{"id":5381,"date":"2016-02-05T01:26:52","date_gmt":"2016-02-05T06:26:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/querubines\/"},"modified":"2016-02-05T01:26:52","modified_gmt":"2016-02-05T06:26:52","slug":"querubines","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/querubines\/","title":{"rendered":"QUERUBINES"},"content":{"rendered":"<p>o querubes, babilonio k\u00e2ribu. Nombre que proviene de esta palabra babil\u00f3nica, con la cual se designaba a genios de figura semihumana y semianimal, que custodiaban las puertas de los templos y de los palacios. Son descritos en la Biblia y en la iconograf\u00ed\u00ada asirobabil\u00f3nica como esfinges aladas. Se mencionan por primera vez en las Escrituras en el libro del G\u00e9nesis, tras la expulsi\u00f3n del hombre del para\u00ed\u00adso, donde puso Dios \u2020\u0153q., y la llama de espada vibrante, para guardar el camino del \u00e1rbol de la vida\u2020\u009d, Gn 3, 24.<\/p>\n<p>Los q. en el culto de los israelitas s\u00f3lo aparecen con seguridad desde  cuando el Arca estuvo en la ciudad de Sil\u00f3, y se dice en el texto sagrado: \u2020\u0153El pueblo envi\u00f3 a Sil\u00f3 y sacaron de all\u00ed\u00ad el arca de Yahv\u00e9h Sebaot que est\u00e1 sobre los q.\u2020\u009d, 1 S 4, 4; expresi\u00f3n que se repite en las Escrituras,  porque es el sitio donde se le invoca, 2 S 6, 2; 2 R 19, 15. Aqu\u00ed\u00ad los q.   Aparecen como el trono en el que est\u00e1 Yahv\u00e9h, al igual que en el Templo de Salom\u00f3n, 1 R 8, 6-7.<\/p>\n<p>En el Arca  los dos q. estaban sobre el propiciatorio, en los extremos,  eran de oro macizo. Estaban el uno frente al otro, con las alas extendidas cubriendo el propiciatorio; Yahv\u00e9h le dijo a Mois\u00e9s: \u2020\u0153All\u00ed\u00ad me encontrar\u00e9 contigo&#8230; de en medio de los dos q. colocados sobre el arca del Testimonio,  te comunicar\u00e9 todo lo que haya de ordenarte para los israelitas\u2020\u009d, Ex 25, 17-22.<\/p>\n<p>Los q. aparecen tambi\u00e9n ornamentando los tapices de la Morada  Ex 26,  1, las paredes, 1 R 6, 29, los batientes de las puertas, 1 R 6, 32 y 35, as\u00ed\u00ad como el velo del Templo. David en su visi\u00f3n vio a Dios montado en un q., como un animal de tiro  de su trono, 2 S 22, 11; Sal 18, 11, Dios vuela sobre un querube. En las visiones de Ezequ\u00ed\u00adas los q. aparecen como Carro de Yahv\u00e9h, con cuatro caras, de toro, de hombre, de le\u00f3n y de \u00e1guila, Ex 1, 4-28; 10, 8-17.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(-> trono, Mercaba, tetramorfo, vivientes). Seres alados mitol\u00f3gicos, que aparecen en los textos mesopotamios como guardianes de los templos y de los lugares sagrados. En la Biblia aparecen en varios contextos, entre los que pueden destacarse tres. (1) Los querubines est\u00e1n a la puerta de entrada del para\u00ed\u00adso del que Dios ha expulsado a los hombres. All\u00ed\u00ad est\u00e1n ellos, con espada de fuego, impidiendo el camino de retorno al para\u00ed\u00adso (Gn 3,24; cf. Ex 25,18; 1 Re 6,24; Sal 18,11 y sobre todo Ez 1,10). Por eso, los \u00abexpulsados del para\u00ed\u00adso\u00bb debemos superar todo deseo de simple retorno: no podemos vivir en la nostalgia; no podemos remontamos al pasado, queriendo recuperar el sue\u00f1o del principio, un tipo de ideal imposible de vinculaci\u00f3n con la naturaleza. Tenemos que aceptar la realidad, reconociendo lo que somos, nuestra vida en la estepa, nuestra condici\u00f3n de seres mortales. Al situar unos quembines a la entrada del para\u00ed\u00adso, la Biblia supone que, no pudiendo ver a Dios, podemos ver y vemos unos quembines que son como un fuego de antorcha que marca el camino del principio de los tiempos: