{"id":5702,"date":"2016-02-05T01:57:48","date_gmt":"2016-02-05T06:57:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ancianos\/"},"modified":"2016-02-05T01:57:48","modified_gmt":"2016-02-05T06:57:48","slug":"ancianos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ancianos\/","title":{"rendered":"ANCIANOS"},"content":{"rendered":"<p>El grupo de creyentes ancianos (l\u00ed\u00adderes) que reconocieron formalmente el don espiritual de Timoteo (1Ti 4:14, BJ, RVR-1960, VHA [BJ: \u2020\u0153colegio de presb\u00ed\u00adteros\u2020\u009d; DHH: \u2020\u0153ancianos de la iglesia\u2020\u009d; RVA, \u2020\u0153concilio de ancianos\u2020\u009d]). La misma palabra se utiliza en Luk 22:66 y en Act 22:5 en relaci\u00f3n con el conjunto organizado de ancianos jud\u00ed\u00ados en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>[664]<\/p>\n<p>     El concepto de anciano tiene una fuerte connotaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica como sin\u00f3nimo de autoridad, de experiencia y de piedad. Pero implica una intensa carga pastoral y catequ\u00e9tica, teniendo en cuenta que hoy la vida media se prolonga en la mayor parte de los pa\u00ed\u00adses.<\/p>\n<p>    La situaci\u00f3n moral y religiosa de una persona que se jubila laboralmente y no asume los cambios en las ideas y en la convivencia exige un trato pedag\u00f3gico adecuado.<\/p>\n<p>    En la Escritura Sagrada \u00ablos ancianos\u00bb representan la autoridad moral en las tribus, en las familias y en el pueblo, administrando justicia en tiempo de paz y asumiendo responsabilidades de guerra en las luchas contra los adversarios.  Son numerosas las referencias b\u00ed\u00adblicas a la labor de los ancianos (Jue. 11.5; Ex. 18.13; 1. Sam. 20.6)<\/p>\n<p>    En el Nuevo Testamento la actitud eclesial ante los de \u00abm\u00e1s edad\u00bb, los presb\u00ed\u00adteros, se advierte en los textos con m\u00e1s sabor primitivo o judaizante.<\/p>\n<p>    Se recoge el sentido colegial de \u00ablos ancianos\u00bb propio de la mejor tradici\u00f3n judaica (Hech. 11.30; 1 Tim. 5.17; Tit. 1.5. Sant. 5.14; 1 Pedr. 5.1). Pero se armoniza poco a poco con la figura del \u00abepiscopos\u00bb o animador propio de a cada comunidad o delegado y enviado del Ap\u00f3stol o de los Ap\u00f3stoles.<\/p>\n<p>     Es dudoso si se ha de interpretar como autoridad eclesial el grupo de ancianos que exist\u00ed\u00ada en cada comunidad cristiana primitiva. M\u00e1s probablemente reflejaban los usos de la cultura de donde proced\u00ed\u00adan los primeros cristianos. De hecho, a medida que la Iglesia se hace m\u00e1s helena y menos judaica, la autoridad viene del \u00aborden\u00bb y de la \u00abimposici\u00f3n de manos\u00bb y no de la fuerza de la edad y del ascendiente de la autoridad familiar.<\/p>\n<p>    Al margen de lo que suponga esa referencia b\u00ed\u00adblica, hist\u00f3rica y eclesial de los primeros tiempos, de lo que no cabe duda es que, en la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica, la figura del presb\u00ed\u00adtero (m\u00e1s anciano) adquiere una significaci\u00f3n cristiana muy especial, lit\u00fargica y sacramental.<\/p>\n<p>     Tambi\u00e9n es conveniente el detectar el hecho sociol\u00f3gico de que, en nuestros d\u00ed\u00adas, la vida humana se prolonga de forma insospechada en tiempos antiguos. Y gran n\u00famero de cristianos vive una etapa de vida, que puede ser muy fecunda en lo espiritual e incluso prolongada en lo material.  