{"id":5526,"date":"2016-02-05T01:41:29","date_gmt":"2016-02-05T06:41:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/temor\/"},"modified":"2016-02-05T01:41:29","modified_gmt":"2016-02-05T06:41:29","slug":"temor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/temor\/","title":{"rendered":"TEMOR"},"content":{"rendered":"<p>v. Espanto, Miedo, Temblor, Terror<br \/>\nGen 9:2 el t .. de vosotros estar\u00e1n sobre todo<br \/>\nGen 20:11 dije .. no hay t de Dios en este lugar<br \/>\nGen 32:7 Jacob tuvo gran t, y se angusti\u00f3; y<br \/>\nExo 9:20 el que tuvo t de la palabra de Jehov\u00e1<br \/>\nDeu 2:25 comenzar\u00e9 a poner tu t .. sobre los<br \/>\nDeu 11:25 miedo y t de vosotros pondr\u00e1 Jehov\u00e1<br \/>\nDeu 25:18 Amalec .. no tuvo ning\u00fan t de Dios<br \/>\n1Sa 18:29 m\u00e1s t de David, y fue Sa\u00fal enemigo de<br \/>\nNeh 5:9 \u00bfno andar\u00e9is en el t de nuestro Dios<br \/>\nJob 4:6 \u00bfno es tu t a Dios tu confianza? \u00bfno es<br \/>\nJob 18:11 de todas partes lo asombrar\u00e1n t, y le<br \/>\nJob 21:9 casas est\u00e1n a salvo de t, ni viene azote<br \/>\nJob 28:28 aqu\u00ed que el t del Se\u00f1or es la sabidur\u00eda<br \/>\nPsa 2:11 servid a Jehov\u00e1 con t, y alegraos con<br \/>\nPsa 19:9 el t de Jehov\u00e1 es limpio, que permanece<br \/>\nPsa 34:11 venid, hijos .. t de Jehov\u00e1 os ense\u00f1ar\u00e9<br \/>\nPsa 36:1 no hay t de Dios delante de sus ojos<br \/>\nPsa 55:5 t y temblor vinieron sobre m\u00ed, y terror<br \/>\nPsa 76:8 juicio; la tierra tuvo t y qued\u00f3 suspensa<br \/>\nPsa 111:10; Pro 1:7; 9:10<\/p>\n<hr>\n<p>estado de \u00e1nimo que significa terror, miedo, Gn 19, 30; 42, 35; Jc 7, 3; 1 S 31, 4; Si 40, 1-11, o simplemente reverencia y respeto, sentido diferente de la palabra cuando se refiere al temor de Yahv\u00e9h.<\/p>\n<p>El juez Gede\u00f3n no quiso alistar en su ej\u00e9rcito a ning\u00fan temeroso  para no poner en peligro la moral y el \u00e1nimo de los valientes, Jc 7, 3.<\/p>\n<p>La Biblia insta a los hijos de Dios a no tener temor. Dios le dice a Abraham  que no tema porque El es su escudo y su galard\u00f3n. Y Abraham le contesta que no teme mal alguno, porque El esta a su lado, Sal 23, 4. Jes\u00fas en varias ocasiones le dice a sus ap\u00f3stoles que no teman, Mt 10, 31; Lc 5, 10; 12, 32.<\/p>\n<p>El \u2020\u0153temor de Dios\u2020\u009d se menciona con especial frecuencia en el  Deuteronomio y significa seguir fielmente los mandamientos para que,  de ese modo, permanezca en vigor la Alianza, Dt 10, 12 y 20. Justo es aquel que teme a Yahv\u00e9h, e imp\u00ed\u00ado quien no le teme, Sal 112, 1 y 8, el temor del Se\u00f1or es la Sabidur\u00ed\u00ada, huir del mal, la Inteligencia, Jb 28, 28.<\/p>\n<p>En el N. T. se destaca m\u00e1s el amor y el perd\u00f3n de Dios  pero permanece latente el t. como parte del ser humano, pues el t. ayuda al hombre a andar por el camino recto, Hch 9, 31; 2 Co 7, 1. El t. a Dios ayuda al ser humano a sobrellevar el t. por las cosas terrenas, inclusive a la muerte,  Hb 2, 15; Ap 2, 10.  T. de Dios significa ser justo y creyente, Lc 1, 50; 1 P 2, 17; en algunos pasajes se califica de temerosos de Dios a los gentiles simpatizantes de la fe cristiana, Hch 10, 1 y 22; 13, 16.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(heb., yir\u2020\u2122ah; gr., phobos). Esta palabra tiene dos significados principales:<br \/>\n( 1 )  Aquella aprehensi\u00f3n del mal que normal mente conduce a la huida o la lucha y<br \/>\n( 2 )  aquel asombro y aquella reverencia sentida en la presencia de una autoridad superior (ya sea padre, esposo o especialmente Dios).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Varios vocablos hebreos se traducen como t., pero el sentido var\u00ed\u00ada seg\u00fan el contexto. Se puede referir al miedo (\u2020\u0153&#8230; vosotros tuvisteis t. del fuego\u2020\u009d [Deu 5:5]). O a la anticipaci\u00f3n de un mal que se ve venir. David, exiliado entre los filisteos, oy\u00f3 sus comentarios negativos \u2020\u0153y tuvo gran t. de Aquis rey de Gat\u2020\u009d (1Sa 21:12) porque percibi\u00f3 el peligro. Jos\u00e9, sabiendo lo que pensaban sus hermanos despu\u00e9s de la muerte de Jacob, les dijo: \u2020\u0153No tem\u00e1is; \u00bfacaso estoy yo en lugar de Dios?&#8230; no teng\u00e1is miedo\u2020\u009d (Gen 50:17-21).