ellos cierran una puerta, indicando al mismo tiempo que hay un camino que lleva al para\u00ed\u00adso. (2) Los querubines son signo de presencia de Dios en el arca* de la alianza. Conforme a la visi\u00f3n tradicional, Dios se encuentra sentado en el cielo sobre quembines (Sal 99,1), avanzando en medio de la tormenta sobre el mundo. Los quembines sagrados protegen el arca de Dios en el mundo indicando as\u00ed\u00ad la presencia de Dios, sobre el Propiciatorio o placa que la cubre: \u00abAll\u00ed\u00ad me manifestar\u00e9 a ti, y hablar\u00e9 contigo desde encima del propiciatorio, de entre los dos quembines que est\u00e1n sobre el Arca del testimonio, todo lo que yo te mande para los hijos de Israel\u00bb (Ex 25,22; Nm 7,89). (3) Son portadores del trono de Dios. Ellos aparecen de un modo especial en la simbolog\u00ed\u00ada divina de Ezequiel (Ez 1 y 10), como portadores sagrados del trono de Dios (Mercaba*), con el que de alguna manera se identifican. Al presentar el trono de Dios, Ezequiel utiliza la simbolog\u00ed\u00ada del templo de Jerusal\u00e9n, donde se supone que Dios se asienta sobre un trono de querubines o seres alados, como sabe la iconograf\u00ed\u00ada del arca de la alianza, con la placa o cubierta sobre la que extienden sus alas dos quembines (cf. Ex 25,27-22; 26,31; 1 Sm 4,4; 1 Re 6,2336). Son seres parad\u00f3jicos, con rostro de hombre, le\u00f3n, toro y \u00e1guila, portadores del trono de Dios, impulsados por el Viento\/Esp\u00ed\u00adritu divino, como si el mismo Dios alentara por ellos.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>(heb. <\/span><span style=''>k<sup>e<\/sup>r\u00fb&#7687;&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''>). En el <etiqueta id=\"#_ftn26\" name=\"_ftnref26\" title=\"\">AT esta palabra representa seres simb\u00f3licos y celestiales. En el libro de G\u00e9nesis se les encomend\u00f3 guardar el \u00e1rbol de la vida en el Ed\u00e9n (Gn. 3.24<\/etiqueta>). Una funci\u00f3n simb\u00f3lica similar se le acord\u00f3 a los querubines de oro que se colocaron a cada lado del propiciatorio que cubr\u00eda el arca del pacto (Ex. 25.18\u201322; <etiqueta id=\"#_ftn27\" name=\"_ftnref27\" title=\"\">cf. He. 9.5), porque se consideraba que proteg\u00edan los objetos sagrados contenidos en el arca, y<\/etiqueta> que ofrec\u00edan, con sus alas extendidas, un pedestal visible para el trono invisible de Dios (cf. 1 S. 4.4; 2 S. 6.2; 2 R. 19.15; Sal. 80.1, 99.1, etc.). En Ez. 10 el trono-carro de Dios, todav\u00eda sostenido por querubines, adquiere movilidad. Tambi\u00e9n se bordaban representaciones de estas criaturas aladas en las cortinas y el velo del tabern\u00e1culo, y en las paredes del templo (Ex. 26.31; 2 Cr. 3.7).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Figuras de querubines formaban parte de las lujosas decoraciones del templo de Salom\u00f3n (1 R. 6.26ss). Dos de ellas, talladas en madera de olivo y recubiertas con oro, dominaban el santurario interior. Ten\u00edan aproximadamente 5 <etiqueta id=\"#_ftn28\" name=\"_ftnref28\" title=\"\">m de altura, y la distancia entre las puntas de sus alas extendidas era similar; cuando se los colocaba juntos cubr\u00edan toda una pared. Tambi\u00e9n <\/etiqueta>se tallaron querubines en frisos alrededor de las paredes del templo de Salom\u00f3n, donde aparec\u00edan junto con representaciones de animales, en paneles decorativos que formaban parte de la base del enorme recipiente (\u201cmar\u201d) que conten\u00eda el agua para las abluciones rituales.