{"id":5362,"date":"2016-02-05T01:24:36","date_gmt":"2016-02-05T06:24:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pueblo\/"},"modified":"2016-02-05T01:24:36","modified_gmt":"2016-02-05T06:24:36","slug":"pueblo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pueblo\/","title":{"rendered":"PUEBLO"},"content":{"rendered":"<p>v. Aldea, Ciudad, Gente, Naci\u00f3n<br \/>\nExo 5:1 deja ir a mi p a celebrarme fiesta en el<br \/>\nExo 6:7 os tomar\u00e9 por mi p y ser\u00e9 vuestro Dios<br \/>\nExo 7:16; Exo 8:1, Exo_20; Exo 9:1, Exo 9:13; Exo 10:3 deja ir a mi p<br \/>\nExo 15:13 condujiste en tu misericordia a este p<br \/>\nExo 32:9 he visto a este p .. es p de dura cerviz<br \/>\nExo 33:13 ruego .. y mira que esta gente es p tuyo<br \/>\nExo 33:16 yo y tu p seamos apartados de .. los p<br \/>\nLev 26:12 ser\u00e9 vuestro Dios, y vosotros .. mi p<br \/>\nNum 11:33 ira .. se encendi\u00f3 en el p, e hiri\u00f3 .. al p<br \/>\nDeu 4:20 para que se\u00e1is el p de su heredad como<br \/>\nDeu 9:26 no destruyas a tu p y a tu heredad que<br \/>\nDeu 14:2 p \u00fanico de entre todos los p que est\u00e1n<br \/>\nDeu 27:9 hoy has venido a ser p de Jehov\u00e1 tu Dios<br \/>\nDeu 29:13 para confirmarte hoy como su p, y para<br \/>\nDeu 32:9 la porci\u00f3n de Jehov\u00e1 es su p; Jacob la<br \/>\nDeu 32:36 Jehov\u00e1 juzgar\u00e1 a su p, y por amor de<br \/>\nRth 1:16 tu p ser\u00e1 mi p, y tu Dios mi Dios<br \/>\n1Sa 9:16 sobre mi p Israel, y salvar\u00e1 a mi p de<br \/>\n2Sa 3:18 por la mano de .. David librar\u00e9 a mi p<br \/>\n2Sa 7:23 \u00bfy qui\u00e9n como tu p, como Israel, naci\u00f3n<br \/>\n2Sa 7:23 fue Dios para rescatarlo por p suyo<br \/>\n2Sa 22:44; Psa 18:43 p que yo no conoc\u00eda me<br \/>\n1Ki 3:8 est\u00e1 en medio de tu p .. un p grande<br \/>\n1Ki 8:51 son tu p y tu heredad, el cual t\u00fa sacaste<br \/>\n1Ki 22:4; 2Ki 3:7; 2Ch 18:3 y mi p como tu p<br \/>\n1Ch 17:21 \u00bfqu\u00e9 p hay en la .. como tu p Israel<br \/>\n2Ch 1:10 \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 gobernar a este tu p tan<br \/>\n2Ch 7:14 si se humillare mi p, sobre el cual mi<br \/>\n2Ch 23:16 hizo pacto .. que ser\u00edan p de Jehov\u00e1<br \/>\nNeh 1:10 ellos, pues, son tus siervos y tu p, los<br \/>\nJob 12:2 ciertamente vosotros sois el p, y con<br \/>\nPsa 3:8 la salvaci\u00f3n es de Jehov\u00e1; sobre tu p sea<br \/>\nPsa 33:12 p que \u00e9l escogi\u00f3 como heredad para s\u00ed<br \/>\nPsa 67:3, 5 alaben los p .. todos los p te alaben<br \/>\nPsa 77:15 con tu brazo redimiste a tu p; a los<br \/>\nPsa 79:13 nosotros, p tuyo, y ovejas de tu prado<br \/>\nPsa 85:6 vida, para que tu p se regocije en ti?<br \/>\nPsa 105:43 sac\u00f3 a su p con gozo; con j\u00fabilo a sus<br \/>\nPsa 106:40 encendi\u00f3 .. furor de Jehov\u00e1 sobre su p<br \/>\nPsa 135:14 porque Jehov\u00e1 juzgar\u00e1 a su p, y se<br \/>\nPsa 144:15 bienaventurado el p .. p cuyo Dios es<br \/>\nIsa 1:3 Israel no .. mi p no tiene conocimiento<br \/>\nIsa 5:13 mi p fue llevado cautivo, porque no tuvo<br \/>\nIsa 9:2 el p que andaba en tinieblas vio gran luz<br \/>\nIsa 24:2 suceder\u00e1 as\u00ed como al p .. al sacerdote<br \/>\nIsa 30:9 este p es rebelde, hijos mentirosos, hijos<br \/>\nIsa 32:18 mi p habitar\u00e1 en morada de paz, en<br \/>\nIsa 40:1 consolaos, p m\u00edo, dice vuestro Dios<br \/>\nIsa 43:21 este p he creado para m\u00ed; mis alabanzas<br \/>\nIsa 51:16 tierra, y diciendo a Sion: P m\u00edo eres t\u00fa<br \/>\nIsa 52:6 mi p sabr\u00e1 mi nombre por esta causa en<br \/>\nIsa 60:21 y tu p, todos ellos ser\u00e1n justos, para<br \/>\nIsa 62:12 y les llamar\u00e1n P Santo, Redimidos de<br \/>\nJer 5:23 este p tiene coraz\u00f3n falso y rebelde; se<br \/>\nJer 7:16 t\u00fa .. no ores por este p .. ni me ruegues<br \/>\nJer 7:23; Jer 11:4; Jer 24:7; Jer 30:22; Jer 31:33; Jer 32:38; Eze 14:11; Jer 36:28 ser\u00e9 .. Dios, y .. me ser\u00e9is por p<br \/>\nJer 18:15 porque mi p me ha olvidado, incensando<br \/>\nJer 31:7 oh Jehov\u00e1, salva a tu p, el remanente de<br \/>\nEze 36:20 \u00e9stos son p de Jehov\u00e1, y de la tierra de<br \/>\nDan 7:14 todos los p, naciones y .. le sirvieran<br \/>\nDan 12:1 pero en aquel tiempo ser\u00e1 libertado tu p<br \/>\nDan 12:7 acabe la dispersi\u00f3n del poder del p santo<br \/>\nHos 1:9 no sois mi p, ni yo ser\u00e9 vuestro Dios<br \/>\nHos 1:10 les fue dicho: Vosotros no sois p m\u00edo, les<br \/>\nHos 4:6 mi p fue destruido .. le falt\u00f3 conocimiento<br \/>\nHos 11:7 mi p est\u00e1 adherido a la rebeli\u00f3n contra<br \/>\nMic 3:5 de los profetas que hacen errar a mi p<br \/>\nZec 2:11 se unir\u00e1n muchas .. y me ser\u00e1n por p<br \/>\nZec 8:22 vendr\u00e1n muchos p y fuertes naciones a<br \/>\nZec 13:9 dir\u00e9: P m\u00edo; y \u00e9l dir\u00e1: Jehov\u00e1 es mi<br \/>\nMat 14:5 Herodes quer\u00eda matarle, pero tem\u00eda al p<br \/>\nMar 12:37 gran multitud del p le o\u00eda de buena gana<br \/>\nLuk 1:17 preparar al Se\u00f1or un p bien dispuesto<br \/>\nLuk 1:68 Dios .. que ha visitado y redimido a su p<br \/>\nLuk 2:10 nuevas de .. gozo, que ser\u00e1 para todo el p<br \/>\nLuk 2:32 luz para ser .. y gloria de tu p Israel<br \/>\nLuk 7:16 glorificaban .. Dios ha visitado a su p<br \/>\nAct 4:25 \u00bfpor qu\u00e9 .. los p piensan cosas vanas?<br \/>\nAct 7:34 he visto la aflicci\u00f3n de mi p que est\u00e1 en<br \/>\nAct 15:14 para tomar de ellos p para su nombre<br \/>\nAct 18:10 porque yo tengo mucho p en esta ciudad<br \/>\nRom 9:25 llamar\u00e9 p m\u00edo al que no era mi p, y a la<br \/>\nRom 9:26 donde se les dijo: Vosotros no sois p m\u00edo<br \/>\nRom 11:1 digo, pues: \u00bfHa desechado Dios a su p?<br \/>\nTit 2:14 y purificar para s\u00ed un p propio, celoso<br \/>\nHeb 4:9 tanto, queda un reposo para el p de Dios<br \/>\nHeb 9:19 roci\u00f3 el .. libro y tambi\u00e9n a todo el p<br \/>\nHeb 10:30 y otra vez: El Se\u00f1or juzgar\u00e1 a su p<br \/>\n1Pe 2:9 sois .. p adquirido por Dios, para que<br \/>\n1Pe 2:10 no er\u00e1is p .. que ahora sois p de Dios<br \/>\nJud 1:5. habiendo salvado al p sac\u00e1ndolo de Egipto<br \/>\nRev 5:9 Dios, de todo linaje y lengua y p y naci\u00f3n<br \/>\nRev 18:4 salid de ella, p m\u00edo, para que no se\u00e1is<br \/>\nRev 21:3 \u00e9l morar\u00e1 con ellos; y ellos ser\u00e1n su p<\/p>\n<hr>\n<p>sobre el p. elegido  \u00c2\u00ae Israel; respecto a los \u2020\u0153pueblos\u2020\u009d o naciones (  \u00c2\u00ae gentiles).