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se usa para se\u00f1alar una actitud de reverencia y respeto (\u2020\u0153Bienaventurado el hombre que teme a Jehov\u00e1\u2020\u009d [Sal 112:1]; \u2020\u0153Afirma mi coraz\u00f3n para que tema tu nombre\u2020\u009d [Sal 86:11]). Este tipo de t. se manifiesta en la vida pr\u00e1ctica (\u2020\u0153&#8230; y delante del ciego no pondr\u00e1s tropiezo, sino que tendr\u00e1s t. de tu Dios\u2020\u009d [Lev 19:14]). Ese t. se obtiene por medio de la Palabra de Dios (\u2020\u0153&#8230; leer\u00e1s esta ley&#8230;. para que oigan y aprendan, y teman a Jehov\u00e1 vuestro Dios, y cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley\u2020\u009d [Deu 31:11-12]). En algunas ocasiones se habla de t. refiri\u00e9ndose a una vida virtuosa, obediente a la voluntad de Dios. Se dice de \u2020\u00a2Hanan\u00ed\u00adas que \u2020\u0153era var\u00f3n de verdad y temeroso de Dios&#8230;\u2020\u009d (Neh 7:2).<br \/>\nverbo \u2020\u0153temer\u2020\u009d se usaba a veces para expresar la religi\u00f3n que la persona profesaba. As\u00ed\u00ad, \u2020\u00a2Jon\u00e1s se identific\u00f3 como un adorador de Jehov\u00e1, diciendo: \u2020\u0153Soy hebreo, y temo a Jehov\u00e1, Dios de los cielos, que hizo el mar y la tierra\u2020\u009d (Jon 1:9). Un caso curioso es el de los samaritanos, de los cuales se nos dice que mezclaron su religi\u00f3n con la adoraci\u00f3n a Jehov\u00e1 (\u2020\u0153Tem\u00ed\u00adan a Jehov\u00e1, y honraban a sus dioses\u2020\u009d [2Re 17:33]), pero inmediatamente se aclara que ese t. no es verdadero, ya que no \u2020\u0153temen a Jehov\u00e1\u2020\u009d, puesto que no \u2020\u0153guardan sus estatutos ni sus ordenanzas, ni hacen seg\u00fan la ley y los mandamientos\u2020\u009d (2Re 17:29-35).<br \/>\nel NT, la palabra es phobos, que se usa tanto para se\u00f1alar el miedo (\u2020\u0153Los disc\u00ed\u00adpulos, vi\u00e9ndole andar sobre el mar &#8230; dieron voces de miedo\u2020\u009d [Mat 14:26]), como para indicar la actitud de reverencia y respeto hacia Dios. Hablando de los hombres del mundo, Pablo dec\u00ed\u00ada: \u2020\u0153No hay t. de Dios delante de sus ojos\u2020\u009d (Rom 3:18). Pero los creyentes conocen \u2020\u0153el t. del Se\u00f1or\u2020\u009d (2Co 5:11), por lo cual procuran limpiarse \u2020\u0153de toda contaminaci\u00f3n de carne y de esp\u00ed\u00adritu\u2020\u009d, para perfeccionar \u2020\u0153la santidad en el t. de Dios\u2020\u009d (2Co 7:1).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>En su uso m\u00e1s frecuente, temor es el recelo de recibir da\u00f1o o dolor. Generalmente este t\u00e9rmino designa una emoci\u00f3n dolorosa que se caracteriza por sentimientos de alarma, miedo e intranquilidad. Sin embargo, la palabra temor tambi\u00e9n puede referirse al reconocimiento sopesado y sereno de aquello que puede lastimar o da\u00f1ar, reconocimiento que provoca un cuidado razonable y previsi\u00f3n inteligente.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 clase de temor a Jehov\u00e1 debemos tener?<br \/>\nLa Biblia muestra que hay un temor propio y otro impropio. Por ejemplo, el temor puede ser saludable y hacer que la persona proceda con la debida cautela frente al peligro y de este modo evite la calamidad; o puede ser m\u00f3rbido y acabar con la esperanza, lo que debilita la resistencia emocional y puede llegar al extremo de ocasionar la muerte. El temor de Dios es saludable; consiste en un sentimiento de profunda reverencia hacia el Creador, y es un temor sano de desagradarle por el aprecio que se tiene a su amor leal y bondad, y debido tambi\u00e9n al reconocimiento de que es el Juez Supremo y el Todopoderoso, Aquel que puede castigar o destruir a los que le desobedecen. (V\u00e9ase PAVOR.)<br \/>\nEl temor de Jehov\u00e1 Dios es esencial para los que quieren servirle. Este temor de Jehov\u00e1, profundo y reverencial, es \u2020\u0153el principio de la sabidur\u00ed\u00ada\u2020\u009d (Sl 111:10), \u2020\u0153el comienzo de la sabidur\u00ed\u00ada\u2020\u009d. (Pr 9:10.) No es un temor m\u00f3rbido que denigra: \u2020\u0153El temor de Jehov\u00e1 es puro\u2020\u009d. (Sl 19:9.) Se define as\u00ed\u00ad en Proverbios 8:13: \u2020\u0153El temor de Jehov\u00e1 significa odiar lo malo\u2020\u009d. Impide que se siga un mal proceder, porque \u2020\u0153en el temor de Jehov\u00e1 uno se aparta de lo malo\u2020\u009d. (Pr 16:6.)