{"id":586,"date":"2016-02-04T22:24:21","date_gmt":"2016-02-05T03:24:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/abba\/"},"modified":"2016-03-15T18:51:03","modified_gmt":"2016-03-15T23:51:03","slug":"abba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/abba\/","title":{"rendered":"ABBA"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Mar 14:36 dec\u00eda: Abba Padre, todas las cosas son&#8230;<br \/>\nRom 8:15 por el cual clamamos: \u00a1Abba Padre!<br \/>\nGal 4:6 el Esp\u00edritu .. el cual clama: \u00a1Abba Padre!<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abba (gr. abb\u00e1, \u00abpadre\u00bb, \u00abpadre m\u00ed\u00ado [nuestro]\u00bb, \u00abAbb\u00e1 padre!\u00bb; una transliteraci\u00f3n del aram. &#8216;\u00e2bb\u00e2&#8217;, &#8216;ab\u00ee o &#8216;\u00e2b\u00een\u00fb [formas de &#8216;\u00e2b, \u00abpadre\u00bb]). T\u00ed\u00adtulo que, en el trato \u00ed\u00adntimo, significa \u00abpadre\u00bb. Como la forma aramea se encuentra en la literatura rab\u00ed\u00adnica, se nota que era una expresi\u00f3n familiar usada corrientemente para indicar una relaci\u00f3n estrecha entre el padre terrenal y sus hijos. Pero en las primitivas oraciones cristianas se us\u00f3 para dirigirse a Dios como nuestro Padre (Rom 8:15; G\u00e1. 4:6), siguiendo el ejemplo de nuestro Se\u00f1or (Mar 14:36). En cada uno de los 3 pasajes, al gr. abb\u00e1 le sigue la frase ho pater, \u00abel Padre\u00bb o \u00ab\u00a1Padre!\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-27568\" src=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2016\/02\/Dios-Padre-Oracion.jpg\" alt=\"Dios Padre Oracion\" width=\"600\" height=\"450\" srcset=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2016\/02\/Dios-Padre-Oracion.jpg 960w, https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2016\/02\/Dios-Padre-Oracion-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-content\/uploads\/sites\/8\/2016\/02\/Dios-Padre-Oracion-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 709px) 85vw, (max-width: 909px) 67vw, (max-width: 984px) 61vw, (max-width: 1362px) 45vw, 600px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V\u00e9ase:\u00a0<a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/abba-una-nueva-comprension-de-la-sociedad-y-la-religion-palestinense-en-jesus\/\">Abb\u00e1: una nueva comprensi\u00f3n de la sociedad y la religi\u00f3n palestinense en Jes\u00fas<\/a>\u00a0(Lectura complementaria)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arameo ab, padre, palabra filial con que los hijos tratan al padre. Trato dado a Dios por Cristo Mc 14,36, y por los cristianos Rm 8,15; Ga 4,6.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Palabra aramea para padre, transliterada al gr. y luego al castellano. Se encuentra tres veces en el NT (Mar 14:36; Rom 8:15; Gal 4:6). La palabra heb. correspondiente es Ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(\u00abPap\u00e1\u00bb en arameo). Dios es mi \u00abAbba\u00bb, mi pap\u00e1. Mar 14:36; Rom 8:15; Mat 6:9, Mat 6:25-34, Mat 10:30. Esta es la mayor grandeza y el resumen del cristianismo. No soy hijo de un Senador, ni del Presidente de la naci\u00f3n, !soy mucho m\u00e1s! \u00abHijo de Dios\u00bb, hermano de Cristo y coheredero con \u00e9l, gracias a la redenci\u00f3n del mismo Cristo. Rom 8:15; Gal 4:4-6.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo le pido al Senor que esto que sabemos lo vivamos un poquito. No tengo que envidiar nada a nadie. Mi Pap\u00e1 es Dios, me da todo lo que necesito, y se preocupa tanto por m\u00ed\u00ad, que hasta los cabellos de mi cabeza tiene contados !aleluya! Mat 10:30.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos somos hermanos. El mismo Dios que hizo el coraz\u00f3n del cat\u00f3lico, hizo el del protestante, y el del jud\u00ed\u00ado, y el del musulm\u00e1n, y el del ateo. Entre todos los cient\u00ed\u00adficos juntos han sido incapaces de hacer ni siquiera un cabello de nuestras cabezas. Queramos o no queramos, todos somos hermanos, nacidos del mismo Padre y por eso es que todos tenemos que amarnos.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Palabra de origen arameo. Manera familiar de llamar al progenitor (padre o pap\u00e1). No aparece en el AT ni en la literatura intertestamentaria, pero s\u00ed\u00ad en papiros o en documentos de car\u00e1cter no religioso. En el NT, cuando se usa esta palabra se le acompa\u00f1a con su traducci\u00f3n al griego (Abba, Padre), quiz\u00e1s pensando quien oraba (mayormente el Se\u00f1or Jes\u00fas) en el biling\u00fc\u00ed\u00adsmo de sus amigos. El Se\u00f1or Jes\u00fas la utiliz\u00f3 para expresar su \u00ed\u00adntima relaci\u00f3n con el Padre celestial (Mar 14:36). Pablo utiliza el t\u00e9rmino, lo cual significa que era de uso com\u00fan en la iglesia primitiva. Con \u00e9l se manifiesta \u2020\u0153el esp\u00ed\u00adritu de \u2020\u00a2adopci\u00f3n\u2020\u009d, pues \u2020\u0153el Esp\u00ed\u00adritu mismo da testimonio a nuestro esp\u00ed\u00adritu, de que somos hijos de Dios\u2020\u009d (Rom 8:15; Gal 4:6).<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ver, PADRE Palabra aramea que Jes\u00fas emplea frecuentemente para dirigirse al Padre (Mr. 14:36). Tambi\u00e9n los cristianos de la primera generaci\u00f3n la usaban (Ro. 8:15; G\u00e1. 4:6) para expresar una relaci\u00f3n muy \u00ed\u00adntima entre Dios y sus hijos. El Se\u00f1or Jes\u00fas us\u00f3 probablemente esta palabra muchas veces, aun en algunas en que los pasajes b\u00ed\u00adblicos han transmitido la versi\u00f3n griega: \u00abPadre\u00bb, \u00abPadre m\u00ed\u00ado\u00bb, y tambi\u00e9n \u00abmi Padre\u00bb. Es una expresi\u00f3n de plena confianza y adhesi\u00f3n con la voluntad del Padre, que Jes\u00fas quiere comunicar a sus disc\u00ed\u00adpulos. La palabra no aparece en la literatura profana ni rab\u00ed\u00adnica del tiempo, y es caracter\u00ed\u00adstica del vocabulario de Cristo. En los evangelios se la usa siempre acompa\u00f1ada de su respectiva traducci\u00f3n con la palabra \u00abPadre\u00bb. Es s\u00f3lo por medio de Cristo que recibimos el esp\u00ed\u00adritu de adopci\u00f3n y aprendemos a llamar a Dios \u00abPadre nuestro\u00bb (Jue. 11:2: Jn. 17:11; 20:17). La palabra se usaba solamente en el lenguaje familiar antes de Jes\u00fas. En el Antiguo Testamento figura en varios nombres hebreos como radical, por ejemplo: Abimelec, Abner, Ard\u00e9nago, Eliab.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es palabra b\u00ed\u00adblica aramea, que sintetiza la idea de dependencia divina. Alude al sentido amoroso de Dios, a quien se le debe tratar como padre cercano, cari\u00f1oso, digno de toda confianza. Los comentarios asc\u00e9ticos desde \u00e9poca apost\u00f3lica, siguiendo a San Pablo, dieron \u00e9nfasis singular al amor divino para el hombre y a la necesidad de una respuesta de confianza y ternura en el cristiano elegido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino resalta en las catequesis paulinas, seg\u00fan la recomendaci\u00f3n de llamar a Dios \u00ababba, es decir padre\u00bb (Mc. 14.36; Rom. 8.15; Gal. 4.6). De las 415 veces que en el Nuevo Testamento se emplea la palabra griega \u00abpater\u00bb, s\u00f3lo en esas tres citadas se repite la expresi\u00f3n aramea \u00ababbas\u00bb, colocada detr\u00e1s de \u00abpater\u00bb, reiterando o reclamando el mismo sonido arameo que Jes\u00fas debi\u00f3 pronunciar en ocasiones cuando hablaba de su Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es dudoso si esa expresi\u00f3n recog\u00ed\u00ada verdaderamente una forma usual en \u00e1mbitos israelitas, semejante a la familiar, cari\u00f1osa y diminutiva forma de \u00abpap\u00e1 o papa\u00ed\u00adto\u00bb, expresi\u00f3n de intimidad o confianza en nuestros entornos. Acaso se tratara s\u00f3lo de una expresi\u00f3n espec\u00ed\u00adficamente paulina, con cierto eco en ambientes en que dominaba ya el griego \u00abkoine\u00bb (com\u00fan, popular) en el que se redact\u00f3 el Nuevo Testamento y se formularon las catequesis en el primer siglo. De lo que no cabe duda es del sesgo que tomaron los comentarios desde los tiempos apost\u00f3licos. Se reclam\u00f3 la palabra \u00ababbas\u00bb como especial eco del amor divino y de la necesidad de responder con fidelidad y amor, ejes esenciales de las primeras catequesis apost\u00f3licas.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SUMARIO: . EL HIJO: 1. \u00abPadre\u00bb, \u00abmi Padre\u00bb, \u00abEl padre\u00bb. 2. El Unig\u00e9nito. 3. Los id\u00e9nticos y los inmanentes. 4. El enviado del Padre. 5. La voluntad del Padre. 6. El revelador del Padre. 7. El apoderado el Padre. 8. El camino hacia el Padre. \u2013 II. LOS HIJOS: 1. Hijos adoptivos. 2. Herederos del Padre. 3. Dios, nuestro Padre. 4. La oraci\u00f3n filial. -III. EL PADRE: 2. El Padre invisible. 3. El Padre celestial. 4. El Padre de las luces. 5. El Padre de la gloria. 6. El Padre de todo y de todos. 7. Padre santo y justo. 8. Padre de las misericordias. 9. Padre providente. 10. El \u00fanico Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abba es una palabra aramea que significa \u00abpap\u00e1\u00bb, la primera palabra que el ni\u00f1o pronuncia. Esto dice el Talmud: \u00abTan pronto como el ni\u00f1o prueba el gusto del cereal (cuando lo destetan), aprende a decir ABBA e IMMA pap\u00e1 y mam\u00e1\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas llam\u00f3 a Dios ABBA. Antes de \u00e9l nadie se atrevi\u00f3 a hacerlo, pues haberlo hecho, hubiera sido considerado como una blasfemia. Justamente porque Cristo lo hizo, fue condenado por blasfemo (Jn 5, 18; 10, 25-32; Mc 12, 6-7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abba es un t\u00e9rmino familiar del hijo al padre, no s\u00f3lo del ni\u00f1o peque\u00f1o, de los hijos mayores. Emplearlo para dirigirse a Dios, hubiera sido una falta de respeto y hasta un sacrilegio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abba es la palabra m\u00e1s importante del N. T., pues nos revela la paternidad, el misterio de Dios en Jesucristo. Es pr\u00e1cticamente el resumen del Evangelio. Dios es padre de Jes\u00fas y padre nuestro y, por tanto, todos somos hermanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abba es un vocablo perteneciente a los or\u00ed\u00adgenes de la tradici\u00f3n evang\u00e9lica, no inventada por la comunidad primitiva, sino transmitida por ella. Su uso fue cada vez m\u00e1s frecuente, hasta llegar a convertirse en substitutiva de Dios o como el nombre propio de Dios. El \u00fanico texto evang\u00e9lico, que conserva la palabra es Mc 14, 36, y lo hace, porque es la palabra original pronunciada por Jesucristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El N. T. llama padre a Dios unas 250 veces. 