{"id":5597,"date":"2016-02-05T01:49:06","date_gmt":"2016-02-05T06:49:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/yahveh\/"},"modified":"2016-02-05T01:49:06","modified_gmt":"2016-02-05T06:49:06","slug":"yahveh","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/yahveh\/","title":{"rendered":"YAHVEH"},"content":{"rendered":"<p>de nuevo, le dirigi\u00f3 la palabra al profeta E. y le mand\u00f3 volver al encuentro de Ajab, rey de Israel, quien se encontraba en Samaria, en la vi\u00f1a de Nabot, a quien hab\u00ed\u00ada asesinado para apropiarse de su huerto. E. le comunic\u00f3 al rey el castigo que recibir\u00ed\u00ada de Yahv\u00e9h por haber hecho pecar al pueblo con la idolatr\u00ed\u00ada a Baal, por el homicidio y la usurpaci\u00f3n del predio de Nabot, instigado por su mujer Jezabel, quien morir\u00ed\u00ada devorada por los perros, en Yisreel: la casa de Ajab ser\u00ed\u00ada exterminada, 1 R 21, 17   26. Pero el rey Ajab, al o\u00ed\u00adr las palabras de Yahv\u00e9h, por medio de E., se arrepinti\u00f3, hizo penitencia y se humill\u00f3 ante el Se\u00f1or, lo que le vali\u00f3 la postergaci\u00f3n del castigo, que se llevar\u00ed\u00ada a cabo en el reinado de su hijo, 1 R 21, 27-29.   A la muerte de Ajab, le sucedi\u00f3 en el trono de Israel su hijo Ocoz\u00ed\u00adas, 853852 a. C., quien tambi\u00e9n pec\u00f3, como su padre. Ocoz\u00ed\u00adas tuvo una ca\u00ed\u00adda de su c\u00e1mara alta en Samaria, quedando gravemente herido, y envi\u00f3 a consultar al dios Baal Zebub, sobre su salud. E. recibi\u00f3 la palabra del \u00ed\u0081ngel de Yahv\u00e9h, para que fuera al encuentro de los mensajeros del rey y \u00e9stos le llevaran el mensaje del Se\u00f1or, seg\u00fan el cual, morir\u00ed\u00ada irremediablemente de las heridas. Ocoz\u00ed\u00adas muri\u00f3, seg\u00fan las palabras que Yahv\u00e9h le hab\u00ed\u00ada comunicado a E., y rein\u00f3 en su lugar Joram, su hermano,  2 R 1, 1-18.<\/p>\n<p>El\u00ed\u00adas parti\u00f3  junto con Eliseo, de Guilgal para Betel. En esta ciudad las hermandades de los profetas salieron a recibir a Eliseo, y ya sab\u00ed\u00adan que  E. ser\u00ed\u00ada arrebatado hacia el cielo. Fueron a Jeric\u00f3, a orillas del r\u00ed\u00ado Jord\u00e1n,  donde E. golpe\u00f3 el agua con su manto y \u00e9stas se abrieron, de modo que el profeta y Eliseo pasaron de un lado a otro sobre el lecho seco. E. le dijo a Eliseo que pidiera lo que quisiera, antes de ser arrebatado al cielo, y \u00e9ste pidi\u00f3 que le pasara dos tercios de su esp\u00ed\u00adritu, cuesti\u00f3n dif\u00ed\u00adcil, pues el esp\u00ed\u00adritu prof\u00e9tico no se transmite, sino que es Dios quien lo concede,  como le dio a entender E. Caminaban juntos, cuando un carro de fuego con caballos de fuego arrebat\u00f3 a E. y subi\u00f3 al cielo. Cuando Eliseo dej\u00f3 de verlo, desgarr\u00f3 sus vestidos, recogi\u00f3 el manto de E., que hab\u00ed\u00ada ca\u00ed\u00addo de sus espaldas, volvi\u00f3 al Jord\u00e1n y golpe\u00f3 con \u00e9l las aguas, las cuales se abrieron y Eliseo pas\u00f3 a la otra orilla, donde los disc\u00ed\u00adpulos de los profetas exclamaron: \u2020\u0153El esp\u00ed\u00adritu de E. se ha posado sobre Eliseo\u2020\u009d. Los disc\u00ed\u00adpulos enviaron cincuenta hombres a buscar al profeta E., contra lo que pensaba Eliseo, pero la b\u00fasqueda fue in\u00fatil, 2 R 2, 1-18.<\/p>\n<p>En 2 Cro 21  11-15, se menciona una carta de E. para Joram, rey de Israel, 852-841 a. C., en la cual le anuncia el castigo por sus cr\u00ed\u00admenes, la cual debe ser ap\u00f3crifa, pues ya E. hab\u00ed\u00ada sido arrebatado al cielo, seg\u00fan se dice en 2 R 2, antes de reinar Joram. En el libro de Sir\u00e1cida, en la Historia de los padres, se hace el elogio del profeta E., Si 48, 1-11.<\/p>\n<p>El \u00faltimo de los profetas  Malaqu\u00ed\u00adas, dice que E. volver\u00e1 antes de que llegue el d\u00ed\u00ada de Yahv\u00e9h, Ml 3, 23-24. Este or\u00e1culo influir\u00ed\u00ada grandemente en la escatolog\u00ed\u00ada jud\u00ed\u00ada, como se puede ver en el Libro de Henoc. A Juan Bautista los jud\u00ed\u00ados le enviaron sacerdotes y levitas para que le preguntaran si era E., a lo cual Juan respondi\u00f3 que no, y, por el contrario,  cit\u00f3 el or\u00e1culo del profeta, Is 40, 3: \u2020\u0153Yo soy el que clama en el desierto: Rectificad el camino del Se\u00f1or\u2020\u009d, Jn 1, 19-23. Muchos jud\u00ed\u00ados cre\u00ed\u00adan que Jes\u00fas era E., Mt 16, 14; Lc 9, 8; sin embargo, el mismo Jes\u00fas dice que E. ya vino en el Precursor Juan Bautista, Mt 11, 7-14; 17, 10-13; Lc 1, 17.<\/p>\n<p>En la Transfiguraci\u00f3n de Jes\u00fas en el monte Tabor  donde estaban tambi\u00e9n los ap\u00f3stoles Pedro, Santiago y Juan, se les aparecieron Mois\u00e9s y E., Mt 17, 3; Mc 9, 4; Lc 9, 30. Cuando Jes\u00fas, en la cruz, exclam\u00f3: \u2020\u0153\u00c2\u00a1El\u00ed\u00ad, Eli!,  \u00bflem\u00e1 sabactan\u00ed\u00ad?