u00abDicho esto, alent\u00f3 sobre ellos y les dijo: recibid el Esp\u00ed\u00adritu Santo\u00bb (Jn 20,22). Este es el momento clave de la nueva creaci\u00f3n, reverso y cumplimiento de Gn 2,7: el Esp\u00ed\u00adritu de Dios se identifica con el Aliento que Jes\u00fas da a los hombres, en el momento cumbre de la pascua, cuando sopla y ofrece su Esp\u00ed\u00adritu a sus disc\u00ed\u00adpulos, para que as\u00ed\u00ad vivan en gesto de gracia y perd\u00f3n a todo el mundo.<\/p>\n<p>Cf. H. HEITMANN y H. M\u00dcHLEN (eds.), Experiencia y teolog\u00ed\u00ada del Esp\u00ed\u00adritu Santo, Sec. Trinitario, Salamanca 1978; F. PORSCH, El Esp\u00ed\u00adritu Santo, defensor de los creyentes, en el Evangelio de Juan, Sec. Trinitario, Salamanca 1978; E. SCHWEIZER, El Esp\u00ed\u00adritu Santo, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1992.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>Es uno de los t\u00ed\u00adtulos pneumatol\u00f3gicos que encontramos solamente en san Juan y en ning\u00fan otro lugar del Nuevo Testamento. Par\u00e1clito (Parakletos) designa el car\u00e1cter personal de la revelaci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo; encontramos tambi\u00e9n la expresi\u00f3n m\u00e1s intensa \u00abotro Par\u00e1clito\u00bb, (allos Parakletos) que especifica m\u00e1s a\u00fan la identidad personal del Esp\u00ed\u00adritu Santo respecto a la tradici\u00f3n b\u00ed\u00adblica vetero- y neotestamentaria. El contexto es el de los cap\u00ed\u00adtulos 14- 16 de Juan, que contienen precisamente los \u00abdichos sobre el Par\u00e1clito\u00bb. Aunque la revelaci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu santo como Par\u00e1clito se coloca antes de Pascua, en los cap\u00ed\u00adtulos 14- 16 la referencia es la del tiempo de la Iglesia; en efecto, cuando Jes\u00fas no est\u00e9 va f\u00ed\u00adsicamente presente, el Esp\u00ed\u00adritu Santo lo har\u00e1 recordar y nos introducir\u00e1 en la Verdad entera; ser\u00e1 el Consolador en los momentos de la prueba. Evidentemente, los \u00abdichos sobre el Par\u00e1clito\u00bb, que presentan acentuadamente el car\u00e1cter personal del Esp\u00ed\u00adritu Santo, interesan tanto al tiempo de la Iglesia como a la persona misma de Jes\u00fas y a la Trinidad en s\u00ed\u00ad misma; contienen, por consiguiente, una doctrina dogm\u00e1tica de primera categor\u00ed\u00ada, El t\u00ed\u00adtulo pneumatol\u00f3gico Par\u00e1clito no se encuentra aislado, sino que va siempre acompa\u00f1ado de otros dos t\u00ed\u00adtulos pneumatol\u00f3gicos: Esptritu Santo (Jn 14,25-26) y Esp\u00ed\u00adritu de verdad (Jn 14,16-17. l5,2~: 16,13. 1 Jn 4,6). Estos apelativos se encuentran a veces en un mismo texto y el uno se convierte en -ex\u00e9gesis del otro. As\u00ed\u00ad por ejemplo, Esp\u00ed\u00adritu Santo (to Pneuma to aghio), con el art\u00ed\u00adculo neutro duplicado para indicar el car\u00e1cter personal del Esp\u00ed\u00adritu), especifica qui\u00e9n es el Par\u00e1clito (o Parakletos, masculino). Pneuma (neutro) va unido con Par\u00e1clito (masculino) por el pronombre ekeinos (masculino), para indicar una vez m\u00e1s que se trata de una realidad bien identificada y personal (as\u00ed\u00ad en Jn 14,25-26). Tambi\u00e9n la expresi\u00f3n Esp\u00ed\u00adritu de verdad va unida al Par\u00e1clito, y como el genitivo \u00abde verdad\u00bb es un genitivo objetivo o calificativo, es decir un genitivo que designa lo que es peculiar del Esp\u00ed\u00adritu, a saber, comunicarnos la Verdad que es Jes\u00fas, resulta que el Esp\u00ed\u00adritu Santo est\u00e1 siempre vinculado a Cristo en el sentido de que ayuda a interiorizar y a asimilar la Verdad de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Expondremos brevemente el significado lexical de \u00bb Par\u00e1clito\u00bb, para establecer luego su funci\u00f3n y observar sus consecuencias desde el punto de vista dogm\u00e1tico.