<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>[226]<\/p>\n<p>     Poblaci\u00f3n que se da en un lugar, en una regi\u00f3n, en una naci\u00f3n. En la Sda. Escritura el \u00abpueblo de la tierra\u00bb representa a los habitantes de una regi\u00f3n. Y se suele contraponer con el concepto de \u00abPueblo de Dios\u00bb, formado por los descendientes de Jacob, o Israel despu\u00e9s del cambio de nombre que Dios le hizo por medio del \u00e1ngel. La idea de pueblo conduce a la idea de \u00abpueblo de Dios\u00bb, de pueblo elegido.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>V\u00e9anse CIUDAD; PUEBLOS DEPENDIENTES.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>1. laos (laov\u00bb, 2992), se utiliza de: (a) el pueblo en general, especialmente reunido en asamblea (p.ej., Mat 27:25; Luk 1:21; 3.15; Act 4:27); (b) un pueblo de la misma raza y lenguaje (p.ej., Rev 5:9); en plural (p.ej., Luk 2:31; Rom 15:11; Rev 7:9; 11.9); utilizado especialmente de Israel (p.ej., Mat 2:6; 4.23; Joh 11:50; Act 4:8; Heb 2:17); en distinci\u00f3n de sus gobernantes y sacerdotes (p.ej., Mat 26:5; Luk 20:19; Heb 5:3); en distinci\u00f3n a los gentiles (p.ej., Act 26:17, 23; Rom 15:10); (c) de los cristianos como el pueblo de Dios (p.ej., Act 15:14; 18.10; Tit 2:14; Heb 4:9; 1Pe 2:9,10). 2. oclos (o[clo\u00bb, 3794), multitud, gent\u00ed\u00ado. Se traduce \u00abpueblo\u00bb en Mat 14:5; 21.26,46; 27.15,20,24; Mc 10.1; 11.18,32; 12.37: \u00abmultitud del pueblo\u00bb (RV: \u00abdel pueblo\u00bb); v. 41; 15.15; Luk 13:17; 22.6: \u00aba espaldas del pueblo\u00bb (RV traduce \u00absin bulla\u00bb); Joh 7:12, 2\u00c2\u00aa menci\u00f3n (RV: \u00abgentes\u00bb); v. 31 (RV; RVR: \u00abmultitud\u00bb); Act 14:13 (RV; RVR: \u00abmuchedumbre\u00bb); v. 18 (RV; RVR: \u00abmultitud\u00bb); 16.22; 18.8; v. 13 (RV; RVR: \u00abmultitudes\u00bb); 21.27 (RV; RVR: \u00abmultitud\u00bb); v. 35 (RV; RVR: \u00abmultitud\u00bb). V\u00e9ase MULTITUD, N\u00c2\u00ba 1, y tambi\u00e9n GENTE, MUCHEDUMBRE, TURBA. 3. demos (dh`mo\u00bb, 1218), el com\u00fan del pueblo, el pueblo en general (cf. los t\u00e9rminos castellanos demagogo, democracia, etc.), especialmente la masa del pueblo reunida en un lugar p\u00fablico. Se traduce pueblo en todos los pasajes en que aparece (Act 12:22; 17.5; 19.30; 33, RV, RVR, RVR77, VM).\u00c2\u00b6 4. ethnos (e[qno\u00bb, 1484), V\u00e9anse GENTE, N\u00c2\u00ba 1, GENTILES, A, N\u00c2\u00ba 1, , N\u00c2\u00ba 1. Se traduce \u00abpueblo\u00bb en Act 24:2 (RV, RVR; VM: \u00abnaci\u00f3n\u00bb).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p>El tema del pueblo de Dios, en el que se organizan en s\u00ed\u00adntesis todos los aspectos de la vida de *Israel, es tan central en el AT como lo ser\u00e1 en el NT el tema de la *Iglesia, nuevo pueblo de Dios, pero tambi\u00e9n *cuerpo de Cristo. Entre los dos sirve de enlace la escatolog\u00ed\u00ada prof\u00e9tica: en el marco de la antigua *alianza, anuncia y describe anticipadamente al pueblo de la nueva alianza, aguardado para el \u00abfin de los tiempos\u00bb.<\/p>\n<p>A) EL PUEBLO DE LA ANTIGUA ALIANZA. Las palabras hebreas goy y &#8216;am, de valor originariamente id\u00e9ntico (= grupo humano que forma comunidad), se especializaron poco a poco en el lenguaje del AT: &#8216;am (en sing.) design\u00f3 preferentemente al pueblo de Dios, mientras que goyim (en plur.) estaba reservado a las *naciones extranjeras, a los paganos (ya N\u00fam 23,9); este uso, sin embargo, conoce excepciones. En la Biblia griega laos signific\u00f3 igualmente al pueblo de Dios (m\u00e1s raramente demos cuando se insist\u00ed\u00ada en su organizaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica), mientras que ethne (en plur.) se aplicaba a las naciones paganas; pero tambi\u00e9n aqu\u00ed\u00ad hay excepciones. Este hecho ling\u00fc\u00ed\u00adstico muestra que se sinti\u00f3 la necesidad de una palabra especial para expresar el car\u00e1cter excepcional de Israel, pueblo tan diferente de los otros por el misterio de su vocaci\u00f3n, que su experiencia nacional adquiri\u00f3 un significado religioso y un aspecto esencial del designio de salvaci\u00f3n comenz\u00f3 a revelarse en ella.<\/p>\n<p>1. TRASCENDENCIA DEL PUEBLO DE DIOS. 1. *Elecci\u00f3n. *vocaci\u00f3n, *alianza. Israel, como todos los dem\u00e1s pueblos, pertenece a la historia humana; pero desde su origen la revelaci\u00f3n lo presenta como desbordando el orden de la historia. Si existe, es porque Dios lo ha elegido (Dt 7,7; Is 41,8) y llamado (l.s 48, 12), no por su nombre, su fuerza o sus m\u00e9ritos (Dt 7,7; 8,17; 9,4), sino por *amor (Dt 7,8; Os 11,1). Habi\u00e9ndolo distinguido de este modo entre los otros, lo rescat\u00f3 y liber\u00f3 en el tiempo del \u00e9xodo (Dt 6,12; 7,8; 8,14&#8230;; 9,26). Constituy\u00e9ndolo en naci\u00f3n independiente, en cierto modo lo *cre\u00f3 (cf. Is 48,15), lo form\u00f3 como a un ni\u00f1o en el seno materno (Is 44;2.24). La conciencia viva de una dependencia total respecto a Dios acompa\u00f1a por tanto en Israel a la toma de conciencia de la naci\u00f3n como tal. Luego viene la *alianza, y este acto de fundaci\u00f3n subraya que ahora ya todo se situar\u00e1 para Israel en un plano doble: el de la historia y el de la fe. Un pacto sagrado, en el que las doce tribus son partes contratantes, se sella con la *sangre de un *sacrificio (Ex 24,8); con esta Yahveh viene a ser el Dios de Israel, e Israel el pueblo de Yahveh (cf. Dt 29,12; Lev 26,12; Jer 7,23 etc.; Ez 11,20 etc). De este modo se establece un v\u00ed\u00adnculo \u00fanico entre Dios y una comunidad humana; todo el que por la *circuncisi\u00f3n sea agregado a esta comunidad participar\u00e1 tambi\u00e9n en este v\u00ed\u00adnculo (cf. G\u00e9n 17,10&#8230;).