{"id":5431,"date":"2016-02-05T01:31:05","date_gmt":"2016-02-05T06:31:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/romanos\/"},"modified":"2016-02-05T01:31:05","modified_gmt":"2016-02-05T06:31:05","slug":"romanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/romanos\/","title":{"rendered":"ROMANOS"},"content":{"rendered":"<p>ep\u00ed\u00adstola a los, libro del N. T. cuyo contenido es una extensa carta escrita hacia el a\u00f1o 58 d. C., por Pablo desde la ciudad griega de Corinto a la Iglesia cristiana en Roma y que el Ap\u00f3stol no hab\u00ed\u00ada fundado personalmente. Es la exposici\u00f3n m\u00e1s completa, profunda y sistem\u00e1tica del pensamiento religioso y teol\u00f3gico de su autor, convirtiendo este libro en uno de los m\u00e1s importantes del N. T.<\/p>\n<p>El objetivo de la ep\u00ed\u00adstola era presentarse y dar a conocer sus ense\u00f1anzas;  buscando el apoyo de la Iglesia de Roma para su misi\u00f3n en la pen\u00ed\u00adnsula Ib\u00e9rica, aunque aparentemente sent\u00ed\u00ada que sus obras misioneras y su interpretaci\u00f3n del Evangelio eran vistos con suspicacia por algunos cristianos romanos.<\/p>\n<p>La ep\u00ed\u00adstola se compone de:  A. Salutaci\u00f3n y exhortaci\u00f3n, 1, 1, 17 B. El aspecto teol\u00f3gico de la relaci\u00f3n entre Dios y el hombre, 1, 18-5, 11.  1. La condici\u00f3n humana determinada por el pecado, 1, 18-3, 20. 2. Jesucristo, quien por su muerte libera al creyente de tal condici\u00f3n, 3, 21, 26. 3. El nuevo estado del creyente: justificaci\u00f3n por la fe de obras, 3, 27-31.  4. La fe que introduce la nueva condici\u00f3n, 4, 1-25.  5. Nuevas perspectivas abiertas por la fe, 5, 1-11.  C. Las consecuencias humanas de la relaci\u00f3n entre Dios y el hombre, 5,12-8, 39.  1. Contraste entre los dos Adanes, 5, 12-21.  2. La muerte de Cristo comunicada al creyente, 6, 1-23.  3. El papel y la naturaleza de la ley, 7, 1-25.  4. La promesa cumplida: la vida en el Esp\u00ed\u00adritu, 8, 1-17.  5. Nuevas perspectivas abiertas por la fe, 8, 18-39.  D. El aspecto hist\u00f3rico del evangelio paulino: la incredulidad humana contra la gracia divina, 9, 36.  1. El problema de la incredulidad de Israel, 9, 1-5.  2. La elecci\u00f3n soberana de Dios, 9, 6-29.  3. La responsabilidad humana, 9, 30-10, 21.  4. El prop\u00f3sito divino con Israel, 11, 1-29.  5. El prop\u00f3sito divino con los hombres, 11, 30-36.  E. El aspecto \u00e9tico del evangelio paulino, 12, 1-15, 33.  1. El sacrificio vivo, 12, 1 s.  2. La vida corporativa de los cristianos, 12, 3-13.  3. Caridad con los hombres, aunque sean enemigos, 12, 14-21.  4. El cristiano y el estado, 13, 1-7.  5. Amor y deber, 13, 8-10.  6. La vida cristiana en d\u00ed\u00adas de crisis, 13, 11-14.  7. Libertad y caridad cristianas, 14, 1-15, 6.  8. Cristo y los gentiles, 15, 7-13.  9. Narraci\u00f3n personal, 15, 14-33.  F. Salutaciones, 16, 1-27.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<br \/>\nLa carta de Pablo a la comunidad cristiana en Roma es uno de los documentos teol\u00f3gicos m\u00e1s importantes que jam\u00e1s se hayan escrito. Su influencia sobre la iglesia ha sido enorme: Rom. desempe\u00f1\u00f3 un papel fundamental en el modelado de la ense\u00f1anza de Agust\u00ed\u00adn, Calvino, Lutero y Wesley, por mencionar s\u00f3lo algunos. Sin embargo, Rom. no es una teolog\u00ed\u00ada sistem\u00e1tica, sino una carta escrita en circunstancias hist\u00f3ricas concretas. La entenderemos mejor si entendemos aquellas circunstancias (ver tambi\u00e9n el art\u00ed\u00adculo general, \u2020\u0153Leyendo las ep\u00ed\u00adstolas\u2020\u009d).<br \/>\nCIRCUNSTANCIAS GENERALES<\/p>\n<p>1. Pablo<\/p>\n<p>En 15:14\u201329 Pablo nos proporciona algunos detalles acerca de sus propias circunstancias. Est\u00e1 en camino a Jerusal\u00e9n, adonde se dirige con el prop\u00f3sito de entregar a la iglesia jud\u00ed\u00ada el dinero que reuni\u00f3 entre las obras misioneras gentiles. Desde Jerusal \u00e9n Pablo planea seguir su viaje a Espa\u00f1a, a fin de iniciar un trabajo evangel\u00ed\u00adstico all\u00ed\u00ad. De camino a Espa\u00f1a, espera detenerse en Roma. Comparando estos planes con la narraci\u00f3n de Lucas en Hech., podemos llegar a la conclusi\u00f3n de que Pablo escribi\u00f3 Rom. hacia el final de su tercer viaje misionero, probablemente durante su estad\u00ed\u00ada de tres me ses en Grecia (Hech. 20:3\u20136). Indudablemente, \u00e9l pas\u00f3 la mayor parte de este tiempo en Corinto (ver 2 Cor. 13:1, 10), y una confirmaci\u00f3n indirecta de que \u00e9ste fuese el lugar desde el cual escribi\u00f3 Rom., surgir\u00ed\u00ada de la recomendaci\u00f3n que Pablo hace respecto a Febe, quien era de Cencrea, el puerto mar\u00ed\u00adtimo adyacente a Corinto (16:1, 2). Esta estad\u00ed\u00ada en Corinto probablemente ocurri\u00f3 en el a\u00f1o 57 d. de J.C.d. de J.C. Despu\u00e9s de Jesucristo, aunque bien podr\u00ed\u00ada haber sido un a\u00f1o antes o despu\u00e9s.<br \/>\nUn factor que reviste cierta importancia en nuestro entendimiento de Rom. es la indicaci\u00f3n que hace Pablo en estos vers\u00ed\u00adculos de haber alcanzado un punto decisivo en su carrera como misionero. \u2020\u0153No teniendo m\u00e1s lugar en estas regiones\u2020\u009d, es decir en la zona del Mediterr\u00e1neo oriental (15:23), hab\u00ed\u00ada decidido ir a predicar en Espa\u00f1a. Al dejar establecidas iglesias pujantes \u2020\u0153desde Jerusal\u00e9n hasta los alrededores del Il\u00ed\u00adrico\u2020\u009d (15:19), \u00e9l entendi\u00f3 que el trabajo asignado por Dios \u2014de plantar iglesias estrat\u00e9gicas a trav\u00e9s de las cuales pudiera proclamarse el evangelio\u2014 ya estaba cumplido en esa regi\u00f3n. Del mismo modo en que un pionero, cuando observaba el humo de la caba\u00f1a de alguien, consideraba el lugar poblado y se sent\u00ed\u00ada impulsado a seguir en busca de terreno virgen, Pablo sinti\u00f3 que ya no hab\u00ed\u00ada lugar para \u00e9l debido al n\u00famero de cristianos en el lugar en que estaba ministrando, y quiso encaminarse hacia lo que hoy denominar\u00ed\u00adamos \u2020\u0153pueblos no alcanzados\u2020\u009d.<\/p>\n<p>2. La iglesia en Roma<br \/>\nAlgunas tradiciones tempranas se\u00f1alan a Pedro como el fundador de la iglesia romana, pero esto es improbable. Es m\u00e1s probable que peregrinos jud\u00ed\u00ados de Roma, convertidos a trav\u00e9s de la predicaci\u00f3n de Pedro el d\u00ed\u00ada de Pentecost\u00e9s, sembraron el evangelio entre la numerosa comunidad jud\u00ed\u00ada en la ciudad capital (en Hech. 2:10 Lucas indica que jud\u00ed\u00ados de Roma estuvieron presentes ese d\u00ed\u00ada). Al igual que en muchas otras ciudades, no todos los jud\u00ed\u00ados de Roma abrazaron esta nueva ense\u00f1anza mesi\u00e1nica. El historiador Suetonio se\u00f1ala que el emperador romano Claudio expuls\u00f3 de Roma a los jud\u00ed\u00ados \u2020\u0153por que estaban permanentemente alborotando, instigados por Cresto\u2020\u009d (Life of Claudius, 25:2). Casi con seguridad se refer\u00ed\u00ada a violentos debates dentro de la comunidad jud\u00ed\u00ada con respecto a la afirmaci\u00f3n de los cristianos de que Jes\u00fas era el \u2020\u0153Cristo\u2020\u009d (gr. Cristos), cambiado aqu\u00ed\u00ad por \u2020\u0153Cresto\u2020\u009d. La expulsi\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados, entonces, habr\u00ed\u00ada incluido a jud\u00ed\u00ados cristianos, tal como lo infiere Lucas cuando menciona que fue por causa de este edicto de Clau dio, que Priscila y Aquilas llegaron a Corinto (Hech. 18:2). La expulsi\u00f3n (que probablemente podr\u00ed\u00ada fecharse en el a\u00f1o 49 d. de J.C.d. de J.C. Despu\u00e9s de Jesucristo) habr\u00ed\u00ada tenido un efecto importante en la conformaci\u00f3n de la comunidad cristiana en Roma: los gentiles, que hasta ahora constitu\u00ed\u00adan la minor\u00ed\u00ada entre los creyentes, quedaban como los \u00fanicos cristianos en la ciudad. Por lo tanto, aun cuando para el tiempo en que Pablo escribe Rom. los jud\u00ed\u00ados hab\u00ed\u00adan sido autorizados a regresar a Roma \u2014Priscila y Aquilas, p. ej.p. ej. Por ejemplo hab\u00ed\u00adan regresado (Rom. 16:3, 4)\u2014 los gentiles eran mayor\u00ed\u00ada en la iglesia, y dominaban tanto su liderazgo como su tono teol\u00f3gico.<\/p>\n<p>TRASFONDO LITERARIO<\/p>\n<p>Las variantes textuales en los caps. 14\u201316 generan preguntas respecto al formato original y del trasfondo literario de Rom. La doxolog\u00ed\u00ada (16:25\u201327) al final de la carta en algunos manuscritos est\u00e1 ubicada al final del cap. 14, en otros se repite al final de los caps. 14 y 16, y en un texto m\u00e1s temprano est\u00e1 al final del cap. 15. Algunos manuscritos la tinos no solamente contienen la doxolog\u00ed\u00ada al final del cap. 14, sino que omiten la totalidad del cap. 15 y el resto del cap. 16. Esta informaci\u00f3n hace pensar en la posibilidad de que el formato de 16 cap\u00ed\u00adtulos que tenemos en la actualidad puede haber sido precedido por un formato de 14 o 15 cap\u00ed\u00adtulos. La reconstrucci\u00f3n quiz\u00e1 m\u00e1s difundida afirma que Pablo hab\u00ed\u00ada escrito primeramente los caps. 1\u201315, con la doxolog\u00ed\u00ada a la iglesia en Roma, y que luego envi\u00f3 esta carta, con el agregado de 16:1\u201323, a la iglesia en Efeso. Esto no s\u00f3lo explicar\u00ed\u00ada por qu\u00e9 la doxolog\u00ed\u00ada aparece tanto al final del cap. 15 como el 16, sino que tambi\u00e9n dar\u00ed\u00ada raz\u00f3n de la lista de personas a quienes Pablo saluda en 16:3\u201316. Una relaci\u00f3n personal con tantos creyentes en Roma, una iglesia que Pablo nunca hab\u00ed\u00ada visitado, parece algo poco probable, pero s\u00ed\u00ad tiene sentido si estos vers\u00ed\u00adculos fueron escritos a la iglesia en Efeso, con la que Pablo ten\u00ed\u00ada una larga y cercana relaci\u00f3n. (El m\u00e1s destacado defensor de esta teor\u00ed\u00ada es T. W. Manson, \u2020\u0153St. Paul\u2020\u2122s Letter to the Romans \u2014 and Others\u2020\u009d, The Romans Debate, ed. K. Donfried [Augsburg, 1977], pp. 1\u201316.)<br \/>\nNo obstante, esta teor\u00ed\u00ada y otras similares a ella deben rechazarse. Por un lado, la evidencia textual que la fundamenta es demasiado pobre. Sin duda, hay un ms.ms. Manuscrito que s\u00ed\u00ad coloca la doxolog\u00ed\u00ada al final del cap. 15; pero el mismo ms.ms. Manuscrito incluye 16:1\u201323. No poseemos manuscrito alguno que responda al formato de 15 cap\u00ed\u00adtulos que propone Manson. Existe evidencia de un formato del texto en 14 cap\u00ed\u00adtulos, pero es muy improbable que Pablo haya escrito tal texto, dado que se interrumpe en la mitad de su argumento acerca de los \u2020\u0153fuertes\u2020\u009d y los \u2020\u0153d\u00e9biles\u2020\u009d (14:1\u201315:13). Los cristianos de los primeros tiempos seguramente fueron los responsables de la omisi\u00f3n de los dos \u00faltimos cap\u00ed\u00adtulos de la carta, quiz\u00e1 para darle un inter\u00e9s m\u00e1s universal (Harry Gamble, Jr., The Textual History of the Letter to the Romans [Eerdmans, 1977]). No obstante, es m\u00e1s probable, como sugiere Or\u00ed\u00adgenes, que haya sido Marci\u00f3n (un te\u00f3logo del siglo II a quien desagradaban los elementos jud\u00ed\u00ados y del ATAT Antiguo Testamento dentro del cris tianismo) quien quit\u00f3 estos cap\u00ed\u00adtulos.<br \/>\nTenemos buenas razones, entonces, para pensar que la carta incluida en nuestras Biblias es sustancialmente id\u00e9ntica a la carta que Pablo escribi\u00f3 a la iglesia romana. \u00bfC\u00f3mo se explican, entonces, los numerosos saludos? Primero, que Pablo pudo haber conocido a algunas de estas personas \u2014como Priscila y Aquilas\u2014 cuando estuvieron exiliados de Roma durante el ministerio de \u00e9l en el este. Los famosos caminos romanos, bien construidos y bien mantenidos brindaban excelentes oportunidades para viajar a trav\u00e9s del mundo mediterr\u00e1neo del primer siglo. Segundo, que Pablo pudo haber apro vechado la oportunidad que le brindaba su falta de relaci\u00f3n con la iglesia en Roma, para saludar a cada cristiano que \u00e9l conoc\u00ed\u00ada en la ciudad.<\/p>\n<p>DESTINATARIOS<\/p>\n<p>Pablo parece enviar se\u00f1ales mezcladas con respecto a los destinatarios espec\u00ed\u00adficos que \u00e9l ten\u00ed\u00ada en mente mientras escrib\u00ed\u00ada a la iglesia en Roma. Por un lado, hay varios elementos en la carta que se\u00f1alan a una audiencia principal, si no exclusivamente, jud\u00ed\u00ada: saluda a los cristianos jud\u00ed\u00ados en 16:3, 7, 11; se dirige al \u2020\u0153jud\u00ed\u00ado\u2020\u009d en 2:17 e implica que sus lectores est\u00e1n muy relacionados con la ley mosaica (cf.cf. Confer (lat.), compare 6:14; 7:1, 4); \u00e9l llama a Abraham \u2020\u0153nuestro progenitor\u2020\u009d (4:1); y dedica una considerable atenci\u00f3n a temas \u2020\u0153jud\u00ed\u00ados\u2020\u009d, p. ej.p. ej. Por ejemplo el pecado y el fracaso de los jud\u00ed\u00ados (2:17\u20133:8), el lugar de la ley en la historia de la salvaci\u00f3n (cap. 7) y el pasado y futuro de Israel (caps. 9\u201311). Los indicios de la existencia de lectores gentiles son, sin embargo, igualmente claros: la introducci\u00f3n de la carta asocia a los romanos con los gentiles entre los cuales Pablo hab\u00ed\u00ada sido llamado en especial a ministrar (1:5, 6; cf.cf. Confer (lat.), compare 1:13 y 15:14\u201321); Pablo les habla en forma directa (11:11\u201324) y su alegato por la unidad y la tolerancia parece estar especialmente dirigido a ellos (15:7\u20139). W. G. K\u00fcmmel resume en forma sucinta la ambig\u00fcedad de esta evidencia: \u2020\u0153Ro manos manifiesta un doble car\u00e1cter: es en esencia un debate entre el evangelio paulino y el juda\u00ed\u00adsmo, de modo que parece obvio que los lectores eran cristianos jud\u00ed\u00ados. No obstante, la carta contiene declaraciones que indican de manera espec\u00ed\u00adfica que la comunidad era cristiana gentil\u2020\u009d (Introduction to the New Testament [SCM, 1975], p. 309).<br \/>\nFrente a esta evidencia conflictiva, algunos estudiosos han llegado a la conclusi\u00f3n de que Pablo ten\u00ed\u00ada en mente una audiencia definidamente jud\u00ed\u00ada, otros opinan que \u00e9l estaba escribiendo a una audiencia en su totalidad gentil, y aun otros, que \u00e9l se estaba dirigiendo en algunos momentos a jud\u00ed\u00ados y en otros a gentiles. La evidencia se explica mejor, no obstante, a trav\u00e9s de la suposici\u00f3n de que la audiencia a la que Pablo se dirig\u00ed\u00ada estaba compuesta por cristianos tanto jud\u00ed\u00ados como gentiles. No obstante, la manera en que Pablo relaciona a la iglesia con su ministerio a los gentiles en 1:5, 6, sugiere que los gentiles constitu\u00ed\u00adan una mayor\u00ed\u00ada tal que la iglesia hab\u00ed\u00ada adquirido tanto una identidad como caracter\u00ed\u00adsticas gentiles.<\/p>\n<p>ESTILO LITERARIO<\/p>\n<p>Las cartas antiguas pod\u00ed\u00adan variar de notas breves e \u00ed\u00adntimas a integrantes de la familia, a tratados detallados destinados a una audiencia m\u00e1s amplia. Entre las cartas de Pablo, Rom. es con toda claridad la que est\u00e1 m\u00e1s cerca del segundo tipo mencionado. As\u00ed\u00ad, en tanto que Rom. tiene la introducci\u00f3n (1:1\u201315) y cierre (15:14\u201316:27) t\u00ed\u00adpicos de una carta, su rasgo m\u00e1s destacado es su prolongado argumento teol\u00f3gico\/pastoral en 1:16\u201311:36. En ning\u00fan lugar de esta extensa secci\u00f3n llega Pablo a hablar directamente a los cristianos romanos, como tales, ni a sugerir que ellos son la causa de los te mas que est\u00e1 desarrollando. Y esto resulta cierto aun en el pasaje de 12:1\u201315:13, de orientaci\u00f3n m\u00e1s \u2020\u0153pr\u00e1ctica\u2020\u009d (aunque es probable que las apelaciones a los \u2020\u0153fuertes\u2020\u009d y a los \u2020\u0153d\u00e9biles\u2020\u009d en 14:1\u201315:13, reflejen un problema concreto en Roma). El movimiento de la carta est\u00e1 dictado m\u00e1s bien por la l\u00f3gica interna del evangelio que por temas locales. Esto no significa que Pablo haya escrito la carta co mo quien vive aislado: Rom. no es un tratado teol\u00f3gico sin relaci\u00f3n al tiempo, sino una carta, escrita a una iglesia concreta en una situaci\u00f3n concreta. Rom., al igual que todas las cartas de Pablo, es un documento ocasional. No debemos olvidar la audiencia que \u00e9l ten\u00ed\u00ada en mente al escribir. El car\u00e1cter de la carta destaca con claridad, a la misma vez, que la ocasi\u00f3n para su escritura debe haber descansado en la ne cesidad de tocar determinados temas teol\u00f3gicos que eran relevantes a los primeros cristianos en forma general, y a cada creyente en Cristo desde entonces.<br \/>\nEn algunas ocasiones los estudiosos han intentado una identificaci\u00f3n m\u00e1s precisa de la naturaleza de Rom., compar\u00e1ndola a tipos espec\u00ed\u00adficos de cartas de otros trabajos literarios en el mundo antiguo. En tanto que estos intentos a menudo arrojaron luz sobre ciertos rasgos espec\u00ed\u00adficos de Rom., ninguno de ellos puede considerarse como una identificaci\u00f3n aceptable de la carta como un todo. Tal como concluye James Dunn: \u2020\u0153Lo distintivo de la carta se impone ampliamente sobre el significado de su conformidad con la costumbre literaria o ret\u00f3rica de su momento\u2020\u009d (Romans 1\u20138 [Word Books, 1988]).<\/p>\n<p>PROPOSITO<br \/>\nEl estilo de \u2020\u0153tratado\u2020\u009d que presenta Rom. da lugar a una pregunta cr\u00ed\u00adtica acerca de la carta: \u00bfpor qu\u00e9 escribi\u00f3 Pablo esta carta en particular, a esta iglesia particular? Poco dice \u00e9l respecto a su prop\u00f3sito al escribir, de modo que nuestra respuesta a esta pregunta debe fundamentarse en nuestro an\u00e1lisis del contenido de la carta, contrastado con las circunstancias generales en que fue escrita (ver arriba). Las respuestas m\u00e1s probables pueden reunirse en dos grupos principales: aquellas que centran la atenci \u00f3n en la propia situaci\u00f3n de Pablo, y aquellas que centran la atenci\u00f3n en la situaci\u00f3n de los cristianos romanos.<\/p>\n<p>1. La atenci\u00f3n centrada en las circunstancias de Pablo<\/p>\n<p>Hay tres posibilidades que debemos mencionar. Primera, que Pablo pudo haber estado escribiendo para presentarse a los romanos y explicarles sus creencias, con el prop\u00f3sito de asegurarse el apoyo de ellos para su misi\u00f3n a Espa\u00f1a. Segunda, Pablo, sabiendo que visitar\u00ed\u00ada Roma en fecha no muy lejana, pudo haber aprovechado esta oportunidad para dejar escritas sus propias conclusiones doctrina les. Despu\u00e9s de todo, el Ap\u00f3stol acababa de superar una dif\u00ed\u00adcil situaci\u00f3n teol\u00f3gica y pastoral con la iglesia en Corinto, y hab\u00ed\u00ada alcanzado un punto cr\u00ed\u00adtico en su propio ministerio que exig\u00ed\u00ada una reorientaci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 mejor momento que \u00e9ste para reflexionar sobre sus convicciones teol\u00f3gicas y reafirmarlas por escrito? Una tercera posibilidad es que Pablo aprovech\u00f3 la oportunidad en esta carta a los romanos para ensayar el discurso que dar\u00ed\u00ada cuando llegara a Jerusal\u00e9n con la colecta. Por cierto, esta visita a Jerusal\u00e9n ocupaba un lugar de importancia en la mente de Pablo (ver 15:25\u201333), y las tensiones entre cristianos jud\u00ed\u00ados y gentiles que \u00e9l esperaba remediar por medio de esa donaci\u00f3n, bien podr\u00ed\u00ada explicar por qu\u00e9 Rom. presta tanta atenci\u00f3n a temas relacionados con Israel y la ley.<br \/>\nEs probable que cada uno de estos factores haya jugado alg\u00fan papel en los prop\u00f3sitos de Pablo al escribir; pero \u00fanicamente el primero explica la raz\u00f3n por la cual la carta fue enviada espec\u00ed\u00adficamente a Roma y merece, por lo tanto, recibir especial atenci\u00f3n. Pero antes de avanzar en nuestras conclusiones, debemos considerar otra manera de abordar el tema del prop\u00f3sito.<\/p>\n<p>2. La atenci\u00f3n centrada en los problemas en la iglesia romana<\/p>\n<p>F. C. Baur, un cr\u00ed\u00adtico b\u00ed\u00adblico del siglo XIX, fue el pionero de una nueva forma de abordar la cuesti\u00f3n de Rom. al hacer hincapi\u00e9 en que \u00e9sta, al igual que las otras cartas de Pablo, estaba escrita para tratar problemas espec\u00ed\u00adficos dentro de la comunidad a la que estaba dirigida. Muchos estudiosos contempor\u00e1neos coinciden con \u00e9l, encontrando, especialmente en las admoniciones de Pablo a los \u2020\u0153fuertes\u2020\u009d y a los \u2020\u0153d\u00e9biles\u2020\u009d (14:1\u201315:13), el prop\u00f3sito unificador de la carta. Considerando el asunto desde este punto de vista, Pablo habr\u00ed\u00ada escrito con el prop\u00f3sito de sanar una divisi\u00f3n dentro de la iglesia en Roma. La divisi\u00f3n era espec\u00ed\u00adficamente una entre los cristianos gentiles (los \u2020\u0153fuertes\u2020\u009d) y los cristianos jud\u00ed\u00ados (los \u2020\u0153d\u00e9biles\u2020\u009d), y esto explica la raz\u00f3n por la cual Pablo dedica tanto tiempo en la carta pa ra exponer cuidadosamente la manera en que su teolog\u00ed\u00ada se relaciona con ambos grupos.<br \/>\nEs probable que el deseo de sanar esta divisi\u00f3n dentro de la iglesia romana haya sido uno de los prop\u00f3sitos de Pablo al escribir, pero no el prop\u00f3sito principal. \u00bfHabr\u00ed\u00ada postergado Pablo, hasta casi el final de la carta, el hacer menci\u00f3n alguna de este prop\u00f3sito principal para escribir? Si este problema se proyectaba de manera tan grande en el pensamiento de Pablo, \u00bfno ser\u00ed\u00ada dado esperar que \u00e9l estuviera presentando, a trav\u00e9s de toda la carta, aplicaciones a este problema surgidas de su discusi\u00f3n teol\u00f3gica?<br \/>\nDe manera que parece ser que Pablo escribi\u00f3 Rom. con varios prop\u00f3sitos en mente. Es probable que el prop\u00f3sito que sobrepasa a todos los dem\u00e1s era su deseo de presentarse a la iglesia en Roma ex poniendo el evangelio que predicaba. Esto revest\u00ed\u00ada gran importancia porque a los romanos les hab\u00ed\u00adan llegado falsos rumores acerca de lo que Pablo predicaba (ver 3:8). Aparentemente, se hab\u00ed\u00ada ganado en la iglesia temprana la reputaci\u00f3n de ser contrario a la ley y antijud\u00ed\u00ado. Pablo buscaba demostrar que esto no era as\u00ed\u00ad (ver en especial 1:16; 7:7\u201312; caps. 9\u201311), al mismo tiempo que sentaba detalladamente el sentido en el cual cuestionaba a los jud\u00ed\u00ados y a la ley mosaica (ver en especial 2:17\u20133:20; cap. 7). Estos mismos temas habr\u00ed\u00adan sido motivo de debate en Jerusal\u00e9n y constitu\u00ed\u00adan el punto central de algunos de los debates en el seno de la iglesia en Roma. En otras palabras, te nemos en Rom. una serie de prop\u00f3sitos que convergen sobre el tema que predomina a trav\u00e9s de toda la carta: \u00bfCu\u00e1l es la naturaleza de la continuidad entre las provisiones del antiguo pacto de Dios y las provisiones de su nuevo pacto? \u00bfCu\u00e1l es la relaci\u00f3n entre la ley y el evangelio, el creyente jud\u00ed\u00ado y el creyente gentil, Israel y la iglesia? Es el deseo de Pablo de abordar este tema teol\u00f3gico fundamental y permanente, lo que otorga a Rom. ese car\u00e1cter universal que le es particular.<\/p>\n<p>TEMA<br \/>\nA la luz de lo expresado en el \u00faltimo p\u00e1rrafo, no es de sorprenderse que muchos estudiosos consideren que el tema central de la carta sea la continuidad de la historia de la salvaci\u00f3n. A menudo se\u00f1alan a los caps. 9\u201311 como siendo el coraz\u00f3n de la carta. Por otra parte, muchos de los reformadores protestantes centraron su atenci\u00f3n en los caps. 1\u20135, y concluyeron que el tema principal de la carta es el de la justificaci\u00f3n por la fe. Un enfoque en alguna manera similar, es el que adopta Ernst K\u00e4semann, quien considera a \u2020\u0153la justicia de Dios\u2020\u009d (que \u00e9l interpreta como significando la intervenci\u00f3n de Dios para reconquistar a su creaci\u00f3n rebelde) como el tema de Rom. No obstante, ninguno de estos conceptos resulta lo suficientemente amplio como para encerrar el contenido de la carta como un todo. En tanto que la justificaci\u00f3n por la fe es una doctrina muy importante en Rom., y constituye el tema en 3:21\u20134:25, no ocupa un lugar destacado en otras partes de la carta. Si, entonces, hemos de identificar un tema unificador para la carta, este debe ser \u2020\u0153el evangelio\u2020\u009d. El t\u00e9rmino ocupa un lugar importante tanto en la introducci\u00f3n (1:1, 2, 9, 15) como en la conclusi\u00f3n (15:16, 19) de la carta, y ocupa un sitial de honor en lo que generalmente se identifica como la declaraci\u00f3n del tema de la carta: \u2020\u0153Porque no me averg\u00fcenzo del evangelio; pues es poder de Dios para salvaci\u00f3n a todo aquel que cree\u2020\u009d (1:16).<\/p>\n<p>BOSQUEJO DEL CONTENIDO<\/p>\n<p>1:1-17\tPr\u00f3logo<br \/>\n1:1-7\tPresentaci\u00f3n de Pablo<br \/>\n1:8-15\tAcci\u00f3n de gracias y ocasi\u00f3n<br \/>\n1:16, 17\tEl tema de la carta<\/p>\n<p>1:18\u20144:25\tEl evangelio y la justicia de Dios por la fe<br \/>\n1:18-32\tLa ira de Dios sobre los gentiles<br \/>\n2:1\u20143:8\tLa ira de Dios sobre los jud\u00ed\u00ados<br \/>\n3:9-20\tLa culpabilidad de toda la humanidad<br \/>\n3:21-26\tLa justicia de Dios<br \/>\n3:27\u20144:25\t\u00abSolamente por la fe\u00bb<\/p>\n<p>5:1\u20148:39\tEl evangelio y el poder de Dios para salvaci\u00f3n<br \/>\n5:1-11\tLa esperanza de gloria<br \/>\n5:12-21\tEl reino de la gracia y de la vida<br \/>\n6:1-23\tLibertad de la esclavitud al pecado<br \/>\n7:1-25\tLibertad de la esclavitud a la ley<br \/>\n8:1-30\tSeguridad de la vida eterna en el Esp\u00ed\u00adritu<br \/>\n8:31-39\tCelebraci\u00f3n de la seguridad del creyente<\/p>\n<p>a9:1\u201411:36\tEl evangelio e Israel<br \/>\n9:1-6a\tEl tema: la angustia de Pablo por Israel<br \/>\n9:6b-29\tEl pasado de Israel: la elecci\u00f3n soberana de Dios<br \/>\n9:30\u201410:21\tEl presente de Israel: desobediencia<br \/>\n11:1-10\tEl presente de Israel: \u00abun remanente por gracia\u00bb<br \/>\n11:11-32\tEl futuro de Israel: salvaci\u00f3n<br \/>\n11:33-36\tEl sobrecogedor prop\u00f3sito y plan de Dios<\/p>\n<p>12:1\u201415:13\tEl evangelio y la transformaci\u00f3n de la vida<br \/>\n12:1, 2\tEl coraz\u00f3n del asunto: una mente renovada<br \/>\n12:3-8\tHumildad y dones<br \/>\n12:9-21\tAmor<br \/>\n13:1-7\tLa responsabilidad del cristiano frente a las autoridades<br \/>\n13:8-10\tEl amor y la ley<br \/>\n13:11-14\tReconocimiento de los tiempos<br \/>\n14:1\u201415:13\tApelaci\u00f3n a la unidad<\/p>\n<p>15:14\u201416:27\tConclusi\u00f3n de la carta<br \/>\n15:14-33\tEl ministerio y los planes de Pablo<br \/>\n16:1-16\tReconocimientos y saludos<br \/>\n16:17-20\tAdvertencia sobre falsos maestros<br \/>\n16:21-27\tSaludos finales y doxolog\u00ed\u00ada<br \/>\nComentario<\/p>\n<p>1:1-17 PROLOGO<br \/>\nEl pr\u00f3logo contiene elementos comunes a los otros pr\u00f3logos de las cartas de Pablo: su presentaci\u00f3n (1:1\u20137), un agradecimiento (1:8\u201315) y una transici\u00f3n entre el pr\u00f3logo y el cuerpo de la carta (1:16\u201317). Una palabra clave en todas estas secciones es el \u2020\u0153evangelio\u2020\u009d, que introduce el tema de la carta como un todo.<\/p>\n<p>1:1-7 Presentaci\u00f3n de Pablo<\/p>\n<p>Las cartas antiguas generalmente comenzaban con una identificaci\u00f3n del escritor y los destinatarios, y Pablo generalmente comenzaba sus cartas de la misma manera. La presentaci\u00f3n de Rom. es, no obstante, notable por su extensi\u00f3n y por sus detalles teol\u00f3gicos. No contento simplemente con identificarse, Pablo describe qui\u00e9n es \u00e9l en t\u00e9rminos de su llamamiento divino a ser un ap\u00f3stol (1), el evangelio que predica (2\u20134) y el ministerio especial que Dios le dio (5, 6). Unicamente entonces completa \u00e9l su presentaci\u00f3n nombrando a los destinatarios de la carta (7). Pablo da tantos detalles porque necesita presentar sus \u2020\u0153credenciales\u2020\u009d ante una iglesia a la que nunca hab\u00ed\u00ada visitado.<br \/>\nLa autoridad de estas credenciales descansa especialmente en su llamamiento divino. Pablo es un siervo de Cristo Jes\u00fas y, en este sentido, un siervo muy especial, porque \u00e9l ha sido llamado a ser ap\u00f3stol; apartado para el evangelio de Dios. Estas palabras hacen referencia a la experiencia en el camino a Damasco, cuando el Cristo resucitado se apareci\u00f3 a Saulo, perseguidor de los cristianos, y lo llam\u00f3 a desempe\u00f1ar un papel central en el plan de Dios para alcanzar a los gentiles con el evangelio. En el NTNT Nuevo Testamento, se aplica el t\u00e9rmino \u2020\u0153ap\u00f3stol\u2020\u009d a uno que ha visto a Cristo, y que ha sido especialmente comisionado por \u00e9l para funcionar como parte del \u2020\u0153fun damento de la iglesia\u2020\u009d (Ef. 2:20; ver Hech. 1:12\u201326). Pablo no deb\u00ed\u00ada su autoridad como ap\u00f3stol a designaci\u00f3n o capacidad humana alguna, sino al llamamiento y los dones del Se\u00f1or resucitado (ver G\u00e1l. 1:1). Lo mismo se aplica al mensaje que Pablo proclamaba: el evangelio (G\u00e1l. 1:11, 12). Pablo toma este t\u00e9rmino del ATAT Antiguo Testamento, donde en algunas ocasiones se\u00f1ala las \u2020\u0153buenas nuevas\u2020\u009d de la victoria fi nal de Dios en la historia (ver Isa. 40:9; 52:7; 61:1; Joel 2:32). A Pablo le gustaba este t\u00e9rmino y lo utilizaba para referirse tanto a esos acontecimientos de la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas que constituyen las buenas nuevas, como a la comunicaci\u00f3n de esas buenas nuevas a otros (\u2020\u0153la predicaci\u00f3n\u2020\u009d). Aqu\u00ed\u00ad, evangelio incluye ambas ideas.<br \/>\nHabi\u00e9ndose presentado en el v. 1, Pablo ahora define brevemente este evangelio en los vv. 2\u20134. Primero, tiene sus ra\u00ed\u00adces en el ATAT Antiguo Testamento: prometido antes por medio de sus profetas en las Sagradas Escrituras. Pablo toca aqu\u00ed\u00ad un tema que se convertir\u00e1 en el tema central de Rom.: la continuidad entre el plan de Dios en el ATAT Antiguo Testamento y su culminaci\u00f3n en el NTNT Nuevo Testamento. Segundo, el evangelio tiene como centro una persona: el Hijo de Dios (3), Jesucristo nuestro Se\u00f1or (4). En una declaraci\u00f3n cuidadosamente equilibrada, que quiz\u00e1 sea el reflejo de la ense\u00f1anza general acerca de Jes\u00fas en los primeros tiempos del cristianismo, Pablo hace una comparaci\u00f3n de sus condiciones terrenales y celestiales. El v. 3 se\u00f1ala a la existencia terrenal de Jes\u00fas como el Mes\u00ed\u00adas prometido, descendiente de David (ver 2 Sam. 7:12\u201316; Isa. 11:1, 10; Eze 34:23, 24). La frase seg\u00fan la carne (gr. kata sarx) se entiende mejor parafrase\u00e1ndola \u2020\u0153desde el punto de vista de una simple perspectiva humana\u2020\u009d. Esta frase debe entonces contrastarse con seg\u00fan (gr. kata) el Esp\u00ed\u00adritu de santidad en el v. 4. El contraste entre los vv. 3 y 4, entonces, no est\u00e1 dado entre la naturaleza humana y divina de Cristo, sino entre su condici\u00f3n terrenal y su condici\u00f3n celestial como el exaltado y resucitado. Lo que sucedi\u00f3 en la resurrecci\u00f3n de Cristo fue, entonces, no simplemente una poderosa declaraci\u00f3n de que Jes\u00fas es el Hijo de Dios, sino la designaci\u00f3n de Jes\u00fas a una nueva condici\u00f3n de \u2020\u0153Hijo de Dios en poder\u2020\u009d. Preexistiendo desde la eternidad co mo el Hijo de Dios, Jes\u00fas, a trav\u00e9s de su resurrecci\u00f3n de entre los muertos, obtuvo nuevo poder y gloria, poder que ahora ejerce para \u2020\u0153la salvaci\u00f3n de todo aquel que cree\u2020\u009d (1:16; ver tambi\u00e9n Fil. 2:9\u201311; Heb. 7:25).<br \/>\nEs por este poderoso Hijo de Dios, Jesucristo nuestro Se\u00f1or (4), y a favor de su nombre, que Pablo recibi\u00f3 la gracia especial de ser un ap\u00f3stol (5). El apostolado de Pablo, tal como el NTNT Nuevo Testamento subraya repetidas veces, estaba dirigido especialmente a los gentiles (ver Hech. 9:15; 22:21; 26:17, 18; G\u00e1l. 1:16; 2:1\u201311; Ef. 3:1, 6, 8; 1 Tes. 2:16). Pablo se\u00f1ala aqu\u00ed\u00ad que su prop\u00f3sito espec\u00ed\u00adfico era llamar a los gentiles a la obediencia de la fe. Puede interpretarse que Pablo est\u00e1 centrando su predicaci\u00f3n en la necesidad de que los cristianos vivan vidas santas luego de su conversi\u00f3n inicial. Pero quiz\u00e1 debi\u00e9ramos conceder tanto peso al t\u00e9rmino \u2020\u0153fe\u2020\u009d como al t\u00e9rmino \u2020\u0153obediencia\u2020\u009d, y entender que Pablo est\u00e1 definiendo su prop\u00f3sito amplio de llamar a los gentiles a la aceptaci\u00f3n inicial del evangelio, a la vez que a una continuada obediencia a las demandas de ese evangelio (el gr. dice simplemente hupakoen pisteos, \u2020\u0153obediencia de [la] fe\u2020\u009d). Creer y obedecer son dos actividades diferentes, pero para Pablo eran siempre inseparables: una persona no puede verdaderamente obedecer a Dios sin antes doblar la rodilla en fe ante el Se\u00f1or Jes\u00fas; y una per sona no puede verdaderamente creer en ese Se\u00f1or Jes\u00fas sin obedecer todo lo que \u00e9l nos ha mandado (Mat. 28:20).<br \/>\nDado que la comisi\u00f3n de Pablo era ir especialmente a los gentiles, la iglesia de Roma, a la saz\u00f3n una iglesia de mayor\u00ed\u00ada gentil (ver la Introducci\u00f3n), estaba dentro del \u00e1mbito de la autoridad apost\u00f3lica de Pablo (6). De aqu\u00ed\u00ad que Pablo se dirige a todos los cristianos en Roma, como amados de Dios, llamados a ser santos (7). Este lenguaje, que rescata terminolog\u00ed\u00ada com\u00fan del ATAT Antiguo Testamento para describir a Israel, recuerda a los lectores que ellos son el pueblo de Dios. Pablo concluye con su acostumbrado saludo que es la adaptaci\u00f3n de una f\u00f3rmula griega popular, pero que ha recibido un nuevo contenido teol\u00f3gico: Gracia a vosotros y paz, de parte de Dios nuestro Padre y del Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n<p>1:8-15 Acci\u00f3n de gracias y ocasi\u00f3n<br \/>\nEn este p\u00e1rrafo, Pablo expresa brevemente su gratitud por la extendida reputaci\u00f3n de la fe de los cristianos de Roma (8), y luego habla de su anhelo de visitar y ministrar a la iglesia en Roma (9\u201315). La fuerza de las afirmaciones de Pablo acerca de su deseo de visitar la iglesia sugiere que algunos de los cristianos romanos podr\u00ed\u00adan haberse sentido subestimados porque el gran \u2020\u0153ap\u00f3stol a los gentiles\u2020\u009d no hubiese llegado a\u00fan a la capital del mundo gentil. Pablo les asegura que su ausencia no ha sido por falta de deseo sino por falta de oportunidad: ha sido impedido de visitarlos (13), siendo probablemen te el impedimento sus obligaciones para con las iglesias en el Mediterr\u00e1neo oriental (cf.cf. Confer (lat.), compare 15:19\u201323). Pablo tambi\u00e9n expresa cu\u00e1l es su prop\u00f3sito al desear visitar la iglesia en Roma. Primero, quiere compartir con ellos alg\u00fan don espiritual (gr. carisma) (11). Quiz\u00e1 Pablo est\u00e1 planeando utilizar un don propio de \u00e9l para fortalecer a la iglesia. Segundo, Pablo expresa su deseo de tener alg\u00fan fruto tambi\u00e9n entre vosotros (13), un fruto que \u00e9l aparentemente tiene la intenci\u00f3n de recoger al \u2020\u0153anunciarles el evangelio\u2020\u009d (15). Quiz\u00e1 deber\u00ed\u00adamos interpretar el primer prop\u00f3sito, m\u00e1s general, a la luz del segundo, m\u00e1s espec\u00ed\u00adfico, y concluir que Pablo quiere ir a Roma para utilizar su don de la evangelizaci\u00f3n a fin de ganar convertidos para la iglesia y de esta manera fortalecerla. Un deseo de esta naturaleza est\u00e1 en plena armon\u00ed\u00ada con el sobrecogedor sentir de Pablo de ser deudor \u2020\u00a6 , tanto a griegos como a b\u00e1rbaros, tanto a sabios como a ignorantes (14). El anhelo de Pablo de ministrar en Roma no surge de alg\u00fan deseo ego\u00ed\u00adsta, sino del saber que Dios lo hab\u00ed\u00ada llamado y lo hab\u00ed\u00ada capacitado para un prop\u00f3sito (ver 1 Cor. 9:16b: \u2020\u0153\u00c2\u00a1ay de m\u00ed\u00ad si no anuncio el evangelio!\u2020\u009d).<\/p>\n<p>1:16, 17 El tema de la carta<\/p>\n<p>El anhelo ardiente de Pablo por predicar el evangelio en Roma (15) lo lleva directamente a su descripci\u00f3n de este evangelio en los vv. 16, 17. Estos vers\u00ed\u00adculos expresan el tema central de Rom. y constituyen la transici\u00f3n entre la introducci\u00f3n a la carta (1:1\u201315) y el cuerpo de la misma (1:18\u201315:13). La palabra clave en esta definici\u00f3n del tema, y el motivo central de la carta, es el evangelio (ver sobre v. 1 el significado de esta palabra). Al decir no me averg\u00fcenzo del evangelio, Pablo podr\u00e1 simplemente querer decir que se sent\u00ed\u00ada \u2020\u0153muy orgulloso\u2020\u009d de \u00e9l. Pero la certeza de que a los cristia nos de Roma les hab\u00ed\u00adan llegado falsos rumores acerca de Pablo (3:8), puede sugerir que en verdad se est\u00e1 defendiendo de acusaciones en cuanto a que \u00e9l debiera \u2020\u0153avergonzarse\u2020\u009d de lo que predica. En cualquiera de los casos, debemos observar el orgullo firme y desafiante de Pablo en aquello que es \u2020\u0153tropezadero\u2020\u009d para los jud\u00ed\u00ados y \u2020\u0153locura\u2020\u009d para los griegos (1 Cor. 1:23).<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 este orgullo en el evangelio? Porque Pablo sabe, y lo sabe por experiencia, que el evangelio es poder de Dios para salvaci\u00f3n a todo aquel que cree. \u2020\u0153Salvaci\u00f3n\u2020\u009d, es un t\u00e9rmino que denota liberaci\u00f3n de una amplia variedad de males y se utilizaba en el ATAT Antiguo Testamento para describir la liberaci\u00f3n final de Dios para su pueblo. Ver en especial Isa. 52:7, donde se utilizan dos de las palabras clave en esta par te de Rom.: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Cu\u00e1n hermosos son, sobre los montes, los pies del que trae buenas nuevas, del que anuncia la paz, del que trae buenas nuevas del bien, del que anuncia la salvaci\u00f3n, del que dice a Sion: \u2020\u2122\u00c2\u00a1Tu Dios reina!\u2020\u2122 \u2020\u009d En el v. 16, como siempre de acuerdo con Pablo, el t\u00e9rmino salvaci\u00f3n se refiere a la acci\u00f3n de Dios al rescatar al pecador de la condena del pecado. La insistencia de Pablo en que esta salvaci\u00f3n es para todo aqu\u00e9l que cree, hace sonar una nota que habr\u00e1 de reverberar a trav\u00e9s de toda la ep\u00ed\u00adstola a los Romanos. Igualmente caracter\u00ed\u00adstico es el agregado al jud\u00ed\u00ado primero y tambi\u00e9n al griego. El poder del evangelio, disponible universalmente, no elimina la prioridad para con los jud\u00ed\u00ados. Como los receptores de la palabra y el pacto de Dios en el ATAT Antiguo Testamento, los jud\u00ed\u00ados siguen siendo los primeros destina tarios de las buenas nuevas de Dios acerca del cumplimiento de sus planes y promesas expresados en el ATAT Antiguo Testamento (3:1, 2; 11:1, 2, 29).<br \/>\nEl evangelio es la fuente del poder de Dios para salvar porque en \u00e9l la justicia de Dios se revela. Pablo se refiere aqu\u00ed\u00ad a un concepto espec\u00ed\u00adfico que, una vez m\u00e1s, tiene sus ra\u00ed\u00adces en las promesas del ATAT Antiguo Testamento. Los \u2020\u0153postreros d\u00ed\u00adas\u2020\u009d, cuando Dios intervendr\u00ed\u00ada para salvar a su pueblo, estaban caracterizados por profetas como Isa\u00ed\u00adas como un tiempo en el cual \u00e9l revelar\u00ed\u00ada su \u2020\u0153justicia\u2020\u009d (p. ej.p. ej. Por ejemplo Isa. 46:13; 51:5, 6, 8). Esta \u2020\u0153justicia de Dios\u2020\u009d es un tema central en Rom. (cf, 3:5, 21, 22, 25, 26; 10:3; fuera de Romanos, Pablo emplea la frase \u00fanicamente en 2 Cor. 5:21). Algunos estudiosos interpretan que esta justicia significa el don de la \u2020\u0153condici\u00f3n correcta\u2020\u009d que Dios otorga a los que creen, y otros, que significa la ac tividad por la cual Dios salva a su pueblo. Pero no es necesario elegir entre estas alternativas. En el ATAT Antiguo Testamento tanto como en los escritos de Pablo, \u2020\u0153la justicia de Dios\u2020\u009d es un concepto amplio que incluye tanto la acci\u00f3n de dar (por parte de Dios) como la condici\u00f3n de aquellos que reciben el don (de nuestra parte). Es decir, que la justicia de Dios se revela cuando el evangelio se predica y las personas responden al mensaje en fe, porque en ese momento Dios act\u00faa para llevar al pecador a una nueva relaci\u00f3n \u2020\u0153correcta\u2020\u009d con \u00e9l. Obs\u00e9rvese tambi\u00e9n que la frase se refiere a una nueva relaci\u00f3n, no a una nueva capacidad moral. Pablo (y el ATAT Antiguo Testamento) toma la terminolog\u00ed\u00ada del \u00e1mbito de la justicia p\u00fablica, y describe aquella acci\u00f3n a trav\u00e9s de la cual el juez en su autoridad declara a una persona \u2020\u0153inocente\u2020\u009d.