<\/p>\n<p>En el contexto griego Par\u00e1clito significa abogado o m\u00e1s sencillamente def\u00e9nsor, a aquel que ayuda al imputado a defenderse en un proceso. Al contrario, en el contexto hebreo Par\u00e1clito indica al que intercede por los hombres ante el tribunal de Dios; en el evangelio de Juan, el Par\u00e1clito no es sin embargo abogado ante el tribunal de Dios, sino abogado y defensor entre los disc\u00ed\u00adpulos. En la literatura de Juan (1 Jn 2.1) encontramos una vez el t\u00e9rmino Par\u00e1clito (abogado) en un tribunal de Dios, pero en este caso no es un atributo del Esp\u00ed\u00adritu Santo, sino de Jes\u00fas (\u00absi alguien ha pecado, tenemos un abogado -parakletos- ante el Padre, Jesucristo el Justo\u00bb). As\u00ed\u00ad pues, en conjunto, Par\u00e1clito, tanto en el contexto griego como en el hebreo, significa siempre abogado, defensor intercesor.<\/p>\n<p>Si consideramos luego la funci\u00f3n del Par\u00e1clito, hemos de decir enseguida que va ligada al contexto redaccional del evangelio de Juan, que en este caso espec\u00ed\u00adfico se concibe como un gran proceso entre los acusadores de Jes\u00fas y el mismo Jes\u00fas, en donde de hecho el mundo es \u00abjuzgadon por \u00e9l y desenmascarado en su mentira y su pecado. En este gran proceso que \u00abdurar\u00e1n hasta el final de los tiempos, el Par\u00e1clito es quien defiende la causa de Jes\u00fas frente al mundo y ayuda a los disc\u00ed\u00adpulos a defender esa misma causa. Los p\u00e1rrafos fundamentales son los de Jn 16,5-15, donde se habla del Par\u00e1clito y de la blasfemia contra el Esp\u00ed\u00adritu Santo. El Par\u00e1clito es el que convence al mundo en lo que se refiere al pecado, a la justicia, al juicio, es decir aquel que lo sacar\u00e1 todo a luz para que se comprenda la malicia del mundo.<\/p>\n<p>Los dichos sobre el Par\u00e1clito, que en los textos de Juan van unidos a otros t\u00ed\u00adtulos pneumatol\u00f3gicos, revelan las relaciones entre el Esp\u00ed\u00adritu Santo y el Padre y el Hijo. Con las debidas proporciones se puede afirmar que el dato dogm\u00e1tico est\u00e1 ya en gran parte contenido en los \u00abdichos sobre el Par\u00e1clito\u00bb.<\/p>\n<p>Respecto a las relaciones entre el Esp\u00ed\u00adritu Santo y el Padre, destaca claramente el Esp\u00ed\u00adritu como el que es enviado por el Padre, por ser don del Padre (Jn 14,26: ((el Consolador, el Esp\u00ed\u00adritu Santo que el Padre enviar\u00e1 en mi nombren: Jn 14,16: \u00abYo pedir\u00e9 al Padre y \u00e9l os dar\u00e1 otro Consolador\u00bb).