<br \/>\nAd\u00e1n y Eva no manifestaron el debido temor de Dios, y, por consiguiente, le desobedecieron. Esto produjo en ellos un temor doloroso o terror, que hizo que se escondieran de la presencia de Dios. Ad\u00e1n dijo: \u2020\u0153O\u00ed\u00ad tu voz en el jard\u00ed\u00adn, pero tuve miedo\u2020\u009d. (G\u00e9 3:10.) Asimismo, Ca\u00ed\u00adn, el hijo de Ad\u00e1n, sinti\u00f3 un temor similar despu\u00e9s de haber asesinado a su hermano Abel, temor que tal vez contribuy\u00f3 a que decidiese edificar una ciudad. (G\u00e9 4:13-17.)<br \/>\nEn Hebreos 12:28 se manda a los cristianos que tengan temor piadoso: \u2020\u0153Continuemos teniendo bondad inmerecida, por la cual podamos rendir a Dios servicio sagrado de manera acepta, con temor piadoso y reverencia\u2020\u009d. Un \u00e1ngel que volaba en medio del cielo y ten\u00ed\u00ada buenas nuevas que declarar, introdujo su mensaje del siguiente modo: \u2020\u0153Teman a Dios y denle gloria\u2020\u009d. (Rev 14:6, 7.) Jes\u00fas contrast\u00f3 el temor saludable de Dios con el temor al hombre, diciendo: \u2020\u0153No se hagan temerosos de los que matan el cuerpo pero no pueden matar el alma; sino, m\u00e1s bien, teman al que puede destruir tanto el alma como el cuerpo en el Gehena\u2020\u009d. (Mt 10:28.) Revelaci\u00f3n 2:10 tambi\u00e9n aconseja a los cristianos: \u2020\u0153No tengas miedo de las cosas que est\u00e1s para sufrir\u2020\u009d. El amor verdadero a Jehov\u00e1 echa fuera el temor cobarde del hombre que conduce a transigir.<br \/>\nEl temor apropiado tambi\u00e9n incluye el debido respeto a la autoridad seglar, puesto que el cristiano sabe que el castigo justo que dicha autoridad impone por un crimen cometido ha de entenderse como una expresi\u00f3n indirecta de la ira de Dios. (Ro 13:3-7.)<br \/>\nJes\u00fas predijo que un clima de temor cubrir\u00ed\u00ada la Tierra durante \u2020\u0153la conclusi\u00f3n del sistema de cosas\u2020\u009d. Dijo que habr\u00ed\u00ada \u2020\u0153escenas espantosas\u2020\u009d y que \u2020\u02dclos hombres desmayar\u00ed\u00adan por el temor y la expectaci\u00f3n de las cosas que vinieran sobre la tierra habitada\u2020\u2122. (Lu 21:11, 26.) Aunque la gente en general se ver\u00ed\u00ada afectada por esta situaci\u00f3n, los siervos de Dios deber\u00ed\u00adan seguir el principio expresado en Isa\u00ed\u00adas 8:12: \u2020\u0153No deben temer el objeto de su temor\u2020\u009d. El ap\u00f3stol Pablo explica: \u2020\u0153Porque Dios no nos dio un esp\u00ed\u00adritu de cobard\u00ed\u00ada, sino de poder y de amor y de buen juicio\u2020\u009d. (2Ti 1:7.)<br \/>\nDespu\u00e9s de hacer un estudio cuidadoso de la humanidad y de las ocupaciones del hombre y sus experiencias calamitosas, el Sabio dijo: \u2020\u0153La conclusi\u00f3n del asunto, habi\u00e9ndose o\u00ed\u00addo todo, es: Teme al Dios verdadero y guarda sus mandamientos. Porque este es todo el deber del hombre\u2020\u009d. (Ecl 12:13.)<\/p>\n<p>De los animales al hombre. En G\u00e9nesis 9:2 se emplea la palabra \u2020\u0153temor\u2020\u009d con relaci\u00f3n a la creaci\u00f3n animal. Dios dijo a No\u00e9 y a sus hijos: \u2020\u0153Un temor a ustedes y un terror a ustedes continuar\u00e1n sobre toda criatura viviente de la tierra\u2020\u009d. Durante el a\u00f1o en que No\u00e9 y su familia estuvieron dentro del arca, los animales encerrados all\u00ed\u00ad sintieron temor de ellos, lo que debi\u00f3 contribuir a mantenerlos controlados. De igual manera, cuando salieron del arca despu\u00e9s del Diluvio, Jehov\u00e1 asegur\u00f3 a No\u00e9 que este temor continuar\u00ed\u00ada. Este hecho tambi\u00e9n se ve corroborado por la experiencia humana. Por ejemplo, el Dr. George G. Goodwin, conservador adjunto de mam\u00ed\u00adferos en el Museo Norteamericano de Historia Natural, dijo: \u2020\u0153El leopardo normalmente no ataca al hombre. Sin embargo, si se le provoca o si ha sido herido, se vuelve contra los seres humanos y pelea\u2020\u009d. Asimismo, serpientes venenosas conocidas por su agresividad, como la mamba y la cobra real, si pueden, generalmente prefieren apartarse cautelosamente de la presencia del hombre m\u00e1s bien que atacar. A pesar de que el hombre ha maltratado a algunos animales y los ha convertido en bestias peligrosas, por lo general siguen sujetos a este temor. Este hecho concuerda con la declaraci\u00f3n de Dios registrada en G\u00e9nesis 1:26-28, donde se dice que la creaci\u00f3n animal habr\u00ed\u00ada de estar sujeta al hombre desde el tiempo en que este fue creado.