Se habla hoy mucho en pastoral y en catequ\u00e9tica sobre la necesidad de \u00abcatequesis de la tercera edad\u00bb. Se entiende por tal la que prepara al hombre para vivir su fe en los \u00aba\u00f1os posteriores\u00bb.<\/p>\n<p>    La catequesis de la tercera edad surge m\u00e1s por motivos sociol\u00f3gicos que b\u00ed\u00adblcos. Pero debe nutrirse del sentido de dignidad, de responsabilidad y de fidelidad que implica el mensaje b\u00ed\u00adblico sobre los ancianos.<\/p>\n<p>    Esta catequesis se halla hoy en proceso de b\u00fasqueda sobre su identidad. No puede reducirse a una \u00abcatequesis de consolaci\u00f3n\u00bb y menos a una \u00abcatequesis de terminaci\u00f3n\u00bb como si tratara de preparar la muerte y tuviera como horizonte el paso inmediato a la otra vida.<\/p>\n<p>   Teniendo en cuenta que muchas personas de la tercera edad van a estar en ese estado muchos a\u00f1os, se debe hablar de una catequesis de \u00abculminaci\u00f3n\u00bb y por lo tanto de conducir a desarrollar la conciencia de la responsabilidad del adulto que ofrece sus riquezas espirituales, sociales y morales al servicio de la comunidad.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>Un don de Dios en la situaci\u00f3n actual<\/p>\n<p>\tLas personas de edad avanzada han sido siempre consideradas con especial aprecio y respeto por parte de todas las culturas. En la familia, en la comunidad eclesial y en la sociedad civil, los ancianos tiene todav\u00ed\u00ada una funci\u00f3n importante que cumplir. Son un don y una bendici\u00f3n de Dios (cfr. Job 42,17). El anciano puede ser un testigo de la fe, un maestro de vida y un fermento de caridad. Su realidad se encuadra arm\u00f3nicamente en la totalidad de la existencia, propia y de los dem\u00e1s. El cristiano camina hacia \u00abel estado del hombre perfecto y la medida de la edad de la plenitud en Cristo\u00bb (Ef 4,13). Porque \u00abaunque nuestro hombre exterior vaya perdiendo, nuestro hombre interior se renueva de d\u00ed\u00ada en d\u00ed\u00ada\u00bb (2Cor 4,16).<\/p>\n<p>\tHoy son cada vez m\u00e1s en n\u00famero respecto a la poblaci\u00f3n global. Ello es debido, por una parte, a la longevidad y, por otra, al menor n\u00famero de hijos en las familias. Al mismo tiempo esas personas de \u00abtercera edad\u00bb (desde los 60 \u00f3 65 a\u00f1os) aumentan por retirarse legalmente del trabajo (jubilaci\u00f3n). En muchas comunidades humanas, donde abunda el bienestar econ\u00f3mico, la mayor\u00ed\u00ada de la poblaci\u00f3n es de tercera edad. Esta novedad estad\u00ed\u00adstica lleva frecuentemente a consecuencias sociol\u00f3gicas y culturales nuevas el anciano no produce, se le busca un bienestar material en el aislamiento, la sociedad se ve frecuentemente imposibilitada para proporcionarle los medios necesarios, no cuenta activamente en la sociedad&#8230; Se le ha prolongado la vida, pero no se le ha proporcionado el gozo de vivir.