{"id":5745,"date":"2016-02-05T02:01:11","date_gmt":"2016-02-05T07:01:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/astrologia\/"},"modified":"2016-02-05T02:01:11","modified_gmt":"2016-02-05T07:01:11","slug":"astrologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/astrologia\/","title":{"rendered":"ASTROLOGIA"},"content":{"rendered":"<p>Al advertir a su pueblo contra las supersticiones cananeas (Deu 18:10-13), Mois\u00e9s no hizo referencia a la astrolog\u00ed\u00ada ni a ning\u00fan otro tipo de adivinar la suerte por medio de las estrellas, porque, aunque esto despu\u00e9s lleg\u00f3 a Palestina occidental, era esencialmente un estudio babil\u00f3nico o mesopot\u00e1mico. Aunque en algunas traducciones modernas astr\u00f3logos aparece varias veces (p. ej., Dan 2:2; Dan 5:7 ingl\u00e9s NIV), la \u00fanica referencia inequ\u00ed\u00advoca de su pr\u00e1ctica y de quienes la practicaban se encuentra en Isa 47:13 (los que contemplan las estrellas y anuncian el comienzo de los meses, para pronosticar lo que vendr\u00e1 sobre ti) y Jer 10:2 (donde al pueblo se le exhorta a no tener temor de las se\u00f1ales del cielo). Los babilonios y egipcios estudiaban el movimiento de las estrellas, tomando nota de variaciones y conjunciones a fin de predecir eventos sobre la tierra. La palabra heb. \u2020\u2122ashshaph (p. ej., en Dan 1:20; Dan 2:2, Dan 2:10, Dan 2:27; Dan 4:7; Dan 5:7; Dan 5:11, Dan 5:17) se traduce con frecuencia como astr\u00f3logo. Se refiere a la pr\u00e1ctica general de la magia o a los que hac\u00ed\u00adan encantamientos o pronunciaban adivinanzas. A veces algunas versiones usan astr\u00f3logo para decir caldeo en algunos de estos mismos vv. y tambi\u00e9n en otros (p. ej., Dan 2:2, Dan 2:4-5, Dan 2:10; Dan 5:7, Dan 5:11) una restricci\u00f3n innecesaria al significado de la palabra que abarca, p. ej., filosof\u00ed\u00ada tanto como astrolog\u00ed\u00ada y, en general, se refiere a gente educada y de mucho conocimiento.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Creencias antiguas de la humanidad. Entre los pueblos mesopot\u00e1micos se cre\u00ed\u00ada que en las estrellas estaba consignado el futuro de personas y pueblos, por lo que desarrollaron la ciencia de interpretar fen\u00f3menos celestes. No hab\u00ed\u00ada distinci\u00f3n entre astronom\u00ed\u00ada y astrolog\u00ed\u00ada, situaci\u00f3n esta predominante en muchos pueblos antiguos. A partir del siglo VIII a.C., se hallan referencias al zod\u00ed\u00adaco. La astrolog\u00ed\u00ada a veces se identificaba como \u00abciencia caldea\u00bb o de los caldeos y tuvo gran difusi\u00f3n en Grecia, Roma y otras naciones. Tambi\u00e9n se encuentran esas creencias entre algunos hind\u00faes, chinos e isl\u00e1micos.<br \/>\nHubo elementos de astrolog\u00ed\u00ada en algunos grupos cristianos, quienes ve\u00ed\u00adan alguna relaci\u00f3n entre el anuncio de la Natividad de Cristo por una estrella y esas creencias, pero los \u00abpadres de la iglesia\u00bb se opusieron a esa tendencia, que posteriormente se encontr\u00f3 en altas esferas eclesi\u00e1sticas, pero solo de manera aislada.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Religiones Denominaciones y Sectas<\/b><\/p>\n<p>El estudio del movimiento de los cuerpos celestes con el fin de interpretar y predecir el futuro. Es una forma de adivinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La astrolog\u00ed\u00ada apareci\u00f3 en el mundo helenista (griego) en el siglo III a.C. como una s\u00ed\u00adntesis de las religiones astrales de los Caldeos y los Egipcios con las matem\u00e1ticas y la astronom\u00ed\u00ada griega. Su influencia abarc\u00f3 todas las ramas de la vida humana.