<\/p>\n<p>T\u00e9rminos afines. Los verbos hebreos ya\u00c2\u00b7r\u00e9\u00c2\u00b4 (Le 19:30; 26:2) y `a\u00c2\u00b7r\u00e1ts (Sl 89:7; Isa 29:23; 47:12) pueden comunicar la idea de temor respetuoso. El verbo `a\u00c2\u00b7r\u00e1ts a menudo significa temblar, temer o hacer temblar. (Isa 8:12; Sl 10:18.)<br \/>\nLas pruebas de la presencia de Jehov\u00e1 infundieron temor respetuoso a quienes las contemplaron. Cuando los israelitas estaban reunidos en el monte Sina\u00ed\u00ad, vieron descender una nube oscura, acompa\u00f1ada de truenos, rel\u00e1mpagos y el sonido de un cuerno que se hizo cada vez m\u00e1s fuerte. La monta\u00f1a misma tembl\u00f3 y ascendi\u00f3 humo de ella. Esta manifestaci\u00f3n de poder llen\u00f3 a los israelitas de temor; incluso Mois\u00e9s tembl\u00f3. El prop\u00f3sito de esta manifestaci\u00f3n de la gloria de Jehov\u00e1 era inculcar a los israelitas un temor saludable para que no pecaran. (Ex 19:9, 16-19; 20:18, 20; Heb 12:21.)<br \/>\nLas visiones de la gloria de Jehov\u00e1 tambi\u00e9n causaban un temor respetuoso. La plataforma del carro celestial sobre la que el profeta Ezequiel vio la gloria de Jehov\u00e1 chispeaba como hielo sobrecogedor. Estaba muy por encima de las cabezas de las criaturas vivientes, que eran representaciones de querubines, y era como una expansi\u00f3n transl\u00facida, cuyo tama\u00f1o y apariencia infund\u00ed\u00adan un temor respetuoso. A trav\u00e9s de la expansi\u00f3n transl\u00facida se ve\u00ed\u00ada la representaci\u00f3n de lo que parec\u00ed\u00ada ser un trono de zafiro. La forma que estaba sentada en el trono resplandec\u00ed\u00ada como el fulgor del electro en el fuego de un refinador, y toda ella estaba rodeada de un resplandor parecido. Esta visi\u00f3n de la gloria de Jehov\u00e1 hizo que Ezequiel cayera sobre su rostro en actitud de adoraci\u00f3n reverencial. (Eze 1:15-22, 25-28.)<br \/>\nSolo a Jehov\u00e1 se le debe tener ese temor respetuoso que impulsa a adorar. (Sl 89:7; Isa 29:23.) Se anima a los cristianos a que rindan a Dios \u2020\u0153servicio sagrado de manera acepta, con temor piadoso y reverencia [forma del gr. d\u00e9\u00c2\u00b7os]\u2020\u009d. (Heb 12:28.) Los siervos de Dios demuestran este temor al esforzarse encarecidamente por agradarle, reconociendo que El pedir\u00e1 cuentas y juzgar\u00e1 a todos imparcialmente. (1Pe 1:17; Rev 14:7.)<br \/>\nAlgunos seres humanos y naciones tambi\u00e9n pueden infundir, voluntaria o involuntariamente, un temor respetuoso en otros. Por ejemplo, la sulamita impresion\u00f3 tanto al rey Salom\u00f3n, que este dijo que era imponente como compa\u00f1\u00ed\u00adas militares reunidas en torno a pendones, preparadas para la batalla. (Can 6:4, 10.) En estos textos, la palabra hebrea \u00c2\u00b4a\u00c2\u00b7y\u00f3m significa \u2020\u0153imponente\u2020\u009d o \u2020\u0153impresionante\u2020\u009d. Cuando la naci\u00f3n caldea sal\u00ed\u00ada a la batalla, era \u2020\u0153inspiradora de temor\u2020\u009d. (Hab 1:6, 7.) Por otra parte, se dijo a la naci\u00f3n de Babilonia mediante el profeta Isa\u00ed\u00adas que usara sus maleficios y hechicer\u00ed\u00adas para infundir miedo a los que fueran contra ella, a fin de evitar la calamidad. No obstante, todos los esfuerzos por impedir la conquista estaban condenados al fracaso. (Isa 47:12-15.) Babilonia ten\u00ed\u00ada que caer ante los ej\u00e9rcitos de Ciro el persa. (Isa 44:24\u201345:2.)<br \/>\nDebido a c\u00f3mo se vali\u00f3 Jehov\u00e1 de Mois\u00e9s y c\u00f3mo trat\u00f3 con \u00e9l, este infund\u00ed\u00ada imponente respeto (heb. moh\u00c2\u00b7r\u00e1\u00c2\u00b4) a los ojos del pueblo de Dios. (Dt 34:10, 12; Ex 19:9.) Los que ten\u00ed\u00adan fe tem\u00ed\u00adan respetuosamente la autoridad de Mois\u00e9s. Se daban cuenta de que Dios hablaba por medio de \u00e9l. Los israelitas tambi\u00e9n deb\u00ed\u00adan tener un temor respetuoso al santuario de Jehov\u00e1. (Le 19:30; 26:2.) Esto significa que hab\u00ed\u00adan de respetar el santuario al llevar a cabo la adoraci\u00f3n como Jehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada mandado y al comportarse en armon\u00ed\u00ada con todos sus mandamientos.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>Al AT se le caracteriza como ley de temor y al NT como ley de amor. F\u00f3rmula aproximativa que descuida muchos matices. Si el temor representa un valor importante en el AT, la ley de amor tiene ya en \u00e9l sus ra\u00ed\u00adces. Por otra parte, el temor no es abrogado por la ley nueva, dado que constituye el fondo de toda aut\u00e9ntica actitud religiosa. As\u00ed\u00ad pues, en los dos Testamentos el temor y el amor se dibujan realmente, aunque en forma diversa. Importa m\u00e1s distinguir el temor religioso del miedo que todo hombre puede experimentar en presencia de los estragos de la naturaleza o de los ataques del enemigo (Jer 6,25; 20,10). S\u00f3lo el primero tiene lugar en la revelaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica.<\/p>\n<p>I. DEL MIEDO HUMANO AL TEMOR DE DIOS. Ante los fen\u00f3menos grandiosos, desacostumbrados, aterradores, el hombre experimenta espont\u00e1neamente el sentimiento de una presencia que lo desborda y ante la cual se abisma en su peque\u00f1ez. Sentimiento ambiguo, en el que lo sagrado aparece bajo el aspecto de lo tremendo sin todav\u00ed\u00ada revelar su naturaleza pro-funda. En el AT este sentimiento es equilibrado por el conocimiento aut\u00e9ntico del *Dios vivo, que manifiesta su temerosa grandeza a trav\u00e9s de los signos de que est\u00e1 llena su creaci\u00f3n. El temor de Israel ante la teofan\u00ed\u00ada del Sina\u00ed\u00ad (Ex 20,18s) tiene primero por causa la majestad del Dios \u00fanico, al igual que el temor de Mois\u00e9s ante la zarza ardiendo (Ex 3,6) y el de Jacob despu\u00e9s de la visi\u00f3n nocturna (G\u00e9n 28,17). Sin embargo, cuando se produce con ocasi\u00f3n de signos c\u00f3smicos que evocan la ira divina (*tormenta, temblor de tierra), se mezcla con \u00e9l un pavor de origen menos puro. Pertenece a la escenificaci\u00f3n habitual del *d\u00ed\u00ada de Yahveh (Is 2,10.19; cf. Sab 5,2). Tal es tambi\u00e9n el terror de los guardianes del sepulcro la ma\u00f1ana de pascua (Mt 28,4). Por el contrario, el te-mor reverencia) es el reflejo normal de los creyentes ante las manifestaciones divinas: el de Gede\u00f3n (Jue 6,22s), de Isa\u00ed\u00adas (Is 6,5), o de los espectadores de los milagros operados por Jes\u00fas (Mc 6,51&#8242; p; Le 5,9-11; 7,16) y por los ap\u00f3stoles (Act 2,43). El temor de Dios comporta modalidades diversas que contribuyen, ca-da una en su rango, a encaminar al hombres hacia una *fe m\u00e1s profunda.<\/p>\n<p>II. TEMOR DE DIOS Y CONFIANZA EN DIOS. Por lo dem\u00e1s, en la aut\u00e9ntica vida de fe el temor se equilibra gracias a un sentimiento contrario: la *confianza en Dios. Aun cuando Dios aparece a los hombres, no quiere aterrorizarlos. Los tranquiliza : \u00ab\u00c2\u00a1No temas!\u00bb (Jue 6,23; Dan 10, 12; cf. Lc 1,13.309, frase que repite Cristo caminando sobre las aguas (Mc 6,50). Dios no es un potentado celoso de su poder; rodea a los hombres de una providencia paternal que atiende a sus necesidades. \u00ab\u00c2\u00a1No temas!\u00bb dice a los patriarcas al notificarles sus *promesas (G\u00e9n 15,1; 26,24); la misma expresi\u00f3n acompa\u00f1a las promesas escatol\u00f3gicas aportadas al pueblo que sufre (Is 41,10. 13s; 43,1.5; 44,2), as\u00ed\u00ad como las pro-mesas de Jes\u00fas al \u00abpeque\u00f1o reba\u00f1o\u00bb que recibe del Padre el reino (Lc 12, 32; Mt 6,25-34). En t\u00e9rminos semejantes anima Dios a los profetas-al confiarles su dura misi\u00f3n: tendr\u00e1n que hab\u00e9rselas con los hombres, pe-ro no deben temerlos (Jer 1,8; Ez 2,6; 3,9; cf. 2Re 1,15).<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad la fe en \u00e9l es la fuente de una seguridad que destierra hasta el mero miedo humano. Cuando Israel en guerra ha de afrontar al enemigo, el mensaje divino vuelve a ser: \u00ab\u00c2\u00a1No temas!\u00bb (N\u00fam 21,34; Dt 3,2; 7,18; 20,1; Jos 8,1). En lo m\u00e1s fuerte del peligro repite Isa\u00ed\u00adas lo mismo a Ajaz (Is 7,4) y a Ezequ\u00ed\u00adas (Is 37,6). A los ap\u00f3stoles, a quienes aguarda la persecuci\u00f3n, repite Jes\u00fas que no teman a los que matan el cuerpo (Mt 10, 26-31 p). Una lecci\u00f3n tantas veces repetida acaba por incorporarse a la vida. Los verdaderos creyentes, apoyados en su confianza en Dios, destierran de su coraz\u00f3n todo temor (Sal 23,4; 27,1; 91,5-13).<\/p>\n<p>III. TEMOR DE LOS CASTIGOS DIVINOS. Hay, sin embargo, un aspecto de Dios que puede inspirar a loshombres un temor saludable. En el AT se revel\u00f3 como *juez, y la proclamaci\u00f3n de la *ley sina\u00ed\u00adtica va acompa\u00f1ada de una amenaza de sanciones (Ex 20,5ss; 23,21). Por todo lo largo de la historia los sinsabores de Israel son presentados por los profetas como otros tantos signos providenciales que traducen la c\u00f3lera de Dios: motivo serio de temblar delante de \u00e9l&#8230; En este sentido la ley divina aparece como una ley de temor. Asimismo el salmo 2 recuerda la amenaza de los *castigos di-vinos para invitar a las naciones extranjeras a someterse al ungido de Yahveh (Sal 2,11s).