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En otras alusiones, especialmente en los libros po\u00e9ticos, representaban simb\u00f3licamente las tormentas de viento celestiales; as\u00ed en 2 S. 22.11 (Sal. 18.10) se representa a Dios \u201ccabalgando sobre un querub\u00edn\u201d (expresi\u00f3n que tiene una cl\u00e1usula paralela, \u201cvol\u00f3 sobre las alas del viento\u201d).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El AT no describe claramente el aspecto y la naturaleza general de los querubines. Generalmente se los representaba como criaturas aladas con pies y manos. En la visi\u00f3n que tuvo Ezequiel de la Jerusal\u00e9n restaurada los seres tallados que semejaban querubines ten\u00edan dos caras, una de hombre y otra de le\u00f3n (Ez. 41.18s), mientras que los que ve en su visi\u00f3n de la gloria divina, ten\u00edan cada uno cuatro caras y cuatro alas (Ez. 10.21). Se desconoce hasta qu\u00e9 punto se consideraba que pose\u00edan cualidades morales y \u00e9ticas. Invariablemente se los relacionaba estrechamente con Dios, y disfrutaban de una posici\u00f3n elevada y et\u00e9rea.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Gracias a los descubrimientos arqueol\u00f3gicos tenemos algunas antiguas representaciones de criaturas que podr\u00edan ser querubines. En Samaria se encontraron paneles de marfil en los que puede verse una figura compuesta por un rostro humano, un cuerpo de animal con cuatro patas, y dos alas muy trabajadas y muy destacadas. Excavaciones llevadas a cabo en la antigua ciudad fenicia de Gebal (la Biblos gr.) han revelado una representaci\u00f3n labrada de dos querubines similares, en los que se apoya el trono de Hiram, rey de Gebal, que rein\u00f3 ca. 1000 a.C.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Las criaturas aladas simb\u00f3licas ocupaban lugar prominente en la mitolog\u00eda y la arquitectura del Cercano Oriente de la antig\u00fcedad. Las representaciones de este tipo eran comunes en el animismo egipcio; en Mesopotamia leones y toros alados guardaban los edificios importantes. Los hititas popularizaron los grifos, seres muy complejos que consist\u00edan en un cuerpo de le\u00f3n con cabeza y alas de \u00e1guila, y cuya apariencia general era muy similar a la de la esfinge.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> G. von Rad, <i>El libro del G\u00e9nesis,<\/i> 1977, pp. 117\u201318; <etiqueta id=\"#_ftn29\" name=\"_ftnref29\" title=\"\">id., <\/etiqueta><i>Estudios sobre el Antiguo Testamento,<\/i> 1976, pp. 103\u2013121: G. Auou, <i>La danza ante el arca, <\/i>1971, pp. 82, 251, 344\u2013345, etc.; L. Alfonso Sch\u00f6kel, J. L. Sicre, <i>Los profetas, <\/i>1980, <etiqueta id=\"#_ftn30\" name=\"_ftnref30\" title=\"\">t(t). I y II; R. de Vaux, <\/etiqueta><i>Instituciones del Antiguo Testamento,<\/i> 1985.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><etiqueta id=\"#_ftn31\" name=\"_ftnref31\" title=\"\"><i><span lang=ES style=''>ICC, Genesis,<\/span><\/i><\/etiqueta><span lang=ES style=''> pp. 89s, <i>Ezekiel, <\/i>pp. 112\u2013114, <i>Revelation, <\/i>I, pp. 118\u2013127; <etiqueta id=\"#_ftn32\" name=\"_ftnref32\" title=\"\">art. \u201cCherub\u201d en <\/etiqueta><i>JewE; <\/i>art. \u201cCherubim\u201d en <etiqueta id=\"#_ftn33\" name=\"_ftnref33\" title=\"\"><i>HDB<\/i><\/etiqueta> y <etiqueta id=\"#_ftn34\" name=\"_ftnref34\" title=\"\"><i>DAC<\/i><\/etiqueta>; H. Heppe, <i>Reformed Dogmatics, <\/i><etiqueta id=\"#_ftn35\" name=\"_ftnref35\" title=\"\">trad. <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn36\" name=\"_ftnref36\" title=\"\">ing., 1950.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn37\" name=\"_ftnref37\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>R.K.H.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>o querubes, babilonio k\u00e2ribu. 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