\u2020\u009d, algunos de los que all\u00ed\u00ad estaban dec\u00ed\u00adan: \u2020\u0153A E. llama \u00e9ste\u2020\u009d, Mt 27, 46-47; Mc 15, 34-35.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>El nombre de Dios en las Escrituras se escribe YHWH. Investigaciones recientes se\u00f1alan que su pronunciaci\u00f3n proba-ble era \u2020\u0153Yav\u00e9h\u2020\u009d. \u2020\u00a2Tetragr\u00e1maton. Formas abreviadas (yahu, yo, yah) se utilizaban a menudo en los nombres de personas, aunque no siempre es evidente al traducirlos al espa\u00f1ol. Ejemplos: Isa\u00ed\u00adas (Yahv\u00e9h ha salvado), Joaqu\u00ed\u00adn (Yahv\u00e9h ha fortalecido), Abd\u00ed\u00adas (Siervo de Yahv\u00e9h), Adon\u00ed\u00adas (Mi Se\u00f1or es Yahv\u00e9h), etc\u00e9tera. \u2020\u00a2Dios. Nombre de.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>[010]<br \/>\n Nombre propio de Dios en el Antiguo Testamento, que se asocia a la teofan\u00ed\u00ada del Sina\u00ed\u00ad, (Ex. 3. 14-15). En el hebreo, el t\u00e9rmino est\u00e1 formado por las consonantes YHVH o YHWH, con las vocales muy tard\u00ed\u00adamente incorporadas (siglo II por los masoretas). Se duda cu\u00e1l pudieran ser los fonemas originales, ya que el nombre era sagrado y los israelitas no lo pronunciaban por respeto.<\/p>\n<p>    Debido a textos paralelos (Ex. 20. 7 y Lev. 24. 11), el nombre se sustitu\u00ed\u00ada por \u00abEl Se\u00f1or\u00bb (Adonai) y se sospecha que la pronunciaci\u00f3n del mismo se hac\u00ed\u00ada con los fonemas voc\u00e1licos, los cuales completaban la graf\u00ed\u00ada de \u00abYHVH\u00bb.  Los traductores del hebreo posterior a\u00f1adieron as\u00ed\u00ad las vocales y sol\u00ed\u00adan reproducir la expresi\u00f3n Jehov\u00e1 o Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>    En las Iglesias orientales, m\u00e1s cercanas al hebreo antiguo, se sol\u00ed\u00ada transcribir por las formas hoy usuales de Yav\u00e9 y Ya\u00f3, o las formas abreviadas del hebreo de las palabras Yah (Salm. 68. 4) y Yah\u00fa (o Jah\u00fa) en nombres propios, siendo m\u00faltiples las variedades compuestas.<\/p>\n<p>    En su sentido etimol\u00f3gico se suele identificar con la tercera persona del singular, imperfecto, del verbo hav\u00e1 (o hay\u00e1), que es el verbo ser, estar o existir, sin que exeg\u00e9ticamente sea seguro que ese fue el alcance de quienes perfilaron el relato teof\u00e1nico del Exodo. Abundan las interpretaciones que aluden a otras etimolog\u00ed\u00adas: \u00abel inspirador\u00bb, el \u00abiluminador\u00bb o bien simplemente \u00abel que se comunica\u00bb, sin aludir al concepto metaf\u00ed\u00adsico de ser, \u00abel que es\u00bb, \u00abel que existe\u00bb.<\/p>\n<p>    Se suele transcribir ese relato por la traducci\u00f3n que aparece en los LXX y que luego recoger\u00ed\u00ada la Vulgata: \u00abYo soy\u00bb me env\u00ed\u00ada a vosotros\u00bb o tambi\u00e9n \u00abEl que es\u00bb me env\u00ed\u00ada a vosotros\u00bb.  Al margen de las explicaciones actuales, lo indudable es que fue el nombre m\u00e1s sagrado de los que se atribuyeron al Dios de Israel.<\/p>\n<p>    (Ver Dios. Nombres)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">El nombre propio de Dios en el Antiguo Testamento; de aqu\u00ed que los jud\u00edos lo llamaran el nombre por excelencia, el gran nombre, el \u00fanico nombre, el nombre glorioso y terrible, el nombre oculto y misterioso, el nombre de la sustancia, el nombre propio, y m\u00e1s frecuentemente shem hammephorash, es decir, el nombre separado o expl\u00edcito, aunque el significado preciso de esta \u00faltima expresi\u00f3n es materia de discusi\u00f3n (cf. Buxtorf, \u00abLexicon\u00bb, Basilea, 1639, col. 2432 ss.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yahveh ocurre m\u00e1s frecuentemente que cualquier otro nombre divino. Las Concordancias de Furst (\u00abVet, Test. Concordantiae\u00bb, Leipzig, 1840) y Mandelkern (\u00abVet, Test. Concordantiae\u00bb, Leipzig, 1896) no coinciden exactamente en cuanto al n\u00famero de sus ocurrencias; pero en n\u00fameros redondos se encuentra 6,000 veces en el Antiguo Testamento, ya sea solo o en conjunci\u00f3n con otro nombre divino. La Versi\u00f3n de los Setenta y la Vulgata interpretan generalmente el nombre como \u00abSe\u00f1or\u00bb (Kyrios, Dominus), una traducci\u00f3n de Adonai&#8212;usualmente sustituido por Yahveh en la traducci\u00f3n.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Pronunciaci\u00f3n de Yahveh<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Significado del Nombre Divino<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Origen del Nombre Yahveh<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Bibliograf\u00eda<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Pronunciaci\u00f3n de Yahveh<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Padres y los escritores rab\u00ednicos concuerdan en representar a Yahveh como un nombre inefable.  