{"id":5454,"date":"2016-02-05T01:33:33","date_gmt":"2016-02-05T06:33:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/santiago-el-menor\/"},"modified":"2016-02-05T01:33:33","modified_gmt":"2016-02-05T06:33:33","slug":"santiago-el-menor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/santiago-el-menor\/","title":{"rendered":"SANTIAGO EL MENOR"},"content":{"rendered":"<p>hijo de Alfeo, uno de los doce ap\u00f3stoles, Mt 10, 3; Mc 3, 18; Lc 6, 15; Hch 1, 13. Santidad, idea com\u00fan a todas la religiones, aunque con diferentes  matices. La s. implica la noci\u00f3n de una misteriosa potencia relacionada con el mundo de los dioses, as\u00ed\u00ad como a personas, objetos, instituciones.<\/p>\n<p>De ah\u00ed\u00ad que lo santo deba estar separado de lo profano  para que mantenga su car\u00e1cter de tal, y para que lo profano no se afecte por esa energ\u00ed\u00ada misteriosa y peligrosa de lo sagrado.<\/p>\n<p>En el A. T.  la s. s\u00f3lo se le puede aplicar en forma absoluta a Yahv\u00e9h, con lo que se expresa su trascendencia con respecto a todo lo creado; todo lo dem\u00e1s, personas, lugares, objetos, derivan de \u00e9l su s. En el profeta Oseas se encuentra claro este concepto: \u2020\u0153No dar\u00e9 curso al furor de mi c\u00f3lera, no volver\u00e9 a destruir a Efra\u00ed\u00adm, porque soy Dios, no hombre; el Santo en medio de ti, y no vendr\u00e9 con ira\u2020\u009d, Os 11, 9. El profeta expresa, adem\u00e1s de la trascendencia de Dios, que la s. de Dios consiste principalmente en su mismo amor, que la s. se manifiesta en su misericordia que perdona. La s. de Dios es el tema dominante de la predicaci\u00f3n del profeta Isa\u00ed\u00adas, para quien el Se\u00f1or es \u2020\u0153Santo, santo, santo\u2020\u009d, Is 6, 3; con lo que significa que la  s. es la dimensi\u00f3n \u00ed\u00adntima y absoluta de su ser, de su naturaleza; y acu\u00f1\u00f3 la expresi\u00f3n \u2020\u0153el santo de Israel\u2020\u009d, Is 1, 4; 5, 19 y 24; 10, 17. Esto significa que Dios se manifiesta, se comunica con el hombre, lo llama, para hacerlo part\u00ed\u00adcipe de su propio ser, por esto el pueblo escogido es el pueblo santo,  pueblo del Se\u00f1or, Dt 7, 6; 14, 2 y 21; 26, 19; 28, 9; Lv 11, 44. Sin embargo,  esta s. del pueblo, participaci\u00f3n de la de Dios, comunicada por Dios por puro amor, gratuitamente, exige caminar por los caminos del Se\u00f1or,  implica el compromiso de la observancia de su Ley, Dt 26, 17-19; \u2020\u0153Sed santos, porque yo, Yahv\u00e9h, vuestro Dios, soy santo\u2020\u009d, Lv 19, 2.<\/p>\n<p>Hay unos signos sensibles que llevan al ser humano hacia esa s. divina.<\/p>\n<p>El primero es el sacerdote  que santifica al pueblo a nombre de Dios; que lleva en la cabeza una laminilla de oro puro con la inscripci\u00f3n: \u2020\u0153Consagrado a Yahv\u00e9h\u2020\u009d, Ex 28, 36; y podr\u00e1 invocar el perd\u00f3n de Yahv\u00e9h para su pueblo. Los objetos sagrados, a diferencia de los de las religiones paganas cargados de malas energ\u00ed\u00ada in controlables, son signos de la santidad divina que obran la salvaci\u00f3n del pueblo. El Arca es santa, pues es el s\u00ed\u00admbolo de la presencia divina, es la Tienda del encuentro de Yahv\u00e9h con Mois\u00e9s y con el pueblo, Ex 25, 10-22; 1 S 6, 20. El Templo, de igual manera es santo, tambi\u00e9n s\u00ed\u00admbolo de la presencia salv\u00ed\u00adfica de  Yahv\u00e9h, Ex 25, 8; Sal 11 (10), 4; donde bendice a su pueblo, Sal 118 (117), 26; donde da su palabra, Sal 60 (59), 8; y su auxilio, Sal 20 (19), 3; donde escucha la palabra de su pueblo en la oraci\u00f3n, 1 R 8, 30-34.