{"id":5643,"date":"2016-02-05T01:53:07","date_gmt":"2016-02-05T06:53:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/abominacion-desoladora\/"},"modified":"2016-02-05T01:53:07","modified_gmt":"2016-02-05T06:53:07","slug":"abominacion-desoladora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/abominacion-desoladora\/","title":{"rendered":"ABOMINACION DESOLADORA"},"content":{"rendered":"<p>La palabra abominaci\u00f3n ocurre raramente en la RVA (ver Pro 26:25; Isa 66:3; Dan 9:27; Dan 11:31; Dan 12:11; comparar abominable, Jer 32:34). La idea es, sin embargo, mucho m\u00e1s general, m\u00e1s bien expresada por detestar y detestable (Isa 66:17). Se usan dos palabras principales en heb.:<br \/>\n( 1 )  shiqqutz, se refiere a los \u00ed\u00addolos, los dioses representados por \u00ed\u00addolos, a pr\u00e1cticas prohibidas y generalmente a cualquier cosa contraria a la adoraci\u00f3n y religi\u00f3n del Se\u00f1or. El sustantivo relacionado sheqetz se usa para referirse a \u00ed\u00addolos en forma de animal, comidas prohibidas y generalmente a cualquier cosa que produc\u00ed\u00ada profanaci\u00f3n ceremonial.<br \/>\n( 2 )  To\u2020\u2122evah, por lo general sin\u00f3nimo de shiqqutz, tambi\u00e9n se usa en \u00e1reas m\u00e1s generales de la vida, como ser, cosas relacionadas con los \u00ed\u00addolos, dioses falsos, pr\u00e1cticas sexuales prohibidas, profec\u00ed\u00adas que llevaban a la adoraci\u00f3n de otros dioses, ofrecer en sacrificio animales defectuosos y la adivinaci\u00f3n pagana (o cualquier cosa que contradice la autoridad de Dios).<\/p>\n<p>Los int\u00e9rpretes difieren en las referencias de Daniel a cierta abominaci\u00f3n grande y horrible (Dan 9:27; Dan 11:31; Dan 12:11). Muchos siguen sosteniendo que Dan 11:31 se cumpli\u00f3 en el a\u00f1o 186 a. de J.C., cuando el sirio Ant\u00ed\u00adoco Ep\u00ed\u00adfanes construy\u00f3 un altar en el templo de Jerusal\u00e9n y sacrific\u00f3 a un cerdo en \u00e9l. Pero Mat 24:15 y Mar 13:14 aclaran que Jes\u00fas entend\u00ed\u00ada que la abominaci\u00f3n todav\u00ed\u00ada habr\u00ed\u00ada de verse. Algunos creen que el Se\u00f1or se refiere a un acto horrible de sacrilegio durante el per\u00ed\u00adodo de la rebeli\u00f3n jud\u00ed\u00ada y el sitio de Jerusal\u00e9n por los romanos en 70 d. de J.C. La referencia puede ser en relaci\u00f3n a los rebeldes jud\u00ed\u00ados fan\u00e1ticos que establecieron su cuartel militar en el lugar santo. Otros int\u00e9rpretes, sin embargo, creen que el Se\u00f1or est\u00e1 hablando no de la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n, sino del mismo fin del tiempo, inmediatamente antes de su venida; y ligan el establecimiento de la abominaci\u00f3n con la aparici\u00f3n y actividad del hombre de pecado (2Th 2:3-4, 2Th 2:8-9).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Expresi\u00f3n utilizada por el Se\u00f1or Jes\u00fas en Mat 24:15 y Mar 13:14, que guarda relaci\u00f3n con las palabras que aparecen en Dan 9:27; Dan 11:31 y 12:11. Esta abominaci\u00f3n aparece asociada con un \u2020\u0153desolador\u2020\u009d y con acontecimientos en los cuales \u2020\u0153quitar\u00e1n el continuo sacrificio y pondr\u00e1n la a. d.\u2020\u009d. Seg\u00fan las palabras de Cristo, esto tendr\u00e1 lugar \u2020\u0153en el lugar santo\u2020\u009d. Generalmente se interpretan las palabras de Daniel como refiri\u00e9ndose a la profanaci\u00f3n que hizo \u2020\u00a2Ant\u00ed\u00adoco Ep\u00ed\u00adfanes alrededor del a\u00f1o 168 a.C., que prohibi\u00f3 el culto a Jehov\u00e1 en el \u2020\u00a2templo y puso all\u00ed\u00ad una estatua de \u2020\u00a2Zeus Ol\u00ed\u00admpico. En el libro ap\u00f3crifo 1Ma 1:57, se utiliza el t\u00e9rmino \u2020\u0153abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n\u2020\u009d para referirse a esos hechos.