{"id":5577,"date":"2016-02-05T01:47:20","date_gmt":"2016-02-05T06:47:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/venganza\/"},"modified":"2016-02-05T01:47:20","modified_gmt":"2016-02-05T06:47:20","slug":"venganza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/venganza\/","title":{"rendered":"VENGANZA"},"content":{"rendered":"<p>v. Paga, Retribuci\u00f3n<br \/>\nDeu 32:35 m\u00eda es la v y la retribuci\u00f3n; a su tiempo<br \/>\nPsa 94:1 Jehov\u00e1, Dios de las v .. mu\u00e9strate<br \/>\nPsa 149:7 ejecutar v entre las naciones, y castigo<br \/>\nIsa 34:8 porque es d\u00eda de v de Jehov\u00e1, a\u00f1o de<br \/>\nIsa 59:17 tom\u00f3 ropas de v por vestidura, y se<br \/>\nIsa 61:2 el a\u00f1o .. y el d\u00eda de v del Dios nuestro<br \/>\nIsa 63:4 el d\u00eda de la v est\u00e1 en mi coraz\u00f3n, y el<br \/>\nJer 50:15 porque es v de Jehov\u00e1. Tomad v de ella<br \/>\nJer 50:28 las nuevas de la .. de la v de su templo<br \/>\nJer 51:6 el tiempo es de v de Jehov\u00e1; le dar\u00e1 su<br \/>\nMic 5:15 con ira y con .. har\u00e9 v en las naciones<br \/>\nNah 1:9 no tomar\u00e1 v dos veces de sus enemigos<br \/>\nRom 12:19; Heb 10:30 m\u00eda es la v, yo pagar\u00e9, dice<\/p>\n<hr>\n<p>satisfacci\u00f3n que se toma del agravio u da\u00f1o recibido. La v. era considerada un derecho y un deber; era cuesti\u00f3n de honor. Estaba permitida por la Ley, y consist\u00ed\u00ada en imponer un castigo igual al da\u00f1o causado, \u2020\u0153pagar\u00e1s vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, cardenal por cardenal\u2020\u009d, Ex 21, 12-25; Lv 24, 17-20; Dt 19, 21. Es decir, \u00e9sta, la ley del tali\u00f3n, era una norma de naturaleza social, que limitaba los excesos de la v., como se lee en Gn 4, 23-24: \u2020\u0153Yo mat\u00e9 a un hombre por una herida que me hizo y a un muchacho por un cardenal que recib\u00ed\u00ad. Ca\u00ed\u00adn ser\u00e1 vengado siete veces, mas L\u00e1mec lo ser\u00e1 setenta y siete\u2020\u009d.<\/p>\n<p>Sobre  el homicidio  la Ley distingue el voluntario y el involuntario. En el primer caso se permit\u00ed\u00ada al vengador de sangre, go`el, el pariente m\u00e1s pr\u00f3ximo de la v\u00ed\u00adctima a aplicar la represalia por el crimen, Nm 35, 19; en el segundo caso, para proteger al homicida involuntario, se establecieron las ciudades de asilo o de refugio, Ex 21, 12-13; Nm 35, 22-29; Dt 4, 4131; 19, 4-6; Jos 20.<\/p>\n<p>La v. se ejecutaba seg\u00fan el principio de responsabilidad individua  es decir, paga \u00fanicamente quien cometi\u00f3 el crimen, no pagar\u00e1n los padres por los hijos, ni \u00e9stos por los padres, Dt 24, 16; Amas\u00ed\u00adas, rey de Jud\u00e1,  aplic\u00f3 esta ley, como se lee en 2 R 14, 6.<\/p>\n<p>Hay v. injustas y excesivas  Gn 34, 27; 2 R 3, 27; Jr 20, 10; Ez 25, 12; Est 8, 3.<\/p>\n<p>El hombre justo pone en manos de Dios su causa y pide v. divina para sus  enemigos y los de su pueblo, Is 34, 8; 61, 2; 63, 4; Jr 11, 20; 46, 10; 51, 6.<\/p>\n<p>Siendo el mensaje de Jes\u00fas el del amor  aboli\u00f3 la ley del tali\u00f3n, Mt 5, 3848; y mand\u00f3: \u2020\u0153Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odien,  bendecid a los que os maldigan, rogad por los que os difamen\u2020\u009d, Lc 6, 27   35. Pablo en su carta a los Romanos, trae a colaci\u00f3n el texto del Deuteronomio, en el cual Dios reclama para s\u00ed\u00ad el derecho de v., Dt 32, 35; y dice el Ap\u00f3stol que no se debe tomar justicia por la propia mano,  sino dejar a la ira divina el castigo del pecado, Rm 12, 19; lo mismo se encuentra en Hb 10, 30.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>(heb., naqam, escatimar). Cualquier castigo proporcionado en sentido de retribuci\u00f3n. La palabra aparece en 32 vv. del AT (16 de ellos en Isa\u00ed\u00adas y Jerem\u00ed\u00adas; p. ej., Gen 4:15; Deu 32:35, Deu 32:41, Deu 32:43; Psa 94:1; Psa 99:8; Jer 50:15, Jer 50:28; Jer 51:6, Jer 51:11, Jer 51:36). En el NT hay tres palabras gr. relacionadas con el sentido de venganza o castigo por haber hecho el mal: dike (Act 28:4; Jud 1:7); ekdikesis, usada casi en el mismo sentido (venganza en Luk 21:22; Rom 12:19; Heb 10:30; retribuci\u00f3n en 2Th 1:8); y orge designa el castigo de Dios por el mal en los seres humanos (Rom 3:5).