<\/p>\n<p>Lo objetos cultuales tambi\u00e9n son santos  el altar, Ex 29, 36. Igualmente,  algunas instituciones, como la de la guarda del s\u00e1bado, Ex 20, 8-11; 31,  12-17; el a\u00f1o del jubileo es santo, Lv 25, 10.<\/p>\n<p>En el N. T.  el t\u00ed\u00adtulo de santo se le da a Jes\u00fas, por ser el Hijo de Dios, as\u00ed\u00ad se lo dice el \u00e1ngel a Mar\u00ed\u00ada en la anunciaci\u00f3n, \u2020\u0153por eso el que ha de nacer ser\u00e1 santo y se le llamar\u00e1 Hijo de Dios\u2020\u009d, Lc 1, 35. Jes\u00fas es el santo de Dios que vence los poderes del maligno, Mc 1, 24; Lc 4, 34; y lo es porque tiene los mismos atributos de Dios, enviado y elegido de Dios,  consagrado y unido a \u00e9l, el Mes\u00ed\u00adas, Jn 6, 69; como lo llam\u00f3 Pedro en su profesi\u00f3n de fe: \u2020\u0153T\u00fa eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo\u2020\u009d, Mt 16, 16.<\/p>\n<p>Dios particip\u00f3 al pueblo escogido de Israel su s.  seg\u00fan la antigua Alianza; en el N. T., la Iglesia es la comunidad, el nuevo pueblo santo, de la nueva Alianza, cuyos miembros, como los israelitas, est\u00e1n todos llamados a la s., Rm 1, 7; 1 Co 1, 2; Ef 1, 4; 2 Tm 1, 9. Esta s. la comunica Dios por la muerte de su hijo, Col 1, 22; por el bautismo, Ef 5,  26; por el cual participamos de la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo, Rm 6,   4. Por esta raz\u00f3n, los fieles de las iglesias primitivas eran llamados santos, Hch 9, 13; Rm 8, 27; 12, 13; 15, 26; 16, 2 y 15; 1 Co 6, 1; 14, 33; 16, 1; y as\u00ed\u00ad saludaban los ap\u00f3stoles a los fieles en sus cartas.<\/p>\n<p>Esta s. comunicada a la Iglesia  como al pueblo del A. T., tambi\u00e9n tiene una exigencia, como se expresa en Mt 5, 48: \u2020\u0153sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial\u2020\u009d; los cristianos deben ser imitadores de Dios, deben vivir en el amor, como Cristo que los am\u00f3 y se entreg\u00f3 por ellos, Ef 5, 1-2.<\/p>\n<p>La Iglesia  sin embargo, s\u00f3lo posee las primicias de la s., que se har\u00e1 realidad en la vida futura, en la plena participaci\u00f3n de la resurrecci\u00f3n de Cristo, por lo que dice el Ap\u00f3stol: \u2020\u0153Teniendo, pues, estas promesas,  queridos m\u00ed\u00ados, purifiqu\u00e9monos de toda mancha de la carne y del esp\u00ed\u00adritu,  consumando la santificaci\u00f3n en el temor de Dios\u2020\u009d, 2 Co 7, 1; creciendo en la fe, Rm 1, 17; buscando la perfecci\u00f3n, 2 Co 13, 11, hasta la realizaci\u00f3n del reino de la s., 2 P 3, 13. Santuario, lugar sagrado en que se venera alguna divinidad; las  religiones paganas ten\u00ed\u00adan santuarios para sus dioses. En el A. T., es el lugar donde mora Yahv\u00e9h, es decir, el Arca, en la cual est\u00e1 el Testimonio de la Alianza, el Dec\u00e1logo; el Arca, a su vez, est\u00e1 en la Tienda, que es tambi\u00e9n la morada de Yahv\u00e9h, \u2020\u0153Hazme un Santuario para que yo habite en medio de ellos\u2020\u009d, Ex 25, 8. Mois\u00e9s hizo la Morada o s. del desierto y el Arca tal como Yahv\u00e9h lo mand\u00f3, \u2020\u0153y la plant\u00f3 a cierta distancia fuera del campamento; la llam\u00f3 Tienda del Encuentro\u2020\u009d, Ex 33, 7; sitio de encuentro de Yahv\u00e9h con Mois\u00e9s y con el pueblo, donde se le consulta su voluntad, Ex 29, 42-43; Lv 1, 1; Nm 11, 16; 12, 4-10.