{"id":5529,"date":"2016-02-05T01:41:49","date_gmt":"2016-02-05T06:41:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teofania\/"},"modified":"2016-02-05T01:41:49","modified_gmt":"2016-02-05T06:41:49","slug":"teofania","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teofania\/","title":{"rendered":"TEOFANIA"},"content":{"rendered":"<p>griego aparici\u00f3n divina. Manifestaci\u00f3n visible y corp\u00f3rea de una deidad o mediante fen\u00f3menos naturales. Hay varios casos de apariciones, como el Jacob que dijo que hab\u00ed\u00ada visto a Dios cara a cara, y tuvo la vida a salvo, Gn 32, 31, cuando luch\u00f3 contra Dios una noche. El sitio del encuentro lo llam\u00f3 Penuel, que quiere decir faz de Dios, Gn 7,   16. Antiguamente se cre\u00ed\u00ada que al ver a Dios la persona mor\u00ed\u00ada. Te\u00f3filo, griego amado de Dios, Amadeo. Personaje ilustre a quien Lucas  dedic\u00f3 el evangelio y el libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, Lc 1, 3; Hch 1, 1. Como lo dedica con el t\u00ed\u00adtulo de Excelent\u00ed\u00adsimo, se supone que era un hombre de elevada posici\u00f3n, tal vez un funcionario romano, que era respetado por Lucas.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>Una aparici\u00f3n visible de Dios, generalmente en forma humana.<\/p>\n<p>Antes que el hombre pecara, \u00e9ste caminaba y hablaba con Dios; pero despu\u00e9s que entr\u00f3 el pecado, Ad\u00e1n y su mujer se escondieron cuando oyeron la voz del Se\u00f1or Dios (Gen 3:8). Dios habl\u00f3 a Ca\u00ed\u00adn (cap. 4), Enoc y No\u00e9 caminaron con Dios (Gen 5:24; Gen 6:9), y Dios dio a No\u00e9 instrucciones detalladas respecto al arca y el diluvio. Una de las teofan\u00ed\u00adas m\u00e1s bellas e instructivas se encuentra en G\u00e9nesis 18. Desde el tiempo de Abraham en adelante las teofan\u00ed\u00adas generalmente ten\u00ed\u00adan lugar cuando los recipientes estaban dormidos, como en la visi\u00f3n de Jacob en Betel (Gen 28:10-17), pero Dios habl\u00f3 con Mois\u00e9s cara a cara (Exo 33:11). Hay buenas razones para pensar que las teofan\u00ed\u00adas antes de la encarnaci\u00f3n de Cristo eran manifestaciones visibles del preencarnado Hijo de Dios. Con la encarnaci\u00f3n de nuestro Se\u00f1or las teofan\u00ed\u00adas cesaron.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(\u00abde Dios\u00bb, y \u00abaparecer\u00bb).<\/p>\n<p> Aparici\u00f3n o manifestaci\u00f3n sensible de Dios: (Gen 3:8, Gen 28:10-17).<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>T\u00e9rmino que se utiliza en teolog\u00ed\u00ada para se\u00f1alar a las apariciones o manifestaciones visibles de la presencia de Dios. Generalmente, se prefiere usar esta palabra para aquellas que registra el AT. En muchas de ellas aparece una figura identificada con el nombre de<\/p>\n<p>\u2020\u00a2\u00ed\u0081ngel de Jehov\u00e1. En varios pasajes del AT se produce un extra\u00f1o fen\u00f3meno en el cual aparece un ser espiritual llamado con este nombre, que al hablar o en la narrativa se identifica con Dios mismo. Por ejemplo, el \u00ed\u0081ngel de Jehov\u00e1 se apareci\u00f3 a Mois\u00e9s en la zarza (Exo 3:2), pero sucede que luego se dice que es Dios quien lo llama \u2020\u0153de en medio de la zarza\u2020\u009d (Exo 3:4). Este fen\u00f3meno se produce en otros casos, como el de \u2020\u00a2Agar (Gen 16:7-14), Abraham y los tres visitantes (Gen 18:1-33), Abraham en el monte Mor\u00ed\u00adah (Gen 22:1-18), etc\u00e9tera. Esta identificaci\u00f3n del \u00ed\u0081ngel de Jehov\u00e1 con el mismo Jehov\u00e1 conduce a la interpretaci\u00f3n, aceptada por la mayor\u00ed\u00ada, de que se trata de una manifestaci\u00f3n de Dios en forma visible o audible al ser humano. Como el papel de revelar a Dios es exclusivo del Se\u00f1or Jes\u00fas (Mat 11:27; 1Ti 6:16), se deduce que estos casos especiales son apariciones, o t., del Hijo de Dios.