190 en los evangelios: 4 en Marcos 15 en Lucas, 42 en Mateo; unas veces se refiere a Dios como padre de Jesucristo, otras como padre de los hombres y otras como nombre absoluto de Dios o con un calificativo. En el evangelio de Juan aparece 109 veces, once como \u00abpadre\u00bb, sin art\u00ed\u00adculo, y casi siempre en boca de Jesucristo, al comenzar sus oraciones, pues, al hablar directamente con Dios, como un hijo can su padre, el art\u00ed\u00adculo sobra; 23 veces como \u00abmi padre\u00bb, referido a Dios en boca de Jesucristo; 75 veces como \u00abel padre\u00bb con art\u00ed\u00adculo, como el nombre propio de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. El Hijo<br \/>\n1. \u00abPadre\u00bb, \u00abmi Padre\u00bb, \u00abEl padre\u00bb<br \/>\nJes\u00fas, cuando se dirig\u00ed\u00ada a Dios, dec\u00ed\u00ada \u00abpadre\u00bb, pero las traducciones evang\u00e9licas lo hacen indistintamente por Padre, mi Padre, el Padre, como claramente aparece en el texto paralelo de los Sin\u00f3pticos de la oraci\u00f3n de Getseman\u00ed\u00ad: Mc 14, 36: \u00abEl Padre\u00bb; Mt 26, 39: \u00abMi Padre\u00bb; Lc 22, 42: \u00abPadre\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo hace una vez en Marcos, tres en Mt y Lc juntos, dos veces en Lc solo, una en Mt solo, nueve en Jn. S\u00f3lo en la oraci\u00f3n de la cruz no le llama \u00abPadre\u00bb, sino Dios, pero esta oraci\u00f3n estaba condicionada por el salmo que recita (Sal 22, 2). La expresi\u00f3n \u00abel Padre\u00bb, sin pronombre y sin calificativo, es pr\u00e1cticamente de Juan como el nombre propio de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llama tambi\u00e9n a Dios \u00abmi Padre\u00bb, al hablar con sus disc\u00ed\u00adpulos. Lo hace una vez en Mt y Lc juntos, tres en Lc solo, trece en Mt, una en Mc y veintitr\u00e9s en Jn. Al decir \u00abmi Padre\u00bb est\u00e1 diciendo que es hijo natural de Dios, est\u00e1 haciendo la gran revelaci\u00f3n del N. T., algo absolutamente desconocido en el A. T., cuando el monote\u00ed\u00adsmo en Israel no pod\u00ed\u00ada admitir, ni siquiera pensar, que Dios tuviera un igual a \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jes\u00fas toma conciencia de su filiaci\u00f3n divina en el bautismo, cuando se rasga el cielo y se oye la voz del Padre: \u00abEste es mi \u00ab. La voz del Padre la oy\u00f3 s\u00f3lo \u00e9l, lo que significa la experiencia religiosa que tuvo de su filiaci\u00f3n. A partir de este momento el sentido de la paternidad divina domina toda su vida. Jes\u00fas se siente Hijo de Dios. Aunque no lo dijera al gran p\u00fablico, lo dec\u00ed\u00ada a sus disc\u00ed\u00adpulos, a los que iba preparando, poco a poco, para que comprendieran y aceptaran esta filiaci\u00f3n divina, la revelaci\u00f3n m\u00e1s importante de cuanto sali\u00f3 de su boca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">. El Unig\u00e9nito<br \/>\nDios Padre s\u00f3lo tiene un hijo natural y no puede tener m\u00e1s, pues en ese hijo se agota su poder generativo. Todo lo que es el Padre qued\u00f3 volcado en el Hijo. Por eso el es \u00abel resplandor de la gloria del Padre y la impronta de su ser\u00bb (Heb 1, 3). Resplandor e impronta son dos met\u00e1foras que afirman la consubstancialidad con el Padre. La gloria del Padre es la misma naturaleza divina que resplandece en el , el cual es como el espejo que refleja a Dios, porque \u00e9l mismo es Dios, \u00abla imagen de Dios\u00bb (2 Cor 4, 4; Gal 1, 15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sabemos que el Padre tiene un Hijo, porque nos lo ha dicho el mismo Hijo hecho hombre, Jesucristo, el cual es \u00abEl Unig\u00e9nito\u00bb \u00abmonogenes\u00bb, \u00abel Dios Unig\u00e9nito\u00bb -monogenes Zeos- (Jn 1, 14. 18), igual al Padre, y desde toda la eternidad est\u00e1 \u00aben el seno del Padre\u00bb. Jes\u00fas es \u00abel Hijo de Dios\u00bb (Rom 1, 3), \u00abel Hijo de sus amores\u00bb (Col 1, 13), su predilecto (Mc 1, 11; 9, 7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Los \u00e9nticos y los inmanentes<br \/>\nEl centro de gravitaci\u00f3n de la cristolog\u00ed\u00ada jo\u00e1nica descansa en la unidad del Padre y del Hijo. He aqu\u00ed\u00ad s\u00f3lo unos textos: \u00abYo y el Padre somos uno\u00bb (Jn 10, 30). Se dice uno hen- en neutro, una sola cosa, lo que indica que entre el Padre y el Hijo hay una unidad perfecta. Tienen la misma naturaleza, los mismos conocimientos, los mismos quereres. La unidad de todos los creyentes, fundamento primordial de la Iglesia, como testimonio evangelizador, tiene como paradigma y como ideal la unidad del Padre y del Hijo: \u00abQue sean uno, como nosotros somos uno\u00bb (Jn 17, 11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como son id\u00e9nticos, al conocer al jo, se est\u00e1 conociendo al Padre (Jn 14, 7) y, si ignoramos al Padre, es porque tambi\u00e9n ignoramos al Hijo. El que ve al Hijo est\u00e1 viendo al Padre (Jn 14, 9). Y el que odia al Hijo est\u00e1 odiando al Padre (Jn 15, 23). La hostilidad y el odio del mundo contra Jesucristo, en definitiva, es una hostilidad contra su Padre, contra Dios (Jn 8, 31-59).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la misma manera que el Hijo conoce al Padre es conocido por el Padre (Jn 10, 15). Este conocimiento rec\u00ed\u00adproco supone y es un misterio que los relaciona y los unifica de tal forma que el Hijo encarnado se atribuye el t\u00ed\u00adtulo de \u00abYO SOY\u00bb (Jn 8, 24. 28), hasta entonces reservado para el Padre Dios (Is 43, 10. 12. 13; Ex 3, 14). Hay entre ambos tal interpenetraci\u00f3n que bien podemos decir que el vive en el coraz\u00f3n del Padre y el Padre en el coraz\u00f3n del Hijo. Uno est\u00e1 dentro del otro. Esta mutua inmanencia est\u00e1 muy atestiguada: \u00abYo estoy en el Padre y el Padre est\u00e1 en mi\u00bb (Jn 14, 11). \u00abEl Padre est\u00e1 en m\u00ed\u00ad y yo en el Padre\u00bb (10, 38; 17, 21). \u00abYo estoy en mi Padre, vosotros en m\u00ed\u00ad y yo en vosotros\u00bb (14, 20). Esta triple inmanencia del Padre, del Hijo de los hijos, est\u00e1 expresada en la alegor\u00ed\u00ada de la vid (Jn 15, 1-7). El Padre es el vi\u00f1ador, el Hijo es la vid y los hijos son los sarmientos. La vid est\u00e9 existencialmente vinculada con el vi\u00f1ador y los sarmientos lo est\u00e1n vitalmente con la vid, con la cepa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Hijo es el pl\u00e9roma del Padre, en un sentido pasivo, est\u00e1 lleno de Dios, y es, a la vez, el pl\u00e9roma de la Iglesia, en sentido activo, llena de Dios a los creyentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. \/ enviado del Padre<br \/>\nJes\u00fas proclama que ha venido a este mundo como el enviado del Padre (Jn 5, 36; 6, 57; 10, 36). El Padre act\u00faa en \u00e9l y a trav\u00e9s de \u00e9l. \u00abLo que hace el Padre, lo hace igualmente el Hijo\u00bb (Jn 5, 19). El que le ha enviado est\u00e1 siempre con \u00e9l (Jn 8, 24. 28). Ha venido en calidad de legado divino y as\u00ed\u00ad hay que aceptarle y creerle (Jn 6, 29).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Manifiesta una dependencia omn\u00ed\u00admoda del Padre. No habla por su propia cuenta. Es la voz del Padre: \u00abEsta doctrina no es m\u00ed\u00ada, sino del que me he enviado\u00bb (Jn 7, 16). \u00abNo hablo por mi propia cuenta, el Padre me ha ordenado lo que tengo que decir y ense\u00f1ar\u00bb (Jn 12, 49). Realiza una funci\u00f3n de mensajero y no puede excederse en su misi\u00f3n y en sus atribuciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dice que el Padre y \u00e9l son una misma cosa y, al propio tiempo, dice que \u00abel Padre es mayor\u00bb que \u00e9l (Jn 14, 28). No se trata de una inferioridad o de una subordinaci\u00f3n del respecto al Padre, en el sentido de que sea una criatura, aunque s\u00bba primera, del Padre, como pensaban los arr\u00ed\u00adanos. Es el enviado del Padre y \u00abel enviado no es m\u00e1s que el que le \u00ed\u00ada\u00bb (Jn 13, 16), antes al contrario, est\u00e1 en dependencia del que le env\u00ed\u00ada, sometido a \u00e9l cumpliendo su misi\u00f3n de glorificarle y de darle a conocer. S\u00f3lo en este sentido es inferior a \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">. La voluntad del Padre<br \/>\nJes\u00fas es el Hijo ideal, entregado absolutamente al Padre, en amor, en obediencia y en fidelidad. Hace lo que el Padre le ha ordenado (Jn 14, 31), su alimento Es hacer la voluntad del Padre (4, 34); \u00abHe bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado\u00bb (6, 38), \u00abhago siempre lo que le agrada\u00bb (8, 29). No procede en nada por voluntad propia, ni siquiera en el momento de juzgar a los hombres. Es un juez que \u00aboye\u00bb al Padre y pronuncia su sentencia despu\u00e9s de o\u00ed\u00adrle: \u00abYo juzgo como me lo ordena el Padre\u00bb (5, 30). Y su sentencia no es condenatoria: \u00abDios no envi\u00e9 a su Hijo al mundo para condenarlo, sino para salvarlo\u00bb (3, 17).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hizo la voluntad del Padre hasta el final, hasta beber el c\u00e1liz que le hab\u00ed\u00ada servido el Padre (18, 11). \u00abSe entreg\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo por nuestros pecados&#8230; conforme a la voluntad de Dios y Padre nuestro\u00bb (Gal 1, 4). Con raz\u00f3n pod\u00ed\u00ada decir en la cruz: \u00abTodo est\u00e1 cumplido\u00bb (Jn 19, 30). Ha hecho siempre lo que el Padre quer\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">. El revelador del Padre<br \/>\nJes\u00fas es la \u00faltima y definitiva Palabra del Padre, la Palabra hecha carne (Jn 1, 14). Revela la vida interior de Dios, de manera exhaustiva, pues \u00abnos ha dado a conocer todo lo que ha o\u00ed\u00addo al Padre\u00bb (Jn 15, 15). Es el manifestador manifestado y revela al Padre, revel\u00e1ndose a si mismo, poniendo al descubierto el misterio de su persona, d\u00e1ndose a conocer a si mismo, pues al conocerle a \u00e9l, conocemos al Padre (Jn 8, 19).