{"id":5855,"date":"2016-02-05T02:08:56","date_gmt":"2016-02-05T07:08:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/castigo-eterno\/"},"modified":"2016-02-05T02:08:56","modified_gmt":"2016-02-05T07:08:56","slug":"castigo-eterno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/castigo-eterno\/","title":{"rendered":"CASTIGO ETERNO"},"content":{"rendered":"<p>ver ESCATOLOGIA<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>tip, DOCT<\/p>\n<p>vet, Esta expresi\u00f3n designa la suerte reservada a los no arrepentidos en el mundo venidero (Mt. 25:46). Un t\u00e9rmino m\u00e1s usado es \u00abinfierno\u00bb (del lat.: \u00abinferior\u00bb); este t\u00e9rmino aparece en la versi\u00f3n Reina-Valera como traducci\u00f3n de \u00abgehena\u00bb. Infierno est\u00e1 inspirado en Ef. 4:9 (Cristo descendi\u00f3 a las partes m\u00e1s bajas de la tierra, esto es, la morada de los muertos). No ten\u00ed\u00ada en principio el sentido que se le da com\u00fanmente, y que lo restringe al lugar de tormento, sino que ten\u00ed\u00ada un significado equivalente a \u00abSeol\u00bb. (a) DESCRIPCI\u00ed\u201cN. \u00bfD\u00f3nde hallamos una descripci\u00f3n b\u00ed\u00adblica del castigo eterno? Entre muchos otros se pueden citar: La verg\u00fcenza y confusi\u00f3n perpetua (Dn. 12:2); el fuego de la \u00abgehena\u00bb (Mt. 18:9); el fuego que no puede ser apagado (Mr. 9:43); el horno de fuego (Mt. 13:41-42); el lugar de lloro y del crujir de dientes (Mt. 22:13); las tinieblas de afuera (Mt. 8:12); el castigo del fuego eterno (Jud. 7); el lago de fuego (Ap. 20:15), etc. De todas estas expresiones se ve que el castigo eterno es una horrenda realidad. Cierto es que se emplean im\u00e1genes: fuego, tinieblas, gusanos, llanto, crujir de dientes, etc. Las Escrituras nos hablan en un lenguaje humano para damos una idea del mundo venidero; pero la descripci\u00f3n que hallamos en ellas es totalmente distinta de las grotescas representaciones de la Edad Media. La idea que domina a todos estos textos es que el castigo eterno consiste en la separaci\u00f3n de Dios, con todas sus consecuencias: \u00abLos cuales sufrir\u00e1n pena de eterna perdici\u00f3n, excluidos de la presencia del Se\u00f1or y de la gloria de su poder.\u00bb Sin embargo, con respecto a las consecuencias de esta exclusi\u00f3n, se tiene que recordar que el castigo eterno caer\u00e1 sobre la persona completa. Los imp\u00ed\u00ados sufrir\u00e1n la pena del castigo eterno despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de sus cuerpos, por lo que es err\u00f3neo insistir excesivamente en que las im\u00e1genes anteriores son meros s\u00ed\u00admbolos. Y se tiene que recordar tambi\u00e9n que las im\u00e1genes, s\u00ed\u00admbolos, etc., se usan para expresar una realidad m\u00e1s plena, no menos, que la que tienen los s\u00ed\u00admbolos mismos. Es evidente que las penas del alma ser\u00e1n espirituales; pero no es menos cierto que los imp\u00ed\u00ados resucitados recibir\u00e1n un castigo que, adecuado a su medida de responsabilidad, recaer\u00e1 sobre la plenitud de su ser (Mt. 10:28). \u00bfQu\u00e9 es la gehena? Este t\u00e9rmino es la transcripci\u00f3n del t\u00e9rmino heb. \u00abg\u00e9-Hinon\u00bb, lugar maldito donde ciertos israelitas y sus reyes infieles hab\u00ed\u00adan quemado vivos a sus