{"id":5310,"date":"2016-02-05T01:19:01","date_gmt":"2016-02-05T06:19:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pasion\/"},"modified":"2016-02-05T01:19:01","modified_gmt":"2016-02-05T06:19:01","slug":"pasion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pasion\/","title":{"rendered":"PASION"},"content":{"rendered":"<p>v. Concupiscencia, Deseo, Placer<br \/>\nRom 1:26 Dios los entreg\u00f3 a p vergonzosas; pues<br \/>\n2Ti 2:22 huye tambi\u00e9n de las p juveniles, y sigue<br \/>\nJam 4:1 \u00bfno es de vuestras p, las cuales combaten<br \/>\nJam 5:17 El\u00edas era hombre sujeto a p .. y or\u00f3<\/p>\n<hr>\n<p>griego p\u00e1thos. Denota las emociones o sentimientos desordenados del ser humano, Rm 1, 26; Col 3, 5. Implica deseos sexuales, Rm 7, 5; St 5, 17. Tambi\u00e9n la misma ra\u00ed\u00adz griega quiere decir sufrimiento, y se aplica a la p. de Jes\u00fas, Hch 1, 3; 1 P 3, 18.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>De los varios sentidos que tiene esta palabra, el que m\u00e1s se usa en el NT equivale a \u2020\u0153malos deseos\u2020\u009d, \u2020\u0153malas apetencias\u2020\u009d o \u2020\u0153malas inclinaciones\u2020\u009d. Dios entreg\u00f3 a los gentiles \u2020\u0153a p. vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza\u2020\u009d (Rom 1:26), porque al estar \u2020\u0153en la carne, las p. pecaminosas\u2020\u009d (Rom 7:5) obraban en ellos. Pero los creyentes deben hacer morir en s\u00ed\u00ad mismos las \u2020\u0153p. desordenadas\u2020\u009d (Col 3:5), cuidando sus propios cuerpos sin \u2020\u0153p. de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios\u2020\u009d [1Te 4:5), porque \u2020\u0153los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos\u2020\u009d (Gal 5:24).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>vet, Traducci\u00f3n de varios vocablos gr.: (a) \u00abpath\u00eama\u00bb, que denota sufrimiento (cfr. Ro. 8:18), y emociones perversas, pasiones malas (cfr. G\u00e1. 5:24) y expresa, en este caso, la naturaleza desenfrenada de los malos deseos que surgen de la carne. (b) \u00abPathos\u00bb es un t\u00e9rmino que en gr. cl\u00e1sico se aplicaba a deseos apasionados, buenos o malos; en el NT se usa exclusivamente en mal sentido (cfr. Ro. 1:26; Col. 3:5; etc.) Trench describe \u00abpathos\u00bb como aquella condici\u00f3n mala de la que surge. (c) \u00abhedon\u00eb se traduce pasiones en Stg. 4:1 en el sentido de la gratificaci\u00f3n de los deseos naturales. Denota el hecho de contentar esos deseos. (d) \u00abepithumia\u00bb, se usa en 2 Ti. 2:22 traducido \u00abpasiones juveniles\u00bb (e) El verbo \u00abpasch\u00f5\u00bb, que se deriva de la misma ra\u00ed\u00adz que \u00abpathos\u00bb, se aplica en numerosos pasajes a los sufrimientos de Cristo. (f) El t\u00e9rmino \u00abhomoiopath\u00eas\u00bb se usa en Stg. 5:15, lit., \u00abde sentimientos o afectos similares\u00bb, y se refiere a lo semejante de la naturaleza de El\u00ed\u00adas a la nuestra.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[245]<\/p>\n<p>     Jes\u00fas vino a la tierra para salvar a los hombres de sus pecados. Fue su actitud de amor, y amor total, universal y eficaz, lo que le movi\u00f3 con libertad a asumir la misi\u00f3n que el Padre le confiaba.<\/p>\n<p>    Es emocionante c\u00f3mo lo describe el autor de la Ep\u00ed\u00adstola a los Hebreos, aludiendo al Salmo 40. 7-9: \u00abSacrificios y ofrendas no has querido y por eso me has dado un cuerpo. Entonces dije y est\u00e1 en el libro: Heme aqu\u00ed\u00ad, oh Dios, para realizar tu voluntad.\u00bb (Hbr. 10.9)<\/p>\n<p>    Sin el acto libre del salvador Jes\u00fas, el g\u00e9nero humano hubiera quedado hundido en su pecado. Dios envi\u00f3 a su Hijo para ofrecer un holocausto redentor.<\/p>\n<p>    1. Conceptos b\u00e1sicos<br \/>\n    Dos conceptos b\u00e1sicos en la catequesis se entrelazan: *  Llamamos \u00abPasi\u00f3n\u00bb al conjunto de sufrimientos de Jes\u00fas, que culminan con la muerte en la Cruz. Sufrimientos y muerte constituyen el instrumento libremente aceptado por El y con el cual redimi\u00f3 a los hombres, siguiendo los planes divinos, misteriosos, cruentos y humanamente incomprensibles.<\/p>\n<p>  *  Llamamos \u00abRedenci\u00f3n\u00bb al resultado de la \u00abPasi\u00f3n\u00bb, es decir al misterio del rescate que Jes\u00fas logr\u00f3, al decidir libre y voluntariamente pagar con su vida esa acci\u00f3n liberadora. La redenci\u00f3n se relaciona con toda la vida de Jes\u00fas, aunque se concentra, en la mente de sus seguidores y de forma singular, en el hecho de su pasi\u00f3n y muerte.<\/p>\n<p> 1.1. Necesidad de redenci\u00f3n<\/p>\n<p>     El hombre no pod\u00ed\u00ada redimirse a s\u00ed\u00ad mismo, por su alejamiento de Dios, por su estado de pecado, que hac\u00ed\u00adan sus acciones de valor limitado. Sin embargo, Jes\u00fas, hombre y Dios, pose\u00ed\u00ada \u00abun valor infinito\u00bb en sus obras. Pod\u00ed\u00ada \u00abpagar\u00bb un precio infinito para conseguir la salvaci\u00f3n de los hombres.<\/p>\n<p>    A Jes\u00fas nadie le obligaba a salvar a los hombres. Fue su amor el que movi\u00f3 su decisi\u00f3n generosa. En su libertad radica el signo de ese amor.<\/p>\n<p>    Con su voluntad salv\u00ed\u00adfica, la \u00absatisfacci\u00f3n\u00bb que Jes\u00fas da al Padre, que le ha enviado, purifica a todos los hombres, no s\u00f3lo de la culpa de sus pecados, sino tambi\u00e9n de todas las consecuencias de los mismos: de su pecado original y de sus pecados personales.<\/p>\n<p>    Esa purificaci\u00f3n no es s\u00f3lo un generoso olvido de la ofensa por porte de Dios (no imputaci\u00f3n, dec\u00ed\u00ada Lutero), sino destrucci\u00f3n total del pecado, perd\u00f3n total, una \u00abjustificaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>    Los hombres, que son libres de aceptar y de aplicarse los frutos de la Redenci\u00f3n o de no aceptar ese gesto de misericordia, no s\u00f3lo se ven limpias del pecado original, y de todo pecado, sino que se elevan de nuevo al estado de amistad divina, de gracia, en que fueron creados.<\/p>\n<p> 1.2 Redenci\u00f3n cruenta<br \/>\n    El sufrimiento de Jes\u00fas fue real. Es un misterio incomprensible el que Jes\u00fas quisiera elegir un sistema cruento y doloroso para realizar la obra redentora. En sus manos val\u00ed\u00ada cualquier procedimiento o acci\u00f3n, cualquier deseo o petici\u00f3n, pues sus obras eran infinitas en valor.<\/p>\n<p>    Sin embargo, libremente acept\u00f3 y sufri\u00f3 la muerte dolorosa, y adem\u00e1s muerte de cruz. Ese sacrificio de Jes\u00fas s\u00f3lo se entiende a la luz del amor. La tradici\u00f3n cristiana ha explicado s\u00f3lo por el amor los sufrimientos de Jes\u00fas y por eso la Iglesia se ha \u00abextasiado\u00bb  siempre ante ellos.<\/p>\n<p>    Tambi\u00e9n ha sido tradicional en el lenguaje cristiano, asimilando los textos sobre todo de S. Pablo y de la Carta a los Hebreos, identificar el acto redentor a un sacrificio (acci\u00f3n sagrada) con un oferente y una v\u00ed\u00adctima ofrecida.<\/p>\n<p>    Jes\u00fas se presenta como Sacerdote y como V\u00ed\u00adctima de su mismo sacrificio. La cruz del Calvario es el altar en el que se ofrenda la v\u00ed\u00adctima. El misterio la Cruz ser\u00e1, pues, para todos los creyentes, el emblema del amor de Jes\u00fas, sin que basten los razonamientos m\u00e1s sutiles para explicar tal acci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Sin actitudes de fe, el sufrimiento de Jes\u00fas es incomprensible. Con la visi\u00f3n de la fe, no s\u00f3lo se asume el dolor mortal de Jes\u00fas, sino que se da sentido redentor y salvador a los sufrimientos de los hombres, siempre que se asocien con amor a los sufrimientos de Jes\u00fas. La muerte, que tan profundamente perturba los afanes vitales de los hombres, adquiere una nueva dimensi\u00f3n con la esperanza del crucificado.