<\/p>\n<p>Este aspecto de la doctrina no se puede eliminar, puesto que el mismo NT da un puesto importante a la *ira y al *juicio de Dios. Pero ante esta perspectiva terrible s\u00f3lo tienen que temblar los pecadores *endurecidos en el mal (Sant 5,1; Ap 6,15s; Le 23,30). En cuanto a los otros, que se reconocen profundamente pecado-res (cf. Le 5,8). pero que tienen confianza en la *gracia justificante de Dios (Rom 3,23s), el NT ha inaugurado una nueva actitud: no m\u00e1s temor de esclavos, sino un esp\u00ed\u00adritu de hijos adoptivos de Dios (Rom 8, 15), una disposici\u00f3n de *amor interior que destierra -el temor, pues el temor supone un castigo (lJn 4,18), pero el que ama no tiene ya miedo del castigo, incluso si su coraz\u00f3n le condena (IJn 3,20s). En este sentido es el NT una ley de amor. Pero ya en los tiempos del AT hab\u00ed\u00ada personas que viv\u00ed\u00adan bajo la ley de amor, como actualmente las hay todav\u00ed\u00ada que no han superado la ley de te-mor.<\/p>\n<p>IV. TEMOR DE DIOS Y RELIGI\u00ed\u201cN. Despu\u00e9s de todo el temor de Dios se puede comprender en un sentido bastante amplio y profundo, que lo identifique sin m\u00e1s con la religi\u00f3n. El Deuteronomio lo asocia ya en forma caracter\u00ed\u00adstica al amor de Dios, a la observancia de sus mandamientos, a su servicio (Dt 6,2.5.13), mientras que Is 11,2 ve en \u00e9l uno de los frutos del *Esp\u00ed\u00adritu de Dios. Es, como dicen los sabios, el principio de la *sabidur\u00ed\u00ada (Prov 1,7; Sal 111,10), y el Eclesi\u00e1stico formula unas loas sobre el temor que lo presentan como el equivalente pr\u00e1ctico de la *piedad (Edo 1,11-20). En este sentido merece la bienaventuranza con que la adornan diferentes salmos (Sal 112, 1; 128,1), porque \u00abla *misericordia de Dios se extiende de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n sobre los que le temen\u00bb (Lc 1,50; cf. Sal 103,17); el tiempo del *juicio, que har\u00e1 temblar de miedo a los pecadores, ser\u00e1 tambi\u00e9n el tiempo en que Dios \u00abrecompensar\u00e1 a los que temen su nombre\u00bb (Ap 11, 18). El NT, aun conservando a veces a la palabra un matiz de temor reverencial, del que no est\u00e1 totalmente ausente la perspectiva del Dios-Juez (2Cor 7,1; Ef 5,21; Col 3,22), sobre todo si se trata de personas que \u00abno temen a Dios\u00bb (Lc 18,2.4; 23, 40), la entiende m\u00e1s bien en. este sentido profundo que hace del temor una virtud esencial: \u00abEn Dios no hay acepci\u00f3n de personas, sino que en toda naci\u00f3n el que teme a Dios y practica la justicia le es acepto\u00bb (Act 10,34s). El temor as\u00ed\u00ad entendido es el camino de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>-> Adoraci\u00f3n &#8211; Amor &#8211; Castigos &#8211; Confianza &#8211; Piedad.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">La primera menci\u00f3n del temor en la Biblia se relaciona con la desobediencia de Ad\u00e1n. Al pecado sigui\u00f3 el conocimiento del desagrado de Dios y del temor a su juicio (Gn. 3:10). El temor es en s\u00ed mismo parte del castigo del pecado (Lv. 26:17; Dt. 28:25, 66). El temor ego\u00edsta descalifica para el deber (Jos. 2:11) y afecta r\u00e1pidamente a otros (Dt. 20:8). El hombre que en la par\u00e1bola recibi\u00f3 un talento fracas\u00f3 en usarlo porque ten\u00eda temor (Mt. 25:25). Los temerosos (\u00abcobardes\u00bb en la <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">RV60<\/a>) se encuentran entre los que ser\u00e1n excluidos del cielo (Ap. 21:8). La necesidad de valor en el servicio del Se\u00f1or se enfatiza repetidamente (Jos. 1:7, 9; Jer. 1:8; Ez. 2:6). El temor es conquistado por la fe (Sal. 46:2; 112:7). Por otra parte, el uso m\u00e1s caracter\u00edstico del t\u00e9rmino temor, cuando se asocia con Dios, es para indicar un temor solemne y reverencial. El \u00abtemor de Dios\u00bb es, en efecto, una definici\u00f3n de la verdadera religi\u00f3n en el AT. Es el principio de la sabidur\u00eda (Sal. 111:10), el secreto de la justicia (Pr. 8:13), posibilita el guardar los mandamientos de Dios (Ec. 12:13) y distingue a las personas de las que Dios se agrada (Sal. 147:11). Es un don otorgado por el Esp\u00edritu que reposa sobre la vara del tronco de Isa\u00ed (Is. 11:2, 3). Aunque