<br \/>\nUna de las caracter\u00ed\u00adsticas sobresalientes de lo que Pablo expone acerca de la justicia de Dios es su insistencia en la \u00ed\u00adntima relaci\u00f3n de la justicia con la fe. Esta relaci\u00f3n se subraya en la \u00faltima parte del v. 17. La frase por fe y para fe (gr. ek pisteos eis pistin) hace hincapi\u00e9 en que la justicia de Dios se experimenta por fe y nada m\u00e1s que por fe. La cita de Hab. 2:4 refuerza la relaci\u00f3n entre \u2020\u0153justicia\u2020\u009d y \u2020\u0153fe\u2020\u009d. \u2020\u0153Vivir\u00e1\u2020\u009d se refiere, en el contexto de Rom. a la vida espiritual, eterna.<br \/>\nNota. 17 En Hab. 2:4, Dios est\u00e1 record\u00e1ndole al profeta que la persona que es parte del pueblo del pacto de Dios (\u2020\u0153el justo\u2020\u009d) experimentar\u00e1 la bendici\u00f3n de Dios y entender\u00e1 sus caminos \u00fanicamente a trav\u00e9s de la fidelidad a Dios y a su pacto. En el uso que Pablo hace del vers\u00ed\u00adculo (cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n G\u00e1l. 3:11), cada una de las palabras clave \u2014\u2020\u0153justo\u2020\u009d, \u2020\u0153vivir\u00e1\u2020\u009d, \u2020\u0153fe\u2020\u009d\u2014 recibe un significado m\u00e1s profundo a la luz de la venida de Cristo, pero se mantiene el sentido general del original. Tanto Habacuc como Pablo afirman que la vida delante de Dios demanda del individuo una consagraci\u00f3n de todo coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>1:18-4:25 EL EVANGELIO Y LA JUSTICIA DE DIOS POR LA FE<\/p>\n<p>La cita de Hab. 2:4 en el v. 17, sirve de introducci\u00f3n al tema de la primera secci\u00f3n principal del cuerpo de Rom.: la revelaci\u00f3n de la justicia salva dora de Dios en Jesucristo, por mucho tiempo prometida, y la fe como el \u00fanico medio por el cual los seres humanos pueden experimentar esa justicia. Es en especial este \u00faltimo tema el que resulta central en la discusi\u00f3n de Pablo en 1:18\u20134:25. (Cabe se\u00f1alar que \u2020\u0153justicia\u2020\u009d y los t\u00e9rminos relacionados \u2020\u0153justificar\u2020\u009d y \u2020\u0153justo\u2020\u009d aparecen 29 veces en esta secci\u00f3n; los t\u00e9rminos \u2020\u0153fe\u2020\u009d y \u2020\u0153creer\u2020\u009d, 26 veces.) La ac tividad justificadora de Dios, fundamentada en la cruz de Cristo y revelada en la predicaci\u00f3n del evangelio, es totalmente gratuita \u2014una cuesti\u00f3n de \u2020\u0153gracia\u2020\u009d (3:24; 4:4, 5, 16)\u2014 y puede, por lo tanto, experimentarse \u00fanicamente por fe; porque la fe no es una \u2020\u0153obra\u2020\u009d, sino un acto de rendici\u00f3n y aceptaci\u00f3n agradecida (4:4\u20138). La gracia de Dios como el medio de revelaci\u00f3n, y la fe humana como el medio de aceptaci\u00f3n, se\u00f1alan a otra verdad en la cual Pablo quiere hacer hincapi\u00e9 en el desarrollo de esta secci\u00f3n: que la justicia de Dios es para todo aqu\u00e9l que cree, ya sea gentil o jud\u00ed\u00ado. Ambos, afirma Pablo, est\u00e1n por igual \u2020\u0153bajo pecado\u2020\u009d (3:9); ambos pueden ser justificados \u00fanicamente por fe (3:28\u201330). Pablo desarrolla la primera de estas afirmaciones en 1:18\u20133:20 y la segunda en 3:21\u20134:25.<br \/>\nPablo se prepara para su exposici\u00f3n de \u2020\u0153la justicia de Dios por medio de la fe\u2020\u009d (3:21\u20134:25), demostrando en primer lugar la profundidad y amplitud del \u2020\u0153problema del pecado\u2020\u009d (1:18\u20133:20). El busca responder a dos preguntas espec\u00ed\u00adficas. \u00bfPor qu\u00e9 necesitaba Dios revelar su justicia salvadora en Cristo? \u00bfPor qu\u00e9 puede una persona experimentarla \u00fanicamente por fe? Las respuestas a ambas preguntas est\u00e1n contenidas en la aseveraci\u00f3n de Pablo de que \u2020\u0153todos est\u00e1n bajo pecado\u2020\u009d (3:9): cautivos indefensos del dominio mortal del pecado. A medida que Pablo desarrolla el argumento que desemboca en esta conclusi\u00f3n, se hace evidente que su prop\u00f3sito particular es el de demostrar que tanto jud\u00ed\u00ados como gentiles est\u00e1n sujetos al gobierno del pecado y necesitados del evangelio de la justicia de Dios. De aqu\u00ed\u00ad que, luego de exhibir el pecado y la necesidad de los gentiles en 1:18\u201332, Pablo dedica un tiempo considerable a demostrar que los jud\u00ed\u00ados no est\u00e1n en mejores condiciones (2:1\u20133:8).<br \/>\n3:21\u201326 es el p\u00e1rrafo central de esta secci\u00f3n, un p\u00e1rrafo del cual Lutero dijo que era \u2020\u0153el punto m\u00e1s importante, y el centro mismo de la ep\u00ed\u00adstola, y de la Biblia toda\u2020\u009d (nota marginal en la Biblia de Lu tero, sobre 3:23\u201326). El resto de la secci\u00f3n (3:27\u20134:25), elabora sobre un aspecto importante de este p\u00e1rrafo: la fe como el \u00fanico medio de justificaci\u00f3n delante de Dios. Pablo desarrolla sus puntos fundamentales con respecto a la fe en los vv. 27\u201331 y luego, a su turno, en el cap. 4 elabora sobre \u00e9stos con referencia a Abraham.<\/p>\n<p>1:18-32 La ira de Dios sobre los gentiles<\/p>\n<p>Los vv. 18, 19 sirven de \u2020\u0153encabezamiento\u2020\u009d a la totalidad de 1:18\u20133:20: la ira de Dios cae sobre to dos los seres humanos que no siguen la verdad de la manera en que Dios se la ha revelado. Algunos te\u00f3logos tienen dificultades para conciliar la idea de la ira con el Dios de la Biblia, pero la realidad es que la Biblia constantemente lo describe como un Dios que act\u00faa en juicio sobre el pecado. El ATAT Antiguo Testamento menciona varias ocasiones en que la ira de Dios vino sobre las personas a causa del pecado de ellas (p. ej.p. ej. Por ejemplo Exo. 15:7; 32:10\u201312; N\u00fam. 11:1), y el NTNT Nuevo Testamento predice un tiempo cuando la expresi\u00f3n final de la ira de Dios habr\u00e1 de caer sobre la humanidad rebelde (p. ej.p. ej. Por ejemplo Rom. 2:5; 5:9; Ef. 5:6; Col. 3:6; 1 Tes. 1:10; 5:9). La ira de Dios no es, por supuesto, una furia emocional, sino una oposici\u00f3n inmutable y absoluta a todo lo malo. Es esencial al car\u00e1cter de Dios: \u2020\u0153Dios, por ser Dios, no puede ser indiferente a que su creaci\u00f3n sea corrompida y hollada su santa voluntad. Por ello responde al pecado con su poderosa reacci\u00f3n destructora\u2020\u009d (A. Nygren, La ep\u00ed\u00adstola a los Romanos [Buenos Aires: La Aurora, 1969]).<br \/>\nPablo expone primero c\u00f3mo la ira de Dios ha venido merecidamente sobre los gentiles (20\u201332). Toda esta secci\u00f3n tiene numerosos paralelos con textos jud\u00ed\u00ados en los cuales los gentiles son criticados por sus pecados (ver especialmente Sabidur\u00ed\u00ada 13\u201315). Tambi\u00e9n hay evidentes alusiones al relato de la creaci\u00f3n y de la ca\u00ed\u00adda de Ad\u00e1n y Eva en el jard\u00ed\u00adn del Ed\u00e9n (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 23 con G\u00e9n. 1:20, 24). Algunos estudiosos, creen que aqu\u00ed\u00ad Pablo est\u00e1 describiendo aquella ca\u00ed\u00adda original de la humanidad (20\u201323) y las consecuencias sobre la historia de la humanidad a partir de all\u00ed\u00ad (24\u201332). Pero esto no es probable, dado que Pablo aclara que aquellas mismas personas que dieron su espalda a Dios son tambi\u00e9n las culpables de los pecados que describe en estos vers\u00ed\u00adculos. Por lo tanto, debemos ver esta secci\u00f3n co mo el concepto paulino de la situaci\u00f3n de los gentiles en forma general, teniendo como fondo la ca\u00ed\u00adda original de la humanidad en pecado. Pablo presenta a cada persona como que ellos mismos son \u2020\u0153Ad\u00e1n\u2020\u009d, repitiendo el mismo pecado fundamental cometido por nuestros padres humanos originales. Los vv. 20\u201323 describen la decisi\u00f3n fundamental hecha por los gentiles, y los vv. 24\u201332 la reacci\u00f3n de Dios ante esa decisi\u00f3n.<br \/>\nAunque los gentiles no tienen \u2020\u0153revelaci\u00f3n especial\u2020\u009d, como s\u00ed\u00ad tienen los jud\u00ed\u00ados en cuanto a las Escrituras, ellos, no obstante, han recibido conocimiento de la verdad acerca de Dios en la creaci\u00f3n que los rodea. Porque lo invisible de \u00e9l (Dios) \u2014su eterno poder y deidad\u2014 se deja ver \u2020\u00a6  (20). Pablo deja claramente sentado que los gentiles en su tiempo, y las personas que nunca han o\u00ed\u00addo el evangelio o le\u00ed\u00addo la Biblia en el nuestro, verdaderamente han \u2020\u0153visto\u2020\u009d algo de Dios y de qui\u00e9n es \u00e9l. Pero algunas personas que reciben esa verdad, no responden a ella de manera apropiada: en lugar de glo rificar a Dios o de darle gracias, se apartan de la verdad para abrazar la idolatr\u00ed\u00ada (21\u201323).<br \/>\nEste pasaje es uno de los m\u00e1s importantes en la Biblia en cuanto al concepto de la \u2020\u0153revelaci\u00f3n natural\u2020\u009d: la idea de que, adem\u00e1s de revelarse a s\u00ed\u00ad mismo en Cristo y en las Escrituras, Dios se ha revelado a todos a trav\u00e9s de la naturaleza y de la historia. Tal como Pablo habr\u00e1 de sugerir m\u00e1s adelante (ver 1:32; 2:14\u201316), todos los seres humanos tienen la capacidad de recibir tal revelaci\u00f3n porque contin\u00faan llevando la imagen divina. Este texto no s\u00f3lo afirma este concepto, sino que tambi\u00e9n, lo que es m\u00e1s importante, ense\u00f1a cu\u00e1l es el resultado final de la revelaci\u00f3n natural no acompa\u00f1ada por alg\u00fan otro medio de gracia: el rechazar a Dios. Ninguno, aclara Pablo aqu\u00ed\u00ad, puede de manera alguna ser salvo en base \u00fanicamente a la verdad revelada en la naturaleza. En consecuencia, concluye Pablo, debido a que todas las personas han recibido acceso al genuino conocimiento acerca de Dios, cuando se apartan de \u00e9l no tienen excusa (20).<br \/>\nEste pasaje proporciona una de las bases teol\u00f3gicas m\u00e1s importantes para la empresa misionera: la condici\u00f3n de perdidos de todos aquellos que nunca han tenido la oportunidad de responder al evangelio de la gracia de Dios, porque este pasaje es tablece claramente que no puede haber salvaci\u00f3n fuera de la respuesta al evangelio de Cristo. Por lo tanto, aquellos que nunca han o\u00ed\u00addo ese evangelio son esclavos de su pecado y est\u00e1n sin esperanza. Sin duda, Dios es soberano en la manera de comunicar su gracia como asimismo en la aplicaci\u00f3n de ella, y \u00e9l puede, en ciertos momentos, decidir llevar a personas a un conocimiento del evangelio en maneras totalmente imprevistas y que nosotros desconocemos. Pero las Escrituras ense\u00f1an claramente que Dios ha elegido hacer conocer las buenas nuevas de Jesucristo a trav\u00e9s del testimonio de su propio pueblo (Mat. 28:16\u201320; Rom. 10:14, 15). Esta fue una de las razones principales para que Pablo y otros de los primeros misioneros cristianos estuviesen tan apasionadamente comprometidos en la extensi\u00f3n del evangelio.<br \/>\nEl rechazo de Dios por parte de los humanos los conduce al castigo por parte de Dios. Pablo nos dice tres veces en este p\u00e1rrafo que los gentiles hi cieron un \u2020\u0153cambio\u2020\u009d: se apartaron de la verdad de Dios y de sus demandas morales para dedicarse a sus propios dioses y a sus caminos pecaminosos (23, 25, 27). Tres veces tambi\u00e9n Pablo indica la reacci\u00f3n de Dios a este \u2020\u0153cambio\u2020\u009d con la frase Dios los entreg\u00f3 (24, 26, 28). Frente al pecado y a la rebeli\u00f3n humana, Dios entrega a las personas al pecado que han elegido y a las consecuencia de \u00e9l. El lenguaje que utiliza Pablo (gr. paradidomi) se refiere a algo m\u00e1s que a una retenci\u00f3n pasiva de la gracia divina por parte de Dios. Al parecer, Pablo piensa en una acci\u00f3n jur\u00ed\u00addica en la que Dios confirma a las personas en la decisi\u00f3n que han tomado, y las entrega a las consecuencias de la mis ma. Entre los pecados a los cuales Dios ha entregado a las personas figuran de manera destacada la idolatr\u00ed\u00ada (25; cf.cf. Confer (lat.), compare v. 23) y los pecados sexuales, especialmente el pecado de la homosexualidad (24, 26, 27). Pablo coincide aqu\u00ed\u00ad con la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada \u2014y el ATAT Antiguo Testamento\u2014 en hacer hincapi\u00e9 en la pr\u00e1ctica homosexual como un ejemplo particularmente evidente del rechazo de Dios por parte de los gentiles. En este contexto el t\u00e9rmino contra naturaleza, aplicado a la pr\u00e1ctica homosexual en el v. 26, define a esta pr\u00e1ctica como una que es contraria a la ley natural establecida por Dios para regir a todas las personas.<br \/>\nLos vv. 29\u201331 se\u00f1alan la manera en que el fracaso humano en dar a Dios lo que a \u00e9l le corresponde ha tra\u00ed\u00addo sobre la raza humana males destructivos de todo tipo, que van desde una actitud contenciosa hasta el homicidio. Es probable que Pablo implique una secuencia en estos pecados en la que el pecado fundamental de la idolatr\u00ed\u00ada \u2014reemplazar a Dios con algo\u2014 conduce a toda otra clase de pecados. El v. 32 sugiere que el conocimiento de las cosas divinas que las personas tienen no ha sido borrado totalmente por su \u2020\u0153ca\u00ed\u00adda\u2020\u009d en el pecado. Aunque las mentes de los seres humanos ya no pueden funcio nar como debieran (28), las personas todav\u00ed\u00ada pueden entender que las cosas que hacen merecen la pena de muerte establecida por Dios. Sin embargo, no s\u00f3lo las hacen, sino que tambi\u00e9n se complacen en los que las practican. Lo que Pablo quiere decir aqu\u00ed\u00ad no es que la aprobaci\u00f3n del pecado de otros sea, en un sentido absoluto, peor que cometer el pecado nosotros mismos, sino que el animar a otros a cometer pecado revela el grado en el que las personas se han vuelto lisa y llanamente rebeldes al gobierno justo de Dios.<\/p>\n<p>2:1-3:8 La ira de Dios sobre los jud\u00ed\u00ados<\/p>\n<p>En 1:18\u201332 Pablo describi\u00f3 el pecado y el juicio de los gentiles utilizando la tercera persona: [ellos] se \u2020\u0153apartaron\u2020\u009d de Dios, Dios \u2020\u0153los\u2020\u009d entreg\u00f3. No obstante, a trav\u00e9s de la mayor parte del cap. 2 Pablo emplea la segunda persona del singular como en el v. 1: [t\u00fa] no tienes excusa. Este cambio de persona no significa que Pablo est\u00e9 ahora hablando en forma directa a sus lectores en Roma. El est\u00e1 utilizando un recurso literario, com\u00fan en el mundo antiguo, en el cual un autor se dirige a un contendiente o interlocutor imaginario como medio impactante para transmitir sus conceptos a su audiencia. (Es te estilo se denomina diatriba.) \u00bfQui\u00e9n es el \u2020\u0153contendiente\u2020\u009d o interlocutor de Pablo en estos vers\u00ed\u00adculos? El v. 17 se\u00f1ala que, al menos en los vv. 17\u201329, Pablo le est\u00e1 hablando a un jud\u00ed\u00ado. Muchos estudio sos (p. ej.p. ej. Por ejemplo Barrett), creen que en los vv. 1\u201316 Pablo est\u00e1 hablando de manera m\u00e1s general a cualquier persona que se declara \u2020\u0153moral\u2020\u009d. Pero es m\u00e1s probable que aun aqu\u00ed\u00ad, el verdadero \u2020\u0153blanco\u2020\u009d de Pablo sea el jud\u00ed\u00ado. Omite al principio toda identificaci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica, de manera de poder integrar al jud\u00ed\u00ado en su discusi\u00f3n antes que se haga clara su acusaci\u00f3n. La t\u00e9cnica de Pablo aqu\u00ed\u00ad probablemente refleje el estilo de su predicaci\u00f3n. Podemos imaginar a jud\u00ed\u00ados en la audiencia de Pablo, expresando su acuerdo con la acusaci\u00f3n de Pablo a los pecadores gentiles en el cap. 1, tan s\u00f3lo para encontrarse ahora acusados por hacer lo mismo (3).<br \/>\nEn 2:1\u20133:8, entonces, Pablo centra la atenci\u00f3n sobre los jud\u00ed\u00ados. El demuestra que la condici\u00f3n de ellos delante de Dios en el juicio no difiere de la de los gentiles (2:1\u201316), a pesar de que ellos poseen genuinos dones de Dios como la ley y la circuncisi\u00f3n (2:17\u201329). En 3:1\u20138 Pablo se aparta brevemente de esta l\u00ed\u00adnea principal de discusi\u00f3n para tratar algunos temas que surgen de lo que \u00e9l ha dicho en el cap. 2.<br \/>\n2:1\u201316 El juicio imparcial de Dios. El prop\u00f3sito de Pablo en esta secci\u00f3n es el de colocar al jud\u00ed\u00ado en la misma categor\u00ed\u00ada que el pecador gentil en el cap. 1. Lo hace en tres etapas. Los vv. 1\u20135 contienen el coraz\u00f3n de la acusaci\u00f3n de Pablo: el jud\u00ed\u00ado (el \u2020\u0153blanco oculto\u2020\u009d detr\u00e1s del \u2020\u0153t\u00fa\u2020\u009d a quien Pablo se dirige) hace las \u2020\u0153mismas cosas\u2020\u009d que hacen los gentiles y por lo tanto est\u00e1 sujeto al mismo juicio. Pablo contin\u00faa esto con dos p\u00e1rrafos en los cuales se aparta de su estilo de \u2020\u0153denuncia\u2020\u009d para explicar y desarrollar los cargos que hizo en los vv. 1\u20135. Defiende su acusaci\u00f3n al jud\u00ed\u00ado mostrando que la imparcialidad de Dios, ense\u00f1ada en el ATAT Antiguo Testamento y en el juda\u00ed\u00adsmo, exige que \u00e9l no tenga favoritos sino que trate a cada persona de la misma manera, sea jud\u00ed\u00ado o gentil (6\u201311). Tampoco la posesi\u00f3n de la ley mosaica por parte de los jud\u00ed\u00ados hace que la situaci\u00f3n del jud\u00ed\u00ado sea demasiado diferente de la del gentil; porque no es el \u2020\u0153tener\u2020\u009d la ley lo que importa delante de Dios, sino el ser hacedores de la ley y, en \u00faltima instancia, los gentiles tambi\u00e9n tienen, en cierto sentido, la ley de Dios (12\u201316).<br \/>\nLa expresi\u00f3n por lo tanto en el v. 1 es, a primera vista, dif\u00ed\u00adcil de entender. \u00bfC\u00f3mo puede la condena de Pablo a los gentiles (1:18\u201332) conducir a la conclusi\u00f3n de que los jud\u00ed\u00ados est\u00e1n bajo condena tambi\u00e9n? Algunos sugieren que se trata simplemente de una expresi\u00f3n de transici\u00f3n, carente de fuerza l\u00f3gica; otros (p. ej.p. ej. Por ejemplo Cranfield) que 1:18\u201332 no se refiere en realidad a los gentiles sino a todas las personas. Lo m\u00e1s probable parecer\u00ed\u00ada ser una adaptaci\u00f3n de esta \u00faltima sugerencia. Mientras el lenguaje utilizado por Pablo en los vv. 20\u201332 indica que est\u00e1 pensando solamente en gentiles, los vv. 18, 19 incluyen a toda persona. Como ya hemos se\u00f1alado, estos vers\u00ed\u00adculos constituyen el encabezamiento para todo el bloque de 1:18\u20133:20, y es a estos vers\u00ed\u00adculos a los que ahora Pablo regresa en 2:1. Debido a que la ira de Dios se revela desde el cielo contra \u2020\u0153todas\u2020\u009d aquellas personas que detienen la verdad de Dios [t\u00fa], por lo tanto, no tienes excusa. Porque cualquiera que sea que juzga a los pecadores gentiles que Pablo describe en 1:20\u201332, tambi\u00e9n se est\u00e1 juzgando a s\u00ed\u00ad mismo o a s\u00ed\u00ad misma. Esto se debe a que el que est\u00e1 juzgando est\u00e1 haciendo lo mismo. En tanto que no todas las personas est\u00e1n comprometidas en grosera idolatr\u00ed\u00ada y promiscuidad sexual, ninguna persona est\u00e1 libre de culpa con respecto a los pecados detallados en los vv. 29\u201331: p. ej.p. ej. Por ejemplo avaricia, aborrecimiento de Dios, soberbia. Y quiz\u00e1, en el sentido m\u00e1s amplio, aun el jud\u00ed\u00ado que pone la ley, o su circuncisi\u00f3n, o su piedad por encima de la devoci\u00f3n a Dios, es culpable de idolatr\u00ed\u00ada. Debido a que el juicio de Dios es seg\u00fan verdad, es decir, siempre est\u00e1 en total armon\u00ed\u00ada con la realidad (2), \u00e9l no puede simplemente pasar por alto tal pecado (3). Toda la argumentaci\u00f3n de Pablo en estos tres primeros vers\u00ed\u00adculos puede entonces resumirse en tres proposiciones: el juicio de Dios recae sobre aquellos que hacen \u2020\u0153tales cosas;\u2020\u009d aun aquel que, crey\u00e9ndose justo, juzga a los otros, hace \u2020\u0153tales cosas\u2020\u009d; por lo tanto, aun el juez que se piensa justo est\u00e1 sujeto al juicio de Dios.<br \/>\nLa pregunta ret\u00f3rica en el v. 4 expone los falsos preconceptos a partir de los cuales este juez lleno de justicia propia est\u00e1 juzgando a los dem\u00e1s. Que Pablo est\u00e1 hablando a un jud\u00ed\u00ado, y reflejando una situaci\u00f3n real, es evidente a partir de que el sentimiento y aun muchas de las palabras que forman su pregunta est\u00e1n tomadas del libro jud\u00ed\u00ado intertestamentario Sabidur\u00ed\u00ada de Salom\u00f3n. Luego de reprender a los gentiles por su idolatr\u00ed\u00ada y sus pecados en los caps. 13\u201314 (un texto del cual Pablo hace un paralelo en 1:18\u201332), el autor de este libro dice en 15:1\u20132: \u2020\u0153Mas t\u00fa, Dios nuestro, eres bueno [crestos] y verdadero, paciente [makrothumeo] y que con misericordia gobiernas el universo. Aunque pequemos, tuyos somos, porque conocemos tu poder\u2020\u009d (BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n). Indudablemente que lo que Pablo est\u00e1 debatiendo es precisamente esta presunci\u00f3n de exclusi\u00f3n autom\u00e1tica del juicio de Dios. El jud\u00ed\u00ado que no se arrepiente sinceramente no quedar\u00e1 libre en el juicio simplemente porque \u00e9l o ella son parte del pueblo del pacto de Dios. Tal persona est\u00e1, en efecto, \u2020\u0153acumulando sobre s\u00ed\u00ad\u2020\u009d ira para el d\u00ed\u00ada \u2020\u00a6 del justo juicio de Dios (5).<br \/>\nEl v. 6 est\u00e1 muy ligado al v. 5, pero en realidad introduce una nueva secci\u00f3n. El tema de esta secci\u00f3n se expresa tanto en el v. inicial como el final: No hay distinci\u00f3n de personas delante de Dios (11); \u00e9l recompensar\u00e1 a cada uno conforme a sus obras (6). Pablo emplea esta misma t\u00e9cnica para detallar los dos posibles resultados del juicio imparcial de Dios: vida eterna para aquellos que hacen el bien (vv. 7 y 10), e ira para aquellos que pecan (vv. 8 y 9). El siguiente bosquejo muestra esta estructura:<\/p>\n<p>A El juicio equitativo de Dios (v. 6)<br \/>\nB Vida para aquellos que hacen el bien (v. 7)<br \/>\nC Ira para aquellos que hacen el mal (v. 8)<br \/>\nC Ira para aquellos que hacen el mal (v. 9)<br \/>\nB Gloria para aquellos que hacen el bien (v. 10)<br \/>\nA La imparcialidad de Dios (v. 11)<\/p>\n<p>Pablo aplica esta ense\u00f1anza acerca del juicio imparcial de Dios en forma expl\u00ed\u00adcita, tanto a jud\u00ed\u00ados como gentiles (9, 10), revelando su prop\u00f3sito general de mostrar que el par\u00e1metro de Dios para juzgar a los jud\u00ed\u00ados no ser\u00e1 en nada diferente del que \u00e9l utiliza para evaluar a los gentiles. Para ambos, es el \u2020\u0153hacer\u2020\u009d lo que ser\u00e1 decisivo. Que el hacer mal incurrir\u00e1 en la ira de Dios no es sorpresa y representa una ense\u00f1anza b\u00ed\u00adblica totalmente consecuente. \u00bfPero qu\u00e9 quiere decir Pablo cuando asevera que las personas que hacen el bien obtendr\u00e1n vida eterna (7; cf.cf. Confer (lat.), compare v. 10)? Dado que Pablo en otro lugar deja sentado que las personas solamente pueden alcanzar la vida eterna a trav\u00e9s de la fe (1:17; 3:20\u201322), \u00e9l no puede estar significando que en realidad las personas pueden salvarse simplemente haciendo buenas obras. Algunos estudiosos (p. ej.p. ej. Por ejemplo Cranfield) creen que Pablo est\u00e1 describiendo a los cristianos, cuyas buenas obras demuestran la realidad de su nueva vida. Pero Pablo dice que es el hacer bien en s\u00ed\u00ad mismo lo que trae aparejada vida. Es mejor, entonces, considerar estas declaraciones como aseveraciones generales de principio: si alguno persevera en hacer el bien (ver v. 7), esa persona obtendr\u00e1 vida eterna. Pero lo que Pablo dejar\u00e1 aclarado en otro lugar es que, en realidad, ninguna persona, desde la ca\u00ed\u00adda de Ad\u00e1n, puede perseverar en hacer ese bien (ver 3:9\u201318, 23). El prop\u00f3sito de Pablo en este punto no es el de mostrar de qu\u00e9 manera una persona puede salvarse, sino dejar sentados los par\u00e1metros de la evaluaci\u00f3n de Dios aparte del evangelio. Estos par\u00e1metros son los mismos para todos, sean jud\u00ed\u00ados o gentiles, blancos o negros.<br \/>\nUn jud\u00ed\u00ado que escuchara el argumento de Pablo en este punto seguramente habr\u00ed\u00ada ofrecido una objeci\u00f3n decisiva: \u00bfAcaso el hecho de que los jud\u00ed\u00ados son el pueblo elegido de Dios, y que han recibido su ley como una se\u00f1al de su pacto, no los coloca en posici\u00f3n muy diferente a la de los gentiles frente al juicio de Dios? Pablo se anticipa a esta objeci\u00f3n y ofrece una respuesta preliminar en los vv. 12\u201316. Al igual que en los vv. 6\u201311, el prop\u00f3sito de Pablo es el de eliminar toda distinci\u00f3n entre jud\u00ed\u00ado y gentil en lo que respecta al juicio final de Dios. Esto lo lleva a cabo dejando dos puntos en claro. Primero, que no es simplemente el poseer la ley lo que eximir\u00e1 al jud\u00ed\u00ado del juicio; s\u00f3lo si es obedecida concretamente habr\u00e1 de hacerle alg\u00fan bien al jud\u00ed\u00ado (12, 13). Aquellos que pecaron sin la ley y aquellos que pecaron teniendo la ley (12) claramente son gentiles y jud\u00ed\u00ados respectivamente. Esto no deja lugar a dudas de que Pablo utiliza aqu\u00ed\u00ad la palabra \u2020\u0153ley\u2020\u009d (gr. nomos) como generalmente hace, para referirse a la ley de Mois\u00e9s. Tanto jud\u00ed\u00ados como gentiles ser\u00e1n condenados por la ley (12) porque son solamente aquellos que obedecen la ley los que ser\u00e1n justificados delante de Dios (13). La l\u00f3gica de estos vers\u00ed\u00adculos permite asumir que no hay persona que sea capaz de obedecer la ley de Dios tan suficientemente como para llegar a ser justa delante de \u00e9l.<br \/>\nEl segundo punto que Pablo deja en claro aqu\u00ed\u00ad es que los gentiles mismos poseen la ley de Dios, de modo que en realidad no hay tanta diferencia entre el jud\u00ed\u00ado y el gentil como el jud\u00ed\u00ado podr\u00ed\u00ada creer (14, 15). Los gentiles no tienen la ley de Mois\u00e9s, pero al practicar por naturaleza el contenido de la ley, p. ej.p. ej. Por ejemplo observando algunos de los par\u00e1metros de la ley de Dios \u2014no cometiendo homicidio, robo, adulterio; honrando a los padres\u2014 ellos revelan que son ley para s\u00ed\u00ad mismos. Lo que Pablo quiere decir con esto se expresa de manera detallada en el v. 15: La obra de la ley est\u00e1 escrita en sus corazones. Prestando su conformidad ocasional a las demandas de la ley de Dios, estos gentiles demuestran que tienen acceso a las demandas morales de Dios. Aun sin poseer la ley escrita, tienen en su ser interior cierto conocimiento de los requerimientos de Dios, de manera que sus conciencias pueden, en cierta medida, controlar con precisi\u00f3n su actuar conforme a la voluntad de Dios (15b). Aqu\u00ed\u00ad Pablo suplementa su ense\u00f1anza respecto de la \u2020\u0153revelaci\u00f3n natural\u2020\u009d en el cap. 1, record\u00e1ndonos que toda persona tiene alg\u00fan conocimiento de la voluntad moral de Dios. No obstante, como generalmente sucede con la revelaci\u00f3n natural, este conocimiento no puede conducir a la salvaci\u00f3n; el v. 15b no quiere decir que algunos gentiles quiz\u00e1 lleguen a salvarse en el juicio, sino que cada gentil tendr\u00e1 algunos pensamientos que lo \u2020\u0153acusar\u00e1n\u2020\u009d y algunos que lo \u2020\u0153excusar\u00e1n\u2020\u009d.<br \/>\nEl par\u00e9ntesis con que la VHA encierra los vv. 14, 15 sugiere que debemos leer el v. 16 como la continuaci\u00f3n del v. 13: la declaraci\u00f3n de justo por parte de Dios se producir\u00e1 en el d\u00ed\u00ada en que Dios juzgue los secretos de los hombres, por medio de Cristo Jes\u00fas; pero los vv. 14 y 15 son parte integral del argumento de Pablo. El v. 16, entonces, probablemente deba conectarse con el v. 15b: los \u2020\u0153razonamientos\u2020\u009d en conflicto de las personas ser\u00e1n revelados y utilizados como evidencia en el d\u00ed\u00ada del juicio por el Dios que tiene perfecto conocimiento de nuestros corazones (ver 1 Sam. 16:7; Sal. 139:1, 2; Jer. 17:10).<br \/>\nNota. 14 Algunos estudiosos consideran que Pablo est\u00e1 describiendo a los cristianos gentiles en los vv. 14, 15, pero esto es improbable. Los cristianos gentiles no hacen las cosas de la ley por naturaleza; y la totalidad del argumento de Pablo tiene muchos rasgos similares a una ense\u00f1anza popular entre los griegos respecto de la \u2020\u0153ley natural\u2020\u009d que posee todo ser humano.<br \/>\n2:17\u201329 La ley y la circuncisi\u00f3n. En estos vv. Pablo regresa al estilo de diatriba de 2:1\u20135, al utilizar nuevamente la segunda persona del singular para dirigirse a su \u2020\u0153interlocutor\u2020\u009d. Por primera vez a este interlocutor se lo identifica expl\u00ed\u00adcitamente como un jud\u00ed\u00ado (17). Lo que Pablo discute en esta secci\u00f3n es que el jud\u00ed\u00ado no puede descansar ni en la ley ni en la circuncisi\u00f3n para que lo protejan del juicio de Dios. Los jud\u00ed\u00ados las consideraban como se\u00f1ales de su condici\u00f3n especial bajo los t\u00e9rminos del pacto delante de Dios, y cre\u00ed\u00adan que \u00e9sta condici\u00f3n garantizar\u00ed\u00ada la salvaci\u00f3n para todos los jud\u00ed\u00ados que no la rechazaran deliberadamente: Pablo no niega ni el valor de la ley y la circuncisi\u00f3n, ni la condici\u00f3n especial de los jud\u00ed\u00ados; pero s\u00ed\u00ad niega que esta relaci\u00f3n especial le conceda a los jud\u00ed\u00ados autom\u00e1tica inmunidad frente al justo juicio de Dios. La palabra de Dios dada a Israel, y su pacto con el pueblo, constituyen grandes privilegios; pero ellos, en s\u00ed\u00ad mismos, no justifican ni salvan. Tal como lo ha hecho repetidamente al desarrollar 2:1\u201316, Pablo nuevamente asevera que la ley y la circuncisi\u00f3n pueden proteger de juicio al jud\u00ed\u00ado \u00fanicamente si la ley se obedece verdaderamente. Y, como sugiere Pablo en los vv. 17\u201324 y afirma en 3:9\u201318, los jud\u00ed\u00ados no son capaces de obedecer verdaderamente la ley.<br \/>\nEl primer p\u00e1rrafo, o sea los vv. 17\u201324, est\u00e1 compuesto por una larga oraci\u00f3n condicional (17\u201323) y una cita de las Escrituras como cierre (24). En una serie de cl\u00e1usulas condicionales (que en algunas versiones se inician con \u2020\u0153si\u2020\u009d), Pablo enumera los privilegios que los jud\u00ed\u00ados afirman tener (17\u201320). Ellos reclaman para s\u00ed\u00ad el nombre de jud\u00ed\u00ado, el t\u00ed\u00adtulo honorario heredado de su antepasado Jud\u00e1, quien fue el n\u00facleo del pueblo elegido de Dios. Se apoyan en la ley, lo que Pablo denomina en el v. 20 la completa expresi\u00f3n del conocimiento y de la verdad. Los gentiles, tienen acceso a cierto conocimiento limitado acerca de Dios a trav\u00e9s de la \u2020\u0153revelaci\u00f3n natural\u2020\u009d (1:18, 19, 25, 28, 32); pero los jud\u00ed\u00ados tienen una revelaci\u00f3n much\u00ed\u00adsimo m\u00e1s clara y completa en la ley mosaica. Debido a que son instruidos por esta ley, los jud\u00ed\u00ados conocen la voluntad de Dios, y pueden aprobar lo que m\u00e1s vale (18). Y, por la misma raz\u00f3n, los jud\u00ed\u00ados pueden leg\u00ed\u00adtimamente pretender el derecho de instruir a otras naciones que no han sido bendecidas con una revelaci\u00f3n tan clara y divina (19, 20). La funci\u00f3n de \u2020\u0153ense\u00f1anza\u2020\u009d que tiene Israel con respecto al resto del mundo est\u00e1 confirmada en el ATAT Antiguo Testamento; la naci\u00f3n, el \u2020\u0153siervo del Se\u00f1or\u2020\u009d, deb\u00ed\u00ada ser una \u2020\u0153luz para las naciones\u2020\u009d, y deb\u00ed\u00ada \u2020\u0153abrir los ojos a los que est\u00e1n ciegos\u2020\u009d (Isa. 42:6, 7; 49:6). (Esta tarea en la cual la naci\u00f3n como tal fracas\u00f3, fue finalmente cumplida en el siervo del Se\u00f1or, Jesucristo.)<br \/>\nEn la cl\u00e1usula condicional precedida por \u2020\u0153pues\u2020\u009d, Pablo utiliza una serie de preguntas para recordar a los jud\u00ed\u00ados su fracaso en este aspecto (21\u201323). Lo que resulta sorprendente es que Pablo elija pecados tan rotundos \u2014robo, adulterio, sacrilegio (o \u2020\u0153robo de templos\u2020\u009d, probablemente refiri\u00e9ndose al empleo de metales originalmente utilizados para elementos idol\u00e1tricos; cf.cf. Confer (lat.), compare Deut. 7:26)\u2014, como ejemplos del fracaso de los jud\u00ed\u00ados en guardar la ley. Porque, \u00bfno podr\u00ed\u00ada haber respondido la mayor\u00ed\u00ada de los jud\u00ed\u00ados que ellos no hab\u00ed\u00adan, de manera alguna, desobedecido estos mandamientos? Quiz\u00e1 la respuesta es que Pablo est\u00e1 asumiendo la proyecci\u00f3n radical de la ley que hizo Jes\u00fas: \u2020\u0153Cuando el robo, el adulterio y el sacrilegio llegan a entenderse en su sentido estricto y radical, no hay hombre que no sea culpable de los tres\u2020\u009d (C. K. Barrett, A Commentary on the Epistle to the Romans [Harper &#038; Row, 1957]). Pero nada hay en este contexto que sugiera que Pablo est\u00e1 asumiendo tal perspectiva. Es m\u00e1s probable, quiz\u00e1, que Pablo haya elegido estos pecados en particular debido al lugar destacado de ellos dentro de la ley mosaica (tomando el sacrilegio o el \u2020\u0153robo de templos\u2020\u009d como una forma de idolatr\u00ed\u00ada). Pablo no est\u00e1 tratando de probar aqu\u00ed\u00ad que todos los jud\u00ed\u00ados cometen estos pecados, sino que ellos son indicaciones particularmente claras del contraste entre afirmaci\u00f3n y pr\u00e1ctica que en verdad satura al juda\u00ed\u00adsmo. Pablo expresa en forma incisiva este contraste en la \u00faltima de sus preguntas ret\u00f3ricas (23): T\u00fa que te jactas en la ley, \u00bfdeshonras a Dios con la infracci\u00f3n de la ley? Las consecuencias de este contraste entre afirmaci\u00f3n y realidad se subrayan con la cita de Isa. 52:5 en el v. 24. Quiz\u00e1 haya un toque de iron\u00ed\u00ada aqu\u00ed\u00ad, cuando Pablo transfiere la responsabilidad de la blasfemia del nombre de Dios, de los gentiles (como est\u00e1 en el contexto del ATAT Antiguo Testamento) al propio pueblo de Israel.<br \/>\nLa circuncisi\u00f3n, como la ley de Mois\u00e9s, era una se\u00f1al particularmente destacada de la condici\u00f3n especial de los jud\u00ed\u00ados (algunos rabinos afirmaban que \u2020\u0153ninguna persona que est\u00e1 circuncidada descender\u00e1 al Gehena\u2020\u009d). No obstante, Pablo afirma que la circuncisi\u00f3n \u00fanicamente tendr\u00e1 valor si el jud\u00ed\u00ado observa la ley. De manera inversa, el jud\u00ed\u00ado que quebranta la ley perder\u00e1 el valor de su circuncisi\u00f3n. Solamente el pertenecer a Israel, simbolizado en la circuncisi\u00f3n, no puede salvar a una persona del justo juicio de Dios. Porque el juicio de Dios sobre una persona es \u2020\u0153conforme a sus obras\u2020\u009d (2:6), y es \u00fanicamente \u2020\u0153guardando la ley\u2020\u009d que la circuncisi\u00f3n tendr\u00e1 alg\u00fan valor. No resulta claro si con esto Pablo quiere decir que la circuncisi\u00f3n tendr\u00e1 beneficio salvador si est\u00e1 acompa\u00f1ada por un guardar la ley verdaderamente de coraz\u00f3n y motivado por una fe genuina (ver p. ej.p. ej. Por ejemplo Murray, Cranfield), o que la circuncisi\u00f3n nunca puede tener poder salvador, porque ninguno es capaz de cumplir la condici\u00f3n de observar la ley (por ejemplo Calvino, Bruce). Pero esta \u00faltima parece preferible, dado que el prop\u00f3sito de Pablo en esta parte de la carta, pareciera ser el de negarle todo beneficio salv\u00ed\u00adfico a la circuncisi\u00f3n y a la ley.<br \/>\nSi los jud\u00ed\u00ados que fracasan en cumplir la ley pierden el valor de su circuncisi\u00f3n, \u00bfno podr\u00e1 para el gentil su incircuncisi\u00f3n ser considerada como circuncisi\u00f3n, cuando \u00e9ste cumple los justos preceptos de la ley? (26). Esto se desprende en forma l\u00f3gica del v. 25. Pablo dice m\u00e1s aun en el v. 27: El que f\u00ed\u00adsicamente es incircunciso pero guarda completamente la ley, te juzgar\u00e1 a ti, que con la letra y con la circuncisi\u00f3n eres transgresor de la ley. En otros lugares Pablo utiliza tambi\u00e9n la palabra letra, del gr. gramma, para referirse a la ley de Mois\u00e9s (ver v. 29 y Rom. 7:6; 2 Cor. 3:6, 7). La ley demanda de sus receptores una obediencia que en s\u00ed\u00ad misma ella no puede asegurar. Algunas veces se interpretan estos vers\u00ed\u00adculos como significando que las personas que nunca han o\u00ed\u00addo el evangelio pueden ser salvas si siguen el dictado de sus conciencias. Pero esto es totalmente contrario a lo que Pablo afirma en otro lugar (3:20). Es m\u00e1s aceptado el punto de vista de que estas personas incircuncisas que guardan la ley son cristianas gentiles (Murray, Cranfield, Godet). \u00bfPero habr\u00ed\u00ada intentado Pablo ense\u00f1ar la observancia de la ley como un medio de salvaci\u00f3n? Es probable, entonces, que como en 2:7 y 10, Pablo presente este corolario tan s\u00f3lo como una posibilidad te\u00f3rica: si un gentil guardara verdaderamente los requerimientos de la ley (lo cual Pablo en otras partes niega), \u00e9l o ella ser\u00ed\u00ada salvo (cf.cf. Confer (lat.), compare Calvino, K\u00e4semann, Wilckens).<br \/>\nLos vv. 28, 29 explican por qu\u00e9 la circuncisi\u00f3n no garantiza la salvaci\u00f3n y por qu\u00e9 su ausencia no excluye de ella. Porque la circuncisi\u00f3n que en \u00faltima instancia cuenta delante de Dios es la del coraz\u00f3n, llevada a cabo en esp\u00ed\u00adritu. Lo que Pablo dice aqu\u00ed\u00ad, por supuesto, no es nuevo; el ATAT Antiguo Testamento utilizaba este lenguaje al demandar la transformaci\u00f3n interna (p. ej.p. ej. Por ejemplo Deut. 10:16; Jer. 4:4) y, al igual que Pablo, subrayaba que era en \u00faltima instancia \u00fanicamente el Esp\u00ed\u00adritu de Dios quien pod\u00ed\u00ada llevar a cabo tal transformaci\u00f3n (Jer. 31:31\u201334; Eze. 36:26, 27). Pero aquello que en los profetas del ATAT Antiguo Testamento era tema de expectativa se ha convertido en realidad en el nuevo pacto establecido en Jesucristo. El lenguaje de Pablo aqu\u00ed\u00ad, entonces, lleva el cap. 2 a un punto culminante al sugerir la verdad de que el pasar a ser un integrante de la familia de Dios no es una cuesti\u00f3n de la condici\u00f3n que proporciona el pacto jud\u00ed\u00ado ni de la ley, sino de una nueva creaci\u00f3n operada por el Esp\u00ed\u00adritu de Dios.<br \/>\n3:1\u20138 La fidelidad de Dios y los jud\u00ed\u00ados. En su ataque a la pretensi\u00f3n jud\u00ed\u00ada en el cap. 2, Pablo escribi\u00f3 como si ya no hubiese absolutamente ninguna diferencia entre jud\u00ed\u00ado y gentil (ver p. ej.p. ej. Por ejemplo vv. 9, 10, 26\u201329). Pero esto ser\u00ed\u00ada malentender su argumentaci\u00f3n. El prop\u00f3sito de Pablo era el de mostrar que los jud\u00ed\u00ados no tienen ventaja sobre los gentiles, en lo que se refiere al juicio de Dios, simplemente por ser jud\u00ed\u00ados. Pablo, predicador experimentado como lo era, sab\u00ed\u00ada que su argumentaci\u00f3n pod\u00ed\u00ada ser malentendida, de modo que agrega al final de su exposici\u00f3n sobre el pecado jud\u00ed\u00ado una argumentaci\u00f3n detallada en la cual, a la vez que afirma los privilegios jud\u00ed\u00ados, define la naturaleza y las limitaciones de esos privilegios. Este asunto ser\u00ed\u00ada, por supuesto, de particular inter\u00e9s para los jud\u00ed\u00ados y para los jud\u00ed\u00ados cristianos; pero en cuanto plantea preguntas respecto de la propia firmeza y confiabilidad de Dios \u2014porque la circuncisi\u00f3n y la ley, debemos recordar, fueron dadas por Dios al pueblo de Israel\u2014 el asunto ser\u00ed\u00ada de inter\u00e9s para los cristianos gentiles tambi\u00e9n.