{"id":5644,"date":"2016-02-05T01:53:11","date_gmt":"2016-02-05T06:53:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/abraham\/"},"modified":"2016-02-05T01:53:11","modified_gmt":"2016-02-05T06:53:11","slug":"abraham","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/abraham\/","title":{"rendered":"ABRAHAM"},"content":{"rendered":"<p>(Abram) Nace, Gen 11:26;<br \/>\nse casa con Sarai, Gen 11:29;<br \/>\nemigra de Ur a Har\u00e1n, Gen 11:31;<br \/>\nes llamado por Dios, Gen 12:1-5;<br \/>\nviaja a Egipto, Gen 12:10-20;<br \/>\nse separa de Lot, Gen 13:7-11;<br \/>\nrescata a Lot, Gen 14:13-16;<br \/>\npacto de Dios con \u00e9l, Gen 15:18; Gen 17:1-22;<br \/>\nrecibe a los \u00e1ngeles, Gen 18:1-21;<br \/>\nintercede por Sodoma, Gen 18:22-33;<br \/>\ndespide a Agar e Ismael, Gen 21:9-21;<br \/>\nofrece a Isaac, Gen 22:1-14;<br \/>\nentierra a Sara en la cueva de Macpela, Gen 23:1;<br \/>\nse casa con Cetura, Gen 25:1;<br \/>\nmuere y es sepultado, Gen 25:8-9.<br \/>\nMat 3:9; Luk 3:8 Dios puede levantar hijos a A<br \/>\nMat 8:11 se sentar\u00e1n con A e Isaac y Jacob en<br \/>\nMar 12:26 soy el Dios de A, el Dios de Isaac<br \/>\nLuk 13:28 cuando ve\u00e1is a A .. en el reino de Dios<br \/>\nLuk 16:22 llevado por los \u00e1ngeles al seno de A<br \/>\nJoh 8:39 fueseis hijos de A, las obras de A har\u00edais<br \/>\nJoh 8:58 os digo: Antes que A fuese, yo soy<br \/>\nAct 7:2 Dios .. apareci\u00f3 a nuestro padre A<br \/>\nRom 4:3; Gal 3:6; Jam 2:23 crey\u00f3 A a Dios<br \/>\nRom 4:16 sino .. para la que es de la fe de A<br \/>\nRom 9:7 ni por ser descendientes de A son .. hijos<br \/>\nGal 3:7 los que son de fe, \u00e9stos son hijos de A<br \/>\nHeb 11:8 por la fe A .. obedeci\u00f3 para salir al<br \/>\nJam 2:21 \u00bfno fue justificado por las obras A<\/p>\n<hr>\n<p>(heb., \u2020\u2122avraham, padre de una multitud; nombre anterior, Abram, heb. \u2020\u2122avram, padre exaltado). Hijo de Tar\u00e9, fundador de la naci\u00f3n hebrea y padre del pueblo de Dios, descendiente de No\u00e9 por parte de Sem (Gen 11:10 ss.) fue llamado de un trasfondo id\u00f3latra (Jos 24:2).<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la muerte de su hermano Har\u00e1n (Gen 11:28), Abram se mud\u00f3 en obediencia a una visi\u00f3n divina (Act 7:2-4) de Ur de los caldeos en Mesopotamia a la cuidad de Har\u00e1n en el extremo norte de Palestina. Le acompa\u00f1\u00f3 su padre, Tar\u00e9, su esposa y media hermana, Sarai, y su sobrino Lot (Gen 11:31-32).<\/p>\n<p>G\u00e9nesis describe el desarrollo de la fe de Abraham, una fe imperfecta (G\u00e9nesis 12\u201413), una fe creciente (14\u201417) y una fe madura (Gen 18:1\u2014Gen 25:10). A la edad de 75 a\u00f1os (Gen 12:4) Abraham recibi\u00f3 el mandato de dejarlo todo e ir a lo desconocido (Gen 12:1-3). En fe obedeci\u00f3, pero sin acatar el mandato de dejar la casa de su padre, se llev\u00f3 a su sobrino Lot con \u00e9l, estableciendo el fundamento para muchos problemas futuros (cap\u00ed\u00adtulos 13, 19).<\/p>\n<p>Cuando Abram lleg\u00f3 a Cana\u00e1n (Gen 12:6), Dios confirm\u00f3 la promesa de que \u00e9sta ser\u00ed\u00ada la tierra que los descendientes de Abram heredar\u00ed\u00adan (Gen 12:7), pero la imperfecci\u00f3n de la fe de Abram volvi\u00f3 a aparecer.<\/p>\n<p>Aunque Dios le asegur\u00f3 que estaba en el lugar correcto, Abram dej\u00f3 Cana\u00e1n para ir a Egipto en una \u00e9poca de hambre y, todav\u00ed\u00ada inseguro de si el Se\u00f1or podr\u00ed\u00ada cuidarlo en tiempos dif\u00ed\u00adciles, trat\u00f3 de pasar a Sarai como su hermana, esperando comprar su propia seguridad a costa de ella (Gen 12:10-20). Dios protegi\u00f3 a la familia escogida en Egipto (Gen 12:17-20) y luego, cuando Abram trat\u00f3 de resolver problemas familiares (Gen 13:7) dividiendo la Tierra Prometida, reafirm\u00f3 (Gen 13:14-17) que ninguno m\u00e1s que Abram y sus descendientes pod\u00ed\u00adan heredar las promesas.<\/p>\n<p>En G\u00e9nesis 14 Abram primero se opuso a los reyes (Gen 14:13-16) y luego rehus\u00f3 la riqueza del mundo (Gen 14:21-24). El Se\u00f1or no tard\u00f3 en responder en ambos casos (Gen 15:1). Pero la riqueza de la respuesta divina llev\u00f3 a Abram a cuestionar el sentido de todo eso, pues no ten\u00ed\u00ada un hijo que heredara lo que Dios le dar\u00ed\u00ada. Esto llev\u00f3 al momento culminante de la fe cuando Abram, plenamente consciente de que humanamente toda la situaci\u00f3n parec\u00ed\u00ada imposible (Rom 4:18-21), descans\u00f3 completa y absolutamente en la promesa de Dios; \u00e9sta es la fe que justifica (Gen 15:4-6).<\/p>\n<p>El Se\u00f1or confirm\u00f3 sus promesas de hijos y tierra en una gran se\u00f1al o pacto (Gen 15:7-21), pero Abram y Sarai, cansados de esperar (cap. 16), se apartaron del camino de la fe y optaron por un recurso que las leyes del d\u00ed\u00ada permit\u00ed\u00adan y aun esperaban: una pareja sin hijos pod\u00ed\u00ada tener \u2020\u0153hijos\u2020\u009d a trav\u00e9s de una segunda esposa. En su gracia tierna Dios recogi\u00f3 los pedazos de la vida quebrantada de Agar (Gen 16:7-16) y reafirm\u00f3 su pacto con Abram (Gen 17:11 ss.).<\/p>\n<p>Gen 17:17\u2014Gen 22:19 es el relato de dos hijos. Abraham amaba entra\u00f1ablemente a sus dos hijos Ismael e Isaac (Gen 17:18; Gen 21:11-12), sin embargo, se le mand\u00f3 renunciar a ellos, abrigando la fe de que el Se\u00f1or cumplir\u00ed\u00ada su promesa en relaci\u00f3n con ellos (Gen 21:11-13; Gen 22:1-18). El Se\u00f1or no sorprendi\u00f3 a Abraham con estas importantes decisiones, sino que lo prepar\u00f3 para recibirlas por su experiencia con Lot y Sodoma (cap\u00ed\u00adtulos 18, 19).<\/p>\n<p>Quietamente, la fe de Abraham sigue adelante: Sara fue sepultada por su esposo en la Tierra Prometida; \u00e9l ten\u00ed\u00ada planes de ser enterrado all\u00ed\u00ad, esperando el cumplimiento de la promesa de posesi\u00f3n. Estrictamente se le prohibi\u00f3 al siervo de Abraham llevar a Isaac fuera del lugar de la promesa (Gen 24:6-7), pues aun cuando Isaac ten\u00ed\u00ada que casarse con una muchacha de Cana\u00e1n (Gen 24:8), no deb\u00ed\u00ada irse de la tierra designada por Dios.<\/p>\n<p>En el NT Pablo enfatiza la fe de Abraham como una confianza sencilla en las promesas de Dios (Rom 4:18-22); en Hebreos se hace notar la paciencia de la fe (Rom 11:8-16; compararRom 6:11-13); y Santiago destaca la obediencia de la fe (Rom 2:21-23).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Aunque los nombres de los patriarcas b\u00ed\u00adblicos no aparecen fuera de la Biblia, la arqueolog\u00ed\u00ada ha podido arrojar luz sobre el per\u00ed\u00adodo en el cual vivieron. Las excavaciones han revelado la naturaleza de la cultura material de la era patriarcal y algunos documentos escritos proveen detalles adicionales.<br \/>\nEl nombre Abraham es semejante a nombres sem\u00ed\u00adticos occidentales, tales como Abiram, Abamram y Abarama hallados en la literatura cuneiforme. Un documento de negocio de la antigua Babilonia afirma que un hombre llamado Abarama, hijo de Awel-Ishtar, alquil\u00f3 un buey por un mes. Otra tablilla cuneiforme de veinti\u00fan l\u00ed\u00adneas relata los t\u00e9rminos bajo los cuales Abamrama arrend\u00f3 una labranza. Una tercera tablilla fechada dos a\u00f1os despu\u00e9s que el buey fue alquilado, es un recibo del pago de un siclo que Abamrama hizo como arrendamiento de su campo. Nombres con los mismos componentes se han encontrado en *Mari.<br \/>\nAbraham y sus descendientes representan \u00e9tnicamente numerosas estirpes. *Lab\u00e1n, el nieto de Nacor, hermano de Abraham, es espec\u00ed\u00adficamente denominado arameo (Gn. 25:20; 31:20, 24). Los israelitas despu\u00e9s confesaron: \u2020\u0153Un arameo a punto de perecer fue mi padre \u2020\u00a6\u2020\u009d (Dt. 26:5). La tierra a la cual Abraham env\u00ed\u00ada a su siervo para conseguir la novia para Isaac era Mesopotamia o Aram-naharaim (Gn. 24:10). Jacob, al huir hacia la casa de su t\u00ed\u00ado Lab\u00e1n, viaj\u00f3 al mismo lugar Padanaram, \u2020\u0153Los campos de Aram\u2020\u009d (Gn. 28:5, 6).<br \/>\nCerca del a\u00f1o 2000  a. de J.C.  sucedieron grandes cambios por todo el Cercano Oriente debido a las incursiones de las gentes sem\u00ed\u00adticas del nordeste conocidas como *amorreos (\u2020\u0153occidentales\u2020\u009d) por las gentes de Mesopotamia. Con la ca\u00ed\u00adda de Ur ( ca.  1950  a. de J.C. ) los amorreos presionaron hacia el sur de Mesopotamia y r\u00e1pidamente controlaron sus principales ciudadesestados. Entre la edad del bronce antigua y media, existe la evidencia arqueol\u00f3gica de un receso en la ocupaci\u00f3n de muchas ciudades palestinas. Las excavaciones de Albright en *Tell Beit Mirsim, el trabajo de Kathleen Kenyon en *Jeric\u00f3 y la exploraci\u00f3n de Nelson Glueck en la Transjordania demuestran una declinaci\u00f3n en la densidad de la colonizaci\u00f3n seguida antes del fin del siglo XX  a. de J.C.  por un virtual abandono del territorio a los pueblos n\u00f3madas (ver W. F. Albright, The Archaeology of Palestine, p\u00e1g. 82). Similarmente, los textos egipcios de execraci\u00f3n indican que pueblos n\u00f3madas y semi n\u00f3madas estuvieron en Palestina durante el siglo XX  a. de J.C.<br \/>\nEntre los amorreos y pueblos relacionados, que presionaron en Cana\u00e1n durante el siglo XX  a. de J.C. , se debe probablemente colocar al patriarca Abraham. El t\u00e9rmino amorreo probablemente inclu\u00ed\u00ada un n\u00famero de subgrupos como los *arameos con quienes la familia patriarcal estaba claramente relacionada. Al hablar del origen de Jerusal\u00e9n, Ezequiel en su alegor\u00ed\u00ada de la esposa infiel dice: \u2020\u0153Tu origen, tu nacimiento es la tierra de Cana\u00e1n; tu padre fue amorreo y tu madre hetea\u2020\u009d (Ez. 16:3). Aunque el profeta no estaba haciendo un pronunciamiento en cuanto al origen nacional, se acord\u00f3 de algo de la mezcla de antepasados del pueblo escogido.<br \/>\nTan s\u00f3lo en una ocasi\u00f3n (Gn. 14:13) a Abraham se le llama \u2020\u0153el hebreo\u2020\u009d, palabra que parece estar relacionada con el *Habiru o Hapiru el cual apareci\u00f3 en varias partes de la f\u00e9rtil media luna durante el segundo siglo  a. de J.C.  Etimol\u00f3gicamente, la palabra puede significar \u2020\u0153los que atraviesan\u2020\u009d en el sentido de atravesar o emigrar. Probablemente el t\u00e9rmino \u2020\u0153hebreo\u2020\u009d no se refer\u00ed\u00ada a un grupo racial en particular, sino a una clase social. Un hapiru-hebreo era un extranjero, y tal t\u00e9rmino a menudo ten\u00ed\u00ada malas connotaciones para los habitantes ya establecidos de un pa\u00ed\u00ads. En las *Cartas de Amarna los hapirues son descritos como invasores merodeantes que amenazaban la paz de las ciudades-estados de Siria y Palestina.<br \/>\nAunque el \u00e1rea alrededor de Har\u00e1n, designada como Padan-aram o Aram Naharaim, era la que los patriarcas consideraron como su hogar ancestral (Gn. 24:4, 10), se dice que los familiares inmediatos vinieron de \u2020\u0153Ur de los caldeos\u2020\u009d (Gn. 11:31). La versi\u00f3n Septuaginta habla de la \u2020\u0153tierra de los caldeos\u2020\u009d sin referencia a Ur.<br \/>\nUna gran ciudad sumeria llamada *Ur estaba ubicada al sur de Mesopotamia en el territorio de al-Muqaiyar. Despu\u00e9s de la Primera Guerra Mundial un grupo conjunto del Museo Brit\u00e1nico y la Universidad de Pensilvania condujo una serie de expediciones all\u00e1 bajo la direcci\u00f3n de Leonard Woolley. Siendo que esta Ur estaba en la tierra conocida en los tiempos neobabil\u00f3nicos como Caldea, los eruditos b\u00ed\u00adblicos fueron grandemente convencidos de que al-Mucaiyar era el sitio de la ni\u00f1ez de Abraham.<br \/>\nUna tableta acadia de Ugarit contiene una carta del rey heteo Hattusilis III ( ca.  1275\u20131250  a. de J.C. ) para el rey Niqmepa\u2020\u2122 de Ugarit. Los comerciantes son llamados \u2020\u0153hombres mercaderes, ciudadanos de la ciudad de Ura\u2020\u009d. Que los caldeos eran conocidos en el noroeste tanto como en el sur de Mesopotamia ha sido atestiguado por Jenof\u00f3n quien menciona a \u00e9tos como vecinos de los armenios (Anabasis IV. iii. 4; V. v. 17; Cyropaedia III. i. 34). Cyrus H. Gordon presenta el caso de un Ur norte\u00f1o e identifica a Abraham como un comerciante pr\u00ed\u00adncipe en su art\u00ed\u00adculo \u2020\u0153Abraham as a merchant prince\u2020\u009d ( JNES , XVII, 1958, p\u00e1gs. 28\u201331). Una interpretaci\u00f3n anterior identificaba a Ur con Urfa (Edesa) 32  kms.  de Har\u00e1n, hacia el noroeste. Pero esto no es muy posible sobre bases solamente ling\u00fc\u00ed\u00adsticas. Varias ciudades en el Asia Menor eran llamadas Ura, pero Abraham, al viajar hacia Har\u00e1n de cualquiera de ellas, se hubiera desviado si Cana\u00e1n era su destino final como lo indica la Escritura (Gn. 11:31).<br \/>\nAunque falta la prueba positiva, la mayor\u00ed\u00ada de los eruditos a\u00fan identifican el Ur b\u00ed\u00adblico con al-Muqaiyar. Tanto Ur como Har\u00e1n estaban dedicados a Nannar, la diosa Luna y compart\u00ed\u00adan el mismo \u00e9nfasis religioso. Una emigraci\u00f3n hacia Cana\u00e1n desde al-Muqaiyar llevar\u00ed\u00ada a Abraham a trav\u00e9s de las tierras de la f\u00e9rtil media luna a la vecindad de Har\u00e1n. Es posible que un grupo semita de clanes del nordeste hubiera emigrado hacia el sur de Ur y posteriormente (tal vez despu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda de la dinast\u00ed\u00ada del Ur III), haya emigrado hacia el norte otra vez al \u00e1rea de Har\u00e1n donde se hubiera encontrado m\u00e1s c\u00f3modo. Este hecho podr\u00ed\u00ada explicar la aversi\u00f3n de Tar\u00e9 para mudarse a Cana\u00e1n e indica la raz\u00f3n del afecto que los patriarcas ten\u00ed\u00adan por Har\u00e1n. Es de gran significado el hecho de que Ur mismo nunca se consider\u00f3 como el hogar patriarcal, donde quiera que haya estado localizado.<br \/>\nLos patriarcas b\u00ed\u00adblicos a menudo se describen como n\u00f3madas o semin\u00f3madas. Este es, por supuesto, un aspecto de sus vidas como aparece en el G\u00e9nesis. Tienen manadas de ganado, reba\u00f1os de ovejas y de cabras y se mueven alrededor de las llanuras de Palestina entre Dot\u00e1n y Beerseba buscando pastos y fuentes de agua. Por otra parte, la Biblia describe a los patriarcas como ricos en oro y plata. Cuando su sobrino Lot estaba en problemas, Abraham pudo levantar un ej\u00e9rcito personal, desafiar las fuerzas combinadas de una confederaci\u00f3n de reyes orientales y obtener una gran victoria militar (Gn. 14). Al morir Sara, Abraham paga por la parcela para su sepultura con \u2020\u0153cuatrocientos siclos de plata, de buena ley entre mercaderes\u2020\u009d (Gn. 23:16). Aunque Abraham no pose\u00ed\u00ada bienes ra\u00ed\u00adces, fue un hombre de riqueza e influencia.