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habla del Padre en lenguaje figurado. S\u00f3lo al llegar su hora, la hora de la muerte, de su resurrecci\u00f3n y de su exaltaci\u00f3n gloriosa, habla del Padre con toda claridad (Jn 16 25), abiertamente, con absoluta libertad. Cuando les hablaba en im\u00e1genes, no entend\u00ed\u00adan nada (Jn 10, 16). Ahora lo entienden todo (16, 29-30). La hora de Jes\u00fas les abre el entendimiento y les hace llegar a la verdad plena, comprenden el misterio que es \u00e9l, el mismo de Dios Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">. El apoderado el Padre<br \/>\nJes\u00fas es el plenipotenciario. Est\u00e1 revestido de la autoridad del Padre, con la que habla (Mc 1, 22-27), no como los escribas que \u00fanicamente ense\u00f1aban repitiendo lo que hab\u00ed\u00adan dicho otros: \u00abfulano dice esto, mengano dice esto, Yav\u00e9 dice esto\u00bb. Jes\u00fas dice: \u00abYo digo esto\u00bb, ense\u00f1a con autoridad una doctrina nueva. El Padre le encomend\u00f3 todas sus cosas y todos sus quereres. Y el querer m\u00e1ximo del Padre es que \u00abtodos los hombres se salven\u00bb (1 Tim 2, 4). Este querer lo realizar\u00e1 redimiendo al mundo, pues para ese fin el Padre le ha dado \u00abtodo el poder en el cielo y en la tierra\u00bb (Mt 28, 18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. camino hacia Padre<br \/>\n\u00abSal\u00ed\u00ad del Padre y vine al mundo; dejo el mundo y me voy al Padre\u00bb (Jn 16, 28). Con estas palabras Jes\u00fas afirma su existencia en la eternidad y su encarnaci\u00f3n en el tiempo. Tras haber realizado su misi\u00f3n, pod\u00ed\u00ada decir: \u00abYo me voy al Padre\u00bb (Jn 14, 12). Pero estas palabras no son el final de su obra, sino el comienzo de una nueva actuaci\u00f3n, glorificado ya \u00abal lado de su Padre, siempre vivo intercediendo por nosotros\u00bb (Heb 7, 25). Es nuestro defensor ante el Padre (1 Jn 2, 1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el pasaje de Jn 14, 4-11, la palabra \u00abpadre\u00bb aparece diez veces y siempre en torno a la idea de que Jes\u00fas es el \u00fanico camino para ir al Padre: \u00abYo soy el camino, la verdad y la vida\u00bb (14, 6). Es el camino que conduce a la verdad y a la vida que est\u00e1n en el Padre; es el camino que, por la verdad, es decir, por la Palabra de Dios revelada por \u00e9l, lleva a la vida que es el Padre; Jes\u00fas es el camino, porque es la verdad y la vida. La mejor traducci\u00f3n ser\u00ed\u00ada esta: \u00abYo soy el camino verdadero que conduce a la vida\u00bb. En todo caso, es el \u00fanico mediador entre el Padre y nosotros, el puente que une a la divinidad y a la hu<br \/>\nmanidad. \u00abSin m\u00ed\u00ad no pod\u00e9is hacer nada\u00bb (Jn 15, 5). Y si nadie puede ir al Padre, sino a trav\u00e9s de Jesucristo, nadie puede ir a Jesucristo, si el Padre no le lleva (Jn 6. 44).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II. Los hijos<br \/>\n1. adoptivos<br \/>\nDios ha querido hacernos hijos suyos. Sabemos que somos hijos porque el Esp\u00ed\u00adritu, que est\u00e1 en nosotros, nos hace llamar \u00abABBA &#8211; PADRE\u00bb a Dios. Si no fu\u00e9semos. de verdad, hijos, no podr\u00ed\u00adamos llamarle padre. Esta filiaci\u00f3n es fruto del infinito amor del Padre (Ef 1, 5; 1 Jn 3, 1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios es Padre de Jesucristo y lo es tambi\u00e9n de nosotros, pero de manera totalmente distinta. Esto lo dej\u00f3 muy claro Jes\u00fas al distinguir, y casi contraponer, su filiaci\u00f3n a la nuestra, pues dice: \u00abMi Padre y vuestro Padre, mi Dios y vuestro Dios\u00bb (Jn 20, 17). Nunca dice \u00abnuestro Padre\u00bb y \u00abnuestro Dios\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra filiaci\u00f3n es una filiaci\u00f3n adoptiva recibida en el nacimiento nuevo por medio \u00abdel agua y del Esp\u00ed\u00adritu\u00bb (Jn 3, 5) y por la palabra de la verdad (Sant 1, 18) que nos hace \u00abpart\u00ed\u00adcipes de la naturaleza divina\u00bb (2 Pe 1, 4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. del Padre<br \/>\nHemos sido elegidos por Dios para ser \u00abhijos en el Hijo\u00bb. Y a su Hijo le constituye \u00abheredero de todas las cosas\u00bb (Heb 1, 2). Y con el \u00abprimog\u00e9nito entre muchos hermanos\u00bb (Rom 8, 29), nosotros somos tambi\u00e9n herederos. Dios puede, o no, darnos la gracia de la filiaci\u00f3n, pero, si nos la da, tenemos derecho a todo lo que de esa gracia se deriva, como es la gracia de la vida eterna: \u00abSi somos hijos, somos tambi\u00e9n herederos, herederos de Dios y coherederos de Cristo\u00bb (Rom 8, 17).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El derecho a la herencia lo tienen igual los hijos naturales y los adoptivos: \u00abSi eres hijo, eres tambi\u00e9n heredero por la gracia de Dios\u00bb (Gal 4, 7). Los creyentes \u00abdeben heredar la salvaci\u00f3n\u00bb (Heb 1, 14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">.\u00c2\u00a0\u00c2\u00a0 Dios, Padre<br \/>\nJes\u00fas nos dijo: \u00abRezad as\u00ed\u00ad: Padre nuestro&#8230;\u00bb (Mt 6, 5). Debemos relacionarnos con \u00e9l con la familiaridad y la confianza de hijos. Dios es nuestro padre, porque a \u00e9l le debemos el ser y el subsistir, el don de la nueva vida en Cristo (Rom 8, 15), el don de la fe, garant\u00ed\u00ada de nuestra salvaci\u00f3n (Ef 2, 8). El nos ha engendrado (Sant 1, 18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al llamar padre a Dios, estamos reconociendo que es la fuente de la vida el poder supremo, la misericordia infinita; que nos dirigimos a \u00e9l con amor y con respeto. La palabra \u00abpadre\u00bb habla, por s\u00ed\u00ad misma, de amor, y, referida a Dios, de su amor infinito a los hombres, manifestado al entregar a su Hijo por la salvaci\u00f3n del mundo (1 Jn 4, 11). Y, como es un padre lleno de bondades, satisface nuestros deseos, aguanta nuestras impertinencias y comprende nuestras debilidades. As\u00ed\u00ad lo dec\u00ed\u00ada Santa Teresa: \u00abEl, siendo padre, nos ha de sufrir, por graves que sean las ofensas, si nos tornamos a \u00e9l, como el hijo pr\u00f3digo, hanos de perdonar, hanos de consolar&#8230;, hanos de regalar, hanos de sustentar\u00bb (C 44, 1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">.\u00c2\u00a0\u00c2\u00a0 oraci\u00f3n filial<br \/>\nJes\u00fas empezaba siempre su oraci\u00f3n con la palabra \u00abPadre\u00bb: \u00abPadre, si es posible, que pase de m\u00ed\u00ad este c\u00e1liz\u00bb (Mt 26, 39; Lc 23, 24). Nos manda que nosotros hagamos tambi\u00e9n la oraci\u00f3n desde la confianza filial; como hac\u00ed\u00ada Santa Teresa: \u00abCon toda humildad, hablarle como Padre, pedirle como Padre, regalarse con \u00e9l como con Padre\u00bb (C 46, 2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto es lo que Jes\u00fas nos quiere decir con estas palabras: \u00abTodo lo que pid\u00e1is en mi nombre al Padre, os lo conceder\u00e1\u00bb (Jn 16, 23). \u00abHasta ahora no hab\u00e9is pedido nada en mi nombre\u00bb (Jn 16, 24). Jes\u00fas es el nombre del Padre, como se desprende de estas frases de id\u00e9ntico sentido: \u00abPadre, glorifica tu nombre\u00bb (Jn 12, 28); \u00abPadre, glorifica a tu Hijo\u00bb (Jn 17, 1). Juan 1, 14 podr\u00ed\u00ada traducirse as\u00ed\u00ad: \u00abEl Nombre se hizo carne y habit\u00f3 con nosotros\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La misi\u00f3n reveladora de Jes\u00fas consiste fundamentalmente en la manifestaci\u00f3n del nombre del Padre: \u00abHe manifestado tu nombre a los hombres\u00bb (Jn 17, 6), lo que equivale a manifestar que Dios es Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pedir en nombre de Jes\u00fas significa dirigirnos a Dios como aun padre, pedirle en su calidad de padre, con lo cual captamos su benevolencia y aseguramos la concesi\u00f3n de lo que le pedimos \u00abporque, \u00bfqu\u00e9 padre, entre vosotros, si su hijo le pide pan, le dar\u00e1 una piedra?\u00bb (Lc 11, 11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta ahora no se hab\u00ed\u00ada pedido de este modo, porque la paternidad de Dios era un secreto escondido. Pero despu\u00e9s de la revelaci\u00f3n de Jesucristo, hay que acudir a \u00e9l, como se acude a un padre. No se trata de pedir a Dios en nombre de Jesucristo, apoy\u00e1ndonos en sus palabras, poni\u00e9ndole por intermediario, acudir a sus m\u00e9ritos, sino de pedir directa y confiadamente al Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. El Padre<br \/>\n1. \u00bfQu\u00e9 es lo que podemos decir, qu\u00e9 es lo que sabemos de Dios? Sabemos mucho y no sabemos nada. Cristo nos habl\u00f3 de \u00e9l, nos cont\u00f3 cosas acerca de su ser y de su obrar. Nos descubri\u00f3 el misterio de su paternidad. La Sagrada Escritura tambi\u00e9n nos dice muchas cosas y nos refiere sus intervenciones en la historia humana. A pesar de todo, Dios sigue siendo un misterio insondable, porque es el inaccesible, el inabarcable, el totalmente otro. No es posible comprenderle, tener un conocimiento pleno y objetivo de lo que es.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sabemos que envi\u00f3 a su propio Hijo para salvar al mundo. Pero tambi\u00e9n la salvaci\u00f3n sigue siendo un misterio. Del m\u00e1s all\u00e1 pr\u00e1cticamente no sabemos nada. Tampoco sabemos nada, o casi nada, sobre el \u00faltimo d\u00ed\u00ada (Mt 24, 36), sobre la predestinaci\u00f3n de los elegidos (Rom 8, 29-30; 1 Cor 2, 7), sobre los puestos de honor reservados para sus preferidos (Mt 20, 23). Todo eso lo sabe \u00fanicamente \u00e9l. A nosotros s\u00f3lo nos cabe aceptar el misterio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">.Padre invisible<br \/>\nDios es invisible. Otra raz\u00f3n para que sepamos tan poco de \u00e9l. Nadie le ha visto, ni le puede ver. Las visiones de Mois\u00e9s (Ex 33, 11) y de Isa\u00ed\u00adas (Is 6, 1) no eran visiones directas de Dios. Dios se les apareci\u00f3 a trav\u00e9s de una imagen o de su propia gloria (Jn 12, 4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La trascendencia de Dios estaba tan acentuada en el A. T., que se rehu\u00ed\u00ada la visi\u00f3n de Dios, como inminente peligro de muerte (Ex 33, 19). Esa invisibilidad pertenece tambi\u00e9n al N. T.: \u00abNadie ha visto al Padre. S\u00f3lo ha visto al Padre el que procede de Dios\u00bb (Jn 6, 46). S\u00f3lo \u00e9l, Jesucristo, que est\u00e1 en seno del Padre, le ha visto y nos lo ha revelado (Jn 1, 18). Es verdad que el que ha visto al Hijo, ha visto al Padre (Jn 14, 19), pero esta visi\u00f3n pertenece al \u00e1mbito de la fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">.Padre celestial<br \/>\nEsta es una advocaci\u00f3n propia de Mateo que la emplea veinte veces. Unas como \u00abmi Padre celestial\u00bb, otras como \u00abvuestro Padre celestial\u00bb y otra como \u00abPadre nuestro que est\u00e1s en los cielos\u00bb. Pero no es original de Mateo, pues aparece una vez en Marcos y otra en Lucas. No vuelve a aparecer en el N. T.