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>(pago, retribuci\u00f3n o castigo por algo hecho malo).<\/p>\n<p> &#8211; Dios es quien paga: Deu 32:35, Sal 94:1, Sal 149:7, Isa 34:8, Isa 61:2, Isa 63:4, Jer 50:15, Jer 51:6, Miq 5:15, Rom 12:9, Heb 10:30.<\/p>\n<p> &#8211; E1 hombre no debe vengar, ni guardar rencor, Lev 19:18, Rom 12:19, Mat 7:1-5, Mat 6:14, Luc 6:27-38.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Es el acto de procurar una satisfacci\u00f3n por un da\u00f1o o un agravio recibido. S\u00f3lo Dios puede hacer v., porque s\u00f3lo \u00e9l es totalmente justo. Por eso dice: \u2020\u0153M\u00ed\u00ada es la v. y la retribuci\u00f3n\u2020\u009d (Deu 32:35; Rom 12:19; Heb 10:30). Cuando Dios dice: \u2020\u0153&#8230; rotura por rotura, ojo por ojo, diente por diente\u2020\u009d (Lev 24:20; Deu 19:21), est\u00e1 indicando que la justicia debe establecer penas que no excedan el da\u00f1o realizado. Desafortunadamente, esto se interpret\u00f3 como una orden divina para buscar v., y al hacerlo, se cometieron muchas injusticias. Pablo dice a los creyentes de Roma: \u2020\u0153No pagu\u00e9is a nadie mal por mal&#8230;. No os vengu\u00e9is vosotros mismos, amados m\u00ed\u00ados, sino dejad lugar a la ira de Dios\u2020\u009d (Rom 12:17-19).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[349]<br \/>\n  Acci\u00f3n o deseo de responder con una ofensa, dolor o castigo a quien ha cometido una ofensa o causado un perjuicio. Es una actitud contraria al perd\u00f3n y al amor al pr\u00f3jimo, que es la esencia del Evangelio. Por eso la venganza en contraria el mensaje del Nuevo Testamento, aunque que se encuentre con frecuencia en la moral t\u00ed\u00adpica del Antiguo Testamento que reclama el exterminio de los enemigos y aplica la ley del tali\u00f3n (Ojo por ojo, diente por diente: Lev. 24. 19-21). Incluso en los textos antiguos se atribuye claramente a Dios la venganza (Deut. 32.35; Jer. 11. 20; Gen 4.10; Job. 16.19; Mac. 8.3).<\/p>\n<p>     Especial referencia hay a la \u00abvenganza de sangre\u00bb, que era actitud t\u00ed\u00adpica de los pueblos orientales y que sigue vigente en las culturas \u00e1rabes e isl\u00e1micas. Esa venganza exige la pena del ofensor en el mismo grado o mayor que la ofensa causada, sea la muerte, la mutilaci\u00f3n o el castigo f\u00ed\u00adsico. Los textos b\u00ed\u00adblicos sobre la venganza de sangre son abundantes, desde Ca\u00ed\u00adn (Gen 4.10) hasta los anuncios prof\u00e9ticos (2 Sam. 1.16), pasando por las acciones del pueblo contra sus enemigos: Jue. 8. 18-21; 2 Rey. 14.5; 1 Mac. 9. 38-42)<\/p>\n<p>     La venganza fue claramente repudiada por el Nuevo Testamento, en expresiones claras y directas de Jes\u00fas: Mt. 5. 38-42; Luc. 18. 7-9). Es contraria a la ley del amor (Rom. 12.19-20) y se opone al mensaje del perd\u00f3n. Y aunque sigue latiendo en los textos evang\u00e9licos, s\u00f3lo se deja entrever como referida escatol\u00f3gicamente a la justicia final del Dios se\u00f1or de la Historia: Apoc. 6.10 y 16.6.<\/p>\n<p>     La educaci\u00f3n del cristiano supone el cultivo de sentimientos de generoso perd\u00f3n y de bondad. Las fronteras entre la justicia y el olvido de la ofensa no siempre son claras, sobre todo en clave de impulsos naturales del coraz\u00f3n humano. Pero el mensaje evang\u00e9lico es n\u00ed\u00adtido respecto al deber del perd\u00f3n y del amor, incluso a los enemigos.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>La moral del tali\u00f3n* se puede entender desde una perspectiva de venganza, dentro de un equilibrio entre la acci\u00f3n y la reacci\u00f3n. En un primer nivel, la venganza queda en manos del goel o defensor de la sangre: un miembro especial de la familia o del clan que est\u00e1 encargado de restablecer la justicia. En un segundo nivel, la venganza pertenece a la ciudad o al Estado, superando as\u00ed\u00ad el plano de la justicia privada de la familia o tribu. En esa l\u00ed\u00adnea, la ley israelita ha intentado superar la venganza, poniendo de relieve la exigencia de la justicia de Dios. Ella sigue conservando, sin embargo, un tipo de venganza, vinculada al tali\u00f3n. S\u00f3lo el perd\u00f3n y el amor al enemigo, que aparece ya en algunos estratos del Antiguo Testamento, y que se despliega de un modo consecuente en el Nuevo Testamento, nos permite superar el nivel de la