<br \/>\nDurante el per\u00ed\u00adodo de los patriarcas b\u00ed\u00adblicos, la cordillera central de Palestina estaba escasamente poblada. Hab\u00ed\u00ada vastas \u00e1reas en las cuales los semin\u00f3madas como Abraham pod\u00ed\u00adan pastar sus reba\u00f1os y manadas. Las ciudades mencionadas en el relato b\u00ed\u00adblico (Dot\u00e1n, Betel, Siquem y Jerusal\u00e9n) se sabe que existieron en la Edad Intermedia del Bronce. Los patriarcas a menudo viajaban cerca de las ciudades. Se dice de Lot que \u00e9l \u2020\u0153habit\u00f3 en las ciudades de la llanura, y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma\u2020\u009d (Gn. 13:12). De la misma manera, Abraham \u2020\u0153removiendo su tienda, vino y mor\u00f3 en el encinar de Mamre, que est\u00e1 en Hebr\u00f3n\u2020\u009d (Gn. 13:18).<br \/>\nDe acuerdo con el relato b\u00ed\u00adblico, durante la \u00e9poca de Abraham exist\u00ed\u00ada gran movilidad. Abraham mismo viaj\u00f3 desde Ur hasta *Har\u00e1n, Cana\u00e1n, Egipto y de regreso hasta Cana\u00e1n. Para el siglo XIX  a. de J.C. , mercaderes asirios hab\u00ed\u00adan penetrado Capadocia en el Asia Menor con prop\u00f3sitos comerciales. Sus registros se han conservado en las tabletas de Capadocia. Los contactos entre Palestina y Egipto, cuya famosa dinast\u00ed\u00ada XII empez\u00f3  ca.  1991  a. de J.C. , fueron frecuentes. Las tumbas palestinas del per\u00ed\u00adodo entre 2000\u20131800  a. de J.C.  contienen numerosos artefactos egipcios. Los \u2020\u0153textos de execraci\u00f3n\u2020\u009d muestran en forma negativa la relaci\u00f3n entre Egipto y Palestina durante los siglos XX y XIX  a. de J.C.  En las series m\u00e1s antiguas, se inscribieron imprecaciones contra los varios enemigos en jarrones o tazones que eran luego quebrados para hacer efectiva la maldici\u00f3n. En las segundas series las imprecaciones fueron inscritas en figurines de barro que representaban cautivos atados. El primer grupo (conocido como los textos de Berl\u00ed\u00adn) menciona a Jerusal\u00e9n y a Ascal\u00f3n como enemigos de Egipto; el segundo (o los textos de Bruselas) nombra a Jerusal\u00e9n, Siquem, Aco (Acre), Acsaf (cerca de Acre), Tiro, Hazor, Astarot (en Bas\u00e1n) y Pella (al otro lado del Jord\u00e1n desde Bet-s\u00e1n).<br \/>\nDel siglo XX  a. de J.C. , se tiene tambi\u00e9n la famosa *Historia de Sinuh\u00e9 que cuenta c\u00f3mo un noble de alto rango huy\u00f3 de Egipto y viaj\u00f3 a Kedem (\u2020\u0153el oriente\u2020\u009d). Fue recibido favorablemente por un pr\u00ed\u00adncipe local en el alto Retenu (nombre egipcio para Siria y Palestina). All\u00ed\u00ad se radic\u00f3 y vivi\u00f3 feliz prosperando hasta que fue invitado a regresar a Egipto. De este mismo per\u00ed\u00adodo ( ca.  1900  a. de J.C. ) son las pinturas de las tumbas de *Beni Asan en Egipto las cuales describen a treinta y siete semitas que traen regalos y desean comerciar. El vestuario y equipo de estos asi\u00e1ticos era probablemente similar al de Abraham quien visit\u00f3 Egipto alrededor de esa misma \u00e9poca.<br \/>\nAntes de entrar a Egipto, Abraham instruy\u00f3 a Sara para que dijera que era hermana de \u00e9l, porque tem\u00ed\u00ada que los egipcios lo mataran si sab\u00ed\u00adan que \u00e9l era su esposo (Gn. 12:11-13). Subsecuentemente Fara\u00f3n la incorpor\u00f3 a su har\u00e9n hasta que vino una serie de plagas sobre su casa (Gn. 12:17-20). El tema de un Fara\u00f3n que hace un gran esfuerzo para conseguir una mujer hermosa para esposa, aun cuando ella tiene marido, aparece en el cuento de los *Dos Hermanos. Fara\u00f3n envi\u00f3 mensajeros al valle de Cedad (L\u00ed\u00adbano) para traerle la mujer. Bata, el marido, mat\u00f3 a todos los mensajeros, excepto uno que regres\u00f3 para darle la noticia al Fara\u00f3n. Fara\u00f3n, sin embargo, envi\u00f3 una segunda expedici\u00f3n que inclu\u00ed\u00ada esta vez a una mujer quien llev\u00f3 ornamentos que pudieran atraer a la joven a la corte egipcia. La mensajera, tuvo \u00e9xito porque \u2020\u0153la mujer regres\u00f3 a Egipto con ella y hubo gran regocijo por ella en toda la tierra y su majestad la am\u00f3 mucho y le dio el rango de la gran favorita\u2020\u009d. Aunque el papiro que contiene el cuento egipcio data del siglo XII  a. de J.C. , el extra\u00f1o cuento que registra es sin duda mucho m\u00e1s antiguo. Un hombre como Abraham bien pod\u00ed\u00ada temer que el Fara\u00f3n usara de todos los medios a su alcance para a\u00f1adir una mujer bella a su har\u00e9n.<br \/>\nDespu\u00e9s de regresar de Egipto, Abraham y Lot se separaron, tomando Lot el valle del Jord\u00e1n y Abraham radic\u00e1ndose en Cana\u00e1n. G\u00e9nesis 13:10 relata que Lot vio \u2020\u0153toda la llanura del Jord\u00e1n que toda era de riego, como el huerto de Jehov\u00e1, como la tierra de Egipto \u2020\u00a6\u2020\u009d Esta \u00e1rea es ahora muy calurosa y est\u00e9ril, la parte menos deseable de Palestina. La arqueolog\u00ed\u00ada, sin embargo, ha demostrado que no siempre fue as\u00ed\u00ad. Entre 1932 y 1939, Nelson Glueck, en ese tiempo director de las Escuelas Americanas de Investigaci\u00f3n Oriental en Jerusal\u00e9n, hizo un estudio exhaustivo del sur de la Transjordania al oriente y al sur del mar Muerto. Descubri\u00f3 que algunos pueblos n\u00f3madas se radicaron all\u00ed\u00ad en villas, en los siglos antes del a\u00f1o 2000  a. de J.C.  Repentinamente, aproximadamente entre el siglo XX o XIX  a. de J.C.  las villas fueron abandonadas y por alguna raz\u00f3n la gente en esa \u00e1rea se convirti\u00f3 en n\u00f3mada.<br \/>\nSe sabe que hubo una ciudad grande en Khirbet Karak al extremo sur del mar de Galilea entre 2500 y 2000  a. de J.C.  *Bet-s\u00e1n tiene una historia que data desde 3000  a. de J.C.  Las una vez grandes ciudades de Sodoma, Gomorra y Zoar est\u00e1n probablemente debajo de aguas no profundas al extremo sur del mar Muerto. W. F. Albright excav\u00f3 dos sitios en las cercan\u00ed\u00adas y encontr\u00f3 que ellas fueron abandonadas aproximadamente en el siglo XX  a. de J.C. , lo mismo que otras ciudades del sur de la Transjordania. Estos descubrimientos indican por qu\u00e9 Lot habr\u00ed\u00ada escogido radicarse en el valle del Jord\u00e1n y esto ayuda a situar a Abraham en los siglos XX o XIX  a. de J.C.<br \/>\nEl temor de Abraham de que su esclavo Eliezer llegara a ser su heredero (Gn. 15:1-4) puede ser explicado por los procedimientos de adopci\u00f3n descritos en las *Tabletas de Nuzi. Una pareja sin hijos pod\u00ed\u00ada adoptar un hijo, a menudo un esclavo favorito. Si despu\u00e9s le nac\u00ed\u00ada un hijo a la pareja, el hijo adoptivo ceder\u00ed\u00ada sus derechos al hijo nacido a la pareja, aunque ciertos intereses del hijo adoptivo ser\u00ed\u00adan guardados. Es probable que Eliezer fuera el hijo adoptivo de Abraham pero que el patriarca quisiera un hijo propio para que fuera su heredero.<br \/>\nEn los contratos matrimoniales de Nuzi se lee frecuentemente que a una mujer sin hijos se le requer\u00ed\u00ada que proveyera de una concubina a su esposo la cual ser\u00ed\u00ada la madre de sus hijos. Una situaci\u00f3n similar prevaleci\u00f3 en el c\u00f3digo de *Hamurabi. \u2020\u0153Si un hombre toma a una sacerdotisa y ella no le concibe hijos y \u00e9l decide tener una concubina, ese hombre puede tomar una concubina y traerla a su casa. Esa concubina no tendr\u00e1 el rango de su esposa\u2020\u009d (p\u00e1rrafo 145). Estas leyes y costumbres proveen el trasfondo cultural sobre el cual se puede entender la sugesti\u00f3n de Sara a Abraham,\u2020\u009d \u2020\u00a6 te ruego, pues, que te llegues a mi sierva; quiz\u00e1 tendr\u00e9 hijos de ella\u2020\u009d. (Gn. 19:2).<br \/>\nEl c\u00f3digo de Hamurabi encar\u00f3 la situaci\u00f3n real\u00ed\u00adsticamente en la cual tal sierva concebir\u00ed\u00ada hijos al esposo de su ama y aspirar\u00ed\u00ada a una posici\u00f3n m\u00e1s elevada en la casa: \u2020\u0153Si un hombre toma una sacerdotisa y ella concede su sierva a su esposo y la sierva le da hijos y despu\u00e9s esa sierva toma rango con su ama porque ella ha dado hijos, su ama no podr\u00e1 venderla por dinero, pero puede reducirla a esclavitud y contarla entre sus esclavas\u2020\u009d (p\u00e1rrafo 146). Despu\u00e9s que Agar hubo concebido, Sara \u2020\u0153la aflig\u00ed\u00ada y ella huy\u00f3 de su presencia\u2020\u009d (Gn. 16:6). Despu\u00e9s Abraham se entristeci\u00f3 mucho cuando Sara le urge diciendo: \u2020\u0153Echa esta sierva y a su hijo\u2020\u009d (Gn. 21:10, 11), un deseo en contra de la costumbre y leyes vigentes.<br \/>\nLa compra por Abraham de la propiedad de Efr\u00f3n el heteo, para el entierro, se puede entender a la luz del c\u00f3digo de leyes heteo hallado en *Boghazkoy, Turqu\u00ed\u00ada. El c\u00f3digo estipula que un comprador debe prestar ciertos servicios feudales si compra toda la propiedad del vendedor. Si se vende una porci\u00f3n de la propiedad, el vendedor continuar\u00e1 con la obligaci\u00f3n. Aunque Abraham s\u00f3lo requiri\u00f3 la cueva en la orilla del campo de Efr\u00f3n como el lugar para sepultura (Gn. 23:9), Efr\u00f3n insist\u00ed\u00ada en que le comprara todo el terreno (Gn. 23:11). Efr\u00f3n evidentemente vio la oportunidad de deshacerse de sus obligaciones, haciendo a Abraham feudatario de todo el campo.<br \/>\nBIBLIOGRAFIA: Leonard Woolley, Abraham: Recent Discoveries and Hebrew Origins, Faber and Faber, London, 1935. Dorothy B. Hill, Abraham: His Heritage and Ours, Beacon Press, Boston, 1957.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Arqueol\u00f3gico<\/b><\/p>\n<p>Su nombre era \u00abAbram\u00bb, pero Dios le cambi\u00f3 el nombre por Abraham, que quiere decir \u00abPadre de una muchedumbre de pueblos\u00bb, cuando Dios hizo su alianza: (Gen 17:120). Y ciertamente Abraham es el padre de las tres grandes religiones acuales: Jud\u00ed\u00ados, Cristianos, y Musulmanes.<\/p>\n<p> San Pablo lo llama \u00abPadre de todos los creyentes\u00bb: (Rom 4:11-12).<\/p>\n<p> Se justific\u00f3 por las obras hechas por la fe, Rom 4:1-5, Stg 2:20-26.<\/p>\n<p> Su vida est\u00e1 en G\u00e9nesis 11-26, y recapitulada en Hec 7:2-8.<\/p>\n<p> En Gen 12, Dios le dijo a Abraham: Sal de tu tierra, deja tu parentela, vete a la tierra que te indicar\u00e9. Y le prometi\u00f3 cuatro cosas: 1- Te dar\u00e9 otra tierra.<\/p>\n<p> 2- Tendr\u00e1s mucha descendencia.<\/p>\n<p> 3- Te bendecir\u00e9.<\/p>\n<p> 4- En ti ser\u00e1n bendecidas todas la familias de la tierra.<\/p>\n<p> (Gen 12:1-3). por el Mes\u00ed\u00adas de su descendencia: (Mat 1:1).<\/p>\n<p> Abraham hizo lo que Dios le dijo: se march\u00f3 de la tierra de Ur, en el actual Irak, sin saber a d\u00f3nde iba. Lleg\u00f3 a Canaan, con muchas riquezas con que Dios lo hab\u00ed\u00ada bendecido en Egipto: (11.31 a 13). Pero era anciano, y no ten\u00ed\u00ada hijos de su esposa Sara. ni siquiera uno. Al fin tuvo a Isaac, de anciano. y ahora Dios le pide que se lo ofrezca en sacrificio, que lo mate. y Abraham estaba dispuesto a obedecer. \u00c2\u00a1C\u00f3mo probaba Dios su fe, por las obras! Gen. 22.<\/p>\n<p> &#8211; En Egipto, Gen. 12.<\/p>\n<p> &#8211; Se separa de Lot, y luego, lo rescata, Gen. 13-14.<\/p>\n<p> &#8211; Pacto de Dios con Abraham, Gen 15:18, Gen 17:1-22.<\/p>\n<p> &#8211; Los \u00e1ngeles y Sodoma, Gen. 18.<\/p>\n<p> &#8211; Despide a la esclava y a su hijo Ismael, pero Dios le promete una gran descendencia de \u00e9l, \u00c2\u00a1los musulmanes! Gen 21:13.<\/p>\n<p> &#8211; Muere y es sepultado, Gen.25.<\/p>\n<p> En el Nuevo Testamento.<\/p>\n<p> &#8211; Dios puede hacer surgir de las piedra hijos de Abraham, Mat 3:9, Lc. 3.<\/p>\n<p> &#8211; Abraham est\u00e1 en el cielo, Mat 8:11, Luc 13:28, Luc 16:22.<\/p>\n<p> &#8211; Dios es el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, Mar 12:26.<\/p>\n<p> &#8211; Los hijos de Abraham hacen las obras de Abraham, Jua 8:29.<\/p>\n<p> &#8211; Antes que fuese Abraham, soy yo. Jua 8:29.<\/p>\n<p> &#8211; Vida en Hec 7:2-8.<\/p>\n<p> &#8211; Justificaci\u00f3n de Abraham por la fe, Rom. 4, Gal. 3.<\/p>\n<p> &#8211; Descendencia de Abraham, Rom. 9.<\/p>\n<p> &#8211; H\u00e9roe de la fe, Heb. 11.<\/p>\n<p> &#8211; Justificado por las obras, Stg 2:20-26.<\/p>\n<p> &#8211; Finalmente, en Abraham fueron bendecidas todas la familias de la tierra, porque Jesucristo es hijo: (descendencia) de Abraham: (Mat 1:1, Lc.3). Jesucristo es la bendici\u00f3n de todas las familias de la tierra, desde Ad\u00e1n, porque \u00abantes que fuese Abraham, soy yo.\u00bb<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Hijo de \u2020\u00a2Tar\u00e9, semita, que vino a ser padre de los patriarcas que iniciaron el pueblo israelita. Originalmente su nombre era Abram, cuyo significado podr\u00ed\u00ada ser padre exaltado, pero Dios se lo cambi\u00f3 por el de A. que quiere decir padre de multitudes. Es el padre de los ismaelitas y de otras tribus semitas (Gen 25:1-6). A. era un habitante de \u2020\u00a2Ur de los caldeos, en la \u2020\u00a2Mesopotamia, cuando recibi\u00f3 el llamamiento de Dios para que abandonara su patria y la casa de su parentela para ir a una tierra que Dios le revelar\u00ed\u00ada. Parti\u00f3 con su padre Tar\u00e9 hacia \u2020\u00a2Cana\u00e1n, siguiendo la ruta de las buenas tierras llamadas en tiempos modernos la Media Luna F\u00e9rtil, y se detuvo en Har\u00e1n, donde quedaron un tiempo, hasta la muerte de su progenitor (Gen 11:27-32).<\/p>\n<p>Continu\u00f3 viaje con su sobrino \u2020\u00a2Lot hasta llegar a Cana\u00e1n, donde vivi\u00f3 como peregrino adorando al Dios verdadero (Gen 12:7-9). A causa de un hambre en Cana\u00e1n baj\u00f3 a Egipto, donde cay\u00f3 en el pecado de no decir la verdad sobre su relaci\u00f3n con \u2020\u00a2Sara, lo cual trajo un conflicto con Fara\u00f3n, que la tom\u00f3 para su har\u00e9n (Gen 12:10-20). Vuelto a Cana\u00e1n, tuvo que separarse de su sobrino Lot en vista de la abundancia de ganado que ten\u00ed\u00adan, lo cual causaba a veces tropiezo entre sus siervos (Gn. 13). Lot habit\u00f3 en \u2020\u00a2Sodoma. Y cuando \u00e9sta perdi\u00f3 una guerra y fueron tomados prisioneros sus habitantes, A. arm\u00f3 a sus siervos y vino y los rescat\u00f3, no tomando para s\u00ed\u00ad nada del bot\u00ed\u00adn y dando el diezmo a \u2020\u00a2Melquisedec (Gen 14:1-20).<br \/>\nA. un hombre viejo, recibi\u00f3 de Dios la promesa de un hijo (Gen 15:1-5), pero cay\u00f3 en el error de buscarlo por medio de consejos humanos, atendiendo a la recomendaci\u00f3n de Sara para que procreara con \u2020\u00a2Agar su sierva (Gen 16:1-4), que dio a luz a \u2020\u00a2Ismael (Gen 16:15). Al hacer Dios pacto con \u00e9l, se dio como se\u00f1al del mismo la circuncisi\u00f3n (Gen 17:10). Dios visit\u00f3 a A. y le renov\u00f3 la promesa de un hijo, habl\u00e1ndole tambi\u00e9n del juicio que har\u00ed\u00ada sobre \u2020\u00a2Sodoma y Gomorra, lo cual abre la oportunidad para esfuerzos que hace A. para interceder por esas ciudades (Gen 18:16-33). A. habit\u00f3 despu\u00e9s en Gerar, donde vuelve a cometer el pecado de esconder sus verdaderas relaciones con Sara, lo cual provoca un incidente con \u2020\u00a2Abimelec el rey de aquel sitio, que tom\u00f3 a Sara pero la devolvi\u00f3 cuando Dios le habl\u00f3 en sue\u00f1os (Gen 20:1-14).