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La expresi\u00f3n \u00abpadre celestial\u00bb, que equivale a \u00abPadre que est\u00e1 en los cielos o en El cielo\u00bb, se us\u00f3, por primera vez, en el juda\u00ed\u00adsmo del s. 1 a. C. Los evangelios la emplean en la catequesis, en la oraci\u00f3n y en la liturgia. Quiz\u00e1 el origen de la expresi\u00f3n sea la oraci\u00f3n del \u00abPadre Nuestro\u00bb (Mt 6, 1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios es un padre que habita m\u00e1s all\u00e1 del cielo estrellado, en lo m\u00e1s alto del cielo. El cielo es su trono, su morada regia (Mt 5, 34), desde donde lo trasciende todo y lo gobierna todo (Is 55, 9). Se trata de un lenguaje metaf\u00f3rico que designa la excelsitud divina, la augusta majestad de Dios. El cielo es un lugar muy distante que nos habla de la lejan\u00ed\u00ada inalcanzable por el hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La f\u00f3rmula asocia dos ideas contrapuestas: el infinitamente distante, el m\u00e1s lejano, al hacerse nuestro padre, se ha hecho el m\u00e1s cercano y el m\u00e1s intimo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">.Padre de<br \/>\n\u00abTodo don excelente y todo don perfecto viene de lo alto, del Padre de las luces, en el que no hay cambio, ni sombra de variaci\u00f3n\u00bb (Sant 1, 17). Dios es padre de los astros que adornan el firmamento y de las grandes luminarias que iluminan la tierra (Gn 1, 14-15). Las innumerables estrellas del universo son p\u00e1lidos reflejos de la luz infinita de su ser.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Juan nos da una definici\u00f3n bell\u00ed\u00adsima y po\u00e9tica de Dios: \u00abDios es luz&#8230;, est\u00e1 en la luz\u00bb (Jn 1, 5. 7). Esta definici\u00f3n, por una parte implica una idea soteriol\u00f3gica en la voluntad de Dios, y, por otra, requiere en el hombre una atenci\u00f3n moral a sus actos humanos, pues le exige que se deje iluminar por \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jesucristo, el Logos, es tambi\u00e9n luz, la luz recibida del Padre, para iluminar a los hombres (Jn 1, 9). Ha venido para ser luz del mundo (Jn 12, 46), para iluminar el camino que conduce hacia el Padre, para que \u00abandemos en la luz\u00bb (1 Jn 1, 17) y no nos perdamos en la oscuridad de las tinieblas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin luz, no hay vida. La vida es la luz (Jn 1, 4) y el camino de la luz es el amor: \u00abEl que ama a su hermano est\u00e1 en la luz\u00bb (1 Jn 2, 10), tiene \u00abla luz de la vida\u00bb (Jn 8, 12), est\u00e1 en la verdad, est\u00e1 en Dios (Jn 3, 21). No estar en la luz, es estar en las tinieblas, no haber entrado en el camino de la vida, andar desquiciado \u00absin saber adonde va\u00bb (Jn 12, 35). El pecado contra la luz es el peor de todos, pues es un pecado radical la ceguera espiritual del que camina en la noche dando tropezones (Jn 11, 1), perdido en el mundo del Maligno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">.Padre de la<br \/>\nHe aqu\u00ed\u00ad otra definici\u00f3n de Dios: \u00abEl padre de la gloria\u00bb (Ef 1, 17), el Padre glorioso y el Padre glorificador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gloria de Dios es Dios mismo manifestado. Dios manifest\u00f3 su gloria a trav\u00e9s de la creaci\u00f3n y de manera singular en el Arca de la Alianza, en el Tabern\u00e1culo y en el Templo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jesucristo es el nuevo templo, morada permanente de la gloria de Dios. El Padre le ha llenado de gloria, le ha glorificado, es la gloria del Padre, la divinidad manifestada. El Padre ha glorificado por el testimonio que ha dado de \u00e9l declar\u00e1ndole su Hijo (Jn 5, 36; Mt 3, 17; Lc 9, 35); por el poder que le ha conferido para realizar milagros (Jn 5, 36), por haberle resucitado de entre los muertos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jesucristo, a su vez, ha glorificado al Padre, ha manifestado su divinidad con sus palabras y con sus obras y, de manera especial, entreg\u00e1ndose a la muerte para cumplir su voluntad. Esta mutua glorificaci\u00f3n es la declaraci\u00f3n que cada uno hace sobre la divinidad del otro: \u00abPadre, glorifica a tu Hijo para que tu Hijo te glorifique a ti\u00bb (Jn 17, 1).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">.El Padre de todo y de todos<br \/>\n\u00abTodo fue hecho por \u00e9l y sin \u00e9l nada se hizo\u00bb (Jn 1, 3). Todo lo hace el Padre por el Hijo. \u00abPara nosotros no hay m\u00e1s que un Dios, el Padre del que proceden todas las cosas y por el que hemos sido creados\u00bb (1 Cor 8, 6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios lo ha creado todo y [o sigue recreando, vivificando: \u00abTodo lo que ha sido hecho es vida en \u00e9l\u00bb (Jn 1, 4). Sin su asistencia vivificadora, todo volver\u00ed\u00ada a la nada. El Padre es el origen y la fuente constante de la vida. En el orden f\u00ed\u00adsico todo sali\u00f3 de su Palabra creadora y todo est\u00e1 sostenido por sus manos paternales. Y eso mismo ocurre en el orden espiritual. El reino, su instalaci\u00f3n en el mundo, su desarrollo misterioso, los tiempos, las circunstancias, todo est\u00e1 en sus manos (He 1, 1). \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 llamamos Padre a Dios? Primero, porque nos cri\u00f3&#8230; despu\u00e9s, porque nos conserva&#8230; tercero, porque nos redimi\u00f3&#8230; cuarto, porque por la gracia nos regenera\u00bb (L. Maldonado).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es el Padre universal, \u00abel Padre de todos, que est\u00e1 sobre todos y en todos\u00bb (Ef 4, 6). Su paternidad se extiende sobre todos los seres humanos, sean cuales sean, sin distinci\u00f3n de raza, de sexo o de religi\u00f3n. \u00abUn padre no ama s\u00f3lo a los hijos buenos y obedientes, ama tambi\u00e9n a los traviesos y a los d\u00ed\u00adscolos. El es nuestro Padre celestial que hace salir el sol sobre buenos y malos y hace llover sobre justos e injustos\u00bb (Mt 5, 45). Que nadie se crea m\u00e1s amado por \u00e9l, o m\u00e1s hijo de \u00e9l, pues Dios no hace acepci\u00f3n de personas (Lc 20, 21).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">. Padre santo justo<br \/>\nAs\u00ed\u00ad le llam\u00f3 Jesucristo: \u00abPadre santo\u00bb (Jn 17, 11), \u00abpadre justo\u00bb (1?, 25). Dos definiciones coincidentes, id\u00e9nticas. Dios es el \u00fanico Padre Santo, con may\u00fascula. Todos los dem\u00e1s son padres pecadores. Dios es el tres veces santo, es decir, el sant\u00ed\u00adsimo. Es santo y santificador, irradia santidad, imanta de santidad a todo y a todos los que con \u00e9l se relacionan. Si el Padre es santo, los hijos tambi\u00e9n deben serlo: \u00abVosotros deb\u00e9is ser santos, porque yo soy santo\u00bb (Lev 11, 44).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Iglesia debe ser la esposa \u00absanta y perfecta\u00bb (Ef 5, 27) y sus miembros \u00absantos e irreprochables\u00bb (Ef 1, 4), a t\u00ed\u00adtulo de hijos del Dios santo (Lc 20, 56. Los primeros cristianos eran llamados \u00ablos santos\u00bb (He 9, 13. 32) porque estaban llamados a serlo (1 Cor 1, 2) y porque respondieron a esa llamada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios es el Padre justo. As\u00ed\u00ad le defini\u00f3 Jerem\u00ed\u00adas: \u00abYav\u00e9, justicia nuestra\u00bb (Jet 23, 6). Es el Se\u00f1or de la justicia. Sus obras son justicia, todo lo gobierna con justicia. Los planes de Dios sobre los hombres se concretan en establecer la justicia y el derecho como norma de convivencia. Cumplir la justicia es practicar la verdad, la bondad, la misericordia, la magnanimidad y el amor, estar en Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En \u00faltima instancia la justicia es la salvaci\u00f3n, la liberaci\u00f3n, del que est\u00e1 en peligro. Hacer justicia a uno es salvarle, declararle justo. La justicia es siempre un bien salv\u00ed\u00adfico. He aqu\u00ed\u00ad la primera y m\u00e1s fundamental obligaci\u00f3n del hombre: \u00abBuscar primero el reino de Dios y su justicia\u00bb (Mt 6, 33).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">. Padre de las<br \/>\nDios es \u00abel padre de las misericordias y el Dios de todo consuelo\u00bb (2 Cor 1, 3). Demuestra su misericordia a mil generaciones, a todos los hombres y mujeres de todos los tiempos y de todos los espacios. Su justicia es eterna, durar\u00e1 para siempre, \u00abde generaci\u00f3n en generaci\u00f3n\u00bb (Lc 1, 50).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una misericordia que est\u00e1 de antemano aseguradas como lo revel\u00f3 Jes\u00fas en la par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo, una de las paginas m\u00e1s bellas de la literatura universal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios no limita nunca su perd\u00f3n. Lo perdona todo y a todos. El heraldo de la Buena Noticia predica \u00abun bautismo para la conversi\u00f3n y el perd\u00f3n de los pecados. Jesucristo vino a liberarnos del pecado\u00bb (Mt 1, 4), perdona (Mt 9, 5) y manda perdonar (Jn 20, 23) hasta setenta veces siete, es decir, siempre. Fue enviado por el Padre para salvarnos y para perdonarnos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">. providente<br \/>\nLa Biblia dice que Dios termin\u00f3 la maravilla de la creaci\u00f3n en seis d\u00ed\u00adas. Pero a partir del s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada comenz\u00f3 una obra m\u00e1s maravillosa todav\u00ed\u00ada, la de llevar a la creaci\u00f3n a su descanso, al equilibrio perfecto en el concierto de todas las criaturas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios cuida especialmente del hombre, al que ha hecho rey de la creaci\u00f3n y le ha dotado de todos los poderes para que lo sea, para que la domine y para que la cuide, no para que la destruya.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hombre debe tener fe en Dios fiarse de \u00e9l y no afanarse y angustiarse por el ma\u00f1ana, pues ah\u00ed\u00ad est\u00e1n las aves del cielo que no siembran ni cosechan, y, sin embargo, Dios las alimenta. Y ah\u00ed\u00ad est\u00e1n los lirios de los campos que Dios reviste de tanta hermosura. Pues si Dios hace eso con las aves y con los lirios, \u00bfqu\u00e9 no har\u00e1 por el hombre? \u00bfA qu\u00e9 viene tanta preocupaci\u00f3n por la comida, la bebida y el vestido? De todas esas cosas se preocupan y se afanan los que no tienen fe: \u00abVuestro Padre celestial sabe que lo necesit\u00e1is\u00bb (Mt 6, 32), \u00abantes de ped\u00ed\u00adrselo\u00bb (6, 8) \u00bfA qu\u00e9 vienen tantas inquietudes y tantos agobios por la vida; cuando todo depende radicalmente de Dios? Todo est\u00e1 en sus manos: \u00abNi un pajarillo cae en tierra sin el consentimiento de vuestro Padre\u00bb (Mt 10, 29). El hombre debe fiarse plenamente de Dios. Ponerlo todo en sus manos, su vida y su destino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">. \u00fanico Padre<br \/>\n\u00abA nadie en la tierra llam\u00e9is padre, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo\u00bb\u00bb (Mt 23, 9). Jesucristo quiere que la palabra se la reservemos para Dios. Es tan sagrada que no puede emplearse en el lenguaje ordinario, sin ton ni son y a la ligera. A nadie m\u00e1s se puede llamar padre y nadie puede dejarse llamar padre, pues eso supone apropiarse el nombre propio de Dios. Como \u00e9l es padre, reclama para s\u00ed\u00ad el t\u00ed\u00adtulo de .