<\/p>\n<p>La Tienda era port\u00e1til  y este s. peregrin\u00f3 con el pueblo de Israel por el desierto, hasta cuando el Templo de Salom\u00f3n se convirti\u00f3 en la Casa de Yahv\u00e9h, 1 R 8, 10. En sentido estricto, el s. era el Santo de los Santos,  Sancta Sanctorum, Lugar Sant\u00ed\u00adsimo, donde estaba el Arca del Testimonio,  separado por un velo, Ex 40, 1, al cual estaba prohibido entrar y s\u00f3lo penetraba en \u00e9l el sacerdote, una vez al a\u00f1o, con motivo del gran d\u00ed\u00ada de la Expiaci\u00f3n, Lv 16; as\u00ed\u00ad se hizo en el Templo de Salom\u00f3n, 1 R 6, 16; de igual forma en el de Herodes, Mt 27, 51.<\/p>\n<p>En el N. T.  se anuncia la destrucci\u00f3n del s. terreno, el Templo jud\u00ed\u00ado,  como ocurri\u00f3 en el a\u00f1o 70 de nuestra era, pues el nuevo s. es el propio cuerpo de Jes\u00fas resucitado, Mt 26, 61; Jn 2, 19; Ap 21, 22; de suerte que la morada de Jes\u00fas ya no es material, no es un edificio, es la Iglesia, de la cual \u00e9l es su piedra angular, Ef 2, 21-22. Este nuevo s. ya no es construido por mano de hombre, y es el m. excelente, pues en \u00e9l no oficia un sacerdote humano, como los lev\u00ed\u00adticos, sino Jes\u00fas, mediador \u00fanico de una alianza mejor, Hb 8, 6; 9, 15; de manera que el antiguo s. no es m\u00e1s que una sombra, una prefiguraci\u00f3n del nuevo, al cual penetr\u00f3 Jes\u00fas resucitado, en su ascensi\u00f3n, para siempre, Hb 9, 11 ss.<\/p>\n<p>El ap\u00f3stol Pablo dice cada fiel de la Iglesia es s. de Dios  el cuerpo es s. del Esp\u00ed\u00adritu Santo, por lo tanto sagrado, de ah\u00ed\u00ad que pida apartarse del pecado,  porque quien destruye el cuerpo destruye el s. de Dios, 1 Co 3, 16; 6, 18-20.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p><h2>Identidad de Santiago<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Hay varias personas en el Nuevo Testamento que llevan este nombre:\n<\/p>\n<ul>\n<li> 1. Santiago, el hijo de Zebedeo:  ap\u00f3stol, hermano de Juan Ap\u00f3stol; tambi\u00e9n llamado Santiago el Mayor<\/li>\n<li> 2.  Santiago, el hijo de Alfeo, Ap\u00f3stol:  Mt. 10,3; Mc. 3,18; Lc. 6,15; Hch. 1,13.<\/li>\n<li> 3.  Santiago, el hermano del Se\u00f1or:  Mt. 13,55; Mc. 6,3;  G\u00e1l. 1,19.  Sin ninguna duda, se le puede identificar con el Santiago de G\u00e1l. 2,2 y 2,9; Hch. 12,17, 15,13 ss. y 21,18; y 1 Cor. 15,7.<\/li>\n<li> 4.  Santiago, el hijo de Mar\u00eda, hermano de Jos\u00e9 (o Joses):  Mc. 15,40 (donde se le llama \u201c\u00f2 mikros\u201d  \u201cel peque\u00f1o\u201d, no el \u201cmenos\u201d, como en la Biblia de Douay, ni el \u201cmenor\u201d); Mt. 27,56.  Probablemente el hijo de Cleof\u00e1s o Clop\u00e1s (Jn. 19.25) donde \u201cMaria Cleoph\u00e6\u201d se traduce a menudo como \u201cMar\u00eda la esposa de Cleof\u00e1s\u201d, pues las mujeres casadas se distingu\u00edan com\u00fanmente por la adici\u00f3n del nombre de su esposo.