<\/p>\n<p>2. T\u00ed\u00adtulos y funciones del pueblo de Dios. Israel es el pueblo *santo, consagrado a Yahveh, puesto aparte para \u00e9l (Dt 7,6; 14,2), su bien propio (Ex 19,5; Jer 2,3), su *herencia (Dt 9, 26). Es su reba\u00f1o (Sal 80,2; 94,7), su *vi\u00f1a (Is 5,1; Sal 80,9), su *hijo (Ex 4,22; Os 11,1), su *esposa (Os 2,4; Jer 2,2; Ez 16,8). Es un \u00ab*reino de *sacerdotes\u00bb (Ex 19,6), en el que Dios reina sobre s\u00fabditos consagrados a su servicio. Esta finalidad cultual de la alianza muestra al mismo tiempo la funci\u00f3n que desempe\u00f1a Israel para con las otras naciones: *testigo del Dios \u00fanico cerca de ellas (Is 44,8), es el pueblo *mediador, por el que se reanudar\u00e1 el v\u00ed\u00adnculo entre Dios y el conjunto de la humanidad, de modo que se eleve a Dios la alabanza de la tierra entera (Is 45,14s.23s) y todas las naciones tengan participaci\u00f3n en la *bendici\u00f3n de Dios (G\u00e9n 12,3; Jer 4,2; Eclo 44,21).<\/p>\n<p>II. SIGNIFICACI\u00ed\u201cN RELIGIOSA DE UNA EXPERIENCIA NACIONAL. As\u00ed\u00ad pues, Israel, en virtud de la alianza realiza una paradoja en medio de la historia humana: el pueblo de Dios, comunidad espec\u00ed\u00adficamente religiosa, trascendente por su naturaleza misma, es al mismo tiempo una magnitud de este mundo, con todos los elementos temporales que componen ac\u00e1 en la tierra la vida de los pueblos. Consiguientemente su experiencia nacional, en la que todas las otras podr\u00e1n reconocer su propio rostro, va a adquirir un significado religioso luminoso para la fe.<\/p>\n<p>1. Una comunidad de raza. El pueblo de Israel se representa su unidad interna como derivada de su unidad de origen. Los patriarcas *hebreos son los *padres de la raza, y los recuerdos de la historia anterior al \u00e9xodo cristalizan en el marco de una genealog\u00ed\u00ada que va de *Abraham, por Isaac, a Jacob-Israel, padre de doce hijos, ep\u00f3nimos de las doce tribus. Es cierto que en el transcurso de las edades la raza asimil\u00f3 no pocos elementos heterog\u00e9neos, desde la salida de Egipto (Ex 12,38), en el desierto (N\u00fam 11,4; Jwe 4,11), despu\u00e9s de la conquista de Cana\u00e1n (Jos 9; Jue 3,1&#8230;). Pero en \u00e9poca tard\u00ed\u00ada se ve m\u00e1s bien acentuarse la preocupaci\u00f3n por la *pureza de la sangre jud\u00ed\u00ada: se prohiben los matrimonios extranjeros para defender la \u00abraza santa\u00bb (Esd 9,2) contra los pueblos paganos que llevan la idolatr\u00ed\u00ada en la sangre. Hasta se idealiza el pasado enlazando con la genealog\u00ed\u00ada patriarcal a ciertos extranjeros asimilados ya mucho tiempo atr\u00e1s, como los clanes calebitas (IPar 2,18; cf. N\u00fam 32,12 y G\u00e9n 15,19). Es que por sus padres pas\u00f3 la elecci\u00f3n de Israel: \u00bfno vemos, en cada etapa de su genealog\u00ed\u00ada, a los pueblos vecinos descartados en sus padres del designio de salvaci\u00f3n (G\u00e9n 19,30; 21,8.:.; 25, 1&#8230;; 36)? Para participar en las promesas y en la alianza divina hay, pues, que ser de la raza de Abraham, el amigo de Dios (Is 41,8; 51,2; cf. 63,16; Jer 33,26; Sal 105,6; 2Par 20,7). Cierto universalismo subsiste en el horizonte del pensamiento, puesto que Abraham debe llegar a ser \u00abpadre de numerosos pueblos\u00bb (G\u00e9n 17, 5s). Pero pr\u00e1cticamente los *extranjeros que se convierten al juda\u00ed\u00adsmo, los pros\u00e9litos (Is 56,8), se agregan de hecho a la raza elegida para participar de sus privilegios religiosos. La fe com\u00fan no basta a\u00fan para construir el pueblo de Dios; tiene por base concreta una rama \u00e9tnica escogida por Dios en medio de las otras.<\/p>\n<p>2. Una comunidad de instituciones. La raza de los profetas no es una masa amorfa, sino una sociedad or ganizada. Sus c\u00e9lulas fundamentales, familia y clan (mispaha), en que se reconoce la comunidad de sangre, atraviesan los siglos y sobreviven aun despu\u00e9s del desenraizamiento de la dispersi\u00f3n (Esd 2; Neh 7). Ahora bien, en materia econ\u00f3mica, determinan la propiedad de los ganados, de las tierras, de los derechos de pasto; determinan costumbres como la *venganza de la sangre (N\u00fam 35:19), el levirato (Dt 25,5&#8230;), el derecho de rescate (Rut 4,3). Por ellas cada individuo toma conciencia de una pertenencia social que le protege y le obliga a la vez. Los clanes mismos se reagrupan en tribus, unidades pol\u00ed\u00adticas de base, y la primera forma que adopta la naci\u00f3n organizada es la de una confederaci\u00f3n de doce tribus ligadas entre s\u00ed\u00ad por el pacto de la alianza (Ex 24,4; Jos 24). Cuando el Estado israelita adquiera m\u00e1s consistencia, la monarqu\u00ed\u00ada centralizada se superpondr\u00e1 a la confederaci\u00f3n sin abolirla (2Sa 2,4; 5,3), tanto que despu\u00e9s de la ruina del edificio mon\u00e1rquico, cuando se disperse la naci\u00f3n, la confederaci\u00f3n de las tribus quedar\u00e1 como el ideal de los restauradores jud\u00ed\u00ados (cf. Ez 48). Ahora bien, si esta evoluci\u00f3n de las instituciones depende de factores hist\u00f3ricos diversos, depende sobre todo de un principio que rebasa la presi\u00f3n de los hechos: la *ley, cuyos fundamentos esenciales ech\u00f3 Mois\u00e9s y que desarroll\u00e1ndose asegura en el transcurso de las edades la permanencia de un mismo esp\u00ed\u00adritu en &#8216;los usos y costumbres (cf. Neh 8). Por ella todas las instituciones de Israel adquieren sentido y valor en funci\u00f3n del designio de Dios: ella es el \u00abpedagogo\u00bb providencial del pueblo de la Alianza (G\u00e1l 3,24).