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto dec\u00ed\u00ada Santa Teresa: \u00abBuen padre ten\u00e9is que os dio el buen Jes\u00fas, no se conozca aqu\u00ed\u00ad otro padre\u00bb (C 45, 2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dirigentes de la Iglesia, de las comunidades cristianas, son eso, dirigentes. Si las gentes les llaman padres (m\u00e1s b\u00ed\u00adblico ser\u00ed\u00ada llamarles pastores o ministros-servidores), no es porque lo sean, sino para recordarles que deben comportarse como padres, como fieles y sol\u00ed\u00adcitos servidores de todos. En la iglesia nadie debe pretender los t\u00ed\u00adtulos de \u00abpadre, se\u00f1or, jefe o maestro\u00bb, pues eso, de ordinario, es pura vanidad. \u00abEl que de vosotros quiera ser el primero, que se haga el servidor de todos\u00bb (Mt 20, 27). \u00abY el m\u00e1s grande de vosotros que sea vuestro servidor\u00bb (23, 11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todo caso, cuando Jes\u00fas dice a sus disc\u00ed\u00adpulos que no llamen padre a nadie, insiste en la humildad que deben tener, frente a la soberbia de los fariseos, engre\u00ed\u00addos de su autoridad doctrinal, por lo que se hac\u00ed\u00adan llamar \u00abRab\u00ed\u00ad\u00bb o \u00abPadre\u00bb. Si ellos se hacen llamar \u00abPadre\u00bb, se est\u00e1n equiparando a los fariseos. -&gt; revelaci\u00f3n padre; padrenuestro; oraci\u00f3n; hijo de Dios; padre; providencia; hijo pr\u00f3digo.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(-&gt; Padre, Dios, Jes\u00fas, Hijo de Dios). Abba es una palabra aramea que significa \u00abpap\u00e1\u00bb. Con ella se dirigen los ni\u00f1os a sus padres, pero tambi\u00e9n las personas mayores, cuando quieren tratarles de un modo cari\u00f1oso. Jes\u00fas la ha utilizado en su oraci\u00f3n, al referirse al Padre Dios (cf. Mc 14,26 par), y la tradici\u00f3n posterior ha seguido utilizando esa palabra aramea como nota distintiva de su plegaria (cf. Rom 8,14; Gal 4,6). De todas formas, en la mayor\u00ed\u00ada de los casos, los evangelios han traducido esa palabra y as\u00ed\u00ad la utilizan en griego: Pat\u00e9r. Entre los lugares en que Jes\u00fas llama a Dios \u00abPadre\u00bb pueden citarse los siguientes: Mc 11,25; 13,32; Mt 6,9.32; 7,11.21; 10,20; 11,25; 12,50; 18,10; Lc 6,39; 23,46; etc. Una parte significativa de los dichos en los que Jes\u00fas se dirige a Dios como Padre, especialmente en el evangelio de Mateo, son creaciones de la Iglesia primitiva. Pero en el fondo de esa expresi\u00f3n late una profunda experiencia de Jes\u00fas, que podemos destacar como sigue.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) Sentido b\u00e1sico. La singularidad de esta palabra consiste, precisamente, en su falta de formalismo y distancia objetiva. Esta palabra expresa la absoluta inmediatez, la total cercan\u00ed\u00ada del hombre antiguo respecto a su ser m\u00e1s querido, al que concibe como fuente de su vida. No es una palabra misteriosa, cuyo sentido deba precisarse con cuidado (como sucede quiz\u00e1 con el Yahv\u00e9 de la tradici\u00f3n israelita). No es palabra sabia, de eruditas discusiones, que s\u00f3lo se comprende tras un largo proceso de aprendizaje escolar. Es la m\u00e1s sencilla, aquella que el ni\u00f1o aprende y comprende al principio de su vida, al referirse cari\u00f1osamente al padre (madre) de este mundo. No es palabra que s\u00f3lo puede referirse al padre en cuanto separado de la madre (o superior a la misma madre), sino que alude sobre todo al padre materno: a un padre con amor de madre, como alguien cercano para el ni\u00f1o. Precisamente en su absoluta cercan\u00ed\u00ada se encuentra su distinci\u00f3n, su diferencia. Los hombres y mujeres del entorno buscaban las palabras m\u00e1s sabias para referirse a Dios. Pod\u00ed\u00adan llamarle Nuestro Padre, Nuestro Rey, le invocaban como Se\u00f1or*, d\u00e1ndole el t\u00ed\u00adtulo de Dios y Soberano&#8230; Es como si la palabra Abba, pap\u00e1, propia del ni\u00f1o que llama en confianza a su padre querido, les pareciera irreverente, demasiado osada. Pues bien, Jes\u00fas ha osado: \u00e9l se ha atrevido a dirigirse a Dios con la primera y m\u00e1s cercana de todas las palabras, con aquella que los ni\u00f1os confiados y gozosos utilizan para referirse al padre (madre) bueno de este mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(2) Experiencia de Jes\u00fas. Conocer a Dios resulta, para Jes\u00fas, lo m\u00e1s f\u00e1cil y cercano. No necesita argumentos para comprender su esencia. No tiene que emplear demostraciones: Dios Padre resulta, a su juicio, lo m\u00e1s inmediato, lo m\u00e1s conocido, lo primero que aprenden y saben los ni\u00f1os. Para hablar as\u00ed\u00ad de Dios hay que cambiar mucho (\u00c2\u00a1si no os volv\u00e9is como ni\u00f1os!: cf. Mt 18,3), pero, al mismo tiempo, hay que olvidar o desaprender muchas cosas que se han ido acumulando en la historia religiosa de los pueblos. Jes\u00fas nos pide volver a la infancia, en gesto de neotenia crea dora, es decir, de recuperaci\u00f3n madura de la ni\u00f1ez, en apertura a Dios. Para muchos de sus contempor\u00e1neos, la religi\u00f3n era ascender m\u00ed\u00adsticamente hacia la altura suprahumana, o cumplir unas normas sacrales y\/o sociales. Por el contrario, como ni\u00f1o que empieza a nacer, como hombre que ha vuelto al principio de la creaci\u00f3n (cf. Mc 10,6), Jes\u00fas se atreve a situar su vida y la vida de aquellos que le escuchan en el mismo principio de Dios, a quien descubre y llama \u00c2\u00a1Padre! La religi\u00f3n es para \u00e9l una especie de par\u00e1bola de hijo y padre (cf. Mt 11,25-27); no trata de algo que est\u00e1 fuera, sino que expresa el sentido de su misma vida como presencia de Dios. La religi\u00f3n no es algo que se sabe y resuelve de antemano, sino misterio en que se vive, camino que se recorre, gracia que se va acogiendo y cultivando d\u00ed\u00ada a d\u00ed\u00ada. Por eso, la experiencia de Dios como Padre se encuentra entrelazada con el mismo camino concreto, diario, de su vida. Jes\u00fas se ha confiado en Dios Padre y de esa forma ha vivido. Ha dialogado con la tradici\u00f3n de su pueblo y de su entorno religioso, pero, de un modo especial, \u00e9l ha descubierto personalmente el sentido y don del Padre-Dios, en la tarea y gracia de su vida. Para ello ha necesitado la m\u00e1s honda inteligencia, la m\u00e1s clara y decidida voluntad&#8230; Pero esta inteligencia y voluntad son para \u00e9l, al mismo tiempo, un amor de ni\u00f1o: algo que se sabe y siente desde el fondo de la propia vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(3) Camino de Padre. Descenso y ascenso. Partiendo de esa base, Jes\u00fas ha podido trazar eso que pudi\u00e9ramos llamar el camino del padre, que ahora presentamos de manera descendente y ascendente. Este es un camino que viene de Dios, desciende del gran Padre, fundando en su don nuestra vida. Pero es, al mismo tiempo, un camino que sube hacia Dios, que nos permite buscarle y hallarle, a partir de la vida y personas del mundo, (a) Direcci\u00f3n descendente. El Dios de Jes\u00fas es Abba, Padre, porque alimenta, sostiene y ofrece un futuro de vida a los ni\u00f1os y, con ellos, a todos los hombres. Este es un Padre materno, que alienta la vida de los hombres que corr\u00ed\u00adan el riesgo de hallarse perdidos en el mundo. Fil\u00f3n*, el m\u00e1s sabio jud\u00ed\u00ado, contempor\u00e1neo de Jes\u00fas, interpretaba a Dios como Padre c\u00f3smico, creador y ordenador de cielo y tierra, dentro de un esquema ontol\u00f3gico que distingu\u00ed\u00ada n\u00ed\u00adtidamente las funciones del padre y de la madre. En contra de eso, Jes\u00fas le presenta como padre-materno, amigo de los pobres y excluidos de la sociedad, de los ni\u00f1os y necesitados, (b) Direcci\u00f3n ascendente. El modelo para hablar de ese Dios Padre no son los grandes padres varones de este mundo, sacerdotes y rabinos, presb\u00ed\u00adteros y sanedritas, en general muy patriarcalistas, sino aquellos varones y mujeres que, como Jes\u00fas, han abierto un espacio de vida para los dem\u00e1s y especialmente los ni\u00f1os. Interpretado as\u00ed\u00ad, el mensaje de Jes\u00fas sobre el Padre resulta revolucionario. No es mensaje de intimidad, que avala el orden establecido. No es anuncio de verdad interior, certeza contemplativa que los hombres y mujeres de este mundo pueden descubrir y cultivar de forma aislada. Siendo Padre de todos los humanos, Dios viene a mostrarse como iniciador de reino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(4) El Padre Dios es gracia creadora. El es ante todo \u00abEl que Hace Ser\u00bb, es el que act\u00faa siempre de manera creadora, gratuita, gozosa, abierta a la comuni\u00f3n de todos los hombres. No controla, no vigila, no calcula: simplemente ama, haci\u00e9ndonos libres. Es Creador de libertad, por eso le llamamos Padre. Esto lo sab\u00ed\u00adan los antiguos israelitas, pero algunos hab\u00ed\u00adan mezclado y confundido esta experiencia, concibiendo muchas veces a este Padre Dios como alejado, justiciero, impositivo o vengador de injurias. Jes\u00fas le ha descubierto de nuevo y presentado, de manera muy sencilla y profunda, como amor creador: como Madre que da su propia vida, haciendo que surjan sus hijos, como Padre que luego les alienta y sostiene (les acoge y perdona) porque les ama. De forma consecuente, Jes\u00fas llama a Dios \u00abPadre\u00bb. Podr\u00ed\u00ada haberle llamado Padre\/Madre, pues le concibe como Voluntad de Amor. Es amor universal y creativo, que no mueve simplemente las estrellas (como Arist\u00f3teles dec\u00ed\u00ada), sino que atrae y potencia, mantiene y eleva a los pobres y peque\u00f1os de la tierra, fundando en ellos la existencia y plenitud de todo lo que existe; por eso le llama Padre. El Dios pagano, y a veces el mismo Se\u00f1or del judaismo, corr\u00ed\u00ada el riesgo de identificarse con el orden c\u00f3smico, apareciendo de forma impersonal o fatalista. Por el contrario, Jes\u00fas presenta al Padre Dios como realidad \u00ed\u00adntima y cercana: es Se\u00f1or que