<\/p>\n<p>La astrolog\u00ed\u00ada se diferencia de la astronom\u00ed\u00ada que es el estudio cient\u00ed\u00adfico sobre los cuerpos celestes.<\/p>\n<p>\u00bfNo eran los magos que adoraron al Ni\u00f1o Jes\u00fas astr\u00f3logos? En el Nuevo Testamento se relata que los magos segu\u00ed\u00adan una estrella en busca del Mes\u00ed\u00adas (Mat 2:1-10). Dios se puede valer de los astros para atraer a los paganos hacia Cristo. Pero una vez que lo han encontrado, ya no deben volver a las antiguas pr\u00e1cticas. Cristo es la plenitud de la Revelaci\u00f3n, la Sabidur\u00ed\u00ada encarnada, el pastor y gu\u00ed\u00ada de nuestras almas, el \u2020\u0153sol que nace de lo alto.\u2020\u009d Su luz es incomparablemente mayor a la de todos los astros.<\/p>\n<p>Dios se puede valer de los astros para llamar nuestra atenci\u00f3n a un gran evento o mensaje que nos desea dar a conocer. Por ejemplo, al morir Jes\u00fas, el sol se ocult\u00f3. (Mat. 27: 45; Mc. 15:33; Lc 23:44); En F\u00e1tima ocurri\u00f3 el milagro del sol. Estos eventos, a diferencia de la astrolog\u00ed\u00ada, corroboran o confirman un mensaje que Dios ha revelado y tienen como \u00fanico prop\u00f3sito apuntar hacia la revelaci\u00f3n divina.. No son, como en la astrolog\u00ed\u00ada, iniciativa del hombre en busca del futuro, no substituyen a Dios y la revelaci\u00f3n cristiana sino que la confirman.<\/p>\n<p>Desde el principio los cristianos se opusieron a la astrolog\u00ed\u00ada. San Pablo critica la observancia de d\u00ed\u00adas especiales (Gal 4:9-10) y la devoci\u00f3n a los poderes c\u00f3smicos (Rom 8:38; Col 1:16, 2:8:20).<\/p>\n<p>Los Padres (Tertuliano, Agust\u00ed\u00adn y otros) denunciaron las predicciones astrol\u00f3gicas, a menudo identific\u00e1ndolas como demon\u00ed\u00adacas. San Agust\u00ed\u00adn (m.430) acus\u00f3 la astrolog\u00ed\u00ada en su tratado La Ciudad de Dios, por ser un sistema fatalista que niega la libertad humana.<\/p>\n<p>El influjo del Islam en la filosof\u00ed\u00ada medieval europea trajo consigo algo de apertura a la astrolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Todas las formas de adivinaci\u00f3n deben rechazarse: el recurso a Sat\u00e1n o a los demonios, la evocaci\u00f3n de los muertos, y otras pr\u00e1cticas que equivocadamente se supone \u2020\u0153desvelan\u2020\u009d el porvenir. La consulta de hor\u00f3scopos, la astrolog\u00ed\u00ada, la quiromancia, la interpretaci\u00f3n de presagios y de suertes, los fen\u00f3menos de visi\u00f3n, el recurso a \u2020\u0153mediums\u2020\u009d encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y, finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la protecci\u00f3n de poderes ocultos. Est\u00e1n en contradicci\u00f3n con el honor y el respeto, mezclados de temor amoroso, que debemos solamente a Dios.