En cuanto a los Padres, s\u00f3lo necesitamos llamar la atenci\u00f3n a las siguientes expresiones: onoma arreton, aphraston, alekton, aphthegkton, anekphoneton, aporreton kai hrethenai me dynamenon, mystikon.  Leusden no pudo inducir a un cierto jud\u00edo, a pesar de su pobreza, a pronunciar el verdadero nombre de Dios, aunque le ofreci\u00f3 las m\u00e1s tentadoras promesas.  La aceptaci\u00f3n de los deseos de Leusden por parte del jud\u00edo no habr\u00eda sido en realidad una ventaja verdadera para aqu\u00e9l, pues los jud\u00edos modernos est\u00e1n tan inseguros sobre la verdadera pronunciaci\u00f3n del Nombre Sagrado como sus contempor\u00e1neos cristianos.  De acuerdo a la tradici\u00f3n rab\u00ednica la verdadera pronunciaci\u00f3n de Yahveh ces\u00f3 de usarse en tiempo de Sime\u00f3n el Justo quien fue, seg\u00fan Maim\u00f3nides, un contempor\u00e1neo de Alejandro el Grande.  En cualquier caso, parece que el nombre ya no fue pronunciado despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n del Templo.  La Mishna hace referencia a nuestra cuesti\u00f3n m\u00e1s de una vez: Berachoth, IX, 5, permite el uso del Nombre Divino a manera de saludo; en Sanhedrin, X, 1, Abba Shaul niega cualquier participaci\u00f3n en el mundo futuro a quien lo pronuncie como est\u00e1 escrito; de acuerdo a Tamid, VII, 2, los sacerdotes en el Templo (o tal vez en Jerusal\u00e9n) pod\u00edan emplear el verdadero Nombre Divino, mientras que los sacerdotes en el pa\u00eds (fuera de Jerusal\u00e9n) ten\u00edan que contentarse con el nombre Adonai; de acuerdo a Maim\u00f3nides (\u00abMore Neb.\u00bb, I, 61, y \u00abYad chasaka\u00bb, XIV, 10) el verdadero Nombre Divino era usado \u00fanicamente en el santuario por los sacerdotes que impart\u00edan la bendici\u00f3n y por el sumo sacerdote el D\u00eda de la Expiaci\u00f3n. Phil [\u00abDe mut.nom.\u00bb, n.2 (ed.Marg., I, 580); \u00abVita Mos.\u00bb, III, 25 (II, 166)] parece sostener que aun en esas ocasiones los sacerdotes ten\u00edan que hablar en voz baja. Hasta aqu\u00ed hemos seguido la tradici\u00f3n jud\u00eda post-cristiana concerniente a la actitud de los jud\u00edos hasta antes de Sime\u00f3n el Justo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a la tradici\u00f3n temprana, Josefo (Antiq., II, XII, 4) declara que no le est\u00e1 permitido tratar del Nombre Divino; en otro lugar (Antiq., XII, V, 5) dice que los samaritanos erigieron en el Monte Garizim un anonymon ieron. Esta veneraci\u00f3n extrema por el Nombre Divino debe haber prevalecido en el tiempo cuando se estaba haciendo la Versi\u00f3n de los Setenta, pues los traductores siempre sustituyen Yahveh por Kyrios (Se\u00f1or).  Eclesi\u00e1stico 23,10 parece prohibir \u00fanicamente el uso irreverente del Nombre Divino, aunque no puede negarse que Yahveh no es empleado tan frecuentemente en los libros can\u00f3nicos m\u00e1s recientes del Antiguo Testamento como en los libros m\u00e1s antiguos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ser\u00eda dif\u00edcil determinar en qu\u00e9 momento se origin\u00f3 esta reverencia por el Nombre Divino entre los hebreos. Los escritores rab\u00ednicos derivan la prohibici\u00f3n de pronunciar el Tetragrammaton, como se le llama al nombre de Yahveh, de Lev. 24,16:  \u00abQuien blasfeme el nombre del Se\u00f1or, morir\u00e1.\u201d.  El participio hebreo noqedh, aqu\u00ed interpretado como \u00abblasfemar\u00bb, es traducido como honomazon en los Setenta y parece tener el significado de \u00abdeterminar\u00bb, \u00abdenotar\u00bb (a trav\u00e9s de sus vocales propias) en G\u00e9n. 30,28; N\u00fam. 1,17; Isa\u00edas 62,2.  Sin embargo, el contexto de Lev\u00edtico 34,16 (cf. v. 11 y 15), favorece el significado de \u00abblasfemar\u00bb. Los ex\u00e9getas rab\u00ednicos derivan tambi\u00e9n la prohibici\u00f3n de \u00c9xodo 3,15; pero este argumento no puede soportar la prueba de las leyes de la hermen\u00e9utica sensata (cf. Drusius, \u00abTetragammaton\u00bb, 8-10, en \u00abCritici Sacri\u00bb, Amsterdam, 1698, I, p. II, col. 339-42; \u00abDe nomine divino\u00bb, ibid., 512-16; Drach, \u00abHarmonic entre l&#8217;Eglise et la Synagogue\u00bb, I, Paris, 1844, pp. 350-53 y nota 30, p\u00e1gs. 512-16).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que ha sido dicho explica la llamada qeri perpetuum, de acuerdo a la cual las consonantes de Yahveh en el texto hebreo van siempre acompa\u00f1adas por las vocales de Adonai excepto en los casos en los que Adonai est\u00e1 en aposici\u00f3n a Yahveh; en estos casos son sustituidas con las vocales de Elohim. El uso de una simple shewa en la primera s\u00edlaba de Yahveh, en lugar de la shewa compuesta en la correspondiente s\u00edlaba de Adonai y Elohim, es requerida por las reglas de la gram\u00e1tica hebrea que gobiernan la utilizaci\u00f3n de la shewa. De all\u00ed la pregunta: \u00bfCu\u00e1les son las verdaderas vocales de la palabra Yahveh?