<\/li>\n<li> 5. Santiago, el hermano de Judas:  Judas 1,1.  La mayor\u00eda de los comentadores cat\u00f3licos identifican a Judas con \u201cJudas Jacobi\u201d, el \u201chermano de Santiago\u201d (Lc. 6,16; Hch. 1,13), llamado as\u00ed porque su hermano Santiago era m\u00e1s conocido que \u00e9l en la Iglesia primitiva.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify\">La identidad del ap\u00f3stol Santiago (2), el hijo de Alfeo, y Santiago (3), el hermano del Se\u00f1or y obispo de la Iglesia de Jerusal\u00e9n (Hch. 15,21), aunque disputada por muchos cr\u00edticos y quiz\u00e1s no m\u00e1s all\u00e1 de duda, es por lo menos altamente probable, y por mucho el mayor n\u00famero de int\u00e9rpretes cat\u00f3licos la consideran cierta (vea Hermanos del Se\u00f1or, donde se halla el principal argumento, tomado de G\u00e1l. 1,19, a favor del apostolado de Santiago el hermano del Se\u00f1or).  La objeci\u00f3n promovida por Mader (Biblische Zeitschrift, 1908, p. 393 ss.) contra la declaraci\u00f3n com\u00fan de que \u201cAp\u00f3stoles\u201d en G\u00e1l. 1,19 se debe tomar en el sentido estricto de los \u201cDoce\u201d ha sido fuertemente impugnada por Steinmann (Der Katholik, 1909, p. 207 ss.).  El Santiago (5) de Judas 1,1 ciertamente debe ser identificado con Santiago (3), el hermano del Se\u00f1or y obispo de Jerusal\u00e9n.  Ofrece alguna dificultad la identificaci\u00f3n de Santiago (3), el hermano del Se\u00f1or, y Santiago (4), el hijo de Mar\u00eda, y probablemente de Cleof\u00e1s o Clop\u00e1s.  Esta identificaci\u00f3n requiere la identidad de Mar\u00eda, la madre de Santiago (Mt. 27,56; Mc. 15,40), con Mar\u00eda la esposa de Cleof\u00e1s (Jn. 19.25), y, en consecuencia, la identidad de Alfeo (2) y Cleof\u00e1s (4).  Como Cleof\u00e1s y Alfeo probablemente no son dos diferentes transcripciones del mismo nombre arameo \u201cHalpai\u201d (vea Cleof\u00e1s), se debe reconocer que un hombre ten\u00eda dos nombres diferentes.  Ciertamente, hay muchos ejemplos del uso de dos nombres (un nombre hebreo y uno griego o latino) para designar a la misma persona (Sim\u00f3n-Pedro; Saulo-Pablo), de modo que la identidad de Alfeo y Cleof\u00e1s no es nada improbable.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En general, aunque no hay evidencia completa para la identidad de Santiago (2), el hijo de Alfeo, y Santiago (3), el hermano del Se\u00f1or, y Santiago (4), el hijo de Mar\u00eda de Cleof\u00e1s, es por mucho m\u00e1s probable la opini\u00f3n de que en el Nuevo Testamento una y la misma persona se describe de tres modos diferentes.  De todos modos, hay muy buena base (G\u00e1l. 1,19; 2,9; 2,12) para la creencia de que el ap\u00f3stol Santiago, el hijo de Alfeo, es la misma persona que Santiago, el hermano del Se\u00f1or, el muy conocido obispo de Jerusal\u00e9n de los Hechos.  En cuanto a la naturaleza de la relaci\u00f3n que la expresi\u00f3n \u201chermano del Se\u00f1or\u201d est\u00e1 destinada a expresar vea Hermanos del Se\u00f1or.\n<\/p>\n<h2>Santiago en la Escritura<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Si no hubi\u00e9semos identificado a Santiago, el hijo de Alfeo, con el hermano del Se\u00f1or, s\u00f3lo conocer\u00edamos su nombre y su apostolado.  