<\/p>\n<p>Las palabras del Se\u00f1or Jes\u00fas constitu\u00ed\u00adan una profec\u00ed\u00ada que algunos interpretan como cumplida cuando los romanos destruyeron el \u2020\u00a2templo. Pero otros interpretan que todav\u00ed\u00ada hay una referencia futura en relaci\u00f3n con ellas, vinculada a la aparici\u00f3n del \u2020\u00a2anticristo, \u2020\u0153el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios &#8230; tanto que se sienta en el templo de Dios\u2020\u009d (2Te 2:4).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, ESCA DIAB<\/p>\n<p>ver, SETENTA SEMANAS Esta expresi\u00f3n se halla en Dn. 11:31; 12:11; Mt. 24:15; Mr. 13:14. Queda por ello relacionada con la gran tribulaci\u00f3n mencionada por el Se\u00f1or en los pasajes evang\u00e9licos. La profec\u00ed\u00ada de Daniel tuvo un cumplimiento parcial en la profanaci\u00f3n del templo por parte de Ant\u00ed\u00adoco Epifanes el a\u00f1o 168 a.C. Es evidente que este cumplimiento no agota la profec\u00ed\u00ada, por cuanto el Se\u00f1or Jes\u00fas, en los pasajes evang\u00e9licos arriba mencionados, sit\u00faa su cumplimiento en el futuro. En Dn. 9:27 se muestra que esta abominaci\u00f3n tiene lugar en la segunda mitad de la \u00faltima de las setenta semanas de Daniel (Dn. 9:24). El que hace un pacto con los jud\u00ed\u00ados en aquellos d\u00ed\u00adas y despu\u00e9s lo quebranta es el caudillo del futuro imperio romano restaurado. (Ver SETENTA SEMANAS) De esta persona se har\u00e1 una imagen, y todos ser\u00e1n forzados a adorarla (Ap. 13:14, 15). Sin embargo, no se dice que vaya a ser llevada al futuro templo, en tanto que el Se\u00f1or anuncia que la abominaci\u00f3n estar\u00e1 en el lugar santo. Del Anticristo s\u00ed\u00ad se anuncia que \u00abse exalta sobre todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el santuario de Dios como Dios\u00bb (2 Ts. 2:4). Es evidente que la \u00ababominaci\u00f3n desoladora\u00bb est\u00e1 relacionada con la trinidad de maldad descrita en Ap. 13, y que ser\u00e1 obra de Satan\u00e1s, de la Bestia, y del falso profeta. Ello terminar\u00e1 en una terrible asolaci\u00f3n. El asolador es el asirio (Is. 8:8, 9; 28:2, 18), el rey del norte que entonces dominar\u00e1 el territorio de Asiria (Dn. 11:40). Este cumplimiento final y definitivo tuvo tambi\u00e9n un cumplimiento parcial durante el asedio de Jerusal\u00e9n por las tropas de Vespasiano y Tito; el lugar santo fue profanado por los zelotes jud\u00ed\u00ados, y los cristianos de Judea, conocedores del aviso del Se\u00f1or, huyeron a Pella (Mr. 13:14-16).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">En esta forma particular aparecen estas palabras en la <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">RV60<\/a> en Mt. 24:15 y Mr. 13:14, pero en Lc. 21:20 encontramos una expresi\u00f3n interpretativa. No hay duda que la frase es tomada de Dn. 11:31 y 12:11, donde la RV60 traduce otra vez \u00ababominaci\u00f3n desoladora\u00bb; tambi\u00e9n es posible que Dn. 8:13 y 9:27 contribuyan al concepto. La mayor parte de los expositores creen que los textos de Daniel aluden a la profanaci\u00f3n idol\u00e1trica del templo efectuada por Ant\u00edoco Ep\u00edfanes. El 15 de diciembre de 168 a.C., se levant\u00f3 un altar pagano en el lugar del gran altar de los holocaustos, y diez d\u00edas despu\u00e9s se ofrecieron all\u00ed sacrificios paganos. Los jud\u00edos alejandrinos interpretaban la profec\u00eda de Daniel en esta forma. 