en el NT se hace un contraste entre el esp\u00edritu de esclavitud y el de adopci\u00f3n (Ro. 8:15; Ef. 3:12), este temor no est\u00e1 ausente. Controla el andar del cristiano, consciente del consuelo del Esp\u00edritu Santo (Hch. 9:21); estimula al servicio honesto (Col. 3:2) y anima a seguir la santidad (2 Co. 7:1). Ni el temor reverencial y la adoraci\u00f3n que surgen de la comprensi\u00f3n de Dios como de su amor santo, excluyen el temor que es la reacci\u00f3n l\u00f3gica ante la conciencia de su desagrado. Jes\u00fas aconsej\u00f3 a sus disc\u00edpulos que tuvieran temor a aquel que tiene el poder de imponerles el castigo final por el pecado (Lc. 12:4, 5). Pablo tambi\u00e9n los exhorta a ocuparse de su salvaci\u00f3n de manera que se preocupen de evitar el mal y a ser aceptados por Dios (Fil. 2:12; Ef. 6:5, 6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">William J. Cameron<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">RV60 <\/a>Reina-Valera, Revisi\u00f3n 1960<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (593). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>La Biblia emplea numerosos t\u00e9rminos para referirse al temor. Los m\u00e1s comunes son los siguientes (en sus formas sustantivas): el heb. <\/span><span style=''>yir&#722;\u00e2<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018reverencia\u2019; el heb. <\/span><span style=''>pa&#7717;a&#7695;<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018pavor\u2019, \u2018miedo\u2019; el gr. <\/span><span style=''>fobos<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018temor\u2019, \u2018terror\u2019. Teol\u00f3gicamente pueden sugerirse convenientemente cuatro categor\u00edas principales.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. El temor santo<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Proviene de la conciencia que del Dios vivo tiene el creyente. Seg\u00fan Lutero, el hombre natural no puede temer a Dios perfectamente; seg\u00fan Rudolf Otto, es \u201ccompletamente incapaz de temblar (<\/span><span style=''>grauen<\/span><span lang=ES style=''>) o sentir horror en el sentido real de la palabra\u201d. El temor santo, por otra parte, proviene de Dios y capacita al hombre para reverenciar su autoridad, obedecer sus mandamientos, odiar y evitar toda forma de maldad (Jer. 32.40; cf. Gn. 22.12; He. 5.7). Adem\u00e1s, es el comienzo (o principio regulador) de la sabidur\u00eda (Sal. 111.10); el secreto de la rectitud (Pr. 8.13); una de las caracter\u00edsticas de las personas en las que Dios se deleita (Sal. 147.11), y el deber total del hombre (Ec. 12.13). Es, tambi\u00e9n, una de las cualidades divinas del Mes\u00edas (Is. 11.2\u20133).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el AT, en gran parte debido a las sanciones legales de la ley, a menudo se considera que la verdadera religi\u00f3n es sin\u00f3nimo del temor de Dios (cf. Jer. 2.19; Sal. 34.11, <etiqueta id=\"#_ftn167\" name=\"_ftnref167\" title=\"\">vss. de Moffatt), y aun en la \u00e9poca del <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn168\" name=\"_ftnref168\" title=\"\">NT se utilizaba la expresi\u00f3n \u201candar en el temor del Se\u00f1or\u201d en relaci\u00f3n con los cristianos primitivos. A los adherentes gentiles de la sinagoga se los llamaba \u201ctemerosos de Dios\u201d (Hch. 10.2, etc.; cf. Fil. 2.12)<\/etiqueta>.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el NT, sin embargo, generalmente se recalca el concepto de un Dios amante y perdonador, que por medio de Cristo otorga a los hombres un esp\u00edritu filial (Ro. 8.15), y les permite encarar la vida (2 Ti. 1.6\u20137) y la muerte (He. 2.15) sin temor. No obstante, siempre queda un temor reverente, porque no ha cambiado la grandiosidad de Dios y llegar\u00e1 el d\u00eda en que seremos juzgados (2 Co. 5.10s). El temor de Dios estimula al creyente a buscar la santidad (2 Co. 7.1), y se refleja en su actitud hacia sus hermanos en la fe (Ef. 5.21).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. Temor servil<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Es, estrictamente, consecuencia natural del pecado (Gn. 3.10; Pr. 28.1), y puede venir como castigo (Dt. 28.28). F\u00e9lix lo sinti\u00f3 cuando oy\u00f3 predicar a Pablo (Hch. 24.25), y lo sienten los que rechazan a Cristo, para quienes s\u00f3lo hay \u201cun temeroso juicio\u201d (He. 10.27, <\/span><etiqueta id=\"#_ftn169\" name=\"_ftnref169\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0nc<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''>, 31; cf. Ap. 21.8). Aunque en s\u00ed no es bueno, a menudo el Esp\u00edritu se sirve de este temor para la conversi\u00f3n de los hombres (Hch. 16.29ss, etc.).