hijos e hijas en honor de Moloc (2 R. 23:10). Parece que en \u00e9poca de Cristo se quemaban all\u00ed\u00ad las basuras de Jerusal\u00e9n. Jes\u00fas emple\u00f3 el t\u00e9rmino de \u00abgehena\u00bb para hablar del fuego del infierno, de la manera que las Escrituras usan en el mismo sentido los t\u00e9rminos de horno, de tinieblas, de azufre. (b) SUFRIMIENTO. El sufrimiento del infierno. Los textos b\u00ed\u00adblicos insisten mucho sobre la ignominia, el tormento, el llanto, el crujir de dientes, la tribulaci\u00f3n, la angustia, el sufrimiento que sufren los r\u00e9probos (Dn. 12:2; Lc. 16:23-24; Mt. 13:42; Ro. 2:8-9; Jud. 7). Y el ap\u00f3stol Juan a\u00f1ade: \u00abY el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de d\u00ed\u00ada ni de noche&#8230; y ser\u00e1n atormentados d\u00ed\u00ada y noche por los siglos de los siglos\u00bb (Ap. 14:10-11; 20:10). \u00bfC\u00f3mo se pueden imaginar tales sufrimientos, y especialmente c\u00f3mo se pueden conciliar con la concepci\u00f3n de un Dios de amor? Se\u00f1alemos en primer lugar que la perdici\u00f3n ser\u00e1 provocada precisamente por el rechazo del amor de Dios; por otra parte el Se\u00f1or no habr\u00e1 de hacer nada para atormentar a los que no quisieron Su salvaci\u00f3n, a excepci\u00f3n de alejarlos de S\u00ed\u00ad (Mt. 25:41). \u00bfAcaso no dijo una vez a los israelitas que, por su incredulidad, hab\u00ed\u00adan rehusado entrar en la Tierra Prometida: \u00abY conocer\u00e9is lo que es estar privados de mi presencia\u00bb? (Nm. 14:34, Keil-Delitzsch). (c) CUANT\u00ed\u008dA. El castigo ser\u00e1 proporcional a la responsabilidad individual de cada cual. Dios no es injusto, y cada uno de los imp\u00ed\u00ados ser\u00e1 juzgado exactamente seg\u00fan sus obras (Ap. 20:12-13; Ec. 12:1, 16; Mt. 12:36; Ro. 2:16; Jud. 14-15). La responsabilidad de los culpables ser\u00e1 evaluada seg\u00fan la luz recibida, y los que han pecado sin la ley, sin la ley perecer\u00e1n (Ro. 2:12). Las ciudades que rechazaron las ense\u00f1anzas de Cristo ser\u00e1n juzgadas con mucha mayor severidad que Sodoma y Gomorra (Mt. 10:14-15; 11:20-24). Unos ser\u00e1n azotados con pocos azotes, otros con muchos azotes (Lc. 12:47-48); de la misma manera que en el cielo habr\u00e1 recompensas proporcionadas a la obra de cada uno (1 Co. 3:8). (d) DURACI\u00ed\u201cN. La duraci\u00f3n del infierno. La Biblia asigna al castigo de los imp\u00ed\u00ados una duraci\u00f3n eterna. En heb., como en gr., se emplean los mismos t\u00e9rminos para designar la vida eterna y el tormento eterno (Dn. 12:2; Mt. 25:46). Se trata de un fuego que no se puede apagar, de un gusano que no muere (Mt. 3:12; Mr. 9:48). Ver tambi\u00e9n en otros pasajes el uso del t\u00e9rmino eterno, en gr. \u00abaionios\u00bb (Mr. 3:29; 2 Ts. 1:9; He. 6:2; Jud. 6, 7, 13). Este t\u00e9rmino aparece 71 veces en el NT. Hay algunos que piensan que solamente significa \u00abde gran duraci\u00f3n, en relaci\u00f3n con el siglo (aion) venidero\u00bb. Ahora bien, en 64 ocasiones eterno se aplica a las gloriosas realidades sin fin del otro mundo: Dios, el Esp\u00ed\u00adritu, el Evangelio, la salvaci\u00f3n, la redenci\u00f3n, la herencia, la gloria, el reino, la vida eterna, etc. Y esta misma palabra se aplica 7 veces a la perdici\u00f3n. \u00bfNo debe por ello