1 Mac. 1:54 lee: <em>\u014dkodom\u0113san bdelugma er\u0113m\u014dse\u014ds epi to zusiat\u0113rion<\/em>, esto es, \u00abedificaron la abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n sobre el altar\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El altar fue edificado a Zeus Olimpo, cuyo equivalente hebreo es <em>ba\u02bfal \u0161amayim<\/em>. S.R. Driver ha destacado que el t\u00edtulo <em>ba\u02bfal \u0161amayim<\/em> se encuentra frecuentemente en inscripciones fenicias y arameas. Mediante un cambio en la primera palabra y un retru\u00e9cano en la segunda, este t\u00edtulo arameo de \u00abSe\u00f1or del cielo\u00bb fue reducido despreciativamente a <em>\u0161iqqu\u1e63 \u0161om\u0113n<\/em>, lo que significa \u00ababominaci\u00f3n de horror\u00bb o \u00ababominaci\u00f3n profana\u00bb. Moffatt lo traduce \u00abhorror espantoso\u00bb, pero esto s\u00f3lo parece representar un lado de su significado. El t\u00e9rmino <em>\u0161iqqu\u1e63<\/em> se refiere a aquello que es feo, molesto y odioso; <em>\u0161om\u0113n<\/em> apunta a aquello que deshonra y destruye lo que es bueno. Por tanto, la frase se refiere a aquello que profana totalmente una cosa o lugar santo. De este modo, puede referirse al \u00eddolo erigido por Ant\u00edoco Ep\u00edfanes, o a cualquier otro objeto, persona o evento detestable que profana lo que es santo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por supuesto que el sentido de los pasajes del NT no se agota con este cumplimiento hist\u00f3rico que se efectuara en el per\u00edodo intertestamentario, por lo que deben ser estudiados en su propia luz. La frase griega <em>bdelugma t\u0113s er\u0113m\u014dse\u014ds<\/em> puede traducirse \u00abuna cosa detestable que trae desolaci\u00f3n\u00bb. El \u00e9nfasis parece recaer m\u00e1s en la primera palabra que en la segunda, y llama la atenci\u00f3n al car\u00e1cter desagradable del asunto en cuesti\u00f3n. La palabra <em>bdelugma<\/em> se refiere a aquello que causa n\u00e1usea y repugnancia: v\u00e9ase el uso de la palabra en Lc. 16:15 y Ap. 17:4. En la <a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">LXX<\/a> se usa con frecuencia como traducci\u00f3n de <em>\u0161iqqu\u1e63<\/em> en el sentido de un \u00eddolo o dios falso, aunque no estaba limitada a esa palabra. Cualquier cosa que violentase los sentimientos religiosos del pueblo jud\u00edo deb\u00eda describirse de esa manera (Swete).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El intento que hagamos para entender a qu\u00e9 alude el Se\u00f1or en el uso que hace de esta expresi\u00f3n pereciera estar en cierto modo envuelto en el punto de vista que tengamos de la naturaleza apocal\u00edptica del pasaje. Si es simplemente vat\u00eddica y apocal\u00edptica, entonces se tiene en mira posiblemente alguna imagen id\u00f3latra; pero si vamos a entender las palabras del Se\u00f1or como si fueran prof\u00e9ticas en su estilo, exhibiendo aquella penetraci\u00f3n espiritual que pertenece a la verdadera profec\u00eda, entonces no ser\u00eda necesario buscar tal imagen, sino algo que ata\u00f1a fundamentalmente a la conducta de la naci\u00f3n jud\u00eda. En la narraci\u00f3n preservada por Lucas encontramos ayuda que nos gu\u00eda en la