funda nuestra vida, Amigo que llega hasta nosotros porque quiere iluminar nuestra existencia; viene porque lo deseo, se acerca gozosamente y en gozo nos asiste, para que podamos nacer, crecer y morir en su compa\u00f1\u00ed\u00ada. Act\u00faa de esa forma porque quiere, porque nos quiere. Por todo eso, le llamamos Fuente de amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(5) El Padre acompa\u00f1a impuls\u00e1ndoles a vivir en amor de Alianza. No se limita a hacernos, sino que \u00abhace que hagamos\u00bb: que podamos asumir la propia tarea de la vida y as\u00ed\u00ad nos realicemos, de manera personal. Eso significa que es fuente de Ley, como sabe todo el judaismo: pero de Ley que se hace gracia y se hace vida en nuestra misma vida, dentro de nosotros, como Libertad de amor, para que nosotros nos hagamos, existiendo as\u00ed\u00ad en su mismo seno materno. Por eso, la Buena Noticia del Padre se expande y expresa como Buena Noticia de fraternidad creadora para los hombres. No estamos condenados a existir y morir bajo una norma externa, para fracasar al fin, envueltos en pecados. No somos impotentes, simples ni\u00f1os en manos de un padre envidioso, siempre impositivo (que nos impide crecer), sino amigos y colaboradores de ese Padre, en alianza de amor, en compromiso de vida compartida. Dios se define, por tanto, como principio de realizaci\u00f3n e impulso vital para aquellos que le acogen. No es se\u00f1or que est\u00e1 cerrado en s\u00ed\u00ad, cuidando su grandeza. No es un tirano que act\u00faa y sanciona a capricho a quienes le est\u00e1n sometidos, ni un tipo de ley que se impone de modo inflexible en la vida del pueblo. En la ra\u00ed\u00adz de su mensaje, Jes\u00fas ha presentado al Padre\/Madre, Dios de amor, como fuente y creador de vida para todos los humanos, a partir de los pobres y perdidos de la tierra. Por eso, la palabra \u00abhay Dios, existe y viene el Padre\u00bb (\u00a1viene Dios!) debe traducirse de esta forma: \u00c2\u00a1pod\u00e9is vivir y realizaros como humanos-hijos, en libertad filial y esperanza!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(6) El Padre es principio de futuro (promesa). No estamos condenados a mirar hacia el pasado, a retomar hacia el origen, para all\u00ed\u00ad perdemos de nuevo en la inconsciencia, como si no hubi\u00e9ramos sido. Al contrario, lo que Dios hace en nosotros y lo que nosotros hacemos con \u00e9l permanece y culmina en la vida, de forma que Dios vendr\u00e1 a mostrarse en verdad como Padre al engendrarnos al fin, para la vida eterna. Por eso decimos que es promesa de futuro. De esa forma, el Padre del principio viene a presentarse como Padre final, fuente y fuerza de futuro. Jes\u00fas le ha presentado como Aquel que viene hacia nosotros, ofreciendo su Reino a los humanos, haciendo que ellos puedan venir y realizarse plenamente. Eso significa que nuestra vida no est\u00e1 hecha, no se encuentra todav\u00ed\u00ada terminada. El valor primordial de nuestra existencia, aquella plenitud que buscamos, nos viene del futuro: de la acci\u00f3n plena del Padre y s\u00f3lo puede desvelarse en la medida en que sigamos abiertos a su gracia. Eso significa que Dios no ha llegado a engendrarnos plenamente todav\u00ed\u00ada. Lo har\u00e1 cuando se exprese plenamente como Padre\/Madre, realizando en nosotros aquello que ha empezado a realizar en Cristo, su Hijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Expresi\u00f3n aramea con la que el ni\u00f1o identifica a su pap\u00e1. Teol\u00f3gicamente, es de suma importancia porque se remonta a Jes\u00fas de Nazaret, que, con esta expresi\u00f3n, se dirig\u00ed\u00ada a Dios y ense\u00f1aba a hacer lo mismo a sus disc\u00ed\u00adpulos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la historia de las religiones se encuentra f\u00e1cilmente el apelativo \u00abpadre\u00bb para dirigirse a la divinidad: existe particularmente esta tradici\u00f3n en Egipto: el fara\u00f3n, en el momento de su entronizaci\u00f3n, se convierte en hijo del dios Sol y es igualmente dios. Tambi\u00e9n el Antiguo Testamento, que estuvo hist\u00f3ricamente muy ligado con Egipto, adopt\u00f3 esta misma perspectiva. En los relatos del Exodo se crea varias veces un paralelismo entre la filiaci\u00f3n de 1srael y la de los egipcios para contraponer sus diferencias \u00e9tnico-religiosas (Ex 4,22). Por temor a que se le interpretara indebidamente en sentido m\u00ed\u00adtico, Israel usar\u00e1 con prudencia este t\u00ed\u00adtulo aplicado a Yahveh. En diversas \u00e9pocas hist\u00f3ricas hubo varios personajes calificados con el t\u00ed\u00adtulo de \u00abhijo\u00bb de Dios: en primer lugar, el pueblo: luego, los \u00e1ngeles que constituyen su corte: finalmente, algunos hombres concretos que mantuvieron pura y s\u00f3lida su fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todas formas, fue sobre todo el rey-mes\u00ed\u00adas el que mantuvo el privilegio de una relaci\u00f3n particular con Dios (2 Sm 7,14). Por primera y \u00fanica vez en toda la historia de Israel se le aplic\u00f3 la expresi\u00f3n: \u00abT\u00fa eres mi hijo: yo te he engendrado hoy\u00bb (Sal 2,7). Es evidente que, debido a su fuerte caracterizaci\u00f3n monote\u00ed\u00adsta, Israel se interesaba s\u00f3lo y exclusivamente por una filiaci\u00f3n del rey en sentido adoptivo. De todas formas, nunca se atreve el israelita en el Antiguo Testamento a pronunciar una oraci\u00f3n dirigi\u00e9ndose a Yahveh con el vocativo \u00ababba\u00bb. A la prudencia del Antiguo Testamento se opone el uso abundante de esta palabra en el Nuevo Testamento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La expresi\u00f3n aparece m\u00e1s de 250 veces, hasta el punto de que se identifica con la f\u00f3rmula t\u00ed\u00adpica con que los cristianos se dirigen a Dios. El fundamento de esta costumbre es la actuaci\u00f3n misma de Jes\u00fas. Desde las capas m\u00e1s primitivas y arcaicas de la tradici\u00f3n. Es posible ver en el \u2020\u0153abba\u2020\u009d el lenguaje peculiar con que \u00e9l se dirig\u00ed\u00ada a Yahveh, demostrando as\u00ed\u00ad que ten\u00ed\u00ada con Dios una relaci\u00f3n de filiaci\u00f3n natural (Mc 13,32). En varios textos se advierte el uso peculiar que hac\u00ed\u00ada Jes\u00fas de esta palabra: no s\u00f3lo en la invocaci\u00f3n \u2020\u0153abba\u2020\u009d que Marcos se siente en la obligaci\u00f3n de trasladar literalmente del arameo, a\u00f1adiendo inmediatamente despu\u00e9s su traducci\u00f3n griega (Mc 14,36), sino tambi\u00e9n en la Calificaci\u00f3n de \u00abpadre m\u00ed\u00ado\u00bb (Mt 2,27). Esta relaci\u00f3n filial es \u00fanica, hasta el punto de que se utiliza tambi\u00e9n la f\u00f3rmula diferente \u00abpadre vuestro\u00bb dirigida a los disc\u00ed\u00adpulos (Lc 11,13). El uso de \u00abpadre nuestro\u00bb, por su parte, es s\u00f3lo para los disc\u00ed\u00adpulos, ya que se trata de una oraci\u00f3n que les ense\u00f1a Jes\u00fas (Mt 6,9). As\u00ed\u00ad pues, \u00ababba\u00bb encierra las notas de intimidad, de confianza y de amor, pero expresa tambi\u00e9n claramente el motivo de la condenaci\u00f3n de Jes\u00fas: \u00bb No es por ninguna obra buena por lo que queremos apedrearte. sino por haber blasfemado: pues t\u00fa, siendo hombre, te haces Dios\u00bb (Jn 10,34): esta pretensi\u00f3n era tan absurda para sus contempor\u00e1neos que jam\u00e1s habr\u00ed\u00adan podido concebir la relaci\u00f3n con Dios en estos t\u00e9rminos.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los evangelios nos presentan la figura de Jes\u00fas baj\u00f3 la denominaci\u00f3n clara de Hijo de Dios. Establecen una cristolog\u00ed\u00ada expl\u00ed\u00adcita de un modo program\u00e1tico. As\u00ed\u00ad el evangelio de Marcos, ya desde el primer vers\u00ed\u00adculo, esboza cuanto ser\u00e1 desarrollado a lo largo de su obra: \u00abJes\u00fas, Cristo, Hijo de Dios\u00bb (1,1). Juan formula la misma tesis, en la conclusi\u00f3n, como la finalidad que ha buscado al escribir su evangelio: \u00abque cre\u00e1is que Jes\u00fas es el Cristo, el Hijo de Dios\u00bb (20,3,1). Los evangelistas, para llegar a esta f\u00f3rmulaci\u00f3n abierta, parten de una cristolog\u00ed\u00ada impl\u00ed\u00adcita encerrada en la conducta de Jes\u00fas, en sus palabras y predicaci\u00f3n, en la realizaci\u00f3n de su obra. Un punto b\u00e1sico para llegar a esta fe en Jes\u00fas como Hijo de Dios es el uso que Jes\u00fas mismo hizo del t\u00e9rmino Abba, Padre, con el que expresa su relaci\u00f3n con Dios. Para captar la dimensi\u00f3n que adquiere este t\u00e9rmino en labios de Jes\u00fas es necesario contrastarlo con los precedentes del mundo judaico en el que estaba insertada su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Patrimonio com\u00fan en la historia de las religiones es designar la divinidad como Padre. Tambi\u00e9n en el Antiguo Testamento, entre otras muchas denominaciones, se presenta a Dios con el t\u00e9rmino \u00e1b, Padre. Pero la religiosidad judaica reviste caracter\u00ed\u00adsticas especiales. Dios es padre, no por ser progenitor, sino en cuanto creador (Dt 32,6; Mal 2,10). La experiencia de Dios padre y de sentirse primog\u00e9nito suyo la tuvo el pueblo de Israel a trav\u00e9s de una historia de salvaci\u00f3n que comenz\u00f3 significativamente en la salida y liberaci\u00f3n de Egipto (Ex 4,22; Is 63,16; Jer 31,9). A partir de entonces nace el pueblo creado por Dios. A lo largo de la historia Dios demostr\u00f3 al pueblo un amor de padre (Os 11,1-4.8). La paternidad de Dios queda circunscrita de este modo excepcional a Israel. Sin embargo, se muestra una gran reserva en el uso del nombre \u00abpadre\u00bb aplicado a Dios, tal vez por el peligro de mala inteligencia con sabor mitol\u00f3gico. S\u00f3lo unas 15 veces se denomina as\u00ed\u00ad a Dios en el AT (Dt 32,6; 2Sam 7,14; 1 Cr\u00f3n 17,13; 22,10; 28,6; Sal 68,6; $9,27; Is 63,16 [bis]; 64,7; Jer 3,4.19; 31,9; Mal 1,6; 2,10). Dentro del pueblo es el rey el que conserva una relaci\u00f3n especial de filiaci\u00f3n con Dios, y Dios mantiene con \u00e9l una actitud particular de padre (2Sam 7,14). Como expresi\u00f3n_de una adopci\u00f3n de predilecci\u00f3n se dice del rey que Dios lo engendra en el d\u00ed\u00ada de su entronizaci\u00f3n proclam\u00e1ndolo: \u00abT\u00fa ere mi hijo\u00bb (Sal 2,7); de este modo el rey del salmo llega a revestir un car\u00e1cter mesi\u00e1nico, preanunciando as\u00ed\u00ad una figura escatol\u00f3gica. Tan s\u00f3lo en escasos textos, y ya en la literatura m\u00e1s reciente del AT, se aborda el tema de Dios padre en relaci\u00f3n personal con el individuo (Si 23,1.4; Sab 14,3). En estos textos del juda\u00ed\u00adsmo helen\u00ed\u00adstico, brotados