<\/p>\n<p>\tLimitaciones y l\u00ed\u00adneas de superaci\u00f3n<\/p>\n<p>\tLa realidad inmediata que podemos constatar es de limitaciones y defectos. Disminuye en general las capacidades f\u00ed\u00adsicas y ps\u00ed\u00adquicas, se siente el cansancio por el trabajo, se tiende a conservar con seguridad los modos de actuar sin innovaci\u00f3n. Ordinariamente se tiene que dejar el trabajo habitual y tambi\u00e9n falta el ambiente familiar. No faltan los achaques y las enfermedades. Se acent\u00faa el aislamiento, con tendencia a la depresi\u00f3n y a buscar compensaciones. Se siente que la vida se escapa de las manos, tal vez con cierta angustia sobre el pasado&#8230;<\/p>\n<p>\tUna fuerte vida espiritual, basada en la confianza en Dios, y una ayuda por parte de todos, puede transformar estas limitaciones en otras tantas posibilidades de donaci\u00f3n. Habr\u00e1 que asegurarle la ayuda econ\u00f3mica y social, a que tiene pleno derecho, e incluso a veces se le podr\u00e1n proporcionar medios sencillos para ser \u00fatil a los dem\u00e1s. Conviene que no pierda la inserci\u00f3n serena en el \u00e1mbito cultural y social, respetando su libertad.<\/p>\n<p>\tUna vida de donaci\u00f3n serena<\/p>\n<p>\tSu serenidad, como fruto de la meditaci\u00f3n evang\u00e9lica y de la participaci\u00f3n en la Eucarist\u00ed\u00ada, equivale a una sanaci\u00f3n de toda la vida anterior, especialmente por agradecer todos los dones recibidos y reparar los defectos. La vida pasa, pero la donaci\u00f3n es cada vez m\u00e1s sencilla y aut\u00e9ntica, como de quien ya no tiene nada m\u00e1s que dar sino a s\u00ed\u00ad mismo. Esta actitud es fecunda espiritual y apost\u00f3licamente. \u00abQue los ancianos sean sobrios, hombres ponderados, prudentes, sanos en la fe, en la caridad, en la paciencia\u00bb (Tit 2,2).<\/p>\n<p>\tUn puesto evangelizador en la familia y en la sociedad<\/p>\n<p>\tEl lugar normal del anciano es la familia y la comunidad eclesial y civil en que se ha desarrollado su existencia. Su experiencia, su consejo y su misma presencia son un valor incalculable. Su actitud de escucha y de acogida ayudan a relativizar los problemas, porque ahora \u00abhace\u00bb mucho m\u00e1s que antes, s\u00f3lo con \u00abser\u00bb para los dem\u00e1s. Vive un presente que le da la capacidad de ver las cosas en una perspectiva global. Su existencia se expresa as\u00ed\u00ad la gratuidad de la donaci\u00f3n, testimonio de una tradici\u00f3n o historia de gracia.. En Africa dicen que cuando muere un anciano, se ha quemado una biblioteca. Un anciano puede ser, a su modo, evangelizador de ni\u00f1os, j\u00f3venes, adultos, enfermos&#8230; En los momentos de dolor, su \u00abinactividad\u00bb sigue siendo fecunda, especialmente si se transforma en oraci\u00f3n y caridad.<\/p>\n<p>\tLa persona del anciano necesita, como los dem\u00e1s, la acci\u00f3n evangelizadora de parte de todos. Su historia es siempre de luces y sombras. El anuncio evang\u00e9lico (con palabras y testimonio) le ayuda a adoptar una actitud permanente de agradecimiento, compunci\u00f3n, perd\u00f3n, esperanza. La actitud contemplativa, guiada por la Palabra de Dios, se hace silencio de donaci\u00f3n en la presencia de \u00abAlguien\u00bb profundamente adorado y amado. Pero hay que ayudarle con el respeto, afecto, compa\u00f1\u00ed\u00ada, servicio&#8230; Es el momento culminante de la vida humana. As\u00ed\u00ad se cumplir\u00e1 la oraci\u00f3n s\u00e1lmica \u00abEn la vejez a\u00fan llevar\u00e1n fruto, se mantienen frescos y lozanos para anunciar lo recto que es el Se\u00f1or\u00bb (Sal 92,15-16).<\/p>\n<p>Referencias Esperanza, dolor, muerte, silencio, soledad.<\/p>\n<p>Lectura de documentos GS 27, 48, 66; AA 11.