interpretaci\u00f3n, el pasaje lee: \u00abCuando ve\u00e1is a Jerusal\u00e9n cercada por ej\u00e9rcitos, sabed entonces que se acerca su desolaci\u00f3n\u00bb (Lc. 21:20, <a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">BJ<\/a>). Dado que escrib\u00eda a gentiles, pareciera que Lucas cambi\u00f3 la oscura y misteriosa palabra <em>bdelugma<\/em> por otro t\u00e9rmino m\u00e1s inteligible a sus lectores. Esto no lo hizo, como afirman algunos, para alterar el significado que le dio el Se\u00f1or, sino para explicarlo. En consecuencia, el principio que dice que se debe interpretar la Escritura con la Escritura nos dice que \u00ababominaci\u00f3n desoladora\u00bb tiene que estar se\u00f1alando a las tropas romanas. La referencia de Mateo en cuanto a que la abominaci\u00f3n estar\u00eda en el \u00ablugar santo\u00bb no exige que la entendamos como refiri\u00e9ndose al templo, sino que igualmente podr\u00eda se\u00f1alar a la \u00abtierra\u00bb santa. El cumplimiento hist\u00f3rico de esta profec\u00eda ocurri\u00f3 primero bajo Cesto (Galo) en 66 d.C., despu\u00e9s bajo Vespasiano (68 d.C.), y entonces bajo Tito (70 d.C.). Posiblemente sea un error superficial asociar la abominaci\u00f3n con las \u00e1guilas de los estandartes romanos, ya que \u00e9stas ya estaban en la \u00abtierra\u00bb mucho antes. Lo que constituye el signo es el hecho de que Jerusal\u00e9n ser\u00eda rodeada (<em>kukloumen\u0113n<\/em>) por fuerzas del ej\u00e9rcito romano que la estar\u00edan sitiando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El participio griego est\u00e1 en tiempo presente, lo que muestra que los cristianos deb\u00edan huir cuando viesen que la ciudad \u00abestaba siendo rodeada\u00bb por los ej\u00e9rcitos. De este modo, la presencia del ej\u00e9rcito romano era una <em>bdelugma<\/em> de la peor clase, y una abominaci\u00f3n que anunciaba su destrucci\u00f3n. La palabra <em>bdelugma<\/em> no era un t\u00e9rmino demasiado fuerte para describir esta invasi\u00f3n, ya que era detestable, por cierto, que los paganos contaminasen con sus pies la tierra santa y que los imp\u00edos entrasen a la heredad del Se\u00f1or. (El participio griego de la frase \u00abcolocada en el lugar santo\u00bb [la RV60 lo omite en su traducci\u00f3n] es masculino, y posiblemente nos aleje de la idea de alg\u00fan altar o imagen, sugiriendo la idea de \u00abel abominable\u00bb).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alford rechaza la idea de que el sitio de Jerusal\u00e9n por el ej\u00e9rcito romano es id\u00e9ntico con el <em>bdelugma<\/em>, argumentando que Mateo y Marcos, quienes escriben a jud\u00edos, comunican la se\u00f1al <em>interior<\/em> o dom\u00e9stica de la desolaci\u00f3n que se avecina, la cual es la profanaci\u00f3n del lugar santo por la mano de algunas sectas jud\u00edas sediciosas, y Lucas presenta las circunstancias externas correspondientes a su se\u00f1al. No obstante, a pesar de que \u00e9l toma \u00abla abominaci\u00f3n desoladora\u00bb como si fuera una cosa, y el ej\u00e9rcito romano sitiando la ciudad como otra, con todo une las dos cosas en el acontecimiento que se llev\u00f3 a cabo en el momento hist\u00f3rico del que el Se\u00f1or habla aqu\u00ed. Por supuesto, el problema es todav\u00eda un asunto abierto, y el punto de vista que tiene Alford tiene mucho a su favor; sin embargo, parecer\u00eda preferible tomar el punto de vista m\u00e1s simple, esto es, el que explica la abominaci\u00f3n en t\u00e9rminos del ej\u00e9rcito romano. Parece