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos eruditos han sostenido que la palabra \u201cJehov\u00e1\u201d data s\u00f3lo del a\u00f1o 1520 (cf. Hastings, \u00abDictionary of the Bible\u201d, II, 1899, p.199; Gesenius-Buhl, \u00abHandw\u00f6rterbuch\u00bb, 13ra. ed., 1899, p. 311). Drusio (loc.cit., 344) pone a Pedro Galatino como el inventor de la palabra Jehov\u00e1, y a Fagio como su propagador en el mundo de los eruditos y comentadores. Pero los escritores del siglo XVI, cat\u00f3licos y protestantes (e.g. Cajetan y Th\u00e9odore de B\u00e8ze), est\u00e1n perfectamente familiarizados con la palabra. Galatino mismo (\u00abAreana cathol. veritatis\u00bb, I, Bari, 1516, a, p.77) pone la forma como conocida y aceptada en su tiempo. Adem\u00e1s, Drusio (loc.cit., 351) la descubri\u00f3 en Porcheto, un te\u00f3logo del siglo XIV. Finalmente la palabra se encuentra incluso en la \u00abPugio fidei\u00bb de Raymund Martin, una obra escrita cerca de 1270 (ed. Paris, 1651, pt. III, dist. II, cap. III, p.448, y Note, p.745). Probablemente la introducci\u00f3n del nombre de Jehov\u00e1 es anterior incluso a R. Martin.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No sorprende entonces que esta forma haya sido considerada como la verdadera pronunciaci\u00f3n del Nombre Divino por eruditos como Michaelis (\u00abSupplementa ad lexica hebraica\u00bb, I, 1792, p.524), Drach (loc.cit., I, 469-98), Sier (Lehrgeb\u00e4ude der hebr. Sprache, 327) y otros.\n<\/p>\n<ul>\n<li> Jehov\u00e1 est\u00e1 compuesto de las formas abreviadas del imperfecto, el participio y el perfecto del verbo hebreo \u00abser\u00bb (ye=yehi; ho=howeh; wa=hawah). De acuerdo a esta explicaci\u00f3n, el significado de Jehov\u00e1 ser\u00eda \u00abel que ser\u00e1, es y ha sido\u00bb. Pero tal formaci\u00f3n de palabras no tiene analog\u00eda en el idioma hebreo.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> La forma abreviada de Jeho supone la forma completa Jehov\u00e1. Pero la forma Jehov\u00e1 no puede explicar las abreviaturas Jahu y Ja, en tanto que la abreviatura Jeho pudiera ser derivada de otra palabra.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Se dice que el Nombre Divino est\u00e1 parafraseado en Apocalipsis 1,4, y 4,8, por la expresi\u00f3n ho on kai ho en kai ho erchomenos, en la cual ho erchomenos se considera equivalente a ho eromenos, \u00abel que ser\u00e1\u00bb; pero realmente significa \u00abel que viene\u00bb, as\u00ed que despu\u00e9s de la venida del Se\u00f1or, Apoc. 11,17, retiene solamente ho on kai ho en.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> La comparaci\u00f3n de Jehov\u00e1 con el lat\u00edn Jupiter, Jovis. Pero esto ignora por completo las formas m\u00e1s completas de los nombres latinos Diespiter, Diovis. Cualquier conexi\u00f3n de Yahveh con el nombre divino egipcio consistente en las siete vocales griegas ha sido rechazado por Hengstenberg (Beitrage sur Einleiung ins Alte Testament, II, 204 ss.) y Tholuck (Vermischte Schriften, I, 349 ss.).<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para tomar los escritores antiguos:\n<\/p>\n<ul>\n<li> Diodoro S\u00edculo escribe Jao (I, 94); <\/li>\n<li> San Ireneo (\u00abAdv. haer.\u00bb, II, XXXV, 3, en P.G., VII, col. 840), Jaoth; <\/li>\n<li> los herejes valentinianos (Ir., \u00abAdv. hr.\u00bb, I, IV, 1, en P.G., VII, col. 481), Jao; <\/li>\n<li> Clemente de Alejandr\u00eda (\u00abStrom.\u00bb, V, 6, en P.G., IX, col. 60), Jaou; <\/li>\n<li> Or\u00edgenes (\u00abIn Joh.\u00bb, II, 1, en P.G., XIV, col. 105), Jao; <\/li>\n<li> Porfirio (Eus., \u00abPraep. evang\u00bb, I, IX, en P.G., XXI, col. 72), Jeuo; <\/li>\n<li> San Epifanio (\u00abAdv. hr.\u00bb, I, III, 40, en P.G., XLI, col. 685), Ja o Jabe; <\/li>\n<li> Pseudo-Jer\u00f3nimo (\u00abBreviarium in Pss.\u00bb, en P.L., XXVI, 828), Jaho; <\/li>\n<li> los samaritanos (Teodoreto, en \u00abEx. qust.\u00bb, XV, en P.G., LXXX, col. 244), Jabe; <\/li>\n<li> Santiago de Edesa (cf. Lamy, \u00abLa science catholique\u00bb, 1891, p. 196), Jehjeh; <\/li>\n<li> San Jer\u00f3nimo (\u00abEp. XXV ad Marcell.\u00bb, en . P.L., XXII, col. 429) habla de ciertos escritores griegos ignorantes que transcrib\u00edan el Nombre Divino en hebreo como II I II I.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lector juicioso percibir\u00e1 que la pronunciaci\u00f3n samaritana Jabe probablemente es la que m\u00e1s se acerca al sonido verdadero del Nombre Divino; los otros escritos primitivos transmiten \u00fanicamente abreviaturas o corrupciones del nombre sagrado. Al insertar las vocales de Jabe en el texto conson\u00e1ntico hebreo original, obtenemos la forma Jahveh (Yahveh), que ha sido generalmente aceptada por los eruditos modernos como la verdadera pronunciaci\u00f3n del Nombre Divino. No meramente est\u00e1 estrechamente conectada con la pronunciaci\u00f3n de la antigua sinagoga por medio de la tradici\u00f3n samaritana, sino que permite la leg\u00edtima derivaci\u00f3n de todas las abreviaturas del nombre sagrado en el Antiguo Testamento.