<\/p>\n<p>    2. Primer Evangelio<br \/>\n    El relato de la Pasi\u00f3n fue probablemente el primer escrito que se hizo sobre Jes\u00fas a los pocos a\u00f1os del suceso acaecido un 14 del mes de Nissan, probablemente del a\u00f1o 30.<\/p>\n<p>    Sus elementos y rasgos b\u00e1sicos coinciden en los cuatro evangelistas. Ello indica que fue, desde el primer momento el centro de atenci\u00f3n de sus seguidores.<\/p>\n<p>    Los seguidores del crucificado quedaron con el vivo recuerdo de lo acontecido. Y los redactores de este \u00abEvangelio de la Pasi\u00f3n\u00bb tuvieron especial cuidado en relacionar y recordar las profec\u00ed\u00adas sobre la muerte del Salvador.<\/p>\n<p>    Entre muchas otras alusiones prof\u00e9ticas, podemos recordar:<\/p>\n<p>   &#8211;  Las 30 monedas que recibi\u00f3 el traidor estaban anunciadas. (Mat. 7.10 = Zac. 11. 12 y 13)<\/p>\n<p>   &#8211; Ning\u00fan disc\u00ed\u00adpulo ser\u00ed\u00ada apresado con el Maestro, pues estaba previsto as\u00ed\u00ad. (Jn. 17.21 = Salmo 6. 39).<\/p>\n<p>   &#8211; Jes\u00fas respondi\u00f3 a Caif\u00e1s con palabras mesi\u00e1nicas, que bien entendi\u00f3 todo el Sanedr\u00ed\u00adn. (Mc. 14.62 = Salmo 110.1)<\/p>\n<p>   &#8211; Jes\u00fas cit\u00f3 \u00abamenazas prof\u00e9ticas\u00bb a las mujeres que lloraban por El. (Lc. 23.30 = Oseas 9.14)<\/p>\n<p>   &#8211; Sus sufrimientos fueron como los hab\u00ed\u00ada descrito Isa\u00ed\u00adas. (Is. 49 o 53)<\/p>\n<p>   &#8211; El estado de profundo abandono qued\u00f3 patente en el Salmo 22, que Jes\u00fas recit\u00f3 al morir: \u00abDios m\u00ed\u00ado, Dios m\u00ed\u00ado, por qu\u00e9 me has abandonado\u00bb. (Mc. 16.34 = Salmo 22. 2)<\/p>\n<p>   &#8211;  Se repartieron sus vestidos y sortearon su t\u00fanica. (Jn. 19.24 = Salmo 22.19)<\/p>\n<p>   &#8211; No le quebrantaron ning\u00fan hueso, sino que le transpasaron, seg\u00fan estaba predicho. (Jn.19.37 = Salmo 34. 21; Ex. 12. 46: Zac 12. 10)<\/p>\n<p>   &#8211; Su \u00faltimo grito \u00abEn tus manos encomiendo mi esp\u00ed\u00adritu\u00bb era de David. (Lc. 10. 46 = Salmo 31.6)<\/p>\n<p>     Debajo de las profec\u00ed\u00adas y de su cumplimiento, late el misterio de Dios, que todo lo sabe y que providencialmente ha previsto todo lo que va a pasar a su enviado. Lo hab\u00ed\u00adan anunciado los profetas y se cumpli\u00f3 en Jes\u00fas tal acontecimiento. Y as\u00ed\u00ad lo transmiti\u00f3 siempre la Iglesia. Los seguidores del crucificado, los cristianos, desde el primer momento supieron que un misterio de amor se escond\u00ed\u00ada en la muerte del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>    3. El proceso de Jes\u00fas<br \/>\n    Es interesante el contrastar las circunstancias que confluyen en la pasi\u00f3n y muerte de Jes\u00fas, seg\u00fan los Evangelios. No es s\u00f3lo la compasi\u00f3n lo que nos lleva al recuerdo de tal acontecimiento. Es tambi\u00e9n lo que tiene de rasgo significativo para nuestra vida personal y para el mejor conocimiento del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>    3.1. Ultima Cena y despedida.<\/p>\n<p>    Tradicionalmente solemos iniciar el recuerdo de las horas tristes del Se\u00f1or con la \u00abCena de Despedida\u00bb o de Pascua conmemorativa jud\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>    Supuso para Jes\u00fas, y en los recuerdos posteriores de los Ap\u00f3stoles, un encuentro o celebraci\u00f3n que se repetir\u00ed\u00ada en adelante, como el Se\u00f1or lo mand\u00f3 con claridad: \u00abHaced esto en memoria m\u00ed\u00ada.\u00bb (Mt. 26. 30)<\/p>\n<p>    La Cena ha estado siempre vinculada al amor de Jes\u00fas a sus seguidores: \u00abEra la v\u00ed\u00adspera de la Pascua. Sabiendo Jes\u00fas que hab\u00ed\u00ada llegado la hora de dejar este mundo, y habiendo amado a los suyos que quedaban en el mundo, quiso amarlos hasta el final.\u00bb (Jn. 13. 1)<\/p>\n<p>    Lo que tradicionalmente era una cena de regocijo y de conmemoraci\u00f3n de la liberaci\u00f3n de Egipto, para Jes\u00fas se convirti\u00f3 en preanuncio de su muerte y de salvaci\u00f3n de los hombres. Por eso, la Cena se transformar\u00ed\u00ada para los cristianos en la Eucarist\u00ed\u00ada o acci\u00f3n de gracias, en el Sacrificio de Jes\u00fas, en la renovaci\u00f3n de la muerte en el Calvario, en el misterio permanente de su presencia.<\/p>\n<p>    3.2. El lavatorio de pies.<\/p>\n<p>    Comenz\u00f3 por un signo de humildad y de conversi\u00f3n. Lav\u00f3 los pies de sus disc\u00ed\u00adpulos, en un mundo cultural en el que eran los disc\u00ed\u00adpulos quienes lavaban los pies a sus maestros. Los disc\u00ed\u00adpulos quedaron impresionados. Pedro se resisti\u00f3, hasta recibir la amenaza de romper con el Maestro.<\/p>\n<p>    Jes\u00fas se lo declar\u00f3, como gesto simb\u00f3lico de fraternidad.: \u00ab\u00bfEntend\u00e9is lo que acabo de hacer con vosotros?&#8230; Si yo, que soy Maestro, hago esto con vosotros, deb\u00e9is hacer lo mismo los unos con los otros. He dado ejemplo.\u00bb (Jn. 13. 1-16)<\/p>\n<p>    3.3. Discurso \u00faltimo de Jes\u00fas<br \/>\n    El Evangelio de Juan aglutina, con motivo de la Ultima Cena, un gran discurso sobre el pensamiento y los sentimientos de Jes\u00fas al terminar su vida terrena. Al menos se recogen los recuerdos que lat\u00ed\u00adan en la mente del seguidor de Jes\u00fas, casi sesenta a\u00f1os despu\u00e9s de que sus o\u00ed\u00addos escucharan las \u00faltimas palabras de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>    El relato de Juan, escrito a fin de siglo I, recog\u00ed\u00ada lo que hab\u00ed\u00ada sido el testamento de Jes\u00fas. Queda condensado as\u00ed\u00ad:<\/p>\n<p>   &#8211; Predijo la traici\u00f3n de uno de los doce, Judas, y expres\u00f3 su dolor. (13. 18 a 28)<\/p>\n<p>   &#8211; Dio el mandato nuevo del amor fraterno a sus seguidores. (13. 31-35)<\/p>\n<p>   &#8211; Anunci\u00f3 a Pedro sus negaciones, a pesar de sus protestas. (13. 36-38)<\/p>\n<p>   &#8211; Habl\u00f3 del Camino del Padre, es decir de la esperanza. (14. 1-14)<\/p>\n<p>   &#8211; Prometi\u00f3 la venida del Esp\u00ed\u00adritu que enviar\u00ed\u00ada El mismo y anunci\u00f3 que ser\u00ed\u00ada el Consolador. (14. 15-31)<\/p>\n<p>   &#8211; Se compar\u00f3 con la Vid y los sarmientos, s\u00ed\u00admbolo de vida. (15. 1-17)<\/p>\n<p>   &#8211; Avis\u00f3 del odio del mundo a sus seguidores y de las persecuciones. (15 18-27)<\/p>\n<p>   &#8211; Record\u00f3 el gozo del Esp\u00ed\u00adritu Santo por la salvaci\u00f3n. (16. 16-24)<\/p>\n<p>   &#8211; Prometi\u00f3 la victoria final. (16. 25-33)<\/p>\n<p>    4. La oraci\u00f3n sacerdotal<br \/>\n    La Cena de Despedida culmin\u00f3 con la \u00aboraci\u00f3n sacerdotal\u00bb de Jes\u00fas. Fue una plegaria tambi\u00e9n recordada a tanta distancia de tiempo por el Disc\u00ed\u00adpulo al que se le atribuye el Evangelio de Juan.<\/p>\n<p>   &#8211; En la plegaria Jes\u00fas or\u00f3 por sus disc\u00ed\u00adpulos presentes y futuros.<\/p>\n<p>   &#8211; Pidi\u00f3 para todos el amor y la unidad fraterna. (Jn. 17. 1-5)<br \/>\n   &#8211; Reclam\u00f3 del Padre la fortaleza y la fidelidad (6-7).