<br \/>\nSara dio a luz a \u2020\u00a2Isaac (Gen 21:1) y \u00e9sta pide que Agar sea echada de la casa, lo cual A. hace con mucho pesar y s\u00f3lo tras haber recibido instrucciones de Dios sobre el particular (Gen 21:12). La gran prueba de la fe de A. viene cuando Dios le pide que sacrifique a su hijo Isaac, prueba de la cual sale victorioso porque crey\u00f3 que Dios pod\u00ed\u00ada resucitar de entre los muertos a su hijo (Gen 22:1-13; Heb 11:17-19). El NT dice que A. fue justificado porque \u2020\u0153crey\u00f3 a Dios\u2020\u009d (Rom 4:3) y es llamado por ello \u2020\u0153padre de los creyentes\u2020\u009d (Rom 4:11), en contraste con su relaci\u00f3n con los israelitas, de los cuales es \u2020\u0153padre seg\u00fan la carne\u2020\u009d (Rom 4:1). Tanto los jud\u00ed\u00ados, como los mahometanos y los cristianos reconocen a A. como patriarca.<br \/>\nel Bautista advirti\u00f3 que nadie deb\u00ed\u00ada envanecerse de su parentesco con A. (Mat 3:9) si no hac\u00ed\u00ada sus obras de fe. Los jud\u00ed\u00ados de su tiempo alardeaban de ser descendientes de A. (Jua 8:39), pero Jes\u00fas les dijo que si fueran hijos de A. har\u00ed\u00adan sus obras (Jua 8:40). Una de las declaraciones de la deidad de Jes\u00fas fue la que hizo diciendo que \u00e9l era antes que A. (Jua 8:58). San Pablo aclar\u00f3 que la promesa no fue dada a A. por sus obras, sino por su fe (Rom 4:9) y, por tanto, \u2020\u0153los que son de fe, \u00e9stos son hijos de A.\u2020\u009d (Gal 3:7). Aclar\u00f3 tambi\u00e9n que la promesa no fue hecha \u2020\u0153a las simientes\u2020\u009d de A., sino \u2020\u0153a su simiente\u2020\u009d, la cual es Cristo (Gal 3:16). La grandeza del sacerdocio de Melquisedec se prueba porque A. le dio los diezmos, estando todav\u00ed\u00ada \u2020\u00a2Lev\u00ed\u00ad \u2020\u0153en los lomos\u2020\u009d de A. (Heb 7:1-9). La fe de A. es lo que m\u00e1s resalta de su personalidad. Eso \u2020\u0153le fue contado por justicia\u2020\u009d y por ello fue llamado \u2020\u0153amigo de Dios\u2020\u009d (Stg 2:23).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, BIOG RELI TIPO HIST CRIT HOMB HOAT HSHA<\/p>\n<p>ver, MELQUISEDEC, PACTO, FE, JUSTIFICACI\u00ed\u201cN, SENO DE ABRAHAM, MARDIKH, TELL, NUZU (ABRAM) = \u00abPadre de elevaci\u00f3n\u00bb. Su nombre fue alterado por Dios, que lo llam\u00f3 ABRAHAM. No se conoce una explicaci\u00f3n etimol\u00f3gica del cambio de Abram a Abraham. El texto comenta as\u00ed\u00ad este cambio: \u00abporque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes\u00bb. En este nombre (Abraham) se asegura la bendici\u00f3n de los gentiles. La familia de Abraham moraba en Ur de los caldeos, y eran todos id\u00f3latras (Jos. 24:2). Con el paso del tiempo, las naciones, descendientes de No\u00e9, hab\u00ed\u00adan dado la espalda al conocimiento de Dios, y Dios, en consecuencia, los hab\u00ed\u00ada entregado a una mente reprobada; en el desarrollo del sistema pagano, se pervirtieron y oscurecieron muchas verdades originalmente transmitidas por la l\u00ed\u00adnea de los antiguos patriarcas, y se pervirtieron todas las relaciones naturales que Dios hab\u00ed\u00ada creado (Ro. 1:18-32). De este estado de cosas, Dios llam\u00f3 soberanamente a Abram a que dejara no solamente la naci\u00f3n idol\u00e1trica a la que pertenec\u00ed\u00adan sus antepasados, sino tambi\u00e9n a su familia y a la casa de su padre. Deb\u00ed\u00ada dirigirse a una tierra que Dios le mostrar\u00ed\u00ada. Por su respuesta de fe, vino a ser el padre de los creyentes, y el amigo de Dios. 1. Su vida. Contaba con 75 a\u00f1os de edad cuando recibi\u00f3 la palabra de dirigirse a Cana\u00e1n (Gn. 12:4), y la promesa de que los que le bendijeren ser\u00ed\u00adan bendecidos, y malditos los que le maldijeren; y que en \u00e9l ser\u00ed\u00adan benditas todas las familias de la tierra (Gn. 12:3). En Ur de los Caldeos se hab\u00ed\u00ada casado con Sarai. Fue despu\u00e9s de la muerte de su hermano Har\u00e1n que Abram parti\u00f3 de Ur con su esposa; parti\u00f3 para Har\u00e1n; obedeci\u00f3 s\u00f3lo parcialmente al principio, por cuanto sali\u00f3 con su padre y su sobrino Lot, y permaneci\u00f3 varios a\u00f1os en Har\u00e1n, hasta la muerte de su padre. A partir de entonces, parece que Abram empieza a obedecer. Dios le repite la orden en Har\u00e1n. Pero otra vez su obediencia no fue total, pues se llev\u00f3 consigo a Lot. No ser\u00e1 hasta la separaci\u00f3n de Lot que empezar\u00e1n a cumplirse las promesas dadas a Abram (Gn. 13:14). Se desconoce si Abram fue el primog\u00e9nito de Ter\u00e1, aunque es citado el primero en la lista entre sus hermanos (Gn. 11:26-27). Es posible que este primer lugar le haya sido dado por su llamamiento, como padre del pueblo escogido. De Har\u00e1n a Cana\u00e1n hab\u00ed\u00ada la ruta de Damasco, que muy posiblemente tomara Abram al dirigirse al sur. Ten\u00ed\u00ada 75 a\u00f1os al salir de Har\u00e1n, y habit\u00f3 10 a\u00f1os en Cana\u00e1n antes de tomar a Agar como concubina (Gn. 16:3); cuando Agar tuvo a Ismael, Abram ten\u00ed\u00ada 86 a\u00f1os (Gn. 16:16). En consecuencia, el viaje de Har\u00e1n a Cana\u00e1n dur\u00f3 menos de un a\u00f1o. Durante los primeros diez a\u00f1os de sus peregrinaciones en Cana\u00e1n, Abram plant\u00f3 sus tiendas en Siquem, donde Dios le prometi\u00f3 aquella tierra para su descendencia. All\u00ed\u00ad edific\u00f3 un altar a Jehov\u00e1. Pas\u00f3 despu\u00e9s a Bet-el, donde erigi\u00f3 otro altar, invocando el nombre de Jehov\u00e1 (Gn. 12:6-8). Se desat\u00f3 un hambre, y Abraham descendi\u00f3 a Egipto, donde, temiendo por su vida, y falt\u00e1ndole la fe entonces, dijo que Sarai era su hermana; por su belleza, fue llevada a la casa del Fara\u00f3n, pero Dios la protegi\u00f3, y Abraham y Sarai fueron expulsados de Egipto despu\u00e9s de una reprensi\u00f3n (Gn. 12:10-20). Volvi\u00f3 a Cana\u00e1n, y plant\u00f3 de nuevo sus reales en Bet-el, ante el altar que hab\u00ed\u00ada erigido antes (Gn. 13:3). Visto el gran incremento de sus riquezas en ganado, surgieron ri\u00f1as entre sus pastores y los de Lot, por lo que decidieron separarse. Abraham cedi\u00f3 a Lot el derecho de elegir a d\u00f3nde dirigirse (Gn. 13:9), y \u00e9ste eligi\u00f3 el valle del Jord\u00e1n (Gn. 13:11). Abram entonces puso sus reales en el encinar de Mamre, en Hebr\u00f3n (Gn. 13 :18), declarando Jehov\u00e1 que le dar\u00ed\u00ada toda la tierra que pod\u00ed\u00ada<\/p>\n<p>ver, a \u00e9l y a su innumerable descendencia (Gn. 13:14-17). Abram mor\u00f3 en Mamre al menos 15 a\u00f1os, quiz\u00e1 23 o 24. Hab\u00ed\u00ada entrado en alianza con unos pr\u00ed\u00adncipes amorreos (Gn. 14:13). Junto con ellos, Abram emprendi\u00f3 una expedici\u00f3n guerrera contra Quedorlaomer y otros reyes coligados con \u00e9l; \u00e9stos hab\u00ed\u00adan invadido Sodoma y Gomorra, y las hab\u00ed\u00adan saqueado, y se hab\u00ed\u00adan llevado cautivos a sus habitantes, incluyendo a Lot. Despu\u00e9s de su victoria sobre estos reyes y la liberaci\u00f3n de Lot y de todos los dem\u00e1s, Abram rehus\u00f3 tomar ni un hilo del despojo que le ofrec\u00ed\u00ada el rey de Sodoma; no quer\u00ed\u00ada enriquecerse de tal procedencia (Gn. 14:23); pero recibi\u00f3 la bendici\u00f3n de Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Alt\u00ed\u00adsimo, que sali\u00f3 con pan y vino a recibirle: a \u00e9l le dio Abram diezmos de todo. Dios se le revel\u00f3 ahora como su escudo y gran galard\u00f3n. Lament\u00e1ndose Abram de su falta de descendencia, Dios le confirma la promesa (Gn. 15:5). \u00abY [Abram] crey\u00f3 a Jehov\u00e1, y le fue contado por justicia\u00bb. Esta es la primera menci\u00f3n de la fe. A su pregunta de c\u00f3mo iba a saber \u00e9l que iba a poseer la tierra, Dios dispuso con \u00e9l un pacto con sacrificio, como era la costumbre en Oriente (Gn. 15:9-10). Sin embargo, este pacto no fue confirmado por las dos partes, sino \u00fanicamente por Dios (Gn. 15:17-21) al ser solamente Dios, bajo la apariencia de una antorcha de fuego, quien pas\u00f3 entre los animales divididos, habiendo quedado Abram sobrenaturalmente postrado. As\u00ed\u00ad, Dios se lig\u00f3 incondicional y unilateralmente a Abram por este pacto. Tambi\u00e9n se le dijo a Abram que su descendencia morar\u00ed\u00ada en tierra ajena, donde ser\u00ed\u00ada afligida durante 400 a\u00f1os. Por sugerencia de Sarai, toma a su criada Agar, cohabitando con ella, y teniendo de ella un hijo, Ismael. Esto seg\u00fan las costumbres de la tierra (v\u00e9ase Gn. 16:2; cp. Gn. 30:3). Sin embargo, 13 a\u00f1os despu\u00e9s la promesa se verificar\u00ed\u00ada. Los esfuerzos del hombre, tratando de cumplir por si mismo la promesa, no cambian en absoluto el plan de Dios. Tenemos aqu\u00ed\u00ad una figura de la ley, esto es, el intento del hombre de conseguir la bendici\u00f3n mediante sus propios esfuerzos. Dios se revel\u00f3 luego a Abraham, ya de 99 a\u00f1os de edad, como \u00abel Dios Todopoderoso\u00bb, nombre que indica que los recursos se hallan en el mismo Dios. Entonces cambi\u00f3 su nombre de Abram por el de Abraham, debido a que iba a ser el padre de muchedumbre de gentes, o naciones. Jehov\u00e1, renovando su pacto con Abraham, le prescribi\u00f3 el signo de la circuncisi\u00f3n (que es una figura de la no confianza en la carne), y que puso en pr\u00e1ctica en el acto. Tambi\u00e9n cambi\u00f3 Jehov\u00e1 el nombre de Sarai por el de Sara, porque iba a ser una princesa, e iba a tener un hijo (Gn. 17). Abraham acogi\u00f3 a tres visitantes. Dirigi\u00e9ndose dos de ellos a Sodoma, el tercero (Jehov\u00e1) dijo: \u00ab\u00bfEncubrir\u00e9 yo a Abraham lo que voy a hacer?\u00bb Seg\u00fan Jn. 15:14, 15, aqu\u00ed\u00ad tenemos la clave de que Abraham sea llamado \u00abel amigo de Dios\u00bb (2 Cr. 20:7; Is. 41:8; Stg. 2:23). Dios le revel\u00f3 Sus prop\u00f3sitos, y Abraham se vio con libertad para interceder por los justos en Sodoma, si los hubiera, en un n\u00famero que va reduciendo hasta 10, pero como no los hay, Sodoma es destruida, y s\u00f3lo Lot y sus hijas escapan al ser sacados de la ciudad por los \u00e1ngeles (Gn. 18,19). Al cabo de unos 15 a\u00f1os, durante la infancia de Isaac, en Gerar, nuevamente Abraham hace pasar a Sara por hermana suya. Por intervenci\u00f3n de Dios se evita que la inclusi\u00f3n de Sara en el har\u00e9n del rey de Gerar lleve al pecado, y Abraham es de nuevo reprendido, esta vez por Abimelec (Gn. 20:2). Nace Isaac (Gn. 21:2), y surge un conflicto entre el que era tipo de la carne (Ismael) y el que era tipo del hombre espiritual (Isaac). Ismael es descubierto incomodando a Isaac, y Agar e Ismael son expulsados (Gn. 21:9-21; cp. G\u00e1. 4:22-31). Despu\u00e9s de varios incidentes con los hombres de Abimelec acerca de pozos abiertos por Abraham, hacen un pacto, y Abraham llama a su pozo Beerseba (Gn. 21:31), \u00abpozo del juramento\u00bb. Habiendo ya crecido Isaac (el historiador jud\u00ed\u00ado Flavio Josefo le supone una edad de 25 a\u00f1os), Dios prueba la fe de Abraham; le ordena que se lo ofrezca en holocausto. Abraham obedece, y si no hubiera intervenido la mano de Dios, hubiera dado muerte a su hijo, creyendo \u00abque Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos\u00bb (He. 11:19). Despu\u00e9s de la muerte y resurrecci\u00f3n en figura de Isaac, se confirma a Abraham la promesa incondicional de que en su simiente (que es Cristo) ser\u00e1n benditas todas las naciones de la tierra (Gn. 22:18; G\u00e1. 3:14-18). Si alguno es de Cristo, simiente de Abraham es, y heredero, conforme a la promesa. Y esta promesa es firme a toda la simiente, no solamente a la que es de la ley, sino a la que es de la fe de Abraham, que es padre de todos nosotros los que creemos. (Ro. 4:16.) 20 a\u00f1os despu\u00e9s, Sara muere a la edad de 127 a\u00f1os. Abraham era tan totalmente un peregrino, que tiene que comprar un terreno de los hijos de Het para tener un sepulcro en la tierra (Gn. 23). Se tom\u00f3 gran cuidado en que Isaac no contrajera matrimonio con las hijas de los cananeos, enviando a su siervo (posiblemente Eliezer) a su propia familia para conseguir una esposa para Isaac, convencido de que Dios enviar\u00ed\u00ada a Su \u00e1ngel, y dar\u00ed\u00ada \u00e9xito a la misi\u00f3n, que result\u00f3 en que Rebeca vino a ser la esposa de Isaac (Gn. 24). Abraham pas\u00f3 alrededor de 38 a\u00f1os en el Negev, despu\u00e9s de la muerte de Sara, y se informa que tuvo otra esposa, Cetura, y varias concubinas, de las que tuvo hijos; a ellos les dio dones, y los envi\u00f3 al Oriente, para que Isaac pudiera morar pac\u00ed\u00adficamente en la tierra prometida (Gn. 25). Muri\u00f3 a la edad de 175 a\u00f1os, y fue enterrado con Sara, en la cueva de Macpela. 2. Su fe. La religi\u00f3n en la baja Mesopotamia, en el per\u00ed\u00adodo hist\u00f3rico, es muy compleja y desarrollada, apart\u00e1ndose de religiones tan degeneradas como el fetichismo, animismo, totemismo. En el pante\u00f3n de los dioses de Mesopotamia se hallan los dioses del mundo, las divinidades astrales, los dioses de la naturaleza, y los dioses nacionales. El culto usaba templos, zigurats y un cuerpo sacerdotal, e inclu\u00ed\u00ada magia, astrolog\u00ed\u00ada y adivinaci\u00f3n. Toda esta religi\u00f3n est\u00e1 centrada en una mitolog\u00ed\u00ada po\u00e9tica. Sin embargo, la religi\u00f3n de Abraham es totalmente diferente. Abraham cre\u00ed\u00ada en un Dios todopoderoso (Gn. 17:1), eterno (Gn. 21:33) y Alt\u00ed\u00adsimo (Gn. 14:22); Se\u00f1or y Creador de los cielos y de la tierra, due\u00f1o real y leg\u00ed\u00adtimo de toda la creaci\u00f3n (Gn. 24:3), Juez justo, administrador del mundo (Gn. 18:25). Abraham crey\u00f3 a Jehov\u00e1, al Dios \u00fanico que le hab\u00ed\u00ada llamado (Gn. 15:6; cp. Ro. 4:3; G\u00e1. 3:6); y lleno de fe en El, obedeci\u00f3, ador\u00f3 y mantuvo la honra a su Dios. Para fortalecer la fe de Abraham, Dios emple\u00f3 dos medios: a) Se le revel\u00f3 de manera personal a fin de que, mediante tal revelaci\u00f3n, Abraham aprendiera a conocerle (Gn. 12:1-3; 13:14-18; 15; 17:1-21). b) Puso en acci\u00f3n la fe de Abraham, poni\u00e9ndole en circunstancias en las que iba a tener que ejercitarla. Como ejemplo de ello, podemos ver la rotura de sus v\u00ed\u00adnculos nacionales y familiares; las \u00e9pocas de hambre y de riqueza; de lucha y de poder; la ansiosa espera del heredero, y la prueba suprema de la fe, por la que Abraham fue llamado a sacrificar a Isaac, el heredero de las promesas, su hijo tan amado. 3. El pacto. Toda la vida de Abraham se centra en el pacto que Dios celebr\u00f3 con \u00e9l; y es de tal importancia que supera al pacto en Sina\u00ed\u00ad (G\u00e1. 3:15-18). El pacto en Sina\u00ed\u00ad ten\u00ed\u00ada que ver con Israel; la promesa a Abraham con \u00abtodas las familias de la tierra\u00bb, incluyendo tambi\u00e9n, ciertamente, la promesa de la tierra a su descendencia f\u00ed\u00adsica a trav\u00e9s de la l\u00ed\u00adnea de la promesa a perpetuidad, por cuanto Israel iba a ser instrumento de salvaci\u00f3n (cp. Gn. 12:3; Is. 49:7). Suspendida ahora en cuanto a Israel por la desobediencia de la naci\u00f3n, ver\u00e1 su cumplimiento final cuando en la restauraci\u00f3n de todas las cosas, en los tiempos mesi\u00e1nicos, Israel, convertida a Cristo, ser\u00e1 reinjertada, siguiendo el s\u00ed\u00admil del ap\u00f3stol Pablo, a las prerrogativas del pacto (Ro. 11). 