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el Esp\u00ed\u00adritu es enviado por el Padre en el nombre de Jes\u00fas: procede del Padre por medio de Jes\u00fas (Jn 15,16: ((Cuando venga el Consolador que os enviar\u00e9 de junto al Padre, el Esp\u00ed\u00adritu de verdad que procede del Padre, \u00e9l dar\u00e1 testimonio de m\u00ed\u00ad\u00bb). Este proceder (ekporeuetai asume en el Nuevo Testamento el significado de derivar, emanar, salir fuera, proceder) tiene una gran importancia dogm\u00e1tica. Dejando de lado la cuesti\u00f3n de si en este texto \u00abproceder\u00bb tiene un sentido intratrinitario o hist\u00f3rico, como parece preferir 1. de la Potterie, se encuentran ya aqu\u00ed\u00ad algunos elementos importantes de las cuestiones doctrinales que se desarrollar\u00e1n m\u00e1s tarde, ya que en esta acci\u00f3n del \u00abproceder\u00bb&#8216; hay una presencia activa del Hijo.<\/p>\n<p>Por lo que se refiere a las relaciones entre el Esp\u00ed\u00adritu y el Hijo, el Esp\u00ed\u00adritu da testimonio de Jes\u00fas y lo glorificar\u00e1 (Jn 15,16; 16,14): al mismo tiempo el Hijo realiza respecto al Par\u00e1clito una obra de mediaci\u00f3n, ya que en los mismos vers\u00ed\u00adculos se dice: (\u00abel Consolador que yo os enviar\u00e9 de junto al Padre\u00bb (Jn 15.26), o bien: \u00ab\u00e9l (el Esp\u00ed\u00adritu) tomar\u00e1 de lo m\u00ed\u00ado y os lo anunciar\u00e1n (Jn 16,14). As\u00ed\u00ad pues, el Esp\u00ed\u00adritu y el Hijo son distintos entre s\u00ed\u00ad; es \u00e9ste otro dato dogm\u00e1tico importante. Adem\u00e1s, hay otro dato dogm\u00e1tico va presente a nivel b\u00ed\u00adblico: entre el Esp\u00ed\u00adritu y el Hijo existe un hecho com\u00fan: los dos est\u00e1n junto al Padre. Jes\u00fas puede enviar al Consolador de junto al Padre, porque tambi\u00e9n \u00e9l est\u00e1 junto al Padre. La obra de acompa\u00f1amiento y de gu\u00ed\u00ada en la verdad entera s\u00f3lo es posible porque hay una continuidad entre la obra del Esp\u00ed\u00adritu y la de Jes\u00fas, tal como atestigua uno de los textos m\u00e1s ricos en potencial pnuematol\u00f3gico, a saber, Jn 16,12-15: al final de su misi\u00f3n en la tierra, Jes\u00fas tiene todav\u00ed\u00ada muchas cosas que decir pero los disc\u00ed\u00adpulos no est\u00e1n preparados todav\u00ed\u00ada para comprender. sin embargo, ((cuando venga el Esp\u00ed\u00adritu de verdad, \u00e9l os guiar\u00e1 a la verdad entera, porque no hablar\u00e1 por s\u00ed\u00ad mismo, sino que dir\u00e1 todo lo que haya o\u00ed\u00addo y os anunciar\u00e1 las cosas futuras\u00bb, El glorificar\u00e1 al Hijo&#8217; pero el Esp\u00ed\u00adritu Santo podr\u00e1 hacer todo esto gracias a la comunidad de donaci\u00f3n que existe entre \u00e9l y el Hijo (((Tomar\u00e1 de lo m\u00ed\u00ado y os lo anunciar\u00e1. Todo lo que tiene \u00e9l Padre es m\u00ed\u00ado; por eso os he dicho que tomar\u00e1 de lo m\u00ed\u00ado y os lo anunciar\u00e1,\u00bb), En conclusi\u00f3n, podemos resumir la concepci\u00f3n b\u00ed\u00adblica del Par\u00e1clito en estos datos:<br \/>\n&#8211; ante todo Juan acent\u00faa fuertemente su sentido personal; el Esp\u00ed\u00adritu es Otro (allos, no \u00e9teros) Par\u00e1clito: consuela, defiende, da vigor,. es como el maestro interior que ilumina (no es dif\u00ed\u00adcil constatar hasta qu\u00e9 punto estas concepciones entran en la Tradici\u00f3n eclesial tanto a nivel teol\u00f3gico como experiencial); &#8211; el papel del Par\u00e1clito se manifiesta a nivel interior, en el coraz\u00f3n de los creyentes, para que puedan entrar en la Verdad que es Cristo. Por tanto, si la perspectiva lucana acent\u00faa el car\u00e1cter universalizador del Esp\u00ed\u00adritu Santo, Juan acent\u00faa el in teriorizador.