<\/p>\n<p>   &#8211; Asegur\u00f3 su presencia a los que quedaban hasta el fin, a pesar de regresar a Dios, de quien sali\u00f3. (8)<br \/>\n   &#8211; Pidi\u00f3 la fe y la uni\u00f3n para todos los que hab\u00ed\u00adan cre\u00ed\u00addo en su nombre. (9-19)<br \/>\n   &#8211; Y pidi\u00f3 por los que hab\u00ed\u00adan de creer en El a lo largo de los siglos. (20-26)   La originalidad de la Oraci\u00f3n de Jes\u00fas ha suscitado a lo largo de la Historia cristiana m\u00faltiples comentarios e interpretaciones sobre lo que encierra en sus demandas al Padre. Baste ahora recordar su profundidad y su eco prof\u00e9tico.<\/p>\n<p>    5. Los sufrimientos<br \/>\n    Llama la atenci\u00f3n la fidelidad con que los Evangelistas reflejaron los principales detalles de la pasi\u00f3n.<\/p>\n<p>     5.1. Oraci\u00f3n del huerto<\/p>\n<p>     Jes\u00fas fue al Huerto de los Olivos, a las afueras de Jerusal\u00e9n, para orar como hab\u00ed\u00ada hecho en otras ocasiones. \u00abEste lugar era bien conocido por Judas, pues el Se\u00f1or acud\u00ed\u00ada a orar con frecuencia en compa\u00f1\u00ed\u00ada de sus Disc\u00ed\u00adpulos. Judas, llevando consigo un destacamento de soldados y guardias, acudi\u00f3 a prender Jes\u00fas.\u00bb (Jn. 18. 1-12)<\/p>\n<p>     Mientras tanto Jes\u00fas oraba y avisaba a sus disc\u00ed\u00adpulos: \u00abVigilad y orad para no caer en tentaci\u00f3n. (Lc. 22.40)\u00bb<\/p>\n<p>     5.2. El proceso de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>     Despu\u00e9s del prendimiento de Jes\u00fas, que tan ardientemente hab\u00ed\u00adan deseado los pr\u00ed\u00adncipes del Templo, fue sometido a un proceso breve, pero penoso, cruel por los malos tratos f\u00ed\u00adsicos y lleno de astucia, especialmente angustiosa por el significado moral y espiritual que ten\u00ed\u00ada para el procesado.<\/p>\n<p>     5.2.1. Los tribunales.<\/p>\n<p>     El primer paso fue la casa de An\u00e1s. Hab\u00ed\u00ada sido Sumo Sacerdote entre los a\u00f1os 6 y 15. Destituido por los Romanos el a\u00f1o 15, conservaba gran influencia, como sorda protesta contra los que le hab\u00ed\u00ada quitado la direcci\u00f3n del culto y los \u00abtributos\u00bb del Templo.<\/p>\n<p>     Este fue el motivo de que Jes\u00fas fuera llevado en primer lugar a la Casa de An\u00e1s. Jes\u00fas no acept\u00f3 ser interrogado por el susceptible anciano y guard\u00f3 silencio, recibiendo malos tratos de los criados.<\/p>\n<p>     5.2.2. Proceso legal al amanecer.<\/p>\n<p>     En cuanto la luz del d\u00ed\u00ada hizo posible que el proceso fuera legal, comenz\u00f3 el Juicio contra Jes\u00fas en el Sanedr\u00ed\u00adn. Era \u00e9ste el tribunal de los jud\u00ed\u00ados y contaba con 72 jueces. Era inapelable. Las acusaciones fueron m\u00faltiples y falsas. Jes\u00fas no respondi\u00f3 a ninguna de ellas. Sin embargo, el momento de la declaraci\u00f3n solemne lleg\u00f3 en cuanto Jos\u00e9 Caif\u00e1s, el Sumo Sacerdote \u00aboficial\u00bb y presidente del Tribunal, demand\u00f3:   \u00abEn nombre de Dios vivo, te conjuro que nos digas: \u00bfEres T\u00fa el Hijo de Dios vivo, el Mes\u00ed\u00adas?   Jes\u00fas respondi\u00f3: T\u00fa lo dices. Y ver\u00e9is a este Hijo del hombre sentado en lugar de honor al lado del Dios Todopoderoso, viniendo sobre las nubes del cielo.<\/p>\n<p>    Al o\u00ed\u00adr esto, el Sumo Sacerdote se rasg\u00f3 las vestiduras y sentenci\u00f3: Ha blasfemado. \u00bfPara qu\u00e9 necesitamos testigos? Hab\u00e9is o\u00ed\u00addo la blasfemia.  \u00bfQu\u00e9 dec\u00ed\u00ads? Y todos respondieron: Reo es de muerte\u00bb.  (Mat. 26. 62-67)<\/p>\n<p>    5.2.3. Condena de Pilatos.<\/p>\n<p>    Al no tener los jud\u00ed\u00ados el derecho de vida o muerte, Jes\u00fas fue entregado a la autoridad del Procurador romano Poncio Pilatos, para ser juzgado y condenado.<\/p>\n<p>    El proceso de Jes\u00fas se prolong\u00f3 en un forcejeo angustioso entre el cruel y cobarde jefe romano y el obstinado populacho jud\u00ed\u00ado, instigado por los pr\u00ed\u00adncipes de los sacerdotes.<\/p>\n<p>   &#8211; Pilatos interrog\u00f3 a Jes\u00fas y declar\u00f3 su inocencia, aunque Jes\u00fas se hab\u00ed\u00ada presentado como Rey, \u00abdelito\u00bb suficiente para ser considerado como adversario de los romanos.<\/p>\n<p>   &#8211; Jes\u00fas fue enviado a Herodes Antipas, Rey de Galilea, que se hallaba en Jerusal\u00e9n por la Pascua. Jes\u00fas, por ser originario de su demarcaci\u00f3n, pod\u00ed\u00ada ser juzgado por ese \u00abzorro\u00bb (Lc. 13.32), como le hab\u00ed\u00ada llamado Jes\u00fas aludiendo al significado de entonces (hombre dependiente, \u00abhombre de paja\u00bb).<\/p>\n<p>    El Se\u00f1or call\u00f3 ante el que hab\u00ed\u00ada decapitado a Juan el Bautista. El Rey despreci\u00f3 a Jes\u00fas, sin querer intervenir en la muerte del Profeta.<\/p>\n<p>   &#8211; Pilatos intent\u00f3 salvar a Jes\u00fas, haciendo elegir al pueblo entre Jes\u00fas y Barrab\u00e1s, que era ladr\u00f3n y asesino. El pueblo, instigado por los sacerdotes, prefiri\u00f3 a Barrab\u00e1s.<\/p>\n<p>   &#8211; La esposa de Pilatos intercedi\u00f3 por Jes\u00fas, sin lograr nada por el miedo al tumulto que se estaba formando y por la obstinaci\u00f3n del populacho.<\/p>\n<p>   &#8211; Pilatos someti\u00f3 a Jes\u00fas al tormento de la flagelaci\u00f3n, para provocar la compasi\u00f3n popular. No lo consigui\u00f3, a pesar del lamentable estado en que le volvi\u00f3 a presentar ante el pueblo diciendo: \u00abHe aqu\u00ed\u00ad al hombre\u00bb.<\/p>\n<p>   &#8211; La autoridad del Procurador tuvo que ceder a la presi\u00f3n popular, no sin antes haberse lavado las manos en se\u00f1al de que no quer\u00ed\u00ada la muerte del acusado.<\/p>\n<p>   &#8211; El grito de los jud\u00ed\u00ados: \u00abRecaiga su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos\u00bb (Mat. 27. 25), fue tomado durante siglos como se\u00f1al de reprobaci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados. Sin embargo, no deja de ser una interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, pues ni todos los jud\u00ed\u00ados consintieron en la muerte del Justo ni hay ning\u00fan fundamento para hacer a todos los de una raza responsables de los desaciertos de sus fan\u00e1ticos dirigentes.<\/p>\n<p>    En la malicia y crueldad de los jud\u00ed\u00ados estaba simbolizada la de todos los hombres pecadores que ofenden y condenan al Se\u00f1or. El concilio Vaticano II recordar\u00ed\u00ada que la muerte de Jes\u00fas se debi\u00f3 a los pecadores, no a los jud\u00ed\u00ados.<\/p>\n<p>    6. La muerte de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>    La muerte de Jes\u00fas es un hecho natural, en cuanto muerte de un hombre ejecutado en el pat\u00ed\u00adbulo de la cruz. Pero es misteriosa, en cuanto Jes\u00fas era el Hijo de Dios y daba la vida voluntariamente.<\/p>\n<p>    Durante el tiempo que pas\u00f3 en la cruz, unas tres horas de agon\u00ed\u00ada, elev\u00f3 continuamente su coraz\u00f3n a Dios, asumiendo grandiosamente su sufrimiento redentor.<\/p>\n<p>    6.1. El dolor redentor<br \/>\n    Adem\u00e1s del sufrimiento f\u00ed\u00adsico, soport\u00f3 el dolor moral.<\/p>\n<p>   &#8211; Ante su figura doliente, se hallaba traspasada de dolor su Madre. La agon\u00ed\u00ada de una madre, que ve morir a su hijo, es algo singularmente cruel. La pena de Mar\u00ed\u00ada siempre cal\u00f3 en la piedad cristiana. \u00abCerca de la cruz estaba su Madre, junto con Mar\u00ed\u00ada, mujer de Cleof\u00e1s, que era hermana de ella, y Mar\u00ed\u00ada Magdalena\u00bb. (Jn. 19.25)<\/p>\n<p>   &#8211; Con su hiriente presencia, los enemigos que le hab\u00ed\u00adan condenado tambi\u00e9n ofend\u00ed\u00adan al moribundo. En su agon\u00ed\u00ada les o\u00ed\u00ada decir: \u00abPuesto que a otros ha salvado, que se salve a s\u00ed\u00ad mismo. Si es el Mes\u00ed\u00adas, el elegido de Dios, baje de la cruz.