<\/p>\n<p>3. Una comunidad de destino. Paralelamente a las instituciones que estructuran la naci\u00f3n, la comunidad de destino da a sus miembros un alma com\u00fan: experiencia de la vida n\u00f3mada, de la opresi\u00f3n y de la liberaci\u00f3n, de la vida errante por el desierto y de los combates por la posesi\u00f3n de una patria, de la unidad nacional pagada cara y del apogeo imperial, de la divisi\u00f3n pol\u00ed\u00adtica, preludio de la ruina de las dos fracciones del Estado, del desastre y de la dispersi\u00f3n&#8230; Ahora bien, todas estas experiencias tienen un significado religioso; son a su manera una experiencia concreta de las v\u00ed\u00adas de Dios. Su rostro luminoso muestra claramente los *dones de Dios a su pueblo y hace presagiar y desear sus intenciones secretas; su rostro sombr\u00ed\u00ado hace sentir la *ira divina, que se manifiesta en *juicios ejemplares. Con esto la historia se convierte en *revelaci\u00f3n. De sus experiencias seculares saca el pueblo de Dios esquemas fundamentales de pensamiento en los que se vierten las experiencias sucesivas (cf. 1Mac 2,51&#8230;; 2Mac 8,19); en su pasado halla puntos de referencia para representarse su propio porvenir y para expresar el objeto de sus esperanzas (cf. 1s 63,8&#8230;).<\/p>\n<p>4. El enraizamiento en una patria. Del desierto, su habitat primitivo, fue conducido el pueblo de Dios a Cana\u00e1n. Es la *tierra en que vivieron sus padres y donde tienen sus tumbas (G\u00e9n 23;25,9; etc); es la tierra prometida (G\u00e9n 12,7; 13,15) dada luego por Dios en *herencia (Ex 23, 27&#8230; ; Dt 9,1&#8230; ; Jer 2,7; Sal 78,54s); es la tierra conquistada a lo largo de una empresa humana que realizaba el designio de Dios (Jos 1,13&#8230;; 24,11&#8230;). No es ya, pues, Cana\u00e1n, un pa\u00ed\u00ads pagano, es la tierra de Israel, la tierra santa donde Dios mismo, presente en medio de su pueblo, ha puesto su residencia (lRe 8,15). *Jerusal\u00e9n, morada de Yahveh y capital pol\u00ed\u00adtica, es un signo sensible de unidad nacional y religiosa a la vez (Sal 122). As\u00ed\u00ad la *dispersi\u00f3n que sigue a la cat\u00e1strofe nacional no hace sino reforzar el apego del pueblo de Dios a su tierra. La m\u00ed\u00adstica sionista nace ya con el decreto de Ciro (Esd 1,2) y se mantiene viva en los siglos siguientes (Esd 7). Los jud\u00ed\u00ados, aun cuando viven en medio de &#8216;los extranjeros, no se sienten nunca totalmente desenraizados, puesto que all\u00e1 tienen todav\u00ed\u00ada una *patria, en la que se hallan las tumbas de sus padres (Neh 2,3) y hacia la que se vuelven para orar (Dan 6,11).<\/p>\n<p>5. La comunidad de lenguaje. Israel, al conquistar la tierra santa, hizo de la \u00ablengua de Canc\u00e1n\u00bb (Is 19,18) su propia lengua. En un pueblo la *lengua es factor de unidad, garantiza una mentalidad com\u00fan, sirve de veh\u00ed\u00adculo de una cultura y de una concepci\u00f3n del mundo; es una verdadera patria espiritual. Ahora bien, en Israel la misma revelaci\u00f3n divina se expresa en hebreo, adoptando las categor\u00ed\u00adas de pensamiento forjadas por la cultura sem\u00ed\u00adtica y sacando partido del car\u00e1cter concreto y din\u00e1mico del hebreo. De siglo en siglo va cobrando forma una verdadera cultura nacional, en la que se reconocen aportaciones humanas muy diversas (cananea, asirobabil\u00f3nica, irania, hasta griega); pero la revelaci\u00f3n efect\u00faa siempre una filtraci\u00f3n, eliminando los elementos inasimilables, dando a las palabras y a las concepciones del esp\u00ed\u00adritu contenidos nuevos en relaci\u00f3n con el designio de Dios. Finalmente, cuando los jud\u00ed\u00ados hablan arameo o griego, el hebreo queda como la \u00ablengua santa\u00bb ; sin embargo, la pr\u00e1ctica de los targums y la versi\u00f3n de los Setenta permiten entonces al arameo y al griego transportar, a su vez, la doctrina revelada sin traicionarla. De este modo la evoluci\u00f3n cultual de Israel est\u00e1 dominada por la palabra de Dios, fijada en las sagradas Escrituras; pero la palabra de Dios, para hacerse inteligible, se verti\u00f3 en un molde jud\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>6. La comunidad cultual. En las sociedades del antiguo Oriente era el culto un aspecto esencial de la vida civil. En Israel el *culto del Dios \u00fanico es, conforme a la alianza, la funci\u00f3n suprema de la naci\u00f3n. La lengua hebrea posee t\u00e9rminos t\u00e9cnicos para designar al pueblo reunido en esta funci\u00f3n cultual. Forma una comunidad (&#8216;edah), una convocaci\u00f3n sagrada (miqra), una asamblea (qahal), y estos t\u00e9rminos, transpuestos al griego, dieron origen a las palabras synagoge y ekkles\u00ed\u00ada. El juda\u00ed\u00adsmo, buscando su ideal en la comunidad santa del desierto, tal como la describe el Pentateuco, no es ciertamente todav\u00ed\u00ada una *Iglesia en el sentido fuerte del t\u00e9rmino, pues sigue ligado a las estructuras temporales de una naci\u00f3n particular; pero esboza ya sus rasgos, puesto que los caracteres espec\u00ed\u00adficos del pueblo de Israel se acusan con la mayor claridad en su calidad de comunidad cultual (qahal\/ekkles\u00ed\u00ada).<\/p>\n<p>III. LA ANTIGUA ALIANZA: VALOR Y L\u00ed\u008dMITES. As\u00ed\u00ad pues, ya en la antigua alianza se revel\u00f3 la estructura social del designio de salvaci\u00f3n: el hombre no ser\u00e1 salvado por Dios evadi\u00e9ndose de la historia; no hallar\u00e1 a Dios en la soledad de una vida religiosa separada del mundo. Se enlazar\u00e1 con Dios compartiendo la vida y el destino de la comunidad elegida por Dios para que sea su pueblo. Este designio de Dios tiene ya un comienzo de realizaci\u00f3n en Israel, pues los miembros del pueblo de la alianza poseen ya efectivamente una vida de *fe, que tiene por soportes las instituciones y la historia nacional no menos que la palabra de Dios y las asambleas cultuales. Aqu\u00ed\u00ad aparece el car\u00e1cter imperfecto de esta realizaci\u00f3n provisional. En ella la vida de fe est\u00e1 ligada con condiciones que la limitan de dos maneras: sus perspectivas no rebasan el orden de las cosas temporales ni el horizonte de una sola naci\u00f3n. Y sin embargo, por esta misma sutura de una realidad trascendente (el \u00abpueblo de Dios\u00bb) con una realidad nacional y temporal en que halla un soporte visible, algo de su misterio profundo se hizo inteligible a los hombres: a partir de las experiencias de Israel como pueblo de este mundo, poco a poco se fueron esbozando bajo el velo de las *figuras los diversos aspectos de la sociedad santa, en que finalmente se consumar\u00e1 el designio de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>B) LA PROMESA DEL PUEBLO NUEVO. La econom\u00ed\u00ada fundada en la antigua alianza no ten\u00ed\u00ada s\u00f3lo los l\u00ed\u00admites que acabamos de decir; era incapaz de \u00abhacer\u00bb nada \u00abperfecto\u00bb (Heb 7,19; 9,9; 10,1), incapaz de realizar ac\u00e1 en la tierra el \u00abpueblo *santo\u00bb que estaba llamado a formar Israel. Los hechos mismos lo mostraron; puesto que los pecados de Israel atrajeron sobre \u00e9l el *castigo radical del *exilio y de la *dispersi\u00f3n. Pero no por esto vino a caducar el *designio de Dios; as\u00ed\u00ad la escatolog\u00ed\u00ada prof\u00e9tica anuncia para los \u00ab\u00faltimos *tiempos\u00bb la venida de una econom\u00ed\u00ada *nueva en la que Dios hallar\u00e1 el pueblo perfecto, cuyo esbozo y germen era el antiguo.