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Apolog\u00e9tico<\/b><\/p>\n<p>(Hor\u00f3scopo):Condenado fuertemente en Isa 47:13-14. Ser\u00e1n quemados como paja consumida al fuego, por el poder de las llamas. Qu\u00ed\u00adtese esas senales del zod\u00ed\u00adaco, y qu\u00ed\u00adteselas a sus hijos. Son de Satan\u00e1s: (Hec 19:18-19). Hay que distinguirla de la verdadera ciencia de la Astronom\u00ed\u00ada, que es la que estudia los astros. V\u00e9ase \u00abEspiritismo\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Supuesto arte o ciencia de relacionar los movimientos de los astros con los acontecimientos de la historia. Los antiguos cre\u00ed\u00adan en esa relaci\u00f3n, por lo cual trataban de adivinar el porvenir mediante observaciones y c\u00e1lculos astron\u00f3micos. La \u2020\u00a2astronom\u00ed\u00ada, verdadera ciencia, naci\u00f3 de la a. Al observar los astros y suponer influencia de ellos sobre el destino de los hombres, se les lleg\u00f3 a considerar dioses, por lo cual los que ejerc\u00ed\u00adan este oficio eran generalmente sacerdotes. En el cap\u00ed\u00adtulo 12 del ap\u00f3crifo \u2020\u0153Libro de los Jubileos\u2020\u009d se plantea que Abraham era astr\u00f3logo en Babilonia antes de convertirse al monote\u00ed\u00adsmo.<\/p>\n<p>En tiempos de Daniel exist\u00ed\u00adan en la corte de \u2020\u00a2Nabucodonosor muchos \u2020\u0153magos, astr\u00f3logos, encantadores y caldeos\u2020\u009d (Dan 1:20; Dan 2:2; Dan 2:10 etc\u00e9tera). Fue tanta la fama de esta actividad en Mesopotamia que la palabra \u2020\u0153caldeo\u2020\u009d lleg\u00f3 a ser sin\u00f3nimo de astr\u00f3logo. Suponen algunos que los magos que vinieron a adorar al Se\u00f1or Jes\u00fas eran astr\u00f3logos (Mat 2:1) en vista de su observaci\u00f3n de la estrella. Los caldeos estudiaban de manera especial el sol y la luna, as\u00ed\u00ad como otros cinco astros a los que llamaban \u2020\u0153dioses int\u00e9rpretes\u2020\u009d, que eran Sin (la luna), Bel (J\u00fapiter), Meinodach (Marte), Nebo (Mercurio) y Milita (Venus). De estos se hac\u00ed\u00adan representaciones escult\u00f3ricas (dioses), algunos de los cuales son mencionados en Isa 46:1 (Bel y Nebo). Isa\u00ed\u00adas profetiz\u00f3 contra Babilonia diciendo: \u2020\u0153Te has fatigado en tus muchos consejos. Comparezcan ahora y te defiendan los contempladores de los cielos, los que observan las estrellas, los que cuentan los meses, para pronosticar lo que vendr\u00e1 sobre ti\u2020\u009d (Isa 47:13).<br \/>\nconden\u00f3 la a. (Deu 4:19). Samuel la iguala a la rebeli\u00f3n (1Sa 15:23). Leemos en Jerem\u00ed\u00adas: \u2020\u0153As\u00ed\u00ad dijo Jehov\u00e1: No aprend\u00e1is el camino de las naciones, ni de las se\u00f1ales del cielo teng\u00e1is temor, aunque las naciones las teman\u2020\u009d (Jer 10:1-2). En la reforma religiosa del rey \u2020\u00a2Jos\u00ed\u00adas se elimin\u00f3 la pr\u00e1ctica de \u2020\u0153los que quemaban incienso a Baal, al sol y a la luna, y a los signos del zod\u00ed\u00adaco, y a todo el ej\u00e9rcito del cielo\u2020\u009d (2Re 23:5). La expresi\u00f3n \u2020\u0153signos del zod\u00ed\u00adaco\u2020\u009d fue puesta por los traductores por el t\u00e9rmino hebreo mazalot, que m\u00e1s literalmente significa \u2020\u0153planetas\u2020\u009d. De todas maneras, es evidente por este texto que la a. lleg\u00f3 a ser practicada entre los israelitas a pesar de la prohibici\u00f3n. Josefo da testimonio de que en sus d\u00ed\u00adas era algo muy corriente en Israel. \u2020\u00a2Astronom\u00ed\u00ada. \u2020\u00a2Estrellas.