en ambiente griego, no s\u00f3lo se da la denominaci\u00f3n de Dios como padre, sino tambi\u00e9n la invocaci\u00f3n de Dios como \u00abSe\u00f1or, padre y due\u00f1o de mi vida\u00bb (Si 23,1), \u00abSe\u00f1or, padre y Dios de mi vida\u00bb (Si 23,4); aunque siempre queda la duda de si en el punto de partida el sentido ser\u00ed\u00ada m\u00e1s bien, no la invocaci\u00f3n personal de Dios como padre, sino Dios, \u00abSe\u00f1or de mi padre\u00bb, en armon\u00ed\u00ada con el canto de los hijos de Israel (Ex 15,2) y la expresi\u00f3n del mismo Sir\u00e1cida (51,10). Es el libro de la Sabidur\u00ed\u00ada el que ofrece la primera y \u00fanica invocaci\u00f3n en el AT de Dios como padre (pater), cuando, al hablar de cuanto la sabidur\u00ed\u00ada construye, se dirige a Dios y le dice: \u00abTu providencia, Padre, es quien lo gu\u00ed\u00ada\u00bb (Sab 14,3). Es como una excelente preparaci\u00f3n al camino nuevo que abrir\u00e1 Jes\u00fas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Al pasar del Antiguo al Nuevo Testamento nos encontramos con un panorama diverso, aunque siguiendo una l\u00ed\u00adnea ya iniciada. Primero, en el uso del t\u00e9rmino \u00abpadre\u00bb; aplicado a Dios, aparece unas 250 veces. Tambi\u00e9n el cambio es radical en la proyecci\u00f3n de la paternidad de Dios, ya que no est\u00e1 circunscrita s\u00f3lo a Israel, sino a todos los hombres. Sobre todo, la novedad fundamental radica en el sentido excepcional y \u00fanico que se da al establecer la relaci\u00f3n existente entre Jes\u00fas como Hijo y Dios como Padre; esta novedad de sentido tiene su ampliaci\u00f3n a los hombres al insistir en que \u00e9stos, al igual que Jes\u00fas, no s\u00f3lo llamen a Dios padre, sino que lo invoquen tambi\u00e9n con el mismo nombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a) La frecuencia en el uso del t\u00e9rmino \u00abpadre\u00bb en el NT puede tener su fundamento en el empleo que Jes\u00fas mismo hizo de \u00e9l para referirse a Dios. En realidad, los evangelios colocan con frecuencia asombrosa en labios de Jes\u00fas la expresi\u00f3n \u00abpadre\u00bb en alusi\u00f3n a Dios (no menos de 170 veces); Marcos lo aduce cuatro veces; Lucas, unas 15; Mateo, 42; Juan, 109. Se puede observar un uso creciente seg\u00fan avanza la tradici\u00f3n, como lo patentiza el salto abismal entre el empleo de Marcos y el de Juan. Esto deja, entrever que muchos de los textos en que Jes\u00fas llama a Dios padre son fruto redaccional del evangelista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">b) La denominaci\u00f3n de Dios como padre se remonta, sin embargo, a Jes\u00fas mismo; ya que se encuentra en los estratos m\u00e1s primitivos de la tradici\u00f3n, como ser\u00ed\u00adan Marcos y la fuente com\u00fan a Mateo y Lucas. Esto no s\u00f3lo para la denominaci\u00f3n de Dios com \u00abpadre\u00bb de modo absoluto (Mc 13,32; Lc 11,13) o con la adici\u00f3n del posesivo \u00abvuestro\u00bb (Mc 11,25; Mt 5,48 [par. Lc 6,361; 6,32 [par. Lc 12,30]), sino tambi\u00e9n, y sobre todo, con el posesivo \u00abm\u00ed\u00ado\u00bb; as\u00ed\u00ad, en los textos comunes de Mateo (11,27) y Lucas (10,22) e incluso, tal vez, en el evangelio de Marcos (8,38). Est\u00e1 expresi\u00f3n de Jes\u00fas para denominaa a Dios \u00abPadre m\u00ed\u00ado\u00bb apenas si tiene paralelos en los precedentes del AT y la literatura rab\u00ed\u00adnica; ello nos da m\u00e1s garant\u00ed\u00adas de su procedencia de Jes\u00fas mismo por lo que tiene de originalidad e innovaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">c) La invocaci\u00f3n de Dios como padre por parte de Jes\u00fas est\u00e1 a\u00fan m\u00e1s garantizada. Todos los estratos de tradici\u00f3n en los evangelios est\u00e1n conformes en presentar la invocaci\u00f3n personal que Jes\u00fas hace como padre; semejante invocaci\u00f3n la transmiten Marcos (14,36 [par. Mt 26,39; Lc 22,42]), Mateo en un texto exclusivo suyo (26,42), Lucas en dos ocasiones (23,34.46) y Juan nueve veces (11,41; 12,27.28; 17,1.5.11.21.24.25). La suma de estos textos nos da como conclusi\u00f3n que toda oraci\u00f3n de Jes\u00fas est\u00e1 iniciada con la invocaci\u00f3n de Dios como padre, a excepci\u00f3n de la oraci\u00f3n en la cruz (Mc 15,34 [par. Mt 27,46]), en que se citan las palabras del salmo: \u00abDios m\u00ed\u00ado, Dios m\u00ed\u00ado, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u00bb (Sal 22,2). Pero adem\u00e1s podemos saber la forma concreta como Jes\u00fas invocaba a Dios; nos la transmite s\u00f3lo Marcos al conservar en la oraci\u00f3n de Getseman\u00ed\u00ad la palabra aramaica en su transliteraci\u00f3n griega abba, seguida del correspondiente t\u00e9rmino griego ho pat\u00e9r (Mc 14,36). La yuxtaposici\u00f3n de la invocaci\u00f3n en aramaico y en griego puede dejar entrever que en las otras oraciones de Jes\u00fas la forma de invocaci\u00f3n est\u00e1 sustituyendo a la palabra habitual para dirigirse a Dios: abba. El arraigo de esta invocaci\u00f3n de Jes\u00fas nos consta por san Pablo al hablar de la exclamaci\u00f3n de los fieles de su propia comunidad que, impulsados por el Esp\u00ed\u00adritu, invocaban tambi\u00e9n a Dios como abba (G\u00e1l 4,6); e igualmente en otra comunidad no fundada por \u00e9l (Rom 8,15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">d) La garant\u00ed\u00ada mayor de la invocaci\u00f3n que Jes\u00fas hace de Dios como padre nos la ofrece el t\u00e9rmino mismo abba; podemos saber que realmente fue usado por \u00e9l. La palabra abba; originalmente refleja el lenguaje infantil para dirigirse el ni\u00f1o a su padre, aunque posteriormente fuese tambi\u00e9n utilizado por personas adultas para hablar a personas ancianas. Si en alg\u00fan momento, en el \u00e1mbito del juda\u00ed\u00adsmo helen\u00ed\u00adstico, se invoc\u00f3 a Dios con el t\u00e9rmino pater (cf Sab 14,3), el t\u00e9rmino abba en cualquier ambiente jud\u00ed\u00ado era absolutamente impensable, por irrespetuoso, como medio de comunicaci\u00f3n con Dios. Este sentido de discontinuidad con el uso de la \u00e9poca del evangelio nos ofrece un criterio seguro de historicidad del empleo que hizo de \u00e9l Jes\u00fas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">e) La relaci\u00f3n de intimidad filial que se establece entre Jes\u00fas y el Padre la podemos vislumbrar a trav\u00e9s del t\u00e9rmino abba. El contenido de esta relaci\u00f3n ha quedado plasmado en el himno de j\u00fabilo que pronuncia Jes\u00fas invocando a Dios \u00abpadre\u00bb, evocaci\u00f3n del aramaico abba; con una doble invocaci\u00f3n de Jes\u00fas al Padre, le da gracias por su acci\u00f3n reveladora a los sencillos (Mt 11,25-26 [par. Lc 10,21]). A continuaci\u00f3n se establece la relaci\u00f3n que une a Jes\u00fas, Hijo, con Dios, su Padre. Afirma Jes\u00fas: \u00abTodo me ha sido dado por mi Padre\u00bb (Mt 11,27a; Lc 10,22a). Teniendo en cuenta la acci\u00f3n de gracias precedente de Jes\u00fas; en esto que el Padre ha dado al Hijo entra la revelaci\u00f3n plena y total; mientras que para los escribas y fariseos su fuente de informaci\u00f3n eran las tradiciones de los mayores (cf Mc 7,39), para Jes\u00fas, en cambio, la fuente de su conocimiento es lo que ha recibido de Dios, su Padre. El conocimiento entre Jes\u00fas y el Padre es rec\u00ed\u00adproco, ya que \u00abninguno conoce al Hijo sino el Padre y nadie conoce al Padre sino el Hijo\u00bb (Mt 11,27b.c. [par. Lc 10,22b.c.]). En este conocimiento mutuo, sin excluir el aspecto no\u00e9tico, se incluye cuanto implica el conocer b\u00ed\u00adblico; queda afectada tambi\u00e9n la voluntad en una comuni\u00f3n de vida. Se supone el amor de predilecci\u00f3n que el Padre tiene por el Hijo, el Hijo amado (Mt 3,17; Mc 1,11), y el amor del Hijo, que le lleva a la actitud de sumisi\u00f3n y obediencia al Padre (Lc 2,49; Mt 26,39; Mc 14,6). Por ser Jes\u00fas el que conoce al Padre es el que le puede revelar; el Padre se revela a los sencillos por complacencia (Mt 11,25-26 par.); el Hijo revela al Padre a quien quiere (Mt 11,27d par.). Esta cristolog\u00ed\u00ada, iniciada ya por los sin\u00f3pticos, adquirir\u00e1 su total y pleno desarrollo en la cristolog\u00ed\u00ada del cuarto evangelio: \u00abDios unig\u00e9nito que est\u00e1 en el seno del Padre, \u00e9se le ha dado a conocer\u00bb (Jn 1,18). Tanto Juan como los sin\u00f3pticos, partiendo de la denominaci\u00f3n e invocaci\u00f3n que Jes\u00fas hace de Dios como Padre y de la sumisi\u00f3n y obediencia que manifiesta, llegar\u00e1n a la formulaci\u00f3n clara y expl\u00ed\u00adcita de Jes\u00fas como Hijo de Dios (Mc 1,1; Jn 20,31).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">f) Nuestra denominaci\u00f3n e invocaci\u00f3n de Dios como padre proviene de la exhortaci\u00f3n de Jes\u00fas (Mt 6,9; Lc 11,2); por acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu nos dirigimos a \u00e9l tambi\u00e9n como abba (Rom 8,15; G\u00e1l 4,6). Pero siempre quedar\u00e1 la diferencia abismal que Jes\u00fas mismo establece al no introducirse \u00e9l en nuestra invocaci\u00f3n \u00abPadre nuestro\u00bb, o al separar \u00absu Padre\u00bb y \u00abnuestro Padre\u00bb: \u00abSubo a mi Padre y a vuestro Padre\u00bb (Jn 20,17). Sin embargo, tanto Jes\u00fas como nosotros quedamos envueltos en el mismo amor del Padre, seg\u00fan la petici\u00f3n que Jes\u00fas le hace por sus disc\u00ed\u00adpulos: \u00abPara que el amor con que t\u00fa me has amado est\u00e9 en ellos\u00bb (Jn 17,26).