<\/p>\n<p>I. EL PUEBLO DE LA NUEVA ALIANZA. 1. Superioridad de la nueva alianza. Como en otro tiempo Israel, el pueblo nuevo debe nacer de una iniciativa de Dios. Pero esta vez Dios va a triunfar del &#8216;pecado que hab\u00ed\u00ada contrarrestado su primer plan : purificar\u00e1 a su pueblo, cambiar\u00e1 su *coraz\u00f3n, derramar\u00e1 en \u00e9l su *Esp\u00ed\u00adritu (Ez 36, 26&#8230;); eliminar\u00e1 de \u00e9l a los pecadores para conservar un *resto humilde y justo (Is 10,20s; Sof 3,13; Job 3,5). Con este pueblo \u00ab*creado\u00bb por \u00e9l (Is 65,18) concluir\u00e1 una nueva *alianza (Jer 31,31&#8230;; Ez 37,26). Este pueblo ser\u00e1 el \u00abpueblo santo\u00bb (Is 62,12), el reba\u00f1o (Jer 31,10), y la *esposa (Os 2,21) de Yahveh. La rectitud interior as\u00ed\u00ad descrita contrasta con el estado espiritual de Israel, pueblo pecador; evoca un estado de la humanidad anterior al pecado de su primer *padre (G\u00e9n 2).<\/p>\n<p>2. Universalidad del pueblo nuevo. Al mismo tiempo se ensanchan las fronteras del pueblo de Dios, pues las *naciones van a unirse a Israel (Is 2,2&#8230;); tendr\u00e1n parte con \u00e9l en la *bendici\u00f3n prometida a Abraham (Jer 4,2; cf. G\u00e9n 12,3) y ale alianza cuyo mediador (Is 42,6) ser\u00e1 el misterioso siervo de Yahveh. La puesta aparte de Israel aparece as\u00ed\u00ad como un estadio provisional en el desenvolvimiento del plan divino; al final de los tiempos se lograr\u00e1 el universalismo primitivo.<\/p>\n<p>II. EVOCACI\u00ed\u201cN SIMB\u00ed\u201cLICA DEL PUEBLO NUEVO. Para evocar en forma concreta el pueblo nuevo no tienen los profetas m\u00e1s que interrogar la experiencia pasada del pueblo de Israel: si se eliminan de ella las imperfecciones y las sombras, aparece como una *figura anticipada de los \u00ab\u00faltimos tiempos\u00bb.<\/p>\n<p>1. Una nueva raza. Israel entrar\u00e1 en el pueblo nuevo en calidad de raza de *Abraham (Is 41,8). Pero tambi\u00e9n las *naciones se unir\u00e1n al pueblo del Dios de Abraham (Sal 47,10), como para convertirse a su vez en la posteridad espiritual del patriarca. A Si\u00f3n, *madre simb\u00f3lica del pueblo santo, todos le dir\u00e1n: \u00ab\u00c2\u00a1Madre!\u00bb (Sal 87). As\u00ed\u00ad pues, la raza humana entera recobrar\u00e1 su *unidad primitiva, cuando se re\u00fanan los salvados de las naciones dispersas despu\u00e9s de la aventura de Babel (Is 66,18ss; cf. G\u00e9n 10-11; Zac 14,17).<\/p>\n<p>2. Nuevas instituciones. Para describir anticipadamente el pueblo nuevo como una comunidad organizada se recurre todav\u00ed\u00ada a las instituciones figurativas: nueva *ley, inscrita esta vez en los corazones (Jer 31,33; Ez 36,27); reuni\u00f3n de las doce tribus (Ez 48) y fin del antagonismo entre Israel y Jud\u00e1 (Ez 37,15&#8230;); realeza del germen de David (Is 9; 11; Jer 23,5; Ez 34,23; Zac 9,9), etc. Tambi\u00e9n aqu\u00ed\u00ad el universalismo hace saltar las barreras de las instituciones pasadas. El *rey, hijo de David, reina sobre todas las naciones (cf. Sal 2; 72); sobre todo, todas ellas reconocen por su *rey al Dios \u00fanico (Zac 14,16; Sal 96,10), y se les ense\u00f1a su derecho a que se les aporte la *luz (Is 2,2&#8230;; 42,1.4). As\u00ed\u00ad, sin perder su personalidad se agregan al pueblo de Dios en forma org\u00e1nica.<\/p>\n<p>3. Los acontecimientos de la salvaci\u00f3n. La experiencia hist\u00f3rica de Israel proporciona igualmente el medio de representar los acontecimientos de la salvaci\u00f3n: nuevo *\u00e9xodo, que ser\u00e1 como el primero *redenci\u00f3n y liberaci\u00f3n (Jer 31,11; Is 43, 16..,; 44,23); nueva marcha a trav\u00e9s del *desierto, que renueve los prodigios de otros tiempos (Os 2,16; Jer 31,2; Is 40,3; 43.14; 48,21; 49, 10), retorno a la *tierra prometida (Os 2,17; Jer 31,12; Ez 37,21), triunfo del rey sobre los enemigos de alrededor para inaugurar un reinado pac\u00ed\u00adfico (Is 9)&#8230; Pero una vez m\u00e1s se ampl\u00ed\u00ada el horizonte: no s\u00f3lo Samar\u00ed\u00ada participar\u00e1 en la restauraci\u00f3n prometida, sino incluso Sodoma (Ez 16,53&#8230;), tipo de la ciudad pecadora&#8230; La *paz universal as\u00ed\u00ad restablecida al final de la historia de la *salvaci\u00f3n (Is 2) restituir\u00e1 al g\u00e9nero humano a un estado que ya no conoc\u00ed\u00ada desde el pecado de Ca\u00ed\u00adn (cf. G\u00e9n 4,8).<\/p>\n<p>4. La nueva tierra santa. La *tierra santa ser\u00e1 naturalmente el lugar de reuni\u00f3n del nuevo Israel (Ez 34,14; Jer 31,10&#8230;). Pero entonces tendr\u00e1 una *fecundidad maravillosa que dejar\u00e1 muy atr\u00e1s las m\u00e1s entusiastas descripciones del Deuteronomio (Ez 47,12; Jl 4,18). Literalmente ser\u00e1 el *para\u00ed\u00adso recobrado (Ez 36,35; Is 51, 3). *Jerusal\u00e9n, su capital, ser\u00e1 el centro del mundo entero (Is 2). As\u00ed\u00ad, en el universo \u00abrecreado\u00bb (Is 65,17) realizar\u00e1 Dios la unidad de todas las *patrias para proporcionar a sus elegidos una felicidad y una *paz paradis\u00ed\u00adacas (Os 2,20; Is 65,17-25).