<br \/>\ntambi\u00e9n el \u00ed\u0081ngel de Jehov\u00e1 a \u2020\u00a2Balaam, cuando iba hacia \u2020\u00a2Barac (Num 22:22); a Josu\u00e9, cerca de Jeric\u00f3 (Jos 5:13-14); al pueblo en \u2020\u00a2Boquim (Jue 2:1-5); a Gede\u00f3n, debajo de la encina en Ofra (Jue 6:11); a \u2020\u00a2Manoa, anunciando el nacimiento de Sans\u00f3n (Jue 12:20); a David, cuando la pestilencia por el censo (2Sa 24:15-16); etc\u00e9tera. En la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada se le llama Metatr\u00f3n.<br \/>\nmuchas otras t. en el AT, como, por ejemplo, la \u2020\u0153columna de nube\u2020\u009d y la \u2020\u0153columna de fuego\u2020\u009d con las cuales Dios gui\u00f3 a los israelitas en su peregrinaci\u00f3n por el desierto (Exo 13:21); la manifestaci\u00f3n de Dios en el monte Sina\u00ed\u00ad, que tuvo lugar con \u2020\u0153truenos y rel\u00e1mpagos, y espesa nube &#8230; y sonido de bocina muy fuerte &#8230; en fuego; y el humo sub\u00ed\u00ada como el humo de un horno, y todo el monte se estremec\u00ed\u00ada\u2020\u009d (Exo 19:16-19); la que tuvo lugar el d\u00ed\u00ada de la inauguraci\u00f3n del templo, cuando \u2020\u0153la gloria de Jehov\u00e1 llen\u00f3 la casa [de Jehov\u00e1]\u2020\u009d (2Cr 7:1-3), etc\u00e9tera.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, DOCT<\/p>\n<p>ver, \u00ed\u0081NGEL DE JEHOV\u00ed\u0081<\/p>\n<p>vet, Reciben este nombre las apariciones de la Deidad. Dios el Padre es invisible (Jn. 1:18; 1 Ti. 6:16). Se manifest\u00f3 a los hombres en la persona del \u00ed\u0081ngel de Jehov\u00e1 (Gn. 16:7; Ex. 32:34; 33:14), el \u00ed\u0081ngel del Pacto (Mal. 3:1), y Cristo. Se distingue: (a) Las teofan\u00ed\u00adas del AT, que preparaban la venida de Cristo. (b) La encarnaci\u00f3n de Cristo, Dios manifestado en carne. (c) El retorno de Cristo. En el AT, Dios se manifestaba a los patriarcas de una manera intermitente (v\u00e9ase \u00ed\u0081NGEL DE JEHOV\u00ed\u0081). Desde el \u00e9xodo, estas manifestaciones pasajeras fueron reemplazadas principalmente por la presencia permanente de Dios, la \u00abShekin\u00e1\u00bb que resid\u00ed\u00ada entre los querubines, primero en el Tabern\u00e1culo y despu\u00e9s en el Templo. Cuando tuvo lugar la salida de Egipto, Jehov\u00e1 iba delante de los israelitas en una columna de nube; de noche, aquella columna tomaba apariencia de fuego (Ex. 13:21, 22). Sobre el Sina\u00ed\u00ad se pudo contemplar una espesa nube, y despu\u00e9s humo, porque el Se\u00f1or descendi\u00f3 en medio de fuego (Ex. 19:16, 18). M\u00e1s tarde, la nube de la gloria del Se\u00f1or repos\u00f3 sobre el Sina\u00ed\u00ad durante seis d\u00ed\u00adas, y al s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada el Se\u00f1or llam\u00f3 a Mois\u00e9s. El aspecto de esta gloria era como de un fuego devorador (Ex. 24:16, 17). Cuando Mois\u00e9s entraba en el primer Tabern\u00e1culo del Testimonio, la nube descend\u00ed\u00ada y se deten\u00ed\u00ada a la entrada de la tienda, donde Jehov\u00e1 hablaba con \u00e9l (Ex. 33:9-11; cfr. Dt. 5:4). Cuando fue erigido el Tabern\u00e1culo, Jehov\u00e1 