<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda Fundamental<\/b><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra aramea \u00c2\u00b4ab\u00c2\u00b7b\u00e1\u00c2\u00b4 es la forma enf\u00e1tica o definida de \u00c2\u00b4av, y literalmente significa \u2020\u0153oh, padre\u2020\u009d o \u2020\u0153el padre\u2020\u009d. Era el nombre cari\u00f1oso que usaban los ni\u00f1os al referirse a sus padres, y combina algo de la intimidad de la palabra espa\u00f1ola \u2020\u0153pap\u00e1\u2020\u009d con la dignidad de la palabra \u2020\u0153padre\u2020\u009d, de modo que es una expresi\u00f3n informal y a la vez respetuosa. Por lo tanto, m\u00e1s bien que un t\u00ed\u00adtulo, era una forma cari\u00f1osa de expresarse y una de las primeras palabras que un hijo aprend\u00ed\u00ada a decir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta palabra aramea aparece tres veces en las Escrituras, y siempre en su forma transliterada al griego, como tambi\u00e9n la transliteran la mayor\u00ed\u00ada de las traducciones espa\u00f1olas. En todos los casos viene seguida inmediatamente de su traducci\u00f3n al griego ho pa\u00c2\u00b7ter, cuyo significado literal es \u2020\u0153el padre\u2020\u009d o, usado como vocativo, \u2020\u0153oh, padre\u2020\u009d. Siempre se emplea con referencia al Padre celestial, Jehov\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Marcos registra que Jes\u00fas utiliz\u00f3 esta expresi\u00f3n al orar a Jehov\u00e1 Dios en el jard\u00ed\u00adn de Getseman\u00ed\u00ad poco antes de su muerte, cuando dijo: \u2020\u0153Abba, Padre, todas las cosas te son posibles; remueve de m\u00ed\u00ad esta copa. No obstante, no lo que yo quiero, sino lo que t\u00fa quieres\u2020\u009d. (Mr 14:36.) He aqu\u00ed\u00ad un ferviente ruego dirigido por un hijo a un padre amado, seguido inmediatamente de una afirmaci\u00f3n de obediencia incondicional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las otras dos veces que aparece esta expresi\u00f3n es en las cartas de Pablo, en Romanos 8:15 y G\u00e1latas 4:6. En ambos lugares se usa con relaci\u00f3n a los cristianos a quienes se llama para que sean hijos de Dios engendrados por esp\u00ed\u00adritu, y denota la intimidad de su relaci\u00f3n con el Padre. Aunque son \u2020\u0153esclavos de Dios\u2020\u009d y \u2020\u0153comprados por precio\u2020\u009d, tambi\u00e9n son hijos en la casa de un Padre amoroso, condici\u00f3n de la que se les hace plenamente conscientes por medio del esp\u00ed\u00adritu santo a trav\u00e9s de su Se\u00f1or Jes\u00fas. (Ro 6:22; 1Co 7:23; Ro 8:15; G\u00e1l 4:6.)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s que una simple traducci\u00f3n al griego del vocablo arameo, hay quien ve en la yuxtaposici\u00f3n de las palabras Ab\u00b7b\u00e1 y \u2020\u0153Padre\u2020\u009d la confianza, intimidad y sumisi\u00f3n propias de un ni\u00f1o, junto con un aprecio maduro de la relaci\u00f3n filial y sus responsabilidades. De estos textos parece desprenderse que en los tiempos apost\u00f3licos los cristianos usaban el t\u00e9rmino \u00c2\u00b4Ab\u00c2\u00b7b\u00e1\u00c2\u00b4 en sus oraciones a Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los primeros siglos de la era com\u00fan, la palabra Ab\u00b7b\u00e1 lleg\u00f3 a usarse como un t\u00ed\u00adtulo honor\u00ed\u00adfico aplicado a los rabinos jud\u00ed\u00ados, y en ese sentido se usa en el Talmud Babilonio (Berajot, cap. II, 16b). El que actuaba en calidad de vicepresidente del Sanedr\u00ed\u00adn jud\u00ed\u00ado ya ostentaba el t\u00ed\u00adtulo \u00c2\u00b4Av, o Padre del Sanedr\u00ed\u00adn. Posteriormente tambi\u00e9n se asign\u00f3 este t\u00ed\u00adtulo a los obispos de las iglesias copta, et\u00ed\u00adope y siria, y, de manera m\u00e1s particular, lleg\u00f3 a ser el t\u00ed\u00adtulo del obispo de Alejandr\u00ed\u00ada, t\u00ed\u00adtulo que lo convirti\u00f3 en el \u2020\u0153papa\u2020\u009d de esa parte de la Iglesia oriental. Las palabras espa\u00f1olas \u2020\u0153abad\u2020\u009d y \u2020\u0153abad\u00ed\u00ada\u2020\u009d se derivan de la expresi\u00f3n aramea ab\u00b7b\u00e1. Jer\u00f3nimo, el traductor de la Vulgata latina, objet\u00f3 al uso que en su d\u00ed\u00ada se hac\u00ed\u00ada del t\u00ed\u00adtulo \u2020\u0153abad\u2020\u009d para referirse a los monjes cat\u00f3licos, alegando que violaba las instrucciones de Jes\u00fas registradas en Mateo 23:9: \u2020\u0153Adem\u00e1s, no llamen padre de ustedes a nadie sobre la tierra, porque uno solo es su Padre, el Celestial\u2020\u009d.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abba es una palabra aramea, que se halla en Mc 14.36; Rom 8:15 y Gl 4.6. En la Gemara (comentario rab\u00ed\u00adnico sobre la Misn\u00e1, la ense\u00f1anza tradicional de los jud\u00ed\u00ados) se afirma que los esclavos ten\u00ed\u00adan prohibido dirigirse al padre de familia con este t\u00ed\u00adtulo. Se aproxima a un nombre personal, en contraste a \u00abpadre\u00bb, vocablo con el que siempre se halla unido en el NT. Esto es probablemente debido al hecho de que al haber llegado \u00ababba\u00bb a convertirse en la pr\u00e1ctica en un nombre propio, personal, los jud\u00ed\u00ados de habla hel\u00e9nica a\u00f1adieron la palabra griega pater, padre, del lenguaje que usaban com\u00fanmente. Abba es la palabra formada por los labios de los ni\u00f1os de pecho, e implica una confianza total; \u00abpadre\u00bb expresa un entendimiento inteligente de la relaci\u00f3n. Las dos palabras juntas expresan el amor y la confianza inteligente del hijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra aparece tres veces en el NT. Marcos la usa en su relato de la oraci\u00f3n de Jes\u00fas en Getseman\u00ed (Mr. 14:36). Pablo la emplea dos veces para referirse al clamor del Esp\u00edritu en el coraz\u00f3n del cristiano (Ro. 8:15; G\u00e1. 4:6). En cada caso la palabra se hace acompa\u00f1ar de su equivalente griego, <em>ho pat\u0113r<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abba viene del arameo <em>abba<\/em>. Dalman (<em>Words of Jesus<\/em>, T &amp; T Clark, Edimburgo, 1909, p. 192) piensa que significa \u00abmi padre\u00bb. La palabra no aparece en la <a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">LXX<\/a>. Quiz\u00e1 Jes\u00fas s\u00f3lo dijo \u00abAbba\u00bb (<em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">HDCG<\/a><\/em>, I, p.2), pero Sanday y Headlam creen que se usaron ambos t\u00e9rminos, el arameo y el griego (<em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">ICC<\/a><\/em><em>, Romans<\/em>, p. 203). El uso que Pablo le da a la palabra sugiere que ella podr\u00eda haber llegado a ser una f\u00f3rmula casi lit\u00fargica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">V\u00e9ase tambi\u00e9n, <em>Padre<\/em><em>, <\/em><em>Paternidad de Dios<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ralph Earle<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">LXX <\/a>Septuagint<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><em>HDCG <\/em><\/a><em>Hastings\u2019 Dictionary of Christ and the Gospels<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><em>ICC <\/em><\/a><em>International Critical Commentary<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (1). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES\">Palabra aramea, en el estado enf\u00e1tico, que significa \u2018padre\u2019. Este t\u00e9rmino pas\u00f3 al hebreo, y aparece frecuentemente en TB, donde lo usa el ni\u00f1o para dirigirse a su padre, adem\u00e1s de ser la forma que se usaba cuando alguien se dirig\u00eda a los rabinos. Comunicaba un sentido de afectuosa intimidad y tambi\u00e9n de respeto filial; pero en los c\u00edrculos jud\u00edos nunca se ha usado como forma para dirigirse al Todopoderoso.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES\">En el NT esta palabra aparece tres veces, con transliteraci\u00f3n al gr.; en todos los casos es t\u00e9rmino vocativo, dirigido a Dios, y lleva agregado el equivalente gr. (Mr. 14.36; Ro. 8.15; G\u00e1. 4.6). Parecer\u00eda que la frase doble era com\u00fan en la iglesia de habla griega, en la que su uso bien puede haber tenido sentido lit\u00fargico. (El Padrenuestro en su forma aramea probablemente comenzaba con <\/span>\u02d2abba<span lang=\"ES\">.)<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES\">Parecer\u00eda que fue Jes\u00fas quien aplic\u00f3 el t\u00e9rmino a Dios, y quien dio a sus disc\u00edpulos la autorizaci\u00f3n para usarlo. Pablo ve en su uso un s\u00edmbolo de la adopci\u00f3n del creyente como hijo de Dios y de su posesi\u00f3n del Esp\u00edritu.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES\" style=\";text-transform: uppercase;\">Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=\"ES\">\u00b0J. Jeremias, <i>Abba, el mensaje central del Nuevo Testamento<\/i>, 1981; O. Hofius, \u201cPadre\u201d, <i>\u00b0DTNT<\/i>; A. St\u00f6ger, \u201cPadre\u201d, <i>\u00b0DTB<\/i>.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\"><span lang=\"ES\">J. Jeremias, <i>The Central Message of the NT<\/i>, 1965, pp. 9\u201330; id., <i>Abba<\/i>, 1996, pp. 1\u201367; <i>TDNT<\/i> 1, pp. 5ss; 5, pp. 1006; <i>NIDNTT<\/i> 1, pp. 614ss.<\/span><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align: justify;\" align=\"right\"><span lang=\"ES\" style=\"font-size: 10.0pt; ;color: green;\">D.F.P.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abb\u00e1 es la palabra aramea para \u00abpadre\u00bb. La palabra aparece tres veces en el Nuevo Testamento (Mc. 14,36; Rm. 8,15; G\u00e1l. 4,6). En cada caso tiene su traducci\u00f3n en griego adjuntada; lee abba ho pater en el texto griego; abba pater en la Vulgata Latina, y \u00abAbb\u00e1, Padre\u00bb, en la versi\u00f3n en espa\u00f1ol. San Pablo hizo uso de esta doble expresi\u00f3n imitando a los primeros cristianos, quienes, a su vez, la usaron en imitaci\u00f3n a la oraci\u00f3n de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las opiniones difieren en cuanto a la raz\u00f3n de la doble expresi\u00f3n en la plegaria del Se\u00f1or:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Jesucristo mismo la us\u00f3;<\/li>\n<li>San Pedro a\u00f1adi\u00f3 la traducci\u00f3n griega en su predicaci\u00f3n, reteniendo la alocuci\u00f3n directa arcaica;<\/li>\n<li>el Evangelista a\u00f1adi\u00f3 la traducci\u00f3n griega;<\/li>\n<li>San Marcos la incorpor\u00f3 a la existente costumbre cristiana de orar a la manera de hysteron proteron.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>: Maas, Anthony. \u00abAbba.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907.<br \/>\nhttp:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01006d.htm<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Armando Llaza Corrales. rc<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar 14:36 dec\u00eda: Abba Padre, todas las cosas son&#8230; Rom 8:15 por el cual clamamos: \u00a1Abba Padre! Gal 4:6 el Esp\u00edritu .. el cual clama: \u00a1Abba Padre! Abba (gr. abb\u00e1, \u00abpadre\u00bb, \u00abpadre m\u00ed\u00ado [nuestro]\u00bb, \u00abAbb\u00e1 padre!\u00bb; una transliteraci\u00f3n del aram. &#8216;\u00e2bb\u00e2&#8217;, &#8216;ab\u00ee o &#8216;\u00e2b\u00een\u00fb [formas de &#8216;\u00e2b, \u00abpadre\u00bb]). T\u00ed\u00adtulo que, en el trato \u00ed\u00adntimo, significa &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/abba\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abABBA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-586","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/586","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=586"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/586\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=586"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=586"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=586"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}