4. Tipolog\u00ed\u00ada. La historia de Abraham en G\u00e9nesis se divide en tres secciones: a, caps. 12-14, su vida y testimonio p\u00fablico, como llamado por Dios; b, caps. 15-21, su andar privado y dom\u00e9stico con Dios, ilustrando el crecimiento del alma; c, en los caps. 22 a 25 tenemos en tipo una secuencia prof\u00e9tica de acontecimientos: el sacrificio de Cristo (cap. 22); la puesta a un lado de Israel por un tiempo (cap. 23); el llamamiento de la novia (cap. 24), y el final establecimiento de las naciones en bendici\u00f3n al final de los tiempos (cap. 25). 5. Conclusi\u00f3n. Abraham fue padre de Ismael, Madi\u00e1n y de muchos otros grupos orientales. No es de asombrarse que grandes multitudes lo aclamen como padre en aquel inmenso territorio del mundo, y que haya numerosas tradiciones con respecto a \u00e9l. Su vida es para el cristiano digna de la m\u00e1s profunda atenci\u00f3n, en vista de las maneras en que Dios se le revel\u00f3, en vista tambi\u00e9n de la formaci\u00f3n de su car\u00e1cter bajo las circunstancias en que Dios lo prob\u00f3. Tambi\u00e9n es digno de mucha atenci\u00f3n como tipo de la vida del cristiano como peregrino y extranjero en esta tierra, buscando, como Abraham anta\u00f1o, \u00abla ciudad que tiene fundamentos, cuyo art\u00ed\u00adfice y constructor es Dios\u00bb (He. 11:9-10). 6. Su historicidad. Los cr\u00ed\u00adticos destructivos han atacado la historicidad de la vida de Abraham con la peregrina raz\u00f3n de que no se hallan textos extrab\u00ed\u00adblicos de aquella \u00e9poca que apoyen la credibilidad de los escritos b\u00ed\u00adblicos. Sin embargo, el procedimiento correcto ya para los escritos meramente hist\u00f3ricos, es su concordancia interna con el contexto hist\u00f3rico, arqueol\u00f3gico y documental de la \u00e9poca. Albright, una de las m\u00e1ximas autoridades en arqueolog\u00ed\u00ada del Antiguo Testamento, ya en el a\u00f1o 1926, demostr\u00f3 que la evidencia arqueol\u00f3gica concuerda con la pauta de vida afincada en ciudades y aldeas en los montes de Palestina en el per\u00ed\u00adodo exigido por la Biblia para la \u00e9poca de los patriarcas, alrededor de 2.000-1.800 a.C. En todo caso, el centro de Cana\u00e1n estaba punteado por ciudades, y toda la evidencia arqueol\u00f3gica sirve de espl\u00e9ndido marco para la narraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica, cosa bien dif\u00ed\u00adcil si todo ello hubiera sido invento de un redactor en el per\u00ed\u00adodo del exilio o postex\u00ed\u00adlico, como pretenden los cr\u00ed\u00adticos. Adem\u00e1s, los recientes descubrimientos de Ebla (Tel\u00ed\u00ad Mardikh), investigada por Paolo Matthiae y Giovanni Pettinato, dan adicional e importante evidencia no s\u00f3lo de las condiciones hist\u00f3ricas, sociales, ling\u00fc\u00ed\u00adsticas y culturales de la \u00e9poca patriarcal, sino que se ha conseguido evidencia escrita, anterior a Abraham, de la existencia de las cinco ciudades de la llanura: Sodoma, Gomorra, Adma, Zeboim y Bela (cp. Gn. 14:2), tenidas por los cr\u00ed\u00adticos durante muchos a\u00f1os como creaciones legendarias o semilegendarias de alg\u00fan escriba del periodo babil\u00f3nico. Adem\u00e1s, tambi\u00e9n se ha conseguido evidencia del uso del nombre de Cana\u00e1n para la tierra de Palestina; los cr\u00ed\u00adticos no cre\u00ed\u00adan que hubiera sido aplicado en fecha tan temprana. No hay raz\u00f3n alguna para rechazar la historicidad de los tempranos cap\u00ed\u00adtulos de la Biblia; no hay evidencia alguna en contra de ellos, aunque s\u00ed\u00ad muchos ataques gratuitos, y toda la evidencia concuerda arm\u00f3nicamente con los registros b\u00ed\u00adblicos.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[011]<br \/>\n Figura central del G\u00e9nesis y de toda la Historia de la salvaci\u00f3n. Peregrino situado \u00abhist\u00f3ricamente\u00bb entre los a\u00f1os 1900 y 1700 a. C., en el contexto de las emigraciones de n\u00f3madas conocidas en Siria o Cana\u00e1n, procedentes de Egipto y de Mesopotamia.<\/p>\n<p>    Al margen de su valor posible como personaje hist\u00f3rico, est\u00e1 su indudable resonancia religiosa de emblema y origen de los pueblos emparentados con el Israel b\u00ed\u00adblico. Es el emblema de la elecci\u00f3n divina, origen de pueblos, peregrino elegido por Dios, de hombre fiel a la llamada. Es lo que importa resaltar en la educaci\u00f3n de la fe y por lo tanto en los planteamientos catequ\u00ed\u00adsticos. Hay que buscar el Abraham b\u00ed\u00adblico, el del Antiguo y el del Nuevo Testamento, no el Abraham arqueol\u00f3gico, aunque resulta tan apasionante su posible existencia. (Ver Partriarcas)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Elecci\u00f3n y promesas<\/p>\n<p>\tLa elecci\u00f3n y llamada de Dios a Abraham, y su respuesta fiel, constituyen el prototipo de la fe en el mismo Dios y en sus promesas. El pueblo de los descendientes de Abraham ser\u00e1 el custodio de esas promesas y de la ejemplaridad de la fe para todos los pueblos.<\/p>\n<p>\tEl pueblo de Israel subraya la paternidad de Abraham, el \u00abamigo\u00bb de Dios (cfr. Is 41,8). El cristianismo acent\u00faa su fe (paternidad espiritual) y el significado para la historia de la salvaci\u00f3n. Los musulmanes recalcan la \u00absumisi\u00f3n\u00bb al Dios \u00fanico y la historicidad de la revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\tLas narraciones b\u00ed\u00adblicas sobre Abraham (G\u00e9nesis, desde 11,29 hasta 25,10) recogen diversas tradiciones (yavista, elo\u00ed\u00adsta, sacerdotal), conservando los datos esenciales hist\u00f3ricos que dejan entrever su significaci\u00f3n teol\u00f3gica.<\/p>\n<p>\tEl patriarca abandona su tierra (en Mesopotamia) para pasar a la tierra de Cana\u00e1n (Mamr\u00e9 y Hebr\u00f3n), movido por la promesa de bendici\u00f3n, que se extender\u00e1 \u00aba todos los linajes de la tierra\u00bb (Gen 12,2). Dios prob\u00f3 su fidelidad pidi\u00e9ndole la disponibilidad para sacrificar en el monte Mori\u00e1 a su hijo Isaac, nacido de Sara por gracia especial de Dios.<\/p>\n<p>\tLa fe de Abraham<\/p>\n<p>\tResalta siempre la fe de Abraham (Gen 15,6) y su hospitalidad (Gen 18,1-15). Son tambi\u00e9n importantes para comprender esta fe, la ida a Egipto, la separaci\u00f3n de Lot, la bendici\u00f3n y sacrificio de Melquisedec (rey de Salem), la renovaci\u00f3n de las promesas y de la Alianza, las escenas del nacimiento de Ismael (del que descender\u00e1n pueblos \u00ab\u00e1rabes\u00bb), la teofan\u00ed\u00ada (los tres j\u00f3venes) en Mambr\u00e9 (con la promesa del nacimiento de Isaac), la intercesi\u00f3n por Sodoma y Gomorra, el nacimiento de Isaac, la compra de la cueva de Makpel\u00e1 para enterrar a su esposa Sara, el casamiento de Isaac, la descendencia de Ismael.<\/p>\n<p>\tSeg\u00fan la fe cristiana, contenida en los escritos del Nuevo Testamento, la figura de Abraham es emblem\u00e1tica como modelo de la fe en las promesas (cfr. Rom 4,13-25; Gal 3,6-18). Jes\u00fas invita a imitar esta fe para creer en el Mes\u00ed\u00adas que ya ha llegado (cfr. Jn 8,56-59). La fe de Abraham no tiene l\u00f3gica humana, porque \u00abesperando contra toda esperanza, crey\u00f3 y fue hecho padre de muchas naciones\u00bb (Rom 4,18).<\/p>\n<p>\tUniversalismo de la promesa<\/p>\n<p>\tRedescubriendo esta fe de Abraham e insert\u00e1ndose m\u00e1s en ella, todos los pueblos (y especialmente las religiones monote\u00ed\u00adstas), caminar\u00e1n hacia el encuentro con Cristo, que es el objetivo de todas las promesas y el verdadero heredero o \u00abdescendencia\u00bb de Abraham (cfr. Gal 3,16). Todo bautizado, procedente o no del antiguo pueblo de Israel, es heredero de las promesas e hijo de Abraham por la fe que le \u00abinjerta\u00bb en Cristo (cfr. Rom 6,3-5; Gal 3,15-29; Heb 11,17-19). Pero todo cristiano debe reflejar en su vida la fe de Abraham en su dimensi\u00f3n hist\u00f3rico-salv\u00ed\u00adfica hacia Cristo, para ser signo de que las promesas se han cumplido en el mismo Cristo.<\/p>\n<p>Referencias Alianza, Antiguo Testamento, elecci\u00f3n, hebra\u00ed\u00adsmo, Islam, Israel.<\/p>\n<p>Lectura de documentos CEC 59-61, 145-146, 165, 2570-2572.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada AA.VV., Abrahan, P\u00e8re des croyents (Paris, Cahiers Sioniers, 1953) 2; H. CAZELLES, E. COTHENET, etc, Abraham, en Diccionario de las Religiones (Barcelona, Herder, 1987) 14-19; R. MARTIN-ACHARD, Actualit\u00e9 d&#8217;Abraham (Paris-Neuch\u00e2tel 1969); A. GONZALEZ NU\u00ed\u2018EZ, Abraham, Padre de los Creyentes (Madrid, Taurus, 1963); R. De VAUX, Historia antigua de Israel (Madrid, Cristiandad, 1975; S. VIRGULIN, Abrah\u00e1n, en Nuevo Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica (Madrid, Paulinas, 1990) 24-31.<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Abraham, antepasado del pueblo escogido, ocupa un puesto privilegiado en la historia de la salvaci\u00f3n. Su *vocaci\u00f3n no constituye s\u00f3lo la fase inicial del *designio de Dios, sino que fija ya sus orientaciones fundamentales.<\/p>\n<p>1. VOCACI\u00ed\u201cN DE ABRAHAM.<\/p>\n<p>En lugar de una mera cr\u00f3nica sobre la existencia de Abraham, presenta el G\u00e9nesis un relato religioso en el que se hallan ya las notas de las tres corrientes de tradici\u00f3n: la yahvista insiste en las bendiciones y en las promesas divinas, la elohista en la fe a toda prueba del patriarca, la tradici\u00f3n sacerdotal en la alianza y en la circuncisi\u00f3n. La figura de Abraham as\u00ed\u00ad iluminada aparece como la de un hombre, al que Dios atrajo a s\u00ed\u00ad y luego lo prob\u00f3, con miras a hacer de \u00e9l el padre, incre\u00ed\u00adblemente colmado, de un pueblo innumerable.<\/p>\n<p>1. Abraham, elegido de Dios. La vida entera de Abraham se desenvuelve bajo el signo de la libre iniciativa de Dios. Dios interviene el primero; escoge a Abraham entre la descendencia de Sem, le \u00abhace salir\u00bb de Ur (G\u00e9n 11,10-31) y lo conduce por sus *caminos a un pa\u00ed\u00ads desconocido (Heb 11,8). Esta iniciativa es iniciativa de amor: desde los comienzos manifiesta Dios para con Abraham una generosidad sobre toda medida. Sus promesas delinean un porvenir maravilloso. La expresi\u00f3n que se repite constantemente es: \u00abyo dar\u00e9\u00bb; Dios dar\u00e1 a Abraham una tierra (G\u00e9n 12,7; 13,15ss; 15,18; 17,8); lo colmar\u00e1, lo har\u00e1 extremadamente fecundo (12,2; 16,10; 22,17). A decir verdad, las circunstancias parecen contrarias a estas perspectivas: Abraham es un n\u00f3mada, Sara no est\u00e1 ya en edad de tener hijos. As\u00ed\u00ad resalta todav\u00ed\u00ada mejor la gratuidad de las promesas divinas: el porvenir de Abraham depende completamente del poder y de la bondad de Dios. As\u00ed\u00ad Abraham resume en s\u00ed\u00ad mismo al pueblo de Dios, *elegido sin m\u00e9rito precedente. Todo lo que se de pide es una fe atenta e intr\u00e9pida, una acogida sin reticencia otorgada al designio de Dios.<\/p>\n<p>2. Abraham, probado. Esta fe se debe purificar y fortificar en la prueba. Dios tienta a Abraham pidi\u00e9ndole que le sacrifique a su hijo Isaac, en el que precisamente estriba la promesa (G\u00e9n 22, 1s). Abraham \u00abno rehusa su hijo, el \u00fanico\u00bb (22,12.16) -es sabido que en los cultos cananeos se practicaban sacrificios de ni\u00f1os-; pero Dios preserva a Isaac, asumiendo \u00e9l mismo el cuidado de \u00abproporcionar el cordero para el holocausto\u00bb (22,8.13ss). Asi se manifest\u00f3 la profundidad del \u00ab*temor de Dios\u00bb en Abraham (22,12). Por otra parte, con la misma ocasi\u00f3n revelaba Dios que su designio no est\u00e1 ordenado a la muerte, sino a la vida. \u00abNo se regocija de la p\u00e9rdida de los vivientes\u00bb (Sab 1,13; cf. Dt 12,31; Jer 7,31). La muerte ser\u00e1 un d\u00ed\u00ada vencida; el \u00absacrificio de Issac\u00bb aparecer\u00e1 entonces como una escena prof\u00e9tica (Heb 11l,l9; 2,14-17; cf. Rom 8,32).<\/p>\n<p>3. Abraham, padre colmado. La obediencia de Abraham acaba en la confirmaci\u00f3nn de la promesa (G\u00e9n 22,16ss), cuya confirmaci\u00f3nn ve \u00e9l mismo esbozarse: \u00abYahveh bendijo a Abraham en todo\u00bb (G\u00e9n 24,1). \u00abNadie le igual\u00f3 en gloria\u00bb (Eclo 44,19). No se trata de una bienandanza individual: la vocaci\u00f3n de Abrabam est\u00e1 en ser *padre. Su *gloria est\u00e1 en su descendencia. Seg\u00fan la tradici\u00f3n sacerdotal, el cambio de nombre (Abram se cambia por Abraham) atestigua esta orientaci\u00f3n, pues al nuevo nombre se le da la interpretaci\u00f3n de \u00abpadre de multitudes\u00bb (G\u00e9n 17,5). El destino de Abraham ha de tener amplias repercusiones. Como Dios no le oculta lo que piensa hacer, el patriarca asume el empe\u00f1o de interceder por las ciudades condenadas (18,16-33); su paternidad extender\u00e1 todav\u00ed\u00ada su influencia, cuya irradiaci\u00f3n ser\u00e1 universal: \u00abPor tu posteridad ser\u00e1n benditas todas las *naciones\u00bb (22,18) La tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada, meditando sobre este or\u00e1culo, le reconocer\u00e1 un sentido profundo: \u00abDios le prometi\u00f3 con juramento bendecir a todas las naciones en su descendencia\u00bb (Eclo 44,21; cf. G\u00e9n 22,18 LXX). Asi pues, si en Ad\u00e1n se esbozaron los destinos de la humanidad pecadora, en Abraham se esbozaron los de la humanidad salva.<\/p>\n<p>II. POSTERIDAD DE ABRAHAM.<\/p>\n<p>1. Fidelidad de Dios. Con Abraham, las promesas se refieren, pues, tambi\u00e9n a su posteridad (G\u00e9n 13,15; 17,7s). Dios las repite a Isaac y a Jacob (26,3ss; 28,13s), los cuales las transmiten como herencia (28,4; 48,1Ss; 50.24). Cuando los descendientes de Abraham se ven oprimidos en Egipto, Dios presta o\u00ed\u00addos a sus lamentos, porque \u00abse acuerda de su alianza con Abraham, Isaac y Jacob\u00bb (Ex 2,23s; cf. Dt 1,8). \u00abRecordando su palabra sagrada para con Abraham, su siervo, hizo salir a su pueblo en medio de la alegr\u00ed\u00ada\u00bb (Sal 105,42s). M\u00e1s tarde alienta a los exiliados Ilam\u00e1ndolos \u00abraza de Abraham, mi amigo\u00bb (Is 41,8). En per\u00ed\u00adodos de apuro, en que se ve amenazada la existencia de Israel, los profetas restauran su confianza recordando la vocaci\u00f3n de Abraham: \u00abconsiderad la roca de que hab\u00e9is sido tallados, la cantera de que hab\u00e9is sido sacados. Mirad a Abraham, vuestro padre&#8230;\u00bb (Is 51,1s; cf. Is 29,22; Neh 9,7s). Y para obtener los favores de Dios la mejor oraci\u00f3n consiste en apelar a Abraham: \u00abAcu\u00e9rdate de Abraham&#8230;\u00bb (Ex 32, 13; Dt 9,27; IRe 18,36), \u00abotorga&#8230; a Abraham tu gracia\u00bb (Miq 7,20).