Ley* con su venganza leg\u00ed\u00adtima (cf. Mt 5,38-48; Rom 12,19). El Apocalipsis ha reelaborado el tema de la venganza, desde una perspectiva de persecuci\u00f3n extrema, identific\u00e1ndola en el fondo con la justicia. Los asesinados de la historia no pueden aceptar componendas, ni \u00abjuiciosas\u00bb respuestas religiosas, ni discursos moralistas; por eso, sus voces se escuchan en el fondo del altar, pidiendo a Dios que se vengue de asesinados (Ap 6,10; cf. 19,2). Es evidente que Dios acepta en un nivel su grito, aunque la respuesta que ofrece (a trav\u00e9s el Cordero degollado) desborda el nivel de la venganza hist\u00f3rica donde ellos han empezado a moverse, para situarnos en un plano de victoria gratuita de Dios. De todas formas, el tema de la venganza en el Apocalipsis ofrece unos rasgos ret\u00f3ricos que resultan menos concordes con el Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a.<\/p>\n<p>Cf. X. Pikaza, Apocalipsis, Verbo Divino, Estella 1999.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>Acci\u00f3n de causar mal a alguien como reparaci\u00f3n de injuria, agravio o da\u00f1o recibidos. La palabra griega ek\u00c2\u00b7di\u00c2\u00b7k\u00e9\u00c2\u00b7o, que se traduce \u2020\u0153vengar\u2020\u009d, se refiere literalmente a actuar \u2020\u0153de justicia\u2020\u009d, lo que comunica la idea de hacer justicia. Tal como se usa en la Biblia, suele aplicar a la retribuci\u00f3n divina en favor de la justicia, pero tambi\u00e9n puede referirse a la ejecuci\u00f3n de lo que una persona cree que es justo o equitativo para satisfacci\u00f3n propia.<\/p>\n<p>Pertenece a Jehov\u00e1. Ser\u00ed\u00ada impropio que una persona se vengase o vengase a otros a menos que Jehov\u00e1 le hubiera nombrado para ejecutar venganza, o designado para ese fin por su Palabra. \u2020\u0153M\u00ed\u00ada es la venganza, y la retribuci\u00f3n\u2020\u009d, dice Jehov\u00e1. (Dt 32:35.) El salmista se dirige a Dios con las palabras: \u2020\u0153Oh Dios de actos de venganza, Jehov\u00e1\u2020\u009d. (Sl 94:1.) Por consiguiente, Dios condena a la persona que guarda rencor o busca venganza personal por males reales o imaginarios cometidos contra \u00e9l o contra otros. (Le 19:18; Ro 12:19; Heb 10:30.)<br \/>\nLas Escrituras indican que todos los pecadores y transgresores merecen la expresi\u00f3n de la c\u00f3lera de Dios, y que solo Su bondad inmerecida, manifestada al proveer el sacrificio de rescate de Jesucristo, hace posible retener la retribuci\u00f3n justa contra el pecador. (Ro 5:19-21; 2Co 5:19; Heb 2:2, 3; v\u00e9ase RESCATE.) Dios mantiene su justicia al perdonar de este modo el pecado, y tambi\u00e9n es justo al traer juicio sobre los pecadores que rechazan su provisi\u00f3n; tales personas no pueden escapar de la venganza divina. (Ro 3:3-6, 25, 26; comp\u00e1rese con Sl 99:8.)<\/p>\n<p>La venganza de Jehov\u00e1 tiene un prop\u00f3sito. La venganza de Jehov\u00e1 trae alivio y beneficios cuando act\u00faa a favor de los que conf\u00ed\u00adan en El; adem\u00e1s, le proporciona alabanza como el justo Juez. El salmista dice: \u2020\u0153El justo se regocijar\u00e1 porque ha contemplado la venganza. [&#8230;] Y la humanidad dir\u00e1: \u2020\u02dcDe seguro hay fruto para el justo. De seguro existe un Dios que est\u00e1 juzgando en la tierra\u2020\u2122\u2020\u009d. (Sl 58:10, 11.) Por lo tanto, el prop\u00f3sito principal de la venganza de Dios es vindicar y glorificar su propio nombre y soberan\u00ed\u00ada. (Ex 14:18; Sl 83:13-18; Isa 25:1-5; Eze 25:14, 17; 38:23.) Su acci\u00f3n tambi\u00e9n vindica a sus siervos como sus verdaderos representantes, adem\u00e1s de librarlos de circunstancias indeseables. (Ex 14:31; 15:11-16; Eze 37:16, 21-23; Sl 135:14; 148:14; Pr 21:18.)