<\/p>\n<p>el don del Esp\u00ed\u00adritu Par\u00e1clito proviene de una uni\u00f3n intratrinitaria entre el Padre y el Hijo; esta uni\u00f3n es la que produce el don del Esp\u00ed\u00adritu a los creyentes.<br \/>\nN Ciola<\/p>\n<p>Bibl.: G. Braumann, Intercesor, en DTNT, III, 353-355: F. . Scherse, El Par\u00e1clito, en MS, III1, 155-159. y M. Congar, El Esp\u00ed\u00adritu Santo, Herder, Barcelona 1983; F. Porsch, El Esp\u00ed\u00adritu Santo, defensor de los creyentes, Secretariado Trinitario, Salamanca- 1983; F -X, Durrwell, El Esp\u00ed\u00adritu en la Iglesia, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1986.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Par\u00e1clito, consolador (lat\u00edn Consolator; griego parakletos), una denominaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo.  La palabra en griego la cual, al menos como designaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, aparece s\u00f3lo en el Evangelio seg\u00fan San Juan (14,16.26; 15,26; 16,7), ha sido variamente traducida como \u201cabogado\u201d, \u201cintercesor\u201d, \u201cmaestro\u201d, \u201cayudante\u201d, \u201cconsolador\u201d.  Esta \u00faltima traducci\u00f3n, aunque difiere de la forma pasiva del griego, se justifica por el uso helen\u00edstico, una serie de versiones antiguas, la autoridad patr\u00edstica y lit\u00fargica, y las necesidades evidentes del contexto de Juan.  Seg\u00fan San Juan la misi\u00f3n del Par\u00e1clito es morar con los disc\u00edpulos despu\u00e9s que Jes\u00fas les haya retirado su presencia visible; inculcarles internamente la ense\u00f1anza dada por Cristo exteriormente y hacerlos as\u00ed testigos de la obra y doctrina del Salvador.  No hay ninguna raz\u00f3n para limitar a los Ap\u00f3stoles mismos la influencia consoladora del Par\u00e1clito, como hab\u00eda prometido en el Evangelio (Mt. 10,19; Mc. 13,11; Lc. 12,11; 21,14) y descrito en Hechos 2.   En la mencionada declaraci\u00f3n de Cristo, el cardenal Manning ve acertadamente una nueva dispensaci\u00f3n, la del Esp\u00edritu de Dios, el Santificador.   El Par\u00e1clito conforta a la Iglesia al garantizarle su inerrancia y al fomentar su santidad (vea la Iglesia).  Consuela a cada alma individual de muchas maneras.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dice San Bernardo (Parvi Sermones):  De Spiritu Sancto testatur Scriptura quia procedit, spirat, inhabitat, replet, glorificat. Procedendo praedestinat; spirando vocat quos praedestinavit; inhabitando justificat quos vocavit; replendo accumulat meritis quos justificavit; glorificando ditat proemiis quos accumulavit meritis.  Cada condici\u00f3n saludable, el poder y la acci\u00f3n, de hecho, toda la gama de nuestra salvaci\u00f3n, entra dentro de la misi\u00f3n del Consolador.  A sus extraordinarios efectos se les llama dones, frutos, bienaventuranzas.  Su trabajo ordinario es la santificaci\u00f3n con todo lo que conlleva, la gracia habitual, las virtudes infusas, la adopci\u00f3n y el derecho a la herencia celestial.  \u201cEl amor de Dios\u201d, dice San Pablo (Rom. 5,5), \u201cha sido derramado en nuestros corazones por el Esp\u00edritu Santo que nos ha sido dado.\u201d   En ese pasaje el Par\u00e1clito es tanto el donante como el don, el dador de la gracia (donum creatum) y el don del Padre y del Hijo (donum increatum).  San Pablo ense\u00f1a repetidamente que el Esp\u00edritu Santo habita en nosotros (Rom. 8,9.11; 1 Cor. 3,16).