\u00bb (Mc. 23. 35)<\/p>\n<p>   &#8211; Los soldados, que realizaban y custodiaban la crucifixi\u00f3n, tambi\u00e9n eran crueles en sus ofensas: \u00abSi t\u00fa eres el Rey de Israel, s\u00e1lvate a ti mismo\u00bb (Lc. 23. 37)<\/p>\n<p>   &#8211; Hasta un ladr\u00f3n, en suplicio, ofend\u00ed\u00ada a Jes\u00fas con sus reclamos: \u00abSi eres el Mes\u00ed\u00adas, s\u00e1lvate a ti mismo y s\u00e1lvanos a nosotros.\u00bb (Lc. 25. 39)<\/p>\n<p>     Adem\u00e1s, por la mente de Jes\u00fas pasaban recuerdos amargos, como la huida de los amigos, la negaci\u00f3n de Pedro, la destrucci\u00f3n de su obra, la ingratitud de tantos curados por \u00e9l, el rechazo del pueblo que reclam\u00f3 su muerte, la entrega a una autoridad pagana, la misma muerte humillante de cruz, tal vez recordando el texto \u00abMaldito el que cuelga de un madero\u00bb (Deut. 21.23), que luego comentar\u00ed\u00ada S. Pablo (Gal. 3.13).<\/p>\n<p>     En el fondo de su coraz\u00f3n humano sinti\u00f3 sin duda la frustraci\u00f3n y el fracaso, la soledad y el v\u00e9rtigo amargo del desconcierto, el misterio del mal y el poder de las tinieblas.<\/p>\n<p>     Pero su esperanza, y su entrega al Padre, le hac\u00ed\u00adan ver la pr\u00f3xima luz de la resurrecci\u00f3n, como \u00e9l hab\u00ed\u00ada anunciado siempre que predijo su muerte.<\/p>\n<p>     Con todo, no deja de ser un misterio lo que pas\u00f3 por la mente de Jes\u00fas en esas horas terribles del suplicio.<\/p>\n<p>    6.2. Significado de esa muerte.<\/p>\n<p>    La muerte de Jes\u00fas fue real y dolorosa. Ten\u00ed\u00ada el sentido redentor que El mismo hab\u00ed\u00ada preanunciado. Con ella, todos los hombres nos sentir\u00ed\u00adamos salvados por su misericordia.<\/p>\n<p>   &#8211; Los acontecimientos que acompa\u00f1aron a su muerte la hacen impresionante.<\/p>\n<p>     Para los enemigos de Jes\u00fas, quedaba clavado en la cruz, no s\u00f3lo un personaje, sino un mensaje. El morir en la cruz supon\u00ed\u00ada condena definitiva y excomuni\u00f3n del pueblo elegido.<\/p>\n<p>    Cre\u00ed\u00adan los verdugos que Jes\u00fas ser\u00ed\u00ada como uno m\u00e1s de los rebeldes o guerrilleros galileos, que hab\u00ed\u00adan sido aniquilados por los poderes romanos o jud\u00ed\u00ados.<\/p>\n<p>    Por eso, la cruz resultar\u00ed\u00ada durante mucho tiempo motivo de contradicci\u00f3n y de tropiezo: \u00abCristo crucificado es para los jud\u00ed\u00ados piedra de esc\u00e1ndalo y para los griegos cosa de locura&#8230; Pero para los que Dios ha elegido, es fuerza y sabidur\u00ed\u00ada. (1. Cor. 1. 23)<\/p>\n<p>   &#8211; Con todo, muchos de los protagonistas del hecho se sintieron desconcertados por los acontecimientos. Sintieron temor ante los signos que acompa\u00f1aron a la muerte del llamado Rey de los Jud\u00ed\u00ados. Algunos se volv\u00ed\u00adan a la ciudad d\u00e1ndose golpes de pecho. El centuri\u00f3n encargado de la crucifixi\u00f3n dec\u00ed\u00ada: \u00abVerdaderamente este hombre era Hijo de Dios\u00bb  (Mc. 15.39)<br \/>\n   &#8211; Jes\u00fas fue descolgado de la cruz al caer de la tarde, pues no deb\u00ed\u00adan quedar ajusticiados aquel d\u00ed\u00ada, por ser la \u00abpreparaci\u00f3n\u00bb de una fiesta especialmente solemne aquel a\u00f1o.<\/p>\n<p>    Se quebraron las piernas a los crucificados, para abreviar su agon\u00ed\u00ada. \u00abCuando llegaron a Jes\u00fas, al verle muerto, no le quebraron ni uno hueso, sino que uno de los soldados le atraves\u00f3 el costado con su lanza\u00bb. (Jn. 19. 32-35)<br \/>\n   &#8211; Con permiso de Pilatos, y a petici\u00f3n de los disc\u00ed\u00adpulos ocultos de Jes\u00fas, Jos\u00e9 de Arimatea y Nicodemo, de influencia en el Senado jud\u00ed\u00ado, se recogi\u00f3 el cuerpo. Fue depositado en un Sepulcro nuevo, que Jos\u00e9 de Arimatea pose\u00ed\u00ada en las cercan\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>    Junto con el silencio de la noche, descendi\u00f3 tambi\u00e9n la oscuridad en cuantos hab\u00ed\u00adan intervenido en el m\u00e1s grandioso de los acontecimientos de la historia humana. La historia terrena de Cristo termin\u00f3 con su muerte. Y est\u00e1 vino despu\u00e9s del \u00faltimo mensaje suyo, dicho en forma de palabras breves desde el p\u00falpito de la cruz.<\/p>\n<p>    7. Palabras de Jes\u00fas Es tradicional resumir en siete las comunicaciones o expresiones que Jes\u00fas manifest\u00f3 estando en la Cruz. Es una forma de recordar el testamento del Se\u00f1or, del que nos quedan s\u00f3lo las fugaces expresiones recogidas por los evangelistas y o\u00ed\u00addas por los pocos fieles que hab\u00ed\u00adan logrado estar presentes en el acto de la crucifixi\u00f3n.<\/p>\n<p> 7.1. Perd\u00f3n.<\/p>\n<p>   \u00abPadre, perd\u00f3nalos, porque no saben lo que hacen\u00bb (Luc. 23. 34).<\/p>\n<p>    Fueron los primeros sentimientos de Jes\u00fas los afloraron en sus labios cuando se vio elevado en el madero del suplicio.<\/p>\n<p>    Es evidente que no s\u00f3lo hablaba de los soldados que le clavaban ni de los verdugos que estaban pr\u00f3ximos con sus mal\u00e9volas intenciones. Era todo el g\u00e9nero humano el que quedaba acogido en aquella palabra de perd\u00f3n.<\/p>\n<p>   7.2. Invocaci\u00f3n   \u00abDios m\u00ed\u00ado, Dios m\u00ed\u00ado, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado? (Mat 27.45).<\/p>\n<p>    Con las palabras del Salmo, y probablemente con todo el texto del mismo, Jes\u00fas expresaba la soledad inmensa de su esp\u00ed\u00adritu humano y el abismo que significaba el pecado que en ese momento redim\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>    Es evidente que, como Dios, no pod\u00ed\u00ada sufrir. Pero, como hombre, experimentaba el dolor y por eso demandaba \u00abmesi\u00e1nicamente la causa de su abandono.<\/p>\n<p>    7.3. Absoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>    \u00abTe aseguro que hoy mismo estar\u00e1s conmigo en el Para\u00ed\u00adso\u00bb. (Lc. 23.43).<\/p>\n<p>     Ante el ladr\u00f3n que invoca su poder con palabras de fe, Jes\u00fas responde con palabra de esperanza y de amor. El llamado \u00abbuen ladr\u00f3n\u00bb le hab\u00ed\u00ada suplicado: \u00abNosotros pagamos con la muerte nuestros delitos. Pero \u00e9ste no ha hecho ning\u00fan mal. Se\u00f1or, acu\u00e9rdate de m\u00ed\u00ad cuando hayas llegado a tu Reino\u00bb.<\/p>\n<p>     Jes\u00fas le respondi\u00f3 con el consuelo de un triunfo inmediato, que s\u00f3lo El evidentemente pod\u00ed\u00ada conceder.<\/p>\n<p>    7.4. Encomienda.<\/p>\n<p>    \u00abMujer, ah\u00ed\u00ad tienes a tu hijo&#8230; Hijo, ah\u00ed\u00ad tienes a tu madre\u00bb. (Jn. 19. 26-27).<\/p>\n<p>    El cuidado filial de su Madre qued\u00f3 reflejado en las tiernas y breves palabras que dirigi\u00f3 a la que se hab\u00ed\u00ada mostrado fuerte y amorosa hasta el \u00faltimo instante de la vida de su Hijo.<\/p>\n<p>    Desde aquel momento, Juan la recibi\u00f3 en su casa y se preocup\u00f3 de la Madre del Se\u00f1or. La tradici\u00f3n pens\u00f3 desde los primeros siglos que Mar\u00ed\u00ada vivi\u00f3 en Efeso, lejos de Jerusal\u00e9n y de los avatares que sufri\u00f3 la ciudad santa. Al abrigo de la comunidad jud\u00ed\u00ada y cristiana de esta colonia romana del Asia, Mar\u00ed\u00ada ejerci\u00f3 su misi\u00f3n antes de ser llevada con su Hijo a la gloria del cielo.