tom\u00f3 posesi\u00f3n de \u00e9l. Su gloria lo llen\u00f3, y la nube repos\u00f3 sobre \u00e9l de d\u00ed\u00ada y de noche (Ex. 40:34, 35; Nm. 9:15, 16). Mois\u00e9s o\u00ed\u00ada la voz del Se\u00f1or dirigi\u00e9ndose a \u00e9l desde lo alto del propiciatorio (Nm. 7:89; cfr. Ex. 25:22; Lv. 16:2; Ex. 16:7, 10; Lv. 9:6, 23; Nm. 14:10; 16:19, 42; 20:6). Durante la dedicaci\u00f3n del Templo de Salom\u00f3n, la gloria del Se\u00f1or llen\u00f3 igualmente el edificio (1 R. 8:10, 11); fue retirada definitivamente durante la destrucci\u00f3n del Templo y de Jerusal\u00e9n (Ez. 9:3, 6; 10:4, 18-19; 11:22-23). Las apariciones pasajeras a los patriarcas hab\u00ed\u00adan dado paso a la presencia constante de Dios en el santuario; el paso siguiente fue la encarnaci\u00f3n del Se\u00f1or, que vino a morar en medio de los hombres. Y los hombres vieron Su gloria, gloria mucho mayor que la de la primera morada del Se\u00f1or (Hag. 2:9), porque el cuerpo f\u00ed\u00adsico del Se\u00f1or Jesucristo era un verdadero templo (Jn. 2:21), destinado a manifestar mucho mejor todav\u00ed\u00ada la presencia divina entre los hombres. En la \u00faltima etapa seremos introducidos ante el trono mismo del Dios totalmente revelado. Entonces no habr\u00e1 m\u00e1s necesidad de teofan\u00ed\u00adas: el Se\u00f1or ser\u00e1 todo en todos, nos veremos cara a cara, y conoceremos como somos conocidos (1 Co. 13:12; Ap. 22:3).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[221]<\/p>\n<p>     Manifestaci\u00f3n de Dios (teos, fainomai) al hombre. Aparece con frecuencia en la Biblia la manifestaci\u00f3n divina en diversas formas, figuras y modelos. Estas manifestaciones o apariciones van desde las legendarias formas de hablar con Ad\u00e1n, Ca\u00ed\u00adn y No\u00e9 (Gen caps. 1 a 6), hasta las apariciones a los Patriarcas Abraham (Gn. 12.7; 15.18 y 17.1), Isaac (Gn 26.2) y Jacob (Gn 32. 25-31), que se mueven todav\u00ed\u00ada en el contexto de la leyenda antropom\u00f3rfica.<\/p>\n<p>    No sucede lo mismo en los escritos prof\u00e9ticos en los que la presencia divina se configura ya con un mensaje doctrinal o moral, que va desde la teofan\u00ed\u00ada mosaicas (Zarza ardiente, Sina\u00ed\u00ad, diversas en el desierto: Ex. 33. 20-23; Ex. 19.10; Ex. 20. 19 Ex. 24.9-11;), hasta la hermosas descripciones prof\u00e9ticas de Samuel (1 Sam. 1.3-19), Salom\u00f3n (1 Rey. 8.10), El\u00ed\u00adas (1. Rey 19.9-12), Isa\u00ed\u00adas (Is. 6. 1-13), Jerem\u00ed\u00adas (Jer. 1. 3-19), Daniel (Dan. 2. 17-24) Ezequiel (Ez. 1.4 y 2.9)   Propiamente, los lenguajes teof\u00e1nicos de la Biblia no son apariciones al estilo moderno, sino referencias al contacto divino con los hombres. Se encierran en relatos referenciales que est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 de la simple descripci\u00f3n antropom\u00f3rfica.<\/p>\n<p>    Las teofan\u00ed\u00adas en el Nuevo Testamento son otra cosa, desde la visi\u00f3n de Jes\u00fas en el Tabor (Mc 9. 2-13; Mt. 17.1-10; Lc. 9. 28-36), hasta la visi\u00f3n de Esteban (Hech. 7. 56-57) o las referencias de San Pablo (Hech. 9. 3-6 y 2 Cor. 12. 2-6).<\/p>\n<p>    Las teofan\u00ed\u00adas divinas se presentan en la educaci\u00f3n de la fe a presentaciones hermosas de la acci\u00f3n divina en la vida de los hombres y a se\u00f1alar el camino del acercamiento a Dios, que siempre est\u00e1 donde sus hijos caminan, esperan, oran y luchan.