<br \/>\nC. H. Dodd afirm\u00f3 que la respuesta l\u00f3gica a la pregunta que Pablo formula en el v. 1 es \u2020\u0153ninguna\u2020\u009d; no hay mayor ventaja en ser jud\u00ed\u00ado, o en la circuncisi\u00f3n. El consider\u00f3 que la respuesta opuesta de Pablo \u2014mucho, en todo sentido\u2014 surge de su compromiso emocional para con sus \u2020\u0153familiares seg\u00fan la carne\u2020\u009d. Pero esto, es malentender la cuidadosamente equilibrada teolog\u00ed\u00ada de Pablo con respecto a Israel. Los jud\u00ed\u00ados no poseen una relaci\u00f3n salvadora con Dios como un derecho de nacimiento; pero s\u00ed\u00ad tienen innegables ventajas, la mayor de las cuales es el hecho de que las palabras de Dios les han sido confiadas. El t\u00e9rmino primeramente al principio del v. 2, sugiere que Pablo planeaba continuar enumerando otros privilegios, pero se distrajo y nunca lleg\u00f3 a completar la lista (cf.cf. Confer (lat.), compare no obstante, Rom. 9:3\u20135). El mayor don de Israel son las Escrituras, las palabras de Dios (gr. ta logion, \u2020\u0153los or\u00e1culos\u2020\u009d, utilizada 24 veces en el Sal. 119 para referirse a la palabra de Dios). Cierto es que algunos jud\u00ed\u00ados no han demostrado ser fieles a esta palabra: ni han obedecido la ley, ni abrazaron a Jes\u00fas en fe. Pero la infidelidad humana nunca puede invalidar la fidelidad de Dios (3). Aun cuando un ser humano sea mentiroso, Dios sigue siendo veraz (4a). La mayor\u00ed\u00ada de los eruditos ven en estos vers\u00ed\u00adculos una afirmaci\u00f3n positiva de la continuada fidelidad de Dios para con su pueblo Israel quienes, como Pablo se\u00f1ala claramente en Rom. 11, no han sido rechazados por Dios (11:1, 2) y un d\u00ed\u00ada ser\u00e1n salvos (11:25, 26). No obstante, y mientras el aspecto positivo de la fidelidad de Dios por cierto est\u00e1 presente, el v. 4b sugiere que tambi\u00e9n hay un lado negativo en esta fidelidad. Pablo cita aqu\u00ed\u00ad la afirmaci\u00f3n de David tomada del Sal. 51:4 en cuanto a que Dios es justo al castigarlo, porque ciertamente \u00e9l ha pecado (en su relaci\u00f3n con Betsab\u00e9). Lo que est\u00e1 se\u00f1alando es que Dios es justo cuando juzga. A la luz de lo expresado, debemos entender que Pablo est\u00e1 afirmando en los vv. 3, 4 la fidelidad de Dios en todos los aspectos de su palabra a Israel. Y esa palabra promete bendici\u00f3n por la obediencia, pero tambi\u00e9n amenaza con juicio sobre la desobediencia (ver Deut. 28; 30:11\u201320). La fidelidad de Dios a su palabra, entonces, no excluye el juicio del pueblo jud\u00ed\u00ado por su pecado (ver, para un \u00e9nfasis similar, Neh. 9:32, 33; Lam. 1:18; Salmos de Salom\u00f3n 2:18; 3:5; 4:8; 8:7).<br \/>\nPero esta afirmaci\u00f3n genera una nueva pregunta: si la justicia de Dios se hace aun m\u00e1s evidente a trav\u00e9s de la injusticia humana, \u00bfc\u00f3mo puede ser equitativo por parte de Dios el juzgar esa injusticia (5)? Algunos (p. ej.p. ej. Por ejemplo Murray) piensan que Pablo est\u00e1 planteando esto como una pregunta acerca del trato de Dios con los seres humanos en general. Pero el contexto de argumentaci\u00f3n jud\u00ed\u00ada hace que sea posible que \u00e9l est\u00e9 aun pensando espec\u00ed\u00adficamente en la injusticia jud\u00ed\u00ada. La justicia de Dios no puede tener aqu\u00ed\u00ad el mismo significado que en 1:17 \u2014la justicia salvadora de Dios\u2014 sino que debe referirse a su fidelidad, como sugieren los t\u00e9rminos paralelos fidelidad (3), veraz (4) y verdad (7). El ATAT Antiguo Testamento frecuentemente utiliza el t\u00e9rmino justicia (heb. sedeq, que se traduce en la LXXLXX Septuaginta (versi\u00f3n griega del AT) con la misma palabra gr. que Pablo utiliza, dikaiosune) para referirse a la fidelidad de Dios (p. ej.p. ej. Por ejemplo Sal. 31:1; 36:5, 6; Isa. 38:19; 63:7). Los estudiosos a menudo afirman que esta fidelidad se refiere al compromiso de Dios de llevar a cabo sus obligaciones positivas dentro del pacto con Israel. Pero muchos textos sugieren un concepto m\u00e1s b\u00e1sico, en el cual la fidelidad de Dios es para con su propia persona y palabra; y en algunos de estos contextos la \u2020\u0153justicia\u2020\u009d de Dios se manifiesta en su juicio justo y equitativo de los pecados de su pueblo (p. ej.p. ej. Por ejemplo Sal. 67:4; 94:15; Isa. 5:16; 10:22). Dado que el v. 4 ha proclamado que Dios act\u00faa \u2020\u0153correctamente\u2020\u009d, o es correcto (dikaiotes) en su castigo del pecado, esta idea m\u00e1s fundamental de la justicia de Dios debe estar presente en el v. 5. El fracaso de los jud\u00ed\u00ados en obedecer la palabra de Dios les ha acarreado juicio, y de este modo ha destacado la fidelidad de Dios a su palabra que advierte del juicio sobre el pecado. Pero, fuera cual fuese el resultado positivo del pecado, Dios nunca es injusto por castigarlo. El juzgar\u00e1 al mundo, y lo har\u00e1 en estricta justicia (ver G\u00e9n. 18:25; Job 8:3; 32:10\u201312). Los vv. 7, 8 repiten la objeci\u00f3n del v. 5 en otros t\u00e9rminos, pero el v. 8 arroja nueva luz sobre la naturaleza de este tema para Pablo. Como aqu\u00ed\u00ad sugiere, \u00e9l mismo ha sido acusado de predicar una doctrina que conduce a una conclusi\u00f3n de hagamos lo malo para que venga lo bueno. La aseveraci\u00f3n de Pablo, en cuanto a que Dios es \u2020\u0153justo\u2020\u009d aun cuando juzga el pecado jud\u00ed\u00ado, es interpretada por algunos jud\u00ed\u00ados como significando que de esa manera el pecado es justificado. Pablo no se enreda en defensa l\u00f3gica alguna de su posici\u00f3n aqu\u00ed\u00ad, sino simplemente pronuncia condenaci\u00f3n sobre aquellos que sugieren una conclusi\u00f3n tan blasfema (8b).<\/p>\n<p>3:9-20 La culpabilidad de toda la humanidad<\/p>\n<p>Aun cuando las breves preguntas con que inicia el v. 9 lo conectan con los vv. 1\u20138, es claro que Pablo comienza aqu\u00ed\u00ad un resumen y aplicaci\u00f3n de la argumentaci\u00f3n que inici\u00f3 en 1:18. El ha demostrado que la justa ira de Dios cae tanto sobre gentiles (1:18\u201332) como jud\u00ed\u00ados (2:1\u20133:8). Por lo tanto, concluye Pablo, todas las personas est\u00e1n \u2020\u0153bajo pecado\u2020\u009d. Pablo refuerza esta conclusi\u00f3n con una comprobaci\u00f3n del ATAT Antiguo Testamento (10\u201318), y luego aplica el principio a los jud\u00ed\u00ados (19, 20).<br \/>\nLa afirmaci\u00f3n que hace Pablo de la continuidad del privilegio jud\u00ed\u00ado en 3:1\u20138 (especialmente los vv. 1\u20133) estimulan su pregunta \u00bfles llevamos [nosotros los jud\u00ed\u00ados] alguna ventaja? Su respuesta: Claro que no, no est\u00e1 dirigida a retractarse de lo que dijo en los vv. 1\u20133, sino a evitar la conclusi\u00f3n que los dones de Dios dados a los jud\u00ed\u00ados les otorgan alguna ventaja en el juicio de Dios. Pablo remata este concepto, recordando a sus lectores que \u00e9l ya ha acusado tanto a jud\u00ed\u00ados como a gentiles, diciendo que todos est\u00e1n bajo pecado. Estar \u2020\u0153bajo pecado\u2020\u009d significa no solamente \u2020\u0153ser un pecador\u2020\u009d, significa ser un esclavo indefenso del poder del pecado (cf.cf. Confer (lat.), compare 6:15\u201323).<br \/>\nPablo subraya su conclusi\u00f3n respecto del pecado universal con una serie de citas del ATAT Antiguo Testamento. Colecciones de citas relacionadas seg\u00fan su tema, como \u00e9sta, eran algo popular entre los rabinos, y algunos han pensado que Pablo puede estar citando aqu\u00ed\u00ad una colecci\u00f3n cristiana ya existente. El prop\u00f3sito especial de esta serie es ilustrar el \u2020\u0153todos\u2020\u009d del v. 9: obs\u00e9rvese la repetici\u00f3n de no hay [ninguno] (vv. 10, 11, 12), y el regreso al tema principal en los vv. 19, 20: toda boca, todo el mundo, nadie. Los textos parecen estar agrupados desordenadamente a primera vista, pero hay evidencia de una cierta atenci\u00f3n a estructura y secuencia. La primera l\u00ed\u00adnea, no hay justo ni aun uno, es el encabezamiento, mientras que no hay en el v. 18 vuelve al tema cerrando la serie. Los vv. 11, 12 desarrollan la primera l\u00ed\u00adnea con cinco repeticiones aprox. sin\u00f3nimas del tema \u2020\u0153no hay justo ni aun uno\u2020\u009d. Estas citas pertenecen en su totalidad al Sal. 143:1\u20133. En las cuatro l\u00ed\u00adneas siguientes (13, 14), Pablo contin\u00faa tomando de los Sal. (5:9; 140:4; 10:7), y en cada una de ellas menciona pecados de palabra. Los vv. 15\u201317, por otra parte, utilizan citas de Isa. 59:7, 8 para describir pecados de violencia contra otros. Resulta significativo que en tanto algunos de los pasajes del ATAT Antiguo Testamento que Pablo cita describen a los enemigos de Israel, otros (p. ej.p. ej. Por ejemplo Isa. 59:7, 8) se refieren a pecados del pueblo de Israel. Pablo, de esta manera, subraya sutilmente una vez m\u00e1s que los jud\u00ed\u00ados tambi\u00e9n deben formar parte de la categor\u00ed\u00ada de \u2020\u0153los malos\u2020\u009d.<br \/>\nLa aplicaci\u00f3n de la ense\u00f1anza de los vv. 9\u201318 (e indirectamente de 1:18\u20133:18 como un todo) que hace Pablo en los vv. 19, 20 pone de manifiesto nuevamente su preocupaci\u00f3n respecto de la condici\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados. El recuerda a sus lectores que sus citas han sido tomadas de la ley (nomos). El t\u00e9rmino utilizado aqu\u00ed\u00ad se refiere a las Escrituras como un todo (cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n 1 Cor. 9:8, 9; 14:21, 34; G\u00e1l. 4:21b). Pero esta ley est\u00e1 dirigida especialmente a los que est\u00e1n bajo la ley, es decir los jud\u00ed\u00ados (ver 2:12; 3:2). De aqu\u00ed\u00ad Pablo concluye que toda boca est\u00e1 ahora cerrada \u2014nadie tiene defensa alguna para ofrecer delante de Dios (ver Job 5:16; Sal. 63:11; 107:42)\u2014 y que todo el mundo est\u00e1 bajo juicio ante Dios, esperando la sentencia de la condenaci\u00f3n. Pablo puede tomar v\u00e1lidamente tal conclusi\u00f3n universal de la prueba escrituraria de la pecaminosidad de los jud\u00ed\u00ados porque, al demostrar la pecaminosidad del propio pueblo del pacto de Dios, \u00e9l ha probado la parte m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil de su caso. Si hasta los jud\u00ed\u00ados son condenados, entonces nadie puede escapar de la misma sentencia.<br \/>\nEsto significa, a su vez, que por las obras de la ley nadie ser\u00e1 justificado delante de \u00e9l (20a). La realidad de que todos los seres humanos est\u00e1n \u2020\u0153bajo el poder del pecado\u2020\u009d (3:9) significa que nadie puede, de manera alguna, obedecer la ley de Dios lo suficientemente como para ameritar una condici\u00f3n correcta delante de \u00e9l. Al expresarlo en t\u00e9rminos de obediencia a la ley, Pablo est\u00e1 pensando nuevamente de manera particular en la situaci\u00f3n del jud\u00ed\u00ado. Pero la obediencia jud\u00ed\u00ada a la ley es una instancia de la obediencia humana a las leyes morales de Dios. Al descartar las \u2020\u0153obras de la ley\u2020\u009d jud\u00ed\u00ada como insuficientes para alcanzar la salvaci\u00f3n, Pablo condena impl\u00ed\u00adcitamente toda \u2020\u0153obra\u2020\u009d humana como igualmente inadecuada. El poder del pecado tiene atrapados a todos los seres humanos bajo su inexorable dominio, y nada que nosotros podamos hacer podr\u00e1 librarnos de ese dominio. \u00bfCu\u00e1l es, entonces, el prop\u00f3sito de la ley de Mois\u00e9s? Funciona llevando a las personas a darse cuenta del pecado. Al exponer detalladamente la voluntad de Dios, la ley mosaica no deja lugar a dudas de que es al Dios viviente a quien ofendemos cuando pecamos. De esta manera, le brinda a la humanidad una clara comprensi\u00f3n de su \u2020\u0153responsabilidad de rendir cuentas\u2020\u009d (ver v. 19) delante de Dios.<br \/>\nNota. 20 Tradicionalmente, la frase obras de la ley (ver tambi\u00e9n Rom. 3:28; G\u00e1l. 2:16; 3:2, 5, 10) ha sido entendida como significando cualquier cosa que una persona haga en obediencia a la ley de Dios. Esta es la interpretaci\u00f3n adoptada en este comentario, y creemos que hay s\u00f3lidas razones para aceptarla. En tanto que la frase no ocurre en ning\u00fan otro lugar en el gr., una frase paralela en heb. aparece en los Rollos del Mar Muerto, y guarda tambi\u00e9n reminiscencias de las frecuentes referencias de los rabinos a las \u2020\u0153obras\u2020\u009d y \u2020\u0153los mandamientos\u2020\u009d, todas las cuales se refieren al hacer lo que la ley demanda en forma general. Pero hay eruditos que en a\u00f1os recientes han sugerido diversas interpretaciones. La que propone James Dunn es probablemente la m\u00e1s difundida e importante. El considera que \u2020\u0153obras de la ley\u2020\u009d se refiere a aquellos aspectos de la vida de los jud\u00ed\u00ados que los distingu\u00ed\u00ada como pueblo de Dios, especialmente la circuncisi\u00f3n, reglas respecto de los alimentos y la observaci\u00f3n de las fiestas. De este modo Pablo estar\u00ed\u00ada negando que la identificaci\u00f3n con el pacto jud\u00ed\u00ado pueda traer justificaci\u00f3n. Aun cuando \u00e9l verdaderamente ense\u00f1a esto, pareciera ser que este vers\u00ed\u00adculo estuviera diciendo m\u00e1s que esto. A trav\u00e9s de 1:18\u20133:20, Pablo centr\u00f3 su atenci\u00f3n en las \u2020\u0153obras\u2020\u009d en un sentido general (ver, en relaci\u00f3n con los jud\u00ed\u00ados, 2:2, 3, 6\u201310, 21\u201323, 25\u201327) y no existe ninguna buena raz\u00f3n para limitar, entonces, ya sea en el uso general de la frase o en el contexto, su significado a la definici\u00f3n de ciertas obras, o a las obras realizadas con cierta actitud.<\/p>\n<p>3:21-26 La justicia de Dios<\/p>\n<p>La justicia (dikaiosune) de Dios constituye el coraz\u00f3n de este gran pasaje. Se la menciona cuatro veces (21, 22, 25, 26), en tanto que la utilizaci\u00f3n de dos palabras relacionadas, \u2020\u0153justificar\u2020\u009d (dikaioo; 24, 26) y \u2020\u0153justo\u2020\u009d (dikaios; 26), refuerza su importancia central. Pablo desarrolla su exposici\u00f3n de la justicia de Dios en cuatro pasos.<br \/>\nPrimero, \u00e9l anuncia la justicia de Dios (21). Cabe destacar que Pablo se refiere aqu\u00ed\u00ad a una actividad propia de Dios (como en 1:17), y no a un don o una condici\u00f3n que proviene de Dios. Los t\u00e9rminos que utiliza Pablo son como un eco deliberado de 1:17, al retomar, luego de su necesaria definici\u00f3n del escenario en 1:18\u20133:20, el tema de 1:18\u20134:25. Aqu\u00ed\u00ad, sin embargo, Pablo presta menos atenci\u00f3n a la manera en que, a trav\u00e9s de la predicaci\u00f3n del evangelio, se revela la actividad de Dios de \u2020\u0153hacer justo\u2020\u009d o justificar, que a los fundamentos hist\u00f3ricos de esa justificaci\u00f3n en la cruz de Cristo (esto lo sugiere el uso del tiempo perfecto en se ha manifestado). Asimismo, confirmando lo que dijo en 3:20, Pablo aclara que esta justicia de Dios se ha manifestado aparte de la ley. Lo que Pablo quiere demostrar es que ahora se ha inaugurado una nueva era en el plan de Dios, y que esta manera de acercar a los seres humanos a la relaci\u00f3n con \u00e9l se lleva a cabo fuera de los confines de esa antigua era, en la cual la ley de Mois\u00e9s constitu\u00ed\u00ada un componente central; pero, a la vez, Pablo destaca cuidadosamente la continuidad del plan de Dios. La justicia de Dios quiz\u00e1 no se llevara a cabo dentro de la antigua era, o pacto; pero s\u00ed\u00ad es atestiguada por la Ley y los Profetas de ese pacto.<br \/>\nEn el segundo paso de su exposici\u00f3n Pablo destaca el car\u00e1cter universal de la justicia de Dios. La experiencia personal de la actividad justificadora de Dios es posible \u00fanicamente por medio de la fe en Jesucristo, y es para todos los que creen; porque todos est\u00e1n por igual necesitados de la justicia de Dios, porque todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios (22, 23). La frase traducida por medio de la fe en Jesucristo presume que el genitivo Iesou Christou es objetivo, pero muchos eruditos est\u00e1n convencidos de que se trata de un genitivo subjetivo, y traducen la frase como \u2020\u0153fe [o fidelidad] de Jesucristo\u2020\u009d. De esta manera Pablo estar\u00ed\u00ada diciendo dos cosas en el 22b: que la justicia de Dios est\u00e1 fundamentada en la fidelidad de Jes\u00fas y que est\u00e1 disponible para todo el que cree. Esta es, por cierto, una interpretaci\u00f3n posible, pero probablemente sea mejor quedarse con la manera en que se traduce en la RVARVA Reina-Valera Actualizada y en pr\u00e1cticamente todas las versiones castellanas. La idea de la \u2020\u0153fidelidad\u2020\u009d de Cristo (expresada con el t\u00e9rmino pistis) no est\u00e1 claramente atestiguada en el resto de los escritos de Pablo, en tanto que toda esta secci\u00f3n de Rom. vuelve una y otra vez a la centralidad de la fe humana en Cristo, como medio de justificaci\u00f3n (ver especialmente el v. 26 al final del presente p\u00e1rrafo). Pablo, entonces, repite en el v. 22 el concepto de la fe humana porque quiere decir tanto que la justicia de Dios es solamente por la fe en Cristo, como que es para todos los que tienen esa fe. El v. 23 es un breve resumen de 1:18\u20133:20.<br \/>\nLa tercera parte del p\u00e1rrafo (24, 25a) apunta a la fuente de la justicia de Dios. Siendo justificados al principio del v. 24 vuelve sobre lo expresado acerca de la justicia de Dios en los vv. 21, 22. El acto por parte de Dios de colocar al ser humano en una relaci\u00f3n nueva y adecuada con \u00e9l es un acto de pura gracia: \u00e9l act\u00faa sin responder a obligaci\u00f3n alguna y de ninguna manera condicionado por \u2020\u0153raz\u00f3n\u2020\u009d alguna externa a su voluntad (ver tambi\u00e9n 4:4, 5, 13\u201316; 11:6. Por esta raz\u00f3n se hace necesaria la fe, que es un acto de aceptaci\u00f3n y rendici\u00f3n, para experimentar esta justicia. M\u00e1s aun, nuestra justificaci\u00f3n tiene su fuente en la redenci\u00f3n que es en Cristo Jes\u00fas. Redenci\u00f3n (apolutroseos) es otro de los t\u00e9rminos teol\u00f3gicos importantes de este p\u00e1rrafo. Expresa el acto de \u2020\u0153comprar la libertad de un esclavo\u2020\u009d, y sugiere que en Jesucristo Dios proporcion\u00f3 el \u2020\u0153pago\u2020\u009d o el \u2020\u0153precio\u2020\u009d completo por nuestro pecado, a fin de que fu\u00e9semos libertados de nuestra esclavitud al mismo (ver 3:9) para servir a un nuevo due\u00f1o.<br \/>\nEl v. 25 contin\u00faa con este pensamiento al describir con mayor detalle la naturaleza de la obra de Cristo por nosotros en la cruz. La palabra clave es hilasterion, que se traduce como expiaci\u00f3n en la RVARVA Reina-Valera Actualizada. A la luz de la utilizaci\u00f3n de este t\u00e9rmino en el gr. secular, muchos consideran que aqu\u00ed\u00ad significa \u2020\u0153propiciaci\u00f3n\u2020\u009d, es decir, un acto en el cual la ira de Dios es apartada. Otros (p. ej.p. ej. Por ejemplo Dodd) insisten en que la palabra significa expiaci\u00f3n, un acto en el cual los pecados son perdonados y \u2020\u0153limpiados\u2020\u009d. Pero la evidencia de su uso en la LXXLXX Septuaginta (versi\u00f3n griega del AT) apunta a un sentido ligeramente distinto y m\u00e1s amplio. Aqu\u00ed\u00ad, el t\u00e9rmino generalmente se refiere al \u2020\u0153propiciatorio\u2020\u009d, un componente del altar en el tabern\u00e1culo. El t\u00e9rmino se destaca en Lev. 16, donde se ordena el ritual del d\u00ed\u00ada de Expiaci\u00f3n. Es sobre este \u2020\u0153propiciatorio\u2020\u009d que se roc\u00ed\u00ada la sangre del sacrificio, a fin de \u2020\u0153hacer expiaci\u00f3n\u2020\u009d por el pueblo. Debido a que en el \u00fanico otro lugar donde aparece en el NTNT Nuevo Testamento (Heb. 9:15) hilasterion se refiere a este propiciatorio, parecer\u00ed\u00ada posible que Pablo utiliza la palabra con este significado. Lo que \u00e9l sostiene, entonces, ser\u00ed\u00ada que Jesucristo es en el NTNT Nuevo Testamento la contraparte del propiciatorio en el ATAT Antiguo Testamento. As\u00ed\u00ad como este propiciatorio era el lugar donde Dios se hac\u00ed\u00ada cargo del pecado de su pueblo, ahora Dios ha puesto (en BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n, exhibi\u00f3; BABA Biblia de las Am\u00e9ricas, exhibi\u00f3 p\u00fablicamente) a Jesucristo como el \u2020\u0153lugar\u2020\u009d donde Dios ahora trata, de manera definitiva y eterna, con el pecado de su pueblo. Esta expiaci\u00f3n se lleva a cabo ahora en \u00e9l, e incluye tanto el perd\u00f3n de pecados (expiaci\u00f3n) como el apartamiento de la ira de Dios (propiciaci\u00f3n) como en el ATAT Antiguo Testamento. Esta propiciaci\u00f3n es, por supuesto, algo totalmente diferente del \u2020\u0153soborno\u2020\u009d de los dioses caprichosos y ego\u00ed\u00adstas que encontramos en algunas religiones antiguas. La propiciaci\u00f3n que se lleva a cabo en la cruz es el regalo de Dios mismo y comprende la satisfacci\u00f3n de su propia ira santa y justa frente al pecado.<br \/>\nEl cuarto paso en la exposici\u00f3n que hace Pablo acerca de la justicia de Dios asevera que la manera en que Dios justifica a los pecadores no afecta su condici\u00f3n de justo y santo (25b, 26). La clave para comprender estos vers\u00ed\u00adculos est\u00e1 en entender que el significado de \u2020\u0153justicia de Dios\u2020\u009d aqu\u00ed\u00ad es diferente del significado que tiene en los vv. 21, 22. Al igual que en 3:5 (ver notas all\u00ed\u00ad), se refiere a la fidelidad de Dios para con su propia persona y palabra en un sentido general. El t\u00e9rmino traducido como \u2020\u0153justicia\u2020\u009d es, en ambos casos, dikaiosune. Dios, en el pasado \u2020\u0153pas\u00f3 por alto\u2020\u009d, no castig\u00f3 con toda severidad (paresis) los pecados de su pueblo. El justific\u00f3 a personas como Abraham y David sin eliminar la totalidad de la pena que correspond\u00ed\u00ada a sus pecados. Esa pena ha sido pagada ya por Cristo en la cruz, revelando a Dios como justo, tanto en su pasar por alto aquellos pecados pasados (25b), como en su justificaci\u00f3n de los creyentes en el tiempo presente (26a). As\u00ed\u00ad, en una frase que resume la totalidad del p\u00e1rrafo, presenta a Dios como el que es justo y a la vez justificador del que tiene fe en Jes\u00fas (26b). James Denney nos brinda su propio y hermoso resumen de este p\u00e1rrafo: \u2020\u0153No puede existir evangelio alguno a menos que exista tal cosa como una justicia de Dios para el imp\u00ed\u00ado. Pero tampoco puede existir evangelio alguno a menos que se mantenga la integridad del car\u00e1cter de Dios. El problema del mundo pecador, el problema de toda religi\u00f3n, el problema de Dios en su relaci\u00f3n con una raza pecadora, es c\u00f3mo unir ambas cosas. La respuesta cristiana al problema est\u00e1 en las palabras de Pablo, refiri\u00e9ndose a Jesucristo, a quien Dios \u2020\u2122ha puesto \u2020\u00a6 como expiaci\u00f3n (o, en poder propiciatorio) por la fe en su sangre\u2020\u2122.\u2020\u009d (J. Denney, The Death of Christ [Tyndale, 1951], p. 98).<\/p>\n<p>3:27-4:25 \u2020\u0153Solamente por la fe\u2020\u009d<\/p>\n<p>Este pasaje desarrolla un elemento clave en el gran resumen teol\u00f3gico de 3:21\u201326: la fe como el \u00fanico medio de justificaci\u00f3n. Pablo desarrolla esta tesis en dos etapas, siendo la primera de ellas una declaraci\u00f3n general (3:27\u201331), y la segunda (4:1\u201325) una elaboraci\u00f3n con respecto a un tema espec\u00ed\u00adfico: Abraham. Las dos secciones no solamente centran su atenci\u00f3n en el mismo tema, sino que lo desarrollan de la misma manera (ver cuadro en la p\u00e1gina siguiente).<br \/>\n3:27a<br \/>\nse excluye la jactancia<br \/>\nAbraham no puede jactarse<br \/>\n4:1, 2<br \/>\n3:27b, 28<br \/>\nporque uno es justificado por la fe, no por las obras de la ley<br \/>\nporque Abraham fue justificado por la fe, no por obras<br \/>\n4:3\u20138<br \/>\n3:29, 30<br \/>\ncircuncidados y no circuncidados est\u00e1n unidos bajo el Dios \u00fanico, a trav\u00e9s de la fe<br \/>\ncircuncidados y no circuncidados est\u00e1n unidos como hijos de Abraham, a trav\u00e9s de la fe<br \/>\n4:9\u201317<br \/>\n3:27\u201331 Solamente por la fe: declaraci\u00f3n inicial. En el estilo de discusi\u00f3n que tanto utiliza en Rom., Pablo avanza en su argumentaci\u00f3n con otra pregunta: \u00bfD\u00f3nde, pues, est\u00e1 la jactancia? Pablo probablemente formula esta pregunta pensando particularmente en los jud\u00ed\u00ados. Tal como se\u00f1ala en otras partes, los jud\u00ed\u00ados ten\u00ed\u00adan una tendencia a descansar en sus obras como el fundamento de su relaci\u00f3n con Dios (9:30\u201310:3; cf.cf. Confer (lat.), compare Fil. 3:2\u20139). La provisi\u00f3n de la justicia de Dios \u2020\u0153sin las obras de la ley\u2020\u009d y a trav\u00e9s de la fe en Jesucristo (21, 22) revela la necedad de tal jactancia en el logro. Est\u00e1 excluida, afirma Pablo, a trav\u00e9s de la ley de la fe. El t\u00e9rmino ley traduce al gr. nomos, y muchos estudiosos consideran que aqu\u00ed\u00ad, como generalmente sucede en los escritos de Pablo, nomos se refiere a la ley mosaica. Lo que Pablo entonces estar\u00ed\u00ada queriendo ense\u00f1ar es que la jactancia queda excluida cuando uno ve en la ley mosaica no simplemente una demanda de obras (observar la ley), sino tambi\u00e9n el reclamo de fe que subyace. Pero el hecho de que el v. 28, el cual parece ser la elaboraci\u00f3n de Pablo sobre el v. 27, contrasta \u2020\u0153obras de la ley\u2020\u009d y \u2020\u0153fe\u2020\u009d, hace poco probable esta interpretaci\u00f3n. Traduciendo nomos como \u2020\u0153principio\u2020\u009d (como hace la Nueva Versi\u00f3n Internacional) es posible, y da m\u00e1s sentido al contexto: la jactancia del jud\u00ed\u00ado es el producto de su preocupaci\u00f3n con respecto a la ley mosaica con su demanda de obras, y quedar\u00e1 excluida cuando se reconozca la verdad de que el hombre es justificado por la fe, sin las obras de la ley (gr. ergon nomou) (28) (ver comentario sobre 3:20).<br \/>\nEn los vv. 29, 30 Pablo cita las ense\u00f1anzas jud\u00ed\u00adas fundamentales de la unicidad de Dios (Deut. 6:4) como una argumentaci\u00f3n adicional en favor de la exclusividad de la fe. Porque si Dios verdaderamente ha de ser el Dios de toda la humanidad, entonces todos los seres humanos deben tener igual acceso a \u00e9l, y por el mismo medio. Ya no puede la ley de Mois\u00e9s, la Torah, estar como una \u2020\u0153pared divisoria\u2020\u009d entre jud\u00ed\u00ados y gentiles (Ef. 2:11\u201322). Dios justifica tanto a los de la circuncisi\u00f3n (el jud\u00ed\u00ado) como a los de la incircuncisi\u00f3n (el gentil), por la fe. (El texto gr. dice que Dios justifica al jud\u00ed\u00ado \u2020\u0153por\u2020\u009d \u2014(o a partir de la)\u2014 [ek] fe y al gentil \u2020\u0153mediante\u2020\u009d [dia] fe, pero probablemente no hay diferencia alguna.)<br \/>\nEl \u00faltimo vers\u00ed\u00adculo de este p\u00e1rrafo (31) revela una vez m\u00e1s el deseo de Pablo de evitar que sus lectores saquen conclusiones demasiado extremas respecto de su argumentaci\u00f3n contra la ley. El rechazo liso y llano que hace Pablo de cualquier funci\u00f3n de la ley en la justificaci\u00f3n, favoreciendo as\u00ed\u00ad a la fe (20, 21, 27, 28), no significa que busque de esta manera invalidar la ley. Por el contrario, Pablo insiste en que confirmamos la ley. Lamentablemente, Pablo no explica aqu\u00ed\u00ad de qu\u00e9 manera su predicaci\u00f3n confirma (o \u2020\u0153establece\u2020\u009d, gr. histemi) la ley. Quiz\u00e1 quiera decir que su doctrina de la justificaci\u00f3n por la fe est\u00e1 en total armon\u00ed\u00ada con la ense\u00f1anza del Pentateuco (\u2020\u0153la ley\u2020\u009d), tal como claramente establece en el cap. 4. No obstante, debido a que su centro de atenci\u00f3n en los vv. 27, 28 se ha fijado en las demandas de la ley, es m\u00e1s probable que \u00e9l est\u00e9 ense\u00f1ando que la fe en s\u00ed\u00ad misma hace provisi\u00f3n para la satisfacci\u00f3n total de sus demandas. Tal como Pablo habr\u00e1 de expresarlo en 8:4, la justa exigencia de la ley se halla plenamente cumplida en el creyente lleno del Esp\u00ed\u00adritu Santo.<br \/>\n4:1\u201325 Solamente por fe: la fe de Abraham. Pablo elabora ahora sobre los aspectos que desarroll\u00f3 brevemente en 3:27\u201331, haciendo referencia a la historia de Abraham. Por dos razones era importante para Pablo citar a Abraham en este punto coyuntural. Primera, el juda\u00ed\u00adsmo pon\u00ed\u00ada en alto a Abraham pero tend\u00ed\u00ada a verlo como un gran pionero de la \u2020\u0153piedad de la Torah\u2020\u009d, un hombre que agradaba a Dios, sobre todo debido a su obediencia a la ley. Segunda, Abraham, el receptor de la promesa de Dios y el antepasado de los jud\u00ed\u00ados, ocupa un lugar crucial en la historia de la salvaci\u00f3n en el ATAT Antiguo Testamento. Esto era particularmente as\u00ed\u00ad en el pensamiento de Pablo, porque \u00e9l ve\u00ed\u00ada que uno de los errores fundamentales de sus contempor\u00e1neos jud\u00ed\u00ados era el de resaltar el pacto mosaico a expensas del previo acuerdo de Dios con Abraham (ver G\u00e1l. 3:15\u201318). Pablo necesita, entonces, citar a Abraham para demostrar que su hincapi\u00e9 en la justificaci\u00f3n por la fe no es una doctrina nueva y revolucionaria, sino lo que las Escrituras ense\u00f1an desde el principio. Y, adem\u00e1s, Pablo utiliza a Abraham para dejar absolutamente claro qu\u00e9 es exactamente la fe. Lo hace a trav\u00e9s de una serie de contrastes que anticipan el gran principio de sola fide (\u2020\u0153solamente por la fe\u2020\u009d) en la Reforma.<br \/>\n1\u20138 En esta secci\u00f3n, Pablo discute acerca de la fe en contraste con las obras. La pregunta que abre el p\u00e1rrafo de 3:27\u201331 guarda cierto paralelismo con la pregunta inicial de este cap\u00ed\u00adtulo: \u00bfQu\u00e9 diremos, pues, que ha encontrado Abraham, nuestro progenitor seg\u00fan la carne, es decir, en este tema de la jactancia y la justificaci\u00f3n? Porque si Abraham fue justificado por obras \u2014como cre\u00ed\u00adan algunos jud\u00ed\u00ados\u2014 entonces \u00e9l ten\u00ed\u00ada, por cierto, buenas razones para jactarse, y peligrar\u00ed\u00ada la conclusi\u00f3n de Pablo de que la jactancia queda excluida (3:27). Pero no delante de Dios (2b) es la respuesta de Pablo a este supuesto. Esto podr\u00e1 significar que Abraham ten\u00ed\u00ada una raz\u00f3n para jactarse delante de otras personas, \u2020\u0153pero no delante de Dios\u2020\u009d; o lo que es m\u00e1s probable, que la condici\u00f3n que Pablo ha expresado \u2014si Abraham fue justificado por las obras\u2014 debe ser rechazada cuando colocamos el asunto \u2020\u0153delante\u2020\u009d del veredicto de Dios. Este veredicto lo tenemos en la Escritura misma: \u2020\u0153El [Abraham] crey\u00f3 al Se\u00f1or y le fue contado por justicia\u2020\u009d (G\u00e9n. 15:6). Este texto se convierte en el fundamento para todo lo que a\u00fan Pablo ha de exponer. El muestra que este \u2020\u0153contarse por justicia\u2020\u009d, precisamente porque est\u00e1 fundamentado en la fe, excluye las obras (4\u20138), la circuncisi\u00f3n (9\u201312) y la ley (13\u201317). El detalla la fuerza y la naturaleza de esta fe de Abraham que dio lugar a su condici\u00f3n de justo (18\u201321), antes de citar una vez m\u00e1s su texto (22) y de hacer clara su aplicabilidad a los lectores (23\u201325).<br \/>\nEl prop\u00f3sito de Pablo en los vv. 4, 5 es el de contrastar la fe y las obras. Las obras, por un lado, implican una situaci\u00f3n de obligaci\u00f3n. Una persona que trabaja recibe el salario que un empleador tiene la obligaci\u00f3n de pagarle. La fe, por otra parte, implica una situaci\u00f3n en la que se da gratuitamente. Como un acto de humilde aceptaci\u00f3n, la fe no ejerce demanda alguna sobre el que da; tampoco tiene el dador \u2020\u0153obligaci\u00f3n\u2020\u009d de responder. Estos contrastes demuestran claramente que la justificaci\u00f3n debe basarse en la fe. Esto es porque Dios es, por definici\u00f3n, un Dios de gracia, un Dios que justifica al imp\u00ed\u00ado (5). Una persona no pasa a disfrutar una relaci\u00f3n con Dios porque a causa de su justicia (condici\u00f3n de justa) se lo haya ganado. Es a la \u2020\u0153persona malvada\u2020\u009d, la persona que no tiene nada bueno en s\u00ed\u00ad misma que justifique o que defienda su caso, aquella a quien Dios acepta. Pablo nos recuerda aqu\u00ed\u00ad de una de las grandes verdades de las Escrituras: que los seres humanos no pueden exigir la atenci\u00f3n de Dios. Establecer una relaci\u00f3n con \u00e9l es cuesti\u00f3n de su don gratuito, que debe aceptarse en humilde fe.<br \/>\nA fin de subrayar la ense\u00f1anza que Pablo ha estado rescatando del Pentateuco (G\u00e9n. 15:6) agrega, en una manera t\u00ed\u00adpicamente jud\u00ed\u00ada, un texto confirmatorio tomado de los \u2020\u0153Escritos\u2020\u009d. En el Sal. 32:1, 2 David tambi\u00e9n deja establecido que Dios justifica a las personas aparte de las obras. La bendici\u00f3n, expresa claramente David, no es una cuesti\u00f3n de logros por parte de una persona, sino de que una persona sea perdonada por Dios. Pablo dice claramente que la frase \u2020\u0153contado por justicia\u2020\u009d en G\u00e9n. 15:6 significa que Dios considera a una persona como teniendo una condici\u00f3n de \u2020\u0153justicia\u2020\u009d en la cual los pecados de esa persona no le son \u2020\u0153contados\u2020\u009d en su contra.<br \/>\n9\u201312 Esta felicidad de tener una condici\u00f3n de justo no se fundamenta en la circuncisi\u00f3n. Porque el momento en que Dios declar\u00f3 justo a Abraham (G\u00e9n. 15) fue mucho antes de que fuera circuncidado (G\u00e9n. 18; seg\u00fan los rabinos, transcurrieron 29 a\u00f1os entre ambos incidentes). La circuncisi\u00f3n, entonces, no fue el fundamento de la justicia de Abraham, sino una se\u00f1al o sello de la justicia que Abraham ya ten\u00ed\u00ada en virtud de su fe. De esta manera, Abraham queda calificado para ser el padre de todos los creyentes. Porque al igual que los cristianos gentiles, fue justificado sin ser circuncidado (11b) y, al igual que los cristianos jud\u00ed\u00ados, fue a la vez circuncidado y justificado por la fe. La lectura que Pablo hace de G\u00e9n. a la luz del cumplimiento del plan de Dios, le permite ver a Abraham m\u00e1s que simplemente como el padre de la naci\u00f3n jud\u00ed\u00ada (1, \u2020\u0153nuestro progenitor seg\u00fan la carne\u2020\u009d), sino como el padre de todos los creyentes en Cristo.<br \/>\nNota. 12 El orden de las palabras en este vers\u00ed\u00adculo da lugar a pensar que Pablo tiene en mente dos grupos claramente definidos: jud\u00ed\u00ados \u2014\u2020\u0153los de la circuncisi\u00f3n\u2020\u009d\u2014 y jud\u00ed\u00ados cristianos: los que no solamente son de la circuncisi\u00f3n, sino que tambi\u00e9n siguen las pisadas de la fe que tuvo nuestro padre Abraham \u2020\u00a6 \u2020\u009d<br \/>\n13\u201317 En G\u00e1l. 3 Pablo argumenta que la ley mosaica no pudo haber tenido nada que ver con la condici\u00f3n de Abraham delante de Dios, porque la ley llega a conocerse siglos despu\u00e9s de Abraham. Aqu\u00ed\u00ad en el cap. 4 Pablo prefiere basar su argumentaci\u00f3n menos \u2020\u0153en la historia\u2020\u009d y m\u00e1s \u2020\u0153en los principios\u2020\u009d. Para demostrar que la obediencia a la ley nada tuvo que ver para que Abraham fuese \u2020\u0153contado como justo\u2020\u009d (13) Pablo cita la debilidad de la ley misma (14, 15), la gracia (16) y el poder creador de Dios (17b), y la \u2020\u0153paternidad\u2020\u009d universal de Abraham (16b, 17a).<br \/>\nSi el heredar la bendici\u00f3n de Abraham depende de hacer la ley, entonces la fe ha sido hecha in\u00fatil y la promesa invalidada. Esto es porque, como Pablo se\u00f1alara anteriormente (3:9\u201320), ninguno puede obedecer suficientemente la ley como para ameritar ser considerado justo delante de Dios. La ley, entonces, no produce bendici\u00f3n, sino ira (15). Al detallar minuciosamente la demanda de Dios, la ley aumenta la responsabilidad del pecador ante Dios. Cuando, inevitablemente, la ley resulta quebrantada, la culpabilidad del pecador es aun mayor de lo que habr\u00ed\u00ada sido sin tener la ley que lo condene. Esta es la ense\u00f1anza que Pablo implica en el v. 15b cuando afirma que donde no hay ley, tampoco hay transgresi\u00f3n. El no quiere decir que no exista el \u2020\u0153pecado\u2020\u009d fuera del marco de la ley, sino que la forma espec\u00ed\u00adfica del pecado llamado \u2020\u0153transgresi\u00f3n\u2020\u009d (gr. parabasis) puede existir \u00fanicamente frente a mandamientos claros y definidos por parte de Dios, ante los cuales una persona es responsable. (Este es el sentido que siempre tiene la palabra parabasis en los escritos de Pablo; Rom. 2:23; 5:14; G\u00e1l. 3:19; 1 Tim. 2:14.)<br \/>\nPablo se refiere brevemente a una segunda raz\u00f3n por la cual la justicia no puede originarse en la ley: fundamentar la justicia en la ley significar\u00ed\u00ada fundamentarla en \u2020\u0153obras\u2020\u009d, y as\u00ed\u00ad hacer nula la gracia de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare 4:4, 5). Esta ense\u00f1anza est\u00e1 relacionada con la que Pablo deja en la \u00faltima parte del v. 17, que el Dios en quien Abraham crey\u00f3 es nada menos que aquel que vivifica a los muertos y llama a las cosas que no existen como si existieran. Esto se proyecta a la descripci\u00f3n de la propia fe de Abraham en los vv. 18\u201321, pero tambi\u00e9n refuerza la idea de la libertad de Dios y de su poder creativo. Es paralela en ese sentido a la designaci\u00f3n que Pablo hizo anteriormente de Dios como aquel que justifica al imp\u00ed\u00ado (5). Una tercera raz\u00f3n por la cual la justicia no puede fundamentarse en la ley nos lleva a recordar el argumento que Pablo utiliz\u00f3 en 3:29, 30. La intenci\u00f3n de Dios era la de abrir a toda la humanidad la herencia que hab\u00ed\u00ada prometido a Abraham, tal como el ATAT Antiguo Testamento mismo indica: \u2020\u0153Te he constituido en padre de una multitud de naciones\u2020\u009d (G\u00e9n. 17:5). Esto podr\u00ed\u00ada llevarse a cabo \u00fanicamente cuando la herencia ya no se fundamentara en una instituci\u00f3n \u2014la ley mosaica\u2014 particular de Israel.<br \/>\n18-21 En este p\u00e1rrafo Pablo se detiene para describir brevemente la naturaleza de la fe de Abraham, antes de cerrar su exposici\u00f3n. Abraham, ense\u00f1a Pablo, tuvo una fe fuerte y firme frente a la abundante evidencia de que aquello que Dios hab\u00ed\u00ada prometido podr\u00ed\u00ada no llegar a cumplirse. El tom\u00f3 plena conciencia de la realidad de que tanto su edad como la matriz muerta de Sara hac\u00ed\u00adan humanamente imposible el cumplimiento de la promesa de que tendr\u00ed\u00ada muchos hijos. No obstante, contra toda esperanza \u2014la clase de esperanza que se fundamenta en las capacidades humanas naturales\u2014 Abraham crey\u00f3 con la clase de esperanza que ve m\u00e1s all\u00e1 de las circunstancias y puede descansar en las promesas y la capacidad de Dios. N\u00f3tese la fortalecedora aplicaci\u00f3n que hace Calvino de este pasaje: \u2020\u0153Recordemos tambi\u00e9n que la condici\u00f3n de todos nosotros es igual que la de Abraham. Todas las cosas que nos rodean est\u00e1n en oposici\u00f3n a las promesas de Dios: \u00e9l promete inmortalidad, cuando estamos rodeados de mortalidad y corrupci\u00f3n; \u00e9l declara que nos considera justos, cuando estamos cubiertos de pecados; \u00e9l afirma que es propicio y bondadoso para con nosotros, todo cuanto nos rodea nos amenaza con su ira. \u00bfQu\u00e9 hemos de hacer entonces? Debemos, con ojos cerrados, no prestar atenci\u00f3n a nosotros mismos y a todas las cosas que tienen que ver con nosotros, de modo que nada nos estorbe o impida creer que Dios es fiel y verdadero.