<\/p>\n<p>    7.5. Lamento.<\/p>\n<p>   \u00abTengo sed\u00bb. (Jn. 19. 28).<\/p>\n<p>    Evidentemente se trataba de una sed f\u00ed\u00adsica, propia del moribundo. Pero la sed de Jes\u00fas resultaba m\u00e1s simb\u00f3lica e infinita que la simple sed corporal.<\/p>\n<p>    7.6. Consumaci\u00f3n   \u00abTodo est\u00e1 cumplido\u00bb. (Jn 19. 30)  Fueron las palabras pronunciadas nada m\u00e1s que intent\u00f3 uno de los soldados darle el vinagre, o vino con mirra, que amortiguaba algo el sufrimiento del condenado. Jes\u00fas rechaz\u00f3 este alivio de manera tambi\u00e9n significativa. Fueron palabras que declaraban que su misi\u00f3n en la tierra hab\u00ed\u00ada sido cumplida plenamente.<\/p>\n<p>    7.7. Exhalaci\u00f3n.<\/p>\n<p>   \u00abPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00ed\u00adritu\u00bb. (Luc 23. 45).<\/p>\n<p>    La \u00faltima plegaria fue un supremo acto de confianza en el Padre. Resultaron las postreras palabras de Jes\u00fas en su vida terrena. En aquel momento culmin\u00f3, ante los ojos de los pocos que presenciaban el drama del Calvario, todas sus andanzas prof\u00e9ticas y se iniciaban sus maravillosas tareas divinas.<\/p>\n<p>    7.8. Los signos del misterio<br \/>\n    Los evangelistas nos hablan de signos que siguieron a este hecho hist\u00f3rico de la muerte el Mes\u00ed\u00adas. Tres signos o gestos de la naturaleza podemos recordar, como emblema de la muerte del Se\u00f1or y de la tristeza que subyug\u00f3 a todo el entorno.<\/p>\n<p>     7.8.1. La oscuridad<\/p>\n<p>     \u00abEra mediod\u00ed\u00ada cuando la tierra se oscureci\u00f3 y toda la regi\u00f3n qued\u00f3 en tinieblas.\u00bb (Lc. 23. 44) Es una forma que tiene el Evangelista de anunciar que el poder de las tinieblas ha llegado, que el mundo pierde la luz y que el mal parece triunfar.<\/p>\n<p>    Pero nada nos impide sospechar que hubo tambi\u00e9n un estado natural de oscuridad f\u00ed\u00adsica, en el caer de una tarde especialmente importante en la historia de los hombres.<\/p>\n<p>    7.8.2. Ruptura del velo<br \/>\n    \u00abEl velo del Templo se rasg\u00f3 de arriba abajo (Mc. 15. 38). Era el s\u00ed\u00admbolo de la misteriosa presencia de Yaweh en su santuario. Separaba el sanctasanctorum de la zona de los sacerdotes. La rotura del velo indicaba que algo grav\u00ed\u00adsimo hab\u00ed\u00ada acontecido en el universo y en la Historia y que algo se romp\u00ed\u00ada a partir de entonces en la Alianza entre el Templo y el Se\u00f1or del Templo.<\/p>\n<p>    7.8.3. Llanto c\u00f3smico<br \/>\n    \u00abY la tierra tembl\u00f3 y las rocas se resquebrajaron\u00bb (Mt 27. 50). Hasta la tierra material, con sus rocas y sus montes, sintieron el dolor y los lamentos ruidosos. Es el s\u00ed\u00admbolo del dolor total, el que no excluye a las piedras.<\/p>\n<p>    7.8.4. Las tumbas se abrieron   \u00abY muchos muertos resucitaron y salieron del sepulcro: Y, despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n, entraron en la ciudad y se aparecieron a muchos en Jerusal\u00e9n.\u00bb (Mt. 27. 53).<\/p>\n<p>    Es el signo de que todo no termina con la muerte, sino que esperamos la resurrecci\u00f3n, la de Jes\u00fas y la nuestra.<\/p>\n<p>    Al margen de la ex\u00e9gesis que se pueda realizar de estos signos c\u00f3smicos concomitantes con la muerte de Jes\u00fas hay algo en el mensaje evang\u00e9lico que anuncia que todo el universo se estremece con el hecho de la muerte del Se\u00f1or. M\u00e1s que los signos en s\u00ed\u00ad, lo interesante es su significado profundo del dolor del mundo por la muerte del Salvador.<\/p>\n<p>    Los evangelistas recogen en esas referencias seguramente las creencias de los cristianos respecto al momento de la muerte de Jes\u00fas. No era una muerte cualquiera, sino las del Hijo de Dios.<\/p>\n<p>    Detr\u00e1s de ellas estaba el insondable misterio de la salvaci\u00f3n, de la redenci\u00f3n, de la justificaci\u00f3n.<\/p>\n<p> PERSONAJES DE LA PASION<br \/>\n    Los personajes de la Pasi\u00f3n han pasado a la Historia, no s\u00f3lo religiosa del cristianismo, sino del arte, de la literatura, de la m\u00fasica y de los dem\u00e1s lenguajes humanos. Es interesante tal vez que los situemos en el centro de nuestra fantas\u00ed\u00ada, con el fin de hacer m\u00e1s cercano y real el drama del Calvario.<br \/>\n  * An\u00e1s. Hab\u00ed\u00ada sido Sumo sacerdote entre el 6 y el 15. Fue despose\u00ed\u00addo de tal dignidad por el Procurador Romano Valerio Grato, al ser declarada Judea provincia romana y ser desterrado Arquelao.<br \/>\n  * Jos\u00e9 Caif\u00e1s. Yerno de An\u00e1s. Sumo sacerdotal 18 al 36, despu\u00e9s de otros tres sacerdotes que ocuparon el cargo a continuaci\u00f3n de An\u00e1s. Saduceo, poco piadoso y ego\u00ed\u00adsta, dominaba los tributos y los beneficios del Templo, principal aliciente en el cargo.<br \/>\n  * Jueces del Sanedr\u00ed\u00adn, Tribunal religioso de los Jud\u00ed\u00ados. Se reun\u00ed\u00ada en la Sala del Consejo, junto al Templo. Estaba constituido por 72 jueces, cargos ordinariamente vitalicios y hereditarios, en poder de las familias sacerdotales o influyentes.<br \/>\n  * Poncio Pilato. Procurador del emperador Tiberio en Judea. Su sede ordinaria era Cesarea, en la costa mediterr\u00e1nea. Ejerci\u00f3 entre el 26 y 36. Cruel y ambicioso, fue destituido y desterrado a la Galia, por sus continuos roces con los jud\u00ed\u00ados<br \/>\n  * Herodes Antipas. Hijo de Herodes el Grande y hermano de Arquelao. Su madre era Maltak\u00e9, la samaritana, una de las diez esposas que tuvo Herodes el Grande. Rey de la Galilea desde el 4 ante de Cristo, resid\u00ed\u00ada en Tiber\u00ed\u00adades, junto al lago Genezareth, ciudad construida por \u00e9l en el a\u00f1o 17. Hab\u00ed\u00ada decapitado a Juan el Bautista por su condena del concubinato con Herod\u00ed\u00adas, la esposa de su hermano de padre Herodes Filipo.<br \/>\n  *  El Centuri\u00f3n. Jefe de 100 soldados. La tradici\u00f3n le dio el nombre de Longinos. La centuria era parte de la legi\u00f3n, que a su vez se compon\u00ed\u00ada de varias cohortes. En la Torre Antonia resid\u00ed\u00adan habitualmente varias centurias. Con probabilidad era romano, ya que s\u00f3lo los romanos detentaban cargos militares. Los soldados pod\u00ed\u00adan ser de diversa procedencia y estaban sometidos a f\u00e9rrea disciplina, siendo generalmente crueles y supersticiosos.<br \/>\n  *  Las mujeres. Fueron varias las que acompa\u00f1aron a Jes\u00fas en el Calvario. Eran las que hab\u00ed\u00adan seguido a Jes\u00fas desde Galilea (Mt. 27. 56). Entre ellas se encontraba Mar\u00ed\u00ada Magdalena, repetidamente citada en los Evangelios. Tambi\u00e9n estaban Mar\u00ed\u00ada, la madre de Santiago y de Jos\u00e9, y Mar\u00ed\u00ada Salom\u00e9, la madre de los Hijos del Zebedeo, Santiago y Juan&#8230;<br \/>\n  *  Barrab\u00e1s. Rebelde, ladr\u00f3n y asesino con ocasi\u00f3n de una revuelta. Ordinariamente tendr\u00ed\u00ada que haber sido crucificado, de no haber obtenido el indulto a costa de Jes\u00fas.<br \/>\n  *  Los ladrones. Frecuentes en la regi\u00f3n, por la pobreza y el ambiente de violencia. Los Romanos los crucificaban normalmente, en cuanto comprobaban su car\u00e1cter o alg\u00fan delito real o supuesto. La tradici\u00f3n llam\u00f3 Dimas al buen ladr\u00f3n.