<\/p>\n<p>2. Filiaci\u00f3n carnal. Pero hay una manera mala de apelar al patriarca. En efecto, no basta con provenir f\u00ed\u00adsicamente de \u00e9l para ser sus verdaderos herederos; hay que enlazar con \u00e9l tambi\u00e9n espiritualmente. Es falsa la *confianza que no va acompa\u00f1ada de una profunda docilidad a Dios. Ya Ezequiel lo dice a sus contempor\u00e1neos (Ez 33,24-29). Juan Bautista, anunciando el juicio de Dios se enfrenta con la misma ilusi\u00f3n: \u00abNo os forj\u00e9is ilusiones diciendo: Tenemos a Abraham por padre. Porque yo os digo que Dios puede hacer de estas piedras hijos de Abraham\u00bb. (Mt 3,9). El rico avariento de la par\u00e1bola, por mucho que clama \u00ab\u00c2\u00a1Padre Abraham!\u00bb, no obtiene nada de su antepasado: por su culpa hay un abismo zanjado entre ambos (Lc 16,24ss). El cuarto evangelio hace la misma afirmaci\u00f3n: Jes\u00fas, desenmascarando los proyectos homicidas de los jud\u00ed\u00ados, les echa en cara que su calidad de hijos de Abraham no les habla impedido convertirse en hijos del diablo (Jn 8,37-44). La filiaci\u00f3n carnal no vale nada sin la fidelidad.<\/p>\n<p>3. Las obras y la fe. Para que sea aut\u00e9ntica esta fidelidad hay que evitar otra desviaci\u00f3n. En el transcurso de las edades ha celebrado la tradici\u00f3n los m\u00e9ritos de Abraham, su *obediencia (Neh 9,8; Eclo 44,20), su hero\u00ed\u00adsmo (1 Mac 2,52; Sab 10,5-6); continuando en esta direcci\u00f3n ciertas corrientes del juda\u00ed\u00adsmo acabaron por realzar este aspecto: pon\u00ed\u00adan toda su confianza en las *obras humanas, en la perfecta observancia de la ley, con lo cual llegaban a olvidar que lo esencial es apoyarse en Dios. Esta pretensi\u00f3n orgullosa, combatida ya en la par\u00e1bola del fariseo y del publicano (Lc 18,9-14), queda completamente destruida por san Pablo. Este se apoya en G\u00e9n 1 5,6: \u00abAbraham crey\u00f3 a Dios y le fue reputado por justicia\u00bb, para demostrar que la *fe, y no las obras, constituye el fundamento de la salvaci\u00f3n (G\u00e1l 3,6; Rom 4,3). El hombre no tiene por qu\u00e9 gloriarse, pues todo le viene de Dios \u00aba titulo gratuito\u00bb (Rm 3-27; 4,1-4). Ninguna obra antecede al favor de Dios, sino que todas son fruto del mismo. Desde luego, este fruto no debe faltar (G\u00e1l 5,6; cf. ICor 15,10), como no falt\u00f3 en la vida de Abraham; Santiago lo hace notar a prop\u00f3sito del mismo texto (Sant 2,20-24; cf. Heb 11,8-19).<\/p>\n<p>4. La \u00fanica posteridad. \u00bfCu\u00e1l es, pues, en definitiva la verdadera posteridad de Abraham? Es Jesucristo, hijo de Abraham (Mt 1,1); m\u00e1s a\u00fan: entre los descendientes del patriarca es el \u00fanico en quien recae con plenitud la *herencia de la promesa: es la descendencia por excelencia (G\u00e1l 3,16). Por su vocaci\u00f3n estaba Abraham ciertamente orientado hacia el advenimiento de Jes\u00fas, y su gozo consisti\u00f3 en percibir, en vislumbrar este *d\u00ed\u00ada a trav\u00e9s de las bendiciones de su propia existencia (Jn 8,56; cf. Lc 1,54s.73). Esta concentraci\u00f3n de la promesa en un descendiente \u00fanico, lejos de ser una restricci\u00f3n, es la condici\u00f3n del verdadero universalismo. Todos los que creen en Cristo, circuncisos o incircuncisos, israelitas o gentiles, pueden tener participaci\u00f3n en las *bendiciones de Abraham (G\u00e1l 3,14). Su *fe hace de ellos la descendencia espiritual del que crey\u00f3 y vino a ser ya \u00abel padre de todos los creyentes\u00bb (Rm 4,11ss). \u00abTodos sois uno en Cristo Jes\u00fas. Y si todos sois de Cristo, luego sois descendientes de Abraham, herederos seg\u00fan la promesa\u00bb (G\u00e1l 3,28s). Tal es el coronamiento de la revelaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica, llevada a su t\u00e9rmino por el Esp\u00ed\u00adritu de Dios. Es tambi\u00e9n la \u00faltima palabra sobre la \u00abgran recompensa\u00bb (G\u00e9n 15,1), anunciada al patriarca: su paternidad se extiende a todos los elegidos del cielo. La patria definitiva de los creyentes es \u00abel seno de Abraham\u00bb (Lc 16,22), al que la liturgia de difuntos hace votos por que lleguen las almas.<\/p>\n<p>-> Bendici\u00f3n &#8211; Elecci\u00f3n &#8211; Fe &#8211; Herencia &#8211; Padre &#8211; Promesa &#8211; Vocaci\u00f3n.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Las promesas de Dios dadas a Abraham contienen los primeros esbozos del pacto de gracia, en cuyos t\u00e9rminos se desarrolla y llega a su plenitud la historia redentiva. En lugar de subrayar las condiciones Abraham debe asentir para gozar las bendiciones prometidas, las afirmaciones m\u00e1s antiguas de estas promesas enfatizan lo que Dios har\u00e1 en el cumplimiento de sus promesas (note la repetici\u00f3n del \u00abyo har\u00e9\u00bb en Gn. 12:1\u20133, 7; 13:14\u201317; 15:5\u20136, 18\u201320). Cuando el pacto se establece formalmente en Gn. 15:1\u201320, no es Abraham, sino la teofan\u00eda que representa a Dios que pasa entre las partes divididas de los animales para confirmar el pacto. En consecuencia, este pacto no debe entenderse como un acuerdo o contrato hecho entre dos partes iguales, sino como una disposici\u00f3n o testamento en el que Dios declara sus bondadosos prop\u00f3sitos para el hombre (cf. G\u00e1. 3:15, 17). Las promesas muestran que la redenci\u00f3n ser\u00e1 al fin universal en su alcance, porque todas las naciones encontrar\u00edan bendici\u00f3n en la simiente de Abraham (Gn. 12:3; 18:18; 22:17\u201318).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Unos trece a\u00f1os despu\u00e9s del pacto de Gn. 15, Dios instituy\u00f3 el rito de la circuncisi\u00f3n, no como una condici\u00f3n para entrar a poseer las bendiciones del pacto, sino como una se\u00f1al para Abraham, su familia y posteridad, se\u00f1al que indicaba que tales bendiciones ya estaban siendo gozadas (Gn. 17:9\u201314). De este modo, Pablo concluye que la circuncisi\u00f3n, o cualquier obra por la que los hombres busquen distinguirse, no tiene ning\u00fan valor para ganar las bendiciones del pacto de gracia (Ro. 4:1\u201312). Por tanto, de ah\u00ed se sigue que la simiente de Abraham a la que pertenecen las promesas no es coextensiva con la descendencia f\u00edsica de Abraham, que recibi\u00f3 la circuncisi\u00f3n (Ro. 9:6\u20138), sino que con aquellos que, est\u00e9n circuncidados o no, imitan la fe de Abraham (G\u00e1. 3:7). Es propio llamarles, entonces, \u00abla simiente de Abraham\u00bb, porque la fe que exhiben fluye de su uni\u00f3n con Cristo, quien era en su naturaleza humana descendiente f\u00edsico de Abraham (G\u00e1. 3:16, 29).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El relato del G\u00e9nesis nos muestra c\u00f3mo fue que Dios obr\u00f3 para desarrollar la fe de Abraham hasta el punto en que lleg\u00f3 a confiar en que Dios cumplir\u00eda sus promesas, aun si eso significara tener que vencer el car\u00e1cter casi muerto de su cuerpo y el de Sara (Ro. 4:17\u201322) y la muerte que se orden\u00f3 para Isaac (Heb. 11:17\u201319). Desde la encarnaci\u00f3n, los escogidos tienen una fe que es cualitativamente igual a la de Abraham en el sentido que creen en Dios, que levant\u00f3 de los muertos a Jes\u00fas (Ro. 4:23\u201325). Las obras de amor son un concomitante necesario de tal fe (G\u00e1. 5:6; Stg. 2:14\u201326), y as\u00ed no sorprende que, al reiterar las promesas del pacto en los \u00faltimos relatos sobre Abraham, las bendiciones sean expresadas como si estuviesen condicionadas a la obediencia de Abraham (Gn. 18:17\u201319; 22:15\u201318; <em>cf.<\/em> 26:3\u20135). Por consiguiente, la vida de Abraham muestra c\u00f3mo la gracia de Dios opera para producir tanto las bendiciones de la redenci\u00f3n como las condiciones necesarias para recibir tales bendiciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"4\">\n<li>Bavinck, <em>Our Reasonable Faith<\/em>, pp. 73\u201378; J. Bear, <em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">USR<\/a><\/em>, 52, pp. 351\u2013374; J. Murray, <em>The Covenant of Grace<\/em>, pp. 1\u201312, 16\u201320; G.F. Oehler, <em>Old Testament Theology<\/em>, pp. 60\u201364; G.N.H. Peters, <em>The Theocratic Kingdom<\/em>, I, pp. 293\u2013311; G. Vos, <em>Biblical Theology<\/em>, pp. 79\u2013105; J. Walvoord, <em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">BS<\/a><\/em>, 108, pp. 412\u2013422, hasta 109, No. 4.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Daniel P. Fuller<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><em>USR <\/em><\/a><em>Union Seminary Review<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><em>BS <\/em><\/a><em>Bibliotheca Sacra<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (4). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>Descendiente de Sem e hijo de Tar\u00e9; esposo de Sara y, como padre de Isaac, antepasado del pueblo hebreo y, a trav\u00e9s de Ismael, de otros pueblos semitas (Gn. 17.5; 25.10\u201318). Jud\u00edos, cristianos y musulmanes consideran su vida (Gn. 11.26\u201325.10; resumida en Hch. 7.2\u20138) como notable ejemplo de una extraordinaria fe en Dios (He. 11.8\u201312).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. Nombre<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>La etimolog\u00eda del nombre de Abram (heb. <\/span><span style=' '>&#722;a&#7687;r&#257;m<\/span><span lang=ES style=''>; empleado en Gn. 11.26\u201317.4 y rara vez en otras partes, p. ej. 1 Cr. 1.27; Neh. 9.7) es incierta. Probablemente significa \u2018el padre es exaltado\u2019, y es una forma t\u00edpica y espec\u00edfica del nombre personal Ab(i)ram entre los primitivos semitas occidentales. Despu\u00e9s del pacto en Gn. 17.5 su nombre se convierte en Abraham (<\/span><span style=''>&#722;a&#7687;r&#257;h&#257;m<\/span><span lang=ES style=''>), que se explica como \u201cpadre de una multitud\u201d de naciones. Ambos nombres se encuentran en textos cuneiformes y egipcios a partir del ss. XIX a.C., pero no como personas id\u00e9nticas. Esta \u00faltima forma, posiblemente como etimolog\u00eda popular, generalmente se considera como variante dialectal de Abram, aunque tiene el sentido de un nombre nuevo y diferente (que puede incorporar una forma primitiva del <etiqueta id=\"#_ftn94\" name=\"_ftnref94\" title=\"\">\u00e1r. <\/etiqueta><\/span><span style=''>rhm<\/span><span lang=ES style=''> = \u2018multitud\u2019).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. Carrera<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Abraham naci\u00f3 en *Ur pero se fue con su esposa Sarai, su padre, sus hermanos Nacor y Har\u00e1n, y su sobrino Lot a Har\u00e1n (Gn. 11.26\u201332). A la edad de 75 a\u00f1os, cuando muri\u00f3 su padre, Abraham se traslad\u00f3 sucesivamente a Palestina (Cana\u00e1n), cerca de Bet-el, a Mamre, cerca de Hebr\u00f3n, y a Beerseba. En cada uno de estos lugares erigi\u00f3 un altar y una tienda-santuario.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Sus relaciones con extranjeros mientras vivi\u00f3 cerca de Siquem, y en Egipto, Gerar y Macpela, lo muestran como el respetado jefe de un grupo, al cual trataban en un plano de igualdad. Fue el jefe reconocido de una coalici\u00f3n que rescat\u00f3 a su sobrino Lot, capturado en Sodoma por un grupo de \u201creyes\u201d (Gn. 14). El acento recae sobre su vida, no tanto como \u201cperegrino\u201d, sino como \u201cinmigrante-residente\u201d (<\/span><span style=' '>g&#275;r<\/span><span lang=ES style=' '>) sin ciudad capital. Era rico, ten\u00eda sirvientes (14.14) y posesiones (13.2), y vivi\u00f3 pac\u00edficamente entre los cananeos (12.6), los ferezeos (13.7), los filisteos (21.34) y los egipcios; tuvo trato con los heteos o hititas (23).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. *Pactos<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>De acuerdo con el estilo de los primitivos pactos-tratados, el \u201cgran Rey\u201d Yahv\u00e9h concert\u00f3 un pacto-tratado con Abraham (15.17\u201321), el que tambi\u00e9n concert\u00f3 tratados paritarios con potencias contempor\u00e1neas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>(i) La tierra<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Por medio del pacto, Yahv\u00e9h prometi\u00f3 a Abraham y a sus sucesores la tierra a partir del r\u00edo Eufrates hacia el SO para siempre. La fe de Abraham se mostr\u00f3 tanto en su disposici\u00f3n para hacer suya esa cesi\u00f3n divina de tierras desde Beerseba (21.33) hasta Dan (14.14) mediante actos simb\u00f3licos, o por el hecho de tomarlas como \u201cjefe\u201d de sus habitantes multirraciales luego de derrotar a los que anteriormente las hab\u00edan pose\u00eddo. Pero no estableci\u00f3 capital, y tuvo que comprar un lugar para sepultar a su mujer (Gn. 23).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>(ii) La familia<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='line-height:normal'><span lang=ES style=''>El mismo pacto divino le promet\u00eda y confirmaba una familia y naciones como sucesores (13.16). Como no ten\u00eda hijos, primero nombr\u00f3 heredero a su mayordomo Eliezer de Damasco (15.2). Trat\u00f3 a su sobrino como heredero, y le dio una parte preferencial en la tierra \u201cprometida\u201d, hasta que Lot decidi\u00f3 irse a Sodoma (13.8\u201313). A la edad de 86 a\u00f1os tuvo un hijo, Ismael, de una concubina egipcia, Agar, que le dio su esposa. Ambos fueron expulsados posteriormente. M\u00e1s tarde, a la edad de 99 a\u00f1os, se le repiti\u00f3 la promesa de familia, naci\u00f3n y ley, y Yahv\u00e9h le cambi\u00f3 el nombre y le dio la se\u00f1al del pacto: la circuncisi\u00f3n de los varones (17). Nuevamente se confirm\u00f3 la promesa por medio de otra teofan\u00eda en Mamre, a pesar del descreimiento de Sara (18.1\u201319). Un a\u00f1o m\u00e1s tarde naci\u00f3 Isaac.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La gran prueba de la fe de Abraham fue la orden de Yahv\u00e9h de sacrificar a Isaac en Mor\u00edah. Obedeci\u00f3, y en el momento del sacrificio el \u00e1ngel detuvo su mano cuando le fue proporcionado un carnero como sustituto (22.1\u201314). En esa ocasi\u00f3n se reafirm\u00f3 el pacto entre Yahv\u00e9h y Abraham (<etiqueta id=\"#_ftn95\" name=\"_ftnref95\" title=\"\">vv.<\/etiqueta> 15\u201320). Sara muri\u00f3 a la edad de 127 a\u00f1os, y fue sepultada en la cueva de Macpela, que Abraham hab\u00eda comprado a Efr\u00f3n (23). Cuando Abraham sinti\u00f3 que se aproximaba su propia muerte, hizo jurar a Eliezer que obtendr\u00eda esposa para Isaac entre sus parientes cerca de Har\u00e1n. De este modo, su sobrina nieta Rebeca se convirti\u00f3 en esposa de Isaac (24).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Ya en edad avanzada, Abraham se cas\u00f3 con Centura, cuyos hijos fueron los antepasados de las tribus de Ded\u00e1n y Madi\u00e1n. Despu\u00e9s de haberle dado a Isaac \u201ctodo cuanto ten\u00eda\u201d, y de hacer regalos a sus otros hijos, Abraham muri\u00f3 a la edad de 175 a\u00f1os y fue sepultado en *Macpela (25.1\u201310).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Dios reconoci\u00f3 que Abraham era capaz de \u201c[mandar] a sus hijos y a su casa despu\u00e9s de s\u00ed, que guarden el camino de Jehov\u00e1, haciendo justicia y juicio\u201d (18.19). Era hospitalario, y agasajaba a los extranjeros con respeto (18.2\u20138; 21.8).