que Jes\u00fas predice la profanaci\u00f3n del templo y la ciudad en una forma no muy distinta a la manera en que Ant\u00edoco Ep\u00edfanes lo hizo. Parece que las palabras de Daniel tuviesen un segundo cumplimiento, y Roma toma el lugar de Siria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V\u00e9ase tambi\u00e9n <em>Anticristo<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A.B. Bruce en <em><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">ExpGT<\/a><\/em>, Matthew, en loc; A.T. Robertson, <em>Word Pictures in the New Testament<\/em>, Vol. I; S.R. Driver en <a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">HDB<\/a>; Frank E. Hirsch en <em><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">ISBE<\/a><\/em>; H.W. Fulford en <a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">HDCG<\/a>; H.B. Swete, <em>St. Mark<\/em>; G.R. Beasley-Murray, <em>Jesus and the Future<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ernest Frederick Kevan<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">RV60 <\/a>Reina-Valera, Revisi\u00f3n 1960<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">LXX <\/a>Septuagint<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">BJ <\/a>Biblia de Jerusal\u00e9n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><em>ExpGT <\/em><\/a><em>The Expositors Greek Testament<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">HDB <\/a><em>Hastings\u2019 Dictionary of the Bible<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><em>ISBE <\/em><\/a><em>International Standard Bible Encyclopaedia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">HDCG <\/a><em>Hastings\u2019 Dictionary of Christ and the Gospels<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (3). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>(\u201chorrible sacrilegio\u201d, <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vp<\/span><span lang=ES style=''>). Esta frase (en heb. <\/span><span style=''>\u0161iqq\u00fb&#7779; \u0161\u00f4m&#275;m<\/span><span lang=ES style=''>) aparece primeramente en Dn. 12.11; 11.31, con una variante en Dn 9.27. <\/span><span style=''>\u0161iqq\u00fb&#7779;<\/span><span lang=ES style=''> = objeto ofensivo, debido a inmundicia, luego \u00eddolo como algo que ofende a Dios; <\/span><span style=''>\u0161iqq\u00fb&#7779; \u0161\u00f4m&#275;m<\/span><span lang=ES style=''> probablemente representa un equivalente despreciativo de <\/span><span style=''>Baal \u0161\u00e2m&#275;m<\/span><span lang=ES style=''>, \u201cse\u00f1or del cielo\u201d: el \u201cse\u00f1or\u201d es meramente un \u201c\u00eddolo\u201d, y no es \u201cdel cielo\u201d (<\/span><span style=''>\u0161\u00e2m&#275;m<\/span><span lang=ES style=''>) sino que \u201casuela\u201d (<\/span><span style=''>\u0161\u00f4m&#275;m<\/span><span lang=ES style=''>). Esta designaci\u00f3n parece tener en vista la acci\u00f3n de Ant\u00edoco Ep\u00edfanes, quien coloc\u00f3 sobre el altar en el templo de Jerusal\u00e9n un peque\u00f1o altar idol\u00e1trico que se describe en Mac. 1.54ss como la \u201cabominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n\u201d (gr. <\/span><span style=''>bdelygma er&#275;m&#333;se&#333;s<\/span><span lang=ES style=' '>). Con ella, seg\u00fan la tradici\u00f3n judaica, iba una imagen, casi seguramente de Zeus, el se\u00f1or del cielo, que mostraba la figura del emperador. Este sacrilegio provoc\u00f3 \u201cdesolaci\u00f3n\u201d, e.d. no destrucci\u00f3n, sino una horrible desolaci\u00f3n (o posiblemente causando la \u201cdesolaci\u00f3n\u201d del templo, vaciado de Dios y sus verdaderos adoradores). Mr. 13.14 y Mt. 24.15 quiz\u00e1s se refieran a una abominaci\u00f3n similar; es una se\u00f1al de la inminente destrucci\u00f3n del templo (no la destrucci\u00f3n en s\u00ed). La abominaci\u00f3n o sacrilegio ha sido interpretada como la aparici\u00f3n del anticristo (cf. 2 Ts. 2.3s) o del sacr\u00edlego ej\u00e9rcito romano (cf. Lc. 21.20). Posiblemente est\u00e9 vinculada con los estandartes de los romanos, que llevaban adheridas im\u00e1genes del emperador para ser adoradas; introducir estas cosas dentro de la zona del templo (la guardia romana estaba acuartelada cerca del templo) hubiera sido una \u201cabominaci\u00f3n provocadora de desolaci\u00f3n\u201d que llevar\u00eda a la guerra y la destrucci\u00f3n tanto del templo como de la ciudad. La versi\u00f3n de Lucas debe considerarse una traducci\u00f3n para lectores gentiles, para quienes la frase b\u00edblica pudiera resultar bastante incomprensible.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''>E. F. Kevan, \u201cAbominaci\u00f3n desoladora\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn90\" name=\"_ftnref90\" title=\"\"><i>\u00b0DT<\/i><\/etiqueta>; J. Schmidt, <i>El evangelio seg\u00fan san Marcos<\/i>, 1973; V. Taylor, <i>Evangelio seg\u00fan san Marcos<\/i>, 1979; P. Bonnard<i>, Evangelio seg\u00fan san Mateo<\/i>, 1978; E. Sch\u00fcrer, \u201cCrisis religiosa y revoluci\u00f3n\u201d, <i>Historia del pueblo jud\u00edo en tiempos de Jes\u00fas<\/i>, 1985; v\u00e9ase <etiqueta id=\"#_ftn91\" name=\"_ftnref91\" title=\"\">tamb. <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn92\" name=\"_ftnref92\" title=\"\">bibliog. sobre <\/etiqueta><span style='text-transform:uppercase'>Daniel, Libro de<\/span>.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>G. Kittel, <i>TDNT<\/i> 2, pp. 660; G. R. Beasley-Murray, <i>A Commentary on Mark 13<\/i>, pp. 54\u201372; W. G. Kummel, <i>Prophecy and Fulfilment<\/i>, 1957, pp. 95\u2013103; A. L. Moore, <i>The Parousia in the New Testament<\/i>, 1966; L. Hartmann, <i>Prophecy Interpreted<\/i> 1966; C. H. Dodd, <i>More New Testament Studies<\/i>, 1968; R. T. France, <i>Jesus and the Old Testament<\/i>, 1971.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn93\" name=\"_ftnref93\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green'>G.R.B.-M.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">La importancia de esta expresi\u00f3n b\u00edblica se deriva principalmente del hecho de que en Mateo 24,15, y Marcos 13,14, la aparici\u00f3n de la \u201cabominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n\u201d erigida en el \u201cLugar Santo\u201d (Mateo), y donde \u201cno debe estar\u201d (Marcos), es dada por Nuestro Se\u00f1or a sus disc\u00edpulos como la se\u00f1al para su hu\u00edda de Judea, en el tiempo de la ruina inminente de Jerusal\u00e9n (Lc. 21,20).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La expresi\u00f3n  por  s\u00ed  misma es  manifiestamente oscura.  Para determinar su significado, los int\u00e9rpretes han recurrido naturalmente  al original hebreo del Libro de Daniel: pues nuestro primer evangelista dice  claramente que \u201cla abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n\u201d que tiene en mente \u201cfue mencionada por Daniel el profeta\u201d; y adem\u00e1s, la expresi\u00f3n que \u00e9l usa, al igual que San Marcos, es simplemente la frase en griego con la cual los  traductores de  los Setenta  expresaron literalmente las palabras hebreas sh\u00edqq\u00fb\u00e7 sh\u00f4mem que se encuentran en Daniel 12,11; 9,27; 11,31.  