\u2020\u009d<br \/>\nNota. 20 La insistencia de Pablo en que Abraham no dud\u00f3 de la promesa de Dios por falta de fe podr\u00e1 parecer inconsecuente con la risa incr\u00e9dula y socarrona de Abraham frente a la promesa de Dios en G\u00e9n. 17:17. No obstante, lo que Pablo quiere se\u00f1alar no es que Abraham haya sido una persona perfecta, o que nunca haya tenido absolutamente ninguna duda, sino que la actitud de su coraz\u00f3n era, de manera consecuente, una actitud de fe y esperanza en la promesa de Dios.<br \/>\n22\u201325 Pablo redondea su exposici\u00f3n de la fe de Abraham citando nuevamente su vers\u00ed\u00adculo clave \u2014G\u00e9n. 15:6\u2014, y aclarando aquello que permanentemente ha estado impl\u00ed\u00adcito: que el vers\u00ed\u00adculo y su significado tienen aplicaci\u00f3n directa a los creyentes en Cristo. Al igual que Abraham, nosotros tambi\u00e9n creemos en el Dios que da vida a los muertos; espec\u00ed\u00adficamente, en el Dios que resucit\u00f3 de entre los muertos a Jes\u00fas nuestro Se\u00f1or.<br \/>\nEl v. 25 describe la obra de Jes\u00fas el Se\u00f1or a trav\u00e9s de dos declaraciones paralelas (quiz\u00e1 Pablo est\u00e9 citando una temprana confesi\u00f3n cristiana). La primera afirmaci\u00f3n alude a la traducci\u00f3n de Isa. 53:12 en la LXXLXX Septuaginta (versi\u00f3n griega del AT), donde se dice que el siervo de Dios fue \u2020\u0153entregado por causa de los pecados de ellos\u2020\u009d. El t\u00e9rmino por (gr. dia) en esta primera parte probablemente signifique \u2020\u0153a causa de\u2020\u009d: Jes\u00fas fue entregado a muerte porque era necesario hacer provisi\u00f3n para nuestro problema del pecado. No obstante, en la segunda parte el para parece afirmar que Jes\u00fas fue levantado de los muertos \u2020\u0153con el prop\u00f3sito\u2020\u009d de proveer para nuestra justificaci\u00f3n. En tanto que Pablo generalmente relaciona nuestra justificaci\u00f3n con la muerte de Cristo, este vers\u00ed\u00adculo muestra que la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas tambi\u00e9n cumple una funci\u00f3n en la reparaci\u00f3n de nuestra relaci\u00f3n con Di<\/p>\n<p>5:1-8:39 EL EVANGELIO Y EL PODER DE DIOS PARA SALVACION<\/p>\n<p>Si el resumen del tema de 1:18\u20134:25 pudiera considerarse \u2020\u0153una justicia que es por fe desde el principio al fin\u2020\u009d, entonces \u2020\u0153el poder de Dios para salvaci\u00f3n\u2020\u009d es el \u00e9nfasis central de 5:1\u20138:39. El evangelio, al revelar este poder, asegura no solamente la aceptaci\u00f3n inicial del pecador por parte de Dios, sino tambi\u00e9n su liberaci\u00f3n final en el d\u00ed\u00ada del juicio. El tema general de Pablo es \u2020\u0153si justificado, entonces seguro de la salvaci\u00f3n final\u2020\u009d, un tema que se declara de manera especial al comienzo (cap. 5) y al final (cap. 8) de esta secci\u00f3n. Entre esos cap\u00ed\u00adtulos, Pablo trata con dos de los \u2020\u0153poderes\u2020\u009d que pudieran amenazar esta final liberaci\u00f3n del creyente justificado, a saber, el pecado (cap. 6) y la ley (cap. 7), mostrando en cada caso que el creyente en Cristo ha sido liberado de la esclavitud a estos poderes. De manera que, la estructura de los caps. 5\u20138 es lo que algunos denominan una \u2020\u0153composici\u00f3n circular\u2020\u009d y otros quiasmos, en la cual hay una cierta correspondencia entre el primero y \u00faltimo componentes , el segundo y pen\u00faltimo, y as\u00ed\u00ad sucesivamente:<\/p>\n<p>5:1\u201311 Seguridad de la gloria futura<br \/>\n5:12\u201321 El fundamento de esta seguridad est\u00e1 en la obra de Cristo<br \/>\n6:1\u201323 Librados del poder del pecado<br \/>\n7:1\u201325 Librados del poder de la ley<br \/>\n8:1\u201317 El fundamento para la seguridad en la obra de Cristo, mediante el Esp\u00ed\u00adritu<br \/>\n8:18\u201339 Seguridad de la gloria futura<\/p>\n<p>5:1-11 La esperanza de gloria<\/p>\n<p>Pablo comienza una nueva secci\u00f3n de su carta aqu\u00ed\u00ad en 5:1 (y no tanto en 6:1). Esto est\u00e1 demostrado por la frase de transici\u00f3n \u2020\u0153justificados, pues, por la fe\u2020\u009d en el v. 1; un pasar, en este momento, de hacer de la \u2020\u0153fe\u2020\u009d el centro de atenci\u00f3n (33 menciones en 1:18\u20134:25 contra solamente tres en los caps. 5\u20138) a un \u00e9nfasis en la \u2020\u0153vida\u2020\u009d (24 veces en los caps. 5\u20138 contra solamente 2 en 1:18\u20134:25); y por la claridad del tema y estructura antes bosquejados.<br \/>\nComo un eco que se transmite a trav\u00e9s de los caps. 5\u20138, hay una pregunta generada por la tensi\u00f3n entre la ense\u00f1anza de Pablo en cuanto a que una persona es justificada delante de Dios en el instante que cree, y la verdad b\u00ed\u00adblica de que es necesario aun enfrentar un d\u00ed\u00ada de juicio divino. \u00bfC\u00f3mo se relacionan entre s\u00ed\u00ad estas dos verdades? \u00bfPuedo yo estar seguro de que mi justificaci\u00f3n actual ser\u00e1 v\u00e1lida en el d\u00ed\u00ada del juicio? A esta pregunta, Pablo responde en este p\u00e1rrafo con un resonante \u2020\u0153\u00c2\u00a1s\u00ed\u00ad!\u2020\u009d: Nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios (2b) y la esperanza no acarrea verg\u00fcenza (5a). En estas afirmaciones se halla el coraz\u00f3n de este p\u00e1rrafo.<br \/>\nLos vv. 1, 2a conducen a estas afirmaciones, recordando aquello que los creyentes en Cristo que han sido justificados \u2020\u00a6 por la fe ahora disfrutan: paz para con Dios, una relaci\u00f3n en la cual ya no estamos bajo la amenaza de la ira de Dios, y tenemos acceso \u2020\u00a6 a esta gracia en la cual estamos firmes, una participaci\u00f3n continua en las bendiciones aseguradas por la gracia de Dios en Cristo. No obstante, Pablo es consciente de las luchas que los creyentes a\u00fan enfrentan en este mundo. Pero estas luchas, lejos de amenazar nuestra paz y nuestra seguridad en \u00e9l, nos brindan mayor seguridad de ellas (3b, 4), porque las tribulaciones son utilizadas por Dios para producir en nosotros perseverancia, la capacidad de soportar. La perseverancia produce car\u00e1cter probado (dokime), la fortaleza que viene \u00fanicamente como resultado de someterse a una prueba intensa, y el car\u00e1cter probado, a su vez, produce esperanza. Porque Dios obra de esa manera en nuestras vidas, y porque debi\u00e9ramos anhelar tan desesperadamente esta clase de car\u00e1cter y esperanza, debi\u00e9ramos gloriarnos en las tribulaciones (3a). Aqu\u00ed\u00ad Pablo refleja una perspectiva que era com\u00fan en los cristianos de los primeros tiempos, respecto del valor inmensamente mayor de las virtudes divinas en comparaci\u00f3n con los problemas terrenales (ver tambi\u00e9n 8:18; Stg. 1:2\u20134; 1 Ped. 1:6, 7), una perspectiva que demasiados creyentes en Cristo en la actualidad han perdido.<br \/>\nLos vv. 5b\u20138 colocan a la esperanza cristiana (5a) sobre el fundamento inconmovible del amor de Dios por nosotros en Cristo. El Esp\u00ed\u00adritu Santo capacita al creyente para percibir desde su ser interior que Dios ha derramado (ekcheo) abundantemente su amor \u2020\u00a6 en nuestros corazones. Sumada a esta comprensi\u00f3n interna est\u00e1 la demostraci\u00f3n hist\u00f3rica y objetiva de ese amor de Dios por nosotros en la cruz de Cristo. El Calvario mostr\u00f3 al mundo un amor que trasciende lejos al amor que es t\u00ed\u00adpico entre los seres humanos, un amor seg\u00fan el cual s\u00f3lo por el bueno uno estar\u00ed\u00ada dispuesto a morir (7). No es sino la naturaleza del amor de Dios lo que le llev\u00f3 a sacrificar a su propio Hijo por los imp\u00ed\u00ados (6) y los pecadores (8), precisamente por aquellas personas que se hab\u00ed\u00adan negado a honrarlo y adorarlo (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:21, 22). Esta es la idea que se transmite en la expresi\u00f3n a su tiempo [BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n, en el tiempo se\u00f1alado; DHHDHH Dios Habla Hoy, a su debido tiempo] (6a): en el preciso momento en que \u00e9ramos nosotros d\u00e9biles, Cristo muri\u00f3 por nosotros. Dios no esper\u00f3 que di\u00e9ramos el primer paso para volver a \u00e9l, sino que intervino en un acto de pura gracia, proveyendo un camino para nuestro regreso.<br \/>\nLos vv. 9, 10 re\u00fanen los conceptos principales de los vv. 1\u20138, repitiendo la certeza de la esperanza cristiana (2, 5a). Obviamente son paralelos. Pablo establece la inquebrantable relaci\u00f3n entre la condici\u00f3n presente de los creyentes delante de Dios (justificados por su sangre, reconciliados con Dios), y su condici\u00f3n futura (salvos de la ira [de Dios], salvos). Su argumentaci\u00f3n va de \u2020\u0153lo mayor\u2020\u009d a \u2020\u0153lo menor\u2020\u009d. Dios ha hecho \u2020\u0153lo mayor\u2020\u009d, al llevarnos a una relaci\u00f3n a trav\u00e9s del alt\u00ed\u00adsimo costo de la sangre de su Hijo, precisamente cuando \u00e9ramos enemigos. Nos encontr\u00e1bamos en una condici\u00f3n de hostilidad mutua, en la cual la ira de Dios pesaba sobre nosotros (1:18), y \u00e9ramos \u2020\u0153aborrecedores de Dios\u2020\u009d (1:30). En consecuencia, con toda seguridad, Dios har\u00e1 aquello que seg\u00fan los t\u00e9rminos de este argumento es lo m\u00e1s \u2020\u0153f\u00e1cil\u2020\u009d: librarnos, a los que ya \u00e9l acept\u00f3, del derramamiento de su ira en el d\u00ed\u00ada del juicio. El v. 11 encierra el p\u00e1rrafo con un repaso final de alguna de sus ideas clave: \u2020\u0153gloriarse\u2020\u009d (2, 3); disfrutar la actual reconciliaci\u00f3n con Dios (1b, 10); y, sobre todo, el hecho de que este regocijo y reconciliaci\u00f3n se hacen realidad \u00fanicamente por medio de nuestro Se\u00f1or Jesucristo.<br \/>\nNota. 1 Una variante seriamente atestiguada permite leer, en lugar del modo indicativo \u2020\u0153tenemos (echomen)\u2020\u009d, el modo subjuntivo \u2020\u0153(que) tengamos\u2020\u009d (echomen) [ver nota de la RVARVA Reina-Valera Actualizada]. El efecto de esto es el de convertir al v. 1 en un llamado a disfrutar la paz con Dios m\u00e1s bien que en una afirmaci\u00f3n de que la estamos ahora disfrutando. No obstante, a pesar del fuerte apoyo que brinda el ms.ms. Manuscrito (las dos copias m\u00e1s importantes de las cartas de Pablo contienen el subjuntivo) y su aceptaci\u00f3n por parte de muchos eruditos (p. ej.p. ej. Por ejemplo Sanday-Headlam, Murray), el modo indicativo tiene m\u00e1s sentido dentro del contexto, y es ampliamente preferido.<\/p>\n<p>5:12-21 El reino de la gracia y de la vida<\/p>\n<p>El poder de la obediencia de Cristo para superar el acto de desobediencia de Ad\u00e1n es el gran tema de este p\u00e1rrafo. Pablo presenta a Ad\u00e1n y a Cristo como \u2020\u0153figuras representativas\u2020\u009d cuyos actos determinan el destino de todos aquellos que les pertenecen (o descienden de ellos). As\u00ed\u00ad como Ad\u00e1n pec\u00f3, y a trav\u00e9s de su pecado trajo pecado y muerte a todos aquellos que le pertenecen (12a, 18a, 19a), as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n Cristo obedeci\u00f3, y a trav\u00e9s de su obediencia trajo justicia (condici\u00f3n correcta) y vida a todos los que le pertenecen (18b, 19b). El \u00e9nfasis descansa en el \u2020\u0153as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n\u2020\u009d de la comparaci\u00f3n. Pablo da por sentada la verdad del pecado de Ad\u00e1n y del reino de muerte que introdujo una doctrina que se encuentra, con diferentes \u00e9nfasis, en distintas partes de la literatura jud\u00ed\u00ada. Lo que Pablo nos quiere ense\u00f1ar aqu\u00ed\u00ad es que Cristo, al darse a s\u00ed\u00ad mismo en la cruz, ha establecido un reino; pero un reino de vida en lugar de muerte, de gracia (ver vv. 15\u201317 y 21) en lugar de lo que bien merecemos. Los creyentes en Cristo podemos tener la certeza de vivir eternamente porque hemos sido transferidos a este nuevo reino en el cual reinan la gracia y la vida (21). Esta ense\u00f1anza de la certeza de vida en Cristo sostiene todo lo que Pablo ha ense\u00f1ado en 5:1\u201311. Podemos estar seguros de la salvaci\u00f3n final (9, 10) porque nuestra relaci\u00f3n con Cristo garantiza que \u2020\u0153reinaremos en vida\u2020\u009d (17).<br \/>\nEn el v. 12 Pablo comienza a definir este punto clave acerca del paralelo entre Ad\u00e1n y Cristo, pero se interrumpe antes de terminar. Tenemos, por lo tanto, en el original, un \u2020\u0153as\u00ed\u00ad como\u2020\u009d sin el correspondiente \u2020\u0153as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n\u2020\u009d (algunas versiones castellanas como la BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n y la BABA Biblia de las Am\u00e9ricas se\u00f1alan la interrupci\u00f3n del pensamiento con un gui\u00f3n al final del vers\u00ed\u00adculo, otras redondean el v. 12 con un \u2020\u0153as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n\u2020\u009d). No es sino hasta los vv. 18, 19 que Pablo vuelve a expresar la comparaci\u00f3n completa. La cl\u00e1usula as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n presenta los efectos universales del pecado de un solo hombre, Ad\u00e1n: trajo muerte al mundo y as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n (es decir, a trav\u00e9s del pecar) hizo que la muerte se extendiera a todos los hombres. Muchos estudiosos consideran que la \u2020\u0153muerte\u2020\u009d a la que Pablo hace referencia aqu\u00ed\u00ad es solamente la muerte f\u00ed\u00adsica (Sanday-Headlam, Godet, Murray); unos pocos consideran que encierra \u00fanicamente el concepto de muerte \u2020\u0153espiritual\u2020\u009d. Pero probablemente incluye a ambas, es decir, la separaci\u00f3n de la comuni\u00f3n con Dios y la muerte f\u00ed\u00adsica como el juicio de Dios sobre el pecado.<br \/>\nLa cl\u00e1usula final del vers\u00ed\u00adculo explica por qu\u00e9 la muerte pas\u00f3 a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. (Tal como est\u00e1 reconocido casi universalmente, el gr. eph ho debe traducirse \u2020\u0153por cuanto\u2020\u009d o \u2020\u0153porque\u2020\u009d.) Esto podr\u00e1 significar simplemente que cada persona muere porque cada una, en su cuerpo, peca. Pero el \u00e9nfasis de Pablo sobre la manera en la cual la ofensa, \u2020\u00a6 la desobediencia de un solo hombre condujo al pecado y a la condenaci\u00f3n de toda la humanidad (esta idea se repite en los vv. 10a y 19a) sugiere que en el v. 12 tambi\u00e9n est\u00e1 pensando en una actitud de pecado en toda la humanidad, la cual se lleva a cabo en relaci\u00f3n con Ad\u00e1n. Quiz\u00e1 lo que quiere decir es que todas las personas pecan (12) porque heredan de Ad\u00e1n una \u2020\u0153naturaleza pecaminosa que est\u00e1 corrupta\u2020\u009d (ver vv.\u00c2\u00a018, 19). Pero los vv. 18, 19 sugieren una relaci\u00f3n m\u00e1s estrecha que \u00e9sta entre el pecado de Ad\u00e1n y el nuestro. Por lo tanto, es mejor pensar que el pecado que comete toda la humanidad en el v. 12 es un pecado que concretamente se lleva a cabo \u2020\u0153en\u2020\u009d Ad\u00e1n. Pablo podr\u00e1 considerar esto en un sentido \u2020\u0153biol\u00f3gico\u2020\u009d: todos los seres humanos pecamos en Ad\u00e1n porque todos est\u00e1bamos seminalmente \u2020\u0153presentes\u2020\u009d en \u00e9l (ver una posible idea paralela en Heb. 7:10). O podr\u00e1 \u00e9l considerar esta solidaridad en un sentido \u2020\u0153jur\u00ed\u00addico\u2020\u009d: en su condici\u00f3n de representante nuestro asignado por Dios, el pecado de Ad\u00e1n es considerado por Dios como el pecado de toda la humanidad simult\u00e1neamente, y es en virtud de este pecado que todos los seres humanos mueren. En todo caso, lo importante para Pablo, y para nosotros, es que todos los seres humanos, en virtud de su relaci\u00f3n con Ad\u00e1n, son pecadores sobre quienes pesa una sentencia de muerte.<br \/>\nPablo interrumpe la comparaci\u00f3n que comenz\u00f3 en el v. 12 a fin de intercalar dos digresiones, los vv. 13, 14 y los vv. 15\u201317. La primera protege la ense\u00f1anza de Pablo en el v. 12, respecto a la universalidad de la muerte, de la posible objeci\u00f3n en cuanto a que una persona no podr\u00ed\u00ada ser hecha responsable de sus pecados si no ha \u2020\u0153transgredido\u2020\u009d la ley de Mois\u00e9s (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:20 y 4:15). Pablo responde simplemente con la afirmaci\u00f3n de la realidad de la muerte universal durante el tiempo anterior a la entrega de la ley a trav\u00e9s de Mois\u00e9s. La segunda digresi\u00f3n (15\u201317) destaca dos puntos de contraste entre Ad\u00e1n y Cristo. Tenemos, primero, un contraste en el efecto de sus acciones: la ofensa de Ad\u00e1n trajo condenaci\u00f3n (16) y muerte (17); Cristo trajo justificaci\u00f3n (16) y justicia (17). Segundo, encontramos un contraste en el poder de estas acciones. El acto de Ad\u00e1n, por cierto, ha sido lo suficientemente poderoso como para traer, como lo hace, pecado, muerte y degradaci\u00f3n a todo el mundo. Pero, afirma Pablo, cu\u00e1nto m\u00e1s poderosa es la acci\u00f3n de Cristo y los efectos de ella (15, 17). Esto es porque la gracia de Dios est\u00e1 en acci\u00f3n a trav\u00e9s de Cristo, y porque la gracia de Dios tiene poder para m\u00e1s que conquistar cualquiera de las acciones de Ad\u00e1n.<br \/>\nEn los vv. 18, 19 Pablo finalmente establece la plena comparaci\u00f3n entre Ad\u00e1n y Cristo. Los vers\u00ed\u00adculos son paralelos, cada uno de ellos comparando la manera en que la ofensa\/desobediencia de Ad\u00e1n trajo condenaci\u00f3n y pecaminosidad con la manera en que la justicia mediante aquel uno\/obediencia trajo justificaci\u00f3n de vida y el ser constituidos justos. \u00bfPero se extiende el paralelo entre ellos a los efectos universales de estos resultados? Este parecer\u00ed\u00ada ser el caso, dado que Pablo afirma en el v. 18 que los efectos tanto de la acci\u00f3n de Ad\u00e1n como la de Cristo se extienden a todos los hombres. No obstante, en otras partes, Pablo rechaza abiertamente el concepto de que todos los seres humanos ser\u00e1n salvos (p. ej.p. ej. Por ejemplo Rom. 2:12; 2 Tes. 1:8, 9), y el v. 17 tambi\u00e9n deja sentado que solamente los que reciben la abundancia de su gracia y la d\u00e1diva de la justicia son los que reinar\u00e1n en vida. Por lo tanto, debemos entender el universalismo del v. 18 en t\u00e9rminos del significado representativo de cada individuo: los efectos de la acci\u00f3n de Cristo se hacen extensivos a todos los que le pertenecen, del mismo modo en que los efectos de la acci\u00f3n de Ad\u00e1n se hacen extensivos a todos los que le pertenecen. Todos los seres humanos, sin excepci\u00f3n, pertenecen a Ad\u00e1n (12); pero \u00fanicamente aquellos que vienen a la fe, que \u2020\u0153reciben el don\u2020\u009d, pertenecen a Cristo (ver tambi\u00e9n 1 Cor. 15:22, 23).<br \/>\nEl p\u00e1rrafo concluye con un comentario adicional acerca de la ley (20) y un resumen final. El hecho que Pablo mencione nuevamente la ley (cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n los vv. 13, 14) revela lo mucho que preocupaban a Pablo los temas \u2020\u0153jud\u00ed\u00ados\u2020\u009d en Rom. Lo que \u00e9l quiere establecer aqu\u00ed\u00ad es que la ley de Mois\u00e9s no hizo nada para cambiar la situaci\u00f3n de pecado y la muerte introducida en el mundo por Ad\u00e1n. Ciertamente, la ley empeor\u00f3 las cosas, aumentando la ofensa, al hacer del pecado contra Dios una rebeli\u00f3n de car\u00e1cter m\u00e1s serio contra sus mandamientos expl\u00ed\u00adcitos (ver sobre 4:15). No obstante, all\u00ed\u00ad donde el pecado \u2020\u0153aument\u00f3\u2020\u009d, la gracia de Dios aument\u00f3 mucho m\u00e1s. Como resultado, concluye Pablo, para aquellos que est\u00e1n en Cristo el reino de la muerte ha sido reemplazado por el reino de la gracia, tray\u00e9ndonos una nueva condici\u00f3n de justos (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:21\u20134:25) y conduciendo inevitablemente a la vida eterna, por medio de Jesucristo nuestro Se\u00f1or.<br \/>\nNota. 12 Por esta raz\u00f3n (gr. dia touto). En este contexto la palabra dia probablemente tenga un significado de \u2020\u0153finalidad\u2020\u009d \u2014\u2020\u0153por amor de\u2020\u009d, \u2020\u0153con el prop\u00f3sito de\u2020\u009d\u2014 y touto probablemente es retrospectivo, refiri\u00e9ndose a la certeza del tema de la salvaci\u00f3n en los vv. 9, 10. La frase completa entonces tiene el sentido de \u2020\u0153con el prop\u00f3sito de asegurar esta salvaci\u00f3n final\u2020\u009d.<\/p>\n<p>6:1-23 Libertad de la esclavitud al pecado<\/p>\n<p>La insistencia de Pablo, en cuanto a que los cristianos que est\u00e1n justificados ser\u00e1n infaliblemente salvos de la ira de Dios (5:9, 10), a causa de su transferencia en uni\u00f3n con Cristo al reino de la gracia y de la vida (5:12\u201321), genera la pregunta respecto del pecado en la vida del cristiano. \u00bfNo tiene el pecado poder como para interrumpir este proceso, para evitar que el creyente justificado obtenga la gloria y salvaci\u00f3n final? En el cap. 6 Pablo trata con esta pregunta, y la responde afirmando que los creyentes no s\u00f3lo est\u00e1n librados en Cristo de la pena del pecado \u2014justificados\u2014 sino del poder del pecado tambi\u00e9n: santificados. Sin minimizar la continua amenaza que presenta el pecado para vivir cristianamente, Pablo insiste en que el creyente en Cristo ha sido colocado en una relaci\u00f3n absolutamente nueva con el pecado, una relaci\u00f3n en la cual el pecado ya no tiene poder para \u2020\u0153se\u00f1orear\u2020\u009d sobre nosotros, tenernos esclavizados a \u00e9l (ver vv. 6, 14, 18, 22). A trav\u00e9s de este cap\u00ed\u00adtulo (y, como veremos, en el siguiente) Pablo describe la experiencia cristiana en t\u00e9rminos de la transferencia de un \u2020\u0153r\u00e9gimen\u2020\u009d o \u2020\u0153reino\u2020\u009d a otro. El llegar a ser un cristiano, afirma Pablo, significa ser liberado del antiguo r\u00e9gimen dominado por Ad\u00e1n (5:12\u201321), el pecado (cap. 6), la ley (cap. 7) y la muerte (cap. 8); y ser introducidos al nuevo r\u00e9gimen dominado por Cristo (5:12\u201321; 7:1\u20136), la justicia (cap. 6), el Esp\u00ed\u00adritu (7:6; 8), la gracia (6:14, 15) y la vida (5:12\u201321; 6:4; 8:1\u201313).<br \/>\n6:1\u201314 \u2020\u0153Muertos al pecado\u2020\u009d a trav\u00e9s de la uni\u00f3n con Cristo. La inmediata ocasi\u00f3n para la discusi\u00f3n de Pablo sobre el cristiano y el pecado es su aseveraci\u00f3n en 5:20b: \u2020\u0153Pero en cuanto se agrand\u00f3 el pecado, sobreabund\u00f3 la gracia.\u2020\u009d Pablo mismo plantea la pregunta que indudablemente tuvo que responder muchas veces, como resultado de su insistencia en el poder de la gracia de Dios: \u00bfPermaneceremos [los creyentes en Cristo] en el pecado para que abunde la gracia? (1) Pablo rechaza enf\u00e1ticamente cualquier inferencia en ese sentido \u2014\u00c2\u00a1de ninguna manera!\u2014 explicando la raz\u00f3n de su rechazo, con la idea clave del cap\u00ed\u00adtulo: Hemos muerto al pecado (2). Lo que Pablo quiere decir con esto se hace claro a medida que desarrolla el concepto en el resto del cap\u00ed\u00adtulo: ya no somos esclavos del pecado (6, 17, 18, 22); el pecado ya no se ense\u00f1orear\u00e1 de nosotros (14a). En consecuencia, el estar \u2020\u0153muertos al pecado\u2020\u009d no significa ser insensibles a sus tentaciones, porque Pablo establece claramente que el pecado sigue siendo para el cristiano una atracci\u00f3n con la cual es necesario batallar todos los d\u00ed\u00adas (ver v. 13). M\u00e1s bien, significa ser librado de la absoluta tiran\u00ed\u00ada del pecado, de aquella condici\u00f3n en la cual el pecado gobierna sin oposici\u00f3n, la condici\u00f3n en la cual todos viv\u00ed\u00adamos antes de nuestra conversi\u00f3n (ver 3:9). Como resultado de esta muerte al pecado, ya no podemos vivir en \u00e9l (2b); porque el pecar de manera habitual revela la tiran\u00ed\u00ada del pecado, una tiran\u00ed\u00ada de la cual el creyente ha sido liberado.<br \/>\nLos vv. 3\u20135 revelan el medio por el cual hemos \u2020\u0153muerto al pecado\u2020\u009d: a trav\u00e9s de la uni\u00f3n con Jesucristo en su muerte. El rito cristiano de iniciaci\u00f3n, el bautismo en agua, nos coloca en una relaci\u00f3n con Cristo Jes\u00fas y espec\u00ed\u00adficamente con la muerte de Cristo (3). Esta \u2020\u0153uni\u00f3n\u2020\u009d con Cristo no es un fundir m\u00ed\u00adsticamente nuestro ser con el de Cristo, sino una relaci\u00f3n \u2020\u0153jur\u00ed\u00addica\u2020\u009d en la cual Dios nos ve en asociaci\u00f3n con su Hijo y, por lo tanto, nos aplica a nosotros los beneficios ganados por su Hijo. Puede decirse, por tanto, que por el bautismo fuimos sepultados juntamente con \u00e9l en la muerte [la muerte de Cristo]. Lo que Pablo quiere decir con esto no es que, al ser sumergidos bajo el agua, nuestro bautismo simbolice simplemente la muerte y sepultura de Cristo, porque Pablo aclara que fuimos sepultados \u2020\u0153con\u2020\u009d \u00e9l, y no simplemente \u2020\u0153como\u2020\u009d \u00e9l. Est\u00e1 diciendo que nuestra fe, simbolizada por el bautismo, nos lleva a una relaci\u00f3n con el acto mismo de la sepultura de Cristo. \u00bfPor qu\u00e9 esta referencia al acto de la sepultura de Cristo? En otras partes Pablo incluye este acto como un elemento clave en el evangelio que \u00e9l predica: \u2020\u0153Porque en primer lugar os he ense\u00f1ado lo que tambi\u00e9n recib\u00ed\u00ad: que Cristo muri\u00f3 por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; que fue sepultado y que resucit\u00f3 al tercer d\u00ed\u00ada, conforme a las Escrituras\u2020\u009d (1 Cor. 15:3, 4; cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n Col. 2:12). Aqu\u00ed\u00ad en el cap. 6 Pablo afirma que los creyentes en Cristo han sido identificados con Cristo de una manera tal que experimentan en s\u00ed\u00ad mismos cada uno de estos acontecimientos: hemos \u2020\u0153muerto con Cristo\u2020\u009d (8; cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 3\u20136); hemos sido \u2020\u0153sepultados juntamente con \u00e9l\u2020\u009d (4); \u2020\u0153viviremos con \u00e9l\u2020\u009d (8; cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 4, 5). Es esta identificaci\u00f3n concreta con estos acontecimientos claros del proceso de la redenci\u00f3n lo que otorga al creyente en Cristo una nueva relaci\u00f3n con el poder del pecado. El \u00e9nfasis central del argumento de Pablo es claro: dado que la muerte de Cristo en s\u00ed\u00ad fue una \u2020\u0153muerte para el pecado\u2020\u009d (10), nuestra participaci\u00f3n en su muerte (3\u20136) significa que nosotros, tambi\u00e9n, hemos \u2020\u0153muerto al pecado\u2020\u009d (2).<br \/>\nEl bautismo, tal como se especifica en el v. 4, es el medio (la palabra gr. es dia) por el cual entramos en relaci\u00f3n con estos acontecimientos. Algunos int\u00e9rpretes consideran que Pablo puede estar refiri\u00e9ndose al bautismo \u2020\u0153en el Esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d pero esto es improbable. Es mejor entender a Pablo como utilizando el bautismo en agua como una expresi\u00f3n \u2020\u0153taquigr\u00e1fica\u2020\u009d de la experiencia de conversi\u00f3n inicial del creyente. El NTNT Nuevo Testamento presenta de manera consecuente al bautismo en agua, como un componente fundamental de la conversi\u00f3n (ver p. ej.p. ej. Por ejemplo Hech. 2:38; 1 Ped. 3:21). Esto no significa que el bautismo en y por s\u00ed\u00ad mismo tenga el poder de convertir o de llevarnos a una relaci\u00f3n con Cristo. Es \u00fanicamente en la medida en que vaya de la mano con una fe genuina, que tiene alg\u00fan significado, y lo que Pablo escribi\u00f3 en los caps. 1\u20135 establece de manera clara que es, en \u00faltima instancia, esta fe la que constituye el elemento crucial en el proceso. (Sobre el bautismo en el NTNT Nuevo Testamento y en este pasaje, ver especialmente G. R. Beasley-Murray, Baptism in the New Testament [Eerdmans, 1962].)<br \/>\n[Nota del Editor: El cap. 6 da lugar a varias interpretaciones; una de las m\u00e1s aceptadas es que el \u2020\u0153bautismo\u2020\u009d aqu\u00ed\u00ad se refiere al bautismo en el Esp\u00ed\u00adritu que se efect\u00faa en el momento en que uno se arrepiente y conf\u00ed\u00ada en Cristo como su salvador, o sea, la experiencia inicial de salvaci\u00f3n. De acuerdo con esto el bautismo en agua se realiza despu\u00e9s como un s\u00ed\u00admbolo de muerte a la vida pasada (sepultado con Cristo), y de haber resucitado con \u00e9l (levantado del agua) para andar en vida nueva.]<br \/>\nNuestra uni\u00f3n con Cristo en la muerte y en la sepultura significa que podemos andar en novedad de vida  (4). No s\u00f3lo hemos sido librados de la tiran\u00ed\u00ada del pecado, sino que tambi\u00e9n hemos recibido nuevo poder para obediencia a trav\u00e9s de nuestra participaci\u00f3n en el poder de la resurrecci\u00f3n de Cristo. Esto es lo que Pablo quiere se\u00f1alar en el v. 5: la participaci\u00f3n en la muerte de Cristo significa tambi\u00e9n participaci\u00f3n en su resurrecci\u00f3n. Algunos consideran que, como en Ef. 2:6 y Col. 2:12; 3:1, Pablo presenta aqu\u00ed\u00ad nuestra resurrecci\u00f3n con Cristo como una experiencia pasada. Pero los tiempos futuros, tanto en el v. 5 (lo seremos) como en el v. 8 (viviremos), indican como m\u00e1s probable que Pablo hable aqu\u00ed\u00ad de nuestra resurrecci\u00f3n concreta con Cristo como futura, en tanto que en la actualidad es el poder de la resurrecci\u00f3n de Cristo lo que est\u00e1 obrando dentro de nosotros (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 11: vivos para Dios).<br \/>\nLos vv. 6, 7 y 8\u201310 desarrollan, respectivamente, los aspectos de nuestra uni\u00f3n con Cristo relacionados con su \u2020\u0153muerte\u2020\u009d y \u2020\u0153resurrecci\u00f3n\u2020\u009d. Nuestro viejo hombre (6) rescata del cap. 5 la figura de nuestra identidad corporativa. Hace referencia a nuestra identificaci\u00f3n con \u2020\u0153el viejo hombre\u2020\u009d, Ad\u00e1n, destacando \u2020\u0153no aquella parte de m\u00ed\u00ad, llamada mi antigua naturaleza, sino la totalidad de mi persona, tal cual era antes de mi conversi\u00f3n\u2020\u009d (John Stott, Men Made New [IVP, 1966], p. 45). Como resultado de nuestra crucifixi\u00f3n con Cristo, este cuerpo del pecado, la persona total bajo el dominio del poder del pecado, ha sido \u2020\u0153reducido a la impotencia\u2020\u009d (es preferible esta traducci\u00f3n marginal de la BABA Biblia de las Am\u00e9ricas que la de sea destruido que hallamos en el texto de la RVARVA Reina-Valera Actualizada y en otras traducciones). Como resultado, ya no necesitamos ser esclavos del pecado. Confirmando esta conclusi\u00f3n, Pablo cita una conocida m\u00e1xima rab\u00ed\u00adnica en el sentido de que la muerte cercena el control del pecado sobre una persona. Los vv. 8\u201310 refuerzan la relaci\u00f3n entre morir con Cristo y vivir con \u00e9l, declarada en el v. 5, y proveen un v\u00ed\u00adnculo vital en el argumento de Pablo, al describir la muerte de Cristo como una muerte \u2020\u0153para el pecado\u2020\u009d (o al pecado). Aunque sin pecado \u00e9l mismo, Cristo no obstante estuvo sujeto al poder del pecado en virtud de su encarnaci\u00f3n, y su muerte le libr\u00f3 para siempre de ese poder.<br \/>\nEl p\u00e1rrafo concluye con un resumen y una aplicaci\u00f3n. Debemos apropiarnos de nuestra identificaci\u00f3n con Cristo en su muerte, y actuar en base a ella, si es que ha de ser eficaz en atenuar el poder del pecado en nuestras vidas. De modo que Pablo nos exhorta a reconocer qui\u00e9nes somos en Cristo (11), y a poner en efecto esa nueva identidad al destronar el pecado en nuestra conducta diaria (12, 13). Esta victoria sobre el pecado es posible, nos recuerda Pablo en un resumen de los vv. 1\u201310, porque el pecado no se ense\u00f1orear\u00e1 de vosotros (el uso del tiempo futuro hace hincapi\u00e9 en que nunca habr\u00e1 momento en que el pecado vuelva a tomar dominio sobre nosotros). Porque ya no estamos bajo la ley \u2014es decir, bajo el r\u00e9gimen de la ley mosaica en el cual el pecado se \u2020\u0153agrand\u00f3\u2020\u009d (5:20) y produjo ira (4:15)\u2014 sino bajo la gracia: el nuevo r\u00e9gimen inaugurado por Cristo, en el cual \u2020\u0153la gracia [reina] por la justicia para vida eterna\u2020\u009d (5:21; para un contraste similar entre \u2020\u0153ley\u2020\u009d y \u2020\u0153gracia\u2020\u009d, ver Juan 1:17).<br \/>\n6:15\u201323 Librados del poder del pecado, para servir a la justicia. Al igual que en 6:1\u201314, este p\u00e1rrafo tiene como detonante una pregunta relacionada con algo que Pablo acaba de decir. Su afirmaci\u00f3n de que el creyente en Cristo no est\u00e1 \u2020\u0153bajo la ley, sino bajo la gracia\u2020\u009d (14b), podr\u00ed\u00ada implicar que ya no hay reglas que el cristiano necesite obedecer, ni m\u00e1s condena por pecado alguno que \u00e9l o ella efectivamente cometa. La respuesta de Pablo es similar a su ense\u00f1anza en los vv. 3\u201310: pecar de manera habitual manifestar\u00ed\u00ada un estado de esclavitud al pecado (16), un estado del cual todo creyente en Cristo ha sido librado (17, 18). Pablo est\u00e1 seguro de que los creyentes romanos han experimentado en s\u00ed\u00ad mismos esta nueva libertad del pecado, porque, les dice, hab\u00e9is obedecido de coraz\u00f3n a aquella forma de ense\u00f1anza a la cual os hab\u00e9is entregado (17b). Al expresar el tema con estas palabras Pablo est\u00e1 sugiriendo, al mismo tiempo, que los creyentes en Cristo, liberados de la ley mosaica, est\u00e1n, no obstante, ligados por un c\u00f3digo autoritativo, una \u2020\u0153forma de ense\u00f1anza\u2020\u009d que en algunos aspectos es similar a la de la ley mosaica (ver 2:20). Los cristianos tienen una nueva obligaci\u00f3n. Los vv. 17\u201323 lo explican como un desarrollo de lo que Pablo ha dicho antes en el cap\u00ed\u00adtulo. La libertad del pecado, afirma Pablo, no quiere decir que los creyentes sean aut\u00f3nomos, viviendo sin un Se\u00f1or y sin obligaciones. Indica m\u00e1s bien una nueva esclavitud: pero a la justicia (18, 19) y a Dios (22). Al igual que Jes\u00fas, Pablo insiste en que la verdadera \u2020\u0153libertad\u2020\u009d se halla \u00fanicamente en una relaci\u00f3n con el Dios que nos cre\u00f3 (Juan 8:31\u201336). Unicamente al doblar la rodilla ante Dios puede una persona llegar a ser lo que fue la intenci\u00f3n original de Dios para con ella: \u2020\u0153justa\u2020\u009d (ajust\u00e1ndose a las normas de conducta dadas por Dios) y \u2020\u0153santa\u2020\u009d (una vida centrada en Dios, y que renuncia al mundo). Y la consecuencia de \u00e9stas es la vida eterna en Cristo Jes\u00fas Se\u00f1or nuestro (23;  cf.cf. Confer (lat.), compare v. 22).<\/p>\n<p>7:1-25 Libertad de la esclavitud a la ley<\/p>\n<p>La idea principal en este cap\u00ed\u00adtulo es muy similar a la del cap\u00ed\u00adtulo anterior. As\u00ed\u00ad como en el cap. 6 los cristianos, por medio de la uni\u00f3n con Cristo, \u2020\u0153mueren al pecado\u2020\u009d y se convierten en \u2020\u0153esclavos de Dios\u2020\u009d obteniendo como beneficio la santidad, en el cap. 7, por medio del cuerpo de Cristo, han muerto a la ley y se unen con Cristo para poder llevar fruto para Dios (4). Pablo sugiere que la ley mosaica, como el pecado, es en cierta forma un \u2020\u0153poder\u2020\u009d del viejo r\u00e9gimen de la historia de la salvaci\u00f3n, del cual los cristianos deben ser liberados para que puedan disfrutar la vida en el nuevo r\u00e9gimen de justicia y vida inaugurado por Jesucristo. El Ap\u00f3stol ha sugerido ya esta idea en 6:14, 15. Estos vers\u00ed\u00adculos le presentan la ocasi\u00f3n inmediata para tratar el tema del cap. 7.<br \/>\nEl primer p\u00e1rrafo (1\u20136) presenta el \u00e9nfasis central del cap\u00ed\u00adtulo. Pero la perspectiva negativa de Pablo sobre la ley mosaica en esos vers\u00ed\u00adculos lo lleva a agregar una importante digresi\u00f3n, en la cual afirma el origen divino y la bondad de la ley, y discurre sobre la forma en que la ley ha llegado a tener un efecto tan negativo sobre la historia de la salvaci\u00f3n (7\u201325).<br \/>\n7:1\u20136 Liberados de la ley; unidos a Cristo. El paso del cristiano del reino de la ley al reino de Cristo es el punto central de esta secci\u00f3n (4). Pablo lleva a este punto con un recordatorio sobre la naturaleza de la ley: que tiene poder sobre las personas solamente mientras ellas viven. La \u2020\u0153ley\u2020\u009d a la que se refiere Pablo podr\u00ed\u00ada ser la ley romana (K\u00e4semann) o la ley en general (Sanday-Headlam), pero es probable que se refiera a la ley mosaica (la mayor\u00ed\u00ada de los eruditos). Los vv. 2 y 3 ilustran la verdad de este principio presentando la analog\u00ed\u00ada de un matrimonio. Aunque algunas veces se han hallado en esta ilustraci\u00f3n detalladas comparaciones con la experiencia cristiana, Pablo simplemente pretende dejar en claro dos cosas: la muerte corta la relaci\u00f3n de la persona con la ley, y la liberaci\u00f3n de la ley permite que una persona se una a otra.<br \/>\nEstos son los conceptos que ahora Pablo aplica teol\u00f3gicamente en el v. 4. Por medio de nuestra relaci\u00f3n con Cristo en su muerte en la cruz (por medio del cuerpo de Cristo), hemos muerto a la ley, es decir, hemos sido liberados de su atadura (ver 6:2). Bajo el viejo r\u00e9gimen de la historia de la salvaci\u00f3n la ley mosaica reg\u00ed\u00ada sobre los jud\u00ed\u00ados, y, por extensi\u00f3n, sobre todas las personas (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:14). Reg\u00ed\u00ada la relaci\u00f3n de pacto entre Dios y su pueblo y, dado que demandaba obediencia sin dar el poder para obedecer, tuvo el efecto de encerrar al pueblo bajo el poder del pecado y la muerte (ver 4:15; 5:20; 6:14, 15; G\u00e1l. 3:21\u201325). Es \u00fanicamente al ser liberados del r\u00e9gimen de la ley que podemos tambi\u00e9n ser liberados del pecado y unirnos a Cristo en el nuevo r\u00e9gimen en el que podemos llevar fruto para Dios.<br \/>\nLa relaci\u00f3n entre el pecado y la ley se presenta en forma m\u00e1s elaborada en el v. 5. Es adecuada la traducci\u00f3n de la RVARVA Reina-Valera Actualizada, mientras viv\u00ed\u00adamos en la carne (en te sarki). En textos como \u00e9ste Pablo utiliza la palabra \u2020\u0153carne\u2020\u009d no para denotar la propensi\u00f3n al pecado en una persona, sino la \u2020\u0153esfera de poder\u2020\u009d en la que la persona vive. Dado que la idea teol\u00f3gica b\u00e1sica es lo que es t\u00ed\u00adpico de este mundo en contraposici\u00f3n al \u00e1mbito espiritual, \u2020\u0153carne\u2020\u009d puede utilizarse como una forma abreviada de referirse al antiguo r\u00e9gimen. \u2020\u0153Mientras viv\u00ed\u00adamos en la carne\u2020\u009d significa, b\u00e1sicamente, \u2020\u0153mientras viv\u00ed\u00adamos en el r\u00e9gimen viejo, no cristiano\u2020\u009d. En este r\u00e9gimen la ley era instrumento para hacer surgir las pasiones pecaminosas; ya que estimulaba nuestra rebeli\u00f3n innata contra Dios. Pero ahora hemos muerto a esa ley, para que sirvamos en lo nuevo del Esp\u00ed\u00adritu y no en lo antiguo de la letra. Como en 2:29, el contraste entre la \u2020\u0153letra\u2020\u009d (gramma) y el \u2020\u0153Esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d es el contraste entre la ley mosaica como poder determinante de la \u00e9poca antigua y el Esp\u00ed\u00adritu, el agente que rige la \u00e9poca nueva.