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, LEYE ver ADIVINACI\u00ed\u201cN La astrolog\u00ed\u00ada se desarroll\u00f3 en Sumer, Caldea y Babilonia. Ya desde muy antiguo se cre\u00ed\u00ada que los astros influ\u00ed\u00adan en la vida de los hombres. Esto es evidentemente idolatr\u00ed\u00ada, pues se transfiere a seres creados una acci\u00f3n que pertenece a Dios, y el que tal cree transfiere su confianza del Creador a la criatura. Como confesaba un astr\u00f3logo de mucho renombre \u00abEl verdadero astr\u00f3logo cree que el sol es el cuerpo del Logos de este sistema solar; \u00aben \u00e9l vivimos y nos movemos, y somos\u00bb. Los planetas son sus \u00e1ngeles siendo modificaciones en la consciencia del Logos\u00bb (Knowledge XXIII 228) La astrolog\u00ed\u00ada se halla mencionada en el AT, juntamente con las otras formas de adivinaci\u00f3n, pero en los m\u00e1s intensos t\u00e9rminos de reprobaci\u00f3n. (Ver ADIVINACI\u00ed\u201cN)<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[329]<\/p>\n<p>    Ciencia o arte de entender los astros y sacar ense\u00f1anzas de ellos. Algunos reservan el nombre de \u00abastronom\u00ed\u00ada\u00bb para la teor\u00ed\u00ada del Universo y el cosmos; y el de \u00abastrolog\u00ed\u00ada\u00bb para las interpretaciones extracient\u00ed\u00adficas (adivinaci\u00f3n, influencias c\u00f3smicas, sortilegios, etc.)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>[329]<\/p>\n<p>    Ciencia o arte de entender los astros y sacar ense\u00f1anzas de ellos. Algunos reservan el nombre de \u00abastronom\u00ed\u00ada\u00bb para la teor\u00ed\u00ada del Universo y el cosmos; y el de \u00abastrolog\u00ed\u00ada\u00bb para las interpretaciones extracient\u00ed\u00adficas (adivinaci\u00f3n, influencias c\u00f3smicas, sortilegios, etc.)<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. magia)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>La astrolog\u00ed\u00ada ( = interpretaci\u00f3n de los astros) supone que existen ciertas relaciones\u00bb a modo de leyes entre la posici\u00f3n de los astros a la hora del nacimiento de una persona y su car\u00e1cter y destino, en contraposici\u00f3n a la astronom\u00ed\u00ada ( = ciencia de los astros), que investiga las leyes naturales por las que se rigen los cuerpos celestes.<\/p>\n<p>1. Algunas ciencias especializadas formulan (seg\u00fan Reiners), entre otras, las siguientes objeciones: a) tras una historia de m\u00e1s de 2000 a\u00f1os, todav\u00ed\u00ada no se ha publicado un material con fuerza demostrativa que constara de algunos miles de hor\u00f3scopos comprobables y fidedignos. b) Las reglas para relacionar las constelaciones estelares con el destino se basan, en parte en un fetichismo del nombre (Marte = guerra o muerte; Venus = amor, etc.), y en parte en ideas astrof\u00ed\u00adsicas manifiestamente falsas. c) El influjo de las fuerzas estelares tan s\u00f3lo en el momento de romperse el cord\u00f3n umbilical es una arbitrariedad condicionada por el fin pretendido. d) La divisi\u00f3n de la esfera celeste en \u00abfamilias\u00bb, es decir, en determinados campos que han de influir en situaciones decisivas de la vida humana (matrimonio, amigos, profesi\u00f3n, etc.), carece de toda fundamentaci\u00f3n. e) Los \u00abaciertos\u00bb aducidos se deben a un c\u00e1lculo de probabilidad meramente casual. f) Los m\u00e9todos de trabajo de los astr\u00f3logos discrepan tanto entre s\u00ed\u00ad, que de un mismo hor\u00f3scopo diversos int\u00e9rpretes han obtenido diferentes resultados. Los m\u00e1s contradictorios son los hor\u00f3scopos de los peri\u00f3dicos, que la mayor\u00ed\u00ada de los astr\u00f3logos profesionales consideran absurdos.<\/p>\n<p>La astrolog\u00ed\u00ada como oficio es sancionable, p. ej., en Francia, B\u00e9lgica, Dinamarca, Suecia, Rusia, Italia, Suiza.<\/p>\n<p>En contraposici\u00f3n a las reglas arbitrarias de la astrolog\u00ed\u00ada, cabe verificar un influjo de los cuerpos celestes, especialmente del sol y de la luna, en fen\u00f3menos terrestres y, por consiguiente, en forma mediata tambi\u00e9n en la vida humana.