Desafortunadamente, a pesar de todos sus esfuerzos por explicar estos t\u00e9rminos hebreos, los estudiosos b\u00edblicos todav\u00eda discrepan sobre su significado preciso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras que la mayor\u00eda de los comentaristas consideran  la primera  h\u00edqq\u00fb\u00e7,  usualmente interpretada por \u201cabominaci\u00f3n\u201d, como la designaci\u00f3n de cualquier cosa (estatua, altar, etc.) que  tenga relaci\u00f3n con el culto idol\u00e1trico; otros  la consideran una designaci\u00f3n despectiva de un dios o \u00eddolo pagano.   De nuevo, mientras que muchos comentadores interpretan la segunda  sh\u00f4mem  por la palabra abstracta \u201cdesolaci\u00f3n\u201d, otros  la tratan como una forma concreta de referirse a una persona,  \u201cun  destructor\u201d,  o aun como un nombre en participio que significa  \u201cel que hace desolaci\u00f3n\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La m\u00e1s reciente interpretaci\u00f3n que se ha sugerido para estas palabras hebreas es al siguiente efecto:  La frase sh\u00edqq\u00fb\u00e7 sh\u00f4mem  representa la expresi\u00f3n original  b\u00e1&#8217; \u00e1l sh\u00e1m\u00e1y\u00eem (baal del cielo), un t\u00edtulo encontrado en inscripciones fenicias y arameas  y el equivalente semita del dios Zeus, J\u00fapiter,  pero modificado en Daniel a causa  de la aversi\u00f3n jud\u00eda por el nombre de una deidad pagana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque algunos difieren en cuanto al sentido preciso de la frase hebrea usualmente interpretada como \u201cla abominaci\u00f3n de desolaci\u00f3n\u201d, los eruditos cristianos est\u00e1n pr\u00e1cticamente un\u00e1nimes en cuanto a su significado general.  Suelen admitir, de hecho correctamente, que la expresi\u00f3n hebrea debe ser entendida como alg\u00fan emblema idol\u00e1trico, cuya colocaci\u00f3n traer\u00eda consigo la ruina final del Templo de Jerusal\u00e9n (1 |Mac. 1,57, 4,38).   Y con este significado general en mente, ellos proceden a se\u00f1alar  el evento hist\u00f3rico  entre la predicci\u00f3n de Nuestro Se\u00f1or y la ruina del Templo (70 d.C.), la cual podr\u00eda ser considerada como \u201cla abominaci\u00f3n de desolaci\u00f3n\u201d de la cual habla Mt. 24,15 y Mc. 13,14.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero aqu\u00ed ellos est\u00e1n divididos de  nuevo.  Muchos estudiosos han pensado, y todav\u00eda piensan, que la introducci\u00f3n de los estandartes romanos a la Tierra Santa, y muy particularmente en la Ciudad Santa, poco antes de la destrucci\u00f3n del Templo, es el evento predicho por Nuestro Se\u00f1or a sus disc\u00edpulos como la se\u00f1al para su hu\u00edda de Judea.  Es verdad que los estandartes eran  venerados por los soldados  y aborrecidos por los jud\u00edos como el emblema de la idolatr\u00eda romana.  Aun as\u00ed ellos dif\u00edcilmente pueden ser considerados como  \u201cla abominaci\u00f3n de desolaci\u00f3n\u201d a que se refiere Mt. 24,15.  El evangelista dice que esta \u201cabominaci\u00f3n\u201d ser\u00e1 erigida en el \u201clugar santo\u201d,  con la cual naturalmente se refiere al Templo (ver Dn. 9,27, donde la Vulgata dice:   \u201cestar\u00e1 en el Templo la abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n\u201d), y  los estandartes romanos fueron  realmente introducidos al Templo s\u00f3lo despu\u00e9s de que  hab\u00edan sido introducidos por Tito, eso, demasiado tarde para servir de aviso a los cristianos de Judea.