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>IV. Personalidad<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Abraham declar\u00f3 abiertamente su fe en Dios como el Todopoderoso (Gn. 17.1), eterno (21.33), Alt\u00edsimo (14.22), creador y poseedor (Se\u00f1or) de los cielos y de la tierra (14.22; 24.3), y justo juez de las naciones (15.14) y de toda la tierra (18.25). Para \u00e9l Yahv\u00e9h era justo (18.25), sabio (20.6), recto (18.19), bueno (19.19), y misericordioso (20.6). Aceptaba el juicio de Dios sobre el pecado (18.19; 20.11), y sin embargo intercedi\u00f3 ante \u00e9l por Ismael (17.20) y Lot (18.27\u201333). Abraham tuvo estrecha comuni\u00f3n con Dios (18.33; 24.40; 48.15), y recibi\u00f3 de \u00e9l revelaci\u00f3n especial en visiones (15.1), y visitas en forma humana (18.1) o ang\u00e9lica (o de \u201cmensajero\u201d) (22.11, 15). Abraham adoraba a Yahv\u00e9h, llam\u00e1ndolo por ese nombre (13.4) y construyendo un altar para dicho fin (12.8; 13.4, 18). Su claro monote\u00edsmo contrasta con el polite\u00edsmo de sus antepasados (Jos. 24.2).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La fe de Abraham puede verse particularmente en su disposici\u00f3n a obedecer los llamados de Dios. Por fe abandon\u00f3 Ur en la *Mesopotamia (11.31; 15.7), acto que destac\u00f3 Esteban (Hch. 7.2\u20134). En forma similar fue guiado a abandonar Har\u00e1n (Gn. 12.1, 4).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Vivi\u00f3 cien a\u00f1os en Cana\u00e1n, la tierra que se le hab\u00eda prometido (Gn. 13.12; 15.18); pero este fue un cumplimiento parcial, ya que s\u00f3lo ocup\u00f3 una peque\u00f1a parcela de tierra en Macpela y disfrut\u00f3 de ciertos derechos cerca de Beerseba. La prueba suprema de su fe se present\u00f3 cuando se le pidi\u00f3 que sacrificara a Isaac, su \u00fanico hijo, que era, humanamente hablando, el \u00fanico medio de que se cumplieran las promesas divinas. Su fe descansaba en su creencia en la capacidad de Dios para levantar a su hijo de entre los muertos (Gn. 22.12, 18; He. 11.19) si fuese necesario.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Se ha comparado su papel con el de un gobernador o estadista que, como los reyes posteriores, aplicaba la justicia en sujeci\u00f3n al \u201cJuez de toda la tierra, [que] \u00bfno ha de hacer lo que es justo?\u201d (18.25). Como ellos, ten\u00eda la responsabilidad de la ley y el orden, de rescatar personas secuestradas, de derrotar a los enemigos del gran Rey, y de asegurar la libertad del culto local (14.20). Era lo suficientemente capaz y valiente como para ir a la guerra contra enemigos superiores en n\u00famero (14.5), y obraba con generosidad sin buscar ganancia personal (13.9; 14.23).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los incidentes en la vida de Abraham que se han considerado debilidades graves son el aparente enga\u00f1o al rey de Egipto y a Abimelec de Gerar, cuando hizo pasar a Sara por hermana suya para salvar su propia vida (Gn. 12.11\u201313; 20.2\u201311). Sara era hermanastra de Abraham (20.12; <etiqueta id=\"#_ftn96\" name=\"_ftnref96\" title=\"\">cf. 11<\/etiqueta>.29). Debe rechazarse cualquier supuesto paralelo con los matrimonios hurritas entre hermano y hermana. En las Escrituras se considera que Sara fue fiel a su esposo y a su Dios (Is. 51.2; He. 11.11; 1 P. 3.6), de modo que, si bien esto puede ser un ejemplo de la forma en que aqu\u00e9llas describen la fortuna, aun de los m\u00e1s grandes h\u00e9roes (cf. *David), podr\u00edamos preguntarnos si se ha llegado a comprender bien este incidente.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La respuesta de Abraham a Isaac (Gn. 22.8) se ha considerado enga\u00f1osa en virtud del sacrificio que se preparaba. Sin embargo, puede consider\u00e1rsela como un ejemplo supremo de su fe (\u201cvolvere<i>mos<\/i> a vosotros\u201d, 22.5; cf. He. 11.17\u201319). Este incidente es, adem\u00e1s, una temprana condenaci\u00f3n de los sacrificios de ni\u00f1os, que por otra parte eran poco frecuentes en el antiguo Cercano Oriente.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>V. Significaci\u00f3n teol\u00f3gica<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Se consideraba a Israel como \u201cla simiente de Abraham\u201d, y la acci\u00f3n de Yahv\u00e9h de hacer descender muchos pueblos de un solo hombre se consideraba como un significativo cumplimiento de su palabra (Is. 51.2; Ez. 33.24). \u201cEl Dios de Abraham\u201d designa a Yahv\u00e9h en toda la Escritura, y es el nombre con el que Dios mismo se revel\u00f3 a Mois\u00e9s (Ex. 3.15). El monote\u00edsmo que Abraham en medio de la idolatr\u00eda (Jos. 24.2), la manera en que Dios se le apareci\u00f3 (Ex. 6.3), lo eligi\u00f3 (Neh. 9.7), lo redimi\u00f3 (Is. 29.22) y lo bendijo (Mi. 7.20), como tambi\u00e9n su fe, fueron tema constante de exhortaci\u00f3n y consideraci\u00f3n (1 Mac. 2.52).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Tambi\u00e9n en la \u00e9poca del <etiqueta id=\"#_ftn97\" name=\"_ftnref97\" title=\"\">NT se reverenciaba a Abraham como el antepasado de Israel (Hch.<\/etiqueta> 13.26), del sacerdocio lev\u00edtico (He. 7.5), y del mismo Mes\u00edas (Mt. 1.1). Aunque Juan el Bautista (Mt. 3.9) y Pablo (Ro. 9.7) refutan la superstici\u00f3n popular jud\u00eda de que la descendencia racial de Abraham tra\u00eda aparejada la bendici\u00f3n divina, la unidad de los hebreos como sus descendientes constitu\u00eda una ilustraci\u00f3n de la unidad de los creyentes en Cristo (G\u00e1. 3.16, 29). El juramento (Lc. 1.73), el pacto (Hch. 3.13), la promesa (Ro. 4.13), y la bendici\u00f3n (G\u00e1. 3.14) que Dios dio a Abraham por propia y libre decisi\u00f3n, todo lo heredan sus hijos por la fe. La fe de Abraham es tipo de la que lleva a la justificaci\u00f3n (Ro. 4.3\u201312), una proclamaci\u00f3n precristiana del evangelio universal (G\u00e1. 3.8). Su obediencia por fe al llamado a abandonar Ur para vivir la vida n\u00f3mada de \u201cextranjero y peregrino\u201d y su ofrecimiento de Isaac figuran como notables ejemplos de la fe en acci\u00f3n (He. 11.8\u201319; Stg. 2.21).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Como gran profeta y receptor del pacto divino, Abraham representa un papel \u00fanico en la tradici\u00f3n jud\u00eda (Ecl. 44.19\u201321; <i>Bereshith Rabba<\/i>; <i>Pirqe Aboth<\/i> 5.4; <etiqueta id=\"#_ftn98\" name=\"_ftnref98\" title=\"\">Jos., <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn99\" name=\"_ftnref99\" title=\"\"><i>Ant.<\/i><\/etiqueta> 1.7\u20138) y la musulmana (188 refs. en el Cor\u00e1n).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>VI. Antecedentes arqueol\u00f3gicos<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Las instituciones sociales, las costumbres, los nombres de personas y de lugares, y las situaciones generales, tanto literarias como hist\u00f3ricas, concuerdan en buena medida con otras pruebas correspondientes a principios del 2\u00ba milenio <etiqueta id=\"#_ftn100\" name=\"_ftnref100\" title=\"\">a.C. Sin embargo, aunque muchos eruditos consideran que el relato patriarcal es sustancialmente hist\u00f3rico, y factible de fechar, desde la ocupaci\u00f3n conocida d<\/etiqueta>e sitios reconocidos hasta la edad del bronce media, <etiqueta id=\"#_ftn101\" name=\"_ftnref101\" title=\"\">ca. <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn102\" name=\"_ftnref102\" title=\"\">ss. XX-XIX (Albright, de Vaux), o posteriormente, XIX-XVII (Rowley), o XV-XIV a.C. (Gordon), otros adhieren a la teor\u00eda de que estos relatos provienen de la \u00e9poca de David (Emerton, Clements), aunque<\/etiqueta> algunos argumentan, bas\u00e1ndose en indicios hist\u00f3rico-tradicionales, a favor de una fecha posterior (Thompson, van Seters), en raz\u00f3n de supuestos anacronismos entre los movimientos seminom\u00e1dicos, la historia (<etiqueta id=\"#_ftn103\" name=\"_ftnref103\" title=\"\">esp. en Gn. 12), y las referencias a los filiste<\/etiqueta>os, a camellos y a ciertos nombres de lugares (*Ur \u201cde los caldeos\u201d), todo lo cual hace pensar en el 1\u00ba milenio a.C. Para ellos la tradici\u00f3n es composici\u00f3n posterior (Thompson, van Seters). La mayor parte de estos puntos puede contestarse individualmente o tomando como base todas las pruebas disponibles (algunos detalles de los textos de *Ebla, ca. 2300 a.C., podr\u00edan proporcionar informaci\u00f3n adicional). Debemos destacar que los detalles precisos, la ausencia de la personificaci\u00f3n legendaria de Abraham como tribu, y el hecho de que la mayor parte de las acciones de Abraham est\u00e1n registradas como las de una sola persona, son indicaci\u00f3n de fuentes primitivas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style='; text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> M. Kunz, <i>Cuatro hombres de Dios<\/i>, 1974; F. B. Meyer, <i>Abraham o la obediencia de la fe<\/i>, s\/f; J. Bright, <i>Historia de Israel<\/i>, 1970; M. Noth, <i>Historia de Israel<\/i>, 1966; G. Ricciotti, <i>Historia de Israel<\/i>, <etiqueta id=\"#_ftn104\" name=\"_ftnref104\" title=\"\">t(t). I., 1946; <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn105\" name=\"_ftnref105\" title=\"\"><i>\u00b0DBA<\/i><\/etiqueta>; H. Siegfried, <i>Historia de Israel<\/i>, 1979.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>E. A. Speiser, <i>Genesis<\/i>, <etiqueta id=\"#_ftn106\" name=\"_ftnref106\" title=\"\"><i>AB<\/i><\/etiqueta>, 1964; A. R. Millard y D. J. Wiseman, <etiqueta id=\"#_ftn107\" name=\"_ftnref107\" title=\"\">eds. <\/etiqueta><i>Essays on the Patriarchal Narratives<\/i>, 1980; T. L. Thompson, <i>Historicity of the Patriarchal Narratives<\/i>, 1974; J. A. van Seters, <i>Abraham in History and Tradition<\/i>, 1975.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn108\" name=\"_ftnref108\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>D.J.W.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p>\n  La forma original del nombre, Abram , es aparentemente el t\u00e9rmino asirio Abu-ramu. Es dudoso si el significado usualmente atribuido a esa palabra, \u00abpadre excelso\u00bb, es correcto. El significado que se da al nombre Abraham en G\u00e9nesis 17,5 es un juego popular de palabras, y se desconoce su significado real. El asiri\u00f3logo Hommel sugiere que en el dialecto minoico, se escribe la letra hebrea H\u00ea (\u00abh\u00bb) para alargar la letra a. Quiz\u00e1s aqu\u00ed podemos tener la derivaci\u00f3n real de la palabra, y Abraham puede ser solamente una forma dial\u00e9ctica de Abram.<br \/>\n  La historia de Abraham aparece en el Libro del G\u00e9nesis, 11,26 a 25,18. Primero daremos un breve resumen de la vida del patriarca, como se relata en esa parte del G\u00e9nesis, luego discutiremos en secuencia el tema de Abraham desde los puntos de vista del Antiguo Testamento, Nuevo Testamento, historia profana y leyenda. <\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Breve resumen de la vida de Abraham<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Punto de vista del Antiguo Testamento<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Punto de vista del Nuevo Testamento<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 A la luz de la Historia Profana<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Punto de vista de la Leyenda<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Breve resumen de la vida de Abraham<\/h3>\n<p>  Dor\u00e9T\u00e9raj tuvo tres hijos:  Abram, Najor y Har\u00e1n.  Abram se cas\u00f3 con Saray. T\u00e9raj tom\u00f3 a Abram y su esposa Saray, y a Lot, el hijo de Har\u00e1n, quien hab\u00eda muerto, y dejando Ur de los caldeos, vino a Jar\u00e1n y vivi\u00f3 all\u00ed hasta su muerte. Entonces, respondiendo al llamado de Dios, Abram, con su esposa Saray, y Lot, y el resto de sus posesiones, fueron a la tierra de Cana\u00e1n, entre otros lugares a Siquem y Betel, donde construy\u00f3 altares al Se\u00f1or.   Una hambruna estall\u00f3 en Cana\u00e1n y Abram viaj\u00f3 hacia el sur a Egipto, y cuando hab\u00eda entrado al pa\u00eds, temiendo ser asesinado a causa de su esposa, le rog\u00f3 a \u00e9sta que dijera que era su hermana. La noticia de la belleza de Saray lleg\u00f3 hasta el Fara\u00f3n, y \u00e9l la condujo a su har\u00e9n, y honr\u00f3 a Abram en consideraci\u00f3n a ella. Despu\u00e9s, sin embargo, encontrando que ella era la esposa de Abram, la despach\u00f3 ilesa, y reprendiendo a Abram por lo que hab\u00eda hecho, lo expuls\u00f3 de Egipto.<br \/>\n  De Egipto, Abram vino con Lot hacia Betel, y all\u00ed, encontrando que sus reba\u00f1os y ganados hab\u00edan crecido mucho, propuso que se separaran y fueran por sus propios caminos. As\u00ed, Lot escogi\u00f3 el pa\u00eds alrededor del Jord\u00e1n, mientras que Abram vivi\u00f3 en Cana\u00e1n, y vino y habit\u00f3 en el valle de Mambr\u00e9 en Hebr\u00f3n. Ahora, a causa de una sublevaci\u00f3n de los reyes de Sodoma y Gomorra y otros reyes contra Kedorlaomer, rey de Elam, despu\u00e9s de haberle servido durante doce a\u00f1os, \u00e9ste en el a\u00f1o d\u00e9cimo cuarto hizo una guerra contra ellos con sus aliados, Tidal, rey de naciones, Amrafel, rey de Senaar, y  a Aryok,  rey de Ponto.<br \/>\nEl rey de Elam sali\u00f3 victorioso, y hab\u00eda ya llegado a Dan con Lot como prisionero, y cargado con el bot\u00edn, cuando fue alcanzado por Abram. Con 318 hombres, el patriarca lo sorprende, lo ataca y lo derrota, rescata a Lot y el bot\u00edn y regresa triunfante. En su camino a casa, se encuentra con Melquisedec, rey de Salem quien presenta pan y vino, y lo bendice, y Abram le da el diezmo de todo lo que tiene; pero no reserva nada para s\u00ed mismo. Dios promete a Abram que su descendencia ser\u00e1 como las estrellas del cielo y que \u00e9l poseer\u00e1 la tierra de Cana\u00e1n. Pero Abram no ve c\u00f3mo ser\u00e1 eso, porque ya se ha vuelto viejo. Entonces la promesa es garantizada por un sacrificio entre Dios y Abram, y por una visi\u00f3n y una intervenci\u00f3n sobrenatural durante la noche.   Saray, quien hab\u00eda envejecido y hab\u00eda abandonado la idea de tener hijos, persuadi\u00f3 a Abram a tomar a su sierva Agar. El as\u00ed lo hace, y Agar, estando encinta, desprecia a la est\u00e9ril Saray. Saray la maltrata por esto, as\u00ed que ella huye al desierto, pero es persuadida a regresar por un \u00e1ngel que la conforta con promesas de grandeza del hijo que va a dar a luz. Ella regresa y da a luz a Ismael. Trece a\u00f1os m\u00e1s tarde, Dios se aparece a Abram y le promete un hijo de Saray, y que su posteridad ser\u00e1 una gran naci\u00f3n. Como signo, le cambia el nombre de Abram por Abraham, el de Saray por Sara, y ordena el rito de circuncisi\u00f3n.   Un d\u00eda despu\u00e9s, estando sentado Abraham en su tienda, en el valle de Mambr\u00e9, Yahveh se le aparece con dos \u00e1ngeles en forma humana. \u00c9l les muestra su hospitalidad. Entonces se le renueva a Abraham la promesa de un hijo llamado Isaac. La anciana Sara escucha con incredulidad y se r\u00ede. Entonces se le informa a Abraham sobre la inminente destrucci\u00f3n de Sodoma y Gomorra debido a sus pecados, pero obtiene de Yahveh la promesa de que no las destruir\u00e1 si encuentra diez justos all\u00ed. Luego sigue una descripci\u00f3n de la destrucci\u00f3n de las dos ciudades y el escape de Lot.