<\/p>\n<p>Un tiempo fijo para la venganza de Dios. Las Escrituras muestran que Dios tiene un tiempo debido para expresar a gran escala su venganza sobre sus enemigos. El profeta Isa\u00ed\u00adas recibi\u00f3 la comisi\u00f3n de proclamar \u2020\u0153el d\u00ed\u00ada de la venganza de parte de nuestro Dios\u2020\u009d. Dios expres\u00f3 su venganza contra la antigua Babilonia, la opresora de su pueblo, cuando emple\u00f3 a los ej\u00e9rcitos de Medo-Persia para acabar con su poder en el a\u00f1o 539 a. E.C. (Isa 61:1, 2; 13:1, 6, 9, 17.) Cuando Jesucristo estuvo en la Tierra, cit\u00f3 parte de la profec\u00ed\u00ada de Isa\u00ed\u00adas (61:1, 2) y se la aplic\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo. (Lu 4:16-21.) Aunque el registro no dice que leyera la parte concerniente al \u2020\u0153d\u00ed\u00ada de la venganza\u2020\u009d, s\u00ed\u00ad proclam\u00f3 ese \u2020\u0153d\u00ed\u00ada\u2020\u009d, que vino sobre Jerusal\u00e9n en 70 E.C. Jes\u00fas predijo que los ej\u00e9rcitos romanos acampar\u00ed\u00adan alrededor de la ciudad, y mand\u00f3 a sus seguidores que huyeran de Jerusal\u00e9n cuando los vieran, \u2020\u0153porque estos son d\u00ed\u00adas para hacer justicia [\u2020\u0153d\u00ed\u00adas de venganza\u2020\u009d], para que se cumplan todas las cosas que est\u00e1n escritas\u2020\u009d. (Lu 21:20-22, NM, nota; comp\u00e1rese con Besson, BJ, NTI, Val.)<br \/>\nAntes de su muerte y resurrecci\u00f3n, Jesucristo dijo adem\u00e1s: \u2020\u0153Respecto a aquel d\u00ed\u00ada y hora [de ejecutar juicio sobre el sistema de cosas de la actualidad] nadie sabe, ni los \u00e1ngeles de los cielos, ni el Hijo, sino solo el Padre\u2020\u009d. (Mt 24:36.) De este modo revel\u00f3 que la venganza se ejecutar\u00ed\u00ada con toda seguridad en un tiempo conocido y fijado por Dios. Para ilustrar que Dios actuar\u00ed\u00ada con toda certeza a su debido tiempo a favor de su nombre y de sus siervos, habl\u00f3 de un juez que debido a la persistencia de una viuda en demandar justicia, decidi\u00f3: \u2020\u0153Ver\u00e9 que se le rinda justicia [\u2020\u0153exigir\u00e9 venganza para ella\u2020\u009d]\u2020\u009d. Jes\u00fas aplic\u00f3 la ilustraci\u00f3n a Dios, diciendo: \u2020\u0153De seguro, entonces, \u00bfno har\u00e1 Dios que se haga justicia a [literalmente, \u2020\u0153\u00bfno har\u00e1 la venganza de [&#8230;]?\u2020\u009d] sus escogidos que claman a \u00e9l d\u00ed\u00ada y noche, aun cuando es sufrido para con ellos?\u2020\u009d. (Lu 18:2-8, Int.)<br \/>\nAdem\u00e1s, en la visi\u00f3n del ap\u00f3stol Juan registrada en el libro de Revelaci\u00f3n, \u00e9l vio que las almas de los que hab\u00ed\u00adan sido muertos atrozmente a causa de la palabra de Dios y a causa de la obra de testimonio que hab\u00ed\u00adan hecho clamaban: \u2020\u0153\u00bfHasta cu\u00e1ndo, Se\u00f1or Soberano santo y verdadero, te abstienes de juzgar y de vengar nuestra sangre en los que moran en la tierra?\u2020\u009d La respuesta que recibieron muestra que hay un tiempo determinado para ejecutar venganza, a saber, cuando \u2020\u0153se completara tambi\u00e9n el n\u00famero de sus coesclavos y de sus hermanos que estaban a punto de ser muertos como ellos tambi\u00e9n lo hab\u00ed\u00adan sido\u2020\u009d. (Rev 6:9-11.)<br \/>\nLas Escrituras revelan que esta ejecuci\u00f3n de venganza empieza con Babilonia la Grande y luego prosigue con la \u2020\u02dcbestia salvaje y los reyes de la tierra y sus ej\u00e9rcitos\u2020\u2122. (Rev 19:1, 2, 19-21.)<\/p>\n<p>Ejecutores designados. El Se\u00f1or Jesucristo es el Principal Ejecutor de la venganza de Dios. Por eso, el ap\u00f3stol Pablo conforta a los cristianos con las siguientes palabras: \u2020\u0153Es justo por parte de Dios pagar con tribulaci\u00f3n a los que les causan tribulaci\u00f3n, pero, a ustedes que sufren la tribulaci\u00f3n, con alivio juntamente con nosotros al tiempo de la revelaci\u00f3n del Se\u00f1or Jes\u00fas desde el cielo con sus poderosos \u00e1ngeles en fuego llameante, al traer \u00e9l venganza sobre los que no conocen a Dios y sobre los que no obedecen las buenas nuevas acerca de nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas. Estos mismos sufrir\u00e1n el castigo judicial de destrucci\u00f3n eterna de delante del Se\u00f1or y de la gloria de su fuerza\u2020\u009d. (2Te 1:6-9.)<\/p>\n<p>En la congregaci\u00f3n cristiana. Los ap\u00f3stoles fueron nombrados bajo Jesucristo para cuidar de la congregaci\u00f3n cristiana y protegerla de la inmundicia y la p\u00e9rdida del favor de Jehov\u00e1. Sobre la base de la autoridad que Dios le hab\u00ed\u00ada conferido, el ap\u00f3stol Pablo escribi\u00f3 a la congregaci\u00f3n de Corinto, que estaba teniendo divisiones y problemas con \u2020\u0153ap\u00f3stoles falsos\u2020\u009d: \u2020\u0153Nos mantenemos listos para infligir castigo por [\u2020\u0153vengar\u2020\u009d] toda desobediencia\u2020\u009d. (2Co 10:6, BC; 11:13; 13:10.)