<br \/>\n  * Los soldados. La tropa es siempre indiferente, torpe, cruel. Los soldados juegan a los dados mientras muere el autor de la vida. Se rifan sus prendas, mientras su desnudez aterra al universo.<\/p>\n<p>  *  Sim\u00f3n de Cirene. Habitante de Jerusal\u00e9n que ayud\u00f3 a Jes\u00fas a llevar la cruz. Natural de Cirene, capital de la provincia de Cirenea, en la actual Libia. Era padre de dos cristianos conocidos en las primitivas comunidades, Alejandro y Rufo.<br \/>\n  *  Jos\u00e9 de Arimatea. Era del Sanedr\u00ed\u00adn y disc\u00ed\u00adpulo oculto de Jes\u00fas. fue quien se acerc\u00f3 a pedirle el cuerpo a Pilato, el cual se lo entreg\u00f3 como a principal de Jerusal\u00e9n.<br \/>\n  * Nicodemo. El que llev\u00f3 las treinta libras de aroma para la sepultura de Jes\u00fas. Maestro en la Ley, que hab\u00ed\u00ada ido por lo noche a hablar con Jes\u00fas y del que hab\u00ed\u00ada dicho el Maestro que no estaba lejos del reino de Dios. Le hab\u00ed\u00ada defendido anteriormente.(Jn.7.50)<br \/>\n  *  Mar\u00ed\u00ada, la Madre de Jes\u00fas. All\u00ed\u00ad estaba, sufriente y seguramente llorosa, pero fuerte y recibiendo la encomienda del ap\u00f3stol m\u00e1s joven (concepto teol\u00f3gico), pero siendo confiada al mismo ap\u00f3stol para que quedara para siempre protegida por el \u00aben su casa\u00bb (aspecto sociol\u00f3gico)<br \/>\n  *  Los Ap\u00f3stoles. Son protagonistas se\u00f1alados, sobre todo Pedro, Juan, Felipe, Tom\u00e1s, Judas el otro, y sobre todo Judas, el hijo de Sim\u00f3n Iscariote, que fue el que le entreg\u00f3<\/p>\n<p>    CALENDARIO DE LA PASION V\u00ed\u00adspera.<\/p>\n<p>   6. Atardecer. (Jn. 13.1)  Jes\u00fas en el Cen\u00e1culo.<\/p>\n<p>   9. Pronuncia la Plegaria final.<\/p>\n<p>   9,30. Llega al Huerto de los Olivos   12. Es apresado por la guardia del Templo Noche   1. Entra en casa de An\u00e1s. Sigue Pedro. Canta el Gallo.<\/p>\n<p>   4. Canto del gallo 2\u00c2\u00aa vez. (Mc 14.72)  Pedro niega a Jes\u00fas Prima. 6-9   6. Amanecer. (Mt. 27.1 \/ Mc. 15.1 \/ Jn. 18.28). Es presentado en el Sanedr\u00ed\u00adn   6,30  Es condenado por el tribunal.<\/p>\n<p>   7. Es entregado a Pilato. Primer interrogatorio Tercia 9-12<\/p>\n<p>     9.  Es llevado ante Herodes   10. Vuelve a Pilato. Interrogatorio. Es flagelado. Es comparado con Barrab\u00e1s.<\/p>\n<p>     Es entregado a los soldados.<\/p>\n<p>   11,30. Sale con la cruz. Le ayuda, obligado, Sim\u00f3n de Cirene   12.  (Mt 27.45) Es crucificado.  (A las 9, seg\u00fan Mc. 15.25) Sexta  12-15   Med\u00ed\u00ado d\u00ed\u00ada. Tinieblas. (Lc. 23.44 \/ Mc. 15. 33).  Agon\u00ed\u00ada de unas tres horas   15. (Mt 27.45). Jes\u00fas expira. Nona. 15-18   18. Atardecer. (Mt 27.57 \/ Mc 15.42) Jos\u00e9 de Arimatea pide el cuerpo   19. Enterramiento.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>En el contexto del misterio pascual de Jes\u00fas<\/p>\n<p>\tLa \u00abpasi\u00f3n\u00bb de Jes\u00fas forma parte de su misterio pascual. Indica su sufrimiento, especialmente desde Getseman\u00ed\u00ad hasta la cruz, pero como \u00abpaso\u00bb o \u00abPascua\u00bb hacia la resurrecci\u00f3n. Jes\u00fas mismo profetiz\u00f3 varias veces su pasi\u00f3n, se\u00f1alando siempre el objetivo  redentor por medio de su muerte y resurrecci\u00f3n (cfr. Mt 16,21; 17,22-23; 20,17-19.28).<\/p>\n<p>\tEn la tradici\u00f3n eclesial y en la vivencia de los santos, se ha recalcado siempre que la verdadera causa de la pasi\u00f3n y muerte de Cristo han sido nuestros pecados (cfr. CEC 598). El ego\u00ed\u00adsmo humano va produciendo, a trav\u00e9s de la historia, estas expresiones de injusticia y de muerte de los inocentes; pero el caso t\u00ed\u00adpico es lo que se ha hecho con Jes\u00fas, el hijo de Dios, que vive y sufre en cada coraz\u00f3n humano (cfr. Mt 25,40).<\/p>\n<p>\tLa perspectiva en que se mueve Jes\u00fas es la de la Pascua, como realizaci\u00f3n de la Nueva Alianza o pacto de amor. Por esto, afronta la pasi\u00f3n como \u00abesposo\u00bb (cfr. Mt 9,15; 22,2). En esta perspectiva pascual, la pasi\u00f3n es para Jes\u00fas \u00abla copa de bodas\u00bb que el Padre le ha preparado, para dar la vida por su esposa la Iglesia (cfr. Jn 18,11; Lc 22,20; Mc 10,38). El \u00abda la vida\u00bb as\u00ed\u00ad, como consorte de toda la humanidad (cfr. Jn 10,15-18). Sus \u00faltimas palabras y su costado abierto (cfr. Jn 19,34-37), son la expresi\u00f3n de una vida donada, que se convirti\u00f3 en la raz\u00f3n de ser de la vida de los santos \u00abMuri\u00f3 por todos, para que los que viven, no vivan ya para ellos, sino para el que ha muerto y resucit\u00f3 por ellos\u00bb (2Cor 5,15).<\/p>\n<p>\tMisterio sacrificial presente en la Eucarist\u00ed\u00ada<\/p>\n<p>\tEn la Eucarist\u00ed\u00ada se hace presente el sacrificio redentor de Cristo. Por medio de los sacramentos, el cristiano recibe el fruto de este sacrificio. Por medio de los sufrimientos transformados en donaci\u00f3n, puede \u00abunirse m\u00e1s \u00ed\u00adntimamente a la Pasi\u00f3n de Cristo\u00bb (CEC 1521) y \u00abcompletar\u00bb sus sufrimientos (cfr. Col 1,24). \u00abLa justificaci\u00f3n nos fue merecida por la pasi\u00f3n de Cristo, que se ofreci\u00f3 en la cruz como hostia viva, santa e agradable a Dios y cuya sangre vino a ser instrumento de propiciaci\u00f3n por los pecados de todos los hombres\u00bb (CEC 1992).<\/p>\n<p>\tMeditar la Pasi\u00f3n<\/p>\n<p>\tLa meditaci\u00f3n de la pasi\u00f3n de Cristo ha sido una constante de la vida de los santos. Se ha presentado siempre como un itinerario de santidad conocerse a s\u00ed\u00ad mismo a la luz del amor de Cristo para decidirse a amarle y hacerle amar con su mismo amor. La predicaci\u00f3n y la meditaci\u00f3n de la Pasi\u00f3n son un momento privilegiado para acelerar este itinerario de santidad y de misi\u00f3n. A veces se ha expresado este itinerario por medio de las llagas de Cristo por sus pies (purificaci\u00f3n) y sus manos (iluminaci\u00f3n), hacia su Coraz\u00f3n (uni\u00f3n).<\/p>\n<p>\tSeg\u00fan la ense\u00f1anza de los santos, como puede verse en las meditaciones de los Ejercicios seg\u00fan San Ignacio de Loyola, la pasi\u00f3n se medita desde los sentimientos o amores de Cristo. En realidad, se trata de \u00abtener los mismos sentimientos de Cristo Jes\u00fas\u00bb en su \u00abanonadamiento\u00bb y en su \u00abglorificaci\u00f3n\u00bb (Fil 2,5-11). Se intenta entrar en sinton\u00ed\u00ada con Cristo, hasta experimentar \u00abdolor con Cristo doloroso\u00bb (San Ignacio de Loyola, tercera semana de Ejercicios).<\/p>\n<p>\tLos comentaristas, siguiendo el ejemplo de los santos, han dado mucha importancia a la meditaci\u00f3n sobre Getseman\u00ed\u00ad, a modo de \u00abclave\u00bb para entrar en los sentimientos de Cristo. Se quiere captar la interioridad de Cristo desde sus mismas palabras y gestos, a partir de su amor al Padre y a toda la humanidad, hasta dar la vida en sacrificio. Este amor es fuente de dolor el Padre nos es amado (\u00abel Amor es amado\u00bb, dice San Francisco de As\u00ed\u00ads), la humanidad est\u00e1 en pecado (del que Cristo se hace responsable), su donaci\u00f3n total se encuentra con el aparente \u00absilencio\u00bb de Dios (sudor de sangre en Getseman\u00ed\u00ad y \u00ababandono\u00bb en la cruz).