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada I. AGUIRRE, Ocio activo y tercera edad un proyecto comunitario (San Sebsti\u00e1n 1981); P.R. BIZE, Una vida nueva la tercera edad (Bilbao, Mensajero, 1976); G. DAVANZO, Anciano, en Nuevo Diccionario de Espiritualidad (Madrid, Paulinas, 1991) 65-71; D. KATZ, Psicolog\u00ed\u00ada de las edades (Madrid, Morata, 1968); J. LECLERQ, La alegr\u00ed\u00ada de envejecer (Salamanca, S\u00ed\u00adgueme, 1982); A. De MIGUEL Y MIGUEL, La tercera edad (Madrid, Edit. Cat\u00f3lica, 1979.<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Los ancianos de Israel constitu\u00ed\u00adan la nobleza del pueblo. Mois\u00e9s los constituy\u00f3 en autoridad (Ex 3,16) para administrar la justicia en tiempos de paz, pero su autoridad era m\u00e1s bien moral. Los ancianos fueron luego miembros del Sanedr\u00ed\u00adn, \u2014tribunal supremo de justicia, junto con los sacerdotes y los escribas. Ejercieron su potestad de juzgar condenando a Jes\u00fas (Mt 16,21; 27,41; Mc 11,27; 15,1; Lc 9,22). El consejo de los ancianos ten\u00ed\u00ada el poder de admitir o excluir del culto a los miembros de la comunidad (Lc 6,22; 12,42; 16,2). En la iglesia primitiva se les llama presb\u00ed\u00adteros, estaban al frente de la comunidad y constitu\u00ed\u00adan una verdadera corporaci\u00f3n colegiada (Act 11,30; 14,23; 20,17; 21,18). \u2014> \u00ed\u00adn.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>(-> presb\u00ed\u00adteros). El tema de los ancianos est\u00e1 vinculado con los \u00abpresb\u00ed\u00adteros\u00bb, que la Iglesia cat\u00f3lica ha tomado como jerarqu\u00ed\u00ada b\u00e1sica (junto a los obispos). Pero aqu\u00ed\u00ad hemos preferido separarlos, tratando ahora del consejo israelita de ancianos y de los ancianos \u00abhonorarios\u00bb del Apocalipsis. En otra entrada nos ocupamos de los presb\u00ed\u00adteros* en cuanto instituci\u00f3n jer\u00e1rquica cristiana.<\/p>\n<p>(1) Israel. Instituci\u00f3n directiva y judicial. Los padres de familia y jefes de clanes m\u00e1s extensos, llamados en general ancianos, tend\u00ed\u00adan a ser primera autoridad de Israel, sobre todo en el tiempo de la federaci\u00f3n* de tribus. Ciertamente, Gn 2-4 conserva la memoria de un primitivo poder matriarcal, de mujeres, dadoras de vida (Eva*). Pero luego esa memoria se ha borrado, de manera que las mujeres ya no aparecen como instituci\u00f3n central del pueblo, ni en las genealog\u00ed\u00adas oficiales de tribus, clanes y familias. En esa l\u00ed\u00adnea, la primera historia b\u00ed\u00adblica sanciona el recuerdo de los padres-patriarcas, que no son divinos (como en otros pueblos, que han adorado a los antepasados), pero s\u00ed\u00ad muy importantes, pues constituyen un recuerdo de la elecci\u00f3n y de las promesas de Dios: ellos (Abrah\u00e1n*, Isaac, Jacob y los Doce) definen el G\u00e9nesis del pueblo; s\u00f3lo despu\u00e9s viene el Exodo o nuevo nacimiento marcado por Mois\u00e9s (legislador, garante de la Ley) y los caudillos militares (Jueces). Esta divisi\u00f3n (ancianos, legisladores, jueces) no destruye el poder de los anc\u00ed\u00adanos, sino que lo ratifica, de manera que los patriarcas masculinos, jefes de familia ampliada, con siervos y parientes, constituyen la autoridad primera del pueblo. De esa forma, el poder de los patriarcas antiguos pasa al consejo de ancianos (zeqtienim), que son la autoridad m\u00e1s alta (y casi \u00fanica) en la federaci\u00f3n de tribus: son representantes de familias y clanes, que forman la asamblea permanente (legislativa, ejecutiva, judicial) del pueblo (cf. Ex 3,16.18; Nm 11,6.24; Dt 5,23; 19,12). Ellos han seguido siendo la instituci\u00f3n judicial b\u00e1sica, desde la monarqu\u00ed\u00ada (1 Re 21,8-11) hasta el tiempo de Jes\u00fas (como indica la historia quiz\u00e1 simb\u00f3lica de Jn 8,1-11, donde los ancianos son los que tienen el poder de condenar a la ad\u00faltera). En esa l\u00ed\u00adnea, cada familia repite y encarna el modelo patriarcal, con el padre var\u00f3n como representante de Dios y transmisor de las promesas, en l\u00ed\u00adnea geneal\u00f3gica. En este contexto debemos incluir otras instituciones derivadas: matrimonio, hijos e, incluso, esclavos. En tiempo de Jes\u00fas, los ancianos forman, con sacerdotes y escribas, el Sanedr\u00ed\u00adn o Consejo (Parlamento y Tribunal) del pueblo (cf. Mc 8,31 par) y dirigen de forma colegiada la comunidad israelita. Representan la tradici\u00f3n, que es signo de Dios y garant\u00ed\u00ada de continuidad: son poder establecido de forma engendradora (masculina), orden geneal\u00f3gico. Jes\u00fas, en cambio, interpreta y presenta a los hombres y mujeres como hermanos, de manera que s\u00f3lo Dios es Padre\/Anciano para todos (cf. Mc 3,31-35; 10,28-30 y Mt 23,1-12). Los primeros ministros de la Iglesia no ser\u00e1n ancianos, sino servidores comunitarios.<\/p>\n<p>(2) Apocalipsis. Instituci\u00f3n honoraria (-> vivientes, trono). El Apocalipsis no alude directamente a los ancianos o presb\u00ed\u00adteros* como dirigentes de las comunidades cristianas (en la tierra), pero los presenta en el cielo, como autoridad colegiada de alabanza, liturgos de gloria, junto al trono de Dios. \u00abAlrededor del trono hab\u00ed\u00ada veinticuatro tronos; y vi sentados en los tronos a veinticuatro ancianos, vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas\u00bb (Ap 4,4). Los tronos simbolizan el poder compartido (como en Dn 7,9) y los ancianos representan el Consejo divino; son testigos y consejeros de su autoridad. Son veinticuatro (dos por cada una de las doce tribus), simbolizando la totalidad de lo humano: rodean a Dios y celebran el triunfo del Cordero (Ap 4,4.10; 5,6.8.11.14; 7,11.13; 11,16; 14,2; 19,4). Pero ellos pueden simbolizar tambi\u00e9n otras instituciones y valores de la historia israelita y cristiana: (a) Pueden ser un consejo de \u00e1ngeles, que formar\u00ed\u00adan el entorno celeste de Dios, Sanedr\u00ed\u00adn de esp\u00ed\u00adritus, que rodean su trono y comparten (realizan) su poder sobre el universo, en dos grupos de doce, que son los astros (meses) primordiales. En esa l\u00ed\u00adnea se situaba la epifan\u00ed\u00ada de Dn 7, donde Dios aparece rodeado de esp\u00ed\u00adritus celestes (lo mismo que en 1 Hen 14), de manera que se le llama el \u00abSe\u00f1or de los Esp\u00ed\u00adritus\u00bb, (b) Pueden representar a los veinticuatro grupos de levitas, como aquellos que se iban turnando a lo largo del a\u00f1o en el templo (cf. Cr 24,7-18). Estos ancianos ser\u00ed\u00adan los oficiantes de la nueva liturgia cristiana, organizada como la de Israel, de forma sacral. (c) En esa l\u00ed\u00adnea, podemos entenderlos como un compendio de la historia de la salvaci\u00f3n, representada por los doce Patriarcas de Israel m\u00e1s los doce ap\u00f3stoles del Cordero, unidos en Ap 21,12-14 (cf. los doce tronos de los ap\u00f3stoles en Mt 19,28). El profeta Juan habr\u00ed\u00ada proyectado en torno a Dios el modelo de una comunidad judeocristiana, dirigida por veinticuatro ancianos o presb\u00ed\u00adteros, (d) Ancianos, autoridad colegiada. Conforme a lo anterior, los ancianos son un signo de la Iglesia cristiana perfecta, gobernada por un Consejo de doce o veinticuatro presb\u00ed\u00adteros que el Apocalipsis habr\u00ed\u00ada proyectado sobre el cielo, identific\u00e1ndolos con el coro de alabanza de Dios.