<br \/>\nLos ancianos nombrados para cuidar de la congregaci\u00f3n estaban autorizados a administrar \u2020\u0153venganza\u2020\u009d, en el sentido de que pod\u00ed\u00adan tomar medidas para corregir el mal y establecer la justicia, consiguiendo de este modo que la congregaci\u00f3n tuviera de nuevo una posici\u00f3n justa delante de Dios. Esto es lo que hicieron los que dirig\u00ed\u00adan la congregaci\u00f3n corintia despu\u00e9s que Pablo los corrigi\u00f3, de manera que el ap\u00f3stol les escribi\u00f3 en su segunda carta: \u2020\u0153\u00c2\u00a1Qu\u00e9 gran solicitud produjo en ustedes, [&#8230;] s\u00ed\u00ad, correcci\u00f3n del abuso [\u2020\u0153venganza\u2020\u009d]!\u2020\u009d. Estos hombres mostraron arrepentimiento piadoso despu\u00e9s de la primera carta de Pablo y echaron al hombre inicuo al que Pablo se hab\u00ed\u00ada referido, haciendo cuanto pudieron para enderezar los asuntos delante de Jehov\u00e1. (2Co 7:8-12, BC.) Sin embargo, aquellos hombres no estaban autorizados para traer sobre el malhechor todo el castigo que exig\u00ed\u00ada la justicia: una venganza completa, que incluir\u00ed\u00ada la pena de muerte, como hab\u00ed\u00ada sido la prerrogativa de los jueces bajo la ley mosaica. (Le 20:10; Heb 10:28.) Tan solo echaban a los malhechores de la congregaci\u00f3n (1Co 5:13), pero si tales malhechores no se arrepent\u00ed\u00adan, finalmente recibir\u00ed\u00adan la justicia completa por sus delitos con la muerte eterna. (Heb 10:29, 30.) Por lo tanto, el cristiano que adopta un proceder de injusticia, como, por ejemplo, la fornicaci\u00f3n, est\u00e1 en peligro, \u2020\u0153porque Jehov\u00e1 es uno que exige castigo [literalmente, es el \u2020\u0153vengador\u2020\u009d] por todas estas cosas\u2020\u009d. (1Te 4:3-6, NTI.)<\/p>\n<p>Gobernantes. Es posible que los gobernantes, cuyo deber es velar por la justicia, sean los que ejecuten venganza sobre los malhechores, incluidos los cristianos que quebranten las leyes del pa\u00ed\u00ads que est\u00e1n en armon\u00ed\u00ada con lo que es justo y son coherentes con la autoridad que Dios ha concedido a esos gobernantes. En tal caso, los gobernantes ejecutan de manera indirecta la venganza de Dios, como escribe el ap\u00f3stol Pablo: \u2020\u0153Porque los que gobiernan no son objeto de temor para el hecho bueno, sino para el malo. [&#8230;] Es ministro de Dios, vengador para expresar ira sobre el que practica lo que es malo\u2020\u009d. (Ro 13:3, 4; 1Pe 2:13, 14; comp\u00e1rese con G\u00e9 9:6.)<\/p>\n<p>La tendencia vindicativa del hombre imperfecto. El hombre ca\u00ed\u00addo e imperfecto tiene la tendencia a vengarse de los que le tratan injustamente o de aquellos a quienes odia. Quien comete adulterio con la esposa de otro hombre corre el peligro de recibir la venganza retributiva del esposo, como lo expresa el proverbio: \u2020\u0153Porque la furia de un hombre f\u00ed\u00adsicamente capacitado son los celos, y no mostrar\u00e1 compasi\u00f3n en el d\u00ed\u00ada de la venganza. No dar\u00e1 consideraci\u00f3n a ninguna clase de rescate, ni mostrar\u00e1 disposici\u00f3n favorable, no importa cu\u00e1n grande hagas el presente\u2020\u009d. (Pr 6:32-35.) No obstante, la venganza personal suele ir acompa\u00f1ada de ira descontrolada, lo que no solo no logra ning\u00fan buen prop\u00f3sito, sino que acarrea la ira de Dios contra el que se venga as\u00ed\u00ad. (Snt 1:19, 20.)<\/p>\n<p>Enemigos de Dios y sus siervos. Quienes odian a Dios muestran hostilidad a Sus siervos e intentan vengarse de ellos. No se trata de un acto de justicia, sino que es la expresi\u00f3n de la hostilidad que sienten hacia lo que es recto y justo, y un intento de deshacerse de aquellas personas rectas que condenan su iniquidad mediante su palabra y modo de actuar. (Sl 8:2; 44:15, 16.) En algunas ocasiones se ha asesinado a los siervos de Dios con la idea torcida de que se ha ejecutado justicia. (Jn 16:2.) No obstante, al ejecutar esta supuesta \u2020\u0153justicia vengativa\u2020\u009d no agradan a Dios, sino que amontonan venganza contra ellos mismos. Es cierto que en algunas ocasiones Jehov\u00e1 se vali\u00f3 de las naciones, como Babilonia, para traer su propia venganza sobre su pueblo Israel cuando este quebrantaba el pacto que hab\u00ed\u00ada celebrado con El. (Le 26:25.) Pero a esas naciones las mov\u00ed\u00ada el odio y la malicia, y actuaban con venganza, por lo que Jehov\u00e1 tambi\u00e9n se veng\u00f3 de ellas. (Lam 3:60; Eze 25:12-17.)