<\/p>\n<p>Investigaciones de M. Gauquelin (1955) refutan la suposici\u00f3n de una realidad objetiva de la astrolog\u00ed\u00ada, si bien, teniendo en cuenta el estudio de 24 000 nacimientos de importantes personas pertenecientes a diferentes grupos profesionales, parece que no se puede negar un cierto influjo de Marte, J\u00fapiter y Saturno en el comienzo de los dolores de parto. Pero las estad\u00ed\u00adsticas suministran cifras que rebasan notablemente lo que se podr\u00ed\u00ada esperar por el c\u00e1lculo de probabilidades. Hasta ahora no tenemos una ftmdamentaci\u00f3n causal de esas interdependencias.<\/p>\n<p>2. El aspecto psicol\u00f3gico de la astrolog\u00ed\u00ada no descubre nada sobre los astros, pero s\u00ed\u00ad revela algo acerca del hombre. Seg\u00fan Th. W. Adorno \u00abla astrolog\u00ed\u00ada refleja exactamente la opacidad del mundo emp\u00ed\u00adrico\u00bb. En el cielo vuelven a aparecer casi todas las amenazas contra la vida y los rasgos del car\u00e1cter que son importantes para el destino; all\u00ed\u00ad est\u00e1n reflejadas las \u00abdoce\u00bb casas; los planetas llevan los nombres de los antiguos dioses, constituyendo una proyecci\u00f3n de las esperanzas terrenas en el \u00e1mbito religioso (Mercurio, para la profesi\u00f3n = dinero; J\u00fapiter, para el poder = influencia); y tambi\u00e9n hay all\u00ed\u00ad signos del reino animal, recordando los acontecimientos de la vida del campo o como s\u00ed\u00admbolos de propiedades humanas.<\/p>\n<p>La a. debe su autoridad en forma decisiva a su car\u00e1cter irracional. Mandatos y orientaciones procedentes de esa profundidad aparentemente transcendente del universo e interpretaciones de la vida desde esa pseudotranscendencia, racionalmente impenetrable, infunden un temor que se convierte en pseudorreverencia. C.G. Jung defiende una opini\u00f3n compartida por muy pocos. \u00abResultados m\u00e1s que casuales los interpreta \u00e9l como un fen\u00f3meno sincr\u00f3nico, como una compaginaci\u00f3n llena de sentido dependiente de las esperanzas del experimentador, fundadas a su vez en los arquetipos&#8230; En situaciones que vivifican un arquetipo, de las cuales forma parte la a., los n\u00fameros se coordinan bajo la acci\u00f3n de un factor compaginador de la esperanza emocional. Esos fen\u00f3menos sincr\u00f3nicos, \u00ablo que casualmente acontece con sentido\u00bb, tienen como trasfondo en la naturaleza una dimensi\u00f3n de acausalidad, de libertad y de significaci\u00f3n, la cual se comporta como un complemento de la vinculaci\u00f3n, de lo mec\u00e1nico y de lo absurdo\u00bb (Zeitschrift l\u00fcr Parapsychologie i, 2\/3, p. 91s). Jung considera tambi\u00e9n los dichos sobre los signos estelares como mitos, o sea, como im\u00e1genes psicol\u00f3gicas proyectadas en el cielo. Y en cierto modo \u00e9stas han sido halladas all\u00ed\u00ad a manera de una proyecci\u00f3n. Seg\u00fan Jung la a. pertenece preferentemente a los fen\u00f3menos parapsicol\u00f3gicos (-> parapsicolog\u00ed\u00ada).<\/p>\n<p>3. Filos\u00f3ficamente es significativa la opini\u00f3n de algunos astr\u00f3logos: Los astros no fuerzan, pero infunden cierta propensi\u00f3n. Por consiguiente, si existiera el influjo astral, ser\u00ed\u00ada comparable a otras influencias que el medio ambiente ejerce sobre la conducta humana (p. ej., el estado de la atm\u00f3sfera). Eso no suprimir\u00ed\u00ada la decisi\u00f3n propia de la voluntad.