\n<\/p>\n<h2>Significado del Nombre Divino<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yahveh es uno de los nombres hebreos arcaicos, tales como Jacob, Jos\u00e9, Israel, etc. (cf. Ewald, \u00abLehrbuch der hebr.Sprache\u00bb, 7\u00aa ed., 1863, p.664), derivado del imperfecto de tercera persona de modo que atribuye a una persona o cosa la acci\u00f3n de la cualidad expresada por el verbo a modo de un adjetivo verbal o un participio. Furst ha coleccionado la mayor\u00eda de estos nombres y llama a la forma forma participialis imperfectiva. Como el Nombre Divino es una forma imperfecta del verbo hebreo arcaico \u00abser\u00bb, Yahveh significa \u00abEl que es\u00bb, Aquel cuya nota caracter\u00edstica consiste en ser, o simplemente El Existente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed nos confrontamos con la cuesti\u00f3n, si Yahveh es el hiphil imperfecto o el qal imperfecto. Calmet y Le Clere creen que el Nombre Divino es una forma hiphil; por tanto significa, seg\u00fan Schrader (Die Keilinschriften und das alte Testament, 2da.ed., p.25), Aquel que trae a la existencia, el Creador, y seg\u00fan Lagarde (Psalterium Hieronymi, 153), Aquel que causa la llegada, Aquel que cumple Sus promesas, el Dios de la Providencia. Pero esta opini\u00f3n no est\u00e1 en armon\u00eda con \u00c9xodo 3,14, ni hay rastro en hebreo de una forma hiphil del verbo que signifique \u00abser\u00bb; adem\u00e1s, esta forma hiphil es proporcionada en idiomas afines mediante la forma pi&#8217;el, excepto en sir\u00edaco donde el hiphil es raro y de ocurrencia tard\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, Yehveh puede ser un imperfecto qal desde un punto de vista gramatical y la ex\u00e9gesis tradicional de Ex. 3,6-16, parece necesitar la forma Yahveh.  Mois\u00e9s le pregunta a Dios: \u00abSi ellos me preguntan: \u00bfCu\u00e1l es su nombre (de Dios)? \u00bfQu\u00e9 les responder\u00e9?\u201d (Ex. 3,13) Al contestar, Dios regresa tres veces diferentes a la determinaci\u00f3n de Su nombre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primero, \u00c9l usa el imperfecto en primera persona del verbo hebreo \u00abser\u00bb; aqu\u00ed la Vulgata, los Setenta, Aquila, Teodosion y la versi\u00f3n ar\u00e1biga suponen que Dios utiliza el imperfecto qal; solamente los T\u00e1rgums de Jonat\u00e1n y de Jerusal\u00e9n implican el imperfecto hiphil. Por tanto tenemos las variantes: \u00abYo soy el que soy\u00bb (Vulg.), \u00abYo soy el que es\u00bb (LXX), \u00abYo soy el que ser\u00e1\u00bb (Aquila, Teodoci\u00f3n), \u00abEl Eterno que no cesa\u00bb (Ar.); solamente los T\u00e1rgumes arriba mencionados ven alguna referencia a la creaci\u00f3n del mundo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda vez, Dios usa de nuevo el imperfecto de la primera persona del verbo hebreo \u00abser\u00bb; aqu\u00ed las versiones sir\u00edaca, samaritana y persa, y los T\u00e1rgumes de Onkelos y Jerusal\u00e9n retienen la palabra hebrea, as\u00ed que uno no puede decir si consideran el imperfecto como la forma qal o la hiphil; la versi\u00f3n ar\u00e1biga omite la cl\u00e1usula completa; pero los LXX, la Vulgata y el T\u00e1rgum de Jonat\u00e1n suponen aqu\u00ed el imperfecto qal: \u00abEl que es, me ha enviado a ustedes\u00bb en lugar de \u00abYo soy, me ha enviado a Uds.\u00bb: (Vulg.); ho on me envi\u00f3 a ustedes\u00bb (LXX.); \u00abYo soy el que soy yel  que ser\u00e1, me ha enviado a ustedes\u00bb (Targ. Jon.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, la tercera vez, Dios usa la tercera persona del imperfecto, o la forma misma del nombre sagrado; aqu\u00ed la versi\u00f3n samaritana y el T\u00e1rgum de Onkelos retienen la forma hebrea; los LXX, la Vulgata y la versi\u00f3n sir\u00edaca traducen \u00abSe\u00f1or\u00bb, aunque de acuerdo a la analog\u00eda de los dos pasajes anteriores, deber\u00edan ser traducidos: \u00abEl que es, el Dios de vuestros padres,&#8230; me ha enviado a ustedes\u00bb; la versi\u00f3n ar\u00e1biga sustituye \u00abDios\u00bb. La ex\u00e9gesis cl\u00e1sica, por lo tanto, considera Yahveh como el qal imperfecto del verbo hebreo \u00abser\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed se nos presenta otra pregunta:  \u00bfEs el ser predicado de Dios en Su Nombre, el ser metaf\u00edsico denotando nada sino la existencia misma, o es un ser hist\u00f3rico, una manifestaci\u00f3n transitoria de Dios en el tiempo?