<br \/>\nV\u00e9anse tambi\u00e9n CIUDADES DE REFUGIO; VENGADOR DE LA SANGRE.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>En el lenguaje de hoy, vengarse es castigar una ofensa devolviendo a otro mal por mal. En el lenguaje b\u00ed\u00adblico la venganza designa en primer lugar cierto restablecimiento de la *justicia, una victoria sobre el mal. Si est\u00e1 siempre prohibido vengarse por odio del malvado, es, en cambio, un deber vengar el derecho atropellado. Sin embargo, el ejercicio de este deber evolucion\u00f3 a lo largo de la historia: se sustrajo al individuo para confiarlo a la sociedad y, sobre todo, Dios se revel\u00f3 poco a poco como el \u00fanico vengador leg\u00ed\u00adtimo de la justicia.<\/p>\n<p>1. El vengador de la sangre. En la sociedad n\u00f3mada que formaba Israel en sus or\u00ed\u00adgenes, los miembros del clan deb\u00ed\u00adan protegerse y defenderse mutuamente. En caso de homicidio un goel, \u00abvengador de la sangre\u00bb (N\u00fam 35,21), vengaba al clan matando al asesino. Al motivo de solidaridad se a\u00f1ad\u00ed\u00ada la convicci\u00f3n de que la *sangre derramada clama venganza (cf. G\u00e9n 4,10; Job 16.18). que ha profanado la tierra en que mora Yahveh (N\u00fam 35,33s). As\u00ed\u00ad deb\u00ed\u00ada salvaguardarse la justicia.<\/p>\n<p>Israel, convertido en pueblo sedentario, conserv\u00f3 esta costumbre (cf. 2Sa 3,22-27). Pero su legislaci\u00f3n (Ex 21, 12; Lev 24,17). aun considerando todav\u00ed\u00ada al vengador de la sangre como justiciero (N\u00fam 35,12.19), se cuida de regularizar el ejercicio de su derecho a fin de que est\u00e9 prevenido contra los excesos de su *ira (Dt 19,6). Ahora ya s\u00f3lo a consecuencia de un homicidio voluntario (Dt 24,16) cae el homicida bajo los golpes del vengador de la sangre; adem\u00e1s, debe haberse celebrado un proceso en la ciudad-refugio a que se haya trasladado el asesino (N\u00fam 35,24.30; Dt 19). As\u00ed\u00ad, poco a poco el derecho a la venganza pasa del individuo a la sociedad.<\/p>\n<p>2. La venganza personal. La legislaci\u00f3n israelita frena mediante la ley del tali\u00f3n (Ex 21,23ss; Lev 24,19; Dt 19,21) la pasi\u00f3n humana siempre pronta a devolver mal por mal; proh\u00ed\u00adbe la actitud de venganza ilimitada de los tiempos b\u00e1rbaros (cf. G\u00e9n 4,15.24). Finalmente, suaviza incluso la ley del tali\u00f3n admitiendo en ciertos casos la posibilidad de compensaci\u00f3n pecuniaria, principio reconocido en otros c\u00f3digos orientales (Ex 21, 18s.26s). Sin embargo, el tali\u00f3n pod\u00ed\u00ada impedir que la conciencia se elevara progresivamente: el deseo de venganza, aun codificado por la justicia social, puede seguir ocupando el coraz\u00f3n del hombre. Era, pues, preciso, realizar tambi\u00e9n una *educaci\u00f3n de la conciencia.<\/p>\n<p>a) Prohibici\u00f3n de vengarse. La ley de santidad ataca en su ra\u00ed\u00adz al de-seo de venganza: \u00abNo tendr\u00e1s en tu coraz\u00f3n odio contra tu hermano&#8230; No te vengar\u00e1s y no guardar\u00e1s rencor a los hijos de tu pueblo. Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u00bb (Lev 19,17s). Son c\u00e9lebres algunos ejemplos de *perd\u00f3n: el de Jos\u00e9, que interpreta la persecuci\u00f3n de que ha sido v\u00ed\u00adctima como un designio de Dios que sabe sacar bien del mal (G\u00e9n 45, 3s.7; 50,19); el de David que no se venga de Sa\u00fal (lSa 24,4s; 26,5-12) a fin de no poner la mano en el ungido de Yahveh. Sin embargo, el mismo David hace que se ejerza una venganza p\u00f3stuma contra Sime\u00ed\u00ad y contra Joab (IRe 2,6-46). En todo caso, el deber del perd\u00f3n queda restringido a los *hermanos de raza: as\u00ed\u00ad el libro de los Jueces no critica en modo alguno a Sans\u00f3n por vengarse personalmente de los filisteos (Jue 15,3.7). Con los Sapienciales este deber tender\u00e1 a universalizarse y a profundizarse: \u00abQuien se vengue experimentar\u00e1 la venganza del Se\u00f1or&#8230; No guardes rencor a tu *pr\u00f3jimo\u00bb (Eclo 28,1.7). El principio no excluye a nadie, a lo que parece.