<\/p>\n<p>\tPredicar la pasi\u00f3n<\/p>\n<p>\tLa predicaci\u00f3n y la meditaci\u00f3n de la Pasi\u00f3n ha sido llamada la escuela de los santos y de los ap\u00f3stoles, precisamente como momento privilegiado para entrar en sinton\u00ed\u00ada con la interioridad de Cristo, para \u00abcrucificarse\u00bb con \u00e9l (Gal 2,19; 1Cor 2,2). Esa es la clave para captar la reacci\u00f3n de los \u00absantos\u00bb, no s\u00f3lo ante la persecuci\u00f3n, sino principalmente ante las humillaciones, la marginaci\u00f3n (por parte de los dem\u00e1s) y el conocimiento claro de la propia falta de generosidad ante tanto amor de Cristo. De esta sinton\u00ed\u00ada ha nacido el \u00abcelo de las almas\u00bb, como contagio de la \u00absed\u00bb de Cristo en la cruz (Santa Teresa de Lisieux). Las dificultades del apostolado se convierten en una nueva maternidad eclesial a ejemplo de Mar\u00ed\u00ada al pie de la cruz (cfr. Jn 16,21-23; Gal 4,19).<\/p>\n<p>Referencias Coraz\u00f3n de Cristo, cruz, dolor, Ejercicios espirituales, Jesucristo, misterio pascual, muerte, Pascua, sacrificio, sangre.<\/p>\n<p>Lectura de documentos SC 5, 61; CEC 571, 598, 1067-1068, 1521, 1992.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada H. COUSIN, Los textos evang\u00e9licos de la pasi\u00f3n (Estella, Verbo Divino, 1981); J. ESQUERDA BIFET, La fuerza de la debilidad ( BAC, Madrid, 1993); M. GOURGUES, Jes\u00fas ante su pasi\u00f3n y muerte (Estella, Verbo Divino, 1987); X. LEON DUFOUR, Jes\u00fas y Pablo ante la muerte (Madrid, Cristiandad, 1982); J. MOLTMANN, El Dios crucificado (Salamanca, S\u00ed\u00adgueme, 1975); E. STEIN, Ciencia de la cruz (Burgos, Edit. Monte Carmelo, 1989).<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>(-> muerte, sufrimiento, deseo). En el sentido de epithymia puede significar \u00abtendencia fuerte del apetito\u00bb, que arrastra al hombre, como en Rom 13,14; Ef 4,22; 1 Tes 4,5; Sant 1,14; Jn 1,16.18. Pero el sentido m\u00e1s importante de pasi\u00f3n se vincula en el Nuevo Testamento con los padecimientos de Cristo, que aparecen formulados de manera cl\u00e1sica en Hch 26,23, donde cristianos y jud\u00ed\u00ados discuten sobre el Cristo, para determinar si es que ten\u00ed\u00ada que ser path\u00e9tos (de pathein, es decir, alguien que sufre). As\u00ed\u00ad comienza el libro de los Hechos: Jes\u00fas se apareci\u00f3 a sus disc\u00ed\u00adpulos durante cuarenta d\u00ed\u00adas, \u00abdespu\u00e9s de haber padecido\u00bb (meta to pathein), es decir, despu\u00e9s de su crucifixi\u00f3n y muerte (cf. Hch 1,3); el tema vuelve en el primer serm\u00f3n de Pedro, que culmina con la afirmaci\u00f3n de que, conforme a los profetas, el Cristo ten\u00ed\u00ada que padecer y as\u00ed\u00ad ha padecido (Hch 3,18; cf. 17,3; Lc 24,26.46). Desde esta misma perspectiva ha escrito Marcos su evangelio, cuya segunda parte (Mc 8,31-16,8) po dr\u00ed\u00ada titularse \u00abEvangelio de la pasi\u00f3n de Cristo\u00bb.<\/p>\n<p>(1)  El Hijo del Hombre tiene que padecer. Jes\u00fas ha pedido a sus disc\u00ed\u00adpulos que digan la opini\u00f3n de la gente sobre \u00e9l. Despu\u00e9s de hacerlo, Pedro toma la palabra y confiesa: \u00abT\u00fa eres el Cristo\u00bb. Jes\u00fas les responde pidiendo silencio (Mc 8,30), pues no puede tomar como propio el mesianismo al que apelan sus disc\u00ed\u00adpulos. Pedro se ha sentido con autoridad para mostrar a Jes\u00fas lo que ha de ser (hacer), trazando su camino y nombr\u00e1ndole Cristo, en l\u00ed\u00adnea de triunfo mesi\u00e1nico. Pues bien, Jes\u00fas invierte el sentido de su mesianismo: \u00abY empez\u00f3 a ense\u00f1arles que el Hijo del Humano deb\u00ed\u00ada padecer mucho, que ser\u00ed\u00ada rechazado por los presb\u00ed\u00adteros, los sumos sacerdotes y escribas; que lo matar\u00ed\u00adan, y a los tres d\u00ed\u00adas resucitar\u00ed\u00ada. Les hablaba con toda claridad. Entonces Pedro lo tom\u00f3 aparte y se puso a increparlo. Pero \u00e9l se volvi\u00f3 y, mirando a sus disc\u00ed\u00adpulos, reprendi\u00f3 a Pedro, dici\u00e9ndole: \u00c2\u00a1Ap\u00e1rtate de m\u00ed\u00ad, Satan\u00e1s, porque no piensas las cosas de Dios, sino las de los hombres! Y convocando a la gente con sus disc\u00ed\u00adpulos les dijo: Si alguno quiere seguirme, que renuncie a s\u00ed\u00ad mismo, que cargue con su cruz y que me siga. Porque el que quiera salvar su alma, la perder\u00e1, pero el que pierda su alma por m\u00ed\u00ad y por el Evangelio, la salvar\u00e1. Pues \u00bfqu\u00e9 le vale al hombre ganar todo el mundo, si pierde su alma?\u00bb (Mc 8,31-37). Todo nos permite suponer que Jes\u00fas acepta el t\u00ed\u00adtulo de Cristo, pero lo interpreta en la l\u00ed\u00adnea del Hijo del Hombre que entrega su vida por los otros. Esta es su revelaci\u00f3n m\u00e1s alta, su novedad rnesi\u00e1nica: el Mes\u00ed\u00adas de Dios no viene a triunfar, imponi\u00e9ndose as\u00ed\u00ad sobre los dem\u00e1s, sino a padecer, sufriendo a favor de ellos.<\/p>\n<p>(2) La pasi\u00f3n del Mes\u00ed\u00adas. Jes\u00fas no ha venido a derrotar con armas a sus enemigos, sino a ponerse en las manos de esos \u00abenemigos\u00bb a quienes ha ofrecido su misma vida. As\u00ed\u00ad aparece como un perdedor, pero no un perdedor por necesidad, sino por opci\u00f3n: sufre porque ha rechazado la propuesta de Pedro, que le ped\u00ed\u00ada luchar y triunfar como Mes\u00ed\u00adas de la \u00abbuena\u00bb justicia del mundo. Renuncia a luchar y lo hace porque es portador de un amor no violento. S\u00f3lo as\u00ed\u00ad puede realizar su obra mesi\u00e1nica, que \u00e9l mismo abre a los dem\u00e1s:  \u00c2\u00a1Quien quiera venir en pos de m\u00ed\u00ad, nieg\u00faese a s\u00ed\u00ad mismo&#8230;! (Mc 8,34). De esa forma les ofrece su camino de transformaci\u00f3n salvadora, invirtiendo para siempre una l\u00f3gica y ley de oposici\u00f3n que conduce sin cesar a la violencia. Desde esta perspectiva se entienden algunas de las palabras m\u00e1s significativas de Jes\u00fas (bienaventuranzas*) y se entiende sobre todo su muerte*. La buena nueva de Jes\u00fas, que es evangelio* de gozo*, resulta inseparable del sufrimiento mesi\u00e1nico.<\/p>\n<p>Cf. P. BENOIT, Pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or, Fax, Madrid 1971; J. BLINZER, El proceso de Jesils, Lit\u00fargica, Barcelona 1958; R. E. BROWN, La muerte del Mes\u00ed\u00adas I, Verbo Divino, Estella 2005; H. CousiN, Los textos evang\u00e9licos de la pasi\u00f3n, Verbo Divino, Estella 1981; S. LEGASSE, El proceso de Jes\u00fas I-II, Descl\u00e9e de Brouwer, Bilbao 1995-1996; H. SCH\u00dcRMANN, \u00bfC\u00f3mo entendi\u00f3 y vivi\u00f3 Jes\u00fas su muerte?, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1982; El destino de Jes\u00fas. Su vida y su muerte, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 2004.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>A. NOMBRES 1. pathema (pavqhma, 3804), sufrimiento o emoci\u00f3n pasiva. Se traduce \u00abpasiones\u00bb en Rom 7:5  \u00abpasiones pecaminosas\u00bb (RV: \u00abafectos de los pecados\u00bb); Gl 5.24: \u00abpasiones\u00bb (RV: \u00abafectos\u00bb). V\u00e9anse AFLICCI\u00ed\u201cN, B, N\u00c2\u00ba 4, PADECIMIENTO, bajo PADECER, C. 2. pathos (pavqo\u00bb, 3806), de pasco, sufrir, denota primariamente lo que uno sufre o experimenta de cualquier manera; de ah\u00ed\u00ad, un afecto de la mente, un deseo lleno de pasi\u00f3n. Utilizado por los griegos tanto de deseos buenos como malos, siempre se utiliza en el NT de estos \u00faltimos (Rom 1:26  \u00abpasiones vergonzosas\u00bb; RV: \u00abafectos\u00bb; Col 3:5  \u00abpasiones desordenadas\u00bb; RV: \u00abmolicie\u00bb; 1Th 4:5  \u00abpasi\u00f3n\u00bb; RV: \u00abafecto\u00bb).\u00c2\u00b6 3. jedone (hJdonhv, 2237), v\u00e9ase DELEITE bajo DELEITAR, B, N\u00c2\u00ba 2. Se traduce \u00abpasiones\u00bb en Jam 4:1 (RV: \u00abconcupiscencias\u00bb). 