<br \/>\n7:7\u201325 La historia y la vida de los jud\u00ed\u00ados bajo la ley. Pablo ha dicho algunas cosas negativas sobre la ley en 7:1\u20136; la ha asociado con el pecado como el \u2020\u0153poder\u2020\u009d del antiguo r\u00e9gimen y ha declarado que lo que hace, en realidad, es provocar el pecado (v. 5) pero estos vers\u00ed\u00adculos son s\u00f3lo el cl\u00ed\u00admax de una serie de declaraciones negativas sobre la ley en Rom. Pablo ha demostrado que la ley es incapaz de justificar (3:20a), que hace reconocer el pecado (3:20b), y que, ciertamente, estimula el pecado (5:20) y produce ira (4:15). Podemos, entonces, imaginarnos muy bien a alguien pensando que Pablo cree que la ley es mala. El ha tenido suficiente experiencia como para saber que tal malentendido sobre su teolog\u00ed\u00ada de la ley es una posibilidad siempre latente. Por lo tanto, introduce una digresi\u00f3n sobre la ley mosaica en la que advierte sobre esta falsa interpretaci\u00f3n. Defiende la bondad de la ley demostrando que los efectos negativos que produce no son debidos a la ley en s\u00ed\u00ad misma, sino al poder del pecado y a la debilidad humana. Pablo resume sucintamente el \u00e9nfasis central de 7:7\u201325 en 8:3a: \u2020\u0153lo que era imposible para la ley, por cuanto ella era d\u00e9bil por la carne\u2020\u009d. Se\u00f1ala esto en el contexto de un bosquejo del efecto que la ley ha tenido sobre el pueblo jud\u00ed\u00ado.<br \/>\n7\u201312 Este p\u00e1rrafo sobre la venida de la ley logra dos prop\u00f3sitos: sostener, contra un posible malentendido (7a), que el mandamiento (la ley de Mois\u00e9s) es santo, justo y bueno (12), y explicar la relaci\u00f3n entre el pecado y la ley (7b\u201311). Al destacar esto \u00faltimo Pablo afirma que la ley hab\u00ed\u00ada sido el medio por el cual \u00e9l lleg\u00f3 a \u2020\u0153conocer\u2020\u009d el pecado (7b). Lo que Pablo quiere decir por medio de estas palabras no es simplemente que la ley le dijo qu\u00e9 era pecado, sino que la ley, con su expl\u00ed\u00adcito detalle de los mandamientos de Dios, le dio al pecado la oportunidad de estimular la rebeli\u00f3n en contra de Dios, y puso absolutamente en claro su pecaminosidad y muerte (8\u201311). Nuestra pecaminosidad es tal que el mismo hecho de determinar que una acci\u00f3n es pecado contra la santa ley de Dios nos lleva a violarla; y es en esta forma que la ley \u2020\u0153despierta las pasiones pecaminosas\u2020\u009d (5:20; 7:5) y produce ira (4:15).<br \/>\nEl uso que hace Pablo de la primera persona del singular (\u2020\u0153yo\u2020\u009d) en su narrativa, para enfatizar este punto, hace surgir la pregunta sobre qu\u00e9 experiencia est\u00e1 describiendo aqu\u00ed\u00ad. Muchos piensan que est\u00e1 reflexionando sobre el hecho de llegar a la mayor \u00ed\u00ada de edad como joven jud\u00ed\u00ado, cuando el pecado revivi\u00f3 en su experiencia y le hizo ver claramente que era un pecador (yo mor\u00ed\u00ad). Otros piensan que Pablo est\u00e1 describiendo el tiempo en que, poco antes de su conversi\u00f3n, el Esp\u00ed\u00adritu comenz\u00f3 a convencerlo de su pecado. Pero el hecho de que esta experiencia ocurri\u00f3 cuando vino el mandamiento sugiere otra posibilidad. Como aclara el contexto, el mandamiento seguramente se refiere a la ley mosaica (ver vv. 7, 12); y la ley mosaica \u2020\u0153vino\u2020\u009d cuando Dios se la dio al pueblo de Israel en el monte Sina\u00ed\u00ad. A los jud\u00ed\u00ados del siglo I se les ense\u00f1aba que pensaran como si hubieran tomado parte en las experiencias hist\u00f3ricas de Israel (como en el ritual de la Pascua). Pablo podr\u00ed\u00ada entonces estar describiendo en estos vers\u00ed\u00adculos no su propia experiencia personal, sino la experiencia del pueblo jud\u00ed\u00ado en su conjunto. Lo que Pablo podr\u00ed\u00ada estar diciendo, entonces, es que la entrega de la ley de Mois\u00e9s a Israel no signific\u00f3 para ellos la vida (como ense\u00f1aban algunos rabinos) sino la muerte; porque la ley de Mois\u00e9s, al estimular al pecado, \u2020\u0153provoc\u00f3 ira\u2020\u009d, haciendo ver m\u00e1s claramente que nunca la distancia que separaba a los jud\u00ed\u00ados de Dios.<br \/>\n13\u201325 Esta segunda parte de la digresi\u00f3n de Pablo sobre la ley mosaica nos presenta un \u2020\u0153eslab\u00f3n perdido\u2020\u009d en su argumento de 7:7\u201312: la debilidad de los seres humanos como raz\u00f3n por la cual el pecado pudo usar a la ley para provocar la muerte. La ley, aunque espiritual, no puede liberar al pueblo de su atadura al pecado y la muerte (21\u201325) porque ellos son \u2020\u0153carnales\u2020\u009d, incapaces de obedecer la ley aunque concuerdan en que es buena (16). Es la ley de Mois\u00e9s, entonces, en la que Pablo centra la atenci\u00f3n en estos vers\u00ed\u00adculos.<br \/>\nLa ense\u00f1anza de Pablo sobre la ley encuadra dentro de una extensa \u2020\u0153confesi\u00f3n personal\u2020\u009d. \u00bfDe qui\u00e9n es la experiencia que Pablo describe aqu\u00ed\u00ad? Muchos, observando que Pablo ahora escribe en tiempo presente (contrapuesto al tiempo pasado utilizado en los vv. 7\u201311) y que dice deleitarse en la ley de Dios, sostienen que ha de estar describiendo su situaci\u00f3n actual como creyente maduro. Entonces, el pasaje destacar\u00ed\u00ada que la ley no puede ofrecer victoria sobre el poder del pecado dentro del creyente en Cristo, quien, aunque regenerado y libre del poder condenatorio del pecado, no puede escapar de las garras del mismo (cf.cf. Confer (lat.), compare 14, 23, 25). Aunque esta interpretaci\u00f3n del pasaje cuenta con fuertes apoyos (p. ej.p. ej. Por ejemplo Agust\u00ed\u00adn, Lutero, Calvino), y merece gran respeto, hay un enfoque alternativo. La mayor\u00ed\u00ada de nosotros, como cristianos, podemos identificarnos con las luchas que Pablo describe en los vv. 15\u201320, pero el tratamiento objetivo que Pablo hace de la situaci\u00f3n sobre la que habla hace dif\u00ed\u00adcil pensar que est\u00e1 describiendo a un cristiano. Pablo dice que est\u00e1 vendido a la sujeci\u00f3n del pecado (14b; cf.cf. Confer (lat.), compare v. 25), y que est\u00e1 encadenado con la ley del pecado (23). La descripci\u00f3n anterior parece ser diametralmente opuesta a la descripci\u00f3n de los cristianos en el cap. 6 (\u2020\u0153libres del pecado\u2020\u009d, v. 22), y la \u00faltima choca con la aseveraci\u00f3n de Pablo en 8:2, de que el cristiano ha sido liberado \u2020\u0153de la ley del pecado y de la muerte\u2020\u009d. Parece, entonces, que Pablo en estos vers\u00ed\u00adculos est\u00e1 describiendo su experiencia como jud\u00ed\u00ado no regenerado, encontrando que su amor por la ley de Dios y su deseo de obedecerla se ve\u00ed\u00adan constantemente frustrados por su fracaso en obedecerla. Ciertamente, no podemos estar seguros respecto de hasta qu\u00e9 punto Pablo era consciente de esta lucha en los d\u00ed\u00adas anteriores a su conversi\u00f3n. (Su afirmaci\u00f3n en Fil. 3:6 de que era \u2020\u0153irreprensible\u2020\u009d en relaci\u00f3n con la \u2020\u0153justicia legalista\u2020\u009d, se refiere a su condici\u00f3n legal seg\u00fan las pautas de los fariseos y no a su situaci\u00f3n real.) Seguramente, s\u00f3lo a la luz de su conocimiento de Cristo, Pablo habr\u00ed\u00ada reconocido la profundidad de la pecaminosidad que describe aqu\u00ed\u00ad. En los vv. 7\u201311, entonces, Pablo describe el efecto de la entrega de la ley sobre s\u00ed\u00ad mismo y sobre todos los dem\u00e1s jud\u00ed\u00ados, mientras que en los vv. 13\u201325 describe la existencia continuada de un jud\u00ed\u00ado, como \u00e9l fuera alguna vez, bajo la ley. El tiempo presente, que comienza a utilizar en el v. 14, corresponde mucho mejor a la descripci\u00f3n de un estado permanente.<br \/>\nEl v. 13 es de transici\u00f3n, y resume el argumento de los vv. 7\u201312 \u2014la ley es buena, pero ha sido utilizada por el pecado para producir muerte y, por lo tanto, revela al pecado tal como es (sobremanera pecaminoso)\u2014 como punto de partida para los vv. 14\u201325. El hecho de que la ley es espiritual, pero yo soy carnal (sarkinos), prepara el escenario para la lucha que se describe en los vv. 15\u201320. El reconocimiento de que la ley de Dios es buena, y el deseo de obedecerla se encuentran con la incapacidad real de cumplir la ley en la pr\u00e1ctica. El \u2020\u0153querer\u2020\u009d (utilizado aqu\u00ed\u00ad en forma no t\u00e9cnica) y el \u2020\u0153hacer\u2020\u009d se oponen el uno al otro. Esto revela, concluye Pablo, que en m\u00ed\u00ad, a saber, en mi carne, no mora el bien (18), y que el pecado que mora en m\u00ed\u00ad ha de ser responsable de mis acciones (17, 20). Aquellos que abogan por la interpretaci\u00f3n de este pasaje como refiri\u00e9ndose a un \u2020\u0153cristiano maduro\u2020\u009d, creen que Pablo alude al continuo poder del pecado y de la carne en la vida del creyente. Sin embargo, parece que la referencia tiene que ver con la forma en que el poder del pecado evita que el no cristiano obedezca la ley de Dios.<br \/>\nEn el v. 21 Pablo resume la ley (una mejor traducci\u00f3n ser\u00ed\u00ada \u2020\u0153principio\u2020\u009d) que \u00e9l encuentra obrando en la lucha que ha descripto en los vv. 15\u201320: el deseo de hacer el bien es desafiado, y hasta superado, por la tendencia a hacer el mal. El deleite en la ley de Dios (como era t\u00ed\u00adpico del pueblo jud\u00ed\u00ado), se encuentra con la fuerza de una ley diferente. Mientras algunos consideran que esta \u2020\u0153ley diferente\u2020\u009d es s\u00f3lo otra funci\u00f3n de la misma ley mosaica, la palabra diferente (heteros) sugiere que Pablo tiene en mente una \u2020\u0153ley\u2020\u009d distinta de la ley mosaica. Esta \u2020\u0153ley\u2020\u009d es la \u2020\u0153fuerza\u2020\u009d o \u2020\u0153poder\u2020\u009d del pecado, que Pablo contrasta con la ley de Dios (ver tambi\u00e9n 3:27; 8:2). Pablo confiesa ser \u00e9l mismo prisionero de esta ley de pecado, una firme indicaci\u00f3n de que est\u00e1 describiendo su pasada experiencia como jud\u00ed\u00ado bajo la ley (contrastar con 8:2).<br \/>\nLa respuesta de Pablo a esta prisi\u00f3n es clamar: \u00c2\u00a1Miserable hombre de m\u00ed\u00ad! \u00bfQui\u00e9n me librar\u00e1 de este cuerpo de muerte? La emoci\u00f3n con que Pablo clama puede sugerir que verdaderamente se encuentra en esta \u2020\u0153miserable\u2020\u009d condici\u00f3n mientras escribe esas palabras, y que su clamor es por liberaci\u00f3n, como cristiano, de la mortalidad f\u00ed\u00adsica. Pero Pablo el cristiano no necesita preguntar qui\u00e9n es su libertador, y la \u2020\u0153muerte\u2020\u009d en este pasaje generalmente se refiere a la muerte en todos sus aspectos como castigo de Dios sobre el pecado (ver vv. 5, 9\u201311, 13). Es mejor, por lo tanto, atribuir este clamor al sincero y piadoso jud\u00ed\u00ado que, frustrado por su incapacidad para obedecer la ley de Dios, anhela ser liberado del pecado y de la muerte. Pablo puede describirlo en forma tan realista y apasionada porque \u00e9l mismo experiment\u00f3 ese estado, y porque era una condici\u00f3n que todav\u00ed\u00ada, tr\u00e1gicamente, caracterizaba a la mayor\u00ed\u00ada de sus \u2020\u0153hermanos, los que son mis familiares seg\u00fan la carne\u2020\u009d (ver 9:1\u20133). Al comienzo del v. 25 Pablo el cristiano interrumpe su descripci\u00f3n de la vida jud\u00ed\u00ada bajo la ley para anunciar a aquel en quien se encuentra la liberaci\u00f3n de la muerte: Jesucristo nuestro Se\u00f1or. Al final del vers\u00ed\u00adculo, entonces, Pablo vuelve a resumir la situaci\u00f3n del jud\u00ed\u00ado bajo la ley: Con la mente sirvo a la ley de Dios \u2014admitiendo que la ley de Dios es buena y desea cumplirla\u2014 pero con la carne, a la ley del pecado (es decir, que la carne le impide cumplir la ley de Dios).<\/p>\n<p>8:1-30 Seguridad de la vida eterna en el Esp\u00ed\u00adritu<\/p>\n<p>Rom. 8 es famoso por su \u00e9nfasis en el Esp\u00ed\u00adritu Santo. La palabra \u2020\u0153esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d (gr. pneuma) se repite 21 veces en el cap. y en todas, menos en cuatro (cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 10b, 15a, 15b y 16b) denota al Esp\u00ed\u00adritu Santo. Sin embargo, aunque el Esp\u00ed\u00adritu Santo es, por lo tanto, extremadamente prominente en el cap\u00ed\u00adtulo, no es el verdadero tema del mismo. El tema que trata Pablo no es el Esp\u00ed\u00adritu en s\u00ed\u00ad, sino la certeza de la vida eterna que el Esp\u00ed\u00adritu ayuda a consolidar. De la \u2020\u0153no condenaci\u00f3n\u2020\u009d del principio a la \u2020\u0153no separaci\u00f3n\u2020\u009d del final, el cap\u00ed\u00adtulo pasa revista a aquellos actos y dones de Dios que, unidos, le dan a todo creyente en Cristo la certeza de que su relaci\u00f3n con Dios es segura y est\u00e1 arreglada. Pablo muestra c\u00f3mo el Esp\u00ed\u00adritu confiere al creyente vida (1\u201313), adopci\u00f3n en la familia de Dios (14\u201317) y la esperanza segura de la gloria (18\u201330).<br \/>\n8:1\u201313 El Esp\u00ed\u00adritu de vida. Este cap\u00ed\u00adtulo tiene una conexi\u00f3n principal y dos subordinadas con la primera parte del anterior. El ahora pues, con que Pablo comienza, sugiere que est\u00e1 sacando una conclusi\u00f3n de lo dicho anteriormente. Tanto el vocabulario como el contenido del v. 1 se\u00f1alan al final del cap. 5 como base de esta conclusi\u00f3n. El argumento de Pablo fue que los creyentes en Cristo est\u00e1n libres de la condenaci\u00f3n (katakrima; vv. 16 y 18) producida por Ad\u00e1n, porque han sido unidos a Jesucristo. Es \u00e9ste el concepto que Pablo, luego de su digresi\u00f3n en los caps. 6 y 7, reitera ahora: Ninguna condenaci\u00f3n [katakrima] hay para los que est\u00e1n en Cristo Jes\u00fas. Pero hay otros dos puntos de contacto: se disciernen a partir del contraste deliberado que Pablo crea entre la situaci\u00f3n de estar \u2020\u0153bajo la ley\u2020\u009d (7:7\u201325) y el estar \u2020\u0153bajo el Esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d (cf.cf. Confer (lat.), compare 8:2\u20134, 7), y en la elaboraci\u00f3n que realiza en el cap. 8 de la breve menci\u00f3n de \u2020\u0153lo nuevo del Esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d, en 7:6b.<br \/>\nPara el creyente en Cristo la liberaci\u00f3n de la condenaci\u00f3n \u2014la pena de muerte debida al pecado bajo el cual viven todas las personas\u2014 se produce en virtud de nuestra uni\u00f3n con Cristo (5:12\u201321). Los vv. 2\u20134 explican en mayor detalle que esta liberaci\u00f3n fue lograda por el Dios triuno: el Padre env\u00ed\u00ada al Hijo como ofrenda por nosotros (3), sobre la base de lo cual el Esp\u00ed\u00adritu nos libera del poder del pecado y de la muerte (2), y nos asegura el completo cumplimiento de la ley en nuestro favor (4). Las \u2020\u0153leyes\u2020\u009d contrastantes del v. 2 pueden referirse a dos formas de operar distintas de la ley mosaica, que funciona para apresar a las personas cuando es vista estrechamente como una exigencia de obras, pero que opera para liberar a las personas cuando la comprenden correctamente como una demanda de \u2020\u0153fiel obediencia\u2020\u009d. Pero ser\u00ed\u00ada algo sin precedentes que Pablo atribuyera a la ley, en cualquier forma que se la comprendiera, el poder para liberar del pecado y de la muerte, y la ley del Esp\u00ed\u00adritu, por consiguiente, debe significar \u2020\u0153el poder (o la autoridad) ejercido por el Esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d. En forma correspondiente, entonces, la ley del pecado y de la muerte (2) tambi\u00e9n denotar\u00e1, no la ley mosaica, sino el \u2020\u0153poder (o autoridad) del pecado y de la muerte\u2020\u009d (ver tambi\u00e9n 7:23).<br \/>\nEn Cristo Jes\u00fas el Esp\u00ed\u00adritu de Dios nos libera de la situaci\u00f3n de estar atados al pecado y a la muerte a la que se alude en 5:12\u201321 y 6:1\u201323 y que se describe en 7:7\u201325. El Esp\u00ed\u00adritu debe actuar en esta forma porque el gran poder del \u2020\u0153antiguo r\u00e9gimen\u2020\u009d, la ley mosaica, era totalmente incapaz, dada la debilidad humana, de romper la atadura del pecado (3a; cf.cf. Confer (lat.), compare 7:14\u201325). Dios hizo lo que la ley no pod\u00ed\u00ada hacer: quebr\u00f3 el poder del pecado \u2014conden\u00f3 al pecado\u2014 enviando a su Hijo a identificarse con nosotros y darse a s\u00ed\u00ad mismo \u2020\u0153como ofrenda por el pecado\u2020\u009d (como bien traduce la BABA Biblia de las Am\u00e9ricas la expresi\u00f3n peri hamartias, seg\u00fan el uso que la LXXLXX Septuaginta (versi\u00f3n griega del AT) hace de la misma). Este acto de enviar al Hijo permite el pleno cumplimiento de la ley por parte de quienes viven seg\u00fan el Esp\u00ed\u00adritu. Pablo no quiere decir que los cristianos pueden ahora cumplir la ley (sin importar lo cierto que esto pudiera ser), sino que Dios considera que los cristianos han cumplido plenamente la demanda de la ley debido a la obediencia de Cristo en nuestro lugar (ver Calvino). Esto es sugerido por el singular dikaioma (\u2020\u0153justa exigencia\u2020\u009d) y el sentido pasivo de la frase fuese cumplida en nosotros (4). Como creyentes \u2020\u0153en Cristo\u2020\u009d, estamos libres de condenaci\u00f3n porque Jesucristo ha cumplido completamente la ley en nuestro lugar. El se convirti\u00f3 en lo que somos \u2014d\u00e9biles, humanos y sujetos al poder del pecado\u2014 para que pudi\u00e9ramos ser lo que \u00e9l es: justo y santo.<br \/>\nEl contraste entre la carne (ver 7:5) y el Esp\u00ed\u00adritu, en el v. 4b, lleva a la serie de contrastes entre estos dos \u2020\u0153poderes\u2020\u009d en los vv. 5\u20138. Por medio de estos contrastes Pablo explica por qu\u00e9 es el Esp\u00ed\u00adritu, y no la carne, quien da vida. La persona que vive \u2020\u0153en la carne\u2020\u009d, es decir, quien vive en el \u2020\u0153antiguo r\u00e9gimen\u2020\u009d, donde reinan el pecado y la muerte, tiene la mente dominada por impulsos que no son de Dios (5); no se sujeta a la ley de Dios (7) ni puede agradar a Dios (8), sino que est\u00e1 bajo sentencia de muerte (6). Por otra parte, el creyente en Cristo, que est\u00e1 \u2020\u0153en el Esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d, que ha sido transferido al nuevo r\u00e9gimen donde reinan la gracia y la justicia, y quien, por lo tanto, ha recibido una nueva mente centrada en el Esp\u00ed\u00adritu, disfruta de vida y paz (6). El v. 9 aclara que toda persona que pertenece a Cristo ha sido transferida a este nuevo \u00e1mbito en el cual rige el Esp\u00ed\u00adritu en vez de la carne. Luego, en los vv. 10 y 11, Pablo muestra la manera en que la posesi\u00f3n de la vida \u2020\u0153espiritual\u2020\u009d llevar\u00e1 a disfrutar de la vida \u2020\u0153f\u00ed\u00adsica\u2020\u009d, por medio de la resurrecci\u00f3n del cuerpo. Y esto tambi\u00e9n ser\u00e1 logrado por medio del poder del Esp\u00ed\u00adritu, que ahora mora en nosotros.<br \/>\nLos vv. 12 y 13 concluyen esta primera secci\u00f3n del cap. 8 con un recordatorio pr\u00e1ctico: la obra del Esp\u00ed\u00adritu al asegurarnos la vida no significa que podamos ser pasivos en cuanto a nuestra obligaci\u00f3n de manifestar la presencia del Esp\u00ed\u00adritu en nuestras vidas diarias. S\u00f3lo a medida que nos sometamos al control y a la direcci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu, apart\u00e1ndonos del estilo de vida \u2020\u0153carnal\u2020\u009d, \u2020\u0153viviremos\u2020\u009d (13). Aqu\u00ed\u00ad \u00e9l se refiere claramente a la vida espiritual, eterna, y as\u00ed\u00ad hace que disfrutar de esa vida dependa en cierto sentido de la obediencia cristiana. Aqu\u00ed\u00ad somos llamados en nuestra fidelidad a las Escrituras a mantener en tensi\u00f3n dos verdades claras: que el Esp\u00ed\u00adritu que mora en nosotros como resultado de la fe en Cristo infaliblemente nos asegura la vida eterna, y que para heredar la vida eterna es necesario tener un estilo de vida pautado por el Esp\u00ed\u00adritu Santo. La tensi\u00f3n se suaviza en cierta forma al recordar que el Esp\u00ed\u00adritu mismo que nos es dado al convertirnos act\u00faa para producir obediencia, pero no elimina la rigidez, porque a\u00fan seguimos siendo llamados a someternos a esta obra del Esp\u00ed\u00adritu.<br \/>\n8:14\u201317 El esp\u00ed\u00adritu de adopci\u00f3n. As\u00ed\u00ad como la \u2020\u0153vida\u2020\u009d es la idea dominante en los vv. 1\u201313, la de ser hijos lo es en los vv. 14\u201317. Este breve p\u00e1rrafo, adem\u00e1s de hacer su propia contribuci\u00f3n al tema del cap\u00ed\u00adtulo, recordando la maravillosa y consoladora verdad de que los cristianos hemos sido adoptados en la familia de Dios, brinda una transici\u00f3n entre los vv. 1\u201313 y 18\u201330. Ser un hijo de Dios explica a la vez por qu\u00e9 el Esp\u00ed\u00adritu de Dios nos confiere vida (13, 14), y por qu\u00e9 puede decirse que somos herederos con una gloriosa perspectiva para el futuro (17, 18).<br \/>\nSer guiados por el Esp\u00ed\u00adritu de Dios (14) no significa ser guiados por el Esp\u00ed\u00adritu en la toma de decisiones, sino estar bajo su influencia dominadora (G\u00e1l. 5:18). La cl\u00e1usula resume las diversas descripciones de la vida en el Esp\u00ed\u00adritu de que se habl\u00f3 en los vv. 5\u20139. Pablo puede afirmar que aquellos que son guiados de esta forma por el Esp\u00ed\u00adritu son hijos de Dios, y por lo tanto destinados a vivir (13), ya que hijos de Dios es un t\u00ed\u00adtulo b\u00ed\u00adblico para el pueblo de Dios (ver, p. ej.p. ej. Por ejemplo Deut. 14:1; Isa. 43:6; cf.cf. Confer (lat.), compare Rom. 9:26). Pero tambi\u00e9n debemos reconocer en el t\u00ed\u00adtulo una alusi\u00f3n a la calidad de hijo de Jes\u00fas mismo (ver vv. 3 y 29); como lo confirma el v. 15, Abba fue la forma en que Jes\u00fas mismo se dirig\u00ed\u00ada a Dios (ver Mar. 14:36) y que mostraba una intimidad especial. Esta misma forma es la que ahora usan los cristianos para clamar espont\u00e1neamente en su propio acercamiento a Dios. Es el Esp\u00ed\u00adritu, una vez m\u00e1s, quien implanta en nosotros ese sentido de intimidad (16) y anula, por tanto, toda atadura (a \u2020\u0153la ley del pecado y de la muerte\u2020\u009d, v. 2) y toda raz\u00f3n para temer (15a). El Esp\u00ed\u00adritu, por consiguiente, es el esp\u00ed\u00adritu de adopci\u00f3n como hijos. Pablo toma la expresi\u00f3n \u2020\u0153de adopci\u00f3n como hijos\u2020\u009d (huiothesia) del mundo grecorromano, donde \u00e9sta denotaba la instituci\u00f3n legal por medio de la cual se pod\u00ed\u00ada adoptar a un ni\u00f1o y conferirle todos los derechos y privilegios que corresponder\u00ed\u00adan a un hijo natural. Pero la concepci\u00f3n est\u00e1 basada en la imagen b\u00ed\u00adblica de Dios como aquel que por pura gracia elige un pueblo para que sea suyo (ver 8:23; 9:4; G\u00e1l. 4:5; Ef. 1:5).<br \/>\nEl hecho de que seamos adoptados en la familia de Dios, con todo lo sorprendente y reconfortante que es, no marca el final de la historia. Porque ser hijos es tambi\u00e9n ser herederos: estar a la espera de la investidura final de todos los derechos y privilegios que nos han sido conferidos al ser hijos de Dios (17; ver especialmente G\u00e1l. 4:1\u20137, con un argumento bastante similar al de 8:1\u201317). As\u00ed\u00ad como el Hijo de Dios tuvo que sufrir antes de entrar en su gloria (1 Ped. 1:11), tambi\u00e9n nosotros, los hijos de Dios por adopci\u00f3n, debemos sufrir \u2020\u0153con \u00e9l\u2020\u009d antes de compartir su gloria (ver tambi\u00e9n Fil. 1:29; 3:20; 2 Cor. 1:5). Dado que estamos unidos a Cristo, el siervo del Se\u00f1or \u2020\u0153despreciado y desechado por los hombres\u2020\u009d (Isa. 53:3), podemos esperar que el sendero que nos lleva a nuestra gloriosa herencia tambi\u00e9n est\u00e9 sembrado de dificultades y peligros.<br \/>\n8:18\u201330 El Esp\u00ed\u00adritu de gloria. En este p\u00e1rrafo, Pablo explica en detalle su referencia al sufrimiento y la gloria en el v. 17, desarrolla el tema general de la seguridad del cristiano y nos trae nuevamente al comienzo de esta secci\u00f3n principal de la carta (5:1\u201311; ver notas sobre 5:1). La esperanza de gloria del cristiano enmarca el p\u00e1rrafo, ya que se presenta al comienzo (18) y al final (30), y es el tema que abarca toda la secci\u00f3n. Los creyentes, que enfrentamos la necesidad de \u2020\u0153sufrir con Cristo\u2020\u009d en este mundo, podemos no obstante estar confiados y seguros, sabiendo que Dios ha determinado guiarnos por el camino que nos lleva a nuestra herencia (18\u201322, 29, 30), que \u00e9l est\u00e1 obrando providencialmente a favor de nosotros (28) y que nos ha dado su Esp\u00ed\u00adritu como la garant\u00ed\u00ada de nuestra redenci\u00f3n final (23).<br \/>\nPablo jam\u00e1s minimiza la realidad ni la gravedad del sufrimiento del cristiano en este mundo. Pero ese sufrimiento aun debe verse como insignificante, comparado con la gloria que pronto nos ha de ser revelada (18). En el ATAT Antiguo Testamento, la \u2020\u0153gloria\u2020\u009d denota el \u2020\u0153peso\u2020\u009d y la majestad de la presencia de Dios. Pablo aplica la palabra al estado final del creyente en Cristo cuando hayamos sido transformados a la imagen del Hijo de Dios (29); porque Cristo ya ha entrado a este estado de gloria (Fil. 3:21; Col 3:4), y la transformaci\u00f3n de nuestros cuerpos traer\u00e1 a la luz en ese \u00faltimo d\u00ed\u00ada nuestra parte en esa gloria.<br \/>\nLos vv. 19\u201325, cuyas palabras clave son \u2020\u0153aguardar\u2020\u009d (19, 23 y 25) y esperanza (20, 24, 25), muestran que los creyentes en Cristo, junto con la creaci\u00f3n toda, deben esperar que la obra de Dios se complete. Pablo sigue los precedentes del ATAT Antiguo Testamento (Sal. 65:12, 13; Isa. 24:4; Jer. 4:28; 12:4) al personificar a la creaci\u00f3n subhumana: \u00e9sta gime en su frustraci\u00f3n (20, 22) y espera ansiosamente el d\u00ed\u00ada en que nuestra condici\u00f3n de hijos de Dios se complete y sea hecha p\u00fablica (19, 21). Lo que deja en claro que Pablo no incluye a los \u00e1ngeles y a los seres humanos en su texto es que la frustraci\u00f3n que la creaci\u00f3n experimenta no fue producida por su propia voluntad (20). Se produjo, en cambio, por causa de aquel que la sujet\u00f3 (20), es decir, Dios, quien maldijo a la tierra como resultado del pecado de Ad\u00e1n (G\u00e9n. 3:17, 18; cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Cor. 15:27). Pero el decreto de esta sujeci\u00f3n siempre fue acompa\u00f1ado por la esperanza de que Dios un d\u00ed\u00ada har\u00ed\u00ada de su creaci\u00f3n lo que \u00e9l originalmente quiso que fuera, un lugar donde \u2020\u0153el lobo habitar\u00e1 con el cordero\u2020\u009d (Isa. 11:6). Nosotros, los creyentes en Cristo, compartimos el clamor y la esperanza de la creaci\u00f3n (23), porque poseemos el Esp\u00ed\u00adritu como primicias, garant\u00ed\u00ada y prenda de nuestra redenci\u00f3n final, y esto hace que anhelemos mucho m\u00e1s el completamiento de la obra de Dios en nosotros. Lo que muchas veces en el NTNT Nuevo Testamento se llama la tensi\u00f3n del \u2020\u0153ya \u2020\u00a6 y todav\u00ed\u00ada no\u2020\u009d entre lo que Dios ya ha hecho por el creyente y lo que a\u00fan le resta por hacer, se hace muy evidente al comparar el v. 23 con los vv. 14\u201317. Porque la \u2020\u0153adopci\u00f3n como hijos\u2020\u009d que all\u00ed\u00ad se dice que poseemos est\u00e1 aqu\u00ed\u00ad ligada con la redenci\u00f3n de nuestro cuerpo y se constituye en el objeto de la esperanza y expectativa. Tal esperanza es la esencia misma de nuestra salvaci\u00f3n. Por lo tanto, debemos esperar pacientemente lo que Dios ha prometido (24, 25).<br \/>\nEn los vv. 26\u201330 Pablo nos da tres razones por las que podemos esperar con paciencia y confianza la culminaci\u00f3n de nuestra esperanza. Primera, el Esp\u00ed\u00adritu nos ayuda en nuestra ignorancia sobre por qu\u00e9 cosas orar (26, 27). En esta vida necesariamente estamos inseguros en cuanto a c\u00f3mo debi\u00e9ramos orar. Pero el Esp\u00ed\u00adritu mismo intercede por nosotros ante Dios, orando por nosotros esa oraci\u00f3n que siempre est\u00e1 en perfecta concordancia con la voluntad de Dios (27). Pablo no habla aqu\u00ed\u00ad del don de hablar en lenguas; ni siquiera es claro si habla de un proceso audible, ya que los gemidos del Esp\u00ed\u00adritu pueden ser metaf\u00f3ricos (ver v. 22). En cambio, probablemente est\u00e9 refiri\u00e9ndose a un ministerio intercesor del Esp\u00ed\u00adritu Santo en el coraz\u00f3n del creyente que se produce sin que nosotros siquiera tengamos conocimiento de \u00e9l.<br \/>\nUn segundo fundamento para que el creyente espere con confianza el futuro es que Dios est\u00e1 obrando constantemente en todas las cosas para [el] bien de los que le aman (28). Nada que pueda tocarnos cae fuera de la esfera del cuidado providencial de nuestro Padre: aqu\u00ed\u00ad, verdaderamente, hay un motivo de gozo y un fundamento para la esperanza tan s\u00f3lido como una roca. Sin embargo, debemos definir el bien que Dios trabaja para producir para nosotros, seg\u00fan sus t\u00e9rminos y no los nuestros. Dios sabe que el mayor bien para nosotros es conocerlo y disfrutar de su presencia por siempre. Por lo tanto, para producir este \u2020\u0153bien\u2020\u009d final, puede permitir que nos aflijan dificultades como la pobreza, la enfermedad y el dolor. Nuestro gozo provendr\u00e1 no de saber que nunca enfrentaremos esas dificultades \u2014porque seguramente las enfrentaremos (v. 17)\u2014 sino de saber que, no importa cu\u00e1l sea la dificultad, nuestro Padre de amor est\u00e1 obrando para hacernos cristianos m\u00e1s fuertes.<br \/>\nPablo describe a aquellos para los cuales Dios obra de esa forma desde el punto de vista humano (los que le aman) y desde el punto de vista divino (los que son llamados conforme a su prop\u00f3sito, 28). El \u2020\u0153llamado\u2020\u009d de Dios no es solamente la invitaci\u00f3n a que las personas abracen el evangelio, sino su verdadera convocatoria a las personas para que tengan una relaci\u00f3n con \u00e9l (ver, p. ej.p. ej. Por ejemplo 4:17; 9:12, 24). Este llamado se produce en concordancia con el prop\u00f3sito de Dios, que, en \u00faltima instancia, es conformarnos a la imagen de su Hijo (29). Dios nos lleva a cada uno de nosotros a esa meta por medio de una serie de hechos realizados a nuestro favor. Primero, nos \u2020\u0153conoci\u00f3 antes\u2020\u009d. Algunos eruditos creen que proginosko (conocer desde antes) significa aqu\u00ed\u00ad lo que com\u00fanmente significa en la literatura griega: \u2020\u0153Conocer algo con anticipaci\u00f3n.\u2020\u009d Pero Pablo dice que es a nosotros, los cristianos, a los que Dios conoce, y esto sugiere la idea m\u00e1s personal de \u2020\u0153conocer\u2020\u009d, que se encuentra en algunas ocasiones en el ATAT Antiguo Testamento: la elecci\u00f3n para tener una relaci\u00f3n personal (p. ej.p. ej. Por ejemplo G\u00e9n. 18:19; Jer. 1:5; Am\u00f3s 3:2). Este es, casi seguramente, el sentido que tiene la expresi\u00f3n en otros pasajes del NTNT Nuevo Testamento (11:2; Hech. 2:23; 1 Ped. 1:2, 20). El \u2020\u0153previo conocimiento\u2020\u009d de Dios, el habernos elegido para salvarnos \u2020\u0153desde antes de la fundaci\u00f3n del mundo\u2020\u009d (Ef. 1:4), lleva a nuestra \u2020\u0153predestinaci\u00f3n\u2020\u009d por parte de \u00e9l, es decir, nos se\u00f1al\u00f3 para que tengamos un destino espec\u00ed\u00adfico. Este destino es que lleguemos a ser como Cristo, un acontecimiento final que Dios lleva a cabo \u2020\u0153llam\u00e1ndonos\u2020\u009d (ver v. 28b), \u2020\u0153justific\u00e1ndonos\u2020\u009d (ver 3:21\u20134:25) y \u2020\u0153glorific\u00e1ndonos\u2020\u009d. Es significativo que este \u00faltimo verbo est\u00e9, como los otros en el v. 30, en tiempo pasado, sugiriendo que, aunque la obtenci\u00f3n de la gloria sea futura, la determinaci\u00f3n de Dios de que la logremos ya est\u00e1 cumplida.<\/p>\n<p>8:31-39 Celebraci\u00f3n de la seguridad del creyente<br \/>\nPodemos ver esta hermosa celebraci\u00f3n de nuestra seguridad en Cristo, que es casi un himno, como una respuesta a lo que Pablo acaba de decir (28\u201330, o 18\u201330, o aun 1\u201330), pero es mejor considerarla como una reflexi\u00f3n final del conjunto de los caps. 5\u20138. Se da en dos partes. En la primera de ellas (31\u201334) Pablo nos recuerda que Dios es por nosotros: al darnos su Hijo al mismo tiempo nos ha asegurado todo lo que necesitamos para pasar por esta vida y alcanzar la salvaci\u00f3n final. Nadie, entonces, podr\u00e1 presentar ninguna acusaci\u00f3n contra nosotros con \u00e9xito o hacer que seamos condenados en el juicio. Porque Dios es quien nos ha elegido y justificado, y su propio Hijo es quien responde a cualquier acusaci\u00f3n que se haga en contra de nosotros. La segunda parte del himno (35\u201339) celebra el amor de Dios en Cristo por nosotros. Es tan imposible que algo nos separe de ese amor como que alguien pueda presentar una acusaci\u00f3n contra nosotros. Ning\u00fan peligro o desastre terrenal puede hacerlo (35b, 36). Aunque podemos esperar estos sufrimientos, como Pablo nos recuerda con su cita del Sal. 44:22: En todas estas cosas somos m\u00e1s que vencedores por medio de aquel que nos am\u00f3. Tampoco hay alg\u00fan poder espiritual (los \u00e1ngeles, principados y poderes, mencionados en el v. 38) que pueda separarnos del amor de Dios. Por cierto, no hay nada en toda la creaci\u00f3n que pueda separarnos del nuevo r\u00e9gimen en el que el amor de Dios en Cristo reina sobre nosotros.<\/p>\n<p>9:1-11:36 EL EVANGELIO E ISRAEL<\/p>\n<p>A menudo los int\u00e9rpretes han considerado que estos tres cap\u00ed\u00adtulos tienen muy poca relaci\u00f3n con el verdadero tema de Rom. Esta secci\u00f3n se ha visto como un aparte, motivado por la preocupaci\u00f3n personal de Pablo por su pueblo, o como una digresi\u00f3n del tema de la elecci\u00f3n de Dios. Pero el tema de estos cap\u00ed\u00adtulos es el lugar de Israel en el plan de salvaci\u00f3n de Dios, y \u00e9ste es un tema que est\u00e1 muy relacionado con los que trata Pablo en el resto de Rom. Desde el comienzo de la carta (1:2; cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n 3:21, 31; cap. 4) Pablo se ha preocupado por demostrar que el evangelio es una continuidad del ATAT Antiguo Testamento. Quiere dejar en claro que la venida de Jesucristo y el nuevo r\u00e9gimen de la historia de la salvaci\u00f3n que \u00e9l ha inaugurado no es una innovaci\u00f3n en el plan de Dios para la historia, sino su culminaci\u00f3n ya prevista. Sin embargo, la incredulidad de la mayor\u00ed\u00ada de los jud\u00ed\u00ados en la \u00e9poca de Pablo presenta un problema potencial para la intenci\u00f3n del Ap\u00f3stol de dejar establecida dicha continuidad. \u00bfAcaso la promesa de salvaci\u00f3n no hab\u00ed\u00ada sido dada al pueblo de Israel? \u00bfC\u00f3mo puede ser que \u00e9l sea fiel a su promesa si ahora \u00e9sta se cumple en la iglesia, en lugar de cumplirse en Israel?<br \/>\nEstas son las preguntas a las cuales Pablo responde en los caps. 9\u201311, al defender la tesis de que no es que haya fallado la palabra de Dios (9:6a). La incredulidad de los jud\u00ed\u00ados en la \u00e9poca presente no significa, dice Pablo, que las promesas de Dios a su pueblo hayan fallado porque (i) Dios nunca prometi\u00f3 salvar a cada uno de los jud\u00ed\u00ados (9:6b\u201329); (ii) los jud\u00ed\u00ados mismos son responsables por no creer (9:30\u201310:21); (iii) las promesas de Dios a Israel a\u00fan ahora est\u00e1n siendo cumplidas en un remanente de jud\u00ed\u00ados cristianos (11:1\u201310); y (iv) sin embargo, Dios salvar\u00e1 a todo Israel (11:12\u201332). En todo el pasaje Pablo se preocupa por mostrar que las promesas de Dios a su pueblo Israel \u2014cuando se las entiende correctamente\u2014 permanecen intactas en su totalidad. Esta \u2020\u0153teolog\u00ed\u00ada de Israel\u2020\u009d, adem\u00e1s de dejar establecida la coherencia del evangelio, reviste importancia pr\u00e1ctica. Porque, como lo revelan las palabras de Pablo en 11:12\u201332, \u00e9l sab\u00ed\u00ada que los gentiles en la iglesia romana estaban restando importancia a sus indispensables \u2020\u0153ra\u00ed\u00adces\u2020\u009d en el ATAT Antiguo Testamento y mirando con desprecio a los jud\u00ed\u00ados y a los jud\u00ed\u00ados cristianos.<\/p>\n<p>9:1-6a El tema: la angustia de Pablo por Israel<\/p>\n<p>La falta de una palabra o frase que conecte el cap. 8 con el 9 sugiere que aqu\u00ed\u00ad Pablo hace una pausa en su razonamiento. Con la celebraci\u00f3n del amor inalterable de Dios para los creyentes en Cristo (8:31\u201339) alcanz\u00f3 el cl\u00ed\u00admax para lo que va de su argumento. Pero es precisamente esta afirmaci\u00f3n del pleno cumplimiento de las promesas de Dios a los cristianos la que lleva a Pablo a plantear la cuesti\u00f3n de las promesas de Dios a Israel. Los vv. 1\u20133 muestran que este tema despertaba en \u00e9l intensas emociones, ya que Pablo nunca perdi\u00f3 su sentido de identificaci\u00f3n con sus compa\u00f1eros de raza, los jud\u00ed\u00ados. Por lo tanto, experimenta gran tristeza y continuo dolor en el coraz\u00f3n por aquellos que desde el punto de vista de la carne (kata sarka) son sus familiares y hermanos (2, 3). Aunque Pablo no nos dice por qu\u00e9 se siente tan profundamente mal con respecto a sus hermanos jud\u00ed\u00ados, el paralelo de 10:1 indica claramente que es porque la mayor\u00ed\u00ada de los jud\u00ed\u00ados no son salvos; porque se han negado a creer en Jesucristo (cf.cf. Confer (lat.), compare 9:30\u201310:21). Pablo siente esto tan intensamente, al igual que Mois\u00e9s antes que \u00e9l (Exo. 32:31\u201334), que est\u00e1 dispuesto a sacrificar su propia salvaci\u00f3n por la salvaci\u00f3n de sus hermanos jud\u00ed\u00ados. La fuerza de la declaraci\u00f3n de Pablo (cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n v. 1) sugiere que quiz\u00e1 haya tenido noticias de algunos jud\u00ed\u00ados que dudaran de su preocupaci\u00f3n por sus \u2020\u0153familiares seg\u00fan la carne\u2020\u009d.<br \/>\nLa tristeza de Pablo por la incredulidad de los jud\u00ed\u00ados tiene, sin embargo, otro fundamento quiz\u00e1 m\u00e1s profundo: la incongruencia entre el estado presente de los jud\u00ed\u00ados y los maravillosos privilegios que les pertenecen (4, 5). El simple hecho de ser israelitas puede ser contado entre ellos, ya que \u2020\u0153Israel\u2020\u009d (expresi\u00f3n que Pablo prefiere utilizar en los caps. 9\u201311) sugiere el estado, derivado del pacto, que se concedi\u00f3 a los descendientes de Jacob (\u2020\u0153Israel\u2020\u009d). De igual importancia es la adopci\u00f3n como hijos, expresi\u00f3n con la que Pablo en otros pasajes se refiere a los creyentes en Cristo (8:15, 23; G\u00e1l 4:5; Ef. 1:5). En qu\u00e9 sentido puede decirse que los jud\u00ed\u00ados poseen esta condici\u00f3n es algo que Pablo explicar\u00e1 en 9:6b\u201313 y 11:1\u201332. El mayor de los privilegios de los jud\u00ed\u00ados es el hecho de que Cristo, el Mes\u00ed\u00adas prometido, proviene de ellos. Pero esto es contar la historia desde el lado humano; desde el lado divino ese Cristo es Dios mismo. Esta, al menos, es la interpretaci\u00f3n que sugieren la RVARVA Reina-Valera Actualizada y pr\u00e1cticamente todas las versiones castellanas, al traducir la expresi\u00f3n como Cristo, quien es Dios sobre todas las cosas. Tal interpretaci\u00f3n del texto es probablemente correcta, y de ser as\u00ed\u00ad, este vers\u00ed\u00adculo es uno de los pocos lugares en el NTNT Nuevo Testamento en que Jesucristo es expl\u00ed\u00adcitamente llamado Dios.<br \/>\nLos privilegios que Pablo ha enumerado surgen de Dios mismo, y podr\u00ed\u00adan ser utilizados \u2014y, en efecto, fueron utilizados por muchos jud\u00ed\u00ados\u2014 para garantizar la salvaci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados en general. Esta es la salvaci\u00f3n que el evangelio cuestiona espec\u00ed\u00adficamente (cf.cf. Confer (lat.), compare p. ej.p. ej. Por ejemplo cap. 2), y que al hacerlo, plantea la pregunta central de esos cap\u00ed\u00adtulos: \u00bfHa abandonado Dios sus promesas a Israel (6a)?