<\/p>\n<p>b) El llamamiento a la venganza divina. El motivo por el cual el justo renunciar\u00e1 completamente a vengarse es su *confianza en Dios: \u00abNo digas: Yo devolver\u00e9 el mal; ten con-fianza en Yahveh y \u00e9l te librar\u00e1\u00bb (Prov 20,22). El justo no se venga, deja a Dios el cuidado de vengar la justicia: \u00abM\u00ed\u00ada es la venganza, dice el Se\u00f1or\u00bb (Dt 32,35). As\u00ed\u00ad lo hace Jerem\u00ed\u00adas perseguido cuando \u00abconf\u00ed\u00ada a Dios su causa\u00bb (Jer 20,12); cierto que desea \u00abver la venganza divina\u00bb (II, 20), pero es porque ha identificado su causa con la causa de Dios (15,15). No desea el mal, sino la *justicia; pero \u00e9sta s\u00f3lo puede ser restablecida por Dios. Igualmente el salmista que, con \u00e9nfasis sem\u00ed\u00adtico, desea \u00ablavarse los pies en la sangre de sus enemigos\u00bb (Sal 58.11) y profiere contra ellos terribles imprecaciones (Sal 5,11 ; 137, 7s), est\u00e1 animado de una v\u00f3luntad de justicia. Siempre \u00e9s posible la ilusi\u00f3n acerca de la autenticidad de tal sentimiento, pero es innegable el valor religioso de la actitud. Coincide con la de Job: \u00abYo s\u00e9 que mi defensor (g(3el) vive, que \u00e9l, al fin, se levantar\u00e1 sobre la tierra\u00bb y har\u00e1 justicia (Job 19.25).<\/p>\n<p>3. El Dios vengador. Job tiene raz\u00f3n, y Jerem\u00ed\u00adas tambi\u00e9n, pues Dios es el *juez por excelencia que sondea los ri\u00f1ones y los corazones y retribuye a cada uno seg\u00fan sus *obras; es el g\u00f3el de Israel (Is 41,14). Consiguientemente el *d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or puede llamarse \u00abd\u00ed\u00ada de la venganza\u00bb (Jer 46,10): Dios vengar\u00e1 entonces la *justicia; vengar\u00e1 tambi\u00e9n su honra, y en este sentido puede decirse que s\u00f3lo Dios \u00abse\u00bb puede vengar. Justicia, salvaci\u00f3n, venganza: esto es lo que aportar\u00e1 el d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or (Is 59, 17s). En la medida en que Israel es fiel a la alianza puede, pues, apelar de la injusticia de los jueces humanos a su g\u00f3el, al \u00abDios de las venganzas\u00bb para que aparezca y juzgue a la tierra (Sal 94). Si esto no es todav\u00ed\u00ada perdonar en cristiano, es por lo menos aguardar, con humilde su-misi\u00f3n al Se\u00f1or, el d\u00ed\u00ada de su *visita.<\/p>\n<p>4. Cristo y la venganza. Este d\u00ed\u00ada lleg\u00f3 cuando Jes\u00fas derram\u00f3 su *sangre: entonces la suprema injusticia de los hombres revel\u00f3 la *justicia infinita de Dios. En adelante el comportamiento del creyente ser\u00e1 transformado radicalmente por el *ejemplo de Cristo que \u00abinsultado, no devolvi\u00f3 el insulto\u00bb (IPe 2,23). Jes\u00fas no s\u00f3lo instaura una *ley nueva que *cumple o consuma el principio del tali\u00f3n, sino que prescribe que no se resista al malvado (Mc 5,38-42). No condena la justicia de los tribunales humanos, de la que Pablo dir\u00e1 que est\u00e1 encargada de ejercer la venganza divina (Rom 13,4); pero exige de su disc\u00ed\u00adpulo el perd\u00f3n de las ofensas y el amor de los *enemigos. Sobre todo insin\u00faa que s\u00f3lo el que es ca-paz de soportar la injusticia personal no cometer\u00e1 con otros injusticia. Desde ahora no basta ya remitirse a la venganza divina, sino que hay que \u00abvencer el mal con el bien\u00bb (Rom 12, 21): as\u00ed\u00ad \u00abse ponen carbones ardientes sobre la cabeza del enemigo\u00bb, coloc\u00e1ndole en una situaci\u00f3n imposible que le induce a cambiar su *odio en amor.<\/p>\n<p>Si bien por la sangre de Cristo se cumpli\u00f3 toda justicia, no es menos cierto que todav\u00ed\u00ada no ha llegado el \u00faltimo d\u00ed\u00ada. El amor tiene en la tierra sus fracasos. Aun despu\u00e9s de Jes\u00fas hay cristianos que mueren v\u00ed\u00adctimas de una injusticia violenta. Si perdonan a sus verdugos (Act 7,60), no por eso deja su sangre de clamar a Dios: \u00ab\u00bfHasta cu\u00e1ndo, Se\u00f1or santo y verdadero, tardar\u00e1s en hacer justicia, en tomar venganza de nuestra sangre en los habitantes de la tierra\u00bb? (Ap 6,10; cf. 16,6; 19,2). Pero esta venganza final de la justicia por el Dios-juez tendr\u00e1 por resultado acabar para siempre con la *maldici\u00f3n (22,3).