significar asimismo una realidad sin fin? Hemos visto que en Apocalipsis se afirma que el tormento se prolonga \u00abpor los siglos de los siglos\u00bb (Ap. 14:11; 19:3; 20:10). Y tambi\u00e9n en el mismo libro este t\u00e9rmino califica 10 veces la duraci\u00f3n de la existencia de Dios, de Su gloria, reino, y del reino de los elegidos en el cielo (Ap. 1:6, 18; 11:15; 22:5, etc.). Ante tales declaraciones, quedamos profundamente afligidos. Adem\u00e1s, no es posible dudar de la sabidur\u00ed\u00ada, del amor, y de la justicia de Dios. Un d\u00ed\u00ada, en Su presencia, comprenderemos: \u00abEl juicio ser\u00e1 vuelto a la justicia, y en pos de ella ir\u00e1n todos los rectos de coraz\u00f3n\u00bb (Sal. 94:15). (e) ANIQUILACI\u00ed\u201cN. \u00bfNo ser\u00e1n aniquilados los imp\u00ed\u00ados en el mundo venidero? No es esto lo que muestran las Escrituras, por cuanto su tormento no tiene fin. Sin embargo, los partidarios del \u00abcondicionalismo\u00bb afirman que, como Dios, \u00abes el \u00fanico que tiene inmortalidad\u00bb (1 Ti. 6:16). El solamente la concede a aquellos que creen; a falta de lo cual dejar\u00ed\u00adan de existir. Ahora bien, es cierto que s\u00f3lo el Se\u00f1or puede decir: \u00abYo soy la vida\u00bb y que conocerle a El es la vida eterna (Jn. 14:6; 17:3); esta vida verdadera s\u00f3lo es comunicada al creyente (Jn. 3:36; 1 Jn. 5:12). Pero la Biblia ense\u00f1a que la muerte espiritual, bien lejos de ser la ausencia de existencia, es la separaci\u00f3n de Dios, y la privaci\u00f3n de la \u00fanica verdadera felicidad. Ad\u00e1n y Eva fueron excluidos del Ed\u00e9n despu\u00e9s de su ca\u00ed\u00adda en base a Gn. 2:17; el hijo pr\u00f3digo estaba \u00abmuerto\u00bb en su alejamiento de su Padre (Lc. 15:24 cp 1 Ti. 5:6); los efesios lo hab\u00ed\u00adan estado en sus delitos y pecados (Ef 2:1,5). En cuanto a la muerte segunda que sigue al Juicio Final no es la aniquilaci\u00f3n sino el lago de fuego, lugar de tormento eterno (Ap. 20:10; 21:8; 14:10-11). (f) TODOS SALVOS. \u00bfNo ser\u00e1n todos salvados un d\u00ed\u00ada? Los universalistas insisten en las palabras \u00abtodos\u00bb en los siguientes textos: \u00abAs\u00ed\u00ad como en Ad\u00e1n todos mueren, tambi\u00e9n en Cristo todos ser\u00e1n vivificados&#8230; para que Dios sea todo en todos\u00bb (1 Co. 15:22, 28; cp. Fil. 2:10-11; Ro. 11:32; Col. 1:20). Dicen ellos que el triunfo de Cristo no ser\u00ed\u00ada completo si tan s\u00f3lo una criatura escapara de Su amor; un d\u00ed\u00ada, prosiguen, todos los pecadores, y el mismo diablo, ser\u00e1n salvos, despu\u00e9s de haber sido purificados por el fuego del infierno (Str\u00f3ter). Los textos b\u00ed\u00adblicos dicen algo muy distinto. Pablo dice: \u00abEn Cristo todos ser\u00e1n vivificados&#8230; los que son de Cristo en Su venida\u00bb (1 Co. 15:23). En Cristo es la palabra clave. Los que est\u00e1n en Cristo son los creyentes (Ro. 6:5-11, 23; 8:1; cp. Ef. 2:10; Col. 3:11). Es evidente que se est\u00e1 hablando de todos los creyentes. Toda rodilla se doblar\u00e1 un d\u00ed\u00ada ante el Se\u00f1or; esto es, todos, incluyendo Sus enemigos, se le someter\u00e1n. Por otra parte, si los sufrimientos de un fuego purificador salvara las almas de los que han rechazado el evangelio aqu\u00ed\u00ad y ahora, su redenci\u00f3n