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Una teofan\u00ed\u00ada es una aparici\u00f3n o manifestaci\u00f3n de Dios, bien a trav\u00e9s de un \u00e1ngel (G\u00e9n 16,7; 22,11; Ex 3,2; Jue 13,3-23), de una figura humana (G\u00e9n 18,1-2; 32,25; 26,2) o de un fen\u00f3meno c\u00f3smico sobrecogedor, como la tormenta; esta \u00faltima manera es el marco t\u00ed\u00adpico de las teofan\u00ed\u00adas del Sina\u00ed\u00ad (Ex 3,2; 13,21; 19,16-18), donde el viento es la trompeta que anuncia a Dios, la nube indica su presencia, el trueno es su voz, el rayo es el resplandor de su gloria. En el N. T. las teofan\u00ed\u00adas son muy raras (Mt 28,3-4). Pero la venida del Hijo del hombre se anuncia, al estilo de las famosas teofan\u00ed\u00adas, envuelta en gran aparato c\u00f3smico (Mt 24,29-30).<\/p>\n<p>E.M.N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>(-> apariciones, profetas ext\u00e1ticos, carism\u00e1ticos). Se suele decir que la teofan\u00ed\u00ada es la manifestaci\u00f3n de lo divino a trav\u00e9s de la naturaleza, en la l\u00ed\u00adnea de la  filosof\u00ed\u00ada griega, mientras que la profec\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica estar\u00ed\u00ada m\u00e1s vinculada a la historia de los hombres. Otros hablan de teofan\u00ed\u00adas ext\u00e1ticas o carism\u00e1ticas, vinculadas a visiones interiores y\/o ascensos del alma a la regi\u00f3n de lo divino, tal como parecen haber hecho y hacen diversos tipos de chamanes y expertos en revelaciones ocultas. En principio, la Biblia no es partidaria de una \u00abreligi\u00f3n cham\u00e1nica\u00bb, vinculada a unos ritos y gestos orientados al ascenso del hombre hacia la altura celeste y a la contemplaci\u00f3n de lo divino. De todas formas, 1 Henoc y otros textos apocal\u00ed\u00adpticos del Antiguo y Nuevo Testamento contienen elementos de ascenso del alma a lo divino (como en Ap 4 y en el mismo Pablo: 2 Cor 12,2). Estrictamente hablando, la teofan\u00ed\u00ada b\u00e1sica cristiana se identifica con la pascua, es decir, con el descubrimiento de Jes\u00fas resucitado en la vida de los hombres y en la Iglesia. Pero la \u00abaparici\u00f3n\u00bb de Jes\u00fas resucitado rompe la din\u00e1mica de una teofan\u00ed\u00ada por ascenso y sit\u00faa el encuentro del hombre con la divinidad en el plano del encuentro interhumano.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Una teofan\u00eda puede definirse como una manifestaci\u00f3n visible de Dios. El uso restringe el t\u00e9rmino principalmente a las manifestaciones teof\u00e1nicas del per\u00edodo del AT. En general tales manifestaciones pueden clasificarse como (1) un mensaje directo (Ex. 19:9\u201325), (2) un mensaje en un sue\u00f1o (Gn. 20:3\u20137; 28:12\u201317), (3) un mensaje en una visi\u00f3n (Gn. 15:1\u201321; Is. 6:1\u201313; Ez. 1:1\u20133; 8:1\u20134), (4) un mensaje por un \u00e1ngel (Gn. 16:7\u201313; 18:1\u201333; 22:11, 18; 32:24\u201330; Ex. 3:2\u20134:17; Jos. 5:13\u201315; Jue. 2:1\u20135; 6:11\u201324; 13:2\u201325), y (5) un mensaje en un sue\u00f1o por un \u00e1ngel (Gn. 31:11\u201313).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas teofan\u00edas pueden caracterizarse como (1) introduciendo a menudo eventos moment\u00e1neos (Ex. 3:1\u201312), (2) revelaciones complementar\u00edas en el plan de Dios (Gn. 15:1\u201317; 28:12\u201317), (3) manifestando siempre lo sobrenatural (Ex. 3:2s.; Jos. 5:13\u201315), (4) dise\u00f1adas para sostener en la vacilaci\u00f3n (Ex. 3:2\u20134:17; Jue. 6:11\u201324), y (5) restringidas invariablemente al pueblo de Dios excepto en donde los no israelitas se ven envueltos (Gn. 20:3\u20137; Nm. 22:20\u201335).