<\/p>\n<p>5. La reuni\u00f3n de todas las lenguas. No en vano hizo Dios de la lengua de Cana\u00e1n la lengua santa; cuando Egipto se convierta en los \u00faltimos tiempos, invocar\u00e1 a Yahveh en la lengua santa (Is 19,18&#8230;) Pero la escatolog\u00ed\u00ada prof\u00e9tica va m\u00e1s lejos: Dios purificar\u00e1 los *&#8217;labios de todos los pueblos para que cada uno pueda alabarle en su propia *lengua (Sof 3,9). As\u00ed\u00ad, en un *culto que habr\u00e1 vuelto a ser un\u00e1nime se operar\u00e1 la reuni\u00f3n de las naciones y de las lenguas (Is 66,18); esta reuni\u00f3n pondr\u00e1 fin a la fragmentaci\u00f3n del g\u00e9nero humano y ser\u00e1 signo de la uni\u00f3n espiritual recuperada, como en los or\u00ed\u00adgenes del designio de Dios (G\u00e9n 11, 1).<\/p>\n<p>6. El nuevo culto de Dios. Evidentemente, el culto escatol\u00f3gico se describe bajo los rasgos del culto israelita (cf. Ez 40-48). Pero es muy de notar que constantemente se afirma el universalismo. La humanidad recobrar\u00e1 su unidad por el *servicio com\u00fan del Dios \u00fanico (Is 2,2&#8230;; 56, 6s; 66,20s). Su reuni\u00f3n final adoptar\u00e1 la forma de las peregrinaciones en que el pueblo de Dios se congrega para la *fiesta de los tabern\u00e1culos (Zac 14,16), y la de las *comidas cultuales por las que entra en *comuni\u00f3n con Dios (Is 25,6). Aunque la palabra no figura en los textos, se piensa en una nueva \u00abasamblea santa\u00bb an\u00e1loga al qahal (= ekkles\u00ed\u00ada) del desierto, en la que las naciones se unir\u00e1n al resto de Israel.<\/p>\n<p>III. EL PUEBLO ESCATOL\u00ed\u201cGICO Y EL ISRAEL DE LA HISTORIA. As\u00ed\u00ad pues, el pueblo de la alianza es evocado anticipadamente partiendo de la experiencia hist\u00f3rica de Israel, cuyo valor de prefiguraci\u00f3n se ve as\u00ed\u00ad claramente. Sin embargo, en dos puntos se trascienden los datos de la experiencia : se rebasa el marco nacional, y el pueblo nuevo se abre a la humanidad entera; la humanidad y el universo mismo recobran su perfecci\u00f3n original, perdida por raz\u00f3n del pecado humano.<\/p>\n<p>Pero en este cuadro simb\u00f3lico subsisten ciertas ambig\u00fcedades, de las que es responsable en parte la experiencia de Israel. La restauraci\u00f3n de la *unidad humana en torno al pueblo de la antigua alianza, de su rey, de su ciudad santa, conserva a veces estrecheces (cf. Is 52,1), resonancias nacionalistas (Is 60,12), y hasta unaspecto *guerrero (Sal 2; 72).&#8217;Y sobre todo, aun cuando &#8216;la felicidad prometida al pueblo implique la supresi\u00f3n de todo mal moral y f\u00ed\u00adsico (el *sufrimiento: Is 65,19; la *muerte misma: Is 25,8), el horizonte sigue siendo las m\u00e1s de las veces temporal, apegado a los *goces terrenales. Aun al \u00abpueblo de los *santos del Alt\u00ed\u00adsimo\u00bb (Dan 7,22.27), que tiende a rebasar estos l\u00ed\u00admites y adopta un sesgo trascendente, se le asigna un dominio que se parece al de los poderes de este mundo (Dan 7,27; cf. 14).<\/p>\n<p>Para que se disipe la ambig\u00fcedad ser\u00e1 necesario que con Cristo y su Iglesia el pueblo escatol\u00f3gico entre a su vez en el campo de la experiencia humana.<\/p>\n<p>C) EL PUEBLO DE LA NUEVA ALIANZA. En el griego del NT se halla todav\u00ed\u00ada mejor que en los LXX la especializaci\u00f3n de las palabras laos, pueblo de Dios, y ethne, naciones paganas. Pero para definir la comunidad de la salvaci\u00f3n, ligada a Dios por la nueva alianza, el tema de la ekkles\u00ed\u00ada (\u00abasamblea cultual\u00bb) se impone a todos los otros. Sin embargo, la *Iglesia de Cristo, en la que se invita a entrar al pueblo de la antigua alianza y luego a las otras naciones, es verdaderamente un pueblo, con todas las resonancias que implica este t\u00e9rmino, pues la realidad escatol\u00f3gica, sucediendo a sus prefiguraciones, no abroga su sentido sino que lo *cumple o verifica.<\/p>\n<p>I. EL NUEVO PUEBLO. Por la nueva *alianza, sellada con la sangre de Jes\u00fas, ha creado, pues, Dios un nuevo pueblo, acerca del cual se realiza plenamente el dicho de la Escritura: \u00abVosotros ser\u00e9is mi pueblo y yo ser\u00e9 vuestro Dios\u00bb (2Cor 6,16, cf. Lev 26, 12; Heb 8,10; cf. Jer 31,33; Ap 21, 3). Es el pueblo cuyos pecados *expi\u00f3 Jes\u00fas (Heb 2,17), el pueblo al que santific\u00f3 por medio de su *sangre (13,12). De este modo los t\u00ed\u00adtulos de Israel se trasladan ahora a este pueblo: pueblo particular de Dios (Tit 2,14; cf. Dt 7,6); raza elegida, naci\u00f3n santa, pueblo adquirido (lPe 2,9; cf. Ex 19,5 e Is 43,20s); reba\u00f1o (Act 20,28; lPe 5,2; Jn 10, 16) y *esposa del Se\u00f1or (Ef 5.25; Ap 19,7;&#8217; 21,2). Y puesto que el pueblo de la antigua alianza hab\u00ed\u00ada experimentado las v\u00ed\u00adas de Dios en los acontecimientos de su historia, la experiencia de la salvaci\u00f3n otorgada al pueblo nuevo se puede verter en categor\u00ed\u00adas de pensamiento que recuerden estos acontecimientos figurativos: este pueblo debe entrar en el *reposo divino prefigurado por la *tierra prometida (Heb 4,9); debe salir de *Babilonia, ciudad del mal (Ap 18,4), para reunirse en *Jerusal\u00e9n, residencia de Dios (Ap 21,3).<\/p>\n<p>Pero esta vez se rebasa el nivel de la vida temporal en que se mueven las *naciones. La trascendencia del pueblo de Dios es total: siendo un \u00ab*reino sacerdotal\u00bb (lPe 2,9), no pertenece a este *mundo (Jn 18,36); su *patria est\u00e1 en los cielos (Heb 11,13&#8230;), donde sus miembros tienen derecho de ciudadan\u00ed\u00ada (Flp 3,20), pues son los hijos de la *Jerusal\u00e9n de lo alto (G\u00e1l 4,26), &#8216;la prisma que al final de los tiempos descender\u00e1 del cielo a la tierra (Ap 21,1ss). Sin embargo, este pueblo mora todav\u00ed\u00ada ac\u00e1 en la tierra. As\u00ed\u00ad pues, por \u00e9l lo espiritual y lo escatol\u00f3gico se articulan en lo temporal y en lo hist\u00f3rico. Despu\u00e9s de la paradoja de Israel viene &#8216;la paradoja de la Iglesia : en su condici\u00f3n terrenal es un pueblo visible llamado a desarrollarse en el tiempo.