Pero una vez se acepta su identidad, debemos por consiguiente aplicarle todos los detalles que suplen los libros del Nuevo Testamento.  Nos atreveremos a afirmar que la educaci\u00f3n de Santiago (y su hermano Judas), hab\u00eda sido la prevaleciente en todos los hogares piadosos jud\u00edos y que, por lo tanto, estaba basada en el conocimiento de la Sagrada Escritura y en la rigurosa observancia de la Ley.  Muchos datos apuntan a la difusi\u00f3n del lenguaje y cultura griegos a trav\u00e9s de Judea y Galilea tan temprano como el siglo I a.C.; podemos suponer que al menos la mayor\u00eda de los Ap\u00f3stoles desde su ni\u00f1ez le\u00edan y hablaban el griego tan bien como el arameo.  Santiago fue llamado al apostolado con su hermano Judas; en todas las cuatro listas de los Ap\u00f3stoles, \u00e9l aparece a la cabeza del tercer grupo (Mt. 10,3; Mc. 3,18; Lc. 6,16; Hch. 1.13).  No se sabe nada de Santiago individualmente hasta despu\u00e9s de la Resurrecci\u00f3n de Cristo.  San Pablo (1 Cor. 15,5-7) menciona que el Se\u00f1or se le apareci\u00f3 antes de la Ascensi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Luego perdemos de vista a Santiago hasta que San Pablo fue a Jerusal\u00e9n, tres a\u00f1os despu\u00e9s de su conversi\u00f3n, (37 d.C.).  De los Doce Ap\u00f3stoles s\u00f3lo vio a San Pedro y a Santiago, el hermano del Se\u00f1or, (G\u00e1l. 1,19; Hch. 9,27).  Cuando en el a\u00f1o 44 Pedro escap\u00f3 de la prisi\u00f3n, deseaba que la noticia de su liberaci\u00f3n fuese llevada a Santiago, quien ya desempe\u00f1aba un rol prominente en la Iglesia de Jerusal\u00e9n (Hch. 12,17).  En el Concilio de Jerusal\u00e9n (51 d.C.) da su sentencia despu\u00e9s de San Pedro, declarando como lo hab\u00eda hecho Pedro, que los cristianos gentiles no estaban obligados a circuncidarse, ni a la observancia del ceremonial de la ley mosaica, pero al mismo tiempo, urgi\u00f3 la conveniencia de conformarse a ciertas ceremonias y de respetar ciertos escr\u00fapulos de sus hermanos cristianos jud\u00edos (Hch. 15,13 ss).  En esa misma ocasi\u00f3n, los \u201cpilares\u201d de la Iglesia, Santiago, Pedro y Juan \u201cnos dieron a m\u00ed (Pablo) y a Bernab\u00e9 las manos derechas de comuni\u00f3n, nosotros nos ir\u00edamos a los gentiles y ellos a los circuncisos\u201d (G\u00e1l. 2,9).  \u00c9l recomend\u00f3 p\u00fablicamente el gran estatuto de la libertad de los gentiles respecto a la Ley, aunque continu\u00f3 la observancia en su propia vida, no ya como un deber estricto, sino como una costumbre nacional, antigua y muy venerada, confiando en \u201cser salvado por la gracia de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo\u201d. (Hch. 15,11).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando algunos vinieron luego de Santiago a Antioqu\u00eda y llevaron a Pedro al disimulo (G\u00e1l. 2,12), su nombre fue utilizado por ellos, aunque \u00e9l no les hab\u00eda dado tal mandamiento para hacer valer su interpretaci\u00f3n del concordato que, en su propuesta, hab\u00eda sido aprobado en el Concilio de Jerusal\u00e9n.  