<br \/>\n  A la ma\u00f1ana siguiente, Abraham, mirando desde su tienda hacia Sodoma, ve subiendo al cielo el humo de la destrucci\u00f3n. Despu\u00e9s de esto, Abraham se desplaza hacia el sur a Guerar, y temiendo nuevamente por su vida dice de su esposa, \u00abella es mi hermana\u00bb. El rey de Guerar, Abimelec, env\u00eda por ella y la toma, pero conociendo en un sue\u00f1o que ella es la esposa de Abraham, la regresa sin tocarla, y lo reprende y le da regalos. En su ancianidad Sara da a Abraham un hijo, Isaac, y es circuncidado en el octavo d\u00eda. Mientras \u00e9l es todav\u00eda joven, Sara est\u00e1 celosa, viendo a Ismael jugando con el peque\u00f1o Isaac, as\u00ed que procura que Agar y su hijo sean arrojados fuera. Entonces, Agar habr\u00eda dejado a Ismael perecer en el desierto, si un \u00e1ngel no la hubiese animado habl\u00e1ndole del futuro de su hijo. Abraham est\u00e1 pr\u00f3ximo a sostener una disputa con Abimelec acerca de un pozo en Berseba, la cual termina en un convenio entre ellos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue despu\u00e9s de esto que tiene lugar la gran prueba de fe de Abraham. Dios le manda sacrificar a su \u00fanico hijo Isaac. Cuando Abraham tiene su brazo levantado y est\u00e1 en el acto de golpear, un \u00e1ngel del cielo detiene su mano y le hace la m\u00e1s maravillosa promesa de la grandeza de su posteridad como consecuencia de su completa fe en Dios. Sara muere a la edad de 127 a\u00f1os, y Abraham, habiendo comprado a Efr\u00f3n el hitita la cueva en Macpel\u00e1 cerca de Mambr\u00e9, la sepulta all\u00ed. Su propia carrera no est\u00e1 a\u00fan enteramente terminada, pues primero que todo toma una esposa para su hijo Isaac, Rebeca, de la ciudad de Najor en Mesopotamia. Luego \u00e9l se casa con Quetur\u00e1, vieja como \u00e9l, y de ella tiene seis hijos. Finalmente, dejando todas sus posesiones a Isaac, muere a la edad de 170 a\u00f1os, y es sepultado por Isaac e Ismael en la cueva de Macpel\u00e1.\n<\/p>\n<h3>Punto de vista del Antiguo Testamento<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abraham puede ser considerado el punto de arranque o fuente de la religi\u00f3n del Antiguo Testamento. De modo que desde los d\u00edas de Abraham, los hombres se acostumbraron a hablar de Dios como el Dios de Abraham, mientras que no encontramos a Abraham refiri\u00e9ndose en la misma forma a cualquiera anterior a \u00e9l. As\u00ed tenemos al criado de Abraham hablando de \u00abel Dios de mi padre Abraham\u00bb (G\u00e9nesis 24,12). Yahveh, en una aparici\u00f3n a Isaac, habla de s\u00ed mismo como el Dios de Abraham (Gen. 26,24), y para Jacob El es \u00abel Dios de mi padre Abraham\u00bb (Gen. 31,42). As\u00ed, tambi\u00e9n, mostrando que la religi\u00f3n de Israel no comienza con Mois\u00e9s, Dios dice a Mois\u00e9s: \u00abYo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham\u00bb etc. (Ex. 3,6). La misma expresi\u00f3n se usa en los Salmos [47(46),10] y es com\u00fan en el Antiguo Testamento. Abraham es as\u00ed escogido como el comienzo o fuente de la religi\u00f3n de los hijos de Israel y el origen de su cercana relaci\u00f3n con Yahveh, a causa de su fe, confianza y obediencia a y en Yahveh, y por las promesas de Yahveh a \u00e9l y a su descendencia. As\u00ed, en G\u00e9nesis, 15,6, se dice: \u00abAbram crey\u00f3 en Dios, el cual se lo reput\u00f3 por justicia\u00bb. Esta fe en Dios fue demostrada por \u00e9l cuando dej\u00f3 Jar\u00e1n y viaj\u00f3 con su familia al pa\u00eds desconocido de Cana\u00e1n. Fue probada fundamentalmente cuando estuvo dispuesto a sacrificar a su \u00fanico hijo Isaac, en obediencia a un mandato de Dios. Fue en esa ocasi\u00f3n cuando Dios dijo: \u00abPorque t\u00fa no has perdonado a t\u00fa \u00fanico hijo engendrado por amor a m\u00ed, Yo te bendecir\u00e9\u00bb etc. (Gen. 22,16-17). Es a \u00e9sta y otras promesas hechas tan a menudo por Dios a Israel, que los escritores del Antiguo Testamento se refieren una y otra vez en confirmaci\u00f3n de sus privilegios como el pueblo escogido. Estas promesas, que se registra haber sido hechas no menos de ocho veces, son que Dios dar\u00e1 la tierra de Cana\u00e1n a Abraham y su descendencia (Gen., 12,7); que su descendencia crecer\u00e1 y se multiplicar\u00e1 como las estrellas del cielo; que \u00e9l mismo ser\u00e1 bendito y que en \u00e9l \u00abser\u00e1n benditas todas las naciones de la tierra\u00bb (12,3).   En consecuencia, la opini\u00f3n tradicional de la vida de Abraham, como se registra en el G\u00e9nesis, es que es historia en el estricto sentido de la palabra. As\u00ed el Padre von Hummelauer, S.J., en su comentario sobre el G\u00e9nesis en el \u00abCursus Scripture Sacrae\u00bb (30), en respuesta a la pregunta sobre de qu\u00e9 autor procedi\u00f3 primero la secci\u00f3n sobre Abraham, replica, de Abraham como la primera fuente. En efecto, \u00e9l igualmente dice que est\u00e1 todo en un mismo estilo, como una prueba de su origen, y que el pasaje, 25,5-11, concerniente a los bienes, muerte, y sepultura de Abraham viene de Isaac. Debe, sin embargo, a\u00f1adirse que es dudoso si el Padre Hummelauer se adhiere todav\u00eda a estas opiniones, escritas antes de 1895, puesto que \u00e9l ha modificado mucho su posici\u00f3n en el volumen sobre el Deuteronomio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una opini\u00f3n bastante diferente sobre la secci\u00f3n del G\u00e9nesis que trata de Abraham, y en efecto de todo el G\u00e9nesis, es asumida por eruditos cr\u00edticos modernos. Ellos, casi un\u00e1nimemente, sostienen que la narraci\u00f3n de la vida del patriarca est\u00e1 compuesta pr\u00e1cticamente en su totalidad de tres escrituras o escritores llamados el yahvista, el elo\u00edsta, y el escritor sacerdotal, y denotados por las letras J, E y P. J y E consist\u00edan de colecciones de historias relativas al patriarca, algunas de origen m\u00e1s antiguo, otras m\u00e1s recientes. Quiz\u00e1 las historias de J muestran una mayor antig\u00fcedad que las de E. No obstante, los dos autores son muy semejantes y no siempre es f\u00e1cil distinguir uno del otro en el relato combinado de J y E. A partir de lo que podemos observar, ni el yahvista ni el elo\u00edsta fue un autor personal. Ambos son m\u00e1s bien escuelas, y representan las colecciones de muchos a\u00f1os. Ambas colecciones fueron cerradas antes del tiempo de los profetas; J en alg\u00fan momento en el siglo IX a.C., y E en los comienzos del siglo VIII, el primero probablemente en el Reino del Sur, el \u00faltimo en el Norte. Luego, hacia el final del reino, tal vez debido a la inconveniencia de tener dos relatos rivales de las historias de los patriarcas, etc., un redactor R.JE (?) combin\u00f3 las dos colecciones en una, conservando en lo posible las palabras de sus fuentes, haciendo tan pocos cambios como fuese posible para ajustarlas una a la otra, y tal vez siguiendo principalmente a J en el relato de Abraham. Entonces, en el siglo V, un escritor que evidentemente pertenec\u00eda a la casta sacerdotal, puso por escrito nuevamente un relato de la historia primitiva y patriarcal, desde el punto de vista sacerdotal.  Le asign\u00f3 gran importancia a la claridad y la exactitud; sus relatos de cosas son a menudo moldeados en la forma de f\u00f3rmulas (cf. G\u00e9n. 1); es muy peculiar acerca de las genealog\u00edas, como tambi\u00e9n de las notas cronol\u00f3gicas. La vivacidad y el color de las narraciones patriarcales m\u00e1s antiguas, J y E, son deficientes en la \u00faltima, que en su mayor parte es tan formal como un documento legal, aunque a veces no carece de dignidad y a\u00fan de majestad como es el caso del primer cap\u00edtulo del G\u00e9nesis. En fin, la moral que puede sacarse de los diferentes eventos narrados, es m\u00e1s claramente expresada en este tercer escrito y, seg\u00fan los cr\u00edticos, el punto de vista moral es aquel del siglo V a.C. Finalmente, despu\u00e9s del tiempo de Esdras, esta \u00faltima historia, P, fue unificada con la ya combinada narraci\u00f3n J.E. por un segundo redactor R.JEP, siendo el resultado la actual historia de Abraham, y en realidad el libro actual del G\u00e9nesis; aunque con toda probabilidad se hicieron inserciones en una fecha a\u00fan posterior.\n<\/p>\n<h3>Punto de vista del Nuevo Testamento<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Mateo remonta la genealog\u00eda de Jesucristo hasta Abraham, y aunque en la Genealog\u00eda de Cristo, seg\u00fan San Lucas, se se\u00f1ala que desciende seg\u00fan la carne no s\u00f3lo de Abraham sino tambi\u00e9n de Ad\u00e1n, no obstante, San Lucas muestra su apreciaci\u00f3n de los frutos del linaje de Abraham, atribuy\u00e9ndole todas las bendiciones de Dios sobre [[israelitas|Israel a las promesas hechas a Abraham. Esto hace en el Magnificat, 1,55, y en el Benedictus, 1,73. M\u00e1s a\u00fan, en la medida que el Nuevo Testamento sigue la huella de Jesucristo desde Abraham, as\u00ed lo hace de todos los jud\u00edos; no obstante, cuando hace esto, lo acompa\u00f1a de una nota de advertencia, no sea que los jud\u00edos se imaginen que tienen derecho a poner su confianza en el hecho de su descendencia carnal de Abraham, sin nada m\u00e1s. As\u00ed (Lucas, 3,8), San Juan el Bautista dice: \u00abNo comenc\u00e9is a decir:  Tenemos a Abraham por nuestro padre, porque yo os digo que de estas piedras puede Dios hacer nacer hijos a Abraham\u00bb. En Lucas, 19,9 el Salvador llama al pecador Zaqueo un hijo de Abraham, as\u00ed como de igual forma llama hija de Abraham a una mujer a quien \u00c9l hab\u00eda sanado (Lucas, 13,16); pero en \u00e9ste y muchos casos similares, \u00bfno es simplemente otra manera de llamarlos jud\u00edos e israelitas, exactamente como a veces se refiere a los Salmos bajo el nombre general de David, sin implicar que David escribi\u00f3 todos los Salmos, y como llama al Pentateuco los Libros de Mois\u00e9s, sin pretender zanjar la cuesti\u00f3n de la autor\u00eda de esa obra?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es a la descendencia carnal de Abraham a lo que se le atribuye importancia; m\u00e1s bien, es a la pr\u00e1ctica de las virtudes atribuidas a Abraham en el G\u00e9nesis. As\u00ed en Juan 8 los jud\u00edos, a quienes Nuestro Se\u00f1or estaba hablando, alardean (33): \u00abNosotros somos hijos de Abraham\u00bb, y Jes\u00fas les replica (39): \u00abSi sois hijos de Abraham, obrad como Abraham\u00bb. San Pablo tambi\u00e9n muestra que \u00e9l es hijo de Abraham y se glor\u00eda en ese hecho como en 2 Cor. 11,22, cuando exclama: \u00abEllos son los hijos de Abraham, tambi\u00e9n yo lo soy\u00bb. Y de nuevo (Rom. 11,1): \u00abYo tambi\u00e9n soy un israelita, del linaje de Abraham\u00bb, y se dirige a los jud\u00edos de Antioqu\u00eda en Pisidia (Hch. 13,26) como \u00abhijos de la raza de de Abraham\u00bb. Pero, siguiendo la ense\u00f1anza de Jesucristo, San Pablo no atribuye demasiada importancia a la descendencia carnal de Abraham; pues \u00e9l dice (Gal. 3,29): \u00abSi sois de Cristo, entonces sois herederos de Abraham\u00bb, y de nuevo (Rom. 9,6): \u00abNo todos los descendientes de Israel son israelitas; ni todos los que son descendientes de Abraham, sus hijos\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed tambi\u00e9n podemos observar en todo el Nuevo Testamento la importancia atribuida a las promesas hechas a Abraham. En los Hechos de los Ap\u00f3stoles, 3,25, San Pedro recuerda a los jud\u00edos la promesa, \u00aben tu descendencia ser\u00e1n bendecidas todas las familias de la tierra\u00bb.   Lo mismo hace San Esteban en su discurso ante el concilio (Hch. 7), y San Pablo en la Ep\u00edstola a los Hebreos, 6,13. No fue la fe del anciano patriarca inferior a la elevada idea de ella expresada por los escritores del Nuevo Testamento. El pasaje del G\u00e9nesis que estaba m\u00e1s prominentemente ante ellos era 15,6: \u00abAbraham crey\u00f3 en Dios, el cual se lo reput\u00f3 por justicia\u00bb. En Romanos 4 San Pablo arguye vigorosamente por la supremac\u00eda de la fe, de la cual dice que justific\u00f3 a Abraham, \u00absi Abraham obtuvo la justicia por las obras, tiene de qu\u00e9 gloriarse, pero no delante de Dios\u00bb. La misma idea es inculcada en la Ep\u00edstola a los G\u00e1latas (cap. 3) donde se discute la cuesti\u00f3n: \u00abRecibisteis el Esp\u00edritu por las obras de la ley, o por la fe en la predicaci\u00f3n?\u00bb San Pablo decide que es por la fe y dice: \u00abLuego los que tienen fe ser\u00e1n justificados con el fiel Abraham\u00bb. Es claro que este lenguaje, tomado tal cual, y separadamente de la absoluta necesidad de buenas obras sostenida por San Pablo, es propenso a descarriar y efectivamente ha descarriado a muchos en la [[historia eclesi\u00e1stica. Por consiguiente, a fin de apreciar por completo la doctrina cat\u00f3lica de la fe, debemos suplementar a San Pablo con Santiago. En 2,17-22, de la ep\u00edstola cat\u00f3lica leemos: \u00abAs\u00ed tambi\u00e9n la fe, si no tiene obras, est\u00e1 muerta en s\u00ed misma. Pero alguien dir\u00e1: T\u00fa tienes fe, y yo tengo obras, mu\u00e9strame tu fe sin obras y yo te mostrar\u00e9 mi fe por las obras. T\u00fa crees que hay un solo Dios. Haces bien; tambi\u00e9n lo creen los demonios y tiemblan. Pero quieres saber, \u00a1oh hombre vano!, que la fe sin obras est\u00e1 muerta? \u00bfNo fue nuestro padre Abraham justificado por sus obras, y por las obras su fe se hizo perfecta?\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Ep\u00edstola a los Hebreos (cap. 7), San Pablo entra en una larga discusi\u00f3n concerniente al sacerdocio eterno de Jesucristo. El recuerda las palabras del Salmo 110(109) m\u00e1s de una vez, en el cual se dice: \u00abT\u00fa eres sacerdote eterno seg\u00fan el orden de Melquisedec\u00bb. Recuerda el hecho de que Melquisedec es etimol\u00f3gicamente el rey de justicia y tambi\u00e9n rey de paz; y m\u00e1s a\u00fan, que no solamente es rey, sino tambi\u00e9n sacerdote del Alt\u00edsimo Dios. Entonces, teniendo en cuenta que no se tiene conocimiento de su padre, madre o genealog\u00eda, ni registro alguno de sus herederos, se asemeja a Cristo rey y sacerdote; no levita ni de acuerdo al orden de Aar\u00f3n, sino un sacerdote eterno de acuerdo al orden de Melquisedec.