<\/p>\n<p>4. Teol\u00f3gicamente el problema grave de la a. est\u00e1 en que \u00e9sta constituye un \u00absubstitutivo\u00bb de la religi\u00f3n. Con lo cual se convierte en -> superstici\u00f3n y desv\u00ed\u00ada el camino personal, que de suyo deber\u00ed\u00ada conducir a la fe confiada en Dios. En lugar de renovar constantemente la decisi\u00f3n personal por el propio destino como basado en la voluntad de Dios, el hombre huye hacia \u00e1mbitos an\u00f3nimos.<\/p>\n<p>El influjo del \u00absacerdote\u00bb de ese substitutivo de religi\u00f3n no puede infravalorarse en el campo pastoral. Son especialmente peligrosas las predicciones de un destino adverso, por la necesidad psicol\u00f3gica de cumplirlo que ellas engendran.<\/p>\n<p>Johannes Fasbender<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Es la doctrina que afirma que los cuerpos celestes predicen o indican cu\u00e1l ser\u00e1 el destino de (a) hombres individuales y\/o (b) naciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cient\u00edficamente hablando, la astrolog\u00eda del tipo (b) contiene elementos de verdad. Las estrellas fugaces producen lluvias extensas (E.G. Bowen, 1957); las enfermedades se incrementan cuando las manchas en el sol llegan a su nivel m\u00e1ximo, y \u00e9stas, a su vez pueden conectarse con la posici\u00f3n relativa de J\u00fapiter y Saturno (v\u00e9ase R.E. de Lury, <em>Jour. Roy. Ast. Soc.<\/em> Canada, 1938, 32, 174, etc.).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Biblia no apoya la astrolog\u00eda del tipo (a), aunque algunos pasajes (Gn. 1:14; Job 38:31; Mt. 2) podr\u00edan interpretarse astrol\u00f3gicamente. Mas bien, la Biblia ense\u00f1a que se debe temer m\u00e1s a Dios que a la naturaleza o a meros astr\u00f3logos (Is. 47:13; Jer. 10:2\u20133). Pablo (en Ro. 8:39), escogiendo t\u00e9rminos astrol\u00f3gicos, afirma que ni el <em>cenit<\/em> ni el <em>nadir<\/em> de las estrellas pueden separarnos del amor de Dios. Este punto\u2014totalmente al d\u00eda en nuestra \u00e9poca\u2014nos indica que ninguna fuerza conocida de la naturaleza nos puede separar del amor de nuestro Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D.C. Allen, <em>The Star-Crossed Renaissance<\/em>; R. Eisler, <em>The Royal Art of Astrology<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">R.E.D. Clark<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (65). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al advertir a su pueblo contra las supersticiones cananeas (Deu 18:10-13), Mois\u00e9s no hizo referencia a la astrolog\u00ed\u00ada ni a ning\u00fan otro tipo de adivinar la suerte por medio de las estrellas, porque, aunque esto despu\u00e9s lleg\u00f3 a Palestina occidental, era esencialmente un estudio babil\u00f3nico o mesopot\u00e1mico. Aunque en algunas traducciones modernas astr\u00f3logos aparece varias &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/astrologia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abASTROLOGIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-5745","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5745","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5745"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5745\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5745"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5745"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5745"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}