<\/p>\n<p>-> Amor &#8211; Ira &#8211; Enemigo &#8211; Hermano &#8211; Odio &#8211; Juicio &#8211; Justicia &#8211; Perd\u00f3n &#8211; Sangre.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\"><em>n\u0101q\u0101m<\/em> y <em>n\u04d9q\u0101m\u0101h<\/em> son las palabras hebreas m\u00e1s comunes. Por lo general, la <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">RV60<\/a> las traduce por \u00abvenganza\u00bb, aunque una vez \u00abvindicaci\u00f3n\u00bb (Lv. 26:25), y dos veces \u00abretribuci\u00f3n\u00bb (Is. 35:4; 47:3). En el NT, <em>krin\u014d<\/em>, \u00abjuzgar\u00bb; <em>ekdike\u014d<\/em>, \u00abvengar\u00bb; <em>org\u0113<\/em>, \u00abira\u00bb. La venganza est\u00e1 relacionada con el ego\u00edsmo como una pasi\u00f3n humana impropia (Ez. 25:12) que busca represalia como satisfacci\u00f3n personal y que surge del sentimiento de haber sido herido en el amor propio o maltratado (1 S. 25:26). En ambos Testamentos est\u00e1 prohibida para el hombre (Lv. 19:17s.; Ro. 12:19a); corresponde solamente a Dios (Dt. 32:35; Sal. 94:1; Ro. 12:19b), o a los dioses (Hch. 28:4). La venganza de Dios, que se encuentra mucho en las Escrituras, es la ejecuci\u00f3n inexorable de la eterna y justa justicia divina. Solamente a trav\u00e9s de antropomorfismos se confunde con la venganza del hombre; porque Dios, sin ninguna pasi\u00f3n, vindica su justicia, majestad, orden mundial, contra todo ataque (Jer. 46:10; Nah. 1:2; 2 Ts. 1:8), as\u00ed como tambi\u00e9n venga el mal hecho a los suyos (Dt. 32:43; Ap. 19:2; Lc. 8:7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay una vasta diferencia y no poca confusi\u00f3n entre la ejecuci\u00f3n privada de una presumible justicia, que es anarqu\u00eda (Gn. 4:23), y la manutenci\u00f3n p\u00fablica de la justicia general, que es obligatoria (Jos. 20:5; Lc. 18:2s.). La provisi\u00f3n del <em>g\u014d\u0113l<\/em> (\u00abvengador de sangre\u00bb) en la revelaci\u00f3n mosaica fue idealmente el medio de efectuar una jurisprudencia teocr\u00e1tica en los casos criminales (Nm. 35:19, por ejemplo). La <em>Lex talionis<\/em>, tan frecuentemente mal entendida, no da en las Escrituras un mandamiento para un procedimiento de car\u00e1cter privado o personal, sino de la administraci\u00f3n teocr\u00e1tica de la justicia (Ex. 21:23; Lv. 24:19). El Serm\u00f3n del Monte se dirige a los individuos como (en efecto) cristianos, que siendo tales deben tomar el insulto o da\u00f1o, seg\u00fan la gracia de Dios pueda levantarlos a tan alto plano; pero nuestro Se\u00f1or en ning\u00fan sentido contradijo la ley teocr\u00e1tica del AT (<em>lex talionis<\/em>, Dt. 19:21); la respald\u00f3 inequ\u00edvocamente (Mt. 5:17ss.). Hasta el presente, la regla, de que el castigo debe ser apropiado a la falta es una ley de estado que no ha de abolirse mientras exista el estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La inutilidad de la venganza se muestra en el hecho de que siempre provoca una reacci\u00f3n similar (Gn. 4:23). La eficacia de \u00abvolver la otra mejilla\u00bb es el fin de la lucha, el hecho de que el adversario queda desarmado: \u00abSi tu enemigo tiene hambre \u2026\u00bb (Ro. 12:20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Robert F. Gribble<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">RV60 <\/a>Reina-Valera, Revisi\u00f3n 1960<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (631). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Paga, Retribuci\u00f3n Deu 32:35 m\u00eda es la v y la retribuci\u00f3n; a su tiempo Psa 94:1 Jehov\u00e1, Dios de las v .. mu\u00e9strate Psa 149:7 ejecutar v entre las naciones, y castigo Isa 34:8 porque es d\u00eda de v de Jehov\u00e1, a\u00f1o de Isa 59:17 tom\u00f3 ropas de v por vestidura, y se Isa &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/venganza\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abVENGANZA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-5577","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5577","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5577"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5577\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5577"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5577"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5577"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}