no tendr\u00ed\u00ada lugar por la sangre de Cristo. Y frente a esto cp. Sal. 49:8. (g) PURGATORIO. Doctrina cat\u00f3lico romana del Purgatorio. El Purgatorio es una ficci\u00f3n del catolicismo romano. Todos los pasajes b\u00ed\u00adblicos que tratan del m\u00e1s all\u00e1 no presentan m\u00e1s que dos destinos: el cielo y el infierno, el camino ancho de la perdici\u00f3n y la puerta estrecha de la vida (Mt. 7:13, 14), la ciza\u00f1a arrojada al horno y el trigo metido en el granero celeste (Mt. 13:41-43, 49, 50), las v\u00ed\u00adrgenes insensatas son dejadas afuera y las prudentes reciben entrada (Mt. 25:10, 11), el servidor infiel es echado a las tinieblas de fuera y el siervo fiel entra en el gozo de su se\u00f1or (Mt. 13:21, 30), los malditos van al fuego al castigo eterno, los benditos a la vida eterna (Mt. 13:33-46), el rico malvado va a los tormentos sin poder de recibir ayuda alguna; y L\u00e1zaro va al seno de Abraham (Lc. 16:22- 23); hay la resurrecci\u00f3n para verg\u00fcenza y condenaci\u00f3n eterna, otra para vida eterna (Dn. 12:2; Jn. 5:29); los imp\u00ed\u00ados son arrojados al lago de fuego y de azufre, y los elegidos entran en la Jerusal\u00e9n celestial (Ap. 21:1-4, 8). Cristo muri\u00f3 diciendo: \u00ab\u00c2\u00a1Consumado es!\u00bb (Jn. 19:30). El hombre es justificado \u00abgratuitamente por Su gracia. &#8230; por la fe sin las obras\u00bb (Ro. 3:23, 28). No es, pues, el sufrimiento en un \u00abpurgatorio\u00bb lo que exp\u00ed\u00ada el pecado ya abolido por la cruz (He. 9:26; 10:10, 17- 18), y de los que solamente la sangre de Cristo nos purifica enteramente (1 Jn. 1:7, 9). (h) C\u00ed\u201cMO ESCAPAR. C\u00f3mo escapar al infierno. Siendo que es tan horrendo el castigo en el mundo venidero, nuestro principal inter\u00e9s debiera ser evitarlo a todo precio. Este es tambi\u00e9n el deseo de Dios para nosotros, y la condici\u00f3n que ha puesto para ello es de lo m\u00e1s simple. El ha dado a Su Hijo unig\u00e9nito, a fin de que todo aquel que crea en El no se pierda (Jn. 3:16). Todo el que oye Su palabra y cree&#8230; tiene la vida eterna y no vendr\u00e1 a condenaci\u00f3n, sino que ha pasado de muerte a vida (Jn. 5:24). \u00abEl que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente\u00bb (Ap. 22:17). En suma, van al infierno los que as\u00ed\u00ad lo quieren, y van al cielo los que quieren. Un d\u00ed\u00ada, Cristo llor\u00f3 sobre Jerusal\u00e9n diciendo: \u00ab\u00c2\u00a1Cu\u00e1ntas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta a sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!\u00bb (Mt. 23:37). Que sea de manera que jam\u00e1s nos haga a nosotros tal reproche. Bibliograf\u00ed\u00ada. Anderson, Sir Robert: Human Destiny (Pickering and Inglis), Londres s\/f; Darby, J. N.: \u00abOn Everlasting Punishment\u00bb, The Bible Treasury, Dic. 1868; Lacueva, F.: Escatolog\u00ed\u00ada II (Clie, Terrassa, 1983); Pache,R.: L&#8217;Au- Del\u00e1 (Editions Emma\u00fas, Suiza); Pentecosts, J. D.: Eventos del Porvenir (Libertador, Maracaibo 1977).