<\/p>\n<p>(3) Los presb\u00ed\u00adteros. Una autoridad en el camino de la Iglesia. Se han defendido, con buenas razones, las cuatro interpretaciones anteriores de los ancianos y aun otras. Pero ellas no deben excluirse, ni imponerse como definitivas. Los presb\u00ed\u00adteros forman parte de un momento concreto de la historia. As\u00ed\u00ad podemos afirmar que son como la anticipaci\u00f3n de un final en el que ya no son necesarios. Tengan el sentido que tuvieren, un coro de presb\u00ed\u00adteros y profetas gu\u00ed\u00ada la liturgia y alabanza de los fieles, en el camino que se abre hacia un final de bodas donde su liturgia al fin cesa. Los profetas reflejar\u00ed\u00adan el aspecto carism\u00e1tico de la Iglesia, el testi  monio de la entrega de la vida. Los ancianos representar\u00ed\u00adan el aspecto m\u00e1s institucional. Pues bien, unos y otros desaparecen en la escena final del Apocalipsis (Ap 21-22), como si hubieran cumplido su funci\u00f3n y no fueran necesarios. De esa manera, los ancianos van apareciendo y cantan a lo largo del drama en que concluye y se cierra la historia (cf. Ap 5,6-14; 7,11.13; 11,16; 14,2; 19,4), pero al final del trayecto no act\u00faan ya m\u00e1s (Ap 21,1-22,5), a no ser que los identifiquemos con los patriarcas y ap\u00f3stoles (cf. 21,12-14), que quedan tambi\u00e9n en las puertas y cimientos de la muralla, fuera de la ciudad. Dentro, en la plaza de la gran ciudad de Dios, junto al r\u00ed\u00ado de la Vida, con Dios y su Cordero, no habr\u00e1 ya distinciones. No hay al fin Ancianos (= presb\u00ed\u00adteros, varones) dirigiendo o representando a la comunidad, como entorno patriarcalista de Dios, sino que todos los hombres y mujeres vivir\u00e1n en igualdad de amor, en amor definitivo.<\/p>\n<p>Cf. R. DE Vaux, Instituciones del Antiguo Testamento, Herder, Barcelona 1985, 109124; X. Pikaza, Apocalipsis, Verbo Divino, Estella 1999.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El grupo de creyentes ancianos (l\u00ed\u00adderes) que reconocieron formalmente el don espiritual de Timoteo (1Ti 4:14, BJ, RVR-1960, VHA [BJ: \u2020\u0153colegio de presb\u00ed\u00adteros\u2020\u009d; DHH: \u2020\u0153ancianos de la iglesia\u2020\u009d; RVA, \u2020\u0153concilio de ancianos\u2020\u009d]). La misma palabra se utiliza en Luk 22:66 y en Act 22:5 en relaci\u00f3n con el conjunto organizado de ancianos jud\u00ed\u00ados en Jerusal\u00e9n. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ancianos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abANCIANOS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-5702","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5702","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5702"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5702\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5702"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5702"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5702"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}