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa morada del Par\u00e1clito en el alma justificada no debe entenderse como si fuera tarea exclusiva de la tercera persona ni como si constituyera la formalis causa de nuestra justificaci\u00f3n.  El alma, renovada interiormente por la gracia habitual, se convierte en la morada de las tres Personas de la Sant\u00edsima Trinidad (Juan 14,23), sin embargo, esa morada es con raz\u00f3n consignada a la Tercera Persona, quien es el Esp\u00edritu de amor.  Los te\u00f3logos cat\u00f3licos no concuerdan en cuanto al modo y explicaci\u00f3n de la estancia del Esp\u00edritu Santo en el alma de los justos.  Santo Tom\u00e1s de Aquino (I, Q. XLIII, a. 3) propone el m\u00e1s bien vago y poco satisfactorio s\u00edmil \u00absicut cognitum in cognoscente et amatum in amante\u201d.  Para Oberd\u00f6ffer es una fuerza siempre en acci\u00f3n, que mantiene y desarrolla la gracia habitual en nosotros.  Verani lo considera meramente una presencia objetiva, en el sentido de que el alma justificada es el objeto de una especial solicitud y amor de elecci\u00f3n por parte del Par\u00e1clito.  Forget, y en esto pretende poner de manifiesto el verdadero pensamiento de Santo Tom\u00e1s, sugiere una especie de uni\u00f3n m\u00edstica y cuasi experimental del alma con el Par\u00e1clito, que difiere en grado, pero no en especie de la visi\u00f3n intuitiva y el amor beat\u00edfico de los elegidos.  En materia tan dif\u00edcil, s\u00f3lo podemos volver a las palabras de San Pablo (Rom. 8,15): \u00ab\u2026recib\u00edsteis un esp\u00edritu de hijos adoptivos que nos hace exclamar \u00a1Abb\u00e1, Padre!.\u201d  La misi\u00f3n del Par\u00e1clito no le quita nada a la misi\u00f3n de Cristo.  Cristo permanece en el cielo como nuestro parakletos o defensor (1 Juan 2,1).  En este mundo, \u00c9l est\u00e1 con nosotros hasta la consumaci\u00f3n del mundo (Mt. 27,20), pero \u00c9l est\u00e1 con nosotros por medio de su Esp\u00edritu de quien dice: \u00ab\u2026si me voy os lo enviar\u00e9.  \u00c9l me dar\u00e1 gloria, porque recibir\u00e1 de lo m\u00edo y os lo anunciar\u00e1 a vosotros.\u201d  (Juan 16,7.14).   V\u00e9ase Esp\u00edritu Santo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Sollier, Joseph. \u00abParaclete.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 11. New York: Robert Appleton Company, 1911.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/11469a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>griego abogado, auxiliador. Descripci\u00f3n de Jesucristo y del Esp\u00ed\u00adritu Santo en los escritos del ap\u00f3stol Juan como el abogado ante el Padre, 1 Jn 2, 1. En la despedida Jes\u00fas les dice a los disc\u00ed\u00adpulos que interceder\u00e1 ante el Padre para que les env\u00ed\u00ade un P., al Esp\u00ed\u00adritu de la verdad, Jn 14, 16-17, 26; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/paraclito\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPARACLITO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-5308","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5308","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5308"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5308\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5308"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5308"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5308"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}