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros estudiosos piensan que la profanaci\u00f3n   del Templo por los zelotes, quienes lo tomaron y lo convirtieron en su fortaleza poco antes de que Jerusal\u00e9n fuera sitiada por Tito, es el evento predicho por Nuestro Se\u00f1or.   Pero esta opini\u00f3n es com\u00fanmente rechazada por la sencilla raz\u00f3n de que \u201cla abominaci\u00f3n de desolaci\u00f3n\u201d mencionada por Daniel y a la que se refiere el Evangelio seg\u00fan San Mateo, era algo ciertamente relacionado con el culto idol\u00e1trico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros, finalmente, interpretan la advertencia de Nuestro Se\u00f1or a sus disc\u00edpulos a la luz de la historia de un intento de que su propia estatua  fuese erigida y adorada en el Templo de Jerusal\u00e9n.   Los siguientes son los hechos principales de dicha historia.  Cerca de 40 d.C., Cayo Cal\u00edgula emiti\u00f3 un decreto perentorio ordenando la erecci\u00f3n y culto de su estatua en el Templo de Dios.  Tambi\u00e9n design\u00f3 a Petronio como gobernador de Siria, orden\u00e1ndole  ejecutar el decreto aun a costo de una guerra contra los jud\u00edos rebeldes.  Tras lo cual los jud\u00edos en decenas de miles hicieron la   afirmaci\u00f3n ante el gobernador  que ellos prefer\u00edan ser  asesinados antes que ser testigos de la profanaci\u00f3n idol\u00e1trica de su sagrado Templo.   Poco despu\u00e9s Petronio le pidi\u00f3 a Cal\u00edgula revocar su orden, y Agripa I, que  viv\u00eda en Roma en ese entonces,  convenci\u00f3 al emperador de no poner en vigor  el decreto.   Parece, sin embargo, que Cal\u00edgula se arrepinti\u00f3 pronto de su concesi\u00f3n, y de no haber sido por su  intempestiva muerte (41 d.C.) \u00e9l hubiese erigido su estatua  en Jerusal\u00e9n.   (E. Schurer, Historia de los jud\u00edos en tiempos de Cristo, I Div. II, 95-105; tr.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En vista de estos hechos muchos estudiosos afirman que los cristianos primitivos  f\u00e1cilmente  pudieron haber considerado la  pr\u00f3xima  erecci\u00f3n de la estatua de Cal\u00edgula en el Templo como el acto de abominaci\u00f3n idol\u00e1trica que, de acuerdo a la profec\u00eda de Daniel 9,27,  presagiaba la ruina de la Casa de Dios, y por lo tanto  ve\u00edan en ella el signo real dado por Cristo para su hu\u00edda de Judea.  Esta \u00faltima interpretaci\u00f3n de la frase \u201cla abominaci\u00f3n  de desolaci\u00f3n\u201d  no carece de sus propias dificultades.  Aun as\u00ed parece preferible a las otras que han sido expuestas por comentadores en general.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Gigot, Francis. \u00abThe Abomination of Desolation.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. NewYork: Robert Appleton Company, 1907.    29 Jan. 2012 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01046a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Lourdes P. G\u00f3mez.  rc\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La palabra abominaci\u00f3n ocurre raramente en la RVA (ver Pro 26:25; Isa 66:3; Dan 9:27; Dan 11:31; Dan 12:11; comparar abominable, Jer 32:34). La idea es, sin embargo, mucho m\u00e1s general, m\u00e1s bien expresada por detestar y detestable (Isa 66:17). 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