<\/p>\n<p>II. ISRAEL Y LAS NACIONES EN EL NUEVO PUEBLO. Es natural que *Israel sea el primer llamado a formar parte del nuevo pueblo; tal era su vacaci\u00f3n desde la primera alianza. Jes\u00fas fue enviado como \u00abel *profeta semejante a *Mois\u00e9s\u00bb (Act 3,23) para \u00absalvar a su pueblo\u00bb (Mt 1,21), llevarle *luz (Mt 4,15s), *redenci\u00f3n (Lc 1,68), conocimiento de la salvaci\u00f3n (Lc 1,77), *gozo (Lc 2,10), *gloria (Lc 2,32). Es el jefe que debe regirlo (Mt 2,6) y que finalmente morir\u00e1 por \u00e9l (Jn 11,50). Pero alrededor de Jes\u00fas y del anuncio del *Evangelio se reproduce despu\u00e9s el drama del \u00abpueblo de dura cerviz\u00bb, del que el AT ofrec\u00ed\u00ada ya ejemplos impresionantes (Mt 13,15; 15,8; Act 13,45; 28,26; Rom 10,21; 11,1s).<\/p>\n<p>Entonces es cuando logra su objetivo completo el designio de salvaci\u00f3n. En efecto, la muerte de Jes\u00fas, que lleva a su colmo el pecado del pueblo de la antigua alianza (Mt 23, 32-36; cf. Act 7,51s), pone fin a esta primera econom\u00ed\u00ada. Derriba la barrera que separaba a Israel de las otras *naciones (Ef 2,14&#8230;): Jes\u00fas muere \u00abno s\u00f3lo por su naci\u00f3n, sino para congregar en la *unidad a todos los *hijos de Dios dispersos\u00bb (Jn 11,52). Un *resto del primer pueblo de Dios se convertir\u00e1 y entrar\u00e1 en el nuevo pueblo; pero Dios tiene resuelto \u00absacar tambi\u00e9n de entre las naciones un pueblo para su nombre\u00bb (Act 15,14); de los que no eran su pueblo quiere ahora hacer su pueblo (Rom 9,25s; lPe 2,10), \u00abpara que todos tengan participaci\u00f3n en la herencia con los santificados\u00bb (Act 26,18).<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad pues, mediante esta conjunci\u00f3n de Israel y de las naciones se realiza la reuni\u00f3n escatol\u00f3gica de la \u00abnueva humanidad\u00bb (Ef 2,15), raza elegida (lPe 2,9) que es todav\u00ed\u00ada espiritualmente la raza de Abraham (Rom 4, lls), pero que engloba de hecho a la raza humana entera, ahora que Cristo, nuevo Ad\u00e1n, recapitula en s\u00ed\u00ad toda la descendencia del primer Ad\u00e1n (lCor 15,45; Rom 5,12&#8230;). El pueblo santo est\u00e1 ahora ya constituido por hombres \u00abde todas las tribus, pueblos, naciones y lenguas\u00bb (Ap 5,9; 7,9; 11,9; 13,7; 14,6), estando el antiguo Israel comprendido en esta enumeraci\u00f3n. Tal es el semblante eterno de la Iglesia, que contempla en el cielo el vidente del Apocalipsis. Tal es tambi\u00e9n su realidad terrestre, pues no siendo ya \u00abni griega ni jud\u00ed\u00ada\u00bb (G\u00e1l 3,28), constituye un tertiurn genus, como dec\u00ed\u00adan los cristianos de los primeros siglos.<\/p>\n<p>III. EL NUEVO PUEBLO EN MARCHA HACIA SU CONSUMACI\u00ed\u201cN. De este modo resulta ser la Iglesia un \u00abpueblo\u00bb enraizado en la historia. Como los hijos de Israel, sus miembros tienen comunidad de origen, comunidad de instituciones y de destino, comunidad de patria hacia la cual se encaminan (Heb 11,16), comunidad de lenguaje asegurada por la palabra de Dios, comunidad cultual, que es la finalidad suprema de la ekkles\u00ed\u00ada (cf. lPe 2,9; Ap 5,10). El destino terreno de este pueblo aparte presenta todav\u00ed\u00ada sorprendentes paralelismos con el de Israel: las mismas infidelidades de sus miembros pecadores (cf. Heb 3,7&#8230;); las mismas persecuciones que vienen de los poderes terrenales que encarnan la *bestia diab\u00f3lica (Ap 13,1-7; cf. Dan 7); la misma necesidad de abandonar *Babilonia para librarse de la ruina que la amenaza (Ap 18,4&#8230;; cf. Is 48,20). La historia sagrada y las Escrituras del AT quedan as\u00ed\u00ad cargadas de sentido para el pueblo nuevo en tanto est\u00e1 en marcha hacia la consumaci\u00f3n celestial.<\/p>\n<p>-> Alianza &#8211; Iglesia &#8211; Jud\u00ed\u00ados &#8211; Israel &#8211; Naciones &#8211; Patria &#8211; Padres y Padre &#8211; Unidad.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">El AT tiende a usar la palabra <em>\u02bfam<\/em> para referirse al \u00abpueblo de Dios\u00bb, y <em>g\u00f4y<\/em> para los paganos. Por cierto, en la literatura jud\u00eda posb\u00edblica <em>g\u00f4y<\/em> llega a ser sin\u00f3nimo de \u00abgentil\u00bb. La <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">LXX<\/a> y el NT contin\u00faan esta pr\u00e1ctica general con <em>laos<\/em> y <em>eznos<\/em>. Sin embargo, las palabras son a veces intercambiables, y la diferencia b\u00e1sica parece ser que <em>g\u00f4y<\/em> y <em>eznos<\/em> enfatizan \u00abpueblo\u00bb como un grupo nacional (Ex. 19:16; Hch. 13:19), en tanto que <em>\u02bfam<\/em> y <em>laos<\/em> hablan de individuos similares unidos por ciertos lazos y responsabilidades. El \u00abpueblo\u00bb en este \u00faltimo sentido pueden ser los miembros de una familia (Gn. 32:8; 35:2), una tribu (Gn. 49:16; Hch. 4:27), una ciudad (Gn. 19:4), una naci\u00f3n (1 R. 12:27), o un grupo racial (Hch. 26:17; Ap. 7:9), pero son m\u00e1s que una colecci\u00f3n de seres humanos. Constituyen una comunidad ps\u00edquica, un todo unificado formado de generaciones pasadas y futuras, as\u00ed como la presente; y existen en cualquier individuo con todas sus bendiciones y responsabilidades. Esto es particularmente cierto en el AT con el \u00abpueblo\u00bb de Israel. As\u00ed, Acab es castigado cuando su hijo Joram es asesinado (1 R. 21:19; 2 R. 9:26; cf. Ex. 20:5, 6), Gede\u00f3n se beneficia cuando su hijo Abimelec es hecho rey (Jue. 9:16, 19; cf. 1 S. 20:16; 24:21, 22), y el pueblo de Israel es castigado cuando David peca (2 S. 24; cf. 1 S. 22:19).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De ah\u00ed que exista un lazo com\u00fan, un alma com\u00fan, una experiencia com\u00fan, un fortalecimiento del pasado, presente y futuro implicadas en las palabras <em>\u02bfam<\/em> y <em>laos<\/em>. El \u00abpueblo\u00bb de Israel es un todo coherente, teniendo una historia y responsabilidad com\u00fan, del mismo modo que los otros pueblos tienen su propio mundo unificado. Esto da un gran significado a la iglesia como un \u00abpueblo de su posesi\u00f3n\u00bb (de Dios) (<em>laos peripoi\u0113sin<\/em>; 1 P. 2:9; cf. Ex. 19:5). Las acciones de uno en cualquier tiempo son las acciones de todos; las responsabilidades de todo el conjunto son, las responsabilidades del individuo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>BDB<\/em>; Arndt; J. Pedersen, <em>Israel, Its Life and Culture<\/em>, I\u2013II, pp. 54\u201357; 275\u2013279; 475\u2013479; H. Strathmann, R. Meyer en <em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">TWNT<\/a><\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Robert B. Laurin<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">LXX <\/a>Septuagint<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><em>TWNT <\/em><\/a><em>Theologisches Woerterbuch zum Neuen Testament<\/em> (Kittel)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (501). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>1. El heb. <\/span><span style=''>l<sup>e<\/sup>&#722;\u00f4m<\/span><span lang=ES style=''>, ocasionalmente el sing., pero m\u00e1s frecuentemente el <etiqueta id=\"#_ftn869\" name=\"_ftnref869\" title=\"\">pl. <\/etiqueta><\/span><span style=' '>l<sup>e<\/sup>&#722;umm&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''>, puede significar: (i) raza o conjunto \u00e9tnico (Gn. 25.23, sing. y pl.); (ii) la suma total de la poblaci\u00f3n sujeta a un gobernante, el mismo concepto desde un punto de vista diferente (Pr. 14.28, sing.); (iii) la totalidad o una secci\u00f3n considerable de una comunidad \u00e9tnica considerada como veh\u00edculo de juicio y sentimientos (Pr. 11.26, sing.); (iv) excepcionalmente, el pueblo jud\u00edo (Is. 51.4, sing.); (v) frecuentemente, en el pl., las naciones no judaicas (p. ej. Is. 55.4).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>2. El heb. <\/span><span style=' '>g\u00f4y<\/span><span lang=ES style=' '>, \u2018naci\u00f3n\u2019, \u2018pueblo\u2019, vino a significar espec\u00edficamente, por asociaci\u00f3n m\u00e1s que por etimolog\u00eda, los gentiles; o tambi\u00e9n, cuando se aplicaba a los israelitas, apostas\u00eda o infidelidad religiosa (Jue. 2.20; Is. 1.4; etc,). Este t\u00e9rmino se usa como parte de una gr\u00e1fica met\u00e1fora para una manga de langostas en Jl. 1.6. La <span style='text-transform:uppercase'>LXX<\/span> usa regularmente <\/span><span style=''>ethnos<\/span><span lang=ES style=''> para <\/span><span style=''>g\u00f4y<\/span><span lang=ES style=''>, pero en el NT ocasionalmente se usa <\/span><span style=''>ethnos<\/span><span lang=ES style=''> para Israel, demostrando as\u00ed que estas asociaciones adquiridas no deben extremarse demasiado.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>3. Con excepciones poco importantes (cf. Gn. 26.11, \u201cfilisteos\u201d; Ex. 9.15, \u201cegipcios\u201d) el heb. <\/span><span style=' '>&#723;am<\/span><span lang=ES style=' '>, \u2018pueblo\u2019, pas\u00f3 a aplicarse en forma bastante exclusiva a Israel como raza elegida, pero este significado es adquirido, no intr\u00ednseco. El equivalente en la <span style='text-transform: uppercase'>LXX<\/span> es <\/span><span style=''>laos<\/span><span lang=ES style=''>. M\u00e1s excepciones a la referencia a Israel son las descripciones metaf\u00f3ricas de hormigas y conejos en comunidad (Pr. 30.25s). La inusual forma negativa en Dt. 32.21, agregada directamente al sustantivo, le niega a un pueblo de carne y hueso aquellas caracter\u00edsticas espintuales que justificaban su t\u00edtulo (cf. \u201cLoammi\u201d, Os. 1.9). La frase b\u00edblica <\/span><span style=' '>&#723;am h&#257;&#722;&#257;re&#7779;<\/span><span lang=ES style=''> significa en los primeros libros el pueblo com\u00fan de la tierra, a diferencia de los gobernantes y la aristocracia. En el per\u00edodo de Esdras-Nehem\u00edas, la frase qued\u00f3 restringida a los palestinos cuyo juda\u00edsmo no era puro o resultaba sospechoso, con los cuales los jud\u00edos escrupulosos no pod\u00edan casarse; cf. Esd. 9.1\u20132, etc. En la literatura rab\u00ednica este t\u00e9rmino\u2014ahora usado en sing. para un individuo y en pl. (<\/span><span style=''>&#723;amm\u00ea h&#257;&#722;&#257;re&#7779;<\/span><span lang=ES style=' '>) para un grupo o clase\u2014se us\u00f3 espec\u00edficamente para hacer referencia a los que no cumpl\u00edan la totalidad de la ley tradicional en todos sus detalles. Una clara premonici\u00f3n del menosprecio rab\u00ednico hacia tales personas puede verse en Jn. 7.49.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>4. El equivalente neotestamentario com\u00fan para <\/span><span style=''>&#723;am<\/span><span lang=ES style=''> es <\/span><span style=''>laos<\/span><span lang=ES style=''> o <\/span><span style=''>d&#275;mos<\/span><span lang=ES style=''>, en contraposici\u00f3n con <\/span><span style=''>ojlos<\/span><span lang=ES style=''>, que significa simplemente multitud.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> H. Bietenhard, \u201cPueblo\u201d, <i>\u00b0DTNT<\/i>, t(t). III, pp. 437\u2013451; K. Rahner, \u201cPueblo de Dios\u201d, <i>Sacramentum mundi<\/i>, 1972, t(t). V, cols. 700\u2013704; W. Eichrodt, <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1975, t(t). I; S. Talm\u00f3n, \u201cPueblo\u201d, <i>\u00b0EBDM<\/i>, t(t). V, cols. 1333\u20131337; A. R. Hulst, \u201cPueblo\u201d, <i>\u00b0DTMAT<\/i>, t(t). II, cols. 373\u2013415.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>R.A.S.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Aldea, Ciudad, Gente, Naci\u00f3n Exo 5:1 deja ir a mi p a celebrarme fiesta en el Exo 6:7 os tomar\u00e9 por mi p y ser\u00e9 vuestro Dios Exo 7:16; Exo 8:1, Exo_20; Exo 9:1, Exo 9:13; Exo 10:3 deja ir a mi p Exo 15:13 condujiste en tu misericordia a este p Exo 32:9 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/pueblo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPUEBLO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-5362","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5362","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5362"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5362\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5362"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5362"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5362"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}