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. El temor a los hombres<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Puede expresarse como: (i) pavor reverencial y una consideraci\u00f3n especial hacia otros hombres, en cuanto amos y magistrados (1 P. 2.18; Ro. 13.7); (ii) horror ciego de ellos y de lo que puedan hacer (Nm. 14.9; Is. 8.12; Pr. 29.25); y (iii) en un sentido muy peculiar preocupaci\u00f3n cristiana por ellos, ante la posibilidad de que sean arruinados por el pecado (1 Co. 2.3; 2 Co. 11.3; Col. 2.1). Es posible librarse de este tipo de temor, al igual que del temor servil mencionado en (<i>b<\/i>), por medio del verdadero amor a Dios (1 Jn. 4.18).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>d. El \u201ctemor\u201d como objeto del temor<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Se utiliza el vocablo temor en otro sentido, como en Gn. 31.42, 53, pasaje en el que se llama a Dios \u201ctemor de *Isaac\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn170\" name=\"_ftnref170\" title=\"\">e. d. el Dios a quien tem\u00eda y adoraba Isaac. Su \u201ctemor\u201d, aquello que los aterrorizaba, recae sobre l<\/etiqueta>os malvados (Pr. 1.26\u201327; 10.24; cf. Is. 66.4). Cuando los hebreos entraron en la tierra prometida, Dios envi\u00f3 su temor delante de ellos, destruyendo y esparciendo a los cananeos, o impresion\u00e1ndolos de tal manera con su temor que su esp\u00edritu se desvanec\u00eda y se volv\u00edan incapaces de resistir al invasor (Ex. 23.27\u201328). El temor en este sentido tambi\u00e9n se encuentra en Job 4.6 (cf. 9.34; 13.21): \u201c\u00bfNo es tu temor a Dios tu confianza? \u00bfNo es tu esperanza la integridad de tus caminos?\u201d<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0J.-J. von Allmen, <i>Vocabulario b\u00edblico<\/i>, 1968; \u00b0R. Otto, <i>Lo santo<\/i>, 1965; W. Mundle, \u201cTemor\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn171\" name=\"_ftnref171\" title=\"\"><i>\u00b0DTNT<\/i><\/etiqueta>, 1985, <etiqueta id=\"#_ftn172\" name=\"_ftnref172\" title=\"\">t(t). IV, pp. 246\u2013248; W. Eichrodt, <\/etiqueta><i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1985, t(t). II, pp. 272\u2013279; W. Beilner, \u201cTemor\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn173\" name=\"_ftnref173\" title=\"\"><i>\u00b0DTB<\/i><\/etiqueta>, 1967, cois. 1005\u20131009.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>R. Otto, <i>The Idea of the Holy<\/i>, 1929; J. Murray, <i>Principles of Conduct<\/i>, 1957, pp. 229ss; J.-J. von Allmen, <i>Vocabulary of the Bible<\/i>, 1958, gp. 113\u2013119; R. H. Pfeiffer, \u201cThe Fear of God, <etiqueta id=\"#_ftn174\" name=\"_ftnref174\" title=\"\"><i>IEJ<\/i><\/etiqueta> 5, 1955, pp. 43\u201348 (valiosa visi\u00f3n panor\u00e1mica del concepto del temor en las literaturas no b\u00edblicas del antiguo Cercano Oriente); W. Mundle, <etiqueta id=\"#_ftn175\" name=\"_ftnref175\" title=\"\"><i>NIDNTT <\/i><\/etiqueta>1, pp. 621\u2013624; H. Ralz, G. Wanke, <etiqueta id=\"#_ftn176\" name=\"_ftnref176\" title=\"\"><i>TDNT<\/i><\/etiqueta> 9, pp. 189\u2013219; W. Foerster, <i>TDNT<\/i> 7, pp. 168\u2013196; R. Bultmann, <i>TDNT<\/i> 2, pp. 751\u2013754.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>J.D.D.<\/span><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Espanto, Miedo, Temblor, Terror Gen 9:2 el t .. de vosotros estar\u00e1n sobre todo Gen 20:11 dije .. no hay t de Dios en este lugar Gen 32:7 Jacob tuvo gran t, y se angusti\u00f3; y Exo 9:20 el que tuvo t de la palabra de Jehov\u00e1 Deu 2:25 comenzar\u00e9 a poner tu t &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/temor\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTEMOR\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-5526","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5526","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5526"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5526\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5526"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5526"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5526"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}