4. epithumia (ejpiqumiva, 1939), se traduce \u00abpasiones juveniles\u00bb en 2Ti 2:22 (RV: \u00abdeseos\u00bb). V\u00e9anse CONCUPISCENCIA, CODICIA, DESEO. Nota: En 1Th 4:5 (RV, pathos, pasi\u00f3n; RVR: \u00abpasi\u00f3n\u00bb), se traduce \u00abafecto\u00bb; va seguido de epithumia, \u00abconcupiscencia\u00bb o codicia, deseo desordenado. Trench describe pathos como \u00abla condici\u00f3n enfermiza de la que surge epithumia\u00bb. En 1Co 10:6 se traduce epithumetes, concupiscencia por, como \u00abpara que no codiciemos cosas malas\u00bb (VM: \u00abque no tengamos codicia\u00bb). B. Adjetivo jomoiopathes (oJmoiopaqhv\u00bb, 3663), de sentimientos o afectos semejantes (jomoios, semejante, y A, N\u00c2\u00ba 2; cf. el t\u00e9rmino castellano homeopat\u00ed\u00ada). Se traduce \u00absomos hombres semejantes\u00bb en Act 14:15 (RVR77: \u00abde igual condici\u00f3n\u00bb); en Jam 5:17  \u00absujeto a pasiones semejantes\u00bb (RVR77: \u00abde sentimientos semejantes\u00bb).\u00c2\u00b6<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">(Del lat\u00edn <em>passio<\/em>, \u00absufrimiento\u00bb). Esta palabra se usa para denotar el aguante pasivo de una v\u00edctima ante las aflicciones impuestas sobre ella, y es equivalente al griego <em>paz\u0113ma<\/em>, de <em>pasch\u014d<\/em>, \u00abyo sufro\u00bb, que la Vulgata traduce por <em>passio<\/em> en Ro. 8:18; 2 Co. 1:6, 7; 2 Ti. 3:11; Heb. 10:32 y 1 P. 5:9. Se usa especialmente para referirse a los sufrimientos de Cristo. En Hch. 1:3 la <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">BJ<\/a>, <a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">NC<\/a>, <a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">BH<\/a> y la <a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">VM<\/a> traducen <em>to pathein<\/em> por <em>pasi\u00f3n<\/em> y, en otros lugares (2 Co. 1:5; Fil. 3:10; Heb. 2:9, 10; 1 P. 1:11; 4:13; 5:1), la Vulgata traduce <em>paz\u0113ma<\/em> (y en Col. 1:24 <em>zlipsis<\/em>) por <em>passio<\/em>. Esta palabra fue utilizada por los escritores eclesi\u00e1sticos latinos y aparece ya en el Fragmento de Muratori (hacia el a\u00f1o 200), y \u00abpasi\u00f3n\u00bb aparece en las primeras letan\u00edas inglesas (Libro de Oraci\u00f3n Com\u00fan, 1549) para hablar de los sufrimientos de Cristo. La Vulgata usa <em>passio<\/em> para describir la aflicci\u00f3n corporal (Lv. 15:13, 25).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra pasi\u00f3n se\u00f1ala tambi\u00e9n a las profundas experiencias emocionales; as\u00ed, nuestras versiones espa\u00f1olas de la Biblia traducen <em>homoiopaz\u0113s<\/em> (Hch. 14:15; Stg. 5:17) como \u00abhombres semejantes a vosotros\u00bb (<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">RV60<\/a>), \u00abhombres iguales a vosotros\u00bb (NC), \u00abHombres de igual condici\u00f3n que vosotros\u00bb (BJ), \u00abhombres como vosotros, sujetos a enfermedad\u00bb (VM) en el caso de Hechos. En la cita de Santiago, la RV60 prefiere \u00abhombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras\u00bb, en tanto que la BH pone \u00abhombre pasible semejante a nosotros\u00bb destacando la solidaridad en el padecimiento por parte de todos los hombres. La conexi\u00f3n radical aqu\u00ed es con <em>pazos<\/em> (usada en Ro. 1:26; 1 Ts. 4:5) que la Vulgata una vez m\u00e1s traduce <em>passio<\/em>, vertiendo en el mismo sentido pazema de Romanos 7:5 (v\u00e9ase el comentario de <a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">Trench<\/a>, lxxxviii, y el de Lightfoot sobre Col. 3:15). Usada en estos \u00faltimos ejemplos en el mal sentido de \u00ablascivia\u00bb, esta idea de una emoci\u00f3n intensa ha llegado a ser predominante en el uso moderno de la palabra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">RTWB<\/a><\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David H. Wheaton<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">BJ <\/a>Biblia de Jerusal\u00e9n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">NC <\/a>Biblia N\u00e1car-Colunga<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">BH <\/a>Biblia Herder<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">VM <\/a>Biblia Versi\u00f3n Moderna<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">RV60 <\/a>Reina-Valera, Revisi\u00f3n 1960<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">Trench <\/a>Trench\u2019s <em>Synonyms of the New Testament<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><em>RTWB <\/em><\/a><em>Richardson\u2019s Theological Word Book<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (456). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>1. En Hch. 1.3 el vocablo \u201cpasi\u00f3n\u201d (<\/span><etiqueta id=\"#_ftn295\" name=\"_ftnref295\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''>) traduce <\/span><span style=''>pathein<\/span><span lang=ES style=''> y se refiere al sufrmiento y la muerte de Cristo. Todav\u00eda se aplica este uso del t\u00e9rmino. En otras partes este t\u00e9rmino se traduce \u201cpadecer\u201d (p. ej. Lc. 17.25; 24.26; Hch. 17.3; He. 13.12, etc.).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>2. En Hch. 14.15 la traducci\u00f3n de <\/span><span style=''>homoiopath&#275;s<\/span><span lang=ES style=''> como \u201csemejantes\u201d transmite el sentido del griego. Stg. 5.17 (<\/span><etiqueta id=\"#_ftn296\" name=\"_ftnref296\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''> \u201cpasiones\u201d) deber\u00eda traducirse en forma similar al caso anterior.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>3. En su sentido malo \u201cpasi\u00f3n\u201d traduce <\/span><span style=''>pathos<\/span><span lang=ES style=''> en Ro. 1.26; Col. 3.5; 1 Ts. 4.5 (en el NT este t\u00e9rmino siempre tiene el significado de \u201cmalos deseos\u201d), y <\/span><span style=''>path&#275;mata<\/span><span lang=ES style=''> en Ro. 7.5 (<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=''> \u201cmorir\u201d) y G\u00e1. 5.24 (palabra que generalmente tiene el sentido de \u201csufrimientos\u201d). En algunas <etiqueta id=\"#_ftn297\" name=\"_ftnref297\" title=\"\">vss. tambi\u00e9n se la emplea para traducir <\/etiqueta><\/span><span style=''>epithymia<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018deseo\u2019 (generalmente en el plural) en el mal sentido del t\u00e9rmino (* <span style='text-transform:uppercase'>Lujuria<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn298\" name=\"_ftnref298\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>P.E.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Concupiscencia, Deseo, Placer Rom 1:26 Dios los entreg\u00f3 a p vergonzosas; pues 2Ti 2:22 huye tambi\u00e9n de las p juveniles, y sigue Jam 4:1 \u00bfno es de vuestras p, las cuales combaten Jam 5:17 El\u00edas era hombre sujeto a p .. y or\u00f3 griego p\u00e1thos. Denota las emociones o sentimientos desordenados del ser humano, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pasion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPASION\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-5310","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5310","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5310"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5310\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5310"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5310"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5310"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}