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor\u00eda de los escritores protestantes consideran el ser impl\u00edcito en el nombre Yahveh como uno hist\u00f3rico, aunque algunos no excluyen del todo ideas metaf\u00edsicas tales como la independencia de Dios, la constancia absoluta, la fidelidad a Sus promesas y la inmutabilidad en Sus planes (cf. Driver, \u00abHebrew Tenses\u00bb, 1892, p.17). Las siguientes son las razones alegadas para el significado hist\u00f3rico del \u00abser\u00bb impl\u00edcito en el Nombre Divino:\n<\/p>\n<ul>\n<li> El sentido metaf\u00edsico del ser era un concepto muy abstruso (N. T.: rec\u00f3ndito, de dif\u00edcil comprensi\u00f3n) para los tiempos primitivos. Aun, algunas de las especulaciones egipcias de los primeros tiempos son casi tan abstrusas; adem\u00e1s, no era necesario que los jud\u00edos del tiempo de Mois\u00e9s comprendieran totalmente el significado impl\u00edcito en el nombre de Dios. El desarrollo cient\u00edfico de su sentido debe ser dejado a los futuros te\u00f3logos cristianos.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> El verbo hebreo hayah significa m\u00e1s bien \u00abllegar a ser\u00bb que \u00abser\u00bb permanentemente. Pero autoridades serias niegan que el verbo hebreo denote estar en movimiento en lugar de en una condici\u00f3n permanente. Es cierto que el participio habr\u00eda expresado m\u00e1s claramente un estado permanente; pero luego, el participio del verbo hayah se halla s\u00f3lo en Ex. 9,3, y pocos nombres propios hebreos son derivados del participio.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> El imperfecto expresa principalmente acci\u00f3n de alguien que entra otra vez en escena. Pero \u00e9ste no es siempre el caso; el imperfecto hebreo es un verdadero tiempo aoristo, que prescinde del tiempo y, por lo tanto, mejor adaptado a los principios generales (Driver, p.38).<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> \u00abSoy el que soy\u00bb parece referirse a \u00abEstar\u00e9 contigo\u00bb del v.12; ambos textos parecen ser aludidos en Oseas 1,9, \u00abNo ser\u00e9 de ustedes\u00bb. Pero si esto es cierto, \u00abYo soy quien soy\u00bb debe ser considerado una elipse: \u00abYo soy quien est\u00e1 con ustedes\u00bb, o \u00abYo soy quien soy fiel a mis promesas\u00bb. Esto es suficientemente duro; pero llega a ser inadmisible en la cl\u00e1usula: \u00abYo soy el soy, me ha enviado\u00bb.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde entonces el imperfecto hebreo aceptadamente no ha de ser considerado como un futuro y puesto que la naturaleza del lenguaje no nos fuerza a ver en \u00e9l la expresi\u00f3n de la transici\u00f3n o del llegar a ser, y puesto que, adem\u00e1s, la temprana tradici\u00f3n es bastante fija y el car\u00e1cter absoluto del verbo hayah ha inducido aun a los m\u00e1s ardientes partidarios de su sentido hist\u00f3rico a admitir en los textos una descripci\u00f3n de la naturaleza de Dios, las reglas de la hermen\u00e9utica nos urgen a tomar las expresiones en Ex. 3,13-15, por lo que valen. Yahveh es El Que Es, es decir, Su naturaleza se caracteriza mejor por Ser, si de hecho debe ser designada por un nombre propio personal diferente del t\u00e9rmino Dios (Revue biblique, 1893, p.338). Las teor\u00edas escol\u00e1sticas en cuanto a la profundidad del significado latente en Yahveh descansan por tanto, sobre un s\u00f3lido fundamento. Los seres finitos son definidos por su esencia: Dios puede definirse \u00fanicamente por ser, puro y simple, nada menos y nada m\u00e1s; no el ser abstracto com\u00fan a todo y caracter\u00edstico de nada en particular, sino por ser concreto, el ser absoluto, el oc\u00e9ano de todo ser sustancial, independiente de cualquier causa, incapaz de cambio, excediendo toda duraci\u00f3n, porque \u00c9l es infinito: \u00abAlfa y Omega, el principio y el fin&#8230; aqu\u00e9l que era, es y ser\u00e1, el Todopoderoso\u00bb (Apoc. 1,8). Cf. [[Santo Tom\u00e1s de Aquino|Santo Tom\u00e1s, I.13.14; Franzelin, \u00abDe Deo Uno\u00bb (3\u00aa ed., 1883, tesis XXIII, pp 279-86).\n<\/p>\n<h2>Origen del Nombre Yahveh<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La opini\u00f3n de que el nombre Yahveh fue adoptado por los jud\u00edos a partir de los cananeos ha sido defendida por von Bohlen (Genesis, 1835, p. CIV), Von der Alm (Theol. Briefe, I, 1862, pp. 524-27), Colenso (The Pentateuch, V, 1865, pp 269-84), Goldziher (Der Mythus bei den Hebr\u00e4ern, 1867, p. 327), pero ha sido rechazada por Kuenen (\u00abDe Godsdienst van Israel\u00bb, I, Haarlem, 1869, pp. 379-401) y Baudissin (Studien, I, pp. 213-18). Por los antecedentes es improbable que Yahveh, el irreconciliable enemigo de los cananeos, fuera originalmente un dios cananeo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vatke (Die Religion des Alten Test., 1835, p.672) y J.G. M\u00fcller (Die Semiten in ihrem Verh\u00e4ltniss zu Chamiten und Japhetiten, 1872, p.163) han dicho que el nombre Yahveh es