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">Es claro, a partir de la Biblia, que el pecado ser\u00e1 castigado (Dn. 12:2; Mt. 10:15; Jn. 5:28s.; Ro. 5:12ss., etc.). El cristianismo ortodoxo siempre ha entendido que el castigo eterno es el destino del pecador impenitente. En tiempos recientes, sin embargo, esto se ha discutido desde dos direcciones. Algunos sostienen que todos ser\u00e1n salvos. Aunque quiz\u00e1 esta idea podr\u00eda deducirse de algunos pasajes interpretados aisladamente, no puede mantenerse al tenor general de la ense\u00f1anza b\u00edblica. Otros creen que el hombre es potencialmente inmortal. Si alguien pone su confianza en Cristo y recibe la salvaci\u00f3n, tiene una vida inmortal. Si no lo hace, simplemente muere y este es el fin de la persona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto podr\u00eda estar de acuerdo con los pasajes que hablan de \u00abmuerte\u00bb o \u00abdestrucci\u00f3n\u00bb como el fin de los malvados, pero no con aquellos que se refieren al lugar denominado Gehenna u otro similar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La manera com\u00fan de hablar del NT acerca del castigo eterno es usando <em>ai\u014dn<\/em> o uno de sus derivados. La palabra significa \u00abuna era\u00bb, pero su aplicaci\u00f3n a la \u00abera que vendr\u00e1\u00bb que nunca terminar\u00e1 le da su significado \u00abeternal\u00bb. As\u00ed leemos del \u00abRey de los siglos\u00bb (1 Ti. 1:17). Se da a Dios la gloria \u00abpor los siglos\u00bb (Ro. 11:36), y Dios es bendito \u00abpor los siglos\u00bb (2 Co. 11:31). A.A. Hodge puede decir: \u00abEl idioma griego no posee t\u00e9rminos m\u00e1s enf\u00e1ticos para expresar la idea de una duraci\u00f3n sin fin\u00bb (<em>Outlines of Theology<\/em>, T. Nelson &amp; Sons, London, 1873, p. 469). El uso de estos t\u00e9rminos para la eternidad de Dios muestra concluyentemente que ellos no pueden sugerir una duraci\u00f3n limitada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, la misma terminolog\u00eda usada para el \u00abcastigo eterno\u00bb es la que usa para la \u00abvida\u00bb eterna (Mt. 25:46 tiene los dos en el mismo vers\u00edculo). La implicaci\u00f3n de esto es que el castigo es tan \u00abeterno\u00bb como la vida. Uno no es m\u00e1s limitado que el otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n existen expresiones que no usan el t\u00e9rmino \u00abeterno\u00bb. Jes\u00fas dijo: \u00abmejor te es entrar en la vida manco, que teniendo dos manos, ir al infierno\u00bb (Mr. 9:43; cf. Lc. 3:17). Habla del infierno, donde el \u00abgusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga\u00bb (Mr. 9:47s.). Habl\u00f3 de temer a Dios, porque \u00e9l, \u00abdespu\u00e9s de haber quitado la vida, tiene poder de echar en el infierno\u00bb (Lc. 12:5). Se refiri\u00f3 a un pecado que no ser\u00e1 perdonado, ni en este siglo, ni en el venidero\u00bb (Mt. 12:32). En forma similar, Juan escribe: \u00abel que reh\u00fasa creer en el Hijo no ver\u00e1 la vida, sino que la ira de Dios est\u00e1 sobre \u00e9l\u00bb (Jn. 3:36). Se encuentran tambi\u00e9n las advertencias de Cristo. Habla de una puerta que se cierra (Mt. 25:10), de ser echado a \u00ablas tinieblas de afuera\u00bb (Mt. 8:12; Lc. 13:28, etc.), de una gran cima divisoria (Lc. 16:26). No existe la posibilidad de eludir el juicio final.