<\/p>\n<p>9:6b-29 El pasado de Israel: la elecci\u00f3n soberana de Dios<\/p>\n<p>La primera respuesta de Pablo es argumentar que la palabra de Dios siempre ha prometido salvaci\u00f3n s\u00f3lo a aquellos que Dios eligi\u00f3 en su soberan\u00ed\u00ada. Luego cita extensamente pasajes de la historia de Israel para apoyar este argumento, demostrando que pertenecer al pueblo de Dios no depende del nacimiento ni de nada que pueda hacer una persona, sino del llamado de Dios (la palabra es clave en esta secci\u00f3n; cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 7, 12, 24\u201326). As\u00ed\u00ad como Dios eligi\u00f3 s\u00f3lo a algunos de entre los descendientes de Abraham para que fueran su pueblo (6b\u201313), as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n ahora elige a los gentiles (24\u201326) y s\u00f3lo un remanente de los jud\u00ed\u00ados (27\u201329) para que sean su pueblo en el tiempo presente. La parte m\u00e1s importante del argumento de Pablo, por lo tanto, se presenta en los vv. 6b\u201313 y 24\u201329, con los vv. 14\u201323 siendo una respuesta aparte a preguntas planteadas por el \u00e9nfasis que Pablo hace sobre la soberan\u00ed\u00ada de Dios.<br \/>\n9:6b\u201313 El Israel dentro de Israel. La tesis del p\u00e1rrafo se formula en el v. 6b: No todos los nacidos de Israel son de Israel. Existe, sugiere Pablo, concordando con la teolog\u00ed\u00ada del \u2020\u0153remanente\u2020\u009d del ATAT Antiguo Testamento, un Israel espiritual dentro de un Israel \u00e9tnico m\u00e1s amplio. Pablo puede utilizar en otros lugares el t\u00e9rmino \u2020\u0153Israel\u2020\u009d para referirse a todo el pueblo de Dios, tanto jud\u00ed\u00ados como gentiles (G\u00e1l. 6:16). Aqu\u00ed\u00ad, no obstante, como lo deja en claro la continuaci\u00f3n, est\u00e1 pensando s\u00f3lo en los jud\u00ed\u00ados. Pablo prueba esta afirmaci\u00f3n sobre el Israel dentro de Israel con dos argumentos aprox. paralelos tomados de la historia del ATAT Antiguo Testamento (7\u201310, 11\u201313). En el primero, Pablo muestra que el hecho de ser descendiente f\u00ed\u00adsico de Abraham no era suficiente para garantizar un lugar dentro del pueblo de Dios. Tanto Ismael como Isaac eran hijos de Abraham; pero fue s\u00f3lo por medio de Isaac que Dios le \u2020\u0153llam\u00f3\u2020\u009d descendencia espiritual a Abraham (G\u00e9n. 21:12). La descendencia espiritual de Abraham, entonces, est\u00e1 basada no en el nacimiento, sino en la promesa de Dios. Isaac, y no Ismael, fue el receptor de esa promesa (10, cita de G\u00e9n. 18:10 y 14).<br \/>\nComo si el tema no estuviera suficientemente claro, Pablo ahora lo subraya aun m\u00e1s, eligiendo una ilustraci\u00f3n tomada de la siguiente generaci\u00f3n de Israel (10\u201313); porque alguien podr\u00ed\u00ada objetar a la primera ilustraci\u00f3n de Pablo, diciendo que una significativa diferencia en la descendencia natural distingu\u00ed\u00ada a Isaac de Ismael: el primero hab\u00ed\u00ada nacido de Sara, \u2020\u0153la libre\u2020\u009d, y el \u00faltimo, de Agar, \u2020\u0153la esclava\u2020\u009d (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e1l. 4:21\u201331). Pero esta diferencia no existi\u00f3 entre Jacob y Esa\u00fa. Como mellizos, no s\u00f3lo nacieron de la misma madre, Rebeca, sino que fueron concebidos en el mismo momento (la palabra gr. koiten probablemente se refiera a la relaci\u00f3n sexual). Pero antes de que ellos nacieran, Dios dijo a Rebeca que el mayor servir\u00e1 al menor (G\u00e9n. 25:23). Esta prioridad de Jacob es confirmada por un segundo texto del ATAT Antiguo Testamento citado por Pablo: Mal. 1:2, 3: A Jacob am\u00e9, pero a Esa\u00fa aborrec\u00ed\u00ad. De estos testimonios del ATAT Antiguo Testamento sobre la supremac\u00ed\u00ada de Jacob, Pablo obtiene la conclusi\u00f3n, en una nota explicativa (11b, 12a), de que la bendici\u00f3n que Jacob disfrutaba no se originaba en nada que \u00e9l hubiera hecho, sino en el llamado libre y soberano de Dios.<br \/>\n\u00bfCu\u00e1l es esta bendici\u00f3n? Dado que los contextos del ATAT Antiguo Testamento, de los cuales Pablo toma su ilustraci\u00f3n, hablan principalmente sobre los papeles hist\u00f3ricos de Jacob y Esa\u00fa, o de las naciones que representan (Israel y Edom) el plan de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare Mal. 1:2, 3), Pablo quiz\u00e1 quiera decir s\u00f3lo que Jacob disfrutaba del privilegio de ser un instrumento positivo en ese plan. Pero el lenguaje que Pablo utiliza en este p\u00e1rrafo: llamada (v. 7; cf.cf. Confer (lat.), compare 4:2\u201321); elecci\u00f3n (11; cf.cf. Confer (lat.), compare 11:5, 7, 28; Hech. 9:15; 1 Tes. 1:4; 2 Ped. 1:10); prop\u00f3sito (11; cf.cf. Confer (lat.), compare 8:28; Ef. 1:11); obras (12; cf.cf. Confer (lat.), compare 4:4\u20138); llama (12; cf.cf. Confer (lat.), compare 8:29), generalmente se refiere al tema de la salvaci\u00f3n eterna. Y es este tema el hecho de que tantos jud\u00ed\u00ados no hayan sido salvos por medio del evangelio, el que ha originado toda esta discusi\u00f3n. Llegamos a la conclusi\u00f3n, por tanto, de que Pablo utiliza estos textos del ATAT Antiguo Testamento para ilustrar el principio de la soberan\u00ed\u00ada de Dios en la salvaci\u00f3n: ser un hijo de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 7\u20139) depende, finalmente, del llamado de Dios. El \u2020\u0153amor\u2020\u009d de Dios por Jacob y su \u2020\u0153aborrecimiento\u2020\u009d de Esa\u00fa, son formas de describir en agudo contraste la elecci\u00f3n de Dios para salvaci\u00f3n y su exclusi\u00f3n de la misma, respectivamente.<br \/>\n9:14\u201323 Objeciones: La libertad de Dios. El \u00e9nfasis que Pablo hace sobre la soberan\u00ed\u00ada de Dios en la salvaci\u00f3n genera algunas objeciones, como \u00e9l bien sab\u00ed\u00ada por los muchos a\u00f1os que llevaba predicando. Pablo trata dos de ellas en esta secci\u00f3n. \u00bfEs injusto Dios al elegir a algunos y rechazar a otros (14)? \u00bfY c\u00f3mo pueden ser culpadas las personas por rechazar a Dios si \u00e9l mismo determina que lo hagan (19)? Tales preguntas son nuestra respuesta natural ante la ense\u00f1anza b\u00ed\u00adblica sobre la soberan\u00ed\u00ada de Dios. Resulta significativo que Pablo aqu\u00ed\u00ad no brinde explicaci\u00f3n \u2020\u0153l\u00f3gica\u2020\u009d alguna para la compatibilidad de la soberan\u00ed\u00ada de Dios con la ense\u00f1anza, igualmente b\u00ed\u00adblica, de que Dios es escrupulosamente justo y que los seres humanos son justificadamente culpables por sus acciones. Har\u00ed\u00adamos bien en seguir su enfoque: afirmar la verdad de estas grandes doctrinas b\u00ed\u00adblicas, sin eliminar o debilitar una o la otra por insistir en una explicaci\u00f3n exhaustiva. Es un punto en el cual, junto con Pablo (cf.cf. Confer (lat.), compare 11:33\u201336), debemos estar dispuestos a reconocer que es un misterio que supera nuestra comprensi\u00f3n.<br \/>\nEn el estilo de diatriba que ha adoptado frecuentemente en Rom., Pablo mismo formula las preguntas que sabe que ser\u00e1n provocadas por su insistencia en la soberan\u00ed\u00ada de Dios en la elecci\u00f3n: \u00bfAcaso hay injusticia en Dios? Pablo rechaza en\u00e9rgicamente esta inferencia y cita nuevamente el ATAT Antiguo Testamento para apoyar su punto de vista (15). Pero el texto que Pablo cita (Exo. 33:19) aparentemente no hace m\u00e1s que reiterar la libre y soberana actuaci\u00f3n de Dios, en vez de explicar por qu\u00e9 esa actividad es justa. Pero quiz\u00e1 esto es lo que Pablo quiere decirnos: que las acciones de Dios no pueden ser \u2020\u0153juzgadas\u2020\u009d por nada que vaya m\u00e1s all\u00e1 de lo que sabemos de su propia naturaleza seg\u00fan nos la revela la Biblia. Nuevamente, Pablo declara que lo que se deduce de la libertad de Dios es que la elecci\u00f3n para salvaci\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 11, 12) no depende del que quiere ni del que corre.<br \/>\nLos vv. 17 y 18 fortalecen aun m\u00e1s esta negaci\u00f3n de que los actos de Dios est\u00e9n basados en decisiones y acciones humanas, pero ahora desde el punto de vista \u2020\u0153negativo\u2020\u009d (cf.cf. Confer (lat.), compare a Esa\u00fa aborrec\u00ed\u00ad, v. 13b). El papel del fara\u00f3n en la historia de la salvaci\u00f3n fue algo determinado por Dios. Fue Dios quien puso al fara\u00f3n en el escenario de la historia (te levant\u00e9; cf.cf. Confer (lat.), compare Exo. 9:16) y quien hizo que su coraz\u00f3n se endureciera. Lo que se dice en el ATAT Antiguo Testamento sobre el fara\u00f3n, naturalmente se aplica a su papel en la historia de la salvaci\u00f3n y no a su destino personal. Pero, como en los vv. 10\u201313, Pablo sugiere en el v. 18 que la obra de Dios en el fara\u00f3n ilustra la forma en que Dios obra en las personas en general: as\u00ed\u00ad como de quien quiere, tiene misericordia (15, 16; cf.cf. Confer (lat.), compare a Jacob am\u00e9, en el v. 13a), as\u00ed\u00ad a quien quiere, endurece (17;  a Esa\u00fa aborrec\u00ed\u00ad, en el v. 13b). Ni el recibir la misericordia de Dios, ni el hecho de que \u00e9l endurezca el coraz\u00f3n est\u00e1n basados en actividades humanas (aunque debemos recordar que Dios act\u00faa en personas que ya est\u00e1n perdidas en el pecado y que el hecho de que excluya a algunos de la salvaci\u00f3n es, en cierto sentido, simplemente la confirmaci\u00f3n de la elecci\u00f3n que ellos ya hicieron). Tambi\u00e9n debemos recordar que las decisiones de Dios sobre estos temas no nos son reveladas y que de ninguna forma est\u00e1n destinadas a causarnos ansiedad. Las Escrituras dejan bien en claro que Dios jam\u00e1s se negar\u00e1 a recibir, ni echar\u00e1 fuera, a quienes lo buscan con diligencia.<br \/>\nLa pregunta que ahora formula Pablo es exactamente la misma que nos sentimos tentados a plantear en este momento: \u00bfC\u00f3mo puede Dios culpar a las personas por rechazarlo si es \u00e9l, al elegir a algunos y \u2020\u0153desechar\u2020\u009d a otros, quien en cierto sentido est\u00e1 causando ese mismo rechazo? La respuesta de Pablo revela que \u00e9l mismo no tiene una soluci\u00f3n satisfactoria desde el punto de vista l\u00f3gico. En una parte anterior de la carta \u00e9l ya ha establecido con claridad que las personas son plenamente responsables por rechazar la verdad de Dios (1:20\u20132:11), y de nuevo repite este concepto en relaci\u00f3n con Israel (9:30\u201310:21). Pero no menciona esto como una forma de evitar el tema que ahora plantea. Por este medio implica que la soberan\u00ed\u00ada de Dios al rechazar, y la responsabilidad del hombre por ese rechazo, deben ser consideradas como dos verdades complementarias que no deben ser utilizadas para atacar la una a la otra. Aqu\u00ed\u00ad Pablo simplemente pone l\u00ed\u00admites al derecho de cualquier persona en cuanto a juzgar las decisiones de Dios. El es el alfarero, quien tiene pleno derecho sobre los vasos que crea (ver Jer. 18; Sabidur\u00ed\u00ada de Salom\u00f3n 12:3\u201322; 15:7). En los vv. 22, 23 Pablo relaciona esta libertad de Dios con su disposici\u00f3n de soportar con paciencia a aquellos vasos de ira que han sido preparados para destrucci\u00f3n. Los \u2020\u0153vasos\u2020\u009d a los que Pablo se refiere aqu\u00ed\u00ad son, probablemente, los jud\u00ed\u00ados no creyentes que ahora desempe\u00f1an un papel en la historia de la salvaci\u00f3n, similar al que jugara el Fara\u00f3n en el tiempo del \u00e9xodo (ver 11:12\u201315). Como en el caso del Fara\u00f3n, el \u00e9nfasis est\u00e1 puesto en su papel hist\u00f3rico en el tiempo presente (aunque su destino es, no obstante, bien claro: ira y destrucci\u00f3n). Pero el prop\u00f3sito final de Dios no es ira, sino misericordia y gloria. Porque el concepto principal de los vv. 22 y 23 es c\u00f3mo Dios expresa su inter\u00e9s en los vasos de misericordia que hab\u00ed\u00ada preparado de antemano para gloria.<br \/>\n9:24\u201329 Llamado de Dios a un pueblo nuevo. Aunque el v. 24 est\u00e1 ligado gramaticalmente con los vv. 22 y 23, vuelve al tema con el cual Pablo comenz\u00f3 esta secci\u00f3n: el llamado de Dios. En los vv. 7\u201313 Pablo ha mostrado c\u00f3mo Dios llam\u00f3 de dentro del Israel \u00e9tnico a un n\u00famero m\u00e1s peque\u00f1o de jud\u00ed\u00ados que formaron un Israel \u2020\u0153espiritual\u2020\u009d. Ahora muestra que este soberano llamado de Dios en el tiempo presente ha creado un nuevo pueblo, compuesto tanto por gentiles (25, 26) como por un remanente jud\u00ed\u00ado (27\u201329). En los vv. 25, 26 Pablo aplica Ose. 2:23 y 1:10, que en su contexto original se refer\u00ed\u00adan a Israel, al llamado para que los gentiles sean su pueblo, hijos del Dios viviente (cf.cf. Confer (lat.), compare \u2020\u0153hijos de Dios\u2020\u009d, v. 8). Pablo cita a Isa. para ilustrar la situaci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados y, al hacerlo, plantea tres puntos que sirven como resumen de toda esta secci\u00f3n y como preparaci\u00f3n para el cap. 11: (i) No es sorprendente que muchos jud\u00ed\u00ados \u2020\u0153hermanos\u2020\u009d de Pablo sean incr\u00e9dulos, ya que la Escritura misma predec\u00ed\u00ada que s\u00f3lo el remanente ser\u00e1 salvo (Isa. 10:22); (ii) algunos jud\u00ed\u00ados est\u00e1n siendo salvados y est\u00e1n convirti\u00e9ndose en parte del nuevo pueblo de Dios: un remanente ser\u00e1 salvo (cf.cf. Confer (lat.), compare 11:3\u20137); y (iii) Dios es quien produce esta salvaci\u00f3n de su pueblo: Si el Se\u00f1or de los Ej\u00e9rcitos no nos hubiera dejado descendencia \u2020\u00a6  (Isa. 1:9).<\/p>\n<p>9:30-10:21 El presente de Israel: desobediencia<\/p>\n<p>El segundo argumento de Pablo en defensa de su afirmaci\u00f3n de que la palabra de promesa dada a Israel por Dios no ha fallado (9:6a) es que Israel mismo, al no responder correctamente a la palabra de Dios, es culpable de ser excluido del nuevo pueblo de Dios. En 9:30\u201310:13 Pablo destaca la falta de Israel de buscar una condici\u00f3n correcta delante de Dios basada en el cumplimiento de la ley en lugar de la fe en Cristo. Luego, en 10:14\u201321, demuestra que Israel no puede argumentar ignorancia para excusar su falta, ya que Dios le ha presentado claramente a Israel su plan y prop\u00f3sito en las Escrituras. La incredulidad de la mayor\u00ed\u00ada de los \u2020\u0153hermanos\u2020\u009d jud\u00ed\u00ados de Pablo se debe tanto a la soberana elecci\u00f3n de Dios (9:6b\u201329), como al hecho de que se negaron a creer, por lo cual son culpables. La elecci\u00f3n divina incondicional y la responsabilidad humana van paralelas, y no deber\u00ed\u00ada permitirse que una cancele o mitigue a la otra.<br \/>\n9:30\u201410:13 La justicia de Dios y la justicia de la ley. Un contraste entre dos clases de justicia prevalece en esta secci\u00f3n: la justicia de Dios (10:3), disponible s\u00f3lo por medio de la fe (9:30; 10:4, 6, 10), y la \u2020\u0153justicia propia\u2020\u009d (10:3), una justicia ligada a la ley (9:31; 10:5) y a las obras (9:32). Pablo desarrolla este contraste en tres pasajes en cierta forma paralelos (9:30\u201333; 10:1\u20134; 10:5\u201313). En cada uno acusa a Israel en general, de perder la justicia de Dios en Cristo, la \u00fanica justicia que puede salvar (ver 10:1, 9, 10), a causa de su preocupaci\u00f3n por las obras y la ley de Mois\u00e9s. Un enfoque de la ley guiado por el entendimiento correcto los hubiera llevado a Cristo y a la verdadera justicia, ya que la ley misma se\u00f1ala a Cristo (10:4).<br \/>\nLa pregunta de Pablo: \u00bfQu\u00e9, pues, diremos? (30) introduce una nueva etapa en su argumento. Sugiere que tratar\u00e1 un tema que surge a partir de lo que ha discutido anteriormente. Este tema es el giro inesperado que ha tenido la historia de la salvaci\u00f3n que acaba de mencionar (24\u201329): los jud\u00ed\u00ados, el \u2020\u0153pueblo elegido de Dios\u2020\u009d, quedan s\u00f3lo como remanente, mientras que los gentiles, que alguna vez estuvieron lejos de Dios, ahora son llamados \u2020\u0153hijos del Dios viviente\u2020\u009d. Pablo ofrece una primera explicaci\u00f3n de por qu\u00e9 sucede esto en los vv. 30b\u201333. Utiliza im\u00e1genes tomadas de las pistas de carreras para establecer un contraste entre los gentiles e Israel. Los primeros, aunque ni siquiera estaban \u2020\u0153en carrera\u2020\u009d (no iban tras la justicia), sin embargo, han alcanzado la \u2020\u0153l\u00ed\u00adnea de llegada\u2020\u009d: han obtenido una condici\u00f3n correcta ante Dios. Y Pablo deja en claro que la han obtenido por su fe. Israel, por otra parte, aunque participaba activamente en la carrera, no ha llegado a la meta de esa carrera. En este momento, no obstante, el contraste cuidadosamente construido por Pablo parece romperse, ya que la meta que Israel persegu\u00ed\u00ada pero no alcanz\u00f3 no era la justicia, sino la ley de justicia. Algunos eruditos sugieren que Pablo simplemente quiere referirse al \u2020\u0153principio de justicia\u2020\u009d, o que podemos revertir los t\u00e9rminos y traducirlo como \u2020\u0153la justicia de la ley\u2020\u009d (cf.cf. Confer (lat.), compare 10:5). Pero la ley es casi seguramente la ley mosaica, y deber\u00ed\u00adamos respetar el orden de las palabras que ha elegido Pablo. El usa esta frase para enfatizar que la b\u00fasqueda de Israel de una relaci\u00f3n correcta con Dios estaba totalmente ligada a la ley; estaban persiguiendo \u2020\u0153una ley que promet\u00ed\u00ada la justicia\u2020\u009d (cf.cf. Confer (lat.), compare 2:13).<br \/>\nPero no llegaron, ni podr\u00ed\u00adan jam\u00e1s llegar a esta meta. Porque la ley, como ha aclarado Pablo previamente, no puede producir justicia (3:20, 28; 4:13\u201315; 8:3). Por consiguiente, Pablo rompe el paralelismo entre los gentiles e Israel para destacar el hecho de que Israel es culpable tanto por lo que estaba persiguiendo (una ley de justicia) como por la forma en que trataba de lograrlo (no era por fe, sino por obras). Sus ojos estaban tan fijamente concentrados en la ley que, en lugar de abrazar a Jesucristo, verdadera meta de la \u2020\u0153carrera\u2020\u009d (ver 10:4), tropezaron en \u00e9l. Pablo toma prestada la imagen de Isa. 8:14, que cita junto con Isa. 28:16 en el v. 33.<br \/>\nEn 10:1\u20134 Pablo explica con mayor detalle este \u2020\u0153tropiezo\u2020\u009d de los jud\u00ed\u00ados en Jes\u00fas. Despu\u00e9s de reafirmar su profundo anhelo por la salvaci\u00f3n de sus hermanos y hermanas jud\u00ed\u00ados (ver 9:1\u20133), Pablo destaca la falla de los jud\u00ed\u00ados en no tener un conocimiento de los caminos y los prop\u00f3sitos de Dios que sea comparable a su indiscutible celo. Utilizando la imagen de la carrera vista en 9:30\u201333, Israel corr\u00ed\u00ada afanosamente, pero no se dirig\u00ed\u00ada hacia la verdadera l\u00ed\u00adnea de llegada de la carrera. Esa l\u00ed\u00adnea de llegada es la justicia de Dios (gr. ten tou theou dikaiosunen, v. 3), y, como en 1:17 y en 3:21, 22, se refiere a la acci\u00f3n de Dios de colocar a las personas en una relaci\u00f3n correcta con \u00e9l. Concentrados en la persecuci\u00f3n de su propia justicia, la justicia que viene por obras (9:32) y por la ley (10:5), los jud\u00ed\u00ados no se han sometido a, ni han querido aceptar en fe, la manera en que Dios relaciona a las personas con \u00e9l.<br \/>\nLa preocupaci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados por la ley es, una vez m\u00e1s, el problema subyacente, como lo implica Pablo en el v. 4; porque no han llegado a comprender que Cristo es en s\u00ed\u00ad mismo la \u2020\u0153culminaci\u00f3n\u2020\u009d de la ley. Pablo utiliza la palabra telos, que algunas versiones como la RVARVA Reina-Valera Actualizada traducen \u2020\u0153fin\u2020\u009d y otras, \u2020\u0153meta\u2020\u009d; pero si seguimos con las im\u00e1genes de la carrera utilizadas en el pasaje, la palabra probablemente contenga elementos de ambas traducciones. Cristo, dice Pablo, ha sido durante todo el tiempo la meta a la que ha apuntado la ley; y, dado que la meta ha sido ahora lograda \u2014Cristo ha venido\u2014 la b\u00fasqueda o la persecuci\u00f3n de la ley deber\u00ed\u00ada llegar a su fin. Este vers\u00ed\u00adculo, junto con Mat. 5:17, es una expresi\u00f3n clave de un tema dominante en el NTNT Nuevo Testamento: la culminaci\u00f3n o \u2020\u0153cumplimiento\u2020\u009d en Jes\u00fas el Mes\u00ed\u00adas de la antigua ley del pacto y todas sus instituciones. Con esa culminaci\u00f3n llega tambi\u00e9n la intenci\u00f3n de Dios de ofrecer justicia a todo aquel que crea, gentil as\u00ed\u00ad como jud\u00ed\u00ado (ver 9:30; 10:12, 13).<br \/>\nLa tercera afirmaci\u00f3n de Pablo sobre el contraste entre las dos formas de justicia (10:5\u201313) tiene dos prop\u00f3sitos principales. Utiliza el ATAT Antiguo Testamento mismo para reafirmar que la diferencia clave entre ellas es la diferencia entre \u2020\u0153hacer\u2020\u009d (la ley) y \u2020\u0153creer\u2020\u009d (el evangelio) (5\u201310), y refuerza la dimensi\u00f3n \u2020\u0153universal\u2020\u009d de la justicia de Dios por fe (11\u201313; cf.cf. Confer (lat.), compare 10:4b: a todo aquel que cree). La cita que toma Pablo del ATAT Antiguo Testamento, que aparentemente se contradice a s\u00ed\u00ad misma en los vv. 5\u20138, ha sido motivo de considerable discusi\u00f3n y controversias. No podemos evitar el problema eliminando el contraste entre los vv. 5 y 6 (Cranfield, p. ej.p. ej. Por ejemplo traducir\u00ed\u00ada una \u2020\u0153y\u2020\u009d al comienzo del v. 6) o negando que Pablo est\u00e1 verdaderamente citando el ATAT Antiguo Testamento en los vv. 6\u20138. En cambio, deber\u00ed\u00adamos comprender que Pablo est\u00e1 buscando una mayor comprensi\u00f3n de los pasajes que cita a la luz de la venida de Cristo. Lev. 18:5 puede ser una expresi\u00f3n v\u00e1lida de la justicia que es por la ley ya que se concentra en lo que era caracter\u00ed\u00adstico del sistema legal mosaico: el hacer. Mois\u00e9s subray\u00f3 repetidamente que un jud\u00ed\u00ado s\u00f3lo podr\u00ed\u00ada vivir (es decir, disfrutar de las bendiciones del pacto de Dios) obedeciendo. Tomada en forma aislada, separada de la promesa subyacente de Dios, la ley mosaica ofrece la posibilidad de justicia y vida s\u00f3lo si se cumple verdaderamente. Al concentrarse tan exclusivamente en la ley de Mois\u00e9s, los jud\u00ed\u00ados se hab\u00ed\u00adan puesto en la situaci\u00f3n de poder encontrar la vida y la salvaci\u00f3n s\u00f3lo al \u2020\u0153hacerla\u2020\u009d, tarea imposible, como ya ha dejado en claro Pablo (cf.cf. Confer (lat.), compare 3:9\u201320).<br \/>\nEn los vv. 6\u20138 Pablo quiere destacar, con sus citas selectivas de Deut. 30:12\u201314, lo f\u00e1cilmente disponible que est\u00e1 la justificaci\u00f3n que es por la fe, en contraste con la imposibilidad de lograr la justicia que es por la ley. El pasaje de Deut. motiva a la obediencia a la ley de Dios, record\u00e1ndoles a los israelitas que la palabra de Dios est\u00e1 cerca, y que no hay necesidad de ascender al cielo o bajar al abismo (Pablo quiz\u00e1 haya mezclado una alusi\u00f3n al Sal. 107:26 con su cita) para encontrarla. Pablo puede aplicar el texto a la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo (6, 7) y a la palabra de fe, el evangelio (8), porque ve en Cristo la culminaci\u00f3n de la ley (4). Lo que el ATAT Antiguo Testamento atribu\u00ed\u00ada a la ley, Pablo entiende ahora que se \u2020\u0153cumple\u2020\u009d en Cristo y en el mensaje del evangelio: poner al alcance de las personas los medios para lograr la justicia. Continuar luchando por cumplir la ley mosaica como medio de justicia \u2014como estaban haciendo los jud\u00ed\u00ados\u2014 es perder de vista el hecho de que Dios ha acercado su palabra a las personas en el mensaje del evangelio de la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo.<br \/>\nLos vv. 9\u201313 elaboran dos consecuencias de la cercan\u00ed\u00ada de la palabra de Dios en el evangelio. Primera, dado que Dios ya ha \u2020\u0153hecho\u2020\u009d lo que es necesario para asegurar la justicia, lo \u00fanico que una persona debe hacer es creer. Segunda, el evangelio est\u00e1 \u2020\u0153cerca\u2020\u009d para todos, no s\u00f3lo para los jud\u00ed\u00ados. Las menciones tanto de la boca como del coraz\u00f3n en Deut. 30:14 llevan a Pablo a desarrollar cada una de ellas en los vv. 9 y 10. (Ya que \u00e9ste es el origen de las im\u00e1genes, no debemos colocar un \u00e9nfasis indebido en la confesi\u00f3n oral, como si Pablo la estuviera elevando al rango de componente necesario de la salvaci\u00f3n.) Reconocer que Jes\u00fas es el Se\u00f1or es un elemento de lo que Pablo obviamente quiere resaltar: creer en el coraz\u00f3n (ver 2:28, 29). La fe, no el hacer la ley, trae la salvaci\u00f3n y la trae para todos, sean jud\u00ed\u00ados o gentiles. Pablo prueba esto citando Isa. 28:16 (11; n\u00f3tese que Pablo ha usado ya este texto en 9:33) y Joel 2:32 (13). La aplicaci\u00f3n al Se\u00f1or Jes\u00fas de textos que hablan del Se\u00f1or Dios es indicativo del alto concepto que Pablo tiene de Jesucristo.<br \/>\nNota. 33 El hecho de que Pedro tambi\u00e9n cite Isa. 28:16 y 8:14 juntos (1 Ped. 2:6, 8) podr\u00ed\u00ada indicar que eran parte de una primitiva colecci\u00f3n cristiana de \u2020\u0153textos mesi\u00e1nicos comprobatorios\u2020\u009d, basados en Cristo como la \u2020\u0153roca\u2020\u009d.<br \/>\n10:14\u201321 Israel no tiene excusa. En 9:30\u201310:13 Pablo ha demostrado que el fracaso de Israel en alcanzar la salvaci\u00f3n debe atribuirse a su fracaso en creer y no al fracaso de la palabra de Dios (9:6a). Pablo ahora elimina toda posible excusa que Israel pudiera tener para su fracaso en creer al asegurar que el evangelio ha sido verdaderamente \u2020\u0153acercado\u2020\u009d a Israel (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 8). Las condiciones para creer en el evangelio y encontrar salvaci\u00f3n han sido cumplidas (14, 15, 17, 18). La falla, entonces, es de Israel por negarse a ser obediente al evangelio (16) y por no comprender el ATAT Antiguo Testamento mismo, que profetizaba lo que Dios ahora ha hecho en el evangelio (19\u201321).<br \/>\nEn los vv. 14\u201315a, Pablo utiliza una serie de preguntas para dejar establecida la serie de condiciones que deben cumplirse para que las personas \u2020\u0153invoquen el nombre del Se\u00f1or\u2020\u009d (13): deben enviarse mensajeros, debe predicarse el mensaje, las personas deben o\u00ed\u00adr el mensaje y el o\u00ed\u00adr debe estar acompa\u00f1ado de fe. Entonces, Pablo cita Isa. 52:7: \u00c2\u00a1Cu\u00e1n hermosos son los pies de los que anuncian el evangelio de las cosas buenas!, a fin de subrayar la importancia del env\u00ed\u00ado de los predicadores, y tambi\u00e9n para pasar a concentrarse espec\u00ed\u00adficamente en el evangelio. Con respecto al v. 16 Pablo deja en claro que la condici\u00f3n que no se ha cumplido en esta cadena es la responsabilidad de quienes escuchan a los que predican las buenas nuevas de responder en obediencia y fe. Aunque en el gr. s\u00f3lo dice ou pantes, \u2020\u0153no todos\u2020\u009d, Pablo est\u00e1 pensando ahora espec\u00ed\u00adficamente en los israelitas. Vuelve a citar Isa. (53:1) para dejar una confirmaci\u00f3n prof\u00e9tica del fracaso de Israel en responder al mensaje (cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n Juan 12:38).<br \/>\nEl v. 17 comienza un nuevo p\u00e1rrafo. Tomando el vocabulario de la cita de Isa. 53:1, Pablo reitera la conexi\u00f3n entre la fe y el escuchar el mensaje (ver v. 14), e identifica este mensaje con la palabra de Cristo, es decir, \u2020\u0153la palabra que proclama a Cristo\u2020\u009d, el evangelio (cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 15, 16). Lo que Pablo desea hacer en los vv. 18\u201320 es mostrar que Israel verdaderamente ha \u2020\u0153escuchado\u2020\u009d la palabra de Cristo y ha \u2020\u0153comprendido\u2020\u009d el plan de salvaci\u00f3n de Dios tal como fue desarrollado por medio de la predicaci\u00f3n del evangelio. Pablo probablemente cita el Sal. 19:4 (v. 18b) no como profec\u00ed\u00ada sobre la predicaci\u00f3n del evangelio, sino simplemente para utilizar su lenguaje para afirmar la proclamaci\u00f3n extendida del evangelio a los jud\u00ed\u00ados por todo el mundo mediterr\u00e1neo. Es quiz\u00e1 la referencia a \u2020\u0153los confines del mundo\u2020\u009d en esta cita la que lleva a Pablo a reflexionar, en los vv. 19, 20, sobre lo que era para los jud\u00ed\u00ados una \u2020\u0153piedra de tropiezo\u2020\u009d clave para que aceptaran el evangelio: la inclusi\u00f3n de los gentiles en la iglesia. Pablo demuestra tanto a partir de Mois\u00e9s (Deut. 32:21) como de Isa\u00ed\u00adas (65:1) que Dios hab\u00ed\u00ada planeado todo el tiempo incluir a los gentiles en su plan definitivo de salvaci\u00f3n, y hacerlos pueblo suyo (cf.cf. Confer (lat.), compare 9:24\u201326). Continuando su cita de Isa\u00ed\u00adas (65:2), Pablo concluye esta secci\u00f3n de su argumentaci\u00f3n record\u00e1ndoles a sus lectores dos hechos que son clave: Dios ha estado constantemente extendiendo la palabra de su gracia, el evangelio, a los jud\u00ed\u00ados; pero ellos, por su parte, han sido en gran medida un pueblo desobediente y rebelde.<\/p>\n<p>11:1-10 El presente de Israel: \u2020\u0153un remanente por gracia\u2020\u009d<\/p>\n<p>Como Pablo ha explicado en 9:30\u201310:21, el estado actual de Israel parece ser uno de total resistencia a la revelaci\u00f3n de la justicia de Dios en el evangelio. Como lo declara el vers\u00ed\u00adculo final, Israel es \u2020\u0153desobediente y rebelde\u2020\u009d. Pero \u00e9ste no es el caso, como nos recuerda ahora Pablo. Ya en 9:24, 27\u201329 hab\u00ed\u00ada hecho hincapi\u00e9 en la existencia de un remanente de jud\u00ed\u00ados que siguen siendo parte del pueblo de Dios. Ahora vuelve a este tema, dejando en claro que, aunque una gran parte de Israel ha sido \u2020\u0153endurecida\u2020\u009d (7\u201310; cf.cf. Confer (lat.), compare 9:30\u201310:21), a\u00fan existe un remanente seg\u00fan la elecci\u00f3n de gracia (5), jud\u00ed\u00ados que han cre\u00ed\u00addo en Cristo.<br \/>\nPablo demuestra nuevamente su preocupaci\u00f3n porque esta ense\u00f1anza pudiera ser malentendida, planteando la pregunta: \u00bfAcaso rechaz\u00f3 Dios a su pueblo? (1). Bien podr\u00ed\u00ada inferirse que Dios ha rechazado a Israel como \u2020\u0153su pueblo\u2020\u009d, del argumento de Pablo de que pertenecer al pueblo de Dios depende enteramente del \u2020\u0153llamado\u2020\u009d soberano de Dios y no de ser descendientes f\u00ed\u00adsicos de Abraham (9:6\u201329), y de su acusaci\u00f3n de que Israel no se ha sujetado a la justicia de Dios (9:30\u201310:21; cf.cf. Confer (lat.), compare 10:3). Pero, como aclara ahora Pablo, esta no es la conclusi\u00f3n a que \u00e9l quiere que arribemos. Dios no rechaz\u00f3 a su pueblo, al cual conoci\u00f3 de antemano (2a; cf.cf. Confer (lat.), compare Sal. 94:14). Pablo no s\u00f3lo afirma la elecci\u00f3n para salvaci\u00f3n del remanente (cf.cf. Confer (lat.), compare 9:6\u20139; 11:3\u20136; tambi\u00e9n Calvino), sino que tambi\u00e9n afirma una continua \u2020\u0153elecci\u00f3n\u2020\u009d de Israel en su conjunto (ver 11:28, 29). Esta afirmaci\u00f3n, por lo tanto, se destaca como t\u00ed\u00adtulo de todo el cap\u00ed\u00adtulo, mientras Pablo describe c\u00f3mo la elecci\u00f3n que Dios hizo de Israel funciona en el presente por medio de la salvaci\u00f3n del remanente (3\u201310), y en el futuro por medio de la salvaci\u00f3n de \u2020\u0153todo Israel\u2020\u009d (11\u201327).<br \/>\nPablo sugiere que la situaci\u00f3n en su \u00e9poca podr\u00ed\u00ada ser comparada con la de la \u00e9poca de El\u00ed\u00adas. Porque el des\u00e1nimo del profeta ante la deserci\u00f3n generalizada del pueblo de la adoraci\u00f3n verdadera al Se\u00f1or tuvo como respuesta que el Se\u00f1or le asegurara que a\u00fan exist\u00ed\u00ada un s\u00f3lido grupo de 7.000 \u2020\u0153verdaderos creyentes\u2020\u009d (ver 1 Rey. 19:10\u201318). De igual manera, a pesar de la incredulidad prevaleciente entre los jud\u00ed\u00ados de la \u00e9poca de Pablo, segu\u00ed\u00ada habiendo un remanente seg\u00fan la elecci\u00f3n de la gracia. Un importante n\u00famero de jud\u00ed\u00ados (incluido el mismo Pablo, cf.cf. Confer (lat.), compare v. 1b) hab\u00ed\u00ada sido obediente al evangelio de Jesucristo y fueron salvos. Pero el remanente existe solamente como producto de la gracia de Dios, y por lo tanto no se puede entrar a formar parte de \u00e9l por obras (6). Es esta preocupaci\u00f3n por las obras la que ha probado ser el motivo de la ca\u00ed\u00adda de tantos \u2020\u0153hermanos\u2020\u009d jud\u00ed\u00ados de Pablo, y que ha causado que no obtuvieran la justicia que tan diligentemente buscaban (7; cf.cf. Confer (lat.), compare 9:31, 32; 10:2, 3). Pero dado que es la intervenci\u00f3n de Dios la que trae salvaci\u00f3n a los elegidos (cf.cf. Confer (lat.), compare gracia en el v. 6), es por obra de Dios que los dem\u00e1s no la alcanzaron; ellos fueron endurecidos. Se deja en claro que Dios es la causa de ese endurecimiento, con la cita de una mezcla de Deut. 29:4 e Isa. 29:10 en el v. 8, y por el texto paralelo en 9:18 (aunque aqu\u00ed\u00ad se usa otra palabra gr. [skleruno], el concepto es el mismo). Aunque Israel sigue siendo plenamente responsable de su falta de respuesta al evangelio, Pablo deja en claro que, en cierta forma misteriosa, Dios est\u00e1 detr\u00e1s de este fracaso en responder.<\/p>\n<p>11:11-32 El futuro de Israel: salvaci\u00f3n<\/p>\n<p>La fidelidad de Dios a su promesa dada a Israel como naci\u00f3n (9:6a) no ha sido violada: \u00e9l no rechazar\u00e1 al pueblo al que conoci\u00f3 de antemano (1, 2). La incredulidad de la mayor\u00ed\u00ada de los \u2020\u0153hermanos\u2020\u009d jud\u00ed\u00ados de Pablo no debe cegarnos ante el hecho de que el \u2020\u0153endurecimiento\u2020\u009d de Israel no es total (\u2020\u0153en este tiempo presente se ha levantado un remanente seg\u00fan la elecci\u00f3n de gracia\u2020\u009d; 5) ni final (todo Israel ser\u00e1 salvo; 26). La predicci\u00f3n de la salvaci\u00f3n futura de Israel es el enfoque principal de esta secci\u00f3n y el cl\u00ed\u00admax de lo que Pablo ha venido diciendo sobre Israel y el evangelio. Pablo lleva a este cl\u00ed\u00admax mostrando c\u00f3mo Dios est\u00e1 usando la actual incredulidad de Israel para llevar a cabo su plan para la salvaci\u00f3n del mundo (11\u201324). El hecho de que reprenda a los cristianos gentiles por \u2020\u0153jactarse\u2020\u009d en forma inadecuada, en comparaci\u00f3n con los jud\u00ed\u00ados no creyentes, muestra que la teolog\u00ed\u00ada que Pablo desarrolla en esta secci\u00f3n tiene una aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica muy espec\u00ed\u00adfica.<br \/>\n11:11\u201324 Jud\u00ed\u00ados y gentiles en el plan de Dios. Pablo utiliza una vez m\u00e1s una pregunta para presentar la pr\u00f3xima etapa de su argumentaci\u00f3n. \u00bfAcaso tropezaron para que cayesen? (algunas versiones, \u2020\u0153cayeron por completo\u2020\u009d). Y su r\u00e1pida y enf\u00e1tica respuesta, \u00c2\u00a1De ninguna manera!, muestra una vez m\u00e1s que la pregunta revela un malentendido sobre lo que Pablo ha estado diciendo. S\u00ed\u00ad, Israel, tomado como un todo, ha \u2020\u0153tropezado\u2020\u009d: no ha tenido fe en Cristo, medio dispuesto por Dios para ofrecer justicia (ver 9:33; 10:2\u20134). Pero el tropiezo de Israel no ha llevado a una ruina irreparable. Porque la transgresi\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados ha iniciado un proceso por medio del cual ser\u00e1n provocados a celos, y ser\u00e1n llevados, finalmente, a la salvaci\u00f3n (11b; cf.cf. Confer (lat.), compare 11:26). Esto sucede luego de un estadio intermedio: la salvaci\u00f3n de los gentiles. La negativa de los jud\u00ed\u00ados a responder al evangelio, implica Pablo, ha abierto el camino para que se les predique a los gentiles (una circunstancia de la que Pablo hab\u00ed\u00ada sido testigo repetidas veces en su propio trabajo como misionero, p. ej.p. ej. Por ejemplo Hech. 13:45\u201347; 18:6; 19:8\u201310; 28:24\u201328). Al mismo tiempo, debemos subrayar que el vuelco de jud\u00ed\u00ados a gentiles fue mucho m\u00e1s que una circunstancia hist\u00f3rica: como aclara el NTNT Nuevo Testamento aqu\u00ed\u00ad y en otros lugares, fue parte del soberano plan de salvaci\u00f3n de Dios (ver las citas de Isa. 49:6 en Hech. 13:47 y de Am\u00f3s 9:11, 12 en Hech. 15:16\u201318). Luego, cuando los jud\u00ed\u00ados vean a los gentiles disfrutando de las bendiciones de Dios, ser\u00e1n provocados a celos, como lo predice Deut. 32:21, citado por Pablo en 10:19.<br \/>\nEn este p\u00e1rrafo Pablo coloca la incredulidad de los jud\u00ed\u00ados en el contexto de un plan progresivo de Dios para la salvaci\u00f3n de todo su pueblo. Ese plan incluye una oscilaci\u00f3n entre jud\u00ed\u00ados y gentiles, en tres etapas: (i) La transgresi\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados abre el camino para (ii) la salvaci\u00f3n de los gentiles, que finalmente lleva a (iii) la salvaci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados. La importancia de esta idea para el argumento de Pablo se revela en el hecho de que la repite no menos de seis veces en esta secci\u00f3n (cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 12, 15, 16, 17\u201324, 25, 26, 30, 31). En el v. 12, y nuevamente en el v. 15, la inclusi\u00f3n final de los jud\u00ed\u00ados \u2014(plena restauraci\u00f3n\/su readmisi\u00f3n)\u2014 lleva a una cuarta etapa: riqueza\/vida de entre los muertos. Dado que Pablo presenta esta inclusi\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados como un acontecimiento que se producir\u00e1 en los \u00faltimos tiempos (11:26), es posible que estas expresiones se refieran al establecimiento final del reino de Dios por medio de la venida de Cristo, trayendo con \u00e9l extraordinaria bendici\u00f3n y la resurrecci\u00f3n de los muertos.<br \/>\nAdem\u00e1s de explicar c\u00f3mo es que la transgresi\u00f3n actual de Israel ser\u00e1 revertida, este esquema logra otros dos prop\u00f3sitos. Primero, Pablo apela a \u00e9l para explicar c\u00f3mo el hecho de que \u00e9l sea el ap\u00f3stol a los gentiles, no implica que se aparte de su profundo deseo de salvar a tantos \u2020\u0153hermanos\u2020\u009d jud\u00ed\u00ados como sea posible (13, 14). Porque al convertir a los gentiles, Pablo est\u00e1, al mismo tiempo, provocando m\u00e1s celos a los jud\u00ed\u00ados, y quiz\u00e1 ayudando a que se aproxime ese d\u00ed\u00ada en que \u2020\u0153haya entrado la plenitud de los gentiles\u2020\u009d (25).<br \/>\nSegundo, Pablo encuentra en este proceso razones para reprender a los cristianos gentiles de Roma por su actitud jactanciosa hacia los jud\u00ed\u00ados (17\u201324). Pablo deja en claro en el v. 13 que en los vv. 17\u201324 est\u00e1 escribi\u00e9ndoles a los cristianos gentiles como individuos responsables. Estos vers\u00ed\u00adculos presentan la famosa met\u00e1fora de Pablo sobre el olivo. Pablo compara la ra\u00ed\u00adz del \u00e1rbol con los patriarcas de Israel (ver v. 28), las ramas naturales con los jud\u00ed\u00ados, el olivo silvestre con los gentiles y el olivo mismo con el pueblo de Dios. Los eruditos han debatido sobre si la met\u00e1fora de Pablo refleja exactamente las pr\u00e1cticas de horticultura de su \u00e9poca. Ese debate, no obstante, est\u00e1 mal enfocado, ya que Pablo podr\u00ed\u00ada bien haber estado adaptando el proceso natural para que sirviera a su aplicaci\u00f3n teol\u00f3gica. La jactancia de los cristianos gentiles que aqu\u00ed\u00ad preocupa a Pablo, parece ser ocasionada por el hecho de que las ramas naturales, los jud\u00ed\u00ados, han sido desgajadas para que el olivo silvestre pudiera ser injertado (17, 19). Pablo no discute esto \u2014y, en realidad, acaba de afirmar algo muy similar \u00e9l mismo (11, 12, 15)\u2014 pero refuta el derecho que los cristianos gentiles pudieran tener a jactarse por ese hecho. Ellos no deben olvidar que la ra\u00ed\u00adz del olivo en el que han sido injertados es en s\u00ed\u00ad misma, jud\u00ed\u00ada, ya que el pueblo de Dios est\u00e1 fundado en sus promesas a, y en su trato con, los patriarcas (cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n 4:11, 12, 16, 17; G\u00e1l. 3:15\u201329). La iglesia a la que pertenecen los gentiles cristianos de Roma no es nada menos que la continuaci\u00f3n del pueblo \u00fanico de Dios en el ATAT Antiguo Testamento.