de origen indoeuropeo. Pero la transici\u00f3n de la ra\u00edz s\u00e1nscrita, div&#8212;el lat\u00edn Jupiter-Jovis (Diovis), el griego Zeus-Dios, el indoeuropeo Dyaus&#8212;a la forma hebrea Yahveh nunca ha sido satisfactoriamente explicada. El alegato de Hitzig (Volesungen \u00fcber bibl. Theol., p. 38) que los indoeuropeos proveyeron al menos la idea contenida en el nombre Yahveh, aun si no originaron el nombre mismo, carece en absoluto de valor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La teor\u00eda de que Yahveh es de origen egipcio puede tener alguna probabilidad a priori, puesto que Mois\u00e9s fue educado en Egipto. Sin embargo, las pruebas no son convincentes:\n<\/p>\n<ul>\n<li> R\u00f6th (Die Aegypt. und die Zoroastr. Gaubenslehre, 1846, p.175) deriva el nombre hebreo del antiguo dios-luna Ih o Ioh. Pero no hay ninguna conexi\u00f3n entre el Yahveh hebreo y la luna (cf. Pierret, \u00abVocabul. Hi\u00e9rogl.\u00bb, 1875, p. 44).<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Plutarco (De Iside, 9) nos dice que una estatua de Atenea (Neith) en Sais mostraba la inscripci\u00f3n: \u00abYo soy todo lo que ha sido, es y ser\u00e1\u00bb. Pero Tholuck (op.cit., 1867, pp.189-205) muestra que el significado de esta inscripci\u00f3n es completamente diferente del significado del nombre Yahveh.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Los que apoyan el origen egipcio del nombre sagrado apelan a la f\u00f3rmula com\u00fan egipcia Nuk pu nuk, pero aunque tiene el significado literal de \u00abYo soy yo\u00bb, su significado verdadero es \u00abSoy aqu\u00e9l que\u00bb (cf. Le Page Renouf, \u00abHibbert Lectures for 1879\u00bb, p.244). <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a la teor\u00eda de que Yahveh tiene un origen caldeo o acadio, su base no es muy s\u00f3lida:\n<\/p>\n<ul>\n<li> Se dice que Yahveh es meramente una forma artificial introducida para dar significado al nombre del dios nacional (Delitzch, \u00abWo lag das Padies\u00bb, 1881, pp. 158-64); se dice que el nombre com\u00fan y popular de Dios hab\u00eda sido Yahu o Yah, siendo la letra \u00abl\u00bb el elemento divino esencial en el nombre. El argumento, si es cierto, no prueba el origen caldeo o acadio del nombre divino hebreo; adem\u00e1s la forma Yah es rara y exclusivamente po\u00e9tica; Yahu nunca aparece en la Biblia, mientras que la forma ordinaria completa del Nombre Divino se halla incluso en la inscripci\u00f3n de Mesa (l\u00ednea 18) que data del siglo IX a.C.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Yahu y Yah eran conocidos fuera de Israel; las formas entran en la composici\u00f3n de nombres propios extranjeros; adem\u00e1s, la variaci\u00f3n del nombre de cierto Rey de Hammath muestra que Ilu es equivalente a Yau, y que Yau es el nombre de un dios (Schrader, \u00abBibl. Bl.\u00bb, II, p. 42, 56; Sargon, \u00abCylinder\u00bb, XXV; Keil, \u00abFastes\u00bb, I, 33). Pero los nombres propios extranjeros que contienen Yah o Yahu son extremadamente raros y dudosos y pueden ser explicados sin admitir dioses en naciones extranjeras, que lleven el sagrado nombre. De nuevo, el pante\u00f3n babil\u00f3nico al presente es bastante conocido, pero el dios Yau no aparece en \u00e9l.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Entre los babilonios pre-semitas, I es sin\u00f3nimo de Ilu, el dios supremo; ahora I con la terminaci\u00f3n nominativa asiria se convierte en Yau (cf. Delitzsch, \u00abLesest\u00fccke\u00bb, 3ra ed., 1885, p.42, Syllab. A, col. I, 13-16). Hommel (Altisrael. Ueberlieferung, 1897, pp. 144-225 se siente seguro de que ha descubierto este dios caldeo Yau. Es el dios que es representado ideogr\u00e1ficamente (ilu) A-a, pero ordinariamente pronunciado como Malik, aunque la expresi\u00f3n deber\u00eda ser le\u00edda como Ai o Ia (Ya). La familia patriarcal empleaba este nombre y Mois\u00e9s lo tom\u00f3 prestado y lo transform\u00f3. Pero Lagrange se\u00f1ala que los jud\u00edos no cre\u00edan que ofrec\u00edan sus hijos a Yahveh, cuando los sacrificaban a Malik (Moloc) (Religion semitique, 1905, pp. 100 ss.), Jerem\u00edas 32,35 y Sofon\u00edas 1,5 distinguen entre Malik y el Dios hebreo.  <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cheyne (Traditions and Beliefs of Ancient Israel, 1907, p. 63 ss.) conecta el origen de Yahveh con su teor\u00eda de Yerahme&#8217;el; pero aun los cr\u00edticos m\u00e1s vanguardistas consideran la teor\u00eda de Cheyne como un desprestigio para la cr\u00edtica moderna. Otras opiniones singulares en cuanto al origen del nombre sagrado pueden omitirse de forma segura.  El punto de vista de que Yahveh es de origen hebreo es la m\u00e1s satisfactoria. Arguyendo a partir de \u00c9xodo 6,2-8, comentadores tales como San Nicol\u00e1s de Lira, Tostato, Cajetan, Jacques Bonfr\u00e8re, etc., sostienen que el nombre fue revelado por primera vez a Mois\u00e9s en el Monte Horeb.  