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl \u00e1ngel del Se\u00f1or (Jehov\u00e1)\u00bb (o \u00abde Dios\u00bb, cf. Jue. 6:20s.), aunque ocasionalmente designa un \u00e1ngel (p. ej., 2 S. 24:16; 1 R. 19:5, 7; Mt. 2:13, 19; Lc. 1:11), a menudo describe una persona cuyas caracter\u00edsticas parecen concordar con Cristo \u00fanicamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La deidad de este \u00e1ngel \u00fanico se prueba en raz\u00f3n de que \u00e9l (1) es identificado como Dios (Gn. 16:7s., 13; 18:2, 10, 13; 22:10\u201312, 15\u201318; Ex. 3:2\u20136, 14, 18; Jue. 2:1, 5; 6:11, 14, 16), (2) es reconocido como Dios (Gn. 16:9\u201313; Jue. 6:22\u201324; 13:21\u201323; cf. Gn. 32:24\u201330 con Os. 12:4s.), (3) se le describe con t\u00e9rminos que convienen s\u00f3lo a la Deidad (Ex. 3:5s., 14; Jos. 5:15), (4) se llama Dios a s\u00ed mismo (Gn. 31:11, 13; Ex. 3:2, 6, 14), (4) recibe adoraci\u00f3n (Jos. 5:14; Jue. 2:4s.), y (5) habla con autoridad divina (Jue. 2:1\u20135).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La identificaci\u00f3n de este \u00e1ngel con Jesucristo confirma el hecho que \u00e9l (1) se distingue personalmente de Dios el Padre (Gn. 21:17\u201320; 48:16; Ex. 23:20s.), (2) se diferencia de los \u00e1ngeles en su aceptaci\u00f3n de adoraci\u00f3n (Jue. 5:14s.; cf. Ap. 19:10; 22:8s.), (3) recibe un t\u00edtulo mesi\u00e1nico (Jue. 13:18; cf. Is. 9:6; comp\u00e1rese tambi\u00e9n Ex. 3:14 con Jn. 8:58), (4) se le describe como Redentor (Gn. 48:15s.; Is. 63:9), (5) se le anuncia como el \u00e1ngel (mensajero) del nuevo pacto (Mal. 3:1 [Heb.]; cf. Ex. 14:19; 23:20ss.; 32:34; 33:2, 14s. con 1 Co. 10:4), y (6) se le iguala con la dignidad de Cristo (Jos. 5:13\u201315; cf. Ap. 19:11\u201316).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Teol\u00f3gicamente, las teofan\u00edas (1) corroboran la doctrina veterotestamentaria de la Trinidad (Is. 6:1\u20133, 8), (2) anticipan la doctrina neotestamentaria acerca de la encarnaci\u00f3n de Cristo (Jn. 1:14; 8:56), y (3) tipifican la doctrina b\u00edblica de la morada del Dios eterno entre los redimidos (cf. Ex. 25:8; 29:45s.; Lv. 37:2\u20137s. con Ap. 21:3, 22; 22:3\u20135).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V\u00e9ase tambi\u00e9n <em>\u00c1ngel<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Wick Broomall<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (597). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>griego aparici\u00f3n divina. Manifestaci\u00f3n visible y corp\u00f3rea de una deidad o mediante fen\u00f3menos naturales. Hay varios casos de apariciones, como el Jacob que dijo que hab\u00ed\u00ada visto a Dios cara a cara, y tuvo la vida a salvo, Gn 32, 31, cuando luch\u00f3 contra Dios una noche. El sitio del encuentro lo llam\u00f3 Penuel, que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teofania\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTEOFANIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-5529","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5529","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5529"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5529\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5529"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5529"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5529"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}