\n<\/p>\n<h3>A la luz de la Historia Profana<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno se inclina a preguntar, cuando considera la luz que la historia profana puede arrojar sobre la vida de Abraham: \u00bfNo es incre\u00edble la vida del patriarca? La pregunta puede ser, y es contestada en diferentes formas, de acuerdo al punto de vista del interrogador. Tal vez no carezca de inter\u00e9s citar la respuesta del Profesor Driver, un h\u00e1bil y representativo exponente de las opiniones cr\u00edticas moderadas:\n<\/p>\n<p>\u201c\u00bfContienen las narraciones patriarcales improbabilidades hist\u00f3ricas intr\u00ednsecas? O, en otras palabras, \u00bfhay algo intr\u00ednsecamente improbable en las vidas de los distintos patriarcas, y las vicisitudes por las cuales respectivamente pasaron? Al considerar esta interrogante, debe hacerse una distinci\u00f3n entre las diferentes fuentes de las cuales est\u00e1n compuestas estas narraciones. Aun cuando detalles particulares en ellas pueden ser improbables, y aunque la representaci\u00f3n puede, en algunas partes, estar coloreada por lo religioso y otras asociaciones de la edad en la que fueron escritas, no puede decirse que las biograf\u00edas de los tres primeros patriarcas, como se exponen en J y E, sean, generalmente hablando, hist\u00f3ricamente improbables; si se toman en conjunto, los movimientos y vidas generales de Abraham, Isaac y Jacob son cre\u00edbles\u201d. (G\u00e9nesis, p. 46). <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal es la opini\u00f3n moderada; la postura avanzada es algo diferente. \u00abLa opini\u00f3n asumida por el paciente criticismo reconstructivo de nuestros d\u00edas es que, no s\u00f3lo religiosamente, sino a\u00fan en un sentido cualitativo, hist\u00f3ricamente tambi\u00e9n, las narraciones de Abraham merecen nuestra atenci\u00f3n\u00bb (Cheyne, Encyc. Bib., 26). Volviendo ahora a mirar la luz arrojada por la historia profana sobre los relatos de la vida de Abraham como se dan en el G\u00e9nesis, tenemos primero que todo, las narraciones de historiadores antiguos, como Nicol\u00e1s de Damasco, Beroso, Hecateo y similares. Nicol\u00e1s de Damasco dice c\u00f3mo Abraham, cuando sali\u00f3 de Caldea vivi\u00f3 por varios a\u00f1os en Damasco. En efecto, en Josefo se dice que \u00e9l fue el cuarto rey de esa ciudad. Pero entonces no hay duda pr\u00e1ctica de que este relato se basa en las palabras del G\u00e9nesis, 14,15, en el cual se menciona el pueblo de Damasco.  En cuanto al gran hombre al cual se refiere Josefo como mencionado por Beroso, no hay nada para mostrar que ese gran hombre fue Abraham. En la \u00abPraeparatio Evang.\u00bb de Eusebio hay extractos de numerosos escritores antiguos, pero no se les puede atribuir ning\u00fan valor hist\u00f3rico. En efecto, en lo que concierne a los historiadores antiguos, podemos decir que todo lo que conocemos de Abraham est\u00e1 contenido en el libro del G\u00e9nesis.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un asunto mucho m\u00e1s importante e interesante es el valor atribuible a los recientes descubrimientos arqueol\u00f3gicos de exploradores b\u00edblicos y otros en el Oriente. Arque\u00f3logos como Hommel, y m\u00e1s especialmente Sayce, est\u00e1n dispuestos a asignarles una gran importancia.  Ellos dicen, en efecto, que estos descubrimientos arrojan un serio elemento de duda sobre muchas de las conclusiones de los cr\u00edticos m\u00e1s prominentes.  De otra parte, cr\u00edticos avanzados como Cheyne al igual que moderados como Driver, no tienen en muy alta estima las deducciones hechas por estos arque\u00f3logos a partir de la evidencia de los monumentos, sino que las consideran como exageraciones. Para dejar el asunto m\u00e1s claro, citamos lo siguiente del Profesor Sayce, para capacitar al lector a ver por s\u00ed mismo, lo que \u00e9l piensa (Early Hist. Of the Hebrews, 8): \u00abSe han encontrado tablillas cuneiformes relativas a Kedorlaomer y los otros reyes de Oriente mencionados en el cap\u00edtulo 14 del G\u00e9nesis, mientras que en las Tablas de Tell el-Amarna]], el rey de Jerusal\u00e9n declara que \u00e9l hab\u00eda sido elevado al trono por el &#8216;brazo&#8217; de su Dios, y fue por consiguiente, un sacerdote-rey como Melquisedec. Pero Kedorlaomer y Melquisedec hac\u00eda mucho tiempo hab\u00edan sido proscritos al campo m\u00edtico y el criticismo no admitir\u00eda que un descubrimiento arqueol\u00f3gico los hubiese restituido a la historia real. Por consiguiente, escritores en satisfecha ignorancia de los textos cuneiformes, dijeron a los asiri\u00f3logos que sus traducciones e interpretaciones eran igualmente err\u00f3neas\u00bb.  Ese pasaje dejar\u00e1 en claro el gran desacuerdo en que est\u00e1n los cr\u00edticos y los arque\u00f3logos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero nadie puede negar que la asiriolog\u00eda ha arrojado alguna luz sobre las historias de Abraham y los otros patriarcas. As\u00ed el nombre de Abraham era conocido en aquellos tiempos remotos; pues entre otros nombres cananeos y amorreos encontrados en escrituras de venta de ese per\u00edodo est\u00e1n los de Abi-ramu, o Abram, Jacob-el (Ya&#8217;qub-il), y Josef-el (Yasub-il). As\u00ed, tambi\u00e9n, respecto al cap\u00edtulo catorce del G\u00e9nesis, que relata la guerra de Kedorlaomer y sus aliados en Palestina, no hace tanto tiempo que la cr\u00edtica lo releg\u00f3 a la regi\u00f3n de la f\u00e1bula, bajo la convicci\u00f3n de que babilonios y elamitas en Palestina y la tierra circundante era un burdo anacronismo en esa fecha remota. Pero ahora el Profesor Pinches ha descifrado ciertas inscripciones relativas a Babilonia en las que los cuatro reyes, Amrafel rey de Senaar, Aryok rey de Ponto, Kedorlaomer rey de los elamitas, y Tidal rey de naciones, son identificados con el rey Hammurabi de Babilonia, Eri-aku, Kudur-laghghamar, y Tuduchula, hijo de Gaza, y que habla de una campa\u00f1a de estos monarcas en Palestina. As\u00ed que nadie puede seguir asegurando que la guerra de la que se habla en el G\u00e9nesis 14 puede ser solamente una reflexi\u00f3n tard\u00eda de las guerras de Senaquerib y otros en los tiempos de los reyes. De las tablas de Tell el-Amarna sabemos que la influencia babil\u00f3nica era predominante por aquellos d\u00edas en Palestina. M\u00e1s a\u00fan, tenemos luz, arrojada por las inscripciones cuneiformes, sobre el incidente de Melquisedec. En G\u00e9nesis 14,18 dice:  \u00abMelquisedec, rey de Salem, presentando pan y vino, porque era el sacerdote del Dios Alt\u00edsimo, lo bendijo\u00bb. Entre las cartas de Tell el-Amarna hay una de Ebed-Tob, rey de Jerusal\u00e9n (la ciudad es Ursalim, es decir, ciudad de Salim, y se habla de ella como Salem). El es sacerdote designado por Salem, el dios de Paz, y es por tanto rey y sacerdote. De la misma manera, Melquisedec es sacerdote y rey, y naturalmente viene a saludar a Abraham que regresa en paz; y por tanto, tambi\u00e9n Abraham le ofrece a \u00e9l como sacerdote un diezmo del bot\u00edn de guerra. De otra parte, debe decirse que el Profesor Driver no admitir\u00e1 las deducciones de Sayce a partir de las inscripciones en cuanto a Ebed-Tod, y no reconocer\u00e1 ninguna analog\u00eda entre Salem y el Alt\u00edsimo Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomando la arqueolog\u00eda en conjunto, es indudable que no se han logrado resultados definitivos en cuanto a Abraham. Lo que ha salido a la luz es susceptible de diferentes interpretaciones. Pero no hay duda de que la arqueolog\u00eda est\u00e1 poniendo fin a la idea de que las leyendas patriarcales son un simple mito. Se muestra que ellas son algo m\u00e1s que eso.  Se est\u00e1 descubriendo un estado de cosas en los tiempos patriarcales muy consistente con mucho de lo que se relata en el G\u00e9nesis, y a veces, hasta confirmando aparentemente los hechos de la Biblia.\n<\/p>\n<h3>Punto de vista de la Leyenda<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos ahora a la cuesti\u00f3n: hasta d\u00f3nde la leyenda juega una parte en la vida de Abraham como se registra en el G\u00e9nesis. Es una pregunta pr\u00e1ctica e importante, porque es muy discutida por cr\u00edticos modernos y todos creen en ella. Al establecer la opini\u00f3n cr\u00edtica sobre el asunto, no se me debe interpretar como que estoy dando mis propias opiniones tambi\u00e9n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hermann Gunkel, en la Introducci\u00f3n a su Comentario sobre el G\u00e9nesis (3) escribe: \u00abEs innegable que hay leyendas en el Antiguo Testamento, consid\u00e9rese por ejemplo las historias de Sans\u00f3n y Jon\u00e1s.  En consecuencia no es asunto de creencia o escepticismo, sino meramente un asunto de obtener mejor conocimiento, para examinar si las narraciones del G\u00e9nesis son historia o leyenda.\u00bb  Y de nuevo: \u00abEn un pueblo con una facultad po\u00e9tica tan altamente desarrollada como Israel tendr\u00eda que existir tambi\u00e9n un lugar para la leyenda. La confusi\u00f3n absurda de &#8216;leyenda&#8217; con &#8216;mentira&#8217; ha inducido a gente buena a vacilar en admitir que hay leyendas en el Antiguo Testamento. Pero leyendas no son mentiras; por el contrario, son una forma particular de poes\u00eda.\u00bb  Estos pasajes dan una muy buena idea de la posici\u00f3n actual del Alto Criticismo relativo a las leyendas del G\u00e9nesis, y de Abraham en particular.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer principio enunciado por los cr\u00edticos es que los relatos de las \u00e9pocas primitivas y de los tiempos patriarcales se originaron entre gente que no practicaba el arte de la escritura. Entre todos los pueblos, dicen ellos, la poes\u00eda y la leyenda fueron el primer comienzo de la historia; as\u00ed fue en Grecia y Roma, as\u00ed fue en Israel. Estas leyendas fueron puestas en circulaci\u00f3n y transmitidas por tradici\u00f3n oral, y sin duda, conten\u00edan un n\u00facleo de verdad. Muy a menudo, donde se usan nombres individuales, estos nombres no se refieren en realidad a individuos, sino a tribus, como en G\u00e9nesis 10, y los nombres de los doce patriarcas, cuyas migraciones son las de las tribus que ellos representan. Por supuesto, no se debe suponer que estas leyendas no son m\u00e1s antiguas que las colecciones J, E y P en las cuales ellas ocurren. Ellas estuvieron en circulaci\u00f3n siglos antes y por largos per\u00edodos de tiempo, siendo m\u00e1s cortas aquellas de origen m\u00e1s antiguo, m\u00e1s largas aquellas de origen posterior, a menudo m\u00e1s bien cuentos que leyendas, como aquella de Jos\u00e9. No todas ellas eran de origen israelita; algunas eran babil\u00f3nicas, algunas egipcias. En cuanto a c\u00f3mo surgieron las leyendas, esto sucedi\u00f3, dicen ellos, en muchas formas. A veces la causa fue etimol\u00f3gica, para explicar el significado de un nombre, como cuando se dice que Isaac recibi\u00f3 su nombre porque su madre re\u00eda (cahaq); algunas veces fueron etnol\u00f3gicas, para explicar la posici\u00f3n geogr\u00e1fica, el infortunio o prosperidad de una cierta tribu; algunas veces hist\u00f3rica, algunas veces ceremonial, como el relato que explica la alianza de la circuncisi\u00f3n; algunas veces geol\u00f3gica, como la explicaci\u00f3n de la apariencia del Mar Muerto y sus alrededores. Leyendas etiol\u00f3gicas de este g\u00e9nero forman una clase de aquellas que se encuentran en las vidas de los patriarcas y otras partes en el G\u00e9nesis. Pero hay otras, adem\u00e1s, que no nos interesan aqu\u00ed.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando tratamos de descubrir la \u00e9poca de la formaci\u00f3n de las leyendas patriarcales, nos confrontamos con un asunto de gran complejidad. Porque no es solamente el asunto de la formaci\u00f3n de las simples leyendas separadamente, sino tambi\u00e9n de la combinaci\u00f3n de estas en leyendas m\u00e1s complejas. El criticismo nos ense\u00f1a que ese per\u00edodo habr\u00eda terminado alrededor del a\u00f1o 1200 A.C. Luego habr\u00eda seguido el per\u00edodo de reconstrucci\u00f3n de las leyendas, as\u00ed que hacia 900 A.C., habr\u00edan asumido sustancialmente la forma que ahora tienen. Despu\u00e9s de esa fecha, mientras las leyendas conservaron en esencia la forma que hab\u00edan recibido, fueron modificadas de muchas maneras para colocarlas en conformidad con el patr\u00f3n moral del d\u00eda, empero, no tan completamente que las ideas m\u00e1s antiguas y menos convencionales de una \u00e9poca m\u00e1s primitiva no se asomaran de vez en cuando a trav\u00e9s de ellas. Al presente, tambi\u00e9n, muchas colecciones de las leyendas antiguas parecen haber sido hechas casi en la misma forma que, seg\u00fan nos lo dice San Lucas al comienzo de su Evangelio, muchos hab\u00edan escrito relatos sobre la vida de Nuestro Salvador basados en su propia autoridad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre otras colecciones, estaban aquellas de J en el Sur y E en el Norte. Mientras que otras perecieron, \u00e9stas dos sobrevivieron, y fueron suplementadas hacia el final del cautiverio por la colecci\u00f3n de P, que se origin\u00f3 en medio de ambientes sacerdotales y fue escrita desde el punto de vista ceremonial. Aquellos que sostienen estas opiniones afirman que es la fusi\u00f3n de estas tres colecciones de leyendas, lo que ha conducido a confusi\u00f3n en algunos acontecimientos de la vida de Abraham como por ejemplo el caso de Saray en Egipto, donde su edad parece inconsistente con su aventura con el Fara\u00f3n. Hermann Gunkel escribe (148): \u00abNo es extra\u00f1o que la cronolog\u00eda de P despliegue por todas partes las m\u00e1s absurdas rarezas cuando se introduce en las leyendas antiguas; como un resultado, Sara es todav\u00eda a los sesenta a\u00f1os, una hermosa mujer a quien los egipcios buscan capturar, e Ismael es cargado en hombros por su madre despu\u00e9s de que es un joven de diez y seis a\u00f1os.\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La colecci\u00f3n de P estaba destinada a tomar el lugar de la antigua colecci\u00f3n combinada de J y E. Pero la vieja narraci\u00f3n ten\u00eda un firme arraigo en la imaginaci\u00f3n y el coraz\u00f3n del pueblo. Y as\u00ed, la colecci\u00f3n m\u00e1s reciente fue combinada con las otras dos, utiliz\u00e1ndose como fundamento de todo, especialmente en la cronolog\u00eda. Es esa narraci\u00f3n combinada la que ahora poseemos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente:<\/b>  Howlett, James. \u00abAbraham.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01051a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Daniel Reyes V.<br \/>\nJMGK\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Abram) Nace, Gen 11:26; se casa con Sarai, Gen 11:29; emigra de Ur a Har\u00e1n, Gen 11:31; es llamado por Dios, Gen 12:1-5; viaja a Egipto, Gen 12:10-20; se separa de Lot, Gen 13:7-11; rescata a Lot, Gen 14:13-16; pacto de Dios con \u00e9l, Gen 15:18; Gen 17:1-22; recibe a los \u00e1ngeles, Gen 18:1-21; intercede &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/abraham\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abABRAHAM\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-5644","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5644","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5644"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5644\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5644"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5644"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5644"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}