Dios declara en esta visi\u00f3n que \u00c9l \u00abse le apareci\u00f3 a Abraham&#8230; mediante el nombre de Dios Todopoderoso; y mi nombre Adonai [Yahveh] no se los mostr\u00e9\u00bb. Pero la frase \u00abaparecer mediante el nombre\u00bb no necesariamente implica la primera revelaci\u00f3n de ese nombre; m\u00e1s bien significa la explicaci\u00f3n del mismo, o una manera de actuar en conformidad con el significado del nombre (cf. Robion in \u00abla Science cathol.\u00bb, 1888,  pp. 618-24; Delattre, ibid., 1892, pp. 673-87; van Kasteren, ibid., 1894, pp. 296-315; Robert in \u00abRevue biblique\u00bb, 1894, pp. 161-81). En el Monte Horeb Dios dijo a Mois\u00e9s que El no ha actuado con los patriarcas como el Dios de la Alianza, Yahveh, sino como Dios Todopoderoso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\tTal vez sea preferible decir que el nombre sagrado, aunque quiz\u00e1 en una forma algo modificada, hab\u00eda estado en uso en la familia patriarcal antes del tiempo de Mois\u00e9s. En el Monte Horeb Dios revel\u00f3 y explic\u00f3 la forma exacta de Su nombre, Yahveh:\n<\/p>\n<ul>\n<li> El nombre sagrado aparece en el G\u00e9nesis cerca de 156 veces; esta aparici\u00f3n frecuente dif\u00edcilmente puede ser una mera prolepsis.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> G\u00e9n. 4,26, declara que En\u00f3s \u00abcomenz\u00f3 a invocar el nombre del Se\u00f1or [Yahveh], o como el texto hebreo sugiere, \u00abcomenz\u00f3 a llamarse a s\u00ed mismo por el nombre de Yahveh\u00bb.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Jochabed, la madre de Mois\u00e9s, ten\u00eda en su nombre la forma abreviada Jo (Yo) de Yahveh. La existencia pre-mosaica del Nombre Divino entre los hebreos se explica m\u00e1s f\u00e1cilmente por este hecho que por la suposici\u00f3n de que el elemento divino fue introducido despu\u00e9s de la revelaci\u00f3n del nombre.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Entre los 163 nombres propios que llevan un elemento del nombre sagrado en su composici\u00f3n, 48 tienen yeho o yo al inicio, y 115 tienen yahu o yah al final. Mientras que la forma Yahveh jam\u00e1s aparece en tal composici\u00f3n. Tal vez pudiera suponerse que tales formas abreviadas yeho, yo, yahu, yah, representan el Nombre Divino como exist\u00eda entre los israelitas antes de que el nombre completo Yahveh fuera revelado en el Monte Horeb. Por otra parte, Driver (Studia b\u00edblica, I, 5) ha demostrado que estas formas cortas son las abreviaturas regulares del nombre completo. En todo caso, mientras que no es seguro que Dios revelara Su sagrado nombre a Mois\u00e9s por primera vez, con seguridad en el Monte Horeb \u00c9l revel\u00f3 que Yahveh es Su nombre incomunicable y explic\u00f3 su significado.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Bibliograf\u00eda<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de las obras mencionadas en el texto, el lector debe consultar: RELAND, Deeds Excreitationum (Utrecht, 1707); SCHRADER en SCHENKEL&#8217;S Bibel Lexicon, s.v. Jahve; PHAT, Dict. de la Bible, s.v. Jehovah; ROBERTSON SMITH en Brit. and Foreign Evan. Review (enero 1876), da un resumen de discusi\u00f3n reciente sobre el asunto; OEHLER, Real-Encyclopadie, S.V. Jehova.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Maas, Anthony. \u00abJehovah (Yahweh).\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 8. New York: Robert Appleton Company, 1910.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/08329a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Eduardo Torres. L H M.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n de las im\u00e1genes: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autor: Wenceslaus Hollar (Grabador)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuentes: The Divine Name [1] y Grosvernor Prints [2]\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>de nuevo, le dirigi\u00f3 la palabra al profeta E. y le mand\u00f3 volver al encuentro de Ajab, rey de Israel, quien se encontraba en Samaria, en la vi\u00f1a de Nabot, a quien hab\u00ed\u00ada asesinado para apropiarse de su huerto. E. le comunic\u00f3 al rey el castigo que recibir\u00ed\u00ada de Yahv\u00e9h por haber hecho pecar al &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/yahveh\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abYAHVEH\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-5597","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5597","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5597"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5597\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5597"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5597"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5597"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}