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s podr\u00eda citarse. Es evidente que hay una gran cantidad de evidencias en el NT que indican un castigo continuo. No tenemos base para hablar de un t\u00e9rmino de castigo. Como afirma Orr: \u00abA\u00f1ade a lo terrible de esta afirmaci\u00f3n, como se ha dicho antes, que no hay indicios de una terminaci\u00f3n de la sentencia. \u00bfPor qu\u00e9 Jes\u00fas no salvaguard\u00f3 sus palabras de una mala interpretaci\u00f3n si detr\u00e1s de ellas hab\u00eda una seguridad de restauraci\u00f3n y misericordia? Uno puede preguntarse con Oxenham, en respuesta a Jukes, que si Cristo ten\u00eda la intenci\u00f3n de ense\u00f1ar la doctrina del castigo eterno, la habr\u00eda ense\u00f1ado en t\u00e9rminos m\u00e1s claros\u00bb (<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">ISBE<\/a> iv, p. 2502).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la luz de la cruz podemos estar seguros que la misericordia de Dios alcanza tan lejos como la misericordia quiere. Dios hace todo lo que puede hacerse por la salvaci\u00f3n del hombre. M\u00e1s all\u00e1 de la ense\u00f1anza del destino permanente de los malignos no podemos ir. Puede ser que la realidad del terror sea otra de la que los hombres han pintado, como sugiere C.S. Lewis. Debemos recordar que la Escritura usa t\u00e9rminos simb\u00f3licos para referirse a realidades que est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 de la tumba. No debemos sobreenfatizar declaraciones acerca del \u00abfuego\u00bb, \u00abmuerte\u00bb y otras semejantes. Pero tampoco debemos ceder a demandas sentimentales que diluyan una verdad. Las Escrituras no nos dejan lugar a dudas de que existe una terrible realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">C.S. Lewis, <em>The Great Divorce<\/em>; J. Orr, \u00abPunishment\u00bb en ISBE; A. Richardson, \u00abHell\u00bb en <a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">RTWB<\/a>; S.D.F. Salmond, <em>The Christian Doctrine of Immortality<\/em>; Harry Buis, <em>The Doctrine of Eternal Punishment<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le\u00f3n Morris<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">ISBE <\/a><em>International Standard Bible Encyclopaedia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">RTWB <\/a><em>Richardson\u2019s Theological Word Book<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (99). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ver ESCATOLOGIA Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano tip, DOCT vet, Esta expresi\u00f3n designa la suerte reservada a los no arrepentidos en el mundo venidero (Mt. 25:46). Un t\u00e9rmino m\u00e1s usado es \u00abinfierno\u00bb (del lat.: \u00abinferior\u00bb); este t\u00e9rmino aparece en la versi\u00f3n Reina-Valera como traducci\u00f3n de \u00abgehena\u00bb. Infierno est\u00e1 inspirado en Ef. 4:9 (Cristo descendi\u00f3 a &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/castigo-eterno\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCASTIGO ETERNO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-5855","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5855","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5855"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5855\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5855"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5855"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5855"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}