Cuando San Pablo, despu\u00e9s de su tercer viaje misionero, le hizo una visita a Santiago (58 d.C.) el obispo de Jerusal\u00e9n y los \u201cancianos\u201d \u201cglorificaron al Se\u00f1or\u201d y le aconsejaron al Ap\u00f3stol tomar parte en las ceremonias de un voto nazareno, para mostrar la falsedad del cargo de que \u00e9l hab\u00eda dicho que la Ley ya no deb\u00eda ser considerada.  Pablo consinti\u00f3 al consejo de Santiago y los ancianos (Hch. 21,1 ss).  La Ep\u00edstola de Santiago revela una mente calmada, grave y d\u00f3cil, nutrida con las Escrituras del Antiguo Testamento, dado a la oraci\u00f3n, dedicado a los pobres, resignado a la persecuci\u00f3n, el tipo de un hombre justo y apost\u00f3lico.\n<\/p>\n<h2>Santiago Fuera de las Escrituras<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify\">Las tradiciones respecto a Santiago el Menor se hallan en muchos documentos extra-can\u00f3nicos, especialmente Flavio Josefo (Antiq., XX, IX, 1), el \u201cEvangelio seg\u00fan los hebreos\u201d (San Jer\u00f3nimo, Hombres Ilustres 2), San Hegesipo (Eusebio, Hist. Ecl. II.23), las homil\u00edas pseudo-clementinas (Ep. de Pedro) y Reconocimientos (I, 72, 73),  Clemente de Alejandr\u00eda (Hypot., VI, citada por Eusebio, Hist. Ecl. II.1).  El testimonio universal de la antig\u00fcedad cristiana concuerda completamente con la informaci\u00f3n derivada de los libros can\u00f3nicos sobre el hecho de que Santiago fue obispo de la iglesia de Jerusal\u00e9n.  Hegesipo, un cristiano jud\u00edo que vivi\u00f3 a mediados del siglo II, relata (y su narraci\u00f3n es altamente probable) que Santiago era llamado el \u201cJusto\u201d, que no tomaba vino ni bebidas espiritosas, que no com\u00eda carne, que ninguna navaja tocaba su cabeza, y que no se acicalaba ni se ba\u00f1aba, y finalmente que los jud\u00edos lo ejecutaron.  El relato de su muerte dado por Flavio Josefo es algo diferente.  Las tradiciones posteriores merecen poca atenci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<b>Fuente<\/b>:  Camerlynck, Achille. \u00abSt. James the Less.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 8. New York: Robert Appleton Company, 1910. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/08280a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Traducido por L H M\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>hijo de Alfeo, uno de los doce ap\u00f3stoles, Mt 10, 3; Mc 3, 18; Lc 6, 15; Hch 1, 13. Santidad, idea com\u00fan a todas la religiones, aunque con diferentes matices. La s. implica la noci\u00f3n de una misteriosa potencia relacionada con el mundo de los dioses, as\u00ed\u00ad como a personas, objetos, instituciones. De ah\u00ed\u00ad &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/santiago-el-menor\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSANTIAGO EL MENOR\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-5454","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5454","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5454"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5454\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5454"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5454"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5454"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}