<br \/>\nPablo da una segunda raz\u00f3n por la que los gentiles no deben jactarse: es peligroso para la condici\u00f3n espiritual de la persona; porque jactarse es exactamente lo opuesto a la fe, que es nuestra humilde aceptaci\u00f3n del don de la salvaci\u00f3n dado por Dios (20\u201322). Los jud\u00ed\u00ados han perdido su lugar en el pueblo de Dios por incredulidad, y los cristianos gentiles de Roma deben reconocer que hay peligro para sus vidas espirituales si sucumben ante el mismo pecado.<br \/>\nAl final de esta secci\u00f3n (23, 24) Pablo vuelve al punto en el que comenz\u00f3 (12, 13), utilizando la imagen del olivo para presentar la esperanza de la salvaci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados en el final. Aunque actualmente hayan sido desgajadas (17, 20), estas ramas naturales contin\u00faan participando de la santidad de la ra\u00ed\u00adz de la cual provienen (16b). Mucho m\u00e1s f\u00e1cilmente que los gentiles, que son injertados contra la naturaleza, los jud\u00ed\u00ados pueden nuevamente ser reinjertados en el olivo de Dios. Pero esto s\u00f3lo puede suceder si los jud\u00ed\u00ados no permanecen en incredulidad. Aunque la salvaci\u00f3n final de los jud\u00ed\u00ados es ciertamente obra de Dios, no puede producirse sin esa respuesta de fe que Dios siempre ha establecido como requisito previo para disfrutar de sus bendiciones.<br \/>\n11:25\u201332 Todo Israel ser\u00e1 salvo. La esperanza de la futura restauraci\u00f3n de Israel que Pablo ha insinuado a lo largo de los vv. 11\u201324 (cf.cf. Confer (lat.), compare vv. 12, 15, 23, 24) se afirma ahora en la forma de la revelaci\u00f3n de un misterio. El uso que Pablo da a este t\u00e9rmino se basa en el ATAT Antiguo Testamento (Dan. 2:27\u201330, 47; 4:9) y en la concepci\u00f3n jud\u00ed\u00ada apocal\u00ed\u00adptica, seg\u00fan la cual el plan de Dios para la historia est\u00e1 totalmente definido y esperando ser revelado en el momento apropiado (ver especialmente 1 Cor. 2:7; Ef. 3:9; Col. 1:26, 27). Para Pablo un componente esencial de este misterio ahora revelado es la forma en que Dios est\u00e1 trabajando con los gentiles (ver especialmente, Ef. 3:1\u201310). Por eso no es de sorprenderse que Pablo llame \u2020\u0153misterio\u2020\u009d a la oscilaci\u00f3n entre jud\u00ed\u00ados y gentiles en el plan de salvaci\u00f3n de Dios. El v. 25 declara nuevamente, a manera de resumen, el proceso que Pablo ha bosquejado varias veces en los vv. 11\u201324: Ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles. El endurecimiento de los jud\u00ed\u00ados por parte de Dios, como Pablo ha mostrado en los vv. 3\u201310, es parcial, ya que algunos jud\u00ed\u00ados est\u00e1n viniendo a Cristo y son salvos. Y \u00e9l ha insinuado m\u00e1s de una vez la limitaci\u00f3n temporal de este endurecimiento, que ahora hace expl\u00ed\u00adcita: durar\u00e1 s\u00f3lo hasta que la cantidad de gentiles determinada por Dios haya entrado al reino de Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n Lucas 21:24).<br \/>\nEste claro \u00e9nfasis temporal en el v. 25 hace probable que la salvaci\u00f3n de todo Israel (v. 26a) se produzca despu\u00e9s de que el n\u00famero completo de gentiles haya entrado. Es seguro que la palabra que introduce este vers\u00ed\u00adculo (houtos) no hace referencia al tiempo en que se producir\u00e1 esta salvaci\u00f3n, sino a su forma: y as\u00ed\u00ad, es decir, de esta manera; pero, como Pablo ha demostrado ya varias veces, la forma en que Dios llevar\u00e1 a Israel a su salvaci\u00f3n es en la etapa final de un proceso hist\u00f3rico. Por lo tanto, es poco probable que Pablo hable en este vers\u00ed\u00adculo de la salvaci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados durante la historia de la iglesia. Igualmente improbable es la concepci\u00f3n de los reformadores, quienes pensaban que Pablo se refer\u00ed\u00ada a la salvaci\u00f3n de la iglesia entera, \u2020\u0153el Israel de Dios\u2020\u009d (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e1l. 6:16). En los caps. 9\u201311 Israel denota a la raza, m\u00e1s que a una entidad espiritual, y el contraste con los gentiles en el v. 25 hace que este significado sea mucho m\u00e1s probable aqu\u00ed\u00ad. Pablo describe un acontecimiento que se producir\u00e1 al final de la historia, cuando Cristo regrese en gloria; cuando, seg\u00fan lo presenta Isa. 59:20, 21, vendr\u00e1 de Sion el libertador y los pecados de Israel ser\u00e1n quitados (26b, 27). La expresi\u00f3n todo Israel tiene un sentido corporativo: no significa cada israelita de la \u00faltima generaci\u00f3n, sino, en contraste con los magros n\u00fameros actuales, un n\u00famero lo suficientemente grande como para representar a la raza en su totalidad (cf.cf. Confer (lat.), compare la m\u00e1xima rab\u00ed\u00adnica \u2020\u0153todos los israelitas tienen parte en el mundo que vendr\u00e1\u2020\u009d, que es seguida de una lista de excepciones [m.m. Metro Sanh. 10:1]). Algunos eruditos sostienen que Dios salvar\u00e1 a Israel en \u2020\u0153una forma especial\u2020\u009d aparte de la fe consciente en Jesucristo, pero esto no es correcto. La salvaci\u00f3n de todo Israel se producir\u00e1 \u00fanicamente en la medida en que los israelitas que vivan en ese momento, individualmente, coloquen su fe en Cristo (ver v. 23: \u2020\u0153si no permanecen en incredulidad\u2020\u009d). La fe en Cristo es el \u00fanico medio para la salvaci\u00f3n, tanto para gentiles como para jud\u00ed\u00ados (1:16, 17; 10:11\u201313).<br \/>\nA la predicci\u00f3n de la salvaci\u00f3n de \u2020\u0153todo Israel\u2020\u009d le sigue su fundamento: la irrevocable elecci\u00f3n de Dios hacia su pueblo Israel (28, 29), y su decisi\u00f3n de tener misericordia de \u2020\u0153todos\u2020\u009d (30\u201332). Ambos conceptos repiten componentes esenciales de la argumentaci\u00f3n de Pablo en estos cap\u00ed\u00adtulos. Como el Ap\u00f3stol ha dejado en claro, los jud\u00ed\u00ados en general en este tiempo presente, dado su rechazo del evangelio, son enemigos de Dios (ver 9:30\u201310:21). Al mismo tiempo, tambi\u00e9n ha hecho visible que la elecci\u00f3n de Israel por parte de Dios sigue siendo v\u00e1lida (11:1, 2). Pero no debemos olvidar lo que Pablo ha argumentado en 9:6b\u201329: la elecci\u00f3n de Israel por parte de Dios est\u00e1 basada en el llamado libre y soberano de Dios, no en la ascendencia de raza. De esta forma, la continuidad de la validez de la elecci\u00f3n de Israel, en lo que a la salvaci\u00f3n concierne, debe limitarse a las circunstancias que Pablo ha detallado: que los jud\u00ed\u00ados vengan a Jes\u00fas durante la era de la iglesia (el remanente; cf.cf. Confer (lat.), compare 9:27\u201329; 11:3\u20137) y la dr\u00e1stica vuelta al Mes\u00ed\u00adas por parte de grandes cantidades de jud\u00ed\u00ados en el momento del regreso de Cristo (11:25\u201327). Los vv. 30, 31 afirman por \u00faltima vez el proceso de desobediencia de los jud\u00ed\u00ados\/salvaci\u00f3n de los gentiles\/salvaci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados, que es central en esta parte del argumento de Pablo. Es en t\u00e9rminos de esta oscilaci\u00f3n entre jud\u00ed\u00ados y gentiles que debe interpretarse el v. 32. Pablo no ense\u00f1a aqu\u00ed\u00ad un universalismo individual: que cada ser humano experimentar\u00e1 la misericordia de Dios, y as\u00ed\u00ad ser\u00e1 salvo (como, p. ej.p. ej. Por ejemplo sugieren Dodd y Cranfield). En cambio, ense\u00f1a un universalismo nacional: la misericordia de Dios se muestra tanto a los gentiles como a Israel.<\/p>\n<p>11:33-36 El sobrecogedor prop\u00f3sito y plan de Dios<br \/>\nPablo concluye su revisi\u00f3n del pasado, presente y futuro de Israel con un himno de alabanza al Dios cuyos caminos est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 de nuestra comprensi\u00f3n y cr\u00ed\u00adtica. La sabidur\u00ed\u00ada y el conocimiento de Dios (33) se refieren particularmente a la revelaci\u00f3n de sus prop\u00f3sitos en Cristo (Ef. 3:5, 10; Col. 2:3). Estos prop\u00f3sitos, como ha mostrado Pablo en los caps. 9\u201311, est\u00e1n operando en el contexto de un proceso hist\u00f3rico que involucra tanto a gentiles como a jud\u00ed\u00ados. Podemos no comprender cada detalle de ese plan, y quiz\u00e1 estemos tentados a discutir partes de \u00e9l, pero, como nos recuerda Pablo con la cita del ATAT Antiguo Testamento en los vv. 34 y 35 (Isa. 40:13 y Job 41:11a), cualquier cr\u00ed\u00adtica de parte de nosotros, meros mortales, est\u00e1 totalmente fuera de lugar. Porque Dios es la fuente (de \u00e9l), el que sostiene (por medio de \u00e9l) y la meta (para \u00e9l) de todas las cosas. Confrontados con este Dios soberano y sabio, nuestra respuesta puede s\u00f3lo ser la misma que la de Pablo: A \u00e9l sea la gloria por los siglos.<\/p>\n<p>12:1-15:13 EL EVANGELIO Y LA TRANSFORMACION DE LA VIDA<\/p>\n<p>Pablo ha mostrado que el evangelio que \u00e9l predica tiene poder para transferir a los cristianos del reino del pecado y la muerte al reino de la justicia y la vida. Pero esta transferencia, como Pablo ha se\u00f1alado (6:11\u201323; 8:12, 13), no absuelve a los cristianos de la responsabilidad de vivir esa justicia que con tanta gracia es otorgada en el evangelio. Dios est\u00e1 obrando para transformarnos a la imagen de su Hijo (8:29), pero nosotros tambi\u00e9n debemos tomar parte en este proceso, trabajando para hacer que esta transformaci\u00f3n sea real en nuestras vidas diarias. De ah\u00ed\u00ad que la secci\u00f3n de 12:1\u201315:13 encaje tan bien en la presentaci\u00f3n que Pablo hace del evangelio; por cierto, su presentaci\u00f3n ser\u00ed\u00ada incompleta sin ella. Una nueva forma de vivir no es la consecuencia del evangelio, sino parte de ese evangelio cuyo prop\u00f3sito es producir \u2020\u0153la obediencia de la fe\u2020\u009d (1:5).<br \/>\nLa apelaci\u00f3n inicial de Pablo encierra la esencia de lo que significa vivir como un creyente en Cristo (12:1, 2). Luego siguen apelaciones espec\u00ed\u00adficas relacionadas con la unidad y los dones (12:3\u20138), el amor tanto entre los creyentes como a los no creyentes (12:9\u201321), la actitud hacia los gobernantes (13:1\u20137) y, una vez m\u00e1s, el amor (13:8\u201310). En 13:11\u201314 Pablo regresa a lo que comenz\u00f3 en 12:1, 2, con otro recordatorio de la naturaleza de los tiempos en que viven ahora los creyentes en Cristo. El culmina esta secci\u00f3n de la carta con una extensa reprensi\u00f3n a los fuertes y los d\u00e9biles en la iglesia en Roma (14:1\u201315:13). Es claro que en esta \u00faltima secci\u00f3n Pablo escribe teniendo en mente espec\u00ed\u00adficamente la situaci\u00f3n de los cristianos romanos. Las apelaciones anteriores (caps. 12\u201313) no est\u00e1n dirigidas tan claramente a la situaci\u00f3n en Roma. Aun aqu\u00ed\u00ad, no obstante, aunque Pablo indudablemente est\u00e1 resumiendo en forma general algunos temas b\u00e1sicos de la vida cristiana, hay ciertas alusiones a las necesidades y problemas de la iglesia romana.<\/p>\n<p>12:1, 2 El coraz\u00f3n del asunto: una mente renovada<\/p>\n<p>El ruego de Pablo de que transformemos nuestras vidas no viene de la nada. Es s\u00f3lo en vista de las misericordias de Dios que su ruego se vuelve relevante y que nuestra obediencia a \u00e9l es posible. Cuando reconocemos todo lo que Dios ha hecho por nosotros en su Hijo, a lo que Pablo se ha referido en los caps. 1\u201311, nos damos cuenta de que ofrecernos nosotros mismos a Dios como sacrificio vivo es, verdaderamente, un acto de culto racional (logiken). La palabra vivo nos recuerda lo que Dios nos ha hecho: somos personas que ahora estamos vivas \u2020\u0153para Dios en Cristo Jes\u00fas\u2020\u009d (6:11). Pablo nos anima a ver toda nuestra vida cristiana como un acto de adoraci\u00f3n. No es s\u00f3lo lo que se hace el domingo dentro del edificio de una iglesia lo que \u2020\u0153rinde honor\u2020\u009d a Dios, sino lo que Dios y el mundo ven en nosotros todos los d\u00ed\u00adas y a cada momento de la semana.<br \/>\nEl v. 2, aunque gramaticalmente es paralelo al 1, en realidad explica con m\u00e1s detalle c\u00f3mo debe realizarse esta entrega de nosotros mismos en sacrificio. Lo que se requiere es nada menos que una transformaci\u00f3n total de nuestra cosmovisi\u00f3n. Ya no debemos ver la vida en t\u00e9rminos de este mundo, el reino del pecado y de la muerte del cual hemos sido transferidos por el poder de Dios (ver 5:12\u201321), sino en t\u00e9rminos del nuevo reino al que pertenecemos, el reino regido por la justicia, la vida y el Esp\u00ed\u00adritu. Aunque estamos viviendo en el mundo, ya no somos \u2020\u0153del mundo\u2020\u009d (Juan 17:15, 16). La esencia del \u00e9xito en la vida cristiana es la renovaci\u00f3n de nuestra mente para que podamos comprobar cu\u00e1l sea la voluntad de Dios, es decir, reconocer y poner en pr\u00e1ctica la voluntad de Dios para cada situaci\u00f3n que enfrentemos. Dios no nos ha dado a los creyentes en Cristo un complejo conjunto de reglas para guiarnos. Nos ha dado su Esp\u00ed\u00adritu quien est\u00e1 trabajando para cambiar nuestros corazones y nuestras mentes desde adentro, para que nuestra obediencia a Dios sea natural y espont\u00e1nea (ver 7:6; 8:5\u20139; Jer. 31:31\u201334; 2 Cor. 3:6, 7; Ef. 4:22\u201324).<\/p>\n<p>12:3-8 Humildad y dones<\/p>\n<p>El prop\u00f3sito de Pablo en esta secci\u00f3n es motivar a la unidad entre los cristianos, fomentando una actitud de humildad y respeto los unos por los otros, particularmente en cuanto a la posesi\u00f3n y el uso de los dones espirituales. Pablo nos insta a no tener un alto concepto de nosotros mismos, sino a observarnos honesta y objetivamente. Debemos medirnos, no en comparaci\u00f3n con los dem\u00e1s, sino conforme a la medida de la fe (metron pisteos). Algunos interpretan que esta expresi\u00f3n designa las diferentes cantidades de fe que Dios nos ha dado a cada uno de nosotros. El contexto, no obstante, sugiere que Pablo habla aqu\u00ed\u00ad de nuestra com\u00fan fe cristiana, en comparaci\u00f3n con la cual cada uno de nosotros debe medirse. Cuando hacemos esto, el compararnos a nosotros mismos con otros creyentes se vuelve relativamente poco importante, particularmente al tener en cuenta que Dios ha dado diferentes dones a los miembros de la iglesia, el cuerpo de Cristo (4, 5). Lo que se necesita es reconocer, dentro de la iglesia, la hermosa diversidad y complementariedad dadas por Dios y guiadas por el Esp\u00ed\u00adritu (ver 1 Cor. 12:4\u201331 donde se encuentra un \u00e9nfasis similar).<br \/>\nAunque Pablo no menciona aqu\u00ed\u00ad expl\u00ed\u00adcitamente el papel que desempe\u00f1a el Esp\u00ed\u00adritu, su participaci\u00f3n queda impl\u00ed\u00adcita en la referencia a los dones (charismata; cf.cf. Confer (lat.), compare 1:11; 1 Cor. 12:7\u201311). Pablo menciona dones espec\u00ed\u00adficos, en otros dos lugares (1 Cor. 12:7\u201311, 28; Ef. 4:11), y una comparaci\u00f3n de estos textos revela que en ninguno de ellos pretende dar una lista exhaustiva. En cambio, en cada uno Pablo elige ejemplos que ser\u00e1n relevantes a su prop\u00f3sito. La meta de Pablo en este momento es animar a cada cristiano a que use sus dones con energ\u00ed\u00ada y en la forma adecuada, y que no se preocupe por los dones que puedan tener los dem\u00e1s, o la forma en que ellos puedan estar us\u00e1ndolos. La profec\u00ed\u00ada (6b) es el don de transmitir a otros creyentes en Cristo la verdad que Dios ha comunicado al profeta (ver 1 Cor. 14:1\u201332). El profeta debe ejercer su don conforme a la medida de la fe, una frase que tiene el mismo sentido que \u2020\u0153medida de la fe\u2020\u009d del v. 3 (quiz\u00e1 como desempe\u00f1ando su parte en la obra total de la iglesia). El don de servicio (v. 7) puede denotar un ministerio espec\u00ed\u00adfico de ense\u00f1anza o de dirigir la adoraci\u00f3n, pero es probablemente una designaci\u00f3n general para varios ministerios (ver 1 Cor. 12:5). El don de ense\u00f1anza comprende la transmisi\u00f3n de la doctrina cristiana (ver 2 Tim. 2:2); la exhortaci\u00f3n (8) incluye una gama m\u00e1s amplia de ministerios de la palabra. Se nos recuerdan las variadas formas en que Dios gu\u00ed\u00ada a su pueblo a servirle a \u00e9l y a la comunidad, con la inclusi\u00f3n del don del que comparte (8b).<\/p>\n<p>12:9-21 Amor<\/p>\n<p>Estos vers\u00ed\u00adculos no siguen todos un mismo tema, ya que Pablo habla sobre varios componentes de esa \u2020\u0153voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta\u2020\u009d que los cristianos con mentes renovadas deben comprobar (2b). Pero tienen un tema central: la exigencia de amar a los dem\u00e1s que se anuncia en el v. 9 y que, por lo tanto, sirve como encabezamiento para la secci\u00f3n entera. Aunque no es posible establecer una demarcaci\u00f3n r\u00ed\u00adgida, podemos dividir esta secci\u00f3n en dos partes principales, los vv. 9\u201316 y los vv. 17\u201321. Los primeros centran la atenci\u00f3n m\u00e1s en las responsabilidades de los cristianos en relaci\u00f3n con otros cristianos, mientras que los \u00faltimos (seg\u00fan se anticipa en el v. 14) la centran en las relaciones con los que est\u00e1n fuera de la iglesia. La cantidad de paralelismos cercanos con las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas (cf.cf. Confer (lat.), compare especialmente el v. 14 con Mat. 5:44 y el v. 21 con Mat. 5:39) sugiere que Pablo quiz\u00e1 est\u00e9 reflejando un conjunto de indicaciones relativas a la \u00e9tica que eran comunes en las primeras \u00e9pocas del cristianismo.<br \/>\nUn amor sin fingimiento es un amor genuino y sin enga\u00f1o (ver tambi\u00e9n 2 Cor. 6:6; 1 Tim. 1:5; 1 Ped. 1:22), la clase de amor que surge de un coraz\u00f3n y una mente renovados. La expresi\u00f3n aborreciendo lo malo y adhiri\u00e9ndoos a lo bueno (9) quiz\u00e1 sea explicativa de lo que es un amor sincero, pero probablemente se trate de dos mandatos independientes. Comenzando en el v. 10 Pablo anima a los cristianos a buscar el amor sincero y hacer el bien en sus relaciones con los dem\u00e1s creyentes. La frase en cuanto a honra, prefiri\u00e9ndoos los unos a los otros, es similar a lo que Pablo dice en Fil. 2:3b: \u2020\u0153estimad humildemente a los dem\u00e1s como superiores a vosotros mismos\u2020\u009d. La similitud entre este ruego y el v. 3 sugiere que Pablo ya tiene puesta la mirada en los problemas de desuni\u00f3n dentro de la iglesia en Roma (ver 14:1\u201315:13). La diligencia (v. 11) en las cosas de Dios siempre debe caracterizar a los creyentes en Cristo, como caracteriz\u00f3 a nuestro Se\u00f1or (ver Juan 2:17). El medio para mantener fuerte esta diligencia o celo se expresa en el mandato siguiente, que puede traducirse mejor como \u2020\u0153permitir que el Esp\u00ed\u00adritu Santo nos incendie (o nos haga arder)\u2020\u009d (Cranfield; la RVARVA Reina-Valera Actualizada y otras versiones en castellano difieren, interpretando que pneuma no se refiere al Esp\u00ed\u00adritu Santo). Este celo, que el Esp\u00ed\u00adritu mismo hace arder en nosotros, nos llevar\u00e1 a servir verdaderamente al Se\u00f1or. Pablo ya ha hablado antes en Romanos sobre la esperanza (5:2\u201310; 8:18\u201330), la tribulaci\u00f3n (5:3, 4) y la oraci\u00f3n (8:26, 27); ahora recuerda brevemente a los creyentes en Cristo (12) la actitud rec\u00ed\u00adproca correcta. El amor sincero tambi\u00e9n lleva a hacer cosas pr\u00e1cticas para ayudar a los hermanos que est\u00e1n en necesidad (13; ver tambi\u00e9n 1 Jn. 3:17, 18).<br \/>\nEl v. 14 interrumpe el llamado a los cristianos a amar y hacer el bien unos a otros y anticipa lo que tratar\u00e1n los vv. 17\u201321. La relaci\u00f3n entre el mandato de Pablo: Bendecid a los que os persiguen, y la ense\u00f1anza de Jes\u00fas en el Serm\u00f3n del monte (5:44) es clara. El mandato de Jes\u00fas probablemente se haya convertido en un cl\u00e1sico en la instrucci\u00f3n cristiana de los primeros tiempos (ver tambi\u00e9n 1 Ped. 3:9). En el v. 15 Pablo vuelve a las relaciones entre cristianos. La participaci\u00f3n plena en los gozos y las tristezas de los otros creyentes es una marca del amor sincero por los hermanos y hermanas (10). El problema es que los cristianos piensan demasiado en s\u00ed\u00ad mismos. Pablo advierte nuevamente a los cristianos romanos sobre esto (cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n los vv. 3, 10b) y los alienta a extender su preocupaci\u00f3n hasta los humildes. La palabra que usa Pablo aqu\u00ed\u00ad (tapeinos) se refiere a los muchos cristianos del siglo I que poco pod\u00ed\u00adan jactarse en cuanto a bienes de este mundo, o posici\u00f3n social (ver Luc. 1:52; Stg. 1:10).<br \/>\nEn la \u00faltima parte de esta secci\u00f3n (17\u201321) Pablo hace un llamado a los creyentes a demostrar amor sincero (9) hacia quienes se oponen a ellos. Repitiendo una vez m\u00e1s las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas (Mat. 5:38\u201342; cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Tes. 5:15; 1 Ped. 3:9), Pablo proh\u00ed\u00adbe el pagar mal por mal (17a; cf.cf. Confer (lat.), compare v. 19a). En cambio, nos insta a dar una respuesta positiva: Procurad lo bueno (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153las cosas buenas\u2020\u009d; cf.cf. Confer (lat.), compare 12:2b) delante de todos los hombres. Espec\u00ed\u00adficamente, el cristiano deber\u00ed\u00ada buscar mantener relaciones pac\u00ed\u00adficas con todos, cristianos o no cristianos por igual (cf.cf. Confer (lat.), compare Prov. 3:4; 2 Cor. 8:21). No obstante, Pablo reconoce que nuestra libertad para hacerlo estar\u00e1 limitada por las actitudes de los dem\u00e1s y por nuestra necesidad de no comprometer nuestra integridad cristiana. La paz con los dem\u00e1s no debe ser obtenida al precio de nuestras convicciones o testimonio cristianos. Por ello agrega: en cuanto dependa de vosotros.<br \/>\nPablo agrega a su segunda prohibici\u00f3n (19a) una explicaci\u00f3n de por qu\u00e9 es innecesaria esta venganza. Debemos recordar que servimos a un Dios soberano y justo, que ha prometido vengar los males hechos a aquellos que son maltratados en este mundo (Deut. 32:35). Por lo tanto, no deber\u00ed\u00adamos creer necesario asumir nosotros mismos el papel de vengadores, sino dejar lugar a la ira de Dios. (En gr. no se aclara que la ira es de Dios, pero esto es, sin duda, lo que Pablo quiere decir.) Pablo cita Prov. 25:21, 22 para reforzar su ruego de no tomar venganza. Nuevamente, como en el v. 17, el concepto es que los cristianos debemos hacer bien a nuestros enemigos, en lugar de vengarnos. A trav\u00e9s de esa bondad para con nuestros enemigos amontonaremos carbones encendidos \u2020\u00a6 sobre su cabeza. Esta podr\u00ed\u00ada ser una referencia al futuro castigo divino: si el enemigo no es llevado al arrepentimiento por nuestras buenas obras, nuestras acciones bondadosas har\u00e1n que la ira de Dios caiga en forma mucho peor sobre \u00e9l. Pero el hecho de que somos nosotros, con nuestras buenas obras, los que amontonamos carbones encendidos sobre el enemigo sugiere que Pablo nos est\u00e1 presentando la esperanza de que nuestra bondad estimule verg\u00fcenza y arrepentimiento en el enemigo. El v. 21 (No seas vencido por el mal, sino vence el mal con el bien) es una conclusi\u00f3n apropiada para esta secci\u00f3n e, indirectamente, para la totalidad de los vv. 3\u201320.<br \/>\nNotas. Los mandatos dados en los vv. 9\u201313 y 16\u201319 representan participios gr., una forma verbal que generalmente no indica un mandato. El uso que Pablo hace de ellos aqu\u00ed\u00ad quiz\u00e1 refleje la tendencia de muchos rabinos para utilizar el participio heb. para dar un mandato. 11 En vez de sirviendo al Se\u00f1or (kurio), algunos manuscritos dicen \u2020\u0153sirviendo al tiempo\u2020\u009d (kairo) [La BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n da, como una variante, \u2020\u0153Aprovechando la ocasi\u00f3n oportuna\u2020\u009d]. Esta \u00faltima lectura es ciertamente m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil, lo cual muchas veces es una indicaci\u00f3n de autenticidad, pero carece de suficiente apoyo externo. 20 El uso de los carbones ardientes para simbolizar verg\u00fcenza y arrepentimiento en Prov. 25:22 puede derivar de un ritual egipcio en el cual la persona pod\u00ed\u00ada purgar su pecado llevando sobre su cabeza una fuente que conten\u00ed\u00ada carbones ardientes.<\/p>\n<p>13:1-7 La responsabilidad del cristiano frente a las autoridades<\/p>\n<p>Pablo no conecta en forma expl\u00ed\u00adcita esta secci\u00f3n con la que la precede, y esto ha llevado a algunos eruditos a pensar que es un agregado posterior, quiz\u00e1 pospaulino, al texto de Rom. Pero no hay evidencia textual que apoye una interpretaci\u00f3n tan dr\u00e1stica. El pasaje encaja perfectamente bien dentro del contexto: la sumisi\u00f3n a las autoridades es parte de esa \u2020\u0153voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta\u2020\u009d (12:2b) que Pablo ha estado bosquejando, y tambi\u00e9n es un ejemplo espec\u00ed\u00adfico de hacer \u2020\u0153lo bueno delante de todos los hombres\u2020\u009d (12:17b). Pablo quiz\u00e1 haya sabido que los cristianos romanos necesitaban particularmente ese consejo, ya que hay evidencias de que en la capital, en esta \u00e9poca, varios grupos, incluyendo a los jud\u00ed\u00ados, estaban haciendo una campa\u00f1a en contra del pago de impuestos (T\u00e1cito, An. 15:50 ss.). Pablo, por lo tanto, aconseja a los cristianos de Roma que paguen sus impuestos (6, 7) como parte de su obligaci\u00f3n general de someterse a las autoridades del Estado (1a, 5a). Argumenta que esta sumisi\u00f3n es requerida porque las autoridades del gobierno est\u00e1n puestas por Dios para servir a sus prop\u00f3sitos de premiar el bien y castigar el mal (1b\u20134, 5b).<br \/>\nLas autoridades (gr. exousiai) se refiere claramente a quienes est\u00e1n en puestos de autoridad en el gobierno secular; en la \u00e9poca de Pablo, por supuesto, los funcionarios provinciales e imperiales de Roma. Someterse a tales autoridades significa reconocer su lugar por \u2020\u0153sobre\u2020\u009d el creyente en el \u2020\u0153orden\u2020\u009d que existe en el mundo. Este \u2020\u0153orden\u2020\u009d incluye tanto a las instituciones seculares que no cuentan con la sanci\u00f3n de Dios (p. ej.p. ej. Por ejemplo la esclavitud, Tito 2:9; 1 Ped. 2:18) como a las instituciones ordenadas por Dios para el bien de su pueblo (p. ej.p. ej. Por ejemplo el matrimonio, Ef. 5:22; Col. 3:18; Tito 2:5; 1 Ped. 3:1, 5; la familia, Luc. 2:51; el liderazgo de la iglesia, 1 Cor. 16:16; 1 Ped. 5:5; Ef. 5:21 probablemente incluye matrimonio, familia y esclavitud). El gobierno humano, aclara Pablo en los vv. 1b\u20134, cae claramente dentro de la segunda categor\u00ed\u00ada. Haci\u00e9ndose eco de ense\u00f1anzas correspondientes en el ATAT Antiguo Testamento (Prov. 8:15, 16; Isa. 40:15, 23, 24; Dan. 2:21; 4:17, 25, 32; 5:21) y jud\u00ed\u00adas (Sabidur\u00ed\u00ada de Salom\u00f3n 6:3; Eclesi\u00e1stico 10:4; 17:17), Pablo nos recuerda que las autoridades han sido constituidas (tetagmenai) por Dios y, por lo tanto, el gobernante es un servidor de Dios, aunque sea indirecta o inconscientemente (4, 6). Los gobernantes sirven a Dios reconociendo al que hace lo bueno (3b, 4a) y castigando al que hace lo malo (3a, 4b). Por lo tanto, los cristianos como todos los dem\u00e1s (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 1) debemos hacer lo que las autoridades que gobiernan nos ordenan hacer; y no s\u00f3lo por temor al castigo, sino porque reconocemos que Dios est\u00e1 detr\u00e1s del gobierno y queremos evitar hacer aquello que violar\u00ed\u00ada nuestras conciencias (5b).<br \/>\nLa ense\u00f1anza de Pablo en esta secci\u00f3n parece ser muy directa y, en verdad, cuenta con pasajes paralelos en otros libros del NTNT Nuevo Testamento (ver especialmente 1 Ped. 2:13\u201317). No obstante, el mandato aparentemente absoluto de hacer lo que nos dicen nuestros gobernantes crea problemas para la mayor\u00ed\u00ada de los creyentes en Cristo. Estos problemas no s\u00f3lo son creados por las experiencias que vivimos \u2014muchos creyentes deben vivir bajo reg\u00ed\u00admenes dictatoriales o ferozmente anticristianos\u2014 sino por el NTNT Nuevo Testamento mismo, que en otros lugares considera la desobediencia a los gobernantes como algo digno de ser alabado (Hech. 4:19, 20; Apoc.). El problema creado por 13:1\u20137 puede ser resuelto de varias formas. Algunos argumentan que Pablo ordena obedecer al gobierno s\u00f3lo cuando el mismo est\u00e1 cumpliendo las funciones dadas por Dios, de premiar el bien y castigar el mal. Aunque puede haber cierta verdad en esto, Pablo no hace que la obediencia del cristiano dependa del comportamiento del gobierno. Otros creen que Pablo s\u00f3lo se est\u00e1 limitando a la situaci\u00f3n inmediata de la comunidad romana; pero el lenguaje universal del texto (v. 1, toda persona, no hay autoridad que no provenga \u2020\u00a6 ) lo hace improbable. Una alternativa m\u00e1s atrayente es que la demanda que Pablo presenta de que los cristianos se sometan al gobierno significa simplemente que reconozcan el justo lugar que \u00e9ste ocupa dentro de la jerarqu\u00ed\u00ada de relaciones establecidas por Dios, una jerarqu\u00ed\u00ada cuya cima es Dios. Por consiguiente, cuando el gobierno usurpa su lugar, y nos ordena hacer algo contrario a nuestro Dios supremo, somos libres para \u2014en realidad, estamos obligados a\u2014 desobedecer. Este punto de vista, sin embargo, puede debilitar indebidamente el significado de \u2020\u0153someterse\u2020\u009d. Quiz\u00e1 la mejor soluci\u00f3n, entonces, sea considerar a 13:1\u20137 como una declaraci\u00f3n general sobre c\u00f3mo el cristiano deber\u00ed\u00ada relacionarse con el gobierno, y cuyas excepciones impl\u00ed\u00adcitas no se detallan aqu\u00ed\u00ad.<\/p>\n<p>13:8-10 El amor y la ley<br \/>\nLa primera parte del v. 8 es una transici\u00f3n. No deb\u00e1is a nadie nada, repite una importante implicaci\u00f3n derivada del deber del cristiano de someterse a las autoridades seculares (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 7a) y es la base para que Pablo nos recuerde que los creyentes en Cristo tenemos una deuda que nunca podremos terminar de pagar: el amaros unos a otros. Pablo vuelve al tema del amor (ver 12:9\u201321), destacando su importancia al presentarlo como el cumplimiento (8b y 10) o resumen (9) de la ley mosaica. El car\u00e1cter central de Lev. 19:18, el \u2020\u0153mandamiento del amor\u2020\u009d fue subrayado por Jes\u00fas mismo (Mat. 5:43; 19:19; 22:39; Mar. 12:31;  cf.cf. Confer (lat.), compare Juan 13:34, 35), y su eco se transmite a trav\u00e9s de todo el NTNT Nuevo Testamento (cf.cf. Confer (lat.), compare G\u00e1l. 5:14; Stg. 2:8; 4:11, 12; 1 Jn. 4:11, passim). Lo que Pablo quiere decir cuando insiste en que la obediencia a este mandamiento \u2020\u0153cumple\u2020\u009d o \u2020\u0153resume\u2020\u009d todos los dem\u00e1s mandamientos no es la idea de que lo \u00fanico que debemos hacer para agradar a Dios es \u2020\u0153amar\u2020\u009d, implicando que mientras tengamos un senti miento \u2020\u0153de amor\u2020\u009d podemos hacer lo que quera-mos. Tampoco quiere decir Pablo que amar a otroses simplemente el mandato m\u00e1s importante de la ley, o el esp\u00ed\u00adritu en que deben cumplirse todos los dem\u00e1s. En cambio, lo que est\u00e1 diciendo es que los cristianos ahora cumplen todas las demandas de la ley mosaica (al menos, las relacionadas con nuestras obligaciones para con las dem\u00e1s personas), amando; porque el amor constituye el centro de la \u2020\u0153ley de Cristo\u2020\u009d (G\u00e1l. 6:2 cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Cor. 9:20, 21), la ley que Jes\u00fas hizo que rigiera la vida en el nuevo reino (o esfera) en que vivimos; y esta ley en s\u00ed\u00ad misma \u2020\u0153cumple\u2020\u009d la ley de Mois\u00e9s (ver Mat. 5:17).<\/p>\n<p>13:11-14 Reconocimiento de los tiempos<br \/>\nAs\u00ed\u00ad como Pablo comenz\u00f3 esta secci\u00f3n sobre \u00e9tica cristiana general, con un recordatorio de la nuevasituaci\u00f3n en la que ahora viven los creyentes \u2014ya no son m\u00e1s \u2020\u0153de este mundo\u2020\u009d (12:2)\u2014 as\u00ed\u00ad la concluye. Los creyentes deben conocer el tiempo presente: un tiempo en el que esperamos el inminente amanecer de el d\u00ed\u00ada (12), ese \u2020\u0153d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or Jes\u00fas\u2020\u009d que traer\u00e1 nuestra salvaci\u00f3n final. Como Pablo ha dejado ya en claro (5:9, 10), la salvaci\u00f3n es un proceso que se completar\u00e1 s\u00f3lo cuando hayamos sido librados del derramamiento de la ira de Dios en el \u00faltimo d\u00ed\u00ada (ver tambi\u00e9n Fil. 1:19; 2:12; 1 Tes. 5:9). Este d\u00ed\u00ada se acerca progresivamente a medida que la era presente se desarrolla, y retrospectivamente echa su luz sobre nuestro tiempo presente. De ah\u00ed\u00ad su ruego de que andemos como aquellos que viven co mo de d\u00ed\u00ada (12b, 13), y de abstenernos de aquellas acciones que son caracter\u00ed\u00adsticas de las tinieblas, ese sistema del mundo opuesto a Dios. El v. 14 dice lo mismo en diferentes palabras: debemos rodearnos (\u2020\u0153vestirnos\u2020\u009d) del Se\u00f1or Jesucristo en tal forma que todo lo que hagamos sea hecho a trav\u00e9s de \u00e9l y para \u00e9l, y ni siquiera debemos pensar en aquellos deseos pecaminosos que provienen de este mundo pecador y ca\u00ed\u00addo (gr. sarx, carne, naturaleza pecaminosa; ver nota sobre 7:5).<\/p>\n<p>14:1-15:13 Apelaci\u00f3n a la unidad<\/p>\n<p>En 12:3\u201313:14, Pablo ha mencionado varios componentes bastante generales de la voluntad de Dios, \u2020\u0153buena, agradable y perfecta\u2020\u009d que deber\u00ed\u00adan caracterizar a los cristianos cuyas mentes est\u00e1n siendo renovadas a trav\u00e9s del poder del evangelio (cf.cf. Confer (lat.), compare 12:1, 2). Ahora Pablo trata un tema espec\u00ed\u00adfico propio de la iglesia romana: una divisi\u00f3n entre los que \u00e9l llama los d\u00e9biles [en la fe] (14:1, 2; 15:1) y los fuertes (15:1). Estos dos grupos est\u00e1n discutiendo sobre si los cristianos deben comer carne (14:2, 6, 21); observar d\u00ed\u00adas festivos religiosos (14:5, 6); y, posiblemente, beber vino (14:21; cf.cf. Confer (lat.), compare v 17; no est\u00e1 totalmente claro si \u00e9ste era un tema real que la iglesia deb\u00ed\u00ada enfrentar o si Pablo s\u00f3lo lo cita como un ejemplo).<br \/>\nNo podemos identificar con certeza a estos dos grupos. Algunos paralelos con las palabras de Pablo en 1 Cor. 8\u201310 llevan a algunos eruditos a pensar que Pablo trata aqu\u00ed\u00ad el problema de si los cristianos deber\u00ed\u00adan comer carne sacrificada a los \u00ed\u00addolos. Otros creen que el debate es sobre si es adecuado o no seguir ciertas pr\u00e1cticas asc\u00e9ticas que han sido adaptadas de religiones paganas. Pero el \u00e9n fasis de Pablo en 15:8\u201313 sobre la importancia de la unidad entre jud\u00ed\u00ados y gentiles \u2014un tema persistente en toda la carta\u2014 sugiere, en cambio, que la divisi\u00f3n se originaba en la insistencia de los cristianos jud\u00ed\u00ados en mantener algunos de sus tradicionales \u2020\u0153tab\u00faes\u2020\u009d. Como otros piadosos jud\u00ed\u00ados en ambientes gentiles (Dan. 1:8\u201316; Judit 12:1\u20134), muchos jud\u00ed\u00ados cristianos de Roma aparentemente hab\u00ed\u00adan decidido abstenerse de comer carne (y quiz\u00e1s de beber vino) por temor al contacto con la idolatr\u00ed\u00ada. (Esta decisi\u00f3n puede haber sido necesaria debido a su lejan\u00ed\u00ada de la comunidad jud\u00ed\u00ada m\u00e1s numerosa, donde habr\u00ed\u00ada sido m\u00e1s f\u00e1cil obtener comida \u2020\u0153kosher\u2020\u009d.)<br \/>\nPor lo tanto, deber\u00ed\u00adamos imaginar una situaci\u00f3n en la que los cristianos jud\u00ed\u00ados se enorgullecen de s\u00ed\u00ad mismos por su estricta piedad y \u2020\u0153juzgan\u2020\u009d (14:3) a quie nes no adoptan las mismas pautas, mientras que muchos cristianos gentiles que no encuentran valor alguno en tales pr\u00e1cticas se jactan de su \u2020\u0153libertad\u2020\u009d en cuanto a tales asuntos (15\u201322) y \u2020\u0153contienden\u2020\u009d (14:1) y \u2020\u0153menosprecian\u2020\u009d (14:3) a quienes consideran tontamente \u2020\u0153d\u00e9biles\u2020\u009d en afirmar su libertad en Cristo. El punto de vista personal de Pa blo sobre el tema es claro: se considera uno de los \u2020\u0153fuertes\u2020\u009d (15:1, ) y afirma en cuanto a comida (15:15) que nada hay inmundo en s\u00ed\u00ad (14:14). Pero, significativamente, Pablo no trata de convencer a los d\u00e9biles de que est\u00e1n equivocados. En cambio, insta a los fuertes a recibir a sus hermanos y hermanas m\u00e1s d\u00e9biles (14:1; 15:7) y, verdaderamente, limitar el ejercicio de su libertad en estos asuntos con flictivos a fin de fomentar la unidad y evitar lastimar la fe de los d\u00e9biles (14:13\u201322). Los d\u00e9biles, tambi\u00e9n, deben dejar de juzgar a los fuertes y aceptarlos como hermanos en la fe (14:3, 13; 15:7). Es claro que Pablo cree que los temas que dividen a los cristianos de Roma pertenecen a la categor\u00ed\u00ada de adiaphora, \u2020\u0153cosas indiferentes\u2020\u009d (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 1, opiniones), temas que no son esenciales a la fe y en cuanto a los que cristianos consagrados y sinceros pueden discrepar. Su prop\u00f3sito es fomentar la unidad en la iglesia, instando a la tolerancia mutua en tales asuntos. Aunque los temas han cambiado, la iglesia moderna frecuentemente se ha visto tr\u00e1gicamente dividida en la misma forma por asuntos que no son esenciales. Sin comprometer esas doctrinas que son esenciales al evangelio, debemos escuchar el llamado de Pablo a aceptar a todos aquellos a quienes Dios acepta (cf.cf. Confer (lat.), compare 15:1 y 14:3b).<br \/>\n14:1\u201312 Reprensi\u00f3n de actitudes de juicio. Pablo reprende tanto a los fuertes como a los d\u00e9biles por su actitud de juzgar (1\u20133), record\u00e1ndoles que no tienen derecho de juzgar a aquellos a quienes Dios ha aceptado (4\u201312).<br \/>\nLa persona que se describe en este contexto, d\u00e9bil en la fe (1, 2), no necesariamente es inmadura o carente de fe en Cristo en un sentido absoluto. En cambio, es alguien que no cree que su fe cristiana le permita participar de ciertas pr\u00e1cticas espec\u00ed\u00adficas; alguien excesivamente escrupuloso o \u2020\u0153delicado\u2020\u009d. No obstante, decir que es \u2020\u0153d\u00e9bil\u2020\u009d es en cierta forma peyorativo, y es obvio que \u00e9ste ha de haber sido el calificativo que este grupo recib\u00ed\u00ada de parte de los fuertes. Unido al hecho de que Pablo se dirige inicialmente a los \u2020\u0153fuertes\u2020\u009d, esto sugiere que los \u2020\u0153fuertes\u2020\u009d son el grupo mayoritario, y el que Pablo tiene m\u00e1s en mente mientras escribe (cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n 15:1). Estos creyentes est\u00e1n convencidos de que su fe les permite comer de todo, mientras que el que es d\u00e9bil en la fe come s\u00f3lo verduras (2). Como lo indica el v. 6, los d\u00e9biles evitaban comer carne, pro bablemente debido a que, como cristianos jud\u00ed\u00ados, tem\u00ed\u00adan que hubiera estado en contacto con la idolatr\u00ed\u00ada. Ambos grupos deben dejar de criticar al otro, reconociendo que todos son consiervos del mismo maestro, quien es el \u00fanico que tiene derecho a juzgarlos (4). \u2020\u0153Para su propio se\u00f1or\u2020\u009d (to idio kurio es probablemente un dativo de referencia), o sea, el Se\u00f1or, es que cada creyente est\u00e1 en pie o cae, es decir, persevera en la fe, o falla (cf.cf. Confer (lat.), compare 11:20, 22). Y Pablo est\u00e1 convencido de que aquellos a quienes Dios ha aceptado (3) perseverar\u00e1n, porque el Se\u00f1or mismo es quien los afirma (4).<br \/>\nOtro tema que divid\u00ed\u00ada a los d\u00e9biles de los fuertes era la observancia de ciertas festividades religiosas especiales (5). Debido a su trasfondo jud\u00ed\u00ado, los d\u00e9biles aparentemente continuaban observando los d\u00ed\u00adas de fiesta jud\u00ed\u00ados, incluyendo, probablemente, el s\u00e1bado. Los fuertes, por otra parte, no ve\u00ed\u00adan fundamento alguno para tratar a un d\u00ed\u00ada en forma diferente de otro. Para Pablo \u00e9ste es, obviamente, otro te ma de \u2020\u0153opiniones\u2020\u009d (1) y, por lo tanto, aconseja la tolerancia. Cada creyente debe decidir por s\u00ed\u00ad mismo sobre estos temas de opiniones y, ya sea que decida participar o abstenerse, todo debe hacerlo para el Se\u00f1or (to kurio es un dativo de ventaja; cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n vv. 7, 8) y con acci\u00f3n de gracias a Dios (6). Porque, como Pablo les recuerda a ambos grupos, los cristianos no son aut\u00f3nomos: su libertad debe ser concretada en t\u00e9rminos de servicio al Se\u00f1or que ha muerto y vuelto a la vida por ellos (7\u20139). Dios \u2014no los dem\u00e1s cristianos\u2014 es aquel ante quien todos los creyentes en Cristo somos responsables, y ante quien tendremos que responder por nuestro comporta miento. Por lo tanto, es err\u00f3neo juzgar a los otros creyentes cuyas pr\u00e1cticas en temas de opiniones pueden diferir de las nuestras (10\u201312).<br \/>\nNota. 11 Pablo tambi\u00e9n cita Isa. 45:23 en Fil. 2:10, 11. No obstante, all\u00ed\u00ad es ante el Se\u00f1or Jes\u00fas que se dobla toda rodilla, mientras que aqu\u00ed\u00ad el \u2020\u0153Se\u00f1or\u2020\u009d ante quien nos arrodillamos es probablemente Dios.<br \/>\n14:13\u201323 Los l\u00ed\u00admites de la libertad. Luego de una nueva apelaci\u00f3n a ambos grupos para que no nos juzguemos m\u00e1s los unos a los otros, Pablo se vuelve a los fuertes en la fe, inst\u00e1ndoles a no poner tropiezo, impedimento u obst\u00e1culo al hermano (13) en su camino. Este es el tema central de la secci\u00f3n, en la que los vv. 14\u201321 explican y elaboran en m\u00e1s detalle este mandato. Los vv. 22, 23 tratan nuevamente, en forma general, con ambos grupos.<br \/>\nLos fuertes est\u00e1n creando a los d\u00e9biles una situaci\u00f3n propicia al pecado (tropiezo y obst\u00e1culo; cf.cf. Confer (lat.), compare 9:33; Isa. 8:16), al continuar comiendo cosas que los d\u00e9biles consideran \u2020\u0153inmundas\u2020\u009d. Pablo mismo se ve forzado a afirmar su convicci\u00f3n de que nada hay inmundo en s\u00ed\u00ad, siguiendo de esta manera la ense\u00f1anza de Jes\u00fas (Mar. 7:17\u201319; cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n Hech. 10:9\u201315). Inmundo (koinos) denota impureza ritual (heb. tame; p. ej.p. ej. Por ejemplo Lev. 11:4\u20138). Pablo comprende, y desear\u00ed\u00ada que todos los cristianos en Roma comprendieran, que la venida de Cristo ha significado que las leyes jud\u00ed\u00adas sobre la pureza ritual ya no son aplicables. Pero reconoce que los cristianos jud\u00ed\u00ados pueden tener dificultades para descartar toda una vida de ense\u00f1anzas y h\u00e1bitos, y por lo tanto les recuerda a los fuertes que para aquel que estima que algo es inmundo, para \u00e9l s\u00ed\u00ad lo es (14). Aunque Pablo no usa la palabra aqu\u00ed\u00ad, est\u00e1 obviamente preocupado porque la \u2020\u0153conciencia\u2020\u009d de los d\u00e9biles sea violada (1 Cor. 8:7, 10), si ceden a la presi\u00f3n de comer algo que consideran \u2020\u0153inmundo\u2020\u009d.<br \/>\nEste \u2020\u0153comer contra la conciencia\u2020\u009d es lo que Pablo seguramente quiere decir con la palabra \u2020\u0153contristado\u2020\u009d, con referencia al creyente d\u00e9bil en el v. 15. Dirigi\u00e9ndose ahora individualmente a un creyente fuerte, para dar m\u00e1s fuerza a la idea, Pablo le recuerda que al comer sin preocuparse por las consecuencias sobre los creyentes m\u00e1s d\u00e9biles, est\u00e1 violando el principio cardinal cristiano del amor (12:9, 10; 13:8\u201310). Adem\u00e1s, al alentar t\u00e1citamente a los hermanos m\u00e1s d\u00e9biles a comer contra su conciencia, el creyente fuerte puede llegar a \u2020\u0153arruinar\u2020\u009d [BABA Biblia de las Am\u00e9ricas, \u2020\u0153destruir\u2020\u009d] a una persona por la que Cristo muri\u00f3. La palabra apollumi (arruines) es muy fuer te, y generalmente denota condenaci\u00f3n eterna (2:12; 1 Cor. 1:18; 15:18; 2 Cor. 2:15; 2 Tes. 2:10). Quiz\u00e1 \u00e9ste sea el significado en este caso, aunque, de ser as\u00ed\u00ad, es posible que Pablo no piense lit.lit. Literalmente que esto ocurrir\u00e1. O quiz\u00e1 el verbo est\u00e9 siendo usado en un sentido no tan intenso: como \u2020\u0153causar da\u00f1o espiritual a\u2020\u009d.<br \/>\nUna segunda raz\u00f3n para que los fuertes se abstengan de alardear de su libertad es que tal comportamiento, al causar tristeza y desuni\u00f3n dentro de la comunidad, trae mala reputaci\u00f3n al evangelio ante los no creyentes (16\u201318). Estos, viendo en la iglesia disputas sobre comida y bebida, en lugar de justicia, paz y gozo en el Esp\u00ed\u00adritu Santo (17), no ver\u00e1n el evangelio como algo bueno. Los fuertes, por con siguiente, deber\u00ed\u00adan servir a Cristo buscando la justicia, la paz y el gozo (en esto, v. 18), evitando comportamientos que podr\u00ed\u00adan disminuir esas cualidades dentro de la iglesia. Al hacerlo, el creyente fuerte, as\u00ed\u00ad como el d\u00e9bil, agrada a Dios y es aprobado por los hombres (18).<br \/>\nLos vv. 19\u201321 son la recapitulaci\u00f3n de temas que Pablo ya ha desarrollado en esta secci\u00f3n. Los fuertes (a quienes probablemente Pablo sigue dirigi\u00e9ndose) deben seguir lo que contribuye a la paz y a la mutua edificaci\u00f3n (ver v. 17; 1 Cor. 10:23). Deben reconocer que su insistencia en comer lo que otros consideran \u2020\u0153inmundo\u2020\u009d puede llevar a la destrucci\u00f3n de la obra de Dios, con lo cual Pablo probablemente se refiere al hermano d\u00e9bil (ver vv. 15, 21b) y no a la comunidad. Aquellos que se enorgullecen de la \u2020\u0153fuerza\u2020\u009d de su conciencia y de su libertad en Cristo deber\u00ed\u00adan ser los primeros en abandonar pr\u00e1cticas que podr\u00ed\u00adan da\u00f1ar a otro creyente. La libertad cristiana es real y valiosa, y nadie insisti\u00f3 en ella m\u00e1s en\u00e9rgicamente que Pablo (G\u00e1l. 5:1; Col. 2:16\u201323). Pero el ejercicio de la libertad cristiana, como tambi\u00e9n subray\u00f3 Pablo (G\u00e1l. 5:13; 1 Cor. 6:12), debe siempre estar subordinado a las necesidades de los dem\u00e1s. Como reza el famoso dicho de Mart\u00ed\u00adn Lutero: \u2020\u0153Un cristiano es el amo m\u00e1s libre de todos, no est\u00e1 sujeto a nadie. Un cristiano es el siervo m\u00e1s obediente de todos, sujeto a todos.\u2020\u009d<br \/>\nPablo redondea su apelaci\u00f3n a los fuertes, recomend\u00e1ndoles que mantengan para s\u00ed\u00ad mismos lo que piensan sobre la comida, los d\u00ed\u00adas de festividades especiales y la bebida. No hay necesidad de que coman carne frente a aquellos que podr\u00ed\u00adan ser espiritualmente lastimados por esto, ni de que se abstengan de comer, insistiendo con arrogancia en que no hay nada de malo en lo que hac\u00ed\u00adan. El creyente fuerte debe contentarse con reconocer que es una verdadera bendici\u00f3n saber que lo que \u00e9l aprueba no es algo por lo que deba condenarse a s\u00ed\u00ad mismo. No obstante, hay quienes no son capaces de aceptar el ejercicio de la libertad en estos temas. Ser\u00ed\u00ada pecado que hicieran lo que sus conciencias les es t\u00e1n diciendo que no hagan. Aunque el comer carne puede no ser pecado a los ojos de Dios (14), el hacer algo que no proviene de fe (23) s\u00ed\u00ad lo es.<br \/>\n15:1\u201313 Llamado final a la unidad. La conclusi\u00f3n del ruego de Pablo por tolerancia en la iglesia romana se da en cuatro partes: un llamado final a los fuertes (1\u20134); una oraci\u00f3n por la unidad de todos los cristianos en Roma (5, 6); un \u00faltimo ruego (con apoyo b\u00ed\u00adblico) tanto a d\u00e9biles como a fuertes (7\u201312); y una oraci\u00f3n final (13).<br \/>\nLos vv. 1\u20134 est\u00e1n estrechamente relacionados con 14:13\u201323, ya que Pablo, utilizando la palabra por primera vez, insta a los fuertes (dunatoi) a sobrellevar las flaquezas de los d\u00e9biles. El uso de la pri mera persona plural (somos) muestra que Pablo se incluye dentro de los fuertes (ver 14:14). La expresi\u00f3n sobrellevar (bastazein) sugiere que los fuertes deben hacer algo m\u00e1s que simplemente tolerar a los d\u00e9biles: deben ayudarlos en una actitud de amor (ver G\u00e1l. 6:2). Esto se confirma en los vv. 2, 3, que desarrollan la advertencia de Pablo, al final del v. 1, de no agradarnos a nosotros mismos. La motivaci\u00f3n a agradar al pr\u00f3jimo nos recuerda el mandato del amor (13:9; Lev. 19:18), y la alusi\u00f3n a Cristo de entregarse como sacrificio para beneficiar a otros. La cita del v. 3b proviene de un salmo (69) que los escritores del NTNT Nuevo Testamento aplican frecuentemente a los sufrimientos de Jes\u00fas (ver Mar. 15:23, 36 y sus paralelos; Juan 2:17; 15:25; 19:28, 29; Hech. 1:20). El recordatorio de Pablo en el v. 4, sobre la importancia permanente de lo que fue escrito anteriormente, tiene el prop\u00f3sito inmediato de justificar la cita en el v. 3, pero tambi\u00e9n es cierto como principio general.<br \/>\nLo que Pablo llama a hacer a los cristianos es lo que le pide a Dios que provea: un ejemplo t\u00ed\u00adpico de la interrelaci\u00f3n divino-humana que forma parte de la vida cristiana. Pablo ora al Dios que da esa perseverancia y exhortaci\u00f3n (5) que acaba de se\u00f1alar como el prop\u00f3sito de la ense\u00f1anza de la Escritura. No es claro si el mismo sentir (5) (lit.lit. Literalmente, \u2020\u0153pensar lo mismo unos y otros\u2020\u009d) significa que los fuertes y los d\u00e9biles lleguen a un acuerdo sobre los temas que los dividen o, lo que es m\u00e1s probable, una aceptaci\u00f3n mutua y respeto en medio de sus diferentes puntos de vista. Seg\u00fan Cristo Jes\u00fas (gr. kata Christon Iesoun) parece significar que los cristianos deben imitar el ejemplo de Cristo; pero la frase tambi\u00e9n puede significar \u2020\u0153seg\u00fan la voluntad de Cristo Jes\u00fas\u2020\u009d (BABA Biblia de las Am\u00e9ricas, \u2020\u0153conforme a Cristo Jes\u00fas\u2020\u009d; DHHDHH Dios Habla Hoy, \u2020\u0153conforme al ejemplo de Cristo Jes\u00fas; ver 2 Cor. 11:17). El prop\u00f3sito de esta unidad, de cualquier modo, es claro: que todos los cristianos en Roma puedan unir sus corazones y voces en ferviente adoraci\u00f3n a Dios. La desuni\u00f3n entre cristianos no s\u00f3lo da\u00f1a nuestro andar con el Se\u00f1or, y nuestra reputaci\u00f3n ante los no creyentes; tambi\u00e9n da\u00f1a nuestra capacidad de dar a Dios la gloria que \u00e9l merece.<br \/>\nEl v. 7 es el cl\u00ed\u00admax de 14:1\u201315:13. Aqu\u00ed\u00ad encontramos el ruego b\u00e1sico de Pablo a la iglesia romana (recib\u00ed\u00ados unos a otros), el fundamento m\u00e1s importante para ese ruego (Cristo os recibi\u00f3) y el m\u00e1s alto prop\u00f3sito de ese ruego (para la gloria de Dios). Pablo agrega ahora otra raz\u00f3n para esta aceptaci\u00f3n mutua: el ministerio de Cristo, como uno que incorpora tanto a jud\u00ed\u00ados (8, la circuncisi\u00f3n) como a gentiles (9\u201312). El servicio de Jes\u00fas a los jud\u00ed\u00ados (lit.lit. Literalmente \u2020\u0153la circuncisi\u00f3n\u2020\u009d) es, implica Pablo, un ministerio enraizado en el pasado pero de ninguna manera concluido (sugerido por el tiempo perfecto del verbo gegenesthai). As\u00ed\u00ad, Pablo recuerda a los gentiles que Cristo sigue preocup\u00e1ndose por los jud\u00ed\u00ados y deseando alcanzarlos (ver 11:1, 2, 28, 29). El ministerio de Cristo a los jud\u00ed\u00ados, no obstante, tiene un prop\u00f3sito m\u00e1s amplio: es a favor de la verdad de Dios, o sea, por la fidelidad de Dios a sus promesas (gr. aletheia, \u2020\u0153verdad\u2020\u009d, significa aqu\u00ed\u00ad \u2020\u0153fidelidad\u2020\u009d; ver tambi\u00e9n 3:4 y 7). Estas promesas, hechas a los patriarcas, inclu\u00ed\u00adan la bendici\u00f3n de \u2020\u0153todas las naciones\u2020\u009d (4:16, 17). Por lo tanto, cuando estas promesas son confirmadas, el resultado (9) es que los gentiles pueden unirse con los jud\u00ed\u00ados para glorificar a Dios por su misericordia. Siendo \u00e9ste el caso, los cristianos jud\u00ed\u00ados deben reconocer que la incorporaci\u00f3n de los gentiles al pueblo de Dios es parte del plan de Dios, y deben tratar de estar en buenas relaciones con sus hermanos cristianos gentiles.<br \/>\nLas citas de los vv. 9b\u201312 enfatizan la inclusi\u00f3n que Pablo hace de los gentiles en el pueblo de Dios. Las palabras del Sal. 18:49 (citadas de 2 Sam. 22:50), citadas en el v. 9b, son probablemente comprendidas por Pablo como las palabras del Mes\u00ed\u00adas: se predice que el Mes\u00ed\u00adas estar\u00e1 rodeado de gentiles mientras lleva alabanza a Dios. La presencia de gentiles en la comunidad mesi\u00e1nica tambi\u00e9n se predice en las Escrituras cuando habla de que ellos se regocijar\u00e1n en Dios junto con Israel (10; Deut. 32:43), cantando alabanza al Se\u00f1or (11; Sal. 117:1), y poniendo su esperanza en el Mes\u00ed\u00adas, la ra\u00ed\u00adz de Isa\u00ed\u00ad (12; Isa. 11:10).<br \/>\nEl v. 13 parece casi aislado del contexto precedente, pero el deseo-oraci\u00f3n de Pablo, como podr\u00ed\u00adan denominarse esas oraciones en tercera persona, de que los cristianos de Roma se caractericen por el gozo y la paz, es mucho m\u00e1s relevante despu\u00e9s de lo que acaba de decir (ver 14:17, 19). De igual manera, su hincapi\u00e9 en la esperanza (ver tambi\u00e9n el v. 4) tiene sentido como conclusi\u00f3n del trata miento de un tema que ha llevado a cuestionar el estado actual de la iglesia y ha instado a sus miembros a dar pasos dif\u00ed\u00adciles para mejorar ese estado.<\/p>\n<p>15:14-16:27 CONCLUSION DE LA CARTA<br \/>\nRom. concluye con las caracter\u00ed\u00adsticas t\u00ed\u00adpicas de los cierres de las cartas de Pablo: un bosquejo de sus planes de viaje (15:22\u201329); un pedido de oraci\u00f3n (15:30\u201332); un deseo de paz (15:33); elogios y saludos (16:1\u201315, 16b); el beso santo (16:16a); saludos finales de sus colaboradores y el saludo y bendici\u00f3n final de gracia (16:20\u201327). Lo que distingue el cierre de Rom. del de otras cartas de Pablo es el espacio mucho mayor dedicado a estas cosas, y el agregado de una secci\u00f3n en la que Pablo explica los motivos que lo llevaron a escribir. Ambas dife rencias son el resultado de la falta de contacto anterior de Pablo con la iglesia en Roma. Aunque ten\u00ed\u00ada un derecho leg\u00ed\u00adtimo para ejercer cierta autoridad sobre esa iglesia por su llamado como ap\u00f3stol a los gentiles (1:1, 5\u20137; 15:16), Pablo desea evitar ser considerado un entremetido opresivo.<\/p>\n<p>15:14-33 El ministerio y los planes de Pablo<\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n puede dividirse en cuatro partes: una explicaci\u00f3n de los prop\u00f3sitos y circunstancias en que fue escrita la carta (14\u201321); un bosquejo de los planes inmediatos de viaje de Pablo (22\u201329); un pedido de oraci\u00f3n en relaci\u00f3n con la ofrenda para los cristianos de Jerusal\u00e9n (30\u201332); y un deseo de paz (33). Hay muchos aspectos similares a 1:8\u201315, lo cual demuestra que Pablo conscientemente termina su carta donde la comenz\u00f3.<br \/>\nCoherente con su deseo de establecer una buena relaci\u00f3n con los cristianos de Roma, Pablo deja en claro que no ha escrito porque haya encontrado alg\u00fan problema serio en la iglesia de esa ciudad. Elogia a los cristianos romanos por su bondad y conocimiento (14) (p. ej.p. ej. Por ejemplo por su comprensi\u00f3n de la fe cristiana), se\u00f1alando que ellos mismos tienen la ca pacidad de aconsejarse (o amonestarse) los unos a los otros (14) (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:8b). Pablo casi se disculpa por escribir como lo ha hecho (con bastante atrevimiento) y subraya que lo que ha dicho no ha sido m\u00e1s que un recordatorio. Este elogio no es una simple adulaci\u00f3n; Pablo no hubiera dicho lo que dijo de la iglesia romana en estos vers\u00ed\u00adculos a menos que pensara que tal iglesia era b\u00e1sicamente s\u00f3li da y estable. No obstante, Pablo sabe que aun la m\u00e1s madura necesita recordar las verdades del evangelio. Y los ruegos de 12:1\u201315:3 (y especialmente 11:12\u201327; 14:1\u201315:13) demuestran que la iglesia ten\u00ed\u00ada sus problemas. Aun que quiere evitar dar cualquier indicaci\u00f3n de condescendencia o autoritarismo, Pablo insiste en que su autoridad como ministro de Cristo Jes\u00fas a los gentiles (16) se extiende a los cristianos en Roma (ver 1:5, 6). Des cribe su ministerio con la ayuda del vocabulario propio del culto. Ministro es la traducci\u00f3n de un t\u00e9rmino que generalmente se refiere a un sacerdote (leitourgos; cf.cf. Confer (lat.), compare Neh. 10:39; Isa. 61:6; Heb. 8:2), y su significado sacerdotal aqu\u00ed\u00ad se confirma por lo que sigue, donde Pablo describe su proclamaci\u00f3n del evangelio como un servicio \u2020\u0153a manera de sacerdote\u2020\u009d (ver BABA Biblia de las Am\u00e9ricas), y a sus hijos espiri tuales gentiles como ofrenda. Como lo hacen otros autores del NTNT Nuevo Testamento (ver especialmente 1 Ped. 2:4\u201310), Pablo insin\u00faa que el culto del ATAT Antiguo Testamento, con sus sacerdotes, sacrificios y tabern\u00e1culo o templo, encuentra su cum plimiento en el ministerio del evangelio (y n\u00f3tese 12:1).<br \/>\nEs correcto, entonces, que Pablo se glor\u00ed\u00ade (o se \u2020\u0153jacte\u2020\u009d) en este ministerio, porque se origina en la gracia de Dios (15b), y se trata de Cristo trabajando por medio del Ap\u00f3stol (18). Este obrar de Cristo en Pablo tiene el prop\u00f3sito de llevar a los gentiles a la obediencia a Dios (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:5), y lo que Pablo dice y hace viene acompa\u00f1ado de poder: el poder de las se\u00f1ales milagrosas (se\u00f1ales y prodigios; cf.cf. Confer (lat.), compare Hech. 2:22, 43; 5:12; 15:12; 2 Cor. 12:12; Heb. 2:4) y el poder del Esp\u00ed\u00adritu mismo (ver 1:16a). El final del v. 19 establece el resultado del ministerio poderoso, sacerdotal y apost\u00f3lico de Pablo: Desde Jerusal\u00e9n hasta los alrededores del Il\u00ed\u00adrico lo he llenado todo con el evangelio de Cristo. Il\u00ed\u00adrico era una provincia romana que ocupaba el \u00e1rea que cubr\u00ed\u00ada aprox. lo que fue Yugoslavia y Albania. Jerusal\u00e9n fue el punto de partida de la misi\u00f3n cristiana, mientras que Il\u00ed\u00adrico era el punto m\u00e1s lejano en que Pablo hab\u00ed\u00ada predicado hasta ese momento. Una l\u00ed\u00adnea que uniese un punto con el otro, formar\u00ed\u00ada un arco; de all\u00ed\u00ad que la expresi\u00f3n que Pablo utiliza signifique lit.lit. Literalmente, en gr., \u2020\u0153en un c\u00ed\u00adrculo\u2020\u009d. Pablo dice que ha plantado iglesias fuertes, colocadas en puntos centrales, en toda esta parte noreste de la cuenca del Mediterr\u00e1neo. Por lo tanto ha cumplido (pleroo, llenado todo) con su comisi\u00f3n de predicar el evangelio en esas \u00e1reas, ya que su tarea era predicar el evangelio donde Cristo no era nombrado (20). La cita del ATAT Antiguo Testamento que Pablo usa para confirmar esta misi\u00f3n (21) se toma del c\u00e1ntico del siervo en Isa\u00ed\u00adas (52:15), pero es poco probable que Pablo se viera a s\u00ed\u00ad mismo en la funci\u00f3n del siervo.<br \/>\nPablo va del pasado al presente y al futuro. Su obligaci\u00f3n de cumplir su misi\u00f3n en el oriente ha impedido que fuera a Roma hasta este momento (22). Ahora que esa misi\u00f3n se ha terminado, Pablo puede cumplir su antiguo deseo de visitar Roma (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:10\u201315). Pero Roma ser\u00e1 s\u00f3lo una escala en su viaje hacia Espa\u00f1a (24, 28). Evidentemente, \u00e9l ha decidido que la pen\u00ed\u00adnsula Ib\u00e9rica, muy poblada, es el lugar perfecto para continuar su tarea de evangelizaci\u00f3n pionera. Una de las razones por las que Pablo se detendr\u00e1 en Roma es la de procurar ayuda de los cristianos de Roma para esta visita. La RVARVA Reina-Valera Actualizada traduce ser encaminado por vosotros all\u00e1 (24b), un verbo que en el NTNT Nuevo Testamento se convierte casi en \u2020\u0153un t\u00e9rmino t\u00e9cnico para la misi\u00f3n cristiana\u2020\u009d (Cranfield; cf.cf. Confer (lat.), compare Hech. 15:3; 20:38; 21:5; 1 Cor. 16:6, 11; 2 Cor. 1:16; Tito 3:13; 3 Jn. 6). Denota la provisi\u00f3n de apoyo material y log\u00ed\u00adstico para los misioneros cristianos. Una de las razones principales por las que Pablo escribe esta carta a Roma es para preparar el camino para recibir este sost\u00e9n de ellos.<br \/>\nSin embargo, antes de que Pablo pueda llevar a cabo su plan, tiene una tarea m\u00e1s inmediata: ministrar (diakonon) a los cristianos en Jerusal\u00e9n (25). Este ministerio, como lo revelan los vv. 26, 27, es la entrega a los cristianos jud\u00ed\u00ados de Jerusal\u00e9n de una ofrenda de dinero recogida en muchas de las iglesias mayormente gentiles iniciadas por Pablo. Las condiciones econ\u00f3micas generales, sin duda empeoradas por el aislamiento de sus hermanos jud\u00ed\u00ados a causa de su profesi\u00f3n de fe en Cristo, hab\u00ed\u00adan empobrecido a muchos cristianos jud\u00ed\u00ados en Jerusal\u00e9n y sus alrededores. Pablo cre\u00ed\u00ada que era justo que los cristianos gentiles devolvieran con bienes materiales los bienes espirituales (27) que hab\u00ed\u00adan heredado de los jud\u00ed\u00ados (ver 11:17, 18). Reunir este dinero para ayudarlos fue una preocupaci\u00f3n muy importante en el tercer viaje misionero de Pablo (ver 1 Cor. 16:1\u20134; 2 Cor. 8\u20139). Algunos eruditos piensan que Pablo estaba particularmente interesado en esta ofrenda, porque la consideraba el cumplimiento de la predicci\u00f3n del ATAT Antiguo Testamento de que la riqueza de los gentiles fluir\u00ed\u00ada a Jerusal\u00e9n inmediatamente antes del d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or. Pero hay pocas evidencias de que as\u00ed\u00ad fuera. No obstante, Pablo indudablemente consideraba este esfuerzo de colaboraci\u00f3n co mo un medio pr\u00e1ctico de fortalecer relaciones entre cristianos jud\u00ed\u00ados y gentiles.<br \/>\nEs quiz\u00e1 a la luz de ese prop\u00f3sito que Pablo pide las oraciones de los cristianos romanos a favor del \u00e9xito de esta ofrenda (30\u201332). Pablo sugiere la necesidad de oraci\u00f3n ferviente y sincera por este tema al pedirles que luch\u00e9is conmigo en oraci\u00f3n. (La \u2020\u0153lucha conjunta\u2020\u009d [sunagonizomai, utilizado s\u00f3lo aqu\u00ed\u00ad en la Biblia gr.] tiene lugar \u2020\u0153en oraci\u00f3n\u2020\u009d.) Pablo les pide que oren espec\u00ed\u00adficamente por dos cosas: que pueda ser librado de los desobedientes que est\u00e1n en Judea,  y que la ofrenda sea del agrado de los santos. Pablo conoce la hostilidad de los jud\u00ed\u00ados hacia su osada postura p\u00fablica de admitir a los gentiles dentro del pueblo de Dios, sin imponerles la circuncisi\u00f3n ni la ley de Mois\u00e9s. Muchos de los jud\u00ed\u00ados m\u00e1s radicales de su \u00e9poca (que crec\u00ed\u00adan en n\u00famero en este momento) hubieran consi derado esta postura como nada menos que una traici\u00f3n. Los temores de Pablo en este sentido estaban bien fundados como lo prueba el hecho de que este viaje a Jerusal\u00e9n tuvo como resultado que fuera encarcelado por las autoridades romanas por instigaci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados (Hech. 21:27\u201336).<br \/>\nNo tenemos conocimiento cierto sobre el cumplimiento del segundo pedido de oraci\u00f3n de Pablo. Es cierto que \u00e9l tambi\u00e9n ten\u00ed\u00ada razones v\u00e1lidas para temer que algunos de los cristianos jud\u00ed\u00ados a\u00fan sospecharan tanto de \u00e9l y estuvieran tan preocupados por mantener las relaciones con los otros jud\u00ed\u00ados que arruinaran los esfuerzos del Ap\u00f3stol, neg\u00e1ndose a aceptar el dinero que \u00e9l y los cristianos gentiles hab\u00ed\u00adan reunido para ellos. Pablo pide a los cristianos romanos que se unan a \u00e9l para orar para que esto no suceda, y que pueda continuar hacia Roma con gozo y la sensaci\u00f3n de haber logrado algo positivo (32).<br \/>\nLa oraci\u00f3n de Pablo de que el Dios de paz sea con los cristianos de Roma (33) es similar a otros pedidos en muchas de sus otras cartas (2 Cor. 13:11; Fil. 4:9; 1 Tes. 5:23; 2 Tes. 3:16; cf.cf. Confer (lat.), compare tambi\u00e9n 16:20).<br \/>\nNotas. 19 No es claro si Pablo quiere decir que ha predicado \u2020\u0153hasta el interior\u2020\u009d de Il\u00ed\u00adrico o \u2020\u0153hasta\u2020\u009d Il\u00ed\u00adrico. Aunque Hech. nunca menciona un viaje mi sionero de Pablo a esta provincia, algunos eruditos piensan que puede haber predicado all\u00ed\u00ad inmediatamente antes de ir a Corinto, al final del tercer viaje misionero (desde donde Pablo est\u00e1 escribiendo Rom.; cf.cf. Confer (lat.), compare Hech. 20:2). 24 No sabemos si logr\u00f3 o no su meta de predicar en Espa\u00f1a. 1 Clemente, un documento escrito a fines del siglo I en Roma, sostiene que Pablo \u2020\u0153alcanz\u00f3 el l\u00ed\u00admite [terma] del occidente\u2020\u009d (5:1\u20137). No es claro si esto se refiere a Espa\u00f1a o a Roma.<\/p>\n<p>16:1-16 Reconocimientos y saludos<\/p>\n<p>Los elogios a un hermano cristiano y los saludos son componentes t\u00ed\u00adpicos de las partes finales de las cartas de Pablo. Lo que no es t\u00ed\u00adpico en este texto es la cantidad poco com\u00fan de personas a las que Pablo saluda: menciona a 27. Esto, en una carta a una iglesia a la que Pablo no ha visitado, ha llevado a muchos eruditos a pensar que este cap\u00ed\u00adtulo no era parte de la carta original de Pablo a Roma, sino una carta aparte, escrita para elogiarlos, o un agregado a la carta cuando fue enviada a Efeso. Pero esto es improbable (ver la Introducci\u00f3n). Precisamente da do que Pablo no ha fundado la iglesia de Roma, puede nombrar a todos los cristianos de la iglesia que conoce, como Priscila y Aquilas (3), a quienes hab\u00ed\u00ada conocido durante sus viajes por el Mediterr\u00e1neo oriental.<br \/>\nAl llamar a Febe una diakonos de la iglesia en Cencrea (una ciudad ubicada a casi ocho km.km. Kil\u00f3metro(s) al este de Corinto), Pablo puede querer decir simplemente que es una cristiana llamada, como todos los cristianos, a ser sierva (1) de Cristo y de la iglesia (ver 1 Ped. 4:10). Pero con el agregado de la iglesia de Cencrea (que le da un tinte m\u00e1s oficial a la designaci\u00f3n), es m\u00e1s probable que Pablo est\u00e9 diciendo que Febe tiene el cargo de diaconisa (ver Fil. 1:1; 1 Tim. 3:8, 12; muchos consideran que 1 Tim. 3:11 se refiere a las diaconisas). No tenemos evidencias s\u00f3lidas provenientes del siglo I sobre la naturaleza de este ministerio, pero, como en fechas posteriores, probablemente se concentrara especialmente en el cuidado de los miembros m\u00e1s pobres y d\u00e9biles de la iglesia. Quiz\u00e1 la condici\u00f3n secular de Febe haya tenido algo que ver con su nombramiento para tal ministerio, ya que en el v. 2b Pablo la llama prostatis (BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n, VHA, \u2020\u0153protectora\u2020\u009d) palabra con que generalmente se designaba a personas ricas que se convert\u00ed\u00adan en padrinos o mentores de personas o movimientos (la RVARVA Reina-Valera Actualizada y otras versiones parafrasean esta expresi\u00f3n diciendo: ella ha ayudado a muchos). Pablo menciona a Febe porque ella va a Roma, probablemente llevando esta carta (2a).<br \/>\nLos saludos de Pablo no siguen una secuencia obvia, pero comienza quiz\u00e1 con aquellos a quienes conoce mejor y con quienes ha trabajado personalmente (3\u20137) para luego seguir con los que conoce menos (8\u201315). Priscila y Aquilas naturalmente pertenecen a la primera categor\u00ed\u00ada. Pablo los conoci\u00f3 en Corinto, donde hab\u00ed\u00adan ido luego de ser forzados por el edicto del emperador Claudio a dejar su hogar en Roma (Hech. 18:2). Se convirtieron en colaboradores de Pablo, y pasaron bastante tiempo en la iglesia en Efeso (Hech. 18:18, 26). Fue quiz\u00e1 all\u00ed\u00ad, posiblemente durante el alboroto en esa ciudad (Hech. 19:23\u201341), que ellos expusieron sus cuellos por la vida de Pablo (4). Viviendo ahora en Roma nuevamente, contin\u00faan ministrando, y una de las \u2020\u0153iglesias romanas hogare\u00f1as\u2020\u009d se re\u00fane en su casa (5a). Epeneto (5b), uno de los primeros frutos en la pro vincia romana de Asia (occidente de Asia Menor) no se menciona en otra parte del NTNT Nuevo Testamento; tampoco sabemos nada sobre Mar\u00ed\u00ada (6).<br \/>\nJunias, en el v. 7, probablemente deba ser traducido \u2020\u0153Junia\u2020\u009d (ver BJBJ Biblia de Jerusal\u00e9n). El nombre gr. Iounian podr\u00ed\u00ada ser una forma abreviada del masculino Junianis, pero existen muy pocas evidencias. Es m\u00e1s probable, por lo tanto, que sea una forma del nombre femenino Junia, que era bastante com\u00fan. Presumiblemente se trata de la esposa de Andro\u00c5\u2019nico (cf.cf. Confer (lat.), compare v. 3). Ambos, que eran jud\u00ed\u00ados (sungeneis probablemen te signifique \u2020\u0153hermanos de raza\u2020\u009d, como en 9:3, en lugar de \u2020\u0153parientes\u2020\u009d), conocieron a Cristo antes que Pablo y hab\u00ed\u00adan estado en prisi\u00f3n con \u00e9l, probablemente porque compart\u00ed\u00adan, seg\u00fan traduce la BABA Biblia de las Am\u00e9ricas, su ministerio de ser ap\u00f3stoles. Dado que no tenemos noticias de ellos en otros lugares, Andr\u00f3nico y Junias posiblemente no fueran \u2020\u0153ap\u00f3stoles\u2020\u009d en el mismo sentido que, p. ej.p. ej. Por ejemplo lo eran Pablo y Pe dro (representantes del Cristo resucitado, elegidos por Dios, con una autoridad \u00fanica; ver p. ej.p. ej. Por ejemplo Hech. 1:12\u201326; Ef. 2:20; 1 Cor. 15:7\u20139). Ap\u00f3stol, aqu\u00ed\u00ad, tendr\u00ed\u00ada el sentido de \u2020\u0153misionero\u2020\u009d o \u2020\u0153mensajero acre ditado\u2020\u009d (ver 2 Cor. 8:23; Fil. 2:25).<br \/>\nAmplias (8) no se menciona en otra parte del NTNT Nuevo Testamento, pero puede ser la persona cuya tumba fue encontrada en la catacumba de Domitila, una mujer de familia imperial y grandes riquezas quien, aparentemente, era cristiana. Urbano, Estaquis (9) y Apeles (10) tampoco se mencionan en otros lugares. Pero Arist\u00f3bulo, que ten\u00ed\u00ada cristianos entre los de su casa (10b) quiz\u00e1 sea el hermano de Agripa I, rey de Judea desde el a\u00f1o 41 hasta el 44. El pa riente (sungenes; \u00e2\u201a\u00accf.cf. Confer (lat.), compare\u00e2\u201a\u00ac comentario sobre el v. 7) de Pablo, Herodio\u00c5\u2019n, posiblemente fuera un esclavo o liberto de la familia de Herodes, dinast\u00ed\u00ada de gobernadores de Judea. El Narciso a cuya casa saluda Pa blo en el v. 11b puede ser el mismo que gan\u00f3 fama (y notoriedad) como siervo del emperador Claudio. Trifena, Trifosa y Pe\u00c5\u2019rsida son tres mujeres que trabajaron por la causa de Cristo, sobre las que no tenemos m\u00e1s informaci\u00f3n. Pablo saluda a nueve mujeres en este pasaje, y de seis de ellas dice que han trabajado mucho o arduamente en el Se\u00f1or (12). Nada en las palabras de Pablo nos permite se\u00f1alar la naturaleza de sus ministerios, pero deber\u00ed\u00adamos dar el reconocimiento debido al importante papel que desempe\u00f1aron las mujeres en los diversos ministerios del siglo I, as\u00ed\u00ad como en la actualidad. Dado que el Evangelio de Mar. fue escrito en Roma, y quiz\u00e1 aprox. al mismo tiempo que Rom., es tentador identificar al Rufo del v. 13 con el Rufo cuyo padre llev\u00f3 la cruz de Jes\u00fas hasta el G\u00f3lgota (Mar. 15:21). Ninguno de los nombres que se mencionan en los vv. 14, 15 se encuentra en otra parte del NTNT Nuevo Testamento o en los documentos de la historia cristiana primitiva.<br \/>\nEl beso (16a) como forma de saludo, al llegar o al partir, estaba muy difundido en el mundo antiguo y fue adaptado por la iglesia primitiva (1 Cor. 16:20; 2 Cor. 13:12; 1 Tes. 5:26; 1 Ped. 5:14). Sin embargo, deb\u00ed\u00ada ser un beso santo, completamente diferenciado de cualquier connotaci\u00f3n pagana o er\u00f3tica.<\/p>\n<p>16:17-20 Advertencia sobre falsos maestros<\/p>\n<p>Tan abrupta es la s\u00fabita advertencia de Pablo sobre los falsos maestros que algunos estudiosos creen que el pasaje no tiene nada que hacer aqu\u00ed\u00ad. Pero aunque las advertencias de este tipo no son lo acostumbrado en la parte final de las cartas de Pablo, tampoco son completamente inusuales (ver 1 Cor. 16:22; G\u00e1l. 6:12, 13; Fil. 3:2\u201321).<br \/>\nNo es claro qui\u00e9nes son aquellos acerca de los cuales Pablo est\u00e1 advirtiendo a los cristianos en Roma. Los describe como causantes de divisiones y de poner tropiezos (skandala; cf.cf. Confer (lat.), compare 9:33; 11:9; 14:13) en el camino de los creyentes (17). Usan suaves palabras y lisonjas para tratar de enga\u00f1ar a aquellos que pueden ser ingenuos y que no est\u00e1n preparados (18). Est\u00e1n preocupados por sus propios est\u00f3magos (lit.lit. Literalmente), pero ni siquiera esta indicaci\u00f3n m\u00e1s espec\u00ed\u00adfica nos ayuda a saber qui\u00e9nes eran estas personas. Algunos piensan que se refiere a la insistencia de los jud\u00ed\u00ados en la observancia de las leyes relativas a los alimentos (Pablo, entonces, los reprender\u00ed\u00ada ir\u00f3nicamente por poner demasiado \u00e9nfasis en lo que entra en sus est\u00f3magos); otros creen que se refiere a la preocupaci\u00f3n sensual por el placer propio. Debemos conformarnos con dejar a estos falsos maestros en el anonimato.<br \/>\nSean quienes sean, Pablo insta a los cristianos romanos a que se \u2020\u0153fijen\u2020\u009d en ellos y que se \u2020\u0153aparten\u2020\u009d de ellos (17). Esto \u00faltimo probablemente no signifique que la iglesia deba excomulgarlos (cf.cf. Confer (lat.), compare 1 Cor. 5:1\u20135), sino que deben evitar, en general, tratarse con ellos. Pablo reafirma su confianza en los cristianos en Roma (19a; cf.cf. Confer (lat.), compare 15:14, 15; 1:8) pero no desea que sean ingenuos con respecto a los peligros que esto supone para su fe (18b). Imitando el consejo de Jes\u00fas a los doce, Pablo alienta a los creyentes a que sean sabios para el bien e inocentes para el mal (19b; cf.cf. Confer (lat.), compare Mat. 10:16). Al hacerlo, pueden estar seguros de que Dios mismo se ocupar\u00e1 de actuar contra aquellos que est\u00e1n queriendo enga\u00f1arlos: Y el Dios de paz aplastar\u00e1 en breve a Satan\u00e1s debajo de vuestros pies (20; este vers\u00ed\u00adculo deber\u00ed\u00ada estar estrechamente ligado con los vv. 17\u201319, ver DHHDHH Dios Habla Hoy). Es posible que Pablo insin\u00fae una r\u00e1pida \u2020\u0153destrucci\u00f3n\u2020\u009d de estos falsos maestros, considerados secuaces de Satan\u00e1s. Pero es m\u00e1s probable que est\u00e9 pensando en el gran cl\u00ed\u00admax de los \u00faltimos tiempos, cuando en cumplimiento de G\u00e9n. 3:15, Dios ganar\u00e1 la \u00faltima gran victoria sobre Satan\u00e1s. La paz (20) que Dios crear\u00e1 finalmente, es resultado tanto de la liberaci\u00f3n de su pueblo como del juicio de sus enemigos.<\/p>\n<p>16:21-27 Saludos finales y doxolog\u00ed\u00ada<\/p>\n<p>La carta de Pablo concluye con saludos de tres colaboradores suyos (21\u201323) y una doxolog\u00ed\u00ada (25\u201327).<br \/>\nTimoteo (21) hab\u00ed\u00ada acompa\u00f1ado frecuentemente a Pablo desde el comienzo del segundo viaje misionero (Hech. 16:3), y ahora est\u00e1 con Pablo en Corinto. Lucio ha sido ocasionalmente identificado con Lucas, \u2020\u0153el m\u00e9dico amado\u2020\u009d, o con Lucio de Cirene (Hech. 13:1), pero ambas opciones son improbables. Jas\u00f3n, sin embargo, bien podr\u00ed\u00ada ser el Jas\u00f3n que hosped\u00f3 a Pablo en su visita inicial a Tesal\u00f3nica (Hech. 17:5\u20139; quiz\u00e1 ha tenido que huir a Corinto debido a la persecuci\u00f3n), mientras que Sos\u00ed\u00adpater es probablemente el S\u00f3pater de Hech. 20:4. Parientes es una vez m\u00e1s la traducci\u00f3n de sungeneis, que se refiere a los hermanos de raza de Pablo, los jud\u00ed\u00ados, no a sus familiares de sangre. Tercio (22), que no se menciona en otro lugar del NTNT Nuevo Testamento, es el amanuense de Pablo, o el escriba que ha es crito las palabras que Pablo le dict\u00f3. Gayo (23), en cuya casa se reun\u00ed\u00ada una de las comunidades cristianas corintias, es casi seguramente el Gayo que se menciona en 1 Cor. 1:4, y quiz\u00e1 tambi\u00e9n pueda ser identificado con Tito Justo (Hech. 18:7). Pablo identifica a Erasto como tesorero de la ciudad (gr. oikonomos tes poleos), lo cual plantea la pregunta de si ser\u00e1 el mismo Erasto que se menciona como \u2020\u0153edil\u2020\u009d o \u2020\u0153comisionado de obras p\u00fablicas\u2020\u009d en una inscripci\u00f3n corintia del siglo I. Pero la palabra que Pablo usa no es un equivalente natural de la latina \u2020\u0153edil\u2020\u009d, por lo que no es segura esta identificaci\u00f3n. Tampoco es claro si este es el mismo Erasto que se menciona en Hech. 19:22 y en 2 Tim. 4:20, ya que este nombre era muy com\u00fan.<br \/>\nLa doxolog\u00ed\u00ada de Pablo, adem\u00e1s de concluir la carta con una elevada nota de atribuci\u00f3n de gloria a Dios, resume tambi\u00e9n en forma muy efectiva algunos de los temas clave de la carta. Hemos sugerido que la defensa y explicaci\u00f3n que Pablo hace del evangelio que predica es el tema central de la carta. Pablo nos recuerda ahora que es por medio de ese evangelio que Dios puede \u2020\u0153hacernos firmes\u2020\u009d en nuestra fe (25). Este evangelio, que proclama a Jesucristo (la predicaci\u00f3n de Jesucristo es probablemente una explicaci\u00f3n del contenido del evangelio), es un misterio que s\u00f3lo ha sido revelado recientemente (25b, 26a). Se nos recuerda el \u00e9nfasis de Pablo, respecto de la forma en que la justicia salvadora de Dios ha sido revelada en la cruz y en la predicaci\u00f3n del evangelio (1:17; 3:21). Por medio de las Escrituras prof\u00e9ticas \u2020\u00a6 dado a conocer (26) es probablemente paralelo a \u2020\u0153revelaci\u00f3n\u2020\u009d, y no subordinado a ella: agrega una segunda descripci\u00f3n del evangelio dada en el v. 25, que tambi\u00e9n recoge un tema clave de la carta (1:2; 3:21; cap. 4; 10:14\u201321). La revelaci\u00f3n del evangelio y el darlo a conocer, ha sido por orden (mandamiento) de Dios mismo, y tiene el prop\u00f3sito de que todas las naciones (gr. ethne ; \u00e2\u201a\u00accf.cf. Confer (lat.), compare\u00e2\u201a\u00ac Mat. 28:19) lleguen a la obediencia de la fe (cf.cf. Confer (lat.), compare 1:5 y los comentarios sobre esa expresi\u00f3n all\u00ed\u00ad). Al continuar procurando el logro de este prop\u00f3sito a trav\u00e9s de nuestra predicaci\u00f3n del evangelio, se nos recuerda que esto es, en \u00faltima instancia, para la gloria del \u00fanico sabio Dios.<br \/>\nNota. 24 La RVARVA Reina-Valera Actualizada y otras versiones no incluyen el v. 24, ya que su contenido es casi seguramente un agregado posterior al texto de Rom. 25\u201327 La mayor\u00ed\u00ada de los comentaristas modernos consideran que la doxolog\u00ed\u00ada de los vv. 25\u201327 es un agregado posterior a la carta. Pero no hay nada que no sea paulino en su vocabulario e ideas, tiene s\u00f3lido apoyo externo en los manuscritos m\u00e1s antiguos, y el hecho de que pudiera estar colocado en diversos lu gares (al final del cap. 14 o del cap. 15) podr\u00ed\u00ada deberse al traslado de la conclusi\u00f3n original de Pablo cuando la carta fue abreviada.<br \/>\nDouglas J. Moo<\/p>\n<p><b>Fuente: Introducci\u00f3n a los Libros de la Biblia<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ep\u00ed\u00adstola a los, libro del N. T. cuyo contenido es una extensa carta escrita hacia el a\u00f1o 58 d. C., por Pablo desde la ciudad griega de Corinto a la Iglesia cristiana en Roma y que el Ap\u00f3stol no hab\u00ed\u00ada fundado personalmente. 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